Suger de Saint-Denis y el Gótico
Suger de Saint-Denis y el Gótico
Suger de Saint-Denis nació en Saint-Denis en el año 1081, en los alrededores de París. Su padre se
llamaba Helinando, de humilde origen y profesión. A los diez años de edad, Suger se presentó
como oblato al monasterio de San Dionisio (Saint-Denis), y su abad, Ivo, le envió como novicio al
monasterio de San Martín de Estrée. Al poco tiempo, ya profeso, fue elegido secretario del abad
Adam en 1106, que le confió cargos muy importantes, hasta que fue elegido preboste del Berneval
(Normandía), y más tarde de Toury in Beauce en 1109.
Reconocida su pericia en asuntos diplomáticos, Luis VI, el Gordo, le envió en 1118 a la corte de
Gelasio II, que entonces estaba en Maguelonne. Por su mediación se mantuvo la paz entre Francia
e Inglaterra. Estando en Roma fue elegido abad de Saint-Denis en 1122, y luego de tomar posesión
de su cargo se fue a Vorms a tomar parte en el Concordato firmado entre el papa Calixto II y el
emperador de Alemania. Ya firmado, acompañó al papa a su vuelta a Italia, en donde le ayudó a
restablecer la paz entonces muy alterada. Tomó parte en la expedición de Luis VI contra el conde
de Auvernia en 1126. A pesar de todos estos negocios políticos no descuidó, sin embargo, el
gobierno de su abadía, que elevó a un grado de prosperidad material y espiritual hasta entonces
desconocido, haciendo de ella la más floreciente, la más rica y la más ejemplar de toda Francia.
Intervino con acierto y éxito en un grave debate que hubo entre Luis VI y el obispo de París. Nadie
fue tan estimado en aquellos tiempos como el canciller Suger; su prudencia era proverbial y su
ingenio no tenia igual. Fue el alma de la corte, que no movía pie sin consultarle. En su tiempo se
emprendió la reconstrucción de Saint-Denis sobre el año 1137 poniendo los cimientos de un
nuevo estilo con la introducción por primera vez de la bóveda de crucería como medio funcional y
no decorativo. Más tarde el rey Luis VII el Joven le confió el cargo de regente, mientras él iba con
cien mil guerreros a la cruzada (1147-49). Se portó tan dignamente en su nuevo cargo, que fue
llamado por sus súbditos el Padre del País, apelativo que confirmó Luis VII solemnemente a su
vuelta de Tierra Santa. Murió el 13 de enero de 1151. De sus escritos se conservan entre otros:
Dionisiis; una memoria de su propia administración; una vida notable de Luis el Gordo, e Historia
Ludovici VII, ésta incompleta.
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A nivel arquitectónico, el estilo gótico nació en torno a 1140 en Francia, siendo considerada como
el primer monumento de este movimiento la basílica de la abadía real de Saint-Denis o San
Dionisio (edificada por el abad Suger, consejero de Luis VII de Francia).
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LA ABADÍA DE SAINT DENIS
1. LA ABADÍA DE SAINT DENIS
Si la abadía de Fontenay es importante, la de Saint Denis no es menos. Hoy forma parte de un
barrio al Noroeste de París, pero en el siglo XII, estaba fuera de la ciudad. No olvidemos que París,
sede regia, estaba protegida por una muralla.
Desde el siglo VI, ya era conocida como una importante abadía de origen merovingio. Va a jugar
un papel capital en la historia de Francia, no solo desde el importante punto de vista político, sino
también desde el de la historia del arte, porque aquí en la primera mitad del siglo XII, se van a
realizar las primeras obras de ese arte gótico que se manifiesta en la primera mitad del siglo XII, y
culmina en torno a 1190, siempre con referencia a la zona de París. Es decir, el gótico temprano,
que se puede llamar también primer gótico o protogótico, surge en la zona en torno a la capital del
reino de la dinastía capeta, que tiene su sede en París.
La primera obra de este nuevo lenguaje arquitectónico, que es el gótico, se va a dar en los años
treinta-cuarenta del siglo XII. Durante estos mismos años, se estaba trabajando en románico,
cuando aún no se habían desarrollado las mejores obras del románico pleno, no solo en Francia,
sino también en España, los Paises Bajos o Alemania. Sin embargo, Saint Denis va a ser el taller
pionero del gótico temprano en Francia.
Estamos hablando de los años treinta-cuarenta, época que coincide con la construcción de la
iglesia de Santa María de Fontenay en la Borgoña, cuando San Bernardo expresa en sus escritos
sus ideales y lo que tiene que ser un abad cisterciense. Pues bien, contemporáneo de San
Bernardo, es un abad, no menos famoso, que representa el punto de vista opuesto al de Bernardo
de Claraval. Con el nombre de Suger o Sugerio, es contemporáneo de San Bernardo, y va a ser
abad de Saint Denis. Son dos vidas paralelas, que reflejan dos ideales de vida monástica
completamente opuestos. San Bernardo es la vida contemplativa, la vuelta a la pureza de la regla
de San Benito, y el arte desornamentado, para que nada altere la función que debe de
desempeñar un buen monje, la oración.
Para Suger, el abad de Saint Denis, hay que atraer a los fieles, al culto divino, por medio de los
sentidos. Es decir, cuanto más hermosa sea una iglesia, cuantos más adornos tenga, y cuanto más
lujosamente adornada esté, para que se vea que es una imitación de lo que puede ser el Paraíso,
más atraerá la visita de los posibles clientes.
Si en el cisterciense el color esta proscrito, si en el altar no puede más que haber una cruz de
madera sin decorar, en Saint Denis tiene que haber cruces de orfebrería con piedras preciosas,
vidrieras de colores, altas torres, escultura tanto en el exterior como en el interior. Es decir, dos
mundos que se contraponen, dos ideales que tienen cada uno en su haber, un importante capítulo
de la historia del arte. Para conocer mejor lo que significa el Císter, hay que conocer mejor lo que
significa la abadía de Saint Denis, y para conocer mejor la abadía de Saint Denis, hay que conocer
mejor Santa María de Fontenay.
