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Eventos

El documento presenta información sobre la empresa "Gochos Crew Productions", la cual se dedicará a la organización de eventos musicales en el estado de Mérida, Venezuela. La empresa no tendrá una sede física y operará completamente en línea, utilizando plataformas como redes sociales y marketing digital para promocionarse y ofrecer sus servicios. Su objetivo es satisfacer la demanda de eventos musicales en la región a través de una planificación detallada y adaptándose a diferentes tipos de público y artistas.

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El documento presenta información sobre la empresa "Gochos Crew Productions", la cual se dedicará a la organización de eventos musicales en el estado de Mérida, Venezuela. La empresa no tendrá una sede física y operará completamente en línea, utilizando plataformas como redes sociales y marketing digital para promocionarse y ofrecer sus servicios. Su objetivo es satisfacer la demanda de eventos musicales en la región a través de una planificación detallada y adaptándose a diferentes tipos de público y artistas.

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REPUBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA

MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA EL TURISMO

NÚCLEO “HOTEL ESCUELA DE LOS ANDES VENEZOLANOS”

PROGRAMA NACIONAL DE FORMACIÓN EN TURISMO

MÉRIDA ESTADO MÉRIDA

Gochos Crew Productions

Trayecto I Sección B

Fabian Martinez V-30.534.394


Introducción

La idea del proyecto ‘’Gochos Crew Productions’’ fue creada en marzo del año
2023 por los DJs Fabian Martinez y Yunior Torres. Principalmente fue una idea
para reunir DJs del estado Mérida y formar un ‘’Crew’’ o Grupo, para fomentar
la cultura de la música en el estado Mérida. Ahora en la actualidad se quiere
mantener como una empresa de eventos, esto para satisfacer una demanda
que es casi escasa en el estado.

La empresa contará con un grupo de trabajo, para cubrir todos los espacios
necesarios para cumplir con un estándar profesional de trabajo. Esto con la
finalidad de dar las mejores fiestas y eventos de la ciudad. Que va desde los
DJs, pasando por el equipo de producción (Fotografía, video, edición, entre
otros), coordinación, entre otros.
Desarrollo

El objetivo general de Gochos Crew Productions es la organización de


eventos musicales para artistas bandas y orquestas.

Tiene, a su vez, 3 objetivos específicos, los cuales se complementan entre sí y


gracias a esto se cumple el objetivo general. Y estos son:

1. Planificar de manera detallada y precisa para un evento de calidad.


2. Identificar el tipo de público para así adaptarse a la temática del evento.

Características

 Gochos Crew Productions se adapta a cualquier tipo de evento, ya sea


de música llanera, una orquesta de música clásica, una banda, entre
otros.

 Tiene disponibilidad en todo el estado Mérida, en tal caso de solicitarse


en otro estado, tendría un precio adicional.

 Cuenta con un staff para llevar a cabo todas y cada una de las tareas
necesarias para llevar a cabo los eventos.

 Tiene en su nómina los mejores DJs Crossover de la ciudad de Mérida.


La empresa va a tomar por nombre ‘’Gochos Crew Productions’’. Se va a
dedicar a la organización de eventos musicales, tanto privados como públicos,
también fiestas, contrataciones para conciertos, eventos privados, a su vez el
alquiler de sonido e iluminación profesional, amplificación para talento en vivo.

La empresa no contará con sede física, ya que será una empresa


completamente virtual. Contará con todas sus redes sociales en las cuales
serán el medio de trabajo completo. Se hará toda la publicidad relacionada a
los paquetes y eventos ya realizados con anterioridad. Para esto se usará una
técnica en la cual consiste en subir contenido en TikTok, Reels de Instagram, y
otras para así la empresa agarre popularidad y se muestre todo el trabajo a
través de estas plataformas, las cuales están reinando en el mundo.

Algunas estrategias específicas serían:

1. Fortalecer la estrategia en redes sociales: De esta manera, se


consigue la información a través de los mismos clientes y así se trabaja
en los puntos débiles o se fortalecen los puntos fuertes.

2. Planear la estrategia de contenidos: Ajustar el marketing de


contenidos para así ser recomendado en las redes sociales.

3. Invertir en publicidad digital para fortalecer las estrategias: Esto es


necesario, ya que la publicidad digital es el combustible que necesitan
las estrategias de marketing digital para acelerar los resultados de la
empresa.
4. Buscar alianzas con artistas e influencers como estrategia: Esto es
un factor clave en la empresa, ya que en base a esto, los clientes se
empezarán a ver interesados en comprar nuestro producto. Por
supuesto hay que tener en cuenta la audiencia que tengan los artistas e
influencers.

