La existencia de estas corrientes contestatarias no fue patrimonio de la
capital de la República, porque en los dos primeros periodos del siglo XX
aparecieron también, en otras localidades del país, grupos o corrientes
semejantes fomentados por poetas, escritores, periodistas o políticos en ciernes,
jóvenes todos ellos, con o sin estudios universitarios, que desde una postura vital
arriesgaron por lo nuevo en oposición al cumplimiento de lo fijado. Y todo esto
transcurrió en medio de la alegría, el desenfado y el universo de optimismo y
proyectos que representaron los sucesos juveniles. Facultad, C, E (2005)
manifiesta lo siguiente “César Vallejo, desde sus pagos de Santiago de Chuco
pasó a Trujillo a convertirse en uno de los principales animadores de la bohemia
trujillana junto con Alcides Spelucín, Antenor Orrego, Víctor Raúl Haya de la
Torre, José Eulogio Garrido, Macedonio de la Torre y otros jóvenes filibusteros
más” (p. 248). Este grupo acarreo a personas que buscaban y anhelaban un lugar
donde compartir sus ideas y poder demostrar sus habilidades, que con el tiempo
fue motivando a más eruditos unirse a las filas, estos personajes estaban en
contra de la modorra, el conformismo y la explotación.
La ciudad de Trujillo era de consistencia dependiente situada en la cuenca
de Chicama donde la elaboración de caña de azúcar para el exterior impulsaba a
sangre y fuego el crecimiento del liberalismo en el predio, consolidando la
posesión de la tierra y de las aguas en escasas manos, sobre todo extranjeras,
reclutando personal en las montañas cajamarquinas y liberteñas para
desmoronarse en el sometimiento asalariado, mientras en otros sectores sociales
plantaba la miseria y el desosiego ante la aceptación de una antigua aristocracia.
De tal manera suele acontecer en el asombro del Grupo Norte, cuando se
frena el período, esos jóvenes indisciplinados no percibían el paso de las horas,
las congregaciones comenzaban en horas de la tarde y concluían al amanecer del
día subsiguiente y en su experiencia anarquista, de difusión y disputa, no
abandonaban piedra sobre piedra. El literario Antenor Orrego, uno de los más
calificados exponentes del Grupo Norte y que encabezo la primera edición de
Trilce en 1922.
El literario, César Vallejo ha desempeñado un papel muy importante en la
Bohemia de Trujillo el grupo literario más afamado del Perú. Carlos Fernández y
Valentino Gianuzzi (2020) señalan que “su talla literaria, sin embargo, ha
ensombrecido la obra inicial y las actividades de los otros miembros del grupo,
quienes produjeron, aparte de poemas, notables trabajos periodísticos, prosas
poéticas, cuentos, novelas cortas, piezas teatrales, ensayos y discursos políticos”
(p. 2). Es impresionante la capacidad que poseía el Grupo Norte, esto demostraba
el poder intelectual al momento de escribir sus poemas y novelas, que a más de
uno hacia volar a mundos diferentes.
De tal manera que, al mismo tiempo, la extendida reputación de la
Bohemia como cuna literaria del Partido Aprista ha complicado la formación del
preámbulo del grupo como una autenticidad literaria autónoma. Carlos Fernández
y Valentino Gianuzzi (2020) señalan que “Este catálogo intenta ofrecer una visión
nueva de la Bohemia a través de documentos que revelan aspectos inéditos o
poco conocidos y pone de relieve ciertos eventos clave en su trayectoria” (p. 2).
Mediante este documento el autor pretende dar a conocer los aspectos más
trascendentales que ocurrieron en la vida de los notables que pertenecieron a
este grupo. Las diferentes fotografías, libros y otros fragmentos que aquí se
explican se atienen, principalmente, al ciclo comprendido entre el espectro de la
revista Iris, en mayo de 1914, y la difusión del periódico El Norte, en febrero de
1923, por ser esta, pese a sus vacíos, la sucesión mejor conocida de las
actuaciones del grupo trujillano, así como de su evolucionada obligación política.
