PSICOLOGÍA
EL CONDUCTISMO PSICOLÓGICO
ANTECEDENTES
Los estudios darwinianos sobre la evolución de las especies y los de la fisiología
experimental de fines del siglo xix, auspiciaron, junto con la filosofía materialista, la
aparición de formas de pensamiento más avanzado con respecto a las ciencias humanas.
En 1879, Wundt creó el primer laboratorio de psicología científica. Mediante la
introspección, y un estudio histórico, logró crear una base a partir de la cual abordar la
psicología desde un punto de vista conductual. Hay que destacar que Wundt no
pertenece a la escuela conductista, por ser anterior a esta
Actualmente la Psicología incluye una gran variedad de orientaciones teóricas.
Comparables en cierto modo a las ideologías políticas o a las creencias religiosas, los
paradigmas psicológicos suponen directrices de conducta que nos inducen a ejercer la
práctica profesional de distintos modos.
El conductismo es una de las orientaciones más comunes entre los psicólogos, si bien hoy
en día es más habitual que se practique en su vertiente cognitivo-conductual. A
continuación repasamos la historia del conductismo y sus características principales.
ORIGEN
Esta corriente tiene su origen en los años 10, en 1913 de la mano de J. B. Watson, quien
fue un psicólogo que tenía una gran influencia en esta época y trabajó en la Universidad
John Hopkins al momento de escribir el artículo que se conocerá como “El Manifiesto
Conductista”, el título de este artículo era “Psychology as the behaviorist views it”. De
esta obra nació la escuela del conductismo, esta obra se vio influida por la filosofía
naturalista, por Darwin y la evolución, así como por el trabajo del fisiólogo ruso Iván
Pávlov. Él consideraba la psicología una ciencia natural y con una importante aplicación
social. Esta obra destacó en su momento porque abogaba por un estudio objetivo de la
conducta, ya que para Watson la psicología se tenía que estudiar como la física o la
química, es decir, había que estudiar la psicología desde fuera, sin método introspectivo.
En esta obra Watson hizo mucho énfasis en el ambiente, es decir, le da mucha
importancia a la sociedad para hablar del comportamiento del individuo. Watson se basó
en la conducta observable como el objeto de estudio de la psicología, más
específicamente las conexiones entre los estímulos y respuestas que dan lugar al
comportamiento.
¿QUÉ ES EL CONDUCTISMO?
El conductismo es una corriente de la Psicología que se centra en el estudio de las leyes
comunes que determinan el comportamiento humano y animal. En su origen, el
conductismo tradicional deja de lado lo intrapsíquico para focalizarse en la conducta
observable, es decir, prioriza lo objetivo por encima de lo subjetivo. Esto opone el
conductismo a planteamientos previos como los psicodinámicos y los fenomenológicos.
De hecho, desde la perspectiva conductista aquello que solemos entender como "mente"
o "vida mental" es tan solo una abstracción de lo que realmente debería estudiar la
psicología: los vínculos entre estímulos y respuesta en contextos determinados.
Los conductistas tienden a concebir a los seres vivos como “tabulas rasas” cuya conducta
está determinada por los refuerzos y castigos que reciban más que por predisposiciones
internas. El comportamiento, por tanto, no depende principalmente de fenómenos
internos, como los instintos o los pensamientos (que no dejan de ser, por otra parte,
conductas encubiertas) sino más bien del entorno, y no podemos separar ni la conducta
ni el aprendizaje del contexto en que tienen lugar.
De hecho, aquellos procesos que ocurren en el sistema nervioso y que para muchos otros
psicólogos son la causa de cómo actuamos, para los conductistas no son más que otro
tipo de reacciones generadas a través de nuestra interacción con el entorno.
EL CONCEPTO DE "ENFERMEDAD MENTAL" VISTO POR LOS CONDUCTISTAS
Los conductistas a menudo han sido vinculados al mundo de la psiquiatría por su
utilización del método experimental para obtener conocimientos, pero esta asociación no
es acertada, ya que en muchos aspectos, los conductistas se diferencian claramente de
los psiquiatras. Una de estas diferencias es la oposición del conductismo al concepto de
enfermedad mental.
