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Diezmos y su Interpretación Cristiana

El documento discute el tema de los diezmos en la iglesia. Un hermano en Cristo expresa su preocupación por la enseñanza de que los cristianos deben pagar diezmos como una "ley", y pide aclaraciones sobre las referencias bíblicas a diezmos. Otro hermano responde explicando que en el Nuevo Testamento no se impone la obligación de diezmar, aunque no critica a quien lo haga voluntariamente.
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Diezmos y su Interpretación Cristiana

El documento discute el tema de los diezmos en la iglesia. Un hermano en Cristo expresa su preocupación por la enseñanza de que los cristianos deben pagar diezmos como una "ley", y pide aclaraciones sobre las referencias bíblicas a diezmos. Otro hermano responde explicando que en el Nuevo Testamento no se impone la obligación de diezmar, aunque no critica a quien lo haga voluntariamente.
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DIEZMOS en la IGLESIA

Melquisedec, Abraham y Cristo


¿Debemos los cristianos diezmar porque
Abraham dio diezmos a Melquisedec?
Hebreos 7:1-10; Génesis 14:17-20
Carta del hermano Fernando.
“Estimado hermano en Cristo Jesús:
He leído su estudio sobre los diezmos. Quería comentarle que en carne propia he
sufrido, y mi familia también, los atropellos de esta falsa doctrina. Particularmente
aborrezco el escuchar predicar la LEY DEL DIEZMO. En el sentido de que en
muchos lugares se enseña que está antes que pagar deudas atrasadas,
impuestos, ayudar a algún necesitado, o muchos se sienten en pecado porque
justo antes de fin de mes, antes de cobrar su sueldo se les enferma un hijo,
acuden al médico, este les receta un medicamento; y se siente mal si ese mes no
pueden diezmar porque no les alcanzó para cubrir esos gastos que no estaban
previstos. Me alegra que hermanos puestos en autoridad anuncien estos temas.

Yo conocí a Cristo en una iglesia llamada Pentecostal, llena de doctrinas de


hombres. En mi ciudad no hay iglesias para elegir. A través de la oración de
muchos hermanos, que entendían lo que sucedía, las cosas empezaron a
cambiar. Hoy en día ya no se habla de pentecostalismo, pero quedó, todavía, lo de
la Ley del Diezmo. Amo a mi Pastor, así que oro para que pueda entender, así
como entendió otras, que el cristiano no está bajo el paquete de la Ley. Le
comento esto porque aunque quizás confundido es un hombre de Dios, que
cuando se da cuenta de su error pide perdón en público y sigue adelante.

Algo que quería compartir con usted, si me lo permite, es que sin embargo creo
que hay una bendición bíblica en el diezmo (siempre y cuando no haga de esto
una ley para mi prosperidad personal, o forma de vida). Pero me gustaría citarle lo
siguiente (con todo respeto, y sin querer entrar en ningún tipo de contienda): "Pero
aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los
diezmos, y bendijo al que tenía las promesas" (Hebreos 7: 6). Se fijó que dice
bendijo al que ya tenía las promesas. ¿Se puede interpretar que Cristo bendice
con bendiciones "adicionales" a los que ofrecen los diezmos?

La paternidad de la epístola de los Hebreos normalmente, he sabido que se la


atribuyen a Pablo. ¿Puede ser que, en caso de que sea una revelación, que él
trasmitiera a los hebreos que Cristo recibía los diezmos, y no a los gentiles por
miedo de que a través de esto le infiltraran las enseñanzas de la LEY?
Me gustaría que me conteste. Lo saluda, deseándole las más ricas bendiciones.
Fernando. Argentina.”
Comentarios y explicaciones
Estimado hermano Fernando:
Gustosamente responde este servidor a planteamientos sobre los diezmos
expresados con delicadeza y lógica.
En primera instancia, aclaro que personalmente no miro mal a ningún cristiano
que decida dar voluntariamente el diezmo de sus ingresos o bienes, haciéndolo no
para guardar el Antiguo Testamento ni esperando que Dios “lo multiplique diez
veces” sino por generosidad desinteresada. Al contrario, admiro a tal dador
desprendido, por su amor hacia Dios y la iglesia.
Referente a Hebreos 7:6 escribe usted: “Se fijó que dice bendijo al que ya
tenía las promesas. ¿Se puede interpretar que Cristo bendice con bendiciones
"adicionales" a los que ofrecen los diezmos?” Examinemos Hebreos 7:1-10 para
nuestra mutua edificación.

Hebreos 7:1-10 y Génesis 14:17-20


Hebreos 7:1-4 dice: “Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote del
Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes,
y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo; cuyo nombre
significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de
paz... permanece sacerdote para siempre. Considerad, pues, cuán grande era
éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín”. Según algunos
maestros de la Biblia, este texto se presta para formular el siguiente argumento a
favor de diezmos en la iglesia:
A. Melquisedec era tipo de Cristo, siendo “hecho semejante al Hijo de Dios”
(7:3). Cristo “fue declarado por Dios sumo sacerdote según el orden de
Melquisedec” (Hebreos 5:10).
B. Abraham “dio diezmos del botín” a Melquisedec (7:4)
C. “Los que son de fe (los cristianos), éstos son hijos de Abraham”
(Gálatas 3:7).
D. Por lo tanto, los cristianos debemos dar diezmos a los siervos de
Cristo en la tierra.

¿Es válido este argumento?


