Historia del sistema de salud argentino
Historia del sistema de salud argentino
Tobar, 2012
Breve historia
del sistema
argentino de salud
Federico Tobar
tina. Su objetivo consiste en presentar algu‐
nas de las categorías analíticas, que han sido
elaboradas por diferentes autores argentinos
y extranjeros, para dar cuenta de la dinámica
evolutiva de la organización de los servicios
médicos así como postular hipótesis inter‐
“En la primera noche, ellos se aproximan pretativas de la dinámica que organizó los
Y recogen una flor de nuestro jardín servicios de salud en Argentina. No se asume
Y no decimos nada. como objetivo el narrar el surgimiento de las
La segunda noche, ya no se esconden, instituciones de salud en orden cronológico.
Pisan las flores, matan nuestro perro
Y no decimos nada.
El trabajo está organizado en tres seccio‐
Hasta que un día, el más frágil de ellos nes. La primera presenta una muy sintética
Entra solito en nuestra casa, nos roba la luna, y reseña de algunos de los enfoques que han
Conociendo nuestros miedos, sido aplicados al estudio histórico de la salud.
Nos arranca la voz de nuestras gargantas En la segunda sección, se presenta un modelo
Y porque no decimos nada que distingue cuatro etapas en la historia de
Ya no podemos decir nada”
los servicios de salud de acuerdo a los cam‐
Vladímir Mayakovski (1893-1930) bios en el papel del Estado en cada momento.
En la tercera sección se identifican tendencias
históricas en la institucionalización de los
servicios de salud en Argentina. El capítulo es
cerrado con unas breves conclusiones.
I. Enfoques en el análisis
histórico de la salud
Cómo citar este trabajo: ¿Cuando comienza la prestación de servi‐
TOBAR, F (2012).”Breve historia del sistema ar‐ cios de salud en Argentina? La respuesta
gentino de salud” En: GARAY, O (Coordinador) depende del marco referencial que se adopte.
“Responsabilidad Profesional de los Médicos. Es decir, depende de qué consideramos servi‐
Ética, Bioética y Jurídica. Civil y Penal”. Buenos
cios de salud. Hay tres dimensiones centrales
Aires. La Editorial La Ley. 2012
para el análisis del sector salud en un país1: a),
la situación de salud de la población, b) sus
Agradecimientos: políticas de salud y c) su sistema de salud.
El autor agradece los valiosos aportes de la Dra. a) La situación de salud de la población
Gabriela Hamilton constituye una dimensión de la calidad de
vida de los pueblos que puede ser medida a
Palabras clave: Argentina –Historia – través de indicadores epidemiológicos. Con‐
Sistemas de salud –Servicios de salud – Políticas trariamente a lo que parecería a primera
de salud.
vista, la salud de la población depende en
En este trabajo se presenta la historia de
pequeña medida de las políticas y de los
la prestación del servicio de salud en Argen‐
sistemas de salud2. Es consecuencia de un
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Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
conjunto de factores combinados, entre los 127,7 por cada mil nacidos vivos a 21,7. Lo
cuales se han destacado cuatro determinan‐ cual significa una reducción de muertes del
tes principales: a) conductas y estilos de vida, orden del 82,99%3.
b) el ambiente, c) la genética y, por último, d) Por otro lado, además debemos conside‐
el sistema de salud. rar que las políticas de salud son de desarrollo
b) Las políticas de salud constituyen un reciente. En la mayoría de los países no se
capítulo de las políticas sociales y pueden ser detectan verdaderas políticas de salud antes
definidas como un esfuerzo sistemático para de los años 50. Evidencia de ello se obtiene
resolver los problemas de salud. Una Política cuando se examina el peso del gasto en salud
de salud implica la definición de la salud como dentro de los presupuestos públicos. Puesto
un problema público en el cual el Estado que si bien “gasto en salud” no significa “polí‐
asume un rol activo y explícito. Definir políti‐ tica de salud”, en la mayoría de los casos la
cas de salud es decidir que rol desempeña el ejecución de los programas requiere de una
Estado en salud. asignación de recursos.
c) El sistema de salud engloba la totalidad Una política de salud puede o no alterar
de acciones que la sociedad y el Estado des‐ el estado de salud de la población, así como
arrollan en salud. Se trata de la respuesta puede o no modificar el sistema de salud. En
social organizada para los problemas de salud los sistemas de salud sedimentan los esque‐
de la población. mas de acción, las respuestas sanitarias,
Distinguir las tres dimensiones es impor‐ sociales y económicas definidas por las suce‐
tante para analizar la salud en Argentina sivas políticas de salud.
porque se podría afirmar que hay al menos Tanto en la salud como en todos los cam‐
una historia para cada una de las dimensio‐ pos de actuación, el abordaje sistémico es
nes. Por ejemplo, siempre hubo una situación reacio al abordaje histórico, la perspectiva de
de salud, esta puede ser más o menos buena los sistemas detenta su propio marco analíti‐
dependiendo de con quién se nos compare. Si co, sus propias categorías de análisis que
se considera una sola dimensión de la situa‐ tienden a evadir la temporalidad. Desde la
ción de salud, tal como la esperanza de vida al perspectiva sistémica tiene más relevancia
nacer, se verifica que esta registró pocos distinguir funciones, inputs y outputs tales
cambios durante los primeros diecisiete siglos como flujos de servicios, recursos e insumos.
de la era cristiana. Recién a finales del siglo A las tres dimensiones mencionadas de‐
XVII, con la primera revolución industrial se bería añadirse al menos una perspectiva
comienza a registrar un fuerte impacto sobre adicional y sería aquella que relacione la
la salud que se traduce en una prolongación evolución del sector salud con la del resto de
de la vida media. En otros términos, la historia la sociedad y sus instituciones. También,
de la situación de salud es una historia epi‐ dentro de esta misma línea se podrían definir
demiológica donde adquieren gran protago‐ diferentes encuadres. Es así como se podría
nismo las condiciones ambiéntales y sociales, intentar una historia política de la salud, una
tales como los procesos de urbanización. historia económica de la salud y una historia
En el caso particular de América Latina, social de la salud.
las conquistas en los indicadores de salud A continuación se presentan algunos hitos
desde la segunda mitad del siglo XX han sido relevantes en la evolución sectorial desta‐
extraordinarias. La esperanza de vida al nacer cando las lecturas o posiciones que han sido
aumentó, para el promedio de la región, de privilegiadas desde diversos enfoques.