1.1. ETAPAS CONSTRUCTIVAS DE LA IGLESIA DE LA ABADÍA DE SAINT DENIS
La abadía de Saint Denis tiene un comienzo prerrománico, no surge de la nada, en absoluto. De
origen merovingio, la abadía de Saint Denis era ya en el siglo V, un centro importante de
monaquismo en las afueras de la ciudad de París, que hoy ha quedado dentro del núcleo urbano.
La importancia de Saint Denis reside en que es el origen indiscutible del gótico, de tanta
importancia, e incluso más, que el románico anterior, pero sin olvidar que el gótico que sustituirá al
románico a partir del siglo XIII, tiene una etapa primitiva que coincide histórica y cronológicamente
con el pleno románico,
La iglesia de Saint Denis la vamos a estudiar de una sola vez, a pesar de que pertenece a dos
etapas del gótico, pues la iglesia no es solo gótico primitivo, sino que al no acabarse en el siglo XII,
tiene una segunda fase que es la de su terminación, que corresponde a pleno siglo XIII. Entonces,
por un lado este edificio es del gótico primitivo, pero por otro lado corresponde también al gótico
avanzado, a lo que llamamos el gótico radiante o gótico tardío. Hay partes del monumento que
corresponden a la etapa inicial y partes del monumento que corresponden a pleno desarrollo del
gótico.
Otras catedrales de Francia también fueron preferencia de los objetivos reales, como la catedral
gótica de Reims en la Champaña francesa, este monumento pasó a tener un papel muy destacado
en la política e historia de Francia durante la Edad Media. Si es en la abadía de Saint Denis donde
se entierran los reyes de Francia, la catedral de Santa María de Reims va a ser el lugar donde
sean coronados los príncipes de Francia. El heredero de la corona entraba por la puerta Norte de
la catedral, como príncipe, y al llegar al altar mayor, recibía la corona de manos del arzobispo de
Reims, y salía por la puerta de entrada de los pies, convertido en rey de Francia. Ese lugar tan
especial, donde el heredero es ungido y coronado como rey de Francia por la Gracia de Dios, es
también un monumento capital del gótico. Precisamente, su función de ser un gran espacio donde
los reyes reciben la corona, va a determinar su planta y su decoración escultórica, lo mismo que
tendremos ocasión de hablar sobre Saint Denis.
La abadía de Saint Denis, al noroeste de Paris, y la catedral de Reims, al nordeste de Francia,
tienen unas características que las hermanan, en el sentido que tienen de ejercer un papel singular
en la historia de los reyes de Francia. Son seleccionadas desde la Alta Edad Media para dos
cometidos, la abadía de Saint Denis, para gran lugar de enterramiento, y la catedral de Reims,
para la coronación de los reyes de Francia. Si esto se analiza, podemos comprender mejor el
porque de la planta de la catedral de Reims, el porque de la escultura, el porque de las
proporciones, puesto que la función a que fueron destinadas determina todo lo demás.
1.2. EL SAQUEO DE LA ABADÍA DE SAINT DENIS POR LAS TURBAS REVOLUCIONARIAS
Siendo destacable, el que la iglesia de la abadía de Saint Denis corresponda a dos etapas, y por
tanto a dos estilos, más importantes fueron los efectos que produjo en este monumento la
Revolución Francesa, en el año 1789. Este suceso histórico supuso para el arte francés una gran
tragedia, no solo por la masiva destrucción de monumentos prerrománicos, románicos, góticos,
renacentistas y barrocos, sino también porque, tras la Revolución, las leyes desamortizadoras
trajeron como consecuencia el abandono de los edificios religiosos. Hasta mediados del siglo XIX,
muchas abadías no volvieron a ser ocupadas por comunidades religiosas, y otras nunca más lo
fueron. Esto significa, no solo el abandono material de los templos, sino su destrucción y saqueo
con la pérdida de obras de arte capitales para la comprensión del arte medieval europeo.
La abadía de Saint Denis fue especial objeto del furor destructivo de los revolucionarios, porque
desde el siglo VI había sido el lugar preferido por los reyes de Francia para su enterramiento. Fue
el gran panteón de las dinastías que se fueron sucediendo en el país. La abadía de Saint Denis
tuvo ese gran privilegio, el cual empezó en el siglo VI, pero no con continuidad. Tras el reinado de
Carlomagno –que eligió para su enterramiento la capilla palatina de Aquisgrán- su hijo Ludovico
Pío y los demás reyes que le sucedieron hasta Luis XVI y María Antonieta, fueron enterrados en
Saint Denis. Eso supuso para la abadía una enorme fuente de dinero, pues los reyes daban
generosas limosnas para preparar su funeral, agradecer el cuidado de los restos de sus familiares
y sufragar la realización de importantes monumentos funerarios en el interior de la iglesia.
Sin embargo, ser el panteón de los reyes, trajo su desgracia, pues cuando llegó la Revolución
Francesa, esta fue la primera iglesia a la que acudieron las turbas revolucionarias, para saquear,
destrozar tumbas y mausoleos, y robar los ajuares funerarios. El escarnio fue absoluto, siendo
destrozadas a martillazos las laudas e incendiado todo, con un odio feroz que nos describen
perfectamente los historiadores de la época. Hoy es una parroquia y monumento nacional de
Francia, en donde los legitimistas de la casa de Borbón, se reúnen anualmente para celebrar un
acto religioso-político.
La iglesia se construye en dos etapas distintas y no sucesivas del gótico, esto es capital. la parte
más antigua se construye en la segunda mitad del siglo XII, y la parte posterior, ya avanzado el
siglo XIII, casi podría decirse que es casi un siglo lo que separa la primera fase constructiva de la
segunda. Todo ello se debe a varias razones, la primera fue que tras la muerte de Suger, principal
impulsor de la obra, sus sucesores no pusieron el mismo interés en su continuación. La segunda
razón, es que, mientras Suger vivió, los reyes de Francia ayudaron generosamente a la realización
de la obra, puesto que estuvieron vinculados por grandes lazos de amistad con Suger, incluso
desde su infancia con alguno de ellos. No sucedió lo mismo con los abades que sucedieron a
Suger, pues los reyes de Francia, teniendo asegurado su entierro en la abadía de Saint Denis,
pusieron sus preferencias en otros monumentos góticos, fundamentalmente en la catedral de
París, ciudad en donde ellos residían.
