INICIA DEMANDA POR DAÑOS Y PERJUICIOS.
Sr. Juez:
Dr. Monjo Alejandro Diego, T°76 F° 183 C.P.A.C.F., C.U.I.T.
20223260676, constituyendo domicilio legal en la Diagonal
Roque Sáenz Peña Nº 1119 piso 4º Dpto. "407" CABA, Nº de teléfono:
11-3043-0388 domicilio electrónico alemonjo@[Link], a V.S. me presento
y respetuosamente digo:
1. PERSONERIA
Que vengo en nombre y representación del Sr Bordon Lucas Damian, quien
posee D.N.I. 27.153.681 domiciliado en la calle Belgrano Nro. 4641 de la
localidad y partido de San Miguel, Provincia de Buenos Aires, de
nacionalidad argentina, conforme lo justifico con la copia simple del Poder
General Judicial que adjunto y acompaño, debidamente certificada y bajo
juramento de ser fiel a su original vigente.
2. OBJETO
Que en tal carácter, y habiendo recibido expresas instrucciones de mi
instituyente, de Sr. Bordon Lucas Damian quien sufriera un accidente el día 23
de Diciembre de 2022, alrededor de las 15:00 hs, en las circunstancias que a
continuación narraré, vengo por el presente a iniciar acción judicial, contra
el Sr. Quintana Ramirez Jose Domigo, con domicilio en la calle Canada Nro.
9511 de la localidad Barrio el Reencuentro Pdo. Moreno, Pcia de Buenos Aires,
con D.N.I. 94.832.649 en calidad de conductor, titular y asegurado del vehículo
productor del hecho dañoso, a saber, marca Ford Modelo Ranger dominio
PCF-849 ; y/o quien resultare en definitiva propietario, usufructuario, poseedor o
civilmente responsable por los daños y perjuicios derivados del accidente de
tránsito ocurrido en la fecha mencionada, por la suma de $ 4.000.000 (PESOS
CUATRO MILLONES) - con más sus correspondientes intereses y costas hasta
el momento de su efectivo pago, y/o en lo que en más o en menos considere V.S.
corresponder.
3. CITACIÓN EN GARANTÍA
Que solicito que en forma conjunta con el traslado de la acción se intime a los
accionados para que en el mismo plazo denuncien en autos la existencia de
contrato de seguro con cobertura sobre la responsabilidad hacia terceros generada
en el siniestro sublitis, haciendo saber el nombre de la aseguradora y su domicilio,
la cual será citada en garantía, en los términos del art. 118 de la ley 17.418 a
comparecer en autos.
Que sin perjuicio de ello solicito se cite en garantía "CAJA DE SEGUROS
S.A." con domicilio en la calle Fitz Roy 957 C.A.B.A., C.U.I.T. 30-66320562-
Para el eventual supuesto de que la aseguradora negare su condición de tal,
solicito desde ya se designe perito contador de oficio, para que, mediante una
compulsa de los libros de la compañía, informe si a la fecha del accidente existía
póliza emitida a nombre de la demandada y/o a favor del vehículo informado
supra, reservando el derecho de peticionar informes a los mismos efectos a la
Superintendencia General de Seguros de la Nación y/o a la entidad reaseguradora
qe corresponda. Que también solicito se intime expresamente a la citada en
garantía que corresponda a acompañar en autos la denuncia de siniestro y demás
documentación presentada por el asegurado-demandado con motivo del hecho de
autos bajo apercibimiento de lo dispuesto por el art. 386 del C.P.C.C., como así en
su caso indique la aseguradora, nombre, apellido y domicilio del titular de la
póliza que amparaba al vehículo que conducía el demandado, para el caso de que
este no fuera el mismo.
4. HECHOS
La presente demanda obedece al accidente de tránsito ocurrido el día 23 de
diciembre de 2022, siendo aproximadamente las 15:00 hs, circunstancias en que
el Sr Bordon Lucas Damian circulaba a bordo de su motocicleta de la Macra
Gilera modelo YL200 cc. con casco protector colocado y a velocidad permitida,
por la Av. Papa Francisco Ex. Ricardo Balbin, sentido de circulaciòn desde la
Localidad de Moreno hacia ruta Nº8 .- haciéndolo por el carril derecho pegada al
cordon , cabe aclarar que a esa altura la Avenida Papa Francisco (Ex Ricardo
Balbin) resulta ser de doble sentido de circulacion desde la Localidad de Josè C
Paz hacia Bella Vista y viceversa contando con dos carriles de circulación por
cada sentido de circulacion, separados por un separador de carriles ; la arteria no
posee reductores de velocidad, ni semáforos, ni señalización vial alguna. .
Circulando en las circunstancias descriptas, es que el demandado, el Sr.
Quintana Ramirez Jose Domingo se desplazaba por la misma arteria y con el
mismo sentido de circulación que el actor, solo que unos metros más atrás de
este, es decir por el carril izquierdo de la Av. Papa Francisco Ex. Ricardo Balbìn,
circulando en las mencionadas circunstancias y al aproximarse el vehículo a la
altura de la calle Balcarce , es que el demandado inicia el sobrepaso del actor por
la izquierda y a la altura mencionada, encontrándose el Sr. Quintana Ramirez
Jose Domingo a la par del actor, realiza un giro brusco e inesperado, hacia su
derecha invadiendo de manera abrupta el carril de circulación del actor e
impactando con el lateral derecho del Ford, Ranger, PCF 849,
Como consecuencia directa del impacto mi mandante pierde el control de su
rodado cayendo abruptamente sobre la cinta asfáltica y lesionándose severamente,
teniendo que ser asistidos de manera inmediata por una ambulancia del SAME en
la via publica dando posterior traslado al Hospital Raul Larcade de del partido de
San Miguel, lugar donde se le ha brindado la atención médica primaria,
realizándole los estudios correspondientes.
Cabe destacar que la Avenida Papa Francisco Ex. Balbin resulta ser asfaltada,
encontrarse en buen estado de conservación es de doble sentido de circulacion y
posee dos carriles de circulación por sentido de circulacion.-
Conforme a los hechos planteados, la LEY 24.449: Art. 64: "PRESUNCIONES.
Se considera accidente de tránsito todo hecho que produzca daño en personas o
cosas como consecuencia de la circulación.
Se presume responsable de un accidente al que carecía de prioridad de paso o
cometió una infracción relacionada con la causa del mismo, sin perjuicio de la
responsabilidad que pueda corresponderles a los que, aún respetando las
disposiciones, pudiendo haberlo evitado voluntariamente, no lo hicieron...."
Art. 39: "CONDICIONES PARA CONDUCIR. Los conductores deben:... b)...
Cualquier maniobra deben advertirla previamente y realizarla con precaución, sin
crear riesgo ni afectar la fluidez del tránsito...."
Art. 43: " GIROS Y ROTONDAS. Para realizar un giro debe respetarse la
señalización, y observar las siguientes reglas:... a) Advertir la maniobra con
suficiente antelación, mediante la señal luminosa correspondiente, que se
mantendrá hasta la salida de la encrucijada; b) Circular desde treinta metros antes
por el costado más próximo al giro a efectuar. c) Reducir la velocidad
paulatinamente, girando a una marcha moderada;..."
En razón a lo expuesto y dado el relato de lo ocurrido es que se le atribuye la
responsabilidad directa (art. 1757 del C.C. y C. de la Nación) del hecho al
demandado Sr. Quintana Ramirez Jose Domingo por no respetar la circulación
rectilinea del actor y haber realizado un sobrepaso por la izquierda y la invasión
de la mano de circulación del actor y por haber realizado una maniobra de giro sin
la atención y cuidado que requiere la misma respecto de los otros vehículos que
circulaban provocando, así el contacto fundamental que ocasionó en forma directa
la producción de daños físicos/espirituales (Art. 1746 y ctes del C.C y C. de la
Nación).-
Por lo que solicita en su oportunidad se haga lugar a la acción instaurada, con
ejemplar imposición de costas por la suma requerida y/o lo que en más o en
menos surja de la prueba a rendirse en autos.-
Consecuentemente con lo ya expuesto corroborada la existencia de un accidente
de tránsito, corresponde imputar responsabilidad objetiva al dueño o guardián de
la cosa riesgosa o viciosa (arts. 1722, 1757 y 1758, CC y C).-
Por lo que se solicita en el momento procesal oportuno se haga lugar a la presente
demanda, con ejemplar imposición de costas.
5. RESPONSABILIDAD - JURISPRUDENCIA
1.- POR HABER ADOPTADO, EN LA CONDUCCION UNA ACTITUD
NEGLIGENTE DIGNA DE REPROCHE
"Basta que el accionado manejara sin el debido cuidado y prevención con que
estaba obligado a hacerlo para poder preveer las contingencias del tránsito y para
que surja exclusiva responsabilidad en el daño ocasionado." (CNCiv. Sala A
Junio, 22-972) LL. 149-17. CNCIV , Sala C, 28/04/2014, “Moyano Gustavo
Daniel c/Miranda Argimiro Venancio y Otros s/Ds y Ps)
2.- DOMINIO- VIA PUBLICA.
"Todo conductor que circula por la vía pública debe tener el suficiente dominio
del rodado a su cargo como para poder sortear con éxito las contingencias del
tránsito, para lo cual debe prestar el máximo de atención y estar en condiciones de
realizar las maniobras adecuadas para el mejor desplazamiento del móvil." conf.
CN Civ. Sala L, “Nania, Rosario c. Cicero, Héctor s/daños y perjuicios”,
08/09/1993).
3.- "Todo conductor debe guardar suficiente dominio del vehículo que conduce,
atento a las diferentes alternativas que se producen en el tránsito, y esto no es un
principio que admita excepciones, ya que de su observancia depende la vida y
seguridad de terceros." (“Sandoval de Ibarra c. Basile, Pedro y otro s/Ds. y Ps.”,
del 25/06/1996, entre otros).
4.- EL DOMINIO DEL AUTOMOTOR ES UNA OBLIGACION DEL
CONDUCTOR, EN EL CUMPLIMIENTO DE LAS NORMAS DE
CIRCULACION O TRANSITO
"En materia de accidentes de automotores, cabe exigir a estos -como guardianes
de cosas peligrosas- extremar la prudencia, de tal manera de conservar el pleno
dominio sobre ellos, a fin de evitar la producción de hechos dañosos y poder
salvar todas las dificultades originadas en el tránsito, lo cual implica una afinación
del concepto de culpa, que así resulta comprensivo de cualquier negligencia por
mínima que esta sea, dado el peligro que representa la utilización de una cosa
riesgosa (CN Esp. Civ. y Com. Sala 1, 20/8/4, Nuñez, Daniel A. c/ Encotel y Otro
s/ Daños y Perjuicios).