Consideremos algunos hechos y circunstancias que quizás invaliden el
argumento.
1. Melquisedec era un “sacerdote de Dios” que vivía en la tierra cuando
“tomó de Abraham los diezmos” (7:6).
a) Cristo, del linaje sacerdotal de Melquisedec, vivió en la tierra, pero ni
siquiera durante el tiempo de su ministerio muy activo y sacrificado exigió
diezmos de sus discípulos, no insinuando nunca que se los pagaran.
b) En la actualidad, Cristo es sumo sacerdote de su pueblo espiritual, la iglesia,
pero él se encuentra en el cielo, no estando presente corporalmente en la tierra
para recibir diezmos.
-Se replica que sus siervos sí están en la tierra para recibirlos.
Pero, observamos que la comparación hecha en Hebreos, el
capítulo siete, es entre Cristo y Melquisedec, y no entre “los
siervos” de Cristo y “los siervos” de Melquisedec. De hecho,
en los pasajes de la Biblia que tratan de Melquisedec no hay
indicación alguna de que hubiese “otros sacerdotes” que
sirvieran bajo su mando con derechos de recibir diezmos.
c) Melquisedec no es tipo de los “pastores” o “evangelistas” de las iglesias sino
del sumo sacerdote Cristo. Por lo tanto, ni “pastores” ni “evangelistas” tienen
derecho de apelar al ejemplo de él en particular, reclamando diezmos porque él
los recibió. No están en la misma categoría con él.

2. Curiosa y significativamente, ¡el Espíritu Santo no hace el argumento que


estamos analizando! Si los cristianos estamos en el deber de diezmar porque
Abraham dio diezmos a Melquisedec ¡perfecta y magnífica oportunidad perdió el
Espíritu Santo para declarárnoslo inequívocamente en Hebreos, el capítulo siete,
en el contexto de sacerdotes y diezmos! Lejos de aprovechar el tema para
imponer diezmos a la iglesia, el autor de Hebreos sigue adjudicándoselos a los
sacerdotes levitas.
a) “Ciertamente los que de entre los hijos de Leví reciben el sacerdocio, tienen
mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley” (7:5).

(1) “Reciben… tienen”: verbos del tiempo presente; “tiempo presente”, que
conste, para el tiempo cuando se compuso el libro de Hebreos, a saber, en el
primer siglo de la Era Cristiana antes de la destrucción del templo judío en
Jerusalén por los romanos en el año 70 d.C. Aún existía aquel templo cuando
fue escrito Hebreos; aún oficiaban en él los sacerdotes levíticos; ¡aún recibían
diezmos de los judíos que seguían bajo el Antiguo Testamento, rechazando a
Cristo como el Mesías! “Reciben… diezmos según la ley.” ¿Cuál ley? La antigua
de Moisés que autorizaba el sacerdocio levítico y los diezmos para su
sostenimiento.

(2) De estar diezmando religiosamente todos los cristianos del primer siglo ¿por
qué no relacionar la IGLESIA con Melquisedec en lugar de relacionar con él a
Leví y sus hijos? Entonces, el versículo cinco leería: “Ciertamente los pastores y
evangelistas tienen mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la nueva
ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también sean hijos espirituales de
Abraham”. La ausencia de tal enlace en el texto constituye una evidencia
circunstancial fuerte de que los cristianos del primer siglo no diezmaban, ¿no le
parece? El texto enfoca a Leví y sus hijos, y no a la IGLESIA, énfasis
inexplicable de estar dando diezmos toda la iglesia de aquellos tiempos.

b) “Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales” (7:8).


¿Cuáles hombres? ¡Cuán excelente ocasión para declarar: “Y aquí ciertamente
reciben los diezmos los apóstoles, profetas, pastores y evangelistas de la iglesia”!
Pero bien se entiende que a ellos no se alude sino a los sacerdotes levíticos que
seguían oficiando en el templo judío, confirmándolo el 7:9 que dice: “Y por decirlo
así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos”, es decir,
que sigue recibiéndolos. En el asunto de “diezmos”, de nuevo están en primera
plana los sacerdotes levíticos del primer siglo, ¡y NO la IGLESIA del Señor!
¿Por qué? La única conclusión razonable es que LA IGLESIA de los tiempos
apostólicos NO DIEZMABA, no recibiendo diezmos de la iglesia los
apóstoles, profetas, pastores o evangelistas.

c) ¿Por qué no se vale el Espíritu Santo del tema para enseñar, directamente
o por implicación, diezmos en la IGLESIA? Sin duda, porque el paradigma de
“sacerdotes sostenidos por diezmos” fue clavado en la cruz, no renovándose en el
Nuevo Testamento. “Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya
también cambio de ley” (Hebreos 7:12). ¿Componen los pastores, profetas y
evangelistas de la iglesia un nuevo sacerdocio con derechos a diezmos? Al
parecer, eso mismo es lo que pretenden muchos. Sin embargo, el que conoce
bien “la ley de Cristo” (1 Corintios 9:27) sabe que TODOS los MIEMBROS fieles
de la IGLESIA somos el nuevo “SACERDOCIO SANTO, para ofrecer sacrificios
espirituales”; TODOS somos el nuevo “REAL SACERDOCIO” (1 Pedro 2:4-9).

En la iglesia verdadera regida por el Nuevo Testamento ¡no existe una nueva
clase sacerdotal de líderes! El sacerdocio levítico no tiene su contraparte en
la iglesia del Nuevo Testamento. Al escudriñar todo el Nuevo Testamento,
queda muy evidente que los apóstoles, profetas, pastores y evangelistas del
primer siglo no se concebían oficiales espirituales con derechos implícitos a
diezmos. ¿Quién de ellos pide o impone diezmos? ¡Ninguno! Se afirma su
“derecho” de vivir del evangelio (1 Corintios 9:1-15), o de recibir “salario” (2
Corintios 11:8), pero nunca apelan a “diezmos”, circunstancia sumamente extraña
de contar ellos con la autoridad de imponer el diezmo en la iglesia.
(7:6) “Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de
Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.”

A. Quienes abogan diezmos en la IGLESIA suelen aseverar que la práctica de


diezmar antecede la Ley de Moisés ya que Abraham vivió centenares de años
antes de que fuese dado el Antiguo Testamento en el monte Sinaí y Abraham
diezmó. Se deduce que los cristianos también debemos diezmar.
-La misma línea de argumentación nos obligaría a levantar altares de piedra
y sacrificar animales, pues Abraham lo hizo siglos antes de la Ley Mosaica y
nosotros los cristianos, siendo “linaje de Abraham” (Gálatas 3:29), debemos
imitar su ejemplo. Pero ningún cristiano en sus cabales trae o apoya este
argumento. Entonces, ¿con qué lógica sostenerlo a favor de diezmos pero no
en pro de altares y el sacrificio de animales? Cae por su propio peso.

