Concepto de la Oración
En gramática y sintaxis, se denomina oración a un conjunto ordenado y lineal de palabras, que
expresan en su totalidad una información completa y reconocible. Se trata de la unidad más pequeña
del discurso, la cual constituye un enunciado autónomo, es decir, una proposición lógica que incluso si
la sacamos de su contexto, continuará expresando una información.
La oración es una de las estructuras del lenguaje verbal que más se ha estudiado a lo largo de la historia
de la lingüística, desde distintas aproximaciones, tanto morfosintácticas como semánticas y fonológicas,
dado que es una estructura común a todos los idiomas. Sin embargo, y como es lógico, la forma y la
entonación de las oraciones puede variar significativamente de una lengua a otra.
Además, así como las palabras juntas componen una oración, habitualmente en los textos las
oraciones juntas componen un párrafo, que sería una unidad mucho mayor de sentido, abarcando un
número variable de enunciados.
Características de las oraciones
En general, las oraciones se caracterizan por:
Se trata de una estructura lineal, jerarquizada, compuesta por un número finito de palabras.
Según la gramática tradicional, se compone normalmente de un sujeto (quien realiza o sobre
quien recae la acción) y un predicado (la acción realizada y su contexto). Sin embargo, es posible
que en algunos casos el sujeto no esté explicitado.
En la mayoría de los sistemas de escritura, se la reconoce usualmente por comenzar con una letra
mayúscula y culminar con un punto, rasgos que denotan que es una unidad de sentido cerrada en
sí misma.
Sujeto y predicado
El enfoque tradicional de la oración la comprende como la suma de un sujeto, o sea, alguien que lleva a
cabo o sobre quien recae la acción expresada por la oración, y un predicado, que es propiamente la acción
y sus contextos y circunstancias. Así, toda oración se compone, por compleja que sea, por estas dos
estructuras, que la dividen en dos.
El sujeto. Aquella entidad sobre la cual recae la acción o bien que la ejecuta, y que suele hallarse
preguntando al verbo “¿quién?” o “¿qué?”. Debe tener un núcleo, esto es, la palabra sobre la cual
recae la mayor carga de sentido, y que será un sustantivo o un pronombre que ocupa su lugar. Por
ejemplo, en la oración “El pobre Juan siembra porotos en la huerta”, nuestro sujeto será “El pobre
Juan” (y el núcleo será “Juan”).
El predicado. Una vez hallado el sujeto, el resto de la oración será predicado. Esto es, la acción
descrita y todos sus acompañamientos contextuales o gramaticales. Igualmente, el predicado debe
tener un núcleo, que en este caso será el verbo principal de la oración. Por ejemplo, en la oración “El
pobre Juan siembra porotos en la huerta”, el predicado será “siembra porotos en la huerta” (y el
núcleo será “siembra”).
Debemos notar que esta distinción sujeto-predicado no siempre calza a la perfección para todas las
oraciones. Existen oraciones impersonales, en las que no hay un sujeto lógico, y existen otras cuyo sujeto
es tácito, o sea, existe, pero no está explicitado.
Además, las oraciones de estructura más compleja como “¿Qué se ha hecho Laura en el cabello?” van en
contra de este orden exacto, ya que el sujeto está inmerso en información del predicado.
Diferencia entre oración y frase
No deben confundirse las oraciones y las frases. Las primeras poseen un verbo y denotan una acción
completa, articulada, mientras que las frases son expresiones mucho más simples, a menudo
incompletas, cuyo valor depende más del contexto que de lo que dicen en sí mismas.
Así, “Pedro va a llegar tarde hoy” es una oración, dotada de sujeto y verbo reconocibles, y que en sí
misma es una unidad cerrada de información. No importa si no sabemos quién es Pedro o adónde va a
llegar tarde, o cuándo sea ese “hoy”. Sabemos perfectamente a qué se refiere. No ocurre lo mismo con las
frases “¡Buenos días!” o “Por favor” que dependen enteramente de su contexto para significar algo.
¿Qué son las oraciones simples?
En lingüística, las oraciones simples son aquellas que poseen un único verbo conjugado, y que por
ende poseen una estructura generalmente llana y directa: un sujeto, dotado o no de complementos, y un
predicado, cuyo verbo a su vez puede tener o no complementos. Se distinguen de las oraciones
compuestas, dotadas de más de un verbo conjugado y poseedoras de estructuras más complicadas. Las
oraciones simples son las más fáciles y las primeras que aprendemos a formular en nuestro idioma (o
en uno extranjero). Sin embargo, en el día a día solemos hablar de maneras más complejas y enrevesadas,
favoreciendo sentidos ocultos, y empleando oraciones compuestas, que combinan dentro de sí oraciones
simples.