Debe valorarse la responsabilidad de la parte demandada siguiendo los
lineamentos estructurales del Art. 1757 del CCyC de la Nación, y para ello
expondré lo siguiente:
-Se mantienen dos supuestos diferenciados de responsabilidad objetiva por la
intervención de cosas: las derivadas de su riesgo (la eventualidad de que llegue a
causar daño)
- La responsabilidad objetiva por riesgo o vicio no significa prescindir de la
concurrencia de todos los requisitos de la responsabilidad ni sustituir las reglas de
la causalidad jurídica por la mera causación material o fáctica.
- La responsabilidad objetiva por riesgo o vicio se desentiende de la atribución
subjetiva del causante directo del daño (lo que resulta irrelevante para atribuir
responsabilidad, como lo dispone el art 1721 CCyC) ya que la eximente actúa en
la ruptura total o parcial de la relación causal, que debe alegar y probar el
responsable presunto. Pero no existe obstáculo para la concurrencia y acumulación
de la responsabilidad subjetiva del causante del daño con la objetiva del sindicado
como responsable por el riesgo de la cosa o de la actividad.
Es importante destacar que mantienen actualidad y vigencia los principios
generales elaborados por la doctrina y la jurisprudencia sobre el riesgo y el vicio
de las cosas, sobre los que el nuevo Código no innovó, manteniendo vigor la
aseveración de que el riesgo de la cosa, “es la contingencia del daño que puede
provenir de cualquier cosa, riesgosa o no por su naturaleza, en tanto y en cuanto
por las especiales circunstancias del caso dado, haya resultado apta para llegar a
ocasionar el perjuicio, haya podido tener efectiva incidencia causal en su
producción”
Por lo tanto es pertinente reiterar que:
-“El fin específico del riesgo creado es posibilitar la indemnización del daño
causado por el riesgo o vicio con indiferencia de toda idea de culpa”.-
“El riesgo creado regula la responsabilidad civil por el hecho de las cosas y
constituye el principio rector de la materia”.-
Pesan "presunciones concurrentes sobre el dueño o guardián, quienes deben
afrontar los daños causados a otro, salvo que prueben la existencia de
circunstancias eximentes" y "la neutralización de los riesgos no puede dejar de
lado los factores de atribución de responsabilidad que rigen en este ámbito".
Trigo Represas, Félix, El concepto de cosa riesgosa en Academia Nacional de
Derecho y Ciencias Sociales de Buenos Aires. Serie I - Anuarios - Anales -
Segunda época, Año XXXIX, Nº. 32-1994, Bs. As. 1995, p. 367. CS., 13/10/94,
“Gonzalez Estraton Luis c/ Ferrocarriles Argentinos”, JA 1995-I-290. CS, Fallos
310:2804 “Empresa Nacional de Telecomunicaciones c/Provincia de Buenos
Aires”, SCBA, 22/12/87, Ac. 33155 “Sacaba de Larosa Beatriz c/ Vilches
Eduardo y otro”, 8/4/1986. SCBA, Ac. 33155, 8/4/86 "Sacaba de Larosa Beatriz c.
Vilches Eduardo y ot." LA LEY, 1986-D, 479, con nota de Trigo Represas, Félix
A., Aceptación jurisprudencial de la tesis del riesgo recíproco en la colisión de
automotores. C.S.J.N., 22/12/87 -"Empresa Nacional de Telecomunicaciones c.
Provincia de Buenos Aires", Fallos: 310:2804, ED, 128-281, JA, 1986-IV-579 y
LA LEY, 1988-D, 297, con nota de Alterini, Atilio Presunciones concurrentes de
causalidad en la colisión plural de automotores; Cám. Nac. Civ., en pleno,
10/11/94, "Valdez, Estanislao Francisco c. El Puente SAT y otro s/daños y
perjuicios", E.D. 161-402, LA LEY, 1995-A, 136, J.A. 1995-I-280. -CSJN,
10/10/2000, “Contreras Raúl Osvaldo y otros c/ Ferrocarriles Metropolitanos
S.A.”, Fallos 324:1344; CSJN, 23/11/2004, “Morales, Jesús del Valle
c/Transportes Metropolitano Gral. San Martín SA”), Fallos 317: 1336; CSJN,
11/07/2006, "Rivarola, Mabel Angélica c/Neumáticos Goodyear SA", Fallos:
329:2667.
Asimismo -siguiendo la doctrina y jurisprudencia-, el demandado es responsable
absoluto del siniestro de autos y con ello el daño creado, pues, -en este caso-, el
mismo se produce con un automotor y éste integra el concepto de riesgo de la
cosa, visto que la circulación de los automotores es una actividad riesgosa con
cosas.
Por consiguiente, hay una presunción de responsabilidad contra el dueño y/o
guardián del automóvil causante del daño (lesiones).
El art. 1726 se refiere a la relación causal, disponiendo que son reparables las
consecuencias dañosas que tienen nexo adecuado de causalidad con el hecho
productor del daño. Excepto disposición legal en contrario, se indemnizan las
consecuencias inmediatas y las mediatas previsibles. El daño resarcible se
conceptualiza en el art. 1737: hay daño cuando se lesiona un derecho o un interés
no reprobado por el ordenamiento jurídico, que tenga por objeto la persona, el
patrimonio, o un derecho de incidencia colectiva. Como fue adelantado, la ley que
rige la relación generada por el hecho ilícito dañoso -en este caso el siniestro
ocurrió el 19/04/2019- es la vigente al momento de producción del daño. Por eso,
la mayoría de las reglas establecidas en los arts. 1708 y siguientes se aplican sólo
a los daños producidos a partir de agosto de 2015. Igual conclusión cabe respecto
de otros artículos referidos a la responsabilidad distribuidos en el resto del
articulado (Kemelmajer de Carlucci, Aida” La aplicación del Cód. Civil y
Comercial a las relaciones y situaciones jurídicas existentes”, ED. Rubinzal-
Culzoni, Santa Fe, 2015, págs. 158-159).
Otra prueba de esta responsabilidad atribuida al demandado se halla claramente
ilustrada en la propia causa penal, entre ellos acta de procedimiento, croquis
ilustrativo, declaraciones testimoniales, pericias y otros elementos más existentes
en dicha pieza judicial.
En conclusión el demandado se ha conducido en el hecho con total imprudencia
e impericia, en un accionar del todo culpable, en franca violación a las normativas
de transito vigentes enmarcada en la Ley 11.430 en Provincia de Buenos Aires
con sus actualizaciones y modificaciones y la LEY 24.449 en Capital Federal
también con sus actualizaciones y modificaciones.
En tal entendimiento, debe prescindirse de las comunes presunciones de culpa de
los conductores derivadas del hecho preferente de paso que detenta quien aparece
por la derecha del otro, o de la culpa del embistente respecto del embestido, o el
lugar de localización de los daños en los vehículos, etc. (conf. Sala K, autos
"Scaramuzzi, Alberto Antonio c. Bogado, Gabriel y otro s / daños y perjuicios" y
su acumulado "Santos Ovejero, Daniel c. Scaramuzzi, Norberto Antonio s/ daños
y perjuicios"; de fecha 7 de agosto de 2007; en igual sentido, Sala K, autos
"Pereyra, Diego Javier c. Diz, Horacio Alberto s/ daños y perjuicios"; del 12 de
marzo de 2008).
Por ello es que corresponde sin lugar a dudas atribuir la exclusiva responsabilidad
en el acaecimiento del hecho dañoso al demandado y condenarlo al pago del
resarcimiento correspondiente.
6. INTERVENCIÓN POLICIAL
Que el hecho fue denunciado en la Dependencia San Miguel 1RA. interviniendo
en el mismo la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 04 del
Departamento Judicial de San Martin, iniciando las correspondientes
actuaciones IPP 15-01-048366-22/00
7. DAÑOS y PERJUICIOS QUE SE RECLAMAN
A. DAÑO FISICO E INCAPACIDAD SOBREVINIENTE
La incapacidad indicada, refiere esencialmente a una merma de aptitudes, secuelas
o disminución física o psíquica luego de completado el período de recuperación,
que sufre el individuo que incide en la obtención de lucros futuros, sea en las
tareas que habitualmente suelen desempeñar o en otras; es una chance frustrada de
percepción de ganancias. Pero el daño no se agota en ello, ya que, además,
comprende cualquier disminución mensurable económicamente que experimente
el dañado con incidencia en su patrimonio (Trigo Represas, Félix A.-López Mesa,
Marcelo J. “Tratado de la responsabilidad civil”, LA LEY, Bs. As. 2006, vol.”
Cuantificación del Daño”, pág. 231 y sigs.; C.S.J.N., Fallos: 308:1109, 312:2412;
315:2834, 318:1715, 326:1673; esta Sala expte. n° 76.437/1999. “Sosa, Jorge
Alberto c. López, Carlos Alberto y otros s/daños y perjuicios” del
02/03/2010; expte. n° 34.996/07. “Chiaradia de Carecchio, Rosa c.
Transporte Larrazabal y otros s/ daños y perjuicios” del
23/03/2010; expte. n° 69.932/2002. “Ledesma, Ramona Graciela c. Acosta,
Miguel Ángel y otros s/daños y perjuicios del 30/03/2010; expte. n° 31.575/92.
“García, Claudia Marcela c. Zilbergleijt, Gastón Martín s/ daños y
perjuicios”; expte. n° 70.449/92. “Legarreta, Hernán Pablo c. Zilberglijt, Gastón
Martín y otro s/daños y perjuicios. expte. n° 65.170/91. “Tabeada, Mario Rubén
c. Zilbergleijt, Gastón Martín s/daños y perjuicios” expte. n°72.347/91. “Majul,
Eugenio c. Zilbergleijt, Gastón Martín s/daños y perjuicios” del
29/04/2010, expte. n°95.392/2004. “Lioni, Fernando Javier c. Vaccaro, Gustavo y
otros s/daños y perjuicios” del 2/03/2011, expte. N° 2.769/2007, “Chiodo, María
Cristina y otro c. Corvalán, Roberto Mauricio y otros s/daños y perjuicios” del
22/03/2012, expte.n°71.856/2007. “Guzman Rivas, Gladys Orofina c. Liway,
Daniel Alberto y otros y otros s/daños y perjuicios” del
15/05/2012, expte. n° 16.814/2008. “Ibáñez, Silvia Marisol y otra c. Maibroda,
Horacio Jorge y otros s/daños y perjuicios” del
26/09/2012, expte. n° 42.075/2009. “Vara; María del Carmen c. Metrovías S.A.
s/daños y perjuicios” del 25/10/2012, Expte. n° 51.328/2.007. “Capano, Yanina
c. Servia, Héctor Ariel y otros s/daños y perjuicios” Expte. n° 108.374/2.009.
