0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas9 páginas

Transcrpccion

Los romanos construyeron un acueducto de 21 km para llevar agua de la fuente del Euro a la ciudad de Nimes. Los ingenieros romanos midieron con precisión la topografía de la región para calcular el trazado óptimo que aprovechara la gravedad. El trazado consideró la pendiente adecuada y evitó montañas y valles a través de túneles y arquerías. Esto permitió determinar la cota a la que debía situarse la ciudad para recibir el agua por gravedad. Los romanos emplearon

Cargado por

squintero242
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
57 vistas9 páginas

Transcrpccion

Los romanos construyeron un acueducto de 21 km para llevar agua de la fuente del Euro a la ciudad de Nimes. Los ingenieros romanos midieron con precisión la topografía de la región para calcular el trazado óptimo que aprovechara la gravedad. El trazado consideró la pendiente adecuada y evitó montañas y valles a través de túneles y arquerías. Esto permitió determinar la cota a la que debía situarse la ciudad para recibir el agua por gravedad. Los romanos emplearon

Cargado por

squintero242
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Archivo de audio

Ingeniería Romana Cap 2 - Acueductos I.mp4

Transcripción
Orador 2

En cualquier tiempo. En cualquier época. Para cualquier pueblo. El agua siempre ha sido la primera
riqueza. Y Roma no fue una excepción. Los romanos llevaron esta idea a tal nivel que se obstinaron
en que sus ciudades dispusieran del agua más abundante y pura posible. Para lograrlo, inundaron
el imperio de osadas, obras de ingeniería destinadas a transportar las aguas desde los más ricos
manantiales hasta sus ciudades. Obras sobrecogedoras igualadas hasta nuestros días y que muchas
de ellas, a pesar de los siglos, aún perduran. Año 29 antes de Cristo. El emperador Augusto queda
dueño absoluto del mundo romano. Augusto emprende la gran tarea de reorganizar el imperio que
ahora tenía bajo su control. Dentro de su estrategia de reestructuración del territorio. Augusto
decide el establecimiento de la colonia nemausus como gran ciudad de la provincia narbonense
nemausus iba a ser una importante ciudad, una ciudad con una población estimada de 60000
habitantes. Y así fue nemausus fue una gran ciudad. Los restos que han perdurado y que podemos
contemplar en la actual nimes no dejan lugar a dudas. Una ciudad de tales dimensiones con una
población tan numerosa, debía tener preparado un importante suministro de agua. Los romanos
conocían la existencia de un manantial en el mismo emplazamiento que deseaban para la ciudad.
Un manantial considerado sagrado por los celtas y que en la actualidad todavía alimenta los
canales de este parque. Sin duda, 1 de los parques públicos más antiguos de Europa. Además de
estas fuentes, los romanos disponían de un caudaloso río a tan solo 5 km al norte, el río hogar. Para
muchos pueblos y civilizaciones, esto habría sido más que aceptable. Pero para los romanos el
caudal de estas fuentes no era suficiente y la calidad del agua del río no era la deseada. Eran
necesarias unas fuentes con un agua de calidad extraordinaria y con un gran caudal, un suministro
que tuviera un dilatado horizonte para poder abastecer a una gran población que seguramente
estaría en continuo crecimiento durante siglos. Los romanos las buscaron y las encontraron aquí.

Orador 1

Go el.

