I.
INTRODUCIÓN
El siguiente artículo de opinión está enfocado en el Programa Curricular para la
Educación Inicial. Así mismo conocer el rol que tiene el docente en este diseño curricular. El
programa del nivel de Educación Inicial contiene la caracterización de los niños y las niñas del
nivel según los ciclos educativos, así como orientaciones para el tratamiento de los enfoques
transversales, para la planificación de la Orientación Educativa; y para el tratamiento de los
espacios, materiales y el rol del adulto. Asimismo, se presentan los marcos teóricos y
metodológicos de las competencias organizados en áreas curriculares, y los desempeños de
edad alineados con las competencias, capacidades y estándares de aprendizaje nacionales.
La Educación Inicial es el primer nivel de la Educación Básica Regular. Atiende a los
niños y las niñas menores de 6 años, es decir, se hace cargo de la educación en los primeros
años de vida, que constituyen una etapa de gran relevancia, pues en ella se establecen las bases
para el desarrollo del potencial biológico, afectivo, cognitivo y social de toda persona.
Este nivel sienta las bases para el desarrollo de las competencias de los niños y las
niñas y se articula con el nivel de Educación Primaria, lo que asegura coherencia pedagógica y
curricular.
La atención educativa en el nivel de Educación Inicial se realiza desde una mirada
respetuosa a los niños y las niñas, que los reconoce como sujetos de derecho, que necesitan de
condiciones específicas para desarrollarse; sujetos de acción, capaces de pensar, actuar,
relacionarse y tomar del entorno lo que realmente necesitan para crecer y modificarlo; seres
sociales que requieren de los cuidados y afectos de otros para desarrollarse dentro de una
comunidad marcada por un origen, un ambiente, una lengua y una cultura particular.
Así también, se tiene en cuenta las necesidades y características particulares propias de
la etapa madurativa por la que atraviesan los niños y las niñas, por lo que se privilegia el
juego, la exploración, el descubrimiento y los diferentes momentos de cuidados que se les
brinda en su cotidianidad como dinamizadores del aprendizaje.
En este nivel, se promueve el desarrollo y aprendizaje de los niños y las niñas, en
estrecha relación y complemento con la labor educativa de la familia, por ser esta la primera y
principal institución de cuidado y educación del niño durante los primeros años de vida.
Además, constituye el primer espacio público en su entorno comunitario en el cual los niños y
las niñas se desarrollan como ciudadanos.
II. OPINIÓN
Es importante señalar que en nuestro país la Educación Inicial comprende el primer
nivel de escolarización de los niños y niñas. La Educación Inicial hace referencia a los
procesos educativos oportunos y pertinentes que se generan a partir de las necesidades,
intereses y características, a fin de favorecer aprendizajes significativos que aporten a su
desarrollo integral, dentro de una concepción del niño como persona en continuo
perfeccionamiento humano.
Entonces, conociendo la educación como un aspecto esencial para el desarrollo
personal, los estados tienen la responsabilidad de establecer un currículo educativo cuyo
contenido permitirá guiar el proceso educacional en todos los niveles que este abarque y
alcanzar los objetivos sociales que dependen de la visión a futuro que cada nación se haya
planteado.
La importancia de construir un Currículo Nacional de calidad es que este se estructure
con el fin de educar no solo para alcanzar habilidades para la vida, sino para otorgar libertad;
eliminar todo vestigio de discriminación existente en el mundo; hacer que las sociedades
respeten, valoren y vean en la diversidad.
Tanto el diseño como el desarrollo curricular en educación asumen cotidianamente
nuevos desafíos; están impulsados a innovar en el marco de una realidad cambiante, pero al
mismo tiempo, están sujetos al imperio de una herencia conservadora con rígidas estructuras,
las que muchas veces obturan la posibilidad de generar pensamientos complejos, abiertos al
cambio y potencialmente preparados para interpretar la realidad e intervenir para
transformarla.
El papel del docente es un guía, un mediador, una persona que va acompañando a los
estudiantes para la construcción de conocimiento tanto de manera individual, como de forma
colaborativa. Podemos ubicar el papel del docente desde un modelo constructivista en donde
tanto el estudiante como el docente tienen un papel activo.
