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Introducción a la Traumatología Clínica

Este documento presenta una introducción a la traumatología. En primer lugar, define la traumatología y describe el perfil del traumatólogo y su área de competencia. Luego, enumera diferentes tipos de lesiones traumáticas, incluidas lesiones cutáneas, musculares, tendinosas, nerviosas y óseas. Finalmente, analiza lesiones articulares y traumas causados por actividades laborales. El objetivo es brindar una visión general de la traumatología para estudiantes y profesionales de la salud.
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Introducción a la Traumatología Clínica

Este documento presenta una introducción a la traumatología. En primer lugar, define la traumatología y describe el perfil del traumatólogo y su área de competencia. Luego, enumera diferentes tipos de lesiones traumáticas, incluidas lesiones cutáneas, musculares, tendinosas, nerviosas y óseas. Finalmente, analiza lesiones articulares y traumas causados por actividades laborales. El objetivo es brindar una visión general de la traumatología para estudiantes y profesionales de la salud.
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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

INTRODUCCIÓN
A LA
TRAUMATOLOGÍA
1ER E D I C I Ó N

Olmedo Xavier Ruiz Lara


Mayra Alexandra Zabala Aguilar
Amada Alexandra Miniguano Ayala
Paola Fernanda Mena Alencastro
Jessica Ines Tibanlombo Poaquiza
Diana Janneth Sánchez Chicaiza
Zuleira Vanessa Torres Jaramillo
Johana Natali Montaluisa Pilatasig
Israel Javier Rodríguez Aguirre
Andrés Santiago Rueda Ruiz

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

2
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

INTRODUCCIÓN
A LA
TRAUMATOLOGÍA

AUTORES
Olmedo Xavier Ruiz Lara Diana Janneth Sánchez Chicaiza
Médico Médico
Hospital General Ibarra; Hospital IESS Quito Sur;
Médico Residente de Traumatología Médico Residente de Pediatría
[email protected] [email protected]

Mayra Alexandra Zabala Aguilar Zuleira Vanessa Torres Jaramillo


Médico Médico
Hospital General de Latacunga; Hospital General Ibarra;
Médico Residente de Traumatología Médico Residente de Neonatología
[email protected] [email protected]

Amada Alexandra Miniguano Ayala Johana Natali Montaluisa Pilatasig


Médico Médico
Coordinación Zonal 3 de Distrito 05D01; Coordinación Zonal 3 Distrito 05D04;
Medico Brigadista Medico Brigadista
[email protected] [email protected]

Paola Fernanda Mena Alencastro Israel Javier Rodríguez Aguirre


Médico Médico
Centro de Salud Chimbacalle; MSP; Hospital General Ibarra;
Médico Residente de Emergencia y Centro Líder de la Unidad de Calidad
Obstétrico [email protected]
[email protected]
Andrés Santiago Rueda Ruiz
Jessica Ines Tibanlombo Poaquiza Médico
Médico Hospital General Ambato;
Hospital de Especialidades de las Fuerzas Médico Residente de Cirugía General
Armadas N1; Médico Residente de Medicina [email protected]
Interna
[email protected]
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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

INTRODUCCIÓN
A LA
TRAUMATOLOGÍA

REVISORES
Douglas José Álvarez Sagubay
Magister gerencia en salud y desarrollo Local;
Especialista en Medicina Interna;
Médico tratante de la unidad de cuidados intensivos del Hospital
de Especialidades Dr. Teodoro Maldonado Carbo
[email protected]

Luis Alfonso León Calderón


Especialista en terapia intensiva
Docente de la catedra de clínica en la Universidad Catolica de
Santiago de Guayaquil
[email protected]

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

DATOS DE CATALOGACIÓN
Olmedo Xavier Ruiz Lara
Mayra Alexandra Zabala Aguilar
Amada Alexandra Miniguano Ayala
Paola Fernanda Mena Alencastro
Jessica Ines Tibanlombo Poaquiza
AUTORES: Diana Janneth Sánchez Chicaiza
Zuleira Vanessa Torres Jaramillo
Johana Natali Montaluisa Pilatasig
Israel Javier Rodríguez Aguirre
Andrés Santiago Rueda Ruiz

Título: Introducción a la traumatología


Descriptores: Ciencias Médicas; Traumatología; Ética Médica; Investigación Médica.
Edición: 1era
ISBN: 978-9942-787-89-7
Editorial: Mawil Publicaciones de Ecuador, 2019
Área: Educación Superior
Formato: 148 x 210 mm.
Páginas: 155
DOI: https://doi.org/10.26820/978-9942-787-89-7

Texto para Docentes y Estudiantes Universitarios

El proyecto didáctico Introducción a la traumatología, es una obra colectiva creada por sus
autores y publicada por MAWIL; publicación revisada por el equipo profesional y editorial
siguiendo los lineamientos y estructuras establecidos por el departamento de publicaciones
de MAWIL de New Jersey.

© Reservados todos los derechos. La reproducción parcial o total queda estrictamente pro-
hibida, sin la autorización expresa de los autores, bajo sanciones establecidas en las leyes,
por cualquier medio o procedimiento.

*Director General: MBA. Vanessa Pamela Qhisphe Morocho Ing.


*Dirección Central MAWIL: Office 18 Center Avenue Caldwell; New Jersey # 07006
*Gerencia Editorial MAWIL-Ecuador: Aymara Galanton.
*Editor de Arte y Diseño: Lic. Eduardo Flores

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

ÍNDICE
INTRODUCCIÓN A LA
TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Introducción ............................................................................................... 13

Capítulo 1. Traumatología ...................................................................... 17


Definición de traumatología ....................................................................... 17
El traumatólogo perfil y área de competencia............................................. 18
El área de traumatología en un centro de salud.......................................... 20
Lesiones traumáticas .................................................................................. 22

Capítulo 2. Lesiones traumáticas cutáneas............................................. 27


Contusiones................................................................................................. 38

Capítulo 3. Lesiones traumáticas musculares y tendinosas.................. 43


Lesiones musculares................................................................................... 43
Heridas musculares .................................................................................... 44
Lesiones tendinosas.................................................................................... 51
Hernias........................................................................................................ 63

Capítulo 4. Lesiones traumáticas tendinosas......................................... 71


Tendonitis, tendinosis, tendinopatía .......................................................... 71
Tenosinovitis .............................................................................................. 74
Rotura del manguito rotador ...................................................................... 79

Capítulo 5. Lesiones traumáticas nerviosas........................................... 85


Lesión nerviosa aguda ................................................................................ 85
Lesiones nerviosas crónicas y comprensión nerviosa................................. 88
Afectación de los nervios periféricos de la mano....................................... 91

Capítulo 6. Bolsas serosas ....................................................................... 97


Higroma...................................................................................................... 97
Bursitis........................................................................................................ 98

Capítulo 7. Lesiones traumáticas Óseas................................................. 109


Fracturas: Clínica: distintas clasificaciones. .............................................. 109
Tratamientos de las fracturas...................................................................... 114
Lesión de placa fisiaria................................................................................ 116

11
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Callo óseo ................................................................................................... 118

Capítulo 8. Lesiones traumáticas articulares ........................................ 123


Luxación..................................................................................................... 123
Subluxación................................................................................................. 125
Esguince...................................................................................................... 128
Hemartrosis................................................................................................. 133

Capítulo 9. Traumas causados por ocupación........................................ 141


Principales traumas ocasionados por actividades laborales ....................... 141
Intervención ante lesiones por movimientos repetitivos............................. 142
Riesgos de sobreesfuerzo muscular en el trabajo....................................... 144
Lesiones más comunes causadas por sobreesfuerzo muscular ................. 147
Deformaciones congénitas en la columna................................................... 147
Principales traumas por actividad física y deportiva.................................. 148
La prevención a nivel escolar..................................................................... 156
Referencias.................................................................................................. 159

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN A LA
TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

El presente libro es una introducción al área de la traumatología de la ciencia


médica, dirigido a estudiantes de ciencias de la salud y otras áreas relacionadas
con la actividad física y la fisiatría; así como para deportistas, médicos ocupa-
cionales y toda persona interesada en la recuperación y prevención de las lesio-
nes traumáticas que sufre el cuerpo humano, ya sea por un agente externo o por
razones congénitas.

En la actualidad la traumatología cobra gran relevancia por dos razones que


parecen contradictorias y paradójicas, pero aún así son reflejo de la sociedad
actual en la cual vivimos. Por un lado, está la vida cada vez más sedentaria que
supone la exposición frente a aparatos tecnológicos como la computadora, el te-
levisor, los teléfonos inteligentes; acciones que redundan en traumas por malas
posiciones, mal uso de articulaciones, falta de ejercicio, poco desarrollo de al-
gunos músculos. Por otra parte, la masificación del deporte y la actividad física,
ha llevado a un sin número de personas a practicar deportes sin la orientación
adecuada, lo cual supone mayores factores de riesgo de sufrir traumatismos.

Estos dos fenómenos contradictorios pero simultáneos de la sociedad ac-


tual, también están acompañados por los riesgos frecuentes de la vida cotidiana
como los accidentes laborales y del hogar, los accidentes automovilísticos, los
movimientos repetitivos de índole laboral y deportivo, el desgaste de músculos
y articulaciones por edad, el mal uso de calzado, entre otros hechos que van
afectando la salud física y generan traumatismos en el cuerpo.

Es por esto que en este libro, se exponen lo principales elementos de la trau-


matología, haciendo referencia a todos los traumas posibles que sufre el cuerpo
humano, desde los nervios, los tendones, hasta llegar a los huesos y los múscu-
los. En cada uno de estos complejos sistemas del componente musculo-esquelé-
tico del cuerpo humano, se presentan: la clínica, la etiología, las consecuencias,
el tratamiento y los posibles pronósticos de cada uno de ellos.

Se trató de reducir el lenguaje científico-médico, por uno menos especia-


lizado que fuese de fácil comprensión tanto por expertos como por el público
común, así como por cualquiera que desee conocer más acerca de la trauma-
tología, todas las lesiones que sufre el cuerpo humano, su prevención, clínica

15
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

y tratamiento. El libro posee ilustraciones, ejemplos, esquemas para su mejor


comprensión que le proporciona un cariz didáctico sin dejar de ser riguroso.

Por tal motivo en el capítulo 1 se expone lo que es la traumatología, el perfil


del traumatólogo y una descripción general de la diciplina. En el capítulo 2 se
habla de las lesiones traumáticas cutáneas, como son las heridas y contusiones.
Luego en el capítulo 3 se describe los traumas ocasionados en los músculos. En
el capítulo 4 se dedica a las lesiones y traumas tendinosos, el capítulo 5 versa
sobre las afecciones y traumas que sufren los nervios. Posteriormente, el capítu-
lo 6 se dedica a las bolsas serosas, el capítulo 7 detalla las lesiones traumáticas
óseas y el capítulo 8 las articulares. Se cierra con un capítulo 9 que diserta sobre
las lesiones más comunes sufridas en el deporte y el ambiente laboral.

16
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO I
TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

18
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

1.1. Definición de traumatología

La traumatología es la disciplina de la medicina referente al cuidado, estudio


y rehabilitación de la forma y función de las extremidades, columna y estruc-
turas asociadas. Es un campo de la medicina que trasciende el estudio y trata-
miento de las lesiones traumáticas; contempla también el estudio de patologías
congénitas. En síntesis, es una rama del área de medicina, la cual estudia el
sistema músculo-esquelético humano. Su principal función es asistir al pacien-
te a la hora de tener algún problema con los músculos o huesos, se relaciona
principalmente en los ámbitos terapéutico, ortopédico y nervioso de los mismos
(Gasic, 1998).

La traumatología también se encarga de la prevención, estudios avanzados y


tratamientos requeridos en áreas como los tendones, los músculos, huesos y li-
gamentos que pueden ser adquiridas de nacimiento u ocasionadas con cualquier
tipo de accidente. Así mismo, también se encarga de las intervenciones quirúr-
gicas necesarias para cada paciente, desde colocar prótesis hasta diferentes tra-
tamientos médicos que se requiera para la corrección del problema presentado.

El nombre etimológico da una idea más clara para comprender de qué se trata,
su nombre deriva del griego “traumas” que significa “heridas” y de la contrapar-
te de la palabra la cual es “logía” que significa “ciencia”. Esta especialidad de la
medicina, abarca desde simples tratamientos como vendaje, o moldeadores de
yeso hasta intervenciones quirúrgicas como aplicación de implantes, tornillos
y diversos tratamientos de gran índole para restaurar huesos o desplazamientos
de los mismos. Se encarga primordialmente de la rehabilitación, cuidado, in-
vestigación y seguimiento de las funciones de nuestros huesos o extremidades,
las cuales son encargadas de que llevemos una vida satisfactoria, sin dolencias
y con buen funcionamiento de las mismas (Kellam, 2002).

Cabe destacar que además de lo antes mencionado, también sustenta bases


en las investigaciones de problemas congénitos y busca desde sus conocimien-
tos nuevos métodos al servicio de pacientes con irregularidades más allá de las
presentadas usualmente; es decir, es una especialidad médica que se encarga de
realizar una valoración clínica, tratamiento y la rehabilitación adecuada a pa-

19
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

cientes portadores de enfermedades congénitas así como lesiones traumáticas y


no traumáticas del aparato locomotor y todas sus estructuras asociadas.

En los últimos años, esta especialidad ha experimentado avances significati-


vos en lo que se refiere al desarrollo de nuevas técnicas de diagnóstico y, sobre
todo, en el ámbito terapéutico, pues hoy en día un paciente que ha sufrido le-
siones o traumatismos en el sistema musculo-esquelético se recupera en pocos
meses o, inclusive, en cuestión de días.

1.2. El traumatólogo perfil y área de competencia

Un traumatólogo es un especialista de la cirugía y que cuenta con las capa-


cidades suficientes para tratar cualquier tipo de patología que afecte al sistema
óseo, las articulaciones, los tendones, ligamentos y músculos. En la actualidad,
estos especialistas pueden tratar a recién nacidos, adultos y personas de la ter-
cera edad que se vean afectados a causa de una lesión que les impide continuar
con su continuidad y una vida sana. No obstante, la mayoría de los casos de los
traumatismos más frecuentes siguen siendo causado por factores externos como
son los accidentes de tráfico, accidentes deportivos que pueden ser de alto o
bajo impacto, así como caídas desde grandes alturas o diversas contusiones que
pueden afectar cualquier hueso o músculo del sistema músculo-esquelético.

Ilustración 1. Traumatólogo
Fuente: 123RF (2018)
20
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Usualmente el procedimiento es que quien manifiesta una lesión causada por


un agente externo es valorado, en primera instancia, por un médico general que
evalúa la gravedad del trauma, de acuerdo con la gravedad de ésta se establece
si es necesario, o no, acudir con un especialista traumatólogo para aplicar un
método de tratamiento y recuperación. El especialista en traumatología será el
que fijará, a partir de los resultados arrojados por diversos estudios que deben
realizarse, los métodos y técnicas que deben aplicarse para lograr la mejora o
completa rehabilitación del paciente que ha resultado afectado. Existen diferen-
tes técnicas de recuperación entre las que se encuentran: procedimientos qui-
rúrgicos, yesos, férulas, vendajes blandos, e inclusive, ejercicios que permiten
recuperar la movilidad y reducir el dolor provocado por una lesión.

La agresión puede ser externa por un alto impacto, pero también puede ser
causada de forma sistemática por malos hábitos y posturas, por ejemplo, hay
traumas causados por el tipo de calzado, la mala postura, acciones repetidas en
una labor diaria, e inclusive el ritmo de vida sedentario que están experimentan-
do las sociedades contemporáneas, por ejemplo, causando debilidad o flacidez
del músculo, son algunos de los factores que pueden influir en que una persona
pueda contraer una lesión. El traumatólogo está completamente capacitado para
realizar una valoración que permita determinar cuál es la afección que disminu-
ye la calidad de vida de una persona. Este diagnóstico facilita proporcionar las
más adecuadas opciones de tratamiento y rehabilitación que ayudarán a que la
zona corporal lesionada se recupere de la mejor manera. Los traumatólogos son
médicos que se han preparado por más de cuatro años para tratar cualquier tipo
de fractura, contusión, luxación o traumatismo (Ramos, s.f.).

Generalmente, las lesiones más traumáticas y complejas son las que se dan
en el ámbito deportivo. La práctica de algún deporte o actividad física requiere,
indudablemente, de un esfuerzo corporal inigualable que puede acarrear una
serie de lesiones que podrían terminar afectando el rendimiento de cualquier
persona que practique alguna de estas actividades. En muchas ocasiones, las
personas resuelven emprender la práctica de algún deporte o actividad física
que requiere de un esfuerzo físico considerable; sin embargo, al no contar con la
supervisión o asesoría de un experto, las personas pueden incurrir en exigencias
corporales que desembocan en lesiones que requieren de tratamientos especia-

21
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

les para evitar que se afecte de su la calidad de vida.

Según estudios y avances recientes indican que el futuro de la traumatología


está centrado en la recuperación a través de las células madre, el uso del plasma
y la bioingeniería molecular. Enfermedades que actualmente no tienen una cura
y sólo cuentan con un austero tratamiento, podrían tener una solución definitiva
en el futuro. Estas posibles técnicas y recursos pueden llegar a producir y rege-
nerar tejidos que para el traumatólogo podrían resultar, hoy en día, estructuras
dañadas que no tienen forma de recuperarse y, por ende, genera una reducción
de calidad de vida en las personas que padecen algún trauma de esta compleji-
dad (Dandy & Edward, 2011).

1.3. El área de traumatología en un centro de salud

Un horario normal podría incluir pasar planta, cirugía, visitas al servicio de


urgencias y actividades de consulta. En la consulta el tiempo se emplea no sólo
en atender a pacientes si no en el llenado de planillas y formatos de medicina
legal. La población de los pacientes generalmente es de todas las edades. Acu-
den al médico para un problema específico relacionado con su sistema múscu-
lo-esquelético, algunos por control y la mayoría por dolencia y referidos por el
médico general.

En las guardias, los cirujanos ortopédicos suelen estar muy atareados, tra-
tando muchas patologías, desde una fractura hasta evaluar y programar una
fractura de cadera. Hay una responsabilidad para con las urgencias ya que los
pacientes críticos por traumatismos mayores suelen necesitar los servicios de un
cirujano ortopédico.

Servicio de traumatología y Ortopedia es la especialidad que está destinada


a preservar y reparar la anatomía y la función del aparato locomotor. Este servi-
cio clínico atiende a todos los usuarios mayores de 15 años de ambos sexos, de
mediana y alta complejidad con patología traumatológica y ortopédica.

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

El área de traumatología en un centro de salud suele cubrir:

1. Atención integral médica y quirúrgica a todos los usuarios del área.


2. Fracturas y lesiones de extremidades superiores: hombro, codo, muñeca
y mano.
3. Fracturas y lesiones de caderas y pelvis, artrosis de caderas.
4. Fractura y lesiones de extremidades inferiores: fémur, rodilla, tobillo y
pie.
5. Artoplastia total de caderas primaria.
6. Artoplastia de revisión de cadera (asistida)
7. Artoplastia primaria de rodillas
8. Artroscopia de grandes articulaciones.

En la emergencia de traumatología, se atiende principalmente casos deriva-


dos de accidentes automovilísticos, así como también, otros padecimientos de
la ortopedia y traumatología. Se realizan diagnósticos, tratamientos, rehabili-
tación y prevención de lesiones y enfermedades que afectan al sistema múscu-
lo-esquelético. Este sistema abarca huesos, articulaciones, ligamentos, tendo-
nes, músculos y nervios.

Entre los diversos padecimientos que se atienden en el área de traumatología


están:

1. Esguinces.
2. Fracturas.
3. Luxaciones.
4. Lesión de menisco.
5. Lesiones en ligamento.
6. Pinzamiento de hombro.
7. Desgarre de ligamento.

Entre los recursos típicamente utilizados para su diagnóstico se encuentran


la resonancia magnética nuclear, la artrocentesis, las radiografías y las artros-
copías.

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

1.4. Lesiones traumáticas

La OPS/OMS, considera “lesión” a cualquier daño, intencional o no inten-


cional, al cuerpo debido a la exposición aguda a energía térmica, mecánica,
eléctrica o química; o debido a la ausencia de calor u oxígeno que lleve a un
daño corporal o psíquico temporal o permanente y que puede ser o no fatal. El
traumatismo implica un daño físico que, en ciertos casos, puede derivar en com-
plicaciones secundarias que ponen en riesgo la vida o alteran la vida plena y la
cotidianidad de la persona.

El traumatismo en un tejido blando tiene lugar cuando se produce una pér-


dida de continuidad de la piel, lo que genera una comunicación entre el interior
del cuerpo y el exterior. Estas heridas pueden ser punzantes, contusas, incisas o
de otro tipo. Cuando se aplica una fuerza en el esqueleto, ya sea directa o indi-
rectamente, es posible que se produzca una lesión en el sistema muscular o bien
en el ósteoarticular. Los traumatismos en las extremidades no suelen ser la
causa de un riesgo de muerte, aunque si no se sigue el tratamiento adecuado, es
probable que las secuelas incluyan algún tipo de discapacidad de variada impor-
tancia (Simon & Sherman, 2012).

Las lesiones de tipo traumático que se producen en las extremidades inclu-


yen los siguientes tipos (Ramos, s.f.):

1. Traumatismo esguince: es la separación temporal de las superficies de


las articulaciones que generan el estiramiento o la ruptura de los liga-
mentos. Suele tener lugar luego de que una articulación se tuerza con
demasiada fuerza en una dirección determinada. En algunos casos, el
esguince puede provocar el desprendimiento de un fragmento óseo den-
tro del cuerpo, el cual deberá ser detectado a través de una radiografía
para su posterior extracción.
2. Luxación: se trata de la división de las superficies articulares que se
mantiene en el tiempo; dicho en otras palabras, la articulación se des-
monta. Entre las causas de esta lesión se encuentran las caídas o las co-
lisiones -dentro del grupo de mecanismos directos- y los estiramientos
que fuerzan la articulación -los mecanismos indirectos-. Una luxación

24
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

acarrea la ausencia permanente de la relación que debe existir entre las


superficies de una articulación, y es frecuente que la acompañe una rup-
tura o la desinserción de la cápsula articular y los ligamentos. También
puede entenderse como una dislocación que, por lo general, recibe el
nombre del hueso más distal de la articulación afectada, como puede
ser una rodilla o un codo, o bien de la región que pasa a ocupar el hueso
desplazado.

Ilustración 2. Lesiones traumáticas no deportivas

Fuente: Dr. Esteban Garcés (2019)

3. Fractura: tiene lugar cuando se pierde la continuidad en el tejido de un


hueso. Las consecuencias son muy variadas: pueden ser tan leves como
una fisura de poco tamaño o tan graves como la destrucción del hueso,
y el desplazamiento de sus dos extremos.
4. Los traumatismos craneales son mucho más riesgosos que los anterio-
res: una fractura de cráneo puede suponer una lesión del encéfalo con
compromiso de conciencia, amnesia postraumática o síndrome vertigi-
noso. El dolor de cabeza persistente, náuseas, convulsiones y vómitos
son síntomas de la existencia de un traumatismo de cráneo tras un golpe
en la cabeza.
5. Cuando se habla de traumatismo en la columna vertebral el verdadero
riesgo no reside en la fractura de alguna de sus vértebras, sino en el
daño que recibe la médula espinal, ya que este siempre acarrea una le-
sión traumática en los ligamentos y en las estructuras ósea y muscular.

25
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Cuando el foco de la lesión es el cuello, independientemente del daño


que hayan recibido los huesos y la médula, es posible que las estructuras
blandas se vean comprometidas.

Ilustración 3.Fracturas del cráneo

Fuente: Dr. Adrián Santana Ramírez (2018)

26
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO II
LESIONES TRAUMÁTICAS
CUTÁNEAS

27
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

28
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

En la actualidad, se ha desarrollado un extenso lenguaje para estandarizar la


descripción de las lesiones cutáneas, incluyendo: (a) tipo de lesión (a veces lla-
mada de morfología primaria), (b) configuración de la lesión (a veces llamado
morfología secundaria), (c) textura, (d) distribución, (e) color, (f) exantema es
un término general que define una erupción cutánea transitoria.

Las pápulas son lesiones elevadas que suelen medir 10 mm de diámetro que
se pueden sentir o palpar. Algunos ejemplos son lunares, verrugas, liquen plano,
picaduras de insectos, queratosis seborreicas y actínicas, algunas lesiones por
acné y cánceres de piel. A menudo, el término maculopapular se utiliza de ma-
nera inapropiada e inexacta para describir muchas erupciones cutáneas de color
rojo; dado que es un término inespecífico y fácilmente mal utilizado, debería
evitarse (Gasic, 1998).

