Nic 36
Nic 36
Objetivo
1. El objetivo de esta Norma consiste en establecer los procedimientos que una entidad aplicará para
asegurarse de que sus activos están contabilizados por un importe que no sea superior a su importe
recuperable. Un activo estará contabilizado por encima de su importe recuperable cuando su importe
en libros exceda del importe que se pueda recuperar del mismo a través de su utilización o de su
venta. Si este fuera el caso, el activo se presentaría como deteriorado, y la Norma exige que la
entidad reconozca una pérdida por deterioro del valor de ese activo. En la Norma también se
especifica cuándo la entidad revertirá la pérdida por deterioro del valor, así como la información a
revelar.
Alcance
2. Esta Norma se aplicará en la contabilización del deterioro del valor de todos los activos, distintos
de:
(g) activos biológicos relacionados con la actividad agrícola, que se valoren según su valor
razonable menos los costes estimados en el punto de venta (véase la NIC 41, Agricultura).
(h) costes de adquisición diferidos, así como activos intangibles derivados de los derechos
contractuales de una aseguradora en contratos de seguros que estén dentro del alcance de la
NIIF 4 Contratos de seguro; y
(i) activos no corrientes (o grupos enajenables de elementos) clasificados como mantenidos para
la venta de acuerdo con la NIIF 5 Activos no corrientes mantenidos para la venta y
actividades interrumpidas.
3. Esta Norma no es aplicable a las existencias, a los activos surgidos de los contratos de construcción,
a los activos por impuestos diferidos, a los activos que surjan de las retribuciones a los empleados ni
a los activos clasificados como mantenidos para la venta (o incluidos en un grupo enajenable de
elementos que se haya clasificado como mantenido para la venta) porque las Normas existentes
aplicables a estos activos contienen requerimientos específicos para reconocer y valorar tales
activos.
(a) entidades dependientes, según se definen en la NIC 27, Estados financieros consolidados y
separados;
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(b) entidades asociadas, según se definen en la NIC 28, Inversiones en entidades asociadas; y
(c) negocios conjuntos, según se definen en la NIC 31, Participaciones en negocios conjuntos.
Para el deterioro del valor de otros activos financieros, véase la NIC 39.
5. Esta Norma no es de aplicación a los activos financieros que se encuentren incluidos dentro del
alcance de la NIC 39, a las inversiones inmobiliarias que se valoren según su valor razonable de
acuerdo con la NIC 40, ni a los activos biológicos relacionados con la actividad agrícola que se
valoren según su valor razonable menos los costes estimados en el punto de venta, de acuerdo con
la NIC 41. Sin embargo, esta Norma es aplicable a los activos que se contabilicen según su valor
revalorizado (es decir, valor razonable) de acuerdo con otras Normas, como el modelo de
revalorización de la NIC 16, Inmovilizado material. La determinación de si un activo revalorizado
puede haberse deteriorado, dependerá de los criterios aplicados para determinar el valor razonable:
(a) Si el valor razonable del activo fuese su valor de mercado, la única diferencia entre el valor
razonable del activo y su valor razonable menos los costes de venta, son los costes
incrementales que se deriven directamente de la enajenación, o disposición por otra vía, del
activo:
(i) Si los costes de enajenación o disposición por otra vía son insignificantes, el importe
recuperable del activo revalorizado será necesariamente próximo a, o mayor que, su
valor revalorizado (es decir, valor razonable). En este caso, después de la aplicación de
los criterios de la revalorización, es improbable que el activo revalorizado se haya
deteriorado, y por tanto no es necesario estimar el importe recuperable.
(ii) Si los costes de enajenación o disposición por otra vía no fueran insignificantes, el valor
razonable menos los costes de venta del activo revalorizado será necesariamente inferior
a su valor razonable. En consecuencia, se reconocerá el deterioro del valor del activo
revalorizado, si su valor de uso es inferior a su valor revalorizado (es decir, valor
razonable). En este caso, después de la aplicación de los criterios de la revalorización, la
entidad aplicará esta Norma para determinar si el activo ha sufrido o no un deterioro del
valor de su valor.
(b) Si el valor razonable del activo se determinase con un criterio distinto de su valor de mercado,
su valor revalorizado (es decir, valor razonable) podría ser superior o inferior a su importe
recuperable. Por tanto, después de la aplicación de los criterios de la revalorización, la entidad
aplicará esta Norma para determinar si el activo ha sufrido o no un deterioro de su valor.
Definiciones
6. Los siguientes términos se usan, en la presente Norma, con el significado que a continuación se
especifica:
Activos comunes de la entidad son activos, diferentes del fondo de comercio, que contribuyen a la
obtención de flujos de efectivo futuros tanto en la unidad generadora de efectivo que se está
considerando como en otras.
Costes de enajenación o disposición por otra vía son los costes incrementales directamente
atribuibles a la enajenación o disposición por otra vía de un activo o unidad generadora de
efectivo, excluyendo los costes financieros y los impuestos sobre las ganancias.
Fecha del acuerdo en una combinación de negocios es la fecha en que se alcanza un acuerdo
sustantivo entre las partes que participan en la combinación y, en el caso de las entidades con
cotización pública, es anunciado al público. En el caso de una adquisición hostil, la fecha más
temprana en que se obtiene un acuerdo sustantivo, entre las partes que participan en la
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combinación, es aquélla en que han aceptado la oferta de la entidad adquirente un número de
propietarios de la adquirida que sea suficiente para obtener el control sobre la misma.
Importe en libros es el importe por el que se reconoce un activo, una vez deducidas la
amortización acumulada y las pérdidas por deterioro del valor acumuladas.
Pérdida por deterioro del valor es la cantidad en que excede el importe en libros de un activo o
unidad generadora de efectivo a su importe recuperable.
Unidad generadora de efectivo es el grupo identificable de activos más pequeño, que genera
entradas de efectivo que sean, en buena medida, independientes de los flujos de efectivo derivados
de otros activos o grupos de activos.
Valor de uso es el valor actual de los flujos futuros de efectivo estimados que se espera obtener de
un activo o unidad generadora de efectivo.
Valor razonable menos los costes de venta es el importe que se puede obtener por la venta de un
activo o unidad generadora de efectivo, en una transacción realizada en condiciones de
independencia mutua, entre partes interesadas y debidamente informadas, menos los costes de
enajenación o disposición por otra vía.
(a) el periodo durante el cual se espera utilizar el activo por parte de la entidad; o
(b) el número de unidades de producción o similares que se espera obtener del mismo por parte
de la entidad.
(a) Los párrafos 18 a 57 establecen las reglas para la valoración del importe recuperable. En
estas reglas, se utiliza el término “activo”, pero son aplicables tanto a un activo considerado
individualmente como a una unidad generadora de efectivo.
(b) Los párrafos 58 a 108 establecen las reglas para el reconocimiento y valoración de las
pérdidas por deterioro del valor. El reconocimiento y la valoración de las pérdidas por
deterioro del valor de activos individuales, distintos del fondo de comercio, se trata en los
párrafos 58 a 64. Los párrafos 65 a 108 tratan sobre el reconocimiento y la valoración de las
pérdidas por deterioro del valor de las unidades generadoras de efectivo y del fondo de
comercio.
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(c) Los párrafos 109 a 116 establecen las reglas para la reversión de una pérdida por deterioro
del valor de un activo o de una unidad generadora de efectivo reconocida en ejercicios
anteriores. De nuevo, se utiliza en dichos párrafos el término “activo”, pero son aplicables
tanto a un activo considerado individualmente como a una unidad generadora de efectivo.
Los requisitos adicionales para un activo individual se establecen en los párrafos 117 a 121,
para una unidad generadora de efectivo en los párrafos 122 y 123, y para el fondo de
comercio en los párrafos 124 y 125.
(d) En los párrafos 126 a 133 se especifica la información a revelar sobre las pérdidas por
deterioro del valor y las reversiones de dichas pérdidas para activos y unidades generadoras
de efectivo. Los párrafos 134 a 137 contienen los requerimientos de información a revelar
adicionales para las unidades generadoras de efectivo entre las que se haya distribuido el
fondo de comercio o activos intangibles con vidas útiles indefinidas, con el propósito de
comprobar su deterioro del valor.
9. La entidad evaluará, en cada fecha de cierre del balance, si existe algún indicio de deterioro del
valor de algún activo. Si existiera tal indicio, la entidad estimará el importe recuperable del
activo.
10. Con independencia de la existencia de cualquier indicio de deterioro del valor, la entidad
también:
(a) Comprobará anualmente el deterioro del valor de cada activo intangible con una vida útil
indefinida, así como de los activos intangibles que aún no estén disponibles para su uso,
comparando su importe en libros con su importe recuperable. Esta comprobación del
deterioro del valor puede efectuarse en cualquier momento dentro del ejercicio anual,
siempre que se efectúe en la misma fecha cada año. La comprobación del deterioro del
valor de los activos intangibles diferentes pueden realizarse en distintas fechas. No
obstante, si un activo intangible se hubiese reconocido inicialmente durante el ejercicio
anual corriente, se comprobará el deterioro de su valor antes de que finalice el mismo.
(b) Comprobará anualmente el deterioro del valor del fondo de comercio adquirido en una
combinación de negocios, de acuerdo con los párrafos 80 a 99.
11. La capacidad de un activo intangible para generar suficientes beneficios económicos futuros como
para recuperar su importe en libros estará sujeta, generalmente, a una mayor incertidumbre antes de
que el activo esté disponible para su uso que después. En consecuencia, esta Norma requiere que la
entidad compruebe, al menos anualmente, el deterioro del valor del importe en libros de un activo
intangible que todavía no se encuentre disponible para su uso.
12. Al evaluar si existe algún indicio de que el valor del activo puede haberse deteriorado, la entidad
considerará, como mínimo, los siguientes extremos:
(a) Durante el ejercicio, el valor de mercado del activo ha disminuido significativamente más
que lo que cabría esperar como consecuencia del paso del tiempo o de su uso normal.
(b) Durante el ejercicio han tenido lugar, o van a tener lugar en un futuro inmediato, cambios
significativos con una incidencia adversa sobre la entidad, referentes al entorno legal,
económico, tecnológico o de mercado en los que ésta opera, o bien en el mercado al que está
destinado el activo.
(c) Durante el ejercicio, los tipos de interés de mercado, u otros tipos de mercado de
rendimiento de inversiones, han sufrido incrementos que probablemente afecten al tipo de
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descuento utilizado para calcular el valor de uso del activo, de forma que disminuyan su
importe recuperable de forma significativa.
(d) El importe en libros de los activos netos de la entidad, es mayor que su capitalización
bursátil.
14. La evidencia obtenida a través de informes internos, que indique un deterioro del valor del activo,
incluye la existencia de:
(a) flujos de efectivo para adquirir el activo, o necesidades posteriores de efectivo para operar con
él o mantenerlo, que son significativamente mayores a los presupuestados inicialmente;
(b) flujos netos de efectivo reales, o resultados, derivados de la explotación del activo, que son
significativamente peores a los presupuestados;
(c) una disminución significativa de los flujos de efectivo netos o de la ganancia de explotación
presupuestada, o un incremento significativo de las pérdidas originalmente presupuestadas
procedentes del activo; o
(d) pérdidas de explotación o flujos netos negativos de efectivo para el activo, cuando las cifras
del ejercicio corriente se suman a las presupuestadas para el futuro.
15. Como se indica en el párrafo 10, esta Norma exige comprobar, al menos anualmente, el deterioro del
valor de un activo intangible con una vida útil indefinida o todavía no disponible para su uso y del
fondo de comercio. Independientemente del momento en que se apliquen los requerimientos del
párrafo 10, el concepto de materialidad se aplicará al identificar si es necesario estimar el importe
recuperable de un activo. Por ejemplo, si los cálculos previos muestran que el importe recuperable
de un activo es significativamente superior a su importe en libros, la entidad no necesitará volver a
estimar su importe recuperable, siempre que no haya ocurrido ningún evento que pudiera haber
eliminado esa diferencia. De forma similar, los análisis preliminares podrían mostrar que el importe
recuperable de un activo no es sensible a uno o varios de los indicios enumerados en el párrafo 12.
