0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 74 vistas12 páginasAbdomen Agudo Sociedad Colombiana de Cirugia
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido,
reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF o lee en línea desde Scribd
GUIAS DE SEMIOLOGIA CLINICA*
Abdomen Agudo
J. A. OSPINA, MD, SCC.
tee 2 Ca CIRUGIA &S
Palabras claves: Abdomen agudo, Dolor abdominal, Sintomatologia y signologfa abdominales.
+La Revista CIRUGIA considera de gran interés para
el cuerpo médico la presentacién sintetizada de los cua-
dros clinicopatol6gicos més importantes y frecuentes en
nuestro medio, planteada como guia semioligica de uti-
lidad practica'en el diagnds
asi como esquema de orientacién para la elaboracién
de la historia clinica, cuya desdeiiosa redaccién ha con
ducido a algunos médicos en ejercicio a inaceptables
fallas éticas y cientificas. (N. del E.).
INTRODUCCION
La expresién abdomen agudo, se refiere a una condicién
clinica caractetizada por dolor abdominal, de instalacion
scompaiiado generalmente de "sintomas gas-
trointestinales y de un compromiso variable del estado
general, y que requiere de un diagndstico preciso y op-
‘ortuno, ‘con el fin de determinar Is necesidad © no de un
tratamiento quirirgico de urgencia,
Cuando se enfrenta un paciente con dolor abdominal debe
seguirse un método diagndstico que incluya un inte-
rrogatorio preciso, dirigido a evaluar su forma de apa
cidn, progresién, irradiacién, migracién, localizacién y las
condiciones que lo alivian 0 exacerban; en segundo tér-
mino, han de evaluarse los sintomas asociados, la
secuencia de aparicién y su relacién con el dolor. es-
Pecialmente aquellos relacionados con el tracto gastioin-
testinal y genitourina
Una vez que el interrogatorio se ha completado, se pro-
cede al examen fisico detallado que incluye la evaluacion
del estado general, el registro de los signos vitales, la ins-
peccién, auscultacién, percusién y palpacién abdominales,
Ja busqueda de signos especificos y, finalmente, el examen
genital y rectal
En esta condicién clinica se cum
ular el alorismo médica de:
e de manera muy partic
al terminar el inte
Doctor Jorge Alberto Ospina London, Prof. Asist, Dpto.
de Cirugia, Univ. Nacional, Jefe del Servicio de
Urgencius, Hosp. San Juan de Dios de Bogota, Secretario
de ta Sociedad Colombiana de Cirugia, Santafé de
Boxoté, Colombia.
156
rrogatorio no tiene un diagnéstico, muy probablemente
tampoco lo tendra al concluir el examen fisico y menos
ain con exiimenes paraclinicos”
Los estudios complementarios de laboratorio ¢ imagenes
diagnésticas estan ditigidos a contirmar o excluir una
2 clinica. En ningiim caso remplazan el buen juicio
linico del médico que ha interrogado y examinada cui-
dadosamente un paciente.
E1 esquema de esta revisiGn estd orientado hacia el ime
trogatorio, ef examen fisico y el estudio paraclinico del
paciente con dolor abdominal, mas que al tratado de situa-
cciones patologicas especiticas.
EL MOTIVO DE CONSULTA
A, DOLOR
1. Generalidades
EI sintoma sobre el cual se fundamenta el abdomen agudo
sl dolor; casi podriamos afirmar que aque! no existe sin
dolor abdominal y que las patologias que requieren de tra-
lamiento quirdrgico en el abdomen agudo suclen comenzar
con dolor.
Precisamente, un primer elemento en el interrogatorio del
iciente con abdomen agudo, es determinar si el cuadro
ico se inicié con dolor abdominal. A partir de alli el
tenfermo requiere de una orientacién cuidadesa sobre las
caracteristicas del dolor. El médico ha de tener en mente
luna sccuencia logica para extraer del interrogatorio aque~
Tlos elementos que serin fundamentales en la configura
cion de un diagndstico, ¢ ir pasando revista mentalmente a
las distintas entidades’ que producen el abdomen agudo.
con el fin de excluirlas, Esta pericia se adquiere con el
tiempo, pero solamente a partir de_un interrogatorio dis-
ciplinado y metédico se va acumulando una experiencia
juiciosa,
2. Origen det dolor
Los impulsos del dolor originado en la cavidad peritoneal
son transmitidos por via del sistema nervioso auténomo y
de los tractos espinotakimico lateral y anterior, Los ini
pulsos del dolor conducidos por el tracto espinotalimico
lateral se caracterizan facilmentey tienen buena
localizacidn, Este es el dolor de irritacion peritoneal parie-tal. El paciente usualmente localiza el dolor y fo senala
con uno 0 dos dedos. Rara vez et dolor se sefiala de una
manera menos precisa, con toda la mano y, en términos
generates, obedece a irritaciGn peritoneal local, producto
de un proceso inflamatorio localizado, Para ta corrects
interpretacién del dolor abdominal localizado es necesatio
en la anatomia normal: lox érganos duclen donde
localizados.
Los impulsos dolorosos transmitidos a través del sistema
auténomo desde fos Srganos intraabdominales se originan
‘en isquemia o dilatacidn de una viscera 0 en contracciones,
petistalticas det musculo fiso para vencer una obstruccion
raluminal. Este dolor no es bien localizado, sucle ser
Jif so y se ubica generalmente en la parte media del abdo-
men. Este es el dolor de irritacion peritoneal visceral. El
paciente no es capaz. de localizar su dolor y pasca su mano
de una manera circular en la poreion media del abdomen,
Por otra parte, Jas relaciones anatémicas segmentarias
‘entre las vias autGnoma y espinotalimica dan origen a un,
dolor visceral referido. A veces, éste no esté loealizado en
al sitio donde existe la patologia subyacente, sino que puc~
de seferinse fuera del abdomen. Por ejempio, situaciones
intrabdominales que irvitan el diafragmia, como los abs
sos subfrénicos, el hemoperitonco o la ‘ileera perforada,
pueden originar impulsos nerviosos que ascienden por la
Via del nervio frénico hasta el nivel de C4 y son per-
cibidos en la base del cucllo 0 en el hombro. Aunque las
vias de propagacién del dolor no se encuentran bien defi-
nidas, éstas siguen un patron convencional, que permite en
muchas situaciones sugerir algunos diagndsticos especifi-
0s, a saber:
Hombro izquierdo Pancreatitis, derrame pleural
izquierdo, trauma esplénico,
‘cera perforada,
Hombro derecho Uleera pertorada, pleuritis,
derecha, absceso subfrénico,
juma hepaitico.
Region subescapu- Enfermedad bil
lar derecha
Regién inguinal Enfermedad urogenital,
genital apendicitis, hernia inguinal,
Regidn sacra Enfermedades genitales y
recto, aneurisma a6rlico roto,
Pancreatitis, aneurisma aéntico
roto, colico renal, dleera
penetrada.
Regidn lumbar
3. Aparicién del dolor
Una pregunta que puede ayudar en esa primera fase es,
hasta cusndo ch paciente estuvo asiniomatico?. EF dolor
puede presentarse de manera sibita, gradual o lenta © pue
de ser la agudizacion de un dolor previo, de cronicidad
Variable, como ocurte en la dleera perforada, fa ruptura del
aneurisma adrtico 0 del embarazo eetépico.
ABDOMEN AGUDO
EI momento de aparicién del dolor es otro aspecto rele
vante. Existen algunas entidades causantes del abdomen
agudo que obligan a una consulta ripida por la intensidad
del dolar © por los sintomas que pueden acompaiiarlo. Tal
es el caso del dolor intenso producide por la ileera per-
Torada o el sincope produeido por ka ruptura del ameurisma
adrtico o el embarazo ectopico, en contraste con dolores
que comienzan con menor intcnsidad como la apendicitis
aguda, la diverticulitis y algunas formas benignas de pan-
cteatitis aguda
La precisidn de Ia hora en Ia cual aparece el dolor puede
tener una connotacién diagndstica bien importante.
a. Aparicién siibita, El dolor se presenta repentinamente
alcanzando muy pronto una gran intensidad que obliga al
paciente a una consulia inmediata. El enfermo puede pre-
cisar con claridad la hora de la aparicién del dolor, pric-
ficamente de una manera exacta, Esta forma de aparicién
se presenta en la dilcera perforada, la ruptura de un aneu
risma adrtico o la torsion testicular u ovirica, Debe tenerse
tun cuidado especial en In evaluacién de esta forma de do-
lor, pues con frecuencia los infartos del miocardio,
ilmente los ubicados en la cara inferior, pueden tener
esta forma de presentacion y deben por tanto incluirse en
cl diagndstico diferencial
Las causas del dolor de aparicién sabita, pueden ser
Uleera peéptica perforada. ——-Torsién testicular w
Ruptura de embarazo
etopico Hematoma de la vaina de
Jos rectos.