Ilustración 4. Ejemplo de pápula

Las placas son lesiones palpables que suelen medir > 10 mm de diámetro
y están elevadas o deprimidas en comparación con la superficie de la piel. Las
placas pueden tener el techo plano o abombado. Las lesiones de la psoriasis y el
granuloma anular suelen formar placas.

29
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 5. Ejemplo de psoriasis

Fuente: Clarín

Los nódulos son pápulas o lesiones firmes que se extienden dentro de la


dermis o el tejido subcutáneo. Algunos ejemplos son los quistes, los lipomas
y los fibromas. Las vesículas son ampollas pequeñas y llenas de un líquido
claro, tienen 10 mm de diámetro. Son características de las infecciones herpé-
ticas, la dermatitis alérgica aguda de contacto y algunos trastornos ampollares
autoinmunitarios. Las ampollas contienen un líquido claro y su diámetro es >
10 mm. Pueden estar causadas por quemaduras, picaduras, dermatitis alérgi-
ca de contacto o irritante y por reacciones medicamentosas. Las enfermedades
ampollares clásicas autoinmunitarias incluyen el pénfigo vulgar y el pénfigo
ampollar. Las ampollas también pueden aparecer en trastornos hereditarios de
la fragilidad cutánea.

Las pústulas son vesículas que contienen pus. Son frecuentes en infecciones
bacterianas y foliculitis y pueden aparecer en algunos trastornos inflamatorios
como la psoriasis pustulosa. La urticaria (habones o ronchas) se caracteriza
por la presencia de lesiones elevadas provocadas por un edema localizado. Las
ronchas son pruriginosas y rojas. Los habones son una manifestación frecuente
de hipersensibilidad a fármacos, picaduras o mordeduras, autonimunidad o, con
menor frecuencia, reacciones a estímulos físicos como temperatura, presión y

30
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

luz solar. La duración típica es 24 horas. Las escamas son acumulaciones del
epitelio cornificado que se observan en enfermedades como psoriasis, dermati-
tis seborreica e infecciones micóticas. La pitiriasis rosada y las dermatitis cró-
nicas de cualquier tipo pueden presentar descamación.

Las costras están formadas por suero, sangre o pus secos. Su presencia puede
deberse a enfermedades cutáneas inflamatorias o infecciosas. Las erosiones son
áreas abiertas de la piel como resultado de la pérdida de parte o toda la epider-
mis. Pueden ser traumáticas y sobrevenir en distintas enfermedades cutáneas
inflamatorias o infecciosas. Una excoriación es una erosión lineal originada por
arañazos, fricciones o rascado.

Las úlceras se originan por la merma de la epidermis y al menos de parte de


la dermis. Las causas incluyen dermatitis por estasis venosa, traumatismo físico
con afectación vascular -causadas por úlceras de decúbito o enfermedad arterial
periférica-, o sin esta, infecciones y vasculitis. Las petequias son focos de he-
morragia puntiformes que no desaparecen a la vitropresión. Las causas incluyen
anomalías plaquetarias, vasculitis e infecciones. La púrpura es un área extensa
de hemorragia que puede ser palpable. La púrpura palpable es el signo clave
de la vasculitis leucocitoclástica. La púrpura puede indicar la presencia de una
coagulopatía. Áreas extensas de púrpura pueden recibir el nombre de equimosis
o, coloquialmente, hematomas (Dandy & Edward, 2011).

Ilustración 6. Úlceras de las piernas.

La atrofia es el adelgazamiento de la piel, que puede aparecer seca y arru-

31
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

gada, similar al papel de los cigarrillos. La atrofia puede estar causada por la
exposición crónica a la luz solar, el envejecimiento y algunas enfermedades
neoplásicas e inflamatorias de la piel, como el linfoma de células T cutáneo y
el lupus eritematoso. En otros casos es causado por el uso prolongado de cor-
ticoides tópicos potentes. Las cicatrices son áreas de fibrosis que sustituyen la
piel normal luego de una lesión. Algunas cicatrices llegan a ser hipertróficas o
engrosadas y elevadas. Los queloides son cicatrices hipertróficas que se extien-
den más allá de los márgenes originales de la herida.

Las telangiectasias son focos de vasos sanguíneos pequeños permanente-


mente dilatados que pueden aparecer en zonas dañadas por el sol, en rosácea,
en enfermedades sistémicas (en especial esclerosis sistémica), en enfermedades
hereditarias (p. ej., ataxia-telangiectasia, telangiectasia hemorrágica heredita-
ria) o después de un tratamiento prolongado con corticoides tópicos fluorados.

2.1. Tipos más frecuentes de lesiones cutáneas

Las lesiones son heridas que suponen la pérdida de la integridad de la piel.


Pueden ser producidas por múltiples formas. Sólo las heridas mínimas produ-
cidas por pequeños accidentes se consideran síntoma menor. Los tipos más fre-
cuentes son (Kellam, 2002):

1. Contusión: Lesión traumática de la piel en la que ésta conserva su inte-


gridad. Clínicamente cursa con dolor y hematoma.
2. Heridas incisas: Son producidas por instrumentos de hoja afilada y cor-
tante. Los bordes son limpios y sin contornos tortuosos. Su gravedad va
a depender de la extensión y de las estructuras que estén afectadas.
3. Heridas contusas: Los bordes se encuentran magullados, desvitalizados,
a veces con pérdidas de sustancia en el contorno de la herida.
4. Heridas punzantes: Producidas por agentes traumáticos puntiagudos.
5. Abrasiones: Son heridas producidas por mecanismo de fricción. Mu-
chas son sucias con material en el interior.
6. Heridas con pérdida de sustancia: Se produce la destrucción de todos los
elementos cutáneos, epidermis, dermis e hipodermis.
7. Heridas especiales: Heridas por mordedura humana o animal. Tienen

32
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

una intensa contaminación, ya que la cavidad oral es prolífica en gérme-


nes patógenos (estafilococos, estreptococos no hemolíticos, anaerobios,
entre otros) por lo que la probabilidad de infección es muy elevada.

Los principales tipos de herida que se produce por efectos colaterales de


medicamentos: Los corticoides orales en uso crónico pueden producir púrpura,
que puede confundirse con un hematoma. Los anticoagulantes orales y/o los
antiagregantes pueden causar hematomas o equimosis, que pueden confundirse
con hematomas por contusión. Los pacientes con heridas cutáneas que deben
ser enviados a consulta médica son:

Ilustración 7. Tipos de heridas.

• Necesidad de limpieza significativa o de sutura por su amplitud (profun-


didad y tamaño).
• Localización en la zona de la cara.
• Probabilidad elevada de contaminación, como sucede en abrasiones y
mordeduras. Las heridas ocasionadas por mordeduras de animales o
humanas tienen un alto riesgo de infectarse, sobre todo por gérmenes
anaerobios si se suturan inadecuadamente. Por ello, es fundamental la
valoración y definición médica de la necesidad de la administración del
toxoide tetánico y de antibióticos profilácticos.
• Probabilidad de afectación de otros órganos.

33
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Presencia de signos de infección de las heridas: enrojecimiento, supura-


ción, falta de una correcta cicatrización.
• Dudas o ausencia de vacunación documentada con el toxoide tetánico
en los últimos diez años en caso de heridas limpias o cinco años en caso
de heridas mayores o sucias.

Los siguientes tipos de herida no requieren tratamiento farmacológico y pue-


den curarse de la siguiente forma:

• Inspeccionar la herida para ver su profundidad y tamaño; puede ser ne-


cesario dar puntos de sutura en un centro médico.
• Limpiar los restos de suciedad de la herida y su alrededor con agua fría
y jabón corriente de mano. Si la herida es algo profunda, poner el chorro
de agua encima para que su fuerza arrastre la suciedad. En caso de san-
grado, secar y ejercer presión con un pañuelo limpio o una gasa, lo que
favorece la coagulación.

Las lesiones cutáneas que requieren tratamiento farmacológico han de cu-


rarse considerando las siguientes acciones:

• Aplicar un antiséptico sobre la herida. Se debe utilizar preferentemente


povidona yodada dos o tres veces al día o bien clorhexidina. Si la herida
está exudando, se debe colocar un apósito húmedo (evitar la adhesión
de la costra a la gasa).
• La administración sistemática de toxoide antitetánico no es necesario.
La valoración de la necesidad de dicha medida es de responsabilidad
exclusiva del médico, quien, entre otros aspectos, valorará la gravedad
de la herida y el tiempo transcurrido desde la última dosis. En general, si
el paciente ha sido vacunado en los últimos cinco años, no es necesario
administrar una nueva dosis. En los casos en los que exista duda de la
vacunación, o si han transcurrido más de 10 años de la última dosis, se
debe derivar al médico para que indique una vacunación completa.
• Raramente es necesario usar gammaglobulina antitetánica.

34
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Otra clasificación según el tipo de lesión es:

• Lesiones primarias: agudas; con continuidad de la pared: espasmo, con-


tusión, trombosis; sin continuidad de la pared: sección parcial, sección
total; crónicas: hematoma pulsátil, fístula arteriovenosa, aneurisma
traumático, síndrome post-ligadura. Lesiones asociadas: lesión venosa:
sección, trombosis; lesión nerviosa: fractura y lesiones articulares, pér-
dida de tejidos. Complicaciones: hemorragia, shock, muerte, gangrena,
infección.

El diagnóstico de lesiones más profundas es: revisar antecedentes del trau-


ma; presencia de hemorragia interna (shock y paro cardiaco) o de hemorragia
retenida en partes blandas (hematoma). Isquemia aguda parcial, con ausencia
de pulso distal a la lesión, frialdad, cambio de coloración, pero conservando la
sensibilidad y la motilidad. Isquemia aguda total: se añade a lo anterior la falta
de sensibilidad y motilidad. Tumoración vascular: tumor situado en el trayecto
vascular con expansión y latido. Se hará el diagnóstico de hematoma pulsátil
si desaparece: el thrill, el soplo sistodiastólico intenso, y el reflejo bradicárdico
y hay disminución de la frecuencia del pulso por la compresión de la arteria
proximal a la lesión; si estos signos están presentes, se diagnosticará como fís-
tula arteriovenosa.

Ilustración 8. Lesiones primarias y secundarias

Fuente: www.elsevier.com (2019)

Hay que hacer el diagnóstico de las lesiones asociadas: óseas, nerviosas, vis-

35
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

cerales y venosas. Conocer si previamente ha recibido vacunación antitetánica.


Los exámenes diagnósticos que se pueden aplicar según lesión son:

1. Hemograma.
2. Coagulograma.
3. Grupo sanguineo.
4. Radiografía simple de la región lesionada.
5. Arteriografía: por punción o por catéter, de acuerdo con el tipo de lesión
y su situación anatómica.
6. ECG: en el adulto de mediana edad, en la fístula arteriovenosa, o en las
lesiones intratorácicas.
7. Gasometría: en los hospitales en que existan aparatos de determinación
de gases.
8. Venografía para el diagnóstico de lesión venosa asociada (trombosis,
sección o aneurisma venoso).

El tratamiento para lesiones profundas son las siguientes (Simon & Sher-
man, 2012):

Preoperatorio:

Del paro cardíaco: el paro cardiaco se origina por pérdidas sanguíneas. Al


mismo tiempo que se reanima al paciente hay que administrarle sangre total o,
en su defecto, solución de Ringer con bicarbonato. Inmediatamente después
que salga del paro cardiaco hay que hacerla hemostasia provisional, incluso por
medio de un procedre quirúrgico. Del shock se aplicará igual conducta que en el
caso del paro cardíaco. Tratar la acidosis metabólica. De la hemorragia aplicar
la hemostasia provisional, ya sea por medio de compresión digital, con apósitos
, manguito neumático o , más raramente , torniquete.

Operatorio:

Estabilización de fracturas: es imprescindible el examen del cráneo, el tórax


y el abdomen, en busca de posibles lesiones existentes. El paciente se llevará
de inmediato al salón de operaciones, en caso de : paro cardíaco (previamente

36
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

tratado), shock incontrolable, o hemorragia mantenida. Si presenta una isque-


mia aguda total, no se realizará arteriografía u otro proceder que demore la
operación.

Incisiones o vías de acceso: en el cuello, paralelo al borde anterior del mús-


culo esternocleido mastoideopara los vasos carotideos , y posterior al mismo,
para los vasos vertebrales. Supraclaviculares: para abordar los vasos subcla-
vios. Se debe resecar, en ocasiones, la parte interna de la clavícula. En el tórax:
se debe realizar estereotomía media para: la aorta ascendente, los vasos supra
aórticos o la parte proximal de las subclavias; y toracotomía posterior lateral o
anterolateral, para: el abordaje de la aorta, los vasos pulmonares o cava. En el
abdomen: incisión xifopubiana media, para: la aorta, la vena cava inferior y los
vasos vicerales. Esta deberá hacerse por encima y paralela al arco crural, para
los vasos iliacos.

Miembros supriores e inferiores: la incisión se hará siguiendo el trayecto de


los vasos. Los vasos poplíteos deberán abordarse por una incisión interna en las
hemorragias agudas; si la lesión es limitada en las crónicas, puede abordarse por
una incisión posterior.

Detalles de técnicas: se realizarán incisiones amplias, que permitan una bue-


na hemostasia proximal y distal al vaso lesionado. Se extraerán los coágulos
distales a la lesión, por medio de aspiración con catéter de balón, entre otros.
En pacientes con lesiones con isquemia total – sobre todo en región poplítea-,
se hará una perfusión provisional por medio de un tubo de polietileno, antes de
iniciar el procedimiento quirúrgico sobre la arteria. En estos enfermos, si hay
fractura asociada, ésta se tratará después de la lesión vascular. En todos los otros
pacientes se atenderá primero la lesión ósea, mediante la colocación del clavo
intramedular.

En el manejo de los vasos deben de usarse pinzas vasculares y suturas no


reabsorbibles, así como heparina local o sistémica. Se realizará sutura del vaso,
en las heridas puntiformes o lineales en vasos gruesos (tórax y abdomen), donde
no haya anfractuosidad de los bordes ni contusión, y en aquellas que no excedan
de ¼ de la circunferencia. En los otros pacientes se hará sección o resección

37
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

del área contusa y anastomosis término – terminal. Si se aprecia que la fisura


va a quedar “a tensión”, se interpondrá un injerto de vana (safena, cefálica o
basílica) o de arteria ilíaca interna. Si el vaso es grueso se interpondrá un injerto
plástico apropiado. La sutura se hará a punto continuo excepto las realizadas en
heridas puntiformes. Debe evitarse la utilización del plástico en la herida que
tenga grandes posibilidades de infectarse.

Es necesario cubrir la sutura con tejido muscular sano, en las cavidades vi-
cerales; este no contactará con el pulmón ni con el intestino, separándolo por
medio del peritoneo, el epiplón o la pleura. No se dejará drenaje de Penrose; si
fuera necesario se usará drenaje cerrado con aspiración. En las heridas conta-
minadas se dejará abierta parcial o totalmente la piel, para cerrarla en segunda
intención. En las isquemias totales o en las operaciones tardías se harán fascio-
tomías de los distintos compartimentos (Ramos, s.f.).

En las heridas con gran pérdida de tejidos muscular y nervioso, así como en
las anfractuosas, se hará – si no es posible la reparación – amputación primaria.
En las amputaciones traumáticas no anfractuosas, se intentará la reimplantación
del miembro en adultos jóvenes, con menos de tres horas de accidentado el indi-
viduo. Las lesiones crónicas de la aorta torácica se tratarán por medio de una de-
rivación extracorpórea izquierda (aurícula izquierda, femorales). Es necesario
tratar las lesiones asociadas (óseas y viscerales), en el mismo acto operatorio;
las nerviosas pueden diferirse. Debe dejarse antibiótico local.

38
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 9. Operación quirúrgica de herida

Fuente: Bvs Cuba

Periodo postoperatorio. Si se presenta trombosis o sangramiento hay que


reoperar de inmediato. Es necesario hacer el diagnóstico entre un sangramiento

39
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

quirúrgico y un proceso de fibrinolisis. Se tomará las medidas postoperatoria,


para evitar las complicaciones del shock, el daño renal, los trastornos electrolíti-
cos y pulmonares, la infección y la trombosis venosa. Si existe edema intenso y
“ a tensión”, se hará fasciotomía en los diferentes compartimentos musculares.

2.2. Contusiones

Las contusiones debidas a golpes, caídas, o cualquier impacto que no ocasio-


na heridas abiertas, pueden ser leves, o provocar fracturas o lesiones internas.
Aprende a distinguir su gravedad y cómo manejarlas.

Se origina una contusión cuando se produce un golpe, caída o cualquier im-


pacto sobre la piel, pero sin llegar a romper su continuidad ni ocasionar heridas
abiertas. Sin embargo, nunca hay que subestimar la gravedad de una contusión;
aunque no haya sangre, un golpe de intensidad moderada podría ocasionar da-
ños en músculos, tendones, e incluso órganos internos, y puede dar lugar a fuer-
tes hemorragias internas (Naples & Ufberg, 2019).

Las contusiones son motivo de primeros auxilios, ya que en cualquier tipo de


accidente suelen ser la lesión más común. Cualquier persona puede proporcio-
nar los primeros auxilios en caso de contusión, por lo que es necesario que todos
conozcan los procedimientos a seguir para minimizar los riesgos.

Las contusiones en niños y deportistas son las más comunes. Este tipo de le-
sión es muy normal e incluso necesaria durante la infancia y el crecimiento. Los
niños pequeños que están comenzando a moverse por ellos mismos todavía no
tienen el control y equilibrio suficientes, por lo que se caerán y se darán golpes.
Decimos que son necesarias por que debido a esto los niños se esforzarán por
no caerse y aprenderán a mantener el equilibrio.

Los deportistas son otro grupo en el que predominan las contusiones, sobre
todo en deportes de contacto donde los jugadores pueden efectuar movimientos
que golpeen al rival, o aquellos en los que se ponga una pelota en movimiento
que también pueda golpear al deportista. Por ejemplo, en el baloncesto y el
balonmano es muy común la contusión en el dedo que se produce cuando el

40
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

jugador no recibe el balón correctamente y éste golpea el dedo bruscamente.


El dedo se hincha y se pone de un tono morado, es muy doloroso al tacto y al
movimiento y se nota una sensación de calor. Si la contusión es muy fuerte se
puede inmovilizar el dedo con una férula. Este tipo de contusiones se trata con
contraste de calor y frío.

Ilustración 10. Contusiones según grado

Fuente: SlidePlayer

41
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO III
LESIONES TRAUMÁTICAS
MUSCULARES
Y TENDINOSAS

43
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

44
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

3.1. Lesiones musculares

La unidad estructural básica del músculo es la fibra muscular estriada es-


quelética o rabdomiocito. En las fibras musculares encontramos filamentos de
actina y miosina. Las fibras pueden ser de tipo I o blancas -contracción lenta,
metabolismo aeróbico y muy resistentes a la fatiga- y de tipo II o rojas: contrac-
ción rápida, muy fatigables.

La contracción puede ser (Hogrefe & Jones, 2018):

1. Isométrica: contracción sin movimiento articular


2. Concéntrica: contracción en el sentido del movimiento. Producen acor-
tamiento, por ejemplo, bíceps.
3. Excéntrica: contracción contra el sentido del movimiento. Produce alar-
gamiento. La fibra muscular está rodeada de un tejido conjuntivo laxo
llamado endomisio por el que discurren los vasos sanguíneos y las fibras
nerviosas. Varias fibras musculares se agrupan formando los fascículos
musculares que se encuentran rodeados del perimisio. La asociación de
varios fascículos constituye el músculo, que está rodeado por el epimi-
sio o fascia muscular.

Ilustración 11. Heridas musculares

Fuente: Google Sites

45
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Las miopatías traumáticas pueden ser:

1. Directas. heridas musculares:


• Contusiones musculares: indirecto, desgarros musculares (esguince
muscular), producidas por mecanismo indirecto.
• Agujetas o síndrome de dolorimiento muscular diferido
• Calambres musculares
2. Directo-indirecto: síndrome compartimental.
3. Miositis osificante metatraumática circunscrita: comportamiento vis-
coelástico. Mayor rigidez con contracción brusca. La contracción rá-
pida con mayor resistencia provocará una lesión más importante en el
músculo, por eso es necesario el “calentamiento”.
4. Reparación muscular: todo esto provocará la proliferación de los mio-
blastos, formación de miotubos o sarcoblastos, la formación de fibras
musculares y la reinervación. La cicatriz fibrosa aparecería debido a los
factores de crecimiento (TGF, IGF-1, FGF, PDGF) y a la inmovilización
(antes se creía que era positivo, hoy en día no, ya que propicia la orien-
tación anárquica de las fibras).

3.2. Heridas musculares

Las heridas musculares son secciones totales o parciales de un musculo


producidas por un agente cortante, se pueden producir por accidente o cirugía,
podremos observar un hematoma en los bordes y una denervación distal, ade-
más de que se produce una pérdida de fuerza del 50% en la zona media. Cuando
la lesión sucede en la zona media del vientre muscular sólo se recupera el 50%
de la fuerza y el 80% de la capacidad de acortamiento. La recuperación de le-
siones parciales resulta proporcional al tamaño de la herida. La gravedad de la
herida muscular está determinada por (Simon & Sherman, 2012):

1. Tamaño de la sección
2. Proximidad al pedículo nervioso muscular (cuanto más próximo al pun-
to de entrada del nervio, queda denervada una mayor proporción del
músculo)
3. Dirección del agente cortante (las secciones trasversas son más nocivas

46
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

que las longitudinales ya que se pierde la continuidad del músculo)


4. Lesión necrosis y digestión (proteasas)
5. Rotura de la membrana celular y fragmentación de fibras inflamacion:
proliferación de vasos y células (macrófagos, mononucleares y linfo-
citos T). Proliferación y diferenciación muscular TNF-α, IGF 1, TGF,
PDGF. El tratamiento consiste en el desbridamiento o sutura de la heri-
da, debemos incluir la fascia en la sutura.

Ilustración 12. Tipo de roturas musculares

Fuente:elfutbologin

47
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

3.3. Contusiones musculares

Son lesiones musculares producidas por agentes romos no penetrantes. Se


estima que la lesión muscular más frecuente, de hecho, junto con los desgarros
o esguinces musculares representan el 90% de todas las lesiones deportivas.
Son más frecuentes en el brazo y en el muslo, por ejemplo, el bocadillo en el
cuádriceps que consiste en la rotura de fibras del recto anterior secundaria a una
contusión, muy frecuente en futbolistas o en deportes de contacto. Los síntomas
suelen ser los siguientes (Gasic, 1998):

1. Dolor.
2. Hinchazón.
3. Rigidez.
4. Masa palpable
5. Hematoma, su presencia a veces modula el tratamiento.

Factores influyentes: fatiga muscular, frio, uso de musleras o dispositivos de


compresión, así como las edades avanzadas favorecerían la aparición de la con-
tusión mientras que la contracción muscular protegería de las contusiones. El
diagnóstico se realiza de forma clínica y para deportistas de élite se puede pedir
una RNM (resonancia magnética nuclear) o una ecografía y con ellas se puede
medir la extensión de la contusión. Los tratamientos de índole general son:

1. RICE (reposo-frio-compresión-elevación)
2. Inmovilización, tiene que ser lo más corta posible
3. La fisioterapia ayudaría hasta recuperar la práctica deportiva
4. En casos graves se puede aspirar el hematoma y la cirugía en caso de
ruptura

Las complicaciones más comunes que se pueden presentar son:

1. Síndrome compartimental porque aumenta la presión en el músculo que


está por encima de los capilares provocando isquemia, muy frecuente
en la parte anterior de la tibia, pudiendo si se continúa la situación una
necrosis.

48
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

2. Pseudoquiste su tratamiento consiste en la evacuación del quiste, inyec-


ción de corticoides y extirpación.
3. Nódulo fibroso puede ser doloroso suele ocurrir por exceso de cicatri-
zación.
4. Hernia muscular: sobre todo a nivel del bíceps braquial y del tibial an-
terior. Ocurre cuando la masa muscular sale presiona un tejido y puede
llegar a necrosarlo. Cuando se contrae el músculo desaparece la her-
nia. Podemos tratarlo con suturas, apertura del ojal o plastias (operación
quirúrgica con la cual se pretende restablecer, mejorar o embellecer la
forma de una parte del cuerpo).

