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Manual de TÉCNICAS PROYECTIVAS.M

Este documento presenta un manual sobre técnicas proyectivas para estudiantes de psicología. El objetivo general es que los estudiantes aprendan a aplicar y interpretar pruebas proyectivas de manera objetiva para realizar diagnósticos psicológicos más completos. Se explican conceptos clave como la proyección y los criterios que deben cumplir las pruebas proyectivas. Finalmente, se destacan las ventajas de usar estas técnicas junto con entrevistas para obtener información sobre la personalidad y adaptación de un individuo.

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Manual de TÉCNICAS PROYECTIVAS.M

Este documento presenta un manual sobre técnicas proyectivas para estudiantes de psicología. El objetivo general es que los estudiantes aprendan a aplicar y interpretar pruebas proyectivas de manera objetiva para realizar diagnósticos psicológicos más completos. Se explican conceptos clave como la proyección y los criterios que deben cumplir las pruebas proyectivas. Finalmente, se destacan las ventajas de usar estas técnicas junto con entrevistas para obtener información sobre la personalidad y adaptación de un individuo.

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ESCUELA DE PSICOLOGÍA

MANUAL DE
TÉCNICAS
PROYECTIVAS

INTRODUCCIÓN TÉCNICAS PROYECTIVAS


SEMESTRE ACADÉMICO 2020 - 2

OBJETIVOS GENERALES:

1
El alumno estará en capacidad al término del Manual de:
1.- Conocer y usar como punto de partida el Rapport, previa aplicación de los test Proyectivos.
2.- Aplicar las técnicas Proyectivas como método de diagnóstico e investigación.
3.- Interpretar adecuadamente y de manera objetiva las respuestas que expresan sus examinados.
4.- Discernir las diferentes pruebas enseñadas en la asignatura y sus mediciones correspondientes.
5.- Utilizar las baterías de pruebas Proyectivas para un diagnóstico más completo y eficaz.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:
1. Aumentar Los conocimientos teóricos a través de las lecturas.
2. Verificar el contenido de las lecturas por medio de las prácticas de la Asignatura.
3. Motivar al alumno a la búsqueda de bibliografía en la mejora de su nivel profesional.
Seguramente más de uno se preguntará qué tan eficaz y ventajoso resulta las Pruebas Proyectivas para el
diagnóstico de personalidad, pues, no sólo basta la Entrevista Psicológica, la cual, se obtendrá buenas
conclusiones, pero es un buen complemento para el Diagnóstico Psicológico y su verificación respectiva.
El examinador deberá recurrir a todo su arsenal o recursos para no sentirse involucrado en la respuesta del
individuo y ser objetivos en sus resultados e informes.
Técnicas Proyectivas, se trata de vías de presunción diagnóstico y presunción; importante es el Rapport o
empatía que el examinador deberá aplicar al examinado, por cuanto cada examinado traerá a cuestas todo un
arsenal de conflictos; y resistencias para la aplicación de las pruebas, examinados muy ansiosos, obsesivos o
rígidos, etc.
La objetividad en la interpretación, es muy importante que el Psicólogo no se contamine o identifique con alguna
respuesta, historia o trazado que dé el examinador, trayendo como consecuencia informes subjetivos.
El conocimiento de la teoría Psicodinámica como los mecanismos defensivos, las etapas psicosexuales, la
estructura de la personalidad, etc.; base en la interpretación y conocimiento en los test proyectivos.
Si bien es cierto cada prueba psicológica tiene un buen porcentaje de confiabilidad, es necesario aplicar una
batería de test para un mejor índice o rasgo de personalidad, así como un buen pronóstico para la fase
psicoterapéutica.

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TEST PROYECTIVOS: CONCEPTO Y CRITERIOS

Los Test de Personalidad no deben permitir que el sujeto descubra cómo habrán de estimarse sus reacciones
ante el material de prueba; de este modo se impide que el sujeto modifique consciente y sistemáticamente la
esencia de sus respuestas.

Suponen, una hipótesis proyectiva general, en la que las manifestaciones de la conducta de una persona, sean
éstas pocas o muy significativas o anómalas, son otros tantos índices de su personalidad, teniendo como
característica principal su falta de estructuración y asu eficacia para indicar la configuración psicológica del sujeto
a través de sus esfuerzos activos y espontáneos por “estructurar” el material de prueba.

El concepto de Proyección, no debe confundirse con el concepto Psicoanalítico de la Proyección como


mecanismo de defensa utilizado por el Yo; tampoco ha de confundírselo con la difundida versión de ese
concepto que denota cualquier atribución de la propia conciencia, pensamientos o sentimientos, a otra persona;
hay proyección en los Test Proyectivos cuando la estructura psicológica del sujeto se torna palpable en sus
acciones, reacciones, elecciones, producciones, creaciones, etc..

Pruebas ideadas con el fin de evitar el fatigoso examen de enormes cantidades de datos extraídos de la vida
cotidiana, a través de las cuales el sujeto también expresa su personalidad, los test proyectivos procuran revelar
la estructura psicológica del sujeto tal como se presenta en la situación de prueba, sin profundizar en sus
antecedentes históricos.

Todo Test Proyectivo debe reunir cuatro condiciones principales : Estimular, tornar observable, registrar y volver
verbalmente comunicable la estructura psicológica del sujeto.

La Estimulación no debe consumir demasiado tiempo; debe lograrse fácilmente con materiales simples, debe
ser relativamente independiente de toda relación “transferencial” fuerte entre sujeto y examinador; debe ser de
carácter estándar en el sentido de que tanto los materiales como la atmósfera de la situación sean iguales para
todos los sujetos, condiciones indispensables para evitar la intromisión de factores perturbadores capaces de
“alterar” el estado de animo del sujeto, o de adulterar los resultados; asimismo, hacen posible el examen
comparado de los resultados obtenidos con los distintos individuos.

La Observación debe basarse en los materiales de prueba expuestos objetivamente como punto de partida para
los procesos mentales que se desea estimular, y en las instrucciones destinadas a fijar el punto final de dichos
procesos.

3
El Registro debe ser textual, “total”, es decir, sin ninguna selección debiendo ceñirse, preferentemente a las
verbalizaciones o elecciones simples. Debe lograrse la Comunicabilidad mediante el estímulo, la observación y
el registro de aquellas respuestas, basándose en el hecho de que para descubrir la estructura de una
personalidad dada debe indicarse el género a que pertenece, al tiempo, facilitando de este modo comparaciones
inter e intrapersonales.

La verbalización final de los resultados de las pruebas por parte del examinador, implica necesariamente,
algunos factores subjetivos; pero si se llenan todas estas condiciones, se habrá asegurado cierto grado de
objetividad de los Test Proyectivos.

La aplicación de los Tests Proyectivos, no solo supone la recolección de datos, sino que permite a través de los
resultados utilizar el diagnóstico, para el pronóstico y dependiendo de ello el uso de algún método
psicoterapéutico, partiendo de su propia identidad e individualidad, esto es reacciones, conductas,
pensamientos, creatividad, etc.; frente a los estímulos presentados en los tests proyectivos, cuyas
producciones encierran un interés directo para el examinador.

Los métodos tradicionales del examen clínico son la Historia del caso y la Observación. El supuesto que yace
debajo del uso de los tests psicológicos en la moderna Psicología Clínica es el de que el paciente lleva en su
interior, a la situación inmediata de la prueba, todo lo que atañe a su adaptación o inadaptación o lo que yace
debajo de ella; y el Objetivo del uso clínico de los tests consiste, de este modo, en colocar al sujeto en
situaciones estandarizadas en la que su conducta perceptual o de otra naturaleza sirva como base segura para
inferir su tipo de adaptación o inadaptación.

He aquí algunas ventajas del uso de los tests psicológicos:


1. Puede carecerse de datos suficientes relativos a la historia del caso; pero siempre se contará con la
posibilidad de aplicar un test, a menos que el paciente sea incapaz de cooperar.
2. A diferencia del material obtenido en la entrevista clínica, aquel en que se basa el diagnóstico por medio de
test es relativamente fácil de registrar íntegramente.
3. En contraposición de la entrevista clínica y de la historia del caso, la recolección de los datos mediante la
aplicación de test psicológicos se lleva a cabo en una situación perfectamente estandarizada, lo cual da
margen a una mínima ingerencia de los factores subjetivos en la elección de los datos suministrados por el
sujeto. En la entrevista clínica por el contrario, el material es subjetivamente seleccionado tanto por el
paciente como por el examinador.
4. Cierto es que la experiencia subjetiva y los conocimientos del examinador desempeñan su papel en la
evaluación tanto de los datos de la entrevista como de los obtenidos a través de los test psicológicos. Sin
embargo, los test constituyen situaciones estandarizadas y se hallan sistematizados por una forma de
evaluación más o menos uniforme.

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De este modo permite la comparación inter e intraindividual que en el caso de los datos recogidos en la
entrevista clínica sólo puede llevarse a cabo con cierto grado de arbitrariedad. En otras palabras,
el papel de los factores subjetivos se hace más limitado en el diagnóstico por medio de test que en el
basado en las entrevistas clínicas.
5. Existen características críticas de la organización mental y afectiva de los sujetos que no son fáciles de
deducir a partir de la historia del caso, y que solamente pueden ser “intuidas” en la observación, ya que no
llegan a ser verbalizadas por el paciente. Muchas de ellas, sin embargo, se hallan
6. Directamente manifiestas en los test y por lo común constituyen los índices más sensibles del tipo de
adaptación del paciente y, en especial, de la inadaptación inminente.

La hipótesis que subyace en el empleo moderno de los test psicológicos es la de que toda actividad de un
individuo dado lleva en sí el sello de su individualidad; de este modo, si se interpreta adecuadamente, cualquier
conducta deberá servir como índice de la individualidad y de sus características de adaptación e inadaptación.
En esta hipótesis se halla implícita la noción de que todo individuo vive, en cierto sentido en un mundo
único que le es propio y de que las características de este mundo, el mundo tal y como él lo ve, puede
deducirse a partir de sus actividades observadas en condiciones bajo control. En lo sucesivo nos referiremos a
este supuesto con la expresión Hipótesis Proyectiva. Los alcances de este deben sufrir ciertas modificaciones.
Los S.H. y sus acciones no sólo llevan su propia individualidad, sino también la de la sociedad en que se
desarrollan todos ellos usan las mismas palabras, por lo menos en cierta medida; todos ellos coinciden en sus
preceptos visuales de los objetos de uso corriente, por lo menos hasta cierto punto. El grado de las variaciones
individuales se halla, pues, parcialmente disimulado por las formas de expresión convencionales.

Si el psicólogo clínico tiene presente tanto la hipótesis proyectiva como las limitaciones impuestas por el
comportamiento convencional, encontrará de gran utilidad atribuir valor diagnóstico a los datos de la conducta del
sujeto.

La evaluación independiente de los test asegura la exploración completa de los resultados de las pruebas y de
sus bondades potenciales. La comparación de los test con los datos clínicos suministra una prueba
independiente que otorga mayor confiabilidad al diagnóstico y pronóstico. En el proceso de dichas
comparaciones el examinador acreciente su experiencia en el uso de los test y su comprensión de los mismos,
así como también de la significación de sus índices.

La principal característica distintiva de las Técnicas Proyectivas, se encuentran en su dedicación de una tarea
relativamente no estructurada; es decir, una tarea que permite una variedad casi ilimitada de respuestas
posibles. A fin de conceder libertad de juego a la fantasía del sujeto, sólo se dan breves instrucciones generales.
Por la misma razón, los estímulos del Test son generalmente vagos y ambiguos. La hipótesis subyacente reside
en que el modo en que el individuo perciba e interprete el material del test o estructure la situación reflejará

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aspectos fundamentales de su funcionamiento psicológico. En otras palabras, se espera que los materiales del
test sean como una especie de pantalla sobre la que el sujeto proyecta sus procesos de pensamiento,
necesidades, ansiedades y conflictos.

Los Test proyectivos, enfocan el examen de la personalidad, se caracterizan por su tendencia a apreciar los
factores dinámicos de la personalidad.

El procedimiento consiste en presentar una serie de dibujos, figuras, manchas, palabras u otro material no
estructurado que el sujeto debe interpretar de manera activa y espontánea, proyectando en ese material su
estructura psicológica.

Los test proyectivos son; Recursos indirectos que dan ocasión a que el sujeto exprese su mundo personal que
de otro modo no revelaría por acción de una censura consciente o inconsciente (Psicoanálisis).
Las técnicas proyectivas, aspiran a explorar la personalidad, en lo que respecta a sus factores dinámicos, con
dos fines o finalidad:
1. Método de Diagnóstico
2. Procedimiento Terapéutico.
Aunque ambas finalidades están ligadas entre si.

El término de Técnicas Proyectivas deriva del término Proyección que tiene una variedad de significados:
FREUD: “Percepciones interiores al exterior, es un mecanismo primitivo. Este mecanismo influye asimismo
sobre nuestras percepciones sensoriales, de tal modo que normalmente desempeña el principal papel en la
configuración de nuestro mundo exterior”.
HEALY, BRONNER y BOWERS: “Proceso de defensa bajo el dominio del principio del placer, por el cual el
Yo empuja afuera sobre el mundo exterior deseos o ideas inconscientes que resultarían penosas para el Yo si
se les permitiera penetrar en la conciencia”.
WARREN: “Tendencia a adscribir al mundo exterior procesos psíquicos reprimidos a los que no se reconoce
como de origen personal”.
NOYES: “Mecanismo de defensa, denominándola “estabilizador automático” por el cual las características que
resultan penosas para e l Yo, por ejemplo, aspectos indeseables de la personalidad, no son reconocidos como
pertenecientes a nosotros mismos; por tanto son desconocidos y atribuidos a otras personas”.
BELL: “Prefiere emplear el significado más común de “proyección”, según su raíz latina, para el empleo del
vocablo, es decir, “lanzar adelante”, que es la acción implicada en las técnicas. El sujeto manifiesta en ella su
personalidad “lanzándola afuera” y de este modo puede ser examinado. Es decir, exteriorizar la conducta que es
típica del individuo.

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CARACTERÍSTICAS:
1. Reducir el control consciente del sujeto sobre su conducta al ser analizada y origina respuestas que
reflejan su propia individualidad. La interpretación que el sujeto hace de la situación del test ofrece el primer
reflejo de su personalidad, que está en función de sus propias motivaciones, percepciones, actitudes,
ideas, emociones y otros aspectos de la personalidad.
2. Brindan una muestra de la conducta individual suficientemente expresiva y con suficiente brevedad como
para ser clínicamente y lo bastante estimulante como para provocar una serie de respuestas del sujeto.

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LA PERSONALIDAD Y LOS PROCESOS SUBYACENTES DE LAS RESPUESTAS
A LOS TEST PROYECTIVOS

La técnica proyectiva supone la existencia de aspectos no conscientes de la personalidad, los materiales de


prueba y las instrucciones son preguntas indirectas, con sus respuestas también indirectas, representadas por
las reacciones del sujeto, sobre aquellos aspectos de su estructura psicológica de los cuales no tiene conciencia
y es incapaz, por lo tanto, de comunicar directamente. Es evidente que el examinador, al meditar sobre los
resultados obtenidos, podrá extraer una ayuda considerable de la teoría del Psicoanálisis, por ser ésta la teoría
más sistemática de la personalidad que supone motivaciones subconscientes y sin embargo, los índices
proporcionados por el test no siempre habrán de mostrarnos claramente si las respuestas se refieren al
pensamiento consciente y a la conducta manifiesta o a tendencias subconscientes o latentes. Por ejemplo, “las
respuestas a las figuras impulsivas” del test de Apercepción temática, pueden indicar destructividad, impulsividad
propiamente dicha, afectos a manera de determinantes latentes de una tensión generalizada, etc. Por eso es
necesario emplear una batería de test y también hallarse familiarizado con la nosología y la teoría Psiquiátrica;
para decidir los problemas de este tipo en cada caso individual; aunque claro está que el psicodiagnóstico de
rutina no siempre abarca forzosamente estas apreciaciones.

No obstante el acercarse al pensamiento psicoanalítico no justifica la formulación de analogías apresuradas o la


trasposición directa de sus conceptos a los resultados obtenidos con los test. De este modo debemos usar la
teoría psicoanalítica de la dinámica de la personalidad, en nuestro diagnóstico por medio de test proyectivos.
Los test proyectivos ponen en marcha los procesos mentales del sujeto, cuyos puntos terminales son sus
reacciones (palabras-reacción, cuentos, respuestas). En la generación de estas reacciones participan, en mayor
o menor grado, procesos asociativos, procesos perceptuales, actitudes críticas de control y también sus
interacciones respectivas. Asimismo los test proyectivos se convierten en una exploración de procesos mentales.
En los procesos mentales estimulados por la sucesión de estos test es el Yo, el portador del pensar consciente,
el que indica sus inclinaciones y el tipo organización. Raramente se produce en las pruebas la irrupción de los
modos de pensar subconscientes. Así en tanto que los modos de pensar psicoanalíticos generales nos resultan
útiles al estudiar la dinámica de la personalidad, cuando estudiamos los procesos que sustentan las reacciones o
los test, debemos recurrir a la concepción psicoanalítica del Yo y del pensamiento. Sin embargo el psicoanálisis
ha explicado apenas los patrones de los procesos mentales conscientes y sólo su teoría de los mecanismos de
defensa entraña verdadera importancia y utilidad, cuando se la aplica con prudencia. La tarea consiste,
entonces, en extender nuestro conocimiento de los procesos conscientes del Yo por medio del estudio de la
aplicabilidad de los test.

El Yo es el receptor de los estímulos externos, es el ejecutor de las intenciones; posee cierta autonomía de las
motivaciones subconscientes; como receptor, el Yo puede eludir, invocar, deformar o seleccionar los estímulos
externos y el cómo y el qué de esta actividad reflejan las necesidades del sujeto. Como el ejecutor el Yo puede

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servir sin tardanza los impulsos subconscientes, puede resistirlos o puede postergar su descarga y preparar su
materialización óptima, pensando primero. Como agente autónomo, el Yo posee su propia fuente de energías,
sus propios objetivos o modos de pensar y patrones mentales. Las manifestaciones de los modos característicos
de recepción (entrada) y ejecución (salida), y el grado y organización de la autonomía de los procesos mentales
conscientes, son exploradas por los test proyectivos como otros tantos índices reveladores de la estructura
psicológica del sujeto.

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LO INCONSCIENTE
SIGMUND FREUD

I. Justificación de lo inconsciente
 
Desde muy diversos sectores se nos ha discutido el derecho de aceptar la existencia de un
psiquismo inconsciente y de laborar científicamente con esta hipótesis. Contra esta opinión
podemos argüir, que la hipótesis de la existencia de lo inconsciente es necesaria y legítima, y
además, que poseemos múltiples pruebas de su exactitud. Es necesaria, porque los datos de la
conciencia son altamente incompletos. Tanto en los sanos como en los enfermos, surgen con
frecuencia, actos psíquicos, cuya explicación presupone otros de los que la conciencia no nos
ofrece testimonio alguno. Actos de este género son, no sólo los fallos y los sueños de los
individuos sanos, sino también todos aquellos que calificamos de síntomas y de fenómenos
obsesivos en los enfermos.
 
Nuestra cotidiana experiencia personal nos muestra ocurrencias, cuyo origen
desconocemos, y resultados de procesos mentales, cuya elaboración ignoramos. Todos estos
actos conscientes resultarán faltos de sentido y coherencia si mantenemos la teoría de que la
totalidad de nuestros actos psíquicos ha de sernos dada a conocer por nuestra conciencia y, en
cambio, quedarán ordenados dentro de un conjunto coherente e inteligible si interpolamos
entre ellos los actos inconscientes, deducidos. Esta adquisición de sentido y coherencia
constituye, de por sí, motivo justificado para traspasar los límites de la experiencia directa. Y si
luego comprobamos, que tomando como base la existencia de un psiquismo inconsciente
podemos estructurar una actividad eficacísima, por medio de la cual influímos adecuadamente
sobre el curso de los procesos conscientes, tendremos una prueba irrebatible de la exactitud de
nuestra hipótesis. Habremos de situarnos, entonces, en el punto de vista de que no es sino una
pretensión insostenible el exigir que todo lo que sucede en lo psíquico haya de ser conocido a la
conciencia.
 
También podemos aducir, en apoyo de la existencia de un estado psíquico inconsciente, el
hecho de que la conciencia sólo integra en un momento dado, un limitado contenido, de
manera que la mayor parte de aquello que denominamos conocimiento consciente tiene que
hallarse, de todos modos, durante extensos períodos, en estado de latencia, vale decir, en un
estado de inconsciencia psíquica. La negación de lo inconsciente resulta incomprensible en
cuanto volvemos la vista a todos nuestros recuerdos latentes. Se nos opondrá aquí la objeción
de que estos recuerdos latentes no pueden ser considerados como psíquicos, sino que
corresponden a restos de procesos somáticos, de los cuales puede volver a surgir lo psíquico.
No es difícil argüir a esta objeción, que el recuerdo latente es, por lo contrario, un indudable
residuo de un proceso psíquico. Pero es aún más importante darse cuenta de que la objeción
discutida reposa en una asimilación de lo consciente a lo psíquico. Y esta asimilación es, o una
petición de principio, que no deja lugar a la interrogación de si todo lo psíquico tiene también
que ser consciente, o una pura convención. En este último caso resulta, como toda convención,

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irrebatible, y sólo nos preguntamos si resulta en realidad tan útil y adecuada, que hayamos de
agregarnos a ella. Pero podemos afirmar, que la equiparación de lo psíquico con lo consciente
es por completo inadecuada. Destruye las continuidades psíquicas, nos sume en las insolubles
dificultades del paralelismo psicofísico, sucumbe al reproche de exagerar sin fundamento
alguno la misión de la conciencia, y nos obliga a abandonar prematuramente el terreno de la
investigación psicológica, sin ofrecernos compensación ninguna en otros sectores.
 
Por otra parte, es evidente que la discusión de si hemos de considerar como estados
anímicos inconscientes o como estados físicos los estados latentes de la vida anímica, amenaza
convertirse en una mera cuestión de palabras. Así, pues, es aconsejable situar en primer
término aquello que de la naturaleza de tales estados nos es seguramente conocido. Ahora bien
los caracteres físicos de estos estados nos son totalmente inaccesibles; ninguna representación
fisiológica ni ningún proceso químico pueden darnos una idea de su esencia. En cambio, es
indudable que representan amplio contacto con los procesos anímicos conscientes. Una cierta
elaboración permite incluso transformarnos en tales procesos o sustituirlos por ellos y pueden
ser descritos por medio de todas las categorías que aplicamos a los actos psíquicos conscientes
tales como representaciones, tendencias, decisiones, etc. De muchos de estos estados
podemos incluso decir, que sólo la ausencia de la conciencia los distingue de los conscientes.
No vacilaremos, pues, en considerarlos como objetos de la investigación psicológica,
íntimamente relacionados con los actos psíquicos conscientes.
 
La tenaz negativa a admitir el carácter psíquico de los actos anímicos latentes se explica
por el hecho de que la mayoría de los fenómenos de referencia no han sido objeto de estudio
fuera del psicoanálisis. Aquellos que desconociendo los hechos patológicos, consideran como
casualidad los actos fallidos y se agregan a la antigua opinión de que «los sueños son vana
espuma», no necesitan ya sino pasar por alto algunos enigmas de la psicología de la
conciencia, para poder ahorrarse el reconocimiento de una actividad psíquica inconsciente.
Además, los experimentos hipnóticos, y especialmente la sugestión posthipnótica, demostraron
ya, antes del nacimiento del psicoanálisis, la existencia y la actuación de lo anímico
inconsciente.
 
La aceptación de lo inconsciente es además perfectamente legítima, en tanto en cuanto al
establecerla no nos hemos separado un ápice de nuestro método deductivo, que consideramos
correcto. La conciencia no ofrece al individuo más que el conocimiento de sus propios estados
anímicos. La afirmación de que también los demás hombres poseen una conciencia es una
conclusión que deducimos «per analogiam», basándonos en sus actos y manifestaciones
perceptibles y con el fin de hacernos comprensible su conducta. (Más exacto, psicológicamente,
será decir que atribuimos a los demás, sin necesidad de una reflexión especial, nuestra propia
constitución, y, por lo tanto, también nuestra conciencia, y que esta identificación es la premisa
de nuestra comprensión.) Esta conclusión -o esta identificación- hubo de extenderse
antiguamente desde el Yo, no sólo a los demás hombres, sino también a los animales, plantas,
objetos inanimados y al mundo en general, y resultó utilizable mientras la analogía con el Yo
individual fue suficientemente amplia, dejando luego de ser adecuada conforme «lo demás» fue
separándose del Yo. Nuestra crítica actual duda en lo que respecta a la conciencia de los

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animales, la niega a las plantas y relega al misticismo la hipótesis de una conciencia de lo
inanimado. Pero también allí donde la tendencia originaria a la identificación ha resistido el
examen crítico, esto es, en nuestros semejantes, la aceptación de una conciencia reposa en
una deducción y no en una irrebatible experiencia directa como la de nuestro propio psiquismo
consciente.
 