-No por ser nosotros los cristianos hijos espirituales de Abraham tengamos
que imitar literalmente todas las acciones de aquel patriarca que señalaban
hacia Cristo, por ejemplo, edificar un altar y sacrificar un carnero en lugar de
un hijo (Génesis 22). De cierto, Abraham “tenía las promesas”, pero por
tenerlas él ¿estamos los cristianos en el deber de diezmar? Tal enlace entre
“promesas” y “diezmos” no se forja en la Biblia.
B. ¿Cuántas veces diezmó Abraham? ¿Cada semana, cada mes, cada año o
cada tres años como en el caso del pueblo de Israel? ¿Daba Abraham
continuamente el diezmo? No hay constancia de semejante práctica en su vida,
siendo el diezmo dado a Melquisedec el único registrado en la historia del ilustre
patriarca.
-Pero, supongamos que Abraham siguiera diezmando: ¿a quién o a
quiénes hubiese entregado sus diezmos? ¿Siempre volvería a Salem
(Jerusalén) llevando sus diezmos a Melquisedec? ¿O mandaría
algún siervo que se los llevara? ¿Acaso había otros sacerdotes de
Dios en Canaán que recibieran los diezmos de Abraham?

C. ¿De qué dio Abraham diezmos a Melquisedec? “De todo” dice Génesis
14:20; “del botín” aclara Hebreos 7:4. No de todos los bienes en su haber sino
solo “del botín” de guerra, “de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con
él estaban” (Génesis 14:17). Por lo tanto, ¿basta con que los cristianos demos
diezmos una sola vez y eso no de todos nuestros bienes o ingresos sino solo de
algún negocio o inversión particular?

D. ¿Ordenó Dios a Abraham a entregar a Melquisedec los diezmos “del botín”?


No hay evidencia alguna a favor de semejante deducción. Abraham lo hace
voluntariamente, y si algún hijo espiritual de él del tiempo presente quiere diezmar
voluntariamente, pues ¿quién se lo prohíbe? Con todo, a tal “hijo” (cristiano) le
convendría determinar sabiamente a quién entregar sus diezmos, a no ser que se
los dé a un obrero fraudulento o a un pastor que enseñe doctrinas contrarias a “la
doctrina de Cristo” (Hebreos 6:1).

E. ¿Pidió Melquisedec a Abraham los diezmos “del botín”? ¿Ordenó a


Abraham a dárselos? ¡En ningún momento! Sin embargo, los pastores, profetas y
evangelistas de muchas iglesias y concilios actuales no se cansan de pedir
diezmos, de exigirlos a pena de excomunicación, de pronunciar anatemas sobre
quienes no los dan, de llamar a los tales “ladrones” y aun “blasfemos” o de
condenarlos al infierno. Entre los temas más comunes en los púlpitos de no pocas
iglesias figura el de “diezmar”.

F. ¿Dio Abraham diezmos a Melquisedec motivado por la esperanza de recibir


a cambio muchas bendiciones? Según el relato de Génesis 14:18-20,
¡Melquisedec bendice a Abraham ANTES de darle este los diezmos “del
botín”! ¡ANTES! “Entonces Melquisedec, rey de Salem, y sacerdote del Dios
altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios
altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que
entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.” ¿Cuándo?
¡Después de la bendición! No con miras a recibirla, sino habiéndola recibido ya.

Y la recibió con “pan y vino” (14:18). ¿Por qué no siguen los pastores del
presente el ejemplo de Melquisedec, dándole a los diezmadores “pan y vino”
juntamente con “la bendición” que pronuncian sobre ellos? ¿Quién duda de que en
cualquier momento algunos implementen la práctica con tal de recaudar más
diezmos? A estas alturas, el amor a los diezmos es ya una obsesión con no pocos
pastores y evangelistas.

G. ¿Bendijo Melquisedec a Abraham porque este le dio los diezmos “del botín”?
Ya lo hemos resaltado: Melquisedec pronunció la bendición antes de recibir los
diezmos. La bendición se pronuncia no por los diezmos recibidos sino porque
Abraham fue el instrumento usado por Dios para derrotar a sus “enemigos”.
No alteremos los hechos o el enfoque del encuentro y de la bendición. “Bendito
sea Abram… y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu
mano” (Génesis 14:19-20). Melquisedec no dice “Bendito sea Abram por los
diezmos del botín que él me ha dado”. La bendición no está ligada a los diezmos
sino a la victoria de Abraham sobre los enemigos. Algunos amadores o defensores
de diezmos vinculan las “bendiciones” al cumplimiento de la supuesta “ley del
diezmo”. No lo hizo Melquisedec, ni lo hace el Espíritu Santo en el Nuevo
Testamento.
-Hebreos 7:6 dice que Melquisedec “tomó de Abraham los diezmos,
y bendijo al que tenía las promesas”. Que conste: el texto no dice
“Melquisedec tomó de Abraham los diezmos, y como recompensa
para los diezmos recibidos bendijo al que tenía las promesas”. Mas
bien, identifica dos acciones distintas, no siendo la segunda
(“bendijo”) consecuencia o fruto de la primera (“tomó… diezmos”).
Certeramente, se nos enseña en Génesis 14:19-20 que la bendición
pronunciada por Melquisedec no se condicionó en los diezmos.

