3 Pasos Poderosos Para el Ayuno y Oración
BY JULIE NUNEZ
Todos necesitamos la ayuda de Dios y dirección para nuestras vidas.
Todos tenemos necesidades personales, algún problema que
simplemente no se resuelve con el paso del tiempo, un problema
físico, una relación que necesita reparación, o algún ser querido que
parezca estar perdido y sin rumbo en la vida.
Por supuesto, todos queremos que Dios escuche y conteste nuestras
oraciones. ¡Deseamos ardientemente Su respuesta, Su ayuda y que
no se tarde!
Jesucristo les dijo a sus discípulos que algunas cosas sólo se
resuelven con ayuno y oración (Mateo 17:21).
Sin embargo, a veces nos abruma el simple hecho de pensar en
ayunar, porque pensamos que tiene que ser un ayuno de 40 días o por
lo menos de 40 horas. Ciertamente hay un tiempo y un lugar para un
ayuno largo. Pero no dejemos que el enemigo nos desanime de
pedirle ayuda a Dios en el presente.
Usted no tiene que esperar hasta que tenga 40 días para ayunar.
Puede empezar ahora con un tiempo de ayuno y oración breve y
poderosa. Dios se alegra de contestar las oraciones de todo aquel que
pide (Mateo 7:7). A veces, mi tiempo de ayuno es tan corto como sólo
unas horas en la mañana o a veces es todo el día. A veces tomo
solamente agua, y en otras ocasiones hago un ayuno parcial donde
me privo solamente de ciertos alimentos o actividades para pasar
tiempo en oración.
No obstante el tipo de ayuno que haga, no espere más para pedir la
ayuda de Dios pues Él quiere bendecirle.
Durante su tiempo en la tierra aún Jesucristo clamó a su Padre con
súplicas y lágrimas, sabiendo que sólo Él podía librarle de la muerte
(Hebreos 5:7). Cuánto más necesitamos nosotros clamar a Dios con
todo el corazón y con oraciones específicas.
Desate las bendiciones y la dirección de Dios con estos 3 pasos
poderosos de ayuno y oración.
1. Proclame ayuno y oración. Declare en voz alta a Dios y a las
huestes espirituales que usted está en serio de buscar la ayuda, la
voluntad y la dirección de Dios. Es poderoso declarar y afirmar que
está dependiendo de la ayuda de Dios para alguna situación y no de
soluciones humanas. Jesucristo también mandó que lo hiciéramos de
manera secreta, sin que otras personas se den cuenta. Esto es para
no caer en hipocresía y para que nuestro Padre que ve en secreto nos
recompense en público (Mateo 6:17-18). Así que, proclame el ayuno a
Dios en un lugar privado.
Por ejemplo, puede orar algo así:
Dios, proclamo delante de ti y de todas las huestes espirituales un
tiempo de ayuno y oración. Estoy en serio de buscar tu ayuda. Te pido
por tu intervención divina, por gracia sobrenatural, y que se revele la
raíz del problema o la situación. Pido que tu Espíritu Santo me guíe a
Jesucristo y a toda verdad, pues Él es el camino, la verdad, y la vida
(Juan 14:6). Pido que me des poder para escuchar y obedecer.
Ayúdame a traer máxima gloria a tu nombre, a amar a mis enemigos, y
a llevar fruto y ser digno(a) de ser llamado(a) hijo(a) de Dios (Mateo
5:45).
Me humillo delante de Ti, busco tu presencia y me arrepiento de mis
malos caminos. Sé con toda confianza que Tú oirás mi oración desde
los cielos porque Tú lo prometes.
“[Si] se humilla mi pueblo sobre el cual es invocado mi nombre, y oran,
buscan mi rostro y se vuelven de sus malos caminos, entonces yo oiré
desde los cielos, perdonaré su pecado y sanaré su tierra (2 Crónicas
7:14).
2. Presente su cuerpo delante de Dios. Presente su cuerpo a Dios,
sacrificando el gusto de la comida para hacer lugar para lo espiritual.
