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Rompiendo Maldiciones y Distracciones

El documento presenta un resumen de varios días de una segunda semana de rompimiento para la cosecha. Cada día se enfoca en romper con una cosa diferente que impide el éxito y la victoria, como la maldición de la pérdida, la distracción y la incredulidad. Incluye textos bíblicos, visiones, declaraciones de fe y acciones sugeridas para cada día, con el objetivo de guiar a los lectores a vivir vidas de triunfo y cumplir la misión de Dios.

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Rompiendo Maldiciones y Distracciones

El documento presenta un resumen de varios días de una segunda semana de rompimiento para la cosecha. Cada día se enfoca en romper con una cosa diferente que impide el éxito y la victoria, como la maldición de la pérdida, la distracción y la incredulidad. Incluye textos bíblicos, visiones, declaraciones de fe y acciones sugeridas para cada día, con el objetivo de guiar a los lectores a vivir vidas de triunfo y cumplir la misión de Dios.

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SEGUNDA SEMANA DE ROMPIMIENTO PARA LA COSECHA

DÍA 8: LUNES. ROMPIENDO CON LA MALDICIÓN DE LA PÉRDIDA

Texto del día: Juan 8:32 “y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”
Salmos 35:15 “Todos mis huesos dirán: Jehová ¿quién como tú? que libras al
afligido del más fuerte que él” Colosenses 1:13 “el cual nos ha librado de la
potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado hijo”. Juan 10:10 “El
ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que
tengan vida y para que la tengan en abundancia”

Visión del día: Dios nos creó para manifestar su naturaleza, Dios es un ganador
por excelencia, en Su mente no existe la posibilidad de pérdida, Jesús lo dio todo
para ganar al mundo y cuando llegó el momento de su prueba final cumplió su
misión y pudo confesar en Juan 18:9 “de los que me diste no perdí ninguno”,
somos una estirpe de gente nacida para ganar y tener una vida en abundancia y
que nuestro fruto permanezca. Antes de ser engendrados nos encontrábamos en
Dios, con un plan perfecto para nuestras vidas, leemos en Jeremías 1:5 pero
desde el vientre de nuestra madre se desarrolló un plan contrario al propósito de
Dios para nuestras vidas, se activó una agenda contraria de destrucción y
distracción que busca sacarnos del centro de nuestro propósito, y muchas veces
el hombre y la mujer que nacieron para ganar se encuentran perdidos,
cabizbajos, confundidos, lleno de temores y fracasos, caminando en círculos, con
dolor, angustia, aflicción, opresión, sin saber a dónde ir y qué hacer, fue
atrapado y encarcelado a una vida de pérdida y desesperanza. ¿Cómo llegó a
suceder esto? Está escrito: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la
gloria de Dios” Romanos 3:23. Todos los hombres y mujeres nos hicimos
pecadores y el pecado por ignorancia o desobediencia genera ataduras que
controlan nuestras vidas y nos llevan a ciclos repetitivos de pérdida en lo moral,
económico, sentimental, laboral, de negocios, con amistades, en el matrimonio,
en la salud. Pero como no fuimos creados para perder sino para ganar, Dios envió
a su hijo Jesucristo en semejanza de hombre que venció al pecado en la carne y
nos libertó del pecado, nos dio santificación y vida nueva. En Cristo tenemos
plena libertad, su palabra nos da fuerza, poder y autoridad para ser libres de toda
opresión y manifestar nuestra naturaleza de gente ganadora, por encima, no por
debajo, como cabezas y no como cola, como ganadores y no perdedores. Jesús
vino a liberar el verdadero potencial del ser humano, disminuido y atrapado por el
pecado; vino a restituirnos lo que habíamos perdido, a darnos el premio de
ganadores, un lugar de honra y privilegio en el reino de Dios, a entrenarnos y
capacitarnos para nunca más perder; a través de su Espíritu Santo nos entregó
las llaves de la victoria; sea como sea, con Cristo ¡siempre ganaremos, nunca
perderemos! ¡Bienvenidos a esta vida de éxito!

Declaración de fe: “Soy un ganador, fui creado para ganar; hoy me encuentro
con esta verdad, fui diseñado para el éxito, para una vida plena, en abundancia,
con gozo, paz y prosperidad; Cristo me ha devuelto el lugar y la posición de
dominio, puedo conquistar y poseer; en mi vida se han roto ciclos de pérdida y
fracaso, renuncio a la pérdida como algo normal, lo normal es ganar y avanzar,
por eso me salgo de la escuela del conformismo y entro al nivel de la excelencia y
de una milla más, rompo mis propios récord porque fui diseñado para ganar.
Cristo me ha devuelto una vida plena”.