El psicoanálisis no exige sino que apliquemos también este procedimiento deductivo a
nuestra propia persona, labor en cuya realización no nos auxilia, ciertamente, tendencia
constitucional alguna. Procediendo así, hemos de convenir en que todos los actos y
manifestaciones que en nosotros advertimos, sin que sepamos enlazarlos con el resto de
nuestra vida activa, han de ser considerados como si pertenecieran a otra persona y deben ser
explicados por una vida anímica a ella atribuida. La experiencia muestra también que, cuando
se trata dez otras personas, sabemos interpretar muy bien, esto es, incluir en la coherencia
anímica, aquellos mismos actos a los que negamos el reconocimiento psíquico cuando se trata
de nosotros mismos. La investigación es desviada, pues, de la propia persona, por un obstáculo
especial, que impide su exacto conocimiento.
 
Este procedimiento deductivo aplicado no sin cierta resistencia interna, a nuestra propia
persona, no nos lleva al descubrimiento de un psiquismo inconsciente sino a la hipótesis de una
segunda conciencia reunida en nosotros, a la que nos es conocida. Pero contra esta hipótesis
hallamos en seguida justificadísimas objeciones. En primer lugar, una conciencia de la que nada
sabe el propio sujeto, es algo muy distinto de una conciencia ajena, y ni siquiera parece
indicado entrar a discutirla, ya que carece del principal carácter de tal. Aquellos que se han
resistido a aceptar la existencia de un psiquismo inconsciente, menos podrán admitir la de una
conciencia inconsciente. Pero además, nos indica el análisis, que los procesos anímicos latentes
deducidos, gozan entre sí de una gran independencia, pareciendo no hallarse relacionados ni
saber nada unos de otros. Así, pues, habríamos de aceptar no sólo una segunda conciencia,
sino toda una serie ilimitada de estados de conciencia, ocultos a nuestra percatación e
ignorados unos a otros. Por último, ha de tenerse en cuenta -y éste es el argumento de más
peso- que según nos revela la investigación psicoanalítica, una parte de tales procesos latentes
posee caracteres y particularidades que nos parecen extraños, increíbles y totalmente opuestos
a las cualidades por nosotros conocidas, de la conciencia. Todo esto nos hace modificar la
conclusión del procedimiento deductivo que hemos aplicado a nuestra propia persona, en el
sentido de no admitir ya en nosotros la existencia de una segunda conciencia, sino la de actos
carentes de conciencia. Asimismo, habremos de rechazar, por ser incorrecto y muy susceptible
de inducir en error, el término «subconciencia». Los casos conocidos de«double conscience»
(disociación de la conciencia) no prueban nada contrario a nuestra teoría, pudiendo ser
considerados como casos de disociación de las actividades psíquicas en dos grupos, hacia los
cuales se orienta alternativamente la conciencia.
 
El psicoanálisis nos obliga, pues, a afirmar, que los procesos psíquicos son inconscientes y
a comparar su percepción por la conciencia con la del mundo exterior por los órganos
sensoriales. Esta comparación nos ayudará, además, a ampliar nuestros conocimientos. La
hipótesis psicoanalítica de la actividad psíquica inconsciente, constituye, en un sentido, una

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continuación del animismo, que nos mostraba por doquiera, fieles imágenes de nuestra
conciencia, y en otro, la de la rectificación llevada a cabo por Kant, de la teoría de la percepción
externa. Del mismo modo que Kant nos invitó a no desatender la condicionalidad subjetiva de
nuestra percepción y a no considerar nuestra percepción idéntica a lo percibido incognoscible,
nos invita el psicoanálisis a no confundir la percepción de la conciencia con el proceso psíquico
inconsciente, objeto de la misma. Tampoco lo psíquico necesita ser en realidad tal como lo
percibimos. Pero hemos de esperar que la rectificación de la percepción interna no oponga tan
grandes dificultades como la de la externa y que el objeto interior sea menos incognoscible que
el mundo exterior.
   
II. La multiplicidad de sentido de lo inconsciente y el punto de vista tópico
 
Antes de continuar, queremos dejar establecido el hecho, tan importante como espinoso,
de que la inconsciencia no es sino uno de los múltiples caracteres de lo psíquico, no bastando,
pues, por sí solo, para formar su característica. Existen actos psíquicos de muy diversa
categoría, que, sin embargo, coinciden en el hecho de ser inconscientes. Lo inconsciente
comprende, por un lado actos latentes y temporalmente inconscientes, que fuera de esto, en
nada se diferencian de los conscientes, y por otro, procesos tales como los reprimidos, que si
llegaran a ser conscientes presentarían notables diferencias con los demás de este género.
 
Si en la descripción de los diversos actos psíquicos pudiéramos prescindir por completo de
su carácter consciente o inconsciente, y clasificarlos atendiendo únicamente a su relación con
los diversos instintos y fines, a su composición y a su pertenencia a los distintos sistemas
psíquicos subordinados unos a otros, lograríamos evitar todo error de interpretación. Pero no
siéndonos posible proceder en esta forma, por oponerse a ello varias e importantes razones,
habremos de resignarnos al equívoco que ha de representar el emplear los términos
«consciente» e «inconsciente» en sentido descriptivo unas veces, y otras, cuando sean
expresión de la pertenencia a determinados sistemas y de la posesión de ciertas cualidades, en
sentido sistemático. También podríamos intentar evitar la confusión, designando los sistemas
psíquicos reconocidos, con nombres arbitrarios que no aludiesen para nada a la conciencia.
Pero antes de hacerlo así, habríamos de explicar en qué fundamos la diferenciación de los
sistemas, y en esta explicación nos sería imposible eludir el conocimiento, que constituye el
punto de partida de todas nuestras investigaciones. Nos limitaremos, pues, a emplear un
sencillo medio auxiliar consistente en sustituir, respectivamente, los términos «conciencia» e
«inconsciente», por las fórmulas Cc. e Inc., siempre que usemos estos términos en sentido
sistemático.
 
Pasando ahora a la exposición positiva, afirmaremos que según nos demuestra el
psicoanálisis, un acto psíquico pasa generalmente por dos estados o fases, entre los cuales se
halla intercalada una especie de examen (censura). En la primera fase, es inconsciente y
pertenece al sistema Inc. Si al ser examinado por la censura es rechazado, le será negado el
paso a la segunda fase, lo calificaremos de «reprimido» y tendrá que permanecer inconsciente.
Pero si sale triunfante del examen, pasará a la segunda fase y a pertenecer al segundo

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sistema, o sea al que hemos convenido en llamar sistema Cc. Sin embargo, su relación con la
conciencia no quedará fijamente determinada por tal pertenencia. No es todavía consciente,
pero sí capaz de conciencia (según la expresión de J. Breuer). Quiere esto decir, que bajo
determinadas condiciones, puede llegar a ser sin que a ello se oponga resistencia especial
alguna, objeto de la conciencia. Atendiendo a esta capacidad de conciencia, damos también al
sistema Cc. el nombre de «preconciente». Si más adelante resulta que también el acceso de lo
preconciente a la conciencia se halla codeterminado por una cierta censura, diferenciaremos
más precisamente entre sí los Prec. y Cc. Mas por lo pronto, nos bastará retener que el sistema
Prec. comparte las cualidades del sistema Cc. y que la severa censura ejerce sus funciones en
el paso desde el Inc. al Prec. (o Cc.).
 
Con la aceptación de estos (dos o tres) sistemas psíquicos, se ha separado el psicoanálisis
un paso más de la psicología descriptiva de la conciencia, planteándose un nuevo acervo de
problemas y adquiriendo un nuevo contenido. Hasta aquí se distinguía principalmente de la
psicología por su concepción dinámica de los procesos anímicos, a la cual viene a agregarse
ahora su aspiración a atender también a la tópica psíquica y a indicar dentro de qué sistema o
entre qué sistemas se desarrolla un acto psíquico cualquiera. Esta aspiración ha valido al
psicoanálisis el calificativo de psicología de las profundidades (Tiefenpsychologie). Más adelante
hemos de ver cómo todavía integra otro interesantísimo punto de vista.
 
Si queremos establecer seriamente una tópica de los actos anímicos, habremos de
comenzar por resolver una duda que en seguida se nos plantea. Cuando un acto psíquico
(limitándonos aquí a aquellos de la naturaleza de una representación), pasa del sistema Inc. al
sistema Cc. ¿hemos de suponer que con este paso se halla enlazada una nueva fijación, o como
pudiéramos decir, una segunda inscripción de la representación de que se trate, inscripción que
de este modo podrá resultar integrada en una nueva localidad psíquica, y junto a la cual
continúa existiendo la primitiva inscripción inconsciente? ¿O será más exacto admitir que el
paso de un sistema a otro consiste en un cambio de estado, que tiene efecto en el mismo
material y en la misma localidad? Esta pregunta puede parecer abstrusa, pero es obligado
plantearla si queremos formarnos una idea determinada de la tópica psíquica, esto es, de la
tercera dimensión psíquica. Resulta difícil de contestar, porque va más allá de lo puramente
psicológico y entra en las relaciones del aparato anímico con la anatomía. La investigación
científica ha demostrado irrebatiblemente la existencia de tales relaciones, mostrando que la
actividad anímica se halla enlazada a la función del cerebro como a ningún otro órgano. Más
allá todavía -y aún no sabemos cuánto-, nos lleva al descubrimiento del valor desigual de las
diversas partes del cerebro y sus particulares relaciones con partes del cuerpo y actividades
espirituales determinadas. Pero todas las tentativas realizadas para fijar, partiendo del
descubrimiento antes citado, una localización de los procesos anímicos, y todos los esfuerzos
encaminados a imaginar almacenadas las representaciones en células nerviosas, y trasmitidos
los estímulos a lo largo de fibras nerviosas, han fracasado totalmente. Igual suerte correría una
teoría que fijase el lugar anatómico del sistema Cc., o sea de la actividad anímica consciente en
la corteza cerebral, y transfiriese a las partes subcorticales del cerebro los procesos
inconscientes. Existe aquí una solución de continuidad, cuya supresión no es posible llevar a
cabo, por ahora, ni entra tampoco en los dominios de la psicología. Nuestra tópica psíquica no

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tiene, de momento, nada que ver con la anatomía, refiriéndose a regiones del aparato anímico,
cualquiera que sea el lugar que ocupen en el cuerpo, y no a localidades anatómicas.
 
Nuestra labor, en este aspecto es de completa libertad y puede proceder conforme vayan
marcándoselo sus necesidades. De todos modos, no deberemos olvidar que nuestras hipótesis
no tienen, en un principio, otro valor que el de simples esquemas aclaratorios. La primera de
las dos posibilidades que antes expusimos, o sea la de que la fase consciente de la
representación significa una nueva inscripción de la misma en un lugar diferente, es, desde
luego, la más grosera, pero también la más cómoda. La segunda hipótesis, o sea la de un
cambio de estado meramente funcional, es desde un principio más verosímil, pero menos
plástica y manejable. Con la primera hipótesis -tópica- aparecen enlazadas la de una
separación tópica de los sistemas Inc. y Cc., y la posibilidad de que una representación exista
simultáneamente en dos lugares del aparato psíquico, e incluso pase regularmente del uno al
otro, sin perder, eventualmente, su primera residencia o inscripción.
 
Esto parece extraño, pero podemos alegar en su apoyo determinadas impresiones que
recibimos durante la práctica psicoanalítica. Cuando comunicamos a un paciente una
representación por él reprimida en su día y adivinada por nosotros, esta revelación no modifica
en nada, al principio, su estado psíquico. Sobre todo, no levanta la represión ni anula sus
efectos, como pudiera esperarse, dado que la representación antes inconsciente ha devenido
consciente. Por el contrario, sólo se consigue al principio una nueva repulsa de la
representación reprimida. Pero el paciente posee ya, efectivamente, en dos distintos lugares de
su aparato anímico y bajo dos formas diferentes, la misma representación. Primeramente
posee el recuerdo consciente de la huella auditiva de la representación tal y como se la hemos
comunicado, y además tenemos la seguridad de que lleva en sí, bajo su forma primitiva, el
recuerdo inconsciente del suceso de que se trate. El levantamiento de la represión no tiene
efecto, en realidad, hasta que la representación consciente entra en contacto con la huella
mnémica inconsciente después de haber vencido las resistencias. Sólo el acceso a la conciencia
de dicha huella mnémica inconsciente puede acabar con la represión. A primera vista parece
esto demostrar que la representación consciente y la inconsciente son diversas inscripciones,
tópicamente separadas, del mismo contenido. Pero una reflexión más detenida nos prueba que
la identidad de la comunicación con el recuerdo reprimido del sujeto es tan sólo aparente. El
haber oído algo y el haberlo vivido, son dos cosas de naturaleza psicológica totalmente distinta,
aunque posean igual contenido.
 
No nos es factible, de momento, decidir entre las dos posibilidades indicadas. Quizá más
adelante hallemos factores que nos permitan tal decisión, o descubramos que nuestro
planteamiento de la cuestión ha sido insuficiente y que la diferenciación de las representaciones
consciente e inconsciente ha de ser determinada en una forma completamente distinta.
 
 
III. Sentimientos inconscientes

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Habiendo limitado nuestra discusión a las representaciones, podemos plantear ahora una
nueva interrogación, cuya respuesta ha de contribuir al esclarecimiento de nuestras opiniones
teóricas. Dijimos que había representaciones conscientes e inconscientes. ¿Existirán también
impulsos instintivos, sentimientos y sensaciones inconscientes, o carecerá de todo sentido
aplicar a tales elementos dichos calificativos?
A mi juicio, la antítesis de «consciente» e «inconsciente» carece de aplicación al instinto.
Un instinto no puede devenir nunca objeto de la conciencia. Únicamente puede serlo la idea
que lo representa. Pero tampoco en lo consciente puede hallarse representado más que por una
idea. Si el instinto no se enlazara a una idea ni se manifestase como un estado afectivo, nada
podríamos saber de él. Así, pues, cuando empleando una expresión inexacta, hablamos de
impulsos instintivos, inconscientes o reprimidos no nos referimos sino a impulsos instintivos,
cuya representación ideológica es inconsciente.
 
Pudiera creerse igualmente fácil, dar respuesta a la pregunta de si, en efecto, existen
sensaciones, sentimientos y afectos inconscientes. En la propia naturaleza de un sentimiento,
está el ser percibido, o sea, conocido por la conciencia. Así, pues, los sentimientos, sensaciones
y afectos, carecerían de toda posibilidad de inconsciencia. Sin embargo, en la práctica
psicoanalítica, acostumbramos a hablar de amor, odio y cólera inconscientes, e incluso
empleamos la extraña expresión de «conciencia inconsciente de la culpa», o la paradójica de
«miedo inconsciente». Habremos, pues, de preguntarnos, si con estas expresiones no
cometemos una inexactitud mucho más importante que la de hablar de «instintos
inconscientes».
 
Pero la situación es, aquí, completamente distinta. Puede suceder, en primer lugar, que
un afecto o sentimiento sea percibido, pero erróneamente interpretado. Por la represión de su
verdadera representación, se ha visto obligado a enlazarse a otra idea, y es considerado,
entonces, por la conciencia, como una manifestación de esta última. Cuando reconstituimos el
verdadero enlace, calificamos de «inconsciente» el sentimiento primitivo, aunque su afecto no
fue nunca inconsciente y sólo su representación sucumbió al proceso represivo. El uso de las
expresiones «afecto inconsciente» y «sentimiento inconsciente», se refiere, en general, a los
destinos que la represión impone al factor cuantitativo del movimiento instintivo. (Véase
nuestro estudio de la represión). Sabemos que tales testimonios son en número de tres: el
afecto puede perdurar total o fragmentariamente como tal; puede experimentar una
transformación en otro montante de afecto, cualitativamente distinto, sobretodo en angustia, o
puede ser reprimido, esto es, coartado en su desarrollo. (Estas posibilidades pueden estudiarse
más fácilmente quizá, en la elaboración onírica, que en las neurosis). Sabemos también, que la
coerción del desarrollo de afecto es el verdadero fin de la represión, y que su labor queda
incompleta cuando dicho fin no es alcanzado. Siempre que la represión consigue impedir el
desarrollo de afecto, llamamos inconscientes a todos aquellos afectos que reintegramos a su
lugar al deshacer la labor represiva. Así, pues, no puede acusársenos de inconsecuentes en
nuestro modo de expresarnos. De todas maneras, al establecer un paralelo con la
representación inconsciente surge la importante diferencia de que dicha representación
perdura, después de la represión y en calidad de producto real, en el sistema Inc., mientras

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que al afecto inconsciente, sólo corresponde, en este sistema, una posibilidad de agregación,
que no pudo llegar a desarrollarse. Así, pues, aunque nuestra forma de expresión sea
irreprochable, no hay estrictamente hablando, afectos inconscientes, como hay
representaciones inconscientes. En cambio, puede haber muy bien en el sistema Inc. productos
afectivos que, como otros, llegan a ser conscientes. La diferencia procede, en su totalidad, de
que las representaciones son cargas psíquicas y en el fondo cargas de huellas mientras que los
afectos y los sentimientos corresponden a procesos de descarga cuyas últimas manifestaciones
son percibidas como sensaciones. En el estado actual de nuestro conocimiento de los afectos y
sentimientos no podemos expresar más claramente esta diferencia.
 
La comprobación de que la represión puede llegar a coartar la transformación del impulso
instintivo en una manifestación afectiva, presenta para nosotros un particular interés. Nos
revela, en efecto, que el sistema Cc. regula normalmente la afectividad y el acceso a la
motilidad, y eleva el valor de la represión, mostrándonos, que no sólo excluye de la conciencia
a lo reprimido, sino que le impide también provocar el desarrollo de afecto y estimular la
actividad muscular. Invirtiendo nuestra exposición, podemos decir que mientras el sistema Cc.
regula la afectividad y la motilidad, calificamos de normal el estado psíquico de un individuo.
Sin embargo, no puede ocultársenos una cierta diferencia entre las relaciones del sistema
dominante con cada uno de los dos actos afines de descarga. En efecto, el dominio de la
motilidad contingente por el sistema Cc. se halla firmemente arraigado; resiste los embates de
la neurosis y sólo sucumbe ante la psicosis. En cambio, el dominio que dicho sistema ejerce
sobre el desarrollo de afecto, es mucho menos consistente. Incluso en la vida normal, puede
observarse una constante lucha de los sistemas Cc. e Inc., por el dominio de la afectividad,
delimitándose determinadas esferas de influencia y mezclándose las energías actuantes.
 
La significación del sistema Cc. (Prec.) con respecto al desarrollo de afecto y a la acción,
nos descubre la de la representación sustitutiva en la formación de la enfermedad. El desarrollo
de afecto puede emanar directamente del sistema Inc., y en este caso, tendrá siempre el
carácter de angustia, la cual es la sustitución regular de los afectos reprimidos. Pero con
frecuencia, el impulso instintivo tiene que esperar a hallar en el sistema Cc. una representación
sustitutiva, y entonces se hace posible el desarrollo de afecto, partiendo de dicha sustitución
consciente cuya naturaleza marcará al afecto su carácter cualitativo.
 
Hemos afirmado que en la represión queda separado el afecto, de su representación,
después de lo cual, sigue cada uno de estos elementos su destino particular. Esto es
indiscutible desde el punto de vista descriptivo, pero, en realidad, el afecto no surge nunca
hasta después de conseguida una nueva representación en el sistema Cc.
 

 
IV. Tópica y dinámica de la represión

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  Hemos llegado a la conclusión de que la represión es un proceso que recae sobre
representaciones y se desarrolla en la frontera entre los sistemas Inc. y Cc. (Prec.) Vamos
ahora a intentar describirlo más minuciosamente. Tiene que efectuarse en él una sustracción de
carga psíquica, pero hemos de preguntarnos en qué sistema se lleva a cabo esta sustracción y
a qué sistema pertenece la carga substraída.
 
La representación reprimida conserva en el sistema Inc., su capacidad de acción; debe,
pues, conservar también su carga. Por lo tanto, lo substraído habrá de ser algo distinto.
Tomemos el caso de la represión propiamente dicha, tal y como se desarrolla en una
representación preconciente o incluso consciente. En este caso, la represión no puede consistir
sino en que la carga (pre) consciente, perteneciente al sistema Prec., es substraída a la
representación. Ésta queda entonces descargada, recibe una carga emanada del sistema Inc., o
conserva la carga Inc. que antes poseía. Así, pues, hallamos, aquí, una sustracción de la carga
preconciente, una conservación de la inconsciente, o una sustitución de la primera por la
segunda. Vemos, además, que hemos basado, sin intención aparente, esta observación, en la
hipótesis de que el paso desde el sistema Inc. a otro inmediato, no sucede por una nueva
inscripción, sino por un cambio de estado, o sea, en este caso, por una transformación de la
carga. La hipótesis funcional ha derrotado aquí, sin esfuerzo, a la tópica.
 
Este proceso de la sustracción de la libido, no es, sin embargo, suficiente, para
explicarnos otro de los caracteres de la represión. No comprendemos por qué la representación
que conserva su carga o recibe otra nueva, emanada del sistema Inc., no habría de renovar la
tentativa de penetrar en el sistema Prec., valiéndose de su carga. Habría, pues, de repetirse en
ella, la sustracción de libido, y este juego continuaría indefinidamente, pero sin que su
resultado fuese el de la represión. Este mecanismo de la sustracción de la carga preconciente
fallaría también si se tratase de la represión primitiva, pues en ella nos encontramos ante una
representación inconsciente, que no ha recibido aún carga ninguna del sistema Prec. y a la que,
por lo tanto, no puede serle substraída una tal carga.
 
Necesitaríamos, pues, aquí, de otro proceso, que en el primer caso, mantuviese la
represión, y en el segundo, cuidase de constituirla y conservarla, proceso que no podemos
hallar sino admitiendo una contracarga por medio de la cual se protege el sistema Prec. contra
la presión de la representación inconsciente. En diversos ejemplos clínicos, veremos cómo se
manifiesta esta contracarga, que se desarrolla en el sistema Prec. y constituye, no sólo la
representación del continuado esfuerzo de una represión primitiva, sino también la garantía de
su duración. La contracarga es el único mecanismo de la represión primitiva. En la represión
propiamente dicha, se agrega a él la sustracción de la carga Prec. Es muy posible, que
precisamente la carga substraída a la representación sea la empleada para la contracarga.
 
Poco a poco, hemos llegado a introducir, en la exposición de los fenómenos psíquicos, un
tercer punto de vista, agregando, así, al dinámico y al tópico, el económico, el cual aspira a
perseguir los destinos de las magnitudes de excitación y a establecer una estimación, por lo
menos relativa, de los mismos. Considerando conveniente distinguir con un nombre especial,

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este último sector de la investigación psicoanalítica, denominaremos «metapsicológica» a
aquella exposición en la que consigamos describir un proceso psíquico conforme a sus
relaciones dinámicas, tópicas y económicas. Anticiparemos, que dado el estado actual de
nuestros conocimientos, sólo en algunos lugares aislados, conseguiremos desarrollar una tal
exposición.
 
Comenzaremos por una tímida tentativa de llevar a cabo una descripción metapsicológica
del proceso de la represión en las tres neurosis de transferencia conocidas. En ella, podemos
sustituir el término «carga psíquica» por el de «libido», pues sabemos ya, que dichas neurosis
dependen de los destinos de los instintos sexuales.
En la histeria de angustia, se desatiende, con frecuencia, una primera fase del proceso,
perfectamente visible, sin embargo, para un observador cuidadoso. Consiste esta fase en que
la angustia surge sin que se haya percibido el objeto que la origina. Hemos de suponer, pues,
que en el sistema Inc. existía un sentimiento erótico, que aspiraba a pasar al sistema Prec.,
pero la carga de que tal sentimiento fue objeto, por parte de este sistema, se retiró de él, como
en un intento de fuga, y la carga inconsciente de libido de la representación rechazada fue
derivada en forma de angustia.
 
