0% encontró este documento útil (0 votos)
182 vistas18 páginas

Etnomusicologia Metodologia Aplicaciones Resultados

Este documento discute la historia y el desarrollo de la etnomusicología como disciplina académica. Comienza describiendo los primeros estudios sistemáticos de la música tradicional oral en el siglo XIX y las diferentes denominaciones que recibió a lo largo de los años, incluyendo "Musicología Comparada". Luego resume los campos de estudio de la etnomusicología y cómo Jaap Kunst acuñó el término en 1950 para referirse al estudio científico de la música tradicional de todas las culturas a través de

Cargado por

Edwar Macedo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
182 vistas18 páginas

Etnomusicologia Metodologia Aplicaciones Resultados

Este documento discute la historia y el desarrollo de la etnomusicología como disciplina académica. Comienza describiendo los primeros estudios sistemáticos de la música tradicional oral en el siglo XIX y las diferentes denominaciones que recibió a lo largo de los años, incluyendo "Musicología Comparada". Luego resume los campos de estudio de la etnomusicología y cómo Jaap Kunst acuñó el término en 1950 para referirse al estudio científico de la música tradicional de todas las culturas a través de

Cargado por

Edwar Macedo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Locatelli de Pérgamo, Ana María

Etnomusicología: metodología, aplicaciones y


resultados

Revista del Instituto de Investigación Musicológica “Carlos Vega”


Nº 4, 1981

Este documento está disponible en la Biblioteca Digital de la Universidad Católica Argentina, repositorio institucional
desarrollado por la Biblioteca Central “San Benito Abad”. Su objetivo es difundir y preservar la producción intelectual
de la Institución.
La Biblioteca posee la autorización del autor para su divulgación en línea.

Cómo citar el documento:

Locatelli de Pérgamo, Ana María. “Etnomusicología : metodología, aplicaciones y resultados” [en línea]. Revista del
Instituto de Investigación Musicológica “Carlos Vega”, 4 (1981). Disponible en:
http://bibliotecadigital.uca.edu.ar/greenstone/cgibin/library.cgi?a=d&c=Revistas&d=etnomusicologia-metodologia-
aplicaciones-resultados [Fecha de consulta:........]
ETNOMUSICOLOGIA:
METODOLOGIA, APLICACIONES
y RESULTADOS 1

Lic. Ana María Locatelli de Pérgamo

1. PERSPECTIVA HISTORICA tórica y pensaba, por lo tanto, que la


critica estilístico-estética ("Stilkritik")
Podemos decir que es a partir de los era la tarea más importante de la Mu­
trabajos de Chrysander (1826 - 1901) sicología. La "Stilkritik" debía analizar
cuando la investigación musical co­ minuciosamente todos los parámetros
mienza a adquirir características de musicales para inducir la esencia pecu­
ciencia rigurosa y objetiva. Chrysander ,liar de los distintos lenguajes musicales
se aleja de las biografías e historias . a fin de valorarlos histórica y estética­
musicales en boga en su época, y rea­ mente.
.'
liza sus investigaciones de acuerdo al La rama sistemática comprendía el
método inductivo, aplicando el principio estudio de los elementos musical~s en
que se convettiria en axioma de la Mu­ forma aislada: estética, pedagogía y di­
sicología: trabajo de primera mano y dáctica musical. Incluyó también aquí
con los materiales musicales mismos. la "Musikologie" o "Vergleichende Mu­
En este último aspecto había sido pre­ sikwissenschaft" (Musico!ogía Comp~ra­
cedido por la obra esclarecedora. de da) que sería la encargada de estudiar
von Winterfeld (1784-1852) quien había la música de trasmisión oral de I,os pue­
postulado que ninguna biografía musi­ blos no occidentales según sus varias
cal podía realizarse prescindiendo del formas y con tines etnológicos.
análisis previo de la obra total del mú­ El estudio de la música tradicional
sico es.tudiado~. oral no era nuevo, por cierto, en 1885.
En 1885, junto. con Spita y Adler, Autores importantes como Fétis~ Vlllo­
Chrysander funda una revista 3 en la teau, Amiot, Herder, Salinas y otros, se
cual aclaran que la Musicología ("Mu­ habían ocupado, con anterioridad, de
sikwissenschaft") implica fidelidad di-. aquella música que c9rre al margen de
nárnica y constante en la investigación, la notación musical.
como concepto opuesto al estatismo de Franc6:s J. Fétis había publicado,
la tradición pedagógica. En el primer entre 1869 y 1876, una "Histoire Géné­
número de esta publicación Adler ha­ rale de la Musique", en 5 vals. donde
bla de dos enfoques básicos para es­ sostiene que la historia de la música es
tudiar la música: histórico y sistemático. la historia del género humano, En con­
Bajo el enfoque histórico incluye los secuencia aparecen en. esta obra capí­
hechos musicales concernientes al pa­ tulos enteros dedicados a la música
sado (artistas individualmente conside­ tradicional de los chinos, japoneses,
rados, escuelas artísticas, países, épo-. siameses, indios, turquestanos, aztecas,
cas, imperios) e incluye el estudio de incas, kalmucks, kirghizes, kamtcha­
la notación musical, los instrumentos, dais y otros.
las modificaciones formales y los diver­ -Guillaume A. Vllloteau publicó en Pa­
sos tipos de composición. El principal rls (1822/23) el 'informe de los estudios
interés de Adler era la Musicología His- musicales que ha~la realizado en Egip­
Etnomusicololgia: Metodologia, aplicaciones y resultados 67

to, entre 1798 y 1801, cuando viajó in­ plos musicales que posee correspon­
tegrando la misión científica que acom­ den a lo que se denomina pautación
pañó . a Napoleón en la famosa expe­ "in situ", es decir, pautar directamen- .
dición al Africa. AlIl aprendió a ejecu­ te lo que se oye ejecutar o cantar a
tar distintos. instrumentos y pudo com­ los informantes. En el caso de Salinas
prender que esa música que sonaba es fácil pensar en la bondad de estas
desafinada para el oído occidental, era, pautaciones, ya que era un músico de
en realidad, el resultado de una muy oído excepcional, y además, los ejem­
especial y elaborada concepción musi­ plos musicales pertenecen a su propia
cla, que recurría a divisiones de la oc­ cultura musical circundante. Otras pau­
tava e intervalos melódicos distintos a taciones "in situ", o derivaciones de
los occidentales 4. éstas. en cambio, diffcilmente puedan
También en París, se había publica­ ser reconocidas como válidas 7.
do. en 1779, la edición póstuma de la Exactamente 300 años después de
"Mémoire sur la musiQue des Chinois. la edición del libro de Salinas, Tho­
tant anciens que modernes", del Jesui­ mas A. Edison inventa el fonógrafo
ta y misionero francés Joseph Amiot La (1877), sucesCl que modifica radical­
imoortancia de esta obra se debió a la mente el devenir de la investigación de
ori"C'inalidad y primicia de los datos su­ la música tradicional oral. Sin la exis­
ministrados, la traducdón de antiguos tenci8 de este medio de fijación del
tretados musicales chinos y una gene­ sonido, con sus posteriores perfeccio­
rosa eil3mplificación musical ó. ramientos y derivados, la Etnomusico­
Cuatro años antes había aparecido la logía no habría podido llegar a Sli ac­
primera edición de la recopilación de tual situación de relevancia entre las
cantos populares de Johann G. von Her­ ciencias musicales.
der, donde figura por primera vez la
palabra "Volkslied", acompañada. de Derominaciones, campos y enfoques
una conceptualización del canto popu­
lar aue sería retomada y distorsionada Desde 1889, fecha de la primera gra­
por numerosos autores posteriores. (Cf. bación de etnomúsica. en EE.UU., has­
Wiora, 1971). tn n'Jestros días, el estudio de la músi­
Agigantada por una distancia de más r,a tradicional oral, que tiene como co­
de 400 años se nos presenta la figura m(¡n denominador el hecho de necesi­
del orpanista y teórico español Fran­ tar la grabación y pautación musical
cisco Salinas (1513-1597). Este ciego para su análisis objetivo y científico,
eminente se dedicó a recoger, analizar obtuvo diversas denominaciones por
e interpretar la música tradiciona! oral parte de los estudiosos. Vimos ya que
de Castilla. tratando de hallar en ella Adler !e llamó "Musikologie" o "Ver­
supervivencias de los antiguos metros gleichendG Musikwissenschaft" (Musi­
poéticos· ~recolatinos. En las dos últi­ cología Comparada). Otras denomina­
mas partes de su tratado "De música ciones, como "musique bizarre", músi­
Libri Septem", efectúa una compara­ ca exót:ca, oriental, pnmitiva, étnica,
ción diacrónica para hallarlos antiguos €tnJqráfica, folklórica, tradicional, geo­
metros pOéticos griegos en las melo­ grafía musical, etnografía o etnologla
días populares de su época; los en­ musical, fueron usadas esporádica o
cuentra, fundamentalmente, en roman­ habitualmente para designar todos o
ces españoles. Denomina a esta músi­ algunos de sus campos, hasta que en
ca "cantilenae vulgatissimae" 6, "notis­ 1950 Jaap Kunst propuso llamarle "Et­
simae", "usitatissimae" y aboga a favor hnomusicology". Para Kunst la Musico­
de. ella, callficán<;lola como música sin 1:>9ía Comparada no comparaba más
artifícios, cantos del pueblo que éste que otras ciencias, yel prefijo "etno:'
prefiere para .aeompañarse con la vi­ le pareció apropiada pan., designar el
. huela y que "gozan por igual. doctos e campo especifico que deb,';Hía estudiar
indoctos". (Pedrell, 1889:382). esta rama de la Musicologl~ q.
La obra de Salinas se publicó en Ma­ Kunst (1957:7) define la E~n"musico­
drid en 1577 -en latrn- y los ejem­ logia de la siguiente- manera:
I
68 Revista del Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega

"El estudio-objeto de la Etnomusicologla, o acuñada por Kunst para los mismos


como fuese orginalmente llamada, Musicologra campos. que él conceptualiza) y de uso
Comparada, es la música tradicional y los ins­ (aceptación actual a nivel universal de
trumentos de todos los estratos culturales del este término). Efectivarnante, existe
género hum'ano, desde los llamados primitivos Institutos, cátedras y programas inter­
hasta las naciones civilizadas. Nuestra ciencia, nacionales de investigación etnomusico­
por tanto, investiga toda la música tribal, folkló­ lógica, reconociéndole los campos que
rica y cualquier tipo de música no-occidental. enumera Kunst, en América del Nor­
Además, estudia los aspectos sociológicos de te, Central, del Sur, Nueva Zelandia y
la música como fenómenos de aculturación en numerosos paises europeos: Alema­
musical, por ej., la influencia de elementos nia, Austria, Checoslovaquia, Francia,
musicales 'extraños y su 'hibridación. El arte Holanda, Rumania, Rusia y Suiza -en
musical y la música popular no pertenecen a algunos Institutos de Alemania Occi­
su campo" 9. dental y Austria se sigue usando la an­
tigua denominación de Musicología
El tórmino "Etnomusicología" sería Comparada para dejar constancia de la
propuesto por A.Schaeffner en el pri­ continuidad de las investigaciones (en
mer Colloque de Wégimont (Bélgica, enfoque y método) con las de la es­
cuela de Berlín,
1954) y aceptado por todos los inves­
tigadores europeos presentes, mientras
que en los EE.UU. según dice Curt 11. PERSPECTIVA METODOLOGICA
Sachs en ~u libro póstumo "The Wells­
prings of Music" fue promovido por la Desde el punto de vista de la lógica
Sociedad Americana de Etnomusicolo­ e;dsten dos métodos científicos de na­
gía, durante el Congreso Internacional Í'Jraleza opuesta y un tercero, combi­
de Ciencias Antropológicas y Etnológi­ natorio de ambos: el método inductivo,
cas de 1956. "La palabra Etnomusicolo­ el deductivo y el mixto. El método in­
gía -dice Sachs- resultaba un poco ductivo o analítico parte de hechos con­
ampulosa, máxime para quienes no sa­ cretos o casos particulares para llegar
bían a ciencia cierta aún, qué signifi­ a formular leyes o principios genera­
caba este término sin el prefijo "etno". les; el deductivo o sintético, por el con­
Algunos etnomusicólogos norteame­ trario, de un principio o ley general
ricanos, procedentes de la Antropolo­ deriva verdades particulares, y final­
gía, llegan a decir, que la Etnomusico­ r:'1ente el mixto. en el cual alternan de
logía debe estudiar un 50 % de datos distintas maneras y según las necesi­
muSicales y un 50 % de datos extramu­ dades, inducción y deducción. En Et­
sicales. Otros, en cambio, están más de nomusicología, el razonamiento es, fun­
acuerdo con la corriente europea, que damentalmente, de tipo inductivo.
ve esta disciplina como una ciencia Para Ferrater Mora (1968) un· méto­
básicamente musicológica, aun cuando do es el camino que se debe seguir
la enriquezcan -pero. no necesaria­ para llegar a un fin propuesto de an­
mente- con datos históricos, socioló­ temano, a una verdad implícita en una
gicos, psicológicos o lingüísticos. hipótesis de trabajo. Esto hace que to­
En la cátedra de Etnomusicología do el proceso que se siga en una in­
que dictamos en la FAC.M. desde vestigación esté i'1lpregnado y condi­
1966, hacemos conocer todas ,las de­ ci:J!iado por la hipótesis de trabajo.
nominaciones, campos y enfoques que La aplicación del método inductivo
a' esta ciencia se le otorgan, pero de­ como método general no impedirá que
jamos constancia de las conveniencias el investigador reciba o aplique, en
lógica, histórica y de uso del término ciertos aspectos relativos al trabajo de
propuesto por Kunst con sus campos 'terreno o gabinete, sugerencias doctri­
y enfoques. Conveniencia lógica (un narias o aportes metodológicos espe- .
mismo tjpode técnicas operativas se crficos de ciencias conexas. _Deberá
necesita para estudiar toda la música tener cuidado de no ser absorbido por
tradicional oral" en cualquiera de sus éstas y convertir su trabajo de Etnomu­
campos), histórica (respetar la palabra sicOlogía en otro de mera sociologra
Etnomusicololgia: Metodologia, aplicaciones y resultados 69

o antropología musical. Lauro Ayesta­ siones la aplicación de diversas té'cnicas


rán 10 preconizaba la denominación de diferencia a las ciencias más claramen­
Musicología Interna y Externa según se te que los métodos mismos 13.
adentrase o no el investigador en el
análisis de la música. Explicaba que 111. EL METODO INDUCTIVO y SU
ambas debían ser "Iogos" de la músi­ APLlCACION A LA
ca, sin caer en la pura periferia musical, ETNOMUSICOLOGIA
pues si no se corría el riesgo, aberrante,
de llamar musicología al trabajo hecho El camino (método) que debe seguir
por un sordo. Creemos que este punto el etnomusicólogo para llevar a buen
de partida o deslinde de campos ope­ fin su investigación deberá constar de
rativos puede servir perfectamente pa­ las siguientes etapas:
ra nuestros estudios de Etnomusicolo­ A) Observación e Hipótesis de tra­
gia. bajo,
Si bien es cierto que sin la aplica­ B) Recolección de materiales,
ción de un método la ciencia no puede
e) Trabajo do; gabinete: transcrip­
llegar a constituirse como tal, tampoco
ción musical, 2:"1á!sis, síntesis e inter­
hay que exagerar la importancia del
pretación y comur¡:c:::iór¡ de los resul­
mismo, pues SI:1 misma definición (me­
tados.
dio o camino) permite ver que presu­
pone ciertos elementos o condiciones
A) OBSERVACION E HIPOTESIS
sin los cuales no se llegaría al fin de
~DE TR.ABAJO
la investigación. Tales condiciones son
la capacidad intelectual del investiga­ La hipótesis de t~abajo surge en la
dor, su capacidad de observación, el mente del investigador o le es propues­
hallazgo de los materiales necesarios ta por otra persona, En el caso de que
para demostrar su hipótesis de traba­ sea él quien arribe individualmente a la
jo, su preparación y capacitación téc­ misma podrá ser a través de una obser­
nico-cienUfica y el adecuado empleo vación activa (en un trabajo anterior
de un metalenguaje 11 que le permita de campo o gabinete) o bien por una
comunicar a terceros el resultado de lectura activa de algún libro o de los
sus investigaciones. M. M. (Medios de Comunicación Ma­
Los sucesivos pasos del método in­ siva).
ductivo ---recolección, análisis, sínte-' Una vez en posesión de su hipótesis,
sis e interpretación- deben ser cum­ el investigador debe concretarla por es­
plimentados tanto on Musicología His­ crito para dar origen al diseñ~ o pro­
tórica €omQ en Etnomt:s:cología 12. En yecto de investigación.• El dlsefio:, (o
MusicolOgía Histórica el investigador plan de trabajo) es un esquema mínimo
trabaja fundamentalmente con fuentes que tendrá sólo las ideas centrales de
secas (documentos de distintos tipos, la futura investigación, mientras ~ue el
pero esencialmente partituras) mien­ proyecto deberá acompañarse con una
tras que en Etnomusicología lo esen­ revisión bibliográfica detallada de1as
cial es operar con fuentes vivas (músi­ decisiones adoptadas. la hipótesis de
ca d'e trasmisión oral documentada "in trabajo puede someterse a modificacio­
situ"). Ambas fuentes, vivas o secas, nes según los materiales que se reco­
requieren la aplicación de distintas téc­ jan o también v~rse destruida pOJ la
nicas operativas, que son, por otra ausencia de aquellos, en cuyo caso el
parte, las que diferencian con mayor investigador podrá, sobre la marcha,
precisión a cada una de estas ramas modificarla. '
de la musicologra. La hipótesis de trabajo está condiclo­
La palabra técnica posee una dimen­ nada por el campo y los objetivos de
sión instrumental y se la suele definir ~a Etnomusicologla, y como se deduce
como el conjunto de procedimientos y de la definición de Kunst, podrá ser muy
recursos de que se sirve una ciencia diversa y polifacética, tanto en el cam­
para Hegar al fin de su investigación. po (distintos grupos tribales, aislados o
Asti Vera (1965:36) observa que en oca­ aculturados, grupos folklóricos en di­
70 Revista del Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega

ve~s·o. grado da aculturacióno muslca los informantes, en función, ignoran o


oriental) como en el enfoque (meramen­ apenas se percatan de que se les está
te musical o acehtuadamente extramu­ grabando; "in vitro" se reserva para los
sical). casos en los cuales los informantes
están conscientes de que se les va a'
B) RECOLECCION DE MATERIALES grabar y repiten voluntariamente, d~an­
te de los micrófonos, las piezas o
La recolección de materiales en Et­ toques que se les desea grabar y, final­
mente, "de estudio" cuando los músi­
nomusicologla comprende dos. etapas:
cos son Hevados a un lugar con mejo­
una necesaria y vital ("fuente viva") y
res condiciones acústicas para la
otra complementaria· pero no siempre
grabación, en el cual el investigador
necesaria ("fuente seca").
f:>rmulará con tranquilidad toda una se­
rie de preguntas previamente codifica­
Fuente viva das 14. .