51,8 (en el lustro que va de 1950 a 1955) a
73,5 años (en el lustro que va de 2005 al
2010). Lo cual significa un incremento de la
vida media de los latinoamericanos del orden
del 41,89%. Además, en el mismo período, la
Tasa de Mortalidad Infantil disminuyó de
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Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
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Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
los intereses de acumulación dando lugar a de gobierno para que la misma expandiera
dos grandes tendencias: la privatización y la sus responsabilidades sanitarias1.
incorporación de tecnología. El prestigio médico fundamentaba una
4. Finalmente, la crisis económica re‐ asimetría de poder entre médico y paciente
ciente del capitalismo mundial, así como la de que justificaba decisiones unilaterales del
los países socialistas, redefine tanto los pa‐ primero sobre el segundo. Como plantea
trones de acumulación como los modelos de Susana Murillo: “ junto a ese prestigio médico
producción y la división internacional del emergió el valor del espacio como agente de
trabajo, configurando grandes bloques. En los ordenamiento social, no solo el del espacio
países industrializados cuya producción es abierto de los intercambios y a partir de allí el
liderada por los modernos sectores producti‐ valor del urbanismo, sino también el espacio
vos, se abandona el modelo fordista ante‐ cerrado, al cual se le asignó un valor terapéu‐
riormente preponderante. Se produce enton‐ tico6. Durante el siglo XIX se instituía un mo‐
ces el agotamiento del Estado Benefactor y se delo de atención en salud pública sobre dos
impone el discurso neoliberal. ejes de acción vinculados entre sí: Por un lado
Este esquema permite, también, la psiquiatría alienista y por el otro el higie‐
describir la evolución del sector salud en la nismo.
Argentina. De acuerdo con él podrían identifi‐ Para el Estado liberal la preocupación por
carse básicamente cuatro modelos de Estado la salud no se centraba en curar a la población
en relación a las políticas sociales, y en parti‐ enferma sino en evitar la propagación de las
cular a las de salud. Cada uno involucra un consecuencias negativas (externalidades
modelo particular de ciudadanía y privilegia negativas) de la enfermedad y en especial de
ciertas acciones en desmedro de otras. En las epidemias. Se trata de un modelo higienis‐
conclusión, desde ese esquema, las etapas o ta de intervención del Estado pero más pre‐
fases de la evolución del sector salud argenti‐ ocupado por “aislar a los enfermos” que por
no son: prevenir las enfermedades, más relacionado
1. La policía médica con las prácticas autoritarias que con los
2. El Estado de Bienestar derechos y la democracia. Cuidar a la pobla‐
3. El Modelo desarrollista ción y sobre todo a sus ejércitos era funda‐
4. El Modelo Neoliberal mental. En la antigua Roma las autoridades
llegaban hasta a violar las residencias privadas
1. La policía médica para incautar alimentos “insanos” y fijaban
Durante una extensa primera fase del de‐ cuotas para la ingestión de grasas y bebidas.
sarrollo del sector salud la medicina progre‐ El general victorioso sobre el más grande
saba de forma totalmente independiente a las imperio construido por Occidente no fue el
funciones del Estado. Aunque el progreso del bárbaro Alarico. Fue el mosquito del crepús‐
conocimiento médico reforzaba la imagen de 1
En la atención de la salud de la población la
poder y prestigio de los médicos, la salud
transformación de las demandas sociales es el
registraba una muy leve presencia en la agen‐ hito que marca el fin de la etapa tradicional de
da de políticas públicas. Esto se debe funda‐ política de salud. Esta transformación da lugar a
mentalmente a que en el Estado liberal la una preocupación creciente por los servicios de
salud no era considerada un problema público atención médica públicos. El surgimiento de la
sino privado. Las acciones de gobierno en el política está sobredeterminado por dos facto-
área se limitaban a garantizar la seguridad de res: demandas sociales generadas por la indus-
trialización y urbanización, por un lado, y a la
la ciudadanía y sólo fueron expandiéndose a creciente oferta de médicos disponibles para
medida que surgía una demanda social orga‐ atender los servicios de atención médica, por el
nizada que presionaba sobre las estructuras otro. Termina en esta etapa la grave insuficien-
cia de servicios de salud para la población me-
diante un incremento de la cobertura de servi-
cios.
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culo. El paludismo es aún hoy el mayor expo‐ ciudadano los analistas han denominado
nente de la relación entre desarrollo sanitario “ciudadanía invertida”8 porqué la asistencia
y desarrollo económico. De hecho la figura del médica de carácter colectivo no constituía un
sanitarista es anterior a la del médico como derecho de los ciudadanos sino una “dádiva”
profesional liberal que vende servicios. Aún otorgada a los excluidos, los no ciudadanos.
en este siglo los grandes sanitaristas, como lo La denominación proviene de la política asis‐
fue Oswaldo Cruz en Brasil, formaban briga‐ tencialista desarrollada a partir de las Leyes
das que perseguían a los habitantes para de Pobres (Poor Laws ) inglesas del siglo XVIII,
vacunarlos a la fuerza. por las cuales para tener acceso a la asistencia
Este modelo configura un primer rol del social las personas (pobres) perdían sus dere‐
Estado con relación a la salud en el cual, más chos civiles. Es decir, cuando se recibía ayuda
que como proveedor, financiador o regulador social se perdía la condición de ciudadanía.
