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CapfruLo 5 w)
Expresion y comunicacién oral
en el Jardin Maternal Merve tc
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Beatriz Ortiz
Cuando hablamos de practicas del lenguaje, hablamos
del uso social del lenguaje; esto, que puede parecer evidente,
sefiala para la educaci6n un cambio importantisimo. A fines de
la década del 90 se incluye por primera vez la oralidad como
contenido para formar hablantes y oyentes plenos.
‘Ahora bien, desde la perspectiva de las salas de Maternal,
por primera vez se toma en cuenta el delicado papel del adulto
tomo mediador y promotor de la adquisicién del lenguaje, y
la necesidad del docente de reflexionar realmente sobre este
rol desde la construccién de marcos tedricos que sustenten sus
acciones.
El campo al que se hard referencia no toma solo la forma-
cién del nifio 0 nifia como hablante y oyente, también aparece lo
literario, ya que el lenguaje es, al mismo tiempo, un instrumento
de comunicacién y la materia sobre la que se trabaja para crear
‘una manifestaci6n artistica tinica, que es sin duda el primer con-
tacto que tienen los seres humanos, a través de las canciones de
cuna y las nanas en un primer momento, con el arte.
Los libros y su circulacién en las salas completan los temas
principales que motorizan las propuestas en los Jardines Mater-
nales. Por qué los libros? Porque las tempranas experiencias
de lectura de los portadores de textos centrales para nuestra
135-9SSSSSSSFESS55SSSS5EFSESSSSSSSSSSSETSS
cultura, como son los libros, sin duda facilitan y preparan una
alfabetizacién temprana.
‘La lengua escrita se presenta en las salas de Jardin de Infan-
tes, desde la sala de tres afios, como contenidos a transmitir para
que los nifios sean lectores y productores de textos. En las salas
ie Maternal la lectura de jibros es la forma de contextualizar
de manera significativa distintos tipos de textos, formando a los
nnenes y nenas como lectores, y una excelente oportunidad para
conversar con ellos, de manera personal, ya que cada nifio ten-
dral adulto acompatidndolo en el descubrimiento de los libros
y la lengua escrita. La literatura, como parte de los lenguajes
artisticos expresivos, pone el uso poético del lenguaje en primer
plano, y asf los mas chiquitos pueden vivenciar desde la cuna
Ia experiencia artistica y goz0sa que permiten la musicalidad y
ritmo de las palabras.
Los docentes tienen el desafio de incluir dentro del diseio
de sus propuestas a estas practicas que durante mucho tiempo
se daban por sobreentendidas, porque ain hoy cuando se pre-
gunta cémo se desarrolla algiin contenido de oralidad, se puede
escuchar: “Yo hablo, y asf los chicos aprenden a hablar bien”; 0
“Los textos literarios no se incluyen en la planificacién”, porque
se da por sobreentendido que se narran o se leen algunos relatos
ose recitan poesfas.
‘Algunas explicaciones sobre la invisibilidad de la oralidad
como contenidos a desarrollar se relacionan con que el habla
no es exclusiva de la escuela, y los chicos adquieren el lenguaje
estén o no escolarizados; durante tanto tiempo se pens que
el propésito central del Jardin era enriquecer el vocabulario,
que ahora cuesta pensar en este enfoque que propone formar
hablantes y oyentes competentes en lo comunicacional, o sea,
que puedan desenvolverse en distintas situaciones comunicacio-
nales, con distintos formatos, textos, adaptandose a interlocuto-
res diversos y a diferentes temas.
Con respecto a la literatura parece suficiente que de vez
en cuando se transmita un texto literario, o alcanza con mos-
trar las imagenes de un libro y al mismo tiempo improvisar
un relato; incluso hay docentes que suponen que es lo mismo
contar anécdotas personales que transmitir un texto literario.
136
Evidentemente no es as{ si se quieren llevar adelante pro-
puestas significativas que les permitan a las nifias y nifios
acercarse a los productos culturales literarios adecuados a
este periodo.
La oralidad y la lectura se presentan en situaciones signifi-
cativas que responden a las diversas funciones sociales donde se
tornan imprescindibles; se habla, se oye, se lee con un propésito
‘comunicacional concreto, nadie habla o lee porque si, siempre
es por algo y para alguien. Con la literatura sucede algo seme-
jante, pero a la vez muy distinto: es otra forma de escuchar, de
Teer, de hablar, porque se esté formando una mirada estética y
idica sobre el lenguaje, una mirada poética del mundo. Hay
que formar hablantes y lectores criticos e independientes, su
presencia es indispensable como parte del arte y de su experien-
cia personal como sujetos.