16. Como ilustración de lo indicado en el párrafo 15, si los tipos de interés de mercado u otros tipos de
mercado de rendimiento de las inversiones se hubiesen incrementado durante el ejercicio, la entidad
no estará obligada a realizar una estimación formal del importe recuperable del activo en los
siguientes casos:
(a) Cuando no sea probable que el tipo de descuento utilizado al calcular el valor de uso del activo
vaya a verse afectado por el incremento de esos tipos de mercado. Por ejemplo, los
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Una vez que un activo cumpla los criterios para ser clasificado como mantenido para la venta (o sea incluido en un grupo
enajenable de elementos clasificado como mantenido para la venta), se excluye del alcance de esta Norma y se contabilizará de
acuerdo con la NIIF 5.
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incrementos en los tipos de interés a corto plazo pueden no tener un efecto significativo en el
tipo de descuento aplicado para un activo al que le resta todavía una larga vida útil.
(b) Cuando resulte probable que el tipo de descuento, utilizado al calcular el valor de uso del
activo, vaya a verse afectado por el incremento en esos tipos de mercado, pero los análisis
previos de sensibilidad sobre el importe recuperable muestran que:
(i) Es improbable que se vaya a producir una disminución significativa en el importe
recuperable, porque es probable que los flujos futuros de efectivo se vean aumentados
(por ejemplo, en algunos casos, la entidad podría ser capaz de demostrar que puede
ajustar sus ingresos ordinarios para compensar cualquier incremento en los tipos de
mercado); o
(ii) Es improbable que de la disminución del importe recuperable resulte un deterioro del
valor que sea significativo.
17. Si existiese algún indicio de que el activo puede haber deteriorado su valor, esto podría indicar que,
la vida útil restante, el método de amortización utilizado o el valor residual del activo, necesitan ser
revisados y ajustados de acuerdo con la Norma aplicable a ese activo, incluso si finalmente no se
reconociese ningún deterioro del valor para el activo considerado.
19. No siempre es necesario calcular el valor razonable del activo menos los costes de venta y su valor
de uso. Si cualquiera de esos importes excediera al importe en libros del activo, éste no habría
sufrido un deterioro de su valor, y por tanto no sería necesario calcular el otro valor.
20. Sería posible calcular el valor razonable del activo menos los costes de venta, incluso si éste no se
negociase en un mercado activo. Sin embargo, en ocasiones no es posible determinar el valor
razonable del activo menos los costes de venta, por la inexistencia de bases para realizar una
estimación fiable del importe que se podría obtener, por la venta del activo en una transacción
realizada en condiciones de independencia mutua entre partes interesadas y debidamente
informadas. En este caso, la entidad podría utilizar el valor de uso del activo como su importe
recuperable.
21. Si no hubiese razón para creer que el valor de uso de un activo excede de forma significativa a su
valor razonable menos los costes de venta, se considerará a este último como su importe
recuperable. Este será, con frecuencia, el caso de un activo que se mantiene para ser enajenado o
para disponer de él por otra vía. Esto es así porque el valor de uso de un activo que se mantiene para
ser enajenado o para disponer de él por otra vía consistirá, principalmente, en los ingresos netos de
la venta o disposición por otra vía, ya que los flujos de efectivo futuros, derivados de su utilización
continuada hasta la enajenación o disposición por otra vía, probablemente resulten insignificantes a
efectos del cálculo.
22. El importe recuperable se calculará para un activo individual, a menos que el activo no genere
entradas de efectivo que sean, en buena medida, independientes de las producidas por otros activos o
grupos de activos. Si este fuera el caso, el importe recuperable se determinará para la unidad
generadora de efectivo a la que pertenezca el activo (véanse los párrafos 65 a 103), a menos que:
(a) el valor razonable del activo menos los costes de venta sea mayor que su importe en libros; o
(b) se estime que el valor de uso del activo esté próximo a su valor razonable menos los costes de
venta, y este último importe pueda ser determinado.
23. En algunos casos, para la determinación del valor razonable del activo menos los costes de venta o
del valor de uso, las estimaciones, los promedios y otras simplificaciones en el cálculo pueden
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proporcionar una aproximación razonable a las cifras que se obtendrían de cálculos más detallados
como los ilustrados en esta Norma.
Valoración del importe recuperable de un activo intangible con una vida útil
indefinida.
24. El párrafo 10 requiere que se compruebe anualmente el deterioro del valor de un activo intangible
con una vida útil indefinida, mediante la comparación de su importe en libros con su importe
recuperable, con independencia de la existencia de cualquier indicio de deterioro del valor. No
obstante, podrían emplearse los cálculos recientes más detallados del importe recuperable
efectuados en el ejercicio precedente para comprobar el deterioro del valor de ese activo en el
ejercicio corriente, siempre que se cumplan los siguientes requisitos:
(a) en el caso de que el activo intangible no generase entradas de efectivo que sean en buena
medida independientes de aquellos flujos que provienen de otros activos o grupos de
activos y, en consecuencia, se compruebe su deterioro del valor como parte de la unidad
generadora de efectivo a la cual pertenece, que los activos y pasivos que componen esa
unidad no hayan cambiado significativamente desde que se realizó el cálculo más reciente
del importe recuperable;
(b) que el cálculo del importe recuperable más reciente diese lugar a una cantidad que exceda,
por un margen significativo, el importe en libros del activo; y
(c) que basándose en un análisis de los eventos y circunstancias que han ocurrido y aquellas
circunstancias que han cambiado desde que se efectuó el cálculo más reciente del importe
recuperable, la probabilidad de que el importe recuperable corriente sea inferior al importe
en libros sea remota.
26. Si no existiera un compromiso formal de venta, pero el activo se negociase en un mercado activo, el
valor razonable del activo menos los costes de venta sería el precio de mercado del activo, menos
los costes de enajenación o disposición por otra vía. El precio de mercado apropiado será,
normalmente, el precio comprador corriente. Cuando no se disponga del precio comprador corriente,
el precio de la transacción más reciente puede proporcionar la base adecuada para estimar el valor
razonable del activo menos los costes de venta, siempre que no se hayan producido cambios
significativos en las circunstancias económicas, entre la fecha de la transacción y la fecha en la que
se realiza la estimación.
27. Si no existiese ni un acuerdo firme de venta ni un mercado activo, el valor razonable menos los
costes de venta se calculará a partir de la mejor información disponible para reflejar el importe que
la entidad podría obtener, en la fecha del balance, en una transacción realizada en condiciones de
independencia mutua entre partes interesadas y debidamente informadas, una vez deducidos los
costes de enajenación o disposición por otra vía. Para determinar este importe, la entidad
considerará el resultado de las transacciones recientes con activos similares en el mismo sector
industrial. El valor razonable del activo menos los costes de venta no reflejará una venta forzada,
salvo que la dirección se vea obligada a vender inmediatamente.
28. Los costes de enajenación o disposición por otra vía, diferentes de aquéllos que ya hayan sido
reconocidos como pasivos, se deducirán al calcular el valor razonable menos los costes de venta.
Ejemplos de estos costes son los costes de carácter legal, timbres y otros impuestos de la transacción
similares, los costes de desmontar o desplazar el activo, así como todos los demás costes
incrementales para dejar el activo en condiciones para su venta. No obstante, las indemnizaciones
por cese (definidas en la NIC 19, Retribuciones a los empleados) y otros costes asociados con la
reducción del tamaño o la reorganización de un negocio, que implique la enajenación o disposición
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por otra vía de un activo, no son costes incrementales directamente relacionados y atribuibles a la
enajenación o disposición por otra vía.
29. En ocasiones, la enajenación o disposición por otra vía de un activo puede obligar al comprador a
asumir un pasivo, y sólo se puede disponer de un único valor razonable menos los costes de venta
del conjunto formado por el activo y el pasivo. En el párrafo 78 se explica cómo tratar tales casos.
Valor de uso
30. Los siguientes elementos deben reflejarse en el cálculo del valor de uso de un activo:
(a) una estimación de los flujos de efectivo futuros que la entidad espera obtener del activo;
(b) las expectativas sobre posibles variaciones en el importe o en la distribución temporal de
dichos flujos de efectivo futuros;
(c) el valor temporal del dinero, representado por el tipo de interés de mercado sin riesgo;
(d) el precio por soportar la incertidumbre inherente en el activo; y
(e) otros factores, como la iliquidez, que los partícipes en el mercado reflejarían al poner
precio a los flujos de efectivo futuros que la entidad espera que se deriven del activo.
31. La estimación del valor de uso de un activo conlleva los siguientes pasos:
(a) estimar las entradas y salidas futuras de efectivo derivadas tanto de la utilización continuada
del activo como de su enajenación o disposición por otra vía final; y
(b) aplicar el tipo de descuento adecuado a estos flujos de efectivo futuros.
32. Los elementos identificados en los apartados (b), (d) y (e) del párrafo 30 pueden reflejarse como
ajustes en los flujos de efectivo futuros o como ajustes en el tipo de descuento. Cualquiera que sea
el enfoque que la entidad adopte para reflejar las expectativas sobre posibles variaciones en el
importe o distribución temporal de los flujos de efectivo futuros, el resultado será reflejar el valor
actual esperado de los flujos de efectivo futuros, es decir la media ponderada de todos los posibles
resultados. El Apéndice A proporciona directrices adicionales sobre el uso de las técnicas del
cálculo del valor actual en la determinación del valor de uso de un activo.
(a) Basará las proyecciones de los flujos de efectivo en hipótesis razonables y fundamentadas,
que representen las mejores estimaciones de la dirección sobre el conjunto de las
condiciones económicas que se presentarán a lo largo de la vida útil restante del activo. Se
otorgará un mayor peso a las evidencias externas a la entidad.
(b) Basará las proyecciones de flujos de efectivo en los presupuestos o previsiones de tipo
financiero más recientes, que hayan sido aprobados por la dirección, excluyendo cualquier
estimación de entradas o salidas de efectivo que se espere surjan de reestructuraciones
futuras o de mejoras del rendimiento de los activos. Las proyecciones basadas en estos
presupuestos o previsiones cubrirán como máximo un periodo de cinco años, salvo que
pueda justificarse un plazo mayor.
(c) Estimará las proyecciones de flujos de efectivo posteriores al periodo cubierto por los
presupuestos o previsiones de tipo financiero más recientes, extrapolando las proyecciones
anteriores basadas en tales presupuestos o previsiones, utilizando para los años posteriores
escenarios con una tasa de crecimiento nula o decreciente, salvo que se pudiera justificar el
uso de una tasa creciente en el tiempo. Este tipo de crecimiento no excederá de la tasa
media de crecimiento a largo plazo para los productos o industrias, así como para el país o
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países en los que opera la entidad y para el mercado en el que se utilice el activo, a menos
que se pueda justificar una tasa de crecimiento mayor.
34. La dirección evaluará la razonabilidad de las hipótesis en las que se basan sus proyecciones
corrientes de flujos de efectivo, examinando las causas de las diferencias entre las proyecciones de
flujos de efectivo pasadas y corrientes. La dirección se asegurará que las hipótesis sobre las que se
basan sus proyecciones de flujos de efectivo corrientes sean uniformes con los resultados reales
obtenidos en el pasado, siempre que los efectos de hechos o circunstancias posteriores que no
existían cuando dichos flujos de efectivo reales fueron generados, lo permitan.
35. Por lo general, no se suele disponer de presupuestos o previsiones de tipo financiero, que sean
detallados, explícitos y fiables, para periodos superiores a cinco años. Por esta razón, las
estimaciones que haga la dirección sobre los flujos futuros de efectivo, se basarán en los
presupuestos o previsiones más recientes, para un máximo de cinco años. La dirección puede utilizar
proyecciones de flujos de efectivo, basadas en los presupuestos o previsiones de tipo financiero,
para un periodo mayor de cinco años, siempre que esté segura de que son fiables y pueda demostrar
su capacidad, a partir de la experiencia pasada, para predecir los flujos de efectivo de forma precisa
en plazos tan largos de tiempo.
36. Las proyecciones de flujos de efectivo hasta el final de la vida útil del activo se estimarán
extrapolando las proyecciones de flujos de efectivo basados en presupuestos o previsiones
financieros, utilizando una tasa de crecimiento para los años siguientes. Esta tasa será constante o
decreciente, a menos que la información objetiva indique que una tasa creciente se ajuste mejor a los
patrones que sigue el ciclo de vida del producto o del sector industrial. Si resultara apropiado, la tasa
de crecimiento podría también ser nula o negativa.