Acción del día: 1.- Esta semana, le entregará a su líder discipulador su lista de
“lista de los 12” para que oren por ellos en su célula, y las colocarán luego en las
cajas de peticiones de oración que están sobre la tarima, escribiendo algo
específico que observe que hay que orar por esas personas, para que en la
reunión de oración de madrugada estemos intercediendo (Usted debes conservar
copia de estas). 2.- Usted es un líder ganador; es muy importante que trabaje en
conjunto al Espíritu Santo por cada vida; la palabra profética le enfocará en el
éxito asegurado, decrete y profetice salvación y conversión sobre cada uno; no
desista en su oración porque a través de ella usted está ganando; decrete
apertura y puertas abiertas para el reino en sus vidas. 3.- Saldrá a caminar por
su urbanización, calle, edificio, conjunto residencial y soltará palabra profética
de salvación, reclame las personas para el Señor y active la unción que está en
usted, si tiene la dirección de Espíritu de detenerse en algún lugar del recorrido
hágalo y allí ore con dirección clara rompiendo toda ceguera que mantenía
cautivo a estas personas.

DÍA 9: MARTES. ROMPIENDO CON LA DISTRACCIÓN

Texto del día: Cantares 2:13,15 “La higuera ha echado sus higos, y las vides en
cierne dieron su olor…Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas que echan a
perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne” Visión del día: Las vides
en sentido figurado representan nuestras familias, finanzas y trabajos. Las
zorras pequeñas son todas aquellas cosas que buscan desviarnos de la agenda de
Dios, como la distracción, y echan a perder el viñedo del Señor. Distracción es
sinónimo de despiste, descuido, olvido, desatención, inadvertencia, evasión,
entretenimiento, omisión. Ella es muy peligrosa para la obra de Dios y el trabajo
de consolidar el fruto, porque genera pérdida de tiempo, recursos, y personas;
buscará atrapar nuestra atención, sentidos y pensamientos dándole importancia
a lo que no es de verdadero valor en el reino, invirtiendo tiempo y recursos en
algo que Dios no nos envió a hacer. Por causa de la distracción podemos estar en
el lugar incorrecto al que deberíamos estar, con las personas incorrectas y con la
agenda incorrecta. ¿Cómo vencer la distracción? 1.- Dele valor a lo que Dios le ha
dado valor: Juan 3:16 dice “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado
a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga
vida eterna”; para Dios una vida lo vale todo, debemos apasionarnos por lo que a
Dios le apasiona; nuestros pensamientos deben estar cargados con las ideas de
Dios, el valor que Dios adjudica a cada persona fue determinado con Cristo en la
cruz. 2.- Establezca un orden de prioridades, considerando Mateo 6:33 “Más
buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán
añadidas”. Dios quiere que mantengamos el enfoque, Dios busca que seamos
capaces de desligarnos de un sistema anti-Dios que ata a los cristianos a vivir en
los lugares de reunión, pero fuera de la misión del reino, que seamos capaces de
sacar a la gente de la opresión del enemigo, sanar el dolor del alma de cada
persona, liberar al cautivo, es la agenda que Dios tiene para que sus hijos
hagamos en la tierra. 3.- Establezca metas, puntos de llegada y partida,
asignaciones diarias, objetivos a cubrir durante un período de tiempo y esté
vigilante en cumplirlos: las metas son lugares donde debemos llegar, pero la ruta
se transita con disciplina y enfoque; el apóstol Pablo escribió en Filipenses 3:13
“Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago:
olvidándome ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está
delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo
Jesús”; las metas le ayudarán a ordenar y seleccionar sus actividades de manera
que la distracción no pueda interferir; finalmente terminará siendo muy
productivo, un discipulador y consolidador extraordinario dentro del reino de
Dios y no perderá ninguno.

Declaración de fe: “Ordenaré mi tiempo, mis prioridades, de manera que el plan


de Dios sea el referente para mi vida; renuncio a la distracción como algo normal,
me disciplino para lograr los objetivos trazados, entiendo que para Dios una vida
lo vale todo, por eso a partir de ahora esa vida tendrá el mismo valor para mí;
renuncio a perder mi tiempo en cosas que Dios no me ha llamado a hacer y me
enfoco en la obra de ganar, consolidar y discipular personas; seré diligente en
esto, llamaré, visitaré, me comprometo con Dios y con las personas que las
buscaré, oraré por ellas y las guiaré; podrán encontrar en mí a esa persona que
Dios puso a su lado para guiarles, ¡gracias Dios por esta hermosa oportunidad!”