“Pineda, Carlos Rogelio y otro c. Allende, Norberto Oscar y otros s/daños y
perjuicios”. Expte. n° 10.344/2010, “Pralong, Emanuel Rodrigo y otros c. López,
Gustavo Ricardo y otros s/daños y perjuicios”, del
07/04/2015, expte. n° 82.106/2.012, “Dure, Aquino Lisandro
c. Ramirez Santillan Mariano y otros s/daños y perjuicios”, del
09/04/2015, expte. n° 73.610/2001, “Romero, José María c. Trenes
Metropolitanos Belgrano Sur S.A. s/daños y perjuicios”, del 10/11/2015).
Que el accidente sufrido por el actor, el Sr. Bordon Lucas Damian, le ocasionó
diversas lesiones, que se relatan a continuación:
* Politraumatismos Varios.-
* Excoriaciones Múltiples.-
* Traumatismo de Cráneo Sin Pérdida de Conocimiento.-
* Lesión Cervical y Lumbar.-
* Lesión en Hombro Derecho.-
* Politraumatismos varios.-
* Excoriaciones múltiples.-
* Traumatismo cervical y lumbar, con limitación de movilidad.-
Las lesiones sufridas por el actor en el accidente de tránsito hablan a las claras de
la envergadura del mismo, sin perjuicio de lo cual, como noción y premisa base,
puede puntualizarse que los traumatismos, ya se que su origen sea directo o
indirecto, provocan lesiones orgánicas, funcionales y/o psíquicas, que producen
sus efectos no solamente de forma inmediata, sino que evolucionan en secuelas
que repercute en todo el funcionamiento orgánico.
La forma directa la constituyen el golpe, el choque o la caída sobre el cráneo o
cualquier otra parte del cuerpo; la indirecta, por la conmoción que sufre un órgano
al verse expuesto a una fuerza que lo daña o altera su funcionamiento, por
ejemplo, una conmoción cerebral provocada por una explosión.
En resumen, además de las lesiones sufridas de forma inmediata por el actor, el
mismo presenta secuelas producidas como consecuencia de la evolución de las
mismas, lo que quedará plasmado con claridad en la pericia médica que se
realizará en el momento procesal oportuno.
Existe consenso autoral en que se ha superado el enfoque tradicional y
meramente patrimonialista del daño, lo que conlleva a asignar primacía al daño a
la persona. Se trata del tránsito “de la concepción de la inviolabilidad del
patrimonio a la tesis de la inviolabilidad de la persona”, según feliz postulación
que recuerda Isidoro Goldenberg. De allí se siguen algunas conclusiones sobre la
que también media coincidencia: “El daño a la persona configura un ámbito lesivo
de honda significación y trascendencia en el que pueden generarse perjuicios
morales y patrimoniales. La inviolabilidad de la persona humana supone su
primacía jurídica como valor absoluto”, debiendo “jerarquizarse la esfera
espiritual, biológica y social del hombre, sin dejar de tener en cuenta que los
bienes materiales son necesarios para preservar su dignidad”. Conclusiones
Unánimes de la Comisión Nº. 1 “Daño a la persona” del II Congreso Internacional
de Daños de 1991 punto IV cit. en Goldenberg Isidoro H. “Indemnización por
daños y perjuicios. Nuevos perfiles desde la óptica de la reparación”, ob. cit. pág.
396.
Ahora bien, sabido es que cuando se trata de una incapacidad provocada por
lesiones, el daño emergente no puede medirse sólo en función de la ineptitud
laboral, sino que ello también debe ser ponderado a partir de toda la vida de
relación de la víctima, en consideración a sus condiciones personales, como el
sexo, la edad y el estado civil, entre otras. Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Civil, sala H(CNCiv)(SalaH) Fecha: 21/10/2015. Partes: Feres, José Luis c.
General Tomás Guido S.A.C.I.F. y otros s/ daños y perjuicios.-
En ese orden de ideas, se decidió que la indemnización por incapacidad
sobreviniente procura el resarcimiento de aquellos daños que tuvieron por efecto
disminuir la capacidad vital de la persona afectada, no sólo en su faz netamente
laboral o productiva, sino en toda su vida de relación y, por ello, no pueden
establecerse pautas fijas por cuanto habrá de atenerse a circunstancias de hecho,
variables en cada caso particular pues, para que la indemnización sea justa y
equitativa deben apreciarse diversos elementos y circunstancias de la víctima,
tales como edad, sexo, formación educativa, ocupación laboral y condición
socioeconómica (esta sala, 01/08/2003, LA LEY 03/09/2004, 7).
En consecuencia, para su valoración no existen pautas fijas, pues para su
determinación debe considerarse la persona en su integridad, con su multiforme
actividad, debiendo computarse y repararse económicamente todas las facultades
propias en la amplia gama de su personalidad en su vida en relación (esta sala,
23/03/2004, LA LEY, 2004-C, 1029). No puede fijarse meramente en función de
rígidos porcentajes extraídos sobre la base de cálculos actuariales, sino que deben
ponderarse en concreto las limitaciones que el damnificado padece en su
desempeño laboral y social, teniendo en cuenta, entre otras circunstancias
particulares, el sexo, las condiciones socioeconómicas, la actividad laboral
anterior y la real incidencia de las lesiones en su actividad actual (esta cámara,
Sala J, 03/12/2004, LA LEY, 2005-B, 258).
Tampoco es preciso atender a porcentajes y baremos de incapacidad, usuales en
las indemnizaciones tarifadas del derecho laboral, ya que la reparación civil tiene
por finalidad cubrir no sólo las limitaciones de orden laboral, sino también las
proyecciones del menoscabo sufrido con relación a todas las esferas de la
personalidad de la víctima. Si bien los porcentajes de incapacidad, junto con la
edad y las expectativas de vida de la víctima, constituyen un valioso elemento
referencial para fijar la indemnización por incapacidad sobreviniente, el
resarcimiento en cuestión debe seguir un criterio flexible, apropiado a las
singulares circunstancias de cada caso, sin ceñirse a cálculos basados en relaciones
actuariales, fórmulas matemáticas o porcentajes rígidos, pues el juzgador, en esta
materia, goza de un amplio margen de valoración (esta cámara, sala F,
15/11/2004, DJ 16/02/2005, 345, LA LEY, 10/02/2005, 8).
Sin embargo, para cuantificar la magnitud del perjuicio, no debe asignársele un
valor absoluto a los porcentajes de incapacidad establecidos por los peritos, como
así tampoco es aceptable fijar fórmulas matemáticas que de manera abstracta y
genérica establezcan el valor de cada punto de incapacidad, sino que es menester
compulsar la efectiva medida en que dicha mengua física y psíquica ha
repercutido patrimonialmente en la situación particular del lesionado, tanto sea en
la disminución de sus aptitudes para el trabajo, como en otros aspectos de su vida
que, de manera indirecta, le han impuesto limitaciones en su vida social y la forma
en que esto afectó sus perspectivas de evolución material o en la configuración de
un perjuicio (esta cámara, Sala A, 12/08/2004, Lavezzini, Rubén D. c. Ciudad de
Buenos Aires, Sup. Adm. 2004 (noviembre), 74, La Ley on line).
Consecuentemente, rigiéndonos por el principio de la reparación integral, es
obligación de los jueces cubrir el demérito que del ilícito resulte a la víctima.
Desde otra perspectiva, la jurisprudencia ha dicho que para fijar el monto
indemnizatorio por la incapacidad derivada de un accidente, debe estarse al
prudente arbitrio judicial. El órgano jurisdiccional apreciará así la trascendencia
de las lesiones sufridas, la edad de la víctima, su actividad, condición social,
estado civil, trabajos cumplidos, situación económico social de la unidad familiar,
cantidad de personas a cargo del afectado, etc. (cfr. CNCiv., Sala D, del
7/11/1968, ED, 25-428; íd, íd., del 9/5/1972, ED, 43-740; íd., Sala E, del
23/3/1961, ED, 1-58; entre muchos otros).(CN CIV: Cisterna, Mónica Cristina c.
Lara, Raúl Alberto s/ daños y perjuicios)
Las lesiones sufridas por el actor en el accidente de tránsito hablan a las claras de
la envergadura del mismo, sin perjuicio de lo cual, como noción y premisa base,
puede puntualizarse que los traumatismos, ya se que su origen sea directo o
indirecto, provocan lesiones orgánicas, funcionales y/o psíquicas, que producen
sus efectos no solamente de forma inmediata, sino que evolucionan en secuelas
que repercute en todo el funcionamiento orgánico.
La forma directa la constituyen el golpe, el choque o la caída sobre el cráneo o
cualquier otra parte del cuerpo; la indirecta, por la conmoción que sufre un órgano
al verse expuesto a una fuerza que lo daña o altera su funcionamiento, por
ejemplo, una conmoción cerebral provocada por una explosión.
En resumen, además de las lesiones sufridas de forma inmediata por el actor, el
mismo presenta secuelas producidas como consecuencia de la evolución de las
mismas, lo que quedará plasmado con claridad en la pericia médica que se
realizará en el momento procesal oportuno.
Existe consenso autoral en que se ha superado el enfoque tradicional y
meramente patrimonialista del daño, lo que conlleva a asignar primacía al daño a
la persona. Se trata del tránsito “de la concepción de la inviolabilidad del
patrimonio a la tesis de la inviolabilidad de la persona”, según feliz postulación
que recuerda Isidoro Goldenberg. De allí se siguen algunas conclusiones sobre la
que también media coincidencia: “El daño a la persona configura un ámbito lesivo
de honda significación y trascendencia en el que pueden generarse perjuicios
morales y patrimoniales. La inviolabilidad de la persona humana supone su
primacía jurídica como valor absoluto”, debiendo “jerarquizarse la esfera
espiritual, biológica y social del hombre, sin dejar de tener en cuenta que los
bienes materiales son necesarios para preservar su dignidad”. Conclusiones
Unánimes de la Comisión Nº. 1 “Daño a la persona” del II Congreso Internacional
de Daños de 1991 punto IV cit. en Goldenberg Isidoro H. “Indemnización por
daños y perjuicios. Nuevos perfiles desde la óptica de la reparación”, ob. cit. pág.
396.
Por todo ello es que mi parte estima que como consecuencia del hecho dañoso,
sufre una incapacidad física parcial y permanente de al menos un 30 % de la total
vida, por lo que se reclama la suma de $ 1.900.000 para el Sr. Bordon Lucas
Damian a la fecha de la presentación de la demanda y/o lo que en más o en menos
resulte de la prueba a producirse en autos.
