TRANSPORTE DE OXÍGENO Y
DIÓXIDO DE CARBONO EN
LA SANGRE Y LOS LÍQUIDOS
TISULARES
JENIFFER LIZBETH CARRANZA CASTRO
LUZ ASTRID ELIGIO ANAYA
MARITZA LIZETH LARA MORALES
DIEGO ANTONIO PINSON GONZALEZ
LUIS HECTOR SALDIVAR CRUZ
XOCHITL YESSENIA TORRES ZUÑIGA
Una vez que el oxígeno (O2) ha difundido
desde los alvéolos hacia la sangre pulmonar,
es transportado hacia los capilares de los
tejidos combinados casi totalmente con la
hemoglobina. La presencia de hemoglobina
en los eritrocitos permite que la sangre
transporte de 30 a 100 veces más O2 de lo
que podría transportar en forma de O2
disuelto en el agua de la sangre.
En las células de los tejidos corporales el O2
reacciona con varios nutrientes para formar
grandes cantidades de dióxido de carbono
(CO2). Este CO2 entra en los capilares
tisulares y es transportado de nuevo hacia
los pulmones. El dióxido de carbono, al igual
que el O2, también se combina en la sangre
con sustancias químicas que aumentan de 15
a 20 veces el transporte del CO2.
TRANSPORTE DE OXÍGENO DE LOS PULMONES
A LOS TEJIDOS DEL ORGANISMO
Se ha señalado que los gases se pueden mover desde
un punto a otro mediante difusión, y la causa de este
movimiento es siempre una diferencia de presión
parcial desde el primer punto hasta el siguiente.
Así, el O2 (oxigeno) difunde desde los alvéolos hacia
la sangre capilar pulmonar porque la presión parcial
de oxígeno (Po2) en los alvéolos es mayor que la Po2
en la sangre capilar pulmonar.
Por el contrario, cuando el O2 se ha metabolizado en
las células para formar CO2 (dioxido de , la presión
parcial de dióxido de carbono (Pco2) intracelular
aumenta, lo que hace que el CO2 difunda hacia los
capilares tisulares. Después de que la sangre fluya
hacia los pulmones, el CO2 difunde desde la sangre
hacia los alvéolos, porque la Pco2 en la sangre
capilar pulmonar es mayor que en los alvéolos.
.
DIFUSIÓN DE OXÍGENO DE LOS ALVÉOLOS A LA
SANGRE CAPILAR PULMONAR
La parte superior de la muestra un alvéolo
pulmonar adyacente a un capilar pulmonar,
y demuestra la difusión de O2 entre el aire
alveolar y la sangre pulmonar. La Po2 del O2
gaseoso del alvéolo es en promedio de 104
mmHg, mientras que la Po2 de la sangre
venosa que entra en el capilar pulmonar en
su extremo arterial es en promedio de solo
40 mmHg porque se
extrajo una gran cantidad de O2 desde esta
sangre cuando pasó por los tejidos
periféricos.
TRANSPORTE DE OXÍGENO Aproximadamente el 98% de la sangre que entra en
la aurícula izquierda desde los pulmones acaba de
EN LA SANGRE ARTERIAL atravesar los capilares alveolares y se ha oxigenado
hasta una (presión parcial de oxígen) Po2 de
aproximadamente 104 mmHg. Otro 2% de la sangre
ha pasado desde la aorta a través de la circulación
bronquial, que vasculariza principalmente los tejidos
profundos de los pulmones y no está expuesta al aire
pulmonar. Este flujo sanguíneo se denomina «flujo de
derivación», lo que significa que la sangre se deriva y
no atraviesa las zonas de intercambio gaseoso.
Cuando sale de los pulmones, la (presión parcial de
oxígen) Po2 de la sangre que pasa por la derivación
es aproximadamente la de la sangre venosa sistémica
normal, de alrededor de 40 mmHg. Cuando esta
sangre se combina en las venas pulmonares con la
sangre oxigenada procedente de los capilares
alveolares, esta denominada mezcla venosa de
sangre hace que la Po2 de la sangre que entra en el
corazón izquierdo y que es bombeada hacia la aorta
disminuya hasta aproximadamente 95 mmHg.
