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Desperonización en Argentina (1955-1966)

En 3 oraciones o menos: El documento describe los eventos políticos en Argentina entre 1955-1966 luego del derrocamiento del gobierno de Perón, incluyendo el golpe cívico-militar de 1955 que puso fin a su gobierno, la breve presidencia de Lonardi y su reemplazo por Aramburu, y los intentos fallidos de establecer un gobierno de consenso entre los sectores antiperonistas debido a sus diferencias sobre cómo lidiar con el peronismo.

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Desperonización en Argentina (1955-1966)

En 3 oraciones o menos: El documento describe los eventos políticos en Argentina entre 1955-1966 luego del derrocamiento del gobierno de Perón, incluyendo el golpe cívico-militar de 1955 que puso fin a su gobierno, la breve presidencia de Lonardi y su reemplazo por Aramburu, y los intentos fallidos de establecer un gobierno de consenso entre los sectores antiperonistas debido a sus diferencias sobre cómo lidiar con el peronismo.

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12 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

Capítulo LOS INTENTOS DE


"DESPERONIZACIÓN":
INESTABILIDAD E
ILEGITIMIDAD DEL SISTEMA
POLÍTICO (1955-1966)
L A S V O C E S DE LOS EL GOBIERNO DE LA "REVOLUCIÓN LIBERTADORA"
CONTEMPORÁNEOS
(1955-1958)
El golpe cívico militar de
1955.
Los apoyos sociales al golpe cívico militar
Página 42.
Documentos 1 al 4.
El 16 de septiem bre de 1955 se concretó el m ovim iento m ilitar que
puso fin al gobierno peronista. El general Eduardo Lonardi dirigía
las operaciones desde Córdoba. En los días siguientes, el p uerto de
Ni vencedores ni M ar del Plata fue som etido a u n bom bardeo naval y los rebeldes
vencidos am enazaron con hacer lo m ism o con el puerto de Buenos Aires si
el gobierno no se rendía. Finalm ente, el día 23, Perón se refugió en
la em bajada del Paraguay y desde allí abandonó el país en u n a ca­
En su primer discurso
público como presidente "de ñonera de esa bandera. Ese m ism o día, Lonardi fue designado p re­
facto", el general Eduardo sidente provisional.
Lonardi afirmó: “La victoria El golpe cívico m ilitar contó con ¿el apoyo de la m ayoría de los
no da derechos. En esta
lucha no hay vencedores ni m iem bros de las Fuerzas A rm adas, la burguesía agraria y la in d u s­
vencidos". trial, gran parte de los sectores m edios, los partidos políticos de la
Coherente con sus palabras,
oposición y la Iglesia católica. Todos estos sectores de la sociedad
se negó a intervenir la CGT y
a disolver el Partido argentina coincidían en caracterizar al régim en peronista como
Peronista. Desde su punto u n a “dictadura totalitaria”. Por esta razón se sintieron identiñcados
de vista, se trataba de
con el nom bre de “revolución libertadora”, que los m ilitares golpis-
emancipar a los
trabajadores de Perón. Para tas dieron a la intervención que quebró el régim en dem ocrático.
Lonardi, la intervención de Los jefes m ilitares que encabezaron el golpe se presentaron ante la
las Fuerzas Armadas debía
limitarse a poner fin al
sociedad como los verdaderos representantes de la dem ocracia y la
poder discrecional de Perón, libertad.
instaurar el Estado de
derecho y negociar con
algunos dirigentes
peronistas para ampliar el
consenso de la “revolución
libertadora". • |
CAP. 1 | LOS INTENTO S DE "D ESP ER O N IZ A C IÓ N ": IN ESTA B ILID A D E ILEG IT IM ID A D DEL SIST EM A POLÍTICO (1955-1966) 13

La quiebra del frente antiperonista


La Junta
La unidad del frente opositor antiperonista estuvo basada en dos acuer­ Consultiva
dos m ínim os: la necesidad de “desperonizar” la sociedad argentina y N acion al
la de cum plir u n a etapa de reorganización política conducida por las
Fuerzas A rm adas para concluir con u n llamado a elecciones nacio­ Y
nales a fin de restablecer el régim en político democrático. Pero esta : La Junta Consultiva estuvo
; integrada por representantes
unidad comenzó a resquebrajarse cuando el gobierno “de facto” asu­ ; de los partidos políticos que
m ió el control del Estado y com enzó a tom ar decisiones para enfren­ : se habían opuesto al gobierno
tar los problem as políticos y económicos. i peronista: Oscar Alende y
; Miguel A. Zavala Ortiz, por los
Lonardi era partidario, junto con algunos m iem bros de su gabi­ i radicales; Américo Ghioldi,
nete, de establecer acuerdos con sectores del gobierno depuesto. i Alicia Moreau de Justo y
Pero esta posición no era representativa de los sectores sociales m ás ; Nicolás Repetto, por el
; socialismo,
poderosos que habían apoyado el golpe, n i contaba con el acuerdo i Participaron también
de los otros jefes m ilitares golpistas. El alm irante Isaac F. Rojas (que i representantes de la
adem ás de vicepresidente y jefe de la A rm ada era el presidente de ; democracia cristiana y los
i conservadores; el comunismo
u n a Junta Consultiva integrada por representantes de los partidos i se negó a participar. La Junta
antes opositores) no estaba dispuesto a aceptar n in g ú n tipo de acer­ i fue presidida por el almirante
; Rojas y tenía como finalidad
cam iento n i acuerdo con sectores peronistas. Finalm ente, en n o ­
j reafirmar los principios
viem bre de 1955, Lonardi fue obligado a renunciar y fue reem plaza­ i liberales del gobierno
do por el general Pedro Eugenio A ram buru, quien asum ió como provisional y consolidar un
; frente de fuerzas políticas
presidente de la Nación.
; para dar sustento al gobierno
; de las Fuerzas Armadas. En un
i principio la Junta apoyó
i políticas antiperonistas
j decididas por el régimen "de
i facto". Pero cuando la
i represión antiperonista se
i profundizó con fusilamientos y
i persecuciones a militantes,
: comenzaron a surgir las
i diferencias entre algunos
; sectores políticos. • 11

M a n ife sta n tes vivan la lle gad a de


tropas go lp ista s que habían
p a rticip a d o en el d erro ca m ien to
del g o bierno de Perón. Una
situación co m ún e n los actos
p ero n ista s era q u e los m ilita n tes
se tre p a b a n a los árboles. En esta
o p o rtu n id a d no eran "cabecitas
negras" sino " em p lea d o s de
cue llo s blanco", con saco y
corbata, los q u e e x p re sa b a n su
a poyo al g o lp e de Estado.
14 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

