Metáforas en las canciones de Guerra
Metáforas en las canciones de Guerra
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© FACULTAD DE HUMANIDADES
INSTITUTO DE INVESTIGACIÓN LINGÜÍSTICA Y LITERARIA
Anuario de Investigación Lingüística y Literaria
Enfoques
Luisaura Mera
Diagramación:
Diseño de portada: ErnestoPlácido y Luisaura Mera
Corrección: Orlando Muñoz y María V. Nuñez
Las opiniones emitidas por los autores de la revista no necesariamente reflejan la postu-
ra del editor, ni del equipo editorial de ENFOQUES, ni de la Universidad Autónoma de
Santo Domingo. Se autoriza la reproducción total o parcial de los textos de este número,
a condición de hacer constar la cita de la fuente completa y la dirección electrónica de la
publicación.
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Yearbook of linguistic and literary research. ENFOQUES, volume 2, no. 1, year 2019,
January-December 2019, is an annual publication edited by the Universidad Autónoma
de Santo Domingo, Ciudad Universitaria, C.P. 10103; through the Institute of Linguistic
and Literary Research, located in the Faculty of Humanities, university headquarters of
Santo Domingo. Tel: 809-535-82-73 exts. 5855-5856. URL: [Link]
d/0BzH23U-7Ga1qUmk4Z1FIb3JDTnVVeGQ2S0dOdThSWHQtSmNJ/view.
The editor in charge: Mtro. Orlando Muñoz. ISSN: 2636-2295. The latest update of this
number was in charge of Mtro. Orlando Muñoz and Dr. María Virtudes Núñez Fidalgo,
Institute of Linguistic and Literary Research. The date of the last modification made to
this volume is October 1, 2020.
The opinions issued by the authors of this journal do not necessarily reflect the position of
the editor, or the editorial team of ENFOQUES, or the Autonomous University of Santo
Domingo. The total or partial reproduction of the texts of this number is authorized, pro-
vided that the full source
COMITÉ EDITORIAL
Orlando Muñoz
Editor Ejecutivo
Ana García
Secretaria Editorial
CONSEJO ASESOR
CONSEJO EDITORIAL
Josefina Copplind,
Profesora de la Facultad de Ciencias de la UASD
EDITORIAL
Resumen Abstract
Este artículo es el producto de una investiga- This article is the product of an investigation
ción que tuvo como objetivo general analizar which had as a general objective to analyze the
el discurso científico producido por estudiantes scientific discourse produced by students grad-
egresados de la asignatura “Tesis de Grado o uated from the subject “Thesis of Degree or
curso equivalente” de las carreras de Educa- equivalent course” of the careers of Education
ción en la Universidad Autónoma de Santo Do- at the Autonomous University of Santo Do-
mingo, recinto San Francisco de Macorís. Se mingo, San Francisco de Macoris Campus. A
analizó un corpus discursivo de veintiséis mo- discursive corpus of twenty-six monographs
nografías publicadas en el período 2014-2015, produced in the 2014-2015 period. They were
y en ellas se evaluaron, a través de una rúbri- analyzed, and they evaluated, through a rubric
ca con escala de valoración, las características with an assessment scale, the characteristics
del discurso científico emanadas de los princi- of the scientific discourse emanating from the
pios de la ciencia, según la postura de García principles of science, according to García’s po-
(2018). A partir de los resultados se coligió que sition (2018). From the results it was agreed
estos discursos adolecen de la rigurosidad que that these discourses suffer from the rigor
amerita la producción del discurso de la cien- that merits the production of the discourse
cia, pues no desarrollaron adecuadamente la of science, because they did not adequately
mayoría de las características que le otorgan el develop most of the characteristics that give
carácter de científico. De esas características, this discourse the character of a scientist. Of
se manifestaron falencias significativas en la these characteristics, significant flaws were
transfacticidad, exhaustividad, sistematicidad, expressed in transfacticity, completeness, sys-
testabilidad, transparencia, epistémico, inter- tematicity, testability, transparency, epistemic,
textualidad y polifonía; en menor medida, las intertextuality and polyphony; to a lesser ex-
hubo en la neutralidad, público, denotación, es- tent, there were neutrality, public, denotation,
pecialización y facticidad. specialization and facticity.
Editora Universitaria UASD ENFOQUES Anuario de Investigación Lingüística y Literaria • Año 1, Nº 1 Noviembre de 2020
MERLYN DE LA CRUZ PAULINO • Análisis del discurso científico en las monografías: una mirada desde los principios de la ciencia 9
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10 MERLYN DE LA CRUZ PAULINO • Análisis del discurso científico en las monografías: una mirada desde los principios de la ciencia
título aparecieron en el 100% de los artículos nández (2006) consiste en que ambas abordan
analizados. Se coligió que el discurso científi- el discurso científico de la monografía; sin em-
co de la historia es eminentemente narrativo y bargo, en esta no se estudia el aspecto didácti-
se resiste a ajustarse al formato que impone la co, sino que se dedica especial atención a cómo
ciencia. Esa resistencia se visualiza en la esca- se manifiestan las cualidades del discurso ema-
sa presencia de objetivos y metodologías en los nadas de los principios de la ciencia.
resúmenes e introducciones, así como la exigua
presencia de conclusiones. Su carácter narrati- Otra investigación relevante para este estudio,
vo lo acerca al discurso literario, a excepción la realiza Marín y Morales (2004), quienes es-
del efecto de la realidad en los hechos que pre- tudian: La producción de monografías en estu-
senta. Y su escasa presencia de conclusiones lo diantes universitarios en la Universidad de Los
aproxima al discurso de la crónica y a los ma- Andes, Venezuela. Esta consistió en un estudio
nuales de historia, mismos que se caracterizan descriptivo e interpretativo, con un enfoque
por ser abiertos sin explicaciones ulteriores. cualitativo. Los investigadores analizaron 74
monografías realizadas entre 2001 y 2003. En
La relación de esta tesis con la de Fuentes ellas evaluaron la superestructura, la macroes-
(2012), se manifiesta en que las dos analizan tructura y la microestructura. Sus conclusio-
la superestructura del discurso científico. La nes revelaron que, en la superestructura, la in-
diferencia está en que aquí se evalúa la super- troducción no presentaba la estructura interna
estructura como un medio para analizar den- de la misma; en el desarrollo no se evidenció
tro de ella las características del discurso de relación entre las secciones que conforman la
la ciencia, y no como un fin, como es el caso monografía; y en las conclusiones no se resal-
en Fuentes. Otro aspecto en que difieren es en taron los aspectos significativos tratados en la
el corpus discursivo objeto de análisis; Fuen- investigación. En la macroestructura hicieron
tes evalúa artículos de investigación científica, notar la inexistencia de coherencia global y lo-
mientras que en esta investigación se conside- cal, por lo antes expuesto en el desarrollo. En
ran las monografías. la microestructura, el 40% mostró inexistencia
de progresión temática, ya que incorporaban
Por su parte, Fernández (2006), en “Estrategia informaciones que irrumpían con la macroes-
didáctica para el desarrollo de la habilidad de tructura del texto. En las citas y referencias, el
redactar el monográfico: su contextualización 100% no mostró la fuente bibliográfica y cita-
en la Carrera de Publicidad de UNAPEC”, Re- ban textualmente. El 37% tuvo discordancias
pública Dominicana, se planteó como objetivo gramaticales. El 76% mostró impertinencia
diseñar un plan para favorecer la producción léxica con palabras que no se correspondían
de discursos científicos en los estudiantes que con el sentido del texto. Un 80% mostró de-
cursan dicha carrera. La metodología fue un ficiencias en el uso de signos de puntuación; el
estudio de caso con un enfoque descriptivo. Las 100% tuvo faltas ortográficas; y un 89%, inco-
conclusiones que arrojó la investigación fueron: rrecciones en las mayúsculas.
debilidad e insuficiencia en las competencias
para redactar un monográfico, así como bajo El punto de encuentro de esta pesquisa con la
dominio en la producción escrita y el uso del realizada por Marín y Morales (2004) se cen-
lenguaje propio de este tipo de discurso. Esto tra en que ambas son descriptivas y estudian
se evidenció porque no pudieron desarrollar la aspectos relacionadas con el discurso científico
investigación cuando concluyeron las asigna- de las monografías. Empero, una diferencia no-
turas de Metodología y el Seminario de Grado. table, además del contexto geográfico, es que
El vínculo de esta investigación con la de Fer- los investigadores citados se enfocan en las es-
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MERLYN DE LA CRUZ PAULINO • Análisis del discurso científico en las monografías: una mirada desde los principios de la ciencia 11
tructuras textuales per se, mientras que aquí hipótesis, experimentación y predicción (elabo-
estas se analizan como recurso para la identi- ración de las teorías y las leyes), podemos in-
ficación y evaluación de las características del ferir que este no escapa del discurso, pues en
discurso científico. su última etapa –predicción– se comunican las
conclusiones arribadas y es aquí donde el dis-
En definitiva, estas investigaciones guardan curso cobra fisionomía y se textualiza. Es por
una estrecha relación con la presentada en esto que García (2018) asume la textualización
este artículo, puesto que todas abordan estu- como una de las etapas del método científico y
dios sobre el discurso científico. En la primera, alude a que en esta fase se enumeran, explican
aunque su corpus es el artículo científico y se y extraen inferencias: un proceso inherente al
concentra en la superestructura, en esta inves- acto discursivo.
tigación, para poder determinar la presencia de
las características del discurso científico en las Se infiere, entonces, que el discurso científico
monografías, hubo que analizar el desarrollo es utilizado en el ámbito de la ciencia para co-
de los componentes superestructurales en las municar nuevas teorías o enfoques teóricos y
mismas; mientras que las dos últimas compar- metodológicos, hipótesis, estudios, análisis, ex-
ten con esta la elección de una de las taxono- posición de técnicas y descubrimientos. Este
mías del discurso científico (monografía). se fundamenta en expresar una provechosa
información inmediata, en la que se soslaya la
2. El discurso científico función poética y la expresión de sentimientos
o emociones, y se asume como propósito bási-
Cuando se habla de discurso científico es impo- co la transmisión del conocimiento científico.
sible no analizar la díada que lo compone: dis- Requiere, por tanto, una forma de expresión
curso y ciencia. En lo que respecta al discurso, especializada dominada por los participantes
este refiere al proceso en el que los usuarios de involucrados en determinada comunidad aca-
una lengua producen actos discursivos o tex- démica. Dicha forma de expresión sirve como
tos. Se asume como una manifestación social vehículo trasmisor claro y preciso de nuevos
de expresión de pensamientos, sentimientos e saberes en beneficio de la sociedad.
ideas de manera coherente y en un contexto
social determinado. En otra perspectiva, Matos (2005) y Roa (2016)
sostienen que el discurso científico es un dis-
Por otro lado, la ciencia es asumida, según curso de la verdad, “del decir verdadero”, que
Kuhn (1996), como “el conjunto de hechos, prevé la verificación de sus propios enunciados.
teorías y métodos recogidos en los textos”. Esto lleva a pensar que todo discurso que ex-
Esta acepción le otorga a la ciencia un carácter prese un contenido verificable es científico, por
discursivo, puesto que el texto –como unidad lo que no es exclusivo de los textos que comu-
lingüística dotada de sentido– le permite al in- nican el quehacer de la ciencia. Por tanto, todo
vestigador comunicar el quehacer científico de aquel discurso que sea objetivo, verificable, con
manera coherente, cohesiva y enmarcada en un un saber sistemático de carácter universal es
contexto. Asimismo, Locke (1997), asume que científico. Ahora bien, dentro de esta macrocla-
la ciencia está determinada por el lenguaje en sificación, Roa (2016) aboga por la existencia
que se formula, y que el trabajo científico no de un discurso científico prototípico y otro pe-
está determinado solo por el paradigma, sino riférico. El prototípico es aquel que ha pasado
por la formulación lingüística del paradigma. por el rigor de la ciencia, que tiene un com-
En otro orden, si rememoramos los pasos del promiso con la sociedad a la que impacta. Este
método científico: observación, elaboración de es el discurso al que muchos llaman discurso
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Por otra parte, se evaluo si se describen las téc- Para determinar la característica de epistémico
nicas de recolección de datos, y si estas son ade- se evaluó si hubo construcción de un conoci-
cuadas y corresponden al tipo de investigación miento fundamentado en datos empíricos o en
realizada (53% lo manifestó totalmente); si se razonamientos lógicos a la luz de teorías y si-
explicó el proceso de descripción y validación guiendo una metodología científica.
de los instrumentos (en un 42% la descripción
de su estructura, confiabilidad, validez y objeti- En el caso indicado, las falencias evidenciadas
vidad se observó totalmente); si los instrumen- en las características de epistémico, transfácti-
tos recogen datos que efectivamente muestran co, intertextual y polifónico afectaron de ma-
las variables propuestas para buscar respuestas nera directa su carácter epistémico, por lo que
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MERLYN DE LA CRUZ PAULINO • Análisis del discurso científico en las monografías: una mirada desde los principios de la ciencia 17
más de la media de las monografías estudiadas natura Tesis de grado o curso equivalente de
careció de esta cualidad. Esto debido a las de- las menciones de la carrera de Educación de la
ficiencias mostradas en los procesos metodo- UASD-Recinto San Francisco de Macorís du-
lógicos y a la falta de conexión que hubo entre rante los años 2014-2015, se determinó que la
los datos y las teorías. mayoría adolece de la rigurosidad que amerita
la producción del discurso de la ciencia, pues
De manera general, estos resultados concuer- no desarrolla adecuadamente las característi-
dan con los obtenidos por Fernández (2006), cas que optimizan su redacción.
pues en su estudio: “Estrategia didáctica para
el desarrollo de la habilidad redactar el mono- De las características evaluadas en las mono-
gráfico: su contextualización en la Carrera de grafías, las que se manifestaron adecuadamente
Publicidad de UNAPEC” aseguró haber halla- fueron las correspondiente a neutralidad, pú-
do debilidad e insuficiencia en las competencias blico, denotación, especialización y facticidad;
para redactar un monográfico, por el bajo do- mientras que en las concernientes a transfac-
minio en la producción escrita y en el uso del ticidad, epistémico, intertextual y polifónico,
lenguaje propio de este tipo de discurso. testable, transparente, sistemático, exhaustivo
y pertinente se evidenciaron falencias signi-
De modo semejante, la baja manifestación de ficativas. De esto se infiere que no basta con
las características del discurso científico evi- exhibir los componentes superestructurales si
denciadas en las monografías evaluadas en este estos no son desarrollados en función de las
estudio ponen en evidencia debilidades en las características que garantizan la producción
competencias discursivas de quienes produje- de un discurso que asegure la aplicación de los
ron este texto académico. principios de la ciencia, para que pueda –verda-
deramente– considerarse científico.
En fin, se pudo dilucidar que los resultados
obtenidos en esta investigación coincidieron Sin lugar a dudas, estos resultados ponen de
en algunos aspectos con los de otras pesquisas manifiesto la necesidad de continuar investi-
realizadas en contextos distintos y distantes, gando sobre la producción del discurso cien-
por lo que el problema en la producción del tífico, no solo en la Universidad Autónoma de
discurso científico es amplio y complejo. Asi- Santo Domingo, sino en todas las universi-
mismo, se determinó que menos del 50% ma- dades dominicanas, y extenderse a otros dis-
nifestó adecuadamente las características que cursos aun más complejos, como es el caso de
le otorgan al discurso de la monografía su ca- las tesis de maestrías y doctorales. Asimismo,
rácter científico. conviene fijar la atención en los departamen-
tos de investigación de las distintas academias
para evaluar los requerimientos propuestos –
5. Conclusiones si los hay– para la elaboración del discurso de
la ciencia.
Posteriormente al proceso de análisis que per-
mitió evaluar los discursos científicos produci-
dos por los estudiantes que egresan de la asig-
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Resumen Abstract
De acuerdo con Mora (1971) y Dueñas et al. According to Mora (1971) and Dueñas et al.
(1971), sólo existen dos tipos de alófonos ora- (1971), there are just two types of oral allo-
les de los fonemas vocálicos medios en la varie- phones of mid-vowel phonemes in the variety
dad de español hablada en Boyacá: las vocales of Spanish spoken in Boyaca, Colombia: closed
cerradas y medio-cerradas. En este acerca- and mid-closed vowels. In this approach, pro-
miento, realizado con más instrumentación duced by acoustic methods, it has found two
acústica, se ha encontrado dos tipos adicionales additional allophonic sounds: vowels with
de alófonos: vocales con voz espiradas y cerra- breathy voice and extra short and closed vow-
das breves. Teniendo en cuenta el modelo de la els. Following the Modern Natural Phonology
Fonología Natural Moderna (Donegan, 1978; Theory (Donegan, 1978; Donegan & Nathan,
Donegan & Nathan, 2015), queda claro el pa- 2015), it stands out the remarkable role of ac-
pel significativo de los procesos fonológicos de tive phonological processes such as syllabifi-
la silabificación, la reducción temporal, la di- cation, temporal reduction, dissimilation, and
similación y el ensordecimiento contextuales, vowel devoicing, as well as the (partial) inhibi-
así como la supresión (parcial) de los procesos tion of context-free procceses of tongue ris-
acontextuales de la elevación y el descenso de ing and lowering.
la lengua.
vocales medias, alófonos orales, procesos fono- Mid vowels, Oral allophones, Phonological
lógicos, elavción de la lengua, ensordecimiento Processes, Tongue rising, Vowel devoicing
vocálico
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20 CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
1. Introducción
En las lenguas del mundo existe un tipo de so- hispanohablante de Bogotá. Las flechas verdes
nido conocido como vocal. En términos gene- indican la presencia de tres resonancias, la más
rales se caracterizan por exponer el mayor gra- baja, conocida como el primer formante, tiene
do de sonoridad o sonantidad (Nathan, 1989, un valor de 582.7 Hz, en tanto que la segunda
pp. 65-66), esto es, que, a nivel articulatorio y tiene 1396 Hz. Las flechas rojas señalan la re-
aerodinámico, el grado de apertura de la boca gularidad que hay entre los 8 ciclos regulares
es máximo, los pliegues vocales vibran y el flujo de onda que se identifican en la producción de
de aire presenta los niveles mínimos de turbu- esta vocal.
lencia en la emisión del sonido (Catford, 1977,
pp. 165-168). En el plano acústico, se observan De acuerdo con Hyman (2008, pp. 96-99), si
en el espectrograma la presencia de resonan- bien es cierto que todos los inventarios de fo-
cias (formantes), que resultan de los armónicos nemas vocálicos de todas las lenguas presentan
destacados por las diferentes configuraciones vocales, no todos sus timbres se documentan
articulatorias que se hacen con las constric- en los sistemas sonoros. Mínimo debe haber
ciones ejercidas por la lengua entre el paladar una oposición entre 2 grados de apertura de
duro y la faringe, así como por los movimien- la boca, como entre /i/ vs. /a/ y /u/ vs. /a/
tos de los labios. Además, en el oscilograma, en quechua (Chaparro, 1985), que carece de un
se identifica la presencia de ondas cuasiperiódi- nivel medio que se oponga las vocales cerradas
cas complejas con bastante regularidad (Kent y abiertas, a diferencia del español, que sí pre-
& Read, 2002, pp.25-34; Johnson, 2003). En senta esta diferenciación léxica entre /a/ vs.
la figura 1 se presenta el oscilograma y el es- /e/ vs. /i/, así como entre /a/ vs. /o/ vs. /u/
pectrograma de la vocal [a] producida por un (Hualde & Colina, 2014).
Figura 1. Oscilograma y espectrograma de una vocal [a] producida por un hispanohablante bogotano.
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CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una 21
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
Las vocales medias, tipo /e o/ del español, aun- ficaciones de las secuencias de las sílabas (de
que no se encuentran en los todos los inven- CVC a CV), en tanto que las elevaciones de len-
tarios fonémicos de las lenguas del mundo, sí gua (e.g. /de/→ [di]), los alargamientos en po-
se documenta en un alto porcentaje de éstas, sición silábica acentuada (e.g. /ade/→ [aˈdeː])
cerca del 86% de un acervo de 451 sistemas so- y ciertas inserciones por expansión de cier-
noros (Maddieson, 1984, p. 127). En términos tas propiedades articulatorias (e.g. /osko/→
fonéticos, son timbres para los cuales, el pri- [ˈɡosko]) y diptongaciones (e.g. /pe/→ [pje]
mer formante, que se correlaciona con el grado o [pi̯e]) son casos de procesos fortitivos en los
de apertura de la boca o la altura de la lengua, que las vocales medias están involucrados, los
suele tener valores superiores a los 320 Hz, cuales también pueden hacer más complejas las
pero inferiores a los 600 Hz (Gil, 1988, p.86; sílabas (de CV a CVC o CVV). En la figura 3
Martínez-Celdrán & Fernández Planas, 2007, se presenta un esquema con los productos de
pp.175-177). Se presenta la figura 2 a manera procesos fortitivos en líneas rojas y lenitivos en
de ilustración de esta correlación. Mientras líneas verdes.
que el primer formante de (a), que corresponde
a la vocal abierta [a], es de 811.2 Hz, y el de
(c), que corresponde a la vocal cerrada [i], es
de 350.7 Hz, el de (b), que es de la vocal media
[e], es de 557.9 Hz.
Figura 2. Oscilogramas y espectrogramas de las secuencia [pa], [pe] y [pi] producidas por una informante femenina de Bogotá.
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22 CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
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CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una 23
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
Nombre Edad (años) Género z ona la voz femenina. También se hizo uso del algo-
M.R. 75 ritmo de Lennes (2011) para la extracción de
valores de formantes 1 y 2, así como de la dura-
J.P. 58
ción. Tales valores obtenidos fueron traslada-
A.V. 80
dos a tablas de Excel, de donde se obtuvieron
C.V 55 valores de promedio y desviación estándar, los
G.P. 56 cuales se exponen en los resultados.
E.D. 77
C.M. 40 Posteriormente, se hicieron revisiones de
C.S. 80 Norte acuerdo con la clase de palabra y los contex-
O.T. 60 Norte tos fonotácticos conocidos (inicio, fin de pala-
bra, sílaba acentuada, sílaba inacentuada, etc.).
A.T. 62 Norte
Esto permitiría saber si hay, de acuerdo con los
R.C. 99 Norte
parámetros teóricos de la Fonología Natural
G.S. 45 Norte (Donegan & Stampe, 1979; 2009; Donegan &
L.F. 42 Norte Nathan, 2015), sonidos que resultan de la ac-
tividad o supresión de proceso fonéticamente
Tabla 1. Información de los participantes en el estudio. motivado (forticiones, leniciones y/o proyec-
ciones prosódicas, con carácter contextual o
Los registros sonoros se hicieron con micró- acontextual), o de una regla con restricciones
fonos omnidireccionales Nady CM-100 conec- semánticas (e.g. la palabra niñito la dijeron
tados con la grabadora e interfaz z oom R8, en como [nĩˈɲitu], quedando restringida la pre-
formato digital .wav con tasa de profundidad sencia de vocales cerradas para referirse a ex-
de 24 bits y tasa de muestreo de 48 KHz. Los presiones de cariño).
datos reunidos conforman cerca de 4 horas de
grabación, con un promedio de 19 minutos de 3. Resultados
información por cada entrevista.
Sobre los fonos orales de las vocales medias, se
Para la sistematización de la información, se obtuvieron los siguientes: las vocales medias
aclara que estos datos fueron transcritos con el con voz modal, las vocales medias con voz espi-
uso del Alfabeto Fonético Internacional (IPA, rada, las vocales cerradas plenas con voz modal
1999; Perry, 2008) en dos niveles: el fonémico y las vocales cerradas breves con voz modal. El
y el fonético. Estas transcripciones se encuen- primer tipo de sonidos se ilustra en la figura 5.
tran en las tablas de Díaz (2017, pp. 201-257). Se presentan dos espectros en comparación: el
De allí, se seleccionaron ítems léxicos y frases primero, en línea verde oliva, corresponde a la
que fueran portadores de vocales medias como realización de la vocal media anterior [e], el
fonema y tuviesen alófonos orales. Por ello, los segundo, en línea negra, es de la contraparte
archivos sonoros fueron analizados con Praat posterior, [o]. Ambos pertenecen a la muestra
(Boersma & Weenink, 2015), del cual se obtu- de palabra ‘Tipacoque’, que fue producida por
vieron espectrogramas y espectros que care- un informante masculino. Mientras que el pri-
cieran de resonancias nasales, las cuales suelen mer formante el segundo formante de [o] se
distorsionar el perfil tímbrico de cada vocal. encuentra alrededor de los 1000 Hz y el segun-
do de la [e] se acerca a los 1700 Hz, el primer
Se hizo una normalización de las vocales con formante de ambos se acerca a los 350 Hz, lo
el modelo Nordström (Flynn & Foulkes, 2011), cual está en consonancia con lo postulado en la
el cual reduce el impacto de la nivelación sobre introducción.
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24 CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
En la tabla 2 se reportan los valores promedio tos timbres son levemente inferiores en sílaba
y los de desviación estándar de los formantes 1 inacentuada respecto de sus contrapartes acen-
y 2 de las vocales medias orales tanto en sílaba tuadas, aunque los primeros presentan una ma-
acentuada (n=187) como inacentuada (n=235). yor variación en sus manifestaciones con rela-
Los valores promedio de los formantes de es- ción a los últimos.
Figura 5. Comparación de espectros entre las vocales [o] y [e] en la muestra de palabra ‘Tipacoque’ producida por
O.T. Las flechas señalan a los dos primeros formantes de cada timbre vocálico.
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CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una 25
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
En la tabla 3 se presentan los contextos de rada, se han documentado unos casos, como los
realización en los que se encontraron casos de que se ilustran a continuación en oscilogramas,
[e] y [o] en el corpus trabajado. Queda claro espectros y espectrogramas. En la figura 6 se
que este tipo de sonidos se documenta en inicio presentan dos muestras de la palabra ‘gorros’
y final de palabra, en sílabas acentuadas e in- que fueron producidas por una informante fe-
acentuadas, sílabas abiertas y cerradas, ocupan- menina. Mientras en (a), vocal media posterior
do todos los contextos fonotácticos posibles. redondeada con voz modal, se observan pulsos
regulares y de significativa amplitud, en (b),
Respecto de la realización de los fonemas vocá- con voz espirada, los pulsos son de baja am-
licos medios como vocales medias con voz espi- plitud y no guardan una regularidad definida.
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26 CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
Esto se observa en la comparación de las sec- más intenso y de un valor mayor en la vocal
ciones de los oscilogramas que se señalan con con voz modal (558.6 Hz) que en su contrapar-
un cuadro rojo. En los espectrogramas, se re- te (493.7 Hz), y, mientras que el segundo for-
conoce que, en ambas señales se encuentra la mante, algo más fácil de observar en (a) con un
frecuencia fundamental (flecha amarilla), aun- valor de 1078 Hz (flecha azul superior), no se
que es más intensa en (a) que en (b). El primer reconoce con facilidad en (b).
formante (flecha azul inferior) es igualmente
Figura 6. Comparación de espectrogramas y oscilogramas entre las vocales [o] y [o̤] en las muestras de palabra ‘gorros’, que
fueron producidas por G.P. Las flechas señalan a los dos primeros formantes de cada timbre vocálico.
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CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una 27
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
En la figura 7. se presentan dos espectros, alta intensidad, acercándose su valor a los 500
el primero, línea roja, corresponde a la vocal Hz. El segundo formante de la vocal [e] es de
medio-cerrada anterior con voz espirada [e̤] alrededor de 1900 Hz (flecha verde), en tanto
y la segunda, línea negra, de la vocal medio- que la otra vocal tiene el segundo formante re-
cerrada anterior con voz modal [e]. Ambos conocible más cercano sería hacia los 2100 Hz,
timbres ocurren en contexto de sílaba final de de nuevo, teniendo menor intensidad.
palabra en dos muestras del ítem léxico ‘res-
taurantes’ producidas por dos informantes fe- La tabla 4 señala los contextos de realización
meninas. Mientras el primer formante en [e̤] de las vocales medias con voz espirada, los cua-
es de baja intensidad, casi no se puede recono- les tienen como característica común que no
cer, y su mayor prominencia se acercaría hacia ocurren en posiciones de sílaba acentuada, sino
los 580 Hz (flecha azul), su contraparte es de antes o después de ésta.
Figura 7. Comparación de espectros de las vocales medio-cerradas que ocurren en la sílaba final de la pala-
bra ‘restaurantes’. El portador de voz modal (línea negra) lo produjo C.M., en tanto que el de voz espirada
(línea roja) es de G.S. Las flechas señalan a los dos primeros formantes de cada timbre vocálico.
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28 CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
Se encontraron pocos, pero significativos re- tados de promedio y desviación estándar de los
gistros de casos de vocales medias con voz es- formantes expuestos en la tabla 5. Como se
pirada en el corpus. Sobre la vocal medio ce- ha documentado en otras lenguas del mundo,
rrada anterior con voz espirada hubo datos en como el mazateco de Jalapa (Kirk et al., 1993;
posición pretónica (n=4) y postónica (n=6), de Ladefoged & Maddieson, 1996, p.318), los va-
su contraparte posterior sólo hubo registros lores son ciertamente mayores en comparación
en posición postónica (n=13). No obstante, con con las contrapartes con voz modal.
base en ello, se obtuvieron los siguientes resul-
Tabla 5. Valores promedio y de desviación estándar de los formantes 1 y 2 de los timbres vocálicos medios [e̤] y [o̤].
Figura 8. Comparación de espectrogramas y oscilogramas entre las vocales [i] y [e] en las muestras de las sílabas finales de
palabra ‘boyacenses’, que fueron producidas por C.V.
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CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una 29
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
Sobre el tercer tipo de fonos de los fonemas En la figura 9 se expone un contraste entre dos
vocálicos medios, las vocales cerradas [i u], se espectros: el primero, línea negra, corresponde
caracterizan por presentar menores valores de a la realización fonética de la vocal media como
primer y segundo formantes con relación a [e [u] en la muestra de la palabra ‘masato’ como
o]. Para ello, se expone la figura 8, en la cual [mãˈshatu]. El segundo, línea roja, pertenece
se presenta una comparación entre dos mues- a la [o] de otra muestra de la palabra ‘masato’,
tras de la palabra ‘boyacenses’ por parte de una esta vez realizada como [mãˈshato]. Ambos son
informante femenina. El primer formante de producidos por el mismo informante masculino.
(a) es cerca de 74 Hz mayor que en (b), lo que Mientras el primer formante en ambas vocales
representa que es más abierto que su contra- representa valores muy parecidos, el segundo
parte. El segundo formante en (b) es 373 Hz muestra una diferencia significativa: el de la [o],
mayor que en (a), lo que indica una mayor ante- segunda flecha roja de izquierda a derecha, es 200
rioridad de la vocal cerrada con relación a [e]. Hz mayor que su contraparte, la [u].
Figura 9. Comparación de espectros de las vocales que ocurren en la sílaba final de la palabra ‘masato’. El
timbre cerrado es el espectro negro, en tanto que el medio-cerrado es el rojo. Ambas producciones son de O.T.
Las flechas señalan a los dos primeros formantes de cada timbre vocálico.
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30 CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
La tabla 6 señala los contextos de realización postónica (n=3). Aún así, se presenta la tabla
de las vocales cerradas largas como alófonos de 7, con los resultados de los promedios que se
los fonemas vocálicos medios, los cuales tienen muestran en la misma.
como característica común que no se encuen-
tran en sílabas acentuadas. Por último, se documentan los timbres breves
cerrados con voz modal. Estos se identifican
A diferencia de lo manifestado en los antece- sólo en un contexto fonotáctico muy concre-
dentes, los registros de estos cierres de voca- to: en contacto con otra vocal, con lo que se
les medias fueron escasos: [i] como alófono de registran en diptongos y triptongos en sílabas
/e/ sólo está en 3 datos, en posición pretóni- inacentuadas. En la tabla 8 se presentan más
ca (n=1) y postónica (n=2), de su contrapar- detalles al respecto.
te posterior sólo hubo registros en posición
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aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
En la figura 10 se presenta dos muestras de C.V., que tiene 265.1 Hz como primer formante
la frase ‘todo eso’. En la primera, (a), se regis- y 736.7 Hz como segundo, y una duración de
tra con la vocal [o] producida por G.P., con un 33 ms. Como se puede observar, en cuanto a
primer formante de 488.5 Hz, el segundo, de duración se refiere, la vocal de (a) es 2.5 veces
1184 Hz, y una duración de 82 ms. La segunda más duradera que su contraparte en (b).
muestra, (b), es una vocal [u̯] producida por
Figura 10. Comparación de oscilogramas y espectrogramas de las vocales que entran en contacto en la secuencia ‘todo eso’. El
primero lo produjo G.P., en tanto que el segundo es de C.V.
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32 CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
Figura 11. Comparación de espectros de dos muestras de la vocal en el clítico ‘se’. El de línea negra estuvo
en contacto con otra vocal, el de la línea roja se encuentra seguido de una consonante. Ambas son producidas
por C.M.
Tabla 9. Valores promedio y de desviación estándar de los formantes 1 y 2 de los timbres vocálicos cerrados [i̯] y [u̯].
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CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una 33
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
Con el primer proceso, se garantiza que la vo- Con relación a los timbres cerrados de /e o/,
cal debe tender hacia el mayor más elevado de cabe aclarar que resultan del hecho de que la
constricción (V→[+alto]), dando por resul- supresión del proceso fortitivo acontextual de
tado la existencia de fonemas tipo /i/ o /u/. elevación vocálica solo lo es de manera parcial,
Con el descenso de la lengua, se procura que permitiendo algunos casos de [i] y [u] en su
el sonido vocálico debe orientarse hacia el me- desarrollo. De acuerdo con Donegan (1978,
nor grado de altura de la lengua (V→[+bajo]), p. 44) y Al-Ahmadi (1985, p. 64), este proce-
produciendo fonemas como /a/. La consecuen- so afecta a vocales cromáticas, esto es, o bien
cia de que estos procesos estén activos yace en labiales como la /o/, o palatales como la /e/.
la existencia de la mayoría de los inventarios La índole de fortitivo del proceso radica en que
de fonemas vocálicos mínimos en las lenguas lo labial en /o/ se ve optimizado con el cierre,
del mundo, como /i u a/ en aleutiano y dyirbal haciéndose más parecidos a las consonantes la-
(Hyman, 2008, p.94). biales con su primer formante tan bajo. Caso
similar ocurre en /e/, en donde lo palatal se
En la tabla 11 se presentan las diferentes con- hace más reconocible con el cierre por su se-
secuencias que tiene el suprimir o mantener gundo formante tan agudo (Donegan, 1993,
activos estos dos procesos acontextuales. En p.100; 2013, p.53).
el español, incluyendo la variedad boyacense,
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34 CAMILO ENRIQUE Dí Az R OMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
Figura 12. Oscilograma y espectrograma de la muestra de la palabra ‘caballo’ que fue producida por un hablante de Cochabam-
ba, Bolivia. Tomado de Sessarego (2012, p.216).
En el caso del cierre de /e/, incluso podría labas inacentuadas (Harmegnies & Poch-Olivé,
incluirse una disminución de la duración del 1992, pp.432-434). Este tipo de proceso, por el
sonido, como se observa en la tabla 10. No cual hay tendencia a que las vocales abiertas y
obstante, esto no es así para el cierre de /o/, cerradas se hagan más parecidas a la vocal neu-
en donde la duración promedio de [u] es rela- tra, conocida como schwa, también se obser-
tivamente similar al de las vocales medias en va en lenguas como el holandés (Van Bergem,
sílaba inacentuada. 1993), y, como ocurre con el ensordecimiento,
se reduce el número de alófonos que ocurren en
Casos similares de cierre vocálico se encuen- ese contexto.
tran también en el inglés producido por los
hispanohablantes en Miami, Estados Unidos, Respecto al ensordecimiento, como ocurre con
en donde palabras con vocales laxas como [ɪ] la centralización, también se ha observado en
en incomplete ‘incompleto’ se pronuncian con otras variedades del español, por ejemplo, en
[i] en sílaba inicial inacentuada (Bjarkman, el habla de la zona de Cochabamba, Bolivia
1976, p.355). (Sessarego, 2012) o del Cuzco, Perú (Delfor-
ge, 2008), con tendencias hacia la dificultad de
En cuanto a las vocales medias con voz espi- poder reconocer los formantes con facilidad
rada, lo que se documenta es el resultado de de manera auditiva, lo que termina disminu-
un proceso lenitivo de ensordecimiento parcial yendo el número de opciones articulatorias en
contextual. En primer lugar, las sílabas inacen- sílabas inacentuadas.
tuadas, posición en la que ocurren los fonos en
cuestión, suelen ser, en términos tipológicos, En la figura 12 se presenta el oscilograma y el
locaciones en las que se tienden a disminuir los espectrograma correspondientes a la muestra
contrastes sonoros (Al-Ahmadi, 1985, p.81). de la palabra ‘caballo’ que fue producida por un
informante boliviano en el estudio de Sessare-
Se ha registrado que, en otras variedades de go (2012). Allí, en la vocal [o̥] ensordecida per-
español, en particular, en el ámbito del habla teneciente a la sílaba final inacentuada apenas
continua y en lugares como España, hay casos se pueden identificar parte de los formantes 3
de centralización de los timbres vocálicos en sí- (cerca de 1500 Hz) y 4 (alrededor de 4500 Hz)
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aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
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36 CAMILO ENRIQUE DÍAZ ROMERO • Sobre los fonemas vocálicos medios en el español hablado en Boyacá, Colombia: una
aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
los mismos ítems léxicos y las mismas frases grupos etarios más jóvenes y con diferentes
marco, así como por la lectura en voz alta de grados de escolaridad y de actividad económi-
textos en los cuales se pronuncien ciertas pala- ca para comparar el grado de supresión de los
bras objetivo y la grabación de diálogos entre procesos vistos en este estudio con otros (e.g.
hablantes de la misma región. personas de 25-30 años con educación univer-
sitaria vs. analfabetas, personas mayores de 40
En cuanto a análisis sociofonológicos más pre- años vs. personas de 18-25 años) y así poder
cisos, falta por llevar a cabo grabaciones en identificar posibles cambios fónicos en curso.
Bibliografía
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aproximación fonética y fonológica sobre sus alófonos orales
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39
Resumen Abstract
La presente investigación gira en torno al eu- This research revolves around euphemism and
femismo y su utilización en la construcción de its use in the construction of social masks. It
máscaras sociales. Se trata, por un lado, de un is, on the one hand, an analysis of the term in
análisis del término en cuestión y de los con- question and the concepts that this implies; On
ceptos que este implica; por otro lado, se in- the other hand, we try to describe the process
tenta describir el proceso de enmascaramiento of discursive masking through this strategy.
discursivo a través de esta estrategia. La me- The methodology implemented in this work
todología implementada en este trabajo con- consisted, in a first moment, in a documentary
sistió, en un primer momento, en una inves- investigation on the euphemism and, in a sec-
tigación documental sobre el eufemismo y, en ond moment, in the application of a question-
un segundo momento, en la aplicación de un naire formed by open and closed questions.
cuestionario conformado por preguntas abier- Regarding the latter, informants had to choose
tas y cerradas. Con respecto a estas últimas, an option between two possible answers. The
los informantes debían elegir una opción entre most important conclusion of this work is that
dos posibles respuestas. La conclusión más im- the speakers almost always use a euphemistic
portante de este trabajo es que los hablantes, discourse to not show their true face. In addi-
casi siempre, utilizan un discurso eufemístico tion, they move away from taboos because they
para no mostrar su verdadero rostro. Además, want to maintain and build healthy interper-
se alejan de los tabúes porque desean mante- sonal relationships and thus be able to present
ner y construir relaciones interpersonales sa- a good image of themselves.
nas, y así poder presentar una buena imagen
de sí mismos.
eufemismo, tabú, sociedad, máscara social, euphemism, taboo, society, social mask, speech.
discurso.
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40 FAUSTINO MEDINA • El eufemismo como máscara social
1. Introducción
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FAUSTINO MEDINA • El eufemismo como máscara social 41
antes, una pena o castigo físico para las per- lingüístico que persigue disimular o enmasca-
sonas que usan estas palabras; pero sí un cas- rar aquellos enunciados que, en una situación
tigo moral porque se afecta, como ya se ha ex- determinada, podrían provocar laceraciones
plicado, su imagen pública. En mismo orden, emocionales a los interlocutores. Por otro lado,
Iturbe (2018:7) considera que “el tabú, aún hoy, Seiciuc (2010:25) sostiene que “la acepción mo-
representa la sanción a una conducta o acción derna del término comprende una variedad de
censurada dentro de una cultura determinada”. aspectos relativos a la interdicción lingüística,
Quienes utilizan términos estigmatizados ter- a las causas extralingüísticas de esas interdic-
minan convirtiéndose en sujetos discursivos ciones, a la función social del eufemismo, a la
poco confiables. Por este motivo, los enuncia- retórica y a la pragmática del eufemismo”.
dores prefieren ocultarse tras el mecanismo
lingüístico opuesto al tabú, el eufemismo. Esta afirmación muestra que el fenómeno debe
ser estudiado desde un enfoque interdisciplina-
El mantenimiento de la imagen pública no rio, que tome en cuenta los aspectos lingüísti-
solo se logra mostrando un comportamiento cos y extralingüísticos que lo determinan.
moralmente adecuado sino, y sobre todo, por
medio de las actualizaciones lingüísticas de En este punto, queda claro que los hablantes
los sujetos. Lo que cada hablante dice, define, utilizan eufemismos de manera consciente e
más que nada, su valor social. Según Carrasco inconsciente. Esto se debe a que, como miem-
Santana (1999:3), “la imagen pública tiene dos bros de grupos sociales, las personas asumen
caras, la positiva y la negativa. La primera ex- una serie de comportamientos. Sin embargo,
presa el deseo de ser aceptado socialmente, la incluso cuando los sujetos discursivos no son
segunda, el deseo de poder ejercer la libertad capaces de reconocer la utilización de este re-
individual de acción”. Precisamente, la imagen curso lingüístico, el mismo puede desempeñar
pública positiva requiere la sustitución de los diferentes funciones. Seiciuc (2010:35) recono-
tabúes por eufemismos. ce que los eufemismos utilizados para evitar ta-
búes explícitos asumen tres variantes:
En tal sentido, un eufemismo es una palabra
que se utiliza para sustituir otra que resulta a) la función de dignificar: se utiliza la lengua
indecorosa u ofensiva para ciertas personas. para construir una imagen positiva o fa-
El Diccionario de la Real Academia Española vorable de las situaciones percibidas como
(DRAE), sostiene que se trata de un vocablo negativas. Con esto, además, se persigue
que deriva del latín euphemismus, y este, a su dignificar algunos estamentos sociales sub-
vez, del griego euphemismós, y se puede defi- estimados históricamente,
nir como una “manifestación suave o decoro-
sa de ideas cuya recta y franca expresión sería b) la función de atenuar: con esta se busca
dura o malsonante”. disminuir el impacto de enunciados que
transmiten verdades penosas o difíciles
En ese mismo orden, De la Cruz y Maricielo de asumir,
(2018:7), citando a Crespo (2007), definen este
término como un recurso retórico que consiste c) la función de reverencia: se refiere a las for-
en “disfrazar, suavizar o eliminar aquellos as- mas de tratamiento utilizadas para dirigir-
pectos que, por alguna circunstancia, resultan se a personajes con cierta autoridad social
desagradables o para salvaguardar las rela- o moral, es decir, sujetos que ostentan una
ciones sociales en una situación comunicativa posición política o religiosa de prestigio.
determinada”. Se trata de un procedimiento
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42 FAUSTINO MEDINA • El eufemismo como máscara social
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FAUSTINO MEDINA • El eufemismo como máscara social 43
El 61% de las personas consultadas prefie- El 63% de los hablantes estudiados sostiene
re utilizar la palabra inodoro, mientras que el que utilizaría el vocablo viejo; por otro lado,
39% de estas escogería el término retrete. 37% de estos escogería la expresión persona
mayor.
Figura 2
Figura 4
Le ha llegado la información de que el hijo de
la vecina fue arrestado, pero usted no está
Imagina que quieres advertir a tu vecina de que
seguro y decide preguntarle, ¿cómo lo haría?
debe poner a su hijo a realizar ejercicios porque su
peso puede afectar su salud, ¿cómo le dirías?
¿Se llevaron s su hijo preso?
Ponga a ese muchacho a hacer ejercicios
¿Se llevaron s su hijo arrestado?
porque está muy gordo.
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44 FAUSTINO MEDINA • El eufemismo como máscara social
Un 82% de los consultados escogería la ex- El 90% de los consultado sostiene que escoge-
presión interrupción voluntaria de su emba- ría las expresiones: enfermos mentales y psi-
razo, mientras que un 18% utilizaría se sacó quiátrico y el 10% plantea que utilizaría los
el muchacho. términos: locos y manicomio.
Figura 6 Figura 8
Si ve pasar a una mujer y le sorprende el ta- Si su amigo tiene un familiar que le ha hecho pasar
maño de sus nalgas, ¿cuál de estas expre- situaciones muy difíciles por su inestabilidad mental,
siones describe mejor lo que pensaría? ¿de qué manera le aconsejaría que buscara ayuda?
Wao, esa tipa tiene un culo enorme. Este mundo está perdido, mira a ese pájaro.
Wao, esa tipa tiene un trasero enorme. Este mundo está perdido, mira a ese homosexual.
El 75% de los consultados pensaría en un trasero Un 68% de los informantes prefiere la palabra
enorme y el 25% pensaría en un culo enorme. homosexual, mientras que el 32% de estos es-
cogería el término pájaro.
Figura 7
Mira, no te descuides, recuerda que a los locos hay Las respuestas de los informantes consultados
que llevarlos al manicomio.
demuestran que el eufemismo es una estrate-
Mira, no te descuides, recuerda que a los enfermos gia discursiva que sirve para la construcción de
mentales hay que llevarlos al psiquiátrico.
máscaras sociales. Las personas, regularmente,
ocultan su verdadero rostro tras un discurso
lleno de eufemismos. Evitan utilizar tabúes
para mantener sanas sus relaciones interperso-
nales y para proyectar una imagen positiva de
sí mismos.