Orador 2

La fuente del euro. Un poderoso manantial que hoy, 2000 años después de ser aprovechado por
los romanos y tal y como ellos sospecharon, sigue brotando con un poderoso caudal y una
extraordinaria calidad. La fuente del euro provoca y mantiene un paisaje soberbio que sobrecoge.
Desde hace cientos de años, miles de personas vienen a disfrutar de este extraordinario lugar. La
fuente del euro. Estaba a 21 km en línea recta del emplazamiento deseado para la ciudad. Todo el
terreno al norte de nimes es muy abrupto. Y entre la ciudad y las fuentes, se desarrolla el profundo
cañón del río hogar, que sería necesario cruzar transversalmente. ¿Cómo trasladar el agua
salvando esta enorme distancia? Y superando los obstáculos que el territorio ofrecía. Los
ingenieros romanos sabían cómo hacerlo. ¿Construirán un canal? ¿Construirán un acueducto? Así
que los mejores ingenieros debieron ser convocados. Era necesario proyectar y construir
rápidamente. La ciudad no podría funcionar sin la garantía del recurso vital. Pero antes de todo, era
necesario asegurar que la ubicación deseada para la ciudad era posible. Todos los ingenieros
responsables de la construcción de la ciudad esperaban con impaciencia la confirmación de la
validez de la ubicación. Y, en caso de que esta no fuera posible disponer de una propuesta
alternativa. Los ingenieros romanos conocían perfectamente sistemas de elevación y de bombeo
del agua para vencer a la gravedad. Sin embargo, en un acueducto de estas características. Este
sistema era completamente impensable. Los ingenieros sabían que era mucho más inteligente
aprovecharse de la fuerza de la gravedad que enfrentarse a ella. De esta forma, la cota de la ciudad
debía ser mucho más baja que la de las fuentes. Una cota que iba a venir determinada por las
distancias y por la pendiente escogida. Con los avanzados conocimientos que tenían en la
construcción de canales, los ingenieros romanos sabían que una pendiente escasa ocasionar a un
escaso caudal y la acumulación de sedimentos que terminarían por obstruir el acueducto. Por el
contrario, una pendiente demasiado pronunciada, daba lugar a velocidades agresivas que
erosionaban y ponían en peligro la canalización. El rango de pendiente es admisibles para que no
se ocasionaran estos problemas es ínfimo. El mínimo está en torno a 10 cm de caída por cada
kilómetro. Y el máximo no debe superar los 50 cm. El acueducto debía ajustarse a esta norma. Esto
requiere una precisión topográfica admirable. Y presenta una dificultad extraordinaria. Con estos
datos, se obtiene rápidamente la pendiente y la distancia. La ciudad debería situarse en la cota 54
8 m sobre el nivel del mar, o sea a 4,2 m por debajo de la cota de la fuente, pero la distancia en
línea recta y el desnivel total no se considera construir un acueducto en línea recta supondría la
construcción de decenas de kilómetros de túneles y arquerías para atravesar montañas y salvar
valles. Algo imagen. Para evitarlo, es necesario adaptarse al terreno. Esto incrementa
considerablemente la longitud. Y a medida que la longitud del canal aumenta, la cota de llegada
será inferior. ¿Pero cómo adaptarse al terreno? ¿Qué camino escoger? El camino idóneo surge
rápidamente. Si cortamos el terreno con un plano horizontal que parta de la cota de las fuentes y
llegue hasta la zona escogida para la ciudad. Y esto lo sabían perfectamente los romanos. Esta línea
de intersección con el terreno. Supone el recorrido ideal y natural. Pero surgen irremediablemente
dificultades que deben ser salvadas y atajos deseables para abaratar y facilitar la obra. A veces
escogiendo recorridos alternativos, a veces a cortándolos con túneles, otras veces construyendo
arquerías. Todo esto se debía tener en cuenta respetando en todo momento los límites tan
precisos en la pendiente para finalmente obtener el preciado dato de la cota a la que llegaría el
agua. La ciudad debería situarse obligatoriamente por debajo de esta. Cota para así ser
suministrada de agua por efecto de la gravedad. ¿Pero cómo podían calcular estos los romanos en
un abrupto territorio de tantos kilómetros cuadrados? ¿Esto es toda una proeza, cómo lo lograron?
Sabemos que fue imprescindible levantar un mapa preciso. Con ayuda de la dioptría, tuvieron que
medir los ángulos horizontales de los puntos de las cimas de las montañas, los vértices geodésicos.
Los topógrafos romanos debieron señalizar las cimas de las montañas y otros elementos relevantes
del territorio que deseaban medir. Le dio otra permite apuntar con certeza a cada 1 de estos
elementos y medir con precisión los ángulos horizontales que formaban respecto a su posición.
Esto se debió repetir desde multitud de puntos distintos, con el fin de obtener una colección de
triángulos de los que conocían los ángulos. Después por trigonometría calcularon las distancias.
Con esta información se puede construir un mapa de precisión del territorio. Oiga, esta ciencia se
le llama geodesia. Pero además, en este caso se iba a construir un canal, así que debieron medir