Decisiones económicas del gobierno "de facto" de


Aramburu
El Plan Prebisch
Luego del desplazam iento de Lonardi, la “revolución libertadora”
profundizó su orientación antiperonista. El gobierno disolvió al Par­
Con la intención de diseñar
tido Peronista e intervino la CGT luego de la convocatoria a u n a
un plan económico, el huelga general. Desde el punto de vista de los m ilitares, estas m e ­
gobierno solicitó un informe didas solucionaban unos problem as pero, al m ism o tiem po, plan­
a Raúl Prebisch, un
economista de la Comisión
teaban uno nuevo y fundam ental: el de la sucesión del gobierno m i­
Económica para América litar en el m arco de exclusión política de u n partido al que adherían
Latina (CEPAL) que había sectores m ayoritarios de la sociedad argentina.
presidido el Banco Central
durante la presidencia del En los planos económico y social, las decisiones no fueron tan
conservador Castillo. En contundentes como las tom adas en el plano político. A ram b u ru e n ­
este informe, presentado el tendía que el gobierno debía ad m in istrar al país hasta que este es­
26 de octubre de 1955,
Prebisch proponía "medidas tuviera en condiciones de darse u n gobierno librem ente elegido y,
de emergencia destinadas a por esa razón, durante su gestión no hubo definiciones en relación
superar la grave crisis por la con cuestiones fundam entales que, por entonces, estaban en debate
que atraviesa el país”
Entre las medidas más en la sociedad argentina. A lgunas de estas cuestiones eran: libera­
urgentes, el economista lizar com pletam ente la econom ía o m an ten er algún grado de direc­
recomendaba: "elevar los
ción por parte del Estado y, en tal caso, en qué áreas; am pliar el sec­
precios de la producción
agropecuaria, porque es la tor nacionalizado de la econom ía o, por lo contrario, reducirlo;
que ha sufrido más"; propiciar en el sistem a educativo la escuela oficial y laica o delegar
también indicaba que para
funciones y fondos públicos a instituciones privadas, preferentem en­
desarrollar la
industrialización "nos guste te confesionales.
o no nos guste tendremos El gobierno suprim ió los controles de cam bio y la com ercializa­
que hacer uso de
empréstitos extranjeros,
ción de las exportaciones con intervención estatal y aplicó fuertes
porque el crédito argentino devaluaciones que beneficiaron a la burguesía agraria m ás concen­
está maltrecho". Y planteaba trada. Tam bién congeló los salarios y suprim ió todo subsidio al con­
además: "la necesidad de
desmantelar el absurdo
sum o de los sectores populares. M antuvo la política petrolera y,
sistema de la intervención aunque no im pulsó n in g ú n plan para atraer inversiones extranje­
del Estado", pero sin "una ras, el gobierno gestionó y logró la incorporación de la A rgentina
vuelta a fórmulas
pretéritas”. Finalmente, al Fondo M onetario Internacional (FMI), situación que abrió n u e ­
Prebisch aseguraba que no vas posibilidades de financiam iento externo. Como resultado de
creía que "el juego libre y sin estas m edidas, los años de gobierno m ilitar significaron u n e sta n ­
trabas de las fuerzas
económicas" fueran una cam iento del sector ind u strial y u n a im portante transferencia de
solución para "el grave ingresos hacia el sector agropecuario. Sin em bargo, la falta de u n
problema del crecimiento". *| plan económico con objetivos definidos tuvo como resultado, hacia
1958, saldos cada vez m ás deficitarios de la balanza comercial y u n a
inflación descontrolada.
CAP. 1 | LOS INTENTO S DE "D ESP ER O N IZ A C IÓ N ": IN ESTA B ILID A D E ILEG IT IM ID AD DEL SIST EM A POLÍTICO (1955-1966) 15

Represión y resistencia social

Bajo el control del general A ram buru y el alm irante Rojas,


el gobierno dictó varios decretos que tenían como finalidad
desintegrar al peronism o como fuerza política y social. Ade­
m ás de la disolución del Partido Peronista, decretó tam bién
la inhabilitación de todos los dirigentes políticos y grem iales
que hubieran participado del gobierno de Perón. Las autori­
dades m ilitares confeccionaron listas de dirigentes, delega­
dos y m ilitantes, que fueron encarcelados.
Una vez intervenida la CGT, las sedes de los grem ios fue­
ron controladas por fuerzas de seguridad. Tam bién su sp en ­
dieron las convenciones colectivas de trabajo, lo que privó
a los trabajadores de negociar m ejoras salariales en u n p e ­
ríodo en el que su poder adquisitivo decaía a causa de la in ­
flación.
Frente a esta situación de represión y deterioro salarial,
los trabajadores organizaron y protagonizaron acciones de
resistencia. M uchos reaccionaron rebelándose contra la pro­
hibición del peronism o. Realizaban actos relám pago en las
In teg ra n tes d e los "com andos
calles, en los que cantaban la m archa peronista, arrojaban volantes civiles", grupos de a poyo d e las
favorables a Perón y, luego, se retiraban rápidam ente. fu e rza s m ilitares g o lp ista s de
1955, celeb ra n d o la destrucción
Otros se nuclearon en los llam ados “com andos de la resistencia d e s ím b o lo s peronistas.
peronista”. Estos fueron pequeños grupos que surgieron en todo el
país, poco después de producido el golpe m ilitar, en form a casi es­
pontánea dentro de las organizaciones de base ya existentes. Una
Del golpe de 1955 a la
gran parte de sus conductores fueron dirigentes de segunda o ter­ Convención Constituyente
de 1957
cera línea que habían escapado del encarcelam iento, por no ser m uy
conocidos. Los com andos de la resistencia m ás audaces com enzaron
a organizar sabotajes y elevar el tono de las protestas, haciendo es­
tallar, en diversos lugares, explosivos de fabricación casera, a los que
llam aban “caños”.
[Link]
En los prim eros años de la “revolución libertadora”, estos grupos
no tenían conexión entre sí e, incluso, m uchos de sus m iem bros
desconfiaban de la antigua dirigencia sindical. El intento por esta­
blecer u n a relación orgánica partió del contacto establecido entre
John W illiam Cooke, que había sido diputado peronista en 1946, y
Perón, quien lo nom bró su delegado. Entre 1957 y 1959, las acciones
de la resistencia fueron creciendo en organización: del “caño” pasa­
ron a la dinam ita o al explosivo plástico, de la dispersión a la plani­
ficación conducida por Cooke.
16 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