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FAUSTINO MEDINA • El eufemismo como máscara social 45
juzgados por el grupo. Saben que su discurso persona mayor, tiene unas cuantas libras de más,
configura su imagen frente a los demás. Seiciuc enfermos mentales, psiquiátrico y despreciaron
(2010:163) considera que “el eufemismo, como viejo, está muy gordo, locos y manicomio.
elemento de la lengua, es un modo de manifes-
tación concreta de unos factores culturales, es En ese mismo orden, Escobar Miño (2018:143)
el efecto o el producto de unas presiones ex- plantea que las personas utilizan eufemismos
tralingüísticas…”. En las figuras 1, 2, 5, 6 y “por la necesidad de ser amable, de no herir, de
8 se verifica esta situación. La mayoría de los transmitir un mensaje oportuno y conciliador”.
informantes escogieron las palabras inodoro, En fin, los hablantes construyen un discurso
arrestado, trasero, homosexual y desecharon atenuador porque no tienen intención de lace-
los términos retrete, preso, culo y pájaro. rar la imagen social del objeto de su discurso ni
de quien recibe el mensaje. Según Briz Gómez
A propósito de estas respuestas, Escobar Miño (2007:7), la atenuación es “una estrategia (…)
(2018:143), plantea que “…los eufemismos se de distancia lingüística a la vez que una estra-
originan por la necesidad de ser aceptado en tegia de acercamiento social”. Por este acerca-
el grupo”. Se podría decir que estos hablan- miento, por mantenerlo vigente el mayor tiem-
tes aplicaron la función de dignificación del po posible, los sujetos discursivos optan por
eufemismo. Esto se debe a que, en cada caso, el uso de eufemismos. Por lo que aplican, en
intentaron convertir una situación negativa o situaciones como las presentadas a los infor-
desagradable en una positiva o aceptable. Rea- mantes estudiados, la función de atenuación de
lizaron un enmascaramiento lingüístico para esta estrategia lingüística.
mantener la imagen positiva que creen que los
demás tienen de ellos. Como se ha visto, el eufemismo es un fenómeno
lingüístico que, por sus características, debe ser
Por su parte, en las figuras 3, 4 y 7 los infor- estudiado desde un enfoque multidisciplinario.
mantes se preocuparon por presentar un dis- Uno que permee a la lingüística, a la sociolin-
curso amable y poco amenazador. Se cuidaron güística y a la antropología. En este punto, se
de no escoger palabras que pudieran resultar puede afirmar que el comportamiento discursivo
ofensivas para sus interlocutores. Por tanto, su de las personas está determinado por las normas
amabilidad los llevó a preferir palabras y sin- culturales de su grupo y, precisamente, esas re-
tagmas socialmente valorados como positivos. glas hacen que los locutores utilicen las formas
Estos hablantes seleccionaron las expresiones eufemísticas para construir máscaras sociales.
Bibliografía
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46 FAUSTINO MEDINA • El eufemismo como máscara social
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Resumen Abstract
En este artículo se presentan los resultados del This article presents the results of the analysis
análisis de las características lingüísticas de la of the linguistic characteristics of the novel
novela Biografía Sentimental de Arcadio Fer- Sentimental Biography of Arcadio Fernández
nández, de José de Rosamantes. Las produccio- by José de Rosamantes. Discursive productions
nes discursivas se han estudiado a la luz de los have been studied in light of the approaches
planteamientos construidos por algunos lin- constructed by some linguists around investi-
güistas en torno a investigaciones del dialec- gations of the dialect of the Dominican Repub-
to de la República Dominicana. En el análisis lic. The analysis verifies the correspondence
se verifica la correspondencia entre los prin- between the main phonetic, morphosyntactic,
cipales fenómenos fonéticos, morfosintácticos and lexico-semantic phenomena detected in
y lexicosemánticos detectados en el habla de the speech of the characters in Sentimental
los personajes de la novela en cuestión con las Biography with the theories on the subject of
teorías sobre el tema de los lingüistas tomados linguists taken as reference.
como referencia.
Español de la República Dominicana, dialecto Spanish from the Dominican Republic, dialect,
dominicano, rasgos fonéticos, morfosintácticos phonetic features, morphsyntactic and lexi-
y lexicosemánticos cosemantic
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48 PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía
Sentimental de Arcadio Fernández
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PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía 49
Sentimental de Arcadio Fernández
bien planchadas por las manos amorosas de su Capitán Amado de Jesús Pagán, “Manosuave”:
esposa, doña Lucinda; erecto en el porte, con la representa al militar abusador, propio de los
cabeza canosa tocada por su habitual sombrero, regímenes antidemocráticos. La gordura exce-
y entre los dientes quizás un “pachuché” que siva le hizo perder el cuello, y no existe división
aparta de vez en vez para que salga su voz tem- alguna entre su pecho y la cabeza; la barriga se
plada, de timbre claro y recios matices. le ha puesto tan grande que, a juicio del escri-
tor, “parece un satélite depositado en el medio
Doña Lucinda, madre de Arcadio y esposa de de un planeta”. Al entrar en la edad adulta, su
don José Regla. Es la típica matrona de aque- cuerpo registró un cambio desigual en las pro-
llos tiempos. Perennemente de luto cerrado porciones: quedó finito de la cintura para abajo.
por la muerte de algún familiar, sin importar La gordura excesiva del comandante “lo hacía
su grado de cercanía: taciturna, obediente a su morder el fundillo del pantalón con la rajadura
esposo y madre amante de sus hijos, en cuya de las nalgas…” (p. 41). Dado el tamaño desco-
crianza se ha esmerado, poniendo el alma en munal de la barriga, el pene se le había quedado
cada tarea relativa a su cuidado. Es quien sirve en el tronquito, y por tal razón su mujer lo
su plato de comida después que ya ha dado de había abandonado. El capitán desarrolla prác-
comer a todos en la casa. ticas homosexuales aberrantes con presos bajo
su custodia.
Danielito Vólquez, amigo de Arcadio, su com-
pañero de juergas. Danielito aprendió de su Carlitos Báez: va más allá de ser el simple “so-
padre el buen desempeño al tocar la guitarra plón” o “chivato” de los tiempos de la tiranía.
de tres cuerdas pares. Este también lo adies- Por su escaso desempeño y porque era “muy
tró desde muy corta edad en la degustación gastadito de cuerpo”, no pudo quedarse en la
del licor. milicia. Entonces, asumió el rol de mandadero
en el cuartel del pueblo. Luego se convirtió en
Mingulán: un brujo de origen haitiano, suple eficiente delator de los adversarios del régi-
la falta de alimentos bebiendo exorbitantes men y participante activo en las torturas a los
dosis de café. En su figura sobresalen la altu- contrarios o sospechosos de adversar al tira-
ra de su cuerpo y la extrema longitud de sus no. Era parte del tinglado de terror que actua-
brazos: de tan largos, casi tocan el suelo. Es ba bajo la autoridad del dictador Sardanápalo
un brujo de renombre que dizque tiene con- Molinar, y ocupaba su tiempo “sacando uñas y
tacto directo con el Diablo. A él acuden todos machucando cojones”. Gran amigo del capitán
los habitantes de la comarca y de más allá a Pagán, le sirve de perro de presa en sus delez-
buscar la solución a sus problemas. No im- nables encomiendas.
porta su estrato social. Sus clientes van desde
los descritos por el narrador como “estúpidos General Sardanápalo Molinar: en realidad no
cercanos”, hasta políticos que buscan funcio- tiene una participación activa en la obra. Es
nes, y no pocos presidentes de la utópica Re- un personaje cuyo espectro circunda, penetra
pública de Monteadentro. Aunque a Mingulán y sobrevuela la cultura política y social de los
sus poderes no le han servido para resolver moradores de la mítica República de Mon-
su precariedad económica, sí le han permitido teadentro. Su maldad no reconoce límites y
conquistar el corazón de una mujer muy her- tiene al país “metido en un puño”. A él, con-
mosa, quien, a juicios del narrador, se “bebía trario a otros políticos, le importa “un carajo”
el pelo. Negro como el corazón de la noche”. tener una curul reservada en el infierno. Por la
crueldad de los métodos de tortura en su go-
bierno, la promoción del culto desmedido hacia
Editora Universitaria UASD ENFOQUES Anuario de Investigación Lingüística y Literaria • Año 1, Nº 1 Noviembre de 2020
50 PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía
Sentimental de Arcadio Fernández
su persona, la actitud servil de sus adeptos, el vides en “El Español Dominicano: Una Aproxi-
miedo ancestral que le profesaba la población, mación Etnolingüística a su Historia. Separata
en Sardanápalo Molinar se reconoce la figura de Estudios Lingüísticos Dominicanos” (1973),
del tirano Rafael Molinas Trujillo. citado por Báez y Olivero (2012:43), que “(…)
los indígenas se desenvolvían dentro de un sis-
Doña Mina Ramírez: madre de Lojina Torres. tema tribal que no les imponía el rompimiento
Señora muy religiosa; es asidua visitante en la con la cultura de su raza, ni les imponía la cul-
iglesia del pueblo del Cenegal. Su carácter au- tura del conquistador”. En consecuencia, afir-
toritario contrasta con el carácter sosegado de ma el citado autor, “los aportes de las lenguas
la madre de Arcadio Fernández. Es una mujer indígenas a la lengua española son escasos y se
mandona y lleva la voz cantante en las decisio- limitan a algunas palabras”.
nes que se toman en la casa. Su esposo mantie-
ne una actitud pasiva, ya que le teme a la boca Sin embargo, en torno a la influencia aborigen,
de su mujer. En el noviazgo entre Lojina y Ar- Benavides, en “Fundamentos de Historia de
cadio, la doña asume el rol de celosa guardiana. la Lengua” (2006:188) destaca la entonación
Flor Fernández, hermana de Arcadio: racista como un aporte de esa cultura al español, la
como su hermano; muy pretenciosa. Para ella, que califica como rica en ascensos y descensos
Arcadio ha hecho una mala elección al casarse melódicos, “como posible herencia del sustrato
con una mujer negra, fea y “motosa” como Lo- indígena en el español de América”. En cuan-
jina, y nunca acepta a esta como cuñada. to al vocabulario que hemos heredado de esos
primitivos pobladores, este lingüista mencio-
Ylidia María: hija de Lojina y Arcadio. Ha he- na: canoa, piragua, cacique, tabaco, cacahuete,
redado la belleza física de su progenitor. Es una pampa, puma…
adolescente que ha crecido superprotegida en
casa de sus abuelos paternos, en el poblado de En razón del duro trabajo y de las enfermeda-
María del Pulgar. des, muchas de ellas importadas por los colo-
nizadores, la población indígena en la isla de
Los personajes de Biografía Sentimental de Ar- Santo Domingo resultó casi diezmada. Para
cadio Fernández son gentes de pueblo; por tan- sustituir esa mano de obra, fue traída en condi-
to, es de interés identificar probables caracte- ción de esclavitud una gran cantidad de africa-
rísticas dialectales que puedan aparecer en los nos. No hay que explicar que la suerte corrida
discursos que conforman el texto. Al respecto, por esta nueva población no fue mejor que la de
en este estudio analizamos los rasgos lingüís- los indígenas.
ticos del español, en específico de la variante
dialectal hablada en la República Dominicana. Siguiendo la misma referencia a Benavides
Este análisis se realiza a la luz de los aportes por Báez y Olivero (p.44) parece ser que la
teóricos de algunos lingüistas que han estudia- contribución de las lenguas africanas al espa-
do la forma de hablar de las dominicanas y los ñol dominicano fue importante, en virtud del
dominicanos. aumento del mulataje, con participación de la
población africana, que para 1548 y para el pe-
1.2. Conformación del dialecto riodo de las devastaciones de Osorio, ascendía
al 35 % de la población. En torno a este aporte,
El idioma español llegó a la isla de Santo Do- González Tapia (2006: 144 /145) presenta una
mingo en 1492, con la incursión de los con- lista de palabras de origen africano. Entre tan-
quistadores españoles, quienes irrumpieron el tas: marimba, banana, dengue, bachata, guineo,
modo de vida de los aborígenes. Explica Bena- malanga, motete, rumba, bemba, bongó… Otro
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PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía 51
Sentimental de Arcadio Fernández
hecho relevante a acotar es el de la influencia 1975, p. 76; Alba, 2002, p. 14). Sin embargo, la
lingüística de más de 4000 canarios enviados pronunciación del fonema fricativo alveolar /s/
durante el siglo XVIII para repoblar la Isla. en todas las palabras que aparezca es percibida
como cursi en la República Dominicana (Alba:
1.3. ¿Qué es el español dominicano? p. 15); mientras que es común la conservación
de /s/ en final de palabra sin acento si el tér-
Benavides (1973, p. 2) y González Tapia mino siguiente comienza con acento: “lasocho”
(2006, p. 161), citados por Báez y Olivero, en (las ocho), “lasuña” (las uñas).
“El habla de los habitantes del municipio de
Barahona” (2012, pp. 40-41), definen la varie- En cuanto al uso del fonema vibrante liquido
dad lingüística hablada en la República Domi- /r/ y del lateral /l/, en el estudio de Jiménez
nicana. Para Benavides, el español dominicano Sabater se registra su neutralización, fenóme-
“es la modalidad del español constituido por no lingüístico iniciado en el período colonial
el conjunto de variantes dialectales con que se y que constituye el rasgo más típico del habla
identifica históricamente y se intercompren- dominicana. Otro rasgo del dialecto es la aspi-
de el pueblo dominicano”. Mientras que para ración de la líquida /r/ en posición final, o su
González Tapia, es “la modalidad dialectal del relajamiento: cajne, por carne. Concluye este
español general que se habla en la Repúbli- investigador señalando que solamente los do-
ca Dominicana y que presenta características minicanos muy cultos distinguen la /r/ de la
particulares en el orden fonético, en las cons- /l/, la clase media tiende a confundirlos y en
trucciones morfosintácticas y en el vocabula- los campesinos la neutralización es absoluta (p.
rio, así como en los distintos significados sin- 89). Esta posición es asumida por Alba (p.18),
crónicos, diacrónicos, con relación a los demás quien señala que “particularmente en los ni-
dialectos de la lengua hispánica”. veles sociales bajos, es frecuente la igualación
de la /r/ y la /l/ en posición final de sílaba y
1.3.1. Rasgos fonéticos o de la de palabra”. Igualmente, indica que el español
pronunciación: hablado en República Dominicana registra la
eliminación de la consonante /r/ en final de
En la parte fonética o de la pronunciación, el sílaba y de palabra: poque, jugá (Alba, p. 19),
español dominicano se caracteriza por la eli- así como la caída del fonema consonántico vi-
sión o pérdida de /s/ implosiva en final de sí- brante simple /r/ a principio de sílaba interna,
laba. Jiménez Sabater (1975, p. 80) exceptúa en palabras como fueron (fuen), comieron (co-
a una parte de la región suroeste donde aún mien), para (pa) [ejemplos estos de síncopas y
guarda un carácter conservador. Alba (2002, p. apócope, respectivamente].
12) coincide con el autor de Más datos del es-
pañol en la Republica Dominicana en esta aser- Por otra parte, la vocalización en el Cibao es
ción. Jiménez Sabater destaca que la pérdida la solución generalizada para la pronunciación
total de la aspiración de /s/ en final de sílaba de las consonantes líquidas /r/ y /l/ en fina-
se halla mucho más avanzada en las generacio- les de sílaba (Sabater: p. 99; Alba: p.19). Mien-
nes más jóvenes, menores de 30 años, que entre tras, en la zona suroeste se registra la vibrante
las generaciones de mayor edad. Igualmente, simple o fricativa central. Alba acota que no
Jiménez y Alba coinciden al afirmar que la as- es infrecuente escuchar en el suroeste “úrtimo
piración en /h/ del fonema fricativo alveolar por último” (p.18), definiendo este fenómeno
/s/ en posición intervocálica, sea en interior de como rotacismo (frecuente en Andalucía). En
palabras o en fonosintaxis, es aceptada como el sudeste, la articulación más general es la au-
señal de prestigio social (Jiménez Sabater, sencia de la implosiva en interior de palabra:
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Sentimental de Arcadio Fernández
kalo, pela (Carlo, Perla). Mientras en el Distri- ete/eto. El dialecto evidencia también la pre-
to Nacional, predomina la asimilación a la late- sencia del plural analógico en hablantes de las
ral: ka-l-lo, pe-l-la, según el mismo estudio de zonas sur y sureste del país: rabuse (rabudos),
Jiménez Sabater. barbuse (barbudos), sofase (sofás), mésase (me-
sas), ecuélase (escuelas), síllase (sillas)… (Jimé-
En cuanto al fonema dental /d/, se verifica su nez Sabater, 1975, pp.148-150- 154; González
caída en el habla campesina; lo mismo suele Tapia, 2001; Alba, 2002. p.32).
ocurrir en el habla urbana popular e igualmen-
te en la conversación cotidiana de las clases Son comunes en el habla dominicana las elisio-
más instruidas (Sabater; pp. 72-73). nes en los verbos. Se pueden manifestar como
síncopas: trajién (trajeron), comién (comieron),
Respecto a la aspiración de /h/ en el habla de fuen (fueron), aumentán (aumentaron)…; afé-
la República Dominicana, Alba (p. 23) coinci- resis: bian (habían), biá (hubiera), biamo (ha-
de con Henríquez Ureña, citado por Jiménez bíamos); apócopes: to por todo, pa por para; y
Sabater (pp. 110-111-112), en que esta se aspi- prótesis o adiciones con “a”: alevantarse, arre-
ra en determinados términos en donde la /h/ cuérdate. También se registra el uso en plu-
ocupa la posición inicial: jacha (hacha), jalar ral de los verbos impersonales haber y hacer
(halar), jambre (hambre), jallar (hallar), jaragán seguidos de objeto directo. Son frecuentes los
(haragán), jinchar (hinchar)… Alba identifica usos de construcciones verbales que llevan el
factores diastrático (popular) y diatópico (zona infinitivo como encabezado de la construcción:
rural) como responsables de este fenómeno. Al yo venir… Al caer el árbol…. Sobre esta
misma categoría gramatical, en los estratos
En la pronunciación de los grupos consonán- socioeconómicos más limitados y en las zonas
ticos cultos (bs – bj – ps – pt – x – cc –ct – gn rurales se emplean formas verbales arcaicas:
– mn – nst – tm), dentro de las clases popula- semos por somos, haiga por haya; formas ver-
res y campesinas, la solución más socorrida ha bales anómalas: íbanos por íbamos, hablábanos
sido la simplificación, como ocurre con voces por hablábamos [alveolarización de m], me
de transmisión oral, siendo omitida la conso- se cayó, en vez de se me cayó [transposición
nante implosiva; pero en los casos en que las de pronombres]. Y en las situaciones de habla
palabras que contienen grupos cultos llegan a más cotidianas, los dominicanos prefieren el
los hablantes reproducidos por los medios de pretérito perfecto simple al perfecto compuesto
comunicación o que se hayan incorporado re- (González Tapia, 2001, pp. 51-52-54-58-62-64;
cientemente, la reacción habitual ha sido de va- Alba, 2001, pp. 28-29)
cilación en la articulación (Jiménez S., p. 120).
La sintaxis oracional muestra algunas caracte-
1.3.2. Rasgos morfosintácticos rísticas particulares. No sería raro escuchar a
un hablante dominicano emplear el nexo “que”
En relación a cómo los hablantes de la Repúbli- en vez de “donde”: Antes era ahí que yo votaba.
ca Dominicana articulan palabras en las oracio- Resulta habitual el uso del pronombre sujeto
nes (plano de la Morfosintaxis), el dialecto re- “tú” en un aparente arreglo gramatical ante la
gistra la pérdida de la marca de plural de la /s/ falta del morfema -s final en la segunda persona
en los hablantes de clases populares, clase me- en casi todos los tiempos verbales. En el Cibao
dia y en los jóvenes. Las soluciones para man- se utiliza con bastante frecuencia el pronombre
tener el plural son la -e de la terminación -es, la fósil “ello” como sujeto antepuesto a verbos im-
-n de las formas verbales, así como la oposición personales. En el mismo sentido, el sujeto suele
de los artículos o determinantes el/lo, un/uno, colocarse delante del verbo en las interrogacio-
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PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía 53
Sentimental de Arcadio Fernández
nes: “¿Cuándo Araxa llegó?” Además, se utiliza féferes, fucú, guineo, macuto, mangulina, ñá-
la doble negación y la doble afirmación: “Yo no ñara; de indigenismos: auyama, cajuil, cazabe,
voy, no”; “Ella sí comió, sí”. Por igual, en la con- cuyaya, guanábana, hamaca, Licey, yuca; mari-
versación espontánea, las expresiones pueden nerismos: abarrotar, amarrar, bandazo, boyar,
aparecer con frases repetitivas o muletillas: soga, zafar; empleo frecuente de anglicismos:
“Yo quiero que tú sepas”; “¿Tú ves?”. Y se em- batear, hit, donqueo, sofbol, closet, clip, folder,
plea el posesivo acentuado después del nombre: lonchera, brasier, panti, poloché, cachú, greifú,
“la mama mía”; “el hermano mío” (Jiménez S., sandwich, chatear, email, escanear, fax, bomper,
1975, pp. 164-165; Alba, pp. 26-31). cloche, yipeta (Alba, 2009, pp. 38-39; González
Tapia, 2006, pp. 210-211-212-213-214).
Como ocurre en Centroamérica y el Caribe, en
la República Dominicana es frecuente el uso En términos generales, y tal como señala Alba
de diminutivos. Afirma Carlisle González Ta- (2009: 21), el español hablado en la República
pia (2001: 118), citando a Alba, que se tiene la Dominicana es el mismo que se habla en el res-
idea general de que los diminutivos expresan to del territorio hispanohablante. Sin embargo,
pequeñez, pero en el español dominicano pue- “(…) exhibe una fisonomía propia, conformada
den expresar afecto, cariño y hasta desprecio: por un conjunto de rasgos externos, superfi-
fietecita, ecobita, tierrita, pobrecito… ciales, que permiten que sea reconocido como
distinto a los demás”.
1.3.3. Rasgos lexicosemánticos
2. Metodología
En el plano lexicosemántico, o del vocabulario
y su significado, este dialecto observa la lexi- “El español de la República Dominicana como
calización de los términos harina y humo, los eje articulador en el habla de los personajes de
que adquieren un sentido distinto al habitual Biografía sentimental de Arcadio Fernández”
cuando se pronuncian con la /h/ aspirada: jari- surge a partir de un estudio realizado en el
na o jarinita (llovizna), jumo, ajumao (embria- 2016 para la presentación de esta obra en el
guez, borrachera / borracho). Igualmente, la centro UASD Barahona. En la presente inves-
aspiración de /h/ en palabras como “harto” y tigación nos limitamos a comparar los rasgos
“hambre” a veces adquieren un valor enfático principales detectados en el habla de los per-
y afectivo. En este aspecto, además, el habla sonajes de la novela con los aportes realizados
dominicana se caracteriza por el uso frecuen- por varios lingüistas sobre las características
te de “frases hechas” y la incorporación de pa- del dialecto dominicano.
labras propias (dominicanismos). Algunas de
estas expresiones, aunque son usadas en otros Esta investigación sigue un enfoque cualitati-
países, en la República Dominicana adquieren vo, en tanto que hemos observado y analizado
un sentido diferente: pique, tajalán: cajuil, chi- los rasgos de la lengua empleados en el discur-
chigua, quipe, chinola, concón, figurear, macu- so de Biografía sentimental… a la luz de las
teo, mangú, motoconcho, yipeta, chele, chin, teorías construidas sobre nuestro dialecto, tal
fracatán, abimbar, abollado, abrirse, aplazada, y como se acota en el párrafo precedente. En
arranque, aparatrapo, batear, berrón, biligue... cuanto a su alcance, el estudio es de naturaleza
De igual manera, se verifica el elemento arcai- descriptiva. El objetivo fundamental que nos
co castellano en el español dominicano, señala- anima es el de señalar cuáles son los fenóme-
do por Henríquez Ureña y citado por Sabater nos lingüísticos verificados en el uso de la len-
(1975, p.175) y Alba (2002, p.33); se registran gua de los actores y actrices de Biografía sen-
algunas palabras de origen africano: cocolo, timental de Arcadio Fernández. Sin embargo,
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54 PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía
Sentimental de Arcadio Fernández
• Aspiración del fonema fricativo alveolar • Apertura vocálica: “Haga esa deligencia
sordo /s/ en posición final de sílaba y de más tarde” (p. 39).
palabra: “Pobre de nojotras laj mujeres” (p.
247); “Don José Regla Fernández descendía • Alteración de consonantes: “Ese era el fa-
de una familia de próceres restauradores. moso Capitán del que me hablaban mis rac-
Trabajadores al servicio del general Lupe- tores.” (p.144) / “Sin embargo, le albierto
rón. De los que había heredado su bizarría que si encuentro a Arcadio crusetiando por
y coraje. Irse al machete o desafiar al puñal uno de esos callejones (…)” (p.14) / “(…)
a cualquiera, para el viejo Regla era nada. Como tampoco les cortamos la mano al que
nos la estiende.(…)” (p. 32) / “(…) O que lo
- Biejo, dónde está su hijo! Pregunta el Capitán. tomen como chibo espiatorio”. (p. 31).
- No lo veo dejde antiel. Pero ustedes han vio-
lentado este hogar sin la presencia de nin- • Rotacismo: “Báyese y buerba dejpués”.
gún fiscal y eso no es justo.” (p. 12) / “Tiene (p. 244) “-Ju, ya la ensalmó, el amardesío.
que aflojá Mina, le aconseja él. Acuérdate (p.247) / Dígame dónde está el comunista
cuando tábano enamorao tú y yo. E lo mij- de su hijo y orbídese de san fical” (p. 12)
mo. A ningún joven le caía bien que liagan
la bida imposible. Porque lo hace de ejpré” • Aspiración enfática de la /h/: - Mire, viejo,
(p.173). nadie le ha dicho que ba a morir, pero en el
caso, es mejor morir jarto.” (p. 101)
• Mantenimiento del fonema fricativo alveo-
lar sordo /s/ en posición final de sílaba y de 3.2. Rasgos morfosintácticos
palabra en personajes ubicados en contexto
urbano: “- Casi nada, mi sobrino. Solo que La morfosintaxis en los discursos articulados
si Sardanápalo Molinar hijo, llegara a saber por los personajes de la obra registra:
sobre la quema de la tarima, lo primero que
haría es pedir que busquen a los responsa- • Formas verbales con “a” protética: ”: Sobri-
bles. Y cuando sepa que es un hijo de José no, alevántese (…)” (p.44) “(…) Sino por lo
Regla y Lusinda, va a dejar todo sin efecto”. diligente que era para agalletear, por cual-
(…)” (p. 36) quier quitamestapaja a hombres trabajado-
res y honestos.(…)” (p.39)
• Diptongación: “Mi autorida, nadie me la va
a pisotiá” (p. 32).
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PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía 55
Sentimental de Arcadio Fernández
• Preferencia del pretérito perfecto simple “Arcadio le tiró en la cara a Lojina Torres, que
ante el compuesto: “(...) Lo sacó del papá, “era cruzá”. Que no pensó que podía dañar su
pero en otra dimensión. (…)” (p. 16) / “(...) raza” (Pág. 241). “El negro es comida de puerco”
Inclusive, fueron muchos los milicianos que (p.75). “Pero Arcadio Fernández no quería saber
acudieron a él para que los pudieran ascen- de prieto ni en pintura”. (p. 70). “La tesis del se-
der de rango. (…)” (p. 17) ñor Regla era: Negro en mi casa, el fondo de los
carderos. Y la noche porque no puedo evitarlo”.
• Empleo de expresiones perifrásticas enca- (p.70). Alguien murmuró peyorativamente: -Este
bezadas por el nexo “que”: (…) Que el que aparato es la mamá de Ylidia”. (p. 255), “Para mu-
puede quedar en mala es usted. (…)” (p.31) chos de los parientes de Arcadio, Lojina Torres
era hechura de caguepuerco. Y en consecuencia,
• Uso del posesivo acentuado después del Arcadio era un verdadero asqueroso”. (p. 260).
nombre: (...) Quiero que usté lo sepa de
boca mía (…)” (p. 35). “Que de seguro ella “lo amarró”, preparándole una
limonada con una agua de culo alunao.” (p. 241).
• Presencia de diminutivos: “(…) Una voce-
cita de pífano, que a veces chillaba cuando “- (...) Quiero que usté lo sepa de boca mía, an-
alcanzaba el punto cimero de la agudez, tes que venga cualquier boquesuape y se lo es-
cundía todo el espacio (…)” (p. 36) plique a su manera, y luego usté se sienta mal
conmigo.” (p. 35).
3.3. Rasgos lexicosemánticos
• Inclusión de expresiones populares de
• Inserción de apodos. Boquesuape, barrigue- connotación diversa: Blanco Fernández se
tinaco, carajo a la vela, manosuave, maricón arranchó en Bahoruco, hasta que la muerte
arrecho, cuero macho, culoloco, malparido
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56 PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía
Sentimental de Arcadio Fernández
vino por él (se quedó a vivir en el lugar). Ti- (con miedo). Dar vueltas como un manilo.
rarle piedras a la luna (encarar una empre- Irse de jocico (caer bocabajo).
sa muy difícil de lograr). Estar amarrado
de pies y manos (no poder actuar). Estar a 4. Conclusiones
punto de armarse un reperpero (un proble-
ma, pleito o rebú). Cuarto en mano, culo en En la estructuración lingüística de la novela
tierra (Que solo actúa si la paga es segura/ Biografía sentimental de Arcadio Fernández
dando y dando). De chepa (acción fortuita, cabe destacar, en el aspecto fónico, la aspira-
producto del azar). Tener la sangre liviana ción del fonema fricativo alveolar sordo /s/ en
(ser una persona simpática, agradable en personajes de edad adulta y el mantenimiento
el trato, caerle bien a la gente). Echarla a de este fonema en los intercambios comunica-
perder (en épocas pasadas, convivir sexual- tivos formales. El primer caso es palpable en el
mente con la novia y luego dejarla en casa ejemplo del fragmento de la conversación en-
de sus padres). Tener una vaina maquinán- tre Santo Torres y Mina Ramírez, padres de
dole en la cabeza (una idea persistente). Ser Lojina: “(…). E’lo mijmo. (…)”. / “- (…) Utede
un muchacho muy entrón (muy listo, atre- losombre lo que quieren e que uno lesentregue
vido, osado). Oír el runrún (oír comentarios la sijas, tómala, llévatela. Y eso no ejasi. (…)”
sobre un hecho del cual no hay aún prue- (p.173).
bas). Caer parao a donde quiera (poseer ca-
pacidad para resolver las situaciones adver- El estudio de Jiménez Sabater, uno de los que
sas en cualquier lugar que ocurran). Llegar hemos tomado de referencia, constató la aspira-
a donde ibas (ante una acción incoherente, ción de /s/ intervocálica, sea en interior de pa-
obtener un mal resultado en consecuencia). labra o en fonosintaxis (utede losombre lo que
Cobrárselas todas juntas (tomar venganza). quieren que uno lesentregue la sija). En tanto
Tener un bajo a grajo (mal olor en las axi- Alba (2001, p. 14) considera que la supresión
las u otra parte del cuerpo). Dejar a alguien de /s/ disminuye en los estilos de habla más
con el moño hecho (dejarle esperando). formales o de personas de estratos económicos
Para que se salve uno, tiene que joderse el altos. Esta aserción, en cierto punto, parece
otro. Completar el san (recibir sólo malos ejemplificarse en el segundo caso. En el frag-
resultados y ya no tener opciones de me- mento citado se recoge la conversación entre
jora). No aguantarle vaina a nadie (tener Arcadio y su tío Remigio, habitante de la parte
poca paciencia, dar respuesta inmediata a céntrica de ciudad Perla, y con quien el joven
las ofensas). Tener el cuerpo cortado (estar no guarda una relación de confianza: “(…) solo
haragán, no tener deseos de trabajar ni de que si Sardanápalo Molinar hijo llegara a saber
hacer ningún oficio). Coger un norte (en el sobre la quema de la tarima, lo primero que ha-
campo, durante el período de cuarentena, ría es pedir que busquen a los responsables. Y
se asume que una mujer parida no debe sa- cuando sepa que es un hijo de José Regla y Lu-
lir en los días nublados o lluviosos). Venir sinda, va a dejar todo sin efecto”. (…)” (p. 36).
jimiquiando todo el camino (llorando, con
pocas ganas y emitiendo sonidos o lamen- Otro punto a poner de relieve en el estudio es
tos). De cualquier yagua vieja, sale tremen- el uso de las líquidas /r/ y /l/. Verificamos el
do alacrán. Ponerse donde el capitán lo vea mantenimiento de /r/ en posición final de síla-
(estar cerca del jefe al realizar una actividad ba y de palabra en el habla de personajes ubi-
o hacerse notar por él). Ser un hombre de cados en la zona urbana (p. 35): “A ver sobrino,
timbales (valiente, guapo, bravo, sin miedo). cuénteme esa cosa tan grande que uste cometió
Estar con el rabo metido entre las piernas y lo tan peligrosa que puede ser… porque has-
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Sentimental de Arcadio Fernández
ta ahora...”; y el cambio de /l/ por /r/ como creencia en superchería, entre otras connota-
ejemplo de rotacismo: “-Ju, ya la ensalmó, el ciones degradantes o que inducen al oscuran-
amardesío”. Alba (2001, p. 18) corrobora los tismo y al mantenimiento de costumbres dañi-
hallazgos de Jiménez Sabater (1975, p. 95) en nas para el ser humano. Ser definida como “la
el mantenimiento de /r/ en el habla del sur del culoloco de la familia” supone la asunción de
país o su realización enfática. la concepción de que una mujer que ha teni-
do varias parejas, o aun se dedique a la pros-
En el aspecto morfosintáctico, en el análisis ha- titución, no merece ningún tipo de respeto.
llamos evidencias de la presencia de arcaísmos Además, esta frase está cargada de una fuerte
verbales (haigan); el uso de la terminación –nos connotación machista, en el sentido de que un
por -mos en los verbos en el habla de los per- hombre de una amplia experiencia amorosa es
sonajes Santo Torres y Mina Ramírez, adultos visto con admiración en la República Domini-
y habitantes del Cenegal (contexto rural): “(…) cana. La frase “ser el peneloco de la familia” (u
Acuérdate cuando tábano enamorao tú y yo otra similar) no existe en el imaginario de la
(…)” (p. 173). Asimismo, constatamos frecuen- sociedad dominicana.
tes aglutinaciones, uso de diminutivos, prefe-
rencia del pretérito simple ante el compuesto En ese mismo sentido, referirse a alguien como
y confusión entre el modo indicativo y el sub- “maricón tapao” conlleva una idea de desprecio
juntivo (“... y balle yo a darte un machetaso y hacia una persona por una orientación sexual
malograrte.”). Estos fenómenos son definidos no asumida; e igualmente, “ser un mariconaso
por González Tapia (2001) como parte de los del Diablo” supone la existencia de un senti-
rasgos del dialecto dominicano. miento de odio hacia una persona por su pre-
ferencia sexual. Un estudio particular sobre el
El plano lexicosemántico de las construcciones uso de apodos en el habla del país pudiera reve-
lingüísticas del texto revela la incorporación lar su importancia en la comunicación cotidia-
del vocabulario propio de las clases popula- na, así como el contenido semántico inherente.
res, principalmente del estrato socioeconómico
bajo. En tal sentido, muchos de los términos En síntesis, las características fundamenta-
empleados, en determinadas circunstancias, les identificadas en el habla de los personajes
pudieran causar reacciones diversas en los lec- de la novela Biografía sentimental de Arcadio
tores y lectoras. Las definidas como “malas pa- Fernández son, en el aspecto fónico, elisión
labras” se escuchan en las bocas de algunos de del fonema fricativo alveolar /s/ o su aspira-
los personajes. ción en /h/; mantenimiento del fonema /s/ en
posición final de sílaba y de palabra en inter-
En ese mismo orden, y aunque no disponemos cambios comunicativos formales o de perso-
de elementos de juicio para afirmar que esta najes ubicados en contexto urbano; elisión del
sea una característica específica del español do- fonema dental, oclusivo, sonoro /d/ en final
minicano, observamos la inserción en el tex- de palabra; eliminación de la vibrante líquida
to de numerosos apodos. Estos poseen, junto /r/ en final de palabra; mantenimiento de /r/
a algunas frases hechas, un matiz despectivo y en posición final de sílaba y de palabra en el
pudieran reflejar una visión distorsionada de habla de personajes ubicados en la zona urba-
la realidad o una concepción estereotipada de na; rotacismo; diptongación; monoptongación;
la misma por parte de un sector sociocultural. mantenimiento enfático de /h/ y relajación en
En el texto estos estereotipos se manifiestan en los grupos consonánticos cultos. En el aspecto
forma de burla o desprecio ante un rasgo físico formal o gramatical de la lengua, observamos
o psicológico, racismo, homofobia, machismo, prótesis verbales, inclusión de formas verbales
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58 PRÁXEDES M. OLIVERO • El Español de la República Dominicana como eje articulador del habla de los personajes de Biografía
Sentimental de Arcadio Fernández
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tes, apodos-y-sobrenombres
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59
Resumen Abstract
Este artículo trata sobre el lenguaje metafóri- This article is about the metaphorical language
co en las canciones de Juan Luis Guerra. Este in the songs of Juan Luis Guerra, without do
gran cantautor dominicano hace un uso magis- not specifying before the pedagogical use of
tral de este recurso literario para profundizar the term, as a literary device. This great singer
en la significación de los vocablos utilizados makes masterly use of this resource to deepen
e ilustrar con imágenes, símiles, representa- the meaning of the words used, and illustrate
ciones que penetran la conciencia afectiva del with images, personifications and similes that
amante de su música. Los versos que entona penetrate the consciousness of the lover of his
Juan Luis Guerra, para desarrollar este tropo music. The following reasons that Juan Luis
literario, son básicamente relaciones inéditas Guerra has to use this literary trope is basi-
entre las palabras que él utiliza en sus arre- cally unprecedented relationships between the
glos musicales y la connotación insospechada words he used in his musical arrangements
con las que el verso rehace su interpretación. and produce unexpected attributes of words
De este modo, imprime a sus canciones la gran with which recreates his verse. This gives it a
fuerza poética que portan las metáforas en el great poetic force with the use of metaphors
imaginario popular del cantautor dominicano. in the songs of the famous Dominican musi-
Su capacidad para resignificar de muchos otros cal genius, which lies above all in the ability
modos el sentido de las palabras, muestra cla- to infinitely multiply the usual meaning of the
ramente los distintos estados de sensibilidad words, so you can specify different states of
que el autor procura explorar en el oyente que mind that the author seeks to lead the listener
disfruta de sus creaciones musicales, verdade- to enjoy his musical creations, which constitute
ras obras de arte literario. En sus canciones, la genuine works of literary art. Moreover if a
palabra, en su intención poética, se transforma message is through the language of poetry, the
en una metáfora que se abre amorosamente a word becomes feeling so that when you send it
los sentimientos de los otros. to someone you say it with love.
Metáfora, lenguaje metafórico, lenguaje poéti- Metaphor, figurative language, poetic lan-
co, tenor, vehículo, fundamento. guage, tenor, vehicle, basis.
Editora Universitaria UASD ENFOQUES Anuario de Investigación Lingüística y Literaria • Año 1, Nº 1 Noviembre de 2020
60 JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra
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JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra 61
relevancia pues, de acuerdo a su enfoque con- Ricouer (2001) define la función heurística del
textual, si las palabras sólo tienen significación discurso poético, y dedica especial atención a
por abreviación del contexto—el que a su vez los símbolos contenidos en los relatos míticos
es parte de un contexto más vasto—, entonces y generadores de metáforas, pues, este autor se
carecen de la estabilidad supuesta por asigna- ha interesado enormemente en la significación
ción primigenia de significado y requieren de y la lógica de sentidos, el lenguaje metafórico
una atención al fenómeno de intercambio entre es un excelente ejemplo de creación, pero de
las posibles selecciones contextuales. creación analógica de sentidos. De este modo,
la metáfora es siempre una imagen alegórica
Black señala que, para hablar de metáfora, en de sentido figurado, metáfora, o el medio por
general, nos referimos a una oración u otra el que se describe una cosa en términos de
expresión “en que se usen metafóricamente al- otra cosa, ha sido descrito como herramien-
gunas palabras, en tanto que las demás se em- ta central de nuestro aparato cognitivo. Es
pleen en forma no metafórica” (Black, 1962, fundamental para nuestra comprensión saber
pág. 38). Esta relación entre ambas es de inte- cómo el lenguaje, el pensamiento y el discurso
racción, dado que la palabra que se utiliza con están estructurados.
valor metafórico ‒el foco‒ depende del resto de
la frase —marco—, para que ambas constitu- En consecuencia, el estudio de la metáfora ha
yan una metáfora; es decir, el mismo foco con sido de interés para los estudiosos en una am-
un marco distinto podría dar una expresión no plia gama de disciplinas, incluyendo la lingüís-
metafórica, depende de “sueño” para ser carac- tica, la psicología, la filosofía y la literatura.
terizada como metáfora. Un tipo general de descripción de la metáfora
a menudo parece ser el único nivel en el que
La metáfora es una de las formas más comunes los teóricos e investigadores de diferentes ten-
de extensión del campo de aplicación de una dencias se ponen de acuerdo, con “definiciones”
forma léxica y por tanto de provocar cambios similares que se encuentran en muchas publi-
semánticos. Lingüísticamente una metáfora caciones claves: Kittay (1987), Bower (1979),
consistiría en usar una forma léxica para un Gibbs (1996), Lakoff (1980).
concepto que comparte algunos rasgos semán-
ticos con el concepto comúnmente designado Una vez superado este nivel de generalidad, el
por la forma léxica. desacuerdo se desarrolla en una mella de de-
talles conglomerados, y los investigadores que
Más adelante Ricoeur (1980) en su texto La deseen pueden dudar cuando se acercan a la
metáfora viva que es una serie de ocho estudios, literatura publicada con la finalidad de selec-
en el cual cada uno de ellos es el segmento de cionar el marco teórico y analítico, según se
un único itinerario que comienza en la retórica considere apropiado para un estudio sobre la
clásica, atraviesan la semiótica y terminan en la metáfora, la cual ha recibido menos atención
hermenéutica. El paso de una disciplina a otra dentro de la lingüística aplicada que en la li-
sigue el de las entidades lingüísticas corres- teratura y la semiótica. (Low, Cameron, 1999).
pondientes: la palabra, la frase y el discurso.
El presente trabajo proporciona una valiosa in-
Su análisis se ubica en la frontera interdis- troducción y una visión general del campo de
ciplinar de la retórica y la poética, las cuales los estudios de la metáfora que se centran so-
cumplen propósitos diferentes: la persuasión bre todo en aspectos que puedan ser de impor-
en el discurso oral y la mimesis de las acciones tancia para los estudiantes y los profesionales
humanas en la poesía trágica, más adelante no sólo de la lingüística aplicada, la literatura
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62 JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra
popular y la semiótica, sino también para los La metáfora, pertenece más a la filosofía de la
músicos y aquellos que se encuentran en el literatura que a la metodología literaria, habla
campo de los estudios sociales e intercultura- desde el margen metafísico y hermenéutico del
les. (Seale, 2011). texto, la riqueza de su interpretación depende
de la sugerencia del autor o enunciador y de la
Ricoeur se ha ocupado especialmente de este amplitud de la imaginación que tiene el lector
tema en razón de que la metáfora comporta o destinatario.
una innovación de los significados originarios,
comporta novedad, creación. La metáfora es un La metáfora integra un componente afectivo a
enunciado que constituye una predicación no la expresión y ejecuta un efecto de evocación y
pertinente en relación con la referencia habi- sugestión. Como afirma Morin (1994, p. 436) la
tual de los términos, y que genera así una nue- metáfora “poetiza lo cotidiano transportando
va referencia, pero también un nuevo sentido, sobre la trivialidad de las cosas la imagen que
que se torna impertinente respecto del senti- asombra”. En este sentido, se puede concebir a
do literal. Es decir, crea una nueva relación de la metáfora como una relación de dos términos
sentidos en su construcción. que otorga una amplia gama de sentido en la
lógica de la comunicación, es decir amplia el
Se debe considerar el papel de la hermenéuti- espectro de sentidos en términos relacionados.
ca para aseverar que el problema fundamental
radica en la interpretación de los textos escri- Las metáforas en la relación del ser y su mun-
tos, en relación a la comprensión del lenguaje do pueden ayudar con la experiencia vivida y
metafórico. Supone distinguir dos perspectivas expresar emociones a través de las primeras o
complementarias y relacionantes, mismas a las al evocarlas. Ellas nos permiten expresar las
que Paul Ricoeur proporciona especial esmero: experiencias que son difíciles o imposibles de
a) el campo de aplicación de la actividad inter- describir, literalmente; y nos permiten un ca-
pretativa; y b) su especificidad epistemológica. nal de comunicación de nuestros sentimientos
y pensar en relación a ellos.
La metáfora tiene la misión de hacer apre-
hensible la realidad, tal como se la conoce El pensamiento de Heidegger sobre la relación
habitualmente, mediante una nueva realidad entre la metáfora y el arte no se refiere a la
conciliadora. A esta nueva realidad, a esta in- obra de arte como objeto de “aisthesis1”, es de-
novación que se hace presente a través de la cir, de la aprensión sensorial, en el sentido am-
metáfora, se llega efectuando una abstracción, plio, mientras que la metáfora es el resultado
es decir, “separando-de”, tomando algo de un de la experiencia estética (Heidegger, 1971).
lugar para trasladarlo a otro inusitado, ines-
perado; cumpliendo la intuición, en este proce-
so, una función esencial, dado que, tal como lo
afirmaba Aristóteles, la metáfora se sustenta 1 Tsensation, perception, as an opposite of intellection
en la captación repentina de una analogía en- (noesis), understanding and pure thought; more loosely
– any awareness; for Plato, some aistheseis have names,
tre dos cosas diferentes. Sostiene Ricouer que
such as sights, sounds, smells, cold and heat, distress,
la metáfora en cuanto figura, consiste en un pleasures, fears, but nameless aistheseis are countless
desplazamiento y en una ampliación del senti- (Theaet.156b); for Plotinus, perceptions in this world
do de las palabras: su explicación atañe a una are dim intellections ( noeseis), and intellections in the
teoría de la sustitución. noetic world are vived perceptions; Philo of Alexandria
postulates an Idea of aisthesis, along with an Idea of
nous, in the Intellect of God ( [Link].I.21-27).
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JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra 63
2. Juan Luis Guerra y el mundo metafórico pa’ que en el conuco no se sufra tanto, ay, hombe.
de la música ojalá que llueva café en el campo
pa’ que en Villa Vásquez oigan este canto,
En el campo musical, es Juan Luis Guerra uno ojalá que llueva café en el campo.
de los cantautores que más utiliza este recurso
para llevar a sus seguidores a un nivel de con- La metáfora es utilizada por J. L. Guerra por
ciencia más profundo sobre los temas tratados las siguientes posibles razones: (Billow, 1977):
en su canción Ojalá que llueva café, en la que
el sintagma llueva es el tenor; café, el vehículo, 1 . E s t abl e c e r r e l a c i o n e s i n é d i t a s e n t r e l a s
y el fundamento sería el deseo expresado en el palabras seleccionadas.
tema que plantea ojalá.
2. Descubrir atributos insospechados de las
A la metáfora en la que aparecen estos tres palabras seleccionadas.
niveles se le denomina metáfora explícita. Sin
embargo, cuando el tenor no aparece, se la de- Así pues, la gran fuerza poética de la metáfora
nomina metáfora implícita como en el caso de en las canciones de este insigne genio musical
que la palabra lluvia no aparece. Pero en la ex- dominicano reside en su capacidad de multipli-
presión “que caiga un aguacero de yuca y té” se car de forma ilimitada el significado “normal”
explicita el tenor (aguacero). Podemos denotar de las palabras, de modo que puedan llegar a
el lenguaje metafórico en las letras de sus can- describir lo desconocido (muerte, felicidad, de-
ciones o, mejor, poemas, los cuales son todo un seo, amor, ansias, miedo, etc.), que, en definiti-
canto lírico de esperanza para el campesino que va, constituye la gran aspiración del arte.
ara la tierra y con su sudor cultiva los frutos de
la tierra. En una entrevista ofrecida a este servidor en
Barranquilla, año 2018, el cantautor domini-
En el consecutivo lírico se pueden apreciar las cano manifestó haber recibido una educación
metáforas de ambas clases: en la cual sus docentes le hacían relacionar lo
aprendido con metáforas, fundamentado en los
Ojalá que llueva café en el campo, conceptos de Billow; declaro que esas podrían
que caiga un aguacero de yuca y té, haber sido las razones por la cual usa ese re-
del cielo, una harina de queso blanco, curso estilístico en sus producciones musica-
y al sur, una montaña de berro y miel. les, ya que al estudiar en el Berklee College
Oh, oh, oh-oh-oh, ojalá que llueva café. of Music, en Boston, una profesora le hacía a
él y a sus compañeros salir al Campus, buscar
Ojalá que llueva café en el campo. metáforas y relacionarlas con los temas apren-
peinar un alto cerro de trigo y mapuey, didos. Comenzó a interesarse por ese recurso
bajar por la colina de arroz graneado lingüístico que posteriormente lo plasmó en
y continuar el arado con tu querer. sus composiciones.