37. Cuando las condiciones sean favorables, es probable que entren competidores en el mercado y
limiten el crecimiento. Por tanto, las entidades podrían tener dificultades para superar la tasa media
de crecimiento histórica a largo plazo (por ejemplo, veinte años), referida a los productos, sectores
industriales, país o países en los que la entidad opera, o al mercado en que el activo se utiliza.
40. Las estimaciones de los flujos de efectivo futuros y del tipo de descuento tendrán en cuenta hipótesis
uniformes sobre los incrementos de precios debidos a la inflación general. Por tanto, si el tipo de
descuento incluyese el efecto de los incrementos de precios debidos a la inflación general, los flujos
de efectivo futuros se estimarían en términos nominales. Si el tipo de descuento excluyese el efecto
de los incrementos de precios debidos a la inflación general, los flujos de efectivo futuros se
estimarían en términos reales (pero incluirán incrementos o decrementos futuros en los precios
específicos).
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41. Las proyecciones de las salidas de efectivo incluyen aquéllas relacionadas con el mantenimiento
diario del activo, así como los futuros gastos generales que puedan ser atribuidos de forma directa, o
distribuidos sobre unas bases razonables y uniformes, a la utilización del activo.
42. Cuando el importe en libros del activo todavía no incluya la totalidad de las salidas de efectivo que
se efectuarán antes de que esté preparado para su utilización o venta, la estimación de los pagos
futuros incluirá también una estimación de cualquier salida de efectivo en la que se prevea incurrir
antes de que el activo esté listo para su uso o venta. Este es el caso, por ejemplo, de un edificio en
construcción o de un proyecto de desarrollo todavía no completado.
43. Con el fin de evitar duplicidades, las estimaciones de los flujos de efectivo futuros no incluirán:
(a) Entradas de efectivo procedentes de activos que generen entradas de efectivo que sean en
buena medida independientes de las entradas procedentes del activo que se esté revisando (por
ejemplo, activos financieros tales como partidas a cobrar); y
(b) Pagos relacionados con obligaciones que ya han sido reconocidas como pasivos (por ejemplo,
cuentas a pagar, pensiones o provisiones).
44. Los flujos de efectivo futuros se estimarán, para el activo, teniendo en cuenta su estado actual.
Estas estimaciones no incluirán entradas o salidas de efectivo futuras que se espera que surjan
de:
45. Puesto que los flujos de efectivo futuros se estiman para el activo en su estado actual, el valor de uso
no reflejará:
(a) las salidas de efectivo futuras o los ahorros de costes relacionados (por ejemplo reducciones de
personal), ni otros beneficios que se espere que surjan de una reestructuración futura en la que
la entidad no se haya comprometido hasta el momento; o
(b) las salidas de efectivo futuras que vayan a mejorar o aumentar el rendimiento del activo, ni
tampoco las entradas de efectivo que se espere obtener de dichas salidas de efectivo.
46. Una reestructuración es un programa planificado y controlado por la dirección, cuyo efecto es un
cambio significativo en la actividad llevada a cabo por la entidad o en la manera en que está
gestionada. En la NIC 37, Provisiones, activos contingentes y pasivos contingentes, se especifica
cuándo la entidad está comprometida en una reestructuración.
47. Cuando una entidad se encuentra comprometida en una reestructuración, es probable que algunos de
sus activos queden afectados por el desarrollo de la misma. Una vez que la entidad se involucre en
tal proceso de reestructuración:
(a) al determinar el valor de uso, sus estimaciones de entradas y salidas futuras de flujos de
efectivo reflejarán los ahorros de costes y demás beneficios esperados de la reestructuración (a
partir de los presupuestos y previsiones de tipo financiero más recientes aprobados por la
dirección); y
(b) sus estimaciones de salidas de efectivo futuras por la reestructuración en sí, se incluirán en la
provisión por reestructuración, según lo establecido en la NIC 37.
En el Ejemplo 5 se ilustra el efecto de una reestructuración futura en los cálculos del valor de uso.
48. Hasta que la entidad lleve a cabo las salidas de efectivo necesarias para mejorar o potenciar el
rendimiento del activo, las estimaciones de flujos futuros de efectivo no incluirán las estimaciones
de entradas de efectivo que se espere se deriven del incremento de los beneficios económicos
asociados con las salidas de efectivo (Véase el Ejemplo ilustrativo 6).
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49. Las estimaciones de los flujos futuros de efectivo incluirán las salidas de efectivo futuras necesarias
para mantener el nivel de beneficios económicos que se espere surjan del activo en su estado actual.
Cuando una unidad generadora de efectivo esté integrada por activos con diferentes vidas útiles
estimadas, siendo todos ellos esenciales para el funcionamiento operativo de la unidad, el reemplazo
de activos con vidas útiles más cortas se considerará como parte del mantenimiento diario de la
unidad, al estimar los flujos de efectivo futuros asociados con la misma. De forma similar, cuando
un activo individualmente considerado esté integrado por componentes con diferentes vidas útiles
estimadas, la reposición de los componentes con vidas útiles más cortas se considerará como parte
del mantenimiento diario del activo, cuando se estimen los flujos de efectivo futuros que el mismo
genere.
51. Los flujos de efectivo futuros estimados reflejarán hipótesis que sean uniformes con la manera de
determinar el tipo de descuento. De otro modo, el efecto producido por algunas de las hipótesis se
duplicaría o se ignoraría. Puesto que el valor temporal del dinero está ya considerado al descontar
las estimaciones de flujos de efectivo futuros, esos flujos de efectivo excluirán las entradas y salidas
de efectivo por actividades de financiación. De forma similar, puesto que el tipo de descuento se
determina antes impuestos, los flujos de efectivo se han de estimar también antes del impuesto sobre
las ganancias.
52. La estimación de los flujos netos de efectivo a recibir (o a pagar), por la enajenación o
disposición por otra vía de un activo al final de su vida útil, será el importe que la entidad espera
obtener por la venta del elemento, en una transacción en condiciones de independencia mutua
entre partes interesadas y debidamente informadas, después de deducir los costes estimados de la
enajenación o disposición por otra vía.
53. La estimación de los flujos netos de efectivo a recibir (o a pagar) por la enajenación o disposición
por otra vía de un activo al final de su vida útil, se determinará de forma similar a la del valor
razonable del activo menos los costes de venta, excepto si en la estimación de esos flujos netos de
efectivo:
(a) la entidad ha utilizado precios vigentes en la fecha de estimación para activos similares, que
hayan llegado al final de su vida útil y hayan estado operando en condiciones similares a
aquellas en las que el activo será utilizado.
(b) la entidad ha ajustado esos precios por el efecto de los incrementos debidos a la inflación
general, y por los incrementos o disminuciones de los precios específicos. No obstante, si tanto
las estimaciones de los flujos de efectivo futuros, procedentes de la utilización continuada del
activo, como el tipo de descuento, excluyen el efecto de la inflación general, la entidad
también excluirá este efecto de la estimación de los flujos netos de efectivo procedentes de la
enajenación o disposición por otra vía del activo.
54. Los flujos de efectivo futuros se estimarán en la moneda en la que vayan a ser generados, y se
actualizarán utilizando el tipo de descuento apropiado para esa moneda. La entidad convertirá el
valor actual aplicando el tipo de cambio al contado en la fecha del cálculo del valor de uso.
Tipo de descuento
55. El tipo o tipos de descuento a utilizar serán los tipos antes de impuestos, que reflejen las
evaluaciones actuales del mercado correspondientes:
(a) al valor temporal del dinero; y
12
(b) a los riesgos específicos del activo para los cuales las estimaciones de flujos de efectivo
futuros no hayan sido ajustadas.
56. Un tipo que refleje las evaluaciones actuales del valor temporal del dinero y los riesgos específicos
del activo, es el rendimiento que los inversores exigirían, si escogieran una inversión que generase
flujos de efectivo por importes, distribución temporal y perfil de riesgo, equivalentes a los que la
entidad espera obtener del activo. Este tipo de descuento se estimará a partir del tipo implícito en las
transacciones actuales de mercado para activos similares, o bien como el coste medio ponderado del
capital de una entidad cotizada que tuviera un solo activo (o una cartera de activos) similares al que
se está considerando, en términos de potencial de servicio y riesgo soportado. No obstante, el tipo de
descuento empleado para determinar el valor de uso de un activo no reflejará los riesgos para los
cuales ya hayan sido ajustadas las estimaciones de flujos de efectivo futuros. De otro modo, el
efecto de algunas hipótesis se vería duplicado.
59. El importe en libros de un activo se reducirá hasta que alcance su importe recuperable si, y sólo
si, este importe recuperable es inferior al importe en libros. Esta reducción se denomina pérdida
por deterioro del valor.
60. La pérdida por deterioro del valor se reconocerá inmediatamente en el resultado del ejercicio, a
menos que el activo se contabilice por su valor revalorizado de acuerdo con otra Norma (por
ejemplo de acuerdo con el modelo de revalorización previsto en la NIC 16, Inmovilizado
material). Cualquier pérdida por deterioro del valor, en los activos revalorizados, se tratarán
como un decremento de la revalorización de acuerdo con esa otra Norma.
61. Una pérdida por deterioro del valor asociada a un activo no revalorizado se reconocerá en el
resultado del ejercicio. No obstante, la pérdida por deterioro del valor correspondiente a un activo
revalorizado se reconocerá directamente como un cargo contra las reservas por revalorización, hasta
el límite del importe de la reserva de revalorización para ese activo.
62. Cundo el importe estimado de una pérdida por deterioro del valor sea mayor que el importe en
libros del activo con el que se relaciona, la entidad reconocerá un pasivo si, y sólo si, estuviese
obligada a ello por otra Norma.
63. Tras el reconocimiento de una pérdida por deterioro del valor, los cargos por amortización del
activo se ajustarán en los ejercicios futuros, con el fin de distribuir el importe en libros revisado
del activo, menos su eventual valor residual, de una forma sistemática a lo largo de su vida útil
restante.
64. Si se reconoce una pérdida por deterioro del valor, se determinarán también los activos y pasivos por
impuestos diferidos relacionados con ella, mediante la comparación del importe en libros revisado del
activo con su base fiscal, de acuerdo con la NIC 12, Impuesto sobre las ganancias. (Véase el Ejemplo 3).
13
pérdidas por deterioro del valor que correspondan a las unidades generadoras de efectivo y al fondo
de comercio.
(a) el valor de uso del activo no pueda estimarse como próximo a su valor razonable menos los
costes de venta (por ejemplo, cuando los flujos de efectivo futuros por la utilización continuada
del activo no puedan determinarse por ser insignificantes); y
(b) el activo no genere entradas de efectivo que sean en buena medida independientes de las
producidas por otros activos.
En estos casos, el valor de uso y, por tanto, el importe recuperable, podrán determinarse sólo a partir
de la unidad generadora de efectivo del activo.
Ejemplo
Una entidad minera posee un ferrocarril privado para apoyo de las actividades en una mina. El
ferrocarril privado sólo puede ser vendido por su valor como chatarra, y no genera entradas de
efectivo que sean en buena medida independientes de las entradas que corresponden a los otros
activos de la mina.
No es posible estimar el importe recuperable del ferrocarril privado, porque su valor de uso no
puede determinarse, y probablemente es diferente de su valor como chatarra. Por tanto, la entidad
tendrá que estimar el importe recuperable de la unidad generadora de efectivo a la que pertenece
el ferrocarril, es decir, la mina en su conjunto.
68. Como se define en el párrafo 6, la unidad generadora de efectivo de un activo es el grupo más
pequeño de activos que, incluyendo al activo, genera entradas de efectivo que son en buena medida
independientes de las entradas producidas por otros activos o grupos de activos. La identificación de
la unidad generadora de efectivo de un activo implica la realización de juicios. Si no se puede
determinar el importe recuperable de un activo individual, la entidad habrá de identificar el conjunto
más pequeño de activos que, incluyendo al mismo, genere entradas de efectivo que sean en buena
medida independientes.