DIFUSIÓN DE OXÍGENO DE LOS CAPILARES
PERIFÉRICOS AL LÍQUIDO TISULAR
Cuando la sangre arterial llega a los
tejidos periféricos, la Po2 en los
capilares sigue siendo de 95 mmHg.
La Po2 en el líquido intersticial que
rodea las células tisulares es en
promedio de solo 40 mmHg. Así, hay
una gran diferencia de presión inicial
que hace que el oxígeno difunda
rápidamente desde la sangre capilar
hacia los tejidos, tan rápidamente que
la Po2 capilar disminuye hasta un valor
casi igual a la presión de 40 mmHg que
hay en el intersticio
DIFUSIÓN DE OXÍGENO DE LOS CAPILARES
PERIFÉRICOS A LAS CÉLULAS DE LOS TEJIDOS
La Po2 intracelular de los tejidos periféricos siempre es más
baja que la Po2 de los capilares periféricos. Además, en
muchos casos hay una distancia física considerable entre los
capilares y las células. Por tanto, la Po2 intracelular normal
varía desde un valor tan bajo como 5 mmHg hasta un valor tan
alto como 40 mmHg, y en promedio (mediante medición
directa en animales experimentales) es de 23 mmHg. Como
normalmente solo son necesarios de 1 a 3 mmHg de presión
de O2 para el soporte completo de los procesos químicos que
utilizan oxígeno en la célula, se puede ver que incluso está baja
Po2 intracelular de 23 mmHg es más que adecuada y
proporciona un factor de seguridad grande.
DIFUSIÓN DE DIÓXIDO DE CARBONO DE LAS CÉLULAS DE LOS
TEJIDOS PERIFÉRICOS A LOS CAPILARES Y DE LOS CAPILARES
PULMONARES A LOS ALVÉOLOS
Cuando las células utilizan el O2, prácticamente todo se convierte en CO2, y
esto aumenta la Pco2 intracelular; debido a esta elevada Pco2 de las células
tisulares, el CO2 difunde desde las células hacia los capilares y después es
transportado por la sangre hasta los pulmones. En los pulmones difunde
desde los capilares pulmonares hacia los alvéolos y es espirado
Sin embargo, hay una diferencia importante entre la difusión del CO2 y la
del O2: el CO2 puede difundir aproximadamente 20 veces más
rápidamente que el O2. Por tanto, las diferencias de presión necesarias
para producir la difusión del CO2 son, en todos los casos, mucho menores
que las diferencias de presión necesarias para producir la difusión del O2.
1. Pco2 intracelular, 46 mmHg
2. Pco2 intersticial, 45 mmHg
3. Pco2 de la sangre arterial que entra en los tejidos, 40 mmHg
4. Pco2 de la sangre venosa que sale de los tejidos, 45 mmHg.
5. Pco2 de la sangre que entra en los capilares pulmonares en el extremo
arterial, 45 mmHg
6. Pco2 del aire alveolar, 40 mmHg
La Pco2 de la sangre capilar pulmonar disminuye hasta ser casi
exactamente igual a la Pco2 alveolar de 40 mmHg antes de que haya
atravesado más de aproximadamente un tercio de la distancia de los
capilares.
FUNCIÓN DE LA HEMOGLOBINA EN EL TRANSPORTE
DEL OXÍGENO
En condiciones normales
aproximadamente el 97% del oxígeno que
se transporta desde los pulmones a los
tejidos es transportado en combinación
química con la hemoglobina de los
eritrocitos. El 3% restante se transporta en
estado disuelto en el agua del plasma y de
las células de la sangre. Así, en
condiciones normales el oxígeno es
transportado hacia los tejidos casi
totalmente por la hemoglobina.