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64 JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra
(Juan Luis Guerra) y compara el sexo de la polvo serán, más polvo enamorado.
hembra amada como una pecera donde quisie- (de Quevedo y Villegas, 1984, pág. 82)
ra mojarse y hacer burbujas de amor.
En este canto erótico, Guerra también mani- Después de estas líneas, es ya evidente cómo
fiesta el deseo de bordar la cintura de la dama, Quevedo coloca al amor como la única cons-
haciéndole siluetas de amor bajo la luna, pa- tante certeza en la vida de los hombres, pues a
sando la noche en vela, mojado en el jugo del pesar de todo, el amor va más allá de lo físico.
sexo de la mujer, para poder saciar la locura
que vive de estar enamorado. Este soneto en particular es uno de los mejo-
res logrados en Quevedo, pues no sólo trata el
Puede compararse esta visión de goce placen- tema del amor y de la muerte con una unión
tero con otra visión del amor, la visión metafí- magistral y novedosa, sino que también emplea
sica del amor, presente en Quevedo. A través elementos retóricos del Barroco como el hipér-
de la aplicación de la ley de correspondencia baton y las alegorías; asimismo, están presentes
(o ley de atracción) a las relaciones humanas los elementos que más caracterizan la poesía de
amorosas de tipo existencial. El amor trascien- Quevedo, por ejemplo, la referencia a la muerte
de la muerte, tema reiterativo en este autor ya como una sombra y el ver la vida como una luz,
que, para él, todo termina con la muerte y en también aparece la alusión a la memoria como
muchos sonetos no da ninguna otra esperan- algo importante para dejar en el mundo y el
za, por el contrario, reduce la importancia de anhelo por el encuentro con la muerte.
la naturaleza humana. Para Quevedo, lo único
que puede trascender más allá de la muerte es Por otro lado, Juan Luis Guerra también hace
el amor. Este sentimiento es una fuerza a la que uso de la metonimia, que es un recurso litera-
el hombre se aferra y, a pesar de ignorar si hay rio similar a la metáfora, pero donde la rela-
trascendencia a través de este, después de la ción entre los términos identificados no es de
muerte, el hombre tiende a creerlo impertur- semejanza sino de causa a efecto, de la parte
bablemente, y se aferra a él. Esta idea la plasma al todo, del autor a la obra, del continente a lo
en su soneto más famoso: contenido, etc. Esto lo podemos observar en la
expresión: “tengo un corazón mutilado de es-
Cerrar podrá mis ojos la postrera peranzas”. En Estrellitas y duendes, se puede
sombra que me llevare el blanco día, apreciar ese mismo lenguaje metafórico:
y podrá desatar esta alma mía
hora a su afán ansioso lisonjera; Viviré en tu recuerdo
como un simple aguacero
Más no, de esotra parte, en la ribera, de estrellitas y duendes,
dejará la memoria, en donde ardía: vagaré por tu vientre,
nadar sabe mi llama el agua fría, mordiendo cada ilusión.
y perder el respeto a la ley severa.
Vivirás en mis sueños
Alma a quien todo un dios prisión ha sido, como tinta indeleble,
venas que humor a tanto fuego han dado como mancha de acero;
médulas que han gloriosamente ardido no se olvida el idioma,
cuando dos hacen amor.
Su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza, mas tendrá sentido;
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JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra 65
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66 JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra
sas de la abolición de la referencia correspon- señalar más adelante: “Pero, ¿quién descubrió a
diente a la interpretación literal del enunciado. quién?” Y él mismo se contesta Um, es verdad,
Todos estos conceptos se evidencian al igual es verdad. En otra interpretación musical: A
que en otra canción de denuncia social como es pedir su mano, expresa lo siguiente en docenas
de metáforas de amor en su letra.
El costo de la vida sube otra vez,
el peso que baja, ya ni se ve, Voy a pedir su mano,
y las habichuelas no se pueden comer al amor hay que dar de beber,
ni una libra de arroz, ni una cuarta de café, voy a cortar un ramo de nubes
A nadie le importa qué piensa usted, para mojar su querer.
será porque aquí no hablamos inglés.
Voy a bajar por los yayales
Ah, ah, es verdad. en una yagua de tul,
Do you understand? Do you, do you? voy a pintar los manantiales
con óleos de cielo azul.
Y la gasolina sube otra vez,
el peso que baja, ya ni se ve, Juan Luis incluye varios conceptos del amor:
y la democracia no puede crecer el amor como un jornada; (“Voy a bajar por los
si la corrupción juega ajedrez. yayales en una yagua de tul,”) El amor como la
A nadie le importa qué piensa usted, fuerza física (“Voy a prender tu cariñito como
será porque aquí no hablamos francés . cocuyo en el mar.”); el amor como un nutrien-
te (“al amor hay que dar de beber,”); el amor
Ah, ah, vous parlez? como la unidad (“vamo a sonar unos palos pa
Ah, ah, non, monsieur. que me quiera por siempre”); amor en forma de
¡Eh! calor (“Pa yo prender mi lucero pa que me quie-
ra, ¡ay!.”); el amor artesanal (“voy a hacerte un
Somos un agujero traje e novia con hojas del platanal”); el amor
en medio del mar y el cielo, como sustento (y desvestir a los guandules pa
quinientos años después. alimentar el amor); Amar como viaje o travesía
Una raza encendida, (“Y cuando tenga tu permiso voy a volar norte
negra, blanca y taína, a sur.”); y el amor como un imposible (“Voy a
¿Pero quién descubrió a quién? prender tu cariñito como cocuyo en el mar.”);
Uh, es verdad, es verdad. el amor como arte (“voy a pintar los manantia-
les con óleos de cielo azul”).
En esta composición se denota un discurso anti
imperialista, con marcas de un discurso de fi- En este contraste de sentido podemos citar las
losofía intercultural para la liberación (Soto concepciones de amor que describe magistral-
Molina, 2015), un manejo de un concepto cla- mente Cortázar (1963, pág. 93) en su obra Ra-
ramente descolonizador o que al menos guarda yuela, cuando dice:
distancia con el eurocentrismo al preguntarse
con cierta ironia ingenua “Será porque aquí no (…) tan triste oyendo al cínico de Horacio que
hablamos inglés o francés”. quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas,
amor llave, amor revólver, amor que le de los
Pero al decir somos un agujero en medio del mil ojos de argos, la ubicuidad, el silencio don-
mar y el cielo denota otro desencanto al ha- de la música es posible, la raíz desde donde se
ber sido “descubiertos” por los españoles, al puede empezar a tener una lengua. Interpre-
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JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra 67
tándose el sentido de estas tipificaciones del En el contexto de las relaciones de dos perso-
amor como aquel que te permite el ingreso a nas, esta metáfora sugiere que en realidad hay
otro país o cultura, aquel que te protege de las tres partes- “tú”, “yo” y el “que”, el cual consti-
inclemencias del frio o de la vida, también ese tuye la relación... Las relaciones adquieren una
amor que mata, o que te otorga poder, que te vida propia, a menudo las parejas se sienten
permite estar presente casi en diversos espa- como si respondieran a una fuerza fuera de su
cios, y el que te permite disfrutar la cadencia y control, de la cual es casi imposible escapar. En
la sonoridad de la música, del deleite auditivo. la canción la rosa personifica el amor y esta se
Rayuela la historia que da vida a Horacio Oli- relaciona con un sentido romántico.
veira sigue inmortal, calando en las actuales
generaciones Hoy, después de medio siglo, y de En toda relación amorosa se da la presencia de
seguro en las que vendrán. Frente a la músi- por lo menos dos personas (el tú y el yo). El tú
ca rescatamos esta otra frase que lo dice todo. corresponde el objeto del deseo y el yo sublime
“Música, melancólico alimento para los que vi- enamorador o conquistador. Entre ellos media
vimos de amor”. el “que” simbolizado por el amor.
Por otra parte, es bueno precisar que la expre- Pero, ¿qué decir de la canción Mi PC?, don-
sión “vamos a sonar unos palos” (pa que me de Juan Luis Guerra metaforiza una relación
quiera por siempre) Es una expresión típica- amorosa con un lenguaje computacional:
mente de la isla Quisqueyana que significa va-
mos a enamorarnos, sobre todo en el ámbito Niña, te quiero decir
musical, la saca Guerra de ese refranero popu- que tengo en computadora
lar dominicano para contrastarla con la pleya un gigabyte de tus besos
de expresiones metafóricas. Igualmente, en y un floppy de tu persona.
Bachata rosa, se evidencia la presencia de este
lenguaje metafórico como en todas sus cancio- Niña, te quiero decir
nes, en esta composición se denota una relación que sólo tú me interesas
amorosa como una cosa: y el mouse que mueve tu boca
me formatea la cabeza.
Te regalo una rosa.
la encontré en el camino, Niña, te quiero decir
no sé si está desnuda que en mi PC sólo tengo
o tiene un solo vestido, un monitor con tus ojos
No, no lo sé. y un CD-ROM de tu cuerpo
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68 JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra
Las actividades y relaciones de las mujeres esta metáfora, sea especialmente potente en la
con los hombres son representadas a través de economía conceptual del hombre. Este concep-
metáforas. Estas son mucho más persistentes to es espléndidamente manejado por Juan Luis
de los hombres para las mujeres en el proce- Guerra, ¡imagínese a una dama escuchar que
so de enamoramiento hacia ellas, según Kittay uno le tiene cuatro o cinco gigabytes de besos y
(1988). En el Caribe, anteriormente, el hom- un floppy de ella en su memoria!
bre tenía una mayor preeminencia en el tipo de
uso de estas relaciones con su género comple- Aquí se da una relación amorosa metaforizán-
mentario. Ya que las metáforas equivalentes al dola como una máquina, un lenguaje digital y
amor, eran mucho más usadas como vehículo computacional para ser comprendido por su
metafórico para galantear a las mujeres en las amada dentro de esa jerga técnica y moderna:
canciones populares como el merengue, la salsa Juan Luis Guerra considera que las relacio-
y la bachata. En el contexto postmoderno ya el nes tienen partes que necesitan ser montadas
uso es mucho más equilibrado. o mantenidas con el tiempo y movidas por la
energía. Se centran en la salida de algún pro-
El papel de la metáfora en el contexto del ducto-típicamente un resultado estable, satis-
cortejo del hombre Caribe para enamorar a factorio. Las relaciones, como las máquinas,
la mujer y viceversa, es muy frecuente en sus pueden descomponerse, por tanto, necesitan
canciones. El uso de la metáfora resulta de su mantenimiento y reparación.
otredad, el lugar del otro en mí, y de la impor-
tancia de sus relaciones y del contexto cultural En su canción Vale la pena, también es aprecia-
en las vidas de los hombres y mujeres a través ble ese lenguaje cargado de figuras literarias
del uso del piropo. El uso de este término pue- o estilísticas del lenguaje literario y semiótico.
de contextualizarse mucho más en su devenir
diacrónico de su valor semántico y etimológi- Te extraño, mi vida
co. De la palabra latina “pyropus” procede el como nunca y mi corazón quisiera,
término piropo. No obstante, no hay que pasar Eh, oh, quisiera
por alto que esa, a su vez, emana de la grie- sellar tu cariño
ga “pyropos”, que puede traducirse como “rojo y coronarlo con luz de primavera,
fuego” o “fuego en la cara”. La sensación que Eh, oh, de primavera
percibe la mujer al recibirlo. Y es que es fruto
de la suma de “pyros”, que es sinónimo de “fue- dime, si la luna se ha perdido.
go”, y “ops”, que es equivalente a “cara”. Una entre tus ojos de palmera,
de las acepciones más habituales del concepto ¿Qué será de mí?
piropo está vinculada al halago que se le expre- Dime, si tus besos van rodando
sa a una mujer. en el cuadrado de mi esfera,
si no estás aquí...
A la manera de esta canción en que el amor es
expresado en términos económicos, es el pi- En esta interpretación musical cambia hábil-
ropo el que moviliza a la mujer. En Juan Luis mente la figura metafórica en ciertos espacios
Guerra los términos computacionales son usa- por el recurso estilístico de una antítesis que
dos para expresar un concepto economicista consiste en contraponer dos sintagmas, frases
del amor. La otredad, la mediación, y la rela- o versos en cada uno de los cuales se expre-
ción caracterizan el papel de la metáfora en el san ideas de significación opuesta o contraria
lenguaje y el pensamiento. Esta congruencia (“el cuadrado de mi esfera”); o impresiones más
entre la alegoría o símbolo y la mujer hace que subjetivas e indefinidas (“mi corazón se va mul-
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JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra 69
tiplicando como arena”) que se sienten como “el refranero popular le da aún mayor fuerza
opuestas o contraste, como en (“despierta la narrativa al relato como un extraordinario
noche, se acuesta la tarde”). material pues representa uno de los grandes
valores aportados por el pueblo a través de
La canción La hormiguita no se escapa a esta los siglos y que los hablantes de la lengua de
forma de describir la realidad o los estados del Cervantes siempre tenemos en cuenta en nues-
alma a través del uso del lenguaje metafórico tra vida cotidiana. Nunca faltan refranes para
(Ricoeur, págs., 289-292): ilustrar nuestras disertaciones, conversaciones
y diálogos en cualquier tema de discusión. El
Eres como una hormiguita refranero es una parte esencial de la conver-
Que me besa y me pica, sación diaria de los hispanoamericanos. Nues-
Que recorre mi espalda tra literatura clásica, desde el siglo XIV viene
Y se acuesta en mi barba acompañada de ellos.
A estudiar geografía.
Eres como un trapecista Los refranes son frases populares que profie-
Que atraviesa mi lengua ren consejos, pensamientos, opiniones e ideas.
Generalmente suelen estructurarse en verso o
Y tu circo de flores me carga y me suelta. con cierta rima para que sea más perdurable
Las metáforas vivas son metáforas de inven- su recordación Siempre los abuelos y los mayo-
ción, dentro de las cuales la respuesta a la dis- res trataban de enseñárnoslos en un contexto
cordancia en el enunciado se transforma en una de algo sucedido, para que los más jóvenes no
nueva ampliación del sentido. pierdan algo tan importante de nuestra cultura
popular. (Soto Molina, 2016:11/12)
Aquí la capacidad de relación del cantautor
dominicano la hace con el sentido de un orga- La presencia de ese lenguaje metafórico, mu-
nismo vivo: una hormiguita. Las relaciones se cho más reducido en esta canción se ilustra en
perciben al desarrollarse en un orden natural los siguientes versos:
desde su recorrido por la espalda, la barba y
recorriendo su anatomía le besa y le pica. Se Cuando yo llego a tu puerta
acuesta, estudia geografía, hace de trapecista, llega la abeja al panal
hablaba de la luna y de Chopin… Miel que me das...
Búscame como abeja al panal
En la composición Como abeja al panal se pue- liba la miel de mi vida
de evidenciar ese lenguaje metafórico, aunque Quita la pena
en menor proporción: liba la miel de mi vida
Las palmas son más altas Otra canción de Juan Luis Guerra, donde ade-
y los puercos comen de ellas. más de usar las metáforas (como “tu cariñito es
un agujero que me atraviesa el querer”; y “sin
En esta frase vuelve al refranero popular para tus besos en el chaleco nada me cubre la piel”),
hacer ese contraste significativo entre el len- también evidencia oralmente el uso de los sig-
guaje cotidiano y el lenguaje poético cargado nos de puntuación en la redacción, es la titula-
de figuras literarias. Al respecto, Soto Molina da “Carta de amor”:
acota:
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70 JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra
Querida mujer (dos puntos): Por último, tenemos a Las Avispas, es una de las
No me hagas sufrir (coma), canciones de corte religioso evangélico de Juan
hoy me dedico a escribirte Luis Guerra en que este famoso cantautor hace
cartas de amor sincero, tú lo ves, un profundo despliegue de conocimientos de
tu cariñito es un agujero las parábolas cristianas y las combina con ese
que me atraviesa el querer, lenguaje metafórico característico de sus can-
y sin tus besos en el chaleco ciones. Pero, ¿de dónde sacó Juan Luis Guerra
nada me cubre la piel (punto y seguido). la letra de la canción Las Avispas? Es increíble
haber juntado esas oraciones de diferentes lec-
Como ves, solo pienso en ti, turas de la Biblia y, sobre todo, hacerlas rimar:
no me interesa la perestroika
ni el baloncesto ni Larry Bird, Tengo un Dios admirable en los cielos
y un sufrimiento a plazo fijo (Isaías 9: 5)
llevo en el pecho, mujer. y el amor de su Espíritu Santo (1Juan5: 7-8)
Quiéreme otra vez, llénate de mí, por su gracia yo soy hombre nuevo
vida tengo yo solo junto a ti, mamacita, eh… (Efesios 4: 22-24)
y de gozo se llena mi canto (Proverbios 29: 6)
En la canción Travesía Juan Luis Guerra con-
cibe el amor en una relación como la de un via- de su imagen yo soy un reflejo (Génesis 1: 27 )
je. El enfoque de esta metáfora es el proceso del que me lleva por siempre en victoria
viaje o viaje en sí relacional. Hay un proceso (1 Corintios 15: 57)
de cambio continuo y el descubrimiento en el Jehová me ha hecho cabeza y no cola
camino. Se toman desvíos. Cruce de caminos (Deuteronomio 28:13-14)
se encuentran, donde se selecciona una ruta en en mi Cristo yo todo lo puedo
lugar de caminos alternativos. Las parejas pue- (Filipenses 4: 13)
den perder de vista su destino, o pueden cam-
biar como resultado de que el viaje les lleva. Jesús me dijo que me riera (Job 5: 21-23)
si el enemigo me tienta en la carrera
Yo no encuentro en la tierra otra mujer (Hebreos 12: 1)
la he buscado en Namibia, en los Alpes Y también me dijo, no te mortifiques
y en los Champs-Elysées (Filipenses 4: 6)
que yo le envío mis avispas para que los piquen
He cruzado los mares (Deuteronomio 7: 20)
y de paso subí en la torre Eiffel
Caminé por Manhattan En fin, a través de este estudio de teoría fun-
y llegué al Empire State damentada se estableció la relación entre las
metáforas usadas por el cantautor dominicano
Como tú no hay en ésta vida inéditas entre las palabras y los atributos que
(ccmo tú no hay ninguna) ellas le brindan a las narraciones partiendo de
(…) las dos posibles razones para su uso deliberado
de este recurso estilístico que ubica las compo-
Recorrí Bariloche (oh, no) siciones musicales en el ámbito de lo estético
y no pude encontrarlo en el Big Ben (yeh, yeh) de carácter popular Soto-Molina, J. (2016).
y de paso por Tokio
yo viajé en el Shinkansen…
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JAIRO EDUARDO SOTO MOLINA y MILYS KARINA RODELO MOLINA • El lenguaje metafórico en las canciones de Juan Luis Guerra 71
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Resumen Abstract
La guerra civil española llenó de muerte y au- The Spanish civil war left a deep wound of
sencia un país que se constituyó en el prece- death and absences in the country that be-
dente histórico de la II Guerra Mundial. El came the historical precedent of World War
camino del exilio trajo como consecuencia la II. The path of exile brought as a conse-
entrada en Santo Domingo y el aporte fructí- quence the entry into Santo Domingo and the
fero a través del trabajo de una serie de mu- fruitful contribution through the work of a
jeres intelectuales españolas que impacta por series of Spanish intellectual women who im-
una gran riqueza y variedad textual y acadé- pact with great wealth and textual and aca-
mica. Se presenta en este artículo la multipli- demic variety. This article presents the mul-
cidad de diálogos académicos, los entramados tiplicity of academic dialogues, the narrative
narrativos que emergen en las damas del exi- frameworks that emerge in the ladies of exile,
lio, en algunos casos, revelando el trabajo ju- in some cases, revealing youth work and so-
venil y el testimonio social que ellas habían cial testimony that they had started in Spain,
iniciado en España, en otros, como inicio de in others, as the beginning of a professional
un trabajo profesional y creativo que se co- job and creative that begins in the Dominican
mienza en las tierras dominicanas, en todos, lands, in all, as a valuable testimonial contri-
como valioso aporte testimonial donde la obra bution where work and life intertwine to pro-
y la vida se entrelazan para producir obras duce works that must be considered as true
que deben considerarse como verdaderos te- Dominican literary treasures.
soros literarios dominicanos.
Mujeres exiliadas españolas, narrativa femeni- Exiled Spanish women, female narrative, lit-
na, literatura y memoria social. erature and social memory.
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74 MARÍA VIRTUDES NÚÑEZ FIDALGO • Aporte literario e intelectual de las españolas exiliadas en Santo Domingo (1939-1945)
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MARÍA VIRTUDES NÚÑEZ FIDALGO • Aporte literario e intelectual de las españolas exiliadas en Santo Domingo (1939-1945) 75
Evian, en la que los judíos víctimas del nazis- rrollando un riguroso acopio de documentos,
mo y los refugiados españoles formaban parte reuniendo numerosas fuentes primarias que se
la misma agenda, encuentran una cultura his- consiguieron con la grabación de testimonios
pana con una lengua española con palabras que orales y la publicación de estudios relacionados
suenan y significan cosas distintas. También con el exilio español en Santo Domingo.
hay otras costumbres, formas de pensamiento
y, sobre todo, la certeza de un futuro ajeno a la Una valiosa fuente de acopio de datos lo cons-
violencia de la guerra europea... Es inevitable tituyeron distintos especialistas como la inves-
que en una situación así se produzca un cho- tigadora Natalia González, hija del exiliado
que cultural, que con el apoyo del nuevo grupo Manuel Eugenio González. Tanto las fuentes
evoluciona dentro de una compleja red de in- consultadas como las conversaciones que man-
teracciones con las que se logra reconstruir la tuvimos con la segunda generación del exilio
propia identidad individual. español nos permiten ver de cerca el recorrido
vital de los refugiados (González Tejera, 2007,
En este episodio de la historia reciente del pue- 2011, 2012).
blo español, La República Dominicana merece
un lugar especial porque, como dice Clara Eu- Aunque nos centraremos en testimonios es-
genia Lida, “fue el país que, en proporción con critos en el ámbito dominicano, será necesario
su población nativa, acogió la mayor cantidad detenernos en dos acontecimientos que si bien
de exiliados republicanos” (Lida, 1997:113). se produjeron fuera de este ámbito revelan la
complejidad del contexto histórico de los exi-
2. Diseño metodológico liados. En este punto nos referimos a los suce-
sos relacionados con el matrimonio Almoina y
En este artículo nos ocuparemos de los escri- Fidalgo, que consideramos de valor significati-
tos personales testimoniales, los relatos litera- vo en esta investigación.
rios publicados por exiliadas españolas que se
instalaron en la República Dominicana en la
década del cuarenta y que se centraban en el 3. Resultados
tema bélico. Aunque nos centramos en el pe-
ríodo 1940-1945, abordaremos también otros 3.1. El testimonio de los Almoina
documentos vinculados a ese período, como
sucede con los del matrimonio Almoina y Fi- Comenzamos con un relato emblemático, pu-
dalgo. Nos detendremos especialmente a las blicado antes de que la exiliada que lo escribió
obras de Carmen Stengre, que abren la narra- se instalara en la Rep. Dominicana. La maestra
tiva del genocidio nazi en la literatura antilla- Pilar Fidalgo Carassa, socialista y afiliada al
na, y hasta donde tenemos noticias, también Grupo Obrero Femenino de la Casa del Pueblo
puede considerarse pionera de ese tema en la de Benavente, antes de exiliarse a Santo Do-
literatura latinoamericana. mingo por la vía francesa, junto con su esposo
José Almoina, deja en el Consulado de España
La relevancia de los datos que presentamos se en Bayona un legado excepcional donde rela-
debe en gran medida al apoyo nuestra cola- ta la historia de su apresamiento en z amora
boradora, Rosa Berroa, y a la asesoría de los durante casi un año junto con su bebé recién
técnicos del Archivo General de la Nación. A nacida en 1936, con abundantes datos sobre
partir del interés manifestado por el director el maltrato recibido durante esos meses. (Ruíz
del AGN, Roberto Cassá, perteneciente a la se- González, 2004).
gunda generación de exiliados, se viene desa-
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76 MARÍA VIRTUDES NÚÑEZ FIDALGO • Aporte literario e intelectual de las españolas exiliadas en Santo Domingo (1939-1945)
La primera publicación del texto salió a la luz tulo: “Una joven madre en las cárceles de Fran-
en tres entregas, en el periódico El Socialista, co, historia de la señora Pilar Fidalgo” firmada
con el título “Testimonio personal. Nueve me- por “Los editores” se refiere a la autora con el
ses en poder de los facciosos” (Fidalgo, 1937). apelativo de “señora” en español, y al “Terror
Posteriormente, permaneció en el olvido has- Blanco de Franco” que resulta emblemática en
ta que el hijo de Ramón J. Sénder lo encontró la historiografía europea sobre la Guerra Civil
durante la investigación sobre la muerte de su española y concluye con una sentencia:
madre, la pianista Amparo Barayón (Sénder
Barayón, 1990). “De esta persecución la señora Fidalgo narra en
las páginas que siguen solo lo que ella misma ha
Hasta su entrada en prisión bajo condiciones visto y lo que le han contado testigos oculares.
de crueldad y violencia extrema, Pilar Fidalgo Su cuenta se suma a lo que ya se sabía del Te-
era una mujer de 28 años muy activa, luchado- rror Blanco de Franco, con una nueva nota de
ra en favor del desarrollo social de las mujeres, crueldad. Es el encarcelamiento y el martirio
felizmente casada, enamorada de su esposo y de Madres en la zona “nacionalista” española.
que había dado a luz apenas dos días antes del La historia se cuenta en sus propias palabras.
encierro. La circunstancia en que se escribió el (Fidalgo, 1939: 3-4)
relato se debe a la declaración que prestó ante
el cónsul español en Bayona el 25 de abril de De ese relato pavoroso, que abre las memorias
1937, después de ser intercambiada por otros carcelarias sobre la tortura y la represión de la
presos. Posteriormente, el matrimonio Almoi- mujer española durante la Guerra Civil, toma-
na Fidalgo encontró el apoyo necesario en Pa- mos el siguiente fragmento:
rís para que el texto, con una extensión de 24
páginas se publicara con cierto éxito, ya que se Otro caso destacable es el que yo dejé en la pro-
consiguió incluso la colaboración de Picasso pia prisión. Allí, en una celda de castigo, como
para la ilustración de la portada. El opúsculo si se tratase de peligrosos criminales, quedaban
se titula Une jeune mère dans les Presons de Serafina Figuero de la Torre, de quince años;
Franco, y la edición corrió a cargo de Editions su hermana Aurelia Figuero de la Torre, de
des Archives Espagnoles en 1938. Poco después dieciocho años, y la madre de ambas, María de
salió la traducción en inglés: A Young Mother la Torre, y les habían matado a un hermano de
in Franco’s Prisons, editado en Londres por diecisiete años. El terror es feroz. Se destacan
United Editorial en 1939, con una extensión de los asesinatos en toda la provincia, pero espe-
34 páginas. En este punto hay que decir que un cialmente en Puebla de Sanabria, Villalpando,
análisis de ecdótica y literatura comparada de Toro y Benavente, a más de los de la capital.
los tres documentos permitiría conocer si José
Ramón Almoina fue el traductor de alguno de Un día fue a la cárcel de Zamora el ex general
los libros, e incluso vislumbrar el alcance de su Millán Astray. Arengó a los presos, diciéndoles,
contribución en el texto que había sido publica- entre otras cosas pintorescas, que iban a venir
do en el periódico El Socialista. los rusos a asesinarlos. Terminó su dislocada
en incoherente perorata con sus tres clásicos
En la introducción de la versión inglesa se ex- vivas: “¡Viva la Muerte! “¡Viva la Muerte!”
plica que “su único crimen era que ella era la (Fidalgo, 1937:3)
esposa de un socialista que era el amigo y pro-
tector de los protestantes, a quien los rebeldes El valor y la decisión de este matrimonio socia-
no habían podido ejecutar, ni siquiera arrestar”. lista para publicar ese testimonio, sirvió de voz
Esta sección preliminar, encabezada con el tí- de alarma en Europa al evidenciar la crueldad
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del fascismo. Se trata de un texto que debe re- Dedico este libro crudo, amargo, brutal, a to-
visarse, aunque ha sido objeto de análisis para dos los que, por su condición de demócratas,
definir como objetivos de aquella represión la presencian con repugnancia invencible, el es-
paralización por el terror y la ejemplificación pectáculo de la más sangrienta, sórdida y fe-
pública por medio del castigo (Ruíz González, roz tiranía que ha contemplado América desde
2004: 129). Se podrían añadir otros, como la los días del, comparado con Trujillo, apacible
deshumanización del ser por su ideología so- Doctor Francia (feroz dictador de Paraguay).
cial, la perversión maligna en el uso de rituales Pero especialmente ofrezco su lectura monótona
religiosos y la práctica sadomasoquista contra como la vida en una mazmorra, repetida como
las víctimas. las conversaciones entre amigos que se reúnen
a diario, pero exacta en todas sus partes, a los
El discurso contra el fascismo que inició de Pi- que por la posición en que los colocó el proceso
lar Fidalgo mediante la evidencia testimonial, histórico, pueden aplastar a este dragón, que con
continúa más tarde en esta familia con un libro su aliento infecta a todo el Continente nuevo.
de José Ramón Almoina contra Trujillo. De (Almoina, 2007:2)
hecho, el recorrido por el exilio de América de
esta pareja fue azaroso. El exilio dominicano se Irremediablemente, Bustamante pasa a ser un
había convertido para esa familia socialista en opositor buscado por los cazadores de Trujillo.
una prisión insoportable a partir de 1945. José En 1956, el exiliado vasco Jesús de Galindez
Ramón Almoina (Lugo 1903 - México 1960), presenta en Columbia su tesis sobre el dicta-
historiador, socialista y activista político, dor donde anuncia que “su verdadero autor es
miembro activo de la masonería española, tra- José Almoina” (Galíndez, 1990:185, 265). Tru-
bajaba como profesor universitario e instructor jillo le exigió a Almoina que escribiera un libro
del hijo de Trujillo. El problema sobrevino con contra Galíndez, pero él rechazó esa petición,
su nombramiento en aquel año como secretario lo que hace suponer desde ese momento que
personal del dictador; decidió entonces renun- la carta de su asesinato estaba echada (Llorens
ciar, aduciendo una afección de tuberculosis, y Castillo, 2006: 209-210).
trasladarse a México a mediados de 1947.
El escritor gallego fue atropellado y tiroteado
Una vez instalado en su nuevo país, difundió en plena calle. Sin duda, el aporte del exdipu-
un informe confidencial por distintas embaja- tado socialista español José Almoina es inva-
das, donde evidenciaba los desmanes de Tru- luable, porque evidenció su compromiso contra
jillo. Como no obtuvo respuesta, publicó bajo la dictadura del país que lo había acogido en el
el seudónimo de Gregorio R. Bustamante un exilio; dejó a un lado su acostumbrada pruden-
ataque frontal contra el trujillato: Una satrapía cia política, y sacrificó su vida en aras de la bús-
en el Caribe: historia puntual de la mala vida queda de la libertad para el pueblo dominicano.
del déspota Rafael Leónidas Trujillo, publica- En las ciudades letradas de toda Latinoaméri-
do primero en Guatemala (1949) y unos meses ca se comentó su discurso legítimo de violento
más tarde, en México (1950). rechazo contra los crímenes y atrocidades del
dictador dominicano. Su estilo, pleno de mati-
En distintos momentos se reitera el carácter ces y colores humanos, realista, entrañable, iró-
testimonial de esta obra, aunque la proyección nico hasta el sarcasmo, vulgar y opaco cuando
ideológica es inevitable y se observa ya desde era necesario, preciso en todo momento, toda-
la dedicatoria: vía está pendiente de un análisis filológico se-
rio. Hasta entonces, nadie se había atrevido a
enfrentar al omnipotente dictador dominicano
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con un escrito tan bien divulgado y a la vez, tan de repudio que la enaltece (…), se mantuvie-
escandalosamente explícito. ron en actitud despectiva y en cuanto pudieron
salir para otros lugares se marcharon, al punto
El profesor universitario lucense, al igual que en que de los cinco mil quedarán hoy en la Re-
antes había sucedido con el episodio de su es- pública Dominicana unos ochenta. (Almoina,
posa, encerrada después en una suerte de exi- 2007:223)
lio interior para volcarse en la crianza de sus
cuatro hijos, convirtió su pluma en un arma La satrapía de Almoina fue la acusación contra
arrojadiza contra la degenerada pulcritud que el trujillismo más clara y detallada de lo que
el dictador había construido en torno a su ima- hasta entonces nadie hubiera podido imaginar.
gen, dólar sobre dólar, pero que no le valió para Sirvió para construir el discurso social contra
someter a los Almoina Fidalgo. la dictadura dominicana, llegó mucho más allá
del ridículo chisme público con el que se inten-
Gregorio Bustamante evidencia con los testi- taba opacar el aporte del exiliado lucense.
monios de las víctimas las torturas, saqueos y
horrorosas humillaciones en las prisiones do- Unos días después de su asesinato, el 9 de mayo
minicanas inspiradas en el nazismo y a menudo de 1960, se publica en los principales diarios
cómo se convirtió la vida de los expresidiarios de la prensa mexicana el único escrito de Pilar
y sus familias en un infierno del régimen, arras- Fidalgo que se conoce después de aquel primer
trándolos a la locura, el exilio, la muerte o de testimonio de las cárceles franquistas. Se trata
nuevo la prisión y la tortura. En una ocasión, de una declaración pública para defender la dig-
más allá del relato testimonial, la burla irónica nidad de su esposo ante la insidia que rodeaba
del gallego sale a relucir en el tono sarcástico, una de sus publicaciones. La carta, que revela el
cuando se detiene en sus comentarios sobre la sufrimiento y la impotencia por el asesinato del
vida de los exiliados republicanos españoles: compañero de vida por casi treinta años, cons-
tituye una síntesis de su recorrido vital por el
En 1940 habían llegado unos cinco mil refu- exilio dominicano, contradice las habladurías,
giados españoles huyendo ya de Francia y dis- enfrenta de nuevo al nefasto dictador de ma-
puestos a acogerse a cualquier cosa; pues bien, nera personal, directa y libre, acusándole del
hoy no habrá en toda la República Dominicana asesinato del que había sido víctima su esposo:
ni cien. Los demás pasaron, para huir despa-
voridos. Quienes habían luchado en su Patria (Declaro) que las divergencias en el orden mo-
por libertades políticas y económicas, no podían ral y político entre Rafael Leónidas Trujillo y
adaptarse ni aceptar aquella espantosa reali- mi difunto esposo fueron acentuándose hasta el
dad, que los situaba frente a algo peor que el grado de provocar un claro distanciamiento en-
régimen de Franco. Es cierto que por desdicha tre ellos, que obligó a mi esposo, para intentar
hubo sus Judas. Aunque avergüence a los repu- ponerse a salvo, a fingir una grave enferme-
blicanos españoles debemos consignarlo; algu- dad y obtener así el permiso para trasladarse
nos de ellos se entregaron al dictador y le rin- a México, donde más tarde y valiéndose de in-
dieron servicios capaces de prolongar su tiranía evitables estratagemas, pudo hacer llegar a su
o de colaboración con él, para su vanidad y su familia (…)
despotismo; tales fueron los indignos Almoina,
Fernández M. y González B. que le sirvieron Que por amenazas de muerte, primero veladas
directamente en lo político (…) Mas en gene- y luego directas, tuvo que escribir el libro Yo fui
ral, y fuera de estas excepciones, la emigración secretario de Trujillo, publicado en la Argenti-
española pasó por Santo Domingo con un gesto na, y en el que, contra todas sus convicciones,
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El último testimonio escrito que conocemos Al pasar por Figueres se ve en la lejanía la avia-
de Pilar Fidalgo no lo escribió ella, sino que se ción fascista que acaba de bombardear. Cuando
recoge en el marco de una crónica periodística pasamos la frontera las imágenes de guerra y
publicada en el diario El Universal de México, de dolor están grabadas para siempre en nues-
con el título Recuerdo de Almoina, publicado tra alma… España mártir de su independencia
el 5 de mayo de 1961. Se trata de un discurso acaba de dar al mundo una lección. El gobier-
polifónico de cuatro palabras, que encierra la no rojo ha salido de Barcelona sin destruir ni
suma del sufrimiento de una familia española utilizar aquellos órganos que de antemano iban
en el exilio. Es el sencillo discurso que en for- a ser utilizados por los invasores… Barcelona
ma de grito emitió al unísono una mujer y sus no ha sido tomada por las tropas de invasión,
hijos, y que recorrió como un relámpago las ca- Barcelona ha sido dejada por los republicanos
lles mexicanas. que salen de ella vencidos por el fascismo inter-
nacional (Del Árbol Cana, 2012: 191).
La señora Pilar Fidalgo Caraza y los hijos de
ambos fueron presas de los ataques en donde De este grupo de maestras e intelectuales, po-
se mezclaron la angustia y la indignación. Y siblemente la más conocida es la historiadora
electrizaron a la policía mexicana, al pueblo de María Ugarte (Segovia, 1914 - Santo Domin-
nuestro país y al mundo con aquel grito que go, 2011). La ingente labor que realizó esta
era desgarrador: intelectual debería ser analizada en el mar-
co de una tesis doctoral; su historia personal
‒¡Trujillo es el asesino! (Morales Pérez, 2009: ha sido objeto de entrevistas recogidas en la
350). prensa y revistas académicas (Quesada, 2007).
Sus conocimientos de paleografía le granjea-
ron la carta de recomendación curricular que
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80 MARÍA VIRTUDES NÚÑEZ FIDALGO • Aporte literario e intelectual de las españolas exiliadas en Santo Domingo (1939-1945)
necesitaba para ser aceptada en la Universidad Ya en Francia había que salir, Francia ya no
de Santo Domingo. Con el tiempo, su viva in- nos quería para nada, era además en plena gue-
teligencia, sentido de la prudencia, honradez rra, la guerra europea, y entonces empezaron a
intelectual y bondad natural le permitieron organizar los viajes a América. Y entonces fue
armonizar intereses contradictorios, animar cuando hubo una conferencia en Suiza, se lla-
tendencias literarias opositoras en medio del maba la conferencia de Evian, en que se trató el
trujillato, como la generación del 48, a la que problema de los refugiados españoles y judíos…
dio cabida en la prensa a través de la página y en Evian, Trujillo ofreció recoger a todos los
escolar que ella dirigía. que quisieran, con tal de que fueran agriculto-
res (…) casi casi el único país que abrió bien
Casada con el activista ruso Constantin Bru- las puertas a los refugiados españoles fue Santo
siloff, hijo del general ruso Alexei Brusiloff, Domingo, fue Trujillo.
en la primera etapa de su exilio, María Ugarte
salió al paso con prudencia y acierto de situa- (…) Yo me fui a Galicia con Carmenchu (su
ciones contradictorias y conflictivas. Paradó- hija pequeña) a estarme unos meses. Se murió
jicamente, era amiga de la hija del dictador, mi padre porque estaban muy mal, porque mi
Flor de Oro Trujillo, y estuvo apoyada por fa- padre y mi madre estaban muy mal, habían pa-
milias conocidas dominicanas como los Pian- sado el sitio de Madrid y estaban fatales, enton-
tini. Su vida discurrió entre la investigación ces se habían ido a casa de mi abuela a Galicia
histórica, las actividades en la Universidad a arreglarse y ponerse bien (…) yo me quedé
Autónoma de Santo Domingo y el periodismo con mi madre hasta que yo dejé realmente a mi
cultural, del que se considera pionera. Fue ga- madre ya instalada cerca de Segovia (…)
lardonada con todos los honores académicos y
culturales dominicanos. (Lo primero que ves cuando llegan a las costas
de República Dominicana)
Doña María disfrutó de respeto y libertad de
acción durante toda su trayectoria profesio- ¡Ay, qué bonito el amanecer! ¡Precioso amane-
nal. Su voz permanece unida a la de todos los cer! (Ramos, 2009)
españoles de su generación que agradecen de
manera unánime la acogida de los dominica- Entre las primeras estudiantes de los cursos de
nos cuando llegaron sin recursos y con escasos técnico bibliotecario que impartió María Ugar-
papeles, en un momento donde casi todos los te en la República Dominicana una de las figu-
países los rechazaban. ras más reconocidas fue Lily de Cassá, quien se
considera a sí misma como refugiada política,
Quizá su legado más sentido sea el relato de los que había salido de España con apenas 14 años.
últimos meses en España, recogido en un video
familiar grabado por sus nietos: Hija de un reconocido intelectual de izquierdas,
activista política durante el trujillato, fue confi-
Allá los franceses… a nosotros no, lo digo siem- nada en un campo de concentración en Francia
pre, pero trataron muy mal a los españoles, pero alrededor de 1940:
muy mal, por eso cuando dicen que vinimos
aquí… vinimos aquí y nos pareció el cielo, des- C.C.: ¿Había judíos en ese campo de concentra-
pués de que a palos nos habían tratado casi, en ción?
Francia… en Francia fue horrible (…)
L.C.: No, estaban en otra parte, porque aunque
ya estábamos en la Segunda Guerra Mundial
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nosotros no estábamos en los campos de concen- La escasa información biográfica que conoce-
tración de exterminios. Eso era sobre todo en mos procede de Llorens Castillo (2006: 240-
Alemania. 241). Nacida en Barcelona, en 1907, publicó
varios trabajos literarios y según parece, un
C.C.: ¿Cómo llegaron allí? libro de ensayos políticos y una novela cómi-
ca de la que no tenemos mayores referencias.
L.C.: Le cuento. Los guardias senegaleses, los Otros datos nos acercan a su estancia en Santo
gendarmes de las colonias, separaban en la Domingo. Se alojaba en una pensión ubicada
frontera a los españoles y los distribuían por en la zona colonial, en la calle Arzobispo Me-
toda Francia (…) Todo lo que llevábamos que riño y que se relacionaba con intelectuales y
a ellos les interesaban nos lo quitaban: una plu- artistas españoles y dominicanos, con los que
ma estilográfica, una cámara, cualquier cosa. tenía una amistad cercana, como es el caso de
Nos hicieron dejar el automóvil y las maletas Hilma Contreras, Pedro René Contín Aybar,
allí. Entonces a mi madre con dos nueras y a sus Manuel Valldeperes, Eugenio Fernandez Gra-
niños de apenas unos meses los separaron por nell y Fernando Alloza, el dibujante español
un lado. A mi padre por otro y a mí por otro. Y que le hizo el retrato que figura en su colec-
yo me quedé sola en medio de un campo nevado ción de relatos (Nacidit Perdomo, 2013). A tra-
completamente. (Quesada, 2008: 158) vés del trabajo de Natalia González, sabemos
que salió por vía aérea para La Guaira el 27
de enero de 1945. El acucioso registro de esta
3.3 Una escritora pionera en la literatura investigadora dominicana, hija de un exiliado
del exilio dominicano español, nos aporta su nombre completo: Car-
men García de Ferrer Stengre, y da cuenta de
Entre 1940 y 1945, el exilio español produjo que estaba acompañada de su esposo, Joaquín
varias obras narrativas en la República Domi- Ferrer Stengre (González Tejera, 2011: 41).
nicana: los cuentos de Hermana Violeta (1942)
la novela ¿Y mañana? (1944) de Carmen Sten- Además de la referencia a su libro de ensayos,
gre, la novela Cartones de la frontera (1945) de de su producción periodística y literaria, cono-
Baltasar Miró, 5 leyendas del trópico (1944) de cemos varios documentos: La colección de re-
Jesús de Galíndez y Hombre verde (1944) de latos Hermana Violeta, posiblemente de 1942 o
Eugenio Fernández Granell. Hay, además, dos 1943, de 132 páginas, la obra Mujeres Domini-
novelas relacionadas con temática dominicana canas. Semblanzas, compuesta por 157 páginas
pero publicadas por exiliados en México: Blan- y publicada en 1943; la novela ¿Y mañana? de
quito, de Mariano Viñuales (1943) y Los tres 1944, un reportaje de una página sobre el artis-
salen por el Ozama de Riera Llorca, publicada ta José Gausachs, publicado en el diario La Na-
en catalán, también en 1943. ción, en 1944. La referencia de Vicente Llorens
indica que en 1945 viajó a Venezuela, donde
Carmen Stengre es una escritora exiliada espa- publicó algunos artículos en revistas literarias
ñola. Fue incluida en antologías de cuentos do- (Llorens Castillo, 241).
minicanos (Céspedes, 2000) por un relato que
nada tiene que ver con el tema que nos ocupa. De vocación claramente feminista: dos son los
Su obra ha sido objeto del desdén de la crítica: temas que aborda en sus producciones litera-
quizás haya sido justamente olvidada (Di Pie- rias dominicanas, el posicionamiento en con-
tro, 1991: 405). Otros la integran dentro de la diciones de igualdad social de la mujer dentro
generación de los iniciadores del cuento psico- del mundo que la rodea y el relato de los con-
lógico dominicano (Del Campo, 2015: 385). flictos bélicos.
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En las semblanzas de treinta y nueve Muje- ¿Nos damos cuenta mujeres, de que el mundo
res Dominicanas, la autora exhibe a través de está pasando por peligrosa crisis y que la huma-
descripciones fugaces su conocimiento sobre nidad está viviendo ahora sus momentos más
la Europa de entonces. Veamos un ejemplo en difíciles? (39)
la descripción del primer viaje al viejo conti-
nente de Isabel Mayer, primera senadora do- No. Jamás en la historia del mundo, ha habido
minicana, perteneciente al círculo de confian- una época tan grandiosa. (...) para impulsar y
za del dictador: perfeccionar la máquina del progreso, pero qui-
zá tampoco haya habido otra, en que teniendo
“París la subyuga con todos los refinamientos tantas posibilidades, haya gozado el hombre de
del lujo, del arte, de la civilización. Holanda, menos felicidad. Cuanto nos rodea, muestra los
la hechiza con sus prados de dulzura bucólica, efectos dañinos de la acción del hombre sobre el
sus ciudades lacustres, sus campos de tulipanes hombre. (135)
y todo lo que hace de ella una delicada minia-
tura. Siente la emoción del pasado en Bélgica, En la semblanza de la activista feminista domi-
en románticas ciudades llenas de tradición e nicana Maricusa M. de Gautier, la autora vuel-
historia. España no fue tan afortunada de po- ve a sorprendernos con una enigmática cita de
derla encantar, mostrándole todos los bellos y la conferencia De Feminismo, escrita por Ma-
varios panoramas que posee; sólo tuvo ocasión ría Lejárraga, (Rodrigo, 1994: 125) que tiempo
de admirar las rías gallegas, de tan exquisita atrás se había presentado en el teatro Eslava
belleza” (Stengre, 1943: 23). madrileño en 1917 y fue recogida en la prensa
de la época.