Ruptura de aneurisma
aGrtico Litiasis ureteral
Diseccidn aértica
Infarto agudo det
miocardio,
b. Aparicin gradual El dolor se presenta con una in
tensidad menor que en el caso anterior. El paciente no pre
isa con tanta exactitud la hora de comienzo, sino suele
ubicarla en el transcurso de un periodo de tiempo (Ej: la
mafana, la tarde, cl dia de ayer); puede continuar
Imente sv actividad, y consulta un poco. mis
yente que en el caso anterior. Esta forma de
n la colecistitis aguda, apendicitis,
is no perforada y obstruccién del
is. diver
Las principales causas de dolor de aparicién gradual,
pueden resumirse ast
Apendicitis Pancreatitis
Colecisttis Anexitis
Uleers péptica Diverticulitis
Obstruccién del intestino
delgado
Infecciones det tracto
Retencién urinaria,
1871.8. OSPINA
c. Aparicién lenta. sta forma de presentacién pucde
llevar a una consulta tardia, dias y en ocasiones semanas
después. El paciente refiere una fecha imprecisa 0 vaga de
iparicidn del dolor. Es comén en neoplasias complicadas,
cobstruccisn intestinal baja especialmente aquella debida a
tumores del coion, y puede ser vista en pacientes ancianos
con apendicitis aguils,
Las principales causas de dolor de aparicién lenta, pueden
‘Obstruccién intestinal baja Apendicitis complicada
Neoplasias: Abscess intraabdomi
rales.
Enfermedad inflamatoria
intestinal
4. Progresion del dolor
Deben establecerse con precisidn, las modificaciones pre-
seniadas en ta intensidad del dolor en ef transcurso del
tiempo desde la aparicién de los sintomas: como se ha mo-
dificado el dolor en el curso del tiempo, si se presentan
periodos de remisién, si existe intermitencia o si se ha pre-
sentado alivio y bajo qué condiciones.
EL dolor de aquellas entidades en las que éste aparece
sibitamente, suele mantener una intensidad constante
priicticamente sin obtener alivio,
EI dolor de la apendicitis aguda se refiere inicialmente
como molest digestivas vagas, que el paciente relaciona
con algin alimento ingerido previamente y aparece horas
més tarde con intensidad progresiva, En ocasiones pucde
iarse por la perforacién del apéndice
En la colecisttis aguda ef dolor se presenta gradualmente
hasta alcanzar una meseta en la cual se mantiene. Algunas
veces presenta slivio progresivo, hasta quedar solamente
ua sensacin de resentimiento local
En Ia obstruccién intestinal alta, es caracteristica Ia inter-
mitencia del dolor: se presentan periodos de exacerbacidin
ccortas, seguidos de otrox de menor inteasidad un poco mis
largos hasta aparceer nuevamente el dolor. En la obstrue-
cian intestinal baja los periodos de exacerbacién son mas,
espaciados que en la obstruccién del intestino delgado,
Sinembargzo, cuando hay isquemia intestinal por estran-
gulacién, esta forma de presentaciGn puede modificarse y
el dolor se presenta con intensidad sostenida
in del dolor
Esta expresin se reficre al cambio en Ia localizacién del
dolor en el transcurso de la enfermedad. Fl dolor percibido
inicialmente en una determinada localizacion cumbia a
‘ura, ES necesario diferenciar este concepto del de itradia-
‘eidn del dolor, que consiste en que ef dolor pereibido en
tun punto determinado se propaga o se refiere a otro lugar,
pero se continua percibiendo en su sitio original
158
Es caracteristica la forma como el dolor de la apendicit
aguda, inicialmente percibido como une molestia de ine
tensidad variable en el epigastrio, va descendiendo con el
curso del tiempo para situarse luego en la regin peri-
umbilical y finalmente en la fosa iliaca derecha en el
punto de Me Burney.
En la colecisttis aguda el dolor se percibe en el epigastrio
y posteriormente migra hacia el hipocondrio derecho, En
ia diverticulitis aguda e1 dolor se siente inicialmente en la
regiGn periumbilical y con posterioridad se sitéa en la fosa
iliaca iequierda,
6. Tipo de dolor
Existen muchas formas para referirse al tipo de dolor: que-
mante, ardor, punzanie, célico, molestia, —pesadez,
mordisco © picada, Sin embargo, cn Ia practica clinica el
tipo de dolor podria resuminse asi:
a. Célico leve. Se refiere a la percepcién de una sensacién
de calambre abdominal de poca intensidad y tara vez esté
asociado con patologia abdominal de importancia.
b. Célica intermitente, Fl dolor es de mayor intensidad, se
presenta en periodos de exacerbacién cortos y de gran
tensidad, seguidos de alivio por un lapso de algunos minu-
tos. Es el dolor tipico de la obstruccién intestinal, que
‘cuando es alta, los intervalos de alivio son més cortos que
Jos de la obstruccién baja.
&. Célico continuo, Es parecido al anterior pero los perio.
dos de alivio pricticamente desaparecen, Dicho de otra
‘manera, el dolor es constante aunque su intensidad puede
variar. Esta forma de presentacién es comiin en la obstruc-
Gidn intestinal alta, la colceistitis aguda y la litiasis ure-
teral
. Dolor continuo. Este tipo de dolor se mantiene en el
curso del tiempo y su intensidad no es cambiante. Es el
dolor tipico de la dlcera perforada, la pancreatitis apuda, la
sobredistensign de las visceras huccas, la peritonitis 0 el
hemoperitoneo.
7. Localizacién del dolor
Como ya se explics en el comienzo de este atticulo, el
dolor puede ser de localizacién difusa (visceral) 0 precisa
(parietal). En general, la mayoria de los drganos permiten
una localizacién precisa del dolor. El clinico deberd refe-
rirse a las estructuras analOmicas subyacentes a sitio don-
de se localiza el dolor. Otro elemento fundamental, es el
sitio al cual se irradia el dolor que permite guiar con ma
yor precision el diagndstco,
a. Dolor en ef epigastrio. Bl dolor localizado en ta parte
alta del abdomen se relaciona bien con las visceras alli
uubicadas, como también con algunas estructuras torécicas.
Sin embargo, algunos dolores relacionados con patologia
intestinal delgada o col6nica y la apendicitis, pueden co-
‘menzar con dolor en el epigastrio. las causas mas comunes,de dolor en el epigastrio son la colecistitis aguda, la dileera
péptica complicada y la apendicitis aguda
En la colecistitis aguda el dolor suele comenzar en el epi:
gastrio y postetiormente migrar hacia el hipocondrio dere:
‘cho, reflejandose a la region dorsal y subescaputar y puede
‘exacerbarse con los movimientos respiratorio.
En la dlcera péptica puede existir 0 no el antecedente de
dolor erénico epigisitico, exacerbade por el ayuno, la in-
gesta de xantinas, alcohol o algunos medicamentos y de
alivio al tomar alimentos,
Cuando ta dlcera se complica con perforacién, el dolor
comienza en el epigasirio y rapidamente se generaliza, se
alivia con la quietud y se exacerba con fos movimientos
respiratorios. Cuando existe penetracién de una ilcera, el
dolor se refiere a la region dorsolumbar e interescapular
En Ia pancreatitis aguda, el dolor comienza en la region
epigisirica, se irradia hacia Jos hipocondrios (en banda) y
hacia la region lumbar. En formas severas de pancreatit
el dolor puede generalizarse a todo el absomen manienicn
do una especial sensibitidad en la regién epigistrica. E]
dolor se alivia un poco con la posicién fetal.