también los ángulos verticales entre los vértices de los triángulos formados y entre esto. Y los
fondos de los valles. De esta forma, lograron también calcular las alturas de todos los elementos de
interés, información que debió ser incorporada al mapa del territorio. Un mapa completísimo
conteniendo distancias y alturas. Y con todos estos datos, se calculó y se decidió el trazado exacto
del acueducto. Los terrenos que atravesaría en cada tramo la mejor solución técnica para cada
caso, los esfuerzos constructivos, los túneles que serían necesarios, las arquerías que deberían
construirse. En definitiva, se podía medir y valorar la obra. Y se podía averiguar el dato que los
ingenieros encargados de construir la ciudad tanto necesitaban. La posición adecuada donde
levantar la ciudad. El abastecimiento estaba asegurado y podía enviarse la noticia Augusto de que
su fundación era posible y acertada. Roma debía dar su aprobación al gasto dotar de los fondos
necesarios y nombrar a los responsables de las obras y gestores de estos fondos. La precisión
necesaria para definir el trazado de un acueducto como el de nimes deja atónitos a los ingenieros
modernos. Pero definir el trazado es solo el principio, construir las canalizaciones, levantar las
arquerías, perforar los túneles exige a los ingenieros romanos una gran cantidad de conocimientos,
técnicas, constructivas y experiencia. Nos encontramos en la fuente del euro. El agua se recogía
aquí en el manantial desde una arqueta cerrada y se conducía también por un canal
completamente cerrado. Este canal se mantenía durante todo el trazado del acueducto hasta su
destino. Un canal que debió ser hábilmente diseñado para lograr resistir el paso del agua y del
tiempo. Esto requiere una depurada y cuidada técnica constructiva en la mayor parte del trazado.
El canal discurre enterrado el proceso constructivo en estas circunstancias era el siguiente, se abría
una zanja a cielo abierto. En esta zanja se colocaba una solera de piedras gruesas y sobre ella una
solera de Opus Carmen ticum, el famoso hormigón romano. Después se levantaban encofrados de
madera. Para alzar los muros laterales con pequeños sillares y argamasa. Para cerrar el canal a fin
de protegerlo de la intemperie y de la luz, se construía mediante una cimbra. La bóveda de
mampostería y argamasa. El canal era impermeabilizado mediante un mortero especial. Y
finalmente el conjunto. Se cubría con tierra. Las dimensiones finales del canal permiten transportar
perfectamente el caudal deseado. Además, cabe sobradamente una persona algo importante para
las labores de mantenimiento. Aquí en uses tenemos 1 de los restos del canal seleccionado que
nos delata perfectamente todos los aspectos de la técnica constructiva bajo la solera, aunque no se
ve los cantos gruesos. Las paredes. De pequeña mampostería y argamasa, igual que la bóveda. Y
aquí el mortero impermeabilizante. La impermeabilización del acueducto era muy importante
porque las fugas de agua no solamente provocaban pérdidas de caudal, sino que además podían
descalzar y dañar gravemente la obra. Este mortero que era un impermeabilizante excelente,
estaba formado a base de cal y cerámica molida, normalmente ladrillos o Texas. Este mortero se
llamaba Opus signinum y aquí podemos verlo perfectamente. En las juntas de hormigonado, los
ingenieros romanos pusieron un cordón de este material. Esto es debido a que las juntas de
hormigonado son las que más sufren este problema, principalmente por ley de natación. Este
cordón, llamado bocel, resuelve el problema a la perfección. Podemos observar que la superficie
final de las paredes está recubierta con esta especie de pintura roja. Toda la canalización del
acueducto de nimes está recubierta. De esta forma desconocemos su utilidad, pero algunas teorías
apuntan a una función bactericida. A poca distancia del punto de captación. Encontramos algo
curioso que interrumpe la forma habitual del canal. En poco tiempo de observación, un técnico
moderno entiende perfectamente su función. El agua llegaba por aquí proveniente de las fuentes.
Y se encontraba con un ensanchamiento en forma de arqueta y una derivación. Las guías realizadas
en la piedra. Nos indican que aquí hubo unas compuertas. Inmediatamente comprendemos que si
cerramos esta compuerta. Y abrimos esta otra, el agua se desviará dejando al acueducto sin
caudal. Podemos reconstruir de forma evidente y sencilla cómo funcionaba. Las compuertas no
solo servían para desviar la totalidad del agua y dejar seco el acueducto, sino que también servían
para regular el caudal desviando el no deseado. A partir de aquí el canal continúa hasta animes
enfrentándose al reto orográfico. Las alternativas al trazado natural del canal, apoyado en el suelo
pueden ser muchas, De igual forma que a veces incrementar el recorrido para salvar obstáculos
puede ser útil. También puede ser útil a cortarlo mediante la ejecución de un túnel. Para realizar
los túneles en el acueducto de nimes, los ingenieros romanos primero delimitaron los tramos.