Desde esta filosofía aplicada a la psicología, no pueden existir conductas patológicas, ya
que estas son juzgadas siempre según su adecuación a un contexto. Mientras que las
enfermedades deben tener causas biológicas relativamente bien aisladas y conocidas, los
conductistas señalan que no hay suficiente evidencia a favor de la existencia de estos
biomarcadores en el caso de los trastornos mentales. Por consiguiente, se oponen a la
idea de que el tratamiento de problemas como las fobias o el TOC deba centrarse en
psicofármacos.
WUNDT: EL NACIMIENTO DE LA PSICOLOGÍA EXPERIMENTAL
Wilhelm Wundt (1832-1920), considerado por muchos “el padre de la Psicología”, sentó
las bases de lo que acabaría siendo el conductismo. Creó el primer laboratorio de
Psicología científica y utilizó de forma sistemática la estadística y el método experimental
para extraer reglas generales sobre el funcionamiento de los procesos mentales y la
naturaleza de la conciencia.
Los métodos de Wundt dependían en gran medida de la introspección o autoobservación,
técnica en la que los sujetos experimentales proporcionan datos sobre su propia
experiencia.
WATSON: LA PSICOLOGÍA VISTA DESDE EL CONDUCTISMO
John Broadus Watson (1878-1958) criticó el uso de la metodología introspectiva de
Wundt y sus seguidores. En una conferencia en 1913 que se considera el nacimiento del
conductismo, Watson afirmó que para ser verdaderamente científica la Psicología debía
centrarse en la conducta manifiesta en lugar de en los estados mentales y conceptos
como “conciencia” o “mente”, que no podían ser analizados de forma objetiva.
El conductismo, según John B. Watson, es el estudio experimental objetivo y natural de
la conducta, excluyendo la conciencia y la introspección. Para Burrhus Frederic Skinner el
conductismo es una filosofía de la ciencia de la conducta. Este último definió varios
aspectos esenciales de su objeto de estudio y, a diferencia de Watson, se centró en
describir las leyes generales que rigen la conducta. El objeto de estudio de la psicología y
la forma en cómo se concibe la conducta es entendida de diversos modos, según el
enfoque desde el que se vea.
Se pueden identificar más de diez formas de conductismo, desde el propuesto por
Watson hasta nuestros días; pasando por el conductismo de Tolman, Hull y Skinner, el
interconductismo y la psicología interconductual de Kantor, el conductismo teleológico
de Rachlin, empírico de Bijou, teórico de Staddon y biológico de Timberlake, el
contextualismo funcional de Hayes, etc. Las formas más estrictas de conductismo, que
excluyen el estudio de la conciencia, se consideran como obsoletas desde los años
1950s 5678910(véase revolución cognitiva).
Jacob Robert Kantor define el conductismo como «una renuncia a las doctrinas del alma,
la mente y la conciencia», para ocuparse del «estudio de los organismos en interacción
con sus ambientes». En términos más amplios, lo considera como equivalente al
término ciencia (Kantor 1968, cit. por Campos, 1973, p. 91), dado que se ocupa de
la naturaleza a partir del «principio del comportamiento». Así, la química estudia el
comportamiento de los elementos y la sustancia, la física estudia el comportamiento de
la materia y sus propiedades, la astronomía estudia el comportamiento de los astros y
galaxias, y la psicología estudia las interacciones entre los organismos y su entorno.
El desarrollo del conductismo privilegió algunos enfoques más que otros, que descendían
directa o indirectamente de los anteriores, pero finalmente fue el sistema de Skinner
(1938) el que llegó a ser dominante desde la década de los cuarenta.