Ahora bien, sabido es que cuando se trata de una incapacidad provocada por
lesiones, el daño emergente no puede medirse sólo en función de la ineptitud
laboral, sino que ello también debe ser ponderado a partir de toda la vida de
relación de la víctima, en consideración a sus condiciones personales, como el
sexo, la edad y el estado civil, entre otras. Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Civil, sala H(CNCiv)(SalaH) Fecha: 21/10/2015. Partes: Feres, José Luis c.
General Tomás Guido S.A.C.I.F. y otros s/ daños y perjuicios.-
En ese orden de ideas, se decidió que la indemnización por incapacidad
sobreviniente procura el resarcimiento de aquellos daños que tuvieron por efecto
disminuir la capacidad vital de la persona afectada, no sólo en su faz netamente
laboral o productiva, sino en toda su vida de relación y, por ello, no pueden
establecerse pautas fijas por cuanto habrá de atenerse a circunstancias de hecho,
variables en cada caso particular pues, para que la indemnización sea justa y
equitativa deben apreciarse diversos elementos y circunstancias de la víctima,
tales como edad, sexo, formación educativa, ocupación laboral y condición
socioeconómica (esta sala, 01/08/2003, LA LEY 03/09/2004, 7).
En consecuencia, para su valoración no existen pautas fijas, pues para su
determinación debe considerarse la persona en su integridad, con su multiforme
actividad, debiendo computarse y repararse económicamente todas las facultades
propias en la amplia gama de su personalidad en su vida en relación (esta sala,
23/03/2004, LA LEY, 2004-C, 1029). No puede fijarse meramente en función de
rígidos porcentajes extraídos sobre la base de cálculos actuariales, sino que deben
ponderarse en concreto las limitaciones que el damnificado padece en su
desempeño laboral y social, teniendo en cuenta, entre otras circunstancias
particulares, el sexo, las condiciones socioeconómicas, la actividad laboral
anterior y la real incidencia de las lesiones en su actividad actual (esta cámara,
Sala J, 03/12/2004, LA LEY, 2005-B, 258).
Tampoco es preciso atender a porcentajes y baremos de incapacidad, usuales en
las indemnizaciones tarifadas del derecho laboral, ya que la reparación civil tiene
por finalidad cubrir no sólo las limitaciones de orden laboral, sino también las
proyecciones del menoscabo sufrido con relación a todas las esferas de la
personalidad de la víctima. Si bien los porcentajes de incapacidad, junto con la
edad y las expectativas de vida de la víctima, constituyen un valioso elemento
referencial para fijar la indemnización por incapacidad sobreviniente, el
resarcimiento en cuestión debe seguir un criterio flexible, apropiado a las
singulares circunstancias de cada caso, sin ceñirse a cálculos basados en relaciones
actuariales, fórmulas matemáticas o porcentajes rígidos, pues el juzgador, en esta
materia, goza de un amplio margen de valoración (esta cámara, sala F,
15/11/2004, DJ 16/02/2005, 345, LA LEY, 10/02/2005, 8).
Sin embargo, para cuantificar la magnitud del perjuicio, no debe asignársele un
valor absoluto a los porcentajes de incapacidad establecidos por los peritos, como
así tampoco es aceptable fijar fórmulas matemáticas que de manera abstracta y
genérica establezcan el valor de cada punto de incapacidad, sino que es menester
compulsar la efectiva medida en que dicha mengua física y psíquica ha
repercutido patrimonialmente en la situación particular del lesionado, tanto sea en
la disminución de sus aptitudes para el trabajo, como en otros aspectos de su vida
que, de manera indirecta, le han impuesto limitaciones en su vida social y la forma
en que esto afectó sus perspectivas de evolución material o en la configuración de
un perjuicio (esta cámara, Sala A, 12/08/2004, Lavezzini, Rubén D. c. Ciudad de
Buenos Aires, Sup. Adm. 2004 (noviembre), 74, La Ley on line).
Consecuentemente, rigiéndonos por el principio de la reparación integral, es
obligación de los jueces cubrir el demérito que del ilícito resulte a la víctima.
Desde otra perspectiva, la jurisprudencia ha dicho que para fijar el monto
indemnizatorio por la incapacidad derivada de un accidente, debe estarse al
prudente arbitrio judicial. El órgano jurisdiccional apreciará así la trascendencia
de las lesiones sufridas, la edad de la víctima, su actividad, condición social,
estado civil, trabajos cumplidos, situación económico social de la unidad familiar,
cantidad de personas a cargo del afectado, etc. (cfr. CNCiv., Sala D, del
7/11/1968, ED, 25-428; íd, íd., del 9/5/1972, ED, 43-740; íd., Sala E, del
23/3/1961, ED, 1-58; entre muchos otros).(CN CIV: Cisterna, Mónica Cristina c.
Lara, Raúl Alberto s/ daños y perjuicios)
B. 1. DAÑO PSIQUICO
Que en hechos traumáticos graves, como en el caso de violentos y sorpresivos
accidentes de tránsito, se ha dicho en varias oportunidades que el accidentado
sufre una disminución en sus funciones psíquicas (por ejemplo atención y
concentración) a raíz de este accidente se produce una experiencia que aporta en
muy breve lapso un aumento tan significativo de estación a la vida anímica, que
fracasa en su elaboración y carga por los medios normales y habituales; lo que da
lugar a trastornos duraderos en el funcionamiento psíquico.
El aparato psíquico, para poder funcionar adecuadamente, exige que se cumplan
determinadas condiciones de estabilidad que son abolidas por la acción del hecho
traumático en la medida que este no es una simple perturbación de la economía
anímica, sino que viene a amenazar radicalmente la integridad del sujeto.
Lo que confiere al acontecimiento su valor traumático, son las circunstancias
específicas de su producción; inesperadas, inopinadas y violentas, así como las
derivaciones de posteriores intervenciones y tratamientos vividos como cruentos y
dolorosos. Todo esto, sobre una persona que se ve sometida de imprevisto en una
situación muy peligrosa sin estar preparada para ello. V.S. debe merituar en su
momento que una persona necesita, para su entera personal, estar sana y activa.
Resulta innegable que la integridad psíquica de las personas es objeto de
protección jurídica, de modo tal que toda lesión a la psique debe ser resarcida sin
perjuicio de las lesiones corporales que el afectado haya sufrido o no, ya que el
cuerpo y psique son una unidad inescindible (conf. KRAUT, Alfredo, “Los
derechos de los pacientes”).-
El daño psíquico configura un detrimento a la integridad personal que se da en una
persona que presente luego de producido el hecho, una disfunción, un disturbio de
carácter psíquico, que muestre una modificación en la personalidad, una patología
que sea consecuencia del accidente, sea coherente con éste y se configure en
forma permanente.-
Por todo ello es que esta parte estima para este rubro reclama la suma de $
950.000 para el [Link] Lucas Damian, a la fecha de la presentación de la
demanda y/o lo que en más o en menos resulte de la prueba a producirse en autos.
Fundando la presente petición en lo establecido por el art. 1738 ult. parte y art.
1746 (en su parte pertinente) del Código Civil y Comercial de la Nación.-
DOCTRINA APLICABLE
- Previo a la Vigencia del Codigo Civil y Comercial de la Nacion.
El daño psíquico se configura mediante la “... perturbación patológica de la
personalidad, que altera el equilibrio básico o agrava algún desequilibrio
precedente del damnificado” (ZAVALA DE GONZALEZ, “Daños a las
personas...”, T.2, p.231).-
“El daño psicológico es la perturbación transitoria o permanente del equilibrio
espiritual preexistente, de carácter patológico, producida por un hecho ilícito”
(CNCiv. Sala M, 07/06/2004, webrubinzal-jupri:254.4.9.r64, autos
“Miguez González, Tomás c/ Torres Carlos Alberto s/ daños y perjuicios”).-
Según Mariano Castex y M. Ciruzzi “... puede hablarse de la existencia de daño
psíquico en un determinado sujeto, cuando éste presente un deterioro, disfunción,
disturbio o trastorno, o desarrollo psico-orgánico que, afectando sus esferas
afectiva y/o intelectiva y/o social y/o recreativa, limita su capacidad de goce
individual, familiar, laboral, social y/o recreativa” (“El daño psíquico en la
Medicina y Psicología Forense” por Mariano Castex y María Ciruzzi 1989/1990”
(voto del Dr. Castellanos causa n° 56.615 R.S. 64/2009, “BARDI, Constanza S.
C/ BOLLA, Alberto A. y otro s/ Daños y perjuicios” entre muchas otras).-
Puede sostenerse que habrá daño siempre que exista una lesión a un derecho
subjetivo o a una facultad del sujeto, pero cabe agregar que "la lesión a un interés,
personal y directo, que no surge de una situación violatoria de una norma de orden
público, cuando asume la condición de un daño cierto, implica el perjuicio a que
se refiere un precepto de tanta latitud como lo constituye el artículo 1068 del
Código Civil (2)".
Más allá de las disputas doctrinarias que la definición contenida en la norma
citada ha ocasionado, para que ese daño de lugar a la existencia de responsabilidad
civil es necesario que se reúnan, al mismo tiempo, otros caracteres: a) la existencia
de un acto ilícito; b) que exista un factor de atribución subjetivo u objetivo del
mismo a un sujeto; c) que exista un daño patrimonial o extrapatrimonial; d) que
medie un nexo de causalidad adecuado entre el hecho ilícito y el daño (3). A ello
debe sumarse que el hecho generador del daño puede también consistir en un acto
perfectamente lícito o en una omisión.
Frente a la existencia de un daño generador de responsabilidad civil existen dos
clases de reparación, la reparación natural o in natura y la reparación por
equivalente. En el supuesto del daño psicológico la primer clase de reparación
mencionada no resulta aplicable atento a que ante la existencia de un daño
psicológico ocasionado a un sujeto no resultara posible la "vuelta de las cosas a su
estado anterior" en sentido estricto.
Consecuentemente, frente a un daño psicológico sólo resultará procedente la
concesión de una reparación por equivalente o indemnización monetaria, es decir,
dicho daño será resarcido mediante el pago de una suma de dinero. Dicha suma de
dinero tiende a compensar la diferencia que existe en el patrimonio del sujeto
damnificado luego del acaecimiento del hecho generador del daño, esto es,
debe merituarse la diferencia entre la situación de la víctima con anterioridad al
hecho y la realidad existente en su patrimonio al momento en que el juzgador
dicte sentencia ...