Acción de día: 1.- Tome su lista de las personas de su estrategia del sembrador
y ore sobre ella; motive a sus discípulos y miembros de células a que hagan lo
mismo y el día que tenga asignado esta semana el servicio de oración de
madrugada no olvide llevar su lista y estar orando por ellos. 2.- Haga un análisis
sobre la manera como ordena el tiempo en su programa de actividades de cada
día; decídase a romper con la impuntualidad, o la mala costumbre de romper
compromisos por desórdenes en su agenda diaria; re-planifique su vida en el
orden de prioridades correcto del reino de Dios. Comience el día en oración. 3.-
Escriba en un papel “me olvido, me extiendo, prosigo y lo alcanzo”; llévelo
consigo este día, léala durante el día unas cinco veces y vea la meta de su
concentración de casas de paz cumplirse en la medida que lo repite.

DÍA 10: MIÉRCOLES. ROMPIENDO CON LA VOZ DE LA INCREDULIDAD

Texto del día: Mateo 17:14-21 “Cuando Llegaron donde estaba la gente se le
acercó un hombre que se arrodilló delante de él, diciendo: Señor, ten
misericordia de mi hijo, que es lunático y sufre muchísimo, porque muchas veces
cae en el fuego y muchas en el agua. Lo he traído a tus discípulos, pero no lo han
podido sanar. Respondiendo Jesús dijo: ¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta
cuándo he de estar con vosotros? ¿Hasta cuándo os he de soportar? Traédmelo
acá. Entonces reprendió Jesús al demonio, el cual salió del muchacho, y este
quedó sano desde aquella hora. Se acercaron entonces los discípulos a Jesús y le
preguntaron aparte: ¿Por qué nosotros no pudimos echarlo fuera? Jesús les dijo:
Por vuestra poca fe. De cierto os digo que si tenéis fe como un grano de
mostaza, diréis a este monte “Pásate de aquí allá”, y se pasará; y nada os será
imposible. Pero este género no sale sino con oración y ayuno” Visión del día:
Cuando nos acercamos a la necesidad de las personas, ellos esperan de nosotros
respuestas sabias con soluciones rápidas y milagrosas; hay un mundo lleno de
necesidad en demanda de discípulos que caminen en el poder, por eso el padre
del muchacho dijo “Lo he traído a tus discípulos”, se espera que si seguimos a
Jesús algo de él se traspase a nuestras vida; no ofrecemos lo mismo que los
demás porque Jesús es único y sin comparación, y el poder de Dios está en
nosotros para que fluya en este tiempo; es anormal no manifestar su poder,
pero para que esto suceda hay que confrontar la voz de la incredulidad: 1.- Que
se manifiesta por medio de pensamientos pequeños, pensamientos de estrechez,
de imposibilidad, de pérdida; por eso Jesús comparó el tamaño de la fe de sus
discípulos con algo pequeño, dándonos una idea de esta verdad. 2.- Busca
separarnos de nuestro destino profético, divorciar a los discípulos de su
capacidad de ser efectivos en su misión; vemos que fueron diseñados para dar
respuesta a la gente, pero la voz de la incredulidad se los impidió, “no lo han
podido sanar”. 3.- La incredulidad es enemiga de lo milagroso, de la productividad
en la cosecha, del discipulado eficaz, maldice los ambientes y territorios para que
no se cumpla la profecía, por eso la fe es el elemento fundamental para
establecer el reino de Dios. La fe tiene la capacidad de atraer, cautivar, seducir,
halagar, animar, deleitar, y complacer a Dios, por eso Hebreos 11:6 “Pero sin fe
es imposible agradar a Dios…” Jesús fue muy claro al decir que la oración y el
ayuno son el antídoto contra la incredulidad, porque son disciplinas que expanden
nuestro ser interior, afligen nuestra alma y llevan a sujeción y obediencia a
nuestro cuerpo. La oración y el ayuno tienen la capacidad de despertar nuestros
sentidos espirituales y traerlos al orden y gobierno del Espíritu Santo; tiene la
capacidad de confrontar lo terrenal, la carne y sus deseos; el objetivo final es lo
que dice Colosenses 3:5 “haced morir, pues, lo terrenal en vosotros…”, esto es
un mandato porque todo lo que Dios tiene para nosotros y nuestra casa está en
la dimensión espiritual. Finalmente estaremos listos para acercarnos a las
multitudes, la historia comienza diciendo “cuando llegaron donde estaba la
gente”, tendremos la oportunidad de escribir una nueva historia, que terminará
no con discípulos llenos de duda y sin éxito en su misión, sino con discípulos en el
poder del Espíritu Santo, y se manifestará Hechos 10:38 en nosotros: “cómo Dios
ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo este anduvo
haciendo bienes, y sanando a todos los oprimidos del diablo, porque Dios estaba
con él”. Es el tiempo de convertirnos completamente a Dios, que su poder fluya
en nuestras vidas, dejemos a un lado la duda, levantémonos con fe, poder y
palabra. ¡Dios lo va a hacer contigo, ahora!