5. Participar en ferias y eventos: Esto para ofrecer y dar a conocer


nuestro producto, y así grandes personalidades también se verán
interesadas.

6. Preparar la estrategia de email marketing: A través de este medio, se


pueden realizar contactos de manera más formal, y esto puede ser un
punto clave, por ello hay que tenerlo presente al momento de crear la
empresa.

Gochos Crew Productions tiene los objetivos claros, ya que, teniendo en


cuenta que digitalizar los procesos de una empresa es organizarlos en
un entorno digital, migrar a la nube aumenta la flexibilidad de estos, así
como también permite controlar los costes y mejorar las expectativas del
cliente. Sin embargo, esto debe planificarse cuidadosamente para
minimizar los riesgos y que así sea rentable.

Con esto también hay que analizar y evitar riesgos, haciendo un estudio
detallado de todos los riesgos posibles y buscarles una solución y
tenerlos en cuenta para prevenir inconvenientes o problemas en un
futuro cercano.

El marco legal de la empresa en Venezuela se puede definir como:


La legislación venezolana define el Comercio Electrónico como el uso de las
tecnologías computacional y de telecomunicaciones que se realiza entre
empresas o bien entre vendedores y compradores, para apoyar el comercio de
bienes y servicios. (Ley para la defensa de las personas en el Acceso a los
Bienes y Servicios, Capítulo V, Artículo 31, 2010).

Según el Instituto Latinoamericano del Comercio Electrónico (2008), es una


metodología moderna para hacer negocios que detecta la necesidad de las
empresas, comerciantes y consumidores de reducir costos, así como mejorar la
calidad de los bienes y servicios, además de mejorar el tiempo de entrega de
los bienes o servicios. Por lo tanto, no debe seguirse contemplando el comercio
electrónico como una tecnología, sino que es el uso de la tecnología para
mejorar la forma de llevar a cabo las actividades empresariales.

Ahora bien, el comercio electrónico se puede entender como cualquier forma


de transacción comercial en la cual las partes involucradas interactúan de
manera electrónica en lugar de hacerlo de la manera tradicional con
intercambios físicos o trato físico directo. Por otra parte, Pérez (2012) establece
una definición más sencilla y directa, precisa al comercio electrónico como
aquel intercambio financiero que se realiza a través de la red, entre sujetos que
pueden estar a una gran distancia física y que se materializa generalmente por
medios de pago electrónicos.

Bajo otra perspectiva, Peinado (2011), citando a Iriarte (2008), detalla al


comercio electrónico como la adquisición de un bien o un servicio, que utiliza
los medios electrónicos tanto para alguna parte o todo el proceso del acto de
comercio. Dentro del mismo contexto, Bermejo (2008) delimita al comercio
electrónico como cualquier modo de transacción o intercambio de información
con contenido comercial, en la que las partes se comunican utilizando
tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en lugar de hacerlo por
intercambio o contacto físico directo.

Finalmente, la autora de la presente investigación explica al fenómeno como


conjunto de actividades de negocios en línea, que incluye explicar a los
consumidores acerca de productos y servicios, siendo un mecanismo para la
compra de los mismos. El comercio electrónico engrana la selección y la
compra en línea. Del mismo modo, busca el mejoramiento constante en los
procesos organizacionales como respuesta a ello los negocios a nivel mundial
están cambiando tanto su organización como sus operaciones, permitiéndoles
ser más eficientes o flexibles.

Es común en todo ordenamiento jurídico que se presenten fallas de regulación


de una conducta nueva que no ha podido ser prevista por el legislador, tal es el
caso del Comercio Electrónico, cuyas formas únicas han planteado una
problemática que el legislador debe proponerse a resolver. Según Rodríguez
(2004, p. 33), el mayor reto del Comercio Electrónico es la seguridad y la
confianza, “El dinero puede digitalizarse, basta con introducir un número de
tarjeta de crédito y hacer clic, pero no existe una garantía real de si se recibirá
el bien”. Posteriormente, Rodríguez con palabras de Castañeda agrega que:

El acelerado crecimiento de la red de redes y su utilización para fines


comerciales tomó a los legisladores de prácticamente todos los países
desprevenidos, y aunque se han hecho intentos importantes –sobre todo por
parte de las organizaciones internacionales, intergubernamentales y no
gubernamentales, entre otras: Organización Mundial del Comercio,
Organización de la Propiedad Intelectual, Comisión de las Naciones Unidas
para el Derecho Mercantil Internacional, Acuerdo de Libre Comercio para
América Latina, Cámara de Comercio Internacional- Para actualizar las leyes
pertinentes, aún existen rezagos de consideración. Además, hay que recordar
que no hay actividad regulada por el ordenamiento jurídico que no sea afectada
por el Comercio Electrónico y las nuevas tecnologías de la información.