Haga a un lado sus propios deseos y necesidades físicas, para
escuchar la voz de Dios.
Puede orar algo así:
Dios, presento mi cuerpo delante de Ti en sacrificio vivo, santo y
agradable que es mi ofrenda para ti. No me conformaré a lo que dice
la sociedad o a mis propios deseos, sino que seré transformado(a) por
medio de la renovación de mi entendimiento de tu grandeza, para
saber cuál es tu voluntad, agradable y perfecta (Romanos 12:1-2).
Mi cuerpo es el templo de tu Espíritu Santo. Lo separo para ti para que
Tú mores en mí y vivas a través de mí en este día y en estas
circunstancias (I Corintios 6:19).
3. Defina el propósito del ayuno y oración. Usted puede enumerar
lo que esté en su corazón. Abajo, yo puse algunas de mis peticiones
personales para servir como ejemplo. Es bueno limitarse a tres o cinco
peticiones para hacer oración más enfocada. También es importante
que las oraciones sean muy específicas, para que después le pueda
dar gracias a Dios concretamente por cómo Él contestó.
Puede afirmar la Palabra de Dios en su corazón: Señor, renuncio a
toda ansiedad y presento ante Ti todas mis peticiones con oración,
súplica y con acción de gracias en anticipación de lo que Tú vas a
hacer (Filipenses 4:6).
Ejemplo – Te pido por ayuda divina con lo siguiente:
Por la salvación y unidad de mi familia. Que sanes los malos
entendidos y resentimientos, que haya perdón y amor. Que todos
te conozcan como Salvador y que caminemos en la misma fe y
obediencia a Ti. Sana todas las relaciones para la gloria de Tu
nombre y para que otros quieran el amor de Dios que ven en
nosotros.
Por mis amigos y familia en Cristo Jesús. Que los bendigas
abundantemente y que los guardes en Ti, en obediencia, amor y
unidad. Que contestes sus oraciones y proveas para todas sus
necesidades.
Y por mis conocidos que no conocen a Jesucristo como Salvador
ni le siguen. Que les des hambre de conocerte. Que los
incomodes hasta que te conozcan y se arrepientan de sus malos
caminos. Que cuando yo les comparta de Ti, las distracciones
sean mínimas y mi comunicación sea efectiva. Dame valentía y
oportunidades para hablarles de tu plan de salvación en
Jesucristo. Que sean receptivos a escuchar tu voz a través de
mí.
Por mi futuro y mi servicio a Ti. Bendíceme con buena salud, con
mi trabajo, provee para mis necesidades básicas, bendice mis
relaciones con mi familia, amigos y conocidos. Dame un
esposo(a) y familia y que te sirvamos juntos. Bendice mi relación
contigo, que siempre sea sincera y llena de amor y fe.
Ayúdame a siempre estar listo(a) para hablar de la vida y
esperanza que tengo en Cristo Jesús. Que lo que yo hable aun
contando de mi día y de mis experiencias de la vida, siempre sea
para dar gloria a Ti y para hablar de tu bondad y tu amor
inagotable.
Escriba abajo sus peticiones, pues Dios desea bendecirle.
Hágase vulnerable hoy delante de Dios y escriba abajo en los
comentarios 3 peticiones que desea presentar a Dios en ayuno y
oración. Dios es fiel para contestar las oraciones de sus hijos.
Al final, no olvide de dar gracias a Dios y alabarle porque Él le ha
escuchado fielmente. No olvide de tomar agua durante su ayuno, y
después coma una comida ligera y balanceada con mucha gratitud.
“Por tanto, acerquémonos con confianza al trono de la gracia para que
recibamos misericordia, y hallemos gracia para la ayuda oportuna”
(Hebreos 4:16).
7 Pasos Básicos para Ayunar y Orar con Éxito
Por Bill Bright,
COMO EMPEZAR SU AYUNO
La manera en que usted comienza y desarrolla su ayuno determinará
en gran parte su buen éxito. Al seguir estos “Siete pasos básicos para
el ayuno”, su tiempo con el Señor tendrá mayor significado y recibirá
muchos beneficios espirituales.