En las salas
“Una vez. dominado el lenguaje, somos capaces
de comprender un ntimero indefinido de expresiones
que no hemos ofdo jamés y que nogienen
ningiin parecido fisico ni son exactamente andlogas
alas expresiones que constituyen
nuestra experiencia lingiifstica”
Oralidad:
Desde tiempos inmemoriales los seres humanos se han
apropiado de la lengua sin la intervencién de la escuela, y
durante muchfsimo tiempo tampoco se tomé como objeto de
estudio esta adquisicién, que se naturalizé de tal manera que no
despertaba la curiosidad desde la mirada de la ciencia,
‘Una de las dificultades que se presentan al plantear la adqui-
sicién del lenguaje como un tema de] Maternal es justamente
esta naturalizacién, y por eso es importante cambiar el éngulo
dela mirada y desarrollar un breve recorrido de los autores y
187(9555558555555 555555555FTTTESSSD:
teorias sobre esta temdtica para poder darle un marco tedrico a
las practicas docentes en las salas.
El estudio sistematico sobre la adquisicién del lenguaje,
y no sobre el lenguaje en si, es relativamente novedoso; se
podrfa afirmar que uno de los que més lo impulsé fue el lin-
giiista Noam Chomsky a fines de la década del 60, que propone
una teorfa innatista al afirmar que el sujeto nace con ciertas
capacidades que conforman el mecanismo de adquisicién del
lenguaje (LAD en inglés) que durante el primer afio de vida
permiten la produccidn de estructuras lingiifsticas basicas/
profundas sobre las que se organizaré el sistema lingiiistico;
ademés afirma que durante los primeros tres afios de vida el
nifio iré formando dos competencias', la lingiifstica, que es el
conocimiento que todo hablante debe tener sobre su propia
lengua, y la comunicacional que, a diferencia de la anterior,
estd en continuo crecimiento ya que cada nueva experiencia
comunicacional le permite al hablante incorporar nuevas expe-
riencias y estrategias.
En el mismo perfodo Piaget sefiala que el proceso y estruc-
turacién de la inteligencia en los seres humanos es posible gra~
cias a la funcién simbélica®, para la que el lenguaje es fundamen-
tal. A pesar de que la adquisicién del lenguaje no es un tema
central en sus estudios, la relacién que entabla entre la evolucién
de la inteligencia y el lenguaje oral ser retomada en futuros
estudios.
En la década siguiente avanzan los estudios sobre el habla
y los hablantes y el lenguaje en uso, lo que se denomina la prag-
mitica del lenguaje (la manera en que los hablantes implemen-
tan el uso del lenguaje en la realidad, en distintos contextos y
con diversos interlocutores).
En los 80, una de las propuestas més interesantes es la de
Michael Halliday, que retoma las funciones del lenguaje pero
pone fuertemente el acento en lo social y en la necesidad de
comprender la comunicacién y cémo se construye el sentido,
1. Competencia en el sentido de hacerse competente,apto para; no en el de entablar
haciendo una clara diferencia en la manera que tienen al abor-
dar en la realidad el uso del lenguaje los nifios y los adultos.
Edmond Mare y Dominique Picard (1992) aportan el con-
cepto de “interaccién accién” y la importancia de los lenguajes
no verbales en este proceso y cémo los gestos paraverbales (ras-
0s fonéticos, sintacticos o semédnticos) y los gestos expresivos
marcan la comunicacién; lo interesante es que en su obra hay
un capitulo centrado en la familia y la forma en que condiciona
y acompatia la adquisicidn del lenguaje desde el nacimiento.
Jerome Bruner, para la misma época, retoma la teorfa
chomskiana con respecto al dispositivo innato, y habla de un
sistema de soporte de la adquisicién del lenguaje, agregando
el elemento psicolingiifstico. Segiin Bruner hay tres facetas del
enguaje de las que se apropia el nifio y debe dominar para ser
un hablante native
+ La sintaxis: c6mo funcionan las palabras entre s{ para
construir sentido dentro de una estructura mayor como
la oracién. Al principio, los nifios emiten palabras sueltas
y gracias al contacto con hablantes adultos, acceden a la
manera de “enlazar” las palabras entre st.
+ La seméntica: los significados de los signos lingiifsticos
se van diferenciando entre sf, a medida que el bebé va
creciendo. Por ejemplo, al comienzo todo lo que calme
su sed sera “abua’
+ La pragmética: el uso del lenguaje, comprender cémo
afecta y qué resultados se obtienen por medio del len-
guaje (conductas concretas, contestaciones, etc.)