del mercado de salud, pasaba a ejercer fun‐
ciones de policía. Entre las responsabilidades 2. El Estado de Bienestar y la salud
de esta “policía médica” constaba la de trans‐ El surgimiento de nuevas amenazas a la
formar a los pobres en más aptos para el calidad de vida, tales como guerras, epide‐
trabajo y menos peligrosos para los ricos. Fue mias y grandes catástrofes, unido a las expan‐
necesario quebrar la hegemonía del modelo sión de demandas sociales impulsaron una
higienista para que la salud pasara a integrar progresiva incorporación del Estado en las
los derechos sociales. Hacia fines del siglo cuestiones de salud. Por ejemplo, en la Argen‐
pasado esta modalidad higienista de interven‐ tina los primeros hospitales públicos surgen
ción del Estado en salud ya coexistía con una para atender a ex combatientes de las cam‐
segunda modalidad de carácter asistencial pañas del desierto emprendidas por Juan
más preocupada por la atención médica a la Manuel de Rosas.
población enferma. Aunque aquélla resultaba Sin embargo, este proceso no se mani‐
más efectiva en el mantenimiento de la salud fiesta de forma homogénea ni simultánea en
era percibida de forma negativa por el con‐ todo el mundo. Se han identificado tres
junto de la sociedad. Bismarck demostró que grandes trayectorias históricas en el desarro‐
la expansión de la asistencia médica constitu‐ llo de los servicios de salud9. Por un lado , el
ye un poderoso instrumento de legitimación y modelo del seguro social bismarckiano. Por
regulación laboral e industrial. Cuando intro‐ otro lado, el modelo del seguro social bis‐
duce en 1881 el Seguro Social pretendía tanto marckiano en Alemania. En tercer lugar el
aplacar a los socialistas (comandados por el modelo de Welfare o Seguridad Social de
ilustre médico patólogo Rudolf Virchow) Inglaterra inspirado en el informe de Lord
como alcanzar la potencia industrial de Ingla‐ Beveridge.
terra y Francia. El canciller prusiano había
observado que a los trabajadores les faltaban 2.1 Surgimiento del seguro social
recursos para pagar los servicios médicos que En Europa, con el desarrollo de una clase
les permitiesen acortar la convalecencia y trabajadora mayoritaria comienzan a surgir
disminuir, así, su ausentismo laboral. mecanismos administrativos y financieros de
En conclusión, para el Estado liberal la sa‐ concesión de beneficios tales como pensio‐
lud no formaba parte de la “cosa pública”. En nes, seguros por accidente de trabajo, aten‐
la primera etapa de las políticas de salud la ción de la salud del trabajador y su familia,
acción del Estado se limitaba al de “policía guarderías, auxilio por natalidad, peculio,
médica” ejerciendo el control de vectores en entre otros. Los mismos se expanden tanto
enfermedades transmisibles7. Los servicios de por iniciativa de los propios trabajadores –de
atención médica eran prestados como forma forma autónoma a la que se denominó mu‐
de caridad por Sociedades de Beneficencia y, tualismo‐ como de forma conjunta con las
no configuraban una función del gobierno. A empresas y el Estado –esquema tripartito‐.
esta modalidad particular de relación Estado ‐
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Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
El modelo del seguro social expresa un da por el Canciller Otto Von Bismarck, incor‐
esquema de protección social cuya principal pora una forma de protección social financia‐
características es su vinculación al mundo del da de manera conjunta por el Estado, los
trabajo. Desde una perspectiva histórica la trabajadores y las empresas.
modalidad del seguro social se corresponde El modelo del seguro social bismarckiano
con las formas clásicas de asociación sindical y no fue adoptado con la misma intensidad en
mutual. Se inicia con la incorporación de los Inglaterra, donde convivió con las formas
oficios en la edad media, pero en realidad autónomas, liberales y asistenciales de políti‐
esas formas organizativas de protección social cas sociales. Inglaterra continuó con una
van creciendo y madurando hasta la época de forma de asistencialismo combinada con el
transición de la fase competitiva a la fase seguro (en las grandes empresas) hasta la
monopólica del capitalismo. Es entonces segunda guerra mundial. Mientras que Ale‐
cuando comienzan a surgir efectivamente mania, así también como otros estados de
nuevos sindicatos y corporaciones profesiona‐ Europa y posteriormente de América Latina,
les. que siguieron el mismo modelo, marcharon
Los gremios y sindicatos se hicieron cargo hacia formas más centralizadas de política
de la salud de los trabajadores mucho antes social.
que el Estado y el mercado10. Pero lo que A pesar de su extraordinario avance
transforma este modelo de atención y protec‐ científico y técnico en medicina, los Estados
ción de la salud en un sistema es el pasaje del Unidos de Norteamérica han persistido en la
seguro individual al seguro social. Es decir, la definición de los cuidados de salud como un
proclamación legal de la obligatoriedad del problema privado. Sólo a partir de los desbas‐
seguro. El seguro gremial evoluciona hasta la tadores efectos sociales de la crisis de 1929, el
intervención del Estado. Es entonces cuando país del norte avanzó hacia la incorporación
el gobierno incorpora las funciones de regula‐ de esquemas de protección social en general
ción del mercado de trabajo, con una leve y de salud, en particular. El modelo existente
regulación de las empresas y adquiere res‐ de seguros sociales recién se institucionaliza
ponsabilidad en el financiamiento de las en Estados Unidos en 1935. Fue necesario que
acciones. aquel país atravesara otra catástrofe, como la
En sus inicios se financiaba con la cotiza‐ derrota de Vietnam, para que se tolere el
ción específica de las personas para tener surgimiento de los programas de salud dentro
acceso al seguro. Los cotizantes se agrupaban de las estructura del seguro social. Así se pasó
o por categoría profesional o por empresa o de programas de asistencia para pobres,
ramo de la producción. Sin embargo, en un ancianos y ex combatientes a la institucionali‐
segundo momento la financiación deja de ser zación, en 1965, del Medicare ‐seguro de
exclusiva de los beneficiarios porque se regis‐ salud para ancianos‐ y del Medicaid ‐seguros
tra un interés específico de los capitalistas en de salud para carenciados‐. El Estado incor‐
cofinanciar y hasta financiar integralmente los poró nuevas funciones cada vez que se veri‐
seguros ya que esto les otorga un margen de ficó que acciones públicas podrían evitar un
regulación sobre el mercado de trabajo. El gran número de muertes. La mayoría de las
seguro evoluciona desde la auto ‐organización veces tal verificación fue aceptada ex post
voluntaria de un grupo de trabajadores de un facto.