JURISPRUDENCIA APLICABLE - “. En primer lugar, debe decirse que el daño
psíquico se configura mediante una alteración patológica de la personalidad, una
perturbación del equilibrio emocional que afecta toda el área del comportamiento,
traduciéndose en una disminución de las aptitudes para el trabajo y la vida de
relación y que, como toda incapacidad, debe ser probada en cuanto a su existencia
y magnitud. Se trata de una alteración o modificación patológica del aparato
psíquico como consecuencia de un trauma que desborda toda posibilidad de
elaboración verbal o simbólica. Al resarcir este tipo de daño no se trata de
comprender ni de identificarse empáticamente o moralmente con el damnificado,
sino de objetivar un diagnóstico clínico que tenga entidad psicopatológica. Por
otra parte, es dable recordar que para establecer el daño psíquico se ha de proceder
de la misma manera que para determinar el deterioro físico. En el caso de que se
probare la existencia de dicho daño, será necesario distinguir entre el que se ha
producido como consecuencia directa del acaecimiento del siniestro y aquél que se
ha derivado de la situación personal anterior del damnificado. La distinción es útil
porque el causante del hecho ilícito sólo debe cargar con las consecuencias
derivadas de aquél y paliar esas secuelas exclusivamente, porque las restantes que
aparezcan teniendo como etiología una estructura de personalidad proclive a la
descompensación y la derivada ampliación del perjuicio no deben ser receptadas.
Asimismo, en un individuo sano, las perturbaciones podrán conmover o alterar
momentáneamente el equilibrio por un lapso, mas lo normal es que pueda evitar el
acarreamiento de connotaciones de índole patológica a través de sus propias
defensas. En cuanto a los gastos de tratamiento, debe decirse que es criterio
reiterado de este Tribunal que el actor debe recibir una suma para hacer frente a un
tratamiento que extinga, o por lo menos disminuya al máximo las secuelas del
infortunio.
* El art. 1068 del Código Civil al referirse a "perjuicio susceptible de apreciación
pecuniaria", indirectamente por el mal hecho a las "facultades" de la persona,
permite emplazar allí todo detrimento económico a la salud del ser humano,
comprensivo de sus aptitudes físicas y psíquicas que le permiten desarrollarse
como tal entre ellos al denominado "daño psicológico". (Conf. Risso, Ricardo E.
“Daño Psíquico - Delimitación y diagnóstico. Fundamento teórico y clínico del
dictamen pericial”, E. D. 188-985; C.N. Civ., esta Sala, Expte. N° 76.361/2004.
“Slemenson, Héctor B. c. Antonini, Delia O. s/ daños y perjuicios” del
16/02/2010, Expte. N° 69.932/2002. “Ledesma, Ramona Graciela c. Acosta,
Miguel Ángel y otros s/ daños y perjuicios” del 30/03/2010, Expte. n° 16.193/206,
“Durante, Cristian Gabriel c. Silva, María Antonia y otros s/daños y perjuicios”,
del 21/03/2013, entre otros
* Si la prueba pericial de psicólogo es suficientemente explícita sobre la necesidad
de llevar a cabo un tratamiento psicologico adecuado, para superar el estado
depresivo en que se halla sumergido el aquí actor (arts. 384 y 474 del Código
Procesal), este elemento objetivo de juicio torna desechables las objeciones
subjetivas que vierte la demandada, subrayando que se está frente a un daño cierto
que debe ser reparado (arts. 901, 903, 906, 1068, Código Civil; 163 inc. 6°, 164,
384, del Código Procesal). CPCB Art. 163 Inc. 6 ; CPCB Art. 164 ; CPCB Art.
384 ; CPCB Art. 474 ; CCI Art. 901 ; CCI Art. 903 ; CCI Art. 906 ; CCI Art.
1068.
* Para graduar el daño psicológico debe obrarse de la misma manera que respecto
al deterioro de la capacidad física siendo imprescindible la intervención de un
experto que aporte al proceso los elementos fehacientes para la dilucidación de la
magnitud. CC0102 MP 73774 RSD-389-94 S 7-11-1989 , Juez MARTINO (SD),
CARATULA: "Prato de Gil, María c/ Darnes, Claudio y Nobleza Picardo s/
Daños y perjuicios", MAG. VOTANTES: Martino - Garcia Medina -
de de La Colina.-
Actualmente el presente rubro y su indemnización se encuentran contemplados en
los arts. 1738 - 1740 - 1741 del C. C. y C. de la Nación, cuestión a la que esta
parte se acoge, para efectuar a continuación la correspondiente liquidación.-
B. 2. TRATAMIENTO PSICOLOGICO.
Que las consecuencias del daño ocasionado a mi instituyente desde el punto de
vista psicológico, meritúan un tratamiento a efectos de intentar la aceptación de su
nueva situación, se entiende necesario contar con una sesión semanal durante un
tiempo aproximado de 2 años. Por lo expuesto, se estima que el reclamo por este
rubro asciende a la suma de $ 50.000 para el Sr. Bordon Lucas Damian lo que
en más o en menos resulte de la prueba a rendirse en autos. Fundando la presente
petición en lo establecido por el art. 1738 ult. parte y art. 1746 (en su parte
pertinente) del Código Civil y Comercial de la Nación.-
JURISPRUDENCIA APLICABLE. - Gastos de tratamiento psicológico. En
primer lugar, debe decirse que el daño psíquico se configura mediante una
alteración patológica de la personalidad, una perturbación del equilibrio
emocional que afecta toda el área del comportamiento, traduciéndose en una
disminución de las aptitudes para el trabajo y la vida de relación y que, como toda
incapacidad, debe ser probada en cuanto a su existencia y magnitud. Se trata de
una alteración o modificación patológica del aparato psíquico como consecuencia
de un trauma que desborda toda posibilidad de elaboración verbal o simbólica.
Al resarcir este tipo de daño no se trata de comprender ni de identificarse
empáticamente o moralmente con el damnificado, sino de objetivar un diagnóstico
clínico que tenga entidad psicopatológica. Por otra parte, es dable recordar que
para establecer el daño psíquico se ha de proceder de la misma manera que para
determinar el deterioro físico.
En el caso de que se probare la existencia de dicho daño, será necesario distinguir
entre el que se ha producido como consecuencia directa del acaecimiento del
siniestro y aquél que se ha derivado de la situación personal anterior del
damnificado. La distinción es útil porque el causante del hecho ilícito sólo debe
cargar con las consecuencias derivadas de aquél y paliar esas secuelas
exclusivamente, porque las restantes que aparezcan teniendo como etiología una
estructura de personalidad proclive a la descompensación y la derivada ampliación
del perjuicio no deben ser receptadas.
Asimismo, en un individuo sano, las perturbaciones podrán conmover o alterar
momentáneamente el equilibrio por un lapso, mas lo normal es que pueda evitar el
acarreamiento de connotaciones de índole patológica a través de sus propias
defensas. En cuanto a los gastos de tratamiento, debe decirse que es criterio
reiterado de este Tribunal que el actor debe recibir una suma para hacer frente a un
tratamiento que extinga, o por lo menos disminuya al máximo las secuelas del
infortunio. Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala
J(CNCiv)(SalaJ)29/09/2015Velazquez, María Salome c. Berkley International
Seguros S.A. y otros s/ daños y perjuicios.
Lo científico llega hasta el momento de establecer que, por la patología que el
perito ha detectado, la persona necesita o puede beneficiarse con un tratamiento. A
partir de ese momento, se pone en juego un criterio de apreciación, tanto para la
distribución de los porcentajes, como para la duración y costos de tratamiento. No
es una mera conjetura, porque hay elementos clínicos que la convalidan, pero
tampoco es una opinión científicamente demostrable” (Conf. Risso, Ricardo E.
“Daño Psíquico - Delimitación y diagnóstico. Fundamento teórico y clínico del
dictamen pericial”, E. D. 188-985; C.N. Civ., esta Sala, Expte. N° 76.361/2004.
“Slemenson, Héctor B. c. Antonini, Delia O. s/ daños y perjuicios” del
16/02/2010, Expte. N° 69.932/2002. “Ledesma, Ramona Graciela c. Acosta,
Miguel Ángel y otros s/ daños y perjuicios” del 30/03/2010, Expte. n° 16.193/206,
“Durante, Cristian Gabriel c. Silva, María Antonia y otros s/daños y perjuicios”,
del 21/03/2013, entre otros
C. DAÑO MORAL
Que el daño moral o el agravio moral es el menoscabo o lesión a intereses no
particulares provocados por el evento dañoso, es decir, por el hecho o acto de los
siguientes presupuestos:
La naturaleza del interés dañoso y la extrapatrimonialidad del bien jurídico
afectado. De allí, que el daño moral es daño no patrimonial. Sin entrar en el
análisis de cada una de las posturas adoptadas por la doctrina en torno de este tipo
de daño, y enrolada esta parte definitivamente en aquella que entiende al agravio
moral desde un punto de vista resarcitorio, entendemos que la medida de la
indemnización esta en relación no sólo con la magnitud del daño sino también con
las cualidades de la víctima, quien se encuentran plena etapa de disfrute de
proyectos personales, laborales, familiares y de toda índole; a quien a lo largo de
su vida se vera afectado tanto en su aspecto físico como así también moral y
afectivo, cuestión en absoluto atribuible a la conducta antirreglamentaria del
demandado, que culminó con la producción del siniestro. Siendo por lo tanto que
el agravio moral tiene entidad propia, independientemente de los daños materiales
padecidos, esta parte deja peticionado por este rubro reclama la suma de $
950.000 para el Sr. Bordon Lucas Damian a la fecha de la presentación de la
demanda y/o lo que en más o en menos resulte de la prueba a producirse en
autos.
DOCTRINA Y JURISPRUDENCIA - En lo que hace al rubro en
cuestión, éste daño se traduce en vivencias personales de los afectados y en
factores subjetivos que tornan dificultosa la ponderación judicial del sufrimiento
de quien lo padece. No se trata, entonces, de cuantificar el dolor humano sobre la
base de la situación sobre la base de la situación económica de la víctima, sino de
elaborar pautas medianamente objetivas que conduzca a un resultado equitativo,
por lo que juzgo prudente acudir a los parámetros que resultan de decisiones
adoptadas por este Juzgado en circunstancias análogas a las de autos.
El art. 1738 del CCyC establece qué comprende la indemnización y señala que
incluye especialmente, y en lo que interesa a los efectos de estos actuados, la
violación de los derechos personalísimos de la víctima, su integridad personal, su
salud psicofísica, sus afecciones espirituales legítimas y las que resultan de la
interferencia en su proyecto de vida. También debe tenerse presente que en el
marco de los arts. 520 y 1078 del Cód. Civil se consolidó una corriente
jurisprudencial mediante la cual se lo tenía por acreditado con la sola comisión del
ilícito o del incumplimiento si correspondiere, por tratarse de una prueba "in
re ipsa", que surge inmediatamente de los hechos mismos (conf.
