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HECATE

El documento describe a Hécate, una diosa de la mitología griega relacionada originalmente con la fertilidad y la agricultura. Más tarde se la asoció también con la magia, la noche y la muerte. Explica sus orígenes fuera de Grecia, sus roles y atributos como diosa, incluyendo sus símbolos comunes como antorchas y perros. Finalmente, detalla algunos rituales y sacrificios asociados con ella.

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El documento describe a Hécate, una diosa de la mitología griega relacionada originalmente con la fertilidad y la agricultura. Más tarde se la asoció también con la magia, la noche y la muerte. Explica sus orígenes fuera de Grecia, sus roles y atributos como diosa, incluyendo sus símbolos comunes como antorchas y perros. Finalmente, detalla algunos rituales y sacrificios asociados con ella.

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HECATE

KARLA VALTIERRA

Hécate ha sido considerada tradicionalmente como la diosa de la magia, la noche,


los fantasmas y la muerte. Ella es la madre de todos los encantamientos y
hechiceras, es la Madre Terrible que actúa desde las profundidades de la psique.
Sin embargo, en su origen, fue una diosa relacionada con la fertilidad, la
agricultura, la caza y la pesca, protege los cruces de caminos, las entradas de las
casas y templos. A pesar de la confusión en torno a quiénes son los padres de
Hécate, la tradición predominante tiene a los titanes Perses y Asteria como sus
progenitores.

Se cree que el mito de Hécate nace fuera de Grecia; quizás en Tracia, Anatolia o
incluso Egipto, donde pudo tener sus orígenes en Heket, la diosa egipcia de la
fertilidad de cabeza de rana. Su historia llegó hasta los griegos, tal vez a través de
los sumerios e israelitas. Hacia el 700 a. n. e., ya había sido absorbida por el mito
griego y descrita en la Teogonía de Hesíodo como una «diosa gloriosa» que
proporcionaba abundantes capturas a los pescadores; cuidadora de todos los
seres vivos, aumentaba la fertilidad y concedía victorias a sus ejércitos favoritos.

Aunque Hécate es generalmente conocida como una diosa griega, sus orígenes
se encuentran un poco más hacia el este, en Asia Menor. Se dice que los primeros
en adorarle fueron los carios, en Anatolia. Los carios usaban nombres teofóricos
con la raíz ‘Hekat-’ para invocar y obtener la protección de la diosa de la brujería.
Descubrimientos arqueológicos sugieren que los carios además tenían un lugar
para practicar el culto de esta diosa en Lagina, Asia Menor.

Hécate ocupó un lugar en el Panteón griego de los titanes, quien además no dudó
en rescatar a Persefone cuando fue secuestrada por Hades. Cuando los gigantes
les declararon la guerra a los dioses, actuando bajo las órdenes de Gaia, Hécate
se unió al bando de los dioses. Se dice, asimismo, que ella ayudó a defender a los
gigantes. Escenas de Hécate usando sus dos antorchas como armas para
combatir a los gigantes pueden ser vistas en algunas esculturas y cubiertos
pintados.
Zeus honró a Hécate, otorgándole incontables obsequios.y le permitió tener poder
como Diosa en el reino de los hombres, y Hades, que la nombró invitada
honorífica del reino del Inframundo. Más aún, los dioses no solo no la lastimaron,
sino que acordaron además que Hécate podría mantener el control sobre los
dominios que ya le pertenecían en el tiempo en que los titanes mandaban. Así,
Hécate siguió teniendo poder e influencia tanto en el cielo, como en la tierra y el
mar. Al ser una divinidad capaz de surcar a su placer la tierra, el cielo, los mares y
el inframundo, se le atribuyó el rol de creadora y destructora, de sanadora y
devoradora.

Aunque Hécate era una diosa con inclinación hacia el bien, su conexión con la
noche, la nigromancia, y la brujería muestran que esta figura mítica también tiene
una dimensión oscura, al menos, depende de cómo se le mire. Aparte de las
antorchas, se dice que Hécate estaba siempre acompañada por una manada de
sabuesos sedientos de sangre.

De esta manera, en un principio la diosa se caracterizaba por conceder las


peticiones que los humanos le hacían; especialmente en el ámbito material, la
victoria (en juegos y batallas) y a la hora de brindar elocuencia en algún debate.
Asimismo, hace que la pesca sea más abundante para la gente de mar y tiene la
capacidad de hacer aumentar o disminuir el ganado a su voluntad. Los dones que
concede son la sabiduría, la victoria, la riqueza y la videncia.

A menudo era representada con un halo de estrellas y dos antorchas. Esta Hécate
era la patrona de las parteras, de las curanderas que ayudaban con la fertilidad y
de los enterradores; también protegía a los recién nacidos y a los niños que
llegaban al umbral de la madurez. Se cree que muchos de sus sacerdotes y
sacerdotisas fueron marginados de la sociedad, en su mayoría, libertos y mujeres.

Suele aparecer con una o dos antorchas en las manos, en forma animal, en
lugares mágicos como las encrucijadas, que diferentes culturas han identificado
como lugares de encuentro de varios mundos, donde los espíritus merodean y las
almas se quedan vagando, o los bosques, en los que se deja ver bajo la forma de
una mujer tricéfala a veces tocada con el “Kádathos” (una corona en forma de
media luna) y con varios brazos.