De manera sorprendente, en muchas de estas
semblanzas se observan dos manos autoriales. Esto, ya hace muchos años, con muy bellas pa-
Conocemos la existencia de dos personas con labras lo decía un gran escritor que fue de los
apellido Stengre en Santo Domingo, así que primeros paladines que tuvo el feminismo, en
probablemente, su esposo la ayudó en esa labor los tiempos heroicos aquellos en que la temida
de producción editorial. En ocasiones, la auto- palabra, ponía estremecimientos de sobresalto
ra reflexiona con incertidumbre ante su propio en más de una conciencia masculina.
futuro, o con extrañeza ante la difícil situación
mundial. Es como si estuviera vislumbrado que Las transcribo porque siempre me han pareci-
no estaba tan lejos su salida de Santo Domingo, do hermosas y justas: Por haber adquirido me-
y como si necesitara salir de su exilio interior, dios de defenderse y defender a sus hijos, sin
hablar abiertamente de la guerra, enunciarse a ayuda ajena, no es una mujer menos mujer. Al
sí misma, reflejar sus propias reflexiones en al- contrario, puesto que todo ello, ciencia, con-
gunos momentos, más allá de las construccio- ciencia, voluntad, capacidad, cultura al cabo, o
nes descriptivas que dan título al libro: cultivo, si ustedes lo entienden mejor, no pue-
de dar de si más que un perfeccionamiento de
Tal vez el destino que un día –como pavesa del sus facultades naturales, nunca un cambio de
gran incendio que devora Europa- me trajera a naturaleza. Por mucho que cultive la rosa un
estas playas donde había de encontrar una nue- jardinero experto, no logrará hacer de ella un
va patria, vuelva en otro a cogerme en su torbe- clavel. (p. 96)
llino inquieto y me arrastre lejos, pero siento que
entre los gratos recuerdos que me acompañarán, Mujeres dominicanas es una excelente carta de
uno de ellos será el de esta mujer toda bondad presentación del feminismo dominicano. Las
(…) (Stengre, 1943:25) semblanzas, escritas de manera respetuosa, con
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bastante neutralidad ideológica y sumo cuida- empresas de destrucción y de muerte; las mu-
do en lo referente al cedazo censor trujillista, jeres, son las primeras que no quisieran verse
se convirtió en una obra de cita obligada sobre obligadas a destruir el fruto de esperanza que
la contribución femenina al desarrollo social de ha arraigado en su vientre, pero también pide
la época. Esta producción dejó una huella fruc- piedad para ella, y persecución sin misericordia
tífera, que seguiría de inmediato Carmen Lara contra aquellos que periódicamente arrancan
Fernández (1945, 1946). las jóvenes generaciones al hogar y a su amor
para inmolarlas cruelmente a su vesania” (Can-
De cualquier modo, el gran aporte de esta es- delario et al, 2016: 482).
critora, consistió en abrir una nueva línea de
pensamiento literario que luego sería transi- La crueldad y la esperanza son realidades que
tada por otros autores. En esta obra narra- caminan de la mano en el pensamiento de la
tiva, de la que solo hemos podido acceder a escritora exiliada. Después de este artículo
dos piezas, existen elementos suficientes para salieron a la luz los relatos de Hermana Vio-
iniciar una nueva línea de investigación filo- leta, con exposiciones de factura similar a la
lógica sobre la narrativa del Holocausto en la que acabamos de ver. Aunque esta obra apa-
República Dominicana. rece publicada sin fecha de edición, siguiendo
las referencias de Llorens Castillo (2006: 240-
El artículo que anuncia uno de los grandes te- 241) y otros críticos, entendemos que fue pu-
mas de esta autora se publica en 1942. Aquí se blicada entre 1942 y 1943. En el prólogo, el
revela su sólida formación técnica del área de la polifacético surrealista coruñés Eugenio Fer-
salud, quizá universitaria. La autora exhibe un nández Granell, intenta motivar al público a la
discurso fluido, pleno de imágenes, de lectura lectura de la misma y pondera el “claro y pre-
amena para los lectores de periódicos. El título ciso estilo de la joven escritora”, refiriéndose
indica la posición protagónica de la escritora: también a la guerra como tema recurrente de
“Carmen Stengre hace comentarios al Dr. Da- su inspiración literaria:
río Contreras”. El hecho de colocarse a sí mis-
ma como sujeto y objeto de su discurso, indica (…) en medio de la crueldad y el horror, de la
el rol intelectual que se adjudicaba a sí misma. opaca tristeza cotidiana, de las vencidas ilu-
A pesar de que se trata de una glosa del discur- siones, parece que la autora ha puesto su em-
so del Dr. Darío Contreras, observamos en este peño en mostrarnos, sobre su palma abierta
artículo la fuerza y madurez de su pensamiento (…) sus ocho ejemplos de cómo, incluso aho-
político, la claridad expositiva de su estilo, para ra mismo, hay un tremendo valor positivo en
configurar con precisión su carácter determi- cada ser humano que es, o debe ser, lo que con
nante sobre el valor y el necesario respeto a la más fuerza lo arranca de su perdición defini-
maternidad aún en tiempos de guerra: tiva, manteniéndolo en vida (Fernández Gra-
nell en Stengre, s.f.: 8).
“Quizá sea el clamor universal de la madre de
nuestros días, martirizada por esas palabras de En estos relatos el valor literario no reside en
las cuales se abusa como de un alcaloide (de- el artificio técnico o retórico, sino en el discur-
fensa de la patria y otras por el estilo) el que yo so testimonial de la escritora. A medio camino
recoja y escuche en las tinieblas de esta inmen- entre el reportaje y la crónica, muchos de los
sa noche, y esa madre pide un hogar tranquilo, cuentos surgen de la memoria viva de la escri-
en el cual pueda dar vida a muchos ciudadanos tora o bien de los recuerdos narrados por sus
fuertes, sanos y alegres que contribuyan con coetáneos españoles y europeos, que también
su trabajo y su ciencia al engrandecimiento y habían estado exiliados en Santo Domingo.
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Las vivencias personales del exilio y el viaje en tantánea con la que comunica con la distancia
barco a América se mezclan con las noticias de de la reflexión y la profundidad del pensamien-
la II Guerra Mundial en las descripciones de to, el enorme dolor de los recuerdos generados
Estampas del mundo de hoy, un cuento donde por el cúmulo de preguntas sin respuesta que
el dolor de los judíos procedentes de Alemania atenazan a los exiliados:
quisiera desvanecerse en la luz de esperanza
expresada en el anhelo de encontrar una nue- Era una madre feliz. Una forma vaga, negra, im-
va vida en los pasajeros del barco que navega precisa pero horrible, que avanza y la envuelve; una
rumbo a las aguas caribeñas. multitud que aterrorizada, huye y le arrastra. De la
mano, fuertemente cogido, su único tesoro, el hijo.
La crueldad de la guerra, el sufrimiento hon- De lo alto, viene un ruido obsesionante, pesado, que
do que emana del silencio, y la triste esperan- lanza ráfagas de latigazos invisibles que muerden
za de un horizonte vital al que se han visto la carne. Cuerpos inmóviles, tirados como muñecos
arrastrados en ese viaje que supone un antes rotos en mitad del camino y que colman los cráteres
y un después en la vida de cada pasajero de ese abiertos por aquella cosa horrenda que les acucia,
barco, nos coloca en el centro de un acontecer avanza, les sigue, empujándoles en huir desatinado,
emocionante y cruel que evidencia la absurda y hacia algo lejano que presienten vagamente que es la
perversa sinrazón de la conflagración mundial. salvación. Cesó al fin aquel loco correr desesperado.
Vuelta en sí, ha sentido frío en los miembros y algo
Pese a la claridad deslumbradora del día, un peor que el temor a la muerte, le ha paralizado el
grupo que parece envuelto en sombras, una corazón. ¿Qué poder tenía aquella fuerza vaga e
viuda, unos huérfanos. Luto en los trajes y en imprecisa que la empujó como sonámbula, incons-
algo impalpable que emana de ellos. Ojos tris- ciente de que algo más preciado que su vida, quedó
tes que parecen interrogar al destino: ¿Qué allí tirado entre el polvo del camino? (Stengre, s.f.:
hicimos para ser tan duramente maltratados? 14-15)
¿Por qué nos arrebataste lo que era amor y sos-
tén de nuestras vidas? En el relato Hermana Violeta, que da título a
esta colección, se narra la historia de una en-
En la pantalla interior del recuerdo, se proyec- fermera de la Cruz Roja en lo que parece ser
ta una visión de horror y pesadilla. Un desar- un descampado. El argumento gira en tor-
ticulado muñeco de guiñol—revoltijo informe no al servicio de una enfermera inglesa en lo
de ropas y carne desgarradas—de bruces sobre que parece ser la I Guerra Mundial. Al final
un montón de inmundicias. del cuento, después de un bombardeo en el que
cae malherida esta enfermera, se relata su vio-
Encima, un letrero que tiene escrito en grandes ca- lación antes de la muerte y el deseo de ven-
racteres unas letras: JUDIO. (Stengre, s.f.: 14) ganza de quienes se sienten agradecidos por el
servicio que la enfermera había realizado. Y de
La mirada de Stengre se revela su finura en el nuevo el grito de esperanza, la petición de que
pincel descriptivo de los retratos y el perfil psi- se acabe la conflagración bélica surge como un
cológico de sus personajes, que dibuja de mane- pensamiento silencioso y compartido entre los
ra minuciosa, en trazos fugaces pero muy pre- soldados: A veces había una voz que pugnaba
cisos, en los que esconde emociones que tocan por salir de sus almas al exterior, que gritaba:
la sensibilidad del lector. Sin detenerse más de
lo estrictamente necesario en detalles externos —¡Basta ya de horrores, de ruinas y de muerte!
como la vestimenta, la edad o la posición, utili-
za su espacio escritural para mostrar una ins-
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El ciempiés, de carácter abiertamente autobio- obras: la única solución para resolver las cau-
gráfico, donde el relato literario se confunde sas de los conflictos que viven sus personajes
con la memoria de una situación vivida, es el es construir un nuevo modelo feminista, donde
único que figura en la antología de cuentos el rol de la mujer y la maternidad se convierte
dominicanos del crítico Diógenes Céspedes en una fuente de superación del caos a través
(2000: 150-159). Además del tratamiento de un de la lucha de la mujer por la libertad y de la
tema tabú tan hondamente femenino como es el educación de los hijos con valores de concien-
primer encuentro sexual, el interés del cuento cia social.
está en el tono cómico y familiar, cuando mues-
tra cómo desaparece la ingenuidad y revela la De ese modo, la mujer podrá lograr su misión
pérdida de la virginidad en un hilo argumental de pacificación y un nuevo estado de espiritua-
donde los recién casados pasan la noche bus- lidad más avanzado, el mundo conseguirá li-
cando el ciempiés en el lecho nupcial. berarse de las horrorosas lacras de la guerra.
La propuesta de Stengre es epocal y se puede
En No todo es triste en un velorio, un relato sobre rastrear en los personajes de autoras judías es-
un velorio campesino dominicano, da pie a una pañolas y latinoamericanas del XX y XXI. Sin
estampa tradicional. Finalmente, en Lo que embargo, para la literatura dominicana, es la
deja la guerra, la autora coloca a su persona- primera vez que aparecen personajes femeni-
je principal en el servicio de los hospitales de nos, enfermeras con el ese perfil de misión pa-
campaña que se daban en la contienda de 1914, cifista y de activismo de género.
anunciando las líneas temáticas de su novela.
El trabajo de mayor relevancia de Carmen Tal vez las cansé con mi relato, pero sin duda
Stengre es ¿Y mañana?, con el que se abre la extraigan de él, como yo, la consoladora con-
novelística del holocausto judío en República clusión de que por encima de los odios que
Dominicana. Se trata de un libro publicado en engendra la guerra, a pesar de las discordias
diciembre de 1944, tres semanas antes de su y pugnas que disgregan y mantienen en este
salida para Venezuela. eterno estado de lucha a los hombres, la mujer
puede ser un lazo de unión, de fraternidad, que
El tiempo del relato, con una articulación li- logre la definitiva paz, porque tenemos un inte-
neal, pero con elipsis y acronías, articula un rés común: el hijo (Stengre, 1944:21)
argumento donde el conflicto de los persona-
jes se produce por situaciones derivadas de la La salida intempestiva de Santo Domingo, que
Guerra Civil española y la II Guerra Mundial. ocurrió a los pocos días de la publicación de
Se trata de la historia de tres amigas: Martha, esta novela, es un signo manifiesto de la auda-
Teresa y Patricia que se han conocido durante cia y valentía de Carmen Stengre. Esta joven
una estancia casi ocasional en París, y luego se escritora, que a todas luces parece proceder de
encuentran en distintos momentos (viajes en una familia judía por la calidad e intensidad de
tren, cartas, regreso al mismo punto de París). los testimonios que emergen en su producción
En el transcurso de esos encuentros relatan creativa, no se dejó llevar por el terror, sino
sus recuerdos, las desdichas del presente y la que se atrevió a dejar un legado literario inva-
esperanza en el futuro, a pesar de las malas ex- luable para la República Dominicana; al colocar
pectativas que para ellas se abren en el día a día su propia firma y sello en el registro escrito de
de la guerra. una narración viva, sangrante, tremendamente
dolorosa. Su trabajo pionero proyecta la litera-
La cosmovisión de la autora emerge con los tura dominicana a los primeros lugares de la
mismos ingredientes que veíamos en sus otras literatura latinoamericana y caribeña, y deberá
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86 MARÍA VIRTUDES NÚÑEZ FIDALGO • Aporte literario e intelectual de las españolas exiliadas en Santo Domingo (1939-1945)
ser valorado como se merece entre los mejores figuran datos tomados al vuelo, testimonios
aportes de las literaturas hispánicas. orales abiertos o mediados por entrevistas de
video, imágenes escriturales que conservan in-
4. Conclusiones tacto el pasado, huellas de seres queridos que
permanecen en la memoria íntima de familias a
La guerra civil española dejó profundas heridas veces anónimas, pero nunca olvidadas.
en una situación histórica que fue antecedente
de la II Guerra Mundial. España, destrozada El camino del exilio trajo a las tierras domini-
por una contienda fratricida, entregó a cada canas el vigoroso trabajo de una serie de mu-
exiliado y exiliada una porción desbastada del jeres, jóvenes intelectuales españolas que im-
imaginario social, que sirvió para esculpir con pacta por su gran riqueza y variedad textual
el cincel del futuro, la historia íntima del tiempo y académica. Este artículo es el inicio de una
americano del destierro. El legado de fragmen- serie de investigaciones encaminadas a presen-
tos arrancados al exilio interior del silencio, tar la multiplicidad de labores académicas de
retazos de rostros queridos, miradas sensibles las exiliadas españolas, los aportes narrativos
de la realidad que fue, se preservó al abrigo de que emergen en las escritoras del exilio; el tes-
escrituras disímiles, personales, públicas y pri- timonio social, cultural y vital que se enmarca
vadas. Son pequeños tesoros conservados en en tiempos difíciles, donde la obra literaria y
forma de cartas, memorias, relatos insertos en la vida se constituyen en un legado invaluable
otros temas, conversaciones donde de pronto para las nuevas generaciones.
Bibliografía
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88
Resumen Abstract
Esta reflexión se articula en tres partes como This paper is laid out in three parts as it is rec-
lo recomiendan ciertos enfoques en análisis crí- ommended by some critical discourse analysis
tico del discurso: la identificación del proble- approaches : identification of social problem,
ma social, el análisis de los datos con miras a analysis of data in order to deduce networks of
desglosar redes de significación, y el desenlace. meaning and outcome. As it is put in discourse,
La discursivización del estereotipo de pensa- thought stereotypes about immigration brings
miento en contexto de inmigración nos lleva us to highlight an increasing rhetoric that
a poner de relieve una retórica ascendente que passes from simple and natural stereotype to
parte del simple y natural estereotipo hasta el racism. The speech strategies adopted for this
racismo. Las estrategias discursivas desplega- purpose include deictization, irony or sarcasm,
das a este respecto son la deictización, la ironía spectacularization, animalization or demoniza-
o el sarcasmo, la espectacularización, la anima- tion. However, the black legend is mitigated
lización y la demonización del Otro. Sin em- by a disordant voice that coincides with post-
bargo, la leyenda negra viene atenuada al final modernist, anti-globalization, postcolonialist,
por una voz discordante que coincide con las afrofuturist ou afrorealistic ideas. That is a
lógicas posmodernista, altermundialista, pos- kind of anticlimax or distension in a negative
colonialista, afrofuturista o afrorrealista. Esto rhetoric and an option for a cosmopolitan and
constituye un tipo de anti-clímax o distensión no conflictive otherness.
en una retórica negativista o la opción por una
alteridad cosmopolitista y menos conflictual.
inmigración, África, España, estereotipo, dis- immigration, Africa, Spain, stereotype, mural
curso parietal, alteridad cosmopolitista discourse, cosmopolitan otherness..
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ZACHARIE HATOLONG BOHO • La imagen estereotipada del inmigrante africano en el discurso parietal de Alcalá de Henares, 89
Madrid y Salamanca
1. Introducción 3. Resultados
Hablar de África desde Europa supone hacer 3.1. Europa y África: ida y vuelta o las
del continente africano un objeto hermenéuti- trayectorias fundacionales de la in-
co en diversos aspectos, cualificar o construir migración
discursivamente al Otro a partir de premi-
sas socio-cognoscitivas y representacionales. La historia de la inmigración es consustancial
El lenguaje participa eficientemente de dicha a la de las migraciones o movimientos sociales
construcción en la medida en que favorece la habidos desde tiempos remotos. Por así decir-
formación, el mantenimiento y la transforma- lo, el desplazamiento siempre ha formado parte
ción de los imaginarios. Y es que, a causa de su de la historia de la Humanidad, debiéndose a
pasado caótico que los movimientos poscolo- varios motivos e inscribiéndose en la lógica de
nialista y posmodernista cuestionan hoy en día, búsqueda: búsqueda de nuevas viviendas o re-
las interacciones entre África y Europa vienen cursos alimenticios, huida ante el enemigo en
sostenidas por varias formas de ideología. De tiempos de conflicto, búsqueda de abrigo por
ahí que los discursos para decir e interpretar motivo de catástrofes naturales, exploración y
África en general y el África negra en particu- descubrimiento, etc.). En la tradición grecolati-
lar desde el Viejo Mundo se caractericen por el na, la inclinación al desplazamiento fue motiva-
estereotipo, la estigmatización, la xenofobia o da por el cosmopolitismo, ideado por el filósofo
el racismo. Para analizar este fenómeno centra- Diógenes como metáfora e ideal de ser “ciuda-
do en los inmigrantes africanos nos valdremos dano del mundo”. En síntesis,
de las prácticas socio-lenguajeras del espacio
mural urbano y demás lugares del plan hori- Lo que Diógenes quería decir es que podemos
zontal de las ciudades españolas como Alcalá considerarnos conciudadanos, incluso si no
de Henares, Madrid y Salamanca. somos —y no queremos ser— miembros de
una comunidad mundial única, sometidos a un
2. Metodología gobierno único. También podemos tomar de
Diógenes la idea según la cual debemos pre-
El marco metodológico integra varias pautas ocuparnos por la suerte que corren todos nues-
que se complementan. La más evidente que pre- tros congéneres, y no sólo los integrantes de
cede todas las demás en el tiempo de la inves- nuestra comunidad política. Así como debería
tigación es la observación directa de los datos importarnos la suerte que corren todos los
brutos en los entornos urbanos. Sin embargo, conciudadanos de nuestra comunidad, también
lo que posibilita la observación es el callejeo o debería importarnos la suerte de nuestros con-
la flânerie, consistente en un recurso peatonal ciudadanos del mundo, nuestros congéneres
por las calles y plazas urbanas. También llama- (Appiah, 2008 : 85-86).
do deambulación o merodeo, este método es un
proceso que permite al investigador echar una En el siglo XVIII, la misma significación fue
mirada multifocal en las plataformas de la ciu- retomada por la Ilustración europea (interés
dad. Sigue la captación de los datos, mediante global por la humanidad sin el deseo de que
la fotografía (técnica práctica, rápida y objetiva existiera un gobierno mundial), dejándose tra-
en términos de exhaustividad de la informa- ducir en valores universales de tolerancia, jus-
ción y los recursos analizables) y la toma de ticia y humildad.
apuntes. Por fin, los datos así recogidos se so-
meten a un análisis cualitativo a fin de desglo- Cabe precisar que el cosmopolitismo como
sar resultados interpretables y extrapolables. filosofía y espíritu ha venido dando lugar a
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90 ZACHARIE HATOLONG BOHO • La imagen estereotipada del inmigrante africano en el discurso parietal de Alcalá de Henares,
Madrid y Salamanca
Subráyese también que los intentos de supe- 1 Nos referimos aquí a los pactos coloniales “firmados” en-
ración del mito irracional y de justificación tre las metrópolis y las colonias. Al respecto, se puede ex-
de la violencia dieron lugar, por ejemplo, a los plotar la tesis doctoral de Jean Normand (1900), la cual
explora las causas del pacto, sus reglas, sus consecuencias
movimientos de descolonización. No obstan-
y las potencias que lo practicaron (Portugal, España, Ho-
te, dichos intentos desembocaron en pactos landa, Inglaterra y Francia).
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ZACHARIE HATOLONG BOHO • La imagen estereotipada del inmigrante africano en el discurso parietal de Alcalá de Henares, 91
Madrid y Salamanca
Poco a poco, al cosmopolitismo abstracto del mismo título que los ciudadanos occidentales.
discurso de dominación se contrapone un cos- Todo aquello que muchos discursos sostienen
mopolitismo subalterno (Santos, 2010: 29). Al como verdadero, aunque las responsabilidades
mismo tiempo, una toma de conciencia gene- del malestar africano sean compartidas y que a
ralizada se experimenta entre los ciudadanos los gobiernos o ciudadanos africanos les toque
del Sur en general y de África en particular. mejorar las condiciones de vida de sus pobla-
Dos razones principales justifican el segun- ciones.
do trayecto (África – Europa), por lo que la
emigración masiva hacia Occidente radica en 3.2. La valoración de la inmigración afri-
teorías firmes. Por un lado, el mencionado cos- cana en España: estigmatización, xe-
mopolitismo que afirma el acceso de todo indi- nofobia y racismo
viduo al universal es utilizado para legitimar
la búsqueda del paraíso en otras tierras. Lo En Occidente en general y España en parti-
que Occidente tacha de inmigración clandes- cular, la inmigración viene valorada desde
tina y contra lo que las potencias europeas lu- muchas lógicas psicosociales, de las que re-
chan enérgicamente hoy en día vuelve a ser un tenemos la estereotípica en el marco de esta
derecho sustentado por principios éticos. Más reflexión. El estereotipo es un conjunto de
aún, la historia de la migración de los africa- creencias relativas a los atributos de un gru-
nos hacia Europa es vinculada a la historia po humano frente a otro grupo (Amossy &
colonial, como lo afirma Dedieu (2012: 9): “ce Herschberg, 2005). Según González Gaval-
projet implique de tirer les fils entremêlés de dón (1999: 79), este concepto “es uno de los
l’histoire coloniale et de l’histoire postcolonia- más controvertidos y en revisión actualmente
le, de l’histoire de l’État français et de l’histoire a causa de su vinculación con los prejuicios y
des États africains ”2. Así que, por otro lado, se la discriminación”3. La relación estrecha entre
plantea la problemática de la génesis colonial los tres términos conviene a este trabajo por-
de las situaciones actuales en los países del Sur que la valoración de los inmigrantes en Espa-
(Royoux, 2013: 181). ña es muy compleja en la medida en que el pro-
blema suele plantearse de modo apremiante
Se articula así el contencioso poscolonial en hasta desembocar en la xenofobia o el racismo,
que se achacan a Occidente todos los proble- cuando no en conflictos bélicos.
mas socio-políticos que se viven en África: el
expolio organizado de los recursos naturales, Sin embargo, sería superficial hablar de la no-
la fragmentación de las estructuras sociales y ción de estereotipo y de la realidad a la que re-
estatales, el mantenimiento de África bajo un mite sin aludir a las teorías que las explican. Al
jugo generalizado, etc. No es de extrañar que respecto, seguimos la valoración de Stroebe &
los candidatos de la inmigración afirmen ro- Insko (1989) distinguiendo dos tipos de teorías
tundamente que emigrar es perseguir sus ma- que intentan explicar los estereotipos sociales,
terias primas expoliadas durante la coloniza- una vinculada con las causas socioculturales
ción, es decir, emprender la misma vía que los y otra basada en los procesos individuales. La
recursos explotados y exportados. Esta tesis primera categoría se articula en tres postula-
hace de los africanos los herederos legítimos dos, es decir, i) la teoría realista del conflicto
de gran parte del patrimonio occidental, al que se expresa en términos de conflicto real
2 Ese proyecto implica desenredar la historia colonial y 3 “La relación entre los conceptos «estereotipo», «prejui-
poscolonial, de la historia del Estado francés y los Esta- cio» y «discriminación» es muy estrecha (González Ga-
dos africanos (Traducción mía). baldón, B., 1999 : 79).
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92 ZACHARIE HATOLONG BOHO • La imagen estereotipada del inmigrante africano en el discurso parietal de Alcalá de Henares,
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Recordamos que el objeto de esta reflexión es Antes de volver al caso, cabe puntualizar a
el discurso “epinmigrante” desde la perspecti- partir de las afirmaciones siguientes que cual-
va del español y del europeo por extrapolación, quier pueblo (sin distinción de origen) puede
discurso evaluador, subjetivo, calificativo, de ser objeto de valoración estereotipada en si-
opinión, estereotipado, contencioso, segrega- tuación de inmigración en España: “China da
cionista, racial, etc. Se trata de la discursiviza- miedo”, “Fuck England” y “Si fueras judío?”.
ción de los estereotipos discriminatorios en la Estos enunciados recogidos en las calles de
problemática de la inmigración (Fall, 2015). España ostentan una práctica discursiva este-
reotipada, si no xenofóbica. Una China que da
De hecho, no cabe duda de que España sea un miedo tal vez a causa de su invasión, una In-
país de destino para los candidatos a la inmi- glaterra que se jode probablemente por su rol
gración, por su situación geográfica, su esta- en la Unión Europea y los judíos de quienes
tuto de país miembro de la Unión Europea, su se ha construido una imagen negativa desde
pasado histórico, su situación socioeconómi- la Edad Media hispánica6. Este planteamiento
ca relativamente estable antes de la crisis de previo responde a un enfoque deductivo, esto
2011 y su política migratoria. Los inmigran-
tes proceden de todas partes tal y como lo
5 Plaza, A. M., RTVE del 25.06.2019, véase http://
demuestran muchos estudios. López de Lera
[Link]/noticias/20190625/llegada-inmigrantes-
(1995: 234) indica que en 1995 el 62,2 % de compensa-baja-natalidad-lleva-espana-cifra-record-
inmigrantes provenía de Europa y América 469-millones-habitantes/[Link].
del norte, el 18,8 % de Latinoamérica y el 20,4 6 Según Rodríguez Barral, P. (2009, contraportada), “La
% de África. Otro estudio realizado por Aja et Baja Edad Media desarrolla un repertorio iconográfi-
co que, a la vez que vehículo de propaganda antijudía,
al. (1999) en 1998 presenta las estadísticas si-
no deja de constituir un reflejo del imaginario cristiano
guientes: Europa: 47 %, África: 25 %, América: concerniente al judaísmo. Este libro […] construyó la
20 % y Asia: 8 %. Un tercer dato más reciente imagen del judaísmo en sus aspectos más negativos: la
ceguera espiritual […], la acusación de deicidio […], la
4 Estas teorías que explican el estereotipo y el prejuicio han acusación relativa a la profanación de la hostia (con una
sido sintetizadas a partir del trabajo de Rosa Elosúa, Ma interesante iconografía en el ámbito catalano-aragonés),
et al. (1994). la de crimen ritual […], o la imagen de los judíos como
seguidores del Anticristo”.
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ZACHARIE HATOLONG BOHO • La imagen estereotipada del inmigrante africano en el discurso parietal de Alcalá de Henares, 93
Madrid y Salamanca
<<<< Foto 1 (realización propia) >>>> <<<< Foto 2 (realización propia) >>>>
es, partir de lo general a lo particular y de- ción para tenerlos como vecinos, compañeros de
mostrar que la problemática del estereotipo y trabajo, yernos o nueras […].
del prejuicio es vinculada a la percepción que “Mal nommer c’est discriminer7” dice Kerr
se tiene de los inmigrantes en general. Dicho (2006), y el enunciado o fragmento discursivo “
lo cual y volviendo al ejemplo de la inmigra- Tangerinos ” representa la cara visible del ice-
ción de origen africano, su imagen entre los berg o de una imagen marroquí que ha venido
españoles consiste – en primer lugar – en una construyéndose desde hace muchas décadas
polarización metonímica, esto es, la designa- entre los españoles. En tiempos del Protectora-
ción del todo por la parte o de la parte por el do, aunque menos feroz, desvalorizante y este-
todo. La parte es Marruecos, país por el que se reotipada, esa imagen quedó manipulada por la
suele designar al África entera. Alonso Pérez ideología del colonizador antes de volver a ser
& Furio Blasco (2007: 25) precisa que a princi- un elemento de propaganda durante la Guerra
pios del año 2000 más de medio millón de ma- civil (z URLO, 2006, p. 74). Lo cual puede sus-
rroquíes viven en España, constituyendo así la citar enunciados reaccionarios por parte de los
colonia extranjera más numerosa inmigrada al marroquíes (foto 2), prueba de una convivencia
país europeo más cercano por motivos eco- conflictual de que el interaccionismo sociodis-
nómicos. En la imagen siguiente, el término cursivo Bronckart (1997) da cabida cuenta.
“tangerinos” designa no solo los naturales de
Tánger (ciudad del norte de Marruecos) sino a En efecto, con el epígrafe “Raja Casablanca Ma-
Marruecos y África respectivamente. roc” diseñado en letra capital, el sujeto cultural
inmigrante marca su presencia manifiesta en el
Verdad es que una designación de algo o al- espacio urbano de España a modo de autoafir-
guien por su nombre no tiene nada prejuicio- mación. En ese tipo de interacción o de juego
so. Solo que aquí, la designación ocurre en un de caras (Goffman, 1956), las partes suelen
contexto interactivo caracterizado por el fe- oponerse aspectos emblemáticos de su identi-
nómeno del conflicto social subyacente. Para dad; papel que un equipo de fútbol como Raja
comprobarlo, conviene convocar el análisis de Casablanca es susceptible de desempeñar por
Alonso Pérez & Furio Blasco (2007: 30) con ser muy representativo de la configuración fut-
respecto a la actitud de los españoles frente a la bolística o deportiva de Marruecos en general.
inmigración marroquí:
Sería plausible afirmar que el estigma de las
En este contexto, hay que analizar las relacio- imágenes 6 y 7 se refiere a los inmigrantes de
nes con los marroquíes, que son la origen africano, dado que las recientes epide-
nacionalidad que menos simpatía suscita, más mias de la enfermedad por el virus del Ébola
recelos crea a la hora de tratarse tuvieron lugar en el África del oeste y del cen-
personalmente con ellos y mayores reticencias
plantea cuando se trata de mostrar su disposi- 7 Nombrar mal es discriminar (Traducción mía).
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El debate subsiguiente, libre, pluri-actor e inte- 3.3. Estereotipo y alteridad menos con-
ractivo, puede emprender varias orientaciones flictiva
en términos de diagnóstico psicosocial. No ex-
traña que en la imagen 11 el paro se atribuya Los estereotipos, lo sabemos, son tan presen-
a las horas extraordinarias en la organización tes y activos en las sociedades humanas que
del trabajo, opinión atribuida a las corporacio- empapan las relaciones interpersonales, inter-
nes sindicales (“CNT, AIT”). grupales e interculturales (Djandue, 2012: 3).
Quedan tan profundamente arraigados en las
Si el problema del paro es bastante complejo conciencias, las representaciones y prácticas so-
como cualquier otra situación social de pareci- ciales que resulta imposible e innecesario erra-
da importancia y que las responsabilidades son dicarlos. En cambio, muchas experiencias de las
susceptibles de compartirse, la retórica de la sociedades nos demuestran que los imaginarios
denuncia y acusación que se ostenta en el dis- sociales – legítimos o no, positivos o no, etc. –
curso parietal urbano puede considerarse como deben someterse a la evaluación de la teoría del
diálogo o a la filosofía del encuentro (Buber,
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ciertos discursos sociales. Y es que en España Sin embargo, el discurso parietal urbano de Es-
el problema de la inmigración suele coincidir paña deja evidenciarse una práctica disonante
con lo conflictivo, lo polémico, lo espectacular, en el tratamiento de los inmigrados. Lo que
etc. En términos de hechos, el estereotipo tiene atribuimos a una alteridad menos conflictiva
muchas manifestaciones en el espacio público, abre paso al mundo de los posibles o a un nuevo
transformándose de modo de gradación en pre- orden mundial portador de alternativas. Esas
juicio, xenofobia y racismo. Lo cual se acompa- ideas se hacen eco de las críticas acerbas que
ña de varias estrategias discursivas, como son cada vez más se dirigen a las políticas migra-
la deictización o el señalamiento, la ironía, la torias tal y como son implementadas por Occi-
animalización o la demonización; una retórica dente. Igualmente, coinciden en visión con mo-
consistente en clasificar al inmigrante africano vimientos filosóficos e ideológico-intelectuales
en el eje del mal. como el posmodernismo, el poscolonialismo
o posoccidentalismo, el altermundialismo, el
afrofuturismo o afrorealismo.
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101
Resumen Abstract
En este último siglo se exige creatividad, en- In this last century creativity is emphatically
fáticamente, en la práctica docente y el uso de required in teaching practice and the use of
estrategias que favorezcan el desarrollo de la strategies that favor the development of it.
misma. En este artículo, se proponen ideas para Ideas for changing information repetition and
cambiar la repetición de información y la me- memorization are proposed in this article. The
morización. Se plantea la necesidad de diseñar need to design plans aimed at stimulating the
planes dirigidos a estimular el uso de recursos use of resources that develop creative poten-
que desarrollen el potencial creativo desde la tial from children’s literature arises. From an
literatura infantil. Desde temprana edad, los early age, citizens would have tools to deal
ciudadanos contarían con herramientas para with everyday situations with greater success.
afrontar las situaciones cotidianas con mayor It is recommended that all actors of the teach-
éxito. Se recomienda que participen todos los ing / learning process participate, an environ-
actores del proceso enseñanza/aprendizaje, un ment conducive to creativity, as well as basic
ambiente propicio para la creatividad, así como strategies such as dramatization and creative
estrategias básicas como la dramatización y la reading and writing
lectura y escritura creativas.
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102 RISELDA PERDOMO y RUTH CUEVAS • Metodologías y técnicas para el desarrollo de potencialidades creativas, desde la
literatura infantil.
1. Introducción
En estos tiempos, la palabra creatividad ha al- retos que día a día la vida les presenta y hacerlo
canzado relevancia inusitada. El despertar en con responsabilidad.
este sentido se hizo sentir años atrás. En todos
los ámbitos se habla y se exige que los sujetos Sobre el particular, a continuación se ofrecen
sean creativos en lo que hacen. Por tanto, se algunas reflexiones acerca de la creatividad y
empieza a ver la escuela como organismo social sugerencias aplicables al desarrollo del poten-
estatal, y focal donde se debe evidenciar la pla- cial creativo a partir de la literatura infantil.
nificación de estrategias para despertar, fomen-
tar y lograr el desarrollo de destrezas creativas 2. Desarrollo de la creatividad en la litera-
en los sujetos que acuden a ella a aprender. tura infantil
Estas preocupaciones trascienden las localida- Una persona creativa es fácil de identificar
des, y se hace sentir en las universidades, em- donde quiera que esté, es el tipo de persona
presas y entidades encargadas, de alguna ma- que no pasa desapercibida. Siempre ofrecen las
nera, de formar sujetos para el desarrollo de soluciones más originales a cualquier problema
la sociedad. En todas las carreras y áreas de y pocas veces consideran la expresión “imposi-
conocimientos, los conceptos creatividad e in- ble” como una posibilidad.
novación ocupan primeros lugares en planes y
programas de estudio. En ese sentido, Muñoz (1994), citado por Igle-
sias (1999), plantea que la persona creativa po-
Las empresas, por su parte, exigen a sus em- see rasgos de personalidad particulares como
pleados resultados novedosos, creativos, in- son la fluidez, flexibilidad, originalidad y la ca-
novadores en sus eventos y resultados de sus pacidad de redefinición. Este último es de gran
operaciones y trabajos (De la Torre, 1996) Las importancia pues se ha convertido en un están-
ideas se vuelven internacionales y trascenden- dar a la hora de medir el pensamiento creativo
tes, cruzan los límites y fronteras y organis- y se refiere a “…encontrar usos, funciones o
mos internacionales como la Comunidad Eco- aplicaciones distintas a las habituales.”
nómica Europea, conscientes de la importancia
que tienen para el desarrollo y progreso de la El proceso creativo no surge repentinamente,
sociedad, decidieron declarar el año 2009 “El de la nada. Como proceso tiene etapas que son
año Europeo de la Creatividad y la Innovación” cubiertas por el individuo creador. Varios au-
(García, 2009) tores (Menchén, 1998; Gámez, 1998 en Igle-
sias, 1999), plantean la existencia de distintas
En ese mismo sentido, de La Torre (2006 y etapas en el proceso creativo, coinciden en que
2007) apunta que la mentalidad de muchos debe ocurrir una fase inicial de preparación,
maestros se centra en reducir la creatividad a de obtención de información que será usada al
las asignaturas de música y plástica y a festivi- gestar la idea innovadora. Entonces aparece
dades conmemorativas en las que se desarro- esta idea nueva y se formula de manera lógica
llan eventos culturales, lúdicos, o escénicos. para luego ser revisada y autocriticada para de-
terminar su aplicabilidad.
La idea es que en las escuelas se diseñen los
planes adecuados para potenciar en los sujetos Sin embargo, el proceso no ocurre en un en-
los recursos que los formarán para afrontar los torno puro. Hay factores que intervienen en él,
que pueden ser psicológicos o sociales y que
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literatura infantil.
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104 RISELDA PERDOMO y RUTH CUEVAS • Metodologías y técnicas para el desarrollo de potencialidades creativas, desde la
literatura infantil.
una empresa), las de educación, (con las que se da de una persona formada íntegramente para
definen las actividades y acciones que se plani- una sociedad mejor.
fican para el logro de los objetivos que se han
propuesto). También están los “juegos de es- Según el Programa de las Naciones Unidas
trategias” (que se realizan con base en la “inte- para el Desarrollo, (PNUD), en la medición del
ligencia”), como el ajedrez. í ndice de Desarrollo Humano (IDH), que sirve
para mostrar los niveles del estado de una so-
Un dato interesante se puede visualizar en es- ciedad, en el renglón de la alfabetización, y la
tas definiciones: las estrategias, en el campo matriculación en las escuelas, entre otros, nues-
que sea, determinan el éxito de los planes. Con tros niveles están por debajo de la media que se
ellas se mide el valor de una acción y los po- requiere en cualquier país en vías de desarrollo.
sibles resultados. Permiten, además, estudiar a Tal descubrimiento, obliga a revisar los planes
profundidad la aplicación de una u otra, toman- de estudio ofertados por el Estado en aras de
do en consideración todos los elementos que mejorar la oferta desde los niveles más bajos.
participan en el evento. De ahí que sea una prioridad atender a la cali-
dad de la educación Inicial, Primaria (en ambos
En el caso que ocupa este ensayo, se hace re- ciclos), y Media, propiciar como eje transversal
ferencia a las estrategias que deben contribuir de todas las áreas, la lectura de obras literarias
para el desarrollo de potencialidades creativas, determinadas para cada curso, nivel o ciclo.
en el ámbito académico, utilizando la Litera-
tura Infantil. Esto implica tomar en cuenta La lectura como eje transversal a todas las
a todos los actantes en el proceso: alumnos, áreas del conocimiento, y la literatura, gradua-
maestros, comunidad, niveles escolares, pro- da según los niveles de desarrollo, constituyen
cedencia, conocimientos previos que traen de herramientas fundamentales para esta pro-
base los sujetos (estudiantes), las necesidades puesta de cambios positivos desde las esferas
de aprendizaje que tienen, las características, del Gobierno.
sus diferencias dentro del conjunto y las seme-
janzas, la escogencia apropiada de textos, den- Por otro lado, dentro de las necesidades que
tro de la inmensa gama de ofertas que se tiene, deben llenarse en los sujetos de las comuni-
las posibilidades, los planes, los objetivos, los dades, están las intelectuales y las culturales,
recursos materiales y económicos, y los fines. según los planteamientos de la ONU. Cabe se-
ñalar que, tanto los Gobiernos como los orga-
Si se pretende desarrollar potencialidades crea- nismos internacionales, asumen el desarrollo
tivas desde la literatura infantil, las estrategias de los pueblos atendiendo al cuidado que se dé
deben ser muy bien pensadas. El desarrollo está en las áreas del conocimiento. En este sentido,
vinculado con la acción, ejecución, incremento, se enfatiza el rol que la literatura debe jugar
ampliación, extensión o aumento de algo que para lograr los mejores objetivos.
se tiene en menor cantidad o no se tiene. En
este caso, conocimientos intelectuales o abs- Para desarrollar potencialidades creativas des-
tractos que luego se reflejarán en la práctica de de la literatura infantil, hay que tomar en con-
la vida inmediata o futura, en la expresión de sideración lo que se ha señalado anteriormente.
la lengua, en la exhibición de actitudes de per-
sonas conscientes de su accionar, en el análisis ¿Cuáles estrategias servirían en esta dimensión
del comportamiento de la sociedad en la que le del desarrollo infantil, en el campo de la lectura
tocó vivir, y en las propuestas para mejorar la de obras clasificadas como infantil o para ni-
misma. En definitiva, en una respuesta mejora- ños? Lo primero es leer obras de ese tipo. Se
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literatura infantil.
entiende por leer la acción de aprehender las Estas variables son necesarias en un maestro
informaciones contenidas en un soporte, y di- que propicia la creatividad desde la literatura
fundidas de forma física, visual o fónica o táctil y el desarrollo de estrategias en ese sentido.
(código). Es la primera gran estrategia. Es un Ese grado de implicación del docente, como
proceso que incluye otros aspectos: visualiza- agente que proporciona el ambiente educativo
ción (de los dibujos o palabras impresas), fo- adecuado para el desarrollo de la creatividad,
nación (articulación oral, consciente o no), la indica que esto no solo se sustenta en tareas
audición (información que llega por los oídos) y en materiales que se diseñan para ensayar
y la comprensión (llegada de la información maneras para expresar el potencial creativo de
como conocimiento de la realidad vertida por los alumnos.
el texto, relacionada con los saberes previos),
también denominada asimilación. Dramatizar es una estrategia sin precedentes,
única. Partiendo de la lectura de una histo-
A partir de esta gran estrategia, se desprenden ria, el maestro logra que sus alumnos realicen
otras que complementan la lectura: identificar, actos heroicos, sublimes, en los que ellos son
señalar, descubrir, reconocer, extraer, producir protagonistas. Estas acciones se planifican,
con…clasificar, exponer, contar, aplicar…es- normalmente, para los actos conmemorativos
tablecer comparaciones, discutir (ideas, actitu- que fija el calendario escolar. Son muy pocas
des, expresiones, …), juzgar, repetir, comparar, las oportunidades que tienen los alumnos para
resumir, argumentar, reconocer (personajes, presentar las cosas como ellos las sienten y las
ambientes, acciones, actitudes…) fundamentar viven, sin que sean la repetición y la rutina es-
(una respuesta, una idea, etc), asociar (sus ideas colar. El aula se transforma en un entorno vir-
con algunas del texto o de sus compañeros). La tual en el que desarrollan sus posibilidades de
lectura, así, tiene valor en sí misma. expresión y comunicación, se descubre e inven-
ta. Es el teatro en el entorno escolar, con todas
Se podría pensar que simplemente leer no bas- las limitaciones que pueda implicar. El maestro
ta, pero de entrada servirá para despertar y debe ser un guía, pero los niños tienen la opor-
acercar al niño al texto. Luego se decidirá si tunidad de diseñar y dirigir los actos según los
la lectura es crítica, placentera o de búsqueda sienten. Su creatividad se pone de manifiesto
de información para otros fines. Si el docente en este tipo de teatro.
envuelve al discente en la práctica “de descu-
brir las ideas (cualesquiera) y las distintas in- Pueden representar una historia que ya co-
formaciones que subyacen en un texto escrito nozcan, o que se inventen otra creando a los
u oral, ya se está en proceso de formación de personajes, la trama, el escenario, o incluso
un sujeto crítico. el vestuario. En definitiva, lo que se pretende
es estimular la imaginación del alumno, pues
Esa lectura que se hace sobre un texto, no im- el personaje teatral no tiene en cuenta sólo su
porta lo simple o lúdico que parezca, se hace presente, sino también su pasado y su futuro
analítica, reflexiva, y activa. Los lectores, ac- (Hurrell, 2003; Rodríguez, 2005). También
tivos o pasivos, se sienten más interesados en permite el uso de la técnica de la improvisación
tanto participan del acto lector y en el “descu- teatral que ofrece al estudiante la oportunidad
brimiento” del escritor a través de sus ideas. de experimentar el pensamiento reflexivo, la
Los docentes, para asumir este reto, están obli- solución de problemas y toma de decisiones
gados a formarse en una triple dimensión: co- desde temprana edad.
nocimientos, habilidades y actitudes.
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Otra estrategia es hacer lecturas creativas. La Producir lluvias de ideas es una novedosa es-
narración de historias, poemas, cuentos, poe- trategia en los primeros años de escolaridad,
sías… es muy normal en las escuelas primarias. con base en un texto (historia breve). Se pide a
Los cuentos son fabulosos para despertar los uno u otro de la clase, para que libremente diga
sentimientos y desarrollar valores. Introdu- todo lo que se le ocurra sobre el texto que se
ce los niños en mundos fantásticos, fabulosos, leyó, sin que nadie opine ni participe. Es una
distintos del suyo, despierta su creatividad y lo condición del juego. Luego lo haría otro, y otro.
estimula. Con diseño de propuestas didácticas La capacidad creativa se manifiesta en la expre-
bien planificadas, es posible realizarlas. Des- sión oral e invención de los alumnos.
pués de leer un trozo de un relato, o de una
historia, el maestro puede pedir: 1. Completar Hacer grabaciones de lo que se piensa acerca
la historia a su gusto, 2. Inventarle otra intro- de una historia, un texto literario de cualquier
ducción, 3. Recrear una conclusión para luego género. La novedad produciría deseos de “ha-
verificar si se asemeja a la de la historia origi- blar” y en añadidura, crearía textos al margen
nal… 4. Que sean ellos los personajes que ac- del que se les dio o leyó. Las reglas del juego
túen desde sus contextos o inventen la trama. son despertar necesidades creativas desde la
5. Poner un nuevo título y, oralmente, justifi- temprana edad. Otro objetivo sería desarro-
carlo sobre la base de alguna idea del texto ori- llar el léxico y ampliar el vocabulario con el
ginal. 6. Contar la historia como si ellos fueran que llegan a clases. Con esta estrategia, un ob-
los escritores/autores. ¡El disfrute por sentirse jetivo adicional es que se escuchen y mejoren
dueños de la producción les reporta un deleite la dicción.
inefable! ¡Y están jugando! Es lúdico.