LAS V O C ES DE LOS Los fusilam ientos de 1956


CONTEMPORÁNEOS

La rebelión y el fusilamiento
del general Juan José Valle. El 9 de junio de 1956, en varios sitios del país estalló u n a rebelión
Página 44. arm ada peronista, en la que participaron civiles y m ilitares. La aso­
Documentos 5 y 6. nada — que tuvo como centro el 7.° Regim iento de Infantería de La
Plata y la guarnición de Cam po de Mayo— fue conocida por el go­
bierno con anticipación: al cabo de unas horas fue aplastada. El go­
bierno reaccionó violentam ente: im plantó la ley m arcial y condenó
"O peración a fusilam iento a los líderes de la rebelión. La rebelión arm ada se
M asacre"
inscribió en u n contexto de huelgas, sabotajes a la producción y des­
obediencia cívica contra los m ilitares golpistas.
EL periodista y escritor
Rodolfo Walsh fue el primero A pesar de que el levantam iento había sido aplastado, el gobierno
que investigó y denunció los m ilitar aplicó la ley marcial. Treinta y ocho personas, civiles y m ili­
fusilamientos sufridos por
tares, fueron fusiladas: el jefe del m ovim iento, el general Juan José
integrantes de la resistencia
peronista que habían Valle, en la penitenciaría de la calle Las Heras, y u n grupo de civiles
participado en el levanta­ en u n basural de José León Suárez, en la provincia de Buenos Aires.
miento del general Valle.
A ra m b u ru y Rojas asum ieron públicam ente la responsabilidad
Walsh inició su investigación
una tarde de 1956 cuando de esta decisión, que justificaron como indispensable para evitar
escuchó, por casualidad, reacciones sim ilares. Estas acciones hicieron que los peronistas lla­
una frase que cambió su
vida: “Hay un fusilado que
m ara n “revolución fusiladora” al gobierno m ilitar presidido por
vive". Se trataba de Juan A ram buru.
Carlos Livraga, uno de los
sobrevivientes de los
fusilamientos realizados en HOMENAJE R LOS COMPAÑEROS ASESINADOS
José León Suárez la noche
del 9 de junio de 1956. Un POR LR OLiCRRQUiR EN JUNIO OE 19S6
año después Walsh concluyó
que los fusilamientos habían
sido ilegales porque
sucedieron horas antes de
que el gobierno de Aram-
buru promulgara la ley
marcial para reprimir el
fallido levantamiento
peronista.
En su libro Operación
Masacre, publicado
inicialmente en capítulos, en
el semanario Mayoría,
durante 1957, Walsh relató
cómo efectivos de la policía
bonaerense detuvieron a
grupos de civiles a los que
suponían involucrados en la
sublevación, y que horas B L O Q U E P E R O N iS T R D E L R C G T O E L O S R R G E N T 5 N O S
después fueron secuestra­
dos para ser ejecutados en D ibujo del a rtista plástico Ricardo Carpani para recordar a los fusilados p o r el go b iern o
un basural. • I de A ra m b u ru y Rojas.
CAP. 1 | LO S IN T E N T O S D E "D E S P E R O N IZ A C IÓ N ": IN E S T A B IL ID A D E IL E G IT IM ID A D D E L S IS T E M A P O L ÍT IC O (1955-1966) 17

Cooke y la organización de la resistencia peronista


LAS VO C ES DE LOS
En el período de la resistencia, Cooke profundizó la organización de CONTEMPORÁNEOS
los com andos y los vinculó con los sindicatos. A p artir de su viaje a La resistencia peronista.
Cuba, en 1960, sostuvo la necesidad de profundizar el foquism o. El Página 46.
Documentos 7 y 8.
“foco” o “foco guerrillero” fue u n a estrategia político-m ilitar que
proponía convocar al pueblo, a las m asas, a u n a lucha arm ada con­
tra las clases dom inantes locales y el im perialism o, y suponía que,
a partir del ejemplo revolucionario de u n núcleo de com batientes
que se instalaba inicialm ente en zonas serranas o selváticas poco
pobladas, com enzaba u n a lucha arm ada a la que las m asas se incor­
poraban m ás o m enos espontáneam ente.
Cooke consideraba que el peronism o debía transform arse en u n
m ovim iento revolucionario, con estrategias insurreccionales, para
lograr la tom a del poder. Enfatizaba la necesidad de superar el mo-
vim ientism o por u n a organización revolucionaria eficiente. Criticó
lo que él denom inaba la burocracia sindical — que había crecido en
torno al poder entre 1946 y 1955— y propuso separarla del peronis­
m o. Cooke consideraba que el peronism o era u n “m ovim iento de
liberación nacional” que debía conducir u n a revolución social en la
A rgentina.

FALLE’ INM ORTAL

de Junio
I>la
de ia
Resistencia

Homenaje Mártires
3 BUS y Héroes

Jo h n W illiam C ooke fu e d ip u ta d o p ero n ista en 1946, cu a ndo


tenía 25 años. A d em á s, fue el 'd e le g a d o personal" de Perón
durante los prim eros años d e l exilio del p re sid e n te d errocado y
el principal líder de la resistencia p ero n ista en tre 1955 y 1959.
En la im agen, ju n to con su c o m p a ñ era A licia Eguren.
Un afich e e n h o m e n a je al g en era l Valle.
18 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

LAS VO C E S DE LOS La crisis de los partidos políticos


CONTEMPORÁNEOS

Las posiciones de la UCR D urante 1956 y 1957, la exclusión o la integración del peronism o fue
frente al gobierno “de fa d o ’
del general Aramburu. u n a polém ica que atravesó al conjunto de la dirigencia política. Al
Página 47. m ism o tiempo, las relaciones con el peronism o, proscripto por el go­
Documentos 9 y 10.
bierno m ilitar, originaron fracturas en varios partidos políticos.
En 1956, el Partido Radical se dividió. La U nión Cívica Radical
del Pueblo (UCRP), liderada por Ricardo Balbín, planteó u n a mayor
afinidad política con la “revolución libertadora” y fue declaradam ente
antiperonista. La U nión Cívica Radical Intransigente (UCRI), con­
ducida por A rturo Frondizi, intentó acercarse al peronism o.
La UCRI entendía que sin algún tipo de acuerdo con los peronis­
tas sería im posible establecer u n sistem a político legítim o y u n go­
FRONDIZI OPINA
bierno democrático estable. Del Partido Dem ócrata se separó el Par­
SOBRELA tido Conservador Popular, liderado por Vicente Solano Lima.
p e r n /s n A p artir de la represión de junio de 1956, tam bién se profundiza­
ron los enfrentam ientos en el interior del Partido Socialista. H asta
PERKINS AFIRMA:
entonces, Am érico Ghioldi y Alfredo Palacios habían apoyado la “re­
DEBENUNIRSELOi volución libertadora”. A fines de 1957, Alicia M oreau de Justo y José
Luis Romero, en desacuerdo con esta posición, decidieron fu n d ar el
En su ed ició n d e ju n io d e 1956,
Partido Socialista Argentino, al cual finalm ente se sum ó Palacios.
la revista A sí p re se n tó las
p o sicio n es d e d irig en tes d e Un grupo liderado por Ghioldi se separó y constituyó el Partido So­
d ifere n te s sectores radicales, cialista Democrático, que continuó apoyando la política oficial.
co m o A g u stín R o d ríg u ez Araya,
A rturo Frondizi y Jorge W alter El Partido C om unista, conducido por Victorio Codovilla, m a n tu ­
Perkins. vo la u n id ad y, al m ism o tiem po, m odificó su posición en relación
con el gobierno. Los com unistas reclam aron el cese de la represión
y se acercaron al peronism o en la lucha grem ial y sindical.
Hacia 1957, estaban de acuerdo con la exclusión del peronism o la
m ayoría de los m iem bros de las Fuerzas A rm adas — que en relación
con este tem a se identificaban como “colorados”— , la UCR del P ue­
blo, u n sector de los socialistas y los partidos liberales provinciales.
El integracionism o fue sostenido por los radicales intransigentes y
por algunas fuerzas políticas de izquierda.
Finalm ente, en las dos convocatorias electorales del período, para
elecciones de constituyentes en 1957 y para las elecciones generales
de 1958, el gobierno m ilitar im puso la proscripción del peronism o
y agudizó los problem as de legitim idad del sistem a político.
CAP. 1 | LOS INTENTO S DE "D E S P E R O N IZ A C IÓ N ": IN ESTA B ILID A D E ILEG IT IM ID AD DEL SIST EM A POLÍTICO (1955-1966) 19