PASO 1: Establezca su objetivo
¿Por qué está usted ayunando? ¿Será para tener una renovación
espiritual, para obtener guía o dirección, por sanidad, para que se
resuelvan problemas, por gracia especial para tratar con alguna
situación difícil? Pida al Espíritu Santo que le aclare Su dirección y Sus
objetivos para el ayuno y oración. Esto le ayudará a usted a orar más
específicamente y con una mejor estrategia.
A través del ayuno y la oración, nos humillamos delante de Dios para
que el Espíritu Santo mueva nuestra alma, despierte nuestras iglesias
y sane nuestra tierra de acuerdo a 2 Crónicas 7:14. Haga de esto una
prioridad en su ayuno.
PASO 2: Haga su compromiso
Haga oración acerca de la clase de ayuno que usted debe tener.
Jesús enfatizó que todos sus seguidores debían ayunar (San Mateo
6:16-18; 9:14,15). Para él esto era un asunto de CUANDO debían
ayunar los creyentes, no SI los creyentes lo harían. Antes de ayunar,
desde el principio, decida lo siguiente:
Qué tanto tiempo va usted a ayunar -una comida, un día, una
semana, varias semanas, cuarenta días (los principiantes deben
empezar despacio, y poco a poco hacer ayunos más largos).
El tipo de ayuno que Dios quiere que usted haga (tal como sólo
tomar agua, o agua y jugos; qué clase de jugos tomará y qué tan
seguido).
Qué actividades físicas o sociales dejará usted de hacer.
Qué tanto tiempo pasará usted cada día en oración y en la
Palabra de Dios.
El hacer estos planes con anticipación, le ayudará a mantener su
ayuno cuando sienta tentación de abandonarlo, ya sea por
incomodidad física o por las presiones de la vida.
PASO 3: Prepárese espiritualmente
La base del ayuno y la oración es el arrepentimiento. Sus oraciones
serán obstaculizadas por pecados sin confesar. En seguida hay varias
cosas que usted puede hacer para preparar su corazón:
Pida a Dios que le ayude a hacer una lista completa de sus
pecados.
Confiese cada pecado que el Espíritu Santo traiga a su memoria
y acepte el perdón de Dios. (I Juan 1:9)
Busque ser perdonado por todos aquéllos a quien usted ha
ofendido, y perdone a aquellos que lo han herido (San Marcos
11:25; San Lucas 11:4; 17:3,4).
Restituya, devuelva y repare según el Espíritu Santo le dirija.
Pídale a Dios que le llene con Su Espíritu Santo de acuerdo a Su
orden en Efesios 5:18 y a Su promesa en I Juan 5:14,15.
Entregue su vida completamente a Jesucristo como su Señor y
Maestro; niéguese a obedecer su naturaleza mundana.
(Romanos 12:1,2).
Medite en los atributos de Dios, Su amor, soberanía, poder,
sabiduría, fidelidad, gracia, compasión, y otros más (Salmos
48:9,10; 103:1-8, 11-13).
Empiece su tiempo de ayuno y oración con un corazón dispuesto
(Hebreos 11:6).
No subestime la oposición espiritual. Satanás a veces intensifica
la batalla natural entre el cuerpo y el espíritu (Gálatas 5:16,17).
PASO 4: Prepárese físicamente
El ayunar conlleva ciertas precauciones. Consulte a su médico
primero, especialmente si usted está tomando medicamentos con
receta o si usted tiene alguna enfermedad crónica. Algunas personas
nunca deben ayunar sin supervisión profesional.
La preparación física permite que el cambio drástico en su rutina
alimenticia sea más llevadero y para que usted pueda poner toda su
atención en el Señor en oración.
No se apresure a entrar en ayuno.
Prepare su cuerpo. Coma menos alimentos antes de comenzar
un ayuno. Evite tomar alimentos que tengan un alto contenido de
grasas o de azúcar.