En la apendicitis aguda, como ya se mencion6, el dolor
comienza cn el epigastrio, mas como una molestia abdo-
‘minal y, posteriormente, migra hacia la parte media del
abdomen hasta localizarse en In fosa iliaea derecha. Au-
gue esta es Ia presentacidn clisica, Ia apendicitis agu
puede manifestarse de las mas variadas formas.
tras causas de dolor epigéstrico pueden estar relaciona-
das con un origen extraabdominal y siempre deben ser te
nidas en cuenta en el diagnéstico diferencial. Especifica-
mente, procesos inflamatorios pleurales basales, las. neu:
‘monias asociadas y el infarto agudo del miocardio, El do-
lor pleuritico se caracteriza por su irradiacién al hombro y
a Ia region dorsal y por su relacidn con los movimientos
respiratorios. Aquellas entidades que producen iitacién
diafragmatica como la colecisttis aguda, los abscesos sub-
Iténicos, la ulcera perforada y la esplenomegalia, pueden
simular dolores pleuriticos. Solamente los hallazgos en el
examen fisico y en la radiografi ica, ayudan
renciarlos. Igualmente, puede ocurtir en el infarto agudo
miocardico, en el cual el dolor coménmente se irradia al
hombro izquierdo, al dorso o al epigastrio y no se acom:
pala de signos abdominales, El intarto miocardico debe
ser ineluido siempre en cl diagndstico diferencial del dolor
epigistrico,
En nuestro medio dehe incluirse el albsceso hepitico ami
biano: en éste, el dolor suele ser de aparicisn leata, locali
zado en el epigasttio 0 en el hipocondrio derecho, depen-
diendo de su localizseidn; puede aumentar con los mo-
vimientos respiratorios y acompanarse de signos en el exit
‘men del trax. Su irtadiacion es similar a li de la cole
cistitis aguda, pero se diferencia de ella en lt cronicidad
de su aparicién y en su intensidad.
ABDOMEN AGUDO
Las principales causas de dolor epigisirico, pueden res
Uleera péptica Absceso hepaitico
Absceso subfrénico
Ulcera péptica complica
Cole
tis agoda Esplenomegali
Apendicitis(iniciatmente) Hepatomegatia
Pancreatitis Pleuritis y neumonias
Dasales
Obstruccisn intestinal
(nicialmente) Infarto agudo det
miocardio,
b. Dolor en el mesogastria. E] dolor en la parte media del
abdomen, hacia Ia regién periumbilical, puede estar rela-
ionado con [as entidades que hemos mencionado anterior-
mente. En la apendicitis aguda, por ejemplo, et dolor pue-
de ser percibido en los periodos iniciales en esta region y
posteriormente migrar hacia el cuadrante inferior derecho.
En Ja diverticulitis, en la fase temprana, el dolor puede
tener esta ubicaciOn y luego migrar hacia el flanco y la
fosa ilfaca izquierda. En casos de diverticulitis del sigmoi-
de, el dolor puede permanecer alli y acompafarse del ha-
Hazgo de una masa dolorosa al examen fisico. Los dolores
originados por un cuadro de obstruccién intestinal, tam
ign pueden ser percibidos en esta zona, horas después de
su comienzo cuando se ha complicado con gangrena o
perforacion. Debe tenerse siempre en mente la posibilidad
de aneurisma aértico roto © en inminencia de ruptura, El
dolor de aparicién subita y de intensidad alta y poco varia-
ble, se irradia hacia la regién lumbar y glitea y puede ser
confundido con pancreatitis © patologia renal o ureteral
puede estar asociado al hallazgo de una masa pulsitil en el
examen fisico y al compromiso circulatorio en casos de
ruptura.
Lay principales causas de dolor en el mesogastrio, pueden
resumirse asi
Apendicitis (inicialmente) Isquemia o gangrena
intestinal
Obsiruccién intestinal
Diverticulitis eol6niea
Pancreatitis
Diverticulitis de Mecket
Hernias epigistrica y
umbil
Ruplura de ancuris
adrtico,
Eventracién
Dolor en ef hipogasirio. E] dolor en ta parte inferior del
aabilomen es quizis el de mas dificil evaluacién en el pa-
cienie con abdomen agudo. Puede originarse en scerecio-
nies de visceras ubicadas en Is parte alta del abdomen y
{que se encuentran perforadss 0 en patologia propia de las
estructuras alli localizadas. Ya hemos mencionado a for-
ma tradicional de presentacion de Ia apendicitis aguda, pe-
159[Link]
+o cabe mencionarla toda vez que siempre debe incluirse
en el diagndstico diferencial del paciente con dolor en la
region baja del abdomen. La posibilidad de diverticulitis
perforada debe contemplarse cuando el cuatro se localiza
fn la parte izquierda e inferior del abdomen (“apendicits,
iquierda’).
El dolor de ta enfermedad pelvica inflamatoria se instal
racuaimente, un poco mis lentamente que la apendicitis
aguda, suele ser bilateral y se. acompana de menes
tomas gastrointestinales asociados que aquella, El intert0~
Batorio sobre los antecedentes de flujo vaginal, menstrua-
ccidn reciente, uso de dispositivo intrauterine y los hallaz~
gos de dolor a la movilizacién del cuello uterino en el tac-
{0 vaginal o rectal, ayudan en el diagndstico diferencial
1 dolor de la torsion ovariea se inicia sibitamente
gran intensidad, no tiene perfodos de alivio y se loc:
esde el comienzo en la region baja del abdomen, aspectos
estos que ayudan al diagnostico, sumados al hallazgo en el
tacto vaginal o rectal de una masa cxquisitamente dalorosa
{guc ocupa un fondo de saco
de
El Sindrome de Mittelschmerz ocurte en Ia parte media
del ciclo mensirual y se debe al dolor produc
ruptura del foliculo de Graaf, Su instalacion es
intensidad es constante, peto se alivia progresivamente en
tun perfodo no mayor de 6 a 12 horas.
El dolor del embarazo ect6pico roto, puede estar precedido
de un prédromo de dolor en la parte inferior del abdonien
de una duracién variable; posteriormente, cuando ocurre la
nuptura, el dolor cambia, se agudiza y aumenta su inten-
sidad se acompaiia de sfatomas de hipotensién ortostatica
y de evidencia de hemorragia. Cuando el sangrado
ha sido importante, e] dolor se generaliza a todo el abdo-
men y los hallazgos fisicos van més alld de la regién pél-
viea. Los antecedentes menstruales, del uso de disponitive
intrauterino, de enfermedad pélvica previa y aun de liga
dura de fas trompas, son importantes y sumados a los ha
liazgos en cf examen fisico de signos evidentes. de hemo-
rragia, establecen la diferenciacién con otras entidades.
En la evaluacién del dolor localizado en esta regién ab-
dominal debe tenerse siempre en cuenta ta existencia de
siniomas urinarios, polaquiuia, disuris, nicturia 0 hem:
ria, pues algunas formas de infeccisn pueden presentat
con dolores de esta localizacién. La forma de_ presen
ida, Ia irradiacion a la regidn lumbar y genital del dolor y
la inguictud del paciente, son caracteristicos en la litias
ureteral, En pacientes varones mayores, algunas veces, In
retencion urinaria secundaria obstruccidn prostitiea puc
dle presentarse como un cuadro de abdomen agudo. Ante
Ta presencia de una masa en la region hipogastrica en un
vattin de $5 anos, debe pensarse en esta entidad y esta
blecer su diagnéstico mediante la evacuacion vesical
Fn pacientes ancianos, generalmente asoeiado & problemas
ppulmonares y 10s, puede presentarse un dolor sibito loe
lizado en la parte inferior del abdomen, de gran intensidad
seguido de la aparicidn de una masa'de crecimiento ri-
pido, ubieada en la parte inferior y lateral det abdomen y
160
que corresponde al hematorma espontineo de la vaina de
los rectos secundario a la ruptura de los vanos epigistric
En ocusiones ta magnitud del sangrado es tal, que se pre=
Nentam signos evidlentes de hipovolemia secundaria a he-
morragia y pucde confundirse con cuptura de aneurisma
adrtico 0 iliaco, con los cuales debe estublecerse e! diag:
néstico diferencial
Lay principales causas de dolor hipogistrico, pueden resus
Apendicitis Aneurisma aértico roto
Ancxitis Litiasis ureteral
Embarazo ectopico roto
Retencién urinaria
orsign ovaries
Diverticulitis Herniay inguinates
Sindrome de
Mittelschmerz
Hematoma de a vaina del
recto
Infeccién urinaria
8. Otras caracteristicas del dolor
a. Relacion con la respiracién. Cuando el dolor se incre
‘menta con los movimientos respiratorios, generalmente es
debido a procesos inflamutorios cercanos al diafragma
como ocurre en la colecisttis aguda, el absceso hepatico @
subfténico y la dlcera perforada. Esta relacion puede ob-
servarse durante 10s movimientos repiratorios del pacieate
tos cuales suclen ser supeticiales y cots, sin patron ab-
b. Inensidad det dolor. Si bien la percepeién de ta inten-
sidud del dolor es una experiencia subjetiva, hay algunos
elementos en ta prictica clinica que permiten evaluat su
magnitud, El primer elemento es la forma como se pre-
senio: aquellos dolores que hemos referido como de pre-
sentacién siibita, en los cuales el paciente preciso el mo-
mento casi exacta de su aparicién, pueden ser de mayor
intensidad que los que spatecen gradual o Tentamente, La
prontitud en la consulta médica, habla en favor de un do-
lor de mayor intensidad, que aquel que permitis un per
do mas largo entre su’aparieion y la visita al medico.