Al repetirse, eventualmente, el proceso, se dio un primer paso hacia el vencimiento del
penoso desarrollo de angustia. La carga en fuga pasó a una representación sustitutiva,
asociativamente enlazada a la representación rechazada, pero substraída, por su alejamiento
de ella, a la represión (sustitución por desplazamiento) y permitió una racionalización del
desarrollo de angustia, aún incoercible. La representación sustitutiva desempeña entonces,
para el sistema Cc., (Prec.), el papel de una contracarga, asegurándolo contra la emergencia de
la representación reprimida, en el sistema Cc., y constituyendo, por otro lado, el punto de
partida de un desarrollo de angustia, incoercible ya. La observación clínica nos muestra, por
ejemplo, que el niño enfermo de zoofobia siente angustia en dos distintas condiciones:
primeramente, cuando el impulso erótico reprimido experimenta una intensificación, y en
segundo lugar, cuando es percibido el animal productor de angustia. La representación
sustitutiva se conduce en el primer caso, como un lugar de transición desde el sistema Inc. al
sistema Cc., y en el otro, como una fuente independiente de la génesis de angustia. La
extensión del dominio del sistema Cc. suele manifestarse en que la primera forma de excitación
de la representación sustitutiva deja su lugar, cada vez más ampliamente, a la segunda. El niño
acaba, a veces, por conducirse como si no entrañara inclinación ninguna hacia su padre, se
hubiese libertado de él en absoluto, y tuviera realmente miedo al animal. Pero este miedo,
alimentado por la fuente instintiva inconsciente, se muestra superior a todas las influencias
emanadas del sistema Cc. y delata, de este modo, tener su origen en el sistema Inc.
 
La contracarga emanada del sistema Cc. lleva, pues, en la segunda fase de la histeria de
angustia, a la formación de un sustitutivo.
Este mismo mecanismo encuentra poco después una distinta aplicación. Como ya
sabemos, el proceso represivo no termina aquí, y encuentra un segundo fin en la coerción del
desarrollo de angustia emanado de la sustitución. Esto sucede en la siguiente forma: todos los

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elementos que rodean a la representación sustitutiva y se hallan asociados con ella, reciben
una carga psíquica de extraordinaria intensidad, que les confiere una especial sensibilidad. De
este modo, la excitación de cualquier punto de la muralla defensiva formada en torno de la
representación sustitutiva, por tales elementos, provoca, por el enlace asociativo de los mismos
con dicha representación, un pequeño desarrollo de angustia, que da la señal para coartar, por
medio de una nueva fuga, la continuación de dicho desarrollo. Cuanto más lejos de la
sustitución temida se hallan situadas las contracargas sensibles y vigilantes, más precisamente
puede funcionar el mecanismo que ha de aislar a la representación sustitutiva y protegerla
contra nuevas excitaciones. Estas precauciones no protegen, naturalmente, más que contra
aquellas excitaciones que llegan desde el exterior y por el conducto de la percepción, a la
representación sustitutiva, pero no contra la excitación instintiva, que partiendo de la conexión
con la representación reprimida, llega a la sustitutiva. Comienzan, pues, a actuar cuando la
sustitución se ha arrogado por completo la representación de lo reprimido y nunca constituyen
una plena garantía. A cada intensificación de la excitación instintiva, tiene que avanzar un tanto
la muralla protectora que rodea a la representación sustitutiva. Esta construcción, queda
establecida también, de un modo análogo, en las demás neurosis, y la designamos con el
nombre de «fobia». Las precauciones, prohibiciones y privaciones, características de la histeria
de angustia, son la expresión de la fuga ante la carga consciente de la representación
sustitutiva.
 
Considerando el proceso en su totalidad, podemos decir, que la tercera fase repite con
mayor amplitud la labor de la segunda. El sistema Cc. se protege ahora, contra la actividad de
la representación sustitutiva, por medio de la contracarga de los elementos que le rodean,
como antes se protegía, por medio de la carga de la representación sustitutiva, contra la
emergencia de la representación reprimida. La formación de sustitutivos por desplazamiento,
queda continuada en esta forma. Al principio, el sistema Cc. no ofrecía sino un único punto -la
representación sustitutiva- accesible al impulso instintivo reprimido; en cambio, luego, toda la
construcción fóbica constituye un campo abierto a las influencias inconscientes. Por último,
hemos de hacer resaltar el interesantísimo punto de vista de que por medio de todo el
mecanismo de defensa puesto en actividad, queda proyectado al exterior el peligro instintivo. El
Yo se conduce como si la amenaza del desarrollo de angustia no procediese de un impulso
instintivo sino de una percepción y puede, por lo tanto, reaccionar contra esta amenaza
exterior, por medio de las tentativas de fuga que suponen las precauciones de la fobia. En este
proceso represivo, se consigue poner un dique a la génesis de angustia, pero sólo a costa de
graves sacrificios de la libertad personal. Ahora bien, el intento de fuga ante una aspiración
instintiva, es en general, inútil, y el resultado de la fuga fóbica es siempre insatisfactorio.
 
Gran parte de las circunstancias observadas en la histeria de angustia se repite en las
otras dos neurosis. Podemos, pues, limitarnos a señalar las diferencias y a examinar la misión
de la contracarga. En la histeria de conversión, es transformada la carga instintiva de la
representación reprimida en una inervación del síntoma. Hasta qué punto y bajo qué
condiciones queda avenada la representación inconsciente por esta descarga, siéndole ya
posible cesar en su aspiración hacia el sistema Cc., son cuestiones que habremos de reservar
para una investigación especial de la histeria. La función de la contracarga que parte del

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sistema Cc. (Prec.) resalta claramente en la histeria de conversión y se nos revela en la
formación de síntomas. La contracarga es la que elige el elemento de la representación del
instinto en el que ha de ser concentrada toda la carga del mismo. Este fragmento elegido para
síntoma cumple la condición de dar expresión, tanto al fin optativo del movimiento instintivo
como a la aspiración defensiva o punitiva del sistema Cc. Por lo tanto, es traducido y
mantenido por ambos lados, como la representación sustitutiva de la histeria de angustia. De
esta circunstancia podemos deducir que el esfuerzo represivo del sistema Cc. no necesita ser
tan grande como la energía de carga del síntoma, pues la intensidad de la representación se
mide por la contracarga empleada, y el síntoma no se apoya solamente en la contracarga sino
también en la carga instintiva condensada en él y emanada del sistema Inc.
 
Con respecto a la neurosis obsesiva, bastará añadir una sola observación a las ya
expuestas. En ella se nos muestra más visiblemente que en las otras neurosis la contracarga
del sistema Cc. Esta contracarga, organizada como una formación reactiva, es que lleva a cabo
la primera represión y en la que tiene efecto, después, la emergencia de la representación
reprimida. Del predominio de la contracarga y de la falta de derivación, depende, a nuestro
juicio, que la obra de la represión aparezca menos conseguida en la histeria de angustia y en la
neurosis obsesiva que en la histeria de conversión.
   
V. Cualidades especiales del sistema Inc.
 
La diferenciación de los dos sistemas psíquicos adquiere una nueva significación cuando
nos damos cuenta de que los procesos del sistema Inc. muestran cualidades que no volvemos a
hallar en los sistemas superiores inmediatos.
El nódulo del sistema Inc. está constituido por representaciones de instintos, que aspiran
a derivar su carga, o sea por impulsos optativos. Estos impulsos instintivos se hallan
coordinados entre sí y coexisten sin influir unos sobre otros ni tampoco contradecirse. Cuando
dos impulsos optativos, cuyos fines nos parecen inconciliables, son activados al mismo tiempo,
no se anulan recíprocamente sino que se unen para formar un fin intermedio, o sea una
transacción.
 
En este sistema no hay negación ni duda alguna, ni tampoco grado ninguno de seguridad.
Todo esto es aportado luego por la labor de la censura que actúa entre los sistemas Inc. y Prec.
La negación es una sustitución de la represión. En el sistema Inc. no hay sino contenidos más o
menos enérgicamente cargados [«catectizados» («besetzt»), (Nota del E.)].
En cambio, reina en él una mayor movilidad de las intensidades de carga. Por medio del
proceso del desplazamiento, puede una representación transmitir a otra todo el montante de su
carga, y por el de la condensación, acoger en sí toda la carga de varias otras. A mi juicio,
deben considerarse estos dos procesos como caracteres del llamado proceso psíquico primario.
En el sistema Prec. domina el proceso secundario. Cuando un tal proceso primario recae sobre
elementos del sistema Prec., lo juzgamos «cómico» y despierta la risa.

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Los procesos del sistema Inc. se hallan fuera de tiempo, esto es, no aparecen ordenados
cronológicamente, no sufren modificación ninguna por el transcurso del tiempo y carecen de
toda relación con él. También la relación temporal se halla ligada a la labor del sistema Cc.
Los procesos del sistema Inc. carecen también de toda relación con la realidad. Se hallan
sometidos al principio del placer y su destino depende exclusivamente de su fuerza y de la
medida en que satisfacen las aspiraciones de la regulación del placer y el displacer.
 
Resumiendo, diremos que los caracteres que esperamos encontrar en los procesos
pertenecientes al sistema Inc. son la falta de contradicción, el proceso primario (movilidad de
las cargas), la independencia del tiempo y la sustitución de la realidad exterior por la psíquica.
Los procesos inconscientes no se nos muestran sino bajo las condiciones del fenómeno
onírico y de las neurosis, o sea cuando los procesos del sistema Prec., superior al Inc. son
transferidos, por una regresión, a una fase anterior. De por sí, son incognoscibles e incapaces
de existencia, pues el sistema Inc. es cubierto muy pronto por el Prec., que se apodera del
acceso a la conciencia y a la motilidad. La descarga del sistema Inc. tiene lugar por medio de la
inervación somática y el desarrollo de afecto, pero también estos medios de descarga le son
disputados como ya sabemos, por el sistema Prec. Por sí solo no podría el sistema Inc.
provocar en condiciones normales, ninguna acción muscular adecuada, con excepción de
aquellas organizadas ya como reflejos.
 
La completa significación de los caracteres antes descritos del sistema Inc., se nos
revelaría en cuanto los comparásemos con las cualidades del sistema Prec.; pero esto nos
llevaría tan lejos, que preferimos aplazar dicha comparación hasta ocuparnos del sistema
superior (*). Así, pues, sólo expondremos ahora lo más indispensable.
Los procesos del sistema Prec. muestran ya, sean conscientes o sólo capaces de
conciencia, una coerción de la tendencia a la descarga de las representaciones cargadas.
Cuando el proceso pasa de una representación a otra, conserva la primera una parte de su
carga, y sólo queda desplazado un pequeño montante de la misma. Los desplazamientos y
condensaciones quedan excluidos o muy limitados. Esta circunstancia ha impulsado a J. Breuer
a admitir dos diversos estados de la energía de carga en la vida anímica. Un estado
tónicamente fijo y otro libremente móvil que aspira a la descarga. A mi juicio, representa esta
diferenciación nuestro más profundo conocimiento de la esencia de la energía nerviosa y no veo
cómo podría prescindirse de él. Sería una urgente necesidad de la exposición metapsicológica,
aunque quizá todavía una empresa demasiado atrevida, proseguir la discusión partiendo de
este punto.
 
Al sistema Prec. le corresponden, además, la constitución de una capacidad de relación
entre los contenidos de las representaciones, de manera que puedan influirse entre sí, la
ordenación temporal de dichos contenidos, y la introducción de una o varias censuras del
examen de la realidad y del principio de la realidad. También la memoria consciente parece
depender por completo del sistema Prec. y debe distinguirse de las huellas mnémicas en las

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que se fijan los sucesos del sistema Inc., pues corresponden verosímilmente a una inscripción
especial, semejante a la que admitimos al principio y rechazamos después, para la relación de
la represión consciente con la inconsciente. Encontraremos también aquí el medio de poner fin
a nuestra vacilación en la calificación del sistema superior, al cual llamamos ahora tan pronto
sistema Prec. como sistema Cc.
 
No debemos apresurarnos, sin embargo, a generalizar lo que hasta aquí hemos
descubierto sobre la distribución de las funciones anímicas entre los dos sistemas. Describimos
las circunstancias tal y como se nos muestran en sujetos adultos, en los cuales el sistema Inc.
no funciona, estrictamente considerado, sino como una fase preliminar de la organización
superior. El contenido y las relaciones de este sistema durante el desarrollo individual, y su
significación en los animales, no pueden ser deducidos de nuestra descripción, sino de una
investigación especial.
 
Asimismo, debemos hallarnos preparados a encontrar en el hombre, condiciones
patológicas, en las cuales los dos sistemas modifican su contenido y sus caracteres o los
cambian entre sí.
 
«Sigmund Freud: Obras Completas», en «Freud total» 1.0 (versión electrónica)
 
VI. Relaciones entre ambos sistemas.
 
Sería erróneo representarse que el sistema Inc. permanece inactivo y que toda la labor
psíquica es efectuada por el sistema Prec., resultando así, el sistema Inc., un órgano
rudimentario, residuo del desarrollo. Igualmente sería equivocado suponer, que la relación de
ambos sistemas se limita al acto de la represión, en el cual el sistema Prec. arrojaría a los
abismos del sistema Inc. todo aquello que le pareciese perturbador. Por el contrario, el sistema
Inc. posee una gran vitalidad, es susceptible de un amplio desarrollo y mantiene una serie de
otras relaciones con el Prec., entre ellas la de cooperación. Podemos, pues, decir, sintetizando,
que el sistema Inc. continúa en ramificaciones, siendo accesible a las influencias de la vida,
influyendo constantemente sobre el Prec. y hallándose, por su parte, sometido a las influencias
de éste.
 
El estudio de las ramificaciones del sistema Inc. defraudará nuestra esperanza de una
separación esquemáticamente precisa entre los dos sistemas psíquicos. Esta decepción hará
considerar insatisfactorios nuestros resultados y será probablemente utilizada para poner en
duda el valor de nuestra diferenciación de los procesos psíquicos. Pero hemos de alegar, que
nuestra labor no es sino la de transformar en una teoría los resultados de la observación y que
nunca nos hemos obligado a construir, de buenas a primeras, una teoría absolutamente clara y
sencilla. Así, pues, defenderemos sus complicaciones mientras demuestren corresponder a la

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observación, y continuaremos esperando llegar con ella a un conocimiento final de la cuestión,
que siendo sencillo en sí, refleje, sin embargo, las complicaciones de la realidad.
 
Entre las ramificaciones de los impulsos inconscientes, cuyos caracteres hemos descrito,
existen algunas que reúnen en sí las determinaciones más expuestas. Por un lado, presentan
un alto grado de organización, se hallan exentas de contradicciones, han utilizado todas las
adquisiciones del sistema Cc. y apenas se diferencian de los productos de este sistema, pero en
cambio, son inconscientes e incapaces de conciencia. Pertenecen, pues, cualitativamente, al
sistema Prec.; pero efectivamente, al Inc. Su destino depende totalmente de su origen, y
podemos compararlas con aquellos mestizos, semejantes en general, a los individuos de la raza
blanca, pero que delatan su origen mixto, por diversos rasgos visibles, y quedan así excluidos
de la sociedad y del goce de las prerrogativas de los blancos. Aquellos productos de la fantasía
de los normales y de los neuróticos, que reconocimos como fases preliminares de la formación
de sueños y de síntomas, productos que a pesar de su alto grado de organización permanecen
reprimidos y no pueden, por lo tanto, llegar a la conciencia, son formaciones de este género.
Se aproximan a la conciencia y permanecen cercanos a ella, sin que nada se lo estorbe,
mientras su carga es poco intensa, pero en cuanto ésta alcanza una cierta intensidad, quedan
rechazados. Ramificaciones de lo inconsciente, igualmente organizadas, son también las
formaciones sustitutivas, pero éstas consiguen el acceso a la conciencia merced a una relación
favorable, por ejemplo, merced a su coincidencia con una contracarga del sistema Prec.
 
Investigando más detenidamente, en otro lugar, las condiciones del acceso a la
conciencia, lograremos resolver muchas de las dificultades que aquí se nos oponen. Para ello,
creemos conveniente invertir el sentido de nuestro examen, y si hasta ahora hemos seguido
una dirección ascendente, partiendo del sistema Inc. y elevándonos hacia el sistema Cc.,
tomaremos ahora a este último, como punto de partida. Frente a la conciencia, hallamos la
suma total de los procesos psíquicos, que constituyen el reino de lo preconciente. Una gran
parte de lo preconciente procede de lo inconsciente, constituye una ramificación de tal sistema
y sucumbe a una censura antes de poder hacerse consciente. En cambio, otra parte de dicho
sistema Prec. es capaz de conciencia sin previo examen por la censura. Queda aquí,
contradicha, una de nuestras hipótesis anteriores. En nuestro estudio de la represión, nos
vimos forzados a situar entre los sistemas Inc. y Prec. la censura, que decide el acceso a la
conciencia, y ahora encontramos una censura entre el sistema Prec. y el Cc. Pero no
deberemos ver en esta complicación, una dificultad, sino aceptar que a todo paso desde un
sistema al inmediatamente superior, esto es, a todo progreso hacia una fase más elevada de la
organización psíquica, corresponde una nueva censura. La hipótesis de una continua renovación
de las inscripciones, queda de este modo anulada.
 
La causa de todas estas dificultades, es que la conciencia, único carácter de los procesos
psíquicos que nos es directamente dado, no se presta, en absoluto, a la distinción de sistemas.
La observación nos ha mostrado que lo consciente no es siempre consciente, sino latente
también durante largos espacios de tiempo, y además, que muchos de los elementos que
comparten las cualidades del sistema Prec. no llegan a ser conscientes. Más adelante, hemos
de ver asimismo, que el acceso a la conciencia queda limitado por determinadas orientaciones

24
de su atención. La conciencia presenta de este modo, con los sistemas y con la represión,
relaciones nada sencillas.
 
En realidad, sucede que no sólo permanece ajeno a la conciencia lo psíquico reprimido,
sino también una parte de los sentimientos que dominan a nuestro Yo, o sea la más enérgica
antítesis funcional de lo reprimido. Por lo tanto, si queremos llegar a una consideración
metapsicológica de la vida psíquica, habremos de aprender a emanciparnos de la significación
del síntoma «conciencia».
Mientras no llegamos a emanciparnos en esta forma, queda interrumpida nuestra
generalización, por continuas excepciones. Vemos, en efecto, que ciertas ramificaciones del
sistema Inc. devienen conscientes, como formaciones sustitutivas y como síntomas,
generalmente después de grandes deformaciones, pero muchas veces, conservando gran
cantidad de los caracteres que provocan la represión, y encontramos que muchas formaciones
preconcientes permanecen inconscientes, a pesar de que por su naturaleza, podrían devenir
conscientes. Habremos, pues, de admitir, que vence en ellas la atracción del sistema Inc.,
resultando así, que la diferencia más importante, no debe buscarse entre lo consciente y lo
preconciente, sino entre lo preconciente y lo inconsciente. Lo inconsciente es rechazado por la
censura al llegar a los límites de lo preconciente, pero sus ramificaciones pueden eludir esta
censura, organizarse en alto grado y llegar en lo preconciente hasta una cierta intensidad de la
carga, traspasada la cual intentan imponerse a la conciencia, siendo reconocidas como
ramificaciones del sistema Inc. y rechazadas hasta la nueva frontera de la censura entre el
sistema Prec. y el Cc. La primera censura funciona, así, contra el sistema Inc., y la última
contra las ramificaciones preconcientes del mismo. Parece como si la censura hubiera avanzado
un cierto estadio en el curso del desarrollo individual.
 
En la práctica psicoanalítica, se nos ofrece la prueba irrebatible de la existencia de la
segunda censura, o sea de la situada entre los sistemas Prec. y Cc. Invitamos al enfermo a
formar numerosas ramificaciones del sistema Inc., le obligamos a dominar las objeciones de la
censura contra el acceso a la conciencia, de estas formaciones preconcientes, y nos abrimos,
por medio del vencimiento de esta censura, el camino que ha de conducirnos al levantamiento
de la represión, obra de la censura anterior. Añadiremos aún la observación de que la
existencia de la censura entre el sistema Prec. y el Cc. nos advierte que el acceso a la
conciencia no es un simple acto de percepción sino, probablemente, también una sobrecarga, o
sea un nuevo progreso de la organización psíquica.
 
Volviéndonos hacia la relación del sistema Inc. con los demás sistemas, y menos para
establecer nuevas afirmaciones, que para no dejar de consignar determinadas circunstancias
evidentes, vemos que en las raíces de la actividad instintiva, comunican ampliamente los
sistemas. Una parte de los procesos aquí estimulados pasa por el sistema Inc. como por una
fase preparatoria y alcanza en el sistema Cc. el más alto desarrollo psíquico, mientras que la
otra queda retenida como Inc. Lo Inc. es también herido por los estímulos procedentes de la
percepción. Todos los caminos que van desde la percepción al sistema Inc. permanecen

25
regularmente libres y sólo los que parten del sistema Inc., y conducen más allá del mismo son
los que quedan cerrados por la represión.
 
Es muy singular y digno de atención, el hecho de que el sistema Inc. de un individuo
pueda reaccionar al de otro, eludiendo absolutamente el sistema Cc. Este hecho merece ser
objeto de una penetrante investigación, encaminada, principalmente, a comprobar si la
actividad preconciente queda también excluida en tal proceso, pero de todos modos, es
irrebatible como descripción.
El contenido del sistema Prec. (o Cc.) procede, en parte, de la vida instintiva (por
mediación del sistema Inc.), y, en parte, de la percepción. No puede determinarse hasta qué
punto los procesos de este sistema son capaces de ejercer, sobre el sistema Inc., una influencia
directa. La investigación de casos patológicos muestra con frecuencia una independencia casi
increíble del sistema Inc. La característica de la enfermedad es, en general, una completa
separación de las tendencias y una ruina absoluta de ambos sistemas. Ahora bien: la cura
psicoanalítica se halla fundada en la influencia del sistema Cc. sobre el sistema Inc. y muestra,
de todos modos, que tal influencia no es imposible, aunque sí difícil. Las ramificaciones del
sistema Inc., que establecen una medición entre ambos sistemas, nos abren, como ya hemos
indicado, el camino que conduce a este resultado. Podemos, sin embargo, admitir, que la
modificación espontánea del sistema Inc. por parte del sistema Cc. es un proceso penoso y
lento.
 
La cooperación entre un sentimiento preconciente y otro inconsciente o incluso
intensamente reprimido, puede surgir cuando el sentimiento inconsciente es capaz de actuar en
el mismo sentido que una de las tendencias dominantes. En este caso, queda levantada la
represión y permitida la actividad reprimida, a título de intensificación de la que el Yo se
propone. Lo inconsciente es admitido por el Yo únicamente en esta constelación, pero sin que
su represión sufra modificación alguna. La obra que el sistema Inc. lleva a cabo en esta
cooperación, resulta claramente visible. Las tendencias intensificadas se conducen, en efecto,
de un modo diferente al de las normales, capacitan para funciones especialmente perfectas y
muestran ante la contradicción una resistencia análoga a la de los síntomas obsesivos.
 
El contenido del sistema Inc. puede ser comparado a una población primitiva psíquica. Si
en el hombre existe un acervo de formaciones psíquicas heredadas, o sea algo análogo al
instinto animal, ello será lo que constituya el nódulo del sistema Inc. A esto se añaden después
los elementos rechazados por inútiles durante el desarrollo infantil, elementos que pueden ser
de naturaleza idéntica a lo heredado. Hasta la pubertad no se establece una precisa y definitiva
separación del contenido de ambos sistemas.
 

 
VII. El reconocimiento de lo inconsciente

26
 
Todo lo que hasta aquí hemos expuesto sobre el sistema Inc. puede extraerse del
conocimiento de la vida onírica y de la neurosis de transferencia. No es, ciertamente, mucho;
nos parece en ocasiones oscuro y confuso, y no nos ofrece la posibilidad de incluir el sistema
Inc. en un contexto conocido o subordinado a él. Pero el análisis de una de aquellas afecciones,
a las que damos el nombre de psiconeurosis narcisistas, nos promete proporcionarnos datos,
por medio de los cuales podremos aproximarnos al misterioso sistema Inc. y llegar a su
inteligencia.
 
Desde un trabajo de Abraham (1908), que este concienzudo autor llevó a cabo por
indicación mía, intentamos caracterizar la «dementia praecox» de Kraepelin (la esquizofrenia
de Bleuler), por su conducta con respecto a la antítesis del Yo y el objeto. En las neurosis de
transferencia (histerias de angustia y de conversión y neurosis obsesiva) no había nada que
situase en primer término esta antítesis. Comprobamos que la falta de objeto traía consigo la
eclosión de la neurosis; que ésta integraba la renuncia al objeto real, y que la libido sustraída al
objeto real retrocedía hasta un objeto fantástico y desde él hasta un objeto reprimido
(introversión). Pero la carga de objeto queda tenazmente conservada en estas neurosis, y una
sutil investigación del proceso represivo, nos ha forzado a admitir que dicha carga perdura en
el sistema Inc., a pesar de la represión, o más bien, a consecuencia de la misma. La capacidad
de transferencia, que utilizamos terapéuticamente en estas afecciones, presupone una carga de
objeto no estorbada.
 