mismo oficio, pasando por la organización de
En el caso Argentino, también en el desa‐
un grupo de trabajadores de la misma empre‐
rrollo del seguro social, la vía alternativa
sa que en muchos casos logra alguna cofinan‐
antecedió a lo que luego se convirtió en el
ciación por parte de los empleadores, hasta la
camino hegemónico para el desarrollo de la
intervención del Estado en ese proceso.
asistencia médica. En contraste con acciones
Con la incorporación del Estado, el seguro
asistencialistas por las cuales los sectores más
social adquiere una forma tripartita cuyo
poderosos concretaban ayuda social y sanita‐
origen se detecta en la Alemania que, unifica‐
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Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
ria en favor de los sectores desfavorecidos (en de forma explícita en la Constitución de Pa‐
general a través de asociaciones benéficas); namá (1946), Venezuela (1947), Chile (1948).
surgían expresiones de solidaridad mecánica2 Es de resaltar que Argentina recién lo incor‐
desde abajo. Esta modalidad bautizada de pora en la efímera constitución de 1949.
Socorros Mutuos o mutuales, de carácter no El seguro gremial, de contribución volun‐
estatal era una asociación voluntaria en la que taria evolucionó hasta la incorporación del
los miembros aportaban a un fondo común Estado. Se convirtió en seguro social cuando
para recibir ciertos beneficios en el momento la contribución se hizo obligatoria. Al hacerlo,
en que lo necesitaran. Esas modalidades que el Estado incorporó funciones de regulación
habían prosperado en las naciones europeas del mercado de trabajo, con una leve regula‐
donde el capitalismo industrial estaba más ción de las empresas y adquirió responsabili‐
avanzado (Alemania e Inglaterra) se propaga‐ dad en la financiación de las acciones. En
ron de forma inmediata en el Rio de la Plata11. América Latina esto ocurrió después que en
Europa, pero mucho antes que otros países
En sus comienzos los esquemas mutuales
en desarrollo en África, Asia y Oriente Medio;
se organizaron por la nacionalidad de origen
a fines de los años setenta todos los países de
de los inmigrantes que las creaban y hasta por
la región tenían dichos programas en vigor
credo religioso, luego junto a una creciente
pero con diferencias notables entre ellos.
industrialización prosperó su organización por
Carmelo Mesa‐Lago clasificó a los países de
rubro laboral. Antes que alentar la constitu‐
América Latina en tres categorías en función
ción de un mercado prestador de servicios de
de su avance en la incorporación de progra‐
asistencia médica, los esquemas mutuales
mas de seguro social en pensiones y enfer‐
promovían la integración vertical de financia‐
medad‐maternidad, así como el grado de
ción y provisión12. En contraposición, en Eu‐
desarrollo alcanzado en esos programas:
ropa los hospitales de mutuales buscaban
pionero‐alto, intermedio, y tardío‐bajo. El
explotar su capacidad instalada atendiendo
grupo pionero‐alto (Uruguay, Argentina,
clientelas ajenas al grupo de origen para
Chile, Cuba, Brasil y Costa Rica) fue el primero
ocupar su capacidad ociosa13.
en establecer los sistemas de seguros sociales
Las formas autónomas de protección so‐
en la región, en los años veinte y en los años
cial en salud se expandieron mucho antes que
treinta, alcanzó la mayor cobertura y desarro‐
la incorporación del Estado en la construcción
llo de dichos sistemas, su población estaba
de derechos sociales. Las primeras constitu‐
relativamente más envejecida y su esperanza
ciones nacionales en la región no incluían la
de vida era mayor, pero los sistemas adolec‐
proclamación del Derecho a la salud y ni
ían de estratificación, altos costos, déficit
siquiera hacían mención a los derechos socia‐
creciente y desequilibrio financiero y actua‐
les. Estos últimos comienzan a aparecer en la
rial14.
Constitución de Perú (1933), Colombia (1936),
El grupo intermedio (Panamá, México,
Uruguay (1938). En Centroamérica tanto la
Perú, Colombia, Bolivia, Ecuador y Venezuela)
Ley fundamental de Costa Rica como las Gua‐
implementó sus programas principalmente en
temala y Nicaragua reformuladas entre 1945 y
los años cuarenta y cincuenta. Influenciado
1948. A su vez, el derecho a la salud aparece
por el Informe Beveridge y los convenios de la
Organización Internacional del Trabajo, logró
2
Se utiliza aquí la expresión “solidaridad mecánica” en una cobertura y desarrollo medio de sus
el sentido atribuido al término por Emile Durkhein, sistemas, estos estaban menos estratificados,
para aludir a expresiones solidarias dentro de un su costo era menor y su situación financiera
grupo social que no registran diferencias significati‐
mejor que en el primer grupo, aunque algu‐
vas más que entre las edades (los económicamente
nos ya enfrentaban desequilibrio.
