0% encontró este documento útil (0 votos)
89 vistas4 páginas

El Amor de Dios y la Caída del Hombre

Este documento habla sobre el gran amor de Dios y cómo creó al hombre a su imagen y semejanza. También explica cómo la desobediencia del hombre en el Edén afectó a toda la humanidad y la tierra, aunque Dios sigue amando al mundo.

Cargado por

ednita melo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
89 vistas4 páginas

El Amor de Dios y la Caída del Hombre

Este documento habla sobre el gran amor de Dios y cómo creó al hombre a su imagen y semejanza. También explica cómo la desobediencia del hombre en el Edén afectó a toda la humanidad y la tierra, aunque Dios sigue amando al mundo.

Cargado por

ednita melo
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

EL GRAN AMOR DE DIOS

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, má s tenga vida
eterna.

Dios le bendiga a cada uno de ustedes, como acaba de escuchar el texto, tal vez
ya te hayas cuestionado “de verdad Dios ama al mundo”, tal vez ya hayas
pensado “el mundo está podrido por culpa de la humanidad si hubiera un Dios
no permitiría estas cosas” la mayoría de las personas cuestiona si existe Dios y
su amor, por causa de la situació n en la que vivimos, tal vez por todo lo que te
ha sucedido hayas pensado donde esta Dios o hayas afirmado no existe Dios.

Pero Dios existe, claro que sí, yo escuché a mis padres me hablaban de el
cuando era pequeñ o, hoy la iglesia de Dios te está hablando de Cristo, pero el
conocer a Dios requiere que le aceptemos y le busquemos de día en día y
practiquemos su palabra, requiere primero que escuché la palabra de Dios, que
le hablen de Dios.

¿Si Dios me ama porque me va mal, o porque mi vida es muy dura y difícil?
Para responder primero escuchemos el contexto, que está en la palabra de Dios

En el libro de Génesis en los capítulos 1, 2 explican el origen de la creació n, que


la tierra estaba desordenada y la ordeno, también describe como creo a todos
los seres vivos y al hombre como corona de toda la creació n lo corroboramos
en el libro de
Génesis 1:26 Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a
nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en
toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

La imagen y semejanza, en lo que nos parecemos a Dios es; que tenemos


pensamientos, sentimientos y voluntad, también hay inteligencia, y al principio
no había maldad en nosotros, ademá s en este versículo hay una palabra “para
que señ oree” El significado de señ orear tener dominio sobre algo o alguien
como dueñ o de ella, tener un mayor rango sobre los demá s. Aquí
definitivamente corroboramos que Dios nos amaba pues nos puso a Señ orear
sobre los animales y a cuidar el huerto, está bamos hechos para la eternidad
desde un principio; y diseñ o a la tierra y todo lo que hay en ella, todo era
perfecto.

Demasiado beneficio nos dio el Señ or cuando creo al hombre, nos puso todo al
alcance de nuestras manos y un cuerpo eterno para cuidar de todo, solo le
pidió una cosa, esto representa la obediencia ya el hombre había recibido
demasiado del Señ or; y Dios solo quería que se le obedeciera en una sola cosa,
no comer del á rbol del bien y del mal.

Lea atentamente Génesis 3:16-17 Y mandó Jehová Dios al hombre, diciendo: De todo
árbol del huerto podrás comer; más del árbol de la ciencia del bien y del mal no comerás;
porque el día que de él comieres, ciertamente morirás.

Como creació n nos dio todo, pero quería que el hombre no olvidara la mano
que lo creo y le dio vida, que le dio todo, a cambio esperaba Dios que Adá n
obedeciera a su creador, Puso un solo limite límite, que al final el hombre
cruzo.

En el capítulo 3 del Génesis vemos la tentació n y desobediencia del hombre y


su caída, a partir de ahí fuimos mortales, el velo de la inocencia fue rasgado y
empezamos a saber del bien y del mal, lea conmigo
Genesis 3:1-7
Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había
hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto?
Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero
del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis,
para que no muráis. Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; sino que sabe Dios
que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien
y el mal. Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y
árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su
marido, el cual comió así como ella. Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron
que estaban desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales.

La mayoría pensara, yo que culpa tengo de lo que hizo la serpiente, lo que hizo
Eva lo que hizo Adá n, nada má s los hubieran castigado a ellos, esto que sucedió
en el Edén nos da entender que cada individuo pose libre albedrio libre
decisió n, pero no solo eso, sino que cada decisió n individual puede afectar a
terceros, principalmente a nuestros hijos.
La primera bomba nuclear fue lanzada como prueba en 1945 por estas cosas la
tierra se ha contaminada, y desde mucho antes desde que empezaron a talar
á rboles, obviamente hay disminució n de oxigeno todas las cosas que el hombre
ha hecho las guerras, derramamiento de sangre escases hambruna, pobreza
desorden psicoló gico la tierra está sufriendo por las decisiones de personas
que está n en el poder, afectando a todos.
Génesis 3:14-21 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás
entre todas las bestias y entre todos los animales del campo; sobre tu pecho andarás, y polvo
comerás todos los días de tu vida. Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente
y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. A la mujer dijo:
Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu
deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti. Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste
a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo: No comerás de él; maldita
será la tierra por tu causa; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida. Espinos y
cardos te producirá, y comerás plantas del campo. Con el sudor de tu rostro comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo
volverás. Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los
vivientes. Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió.

Génesis 3:22-24 Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros,
sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de
la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto de Edén, para que labrase la
tierra de que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén
querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino
del árbol de la vida.

A partir de ahí llegar al edén humanamente es imposible, y menos tomar el


fruto del á rbol de la vida, como vemos en el libro de Génesis todo lo que hizo
Dios para su creació n el hombre; era bueno, para su bien, vemos que nos
amaba desde un principio y quería lo mejor para nosotros, y Adá n perdió todo
ese beneficio por consecuencia, toda su descendencia nosotros estamos sujetos
a esa mala decisió n y a sus consecuencias, ahora nacemos acarreando el
pecado de Adá n, por un hombre entro el pecado, por ello nacimos en pecado y
cuando crecemos negamos a Dios no le queremos aceptar, somos esclavos del
pecado.

Por ello en nuestro libre albedrio nuestra libre decisió n cada individuo desde
que empieza a crecer va desarrollando cierta malicia, como no nacimos en la
presencia de Dios y estamos destituidos de la gloria de Dios, nuestros
pensamientos son de continuo al mal.
Romanos 3:23 por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios,

También podría gustarte