‘Cuando ef paciente ve intesrumpida su activad normal por
la aparicién del dolor, es probable que éste sea de mayor
intensidad que cuando puede continuar su actividad en
mayor 0 menor grado. FI hecho de poder conciliar el suc
fio es otro elemento que ayuda a graduae la imtensidad del
dolor; cuando el sueno se ve interrumpido o es imposible
de concn aus del dor, probablement so intend
exalt
Por oira parte ka actitud que adopta el paciente, la expre:
sion de su rostro, permiten al clinico experimentado eva
luar la intensidad det dolor. Clisicamente el paciente con
Pancreatitis permanece acostado, en posicién fetal sujetan.do el abdomen con sus manos. El paciente con irritacién
peritoneal por peritonitis quimica (dlcera perforada) o bs
feriana, permanece quieto y evita los movimientos pues
cexacerban su dolor. En contraste, el paciente con un célico
ureteral permanece inquieto y en ninguna posicién encuen-
tra alivio.
¢. Relacién con las comidas. El dolor de la colecistitis,
aguda puede seguir a la ingesta de algunos tipos de alim-
tenfos como las grass. El de la dlcera péptica suele aliviar-
se con la ingesta de alimentos. En la pancreatitis se rela-
ciona con el antecedente de ingestion de comidas abun-
dantes 0 alcohol
B, EL VOMITO
El vémito es el sintoma que mis cominmente acompaiia
al dolor abdominal en el paciente con abdomen agudo. Al
igual que se hizo con el dolor, se deben examinar sus ca
racteristicas, cantidad, contenido y relacién con éste, pues
pueden dar importante informacion en el diagndstico di-
ferencial del abdomen agudo.
Ya hemos mencionado que en el cuadro del abdomen agu-
do verdadero el dotor es el sintoma inicial y que los sin
tomas que le acompafian aparecen posteriormente. Esto
continia siendo vilido, aunque el vémito aparece precoz-
mente en el paciente con abdomen agudo,
EL vomito se relaciona con una de las siguientes causas:
1. Vomito reflejo secundario a inflamacién peritoneal
parietal y visceral
Este tipo de vomito ocurre precozmente en el desarrollo de
tuna enfermedad abdominal, pero usualmente sigue dolor.
Puede ser precedido 0 no de néuseas y su contenido es
gistrico y con minima cantidad de bilis. Cuando la en-
fermedad es més severa, el vomito se repite y cada vez su
contenido es de aspecto més intestinal (verde) y menos
‘géstrico (claro, alimentos). En la enfermedad biliar y en la
apendicitis pueden ocurrir episodios aislados de vémito 0
presentarse silo al inicio de la enfermedad. En la medida
‘en que la enfermedad abdominal progresa y la inflamacién
intraperitoneal se extiende, las néuseas y el vomito pueden
hacerse mas frecuentes.
2. Vomito por obstruccién del tracto gastrointestinal
© de una viscera hueca (ureteres, conducto cistico 0
colédoco)
En [a obstruccién del tracto también pue-
de presentarse un vémito reflejo inicial, Posteriormente,
las caracteristicas de frecuencia, contenido y olor cambiae
rin con el nivel de la obstruccién.
En la dilatacién aguda del estémago el contenido del v6-
mito suele ser abundante, de olor caracteristico, minima
mente mezclade con bilis y su_presentacidn se acompan
de distensién dolorosa que alivia con el vémito. Esta con-
dicién clinica acompafia al fleo postoperatorio, al trauma
abdominal, a la diabetes y a procesos infiltrativos gastricos
(infoma).
El vomito de la obsiruccién pilérica en el adulto es es-
encialmente de contenido gasttico claro, no mezclado con
bilis; se acompafa de regurgitacién, ¢s abundante y su
contenido se relaciona con alimentos ingeridos previamen-
te, aun dias antes de acuerdo con la capacidad de dita-
Jn del estémago dada por Ia cronicidad
En la obstruccién det intestino delgado el vémito puede
ser inicialmente reflejo constituido por alimentos o de con
tenido claro. Cuando la obstruccién es proximal el vémito
‘es mas frecuente que cuando es distal; el contenido claro 0
con alimentos visto inicialmente, cambia luego a un verde
claro biliat, hasta un verde abscuro. EI olor gistrico carac-
teristico cambia a un olor fecaloide que refleja 1a descom:
posicién bacteriana del contenido intestinal y no el hecho
de ser materia fecal propiam
En la obstrucei6n col6nica, el vémito no representa un sin-
toma importante. Si bien puede presentarse un v6mito re-
figjo inicial, posteriormente cl proceso abdominal cursa sin,
vomito. Cuando aparece vomito en una obstruccién det
colon, éste es un evento tardio y mas bien sugiere otra
condicién intraperitoneal. El vélvulo del sigmoide es tal
vez la excepcion a esta regla, pucs en esta entidad el v6-
mito ¢s muy similar al que caracteriza la obstruccion del
testino delgado distal
3. Vémito originado en el sistema nervioso central
La causa del vémito puede ser secundaria a irritacién del
sistema nervioso central, Las lesiones que aumentan la
presién intracraneana causan vémito de origen central, lo
mismo que el empleo de algunos medicamentos narcoti-
cas,
ste origen del vémito debe fenerse en cuenta especial-
mente en pacientes traumatizados. El médico tiene la ten-
dencia a ubicar la causa de] vomito en el tracto gastro-
intestinal olvidando que pucde ser causado por lesiones
‘que ocupan espacio en el craneo.
©, ANORMALIDADES EN LA FUNCION IN-
STINAL
En igual forma como se han investigado las caracteristicas
del dolor y del vomito deben averiguarse las alteraciones
de la funcién intestinal en ef abdomen agudo.
‘Tipicarmente la incapacidad para expulsar flstos es carac:
leristiea de la obsiruceién intestinal. Sin embargo, el pa
cciente obstruido puede presentar expulsién de flatos y aun
hacer deposicién en los periodos iniciales de la obstruc:
cin, Este hecho refleja mis la presencia de gas © materia
fecal distal a ki obstruccién que la ausencia de obsiruc~
El ileo reflejo que acompai a la mayoria de los procesos
inflamatorios intraperitoneales hace que el paciente mani
fiesie sensacidn de distensién, incapacidad para expulsar
161flatos y constipacién. Estos hechos deben analizarse a la
luz de otros hallazgos clinicos, pues expresan mis una
obstruccién refleja que mecénica.
Se puede presentar diarrea no sélo en procesos infecciosos
bacterianos y parasitarios intestinales, sino también en ¢
tados. inflamatorios pélvicos: pelviperitonitis, anexit
apendicitis, embarazo ect6pico. Esta diarrea tipicamente es
escasa, frecuente y se acompaia de urgencia y tenesmo
rectal, refleja un proceso irritativo local sobre Ia pared del
recto,
Los antecedentes de deposiciones sanguinolentas, deben
alertar sobre patologia coldnica, principalmente diverticu-
litis y carcinoma. La presencia de acolia indica la existen-
cia de ictericia de tipo obstructivo.
La distensién abdominal también acompaia a muchos pro-
ccesos abdominales. Es producto de la dilatacién intestinal
ccausada por fleo reflejo u obsiruccién mecinica. Es comt
cen la peritonitis, la pancreatitis y k tes
Es mayor en la obstruccién intestinal baja que en la proxi
mal
D. SINTOMAS GENITOURINARIOS
Ya hemos mencionado cémo muchas causas de abdomen
agudo pueden estar ubicadas en el tracto urinario 0 en los,
genitales. Al igual que se ha hecho con el dolor, el vomito
y las alteraciones de la funcién intestinal, deben estable-
cerse con precision la presencia de sintomas urinarios y
genitales y los antecedentes relacionados con la menstrua-
Gién,
Se debe interrogar por disuria, polaquiuria, color de la ori-
na, coluria asociada a ictericia y a acolia, hematuria y an-
tecedentes de obstruccién urinaria baja.