CLASIFICACION DE LA ORACIÓN SIMPLE
a) SINTÁCTICA
a-oraciones amembres :
Las oraciones "amembres", con el prefijo privativo "a", son oraciones en las cuales no hay sujeto ni
predicado.
Por ejemplo :
-¿ Qué tal ?
-"Sin salida"
-¡ Silencio !
-¡ Bien !
-¡ Sí !
b-oraciones unimembres :
Con el prefijo "uni" significan que no se puede separar el sujeto del predicado, porque si no, se pierde el
sentido de la oración.
*Se ven oraciones unimembres en los saludos, órdenes o interdicciones.
Por ejemplo :
-¡ Fuera !
-¡ Buenas noches !
-¡ Hasta la vista !
*En los letreros de ciertas tiendas :
-Panadería
-Farmacia
o
-No hay pan.
-Salida prohibida
c-oraciones bimembres :
Se trata de oraciones "clásicas" con sujeto y predicado, y a veces con complemento circunstancial.
No se puede separar el sujeto del predicado, sin perder el sentido de la frase.
Por ejemplo :
-mi padre (primer miembro) me leía cuentos de hada (segundo miembro) cada noche (complemento
circunstancial de tiempo)
-las rosas de mi jardín desprenden un perfume delicado.
-Barcelona es una gran ciudad llena de hermosos edificios.
-Los primeros días de primavera nos alegran a todos.
Tipos de oraciones simples
Tradicionalmente, las oraciones simples se clasifican de acuerdo a numerosos criterios. Uno de los
principales es la existencia o no de un sujeto oracional, de modo tal que podamos distinguir entre:
Oraciones personales. Aquellas en las que un sujeto lógico es reconocible, ya sea que esté explicitado o
no. Estas oraciones, a su vez, se clasifican de acuerdo al tipo de sujeto que posean, en:
Oraciones de sujeto explícito. Aquellas en las que el sujeto está claramente identificado y es
reconocible a simple vista. Por ejemplo: “Mi madre teje escarpines con lana china” (sujeto: “Mi
madre”).
Oraciones de sujeto elíptico. Aquellas en las que el sujeto está elidido, o sea, no es explícito o no se
ha pronunciado, pero se puede inferir de su contexto. Por ejemplo: “Tengo un libro de medicina en
casa” (sujeto: “Yo”).
Oraciones de sujeto indeterminado. Aquellas en las que hay un sujeto oracional, pero su identidad
no puede ser revelada o no se desea hacerlo, y en su lugar se emplea una fórmula imprecisa. No
equivale a oraciones impersonales, ya que el verbo está debidamente conjugado. Por ejemplo: “En la
escuela me robaron mi cuaderno” (sujeto: un “ellos” indeterminado).
Oraciones impersonales. Aquellas en las que no existe la posibilidad de identificar un sujeto lógico, ya
que la oración no lo requiere. Suelen clasificarse en:
Oraciones naturales. Aquellas que se refieren a fenómenos de la naturaleza que no son ejecutados
por ningún sujeto, ni atribuibles a nadie, sino que ocurren de manera espontánea. Por ejemplo:
“Anoche llovió torrencialmente”.
Oraciones gramaticalizadas. Se conoce así a las oraciones cuyos verbos –hacer, haber o ser- operan
de manera impersonal. Por ejemplo: “Hay comida de sobra en la despensa” o “Hace mucho que nadie
viene por aquí”.
Oraciones impersonales reflejas. Aquellas en las que se emplea un pronombre para impedir la
aparición del sujeto, generalmente usando la tercera persona del singular para conjugar el verbo. Por
ejemplo: “Aquí se vive tranquilamente” o “Ya no se puede salir de casa”.
b) SEMANTICA
Oraciones enunciativas o Realis. Aquellas en que se aborda objetivamente un acontecimiento, es decir,
se describe algo de la realidad concreta o imaginaria. Por ejemplo: “El auto tiene el radiador averiado”.
Oraciones no–enunciativas. Aquellas que expresan un contenido subjetivo, de acuerdo a las siguientes
posibilidades:
Imperativas. Acuden al receptor con la intención de modificar o influir sobre su conducta. Por
ejemplo: “¡Ya levántate del suelo!”.