La recolección de "fuente viva" o re­ La elección, el adecuado y oportuno


co·'ección directa, es llamada también empleo de los equipos de grabación,
trabaio de campo o de terreno. El pri­ fotograffa, filmación y videocassette,
mp.r término está muy asociado a zo­ es punto de. cuidadoso estudio por par­
nas rurales (los lugares donde más se te del investigador, máxime cuando su
ha investiQadoen América del Sur) diseño de investigación contempla la
mientras Que el segundo es más apro­ construcción de instrumentos, la reali­
piado para todo tipo de grabaciones. zación de ciertas ceremonias o fiestas,
tas danzas y bailes 15.
El trabajo de recolección directa con­
siste en la documentación de los ma­ El desarrollo de las técnicas de gra­
teriales conducentes a la comprobación bación, fotografía y filmación en lase­
de la hipótesis, de ahí Que deban ajus­ gunda mitad de nuestro siglo ha sido
tarse al diseño de la investigación yser asombroso, culminando en nuestros
I!) más completo posibles. dlas con el "videocassette" que posi­
Algunos investigadores consideran bilita una difusión masiva y universal
Que es imposible documentar objetiva­ de danzas, bailes, ceremonias diversas
mente lenguajes musicales ajenos al y agrupaciones instrumentales de luga­
propio, y consideran Que la única ma­ res remotos y dispares ~6.
nera de estudiarlos es realizando una
investigación participante, y llegado el Técnicas interdiscipllnarias
caso lograr una bi-musicalidad. El re­
cientemente desaparecido Charles Se­ Ciertas técnicas que emplea la Etno­
eger, decano de la Musicología en musicología en la documentación de
América del Norte, consideraba de fun­ "fuente viva" fueron adoptadas de la
damental importancia estudiar la músi­ Socio logia y la Antropologla: observa­
ca tradicional or.al con los criterios y ción (panorámica o estructur~da), bús­
cánones estéticos de los propios músi­ queda de informant~ calificados, inte­
cos a quienes se vaa investigar. (Se­ rrogatorios, cuestionarios, entrevistas
eger, 1977) . libres o semiestructuradas, controles di­
versificados de los datos suministrados
Técnicas especIficas por Jos informantes, encuestas, etcéte­
ra. Sometido todo a una actitud critica
La documentación de "fuentes vivas" constante por parte del Investigador. El
impone al investigador técnicas especI­ desider~tum en este ·paso de. ·Ia inves­
ficas e interdiscíplinarias. Respecto de tigación es lograr el mejor "rapport"
las primeras,' Ayestarán (1965) decia entre los informantes y el investigador,
que se pueden reconocer tres tipos pero dentro de .Ia máxima objetividad,
principales de documentación y graba­ . a pesar de los problemas que siempre
ción de la música tradicional oral: "in surgen entre outsider e lnalder (véase
vivo"; "in vitro" .y "de estudio". La gra­ Nettl, 1964 y 1975, . Y Ramón y Rivera,
bación "in vivo" es aquélla en la ,?ual 1977). .
Etnomusicololgía: Metodologla, aplicaciones y resultados , 71

Catalogación ro de elementos o aspectos separables


del acontecimiento musical". (List,
La catalogación de lormateriales do­ 1976:8.)
cumentados en el trabajo de campo (li­ La Sociedad de Etnomusicología de
bros de viaje, fichas de instrumentos, loS, Estados Unidos organizó, en 1963,
informantes, melodras, toques instru­ un "Symposium de Transcription Musi­
mentales, fotografIas, filmes, etcétera) cal" con el fin de unificar criterios so­
cri,staliza en cada instituto en distintas bre la misma, y llegó 'a la conclusión
y diversas codificaciones, propias de de que la notación descriptiva integra­
los archivos cientlficos. Esta tarea, se­ da facilita el análisis y el control obje­
gún los casos, es realizada por el mis­ tivo de los ejemplos músicales en es­
mo recolector o por los técnicosespe­ tudio.
cializados de cada instituto. Para la co­ La notación descriptiva que emplea
rrecta clasificación de estos materiales, la Etnomusicología se diferencia de la
se toman en cuenta técnicas auxiliares notación ortocrónica 18 en cuanto que
museográfi.cas, bibliotecológicas y de no codifica la música en signos gráfi­
archivlstica. (Véase Aretz, 1975, e Ini­ cos para su futura recreación, sino sólo
det, 1978.) con fines' analfticos. La notación des­
criptiva posee dos modalidades: suma­
Fuente seca ria e integrada. La primera toma en
cuenta tan sólo algunos de los paráme­
La recolección de materiales se com­ tros musicales, mientras que la notación
pleta con la búsqueda -de "fuentes se­ integrada añ~ade a la notación ortccró­
cas" imprescindibles si el etnomusicó­ nica los signos diacríticos propuestos
logo se propone rastrear o dilucidar orí­ por Eric von Hornbostel en 1900 y com­
genes, señalar cambios, hallar parale­ plementados posteriormente por otros
los, mostrar supervivencias, etcétera. estudiosos. (Véase Nettl, 1964:107.)
Deberá obtener, en consecuencia, to­ A mediados de este siglo comenzaron
dos aquellos documentos' (libros, parti­ a realizarse algunos aparatos que lo­
turas, revistas, discos o M.M.) que le graban la transcripción automática de
ayuden a realizar la interpretación que ciertos parámetros musicales: estrobos­
íntenta. copio (1926), oscilógrafo (1937), meló­
grafo (1953), analizador de fundamen­
C) Trabajo de gabinete tales (1958), pero que tienen el incon­
veniente de no transcribir lo que oye
Corresponden al trabajo de gabinete el oído humano, sino resultados armó­
las tareas de transcripció,n, análi~is y nicos inaudibles para éste, o bien nece­
síntesis conducentes a la interpretación sitar larguísimas cintas enrolladas para
de los materiales recolectados y a su pequeñísimos fragmentos musicales,
comunicación escrita. que dificultan enormemente la tarea del
investigador y convierten tales trans­
TRANSCRIPCION MUSICAL cripciones automátic'as '1n un galima­
tías que, por ahora los etnomusicólogos
El trab~'o de nabinete se inicia con no desean adoptar. (List, 1976; Nettt,
la transcripción de los materiales' reco­ 1965.) .
pilados. Las pautaciones de la etnomú­
sica han originado numerosas contro­ ANALlSIS
versias, debido, en parte, a la imperfec­
ción y variación individual del sentido El análisis musical es parte esencial
auditivo 17. e imprescindibJe en todo trabajo de
. Nosotros creemos, con George List, Etnomusicologla (sin él no· habría "10­
q.ue el "valor de la transcripción no le- gos" de ,la música). La manera de en­
Sida en la reproducción completa de . cararlo varió muchrsimo desde los co­
todos los asPectos de un evento musi- mienzos de la Musicologla Comparada
cal dado; sino en el hecho de que faci- hasta nuestros dlas. La primera mitad
lita la comparación de un cierto núme- de nuestro siglo fue esencialmente pa­
- 72 Revista del Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega

ramétrica. La muslca se estudiaba en poéticos, danzas, coreografras, fuooio­


sus parámetros musicales más notables nalidad y todo otro elemento que se
y significativos, aislados o integrada­ contemple en ·Ia hipótesis de trabajo.
mente, y luego se buscaban síntesis Si el investigador debe recurrir a "fuen­
que dieran los perfiles estilísticos de tes secas" deberá someterlas, si fuese
especies, cancioneros, regiones, etcé­ necesario, a las crfticas interna y -ex­
tera. En un gran número de estos tra­ terna correspondientes.
bajos se ve el deseo de interpretarlos
materiales musicales con un enfoque SINTESIS
histórico - cultural. Posteriormente se
anadirán a éstas otras 'interpretaciones La síntesis constituye la inducción
de distinta tendencia interdisciplinaria. propiamente dicha, y es, por lo tanto,
Nettr (1965) reconoce tres enfoques la parte más importante del método in­
básicos en los trabajos de análisis de ductivo y de las ciencias que a éste
la etnomúsica: intuitivo, selectivo y sis­ recurren. Suele dividirse la inducción
temáti~o. El primero aparece en aque­ en completa e incompleta, según la
llos trabajos en los cuales se investigan cantidad de partes analizadas. Las cien­
los fenómenos sonoros más extraños al cias, en general, realizan inducciones
ordo del investigador; el segundo (el incompletas; éstas, por su parte, pue­
más frecuente, según Nettl) consiste den ser suficientes o insuficientes se­
en estudiar dos o tres aspectos remar­ gún la legitimidad o no del proceso
cables de las piezas de un grupo tribal inductivo.
o folklórico y, finalmente, el sistemáti­ En los trabajos de Etnomusicología
co, que intentará analizar los diversos realizados y publicados hasta la fecha
parámetros musicales de la manera más podemos distinguir varios tipos de srn­
objetiva y completa posible. tesis, que separamos en cuatro grupos
Un listado bastante exhaustivo de los según se trate de análisis más o menos
parámetros o fenómenos musicales'· de completos (más o menos parámetros
la etnomúsica, que deberían ser estu­ analizados) y según traten sólo de mú­
diados, codificados e interpretados, po­ sica o contemplen parámetros extra­
dría ser el siguiente: musicales con mayor preferencia.