A su vez, el estudio de la esquizofrenia nos ha impuesto la hipótesis de que después del
proceso represivo, no busca la libido sustraída ningún nuevo objeto, sino que se retrae al Yo,
quedando así suprimida la carga de objeto y reconstituido un primitivo estado narcisista,
carente de objeto. La incapacidad de transferencia de estos pacientes, dentro de la esfera de
acción del proceso patológico, su consiguiente inaccesibilidad terapéutica, su singular repulsa
del mundo exterior, la aparición de indicios de una sobrecarga del propio Yo y, como final, la
más completa apatía, todos estos caracteres clínicos parecen corresponder, a maravilla, a
nuestra hipótesis de la cesación de la carga de objeto. Por lo que respecta a la relación con los
dos sistemas psíquicos, han comprobado todos los investigadores que muchos de aquellos
elementos que en las neurosis de transferencia nos vemos obligados a buscar en lo
inconsciente, por medio del psicoanálisis, son conscientemente exteriorizados en la
esquizofrenia. Pero al principio, no fue posible establecer, entre la relación del Yo con el objeto
y las relaciones de la conciencia, una conexión inteligible.
 
Esta conexión se nos reveló después, de un modo inesperado. Se observa en los
esquizofrénicos, sobre todo durante los interesantísimos estadios iniciales, una serie de
modificaciones del lenguaje, muchas de las cuales merecen ser consideradas desde un
determinado punto de vista. La expresión verbal es objeto de un especial cuidado, resultando
escogida y «redicha» Las frases experimentan una particular desorganización de su estructura,
que nos las hace ininteligibles, llevándonos a creer faltas de todo sentido las manifestaciones
del enfermo. En éstas, aparece con frecuencia, en primer término, una alusión a órganos

27
somáticos o a sus inervaciones. Observamos, además, que en estos síntomas de la
esquizofrenia, semejantes a las formaciones sustitutivas histéricas o de la neurosis obsesiva,
muestra, sin embargo, la relación entre la sustitución y lo reprimido, peculiaridades que en las
dos neurosis mencionadas, nos desorientarían.
 
El doctor V. Tausk (Viena), ha puesto a mi disposición algunas de sus observaciones de
casos de esquizofrenia en su estadio inicial, observaciones que presentan la ventaja de que el
enfermo mismo proporcionaba aún la explicación de sus palabras. Exponiendo dos de estos
ejemplos, indicaremos cuál es nuestra opinión sobre este punto concreto, para cuyo
esclarecimiento puede cualquier observador acoplar sin dificultad alguna, material suficiente.
Uno de los enfermos de Tausk, una muchacha que acudió a su consulta poco después de
haber regañado con su novio, exclama:
 
«Los ojos no están bien, están torcidos», explica luego, por sí misma, esta frase,
añadiendo en lenguaje ordenado, una serie de reproches contra el novio: «Nunca ha podido
comprenderle. Cada vez se le muestra distinto. Es un hipócrita, que «la ha vuelto los ojos del
revés» haciéndole ver «torcidamente» todas las cosas».
Estas manifestaciones añadidas por la enferma a su primera frase ininteligible, tienen todo
el valor de un análisis, pues contienen una equivalencia de la misma en lenguaje perfectamente
comprensible, y proporcionan, además, el esclarecimiento de la génesis y la significación de la
formación verbal esquizofrénica. Coincidiendo con Tausk, haremos resaltar, en este ejemplo, el
hecho de que la relación del contenido con un órgano del soma (en este caso con el de la
visión) llega a arrogarse la representación de dicho contenido en su totalidad. La frase es
esquizofrénica presenta así un carácter hipocondríaco, constituyéndose en lenguaje de los
órganos.
 
Otra expresión de la misma enferma: «Está en la iglesia y siente, de pronto, un impulso a
colocarse de otro modo, como si colocara a alguien, como si la colocaran a ella.
A continuación de esta frase, desarrolla la paciente su análisis, por medio de una serie de
reproches contra el novio: «Es muy ordinario y la ha hecho ordinaria a ella, que es de familia
fina. La ha hecho igual a él, haciéndola creer que él le era superior, y ahora ha llegado a ser
ella como él, porque creía que llegaría a ser mejor si conseguía igualarse a él. Él se ha colocado
en un lugar que no le correspondía y ella es ahora como él (identificación), pues él la ha
colocado en un lugar que no la corresponde».
 
El movimiento de «colocarse de otro modo», observa Tausk, es una representación de la
palabra «fingir» (sich stellen-colocarse; verstellen-fingir) y de la identificación con el novio.
Hemos de hacer resaltar aquí, nuevamente, el predominio de aquel elemento del proceso
mental, cuyo contenido es una inervación somática (o más bien, su sensación). Además, una
histérica hubiera torcido, convulsivamente, los ojos, en el primer caso, y en el segundo, habría
realizado el movimiento indicado, en lugar de sentir el impulso a realizarlo o la sensación de
llevarlo a cabo, y sin poseer, en ninguno de los dos casos, pensamiento consciente alguno,

28
enlazado con el movimiento ejecutado, ni ser capaz de exteriorizarlo después.
 
Estas dos observaciones testimonian de aquello que hemos denominado lenguaje
hipocondríaco o de los órganos, pero, además, atraen nuestra atención sobre un hecho que
puede ser comprobado a voluntad, por ejemplo, en los casos reunidos en la monografía de
Bleuler, y concretado en una fórmula. En la esquizofrenia, quedan sometidas las palabras al
mismo proceso que forma las imágenes oníricas partiendo de las ideas latentes del sueño, o
sea al proceso psíquico primario. Las palabras quedan condensadas y se transfieren sus cargas
unas a otras, por medio del desplazamiento. Este proceso puede llegar hasta conferir a una
palabra, apropiada para ello, por sus múltiples relaciones, la representación de toda la serie de
ideas. Los trabajos de Breuler, Jung y sus discípulos, ofrecen material más que suficiente para
comprobar esta afirmación.
 
Antes de deducir una conclusión de estas impresiones examinaremos la extraña y sutil
diferencia existente entre las formaciones sustitutivas de la esquizofrenia y las de la histeria y
la neurosis obsesiva. Un enfermo, al que actualmente tengo en tratamiento, se hace la vida
imposible, absorbido por la preocupación que le ocasiona el supuesto mal estado de la piel de
su cara, pues afirma tener en el rostro multitud de profundos agujeros, producidos por granitos
o «espinillas». El análisis demuestra que hace desarrollarse, en la piel de su rostro, un
complejo de castración. Al principio no le preocupaban nada tales granitos y se los quitaba
apretándolos entre las uñas, operación en la que, según sus propias palabras, le proporcionaba
gran contento «ver cómo brotaba algo» de ellos. Pero después, empezó a creer que en el punto
en que había tenido una de estas «espinillas», le quedaba un profundo agujero, y se
reprochaba duramente haberse estropeado la piel, con su manía de «andarse siempre
tocando». Es evidente que el acto de reventarse los granitos de la cara, haciendo surgir al
exterior su contenido, es, en este caso, una sustitución del onanismo. El agujero resultante de
este manejo, correspondía al órgano genital femenino, o sea al cumplimiento de la amenaza de
castración provocada por el onanismo (o la fantasía correspondiente). Esta formación
sustitutiva presenta, a pesar de su carácter hipocondríaco, grandes analogías con una
conversión histérica y, sin embargo, experimentamos la sensación de que en este caso debe
desarrollarse algo distinto y que una histeria de conversión no podría presentar jamás tales
productos sustitutivos. Un histérico no convertirá nunca un agujero tan pequeño como el
dejado por la extracción de una «espinilla», en símbolo de la vagina, a la que comparará, en
cambio, con cualquier objeto que circunscriba una cavidad. Creemos, también, que la
multiplicidad de los agujeros le impediría igualmente tomarlos como símbolo del genital
femenino. Lo mismo podríamos decir de un joven paciente, cuya historia clínica relató el doctor
Tausk hace ya años, ante la Sociedad Psicoanalítica de Viena. Este paciente se conducía en
general, como un neurótico obsesivo, necesitaba largas horas para asearse y vestirse, etc. Pero
presentaba el singularísimo rasgo de explicar espontáneamente, sin resistencia alguna, la
significación de sus inhibiciones. Así, al ponerse los calcetines, le perturbaba la idea de tener
que estirar las mallas del tejido, produciendo en él pequeños orificios, cada uno de los cuales
constituía para él el símbolo del genital femenino. Tampoco este simbolismo es propio de un
neurótico obsesivo. Uno de estos neuróticos, que padecía de igual dificultad al ponerse los
calcetines, halló, una vez vencidas sus resistencias, la explicación de que el pie era un símbolo
del pene y el acto de ponerse sobre él, el calcetín, una representación del onanismo, viéndose

29
obligado a ponerse y quitarse una y otra vez el calcetín, en parte para completar la imagen de
la masturbación y en parte para anularla.
 
Estos extraños caracteres de la formación sustitutiva y del síntoma en la esquizofrenia,
dependen del predominio de la relación verbal sobre la objetiva. Entre el hecho de extraerse
una «espinilla» de la piel, y una eyaculación, existe muy escasa analogía, y menos aún entre
los infinitos poros de la piel y la vagina. Pero en el primer caso «brota» en ambos actos, algo, y
al segundo puede aplicarse la cínica frase de que «un agujero es siempre un agujero». La
semejanza de la expresión verbal y no la analogía de las cosas expresadas, es lo que ha
decidido la sustitución. Así, pues, cuando ambos elementos -la palabra y el objeto- no
coinciden, se nos muestra la formación sustitutiva esquizofrénica distinta de la que surge en las
neurosis de transferencia.
 
Esta conclusión nos obliga a modificar nuestra hipótesis de que la carga de objetos queda
interrumpida en la esquizofrenia y a reconocer que continúa siendo mantenida la carga de las
representaciones verbales de los objetos. La representación consciente del objeto queda así
descompuesta en dos elementos: la representación verbal y la objetiva, consistente esta última
en la carga, no ya de huellas mnémicas objetivas directas, sino de huellas mnémicas más
lejanas, derivadas de las primeras. Creemos descubrir aquí, cuál es la diferencia existente entre
una representación consciente y una representación inconsciente. No son, como supusimos,
distintas inscripciones del mismo contenido en diferentes lugares psíquicos, ni tampoco
diversos estados funcionales de la carga, en el mismo lugar. Lo que sucede es que la
representación consciente integra la representación objetiva más la correspondiente
representación verbal, mientras que la inconsciente es tan sólo la representación objetiva. El
sistema Inc. contiene las cargas objetivas de los objetos, o sea las primeras y verdaderas
cargas de objeto. El sistema Prec. nace a consecuencia de la sobrecarga de la representación
objetiva por su conexión con las representaciones verbales a ella correspondientes. Habremos
de suponer, que estas sobrecargas son las que traen consigo una más elevada organización
psíquica y hacen posible la sustitución del proceso primario por el proceso secundario,
dominante en el sistema Prec. Podemos ahora expresar más precisamente qué es lo que la
represión niega a las representaciones rechazadas, en la neurosis de transferencia. Les niega la
traducción en palabras, las cuales permanecen enlazadas al objeto. La representación no
concretada en palabras, o el acto psíquico no traducido, permanecen entonces, reprimidos, en
el sistema Inc.
 
He de hacer resaltar, que este conocimiento, que hoy nos hace inteligible uno de los más
singulares caracteres de la esquizofrenia, lo poseíamos hace ya mucho tiempo. En las últimas
páginas de nuestra «Interpretación de los sueños», publicada en 1900, exponíamos ya, que los
procesos mentales, esto es, los actos de carga más alejados de las percepciones, carecen, en
sí, de cualidad y de conciencia, y sólo por la conexión con los restos de las percepciones
verbales, alcanzan su capacidad de devenir conscientes. Las representaciones verbales, nacen,
por su parte, de la percepción sensorial, en la misma forma que las representaciones objetivas,
de manera que podemos preguntarnos por qué las representaciones objetivas no pueden
devenir conscientes por medio de sus propios restos de percepción. Pero probablemente, el

30
pensamiento se desarrolla en sistemas tan alejados de los restos de percepción primitivos, que
no han recibido ninguna de sus cualidades, y precisan, para devenir conscientes, de una
intensificación, por medio de nuevas cualidades. Asimismo, pueden ser provistas de cualidades,
por su conexión con palabras, aquellas cargas a las que la percepción no pudo prestar cualidad
alguna, por corresponder, simplemente, a relaciones entre las representaciones de objetos.
Estas relaciones concretadas en palabras, constituyen un elemento principalísimo de nuestros
procesos mentales. Comprendemos que la conexión con representaciones verbales no coincide
aún con el acceso a la conciencia, sino que se limita a hacerlo posible, no caracterizando, por lo
tanto, más que al sistema Prec. Pero observamos, que con estas especulaciones, hemos
abandonado nuestro verdadero tema, entrando de lleno en los problemas de lo preconciente y
lo inconsciente, que será más adecuado reservar para una investigación especial.
 
En la esquizofrenia, que solamente rozamos aquí en cuanto nos parece indispensable para
el conocimiento de lo inconsciente, surge la duda de si el proceso represivo que en ella se
desarrolla tiene realmente algún punto de contacto con la represión de las neurosis de
transferencia. La fórmula de que la represión es un proceso que se desarrolla entre los
sistemas Inc. y Prec. (o Cc.) y cuyo resultado es la distanciación de la conciencia, precisa ser
modificada si ha de comprender también los casos de demencia precoz y otras afecciones. Pero
la tentativa de fuga del Yo, que se exterioriza en la sustracción de la carga consciente, sigue
siendo un elemento común. La observación más superficial nos enseña, por otro lado, que esta
fuga del Yo es fundamental en las neurosis narcisistas.
 
Si en la esquizofrenia consiste esta fuga en la sustracción de la carga instintiva de
aquellos elementos que representan a la idea inconsciente del objeto, puede parecernos
extraño que la parte de dicha representación correspondiente al sistema Prec. -las
representaciones verbales a ella correspondientes- haya de experimentar una carga más
intensa. Sería más bien de esperar, que la representación verbal hubiera de experimentar, por
constituir la parte preconciente, el primer impulso de la represión, resultando incapaz de carga
una vez llegada la represión a las representaciones objetivas inconscientes. Esto parece
difícilmente comprensible, pero se explica en cuanto reflexionamos que la carga de la
representación verbal no pertenece a la labor represiva sino que constituye la primera de
aquellas tentativas de restablecimiento o de curación que dominan tan singularmente el cuadro
clínico de la esquizofrenia. Estos esfuerzos aspiran a recobrar los objetos perdidos, y es muy
probable que, con este propósito, tomen el camino hacia el objeto pasando por la parte verbal
del mismo. Pero al obrar así, tienen que contentarse con las palabras en lugar de los objetos.
Nuestra actividad anímica se mueve generalmente en dos direcciones opuestas, partiendo de
los instintos, a través del sistema Inc., hasta la labor mental consciente, o por un estímulo
externo, a través de los sistemas Cc. y Prec., hasta las cargas Inc. del Yo y de los objetos. Este
segundo camino tiene que permanecer transitable a pesar de la represión y se halla abierto
hasta un cierto punto a los esfuerzos de la neurosis por recobrar sus objetos. Cuando
pensamos abstractamente, corremos el peligro de desatender las relaciones de las palabras con
las representaciones objetivas inconscientes, y no puede negarse que nuestro filosofar alcanza
entonces una indeseada analogía de expresión y de contenido con la labor mental de los

31
esquizofrénicos. Por otro lado, podemos decir que la labor mental de los esquizofrénicos se
caracteriza por el hecho de manejar lo concreto como abstracto.
 
Si con las consideraciones que preceden hemos llegado a un exacto conocimiento del
sistema Inc. y a determinar concretamente la diferencia entre las representaciones conscientes
y las inconscientes, nuestras sucesivas investigaciones sobre otros diversos puntos aún no
esclarecidos, habrán de conducirnos de nuevo a las conclusiones deducidas.

32
 
   
 
 
 
 
 
DIBUJO Y PERSONALIDAD
 
  Augusto Vels 
 

 
 
 
INDICE GENERAL

Pr¢logo............................................ 001-DYP
A modo de introducci¢n............................. 002-DYP
Teoria general sobre la "proyecci¢n" en los dibujos 003-DYP
Presentaci¢n del impreso........................... 003-DYP
Actitudes ante la prueba........................... 004-DYP
La calidad de los dibujos.......................... 005-DYP
Resistencia negativa frente a la prueba............ 005-DYP
Los tipos "sensorial" y "racional" del Dr. Corman 005-DYP
Conducta durante la realizaci¢n de la prueba....... 006-DYP
Aspectos a tener en cuenta en lops DFH............. 007-DYP
Observaciones sobre la interpretaci¢n de los signos 008-DYP

LA PRESION DEL TRAZADO EN LOS DIBUJOS.............. 009-DYP


--Lineas recargadas - trazado grueso y pastoso -
trazado grueso y neto - trazado fuerte - trazado
flojo - trazado fuerte y seguro, sin vacilaciones -
trazado de lineas rectas y firmes - trazado de li-
neas interrumpidas y vacilantes - trazado fuerte
en los contornos y d‚bil o flojo en el interior, etc.

LA DIRECCION DE LOS TRAZOS.......................... 010-DYP

LA FORMA DE LOS TRAZOS............................. 011-DYP


-- Lineas curvas - lineas onduladas - formas cir-
culares - formas ov¢ides - formas angulosas - lineas
de puntos - formas en espiral - formas cuadradas -
formas rectangulares, triangulares, trapezoidales,..

LA RAPIDEZ DEL TRAZADO EN LOS DFH................... 012-DYP


--Dibujo acelerado - de trazado r pido - bloqueo
por retoques o distorsiones - dibujos realizados
con lentitud - detenci¢n silenciosa, inactiva, re-
flexiva, como no saber qu‚ hacer - trazos r pidos
y acerados, trazos en maza, etc....................

SOMBREADOS, RETOQUES, BORRONES, TACHADURAS.......... 013-DYP

33
EL DIBUJO DE LA CABEZA.............................. 014-DYP
-- El dibujo de los ¢rganos de la cara.............. 015-DYP
-- Los detalles de la cabeza y cara. El pelo........ 016-DYP
-- El dibujo de la frente........................... 017-DYP
-- El dibujo de los ojos............................ 018-DYP
-- El dibujo de las cejas........................... 019-DYP
-- El dibujo de las orejas........................... 020-DYP
-- El dibujo de la nariz............................ 021-DYP
-- La boca como expresi¢n de la "oralidad".......... 022-DYP
-- El dibujo del ment¢n............................. 023-DYP
-- El dibujo del cuello............................. 024-DYP
-- Dibujo del tronco

DIBUJO DEL TRONCO................................... 025-DYP


-- Dibujo de los hombros............................ 026-DYP

-- Dibujo del pecho y los senos..................... 027-DYP


-- Dibujo de las caderas........................... 028-DYP
-- Transparencia de los ¢rganos internos.......... 029-DYP

LOS BRAZOS.......................................... 030-DYP

LAS MANOS........................................... 031-DYP


--Los dedos de la mano.............................. 032-DYP

LAS PIERNAS Y LOS PIS.............................. 033-DYP


-- Piernas juntas - piernas cortadas - asimetria de
piernas y pi‚s - faldas y pantalones transparen-
tes - debilitamiento o corte de lineas en las
 reas sexuales - dubujo de los genitales - pi‚s
orientados en distinta direcci¢n, etc.

PANORAMICA DE LA FIGURA COMPLETA..................... 034-DYP


-- Figuras altas y erguidas - Figuras sentadas o en-
cogidas - figuras con los miembros en movimiento
- figuras dibujadas con vaguedad de trazos - fi-
guras de alambre o de palote - etc.

EL VESTIDO Y LOS ORNAMENTOS DE LAS FIGURAS........... 035-DYP


-- Figuras desnudas - figuras con vestimenta sobria -
figuras con ornamentos en los vestidos - rayas del
pantal¢n - los botones . los bolsillos - los som-
breros - los bolsos - las corbatas - etc.

LA UBICACION DE LOS DIBUJOS EN LA PAGINA.............. 036-DYP


-- Dibujos situados a la derecha - en el centro - a
la izquierda - desplazados hacia arriba - hacia
abajo de la página, etc.........................

LA PROXIMIDAD O DISTANCIA ENTRE SI DE LAS FIGURAS..... 037-DYP

EL TAMA¥O DE LAS FIGURAS............................. 038-DYP


-- Figuras grandes - figuras de peque¤a dimensi¢n -

34
figuras grandes y vacias - diferencias en el
tama¤o de las figuras - etc...........

DIRECCION HACIA DONDE MIRAN LAS FIGURAS............... 039-DYP


-- Figuras mirando hacia la izquierda - figuras miran-
do hacia la derecha - figuras de perfil - figuras
mirando de frente - etc.

LAS ASIMETRIAS - DISTORSIONES - DESPROPORCIONES, ETC.. 040-DYP


-- Asimetrias o distorsiones en el  rea de la cabeza -
desproporciones o asimetrias en brazos y manos -
figuras incompletas por no caber en el papel - pi‚s
de frente y figuras de perfil - figuras muy desi-
guales en sus dos mitades - figuras muy asim‚tri-
cas - iguales en sus dos mitades - etc.

LA AMBIENTACION O ENTORNO DE LAS FIGURAS.............. 041-DYP


-- Figuras rodeadas de escenarios complicados - figu-
ras situadas en tiempos prehist¢ricos - figuras en-
tre nieve, lluvia o nubes - suelo recargado de
plantas, flores u otros - poner el sol o la luna
en el paisaje - entorno sombreado - nubes sombrea-
das - perspectivas retorcidas o confusas - etc.

EL SEXO DE LAS FIGURAS Y SUS DIFERENCIAS............. 042-DYP


-- Dibujar primero la figura del sexo opuesto - hacer
más grande la fig. femenina - más grande y con más
detalles la fig. del propio sexo - diferencia entre
la actitud biol¢gica del hombre y de la mujer - etc.

EL MOVIMIENTO EN LAS FIGURAS.......................... 043


-- Figuras sentadas e inm¢viles - figuras luchando
o jugando - elementos del dibujo que expresan dina-
mismo - elementos en las figuras que expresan una
actitud estática - otras posturas o actitudes en
las figuras - figuras que se dan la espalda - fi-
guras dibujadas de espaldas al espectador - una
figura de espaldas y otra de perfil invertido -
figuras distanciada una de otra - figuras muy
pr¢ximas la una a la otra - figuras unidas por
las manos - figura femenina colgada del brazo
del hombre - el hombre coldado del brazos de la
mujer - un dibujo dinámico y el otro estático -
figuras que se besan - figuras que se abrazan -
figuras representando escenas de amor - figuras
inclinadas - inclusi¢n de una tercera figura en
primero o segundo plano - etc.

INDICADORES GRAFICOS PASIVOS Y DE MOVIMIENTO........ 044-DYP

POSTURAS Y ACTITUDES DE LAS FIGURAS................. 045-DYP

ANOMALIAS Y PECULIARIDADES EN EL DIBUJO DE LAS FIGS. 046-DYP


-- En una figura se dibuja solo el rostro y en la
otra todo el cuerpo - unas  reas de las figuras

35
dibujadas con esmero y otras se dejan sin termi-
nar - figuras interrumpidas por no caber en la
página - figuras sin pi‚s o cortadas por los
pi‚s - figuras rotas en la uni¢n del cuello con
el tronco - etc.

LAS OMISIONES...................................... 047-DYP


--Omisi¢n de partes de la cabeza (ojos, nariz, boca,
etc.) - omisi¢n del cuello - omisi¢n de los bra-
zos, de las piernas, de los pies, etc.

DIBUJO DE MONSTRUOS O FIGURAS GROTESCAS................048-DYP


-- Dibujo de payasos - dibujo de monstruos o esper-
pentos - dibujo de brujas - de figuras ridiculas, etc.

LOS SINDROMES PATOLOGICOS EN EL DIBUJO DE LA FIGURAS 049_DYP


 
SIGNOS INDICADORES DE PERTURBACIONES EMOCIONALES 050-DYP

SIGNOS DE INHIBICION EN LOS DFH...................... 051-DYP

LAS TENDENCIAS DELICTIVAS EN LOS DFH................. 052-DYP

SIMBOLISMO DEL LADO DERECHO E IZQUERDO EN LOS DFH..... 053-DYP

ALGUNOS DATOS ESTADISTICOS DE LOS ASPECTOS DE LOS DFH 054-DYP

LA INTERPRETACION DE LAS HISTORIAS SOBRE LAS FIGURAS 055-DYP

LAS "PALABRAS REFLEJAS" EN EL TEXTO DE LAS HISTORIAS 056-DYP

===============================================================

 
 
Amigos y colegas, colegas y amigos :
 
"Dibujo y Personalidad" es una obra que comprende varios tests
proyectivos gráficos. El primero de ellos se refiere al "Test
de la pareja humana" de Karen Machover, que ya está completo.
 