"Gabelloni Sergio Gustavo c. Cardinale Hernán Alfredo y otro s/ ds. yps.", expte.
101.180/93, del 12/12/2005, confirmada por el Superior; "Romero Romilda c. La
Isleña s/ ds. yps.", expte. 24.785/98 y "Goncalvez Américo c. Juárez s/
ordinario", expte. 115281/00, del 07/02/2006, confirmado por el Superior; Rubros
de la cuenta indemnizatoria de los daños a las personas, Ed. Hammurabi, 2005; y
además CNCivil, sala A, publicado en LA LEY, 1978-A, 434 y 1990-E, 297).
En cuanto a las pautas para la valoración del perjuicio, el art. 1741 del CCyC
establece que el monto de la indemnización debe fijarse ponderando las
satisfacciones sustitutivas y compensatorias que pueden procurar las sumas
reconocidas.
En esa relación de ideas, se ha señalado en la doctrina que: "El principio de
individualización del daño requiere que la valoración del daño moral compute
atentamente todas las circunstancias del caso, tanto las de naturaleza objetiva (la
índole del hecho lesivo y de sus repercusiones), como las personales o subjetivas
de la propia víctima" (ZAVALA DE GONZÁLEZ, Matilde "Resarcimiento de
daños, 2 a -Daños a las personas"-, Ed. Hammurabi, p. 548, párr. 145).
A fin de ponderar la procedencia y cuantificación de este rubro indemnizatorio
tengo en cuenta los padecimientos acaecidos por la actora, las secuelas
invalidantes, la existencia de un relativamente largo periodo de reposo absoluto y
relativo para un joven como la actora conforme surge del peritaje médico y la
afectación del proyecto vital. En virtud de lo expuesto y conforme las facultades
establecidas por el art. 165 Juzgado Nacional de 1a Instancia en lo Civil Nro.
51(JNCiv)(Nro51) Mamone, Victor Daniel y otros c. Ruiz, Alejandro Daniel y
otros s/ daños y perjuicios (acc. trán c/les. o muerte) En cuanto al daño moral,
debe decirse que este se define como la lesión en los sentimientos que determina
dolor o sufrimiento físico, inquietud espiritual, o agravio a las afecciones
legítimas, y en general, toda clase de padecimientos, comprendiendo también las
molestias en la seguridad personal de la víctima o en el goce de sus bienes. Es
dable recordar que la indemnización por daño moral no configura una sanción al
ofensor sino la satisfacción de legítimos intereses de contenido extrapatrimonial
que hacen a derechos inherentes a la persona, debiendo evaluársela con la
apreciación objetiva del padecimiento, sin que configure fuente de indebido lucro.
Como ya sostuviera este Tribunal "si por reparación se entiende el
restablecimiento del desequilibrio patrimonial y es de contenido pecuniario, los
intereses que carezcan de ese contenido deben ser satisfechos, puesto que según el
diccionario de la Real Academia, "satisfacer", en una de sus acepciones, significa
sosegar o aquietar una queja o un sentimiento, expresión acorde con el sentido de
nuestra ley al otorgar a la víctima el derecho a reclamar la reparación, cualquiera
sea el grado de reproche que genere la conducta del agente del daño, sin perjuicio
de valorar a ésta como un elemento más para determinar la cuantía
indemnizatoria" (autos "Corzo de Torres, C.P. c. Lumicot S.A. y otros s/ sum." del
31/03/81).
Asimismo, y como ha resuelto reiteradamente este Tribunal, no existe razón
lógico-jurídica que obligue a relacionar porcentualmente las indemnizaciones
correspondientes al daño material con el moral (Ver esta Sala, en recientes fallos
en los que se ha se ha explayado mi distinguida colega Dra. Marta del
Rosario Mattera: Expte. Nº 89.021/2003, "Procopio, Fernando Antonio y otro c.
Piñero, Ernesto Emir y otros s/ daños y perjuicios" del
11/02/2010; Expte. Nº 89.107/2006, "Ivanoff, Doris Verónica c. Campos, Walter
Alfredo s/ daños y perjuicios", del 22/03/2010, y que tiene el aval de numerosos
fallos de nuestro Máximo Tribunal (me remito a las menciones efectuadas por la
Dra. Mattera en las citadas causas). Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil,
sala J(CNCiv)(SalaJ)Fecha: 29/09/2015Partes: Velazquez, María Salome c.
Berkley International Seguros S.A. y otros s/ daños y perjuicios
Sentado ello, diré que la determinación del daño moral no se halla sujeta a
parámetros objetivos, pues las aflicciones se producen en el ámbito espiritual de la
víctima, por lo que su valoración debe efectuarse según la cautelosa
discrecionalidad del juzgador ceñido a considerar la situación personal de aquélla
(arts. 163, inc. 5°, 165, 386, 456, 477 y concs., Cód. Procesal Civil y Comercial;
arts. 1078, 1083 y concs., Cód. Civil) (conf. esta sala, 18/10/2002, Suraniti, Juan
S. c. Ranz, Mónica A. y otro, DJ 2003-1, 247; id. 07/11/2007, Conti, María Elvira
c. Autopistas del Sol S.A. y otro s/ daños y perjuicios, La Ley Online, id. "Mora
de Zabala, Ana c. Lucero, Alberto s/ daños y perjuicios", 18/07/2008, ED Digital,
(23/09/2008, nro 18251; id. "Martínez, Adriana Edith c. Gobierno de la Ciudad de
Buenos Aires s/ daños y perjuicios", 23/06/2008, ED Digital, (04/09/2008, nro.
04/09/2008).
RANGO CONSTITUCIONAL: Además de estar receptado en el art. 1738 y
concordantes del Cód. Civil y Comercial de la Nación, el daño o agravio moral ha
adquirido rango constitucional a través del art. 75 inc. 22 de la Constitución
Nacional, pues en los artículos 5 y 11 del Pacto de San José de Costa Rica (Ley
23.054) encuentra recepción y tutela dicho bien jurídico. SCJBA, Ac. 57.531,
16-2-99, “Sffaeir, L. c/ Provincia de Buenos Aires (Ministerio de Salud y Acción
Social) s/demanda contencioso administrativa”.
D. GASTOS VARIOS
D. 1. GASTOS DE FARMACIA, ASISTENCIA MÉDICA Y TRASLADOS
Como consecuencia del accidente mi mandante debió realizar gastos de farmacia,
como así consultar a médicos de confianza (Hospital Municipal Dr. Raul
.Larcade) San Miguel , asimismo podrá verificar V.S. que el actor debio
movilizarse en reiteradas ocasiones desde su lugar de domicilio para
atención médica y control de la misma índole. Pasando por distintos centros
asistenciales de salud y consulta con médico particular. Estos gastos son
consecuencia lógica y necesaria de dicho accidente, máxime si se tiene en
consideración el hecho que nos ocupa, solicitando se exima de prueba atento a la
pacífica JURISPRUDENCIA en tal aspecto. Gastos terapéuticos: Si bien no se ha
acreditado documentalmente la totalidad de los desembolsos que pretende el
accionante, lo cierto es que el criterio jurisprudencial sobre el tema es conocido en
el sentido de que, aún si no hubieren sido probados de manera directa y acabada y
aun si el damnificado se hubiese atendido en un hospital público y gratuito, obra
social o sistema de salud.
En este sentido, el art. 1746 del CCyC establece que se presumen los gastos
médicos, farmacéuticos y por transporte que resulten razonables en función de la
índole de las lesiones o de la incapacidad. El desembolso de los gastos se presenta
razonable a partir de las lesiones, las características del daño y sus secuelas.
Tribunal: Juzgado Nacional de 1a Instancia en lo Civil Nro.
51(JNCiv)(Nro51)Fecha: 13/08/2015Mamone, Victor Daniel y otros c. Ruiz,
Alejandro Daniel y otros s/ daños y perjuicios (acc. trán c/les. o muerte)
Se reclama bajo este concepto reclama la suma de $ 75.000 para el Sr Bordon
Lucas Damian, a la fecha de la presentación de la demanda y/o lo que en más o
en menos resulte de la prueba a producirse en autos. Fundando la presente petición
en lo establecido por el art. 1746 (en su parte pertinente) del Código Civil y
Comercial de la Nación.-
D. 2. GASTOS DE HONORARIOS POR TRATAMIENTO KINESICO
Con motivo de las lesiones, debió someterse a tratamiento kinésico, lo que le
demandó gastos por honorarios y aún los demandarán en lo futuro; por tal motivo
es que mi parte reclama la suma de $ 75.000 para el Sr Bordon Lucas Damian, a
la fecha de la presentación de la demanda y/o lo que en más o en menos resulte de
la prueba a producirse en autos. Fundando la presente petición en lo establecido
por el art. 1746 (en su parte pertinente) del Código Civil y Comercial de
la Nación.-
8. JURISPRUDENCIA - DERECHO
Que fundo la acción de mis mandantes en las disposiciones de los Arts. 1757
(responsabilidad derivada de intervención de cosas), 1769 (Accidentes de
tránsito), 1746 (Indemnización: daños físico, psíquico, gastos derivados del daño),
1738 (Reparación plena), y concordantes del Código Civil y Comercial de la
Nación, Ley 17.418 art, 18 siguientes de la ley de Seguros, Jurisprudencia y
doctrina aplicable a la materia.
* Mora: El hecho ilícito constituye en mora al deudor desde el momento en que
produce (C.S.J.N. FALLOS 191-280; 210-1990; 238-44; 247-377) Recopilación
doctrinaria y jurisprudencial E.D. 69.827.
* Intereses: Los intereses deben ser liquidados desde el día en que produjo cada
perjuicio objeto de la reparación, C.N. Civ. en pleno, Dic.. 16-1958; Gomez c/
Empresa Nacional de Transporte", JA 1959-I-54. Según el fallo Plenario de esta
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil de fecha 16-III-1958; "Los intereses
correspondientes a indemnizaciones de delitos o cuasidelitos se liquidarán desde
el día en que se produjo cada perjuicio objeto de la reparación (en Rev. La Ley, T
93, pag. 667 y JA 1959-I-54) si no hubiera ocurrido la depreciación monetaria, no
habría duda que se deben liquidar los intereses desde la fecha del perjuicio".
9. LIQUIDACIÓN
Los rubros reclamados se presentan desglosados de esta manera a fin de
determinar con mayor precisión, cuáles son los detrimentos económicos y morales
derivados de dicho daño..."; entendiendo entonces que el desglose no tiene entidad
como para constituirlo en un "tertiumgenus", sino pura y exclusivamente, para
facilitar una más justa reparación del perjuicio realmente sufrido por la víctima, en
observancia del principio de la reparación plena e integral, y que es legal y
adecuado que se pueda pretender o desglosar los mismos.-
Que consecuentemente esta parte practica la siguiente liquidación para el Sr.