activos son solidarios con aquellos miembros del
grupo que no lo son) o por géneros (en general los El grupo tardío‐bajo (Paraguay, República
hombres, que ejercían una actividad laboral aporta‐ Dominicana, Guatemala, El Salvador, Nicara‐
ban recursos a las viudas de sus compañeros). gua, Honduras y Haití) fue el último que in‐
7
Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
trodujo sus programas, en los años sesenta y Las guerras en Europa ocasionaron una
setenta, su población era la más joven y su transformación en el comportamiento de las
esperanza de vida la menor en la región, sus personas y afectaron el funcionamiento de los
sistemas eran relativamente más unificados y esquemas de protección social. Cuando una
adolecían de menos problemas financieros, ciudad era bombardeada no existía forma de
pero tenían la menor cobertura y desarrollo distinguir entre los heridos aquellos que con‐
de sus sistemas. taban con protección social de los que no la
Antes del seguro social, la salud no constitu‐ tenían. Esta situación originó formas de soli‐
ía un Derecho y la asistencia médica pública daridad diferentes a las tradicionales que
no superaba un asistencialismo de corte impulsaron a los esquemas de protección
residual. La lucha gremial priorizó a la con‐ asistencialista y del seguro social. Se formuló
quista de la salud como un derecho incluso entonces la salud como un derecho universal
por encima de las reivindicaciones salariales. y el acceso a los servicios pasó a ser garanti‐
Por este motivo, en América latina, la inte‐ zado y financiado con recursos públicos. Esta
gralidad e incluso la extensión de la cobertu‐ forma de organización de los sistemas de
ra en salud resulta proporcional a los niveles salud se tornó hegemónica en Europa a partir
de agremiación de los trabajadores en cada de los años cincuenta. Desde el punto de vista
país. de la financiación la universalización de la
La influencia del discurso reformista tam‐ protección de la salud que surge en la post‐
bién afectó a la organización de los seguros guerra se apoyó en cierta facilidad para lograr
sociales de salud en América Latina. Por un solventar a esa porción minoritaria de la
lado, en aquellos países donde hay más de población que no contaba con ninguna forma
un seguro (Argentina, Colombia, Chile y Uru‐ de protección social. Financiar esa nueva
guay) se promovió la libre elección del ase‐ obligación del Estado a través de recurso
gurador. Por otro lado, se abandonó de for‐ fiscales obtenidos vía impuestos y contribu‐
ma progresiva la integración vertical entre ciones laborales no resultaba muy difícil en
financiador y proveedor para favorecer la países que pasaban por una fase de franca
consolidación de un mercado de prestacio‐ recuperación económica. Además de eso,
nes médicas transformando lo que hasta dentro de los programas de reconstrucción
entonces era un gasto directo en un gasto europea diseñados en el Plan Marshall se
indirecto. Por otro lado, dadas las restriccio‐ preveía la cobertura de determinados riesgos
nes del mercado de trabajo formal para in‐ sociales. Por lo tanto la cuestión de la univer‐
corporar nuevos beneficiarios (extensión de salización no imponía un costo económico
cobertura horizontal) se buscó incorporar muy alto a los países europeos. Además,
regímenes de cobertura no contributivos que aquella fase de los años cincuenta hasta la
permiten avanzar en la inclusión de sectores primer mitad de los setenta fue un período de
de la economía informal. gran crecimiento económico y desarrollo
social. El Producto Bruto de los países del
2.2 El Estado de Bienestar
viejo continente crecía de forma sostenida a
A medida que el mercado de trabajo for‐
razón de cuatro al cinco por ciento al año, las
mal crecía el seguro social como esquema de
tasas de inflación eran muy bajas, el desem‐
protección se expandía y redefinía. Desde la
pleo era mínimo y los sindicatos conseguían
unificación de Alemania, en la década de
negociar condiciones salariales adecuadas a
1870, hasta la década que transcurre entre
sus necesidades. Estos son los principales
1930 y 1940 se registró una dinámica econó‐
motivos por los cuales en esa fase dorada de
mica que promovió una gran formalización
la economía Europea se hizo hegemónico el
del mercado de trabajo de modo que alrede‐
modelo universalista o de la seguridad social.
dor del 90% de la población económicamente
En sentido estricto se diferencia el siste‐
activa europea pertenecía al sector asalariado
ma del “seguro social” del de “seguridad
formal.
social”. En los países que han incorporado
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Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
reformas de sus sistemas de salud avanzando reside en la dificultad para construir puentes
desde el primero hacia la segunda tales como de integración entre ambos subsistemas. Y
Italia, España y Brasil tal distinción es de uso mientras cada uno atendía su juego ambos
corriente. No obstante, en la mayoría de los perdían, porque sus costos operativos se
países de América Latina se les suele usar disparaban al tiempo que se duplicaban es‐
como sinónimos15. El modelo universalista o tructuras prestacionales. Por otro lado, de la
de seguridad social, involucra la adopción del misma forma que las obras sociales (o mejor
Welfare State, cuya primera formulación legal dicho, sus dirigentes y beneficiarios) no se
aparece con el informe del Lord Beveridge preocuparon por el progresivo desfinancia‐
(1942) y las leyes consecuentes en Inglaterra. miento de los servicios públicos, luego las
Se caracteriza por tener financiación pública estructuras gubernamentales resultaron
con recursos procedentes de impuestos y simétricamente insensibles al “descreme” de
acceso universal a los servicios que, general‐ las obras sociales a favor de la medicina pri‐
mente, son suministrados por proveedores vada prepaga. De forma que surge luego un
públicos. Los trabajadores profesionales y no tercer edificio de protección social en salud
profesionales dependen del Estado, que tiene en Argentina: el de la medicina prepaga.
una gran responsabilidad en la conducción y En los Estados de Bienestar (europeos,
gestión del sistema. Con frecuencia en su canadiense y australiano) una dinámica pro‐
financiación existen otras fuentes además de gresiva de extensión de beneficios, tanto
los impuestos, como el pago directo de los vertical (más protecciones) como horizontal
usuarios y otros aportes, y lo mismo sucede (más protegidos) generaba sinergias que
en su organización y gestión, que está toman‐ redundaban en mejoras de calidad y cober‐
do formas más participativas y comunitarias. tura. Esto se daba por una alianza de clases
No obstante, siguen siendo básicamente porque cuando tanto ricos como pobres
estatales en su financiación, organización y concurren a los mismos servicios de salud,
gestión. En comparación con los otros, este para las autoridades representa un alto costo
modelo privilegia la función del Estado como político permitir el deterioro de la asistencia.
proveedor. En contrapartida, si los servicios públicos
solo atienden a quienes resultan excluidos
del seguro social o privado (que pasan a ser
2.3 El estigma de la fragmentación de las
llamados “carenciados”), su mantenimiento
respuestas sanitarias en Argentina y extensión pierde prioridad política y se
Hemos señalado que una vertiente co‐ registra un deterioro progresivo.
munitaria que impulsó una expansión precoz Siguiendo a Albert Hirschman podríamos
de hospitales y dispensarios vecinales así afirmar que los servicios sociales como es‐
como la propagación de organizaciones mu‐ cuelas y hospitales públicos comienzan a
tuales, se enfrentó en forma sostenida a una deteriorarse cuando los sectores más aco‐
vertiente institucional de base vertical y bu‐ modados encuentran una “salida” y esto
rocrática del desarrollo de respuestas sanita‐ resquebraja su “lealtad” a la respuesta
rias. Esa tensión sedimentó en una matriz de común16.
