CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
SUSCITADA ENTRE EL DÉCIMO SEGUNDO
TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA
ADMINISTRATIVA DEL PRIMER CIRCUITO
Y EL SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO
EN MATERIA ADMINISTRATIVA DEL
CUARTO CIRCUITO
DENUNCIANTE: PROCURADORA
GENERAL DE LA REPÚBLICA
PONENTE: MINISTRO JOSÉ RAMÓN COSSÍO DÍAZ
SECRETARIA: MIREYA MELÉNDEZ ALMARAZ
SUMARIO
La presente contradicción de tesis consiste en determinar si, de acuerdo con el
artículo 2554 del Código Civil Federal y sus concordantes en los códigos civiles de
las entidades federativas del país, existe una gradación o jerarquía entre el poder
general para actos de administración de bienes y el poder general para pleitos y
cobranzas, por virtud de la cual pueda deducirse que el otorgamiento de un poder
general para realizar actos de administración de bienes confiere implícitamente al
apoderado las facultades que son propias del poder general para pleitos y
cobranzas, o si esto no es así.
Ciudad de México. La Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, en la sesión correspondiente al día treinta y uno de enero de
dos mil dieciocho, emite la siguiente:
RESOLUCIÓN
Mediante la que se resuelve la contradicción de tesis 225/2016, cuyo
probable tema consiste en determinar si, de acuerdo con el artículo
2554 del Código Civil Federal y sus concordantes en los códigos civiles
de las entidades federativas, el poder general para actos de
administración comprende implícitamente el poder general para pleitos
y cobranzas o si esto no es así.
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
I. ANTECEDENTES
1. Denuncia de contradicción. Mediante escrito de dieciséis de junio de
dos mil dieciséis, recibido ese mismo día en la Oficina de Certificación
Judicial y Correspondencia de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, la entonces Procuradora General de la República, Arely Gómez
González, denunció la posible contradicción de tesis entre los criterios
sustentados por el Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia
Administrativa del Primer Circuito y el Segundo Tribunal Colegiado en
Materia Administrativa del Cuarto Circuito.
2. La entonces Procuradora General de la República consideró que la
divergencia en las posturas sostenidas por los dos órganos colegiados
derivó de la interpretación que cada uno de ellos hizo del artículo 2554
del Código Civil Federal, para resolver si existe una gradación o
jerarquía entre el poder general para actos de administración de bienes
y el poder general para pleitos y cobranzas, por virtud de la cual, pueda
deducirse que el otorgamiento de un poder general para realizar actos
de administración de bienes confiere implícitamente al apoderado las
facultades que son propias del poder general para pleitos y cobranzas,
o si esto no es así.
3. Trámite de la Contradicción de Tesis. Recibida la denuncia de
contradicción de tesis, el Presidente de esta Suprema Corte de Justicia
de la Nación ordenó formar y registrar el expediente de contradicción de
tesis bajo el número 225/2016 y lo admitió mediante acuerdo de
veintiuno de junio de dos mil dieciséis. Asimismo, requirió al Décimo
Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer
Circuito para que, por conducto de su presidente, remitiera a través del
Módulo de Intercomunicación de la Suprema Corte de Justicia de la
2
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
Nación (MINTERSCJN) versión digitalizada, o en su
caso, copia certificada de la ejecutoria que participa
en la presente contradicción de tesis; y de ambos tribunales colegiados
requirió la versión digitalizada del proveído en el que informaran si el
criterio sustentado en dichos asuntos se encontraba vigente o si se tuvo
por superado o abandonado, además de señalar las razones que
apoyaron sus consideraciones y, en su caso, remitir versión digitalizada
de la ejecutoria en la que sustentara el nuevo criterio. Asimismo, se
solicitó al Centro de Documentación y Análisis de este Alto Tribunal
para que remitiera copia certificada de la ejecutoria dictada en el
amparo directo 7412/2001 del índice del Décimo Segundo Tribunal
Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito.
4. En el mismo acuerdo, se ordenó turnar el asunto al Ministro Alfredo
Gutiérrez Ortiz Mena, para formular el proyecto de resolución
correspondiente, y el envío de los autos a esta Primera Sala, en donde
se avocó por auto de catorce de julio de dos mil dieciséis.
5. El asunto fue visto y discutido en la sesión de primero de marzo de dos
mil diecisiete en la que, por mayoría de tres votos de los Ministros José
Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo y Norma Lucía Piña
Hernández, se acordó returnarlo a uno de los Ministros integrantes de la
mayoría para elaborar un nuevo proyecto de resolución.
6. Finalmente, en auto de dos de marzo de dos mil diecisiete, la Ministra
Presidenta de esta Primera Sala ordenó el returno de la presente
contradicción de tesis a la Ponencia del Ministro José Ramón Cossío
Díaz.
II. COMPETENCIA
3
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
7. Esta Primera Sala es competente para conocer y resolver la presente
contradicción de tesis según lo dispuesto en el artículo 107, fracción
XIII, de nuestra Constitución Federal, aplicado en términos del criterio
sustentado por el Pleno de este Alto Tribunal, en la tesis I/2012 de
rubro: “CONTRADICCIÓN DE TESIS ENTRE TRIBUNALES
COLEGIADOS DE DIFERENTE CIRCUITO. CORRESPONDE
CONOCER DE ELLAS A LA SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA
NACIÓN (INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 107, FRACCIÓN XIII,
PÁRRAFO SEGUNDO, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE LOS
ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, REFORMADO MEDIANTE
DECRETO PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN
EL 6 DE JUNIO DE 2011)”1 y 226, fracción II, de la Ley de Amparo
vigente a partir del tres de abril de dos mil trece, en relación con los
puntos segundo, fracción VII, y tercero del Acuerdo General 5/2013, en
virtud de que se trata de una denuncia de contradicción de tesis
suscitada entre criterios de Tribunales Colegiados de diversos Circuitos.
III. LEGITIMACIÓN
8. La denuncia de contradicción de tesis proviene de parte legítima,
porque fue formulada por la entonces Procuradora General de la
República. Por tanto, formalmente se actualizó el supuesto de
legitimación previsto en los artículos 107, fracción XIII, de la
Constitución Federal y 227, fracción II, de la Ley de Amparo vigente.
IV. EXISTENCIA
1
Tesis aislada P. I/2012 (10a.), sustentada por el Pleno de este Alto Tribunal, publicada en la página
9, del Libro VI, Marzo de 2012, Tomo 1, del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Décima Época.
4
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
9. Los requisitos de existencia de las
contradicciones de tesis que esta Primera Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación ha fijado, son los siguientes 2:
a) Que los tribunales contendientes hayan resuelto alguna cuestión
litigiosa en la que se vieron en la necesidad de ejercer el arbitrio
judicial a través de un ejercicio interpretativo mediante la
adopción de algún canon o método, cualquiera que fuese;
b) Que entre los ejercicios interpretativos respectivos se encuentre
algún punto de toque, es decir, que exista al menos un tramo de
razonamiento en el que la interpretación ejercida gire en torno a
un mismo tipo de problema jurídico: ya sea el sentido gramatical
de una norma, el alcance de un principio, la finalidad de una
determinada institución o cualquier otra cuestión jurídica en
general; y
c) Que lo anterior pueda dar lugar a la formulación de una pregunta
genuina acerca de si la forma de acometer la cuestión jurídica es
preferente con relación a cualquier otra que, como la primera,
también sea legalmente posible.
10. Por otro lado, cabe señalar que aun cuando los criterios sustentados
por los tribunales contendientes no constituyen jurisprudencia
debidamente integrada, eso no es requisito indispensable para
proceder a su análisis y establecer si existe la contradicción planteada
y, en su caso, cuál es el criterio que debe prevalecer, siendo aplicable
la tesis L/94 emitida por el Pleno de esta Suprema Corte, con el
epígrafe: CONTRADICCIÓN DE TESIS. PARA SU INTEGRACIÓN NO
ES NECESARIO QUE SE TRATE DE JURISPRUDENCIAS 3.
2
Jurisprudencia 1a./J. 22/2010, publicada en la página 122, del Tomo XXXI, Marzo de 2010, del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Novena Época, con el rubro: “CONTRADICCIÓN
DE TESIS ENTRE TRIBUNALES COLEGIADOS DE CIRCUITO. CONDICIONES PARA SU
EXISTENCIA”.
3
Tesis aislada P. L/94, del Pleno de este Alto Tribunal, publicada en la página 35 de la Gaceta del
Semanario Judicial de la Federación; Núm. 83, Noviembre de 1994, con el rubro:
“CONTRADICCION DE TESIS. PARA SU INTEGRACION NO ES NECESARIO QUE SE TRATE
DE JURISPRUDENCIAS”.