Estas tres facetas se adquieren de manera simulténea, apo-
yandose en un primer momento en los lenguajes no verbales
{que se presentan desde el nacimiento (el llanto y los gestos cor-
porales y faciales, como la sonrisa).
‘También sefiala la importancia de la relacién entre la
madre/cuidador/a y el bebé, ya que serd este vinculo prima-
rio el que sostendré la adquisicién, aportando el concepto de
formato lingiifstico, esquemas de interaccién conjunta, donde
un adulto y un bebé hacen cosas entre s{ de manera repetida y
rutinizada, entendiendo esta rutina como ritual; el momento
139de la alimentacién puede transformarse en algo mecénico (una
rutina), pero si el adulto lo significa y resignifica transmitiendo
un poema o con un juego, en fin, estando “presente”, se abre
la posibilidad de ritualizarla. La repeticin de acciones con los
bebés es lo mas adecuado porque les permite comprender y
anticipar qué est4 pasando con él o ella en ese momento; nor-
malmente el adulto le dice qué est haciendo, en dénde y para
qué, por ejemplo “Ahora te caliento la mamadera, después nos
sentamos y mientras la tomds, te canto una cancién”; las accio-
nes repetidas, més la puesta en palabra de ellas, conforman una
situacin que tranquiliza al nifio.
Para este autor el rol del adulto cuidador y la familia sera
fundamental en este proceso, ya que son los que crean un cir
cuito de comunicacién con el nifio y proponen y organizan situa-
ciones junto al bebé que “espera” que hagan cosas con él, y en
este circuito ocuparé el lugar de receptor activo més que emisor.
Para Bruner, la teorfa socio cultural es fundamental por-
que le permite revalorizar la presencia y las intervenciones del
adulto, asf como sefialar la relacién entre la adquisicién del len-
guaje y la cognicién desde las experiencias sociales. Gracias a
‘Vygotski se termina de desplazar el interés por la evolucién de la
adquisicién del lenguaje al lenguaje en uso, al nifio/a que intent,
comprender su entorno fisico y cultural para poder participar
activamente en ellos.
Del nifio como individuo de Piaget, se pasa a un nifio que
por medio de la apropiacién del lenguaje y su uso internaliza
conocimientos y formas de organizarlos en diferentes discursos
sociales (narraciones, relatos, descripciones, explicaciones, etc.).
Una de las caracteristicas esenciales de la comunicacién
entre un adulto y un bebé es la presencia de preguntas por parte
del primero:
“Qué estds haciendo?, gests jugando con el osito? gLo que-
és mucho al osito?”
Mientras lo hace no espera que el nifio o nifia conteste, en
ad estas preguntas tienen como propésito impulsar al
bé a que participe en el intercambio lingiifstico, atrayendo
su atencién sobre los objetos (en el ejemplo el mufieco) o sobre
M0
sucesos cercanos; los nifios se valen de los lenguajes no verbales
(lanto, gestos, ademanes, expresiones con el cuerpo, sonrisas,
balbuceos, etc.) para orientar al adulto. Y aquf ya se encuentra
el germen del didlogo.
¢Cudl seria la funcién del Jardin en el primer afio de vida en
a adquisicién del lenguaje? En esta etapa se desarrolla el cono-
cimiento del nifio sobre el mundo social y cultural por medio de
las relaciones que entabla con el mundo adulto, que se comunica
y juega con tercambio, la forma de transmisin
puede ser “implicita” (lo que sucéde en el Ambito farniliar) o se
pveden crear actividades para ensefiarle ciertas habilidades o
categorias simbélicas de manera “explicita” y sistematica. En
ese lugar se coloca el rol del docente.
Hay que estar atento al llanto, los gorjeos, los balbuceos,
las repeticiones de sflabas, las protopalabras y la aparicién de
las palabras frases, para que las intervenciones como repetir las
emisiones de los bebés, hablar completando las emisiones infan-
tiles, atraerlos a participar en didlogos para llegar alos discursos
de circulacién social se tornen realmente significativas.
No hay que olvidar la presencia de la poesfa como la llave
para conformar algunos de los formatos lingiiisticos ms signi-
ficativos, porque ofrecen al lenguaje un uso poético, aprovechar
esa oportunidad tinica que nos da el contacto con los bebés en
sus primeros dfas para que también se formen en el arte.