Declaración de fe: “Renuncio a vivir atado a lo terrenal, a lo temporal, a la


inconstancia, a la duda, a pensamientos estrechos, saco de mi vida la
incredulidad, no andaré vagando separado de mi propósito eterno, no permitiré
que la incredulidad me lleve a la ineficacia y me aleje de mi cosecha, anulando la
palabra profética. Me someto al Espíritu Santo, me abro a lo milagroso, confieso
que tu palabra es lumbrera para mi vida, ella es la verdad, nunca más dudaré de
ella; creo de todo corazón que he sido llamado para este tiempo como un
cosechador y consolidador eficaz, mi mente, mi fuerza y mi vida se consagran
para servir a la visión de consolidación radical”.

Acción del día: 1.- Hoy ayunará y buscará al Señor en oración de madrugada,
busque su presencia, llénese de su Gloria, atraiga lo eterno, deséelo, cánsese de
lo temporal y terrenal, hay algo extraordinario esperándolo. 2.- Ore por su gente
a ganar, ore desatando un espíritu de fe y salvación, cada palabra, cada oración
es determinante para alcanzarlos.

DÍA 11: JUEVES. ROMPIENDO CON LA CEGUERA ESPIRITUAL

Texto del día: Mateo 6:22-23 “La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo
es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; pero si tu ojo es maligno, todo tu
cuerpo estará en tinieblas…” Juan 11:9-11 “Respondió Jesús ¿No tiene el día doce
horas? El que anda de día no tropieza, porque ve la luz de este mundo; pero el
que anda de noche, tropieza, porque no hay luz en él. Dicho esto, agregó:
Nuestro amigo Lázaro duerme, pero voy a despertarlo”.

Visión del día: Una cosa es la visión física y otra la visión espiritual, el ojo físico
no puede determinar ni percibir el mover de Dios en las naciones y las personas,
solo cuando vemos con los ojos del espíritu, cuando empleamos la visión
profética podemos ver las ciudades, los países y los pueblos como Dios los ve; y
Dios ve millones de vidas preparadas para él. Todo es un asunto de visión
espiritual, Jesús confrontó la ceguera espiritual de los religiosos de la época, por
eso les dijo “Hipócritas, que sabéis distinguir el aspecto del cielo, pero las
señales de los tiempos no podéis distinguir”, finalmente dice: “un ciego no puede
guiar a otro ciego”; Jesús confirmó esta verdad al decirles “ni entráis vosotros, ni
dejáis entrar a los que están entrando” Mateo 23:13; y enseñó a sus discípulos a
ver como él ve, “¿No decís vosotros: Aún faltan cuatro meses para que llegue la
siega”? Yo os digo: Alzad vuestros ojos y mirad los campos, porque ya están
blancos para la siega.” Juan 4:35. Nuestra misión amerita total obediencia para
ver los campos como Jesús los ve, no tenemos permiso para ver los campos de
otra manera, lo que debemos hacer como cuerpo de Cristo es ir y recoger la
cosecha, si tenemos la visión correcta de las vidas y las ciudades, creceremos
teniendo mejores resultados. Debemos renunciar a expresiones irresponsables
que niegan esta verdad aseverando que “las almas están duras”, “en esta zona no
hay nada”; las almas son del Señor, no son “mundanos, hijos del diablo,
demonios” o cualquier calificativo contrario a la expresión del dueño de la visión
que las califica como “ovejas sin pastor” Marcos 6:34. Cuando se escucha hablar
a un discípulo enviado podremos discernir si estamos ante un ciego o uno con
visión clara del reino. Jesús tuvo la capacidad de levantar su cosecha en medio de
la incredulidad, la ignorancia, la ceguera y el temor de los discípulos que le
seguían, por eso su expresión “los que andan de día no tropiezan porque ven la
luz de este mundo” selló su determinación de ir a Betania en el momento que
para todos a su alrededor era ya un lugar de muerte y desastre; Jesús vio en
Betania un campo fértil, nunca vio el velorio de Lázaro, el vio fiesta, nunca vio a
Lázaro muerto, Jesús decía “está dormido y voy a despertarlo”. Como líderes
llamados a ganar multitudes se necesita tener la visión correcta para contradecir
las circunstancias, para no guiarse por los sentimientos y no dejarse amedrentar
por las amenazas del enemigo y recoger en abundancia donde para otros no hay
nada. En la medida que tengamos la visión correcta del territorio que Dios nos
dio, podremos trabajar con eficacia y salir adelante; debemos clamar para que
Dios aumente y aclare nuestra visión, porque Dios no nos llamó a perder sino a
ganar multitudes; por eso tuvo que levantar la visión caída de Abraham cuando
parecía que su primo Lot le había ganado ventaja escogiendo el mejor territorio,
Dios lo proyectó desde el lugar donde estaba y le hizo ver toda esa tierra y le dijo
“todo lo que ves eso te daré” Génesis 13:15. ¿Tú, qué ves?