5
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
11. Para determinar si en el caso se reúnen tales requisitos, se procederá a
hacer referencia a los casos de los que tocó conocer a los tribunales
colegiados contendientes en la presente contradicción de tesis, así
como al criterio que cada uno de ellos sostuvo para resolver la cuestión
planteada.
12. Primer requisito: ejercicio interpretativo y arbitrio judicial. Este
requisito se cumple, pues los tribunales colegiados contendientes, al
resolver las cuestiones litigiosas presentadas, se vieron en la necesidad
de ejercer el arbitrio judicial a través de un ejercicio interpretativo para
llegar a una solución determinada del caso que se sometió a su
consideración, como se expone a continuación.
13. El Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa
del Primer Circuito, resolvió el juicio de amparo directo 7412/2001,
con las siguientes características:
José Cabrera López, en representación legal de José Arturo
Altamirano Shehab, promovió juicio contencioso administrativo en
contra de una resolución emitida por la Administración General de
Auditoría Fiscal Federal, por virtud del cual se fincó un crédito fiscal
a cargo del demandante. Para acreditar su personalidad, exhibió un
testimonio notarial en el que se hizo constar el otorgamiento del
poder general judicial para pleitos y cobranzas, para actos de
administración y de representación fiscal y laboral.
La Sala Fiscal del conocimiento admitió la demanda de nulidad y
ordenó la práctica de emplazamiento a las autoridades
demandadas.
La Administradora Local Jurídica de Ingresos de Guadalajara, en
representación de las autoridades demandadas, contestó la
demanda, proponiendo la improcedencia y sobreseimiento del
juicio, bajo el argumento de que se dejó de atender el contenido de
los artículos 2207 y 2254 del Código Civil para el Estado de Jalisco
6
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
y el Código Civil Federal, así como el artículo 200
del Código Fiscal de la Federación, en razón de
que el mandatario no acreditó su personalidad
debido a que en el testimonio exhibido se omitió protocolizar la
circunstancia de que tiene título de licenciado en derecho.
Cerrada la instrucción en el juicio contencioso, la Sala Superior del
Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa ejerció su
facultad de atracción atendiendo a la cuantía del negocio, del cual
conoció la Segunda Sección y que resolvió en el sentido de
declarar fundada la causa de improcedencia invocada por las
autoridades demandadas y decretó el sobreseimiento del juicio,
pues consideró que de acuerdo con el Código Civil del Estado de
Jalisco, el mandato puede ser general o especial; en el primer caso,
cuando se da respecto de una generalidad de asuntos jurídicos, ya
sea judicial, para administración o para ejecutar actos de dominio y
que, en el caso, se estaba frente a un poder general judicial,
exclusivo para promover juicios e intervenir en ellos, el cual debe
recaer en un abogado, o en un apoderado que esté asesorado por
un licenciado en derecho, quien deberá suscribir y actuar
conjuntamente con el apoderado.
Que en tal asunto, la demanda de nulidad únicamente fue suscrita
por el mandatario y que de acuerdo al artículo 2207 del Código Civil
del Estado de Jalisco, el apoderado debe ser asesorado por un
abogado y deben conjuntamente suscribir y actuar en los trámites
judiciales y que la demanda no fue suscrita por los abogados
designados por el promovente. Y estimó que el artículo 199 del
Código Fiscal de la Federación establece una causa de
inadmisibilidad de la demanda, cuando no se cumple con el
requisito consistente en que toda promoción deberá estar firmada
por quien la formule y que, en la especie, debió firmarse por el
apoderado y su abogado; y que, de lo contrario, debía sobreseerse
el juicio, sin que sea el caso de requerir al promovente para que
firme la demanda, dado que el artículo 208 del código tributario no
lo permite.
Promovido el juicio de amparo directo por el apoderado legal de
José Arturo Altamirano Shehab, el Tribunal Colegiado consideró
que le asistía la razón al quejoso, respecto a que la sala fiscal
responsable no atendió en su integridad los términos del mandato
otorgado a favor del mandatario, de donde se desprende que
resultó inexacta la aplicación del artículo 2207 del Código Civil
para el Estado de Jalisco, apartándose del artículo 2554 del
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
Código Civil para el Distrito Federal, derivándose una divergencia
de criterios que amerita un examen minucioso a fin de aclarar el
acreditamiento de la personalidad en el juicio contencioso
administrativo, regulado por el Código Fiscal de la Federación.
Tal órgano de amparo estimó que el testimonio notarial exhibido por
el mandatario, contiene un mandato otorgado en términos amplios y
que sí constituye un pacto de voluntades apto para representar y
promover a nombre de su mandante en el juicio contencioso
administrativo, para pretender la nulidad de los actos
administrativos impugnados ante el Tribunal Federal de Justicia
Fiscal y Administrativa. Pues apreció que el objeto del mandato (a
partir de lo que establece su cláusula primera) es que José Cabrera
López representara a José Arturo Altamirano ante personas físicas
y morales, empresas paraestatales, organismos públicos
descentralizados, ante toda clase de autoridades federales,
estatales y municipales con toda la amplitud permitida por los
artículos 2207 y 2214 del Código Civil de Jalisco y su correlativo
2554 del Código Civil para el Distrito Federal, con todas las
facultades generales y aun las especiales que requieran cláusula
especial, quedando obligado a la rendición de cuentas al
poderdante.
En su razonamiento, el Tribunal Colegiado partió de que el mandato
es un contrato por virtud del cual el mandatario se obliga a ejecutar
por cuenta del mandante los actos jurídicos que éste le encarga,
que involucra un elemento de confianza y que por ello es un
contrato intuito personae. Que ese mismo vínculo de confianza que
nace del mandato permite considerar que la regla de
interpretación en el mandato general debe ser en forma
extensiva y reconocer la existencia de facultades implícitas. Y
que en el contexto del mandato general exhibido por el mandatario
se revelan diversos actos jurídicos: poder general judicial para
pleitos y cobranzas, poder general para actos de administración,
poder general para actos de representación fiscal y poder general
para actos de representación laboral.
Y especificó que en el poder general judicial para pleitos y
cobranzas, en el Código Civil del estado de Jalisco, en su artículo
2207, está una limitante al ejercicio del mandato, pues cuando el
mandatario carece de título profesional de licenciado en derecho,
en cuyo caso en todos los actos que lleve a cabo a nombre de su
mandate, deberá hacerlo conjuntamente con un abogado, quien
deberá suscribir los escritos que formulen en el ejercicio de tal
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
representación, en todos los trámites de carácter
judicial (aquellos que se realizan, formulan o
practican ante las autoridades judiciales, ya sea
para promover cuestiones no litigiosas, promover una acción o
plantear una defensa). De ahí consideró que la Sala Fiscal
responsable cometió un error, pues pasó por alto el hecho de que
no es un órgano que pertenezca al poder judicial, sino que
constitucionalmente se encuentra investido como un órgano
jurisdiccional autónomo de legalidad, figura distinta a los órganos
jurisdiccionales judiciales; y concluyó que fue incorrecta la
aplicación del ya mencionado artículo 2207 del Código Civil de
Jalisco, pues únicamente se refiere a la representación que se
efectúa en trámites judiciales, más no cuando la representación se
verifica ante un órgano jurisdiccional distinto del judicial.
Sobre la misma línea argumentativa, el Tribunal Colegiado dijo que
el mandatario sí tiene facultades suficientes para representar a su
mandante, en virtud del poder general para actos de administración,
comprendido en el propio instrumento notarial exhibido con la
demanda de nulidad. Pues, a parecer de tal órgano colegiado, de
los artículos 2207 del Código Civil del Estado de Jalisco y 2254
del Código para el Distrito Federal se advierte que en el
mandato general hay una gradación o jerarquía: el mandato
general para actos de dominio comprende el mandato para
actos de administración y para pleitos y cobranzas, en tanto
que el mandato para actos de administración sólo comprende
el poder general para pleitos y cobranzas.