Ejemplo
Una entidad de autobuses presta servicios a un municipio bajo contrato, que le exige unos ciertos
servicios mínimos para cada una de las cinco rutas separadas que cubre. Los activos destinados a
cada una de las rutas, y los flujos de efectivo que se derivan de cada una de ellas, pueden ser
identificados por separado. Una de las rutas opera con pérdidas significativas.
Puesto que la entidad no tiene la opción de suspender ninguna de las rutas cubiertas por los
autobuses, el menor nivel de entradas de efectivo identificables, que son en buena medida,
independientes de las entradas de efectivo procedentes de otros activos o grupos de activos, son
las entradas de efectivo generadas por las cinco rutas en conjunto. La unidad generadora de
efectivo de cada ruta es la entidad en su conjunto.
69. Las entradas de efectivo son entradas de efectivo y otros medios equivalentes al efectivo, recibidos
de partes externas a la entidad. Para identificar si las entradas de efectivo procedentes de un activo
(o grupo de activos) son en buena medida independientes de las entradas de efectivo procedentes de
otros activos (o grupos de activos), la entidad considerará diferentes factores, incluyendo cómo la
14
dirección controla las operaciones de la entidad (por ejemplo, por líneas de producto, negocios,
localizaciones individuales, distritos o áreas regionales), o cómo la dirección adopta las decisiones
de continuar o enajenar o disponer por otra vía de los activos y operaciones de la entidad. El ejemplo
Ilustrativo 1 proporciona algunos ejemplos de identificación de unidades generadoras de efectivo.
70. Si existe un mercado activo para los productos elaborados por un activo o un grupo de activos,
uno u otros se identificarán como una unidad generadora de efectivo, incluso si alguno o todos
los productos elaborados se utilizasen internamente. Si las entradas de efectivo generadas por
cualquier activo o unidad generadora de efectivo estuvieran afectadas por precios internos de
transferencia, la entidad utilizará la mejor estimación de la dirección sobre el precio(s) futuro(s)
que podría alcanzarse en transacciones realizadas en condiciones de independencia mutua,
estimando:
(a) las entradas de efectivo futuras empleadas para determinar el valor de uso del activo o de
la unidad generadora de efectivo; y
(b) las salidas de efectivo futuras empleadas para determinar el valor de uso de otros activos
o unidades generadoras de efectivo afectadas por precios internos de transferencia.
71. Aunque una parte o la totalidad de la producción elaborada por un activo o un grupo de activos, sea
utilizada por otras unidades de la misma entidad (por ejemplo, productos de una fase intermedia
dentro del proceso productivo), este activo o grupo de ellos formarán una unidad generadora de
efectivo siempre y cuando la entidad pueda vender esta producción en un mercado activo. Esto es
así porque ese activo, o grupo de activos, pueden generar entradas de efectivo que serían en buena
medida independientes de las entradas de efectivo de los otros activos o grupos de activos. Al
utilizar información basada en los presupuestos o previsiones de tipo financiero, que se relacionen
con esta unidad generadora de efectivo, o con cualquier otro activo o unidad generadora de efectivo
afectada por precios internos de transferencia, la entidad ajustará esta información si los precios
internos de transferencia no reflejan la mejor estimación de la dirección sobre los precios futuros
que podrían ser alcanzados en transacciones realizadas en condiciones de independencia mutua.
72. Las unidades generadoras de efectivo se identificarán de forma uniforme de un ejercicio a otro, y
estarán formadas por el mismo activo o tipos de activos, salvo que se justifique un cambio.
73. Si una entidad determinase que un activo pertenece, en este ejercicio, a una unidad generadora de
efectivo diferente de la que perteneció en ejercicios anteriores, o que los tipos de activos que forman
la unidad generadora de efectivo del activo han cambiado, el párrafo 130 exige revelar ciertas
informaciones sobre esta unidad generadora de efectivo, en el caso de que se hubiera reconocido una
pérdida por deterioro del valor o una reversión de la misma para la unidad generadora de efectivo.
75. El importe en libros de una unidad generadora de efectivo se determinará de manera uniforme
con la forma en que se calcule el importe recuperable de la misma.
(a) incluirá el importe en libros sólo de aquellos activos que puedan ser atribuidos directamente, o
distribuidos según un criterio razonable y uniforme, a la unidad generadora de efectivo y que
generarán las entradas futuras de efectivo utilizadas en la determinación del valor de uso de la
citada unidad; y
(b) no incluirá el importe en libros de ningún pasivo reconocido, a menos que el importe
recuperable de la unidad generadora de efectivo no pudiera ser determinado sin tener en cuenta
tal pasivo.
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Esto es así porque el valor razonable menos los costes de venta y el valor de uso de una unidad
generadora de efectivo, se determinan excluyendo los flujos de efectivo relacionados con los activos
que no forman parte de la unidad, y con los pasivos que ya se hayan contabilizado (véanse los
párrafos 28 y 43).
77. Cuando se agrupen los activos para evaluar su recuperabilidad, es importante incluir en la unidad
generadora de efectivo todos los activos que generan o son empleados para generar las corrientes
relevantes de entradas de efectivo. De otro modo, la unidad generadora de efectivo podría aparecer
como plenamente recuperable, cuando de hecho se ha producido una pérdida por deterioro del valor.
En algunos casos se da la circunstancia de que, aunque determinados activos puedan contribuir a la
producción de los flujos de efectivo futuros estimados de la unidad generadora de efectivo, no
pueden ser distribuidos con un criterio razonable y uniforme a la unidad en cuestión. Este podría ser
el caso del fondo de comercio o de los activos comunes de la entidad, como la sede social. En los
párrafos 80 a 103 se explica cómo tratar estos activos, al comprobar si la unidad generadora de
efectivo ha deteriorado su valor.
78. Podría ser necesario considerar algunos pasivos reconocidos para determinar el importe recuperable
de la unidad generadora de efectivo. Esto podría ocurrir si la enajenación o disposición por otra vía
de la citada unidad, obligase al comprador a asumir un pasivo. En este caso, el valor razonable
menos los costes de venta (o el flujo de efectivo estimado procedente de la enajenación, o
disposición por otra vía, al final de su vida útil) de la unidad generadora de efectivo será el precio de
venta estimado de los activos de la unidad generadora de efectivo y del pasivo, de forma conjunta,
menos los costes correspondientes a la enajenación o disposición por otra vía. Para llevar a cabo una
adecuada comparación, entre el importe en libros de la unidad generadora de efectivo y su importe
recuperable, será preciso deducir el importe en libros del pasivo al calcular tanto el valor de uso de
la unidad, como su importe en libros.
Ejemplo
Una entidad explota una mina en cierto país, donde la legislación exige que los propietarios
rehabiliten los terrenos cuando finalicen las operaciones mineras. El coste de rehabilitación
incluye la reposición de las capas de tierra que hubo que extraer de la mina antes de que la
explotación comenzara. Por eso, se ha reconocido una provisión para cubrir los costes de
reposición desde el momento en que se extrajo la tierra. El importe de la provisión se ha
reconocido como parte del coste de la mina, y se está amortizando a lo largo de la vida útil de la
misma. El importe en libros de la provisión por los costes de rehabilitación es de 500 u.m.*, que es
igual al valor actual de los costes de rehabilitación.
La entidad está comprobando el posible deterioro del valor de la mina. La unidad generadora de
efectivo de la mina es la propia mina en su conjunto. La entidad ha recibido varias ofertas de
compra de la mina, con precios alrededor de 800 u.m.. Este precio refleja el hecho de que el
comprador asumirá la obligación de rehabilitar los terrenos. Los costes de enajenación o
disposición por otra vía de la mina son insignificantes. El valor de uso de la mina es
aproximadamente 1.200 u.m., excluyendo los costes de rehabilitación. El importe en libros de la
mina es de 1.000 u.m.
El valor razonable menos los costes de venta de la unidad generadora de efectivo es de 800 u.m..
En este importe se ha considerado el impacto de los costes de rehabilitación. Como consecuencia
de ello, el valor de uso de la unidad generadora de efectivo se determinará después de considerar
los costes de la rehabilitación, y se estima en un importe de 700 u.m. (1.200 u.m. menos 500
u.m.). El importe en libros de la unidad generadora de efectivo asciende a 500 u.m., igual al
importe en libros de la mina (1.000 u.m.) menos el importe en libros de la provisión para costes
de rehabilitación (500 u.m.). En consecuencia, el importe recuperable de la unidad generadora
de efectivo excede a su importe en libros.
79. Por razones prácticas, el importe recuperable de una unidad generadora de efectivo se determina, en
ocasiones, después de tener en consideración los activos que no son parte de la propia unidad (por
ejemplo, cuentas a cobrar u otros activos financieros) o pasivos que se hayan contabilizado (por
*
En esta Norma, los importes monetarios se expresan en “unidades monetarias” (u.m.).
16
ejemplo, cuentas a pagar, pensiones y otras provisiones). En estos casos, el importe en libros de la
unidad generadora de efectivo se incrementará por el importe en libros de estos activos y se
disminuirá por el importe en libros de los pasivos.
Fondo de comercio
80. Para el propósito de comprobar el deterioro del valor, el fondo de comercio adquirido en una
combinación de negocios se distribuirá, desde la fecha de adquisición, entre cada una de las
unidades generadoras de efectivo o grupos de unidades generadoras de efectivo de la entidad
adquirente, que se esperen beneficiar de las sinergias de la combinación de negocios,
independientemente de que otros activos o pasivos de la entidad adquirida se asignen a esas
unidades o grupos de unidades. Cada unidad o grupo de unidades entre las que se distribuya el
fondo de comercio:
(a) representará el nivel más bajo dentro de la entidad al cual el fondo de comercio es
controlado a efectos de gestión interna; y
(b) no será mayor que un segmento principal o secundario de la entidad, determinados de
acuerdo con la NIC 14 Información financiera por segmentos.
81. El fondo de comercio adquirido en una combinación de negocios representa un pago realizado por el
adquirente, en concepto de los beneficios económicos futuros derivados de los activos que no
pueden ser individualmente identificados y reconocidos por separado. El fondo de comercio no
genera flujos de efectivo independientemente de otros activos o grupos de activos, y a menudo
contribuye a la generación de los flujos de efectivo de múltiples unidades generadoras de efectivo.
Algunas veces el fondo de comercio no puede ser distribuido, basándose en criterios que no sean
arbitrarios, entre las unidades generadoras de efectivo individuales, sino sólo entre grupos de
unidades generadoras de efectivo. Como resultado, el nivel más bajo dentro de la entidad al cual el
fondo de comercio es controlado a efectos de gestión interna incluye, en ocasiones, un número de
unidades generadoras de efectivo con las que el fondo de comercio se relaciona, pero no puede ser
distribuido entre ellas. Las referencias contenidas en los párrafos 83 a 99 a las unidades generadoras
de efectivo, entre las que se distribuye el fondo de comercio, se entenderán también como
referencias aplicables a grupos de unidades generadoras de efectivo entre las que se distribuye el
fondo de comercio.
82. La aplicación de los requisitos del párrafo 80 conducirá a la comprobación del deterioro del valor
del fondo de comercio a un nivel que refleje la forma en que la entidad gestiona sus operaciones y
con el que el fondo de comercio estaría naturalmente asociado. En consecuencia, no es necesario el
desarrollo de sistemas de información adicionales.
83. Una unidad generadora de efectivo a la que se ha distribuido fondo de comercio con el propósito de
comprobar el deterioro del valor, podría no coincidir con el nivel al que el fondo de comercio es
distribuido de acuerdo con la NIC 21 Efectos de las variaciones en los tipos de cambio de la moneda
extranjera, a efectos de valorar las pérdidas y ganancias en moneda extranjera. Por ejemplo, si la
NIC 21 exige a la entidad distribuir el fondo de comercio a niveles relativamente bajos con el fin de
valorar las pérdidas y ganancias en moneda extranjera, no se exigirá comprobar el deterioro del
valor del fondo de comercio al mismo nivel, a menos que también se controle el fondo de comercio
a ese nivel a efectos de gestión interna.
84. Si la distribución inicial del fondo de comercio adquirido en una combinación de negocios no
pudiera completarse antes del cierre del ejercicio anual en el que la combinación de negocios
tuvo lugar, esa distribución inicial se completará antes del cierre del primer ejercicio anual que
comience después de la fecha de adquisición.