Otras catedrales de Francia también fueron preferencia de los objetivos reales, como la catedral
gótica de Reims en la Champaña francesa, este monumento pasó a tener un papel muy destacado
en la política e historia de Francia durante la Edad Media. Si en la abadía de Saint Denis, se
entierran los reyes de Francia, la catedral de Santa María de Reims va a ser el lugar donde sean
coronados los príncipes. El heredero de la corona entraba por la puerta Norte de la catedral, como
príncipe, y al llegar al altar mayor, recibía la corona de manos del arzobispo de Reims, y salía por
la puerta de entrada de los pies, convertido en rey de Francia. Ese lugar tan especial, donde el
heredero es ungido y coronado como rey de Francia por la Gracia de Dios, es también un
monumento capital del gótico. Precisamente, su función de gran espacio donde los reyes reciben la
corona, va a determinar su planta y su decoración escultórica, lo mismo que tendremos ocasión de
hablar sobre Saint Denis.
La abadía de Saint Denis, al noroeste de Paris, y la catedral de Reims, al nordeste de Francia,
tienen unas características que las hermanan, en el sentido que tienen de ejercer un papel singular
en la historia de los reyes de Francia. Son seleccionadas desde la Alta Edad Media para esas
funciones, una, como gran lugar de enterramiento, y otra, para la coronación. Si esto se analiza,
podremos comprender mejor el porque de la planta de la catedral de Reims, el porque de la
escultura, el porque de las proporciones, puesto que la función a que fueron destinadas determina
todo lo demás.
1.3. LEYENDA Y TRADICIÓN SOBRE LA ADVOCACIÓN A SAINT DENIS
A finales del siglo III e inicios del IV, el cristianismo era ya un grupo social importante, que pudo
haber ser considerado por algunos emperadores romanos como un elemento desestabilizador del
Imperio. Por ello, algunos emperadores darán órdenes de perseguir a los seguidores del
cristianismo.
La advocación de la abadía de Saint Denis a este santo, le viene porque la leyenda y la tradición
nos dicen que San Dionisio había sido el primer obispo de París, en el siglo III, y que habría sido
decapitado hacia el año 250, junto con dos diáconos fieles colaboradores suyos en la sede de
Paris, llamados Rústico y Eleuterio, en defensa de su fe.
Algunos años más tarde, en el 313, con el Edicto de Milán promulgado por el emperador
Constantino el Grande, cesan las persecuciones al decretarse la libertad de cultos religiosos, pero
no se alcanza la total autoridad y poder del cristianismo en Roma y en el resto del Imperio, hasta el
año 390, cuando Teodosio el Grande declare al cristianismo religión oficial del Estado romano,
religión que se protege y que representa el poder de Roma. Desde el 313 al 390 el cristianismo
deja de ser perseguido, deja de estar prohibido, pero no es la religión oficial. Es decir, tiene que
defender su territorio, para ir ganando mayor poder. El cristianismo desde el 313 al 390 es una
religión más del Imperio, con los mismos derechos y deberes que las otras religiones. Esto quiere
decir que entre el 313 y el 390 se produce una etapa, de mayor publicidad y lucha de las
comunidades cristianas por ir ganando adeptos, y detentar en la sociedad un poder que hasta
entonces les había sido negado.
A mediados del siglo IV, el emperador Juliano el Apóstata, pretenderá sin éxito volver a prohibir la
religión cristiana. Pero fuera de este reinado bastante corto, se puede decir que a partir del año
313 el cristianismo puede respirar tranquilo y sus seguidores dejarán de ser perseguidos. Solo a
finales del siglo IV, con Teodosio los emperadores reconocerán al cristianismo como religión oficial
del Imperio. Ya no se rendirá culto a la imagen del divino emperador.
Volvemos a París en el año 250, el obispo de París y sus dos diáconos son conducidos ante el
gobernador romano de la ciudad acusados de seguir un culto prohibido por Roma, como ellos no
quieren renunciar a sus creencias son condenados a muerte, y decapitados, como enemigos del
imperio. Esto produce una gran conmoción en la región parisina, pues París era una pequeña
localidad situada al Norte de Francia, a orillas del río Sena. No tarda en anunciarse que en el lugar
donde han sido enterrados los tres mártires se producen sucesos extraordinarios. Los propios
fieles seguidores de Dionisio, empiezan a hacer publicidad de dichos hechos milagrosos. Es decir,
desde el principio San Dionisio tiene fama de santo, lo que es importante para entender el culto
que se le va a rendir muy pronto y de forma cada vez más acusada.
Hablar del culto a San Dionisio en París es hablar de la historia del cristianismo de la capital de
Francia. La leyenda nos dice que San Dionisio y sus dos diáconos habían sido juzgados y
decapitados en el lugar elegido tradicionalmente por los gobernadores romanos para este tipo de
actos. París era entonces una pequeña aldea a las orillas del Sena, rodeada por colinas de escasa
altura, en donde a los enemigos del Estado romano se les juzgaba y martirizaba en una zona a
extramuros de la ciudad que era denominada por los cristianos “el monte de los mártires”. Hoy es
el barrio de Montmartre, cuyo nombre le viene precisamente de esa denominación en el idioma
francés.
La tradición nos dice que San Dionisio y sus dos diáconos fueron decapitados en dicha colina y
que Dionisio y sus acólitos habrían cogido sus cabezas en sus propias manos, y habrían caminado
fuera de París, hasta detenerse en el lugar donde habrían de reposar. Esto dio lugar a la
construcción de un pequeño santuario donde se enterraron los tres mártires, y con el paso de los
años a una pequeña iglesia que más tarde se encomendó a una comunidad de monjes
benedictinos dando lugar a la abadía de San Dionisio. Es decir el lugar elegido por San Dionisio
era el lugar elegido por el mártir para su descanso eterno.