Coma frutas y verduras crudas por dos días antes de entrar en el
ayuno.
MIENTRAS QUE USTED AYUNA
Ya ha llegado el momento de comenzar su ayuno. Usted ha dejado de
comer comida sólida y ha empezado a buscar al Señor. A continuación
aparecen algunas sugerencias que le pueden ayudar.
Evite tomar drogas y medicinas, aun los medicamentos naturales
de hierbas y remedios homeopáticos. Recuerde, si va a dejar de
tomar medicinas, deberá ser bajo la supervisión de su médico.
Limite su actividad física y mental.
Haga sólo ejercicio moderado. Camine de uno a tres kilómetros
al día, si es conveniente y lo siente apropiado. Descanse tanto
como lo permita su horario.
Prepárese para enfrentar problemas temporales del carácter,
tales como impaciencia, ansiedad y enojo.
Usted sentirá algunas molestias físicas especialmente el segundo día.
Tal vez sienta dolores pasajeros de hambre, mareos o tristeza. El dejar
de tomar café y azúcar le puede provocar dolor de cabeza. Otros
problemas físicos pueden ser debilidad, cansancio o falta de sueño.
Los primeros dos o tres días generalmente son los más difíciles. Al
seguir en el ayuno, sentirá una sensación de bienestar tanto físico
como espiritual. Sin embargo, si usted sigue sintiendo dolores de
hambre en el estómago, tome más líquidos.
PASO 5: Establezca su propio horario
Para poder obtener el máximo beneficio espiritual separe suficiente
tiempo para estar a solas con el Señor. Siga Su dirección. Mientras
más tiempo pase con El, su ayuno tendrá más significado.
Por las mañanas
Empiece su día en alabanza y adoración.
Lea y medite la Palabra de Dios, de preferencia de rodillas.
Invite al Espíritu Santo que obre en usted para que desee hacer
Su voluntad de acuerdo a Filipenses 2:13.
Pídale a Dios que lo use. Pídale que le muestre cómo poder
influenciar su mundo, su familia, su iglesia, su comunidad, su
país y el mundo.
Haga oración porque Dios le dé Su visión para su vida y le dé
poder para hacer Su voluntad.
Al mediodía
Regrese a la oración y a la Palabra de Dios.
Vaya a dar una caminata, mientras conversa con Dios.
Pase tiempo en oración intercesora por su comunidad y por los
líderes de las naciones, por los millones de personas que no han
sido alcanzados, por su familia y por necesidades especiales.
Por la noche
Separe tiempo sin prisa para “buscar el rostro del Señor”.
Si otros están en ayuno con usted, reúnanse a orar juntos.
Evite ver televisión o cualquier otra distracción que pueda
desviar su enfoque espiritual o apagar su comunión con Dios.
Si es posible, empiece y termine cada día de rodillas con su esposo
(a) por un breve tiempo de alabanza y gratitud a Dios. Es mejor pasar
los tiempos largos de oración y estudio de la Biblia a solas con el
Señor.
Es vital mantener una rutina en su dieta. El Dr. Julio C. Ruibal,
nutriólogo, pastor y especialista en ayuno y oración, sugiere un horario
y una lista de jugos que le pueden ayudar y nutrir. Modifique este
horario y los líquidos que debe tomar según sus circunstancias y
preferencias.
5 a.m. – 8 a.m.
Jugos de fruta, de preferencia recién hechos o licuados. Si la fruta es
ácida deberá diluirlos con 50% de agua destilada. Generalmente se
prefieren jugos de manzana, de pera, de toronja, de papaya, de
sandía, etc. Si usted no puede preparar sus propios jugos, cómprelos
sin azúcar y sin agregados químicos.
10:30 a.m. – mediodía
Jugo de verduras recién hecho, de lechuga, apio y zanahoria en partes
iguales.
2:30 p.m. – 4 p.m.
Té de hierbas con un poco de miel de abeja. Evite el té negro o
cualquier té con cafeína.