En este sentido, ambos autores coinciden en la necesidad de evolución


constante de la legislación relativa al Comercio Electrónico; sugieren que
debería hacerse no solo a través de legislación específica para cada país, sino
a través de la unificación de criterios a nivel internacional. Por lo tanto, es
necesario acotar que el Ordenamiento Jurídico venezolano, ha esbozado
regulaciones (vigentes y derogadas) que no han logrado definir el Comercio
Electrónico, ni establecer condiciones para su ejercicio que equiparen las
condiciones establecidas para el comercio tradicional, tomando en
consideración las características particulares de este modo de realizar actos de
comercio.

Naturaleza jurídica

La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, siguiendo la visión


garantista de sus demás disposiciones, establece en su artículo las libertades
para las prácticas económicas sin más limitaciones que las que establezca la
ley, dejando espacio para la intervención del Estado en la actividad comercial.
Más cercano al tema sub examine, el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de
Ley Orgánica de Precios Justos (2013), extiende la aplicación de las
disposiciones de ese instrumento legal a las personas naturales y jurídicas que
desarrollan actividades económicas dentro del territorio de la República
Bolivariana de Venezuela, inclusive aquellas que las desarrollan a través de
medios electrónicos, sin hacer ninguna otra mención relativa al e-Commerce.
Las disposiciones contenidas en este Decreto con rango de Ley Orgánica se
limitan a la creación de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los
Derechos Socioeconómicos, y otorgarle a esta, atribuciones centradas en el
análisis, control y regulación de costos, la determina ganancias. Procede
entonces el legislador a establecer supuestos de hecho que configurarían
conductas ilícitas y sus respectivas sanciones, así como los procedimientos
administrativos para la imposición de las mismas.

El nodo focal del ut supra mencionado instrumento legal se encuentra en la


Disposición Derogatoria Segunda, donde se suprime en su totalidad el
contenido de la Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a los Bienes
y Servicios (2010), cuyo contenido representaba la única expresión legislativa
precisa en el ordenamiento jurídico venezolano con respecto al Comercio
Electrónico. El referido instrumento jurídico plasmaba a lo largo de nueve
artículos una conceptualización a grandes rasgos del Comercio Electrónico en
los siguientes términos:

Artículo 31. A los fines de esta Ley, se entenderá como comercio electrónico,
cualquier forma de negocio, transacción comercial o intercambio de información
con fines comerciales, bancarios, seguros o cualquier otra relacionada, que sea
ejecutada a través del uso de tecnologías de información y comunicación de
cualquier naturaleza. Los alcances de la presente Ley, son aplicables al
comercio electrónico entre la proveedora o proveedor y las personas, sin
perjuicio de las leyes especiales.

Estableciendo además en los artículos subsiguientes, parámetros en lo relativo


a la publicación, la veracidad de la información publicada, la confidencialidad
de la información personal de consumidores y usuarios, la obligatoriedad de la
emisión de facturas como único medio para el reconocimiento del pago
realizado y el cumplimiento de lo ofertado a través de garantías. Ahora bien,
estos elementos se encuentran enmarcados estrictamente en la protección a
los derechos del consumidor y usuario, pero que representaban el único
referente legal en materia de Comercio Electrónico en Venezuela.

Por su parte la investigadora observa que, en lo relacionado al comercio


electrónico en Venezuela, la Naturaleza de la actividad obedece a los
postulados de las contrataciones civiles y mercantiles, en virtud del principio de
confianza legítima y de la voluntad de las partes en celebrar el contrato;
contratación esta que tiene como peculiaridad la utilización de los medios
electrónicos para su verificación.