WATSON EN EL BEHAVIORISMO
La influencia de Watson en el behaviorismo (en 1925), tuvo gran auge en muchos de los
psicólogos del momento, debido a que causó un gran impacto. El mismo Watson indica
que la psicología es inadecuada y estéril por tener una base observable. Casi después de
esperar un periodo de aproximadamente cincuenta años, empezó a perder credibilidad
y se volvió solo una idea que no creció. Se muestra cómo el conductismo ha intentado
mantenerse en sus bases para lograr su propósito, pero las circunstancias van llevando a
que cambie la idea por ciertas condiciones para lograr tener un avance, buscando en
grupos reducidos poder obtener resultados sobre ideas como el pensamiento y el
razonamiento. Las ratas, un perfecto grupo de estudio: aunque no fueron tan notables
los resultados después de treinta o cuarenta años de estudio. En esta instancia, entra el
cómo se ve “la modificación de la conducta lleva contradicciones y complejidades que
representan muchos de los mismos problemas”. Otros declaran la muerte del
conductismo como vemos aquí, una ruptura que nos llevará a ver que esto se tornará en
una psicología cognitiva y físico-conductual. Podríamos decir que empezó bien y terminó
con descenso.
CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
Condicionamiento clásico: Proceso de aprendizaje mediante el cual se asocia un
estímulo inicial (por ejemplo el olor a comida) que provoca en el organismo una
respuesta incondicionada regular y mensurable (por ejemplo salivación), con un
evento neutro (por ejemplo un ruido) que no provocaba respuestas antes del
condicionamiento. Luego de varias presentaciones en contigüidad espacio-temporal,
el evento neutro adquirirá las funciones del estímulo inicial, provocando la misma
respuesta que aquel. De este modo, un ruido podría terminar evocando la salivación
del organismo.
Condicionamiento operante: Proceso de aprendizaje por el cual una acción en
particular es seguida por algo deseable (lo cual hace más factible que la persona o
animal repita la acción) o por algo no deseable (lo cual hace menos factible que se
repita la acción). Un estudiante, por ejemplo, estudia durante varias horas porque
anteriormente el estudio le proporcionó satisfacción intelectual, notas altas o elogios
de sus padres. Su aplicación es consecuencia del condicionamiento operante.
¿CUÁLES SON LOS USOS DEL CONDUCTISMO?
La perspectiva conductista tiene algunos usos diferentes, algunos de los cuales están
relacionados con la educación y la salud mental.
Educación
El conductismo se puede utilizar para ayudar a los estudiantes a aprender, por ejemplo,
al influir en el diseño de la lección. Por ejemplo, algunos maestros usan estímulos
constantes para ayudar a los estudiantes a aprender, mientras que otros se enfocan más
en crear un ambiente estimulante para aumentar el compromiso.
Una de las mayores fortalezas de la psicología del comportamiento es la capacidad de
observar y medir claramente los comportamientos. Debido a que el conductismo se basa
en comportamientos observables, a veces también es más fácil cuantificar y recopilar
datos al realizar una investigación.
Salud mental
La terapia conductual nació del conductismo y se usó originalmente en el tratamiento del
autismo y la esquizofrenia. Este tipo de terapia consiste en ayudar a las personas a
cambiar los pensamientos y comportamientos problemáticos, mejorando así la salud
mental.
Las técnicas terapéuticas efectivas, como la intervención conductual intensiva, el análisis
del comportamiento, las economías de fichas y el entrenamiento de prueba discreta,
tienen sus raíces en el conductismo. Estos enfoques suelen ser muy útiles para cambiar
comportamientos desadaptativos o dañinos, tanto en niños como en adultos.
RESUMEN
En suma, «conductismo» constituye una manera de estudiar lo psicológico, o cualquier
fenómeno del mundo, desde la perspectiva de una ciencia de la conducta, sin mentalismo
(atribuciones dualistas extramateriales como el alma o la mente). Los partidarios del
conductismo sostienen que este no es reduccionista porque no utiliza explicaciones
tomadas de disciplinas como la neurología, la lógica, la sociología o el procesamiento de
datos. Sin embargo, desde la perspectiva del resto de las teorías de la psicología, el
conductismo incurre en reduccionismo conductista, al considerar que "todo es conducta"
(la cognición, las emociones, etc.) y que lo que no es conducta observable en laboratorio
(por ejemplo los códigos culturales, creencias religiosas, etc.) es irrelevante o es
inexistente.