respuestas fragmentadas a las necesidades de Por estos motivos, la construcción del de‐
salud de la población. recho a la salud no sigue la misma trayecto‐
¿Por qué Argentina no siguió la trayecto‐ ria en Argentina que en Europa. Luego de la
ria de los países Europeos desde el Seguro crisis del 29 aumenta rápidamente la presen‐
Social hacia el Estado de Bienestar?. La res‐ cia del Estado en diferentes áreas de la vida
puesta es, porque la integración social re‐ social. Comienza entonces la expansión de
sultó incompleta. Coexistieron dos edificios los servicios de salud asociada a la amplia‐
diferentes de protección social en salud (el ción de los derechos del ciudadano. Hasta
de la asistencia pública y el del seguro so‐ 1943 la salud era competencia del Departa‐
cial). La particularidad del caso argentino mento Nacional de Higiene del Ministerio del
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Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
Interior. Ese mismo año se dio el primer paso lidad infantil22. En el 2010 había descendido
hacia el reconocimiento de la Salud Pública a la posición 6923. Algo similar ocurrió con la
como problema de interés específico con la Esperanza de vida al Nacer, Argentina con‐
creación de la Dirección Nacional de Salud quistaba un promedio de 62,5 años cuando
Pública y Asistencia Social que en 1949 se el promedio regional era apenas de 51,8. Es
transformó en Ministerio. decir, los argentinos vivían en promedio
Como en casi todos los aspectos de nues‐ unos 11 años más que la media del continen‐
tra historia, también en el sanitario, el pri‐ te. En aquel momento solo Uruguay nos su‐
mer y segundo gobierno de Perón configura‐ peraba con 66,3 años y Paraguay práctica‐
ron un punto de inflexión rotundo en el cur‐ mente nos igualaba. Pero desde entonces
so de las políticas. Pero también es entonces hasta el 2010, la región ganó en promedio
cuando esta matriz de respuestas fragmen‐ unos 22 años de esperanza de vida y Argen‐
tadas se consolida. Por un lado, se inicia una tina solo 12,824. En 2010 Argentina había
contundente inclusión social junto a la ex‐ descendido al séptimo lugar en el ranking
pansión de los derechos sociales en general y regional de esperanza de vida y al puesto 73
de una multiplicación de la oferta pública en el ranking mundial.
universal y gratuita de servicios de salud, En términos de políticas de salud el país
aproximándose notablemente al modelo del alcanzaba su apogeo. Porque por primera, y
Estado de Bienestar. Pero, por otro lado, se tal vez única vez, había una política integral e
expande la lógica del seguro social focalizado integrada de salud con un plan analítico
en un grupo de trabajadores formales asala‐ (1946). Federico Pérgola destaca que en las
riados. casi 2000 páginas del Plan Analítico de Salud
Es posible encontrar evidencias en favor se destacaba no solo qué se debía hacer para
de considerar que la Argentina avanzaba lograr cada meta sanitaria en cada provincia,
entonces hacia la construcción de un estado sino también quién debería ser el responsa‐
de Bienestar. Tanto en el discurso presiden‐ ble por el logro de dicho cumplimiento25.
cial que proclamaba “donde hay una necesi‐ Esto se implementaba 20 años antes que las
dad hay un derecho”, como en las acciones agencias de cooperación internacional incor‐
de gobierno. Entre 1946 y 1951 se constru‐ poraran el marco lógico como herramienta
yeron 4.229 establecimientos sanitarios, de programación.
entre ellos 35 grandes policlínicos en todo el Los logros de las políticas de salud fueron
país17. Esto representó la duplicación de las contundentes. En comienzos de los 50 se
camas hospitalarias públicas, que pasaron de había erradicado el paludismo que solo cua‐
76.300 en 1946 a 134.218 en 195418. Esto tro años antes afectaba a trescientos mil
significa 7,4 camas cada 1000 habitantes19, argentinos26. Félix Luna señalaba en su libro
que es casi el doble de la relación actual (de “el 45” que solo ese logro hubiera bastado
3,9 camas cada 1000 habitantes)20. En una para justificar la reelección de Perón27.
década prácticamente se triplicó la cantidad Durante los nueve años de la gestión de
de enfermeras y la de médicos se duplicó21. Ramón Carrillo al mando de la cartera sanita‐
Pero las conquistas sanitarias obtenidas ria se institucionaliza una concepción propia
hasta la primera mitad de la década del cin‐ de la Medicina Social. Durante el Primer Plan
cuenta no se limitan a las inversiones públi‐ Quinquenal de Desarrollo (1947‐1951) se
cas. Es posible identificar avances en cada sancionan las leyes de sanidad pública (N°
una de las tres dimensiones centrales para el 13.012) y de construcción, habilitación y
análisis del sector salud: Situación de salud, funcionamiento de servicios de salud (N°
política de salud y sistema de salud. Por 13.019). A través de las mismas se garantiza
ejemplo, la mortalidad infantil había descen‐ la financiación y sostenibilidad de los servi‐
dido un 24,4% en una década. Adolfo San‐ cios públicos para ofrecer asistencia médica,
chez de León destaca que el país estaba en‐ completa, y gratuita al 65% de la población
tre los 20 y 25 del mundo con menor morta‐ argentina que era considerada no pudiente,
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Breve historia del sistema argentino de salud F. Tobar, 2012
y para ofrecer servicios a tarifas reducidos a medio de convenios. El SNIS no prosperó por
otro 20% de la población en mejor posición falta de apoyo de las organizaciones sindica‐
económica28. El acta fundacional del Servicio les y del sector privado prestador.
Nacional de Salud británico, que hoy se con‐ Esta expansión segmentada y contrapues‐
sidera paradigma de un sistema universal y ta de los servicios de salud, que como vemos
público, data de 1949. Para ese entonces el es diferente al modelo igualitario y universal
sistema público de salud argentino superaba del Estado de Bienestar Europeo, condujo a
al británico tanto en recursos como en resul‐ que en la literatura especializada se eluda la
tados obtenidos. Es decir, Ramón Carrillo referencia a un Estado de Bienestar en Ar‐
leyó antes el informe Beveridge (publicado gentina. Así, Susana Belmartino habla de un
en 1942) que el propio gobierno británico “Estado de compromiso” y Emilio Tenti Fan‐
que lo encomendó. fani de un “Welfare State a la criolla”29.