Declaración de fe: “Renuncio al espíritu ciego que me hizo tropezar y caer, vivir
como un mendigo, sin fruto, de lo que sobraba, sin conocer la luz ni la esperanza,
sin sueños ni visiones, desconociendo la agenda de Dios para mi vida; he mirado
con mis ojos naturales, andaba de noche no de día y por eso he tropezado. Hoy
asumo la visión de Dios; veo la gente, no como pecadores sino como ovejas sin
pastor; veo las multitudes siendo tocadas y sanadas, veo a mi tierra despertar
para un avivamiento, veo mis hijos como líderes poderosos y visionarios, y a mi
familia poseyendo herencia; veo mi vida en dirección correcta, mi mañana de
gloria me espera, avanzo sin que nada me detenga, veo células, multitudes,
estadios, veo las generaciones que se levantan, puedo verlo”

Acción del día: 1.-Tome la lista de personas que ganará y ore sobre este papel,
es muy importante que involucre a todas las personas de su red discipular,
hábleles de la forma como Dios ve cada vida, enséñelos a ver correctamente,
cámbieles el enfoque, trasmítales visión. 2.- Hoy evangelizará a sus vecinos,
visítelos, regáleles “Mi conexión con Dios” y confiese la vida de Dios. 3.- Hoy
será un día de pacto divino privado; apartará una ofrenda votiva, de pacto, que
represente un monumento como señal de que usted está prendido a cada palabra
recibida durante estos cuarenta días, orará sobre ella y la ofrecerá al Señor;
tomará un sobre y escribirá “ofrenda de pacto por mi concentración de casas de
paz”, y la entregará en su servicio congregacional. 40 días de acción por la visión.
Segunda semana. Derribando argumentos para edificar la nación.

DÍA 12: VIERNES. COMBATIENDO LA PEREZA

Texto del día: Proverbios 19:15 “La pereza hace caer en profundo sueño, y el
alma negligente padecerá hambre”. Eclesiastés 10:18 “Por la pereza se cae la
techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa”. Proverbios 6:6 “Mira
la hormiga, perezoso, observa su camino y se sabio: Ella sin tener capitán,
gobernador, ni señor, prepara en el verano su comida, recoge en el tiempo de la
siega su sustento. Perezoso ¿hasta cuándo has de dormir? ¿Cuándo te levantarás
del sueño? Un poco de sueño, dormitar otro poco, y otro poco descansar mano
sobre mano. Así te llegará la miseria como un vagabundo, la pobreza como un
hombre armado.”

