DERECHOS ASERTIVOS
Algunas veces, tienes derecho a ser el primero. Ceder siempre a
los demás, no comunicar tus deseos o preferencias no te hace
más cortés. No digas "lo que quieras" cuando tengas una
preferencia.
Tienes derecho a cometer errores. Los errores forman parte de
la vida, son necesarios para el aprendizaje. No te avergüences
por ellos y defiende tu derecho a cometerlos.
Tienes derecho a tener tus propias opiniones y creencias. Tener
una opinión distinta a la mayoritaria no implica estar
equivocado, ¡quizá justo lo opuesto!
Tienes derecho a cambiar de idea, opinión, o actuación.
Cambiar de opinión no es una traición a ti mismo, es
evolucionar, aprender, ser flexible.
Tienes derecho a expresar críticas y a protestar por un trato
injusto, pero siempre de forma respetuosa a los demás.
Tienes derecho a intentar cambiar lo que no te satisface. No te
digas a ti mismo que no lo has intentado.
Tienes derecho a pedir ayuda o apoyo emocional.
Tienes derecho a sentir y expresar el dolor. Todos sentimos
dolor, y tienes derecho a expresarlo ante aquellas personas que
son importantes para ti si lo necesitas.
Tienes derecho a ignorar los consejos de los demás. Cuando
alguien te da un consejo es precisamente eso, no una orden de
actuación.
Tienes derecho a recibir el reconocimiento por un trabajo bien
hecho. Esto se aplica a los demás, pero sobretodo a ti mismo.
Reconoce tus méritos.
Tienes derecho a negarte a una petición, a decir "no" sin
sentirte culpable o egoísta. Decir “no” no te hace desleal o
egoísta.
Tienes derecho a estar sólo, aún cuando los demás deseen tu
compañía.
Tienes derecho a no justificarte ante los demás. En ocasiones
con un “No, gracias” es suficiente. No tienes por qué dar
excusas y menos si no son sinceras.
Tienes derecho a no responsabilizarte de los problemas de los
demás.
Tienes derecho a no anticiparte a los deseos y necesidades de
los demás y a no tener que intuirlos.
Tienes derecho a ser tratado con dignidad. Cuando sientes que
no eres tratado con la dignidad y el respeto que mereces,
tienes
derecho a protestar por ello.
Tienes derecho a tener tus propias necesidades y que sean tan
importantes como las de los demás.
Tienes derecho a experimentar y expresar tus propios
sentimientos, así como a ser su único juez.
Tienes derecho a detenerte y pensar antes de actuar.
Tienes derecho a pedir lo que quieres y la aceptar un no por
respuesta.
Tienes derecho a hacer menos de lo que eres capaz de hacer.
No siempre puedes rendir al máximo.
Tienes derecho a decidir qué hacer con tu cuerpo, tiempo, y
propiedad.