Bordon Lucas Damian
A. Daño e incapacidad sobreviniente..............................$ 1.900.000
B. Daño Psíquico
B.1. Incapacidad.............................................................$ 950.000
[Link].................................................................$ 50.000
[Link]ño Moral..................................................................$ 950.000
D. Gastos Varios
D.1. Gastos de farmacia, asist. médica y traslado..............$ 75.000
D.2. Tratamiento kinésico.........................................$75.000
TOTAL -----------------------------------------$ 4.000.000
10. OFRECIMIENTO DE PRUEBA
Que en apoyo del derecho que asiste a mi parte vengo a ofrecer los siguientes
medios de prueba:
10.1. Documental
· 1 Copia de Poder General Judicial.-
· 1 Acta de cierre de Mediación.-
· Constancia de atención en el hospital Dr. Raul F. Larcade.
· 1 Cedula de identificación vehicular.
10.2. Confesional
Se cite al/los demandado/s y al Sr. Representante Legal de la citada en Garantía
a absolver posiciones a la audiencia que V.S. fijará al efecto y bajo apercibimiento
de ley.
10.3. Pericial
A. PERICIAL CONTABLE (en relación a la citada en garantía):
Para el caso en que la citada en garantía no reconociera la existencia de cobertura
y/o no acompañará la denuncia de siniestro, solicito que V.S. designe Perito
Contador Único de oficio, quien constituyéndose en el domicilio de la Citada en
garantía se sirva informar:
1) Si la misma lleva sus libros en legal forma.
2) Si el día 23 de Diciembre del 2022 el vehículo marca Ford Modelo Rangher
dominio PCF 849, se encontraba asegurado por el riesgo de responsabilidad civil
respecto de terceros.
3) Indique el nombre, apellido, datos personales y domicilio del titular de la
póliza.
4) Señale si se efectuó denuncia del siniestro ocurrido, el día 23 de Diciembre del
2022, remitiendo en su caso la misma y/o copia de esta.
5) Indique el experto si se efectuó la correspondiente reserva Técnico-Financiera
del siniestro de referencia y si dicha reserva ha sido comunicada a la
Superintendencia de Seguros de la Nación. -
6) Conforme el análisis efectuado informe el experto, el límite de cobertura para la
póliza en análisis en relación a la responsabilidad civil en el ámbito de la
Rep. Argentina. -
7) Todo otro dato de interés.
B. PERICIAL MÉDICA - LEGISTA
Que solicito se designe perito médico legista, quien luego de revisar a la víctima
el Sr. Bordon Lucas Damian, en base a las historias clínicas y semiología, se
sirva informar:
1) Si las lesiones sufridas por la víctima a raíz del accidente de autos pudieron ser
ocasionada tal como se relatan en este líbelo;
2) Si como consecuencia del accidente la víctima presenta cervicalgia, informando
en caso afirmativo, el grado de la misma;
4) Si como consecuencia del accidente, la víctima presenta lumbalgia, en caso
afirmativo, indique el grado de la misma;
5) Informe si la víctima sufrió, a raíz del accidente de autos, las lesiones
anteriormente mencionadas en cada caso en particular en este líbelo; en caso
afirmativo indique si como consecuencia de dichas lesiones la víctima presenta
limitaciones funcionales en las partes del cuerpo afectadas, sus articulaciones y/o
extremidades;
6) Si la víctima puede realizar y/o practicar tareas laborativas o activas y deportes
que le exijan esfuerzos físicos, especialmente utilizando en las zonas afectadas;
7) Informe si la víctima fue o deberá ser sometida a un tratamiento de
rehabilitación física, indicando en su caso que tratamiento considera apropiado y
el monto del mismo, así como también el tiempo de duración del mismo;
8) Indique si resultan ajustados los gastos denunciados en la presente demanda,
teniendo en cuenta las lesiones sufridas por la víctima;
9) Informe grado y carácter de incapacidad (porcentaje) que presenta la víctima
con relación a la total obrera y a la total vida por el accidente de marras;
10) Diga el perito si el actor puede sortear examen preocupacional alguno sin que
se le detecten las lesiones sufridas. Que consecuencias traería para el actor su
detección laboralmente hablando. Que otras consecuencias podrían producirle las
secuelas que el actor posee a criterio del experto. -
11) Diga el experto si las siguientes lesiones sufridas por el Sr. Bordon Lucas
Damian Politraumatismos varios.- * Excoriaciones múltiples.- *
Traumatismo cervical y lumbar, con limitación de movilidad.- * TEC sin
pérdida de conocimiento.- * Lesión en ambas muñecas.- * Lesión en rodilla
izquierda.- * Lesión en tobillo izquierdo.-* Síndrome vertiginoso
postraumático.- * Síntomas de inhibiciones, depresiones, bloqueos.- *
Cuadros de neurosis o cuadros fóbicos o depresivos.- * Depresión
postraumática de estado grave.- , pudieron haber tenido lugar tal como se relata
en este líbelo.-
12) Informe el perito si el actor presentan lesiones / traumatismos en las zonas
precedentemente mencionadas indicando para el caso afirmativo el carácter y
grado de compromiso de la lesión, su evolución y secuelas, tanto presentes como
futuras probables; así como si dicha lesión puede tener repercusión en el normal
uso del miembro afectado y/o la normal capacidad de movilidad de la
articulación involucrada.-
13) Determine el experto si como consecuencia de las lesiones sufridas, el actor
presenta dolencias en las partes blandas (músculos - tendones - ligamentos -
órganos) de las zonas afectadas.
15) Informe el perito si las lesiones sufridas por el actor pueden generarle
dificultades en la marcha, andar, soporte, locomoción, percusión y ataque; y si
conservan el equilibrio normalmente en su marcha o debe realizar un esfuerzo
extra para mantenerlo.
16) Indique el perito si las lesiones sufridas por el actor pueden generar
repercusiones en relación a su columna cervical, dorsal y/o lumbar, de forma
mediata o inmediata, como también si puede comprometer otras funciones óseas
del organismo.
17) Informe si la víctima presenta elementos signológico y sintomatológico del
"síndrome subjetivo postconmocional" de Pierre Marie como consecuencia del
siniestro que se ventila en autos.
18) Todo otro dato de interés que a vuestro criterio y experiencia sirva para la
dilucidación de la litis.
19)Por otro lado quien luego de revisar a la víctima el Sr Bordon Lucas
Damian, se sirva informar:
a) Si el actor padece algún trastorno psicológico. En caso afirmativo, indicar
estado actual, diagnostico, porcentaje de incapacidad y baremo utilizado.
b) Indique el valor actual de las sesiones, tiempo estimado de tratamiento,
modalidad y frecuencia del mismo.
c) Describa si como consecuencia del Daño, se vieron alteradas las esferas
afectiva y/o intelectual y/o volitiva, limitando la capacidad de goce individual,
familiar, de pareja, social, laborar, deportiva y recreativa provocando menoscabo
de las mismas.
d) Si dicho padecimiento guarda relación causal con el hecho en litis.
e) Si la sintomatologia se encuentra consolidada juridicamente, debido al tiempo
transcurrido.
f)- Si como consecuencia del trágico hecho ha sufrido alteración en su conducta
que afecte su vida de relación y respecto a la vida laboral, a criterio del experto.
g)- Determine el experto en base a lo expuesto por el cuerpo médico forense
(Cuadernos de Medicina Forense. Año 1, Nº2, Pág.67-75. Mayo 2003), si el actor
se ve en su esfera alcanzado por: - Incapacidad para desempeñar sus tareas
habituales, - Incapacidad para acceder al trabajo, - Incapacidad para ganar dinero,
- Incapacidad para relacionarse.
h)- Determine el experto si consecuencia del hecho traumático se han producido
en el actor modificaciones o alteraciones de la personalidad y si las mismas se
expresan a través de síntomas, inhibiciones, depresiones, bloqueos y/o
actuaciones, etc.-
i). - Si el actor de autos presenta neurosis o cuadros fóbicos o depresivos,
relacionados con el hecho de autos. -
j). - Si el actor presenta perturbaciones emocionales que acarreen modificaciones
disvaliosas en algún área de su despliegue vital. -
k). - Indique si el impacto que el hecho de autos ha tenido en su psiquismo ha
tenido alguna injerencia en los mecanismos defensivos y funcionales del actor.-
l) Determine el grado de incapacidad (porcentaje) psíquica y/o psicológica que
presentan el actor. -
ll)- Todo otro dato de interés que considere el experto para la resolución de la
litis, Reservándose esta parte el derecho a solicitar la ampliación de los mismos.
C. PERICIA MECANICA
Conforme las pruebas colectadas en las actuaciones policiales (declaraciones,
inspección ocular, croquis ilustrativo, plano, fotografías, etc) y demás elementos
que conforme su experiencia, pericia y criterio sean de utilidad para la realización
de la medida probatoria a su cargo, deberá informara el experto designado:
1) Determine daños experimentados por el rodado involucrado en el siniestro.-
2) Determine, consecuentemente con la pregunta anterior, calidad de agente activo
y pasivo, y/o vehículo generador del presente hecho, de la parte involucrada en el
hecho denunciado, en el aspecto meramente mecánico.-
3) Realice el experto, constituyéndose personalmente en el lugar de los hechos,
(Balcarce y calle Papa Francisco Ex. Ricardo Balbin), de la (localidad y Pdo de
Jose C. Paz) un croquis en escala 1/100 y 1/200, especificando arterias existentes,
ancho de las mismas, sentido de circulación, existencia de pavimento, la
existencia o no de calzada, ancho de la misma, cantidad de tránsito, carriles por
sentido de circulación.-
4) Determine lugar de la arteria donde se produjo el impacto. (Especifique carril y
sentido de circulación - determine sentido de circulación de la arteria Balcarce y
calle Papa Francisco Ex. Ricardo Balbin, de la localidad de San Miguel-
5) Si las lesiones que sufrió la víctima es compatible con una colisión entre un
vehículo y una motocicleta, de la forma en que se ha descripto en el acápite
¨Hechos¨.-
6) Cual estima que fue el tiempo de reacción por parte del embistente, si lo hubo
en el presente caso y si esta circunstancia se produjo antes del embestimiento o
después.-
7) Diga si es cierto que el encuentro del vehículo () del demandado con la parte
delantera del rodado impacta en el lateral izquierdo de la motocicleta marca
Gilera dominio YL200 , detallando daños y zonas de impacto (conforme las
constancias de la IPP).-
8) Diga el experto si conforme la legislación vigente al momento del presente
hecho un vehículo puede sobrepasar a otro que lo preside en la marcha por su
izquierda y en el momento en que se encuentra a la par, realiza un giro a su
derecha invadiendo el carril de circulación del otro vehículo, y en caso de existir
un contacto entre los vehículos cual sería el que generó el siniestro, en el aspecto
meramente mecánico.