1) Alturas, enumeración de las mismas. Uni­ SINTESIS DESCRIPTIVA


fonía, bifonía, escalas usuales y repertorio.
Cents. Interválica, fórmulas y tipos melódi­ . Los primeros trabajos de Etnomusi­
cos, direccionalidad, variación de alturas, cología llegaron, mediante comparación
recitación, cantilación. por igualdad o por antítesis de las pau­
2) Texturas, monofonía (acompañada o no), taciones realizadas a inducir los ele­
bordón, ostínato, polifonía contrapuntística mentos musicales más constantes y re­
(imitativa, canónica, libre), polifonía armó­ presentativos del todo documentado,
nica (paralela, acórdica, homofónica), hete­ enfocando intuitiva o selectivamente
rofonía (oriental o aborigen) .. parámetros tales como escalas, ritmos,
3) Duraciones, tempo,· patrones ritmicos, me­ morfología, tipos melódicos, etcétera.
tro, ritmo, secuencias de valor9S, monorrit­ Citaremos algunos trabajos en los cua­
mia, polirritmia, birritmia,heterorritmia, ho­ les se encuentran síntesis descriptivas
rizontalida~ o verticalidad. Principios mor­ de parámetros musicales aislados:
fol6gicos: repetición (reiteración, aliteración,
estrófica), adición (progrttsiva, "da capo"). Escalas: Densmore (1906), Vega (1932), Aretz
4) Expresividad, dinámica, ataque, articulación, (1952).
fraseo, externación vocal (glissados, nasa­ Tipos melódicos: Densmore (1928), Herzog
lidad, voz de garganta, etc.) manera de eje­ (1937), Kolinski (1956).
cutar, agógica. (Véase Ramón y Rivera, Ritmos: Densmore (1917), Sánchez de Fuentes
1980, Locatelli de Pérgamo 1981). (1927), Roberts (1933), Ortiz Oderigo (1956) ..
Formas: Herzog (1938), Rouget (1962).
A estos aspectos del análisis musical"
interno, deben añadirse los análisis $e podrra seguir buscando para: ha­
concernientes a instrumentos, textos llar otros ejemplos, no sólo de sfrltesis
Etnomusicololgía: Metodología, aplicaciones y resultados 73

de un parámetro musical aislado, sino mente) tal peculiar agrupación de


de la unión de dos o tres de ellos, pero características pertenecerá a la misma
tal ta'rea excedería los Ifmites de este especie.
trabajo. En América latina se han ~studiado,
desde muy temprano, las diversas es­
SINTESIS E$TILiSTICA pecias musicales, en forma aislada, o.
bien incorporadas al estudio de una
En la srntesis estillstica la cantidad región o provincia. Ofr~emos algunos
de elementos analiz'ados se extiende un ejemplos:
poco más en esa no precisa línea que
va de lo incompleto ala completo, para 1936. Carlos Vega, "Danzas y canciones ar­
tender al análisis sistemático.. Los pa­ gentinas". Analiza 3 especies líricas y
rámetros musicales analizados se agru­ 11 coreográficas. Hasta su Panorama
pan, según su grado de suficiencia, (1944) Vega publicará' en el diario "La
para conformar especies, estilos, áreas Prensa" numerosos ¡irtículos consagra­
o cancioneros musicales. dos a diversas especies líricas y coreo­
gráficas.
La síntesis estilistica se induce de 1946. Isabel Aretz, "La música de Tucumán".
las piezas analizadas sistemáticamente, Ol'rece 795 melodías pautadas, represen­
comparando y extrayendo de las mis­ tativas de unas 47 especies líricas y co­
mas las caracterrsticas musicales más reográficas.
reiteradas y representativas, que pue­ 1946-54. Carlos Vega, "Bailes tradicionales ar­
den ser de orden tonal. melódico. ar­ gentinos". Veintitrés folletos que mere­
mónico, formal, de acompañamiento, de cieron en 1948 el Premio Nacional de
emisión vocal, etcétera. La peculiar Historia otorgado por la Comisión Na­
agrupación' de tales parámetros en so­ cional de Cultura. En cada folleto realiza
notipos o melotipos y su reiteración, el estudio del tipo de danza, su historia
reoetición, variación o adición, per­ como especie coreográfica argentina y
mitirá hablar de una especie, un estilo mundial, la música, la coreografla y la
musical o un cancionero. poesía acompañante.
1947. Vicente T. Mendoza, "El corrido mexi­
Especie musical cano". Contiene 70 ejemplos musicales
y el texto de 172 corridos.
Cada melodía (sea vocal o instrumen­ 1953. Ramón y Rivera, Luis Felipe, "El joropo
tal) llega a nuestros ordos como un he­ venezolano", con 31 páginas de música.
cho sonoro aislado oue percibimos co­ Melodía de ritmo uniforme, giros mel6-­
mo una individualidad musical, como dicos sin saltos y descendentes.
una especie. Al margen del nombre es­ 1965. Carlos Vega, "Las canciones folklóricas
pecífico que se le otorgue en determi­ argentinas", estudio de 10 especies 'mu­
nado lugar a tal melodra, y que puede sicales: Vida la, vidalita, vidalita riojana,
variar de una región a otra, la especie baguala, yaravi, tris~'l. estilo o décima,
mantiene intacta su identidad si con­ tonada, cifra y milonga. Es un estudio
serva sus característioas musicales re­ histórico musical.
presentativas e identificatorias, en .ple­ 1964. María Ester Grebe, "The Chilean Verso:
nitud o incluso también éon algunas A Studyin Musical Archaism". Un inte­
mermas. resante estudio de la especie que en
Las caracterrsticas que se agrupan Argentina se conoce como cifra. Ofrece
para conformar una especie pueden 10 pautaciones con los correspondientes
ser: un sonotipo, con determinada es­ acompañamientos de guitarra.
cala, ciertos giros m.elódicos, cierta 1978. Isabel Aretz, "La música de La RioJa".
manera de emitir ·Ia voz, ciertos ritmos, Tesis doctoral en la cual se desarrollan
cierto rasgueo de la guitarra y caden­ unas 46 especies. Ilustrado con 635
cias armónicas (si existe acompana­ ejemplos musicales.
miento' armóniCO), una estructura formal
determinada y en un movimiento más o En la mayorra de estas obras, el aná­
menos estable. El conjunto de piezas lisis musical está enriquecido con pers­
musicales que reiteren (fotal o parcial-' pectivas históricas· que tratan de bus­
74 Revista del Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega

car probabl~s· fechas de origen para .tal como lo ,concibió Carlos Vega en
los hechos documentados en América. 1944, fue realmente p'recursor en el
mundo de la .Musicologla, ya que en
Estilo musical Europa,en esa época, un Cancionero
Cuando la sfntesis de los parámetros se reconocía por criterios extramusica­
musicales permite inducir varios rasgos les (poéticos, hominales, funcionales,
comunes a todo un repertorio de piezas geográficos, poHticos, etcétera). Para
Vega, en cambio, el criterio debla ser
(de un grupo tribal, folklórico o étnico),
eminentemente musical, aun cuando
se arriba ~I concepto de estilo musical.
teniendo en cuenta, en forma subsidia­
El conc'epto. de estilo musical es em­
ria, criíeriosextramusicales interrela­
pleado por George Herzog (1928) para
enunciar las caracterlsticas sobresa­ cionadoS. Vega define de la siguiente
manera los cancioneros: "Unidades su­
lientes de las piezas musicales docu­
mentadas entre varios grupos indígenas periores de carácter, como totalidades
independientes definidas por particula­
de los Estados Unidos. El principal
res asocia'ciones de elementos" (Vega,
factor que toma en cuenta Herzog para
su trabajo es el tipo de emisión vocal 1944:97). Estos elementos musicales
(tenso o relajado). También Eric von que él analiza luego de una recOlecció~
~istemática del folklore, musical argen­
Hornbostel (1936) acude a este criterio
para estudi~r la música de los fuegui: tinO y de su correspondiente pautación,
nos, aun cuando incorpora otros ele­ ~on:. escala, ritmo, sistema de acompa­
mentos para c'aracterizar esta música namlento, maneras de hacer (adornos,
portamentos, mo,rdentes, grupetostri­
(ámbito melódico', principios rítmicos,
nos, melismas, arpegios, rasgueos:fal­
tipos melódicos, dinámica, etcétera.).
setes, etcétera) ..
Area musical ¿No es acaso esto hallar la punta del
ovillo que están buscando todavía hoy
El concepto de área musical fue em­ los musicólogos interesados en los uni­
pleado por Helen' Roberts en 1936 y versales de la música? Vega aclara que
.retomado con mayor rigor metodoló­ los Cancioneros se pueden extender
gico por Bruno Nettl en su tesis docto­ allende las fronteras políticas.
ral sobre la música indlgena de los
. Estados Unidos, en 1954. SINTESIS CLASIFICATORIA
Según este autor, "un área musical
es un área geográfica cuyos habitantes Cuando la síntesis estilística se ex,:,
poseen, en general, un estilo musical tiende a varios cancioneros o a varias
homogéneo. Tal área está unificada por áreas, hallándose concomitancias que
uno o varios rasgos importantes que no permiten trazar paralelos o gradaciones
se hallan con el mismo grado de inten­ taxonómicas, se llega a clasificaciones
sidad en las áreas vecinas". tales como la efectuada en los Estados
Para Nettl, la descripción deJ estilo Unidos por Bruno Nettl 'de áreas musi­
musical de una cultura debe ser defi­ cales aborígenes de América del Norte.
Rido básicamente mediante el apoyo de o la realizada por Vega en nuestro pals
técnicas estadlsticas, más que por un ,para la música folklórica.
informe que indique sólo la absoluta
presencia o ausencia de un rasgo de­ Clasificación por capcioneros
terminado. Aplicando los criterios usa­
dos por Herzog y Hornbostel (ver su­ La clasificación de los Cancioneros
. pral induce los rasgos musicales pre­ Argentinos la ofrece por primera vez
sentes en cada cultura, la vigencia con Vega en su monumental "Panorama dé
que 'lo hacen y la variación de una a la Música Popular Argentina", en 1944.
otra. Continuarla trabajando esta clasffica­
ción durante toda su vida, y en publica­
Cancionero musical ciones posteriores (1961, 1965a,. 1967)
se observan, algunas leves modifi'cacio­
El ~oncepto de Cancionero Musical, nes en los nombres de las mismas.
Etnomusicololgía: Metodologia, aplicaciones y resultados
75