Previsiones legislativas

En Venezuela no existe una normativa dirigida de manera especial a la


actividad comercial electrónica. En los Diarios de Debate de la Asamblea
Nacional de Venezuela donde se encuentra un proyecto de Ley de Comercio
Electrónico aprobado en primera y segunda discusión, sin embargo, no ha sido
publicada, ni promulgada tal previsión legislativa. No obstante, la Constitución
de la República Bolivariana de Venezuela (1999), en su artículo 112 establece
las libertades económicas sin más limitaciones que las que establezca la ley,
aunque deja espacio para la intervención del estado en la actividad comercial y
el rol que juega el poder legislativo en la creación o reforma de las leyes.

Por su parte el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Precios
Justos (2013), extiende la aplicación de ese instrumento legal a las personas
naturales y jurídicas que desarrollen actividades económicas dentro del
territorio de la República Bolivariana de Venezuela, inclusive aquellas que las
desarrollan a través de medios electrónicos.

En tanto que el Código de Comercio (1955), hace el reconocimiento, en su


artículo 3, como actos de Comercio a todas aquellas acciones contractuales y
cualesquiera otras obligaciones de los comerciantes, si no resulta lo contrario
del acto mismo, o si tales contratos y obligaciones no son de naturaleza
esencialmente civil; y en consecuencia reconoce como actos de Comercio
aquellos derivados de la contratación electrónica que tenga por objeto el
intercambio de bienes y servicios por una prestación pecuniaria. Es importante
mencionar el artículo 9 que configura la Costumbre Mercantil como Fuente de
Derecho Mercantil.

En la misma dirección el Código Civil de Venezuela (1982), es considerado


como norma supletoria para aquellos vacíos que no se cubren con suficiencia
en la ley mercantil, y con respecto a la teoría contractual; asimismo, establece
la determinación de la personalidad jurídica en su artículo 19, y el artículo 1159
que establece el principio de la autonomía de la voluntad de las partes en
materia contractual, siempre aclarando que la autonomía está sujeta a
revocación por mandato expreso de la ley; e inclusive la regulación de los
contratos de sociedad, forma natural de asociación comercial.

En otro orden de ideas, existen normativas que, si bien no atienden de manera


directa el comercio electrónico, sirven como marco a la actividad electrónica,
así la Ley sobre Delitos informáticos (2001), promulgada por la Asamblea
Nacional para complementar la legislación penal, y que sitúa dentro del
ordenamiento jurídico venezolano la responsabilidad penal de la comisión de
delitos a través de medios Electrónicos o informáticos. Y, por último, el Decreto
Ley sobre Mensajes de Datos y Firmas electrónicas (2001), que plantea las
normas que regirán para el conocimiento jurídico de documentos, firmas y
obligaciones nacidas de medios Electrónicos, así como la institución de los
entes de certificación.

Protección al consumidor

En palabras de Nieto (1999, p. 66), el comercio electrónico es la actividad


humana a través de un instrumento, o con la utilización de un instrumento, en
tanto que los contratos electrónicos serán los convenios realizados, iniciados,
concluidos o perfeccionados con el instrumento. Claro es posible y de hecho lo
es así, que gracias a los instrumentos electrónicos han surgido nuevos
contratos. Sin embargo, se debe tener cuidado para diferenciar el medio y el
contrato en sí.

La compra venta, será como siempre, un contrato consensual simple o puro, se


realice por vía electrónica, verbalmente, en papel y lápiz, o máquina de escribir.
La utilización de los medios, en ningún caso desnaturaliza o crea otro contrato.
El medio podrá en todo caso dar origen a nuevos usos o modos del
comportamiento humano y cuando se modifiquen los comportamientos,
aparecerán las nuevas leyes e incluso normas.

Tal fue el caso de la Ley para la Defensa de las Personas en el Acceso a los
Bienes y Servicios (2010), que marcaba en su redacción legislativa una
protección dirigida a las personas que realizaran actividades comerciales a
través de medios electrónicos, Sin embargo, esta previsión legislativa no fue
repetida en el Decreto con Rango, Valor y Fuerza de Ley Orgánica de Precios
Justos (2013), que derogó a la Ley para la defensa de las personas en el
acceso a los Bienes y Servicios (2010).
En Venezuela, de acuerdo a informes de Cámara Venezolana de Comercio
Electrónico (CAVECOM) sólo un grupo de 1.274.400 personas son usuarios de
Internet y de esos usuarios solo el 13,7 % utilizan el comercio electrónico, y las
razones por las cuales los usuarios de Internet en Venezuela no utilizan el
comercio electrónico es principalmente por la inseguridad y desconfianza que
transmite, como por ejemplo algún tipo de fraude en las transacciones.