1.4. SAINT DENIS NECRÓPOLIS REAL
Veamos ahora la historia verídica de lo que conocemos de este antiquísimo centro de devoción de
la capital de Francia. Estamos a finales del siglo V, en el año 474. Sabemos que Santa Genoveva,
una de las continuadoras del culto a San Dionisio, que se había iniciado en el año 250, colaboró
económicamente y materialmente para que se mantuviera una pequeña y modesta capilla de
origen paleocristiano. Ahora nos situamos en el siglo VII. Sabemos que un rey de la dinastía
merovingia, el rey Dagoberto, hizo numerosos ofrendas a una iglesia que suponemos modificada y
enriquecida respecto de la primera.
En la primera mitad del siglo VII, en una fecha aproximada que va del año 628 al 638, Dagoberto
primer rey de esa Francia ya independiente de Roma, hace alarde de querer ser enterrado junto a
San Dionisio. Es pues, en el siglo VII cuando se inicia la tradición de que los reyes de Francia sean
enterrados en la abadía de Saint Denis. Lo cual no quiere decir que no haya habido modificaciones
a lo largo del tiempo, y algún rey no haya elegido Saint Denis, pero podemos decir que
genéricamente son más los que eligieron este lugar. Desde luego, lo que se mantiene en la
tradición, es que los príncipes que mueren a tierna edad, los herederos que no llegan a alcanzar la
madurez que se alcanzaba a los catorce años, pudieran ser enterrados en Saint Denis, que se va a
convertir en un lugar emblemático, en un lugar de destino final de los reyes y los príncipes
herederos que han muerto antes de alcanzar la edad de poder ser coronados, de todas las familias
reales en suma.
No se puede entender como se va a hacer esta iglesia, si no se tiene en cuenta que se trata del
panteón real por excelencia. Eso supone una inmensa cantidad de dinero, que irá llegando
periódicamente. Todos los reyes, o la mayor parte de los reyes tienen familia enterrada allí. En los
aniversarios, en las ocasiones importantes se les harán obsequios suntuosos a los abades o
monjes de Saint Denis, para que mantengan permanentemente el culto a los difuntos allí
enterrados. Entonces no nos podemos extrañar de que sea el monasterio de Saint Denis un
inmenso laboratorio donde se ensayen, donde se creen los nuevos estilos artísticos. Nadie discute
la importancia de Saint Denis en el origen del gótico. Si se habla del origen del gótico, hay que
hablar de Francia, si se habla del gótico en Francia, hay que hablar de Saint Denis
obligatoriamente.
1.5. LA PROTECCIÓN REGIA A LA ABADÍA DE SAINT DENIS
Podemos decir que en el siglo VII, con Dagoberto, hay una importante comunidad monástica, que
protege la familia real. A mediados del VII, sin discusión, del Norte de Francia el monasterio más
rico es Saint Denis, el que tiene los mayores recursos, que emplean no solo en mejorar, ampliar y
embellecer la iglesia, sino en algo más importante y con más futuro, que es la compra de dominios,
territorio, para tener verdadero poder. Otros monarcas famosos, ya en el siglo VIII, serán Carlos
Martel y su hijo Pipino el Breve, que serán también enterrados allí.
Sabemos que a mediados del siglo VIII, se empieza otra iglesia más rica que la anterior. Se inicia
entonces la dinastía carolingia, a partir de Carlos Martel, de ahí le viene el nombre. Hoy sabemos
que esta iglesia que empieza Carlos Martel la va a terminar Carlomagno. Es decir que se
mantendrá esa protección y esa devoción a Saint Denis. Carlomagno muere el año 814, había sido
nombrado emperador el año 800. Con Carlomagno se recupera la idea del Imperio romano de
Occidente que se había disuelto en el siglo V. Hay nuevas ilusiones, nuevas esperanzas, añoranza
de Roma.
Carlomagno, emperador, es un personaje emblemático, su ayuda y protección a Saint Denis tiene
consecuencias. Él se encarga de terminar la obra de esta iglesia carolingia. El 20 de febrero del
año 775, Carlomagno preside una gran ceremonia de consagración, no solo del altar mayor en la
cabecera, sino de la cripta, porque veremos también como en las iglesias góticas las criptas tienen
cada vez más importancia. Las criptas son los corredores inferiores, donde se localizan los
enterramientos. En el suelo, encima de la cripta, es donde van a estar los monumentos funerarios,
las esculturas, las imágenes, las inscripciones, pero los cuerpos se depositan bajo tierra en lo que
llamamos criptas. A Carlomagno se debe la construcción de la primera gran cripta subterránea. Es
decir, las criptas más antiguas, cuando se visita Saint Denis, a uno le permiten bajar desde el
presbiterio a las criptas, y pasar desde la cripta carolingia del siglo VIII, a las más modernas de los
siglos XVII y XVIII.
Es importante destacar que el siglo VIII, significa la construcción de la nueva basílica carolingia y
sobre todo la puesta a punto de las grandes criptas funerarias, que tendrán su continuidad
después.
A finales del siglo IX a partir del 870, otro importante rey, Carlos el Calvo, estamos en el 877, aún
alarga la necrópolis real. Pero, será fundamental para Saint Denis, un rey de finales del siglo X,
que inaugura una nueva dinastía, la capeta, porque su iniciador fue Hugo Capeto, que va a morir
en el año 996. Este rey, firma una serie de documentos, estableciendo una unión indisoluble,
desde el punto de vista legal, entre los reyes de Francia -él y sus sucesores- y la abadía. Lo que
hasta entonces había sido algo aceptado, toma valor jurídico. El año 990, Hugo Capeto firma un
protocolo estableciendo la unión indisoluble entre la monarquía y la abadía. Todos los reyes de
Francia de los siglos XI, XII y XIII, seguirán fielmente esta norma.
La abadía tenía fama, no solo por su riqueza y su relación con la corona, sino porque en ella se
había creado una escuela de teólogos. Ya sabemos que las primeras universidades en Europa se
van a crear al abrigo de las catedrales, como la escuela de Chartres, la escuela de París, junto a
las catedrales de Chartres o de París. La abadía de Saint Denis había fundado a partir del siglo X,
una escuela de formación teológica, donde los príncipes herederos acudían también a formarse y
educarse en las lenguas clásicas, para simbolizar la estrecha relación entre la monarquía y la
abadía. Ya podemos imaginar, naturalmente, que si un futuro heredero recibe sus enseñanzas, se
educa en el claustro de la abadía, le dan las lecciones los propios monjes, eso va a crear unos
lazos de amistad y también de dependencia. Se ha llegado en algunas etapas a que los abades de
Saint Denis eran los verdaderos regentes, los que ejercían el poder de la corona.