Orador 1

Una vez.

Orador 2

Luego los replantearon y finalmente realizaron pozos de registro regularmente distanciados.


Llegados al fondo del pozo, excavaban el canal en ambas direcciones, trasladando el replanteo con
la ayuda de plomadas. Estamos ante los restos de 1 de los túneles del. Acueducto de nimes. Y aquí
estaba el canal cubierto, pero ya está destruido. Aquí tenemos un primer pozo de registro. Y, en
este punto apreciamos perfectamente cómo a partir de los pozos de registro, la excavación se
realizaba mediante la técnica de destroza para noise paso y extraer la roca. Después se refinaba el
resultado. Entre ambos pozos, los equipos de excavación se encontraban. Aquí vemos un frente de
avance y aquí vemos el otro. Esto nos delata que estamos ante un punto de encuentro. Todo esto
debió realizarse, sobre todo cuidando el nivel del suelo, que es la clave del éxito del canal. La
pendiente como condicionante debía controlarse durante. Todo el túnel. Enlazando perfectamente
con las cuotas de entrada y de salida. Para lograrlo, fue necesaria la comprobación insistente y
cuidadosa de los niveles, empleando especialmente el nivel de agua. En ocasiones para salvar
valles, los ingenieros romanos construían arquerías. El objetivo de las arquerías era mantener el
canal elevado, salvando el obstáculo y manteniendo la pendiente. Las arquerías se construían de
sillares u otros materiales adecuados y se diseñaban cuidadosamente para afrontar los retos
particulares del lugar. En estos casos para la sección del canal, los ingenieros romanos optaban por
una fábrica rectangular, empleando grandes losas para cubrir la canalización en lugar de las
bóvedas. En las partes agrestes por donde cruzaba el trazado del acueducto de nimes. Podemos
ver algunas de las arquerías que fueron necesarias para cruzar algunos de estos barrancos. Y aquí
tenemos una de ellas. Y podemos ver que esta arquería está construida de pequeña mampostería,
rellena de hormigón, gracias a que hoy el puente está roto. Como curiosidad, podemos ver que
este puente tuvo serios problemas en época romana. En el paramento se aprecia claramente que
tuvo filtraciones. Y, por ello, tuvo que ser reforzado. Con este nuevo muro exterior. Sobre la
arquería podemos ver los restos del canal. Conservando todos los atributos que ya conocemos.
Menos la cubierta ya desaparecida. Vemos perfectamente los muros. Aquí el Opus signinum. Y
aquí algo nuevo. La concreción calcárea. Procede del carbonato cálcico disuelto en el agua. Que se
va fijando poco a poco en las paredes del. Canal es el mismo fenómeno que las estalactitas y las
estalagmitas de las cuevas. Este tremendo espesor de concreción calcárea. Evidencia que el
acueducto de nimes estuvo en funcionamiento durante. Cientos de años. Sobrecoge contemplar
estas imágenes en las que podemos observar al acueducto de nimes cómo, a pesar de estar
abandonado desde hace casi 2000 años y sometido a la agresión inexorable del tiempo, se resiste a
morir. Con todo lo visto, quizá podamos comprender ahora la magnitud de este colosal proyecto. El
acueducto de nimes tiene un impresionante recorrido de 52 km. Para salvar los obstáculos se
debieron construir más de 2600 m de canalización sobre arquerías. Para ello se construyeron al
menos 13 arquerías de diversas características y dimensiones. Y se realizaron más de 500 m de
túneles. Todos ellos con sus correspondientes pozos de registro. Una obra colosal que a buen
seguro fue ejecutada en pocos años. Pero hemos olvidado una de las grandes dificultades que la
construcción del acueducto de nimes implicaba salvar el profundo cañón del río hogar. El trazado
debió ser calculado para escoger el lugar más adecuado. A pesar de ello, el reto era imponente,
obligaba a salvar una altura de 49 m y una distancia de 360. ¿Como veremos más adelante en
nuestro apasionante documental? Los romanos disponían de varias soluciones para afrontar este