Seguirán, el "Testádel árbol y la casa", el "Testádel horizonte
del mar", el "Testáde los garabatos o dibujos, sin intención previa",
es decir, esos dibujos que se realizan mientras se escucha una confe-
rencia, una llamada telef¢nica o se está en una clase, en una reunión
de trabajo, etc., el "Testáelija su árbol", y quizáá algún otro.
 
 
Un amigo de Paris, parece que ha logrado que su editor se interese
por la reedicción de "L'Ecriture reflet de la Personnalité". Si se
publica ésta obra de nuevo, creo que favorecerá el prestigio de la
A.G.C. en Europa. Serán ya dos obras, el "Dictionaire" y "E. y P.",
que nos representarán con más fuerza que antes. Y quizáá, después de
éstas obras sigan otras, vuestras o mias.
 

36
A. V.
 
 

D I B U J O Y P E R S O N A L I D A D.-
===============================================
( Los tests proyectivos gráficos )
 
-- Por AUGUSTO VELS --
================================================================================
 
DEDICATORIA : A mi nieto Augusto, mi primer nieto, y en
justicia, a mis otros nietos : Alejandro,
Marta e Ignacio. Una esperanza, un futuro...

================================================================================

 
OBSERVACIÓN : No consideramos prudente, ni aconsejable,
cifrar las interpretaciones en detalles
aislados, sin tener en cuenta el conjunto
de cada prueba, ni tampoco dar fiabilidad
a los datos psicol¢gicos de un test, sin haber
hecho las correspondientes comprobaciones,
mediante la exploración con otras pruebas
complementarias o paralelas, o mediante
la técnica de la entrevista.
 
 
================================================================================
 
 
001-DYP
 
-- P R O L O G O --
 
 
 
"Dibujo y Personalidad" (Tests proyectivos gráficos) es una obra que
recoge más de 40 años aplicando las pruebas llamadas de "lápiz y papel" en
mis tareas de selección y promoción de personal. Esta obra complementa, en
cierto modo, mis otras obras ya publicadas : "Escritura y Personalidad",
"La Selección de personal y el problema humano en las empresas", "Diccionario
de Grafologia y de términos psicológicos y afines", "Manual de Grafoanálisis"
y "Grafologia estructural y dinámica", etc..
 
Si bien, en un principio, me serví únicamente de la poca literatura
que habia sobre los tests oroyectivos gráficos, al ir con los años incrementan-
do mi experiencia con la bateria de tests empleada en los exámenes de selecci¢n
y promoci¢n de personal, y en las entrevistas, llegué‚ a reunir muchas notas
y observaciones, parte de las cuales desaparecieron en un accidente de autom¢-
vil que sufrimos mi esposa y yo hace unos años.

37
 
Nuestro punto de partida fue‚ una pequeña estadística sobre 300 sujetos
realizada en 1974. La estadistica y los comentarios sobre ésta prueba, quedaron
en mi autom¢vil y desaparecieron con el accidente.
Posteriormente, inicié otra estadistica mucho más completa en datos y
número de sujetos examinados, pero no se lleg¢ a realizar a causa de tener que
utilizar al personal colaborador en otras actividades más primordiales.
 
Los que hemos trabajado muchos años en la aplicaci¢n de éstas pruebas
proyectivas, sabemos su importante valor psicol¢gico, pero también conocemos
el riesgo que éste medio de expresi¢n ofrece a causa de los errores de inter-
pretaci¢n en que se puede incurrir cuando no se cotejan los resultados con
la entrevista o con otros medios de psicodiagn¢stico.
 
Por otro lado, los autores que se han ocupado de la aplicaci¢n de éstas
pruebas proyectivas, generalmente han operado, en su mayoria, sobre enfermos
psiquicos, delincuentes, oligofrénicos, etc. y las interpretaciones de los
signos gráficos correspondientes a los dibujos, han sido vistas, en su mayoria
desde el ángulo de la Psiquiatria, o de la Psicologia Clinica, es decir, bus-
cando, principalmente, el lado enfermo o deficitario de los sujetos testados,
con fines terapeuticos. Por ésta raz¢n, aconsejamos al alumno o al lector, no
especializado, que se abstenga de etiquetar en evitaci¢n de graves errores.
 
Por mi parte, aunque he trabajado con sujetos normales, al menos con
una normalidad relativa (2), he incluido también algunas interpretaciones que
hacen referencia a casos patol¢gicos al objeto que ésta obra sea también útil
a los psiquiatras y psic¢logos clinicos.
 
En algunos casos aislados, al haberse aplicado la prueba a grupos
variables entre 6, 12 y 30 sujetos a la vez, según los puestos de trabajo,
nos hemos encontrado con individuos que, al no poder controlar adecuadamente
su emotividad o sus complejos internos pasaban, durante el exámen, de una con-
ducta normalmente adaptada a una conducta inadaptada o de fracaso. De todos
modos, creo que ésta obra puede ser útil a una gran mayoria de personas inte-
resadas en el estudio de la psicologia humana.
 
Quiero aprovechar éste pr¢logo para rendir homenaje de gratitud y admi-
raci¢n a la Dra. Karen Machover, creadora del "Testáde la pareja humana", cuya
agudeza psicol¢gica está hoy mundialmente reconocida, asi como a muchos otros
investigadores que han continuado su obra y la han enriquecido con nuevas
aportaciones. A la mayor parte de ellos los hemos consultado y los vamos a
mencionar por orden alfabético : Dra. Ada Abraham, Anderson & Anderson, John
E. Bell, Biedma y D'Alfonso, Dr. L. Caligor, Dr. Louis Corman, Dr. F. Chamorro,
Dr. Juan Mª. Escribano, [Link] Leo, Dra. Rocio Fernández, Florence Goodenough,
Dra. E. Grassano, E. Hammer, Dra. Elizabeth M. Koppitz, Dra. M.E. Romano, Dr.
Thomas Mendaza, Prof. M. Xandr¢ y algunos otros que, en éste momento no re-
cuerdo (Ver Bibliografia).-
 
En el aspecto de ayuda y consejo, ocupa un primer lugar mi amigo Don
Fortunato Frias que me confi¢, durante muchos a¤os, com plena autonomia, la
labor de Relaciones Humanas y Selecci¢n de Personal de nuestra entidad banca-
ria y empresas filiales, asi como otras ayudas, no menos importantes, de mis
compa¤eros Salvador Alemany, Jos‚ Vila, Alfredo Mor¢n, etc. y la de mis cola-
boradores más directos : Pilar G¢mez, Ana Espeja y otros colaboradores que,
en periodos aislados, trabajar¢n en mi Departamento de Selecci¢n. A todos
ellos, mi agradecimiento más profundo.
 

38
Tampoco puedo olvidar a ese contingente de personas, más de 16.000
j¢venes examinados hasta 1982, (fecha de mi jubilaci¢n), que aspirando a un
puesto de trabajo en nuestra entidad, no fué posible, por diversas razones,
entre ellas la falta de preparaci¢n adecuada, que llegaran a disfrutar del
empleo solicitado. A todos ellos mi deseo que estén disfrutando hoy del puesto
de trabajo que todo j¢ven necesita y merece.
 
Como toda obra humana, estoy seguro que la presente tiene muchas
imperfecciones y quizáá también muchos errores, pero no persigo otra finalidad
que aportar mi granito de arena al amplio campo del conocimiento psicol¢gico
y de la ayuda moral a toda persona que la necesite.

Quedamos siempre abiertos a cualquier comentario critico, a cualquier


aportaci¢n o sugerencia que pueda mejorar la obra en beneficio de todos aque-
llos cuya delicada labor es la de comprender y ayudar a los demás, sea cual
fuere su rol profesional : psic¢logo, médico, pedagogo o educador, sin olvidar
a los que tienen la misi¢n de "juzgar personas" tras su mesa de jueces o magis-
trados.-
 
El autor.-
 
 
----------------------------------------------------------------------------------
 
002-DYP
 
A M O D O D E I N T R O D U C C I O N .-
=================================================
 

La mano, expresa en sus movimientos, la realidad


de lo que pensamos y sentimos en un lenguaje no verbal.
 
Ch. Wolff
 
 
Si pedimos a varios individuos que nos describan un paisaje imaginado
e incluso el paisaje que tengan ante los ojos, veremos que es dificil que
coincidan en el modo de hacerlo y en el sentido y enfoque de su descripci¢n.
 
Estas diferencias de unos individuos a otros en el modo de ver un mismo
objeto o una serie de ellos, dependen de las vivencias y motivaciones, del
archivo de experiencias, de la cultura e imaginaci¢n, de la vocaci¢n y del gus-
to ético y estético de cada uno.
 
Cada persona proyecta, en su propio pensamiento sobre los hechos y
las cosas, y en lo que dice y hace, los recuerdos y experiencias vividas,
sus deseos, sus temores, sus sentimientos de agrado o desagrado, su estado
de  nimo alegre, o deprimido, la confianza que le ofrece su propio cuerpo
y su autoimágen, es decir, la imágen que tiene de si mismo.
 
Si pedimos a una persona adulta que dibuje "una pareja humana", sin
darse cuenta conscientemente, es probable que, al hacerlo, deje la huella de
muchos de sus problemas profundos, de sus vivencias afectivas relacionadas
con sus contactos familiares y sociales y con la imágen de su propio cuerpo.
 

39
La ventaja de los tests proyectivos gráficos y muy especialmente del
"Testáde la pareja humana", de Karen Machover, reside en el hecho de revelar
con más prontitud que en otras pruebas, el Rorschach, por ejemplo, el tipo
de adaptaci¢n o el control adaptativo de cada sujeto examinado.
 
Entre los tests proyectivos más utilizados en la selecci¢n y promoci¢n
de personal para las empresas (Rorschach, T.A.T, Szondi, Testáde las relacio-
nes objetales, Wartegg, H.T.P., etc.), el testáde Machover o "Testáde la pare-
ja humana", ofrece alto inter‚s, no ya por su facilidad de aplicaci¢n y
por su economia de tiempo en la interpretaci¢n, sino por la rapidez que pueden
captarse, cuando los hay, los deterioros de la personalidad. Por ejemplo, todo
psic¢logo sabe que, en la medida que en un sujeto es forzada o rigida una
actitud, sea en los dibujos, sea oponiéndose a la prueba, su comportamiento es
neur¢tico y su adaptaci¢n también. Por tanto, un sujeto de éste tipo tenderá a
fracasar al más minimo conflicto con la realidad.
 
En los dibujos de las figuras, los fracasos de adaptaci¢n, se ofrecen
a primera vista al psic¢logo experimentado, bien sea a través de la ubicaci¢n
de los dibujos, en su mala localizaci¢n, en las desproporciones, en las distor-
siones, en las lateralizaciones, en las asimetrias, en la falta de cohesi¢n
(roturas), en la posici¢n inclinada o de caida de las figuras, en las estructu-
ras empobrecidas o rigidas, en los sombreados o rayados, en los contornos
excesivamente repasados o sucios, en detalles aberrantes, etc.
 
Cuando el sujeto muestra una adaptaci¢n natural y espontánea, "un buen
ajuste a la realidad", los dibujos lo traducen y la actitud ante la prueba
también. Los sujetos con buena adaptaci¢n aceptan la prueba de buen grado y
se dedican a la tarea del dibujo como inspirados por la idea de hacer algo
original. Las figuras guardan buena proporci¢n entre si y no se observan dis-
cordancias importantes de tama¤o o de proporci¢n entre las partes y el todo
de las figuras. El trazado es limpio y, aunque haya algun retoque, el conjunto
de las figuras da la impresi¢n de equilibrio, cohesi¢n y unidad.
 
En algunos casos, el aspecto agresivo, distante o poco afectivo de
algunos dibujos, se intenta camuflar en la historia sobre la pareja con rela-
tos en los que se magnifica a las figuras dibujadas, d ndoles un sentido psico-
l¢gico distinto al expresado gráficamente. Por ejemplo, destacando en la histo-
ria sobre el personaje dibujado, la cualidad de un carácter afable, amoroso o
empático, mientras que en el dibujo aparece una expresi¢n fuertemente agresiva.
Los mecanismos de ocultaci¢n que operan en éstos casos, intentan corregir,
tapar o disimular el efecto gráfico del dibujo. Con éste modo de proceder,
el sujeto intenta evitar que se rompan o deterioren las relaciones que desea
tener con su entorno.
 
En el caso de los exámenes de aptitudes para ocupar puestos de
trabajo, el candidato que obra de ésta manera, intenta ocultar a los ojos
del examinador --ésto es muy humano-- las cualidades de carácter que él mismo
reconoce como "no adecuadas" para el puesto que solicita.
 
Otras veces, la cuesti¢n puede ser más grave, si lo que el sujeto
intenta ocultar, o teme que se descubra, es la ineptitud para el puesto de
trabajo o las "tendencias insanas" de su personalidad. Este es el caso de
una candidata al puesto de azafata y vendedora, que en el Testáde la pareja
humana, dibuj¢ la figura femenina con ropas muy "cerradas" y la casa y el
árbol, en otro test, con una cerca, además de otros signos que descubri en
el grafismo, como la onda gráfica muy regresiva y angulosa, sobrealzada, apre-
tada y vertical, con amplio espaciamiento entre palabras, con la firma despla-

40
zada a la izquierda y abajo, la rúbrica envolvente y con ángulos agudos a la
izquierda, en fin un conjunto de signos negativos en donde ésta candidata
demostraba su falta de sociabilidad y empatia.
 
El modo como cada sujeto toma posici¢n en el papel (el papel es, simb¢-
licamente, como el marco ambiental donde se mueve el sujeto), nos ofrece una
visi¢n reducida, un "microfilm" del modo como se mueve en su ambiente. La forma
como actúa con el lápiz, la pluma o el boligrafo, es una representaci¢n viva
de las reacciones del sujeto frente a situaciones nuevas e inesperadas.
 
Puede avanzar sobre el papel, dibujando las figuras, de manera resuelta
y confiada, seguro y con aplomo, recurriendo a sus imágenes internas, reprodu-
ciendo en forma convencional o "formalista", lo que está memorizando, tal como
se lo han transmitido sus sentidos, es decir, sin crear nada nuevo. En éste caso, el
sujeto demuestra su buena memoria perceptiva, se
siente "conservador", adicto a las normas, a las costumbres y principios esta-
blecidos. Es un rutinario con buena memoria visual.
 
En otros casos, el sujeto intenta ocupar el máximo espacio de papel,
pero avanzando a trompicones, inseguro en el terreno en que se mueve. Quiere
hacer algo grande y notorio pero le faltan recursos para dar a las figuras
la grandiosidad o magnificencia y el aire que desea y a los contornos las
formas correctas. Es el caso de los sujetos muy ambiciosos, cuyas aspiraciones
están en desproporci¢n con las propias posibilidades.
 
A menudo, nos encontramos con sujetos que intentan caricaturizar humo-
risticamente sus problemas, dándoles una visi¢n esquemática, inacabada, ridi-
cula y desviada de si mismos. Estos sujetos, suelen evadirse de la responsabi-
lidad de hacer algo serio y meritorio.
 
Otros sujetos, toman la posici¢n de un retraimiento defensivo, reple-
gándose hacia el lado izquierdo del papel y minimizando las figuras dimensio-
nalmente. El dibujo se proyecta en ésta zona pasiva timidamente,
como si el sujeto encontrara bloqueado el camino de la expansi¢n y avanzara
con miedo y dificultad en un terreno donde a un lado está la irritabilidad
y al otro la angustia. Su avance entre la inquietud y la fatiga, entre la
impulsividad y el vértigo, es la causa de su ambivalencia, nacida de alguna
frustraci¢n importante que le pone en retirada.
 
En cambio, otros sujetos, sienten la necesidad de expresar su narci-
sismo corporal exhibicionista y su agresividad en una actitud avasalladora
frente al ambiente. Hacen la figura masculina grande y en posici¢n de ataque.
Disminuyen o dan menos volumen a la figura femenina monstrándonos
los detalles libidinosos y ostentatorios del cuerpo. Se expresa de ésta manera
la satisfacci¢n por el propio cuerpo.
 
La expresividad simb¢lica de los dibujos en el "Testáde la pareja huma-
na", la da también el siguiente caso, entre muchos otros que podria citar :
 
Haciendo un exámen a un alto empleado, éste dibuj¢ las figuras corres-
pondietes a la pareja con lineas claras y bien perfiladas. En cambio, aparecia
en un segundo plano, una figura de niña con los trazos muy esfumados, como
vistos a través de una nube. Extrañado por ‚ste contraste, pregunté al examina-
do lo que representaba para él aquella niña. Emocionado el candidato a directi-
vo, me contest¢ lo siguiente : "Hace tres meses, en un adelantamiento peligroso
en carretera, tuve un grave accidente en el que muri¢ mi única hija de once
años. Desde entonces, no me la puedo sacar de la cabeza, porque tengo la impre-

41
si¢n de haberla yo mismo asesinado".
 
En el dibujo de la pareja humana, en el testáde Machover, siempre hay
algo expresivo. Es un testáque descubre una gran cantidad de problemas profun-
dos de la personalidad, desde la normalidad de un buen ajuste o del sujeto
que se integra sin problemas a la realidad, hasta los más extremos limites
de las psic¢sis o de la "pérdida de sentido de la vida psiquica".
 
El "Testáde la pareja humana", capta con relativa facilidad, la gran
cantidad de ansiosos, angustiados o neur¢ticos que tienen problemas de
adaptaci¢n, problemas de fracaso con la realidad o que defienden su elevada
pero frágil dignidad a base de evasi¢n, negatividad, justificaciones anodinas,
o intentos fallidos.
 
Para aplicar el "Testáde Machover o de la pareja humana", se pide
a la persona (o personas) que se va a examinar que dibuje (o dibujen) una
pareja humana, sin dar ningún dato de sexo, edad, estado, etc.
 
El "Testáde Machover", goza actualmente de abundante literatura en
inglés, francés, alemán y español. Pero asi como yo he trabajado éste y otros
tests, mayormente con sujetos normales, la mayor parte de autores y obras
existentes en el mercado, son el producto de aplicaciones a sujetos más o menos
desadaptados, delincuentes, neur¢ticos y psic¢ticos. Este test, como el Rors-
chach, el Szondi, el T.A.T., el Desiderativo. el Testádel árbol, etc. se ins-
pira en las teorias psicoanaliticas modernas.
 
Dentro del amplio campo de los tests proyectivos gráficos, donde el
Grafoanálisis es el rey, el "Testáde la pareja humana" puede considerarse como
uno de los más útiles, a condici¢n, claro está, que la formaci¢n del psic¢logo
que aplique ésta prueba tenga la adecuada experiencia y dominio de la misma.
 
Como en todos mis trabajos y publicaciones anteriores, me limito a expo-
ner mis observaciones, sin intentar ninguna justificaci¢n filos¢fica o te¢rica
a priori. En algunos casos he procedido a la inversa, después de comprobar
los signos y sus posibles significados, he intentado buscar la explicaci¢n
para dar una base te¢rica a los mismos.
 
Sin embargo, aunque para los te¢ricos de la teoria el conocimiento
de algo empieza cuando se puede explicar mediante especulaciones filos¢ficas,
o con apoyo de leyes o de estadisticas, para mi, como hombre práctico, lo que
siempre me interesa son los hechos, las observaciones y cotejos, tengan o n¢
un aval te¢rico o una ley en qu‚ apoyarse.
 
Acostumbrado, por el Grafoanálisis, a ver al ser humano "en movimien-
to", me resulta dificil, a veces, localizarlo a través de leyes, clasifica-
ciones, estadisticas y teorias, como si se tratara de estudiar a un "f¢sil".
 
Para estudiar a cualquier sujeto, parto de la idea que el hombre y
la mujer están en constante cambio y los intento ver a través de su incesante
movimiento, cuando andan, hablan, gesticulan, escriben o hacen algo con las
manos. El dibujo y la escritura tienen la ventaja de ofrecernos los aspectos
más vivos y dinámicos de cada personalidad, registrados por el propio sujeto.
Esta es una ventaja que ya han sabido apreciar gran número de psic¢logos.
 
Vilassar de Mar Enero de 1994

42
 
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003-DYP
 
1 - T E O R I A G E N E R A L .-
""""""""""""""""""""""""""""""""""
 
 
La tendencia a dibujar personas es una de las manifestaciones gráficas
que observamos en el niño cuando le entregamos una hoja de papel y un lápiz.
La mayor parte de las veces, antes de dibujar alguna otra cosa, dibujan moni-
gotes. En éste hecho se inspir¢ Florence Goudenoug para realizar su testáde
inteligencia infantil mediante el dibujo de la figura humana, realizado por
los niños.
 
Bas ndose en el grado de perfecci¢n, en el equilibrio general y en
la riqueza de detalles, el testáde Florence Goudenoug determina el grado de
inteligencia infantil.
 
"Lo que cada cual dibuja --dice Portuondo-- está intimamente relacio-
nado con sus impulsos, ansiedades, conflictos internos y compensaciones carac-
teristicas de su personalidad. La figura dibujada es, en cierto modo, una re-
presentaci¢n o proyecci¢n de la propia personalidad y del papel que desempe¤a
el sujeto en su propio ambiente".
 
Los dibujos de figuras humanas (DFH) ponen, de alguna manera en evi-
dencia, las preocupaciones, las preferencias, las necesidades o deseos repri-
midos, las frustraciones, el equilibrio o desequilibrio interior y la manera
de conducirse o de elaborar el comportamiento de cara a su ambiente. Nos indica
también cual es la situaci¢n afectiva del momento, en relaci¢n con el otro
sexo, con su esfera profesional o con el entorno social y cuales son las
razones inconscientes que determinan sus reacciones, sus actitudes, sus pos-
turas, etc., cuando el sujeto se enfrenta consigo mismo o con sus problemas
vitales.
 
La experiencia psicoanalitica nos demuestra que la forma de realizar
un DFH, corresponde también al propio esquema corporal, es decir, a la imagen
que tiene el sujeto de su propio cuerpo.
 
El testáde Karen Machover del dibujo de la figura humana (DFH), tiene
la ventaja de ofrecer economia de tiempo en su aplicaci¢n y fiabilidad en los
resultados, al ser el propio sujeto quien nos ofrece, gr ficamente, una proyec-
ci¢n directa de si mismo y de sus posibles complejos psicol¢gicos. Por esta
raz¢n es una de las pruebas más utilizadas.
 
 
 
______________________________________________________________________________
 

43
 
 

  004-DYP
 
1-2 - ACTITUD ANTE LA PRUEBA.-
 

Los individuos sin problemas de adaptaci¢n y con una autoimágen


positiva, es decir, con plena confianza en si mismos, responden normal-
mente ante la prueba y comienzan la tarea de los DFH sin ningún tipo de
bloqueo, lo que quiere decir que la prueba no roza cuestiones que se
puedan referir a complejos con gran carga afectiva.
 
Se observa, en general, que las mujeres aceptan de mejor grado que
los hombres el desafio que se les hace para que demuestren su capacidad
creadora dibujando la pareja humana. La mayor parte de las féminas hacen
lo posible por demostrar su buena disposici¢n y habilidad, tanto en los
dibujos de la pareja como en el relato o historia sobre los DFH.
 
En cambio, algunos individuos varones, se muestran indecisos, torpes
o temerosos en salir del apuro, como si el hecho de realizar ‚sta tarea fuese
una prueba de su valia personal. Cuando se observa ésta actitud, conviene
recalcar que no se va a juzgar la valia del dibujo, sin¢ la imaginaci¢n crea-
dora, la originalidad como cada cual resuelve el tema.
 
Cuando, a pesar de la aclaraci¢n, el sujeto sigue en estado de inde-
cisi¢n pasiva, sin tomar ninguna iniciativa, es de sospechar que la conducta
de tal sujeto es aparentemente adaptada y sufre de una autoim gen negativa
o de fracaso. En algun caso, el sujeto trata de eludir la prueba alegando
fatiga, encontrarse mal, o no saber dibujar, siendo inútil toda explicaci¢n
reto o estimulo para que realice la prueba. La negaci¢n rotunda a realizar
los DFH, o el intento de justificarse con cualquier excusa absurda, puede
interpretarse como un mecanismo de defensa frente a la desadataci¢n o frente
a complejos de menor valia que privan al sujeto de la sensaci¢n intima de
capacidad para resolver problemas indispensables para su evoluci¢n.
 