Para reforzar su decisión, el órgano de amparo mencionó que la
doctrina ha coincidido en sostener la relación jerárquica existente
entre los poderes generales, atendiendo al mayor o menor grado de
las facultades otorgadas por el mandato. Cita a Rafael Rojina
Villegas, siguiendo las ideas de Planiol y Ripert, quien afirmaba que
el mandato conferido para actos de administración se caracteriza
por su generalidad y faculta al mandatario para llevar a cabo actos
de la misma naturaleza y todos los que resulten necesarios,
haciéndose extensiva la facultad del mandatario para ejecutar actos
para pleitos y cobranzas; a Ramón Sánchez Medal quien reconocía
la gradación existente entre los poderes generales para actos de
dominio, para actos de administración y mandato para pleitos y
cobranzas y, por ende, las facultades implícitas que se generan de
uno a otro; y a la tesis de jurisprudencia del Pleno de este Alto
Tribunal de rubro: MANDATO. EL MANDATARIO CON PODER
GENERAL PARA PLEITOS Y COBRANZAS NO PUEDE
9
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
SUSTITUIRLO, SIN CONTAR CON FACULTADES EXPRESAS
PARA ELLO.4
De tal argumentación, el Tribunal Colegiado concluyó que basta
que se tenga un poder para actos de dominio para que se estimen
implícitas las facultades para pleitos y cobranzas y actos de
administración o que es suficiente que se tenga un poder para
actos de administración para que se consideren implícitas las
facultades para defenderlos, o sea, las de un apoderado general
para pleitos y cobranzas, siguiendo el principio general del derecho
de quien puede lo más puede lo menos, tomando en consideración
que las mencionadas disposiciones legales establecen que el
mandatario tendrá las facultades de un dueño, tanto en lo relativo a
bienes, como para hacer toda clase de gestiones para defenderlos
y también señala que cuando se quisieren limitar las facultades de
los apoderados, en los tres se consignarán las limitaciones o los
poderes serán especiales. Y dijo que basta con que se otorgue un
mandato general de cualquiera de los tipos previstos en los tres
últimos párrafos del artículo 2207 del Código Civil para Jalisco, para
que el mandatario, dentro de esa categoría de actos, goce de toda
clase de facultades, pues no es necesario enumerar todos los
objetos que puede realizar el mandatario y que basta con indicar la
categoría general a la que corresponda el mandato para que el
mandatario goce de toda clase de facultades dentro de esa
categoría, pues la generalidad del mandato hace innecesarios el
listado de las facultades concretas que tiene el mandatario.
Asimismo, el órgano de amparo afirmó que, a diferencia del
mandato general, está el mandato especial que es de interpretación
restrictiva, pues el mandatario solo podrá realizar aquellos actos
para los que expresamente haya sido facultado por el mandante.
Así, en el mandato general, si se quiere limitar su objeto, habrá de
consignarse tal limitación y si ésta no se consigna, se entiende
concedida.
Para el Tribunal Colegiado, una correcta interpretación de lo
considerado en párrafos precedentes, permite observar que el
legislador no pretendía restringir o prohibir al mandatario para
ejercer actos de administración, la representación de su mandante
para promover juicio contencioso administrativo, pues debe
considerarse que la representación para pretender la nulidad de
actos de autoridades administrativas, constituye propiamente un
4
Tesis Jurisprudencial P. /J. 110/99; Novena Época; Tribunal Pleno, publicada en el Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo X, noviembre de 1999, página: 30 y registro 192848.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
acto de administración, ya que su finalidad tiende a
la preservación y mejoramiento de los bienes y
derechos del representado, pues el testimonio
notarial exhibido no restringe las facultades para ejercer la
administración, pues la generalidad en el mandato se traduce en
que el apoderado tenga todas las facultades correspondientes a
dichos actos.
Eso sin que sobre decir que si bien el poder general para pleitos y
cobranzas es el mandato que por excelencia se ha empleado para
representar en juicio a una persona, bien sea para intentar una
acción o una defensa; la correcta interpretación del artículo 2207
del Código Civil de Jalisco y del 2254 del Código Civil para el
Distrito Federal, del que se obtiene una gradación jerárquica de los
tipos de mandato y del artículo 200 del Código Fiscal de la
Federación, el cuál únicamente establece la obligación de acreditar
la representación de quien comparece a nombre de otro, a través
de la escritura pública o carta poder firmada ante dos testigos,
ratificadas las firmas ante el notario o ante el secretario del Tribunal
Fiscal, debe reconocerse que el mandatario con facultades para
actos de administración, implícitamente tiene conferidas facultades
de representación, para intentar un juicio contencioso
administrativo, que también es el propósito de ese tipo de poderes.
Además de que el mandatario contaba con un poder general para
actos de representación fiscal.
De todas estas consideraciones, el Tribunal Colegiado concluyó
que quedó demostrado que el acreditamiento de la personalidad del
mandatario fue satisfecho con el mandato otorgado en la escritura
pública que exhibió.
14. Sobre la base de todas las consideraciones anteriores, el Décimo
Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Primer
Circuito emitió la siguiente tesis aislada:
PODERES GENERALES PARA ACTOS DE DOMINIO, DE
ADMINISTRACIÓN, Y PARA PLEITOS Y COBRANZAS.
EXISTE UNA GRADACIÓN O JERARQUÍA DE LA QUE
NACEN FACULTADES IMPLÍCITAS.5 El texto del artículo
5
Tesis Aislada: I.12o.A.3 K; Novena Época; Tribunales Colegiados de Circuito; Fuente: Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta; Tomo XV, febrero de 2002; Página 899 y registro 187734.
11
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
2554 del Código Civil Federal, el de su similar del Código Civil
para el Distrito Federal, y el de las disposiciones sustantivas
relativas de las entidades federativas que tienen idéntica
redacción, al establecer que: "En todos los poderes generales
para pleitos y cobranzas, bastará que se diga que se otorga
con todas las facultades generales y las especiales que
requieran cláusula especial conforme a la ley, para que se
entiendan conferidos sin limitación alguna. En los poderes
generales para administrar bienes, bastará expresar que se
dan con ese carácter, para que el apoderado tenga toda clase
de facultades administrativas. En los poderes generales, para
ejercer actos de dominio, bastará que se den con ese carácter
para que el apoderado tenga todas las facultades de dueño,
tanto en lo relativo a los bienes, como para hacer toda clase
de gestiones a fin de defenderlos. Cuando se quisieren limitar,
en los tres casos antes mencionados, las facultades de los
apoderados, se consignarán las limitaciones, o los poderes
serán especiales. ...", permiten advertir la existencia de una
gradación o jerarquía reconocida ampliamente por la doctrina,
conforme a la cual, el mandato general para actos de dominio
comprende el mandato para actos de administración y para
pleitos y cobranzas, en tanto que el mandato para actos de
administración, también comprende el poder general para
pleitos y cobranzas. Por ello, basta que se tenga un poder
para actos de dominio para que se estimen implícitas las
facultades de pleitos y cobranzas, y actos de administración, o
bien, es suficiente que se tenga poder para actos de
administración para que se consideren implícitas las
facultades para defenderlos, es decir, las de un apoderado
general para pleitos y cobranzas, siguiendo el principio
general de derecho de que quien puede lo más puede lo
menos, tomando en consideración que el invocado dispositivo
legal establece que el mandatario tendrá las facultades de un
dueño tanto en lo relativo a bienes, como para hacer toda
clase de gestiones para defenderlos y también señala que
cuando se quisieren limitar las facultades de los apoderados
en los tres casos mencionados, se consignarán las
limitaciones o los poderes serán especiales. Con base en lo
anterior, cabe decir que en lo relativo al acreditamiento de la
personalidad en el juicio contencioso administrativo promovido
ante el Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa,
deben tomarse en consideración las facultades implícitas que
nacen de los mandatos generales, a fin de tener por
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
demostrada la personalidad de quien
comparece a nombre de otra persona, sea
física o moral.
15. El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Cuarto Circuito resolvió el recurso de queja 330/2014, con las
siguientes características:
Sandra Alicia Oyervides Rey, quien se ostentaba como
representante legal de Desarrollos Inmobiliarios Celom y Por El
Placer de Vivir Conferencias, ambas Sociedades de
Responsabilidad Limitada de Capital Variable, interpuso recurso de
queja en contra del auto por el que el Juez Segundo de Distrito en
Materia Administrativa del Estado de Nuevo León, tuvo por no
interpuesta su demanda de amparo indirecto, con fundamento en el
artículo 113 de la Ley de Amparo vigente.
En el auto recurrido, el juez federal tuvo por no interpuesta la
demanda de amparo promovida por Sandra Alicia Oyervides Rey, al
estimar que no dio cumplimiento al apercibimiento en el que se le
requirió para que exhibiera original o copia certificada del
instrumento notarial con el que acreditara la personalidad con la
que se ostentaba, esto es, representante legal de las personas
morales ya mencionadas, en virtud de que en las escrituras
públicas que anexó a su demanda inicial, se desprendía que el
poder general que se le otorgó fue sólo para actos de
administración, y éste no era suficiente para representarlas en
juicio, además de que el poder general para pleitos y cobranzas les
fue otorgado al, Presidente y Secretario del Consejo de Gerentes
de ambas sociedades.
Por su parte, la recurrente adujo que, al habérsele otorgado el
poder general para actos de administración, implícitamente también
se le otorgó el poder general para pleitos y cobranzas, ello con
base en la gradación o jerarquización de los poderes prevista en
nuestro sistema jurídico, la cual consiste en que los poderes de
mayor jerarquía incluyen necesariamente a los de menor; que
contrario a lo que afirma el Juez, el artículo 2554 del Código Civil
Federal, no establece que dicha gradación aplique exclusivamente
a los poderes generales de dominio; y, que tratándose de mandatos
generales, opera el principio de “quien puede lo más puede lo
menos”, de tal suerte, que cuando se concedan los poderes
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
generales sin limitación alguna, los mismos implicarán que las
personas a las que les fue otorgado, estarán facultadas para llevar
a cabo lo que requieran para cumplir con el objeto social que les fue
encomendado, salvo que hayan sido especiales o limitados.