“Para provocar el suefio del nifio intervienen
varios factores importantes si contamos,
naturalmente, con el beneplicito de las hadas.
Las hadas son las que traen las anémonas y las temperaturas
Lamadre y la cancién ponen lo demés”
Feperico Garcta Lorca, Conferencia “Las nanas infantiles”.
Literatura
Un bebé mira atentamente a los ojos de su madre mien-
tras lo alimenta y le canta una cancién para acompafiar ese
141momento; un bebé se deja arrullar por la voz de su madre mien-
tras lo mece, golpea su espalda siguiendo el ritmo de una can-
cién de cuna y, finalmente, se queda dormido.
Desde que nacen, los seres humanos estén en contacto con
la poesfa y Ia entienden desde las sensaciones que le provocan
mporta lo que pro
porque la poesfa se siente, no se entiende.
Es el género lirico el embajador de la literatura desde los
primeros dias de vida, y desde ese momento el bebé se implica
Jos poemas porque tienen “algo més”, como explica Pellizari
Ese ‘algo més’ es el sentido poético, que no es descubri-
‘or la via conceptual, sino por la captacién intuitiva [..
teriza al poeta” (Pellizari, 1990).
{Cualquier poema? No, la poesfa infantil estaré marcada
por él ritmo, larima y los juegos sonoros a partir de las palabras,
con un sentido poético. Sin duda, en el Maternal los poemas de
origen folkldrico son los que aseguran estas caracteristicas por
ser un bien cultural que ha pasado de generacién en generacién,
porque en todo ese tiempo se reconoce a estos poemas como
significativos para la sociedad y un producto artistico creado y
mejorado por la comunidad.
Entonces, al organizar secuencias es importante poder
visualizar los contenidos centrales de la literatura en el Jardin
Maternal.
En el momento de pensar las propuestas, hay que tener en
cuenta que la literatura desde lo didéctico y lo cultural presenta
un contenido definido, la poesfa, que implica también tener en
‘cuenta la manera de transmitirla que estaré asociada a recitar 0
decir los poemas.
docente tiene que seleccionar y transmitir un repertorio
rico que se ajuste a la realidad y al contexto familiar y cultural
‘ada nifio, lo que le permitiré realizar secuencias donde los
-xtos de origen folklérico seran imprescindibles.
1 poesfa tendrfa que estar presente en la vida de los nifios
‘que nacen aunque a veces sus experiencias familiares
estén més cercanas a escuchar canciones dedicadas a los nifios
de poca o ninguna calidad poética 0 textos rimados que acom-
pafian las imagenes de los libros para los més chicos. F1 Nivel
Inicial tiene que asegurar esa experiencia tinica con el lenguaje
poético y nuevamente el repertorio del docente serd fundamen-
tal para esto.
En la entrevista inicial con las familias hay que indagar
sobre las obras que transmiten a los pequefios (si cantan alguna
cancién de cuna, si realizan algiin juego con las manos o para
hacer cosquillas; sila respuesta es afirmativa, en la sala se seguird
con el mismo repertorio y lentamente se incorporardn otros
poemas, en caso contrario es fundamental comenzar a hacerlo
para permitirle al bebé entrar en contacto con la poesfa y si es
posible ofrecer al grupo de familias talleres de poemas para que
recuperen su contacto con lo folklGrico, que seguramente esté
en su memoria como miembros de una comunidad).
‘Cuando comience el afio los docentes tendrén que hacer un
listado con las obras literarias con las que cuentan para trans-
mitirles al grupo, visitar la biblioteca institucional para ver las
novedades si las hubiera, o para organizar las visitas a ese lugar
y también posibles mesas de libros para que los chicos conozcan
el material que se encuentra alli a su disposicién como lectores,
revisar el rinc6n de biblioteca de la sala para chequear los tftulos
y el estado fisico de los libros para descartar lo que esté roto y lo
que no tenga las condiciones para seguir en exhibiciGn, y reorga-
izarlo en funcién justamente del repertorio que se quiere trans-
De esta manera se comienza a delinear el repertorio anual.
.e toma en cuenta una clasificacién de los tipos de poe-
mas més adecuados para las salas de Maternal, se podré asegurar
un repertorio variado y que se ajuste a los intereses de los
poemas donde el ritmo y la musicalidad sean los protagonistas.
Propuesta de clasifica
para el Jardin Maternal
+ Canciones de cuna, nanas, canciones para dormir.
+ Canciones para despertar.
+ Poemas narrativos.
+ Poemas hidicos.
in de los tipos de poemas
us