Sobre promesas, diezmos, las ofrendas voluntarias y


bendiciones.
Sin tener este servidor el propósito de profundizar mucho en el tema,
aprendemos en Gálatas que las bendiciones prometidas a través de Abraham las
recibimos por la fe y no en virtud de diezmar. La promesa fue: “En ti serán
benditas todas las naciones”, y en Gálatas 3:8-9 el cumplimiento se define
mediante la explicación “De modo que los de la fe son bendecidos con el
creyente Abraham”, añadiéndose en el 3:14: “para que en Cristo Jesús la
bendición de Abraham alcanzase a los gentiles, a fin de que por la fe
recibiésemos la promesa del Espíritu”.
En el Nuevo Testamento se anuncian abundantes bendiciones para el
cristiano generoso. “El que siembra generosamente, generosamente también
segará” (2 Corintios 9:6). “Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros
toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente,
abundéis para toda buena obra” (9:8). “Y el que da semilla al que siembra, y pan al
que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, y aumentará los frutos de
vuestra justicia, para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad” (9:10-
11).
-Ni la fraseología ni el contexto justifican interpretar estas bendiciones solo
dentro del marco de lo material.
-Tomemos nota: ¡estas grandiosas bendiciones no se pronuncian para el
diezmador que se considera obligado a diezmar “indefectiblemente”
sino para los cristianos que se identifican en 2 Corintios 9:7. “Cada uno dé
como propuso en su corazón; no con tristeza, ni por necesidad,
porque Dios ama al dador alegre.” ¿Se da cuenta? El apóstol Pablo no
escribe: “Cada uno dé el diezmo” sino “Cada uno dé como propuso en su
corazón”. El que propone en su corazón dar el diezmo, que lo dé “no con
tristeza, ni por necesidad” sino voluntariamente, no imponiendo su criterio a
ningún otro miembro de la iglesia. El que propone en su corazón dar más
del diez por ciento, que lo dé alegremente, sin hacer sentir mal a los menos
afortunados. El que por su humilde condición no puede dar tanto, que dé lo
que pueda, sin añadir aflicción o culpabilidad a su espíritu por no poder dar
más, pues no está obligado a diezmar. Otros textos del Nuevo Testamento
respaldan estas enseñanzas.

-2 Corintios 8:12. “Porque si primero hay la voluntad dispuesta,


será acepta según lo que uno tiene, y no según lo que no tiene.”
-1 Corintios 16:1-2. “En cuanto a la ofrenda para los santos, haced
vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de
Galacia. Cada primer día de la semana cada uno de vosotros
ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para
que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas.”

Preguntas contestadas
“¿Se puede interpretar que Cristo bendice con bendiciones "adicionales" a los
que ofrecen los diezmos?” A la luz del análisis de Hebreos 7:1-10 y Génesis
14:17-10 no discernimos ninguna relación particular entre “diezmos” y
“bendiciones” en el caso de Abraham y Melquisedec. Por ende, demás es
hacernos alguna aplicación en el tiempo presente, y menos todavía dado que
ninguna ordenanza sobre diezmar se encuentra en el código doctrinal del Nuevo
Testamento.
También pregunta: “¿Puede ser que, en caso de que sea una revelación, que
él (Pablo) trasmitiera a los hebreos que Cristo recibía los diezmos, y no a los
gentiles por miedo de que a través de esto le infiltraran las enseñanzas de la
LEY?”
-A la verdad, hasta donde sepamos Cristo nunca recibía él mismo los
diezmos de nadie, ni se los pedía a nadie ni mandó, bien sea por
ordenanza o alguna inferencia necesaria, que los cristianos de cualquier
categoría los dieran.
-Los apóstoles y gran parte de los pastores, profetas y evangelistas de la
iglesia primitiva eran hebreos. Sin embargo, no hay evidencia concreta
alguna de que siquiera uno de ellos reclamara, exigiera, enseñara o
recibiera diezmos. Hebreos 7:1-10 no constituye tal evidencia. Al contrario,
algunas circunstancias ya señaladas en referido pasaje nos llevan a la
conclusión de que la iglesia del primer siglo no diezmaba, ni la parte hebrea
ni la parte gentil. Tengamos presente que Melquisedec no pedía ni exigía
diezmos. Tampoco Cristo. Que Melquisedec los recibiera como una
aportación voluntaria de Abraham no significa que Cristo autorice a los
pastores, profetas o evangelistas de la iglesia a pedirlos o demandarlos.

Amado, de encontrar usted fallos en este estudio le ruego me los señale ya


que mi ferviente deseo es el de siempre enseñar la pura verdad del Señor.
Para servirle en el amor de Cristo,