Para aprovechar la abundancia de ritmos musi-
La escritura creativa es una estrategia cuya cales, otra estrategia novedosa sería crear una
base puede sustentarse, para mayor eficacia, en “canción” para acompañar las acciones de su
la lectura de obras. Aunque el nivel sea inicial, personaje favorito en una historia literaria leí-
la literatura infantil, narrada por el maestro si da previamente. Se dejaría en libertad a los es-
los alumnos aún no supieran leer, proporciona tudiantes para que decidieran qué ritmo usar y
ideas suficientes para que los pequeños deseen las letras que le pondrían. Podría ser con ideas
hablar y producir, fabular e inventar sobre lo de la misma obra leída. Aunque el docente no
leído. El docente serviría de intérprete para aparezca con una actuación directa, debe guiar
escribir las historias que los pequeños inven- y supervisar las producciones de los niños.
taran. El desarrollo de la expresión escrita es-
taría basado en esas historias fantásticas. La La creatividad no es una cualidad o destreza
creatividad crece y se diversifica con distintas cuasi mística; tampoco es una cuestión de ta-
actividades y estrategias, también pueden ela- lento natural, temperamento o suerte, sino una
borar gráficos, dibujos que representen las ac- habilidad más que podemos cultivar y desarro-
ciones, los personajes, los ambientes. llar, De Bono (1994). Por eso, el planteamiento
de estrategias en el ámbito académico enrique-
Imaginar que el protagonista del cuento vive ce la práctica docente y son herramientas bási-
es una excelente estrategia intelectual. Sobre cas para despertar la capacidad, y la literatura
esta premisa, el maestro pide a los niños que lo para niños representa, en ese nivel, el mayor
entrevisten. Ellos harían las preguntas y deci- de los recursos. Al respecto, Bazante, Ruth,
dirían qué compañero haría de personaje. Esta (2000), en su obra “Axiología y Praxis de la Li-
estrategia se disfruta, pues para ellos es un jue- teratura Infantil”, dice: “La literatura infantil
go con el que, sin saber, van aprendiendo. nace, crece y se desarrolla en el medio social;
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literatura infantil.
En la poesía antonímica se sustituyen las pa- La literatura infantil constituye, además, el re-
labras de un poema por sus antónimos y en la curso más completo por su versatilidad, pues
poesía sinonímica, se sustituyen por sinónimos a través de ella se pueden ejercitar la dramati-
o términos similares. zación, la expresión oral y escrita, técnicas de
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108 RISELDA PERDOMO y RUTH CUEVAS • Metodologías y técnicas para el desarrollo de potencialidades creativas, desde la
literatura infantil.
fonación, apreciación musical y estética en ge- particular pues hace falta el diseño de políticas
neral, entre otras. educativas dirigidas al estímulo de la creativi-
dad desde los primeros años y la aplicación, por
Pero de nada sirve lo anterior sin la intención parte de padres y maestros, de las estrategias
y la acción de todos los elementos constituyen- apropiadas para su desarrollo.
tes de la sociedad y del sistema educativo en
Bibliografía
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Resumen Abstract
acto político, texto, tótem, término de abuso, political act, text, totem, term of abuse, melio-
melioración. ration.
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110 PEDRO ANTONIO VALDEZ • Sobre bestias y cosas en campaña: rasgos del tótem y del fetiche en la semiosis del texto político dominicano
1. A manera de introducción
Esta relación entre un hombre y su tótem es De hecho, en este sentido, incorpora la investi-
siempre recíproca. El tótem protege al hombre, gación de tipo histórica. La línea procedimen-
y el hombre manifiesta su respeto hacia el tó- tal está basada, primero, en la definición de los
tem en diferentes modos; por ejemplo, no ma- conceptos de tabú y de tótem, de manera que
tándole cuando es un animal o no cogiéndole podamos tener una idea clara de a qué se está
cuando es una planta. refiriendo esencialmente el emisor cuando atri-
buye una nominación animal a un acto político.
1.1 Freud: Tótem y tabú. Segundo, se muestra este tipo de denominación
animal en Inglaterra y Estados Unidos, países
La política dominicana ha estado históricamen- en que se originaron los primeros y más reco-
te marcada por la presencia de símbolos y cosas nocidos partidos políticos. Y, tercero, se pre-
que cumplen la función de hacer perceptible el senta la experiencia sobre el mote animal en el
cuerpo propio de los partidos, personajes y si- texto político dominicano desde los inicios de
tuaciones que conforman su campo semántico. la Primera República. Este tipo y conjunto de
En este breve y pintoresco estudio trataremos pasos nos permiten abordar el tema desde una
la presencia del animal en el texto político do- óptica semiótica enriquecida de experiencias
minicano desde una aproximación semiótica, históricas que nos permiten comprender mejor
desglosando la producción y aprehensión de la dinámica del texto político en la República
sus significaciones, concretizada desde la cade- Dominicana.
na lingüística.
3. En torno a los conceptos de tótem y tabú
El objetivo de este artículo es avanzar en la
tarea de abordaje de la relación entre lengua- Al hablar de acto político nos estaremos refi-
je y política en el contexto sociohistórico do- riendo a todo hecho de realización política de
minicano. Para eso nos resultarán esenciales orden partidaria: un partido, un candidato, una
los conceptos de tóttem y tabú estudiados por acción concreta relacionada con el hacer políti-
diversos autores, tanto en el campo de la an- co. Cada signo será observado dentro del pro-
tropología como en el de la sicología. También ceso en que se presenta de forma dinámica, sin
observaremos experiencias históricas sobre los obviar su sentido, como producto de un texto.
términos de abuso y de la melioración en el Para los fines del presente estudio no enten-
contexto político inglés y norteamericano, que deremos por texto sólo la estructura literaria,
nos servirán como especie de antecedentes ne- sino “todo aquello que tiene sentido” (Blanco,
cesarios para comprender con mayor claridad 2012, p. 15). Como signo, el texto debe con-
esta acción semiótica en el contexto sociocul- tar con ciertos límites para ser identificado en
tural dominicano. su realidad inherente, los cuales provienen de
la situación de comunicación en que se gene-
2. Procedimiento metodológico ran. Estos límites son el contexto, la dinámica
emisión-recepción y el tiempo de realización,
Este estudio es de carácter descriptivo, aborda- organizados, obviamente, dentro de un ámbito
do desde una metodología mixta. En general, sicológico determinado. En el caso de cada sig-
se apoya en un enfoque cualitativo; asimismo, no mostraremos sus límites inherentes.
aplica el método histórico-comparativo, pues se
elabora teniendo a la vista la experiencia ho- Este campo semántico contiene una simbolo-
móloga en el acto político de otras sociedades. gía relacionada con la experiencia totémica y
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PEDRO ANTONIO VALDEZ • Sobre bestias y cosas en campaña: rasgos del tótem y del fetiche en la semiosis del texto político dominicano 111
con la fetichista, cuyas raíces permanecen en la resulta esencial. Según este psicólogo, existen
profundidad de la psique. Desde la antigüedad, dos variedades de tótems colectivos: el de la
el hombre venera a los animales y vegetales tribu y el que corresponde a un género sexual
que le garantizan la subsistencia. Al referirse a de manera exclusiva, así como un tercero, que
la vinculación hombre-animal en la Edad Me- es individual y perteneciente a un sujeto exclu-
dia, Morales Muñiz (1996) explica que “el sim- sivo y que no se transmite a sus generaciones
bolismo animal refleja la mentalidad medieval (Freud, 2017). Si bien para Freud el primero es
hacia los animales, pero también hacia los hom- el más significativo, para nuestro propósito, en
bres porque lo más interesante de ese simbo- que observamos al animal o fetiche como sím-
lismo sería subrayar el aspecto de la asociación bolo del objeto político, resulta esencial. Como
entre hombres y animales” (p. 230). Aunque la objeto de adoración mágica con poderes rela-
modernidad, según Pozzoli (2012), “nos socia- cionados con la sobrevivencia, Freud también
lizó para que aprendiéramos –infructuosamen- menciona el fetiche, que se diferencia del tótem
te– a suprimir nuestra parte animal” mediante por ser de una sola especie, un tipo de ser inani-
la invención de textos como el “hombre lobo” o mado o un objeto de fabricación artificial.
el “hombre vampiro”, que inspiran una actitud
contra la bestia, y que en la contemporaneidad La existencia de un presente implica la persis-
hemos visto actualizada, por ejemplo, con pro- tencia de un pasado. Por tanto, somos, al menos
yectos cinematográficos como las abejas asesi- en parte, lo que fuimos. Vivimos a la vez en el
nas, el tiburón sanguinario o la anaconda des- siglo XXI y en el año cero. Existimos en la ciu-
almada, la relación hombre-animal conserva su dad de fragmentaciones postmoderna y en la
valor simbólico, apoyándose en la postmoder- caverna de obscuridad maciza. Hace alrededor
nidad en un discurso de protección a la natura- de un siglo, Freud consideraba que el totemis-
leza sin precedentes en la historia. mo guarda proximidad con nuestras creencias
contemporáneas y que ha dejado indicios en
En La rama dorada, de 1890, James George nuestro sistema de costumbres, no obstante los
Frazer recogió los resultados de una amplia avances sociales y técnicos. El tótem es un ani-
investigación sobre diversas tribus y clanes mal guarnecido en algún plano de la psiquis.
que realizaban ceremonias mágicas para mul- Una de las acciones constantes desde la anti-
tiplicar sus tótems, los cuales eran animales güedad es aquella que está vinculada a la nece-
o plantas comestibles, y así garantizar la ali- sidad de sobrevivencia mediante el cuidado del
mentación del grupo (Frazer, 1981). Desde orden social. En este marco, la política resulta
entonces existe una poderosa relación entre la esencial.
bestia y el hombre, entre la planta y el suje-
to, entre el objeto inanimado y la persona. Dos Curiosamente, los textos políticos suelen ser
décadas después de la primera publicación del permeados por una capa verbal que termina
libro de Frazer, Freud se basó en ese estudio por guardar relaciones con los valores que ca-
para vincular el tótem con el tabú. Para Freud, racterizan el tótem. Esto nos permite observar
el tótem puede ser un animal, una planta o un rasgos de la experiencia totémica en el tejido
actante natural que guarda cierto vínculo de del acto político, como si en su constructo par-
sobrevivencia con la comunidad. El tótem será ticipara la necesidad imperiosa y consciente de
el antepasado del grupo, así como su espíritu fundar, violentar o venerar el tótem. La valora-
bienhechor y protector. Los individuos que le ción de rastros totémicos o fetichistas inicia en
pertenecen, que comulgan con él, deben respe- la vinculación de un acto político con un signo
tar su integridad y nunca aprovecharse de él que representa el animal o la cosa.
de ninguna manera. En este caso, la fidelidad
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112 PEDRO ANTONIO VALDEZ • Sobre bestias y cosas en campaña: rasgos del tótem y del fetiche en la semiosis del texto político dominicano
3.1 Orígenes históricos de la denominación rará de manera simbólica el poder del sujeto.
animal en los partidos políticos La bestia o cosa representante sintetizará en
su referente los significados positivos del su-
El origen de los partidos políticos apunta jeto, de manera que basta con nombrarlo para
hacia la Gran Bretaña del siglo XVII, con la adquirir sus calificaciones. El representante no
formación de los toris y los whigs. Esos dos tiene que ser obligatoriamente de uso presente
grupos antagónicos, representados por irlan- en el sujeto. Por ejemplo, la gente no llamaba
deses y escoceses, y que hoy son los conserva- a Trujillo “el Chivo” en su presencia, pero la
dores y los liberales, se formalizarían a partir complejidad de este apelativo, que oscila entre
del Acta de Reforma de 1832, que incentivó su el término de abuso y la melioración, sintetiza
disciplina interna y su coherencia ideológica, mediante el símbolo su poder. En el plano fác-
así como la estructuración de cuadros, comités tico, el representante nunca se hereda, sino que
y fidelidades personales (Montagut, 2015). Ya desaparece con la extinción del sujeto.
sobre estas primeras organizaciones políticas
empezaron a recaer términos de abuso. “La pa- En los casos de Gran Bretaña y de los Esta-
labra tóri es irlandesa y significa un malvado dos Unidos, esos calificativos hacia los grupos
un ladrón de camino real. La de whig es esco- políticos que nacieron como términos de abuso
cesa, y quiere decir fanático, miserable ú hom- se tornaron en unidades léxicas positivas me-
bre despreciable”, resaltaba Juan María Monti diante la aplicación de cambios semánticos. La
en 1851 (p. 202). melioración, conocida como ennoblecimiento
semántico, “es el cambio semántico consistente
En los Estados Unidos, los dos grandes par- en que una unidad léxica adquiere connotacio-
tidos fueron simbolizados por animales a par- nes positivas” (Fernández, 2001, p. 40).
tir de las caricaturas publicadas por el artista
satírico Thomas Nast, quien trabajó para en La acuñación de un término de abuso se origi-
el Harper’s Weekly entre 1859 a 1886. Este na en un sentimiento de rechazo hacia el refe-
Nast, también creador de las figuras de Tío rente denostado, generalmente por una acción
Sam y Santa Claus, representó a los demócra- impulsiva del hablante. Por el contrario, la me-
tas como burros y a los republicanos como ele- lioración constituye una estrategia de recep-
fantes. Aunque estas imágenes tenían un sig- ción con la cual se procura sacar provecho al
nificado satírico, ambas bestias terminaron por léxico peyorativo.
ser adoptadas como mascotas: los demócratas
asociaron el asno no con la estulticia, sino con 3.3 Rasgos del tótem y del fetiche en la se-
la inteligencia y la valentía, mientras que los miosis del texto político dominicano
republicanos no asumieron la representación
de pesantez del elefante, sino que lo tomaron En la vida política dominicana, la vinculación
como símbolo de la dignidad, la sabiduría y la sémica con el tótem y el fetiche ha estado pre-
fuerza (Tao, De Cremer y Chunbo, 2018). sente desde la Primera República, tramitada
mediante el apodo. En un mismo período, tres
3.2 Apelación, términos de abuso y generales coincidieron con el apodo Perico:
meliorización Pedro Lazala, cabecilla revolucionario, Pedro
Pepín y Pedro Pablo Salcedo. Aunque en estos
Existe una correspondencia de poder biunívoca tres casos no se hace referencia al rasgo toté-
entre el rasgo totémico y el sujeto al que se le mico, sino a la función hipocorística, el dato
vincula: a mayor poder del sujeto, mayor fuerza aportado confirma la sazonada costumbre de
del rasgo. El rasgo, consecuentemente, decla-
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PEDRO ANTONIO VALDEZ • Sobre bestias y cosas en campaña: rasgos del tótem y del fetiche en la semiosis del texto político dominicano 113
apodar a las personas desde los inicios de la na- que otros solían atribuirles” (p. 61). Ese criterio
ción dominicana. se basa en la apreciación del trinitario José Ma-
ría Serra, quien entendía que esa palabra fue
Se debe destacar que se trata de una opera- inventada por un truhán y usada con el pro-
ción realizada en torno al género masculino. pósito de “llamarnos por ironía filósofos”. Ale-
Las mujeres se mantienen fuera del tótem y jandro Bonilla, en Alfau Durán (2009, p. 36),
del fetiche cuando se dedican a la política. Por al negar que este fuera un nombre dado a los
eso son llamadas por su nombre de pila o por estudiantes de filosofía durante la intervención
algún calificativo ordinario. Esto se puede ob- haitiana, atribuye la creación del mote al coro-
servar en el caso de Margarita Cedeño, cuyo nel Machado, quien gritó contra los duartistas
eslogan es “Llegó mamá” y a quien, a lo sumo, durante la proclamación de Santana como jefe
se le aplica el tratamiento hipocorístico “Mar- supremo: “¡Abajo los filorios!”. Echando a un
got”. Milagros Ortiz Bosch, Virtudes Álvarez, lado la intención denostadora del apodo, “des-
María Luisa Abreu, Minú Mirabal, Faride Ra- de éste día, las jóvenes duartistas llevan en sus
ful, Cristina Lizardo, Chiqui Vicioso y Sonia cabellos una flor blanca: ¡la filoria!” (Rodríguez
Mateo fueron promovidas por sus nombres de Demorizi, 1938, p. 265).
pila. Esto se debe a que en el panorama político
la mujer suele carecer de poder real, y el tótem Buenaventura Báez, varias veces presidente
es una instancia de poder fáctico. Asimismo, a de la República, recibió diversos apodos. Uno
que la cortesía verbal coarta, sobre todo al va- de ellos, el Mico, guardaba relación con el ras-
rón, de ofender públicamente a la mujer, por go totémico, mientras que otro, Pan Sobao o
lo que cuando surge un apelativo no suele ser el Gran Pan Sobao, con el que supuestamente
despectivo. Por eso, en excepciones como la de se hacía referencia a su blandenguería, se rela-
las Hermanas Mirabal –mártires antitrujillis- ciona con el rasgo fetichista. En el proceso de
tas que prácticamente no han tenido tasa de re- la Restauración, se destacó el general Manuel
chazo en el ámbito democrático–, el apodo ha Rodríguez, considerado uno de sus héroes.
sido, elegantemente, las Mariposas. Era apodado el Chivo. Muy temido por los
españoles, según reporta el coronel González
En la Primera República, los trinitarios, grupo Tabla (1870), era “un mulata alto y feo, y de
independentista liderado por Juan Pablo Duar- alma muy atravesada” (p. 179). Después de la
te, recibían el mote de filorios, derivación de guerra restauradora fue arrestado, acusado de
la flor jazmín de Malabar traída al país desde “muchas depredaciones”. Luego se fugó y, tras
Caracas por Filomena Gómez de Cova y cono- ser reapresado, fue fusilado en La Vega. Gre-
cida aquí como “filoria”, cuyo nombre científico gorio Luperón, su antiguo aliado, aunque lo
es Gardenia Jazminoide. Parece claro que esta consideraba un luchador por la reivindicación
denominación tiene un origen espurio. “Filo- de los derechos de los dominicanos, reconocía
rios fue una palabra inventada por un bufón “que después fué de los que cometió más des-
de mal género para ridiculizar a los Trinita- afueros y crímenes particulares” (Rodríguez
rios; con ellas quería expresarse algo así como Objío, 1939, p. 67). Su apodo se debía a que de
mentecatos, pisaverdes, retóricos, filósofos (?) niño empezaba los pleitos dando un cabezazo
incapaces de hacer nada serio”, señala Arman- en el pecho de su contrincante (González Ta-
do Rodríguez citado por Alfau Durán (2009, bla, 1870).
p. 36). Estenger (1981) apoya dicha versión:
“Algún ingenioso analfabeto –pues los hay in- En este periodo, a Pedro Santana se le aplicaba
geniosísimos– inventa el mote de filorio para el término de abuso Capitán Araña. Este era
burlarse de la supuesta condición de filósofos un mote ofensivo utilizado en la época para
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calificar de ilusa a una persona. Así, el cuba- Las denominaciones “bolos” y “coludos” hacían
no Collazo pondría hiel sobre las horas de José referencia a los tipos de gallo que cada bando
Martí, como diría Andrés Iduarte, “al tildar- usaba como emblema. Los horacistas, también
lo de Capitán Araña, y decirle que al volver a llamados “rabuses”, utilizaban el color rojo,
encenderse la guerra, continuaría predicando mientras que sus rivales se identificaban con
la acción, pero sin ir al combate”, según diría el azul. En aquella “gallera política”, como le
Raúl García Martí, citado por Rodríguez Gar- llamara Antonio z aglul, no es de extrañar que
cía (2015). Rodríguez Demorizi (1956) men- hubiera divisiones… en este caso, de naturale-
ciona otro mote que pesaba sobre Santana: el za gallística. Los bolos se separaron en dos fac-
Chacal de Guabatico, por su conducta fiera y ciones: los “bolos patablanca”, fieles a Jimenes,
despiadada, y otro con el que apodaban a José y los “bolos pataprieta”, seguidores del general
María Pérez Contreras, general sobresaliente Desiderio Arias. Como el antiguo tótem, el ga-
de la Batallá de Santomé: Mono Bravo, por su llo no debe ser comido. Es una especie de cons-
arrojo y valentía. Al general Antonio Duver- tructo que simboliza la lucha, la providencia de
gé se le apodaría Bois, que significa madera en victorias y la representación del guerrero.
francés. Al general Manuel Jimenes, segundo
presidente de la República, se le aplica el mote Tras la primera década del siglo XX se des-
de Presidente Gallero: “pasaba todo el tiempo, taca el temible coronel Alfredo María Victoria
pelando, acicalando, “topando” y jugando ga- –jefe de la Guardia Republicana y hermano del
llos, al extremo de que más de una vez fue ne- sucesor de Ramón Cáceres, Eladio Victoria–,
cesario llevarle a la gallera leyes del Congreso quien recibía el apodo de El Chacal de Jacagua,
y otros documentos oficiales que requerían su compartiendo el animal asignado anteriormen-
aprobación y su firma” (Green citado por We- te a Santana. Por cierto, durante el gobierno
lles, 2006, p. 87). de Eladio Victoria se popularizó el término “ji-
cotea”, definido como “puesto o empleo en el
Durante la Segunda República, el mandatario gobierno” (Paulino & Castro, 2005, p. 206), lo
Ulises Heureux recibió diversos sobrenom- que en la actualidad urbana se conoce mejor
bres. Uno de ellos provenía de su adolescen- como botella. En septiembre de 1914, Deside-
cia en Puerto Plata, como señala Soto Jiménez rio Arias realizó un cerco en la fortaleza de San
(2006): “todos en su pueblo marinero lo recor- Luis, de Santiago, a los defensores del gobierno
daban con el mote insultante del «baña perro»” de Juan Isidro Bordas. Estos, ante la carencia
(p. 336). Cuatro meses después de su asesina- de comida y agua, se vieron en la necesidad de
to, Juan Isidro Jimenes ocupó la presidencia comerse los burros. De ahí salió el mote de Los
de la República, teniendo como vicepresidente Comeburros, que tanto podía poseer un signifi-
al general Horacio Vásquez, quien había sido cado de burla como de resistencia.
impuesto por los ajusticiadores de Lilís. Se tra-
taba de grupos antagónicos divididos en dos La Tercera República gravitó en torno a la fi-
fuerzas políticas: “los “jimenistas” o “bolos” y gura de Horacio Vásquez y el general Rafael
los “horacistas” o “coludos” dirigidos por Ho- Leonidas Trujillo. Vásquez fue también cono-
racio Vázquez” (Torres Hernández, 2002, pp. cido como La Virgen de la Altagracia con Chi-
17-18). va, por su fisonomía y suavidad de carácter. En
Los antiguos seguidores de Lilís se agrupaban este caso la “chiva” hace referencia a su tipo de
en el bando de los “colituertos”, representados barba, que es la que se asemeja a la del caprino.
por un gallo de cola torcida; su figura princi- El general Pedro Celestino Rosario descolló al
pal era Alejandro Woss y Gil y eran conocidos confrontar a los norteamericanos que invadie-
como “los huérfanos”. ron el país en 1916. Por su fiereza equiparable
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PEDRO ANTONIO VALDEZ • Sobre bestias y cosas en campaña: rasgos del tótem y del fetiche en la semiosis del texto político dominicano 115
al garrote recibió el apodo fetichista de Tolete, un apodo menos trágico y con un sentido más
General Tolete. satírico.
A Trujillo se le conocía con el apodo de Cha- Una vez llegado al poder, Trujillo crea el Par-
pita. Se afirma que se debió a su fascinación tido Dominicano, con una estructura partidis-
por las medallas, que son como chapas, las que ta sin precedentes en la historia dominicana.
solía ostentar siendo gobernante. Según Ace- Su insignia era la Roystolea hispaniolana, co-
vedo (2010), este tratamiento parecía ser de nocida como palma real. Se trata de un árbol
uso familiar: “Un hermano del dictador, Aníbal muy significativo para los dominicanos, sobre
Trujillo, escribió una carta internacional, con todo en aquellos años en que la ruralidad pre-
el membrete de la legación dominicana en Lon- valecía en el territorio nacional. La palma es
dres, en la que le llamaba: “mi querido chapa””. un árbol imponente, de verticalidad fálica.
En este sentido, se afirma que, de niño, Trujillo El dominicano la tenía presente en el vasto
recogía tapitas y se las colocaba como insignias paisaje rural y urbano y en la moneda de un
en la ropa. Este mote también era utilizado por centavo. También resaltaba impresa en el car-
los exiliados para denigrarlo. Al no ser acepta- net del Partido Dominicano –conocido por ello
do en el ámbito de la comunidad por Trujillo, como “la palmita”–, el cual tenían que portar
el apelativo Chapita no se consuma como sim- las personas mayores de edad. Era uno de los
bología de poder, aunque guarda ciertos rasgos “tres golpes” que debía llevar consigo obliga-
fetichistas, en este caso negativos, que evocan toriamente todo ciudadano, junto con la cédula
una idea de poder en torno a figura de Trujillo. y la libreta del servicio militar. “La palmita”
poseía poderes del fetiche. Portarla y venerar-
No obstante, el mote con que más significati- la garantizaba cierta clase de protección y de
vamente se le conoce es el Chivo, el que a lo aceptación social. No portarla era despreciati-
mejor se acuñara como una clave utilizada por vo, y este desprecio podía desatar el peligroso
sus enemigos (Dervy, 2013). Sobre ese mote, rechazo estatal. “La palmita” ha sido el signo
Mateo (2004) comenta: “A los pocos días de su con rasgos fetichistas más poderoso en la his-
muerte, el merengue que lo acompañó en su toria política dominicana.
reinado, se apropió de uno de esos epítetos na-
turales con el que la imaginación popular vul- Tras la caída de la tiranía, el primero de enero
neraba su sacralidad (a Trujillo le decían “el de 1962 fue nombrado un Consejo de Esta-
chivo”)” (p. 203). do, formado por un equipo de siete persona-
lidades que dirigirían el gobierno. Estos siete
La presencia de este signo se esparció amplia- ciudadanos fueron investidos con el término
mente tras el ajusticiamiento del tirano, me- de abuso de Siete Gatos: “Tras la muerte a ti-
diante un vasto conjunto de textos lingüísticos, ros de Trujillo en 1961, nos dijeron que los
artesanales, artísticos y musicales. El origen de miembros del Consejo de Estado que surgió
este epíteto cuenta con diversas versiones. En eran «siete gatos», expresión peyorativa con-
un estudio de Lauren Dervy (2013) se recogen tra esos ciudadanos” (Estrella Veloz, 2011).
varios motivos: que había balado como un chi- Sobra decir que la palabra “gato”, con el sema
vo cuando lo mataron, que había marcado el te- abstracto de corrupto, se aplica con prioridad
rritorio como los animales hacen con su espa- al político ladrón.
cio o que era incontrolable como los caprinos.
En el ámbito del fetiche, a Trujillo se le cono- La denominación de rasgo totémico y fetiche
cía también con el término de abuso Chapita, durante la Tercera República se puede observar
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ciados en la comunidad dominicana, entonces buey como “m. Político que arrastra mucha
de procedencia mayormente rural. En 1984, gente o habla mucho. 2. – Ser uno el buey que
cuando esta organización se fundió con otra más jala o hala. fr. fig. y fam. Ser una persona
agrupación fundada por antiguos antitrujillis- con poder” (p. 42).
tas, se mantuvo el logo del gallo, sin dudas por
su poder evocador. Recordamos que, a diferen- Los cuadrúpedos han tenido notable presencia
cia de la gallina, el gallo no debe ser comido, lo en nuestra simbología política. Recordemos el
que devela un sentido totémico. Incluso, cuan- chivo en Manuel Rodríguez, Horacio Vázquez
do el gallo muere tras una pelea, solamente y Trujillo, así como el chacal en Santana y el
será comido por los extraños. El iniciado, es coronel Victoria. En las elecciones de 1982 se
decir el gallero, jamás se atreverá a devorar el popularizó la candidatura a síndico por San-
tótem caído. to Domingo de Ángel Coride Reynoso, cuya
agrupación, el MPJ, tenía por emblema un bu-
En 1973 surgió el Partido de la Liberación rro, así como una cigua. Usaba más de un es-
Dominicana (PLD), fundado por Juan Bosch. logan: “El burro es nuestro”, “Trabajo con más
Esta organización política eligió por logo una consideraciones” y “Unión de los descamisa-
estrella amarilla de cinco puntas. Este signo dos”. “El burro de Coride” despertó la simpatía
posee un antiguo significado fetichista, en tan- popular… aunque no hasta el punto de ganar
to se relaciona con la estrella judeocristiana: el favor de los votantes. El burro, en la tensi-
“La Estrella del PLD no es exactamente igual vidad positiva, simboliza el carácter laborioso,
a la de Belén, pero tiene el mismo significado productivo y voluntarioso. Otro cuadrúpedo el
y es el de anunciar el comienzo de un futuro potro, utilizado como emblema por el Partido
mejor” (Almeyda, 2019). Hace unos meses, el Unión Demócrata Cristiana (UDC).
precandidato presidencial peledeísta Francis-
co Domínguez Brito difundió un audiovisual Aparte del gallo, otra ave usada como logo es
en el que quemaba una gorra morada con la la cotorra, adoptada por el Partido Socialista
estrella amarilla, el cual naturalmente provocó Verde (PSV). Entre los logos con rastros fe-
sorpresa. Destruir la réplica del fetiche evoca tichistas inspirados en la vegetación, al que
la fatídica destrucción del fetiche. Esta acción pertenecía la palmita del Partido Dominicano
destructora comunica con el sentimiento de (PD), está la flor amarilla, del Partido Liberal
desamparo que se crea con la desaparición del Reformista (PLR). También la cayena roja, que
objeto protector. ha sido utilizada por el Partido de los Traba-
jadores Dominicanos (PTD) antes del proceso
Otros partidos han utilizado el buey, eslogan de cambio a La Fuerza del Pueblo (LFP), y la
político popularizado por Juan Bosch. El toro mata de plátano, del Partido Quisqueyano De-
ha sido la bestia de rasgos totémicos más uti- mócrata Cristiano (PQDC).
lizada por las organizaciones políticas domini-
canas. En 1968, Rafael Augusto Lora lo utili- Hemos observado el rasgo totémico aplicado
zó como logo del Movimiento de Integración a diversos personajes de la vida política hasta
Democrática Antirreeleccionista (MIDA). En la Cuarta República. Para que una persona ad-
2005, también fue utilizado por el Partido Re- quiera estos rasgos debe presentar elementos
volucionario Social Demócrata, fundado por que lo hagan superior a los demás miembros
Hatuey De Camps. Esta agrupación es conoci- del grupo. En este sentido, ha de ser fundador,
da además por el eslogan “el partido del toro”. proveedor y protector. La veneración estará
La experiencia política ha dotado de nuevos proporcionalmente supeditada al tiempo que la
semas al término. Así, Deive (2000) define persona pueda mantener estas tres condiciones,
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Anexo
MUESTRA DE RASTROS TOTÉMICOS Y FETICHISTAS
EN EL TEXTO POLÍTICO DOMINICANO
GRUPO ELEMENTOS
Chacal [Crnel. Alfredo Victoria, Gral. Pedro
Santana]
Filoria [Trinitarios]
Palmita [PD]
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especialmente las dos últimas. La pertenencia una criatura de amplia presencia en el bestiario
de rasgo totémico se manifiesta mediante la ad- medieval. El imaginario lo considera “rey de
hesión ideológica y personalista; como ente su- la selva”. El signo incorpora los contenidos de
perior, el ser de rastro totémico está envestido fundación, fuerza, belleza y protección.
de restricciones, reservas y prohibiciones para
el resto del grupo. Recientemente surgió un apodo que envuelve
toda la compleja dinámica de asignación de so-
Si tomamos de ejemplo a Trujillo, se advertirá brenombres en los líderes políticos dominica-
que en torno a su imagen se crearon varios mi- nos. Sucedió durante la convención del PLD.
tos fundacionales, como ser el creador del Par- En el mitin de cierre de campaña del precan-
tido Dominicano y el Padre de la Patria Nueva. didato presidencial Gonzalo Castillo, el 3 de
Asimismo, era el proveedor material, el mayor octubre de 2019, el presidente Danilo Medina
empleador de fuerza de trabajo en el país, y se lo alabó al considerarlo “un penco de candida-
sabe que de su voluntad dependía la vida o la to”. En pocas horas aparecieron memes en los
muerte de los dominicanos. En realidad, cuan- que se burlaban del calificativo, basándose en la
do en la actualidad un ciudadano lo evoca, no definición de penco como caballo flaco, desgar-
está invocando su persona, sino los rasgos to- bado y haragán. De esta manera, ´penco´ pasó
témicos que, al haber sido tan fuertes, aún per- a convertirse en un término de abuso como
manecen en el imaginario colectivo. producto de la degradación semántica, que es
la operación mediante la cual “la unidad léxica
La persona es vinculada a la bestia u objeto adquiere connotaciones y sentido negativos”
mediante una operación mágica, semejante al (Fernández, 2001, p. 40). Los defensores del
que realizaba el hombre de las cavernas cuando precandidato alegaron que el presidente había
investía de poderes sobrenaturales al oso o a la utilizado el término con el significado de algo
figura de madera. El texto político dominica- grande y de características insuperables. De
no cuenta con la realización de varias de estas todos modos prevaleció el valor denigratorio
operaciones, cuya verbalización generalmente de la palabra, que se difundió de manera bur-
se origina en un término de abuso y pocas ve- lesca. Días después, el 1ro. de noviembre, Cas-
ces en una autodenominación ventajosa. Héc- tillo sorprendió al presentarse de esta manera
tor García Godoy, presidente provisional en en un acto en Azua: “Aquí les habla su candida-
1965, era conocido como el “Peje Cajón”, como to, el Penco”. Al asumir el apodo, el peledeísta
dice Ferraras (1983): “Al final de la guerra, en aplicaba la vieja estrategia de los toris, de los
septiembre de 1965, subió a la silla presidencial whigs, de los demócratas y de los republicanos,
el “Peje Cajón”, doctor Héctor García Godoy- quienes mediante la meloración reforzaron los
Cáceres” (p. 234). En las elecciones de 1996, valores positivos de los términos de abuso que
José Francisco Peña Gómez, poderoso candida- les habían endilgado, para beneficiarse de la
to perredeísta, descalificó a su joven opositor, popularidad de los mismos. En el momento ac-
Leonel Fernández, con el término de abuso de tual, en torno al emblema “Penco” se desarrolla
“Pollito”. Fernández, en Paso a Paso Canal de una batalla semántica en que aún va a la cabeza
Noticias (2019), narra que de “Pollito” pasó a el término de abuso.
ser considerado “gallito” y luego “gallo”. Pero
sabemos que el “gallo” era un logo relaciona- Así como esta vez se tomó la decisión de asu-
do con Joaquín Balaguer, de manera que la mir y transformar la semántica del apelativo,
bestia con la que Fernández dio a simbolizar en otras ocasiones se ha desestimado la me-
su presencia de rasgo totémico fue “el León”. lioración del término de abuso por parte del
León funciona como apócope de Leonel. Es candidato. Este ha sido el caso del apodo Ove-
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120 PEDRO ANTONIO VALDEZ • Sobre bestias y cosas en campaña: rasgos del tótem y del fetiche en la semiosis del texto político dominicano
jo aplicado a Juan Bosch por sus detractores su presencia simbólica. Por esta razón, motes
políticos, refiriéndose a su apariencia en la que como Bañaperro, en Lilís, o el Chivo, en Tru-
se destacaba el pelo blanco. Al ex presidente jillo, no se consumaron completamente como
Hipólito Mejía le endilgaron el mote de burro, símbolos de rasgos totémicos. Como se puede
como reacción negativa a cierta fraseología lla- observar, en tales casos se desactiva la dinámi-
na, juzgada de poca inteligencia, que utilizara ca emisión-recepción, pues básicamente se tra-
mientras era gobernante. ta de una acción en la que prevalece el emisor.
A Luis Abinader, candidato presidencial del Los animales han sido utilizados para nombrar
Partido Revolucionario Moderno (PRM), actos políticos en la última década. En el 2008,
le han llamado la Tayota. Según se informa Danilo Medina utilizó un símil para referirse
en el artículo “La “tayota” Abinader avanza” negativamente a la reelección presidencial. Ci-
(2013), este término de abuso lo creó el can- tando a Ramón A. Font Bernard, dijo que el po-
didato presidencial del Partido Revolucionario lítico que estaba dispuesto a reelegirse, “tenía
Dominicano (PRD) Hipólito Mejía durante la que estar en capacidad de tragarse un tiburón
campaña electoral de 2012, en que Abinader le en descomposición sin eructar”. Los hablantes,
acompañaba como candidato vicepresidencial: de manera sarcástica, hacen referencia al “tibu-
“consistía en comparar a su compañero vice- rón podrido” cada vez que Medina, siendo ya
presidente, el economista Luis Abinader, con la presidente, ha procurado la reelección.
tayota, por considerarlo políticamente insípido,
que no sabe a nada. ¡Llámame a la tayota!, ¡dile Otro animal acuático aportado al léxico políti-
a la tayota que venga!, eran alusiones, según co por el entorno de Danilo Medina ha sido el
mis fuentes, oídas frecuentemente en el coman- delfín. Aunque realmente el vocablo no se ori-
do de campaña del ex mandatario al referirse a gina en el cetáceo que también designa, sino
Abinader”. A diferencia de la experiencia con el que es un título nobiliario francés, la imagine-
mote de “Penco” en Gonzalo Castillo, el equipo ría popular lo relaciona con el animal marino.
de Abinader no realizó una contraofensiva lin- Los delfines, siete en total, fueron los precandi-
güística de meliorización, sino que apostó a no datos que en 2019 buscaron el favor de Medina
darle importancia al término de abuso. Esa ac- para conseguir la candidatura presidencial, al
titud se puede evidencia es la anécdota contada este verse imposibilitado de presentarse a la re-
por Raquel Arbaje, esposa de Abinader: elección. Los delfines eran percibidos como un
grupo selecto que gozaba potencialmente del
Entonces yo digo que pique tengo con eso de la apoyo y la generosidad.
tayota; tú no le des importancia a eso Raquel,
me decía él, y vamos a relajar un poco, un día
estoy haciendo unos vegetales en casa y Adria- 3. A manera de conclusión
na (una de las hijas) tenía tiempo que no comía
uno de esos vegetales y me dice qué bueno está La observación de la denominación animal en
esto y pregunta qué es, y yo le digo: papi tayota el texto político de la República Dominicana
(Guzmán, 2020) permite adquirir un mayor conocimiento de
su validación conceptual. Recomendamos, por
En casos como estos, en que el referente del considerarlo importante, detenerse en el es-
tipo individual no asume una identificación po- tudio de esta experiencia semiótica, para que
sitiva con la referencia de rasgo totémico o fe- se pueda poseer un mayor dominio en el ma-
tichista, se aborta el proceso de semantización nejo de esa clase de motes. Por ejemplo, en el
del signo, que es una operación esencial para contexto de la campaña electoral presidencial
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PEDRO ANTONIO VALDEZ • Sobre bestias y cosas en campaña: rasgos del tótem y del fetiche en la semiosis del texto político dominicano 121
del 2020, dos importantes miembros del Par- En suma, la presencia del rastro totémico en el
tido de la Liberación Dominicana, entonces texto político dominicano surge con los inicios
en el gobierno, atribuyeron la denominación de la República. Su existencia se valida en un an-
de “Penco” al precandidato Gonzalo Castillo, tiguo sentimiento sobrenatural, irrastreable fue-
quien luego sería el candidato. ra de la observación psicológica, y se actualiza
en la imperiosa necesidad de protección y bue-
El desconocimiento del valor del mote animal naventura. El logo o el mote, incluso originados
creó una percepción compleja sobre Castillo, en un término de abuso, constituyen un pode-
que en muchos casos condicionó de manera roso constructo conformado desde las raíces
negativa sus acciones y discursos. Este tipo de más profundas y sólidas de la consciencia, desde
estudio resulta particularmente importante en donde fluye misteriosamente hacia la contempo-
el ámbito sociocultural dominicano, en que el raneidad del texto político dominicano.
emisor posee una marcada tendencia a la asig-
nación de apodos.
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123
Resumen Abstract
El siguiente artículo se centra en la novela The following article focuses on the 19th cen-
sentimental decimonónica escrita por mujeres tury sentimental novel written by women in
en España, en Latinoamérica y en República Spain, Latin America and the Dominican Re-
Dominicana; explicando la posición de este public; explaining the position of this type of
tipo de novela en el romanticismo. Asimismo, novel in romanticism. It also details the rela-
detalla la relación entre este género y la mar- tionship between this gender and the marked
cada desigualdad en la educación entre hom- inequality in education between men and wom-
bres y mujeres del siglo XIX; exponiendo la en in the 19th century; exposing the influence
influencia del espiritualismo católico, ofrecien- of Catholic spiritualism, the critics’ vision of
do la visión de los críticos respecto a este tipo this type of literature during the time and
de literatura durante la época y en la moder- in modern times. In addition, this article de-
nidad. Además, este artículo describe las ca- scribes the characteristics of the booklet novel
racterísticas de la novela de folletín como una as an expression of romanticism, a literature
expresión del romanticismo, detallando una created by women and for women of a com-
literatura creada por mujeres y para mujeres mercial nature.
de naturaleza comercial.
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DENISSE MARMOLEJO HERNÁNDEZ • La novela sentimental decimonónica en español escrita por mujeres 125
(Mateos, 2018, pág. 2). Fue entonces cuando rias de acuerdo con la cultura y la época en la
a partir de 1840 comenzaron a aparecer en la que se suscribe:
presa numerosos artículos en su mayoría cor-
tos escritos por mujeres (Jagoe, 1998). El movimiento romántico carece de unidad y
de uniformidad, aunque existen el suficiente
Poco a poco, la sociedad española comenzó a número de coincidencias entre diversos auto-
aceptar la literatura escrita por mujeres, li- res y manifestaciones, que permiten hablar sino
mitando al mismo tiempo a las autoras a solo de un grupo, al menos de un movimiento, que
desarrollar determinados temas que eran so- presenta una coherencia y unos ideales comu-
cialmente aceptados. “El ejercicio literario re- nes (…) Este movimiento tiene origen en un
sulta ahora aceptable, tanto por disponer de país, pero su ampliación no significa que en
un apoyo masculino pertinente como por las cada país se deba a las mismas causas y res-
temáticas virtuosas desarrolladas en su escri- ponde a los mismos objetivos. La unanimidad
tura” (Sánchez, 2012, pág. 191). Luego, entre del movimiento romántico reside en una ma-
1850 y 1880 aparece en la literatura el modelo nera de sentir –a la que cabe asociar las distin-
de la mujer doméstica con miras a mantener el tas características nacionales- y en una manera
orden social (Gómez & Morant, 2002). Al res- de concebir el hombre, la naturaleza y la vida
pecto, Jagoe (1998) señala que: “En manos de (pág. 19).
estas escritoras el discurso de la domesticidad
es una espada de doble filo: les sirve a la vez de Dentro de las novelas románticas escritas en
pretexto para echarse a la prensa y como de- España durante el siglo XIX, aparece la llama-
fensa de sus motivos por haberlo hecho” (págs. da novela por entrega o novela de folletín. Joa-
38-39). En el mismo orden, Fernández y Orte- quín Marco apunta que en estas novelas se bus-
ga (2008) afirman: ca desesperadamente lo fuera de lo común, se
evade la realidad, se crean tramas fantasiosas
La mujer en la literatura española del siglo y se presentan situaciones creadas a partir de
XIX, se ha destacado la personalidad literaria la pasión (Aparici & Gimeno, 1996). Fernández
de dos caras, la actitud doble de escritoras cuyo de Alarcón Roca (2015) señala que este modelo
conservadurismo ideológico servía para en- de escritura se originó en Francia:
mascarar el papel de escritora mientras que su
actividad literaria revelaba una reivindicación Los folletines se articulaban para difundir ideas
de la escritura como trabajo y como signo de de carácter político, moral o religiosos, pero
una identidad propia (pág. 325). más tarde, y mediante prototipo de novela por
entregas, se intentará tener doble papel; no solo
3. Novela sentimental decimonónica es- el de deleitar mediante la lectura, sino también
pañola y la escritura femenina de moralizar a los posibles lectores (pág. 256).
Entendemos que las novelas reflejan en su con- Martí-López (2001) especifica que este tipo de
tenido y en su forma la época en la que apa- novela, escrita en España desde la década de
recen, así como también la tradición literaria 1840 hasta principios de 1990, es considerada
que le precede. Partiendo de este supuesto, literatura comercial, literatura de masas o po-
consideramos que la novela romántica es una pular. Las casas editoriales de aquel entonces
importante representación del romanticismo y querían asegurar la venta de sus publicaciones,
coincidimos con la opinión de Gras Balaguer por ende, añadían a periódicos, revistas, folle-
(1988), quien considera que este movimiento tines, y otras publicaciones fragmentos de no-
cultural tiene múltiples manifestaciones litera- velas melodramáticas, de fácil lectura. Si estas
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126 DENISSE MARMOLEJO HERNÁNDEZ • La novela sentimental decimonónica en español escrita por mujeres
novelas alcanzaban la fama entre los lectores cialmente dirigidas a la mujer de clase media,
habrían de publicarse en una edición, con todos aunando a que las mujeres aceptaran su estatus
los capítulos en conjunto. Las más extensas se económico y reconocieran la modestia como
publicaban en volúmenes, regularmente de dos virtud ideal.
o tres folios. También, era común la difusión
por entregas, en donde los lectores realizaban En segundo lugar, porque el nivel de lengua
una suscripción. Estos procesos de publicación era llano, las novelas no prescindían de un pro-
representaban un menor riesgo económico para fundo conocimiento del idioma español, por lo
las editoriales, puesto que solo se reimprimían que estaban dirigidas a un público muy basto.
libros que ya se habían encargado. Las novelas Recordemos que las mismas estaban especial-
de folletín a su vez se clasifican de acuerdo con mente dirigidas a las mujeres, y que lo que se
los temas: sentimentales, históricas, detectives- les enseñaba en la escuela, era muy limitado,
cas, de aventuras, etc. entre todas ellas hemos y no todas las mujeres tenían la oportunidad
centrado nuestro interés en la sentimental. de escolarizarse.