Se puede presentar disuria 0 polaguiuria en Ia infeccién
urinaria con mayor frecuencia, pero también en procesos
inflamatorios pélvicos relacionados con apendicitis, anexi-
tis, diverticulitis complicada y embarazo ect6pico.
La hematuria sucle acompafar a procesos infeccioxos, li-
tiasis, trauma 0 neoplasia del arbol urinario. Sin embargo,
la presencia de hematuria en pacientes con abdomen agu-
do debe hacer sospechat litiasis
En la mujer de edad reproductiva debe ponerse especial
atencién « la historia menstrual, Es necesario precisar con
cexactitud si hay una vida sexual activa, los métodos de
anticoncepcién empleados y la fecha de Ja ultima mens-
truacién.
La historia de retardo menstrual © amenorrea reciente, de
be conducir a la investigacién de un embarazo ectopic, El
antecedente de una menstruaciGn reciente, Iu presencia de
flujo vaginal o et empleo de dispositive intrauterino, hacen
sospechar procesos inflamatorios anexiales. Cuando el do-
Tor ha aparecido en mitad de un ciclo menstrual, el
Mittelschmerz debe incluirse en el diagndstico diferencia,
162
Ill, EL EXAMEN FISICO.
El examen fisico del paciente debe siempre estar prece-
dido de un completo interrogatorio. Con mucha frecuencia
el médico tiene fa tentacin de empezar el examen del pa-
cciente por el abdomen. Sin embargo, aunque es el foco
central de atencién, el examen fisico debe hacerse com-
pleto y en orden. A continuacién sélo haremos énfasis en
aquellos aspectos relevantes para el diagndstico del abdo-
men agudo,
A, Evaluacion general
El examen del paciente debe comenzar durante el interro-
gatorio, El médica esti atento al relato del enfermo mien-
tras observa su apariencia general, sus gestos de dolor y su
actitud; las caracteristicas de enfermedad aguda o ersnica;
intensidad de! dolor reflejada cn el rostro, Ia frecuencia
del dolor, si se exacerba o se alivia; si la tespiracién es
superficial o entrecortada evitando el movimiento de Ia pa-
red abdominal; si estd inquieto o tranquilo; si prefiere estar
acostado o camina desesperadamente.
Esta evaluacién general debe ayudar al médico a precisar
aquellos aspectos que ha registrado durante el interroga-
torio del dolor y que no es necesario repeti.
Se examina el estado de las mucosas para estublecer el
grado de hidratacién, la presencia de ictericia y el color de
Tas mucosas.
B. Pulso y temperatura
Las alteraciones de la frecuencia del pulso pueden dar una
informacién valiosa, El hallazgo de un pulso ripido, puede
estar relacionado con el aumento de la temperatura, ser la
primera manifestaci6n de un estado hipovolémico antes de
que se presente una caida en Ia presién amterial 0 sola-
mente ser el reflejo de la intensidad de! dolor.
Por otro lado, el aumento del pulso en el transcurso de la
observacién de un paciente con abdomen agudo, puede ser
un signo precoz de la existencia de un proceso serio in-
traabdominal
La existencia de un pulso normal en pacientes ancianos
puede ser el reflejo de una enfermedad cardiaca asociada,
ser secundario a la ingesta de betabloqueadores, mas que
Ja ausencia de una condicién abdominal patologica.
La temperatura debe registrarse en la boca 0 en el recto; lt
temperatura medida en la axila no debe considerarse en la
evaluacién del paciente agudamente entermo. La presenc
de fiebre se relaciona con procesos inflamatorios intrape
ritoneales, no necesariamente de origen bacteriano, pero la
coexistencia de escaloirio hace pensar en bacteremia,
La elevacién de la temperatura por encima de 39°C es
comtin en casos de peritonitis, salpingitis, pielonefritis ©
infeccién urinaria, Otras condiciones ubdominales cursan
‘con temperaturas mis hajus. Es caracteristica la presenta:
cci6n en picos febriles de los abscesos intraabdominales. Enlos extremes de la vida 0 en pacientes severamente sép-
ticos, la hipotermia més que la fibre puede ser manites-
tacidn de un proceso intraperitoneal,
C. Examen abdominal
Una vez se ha completado el examen general del paciente,
yy Se ha tranquilizado, se procede al examen del abdomen
Es ideal que en el transcurso de ta evaluacién del abdo-
‘men en casos dificiles el seguimiemto sea hecho por un
‘mismo examinador.
Una vez se ha relajado el paciente se deben retirar lus al-
mohadas ¢ iniciar La evaluacién abdominal en una form:
‘ordenada siguiendo los pasos tradicionales de la semiolo-
gia clisica,
1. Inspeccidn. Aunque existe la gran tentacién de palpar el
abdomen, es indispensable tomarse el tiempo necesario p-
ra ser una adecuada inspeccién. Se debe descubrir la to-
talidad del abdomen, incluida 1a parte inferior del torax,
los genitales y las regiones inguinales. En primer término
se observa cf color de la piel, la presencia de hernias o
cicatrices que orienten hacia el diggndstico de obstruccién
intestinal 0 permitan concluit que ¢l paciente ya tuyo, por
ejemplo, una apendicectomia previa, La coloracién 2zul
del ombtigo (Signo de Cullen) puede verse en pacientes
com sangrado intraperitoneal y la equimosis en los flancos
y la region dorsal puede verse en hemorragias retroperito-
ales asociadas a pancreatitis o ruplura de aneurisma a6r-
ico (Signo de Grey Turner).
Se debe observar el contorno abdominal, si existe disten-
sion, excavaci6n, pulsaciones o masas anormales y el gra
do de tensién en la pared abdominal. Una severa disten-
sign abdominal esta asociada a un ileo teflejo ¥ obstruc-
tivo 0 a peritonitis generalizada. Es catacteristico el con
tomo abdominal del paciente con volvulo sigmoideo.
2. Ausculcién. Aunque se tiene la tendencia a auscultar
muy rdpidamente el abdomen, las caracteisticas de los
tuidos intestinales pueden ser de gran valor y por lo tanto
deben analizarse por un tiempo suliciente
Debe registrarse la intensidad, frecuencia y tono de los
tuidos intestinales. Bn términos generals, la_ausenci
completa de ruidos intestinales tiene la connotacién de es-
tar ante una catéstrofe abdominal con peritonitis,
Los sonidos intestinales del fleo reflejo se encuentran dis-
minuidos en intensidad y frecuencia, pero rara vez estan
ausentes. Tienen un tipico sonido de burbuja que refleja l
presencia de gas y aire intraluminal
Fn ta obstruccién intestinal, durante ta fase inicial, los so-
nidos se encuentran aumentados en intensidad y frecuenci
y este fendmeno se hace mis aparente cuando el paciente
pereibe con mayor intensidad el dolor. Sin embargo, en
éstadios tardios de obsttuccisn intestinal, los ruides intes-
tinales son pricticamente indistinguibles de los ausculta-
dos en el ileo refejo
ABDOMEN AGUDO
Existen situaciones clinicas en las cuales 10s sonidos tam-
‘bin pueden estar aumentados en frecuencia ¢ intensidad
como Tas enteritis, diarreas y sangrado digestivo. Debe.
buscarse la presencia de soplos como ocurre en los ancu-
rismas uérticos o de las arterias viscerales.
3. Percusién. La percusién permite averiguar si la disten-
sién abdominal obedece a liguido 0 a gas intraperitoneal y
su distribucidn,
La posibitidad de percutir visceras s6lidas como el bazo 0
€l higado, permite establecer clinicamente su tamafio. La
pérdida de la matidez. del higado, es caracteristica de la
presencia de aire libre intraperitoneal secundaria a la rup-
tura de una viscera hueca, més frecuentemente el estéma-
0, €1 duodeno 6 el colon,
La presencia de una percusisn timpsnica en ia parte media,
del abdomen y de un sonido mate en la regiGn de os flan-
cos, €5 caracteristica de la existencia de liquide intraper
toneal. Si se cambia la posiciGn del paciente y las zonas de
matidez cambian a los sitios declives, se puede pensar que
existe una gran cantidad de liquido libre en la cavidad pe-
riloneal
La percusién de las distintas zonas del abdomen, empe-
zando por las zonas menos dolorosas hasta llegar al sitio
donde el dolor es mas intenso, permite evaluar la irritaci6n
peritoneal sin necesidad de recurtit al molesto signo de
rebote (Blumberg). Fl hallazgo de que Ja percusién des-
pierta un intenso dolor en una determinada area puede ser
interpretado sin duda, como un signo caracteristico de irra-
diaci6n peritoneal. Un efecto similar a éste puede ser bus-
cado al pedir al paciente que tosa 0 que salte o el observar
Ja queja durante su transporte sobre un terreno rugoso.