3.4. Miositis osificante

Dentro también de las miopatías traumáticas está la miositis osificante que


es una condición en la que existe una formación de hueso dentro del musculo (o
incluso ligamentos cercanos) como resultado de una lesión, generalmente una
contusión. Son más frecuentes en jóvenes, poliarticulares y asociada a despega-
mientos periósticos y hematoma. Pueden ser unidos al hueso como a la anqui-
losis articular o no unidos.

Ilustración 13. Miositis osificante


Fuente: Anales de Pediatría

49
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

La adhesión crea rigidez en el musculo o incluso inmovilización. Las posi-


bles causas (etiología) de esta afectación pueden ser (Kellam, 2002):

1. Traumatismo importante: muscular u óseo, por ejemplo, a nivel del codo


2. Traumatismos de repetición
3. Comunes son los causados por las movilizaciones

El tratamiento general es el siguiente:


1. Profilaxis. No realizar maniobras repetitivas de reducción. También se
recomienda movilizaciones en rehabilitación juiciosas manera juiciosa.
2. Indometacina (AINE), 25 mg x 3 x día.
3. Bifosfonatos, inhiben la función de los osteoclastos por lo que inhiben
las calcificaciones, ya que para que se forme hueso primero debe des-
truirse.
4. Radioterapia.
5. Cirugía, cuando la osificación sea madura (más de seis meses) realiza-
remos gammagrafía isotópica, buscaremos hidroxipoliuria y fosfatasa
alcalina.

3. Desgarros o esguinces musculares: cuando un músculo se somete a un


estiramiento brusco de forma pasiva -sin contracción muscular- o activa
-con contracción- se puede producir desgarro -esguince- muscular. Son
frecuentes, sobre todo en:

3.1. Los músculos que cruzan las articulaciones como los de la cadera o los
de la rodilla.
3.2. La unión miotendinosa
3.3. Músculos con predominio de fibras tipo II
3.4. Se suelen dar en deportes de aceleración rápida.

Se han empleado diferentes términos según la gravedad de la lesión anato-


mopatológica:

1. Elongación muscular o distensión muscular: se refiere al estiramiento


de las fibras musculares sin rotura y, por lo tanto, sin hematoma y ni

50
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

equimosis
2. La rotura fibrilar supone la rotura de varias fibras o fascículos muscu-
lares con hemorragia local más o menos importante. Corresponde a un
desgarro tipo1-2.
3. La rotura muscular representa una lesión total o parcial del musculo.
Corresponde a un desgarro de tipo 3-4.
4. La desinserción muscular es equivalente a la rotura completa del mus-
culo en la unión musculotendinosa.

Ilustración 14. Esguince muscular abdominal

Fuente: Cancer Care

La sintomatología puede manifestarse de la siguiente forma:

1. Dolor e hinchazón.
2. Equimosis (sangre producida por ruptura de la fibra muscular), en la
siguiente foto veremos una equimosis de 2-3 días de evolución.
3. Cuando la ruptura es muy significativa nos encontramos una especie de

51
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

falla en la zona denominada hachazo.


4. Debilidad muscular. Diagnóstico: clínica y resonancia magnética.

Tratamiento:

1. RICE. Reposo, hielo, compresión, elevación.


2. AINE. Antiinflamatorios no esteorides.
3. Fisioterapia progresiva.
4. Sutura quirúrgica si hay ruptura (rara vez)

Síndrome de dolorimiento muscular diferido (“agujetas”)


Antes se creía que eran provocadas por falta de oxígeno, se formaban crista-
les pero la realidad es que hay una lesión de las miofibrillas y como consecuen-
cia aparecerán ácido láctico deshidrogenasa y creatinkinasa en sangre. Aparece
dolor a las 24-48 horas tras un ejercicio intenso de una semana de duración,
además de dolor por contracción activa o estiramiento pasivo. Hay tumefacción
y pérdida del 50% de la contracción isométrica. El dolor suele desaparecer a
los 5-7 días sin tratamiento (Biundo, 2016). Fisiopatología: hay una lesión en
las miofibrillas (aumento de CK, de mioglobina y de LDH). La causa del dolor
es el edema del tejido conectivo perifibrilar (aumento de la presión muscular).
Tratamiento: analgésicos, AINE y ejercicio. Profilaxis: entrenamiento (ejercicio
intenso-breve).

Ilustración 15. Causas de la sensación de las agujetas

Fuente: HSNStore
52
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

3.5. Calambres musculares

Son contracciones musculares activas muy dolorosas que se producen de


forma espasmódica. Aparecen normalmente cuando el músculo afectado se en-
cuentra en una posición acortada. Se desconoce la causa por la que se producen.
Los factores que favorecen su presentación son:

1. Fatiga
2. Actividad muscular prolongada
3. Deshidratación
4. Dormir con el musculo en posición acortada

Localización puede ser en los gemelos, isquiotibiales, músculos del suelo de


la boca, musculatura abdominal, fisiopatología: irritación de las fibras nervio-
sas, disminución de potasio (suele ocurrir por insuficiencia renal) y alteración
de las concentraciones de cloro, calcio y magnesio. Tratamiento: estiramiento
muscular, masaje y corrección de los factores desencadenantes de los calam-
bres. Profilaxis: entrenamiento, los tenistas para evitarlos toman plátano (muy
rico en potasio) y bebidas isotónicas

3.6. Lesiones tendinosas

Características de los tendones


1. Los tendones transmiten y absorben fuerzas.
2. Inserción directa en el hueso, esto se denomina entesos.
3. Tienen una gran resistencia lo que dificulta su arrancamiento óseo.
4. Sus fibras son sobre todo colágenas, aunque también podemos encon-
trar fibras elásticas. Sus fibras se juntan al hueso y se continúan con las
fibras de Sharpey
5. Vascularización precaria (por ejemplo, en el tendón de Aquiles y en los
rotadores del hombro) (Gardner-Thorpe, 1975).

53
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 16. Ejemplo de lesión tendionosa

Fuente: Clínica Martín Gómez

3.7. Causas de la lesión tendinosa

1. Tendón normal: se produce por exceso de tracción excéntrica/concéntri-


ca. El envejecimiento al acortarse el tropocolágeno aumenta la rigidez,
la vascularización precaria también ayuda endeterminadas zonas
2. Tendón patológico. (a) Síndrome de sobrecarga, por utilización con-
tinua de los tendones. (b) Inflamación crónica como la reumática. (c)
Infección supurativa. (d) Enfermedad sistémica: gota, sarcoidosis, poli-
traumatismos…
3. Tendinopatía: la tendinitis no es una inflamación en realidad, siendo
más correcto el término “tendinopatía”. La mayoría son por sobrecarga.
Evolucionan hacia la tendinosis angiofibroblástica. La sintomatología
clínica es (Hogrefe & Jones, 2018):
Estadio 1. Dolor tras el ejercicio
Estadio 2. Dolor con y tras ejercicio
Estadio 3. Dolor incluso en reposo
Estadio 4. Rotura completa del tendón

54
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 17. Lesiones tendinosas

Fuente: Dr. Jorge Luis Díaz Gutiérrez

Exploración: dolor local en el tendón o inserción a presión, dolor en ma-


niobras forzadas e irregularidad del tendón (se pueden ver nodosidades que
nos indican que ha habido una lesión). Diagnóstico: por la clínica, la ecografía
muestra zonas hipoecogénicas, en la radiografía, se puede observar calcifica-
ciones o crecimiento del hueso, típico son los espolones del hueso cuyo nombre
científico es espículas. Hay una serie de entesitis o tendinitis insercionales que
reciben nombres específicos en muchas localizaciones (Klimke, Furin, & Over-
berger, 2019):

1. Rodilla del saltador, muy típica en jugadores de baloncesto, en polo in-


ferior de la rotula.
2. Codo de tenis en el epicóndilo del codo (2º radial) muy dado en limpia-
doras, tenistas, gente que manejan mucho el martillo.
3. Codo de golf: en la epitróclea del codo (pronato-flexores), aunque tam-
bién en este deporte se da el codo del tenista.
4. Pubalgia del deportista: afecta a adductores y recto anterior, en el rugby
solo se da en los que patean.

55
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

5. Fascitis plantar: en la inserción del calcáneo de la aponeurosis plantar.

Ilustración 18. Tratamiento de codo de golf (epicondilitis)

Fuente: Cronos Fit

Tratamiento: Corticoides locales pero no en el interior del tendón porque


puede producir debilidad y futura rotura; RICE (reposo- hielo- compresión-ele-
vación); AINE; electroterapia; masaje profundo en entesistis (ejemplo: masaje
de cyriax o transverso profundo en codo de tenista para romper fibras semirro-
tas y evitar el dolor), así se rompen adherencias que provocan dolor; ondas de
choque; cirugía; radiofrecuencia percutánea para cauterizar las lesiones; aper-
tura del tendón: peinado en el tendón de Aquiles para que tenga más holgura
se abre el tendón, se separan las fibras y se peinan, en esos tabiques que se han
despegados se crean fibras tendinosas, también con factores plaquetarios para
que crezca el tendón y cicatrice; desbridamiento de zonas degeneradas y cie-
rre; perforaciones en inserción: en la inserción del tendón se hacen pequeñas
perforaciones; plastias de refuerzo: se usa un trozo de tendón para aumentar las
resistencia; factores de crecimiento plaquetarios u otros.

56
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

3.8. Roturas tendinosas

Extremidad inferior (más común) (Miller-Breslow, Terrono, & Millender,


1990):
1. Ruptura del tendón cuadricipital
2. Ruptura del tendón rotuliano
3. Ruptura del tendón de Aquiles
4. Ruptura del tendón tibial posterior

Extremidad superior
1. Arrancamiento extensor común en 3ª falange (edl
2. Roturas del tendón de Aquiles
3. Conjunción de gemelos, sóleo y plantar delgado. Este tendón es el más
fuerte del organismo (15x7mm). Tiene una construcción helicoidal de
sus fibras lo que favorece la rotura. En su constitución hay un elemen-
to inconstante (el plantar delgado es un músculo inconstante). La mala
vascularización entre 2 y 5 cm de inserción favorece las roturas a ese
nivel (círculo negro).

Ilustración 19. Rotura del talón de Aquiles

Fuente:Foroatletismo.com

Fisiología: transmite hasta 900 kilos de carga. Actúa en contracciones ex-

57
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

céntricas absorbiendo la fuerza del choque, además regula la flexo-extensión


del tobillo.

Clasificación: abiertas: secciones; cerradas: roturas subcutáneas


Etiología: el deporte constituye el 70%. Los deportes de raqueta son 1/3 y el
esquí otro tercio aunque ambas dependen del equipo y las características de la
pista. Edad media: 30-35 años. Sexo: el varón da el 80% de las lesiones. El lado
donde se producen es indiferente. Por lo tanto el prototipo de persona implicado
en las roturas del tendón de Aquiles es un hombre de mediana edad, atlética-
mente agresivo, sin entrenamiento uniforme y actividad intermitente.

Factores predisponentes: enfermedades generales: infecciones piógenas; pa-


tología previa tendinosa; uso de corticoides local o general.

Factores constitucionales o herencia: colágeno III dominante sobre el I o


tendón: estructura y vascularización o calcáneo varo o valgo. Mala prepara-
ción física. Mecanismo; indirecto: (a) flexión plantar del pie con extensión de
la rodilla (sprint); (b) dorsiflexión violenta inesperada con pie en posición; (c)
intermedia (agujero); (d) dorsiflexión violenta con pie en flexión plantar (caída
de salto). Directo: es poco común. Diagnóstico: a pesar de que son muy fáciles
de diagnosticar el 25 % de las lesiones pasan desapercibidas.

Clínica: se basa en los síntomas: chasquido, dolor variable, impotencia fun-


cional: es variable; suelen inculpar a otro jugador por creer que es una agresión;
signos; Brunet Guedj: el pie del lado afectado se encuentra en flexión dorsal
respecto al pie sano por el predominio de los flexores dorsales que no están
contrarrestados por el tríceps sural, al estar roto el tendón. Se explora con el
paciente en la camilla y con los pies sobresaliendo se observa que uno tiene más
flexión dorsal que será el que tiene la lesión en el tendón de Aquiles (porque los
flexores tiran y descompensan); disminución de la fuerza flexora a la palpación;
signo del hachazo: vemos que hay una falla al tocar el tendón, hay una especie
de agujerillo (Ulrich, 2008).

Signo Thomson (“squeeze test”): es el más patognomónico. Cuando existe


integridad del tendón, la comprensión de la masa muscular de la pantorrilla,

58
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

provoca flexión plantar del pie por contracción del tríceps. Si el tendón está
roto, el pie no realiza ningún movimiento. Test de la aguja de O’Brien: se clava
una aguja en la línea media del tendón, en el cabo proximal. Cuando el pie es
llevado pasivamente a la dorsiflexión (hacer al pie ascender), la aguja se despla-
za distalmente si hay integridad del tendón, y no realiza ningún movimiento en
caso de rotura. Este test puede dar falsos negativos si hay remanente de fibras.
este proceso no se da cuando los tendones intactos.

Ilustración 20. Procedimiento Signo Thompson

Fuente: Universidad de Guadalajara (2009)

Radiografía: ayuda poco. Se formaría un triángulo llamado triángulo de Kä-


ger que desaparece al daño, porque hay hematoma. La xerografía es poco usada
por su coste elevado y la elevada absorción de rayos. La ecografía sólo se utiliza
si hay rotura parcial o hay dudas. Muestra alteraciones en la ecogenicidad a la

59
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

altura del triángulo de Käger. La resonancia magnética nuclear sólo se usa para
crónicos o tendinosis (rotura parcial). Es la prueba más sensible, determina la
localización y la extensión de la lesión; Rx y TAC: aportan pocos datos.

Tratamiento: estas lesiones pueden tratarse con métodos ortopédicos (trata-


miento conservador) o quirúrgicos. Este último es de elección, porque propor-
ciona una mayor y más rápida recuperación funcional, una mayor fuerza flexora
y menos complicaciones tardías.

• Tratamiento conservador: inmovilización de la pierna con escayola en


flexión plantar (pie equino). Mejor resultado cuando se inmoviliza en
las primeras 48 horas. Por encima de este tiempo, aumentan las compli-
caciones tardías
• Tratamiento quirúrgico o Suturas: hay diversos tipos. La sutura Ma y
• Rotura del tendón cuadricipital.

Ilustración 21. Cuadriceps y posible rotura

Fuente: Dr. Vilchez

El cuádriceps está formado por cuatros músculos dispuestos en los 3 planos


del espacio; central: recto anterior, crural, subcrural; laterales: vasto interno y
vasto externo, soporta gran tensión excéntrica; etiología. Los factores favorece-
dores son (Simon & Sherman, 2012):
• Envejecimiento (es una lesión rara en gente joven)
• Diabetes

60
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Diálisis renal
• Hipertiroidismo
• Gota
• Infiltraciones corticoideas

La histología revela cambios inflamatorios crónicos, necrosis fibrinoide y


degeneración grasa. Clínica y sintomatología (Ulrich, 2008):

• Dolor
• Impotencia funcional variable según extensión de rotura
• Tumefacción – hemartros en función de la brecha
• Hachazo por pérdida de la continuación de la estructura
• Dolor a la palpación
• Descenso de la rótula
• Debilidad extensión rodilla

Diagnóstico. Rx: descenso de la rótula; RNM: edema, falta de continuidad


del tendón, se observa destensado el tendón rotuliano; ecografía. Tratamientos:

• Conservador: se da en roturas parciales. Consiste en inmovilización con


escayola.
• Quirúrgico: en rotura completas
• Sutura túneles transóseos o anclajes o dispositivos de sutura en polo
superior de la rotula: se meten unos anclajes que son reabsorbibles que
permiten suturar el tendón sobre el polo superior de la rotula.
• Refuerzo con autoplastia: técnica de Scuderi (se utiliza habitualmente
en las roturascrónicas, se realiza de modo que pueda reforzar la sutura
del tendón rotuliano). Plastias de alargamiento del tendón en rotura de
antiguas. Anclajes “anchors” con suturas en polo superior de rótula.

3.9. Rotura del tendón rotuliano

Es la tercera causa más frecuente de disrupción del aparato extensor de la ro-


dilla. Se precisa de una fuerza 17.5 veces el peso corporal para romperlo. Etio-
logía: la mayoría son de causa traumática; se da en pacientes deportistas meno-

61
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

res de 40 años; las lesiones no traumáticas (suele ser bilateral); o corticoides o


enfermedades sistémicas o cirugías previas (por ejemplo, la reconstrucción del
ligamento cruzado usando el tendón rotuliano). Clínica: dolor; tumefacción;
impotencia funcional para extender la rodilla (variable). Diagnóstico: Rx, as-
censo de la rótula. No vemos fragmentos óseos; ecografía; RNM.

Tratamientos: conservador; y quirúrgico o sutura y marco alámbrico de McL-


aughlin: sutura whiplastia (látigo de Kackow) + marco de alambre; cerclaje con
semitendinoso: Kellikian; Aloinjerto tendinoso: tendón patelar o Aquiles.

Ilustración 22. Rotura del tendón rotuliano

Fuente: Dr. Villanueva

3.10. Lesiones del tibial posterior

“Pie plano del adulto” (es un tendón muy importante para mantener el arco
del pie). Inserciones: cara posterior de tibia-peroné-membrana interósea hasta
el escafoides tarsiano, primera cuña y cabezas de metatarsianos. Función: flexor
plantar, inversor del retropié (supinador), mantenedor del arco longitudinal del
pie y del valgo calcáneo (7-10º). Gran sobrecarga en la fase pronadora de la
carrera.

62
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 23. Tendinitis tibial posterior

Fuente: Beyerfisio

Clínica: tendinitis/tenosinovitis aguda: tratamiento conservador (repo-


so+plantilla que levante el arco para que descanse el tendón). Tenosinovitis cró-
nica/tendinosis: tratamiento quirúrgico-desbridamiento. Ruptura: clínica. Las
roturas del aparato extensor de la rodilla son poco frecuentes. Las que afectan
al tendón del cuádriceps, suelen ocurrir en personas mayores de 40 años, y son
tres veces más frecuentes que las roturas del tendón rotuliano (que además se
dan con frecuencia en personas menores de 40 años). Las roturas tendinosas
suelen estar relacionadas con alguna patología previa intrínseca al tendón afecto
(hiperparatiroidismo, degeneración adiposa, gota, infecciones, calcificaciones
tendinosas, historia previa de fractura, tumor, uso de corticoides…).

En las roturas completas, el tratamiento suele ser quirúrgico, y el tratamiento


conservador se reserva para las roturas parciales. Los resultados suelen ser bue-
nos, aunque dependen del momento en que se lleve a cabo la reparación.

3.11. Ruptura del tendón tibial posterior

Etiología. Sexo femenino, en mayores de 40 años y deportistas. Clínica: do-


lor, tumefacción a lo largo del tendón (por detrás del maléolo interno). Aumenta
con apoyo. Exploración:

63
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

1. Arco longitudinal hundido en carga (plano)


2. Valgo calcáneo (va hacia fuera)
3. Antepie abducido
4. Signo de “muchos dedos” (too many toes)
5. Imposibilidad en puntillas de varizar (acercar) el calcáneo (supinación
del calcáneo)

Diagnóstico: Rx: pie plano; RNM, tibial posterior afilado, casi roto. Edema
de vaina y rotura del tendón. Tratamiento: conservador: plantilla de elevación
del arco. Quirúrgico o sutura: es un tratamiento poco utilizado y una sutura va a
hacer poco efecto o sutura de muñones al tendón del flexor común de los dedos,
solución parcial que no da buenos resultados. Plastia tendinosa: transferencia
del flexor común desinsectado distal a la inserción del tibial (túnel óseo en 1º
cuña) o cuña varizante (artroreisis) en seno del tarso (tornillos-hueso). Alarga-
miento de la columna externa en calcáneo. Osteotomía de traslación medial de
tuberosidad calcáneo. Artrodesis subastragalina. Artrodesis astrágalo-escafoi-
dea o calcáneo-cuboidea. Triple artrodesis (Chopart y subastragalina).

3.12. Rotura de extensor común de dedos (edl)

Músculo con cuatro tendones para los dedos trifalángicos. El dedo índice
tiene una extensión más potente por tener un extensor propio aparte del extensor
común. Este tipo de roturas son producidas por sobreesfuerzo (típico al agarrar
el balón en el rugby). Podremos ver que se queda en flexión la falange distal
(Cannon, 2017).

64
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 24. Huesos y tendones del pie

Tratamiento
1. Ortopédico: férula de hiperextensión
2. Quirúrgico: sutura “pull out” de Bunnell (más usada) y sutura enterrada
de Bunnell. Sacamos el tendón con un alambre, atravesamos la falange
y los hilos de sutura se anudan sobre un botón. Al final esta sutura será
sacada tirando del alambre.
3. Férula de hiperextensión. Sutura pull out de Bunnell. Sutura enterrada
de Bunnell (en zigzag). Se hace con materiales que se degradan fácil-
mente.

65
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

1. Arrancamiento del flexor propio del pulgar: Se produce en la falange dis-


tal por sobreesfuerzo. El tratamiento consiste en la sutura enterrada de Bunnell
sobre botón y la sutura “pull out”. Rotura del extensor largo del pulgar. Es el
tendón que marca la tabaquera anatómica. Etiología: fricción sobre callo de
fractura de Colles del radio, realmente más que fricción es un problema vascu-
lar. Clínica: imposibilidad de extender el pulgar Tratamiento: transposición del
extensor propio del índice al extremo tendinoso distal y la sutura de Pulvertaft.
Cuando hay una diferencia de calibre entre los tendones se hace este tipo de
sutura.

Ilustración 25. Flexor corto del pulgar

2. Rotura del extensor común en la articulación interfalángica proximal:


Bandeletas laterales cruzan y en vez de extensoras se hacen flexoras. Su rotu-
ra produce una deformidad “en cuello de cisne”. Tratamiento: las bandeletas
laterales se colocan por delante del eje de flexión. Se puede colocar una férula
correctora e incluso se puede recurrir a la cirugía, aunque la cirugía es poco
apropiada. Por elongación.

66
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Hernias
Una hernia es un saco formado por el revestimiento de la cavidad abdominal
(peritoneo). El saco pasa a través de un agujero o área débil en la capa fuerte de
la pared abdominal que rodea el músculo, denominada fascia. El tipo de hernia
que usted tenga depende de su ubicación (Aiken & Oldham, 2016):
• Hernia femoral es una protuberancia en la parte superior del muslo, jus-
to debajo de la ingle. Este tipo es más común en las mujeres que en los
hombres.
• Hernia hiatal se presenta en la parte superior del estómago. Una porción
de la parte superior del estómago se adentra en el tórax.
• Hernia quirúrgica o eventración puede darse a través de una cicatriz si
usted ha tenido una cirugía abdominal en el pasado.
• Hernia umbilical es una protuberancia alrededor del ombligo. Sucede
cuando el músculo alrededor del ombligo no se cierra completamente
después del nacimiento.
• Hernia inguinal es una protuberancia en la ingle. Este tipo es más co-
mún en los hombres. Puede bajar hasta el escroto.

Ilustración 26. Tipos de hernia

Fuente: www.utfalicante.com

67
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Las causas de la hernia inguinal oor lo regular, no hay causa clara para una
hernia. Algunas veces, se presentan por (Malangoni & Rosen, 2017):

• Levantar objetos pesados


• Hacer esfuerzo al usar el baño
• Realizar cualquier actividad que eleve la presión dentro del abdomen

Las hernias pueden presentarse al nacer, pero es posible que la protuberancia


no sea notoria hasta más adelante en la vida. Algunas personas tienen antece-
dentes familiares de hernias. Los bebés y los niños pueden desarrollar hernias.
Esto sucede cuando hay una debilidad en la pared abdominal. Las hernias in-
guinales son comunes entre los niños. Algunos niños no presentan síntomas
hasta que son adultos. Cualquier actividad o problema de salud que incremente
la presión en el tejido y los músculos de la pared abdominal puede llevar a una
hernia, incluso (Malangoni & Rosen, 2017):

• Estreñimiento crónico y pujar (hacer esfuerzo) fuertemente para defecar


• Tos crónica o estornudos
• Fibrosis quística
• Agrandamiento de la próstata, esfuerzo para orinar
• Sobrepeso
• Líquido en el abdomen (ascitis)
• Diálisis peritoneal
• Desnutrición
• Tabaquismo
• Esfuerzo excesivo
• Testículo que no ha descendido (criptorquidia)

Síntomas: generalmente no hay síntomas. Algunas personas tienen molestia


o dolor. La molestia puede ser peor al pararse, hacer esfuerzo o levantar obje-
tos pesados. Tarde o temprano, la queja más común es una protuberancia que
es sensible y está creciendo. Cuando una hernia se agranda, se puede atascar
dentro del orificio y perder su riego sanguíneo. A esto se le denomina estrangu-
lación. Los síntomas incluyen:

68
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Náuseas y vómitos
• No ser capaz de eliminar gases o tener evacuaciones intestinales
• Cuando se presenta, se necesita una cirugía de inmediato.
• Pruebas y exámenes

El médico generalmente puede ver o sentir la hernia cuando lo examina. Le


pueden solicitar que tosa, se agache, puje o que levante algo. La hernia puede
agrandarse cuando usted hace esto. Es posible que la hernia (protuberancia) no
sea fácilmente visible en bebés y niños, excepto cuando están llorando o tosien-
do. Se puede hacer una ecografía o tomografía computarizada para buscar una
hernia. Si hay una obstrucción en el intestino, probablemente se tomará una
radiografía del abdomen.