Desiderativas. Expresan un deseo del emisor, por lo que suelen ir acompañadas de términos que
expresan esperanza o anhelo. Por ejemplo: “Ojalá mi papá me traiga un chocolate”.
Dubitativas. Expresan una duda o posibilidad en las consideraciones del emisor, por lo que suelen ir
acompañadas de adverbios o locuciones que expresan duda. Por ejemplo: “Tal vez mañana me anime
a dejar de fumar”.
Exclamativas. Transmiten los sentimientos o el estado anímico del emisor. Por ejemplo: “¡Qué
buena suerte la tuya!” o “¿Por qué me tuvo que pasar esto a mí?”.
Interrogativas. Aquellas que consisten en preguntas, o sea, que esperan una respuesta del otro. Por
ejemplo: “¿Cuál es tu nombre?”.
Realizativas. Las que sirven no para describir un estado de cosas de la realidad, sino para crear uno
nuevo mediante el lenguaje, como en promesas, juramentos, etc. Por ejemplo: “Y ahora los declaro
marido y mujer”
c) MORFOLÓGICA
Simple coordinadas:
Las conjunciones coordinantes vinculan elementos de igual valor que pueden ser palabras u oraciones
completas.
Según la interpretación que se haga de los elementos coordinados, las conjunciones coordinantes se
subdividen a su vez en diferentes grupos.
Conjunciones copulativas: indican adición o agregación. Las conjunciones copulativas en español
son: y (e delante de i- o hi-); ni; ni… ni…; tanto… como…; así como…; igual… que…; lo
mismo… que…; no solo…, sino también…Ejemplo:
Cristina es de Valencia y su marido de Murcia.
Conjunciones adversativas: contraponen ideas o hacen una corrección o matización. Las
conjunciones adversativas en español son: pero, mas, sino (que). Ejemplo:
Cristina está de vacaciones, pero/mas su marido se ha quedado en casa.
El marido de Cristina no está de vacaciones pero/mas ella sí.
pero puede seguir a una oración afirmativa o negativa.
El marido de Cristina no está de vacaciones sino en casa.
El marido de Cristina no está de vacaciones sino que se ha quedado en casa.
Conjunciones disyuntivas y distributivas: indican alternancia o elección.
La conjunción disyuntiva en español por excelencia es: o (u delante de o-, ho-). Las distributivas
se utilizan en pares: o… o…; bien…, bien…; ya…, ya…; ora…, ora…; sea…, sea…; fuera…,
fuera…
Oración Yuxtapuesta
Las oraciones yuxtapuestas son un tipo de oración compuesta coordinada que está constituida por dos o
más cláusulas o proposiciones que tienen la misma jerarquía. La relación de yuxtaposición se establece
mediante distintos signos de puntuación:
Coma. Por ejemplo: El cielo está nublado, el mar está revuelto.
Punto y coma. Por ejemplo: Está lloviendo; no iremos al parque.
Dos puntos. Por ejemplo: Fue un gran concierto: la banda tocó muy bien.
Compuesta subordinada:
Las oraciones subordinadas se clasifican de acuerdo a la función sintáctica que desempeñan dentro de la
oración principal.
Oraciones subordinadas sustantivas (OSS). Aquellas que desempeñan el papel de un sintagma
nominal: sujeto, atributo, complemento directo, complemento indirecto o complemento de régimen.
Suelen estar precedidas de las conjunciones que, de que, si, a, para, según sea el caso. Por ejemplo:
“Me gustaría que me beses”, “Estamos listos para recibirte”, “María no está dispuesta a perdonarte”.
Oraciones subordinadas adjetivas o de relativo (OR). Aquellas que sirven para calificar o
complementar a un sintagma nominal, haciendo siempre de adyacente o complemento, y siendo
introducidas por un pronombre relativo como que, al que, del que, de quien, cuyo, donde, como, etc.
Por ejemplo: “María, que está muy molesta, te espera en el salón”, “Mi primo, del que te hablé el otro
día, llegó anoche”, “En las vacaciones, cuando fuimos a Italia, nos contagiamos del virus”.
Oraciones subordinadas adverbiales (OSA). Aquellas que desempeñan siempre función de
complementos circunstanciales del verbo de la oración principal, y emplean nexos de acuerdo a la
función complementaria que desempeñen, tales como: más que, tan que, apenas, tan pronto
como, siempre que, donde, como, etc. Por ejemplo: “Acudiré tan pronto como mis labores lo
permitan”, “Cuando estemos adentro, cerramos todas las ventanas”, “Te daré lo que pides, siempre
que tú hagas lo mismo”.