HABACUC
TITULO: El nombre Habacuc se deriva del verbo Hebreo “abrazar.” Su nombre
probablemente significa, “él quien Abraza” o “él quien se aferra.” Es un nombre
apropiado tanto para el profeta como para el libro, porque Habacuc viene a una
fe firme a través de aferrarse con preguntas difíciles.
AUTOR: Como con muchos de los profetas menores, nada se conoce del
profeta excepto por ll del libro. En el caso de Habacuc, la información interna
casi no existe, lo que hace que las conclusiones de su identidad. Su simple
introducción como "el profeta Habacuc" puede implicar que él no necesitaba
presentación debido a que era un profeta conocido de su día. Es cierto que él
fue un contemporáneo de Jeremías, Ezequiel, Daniel y Sofonías.
Jeremías: Anuncio de Juicios a Israel y a naciones vecinas. El
desarrollo y cumplimiento de varias profecías, a Israel y a naciones
vecinas. La misericordia de Dios hacia Israel, sus justos juicios; y su plan
de restauración.
Ezequiel: Anunciar el castigo de Dios sobre Israel y otras naciones y
predecir la salvación final para el pueblo de Dios.
Daniel: Las visiones apocalípticas de Daniel (capítulo 8-12) ofrecen una
perspectiva del plan de Dios para las edades, incluyendo una profecía
directa en cuanto al Mesías. Dar un registro histórico de los judíos fieles
que vivieron en el cautiverio y mostrar cómo Dios tiene el control de los
cielos y de la tierra, y regular las fuerzas de la naturaleza, el destino de
las naciones y las circunstancias de su pueblo.
Sofonías: Anunciar Juicios proféticos inminentes, para los días de
Sofonías, y para el futuro, el día del Señor, junto con la misericordia de
Dios, cuando salieron de Babilonia. Estremecer al pueblo de Judá a fin
de que abandone su indiferencia e instarlo a volver a Dios.
El profetizó la llegada del ejército Babilonio y la destrucción de Judá, él
profetizó algún tiempo antes de la invasión. Muchos creen que Habacuc
ministró durante algún momento del Rey Joacim, quizás alrededor del año 607
a.C.
En este libro el autor no se dirige al pueblo de Judá. Más bien se lee como una
conversación (o una serie de preguntas y respuestas) entre el profeta Habacuc
y Dios.
El libro se puede dividir en tres secciones: las primeras dos registran las
preguntas contundentes de Habacuc y la última es una oración inspiradora de
alabanza. En su primera pregunta, el profeta desafía a Dios por no haber
castigado la maldad de su propio pueblo.
TRASFONDO HISTÓRICO.
El profetizó después de la caída de Nínive en el año 612 a.C., antes de la
primera invasión de Judá por Babilonia en agosto del 605 a.C. Este era un
tiempo de dolor nacional para Judá. El rey Josías había muerto trágicamente
en Meguido y su hijo Joacaz fue nombrado rey; pero fue quitado del trono por
Faraón Necao después de sólo tres meses de reinar y Joacim, el hijo mayor de
Josías, reinó en su lugar. Este fue un tiempo de tiranía y contiendas en que la
gente justa fue severamente oprimida; además, la gente pecaba abiertamente y
la idolatría se practicaba extensamente.
Habacuc consideró las circunstancias de su nación y quedó perplejo; parecía
que los hechos presentaban problemas sin solución, y él buscó
esclarecimiento. Pero a diferencia de otros, él no abandonó su fe ni se sumió
en la amargura sino que buscó a Dios para obtener respuestas. El observó
intensamente los pecados de Judá y deseaba saber por qué Dios no hacía
nada al respecto. Pero Dios le dice a Habacuc que sí está haciendo algo; Él
está levantando a los babilonios como instrumento de castigo contra Judá.
Para Habacuc, el remedio es peor que el problema. ¿Cómo es posible que
Dios use una nación vil y malvada para juzgar a su propio pueblo? Aunque a
Habacuc no se le da la respuesta a este dilema, él se somete a la voluntad de
Dios y aguarda instrucciones adicionales (2:1).