Hacia el restablecimiento de la legalidad


democrática
El artículo 14 bis
Dos años después del golpe de la autodenom inada “revolución liber­
tadora”, el gobierno enfrentaba u n a crisis económ ica y u n a crecien­
te presión social. En este marco, las Fuerzas A rm adas decidieron Y
La Convención Constituyen­
llam ar a elecciones generales con el propósito de restablecer el régi­ te de 1957 estuvo marcada
m en democrático. Pero, como paso previo, plantearon la necesidad por su falta de Legitimidad
porque las elecciones para
de convocar a u n a Convención Constituyente. Para A ram buru, esta
constituyentes fueron las
convocatoria tenía dos objetivos. Sin duda, buscaba legalizar la de­ j primeras en las que se
rogación de la C onstitución peronista de 1949, lo que había sido h e ­ i aplicó la proscripción del
peronismo. De acuerdo con
cho por decreto, y restablecer la Constitución Nacional de 1853. Pero, | esta idea, en la sesión
adem ás, las elecciones iban 3 servir como m u estra del caudal de vo­ inaugural, los constituyentes
tos con los que contaba cada fuerza política y cuál era la adhesión ! de la UCRI se retiraron de la
: Convención luego de que
real al peronism o proscripto. Oscar Alende denunció que
Los resultados de las elecciones de constituyentes fueron u n a se­ un gobierno “de facto” no
ñal clara de la profunda crisis de legitim idad institucional que origi­ ; tenía facultades legales
para convocar una reforma
naba la proscripción política del peronism o. En 1957, de acuerdo con constitucional.
u n a directiva de Perón, las bases peronistas no votaron por n in g ú n Finalmente, con el quorum
candidato y los votos en blanco resultaron mayoría. En segundo y estrictamente necesario, la
Convención declaró
tercer lugar se ubicaron los candidatos radicales intransigentes y ra­ legalmente vigente la
dicales del pueblo, respectivam ente. Estos resultados aum entaron la Constitución de 1853 con las
preocupación de las Fuerzas A rm adas ante la evidencia de la fuerza i reformas de 1860,1866 y
i 1898, y con expresa
del peronism o. Con todo, el gobierno provisional no podía continuar exclusión de las reformas de
postergando las elecciones nacionales. Las constantes declaraciones 1949, como los derechos de
los trabajadores y el artículo
sobre la vigencia de la libertad y la dem ocracia no eran suficientes
que permitía la reelección
para .ocultar los problem as económicos y las acciones represivas del i presidencial.
gobierno conducido por A ram buru y Rojas. Sin embargo, en el que se
i conoció como el "artículo 14
I bis”, fueron incluidos un
; conjunto de derechos de los
trabajadores y de obligacio­
nes sociales por parte del
Estado. Además, en el
artículo 67, inciso 11,
estableció que el Congreso
podía sancionar los códigos
de minería y de trabajo y
seguridad social. • |

C histe ap a recid o e n la revista Tía Vicenta sob re el an tip e ro n ism o del alm ira n te Rojas.
Tía Vicenta, una revista d e h u m o r político q u e apareció e n 1957, era una p ublicación de
redacción a b ierta q u e a d m itía a rtículos d e d ifere n te s colaboradores. La revísta fue
clausu ra d a p o r la d icta d u ra m ilitar en 1966. Uno d e los co laboradores m á s d e sta c a d o s de
esta p u b lica ció n fu e Juan Carlos C olom bres, m ás co n o cid o co m o 'L a n d r ú '.
20 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

LA PRESIDENCIA DE ARTURO FRONDIZI (1958>1962)


Las elecciones generales de 1958
Después de los resultados de las elecciones a constituyentes de 1957,
las Fuerzas A rm adas se convencieron de que habían fracasado en su
intento por “desperonizar” la sociedad. El fortalecim iento de la adhe­
sión al peronism o y el repudio a todas las prohibiciones por parte de
las bases sindicales llevaron a los m ilitares a tom ar la decisión de, en
el futuro, prescindir políticamente del pueblo peronista.
De todos m odos, el gobierno m ilitar decidió convocar a elecciones
generales para 1958. Las acciones de la resistencia peronista, los pro­
blem as económicos y el perm anente discurso de los m ilitares y sus
R icardo Batbin, A rtu ro Frondizi
y A lfre do L. Palacios, aliados sobre sus intenciones dem ocráticas le dejaron poco m argen
ca n d id a to s p re sid en cia les en al gobierno para perm anecer en el poder por m ucho tiem po m ás.
las e lecciones de 1958, se g ú n la
revista Vea y Lea. En febrero de 1958, la cam paña electoral estaba polarizada entre los
candidatos de las dos fracciones del radicalism o.
Tam bién era evidente que las Fuerzas A rm adas no eran prescin-
dentes, contrariam ente a lo expresado por sus m iem bros en público.
El gobierno provisional apoyó a la U nión Cívica Radical del Pueblo y
a su candidato, Ricardo Balbín. A rturo Frondizi, como
candidato de la U nión Cívica Radical Intransigente, se
postuló con u n perfil claram ente opositor al gobierno,
Gobierno de buscando u n acercam iento con el peronism o político y
todos los argentinos levantando banderas antiim perialistas y populares que
PARA TODOS IOS ARGENTINOS
resultaron atractivas para sim patizantes de partidos de
izquierda y para u n núm ero considerable de peronistas.
”No no» eonjoremoj de «putii que nue»-
irò programa de gobierno. troiciende lo»
¿¡mitei del dàiico comiti do onioRo. No
horemoi un gobietno portidiilo. Pedite
mos lo toloborodàn de lodo» lo» argen- Sin embargo, tanto los civiles como los m ilitares es­
imo» bieo injpirodo» y de lo» tècnico» y
e»pedoli»to» de loda» lev mateno». jin
taban convencidos de que la elección sería definida por
preguntoiln por su alilioción patlidoria
o »u credo doctrinorio. Gobernotcmoi eoo
el concuroo de lo Central Obtero, de Ifli
la decisión de los votantes peronistas. A unque, tiem po
enlidadet quo congtegon a lo» produt­
tore» de lo ciudod y del compo, do lo»
centro» univer»itorìo» y e»tud*an1<lei, lo»
después, las dos partes negaron haber suscripto u n com ­
ogrupocionet de prolenonol«« y de méei-
Ito», la» orgonirooone» do ottatoi y ei-
critórai. lodo» elio» eilorón repreionta-
prom iso, existen indicios que perm iten sostener que
do» en el gobierno. en uno u otro formo,
de tot manero qu* cado uno de nuejtrai
decisione» »co »1 folto colectivo d«l pue­
blo orgenltno".
Rogelio Frigerio — estrecham ente vinculado con Fron­
EBONDIZI-GOMCZ
dizi— y Perón llegaron a u n acuerdo: a cambio de la
A fich e d e p ro p a g a n d a electoral orden de Perón de votar a la UCRI, Frondizi se com pro­
d e la fó rm u la Fro n dizi-G ó m e z
p a ra las elecciones d e 1958.
m etía, u n a vez en el gobierno, a norm alizar la actividad de la CGT,
P ro m etía n q u e su g o b ie rn o la CGE y los sindicatos, y a p erm itir la participación de candidatos
"tra scen d ería los lím ites d el
clásico co m ité radical d e
peronistas en las elecciones provinciales.
antaño"; q u e no harían "un
g o b ie rn o partidista", y que
p e d iría n "la co la b o ra ció n de
técn ico s y e spe cia listas de todas
las m aterias, sin p re g u n ta r por
su afiliación partidaria".
CAP. 1 | LOS INTENTO S DE "D ESP ER O N IZ A C IÓ N ": IN ESTA B ILID A D E ILEG IT IM ID A D DEL SIST EM A POLÍTICO (1955-1966) 21

Los resultados de las elecciones

Finalm ente, Frondizi obtuvo el 49% de los votos, Balbín el 29% y


los votos en blanco alcanzaron el 8,5%. Los votos obtenidos por Fron­
dizi en febrero de 1958 eran la su m a de los votos que había obtenido
la UCRI m ás los votos en blanco en las elecciones de constituyentes
de julio de 1957. Una gran parte de los peronistas votó a Frondizi
otorgándole u n a am plísim a mayoría.