Observa la autora de la presente investigación, que en Venezuela la Protección


al consumidor electrónico no tiene una especial previsión, de tal manera que
los tribunales a los cuales se someten las controversias referidas al comercio
electrónico, hacen uso de manera supletoria de las normativas que para la
protección del consumidor están dictadas, aun y cuando no hagan mención
específica al comercio electrónico.

Principios tributarios

Es posible observar que, el desarrollo del comercio electrónico genera la


imperiosa necesidad de dictar normas que lo regulen, dicha regulación acarrea
dos problemas fundamentales, la naturaleza cambiante de la tecnología y la
dificultad de aplicar normas nacionales a problemas de índole global.
Igualmente, existe el peligro de restringir el desarrollo del comercio electrónico.
Aunado a estos inconvenientes, se le debe agregar la dificultad de gravar las
operaciones realizadas por medios electrónicos este tipo de comercio está
sujeto a diversos problemas prácticos, entre los que se pueden citar: presencia
física gravable, tipo de renta sujeta a gravamen, ley aplicable, justa distribución
de la base imponible y neutralidad fiscal.
En opinión de Armas (2006), a nivel internacional, existe un consenso entre la
Unión Europea y Estados Unidos en evitar discriminaciones entre el comercio
electrónico y el comercio tradicional, en particular, evitar la creación de
impuestos específicos sobre el comercio electrónico. Continúa la precitada
autora, asegurando que el sistema a aplicar debería estar basado en una
adecuación de los principios aplicados a la fiscalidad sobre el comercio
tradicional, procurando imponer un mínimo de sobrecarga administrativa.
Además de la neutralidad o no discriminación de las diferentes formas de
comercio tradicional y electrónico, la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económico (OCDE) establece otros requisitos y principios para la aplicación de
impuestos al comercio electrónico.

Ahora bien, en cuanto al principio de neutralidad en los impuestos asegura


Ricco (2003), significa que éstos deben dejar inalterados todas las condiciones
del mercado o no provocar distorsiones de la oferta, de la demanda y de los
precios, no sólo en las transacciones de bienes gravados, sino de todos los
bienes y servicios, tiene como objetivo no detener el desarrollo del comercio
electrónico con la creación de nuevos impuestos, o aplicando un tratamiento
más gravoso a negocios desarrollados por esta vía.

En relación a la Importación de servicios, el auge y crecimiento del comercio


electrónico facilita la posibilidad de contratar servicios en el exterior, razón por
la cual la base imponible del tributo se verá afectada. Se debe definir si los
bienes digitalizados deben considerarse como bienes materiales o intangibles,
o bien como prestación de servicios. Este problema puede verse incrementado
ante la existencia de alícuotas diferenciales para bienes y servicios. La postura
adoptada debe tener en cuenta el principio de neutralidad.

En tal sentido, sostiene Armas (2006), que a pesar de todas las formas de
seguridad que hay para el comercio electrónico, estas transacciones tienen un
alto porcentaje de riesgos, fraude o alteración de datos personales, lo que hace
necesario seguir legislando para crear normas que blinden las transacciones
vía Internet, así como la actividad impositiva del Estado frente a estas
actividades “On Line”.

Por su parte la investigadora, consideran que, en materia de Impuesto sobre la


renta, la tecnología del e-commerce imposibilita determinar la residencia del
contribuyente, igualmente el establecimiento permanente, elementos éstos que
facilitarían la vinculación para determinar si se configura el hecho imponible.
Existe dificultad para obtener operaciones comparables, en tanto que en
materia de impuestos al consumo la aplicación del principio de territorialidad al
comercio electrónico se verifica solo en los negocios Off Line, puesto que
existe dificultad para gravar operaciones On Line.

Debilidades del comercio electrónico en Venezuela

El freno al comercio electrónico ha sido principalmente la inseguridad y


desconfianza que transmite, como por ejemplo algún tipo de fraude en las
transacciones. El mayor problema presentado en este comercio, son los
Hackers, usuarios muy avanzados que por su elevado nivel de conocimientos
técnicos son capaces de superar determinadas medidas de protección. Su
motivación según Mateo (2005), abarca desde el espionaje industrial hasta el
mero desafío personal. Al respecto, Brito, (2009) señala que el Internet, con
sus grandes facilidades de conectividad, permite a un usuario experto intentar
el acceso remoto a cualquier máquina conectada, de forma anónima.