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(a) contabilizará la combinación utilizando dichos valores provisionales; y
(b) reconocerá, a los efectos de completar la contabilización inicial, cualquier ajuste que se realice a
esos valores provisionales, dentro de los doce meses siguientes a la fecha de adquisición.
En estas circunstancias, podría también no ser posible completar la distribución inicial del fondo de
comercio adquirido en la combinación antes del cierre del ejercicio anual en el que se efectuó la
combinación de negocios. Cuando éste sea el caso, la entidad revelará la información exigida en el
párrafo 133.
86. Si se ha distribuido fondo de comercio a una unidad generadora de efectivo y la entidad enajeae o
dispone por otra vía de una actividad dentro de esa unidad, el fondo de comercio asociado a la
actividad:
(a) se incluirá en el importe en libros de la actividad cuando se determine el resultado
procedente de la enajenación o disposición por otra vía; y
(b) se valorará a partir de los valores relativos de la actividad enajenada o dispuesta por otra vía
y de la parte de la unidad generadora de efectivo que se siga manteniendo, a menos que la
entidad pueda demostrar que algún otro método refleja mejor el fondo de comercio asociado
con la actividad enajenada o dispuesta por otra vía.
Ejemplo
Una entidad vende por 100 u.m. una explotación que era parte de una unidad generadora de efectivo a
la cual había sido distribuido parte del fondo de comercio. El fondo de comercio distribuido a la
unidad no puede identificarse ni asociarse con un grupo de activos a un nivel inferior al de esa unidad,
salvo que se aplicasen criterios arbitrarios. El importe recuperable de la parte de la unidad generadora
de efectivo que se sigue manteniendo es de 300 u.m.
Debido a que el fondo de comercio distribuido a la unidad generadora de efectivo no puede ser
identificado o asociado, sin recurrir a criterios arbitrarios, con un grupo de activos a un nivel inferior
al de esa unidad, el fondo de comercio asociado con la actividad enajenada se valorará sobre la base
de los valores relativos de la actividad enajenada y de la parte de la unidad generadora de efectivo
que se sigue manteniendo En consecuencia, el 25 por ciento del fondo de comercio distribuido a la
unidad generadora de efectivo se incluirá en el importe en libros de la actividad vendida.
87. Si una entidad reorganizase su estructura de información de tal forma que cambiase la
composición de una o más unidades generadoras de efectivo a las que se haya distribuido el fondo
de comercio, se redistribuirá el importe del mismo entre las unidades afectadas. Esta
redistribución se obtendrá empleando un método basado en los valores relativos, similar al usado
cuando la entidad enajene o disponga por otra vía de una actividad dentro de una unidad
generadora de efectivo, a menos que la entidad pueda demostrar que algún otro método refleje
mejor el fondo de comercio asociado con las unidades reorganizadas.
Ejemplo
Debido a que el fondo de comercio atribuido a A no puede ser identificado o asociado con un grupo de
activos a un nivel inferior a la unidad A, sin aplicar criterios arbitrarios, éste se redistribuirá a las
unidades B C y D sobre la base de los valores relativos de las tres partes que componen A antes de
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que tales partes sean integradas con B, C y D.
Comprobación del deterioro del valor para las unidades generadoras de efectivo con fondo de comercio
88. Cuando, según se determina en el párrafo 81, el fondo de comercio se relacione con una unidad
generadora de efectivo pero no ha podido ser distribuido a la misma, esta unidad se someterá a
una comprobación del deterioro de su valor, cuando existan indicios de que su valor podría
haberse deteriorado, comparando el importe en libros de la unidad, excluyendo el fondo de
comercio, con su importe recuperable. Cualquier pérdida por deterioro del valor se reconocerá de
acuerdo con el párrafo 104.
89. Si una unidad generadora de efectivo, de las descritas en el párrafo 88, incluyera en su importe en
libros un activo intangible que tuviera una vida útil indefinida o que todavía no estuviera disponible
para su uso, y este activo sólo pudiera ser sometido a la comprobación del deterioro del valor como
parte de la unidad generadora de efectivo, el párrafo 10 requiere que la unidad también sea sometida
a la comprobación de deterioro del valor anualmente.
90. Una unidad generadora de efectivo, a la que se ha distribuidos fondo de comercio, se someterá a
la comprobación del deterioro del valor anualmente, y también cuando existan indicios de que la
unidad podría haberse deteriorado, comparando el importe en libros de la unidad, incluido el
fondo de comercio, con el importe recuperable de la misma. Si el importe recuperable de la
unidad excediese a su importe en libros, la unidad y el fondo de comercio atribuido a esa unidad
se considerarán como no deteriorados. Si el importe en libros de la unidad excediese su importe
recuperable, la entidad reconocerá la pérdida por deterioro del valor de acuerdo con el párrafo
104.
Intereses minoritarios
91. De acuerdo con la NIIF 3, el fondo de comercio reconocido en una combinación de negocios
representa el fondo de comercio adquirido por una dominante en base a su participación en la
propiedad, y no el importe del fondo de comercio controlado por la misma como resultado de la
combinación de negocios. En consecuencia, el fondo de comercio atribuible a los intereses
minoritarios no se reconocerá en los estados financieros consolidados de la dominante. Por
consiguiente, si existieran intereses minoritarios en una unidad generadora de efectivo, a la que se
hubiera distribuido fondo de comercio, el importe en libros de esa unidad comprenderá:
(a) tanto la participación de la dominante como la que corresponde a los intereses minoritarios
en los activos netos de la unidad; y
(b) la participación de la dominante en el fondo de comercio.
No obstante, parte del importe recuperable de la unidad generadora de efectivo, determinado de
acuerdo con esta Norma, será atribuible a los intereses minoritarios en el fondo de comercio.
92. Consecuentemente, y a los efectos de la comprobación del deterioro del valor de las unidades
generadoras de efectivo con fondo de comercio de las que no se tiene la propiedad total, se ajustará
teóricamente el importe en libros de esa unidad, antes de ser comparado con su importe recuperable.
Este ajuste se realizará, añadiendo al importe en libros del fondo de comercio distribuido a la
unidad, el fondo de comercio atribuible a los intereses minoritarios. El importe en libros
teóricamente ajustado de la unidad generadora se efectivo se comparará con su importe recuperable
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para determinar si dicha unidad se ha deteriorado. Si así fuera, la entidad distribuirá la pérdida por
deterioro del valor de acuerdo con el párrafo 104, reduciendo en primer lugar, el importe en libros
del fondo de comercio distribuido a la unidad.
93. No obstante, debido a que el fondo de comercio se reconoce sólo hasta el límite de la participación
de la dominante, cualquier pérdida por deterioro del valor relacionada con el fondo de comercio se
repartirá entre la atribuible a la dominante y la atribuible a los intereses minoritarios, pero sólo la
primera se reconocerá como una pérdida por deterioro del valor del fondo de comercio.
94. Si la pérdida total por deterioro del valor, relativa al fondo de comercio, fuera menor que el importe
en el que el importe en libros teóricamente ajustado de la unidad generadora de efectivo excede a su
importe recuperable, el párrafo 104 exige que el exceso sobrante sea distribuido entre los otros
activos de la unidad, prorrateándolo en función del importe en libros de cada activo perteneciente a
la unidad.
95. El ejemplo 7 ilustra la comprobación del deterioro del valor de una unidad generadora de efectivo
con fondo de comercio, de la que no se tiene la propiedad total.
97. Si se comprobase el deterioro del valor de los activos que constituyen la unidad generadora de
efectivo, a la que se ha distribuido fondo de comercio, al mismo tiempo que las unidades que
contienen el fondo de comercio, se comprobará el deterioro del valor de estos activos antes del de
la unidad que contenga el fondo de comercio. De forma similar, si se comprobase el deterioro del
valor de las unidades generadoras de efectivo que constituyan un grupo de unidades a las que se
haya distribuido el fondo de comercio, al mismo tiempo que el grupo de unidades que contenga el
fondo de comercio, las unidades individuales se comprobarán antes que el grupo de unidades que
contenga el fondo de comercio.
98. En el momento de comprobar el deterioro del valor de una unidad generadora de efectivo a la que ha
sido distribuido fondo de comercio, podrían existir indicios del deterioro del valor de un activo
dentro de la unidad que contenga el fondo de comercio. En estas circunstancias, la entidad
comprobará el deterioro del valor del activo, en primer lugar, y reconocerá cualquier perdida por
deterioro del valor para ese activo, antes de comprobar el deterioro del valor de la unidad generadora
de efectivo que contiene el fondo de comercio. De forma similar, podrían existir indicios del
deterioro del valor de una unidad generadora de efectivo dentro de un grupo de unidades que
contienen el fondo de comercio. En estas circunstancias, la entidad comprobará el deterioro del valor
primero de la unidad generadora de efectivo, y reconocerá cualquier perdida por deterioro del valor
de esa unidad antes de comprobar el deterioro del valor del grupo de unidades entre las que se ha
distribuido el fondo de comercio.
99. Los cálculos detallados más recientes, efectuados en el ejercicio anterior, del importe recuperable
de una unidad generadora de efectivo a la que se ha distribuido fondo de comercio, podrían ser
utilizados para la comprobación del deterioro del valor de esa unidad en el ejercicio corriente,
siempre que se cumplan los siguientes requisitos:
(a) los activos y pasivos que componen esa unidad no han cambiado significativamente desde el
cálculo del importe recuperable más reciente;
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(b) el cálculo del importe recuperable más reciente, dio lugar a una cantidad que excedía del
importe en libros de la unidad por un margen significativo; y
(c) basándose en un análisis de los hechos que han ocurrido, y de las circunstancias que han
cambiado desde que se efectuó el cálculo más reciente del importe recuperable, la
probabilidad de que la determinación del importe recuperable corriente sea inferior al
importe en libros corriente de la unidad, sea remota.
100. Los activos comunes de la entidad incluyen activos del grupo o de las divisiones, como el edificio
que constituye la sede social de la entidad o de una de las divisiones, el equipamiento informático de
uso común o el centro de investigación de la entidad. La estructura de la entidad es la que determina
si un activo en particular cumple la definición de esta Norma de activo común de la entidad, para
una unidad generadora de efectivo en particular. Las características distintivas de los activos
comunes es que no generan entradas de efectivo de forma independiente con respecto a otros activos
o grupos de activos, y que su importe en libros no puede ser enteramente atribuido a la unidad
generadora de efectivo que se esté considerando.
101. Puesto que los activos comunes de la entidad no generan entradas de efectivo de forma separada, el
importe recuperable de un activo común individualmente considerado, no puede ser calculado a
menos que la dirección haya decidido enajenarlo o disponer de él por otra vía. Como consecuencia
de esto, si existiera algún indicio de que el activo común puede haber deteriorado su valor, el
importe recuperable se determinará para la unidad generadora de efectivo, o grupo de unidades
generadoras, a la que pertenezca dicho activo común, y se comparará con el importe en libros que
corresponda a la unidad o grupo de unidades. Cualquier pérdida por deterioro del valor se
reconocerá de acuerdo con el párrafo 104.
(a) Puede ser distribuido de manera razonable y uniforme a esa unidad, la entidad comparará el
importe en libros de la unidad, incluyendo la parte del importe en libros de los activos
comunes de la entidad, con su importe recuperable. Cualquier pérdida por deterioro del
valor se reconocerá de acuerdo con el párrafo 104.
(b) No puede ser distribuido de manera razonable y uniforme a la unidad, la entidad:
(i) Comparará el importe en libros de la unidad, excluyendo los activos comunes a la
entidad, con su importe recuperable y reconocerá cualquier pérdida por deterioro
del valor de acuerdo con el párrafo 104;
(ii) Identificará el grupo más pequeño de unidades generadoras de efectivo que
incluya a la unidad generadora que se esté considerando y al cual el importe en
libros de los activos comunes de la entidad puede ser distribuido sobre una base
razonable y uniforme; y
(iii) Comparará el importe en libros de ese grupo de unidades generadoras de efectivo,
incluyendo la parte del importe en libros de los activos comunes de la entidad
atribuido a ese grupo de unidades, con el importe recuperable del grupo de
unidades. Cualquier pérdida por deterioro del valor se reconocerá de acuerdo con
el párrafo 104.
103. En el Ejemplo 8 se ilustra la aplicación de los anteriores requisitos a los activos comunes de la
entidad.