1.6. EL ABAD SUGER, CREADOR DE SAINT DENIS
Suger es elegido abad el año 1122, era rigurosamente contemporáneo de San Bernardo. Va a
morir, siendo abad, en el año 1151. Su estrecha relación con los reyes le viene de que ha sido
compañero, en la escuela de Saint Denis, del rey Luis VI de Francia, y será profesor de Luis VII, el
hijo de Luis VI.
Las vinculaciones de Suger con los reyes están claras, pues se ha educado con Luis VI, y ha sido
el maestro de Luis VII. Sabemos que Suger no era de familia noble. En esa escuela se educaban
los herederos de las familias más nobles de Francia, sobre todo relacionadas con la corte, no
podía entrar a estudiar cualquiera. Pero Suger, hijo de un obrero de la abadía, demostró desde un
principio una precoz inteligencia y un gran amor a la lectura así como una enorme facilidad para el
aprendizaje de los idiomas griego y latín. Merced a esos valores innatos, el niño fue admitido en la
escuela de la abadía. Así es como pudo participar de un tipo de enseñanza que le hubiera estado
vedado de otra manera. Va a compartir la enseñanza con Luis VI, y luego será preceptor del rey
Luis VII. Estos vínculos de respeto mutuo no se romperán nunca. Tanto es así, que cuando el
joven Luis VII marche a la segunda cruzada en 1147, Suger se va a encargar de gobernar Francia
y de representar al rey. Más confianza no puede haber.
Entre 1147 y 1149, mientras el rey permanece fuera de Francia, el que firma los documentos,
promulga las leyes y gobierna Francia, es Suger. Es evidente que esta suma de poderes le crea
enemigos a Suger, tanto en el mundo eclesiástico, como en el civil, que se preguntaban porque
que el rey no había dado el poder a un laico para regir los destinos de Francia. Entonces, podemos
entender también el declinar de la abadía durante los últimos años de vida de Suger, porque
traslada su residencia a París. Está más pendiente de los asuntos de la corte que de los religiosos.
Entonces podemos decir que la empresa de introducir el gótico, ocurre sobre todo durante los años
treinta y la primera mitad de los años cuarenta. Es Suger quien emprende la reconstrucción
completa de la iglesia carolingia. Como un nuevo Carlomagno, su idea es volver a hacer una
basílica, si cabe, más importante que la consagrada por Carlomagno, pero muere en 1151, sin
haber podido culminar su gran proyecto. Habrá que llegar al siglo XIII, en la época del rey capeto
San Luis o Luis IX el Santo, para que a finales del siglo XIII se acabe un proyecto que ha iniciado
Suger en la primera mitad del siglo XI.
1.7. CRONOLOGÍA DE LAS ETAPAS CONSTRUCTIVAS
La abadía de Saint Denis se va a empezar por los pies, que es lo más antiguo, frente a lo que es
más habitual que es empezar las obras por la cabecera e ir avanzando hacia los pies. La primera
etapa de la obra, que incluye el cuerpo occidental, se inicia en 1135 y se termina en 1140.
Naturalmente, la idea, el proyecto, el acopio de materiales, son anteriores. El final de esta primera
etapa está documentado, sabemos que en 1140 hay una ceremonia de dedicación en la que
participa la familia real el propio abad para celebrar que se han terminado las obras occidentales.
La obra occidental incluía la monumental fachada y el inicio del cuerpo de naves, formado por tres
naves de dos tramos. Justo en medio del proyecto de la nueva iglesia se encontraba la de
Carlomagno, para que los fieles pudieran acudir a la antigua iglesia carolingia, mientras se
terminaban las obras de la nueva iglesia.
Lo que se hace es una gran fachada con una triple portada con escultura. Una fachada flanqueada
por dos torres, nuevo modelo que luego será copiado en todas las catedrales góticas de Francia.
Una gran portada monumental, decorada con escultura con un programa iconográfico muy
importante, y una fachada triple que coincide con las tres naves, con tres puertas, con sus propias
esculturas, y con dos torres, una a cada lado de la puerta central, que es la mayor. Se trataba,
como nos dice el propio Suger en sus escritos, de manifestar el poder de la nueva etapa de la
abadía, y que los que se acercaran a ella comprendieran, viendo esa gran entrada, los nuevos
tiempos que iba a vivir la abadía.
Este cuerpo occidental de dos tramos, tenía un segundo piso o tribuna alta, recordando las
construcciones carolingias, a donde se subía por las naves laterales. Se respeta la construcción
antigua, de momento, pero se ha edificado ya un nuevo modelo constructivo: una monumental
iglesia de tres naves, cuyo cuerpo occidental de dos tramos en profundidad, dispone de una
tribuna o segundo piso encima. Entre las muchas novedades que va a haber, quizás la más
destacada, sea que a estas tres naves de dos tramos se les va a dar un nuevo tipo de cubierta,
que será la bóveda de crucería. El primer ejemplo de bóveda gótica aparece en este cuerpo de
naves occidental entre 1135 y 1140. Desgraciadamente, no sabemos los nombres de los artistas,
se ha dicho que al igual que pasó con el Escorial, Felipe II y Juan de Herrera, donde muchas de las
ideas se deben a la personalidad del monarca. Pues bien, a través de los escritos que nos ha
dejado Suger, deja claro que está muy orgulloso de su protagonismo, no solo como mecenas, sino
también como autor del proyecto. En este sentido, se puede decir que lo hicieron los artistas, pero
que él imponía su criterio a los que lo materializaban.