Venezuela en comparación con otros países como Estados Unidos, España y


Colombia, se encuentra aún rezagada en cuanto a la normativa del comercio
electrónico según lo expresa Perdomo (2008). Las leyes vigentes descritas en
el punto anterior son un instrumento general, por lo tanto, no regula aspectos
específicos. Actualmente hay una desconfianza e inseguridad, por el temor a la
estafa o pérdidas financieras y de violación de la privacidad

De igual forma, según Mas y Rubi (2012), otra debilidad manifiesta es la


autenticación de la identidad de las personas (entes jurídicos) que realizan
actos jurídicos, los contenidos de negociación. Ciertamente la legislación
venezolana, expresa la obligatoriedad de la información mínima del proveedor
para con el usuario. Sin embargo, no indica el detalle de esta información ni el
lugar de exposición dentro de la página web.

Sin bien es cierto, de acuerdo con el autor citado en el párrafo anterior, el acto
del comercio electrónico involucra la declaración de voluntad electrónica, lo que
genera un acuse de recibo y la confirmación de ella, sin embargo existen pasos
o fases del comercio electrónico que el usuario no percibe, lo cual abarca la
contratación de terceros proveedores así como el transporte de los productos a
fin de ser entregados en el domicilio indicado por el cliente, regulados estos
pasos por las normativas del país donde reside la empresa comerciante así
como por normativas internacionales a las cuales también se apega Venezuela.

Al mismo tiempo, señala que las empresas en el proceso de compra deben


considerar varios aspectos que preocupan a los usuarios, tales como los
tiempos de respuesta o procesamiento de la solicitud, la amigabilidad de los
sitios bien por el idioma del mismo o lo complicado de los procesos de
adquisición de los productos o servicios; las características del producto que se
oferta y los medios de pago ofrecidos.

En el mismo orden de ideas, según los autores antes citados existen factores
que no son visibles al consumidor y que también deben ser considerados por
las empresas, tales como los impuestos, materia esta que aún no está
regulada, por ser criterio internacional el no imponer este cobro para alentar el
uso de las TIC en el comercio. A diferencia, de los productos enviados dentro
del mismo país, los cuales deben estar sujetos al cobro del IVA. En este caso,
las normas son exactamente iguales a las que se aplican para las compras
realizadas por un medio diferente a Internet.

De igual manera, Labastidas (2009) expresa que los problemas o vacíos


legales que pudieran suscitarse a raíz del comercio electrónico pueden ser los
mismos de cualquier otro tipo de actividad comercial donde la poca regulación
a través de normas expresas se justifica en el libre juego de la oferta y la
demanda. El mismo autor señala que en Venezuela la plataforma normativa
para el Comercio Electrónico está siendo promovida por la Comisión de
Técnica y Modernización de Fedecámaras que adelanta un proyecto en esta
materia, guiándose por experiencias de derecho comparado de Colombia,
México y España. Este proyecto implica el diseño de los mecanismos, software
y soporte técnico para la administración pública (en especial, el Seniat), que
viene trabajando con la empresa Terabrain en conjunto con el gremio
empresarial.

Con respecto a estas observaciones la autora de esta investigación, señala que


se necesita la formalización del contrato electrónico y el proceso de la compra
electrónica, así como obligaciones mínimas para las empresas. Por otro lado,
al hablar del lugar de la celebración del contrato electrónico, es un tema muy
cuestionado por los juristas, por su configuración la negociación virtual tiende a
ser autónoma, asegurando en muchos casos su particularidad virtual, sumado
a la incógnita de la ley aplicable por su competencia, integrado a su carácter
nacional o internacional.

Según lo afirma Campitelli (2007), el aspecto del lugar en el comercio


electrónico ha evolucionado hacia la abstracción totalmente controlable: el
domicilio de las personas físicas o jurídicas, el lugar de los contratos en las
relaciones globales es una cuestión de atribución de efectos jurídicos y no de
determinar quien vive en ese lugar o si estuvo presente o no en la celebración
o ejecución del contrato.

Expresa de la misma manera el autor, el lugar jurídico puede ser un nombre de


dominio, que no coincida con el lugar real donde efectivamente este el sujeto.
No se trata de averiguar si hay presencia física o ausencia entre los
contratantes, sino de distribuir el riesgo como se haría en ausencia de costos
de transacción, conforme a algún criterio legislativo razonable.