“inconsecuencias bíblicas en el tema


del diezmo”.
-Algunos puntos y textos tratados.
-Levítico 31:27. “Rescatar algo del diezmo”, pagando el 20%. “ERA UNA OPCIÓN
DE PLENA LIBERTAD DAR EL DIEZMO EN DINERO, CON LA SALVEDAD DE
AÑADIRLE UN QUINTO”.
-Judaizantes actuales pisan los talones de los del Siglo I. Gálatas 5:1-4.
-El grave error de todo judaizante: esclavizar a la antigua ley de Moisés,
haciendo que los creyentes se desliguen de Cristo.
-2 Timoteo 3:16-17. Valor del Antiguo Testamento para la iglesia. El Nuevo
Testamento disponible en el Siglo I.
-2 Corintios 11:9; Filipenses 4:10-20. ¿Diezmos o “salario” para los siervos
de Cristo que anuncian su evangelio?
-Pablo no buscaba ni siquiera “dádivas”, pero el típico “pastor pentecostal”
busca no solo diezmos sino beneficios adicionales que abunden en su
cuenta personal.
-La generosidad del cristiano maduro supera la del israelita que daba el
diezmo.
“PROCESO A LA IGLESIA DE CRISTO POR SUS INCONSECUENCIAS BIBLICAS
EN EL TEMA DEL DIEZMO.
1.- GRAVE ERROR EN LA PREGUNTA 5. SÍ EXISTIÓ UN SACERDOCIO ANTES
DEL LEVÍTICO Y FUE EL DE MELQUISEDEC, DEL CUAL NO SE REGISTRA NI SU
PRINCIPIO NI SU FIN, ¿O PUEDEN, BÍBLICAMENTE USTEDES FIJAR UN
PRINCIPIO PARA ESTE SACERDOCIO, BAJO CUYO ORDEN CRISTO FUE
ORDENADO SACERDOTE?(HEBREOS 5:6). AL SER UN TIPO DEL SACERDOCIO
DE CRISTO, Y MÁS QUE ESO, DIOS SE VALE DE ESTE SACERDOCIO PARA
DECLARAR A CRISTO SUMO SACERDOTE (hEBREOS 5:10)¿PUEDE LA
"IGLESIA DE CRISTO FIJARLE UN PRINCIPIO Y LLEGAR A DECIR:" QUE
DURANTE LA ERA PATRIARCAL NO EXISTÍA NINGÚN SACERDOCIO
ESPECIAL? POR FAVOR.... NO PEQUEMOS DE IGNORANCIA...”
Estimado Alex, ¿no vio usted en nuestro sitio el siguiente estudio bien
detallado sobre el sacerdocio de Melquisedec?
www.editoriallapaz.org/diezmos_melquisedec.html/
DIEZMOS en la IGLESIA
Melquisedec, Abraham y Cristo. ¿Debemos los cristianos diezmar porque
Abraham dio diezmos a Melquisedec? Hebreos 7:1-10; Génesis 14:17:20
“2.- DESDE LA PREGUNTA 6 A LA 9, USTEDES TRATAN DE DECIR QUE EL
DIEZMO NO CONSISTÍA EN DINERO Y QUE ERA RECIBIDO UNA VEZ AL AÑO.
AL RESPECTO, ME ASOMBRA VER TANTA IGNORANCIA JUNTA. ¿COMO
INTERPRETÁIS LEVÍTICOS 27:31 DONDE LA BIBLIA HABLA DE AÑADIR LA
QUINTA PARTE DE SU PRECIO POR ELLO? ¿A CASO CUANDO HABLAMOS
DEL PRECIO DE ALGO NO LO ESTAMOS REDUCINDO A DINERO? SI USTEDES
SE PREOCUPARAN DE ESTUDIAR LAS COSTUMBRES DE DAR EL DIEZMO SE
DARÍAN CUENTA QUE ERA UNA OPCIÓN DE PLENA LIBERTAD DAR EL
DIEZMO EN DINERO, CON LA SALVEDAD DE AÑADIRLE UN QUINTO. EL
MOTIVO POR EL CUAL SE HABLA DE LA ENTREGA ANUAL DE LOS DIEZMOS
ES MUY SIMPLE, DADO A QUE LA SOCIEDAD ERA AGRÍCOLA Y GANADERA.
SI LA LEY DE MOISÉS HUBIERA SIDO DADA EN ESTA EDAD, A LOS
ISRAELITAS, LOS PRINCIPIOS DE RECOLECCION DE DIEZMOS HUBIESEN
SIDO EN CONFORMIDAD A LOS SUELDOS Y TRABAJOS DE LA EPOCA. POR
FAVOR... PRESENTEN ARUMENTOS DE PESO. NO NIÑERÍAS.”
Pues, ya que soy, según usted, tan ignorante, quizá no tenga la capacidad
de entender Levítico 27:31, pero lo intentaré, con la ayuda del Señor.
Veamos lo que ordena Dios a Israel. “Y si alguno quisiere rescatar algo del
diezmo, añadirá la quinta parte de su precio por ello.”
-“Rescatar algo del diezmo.” Me fijo en el verbo “Rescatar”. Para mi pobre
intelecto, la idea es redimir o retener “algo” del diezmo. Ahora bien, si el diezmo
podía ser dinero en efectivo, la idea de “rescatar algo del dinero del diezmo”,
pagando la quinta parte, o sea, el 20% por encima de su valor, para hacerlo, se
vuelve un tanto absurda, digo, a mi humilde parecer. Obviamente, ningún israelita
en sus cabales iba a “rescatar” dinero de un “diezmo de dinero”. Aunque hubiese
excepciones, esencialmente el diezmo era de los frutos de la tierra y animales,
comprobándolo el mismo contexto de Levítico 27:31.
-“Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra, como del fruto de los
árboles, de Jehová es; es cosa dedicada a Jehová” (Levítico 27:30).
-“Y todo diezmo de vacas o de ovejas, de todo lo que pasa bajo la vara, el diezmo
será consagrado a Jehová” (Levítico 27:32).
-Israelita, ¿quiere usted “rescatar” una vaca u oveja del diezmo de vacas y ovejas?
Debe pagar su valor, más el 20%.
-El dinero que produce esta transacción es dinero del rescate, y no, técnicamente,
“diezmo de dinero”. Me parece percibir una diferencia importante entre “dinero de
rescate” y “diezmo de dinero”. ¿O me equivoco?
-Asegura usted que “ERA UNA OPCIÓN DE PLENA LIBERTAD DAR
EL DIEZMO EN DINERO, CON LA SALVEDAD DE AÑADIRLE UN
QUINTO”.
-A decir la verdad, se me confunden los pensamientos al leer sus palabras. Esta
desconcertante confusión, ¿se debe a mi debilidad intelectual o acaso a
desaciertos en su afirmación?
-La única “opción” que discierno en Levítico 27:31 es la de “rescatar algo del
diezmo”, y no la de sustituir el “diezmo de dinero” por el de la tierra, la simiente de
la tierra, frutos, vacas, ovejas, etcétera. No veo en Levítico 27:30-32 “una opción