En una carta enviada por Charles currido desde este juicio, y nada nuevo
Seeger a Vega, el 21/9/46, se lee: "El permite modificarlo.
Panorama. •• es, según mi opinión, la La muerte encontró a Vega prepa­
rando una edición discográfica de 9 dis­
obra más importante sobre música fol­
cos, con 190 ejemplOS, que acompaña­
klórica publicada en el hemisferio occi­
rían su trabajo "Panorama de la música
dental. El trabajo debe ser admirado no rural argentina" 20. En este MS, inédito
sólo desde el punto de vista teórico, todavía, se hallan varias clasificaciones
sino también por lo que permite entre­ en proceso de selección y corrección.
ver de la recolección por usted reali­ Vega pensaba que las mismas serían
zada, los métodos qu.e ha empleado y retomadas y perfeccionadas por los fu­
las conclusiones a las que ha llegado turos "reajustes qtJ.e propongan los
mediante su estudio". (Véase, Vega: musicólogos que sigan el mismo cami­
1979.) Treinta y cinco años han trans­ no". (Véase cuadro de clasificaciones.)

CLASIFICACION DE LA MUSICA FOLKLORICA ARGENTINA


POR CANCIONEROS

CARLOS VEGA (1944) CARLOS VEGA (1961) CARLOS VEGA


(MS inédito, sin fecha)

LOCALES

1. TRITONICO TRITONICO PRIMITIVO:escaias en estudio.


TRITONICO: música de los diaguitas.
Bagualas, toques de erke.

11. PENTATONICO PENTATONICO PENTATONICO: Música de los incas.


Huaino. yaraYI, carnayalito, etc.

111. OCCIDENTAL HEPTATONICO de la HEPTATONICO-SEUDOLlDIO MENOR:


a) Ternario colonial cuarta aumentada Música antigua colonial: Triste, vi­
dala, bailecito, chacarera,. etc.

EUROPEOS

b) Criollo occidental MAYOR-MENOR: Música criolla bimo­


1. Simodal dal. Vida la, estilo, cueca, gato.
2. Mayor MAYOR: Cueca, marote, firmeza, pala­
pala, amores, etc.

PICARESCOS DEL S. XVIII

3. Menor MENOR: Remedio, huella, yidala.

IY. RIOJANO RIOJANO (mayor y/o menor)

• V. PLATENSE *
EX-MEDIEVALES

MODAL PROFANO *
CORTESANO

VI. ORIENTAL
a) Binario colonial REAL SINARIO BINARIO ORIENTAL: Cantos y danzas
de quiebro. Milonga.
b) Criollo oriental
76 Revista del Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega

VII. EUROPEO ANTIGUO RELIGIOSO EUROPEO ANTIGUO


a) Silábico
b) Melismático
MODERNOS ADAPTADOS
PAMPEANO. Contradanzas: cielito, pe-
ricón, media cai'la.

CULTO DEL S. XVIII SEfilORIAL DEL S. XVIII. Condición,


cuándo, minué federal, sajuriana.

BURGUES DEL S. XIX BURGUES DEL S. XIX: Bailes de en­


laca y canciones. Poi ka, mazurka,
habanera, vals antiguo.

ESPAf\JOL DEL S. XIX ESPAfilOL DEL S. XIX: Jota.

9. HIBRIDOS HIBRIDOS: HIBRIDOS:


Primarios Mezcla de los anteriores.
Secundarios Mezcla de mezclas. -

* Vega aclara que no son realmente cancioneros sino restos o vestigios de éstos. El modil
profano, cortesano y otro plagal profano,aparecen también en algunas páginas del MS inédito
que 'figura en la tercera columna pero no en"todas las cODias, y además faltan los ejemplos
fl]usl9ales en la discografla s e l e c c i o n a d a . . .
Dejamos. constancia también, que en la clasi ficación inédita· inserta en este gráfico pueden
originarse equivocos por dificultades de dia gramación, dado que las correspondencias no
siempre son lineales. La interpretación de estas tres columnas requiere estudio de los con­
tenidos de las tres clasificaciones.

En un trabajo reciente, Aretz-Ramón Clasificación por áreas musicales


y Rivera (1972) extienden en el espacio
los cancioneros de Vega del Panorama La única clasificación de la música
(1944) y añaden dentro del Tritónico y indígena que existe en América es la
del Pentat6nico, nuevos niveles de di­ . que realizó en 1954 Bruno Nettl. La apli­
ferenciación. cación del criterio estadlstico musj·cal
En e~ tritónico reconoren un nivel men­ descripto más arriba (ver área musical)
sural, cuyo ejemplo tipico es la bagua­ le permitió a Nettl dividir América del
la, con su copla española, y un nivel Norte en seis áreas musicales, cada
amensural, propio de toques instrumen­ una con su peculiar estilo musical:
tales y de grupos indlg'enas. Dentro de 1) Tribus árticas (esquimales, salish,
la pentatonla, reconocen tres áreas: costa del noroeste).; 2) Gran Lago (paiu­
1) andina, con varios toques de músfca; te, ute, modoc); 3) California y estilo
2) el área del Orinoco-Amazonas, y 3) yuma (Iuiseño, catalineiJio, pomo, mo-:
la pentatonra de influencia afroide. Tam­ have, havasupai); 4) Llanuras y pueblo
biénañaden cancioneros afroamerica­ (winnebago, menomini, chipewa, pauni,
nos, muy importantes en países de fuer­ dakota, sioux, cheyenne, arapaho); 5)
te influencia afro, cosa que no sucede Atabascanos (apaches y navajos); 6)
en Argentina y que Vega, por lo tanto, I roqueses. (Véase Nettl, 1954.)
no pudo inducir.
Ram6n y Rivera (1980) retoma tam­ SINTESIS INTERDICIPUNARIA
bién la taxonomla de Vega de 1944, y
presenta una clasificación basada en la Según algunas escuelas norteameri­
presencia,. en el folklore latinoamerica­ canas .de Etnomusicologla, esta disci­
no, de supervivencias de canciones plina es, de suyo, interdisciplinaria, por
juglarescas. Habla de un cancionero ju­ cuanto entienden que el prefijo "etno"
glaresco mensural y de otro amensural. significa el estudio de los aspectosan­
Etnomusicololgla: Metodología, aplicaciones y resultados ·77