Tratamiento: La cirugía es el único tratamiento con el que se puede reparar


una hernia de manera permanente. La cirugía puede ser más riesgosa para per-
sonas con problemas de salud graves. La cirugía repara el tejido debilitado de
la pared abdominal (fascia) y se cierra cualquier agujero. La mayoría de las her-
nias se cierran con puntadas y a veces con parches de tela para sellar el orificio.
Una hernia umbilical que no sane por sí sola cuando un niño tenga 5 años de
edad probablemente será reparada.

69
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 27. Tratamientos de hernia

Pronóstico: El desenlace clínico (resultado) para la mayoría de las hernias


generalmente es bueno con tratamiento. Es poco común que una hernia reapa-
rezca. Las hernias quirúrgicas tienen mayor probabilidad de reaparecer.

Posibles complicaciones: En raras ocasiones, la reparación de una hernia


inguinal puede dañar las estructuras involucradas en el funcionamiento de los
testículos de un hombre. Otro riesgo de la cirugía de una hernia es el daño a los
nervios, que puede llevar a que se presente insensibilidad en el área de la ingle.
Si una parte del intestino quedó atrapada o estrangulada antes de la cirugía, se
puede presentar una perforación intestinal o muerte del intestino.

Alertas para ir a consulta médica: Tiene una hernia dolorosa y los conteni-
dos no se pueden reintroducir en el abdomen usando presión suave. Presenta
náuseas, vómitos o fiebre junto con la hernia dolorosa. Tiene una hernia que se
torna de color rojo, púrpura, oscuro o cambia de color. Tiene dolor, inflamación
o una protuberancia en la ingle. Tiene una protuberancia o hinchazón en la ingle
o el ombligo, o que está relacionada con una incisión quirúrgica previa (Aiken
& Oldham, 2016).

70
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO IV
LESIONES TRAUMÁTICAS
TENDINOSAS

71
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

72
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

4.1. Tendonitis, tendinosis, tendinopatía

Los tendones insertan los músculos a los huesos articulares. De esta for-
ma transmiten la fuerza muscular a los huesos durante el movimiento. Con el
término tendinopatía se alude a los procesos patológicos de los tendones que
pueden cursar con o sin inflamación. Tendinopatía es el término general que se
utiliza tanto para tendinitis como tendinosis. Mientras que la tendinitis implica
inflamación del tendón, que en realidad no lo es, la tendinosis describe un ten-
dón dolorido y degenerado por una serie de problemas en el propio tejido del
tendón, en su defecto debe decirse tendonopatía (American Academy of Ortho-
paedic Surgeons, 2015).

La tendinitis calcificante es una entidad patológica de origen desconocido


que se caracteriza por el depósito de calcio en los tendones del manguito. No
tiene relación con el tipo de trabajo o actividad física ni alimentación rica en
calcio. Se da más frecuentemente en mujeres entre 30 y 50 años. Son bilatera-
les en un 25%. Su diagnóstico es fundamentalmente radiológico. La curación
espontánea puede ocurrir en el 90% de los casos, pero en algunos casos puede
causar crisis de dolor intenso (hombros hiperálgicos).

La tendinitis implica la existencia de inflamación en el tendón en tanto que


tendinosis hace referencia un proceso degenerativo del mismo. Hasta el mo-
mento, todos los trabajos publicados demostraron que los tendones cuando “se
enferman” sufren un proceso degenerativo y no inflamatorio. Por lo tanto, las
tendinitis no existen. De todas formas, quizás cuando un tendón sufre una so-
brecarga tenga un proceso inflamatorio con el objetivo de intentar autorrepa-
rarse, ya que, la inflamación es el proceso por el cual los tejidos comienzan
su proceso de autorreparación. De allí que, según el criterio de, si se indican
antiinflamatorios se inhibiría parcialmente este proceso de cicatrización, por lo
que se evita su uso en lo posible.

Cuando la sobrecarga del tendón sea mayor a su capacidad de autorrepa-


ración, el tendón lamentablemente sufrirá una tendinopatía. Algunas de las
causas de sobrecarga son conocidas: desbalances musculares, microtraumatis-
mos repetidos sin la preparación física para soportarlos, ergonomía incorrecta,

73
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

déficits nutricionales y una mala pisada, entre otros (Hogrefe & Jones, 2018).

Causas: El hombro es la articulación con más movimiento del cuerpo hu-


mano y las tendinopatías son frecuentes. Así mismo el tendón que más suele
afectarse es el supraespinoso. Los factores que favorecen las lesiones del man-
guito (vasculares, mecánicos, degenerativos) ya los hemos visto en el apartado
del síndrome subacromial. Las causas de la tendinopatía pueden ser varias. Se
estima que las lesiones tendinosas representan 30-50% de todas las lesiones que
se producen en el deporte. Por ejemplo, las lesiones en el tendón de Aquiles son
más prevalentes en deportes que impliquen correr mientras que los problemas
de hombro aparecen en deportes que implican tirar objetos o que requieran mo-
vimientos aéreos.

Ilustración 28. Explicación de la tendinopatía

Fuente: Concepto RGP

En el campo de la medicina del deporte, una causa frecuente de lesión tendi-


nosa es la hiper-musculación. El tendón, al ser resistente y poco elástico, puede
sufrir con el ejercicio muscular repetido, respondiendo al sobre-esfuerzo con
una inflamación. También los entrenamientos excesivos y mal ejecutados pue-
den producir sobrecargas tendinosas. En general, una demanda excesiva junto

74
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

con micro-traumatismos por repetición suelen ser causas frecuentes de patolo-


gía tendinosa.

La tendinopatía afecta a las personas que realizan tareas repetitivas en sus


trabajos, deportes u otras actividades rutinarias. Las tareas domésticas como
atender la huerta, jardín, cocinar o limpiar a menudo requieren movimientos
repetitivos y con el tiempo existe riesgo de desarrollar una tendinopatía. La clí-
nica puede aparecer de forma gradual o bien de repente debido a que el tendón,
ya debilitado, experimenta una rotura (Simon & Sherman, 2012).

Los síntomas varían de unos pacientes a otros. Los más comunes son el dolor
y la sensibilidad alrededor del tendón afectado. Estos síntomas pueden ir acom-
pañados de hinchazón cerca del tendón lesionado. Con frecuencia los pacientes
experimentan (Hogrefe & Jones, 2018):

• Aumento de dolor y síntomas relacionados con la actividad.


• Un crujido (crepitus) cuando se utiliza el tendón, que en general es des-
agradable y doloroso.
• Empeoramiento de los síntomas durante la noche y al levantarse por la
mañana.
• Rigidez de hombro.

En el caso de las tendinitis calcificantes el dolor es más capricho y pueden


aparecer distintos grados del mismo tanto en reposo como con las actividades e
incluso puede presentarse de repente con un dolor muy severo y rigidez (hom-
bro hiperálgico). A menudo los síntomas de una tendinopatía de hombro están
asociados con bursitis, caracterizada por la inflamación de la bursa subacromial.
Tratamiento: Como en el caso del Síndrome subacromial se comienza con un
tratamiento conservador con fisioterapia, con antiinflamatorios no esteroideos y
con infiltraciones con corticoides.

Detrás del tratamiento conservador de una tendinosis degenerativa y en aque-


llos casos en los que su médico plantee un tratamiento conservador con plasma
de la patología tendinosa degenerativa, éste se realizará de forma ambulatoria,
y siempre guardando una escrupulosa asepsia.

75
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• En primer lugar, se localiza el foco de tendinosis bajo control ecográfi-


co.
• A continuación se inyectan bajo control ecográfico alrededor. Un nue-
vo control ecográfico realizado una o dos semanas después junto con
el análisis de la sintomatología, establecen las pautas para una nueva
aplicación.
• En general no se administra anestesia y se aplica hielo después de la
infiltración.
• Es fundamental, desde el principio, acompañar la aplicación local de
plasma con un tratamiento de fisioterapia dada la importancia de los
estímulos mecánicos para inducir la regeneración celular.

4.2. Tenosinovitis

Es la inflamación del revestimiento de la vaina que rodea al tendón (el cor-


dón que une el músculo con el hueso). Causas: La membrana sinovial es un
revestimiento de la vaina protectora que cubre los tendones. El término teno-
sinovitis se refiere a la inflamación de dicha vaina. La causa de la inflamación
puede ser desconocida o puede ser producto de:

• Enfermedades que causan inflamación


• Infección
• Lesión
• Sobrecarga
• Tensión

Las muñecas, las manos, los tobillos y los pies resultan frecuentemente afec-
tados debido a que los tendones son largos a lo largo de estas articulaciones.
Sin embargo, la afección puede presentarse con cualquier vaina tendinosa. Una
cortadura infectada en las manos o las muñecas que ocasiona tenosinovitis in-
fecciosa puede ser una urgencia que requiere cirugía.

76
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 29. Tenosinovitis

Fuente: Mejor con Salud

Síntomas:

1. Dificultad para mover una articulación


2. Inflamación articular en el área afectada
3. Dolor y sensibilidad alrededor de la articulación
4. Dolor al mover una articulación
5. Enrojecimiento a lo largo del tendón
6. La fiebre, la inflamación y el enrojecimiento pueden indicar la presencia
de una infección, especialmente si estos síntomas fueron causados por
una punción o cortadura.

Tratamiento: El objetivo del tratamiento es aliviar el dolor y reducir la infla-


mación, para esto puede aplicar:

• Descansar o mantener los tendones afectados inmóviles es esencial para

77
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

la recuperación.
• Usar una férula o un aparato ortopédico removible para ayudar a mante-
ner los tendones inmóviles.
• Aplicar calor o frío en el área afectada para ayudar a reducir el dolor y
la inflamación.

La tenosinovitis causada por una infección necesita tratamiento inmediato es


probable que se recete antibióticos. En casos graves, se puede requerir cirugía
de urgencia para eliminar el pus que se encuentra alrededor del tendón.

Pronóstico: La mayoría de las personas se recupera completamente con tra-


tamiento. Es probable que la tenosinovitis reaparezca si la afección es causada
por sobrecarga y la actividad no se suspende. Si el tendón está dañado, la re-
cuperación puede ser lenta o la afección se puede volver crónica (prolongada).

Posibles complicaciones: Si la tenosinovitis no recibe tratamiento, el tendón


puede resultar restringido permanentemente o puede desgarrarse (romperse). La
articulación afectada puede tornarse rígida. La infección en el tendón se puede
diseminar, lo cual podría ser serio y amenazar la extremidad afectada.

Prevención:
• Evitar los movimientos repetitivos o la sobrecarga de los tendones pue-
de ayudar a prevenir la tenosinovitis.
• Utilice las técnicas apropiadas de cuidado de heridas para limpiar las
cortaduras en la mano, la muñeca, el tobillo y el pie.

La tenosinovitis de De Quervain es una afección dolorosa que afecta los


tendones de la muñeca del lado del pulgar. La tenosinovitis de De Quervain se
manifiesta por un dolor al girar la muñeca, agarrar cualquier cosa o cerrar el
puño. Aunque no se conoce la causa exacta de la tenosinovitis de De Quervain,
cualquier actividad que dependa de movimientos repetitivos de la mano o la
muñeca, como trabajar en el jardín, jugar al golf, practicar deportes con raqueta
o levantar a un bebé, puede empeorarla (American Academy of Orthopaedic
Surgeons, 2015).

78
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 30. Tenosinovitis de De Quervain

Síntomas: Los síntomas de la tenosinovitis de De Quervain comprenden los


siguientes:

• Dolor cerca de la base del pulgar


• Inflamación cerca de la base del pulgar
• Dificultad para mover el pulgar y la muñeca al hacer algo que implica
asir o pellizcar
• Sensación de “agujas y alfileres” o de que el pulgar “se traba” al moverlo

Si la afección continúa demasiado tiempo sin recibir tratamiento, el dolor


puede extenderse aun más en el pulgar, volver al antebrazo o ambas cosas.
Pellizcar, asir y otros movimientos con el pulgar y la muñeca agravan el dolor.
Consulta con el médico si continúas teniendo problemas con el dolor o con el
funcionamiento y si ya has intentado lo siguiente:

• No usar el pulgar afectado


• Aplicar frío a la zona afectada
• Usar medicamentos antiinflamatorios no esteroides, como ibuprofeno
(Advil, Motrin IB u otros) y naproxeno (Aleve)

Causas: La sobrecarga crónica de la muñeca comúnmente se asocia con la


tenosinovitis de De Quervain.

Los tendones son estructuras similares a cuerdas que unen los músculos a los
huesos. Cuando se agarra, sujeta, aprieta, pellizca o retuerce algo con las ma-
nos, los dos tendones de la muñeca y la parte inferior del pulgar normalmente se

79
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

deslizan de forma fluida a través del pequeño túnel que los conecta a la base del
pulgar. Repetir un movimiento en particular día a día puede irritar la vaina que
recubre los dos tendones y provocar engrosamiento e hinchazón que restringen
su movimiento.

Otras causas de la tenosinovitis de De Quervain pueden ser las siguientes


(American Academy of Orthopaedic Surgeons, 2015):

• Lesiones directas en la muñeca o el tendón; el tejido cicatricial puede


restringir el movimiento de los tendones.
• Artritis inflamatorias, como la artritis reumatoide.

Factores de riesgo:

• Edad. Si se tiene entre 30 y 50 años, presentas mayor riesgo de padecer


tenosinovitis de Quervain que otros grupos etarios, entre ellos, los niños.
• Sexo. La afección es más frecuente en las mujeres.
• Estar embarazada. La afección puede estar asociada con el embarazo.
• Cuidado del bebé. Levantar a un bebé reiteradamente implica usar los
pulgares como apalancamiento y también puede estar asociado a la
afección.
• Empleos o pasatiempos que supongan movimientos repetitivos de la
mano y de la muñeca. Estos pueden contribuir a la aparición de la teno-
sinovitis de De Quervain.

Complicaciones: Si se deja sin tratar la tenosinovitis de De Quervain, esto


podría dificultar el uso adecuado de las manos y de las muñecas, así como tam-
bién podría limitar la amplitud de movimiento de las muñecas.

Clínica o diagnóstico: Para diagnosticar la tenosinovitis de De Quervain, el


médico te examinará la mano para determinar si se sientes dolor al aplicársete
presión en la muñeca, del lado del pulgar. El médico también hará una prueba
de Finkelstein, en la que flexionas el pulgar sobre la palma de la mano y luego
envuelves el pulgar con los dedos. Luego flexionas la muñeca hacia el meñique.
Si esto causa dolor en la muñeca del lado del pulgar, probablemente tengas te-

80
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

nosinovitis de De Quervain.

Terapia. El tratamiento inicial de la tenosinovitis de De Quervain puede


comprender lo siguiente:

• Inmovilizar el pulgar y la muñeca, para mantenerlos derechos con una


férula o con un dispositivo de inmovilización para sostener los tendones
• Evitar la mayor cantidad movimientos repetitivos del pulgar como sea
posible
• Evitar pinchar con el pulgar cuando se mueve la muñeca de un lado a
otro
• Aplicar hielo en la zona afectada

También puedes ver a un fisioterapeuta o a un terapeuta ocupacional. Estos


terapeutas pueden evaluar la forma en que usas las muñecas y sugerirte cómo
hacer ajustes para aliviar la tensión en ellas. El terapeuta también puede enseñar
ejercicios para las muñecas, las manos y los brazos para fortalecer los músculos,
reducir el dolor y limitar la irritación el tendón.

4.3. Rotura del manguito rotador

El manguito de rotadores es un conjunto de cuatro tendones que a modo de


cofia envuelven la cabeza del húmero. El supraespinoso es el tendón superior
que se desliza debajo del acromion y que con mayor frecuencia sufre lesiones.
La bolsa subacromial es un saco de tejido blando con líquido sinovial que sirve
para mejorar el deslizamiento de los tendones bajo el arco acromial al elevar el
brazo.

Una rotura puede ocurrir como consecuencia de un episodio traumático o


desarrollarse gradualmente. Los pacientes cuyo inicio es gradual suelen tener
síntomas previos de tendinitis por pinzamiento subacromial. La degeneración
tendinosa por la edad también provoca roturas. Las roturas pueden ser parcia-
les, o sea que no dividen completamente el tendón, y totales, o sea con sección
completa del tendón. Las roturas totales pueden ser pequeñas afectando sólo un
tendón o muy amplias abarcando varios tendones (Kellam, 2002).

81
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 31. Rotura del manguito rotador

Fuente: Clínica Martín Gómez

Los factores de riesgo son actividades repetitivas con el brazo en elevación


sostenida, con la mano sobre la cabeza en deportistas o trabajadores manuales,
tales como pintores o lanzadores, otros casos comunes son (Gasic, 1998):

• Pacientes con hombros dolorosos por tendinitis que no responden al


tratamiento conservador
• Sobreesfuerzos súbitos o caídas
• Degeneración por la edad

Los síntomas son muy variados y dependen del tipo de rotura. Si la rotura
es extensa el paciente presentará dolores e incapacidad para levantar el bra-
zo u otra articulación. En otras roturas el paciente tiene dolor, algún crujido y
disminución de fuerza, pero puede levantar el brazo sin dificultad. En algunos
pacientes mayores la rotura tendinosa no provoca síntomas y el paciente no sabe
que tiene una rotura de los tendones del hombro.

Los pacientes que han sufrido una caída y tienen un hombro doloroso con
limitación de la movilidad que no mejora a las dos semanas de tratamiento con-
servador, en el caso de que la radiografía simple descarte la existencia de una
fractura, precisarán de una resonancia magnética o una ecografía para descartar
la rotura tendinosa. En los casos de inicio gradual se precisará realizar también
una resonancia o ecografía si al cabo de varias semanas de tratamiento conser-
vador el paciente no obtiene una respuesta favorable.

82
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Dada la existencia de situaciones muy diferentes, se necesitará un tratamien-


to individualizado en función de las necesidades del paciente y del tipo de ro-
tura. A un paciente anciano e inactivo inicialmente se le recomendará un trata-
miento conservador similar al de una tendinitis. A la inversa un paciente joven
activo con una rotura traumática precisará una reparación de la lesión de forma
urgente. La reparación de la lesión podrá efectuarse de forma artroscópica a
través de pequeñas incisiones o de forma abierta clásica según el tipo de lesión,
la experiencia del cirujano o las características del paciente.

La reparación de una rotura del manguito proporciona unos resultados muy


satisfactorios, ya que se consigue el alivio completo del dolor y la recuperación
total de la movilidad y la fuerza del brazo. La recuperación es más rápida si la
rotura es pequeña y el tiempo de evolución no es largo. Algunas roturas masivas
de larga evolución pueden llegar a ser irreparables y en estos casos sólo podrán
ofrecerse al paciente tratamientos para aliviar el dolor, pero que no conseguirán
recuperar la fuerza del hombro.

La reparación de una lesión del manguito rotador es un procedimiento deli-


cado y no exento de potenciales complicaciones. En primer lugar, deberá se evi-
tar la infección extremando las medidas de prevención en el quirófano, aunque
esta complicación es excepcional. Las dos complicaciones más frecuentes son
en primer lugar la rotura de la reparación, que obligaría a una reintervención y
en segundo lugar la rigidez del hombro con limitación de la movilidad, que alar-
garía mucho el proceso de rehabilitación. Estas complicaciones pueden evitarse
si se utiliza una técnica quirúrgica o artroscópica rigurosa y una rehabilitación
cuidadosa (Mascioli, 2017).

83
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

84
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO V
LESIONES TRAUMÁTICAS
NERVIOSAS

85
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

86
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

5.1. Lesión nerviosa aguda

El nervio periférico presenta una envuelta denominada epineurio que encap-


sula los diferentes fascículos. Cada fascículo está delimitado por su perineurio
y contiene axones separados entre sí por el tejido conectivo del endoneurio. La
probabilidad de reconstrucción de un nervio lesionado depende de la intensidad
de la lesión, que se gradúa atendiendo a las clasificaciones de Seddon y Sun-
derland y de la integridad del tubo endoneural y de la columna de células de
Schwann.

El nervio periférico tiene un tejido conectivo: epineuro/perineuro/endoneu-


ro. Se distribuye de una forma muy concreta en todos los nervios periféricos,
que se distinguen entre sí en la proporción de fibras nerviosas y sensitivas que
conducen. Según cómo esté distribuido el perineuro (si está envolviendo un
solo conjunto de fibras o si hay varios fascículos envueltos por diferentes capas
de perineuro) serán nervios monofasciculares, bifasciculares, trifasciculares…
(Ulrich, 2008)

Ilustración 32.Lesiones nerviosas. Fuente: ElSevier (2009)

87
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Fibra nerviosa: es un conjunto de axón + célula de Schwann. Serán fibras


amielínicas o mielínicas en función de si una célula de Schwann envuelve va-
rios axones o sólo uno. Esto condiciona mucho la velocidad de conducción de
la fibra.

Lesión nerviosa aguda: En 1850 Waller empezó a estudiar nervios de conejo.


Los cortaba y los miraba al microscopio, y así veía los somas en la zona próxi-
ma que:

• Disminuyen otras proteínas como los neurotransmisores.


• Degeneración walleriana: degeneración del axón.
• Neurona: inicia fagocitosis de detritus
• Célula de Schwann: proliferación/migración, fenotipo amielínico y ban-
das de Bunger.

También hay lesión en los órganos diana que fueran inervados motora o
sensitivamente por el nervio dañado. Los receptores sensitivos pueden estar
dañados durante mucho más tiempo que las fibras motoras sin producir daño.

Regeneración nerviosa. Fibra nerviosa: brote axonal a partir del cual empieza
a crecer conducido por una serie de moléculas (factores de crecimiento…) pero
lo hace de forma más bien errática, a pesar del estímulo por dichas moléculas.
Por esa razón las secciones nerviosas a menudo dejan secuelas permanentes.
De hecho, las vainas de Brugner son un intento de las Células de Schwann para
crear un camino por el que pueda discurrir de nuevo el axón en crecimiento. La
2ª motoneurona es capaz de regenerar mientras que la 1ª no, no se sabe por qué,
y es la razón por la que las secciones medulares no se rehabilitan.

La clasificación de Seddon de las lesiones agudas contempla las categorías


de (Gardner-Thorpe, 1975):

1. Neuropraxia: Interrupción transitoria de la conducción nerviosa produ-


cida por una contusión, compresión o edema. Puede existir alteración
de la vaina de mielina, pero normalmente es una lesión funcional sin
afectación anatómica. La clínica cursa con parálisis motora. No se pro-

88
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

duce degeneración neuronal. La recuperación es espontánea, en días o


semanas.
2. Axonotmesis: Sección de axones con preservación del armazón conec-
tivo y posibilidad de regeneración Walleriana. La gravedad de la lesión
está en función del número de axones seccionados. Un axón puede sec-
cionarse por compresión y también por tracción. El tejido axonal tiene
una resistencia y unas propiedades elásticas inferiores a las del tejido
conjuntivo (epineurio, perineurio y endoneurio). Es habitual que tras
una tracción o compresión intensa del nervio se produzca una lesión
axonal y que la estructura de tejido conjuntivo esté conservada. Si la
arquitectura conectiva está conservada es posible la regeneración Wa-
lleriana. El tejido nervioso se regenera a una velocidad aproximada de
1 mm por día.
3. Neurotmesis: sección completa del nervio con gran dificultad para la re-
generación espontánea. Es necesaria la cirugía , suturar el epineurio y si
es posible el perineurio. Para que la regeneración pueda tener éxito debe
producirse en un medio arquitectónico reparado. Una buena coaptación
fascicular aumenta la probabilidad de que los axones regeneren hacia
territorios apropiados.