Por tanto, evadir la realizaci¢n del DFH o del Testáde la pareja
humana, es un sintoma de angustia ante la prueba de si mismo, ante la inmi-
nencia de la revelaci¢n, no deseada, de rasgos de personalidad que el
sujeto no quiere que se descubran. Puede ser también que el sujeto se defienda
o tema un fracaso que no sabria aceptar.
 
Cuando el sujeto dibuja monigotes o figuras en forma de alambre
(recurso de evasi¢n del problema), si se le insiste en que debe hacer el
dibujo completo, muchas veces se logran realizaciones más o menos buenas
o logradas.
 
Según la Dra. Romano, la resistencia muda, no confesada, a la prueba,

44
puede estar indicada cuando el sujeto dibuja las figuras de espaldas (expre-
sion de huida ante una tarea que no se quiere realizar, o ante un posible
castigo o recriminaci¢n de personas que representan "autoridad"). Si una de
las figura del DFH está de espaldas y la otra de cara puede indicar una
situaci¢n conflictiva en la pareja.

 
005-DYP
 
1-3 - LA CALIDAD DE LOS DIBUJOS Y EL NIVEL DE MADUREZ PSICOLOGICA.-
 
La calidad (belleza, armonia, equilibrio, soltura y originalidad de
los DFH), es decir, la habilidad para representar sobre el papel las figuras
tal como son mentalmente concebidas, parece estar más relacionada con la escala
o nivel de maduraci¢n psicol¢gica, que con su capacidad artistica o de ejecu-
ci¢n. Lo contrario, se da por supuesto.
 
Cuando el nivel de calidad del dibujo es bajo y el nivel del C.I. (co-
ciente de inteligencia) está por encima de la media estadistica, algunos
autores sospechan la posibilidad de perturbaciones en la adaptaci¢n del sujeto
a su medio ambiente, pero según nuestra propia experiencia con ésta prueba,
no siempre es asi.
 
Tal como sugiere Enri Wallon, debemos considerar, con respecto a la
facultad de la expresi¢n gráfica, tres niveles en la etapa de evoluci¢n :
a) el nivel "motor" que corresponde a sujetos que reaccionan a base
de excitaciones o simples descargas motoras, produciendo garabatos o figuras
deformadas o sin cohesi¢n. Este nivel corresponde a una primera etapa infantil.
b) el nivel "perceptivo" en que el sujeto es capaz de trasladar al
papel aquellos objetos que tiene delante de los ojos y que está percibiendo
en determinado momento y
c) el nivel "representativo", que ya es mucho más evolucionado y permi-
te al sujeto reproducir objetos anteriormente percibidos y crear nuevos obje-
tos tomando como base otros objetos conocidos y memorizados.
 
Por tanto, si tenemos en cuenta éstos niveles defendidos por Wallon,
ser  necesario considerar en cada sujeto, no s¢lo su memoria visual, sino
también el aprendizaje recibido (estudios cursados y profesi¢n ejercida).
 
Cuando el nivel de calidad de los DFH es superior al C.I., es posible
que el sujeto se haya desarrollado en medios artisticos o que busque una
compensaci¢n a sus minusvalias desarrollando sus cualidades como dibujante
o artista. Karen Machover observ¢ excelentes dibujos en sujetos
con facultades auditivas defectuosas.
 
La forma como cada sujeto ejecuta los DFH, no depende s¢lo, como
hemos visto, del grado de inteligencia. Influyen también los factores afec-
tivos y el equilibrio de la personalidad total. En algunos casos, observaremos
que algunos DFH aparecen muy inferiores en calidad de lo que los sujetos valen
en realidad. Esto se puede deber a que, en el momento de la prueba, han inter-
venido factores afectivos de inhibici¢n. Por eso, es conveniente pedir a los
examinandos que dibujen cada personaje lo mejor que puedan. En determinados
casos, no es aconsejable juzgar la inteligencia a través de los DFH.

45
 
Los DFH inarm¢nicos o estructuralmente pobres, suelen darse en los
siguientes casos :
 
a) el de los sujetos que, por estar muy inhibidos, reducen su dibujo
a un monigote, a un pulido esquema sin intensidad de vida, o a una figura de
alambre.
b) el de los sujetos disl‚xicos o con fuerte carga depresiva que
producen dibujos mal lateralizados, por ejemplo, con predominio del lado de-
recho y torpeza en el modo de resolver el lado izquierdo, o viceversa, o di-
bujando figuras incompletas. Este caso puede darse también
en ciertos "zurdos contrariados" o en sujetos con algun padecimiento corporal,
que muchas veces se niegan a hacer la prueba, sea por una actitud de defensa
inconsciente o para no proyectar las propias minusvalias.
 
Mediante la observaci¢n de los DFH se pueden captar infinidad de pro-
blemas relacionados con el propio cuerpo. Minkowska y Corman, bas ndose la
primera en los tipos "anal" y "oral" de Freud y Corman en sus tipos "dilatado"
y "retraido", separan ambas tendencias de acuerdo con el aspecto estructural
y la actitud de las figuras en los DFH.
 
El Dr. Corman, siguiendo a Franciska Minkowsca, en su obra "El dibu-
jo de la familia", (página 36), describe éstos tipos de la manera siguiente :
 
El tipo "sensorial" ("oral"-"dilatado"), se nota en la presencia
en el dibujo de las lineas curvas, en la ampulosidad de las figuras y en su
tendencia al movimiento.
 
El tipo "racional" ("anal"- "retraido") se caracteriza por la estereo-
tipia, por la casi rigidez de las actitudes, por el aislamiento de un personaje
del otro, por el cuidado extremo en el dibujo y por el predominio de las lineas
rectas y de los  ngulos sobre las curvas.
 
"Cuando se observan éstos dos tipos de dibujos --dice Corman--se tiene
la impresi¢n que han sido realizados por personas diametralmente opuestas de
carácter".

 
006-DYP

1-4 - CONDUCTA DURANTE LA REALIZACION DE LA PRUEBA.-


 
Al pedirle al sujeto la realizaci¢n de una tarea imprevista y algo
inestructurada, es interesante observar su reacci¢n frente al nuevo trabajo
a realizar. La conducta durante la prueba es equivalente al tipo de reacci¢n
del sujeto ante situaciones vitales parecidas, es decir, determina la manera
como cada sujeto se ajusta a su medio ambiente, a las personas y objetos ex-
ternos, a nuevos problemas y situaciones.
 
Por ejemplo :
 
a) Inicia la tarea rápidamente, sin dudas o vacilaciones, confiando
en su capacidad para resolver situaciones nuevas?.
b) Expresa sus dudas o indecisi¢n, directa o indirectamente, a través
de movimientos gestuales o preguntas sobre la tarea a realizar?.
c) Se muestra seguro o inseguro, ansioso o confiado, suspicaz o tran-

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quilo, arrogante o lánguido, hostil o conformado, tenso o relajado, divertido
y consciente del trabajo a realizar, o cauteloso; impulsivo o reflexivo?.
 
Conviene anotar éstas observaciones que serán muy útiles a la hora
de interpretar el test. Todo gesto, toda mirada, todo silencio, toda decisi¢n
o reflexi¢n cautelosa, se integra en una semi¢tica general. (*).
 
 
______________________________________________________________________________
 
(*) La "semi¢tica" es la ciencia o lenguaje de los signos.
_______________________________________________________________________________
 
 
Para algunos individuos, agobiados por su autoimágen negativa, por
su complejo de inseguridad o miedo al fracaso, la prueba puede tener un sentido
contrariante, amenazante, opresivo o angustiante. En algunos casos puede, in-
cluso ejercer efectos castrantes y despertar los complejos nucleares de deter-
minados sujetos.
 
La prueba, no despierta complejos psicol¢gicos en los individuos sanos
y optimistas, en aquellos que se adaptan bien a situaciones nuevas, en aque-
llos cuya autoim gen es positiva y tienen confianza en su capacidad para resol-
ver nuevas situaciones o nuevos problemas y no temen medirse y superar dificul-
tades, vencer los obstáculos y salir airosos de situaciones inesperadas.
 
Por tanto, la reacci¢n ante la prueba, equivale de alguna manera,
a la actitud que toma el sujeto ante toda dificultad u obstáculo que se inter-
fiere en el camino de la realizaci¢n de si mismo o de los objetivos o metas
que el individuo anhela o se propone. La reacci¢n ante la prueba mide, pues,
el nivel de la capacidad de recursos creativos y la fuerza de voluntad y de
imaginaci¢n que tiene cada sujeto para realizar un comportamiento adecuado
a nuevas situaciones.
 
Batirse en retirada, es aceptar una derrota del Yo, es confesar, indi-
rectamente, un sentimiento de impotencia y de inseguridad, un temor profundo
al fracaso. Cuando el sujeto intenta evadirse con justificaciones más o menos
absurdas o actitudes inadecuadas, antes de aceptar el reto que puede llevarle
a una derrota o fracaso vergonzoso, aunque finalmente acceda a realizar la
prueba, nos muestra un Yo inseguro afectado por complejos psicol¢gicos.
 
 
007-DYP

1-5 - LOS ASPECTOS A TENER EN CUENTA EN LOS DFH.-


 
Partiendo del postulado de Karen Machover y de otros autores, cada
sujeto que realiza un DFH, nos da una representaci¢n de si mismo en cada
dibujo. Por ésta raz¢n, conviene tener en cuenta determinados aspectos del
dibujo de los DFH. Por ejemplo :
 
a) el lugar que ocupa la ubicaci¢n de cada una de las figuras en la
página (en el centro, en la parte superior, en la parte izquierda, en la
derecha, en la parte inferior, las figuras juntas o separadas, etc.).
b) el tamaño de las figuras (grande, mediano, reducido, una figura
más grande que otra, etc.)

47
c) la rapidez de los movimientos (rápidos, pausados, lentos, etc.)
d) la presi¢n de los trazos que conforman la estructura de los DFH.
e) la solidez y estructura del trazado.
f) la espontaneidad y plasticidad de las figuras o la rigidez.
g) las proporciones de las partes del cuerpo.
h) la tendencia a omitir detalles en los DFH, por ejemplo, los ojos
sin pupilas, la falta de dedos en las manos, o dejar d‚biles unas zonas y
otras reforzadas, etc.
i) la concentraci¢n de la atenci¢n del sujeto en la estructuraci¢n
de una parte de las figuras, quedando poco detalladas otras áreas de los DFH.
j) la actitud y posici¢n de las figuras (en movimiento, en estado
pasivo o inm¢biles, inclinadas, verticales, en posici¢n invertida, pisando
sobre una base s¢lida o en posici¢n flotante, etc.).
k) las distorsiones, las roturas o desconexi¢n de unas partes de otras
en los DFH, los sombreados, la dificultad para dibujar ciertas áreas de la
figuras, etc.
l) la comparaci¢n de una figura y otra en los DFH. Por ejemplo, más
grande y detallada la figura del propio sexo o viceversa. Cuál de las figuras
se realiza primero, la del propio sexo o la del sexo opuesto?. Lo normal es
que se dibuje primero la figura del propio sexo. Si se hace al revés, puede
haber cierta inconformidad con el propio sexo. Las figuras pueden estar apro-
ximadas, distanciadas, una de frente y la otra de lado o de espaldas, etc.
m) Otros detalles que se irán viendo a lo largo del texto.
 
Como en otras pruebas proyectivas (Testádel árbol, Testádel árbol y la
casa, Testáde Rorschach, Grafologia, etc.), cada zona de las figuras dibujadas,
se corresponde con un determinado aspecto psicol¢gico de la personalidad. Las
principales zonas son las siguientes :
 
a) zona de la cabeza, zona de la cara y rasgos faciales, que correspon-
den, simb¢licamente, al modo como el sujeto realiza sus contactos sociales.
La cabeza simboliza al Yo consciente y controlado. El modo como el sujeto tra-
ta el dibujo de la cabeza nos informa sobre sus relaciones sociales y sobre
el control de si mismo.
 
b) zona de los brazos, de las piernas y de los piés, que representan
los ¢rganos de movimiento, de acci¢n y de contacto. A través del modo como
el sujeto dibuja estas partes del cuerpo en amba figuras, podremos deducir
el modo como el sujeto se enfrenta con su entorno y la organizaci¢n emotiva
de su comportamiento.
 
c) el tronco, los hombros, el pecho y las caderas, que se identifican
como el "almacén de los instintos". Los dibujos de ésta zona nos informan
sobre los conflictos afectivo-instintivos a traves de los accidentes o anoma-
lias que presentan los DFH en ésta zona.
 
d) La forma de tratar o dibujar los detalles correspondientes al ves-
tido, traduce la importancia que el sujeto concede a su rol exterior y la
forma como cuida las apariencias.
 
e) Finalmente, los aspectos estructurales, el tamaño, la ubicaci¢n,
la posici¢n, la simetria, las proporciones, la sucesi¢n de las lineas y la
actitud de las figuras, en su conjunto, nos facilitan indicios sobre el
equilibrio general de la personalidad y sobre la modalidad de la conducta.
 
Son importantes indicios de inadaptaci¢n, de falta de cohesi¢n en las
ideas, en los prop¢sitos o en los actos, por conflictos interiores, los som-

48
breados, las borraduras o tachaduras, los debilitamientos, la exagerada insis-
tencia de los retoques en ciertas zonas del rostro, las anomalias en ciertas
áreas y entre otros más signos, las acusadas diferencias entre el DFH del
hombre y el de la mujer en el dibujo de la pareja. La reuni¢n de varios de
éstos signos en la misma prueba es siempre sintomático.
 
Los DFH, al ser una imagen natural proyectada, una "proyecci¢n del
propio cuerpo", nos ofrece una via fácil para que en los dibujos de las fi-
guras humanas, queden plasmadas nuestras tendencias inconscientes, nuestras
necesidades fisicas más desarrolladas y nuestros conflictos. Los DFH reflejan
los estados fisicos, psiquicos y mentales con la misma intimidad que lo pueden
hacer la escritura, los gestos o cualquier movimiento expresivo del cuerpo.
 
Karen Machover tom¢ de la Grafologia importantes orientaciones, entre
ellas la de afirmar que todo DFH es una proyecci¢n del propio sujeto y el
espacio que circundaba a los DFH es el medio ambiente. El Testáde la pareja
humana debe mucho a la Grafologia, pero tambi‚n es cierto que K. Machover se
di¢ cuenta pronto que no en todos los casos se podian aplicar las mismas inter-
pretaciones, pués, no es lo mismo la representaci¢n mental de un "grafema",
que la representaci¢n del propio cuerpo. Ambas cosas difieren en su origen
y tienen distintas formas de organizarse en la mente imaginativa para conver-
tirse en ejecuci¢n gráfica.
 
Como puede verse en ésta obra, el testáde Machover lo hemos experi-
mentado conjuntamente con otros, entre los que cabe mencionar : el "Testáde
los colores" de Lüscher, el "Testádel  rbol" de Koch, el "Testádel  rbol y
la casa", el testá"Mis manos", el "Testádesiderativo", el testá"Palográfico",
el "Testápsicodiagn¢stico de Rorschach y otros tests proyectivos. Por supues-
to, he empleado siempre varios tests psicotécnicos adecuados a cada puesto
de trabajo y en todos los casos el Grafoanálisis. Por ésta raz¢n, puedo afir-
mar que los resultados del testáde Machover o "Testáde la pareja humana",
han sido siempre muy satisfactorios y orientativos, aunque no al cien por
cien de los casos, por lo que es recomendable utilizar otras pruebas proyec-
tivas para cotejar los resultados.
 
 
008-DYP
 
1-6 - LA INTERPRETACION DE LOS SIGNOS EN EL "TESTÁDE MACHOVER".-
 
Es frecuente incurrir en el error de interpretar los signos aisla-
damente sin tener en cuenta el conjunto, como si la personalidad de cada
sujeto fuese una especie de "puzle" que se pudiera unir por piezas. La inter-
pretaci¢n de un dibujo analizando los signos uno a uno como si se tratara de
un recetario de cocina, es un procedimiento absurdo que puede conducir a gra-
ves errores.
 
"Hay --dice Koppitz-- quien consulta el significado de cada signo y
sale con un diagn¢stico listo para llevar, sin considerar la figura total,
sin tomar en cuenta el sexo, la edad, el estado civil, el nivel de inteligen-
cia, el "status" econ¢mico y social, las circunstancias que rodean la vida
del sujeto en el momento de la prueba e ignorando, además, las circunstancias
en las que realiz¢ el DFH".
 
En nuestros protocolos, dentro de lo que la necesaria discrecci¢n
permite, en la selecci¢n y promoci¢n de personal, registramos en cada caso,
en el expediente de exámen, datos tan importantes como el C.I. (cociente de

49
inteligencia) que nos da el sujeto, edad, estado, estudios realizados, profe-
si¢n, tiempo de permanencia en cada empresa, aficiones al márgen de la profe-
si¢n, etc. Esto nos permite tener una informaci¢n más o menos amplia sobre
las circunstancias que rodean la vida del sujeto que, generalmente, se amplia
con la técnica de la entrevista.
 
El grafoanálisis se aplica, en todos los casos, como complemento a la
bateria de tests psicotécnicos y proyectivos, sobre todo en la selecci¢n o
en la promoci¢n de candidatos a puestos muy cualificados.
 
Personalmente doy más importancia al Grafoanálisis, a la Grafologia,
que a las demás pruebas proyectivas de lápiz y papel. La raz¢n es la
siguiente : Aparte de mi experiencia de más de medio siglo empleando la Gra-
fologia, está el hecho que la escritura se inicia con un aprendizaje en el
que las letras parten de un modelo y se dan ya elaboradas, socializadas en
sus aspectos básicos (forma, espacio y movimiento) que, con el tiempo, cada
escritor va acomodando las formas, el espacio y el movimiento gráfico, a su
peculiar gusto y manera de ser, evidenciando, más claramente que otras
pruebas proyectivas, los aspectos caracterol¢gicos normales.
 
En cambio, en el "Testáde la pareja humana" y en el resto de tests
proyectivos gr ficos, no se parte de ningun modelo escolar, sin¢ de las
vivencias libres e internas del sujeto, sin que medie ningun tipo de aprendi-
zaje que lleve a plasmar, de manera automática o semiautomática, la represen-
taci¢n mental que el sujeto tiene del objeto a dibujar. Es más fácil determi-
nar, por la escritura, el carácter, nivel de madurez de la inteligencia y
la facultad de poder expresarse a través de los grafemas, que juzgar la
madurez de carácter y el nivel de inteligencia y habilidad de expresi¢n,
a través de los DFH o de cualquier otra prueba de lápiz y papel.
 
Sin embargo, salvo en el caso de dibujantes, pintores, escultores,
etc., que pueden partir de algun modelo estructural previo, más o menos so-
cializado o convencional, en la mayor parte de casos, cada DFH es una pro-
yecci¢n de nuestros contenidos inconscientes en donde liberamos, sin darnos
cuenta, la expansi¢n de nuestras tendencias más primitivas, los conflictos
internos y muchas de nuestras pulsiones inconscientes, más o menos dormidas,
reprimidas o bloqueadas.
 
Resumiendo : La Grafologia descubre con mayor facilidad los aspectos
caracterol¢gicos, siempre importantes en la selecci¢n y promoci¢n de personal.
Los tests proyectivos gráficos, muy especialmente el "Testáde Machover" o
"Testáde la pareja humana", descubren, con relativa mayor facilidad, los con-
flictos internos de la personalidad profunda, útiles en la labor de selecci¢n
y promoci¢n de personal, pero mayormente importantes en psicologia clinica,
en psiquiatria y en criminologia.
 
Conviene, a la hora de interpretar los DFH, tener en cuenta lo que
puede haber en cada dibujo achacable a un aprendizaje previo, a un dominio
artistico de la tarea y separarlo de lo que sea exclusivamente expresivo de
la personalidad del individuo testado.
 
Normalmente, la mayoria de autores que han tratado el tema de los DFH,
empiezan su estudio haciendo referencia a los aspectos puramente simb¢licos
de los dibujos, tales como : la ubicaci¢n de las figuras, el tamaño, el sexo,
las proporciones de una y otra figura, los vestidos, las posturas, las omisio-
nes, los sombreados, las distorsiones o deterioros, las lateralizaciones, etc.
 

50
Personalmente, quizáá por mi deformaci¢n de psic¢logo de la escritura,
y por haber aplicado los tests sobre personas normales, empiezo el estudio
por el aspecto dinámico del trazado, examinando primeramente la energia de
los trazos, la direcci¢n del trazado, la forma, la rapidez y continuidad.
Siguiendo a continuaci¢n, lo que podriamos llamar "accidentes del dinamismo
gr fico" : los sombreados, los retoques, las tachaduras, las roturas o solu-
ciones de continuidad, las borraduras, las transparencias, etc.
 
El resto de la obra, estudia lo que podriamos definir como la parte
más simb¢lica y proyectiva de los DFH. Dado que el terreno del simbolismo es
extremadamente complejo, he recogido, en muchos casos, la versi¢n de varios
autores de gran solvencia para dar interpretaci¢n a lo que por no estar por
mi suficientemente cotejado, he preferido que lleve el aval de autores con
larga experiencia y autoridad en la materia.
 
 
009-DYP
 
2 - LA PRESION DEL TRAZADO.-
 
La presi¢n del trazado en el dibujo, es para mi uno de los aspectos
más importantes. La presi¢n que el sujeto ejerce sobre las lineas de los
DFH, refleja el nivel de energia psiquica y nerviosa fundamental, señala la
potencia de los impulsos realizadores, el grado tensional de la voluntad en
el mantenimiento de las actitudes y de los objetivos a lograr y la firmeza
y resistencia frente a todo obst culo, presi¢n o dificultad.
 
Un dibujo a base de trazos fuertes, profundos y en relieve, expresa
las facultades creadoras y de acci¢n, la vitalidad y energia de una persona
que afronta con éxito los problemas vitales y marcha con confianza en si mis-
mo hacia los objetivos que se propone. Si el conjunto de las figuras dibuja-
das no ofrece desproporciones, lateralizaciones u otros signos de desadapta-
cion, el sujeto vencer  normalmente toda circunstancia adversa, oposici¢n,
obstáculo o dificultad para llegar a sus metas. Si el dibujo presenta des-
proporciones chocantes u otras anomalias que reflejen desadaptaci¢n e impul-
sividad, el sujeto tiende a destruir, arrasar o atacar con más o menos vio-
lencia las situaciones contrariantes, las presiones u oposiciones, es decir,
los obst culos que le impiden realizar sus deseos.
 
De manera general, el grosor y la profundidad de los trazos está en
relaci¢n con la fuerza vital del sujeto: esta fuerza o vigor personal, puede
estar controlada, si las figuras son arm¢nicas, bien organizadas y sin dis-
torsiones. La fuerza vital puede ser impulsiva, destructiva y violenta, si
los DFH presentan anomalias, desproporciones, desorden o discordancias.
 
La presi¢n de los trazos, fuerte, normal o débil, aparte de refle-
jarnos el nivel de energia psiquica y nerviosa, puede darnos también infor-
maci¢n sobre el retraimiento y la conflictividad (consigo mismo o con el
entorno), asi como preciosa informaci¢n sobre el estado de la sensibilidad
nerviosa y psiquica del sujeto que realiza los DFH. Veamos el capitulo de
la presi¢n en sus detalles :
 
2-1 - TRAZOS GRUESOS Y PASTOSOS EN LOS DIBUJOS.-
 
Buena memoria y retentiva visual por la prolongaci¢n de las impresio-
nes fisicas. Puede faltar la capacidad para vivir y comprender temas abstractos
y espirituales. Sensualidad, pesadez, abandono a los placeres del cuerpo. Mate-

51
rialismo. Decadencia moral o espiritual, con signos negativos.
 
2-2 - DIBUJOS A BASE DE TRAZOS FUERTES, NETOS Y BIEN
DELIMITADOS.-
 
Carácter enérgico, voluntarioso, activo y decidido. Buena salud men-
tal y fisica. Capacidad de resistencia a ls influencias externas. Buena afir-
maci¢n de si mismo y de las actitudes tomadas. Libido fuerte y en progresi¢n.
Capacidad de rendimiento en el trabajo. Perseveraci¢n en los objetivos a lo-
grar, estabilidad, madurez y seguridad en si mismo. En sentido negativo (*) :
descarga o liberacion violenta de las pulsiones, audacia, brusquedad, falta
de consideraci¢n y de miramientos en las relaciones del Yo con el Tú.
 