El Tribunal Colegiado del conocimiento estimó que no le asistía la
razón jurídica a la recurrente, en virtud de que atendiendo al
régimen de menciones expresas que rige nuestro sistema jurídico,
el hecho de que se le haya conferido un poder general para actos
de administración no lleva implícito el otorgamiento de un poder
general para pleitos y cobranzas, de ahí concluyó que, tal como lo
determinó el juez de distrito, carece de facultades para representar
a las empresas quejosas en el juicio.
Para fundar y motivar su decisión, el órgano de amparo dijo que de
la correcta interpretación de los artículos 2553 y 2554 del Código
Civil Federal y 2447 y 2448 del Código Civil para el Estado de
Nuevo León se advierte que no se establece ninguna gradación o
jerarquización en los poderes generales, sino que, primero, refiere
la existencia de poderes generales o limitados, atendiendo a si
abarcan una representación en cualquier caso o sólo para ciertos
supuestos especificados en el propio poder, y por otra parte, en otra
clasificación, indica que existen tres categorías, de dominio, de
administración, y para pleitos y cobranzas, las cuales varían según
los alcances y fines para los que se emiten.
Partió de que existen poderes generales y especiales (los cuáles se
encuentran limitados a un acto jurídico en específico y concreto, el
cual concluye con la realización del mismo); y de que el poder
general para pleitos y cobranzas se usa para que el apoderado
pueda representar al mandante en juicio y/o realizar cobranzas en
su nombre; el poder general para actos de administración, es a
través del cual el mandatario administrará los bienes del mandante,
ocupándose tanto de su conservación como de su mantenimiento;
y, el poder general para actos de dominio, le otorgará facultades de
dueño, tanto para disponer de ellos (hipotecar, donar, comprar o
vender bienes del poderdante), así como para defenderlos. De tales
premisas concluyó que cada uno de los poderes generales tienen
su propia naturaleza y objeto y se emplean en supuestos diversos,
por lo que, si bien, son diversas las facultades otorgadas al
apoderado, lo cierto es que esto de ninguna manera quiere decir
que exista una gradación de ellos, de forma que al otorgarse uno,
implícitamente se confieran los demás que se estimen de menor
jerarquía.
14
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
El órgano federal de amparo no compartió la idea
de que existe una gradación o jerarquización, sino que dichas
disposiciones se refieren al alcance que cada uno de los poderes
tiene respecto de las obligaciones que se confieren, y las
responsabilidades a que queda contraído el mandatario al aceptar.
Puesto que el mandato es un contrato por virtud del cual el
mandatario se obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos
jurídicos que éste le encomienda, quien en el desempeño de su
encargo deberá sujetarse a las instrucciones que pueden ser
limitadas o generales recibidas y que no podrá proceder en contra
de ellas; que además pueden ser para que se realicen actos de
domino, de administración o para pleitos y cobranzas y que tendrán
lugar según lo que se convenga y no por producto de una jerarquía.
En los mandatos existe un régimen de menciones expresas, en
tanto que por disposiciones de ley o por las cláusulas plasmadas en
la convención, que se adviertan los alcances particulares de cada
mandato. Ya que para saber si el mandatario cuenta o no con
facultades suficientes para algún acto, es necesario que exista
mención expresa de ello, ya sea en la ley o por las cláusulas que
conforman el contrato respectivo.
El Tribunal Colegiado concluyó que no existe la gradación señalada
por la recurrente, por la medular circunstancia de que la ley no
reconoce ni establece ninguna clase de gradación ni jerarquización,
por lo que en un régimen de menciones expresas no puede inferirse
a manera de presunciones en una extensión de facultades
conferidas en un mandato, sino que el mandatario debe estar
investido de ellas por disposición de ley o por cláusula expresa del
mandante, para que a nombre de éste y bajo sus instrucciones
realice ciertos actos a su nombre y cuenta, ya que el mandato es un
contrato por el que el mandatario se obliga a ejecutar por cuenta del
mandante los actos jurídicos que éste le encarga y, en el
desempeño de su encargo, se sujetará a las instrucciones recibidas
del mandante. Por lo que si la ley no dispone expresamente que
entre los poderes referidos exista tal gradación o jerarquía, es
indispensable, que para que un mandatario con poder para actos
de administración tenga facultades propias de otros mandatos,
debe haber una cláusula que expresamente lo consigne. Máxime
porque no se trata de actividades análogas.
Bajo esas consideraciones y al concluir que no existe la ya
mencionada gradación o jerarquización es que estimó correcta la
determinación del juez federal, pues estimó inaplicable el principio
15
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
de que “quien puede lo más puede lo menos”, en tanto que al no
destacar la ley tal gradación, no puede establecerse una relación
que implique lo más y lo menos, sino que, como se precisó, se trata
de poderes con características distintas y, por el contrario, sí cobra
vigencia el principio “pacta sunt servanda”, porque el mandato es
un acuerdo de voluntades al que debe atenderse para advertir a
que fue a lo que se comprometieron las partes, precisamente
atendiendo al régimen de menciones expresas.
Cabe agregar que, según se advierte en los instrumentos notariales
exhibidos por la mandataria, se le otorgó un poder general para
actos de administración, sin que se mencionara que también se le
otorgara poder general para pleitos y cobranzas; en tanto que los
poderes generales respecto de todas las facultades se les
otorgaron al Presidente y Secretario integrantes del Consejo de
Gerentes, quienes pueden ejercer conjunta o separadamente,
poder general para pleitos y cobranzas, poder general para actos
de administración, poder cambiario, poder general para celebrar y
ejecutar actos de dominio, representación laboral, facultad para
decir la constitución de gravámenes sobre bienes muebles e
inmuebles de la sociedad, facultad de negociar y obtener créditos y
otorgar poderes. En esas circunstancias, no puede colegirse que a
la mandataria, recurrente en el caso, se le hubieran conferido más
facultades que las de administración respecto de los bienes y
negocios de dichas sociedades, y en ese sentido, debe atenderse a
las menciones expresas que conforman la referida convención, y no
se puede concluir que se le otorgaron facultades para promover
juicios de amparo.
16. Conforme a estas argumentaciones y razonamientos, el Segundo
Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Cuarto Circuito, emitió
la siguiente tesis aislada:
PODER GENERAL PARA ACTOS DE ADMINISTRACIÓN.
ES INSUFICIENTE PARA PROMOVER JUICIO DE
AMPARO, SI NO EXISTE CLÁUSULA EXPRESA QUE
FACULTE AL MANDATARIO PARA ELLO, AL NO EXISTIR
GRADACIÓN O JERARQUÍA ENTRE LOS DISTINTOS
TIPOS DE PODERES (LEGISLACIÓN DEL ESTADO DE
NUEVO LEÓN).6 De la interpretación de los artículos 2553 y
6
Tesis Aislada IV.2o.A.81 K: Décima Época, Instancia Tribunales Colegiados de Circuito; publicada
en la Gaceta del Semanario Judicial de la Federación; Libro 17, abril de 2015, Tomo II, página: 1770
16
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
2554 del Código Civil Federal, así como 2447
y 2448 del Código Civil para el Estado de
Nuevo León, de contenido prácticamente
idéntico, se colige que no se establece gradación o jerarquía
en los poderes generales, sino que, primero, dichos preceptos
refieren la existencia de poderes generales o limitados,
atendiendo a si abarcan una representación en cualquier
supuesto o sólo para algunos especificados en el propio poder
y, después, en diversa clasificación indican que existen tres
categorías: de dominio, de administración y para pleitos y
cobranzas, las cuales tienen distinta naturaleza y objeto, pues
se emplean para casos diferentes. Además, conforme a los
artículos 2546 y 2562 del Código Civil Federal y sus
correlativos 2440 y 2456 del Código Civil local, el mandato es
un contrato por el cual el mandatario se obliga a ejecutar, por
cuenta del mandante, los actos jurídicos que éste le encarga
y, en el desempeño de su encargo se sujetará a las
instrucciones recibidas del mandante, por lo que existe un
régimen de menciones expresas, en tanto que es,
precisamente por disposición de la ley o por las cláusulas
plasmadas en la convención, que se advierten los alcances
particulares de cada poder. Así, no existe una gradación o
jerarquía, por el hecho de que la ley no la reconoce ni
establece; de ahí que en un régimen de menciones expresas,
no puede inferirse a manera de presunciones, una extensión
de facultades conferidas en un mandato, sino que el
mandatario debe estar investido de aquéllas por disposición
de la ley o por cláusula expresa del mandante, para que a
nombre de éste y bajo las instrucciones dadas realice ciertos
actos. Por tanto, para que en el Estado de Nuevo León un
mandatario con poder para actos de administración pueda
promover juicio de amparo en representación de su
mandante, que es una facultad propia del diverso mandato
para pleitos y cobranzas, es indispensable una cláusula que
expresamente la consigne. Máxime porque no se trata de
actividades análogas, de forma que quien administra no
realiza una labor similar a quien controvierte actos y cobra,
por lo que no podría hablarse de alguna implicación, como
podría suceder, verbigracia, con el apoderado con facultades
de dominio, que debe conducirse como dueño y defender un
bien, pues es por disposición expresa de la ley, que los
alcances de su poder conllevan mayores facultades.
y registro 2008854.