La novela sentimental decimonónica española En tercer lugar, porque este tipo de novela se
es una manifestación del romanticismo espa- caracteriza por poseer contenido didáctico mo-
ñol. El romanticismo español del siglo XIX es ralizante con miras a sostener el discurso de
distinto al romanticismo de los demás países de la domesticidad de la mujer, siendo así, no en-
Europa, puesto que se presentan en las dos ma- traba en contradicción con las autoridades po-
nifestaciones, la que está teñida de espiritualis- líticas, quienes no impedían la difusión de este
mo católico y la que no lo está: tipo de literatura. Dentro de las publicaciones
de novelas sentimentales Miller (2008) desta-
-Un romanticismo conservador y uno liberal-, ca tres autoras que fueron importantes en la
definidos cada uno por sus connotaciones polí- España del siglo XIX: Cecilia Böhl de Faber
ticas e ideológicas. Aunque entre los protago- (1796-1877) autora de La gaviota (1849), Cle-
nistas de los acontecimientos no se formulara mencia (1852), La familia de Alvareda, novela
expresamente una partición nacional en dos original de costumbres populares (1857), entre
grupos literariamente irreconciliables, sí es otras. Rosalía de Castro (1867-1885) que pu-
frecuente leer alusiones a las diversas actitudes blicó las novelas La hija del mar (1859), Flavio
culturales de los absolutistas y liberales o los (1861), El caballero de las botas azules (1867),
moderados y los progresistas (Romero Tobar, entre otras; y Emilia Pardo Bazán (1852-1921)
1994, págs. 84-85). conocida por Pascual López (1879), Un viaje
de novios (1881), Insolación (Historia amoro-
Numerosos críticos concuerdan en la opinión sa) (1889), entre otras.
de que la conexión existente entre los escri-
tores románticos de entonces con la ideología Otras autoras de importancia en la España del
católica les impedía desarrollar las ideas en sus siglo XIX lo fueron Concepción Gimeno de
textos, a diferencia de los demás países euro- Flaquer (1850-1919) autora de Victorina o he-
peos. Aun así, la novela sentimental a diferen- roísmo del corazón (1873), La mujer española
cia de los otros tipos de novela, alcanzó gran (1877), La Mujer juzgada por otra mujer (1882)
aceptación durante el siglo XIX e inicios del entre otras; Faustina Sáez de Melgar (1834-
siglo XX por varias razones. En primer lugar, 1895), quien publicó La pastora de Guadiela
porque su costo no era muy elevado lo que no (1860), La Marquesa de Pinares (1861), Amar
privaba a la masa pobre o de clase media su después de la muerte (1867) entre otras; Joa-
lectura. De hecho, estas novelas estaban espe- quina Balmaseda (1837-1911) quien es conoci-
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DENISSE MARMOLEJO HERNÁNDEZ • La novela sentimental decimonónica en español escrita por mujeres 127
da por sus traducciones del inglés y el francés actantes destinados a vivir una experiencia
al español, autora de La madre de familia: diálo- trascendental en sus vidas, y, a medida que la
gos instructivos sobre la religión, la moral y las historia avanza, se describen los detalles de la
maravillas de la naturaleza (1860), Lo que toda vida de los personajes, sus relaciones íntimas y
mujer debe saber (1877) entre otras, y María su vida interior; se presentan problemas varios,
Pilar Sinués (1835-1893) (Vollendorf, 2005). que vienen a ser las pruebas que los personajes
tienen que superar para alcanzar su fin o fra-
Por otra parte, en cuanto a las características casar en el intento. Las pruebas que tienen que
de estas novelas, Martí-López (2001) las des- superar los personajes es lo que produce como
cribe en detalle. Primero, menciona que tanto resultado el aprendizaje del lector, cumpliendo
el vocabulario como la sintaxis de este tipo de así la novela sentimental su función pedagógica
novela son simples y los capítulos están cons- o educativa.
truidos por párrafos cortos. La razón de ser de
los párrafos cortos no era el facilitar su lectu- De igual manera, Martí-López (2003) señala
ra, que, por defecto, cumplían este fin, sino más que los personajes son estereotipados como in-
bien por una razón económica, puesto que se fieles, prostitutas, viudas, etc. presentando con
pagaba la publicación en acuerdo a la cantidad frecuencia a personajes construidos en base a
de líneas que tuviera. En cuanto a la edición, el características psicológicas. Por ejemplo, los
tamaño de la letra era usualmente grande. villanos de la historia suelen cometer numero-
sos ataques a la autoridad de un padre, quien
En sentido general, cada capítulo presenta un en la historia posee bienes y aceptación social,
episodio de la historia, la cual está cargada de intentando alterar la organización social cons-
intriga, sucesos inesperados que no terminan e truida a partir de la clase y el género. Asimis-
interrupciones con el fin de producir suspenso. mo, aparecen personajes contrarios a la figura
Luego, en lo que concierne a las acciones en de autoridad quienes representan papeles com-
la historia, estas tienden a ser en algunos ca- pasivos como ricos generosos, médicos nobles,
sos fantásticas, es común la aparición de esce- padres católicos bondadosos, etc.
nas suicidas, de personajes que han perdido la
cordura, de asesinatos, resentimientos que ter- Particularmente, los personajes femeninos son
minan en venganza, personajes malintenciona- los responsables del devenir de los personajes
dos, etc. Suele suceder que dentro de toda la masculinos puesto que en su accionar reflejan
hecatombe persiste el amor entre dos jóvenes a los deseos de Dios o del Diablo, de acuerdo
enamorados, que sobrevive ante las conspira- con la teología católica. “Las mujeres son pre-
ciones. Martí-López (2003) señala también que sentadas, la mayoría de las veces, como seres
en estas novelas hay una clara distinción entre espirituales que adoptan el papel de ángel o
el bien y el mal, una clara explicación de temas demonio” (Gómez & Morant, 2002, pág. 171).
morales. En consecuencia, la historia siempre
termina con un final feliz, y con un matrimo- En ese marco, la buena mujer como aquella que
nio que aúna todas las contradicciones entre el cumplía a cabalidad con el prototipo de Ángel
amor, el deber, la religión, la política, la ambi- del Hogar. “De ahí que sus rasgos más relevan-
ción y el honor. tes sean los de sabia administradora, sumisa,
pura, modesta, silenciosa, abnegada, responsa-
En el mismo orden, Bajtín (1989) denominó ble de la lactancia y la educación, guardiana del
a este tipo de novela sentimental patetismo, bienestar de la familia, salvadora y redentora”,
puesto que el eje de la narración es la predes- señala Del Pozo Ortea (2010, págs. 101 y 102).
tinación. Desde el principio, los personajes son En el mismo orden, Jagoe (1998) apunta que la
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128 DENISSE MARMOLEJO HERNÁNDEZ • La novela sentimental decimonónica en español escrita por mujeres
buena mujer en estas novelas era bastante mo- 4. La novela sentimental decimonónica
desta: “No exhibía ese afán de loco consumo de en Hispanoamérica
bienes materiales denominado el lujo, la bestia
negra de tantos tratadistas del siglo XVIIII y El romanticismo que llega a Latinoamérica
XIX” (pág. 32). tardíamente proviene en gran parte de España,
es un romanticismo conservador. Sin embar-
Ante lo anteriormente expuesto, se deja entre- go, la novela sentimental, que está circunscrita
ver que el rol más importante de los personajes dentro del romanticismo, se remonta a Inglate-
femeninos era el rol de madre, cuya génesis es- rra. Es allí en donde aparecen a partir de 1760.
taba atada a la concepción de castidad y de pu- Si bien es cierto que algunas novelas que apa-
reza propias del catolicismo. Este dogma estaba recieron antes de esta fecha son consideradas
fundamentado en la doctrina de la inmaculada como sentimentales, no es menos cierto que a
concepción de 1854 que había sido oficialmente partir de la fecha se da la siguiente fórmula: “El
establecida con la bula Inefables Deus, promul- tropo de la fisiognomía (observación del aspec-
gada por el Papa Pío IX (Carrasco, 2014). En la to físico para determinar el carácter de las per-
misma, María, como madre de Dios, no cargaba sonas), con el discurso empirista para producir
el pecado original (Jagoe, 1998). novelas con una actitud ambivalente hacia el
sentimentalismo” (Chouciño , 1999). Pese a que
Martí-López (2003) menciona que Karl Marx existe la influencia de otros países de Europa
y más tarde Umberto Eco llamaron a este tipo en la novela sentimental hispanoamericana, so-
de escritos “literatura de consolación”, puesto bre todo de Francia; España se antepone por
que la prolífica crítica literaria la ha conside- una cuestión idiomática: el español es el idioma
rado carente de valor artístico y estético. Ellos dominante en Latinoamérica.
consideraron que la producción de estas nove-
las estaba centrada en la venta de copias, por lo No podemos ignorar que la literatura latinoa-
tanto, se las podía catalogar de paraliteratura, mericana del siglo XIX enfrentó medidas po-
subliteratura o literatura alienante. líticas restrictivas que incluían la obstaculiza-
ción de la introducción de obras europeas. En
Según Jagoe (1998), las consecuencias de la apa- este sentido, el romanticismo hispanoamerica-
rición de este tipo de literatura son varias. En no, según Varela (2000), es “un claro asincro-
primer lugar, estas novelas crearon un público nismo, con respecto a la narrativa de Europa y
lector numeroso, estas novelas de fácil lectura de Estados Unidos, debido a la conflictividad
permitían que las mujeres muy pobremente al- ideológica y a la carencia de modelos cultu-
fabetizadas fueran ampliando poco a poco sus rales idóneos” (pág. 3). Si es cierto que desde
conocimientos, desarrollando el hábito de la tiempos coloniales se conocía y se escribía li-
lectura, que más tarde les permitiría acceso a teratura en Latinoamérica, no es menos cierto
obras literarias más complejas. En segundo lu- que fue siempre con limitaciones. De todos los
gar, popularizaron el modelo de la mujer escri- géneros, la novela fue el más controlado:
tora de novelas que no existía anteriormente y,
en tercer lugar; iniciaron la discusión sobre los La novela no existió en Hispanoamérica duran-
roles de la mujer, lo que dio paso más tarde a te los tres primeros siglos de su período colo-
la reflexión sobre la desigualdad, evidenciando nial. (…) los monarcas españoles siempre con-
los problemas relacionados a los roles domésti- sideraron la novela como nociva a la religión y
cos asumidos por la mujer. a las buenas costumbres, más a pesar del sin-
número de restricciones, no cesó de fluir una
corriente subterránea, mejor dicho, submarina,
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DENISSE MARMOLEJO HERNÁNDEZ • La novela sentimental decimonónica en español escrita por mujeres 129
que fue el contrabando de novelas predomi- sarrollándose una economía dependiente del
nantemente caballerescas y pastoriles (…) el comercio exterior basada en la extracción de
terreno no estaba preparado para la impresión recursos y la producción de cultivos (Osorio,
y difusión del libro, porque si la población de 2000). Dentro de este marco surge en el siglo
América era muy escasa, los lectores eran to- XIX la novela sentimental latinoamericana,
davía más escasos, debido al exageradamente considerada como un metagénero. “Puesto que
bajo nivel cultural de sus habitantes (Flores, la novela sentimental puede abarcar obras per-
1998, pág. 9). tenecientes a otros subgéneros como la novela
histórica, costumbrista, regional, etc. que se
En los primeros veinte años del siglo XIX rei- circunscriben dentro del gran ámbito de esta
naba en Latinoamérica la anarquía en busca de “literatura de los sentimientos”, sobre todo de
la formación de las naciones; las guerras civiles “sentimientos eróticos” (z ó, 2007, pág. 80).
eran frecuentes y el caudillismo imperaba. Es-
tas circunstancias de la historia americana se En República Dominicana, también hizo su
vieron reflejadas en el romanticismo literario aparición este tipo de novela. “En la República
que aun cuando intentaba denegar los modelos Dominicana existe un género - el de la novela
europeos producía modelos cuyas característi- sentimental-que se sitúa a finales del siglo XIX
cas se asemejaban bastante: y principios del siglo XX. Este género refleja
las costumbres y los sentimientos de dicha épo-
Los caracteres de este romanticismo, que al- ca” (Di Pietro, 2006, pág. 275).
canzaron su máxima posibilidad de desarrollo
y alcanzaron su máxima posibilidad de desa- Dichas novelas toman como modelo la na-
rrollo y expansión como consecuencia del mo- rrativa sentimental del último tercio del si-
vimiento ideológico-intelectual que precedió glo XVIII, caracterizada por centrarse en las
a la independencia y a las guerras propiamen- emociones, los instintitos, la espontaneidad,
te dichas, resultan altamente interesantes en la pasión y la tragedia (Chouciño, 1999). Los
cuanto modeladoras de un romanticismo pug- escritores latinoamericanos, quienes escribían
naz, en el cual resulta de extraña dificultad dis- para los criollos; exponían no solo un discurso
tinguir lo nativista de lo importado de Europa amoroso, sino también sus opiniones sobre los
(Elcano, 1989, pág. 499). problemas sociales vigentes:
Elcano (1989), señala que tanto el criollo como Las obras sentimentales serían catalizadores
el mestizo hispanoamericano abogaba por la sociales de la conducta de los individuos en el
separación de España y que esta necesidad de marco de un programa político nacional. Pero
independencia se transfirió a la literatura re- también, la lectura de las novelas sentimenta-
flejándose en el romanticismo hispanoamerica- les, puede ser entendida, siguiendo a Giddens
no. Asimismo, surge la tendencia de separar la ([1992] 2004), como una “vía de escape” o “li-
religión de la literatura, destinando la religión teratura de esperanza y rechazo de la hegemo-
en la literatura a la descripción de sentimientos nía de la vida doméstica”, sobre todo en el caso
individuales y esto crea una marcada diferen- de las mujeres. Así, los textos sentimentales les
cia entre los intelectuales que continúan con la permitían soñar con otra vida y huir de la rutina
tradición religiosa y los intelectuales progre- y del aburrimiento diario. (z ó, 2007, pág. 88).
sistas (Elcano, 1989).
En las novelas sentimentales decimonónicas
A mediados de siglo se estabilizan las socie- hispanoamericanas lo más importante es la ex-
dades por medio del control oligárquico de- presión del aspecto emocional de los persona-
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130 DENISSE MARMOLEJO HERNÁNDEZ • La novela sentimental decimonónica en español escrita por mujeres
jes. “El juego de las emociones, la hipersensibi- que las novelas decimonónicas reflejaron tanto
lidad psicológica, los sentimientos amorosos y ideologías de dependencia como de libertad.
la proyección subjetiva sobre el paisaje” (Vare- Carvalhal (2006) identifica las problemáticas
la, 2000, pág. 40). En cuanto a características, en Latinoamérica producto de esta situación:
z ó (2007) enumera las siguientes: La búsqueda de identidad, el conflicto entre lo
particular y lo general, lo nacional y lo cosmo-
La titulación de los textos, la idealización del polita, la disyuntiva entre lo local y lo univer-
ser amado y su relación con el “amor idolá- sal, los procesos creativos de apropiación y de
trico”, los protagonistas de las historias como transformación literarias, el rol de la inventiva
prototipos de héroes y heroínas románticos dentro de la reproducción de procedimientos,
lectores de novelas sentimentales, el elemento los fenómenos de aculturación, de descultura-
epistolar imbricado en la narración, la “metá- ción y de transculturación, los contactos y la
fora amorosa floral”, la “metaerótica” de los proximidad de las fronteras (pág. 33).
autores de las novelas sentimentales, la “teleo-
logía amorosa negativa” presente en la trama, Pese a la inestabilidad política, el siglo XIX fue
el “panerotismo”, la figura del “mediador”, la un siglo de grandes avances para República Do-
“patología amorosa” y por último, el “fetichis- minicana, en cuanto a producción de literatura
mo” (pág. 96). escrita. Al respecto, Pedro Henríquez Ureña
(1940) distingue el nacimiento de la prensa con
Entre las novelas sentimentales hispanoame- el periódico El Telegrama en 1882, seguido del
ricanas se destacan: Soledad (1847) y Memo- surgimiento del periódico El Eco de la Opinión
rias de un Botón de Rosa (1847, reeditada en (1885), el Listín Diario (1889) y El Mensajero
1907), de Bartolomé Mitre; Esther, de Miguel (1881); así como la aparición de revistas como
Cané (1851); Martín Rivas (1862), de Alber- Letras y Ciencias (1891) y la Revista Científi-
to Blest Gana; Julia (1861), de Luis Benjamín ca, Literaria y de Conocimiento Útiles (1883).
Cisneros; La peregrinación de Bayoán (1861), A continuación, enumeramos los escritores de
de Eugenio María de Hostos; María (1867), renombre señalados por Henríquez Ureña:
de Jorge Isaacs; Clemencia (1869), de Igna-
cio Manuel Altamirano y Cumandá (1879), de Las letras florecen. A Meriño, Galván, los Te-
Juan León Mera, entre otras (z ó, 2007). En jera, Peña y Reinoso, Cestero, García, Billini,
el mismo orden, Sánchez (2012) hace mención los Henríquez y Carvajal, Salomé Ureña, José
de las novelas: Una venganza funesta (1856), Joaquín Pérez, Dubeau, Prud’homne, Penson,
de Ángel Julio Blanco; La virgen de Lima se suman ahora los hermanos Gastón Fer-
(1858), de Francisco López Torres; Emilia o nando (1861-1913) y Rafael Alfredo Deligne
los efectos del coquetismo (1862), de R. El (1863-1902), admirables poetas y prosistas
Mugiense; y El ciego Rafael (1870), de Fortu- ambos; Enrique Henríquez (1859-1940), Artu-
nato, Antonio Sánchez. ro Pellerano Castro (1865-1916), Fabio Fiallo
(1866-1942), Andrejulio Aybar (n. 1873); los
Por otro parte, no podemos olvidar que, al igual prosistas Federico García Godoy (1857-1924),
que en el resto de Latinoamérica, en República Américo Lugo (1870-1952), Tulio Manuel
Dominicana existía un vínculo con España, y Cestero (1877-1954) (Henríquez Ureña, 1940,
si bien nuestro país alcanzó la independencia págs. 489-510).
en 1844, no es menos cierto que el proceso de
autonomía literaria fue un largo proceso lleno Amelia Francasci no figura en la lista ante-
de vicisitudes. Por un lado, estaba la literatu- rior, y esto no ha de extrañarnos. En Repúbli-
ra surgente y por otro lado la heredada, por lo ca Dominicana solo se conoce una sola novela
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sentimental publicada en el siglo XIX, Madre esos momentos, y no sería objetivo juzgarlas
Culpable (1893) de nuestra autora. La novela a partir de los criterios, valores y exigencias
sentimental ha sido rechazada sistemáticamen- de nuestros días. Hacer esto último significa-
te durante décadas en República Dominicana ría, de una u otra manera, desentenderse de la
por ser considerada pseudoliteratura. “Género perspectiva histórica y sustituirla por criterios
prácticamente ignorado por los estudios crí- organicistas o teleológicos (pág. 17).
ticos de este siglo, dado que ha sido estimado
una modalidad menor del Romanticismo desti- Numerosos son los críticos que afirman que
nada principalmente a la audiencia femenina” dichas novelas sentimentales carecen de la
(Chouciño , 1999, pág. 547). En oposición a contextualización esperada, destacando que
esta consideración sobre la novela sentimental estas no reflejan los rasgos de la idiosincra-
decimonónica, le añadimos la opinión de Oso- sia o la cultura del país en donde se originan.
rio (2000) quien afirma lo siguiente: Álvarez (1968) por ejemplo, señala que estas
novelas carecen de autenticidad y relevancia
La producción literaria del periodo de la eman- puesto que son imitaciones de las formas ro-
cipación hispanoamericana, o la que se escribe mánticas europeas e ignoran la realidad ame-
durante el proceso de formación de los estados ricana. Madre Culpable, siendo la única nove-
nacionales o durante el periodo de la moder- la sentimental dominicana del siglo XIX ha
nización, debe ser leída, estudiada y valorada sufrido la misma suerte que las otras novelas
en relación con los parámetros y valores de sentimentales hispanoamericanas.
Referencias
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Resumen Abstract
Desde la asunción de una identidad nacional la Since assumption of a national identity, Do-
literatura dominicana exhibe gran calidad en sus minican literature exhibits great quality in its
producciones. En el siglo XIX destacan las voces productions. In the 19th century the voices of
de Salomé Ureña de Henríquez, José Joaquín Pé- Salomé Ureña de Henríquez, José Joaquín Pérez
rez y Gastón Fernando Deligne. A principios del y Gastón Fernando Deligne stand out. At the
siglo XX con el Vedrinismo y Otilio Vigil Díaz beginning of the 20th century with the Vedrin-
incursionamos en los movimientos de vanguar- ismo and Otilio Vigil Díaz we entered the avant-
dia, siguiéndole una gran cantidad de voces poé- garde movements, followed by a large number of
ticas agrupadas en diferentes movimientos que, poetic voices grouped in differents movements
a pesar de las diferencias en cuanto a temática y that, despite their differences in term of subject
uso de imágenes y figuras literarias, conservan el matter and use of literary images and figures,
estro poético y la calidad artística. Postumistas, they retain their poetic style and artistic qual-
Sorprendidos, Independientes del 40, Genera- ity. Postumistas, Sorprendidos, Independientes
ción del 48, Poesía de Postguerra, Generación de del 40, Generación del 48, Poesía de Postguerra,
los 80, Poesía de los 90, entre otros movimientos Generación de los 80, Poesía de los 90, among
y corrientes, han continuado la tarea de producir other movements and literary trends, have con-
una gran poesía acorde a las corrientes interna- tinued the task of producing great poetry ac-
cionales, reflejando las inquietudes locales a tra- cording to international literary trends reflect-
vés de la práctica personal de los escritores. En ing locals concerns though the personal practice
los últimos 20 años del siglo XX, el Taller Lite- of the writers. In the last 20 years of the 20th
rario César Vallejo de la Universidad Autónoma century, the César Vallejo Literary Workshop of
de Santo Domingo contribuyó enormemente con the Universidad Autónoma de Santo Domingo,
la formación de muchos de los mejores poetas del has contributed enormously with the formation
parnaso nacional, entre los que cabe destacar a of many of the best authors of the National
José Mármol, Basilio Belliard, Plinio Chahín, Mi- Parnassus, among which stand out José Mármol,
guel Jiménez, Dionisio de Jesús, Nan Chevalier, Basilio Belliard, Plinio Chahín, Miguel Jiménez,
Julio Cuevas, Juan Byron, Amable Mejía, Félix Dionisio de Jesús, Nan Chevalier, Julio Cuevas,
Betances, Gerardo Castillo, entre tantos más. Juan Byron, Amable Mejía, Félix Betances, Ge-
rardo Castillo, among many others.
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80-90 del siglo XX
generación literaria, Taller Literario César Va- literary generation, César Vallejo Literary
llejo, Generación de los 80, literatura domini- Workshop, Generation of the 80s, Dominican
cana, poesía dominicana. literature, Dominican poetry.
1. Introducción
Hablar de la literatura dominicana es abrir una Señala Alcántara Almánzar (1979) que es a
veta profunda sembrada de mil matices, mil partir de 1865, al final de la guerra restaura-
voces discordantes unas veces, otras en prísti- dora que se cimenta la literatura nacional. A
no concierto cual Angelus o Carmina Burana. esta etapa pertenecen los poetas mayores de
Pero ¿cómo acercarse a la poesía, al teatro, a la la literatura dominicana del siglo XIX: José
novela, al cuento, a todas las manifestaciones Joaquín Pérez, Salomé Ureña y Gastón Fer-
literarias y salir ileso, impertérrito, sin espas- nando Deligne.
mos en los ojos extasiados y el alma dilatada?
El mapa semántico a continuación resume los
En esta oportunidad hablaré de algo que me diferentes movimientos literarios del Siglo XX
apasiona doblemente. Primero porque habla- en la República Dominicana, sus principales in-
ré de literatura y segundo, porque es litera- tegrantes y la característica diferenciadora.
tura producida por amigos, por personas que
conozco y admiro desde hace muchos años. La primera mitad del siglo XX se caracterizó
Y para más deleite, es buena literatura: de lo por la eclosión de movimientos literarios. El
mejor que se ha hecho en esta media isla des- primero de ellos fue el Vedrinismo, planteado
de su fundación. por Otilio Vigil Díaz, que representa el pri-
mer acercamiento de la poesía dominicana a las
Pero para aquilatar la valía de estos autores y vanguardias, pues rompe con la métrica tradi-
del espacio que los aglutinó y sirvió de crisol cional española, al instituir el versolibrismo y
a su arte poético y literario en general, pri- las piruetas verbales y tipográficas; deja como
mero haré un breve recorrido por nuestra his- legado a los postumistas ese interés renovador
toria literaria. Porque para entender cuando de la poesía. Pero los postumistas se alejaron
los escritores y poetas de la generación de los de los motivos foráneos renegando de la tra-
ochenta y los homónimos de los noventa ha- dición anterior a ellos y, en especial, de todo
blan de ruptura y tradición es menester acla- lo derivado del romanticismo y el modernismo.
rar a qué remiten. Segundo, hablaremos sobre A continuación del Postumismo, la poesía do-
la génesis del Taller Literario César Vallejo y minicana experimenta un asombro de voces
sus integrantes, y del surgimiento y las polé- verticales que pulsan las notas más nítidas
micas en torno a la generación de los ochenta; y certeras de la lírica nacional: Tomás Her-
para concluir con las opiniones de algunos au- nández Franco, Manuel del Cabral, Héctor
tores y varios de los exintegrantes del César Incháustegui Cabral y Pedro Mir. Son ellos,
Vallejo sobre la importancia y las influencias los independientes del cuarenta, quienes bri-
del taller en su vida intelectual y labor escri- llan con versos cálidos, apasionados que laten
tural. Sirva también para refrescar los conoci- con la sangre de la patria. Sobre todos ellos
mientos sobre la literatura dominicana en su mi favorito es Manuel del Cabral, pues supo
conjunto (como maestra de lengua no me pude reinventar su poética acorde a los vaivenes de
sustraer a este impulso). los movimientos externos a esta ínsula y con
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go seguirían los nefastos 12 años de Balaguer director en ese momento del Suplemento Cul-
(1966-1978). tural Aquí, del periódico La Noticia. El Taller
nace y está adscrito al Departamento de Difu-
Los azarosos acontecimientos que acabamos de sión Artística y Cultural de la UASD. Se nutrió
citar dan origen a la generación del 60, la cual en primera instancia de jóvenes pertenecientes
difiere de la generación del 48 en la forma de a distintos grupos:
expresar sus inquietudes sociales y las aspira-
ciones políticas del pueblo, temáticas que les 1) el Movimiento Cultural Universitario
hacen sacrificar la calidad artística y el valor (MCU): Rafael García Romero, Tomás Cas-
estético de sus producciones. Después del 1965 tro y más adelante Dionicio de Jesús;
surge la llamada Poesía de Post-guerra. Pero
la victoria del PRD en 1978 marca el fin del 2) el Taller Literario Domingo Moreno Jime-
discurso poético de estos dos grupos. nes: Miguel Antonio Jiménez, Danilo San-
tana, Danilo Correa, entre otros;
Muchos son los nombres que hay que mencio-
nar en estos dos grupos de escritores. En el 3) El Taller Literario Jacques Viau: Juan
mapa semántico recogemos los más trascen- Byron (primer coordinador del César Va-
dentes, y que nos perdonen los demás, pero el llejo), Julio Cuevas, Alfonso Reyes, Federico
tiempo apremia. También surgen en esta época Sánchez, entre otros;
varias agrupaciones literarias que funcionaban
como talleres literarios. Entre ellos están El 4) Y una figura independiente, recién llegada
Puño, La Isla, La Antorcha, La Máscara y el de La Vega, José Mármol. Luego se integró
Movimiento Cultural Universitario (MCU) de Plinio Chahín.
la Universidad Autónoma de Santo Domingo.
El grueso de los fundadores del taller, según
Manuel Rueda crea en 1974 el Pluralismo el los agrupa Miguel Jiménez (2000) son: Julio
cual plantea la utilización de variadas técnicas Cuevas, Mayra Alemán, Juan Byron, Tomás
(musicales, pictóricas, tipográficas, escritura Castro, Dionisio de Jesús, Plinio Chahín, José
simultánea, etc.) para posibilitar un acerca- Mármol, Miguel Antonio Jiménez, Rober-
miento multidimensional al texto de manera to Reyes, Rafael García Romero, Cosme Raúl
que el lector pueda hacer su propia lectura. Santana y César z apata. Y me aventuro a aña-
Consideraba la poesía inmediatamente ante- dir a G.C. Manuel Sepúlveda.
rior a él “hueca, insustancial y ensangrenta-
da”, y pretendía sacarla del “tenebroso labe- Señala Jiménez que el arte poético de los ta-
rinto antipoético en el que la habían metido” lleristas era un arte poético de la criticidad
(Gutiérrez, 1995:45). influenciado por Borges, Neruda, Vallejo, Da-
río, Huidobro y Octavio Paz. Otros poetas in-
fluyentes fueron: Antonio Machado, Miguel
2. Origen del Taller Literario César Vallejo Hernández, Vicente Aleixandre, Luis Cernuda,
de la Univ. Autónoma de Santo Domingo Pedro Salinas, Jorge Guillén, Federico García
Lorca. También valoraron a Quevedo.
El 16 de enero de 1979 el poeta Mateo Mo-
rrison funda el Taller Literario César Vallejo. Los principales vehículos de difusión de las
Para ese entonces venía desarrollando una va- creaciones de los miembros del Taller y de los
liosa tarea de cultor y difusor cultural, pues fue miembros de la generación de los ochenta fue-
líder de la agrupación literaria La Antorcha y ron: el suplemento “Aquí” dirigido por el poeta
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Mateo Morrison en el diario La Noticia; la re- gruencias a este respecto. Subraya que, por
vista “Extensión” también dirigida por Mateo ejemplo, un mismo autor, dado la dialéctica del
Morrison; el Boletín del Taller Literario César cambio que se opera en todo, y en especial en
Vallejo; el suplemento cultural “Isla Abierta”, los artistas para estar acorde a las estéticas de
dirigido por Manuel Rueda, entre otros (Már- la(s) época(s) que les toque vivir, deben obviar
mol, 1997). o asumir patrones de diferentes generaciones,
y sería absurdo adscribirlos a todas. Por ello
Compartimos con Jiménez (2000) que la con- en vez de generaciones propone la noción de
vivencia literaria, la curiosidad por temas, au- época, pues da respuesta a cuestiones como las
tores y técnicas, más el intercambio de ideas y distancias entre autores y los contextos (p. 34).
la conjugación de preocupaciones nacionales e Al analizar la época literaria, ese corte diacró-
internacionales, matizaron esta primera etapa nico en el devenir de las sensibilidades estéticas
en la renovación de la poesía dominicana. Pues presentes en las expresiones poéticas, se refleja
en el taller se estimula la creación en libertad, que las mismas son producto de las formas in-
elevando el espíritu creador a la facultad que dividuales de los sujetos experimentar los dife-
llamamos imaginación, según constatamos en rentes estímulos (contextos); es una especie de
todos los años que fuimos miembro del taller. franja ‘históricoculturosocial’ donde confluyen
las cosmovisiones de cada escritor, que en su
3. Generación de los Ochenta: cómo la ven conjunto son signados por su época, pero la vi-
y cómo se ven ellos mismos ven a su modo, evidenciándose en su obra lo
general (epocal) y lo particular (estilístico).
A principio de la década de los 80 comienzan a
publicar una serie de poetas a los que se les ha Defiende Mármol el hecho generacional de los
agrupado bajo la denominación de Generación ochentistas en varios momentos y podios. En
de los ochenta. Nunca antes esta denominación su texto “Ética del pensar” retoma todo lo di-
había causado tanto revuelo, ni la del 48. Va- cho por él anteriormente y resume sus argu-
mos a analizar las variadas posturas al respec- mentos en los siguientes: fueron un grupo de
to. Primero aclararemos qué es una generación lectores que subrayaban las mismas páginas de
literaria desde el punto de vista tradicional y los mismos libros, aunque las interpretaran y
luego las diferentes argumentaciones. expresaran cada uno de forma diferente; vivie-
ron bajo el sino de los grandes cambios eco-
Según se ha establecido, para que una genera- nómicos, sociales, políticos y culturales, pero
ción literaria sea reconocida como tal, deben lo asumieron bajo la revolución de la libertad
cumplirse una serie de premisas: proximidad individual por encima de todo, bajo el prisma
entre los años de nacimiento de sus integrantes de Nietzsche, Marx no ortodoxo y Schopen-
(coetaneidad, no mayor de 15 años); formación hauer. Vivieron un proceso de personalización
intelectual semejante; convivencia personal; del hecho poético. Su lenguaje generacional es
un hecho generacional que les obliga a reac- expresión multívoca del sentido poético. Todo
cionar; empleo peculiar del idioma, claramente lo desacralizan y amplían el espectro temático
diferenciados respecto a los de la generación de la poesía dominicana (p. 114).
precedente y que haya un anquilosamiento de
la anterior generación. Alega García (2004), También denuncia las problemáticas que ob-
que los autores adscritos a las denominadas serva afectan a los integrantes de su genera-
generaciones no siempre cumplen con todos ción. Son ellas las limitaciones en el manejo del
estos postulados, en especial si estudiamos las idioma, por el tendencialismo hacia la “repre-
dominicanas nos daremos cuenta de las incon- sentación” en el poema, dejando de lado la “sig-
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El autor citado asegura que la última genera- Julio cuevas asume esta denominación y argu-
ción literaria fue la de los 80, pues ha sucumbi- ye: “Somos los escritores y poetas de la crisis,
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porque asumimos nuestro tiempo, nuestro hoy, domo, Irene Santos, Dulce Ureña, Carmen
aquí y ahora, con sus desquites, sus amores y Sánchez. A partir de 1988 se destacan Jorge
desamores y rupturas”. Piña, Claribel Díaz, Basilio Belliard, Frank
Martínez, Sarah Merán, Roberto Mercedes,
Pero José Mármol rechaza este encasillamien- Reyson Peralta, Radhamés Cruz y otros. Para
to, porque “lo crítico en uno y otro aspecto, es los noventa ingresan Melvin Acosta Sánchez,
un elemento inherente a todas las épocas de la Sabino Torres, Ingrid Moncluz, Benita Ber-
humanidad” (1997:65). nabel, Orlando Muñoz, Jorge Mendoza, Pedro
Ortega, Evelyn Ramos Miranda, Francisco
Mármol explica que en el discurso poético de la Santana, Fabián Melo, Ernesto Quiñones, José
generación de los ochenta existe: “acercamien- Calderón, Victoria Hernández, Eulogio Javier
to entre la poesía y la filosofía, para rescatar y y Petra Saviñón. Es preciso decir que sobresale
valorar la pasión por la invención del mito”. un gran número de mujeres, como en ninguna
otra etapa de nuestra literatura.
Y sigue explicando que esta poética está más
cerca del Vedrinismo, la Poesía Sorprendida y 5. Influencia del Taller Literario César Va-
el Pluralismo que de las otras, aunque no las llejo en los escritores de fines del s. XX
menosprecia (p. 113). Plinio Chahín acota esta
afirmación al decir que están más cerca de Vigil Señala el poeta Miguel Antonio Jiménez, coor-
Díaz, los sorprendidos Rafael Américo Henrí- dinador del taller por décadas, que para escri-
quez, Franklin Mieses Burgos, Freddy Gatón bir literatura es necesario consciencia, trabajo,
Arce y del independiente Manuel del Cabral. lectura, formación y dominio del lenguaje. De-
manda un ejercicio sistemático y un colectivo
Jiménez (2000) señala que al principio la filo- como es un taller literario favorece la forma-
sofía no era para todos un norte, pero Mármol ción de su creatividad y criticidad.
les enseñó que en ella radica el secreto de una
criticidad, del descubrir la hondura del lengua- José Mármol (1997), resalta el hecho de que
je y el valor de la gran poesía. si bien es cierto que no todos los autores de
la generación de los ochenta pertenecieron al
También Cuevas reconoce que su “discursivi- Taller Literario César Vallejo o al Movimien-
dad poética giraba y gira entre los linderos de to Cultural Universitario (MCU), ambos de la
la filosofía y los laberintos de la lingüística”. UASD, estas dos instancias fueron “los factores
catalizadores, los núcleos propulsores de cuan-
El libro que inaugura esta nueva poética es “El to había de pasar en materia de literatura joven,
ojo del arúspice” (1984) de José Mármol, señala tanto de la ciudad capital como en el interior de
Plinio Chahín. nuestra provincia nacional” (p. 113).
4. Escritores jóvenes: década de los noventa Cuestionado el poeta de los noventa Félix Ma-
ría Betances (2020) sobre la influencia del Ta-
Entre los miembros que se añadieron a media- ller Literario César Vallejo, donde militara por
dos y finales de los ochenta, y a principios de casi dos décadas, nos refirió lo siguiente:
los noventas están: (desde 1986) Marcial Mota,
Félix Betances, Nan Chevalier, Amable Mejía, “El TLCV significó para mí, la base de mi for-
José Sirís, Leopoldo Minaya, Rubén Ventura mación literaria, fue un ente de motivación y
Taylor, Luis Arseno, Julio Mercedes, Miriam guía para la creación literaria. Fue muy fruc-
Ventura, z aida Corniel, Ylonka Nacidit Per- tífera la camaradería con muchos de los miem-
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140 INGRID MONCLUZ • Cronología del Taller Literario César Vallejo y su influencia en los escritores dominicanos de las décadas
80-90 del siglo XX
bros del grupo poético. Las orientaciones y jóvenes que todavía no lo han dicho todo y de
las sugerencias de diferentes autores puntua- quienes la poesía dominicana de este fin de si-
les de la literatura universal, en ese momento. glo espera mucho” (p. 3) (cursivas nuestras).
También fue muy valioso el intercambio y el
préstamo de libros, ayudó mucho en la forma- También Mármol (1997) coincide con Gutié-
ción como escritor. Allí pude conocer a muchos rrez en cierto aspecto, pues señala que para
escritores, que todavía están activos, y otros esas fechas en que escribieron los artículos
que hacen vida cultural. Compartí sesiones (1995-1997), el tiempo transcurrido era relati-
de trabajo con autores como Miguel Jiménez, vamente corto, inacabada la producción de los
Ylonka Nacidit Perdomo, José Mármol, Ama- autores, por tanto, impredecible el rumbo que
ble Mejía, Nan Chevalier, Jorge Piña, Claribel tomarían sus poéticas y sus vidas, y más si nos
Díaz, Eduardo Lantigua, Yrene Santos, Adrián atenemos al devenir heracliteano.
Javier, entre otros tantos”.
Veinticuatro años después, y con una luenga
Continúa nuestro vate: producción de muchos de ellos, así como la
madurez exhibida en sus textos poéticos, na-
“En el taller literario se organizan programas rrativos, ensayísticos, académicos, testimonian
de estudio y análisis de literatura. Las estrate- que sí, que tenían y aún tienen mucho que dar.
gias que se empleaban, y todavía se realizan en Que el espacio que arrebataron a la crisis y a
las reuniones semanales del grupo, consiste en la tradición literaria local les encumbra a la
el estudio sistemático de la literatura. La lectu- simbología transhumante del signo lingüístico
ra de autores específicos de todas las épocas, el incardinado en el yo único y plural del discurso
estudio de los movimientos literarios. que instaura el texto.
Otro aspecto es la lectura de los textos litera- Asegura Plinio Chahín (2017) que la poesía do-
rios de los miembros talleristas frente al públi- minicana producida por autores de los últimos
co y a los asistentes a las reuniones. Después de 30 años es capaz de honrar cualquier literatura
la lectura, el público participa, aportando una (p.105). Por ejemplo, José Mármol, ha mere-
crítica ante lo leído, a favor o en contra. Aun- cido diferentes premios nacionales e interna-
que, en muchas ocasiones, eran terribles los co- cionales, entre ellos el Premio Nacional de Li-
mentarios lapidarios en contra de muchos lec- teratura, 2013; dos veces el Premio Nacional
tores, que muchos ni volvieron al taller. En fin, de Poesía Salomé Ureña de Henríquez; el XII
se planificaba por todo el año el estudio de la Premio Casa de América de Poesía Americana,
literatura. Por lo que sus miembros refuerzan en España, entre otros. Respecto a la poética y
el amor y entrega hacia la literatura y el rumbo la carrera literaria de Mármol, señala Chahín
de la creatividad literaria”. (2017): “…Mármol ha creado una obra amplia
y diversa, que por momento se podría llegar
En ese mismo tenor, Gutiérrez (1995), sostie- a pensar que el lector se encuentra ante una
ne que los talleres literarios han ofrecido a los suerte de obra de gran calado, pues sus más de
ochentistas, mediante el análisis de textos, la 20 libros publicados, entre poesías, aforismos y
lectura constante, la crítica objetiva y el acer- ensayos, así lo atestiguan” (p. 68).
camiento a otras tendencias y corrientes poéti-
cas internacionales, la oportunidad de asumir Y como muestras del dinamismo de estos es-
el trabajo creativo como una actividad que está critores, entre los tantísimos que hoy en día
por encima de la simple reproducción de la rea- siguen publicando se encuentran…
lidad política y social. Sin embargo, son poetas
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80-90 del siglo XX
• Plinio Chahín: poeta, crítico y ensayista; ha • Nan Chevalier: novelista y poeta. Obras
ganado premios de poesía y ensayo, tenien- premiadas por la crítica y el público.
do en su haber decenas de libros publicados,
tanto aquí como en España. • Félix Betances: poeta de la brevedad, con
varios poemarios publicados.
• Dionisio de Jesús: poeta del vértigo y la
desacralización del amor. Ha publicado va- • Amable Mejía: cuentista, novelista y poeta
rios textos. con una calidad creciente.
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ENSAYOS
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YONNI MUÑOZ PINEDA • Dilema en el desarrollo de la competencia comunicativa en la educación dominicana 143
lidad como de la escritura con capacidad para nética de la oración y fonética del texto que po-
hablar, escuchar, escribir y leer con el grado de see el docente para poder evaluar los aciertos y
eficiencia que se persigue en el diseño curricu- debilidades que presenta cada alumno al parti-
lar, a la luz de la objetividad de los hechos, dista cipar en esas actividades. Tampoco se habla de
bastante de materializarse. En ese sentido, los esta particularidad en los talleres en los que se
egresados de escuelas, colegios, liceos, institu- hace énfasis en que la evaluación debe efectuar-
tos y universidades no muestran ser los tipos se a través de indicadores de logros, en los que
de comunicadores requeridos por la sociedad, este asunto precisamente no está muy claro.
salvo algunos casos excepcionales de contados
estudiantes que aprovechan lo poco que puede Si se habla de la enseñanza de una lengua espa-
enseñar un profesor y lo suman a los logros ñola para la vida y no se realizan en las aulas
de ejercicios autodidactas y así pueden exhibir actividades diarias de manejo oral de los estu-
niveles de formación aproximados a las deman- diantes en el uso de los tipos de textos que en
das del sistema, pero no siempre en la dirección la dinámica social se emplean con mucha fre-
que éste pretende. cuencia tanto a nivel de los diálogos informales
que se llevan a cabo en la interacción familiar
Si se hace un justo acto de conciencia, habrá y popular como en el ámbito academicista, en-
que reconocer que los factores dorsales que tonces no puede contarse con que los alumnos
más inciden en este dilema hay que buscarlos elevarán a una dimensión deseada su compe-
fuera de la educación. No obstante, soslayar las tencia oral.
causas endógenas de donde se engendra este
consabido mal sería un craso error. Es preci- Tampoco se podrá avanzar en esta competen-
so adentrarse en la práctica didáctica concre- cia si no se trabajan con carácter permanente
ta para descubrir que los directivos, técnicos actividades de producción oral como la impro-
y docentes del sistema educativo dominan las visación de discursos, ponencias, entrevistas,
teorías curriculares sobre las competencias, paneles, etc., siguiendo a la vez patrones de
pero no en lo profundo de las mismas, lo cual formalidad y dinamismo donde el estudiante
se verifica en la planificación de las unidades de procure expresarse en la modalidad estándar
aprendizaje, donde se asientan indicadores de de la lengua, lo cual lo logrará solo si cono-
logros sin que se contemple en sí de qué reali- ce las normativas lingüísticas en los aspectos
dad se parte y el tipo de seguimiento que se le prosódico, morfológico, sintáctico, lexical y
dará para lograr nuevos niveles de superación. semántico; y resulta que esto, justamente, casi
nadie lo domina al grado requerido.
La realidad es que los maestros saben nombrar
las competencias, pero no conocen los intríngu- Respecto a la comprensión oral, hay que com-
lis de las mismas, donde el dominio lingüístico probar si los maestros de escuelas, liceos y
juega un papel fundamental. Si pensamos, por universidades exponen a sus alumnos con la
ejemplo, en la competencia oral, poco se ha vis- consistencia pertinente a escuchar y a analizar
to a los maestros que enseñan lengua española literal, inferencial y críticamente poemas, can-
implementando actividades de aprendizaje que ciones, videos, documentales, dramas, pelícu-
tracen la dirección de avance en el fomento de las, charlas, conferencias, anuncios comerciales
un modelo de expresión oral eficiente donde y discursos políticos modélicos, lo cual podría
la estrategia de evaluación que se lleve a cabo servir de plataforma para que esta competencia
ponga de manifiesto el conocimiento de fonéti- se desarrolle debidamente y también influya en
ca del fonema, fonética de la palabra, fonética la capacidad de producción oral.
del grupo tónico, fonética del grupo fónico, fo-
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144 YONNI MUÑOZ PINEDA • Dilema en el desarrollo de la competencia comunicativa en la educación dominicana
En cuanto a la producción escrita, lo primero lengua, un 25% a cada una de ellas. Resulta
que debe conocer el docente son los diferen- legítimo que se esté de acuerdo con esta con-
tes tipos de textos y géneros discursivos que sideración, pero hay que reconocer que las ac-
se emplean en la vida social, así como las pau- tividades de lectura son las que más aportan al
tas de redacción aplicables a cada uno de ellos progreso de las otras capacidades debido a que
en particular y las que aplican para todos en en sí, más que un fin, constituye una macroes-
general, con el fin de inducir mediante las es- trategia de enseñanza de la lengua. Por esa ra-
trategias didácticas correspondientes a que los zón, se necesita ser cauto a la hora de seleccio-
alumnos generen textos originales atendiendo nar los textos de lectura a utilizarse para fines
a cada tipología. de análisis por parte de los alumnos y más si
se habla del desarrollo de competencias, pues
Un elemento que no debe descuidarse en esta resulta más provechoso escoger textos estra-
práctica es el relativo a la coherencia, la cohe- tégicos, cuya temática responda a un interés
sión y la unidad textual, pero tampoco debe individual o colectivo.
descuidarse la aplicación de las normas orto-
gráficas y gramaticales, la propiedad en el em- Además, los textos deben ser modélicos des-
pleo del léxico, así como el uso de los recursos de el punto de vista del manejo de la lengua y
retóricos y el manejo adecuado de determina- del discurso para que su incidencia en la con-
das técnicas y estrategias discursivas. Conocer ciencia del discente se dirija hacia lo positivo
todo esto y saberlo enseñar constituye un gran socialmente hablando, tanto en lo estilístico-
reto para el docente, pues, como se sabe, la in- formal como respecto al contenido. Dar libre
mensa mayoría de egresados de la educación albedrío a que sean los alumnos los que esco-
primaria, secundaria y universitaria no tiene jan el texto de su gusto resultaría muy riesgo-
dominio de la redacción para que pueda afir- so, pues los textos de estudio deben escogerse
marse que la competencia de la producción es- atendiendo a criterios determinados que los
crita se está desarrollando. estudiantes no conocen en el sentido de que
es el profesor el guía de la acción educativa y
En lo que atañe a la lectura, es muy cuestiona- deberá estar consciente de lo que conviene en
ble lo que se hace en las aulas para lograr el de- los diferentes momentos del proceso de ense-
sarrollo de la capacidad de leer si se considera ñanza y aprendizaje.
que existen tres niveles de lectura y la mayoría
del estudiantado dominicano, incluyendo el de En conclusión, el desafío que tiene por delan-
nivel superior, apenas se registra en la fase li- te el Ministerio de Educación de la República
teral. Sin la implementación de un plan perma- Dominicana respecto al desarrollo de com-
nente de lectura en el que se induzca siempre petencias en el área de la Lengua Española
a los estudiantes a hacer inferencias a partir de es de bastante complejidad debido a factores
lo leído y a asumir posiciones críticas frente a externos a la educación que hay que determi-
los planteamientos y puntos de vista del autor nar para no caer en la especulación y debido
de un texto, no se alcanzará el desarrollo de a limitaciones de conocimientos sobre la natu-
capacidad de leer con la eficiencia que demanda raleza de las competencias, los contenidos del
la educación nacional. área, las estrategias didácticas y a la carencia
de un sistema de evaluación viable y efectivo
Se ha planteado que a las cuatro capacidades que garantice el idóneo seguimiento en con-
básicas referidas en esta reflexión (hablar, es- junto y personalizado del proceso de desarrollo
cuchar, escribir y leer) se le dedique la misma de competencias en el alumnado, mediante el
proporción de tiempo en la enseñanza de la uso de registros adecuados a los requerimien-
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YONNI MUÑOZ PINEDA • Dilema en el desarrollo de la competencia comunicativa en la educación dominicana 145
tos del sistema y la implementación de meca- siguiente y orientando el proceso por sende-
nismos de superación gradual y constante en ros de sistematicidad, de tal manera que pue-
sentido siempre ascendente. da visualizarse en registro la forma en que va
marchando el avance de cada competencia en
El desarrollo de las competencias generales y cada uno de los estudiantes, pero no en partes
las específicas del área de lengua española, tan- de ellos, sino en todos, porque el sistema educa-
to las de carácter conceptual como las de perfil tivo jamás alcanzará sus fines con el progreso
procedimental y actitudinal, hay que manejarlo académico de un pírrico porcentaje de su po-
a partir de las formalidades y de los conteni- blación discente cuando la mayoría deserta de
dos textuales que se seleccione y por medio de las escuelas o concluye sus estudios en estado
actividades estratégicas que den al traste con de mediocridad, lo cual termina obstaculizando
los propósitos contemplados en cada unidad en sano propósito de la construcción de una so-
de aprendizaje, conectando cada unidad con la ciedad mejor en este país.