COMBINACIÓN REVERSIBLE DEL O2 CON LA
HEMOGLOBINA
La química de la hemoglobina se presenta en el
capítulo 33, en el que se señaló que la
molécula de O2 se combina de manera laxa y
reversible con la porción hemo de la
hemoglobina. Cuando la Po2 es elevada, como
en los capilares pulmonares, el O2 se une a la
hemoglobina, pero cuando la Po2 es baja,
como en los capilares tisulares, el O2 se libera
de la hemoglobina. Esta es la base de casi todo
el transporte del O2 desde los pulmones hacia
los tejidos.
CURVA DE DISOCIACIÓN OXÍGENO-HEMOGLOBINA
la curva de disociación O2-hemoglobina, que demuestra un
aumento progresivo del porcentaje de hemoglobina unida al
O2 a medida que aumenta la Po2 sanguínea, lo que se
denomina saturación porcentual de hemoglobina. Como la
sangre que sale de los pulmones y entra en las arterias
sistémicas habitualmente tiene una Po2 de aproximadamente
95 mmHg, se puede ver en la curva de disociación que la
saturación de O2 habitual de la sangre arterial sistémica es en
promedio del 97%. Por el contrario, en la sangre venosa que
vuelve desde los tejidos periféricos la Po2 es de
aproximadamente 40 mmHg, y la saturación de la
hemoglobina es en promedio del 75%.
CANTIDAD MÁXIMA DE OXÍGENO QUE SE PUEDE
COMBINAR CON LA HEMOGLOBINA DE LA SANGRE
La sangre de una persona normal contiene aproximadamente 15 g de
hemoglobina por cada 100 ml de sangre, y cada gramo de hemoglobina
se puede unir a un máximo de 1,34 ml de O2 (1,39 ml cuando la
hemoglobina es químicamente pura; las impurezas, como la
metahemoglobina, reducen esta cantidad). Por tanto, 15 × 1,34 es igual a
20,1, lo que significa que, en promedio, los 15 g de hemoglobina de 100
ml de sangre se pueden combinar con un total de aproximadamente 20
ml de O2 si la hemoglobina está saturada al 100%. Esto habitualmente
se expresa como 20 volúmenes por ciento. La curva de disociación O2-
hemoglobina de la persona normal también se puede expresar en forma
de volumen porcentual de O2.
CANTIDAD DE OXÍGENO QUE LIBERA LA HEMOGLOBINA
CUANDO LA SANGRE ARTERIAL SISTÉMICA FLUYE A
TRAVÉS DE LOS TEJIDOS
La cantidad total de O2 unido a la
hemoglobina en la sangre arterial
sistémica normal, que tiene una
saturación del 97%, es de
aproximadamente 19,4 ml por cada 100
ml de sangre. Cuando atraviesa los
capilares tisulares esta cantidad se reduce
en promedio a 14,4 ml (Po2 de 40 mmHg,
hemoglobina saturada en un 75%). Así, en
condiciones normales se transportan
aproximadamente 5 ml de O2 desde los
pulmones a los tejidos por cada 100 ml de
flujo sanguíneo.
COEFICIENTE DE UTILIZACIÓN
El porcentaje de la sangre que cede su O2 cuando pasa a través de los
capilares tisulares se denomina coeficiente de utilización. El valor normal del
mismo es de aproximadamente el 25%, como se puede ver a partir del
análisis anterior, es decir, el 25% de la hemoglobina oxigenada cede su O2 a
los tejidos. Durante el ejercicio intenso el coeficiente de utilización de todo el
cuerpo puede aumentar hasta el 75-85%. En zonas tisulares locales en las
que el flujo sanguíneo es extremadamente lento o la velocidad metabólica
es muy elevada se han registrado coeficientes de utilización próximos al
100%, es decir, se cede prácticamente todo el O2 a los tejidos.