17
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
17. Con los antecedentes precisados y la explicación de los criterios que
adoptaron los tribunales colegiados que participan en la presente
contradicción de tesis, esta Primera Sala constata que los dos órganos
federales se vieron en la necesidad de ejercer su arbitrio judicial para
interpretar el artículo 2554 del Código Civil Federal y sus concordantes
de los Códigos Civiles de tres distintas entidades federativas de la
República Mexicana (Jalisco, Nuevo León y Ciudad de México), para
resolver los casos que se sometieron a su consideración.
18. Segundo requisito: punto de toque y diferendo de criterios
interpretativos. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación considera que el segundo requisito, relativo a la existencia de
un punto de toque, no se encuentra satisfecho en lo que ve a la
legislación de Jalisco, respecto de lo cual deben hacerse algunas
precisiones.
19. El Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Primer Circuito, al resolver el juicio de amparo directo 7412/2001,
sostuvo que entre los tres tipos de poderes, esto es, entre los poderes
generales para actos de dominio, de administración y para pleitos y
cobranzas, existe una jerarquía de la que nacen facultades implícitas,
pues el mandato general para actos de dominio comprende el mandato
para actos de administración y para pleitos y cobranzas, en tanto que el
mandato para actos de administración, también comprende el poder
general para pleitos y cobranzas.
20. En principio, tal interpretación la obtuvo del análisis de los artículos
2207 y 2214 del Código Civil del Estado de Jalisco y su correlativo 2554
del Código Civil para el Distrito Federal; sin embargo, con la lectura de
la ejecutoria correspondiente se advierte que de manera reiterada,
18
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
dicho tribunal sostuvo que la autoridad responsable
había llevado a cabo una inexacta aplicación del
artículo 2207 del Código Civil del Estado de Jalisco, de hecho, al final,
el órgano colegiado si bien hizo mención del contenido de dicha norma,
se limitó a analizar la forma escrita del poder general para actos de
administración exhibida por el quejoso, a la luz de las normas del
Código Civil para el Distrito Federal y del Código Civil Federal, lo que
incluso se advierte en el contenido de la tesis emitida por el órgano
colegiado, en la que solamente se invocó el texto del artículo 2554 del
Código Civil Federal y el de su similar del Código Civil para el Distrito
Federal, por lo que no es el caso de incorporar la legislación del estado
de Jalisco para la solución de este asunto, tanto porque el Tribunal
Colegiado no hizo un análisis propio de esa norma e incluso resolvió
que su aplicación al caso había sido inexacta, como porque su
contenido es muy diferente al resto de las normas que examinaron los
tribunales que participan en este asunto, lo que impide emprender un
ejercicio hermenéutico que resulte aplicable para todas ellas. Para
mayor claridad, enseguida se reproduce lo que al respecto prevén
dichas legislaciones:
CÓDIGO CIVIL FEDERAL
Artículo 2,546.- El mandato es un contrato por el que el mandatario se
obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos jurídicos que éste
le encarga.
Artículo 2,553.- El mandato puede ser general o especial. Son
generales los contenidos en los tres primeros párrafos del artículo
2,554. Cualquier otro mandato tendrá el carácter de especial.
Artículo 2,554.- En todos los poderes generales para pleitos y
cobranzas, bastará que se diga que se otorga con todas las facultades
generales y las especiales que requieran cláusula especial conforme a
la ley, para que se entiendan conferidos sin limitación alguna.
19
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
En los poderes generales para administrar bienes, bastará expresar que
se dan con ese carácter, para que el apoderado tenga toda clase de
facultades administrativas.
En los poderes generales, para ejercer actos de dominio, bastará que
se den con ese carácter para que el apoderado tenga todas las
facultades de dueño, tanto en lo relativo a los bienes, como para hacer
toda clase de gestiones a fin de defenderlos.
Cuando se quisieren limitar, en los tres casos antes mencionados, las
facultades de los apoderados, se consignarán las limitaciones, o los
poderes serán especiales.
Los notarios insertarán este artículo en los testimonios de los poderes
que otorguen.
CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL
Artículo 2,546.- El mandato es un contrato por el que el mandatario se
obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos jurídicos que éste
le encarga.
Artículo 2,553.- El mandato puede ser general o especial. Son
generales los contenidos en los tres primeros párrafos del artículo
2,554. Cualquier otro mandato tendrá el carácter de especial.
Artículo 2,554.- En todos los poderes generales para pleitos y
cobranzas, bastará que se diga que se otorga con todas las facultades
generales y las especiales que requieran cláusula especial conforme a
la ley, para que se entiendan conferidos sin limitación alguna.
En los poderes generales para administrar bienes, bastará expresar que
se dan con ese carácter, para que el apoderado tenga toda clase de
facultades administrativas.
En los poderes generales, para ejercer actos de dominio, bastará que
se den con ese carácter para que el apoderado tenga todas las
facultades de dueño, tanto en lo relativo a los bienes, como para hacer
toda clase de gestiones a fin de defenderlos.
Cuando se quisieren limitar, en los tres casos antes mencionados, las
facultades de los apoderados, se consignarán las limitaciones, o los
poderes serán especiales.
20
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
Los notarios insertarán este artículo en los testimonios
de los poderes que otorguen.
CÓDIGO CIVIL PARA EL ESTADO DE NUEVO LEON
Artículo 2440.- El mandato es un contrato por el que el mandatario se
obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos jurídicos que éste
le encarga.
Artículo 2447.- El mandato puede ser general o especial.
Son generales los contenidos en los tres primeros párrafos del artículo
2448. Cualquiera otro mandato tendrá el carácter de especial.
Artículo 2448.- En todos los poderes generales para pleitos y
cobranzas, bastará que se diga que se otorga con todas las facultades
generales y las especiales que requieran cláusula especial conforme a
la ley, para que se entiendan conferidos sin limitación alguna.
En los poderes generales para administrar bienes, bastará expresar que
se dan con ese carácter, para que el apoderado tenga toda clase de
facultades administrativas.
En los poderes generales, para ejercer actos de dominio, bastará que
se den con ese carácter para que el apoderado tenga todas las
facultades de dueño, tanto en lo relativo a los bienes, como para hacer
toda clase de gestiones a fin de defenderlos.
Cuando se quisieren limitar, en los tres casos antes mencionados, las
facultades de los apoderados, se consignarán las limitaciones, o los
poderes serán especiales.
Los notarios insertarán este artículo en los testimonios de los poderes
que otorguen.
CÓDIGO CIVIL PARA EL ESTADO DE JALISCO
Artículo. 2197.- El mandato es un contrato por el cual una persona
llamada mandante otorga a otra denominada mandatario, la facultad de
realizar por el otorgante un acto jurídico. Cuando el mandato tenga
efectos patrimoniales, deberá entenderse que su finalidad es, la de
conservar ese patrimonio.
21
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
Artículo 2200.- El mandatario, en sus relaciones con el mandante, no
estará obligado a intervenir en actos para los cuales no tenga
instrucciones del mandante, ni en aquéllos en los que se considere
impedido.
Artículo 2205.- El mandato puede ser general o especial.
Artículo 2206.- Son mandatos generales:
I. Poder Judicial;
II. Poder para administrar bienes; y
III. Poder para ejercer actos de dominio.
Artículo 2207.- En los poderes generales judiciales, bastará decir que
se otorgan con ese carácter, para que el apoderado pueda representar
al poderdante en todo negocio de jurisdicción voluntaria, mixta y
contenciosa, desde su principio hasta su fin; siempre que no se trate de
actos que conforme a las leyes requieran poder especial, en tal caso se
consignarán detalladamente las facultades que se confieran con su
carácter de especialidad.
Este tipo de poderes sólo podrá otorgarse a personas que tengan el
título de abogado, licenciado en derecho o a quien no tenga ese
carácter se encuentre asesorado necesariamente por profesionales del
derecho, quien deberá suscribir y actuar conjuntamente con el
apoderado, en todos los trámites judiciales.
En los poderes generales para administrar bienes, bastará decir que se
otorgan con ese carácter, para que el apoderado tenga toda clase de
facultades administrativas.