problema. Sin embargo, en mimex optaron por la más osada y al mismo tiempo la más bella. El
puente de gard, una de las arquerías más bellas e impresionantes del imperio, formado por unos
11000 bloques de piedra, la mayor parte de ellos con un peso de 6 t, se eleva imponente como un
edificio de 16 plantas. 50400 t de piedra, los ingenieros romanos planificaron y levantaron una
extraordinaria estructura que debía resistir las enormes y demoledoras tensiones provocadas por
los vientos y las frecuentes crecidas del río. Su éxito fue tal que aquí lo tenemos 20 siglos después.
Aquí arriba a 50 m sobre el río bar, las vistas son imponentes. Podemos observar los cientos de
visitantes que a diario vienen a contemplar esta maravilla. Estamos sobre la canalización. Que en
algunos tramos está desprovista de las losas que la cubrían. A lo largo de ella podemos apreciar los
detalles constructivos que ya hemos ido conociendo. La solera con su pendiente imperceptible a
simple vista. La impermeabilización. La concreción calcárea. Este es un buen sitio donde podemos
apreciar la capa de pintura roja que cubría el mortero de impermeabilización. Y unos pasos más
adelante en el borde inferior podemos ver el bocel. Una curiosidad es esta alteración en la
concreción calcárea todas las concreciones conservadas en el acueducto de nimes conservan esta
huella. Una hipótesis sería que durante un tiempo la temperatura varió notablemente, dejando la
huella del hecho registrada en la concreción. Quizás sea este un misterio que nunca lleguemos a
descubrir. Y así, el acueducto de nimes 3 52 km de recorrido salvando todos los obstáculos y
manteniendo a la delicada pendiente, alcanza la cota requerida, el lugar donde entregar el agua
que debía alimentar a la ciudad. De la antigua nimes. Esta cuota está aquí, en la calle de las
lámparas del actual nimes. Estamos a 21 km en línea recta de la fuente del euro, pero tan solo a 12
m y 30 cm de diferencia de altura. La ciudad debía situarse obligatoriamente por debajo de esta
cota. Y, este es el lugar a donde llegaba el agua y desde donde se distribuía el castellum divisorio. El
agua entraba por aquí con un caudal de casi 36000000 de litros diarios. Cada litro de agua que salía
por esta boca tardaba 12 horas en recorrer los 52 km que la separan de las fuentes de ustedes. El
casero, un divisor yum, como su nombre indica, se encargaba de recoger el agua y distribuirla a la
ciudad a través de diversas conducciones. Cada una de ellas era destinada a un uso distinto OA un
barrio diferente. Después de garantizar el caudal para los usos prioritarios. El agua sobrante era
evacuada por 3 tubos verticales que se encontraban en estos 3 agujeros. Esto permitía mantener
un caudal mínimo de agua en el alcantarillado. De la ciudad. De esta forma, se conseguía una
limpieza eficaz del alcantarillado, asegurando la salubridad en la ciudad, no solo para evitar los
malos olores, sino sobre todo las enfermedades. El acueducto de nimes es 1 de los muchos
acueductos que el imperio romano construyó para garantizar el suministro vital a sus ciudades. El
extenso territorio que abarcaba el imperio romano. Está lleno de maravillosos ejemplos, cada 1 de
ellos es una prodigiosa solución técnica a un cúmulo de retos y problemas. Lo que hemos visto y
conocido en el acueducto de nimes. Nos permitirá ahora comprender y disfrutar en plenitud los
extraordinarios ejemplos que nos quedan por ver. Comencemos por tiermes, una pequeña ciudad
situada en la celtiberia, en el centro de la península Ibérica. Firmes está enclavada en un territorio
a gran altitud y con un clima continental extremo, calor en verano y mucho frío en invierno. Pobre
en terrenos agrícolas, quizás subsistieras de la ganadería y más probablemente del comercio que
seguramente le permitía su estratégica situación como cruce de caminos e importante nudo de
comunicaciones. Firmes siempre fue una ciudad modesta, el único lugar público que se conoce de