LA HEMOGLOBINA «AMORTIGUA» LA
PO2 TISULAR
Aunque la hemoglobina es necesaria para el transporte del O2
hacia los tejidos, realiza otra función esencial para la vida. Esta
es su función como sistema «amortiguador tisular de
oxígeno». Es decir, la hemoglobina de la sangre es el principal
responsable de estabilizar la Po2 en los tejidos.
LA HEMOGLOBINA AYUDA A MANTENER UNA PO2
CASI CONSTANTE EN LOS TEJIDOS
En condiciones basales los tejidos precisan aproximadamente
5 ml de O2 por cada 100 ml de sangre que atraviesan los
capilares tisulares. Haciendo referencia de nuevo a la curva de
disociación O2-hemoglobina se puede ver que para que se
liberen los 5 ml normales de O2 por cada 100 ml de flujo
sanguíneo, la Po2 debe disminuir hasta aproximadamente 40
mmHg.
De esta forma la hemoglobina normalmente establece un
límite superior de la Po2 en los tejidos de aproximadamente
40 mmHg.
CUANDO LA CONCENTRACIÓN ATMOSFÉRICA DE OXÍGENO SE
MODIFICA MUCHO, EL EFECTO AMORTIGUADOR DE LA
HEMOGLOBINA SIGUE MANTENIENDO UNA PO2 TISULAR CASI
CONSTANTE
La Po2 normal de los alvéolos es de aproximadamente 104 mmHg, pero cuando se sube una montaña o se
sube en un avión la Po2 puede disminuir fácilmente a un valor menor de la mitad de esta cantidad. Por otro
lado, cuando se entra en zonas de aire comprimido, como la profundidad del mar o cámaras presurizadas,
la Po2 puede aumentar hasta 10 veces este valor. Incluso en estos casos la Po2 tisular cambia poco.
En la curva de disociación oxígeno-hemoglobina se puede ver que cuando la Po2 alveolar disminuye hasta
un valor tan bajo como 60 mmHg la hemoglobina arterial sigue saturada con O2 en un 89%, solo un 8% por
debajo de la saturación normal del 97%. Además, los tejidos siguen extrayendo aproximadamente 5 ml de
O2 por cada 100 ml de sangre que atraviesa los tejidos; para extraer este O2 la Po2 de la sangre venosa
disminuye hasta 35 mmHg, solo 5 mmHg por debajo del valor normal de 40 mmHg. Así, la Po2 tisular
apenas se modifica, a pesar de la marcada reducción de la Po2 alveolar desde 104 hasta 60 mmHg.
Por el contrario, cuando la Po2 alveolar aumenta hasta un valor tan elevado como 500 mmHg, la saturación
de O2 máxima de la hemoglobina nunca puede aumentar por encima del 100%, que es solo un 3% por
encima del nivel normal del 97%. Una pequeña cantidad de O2 adicional se disuelve en el líquido de la
sangre.
Después, cuando la sangre atraviesa los capilares tisulares y cede a los tejidos varios mililitros de O2, esto
reduce la Po2 de la sangre capilar a un valor solo algunos mmHg mayor que los 40 mmHg normales. Por
tanto, la concentración del O2 alveolar puede variar mucho (desde 60 a más de 500 mmHg de Po2) y a pesar
de todo la Po2 de los tejidos periféricos no varía más de algunos mmHg desde el valor normal, lo que
demuestra claramente la función de «amortiguador de oxígeno» tisular del sistema de la hemoglobina
sanguínea.
FACTORES QUE DESPLAZAN LA CURVA DE DISOCIACIÓN OXÍGENO-
HEMOGLOBINA: SU IMPORTANCIA EN EL TRANSPORTE DEL
OXÍGENO
Las curvas de disociación O2-hemoglobina de la sangre normal media. Sin embargo, diversos factores
pueden desplazar la curva de disociación en una u otra dirección. Cuando se hace ligeramente ácida, con
una disminución del pH desde el valor normal de 7,4 hasta 7,2, la curva de disociación O2-hemoglobina se
desplaza, en promedio, aproximadamente un 15% hacia la derecha.