=============================================================================

 
(*) - Deben interpretarse los DFH, en "sentido negativo", cuando pre-
sentan los siguientes signos :

a) - Dibujos pobremente integrados o con m£ltiples fracasos en los


intentos de estructuraci¢n.
b) - Cuando los DFH presentan sombreados, transparencias, despropor-
ciones o discordancias, roturas o cortes en el dibujo de las
parte del cuerpo, por ejemplo, un cuello que no enlaza con el
tronco o unas manos cortadas a nivel de las muñecas.
c) - Falta de coherencia en la organizaci¢n de las partes del cuerpo
o en los movimientos, por ejemplo, unos pi‚s orientados en dis-
tinta direcci¢n a la del cuerpo, un pi‚ en una direcci¢n y el
otro en otra, ojos con estrabismo muy pronunciado, rasgos del
rostro fuera de su lugar correspondiente, etc.
d) - Figuras pequeñas, inclinadas y ubicadas en el cuadrante izquier-
do y bajo de la página. Aspecto deshumanizado o siniestro en los
DFH. Exceso de rigidez en la postura de las figuras. Figuras exce-
sivamente grandes que no caben en la página. Lateralizaciones.
Omisi¢n de partes importantes de las figuras, etc.
(Ver más detalles en el capitulo de "Los sindromes patol¢gicos")
_____________________________________________________________________________.-
 

2-3 - DFH CON TRAZOS FLOJOS.-


 
Nivel de vitalidad por debajo de la media. La energia nerviosa y psi-
quica es más o menos débil. El sujeto es más receptivo que activo. Escasa re-
sistencia en la afirmaci¢n del Yo frente a los demás. Se deja influenciar por
las opiniones, por las presiones y circunstancias externas, por los obstáculos,
las dificultades, por las imposiciones u oposiciones de los demás.
 
Esta debilitaci¢n del Yo o falta de resistencia a las personas o acon-
tecimientos externos, condiciona la sumisi¢n y dependencia, la timidez, la
imprecisi¢n, las vacilaciones, las dudas, la fácil fatigabilidad y los comple-
jos de impotencia, claudicaci¢n y minusvalia.
 
Es frecuente en los DFH con trazos débiles, que el sujeto intente reto-
car algún desliz en la configuraci¢n del dibujo, lo que se traduce en una co-
rrecci¢n insistente de la anomalia (repetici¢n de trazos en una pequeña zona
o área de los DFH. En éstos casos, se debe sospechar una dificultad,

52
minusvalia o problema, fisico o psiquico, en la parte retocada de la figura.
Estos retoques insistentes, suelen presentarse en la cara, los brazos, las
manos, los hombros, la zona de los ¢rganos sexuales, en el aparato locomotor
(piernas y pies), etc.
 
Según la zona donde se localicen los recargos de trazos o retoques,
pueden deberse, como algunos autores indican, a la inhabilidad gráfica, pero
en muchos casos, éstos fallos, tienen un transfondo psicol¢gico, es decir,
o bien encierran sentimientos de culpabilidad, desadaptaci¢n, o miedo a ser
infravalorizado, o pueden deberse a verdaderos problemas en la sociabilidad
del sujeto (retoques en la cara), a conflictos o problemas sexuales ( reto-
ques en el área de los ¢rganos sexuales), a complejos de masturbaci¢n, o miedo
al castigo por algo hecho con las manos, si los retoques, cortes o roturas
aparecen en las manos, etc.
 
En general, pueden ser tan negativos los DFH realizados con trazos
ténues, leves, inseguros y llenos de retoques, como otros que hubiesen
sido hechos con trazos muy fuertes, bruscos, brutales y desproporcionados.
En el primer caso, la delicadeza puede ir mezclada con una timidez, inse-
guridad e influenciabilidad morbosa que determinaria la incapacidad para
afirmarse y la "neur¢sis de fracaso".
 
En el caso de un exceso de vigor, brutalidad y desproporci¢n en los
trazos, podemos sospechar una falta de madurez y de equilibrio en las reac-
ciones, propio a veces, de sujetos epilept¢ides, fácilmente irritables,
explosivos y violentos. Pero también puede tratarse de una reacci¢n compen-
sadora ante un temor de impotencia. Algunos autores hablan de posibles trau-
matismos cerebrales, tumores, encefalitis, etc. pudiendo darse éste sindro-
me en algunos diabéticos mal controlados.
 
 
2-4 - DFH CON TRAZOS FUERTES, SEGUROS Y BIEN CENTRADOS.-
 
Como he dicho anteriormente, el nivel de presi¢n de los trazos corres-
ponde al grado de energia vital, a la potencia de la libido, a la fuerza de
las tendencias, deseos y necesidades, al vigor de la voluntad para enfrentarse
a los problemas vitales y superar obst culos y dificultades en los objetivos
que se quieren alcanzar.
 
Por tanto, una fuerte presi¢n en el trazado, seguida de un buen con-
trol y organizaci¢n de la tarea a realizar, en ‚ste caso los DFH, es la expre-
si¢n de un carácter enérgico, voluntarioso y decidido apoyado por una buena
vitalidd. El sujeto resiste eficazmente todo acontecimiento, situaci¢n, obstá-
culo u oposici¢n, toda presi¢n externa, contraria a sus principios, a sus
necesidades y conocimientos o a los objetivos que se haya trazado. Esta inter-
pretaci¢n es tanto más justa, cuanto más neto, limpio y profundo es el trazado
y cuanto más organizadas y equilibradas sean las partes y el conjunto de las
figuras dibujadas, lo que se traducir  también en una buena profundidad de
pensamiento y autenticidad en los valores personales.
 
Si la robustez del trazado obedece s¢lamente al empleo de un rotulador
o de un instrumento de punta gruesa, en cuyo caso los trazos, vistos con la
lupa, no presentan más que grosor sin profundidad, hay que desconfiar de la
autenticidad de los valores del sujeto, especialmente si los bordes de los
trazos no son netos, sin¢ llenos de babosidades, (trazado pastoso y sucio),
en cuyo caso el sujeto intenta hacer alarde de valores inauténticos, exhibe
su personalidad ante los demás ostentando cualidades y méritos que no puede

53
justificar o apoyar en la realidad.
 
 
2-5 - DFH CON LINEAS SEGUIDAS, DECIDIDAS Y SIN INTERRUPCION.-
 
El sujeto pasa del pensamiento a la acci¢n sin vacilaciones, se
siente seguro de si mismo y de lo que hace. Una vez toma posici¢n y decide
una acci¢n obra con rapidez y de acuerdo con su determinaci¢n. Si el dibujo
es rápido, bien proporcionado en su conjunto, y la presi¢n de los trazos es
firme, el sujeto aborda los problemas y realiza sus intercambios con los
demás con plena iniciativa, confianza y resoluci¢n, sin crear conflictos a
los demás, ni tenerlos consigo mismo.
 
Si las partes y el conjunto de las figuras aparecen desproporcionadas,
discordantes, mal organizadas o con anomalias, la interpretaci¢n debe hacerse
en sentido negativo. Se tratar  entonces de un sujeto impulsivo, apasionado,
individualista y mal integrado social y profesionalmente.
 
--DFH CON LINEAS FLOJAS, VACILANTES Y FRECUENTEMENTE ROTAS.-
 
Es propio de sujetos asténicos, débiles de espiritu y de carácter,
con frecuentes titubeos y vacilaciones que inhiben la acci¢n y la decisi¢n.
 
Las lineas débiles, con poca presi¢n y vacilantes. hacen al sujeto
permeable, vulnerable a los acontecimientos e indefenso frente a las situacio-
nes adversas o que requieren lucha. El único recurso de éstos sujetos, para
mantenerse a flote en la vida, es la dependencia-sumisi¢n. Los bloqueos psi-
quicos a causa de la timidez, la inseguridad y la falta de energia, crea en
ellos la fuerte propensi¢n a la angustia y a la ansiedad.
 
Si la vaguedad del trazado (flojedad o blandura) es importante,
puede dar lugar a pérdidas de atenci¢n, a olvidos, perturbaciones emocionales
y coartatividad inoperantes, principalmente si el sujeto se siente observado
por un superior, de donde la deficiencia para ciertas tareas, a causa de la
frecuente pérdida de autodominio emocional. El s¢lo hecho de pensar que puede
"no quedar a la altura que desea" (la timidez genera orgullo interno), le
inhibe anormalmente ante los demás. Su renuncia a participar en reuniones,
en seminarios de formaci¢n que requieren ex men, o en cualquier acto público,
no es más que un mecanismo de defensa frente a la propia inseguridad.
 
Los trazos débiles, vagos, ténues o restringidos son
la expresi¢n de la falta de vigor en las funciones vitales. Sea por la misma
debilidad o por represiones y frustraciones repetidas, el sujeto que realiza
con trazos delgados o ténues los DFH, se encuentra con falta de tono muscular
y nervioso, es decir, con falta de fuerza y de vigor en la voluntad para hacer
frente a las peripecias de la vida. Su sensibilidad y receptividad se acentúan
y son pasivas. Por tanto, su visi¢n de los acontecimientos es bastante dramá-
tica, limitada y subjetiva. No soporta, sin resentirse, cualquier reproche
aparente, cualquier contrariedad u oposici¢n sin sentirse da¤ado. Su fragili-
dad, sus disgustos, su impotencia frente a lo adverso, sus lamentaciones, se
ponen fácilmente de manifiesto, asi como su pusilanimidad, su evasi¢n ante
los conflictos y su sentimiento de inseguridad y de impotencia.
 
 
DFH CON TRAZOS BRUSCOS, VIOLENTOS, DESPROPORCIONADOS.-
 
Como ya queda indicado anteriormente, cuando los DFH son dibujados

54
con trazos bruscos, violentos y desproporcionados, las cargas instintuales
o emocionales logran romper el autocontrol, sea por falta de madurez en el
sujeto, sea por traumatismos cerebrales, por tendencias epilept¢ides
cong‚nitas, o por cualquier otra causa que ha deteriorado la regulaci¢n de
las reacciones (drogas, alcohol, etc.), el sujeto es excesivamente irrita-
ble, no soporta bien las contrariedades, tiende a las reacciones impulsivas,
explosivas y violentas y muestran poca habilidad, poco ingénio, poca pacien-
cia, para adaptar su comportamiento de un modo comprensivo a las normales
incidencias, esperas, obstáculos y dificultades de la vida.
 
En muchos casos, sobre todo en los epilept¢ides, si bien las reacciones
son primarias e impulsivas, en la acci¢n suelen ser lentos y en las relaciones
con los demás, en la vida social, es notoria la inhibici¢n, la retenci¢n pega-
josa, la crispaci¢n repentina del humor, las reacciones explosivas y las perse-
veraciones en la actitud tomada.
 

DFH CON TRAZOS DENTADOS O EN DIENTES DE SIERRA.-


 
Se trata de trazos que, en sus bordes externos o internos, presentan
irregularidades en forma de dientes de sierra
 
En general, parecen traducir tensi¢n en la comunicaci¢n, por mantener
el sujeto opiniones o criterios contrarios o en oposici¢n a los demás. Es se-
ñal de mala adaptaci¢n, de irritabilidad, de crispaci¢n, de reacciones brus-
cas, propio de una emotividad mal controlada (Grado V de la escala de Pophal).
 
Según M.T. Prenat, los dientes de sierra a la izquierda de los trazos,
expresan el "predominio de las percepciones internas (ceneste-
sia) y de las resonancias intimas", es decir, la prolongaci¢n del efecto de
las impresiones recibidas. La voluntad predomina sobre el sentimiento y produ-
ce el tipo pobremente integrado de Jaensch.
 
Los trazos con dientes de sierra a la derecha, según ésta misma autora,
reflejan el predominio de las percepciones externas y determinan la impresiona-
bilidad producida por los estimulos recibidos del ambiente exterior. Se trata-
ria, en éste caso, de un tipo integrado o sociable, pero con un espiritu cri-
tico acentuado.
 
 
Por tanto, según deducimos de las observaciones de M.T. Prenat, los
sujetos con dientes de sierra en el borde izquierdo de los trazos, dirigen
la agresividad de sus reacciones, principalmente hacia si mismos (masoquismo).
Y los sujetos cuyos DFH presentan melladuras o dientes de sierra a la derecha,
dirigen la agresividad hacia el exterior (sadismo).
 
 
DFH CON TRAZOS TORCIDOS O EN DOBLE INFLEXION
 
La torsi¢n o doble inflexi¢n es un trazo que describe dos direcciones
opuestas. Puede ser el efecto de una dolencia fisica o de los transtornos
propios de la edad critica (pubertad), edad en la que son frecuentes los esta-
dos de ambivalencia (existencia simultanea y con la misma fuerza, en la con-
ciencia de dos afectos opuestos : amor-odio, atracci¢n-repulsi¢n, obediencia-
rebeli¢n, etc.).
 

55
Por tanto, la torsi¢n o doble inflexi¢n, es un signo de conflicto in-
terno, un signo de inseguridad e ideterminaci¢n, un signo de vacilaci¢n entre
el deseo y el temor que conduce a una pobreza de medios para enfrentarse con
el entorno y sus problemas. Este conflicto interno se produce cuando, ante
un problema, deseo o estimulo, el sujeto oscila entre dos o más respuestas
contradictorias y con la misma fuerza y no sabe a qué atenerse. Esta lucha
interna consume energia, sin hallar una fácil soluci¢n. En éste estado, el
sujeto está raro de carácter y lleno de contradicciones, disminuye su capaci-
dad de atenci¢n, pierde efectividad en sus estudios o en el trabajo y sufre
interiormente.
 
Tomemos un ejemplo : el muchacho que está pasando de niño a adulto.
Por un lado, tiene aun sin liquidar el complejo de Edipo (amor y fidelidad
a la madre). Por otro, quiere ser adulto, desprenderse de la tutela de la
madre, divorciarse de ella e independizarse. Ha centrado su amor en una mucha-
cha que le gusta, pero no tiene valor, ni suficientes recursos para despren-
derse de la tutela de la madre e independizarse. En ésta situaci¢n, el mucha-
cho se ve obligado a soportar el dominio de la madre, a la cual ama y odia
a la vez. a causa de sus exigencias.
 
En resumen : la torsi¢n es un gesto de sufrimiento fisico o moral.
Es frecuente en sujetos afectados por perturbaciones del aparato respiratorio,
por ejemplo, en los asmáticos. Asociada a las roturas o soluciones de conti-
nuidad de los trazos, puede señalar afecciones cardiacas.
 
DIBUJOS CON LINEAS FUERTES, RECTAS E INFLEXIBLES.-
 
Cuanto más profundo y recio es el trazo, tanto más se acentúa la rigi-
dez, la tensi¢n, la inflexibilidad del carácter.
 
La rigidez e inflexibilidad es una fijaci¢n a ideas, posiciones o acti-
tudes en sujetos que tienden, inconscientemente, a regresar a una etapa o fase
de desarrollo, a una motivaci¢n o necesidad profunda, que qued¢ pendiente de
satisfaci¢n. Por tanto, la inflexibilidad, la incapacidad, a veces, de ceder
incluso a las evidencias demostradas, tiene su origen en frustraciones afecti-
vas dolorosas sufridas durante la infancia. Es un trauma de una privaci¢n que
puede estar relacionado con el complejo de Edipo o de Eléctra, o con tenden-
cias homosexuales reprimidas.
 
Los DFH realizados con lineas rectas, tienden a dar a las figuras
formas cuadradas o rectangulares, lo que supone, salvo en raros casos, una
adaptaci¢n pobre en la convivencia y en el enfrentamiento con las peripecias
de la vida. (Ver mas adelante, en el capitulo dedicado a la FORMA el articulo
"Los dibujos a base de cuadrados o rectángulos".
 
Si las lineas rectas de los DFH son delgadas, ténues o con poca pre-
si¢n, reflejo de una vitalidad o libido débil, el sujeto se defiende, con su
postura rigida, contra su vulnerabilidad interna.
 
A veces, ciertas lineas, muy fuertes y alargadas, denuncian transtor-
nos de tipo neur¢tico o tendencias paranoides. La pesadez, grosor y apoyo ex-
cesivo de los trazos, señal de excesiva fuerza motora, puede corresponder a
sujetos maniacos o esquizáofrénicos, pero para llegar a conclusiones de éste
tipo, es necesario contar con un informe m‚dico.
 
Cuando en los DFH los contornos externos están marcados con lineas
fuertes y los detalles internos con trazos débiles, cabe sospechar que el

56
sujeto pone un muro entre él y su entorno. O bien defiende su Yo de una vul-
nerabilidad o permeabilidad excesiva (exceso de sensibilidad) tomando precau-
ciones defensivas contra los choques dolorosos o posible hostilidad, real
o imaginada de su entorno; o bien posee un alto concepto de si mismo (orgullo),
que le impide comunicarse abiertamente con "los cernicalos que le rodean",
pués asi considera a sus semejantes.
 
 
DFH CON LINEAS INSEGURAS AL TRAZAR EL CONTORNO.-
 
Al trazar el contorno, el sujeto emplea pequeñas lineas que dejan el
dibujo inseguro y vacilante en su estructura. Estos fallos en el intento
de dar configuraci¢n a los DFH, repasando a veces de manera repetitiva los
mismos trazos, refleja la angustia del sujeto que, en circunstancias an¢malas
o inesperadas, le falta confianza en si mismo para salir airoso de las
situaciones.
 
Intentando vencer su estado interno de vacilaci¢n, de inquietud y de
inseguridad, el sujeto se balancea sobre varias ideas de correcci¢n. Queriendo
perfeccionar lo que cree defectuoso, deja la huella de su deseo de perfecci¢n,
pero no la eficacia de su acci¢n. Se trata de sujetos que, frente a situaciones
nuevas o desacostumbradas, quedan indecisos o como obnubilados, sin saber que
soluci¢n pueden dar a los problemas. Dudando sobre lo que deben hacer, pierden
frecuentemente la ocasi¢n de actuar en los momentos favorables, tomando a ve-
ces, decisiones err¢neas o a destiempo.
 
Como ya queda dicho en otro lugar, es importante observar la zona
o área donde se producen éstos fallos, anomalias o retoques, ya que represen-
tan, inconscientemente, el área donde el sujeto se siente más débil, impoten-
te o minusválido, es decir, la parte orgánica o psiquica de su personalidad
que mayores complejos de inferioridad genera, dando origen a sus conflictos.
 
 
DFH CON LINEAS DE PRESION, FORMA, DIMENSION Y DIRECCION
DESCONTROLADAS
 
Dificultad para reprimir los impulsos. Agitaci¢n. Incapacidad para
planificar las tareas. Impulsividad. El sujeto pasa de la excitaci¢n que le
produce cada estimulo interno o externo a la reacci¢n inmediata, sin que medie
la reflexi¢n. En todo caso, la reflexi¢n puede venir a posteriori de los hechos
consumados. Este exceso de primariedad puede ser patol¢gico. (Ver más atrás
el articulo : "DFH realizado a base de trazos bruscos, violentos, despropor-
cionados).
 
 
DFH CON PRESION FLOJA O VACILANTE Y FRECUENTES ANGULOS
EN EL DIBUJO DE LOS CONTORNOS.-
 
He observado éstos signos en personas sumamente impresionables y poco
integradas en la convivencia social y profesional. Se trata, generalmente,
de sujetos muy susceptibles, puntillosos y egocéntricos, siempre con un senti-
miento inseguro del propio valer. Suelen interpretar de modo torcido o peyora-
tivo cualquier observaci¢n critica que se les hace, cualquier broma o comenta-
rio que alguien pueda hacer sin prop¢sito de ofender o de atacar.
 
Cuando las figuras dibujadas son, en proporci¢n, más altas que anchas,
(figuras alargadas), el prurito de la propia dignidad, el orgullo, tiene algo

57
de enfermizo a causa de la facilidad con que entran en el resentimiento, en
los celos y el rencor.
 
En determinados casos, he observado éste signo como un efecto del exce-
so de mimo y prolongaci¢n del amamantamiento en la infancia, seguido de la
frustraci¢n por la llegada de un nuevo hermanito que le ha postergado o margi-
nado en las atenciones de la madre. Esta frustraci¢n infantil ha condicionado
un "carácter anal", desconfiado, egoista y egocéntrico. El sujeto no intenta
integrarse y adaptarse al mundo, quiere que sea el mundo quien se adapte a
él e intuya todas sus necesidades y deseos y los satisfaga.
 
En resumen : la presi¢n o vigor de los trazos, debe relacionarse con
el nivel de energia psiquica y nerviosa, con la capacidad de afirmaci¢n, de
voluntad realizadora y con la capacidad de resistencia org nica y psiquica
que posee cada individuo.
 
El individuo que está dotado de mucho impulso, de mucha fuerza reali-
zadora, de iniciativa, de confianza en si mismo y fuerte ambici¢n, lo expre-
sar , en los DFH, o en su grafismo, a través de la presi¢n en el trazado.
 
Por el contrario, los sujetos con bajo nivel de energia (libido débil),
sea por causas de tipo fisico o psiquico, lo expresarán en sus DFH de lineas
delgadas, ténues o débiles y más o menos indecisas o vacilantes. Los cicloti-
micos, los inestables y los impulsivos muestran un trazado fluctuante en la
presi¢n.
 
010-DYP
 
LA DIRECCION DE LOS TRAZOS EN LOS DFH.-
 
La direcci¢n predominante de los trazos. en los DFH, puede ser verti-
cal, de arriba a abajo o de abajo a arriba; horizontal. de izquierda a derecha
o de derecha a izquierda; seguida o interrumpida; decidida o vacilante; etc.
 
La marcada tendencia a utilizar movimientos verticales dirigidos de
arriba a abajo en los DFH, suele asociarse con la afirmaci¢n de si mismo. con
la postura viril de resistencia y de "aguante" a las presiones externas.
Si el trazado es rápido y con buena presi¢n señala la ambici¢n y la capacidad
realizadora. El dibujo puede recordar, por la rigidez, el verticalismo de
los soldados en los desfiles, la adaptaci¢n convencional a las disciplinas
o a un orden sistematizado y la capacidad que tiene el sujeto para concentrar
su energia y ponerla al servicio de un fin o de un objetivo determinado.
 
En cierto modo, es también un signo de ambici¢n, de contacto directo
con la realidad, es un intento de imponer las propias ideas, la propia auto-
ridad o el deseo de regir y dirigir, sin oposici¢n, la voluntad de otros y
los destinos ajenos (*).
 
Cuando los movimientos verticales se dirigen de abajo a arriba, el
sujeto intenta sublimizar o supercompensar, mediante la actividad mental o
espiritual, aquellas necesidades, tendencias o pulsiones que, por rechazo
de la "censura", no puede expansionar o satisfacer de un modo directo.
 
El predominio de movimientos horizontales, decididos y con buena
presi¢n, indican una expansi¢n libre y sin bloqueos afectivos, de las pulsio-
nes, deseos y tendencias personales (libido en progresi¢n o "libido objetal").

58
La presencia marcada de los movimientos horizontales, de derecha a
izquierda, suele estar asociada con el principio pasivo y femenino, con el
narcisismo (direcci¢n de la libido hacia el Yo), con la direcci¢n inconsciente
hacia la posici¢n embrionaria (deseo inconsciente de volver al claustro mater-
no) o con la posici¢n acostada o de sue¤o (tendencia a la pasividad, a la con-
templaci¢n pasiva, a soñar con los ojos abiertos). Los movimientos regresivos,
de derecha a izquierda, se¤alan un un retorno hacia atrás. Normalmente,
pasamos de la percepci¢n de un estimulo a la motilidad, es decir, a la acci¢n.
La regresi¢n es un camino seguido a la inversa, el sujeto deja la acci¢n y
retorna a la percepci¢n de los estimulos.
 
Esta explicaci¢n última nos permite comprender el significado psico-
l¢gico de los movimientos sinistr¢giros o regresivos, que suelen corresponder
a un mecanismo de defensa frente a la frustraci¢n o fracaso. Por tanto, los
movimientos regresivos, no s¢lo expresan una evasiva y un escondimiento frente
a las responsabilidades (egoismo pasivo), sin¢ que la evasi¢n ante las difi-
cultades o situaciones que no se podrian dominar, incitan a escoger la posici¢n
más fácil y c¢moda : la huida hacia atrás o la dependencia-sumisi¢n de otros
que puedan ofrecer protecci¢n. En éste último caso, el sujeto vive como
en una especie de simbi¢sis con la persona o entidad protectora.
 
La protecci¢n buscada por el sujeto, no impedir  que pueda aprovechar-
se, egoistamente, de cualquier ventaja u oportunidad que le sea favorable
dentro de su rol de "protegido", lo que debe comprobarse buscando el nivel
de los signos de egoismo en la escritura (escritura regresiva, apretada, con-
densada y con ¢valos en doble anillo).
 