Visión del día: La pereza es sinónimo de apatía, desidia, vagancia, abandono,


lentitud, dejadez, inactividad, somnolencia. Toda persona corre el peligro de caer
en el acomodamiento, el acostumbramiento y estancamiento de sus
perspectivas, de sus deseos y esfuerzos, esta es una tendencia totalmente
humana, el problema está en que Dios tiene una visión mucho más grande y
quiere darnos cosas nuevas y gloriosas, por lo que necesita un liderazgo, que sea
capaz de proyectar la visión de Dios con una amplia perspectiva. Dios siempre
buscó a los valientes y esforzados para la gran obra y encontró a un Gedeón, a un
Josué, a una Rebeca. Todos los hombres y mujeres que Dios levantó se
caracterizaron por ser esforzados y valientes; el apóstol Pablo se disciplinó para
funcionar al nivel de las exigencias del reino. La virtud que manifiesta la hormiga
está en su diligencia, en su capacidad de disciplinarse y organizarse, trabajan con
constancia, buscan nuevos territorios, aprovechan todo el tiempo disponible,
manifiestan un alto nivel de gerencia. La clave para vencer la pereza es: 1.-
Disciplínese hacia un nuevo estilo de vida, desarrolle la habilidad de sujetarse,
dominarse, subordinarse, someterse hacia lo que debe hacer; desarrolle la virtud
del dominio propio, cuando la visión de Dios ha impregnado nuestras vidas
disponemos todo nuestro ser, pensamientos y esfuerzos a hacerla realidad. 2.-
Deseche pensamientos que lo llevan a verse, sentirse y creerse en debilidad,
Nuestra herencia en Dios es fuerza no debilidad. Dios espera un pueblo
esforzado es decir un pueblo que sea decidido, valeroso, que empuje hacia
delante; que combata, que batalle, que trabaje, que sude, que manifieste fervor,
tesón, y que se desafíe a ir una milla más. 3.- Desarrolle la firmeza y la
constancia como una virtud: Jesucristo no quiere que sus discípulos sean
inconstantes, eso lo estableció en Lucas 6: 62 “Y Jesús les dijo: ninguno que
poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios”;
cuando Dios nos llama para esta visión de ganar y consolidar, no acepta que
nuestra aptitud sea indecisa y con poca determinación; Dios espera que cuando
nos llama para la obra seamos capaces de poner el mayor esfuerzo y el trabajo en
recoger la cosecha, con diligencia y firmeza. Dios nos está llamando para cumplir
el propósito que nos predestinó, ganar y consolidar es algo eterno y glorioso, hay
que ponerle todo el esfuerzo y pasión, toda persona predestinada por Dios para
recoger la cosecha debe enfocar toda su atención en este gran llamado; vale la
pena el esfuerzo de servirle a Dios y obedecer su llamado.

Declaración de fe: “Renuncio a la flojera, a dejar las cosas para después, a esa
maldición de postergar lo que se debía hacer hoy y ver la obra del Señor como
demasiado esfuerzo, demasiado exigente, porque una persona lo vale todo y hay
que ponerle todo el empeño necesario; renuncio a pensamientos de que me
engañaron y estancaron; a la maldición de actuar fuera de tiempo, retardado, sin
firmeza, dudando. No dejaré pasar esta oportunidad, ni este momento, es mi
hora; tengo todo lo que se necesita para alcanzar las metas y desafíos; soy un(a)
discípulo(a) de trabajo cumplido; nada podrá distraerme, ni desenfocarme; mi
cuerpo es un siervo y se ha disciplinado para la obra, porque hacer la voluntad de
mi Padre es la mejor comida; mi alma es la administradora y ella trabaja llena de
visión y pasión por la misión de Dios. Amén”

Acción del día: 1.-En oración de madrugada sostendrá a cada persona que
ganará, los consolidará orando; eso hay que hacerlo ya, discipline su cuerpo, y su
mente, niéguese a andar en desánimo; la hora es y que nada lo distraiga de este
propósito. 2.- Hoy es un día de señales; después de esto pedirá al Señor señales
divinas para su vida; esté atento a las respuestas divinas; ángeles se toparán con
usted. 3. Aproveche este día para poder llamar a sus vecinos e invitarlos al
servicio congregacional que asiste con su red en CCN, visítalos y lléveles una
palabra de bendición para sus familias.
DÍA 13: SÁBADO. DESTRUYENDO POTESTADES ENEMIGAS DE LA
EXCELENCIA

(Parte 1) Texto del día: Génesis 4:2-5 “Después dio a luz a su hermano Abel. Y
Abel fue pastor de ovejas, y Caín fue labrador de la tierra. Aconteció andando el
tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo
también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miro
Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la
ofrenda suya.” Génesis 25:31 “Y Jacob respondió: Véndeme en este día tu
primogenitura. Entonces dijo Esaú: he aquí yo me voy a morir, ¿para qué, pues,
me servirá la primogenitura?”. Génesis 21:9 “Y vio Sara que el hijo de Agar la
egipcia, el cuál esta le había dado a luz a Abraham, se burlaba de su hijo Isaac.”