En los poderes generales para ejercer actos de dominio, será suficiente
que se exprese que se confieren con ese carácter, a efecto de que el
apoderado tenga todas las facultades de propietario, en lo relativo a los
bienes como en su defensa.
21. Como se advierte, la legislación del estado de Jalisco difiere de las
demás, desde la definición de lo que es el mandato hasta los tipos de
poderes que regula, esto, pues incorpora un tipo de poder general que
las otras legislaciones no prevén, como es el Poder General Judicial,
22
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
cuyos requisitos, tanto de validez como para llevar a
cabo su ejercicio, tienen una especificidad tal y
requieren de otros actos, que no pueden homologarse a los
establecidos en los Códigos Civiles Federal, del Distrito Federal y del
estado de Nuevo León.
22. Ciertamente, en lugar de preverse en dicha normatividad el Poder
General para Pleitos y Cobranzas, se establece el denominado Poder
General Judicial, que sólo puede otorgarse a personas que tengan el
título de abogado, licenciado en derecho o a quien –no teniendo ese
carácter– se encuentre asesorado necesariamente por profesionales
del derecho, quien deberá suscribir y actuar conjuntamente con el
apoderado, en todos los trámites judiciales, requisitos que no se exigen
para el otorgamiento de los poderes generales para pleitos y cobranzas.
23. En las circunstancias apuntadas, no se tomará en cuenta, para la
solución de este asunto, la legislación del estado de Jalisco. No
obstante ello, debe precisarse que sí subsiste la contradicción de
criterios entre el sostenido por el Segundo Tribunal Colegiado en
Materia Administrativa del Cuarto Circuito y el que emitió el propio
Décimo Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Primer Circuito (al resolver el juicio de amparo directo 7412/2001) en la
parte que analizó la normatividad civil federal y la del Distrito Federal,
para concluir que entre los poderes generales para actos de dominio,
de administración y para pleitos y cobranzas, existe una jerarquía de la
que nacen facultades implícitas.
24. En ese tenor, debe decirse que el segundo requisito para la existencia
de las contradicciones de tesis también se encuentra satisfecho (en la
parte que se analizaron las normas apuntadas, con la exclusión del
23
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
Código de Jalisco), ya que se advierte una divergencia de los criterios
adoptados por los tribunales colegiados contendientes ante una misma
situación jurídica. Pues, por un lado, el Décimo Segundo Tribunal
Colegiado en Materia Administrativa del Primer Circuito llegó a la
conclusión de que del artículo 2554 del Código Civil Federal y su
concordante en la normatividad de la ahora Ciudad de México, se
desprende una jerarquía entre los poderes generales para actos de
dominio, de administración y para pleitos y cobranzas, jerarquía de la
que nacen facultades implícitas, pues el mandato general para actos de
dominio comprende el mandato para actos de administración y para
pleitos y cobranzas, en tanto que el mandato para actos de
administración, también comprende el poder general para pleitos y
cobranzas. Por ello, en su concepto, basta que se tenga un poder para
actos de dominio para que se estimen implícitas las facultades de
pleitos y cobranzas, y actos de administración, o bien, es suficiente que
se tenga poder para actos de administración para que se consideren
implícitas las facultades para defenderlos, es decir, las de un apoderado
general para pleitos y cobranzas, siguiendo el principio general de
derecho de que quien puede lo más puede lo menos.
25. El Segundo Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Cuarto
Circuito, por su parte, concluyó que del artículo 2554 del Código Civil
Federal y de su concordante en el código civil de su entidad (Nuevo
León) se advierte que existen poderes generales para realizar actos de
dominio, de administración y para pleitos y cobranzas, y que cada uno
de estos tipos de poder tienen distinta naturaleza y objeto, pues se
emplean para casos diferentes. Consideró que si el mandato es un
contrato por el cual el mandatario se obliga a ejecutar, por cuenta del
mandante, los actos jurídicos que éste le encarga y, en el desempeño
de su encargo se sujetará a las instrucciones recibidas del mandante,
24
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
existe un régimen de menciones expresas, en tanto
que es, precisamente por disposición de la ley o por
las cláusulas pactadas en la convención, que se advierten los alcances
particulares de cada poder. Así, llegó a la conclusión de que no existe
una jerarquía entre tales poderes , por el hecho de que la ley no la
reconoce ni establece; de ahí que en un régimen de menciones
expresas no puede inferirse a manera de presunciones, una extensión
de facultades conferidas en un mandato, sino que el mandatario debe
estar investido de aquéllas por disposición de la ley o por cláusula
expresa del mandante, para que a nombre de éste y bajo las
instrucciones dadas realice ciertos actos.
26. En atención a las anteriores consideraciones, se aprecia que lo que dijo
el primero de los tribunales colegiados fue negado por el segundo, con
la aclaración de que dicha contradicción se presentó solo en una
parte del criterio, esto es, solamente en lo que ve al Poder General
para Actos de Administración y al Poder General para Pleitos y
Cobranzas, pues en relación al Poder General para Actos de Dominio
debe destacarse que el Tribunal Colegiado del Cuarto Circuito hizo
alguna precisión que impide afirmar contrariedad con el criterio del otro
órgano jurisdiccional.
27. Lo anterior se afirma porque en relación a las facultades derivadas del
otorgamiento de los poderes generales, tanto para actos de
administración, como el relativo a pleitos y cobranzas, dicho Tribunal
Colegiado con jurisdicción en Nuevo León, sostuvo que las actividades
que realiza el mandatario por virtud de esos poderes no son análogas,
de forma que quien administra no realiza una labor similar a quien
controvierte actos y cobra, por lo que no podría hablarse de alguna
implicación, pero en términos similares a los que sostuvo su homólogo
25
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
consideró que el apoderado con facultades de dominio debe conducirse
como dueño y defender un bien, siendo por disposición expresa de la
ley que los alcances de su poder conllevan mayores facultades que
incluyen las de los otros mandatos. Dicha consideración se advierte
expresa en la parte final de la tesis emitida por dicho tribunal, en la
parte que dice:
“Máxime porque no se trata de actividades análogas, de forma
que quien administra no realiza una labor similar a quien
controvierte actos y cobra, por lo que no podría hablarse de
alguna implicación, como podría suceder, verbigracia, con el
apoderado con facultades de dominio, que debe conducirse
como dueño y defender un bien, pues es por disposición
expresa de la ley, que los alcances de su poder conllevan
mayores facultades.” (Énfasis añadido)
28. De ahí que no es el caso de incorporar en esta contradicción de tesis la
interpretación hecha en torno al Poder General para Actos de Dominio.
29. Tercer requisito: Que pueda formularse una pregunta o
cuestionamiento a resolver. Este requisito también se cumple, pues
hechas las precisiones anteriores y advertido el punto de conflicto entre
los criterios contendientes, cabe la siguiente pregunta:
De acuerdo al artículo 2554 del Código Civil Federal y sus
concordantes en los códigos civiles de las entidades
federativas, ¿existe una gradación o jerarquía entre el
Poder General para Actos de Administración y el Poder
General para Pleitos y Cobranzas, por virtud de la cual,
pueda deducirse que el otorgamiento de un poder general
para realizar actos de administración de bienes confiere
implícitamente al apoderado las facultades que son propias
del poder general para pleitos y cobranzas, o esto no es
así?
30. Así las cosas y habiendo quedado acreditados los requisitos de
procedencia de las contradicciones de tesis, esta Primera Sala
26
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
considera que en el caso sí existe la contradicción de
tesis denunciada, en atención a que los órganos
colegiados abordaron el estudio de la misma cuestión jurídica y llegaron
a diferentes conclusiones contradictorias a través de argumentos
distintos. Por tanto, una vez que quedaron satisfechos los requisitos de
procedencia y de existencia de la contradicción de tesis, ha lugar a dar
respuesta a la interrogante que resulta de dicha oposición de criterios.
V. ESTUDIO
31. Tal como quedó precisado, el tema a dilucidar en esta contradicción de
tesis consiste en determinar si, de acuerdo al artículo 2554 del Código
Civil Federal y sus concordantes en los códigos civiles de las entidades
federativas, el poder general para actos de administración comprende
implícitamente el poder general para pleitos y cobranzas o si por el
contrario su otorgamiento está basado en un régimen de mención
expresa, por virtud del cual debe atenderse al tipo de poder
expresamente conferido, sin que entre ellos exista una gradación o
jerarquía que permita entender que el otorgamiento del primero
implícitamente conlleva el otorgamiento del segundo.
32. Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
considera que tal interrogante debe ser contestada de acuerdo al
criterio que se sostiene en la presente ejecutoria y que habrá de
prevalecer con carácter de jurisprudencia mismo que, en lo medular,
coincide con lo argumentado por el Segundo Tribunal Colegiado en
Materia Administrativa del Cuarto Circuito.