de plena libertad dar el diezmo en dinero”. ¿Dar el diezmo de dinero, no, dando
antes, o no dando, punto, el diezmo de los frutos de la tierra y animales? En
definitiva, esto no es lo que se plantea en el texto. Jehová no dice: “En lugar de
diezmar de los frutos de la tierra y los animales, están en plena libertad de optar
por diezmar de dinero, con tal que añadan el quinto”. ¿Cómo calcular el quinto si
el diezmo es solo de dinero y no de bienes? He aquí el meollo del asunto: ¡el
quinto añadido presupone el previo diezmo de bienes, y no tan solo de dinero! ¿Lo
capta usted?
-Luego, se pone usted a especular sobre el por qué de diezmos anuales, y no
semanales o mensuales, atribuyendo las instrucciones de Dios a las
circunstancias accidentales de aquella “sociedad… agrícola y ganadera”, diciendo
que “SI LA LEY DE MOISÉS HUBIERA SIDO DADA EN ESTA EDAD… LOS
PRINCIPIOS DE RECOLECCION DE DIEZMOS HUBIESEN SIDO EN
CONFORMIDAD A LOS SUELDOS Y TRABAJOS DE LA EPOCA”, añadiendo: “POR
FAVOR... PRESENTEN ARGUMENTOS DE PESO. NO NIÑERÍAS”.
-Sinceramente, estoy tratando de evitar “niñerías”. Sucede que “la ley de Moisés”
no fue dada para esta Edad, o sea, para la Edad Cristiana, sino más bien solo
para el pueblo de Israel (Éxodo 31:12-17) y solo para el tiempo antes de la
validación del Nuevo Testamento mediante la muerte del testador Jesucristo
(Hebreos 9.15-17). Por lo tanto, no viene al caso cualquier especulación sobre
“principios de recolección de diezmos” ajustados a nuestra época.
-Además, al Cristo proclamar su Nuevo Testamento, amplia oportunidad tenía de
emitir nuevas ordenanzas sobre el diezmo que determinaran su uso en la iglesia
durante la nueva Era Cristiana. Pero, no se hallan tales ordenanzas en el Nuevo
Testamento, razón fuerte para deducir que el Señor no quiso implantar el diezmo
en la iglesia. Fue clavado en la cruz (Colosenses 2:14-16), juntamente con el
sacerdocio levítico, los holocaustos, el incienso, los días de reposo (sábados) y
demás mandamientos de la ley de Moisés (el Antiguo Testamento), no pasando a
formar parte del “régimen nuevo del Espíritu” (Romanos 7:6).
-El diezmo Cristo no lo adaptó para su iglesia. Pero, los pentecostales lo adaptan
para la suya. También los adventistas del séptimo día y otras iglesias. Sin
autorización divina, fijan “principios de recolección de diezmos… en conformidad a
los sueldos y trabajos” de su membresía. Su error mayúsculo es el mismo
cometido por los judaizantes en la iglesia del Siglo I. Estos, teniendo aún puesto el
velo de la antigua ley (2 Corintios 3:14-17), pretendían imponer la circuncisión
(Gálatas 5:1-3) y guardaban “los días, los meses, los tiempos y los años” (Gálatas
4:10), volviéndose “de nuevo a los débiles y pobres rudimentos” (Gálatas 4:9).
Pisan sus talones los judaizantes de actualidad, pues estos imponen el diezmo,
astutamente “adaptándolo” para vivir de él, explotando al máximo a la membresía
carente de conocimiento del Nuevo Testamento y amenazada constantemente por
fulminaciones de “¡Usted es ladrón si no da el diezmo!” El grave error de todo
judaizante es el de someter a los cristianos al “yugo de esclavitud” del Antiguo
Testamento, llevándolos a desligarse de Cristo y caer de la gracia. Señor Alex, le
ruego lea una y otra vez la siguiente advertencia del Espíritu Santo.
-“De Cristo os desligasteis, los que por la ley os justificáis; de la gracia habéis
caído” (Gálatas 5:4). Dígame: ¿tiene salvación el que está desligado de Cristo, o
el que ha caído de la gracia? De ahí, la gravedad de judaizar. Enseñar el diezmo
de la antigua ley de Moisés es judaizar.
-“Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres; y no estáis otra
vez sujetos a esclavitud” (Gálatas 5:1). Imponer el diezmo en la iglesia es sujetar a
los feligreses a la esclavitud de la antigua ley, privándoles de la libertad a la que
tienen derecho en Cristo.
“3.- USTED DICE EN LA PREGUNTA 22 QUE EL ANTIGUO TESTAMENTO FUE
ABROGADO CITANDO ERRÓNEAMENTE HEBREOS 7:18-19. ¿HA
DIMENCIONADO LA ESTUPIDES QUE HA ESCRITO? ¿HA LEIDO
CORRECTAMENTE ESTOS DOSe VERSÍCULOS? ¿NOS HABLAN DEL ANTIGUO
TESTAMENTO O DEL SACERDOCIO AARÓNICO CONSTITUIDO CONFORME A
LA LEY DEL MANDAMIENTO ACERCA DE LA DESCENDENCIA (7:16)? SI
USTED QUIERE CITAR EL NUEVO TESTAMENTO, HÁGALO CORRECTAMENTE,
NO ESCRIBIENDO HEREJÍAS.¿NO HA LEIDO CÓMO PABLO LE LLAMA AL
ANTIGUO TESTAMENTO EN 2TIMOTEO 3:16-17? ¿CUÁL ERA LA ESCRITURA
INSPIRADA POR DIOS QUE EL TENIA A SU DISPOSICIÓN ERA EL ANTIGUO O
NUEVO TESTAMENTO QUE TODAVÍA NI EXISTÍA SU CANON?”
a) Todo el Antiguo Testamento fue abolido, y no tan solo el sacerdocio
aarónico o el decálogo. La prueba irrefutable para esta afirmación la
tenemos en 2 Corintios 3:6-17, texto que ningún sabatista o judaizante haya
podido arrebatar jamás. Respetuosamente, le retamos a escribir una
exposición sobre mencionado pasaje, sosteniendo lo contrario de lo que
afirmamos.
b) Al escribir el apóstol Pablo las letras de 2 Timoteo 3:16-17, disponía no