espectáculos es una explanada frente a este graderío. Como puede verse, estaba burdamente
tallado en la roca. Y tiene una capacidad para apenas. Unos cientos de personas. Firmes pudo
sobrevivir a su pasado indígena porque a unos 4 km de distancia en línea recta hacia el suroeste, al
pie de la Sierra, existía un manantial de buen caudal y excelente agua fresca. Los ingenieros
romanos planificaron un canal de unos 6 km de longitud que tuvo que atravesar un terreno
tortuoso y con continuos afloramientos rocosos. Todo aquí es rupestre. Todo está excavado en la
roca o se apoya en ella. Y el acueducto no es una excepción. Gran parte del canal está abierto
directamente en la roca viva. Su curiosa forma nos delata que estaba cubierto por losas o más
probablemente tablones de madera. Y lo mismo sucede en esta arqueta de derivación. Podemos
ver que incluso esta pequeña compuerta para derivar el agua o controlar el caudal es de roca. En el
lado sur de la ciudad se conserva un túnel. Este túnel tiene casi 200 m de longitud. Como
singularidad, que solo se ven pocos casos, observamos que los pozos de registro tienen un rebaje
en el fondo que hacía las funciones de arenero. Es decir, un recipiente para recoger los sólidos
sedimentados que el agua arrastraba. A este método para separar los sólidos del agua se le llama
decantación, así que estos areneros son pequeños decantadores. Tienes era una ciudad pequeña y
poco importante. Pero fue dotada de un acueducto relevante en cuanto a características y esfuerzo
constructivo. Esto evidencia la importancia que los romanos daban a disponer en sus ciudades de
agua de calidad. Y tiermes no fue una excepto. Todo el imperio estaba sembrado de ciudades
modestas, provistas de acueductos impresionantes. Veamos otro ejemplo representativo de esta
afirmación. A tan solo 250 km de tiermes, encontramos el acueducto de albarracín a cella. Sevilla
era una ciudad romana de poca entidad. Se encontraba en la Cuenca del río Ebro, sin embargo, el
manantial escogido estaba situado en la Cuenca del río Turia. Los 25 km de recorrido del acueducto
que se decidió realizar, suponen un trasvase entre ambas cuencas 1 de los trasvases entre cuencas
más antiguos de la humanidad. El acueducto de albarracín es una de las muchas maravillas
olvidadas o desconocidas de la antigüedad. Por la particularidad del territorio en que se encuentra,
debió requerirse una inversión económica colosal. Además de esfuerzo e ingenio para hacer
realidad esta obra. En el inicio del trazado, los escarpes rocosos obligaron a realizar túneles a poca
distancia de las paredes de roca. La línea de ventanas revela perfectamente por dónde discurren
las galerías. La inconsistencia de la roca desaconsejaba realizar un canal en la superficie del
escarpe. Ante la dificultad de realizar pozos de registro en estas condiciones, se ejecutaron
registros en forma de ventanas. Cosa poco frecuente en los acueductos. El pasearse por este
territorio nos hace comprender la osadía que los romanos desplegaron para enfrentarse a este
proyecto. Planificar un trazado tan complejo. Para abrir los túneles en un terreno tan abrupto y con
unas dificultades de acceso tan importantes, supone un gran alarde. A las dificultades de
planificación del trazado se unieron además serios problemas constructivos. Recordemos que la
consistencia de estas rocas es muy mala. Podemos ver cómo en la actualidad se han instalado estas
mallas para evitar la caída de las rocas. A unos 18 km de recorrido en dirección este, el acueducto
gira repentinamente hacia el noreste. Una gran meseta se interpone hasta su destino. Rodear la no
es posible porque forma la línea de vertientes que separa las cuencas de los ríos Turia y Ebro. Solo
hay una solución. Perforar la. Perforar la suponía un túnel de 5 km de longitud. A los que habría
que añadir sus correspondientes pozos de registro. Algo que suponía una dificultad y un volumen