Visión del día: Hay cosas que como hijos de Dios sabemos que debemos hacer,
sin embargo no las hacemos; hay algo que nos detiene y nos separa de una vida
de excelencia: pensamientos enquistados, ciclos repetitivos de pérdidas,
circunstancias, derrotas, dolor; debemos ser sabios para examinar
cuidadosamente nuestras vidas y romper, y renunciar a compromisos
espirituales adquiridos, por eso es vital aliarse a la palabra, quebrantar nuestro
yo y nuestro sistema de concupiscencia que se manifiesta alejándonos de la vida
de éxito. Podremos resumir estas manifestaciones bajo los siguientes personajes
emblemáticos que representaron sistemas característicos de concupiscencia: 1.-
La maldición de Caín: revela una operación satánica para retrasar las labores y no
hacerlas a tiempo, entonces te hace creer que no importa cuando se realicen las
cosas, sino que finalmente se hagan; pero Dios evalúa si lo hiciste en el tiempo
exacto que se te pidió, y aunque se haga más tarde ya Dios no lo recibe igual. La
maldición de Caín dice: “hoy no tengo ánimo”, “no tengo ganas”, “hoy no lo
siento”, “a mí no me parece”, “mañana también lo puedo hacer”. Lo que hay que
hacer para Dios hay que hacerlo rápido; la palabra de Dios, la voz de Dios, el
mandato de Dios no se interpreta, no se discute, se obedece. Muchas de
nuestras bendiciones han sido retrasadas porque cuando Dios nos llamó no le
respondimos; finalmente la generación Caín tuvo su momento para generar
reforma, pero fueron atrapados y terminaron errantes, sin estabilidad. Debemos
estar atentos al tiempo de Dios, es en el momento de Dios que nosotros
debemos operar. 40 días de acción por la visión. Segunda semana. Derribando
argumentos para edificar la nación. 2.- La maldición de Esaú: Es la línea
genealógica que desprecia las grandes oportunidades en Dios porque las
considera poca cosa, pequeñas y sin valor, “¿para que esta primogenitura?”, y las
grandes oportunidades en el reino comienzan como algo pequeño, Jesús nació
como un niño, lo pequeño es una semilla que tiene todo en su interior. 3.- La
maldición de Ismael: es la generación que resulta de brincar los procesos y
establecer relaciones con gente incorrecta. El esperma de la revelación debe ser
colocado en el vientre correcto, si el vientre no es el correcto nacen hijos con
mentalidad de esclavo “trabajan sin ánimo, por salario, son egoístas”;
generaciones que serán enemigas y amargarán nuestras vidas, son de cultura
problemática, hablarán del liderazgo, se irán, harán la guerra, retrasarán el
propósito de Dios. Por eso “no debemos saltar los procesos”, no debemos
levantar líderes que desvaloricen el proceso divino porque son salteadores,
pícaros y abusadores; estamos formando discípulos que sean capaces de seguir
fielmente el mandato de Dios en el tiempo correcto y que valoren el reino de
Dios como “el mejor negocio del mundo”. ¡Tú eres esa persona!

Declaración de fe: “Renuncio a cada una de las maldiciones estudiadas, hago


inoperante el sistema de concupiscencia que retrasa mi accionar en Dios, que me
hace creer que a Dios le puedo dar las sobras y no me deja valorar el reino como
la “perla preciosa”; que me hace ser descuidado, sin considerar el tipo de
relaciones que establezco y muchas veces he colocado mi semilla en gente que
luego la pisoteó; rompo con la mentalidad de andar errante, estoy plantado en
esta visión para esta hora y para este tiempo, soy capitalizador de la unción, de
la gracia divina; estoy en el reino como pez en el agua, es la mejor forma de
invertir mis días, mi vida, mis recursos. Amén”.

Acción del día: 1.- Confiese a favor de las personas que ganará, porque usted es
el libertador para ellos; Dios lo ha dotado de la unción para romper todo sistema
de concupiscencia en esas vidas; los ojos les serán abiertos y todo el potencial
divino en ellos será desatado