Si bien es una deidad que preside la muerte y los muertos, muchos olvidan que
Hécate también es una diosa del parto y la vida. Como triple diosa, su dominio es
el ciclo de vida / muerte / renacimiento. A menudo se la representa en forma de
triple diosa: como tres mujeres que miran en diferentes direcciones o como un
canino de tres cabezas. Desde el siglo XX, Hécate se ha convertido en un símbolo
de ocultismo y magia. Asimismo, es una deidad importante dentro de las creencias
neopaganas.
Rituales y sacrificios asociados con Hécate

Los adoradores de Hécate contaban con una serie de rituales y sacrificios para
honrar a la diosa. Estos eran llevados a cabo cada mes, durante la luna nueva.

La cena de Hécate era un ritual en el cual los devotos de la diosa le dejaban


comida en los cruces de caminos, en los hitos que marcaban los límites del
camino o en los umbrales de las casas. Los platos eran iluminados con la luz de
una pequeña antorcha, en señal de que se le pedía a la diosa por su protección.

El sacrificio de perros (normalmente cachorros) era otro ritual comúnmente


practicado para rendirle honores a la Hécate. Hechiceros y otros entusiastas de la
magia le rogaban entonces a la diosa, para obtener su favor. Con frecuencia la
diosa también era invocada con tablillas de maldiciones.
SIMBOLOS

Un par de antorchas: Hécate casi siempre es retratada sosteniendo dos


antorchas grandes. Estos objetos simbolizaban el poder que Hécate tenía de
introducir algo de luz en la oscuridad.

Perros: como Hécate, los perros también tienen aspectos positivos y negativos,
siendo estos alternativamente descritos como fieros protectores y guardianes o
como feroces y peligrosos, son como dos grandes soldados que cuidan de los
caminos y de los pasos de Hécate.

Serpientes: en algunas ocasiones Hécate aparece sosteniendo una serpiente. En


la antigua Grecia se creía que las serpientes estaban conectadas con la magia y la
necromancia, por lo que con frecuencia se les usaba en rituales para invocar
espíritus.

Llaves: de entre todos los símbolos asociados con Hécate, este es el más extraño
de todos. Este simbolismo es una alusión a que la diosa posee las llaves del
inframundo, lo que fortalece las asociaciones entre Hécate y el mundo de los
muertos.

Dagas: antiguamente las dagas eran con frecuencia empleadas para sacrificar
animales, en rituales que tenían como objeto garantizar la protección contra
espíritus malignos. Las dagas representan el rol de Hécate como diosa de la
magia y la hechicería.

El Stropholos o Rueda de Hécate: está constituida por un círculo que lleva


dentro un laberinto de tres lados. Simboliza la triplicidad de la diosa, así como
también su lado divino y renacimiento. La asocian con el concepto de doncella,
madre y anciana: representando las 3 fases de la vida femenina.

Luna creciente: este símbolo empezó a ser asociado con Hécate de manera
tardía, ya durante el período del dominio romano sobre los griegos. En este tiempo
Hécate empezó cada vez más a ser vista como una diosa lunar, siendo esta
conexión representada por la luna creciente.
Ritual a Hécate

El momento más poderoso para invocar a Hécate en un ritual es durante la Luna


Oscura. Los rituales de curación, destierro y limpieza en nombre de Hécate
durante una Luna Oscura son especialmente potentes. La adivinación,
particularmente para hablar con Hécate, se amplifica durante la Luna Oscura

El número sagrado de la Diosa es el trece. Si desea honrarlo, realice pasos


rituales en 13 pasos. Ofrécele 13 flores o elementos a su altar, puede ser cada
mes en su nombre. Di tus oraciones 13 veces.

Ingredientes:

 Sal de grano
 1 vela color morado
 Tela de color oscuro
 Imagen u objeto en representación
a la Diosa
 Ofrendas (Puede ser lavanda, ajo,
huevos, panes, miel, dulces, pasas,
y/o uvas.
 Elemento natural (Puede ser hojas, bellotas, flores silvestres, y/o castañas.
 1 llave
 Canela
 Aceite esencial (Puede ser de mirra, ciprés, pachulí).
Procedimiento:

Para comenzar, coloca la vela de color morado encima de la tela de un tono


oscuro. En medio, pon una imagen u objeto que represente a la Diosa (puedes
pintarla tú misma, tal y como te la imagines.

Purificaremos con sal blanca nuestro espacio de trabajo y una vez limpio,
tomaremos nuestra vela violeta y le ataremos una llave alrededor. Después
ungiremos la vela con el aceite esencial y después con canela. La colocaremos
encima del plato, a ello podremos agregarle algunas de las ofrendas mencionadas
incluyendo uno o algunos de los elementos naturales, como sus flores favoritas,
así como piedras amatistas, si se tienen a la mano.

Una vez lo hayas hecho realiza tu petición a Hécate; que te acompañe, que te
guíe y te muestre tu sabia interior: la intuición, el conocimiento interior.

Con los ojos cerrados y nuestra mano en el pecho, encomienda tu trabajo interior
a la Diosa Hécate recitando la oración:

Amada Diosa Hécate

cuando yo dude; muéstrame mi fuerza.


Cuando me equivoque, ayúdame a encontrarme.

Ilumina la encrucijada antes que llegue a ella;


Para que con la luz de tu antorcha
Pueda ver mi camino.

Gran madre Hécate,


Guardiana del tiempo eterno
Rostro secreto de la Diosa
Invoco esta noche tu protección
para que guardes mi espíritu de la duda y el temor
Reina de las transiciones, guardiana de las entradas,
Hécate bendice mis jornadas
Por la oscuridad y el amanecer; día y crepúsculo

Ayúdame a equilibrar las fuerzas dentro de mí;


Vida y muerte, arriba y abajo

Crea fuerza en mí
Crea fuerza en mí
Así sea

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