Trujillo y su universidad: Aunque la epopeya considere al Colegio San
Carlos y San Marcelo la institución educativa que hizo factible el Grupo Norte,
resulta más conveniente indicar a la Universidad de Trujillo como el ambiente en
el que se concretó absolutamente este grupo. Los miembros de la Bohemia eran,
en su totalidad, originarios del norte, pero no necesariamente trujillanos de
nacimiento. No obstante, todos, restando a Vallejo, se habían preparado en las
aulas del indicado colegio o derivaban del San Juan, otro respetado centro de
educación. Un número elocuente de los socios del grupo laboraba, al mismo
tiempo que estudiaba, en un determinado colegio de Trujillo. Conviene señalar
que, pese a ser crucial con la universidad, su obstinación frente a la institución fue
una cualidad primordial del grupo, muchos de los bohemios obtuvieron puestos en
los órganos directivos del centro universitario y fomentaron la propagación
universitaria, en específico la innovación de una universidad popular.
1. Periodismo
La mayoría de los miembros de la Bohemia se esforzaron en la escritura
de una determinada difusión periódica. Carlos Fernández y Valentino Gianuzzi
(2020) señalan que este medio no fue el único en el proceso de formación
literaria, el cual fue utilizado para solventar sus gastos económicos, y tuvo una
gran acogida en la prensa el cual ayudo a mejorar la vida cultural de Trujillo y
proporciono la lectura de su obra en diferentes partes del país. Lograron acceder
a una vía de expansión de su obra como tal, el periódico fue el medio por el cual
se generó una controversia en el que participo la política nacional, las noticias de
sociedad y actividades recreativas, culturales de los jóvenes universitarios.
También, tuvo gran importancia para el Grupo Norte las revistas por que
sumo el prestigio y la expansión de su malla artística a un nivel nacional. (pp. 2-3).
Evidentemente este medio de comunicación fomento en la realización y formación
de los jóvenes literarios, también a mantener informada a la sociedad sobre los
sucesos más trascendentales del país en aquellos años. No obstante, la
propagación de estas ediciones fue mucho más limitada y su conmoción más
condicionada que el de los periódicos.
2. Poesía
La gran mayoría de los miembros de la Bohemia adiestro y ejerció
abiertamente la poesía. Todos ellos, incluso los prosistas, manifestaron un
recóndito y sincera inclinación por ella. Hijos del siglo xix, integraron a una
concepción de artistas que examinaba a la lírica como la más alta de los estilos
de expresión. No es de asombrase entonces, que, por medio de escuetos
comentarios o reseñas y en protección contra ataques rivales, los bohemios se
establecieran de la poesía en las páginas de las propagaciones periódicas en las
que cooperaban. De tal manera la poesía de Vallejo tuvo en Antenor Orrego a uno
de sus principales y más importantes defensores, mientras que José Eulogio
Garrido lo fue de su prosa. En estas ediciones periódicas, también se promocionó
la poesía de Alcides Spelucín, Juan José Lora, Francisco Sandoval, Eloi Espinosa
y otros Óscar Imaña, Juan Espejo Asturrizaga y Felipe Alva que,
deplorablemente, no difundieron en forma de libro su obra lírica durante sus vidas.
3. Otras artes
El medio de producción más empleado por la Bohemia fue la palabra
escrita, el grupo estuvo muy cercano a cultivadores de otras artes; algunos de
ellos, como Macedonio de la Torre, Camilo Blas o Carlos Valderrama, se
transformaron en personaje de prestigio. En esta línea del simbolismo francés,
algunos escritos de la Bohemia constituyeron una plática explícita con la música,
la danza, el teatro y las artes plásticas.
4. Memoria
En este último apartado pone de realce que la historia de la Bohemia de
Trujillo, como toda labor de restauración del pasado, es un proceso inconcluso.
Recomendamos al público una reflexión sobre los límites de la historiografía
literaria y la exigencia de venideras investigaciones que impulsen luz sobre
polémicas aún por disiparse.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
Facultad, C, E. (marzo de 2005). Bohemia y Bohemios. Cultura Peruana. 10(25), 248
[Link]
Fernández, C. Gianuzzi, V. (2020, 27 de noviembre). La bohemia de Trujillo. Quipu
virtual.
[Link]
%[Link]