La fecha de la ceremonia de la solemne dedicación del cuerpo occidental de la iglesia de Saint
Denis corresponde al 17 de junio de 1140. No solo es el empleo de la bóveda gótica, la
configuración del modelo de fachada de portada triple, la presencia de dos torres iguales en los
lados, sino que otra de las importantes novedades es la escultura: el proyecto iconográfico, el
lenguaje figurativo, pero sobre todo el modelo de escultura en relieve aplicada a la arquitectura, la
distribución de las esculturas en las jambas, en las arquivoltas, en los tímpanos. En una palabra en
las superficies habituales donde se decora. Esta triple fachada obedecía ya a un lenguaje
protogótico o gótico temprano, tanto por la forma como por el mensaje, rompiendo abiertamente
con el estilo románico imperante en Francia.
Esta triple fachada es la parte que más sufrió de todo el edificio en la Revolución Francesa, fue
sistemáticamente destrozada a golpe de martillo, porque el espléndido proyecto teológico que ideó
Suger, colocó representaciones escultóricas de los reyes y reinas del Antiguo Testamento en las
jambas de las tres puertas. En el proyecto iconográfico, es la primera vez en que aparecen
estatuas columnas, y en las jambas se reproducían en altorrelieve, una serie de figuras con
corona, reyes y reinas del Antiguo Testamento, con las que se quería indicar que estábamos ante
el acceso a la abadía, y que los reyes y reinas del Antiguo Testamento eran los predecesores de
los apóstoles, de los evangelizadores del Nuevo Testamento.
Evidentemente los revolucionarios de finales del XVIII eran incultos. En primer lugar, había que
destruir la monarquía, robar los tesoros, sacar a la luz pública y quemar los despojos enterrados en
las criptas, pero además vieron unas puertas esculpidas con figuras de tamaño natural de reyes y
reinas. En su ignorancia y brutalidad, creyeron que eran retratos de los reyes de Francia, no se
dieron cuenta de que eran reyes del Antiguo Testamento, como lo iban a a saber si no habían leído
la Biblia, si no sabían nada. Las rompieron sistemáticamente a martillazos. Quedan algunos
fragmentos de cabezas en el museo del Louvre, y sobre todo en museos de Estados Unidos de
América, como son el museo de los Claustros y el museo Metropolitano, ambos en Nueva York; y
en el museo de Baltimore o de Filadelfia. En ellos, tenemos ejemplos bellísimos de cabezas que
vienen de Saint Denis.
Disponemos de unos dibujos de algunas esculturas, realizados en vísperas de la Revolución
Francesa, y veremos algunos de los fragmentos de las cabezas mutiladas.
A mediados del siglo XIX, en Saint Denis y en París se van a llevar a cabo intensas tareas de
restauración, que pueden ser discutibles, pero que se realizaron con los únicos medios de que se
disponía entonces. Como Saint Denis en el siglo XIX, aunque Francia continuara siendo una
República, era un lugar emblemático de la historia de Francia, los furores revolucionarios habían
dado paso a una etapa de mayor serenidad, se encargaron a los restauradores que hicieran lo que
pudieran. Veremos las zonas que son auténticas, que son las menos, y cuales son neogóticas que
son las más, pero con buen criterio no se reprodujeron de nuevo las esculturas de los reyes del
Antiguo Testamento, se dejaron las columnas sin imágenes, reconstruyeron las arquivoltas, y
restauraron los tímpanos, pero dejaron desnudas de esculturas las jambas de donde arrancan los
arcos.
Suger tenía buenos amigos, uno de los mejores será el obispo de Chartres ,de la catedral de
Chartres, de la ciudad y diócesis de Chartres, situada al noroeste de Francia, a la misma latitud
que París. El obispo de Chartres mantiene una buena amistad con Suger y la abadía de Saint
Denis. Sabemos que será uno de los invitados a la primera ceremonia de dedicación del cuerpo
Occidental de Saint Denis, y lo será a la segunda [Link] una palabra, se respetaban y se
admiraban, uno como abad y otro como obispo. Felizmente, el obispo de Chartres, que en los años
cuarenta está embelleciendo su catedral románica, que se ha empezado en el siglo XI, a la que le
falta para su terminación el cuerpo occidental. El quiere dotar a esta catedral, que cuando el fue
designado obispo ya existía, dotarla de una fachada monumental. Pide consejo a Suger, y este le
manda el taller que acaba de realizar la gran y triple portada de Saint Denis. No tenemos las
esculturas de Saint Denis en su sitio, pero si visitamos la catedral de Chartres y admiramos la
fachada occidental, nos encontraremos una triple portada con estatuas columnas y figuras del
Antiguo Testamento, que nos pueden consolar, en parte, de la destrucción de las esculturas de
Saint Denis, y sobre todo, que como los mayores desmanes de los revolucionarios tuvieron lugar
en París y en Saint Denis, y a Chartres no llegaron, o si lo hicieron no fueron tan agresivos, aunque
rompieron la imagen de Nuestra Señora de Chartres, pasaron por alto la fachada, donde estaban
las esculturas de reyes y reinas del antiguo Testamento.
Para imaginar como era la fachada que termina Suger en junio de 114, hay que visitar el Pórtico
Real de la catedral de Chartres, porque en su triple portada se representan reyes del Antiguo
Testamento.
Inmediatamente después, en ese mismo verano de 1140, se empieza la segunda fase de las obras
que va a realizar Suger, que corresponden a la cabecera, en medio queda la iglesia carolingia. Más
al este idea Suger una espléndida cabecera, el primer ejemplo de cabecera gótica de la historia del
arte, llamémosle gótica temprana, gótica primitiva. Se empieza en el verano de 1140 y se va a
terminar en junio de 1144. Asombra contemplar lo que supuso esa construcción, que no se
conserva completa, pero de la que tenemos una extensa referencia a través de las cartas de
Suger. Este abad, que es muy orgulloso, nos habla de la gran ceremonia del 11 de junio de 1144,
de todos los que asistieron, incluido Luis VII de Francia, de los obispos a los que se invitó a la
ceremonia, entre otros al obispo de Chartres, y nos dice que esa cabecera tenía una tribuna
encima de los arcos formeros, desde la que cómodamente situados los invitados, podían ver la
ceremonia de la consagración. Pero es más, en esas cartas, evidentemente no había humildad,
nos habla de cómo en el verano de 1140, él mismo había colocado la primera piedra en esta nueva
construcción de la cabecera y había mandado hacer una caja de ébano donde había colocado, no
solo las monedas del reinado y un documento explicativo, sino que también manda colocar, entre
otras joyas, rubíes y esmeraldas, porque al Rey de la Creación le corresponde lo más bello que
pueda existir en la naturaleza. Es decir, actuaba como un rey, y en la caja de la fundación de los
cimientos colocó joyas de altísimo valor.