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146
“La naturaleza hace del hom- embargo, Bartleby, es un joven que hace caso
bre un ser natural, omiso a consecuencias de cualquier tipo y re-
la sociedad hace de él un ser social, húye de aspectos sociales comunes. Sin lugar a
sólo el hombre es capaz de ha- dudas, Melville compuso una historia de corte
cer de sí un ser libre”. existencialista, empero, ¿Bartleby definió esta
-Rudolf Steiner. postura existencial a raíz de la supuesta labor
que realizaba como empleado de la Oficina de
La afirmación de Aristóteles, “El hombre es Cartas Muertas de Washington? No solo la
un ser social por naturaleza”, nos indica la ca- influencia desesperanzadora de este lugar dio
pacidad asociativa del ser humano como una paso a la negación rotunda de Bartleby; si así
necesidad natural. En lo que concierne a un hubiese sido, este habría renunciado a dicho
escritor, esta característica puede verse dilui- empleo, o por lo menos, habría seguido yendo
da por las concepciones que se tienen acer- fielmente al sitio, como hizo laborando de co-
ca de la libertad. Estas ideas de libertad que pista en el bufete de abogados. Sumadas a las
permea la realidad de los sujetos muchas ve- observaciones mencionadas, el cuento presenta
ces no los conducen a la realización de sí mis- varias inconsistencias o falta de información
mos, de ahí que tengamos escritores inmersos crucial para dar a entender al personaje. ¿Quién
en el escepticismo como Herman Melville, un desea trabajar en algún lugar después de un su-
autor que supo transmutar el ser social de un puesto trauma en su antigua labor? Más allá de
escritor a una realidad más humana sin dejar esto, ¿qué contratista emplea a una persona en
de ser fantástica. algo tan riguroso como los asuntos legales sin
conocer sus antecedentes? Por lo tanto, Bartle-
El cuento “Bartleby, el escribiente” escrito por by no es el único causante de tantas dudas, ni
Herman Melville nos transmuta a una de las siquiera puede considerarse como causa, por-
personalidades más excéntricas y humana- que el lector no tiene conocimiento cabal o pre-
mente complicadas que se ha conocido. El ser ciso de su origen. Haciendo mímesis con el ori-
humano está sujeto al raciocinio y a la toma gen del universo, hay desconocimiento de esto,
de decisiones en función de consecuencias, sin pero se han formulado teorías intentando dar
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CRISTAL PÉREZ TAPIA • El ser social del escritor en Bartleby el escribiente y Bartleby y compañía 147
al traste. Asimismo, cuando el narrador afirma: se establecen relaciones entre citas y libros de
“Los dos, yo y Bartleby éramos hijos de Adán”, escritores, donde los cosmos se convierten en
se especula que ambos son hijos de un arjé de mímesis real y no de mundos posibles, ya que
la hipótesis, y, por ende, del desconocimiento. los casos presentados son arquetipos de la rea-
Un dato interesante es que Bartleby tiene un lidad como Rulfo, Rimbaud, Kafka, Monsieur
puesto de oficina frente a un “ciego muro de la- Teste, Pepin Bello, Bobi Bazlen, entre otros, y
drillos” (pág. 10), y luego es sabido que su vista como de escritores se trata, en este sentido el
queda afectada. Tomando como correlativo que “Preferiría no hacerlo” funge como un “prefe-
Bartleby se definía con cualidades anormales a riría no escribir”, convirtiendo el texto en una
las de un ser común (“Si hubiese habido en él tesis metaliteraria. Pero, la historia se reduce a
cualquier manifestación humana, ya le hubiese la paradoja de “prefería no escribir”, escribién-
despedido de forma violenta”-Pág. 6) y que se dolo. Pues, como cuenta Vilas-Matas: “La lite-
negaba rotundamente a cualquier petición con ratura, por mucho que nos apasione negarla,
su típica expresión “Preferiría no hacerlo”, se permite rescatar del olvido todo eso sobre lo
puede inferir que Bartleby absorbió la forma que la mirada contemporánea, cada día más in-
y la personalidad de un muro, impenetrable. moral, pretende deslizarse con la más absoluta
Tanto así, que cuando fue encarcelado, se rinde indiferencia”. Esta responsabilidad del escritor
hacia un muro como su única familia. En defi- lo carga humanamente y yergue sus problemas
nitiva, Bartleby es un muro, un muro al enten- como un asunto de mora social.
dimiento y a la interpretación.
El título, “Bartleby y compañía”, deja referir
Este cuento sirve de punto de partida para en- que Bartleby ya no se encuentra amurallado,
tender lo que hilvana Vilas-Mata en la novela sino que es el portavoz de todo un gremio de
“Bartleby y compañía”. Luego de la muerte de escritores y actantes sociales que se inhiben
Bartleby en “Bartleby el escribiente”, Vilas- ante atropellos de cualquier índole. El per-
Matas realiza una continuación de la historia sonaje principal experimenta un proceso de
partiendo de las dudas del oficinista y de su escritura con su diario, desconstruyendo su
conclusión sobre el estado de Bartleby, situa- identidad hasta apartarse de la comuna. Esto
ción que analiza en varios escritores. El autor se evidencia cuando decide cambiar su nombre,
toma al mismo narrador y este se dispondrá a pero este cambio de nombre no es literal, más
redactar todo en un diario. Esta historia, a dife- bien, él mismo se da un nombre porque posee
rencia del cuento, sugiere que Bartleby no está autonomía y decisión de constituirse como un
solo, que existen múltiples Bartlebys y que en sujeto con identidad individual. El nombre que
la literatura se encuentran varios de ellos. Vila- se otorga es “CasiWatts” un casi nombre. “Soy
Matas pasea la figura del escribiente por otros sólo una voz escrita, sin apenas vida privada ni
escritores a medida que produce una reflexión pública, soy una voz que arroja palabras, que
acerca de la tensión entre el hacer o no hacer, de fragmento en fragmento va enunciando la
cuestión que resume la personalidad de Bart- larga historia de la sombra de Bartleby sobre
leby a un “algo” y no a un “alguien”. De este las literaturas contemporáneas. Soy CasiWatts.
modo, se hace inteligible que no se debe anali- Yo les dejo decir, a mis palabras, que no son
zar a Bartleby como un ente social, sino, como mías, yo, esa palabra, esa palabra que ellas di-
una situación social. cen, pero que dicen en vano (Pág., 64).
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148 CRISTAL PÉREZ TAPIA • El ser social del escritor en Bartleby el escribiente y Bartleby y compañía
que deja entrever que la escritura no se apropia de originalidad y la idea de “autor”, más bien,
de las palabras y la literatura no tiene un modo toma las historias como un espacio imaginado
de ser, sino que “es”. Indiscutiblemente, esta donde todos los lectores son autores de los li-
actitud vital apática permite percibir que el na- bros. En definitiva, queda entendido que lo que
rrador no es más que otro Bartleby, a diferencia el narrador cita que lo motivó a volver a escri-
de que él transmuta esa personalidad a lo lite- bir es todo un caso imaginario, de esta forma,
rario y no a un mero sentir existencialista. Vila-Matas se burla convirtiendo a escritores
reales en personajes de ficción. No obstante,
La desconstrucción fue planteada por Heideg- todo gira en torno a la ficción y a la filosofía del
ger en “Ser y tiempo” como un elemento me- escritor. Cuando el narrador cuenta que pasó
tafísico del tiempo y luego Derrida, un filósofo todo un verano con la idea de que era un caba-
francés, le da el enfoque textual. Dicha teoría llo, y que apenas entraba al sueño comenzaba
explica cómo las diferentes significaciones de en él a andar su recuerdo de caballo, es posible
un texto pueden ser descubiertas descompo- connotar al caballo con cualidad ontológica.
niendo la estructura del vocabulario dentro del
cual está redactado. La deconstrucción niega el La novela no toma la forma tradicional de una
concepto de totalidad la obra literaria y afir- narración, sino que se presenta como un con-
ma que el texto no puede ser aprehendido en junto de notas a pie de página a un texto, una
su globalidad, ya que la escritura circula en un novela que juega a ser novela. Aún la literatura
movimiento constante que convierte a la totali- no se acostumbra al estilo de Vilas-Matas, in-
dad en parte de una totalidad mayor que nunca clusive, algunos filólogos tildan su novelística
está presente. De esta forma es imposible en- de “falsa novela”, ya que su forma estriba en
marcar el texto, es decir, crear un interior y un una crítica literaria partiendo de una trama que
exterior. Este canon se ve presente en “Bartle- sólo consigue ir y devolverse hacia la literatu-
by y compañía”, ya que los mundos se mueven ra. El paradójico intento del narrador anónimo
y se desconstruyendo, el autor inicia hablando de “Bartleby y compañía” consiste en recons-
de su vida íntima, luego convierte la obra en truir la historia de la literatura del “No” citan-
un comentario textual con el escritor Robert do a los autores más destacados en esa línea y
Walser, después de la cita el narrador vuelve realizando al final una obra literaria, un nuevo
a tratar su vida confesando que dejó de escri- canon por el que puede salir de su estado de cri-
bir en el momento en que su padre le obligó a sis existencial y de rechazo de la escritura. El
modificar la dedicatoria que había puesto a su mensaje central de “Bartleby y compañía” po-
primera obra. dría resumirse en que se puede hacer literatura
incluso gracias a los que, por muchos motivos,
Luego de ese paréntesis, vuelve al análisis lite- decidieron apartarse de la literatura misma. En
rario diciendo que se reconcilió con la literatu- moraleja, escribir es una necesidad social, pero
ra gracias a la lectura de la novela “El instituto más allá de eso es una necesidad natural.
Pierre Menard” de un escritor italiano llamado
Roberto Moretti que ni siquiera existe, lo que Bibliografía
lo convierte la obra en una novela apócrifa. Sin
embargo, Borges había publicado un cuento Dolezel, L. (1999). Heterocósmica. Ficción Y
titulado “Pierre Menard, autor del Quijote”, Mundos Posibles. ARCO/LIBROS.
incluido en su libro “Ficciones”, en 1994. Me- Sepich Lange, J. (1954). La filosofía de Ser y
nard es un escritor que se propone a escribir su tiempo de M. Heidegger. Buenos Ai-
lectura del Quijote, pero termina reescribiendo res: Editorial Nuestro Tiempo.
la obra. Es así como Borges desecha la noción
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149
En todas las corrientes, generaciones y mo- popularidad que han alcanzado obras como por
vimientos poéticos que han aparecido en la ejemplo En Torre de voces (1929-1936), la úni-
República Dominicana, se han destacado un ca que lo ha hecho sentir realmente orgulloso
sinnúmero de poetas. Uno de los más desco- ha sido la que aquí se analiza y esta es una de
llantes, Franklin Mieses Burgos. Algunos crí- las razones por las que el referido libro se toma
ticos literarios y escritores dominicanos se han como objeto de estudio.
referido a este autor, como uno de los que tiene
mayor importancia, calidad y esteticidad en sus Este poemario fue publicado por primera vez
producciones (Carvajal, 2019; Céspedes, 2015; entre los años 1950 y 1952. Para ese enton-
Mármol, 2015, etc.). No obstante, señala Gui- ces, desde el punto de vista político y social,
llermo Piña (2015) que: “aunque es uno de los la República Dominicana se encontraba en los
grandes poetas líricos del continente, su obra últimos años de la represión ocasionada por la
ha sido poco divulgada (p. 297). Por esto, en las dictadura de Rafael Leónidas Trujillo. Por otro
siguientes líneas se analizará uno de sus poe- lado, en cuanto a lo cultural, específicamente
marios, tomando en cuenta algunos de sus as- en lo literario, ya habían sido conocidas las pro-
pectos estructurales, estilísticos y semióticos. ducciones de los postumistas, los independien-
tes del 40, los de la poesía sorprendida y habían
El ángel destruido es una de las obras poéticas aparecido los escritores de la generación litera-
más relevancia para su autor. En una entrevis- ria del 48.
ta que le realizara Piña (2015) en el 1974, al
preguntarle sobre la producción que lo hizo En lo que respecta a la estructura del libro, este
sentir más satisfecho, respondió: “Creo que está compuesto por diez poemas de verso libre
(…) “El ángel destruido”, porque considero y rima asonante. Además, cuenta en su metro
que es no sólo el más profundo en su temáti- con versos de arte mayor que no exceden de 54
ca de pura raigambre metafísica, sino el más y de arte menor que no pasan de 12, como se
logrado en cuanto a su plasmación expresiva refleja a continuación:
(p.300)”. Esto significa que a pesar de la gran
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150 ÓLFIR A. GUZMÁN MÉNDEZ • Una mirada exegética hacia El ángel destruido, de Franklin Mieses Burgos
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ÓLFIR A. GUZMÁN MÉNDEZ • Una mirada exegética hacia El ángel destruido, de Franklin Mieses Burgos 151
Por otro lado, en lo que respecta a las carac- lo metafísico. Si se revisan los poemas que
terísticas absorbidas de la Poesía Sorprendida conforman El ángel destruido, se podrá
que se encuentran en este poemario, pueden inferir que las ideas desarrolladas dentro
resaltarse las siguientes: de los poemas se relacionan a la creación
del universo, la existencia, manifestacio-
• Empleo de elementos universales para nu- nes del ser, liberación, contemplación del
trir su literatura nacional: Franklin Mie- mundo desde la soledad, las limitaciones
ses Burgos incorpora aspectos tanto de la del hombre, la cuestión divina, la contra-
literatura hebrea como la griega. Sobre la dicción de la idea divina, dudas existencia-
primera, se deja entrever por las referen- les, entre otras.
cias arrojadas en algunos títulos, como, por
ejemplo: “Adán de angustia” “Eva recién ha- Con lo anterior se revela también una subje-
llada”, “Desvelado Caín”. Además, en el de- tividad, entendida, en este contexto, como el
sarrollo de las ideas en los poemas, se jue- abordaje particular de temáticas encaminadas
ga tanto El Edén, la serpiente, la manzana, al mismo fin. Mieses Burgos, construye una
Adán, Eva, Caín, Abel, como se muestra en poesía tomando en cuenta elementos metafísi-
los siguientes fragmentos: “/Su nombre lo cos, los cuales difieren de los tomados en cuen-
presiento tras un cielo de hojas/ Mordidas ta por los camaradas de su movimiento.
por los dientes pequeños de la brisa, / ante
la voz terrible de una anciana serpiente,/ • Simbolismo: En vista de la ausencia de li-
en la era redonda de todas las manzanas/ bertad de expresión de la época por la dic-
(Adán de angustia, 2007, p. 18), “/Sin em- tadura trujillista, Mieses Burgos, al igual
bargo yo quiero que comprendas ahora/ que el resto de sus compañeros tuvo que
que no es Abel quien muere/ herido por el escribir una poesía en la que el símbolo fue-
golpe salido de mi brazo/ si es verdad que ra un elemento distintivo. Así, ellos podían
existe/ la vida de lo eterno para los seres burlar y denunciar lo que quisieran sin que
justos/” (Desvelado Caín, 2007, p.32). fueran reprimidos (Piña, 2015). En ese sen-
tido, es necesario resaltar que la simbología
El uso de la mitología griega se deja por sen- de este autor (la cual será abordada deteni-
tado en la referencia a Narciso: “/en esta sole- damente más adelante), encamina al lector
dad/ en que esta luz desata-Narciso enamora- a jugar con la naturaleza y la divinidad.
do/ su rubia cabellera/ la noche sin aurora de
los peces/” (Primera soledad, 2007, p. 20). En cuanto a la forma del lenguaje literario,
desde que el lector entra en contacto con el
Lo expresado en el párrafo anterior muestra la texto, puede inferir que el nivel de lengua es
llamada nacionalidad universalizada de la que eminentemente culto. Esto es así por dos razo-
hablaban los sorprendidos en sus postulados, nes: la primera, porque los mismos sorprendi-
es decir, emplear elementos universales para dos en su postulado saludan: “(…) a todos los
apelar a una poesía nacional. trabajadores intelectuales de ambas Américas”,
es decir, que sus escritos están orientados al
• Cultivo de un mundo misterioso, secreto, consumo de unos lectores cultos. Por otro lado,
solitario e íntimo: Este tipo característica la segunda, porque es una manera de que no
coadyuva a la configuración del estilo per- cualquier persona pudiera comprender lo que
sonal del autor. Se ha visto que, además del realmente querían expresar. Esta fue una es-
lirismo, lo que más destaca su tipo de poe- trategia de forma muy conveniente al contexto.
sía desde el punto de vista del contenido, es
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152 ÓLFIR A. GUZMÁN MÉNDEZ • Una mirada exegética hacia El ángel destruido, de Franklin Mieses Burgos
Por otra parte, las figuras literarias se encuen- Tanto la personificación como la metáfora per-
tran presente en todo el poemario. No obstan- mean el libro. En muchos de los poemas pue-
te, unas sobresalen más que otras. den aparecer juntas o sueltas. Prueba de que
pueden hallarse unidas son: “El agua construye
Algunas de las que pueden encontrarse en El sus estatuas de espuma” (Primera soledad) y
ángel destruido son las siguientes: El símil: separadas: “Cristales de la noche” (Barro inau-
“sembrar la vida como se siembra un árbol” gural), “Lo redondo es un ángel cautivo que no
(Barro inaugural); “Ahora tengo el anillo cerra- sueña”(Primera evasión), “La ignorancia es la
do de su nombre como una gran cadena sobre espada desnuda que defiende su rosa de inocen-
mi corazón” (Adán de angustia); “Tengo la so- cia” (Segunda evasión), “Hago rosas de hielo de
ledad segunda entre mis manos como una ciu- mis propias palabras” (Eva recién hallada) y
dad muerta, como un cielo olvidado” (Segunda “Caricia del alma” (Mensaje a las palomas).
soledad). Este recurso estilístico es empleado
por el autor para establecer comparaciones que En lo que respecta al aspecto semiótico, la lec-
generen imágenes poéticas que el lector pueda tura de El ángel destruido permite que puedan
evocar al momento de su lectura. encontrarse tanto isotopías discursivas como
clasemáticas. Estas últimas, las de interés para
Es importante resaltar que dentro de estos este análisis, corresponden a un conjunto de
símiles extraídos se evidencian otras figuras palabras que se encuentran en todo el texto y
como la hipérbole: “(…) una gran cadena so- que su contenido semántico facilitan la forma-
bre mi corazón” (Adán de angustia), (…) sole- ción de otros términos que se encuentran sub-
dad entre mis manos como una ciudad muerta, yacentes (clasemas). Como se sabe, esto se debe
como un cielo olvidado” (Segunda soledad). a Rastier, quien, partiendo de concepciones se-
mióticas de Greimas, al analizar el escrito de
La primera exageración es empleada para que Mallarmé, “Salut”, se encontró con las mismas.
el lector entienda el enorme vínculo y relación
que tiene el personaje del que habla Mieses En cuanto a las isotopías clasemáticas que pue-
Burgos en el poema y la segunda, para referirse den encontrar en los poemas de El ángel des-
a la inmensidad de su soledad. truido obsérvelas en el cuadro 2.
Otras hipérboles aparecen en Desvelado Caín y Como se puede percibir, las palabras empleadas
en Eva recién hallada, denotando mayor inten- por el autor permiten la inferencia de concep-
sidad y evocación en las imágenes poéticas: “A tos relacionados a lo metafísico y a la naturale-
la orilla del aire yo destruyo la imagen delga- za, demostrando que su selección fue pensada.
da de los pájaros”, “Hago rosas de hielo de mis Este aspecto, además, corrobora un aspecto
propias palabras”. importante de la escritura de la poesía: la elec-
ción de las palabras adecuadas juega un papel
El epíteto también se encuentra presente como importante en el poema, ya que comunican ele-
uno de los recursos frecuentes. Se pueden en- mentos subyacentes.
contrar en poemas como: Barro inaugural:
“jubilosa voz”, Adán de angustia: “anciana ser- En cuanto a la simbología, es muy claro que
piente”, Primera soledad: “verde tribu”, Prime- el ángel tiene la mayor carga. Está perenne
ra evasión: “justa voz” y Paréntesis exegético: desde el título del poemario como en poemas
“angélica figura”. de su interior. Este aparece de forma explícita
en: Barro inaugural, Adán de angustia, Eva re-
cién hallada, Primera evasión, Paréntesis exe-
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ÓLFIR A. GUZMÁN MÉNDEZ • Una mirada exegética hacia El ángel destruido, de Franklin Mieses Burgos 153
gético, Segunda evasión y Desvelado Caín. Es el buen desarrollo de las ideas y nivel de ex-
empleado por Mieses Burgos como intercesor presividad que lleva al lector a adentrarse a las
(Barro inaugural, Eva recién hallada, Parén- profundidades del hombre.
tesis exegético), protección ausente (Adán de
angustia), prisionero (Primera evasión), reve- La abundancia de imágenes, el equilibrio en-
lación (Segunda evasión), entidad destruida tre fondo y forma, hace que la experiencia lec-
(Desvelado Caín). tora sea plena. Hace que se empatice con su
poética. Una que, sublimemente, invita a un
En definitiva, se ha visto que, con El ángel des- viaje profundo a través de un lirismo que le
truido, Franklin Mieses Burgos continúa reve- hace justicia tanto a los sorprendidos como a
lando su gran calidad como poeta. No solo por la poesía dominicana.
lo magistral de la temática abordada, sino por
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154 ÓLFIR A. GUZMÁN MÉNDEZ • Una mirada exegética hacia El ángel destruido, de Franklin Mieses Burgos
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155
Carlos B. Ruiz-Matuk
Universidad Autónoma de Santo Domingo
La República de Gilead es un territorio au- en desarrollo o una mujer emergente (ver Still-
tocrático recreado en la novela distópica The man & Johnson, 2016), aunque no queda claro
Handmaid´s Tale (Atwood, 1986). Esta obra si la heroína consigue llevar hasta buen puerto
consigue muy acertadamente conectar al lec- la revolución de la República de Gilead, es de-
tor con los complejos entramados del poder, al cir, al fin de la victimización.
involucrar magistralmente las realidades so-
cio-históricas supuestamente ficticias que aún En este ensayo se busca establecer una discu-
perduran en este tiempo. Este libro ha recibido sión sobre la posibilidad de conectar los pro-
una atención especial recientemente debido a blemas que surgen a partir de una distopía
algunas de las semejanzas que se pueden esta- como la de esta obra y los procesos de razona-
blecer entre los enunciados evangélicos de la mientos involucrados en la percepción pesimis-
actual administración republicana de los EE. ta del futuro (el futuro es lo peor) del intérprete
UU. y el mundo ficticio que Atwood creó hace objetivo o casual.
más de 30 años, como la misma autora lo ha
señalado recientemente (Atwood, 2017; Wi- Las afirmaciones filosóficas de optimismo o
lliamson, 2018). pesimismo regularmente adoptan una de dos
formas (Domino & Conway, 2015): (a) un ra-
Evidentemente, aunque las mujeres en la his- zonamiento a priori (especulativo), con que los
toria pueden ganar poder durante el embarazo, filósofos intentan defender un presagio parti-
las mujeres de Gilead, a pesar de poseer un re- cular del futuro apelando a varios principios
curso tan escaso y valioso, no poseían el mismo generales incuestionables, o (b) un razona-
poder. Sin duda alguna, esto es una realidad miento a posteriori (empírico), con que los filó-
para muchas mujeres actualmente. sofos intentan defender un pronóstico particu-
lar del futuro apelando a patrones verificables
Indudablemente, esta obra representa una encontrados en la naturaleza. Una distopía,
distopía que modela un infierno secular en pro- por supuesto, como producto de ficción, posee
ceso de consolidación. Asimismo, esta obra ha la forma de razonamiento a priori pesimista,
sido identificada como una distopía feminista y suele ser más atractiva, aunque su atractivo
por varios autores, que han caracterizado a la podría estar más ligado a una deseabilidad op-
narradora como una heroína, una conciencia timista. Para William James (1950), la cuestión
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156 CARLOS B. RUIZ-MATUK • ¿La República de Gilead existe?
filosófica del optimismo contra el pesimismo la entrada a la realidad que da lugar a una ge-
puede decidirse solo en un nivel individual, y neración de adolescentes para los que la propia
no metafísico o antropológico. naturaleza humana resulta terrorífica. Posible-
mente se aprecie un error en la transmisión de
Esto quiere decir que existe la posibilidad de esta ficción que provoca la anagnórisis (recono-
que una ficción especulativa pesimista como cimiento) de una de las víctimas. Esto último
una distopía, basada en las realidades de los significa que el estado provocado por la crisis
tiempos actuales, puede ayudar personalmen- propicia, a nivel individual, la admisión de ab-
te a reconocer los problemas reales e imaginar surdos como soluciones de moda, aceptando su
el arte como una estrategia para un futuro so- misión, y como resultado, ayudando a que este
cialmente responsable (Keifer-Boyd & Smith- ocurra. Este estado puede ser considerado mo-
Shank, 2006). Por lo que, en una distopía como ralmente negativo.
Handmaid´s Tale, puede estar implícita una
utopía (Neuman, 2006), dado que hace referen- Estar en un estado de ánimo negativo, como
cia a la sociedad más justa frente a la que no notificar estados de ansiedad o depresión,
existe, como la República de Gilead. Sin em- puede tener efectos tanto negativos como
bargo, es muy difícil predecir cuándo predomi- positivos en la capacidad cognoscitiva (Blan-
naría el optimismo inducido por las preferen- chette & Richards, 2010), aunque lo que po-
cias individuales sobre las decepciones u otras dría estar afectando es no poder controlar los
causas del pesimismo. pensamientos intrusivos a la hora de razonar
(Perham & Rosser, 2012). Es decir, la capaci-
La psicología del razonamiento ha encontra- dad del joven de establecer la validez de los
do numerosas variables que median entre la argumentos podría verse afectada por el mie-
influencia de los sesgos de deseabilidad sobre do inducido en la distopía.
el optimismo o pesimismo (Krizan & Winds-
chitl, 2007), y que hacen muy difícil predecir Por tanto, dado que las distopías se expresan
cuándo una conduce a la otra. En esa tesitura, muy a menudo como retorno secular del Apo-
estos autores remarcan la importancia práctica calipsis (calentamiento global, agotamiento de
y teórica del tema, que parece estar a la par con los recursos...), es muy probable que la capaci-
la de una variedad de fenómenos bien conoci- dad analítica de los intérpretes se vea compro-
dos sobre juicios mentales y problemas sociales metida, sumiendo a los mismos en una actitud
(por ejemplo, error de atribución fundamental, de desesperanza, propicia para una sociedad
disonancia cognitiva, heurística de disponibili- consumista que lo menos que necesita es una
dad y anclaje). actitud crítica. Ante la certeza amenazadora
que exhiben los esencialistas y religiosos, The
Existe evidencia de que las personas que ha- Handmaid´s Tale sugiere que la respuesta más
bitualmente explican las causas de los malos humana es una humildad apropiada acerca de
acontecimientos por razones internas, esta- los propios absolutos, con la excepción de que
bles y globales, es probable que permanezcan nuestra humanidad depende de que recorde-
pesimistas en el tiempo y en diferentes situa- mos que uno más uno más uno más uno no son
ciones (Cropley & Macleod, 2003). Una disto- iguales a cuatro (Atwood, 1986; Feuer, 1997).
pía, como la mostrada en esta obra, remite a Es decir, necesitamos de una posición menos
la escasez temporal y al futuro como amenaza, nomotética y más idiográfica. Las diferencias
un pesimismo existencial marcado, sobre todo, individuales pueden dejarnos ver cómo la di-
por el miedo, en especial, por la imposición to- versidad de criterios es una necesidad humana,
talitarista. Entonces, parece muy propicia para y no una casualidad o infortunio.
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CARLOS B. RUIZ-MATUK • ¿La República de Gilead existe? 157
A esto debe añadirse la evidencia de que la re- nio. La segunda, para conseguir, a través de la
ligiosidad se relaciona negativamente con la primera, la indefensión aprendida que induce al
detección de conflictos durante el razonamien- consumismo. Es posible que los algoritmos de
to (Pennycook, Cheyne, Koehler, & Fugelsang, aprendizaje automático ya estén sustituyendo
2013). A mayor religiosidad, menor es la capa- estos mecanismos, que más que ser propios de
cidad de detectar conflictos a la hora de razo- los políticos, son necesidades del poder econó-
nar y, por lo tanto, tomar decisiones. El pen- mico y su búsqueda de hegemonía. Entonces,
samiento analítico es considerado necesario está la pregunta: ¿somos víctimas de un totali-
para detectar las falacias que indudablemente tarismo Gileano encubierto donde the eyes son
cometeríamos si nos dejáramos llevar siem- las computadoras o la red de Internet?
pre de la intuición (Evans, 2016; Luo, Tang,
z hang, & Stupple, 2014). Esto no quiere decir La evidencia de la influencia en la conducta del
que la intuición es un error (Furlan, Agnoli, & consumidor a partir de los aprendizajes au-
Reyna, 2016), solo que no garantiza la certeza tomáticos cada vez es más palpable (Pantano,
o la congruencia de argumentos cuando esta Giglio, & Dennis, 2018). Sin embargo, la pre-
es necesaria. dicción del comportamiento y su vigilancia no
hace innecesaria la suposición de una sociedad
Es posible que los políticos, entonces, si se en- no crítica y con una perspectiva de futuro in-
frentan a una sociedad algo instruida, necesi- cierto o catastrófico. Esto quiere decir que el
ten de las religiones y las distopías. La primera, poder necesitará siempre de las religiones, las
para contrarrestar las capacidades de racioci- utopías y las distopías.
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RESEÑAS
Editora Universitaria UASD ENFOQUES Anuario de Investigación Lingüística y Literaria • Año 1, Nº 1 Noviembre de 2020
160 GERARDO ROA OGANDO • Pequeña ecología de los estudios literarios: ¿Por qué y cómo estudiar literatura?
nuevos cánones que no han sido estudiados, ya y valores tradicionales, segregando las que no
que un canon se conforma por las obras que fomentan estos valores, lo que representa un
incluye e, igualmente, por las que excluye. Son problema epistémico, puesto que las obras ex-
las obras excluidas las que permiten la crea- cluidas no son contempladas para el estudio
ción de nuevas corrientes de creación. Por eso, bajo estos modelos de ciencias a secas. Por su
los lectores de la actualidad, en lugar de leer parte, las ciencias humanas comprenden que el
a Joyce, Musil o Cervantes, leen best sellers conocimiento no es cerrado, sino que se refor-
superficiales y estereotipados; en lugar de leer mula constantemente con la praxis literaria, en
y aprender de memoria los versos de Ronsard el caso que ocupa. Un enfoque de investigación
o Mallarmé, escuchan y aprenden de memoria literaria amparado en las ciencias humanas lle-
las canciones que les pasan todo el tiempo la va consigo la asunción de una perspectiva plu-
radio, la televisión y la Internet. ridisciplinaria, lo que implica una cosmovisión
actual del objeto literario.
El problema actual en literatura, según el au-
tor, se centra en la representación erudita de En los capítulos restantes el autor continúa
la misma. La crisis, por lo tanto, existe en los reafirmando su tesis inicial de que el principal
estudios literarios y no en la literatura como problema de los estudios literarios no es la es-
tal. Se trata de una crisis tripartita que afec- casez de obras literarias y añade que tampoco
ta la transmisión de los valores literarios, el es la escasez de trabajos descriptivos de prime-
estudio cognitivo de los hechos literarios y la ra calidad, sino la ausencia de constitución de
formación de los estudiantes de literatura. “De una tradición científica compartida, con una
hecho, habría que decir más bien que se trata de memoria epistémica explícita, con capacidad
un nuevo acceso de crisis, puesto que los estu- de comprometerse con una dinámica cogniti-
dios literarios tienen la extraña particularidad va, acumulativa e integrativa. Los criterios de
de presentar un perfil histórico y ciclotímico, “excelencia” y de calidad, in asbtracto, no son
que hace pensar en un síndrome maníaco-de- suficientes para encarar el universo literario
presivo: períodos de exaltación cognitiva y re- del presente. Se requiere la construcción de
flexiva se alternan con períodos de pesimismo verdaderos programas de investigación, iden-
escéptico tan poco justificados como los prime- tificables empíricamente, así como desarrollar
ros” (Scheffer, p.10). metodologías pertinentes respecto a estos pro-
gramas. No obstante, ningún programa de in-
Desde el capítulo dos hasta el cuarto, el autor vestigación debe estar cimentado sobre la base
opone lo que llama ciencias a secas a ciencias del desarrollo de dotrinas personales, ni inclu-
humanas, y establece que la literatura corres- so de teorías de autores únicos.
ponde a las segundas. Describe cómo en el for-
malismo ruso y en el estructuralismo literario,
en sentido general, se suelen aplicar enfoques Referencia
descriptivistas y segregacionistas. Con el des- Shaeffer, Jean-Marie (2013) Pequeña ecología
criptivismo se reúnen las obras a partir de unos de los estudios literarios: ¿Por qué y cómo es-
estándares preestablecidos que no admiten tudiar literatura? Primera edición en español.
transgresión en cuanto al estilo y estructura Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.
de narrar y de poetizar, mientras con el segun- Traducido del francés por Laura Fólica: ISBN
do se evalúan las obras que fomentan cultura 978-950-557-969-3
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162 ROSA ESTHER BERROA SALDí VAR • Otros Diálogos, de El Colegio de México
tual del idioma, el segundo más hablado en el adquirir sustancia, tendría que basarse en una
territorio estadounidense después del inglés. comparación entre las diversas tradiciones ver-
El autor manifiesta que sería erróneo dar por bales y sus productos. Concluye diciendo que,
sentado que el español en ese país supone un en lugar de buscar inútilmente ese “español
grupo homogéneo de hispanohablantes. Tam- general” bien delimitado, que supuestamente
bién considera un error el hecho de asumir que garantice la comunicación entre todos los his-
la mayoría son migrantes recientes, cuando en panohablantes, sería mucho más útil “expandir
realidad, alrededor del 60% de los latinos, na- y mejorar la cultura de la lengua, es decir, el
ció en Estados Unidos. También dice que no se conocimiento amplio de las tradiciones del ha-
puede pensar que muchos de ellos mantengan blar; el conocimiento práctico de la gramática
relación con sus orígenes nacionales, además de esas tradiciones, para lograr una expresión
de los indicios de que el uso del idioma se redu- clara y correcta; y el conocimiento de la mul-
ce en segundas y terceras generaciones. titud de rasgos significativos que dan a cada
palabra su significado. De esa manera se puede
Un acercamiento al español de California. respetar y admirar la variedad hispánica en la
Covadonga Lamar Prieto presenta una investi- multiplicidad de sus tradiciones del hablar, sin
gación en la que hace un pequeño recuento de someter a ninguna al dominio de otra.”
la historia de California en torno a sus aconte-
cimientos lingüísticos y la identidad de sus po- El español y el pensamiento científico. Sil-
bladores. Resalta la manera en que la literatura via E. Giorguli Saucedo presenta un artículo
consolida el dialecto californiano de la misma en el que se analizan las razones por las que
manera en que se estaban consolidando otras el español no se considera una lengua cientí-
variantes regionales y geográficas tras la invi- fica en sentido general y que, según el Insti-
tación a desaparecer que había recibido el muy tuto Cervantes, “el español científico y técnico
escaso español ibérico. Explica que el español se encuentra relegado a un plano claramente
contemporáneo de California está salpicado del secundario en el ámbito internacional”. La au-
inglés, de la misma manera que el inglés del sur tora, además del análisis, aporta algunas ideas
de California está sazonado de español mexica- para promover este tipo de producción en es-
no, y que todas las lenguas y todas las varian- pañol. Resulta interesante la explicación de la
tes en contacto sufren modificaciones. autora en torno a las causas de que el inglés, al
igual que el francés y el alemán, sean idiomas
Cuestiones en torno al “español general” y que gozan de mayor valoración en las publica-
la cultura de la lengua. Luis Fernando Lara ciones, especificando que esta predilección res-
cuestiona lo que llamamos “español general”, ponde a la influencia de los modelos de citación
argumentando que la lengua española es una de las revistas de “alto impacto”. Por ese mo-
ilimitada cantidad de expresiones verbales que tivo, la comunidad científica hispanohablante
hemos compuesto y emitido cientos de millo- se ha visto inmersa en la lógica de los incen-
nes de hispanohablantes a lo largo de la his- tivos para publicar en inglés. Por otra parte, la
toria, de lo que decimos y escribimos ahora y autora ofrece datos acerca de la evolución de
en el futuro. Resalta que esos actos y esas con- las publicaciones científicas en español, como
diciones se han venido transmitiendo de gene- el aumento constante y el incremento del nú-
ración en generación y cada hispanohablante mero de revistas científicas en español indiza-
vive en sus tradiciones y una historia concreta. das. Giorguli finaliza su artículo diciendo que
Ante tal interrogante, y ante quienes sostienen el bilingüismo, o la necesidad de publicar tan-
la existencia de un “español general”, el inves- to en español como en inglés, representa sin
tigador expresa que, si esta idea hubiera de duda una doble carga para los académicos, pero
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ROSA ESTHER BERROA SALDÍVAR • Otros Diálogos, de El Colegio de México 163
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164
Odalís G. Pérez
Universidad Autónoma de Santo Domingo
odalisgperezn@[Link]
La propuesta de lectura orientada en una te- La pelea entre lo visible y lo invisible en la Re-
sis sostenida en el texto-contexto de produc- lación y el contexto de visión de fray Diego de
ción formal, expresiva e histórica, constituye Ocaña es lo que ha llevado a la estudiosa vene-
un aporte en tal sentido, pero además, una ruta zolana a seguir las huellas del fraile jerónimo,
de interpretación, representación y reconoci- con la esperanza de mostrar vida, obra e itine-
miento en el orden intelectual, indiciario y teó- rario de nuestro autor. En las páginas donde se
rico-cultural. El hecho mismo de asumir una describe la base de datos y metadatos destaca-
metodología fundamentada en la iconografía y dos, tales como fecha de partida, lugar, viajeros,
en el texto de la Relación asegura una lectura medio, fecha de llegada, estancia y hospedaje
instruida, caracterizadora e integradora de los en el lugar de destino, se hace visible el conjun-
registros etnoculturales, coloniales y antropo- to intencional, donde el autor de la Relación re-
lógicos, asumidos desde una explicación que gistra vida y hazañas de los indios en el marco
aspira a la conformación de un archivo cultu- de la geografía histórica amerindia.
ral, visible e invisible, pero sobre todo temati-
zado en el recorrido del itinerario y los icono- Los dinamogramas, mapas, signos e iconos
gramas que acompañan el mundo cultural de conforman también los ideologemas culturales,
dicha Relación. históricos y textuales que cualifican y recuali-
Editora Universitaria UASD ENFOQUES Anuario de Investigación Lingüística y Literaria • Año 1, Nº 1 Noviembre de 2020
ODALÍS G. PÉREZ • Huella y mundo en las ilustraciones de Fray Diego de Ocaña (1599-1607) 165
fican las huellas, mundos y experiencias edu- se conforman en el relato, esto es, en el cuerpo
cativas en el Real Monasterio de Santa María de una productividad cultural, significante, li-
de Guadalupe, y en los diferentes lugares de teraria e imaginaria desde la cual algunos tópi-
América del Sur, en cuya topografía real e ima- cos obligan a pensar los rumbos de la continen-
ginaria se reconocen las principales imágenes talidad americana y sus contornos geográficos,
religiosas, políticas, institucionales, históricas sociales, antropológicos, rituales, etnográficos
y culturales. y simbólicos, no olvida que el ethos cultural de
indígenas y españoles o íberos en general, mul-
La cartografía descrita particulariza los mapas tiplica algunos gestos originarios acompaña-
y las ilustraciones del Cerro de Potosí y de los dos por sujetos, costumbres, acciones y mira-
camélidos, y así, nuestra estudiosa analiza las das propias de un contacto entre lo visible del
características de los mapas, pueblos, ciudades, cuerpo y lo invisible-visible de la subjetividad.
orografía, costas, islas, hidrografía, donde los Los seis capítulos estructurados en base a las
rasgos generales y leyendas en los mapas 1, 2, informaciones, recorridos y objetivos ideoló-
3 y 4 que por lo mismo instruyen las acciones gicos en cuyos puntos de significación encon-
motivadoras de imágenes documentales y cul- tramos personajes, combates, guerreros, indios
turales, contribuyen a una lectura de superficie de Tucumán y Buenos Aires, indios collas, pue-
y profundidad del texto en cuestión. blos, ciudades que parecen imaginadas por sus
héroes, vestuarios, alimentos, figuras desnudas
El itinerario de fray Diego de Ocaña expresa y entidades humanas en trazados y modelos ta-
de manera icónica y simbólica aquello que tra- bulados en un encuadre etnográfico, asegura-
za lo real, en un movimiento cuyas implicacio- do por su trabajo de indicios, interpretantes e
nes piden el refuerzo de una historia interna y iconos, articulan gradualmente la narración de
externa de las imágenes en el ámbito de Ibe- fray Diego de Ocaña.
roamérica, pero, además, en el contexto de la
cardinal asegurada por una interculturalidad Justo en la introducción, Beatriz Carolina Peña
equivalente a un intercontacto marcado por los explica los tópicos y predicamentos de un
ritmos de la alteridad y la otredad. texto cuya redacción y construcción motiva
el conocimiento direccional de unas acciones
En el caso de esta obra no se trata solo de un escogidas del registro propio del monje y sus
desarrollo monolineal o monotextual, sino más perspectivas visionarias, etnosimbólicas e ico-
bien de un recorrido polidireccional sustenta- nográficas. El detalle, la descripción, la aspec-
do en representaciones femeninas, masculinas, tualización etnográfica y visual, producen los
entidades de valor y acciones que cobran signi- posteriores planos de la interpretación justifi-
ficación en una sintaxis cultural e histórica de cados en la misma confluencia textual.
tipo continental, y que a la vez se pronuncia en
un tiempo de la interpretación y los hallazgos Para la autora de Imágenes contra el olvido: el
por parte de nativos americanos y religiosos Perú colonial en las ilustraciones de fray Diego
peninsulares eurocéntricos, pero reconocedo- de Ocaña:
res de un universo percibido entre mítico, le-
gendario y ceremonial. Las ilustraciones del manuscrito del monje
jerónimo fray Diego de Ocaña han recibido
El mismo hecho de asumir en esta obra una escasísima atención de historiadores, especia-
cardinal de significación cuyas alegorías, leyen- listas del arte o estudiosos de la cultura. En
das, siluetas, mapas, vestuarios, arquitecturas y 1942, en La Virgen de la Hispanidad o Santa
objetos culturales, remite a un texto cuyos ejes María de Guadalupe en América, Carlos G. Vi-
Editora Universitaria UASD ENFOQUES Anuario de Investigación Lingüística y Literaria • Año 1, Nº 1 Noviembre de 2020
166 ODALÍS G. PÉREZ • Huella y mundo en las ilustraciones de Fray Diego de Ocaña (1599-1607)
llacampa, el archivero y bibliotecario del Ar- los indios de los países que visitó fray Diego,
chivo del Real Monasterio de Santa María de y que él copiaba del natural; de ahí el interés y
Guadalupe, descubridor de Ocaña, fue el pri- valor histórico de estos dibujos, entre los que
mero en dar a conocer casi todos los dibujos hay algunos referentes a los caciques indios
del autor en una secuencia similar, aunque no y a los gobernadores españoles de las regio-
exacta, a la del códice. nes visitadas por fray Diego. Ponemos al pie
de los grabados el texto que les puso el padre
Las ilustraciones acompañaron su primera edi- Ocaña (199).
ción de la Comedia de Nuestra Señora de Gua-
dalupe y sus milagros de fray Diego de Ocaña. La nota tres refiere la introducción de Arturo
Debajo de la leyenda adjunta a la reproducción Álvarez y el comentario sucinto que este hace
del primer dibujo, Villacampa coloca una nota con escaso rigor a la primera edición del relato
marginal muy breve que, básicamente, expli- del jerónimo en 1969. Nos aclara la autora de
ca la procedencia de las ilustraciones y aña- este libro que los mismos están “(i)ntercalados
de otros pormenores; entre ellos, la creencia con el texto, y como su magnífico complemen-
de que fueron copias del natural (p. 23). Tal y to, nos ofrece el autor 16 ilustraciones hechas
como se puede observar en la nota 1, la autora a plumilla y finamente coloreadas, 7 dibujos li-
de Imágenes contra el olvido… aclara en refe- neales y 4 mapas de Chile, que si no son obras
rencia el hecho de que Carlos G. Villacampa: maestras de pintura, sí están realizados con
movimiento y gracia” (Álvarez 1969: XXIX).