Por ello el tiempo real y el espacio real son conceptos de base empírica que no
pueden coincidir con el tiempo jurídico y el espacio jurídico, son espacios
normativos y no empíricos. Por ejemplo, en la contratación electrónica, el sujeto
que contrata con una computadora en viaje no está en un lugar real
determinado, pero el lugar jurídico imputado es su dominio.

Es así como, la autora de esta investigación considera que se necesitan


respuestas a estas preocupaciones de interés en la sociedad virtual. En otro
orden de ideas, está una amplia diversidad de mecanismos de pago
electrónico, y las empresas a través de Internet tratarán de soportar el mayor
número posible de sistemas de pago con el fin de atraer más clientes, para
esto se debe considerar el tipo de transacción.

Es de resaltar, que según Melcon (2004), el método de pago electrónico más


utilizado es el protocolo SET (Secure Electronic Transaction o Transacción
Electrónica Segura) definido por MasterCard y Visa con la colaboración de
otras importantes compañías como IBM, Microsoft y Netscape. SET es un
protocolo aplicable al comercio electrónico de empresa a consumidor, que
básicamente reproduce en el entorno electrónico el procedimiento de pago con
tarjeta de crédito utilizado hoy en día. Permite hacer transacciones seguras con
tarjeta de crédito a través de Internet.
Por su parte, Labastidas (2009), afirma que cuando un consumidor realiza una
compra utilizando el protocolo SET, se envía un certificado digital
simultáneamente del consumidor al comerciante y del comerciante al
consumidor. El certificado del consumidor verifica la identidad del consumidor y
le garantiza al comerciante que la tarjeta de crédito no se está utilizando
fraudulentamente. El certificado del comerciante verifica la identidad del
comerciante y le garantiza al consumidor la recepción de los bienes
comprados. El protocolo SET también garantiza la confidencialidad e integridad
(no puede ser interferido) de la información transmitida y recibida.

Aunque la norma SET no ha sido adoptada tan ampliamente como sus


creadores esperaban, debido en parte a las dificultades que implica el
suministro de identidades digitales a los consumidores, la facilidad con la que
los comerciantes pueden certificarse y el uso de protocolos de codificación les
han dado a los consumidores una garantía sobre la seguridad de la información
de sus tarjetas de crédito.

Estructura Administrativa

La estructura administrativa de Gochos Crew Productions se divide de la


siguiente manera:

CEO: El director general es el encargado de delegar las funciones en la


empresa, también es el que tiene el control de la empresa y el que cierra las
negociaciones y contratos.
Marketing: Este es el encargado de llevar las redes sociales y todo el
contenido que se va a subir en las redes sociales. Una pieza fundamental en
esta empresa.

Producción: El encargado de toda la parte logística en tarima, vendría siendo


el frontend de los eventos.

Ingeniero de sonido: Pieza clave, es el encargado de dirigir las operaciones


del sonido en tarima. Tiene su espacio designado en tarima o en eventos
grandes, en el Front of House. En términos generales el backend del evento.

Staff: Este es el equipo que se encargará de organizar, montar y llevar el


control del evento, son los encargados de montar las tarimas, llevar un control
en el público, ayudar en backstage, y ayudar en cualquier necesidad que el
productor, el artista o el ingeniero necesite.

Artistas, bandas, orquestas, DJs: Estos junto a la clientela, serán los que
destacarán Gochos Crew por sobre todas las demás. Entran en un segundo
plano pero es importante hacer mención.

Cabe resaltar que la empresa cuenta con un portafolio de DJs de élite listos
para cualquier evento y fiesta.
CEO

Marketing Sonido Producción

Staff
Conclusión

Con este trabajo, se quiso dar a entender el propósito de Gochos Crew


Productions y también un poco más a profundidad los requisitos legales que
se necesitan para aperturar esta empresa. Queda en claro que no es solo una
empresa de Eventos, esta empresa piensa más allá y quiere impulsar la cultura
musical en todo el estado Mérida, y puede, en toda Venezuela y el mundo.

En un gran trabajo de investigación, se hizo uso solo de una página web, la


creación de la empresa y todas las ideas se les da el mérito a los DJs Fabian
Martinez y Yunior Torres, los líderes que llevaran esta empresa al próximo nivel
e impulsaran la cultura de nuestra tierra.

Sin más que acotar, espero que les haya gustado.


Bibliografía

[Link]

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