Resultados de las elecciones generales realizadas el


23 de febrero de 1958
Votos
El so cialista A lfredo Palacios
votando.
UCR del Pueblo 2.618.058 28,9
P. Dem ócrata Cristiano 285.688 3,2
P. Com unista 264.746 2,9
P. Socialista 147.498 1,6
P. Dem ócrata Conservador Popular 128.283 1,4
Otros partidos . 7,9
Votos en blanco y anulados 838.243 9,2
Electores habilitados 9.971.201
Total de votantes 9.063.498 90,9

Asunción del presidente Arturo


Frondizi el 1 de mayo de 1958

Fro ndizi a su m ió la p re side n cia el 1 de m ayo d e 1958. Una se m a n a d e s p u é s d e su asunción, el [Link]


diario e sta d o u n id e n se W a ll Street Jo u rn a l p ublicó un a n o ta titu la d a "¿Cuánto durará
Frondizi?".
22 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

El proyecto desarrollista
Frigerio y las
bases del A penas asum ió la presidencia, Frondizi tom ó dos decisiones rela­
desarrollismo cionadas con las prom esas preelectorales: decretó u n aum ento de
salarios del 60%, que, en realidad, era u n porcentaje casi equivalen­
te al nivel de aum ento ya registrado de los precios, e im pulsó u n a
Rogelio Frigerio y Arturo
Frondizi se conocieron en ley de am nistía que fue aprobada por el Congreso. A unque esta ley
enero de 1956 y comenzaron : no dejó definida la situación legal del peronism o, perm itió a sus ad-
a trabajar juntos. Una de sus herentes u sa r públicam ente sus símbolos y legalizar sus organiza­
primeras decisiones fue
utilizar la revista Qué para ciones y actividades.
dar a conocer sus propues­ En el plano económico, el gobierno se propuso ejecutar el plan
tas de solución a los
desarrollista, elaborado con el aporte de Rogelio Frigerio, quien asu ­
problemas que enfrentaba
el país. Según Frigerio, las m ió como secretario de Relaciones Económicas, y u n equipo-de em ­
bases del proyecto desarro- presarios y técnicos. El m otor de la propuesta desarrollista era im ­
llista eran atraer inversiones
de capital extranjero para
pulsar el desarrollo de la llam ada “industria pesada” — m etalurgia,
integrar la estructura siderurgia y petroquím ica— con inversiones de capital y tecnología
productiva; abandonar la extranjeros. Relacionado con esta m eta estaba el objetivo de m oder­
idea de la reforma agraria
para expandir la producción j
n izar el campo, m ejorando la m ecanización de las tareas rurales:
rural; determinar las así, se proponía aum entar la producción del sector agropecuario, lo
prioridades de inversión que produciría u n aum ento de los saldos exportables y u n m ejora­
para promover el desarrollo
en acero, petróleo, petroquí- i
m iento en el saldo de la balanza comercial. Al m ism o tiem po, se
mica, fabricación de increm entaba la dem anda para las nuevas m áquinas-herram ienta
maquinaria, tecnificación producidas ahora en el país.
agraria, transportes y
comunicaciones; promover La aplicación del plan originó u n im portante crecim iento de las
la libertad de enseñanza inversiones extranjeras y u n notable aum ento en las producciones
para abrir las compuertas de acero, petróleo y automóviles. Sin embargo, el gobierno no pudo
de la educación a todos a fin
de formar técnicos y evitar u n proceso de fuerte inflación y serias dificultades en la ba­
profesionales; y promover la lanza de pagos. Para resolver estos
paz social sobre la base del
problem as, Frondizi convocó como
respeto a la legalidad. • |
m inistro de Economía a Alvaro Al-
sogaray — representante del libera­
lism o económico m ás ortodoxo— y
avaló la aplicación de u n “plan de
estabilización”. Los elem entos cen­
trales de este plan eran el congela­
m iento de salarios y la elim inación
de las m edidas regulatorias del Es­
tado. Su aplicación generó d ism in u ­
ción de los salarios de los trabajado­
res, desocupación y agudización de
A rtu ro Fro n dizi y R o g e lio Frigerio. los conflictos sociales.
CAP. 1 | LOS INTENTO S DE "D E S P E R O N IZ A C IÓ N ”: IN ESTAB ILID A D E ILEG IT IM ID AD DEL SIST EM A POLÍTICO (1955-1966) 23

Los debates por el petróleo y la educación

Otra polém ica decisión del presidente Frondizi fue la firm a, en ju­
lio de 1958, de varios contratos con em presas petroleras de origen
estadounidense que operarían por cuenta de YPF con el propósito
de lograr el autoabastecim iento de hidrocarburos. En 1955, Frondi­
zi se había enfrentado duram ente con el presidente Perón cuando
este últim o firm ó u n contrato con la California Oil Company. En
esa oportunidad, Frondizi había afirm ado que YPF tenía la capaci­
dad suficiente para lograr el autoabastecim iento sin necesidad de
financiam iento externo. Por esta razón, el cambio de posición ge­
neró u n a profunda pérdida de credibilidad hacia Frondizi por parte Mayoría, del 28 de julio de 1958.
de su electorado y de la sociedad en general. A unque m uy pronto
aum entó espectacularm ente el volum en de petróleo producido y se
Frondizi anuncia 'L a batalla
logró el autoabastecim iento, la oposición se centró e n que el petró­ del petróleo' el 24 de julio
de 1958
leo producido en el país por las concesionarias resultaba m ás caro
que el im portado y en que el presidente se había negado a dar par­
ticipación al Congreso en u n a decisión que afectaba — según enten­
dían los críticos de Frondizi— la integridad del patrim onio nacional.
Los problem as económicos, los conflictos con los sectores trabaja­
dores y las polémicas que suscitaron el tem a del petróleo, y la deci­
sión de perm itir a las universidades privadas expedir títulos habili­
tantes generaron u n clim a social de m alestar e incertidum bre, a muy [Link]

pocos m eses de iniciado el m andato del gobierno constitucional.