DÍA 14: DOMINGO. DESTRUYENDO POTESTADES ENEMIGAS DE LA


EXCELENCIA

(Parte 2) Texto del día: Génesis 9: 21-23 “y bebió del vino, y se embriagó, y
estaba descubierto en medio de su tienda. Y Can padre de Canaán, vio la
desnudez de su padre, y lo dijo a sus dos hermanos que estaban afuera.
Entonces Sem y Jafet tomaron las ropas y las pusieron sobre sus propios lomos,
y así no vieron la desnudez de su padre.” 1º Samuel 9:2-3 “Y tenía él un hijo que
se llamaba Saúl, joven y hermoso. Entre los hijos de Israel no había otro más
hermoso que él; de hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo. Y se
habían perdido las asnas de Cis, padre de Saúl; por lo que dijo Cis a Saúl su hijo:
Toma ahora contigo alguno de los criados, y levántate, y ve a buscar las asnas.”
Números 12:1-15 “María y Aarón hablaron contra Moisés a causa de la mujer
cusita que había tomado… entonces Jehová descendió en la columna de la nube,
y se puso a la puerta del tabernáculo, y llamó a Aarón y a María y salieron
ambos… y la nube se apartó y he aquí que María estaba leprosa como la nieve…
Así fue María echada del campamento siete días.” Juan 1:41-42 “Este halló
primero a su hermano Simón, y le dijo: hemos hallado el Mesías (que traducido
es, el Cristo). Y le trajeron a Jesús. Y mirándole Jesús dijo: Tu eres Simón, hijo
de Jonás; tú serás llamado Cefas (que quiere decir, Pedro)”.

Visión del día: Debemos desarrollar la capacidad de examinar cuidadosamente


nuestro ser, Dios necesita de un liderazgo plenamente libre para funcionar en su
obra, por eso necesitamos identificar las otras potestades enemigas de la
excelencia son: 4.- La maldición de Can: la maldición se desata sobre Can cuando
habla lo que no se le había dado orden decir de su padre. En la vida discipular es
muy común desarrollar intimidad con el líder, sin embargo, eso no da el derecho
para criticar, murmurar, sino que se espera que los hijos sean capaces de
aprender de ellos y resguardarlos. El que habla de su padre cae en pobreza y en
esclavitud. Can violó la intimidad que tenía como hijo, “publicó”, “habló con
otros”, “descubrió sus secretos de intimidad”, por eso vino a maldición él y su
descendencia. 5.- La maldición de María, hermana de Moisés: Ella criticó a
Moisés porque se casó con una mujer negra; no podemos confundir, relación
filial con autoridad profética; hay familiares que si no están quebrantados
sienten el derecho de opinar sobre el líder, y una murmuración incorrecta crea
lepra y desencadena que se sea del campamento; recuerde en el mundo espiritual
no gobiernan los sentimientos, no podemos dejarnos dominar por el almatismo.
6.- La maldición de Saúl: Líderes que no andan tras las ovejas sino tras las asnas;
un líder que cuida ovejas es conforme al corazón de Dios (David), pero el líder
que corre tras los burros es ignorante, soberbio, altivo de espíritu, traiciona la
orden profética, no defienden los intereses de Dios sino que colaboran con la
maldad; son líderes que fueron investidos por euforia popular, por simpatía, y
cualidades humanas. 7.- La maldición de Simón: es una generación emocionalista,
que ve lo que ven sus ojos, son inestables, son capaces de negar su propósito
hasta tres veces, caminan por lo seguro, no soportan la presión ni la
incomodidad. No debemos llamar a Simón al trono de gobierno hasta que se
convierta en una roca, estable de mente y de espíritu. Rompamos todo sistema
de concupiscencia de las tinieblas en nuestras vidas hasta que confesemos como
Jesús dijo en Juan 14:30 “…viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en
mí.” Hay algo maravillosos esperándonos.

Declaración de fe: “Padre, en el nombre de Jesús, me desligo hoy y para


siempre de toda actitud incorrecta, de toda maldición de mis antepasados, de mi
parentela, de la tierra y del territorio; de toda maldición que recibí por causa de
mi propio sistema de pecado; me desato y me ministro liberación; rompo con la
inestabilidad, con la inconstancia, con la murmuración y la queja; renuncio al
espíritu necio y altivo; renuncio a la soberbia y arrogancia, a la falta de sabiduría;
se corta toda línea generacional de maldición, y decreto que a partir de mí se
abre una línea de bendición, de riquezas, de sabiduría, un linaje santo y apartado
para mi Dios. Amén”

Acción del día: 1.- Tome su agenda y escriba una carta compromiso de su puño
y letra dirigida al Señor, donde usted se compromete a servirle, seguirle,
obedecerle en todo, a creer en su palabra, a amar a sus hijos, guardarse en
santidad, consagrarse para él, no dejar que nada lo detenga para ganar y
consolidar; a cuidar a sus pequeños para no dejar que se pierda ninguno.
Colóquele fecha, día, lugar, hora y luego fírmela. Dios dice a esto ¡Amén! Creo en
ti. Usted es el mejor proyecto vivo de Dios para esta tierra; Dios tiene cosas
extraordinarias reservadas para Ud. que están esperándole.

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