33. Como punto de partida es oportuno explicar que la institución de la
representación surge como una respuesta del orden jurídico al
27
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
problema sobre la cooperación en la gestión y cuidado de los bienes e
intereses ajenos. La representación, como medio de extensión de la
personalidad humana, resuelve el problema que se genera en torno a la
exteriorización de la voluntad de las personas jurídicas y de aquellos
sujetos que se encuentran en algún supuesto de incapacidad jurídica
(representación necesaria), al tiempo que favorece la dinamización de
la vida social y jurídica y soluciona las dificultades fácticas que se
suscitan en torno a la celebración de actos jurídicos de manera
presencial (representación voluntaria).
34. La ley prevé dos instituciones para llevar a cabo esta cooperación en la
gestión y cuidado de los bienes e intereses ajenos: el mandato y el
apoderamiento. Si se analizan en puridad, el primero concierne más
bien a la realización de actos de gestión, mientras que el segundo
corresponde a una auténtica representación, donde una persona se
sustituye en otra.
35. No puede desconocerse, sin embargo, que en las legislaciones
invocadas por los tribunales que participan en la presente contradicción
de tesis7 y en el sistema jurídico mexicano en general, se prevé el
otorgamiento de mandatos representativos, en donde aparecen
combinados los atributos de ambas instituciones, de manera que en un
mandato representativo el mandatario tiene la aptitud de representar, la
facultad de decidir y la obligación de gestionar, en los términos que la
propia ley prevé.
36. En los artículos 2546 del Código Civil Federal y del Código Civil
para el Distrito Federal, así como en el numeral 2440 del Código Civil
para el Estado de Nuevo León, se define al mandato como el contrato
7
Código Civil Federal y Códigos Civiles locales de Nuevo León y del entonces Distrito Federal.
28
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
por el que el mandatario se obliga a ejecutar por cuenta
del mandante los actos jurídicos que éste le encarga.
Así, por virtud del mandato el mandante otorga a su mandatario todas
las facultades que le permitan cumplir con su encargo.
37. Las disposiciones relacionadas con esta cuestión y que fueron
transcritas después del párrafo 20 de esta ejecutoria, prescriben
además, que el mandato puede ser general o especial. El primero de
ellos puede ser de tres tipos: (i) Poder General para Pleitos y
Cobranzas; (ii) Poder para Actos de Administración y (iii) Poder para
Actos de Dominio. Por disposición legal cualquier otro mandato será
especial.
38. En lo que ve al Poder General para Actos de Domino, en su
otorgamiento, basta que se den con ese carácter para que el
apoderado tenga todas las facultades de dueño, tanto en lo relativo a
los bienes, como para hacer toda clase de actos y gestiones a fin de
defenderlos. El Poder General para Actos de Administración, por su
parte, provee al apoderado toda clase de facultades administrativas, en
tanto que en la descripción del Poder General para Pleitos y
Cobranzas, el legislador obvió su finalidad y se limitó a explicar que,
bastará que se diga que se otorga con todas las facultades generales y
especiales que requieran cláusula especial conforme a la ley, para que
se entiendan conferidos sin limitación alguna. Es preciso mencionar
entonces que, por virtud de este tipo de mandato, el apoderado o
mandatario puede representar a su mandante en juicio y realizar
cualquier cobranza a su nombre.
39. La cuestión a dilucidar, según se explicó en párrafos precedentes,
consiste en determinar si entre el poder general para actos de
29
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
administración y el poder general para pleitos y cobranzas existe una
jerarquía o gradación, por virtud de la cual, las facultades que se
confieren en el primero de los mencionados contiene implícitas las
facultades que son propias para realizar actos de cobranza o para
intervenir en un pleito, esto es, para intervenir en el trámite de procesos
judiciales o de otra índole que impliquen una controversia. En ese
sentido, se reitera que en el análisis y resolución de la contradicción no
se incluirán los poderes generales para actos de dominio pues, tal como
lo precisó uno de los tribunales que participan en ésta, es por
disposición expresa de la ley que sus alcances conllevan mayores
facultades para el apoderado.
40. Dicho ello, debe partirse de una interpretación gramatical de las normas
que analizaron los tribunales que intervienen en este asunto 8, en las
que es claro que en cada contrato de mandato, en lo individual, el
mandante otorgará a su mandatario las facultades que hayan
convenido y que cada contrato tendrá los alcances que en él se hayan
pactado, pues la máxima ley que rige a los contratos civiles es la de la
autonomía de la voluntad de las partes, de manera que cada una de
ellas se obliga de manera voluntaria en los términos que quiso hacerlo,
siempre respetando los límites que establece la ley, el orden público, la
moral y las buenas costumbres.
41. Por otro lado y también sobre la base de la interpretación gramatical de
la que parte el estudio del presente asunto, esta Primera Sala advierte
que en los textos normativos no se establece ninguna gradación o
8
CÓDIGO CIVIL FEDERAL. “Artículo 2,546.- El mandato es un contrato por el que el mandatario se
obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos jurídicos que éste le encarga.”
CÓDIGO CIVIL PARA EL DISTRITO FEDERAL. Artículo “2,546.- El mandato es un contrato por el
que el mandatario se obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos jurídicos que éste le
encarga.”
CÓDIGO CIVIL PARA EL ESTADO DE NUEVO LEON. “Artículo 2440.- El mandato es un contrato
por el que el mandatario se obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos jurídicos que éste le
encarga.”
30
CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
jerarquización en los poderes generales, antes bien,
en ellos se dispone la existencia de poderes
generales o limitados, atendiendo a si abarcan una representación en
cualquier caso o sólo para ciertos supuestos especificados en el propio
poder. En relación con los primeros, se prevén las tres categorías de
poderes generales que han quedado explicadas, de dominio, de
administración, y para pleitos y cobranzas, las cuales varían según los
alcances y fines para los que se emiten.
42. Asimismo, según las normas que los rigen, cada uno de los poderes
generales tienen su propia naturaleza y objeto, y se emplean para
supuestos diversos, por lo que las facultades otorgadas al
apoderado –según el tipo de apoderamiento, sea para actos de
administración o bien, general para pleitos y cobranzas– son diferentes;
empero, ello de ninguna manera quiere decir que exista una gradación,
de forma que al otorgarse uno, implícitamente se confieran los demás
que se estimen de menor jerarquía. Esto no es así, por el contrario, si
se atiende a una interpretación sistemática se constata que la
normatividad en materia de representación establece el alcance que
cada uno de los poderes tiene respecto de las obligaciones que se
confieren, y las responsabilidades a que queda contraído el mandatario
al aceptarlo.
43. Esto queda plenamente identificado en nuestro sistema jurídico, mismo
que prevé que el mandato es un contrato por el cual el mandatario se
obliga a ejecutar por cuenta del mandante los actos jurídicos que éste
le encomienda, de manera que en el desempeño de su encargo deberá
sujetarse a las instrucciones recibidas. Dicho de otro modo, el mandato
es un acuerdo de voluntades del que surgen obligaciones que tienen
por objeto la ejecución de ciertos actos que se deben realizar de
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acuerdo a las instrucciones del mandante, las que, además de que
pueden ser limitadas o generales, podrán otorgarse para realizar (i)
actos de dominio, o (ii) de administración, o bien para pleitos y
cobranzas, según se convenga, es decir, de conformidad con lo
pactado según el tipo de poder de que se trate y no como resultado de
la existencia de una jerarquía, entre ellos.
44. En consecuencia, debe concluirse que si al mandatario se le otorga un
poder general para actos de administración, no puede entenderse que
dicho poder comprende implícitamente el otorgamiento de un poder
general para pleitos y cobranzas, pues como ya se señaló, el
otorgamiento de uno y otro está determinado por un principio de
mención expresa, lo cual implica que el tipo de facultades del mandante
deberá definirse en función al poder que expresamente le fue conferido,
general para actos de administración o bien, general para pleitos y
cobranzas, sin que entre ellos exista graduación o jerarquía alguna”. Tal
conclusión se ve fortalecida si se considera que el mandatario debe
sujetarse y actuar conforme a las instrucciones de su mandante según
le fueron concedidas, so pena de que lo indemnice del pago de los
daños y perjuicios que le pudiera ocasionar con motivo de su mal actuar
o negligencia si acaso no actúa de acuerdo a las instrucciones
recibidas.
45. Tales razonamientos también son acordes con una interpretación
funcional, pues se entiende que el mandante concede facultades al
mandatario porque confía en que éste es capaz y tiene los
conocimientos necesarios o las habilidades requeridas para realizar los
actos jurídicos que le son encomendados; así, es explicable que una
persona otorgue un poder general para pleitos y cobranzas a un
abogado, porque confía en que tiene los conocimientos jurídicos
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necesarios para representarlo en juicio y por ello le
encomienda facultades para la defensa de sus
derechos; un poder general para actos de administración a un agente
inmobiliario para que administre sus bienes inmuebles, pues confía en
que conoce el mercado inmobiliario y que es capaz de darles el mejor
uso, negociar el mejor precio de renta para ellos, darles mantenimiento
etcétera, lo que da lugar a que le faculte para realizar actos de gestión.