Esto no significa dejar de lado los procesos cognitivos como tantas veces se
malinterpreta,[cita requerida] sino considerarlos como «propiedades de la conducta en
función». O sea, comportamientos sujetos a las mismas leyes que el comportamiento
manifiesto que involucran respuestas lingüísticas y sensoriales de tipo encubierto, las
cuales, para ser investigadas deben especificarse en términos del tipo de interacción,
amplificarse mediante aparatos o acudir al autoinforme del individuo.
Existe también una clase especial de conductismo denominado «metodológico», que no
se guía sobre la base de las precedentes consideraciones filosóficas ni teóricas, sino
simplemente en función a criterios pragmáticos de abordaje objetivo de la conducta
como referente observable inmediato de fenómenos «internos». Este no es más
utilizado.
Propone que la base fundamental de todo proceso de enseñanza-aprendizaje se halla
representada por un reflejo condicionado, es decir, por la relación asociada que existe
entre la respuesta y el estímulo que la provoca. En general se considera el conductismo
como una orientación clínica que se enriquece con otras concepciones.
La teoría conductista se basa en las teorías de Ivan P. Pavlov (1849-1936). Se centra en el
estudio de la conducta observable para controlarla y predecirla. Su objetivo es conseguir
una conducta determinada.
De esta teoría se plantearon dos variantes: el condicionamiento clásico y el
condicionamiento instrumental y operante.
El primero describe una asociación entre estímulo y respuesta contigua, de forma que si
sabemos plantear los estímulos adecuados, obtendremos la respuesta deseada. Esta
variante explica tan sólo comportamientos muy elementales.
Los conductistas definen el aprendizaje como la adquisición de nuevas conductas o
comportamientos.
La teoría del refuerzo consiste en describir el proceso por el que se incrementa la
asociación continuada de una cierta respuesta ante un cierto estímulo, al obtener el
sujeto un premio o recompensa (refuerzo positivo). El condicionamiento operante,
desarrollado a partir de los aportes de Skinner, es la aplicación de la teoría del refuerzo.
Al emplear estos principios de forma positiva para estimular un comportamiento
optimizado en el aprendizaje. Si se aplica desde sus aspectos negativos, es decir, cuando
se aplica un castigo como refuerzo negativo para extinguir o disminuir la frecuencia de
una respuesta, los resultados son poco claros porque se producen comportamientos
reactivos emocionales, que perturban el aprendizaje e invalidan a la persona.
Sin embargo, si es aplicado en forma correcta, el refuerzo puede modificar con éxito el
comportamiento y estimular el aprendizaje, pero nunca la formación integral del alumno.
A diferencia del modelo centrado en el alumno, el conductismo prescinde por completo
de los procesos cognoscitivos. Para él el conocimiento es una suma de información que
se va construyendo de forma lineal. Asume que la asimilación de contenidos puede
descomponerse en actos aislados de instrucción. Busca únicamente que los resultados
obtenidos sean los deseados despreocupándose de la actividad creativa y descubridora
del alumno.
En el conductismo, el sujeto que enseña es el encargado de provocar dicho estímulo que
se encuentra fuera del alumno y por lo general, se reduce a premios y el refuerzo negativo
a castigos (para lo que, en la mayoría de los casos, se utilizaron las calificaciones).
Este enfoque formuló el principio de la motivación, que consiste en estimular a un sujeto
para que éste ponga en actividad sus facultades. Si bien no es posible negar la
importancia de la motivación en el proceso enseñanza-aprendizaje y la gran influencia
del conductismo en la educación, tampoco es posible negar que el ser humano es mucho
más que una serie de estímulos.
La finalidad del conductismo es condicionar a los alumnos para que por medio de la
educación supriman conductas no deseadas, así alienta en el sistema escolar el uso de
procedimientos destinados a manipular las conductas, como la competencia entre
alumnos. La información y los datos organizados de determinada manera son los
estímulos básicos (la motivación) frente a los que los estudiantes, como simples
receptores, deben hacer elecciones y asociaciones dentro de un margen estrecho de
posibles respuestas correctas que, de ser ejecutadas, reciben el correspondiente
refuerzo (una estrella en la frente, una medalla o una buena calificación).