9) Indique el experto, conforme a la legislación vigente, si el demando cumplió
con esta normativa, considerando lo narrado en el punto 4 "HECHOS".-
10) Indique el perito si el rodado ,marca Ford Ranger PCF-849 conducido por
el demandado, fue el generador del siniestro de autos, y la impericia de este último
importó lesionar al actor, sin que ello implique una atribución de responsabilidad
por parte de perito.-
11) Todo otro dato que a interés y experiencia del experto sirva para el
esclarecimiento de los hechos.-
12) Reservo el derecho de ampliar y solicitar el correspondiente pedido de
explicaciones, en base a las consideraciones del Perito.-
D. ASISTENCIA A LAS PERICIAS
En virtud de lo dispuesto por el art. 469 del CPCC solicito de V.S. se autorice a
presenciar las pericias a mi parte, debiendo en consecuencia los peritos informar
con suficiente antelación las fechas y horas en que deberán ser llevadas a cabo las
diligencias tendientes a producir las pruebas respectivas
10.4. Informativa
Se libren oficios a los siguientes:
A. Que el hecho intervino la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 4
del Departamento Judicial de San Martin , iniciando las correspondientes
actuaciones, a fin de que remitan la totalidad de las actuaciones
"ad effectum videndi et probandi" o en su defecto copia certificada de la misma,
que fueran labradas con motivo del siniestro de autos caratuladas las mismas “s/
Lesiones Culposas, Bordon Lucas Damian IPP 15-01-048366-22/00.
B. Al Sr. Intendente de la Municipalidad de San San Miguel (Hospital
Municipal Dr. Raul Larcade), a efectos de que tenga a bien remitir en forma
directa al Juzgado interviniente la Constancias de atención / Historia Clínica /
Ficha de Ingreso / Constancias Administrativas (obrante en libro de guardia de
adultos - libro de intervención policial - libro de rayos x - libro / registro de
ingreso con ambulancia por el sector de guardia y/o registro administrativo o
médico de cualquier otra índole) abierta a nombre del Sr. Bordon Lucas Damian.
C. Al Hospital Raul Larcade de San Miguel. , a efectos de que tenga a bien
remitir en forma directa al Juzgado interviniente la Constancias de atención /
Historia Clínica / Ficha de Ingreso / Constancias Administrativas (obrante en libro
de guardia de adultos - libro de intervención policial - libro de rayos x - libro /
registro de ingreso con ambulancia por el sector de guardia y/o registro
administrativo o médico de cualquier otra índole) abierta a nombre del Sr.
Bordon Lucas Damian con D.N.I. 27.153.681 quien ingresara en fecha 23
diciembre del 2022 y atendido en fechas posteriores a causa de un accidente de
tránsito en la vía pública.
D. Para el hipotético caso en que el demandado negare la propiedad del automotor
que se le aduce, solicito se libre oficio al Registro Nacional de la Propiedad
Automotor (central), a efectos de que informe quien resultaba titular registral al
día 23 de Diciembre del 2022 vehículo Ford Ranger Dominio PCF 849
11. SOLICITO APLICACIÓN TASA DE INTERÉS
En función del tipo de ilícito ocurrido en el que tuviera intervención la parte
actora y demandada de las presentes actuaciones y toda vez que en la oportunidad
de interponer la presente acción solo se ha podido establecer un monto estimado
de demandada quedando sometido en el decisorio el monto final de condena, es
que solicito la aplicación de la tasa activa cartera general (préstamos) nominal
anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina. La tasa de interés
fijada debe computarse desde el inicio de la mora hasta el cumplimiento de la
sentencia…JURISPRUDENCIA- La Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Civil, en "Samudio de Martínez, Ladislaa c. Transportes Doscientos Setenta S.A.",
2009/04/20, La Ley Online AR/JUR/4521/2009 , sostuvo que "Corresponde dejar
sin efecto la doctrina fijada en los fallos plenarios "Vázquez, Claudia Angélica c.
Bilbao, Walter y otros s/daños y perjuicios" del 2/8/93 y "Alaniz, Romano Evelia
y otro c. Transportes 123 SACI s/daños y perjuicios" del 23/3/04. Es conveniente
establecer la tasa de interés moratorio. Corresponde aplicar la tasa activa cartera
general (préstamos) nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación
Argentina. La tasa de interés fijada debe computarse desde el inicio de la mora
hasta el cumplimiento de la sentencia, salvo que su aplicación en el período
transcurrido hasta el dictado de dicha sentencia implique una alteración del
significado económico del capital de condena que configure un enriquecimiento
indebido".
Tribunal: Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala B(CNCiv)(SalaB).
Partes: Mon, Silvia Matilde c. Varela, Héctor Daniel y otros s/ daños y perjuicios
(acc. tran. c/ les. o muerte). En lo atinente a la crítica referida por la parte
demandada y la citada respecto al punto de partida de los intereses y a la tasa de
interés fijada en la instancia de grado (tasa activa), es dable destacar que esta Sala
viene sosteniendo atento a la doctrina plenaria en autos “Samudio de Martinez, L.
c. Transportes Doscientos Setenta S.A.” s/ daños y perjuicios”, que los intereses
deben aplicarse a la tasa activa cartera general (préstamos) nominal anual vencida
a treinta días del Banco de la Nación Argentina desde el momento del hecho y
hasta el efectivo pago (art. 303 del Cód. Proc. Civ. y Com. de la Nación). Por otra
parte, cabe destacar que en el caso se impone la vigencia del art. 303 del ritual,
precepto que considero vigente en su redacción originaria conforme lo decidido
por esta Sala (R. 621.758, del 30/08/2013, “Perez Horacio Luis c. Banco Saez S.A
s/ ejecución de honorarios. plenarios. Así las cosas, en la sentencia de esta
Cámara, en pleno, en los autos "Samudio de Martínez, Ladislada c. Transporte
Doscientos setenta S.A. s/ Daños y Perjuicios", dictada el 20 de abril de 2009, se
resolvió dejar sin efecto la doctrina fijada en los fallos plenarios "Vázquez,
Claudia c. Bilbao, Walter y Otros" (del 2/8/1993) y "Alaniz, Ramona Evelia c.
Transporte 123 S.A." (del 23/3/2004), disponiéndose aplicar desde la mora (en el
caso, desde el día del hecho) la tasa de interés activa cartera general (préstamos),
nominal anual vencida a treinta días del Banco de la Nación Argentina. Cámara
Nacional de Apelaciones en lo Civil, sala B(CNCiv)(SalaB). Fecha:
09/11/2015/Cisterna, Mónica Cristina c. Lara, Raúl Alberto s/ daños y perjuicios:
Es verdad que el mentado plenario admite una solución diversa cuando acontezca
"una alteración del significado económico del capital de condena que configure
un enriquecimiento indebido" (tal cual propone la citada en garantía en su
expresión de agravios). Pero esa singular especie comporta una situación harto
excepcional, que se aparta de la regla general, y que -para que pueda tener lugar-
debe ser acreditada fehacientemente y sin el menor asombro de duda en el marco
del proceso.
A mi juicio no obran en la causa constancias que certifiquen que, con la aplicación
de la tasa activa desde el día del evento, se configuraría el mentado
"enriquecimiento indebido"; como tampoco existen elementos que siquiera lo
hagan presumir. En atención a lo expuesto, y en cumplimiento de la mencionada
doctrina plenaria, he de proponer al Acuerdo que se confirme la decisión del
magistrado que me precedió en cuanto a la aplicación de los réditos. Para finalizar,
debo aclarar que con relación a los intereses devengados a partir de la entrada en
vigencia del nuevo Cód. Civil y Comercial de la Nación y hasta el efectivo pago,
al ser una consecuencia no agotada de la relación jurídica que diera origen a esta
demanda, la tasa que resulte aplicable para liquidarlos por imperio del art. 768 del
citado ordenamiento, nunca podrá ser inferior a la que aquí se dispone, pues ante
la falta de pago en tiempo de la indemnización y dadas las actuales circunstancias
económicas, iría en desmedro del principio de la reparación plena del daño que se
ha causado (ver art. 1740 del mismo código).
13. AUTORIZACIONES
Que se autoriza al Dres. CRESPI, Fernando Enrique; ZAMAGNI Maria
Valeria; ZAMAGNI Sebastián Alberto; GARCIA MARQUEZ Wendy
Yamila; CARRETERO Candela Ayelen; y/o a los Sres. CAMBRES Santiago
German, ROUAN Andres Ignacio, ALTAMIRANO Lucas Franco D.N.I.
40.651.918, LOMAQUIS GARCETE Marcela Alejandra y/o TORRES
Diego Daniel D.N.I. 28.794.438, a realizar todo tipo de trámite judicial, tales
como presentar escritos, practicar desgloses, retirar cédulas, mandamientos,
oficios y/o cualquier otra diligencia que haga al mejor desarrollo del presente
proceso.
14. DENUNCIA
Que teniendo en cuenta la precaria situación económica por la que atraviesan los
actores, que determina su absoluta imposibilidad de afrontar gastos de ninguna
naturaleza, DENUNCIO ante V.S. la iniciación, por ante este mismo Juzgado y
Secretaría de un BENEFICIO DE LITIGAR SIN GASTOS a efecto de que el
mismo sea otorgado al aquí actor.
15. PETITORIO
Que en mérito de lo expuesto a V.S. solicito:
1) Se me tenga por presentado, por parte y por constituido el domicilio legal y el
electrónico indicado, a mérito del poder que adjunto.
2) Se tenga por promovida la demanda, y por ofrecida la prueba en tiempo y
forma.
2) Se ordene correr traslado de la demanda por el término y bajo apercibimiento
de ley.
4) Se otorguen las autorizaciones conferidas.
5) Se tenga presente la denuncia efectuada sobre promoción de beneficio de litigar
sin gastos.
6) Se tenga por cumplida la mediación previa establecida en la ley 24.573. Y se
haga saber al mediador interviniente del inicio de las presentes actuaciones.
7) En el momento procesal oportuno, se digne V.S. dictar sentencia haciendo
lugar a la demanda, condenando a los demandados al íntegro pago del capital
reclamado, con intereses hasta el día del efectivo pago, costas y costos a lo que en
más o en menos resulte de las probanzas a producirse en autos.
Proveer de conformidad,
Será Justicia