Por el contrario, un aumento del pH desde el valor normal de 7,4 hasta 7,6 desplaza la curva en una
cantidad similar hacia la izquierda.
Otros factores que desplazan la curva a la derecha son:
Aumento de concentracion de CO2
el aumento de la temperatura sanguínea,
el aumento de la concentración de 2,3-bisfosfoglicerato (BPG)
AUMENTO DE LA LIBERACIÓN DE OXÍGENO HACIA LOS TEJIDOS
CUANDO EL DIÓXIDO DE CARBONO Y LOS IONES HIDRÓGENO
DESPLAZAN LA CURVA DE DISOCIACIÓN OXÍGENO-HEMOGLOBINA: EL
EFECTO BOHR
El desplazamiento de la curva de disociación oxígeno-hemoglobina hacia la derecha, tiene un efecto
significativo porque aumenta la liberación de O2 desde la sangre hacia los tejidos y mejora la oxigenación de
la sangre en los pulmones.
Efecto Bohr, y se puede explicar como sigue: cuando la sangre atraviesa los tejidos, el CO2 difunde desde las
células tisulares hacia la sangre. Esta difusión aumenta la Pco2 sanguínea, lo que a su vez eleva la
concentración sanguínea del H2CO3 (ácido carbónico) y de los iones hidrógeno.
Ocurre exactamente lo contrario en los pulmones, en los que el CO2 difunde desde la sangre hacia los
alvéolos. Esta difusión reduce la Pco2 sanguínea y la concentración de iones hidrógeno.
Por tanto, la cantidad de O2 que se une a la hemoglobina a cualquier Po2 alveolar dada aumenta
considerablemente, permitiendo de esta manera un mayor transporte de O2 hacia los tejidos.
EFECTO DEL BPG PARA PROVOCAR UN DESPLAZAMIENTO A LA
DERECHA DE LA CURVA DE DISOCIACIÓN OXÍGENO-HEMOGLOBINA
El BPG normal de la sangre mantiene la curva de disociación O2-hemoglobina desplazada ligeramente hacia
la derecha todo el tiempo. En situaciones de hipoxia que duran más de varias horas aumenta mucho la
cantidad de BPG en la sangre, desplazando de esta manera la curva de disociación O2-hemoglobina incluso
más hacia la derecha. Este desplazamiento hace que se libere O2 hacia los tejidos hasta una presión de O2
tisular 10 mmHg mayor de la que habría sin este aumento del BPG.
Por tanto, en algunas situaciones el mecanismo del BPG puede ser importante para la adaptación a la
hipoxia, especialmente la hipoxia producida por un bajo flujo sanguíneo tisular.
DESPLAZAMIENTO A LA DERECHA DE LA CURVA DE DISOCIACIÓN
OXÍGENO-HEMOGLOBINA DURANTE EL EJERCICIO
USO METABÓLICO DEL OXÍGENO POR LAS CÉLULAS
Efecto de la Po2 intracelular sobre la velocidad de utilización del oxígeno
Los sistemas enzimáticos respiratorios de la célula, están organizados de tal forma que cuando la Po2
celular es mayor de 1 mmHg la disponibilidad de O2 deja de ser un factor limitante de las velocidades de las
reacciones químicas. Por el contrario, el principal factor limitante es la concentración de difosfato de
adenosina (ADP) en las células
Siempre que la Po2 intracelular esté por encima de 1 mmHg, la velocidad de utilización del O2 se hace
constante para cualquier concentración dada de ADP en la célula. Por el contrario, cuando se altera la
concentración de ADP la velocidad de utilización del O2 se altera en proporción a la modificación de la
concentración del ADP.
TRANSPORTE DEL OXÍGENO EN ESTADO DISUELTO
A la Po2 arterial normal de 95 mmHg hay disueltos aproximadamente 0,29 ml de O2 en cada 100
ml de agua de la sangre, y cuando la Po2 de la sangre disminuye al valor normal de 40 mmHg
normales en los capilares tisulares solo permanecen disueltos 0,12 ml de O2. En otras palabras,
normalmente se transportan 0,17 ml de O2 en estado disuelto a los tejidos por cada 100 ml de flujo
sanguíneo arterial.