46. De esta manera, afirmar que el apoderado para actos de administración
tiene facultades implícitas para realizar cobranzas e intervenir en juicios
o en procedimientos contenciosos para la defensa de los derechos de
su poderdante rompe con la funcionalidad apuntada.
47. Por todo lo anterior, no es válido afirmar que existe gradación alguna en
relación con los dos tipos de poderes de los que se trata en esta
contradicción, por la medular circunstancia de que, como se evidenció,
la ley no reconoce ni establece entre ellos ninguna clase de gradación
ni jerarquización; por lo que para determinar el tipo de poder general
otorgado, deberá estarse al expresamente conferido, general para actos
de administración o bien, general para pleitos y cobranzas, sin que
entre ellos pueda inferirse a manera de presunciones, una extensión
sobre el tipo de poder otorgado, máxime si se considera que la
administración de bienes y los actos de cobranza y los que se realizan
dentro de un procedimiento (sea judicial o contencioso) no son
actividades análogas, de forma que quien administra no realiza una
labor similar a quien pelea y cobra, por lo que no podría hablarse de
ninguna implicación entre uno y otro.
48. Luego, al no haber gradación ni jerarquización no es aplicable el
principio de que quien puede lo más puede lo menos, en tanto que al no
destacar la ley tal gradación, no puede establecerse una relación que
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implique lo más y lo menos, sino que, como se precisó, se trata de
poderes con características distintas.
49. Por otro lado, esta Primera Sala no desconoce el contenido del
Protocolo sobre Uniformidad del Régimen Legal de los Poderes 9, del
que México es parte y, por ende, se integra a nuestro sistema jurídico,
en cuyo artículo IV, se prevé:
ARTICULO IV.- En los poderes especiales para ejercer actos de dominio
que se otorguen en cualquiera de los países de la Unión Panamericana,
para obrar en otro de ellos, será preciso que se determine
concretamente el mandato a fin de que el apoderado tenga las
facultades necesarias para el hábil cumplimiento del mismo, tanto a lo
relativo a los bienes como a toda clase de gestiones ante los tribunales o
autoridades administrativas a fin de defenderlos.
En los poderes generales para administrar bienes bastará expresar que
se confieren con ese carácter para que el apoderado tenga toda clase de
facultades administrativas, inclusive las necesarias para pleitos y
procedimientos administrativos y judiciales referentes a la
administración.
En los poderes generales para pleitos, cobranzas o procedimientos
administrativos o judiciales, bastará que se diga que se otorgan con
todas las facultades generales y las especiales que requieran cláusula
especial, conforme a la ley, para que se entiendan conferidos sin
limitación o restricción alguna.
La disposición de este artículo tendrá el carácter de regla especial que
prevalecerá sobre las reglas generales que en cualquier otro sentido
estableciera la legislación del respectivo país.
50. En relación con el contenido de dicha normatividad, al margen de
que la misma está dada sobre los requisitos que han de colmarse en la
expedición de los poderes que se otorguen en cualquiera de los países
de la Unión Panamericana, para obrar en otro de ellos 10, lo que de suyo
genera su inaplicación para resolver la presente contradicción de tesis,
9
Aprobado por la Cámara de Senadores del Congreso de la Unión de los Estados Unidos
Mexicanos, el veintidós de diciembre de mil novecientos cincuenta y uno, ratificado por el Poder
Ejecutivo el doce de junio de mil novecientos cincuenta y tres, y publicado en el Diario Oficial de la
Federación el tres de diciembre de ese mismo año.
10
El Protocolo dispone en su “Artículo I. En los poderes que se otorgan en los países que forman la
Unión Panamericana, destinados a obrar en el extranjero, se observarán las reglas siguientes: (…)”.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
la misma tampoco puede servir de marco referencial
para afirmar la existencia de alguna gradación,
jerarquía u otorgamiento de facultades implícitas entre los dos poderes
de que se trata pues, por un lado, la propia disposición establece la
existencia de los dos tipos de poderes, lo que implica que uno no
conlleva las facultades otorgadas en el otro, antes bien, y como
segundo punto, en relación al Poder para actos de Administración, la
norma es precisa en establecer que, tratándose de los poderes
generales para administrar bienes bastará expresar que se confieren
con ese carácter para que el apoderado tenga toda clase de facultades
administrativas, inclusive las necesarias para pleitos y procedimientos
administrativos y judiciales referentes a la administración, esto es,
circunscribe esa extensión de facultades para intervenir en
procedimientos que sean propios de los actos de administración, lo que,
en todo caso, ameritaría una interpretación adicional, pero deja en claro
que no puede entenderse que las facultades otorgadas en el Poder
General para Actos de Administración se prolongan para la realización
de cualquier tipo de cobranza ni para intervenir en todo tipo de
procedimientos judiciales o administrativos.
51. Con base en todo lo anterior, esta Primera Sala concluye que la
distinción en el otorgamiento entre un poder general para actos de
administración y un poder general para pleitos y cobranzas viene
determinado por un principio de mención expresa, el cual obliga a
atender al tipo de poder que expresamente se haya conferido, sin que
pueda entenderse que entre éstos exista una gradación o jerarquía en
virtud de la cual pueda deducirse que al otorgarse el primero
implícitamente se está confiriendo el segundo.
VI. DECISIÓN
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52. En estas condiciones, esta Primera Sala de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación considera que debe prevalecer, con carácter de
jurisprudencia, el criterio redactado con el siguiente rubro y texto:
PODER GENERAL PARA ACTOS DE ADMINISTRACIÓN, SU
OTORGAMIENTO NO LLEVA IMPLÍCITAS LAS FACULTADES QUE
SON PROPIAS DEL PODER GENERAL PARA PLEITOS Y
COBRANZAS, PUES NO EXISTE ENTRE ELLOS UNA GRADACIÓN
O JERARQUÍA. La interpretación gramatical, sistemática y funcional de
los artículos 2553 y 2554 del Código Civil Federal, así como 2447 y
2448 del Código Civil para el Estado de Nuevo León, de contenido
prácticamente idéntico, se colige que no se establece gradación o
jerarquía entre los poderes generales para actos de administración y los
otorgados para pleitos y cobranzas, por lo que a efecto de determinar
entre ellos cuál fue el poder general otorgado, es necesario sujetarse a
un principio de mención expresa, esto es, deberá atenderse al que fue
expresamente conferido, sin que entre ellos pueda inferirse a manera
de presunciones, una extensión sobre el tipo de poder otorgado,
máxime porque no se trata de actividades análogas, de forma que
quien administra no realiza una labor similar a quien controvierte actos y
cobra, por lo que no podría entenderse que uno incluye al otro.
53. Por lo anteriormente expuesto y con fundamento en los artículos
107, fracción XIII, de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos; 215, 216, 226, fracción II, de la Ley de Amparo vigente; y
21, fracción VIII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación, esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación
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RESUELVE
PRIMERO. Sí existe la contradicción de tesis a que este toca 225/2016
se refiere.
SEGUNDO. Debe prevalecer, con carácter de jurisprudencia, la tesis de
esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cuyo
rubro y texto quedaron anotados en el último apartado de la presente
ejecutoria.
TERCERO. Dese publicidad a la tesis jurisprudencial que se sustenta
en la presente resolución, en los términos del artículo 219 de la Ley de
Amparo.
Así lo resolvió la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, conforme a las siguientes votaciones:
Por mayoría de cuatro votos de los señores Ministros: Arturo
Zaldívar Lelo de Larrea, Jorge Mario Pardo Rebolledo, Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena y Presidenta Norma Lucía Piña Hernández, en cuanto a la
competencia de esta Primera Sala en contra del emitido por el Ministro
José Ramón Cossío Díaz (ponente); y, por mayoría de tres votos en
contra de los emitidos por los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea y
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena en cuanto al fondo del asunto, quienes se
reservan el derecho de formular voto de minoría.
Firman la Presidenta de la Sala y el Ministro Ponente, con la
Secretaria de Acuerdos, quien autoriza y da fe.
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CONTRADICCIÓN DE TESIS 225/2016
PRESIDENTA DE LA PRIMERA SALA
MINISTRA NORMA LUCÍA PIÑA HERNÁNDEZ
PONENTE:
MINISTRO JOSÉ RAMÓN COSSÍO DÍAZ
SECRETARIA DE ACUERDOS
DE LA PRIMERA SALA
LIC. MARÍA DE LOS ÁNGELES GUTIÉRREZ GATICA
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