La clasificación de Sunderland es algo más exhaustiva contemplando cinco


grados: neuroapraxia (grado I), axonotmesis (grado II), sección con perineuro
respetado (grado III), sección con preservación sólo del epineuro (grado IV) y
sección con separación anatómica de los cabos nerviosos (grado V). A continua-
ción se desglosa:

I grado = Neuroapraxia; II,III,IVº grados = Axonotmesis y Vº grado = Neu-


rotmesis.

La división de la axonotmesis en 3 grados es útil por el diferente pronóstico


entre estos tres:

1. Mckinon añade un VI grado cuando un nervio tiene varias lesiones a


varios niveles con diferentes grados.
2. Neuroapraxia o I grado: bloqueo de la conducción sin alteraciones ana-

89
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

tómicas en la estructura del nervio. El enlentecimiento se debe a que sí


hay cierta desmielinización.
3. Axonotmesis de II grado: degeneración walleriana del axión por sec-
ción, desde la sección hasta el extremo distal la fibra nerviosa se degene-
ra. Sin embargo, no existe una alteración de endo y perineuro, es decir,
que es una lesión de la fibra nerviosa pero no del conjuntivo. La ventaja
que tiene esta lesión es que los tubos por los que debe crecer el axón
están íntegros, y la recuperación puede ser completa.
4. Axonotmesis de III grado: degeneración walleriana del axión y deses-
tructuración del endoneuro aunque se conserva el perineuro. La recupe-
ración es parcial y avanza.
5. Axonotmesis de IV grado: hay una continuidad anatómica del nervio
pero desestructuración mayor. El epineuro se conserva pero el perineuro
y epineuro no. No se suele producir recuperación espontáneamente así
que se suele intentar cirugía para facilitarla. La recuperación no avanza.
Ocurre por aplastamientos, tracciones, quemaduras, inyecciones intra-
nerviosas…
6. Neurotmesis o 5º grado: alteración anatómica completa, solución de
continuidad macroscópica. No hay recuperación y también se intenta
cirugía. No avanza.
7. VI grado: patrón mixto. “Neuroma de continuidad” cuando un nervio
intenta crecer, pero no logra dirigirse en la dirección correcta y acaba
formando un ovillo sobre sí mismo con fibrosis o cicatriz, genera moles-
tias importantes como dolor severo al mínimo roce, parestesias…

Ilustración 33.Grado de lesiones nerviosas

90
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

5.2. Lesiones nerviosas crónicas y comprensión nerviosa

El estímulo nocivo es menor, pero se prolonga en el tiempo hasta producir


una lesión. El resultado final es más o menos el mismo que en la lesión aguda.
En una lesión nerviosa crónica la clínica es variable, no como en la aguda. Tiene
un amplio espectro histopatológico. Depende de (Miller-Breslow, Terrono, &
Millender, 1990):

• Intensidad y duración de la compresión.


• Cantidad de tejido conectivo y número de fascículos del nervio.
• Topografía de la lesión. Hay nervios que están en localizaciones más
expuestas y por tanto son casos clínicos más típicos, y otros que están
más protegidos por otras estructuras anatómicas.

Fisiopatología: -Por orden cronológico, la alteración empieza por el conjun-


tivo y se extiende hasta el axón. Fallo de barrera hematoneural. Edema endo-
neural y subperineural. Fibrosis y engrosamiento perineural. Desmielinización.

Degeneración Walleriana.
Patogénesis de la compresión nerviosa:
>20 mmHg: se altera el flujo de las vénulas.
>30 mmHg: se altera el transporte axona.
>50 mmHg: se altera la mielina.

Hipótesis de la doble lesión: Cuando un nervio está comprimido a cierto


nivel proximal se vuelve más propenso a ser lesionado en el resto de niveles
más distales. Inverso de la doble lesión: lo mismo, pero de distal a proximal.
Múltiples niveles de compresión.

Clínica:
• Síntomas subjetivos: motores, sensitivos y mixtos.
• Identificación de zonas potenciales de compresión, teniendo en cuenta
el mecanismo de doble lesión al que se referían
• Estudio bilateral y a todos los niveles.
• Evaluación motora: Dolor leve, debilidad muscular, atrofia.

91
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Compresiones moderadas o severas.


• Compresiones prolongadas.
• Cambios progresivos.
• Escalas y manómetros hidráulicos.
• Test de provocación: compresiones leves y de corta duración, signo de
Tinel, compresión y movimiento.
• Test sensitivos: no hay un “gold standard”, respuesta de receptores sen-
sitivos: adaptación lenta (Merkel y Ruffini); tacto estático o adaptación
rápida (Meissner y Pacini): movimiento. Umbrales de vibración: recep-
tores de adaptación lenta, diapasón, valoración subjetiva, umbrales de
presión cutánea, receptores de adaptación lenta, se mide con los monofi-
lamentos de Semmes-
• Discriminación de dos puntos: número de receptores inervados, se pier-
de en casos severos.
• Estudios electrodiagnósticos: electromiografía, estudios de conducción
nerviosa.

Estas pruebas sólo identifican grandes fibras nerviosas mielinizadas (moto-


ras y sensitivas) y por tanto no se pueden estudiar las fibras que conducen dolor
y temperatura. No miden los síntomas positivos (parestesias) ni sirven para
todas localizaciones SNP. Decalataje temporal. Factores de confusión (Doble
lesión, alteraciones SNP como polineuropatías…). Mala correlación clínica.

5.3. Neuropatías compresivas

Miembros superiores: nervio mediano: síndrome del túnel del carpo,


100/100000 al año.

Cuando está avanzado se produce atrofia en la eminencia tenar. Suelen apa-


recer antes los sx sensitivos que los motores, por eso la atrofia es muy tardía. Se
produce por una compresión del nervio mediano por el ligamento carpiano. Se
puede alterar a otros niveles:
• Síndrome del pronador o del escritorio
• Síndrome del nervio interóseo anterior (signo de la pinza).

92
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Nervio cubital: compresión en el canal de Guyon y síndrome del túnel cubi-


tal. Frecuencia:
Sd. túnel del carpo > Sd del túnel cubital > Canal de Guyon.
Nervio radial: queiralgia parestésica de Wartenberg. Es la compresión de la
rama sensitiva del Nervio radial.
Síndrome del nervio interóseo posterior.
Síndrome del túnel radial. Miembros inferiores. Mucho menos frecuentes y
es más difícil de diagnosticar. D/d: diabetes, alcoholismo, vasculitis, radiculo-
patías.
• Meralgia parestésica: nervio cutáneo femoral lateral.
• Síndrome del canal de los aductores de Hunter: nervio safeno.
• Neuroma interdigital de Morton: nervios comisurales/colaterales.
• Compresión del nervio peroneo común: nerivo peroneo o ciático poplí-
teo externo, es la neuropatía compresiva más frecuente de mmii. Entre
la escotadura ciática y la cabeza del peroné.
a. Síndrome del túnel peroneal superficial
b. Síndrome del túnel tarsal posterior (Miller-Breslow, Terrono, & Millen-
der, 1990)

5.4. Afectación de los nervios periféricos de la mano

Las neuropatías focales de los nervios mediano, ulnar y radial son una causa
frecuente de consulta médica y ocasionan deficiencia y discapacidad variable
que puede reducirse mediante el manejo médico o quirúrgico. Durante la clíni-
ca, la sintomatología de presenta por (Cannon, 2017):

1. La queja general del paciente es la alteración sensitiva con o sin dolor


en la zona del nervio afectado, pero generalmente no es tan preciso, pu-
diendo estar acompañada de pérdida de la fuerza muscular. Tiene impor-
tancia la historia previa de enfermedades metabólicas como la diabetes
y el hipotiroidismo, la exposición a tóxicos y de disfunción renal.
2. En todos los casos se debe buscar la existencia de una neuropatía gene-
ralizada.
3. Por la posible relación con trauma acumulativo laboral, este aspecto
debe ser cuidadosamente analizado.

93
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

4. Los exámenes de apoyo, como el electrodiagnóstico se deben analizar


en cada caso, teniendo en cuenta la posible etiología y el nervio afecta-
do.

Ilustración 34. Inervación cutánea de la mano. Fuente: www.neurowikia.es

La presión crónica sobre un nervio altera inicialmente la microcirculación


del nervio. Si ésta se mantiene, ocasiona daño en la cubierta de mielina y, con
mayor presión y tiempo, habrá daño axonal con degeneración Walleriana distal.
Cuando solo hay alteración momentánea de la microcirculación, la disfunción
sensitiva o motora ocasionada mejora rápidamente cuando se libera la compre-
sión. Si existe daño de la mielina hay déficit motor y sensitivo distal al sitio de
lesión. Una vez liberado el nervio, la mejoría usualmente completa ocurre entre
seis y doce semanas.

Si hay daño axonal la recuperación, una vez eliminada la causa, será in-
completa y lenta. La recuperación es de proximal a distal 4 y el tiempo para la
máxima recuperación dependerá del sitio de lesión. En los dos primeros casos
generalmente no se requieren procesos de rehabilitación. En el último la rehabi-
litación está orientada a mantener la movilidad articular y a reemplazar funcio-
nes mediante entrenamiento o cirugías.

5.5. Afecciones de nervios específicos

Nervio mediano: En el antebrazo puede comprimirse con el músculo prona-


dor redondo ocasionando dolor en el antebrazo, pero hay pocas descripciones
con alteración neurológica altera la circulación endoneural, luego la envoltura
de mielina ocasionando desmielinización focal y posteriormente daño axonal.
El embarazo, la retención de líquidos y las enfermedades sistémicas que pro-

94
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

ducen inflamación y edema crónicos tales como la acromegalia y el mixedema


pueden ocasionar estrechamiento del túnel del carpo. Otras causas son la artritis
reumatoidea, la sarcoidosis y las infecciones localizadas. Se ha encontrado una
mayor probabilidad de compresión en el túnel del carpo en pacientes con neu-
ropatías crónicas de otro origen como la diabética.

Nervio ulnar. Este nervio se origina en las raíces C8 y T1 y el tronco pri-


mario inferior, en el codo se hace posterior y lateral al epicóndilo medial y en
este sitio es donde ocurren la mayor parte de sus lesiones compresivas – canal
cubital - , prosigue hasta la muñeca, donde pasa entre los huesos pisciforme y el
gancho del unciforme – canal de Guyón -; en este sitio da las ramas superficial
sensitiva, la motora para el músculo abductor del meñique y la motora profunda
para los interóseos y termina. Los sitios de compresión más comunes son en
el túnel cubital y en el canal de Guyón por presión del nervio contra el hueso
subyacente.

Nervio radial. Los sitios usuales de compresión son la axila y el brazo. En


el primero es ocasionado por apoyo prolongado de una muleta axilar Rehabi-
litación en lesiones de nervio periférico de mano 13 o el borde del espaldar de
una silla. En el brazo, debido a su estrecha relación con el húmero en el canal
de torsión, un objeto pesado como la cabeza del mismo individuo puede alterar
su funcionamiento. Esta última es la más común de las compresiones del nervio
radial y es la denominada “parálisis del sábado por la noche”, generalmente
asociada a intoxicación alcohólica aguda, a uso de hipnóticos, anestesia prolon-
gada, coma o fatiga extrema (Cannon, 2017).

95
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

96
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO VI
BOLSAS SEROSAS

97
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

98
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

6.1. Higroma

Higroma quístico es un tumor que a menudo se presenta en la zona de la


cabeza y el cuello. Es una anomalía congénita. Causas: un higroma quístico
ocurre a medida que el bebé crece en el útero. Se forma a partir de pedazos
de material que lleva líquido y glóbulos blancos. Dicho material se denomina
tejido linfático embrionario. Después del nacimiento, un higroma quístico con
frecuencia luce como una protuberancia suave bajo la piel. El quiste tal vez no
se detecte al nacer. Típicamente crece conforme crece el niño. Algunas veces,
no se nota hasta que el niño es más grande. Síntomas: un síntoma común es un
tumor en el cuello. Se puede detectar al nacer o descubrirse posteriormente en
un bebé después de una infección de las vías respiratorias altas (como un res-
friado) (Biundo, 2016).

Ilustración 35. Higroma

Fuente: Tratamiento Natural

Pruebas y exámenes: algunas veces, un higroma quístico se observa median-


te un ultrasonido del embarazo, cuando el bebé está aún en el útero. Esto puede
significar que el bebé tiene un problema cromosómico u otras anomalías congé-
nitas. Se pueden realizar los siguientes exámenes:

• Radiografía de tórax

99
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Ultrasonido
• Tomografía computarizada
• Resonancia magnética

Si el higroma quístico se detecta durante un ultrasonido del embarazo, se


pueden recomendar otros exámenes por ultrasonido o amniocentesis. Trata-
miento: El tratamiento consiste en la extirpación completa del tejido anormal.
Sin embargo, los higromas quísticos con frecuencia pueden crecer, lo que hace
imposible la extirpación de todo el tejido. Se han probado otros tratamientos,
pero tuvieron un éxito limitado. Dichos tratamientos incluyen:

• Medicamentos quimioterapéuticos
• Inyección de medicamentos esclerosantes
• Radioterapia
• Esteroides

Expectativas (pronóstico): El pronóstico es bueno si se puede extirpar total-


mente el tejido anormal con cirugía. En los casos en que la extirpación completa
no sea posible, es común que reaparezca el higroma quístico. El resultado del
tratamiento (desenlace clínico) a largo plazo también puede depender de qué
otras anomalías cromosómicas o defectos congénitos se presenten (si hay algu-
no). Las complicaciones pueden abarcar:

• Sangrado
• Daño a las estructuras del cuello causados por la cirugía
• Infección
• Reaparición del higroma quístico
• Cuándo contactar a un profesional médico
• Llame a su proveedor de atención médica si nota cualquier protuberan-
cia en su cuello o en el cuello de su hijo.

6.2. Bursitis

Las bolsas serosas o bursas. La bolsa sinovial viene de la palabra latina “bur-
sa” que significa “contenedor”. Para mayor comprensión de lo que son las bol-

100
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

sas serosas se debe entender cuáles son las componentes de ellas por lo que se
procede a desglosar cada uno.

Una membrana serosa es aquella formada por dos capas y entre ellas una
fina película de líquido seroso; la capa externa (parietal) tapiza una cavidad
por dentro y la interna (visceral) recubre uno o varios órganos. Son membranas
serosas la pleura, el pericardio, el peritoneo. Cada serosa se compone de una
capa epitelial secretora y una capa de tejido conectivo subyacente (Malangoni
& Rosen, 2017):

• La capa epitelial, denominada mesotelio, consiste en un epitelio plano


simple, esto es, una monocapa avascular de células nucleadas aplana-
das, fuertemente unidas al tejido subyacente. Producen el fluido seroso
lubricante, que tiene una consistencia como de moco fino.

Ilustración 36. Bursitis de codo

Fuente: Salud.uncomo.com

• El tejido conectivo proporciona nutrientes al epitelio a través de vasos


sanguíneos, así como inervación. Además, sirve como capa de anclaje
de la serosa a otros órganos y estructuras corporales.

La membrana sinovial recubre la superficie interna de la cápsula articular

101
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

fibrosa y sólo 4 células profundas. La membrana sinovial se compone de tejido


adiposo y fibroso, ellos tienen una superficie lisa no adherente que permite el
fácil desplazamiento entre los tejidos. En esta se encuentran los sinoviocitos los
cuales están formados por (Biundo, 2016):
• Macrófagos (defensa y respuesta inmunitaria intraarticular)
• Fibroblastos (producen la matriz conjuntiva y el líquido sinovial)

A diferencia de la membrana serosa, la sinovial está dotada de vasos sanguí-


neos y linfáticos abundantes, corpúsculos sensoriales y fibrillas de colágeno los
cuales favorecen la elasticidad en el movimiento de la articulación. El líquido
sinovial es claro, incoloro, grueso y fibroso similar a la clara de huevo. Está
compuesto por proteínas, hialuronano, agua y glucosa. El líquido sinovial tiene
dos funciones principales:
1. Ayudar en la nutrición del cartílago articular para actuar como un medio
de transporte de las sustancias nutritivas como la glucosa.
2. Ayuda en la función mecánica de las articulaciones, por la lubricación
de las superficies de las articulaciones.

Teniendo claro la composición anatómica de las bolsas serosas o sinoviales


podemos decir que las bursas son estructuras serosas que actúan como almoha-
dillas situadas entre los tendones y los huesos favoreciendo un funcionamiento
óptimo. La función de la bursa es la de ayudar con el movimiento y reducir la
fricción entre los tendones y los huesos. Al dañarse esta bolsa se llena excesiva-
mente de líquido y se produce una inflamación La bolsa sinovial, es una bolsa
revestida por una membrana sinovial que contiene el líquido sinovial. Cuando
un tendón o un ligamento tienden a frotar contra otro tejido o hueso la función
de la bursa es precisamente absorber el impacto y la fricción que se crea (Ra-
mos, s.f.).

102
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 37. Bursitis de rodilla

La bursa está presente en las principales articulaciones del cuerpo:

• Articulaciones de la rodilla.
• Articulaciones del hombro.
• Articulaciones del codo.
• Articulaciones del pie.
• Articulaciones del tobillo.

La bursitis es la inflamación o irritación de las bursas esta reacción inflama-


toria como consecuencia de un traumatismo, de un depósito de microcristales
o de una colonización por parte de un microorganismo; asimismo, las bursitis
pueden aparecer en el curso clínico de enfermedades inflamatorias sistémicas
como la artritis reumatoide. El signo clínico más característico es la presencia
de una tumefacción esférica, bien delimitada, fluctuante y por lo general adheri-
da a los planos profundos; la tumefacción es menos aparente cuando se afectan
las bolsas más profundas.

6.3. Bursitis infecciosa y séptica

Un gran número de microorganismos pueden causar infección en la bursa,


incluyendo bacterias, micobacterias (tuberculosas y no tuberculosas) y hongos

103
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

(especialmente Cándidas). Sin embargo el Staphylococcus aureus es el más


frecuente que causa infecciones en las bursas. Hay factores individuales que
predisponen a la infección: diabetes, tratamiento con esteroides, uremia, alco-
holismo y traumatismos (Simon & Sherman, 2012).

Aproximadamente el 85% de los casos de bursitis séptica superficial ocurre


en hombres. Los pacientes inmuno comprometidos no parecen tener gran riesgo
de sufrir una bursitis séptica, no obstante su presentación puede ser más dramá-
tica y el tratamiento durar el triple de tiempo para curarse. La bursitis séptica
es menos frecuente en niños que en adultos; no obstante. Los signos clínicos
que favorecen el diagnóstico de bursitis séptica sobre la no séptica son (Biundo,
2016):

• Fiebre
• Calor en la bursa
• Hipersensibilidad (generalmente presente y más severa vs variable)
• Celulitis peribursal

Causas: Aunque en muchas ocasiones se desconocen los orígenes de la en-


fermedad, la causa principal de la bursitis es el uso excesivo de una articulación.
La repetición diaria del mismo movimiento o realizar un sobreesfuerzo en las
articulaciones puede provocar la aparición de la bursitis. De hecho, en algunas
profesiones como en carpinteros, músicos o jardinero es habitual que se mani-
fieste esta patología.

• Traumatismo.
• Fricción crónica (sobreuso).
• Depósitos de cristales (gota y pseudogota).
• Infección.
• Artritis reumatoide.
• Espondilitis anquilopoyética,
• Artritis psoriásica.
• Lupus eritematoso sistémico.
• Pancreatitis.

104
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Síntomas: la bursitis se caracteriza por el dolor y/o la incapacidad para rea-


lizar ciertos ejercicios o movimientos habituales en la vida diaria. Los síntomas
variarán dependiendo de la zona del cuerpo que esté afectada. Los más comunes
son:

• Dolor articular y sensibilidad al presionar la zona que rodea a la articu-


lación.
• Rigidez y dolor al mover las articulaciones con bursitis.
• Enrojecimiento de la zona afectada, hinchazón y en algunos casos fie-
bre.

Diagnóstico: palpación, extracción de líquido de la bursa, cultivo de líquido,


ultrasonido, resonancia magnética. Tratamiento: en la mayoría de los casos la
bursitis desaparece sin ningún tratamiento específico. No obstante, el primer
paso que debe dar el profesional se tiene que dirigir a reducir el dolor y la infla-
mación del paciente; en estos casos el médico puede prescribir antiinflamato-
rios, como el ibuprofeno o el naproxeno o corticosteroides, como la prednisona.

Si se trata de una bursitis aguda no infectada, el paciente deberá evitar so-


breesfuerzos y aplicar frío en la zona afectada para ayudar a reducir la hincha-
zón. Además, en estos casos el especialista puede indicar la limitación de los
movimientos. El tratamiento de la bursitis crónica sin infección es similar al
de la bursitis aguda, pero el reposo no suele tener efecto por lo que se aplican
inyecciones de corticosteroides. Si la bursa está infectada es necesario extraer
el líquido acumulado y seguir un tratamiento con antibióticos.

Desde el punto de vista terapéutico se trabaja con el participante durante


y después de la bursitis con la aplicación de criomasaje, compresas húmedas
calientes en estadios crónicos, ejercicios de movilización una vez calmado el
dolor, fortalecimiento de los músculos que rodean la articulación o realizar ca-
lentamientos antes de empezar la actividad física, Ultrasonido Tens, microco-
rrientes y láser. Para evitar la aparición de la bursitis se debe aclarar al partici-
pante que evite la realizar movimientos repetitivos. Hay más de 150 bursas en
él organismo siendo más común en algunos segmentos del cuerpo siendo estas:

105
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Bursitis subacromial (subdeltoidea)

La bolsa subacromial es una estructura grande que descansa debajo del acro-
mion y del ligamento acromio-clavicular y separando el ligamento del músculo
supraespinoso y el manguito de los rotadores. No está en comunicación con
la articulación del hombro a menos que el tendón del supraespinoso esté roto.
Cuando el brazo está pegado al cuerpo la bursa protruye lateralmente debajo
del acromion, pero se desliza por debajo del hueso cuando el brazo se abduce
(Biundo, 2016).

La bursitis primaria se origina de artritis reumatoide, gota, tuberculosis u


otras infecciones, pero rara vez es primaria, y más bien resulta secundaria a
la tendinitis del manguito de los rotadores, con calcificación o sin ella. Puede
ser debida a movimientos repetitivos de elevación del hombro. Los pacientes
a menudo se quejan de dolor sordo. El síntoma más frecuente de la bursitis es
el dolorimiento sobre el tubérculo mayor (y debajo del músculo deltoides) que
desaparece cuando se abduce el brazo.

6.4. Bursitis olecraniana

La bursa olecraniana está situada entre el olécranon y la piel. En esta posi-


ción es susceptible de traumatismo frecuentes, tanto agudos como prologados
(ejemplo los estudiantes cuando estudian). La bursitis olecraneana está asociada
a hemodiálisis de larga evolución y a enfermedad pulmonar obstructiva crónica.
La inflamación también puede originarse de la gota. La infección es frecuente y
puede proceder de heridas (incluso microscópicas) o vía bacteriemia en infec-
ciones sistémicas, sobre todo las crónicas.

El derrame en el olécranon puede ser aspirado, aunque el paciente tenga


poco dolor y poco eritema. Cuando la bolsa este inflamada hay una tumoración
evidente y fluctuante. El dolor y la hipersensibilidad sobre la bolsa pueden ir au-
mentando con la flexión del codo ya que aumenta la presión. No hay limitación
del rango de movimiento (Simon & Sherman, 2012).

106
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

6.5. Bursitis Iliopsoas (iliopectínea)

La bolsa de las iliopsoas es la más grande del organismo. Está situada en la


parte anterior de la cadera y del trocánter menor y debajo del tendón iliopsoas.
Asciende hasta la fosa iliaca debajo del músculo iliaco. Esta presente y bilateral
en el 98% de los adultos. Aproximadamente el 10% de los pacientes tienen un
defecto en la parte anterior de la capsula articular de la cadera, permitiendo una
comunicación con la bursa. Este porcentaje puede ser más alto si subyace una
enfermedad de la cadera.

Esta bursitis se asocia frecuentemente con patología de la cadera (artrosis,


artritis reumatoide) y/o lesiones profesionales o deportivas (corredores). En
ocasiones es secundaria a la osteocondromatosis, sinovitis villonodular pigmen-
tada y bursitis piógena.El dolor de la bursitis iliopsoas irradia hacia abajo por la
parte anteromedial del muslo hasta la rodilla y se incrementa con la extensión,
adducción y rotación interna de la cadera.