La cantidad de O2 que se transporta hacia los tejidos en estado disuelto
normalmente es pequeña, solo aproximadamente el 3% del total, en comparación con el 97% que
transporta la hemoglobina.
Sin embargo, si una persona respira O2 a concentraciones muy elevadas de Po2 alveolar, la
cantidad que se transporta en estado disuelto puede ser mucho mayor, a veces tanto que se
produce un exceso grave de O2 en los tejidos y se produce «intoxicación por O2».
COMBINACIÓN DE LA HEMOGLOBINA CON EL
MONÓXIDO DE CARBONO: DESPLAZAMIENTO DEL O2
El monóxido de carbono (CO) se combina con la hemoglobina y puede desplazar al O2 de la
hemoglobina, reduciendo de esta manera la capacidad de transporte de O2 de la sangre.
Además, se une con una afinidad aproximadamente 250 veces mayor que el O2, lo que se
demuestra por la curva de disociación CO-hemoglobina
TRANSPORTE DEL CO2 EN LA SANGRE
La cantidad de CO2 en sangre tiene relación con el equilibrio ácido-base de los líquidos
corporales.
En condiciones de reposo normales se transporta un promedio de 4 ml de CO2 desde los
tejidos hacia los pulmones en cada 100 ml de sangre.
FORMAS QUÍMICAS EN QUE SE TRANSPORTA EL CO2
TRANSPORTE DEL CO2 EN ESTADO
DISUELTO
Una pequeña cantidad de CO2 se transporta disuelto a los pulmones.
PCO2 venosa: 45 mmHg (2,7 ml/dl)
PCO2 arterial: 40 mmHg (2,4 ml/dl)
La diferencia es de ,3 ml de CO2 que se transportan de forma disuelta por
cada 100 ml de flujo sanguíneo (7% de todo el CO2 que se transporta).
TRANSPORTE DEL CO2 EN FORMA DE ION
BICARBONATO
La anhidrasa carbónica cataliza la reacción de CO2 con el agua en los eritrocitos. CO2
disuelto en sangre reacciona con agua para formar ácido carbónico.
La enzima anhidrasa carbónica dentro de eritrocitos que acelera la velocidad de
reacción 5,000 veces. La reacción ocurre tan rápido que alcanza un equilibrio casi
completo en una fracción de segundo. Esto permite que cantidades grandes de CO2
reaccionen con el agua del eritrocito hasta antes de que salga de capilares tisulares.
DISOCIACIÓN DEL ÁCIDO CARBÓNICO EN IONES
HCO3 E H+
El H2CO3 formado en eritrocitos se disocia en H+ y HCO3.
La mayor parte de iones H+ se combinan con la Hb de los eritrocitos (potente amortiguador
ácido-base).
Muchos de los iones HCO3 difunden de los eritrocitos al plasma y los iones Cl- del plasma a
los eritrocitos (ocupan su lugar) por medio de la proteína transportadora de bicarbonato-
cloruro.
*Cantidad de Cl- en eritrocitos venosos es mayor que los eritrocitos arteriales
(desplazamiento del cloruro).
La formación de H2CO3 es responsable del 70% del CO2 que se transporta desde los tejidos
a los pulmones (medio de transporte del CO2 más importante).
TRANSPORTE DE CO2 EN COMBINACIÓN CON LA
HB Y CON LAS PROTEÍNAS PLASMÁTICAS:
CARBAMINOHEMOGLOBINA.
El CO2 también reacciona directamente con radicales amino de la Hb para formar
HbCO2. Es una reacción reversible de enlace laxo, se libera fácil el CO2 a los alvéolos.