No puede adjudicarse a Carrillo la respon‐ Poco después de la gestión de Ramón Ca‐
sabilidad por imponer la vía burocrática a la rrillo con sus avances en la implementación
vía comunitaria en el desarrollo del sistema de un sistema público de salud, la dirección
de salud. Si bien su plan analítico de salud del sistema comenzó a avanzar en el sentido
apuntaba a la construcción de un sistema de un modelo de seguros de salud. A partir
nacional de salud, preservó un enfoque de de la década del cincuenta se expande y con‐
medicina social y asumió una visión alterna‐ solida el sistema de obras sociales estrecha‐
tiva para la integración del sistema. El pen‐ mente vinculados con sistemas solidarios de
samiento del Ministro de Salud de Perón era financiamiento de servicios de atención
categórico al respecto “no podía existir me‐ médica; con los gremios profesionales y los
dicina sin medicina social y esta última tam‐ sindicatos de obreros y empleados. Pero al
poco sin una política social del Estado”. La mismo tiempo, primero se detiene la expan‐
estrategia propuesta consistía en comple‐ sión de la oferta pública y luego comienza su
mentar dos pilares de la estructura asisten‐ progresivo deterioro.
cial. Por un lado, el médico de familia que El surgimiento del sindicalismo como ac‐
atendería una población cuya asistencia tor reconocido en el interior del sistema polí‐
médica primaria estaría a su cargo a la cual tico, que se encuentra en la base del “Estado
atendería en su consultorio particular. Por de Compromiso”, no solo representa una de
otro lado, para la atención especializada las diferencias más importante con las condi‐
postulaba que aquel incremento sostenido ciones vigentes bajo el Estado liberal; consti‐
en la respuesta pública sería la plataforma tuirá además un dato sustantivo en las for‐
para captar profesionales de la medicina que mas de organización de los sistemas de salud
podrían atender a sus clientes particulares o y atención médica30.
de la obra social en el mismo consultorio del La predisposición a incorporar nuevos ac‐
hospital y recibiendo una remuneración tores en el debate sobre las políticas públicas
complementaria por ello. Pero el modelo de permite la inclusión de modelos técnicos
Carrillo quedó trunco y las respuestas se modernos en la gestión del Estado. De esta
polarizaron. manera, el gobierno asume un amplio con‐
En 1974, durante el tercer gobierno de junto de funciones en el área de salud, como
Perón, se intentó nuevamente una solución la de proveedor de servicios de atención, la
con el Sistema Nacional Integrado de Salud regulación de recursos y tecnología, la fiscali‐
(SNIS), creado a través de la Ley 20.748, que zación y control del ambiente, etc... No obs‐
ente otras cosas atribuía al Estado la respon‐ tante, al mismo tiempo, persisten institucio‐
sabilidad de hacer efectivo el derecho a la nes de salud propias de la Argentina liberal,
salud, como financiador y garante económi‐ hospitales, instituciones de beneficencia,
co en la dirección de un sistema único. Este mutualidades, etc.., de poca vinculación con
seguro permitía la incorporación de provin‐ la política estatal, de carácter clientelista, y
cias, universidades y del sector privado por de baja racionalidad en su gestión. Aunque
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Local Local
Local Local
servicios de salud. Paradójicamente este crecimiento progresivo de la oferta de servi‐
gasto tiene una contrapartida no identificada cios privados. Por otro lado se debilita la
que es el valor agregado que permiten y función de la fiscalización que es una compe‐
promueven las acciones de control de calidad tencia indelegable del Estado, para el control
de medicamentos y alimentos en los que de: la calidad de los servicios médicos, la
participa el sector salud, y especialmente los producción de medicamentos y los riesgos en
Ministerios de Salud. La tendencia es a que el el campo de la industria de la alimentación y
sector salud siga aumentando su participación de productos agrícolas por consumo de bie‐
en el producto bruto interno y en la capacidad nes y servicios.
de empleo comparativamente con otros Todas estas actividades directa o indirec‐
sectores. tamente constituyen una forma de retorno
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económico en la contribución del sector salud atención, pero esta vez en forma descentrali‐
al desarrollo. zada y con comando provincial.
La modernización del Estado y los estilos El tercer gran proyecto para integrar al
económicos y sociales contemporáneos, sistema proponía unificar la financiación de
repercuten especialmente en el campo de la manera de universalizar un esquema de
salud. Lamentablemente las propuestas polí‐ múltiples seguros que brindan las mismas
ticas de soluciones en el sector salud contin‐ protecciones.
úan siendo tradicionales, de inspiración bási‐ Es posible identificar virtudes y limitacio‐
camente médica, matizadas en parte por la nes en cada una de estas tres figuras estraté‐
incorporación de conceptos multidisciplina‐ gicas aunque, lo más probable es que cual‐
rios en la salud. No obstante, la interpretación quiera de las tres hubiera permitido avanzar
del fenómeno político en el campo de la salud hacia una función más adecuada para produ‐
y el tipo de respuestas continúa siendo de cir salud en Argentina. Tanto en términos de
corte profesionalmente sectario y fuertemen‐ eficiencia, como de equidad y calidad. Pero
te teñidas por la ideología médica. las dificultades para su implementación no
han sido la inconsistencia sanitaria de las
propuestas sino su inviabilidad política.