4. Palpacién. El examen abdominal concluye con la palpa-
jén del abdomen. Ya hemos sefialado la importancia de
evaluar la manera como el paciente sefiala el sitio de ma-
yor intensidad de! dolor, y esta debe ser la primera manio-
bra de la palpacién. Una vez este sitio ha sido identi
cado, Ia palpacién se inicia por el érea mas distante del
mismo, haciéndola palpacién superficial apoyando inicial-
mente las yemas de los dedos y finalmente a totalidad de
la mano del examinador que, en lo posible, no debe estar
Iria
Se establece inicialmente la textura de la pared abdominal
buscando zonas ce mayor rigidez, mientras se observa cui-
dadosarmente la cara del paciente en la busqueda de mani
festaciones de dolor. A medida que la palpacién progresa,
se va haciendo mis profunda, identificando la presencia de
dolor en puntos dezerminados.
‘Aleunos pacientes pueden hacer defensa voluntaria del ab-
domen y este hecho debe evaluarse cuidadosamente. La
defensa voluntaria suele desaparecer durante la espiraciGn,
por lo cual es itil pedir al enfermo que respire profun-
damente durante la palpaciin abdominal. En ocasiones es
i distraerlo pidiendo que permita examinar su faringe 0
su cayidad oral, mientras se continia la palpacién abdomi-
1631. OSPINA
nal, o volver a la auscultacién haciendo ta palpaciGn con
el estetoscopio del fonendoscopio mientras cl paciente
picasa que el médico lo esta auscultando. El pedir al pa-
Giente que flexione sus muslos favorece la relajacion de 1a
pared abdominal y ayuda a diferenciar una defensa volun-
aria de una verdadera defensa secundaria a un proceso in-
flamatorio intraperitoneal,
F1 hallazgo de una defensa localizada a una zona espe-
ccifica del abdomen hace pensar que existe un proceso irri-
tativo local, pues no es posible efectuar una detensa vo
Juntaria localizada a una zona especifica del abdomen,
La palpacién profunda es solamente posible cuando no,
irrtacién peritoneal y con ella se busca la presen
de mass, pulsaciones anormales relacionadas con dilata-
ciones aneurismaticas o precisar el tamafio del higado o el
bazo, Durante ella debe evaluarse el rea renal realizando
una palpacion bimanual sobre la pared anterior y la regicn
Tumbar buscando la presencia de masas renales.
En ocasiones es itil pedir al paciente que levante la ca-
beza, con lo cual se tensionan los musculos de la pared
abdominal anterior. Si durante esta maniobra se produce
dolor, se puede decir que éste lo produce Ia pared abdomi-
nal_o bien, los procesos inflamatorios relacionados con el
Peritoneo parietal anterior.
Es muy frecuente la bisqueda en la prictica clinica del
clasico signo de rebote (Blumberg) como inequivoco de
imvitacién peritoneal. Aunque no cabe duda de su utilidad,
despierta una gran molestia al paciemte, especialmente a
Jos nifios y de hacerse al comienzo del examen, con segu-
ridad va a hacer muy dificil la palpacidn. Pensamos que
este signo puede ser remplazado por la percusién abdomi-
nal como Io hemos sefialado anteriormente.
5. Sigmos especi
a, Signo del psoas. Con el paciente acostado en dectibito
supino y la extremidad inferior completamente extendida
se Te pide que la eleve mientras el examinador le ofrece
resistencia, Si esta maniobra despierta dolor, se puede con-
cluir que existe un proceso irritativo sobre el miésculo
sous, relacionado con un proceso apendicular 0 un abs-
cceso retroperitoneal, aunque también puede observatse en
hernias discales Iumbares bajas.
b. Signo de Rovsing. Es caracteristico de Ja apendicitis
aguda, y consiste en la aparicion de dolor en el punto de
McBurney mientras se palpa o se percute la fosa ilfaca
izquierda.
¢. Signo de Murphy. Mientras se palpa el punto cistico se
pide al paciente que haga una inspiracién profunda, Este
Signo es positive y caracteriza u Ia colecistitis aguda euan:
do se produce Ia detencién repentina de la inspiracién,
Puede presentarse también: en procesos inflamatorios re:
lacionados con ei higado y en los procesos pleuropuimo-
nares basales derechos.
164
4. Signo de Kehr. Consiste en la aparicién de dolor re-
ferido a los hombros, especialmente el izquierdo, cuando
se palpa la regién superior del abdomen, y caracteriza clé-
sicamente a la ruptura esplénica. Este signo se hace mas
evidente en posicisn de Trendelemburg.
D. EXAMEN RECTAL Y GENITAL
El examen del recto y de los genitales no puede faltar en
ningin paciente con dolor abdominal agudo y puede su:
‘ministrar importante informacién.
EI primer paso es explicar al paciente sobre Ia importancia
del examen rectal y que no habré dolor sino tan solo una
‘molestia pasajera, Se emplean guantes adecuadamente Iu
bricados idealmente con una jalea anestésica. Se introduce
suavemente cl dedo hasta obtener una relajacién completa
del esfinter anal, Se evalia el tono del estinter, 1a tem-
peratura rectal y se inicia la palpacién por la pared pos-
terior examinando cuidadosamente sus caracteristicas, con
el fin de excluir neoplasias, posteriormente, se evalia la
préstata o cl cucllo uterino en la mujer buscando dolor que
puede relacionarse con procesos inflamatorios prostéticos
© anexiales, se examina el fondo de saco de Douglas para
1 fa presencia de abombamiento producido por la
presencia de liquide pélvico.
Es util realizar simultineamente una palpacién del abdo-
‘men en aquellas zonas en las cuales la palpacién abdo-
alguna duda, pues la molestia producida por el
examen rectal, puede distraer temporalmente al paciente
del dolor abdominal, permitiendo distinguir una defensa
voluntaria de una defensa verdadera. Por iltimo, se esta-
blece la presencia o no de materia fecal en el recto, sus
caacteristicas y la presencia de sangre.
Posteriormente, en la mujer, el examinador cambia los
tguantes y procede al tacto vaginal. Evalia la temperatura
vaginal, la consistencia del cuello (el cuello del embarazo
5 blando), las caracteristicas de ss orificio externo (suele
estar entreabierto en Ios abortos), el dolor a la moviiza-
Cdn cervieal que caracteriza los [Link]
anexiales y el embarazo tubérico. Luego con la ayuda de
ia otra mano, realiza una palpacién bimanual cuidadosa
para examinar fos fondos de saco en busqueda de abom-
bamiento producide por liquide o la presencia de masas
tubaricas (embarazo ectépico) v ovaricas dolorosas (tor
sién), AL igual que en el tacto rectal, esta maniobra distae
la ateneion de la paciente y permite examinar algunas 20-
fas abdominales. que hayan presentado dudas. durante fa
Palpaciin abdominal, Finalmente, se examina cl guamte
buscando la existencia de flujo vaginal y observando su
aspect,
IV, EXAMENES COMPLEMENTARIOS
Ya hemos mencionado atris la importancia de la evalua-
An clinica y la imperiosa necesicad de hacer una apro-
ximaci6n diagnéstica desde el comienzo mismo del inte-
rrogatorio, El uso del laboratorio, las imagenes diagnés-
ticasy algunas formas invasoras, pretenden en primertérmino contirmar o excluir en altima instancia, ta impr
si6n diagnéstica. La interpretacién de los estudios com-
plementarios debe hacerse a Ia uz de La historia clinica
integral de cada paciente en particular y no aisladamente,
error que se comete con alguna frecuenci
A. PRUEBAS DE LABORATORIO
1. El cuadro hemi
EI descenso en la hemoglobina y el hematocrito, en pre~
sencia de dolor abdominal debe ser interpretado como
sada por sangrado intraperitoneal. Sin embargo, debe te-
nerse en cuenta que los cambios en el hematocrito pueden
tomar un tiempo para que se produzca movimiento de If
quidos del espacio intersticial e intracelular para compen-
sar las pérdidas 0 se haya iniciado la reanimacién con li-
Quidos intravenosos. Un descenso en el recuento de eri-
ttocitos es indicativo de una pérdida crénica de sangre co-
mo puede ocurtir en la enfermedad uleerosa péptica o en
algunas neoplasias del tracto gastrointestinal
La leucocitosis puede ser un hallazgo comin en las en:
tidades que producen inflamacién intraperitoneal. Sin em-
bargo, algunas de ellas pueden cursar con recuento de cé-
lulas blancas normal © aun bajo, como ocurre en estados
sépticos avanzados y em los exiremos de Ja vida, hecho
asociado en general a un mal pronéstico.