Reprodujo 22 dibujos, de los que excluyó los La autora aclara en la misma nota 3: “Que Ál-
mapas y la ilustración del cerro de Potosí. Los varez aluda a 7 dibujos lineales y 16 a color
dos que aparecen sin respetar el orden de Oca- es posible que se deba a que incluyó entre las
ña son los de Lautaro y Guacolda. El de Lau- figuras delineadas la imagen en blanco y negro
taro se coloca entre los primeros, en una posi- del cerro de Potosí”. Inmediatamente destaca
ción bastante próxima a la secuencia original, nuestra estudiosa, en la nota 4 de su introduc-
pero el de Guacolda, que ocupa el quinto lugar ción, el hecho de que Álvarez se toma en su
en el manuscrito, se dispone en la antepenúl- edición “algunas libertades que trastocan el or-
tima posición. Villacampa separa los dibujos den de las ilustraciones del manuscrito. Separa
uno por uno según la división por folios, por lo la imagen del “indio de la ciénaga de Purén”,
tanto no llega a asociarlos en pares (Introduc- en combate con el gobernador Alonso de So-
ción, cit. nota 1). tomayor y la coloca precediendo la Relación.
Sitúa entonces la del adversario español en el
La explicación en detalle insiste, a propósito de capítulo respectivo, según la secuencia textual
pormenores, en la referencia del bibliotecario (Álvarez, 1969: 127). Junta en pares cuatro tra-
y archivero en el contexto de establecimiento bajos que Ocaña dibujó independientemente,
de indicadores al respecto, y que la autora hace sin formar composición y que van distanciados
visible y legible en la nota 2: en el códice, en capítulos diferentes: la repre-
sentación de un nativo calchaquí con la de una
El texto completo de la nota de Villacampa es pareja de indígenas chiriguanos (1969: 139) y
el siguiente: Publicamos con este, una serie de dos ilustraciones de llamas (1969: 189)”
interesantísimos dibujos con que fray Diego
de Ocaña enriqueció la Relación de su viaje En las 426 notas eruditas y explicativas de la
a través de la América española. Aquellos di- vida y hechos de fray Diego de Ocaña obser-
bujos se refieren a los trajes y costumbres de vamos un conjunto textual y contextual de la
Relación y, sobre todo, un encuadre narrativo,
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ODALÍS G. PÉREZ • Huella y mundo en las ilustraciones de Fray Diego de Ocaña (1599-1607) 167
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168 ODALÍS G. PÉREZ • Huella y mundo en las ilustraciones de Fray Diego de Ocaña (1599-1607)
pánica y amerindia de su tiempo y determinar cuya condición, vida, viajes, encuentros y testi-
sus influencias artísticas e ideológicas y sus monios, podemos advertir en una travesía de la
relaciones con los dibujos de otros cronistas América indígena contextualizada en los espa-
contemporáneos. Este estudio entraña una em- cios de su acción, encuentro e incidencia.
presa intrincada en el sentido de que habrá que
someter las ilustraciones a varios modos de El libro pide al lector, indudablemente, un
contemplación e integrar en el análisis, además tiempo de aproximación o acercamiento a
del texto del autor, un enfoque interdisciplina- los diferentes movimientos y hechos que dan
rio donde deben intervenir la iconografía, la cuenta del personaje en texto y contexto. Pero,
historia, la antropología, la historia de las ideas también, el libro particulariza las acciones,
y la literatura. (Op. cit. p. 27-28). narraciones y narratemas que paulatinamen-
te contribuyen a esclarecer un orden colonial,
Es justamente a partir de un enfoque interdis- religioso, antropológico, axiológico, histórico y
ciplinario, pero sobre todo de un lineamiento cultural a través de lo literario, lo lingüístico y
intradisciplinario y transdisciplinario, como lo iconográfico en sus diversas vertientes, si-
cobra valor en este trabajo la tradición de las tuaciones y explicaciones.
ideas humanísticas, poscoloniales, comunicati-
vas, histórico-culturales, filosóficas y etnolite- Así pues, nuestra autora se pregunta y se res-
rarias, a partir de un paradigma recursivo, et- ponde a la vez:
nosimbólico y literario.
¿Qué imagen del Nuevo Mundo surge de los
En este sentido, a través de la semiótica de la comentarios, los testimonios propios y ajenos
cultura y junto a la crítica textual y los recursos de fray Diego y de sus dibujos evocadores de la
de la nueva historiografía en el ámbito de las pareja primigenia? Texto e imagen se influen-
ciencias sociales y humanas es como podemos cian y se refuerzan mutuamente. De la palabra
encontrar fórmulas dinámicas de comprensión y la forma surge la concepción de un mundo
de las imágenes culturales, los signos, los ob- donde reina el pecado, primordialmente donde
jetos naturales, las arquitecturas comunitarias, no puede prescindirse del dominio de la carne.
las costumbres y los marcos de creación de la Tal vez, Ocaña asimiló este ámbito corrupto a
América indígena. la pecaminosa era terrenal que San Jerónimo
ubica en sus textos doctrinales ente la caída
Existe en las cardinales demostrativas de este en el pecado original y la venida de Cristo a
trabajo una relación que lo hace accesible al redimir a la humanidad de sus faltas. Cada re-
mundo académico de nuestros días, en tanto ferencia en la teología jeronimiana a las con-
que la explicación y documentación referencial secuencias del pecado original o a la condición
explican las líneas de desarrollo visibles en el desgraciada del hombre trae a colación una
tipo cohesivo de redacción científica. Nuestra idea en la que San Jerónimo sigue fielmente a
autora no pierde la oportunidad para apoyar San Pablo: a partir de la caída de Adán y Eva
con nota y referencia bibliográfica la estructu- comienza en la tierra el servicio de la carne.
ra interna de la investigación mediante cuerpo En esta era, la naturaleza pecadora de la huma-
verbal y escritura. nidad se encuentra incapacitada para servir al
espíritu (p. 339-340).
Escrito en una prosa transparente, puntual y
sin muchos adornos retóricos, el trabajo de Ocaña discurre, como muy bien muestra la au-
Beatriz Carolina Peña incita, mueve a la bús- tora de esta investigación, entre zonas y espa-
queda sobre fray Diego de Ocaña, un religioso cios mentales donde los teologemas y culture-
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ODALÍS G. PÉREZ • Huella y mundo en las ilustraciones de Fray Diego de Ocaña (1599-1607) 169
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170 ODALÍS G. PÉREZ • Huella y mundo en las ilustraciones de Fray Diego de Ocaña (1599-1607)
de una etnia oprimida por sus demandantes y fábula, la intencionalidad y la historia narrada.
“castellanizadores” en el Nuevo Mundo. Es por
eso que dicha lectura requiere un soporte de Creemos que Imágenes contra el olvido: el
visualidad y comparación entre lo que se dice y Perú colonial en las ilustraciones de fray Die-
lo que se ve, entre lo que se expresa y lo que se go de Ocaña es un trazado iconográfico, ar-
nombra como vertiente antropológica y teolo- gumentativo, histórico y narrativo cuya ins-
gal de las imágenes. cripción en el universo amerindio impulsa un
dispositivo sociocultural desde un anclaje en
Sin embargo, hay que aclarar que la autora no la Hispanía, la Americanía y la Indianía, que
se deja manipular por fray Diego de Ocaña, propicia una visión de los valores propios de
y así podemos observar que los indicios tex- la travesía humana, social, teologal y cultural,
tuales participan de la conjunción analítica de justificada en una mirada al otro, que a ratos
los interpretantes culturales, razón por la cual respalda un discurso de dominación y otras
el significado temático se pronuncia tanto en veces activa un contradiscurso masculino-fe-
texto como en imagen, en un cerco dibujístico menino de la representación.
personificador del hombre, la mujer, el icono, la
Bibliografía
Nuñez Pena, B. C.(2016). Fray Diego de Oca- Nuñez Pena, B. C.(2011). Imágenes contra el
ña. Olvido, mentira y memoria. Uni- olvido. El Perú colonial en las ilustra-
versidad de Alicante. ciones de Fray Diego de Ocaña Lima,
Fondo de la Pontificia Universidad
Católica de Perú.
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TRANSCRIPCIONES
Coloquio inaugural del proyecto de Cátedra
Libre de Estudios Filológicos Latinoamericanos de
la Universidad de Buenos Aires (siete momentos)
Inaugural Colloquium of the Chair project
Free of Latin American Philological Studies of the
University of Buenos Aires (Seven moments)
Transcripción de
Esther Yelissa Grullón Díaz
Ministerio de Cultura RD
Diego Bentivegna (moderador). Mi nombre lugar de uno o de varias filologías como mo-
es Diego Bentivegna, soy docente e investiga- dos de posicionarse frente a los fenómenos del
dor en esta Facultad de Filosofía y Letras, y lenguaje literario, culturales, en el horizonte
formo parte de esta cátedra de Estudios Filoló- latinoamericano. Además de Daniel, forman
gicos Latinoamericanos Pedro Henríquez Ure- parte de la cátedra Sergio Cadesani, Miranda
ña, cuyas actividades inauguramos formalmen- Andina, Cecilia Madagán y quien les habla, yo,
te con este coloquio. Diego Bentivegna. La cátedra fue creada es-
tructuradamente mediante la resolución núm.
La cátedra fue impulsada, proyectada y orga- 2098 del Consejo Directivo de la Facultad de
nizada por Daniel Link que es su coordinador; Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos
formamos parte de ella profesores/as, inves- Aires, el 17 de noviembre del 2019. De los ob-
tigadores que provenimos de formaciones, de jetivos y de la impronta de la Cátedra hablará
recorridos intelectuales variados, pero conver- con mayor profundidad ahora, en este coloquio
gentes, frente a que todo caso compartimos Daniel Link.
una pregunta y una inquietud común, sobre el
Nota de edición: La Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires, a través de la Se-
cretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil organizó el coloquio de presentación del pro-
yecto de Cátedra Libre de Estudios Filológicos Latinoamericanos “Pedro Henríquez Ureña”, en adelante
PHU, un evento de alcance internacional que, con el apoyo decisivo de la embajadora dominicana Marjorie
Espinosa, se celebró el 16/9/2020, y está disponible a través del canal de Youtube. Esta actividad, coor-
dinada por el dr. Diego Bentivegna, contó con una mesa dirigida por el profesor Daniel Link e integrada
por Guiomar Ciapuscio (Instituto de Filología de la Univ. de Buenos Aires), Rafael Mondragón (México),
Raúl Antelo (Brasil) y Miguel Mena (República Dominicana). A continuación, se presenta la transcripción
de los momentos más significativos del evento.
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172 ESTHER YELISSA GRULLÓN DÍAZ • Coloquio inaugural del proyecto de Cátedra Libre de Estudios Filológicos Latinoamericanos
de la Universidad de Buenos Aires -Siete momentos-
Sólo diré que su propuesta de base es repensar que también aparece en el modo de designar
el lugar de la filología como saber complejo, no este encuentro, utópico. Por eso la cátedra ha
cerrado, no fijado, un saber en proceso atento pensado como actividad inaugural este colo-
a la escucha de las letras y de las voces, que quio propuesto como un espacio de diálogo en
conforman eso que intentamos pensar como el que tenemos la dicha hoy de contar con la
América Latina a partir de la relectura, la re- presencia virtual, por cierto, debido a las cir-
consideración, la revisitación si se quiere, de la cunstancias, de amigas/os, colegas, maestros/
obra del dominicano PHU. as, investigadores, docentes que trabajan en di-
ferentes lugares de América Latina, que traba-
Una obra que es dominicana, pero también es jan también en el marco de diferentes tradicio-
cubana, mexicana, es la obra también de un la- nes y de diferentes disciplinas. Ellos y ellas han
tino en Estados Unidos, es también una obra pensado y piensan, las lenguas, las historias, las
española y es también, cosa que es importan- literaturas, las culturas de nuestra América, y
te para nosotros, argentina, todo eso al mismo lo hacen con una impronta que reconocen en
tiempo. Una obra que nos ha pensado a los y todos los casos los aportes y la presencia activa
las latinoamericanos con herramientas varia- de PHU y de su obra, y de las constelaciones
das y muy complejas: la crítica, la filosofía, la intelectuales de las que participaba, pensamos
filología, la estilística, la musicología, los estu- también no únicamente en PHU sino en esas
dios sobre cultura y sobre población, la historia constelaciones que pueden abrir a partir de él
del arte, la pedagogía, como un espacio con una y de su obra, pensamos en Amado Alonso, pen-
cierta tendencia a la unidad, el nuestro, en la samos en Camila Henríquez Ureña, pensamos
que podemos reconocernos como parte de un también en Alfonso Reyes, pensamos en Ana
todo complejo y heterogéneo por lengua y por María Barrenechea, nuestros hermanos Lida,
cultura, atravesado también por diferencias y en José Carlos Mariátegui, Jorge Luis Borges,
por matices, por especificidades relacionadas para recordar sólo algunos nombres que en al-
con modos de habitar nuestros mundos com- gún momento entraron y salieron de esa cons-
plejos, y para usar una palabra querida de PHU telación Pedro Henríquez Ureña.
II
Marjorie Espinosa, embajadora dominicana por tu persona Diego pero también por Rodri-
en la República de Argentina. Creo que es go Caresani, Miranda Elida y Cecilia Maga-
una dicha compartida porque verdaderamente dán. Celebro muy especialmente la presenta-
constituye para mí un honor, un gran placer ción de este primer seminario que permitirá,
encontrarme hoy con todos ustedes, formando guiados por el pensamiento de PHU, domini-
parte de tan destacado grupo de intelectuales cano extraordinario en todas sus dimensiones
para inaugurar nuestra Cátedra Libre de Es- y universalizador de América, reflexionar res-
tudios Filológicos Latinoamericanos Pedro pecto de un proyecto que hoy se hace urgente:
Henríquez Ureña creada como bien ha sido se- un diálogo entorno a lo latinoamericano como
ñalado por la Facultad de Filosofía y Letras de identidad plural y diversa, la cual no se basa
la Universidad de Buenos Aires a iniciativa de en la sola coincidencia geográfica, sino que se
esta Embajada y gracias a la entrega apasio- fundamenta en una colección colectiva orien-
nada de ese tremendo equipo liderado por el tada por la cultura y por los valores como la
profesor Daniel Link, lo decías, está compuesto libertad, la moral y la responsabilidad humana.
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ESTHER YELISSA GRULLÓN DÍAZ • Coloquio inaugural del proyecto de Cátedra Libre de Estudios Filológicos Latinoamericanos 173
de la Universidad de Buenos Aires -Siete momentos-
En consecuencia, nada más propicio que la fi- Me permito llegar a estas consideraciones por-
lología para establecer y delimitar eso que lla- que hoy vivimos un momento históricamente
mamos latinoamericano con sus complejas y inédito en el cual una pandemia arrodilla el
multidimensionales implicaciones, no olvide- mundo tecnocrático, potencias y países subde-
mos que según ciertas creencias desde la pala- sarrollados por igual, sometiendo a la humani-
bra se instituiría el mundo. El logos vendría a dad a cuarentenas y a otras medidas sin prece-
representar aquello que informa las sustancias dentes a la vez que erosiona la credibilidad en
asignándole su sentido y su sello. Y es que el las instituciones que se pretendían capaces de
mundo es el conjunto de representaciones sig- orientar racionalmente, la acción humana. El
nificantes de esa alusiva realidad, que trascien- COVID-19 evidenció las limitaciones del mul-
de nuestras capacidades cognitivas, escapando tilateralismo como esa vía efectiva de coordina-
definitivamente a toda posibilidad de aprehen- ción de la acción colectiva trasnacional, tanto
sión intelectual, ¿y qué nos queda entonces? La para defender el bienestar de las naciones como
palabra ese logos que transita desde el término para confrontar una amenaza auténticamente
hasta el concepto y viceversa, fundamentado global y, por tanto, resultó incapaz de superar
ese orden de significados a partir del cual se el desafío al ser desplazado por las pretendidas
instituye nuestra cosmovisión. soluciones domésticas.
Para PHU este universo de ideas se encuen- Amigas y amigos, es por ello que la necesi-
tra normado por un referente teleológico ‘‘La dad de relanzar ese proceso de integración re-
idea del bien’’ como fundamento de un siste- gional se hace aún más urgente, a través del
ma que pese a consideraciones epistemológi- mismo nuestras naciones han de constituirse
cas, cosmológicas e indisociables del mismo es en un actor influyente en el ágora global capaz
ético-estético y por ello conquista la dimensión de articular una agenda común y de defenderla
política al reivindicar el bien común como ho- colectivamente para garantizar su materializa-
rizonte de la acción colectiva y fundamento del ción, modificando los equilibrios de fuerzas que
orden institucional. configuran la realidad geopolítica.
III
Daniel Link, coordinador de la Cátedra. Su- Pero además tratándose de una cátedra libre, la
brayo un poco el carácter de libre de la cátedra cátedra libre no solamente tiene objetivos espe-
porque esto significa que la cátedra no sola- cíficos respecto de la institución, de la pedago-
mente se piensa como un espacio pedagógico gía y la investigación dentro la institución sino
de investigación en relación con las carreras de sobre todo respeto de la comunidad. Una cáte-
la Facultad de Filosofía y Letras, particular- dra libre por lo tanto admite un tipo de trabajo
mente la carrera de Letras; en este punto, uno que va mucho más allá de lo de una cátedra co-
de los grandes objetivos que la cátedra se pro- mún de la Facultad de Filosofía y Letras pueda
pone es recuperar para la filología un lugar que desarrollar, por eso que esta cátedra, no vamos
en las últimas décadas, iba a decir años, pero lo explicarlo aquí porque sería muy largo hacer-
que corresponde decir décadas, la filología ha lo, pero esta cátedra se propone no solamente
perdido, que de hecho, la filología está ausen- desarrollar programas de investigación, pro-
te de los planes de estudio desde hace mucho gramas de enseñanza, sino también programas
tiempo y se nos parece ciertamente injusto. de articulación de ciertos saberes de la filología
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con la comunidad, y nosotros hemos elegido viamente; es decir, traer la filología a nuestro
en particular a la comunidad de dominicana en propio horizonte interpretativo para que reco-
Buenos Aires, una comunidad ciertamente muy nocer que la filología no habla sólo del pasado,
presente, una comunidad que merece su aten- sino que habla de nosotros, habla con nosotros
ción tanto en lo que se refiere a, por ejemplo, a y habla para nosotros.
sus marcas culturales, pero también a lo que se
refiere a sus marcas lingüísticas. Entonces, pensar en lo latinoamericano o en lo
nuevo mundano o lo americano, la decisión de
En cuanto a los integrantes de la cátedra, mu- un nombre es ya un asunto filológico impor-
chos de ellos debo decir, fueron alumnos míos y tante… en un contexto critico como el que hoy
alumnas mías, ahora son realmente colegas que estamos viviendo no solamente por la crisis
me enseñan y que me enseñan mucho. Diego sanitaria, sino también por las tensiones de la
es un extraordinario conocedor de las políticas globalización en relación con las culturas lo-
del saber asociadas con la formación del cam- cales, en relación con las redes de información
po filológico en América Latina y también de de saberes en continente americano, etc. En
las glotopolíticas que se asocian con ese campo. ese contexto crítico, pensar en estas nociones
Rodrigo es un latinoamericanista de una gran es mucho más que un anhelo, entonces, es más
eficacia profundamente conocedor de los pri- bien un llamado que no podemos ignorar.
meros ejercicios coloniales y también un mi-
litante incasable de la obra de Rubén Darío, Son muchos los agradecimientos que debería-
cuya edición crítica estamos llevando delante mos formular: a la Embajada de la República
en otra institución. Miranda es una historia- Dominicana en primer término que encargó el
dora, especializada en la historia cultural, una proyecto, y yo quiero subrayar esto, el proyec-
conocedora profunda de los debates culturales to fue encargado por la gestión previa, pero la
y los desplazamientos institucionales que afec- actual Embajadora Marjorie Espinosa, abrazó
taron a la filología en nuestro país y en el conti- este proyecto, reconoció su importancia y no-
nente. Y Cecilia, por fin, es una extraordinaria sotros estamos seguros por lo tanto, de que va-
lingüista, especializada en aspectos pedagógi- mos a poder estrechar vínculos de colaboración
cos y en discursos multimodales. Y ciertamen- que seguramente serán fructíferos tanto para
te, no se me ocurre que haya un equipo mejor como puede ser la política de la Embajada en
preparado para retomar la herencia de PHU, Buenos Aires, pero también sobre todo para el
perdón, perdón, un equipo mejor preparado en tipo de actividades que la Cátedra Libre tie-
este país, no porque obviamente, Rafael podría ne que desarrollar porque esos son sus objeti-
formar parte de este equipo y esperamos que lo vos en la Universidad de Buenos Aires… A la
haga a la distancia, y por cierto Miguel Mena, directora del Instituto de Filología, Guiomar
sin su trabajo nada podríamos hacer. Ciapuscio, que nos encomendó en la organiza-
ción de la cátedra, conociendo un poco el amor
En todo caso, retomar la herencia de PHU que profesábamos por una disciplina un poco
supone este conjunto de saberes interdiscipli- crepuscular, y como dije desplazada de interés
narios y compartir lo que en algún punto per- de las nuevas generaciones, pero cuya vocecita
mita actualizar algo que tiene que ver con lo filológica, esa musiquita filológica nunca dejó
que a nosotros nos parece es esencial respecto de interpelarnos… A la Secretaría Bienestar
a la filología, es decir, en algún sentido poder Estudiantil, que es la que acogió el proyecto, la
actualizar nuestro deseo como integrantes de Cátedra Libre forma parte institucionalmente
esta cátedra, un deseo que nos va obligar a pen- del conjunto de acciones que desarrolla la Cá-
sar en términos que no habíamos pensado pre- tedra de Extensión Universitaria y Bienestar
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ESTHER YELISSA GRULLÓN DÍAZ • Coloquio inaugural del proyecto de Cátedra Libre de Estudios Filológicos Latinoamericanos 175
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Estudiantil, entonces la Secretaría que acogió cultad de Filosofía y Letras que introdujo mo-
el proyecto y nos asesoró para llevarlo a buen dificaciones que mejoraron nuestra presenta-
término y hoy se encargó de organizar esta ción… Por fin, a los amigos que generosamente
presentación remota y finalmente, la Comisión aceptaron acompañarnos en este comienzo en
de Enseñanza del Consejo Directivo de la Fa- este viaje que esperemos nos lleve lejos.
IV
Guiomar Ciapuscio, directora del Instituto Quería decir algo del legado lingüístico filoló-
de Filología (Univ. de Buenos Aires). Yo que- gico de Henríquez Ureña que como se escri-
ría un poco recordar mínimamente la relación be en los fundamentos de la cátedra es enor-
de Pedro Henríquez Ureña con el Instituto de me, esencial y todavía vigente, y yo creo que
Filología, con estos datos que tienen allí. PHU desde el punto de vista lingüístico-filológico
se incorporó al Instituto en 1929 como colabo- queda mucho por rescatar. Es muy conocida la
rador, fue su secretario, estuvo en sus funcio- producción de Henríquez Ureña, parte de ella
nes unos años y estos datos están sacados de publicada en medios del Instituto, como en los
ese artículo de Guillermo Toscane García (1); Cuadernos de Filología, empezó a publicar en
pero yo quería traer dos datos que creo que son el 1925, y también la Biblioteca de dialectolo-
menos difundidos que estos más formales, y es gía hispanoamericana y también son conocidos
que la relación con el Instituto de Filología de en nuestro ámbito su obra pedagógica muy es-
PHU hubo podido comenzar antes… hay una tudiada por algunos colegas, como El libro del
carta del decano de la Facultad de entonces es- idioma, La gramática castellana que publicó
crita por Menéndez Pidal al decano donde le con Amado Alonso. Sin embargo, hay algunas
propone el 1926 que sea Henríquez Ureña el obras que son mucho menos conocidas y que
director del Instituto, es decir, antes de la ges- creo que tuvieron en su tiempo, y también un
tión de Amado Alonso. poco hoy en caso eco y de no la resonancia que
hubiera merecido o que merecen.
Otro dato también un poco menos difundido de
la relación Henríquez Ureña con nuestra Fa- Esa voz de PHU en sus trabajos filológicos es
cultad es el hecho de que también pudo haber una voz erudita, potentísima y sobre todo ori-
sido el primer catedrático de Lingüística Ro- ginal; una voz que para mí paso desapercibida
mance de la Facultad porque él concursó jun- especialmente en la lingüística digamos la se-
to con Amado Alonso y Raimundo Lida por la gunda mitad del siglo XX en los estudios varia-
cátedra, y bueno… la cátedra la ganó Amado cionistas y textualistas, trabajos sobre la episte-
Alonso, Henríquez Ureña continuó siendo su mología de la disciplina, pero también uno que
adjunto, hecho largamente lamentado por Bor- yo quería traer hoy, comentar brevemente, que
ges, como muchos de ustedes saben. Es decir, es un trabajo, una perla, yo la llamo una perla de
hay varios hubo podido, pudo haber sido, en un Henríquez Ureña, que se publicó en el primer
país el que como afirmó Ernesto Sábato en su volumen de revista, como se llamaba nuestra
semblanza, trataron tan mal a Henríquez Ure- revista entonces fundada por Amado Alonso, la
ña como si hubiera sido un argentino, lo que Revista de Filología Hispánica.
constituyó justamente una suerte de demostra-
ción por el absurdo de que los países latinoame- Este trabajo de PHU se dedica un elemento
ricanos efectivamente formamos como siempre minúsculo, uno podría decir uno de los más mí-
lo mantuvo don Pedro, una sola y única patria. nimos de nuestra lengua, el pronombre neutro
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‘‘ello’’ además ‘‘ello’’ es el lacónico título de este tienen a la vista, allí (en la pantalla) ven cosas
artículo de PHU. Este pronombre, ya en épocas que nosotros como argentinos no diríamos:
de Henríquez Ureña, derivado del latino illud,
ya en esa época Henríquez Ureña observa que Ello llueve (sujeto expletivo)
ha comenzado desaparecer de la lengua hablada ¿Es difícil llegar? Ello es fácil llegar
y que sobrevivía en la escritura formal de pocas ¿Ello hay maíz?
regiones hispanohablantes, menciona su uso en
el habla popular de España, parte de México, Esos tres casos, son casos en que ‘‘ello’’ parece
en el suroeste hispánico de Estados Unidos, en funcionar como un sujeto expletivo… estos su-
las Antillas y sobre todo, en Santo Domingo. jetos obligatorios que hay en algunas lenguas
Se entiende su interés por ‘‘ello’’ porque ‘‘ello’’ que requieren siempre que esa posición de su-
es un elemento sumamente común en la Repú- jeto esté ocupada, como el alemán o el francés,
blica Dominicana. Este artículo fue publicado y entonces Henríquez Ureña trata estos casos,
en 1939 y varios trabajos, no hay muchos tra- los llama ‘‘ello fósil’’ y otros en donde comenta
bajos sobre este pronombre, pero los que hay los probables significados ‘‘ello fósil’’ tenga.
se ocupan siempre de manera siempre sintética
de él y algunos como, por ejemplo, la lingüista Pero esas son las leyes de por allá abajo. Ello
Fernández Soriano (2) una colega española, ha serán (hipotético)
afirmado que ‘‘ello’’ es un pronombre de vida Ello si la prima quiere (evasivo)
precaria y de uso más que restringido. Dice ¿Quiere bailar? Ello (duda/vacilación)
Fernández Soriano ha perdido funciones, ha
dejado de ser deíctico, como eso o como esto y Concluye Henríquez Ureña en que este ‘‘ello
ha perdido el carácter enfático. fósil’’ probablemente tenga un valor enfático
sobrepuesto a su función pronominal y que
Algunos trabajos de gramática textual lo men- agrega el matiz que darían fórmulas adverbia-
cionan al pasar, pero ninguno desde entonces les como realmente, en verdad. Entonces, ello
a hoy, ni siquiera se parece en la vastedad y llueve, realmente llueve… o bien que ya no
variedad de datos en la profundidad histórico- existe ese matiz y la función prenominal se ha
analítica y en la fuerza descriptiva de este ar- desvanecido.
tículo de Henríquez Ureña. Henríquez Ureña
estudia el pronombre ‘‘ello’’ hasta sus entrañas, Lo que quiero rescatar por último, es que la
en sus distintos significados y matices, en sus lingüística contemporánea, recién un trabajo
distintas posiciones y funciones, en distintos del 2007 (3) realiza un estudio pormenoriza-
tiempos y geografías representadas en obras do de este pronombre en el que recupera este
literarias que abarcan ocho siglos sea desde el artículo de Henríquez Ureña… pero claro, es-
Mio Cid hay hasta Borges. La filología, entre la tos dos investigadores alemanes trabajan con
gramática y la literatura, como él la concebía una metodología mucho más robusta, realizan
en relación con la lengua viva de los hablantes, una encuesta en distintas zonas de la República
porque también hay un registro de los datos Dominicana y constatan que este ‘‘ello’’ de vida
orales vivos del habla de República Dominica- precaria como habían dicho otros, sigue activo,
na, de su tiempo. dice un lingüista ‘’vivito y coleando’’ y luego
digamos, de un concienzudo análisis gramati-
Henríquez Ureña identificó doce funciones, no cal llegan a la conclusión que no se trata de un
voy a entrar en mayores detalles, pero identifi- pronombre sino de un marcador que expresa
có algunos usos muy peculiares en República la actitud subjetiva del hablante, un marcador
Dominicana en este pronombre como los que discursivo que manifiesta la actitud del hablan-
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te hacia lo que dice o sobre la situación sobre De este modo, con este recorrido minimalista
la que habla. sobre del legado lingüístico-filológico de PHU
quería mostrar de una manera ejemplar que la
PHU es reconocido en las conclusiones de este obra de Henrique Ureña se inscribe, como se
trabajo, pero lo yo quería destacar, es que en su inscribe en los fundamentos la cátedra libre
tiempo, en 1939, con su inteligencia y perspica- que lleva su nombre, es sin ningún marcador
cia, comprendió el cambio diacrónico que estaba discursivo, sin nada que matice la obra de Hen-
en marcha y señaló este uso discursivo adver- ríquez Ureña es enorme, esencial, absoluta-
bial de este aparente, ya no más pronombre, y mente vigente y que todavía tenemos… tiene
así se anticipó a teorías lingüísticas de los años muchas cosas por descubrir.
90 como la teoría de la gramaticalización, pos-
tulando un proceso de conversión de un ‘‘ello’’
pronombre a un ‘‘ello’’ marcador discursivo.
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pero la reivindicación platónica de Hamacher que todavía no aprendieron a leer; leen para
me impone recordar un texto de los años trein- conocer la verdad que están en los libros… si
ta, contemporáneo de Ureña, Biblioteconomía, eso. El resultado son esas almas imperialistas,
o en otras palabras, gobierno de la palabra va- tan frecuentes en los colegios secundarios, vi-
cía sobre la vida abandonada por los libros. Un viendo de decretos carentes de amor, incapa-
ensayo del escritor brasileño Mario de Andra- ces de distinguir… comiendo, durmiendo, res-
de sobre lo que la filología tradicional llamaría pirando afirmaciones.
ecdosis (5). En ese texto, Andrade define un li-
bro no sólo como una dadiva a la comprensión, Pensemos que Andrade, como Ureña, era con-
el libro es, debe ser principalmente un fenóme- temporáneo de Benjamin, y por eso no nos sor-
no de cultura. El que lee indiferentemente un prende que nos diga que, en las generaciones
escrito en una edición en una época moderna, o contemporáneas más enérgicamente respetuo-
en una edición mal impresa, o tipográficamen- sa del hombre, las universidades, los libreros se
te perfecta, en un papel bueno o malo, es un esfuerzan por presentar el libro no solo como
egoísta… cortado al medio de su humanidad. un repositorio de verdades, sino como un fe-
Lee porque sabe leer… si acaso. El libro leído nómeno de una totalidad mucho más fecunda
sólo para saber el tenor de lo escrito, es siem- que eso. Por la belleza de la impresión, por la
pre singularmente subversivo de la humanidad generosidad del papel, por el consejo encanta-
que cargamos en nosotros. dor de los grabados, los buenos libros moder-
nos no quieren obligarnos solamente a conocer
El fenómeno más característico de ese indivi- la vida, sino a degustarla (…) La cuota de for-
duo equivocado, uno lo encuentra en los estu- mación humanista mide también la implicación
diantes, que en la infinita mayoría son perver- del lenguaje de los afectos y nos presenta en-
tidos por su libro de estudio. No es que todos tonces la disyuntiva entre mímesis aristotélica
los estudiantes sean malos, los muchachos es y aesthesis platónica.
VI
Miguel de Mena. Editor de la obra comple- que el conjunto de los más de 70 correspon-
ta de PHU, director de Cielo Naranja, escri- dientes de PHU con todas las conversaciones,
tor e intelectual dominicano. Primero quiero todos los temas que se plantean, en cierta me-
hacer una pequeña introducción. La figura de dida completan muchas historias particulares,
PHU es una figura que remite a una obra que muchas discusiones particulares que se van ge-
incluso en el tiempo, se ha ido convirtiendo en nerando.
un sujeto de ficción. Primero en Borges, final-
mente en Vargas Llosa, en la Fiesta del Chivo. Voy a citar solamente cinco.
Es una figura que remite a un momento de la
historia y cuando uno contempla su obra uno En una carta de Juan Ramón Jiménez le envía
ve estos libros que son más citados, que son un poema que se lo había regalado Rubén Da-
“Las corrientes literarias”, ‘‘Seis Ensayos en río y le explica la historia, y le pide que se lo
búsqueda de nuestra expresión’’ pero más allá publique, el poema sale en la revista Cuba Con-
hay una figura que ha hecho del viaje todo una temporánea y es una versión de un poema que
manera de pensar, de vivir, de las relaciones, en la obras completas, en las diferentes ver-
de las redes… y al irme acercando, trabajando, siones hay cosas que faltan; sin embargo, ahí
armando su epistolario me he dado cuenta de tienen variación es decir, había que tomar en
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de la Universidad de Buenos Aires -Siete momentos-
cuenta esa carta de Juan Ramón Jiménez cuan- no cree en eso, porque el cree que los intelec-
do finalmente se complete lo que es la obra de tuales tiene otro papel y ahí ya hay un concepto
Rubén Darío; además de eso Rubén Darío fue muy particular de lo que es la visión de Martí-
un objeto de estudio muy intenso, en diferentes nez Estrada en torno lo que lo que es intelec-
etapas de la vida, en un momento PHU cuando tual en ese momento. Entonces, el epistolario
Rubén Darío va a Nueva York quiere conocer- de Pedro representa en cierta medida una espe-
lo por una serie situaciones personales que se cie de reubicación de un conjunto de sensibili-
habían dado. dades, de saberes, de prácticas (…)
Hay una carta de Diego Rivera donde le pide Pedro Henríquez es un autor de redes que
a… en 1915 a Pedro que por favor lo ayude a siempre va creando en los espacios, en la ex-
darlo conocer en el periódico Las novedades y periencia del apremio de México, del universo
Pedro lo conecta con un gran crítico, uno que popular… aquí lo vemos (mostrando imágenes
se interesó mucho, que fue Walter Palm un fa- en pantalla) junto a Julio Torres, Valle Inclán,
moso crítico también, que al final lo va a in- también de la experiencia que hablábamos con
troducir en el mercado norteamericano, lo va la obra de Vasconcelos, esa discusión que se lle-
conectar con la Fundación Rockefeller y enton- vó, la idea del continuo, la idea del humanismo,
ces le da una especie de empuje; en un momen- esa recuperación del pensamiento oriental, y
to, una de las primeras exposiciones de Emilio también el impulso que le dio a la obra de Die-
Pettoruti el texto lo escribe Pedro y Pedro le go Rivera que está en la izquierda, y también
escribe a Palm tratando de interesarle a Palm la presencia de Tagore que también se puede
la obra de Pettoruti, pero bueno, ahí no hay inscribir dentro de las primeras expresiones en
quizás ese interés. torno al orientalismo (…) y esta visita del que
le hablaba de Navi Naguero a Unamuno en Sa-
En cuanto a la música, el director mexicano lamanca… aquí está con PHU uno de los pocos
Cesar Chávez o Carlos Chávez le pide a Pedro momentos de relajamiento que vemos de él y la
que le envíe partituras para el tocar en México, visita de Vicente Lombardo Toledano que tu-
para tocar en una asociación que se ha creado en vieron que encontrarse en Montevideo porque
Nueva York y le interesa mucho salir del tema él como dirigente comunista… estaba prohibi-
de la música folclórica y en cierta medida, Pedro da su entrada en Buenos Aires, entonces se en-
opera como una especie de correa trasmisora, contraba con la mujer y de con la familia.
de comunicación de muchos autores, de muchos
temas… uno de los autores por ejemplo que Al hablar de Amado Alonso; Amado Alonso
participó en la famosa Charles Eliot Norton fue fue una de las amistades esenciales… este es
José Rodríguez Feo… al mismo tiempo conecta un telegrama que le envió a PHU, que un poco
a Orígenes con Sur, también en una carta que revela la precariedad en la relación en la vida
le envía Raimundo Lida cuando está en Boston misma del maestro dominicano, cómo repar-
en Harvard estudiando, le dice ha ido a las cla- tirse la familia y Isabel y la niñas se quedan
ses de Stravinsky que es quien le había recibido con ellos, Pedro se queda con Giraldini esa
a Pedro en la cátedra de Norton y le hace una deriva de un intelectual que al final se que-
serie de historias, sobre el tema de la música, el dó con una serie de documentos, aquí está su
mundo de filosofía… y así podríamos seguir ci- identificación de Argentina, aquí está su oficio,
tando muchos momentos que van completando aquí está los datos importantes que en ese mo-
figuras, personalidades… una carta de Esequiel mento debía tener identificación en el color, el
Martínez Estrada donde se niega a firmar una cabello, la barba, la nariz, algo muy significati-
carta de apoyo a la República Española porque vo, esto se conserva en una donación de doña
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180 ESTHER YELISSA GRULLÓN DÍAZ • Coloquio inaugural del proyecto de Cátedra Libre de Estudios Filológicos Latinoamericanos
de la Universidad de Buenos Aires -Siete momentos-
Sonia Henríquez a la Biblioteca Nacional de Aquí vemos como que había que buscar el día
República Dominicana. doce de marzo los exámenes del colegio de La
Plata, luego a las nueve y media noche había
Y para concluir quisiera hacer una especie de una comida en el Club, etc. Y también algo que
recorrido de PHU por Buenos Aires y un poco me llamó mucho la atención y fue esta comida
por la Plata en los últimos cinco meses de su en la casa de Max, Borges, Sábato, Jorge Ur-
vida, vamos a comenzar el año 1946, vamos a bano, Viau y bueno, el nivel de comunicación y
ver qué pasaba, que tenía él en agenda el pri- de comunidad que se creó y de estímulo que él
mero de enero: un té en casa de Julio Giraldini siempre tuvo para Ernesto Sábato, en este tipo
y su mujer, y al día siguiente una reunión en de comunidad que él sabía crear. Y bueno, esta
la revista Sur, un proyecto… y lo que es inte- fue su última semana de vida, lo más curioso,
resante, el día cuatro había una reunión en la en su último acto social fue un concierto en la
casa de María Rosa Olivier para buscar fondos Embajada de los Estados Unidos, un concierto
para el partido comunista, esta reunión parece con este chelista y como ustedes sabrán eso fue
que se va repetir en diferentes espacios, una de- en mayo, ya en esta semana se murió el sábado
mostración un poco de lo que era una su visión once de mayo del cuarenta y seis. Es un poco de
de la política, y su visión también de lo que era especie de deriva de un intelectual que en rea-
la militancia, aunque no fue militante, pero un lidad me parece, no se propuso una obra y las
poco su adhesión a un concepto socialista, la obras que conocen de él no son más que parte
reunión del Club del Libro, el diez de enero… de un elemento quizás de sobrevivencia, como
conversación sobre la Revolución Mexicana… fueron la cátedra, como la fue la misma Histo-
otra vez buscar fondos para el partido y lue- ria de la cultura en la América Hispánica, que
go… Esto lo presento un poco para que vean la como ustedes saben no fue un proyecto sino un
manera en que Pedro Henríquez Ureña partía pedido de la editorial Pinguin para estudiantes
su vida, en tres, cuatro trabajos: trabajando en de español pero que necesitaban un principio
la Editorial Losada, el Instituto de Filología de consistencia en lo que era la presentación de
la Universidad de Buenos Aires, trabajando en América Latina.
La Plata, en el Club del Libro… Lógicamente,
era un estilo de vida bastante intenso.
VII
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ESTHER YELISSA GRULLÓN DÍAZ • Coloquio inaugural del proyecto de Cátedra Libre de Estudios Filológicos Latinoamericanos 181
de la Universidad de Buenos Aires -Siete momentos-
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de la Universidad de Buenos Aires -Siete momentos-
aunque hay una filología erudita auxiliar, diría nuevo, que el hombre moderno está adquirien-
Alfonso Reyes, que tiene que ver con datos, que do penosamente, y que es el sentido de la histo-
ayuda en esa otra parte fundamental. Pero muy ria… y por lo tanto, en el lugar que la lingüísti-
a menudo la filología tiene que ver con la ense- ca juega en el marco de los saberes filológicos;
ñanza de un gesto, una manera de leer, de posi- porque ha sido la lingüística la que ha enseñado
cionarse ante el mundo y la propia experiencia a las demás ramas del saber filológico ese sen-
y también ante lo viviente que late del lenguaje tido de la historia, ese estar en el presente…
que interpela… y este gesto de auto interroga- y la que ha influido enormente en esta doble
ción, que tiene que ver con interrogar la pro- operación que tiene que ver por un lado, con
pia experiencia en lo que no es transparente la historización radical y la restitución de con-
de ella, al mismo tiempo que se lee, se liga a textos cara a la filología; pero por otro lado con
lo que de esa experiencia es posibilidad, deseo, ese anacronismo productivo, que muchas veces
voluntad y fantasía. Estoy glosando algunas a los filólogos… nos vuelve un poco torpes al
palabras queridas en la filosofía de la filología, momento de conversar con otras personas al
que elaboraron dos personas que vivieron en cuales el presente les interesa… y que tiene
Argentina que son: Raimundo Lida y Amado que ver con nuestro deseo de pensar con las
Alonso, de las cuales Miranda Lida ha escri- voces del pasado, con las que conversamos y
to cosas muy bellas… y en resumen, también para ese pensar con… es necesario ese trabajo,
tendría que ver con lo que es la experiencia no con ese detalle amoroso, a veces pareciera poco
viviente, que es lo que la filología usualmente productivo, lento, que se vincula con la lectura
busca, leer en el lenguaje. filológica. Quizás es algo que podemos ofrecer
a otras personas preocupadas por el presente
Al preparar mis notas reflexionaba sobre el pa- que vienen de otras disciplinas y otros saberes
pel de la filología, de los saberes filológicos, en escolares, pero también saberes sociales, que
la emergencia de lo que el escritor y militan- están oyendo la universidad, pero hacen que
te sin patria Víctor Serge, llamaba un sentido nuestras universidades se justifiquen.
Referencias
Toscano y García, G. (2013). Materiales para una Hamacher, W., & Carugati, L. S. (2011). 95 te-
historia del Instituto de Filología de la sis sobre la filología; Para la filología.
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1946), Filología /XLV (143-162). Andrade, Mario (1943). Biblioteconomia. En Os
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change in the Caribbean and beyond, [Link]/novedades/presentaci%C3%B3n-de-
171-188. Frankfurt: Peter Lang. la-c%C3%A1tedra-libre-de-estudios-filol%C3%B3gicos-lati-
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Colaboradores
Berroa, Rosa Esther
Licenciada en Letras por la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Actualmente es
maestra activa del MINERD. Entre sus experiencias académicas figura la realización de un “Cur-
so de actualización para profesores” en la Universidad Pedagógica Nacional del Distrito Federal
de la ciudad de México (UPN); además formó parte del equipo organizador del Primer Seminario
de Innovación y expectativas de los estudiantes de Humanidades, en el 2017. La licenciada Berroa
es colaboradora de investigación del Instituto de Investigaciones Lingüística y Literarias de la
Facultad de Humanidades (UASD). Como maestra del MINERD es docente de Lengua Española
para el segundo ciclo de la enseñanza primaria.
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Moncluz, Ingrid
Profesora de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en el área de Lengua y Lite-
ratura por más de dos décadas. Doctora en Planificación e Innovación Educativa por la Univer-
sidad de Alcalá de Henares, España, con especialidad en el uso de estrategias de enseñanza para
el aprendizaje colaborativo en entornos virtuales de aprendizaje. Ha participado en diferentes
congresos y simposios nacionales e internacionales. Ha publicado en revistas especializadas. Ex-
miembro del Taller Literario César Vallejo.
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Perdomo, Riselda
Estudió Magisterio en la Escuela de Formación de Maestros en San Cristóbal. En la Universidad
Autónoma de Santo Domingo obtuvo los títulos: Profesor de Español (Técnico), Lic. en Pedago-
gía, mención Filosofía y Letras, Especialidad en Lengua y Literatura y Maestría en Literatura.
También Maestría en Enseñanza del Español como Lengua Materna y como Lengua Extranjera
en la Universidad de Alcalá de Henares. Ha participado en simposios, seminarios, congresos como
expositora y organizadora y en Ferias del Libro, como ponente. Ha trabajado en Libros para el
Ministerio de Educación (SEEBAC), y como coautora de dos manuales de Lengua Española para
los niveles básicos (011 y 012) de la UASD.
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Pérez, Odalís
Educador, filólogo, poeta, ensayista, dramaturgo, crítico de arte, investigador y conferenciante.
Doctorado en Filología y Semiótica por la Universidad de Bucarest (Ruma-nia). Licenciado en
Filosofía y Letras por la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Entre sus obras publicadas
están: Habitácula (1986); La pirámide en el hombro del dios (1988); Las ideas literarias en la
República Dominicana (1993), Papeles del eterno (1999), La ideología rota (2002), República
Dominicana, el mito político de las palabras (2004), Principios de Estética y Educación Artística
(2005), Literatura dominicana y memoria cultural: Ritmos y tiempos de la alteridad (2005), El
espacio de los signos (2005), Víctor Villegas: la voz, la memoria, los tiempos del lenguaje (2008),
Arte, identidad y cultura en República Dominicana (2009), Pedro Henríquez Ureña. Historia
cultural, historiografía y crítica literaria (2010), Joaquín Balaguer. La filología, la historia, el pen-
samiento (2010), La miseria de la razón política (2012) y El discurso poético dominicano (2013);
Duarte melancólico (2013); Tímpano terrestre (2013); Perro no come perro (2014), Especie en
movimiento (2015) y Planetario (2017).
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Editora Universitaria UASD ENFOQUES Anuario de Investigación Lingüística y Literaria • Año 1, Nº 1 Noviembre de 2020
Normas de publicación
a) ARTÍCULOS DE INVESTIGACIÓN
1. Introducción
1.1...
1.2...
2. Metodología
2.1...
2.2...
3. Resultados
3.1...
4. Conclusiones
5. Bibliografía
Las referencias bibliográficas de esta revista deben seguir el formato APA.
1. Introducción
1.1...
1.2...
2. Desarrollo
2.1...
3. Conclusiones
4. Referencias bibliográficas en formato APA
(reseñar las que están incluidas en el cuerpo del texto)
4. Las citas literales no pueden ocupar más del 25% del cuerpo del texto.
10. Los trabajos deben ser enviados a través de correo electrónico a la direc-
ción de la Escuela de Letras o al correo enfoquesuasd@[Link]