tropológicos y sociológicos de la mú­ relaciones entre los elementos de la es­


sica. La función que la música cumple tructura social y de la musical. El resul­
en la sociedad, según esta orientación, tado de esta investigación transcultural
debe ser condición imprescindible de de Etnomusicologla Interna y Externa
estudio por parte de la Etnomusicolo­ son las TABLAS CANTOMETRICAS que
gra, y se sintetiza en la expresión "texto relacionan factores del estilo musical
más contexto" condicionante de tantos (diferenciación dinámica, de factores de
trabajos de investigación. ornamentación, organización orquestal,
Una aplicación sumamente ambicio­ coral, cohesión vocal, nivel de tensión
sa de este enfoque es el trabaio reali­ sonora, de energla, ritmo irregular o re­
zado por Alan Lomax y Victor Grauer. gular, tipos melódicos) con caracteris­
ql)ienes, desde 1961, analizaron 4.000 ticas sociales tales como escala de
cantos pertenecientes a 400 sociedades producción, tipo de economía, organi-'
de los cinco continentes. en número de zación política, solidaridad en la comu­
10 por cada sociedad. Consideraban nidad, ubicación de la mujer en la so­
Que 10 ejemplos por grupo bastaban, ciedad, sanciones sexuales para la
por cuanto el canto es compartido por muje'r, centralización del gobierno, edu­
toda la sociedad y expresa no-rmas so­ cación de los niños. (Lomax, 1977.)
ciales de modo muy estricto' y norma­ Si se lograsen superar las criticas
lizado. Además, Que la manera de can­ que se le hacen a Lomax respecto del
tar" es lo último que pierde un ser huma­ proceso metodológico que realizó para
no, aun cuando haya modificado otros confeccionar estas Tablas Cantométri­
rasgos culturales. . cas (arbitraria yuxtaposición de datos
Lomax y Grauer analizaron y 'codifi­ culturales y music,ales, falta de un
caron esos 4.000 cantos en una serie muestreo más amplio y representativo,
de tablas descriptivas en las que tabu­ ausencia de grupos culturales muy im­
I,aron 36 parámetros musicales que portantes, carencia de documentación
agruparon en ocho órdenes: 1) Organi­ directa, etcétera), bien podrlamos de­
zación del grupo vocal; 2) Grado de co­ cirle a una persona: "dime cómo cantas
hesión; 3) Repetición del texto; 4) Fac­ y te diré quién eres".
tores rltmicos; 5) Factores melódicos;. Como ejemplos diversos y variados
6) Factores dinámicos; 7) Ornamenta­ de sintesis interdisciplinai"ia podemos
ción, y 8) Calidades vocales. Con la mencionar, asimismo, los trabajos de
ayuda .de computadoras efectuaron la Brailoiu (1973) sobre la función .social
slntesis que les permitió inducir los de la música y la reciproca incidencia
perfiles estilfstico-musicales correspon­ entre las edades; las numerosas publi;'
dientes a cada una de esas 400 socie­ caciones de Blacking donde considera
dades, y que concretaron en nueve ór­ que sin el estudio integral de la música
denes de caracterlsticas 'musicales con­ y su contexto, como sistema total, no
trastantes v subdivididas, a su vez, en se logrará la meta fina' de la Etnomusi­
34 Items. Es decir, Que las caracterls­ cOlogía, sino que ésta seguirá siendo
ticas musioales se indican en sus polos el punto de reunión para los interesa­
opuestos, por ejemplo música muy fuer­ dos en Antropología de la música y -los
te o muy suave, timbre muy nasal o interesados en la mús'ica de distintas
nada nasal, canto con mucho glissan­ culturas (Blacking, 1971); el trabajo- de
do o sin nada, etcétera. Collaer (1962) sobre la incidencia de
Hasta aqul, todo no' seria más que factores psicofisiológilCos de la fona­
una grandiosa aplicación del método ción y audición en la etnomúsica; el
inductivo, pero Lomax y Grauer confec­ estudio de Brian Hoffman (1978) sobre
cionaron, además, para esas mismas .Ia concepción del tiempo entre los java­
400 sociedades, tablas de Items cultu­ neses para interpretar el concepto cir­
ra/es sobre el comportamietno social, cular de la forma musical y su inciden­
basándose en el Atlas Etnográfico de cia en la estructura colot6mica del ga­
Muroock. melán 21. En América del Sur, Marra Es­
Finalmente, y siempre con la ayuda ter Grebe (1979/80) analiza los varia­
de computadoras, trataron de hallar 1185 dlsimos aspectos antropológicos y psI­
78 Revista del Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega

col6gicos asociados con el tambo-r de nicas de validaci6n por las cuales se


los mapuches, haciéndose eco en este verifica la aclecuac,i6n de lo que se ha
trabajo, de los postulados de la escue­ dicho sobre los objetos." (Nattiez,
la i,rlandesa de Etnomusicología dirigi­ 1975:47). ..
da por el precitado Blacking y de crite­ Pero, a pesar de la adecuaci6n más
rios analitico - descriptivos propuestos pertinente que se logre, siempre existe
por la, semi6tica musical. un abismo entre lo que se lee acerca
A partir de 1970 algunos etnomusic6­ de la música (metalenguaje) y lo que
logos se mostraron ir;¡teresados en, la la músi'ca en si misma es. La comuni­
apHcaci61i de modelos lingüísticos para cación escrita (se trate de musicología
el análisis de la etnomúsica y también hist6rica o etnomusicologia) es algo
en estudiar la música como un sistema que le llega al 'lector en forma visual
de signos empleados para la comunica­ y congelada en el tiempo;, la percep­
ción. (Véase Nattiez, 1974; Agerkopf, oi6n mus'ical, en cambio, transcurre y
1976.) deviene en el tiempo. Por tal razón está
También como síntesis interdiscipli­ condicionada por la memoria y los co­
naria debemos mencionar los tradicio­ nocimientos musicales del oyente. Todo
nales trabajos de etnomusicología en esto nos permite decir que la mejor
los cual'es se aplican los postulados de comunicación de cualquier investiga­
la escuela h'ist6rica cultural, tan brillan­ci6n 'musical, es la que puede acompa- '
temente ejemplificados' en los trabajos ñarse con los ejemplos musicales gra­
de Vega (1944, 1963, 1965b, 1967) Y bados (completos o seleccionadosi,
también en otras latitudes por García para permitir una mejor comprensión
Matos (1963), Isabel Aretz (1967), Geor­ de los. datos comunicados. (Véase See­
9'9 List (1973 y 1978), Ram6n y Rivera ger, música y lenguaje sobre música,"
(1980). ' 1977:16.)
La comunicacrón científica se puede
INTERPRETACiÓN Y COMUNICACION presentar bajo las características de in­
DE LOS RESULTADOS forme, monografía, trabajo de semina­
rio, ensayo o divulgaciÓn científica 2".
La investigaci6n musical (de "fuente La más importante y valiosa es la co­
viva" o "seca") conl'leva otro problema: municaci6n que llega a leyes o princi­
el empleo de una terminologia adecua­ pios te6ricos de validez universal, pero
da para comunicar a terceros el resul­ estos trabajos no son los más frecuen­
tado de la investigación. tes en Etnomusicoloqía, donde todavía
El estudioso debe adquirir un correc­ se está, en muchísimos casos, en la
to metalenguaje que le permita trans­ recolecci6n de fuentes vivas. Adelantar
ferir a terceros el saber que adquirió teorias suele, ser, a veces, prematuro 2\
en el transcurso de su investigación y Carlos Vega se nos presenta como'
que debe guardar íntima -relación con un modelo de investigador;' tanto de
el lenguaje natural del lector. Por tal "fuentes vivas" como de "fuentes se­
razón debe respetarlo e intercalar en cas". No sólo 'hizo trabajo de campo,
, su comun'icación s610 aquellos términos sino que analizó sus materiales con
que el lector pueda captar o, de ser ne­ una profundidad y penetraci6n que tras­
cesario, redactar un c6digo de referen­ pasó lo diacrónico y sincr6nico para
cias. De no respetar esto se cae en un brindara sus especulaciones y conclu­
lenguaje cientifico hermético que impo­ siones categoría de valores universales.
sibilita todo tipo de comunicación entre Otros autores, como. Isabel Aretz,
, el investigador y sus posibles lectores, Lauro Ayestarán, Constantj,nBraUoiu,
propio, por otra parte, más de un seudo, George Herzog, Eric von Hornbostel,
intelectuaHsmo que de una real activi­ Jaap Kunst, Bruno Nettl, Luis Felipe
dad cientrfica. "La semántica de los Ramón y Rivera °el promico Curt
lenguajes cientrficos contendrá el estu­ Sachs, han obtenido un lugar importan­
dio de los procedimiE;!ntos y pasos por tísimo en la historia de la Etnomusico­
los cuales se pasa del objeto estudiado logia, por la rigUrosidad de sus estu­
al metalenguaje, y el estudio de las téc­ d'ios, la veracidad de sus conclusiones,
Etnomusicololgía: Metodología, aplicaciones y resultados
, 79

la claridad expositiva y la proyección NOTAS


de sus investigaciones.
1. Este trabajo es ampliación de una comu­
nicación presentada y leída en el Congreso·
CONCLUSIONES Nacional de Folklore, realizado en Laguna
Blanca, Formosa, en juniO de 1979.
Si bien es cierto que el método de 2. Prueba de ello es la colección de 100 volú­
investiga,ción debe ser adecuado al ob­ menes de partituras manuscritas que com­
jeto de estudio, es ,imposible fijar es­ plementan "su trabajo Johannes Gabrleli
und sein Zeitalter, 1834, que se encuentran
quemas metoc:lológicos rJgidos para la en la biblioteca del Estado de BerHn. Tam­
Etnomusicola:gra. Por el contrario, cree­ bién 100 fueron los volúmenes que Chry­
mos que éstos deben ser flexibles y sander editó con la obra de Hiindel, entre
fáciles de corregir si asr es necesario. 1859 y 1894.
No deben convertirse ni en el lecho de 3. La revista se titulaba VierteljahachrlH für
MuslkwissenschaH, y se publicó en tirada
Procustode la i,nvestigación a efectuar, trimestral hasta 1895. Anteriormente Chry­
ni ser tan ,ilimitados- que hagan correr sander había editado JahrbOcher fOr Musl­
el riesgo al investigador de ser reabsor­ kallsche WlssenschaH en la cual hacía hin­
bido por otra ciencia que no sea la capié en el aspecto cientifico del estudio
de la música. Se editaron tan sólo dos
Etnomusicología. números de esta revista, en 1863 y 1867.
Ningún etnomusicólogo podrá ser 4. Villoteau dejó escritos tres volúmenes so­
culpado por estudiar un solo aspepto bre la música de Egipto, incluidos en la
de -la real'idad musical, que a él le inte­ gigantesca Descrlptlon de l'Egypte (25
vois). 1"809/26. Sus títulos son: Mémolre
re$e, en detrimento de OtfOS aspectos sur la muslque de I'anclen Egypte, De I'état
que a otros interesen, o de realizar su actuel de I'art muslcale en Egypte. y "Des­
investigación con determinados enfo­ crlption historlque, technlque et IiHéraire
ques o técnicas operativas. Su trabajo des instruments de musique des orien­
poc:lrá ser más o menos completo, más taux, París 1822/23.' Reeditados en dos"
volúmenes en 1980, por M. Nijhoff.
o menos riguroso; éso dependerá de 5. Todavía en nuestros días esta obra sigue
sus posibilidades humanas y técnicas .. ofreciendo el mismo interés que en 1779,
en el momento de realizar las diferen­ al punto de que la editorial holandesa M.
tes etapas de su estudio, y de su misma Nijhoff anuncia en sus catálogos la reedi­
ción de esta joya bibliográfica, traducida
preparae,ión metodológica. La historia al inglés y con material adicional y notas
de cualquier ciencia se va haciendo so­ (Catálogo 1979/80).
bre la escalera que conforman los mu­ 6. Si nos atenemos a la etimología de Imbe­
chos trabajos incompletos o con erro­ 1I0ni y Augusto R. Cortázar, "vulgus" es
la versión latina del gr. Fóx),ox, del cl.lal S8
res -y a veces con los olvidos de exce­ deriva el sajón "folk" y el alemán "vol k.".
lentes ~nvestigaciones. Esto significa que las canciones documen­
Los informes, monografias o t3sis a tadas por Salinas fueron canciones folkló­
que den lugar los trabajos de invest;­ ricas españolas. (Véase Vega, 1960/33).
9a r ión S8r~n de mayor o menor origi­ 7. Tal el caso de aquellas pautaciones que
figuran en libros de viajeros. Se sabe de
naJ.idad y fecundidad, según la capaci­ quiénes hicieron el largo viaje de regreso '
dad y sagaci'dad demostrada por el de América a Europa, entonando melodías
investigador, su rigor en la sistematiza­ que allí harían pautar a personas músicas,
ción y aplicación de sus conocimientos, quienes deberían escribir en el pentagrama
los melotipos enton¡¡.dos por los viajeros,
la bondad de las fuentes con que opere, que indudablemente mucha distan(::ía ten­
la honradez que demuestre en todas drían del original entonado por los indíge­
las etapas de su trabajo (reformar hipó­ nas o criollos de América.
tesis, sf, deformar datos,no) y la per­ 8. Para los griegos de la antigüedad "etno"
"eran las comunidades del Asia Menor, que
tinencia que posea su lenguaje escrito poseran bienes que ellos no tenían. El
para comunicar los resultados de su "ethnos" disponía de un mismo paquete
investigación. de bienes culturales. En el s. V d. C. se usó
El mayor éxito que logre uninvesti­ para designar a los paganos y gentiles
-se usaba como opuesto a lo propio. En
gador será que sus trabajOS sean recor­ las lenguas modernas se usa el prefijo
dados por fa historia de la ciencia. Así etno (etnografla, etnología, etc.) con dos .
sucederá si 'los mismos resultan ser ori­ sentidos, uno general, por el cual se reco­
ginales y fecundos 24. Y 'esto, es lo má­ noce a la etnologla como ciencia que estu­
dia las razas y los pueblos bajo todos sus
ximo que se le puede pedir a un tra­ aspectos, y en todas sus relaciones, y un
bajo de Etnomusicologla. sentido mis restringido, por razones de
80 Re.vista del Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega

uso práctico, donde se dedica fundamen­ a la CriSIS que ha sufrido la notación de


talmente al estudio de las culturas de "pue­ la música euroculta.
blos naturales". entiéndase, sin tradición 18. Se denomina notación ortocrónica a la
escrita. Es con este último sentido (sin tra­ que se emplea en forma general en Occi­
dición escrita) ql,le el prefijo "etno" se in­ dente a p.artir del s. XVIII, y que es una
terpreta en la ·definición de Kunst de etno­ notación de carácter prescriptivo, es·decir,
musícología. (Véase Diccionario etimoló­ prescribe cómo crear tal obra en un tiem­
gico ... Corominas. 1954). po futuro.
9. Aretz (1977:23) incluye dentro de la Etno­ 19. El etnomusic610go Luis Felipe Ramón y
musicología, además de los campos de Rivera (1980) aborda el análisis de la etno­
Kunst, el estudio de la música popular de música adoptando la palabra Fenomeno­
raíz tr¡¡dicional oral. ' logía, bajo la cual estudia diversos fenóme­
10. Lauro Ayestarán, Cátedra Introducción a nos sonoros y musicales.
la musicología, dictada en la Facultad de 20. Depositado en el Instituto de Investígacíón
Artes y Ciencias Musicales, en 1961. Musicologia Carlos Vega de la F.A.C.M.
11. Metalenguaje: discurso sobre alguna cosa, 21. Estructura colotómica: "Una estructura co­
en este casO sobre la ciencia de la etno­ lotómica es cualquier sistema que marque
música. "El lenguaje que transfiere el sa­ secciones musicales en unidades tempora­
ber científico no es sino un sistema de les mediante la entrada de instrumentos
signos, más o menos especifico, más o determinados en un orden específico y en
menos diferente del lenguaje natural, según tiempos específicos" (Malm, 1967:30).
las necesidades" (Nattiez, .1975:47). 22. Véanse características propias de cada
12. La aplicación del método inductivo a la uno de estos tipos de comunicación cien­
Musicología Histórica ha sido expuesto y tifica en el libro citado en nota 12.
desarrollado en el libro Qué es la musico­ 23. Tal como le sucedió a Eric von Hornbostel
logía, de Ana María Locatelli de Pérgamo. con la teoria del Vodel y su origen. (Véase
(En prensa en INIDEF, Venezuela). Brailoíu, 1973)
13, El subrayado es nuestro. 24. Original: de origen. En Musicología esto
14. Los tres tipos de grabaciones fueron reali­ significa llegar ai orígen de cada tema de
zados por la autora de este artículo, en investígación, a las fuentes de primera ma­
viajes realizados en nuestro país, ya en no (fuente seca o viva según se trate de
misiones privadas. ya en representación Musicología Histórica o Etnomusicologia,
de piversos Institutos. En 1972. en ocasión respectlvamente). Si no se cumple esto, no
de un viaje a la Puna Argentina, con la se hace un trabajo de in¡'estigación origi­
Prof. María Teresa Melfi, comisionadas por nal.
el Instituto de Investígación Musícológica
Carlos Vega y en colaboración entre este
BIBLlOGRAFIA
Instituto y el Instituto Nacional de Musi­
cología, pudimos realizar los tres tipos de
grabaciones: "in vivo", "in vitro" y "de ADLER, Guido: Umfang, Methode und Ziele der
estudio". Los dos primeros en las carpas MusikwissenschaH, en: Vierteljahrschrift für
'de la feria donde se desarrollaba la Manca Musikwissenschaft, 1, 1, 1885, p. 5-20.
Fiesta (fiesta de las ollas) y en la proce­ AGERKOF. Terry: Lunku, el arco mUlical de
sión de San Judas T"deo; "in vitro" en los miskitos, en: Revista Inidef, N9 2, Nov.
las mismas carpas y Il'e~., de la proce­ 1976, Venezuela.
sión, y "de estudio" a músicos individual­ ARETZ, Isabel:
mente localizados, en La Quiaca y en otras 1946. Música tradicional argentina, Tucumán.
localidades de La Puna. Historia y Folklore, Argentina, U.N.T. 743 p.
15. Baile (forma libre y ejecucíón improvisada); 11. Ej. Mus.
danza (forma coreográfica establecida). 1952. Músicas pentatónlcal en'Sudamérica,
Véase Aretz, 1977:65. Archivos venezolanos de folklore, 1, N9 2,
16. La Editorial Sussex, de Londres, ofrece, en Caracas, Julio/Dic.
un reciente catálogo de "The Ethnomusic 1967. Raíces europeas de la música folkló­
Collection", la música, danza, religión, cos­ rica de Venezuela. El aporte indigena, en:
tumbres sociales, artes y artesanias más Segunda Conferencia Interamericana de Et­
representativas de Africa, Asia y Europa nomusicologia. EE. UU. Indiana University,
en una nueva forma, que se suma a las págs. 7-22. .
habituales ofertas de discos. cassettes y . 1975. Guía clasificatoria de la cultura oral
filmes de celuloide. Se trata de videotapes, . tradicional, Caracas, 96 p.
de 27 minutos de duración, en color, a 75 1977. Qué es la 'etnomúslca, Venezuela,
libras esterlinas. Esto significa un abarata­ Cuadernos Inidef 3. 78 p.
miento, sobre la misma filmación pero en 1978. Música tradicional de La Rloja, Bi­
celuloide (a 380 libras) de un 80 %, lo cual blioteca Inidef 2, OEA/CONAC. Venezuela,
permite suponer un alcance mucho más 612 p. 11. Ej. Mus.
amplio de estos materiales,. y por ende, ARETZ, Isabel y RAMON V RIVERA, Luis Felipe:
una mayor difusión y conocimiento dé tales Areas mUllcales de tradición oral en AmérI­
hechos musicales en todo el .mundo. ca Latina, en: Revista Musical Chilena,
17. Carpitetta (1971) opina que las criticas y . N9 134, Abril-Septiembre 1976.
embates que ha suftido la notación de la ASTI VERA, Armando: Metodologia de la Inve..
etnomúsica en nuestro siglo corren parejas ligación, Bs. As. Kapeluz, 1968, 193. p.
~~." ' .