21
los activos comunes de la entidad) si, y sólo si, su importe recuperable fuera menor que el importe
en libros de la unidad (o grupo de unidades). La pérdida por deterioro del valor se distribuirá,
para reducir el importe en libros de los activos que componen la unidad (o grupo de unidades), en
el siguiente orden:
(a) en primer lugar, se reducirá el importe en libros de cualquier fondo de comercio distribuido
a la unidad generadora de efectivo (o grupo de unidades); y
(b) a continuación, a los demás activos de la unidad (o grupo de unidades), prorrateando en
función del importe en libros de cada uno de los activos de la unidad (o grupo de unidades).
Estas reducciones del importe en libros se tratarán como pérdidas por deterioro del valor de los
activos individuales, y se reconocerán de acuerdo con lo establecido en el párrafo 60.
105. Al distribuir una pérdida por deterioro del valor según se establece en el párrafo 104, la entidad
no reducirá el importe en libros de un activo por debajo del mayor valor de entre los siguientes:
(a) su valor razonable menos los costes de venta (si se pudiese determinar);
(b) su valor de uso (si se pudiese determinar); y
(c) cero.
El importe de la pérdida por deterioro del valor que no pueda ser distribuida al activo en cuestión,
se repartirá prorrateando entre los demás activos que compongan la unidad (o grupo de
unidades).
106. Si fuera impracticable estimar el importe recuperable de cada activo individual de la unidad
generadora de efectivo, esta Norma exige que se haga un reparto arbitrario de la pérdida por
deterioro del valor entre los activos de la unidad que sean diferentes del fondo de comercio, puesto
que todos estos activos de la unidad generadora de efectivo operan conjuntamente.
107. Si no se pudiera determinar el importe recuperable de un activo individual (véase el párrafo 67):
(a) Se reconocerá una pérdida por deterioro del valor para el activo siempre que su importe en
libros fuera superior al mayor importe entre su valor razonable menos los costes de venta y el
valor que le corresponda tras la distribución realizada según los procedimientos descritos en
los párrafos 104 y 105; y
(b) No se reconocerá ninguna pérdida por deterioro del valor para el activo si la unidad generadora
de efectivo en la que está incluido no hubiera sufrido ninguna pérdida por deterioro del valor.
Esto será de aplicación incluso cuando el valor razonable menos los costes de venta del activo
fuese inferior a su importe en libros.
Ejemplo
22
Una máquina ha sufrido una avería, pero todavía puede funcionar, aunque no tan bien como lo
hacía antes. El valor razonable menos los costes de venta de la máquina es menor que su importe
en libros. La máquina no genera entradas de efectivo de forma independiente. El menor grupo
identificable de activos que incluye a la máquina y que genera entradas de efectivo que son en
buena medida independientes de las entradas de efectivo generadas por otros activos, es la línea
de producción en la que se encuentra instalada. El importe recuperable de la línea de producción
en conjunto, muestra que ésta no ha sufrido ninguna pérdida por deterioro del valor.
(a) puede ser diferente de su valor razonable menos los costes de venta; y
(b) puede determinarse sólo por referencia a la unidad generadora de efectivo a la que
pertenece la citada máquina (la línea de producción).
La línea de producción no ha sufrido ninguna pérdida por deterioro del valor, por lo que tampoco
se reconocerá deterioro del valor alguno para la máquina. No obstante, la entidad podría
necesitar reconsiderar el periodo previsto para su amortización o el método seguido para
calcular la misma. Es posible que sea necesario fijar un periodo de amortización menor, o un
método de amortización más acelerado, para reflejar la vida útil esperada que resta a la máquina
o los patrones de consumo, por parte de la entidad, de los beneficios económicos derivados del
elemento.
Puede estimarse que el valor de uso de la máquina está muy cercano a su valor razonable menos
los costes de venta. Por tanto, el importe recuperable de la máquina puede determinarse sin tener
en cuenta la unidad generadora de efectivo a la que pertenece (es decir, la línea de producción).
Puesto que el valor razonable menos los costes de venta de la máquina es inferior a su importe en
libros, se reconocerá una pérdida por deterioro del valor para el elemento.
108. Después de la aplicación de los requisitos de los párrafos 104 y 105, se reconocerá un pasivo por
cualquier importe restante de una pérdida por deterioro del valor de una unidad generadora de
efectivo si, y sólo si, fuera requerido por otra Norma.
110. La entidad evaluará, en cada fecha del balance, si existe algún indicio de que la pérdida por
deterioro del valor reconocida, en ejercicios anteriores, para un activo distinto del fondo de
comercio, ya no existe o podría haber disminuido. Si existiera tal indicio, la entidad estimará de
nuevo el importe recuperable del activo.
23
111. Al evaluar si existen indicios de que la pérdida por deterioro del valor, reconocida en ejercicios
anteriores para un activo distinto del fondo de comercio, ya no existe o podría haber disminuido
en su cuantía, la entidad considerará, como mínimo, los siguientes indicios:
(d) Durante el ejercicio han tenido lugar, o se espera que tengan lugar en el futuro inmediato,
cambios significativos en el alcance o manera en que se utiliza o se espera utilizar el activo,
con efecto favorable para la entidad. Estos cambios incluyen los costes en los que se haya
incurrido durante el ejercicio para mejorar o desarrollar el rendimiento del activo o
reestructurar la actividad a la que dicho activo pertenece.
(e) Se dispone de evidencia procedente de informes internos que indica que el rendimiento
económico del activo es, o va a ser, mejor que el esperado.
112. Los indicios de potenciales reducciones de la pérdida por deterioro del valor del párrafo 111 son un
reflejo, fundamentalmente, de los indicios de la existencia de potenciales pérdidas por deterioro del
valor recogidos en el párrafo 12.
113. Si existieran indicios de que una pérdida por deterioro del valor, reconocida para un activo distinto
del fondo de comercio, ya no existe o ha disminuido, esto podría indicar que la vida útil restante, el
método de amortización o el valor residual podrían necesitar ser revisados y ajustados de acuerdo
con la Norma que sea aplicable al activo, incluso si no se revirtiera la pérdida por deterioro del valor
para dicho activo.
114. Se revertirá la pérdida por deterioro del valor reconocida en ejercicios anteriores para un activo,
distinto del fondo de comercio, si, y sólo si, se hubiese producido un cambio en las estimaciones
utilizadas, para determinar el importe recuperable del mismo, desde que se reconoció la última
pérdida por deterioro. Si este fuera el caso, se aumentará el importe en libros del activo hasta que
alcance su importe recuperable, excepto lo dispuesto en el párrafo 117. Este incremento se
designa como una reversión de la pérdida por deterioro del valor.
115. La reversión de una pérdida por deterioro del valor refleja un aumento en el potencial estimado de
servicio del activo, ya sea por su utilización o por su venta, desde el momento en que la entidad
reconoció la última pérdida por deterioro del valor del activo. El párrafo 130 exige a la entidad
identificar los cambios en las estimaciones que han producido el incremento en el potencial
estimado de servicio. Son ejemplos de cambios en las estimaciones:
(a) un cambio en la base del importe recuperable (es decir, cuando el importe recuperable se base
en el valor razonable menos los costes de venta o en el valor de uso);
(b) si el importe recuperable se calculaba a partir del valor de uso, un cambio en la cuantía o en el
calendario de los flujos de efectivo futuros estimados, o en el tipo de descuento; o
(c) si el importe recuperable se calculaba a partir del valor razonable menos los costes de venta, un
cambio en la estimación de los componentes del valor razonable menos los costes de venta.
24
116. El valor de uso de un activo puede ser superior a su importe en libros, simplemente porque el valor
actual de los flujos de efectivo futuros aumente a medida que éstos se encuentren más próximos al
momento presente. No obstante, el potencial de servicio del activo puede no haber variado. Por
tanto, una pérdida por deterioro del valor no se revertirá por causa del paso del tiempo (en ocasiones
a esto se le denomina “reversión del proceso de descuento”), incluso si el importe recuperable del
activo llegue a ser mayor que su importe en libros.
118. Cualquier incremento en el importe en libros de un activo, distinto del fondo de comercio, por
encima del importe en libros que podría haberse obtenido (neto de amortización), si no se hubiese
reconocido una pérdida por deterioro del valor en ejercicios anteriores, es una revalorización del
activo. Para contabilizar estas revalorizaciones, la entidad utilizará la Norma aplicable al activo.
119. La reversión de una pérdida por deterioro del valor en un activo, distinto del fondo de comercio,
se reconocerá en el resultado del ejercicio, a menos que el activo se contabilizase según su valor
revalorizado, siguiendo otra Norma (por ejemplo, el modelo de revalorización de la NIC 16,
Inmovilizado material). Cualquier reversión de la pérdida por deterioro del valor de valor, en un
activo previamente revalorizado, se tratará como un aumento por revalorización de acuerdo con
esa otra Norma.
120. La reversión de una pérdida por deterioro del valor de un activo revalorizado, se abonará
directamente al patrimonio neto, aumentando el importe de las reservas por revalorización. No
obstante, y en la medida en que la pérdida por deterioro del valor del mismo activo revalorizado
haya sido reconocida previamente en el resultado del ejercicio, la reversión también se reconocerá
en el resultado del ejercicio.
121. Después de haber reconocido una reversión de la pérdida por deterioro del valor, los cargos por
amortización del activo se ajustarán para los ejercicios futuros, con el fin de distribuir el importe
en libros revisado del activo menos su eventual valor residual, de una forma sistemática a lo largo
de su vida útil restante.
123. Al distribuir la reversión de una pérdida por deterioro del valor correspondiente a una unidad
generadora de efectivo siguiendo lo establecido en el párrafo 122, el importe en libros de cada
activo no debe ser aumentado por encima del menor de:
25
Reversión de la pérdida por deterioro del valor del fondo de comercio
124. Una pérdida por deterioro del valor reconocida en el fondo de comercio no revertirá en los
ejercicios posteriores.
125. La NIC 38, Activos intangibles, prohíbe el reconocimiento de un fondo de comercio generado
internamente. Cualquier incremento en el importe recuperable del fondo de comercio, en los
ejercicios siguientes al reconocimiento de una pérdida por deterioro del valor, será probablemente
un aumento del fondo de comercio generado internamente, y no una reversión de la pérdida por
deterioro del valor reconocida para el fondo de comercio adquirido.
Información a revelar
126. La entidad revelará, para cada clase de activos, la siguiente información:
(a) el importe de las pérdidas por deterioro del valor reconocidas en el resultado del ejercicio ,
así como la partida o partidas de la cuenta de resultados en las que tales pérdidas por
deterioro del valor estén incluidas.
(b) el importe de las reversiones de pérdidas por deterioro del valor reconocidas en el resultado
del ejercicio, así como la partida o partidas de la cuenta de resultados en que tales
reversiones estén incluidas.
(c) el importe de las pérdidas por deterioro del valor de activos revalorizados reconocidas
directamente en el patrimonio neto durante el ejercicio.
(d) el importe de las reversiones de pérdidas por deterioro del valor de activos revalorizados
reconocidas directamente en el patrimonio neto durante el ejercicio.
127. Una clase de activos es un grupo de activos que tienen similar naturaleza y utilización en las
actividades de la entidad.
128. La información exigida por el párrafo 126 puede presentarse junto con otros datos revelados, para
cada clase de activos. Por ejemplo, esa información podría estar incluida en una conciliación del
importe en libros del inmovilizado material al comienzo y al final del ejercicio, como requiere la
NIC 16 Inmovilizado material.
129. Una entidad que revele información segmentada de acuerdo con la NIC 14 Información
financiera por segmentos revelará, para cada uno de los segmentos principales, la siguiente
información:
(a) el importe de las pérdidas por deterioro del valor reconocidas, tanto en el resultado del
ejercicio como directamente en el patrimonio neto durante el ejercicio.
(b) el importe correspondiente a las reversiones de pérdidas por deterioro del valor, reconocidas
tanto en el resultado del ejercicio, como directamente en el patrimonio neto durante el
ejercicio.
130. La entidad revelará la siguiente información, para cada pérdida por deterioro del valor o su
reversión, de cuantía significativa, que hayan sido reconocidas durante el ejercicio para un activo
individual, incluyendo el fondo de comercio, o para una unidad generadora de efectivo:
(a) los eventos y circunstancias que han llevado al reconocimiento o a la reversión de la pérdida
por deterioro del valor.