de trabajo colosal. Y aún así lo hicieron. Allí, detrás de esas Lomas están los escarpes rocosos que
hemos visto. El canal recorría este Valle exactamente por allí. Para enfrentarse a la meseta justo en
este punto. Aquí tenemos un pozo de registro. Recordemos que estos pozos servían para efectuar
las labores de mantenimiento, aunque mientras circulaba el agua estaban cubiertos. Sin embargo.
Esto no es un pozo de registro. Esto es un aliviadero. Los aliviaderos son unos dispositivos que
sirven para evacuar el exceso de agua que podría perjudicar al acueducto. De los 5 km de túnel,
actualmente solo hay accesibles 120 m. Estos huecos que vemos aquí son muy comunes en todas
las galerías y túneles antiguos. Los utilizaban los obreros para poder iluminar el avance de las obras
y la propia galería. Aquí tenemos un punto con un aspecto muy común en la excavación de las
galerías antiguas. Han abandonado el avance de la excavación porque consideraron que el terreno
era muy duro, seguramente buscaron una zona de fractura natural del terreno para poder
facilitársela labor. Por aquí, continúa la galería. Y aquí vemos una diaclasa. La fractura natural del
terreno que los excavadores buscaban para facilitar la labor de avance. Y en este pozo de registro
vemos cómo el terreno arriba es mucho más inconsistente, lo que obliga a abrir la excavación
según se va ascendiendo. Si la anchura de las bocas, de los pozos de registro aumenta con la altura
de estos. En los pozos de registro más profundos estas bocas llegan a alcanzar unas dimensiones
muy considerables. Esta boca ya cegada corresponde con un pozo de registro de 60 m de
profundidad. Y aquí cabría un camión. Solo ejecutar este pozo supone un trabajo impresionante.
Distancia media entre pozos es de unos 50 m. Se debieron ejecutar alrededor de unos 100 pozos.
Muchos de ellos, de unos 60 m de profundidad. Eso supone unos 35000 m3 de roca excavada a
mano. Algo verdaderamente colosal. Productos de albarracín cella es una de las grandes obras de
la antigüedad que actualmente se encuentran prácticamente olvidadas. Una obra que alberga un
increíble esfuerzo constructivo, digno de ser admirado y considerado. Valoramos ahora la decisión
de realizar un trabajo de este calibre. Para abastecer de agua a una ciudad tan modesta como
fuese ella. Que además tenía una considerable surgencia de agua. Junto a ella, el nacimiento del
río jiloca. Esta es una prueba contundente de que los romanos no escatimaban esfuerzos para
asegurarse un agua constante y de calidad. Hasta ahora hemos conocido ejemplos de ciudades
donde los vestigios, la historia y la investigación nos han permitido conocer los manantiales de los
que se alimentaban. Así como la longitud y el trazado exacto de sus acueductos, pero no siempre
es así. A veces encontramos acueductos que son verdaderos misterios. A unos 100 km al sureste
de sella encontramos el enigmático acueducto de chelva. Este acueducto recibe el nombre de este
pequeño pueblo de España, que es donde se encuentra la parte conocida del trazado. No he
podido recibir el nombre de la ciudad a la que suministraba porque es algo que en la actualidad se
desconoce. Selva, a pesar de encontrarse en un territorio Mediterráneo de escasez de agua, es una
ciudad privilegiada en esta cuestión. Tiene tantas fuentes naturales que incluso hay una ruta
turística que las une para poder visitarlas. Con toda probabilidad alguna o varias de estas fuentes
fueron aprovechadas por los romanos para alimentar al acueducto. Esta fuente por la cota en la
que se encuentra es una buena candidata, la llamada fuente de la gitana. Perdidos entre los
bosques y las montañas de chelva podemos contemplar importantes restos de arquerías. Muchas
de estas arquerías están destruidas, no porque no hayan resistido el paso del tiempo, sino
principalmente por el expolio de sus sillares sufrido durante siglos.