Hay hipersensibilidad en la parte anterior y por debajo del ligamento ingui-


nal y lateralmente a la arteria femoral. Puede haber una masa palpable o un ede-
ma visible lateralmente a los vasos femorales. La masa puede ser sólida al tacto
o quística pero generalmente es blanda. En ocasiones trasmite las pulsaciones
de la arteria femoral. La extensión retroperitoneal puede causar una masa ab-
dominal o pélvica. La masa puede ser lo suficientemente grande para provocar
un síndrome de compresión en la ingle (vena o nervio femoral) o pelvis (des-
plazamiento medial de las estructuras pélvicas, desplazamiento superior de las
estructuras abdominales). El diagnóstico se hace con la resonancia magnética
(Biundo, 2016).

107
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 38. Bursitis iliopsoas

Fuente: epainaissist.com

108
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO VII
LESIONES
TRAUMÁTICAS ÓSEAS

109
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

110
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

7.1. Fracturas: Clínica: distintas clasificaciones

Una fractura es una solución de continuidad de la sustancia ósea. Dicho con


otras palabras: es un cambio en la forma normal del hueso como consecuencia
de la aplicación sobre el mismo de una fuerza superior a la que éste puede resis-
tir. Dentro de la categoría de fracturas incluimos tanto las fracturas alta conmi-
nución como las pequeñas fisuras apenas perceptibles. Las causas para que un
hueso se rompa pueden ser muy variadas. Los traumatólogos se suelen referir a
este hecho como mecanismo de producción de la fractura y, aunque pueden ser
innumerables, normalmente se pueden encuadrar dentro de una de estas cuatro
categorías (Dandy & Edward, 2011):

• Traumatismo directo: La causa de la rotura es un impacto que incide


directamente sobre el punto fracturado.
• Traumatismo indirecto: La fractura se produce a una cierta distancia de
la fuerza que la origina. Ejemplo: al caer, el individuo apoya la mano,
pero se fractura el hombro.
• Fractura patológica: Se producen por un debilitamiento del hueso de-
bido a alguna patología, por lo que el hueso se rompe incluso frente a
fuerzas leves.
• Fractura por fatiga o estrés: Se originan por fuerzas que actúan sobre el
hueso con mucha frecuencia, pese a que puedan ser de baja intensidad
relativa.

Tipos de fractura en función de la violencia de la fuerza que las genera (Ga-


sic, 1998):

• Fracturas de alta energía: Se producen ante la aplicación de una fuerza


intensa y, generalmente, momentánea. Suelen provocar una gran frag-
mentación en el hueso y pueden tener afectación grave en las partes
blandas que lo recubren. Ejemplo: accidente de tráfico.
• Fracturas de baja energía: Se producen ante caídas casuales o gestos
inadecuados o repetitivos. Normalmente acontecen en personas de edad
avanzada o mala calidad ósea. Ejemplo: fractura de cadera por osteopo-
rosis.

111
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Tipos de fractura en función del daño a las partes blandas:

• Fracturas cerradas: No existe comunicación entre el hueso y el exterior


del cuerpo.
• Fracturas abiertas: Hay comunicación entre el hueso y el exterior; es
decir, existe una perforación de la piel y las partes blandas que llega
hasta el hueso. Su severidad es variable en función del grado de daño
y el riesgo de infección es mucho mayor que en las fracturas cerradas.

Ilustración 39. Tipos de fractura. Fuente: Utfalicante.com

7.2. Trazo de una fractura

El trazo de una fractura es el patrón físico que sigue la rotura. Puede haber
infinidad de trazos de fractura, pero los más habituales son los que recogemos
en esta imagen. Los tipos de fractura según el trazo son (Kellam, 2002):

• Fractura transversa: El trazo es perpendicular al eje mayor del hueso.


Son fracturas cuyo trayecto es perpendicular al eje mayor del hueso. Ge-
neralmente es provocada por un golpe directo al hueso y no se desvían
los fragmentos óseos. Son de fácil reducción (la reducción es el procedi-
miento en el que se ajustan los fragmentos de hueso) y son estables (los
fragmentos de hueso no tienen tendencia a desplazarse) lo cual hace que
su tratamiento sea fácil y de pronóstico favorable.

112
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Fractura oblicua: El trazo tiene cierta inclinación sobre el eje mayor


del hueso. La fractura oblicua es una rotura del hueso en forma incli-
nada. Son causadas por traumatismos directos (un gran impacto o gran
peso en el hueso) o indirectos (mediante algún mecanismo de flexión del
hueso). El no desplazamiento de la fractura significa que los extremos
fracturados son están separados uno del otro.

Es igual que la fractura oblicua sin desplazamiento: una rotura del hueso en
forma inclinada. Lo que lo diferencia de la fractura sin desplazamiento es que sí
existe una separación de los extremos de la fractura. El desplazamiento implica
compromiso mayor de los tejidos que se encuentran alrededor de la lesión. Sue-
len ser difíciles de reducir, inestables y pueden retardarse en la consolidación
(Klimke, Furin, & Overberger, 2019).
Fractura en ala de mariposa: Es un trazo típico cuando se producen fuerzas
de doblado sobre el hueso. Presentan un fragmento intermedio con forma de
cuña.

Fractura espiroidea: Suelen ser consecuencia de fuerzas torsionales y el trazo


va en espiral alrededor del hueso.

Fractura segmentaria: Son aquellas en las que un segmento óseo se queda


completamente aislado de los extremos. El mayor riesgo que presentan es la
pérdida de la irrigación sanguínea.

Fractura conminuta: Cuando la fractura presenta múltiples fragmentos. Es


una fractura grave, debido a que es como si se quebrara un vidrio: el hueso se
quiebra en muchos pedazos. Esta fractura se produce por fuerzas torsionantes,
generalmente por traumatismos o golpes, independientemente de si son direc-
tos o indirectos.

Fractura parcelar: Se trata de roturas de partes no esenciales o estructurales


del hueso. Un ejemplo son las avulsiones, que se producen cuando una fuerza
muscular importante arranca la parte del hueso en que se ancla el músculo.

113
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 40. Principales tipos de fractura

Fuente: MedinePlus

Incurvación: No son habituales y se producen en niños. No se trata de una


rotura completa, sino de una deformación plástica del hueso.

Fractura impactada: Ante una fuerza compresiva (y, sobre todo en zonas de
hueso esponjoso), los fragmentos quedan comprimidos entre ellos.

Fractura en tallo verde: Propias de los niños, es una fractura incompleta


del hueso, con una forma que recuerda a la de una rama verde a medio romper.
Todos los tejidos del cuerpo tienen capacidad de regenerarse una vez que se
lesionan por alguna razón: el organismo, inmediatamente luego de la lesión, co-
mienza a producir las células y sustancias necesarias para reconstruir los tejidos
con las mismas características que tenía el tejido lesionado antes de la lesión.
El hueso es un tejido vivo, que a pesar de ser duro y resistente se puede romper.
Tiene una capacidad de regeneración muy alta, y es importante conocer qué
sucede en el organismo para reparar un hueso roto, proceso al que llamamos
consolidación ósea. En esta infografía te explicamos los tipos de fracturas, su
tratamiento y sus cuidados.

Fractura lineal es una fractura que corre en el mismo sentido del eje mayor
de un hueso, sin que se mueva alguna parte de tejido óseo. La gravedad de esta
fractura es similar a la de la fractura transversal: son de fácil reducción y son

114
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

estables. No necesitan de cirugía, a no ser que existan complicaciones.

Fractura en espiral: las fracturas en espiral o espiroideas son similares a las


fracturas oblicuas: el ángulo de la fractura atraviesa en forma diagonal al hueso,
pero tienen un elemento de rotación que discurre longitudinalmente en el hueso.
Son fracturas poco frecuentes. Corren peligro de desplazarse solo con la fuerza
de contracción que produce un músculo.

Ilustración 41. Fractura de estrés

Fractura de estrés: Un tipo de fractura poco conocida es la fractura por estrés.


Este tipo de fractura ocurre por un movimiento repetitivo que poco a poco va
debilitando la estructura ósea hasta que la lesiona y ocurre la fractura, por ende
no existe antecedente de un traumatismo agudo. Este tipo de fracturas es bas-
tante común en los deportistas de carrera y salto además del personal militar y
mujeres con la triada de la atleta femenina.

Todos los tejidos del cuerpo tienen capacidad de regenerarse una vez que se
lesionan por alguna razón: el organismo, inmediatamente luego de la lesión, co-
mienza a producir las células y sustancias necesarias para reconstruir los tejidos
con las mismas características que tenía el tejido lesionado antes de la lesión.
El hueso es un tejido vivo, que a pesar de ser duro y resistente se puede romper.
Tiene una capacidad de regeneración muy alta, y es importante conocer qué
sucede en el organismo para reparar un hueso roto, proceso al que llamamos
consolidación ósea. En esta infografía te explicamos los tipos de fracturas, su
tratamiento y sus cuidados.

115
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

7.3. Tratamientos de las fracturas

Las fracturas son tratadas esencialmente mediante tres procedimientos (Na-


ples & Ufberg, 2019):Inmovilización con férula, cuando la fractura no es de
gravedad (es estable y no está desplazada).

• Reducción abierta y fijación interna (con clavos, tornillos, alambres,


placas, etc) para fracturas pueden ser reducidas con una férula o cuando
no pueden ser aplicadas las férulas por peligro al desplazamiento de los
extremos fracturados.
• Reducción abierta y fijación externa (mediante aparatos como tutores)
que son colocados en fracturas que no pueden repararse por medio de
la opción que mencionamos anteriormente por inestabilidad extrema de
los segmentos fracturados o por tratarse de una fractura muy grave (con-
minuta).

Fractura húmero proximal

Una fractura común entra la población adulto mayor es la fractura del hume-
ro proximal. Entre las fracturas de humero, la de tercio distal es la más común
(85% de los casos). Su recuperación dependerá de cómo sea la fractura (no
desplazada o desplazada). En casos de una fractura no desplazada solo será
necesaria una inmovilización y posterior rehabilitación; pero si la fractura esta
desplazada será necesaria una intervención quirúrgica para colocar placa y cla-
vos o una prótesis; la colocación de uno u otro dependerá de la cantidad de
fragmentos que existan en la fractura.

Fractura de clavícula

El Doctor Gonzalo Samitier (traumatólogo experto en cirugía deportiva) te


hablará en el siguiente vídeo sobre la fractura clavicular. Este tipo de fractura
ocurre normalmente en la zona media y en la región acromioclavicular. El trata-
miento de esta lesión es de tipo conservador en el 90% de los casos, a menos de
que exista un desplazamiento óseo de más de 2 cm, una fractura con luxación
acromioclavicular o una pseudoartrosis. Los niños son los que más rápido se

116
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

recuperan debido a su excelente capacidad de remodelación y de curación, pero


de igual forma el adulto se recupera rápidamente (3 meses para una recupera-
ción completa).

Ilustración 42. Tratamiento de fractura de clavícula

Cuidados de las fracturas

El cuidado de una fractura está relacionado con sus fases de curación. Haz
click aquí para saber acerca de las fases de reparación de un hueso. Se debe de
tener cuidado con (Klimke, Furin, & Overberger, 2019):

• Existen medicamentos, fármacos y sustancias que pueden trastornar el


proceso de consolidación. Es importante evitar o modular la dosis de,
por ejemplo, las quimioterapias o la cortisona
• Factores como la edad, los niveles de calcio de organismo, el correcto
funcionamiento de glándulas como la paratohormona que pueden alte-
rar la consolidación.
• La localización de la fractura, debido a que las zonas menos irrigadas
requerirán de mucho más tiempo para consolidar (como por ejemplo la
cabeza femoral en los niños).
• Las fracturas donde el compromiso de los tejidos circundantes a la le-
sión es muy grande, ya que el cuerpo es muy malo manejando muchas
lesiones a la vez (esto es llamado la “pérdida de potencial focal de rege-
neración”).
• La pseudoartrosis, en donde el movimiento de los fragmentos óseos im-
pide o retarda la consolidación (los huesos necesitan inmovilizarse para
ser tratados, de lo contrario el movimiento lesionará el tejido nuevamen-

117
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

te).
• Las infecciones del foco de fractura: una fractura con infección no con-
solida. Es necesario atacar cualquier microorganismo o evitar la multi-
plicación de células patógenas en el foco de la fractura.
• La presencia de metástasis óseas u osteoporosis que debilitan y aumen-
tan la probabilidad de fractura de los huesos. El estado previo del hueso
es importante.

7.4. Lesión de placa fisiaria

El cartílago de crecimiento abierto en los niños suele estar comprometido en


las fracturas. El diagnóstico se realiza con radiografía simple. El tratamiento es
con reducción cerrada e inmovilización o reducción abierta con fijación interna.
El hueso crece como tejido que se añade en el disco fisiario (placa de crecimien-
to), que esta rodeada por la metáfisis a nivel proximal y la epífisis a nivel distal.
La edad de cierre de la placa de crecimiento e interrupción del crecimiento óseo
varía según el hueso, aunque en general está cerrada en todos los huesos a la
edad de 20 años.

Antes del cierre, la placa de crecimiento es la zona más frágil del hueso y
por ello se rompe con frecuencia. Las fracturas de la placa de crecimiento pue-
den extenderse hacia la metáfisis y/o epífisis; los diferentes tipos se clasifican
por el sistema de Salter-Harris (ver figura Clasificación de Salter-Harris de las
fracturas de disco fisarios (placa de crecimiento).). El riesgo de crecimiento con
discapacidad aumenta a medida que las fracturas progresan de tipo I al tipo V.
En Inglés, una regla nemotécnica útil para los tipos es Salter (Ramos, s.f.):

• Salter I: S = Straight (recto) (la línea de fractura va directo a través de la


placa de crecimiento).
• Salter II: A = ABove (encima) (la línea de fractura se extiende por enci-
ma o fuera de la placa de crecimiento).
• Salter III: L = Lower (inferior) (la línea de fractura se extiende por de-
bajo de la placa de crecimiento).
• Salter IV: T = a Través (la línea de fractura se extiende a través de la
metáfisis, la placa de crecimiento, y la epífisis).

118
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Salter V: R = Rammed (la placa de crecimiento ha sido aplastada).

Ilustración 43. Clasificación de Salter-Harris de las lesiones de la placa fisia-


ria. Tipo II.

Las lesiones que involucran la epífisis, así como la placa de crecimiento


(Salter tipos III y IV), o que comprimen la placa de crecimiento (Salter tipo V),
tienden a tener un peor pronóstico.

La clasificación de Salter-Harris de las fracturas de disco fisarios (placa de


crecimiento) son: Los tipos I al IV son separaciones fisiarias; la placa de creci-
miento está separada de la metáfisis. El tipo II es el más común y el tipo IV, el
menos común. Discos epifisiales (placas de crecimiento).

Los primeros números son la edad en que la osificación aparece por primera
vez en la radiografía; los números entre paréntesis son la edad en que se produce
la unión.

Diagnóstico: radiografías simples. Las fracturas de la placa de crecimiento


se sospechan en niños que tienen dolor e inflamación localizada sobre la placa
de crecimiento o que no pueden mover o colocar peso sobre el miembro afecta-
do. El método de diagnóstico de elección es la radiografía simple. Si los resul-
tados son no concluyentes, puede ser útil la comparación con radiografías del
lado opuesto. A pesar del uso de proyecciones con fines comparativos, las ra-
diografías pueden parecer normales en los tipos Salter I y V. Si las radiografías
parecen normales, pero se sospecha de una fractura de la placa de crecimiento,

119
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

se asume que los pacientes tienen una fractura, se les aplica una férula o yeso,
y los pacientes se vuelven a examinar en varios días. Dolor y sensibilidad con-
tinúa sugieren una fractura de la placa de crecimiento.

Tratamiento: la reducción cerrada (si es necesaria) y la inmovilización o la


reducción abierta con fijación interna (RAFI), dependiendo de la fractura. De-
pendiendo de la fractura particular, el tratamiento cerrado suele resultar sufi-
ciente para las fracturas de tipos I y II, mientras que a menudo se precisa una
RAFI en las de tipos III y IV. Los enfermos con lesiones de tipo V deben ser
remitidos a un ortopeda pediátrico, porque casi siempre se producen alteracio-
nes del crecimiento (Naples & Ufberg, 2019).

Debido a que la placa de crecimiento es más frágil en los niños, a menudo


se rompe antes de que otras estructuras de estabilización (p. ej., los principales
ligamentos). El pronóstico tiende a ser peor en los niños con Salter tipo III, IV,
y V que para aquellos con tipos I y II. Considere la posibilidad de comparación
con radiografías del lado sano si se sospecha de fractura, pero que no es visible
en las radiografías de la parte lesionada. A menudo se precisa una RAFI para
los tipos III y IV.

7.5. Callo óseo

Neoformación ósea para unir los extremos de un hueso fracturado. La frac-


tura da lugar a un hematoma que se transforma en un coágulo, el cual se con-
vierte en tejido después de sufrir un proceso de metabolismo conectivo y tejido
cartilaginoso y tejido osteoide, sobre el que se deporta calcio formándose tejido
óseo maduro. La consolidación de una fractura puede ser anormal, y es posible
que se forme un callo hipertrófico, vicioso…

La curación de un hueso consta de tres etapas: etapa inflamatoria, etapa de


reparación y etapa de remodelación (Simon & Sherman, 2012).

• La etapa inflamatoria: Cuando un hueso se fractura, el cuerpo envía


señales para que unas células especiales acudan a la zona lesionada.
Algunas de estas células especiales hacen que la zona se inflame (se

120
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

enrojezca, se hinche y duela). Esto indica al cuerpo que deje de utilizar


esa parte del cuerpo para que se pueda curar. Otras células que acuden
a la zona lesionada durante esta etapa forman un hematoma (coágulo de
sangre) alrededor del hueso roto. Este es el primer puente que se forma
entre los fragmentos del hueso roto.
• La etapa de reparación: Esta etapa se inicia en torno a una semana des-
pués de la lesión. Un callo blando (un tipo de hueso blando) sustituye al
coágulo de sangre formado en la etapa inflamatoria. El callo mantiene el
hueso unido, pero no es lo bastante resistente como para poder utilizar
la parte del cuerpo fracturada. Durante las siguientes semanas, el callo
blando se endurece. En el transcurso de dos a seis semanas, este callo
duro es lo bastante resistente como para poder utilizar la parte fractura-
da.
• La etapa de remodelación: La etapa de remodelación se inicia unas seis
semanas después de la lesión. En esta etapa, el callo duro es sustituido
por hueso normal. Si le enseñaran una radiografía del hueso en proceso
de curación, su contorno se vería irregular. Pero a lo largo de los meses
siguientes, el hueso se remodela y recobra el mismo aspecto que tenía
antes de la lesión.

Ilustración 44. Fractura de hueso y su reparación

Fuente: Sabelotodo.com

121
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

122
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO VIII
LESIONES
TRAUMÁTICAS ARTICULARES

123
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

124
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

8.1. Luxación

Es una separación de dos huesos en el lugar donde se encuentran en una


articulación. Las articulaciones son zonas donde dos huesos se juntan. Una arti-
culación luxada es una articulación donde los huesos ya no están en su posición
normal. Consideraciones: puede ser difícil diferenciar entre un hueso luxado y
un hueso fracturado. Ambas son emergencias que necesitan de primeros auxi-
lios. La mayoría de las luxaciones se pueden tratar en un consultorio médico o
en una sala de emergencias. Cuando se tratan oportunamente, la mayoría de las
luxaciones no ocasionan lesión permanente (Simon & Sherman, 2012).

Las lesiones a los tejidos circundantes generalmente tardan de 6 a 12 sema-


nas en sanar. Algunas veces, se necesita cirugía para reparar un ligamento que
se rompe cuando hay luxación de la articulación. Las lesiones a los nervios y
vasos sanguíneos pueden ocasionar problemas permanentes o más prolongados.
Una vez que una articulación se haya luxado, tendrá mayor probabilidad de que
esto suceda de nuevo. Después de ser tratado en una emergencia, debería tener
un control con un cirujano ortopédico (un médico de huesos y articulaciones).

Causas: Las luxaciones generalmente son causadas por un impacto súbito a


la articulación. Esto por lo general se presenta después de un golpe, una caída u
otro traumatismo. Síntomas: Una articulación luxada puede:

• Estar acompañada de entumecimiento u hormigueo en la articulación o


fuera de esta.
• Presentar dolor intenso, especialmente si usted intenta usar la articula-
ción o poner peso en ella.
• Estar limitada en el movimiento
• Estar hinchada o amoratada
• Estar visiblemente fuera de lugar, de color diferente o deforme

La subluxación de la cabeza del radio (codo de niñera) es una luxación par-


cial común en los niños que empiezan a caminar. El síntoma principal es la re-
nuencia del niño a utilizar el brazo. Esta subluxación se puede tratar fácilmente
en el consultorio médico.

125
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

La atención de los primeros auxilios involucra:

• Si la persona tiene una lesión grave, revisar las vías respiratorias, la


respiración y la circulación. De ser necesario, comience a dar RCP o
control del sangrado.
• No mover a la persona si piensa que ha habido una lesión en la cabeza,
la espalda o la pierna. Mantener a la persona calmada e inmóvil.
• Si la piel está rota, tomar las medidas para prevenir una infección. No
soplar sobre la herida. Enjuague el área suavemente con agua limpia
para retirar cualquier suciedad visible, pero no frotar ni hurgue en ella.
Cubrir la zona con vendajes estériles antes de inmovilizar la articulación
lesionada.

Ilustración 45. Ejemplo de luxación

Fuente: Terapianeuralguatemala

• Entablillar o colocar un cabestrillo en la articulación lesionada en la


posición en la que la encontró. No mover la articulación. Igualmente,
inmovilizar las áreas por encima y por debajo de la parte lesionada.
• Revisar la circulación de sangre alrededor de la lesión, presionando fir-
memente sobre la piel en la zona afectada. Esta debe ponerse pálida y
recobrar luego el color en un par de segundos después de dejar de pre-
sionarla. Para reducir el riesgo de una infección, evite este paso si la piel
está rota.
• Aplicar compresas de hielo para aliviar el dolor y la hinchazón, pero no
poner el hielo directamente sobre la piel. Envolver en una tela limpia.

126
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

8.2. Subluxación

El cuerpo humano tiene muchas articulaciones que permiten la movilidad


de los miembros. Éstas están formadas por la unión de unos huesos con otros
mediante músculos, ligamentos y otros elementos. La subluxación es un despla-
zamiento de una articulación por estiramiento de tejidos blandos. Este trastorno
aprisiona nervios y desencadena múltiples problemas físicos. Además, se redu-
ce la movilidad articular ya que afecta directamente el movimiento corporal en
general (Gasic, 1998).

La subluxación es una interferencia en la transmisión de impulsos en el siste-


ma nervioso. El cerebro manda y recibe mensajes constantemente de cada célu-
la, tejido y órgano del cuerpo. Cuando hay interferencia en esta comunicación,
el mensaje se ve dañado o perdido y la célula, tejido u órgano no puede funcio-
nar como debe. Con el paso del tiempo, el resultado es dolor o enfermedad. Las
subluxaciones son como un crédito para el cuerpo. Si no son resueltas rápido,
pueden empeorar mucho con el paso del tiempo, debido a la acumulación del
estrés añadido.

El término subluxación vertebral significa una dislocación parcial mínima en


los huesos de la columna vertebral que incluye un complejo de cambios neuro-
lógicos, estructurales y fisiológicos. Por esta razón, es más preciso el término
complejo de subluxación vertebral. Normal: La célula del tejido manda impul-
sos al cerebro comunicando lo que quiere y necesita para funcionar apropiada-
mente. La célula del cerebro responde coordinando los diferentes sistemas del
cuerpo para proveer lo que ha sido exigido.