Etnomusicololgia: Metodologia, aplicaciones y resultados 81

AYESTARAN, Lauro: publicado en 1936 en American Anthropolo­


19155.F6tIa uri precursor del criterio elnomu. gist.
sicológico, 1869, en: Primera Conferencia In­ INIOEF: Fichas y textos de comprensión de las
teramericana de. Etnomusicologia. Cartagena mismas relativas al Archivo Científico de los
de Indias, Colombia, 24 al 28 de Febrero de materiales documentados en misiones de in­
1963. Actas publicadas por Unión Panameri­ vestigación etnomusicólogicas, 1978.
cana, Washington O C. 1965, p. 15-37. ·KOllNSKI, Mieczyslaw: The strucutre of melo­
1967. El tamboril afro-uruguayo, en: Music die movements, a new method of analysis, en:
in the Americas, Actas de la Segunda Con­ Miscelánea de estudios dedicados al Dr. Fer­
ferencia Interamericana de Etnomusicología. nando Orliz, vol. 1/, p. 881, f1. la Habana,
EE. UU. Universidad de Indiana, pág. 23-41. 1956.
BLACKING, John: Deep and surface structures KRADER, . Bárbara: Ethnomusicology, en: The
In Venda Muaic, en: Yearbook of I.F.M.C. Vol. New Grove Diclionary of Music and Musl­
3, 1971, pág. 91-108. eians, Oir. Stanley Sadie. 20 vol. London,
BRAILOIU, Constantin: Problémes d'Ethnomusl­ Mac Millan Publisher limited (impreso en
cOlogy, Géneve, 1973, 466 p. Hong Kong y EE.UU.).
BRIAN HOFFMAN, Stanley: Epistemology and KUNST, Jaap: Ethnom.uslcology. A Study of Ita
Muslc: A Javanese Example, en' Ethnomusi­ nature, its problems, methods and represen­
cology, Vol. XXII, NI? 1, 1978, 69/88. tatlve personanUes lo wlch Is added a blbllo­
CARPITEllA, Diego: Insufficienza della semio­ graphy, tercera ed. Martinus Nijhoff, The Ha­
grana muslcale euroculta nelle transcrizione gue, 1959, 303 p. 11 Primera edición con ti­
etnomusicologiche, en: Symposium Interna­ tulo Musieológica, en 1950.
zionale Sulla Problematica dell'Atluale Gra­ lIST, George:
fia Musicale, 23-26 Oct. 1972, Istituto /talo 1973.. A comparison of certain aspects of
latino Americano, Roma, 1974, 293 p. 11. Colombian and Spanlsh Folksongs, en: Year­
Fotos. book of I.F.M.C. Vol. V, pág. 72-84.
COlLAER, Paul:. Etat actuel des connaissances 1976. Transcripción de la música tradicio­
relatives a la percepllon auditive, I'émission nal. en: Revista Inidef 2, pág. 7/13.
et la mémoire musicale. Conclusions au su­ 1978. The distribution of a melodic formula.
jet de la mesure des frequences vibratoires Mus.
et des rythmes, en: Col/oques de Wégimont, Diffusion or Polygenesis? en: Yearbook of
Bélgica, Ed. Elsevier, p. 37-55, 1962. I.F.M.C., pág. 33-52.
COROMINAS, José: Diccionario etimológico de lOCATELlI DE PERGAMO, Ana Maria: Música
la lengua española, 4 tomos, Madri.d. Ec!. tribal, oriental y de las antiguas culturas me­
Gredos, 1954. dit"rráneas. Historia de la Música Ricordi,
DENSMORE, Frances: tomo 1, Bs. As. Ricordi, 1981, 201 p. 11. Ej.
1906. Scale formatlon in primi.tive music, en: LOMAX, Alan: Universals In song, en: The World
American Anthropology, VIII, NC? 4, pág. 611 of Music, Vol. XIX, NI? 1-2, 1977, p. 117:129.
Y sigo MAlM, William: Music Cultures of the PacHlc,
1917. The rythm of indian songs, en: Musie the Near East and Asia, New Jersey, Ed. Pren­
correspondence Bureau, Junio/Julio. tice Hall, 1967, 169 p. lIs. Ej. Mus.
1928. The melodlc formatlon of india n MENOOZA, Vicente T.: El Corrl.do mexicano.
longl, en: Journal of the Washington Aeade­ Antologia, introducción y notas. Colección· le­
my of Sciences, XVIII, p. 16 Y sigo tras mexic~nas, NI? 15. México, Fondo de
FERRATER MORA, José: Diccionario de filolo­ Cultura Económica, 1954, 467p. Ej. Mus.
fia, Bs. As. Ed. Sudamericana, 1968, 2 vols. NETTl, Bruno:
GREBE, Maria Ester: 1954. North American Indians Musical SIy­
1967. The Chllean Verso: A study in MUli­ les. U.S.A. American Folklore Society; Phi­
cal Archalsm, Los Angeles, latin American ladelphia, 51 p. ej. mus. (Tesis doctoral).
Center, University of California, 133 p. 1964. Theory and Method In Ethnomusico­
1976. Objeto, método y técnicas de Investi­ logy, N. York, 396 p.
gación en elnomualcologla, algunos proble­ 1975. Ethnomusicology today, en: The World
mas béslcoa, en: Revista Musical Chilena, of Music, Unesco, 1975, NI? 14.
NI? 133. NATTIEZ, Jacques: Fondements d'une semiolo­
1979/80. Relaciones entre música y cultura: gie de la musique, París, Union Générale
el kultrun y su simbolismo, en: Revista Ini­ d'éditions. 1975. 448 p. Ej. Mus.
def, NC? 4, pág. 7:25. lis. eje. mus. ORTIZ ODERIGO, Néstor: Negro rhythm in Ame­
HERZOG, George: ricas. en: African Music, 1, NI? 3. p. 68 Y slg.
1928. Mualcat Styles in North American, 1956.
en: Actas del 23 Congreso Internacional de PEDRElL, Felipe: Folk·lore musical castillan du
Americanistas, N. Y. XVI s., en: Sammelbande der Internationallen
1937. Musical typology In folksong, en: Sou­ Musik-G~sellschafl, 1689, tomo 1, p. 372-400.
them Folklore Quarterly, 1, p. 49 sigo RAMON Y RIVERA, Luis Felipe:
1938. Stablllty of forma In tradlllonal and 1953. El joropo. Bale nacional de Venezue­
cultlvaled muslc, en: Papers read by mem­ la. Caracas. Ministerio -de Educ. 92 p. 31 pá­
bers of the Musicological Society, Anual Mee­ !'linas de música.
ting, p. 69 Y sigo . 1977. El folklore y la Investigación de cam­
HORNBOSTEL, Eric von: Canciones de Tierra po. Metodologla, Venezuela, Cuadernos Ini­
del Fuego, en: Revista Musical Chilena, NI? 41, def, 54 p.
otollo 1951. Traducción de Fuegulan songa, 1980. Fenoménología de la EtnomÚlíca del
82 Revista del Instituto de Investigación Musicológica Carlos Vega

Area Latinoamericana, Venezuela, Biblioteca 1961. Música y danza. 10lkl6r1caa, en: Artes
Inidef 3, Conac, .169 p. Ej. -Mus. un disco. y Letras Argentinas, Boletlndel Fondo Na­
ROBERTS, Helen: Muaical areas In aborlglnal cional de las Artes.'Bs. As. Mo 11, págs. 117­
North Amerlca, Yale Univ. Publications in 126.
Anthropology, XII, 1936. . 1963. El canto de loa trovadorea en una hi.­
ROUGET, Gilbert: A propos de· la forme musi­ toria integral de' lamusica, en: Bolelln In­
cal dans la muslque traditlonnel orale, en: teramericano de música, Washington, OEA.·
COlloques de Wégimont, Bélgica, Ed. Else­ 1965a. La. canciones folkl6rlca. ,rgentlna.,
vier, 1956, p. 132-144. Bs. As. Ministerio de Educación de la Nación,
SACHS, Curt: The Wellaprings o, Music, N. Separata del Manual del Folklore, pég. 193/
York, Mc Graw-Hill Book Co. 1965, 228 p. 320. 11. Ej. Mus. .
SANCHEZ DE FUENTES, Eduardo: Influencia de 1965b. Una cadencia medieval en América,
lo. ritmos africanos en nue.tro cancionero, en: Anuario Universidad de Tulane, EE.UU.
Havana, 1927. Vol. 1, p. 94:111.
SEEGER, Charles: Siudles in Musicology, 1935­ 1966. Me.omu.ic: an Essay ,on· the Mu.le
1975, Los Angeles, Univ. of California Press, 01 lhe Ma...., en: Ethnomusicology, Vol. X,
1977, 357 p. 11. Ej. Mus. N9 1, p. 1-17. Publicado en espaí'lol en Re­
VEGA, Carlos: vista del Instituto de Investigación Musicoló­
1932. Escalas con semitonos en la música gica Carlos Vega, Afio 3, N9 3, 1979, Bs. As.
de lo. antiguos peruano., en: Actas y Traba­ 1967. Tradiciones Mualcale. y Aculturacl6n
jos cientificos del XXV Congreso Internacio­ en Sudamérlca; en: Actas de la Segunda Con­
nal de Americanistas. La Plata, 1932, tomo 1, ferencia Interamericana de Etnomusicologla,
p. 349-381, Bs. As. Indiana University, 24 al 28 de abril de 1965.
1936. Danzas y canciones argentinas, Teo­ Ed. Indiana University, pág. 220:250.
rla. e inveatlgaclone., con un ensayo sobre 1979. Epistolario, en: Revista del Instituto
el tango. 19 lém. y dibujos, 25 ej. mus. Bs. As. de Investigación Musicológica Carlos Vega,
1944. Panorama de la mú.lca popular ar­ Aí'lo 3, N9 3. Pég. 88 y, sigo
gentina, Bs. As. Ed. Losada, 1944, 361 p.
Ej. mus. WIORA, Walter: Reflection. on· the problem:
1946/53. Baile. tradlcionale. argentino., 23 ¿How old i. Ihe concepl Folk.ong?, en: Year­
folletos. Bs. As. Ed. Julio Korn. book of the I.F.M.C. 1971, Vol. 111, p. 23-33.

También podría gustarte