Tiene una mayor importancia el reeuento diferencial de
leucocitos. 1:1 hallazgo de formas inmaduras (bandas, mie
locitos y metamielocitos), conocida en Ja practica clinica
como desviacion a la izquierda, es indicative de una res
puesta medular a fa infeecién.
2. Quimica sanguinea
4. Bilirrubinas. Encontcar una bilisubina clevada es con
firmatorio del hallazgo clinica de icteriia, Cuando esta
elevacidn se hace a expensas de la bilirrubuna directa, ésta
puede relacionarse con colestasis secundaria a abstruccién
biliar, aunque bien puede presentarse como respuesta a al-
gzunes estaos sépricos.
b. Fosfaravu aleatina, La fostatasa alealina puede elevarse
en aguellas situaciones que producen colestasis. Sin eme
hargo, no es posible distinguir si su elevacion es secunda-
rin a olestasis intra 0 extrahepatien, par esta razin el hae
Hiaggo de um fostatas alealina clevada es poco especk
to.
©. Elecirolitos. Al igual que otras pruebas, son ef reflejo
del trastorno homeostitico producido por ef vornito, a dia:
rrea o ta pérdida de liquides en un tercer espacio. No son
pues una prueba que pueda indicar e! origen de un abdo-
men agude.
4. Glicomia EL halla7go de una glucosa sanguinea alta
puede reflejar solamente [a respuesta metabvilica a la in
feccidn, No obstante, en los pacientes diabéticos. su eleva
ABDOMEN AGUDO
‘cin puede ser el principal indicador de una descompen-
sacién originada en una infeccidn intraperitoneal
©. Nitrogeno ureico y creatinina, El uso de estas prucas,
esti encaminado a establecer mis el estado de la funcién
renal que a confirmar un diagndstico especifice. FI hallaz-
go de un BUN elevado puede ser indicativo solamente de
un estado hipovolémico.
£. Amilasas. Es comiin el uso de Ja determinacién de ami-
Jusas para confirmar el diagnéstico de pancreatitis. Es de
mayor utilidad el uso de la determinacién de las isoen-
zimas. La amilasa pancredtica se eleva en cerca del 80%
de los pacientes con pancreatitis aguda. La clevacién de
amilasas no pancresiticas puede ser producto de un estado
inflamatorio en otros drganos productores de amilasa: in-
testino delgado, glindulas salivales, higado o aparato geni-
tal. Puede utilizarse la determinacién de la amilasa urinaria
para confirmar el diagndstico de pancreatitis aguda en una
muestra colectada durante 6 horas.
2. Gonadotropina coriénica (HGC). La gonadotropina co-
rinica es una hormona secretada por el tejido trofobhis-
tico. Es una prueba que bien puede realizarse en suero u
‘rina, ¥ el hallazpo de un examen positive es confinma-
torio de embarazo. Mas del 95% de las mujeres con emba-
razo ect6pica tiene una prueba positiva. Cuando se emplea
Ja medicién de la subunidad hera su especificidad aumen-
ta. El hallazgo de una beta HGC negativa no excluye el
diagndstico de embarazo ectépico.
h, Proteina C reactiva, Es un indicador no especifico de
inflamacién aguda. Su valor radica en el hecho de que un
paciente con dolor abdominal de més de 12 horas de evo-
lucién y quien presenta un nivel de proteina C reactiva
normal, tiene menos de un 2% de posibilidades de tener
tuna apendieitis aguda,
3. Parcial de orina.
Kealmente la muestra dee obtencrse por cateterizacién
vesical mis que por miccién espontinea. El hallazgo de
una densidad urinaria elevada es un teflejo del estado de
Sn, La presencia de glucosa es manifestacion
zlicemia en un paciente diabético descompen
slo por infeccin. Encontrar proteinuria puede ser indi-
cativo'de enfermedad renal y la presencia de bilis es com
patible con la existencia de ictercia
La leucocituria sugiere el diagndstico de infeccién uring:
‘aunque tambien puede presentarse cuando existe infla-
macién de Grganos adyacentes al tracto urinario, por lo
ial debe interpretarse a Ia Iuz de este hecho. No obstant
cuando el recuento leucocitario es mayor de 20 por cam
po, ex altamente sugestivo de infeecién urinaria, Una prue-
ba GU es Ia realizacion de una coloracion de Gram del
sedimento urinario para confimar le infeccién. La posi
tividad de los nitritos en la orina es indicativa de In pre
yencia de gérmenes como cl proteus, productores de estas
sales)
losLA. OSPINA
La hematuria siempre es anormal. Un recuento de hema-
ties bajo es posible en cuadros de infeceién urinaria; sin
embargo, cuando la hematuria es de mayor proporcién se
debe sospechar la presencia de litiasis, trauma 0 neoplasia,
B. IMAGENES DIAGNOSTICAS
1. La radiografia del térax
En Ia evaluacién del dolor abdominal agudo, la radiogratia
del t6rax puede tener gran ulilidad. Permite descartar o
confirmar la presencia de procesos pleuropulmonares. que
puedan ser causa de dolor abdominal. Sin embargo, et ha-
azgo de dertame pleural o atclcctasia basal, puede Ser co-
min en pacientes con patologia abdominal y seria un error
interpretar el dolor abdominal como causado por este he-
ccho. Esta situacién puede presentarse en abscesos subfré-
nicos, hepaticos, peritonitis, ruptura esplénica © pancrea-
titis, entre otros.
En Ia radiografia de pie debe buscarse fa presencia de aire
libre subdiatragmidtico que es siempre indicativo de ta rup-
tura de una viscera hueca. No obstante, cuando este evento
se sospecha, el hallazgo negativo de neumoperitoneo no
2. La radiografia simple del abdomen
Cuando ha habido dificultad en la evaluacién del abdomen
y In decisién de intervenir quirdrgicamente no se ha to-
mado con los hallazgos clinicos o cuando se desea hacer
una mayor precision diagndstica, la radiografia simple del
abdomen puede ser de gran utilidad, [dealmente deben ob-
lenerse radiogratias de pie y en decibito. Cuando es im-
posible obtener radiografias de pie puede ser dtil tomar
tuna en decibito lateral izquierdo luego de permanecer al-
unos minutos en esa posicidn, para poder detectar aire
libre intraperitoneal
Como ya se mencioné atris, el aire libre intraperitoneal
suele verse en In porcién mas alta del abdomen, inmedia
tamente por debajo de la cipula diafragmitica cuando a
radiograffa se toma en posicisn de pie. La causa més co-
min es [a perforacion de una alcera péptica, aungue la
perforacion de otra viscera es compatible can ese falltz-
go. Cuando un paciente ha sido previamente intervenido se
puede observar aire subdiafragmitico, en disminucisn pro
igresiva, hasta 2 semanas después de la intervencidn. Ui
umento cn el neumoperitoneo durante este lapso, es al-
tamente sugestivo de absceso abdominal o perforacion de
viscera hueca,
El aire poede no estar fibre completamente en la cavidad
pero pucde dibujar vt rinén derecho (retroncumoperitonco)
én casos de ruptura duodenal. La presencia de neumobilia
Sugiere el diagnostico de fistula bilioemtérica o puede en-
contrarse después de operaciones de derivacion biliodiges
tiv (esFinteroplastia, coledocoduodenostomia). Puede ob-
166
dibujada la pared vesicular por aire en casos de
is enfisematosa de comin ocurrencia en pacientes
diabéticos descompensados con abdomen agudo,
Debe observarse cuidadosamente la distribucién de! patrén
guscoso intestinal. Normalmente el aire se encuentra so-
Tamente en el colon. EI hallazgo de aire dentro del intes-
tino delgado siempre es anormal. Para establecer el diag:
ndstico de obstruccion intestinal deben existir tes elemen
tos:
4, Distensidn de asas proximales al sitio de la obstruccién,
b. Ausencia de gas distal al sitio de la obstruccién,
¢. Presencia de niveles hidroagreos escalonados.