solo del Antiguo Testamento sino también del Nuevo. Este Nuevo el Señor
mismo comenzó a revelarlo (Hebreos 2:1-4), completándolo el Espíritu
Santo al revelar a los apóstoles “toda la verdad” (Juan 16:13). La segunda
carta a Timoteo el apóstol Pablo la dictó en el año 66 d.C., treinta y tres
años después de Pentecostés del año 33 d. C. (Hechos 2), fecha en que el
Espíritu Santo inició su obra de revelar a los apóstoles “toda la verdad”. Ya
Pablo había escrito trece libros y cartas, incluso Romanos y Hebreos. Para
el año 66 d. C., ¿no sabía Pablo el Nuevo Testamento de Cristo? ¡Claro
que sí! ¿Se atreve usted a negarlo? El Nuevo fue revelado primero
verbalmente, mediante los dones sobrenaturales. Luego, su contenido fue
escrito por hombres inspirados. Gran parte de estos escritos inspirados ya
existía para el año 66, estando en circulación entre las congregaciones
(Colosenses 4:16). Señor Alex, ¿quiere usted decir que la iglesia del Siglo I
no contara con el Nuevo Testamento? Los hechos prueban lo contrario. Lo
recibió verbalmente, luego en su forma escrita, y en su totalidad para el año
96 d.C. cuando el Apocalipsis fue dado al apóstol Juan. Lo de “canon” solo
sirve para desorientar a mentes no bien informadas, tratándose de un
vocablo no bíblico, envuelto en “sombras de erudición”, las que sirven solo
para ofuscar.
c) Que quede claro para usted, y toda alma sinceramente interesada en
estos temas: el Antiguo Testamento tiene mucha importancia para la iglesia
hasta el día de hoy, pero nunca como cuerpo de leyes divinas para ella. Su
historia, sus ejemplos, sus profecías y su tipología, todos son de mucho
valor para la iglesia (Romanos 15:4; 1 Corintios 10:1-11; 2 Pedro 1:19-21;
Hebreos 9), pero sus estatutos y mandamientos todos caducaron en la
cruz.
“4.- USTED DICE EN LA PREGUNTA 25 QUE EL TEMPLO ESTABA EN VIGENIA
CUANDO SE ESCRIBIO EL CAPITULO 7 DE HEBREOS. ¿COMO SABE USTED
ESO? ¿NO HA LEIDO LOS ESTUDIOS BIBLICOS DE LA ERUDICION ACTUAL?
¿NO PODRÍA EL LIBRO DE HEBREOS HABER SIDO ESCRITO DESPUES DEL 70?
¿QUIEN ESCRIBIO EL LIBRO? QUEDA CLARO QUE USTED ESTÁ DANDO POR
SENTADO UN HECHO DEL CUAL NO HA PRESENTADO PRUEBAS BIBLICAS NI
MENOS RQUEOLÓGICAS.”
-El consenso de los eruditos en materias de idiomas antiguos, historia de la
iglesia primitiva e historia del Siglo I es que el apóstol Pablo escribió el libro
de Hebreos antes del 66 d. C., el año que fijan para su muerte. Al tener
usted evidencias contrariadas, sugerimos se las presente a ellos. El ejército
romano sitió a Jerusalén, quemando el templo y arrasando la ciudad en el
año 70 d.C., hecho testificado por el historiador Josefa, como además por
otras fuentes fidedignas.
“5.- EN LA PREGUNTA 16 COMETE UN TERRIBLE ERROR POR NO LEER BIEN
EL TEXTO, NI CONSULTAR MANUALES DE INTERPRETACION RABÍNICA
SOBRE EL DEBER DE DIEZMAR. USTED DA A ENTENDER QUE EL QUE VIVIA
LEJOS NO CUMPLIA CON SU DEBER ENTREGÁNDOLE DINERO AL
SACERDOTE. LE ACLARO EL DIEZMO DEBIA ENTREGARSE
CORRECTAMENTE, "NO DESAMPARARÁS AL LEVITA QUE HABITARE EN TUS
POBLACIONES2 (dT.14:27). lA MISHNAH LLAMA AL CANJE (HILUL
MAHASER)QUE ERA LA CONVERSION DEL DIEZMO EN DINERO. LA TPRAH, O
LEY PRESCRIBIA VENDER EL PRODUCTO, Y CON EL DINERO RESULTANTE,
ADQUIRIR EN JERUSALEN LOS ALIMENTOS AUTOIZADOS POR LA TORAH Y
DISFRUTARLOS ALLI. ESE ERA EL LUGAR ORDENADO POR DIOS. ¿O USTED
CREE QUE LOS JUDIOS RESIDENTES EN OTRAS CIUDADES COMIAN EN
CUALQUIER PAIS LOS DIEZMOS SIN COMPARTIRLO CON LOS LEVITAS? POR
FAVOR.... REVISE SU INTERPRETACION.”
-Más nubes de erudición que solo ofuscan, desorientando a mentes de
poca preparación. Mishnah. Torah. Comentarios rabínicos sobre la ley de
Moisés. Judíos de la dispersión. Nada de todo esto anula o altera lo que
Jehová ordenó en el monte de Sinaí. De todos modos, todo el Antiguo
Testamento –repetimos, TODO- pereció, siendo clavado en la cruz. 2
Corintios 3:6-17 es el texto irrefutable al respecto. Así pues, todo lo
relacionado a cómo entregar el diezmo ninguna importancia tiene para los
cristianos que disfrutamos la libertad que trajo Cristo. Vivimos bajo el Nuevo
Testamento, y no bajo el Antiguo.
“6.- EN LA PREGUNTA 22 USTED DICE QUE EL ANTIGUO TESTAMENTO FUE
CLAVADO EN LA CRUZ, CITANDO COL.2:14-16. DÍGAME ¿ESTAMOS LEYENDO
LA MISMA BIBLIA? LA PALABRA DE DIOS ENSEÑA QUE LO QUE FUE
CLAVADO EN LA CRUZ, FUE EL ACTA DE LOS DECRETOS QUE NOS ERA
CONTRARIA Y ESTO NO ES EL ANTIGUO TESTAMENTO, POR FAVOR....”
-Sr. Alex, este servidor, juntamente con todos los que lean este estudio,
aguardamos su identificación exacta y precisa del “acta de de los decretos”,
y además, su exposición clara de toda oración y cláusula de 2 Corintios 3:6-
17. Hasta no tenerlas, de mi parte, seguiré convencido de que el “acta de
los decretos” es sinónimo de “antigua ley”, o “Antiguo Testamento”.
“7.-EN LA PREGUNTA 39 USTEDES AFIRMAR QUE EL NO OFRENDAR ES
ROBAR A DIOS. ¿DONDE ENSEÑA LA BIBLIA ESO?¿CUAL ES EL VERSÍCULO
BIBLICO QUE PERMITE APOYAR AQUELLO? USTEDES SE CONTRADICEN Y