Las diferencias de criterios sobre tem as im portantes tam bién se
M anifestación de los pa rtida rio s
m anifestaron entre los funcionarios del gobierno. El vicepresidente de la e n s e ñ a n za laica.
Alejandro Góm ez hizo públicas sus dis­
crepancias con Frondizi en varias opor­
tunidades. D urante los prim eros m eses
de gestión, insistentes versiones señala­
ban a Frigerio como uno de los hom bres
que llevaban adelante u n gobierno para­
lelo. Finalm ente, en noviem bre de 1958,
Frigerio renunció a su cargo de secretario
de Relaciones Económicas. Tam bién re­
nunció el vicepresidente Gómez, acusado
por el m inistro Alfredo Vítolo, de propo­
nerse desplazar al Presidente.
24 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

Industria nacional, empresarios e inversiones de


Los debates por capital extranjero
las inversiones
extranjeras En noviem bre de 1958, el Congreso de la Nación sancionó la Ley
14780, que autorizaba u n nuevo tipo de inversión extranjera: la in ­
versión extranjera directa (IED). Esta significaba u n profundo cam ­
Durante La década de 1960,
intelectuales, economistas y bio en la inserción del capital extranjero en la econom ía del país.
políticos debatieron sobre el Los aspectos m ás im portantes en los que innovaba la ley eran los
efecto que las IED tenían
siguientes:
sobre la industria nacional,
ya que eran muchas las
empresas de capital • los capitales extranjeros gozaban de los m ism os derechos que
nacional que habían pasado
las leyes acordaban a los capitales nacionales;
a ser controladas por
empresas transnacionales • las inversiones se podían canalizar hacia la instalación de n u e ­
(ET), que controlaban vas plantas o hacia la am pliación de las existentes;
sectores estratégicos de la
• la incorporación de capital podía hacerse indistintam ente en di­
producción del país. Las ET
eran empresas cuyas casas visas, m aquinarias o equipos, productos sem ielaborados o m aterias
matrices estaban radicadas prim as;
en el país de origen del
capital y tomaban las
• la inversión se com putaba al tipo de cambio vigente en el m er­
decisiones que afectaban a cado libre y las ganancias anuales se podían transferir al país de ori­
las filiales establecidas en gen, a ese m ism o cambio, sin previa autorización;
diferentes lugares del
mundo.
• la repatriación del capital no tenía m ás lim itaciones de las que
La polémica giraba en torno se convenían en el m om ento de autorizar la inversión.
a los beneficios y a los
conflictos que generaban las
inversiones extranjeras. La ley tam bién establecía que se consideraban preferenciales
Para algunos, las — para autorizar inversiones en ellas— las industrias que p rodu­
inversiones extranjeras eran cían m aterias p rim as a p artir de recursos nacionales, las que pro ­
de vital importancia para el
desarrollo del país, pues m ovían las econom ías regionales y,las que se fusionaran con e m ­
generaban un aumento presas nacionales ya existentes. Al m ism o tiem po, para im pulsar
considerable en la tasa de las inversiones, autorizaba al gobierno a otorgar franquicias adua­
crecimiento. Para otros, los
costos de las inversiones neras o impositivas. Desde la óptica de los inversores extranjeros,
foráneas eran demasiado estas condiciones significaban el retorno a u n a época de oro, como
elevados porque generaban
la que habían experim entado entre 1930 y 1946. La ley tuvo el im ­
una excesiva transferencia
de utilidades al exterior, lo pacto esperado y, entre 1959 y 1962, las inversiones de capital ex­
que producía dificultades tranjero crecieron espectacularm ente. Más del 60% de estas inver­
inevitables en la balanza de
pagos y perpetuaba la
siones eran de origen estadounidense. El 66% del total se concentró
dependencia de los en la producción petroquím ica y quím ica, y en la fabricación de au­
capitales extranjeros en un tom otores y tractores.
grado peligroso. «|
CAP. 1 | LOS INTENTO S DE "D E SP E R O N IZ A C IÓ N ": IN ESTA B ILID A D E ILEG IT IM ID AD DEL SIST EM A POLÍTICO (1955-1966) 25

Las relaciones con los em presarios

Los sectores capitalistas m ás con­


centrados estaban interesados en el
éxito de la profundización del pro­
ceso de sustitución de im portacio­
nes sobre la base de la producción
de bienes de capital y el desarrollo
de nuevas ram as de la industria. En
coincidencia con el gobierno, enten­
dían que, para lograrlo, las em pre­
sas de capital nacional necesitaban
inversiones extranjeras, no solo de
capitales sino tam bién de tecnología
MANISHMENT
y de management (entendido como
capacidad de dirección de la em pre­
sa para lograr niveles de ad m in is­
tración y producción cada vez m ás
eficientes). Y con esta m eta presio­
Los p ro d u c to s e m b le m á tic o s de
n aron para lograr condiciones favorables para la radicación de capi­ la em p re sa d e capital argentino
tales extranjeros. Si a m Di Telia en una instalación
p re se n ta d a d u ra n te las
En 1958, la SRA, la UIA y la C ám ara A rgentina de Comercio se c eleb ra cio n es del B icentenario,
asociaron en u n a entidad denom inada Acción Coordinadora de las en m a yo d e 2010, e n la ciu d ad
de B u e n os Aires. D urante la
Instituciones Em presarias Libres (ACIEL), que se m antuvo hasta d é c a d a d e 1950, esta em p resa
1973. Al m ism o tiem po, entendían que esta asociación los fortalecía se esp ecia lizó en la fabricación
d e e le c tro d o m é stic o s d e la
frente a la CGE y el poder sindical, a los que consideraban factores lla m a d a "linea blanca", en tre los
de distorsión del libre juego del m ercado como m ecanism o óptim o q u e destacó la h ela d era Siam . Y
a partir del rég im en de
para la asignación de recursos sociales. p ro m o ció n d e la ind ustria
Desde 1958, ACIEL y la CGE fueron los dos polos que protagoni­ a uto m otriz e s ta b le cid o por
Frondizi, en 1960 c o m e n z ó a
zaron el conflicto político entre los diferentes sectores capitalistas. producir el "Di Telia 1 5 0 0 “, que
ACIEL sostenía u n discurso de corte liberal basado en la necesidad rá p id a m e n te se convirtió en el
auto preferid o p o r fam ilias de
de reducir la presencia del Estado tanto en el plano económico como se cto res m edios.
en el de las decisiones sociales en general; la im portancia de basar
el desarrollo en u n a asignación de recursos guiada por el libre jue­
go de las fuerzas de m ercado y no en u n a dinám ica de negociación
entre corporaciones; y el papel relevante que el capital m ultinacio­
nal debía jugar en el proceso de desarrollo. Por su parte, la CGE sos­
tenía la necesidad de u n a fuerte presencia del Estado como guía y
ordenador de la economía; la concertación de las estrategias socioeco­
nóm icas con el Estado y los sindicatos, y reducir la presencia del ca­
pital m ultinacional en áreas consideradas estratégicas.
26 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