Un poco de CO2 reacciona de la misma forma con proteínas plasmáticas en los capilares
tisulares (la cantidad de estas proteínas es equivalente a ¼ de la Hb)
Cantidad de CO2 que se puede transportar de los tejidos periféricos a pulmones por la
combinación de carbamino con Hb y proteínas plasmáticas es de 30% (1,5 ml de CO2 por
cada 100 ml de sangre).
Esta reacción es más lenta que la de la anidrasa arbónica, en condiciones normales
transporta meos del 20% del CO2 total.
CURVA DE DISOCIACIÓN DEL CO2
Representa la dependencia del CO2
sanguíneo total respecto a la PCO2. La PCO2
normal varía entre:
PCO2 venosa: 45 mmHg
PCO2 arterial: 40 mmHg
Debe tenerse en cuenta la concentración
normal de CO2 en sangre: 50 volúmenes
porciento (sólo 4 se intercambian en el
transporte normal del CO2 de tejidos a
pulmones).
52 volúmenes por ciento cuando la sangre
atraviesa tejidos y 48 volúmenes por ciento
cuando pasa a pulmones.
CUANDO EL O2 SE UNE A LA HB SE LIBERA CO2
(EFECTO HALDANE) PARA AUMENTAR EL
TRANSPORTE DE CO2
En el efecto Bohr el aumento del CO2 en sangre hace que se desplace el O2 de la Hb (importante
para aumentar el transporte de O2)
Efecto Haldane: La unión de O2 a la Hb desplaza el CO2. Facilita más el transporte de CO2 que el
efecto Bohr y favorece el transporte del O2.
La combinación de O2 con Hb en pulmones hace que la Hb se convierta en un ácido más fuerte.
El CO2 se desplaza de sangre a alvéolos de dos formas:
1. La Hb tiene menor tendencia a combinarse con el CO2 para formar carbaminohemoglobina,
desplaza de la sangre mucho CO2 en forma carbamino.
2. La mayor acidez de Hb libera muchos iones H+ y estos se unen a iones HCO3 para formar
H2CO3 que se disocia en agua y CO2 y este se libera de sangre a alvéolos.
CUANDO EL O2 SE UNE A LA HB SE LIBERA CO2
(EFECTO HALDANE) PARA AUMENTAR EL
TRANSPORTE DE CO2
El efecto Haldane aumenta
aproximadamente al doble la cantidad
de CO2 que se libera desde la sangre en
pulmones aumenta al doble la captación
de CO2 en tejidos.
VARIACIÓN DE LA ACIDEZ DE LA SANGRE
DURANTE EL TRANSPORTE DEL CO2
El H2CO3 formado cuando el O2 entra en sangre en tejidos periféricos reduce el pH
sanguíneo. La reacción del ácido con los amortiguadores ácido-base evita que
aumenten mucho los H+ (y que disminuya mucho el pH)
PH arterial aproximado: 7,41
Cuando la sangre adquiere CO2 en capilares tisulares el pH disminuye hasta un valor
venoso de 7,37.
Cuando el CO2 se libera desde la sangre en los pulmones ocurre lo contrario.
VARIACIÓN DE LA ACIDEZ DE LA SANGRE
DURANTE EL TRANSPORTE DEL CO2
NOTA: En actividad metabólica elevada la disminución del pH en la sangre tisular
puede ser hasta ,5 aproximadamente 12 veces el valor normal (acidosis tisular
significativa)
Cociente de intercambio respiratorio
El transporte normal de O2 de pulmones a tejidos por cada 100 ml de sangre es 5 ml y
de CO2 de tejidos a pulmones es de 4 ml. En condiciones normales de reposo los
pulmones eliminan de CO2 82% de la cantidad de O2 que captan.
Cociente de intercambio respiratorio: Cociente de producción de CO2
respecto a la captación de O2.
R= tasa de producción de CO2 / tasa de captación de O2
Cuando el O2 se metaboliza con carbohidratos se forma una molécula de CO2 por cada
molécula de O2 consumida.
Cuando el O2 reacciona con grasas, mucho O2 se combina con H de las grasas para formar
agua en lugar de CO2.
Valor normal de R: ,825.