Ilustración 46..Ejemplo de subluxación

127
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Hay cinco componentes que contribuyen al complejo de subluxación verte-


bral (Dandy & Edward, 2011):

• Hueso: La vértebra está fuera de posición, no se mueve apropiadamente,


y/o está degenerándose en un proceso artrítico. Esto, frecuentemente
genera una disminución en los espacios por los que pasan los nervios;
resultando en una irritación o pinzamiento del propio nervio.
• Nervio: Si las neuronas no pueden transmitir o recibir un mensaje, efe-
rentemente o aferentemente, entonces, la célula afectada, el tejido, el
órgano o la parte que es servida por ese nervio o grupo de nervios, no
va a saber qué función debe llevar a cabo. Puede funcionar en mayor o
en menor medida, pero ya no puede adaptarse a su función normal, está
desconectado, carece de lo que es normal y natural. Es decir, carece de
fluidez o salud.
• Muscular: Como los nervios controlan los músculos que ayudan a man-
tener la posición de cada vértebra, los músculos deben ser considerados
como una parte principal en el complejo de subluxación vertebral. De
hecho, los músculos afectan y son afectados por el complejo de subluxa-
ción vertebral. La subluxación puede irritar un nervio, el nervio irritado
puede causar una contractura muscular, el espasmo muscular puede tirar
de la vértebra posicionándola aún más fuera de su sitio, lo cual irrita al
nervio todavía más, causando que el ciclo comience nuevamente.
• Tejido blando: El complejo de subluxación vertebral también afecta a
los tendones, ligamentos, perfusión sanguínea y otros tejidos, ya que
la vértebra mal posicionada tira y oprime el tejido conectivo con una
fuerza considerable. Con el tiempo, los tejidos blandos, pueden estirarse
(laxos) o formar una cicatriz, dejando a la columna vertebral con una
inestabilidad o restricción permanente.
• Químico: Es el cambio en la química del cuerpo debido al complejo de
subluxación vertebral. La mayoría de las veces, los cambios químicos,
como la secreción de un tipo de compuestos conocidos como “cinina”
son pro-inflamatorios, lo que significa que aumenta la inflamación del
área afectada.

Estos cambios, empeoran de un modo progresivo con el tiempo si no se co-

128
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

rrigen de manera apropiada, pudiendo causar dolor crónico, inflamación, artri-


tis, formación de espuelas óseas, reducción en la capacidad de movimiento, así
como debilidad muscular y contracturas.

Causas:

• Malas posturas.
• Movilizaciones inapropiadas de las articulaciones.Golpes.Sobreesfuer-
zos musculares.

La zona del cuerpo que más a menudo se ve perjudicada por la subluxación


es la columna vertebral. Se ve afectado el eje de sustentación y toda la estabi-
lidad estructural del cuerpo. Las subluxaciones desencadenan múltiples tras-
tornos, con mucho dolor y complicaciones. Algunas condiciones de salud que
predisponen para este padecimiento son la mala alimentación, trastornos del
sueño, malas prácticas deportivas, sedentarismo…

Síntomas: Los síntomas más comunes de esta afección son el entumecimien-


to y hormigueo en la articulación o fuera de ésta. Se produce una sensación de
dolor intenso, sobre todo si se trata de usar la articulación o poner peso en ella.
También la incapacidad de mover la articulación, hinchazón o amoratamiento,
o si está visiblemente fuera de lugar o tiene un color diferente.

Conviene no confundir la subluxación con la luxación. En ocasiones el hue-


so se desencaja de la articulación pero al momento vuelve a su cavidad, lo que
se produce en estos casos es una subluxación.

Tratamientos: es complicado distinguir entre un hueso luxado y un hueso


fracturado en un primer momento. Las dos situaciones se consideran de emer-
gencia y se necesita el mismo tratamiento de primeros auxilios. Es por lo que
la persona que presente los síntomas de una subluxación tendrá que acudir con
urgencia a un centro sanitario. En algunos casos, el médico proporcionará al
paciente un medicamento para anestesiar e insensibilizar la zona. Por su parte,
la rama terapéutica que se ocupa de restaurar la normalidad a los tejidos, en los
casos de subluxación, es la fisioterapia (Kellam, 2002).

129
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Prevención: Es necesario prestar especial atención a las caídas. Además, es


importante evitar subirse a sillas u objetos inestables. Otra de las prevenciones
es retirar las alfombras pequeñas que tengan peligro de resbalarse, así como
usar equipo de protección al participar en deportes de contacto. Usar barandillas
en las escaleras. Colocar alfombrillas antideslizantes en el fondo de las bañeras.
Evitar los aceites de baño.

8.3.Esguince

Un esguince es un estiramiento o desgarro de los ligamentos, las bandas


resistentes de tejido fibroso que conectan dos huesos en las articulaciones. La
ubicación más común de un esguince es el tobillo. El tratamiento inicial incluye
reposo, hielo, compresión y elevación. Los esguinces leves se pueden tratar con
éxito en casa. Los esguinces graves a veces requieren cirugía para reparar los
ligamentos desgarrados. La diferencia entre un esguince y una distensión es que
el primero lesiona las bandas de tejido que conectan dos huesos, mientras que
la segunda implica una lesión de un músculo o de la banda de tejido que une un
músculo a un hueso (Klimke, Furin, & Overberger, 2019).

Ilustración 47. Esguince de tobillo

Fuente: Beyerfisio

Síntomas: Los signos y los síntomas variarán, dependiendo de la gravedad


de la lesión, y pueden incluir los siguientes: dolor, hinchazón, hematomas, ca-
pacidad limitada para mover la articulación afectada. Los esguinces leves se
pueden tratar en casa. Sin embargo, las lesiones que causan esguinces también

130
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

pueden producir lesiones graves, como fracturas. Deberías ver a un médico si


ocurre algo de lo siguiente:

• No se puede mover ni soportar peso sobre la articulación afectada.


• Experimentación de dolor directamente sobre los huesos de una articu-
lación lesionada.
• Adormecimiento en cualquier parte de la zona lesionada.

Causas: Un esguince se produce cuando se extiende demasiado o se desgarra


un ligamento mientras se tensa intensamente una articulación. Los esguinces se
producen a menudo en las siguientes circunstancias:

• Tobillo: caminar o hacer ejercicio en una superficie desnivelada, y caer


torpemente de un salto.
• Rodilla: girar durante una actividad atlética.
• Muñeca: caer sobre una mano extendida.
• Pulgar: daño durante la práctica de esquí o sobrecarga al practicar de-
portes de raqueta, como el tenis.

Los niños tienen zonas de tejido más suave, llamadas placas de crecimiento,
cerca de los extremos de los huesos. Los ligamentos que rodean una articula-
ción suelen ser más fuertes que estas placas de crecimiento, por lo que los niños
tienen más probabilidades de experimentar una fractura que un esguince.

Factores de riesgo: los factores que contribuyen a los esguinces incluyen los
siguientes:

• Condiciones ambientales. Las superficies resbaladizas o desniveladas


pueden hacerte más propenso a las lesiones.
• Fatiga. Los músculos cansados tienen menos probabilidades de propor-
cionar un buen soporte para las articulaciones. Cuando estás cansado,
también es más probable que sucumbas a fuerzas que podrían tensar una
articulación.
• Equipo inadecuado. El calzado u otro equipo deportivo que no calza
bien o que está mal mantenido pueden contribuir al riesgo de sufrir un

131
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

esguince.
• Prevención: los ejercicios regulares de estiramiento y fortalecimiento
para el deporte, la actividad física o la actividad laboral, como parte
de un programa general de acondicionamiento físico, pueden ayudar a
minimizar el riesgo de esguinces. Intenta estar en forma para practicar
deportes. No practiques deportes para ponerte en forma. Si tienes una
ocupación físicamente exigente, el acondicionamiento habitual puede
ayudar a prevenir lesiones.

Puedes proteger las articulaciones a largo plazo si trabajas para fortalecer y


acondicionar los músculos que rodean la articulación que se lesionó. El mejor
refuerzo que puedes darte es tu propio “refuerzo muscular”. Pregúntale al médi-
co sobre los ejercicios de acondicionamiento y estabilidad adecuados. Además,
usa calzado que ofrezca soporte y protección.

8.4. Esguince de tobillo

Un esguince de tobillo es una lesión muy habitual en los adolescentes, sean


o no deportistas. Sucede cuando los ligamentos que sujetan el tobillo se distien-
den demasiado y/o se desgarran. Un esguince de tobillo puede ocurrir por meter
el pie en un hoyo, al resbalarse mientras se camina cuesta abajo o simplemente
por apoyar mal el pie.

Ligamentos del tobillo: algunos esguinces de tobillo son lesiones de poca


importancia que se curan con muy poco tratamiento. Pero hay otros que pueden
ser más graves. Los tres grados de los esguinces de tobillo, basados en la me-
dida en que se lesionan los ligamentos, son los siguientes (Simon & Sherman,
2012):

- Grado I. Es un esguince leve, donde los ligamentos se distienden ligera-


mente. Una persona con un esguince de grado I tendrá el tobillo algo dolorido y
es posible que lo note un poco hinchado.
- Grado II. Es un esguince moderado, donde los ligamentos se rompen par-
cialmente y la articulación del tobillo se nota demasiado laxa (floja, sin tensión).
El tobillo duele y es posible que permanezca hinchado durante un tiempo. Cues-

132
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

ta apoyar el pie afectado y poner peso sobre él.

- Grado III. Es el tipo de esguince más grave y ocurre cuando hay una rotura
total de un ligamento del tobillo. La articulación del tobillo duele mucho y está
bastante hinchada. La persona notará el tobillo laxo e inestable y lo más proba-
ble es que no pueda apoyar ningún peso en el pie afectado desde el principio.

Clínica: si el tobillo duele tanto después de habértelo lesionado es necesario


consultar al médico. Si se tratara de una lesión leve, es posible que te indicaran
cómo tratarlo sin asistencia médica. Si el médico revisa el tobillo determina
qué ligamentos te ha lesionado. Esto conlleva mover el tobillo de varias formas
diferentes para comprobar su estabilidad y determinar el grado del esguince. Es
posible que también realice una radiografía para ver si hay algún hueso roto. En
contadas ocasiones, un esguince de tobillo se puede asociar a lesiones graves
en los ligamentos o en la articulación. En esos casos, el médico solicitaría una
resonancia magnética (RM) para evaluar mejor la lesión.

La mayoría de los esguinces de tobillo suceden cuando las personas giran


o cambian de dirección demasiado deprisa o cuando el pie se tuerce hacia un
lado. Y esto lesiona los ligamentos que unen los huesos del tobillo con los de la
pierna. No hace falta que hagas deporte con mucha intensidad para lesionarte el
tobillo: puedes hacerte un esguince al pisar mal o al tropezar en unas escaleras.
El tipo de esguince de tobillo más frecuente es la “inversión de tobillo”, tam-
bién denominada “esguince del ligamento lateral”. En este tipo de esguince, el
tobillo se tuerce de tal forma que la planta del pie apunta hacia dentro, lo que
distiende y posiblemente daña los ligamentos de la parte externa del tobillo.

Cuando se tuerce el tobillo hacia el otro lado, de modo que la planta del pie
apunta hacia afuera, esta lesión recibe el nombre de “esguince del ligamento
medial”. En este tipo de esguince, se lesionan los ligamentos de la parte inter-
na del tobillo. Los esguinces del ligamento medial son poco frecuentes. Si se
ocasionan varios esguinces repetidamente en el mismo tobillo o hay dolor en el
mismo tobillo durante más de cuatro a seis semanas, es posible que tengas un
esguince crónico. Este tipo de esguince duradero se puede reactivar o empeorar
con actividades donde haya mucho movimiento de pies, como correr, bailar o

133
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

hacer deporte.

Prevención: es difícil de prevenir pero se pueden adoptar una serie de pre-


cauciones para disminuir las probabilidades de que ocurran. La mejor forma de
prevenir los esguinces de tobillo consiste en mantener los tobillos flexibles y la
musculatura de las piernas fuerte. Algunas recomendaciones para protegerse de
los esguinces de tobillo son (Klimke, Furin, & Overberger, 2019):

• Hacer siempre ejercicios de calentamiento y utilizar las técnicas de esti-


ramiento recomendadas para los tobillos antes de hacer deporte, ejerci-
cio o cualquier otra actividad física.
• Fijarse en dónde pisa cuando se camina o corre por un terreno irregular
o con hoyos.
• El cansancio y la fatiga aumentan las probabilidades de las lesiones.
Cuando se nota cansancio, hay que bajar el ritmo, se interrumpe la acti-
vidad y se debe prestar atención dónde se pisa.
• Una vez sufrido el esguince de tobillo, hay que asegurarse de que está
completamente curado antes de empezar a practicar cualquier actividad
física.
• Utilizar vendajes compresivos, tobilleras o calzado de caña alta, puede
ayudar si se es propenso a los esguinces de tobillo.
• Usar calzado de calidad con la talla adecuada y llevarlo bien atado. Con-
cerniente al calzado, una de las principales causas de los esguinces de
tobillo en las mujeres es llevar zapatos de tacón.

El tratamiento de los esguinces de tobillo depende de su grado. La mayoría


de los esguinces se curan en un plazo de cuatro a seis semanas si el paciente se
protege bien el tobillo y sigue las instrucciones que le dé el médico. Algunas
de las cosas que pueden ayudar saber si se padece un esguince de tobillos son:

• Descanso. Limitar el tiempo que se dedica a andar e intentar no apoyar


peso en el tobillo lesionado si el médico te lo recomienda.
• Hielo. Durante las 48 horas inmediatamente posteriores al esguince,
utiliza una bolsa de hielo envuelta en una toalla o una compresa fría
para ayudar a reducir la hinchazón. Empieza lo antes posible después

134
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

de hacerte el esguince y repetir cada tres o cuatro horas durante 20 a 30


minutos seguidos hasta que remita la hinchazón.
• Compresión. Es posible que el médico inmovilice el tobillo con una
férula inflable o un vendaje elástico. Seguir bien las instrucciones y no
retirarla hasta que te lo indique el médico.
• Elevación. Cuando se está sentado o tumbado, mantener la pierna en
alto.
• Tomar medicamentos antiinflamatorios. El ibuprofeno y otros antiinfla-
matorios no esteroideos (AINE) alivian el dolor y reducen la hinchazón
del tobillo.
• Evitar aquellas actividades que implican forzar el tobillo. No practicar
deportes que exigen correr, cambiar bruscamente de dirección o parar
en seco hasta que el médico lo autorice. No caminar, correr ni hacer
ejercicio en superficies irregulares hasta que el tobillo esté bien curado.
• Hacer estiramientos y ejercicios de fuerza. Dependiendo de la gravedad
del esguince, es posible que el médico recomiende sesiones de rehabili-
tación para favorecer el proceso de curación.

Esguinces más graves: con un esguince de grado II, es conveniente llevar un


vendaje elástico o una férula inflable (una tobillera acolchada de plástico). Con
un esguince de grado III, es necesario inmovilizar el tobillo, sea utilizando una
férula rígida, una escayola u otro sistema ortopédico. Incluso si los ligamentos
del tobillo se han roto por completo, estos se suelen curar si se inmoviliza el
tobillo como es debido. Pero, en contadas ocasiones, los esguinces de tobillo
requieren que se haga una operación.

Por lo general, los médicos prueban con la inmovilización y otros tratamien-


tos antes de recomendar una operación. Si tu médico decidiera que operar es la
mejor opción, es posible que empezara practicándote una artroscopia. Esta téc-
nica consiste en introducir una pequeña cámara en la articulación a través de un
diminuto corte. Permite que el médico examine la articulación por dentro para
ver qué sucede y realizar el tratamiento en caso necesario. En contadas ocasio-
nes, los médicos recomiendan una operación para reconstruir un ligamento roto.
De todos modos, es improbable que un adolescente necesite este tipo de inter-
vención para tratar un esguince de tobillo. Lo más probable es que el cuerpo se

135
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

cure solo siempre que no se fuerce antes de tiempo.

Con los esguinces, la clave está en tomárselo con calma y no abusar. Seguir
los consejos del médico y no forzar ni sentirse presionado a reanudar el deporte
ni otras actividades físicas demasiado pronto. Los esguinces se suelen curar
bien, pero necesitan tiempo para recuperarse por completo.

8.5. Hemartrosis

La hemartrosis es una hemorragia que se produce en una articulación, cau-


sando inflamación y dolor articular. Ésta puede surgir tras una cirugía o sin
alguna causa aparente, como pasa en la hemofilia. Tras esto se produce una pér-
dida de movilidad en la articulación, sobre todo a nivel de flexión, así como un
proceso de debilitación de la musculatura periarticular. Es aquí donde empieza
a actuar el campo de la fisioterapia (Dandy & Edward, 2011).

Ilustración 48.Hemartrosis de rodilla. Fuente: sobrenuestroesqueleto.blogs-


pot.com

Las causas que pueden generar una hemartrosis son las siguientes:

• Trastornos de la coagulación.
• Déficits neurológicos.
• Artritis y osteoartritis.
• Cirugía.
• Fractura ósea cerca de una articulación o de alguno de los huesos de la

136
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

articulación.
• Daños vasculares (como vasos sanguíneos rotos).
• Rotura de la membrana sinovial por traumatismo.
• Esguince de ligamentos con rotura de la membrana sinovial.
• Rotura de ligamentos cruzados.
• Tumores de la membrana sinovial.
• Ruptura de ligamentos cruzados.
• Tumor de la membrana sinovial.
• Lesiones pseudotumorales, como sinovitis villonodular pigmentada.
• Hemofilia.
• Mielopatía (afección crónica de la médula espinal).
• Complicaciones de tratamientos anticoagulantes.

El tratamiento de una hemartrosis dentro del campo de la fisioterapia co-


mienza con una evaluación de la articulación para ver qué tratamiento/os son
más factibles para su recuperación. Si aún existe inflamación en la zona, se
puede comenzar con un tratamiento de crioterapia en reposo, pequeños movi-
mientos de la articulación y una pequeña compresión en la zona que aumente la
reabsorción del proceso de inflamación.

Tras esto, y para compensar la pérdida de fuerza y masa muscular que se


ha podido producir por el reposo, se pueden comenzar con una tabla de ejer-
cicio terapéutico basado en contracciones isométricas de toda la musculatura
periarticular. Se puede proseguir añadiendo movimiento a los ejercicios que
no supongan un estrés excesivo a la articulación. La recuperación debe hacerse
siempre acorde con el tipo de articulación, con los tipos de ejercicios y el tipo
de tratamiento elegido. Además, se pueden utilizar otras técnicas como es el
ultrasonido o la electroestimulación localizada.

La clasificación de las hemartrosis viene determinada por la causa y el tiem-


po de aparición, pudiendo ser agudas o subagudas (Gasic, 1998). Las primeras
suelen ocurrir en rodillas sanas y se desarrollan pocas horas, mientras que las
otras se deben normalmente a una sinovitis o una lesión de cualquiera de los
componentes de la articulación. En el caso de las hemartrosis agudas la sinto-
matología incluye una sensación de ardor, aparición de una inflamación que

137
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

tensa y enrojece la piel, dolor que se intensifica al tratar de moverla y limitación


de la movilidad de la articulación. Cuando acompañan a fracturas óseas, la in-
flamación adquiere un gran volumen y el dolor es muy intenso.

El tratamiento de la hemartrosis dependerá de cuál sea la causa. Si ésta es


de origen traumático, la curación de la lesión: mantener en reposo la rodilla,
vendaje ligeramente compresivo, analgésicos y aplicación local de calor. No
obstante, como sucede en el caso de una fractura de rótula, la inflamación es
tan voluminosa y el dolor tan intenso que es necesario realizar una punción para
extraer la sangre acumulada. Esta maniobra puede realizarse también con fines
diagnósticos.

Mención aparte merece el tratamiento de la hemartrosis en personas hemo-


fílicas, siendo una de las manifestaciones clínicas más frecuentes de esta enfer-
medad (80-90% de los pacientes) y que se puede complicar con la aparición de
una sinovitis crónica, a causa de la recurrencia frecuente de episodios hemorrá-
gicos en la rodilla. El tratamiento con factores de coagulación es la mejor ma-
nera de evitarla. Pero cuando se produce la hemartrosis se aplica un tratamiento
conservador que incluye reposo, antiinflamatorios específicos para la hemofilia
(los no esteroideos y los derivados del ácido acetilsalicílico estás contraindica-
dos), aplicación local e intermitente de frío, inmovilización de la rodilla y, lo
más importante la aplicación del factor de coagulación correspondiente. Si este
tipo de tratamiento junto a la fisioterapia y la rehabilitación no resultase eficaz,
se puede recurrir a practicar una sinovectomía (extirpación de la membrana
sinovial), bien por vía quirúrgico o bien mediante la inyección intraarticular de
sustancias radioisotópicas (Mascioli, 2017).

Hemartrosis de rodilla
El derrame sinovial es una condición que afecta a las articulaciones, como
la rodilla. El interior de la rodilla está normalmente lubricado por un líquido
amarillo claro, transparente y viscoso, secretada por las células del tejido que
reviste la articulación. El papel de la membrana sinovial: lubricar el cartílago y
para reducir el desgaste de las superficies articulares durante fricción. En el caso
de un derrame sinovial, este líquido es secretada demasiado grandemente en el
bolsillo que contiene la bisagra, en respuesta a la agresión.

138
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Causas: los dos orígenes principales de un derrame sinovial son (Naples &
Ufberg, 2019)

Mecánica: debido a la osteoartritis, una lesión deportiva o una importante


solicitud deportivo. Cuando hay una lesión en el cartílago, el revestimiento de
la cavidad que rodea las articulaciones reacciona produciendo muchos líquidos
para tratar de “engrasar” la articulación.

Inflamatoria: debido a las enfermedades de la cavidad sinovial y articulacio-


nes: artritis inflamatoria, trauma, la artritis reumatoide, enfermedades comple-
jas autoinmunes, artritis psoriásica. El derrame sinovial se debe a los enfermos.

En el caso de traumatismos articulares, la sangre puede estar presente den-


tro de la membrana sinovial. Esta es la hemartrosis, pero estos casos son poco
frecuentes.

Síntomas: a veces los síntomas de un derrame sinovial pasan desapercibidos


después de estar juntas estresados. Sin embargo, cuando el líquido se acumula
en la bolsa cerrada alrededor de la articulación, provoca dolor. El derrame con-
tinúa aumentando y los conjuntos se hincha. Una limitación de la movilidad
puede estar asociada con dolor, porque hay demasiado líquido en la bolsa.

Prevención, para evitar lesiones deportivas, es útil para: practicar un deporte


adecuado a su nivel; calentamiento antes de la actividad física. Para derrames
sinoviales asociados con la osteoartritis, que es para prevenir la enfermedad
actuando sobre sus causas: el envejecimiento y la obesidad. Actuar contra el
sobrepeso, es necesario adoptar un estilo de vida adecuado que limite desgaste
articular excesiva: perder algo de peso; elegir un colchón firme para dormir en
buenas condiciones; la práctica de ejercicio adecuado y regular; calentamiento
antes de la actividad física; evitar el uso de cargas pesadas.

El diagnóstico de derrame sinovial es clínico. Durante el examen, el médico


encuentra hinchazón en el derrame articular afectada y puede aportar a este.
Para ver las articulaciones de raíz e investigar la causa del derrame, algunos
exámenes pueden ser útiles: un análisis de sangre; una placa de rayos X; artro-

139
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

grafía; resonancia magnética; un escáner.Tratamiento: En caso de derrame sino-


vial inflamatorio original, significativo y doloroso, el médico puede prescribir
medicamentos antiinflamatorios durante dos o tres días. Él lo hará sólo después
de la identificación de la causa de la anti-inflamatorio no ocultará. También es
posible hacer perforaciones para la descarga del líquido de la articulación. El
objetivo de descansar en un derrame sinovial es analgésico: evita que la bolsa
que contiene la membrana sinovial está encendida. Pero el hecho de inmovilizar
la rodilla no promueve la reabsorción de la efusión.

140
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

CAPÍTULO IX
TRAUMAS CAUSADOS
POR OCUPACIÓN

141
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

142
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

9.1. Principales traumas ocasionados por actividades laborales

Independientemente del sector de actividad industrial al que pertenezca tu


empresa, ya sea automóvil, alimentación, calzado o cualquier otro, se puede
decir que las tres lesiones más comunes derivadas de movimientos repetitivos
en el trabajo son la tendinitis, el síndrome del túnel carpiano y la tenosinovitis.
Estos traumatismos de las extremidades superiores son un problema frecuente
y se derivan de microtraumatismos repetitivos. Los tres son trastornos muscu-
loesqueléticos en mano y muñeca y, como comentamos, surgen por los movi-
mientos repetitivos en el entorno laboral. Además, también comparten algunos
factores de riesgo, actividades y oficios que los ocasionan, como veremos a
continuación (Kellam, 2002).

1. Tendinitis: inflamación de los tendones: Una de las lesiones que provocan


los movimientos repetitivos es la tendinitis de muñeca, que es una inflamación
de los tendones que se debe a la tensión de los mismos durante las tareas, so-
metidos a vibraciones o doblado, en repetidas ocasiones. Es decir, su principal
factor de riesgo son los esfuerzos repetidos de la muñeca en flexo-extensión o
en desviación cubital. Por norma general, las tareas asociadas a la tendinitis de
muñeca son las de empaquetar, el uso de alicates, tendido de cables y el trabajo
en prensas.