LASVO CES DELO S La situación interna del movimiento obrero


CONTEMPORÁNEOS

El sindicalismo y los Pocos m eses antes de asu m ir Frondizi, en agosto de 1957, se rea­
conflictos sociales.
Página 48.
lizó u n acto de “norm alización” de la CGT, presidido por el inter­
Documento 11. ventor, u n representante de la M arina, en el que participaron sindi­
calistas de todos los sectores. Las diferencias ideológicas y de
interpretación del m om ento político llevaron a la ru p tu ra del m ovi­
m iento sindical. Ante la evidencia de que la m ayoría de los delega­
dos eran peronistas, los sindicatos oficialistas — que eran 32 y se
El Program a de La llam aron a sí m ism os “sindicatos dem ocráticos”— se retiraron de
Falda la reunión para no convalidar la norm alización de u n a CGT pero­
nista. Entre los que se quedaron estaban representados 62 sindica­
tos y ellos decidieron constituir “las 62 O rganizaciones”.
En 1957, la regional sindical El grupo de los sindicalistas peronistas estaba coordinado, entre
de Córdoba convocó a un
congreso de normalización otros, por José Rucci (metalúrgico), Jorge Álvarez (sanidad) y Eleu-
de dicha entidad. Allí se terio Cardozo (carne). Al poco tiem po, se desprendieron los sindi­
encontraron algunos de los
catos com unistas, que eran 19, y conform aron el “Movim iento de
líderes sindicales más
combativos del peronismo. Unidad y Coordinación Sindical” (MUCS). Los m ilitares, ante el se­
En ese congreso se aprobó guro triunfo de los peronistas, dejaron la conducción de la central
un documento que luego fue
conocido como el
sindical a cargo de u n grupo de sindicalistas de orientación antipe­
"Programa de La Falda”. Este ronista.
programa planteaba la En ese contexto, la regional sindical de Córdoba convocó a u n con­
necesidad de políticas tales
como el control del
greso norm alizador de dicha entidad. Allí se encontraron algunos
comercio exterior, la de los líderes sindicales m ás combativos del peronism o. En ese con­
liquidación de los greso se aprobó u n docum ento que luego fue conocido como el “Pro­
monopolios extranjeros, la
integración gram a de La Falda”. Este program a planteaba la necesidad de polí­
latinoamericana, la ticas tales como el control del comercio exterior, la liquidación de
nacionalización de las los monopolios extranjeros, la integración latinoam ericana, la n a ­
fuentes de energía, la
expropiación del latifundio y cionalización de las fuentes de energía, la expropiación del latifun­
el control obrero de la dio y el control obrero de la producción.
producción. • I

Jorge Di Pascuale, m ilitante de la resistencia


peronista, fue e le gid o secretario g eneral del
sindicato de E m pleados de F arm acia en 1957.
Se convirtió en un re feren te del sindicalism o
c o m b a tivo y fu e d esig n a d o secreta rio de
P rensa de las 62 O rganizaciones. En 1962,
ju n to con A m a d o O lm os, del g rem io d e la
Sanidad, lideró el p lenario d e “las 62" reunido
en H uerta Grande, provincia d e Córdoba. Allí
se elaboró un do cum e nto co n o cid o com o "El
Program a d e H uerta Grande", que<definió el
perfil revolucionario de un se c to r del
sindicalism o.
CAP. 1 | LOS INTENTO S DE "D E SP E R O N IZ A C IÓ N ": IN ESTA B ILID A D E ILEG IT IM ID A D DEL SIST EM A POLÍTICO (1955-1966) 27

Com bativos y vandoristas

Rápidam ente, en el interior de “las 62” se diferenciaron dos sec­ E l"van d o rism o "
tores. Los sindicalistas “duros”, el grupo m ás combativo, eran los
dirigentes de la segunda línea sindical peronista, responsables de
las com isiones internas y triunfadores en la norm alización de los Y
i El proyecto sindical
grem ios. Sebastián Borro fue u n o de los dirigentes m ás representa­ : vandorista confiaba en la
tivos de esta línea. Los sindicalistas “blandos”, partidarios de nego­ i capacidad del gremialismo
: para negociar con los
ciar con el gobierno m ilitar, estaban representados por hom bres
poderes políticos y
como Eleuterio Cardozo, del sindicato de la carne. económicos posiciones
El sector combativo del sindicalism o peronista y el sindicalism o : ventajosas para sus gremios
i y su dirigencia. El
com unista acercaron sus posiciones y reafirm aron su postura críti­ i vandorismo consolidó estas
ca y de lucha contra la “revolución libertadora”. | prácticas y dio origen a la
Al m ism o tiem po, en otros sectores del m ovim iento obrero se llamada “burocracia
j sindical”, nombre con el que
profundizaron posturas negociadoras con el gobierno. Esta línea se identificó desde entonces
blanda y m ás negociadora del sindicalism o tuvo como principal re ­ a los grupos dirigentes más
presentante a Augusto Timoteo Vandor, secretario general de la Unión negociadores del
| movimiento obrero y reacios
Obrera M etalúrgica. a los procesos de
La aplicación del plan de estabilización y ajuste del gobierno de i democratización en sus
Frondizi provocó la ru p tu ra de los acuerdos electorales con el pero­ ! propias organizaciones. En
i la década de 1960, los
nism o y la conflictividad social fue creciendo hasta llegar a su p u n ­ conflictos entre "burócratas”
to m ás alto en 1959: los com andos de la resistencia y los sindicatos j y "combativos" llegaron
protagonizaron huelgas, sabotajes y m edidas de agitación social. i hasta el enfrentamiento
i armado. • |

A u g u sto Vandor inició su ac tivid a d gre m ial co m o d e le gad o de los obreros d e la e m pre sa
Phillips, de la que fu e d e sp e d id o e n 1955, cu a n d o el g o b iern o d e la “revolución libertadora"
lo en ca rceló d u ra n te seis m eses. R eto m ó la activida d sindical d u ra n te el g o b iern o de
Frondizi y se p u so al frente d e la Unión O brera M etalúrgica. S u s c o m p a ñ e ro s lo lla m a b a n “el
Lobo". En ju n io d e 1969 fu e a se sin a d o en su oficina por un co m a n d o guerrillero.
28 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

LAS V O C E S D E LOS Las Luchas sindicales y el Plan C O N IN T ES


CONTEM PO RÁNEOS

El sindicalismo y los Hacia m ediados de 1959, las diferentes m edidas de fuerza organi­
conflictos sociales.
Página 48.
zadas y puestas en práctica por num erosos sindicatos complicaron
Documentos 12 y 13. la situación del gobierno frente a las Fuerzas A rm adas. Frondizi,
entonces, buscó cam biar la im agen de u n gobierno incapaz de con­
trolar y se decidió por la represión. Para esto contaba con el Plan
CONINTES (CONmoción INTerna del EStado), que perm itía decla­
rar zonas m ilitarizadas a los principales distritos industriales, como
La Plata y otros partidos vecinos, y autorizaba allanam ientos y de­
tenciones.
Muchos grem ios fueron intervenidos y otros tantos protagoniza­
ron extensas huelgas. Los bancarios, por ejemplo, declararon u n a
huelga por tiem po indeterm inado que se inició el 13 de abril de 1959.
D urante los 62 días que se extendió la m edida de fuerza, los traba­
jadores se pronunciaron en defensa de la Convención Colectiva de
Trabajo y contra la injerencia del Fondo M onetario Internacional, ya
que días antes Frondizi se había com prom etido con ese organism o
a no autorizar aum entos de salarios que no se correspondieran con
aum entos en la productividad. El gobierno reprim ió la huelga con
Tapa de la revista p ero n ista El violencia: m uchos trabajadores bancarios fueron detenidos y m ás
Popular, de d iciem b re d e 1960,
en la q u e se a lu d e al d ecreto de de cinco m il fueron cesanteados. La city porteña fue ocupada por
la "revolución libertadora", que fuerzas de la G endarm ería y las m anifestaciones de protesta se tra s­
p ro sc rib ía al p e ro n ism o y los
d ecreto s represivos d e Frondizi. ladaron a la Plaza de los Dos Congresos, donde se reunió u n a m u l­
titud de m ás de veinte m il em pleados bancarios.