En junio de 1144, otra fiesta, Han pasado solo cuatro años desde que tuvo lugar la primera fiesta.
La construcción va a ser muy compleja, pues se dotaba a la iglesia de la primera cabecera gótica
con girola o deambulatorio. Una corona de capillas que estaba en la planta baja. También, va a
prolongar las criptas reales, de debajo de la nave de la construcción carolingia, hacia el este, por
debajo de la cabecera gótica. Es decir la obra tiene una parte visible en superficie y otra
subterránea. Nos encontramos ante una importantísima cabecera con una corona de capillas,
planta baja; una girola abovedada con crucería y sobre la girola un segundo piso o tribuna; y luego
posiblemente dos niveles más, uno sería el correspondiente a las ventanas de iluminación. Pero no
sabemos si esa cabecera constaba de tres pisos o de cuatro, porque cuando lleguen las reformas
del siglo XIII, veremos que afectarán también a la cabecera de esta época. No sabemos si tenía
cuatro niveles: arcos formeros, tribuna, triforio encima de la tribuna y ventanal, o tenía solo arcos
formeros, tribuna y ventanal. Que tenía tribuna es seguro y que encima de la tribuna había algún
nivel más. Pero como en la reforma de San Luis hubo que desmontar la cabecera por encima de
los arcos formeros, no podemos decir lo que no sabemos.
Hoy queda de la cabecera de Saint Denis, no solo la ampliación del sigo XII de la cripta y la girola
entera con sus capillas, pero por encima de la girola lo que hay hoy es del siglo XIII. Pero además
de las bóvedas de crucería, además de las capillas radiales, otro elemento importante que
estudiaremos son las vidrieras. De las vidrieras hace una corona de siete capillas, y cada capilla
con dos ventanas. Es decir catorce vidrieras. En la Edad Media la iconografía tiene mucha
importancia, los números tienen un significado y en el arte religioso aún más: el siete, los siete
sacramentos; el tres, la Santísima Trinidad, etc.
El 11 de junio de 1144, tiene lugar la solemne ceremonia de dedicación de la segunda fase de las
obras de la cabecera. El rey Luis VII asiste en persona al traslado de las reliquias de los mártires
que se conservaban en la cabecera de la iglesia carolingia, que de momento se conservaba entre
el inicio del cuerpo de naves y la cabecera de la nueva iglesia. En esa solemne ceremonia, el rey
va a la iglesia carolingia, saca las reliquias del altar y las lleva al nuevo altar. Este papel tan
importante desempeñado por el rey, lo ha sido por delegación del abad Suger que era a quien le
correspondía.
Llegamos al siglo XIII, un abad de esta época llamado Eudes de Clement va a ser abad de la
abadía de Saint Denis entre 1228 y 1258. Era de familia noble, se había formado en la abadía,en
realidad los abades eran elegidoa entre los discípulos más brillantes de la escuela de Saint Denis.
Con el apoyo de Luis IX y el de la propia comunidad, Eudes de Clement decide emprender, la
tercera y última fase de las obras. Hasta entonces, los abades que habían sucedido a Suger
habían dejado las cosas como estaban: una gran portada y cuerpo occidental de tres naves de dos
tramos con tribuna y una magistral cabecera con gran sentido de verticalidad y con importantes
vidrieras de colores. Eudes de Clement, reune los apoyos económicos necesarios y decide
desmontar la iglesia carolingia y unir los pies y la cabecera. La empresa era muy difícil, hubo que
buscar a los mejores arquitectos, alguno rehusó la invitación vistas las dificultades. Sobre todo
para mantener sin que se cayeran los elementos ya construidos tuvo que obtener permiso para
modificar las zonas altas de la cabecera hecha por Suger entre 1140 y 1144, para unirla con el
nuevo cuerpo de naves de pleno siglo XIII. Lo que se ve muy bien cuando se visita Saint Denis, los
arcos que forman el presbiterio, girola y capillas son del siglo XII, pero lo que está por encima de
los arcos formeros, por encima de la girola, a mayor altura, es ya del siglo XIII. Por eso no se
puede saber con seguridad si tuvo tres o cuatro niveles. La obra se inicia en 1231, sabemos que
desde el año 1228, Eudes de Clement está buscando apoyos, dinero y artistas. Estos vienen de
París, son arquitectos que están trabajando en la catedral de Nuestra Señora de París, con Luis IX
el Santo. Es decir se mantiene las buenas relaciones entre la corona y la abadía.
Es una nueva etapa, pertenece a lo que llamamos el gótico radiante, que es un gótico
evolucionado después del gótico clásico. Habitualmente del primitivo se pasa al clásico, y luego al
radiante, pero la abadía de Saint Denis no tiene gótico clásico, se pasa del primitivo al gótico de
pleno siglo XIII, que no es gótico clásico, porque se va a caracterizar por la mayor importancia del
vano frente al muro, por el protagonismo de la vidriera. Se conservan de la época de Suger la
girola y las capillas, por encima de la girola, lo que tenemos es ya de pleno siglo XIII. El proyecto
se encarga en una primer fase de 1231 a 1267, al arquitecto del rey, que esta trabajando en
nuestra señora de Paris. El arquitecto, Pierre de Montreuil, muere en 1267, para entonces se ha
salvado la parte más complicada de la obra que es la unión entre la cabecera y el cuerpo de naves.
Pero hay una cosa importante, Pierre de Montreuil siente como primera obligación el dar solución
al transepto, es decir, al centro del cuerpo de naves. Porque se multiplicaban los monumentos
funerarios escultóricos situados en el cuerpo de naves en memoria de los que estaban enterrados
en la cripta. El transepto es enorme, es casi un cuadrado, pero esto obedece a la necesidad de
dejar espacio para los enterramientos que se van a producir en el futuro. Es decir, el arquitecto
está obligado a tener en cuenta la función funeraria de la abadía. La obra va a ser continuada por
otro arquitecto que será el que la termine. En el gobierno de la abadía, está por entonces Mateo de
Vendôme, abad desde 1258 hasta 1286, que ha sucedido a Eudes de Clement, muerto en 1258.
