COMA
¿Qué es la coma?
La coma es uno de los signos de puntuación más
comunes y significativos, que introduce en
el texto una pausa breve, para separar frases
o palabras pertenecientes a una misma oración o a un
mismo bloque de ideas. Algunos de sus usos son muy
específicos y fáciles de recordar, mientras que otros
son más complicados y responden al estilo
de escritura de cada quien, o sea, al ritmo prosódico
que caracteriza su manera de escribir.
La coma (,) generalmente aparece sola, o formando
parte del punto y coma (;), pero siempre se escribe
como un punto dotado de un pequeño rabillo o
cola. Siempre se ubica inmediatamente al pie de
las palabras y se interpreta como una pausa breve,
apenas necesaria para tomar aliento y continuar con
la lectura.
Desde luego, como los demás signos de puntuación,
la coma no existió siempre en el idioma, sino que es
fruto de un largo proceso histórico de evolución de la
escritura, dado que en la antigüedad occidental los
caracteres griegos o latinos se escribían sin espacios
entre uno y otro, y sin ningún tipo de signos que los
separaran o aclararan la entonación específica con
que debían leerse.
Por eso, los lectores y estudiosos debían aprender
primero de qué hablaba el texto antes de poder leerlo
en voz alta de manera correcta. Por otro lado, un
texto desconocido era prácticamente imposible
de leer bien de buenas a primeras
La coma (,) generalmente aparece sola, o formando
parte del punto y coma (;), pero siempre se escribe
como un punto dotado de un pequeño rabillo o
cola. Siempre se ubica inmediatamente al pie de
las palabras y se interpreta como una pausa breve,
apenas necesaria para tomar aliento y continuar con
la lectura.
Desde luego, como los demás signos de puntuación,
la coma no existió siempre en el idioma, sino que es
fruto de un largo proceso histórico de evolución de la
escritura, dado que en la antigüedad occidental los
caracteres griegos o latinos se escribían sin espacios
entre uno y otro, y sin ningún tipo de signos que los
separaran o aclararan la entonación específica con
que debían leerse.
Por eso, los lectores y estudiosos debían aprender
primero de qué hablaba el texto antes de poder leerlo
en voz alta de manera correcta. Por otro lado, un
texto desconocido era prácticamente imposible
de leer bien de buenas a primeras
Usos de la coma
La coma es un signo de puntuación muy utilizado,
tanto en la escritura convencional, como en la
notación matemática. Pero mientras que en esta
última se utiliza para marcar el inicio de los decimales
de una cifra ($1,00) o, en los países anglosajones,
para marcar las cifras de miles ($1,000), en la
escritura ordinaria los roles de la coma abarcan lo
siguiente:
Para separar elementos de una
enumeración. La coma aparece como
separador de lo que sea que se enumera, tanto
cosas, nombres o cifras, como frases enteras.
En el caso en que se esté enumerando frases
enteras con comas propias, es común que la
enumeración se separe entonces usando el
punto y coma.
Por ejemplo: “Anoche comimos una ensalada de
papa, lechuga, tomate y cebolla”.
Para marcar el inicio y el fin de un inciso.
Los incisos son cláusulas optativas que
aparecen en medio de una oración, y que
brindan información adicional, sin entrometerse
en el funcionamiento normal del texto. Es decir,
pueden leerse u omitirse, sin que ello produzca
efecto sintáctico alguno. Usualmente contienen
aclaratorias, explicaciones o ejemplos, y
aunque se los suele enmarcar entre comas,
también podría hacérselo entre paréntesis o
corchetes.
Por ejemplo: “Simón Bolívar, El Libertador, nació en
Caracas en 1783”; o también: “Mi padre, que es
ingeniero forestal, nos trajo ayer semillas de sésamo”.
Para construir el vocativo. Se llama vocativo
al llamado que se hace por escrito a una
persona, por su nombre, y que va separado por
coma del resto del saludo o llamado.
Por ejemplo: “¡Hola, Pedro!”; o también: “¿Puedes
venir a buscarme, mamá?”; o incluso:
“Levántate, Lázaro”.
Para producir una elipsis en la oración.
Una elipsis es una omisión, algo que se deja de
decir porque está sobreentendido o no hace
falta, y la manera usual de hacerlo en la
oración es sustituyendo lo omitido por una
coma.
Por ejemplo: “María trajo sus cuadernos; Patricia, no”.
Para separar ideas y dar fluidez a la prosa.
Este es el uso más complejo de la coma, ya
que se trata en su mayoría de veces de un uso
optativo, circunstancial y propio del estilo de
escritura de cada quien. Sin embargo, la norma
suele consistir en que, cuando no se violenta
la sintaxis (por ejemplo, incluyendo coma
entre sujeto y verbo principal de oración
cuando no se trata de un inciso), ni se rompe el
sentido natural de la oración, la coma bien
puede usarse para dar pausas al lector entre
una oración y la siguiente.