O breros del frigorífico


L isa n d ro de la Torre,
d u ra n te la tom a del
e s ta b le c im ie n to e n una
h u elg a en 1959. Luego
d el e sta b le c im ie n to del
Plan CONINTES, las
fu erza s d e se gu rid a d
reprim ieron y
d esa lo ja ro n con
violencia a los
trabajadores.
CAP. 1 | LOS INTENTO S DE "D E SP E R O N IZ A C IÓ N ": IN ESTA B ILID A D E ILEG IT IM ID A D DEL SIST EM A POLÍTICO (1955-1966) 29

La política de relaciones exteriores


Frondizi y la
En el plano de la política exterior, Frondizi se propuso intensificar "Alianza para el
las relaciones con los principales centros m undiales de decisión y Progreso"
con este objetivo realizó num erosos viajes por diferentes países de
Europa y Am érica, incluidos los Estados Unidos. Esta orientación
Frondizi apoyó La "Alianza
de la política exterior entró en conflicto con la orientación aceptable para el Progreso", un
para las Fuerzas A rm adas por el modo en que el gobierno encaró el proyecto del presidente de
los Estados Unidos John F.
tem a de Cuba y las relaciones interam ericanas.
Kennedy. Este proyecto
Hacia fines de 1961 y principios de 1962, la entrevista secreta de consistía en el otorgamiento
Frondizi con el “C he” Guevara — uno de los líderes de la Revolución de préstamos a los gobier­
nos de América Latina, para
C ubana— en la residencia presidencial, y la posición abstencionista
ser destinados a mejorar las
de la A rgentina en la reunión de Cancilleres de la O rganización de condiciones de vida de los
Estados A m ericanos (OEA), realizada en 1962, en la que se decidió sectores sociales más
pobres. Los críticos de la
la exclusión de Cuba del sistem a interam ericano, fueron aconteci­ “Alianza para el Progreso"
m ientos que alarm aron profundam ente a los m ilitares. sostenían que se trataba de
Hacia fines de febrero, las Fuerzas A rm adas dieron a conocer su una estrategia para debilitar
las condiciones de penetra­
preocupación por la posición internacional del gobierno. Por sepa­ ción del comunismo en la
rado, cada jefe hizo u n planteo al Presidente para expresar sus p u n ­ región — principal preocu­
tos de vista. Finalm ente, el 8 de febrero, la A rgentina rompió rela­ pación de los Estados
Unidos desde la Revolución
ciones diplom áticas con Cuba. Cubana de 1959— . Los
acuerdos entre el gobierno
socialista de Cuba encabe­
zado por Fidel Castro con la
Unión Soviética, en plena
"guerra fría", eran percibidos
como una amenaza por el
gobierno estadounidense.
El diario argentino La Prensa
desaprobó el apoyo del
presidente Frondizi, ya que
consideraba que era una
iniciativa que “envalentona­
ba a los reformadores
sociales”. • |

Discurso de Frondizi durante la


visita a Estados Unidos
(21/1/1959)

Fro n dizi en el C ongreso de los Estad os Unidos, d u ra n te su visita a W ashington. En la im agen


se ve a R ich ard Nixon, q u ien años m á s ta rd e fu e presidente de ese p a ís co m o re p resen ta n te
d el P artido R epublicano. [Link]
30 HISTORIA ARGENTINA | 1 9 5 5 -1 9 7 6

La destitución de Frondizi

A pesar de la dureza con los sindicatos en la


aplicación del Plan CONINTES, Frondizi re­
sultaba poco confiable para las Fuerzas A rm a­
das. Su política exterior y su pasado acuerdista
con el peronism o preocupaban p rofundam en­
te a los m ilitares.
En 1962 debían realizarse elecciones en va­
rias provincias del país. Frondizi perm ito la
presentación de los candidatos peronistas por­
que pensaba que la UCRI podía llegar a obte­
n er los prim eros lugares. Los triunfos que la
UCRI había obtenido durante 1961 en las elec­
ciones de Catamarca, San Luis y Santa Fe eran
la base de este optim ism o.
En las elecciones de gobernadores de 1962,
la que generaba m ás expectativas era la de la
C u a n d o la crisis se agravó,
Fro ndizi le solicitó al g en era l
provincia de Buenos Aires. Por la im portancia
A ra m b u ru q u e m ed ia ra en la del caudal de votos de ese distrito electoral y por el elevado porcen­
crisis, pero A ra m b u ru d eclaró a n te
la p re n sa q u e "la renuncia del
taje de obreros industriales que en ella se concentraban, las Fuerzas
p re sid e n te n o sign ificará la A rm adas consideraban u n a prueba fundam ental los resultados de
qu ieb ra d el o rd en co n stitu cio nal
p o rq u e e n la C o nstitución está n
esta elección. La victoria de los candidatos peronistas resultó intole­
p re vista s to d a s las circunstancias rable para los m ilitares. En los días siguientes, el gobierno decretó
d e suce sión d el gobierno". Fue
entonces cu a n d o Frondizi
la anulación de las elecciones en la provincia de Buenos Aires (que
respondió: "N o ren u n cio ni doy habían dado como ganador al peronista A ndrés Framini) y decretó
p a rte d e e n ferm o ni m e v oy de
viaje. S igo sie n do el p re sid e n te “.
tam bién la intervención de las provincias en las que habían triu n fa ­
D urante eso s días, los titu la res de do los candidatos del peronism o. Los m ilitares no estaban dispues­
alg u n o s diarios decían:
"S U B L E V A C IÓ N ". En la im agen,
tos a aceptar la vuelta del “régim en depuesto” y Frondizi fue presio­
c iu d a d a n o s reu n ido s en la Plaza nado con u n nuevo planteo de las Fuerzas A rm adas.
d e M ayo cu a n d o Frondizi iba a ser
retirado d e la Casa d e Gobierno.
Frondizi llam ó a los partidos políticos de la oposición a integrar
u n gabinete de u n ió n nacional, pero la invitación fue rechazada. El
presidente reorganizó su gabinete con hom bres cercanos a los m ili­
tares, pero el 17 de m arzo de 1962, las tres arm as pidieron el aleja­
m iento de Frondizi, a lo que el presidente se negó. A nte su in tra n ­
sigencia, el 29 de m arzo, los jefes m ilitares anunciaron al país que
“el presidente de la República ha sido depuesto por las Fuerzas Ar­
m adas”. De acuerdo con la ley de acefalía, como el vicepresidente
Góm ez no había sido reem plazado después de su renuncia, el sena­
dor José M aría Guido (presidente provisional del Senado) juró ante
la Corte Suprem a y asum ió como presidente de la República.

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