Principales características del arte egipcio
• Invariable. Debido a su situación geográfica, el arte egipcio
permanece cerrado e impermeable a la influencia de otras culturas, sin
apenas evolucionar en 3000 años exceptuando el periodo más
naturalista durante el reinado del faraón Akenatón.
• Duradero. La creencia en la vida más allá de la muerte, lleva a querer
conservar el cuerpo y las posesiones del difunto para la eternidad y se
prefieren los materiales duraderos como la piedra.
• Oficial. Los artistas están al servicio del poder absoluto de los
faraones, los sacerdotes y otros miembros de clase elevada. No tienen
autonomía.
• Estandarizado. Los artistas están sometidos a unas normas
de representación inalterables dando lugar a un arte monótono,
repetitivo y falto de originalidad.
• Cánones idealizados. En la pintura y la escultura egipcia la
iconografía está supeditada a la representación de ideas como en
los jeroglíficos siendo excepcionales las formas naturalistas.
• Religioso. Además de estar determinado por las creencias religiosas,
el arte egipcio tiene un carácter mágico y simbólico.
• Áulico. Se exalta a través del arte la grandeza del faraón y de su reino.
• Gigantismo. Para demostrar el poder del faraón se emprenden obras
monumentales tan ambiciosas como las grandes pirámides y esfinge
de Guiza
Arte egipcio: arquitectura
Al ser un arte religioso y estar tan presente la creencia en la vida más allá de
la muerte, es lógico que la mayoría de las construcciones que se conservan
sean tumbas para los faraones y su corte (mastabas, pirámides e hipogeos) o
templos destinados al culto de los dioses.
Es una arquitectura de grandes dimensiones, en la que se prefiere la piedra
por su durabilidad aunque también se usan los ladrillos de adobe, adintelada
y de líneas rectas.
Arte egipcio: escultura
En las tumbas y templos se han encontrado principalmente esculturas de
bulto redondo y bajorrelieves tallados en piedra, bronce o madera pintada.
Los motivos son variados: faraones y otros personajes de la corte, dioses,
animales y escenas de la vida cotidiana.
La cabeza de las esculturas es la parte más realista aunque sin expresión en
el rostro. Los cuerpos se representan de frente, idealizados, rígidos, con los
brazos y las rodillas juntas y sin definir la musculatura hasta la época
menfita. La importancia de las figuras en la composición se jerarquiza por su
tamaño de mayor a menor.
Arte egipcio: pintura
La pintura tiene un valor secundario en el arte egipcio. Se emplea como
acabado en la escultura, para decorar paredes de adobe en construcciones
menos relevantes y en papiros. Ligada a la escritura jeroglífica, comparte las
mismas convenciones de representación que el bajorrelieve:
• Sin fondo. La superficie es un plano imaginario neutro.
• Sin perspectiva.
• Lectura en filas horizontales o verticales.
• Escala jerarquizada de las figuras dentro de la composición.
• No existe el punto de vista único. Las imágenes son diagramas
compuestos con las partes más expresivas de las figuras. Por ejemplo,
una figura humana se representa con las piernas y la cabeza de perfil,
pero con un ojo, una ceja y el torso frontal.
Característico de la pintura egipcia es la importancia de la línea por encima
del color, una paleta de colores planos -sin degradar ni efectos de claroscuro-
reducida (negro, blanco, azul, amarillo y verde) y sin mezclas.
Máscara de
Tutankamón
Busto de Nefertiti
La gran pirámide de Keops
Estatua sedente de Kefrén
la paleta de Narmer, el primer faraón
Gato Gayer-Anderson