USAN ERRONEAMENTE EL NUEVO TESTAMENTO. ¡PREMIO DE 500 DOLARES
SI ME ENCUENTRA UN VERSICULO EN EL NUEVO TESTAMENTO QUE DIGA
QUE AL NO OFRENDAR "ME HAGO CULPABLE DE ROBAR A DIOS"
-Se queda usted con sus 500 dólares. Hasta donde sepa este servidor, no
hay texto que lo diga exactamente así.
“8.- SEGUN UESTDES ¿COMO DEBEN SOSTENERSE LOS MINISTROS DEL
NUEVO PACTO? ¿OFRENDAS, AYUDAS, COLECTAS? ¿DONDE ENSEÑA ESO LA
BIBLIA? ¿COMO SE SUSTENTA VUESTRO MINISTERIO? ¿TIENE LA FORMULA
BIBLICA?”
a) En ocasiones, el apóstol Pablo recibía “salario” de las iglesias. Que
conste: diezmos no, sino “salario”. “He despojado a otras iglesias,
recibiendo salario para serviros a vosotros” (2 Corintios 11:9). La
congregación que provee el sostenimiento para este servidor determina
mi “salario”. Los obispos (ancianos) de la congregación me consultan
referente a mis necesidades, teniendo ellos, y no este servidor, la última
palabra en cuanto a la cantidad del salario. Los fondos que suplen
provienen de ofrendas voluntarias dadas el primer día de cada semana,
y no de diezmos. Siguiendo este patrón bíblico del Nuevo Testamento,
las congregaciones que componen nuestra hermandad sostienen a
miles de evangelistas, efectuando, además, notables obras benévolas.
b) “Y cuando estaba entre vosotros y tuve necesidad, a ninguno fui carga,
pues lo que me faltaba, lo suplieron los hermanos que vinieron de
Macedonia, y en todo me guardé y me guardaré de seros gravoso” (2
Corintios 11:10). Dígame, Sr. Alex, esta noble actitud, ¿demuestra
tenerla el típico “pastor pentecostal”? No conforme a mis observaciones.
Más bien, exige el diezmo, demanda el diezmo y se pone rabioso si no
se lo dan completo. No le importa ser gravoso a la iglesia, o una carga
para ella.
c) En Filipenses 4:10-20, el apóstol Pablo agradece a la iglesia en Filipos
sus aportaciones, diciendo: “No es que busque dádivas, sino que busco
fruto que abunde en vuestra cuenta” (4:17). A diferencia de Pablo, el
típico “pastor pentecostal” lo que busca es el diezmo, y beneficios
materiales adicionales al diezmo que abunden en su cuenta personal.
Digo, según mi conocimiento, pues he conocido a no pocos de ellos. A
propósito, si la ley de diezmar estaba vigente en la iglesia del Siglo I,
perdió Pablo tremenda oportunidad para reforzarla, escribiendo “No es
que busque diezmos…”. Pero, no dice “diezmos” sino “dádivas”. De
hecho, en todo este pasaje, cuyo enfoque céntrico es la ayuda para
Pablo, el diezmo brilla por su ausencia.
“9.- cUANDO JESUCRISTO ENSEÑÓ QUE EL QUE ANUNCIA EL EVANGELIO,
VIVA DEL EVANGELIO ¿LO DIJO EN LA LEY O EN LA GRACIA?”
Durante su ministerio terrenal, el Señor Jesucristo comenzó a revelar una
parte del Nuevo Testamento (Hebreos 2:1-4. Mateo, los capítulos del 5 al 7,
por ejemplo. “Oísteis que fue dicho… pero yo os digo.”). Su
pronunciamiento acerca de “vivir del evangelio” (1 Corintios 9:14) no
significa, de modo alguno, que la antigua ley siguiera vigente durante toda
la Era Cristiana. Tampoco implica que los predicadores del evangelio
tuvieran derecho de exigir el diezmo. De haber Cristo programado que los
predicadores del evangelio vivieran del diezmo, ¡tremenda oportunidad
perdió de divulgarlo! Bien pudiera haber dicho: “Los que anuncian el
evangelio, que vivan del diezmo”. Pero, esto no lo dijo.
“SI ME CONTESTAN, ESTARÉ GOZOSO DE SEGUIRLES ESCRIBIENDO, ESPERO
QUE CONSIDEREN LOS ARGUMENTOS Y QUE REPRODUZCAN EL TEXTO
INTEGRAMENTE, NO SOLO LO QUE LES CONVIENE.”
Agradecemos su aportación, proporcionándonos la misma ocasión para
esclarecer aún más el tema del diezmo.
En cuanto a la generosidad para con nuestro Dios y su grandiosa obra en la
tierra, el cristiano maduro querrá superar la de los israelitas, es decir, si
puede contribuir más de la décima parte de sus ingresos lo hará con
alegría. Me consta que algunos lo hacen.
Que ninguno malinterprete mi oposición al diezmo, pues, Dios es mi testigo,
no se debe a ánimo alguno de reducir o limitar contribuciones a la causa de
Cristo. Me opongo al diezmo en la iglesia porque predicarlo e imponerlo
significa volver a esclavizar a “los débiles y pobres rudimentos” por Cristo
quitados. Quien “vuelve a edificar” lo que Cristo derribó, a saber, “la pared
intermedia de separación… la ley de los mandamientos expresados en
ordenanzas” (Efesios 2:14-15), “transgresor” se hace, asegura Pablo
(Gálatas 2:18). Imponer el diezmo es edificar lo que Cristo derribó.
El Señor alumbre nuestro entendimiento, capacitándonos para llevar la pura
luz de su mensaje al mundo en tinieblas. Alex, le invito e insto a unirse a los
“ministros competentes de un nuevo pacto” (2 Corintios 3:6). Prediquemos
el Nuevo Pacto sellado con la sangre de Cristo (Mateo 26:28), y no el que
fue purificado con la sangre de animales (Hebreos 9:18-20).
Le ruego me perdone cualquier palabra o expresión indebida.
Para servirle en Cristo,

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