Conclusiones Esta inviabilidad política se expresó de di‐
versas formas, desde conflictos y enfrenta‐
mientos discursivos, presiones para la destitu‐
La historia de la organización de los servi‐ ción de autoridades sanitarias, hasta moviliza‐
cios de salud en Argentina puede ser contada ciones y huelgas. El resultado de estas tensio‐
como una dinámica de avances y retrocesos nes no benefició a ninguna parte. En la histo‐
hacia un sistema integrado. Hemos defendido ria de la organización de los servicios de salud
que la complejidad y la fragmentación consti‐ en Argentina no hay vencedores, pero si hay
tuyen los rasgos más marcados del sistema de vencidos. Los vencidos son, en primer lugar,
salud Argentino, entendiendo por esta última los ciudadanos, porque los resultados de
no a la multiplicidad de actores sino a la diso‐ salud son hoy inferiores a los conquistados
lución de la responsabilidad por los cuidados por otros países que avanzaron hacia la inte‐
de salud de la población, para construir su gración de sus sistemas de salud. En segundo
derecho a la salud39. lugar, tanto los servicios públicos, que operan
Podríamos identificar tres grandes hitos en condiciones inferiores a las que habían
en la búsqueda de la integración del sistema conquistado hace cincuenta años, como tam‐
de salud argentino. El primero de ellos consis‐ bién las obras sociales, que enfrentan costos
tió en un proyecto de un servicio nacional de crecientes con restricciones en su financiación
salud centralizado que compartía parte de su y con una fuga creciente de beneficiarios
capacidad instalada y sus recursos humanos hacia el sector prepago. Pero también perdie‐
con un sistema extendido de múltiples segu‐ ron las prepagas si se considera que las condi‐
ros sociales. En este caso “los puentes” entre ciones para el ejercicio de esa actividad en el
subsectores se darían principalmente desde la país son bastante precarias.
provisión. Aunque su mayor impulsor, nuestro Las condiciones han cambiado porque
primer ministro de salud, también vislumbra‐ hoy, como se lamentaba Jorge luis Bor‐
ba un posible resarcimiento a los servicios ges...”No nos une el amor sino el espanto…”.
públicos por las prestaciones que estos brin‐ Los más lúcidos protagonistas de los tres
daran a beneficiarios de los seguros sociales e subsectores (público, obras sociales y prepa‐
incluso del sector privado. gas) reconocen que hace falta quebrar esta
Un segundo proyecto integrador adquirió hegemonía de la salud como mercancía.
fuerza veinte años más tarde buscando la En conclusión, la lucha social por la salud
integración, también con eje en el modelo de aún no ha comenzado. Argentina tiene un
extraordinario potencial para conquistar el
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33
putados de la Nación. Secretaría Parlamentaria. TOBAR, Federico. 2004. Política de descentra-
Dirección de Información Parlamentaria. Bue‐ lización en Salud. Tesis de Doctorado en ciencia
nos Aires. DG 109.05.00‐1. Política. Buenos Aires. Universidad del Salvador.
34
18
JANKILEVICH, Op Cit. Página 254. Arce. 2010. [Link]. Página 217.
35
19
Según las estimaciones oficiales intercensales Fuente. Cooperativas de salud blogspot. Origen
la población argentina en 1951 era de de la medicina prepaga en Argentina. Disponible
17.441340 habitantes (Ver: GERMANI, GINO. en:
[Link]
Estructura social de la Argentina. Análisis es‐
[Link]. visitado el 7 de sep-
tadístico. Buenos Aires. Ediciones del Solar.
tiembre de 2012.
1987. página 31), en ese entonces la oferta de 36
Datos elaborados por Key Market en base a la
camas hospitalarias había ascendido a 130.127 Dirección de Estadísticas e informaciones en
(Ver: ALZUGARAY, R.A. Ramón Carrillo, el fun‐ Salud del ministerio de Salud de la Nación, y a las
dador del sanitarismo nacional 2. Buenos Aires. cámaras empresarias sectoriales: Confeclisa y
Centro Editor de América Latina. 1988. Páginas Adecra.
228 a 231). 37
Tobar, Federico, Olaviaga, Sofía & Solano, Ro-
20
Ministerio de Salud de la Nación / Organización mina.”Complejidad y fragmentación: las mayores
Panamericana de la Salud. Indicadores Básicos: enfermedades del sistema sanitario argentino”.
Argentina 2008. Buenos Aires. 2011. CIPPEC. Documentos de Políticas Públicas
21
En el presente el país registra una de las meno‐ Número 108. 2012.
38
res razones de enfermeras por médico del mun‐ BELMARTINO, 1991,Op Cit. página 24
39
do. Tobar, Federico, Olaviaga, Sofía & Solano, Ro-
22 mina.”Complejidad y fragmentación: las mayores
SANCHEZ DE LEON, Adolfo. Más salud más
enfermedades del sistema sanitario argentino”.
derechos: el desafío de la Argentina que viene.
CIPPEC. Documentos de Políticas Públicas
La Plata. El autor. 2011. Página 23.
23 Número 108. 2012. Página 1.
Según la base de datos de Mortalidad de Me‐
nores de Cinco Años del Banco Mundial. Disponi‐
ble en
[Link]
[Link]/countries?display=default. Visitado el 7
de septiembre de 2012.
24
SANCHEZ DE LEON, 2011. Op. Cit. Página 12.
25
PERGOLA, Federico. Historia de la Salud Social
en la Argentina, Superintendencia de Servicios
de Salud. Buenos Aires. 2004.
26
Ver: TOBAR, F. “Tendencias de reforma del
sistema de salud en Argentina”. Salud para todos
Año 7.Número 70. Mayo. Páginas 18‐19.
27
LUNA, Félix. El 45. Editorial Sudamericana.
Buenos Aires. 1968.
28
NOVICK, Susana. “La salud en los planes nacio‐
nales de Desarrollo: Argentina 1964‐1989”. En:
DOMÍNGUEZ MON,A et alt.. 2000. Página 41.
29
Ver: BELMARTINO, 1991. Op. Cit. BELMARTINO,
Susana; BLOCH, Carlos. El Sector Salud en la Ar‐
gentina: Actores, Conflictos de intereses y mode‐
los organizativos, 1960‐1985. Buenos Aires. OPS.
N° 40. 1994. Ver también: TENTI FANFANI, E.
“Welfare State a la Criolla”. La ciudad futura.
1996.
30
BELMARTINO,1991. [Link]. Página 14.
31
BELMARTINO,1991. Op Cit. Página 18.
32
BELMARTINO, 1991. Op. Cit, página18
19