Durante los largos gobiernos de esos dos abades se culmina la obra de gótico radiante de la
abadía de Saint Denis. Mateo de Vendòme no solo había sido consejero de Luis IX, verdadero
ministro en la sombra, sino que también lo va a ser del hijo de San Luis, Felipe III el Atrevido.
Vamos a acabar la cronología en los años de destrucción de la abadía. En 1771, se inicia la
decadencia, desde el punto de vista económico y no tardará en llegar la destrucción. Los primeros
revolucionarios llegan de París y obligan a la comunidad a abandonar el monasterio. En 1743, el
Consejo Revolucionario va más allá, roba el tesoro, las joyas no solo de los altares, sino todo el oro
de los monumentos: las coronas, los cetros, las medallas que es fundido en lingotes. Las piedras
preciosas saqueadas y robadas. El oro fundido, las tumbas profanadas, en 1797. Hay que esperar
al siglo XIX entre 1813 y 1846, para que el ayuntamiento de la pequeña localidad de Saint Denis,
que luego pasará a formar parte de París, se inicia la preocupación por el monumento abacial no
solo la iglesia , sino también las dependencias del monasterio, que también habían sufrido una
triste suerte. Es en los años sesenta del siglo XIX, cuando va a empezar la obra de restauración el
arquitecto Violet le Duc. Entre los años treinta y cuarenta la restauración se había llevado a cabo
con mejores intenciones que ciencia, es entonces cuando se cae la torre izquierda de la fachada.
La torre que había soportado los envites de
La torre de la izquierda se viene abajo a causa de un sistema constructivo inadecuado del
restaurador, al que por piedad no nombramos. En vista de lo cual se decide encargar las obras de
restauración al arquitecto Violet le Duc, sin duda, el mejor restaurador del siglo XIX, su fama cruza
fronteras. Tanto es así, que cuando corre peligro de hundimiento la catedral de León, se solicita la
opinión de este arquitecto.
La participación de Violet le Duc evitó, entre otros males que se cayera la otra torre. Las obras de
restauración aún no se han acabado, en los años ochenta-noventa del siglo XX, cuando se estaba
trabajando en la modernización del entorno de la iglesia, aparecieron una serie de construcciones
medievales que han permitido conocer como era el entorno de la iglesia.
1.8. DESCRIPCIÓN DE LA IGLESIA DE SAINT DENIS
Suger representa el movimiento opuesto al del Cister, es decir, el de los monasterios que van a
hacer una manifestación material de la belleza y de la exaltación del poder, frente a lo que supone
la idea de la comunidad cisterciense. Las cartas que se cruzaron Suger y Bernardo, nos ayudan a
ver las distintas mentalidades de dos personas poderosas en su tiempo; una refleja la austeridad
en la ornamentación, la pureza espiritual de la idea benedictina, mientras la otra representa la
riqueza y el lujo para atraer a los fieles por medio de los sentidos.
1.8.1. El Cuerpo Occidental
Empezamos describiendo la fase de los pies de la iglesia, que se empieza por el cuerpo occidental,
que incluye una gran fachada con triple portada, flanqueada por dos torres, de las que solo se
conserva la de la derecha. La fachada da paso a tres naves, de las que Suger construyó solo dos
tramos, la nave del medio es más ancha que las laterales, donde aparece por vez primera la
bóveda de crucería sencilla de dos arcos diagonales que se cruzan.
an arbotantes.
Esto quiere decir, que en la cabecera en altura, tenemos únicamente arcos formeros, triforio calado
y ventanal, por tanto, se suprime la tribuna. Ello determina, que los muros tengan que ser muy
gruesos y que aumente el número de arbotantes y contrafuertes para garantizar la estabilidad del
edificio. Ello obligará a desmontar, en la cabecera de Suger, toda lo construido por encima de la
capilla mayor. Ahora, por encima de los arcos que forman la capilla mayor, todo corresponde al
siglo XIII.
Recordemos que hay un gótico primitivo, un gótico clásico y un gótico radiante. En el gótico
primitivo se mantiene la tribuna, es decir, en altura tenemos arcos formeros, tribuna, triforio y
ventanal. La presión del gótico clásico que se da con Chartres, a partir de 1144, se va a
caracterizar porque desaparece la tribuna, y en altura tenemos arcos formeros, triforio ciego y
ventanal. El paso del gótico clásico al radiante significa que el triforio se abre, va a estar calado.
Vemos la cabecera de la iglesia por el exterior, la cubierta actual, los coronamientos de muro, los
pináculos y los arbotantes son del siglo XIX, porque hubo que reconstruir todo. Vemos los
contrafuertes muy acusados, unas grandes ventanas, y en la parte inferior las ventanas del triforio,
y más abajo la cubierta de la girola de Suger, y aún más abajo, las cubiertas de las capillas. Es
decir, son cabeceras escalonadas, de lo alto a lo más bajo. Esa diferencia de alturas es la que
permite abrir ventanas.
1.8.3. La Zona Intermedia entre los Pies y la Cabecera
La zona intermedia entre los pies y la cabecera corresponde al siglo XIII, se empieza en los años
treinta, es decir, pasa casi un siglo antes de que se decidan a unir los pies con la cabecera. Las
obras no se van a acabar hasta los años ochenta de dicho siglo.
En la ilustración, podemos ver los volúmenes de la iglesia de la abadía de Saint Denis, tal y como
está en el día de hoy. Podemos ver todo lo que se realiza en el siglo XII. También, lo que se realiza
en el siglo XIII, en tiempos de San Luis, en la cabecera cuyas zonas bajas son del XII, pero cuyas
zonas altas son del XIII. Sabemos además que los arquitectos del siglo XIII incorporaron cuatro
torres flanqueando el transepto para darle mayor estabilidad. La planta tiene forma de cruz latina.
Estamos viendo el resultado de las dos fases, la del gótico temprano y la del gótico radiante, en el
que vemos el triforio calado de la cabecera.