2. Síndrome del túnel carpiano: compresión del nervio mediano. En segundo


lugar, un microtraumatismo habitual debido a movimientos repetitivos en el tra-
bajo, es el síndrome del túnel carpiano. Esta lesión surge cuando se comprime
el nervio mediano al pasar por el espacio por el que transcurren los tendones
que permiten la flexión de los dedos. Existen diversos factores de riesgo que lo
pueden causar, como la torsión de la muñeca, flexión y extensión repetida de la
misma, sus esfuerzos repetidos en posturas forzadas y las maniobras de presión
con los dedos o la palma.

Hay una serie de actividades asociadas al síndrome del túnel carpiano como
son afilar, lijar, teclear, empaquetar, remachar, martillear, pulir, abrillantar, en-
ladrillar, fregar y las tareas de montaje. Cabe añadir que los oficios en los que
comúnmente se llevan a cabo dichas actividades y por tanto sus profesionales

143
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

corren más riesgo de padecer este traumatismo son: matarifes, cocineros, car-
pinteros y cajeros.

3. Tenosinovitis: acumulación de líquido sinovial. Los movimientos repetiti-


vos y las posturas forzadas de la muñeca en el entorno laboral, suelen ocasionar
esta lesión, que provoca dolor debido a la acumulación de excesivo líquido
sinovial en la vaina tendinosa. Las tareas que requieren realizar fuerza con la
muñeca incrementan, por tanto, los riesgos de padecer tenosinovitis. La teno-
sinovitis puede surgir por diferentes factores de riesgos como la torsión rápida
de la muñeca, los trabajos manuales, las maniobras de presión con la mano si
la muñeca está en extensión o flexión, empujar con la muñeca en extensión y
desviación radial o en supinación.

Uno de los oficios en el que es más habitual este microtraumatismo por mo-
vimientos repetitivos es el de matarife. Algunas de las tareas que lo ocasionan
son afilar, coser, pulir, abrillantar, cortar, escurrir, atornillar, las actividades que
requieren el uso de alicates y el trabajo en prensas. Una vez identificados los
principales microtraumatismos relacionados con los movimientos repetitivos,
hay que ponerse manos a la obra con su prevención, para la cual el siguiente
esquema sirve de orientación.

9.2. Intervención ante lesiones por movimientos repetitivos

Son seis las condiciones de trabajo que deben evitarse para prevenir estos
microtraumatismos (Naples & Ufberg, 2019):

• Las tareas y movimientos repetitivos cuyo ciclo es menor a 30 segundos


o se repiten los mismos movimientos durante más de la mitad de dicho
ciclo.
• Los trabajos que exigen esfuerzos repetitivos o prolongados que supe-
ren el 30 % de la capacidad muscular del trabajador.
• Las posturas forzadas o extremas de determinadas partes del cuerpo
para poder llevar a cabo la tarea.
• El mantenimiento prolongado en el tiempo de una postura concreta, sea
cual sea ésta.

144
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Las vibraciones en el trabajo, en ocasiones producidas por las herra-


mientas necesarias para realizar la tarea.
• El contacto con superficies duras y la exposición al frío de ciertos seg-
mentos corporales.

Cuando existe la sospecha de que la manera de efectuar las tareas de un pues-


to de trabajo determinado, es la causante de lesiones osteomusculares, es funda-
mental identificar los factores de riesgo, la magnitud de los mismos y evaluar en
qué grado afecta a los trabajadores. Para llevar a cabo con éxito la prevención
de los traumatismos relacionados con los movimientos repetitivos, el software
Ergo/IBV cuenta con un apartado específico, el módulo de tareas repetitivas,
mediante el cual se pueden analizar actividades repetitivas de los miembros su-
periores con ciclos de trabajo definidos con el fin de evaluar los posibles riesgos
de , del hombro, de la mano y de la muñeca.

Con este módulo se puede determinar el tiempo de exposición y los movi-


mientos repetitivos de manos y brazos en las diferentes tareas que realiza el tra-
bajador objeto de análisis, y evaluar las posturas que adopta. Además, con dicha
información, Ergo/IBV concreta los niveles de riesgo y ofrece recomendaciones
para reducirlos.

145
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Ilustración 49. Intervención ante traumatismos mediante movimientos repetiti-


vos

Fuente: Ergo/IBV

9.3. Riesgos de sobreesfuerzo muscular en el trabajo

Los riesgos de sobreesfuerzo muscular pueden aparecer en cualquier mo-


mento dentro de la jornada laboral por ello es importante aprender a preverlas y

146
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

poner los medios necesarios para prevenirlas. Son tres los sistemas que necesita
el cuerpo humano para poder levantar y transportar cargas (Malangoni & Ro-
sen, 2017):

• Sistema de sujeción constituido por huesos, articulaciones y ligamentos.


• Sistema motor formado músculos y tendones.
• Sistema de control integrado por cerebro y sistema nervioso.

La columna vertebral, está formada vértebras, y entre cada una de ellas se


encuentra el disco intervertebral, que está formada por:

• Una serie de anillos fibrosos que absorben las presiones ejercidas sobre
la columna.
• Por un núcleo central que reparte estas presiones en todas direcciones.
• Lesiones por manipulación manual de cargas

Durante la manipulación manual de cargas son varias las lesiones que pue-
den darse:

• Lesiones dorsolumbares.
• Distensiones o roturas musculares.

Lesiones dorsolumbares: Son consecuencia de sobreesfuerzos o malos há-


bitos durante las operaciones de levantamiento y transporte de cargas. Si la
columna permanece recta los discos intervertebrales desempeñan su función de
transmisión de fuerzas correctamente, de manera que el núcleo permanece en
el centro y todo el sistema está equilibrado. Sin embargo, puede ocurrir durante
los movimientos que el núcleo no se quede en el centro del disco, sino que se
desplaza por el efecto cuña que ejercen las vértebras. Entre los factores de ries-
go que pueden desencadenar lesiones dorsolumbares se encuentran:

• Levantamiento frecuente de pesos de 5 Kg o más, especialmente si son


levantados con los brazos y piernas estirados y la espalda flexionada o
rotada.
• Exposición a vibración general del cuerpo, particularmente en conduc-

147
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

tores de tractores y camiones. La frecuencia vibratoria más perjudicial


se sitúa entre 4 y 6 Hz.
• Frecuentes estiramientos de la columna vertebral.
• Frecuentes cargas verticales sobre la cabeza u hombros.
• Realización de trabajos sedentarios.

Ilustración 50. Cómo levantar peso. Fuente: Blogs IMF

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Trabajos que exigen el mantenimiento de posiciones prolongadas.


• Realización de trabajo con fuerte demanda física.
• Trabajos que incluyen frecuentes rotaciones del tronco.
• Gran talla corporal.
• Baja flexibilidad de la columna.
• Baja forma física con pobre tono de musculatura abdominal y lumbar.
• Factores psíquicos.
• Embarazo.
• Deportes que se practican con flexión lumbar.

El problema de este tipo de lesiones es que solo en un mínimo número de


personas que lo han sufrido suelen currarse, en la mayoría de los casos suele
haber recaídas.

9.4. Lesiones más comunes causadas por sobreesfuerzo muscular

Lesiones más comunes por sobreesfuerzo muscular son: lumbalgias, ciática,


hernias discales (Mascioli, 2017).
• Lumbalgia: Se debe a la comprensión del disco invertebral por su límite
frontal con desplazamiento de su núcleo afectando a los nervios perifé-
ricos. El dolor provoca el bloqueo muscular en la zona lumbar.
• Ciática: Es una lesión similar a la lumbalgia, pero de mayor alcance,
en esta el núcleo pinzado y desplazado hacia atrás llega a presionar al
nervio ciático. El dolor desciende hacia la pierna.
• Hernia discal: Es la lesión degenerativa de la lumbalgia o ciática en la
que el núcleo desplazado llega a romper ocasionando la distensión o
rotura de la envoltura periférica del disco intervertebral, alcanzando al
nervio ciático o a la médula espinal. Los pesos que se levantan adoptan-
do posturas incorrectas aceleran el deterioro del disco.

9.5. Deformaciones congénitas en la columna

También tenemos que tener en cuenta la genética como factor agravante para
las lesiones de espalda, existen deformaciones de la columna con carácter con-

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

génito como la escoliosis, lordosis, y cifosis, que aumentan el riesgo de pinza-


miento de los discos intervertebrales (Malangoni & Rosen, 2017).

• Escoliosis: La escoliosis es un problema médico que causa una curva-


tura hacia los lados de la columna vertebral. La curvatura puede tener
forma de “S” o “C”. En la mayoría de los casos, no se sabe qué causa
esta curvatura.
• Lordosis: La lordosis es la curvatura fisiológica de la columna en la re-
gión cervical o lumbar. La columna presenta cuatro curvaturas fisiológi-
cas (o “normales”): dos curvaturas hacia afuera, en la columna dorsal (al
nivel de las costillas) y en la columna sacra, denominadas cifosis y dos
curvaturas lordóticas (hacia adentro de la columna): la lordosis lumbar
y la cervical.
• Cifosis: Curvatura de la parte superior de la espalda o joroba. Cómo
prevenir las lesiones por levantamiento de cargas. No puedo acabar esta
entrada sin recordar que la mejor manera de prevenir las lesiones por
levantamiento y transporte de cargas es mediante el uso de medios me-
cánicos. Cuando esto no es posible debemos aplicar las reglas de una
correcta manipulación de cargas:

9.6. Principales traumas por actividad física y deportiva

Aunque muchas se producen por accidentes esporádicos, hay que tener en


cuenta que hay varios factores que predisponen a las lesiones musculares, ten-
dinosas y óseas. Conocerlos es el primer paso para prevenirlas. Todos los es-
pecialistas y profesionales relacionados con la educación física y la medicina
recomiendan a todo tipo de personas la práctica frecuente de ejercicio físico,
para provocar efectos beneficiosos y saludables en el organismo, así como au-
mentar la calidad de vida. La práctica de este ejercicio físico puede conllevar en
singulares ocasiones riesgos para la salud, provocando lesiones en el sujeto que
la práctica. Por ello es necesario respetar algunas pautas de actuación para así
prevenir el riesgo de padecer una lesión deportiva. Es en el análisis de estas pau-
tas donde quiero centrar la atención de este artículo (Naples & Ufberg, 2019).

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Conceptualización de lesión deportiva

Según la Real Academia de la Lengua Española (RAE), “lesión” es el daño


o detrimento corporal causado por una herida, un golpe o una enfermedad. Se-
gún esta definición podemos decir que una lesión deportiva es el daño que se
produce en el cuerpo humano como consecuencia de la práctica deportiva. La
definición de lesión deportiva sería el daño que se produce en un determinado
tejido como resultado de la práctica deportiva o la realización de ejercicio fí-
sico. En función del mecanismo de lesión y del comienzo de los síntomas se
pueden clasificar en agudas o por uso excesivo.

Las lesiones crónicas ocurren después de practicar un deporte o hacer ejerci-


cio por mucho tiempo. Las lesiones deportivas más comunes son:

• Un esguince o torcedura es una lesión del ligamento (el tejido que co-
necta dos o más huesos en una articulación o coyuntura). Cuando ocurre
un esguince, uno o más ligamentos se estiran o desgarran.
• Un desgarro o distensión es una lesión de un músculo o de un tendón
(cuerdas fibrosas de tejido que conectan el músculo al hueso). Cuando
ocurre un desgarro, el músculo o tendón se estira o se rompe.
• Los problemas de rodilla ocurren cuando las rodillas se lesionan o pre-
sentan alguna enfermedad y no pueden funcionar como deben. Las ro-
dillas le dan estabilidad al cuerpo. También les permiten a las piernas
doblarse y enderezarse. Tanto la flexibilidad como la estabilidad son
necesarias a la hora de ponerse de pie, caminar, correr, agacharse, saltar
o darse la vuelta. Hay otras partes del cuerpo que ayudan a las rodillas a
cumplir con su función. Éstas son:
• Los huesos
• Los cartílagos
• Los músculos
• Los ligamentos
• Los tendones
• Lesiones en el tendón de Aquiles
• Dolor a lo largo del hueso de la canilla (tibia)
• Fracturas

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Dislocaciones

Los síntomas de una lesión deportiva dependerán del tipo de lesión que tie-
ne. Los síntomas de una lesión aguda incluyen (Ramos, s.f.):
• Un dolor grave repentino
• Hinchazón
• No poder apoyarse en una pierna, rodilla, tobillo o pie
• Un brazo, codo, muñeca, mano o dedo que está muy adolorido
• Dificultades en el movimiento normal de una articulación
• Gran debilidad en una pierna o un brazo
• Un hueso o una articulación que está visiblemente fuera de su sitio.

Ilustración 51. Principales lesiones deportivas

Los síntomas de una lesión crónica incluyen:


• Dolor mientras está jugando
• Dolor mientras está haciendo ejercicio
• Dolor leve incluso en reposo
• Hinchazón.

152
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

Las razones por las que puede ocurrir una lesión deportiva incluyen:
• Accidentes
• Malas prácticas de entrenamiento
• Equipo de deporte inadecuado
• Estar fuera de condición física
• No hacer ejercicios de calentamiento o estiramiento antes de jugar o
hacer ejercicio.

Los médicos tratan las lesiones deportivas con reposo, hielo, compresión y
elevación (conocido como el método RICE, por sus siglas en inglés) (Gasic,
1998).

• Reposo. Disminuir sus actividades regulares y descansar el área lesio-


nada.
• Hielo. Poner una compresa de hielo en el área lesionada por 20 minutos,
de cuatro a ocho veces al día. Para esto, se puede usar: una compresa
fría, una bolsa de hielo, una bolsa plástica llena de hielo molido y en-
vuelta en una toalla. Compresión. Poner presión o compresiones sobre
el área adolorida para ayudar a reducir la hinchazón. Elevación. Poner
el área lesionada sobre una almohada, y asegurarse de que quede a un
nivel más alto que su corazón.
• Medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como la aspirina
o el ibuprofeno, también pueden disminuir la hinchazón y el dolor.
• La inmovilización es un tratamiento común para las lesiones deportivas.
Ayuda a mantener el área lesionada sin movimiento y previene mayor
daño. Para inmovilizar las lesiones deportivas se usan:
• Cabestrillos
• Tablillas
• Yesos
• Inmovilizadores de piernas.

La cirugía, en algunos casos, es necesaria para corregir las lesiones depor-


tivas. La cirugía puede corregir tendones y ligamentos desgarrados o poner los
huesos quebrados en posición correcta. La mayoría de las lesiones no necesitan
cirugía. La rehabilitación y el ejercicio son una parte importante del tratamien-

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

to. Esto incluye ejercicios que paso a paso ayudan al área lesionada a volver a
la normalidad. Algunos consejos incluyen:

• Mover el área lesionada puede ayudarle a sanar. La rehabilitación debe-


rá comenzar lo antes posible. Los ejercicios empiezan con una serie de
movimientos delicados del área lesionada.
• La siguiente etapa es el estiramiento. Después de un tiempo, se pueden
añadir pesas para fortalecer el área lesionada.
• Mientras la lesión se cura, se va formando una cicatriz en el tejido. Con
el tiempo, la cicatriz se encoge. Al encogerse se contrae el tejido lesio-
nado. Cuando esto ocurre, el área lesionada se vuelve dura o rígida. Este
es el momento en el que se corre un mayor riesgo de lesionarse nue-
vamente en la misma área. Se debe practicar estiramientos musculares
todos los días y también como parte del calentamiento antes de jugar o
hacer ejercicio.
• No hacer deportes hasta que esté seguro de poder estirar el área lesio-
nada sin que haya dolor, hinchazón o rigidez. Cuando se vuelva a hacer
deportes, comenzar lentamente. Aumente la actividad poco a poco hasta
llegar a la condición normal.
• Reposar después de una lesión es parte importante del proceso para sa-
nar.

Otras terapias que su médico puede recomendar incluyen:

• Electroestimulación, en la que recibe choques eléctricos suaves compre-


sas frías compresas de calor ondas sonoras o ultrasonido masaje.

Tipos de lesiones más frecuentes producidas en la práctica de actividad física


Hay muy diversos tipos de lesiones deportivas según el parámetro que anali-
cemos, las lesiones deportivas más frecuentes son (Mascioli, 2017):

• Lesiones musculares
• Se distinguen dos tipos de lesiones según el tipo de traumatismo:
• Por traumatismo directo: producida de forma accidental causada general-
mente por agentes externos y pueden ser: contusiones y/o heridas.

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

a. Contusión: traumatismo cerrado sin rotura de piel, que es producido por


el choque de una superficie corporal contra un agente externo que actúa
por presión ocasionando aplastamiento cuando la musculatura se en-
cuentra en tensión. Afecta desde la piel y tejido subcutáneo hasta huesos
según la intensidad del traumatismo.
b. Herida: lesión traumática con rotura de piel producida por un golpe o
choque violento. Se presenta peligro de infección. Las heridas pueden
ser punzantes, incisas o contusas según el agente que la provoca.
c. Por traumatismo indirecto: producidas principalmente por factores in-
ternos y pueden ser: Elongaciones y/o distensiones, Tirón, Desgarro,
Ruptura muscular.
d. Elongación/distensión: estiramiento en el músculo sin que se produzca
rotura de fibras musculares ni lesiones anatómicas musculares localiza-
das. Provoca un dolor difuso en todo el músculo cuando se le solicita
para una acción.
e. Tirón: lesión de mayor afectación que la elongación, produciéndose ro-
tura de fibrillas musculares, produciendo un pequeño hematoma debi-
do a la rotura de vasos localizándose el dolor en esa zona concreta del
músculo.
f. Desgarro: lesión similar al tirón, pero con mayor afectación aumentando
la sensación de dolor, apareciendo hinchazón. Si el desgarro es grande
es necesaria la intervención quirúrgica.
g. Rotura muscular: es la lesión muscular más grave producida por au-
sencia de sinergismo entre los músculos agonistas y antagonistas, o
por contracción extremas del músculo. Produce un dolor brusco que se
acentúa cuando el músculo se contrae y se alivia en situación de reposo.
La rotura puede ser parcial si sólo afecta a haces o fibras musculares
total si hay separación entre los haces musculares.

Lesiones de huesos

• Periostitis: lesión que causa una inflamación del periostio (membrana


que recubre al hueso). Es frecuente en la parte anterior de la tibia y de
las costillas. Produce un dolor localizado que calma con el reposo y
vuelve a aparecer con la actividad física mientras hay inflamación.

155
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

• Fracturas: lesión que causa una interrupción en la continuidad del hueso


debido a un fuerte traumatismo.

Las fracturas pueden ser de dos tipos (Dandy & Edward, 2011):
• Completas: cuando se divide el hueso en dos o más partes.
• Incompletas: cuando la rotura no es total sobre el eje transversal del
hueso; son llamadas fisuras.

En ambas se presenta un dolor intenso con impotencia funcional y deformi-


dad evidente.

Lesiones de ligamentos
• Esguince: Es una distensión (torcedura) o rotura de las partes blandas
de la articulación, causada por un movimiento que ha sobrepasado los
límites normales de elasticidad de la articulación. Hay diferentes gra-
dos, desde el grado uno, hasta el grado tres que sería la rotura del propio
ligamento (desinserción del ligamento de la superficie articular a la que
está unido). Suele ser producido por un movimiento en falso o por un
golpe sobre la articulación con el miembro apoyado. Generalmente va
acompañado de dolor, hinchazón e impotencia funcional (Naples & Uf-
berg, 2019).

Lesiones en las articulaciones


• Luxación: se define como la pérdida parcial o total de las relaciones en-
tre las superficies óseas que forman una articulación. Las más frecuentes
se suelen dar en el hombro y el codo. Aparece dolor en el momento de
la lesión y una deformidad de la zona importante debido a la deslocali-
zación de las piezas óseas.
• Artritis traumática: traumatismo articular cerrado directo o indirecto,
que se caracteriza por dolor e hinchazón en la articulación, también pue-
de producir derrame sinovial o hemartrosis. Se da frecuentemente en
jugadores y jugadoras de baloncesto, balonmano y voleibol, dándose en
los dedos de las manos y las muñecas.
• Lesiones en los meniscos de la rodilla: como consecuencia de un trau-
matismo directo o indirecto, produciéndose derrame articular y limita-

156
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

ción funcional entre otros síntomas.

Prevención de lesiones: para poder prevenir una lesión hay que tener presen-
te varios aspectos tales como qué tipo de actividad posterior vamos a realizar,
qué duración va a tener o qué intensidad le daremos, entre otras. Y con estos
datos poder actuar teniendo en cuenta unas consideraciones previas y ajustando
otros factores de forma continua.

Factores y elementos que influyen en la prevención: todo ejercicio físico,


tanto esté basado en el rendimiento físico como en la recreación corporal, es
susceptible de provocar una lesión deportiva. Los factores que influyen en la
prevención van a contribuir a mejorar tanto la calidad de vida de forma general
como una mejora de las sensaciones kinestésicas en la práctica deportiva. Algu-
nos de los factores de los que depende la prevención de lesiones son (Mascioli,
2017):

• Poseer una preparación física adecuada al tipo de actividad a realizar.


• Realizar un calentamiento adecuado a la actividad principal.
• Utilizar un equipamiento adecuado (calzado, ropa, protectores, etc)
• Controlar la salud con frecuentes análisis y controles médicos.
• Llevar una vida saludable (alimentación equilibrada, evitar sustancias
nocivas, descansar, etc).
• Cesar la actividad física ante cualquier síntoma de dolor o fatiga.

Entre todos los factores anteriormente citados, uno de los más influyentes es
la condición física del sujeto. Está demostrado que personas con un bajo nivel
tienen más probabilidades de padecer alguna lesión. Es importante que cada
deportista analice la actividad o deporte que va a realizar teniendo en cuenta el
nivel de intensidad y volumen solicitado para poder planificar adecuadamente
la actividad reduciendo el riesgo de lesiones. Algunos consejos para poder redu-
cir lo máximo posible el riesgo de lesión además de los factores anteriormente
citados son:

Elementos ambientales:
a. Tener en cuenta el espacio físico y la superficie, con el fin de evitar gol-

157
INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

pes e incidentes debido al estado del pavimento.


b. Temperatura ambiental, evitando momentos de máximo frío o calor.

Elementos materiales:
a. Material y equipamiento adecuado, poniendo especial énfasis en los ele-
mentos de protección.
b. Uso de calzado adecuado para la práctica deportiva.

Elementos físico-deportivos:
a. Llevar a cabo una revisión médica previa a la práctica deportiva.
b. Cumplir estrictamente las reglas y normas.
c. Realizar una rehabilitación adecuada de las lesiones ante de continuar
con la realización de ejercicio.
d. Es imprescindible realizar un calentamiento adecuado previo a cual-
quier actividad física, ya que vamos a facilitar la elasticidad articular y
aumentar la temperatura corporal para adaptar el organismo a la activi-
dad física principal.
e. Realizar ejercicios de baja intensidad y estiramientos justo después de
finalizar la práctica de ejercicio físico.

La prevención a nivel escolar


Dentro del área de educación física, el docente ha de tener presente algunas
consideraciones básicas (Mascioli, 2017):
• No permitir la práctica de actividad física al alumnado que presente mo-
lestias físicas conocidas y dianosticadas médicamente.
• Realizar un calentamiento y vuelta a la calma en cada una de las sesio-
nes, dedicando el tiempo que sea necesario a estas partes de la sesión.
• Evitar la aparición de la fatiga muscular y el consiguiente ácido láctico,
no realizando ejercicios de resistencia anaeróbica, deteniendo la activi-
dad si algún alumno/a tiene síntomas de fatiga.
• Tener en cuenta el peso del alumnado a la hora de realizar ejercicios de
fuerza con compañeros, ajustando la intensidad de la carga a la capaci-
dad del alumnado.

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

BIBLIOGRAFÍA
INTRODUCCIÓN A LA
TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN A LA TRAUMATOLOGÍA

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INTRODUCCIÓN
A LA
TRAUMATOLOGÍA
1ER E D I C I Ó N

Publicado en Ecuador
Marzo del 2019

Edición realizada desde el mes de agosto del año 2018 hasta oc-
tubre del año 2018, en los talleres Editoriales de MAWIL publica-
ciones impresas y digitales de la ciudad de Quito.

Quito – Ecuador

Tiraje 200, Ejemplares, A5, 4 colores

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