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Balística de heridas por proyectil

Las heridas por arma de fuego pueden ser penetrantes u perforantes. La balística de las heridas depende de factores como la velocidad, masa y construcción del proyectil, así como las características del tejido impactado. Al penetrar el tejido, el proyectil transfiere energía cinética creando una cavidad temporal y un tracto permanente, con distintos efectos en función de estos parámetros.

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Balística de heridas por proyectil

Las heridas por arma de fuego pueden ser penetrantes u perforantes. La balística de las heridas depende de factores como la velocidad, masa y construcción del proyectil, así como las características del tejido impactado. Al penetrar el tejido, el proyectil transfiere energía cinética creando una cavidad temporal y un tracto permanente, con distintos efectos en función de estos parámetros.

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Las heridas provocadas por disparo de arma de fuego son penetrantes o bien

perforantes. Las heridas penetrantes suceden cuando un proyectil entra en un


objeto y no sale; en las heridas perforantes, el proyectil pasa completamente a
través del objeto. Por ejemplo, un proyectil que golpea en la cabeza puede pasar a
través del cráneo y el cerebro antes de depositarse debajo del cuero cabelludo; en
consecuencia, produce una herida penetrante en la cabeza, pero una herida
perforante en el cráneo y el cerebro.

Al tiempo que el proyectil se mueve a través del cuerpo, golpea tejidos e impulsa
hacia afuera el tejido circundante produciendo una cavidad temporaria, más
grande que el diámetro del proyectil. Éste es el concepto de “herida producida
por un proyectil disparado por arma de fuego”.

Dos diferentes mecanismos de herida pueden ser distinguidos cuando un


proyectil penetra en un medio denso como el tejido. Ambos representan aspectos
distintos del mismo proceso fluido y dinámico, por lo que puede considerarse
como abstracciones teóricas esenciales para la comprensión de la balística de
heridas. El primero de ellos es la cavidad temporal, en la cual el tejido ubicado en
el lado de la trayectoria se acelera temporalmente radialmente. Este
desplazamiento radial del tejido crea una cavidad fusiforme o cónica después de
que el proyectil haya pasado. La elasticidad del tejido causa que la cavidad se
colapse inmediatamente, de ahí el nombre de cavidad temporal. La energía
cinética transferida al tejido se gasta después de varios ciclos de expansión y
contracción comparable a un péndulo: la cavidad temporal se dice que pulsa o
“respira”.

Por otro lado, en lo que es conocido como tracto permanente, el tejido ubicado en
línea con la trayectoria es aplastado por la acumulación de presiones excesivas en
frente de la punta del proyectil en movimiento. El tejido está completamente
desintegrado, resultando morfológicamente en el tracto permanente.

Al distinguir estos dos mecanismos de lesión se hace evidente que la energía de


golpe, o energía transferida al tejido, determina el potencial de un proyectil para
la ruptura del tejido.

Ahora, existen tres puntos cruciales para la realización de este potencial de


herida. El primero es la relación de distribución de la energía entre el mecanismo
de aplastamiento y estiramiento. La porción de la energía transferida utilizada en
la cavitación y el estiramiento depende de los parámetros balísticos como la
velocidad, la masa y la construcción, y generalmente aumenta con la creciente
velocidad y la decreciente masa.
Por lo tanto, las balas que tienen la misma energía pero están compuestas por
diferentes velocidades y masas, o incluso los proyectiles con velocidad y masa
idénticas, pero de diferente construcción, producirán lesiones muy diferentes en
tejido idéntico.

El segundo punto crucial es la ubicación de la transferencia de energía a lo largo


del canal de disparo, considerando el aspecto espacial de una lesión por arma de
fuego, y la tercera es el grado de elasticidad de los tejidos involucrados, porque
las características del tejido también determinan la severidad de una herida. En
términos de la analogía utilizada antes, hace una diferencia qué tipo de tejido es
golpeado por un puño. Cuanto más flexible y elástico sea el tejido, menor será el
daño por la misma cantidad de energía transferida al mecanismo de estiramiento.

Los principios generales de balística de la herida descritos anteriormente son


modificados por la orientación, la deformación y la fragmentación de un
proyectil y por el contacto con el hueso, lo que aumenta el área de la sección
transversal del misil; es decir, la superficie frontal de la bala que entra en
contacto con el tejido. En contraste con las esferas, las balas comúnmente giran
alrededor de un eje lateral cuando se mueve en un medio denso como el tejido.

La deformación aumentará el área de la sección transversal del misil debido a la


expansión y una bala fragmentada también aumentará su área de sección
transversal, aunque distribuida entre múltiples misiles de menor masa y reducida
profundidad de penetración. Estos llamados misiles secundarios producirán
múltiples canales de disparo secundario, que, aparte de su efecto directo de
herida, representa puntos de menor resistencia y, por lo tanto, aumentará la
susceptibilidad para el estiramiento posterior del tejido. Hay un efecto sinérgico
de misiles secundarios y cavitación.

Comparado con el tejido blando, el hueso es un material duro y denso, que


reduce la profundidad de penetración de las balas que la golpean. Dependiendo
de la construcción, material y velocidad del proyectil, el contacto óseo favorece
la deformación, fragmentación y aumento de la rotación con los efectos
mencionados anteriormente. Con frecuencia, el contacto con los huesos causa
misiles secundarios adicionales en forma de fragmentos de hueso.

Como puede ser observado, la balística de las heridas comprende un campo de


conocimiento que nos ayuda a dilucidar los efectos del proyectil una vez que éste
ha hecho contacto con su objetivo, el cual, en este caso, es el tejido del cuerpo
humano, basándose tanto en las características que reviste al proyectil disparado
por un arma de fuego como en las que pueden encontrarse en el tejido pues no es
EFECTOS EN EL CUERPO

Las heridas por arma de fuego pueden causar lesiones graves,


como: Hemorragia intensa. Daño a tejidos y órganos. Huesos rotos.

el mismo efecto que tendrá un misil al penetrar la piel, como el que


tendrá al penetrar el hueso.
Referencias

(Ruiz Speare, 2007. Heridas por proyectiles de armas de fuego)


https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/hechos-y-derechos/article/view/
12990/14535

(Di Maio, V., 2007, Heridas por arma de fuego. Aspectos prácticos sobre las
armas de fuego, balística y técnicas forenses, trad. de María Susana Ciruzzi,
Buenos Aires, La Rocca.)

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