(b) el importe de la pérdida por deterioro del valor reconocida o revertida.
(c) para cada activo individual:
(i) la naturaleza del activo; y
(ii) si la entidad presentase información segmentada de acuerdo con la NIC 14, el
segmento principal al que pertenece el activo.
26
(d) para cada unidad generadora de efectivo:
(i) una descripción de la unidad generadora de efectivo (por ejemplo si se trata de una
línea de productos, una fábrica, una operación de negocios, un área geográfica, o un
segmento de información de la entidad, según se definen en la NIC 14);
(ii) el importe de la pérdida por deterioro del valor reconocida o revertida en el ejercicio,
por cada clase de activos y, si la entidad presenta información segmentada de acuerdo
con la NIC 14, por cada segmento principal de información; y
(iii) si la agregación de los activos, para identificar la unidad generadora de efectivo, ha
cambiado desde la anterior estimación del importe recuperable de la unidad
generadora de efectivo (si lo hubiera), una descripción de la forma anterior y actual de
llevar a cabo la agrupación, así como las razones para modificar el modo de
identificar la unidad en cuestión.
(e) si el importe recuperable del activo (o de la unidad generadora de efectivo), es el valor
razonable menos los costes de venta o su valor de uso.
(f) en el caso de que el importe recuperable sea el valor razonable menos los costes de venta, los
criterios utilizados para determinar el valor razonable menos los costes de venta (por
ejemplo si se hace por referencia a un mercado activo).
(g) en el caso de que el importe recuperable sea el valor de uso, el tipo o tipos de descuento
utilizados en las estimaciones actuales y en las efectuadas anteriormente (si las hubiera) del
valor de uso.
131. la entidad deberá revelar la siguiente información para el conjunto de todas las pérdidas por
deterioro del valor y reversiones de las mismas, reconocidas durante el ejercicio, para las cuales
no se haya revelado información de acuerdo con el párrafo 130:
(a) las principales clases de activos afectados por las pérdidas por deterioro del valor, y las
principales clases de activos afectadas por las reversiones de las pérdidas por deterioro del
valor.
(b) los principales eventos y circunstancias que han llevado al reconocimiento de estas pérdidas
por deterioro del valor y las reversiones de las pérdidas por deterioro del valor.
132. Se aconseja a la entidad que revele información acerca de las hipótesis utilizadas para determinar,
durante el ejercicio, el importe recuperable de los activos (o de las unidades generadoras de
efectivo). No obstante, el párrafo 134 exige a la entidad revelar información sobre las estimaciones
utilizadas para determinar el importe recuperable de una unidad generadora de efectivo, cuando el
fondo de comercio o un activo intangible con una vida útil indefinida se encuentren incluidos en el
importe en libros de esa unidad.
133. Si, de acuerdo con el párrafo 84, alguna parte del fondo de comercio adquirido en una
combinación de negocios durante el ejercicio no ha sido distribuida a ninguna unidad
generadora de efectivo (o grupo de unidades) en la fecha de los estados financieros, se revelarán
tanto el importe del fondo de comercio no distribuido como las razones por las que ese importe
sobrante no se distribuyó.
27
(a) El importe en libros del fondo de comercio distribuido a la unidad (o grupo de unidades).
(b) El importe en libros de los activos intangibles con vidas útiles indefinidas distribuido a la
unidad (o grupo de unidades).
(c) La base sobre la cual ha sido determinado el importe recuperable de la unidad (o grupo
de unidades) (es decir, valor de uso o valor razonable menos los costes de venta).
(d) Si el importe recuperable de la unidad (o grupo de unidades) estuviera basado en el valor
de uso:
(i) Una descripción de cada hipótesis clave sobre la cual la dirección ha basado sus
proyecciones de flujos de efectivo para el periodo cubierto por los presupuestos o
previsiones más recientes. Hipótesis clave son aquellas a las que el importe
recuperable de las unidades (o grupos de unidades) es más sensible.
(ii) Una descripción del enfoque utilizado por la dirección para determinar el valor o
valores asignados a cada hipótesis clave; así como si dichos valores reflejan la
experiencia pasada o, en su caso, si son uniformes con las fuentes de información
externas y, si no lo fueran, cómo y porqué difieren de la experiencia pasada o de
las fuentes de información externas.
(iii) El periodo sobre el cual la dirección ha proyectado los flujos de efectivo basados
en presupuestos o previsiones aprobados por la dirección y, cuando se utilice un
periodo superior a cinco años para una unidad generadora de efectivo (o grupo de
unidades), una explicación de las causas que justifican ese periodo más largo.
(iv) La tasa de crecimiento empleada para extrapolar las proyecciones de flujos de
efectivo más allá del periodo cubierto por los presupuestos o previsiones más
recientes, así como la justificación pertinente si se hubiera utilizado una tasa de
crecimiento que exceda la tasa media de crecimiento a largo plazo para los
productos, industrias, o para el país o países en los cuales opere la entidad, o para
el mercado al que la unidad (o grupo de unidades) se dedica.
(v) El tipo o tipos de descuento aplicados a las proyecciones de flujos de efectivo.
(e) Si el importe recuperable de la unidad (o grupo de unidades) estuviera basado en el valor
razonable menos los costes de venta, la metodología empleada para determinar el valor
razonable menos los costes de venta. Cuando el valor razonable menos los costes de venta
no se haya determinado utilizando un precio de mercado observable para la unidad
(grupo de unidades), se revelará la siguiente información:
(i) Una descripción de cada hipótesis clave sobre la cual la dirección haya basado su
determinación del valor razonable menos los costes de venta. Hipótesis clave son
aquéllas a las que el importe recuperable de las unidades (o grupos de unidades)
es más sensible.
(ii) Una descripción del enfoque utilizado por la dirección para determinar el valor o
valores asignados a cada hipótesis clave; así como si dichos valores reflejan la
experiencia pasada o, en su caso, si son uniformes con las fuentes de información
externas y, si no lo fueran, cómo y porqué difieren de la experiencia pasada o de
las fuentes de información externas.
(f) Si un cambio razonablemente posible en una hipótesis clave, sobre la cual la dirección
haya basado su determinación del importe recuperable de la unidad (o grupo de
unidades), supusiera que el importe en libros de la unidad (o grupo de unidades)
excediera a su importe recuperable:
(i) la cantidad por la cual el importe recuperable de la unidad (o grupo de unidades)
excede su importe en libros.
(ii) el valor asignado a la o las hipótesis clave.
(iii) el importe por el que debe cambiar el valor o valores asignados a la hipótesis clave
para que, tras incorporar al valor recuperable todos los efectos que sean
consecuencia de ese cambio sobre otras variables usadas para medir el importe
recuperable, se iguale dicho importe recuperable de la unidad (o grupo de
unidades) a su importe en libros.
28
135. Si la totalidad o una parte del importe en libros del fondo de comercio, o de los activos
intangibles con vidas útiles indefinidas, ha sido distribuido entre múltiples unidades
generadoras de efectivo (o grupos de unidades), y el importe así atribuido a cada unidad (o
grupo de unidades) no fuera significativo en comparación con el importe en libros total del
fondo de comercio o de los activos intangibles con vidas útiles indefinidas de la entidad, se
revelará ese hecho junto con la suma del importe en libros del fondo de comercio o activos
intangibles con vidas útiles indefinidas atribuido a tales unidades (o grupos de unidades).
Además, si el importe recuperable de alguna de esas unidades (o grupos de unidades) está
basado en las mismas hipótesis clave y la suma de los importes en libros del fondo de comercio o
de los activos intangibles con vidas útiles indefinidas distribuido entre esas unidades fuera
significativo en comparación con el importe en libros total del fondo de comercio o de los
activos intangibles con vidas indefinidas de la entidad, ésta revelará este hecho, junto con:
(a) La suma del importe en libros del fondo de comercio distribuido entre esas unidades (o
grupos de unidades).
(b) La suma del importe en libros de los activos intangibles con vidas útiles indefinidas
distribuido entre esas unidades (o grupos de unidades).
(c) Una descripción de las hipótesis clave.
(d) Una descripción del enfoque utilizado por la dirección para determinar el valor o valores
asignados a cada hipótesis clave; así como si dichos valores reflejan la experiencia
pasada o, en su caso, si son uniformes con las fuentes de información externa y, si no lo
fueran, cómo y porqué difieren de la experiencia pasada o de las fuentes de información
externas.
(e) Si un cambio razonablemente posible en una hipótesis clave, sobre la cual la dirección
haya basado su determinación del importe recuperable de la unidad (o grupo de
unidades), supusiera que el importe en libros de la unidad (o grupo de unidades)
excediera a su importe recuperable:
(i) la cantidad por la cual el importe recuperable de la unidad (o grupo de unidades)
excede su importe en libros.
(ii) el valor asignado a la o las hipótesis clave.
(iii) el importe por el que debe cambiar el valor o valores asignados a la hipótesis clave
para que, tras incorporar al valor recuperable todos los efectos que sean
consecuencia de ese cambio sobre otras variables utilizadas para medir el importe
recuperable, se iguale dicho importe recuperable de la unidad (o grupo de
unidades) a su importe en libros.
136. Los cálculos más recientes del importe recuperable de una unidad (o grupo de unidades)
efectuados en el ejercicio anterior podrían, de acuerdo con el párrafo 24 o 99, trasladarse y ser
utilizados en la comprobación del deterioro del valor para esa unidad (o grupo de unidades) en el
ejercicio corriente si se cumplen los requisitos específicos. Si éste fuera el caso, la información
para esa unidad (o grupo de unidades) se incorporarán dentro de la información a revelar exigida
por los párrafos 134 y 135, relativa al traslado de un ejercicio a otro de los cálculos del importe
recuperable.
137. El ejemplo 9 ilustra la información a revelar exigida por los párrafos 134 y 135.
29
(b) a los demás activos de forma prospectiva, desde el comienzo del primer ejercicio anual
que comience a partir del 31 de marzo de 2004.
140. A las entidades a las cuales se aplique el párrafo 139, se les aconseja aplicar las exigencias de
esta Norma antes de la entrada en vigor especificada en dicho párrafo 139. No obstante, si la
entidad aplicase esta Norma antes de su entrada en vigor, también deberá aplicar en la misma
fecha, la NIIF 3 y la NIC 38 Activos intangibles (revisada en 2004).
30
Apéndice A
A1. Los siguientes elementos, tomados conjuntamente, captan las diferencias económicas entre activos:
(a) una estimación de los flujos de efectivo futuros, o en casos más complejos, de las series de
flujos de efectivo que la entidad espere obtener del activo;
(b) expectativas sobre las posibles variaciones en el importe o calendario de aparición de esos
flujos de efectivo futuros;
(c) el valor temporal del dinero, representado por el tipo de interés de mercado sin riesgo;
(d) el precio por la presencia de incertidumbre inherente en el activo; y
(e) otros factores, algunos de los cuales no son identificables (como la iliquidez), que los
participantes en el mercado reflejarían al valorar los flujos de efectivo futuros que la entidad
espera obtener del activo.
A2. Este Apéndice contrasta dos enfoques para calcular el valor actual, cualquiera de ellos se puede
aplicar, dependiendo de las circunstancias, para estimar el valor de uso de un activo. Bajo el enfoque
‘tradicional’ los ajustes correspondientes a los factores (b) hasta (e), descritos en el párrafo A1, se
recogen de forma implícita en el tipo de descuento. Bajo el enfoque del “flujo de efectivo esperado”,
los factores (b), (d) y (e) causan ajustes para alcanzar unos flujos de efectivo esperados que se
ajusten al riesgo. Cualquiera que sea el enfoque que la entidad adopte para reflejar las expectativas
sobre las posibles variaciones en el importe o calendario de aparición de los flujos de efectivo
futuros, el resultado final deberá reflejar el valor actual esperado de los flujos de efectivo futuros, es
decir, a través de la media ponderada de todos los resultados posibles.
Principios generales
A3. Las técnicas empleadas para estimar los flujos de efectivo futuros y el tipo de interés variarán de una
situación a otra, dependiendo de las circunstancias que rodeen al activo en cuestión. No obstante,
los principios generales siguientes guían cualquier aplicación de las técnicas de valor actual en la
medición de activos.