6 p.m. – 8:30 p.m.
Jugo de verduras cocidas, tales como papa, apio y zanahoria sin sal.
Después de hervirlas como media hora, sirva el agua en un recipiente
y tómesela.
Consejos para el ayuno con jugos
Al tomar jugos de fruta, disminuirán sus dolores de hambre y el azúcar
natural le dará renovada energía. El sabor y el aumento de energía le
motivarán y le darán fuerzas para continuar.
Los mejores jugos se hacen de verduras frescas, limones, uvas,
manzanas, repollo, remolacha, zanahorias, apio o vegetales de hoja
verde. Durante el tiempo de frío puede disfrutar del jugo caliente de las
verduras cocidas.
Mezcle los jugos ácidos (como la naranja y el tomate) con agua para
beneficio de su estómago.
Evite bebidas con cafeína. Evite masticar chicle o mentas, aun si su
aliento es fétido. Estos estimulan la acción digestiva en su estómago.
ROMPIENDO SU AYUNO
Cuando ha terminado el tiempo que usted ha separado para ayunar,
comience a comer de nuevo. Sin embargo, es muy importante para su
salud y para su bienestar espiritual la forma en cómo usted rompe el
ayuno.
PASO 6: Termine su ayuno en forma gradual.
Empiece a comer poco a poco. No coma alimentos sólidos
inmediatamente después de su ayuno. Si usted de pronto vuelve a
introducir alimentos sólidos a su estómago y sistema digestivo, es
posible que tenga consecuencias negativas y aun peligrosas. Empiece
tomando pequeñas porciones de comida cada día. Si usted termina su
ayuno gradualmente, los efectos benéficos físicos y espirituales
resultarán en una mejor salud.
He aquí algunas sugerencias para ayudarle a terminar
adecuadamente su ayuno. Rompa un prolongado ayuno de agua, con
fruta tal como sandía. Mientras continúa tomando jugos de frutas o
verduras añada lo siguiente:
Primer día: Añada una ensalada cruda.
Segundo día: Añada una papa horneada o cocida, sin
mantequilla ni especies.
Tercer día: Agregue una verdura cocida al vapor.
De allí en adelante: Empiece a introducir su dieta normal.
Regrese gradualmente a su forma habitual de comer, mediante el
consumo de pequeñas meriendas, o sea, porciones pequeñas de
alimento en cada tiempo de comida, durante los primeros días.
Empiece con un poco de sopa y frutas frescas tales como sandía y
melón. Proceda a tomar unas cuantas cucharadas de comida sólida tal
como fruta cruda y verduras o una ensalada cruda y papa horneada.
UNA PALABRA FINAL
PASO 7: Espere resultados
Si usted sinceramente se humilla delante del Señor, se arrepiente,
hace oración y busca el rostro de Dios; si usted constantemente
medita en Su Palabra, podrá experimentar Su presencia claramente
(San Juan 14:21). El Señor le dará discernimiento espiritual. Su
confianza y fe en Dios serán fortalecidas. Sentirá un refrescamiento
mental, espiritual y físico. Usted recibirá respuesta a sus oraciones.
Sin embargo, un solo ayuno no es un “curalotodo” espiritual. Así como
diariamente necesitamos ser llenos del Espíritu Santo, también
necesitamos tiempos de ayuno delante del Señor. Por ejemplo, un
ayuno de 24 horas cada semana ha sido de gran beneficio para
muchos cristianos.
Toma tiempo fortalecer sus músculos de ayuno espiritual. Si usted
falla en lograr su primer ayuno, no se desanime. Posiblemente trató de
hacer un ayuno demasiado largo la primera vez, o tal vez necesita
fortalecer su comprensión y su determinación. Tan pronto como sea
posible, empiece otro ayuno, hasta que tenga éxito. Dios honrará su
fidelidad.
Le animo a unirse a mí en ayuno y oración una y otra vez hasta que de
verdad experimentemos avivamiento en nuestros hogares, nuestras
iglesias, nuestro país y en todo el mundo.