Orador

Y el lujo.

Orador 2

Aquí tenemos, sin embargo. Este es el querías excelentemente conservadas, se construyeron para
salvar este impresionante barranco. Una vez fuera de uso del acueducto, los cajeros que
transportaban el agua fueron destruidos y se utilizó durante siglos para pasar mulos y personas.
Esta posible función y lo inhóspito del lugar añadido a su difícil acceso, han preservado a esta
arquería del expolio de sus piedras transportar estos pesados sillares por este abrupto lugar, a
pesar de la excelente calidad de su piedra, es demasiado costoso. Un trabajo que, sin embargo, no
disuadió a los constructores para traer hasta aquí estos pesados bloques de roca desde una gran
distancia, ya que el tipo de roca de estos sillares no se corresponde con el de las rocas del lugar,
que son de muy mala calidad para la talla. Un poco más adelante de este desfiladero se
encontraron con la cresta de esta montaña y para superarla podemos ver aquí una interesante
solución constructiva. Para atravesar esta cresta, los romanos pensaron en la solución de un túnel.
Sin embargo, los peligrosos agrietamientos de esta roca les obligaron a cortar toda la cresta hasta
arriba en toda la altura. Solo se conservó la solución del túnel. En estos pocos metros. Podemos
observar el gran número de grietas y fracturas y la inconsistencia de la roca. Este túnel debió dar
más trabajo del que los ingenieros romanos pensaron inicialmente. Estas dificultades se evidencian
en muchos tramos del acueducto, donde magníficas galerías atacan y perforan las escarpadas
laderas. Los motivos por los que el acueducto de selva fue construido, las fuentes de las que se
alimentaba gran parte de su trazado y la ciudad a la que suministraba son todavía hoy un misterio.
Podemos sospechar que la ciudad de destino pudo ser la antigua edeta, la actual población de
Libia, donde se han encontrado restos de importantes complejos termales, pero en realidad aún
no lo sabemos. Sin embargo, un detallado estudio aplicando las reglas de diseño y nivelación que
conocemos de los acueductos podría despejar estas incógnitas. Estamos al final de nuestro
recorrido. En este documental hemos aprendido lo que es un acueducto, las reglas que rigen su
diseño y la dificultad que representa su aplicación. Hemos reflexionado sobre la necesidad de
obtener mapas precisos para la planificación de la obra y por lo tanto, la necesidad del dominio de
la ciencia topográfica. Hemos visto los conocimientos y las técnicas necesarias para construir e
impermeabilizar los canales. Perforar los túneles, levantar las arquerías y distribuir el agua. Ha
quedado patente que estos esfuerzos respondían a la exigencia de suministrar caudales
abundantes de agua de calidad a la ciudad de comans. Lo hemos visto en acueductos de gran
dificultad constructiva, cuyo destino eran ciudades muy modestas. Comprendemos ahora en todo
su alcance la frase de plinio son las aguas las que hacen la ciudad. Ninguna ciudad era fundada allí
donde el agua de un buen manantial no podía llegar. A mi. Cuando estas obras y valorando los
esfuerzos que en ella se invirtieron, rendimos merecido homenaje a los ingenieros y constructores
romanos. Un ejemplo más del espíritu del ser humano por superarse y dominar los elementos y
por su capacidad para esforzarse y alcanzar determinadas metas. Los acueductos de tiermes de
albarracín y de chelva son obras impresionantes dignas de admiración, pero en realidad son
ejemplos modestos del imperio. Incluso el gran acueducto de nimes empequeñece ante los
grandes alardes constructivos que supusieron los mayores acueductos del mundo romano.
Ejemplos verdaderamente sobrecogedores y apasionantes que llenarían sin duda alguna muchos
documentales. Veremos algunos de ellos en la segunda parte de ingeniería romana, acueductos.

También podría gustarte