En contraste con ef cuadro obstructive, en el ileo reflejo
existe dilatacién de asas delgadas y colénicas, con presen-
cia de gas en el colon distal y no existe el aspecto es-
Jonado de la obstruccisn intestinal.
La obstruccién colénica es menos frecuente que la obs-
truccidn del intestine delgado y es generalmente debida a
v6lvulo © neoplasia. Se caracteriza por la dilatacién del
colon proximal, con ausencia de gas distal al sitio de obs:
truccidn y, dependiendo de la incompetencia © no de la
vilvula iieocecal, puede verse dilatacién secundaria del in:
testino delgado. En el vélvulo del sigmoide la imagen es
caracteristica y consiste en una dilatacién masiva del colon
con un asa que semeja un neumético cuya convejidad ocu-
pa la porcién derecha del abdomen, En’el vélvulo del cie-
g0 hay dilatac iva de éste, dando la imagen carac-
teristica del grano de café. La competencia de Ia vilvula
II puede ser un hallazgo de importancia pues
una obstruccion distal y una vilvula competente, el
mento coldnico intermedio se comporia coma una obstru
cidn en asa cerrada en la cual el contenido intestinal no
progress pero tampoco puede devolverse hacia el intestino
proximal haciendose muy susceptible alt perforacién,
Cuando el ciego aleanza un diimetro mayor de 1) em,
puede decirse que existe una inminencia de perforacisin
Otros hallazgos de utilidad en Ix radiografia simple del ab-
domen pueden ser caleificaciones anormales en la vesiew-
la, en ef trayecto pieloureteral, en el sirea pancreitica en
casos de pancreatitis eronica, © fecalitos en el cuadrante
inferior derecho en algunos pacienes con apendicitis
da, purticularmente lactantes,
EL hallazgo de neumobilia y obstruccidn intestinal cones
‘mitante puede sugerir la presencia de obstruceién intestinal
por ealculos biliares (ileo biliar). ES probable encontrar
taleificaciones de los vasos arteriales intraabdominales, es:
pecialmente de la aorta abdominal, avis sparentes en ke
placa lateral, y som indicativos de la presencia de un anew
risma cuando su didmetro es mayor de 2 em.
E] borramiento de lay lineas de los muisculos psoas. ka
obliteracion de la grasa paracéliea y la situacion medial
separuda de las ass, son signos de presencia de liquide
intraabdominal3. Urografia exeretora
Es especialmente itil para establecer la obstruccién del
tracto urinatio en pacientes con sospecha de litiasis. Es po-
sible observar calcificaciones anormales en el trayccto ure-
teral en ta placa preliminar y dilatacion proximal o retardo
on Ta exereeién durante las placas contrastadas,
4, Radiografias con medio de contraste
Rara vez estén indicadas en el estudio diagndstieo del ah
domen agudo. El colon por enema puede Ser itil para in-
vestigar obsiruccion intestinal de origen col6nico, pero se
encuentra absolutamente contraindicado si se Sospecha
gangrena o perforacién intestinal
Ey estudio de las vias digestivas allas pricticamente no thee
‘ne indicaci6n en situaciones de urgencia, Puede tener al-
guna ulilidad en ta diferenciacion entre el i B
[a obstruceiia mecinica, en casos complicados.
5, Ultrasonografia
EL ultrasonido puede ser dil en el diagndstic de algunas
centidades causanies de abdomen agudo. Sin embargo, debe
tenerse en mente que su sensibilidad y especificidad son
dependientes del operador.
Su principal uso es el diagnOstico de la enfermedad biliat,
Para diagnosticar c:ileulos vesiculares deben existit tres
ementos
foco ecogénivo dentro de la luz vesicular.
b. Movimientos gravitacionales de exe faco con los
cambios de posicién,
© Produccién de una sombra acti
foco ecogénico.
ea subyaconte a ese
F1 diagndstico de colecisttis se fundamenta en el engro-
samiento de la pared vesicular y Ia presencia de liquide
perivesicular, Tambign es util para establecer si existe di
ion de lu via biliat int 0 extrahepiitica, pero es poco
segura para demostrar la litiasis det colédoeo. Hs altamente
sensible en la demustraciin de lesiones focales del higado
evaluacién renal, En situaciones de urgencia, kt
‘mn del pancreas sucle ser dificil por interposi-
idm de gas, pero si logra verse un aumento de la glindula
© coleeciones peripancreaticas, puede estableverse cl diag-
niistico sonogrifico de pancreatitis. Para ta evaluacién del
dlidmetto y las earucteristicas de la pared y la luz de ta
aorta cuando se sospecha ancurisma de ésta, li ecografia
sun examen ripido y altamente sensible
AADOMEN AGUDO
Se ha empleado también para el diagndstico de apendi
citis, cada vez con mayor frecuencia. EI hallazgo de un
apéndice mayor de 7 mm de didmentro, no compresible,
constante cn varias imagenes, sugiere él diagndstica de
apendicitis. En la mujer con dolor abdominal bajo, In
ullrasonografia juega un papel bien importante. Puede con-
firmar la presencia de un embarazo ectopico, anormalida-
des inflamatoriay de los anexos 0 Ia presencia de masas
oviricas,
6. Tomografia axial computarizada (TAC)
Preferentemente la TAC debe realizarse empleando medio
intravenoso y oral. Es util para diagnosticar presencia de
zs o liquid libre en la cavidad peritoneal. Permite eva-
lar detalladamente las visceras s6lidas y las estructuras
retroperitoneales (pancreas, aorta). Es de gran valor en el
Uiagnéstico de absoesos intraperitoneales y, en casos se-
leccionados, puede ser util para guiar un drenaje perc
neo. Cuando se sospecha diverticulitis, la tomogratia
computarizada puede ser de gran wiilidad para confirma el
ingndstico.
C, ELECTROCARDIOGRAMA (ECG)
Todo paciente con fuctores de riesgo para enfermedad ¢o-
ronaria, debe tener un ECG en cl curso de su evaluacion
por dolor abdominal. Este permite establecer la existencia
del infarto agudo del miceardio o detectar anormalidades
del ritmo como fa fibrilacién auricular que puede compli-
arse con embolia mesentéri
D.
PAROSCOPIA
La experiencia cada vez mayor que se viene acumulando,
con La colecistectomia Iaparoscépica ha incrementado cl
uso de la laparoscopia para cl diagndstico del abdomen,
aguco. Por ser un procedimiento invasor, no carcnte de
ccomplicaciones y que requiere anestesia general, Su uso se
reserva part casos dificiles, para evitar la dilacion de un
diagnéstico y disminuir ta tasa de laparotomias inn
Su uso actual se encuentra centrado fundamentalmente en
el diagndstico de la apendicitis aguas, on el tritamiento Je
Ja colecistitis aguda y algunas condiciones. ginecolégicas
como el embara7o eetépico.
Su futuro es promisorio en el diagndstico y tratamiento de
fouras causas de abdomen agudo como la dicera perforada
REFFRENCIAS
Lo Neos 1M. Vien EM. Commkon RE
Apominal Para ed Nirwath, CO,
Appleton & Langs. 19S
2 Murtis JA Sawyers I De Ab
aude En Wrinepion de Cirapin Dk Way
Sobison, th EM
Irapkey B
a, Inerapercana
Metis il Lange
Hors Trauma Eas CaS
rent Pasbloms sy Surgery. MM Rovtch,
EME Steichen, cons, Chica
ten ok Mica! Publis fe 187 6
Wo Curent Sagi Diagnosis
an) Treatment. Th ed. tas Altos Cal.
dic Publications OS
Welch ©, Mult RA: Abminal Su
gery, Pars Le Wand LN gl J Med
TMS: MOS ADA, 68S, 783
Saviyers JL. Williame LF et The
Acute Abdomen. Sizg Clin Noth Awe
oR 2870)
jh Year
167
También podría gustarte
PDF
Aún no hay calificaciones
PDF
24 páginas
Pectum
Aún no hay calificaciones
Pectum
41 páginas
1 Clase
Aún no hay calificaciones
1 Clase
90 páginas
Itu
Aún no hay calificaciones
Itu
8 páginas
Paso A Paso
Aún no hay calificaciones
Paso A Paso
4 páginas