(a) Los tipos de interés, utilizados para descontar los flujos de efectivo, reflejarán hipótesis que sean
uniformes con las inherentes a los flujos de efectivo estimados. De otro modo, el efecto de
algunas hipótesis puede ser tenido en cuenta dos veces o bien ignorado. Por ejemplo, podría
aplicarse un tipo de descuento del 12% a los flujos de efectivo contractuales de un préstamo
concedido. Ese tipo refleja las expectativas sobre los futuros impagos de préstamos con
características particulares. Ese mismo tipo del 12% no debería ser usado para descontar flujos
de efectivo esperados, ya que dichos flujos de efectivo ya reflejan las hipótesis sobre futuros
impagos que se asumen.
(b) Los flujos de efectivo estimados y los tipos de descuento deben estar libres de sesgo y de otros
factores no relacionados con el activo en cuestión. Por ejemplo, la sobreestimación deliberada de
los flujos de efectivo netos estimados, con el fin de aparentar rentabilidad futura de un activo,
introduce un sesgo en la valoración.
(c) Los flujos de efectivo estimados o los tipos de descuento deben ser reflejo del rango de los
resultados posibles, pero no del desenlace más probable, ni tampoco del importe máximo o
mínimo posible.
31
Enfoques tradicional y del efectivo esperado para el cálculo del valor actual
Enfoque tradicional
A4. Las aplicaciones contables del valor actual han usado tradicionalmente un único conjunto de flujos
de efectivo estimados, y un único tipo de descuento, descrito a menudo como “el tipo que
corresponde al riesgo”. En efecto, el enfoque tradicional asume por convención que un único tipo de
interés puede incorporar todas las expectativas sobre los flujos de efectivo futuros, así como la prima
de riesgo apropiada. En consecuencia, el enfoque tradicional pone mayor énfasis en la selección del
tipo de descuento.
A5. En algunas circunstancias, tales como aquéllas en las que pueden observarse activos comparables en
el mercado, el enfoque tradicional es relativamente fácil de aplicar. Para activos con flujos de
efectivo contractuales, resulta uniforme con la manera en que los partícipes en el mercado describen
los activos, como cuando dicen “un bono al 12 por ciento”.
A6. Sin embargo, el enfoque tradicional puede no resultar apropiado para tratar algunos problemas
complejos de valoración, tales como la valoración de activos no financieros, en los que no exista
mercado ni para la partida ni para otros elementos comparables. La correcta búsqueda del “tipo que
corresponde al riesgo” exige analizar, al menos, dos elementos –el activo que se puede encontrar en
el mercado y tiene un tipo de interés observable y el activo que está siendo valorado–. El tipo de
descuento apropiado para los flujos de efectivo que están siendo valorados, debe inferirse del tipo de
interés observable en ese otro activo. Para hacer esa inferencia, las características de los flujos de
efectivo del otro activo deben ser similares a aquellas inherentes al activo que esta siendo objeto de
valoración. En consecuencia, el evaluador debe hacer lo siguiente:
(a) identificar el conjunto de flujos de efectivo que se van a descontar;
(b) identificar otro activo en el mercado que aparente tener características similares en sus flujos de
efectivo;
(c) comparar los conjuntos de flujos de efectivo de los dos elementos, para asegurarse de que son
similares (por ejemplo, ¿ambos son flujos de efectivo contractuales, o uno es contractual y el
otro es un flujo de efectivo estimado?);
(d) evaluar si existe un componente en uno de los elementos que no está presente en el otro (por
ejemplo, ¿la liquidez de uno es menor que la del otro?); y
(e) evaluar si es probable que ambos conjuntos de flujos de efectivo se comporten (esto es, varíen),
de un modo similar ante un cambio en las condiciones económicas.
Enfoque del flujo de efectivo esperado
A7. El enfoque del flujo de efectivo esperado es, en algunas situaciones, una herramienta de valoración
más efectiva que el enfoque tradicional. En el desarrollo de la valoración, el enfoque del flujo de
efectivo esperado emplea todas las expectativas sobre los posibles flujos de efectivo, en lugar de un
único flujo de efectivo más probable. Por ejemplo, un flujo de efectivo podría ser de 100 u.m., 200
u.m. o 300 u.m., con probabilidades del 10, 60 y 30 por ciento, respectivamente. El flujo de efectivo
esperado es de 220 u.m.. El enfoque del flujo de efectivo esperado difiere del enfoque tradicional al
centrarse en el análisis directo de los flujos de efectivo en cuestión y en pronunciamientos más
explícitos sobre las hipótesis empleadas en la valoración.
A8. El enfoque del flujo de efectivo esperado permite también usar las técnicas del valor actual cuando la
distribución temporal de los flujos de efectivo está sometida a incertidumbre. Por ejemplo, un flujo
de efectivo de 1000 u.m. podría recibirse en uno, dos o tres años con probabilidades del 10 por
ciento, 60 por ciento y 30 por ciento, respectivamente. El siguiente ejemplo muestra el cálculo del
valor actual esperado en esa situación.
32
Valor actual de 1000 u.m. en 1 año al 5% 952.38 u.m.
Probabilidad 10.00% 95.24 u.m.
A9. El valor actual esperado de 892.36 u.m. difiere de la noción tradicional de la mejor estimación de
902.73 u.m. (que corresponde a la probabilidad del 60 por ciento). El cálculo del valor actual
tradicional, aplicado a este ejemplo, requiere una decisión sobre cuál de los posibles calendarios de
aparición en el tiempo de los flujos de efectivo se emplea y, de acuerdo con ello, no reflejaría las
probabilidades de otros posibles calendarios de aparición de los flujos. Esto es debido a que el tipo
de descuento, dentro del cálculo del valor actual tradicional, no puede reflejar las incertidumbres
sobre la distribución temporal.
A10. El empleo de probabilidades es un elemento esencial del enfoque del flujo de efectivo esperado.
Algunos se cuestionan si la asignación de probabilidades a las estimaciones altamente subjetivas
sugiere una precisión mayor de la que, en realidad, existe. Sin embargo, la adecuada aplicación del
enfoque tradicional (como se describe en el párrafo A6), requiere la misma estimación y
subjetividad sin darse la transparencia de cálculo que tiene el enfoque del flujo de efectivo esperado.
A11. Muchas de las estimaciones desarrolladas en la práctica actual ya incorporan, informalmente, los
elementos del flujo de efectivo esperado. Además, los contables, a menudo, se enfrentan con la
necesidad de valorar un activo utilizando información limitada acerca de las probabilidades de los
posibles flujos de efectivo. Por ejemplo, un contable podría encontrarse ante las siguientes
situaciones:
(a) El importe estimado se sitúa en algún lugar entre 50 u.m. y 250 u.m., sin que ningún importe
dentro del rango sea más probable que cualquier otro. A partir de esa información limitada, el
flujo de efectivo esperado es de 150 u.m. [(50+250)/2].
(b) El importe estimado se sitúa en algún lugar entre 50 u.m. y 250 u.m., siendo el importe más
probable 100 u.m.. Sin embargo, las probabilidades asociadas a cada importe son desconocidas.
A partir de esa información limitada, el flujo de efectivo esperado es 133,33 u.m.
[(50+100+250)/3].
(c) El importe estimado será 50 u.m. (con el 10 por ciento de probabilidad), 250 u.m. (con el 30 por
ciento de probabilidad), ó 100 u.m. (con el 60 por ciento de probabilidad). A partir de esa
información limitada, el flujo de efectivo esperado es 140 u.m. [(50 x 0,10) + (250 x 0,30) +
(100 x 0,60)].
En cada caso, el flujo de efectivo estimado esperado proporcionará, con toda probabilidad, una mejor
estimación del valor de uso que el importe mínimo, más probable o máximo tomados de forma
aislada.
A12. La aplicación del enfoque del flujo de efectivo esperado está sujeta a la restricción coste-beneficio.
En algunos casos, una entidad podría tener acceso a muchos datos y podría ser capaz de desarrollar
múltiples escenarios de flujos de efectivo. En otros casos, la entidad no podría obtener más que una
idea o pronunciamiento general sobre la variabilidad de los flujos de efectivo, sin incurrir en costes
sustanciales. La entidad necesita equilibrar el coste de obtener información adicional comparándolo
con la relevancia adicional que tal información proporcionará a la valoración.
A13. Algunos mantienen que las técnicas del flujo de efectivo esperado son inapropiadas para la
valoración de un elemento individual o para un elemento con un número limitado de posibles
resultados. Los partidarios de esta opinión exponen el ejemplo de un activo con dos posibles
resultados: un 90 por ciento de probabilidad de que el flujo de efectivo sea 10 u.m. y un 10 por
ciento de probabilidad de que sea 1000 u.m.. Observan que el flujo de efectivo esperado en ese
ejemplo es 109, y critican ese resultado, por considerar que no es representativo de ninguno de los
importes que podrían, en última instancia, ser pagados.
33
A14. Aserciones como la expuesta en el párrafo anterior sólo reflejan el desacuerdo implícito con el
objetivo de valoración. Si el objetivo es la acumulación de costes en los que se va a incurrir, el flujo
de efectivo esperado podría no producir una estimación fiable y realista de los costes esperados. Sin
embargo, esta Norma se ocupa de la valoración del importe recuperable de un activo. El importe
recuperable del activo, en el ejemplo anterior, probablemente no será 10 u.m., aunque sea el flujo de
efectivo más probable. Esto es debido a que la valoración de 10 u.m. no incorpora la incertidumbre
del flujo de efectivo en la valoración del activo. Más bien, el flujo de efectivo incierto se presenta
como si fuera un flujo de efectivo cierto. Ninguna entidad racional vendería un activo con esas
características por 10 u.m.
Tipo de descuento
A15. Con independencia del enfoque que la entidad adopte para medir el valor de uso de un activo, el tipo
de descuento empleado para descontar los flujos de efectivo no debe reflejar los riesgos que ya han
sido tenidos en cuenta para ajustar los flujos de efectivo estimados. De otro modo, el efecto de
algunas hipótesis sería tenido en cuenta dos veces.
A16. Cuando el tipo que corresponda a un activo específico no esté disponible directamente del mercado,
la entidad usará sustitutivos para estimar el tipo de descuento. El propósito es realizar, lo mejor
posible, una evaluación de mercado de:
(a) el valor temporal del dinero, para los periodos que transcurran hasta el final de la vida útil del
activo; y
(b) los factores (b), (d) y (e) descritos en el párrafo A1, en la medida en que los mismos no hayan
sido ya la causa de ajustes para la obtención de los flujos de caja estimados.
A17. Como punto de partida al hacer tal estimación, la entidad podría tener en cuenta los siguientes tipos:
(a) el coste medio ponderado del capital, determinado empleando técnicas tales como el modelo de
precios de los activos financieros;
(b) el tipo de interés incremental de los préstamos tomados por la entidad; y
(c) otros tipos de interés de mercado para los préstamos.
A18. No obstante, esos tipos deberían ser ajustados:
(a) para reflejar el modo en que el mercado evalúa los riesgos específicos asociados a los flujos de
efectivo estimados de los activos; y
(b) para excluir los riesgos que no tengan relevancia en los flujos de efectivo estimados de los
activos, o para los cuales los flujos de efectivo estimados ya han sido ajustados.
Deben considerarse riesgos tales como el riesgo-país, el riesgo de tipo de cambio y el riesgo de
precio.
A19. El tipo de descuento es independiente de la estructura de capital de la entidad y del modo en que la
entidad financie la compra del activo, lo que es debido a que los flujos futuros de efectivo esperados
que se derivan del activo no dependen del modo en que la entidad financie la compra de dicho
activo.
A20. El párrafo 55 exige que el tipo de descuento empleado sea antes de impuestos. En consecuencia,
cuando la base usada para estimar el tipo de descuento sea después de impuestos, esa base se
ajustará para reflejar un tipo antes de impuestos.
A21. Una entidad utilizará normalmente un único tipo de descuento para la estimación del valor de uso de
un activo. No obstante, la entidad empleará distintos tipos de interés para diferentes periodos
futuros, siempre que el valor de uso sea sensible a las diferencias en los riesgos para diferentes
periodos, o a la estructura de plazos de los tipos de interés.
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