Habacuc deseaba vivir por vista, pero Dios le da una revelación más alta en un
extraordinario mensaje: más el justo por su fe vivirá (2:4). La instrucción de
Dios continúa, explicándole El cómo usará las circunstancias internacionales
para tratar la condición pecaminosa de Judá en una serie de cinco ayes que
afectarán a Babilonia, y también a Judá. Dios pronuncia ayes contra los que a
la fuerza toman lo que no es suyo (2:6–8), contra los que buscan la seguridad
sólo en defensas físicas (2:9–11) y los que practican la tiranía y la opresión
(2:12–13). Junto con esta desgracia, viene la consoladora promesa de que
cuando Cristo regrese Pues la tierra se llenará del conocimiento de la gloria del
Señor como las aguas cubren el mar. (2:14). Luego continúa un ay contra los
oportunistas (2:15–17) y los idólatras (2:18–19). Pero junto con esta desgracia
hay un glorioso contraste entre los ídolos y Dios: el Señor está en su santo
templo, calle delante de Él toda la tierra (2:20). El capítulo final de Habacuc
registra el triunfo de la fe. Por medio de su perseverancia y paciencia, Habacuc
obtuvo la victoria (1 Jn 5:4).
Los creyentes deben acudir a este libro maravilloso para encontrar dirección y
consuelo cuando sea difícil ver cómo los propósitos de Dios están llevándose a
cabo en la vida. El principio de vivir por fe (2:4b) es el fundamento de la vida
cristiana (Ro 1:17; He 10:38).
El pueblo de Dios confronta preguntas difíciles. ¿Por qué las cosas son
como son? ¿Dónde se encuentra Dios cuando el mundo lo ignora a Él y a
sus principios? Cuando Dios actúa, ¿por qué hace Él lo que hace?
Habacuc lucha con estas y otras preguntas en su penetrante profecía.
TONO:
VERSICULO: Habacuc 2:2-4.
Habacuc 2 - Biblia Reina Valera 1960
Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas ,
2
para que corra el que leyere en ella.
3
Aunque la visión tardará aún por un tiempo, más se apresura hacia el fin, y
no mentirá; aunque tardare, espéralo, porque sin duda vendrá, no tardará.
4
He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por
su fe vivirá.
Habacuc 2 - Biblia Palabra de Dios para Todos
2
El SEÑOR me respondió así: «Escribe claramente en tablillas la visión
para que se pueda leer de corrido.
3
Esta visión es testimonio de que hay un día y una hora señalados. Aunque
parezca que demora en llegar, espéralo; porque es seguro que llegará y no
tardará.
4
»El que se cansa de esperar el cumplimiento de la visión no se comportará
conforme a ella; pero el aprobado por Dios vivirá por su fe.
Habacuc 2 - Nueva Biblia Viva
2
Entonces el Señor me dijo: «Escribe mi respuesta en letras grandes y
claras, para que cualquiera pueda leerla de una mirada y corra a contarla
a los demás.
3
Las cosas que planeo no ocurrirán tan pronto, pero con toda seguridad
ocurrirán. Aunque pienses que se demoran en cumplirse, no te desesperes.
¡Todo acontecerá en el día que he señalado!
4
»Los babilonios son prepotentes, porque son malvados; pero el justo vivirá
porque confía en Dios.
Palabras y términos claves.
V 2a. Escribe la visión, y declárala en tablas.
Visión: Imagen que, de manera sobrenatural, se percibe por el sentido
de la vista o por representación imaginativa. Discernimiento de la
realidad y sentido de dirección que permite ver con anticipación lo que
vendrá.
declárala: Decir, Hablar, Predicar, Profetizar, Publicar.
tablas: heb., luah; gr., plax, tablas para escribir.
V 2b. Para que corra el que leyere en ella
Hab 2:2 usa el verbo con el significado de “leer rápidamente” o con
fluidez.
V3. Más se apresura hacia el fin
Que no demora y que se cumplirá en el tiempo debido
V4. El justo por su fe vivirá.
El justo es el que ha creído que Dios es y que El gobierna el mundo.