Es muy importante el papel activo del docente, en donde se acompañe al estudiante
para recuperar sus conocimientos previos, genere nuevos conocimientos y pueda desarrollar
además conocimientos conceptuales, procedimentales, y conocimientos actitudinales”.
III. ARGUMENTACIÓN
(Zabalza, 2009) sostiene que, el trabajo en la escuela infantil, al igual que en los otros
niveles de la escolaridad, se ha de basar en las competencias ya asumidas por el sujeto para
reforzarlas y ampliarlas”.
No podemos como educadores sostener que nuestros/as educandos son tabula rasa, que
llegan a nuestras salas/aulas sin saberes previos. Los niños/as que recibimos como alumnos,
traen consigo experiencias transitadas en otros ámbitos diferentes al escolar, por ejemplo, la
familia, los medios de comunicación, el barrio, el club, por nombrar sólo algunos. En este
sentido, será sí responsabilidad del nivel inicial, potenciar las competencias que nuestros/as
alumnos/as traen consigo. Aun tratándose del nivel inicial, el niño/a que recibimos es un sujeto
competente, porque desde su nacimiento es un sujeto que aprende. (Zabalza, 2009)
La enseñanza en la primera infancia se ha convertido en tema de debate de la agenda
del sistema educativo, en especial frente al avance sustantivo en el reconocimiento de la
especificidad del nivel inicial respecto del sistema” producto de una sociedad compleja y
cambiante que conlleva atender diversas infancias.
El curriculum por competencias tiene como objeto promover una formación integral de
los aprendices. Supone potenciar el conjunto de capacidades, es decir conocimientos,
habilidades, destrezas y actitudes, que, en este caso, niños/as de 45 días a 5 años irán
adquiriendo a través del proceso de aprendizaje. En este marco se espera que, a lo largo de
este primer nivel educativo, los/as niños/as, además de ir construyendo su subjetividad,
adquieran autonomía en la toma decisiones, comprendan el ambiente socio-natural que los
rodea y se desarrollen como sujetos críticos y reflexivos a partir de las diferentes propuestas.
Un diseño curricular por competencias entiende al proceso de enseñanza y de
aprendizaje como una construcción social compleja que exige un cambio de mirada de una
educación del “saber” por una educación del “actuar”; de una práctica educativa
tradicionalista, por una práctica que promueva los cuatro pilares de la educación, “aprender a
conocer”, “aprender a ser” “aprender a vivir juntos, con los demás” y “aprender a hacer”
(Delors, 1994)
IV. CONCLUSIÓN
Se requieren diferentes propuestas curriculares que den cuenta de innovaciones
educativas destinadas a una educación de mejor calidad en el Nivel Inicial.
En este sentido, se espera que los docentes piensen a sus aprendices como niños/as
competentes y reflexionen acerca de cómo enriquecer y potenciar su formación. Es decir, que
desarrollen su creatividad y conocimientos en la creación de situaciones didáctico-pedagógicas
que impliquen desafíos e incentiven a los pequeños a expresarse a través de los distintos
lenguajes y el juego. Que los inviten a conocer, comprender e interpretar el mundo que los
rodea.
Que les permitan manifestar actitudes favorables hacia el aprendizaje individual y
colaborativo, en pos de desarrollarse progresivamente como personas autónomas y seguras
para vivir en esta sociedad compleja y cambiante.
Es muy importante el papel activo del docente, en donde se acompañe al estudiante
para recuperar sus conocimientos previos, genere nuevos conocimientos y pueda desarrollar
además conocimientos conceptuales, procedimentales, y conocimientos actitudinales”.
I. REFERENCIA BIBLIOGRAFICA
Zabalza, (2009). Los Principios Que Orientan La Educación Inicial. Lima.
Armadio, M., Opertti, R. y Tedesco, J. (2015). El currículo en los debates y en las
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INVESTIGACI%C3%93N-6taEd.-FIDIAS-G.-ARIAS.pdf