La libido en regresi¢n o "libido del Yo" (autoconservaci¢n narcisista),
cuando se acent£a, se presenta generalmente en los individuos psic¢ticos, en
los hipocondriacos y en los paranoides con ideas de grandeza.
 
Esta interpretaci¢n tambi‚n es v lida cuando en los DFH predomina en
volumen y en detalles trabajados el lado izquierdo de las figuras.
 
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(*) - En la filosofia china y taoista, el principio masculino es verti-
cal, simétrico y dinámico y se representa con un trazo vertical seguido, no
roto. El principio femenino, se representa en forma de un trazo horizontal
roto o con un corte en el centro. El simbolismo de la verticalidad y horizonta-
lidad, ha sido tratado con su habitual ingénio, erudicci¢n, y humor filos¢fico,
por Don Salvador de Madariaga, en su obra "Retrato de un hombre de pié", prolo-
gada por el ilustre psic¢logo y psiquiatra Dr. Juan Rof Carballo.
 
_______________________________________________________________________________
 
 
Resumen sobre la direcci¢n de los trazos que configuran los DFH :
 
Los trazos realizados desde arriba hacia abajo, mediante la flexi¢n de
la mano y del antebrazo, reflejan el nivel de centralizaci¢n inconsciente de
las necesidades y tendencias en el Yo. Todo movimiento en flexi¢n, de
arriba a abajo, sigue la direcci¢n "de fuera hacia el propio cuerpo".
 
Por tanto, no resulta extraño que los movimientos verticales, rectos

59
y con buena presi¢n, reflejen la actitud de firmeza, resistencia y vigor en
las posiciones tomadas. Del mismo modo que reflejan suavidad, buena adapta-
ci¢n o flexibilidad y comprensi¢n de carácter, cuando los movimientos de
flexi¢n se curvan en los DFH arm¢nicos y bien organizados.
 
Los movimientos de abajo a arriba, que exigen la extensi¢n de los
m£sculos de la mano y del antebrazo, siguen la direcci¢n del Yo hacia afuera
y a lo alto. Si son curvos, flexibles, o no violentos, el sujeto muestra en
ellos su nivel de idealizaci¢n, su capacidad para sublimizar sus pensamien-
tos y actitudes y su desarrollo o necesidad de desarrollo espiritual. Ahora
bien, cuando los movimientos de extensi¢n son rectos, rigidos, acerados y en
diagonal, en relaci¢n con la página, el sujeto muestra su agresividad, su
oposici¢n, su rebeldia, su inconformismo.
 
La direcci¢n regresiva, el comienzo de los dibujos realizando primero
la figura de la derecha y con trazos lev¢giros, con la posici¢n de la mano en
aducci¢n, refleja los mecanismos defensivos de la personalidad, la actitud
de avanzar para luego retroceder o dar la vuelta a atrás. El disimulo, la acti-
tud de ocultaci¢n, la búsqueda de la imago "protectora" de la madre, la centra-
lizaci¢n de la libido en el Yo, el narcisismo, el egoismo, el egocentrismo,
etc., son cualidades de carácter que tienen ésta direcci¢n.
 
La direcci¢n progresiva, el comienzo de los DFH, primero la figura de
la izquierda y luego la de la derecha y el empleo de trazos dextr¢giros (mano
en abducci¢n) señala la necesidad de comunicaci¢n, la marcha hacia adelante,
la capacidad para luchar y enfrentarse sin temor a las peripecias y dificulta-
des que ofrece el entorno. La vida es problemática y exige lucha, exige unas
veces adaptarse y otras adaptar la realidad a nuestras necesidades. La persona
sana y normal camina hacia adelante sin retroceder ante la adversidad, aunque
ésto supone un nivel minimo de energia para sostener la acci¢n y no decaer.
 
011-DYP
El ASPECTO "FORMA" EN LOS DFH.-
 
La forma, tal como indico en mi obra "Grafologia dinámica y estructu-
ral", es lo más consciente e intencional de los DFH. La forma es la expresi¢n
del propio estilo y se¤ala las caracteristicas de cada personalidad : la selec-
tividad y gusto est‚tico, la cultura, la capacidad creativa y el grado de re-
tentiva visual y de convencionalismo que tiene el sujeto.
 
En otro orden de cosas, a través de la forma o estructura de los DFH,
podemos conocer los intereses y preocupaciones más sobresalientes, el simbolis-
mo de ciertos estados animicos y las deformaciones, los complejos o conflictos
que preocupan al sujeto en relaci¢n con su propio cuerpo, o en relaci¢n con
su pareja o con el otro sexo.
 
La forma de las figuras refleja también la aptitud patoplástica, es
decir, la tendencia inconsciente de cada individuo a representar en los DFH
su "imágen guia", lo que querria ser, o la forma como le gustaria ser visto.
Las formas en los DFH, pueden descubrir si el sujeto se presenta a los demás
tal cual és, o emplea cualquier "disfraz" para aparentar el ideal de lo que
quiere ser, o para defenderse o supercompensar sus complejos de inferioridad.
 
Por tanto, la forma en los DFH, ofrece una flora abundante de signi-
ficados y de tendencias simb¢licas inconscientes.
 
Los psic¢logos argentinos Carlos J. Biedma y Pedro G. D'Alfonso,

60
en su obra "El lenguaje del dibujo" (Editorial Kapelusz, 1960) describen
algunos arquetipos relacionado con el aspecto de la forma. Me he inspirado
en éstos autores para interpretar algunos elementos gráficos generalmente
utilizados en la estructuraci¢n de los DFH.
 
EL PUNTO, generalmente utilizado para señalar los ojos, las narices,
los botones del vestido, etc.. Para Biedma y D'Alfonso el punto puede ser
un "signo de perplejidad, de duda, de inseguridad o de confusi¢n, a causa de
su imprecisi¢n". Nosotros lo interpretamos también como una imperfecci¢n o
incompletud que denota la falta de preparaci¢n del sujeto para enfrentarse
con los problemas que le plantea la vida.
 
LA LINEA RECTA, que se suele utilizar para enmarcar la cara, el
tronco o las extremidades. Nosotros, las lineas rectas, en los DFH, las
interpretamos como signo de un carácter escueto, firme, decidido, acos-
tumbrado a abordar los problemas de manera simplificada, atendiendo el
conjunto esquemático y la sintesis de las cuestiones. Lo que se traduciria
también en una buena capacidad mental, desprovista de influencias senti-
mentales. En sentido negativo podria interpretarse como falta de habilidad,
como rigidez de carácter y falta de consideraci¢n en la forma de tratar las
cuestiones o asuntos de los demás, es decir, como falta de tacto en las
relaciones humanas (Ver más atrás "LA DIRECCION DE LOS TRAZOS EN LAS DFH").
 
LA LINEA CURVA. El predominio, más o menos constante, del empleo de las
lineas curvas en el trazado de los DFH, suele expresar una expan-
si¢n adaptativa, un comportamiento suave y emp tico en el que la palabra, el
gesto y la acci¢n, tienen un aire conciliador, es decir, el sujeto tiene una
comprensi¢n tolerante, una actitud benévola y un ánimo optimista y sociable.
En sentido negativo, los DFH trazados con lineas curvas flojas, mal
coordinadas y con distorsiones y desproporciones en el aspecto de las figuras,
no s¢lo nos reflejar  una carencia de tono muscular y nervioso que llevar 
al sujeto a indolencia, a la ausencia de deseo o interés por cualquier esfuerzo
activo, a la dificultad para tomar iniciativas en la soluci¢n de los problemas
vitales, sin¢ que puede traducir también la claudicaci¢n fácil a la presi¢n
de otros y a dejarse influenciar negativamente.
Cuantos más signos de distorsi¢n, desproporci¢n y falta de equilibrio
se observe en los DFH, tanto mayor ser n los des¢rdenes mentales y las cuali-
dades neur¢ticas o psic¢ticas del sujeto.
 
CUADRADOS O RECTANGULOS. Los DFH a base de cuadrados o rectángulos
para estructurar la cabeza, el tronco o las partes movibles del cuerpo, signo
ya estudiado más atrás refleja, para Biedma y D'Alfonso, "una disposici¢n
regular, equilibrada y bien delimitada, la capacidad de método, de organiza-
ci¢n y sintesis", es decir, la planificaci¢n de la actividad, la prudencia,
la seriedad, el autodominio (control de nervios y emociones) y la constancia
en los objetivos y en las posiciones tomadas.
En sentido negativo, los cuadrados o rectángulos en la estructuraci¢n
de las figuras, podriamos asimilarlo con el concepto popular de "cabeza cuadra-
da", es decir, expresa la limitaci¢n del sujeto que no puede ir más allá  de
las rutinas adquiridas, de sus hábitos profesionales, de su sistema de vida.
En el modo de pensar del sujeto, la perseveraci¢n en sus constumbres, en sus
hábitos de vida, determina ciertos rasgos de carácter, como la tozudez, la
testarudez, la pertinacia, la intransigencia y la terquedad. Y es que, el su-
jeto, s¢lo se siente seguro dentro de su esquema de vida y constumbres.
 
 
LINEAS CON CONCAVIDAD HACIA LA DERECHA. Los DFH donde los contornos

61
están dibujados con lineas cuya concavidad se dirige hacia la derecha y en
el lado derecho de las figuras, parece corresponder a tendencias,
impulsos y necesidades que se orientan hacia un contacto abierto y comunica-
tivo con los demás (buena sociabilidad y empatia).

LINEAS CON CONCAVIDAD HACIA LA IZQUIERDA. Los DFH donde el lado


izquierdo de las figuras está realizado con trazos c¢ncavos, mirando a la
izquierda expresan la tendencia a recordar escenas o vivencias
del pasado relacionadas con la madre o con etapas de la vida infantil.
Otra interpretaci¢n es la tendencia a "retener" a inhibir o reprimir, impulsos
primarios, deseos, tendencias o necesidades que podrian plantear al sujeto
algun complejo de culpabilidad o conflicto con el entorno. Como compensaci¢n
a éstos rechazos o represiones, el sujeto evoca s¢lamente experiencias, recuer-
dos, o escenas agradables. Entre otras interpretaciones halladas en algunos
casos, está la regresi¢n, la tendencia inconsciente a volver al claustro mater-
no, al vientre de la madre.
 
 
LINEAS ONDULADAS. El empleo de lineas onduladas, de lineas serpentinas
poco afirmadas, es decir, blandas, inseguras y evasivas, corresponde, en senti-
do positivo, a una actitud alegre y no comprometida, a un suave balanceo que
escapa a toda actitud firme y concreta. El sujeto evita toda actitud seria
y solemne, toda tiesura y "formalidad", escapa a las situaciones comprometidas
utilizando bromas, chirigotas o salidas de escurridizo humor, cambia fácilmente
de rumbo, sin dejar atrás ningun conflicto, roce o clara posici¢n. Su carácter
no es nunca igual, pero deja una impresi¢n agradable alli por donde pasa.
En sentido negativo, las lineas onduladas recuerdan a la serpiente
astuta y sigilosa, escurridiza, ambigua, que se evade con suma facilidad.
Cuanto más débil e imprecisa es la estructura de los dibujos (déficit de ener-
gia psiquica y nerviosa) la sensibilidad del sujeto es tanto mas vulnerable,
tanto más impresionable y vacilante. La actitud de evasiva, es en éste caso, un
mecanismo de defensa frente a la angustia, la ansiedad, los complejos de culpa-
bilidad y la propensi¢n al sobresalto, al desequilibrio emocional.
No es raro, pués, la actitud flotante, la inestabilidad de ánimo, de
humor y de voluntad, la falta de seguridad en si mismo y el miedo neur¢tico
de éstos sujetos a las situaciones inesperadas, a las contingencias de fracaso,
o a las situaciones reales o imaginadas de culpabilidad.
 
LINEAS EN GUIRNALDA. La tendencia acusada a definir los contornos,
o el interior de los DFH, con lineas en forma de guirnalda, refleja, en gene-
ral, una disposici¢n abierta a las impresiones más variadas, ya sea a los
sentimientos y opiniones de los demás o a los acontecimientos externos.
Cuando el trazado es débil (delgadez, poca presi¢n en los trazos) el
sujeto es influenciable e indeciso, excesivamente dúctil e incapaz de mantener
su propia individualidad e independencia.
 
LINEAS EN ARCO. La notable existencia de arcos en los contornos o en
el interior de los DFH, en las partes de las figuras donde no es preciso,
se¤ala, en general, los gestos defensivos de desconfianza y de salvaguarda
del Yo. Los arcos, en zonas donde no son necesarios, pueden reflejarnos la ten-
dencia a la actitud encubierta, la elaboraci¢n de una conducta en la que el
sujeto oculta sus lados débiles y quiere presentarse en el exterior osten-
tando un prestigio, unos m‚ritos y cualidades insuficientemente respaldados
por la realidad.
 
OVALOS O CIRCUNFERENCIAS. Los ¢valos y circunferencias referidas a

62
los contornos (cara, tronco, brazos, piernas, etc.), es decir, alli donde
estas formas no son correctas, reflejan que el sujeto no se arriesga, resuelve
los problemas, los retos y las situaciones del modo más limitativo y fácil,
recurriendo a formas inmaduras, infantiles y poco comprometedoras. En cierto
modo, es una actitud evasiva o una incapacidad para resolver cualquier escollo
o dificultad enfrentándose de modo decidido y valiente con un problema o tarea.
En general, rehuir a dar la forma adecuada a los DFH, es indicador
de falta de confianza en si mismo para resolver problemas nuevos e inesperados.
Ciertos individuos tratan los dibujos con una prudencia sospechosa, disfrazada
a menudo con notas gráficas de humor.
 
ANGULOS O TRIANGULOS en los DFH. En el enmarcado de las figuras, la
existencia de ángulos, sobre todo cuando son agudos, y los DFH presenta dis-
torsiones, sombreados, desproporciones u otras anomalias, son señal de incapa-
cidad de adaptaci¢n, de crispaci¢n nerviosa y de cambios bruscos en el compor-
tamiento, propio de personalidades esquizá¢ides. Estos sujetos pretenden que
el entorno se adapte a sus necesidades y deseos. Esta actitud an¢mala, conduce
a un constante combate o litigio del individuo con los demás e incluso consigo
mismo y a un estado de insatisfacci¢n y de frustraci¢n casi permanente.
En sentido positivo, los ángulos y triangulos en las figuras, señalan
un control critico de la fantasia y de la imaginaci¢n, la resistencia a dejarse
influir y una defensividad argumental aguda e incisiva con la que el sujeto
mantiene su derecho a la independencia y a la individualidad.
Los triángulos dando forma, en los DFH, a la cabeza, el tronco, los
brazos y las piernas, etc., reflejan un carácter duro, agresivo, oposicionis-
ta, tirante e inc¢modo. El sujeto inhibe toda manifestaci¢n espontánea de
"acercamiento, convivencia y simpatia" hacia los demás, actúa como si pusiera
el codo para ir apartando agresivamente a los otros. Quiere regir y dirigir
a su entorno imponiendo sus ideas, sus deseos y objetivos sin consideraci¢n.
Su antagonismo, oposici¢n y falta de objetividad, sus fallos de comprensi¢n,
su ausencia de paciencia y de sociabilidad, hacen su carácter dificil de
soportar. Es un "aguafiestas" que destruye con sus criticas, cualquier ilu-
si¢n noble, cualquier reuni¢n amistosa o familiar o cualquier idea altruista
y generosa nacida en otro.
 
LAS CUADRICULAS (conjunto de lineas entrecruzadas formando cuadros
), frecuentemente empleadas en los vestidos. Según Biedma y D'Al-
fonso, indican "una predisposici¢n a la tensi¢n y a la concentracci¢n. El ex-
ceso de an lisis dificulta la claridad, reduce al minimo la capacidad de sin-
tesis. El sujeto no enlaza y construye sus ideas para dar una buena im gen del
conjunto, carece de visi¢n panorámica" y ésta minusvalia de la inteligencia, se
traduce también en falta de iniciativa, de decisi¢n y de confianza en si mismo.
 
LA ESPIRAL, gesto equivalente a dar vueltas en torno a un punto (simb¢-
licamente, en torno al propio Yo), sea para captar (espiral concéntrica),
sea para expulsar (espiral excéntrica o centrifuga), es un gesto que correspon-
de a sujetos egocéntricos, narcisistas y egoistas, siempre inclinados a refe-
rirlo todo a si mismo. Se trata de individuos, incapaces de situarse en el
lugar de otros, incapaces de reparar en los problemas de los demás.
El egocéntrico, cree que el mundo las personas y las cosas no pueden
ser de otra que como él las piensa, las siente y las ve.
En la espiral concéntrica el sujeto actúa como un "canibal psiquico",
introyecta en su Yo la mayor parte posible del mundo y de las personas y las
transforma en fantasias inconscientes. De ésta forma, el sujeto atenúa sus
afectos libremente flotantes (frustraciones, angustias, ansiedades, etc.),
llegando asi a un ensanchamiento del Yo y del circulo de sus intereses.
En las espirales exc‚ntricas o centrifugas, el sujeto expulsa de su

63
Yo y de su interés los afectos y tendencias desagradables o penosas.
Las personalidades "distimicas", ansiosas, depresivas, obsesivas o
f¢bicas, son propensas a dibujar espirales concéntricas. Los histéricos, mania-
cos y psic¢patas, tienden a dibujar espirales exc‚ntricas o centrifugas.
 
012-DYP

LA RAPIDEZ DEL DIBUJO EN LOS DFH.-


 
Generalmente, la rapidez con que el sujeto realiza sus dibujos,
está en correlaci¢n con la madurez psicol¢gica, con la confianza que tiene
el sujeto en si mismo, con su memoria perceptiva y su habilidad de dibujante.
El sujeto que emprende rápidamente y sin vacilaciones, la tarea de
dibujar la pareja humana que se le pide, realizando la prueba con prontitud
y sin paradas muy reflexivas o de duda, muestra su capacidad de adaptaci¢n
a situaciones nuevas y prontitud de pensamiento y acci¢n cuando tiene ante
si un problema nuevo, una dificultad o una inc¢gnita.
El nivel de presi¢n de los trazos, la seguridad del trazado y las
buenas o malas proporciones de las figuras, nos informarán sobre la calidad
de sus respuestas ante circunstancias de parecida imprevisi¢n.
El tamaño de las figuras, nos indicar  si el sujeto influye sobre su
entorno o se deja influir por su medio ambiente. La seguridad en si mismo y
su buen contacto social, lo descubriremos en la forma de resolver la cara y
sus ¢rganos más importantes (Ver el dibujo de la cabeza).
Un dibujo rápido, bien realizado, bien ubicado en el espacio gráfico,
sin distorsiones ni anomalias, ser  siempre reflejo de espontaneidad, efica-
cia y feliz soluci¢n de los problemas, además de una buena adaptaci¢n.
 
LOS DFH REALIZADO CON RAPIDEZ, CON TRAZOS ARMONICOS y BUENA CONFIGURA-
CION, reflejan que el sujeto ha realizado una buena evoluci¢n, deja a un lado
los detalles o nimiedades, no se deja influir por ningún complejo y se dedica
a sus tareas cotidianas o profesionales, evitando las p‚rdidas de tiempo en
consideraciones inútiles. Sabe lo que quiere y a d¢nde vá, y trata de resolver
con eficacia los problemas, obstáculos o dificultades que le impedirian llegar
pronto y bien a alcanzar sus objetivos.

LOS DFH REALIZADOS CON LENTITUD. Si los dibujos de las figuras están
bien detallados, organizados y equilibrados, refleja una actividad mental
tranquila, reflexiva y prudente. Buena memoria perceptiva que concibe los he-
chos y las cosas tal como los percibe de la realidad. Sus juicios serán una
copia fiel de lo que viven sus sentidos fisicos. Por tanto, el sujeto será
un excelente ejecutor de tareas met¢dicas o sistemáticas.
La lentitud en los DFH, suele estar más logada a la pasividad que a
una actividad creadora, emprendedora y dinámica.
Si el trazado es poco firme, relajado o con presi¢n débil, la lenti-
tud puede estar relacionada con una libido débil, con un escaso vigor vital.
 
Las detenciones silenciosas e inactivas o el ensayar, en el aire,
determinadas partes de las figuras, antes de dibujarlas, suele darse en perso-
nas que, hasta ese momento de la detenci¢n, habian realizado sin problemas
parte de su dibujo, viéndose de pronto bloqueadas por cualquier trauma o esta-
do interno conflictivo, relacionado posiblemente, con la zona o área corporal
que ha motivado la interrupci¢n.
 
TRAZOS RAPIDOS Y PUNTIAGUDOS, (ACERADOS), EN LOS DFH. Según su fre-
cuencia, grosor y dimensiones, expresan las manifestaciones directas, más o

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menos violentas y agresivas, de los impulsos primarios, es decir, variados
indices de agresividad, que pueden ir de la simple critica, ironia, impacien-
cia y mordacidad impulsivas, a reacciones de indignaci¢n, irritabilidad exce-
siva ante las contrariedades y al descontrol emotivo.
Cuando los trazos tienen una fuerza y grosor muy marcados y una punta
muy aguda, pueden registrar ya las reacciones s dicas : crueldad, encarniza-
miento implacable, ferocidad y espiritu sanguinario.
 
013-DYP

SOMBREADOS, RETOQUES, BORRADURAS, BORRONES, TACHADURAS


EN LOS DFH.-
 
El sombreado, en general, ha sido interpretado por Karen Machover y
sus seguidores, como signo indicador de angustia, como opresi¢n del  nimo,
signo caracteristico de los individuos encogidos por impresiones difusas
de impotencia, de inseguridad, de inferioridad, frente a peligros reales o
imaginados, determinantes de estados internos de sensaci¢n penosa, de malestar
profundo, de inquietud extrema y miedo irracional.
En éstos complejos de angustia y ansiedad, puede jugar un importante
papel las represiones o insatisfacciones sexuales, las frustraciones, el miedo
injustificado a la pérdida de empleo o de algun ser querido, etc.
Este signo, es tanto más importante, cuanto más negra y extensa es
la zona o área del sombreado.
El sujeto que realiza sombreados en sus DFH, muestra el deseo de
querer protegerse contra cualquier influencia o estimulo perturbador que esté
relacionado con lo que representa la zona del dibujo sombreada. El sombreado,
entra¤a aspectos ocultos del sujeto que s¢lo se descubren indirectamente. Es
por ésta raz¢n que, en muchos casos, el sujeto niega su angustia o inquietud,
sus miedos irracionales, su ansiedad, echando mano de los argumentos o justi-
ficaciones que primero se le ocurren.
En algunos casos, encontramos sombreados en DFH realizados con lineas
fuertes, lo que quiere decir que el hecho de que el sujeto sea propenso a la
angustia, no impide que pueda ser un individuo muy activo, lo que supone
un empeño de superaci¢n, de compensaci¢n de algun sentimiento de vacio profun-
do de su personalidad (frustraciones sexuales, fallos en cualquier aspecto,
fuertes preocupaciones, etc.). Es sabido que, el incremento de la actividad,
es el mejor recurso para no alimentar la angustia o las preocupaciones y que
éstas se desvanezcan por inanici¢n. La actividad seguida y útil, aparta el
pensamiento y la atenci¢n de los dolores fisicos y morales.
 
EL SOMBREADO DE LA CARA EN LOS DFH. Karen Machover encontr¢ ésta ano-
malia en sujetos con perturbaciones emocionales graves, dominados por la an-
siedad y con un concepto muy pobre de si mismos. También éste sindrome gráfi-
co en delincuentes agresivos con tendencia al robo.
Por nuestra parte, los sombreados en la cara s¢lo los hemos visto en
sujetos con problemas de adaptaci¢n social, faltos de confianza en si mismos,
dos de ellos con problemas infundados de celos sobre su "partenaire", incluso
habiendo llegado a las agresiones fisicas.
 
SOMBREADOS DEL CUERPO Y DE LAS EXTREMIDADES EN LOS DFH. Suele ser indi-
cio de problemas psicosomáticos y ansiedad por el cuerpo. El sujeto tiende
a estar observándose continuamente, está al acecho de cualquier pequeña sensa-
ci¢n o molestia que percibe en su organismo. Su preocupaci¢n hipocondriaca
por el propio cuerpo, su egoismo y egocentrismo, unido a su ansiedad, hace al
sujeto fatigante para los que le rodean. Siempre está hablando de sus sinto-

65
mas de enfermedad, generalmente imaginados, fantaseados y preocupantes. Requie-
re que los demás le estén escuchando constantemente y si sus excesivas recla-
maciones de atenci¢n no son satisfechas, se llena de mal humor, acude a la
visita de varios médicos, a veces más para sentirse escuchada, que para reci-
bir un tratamiento, que no seguir  al pié de la letra..
 
SOBREADOS EN LOS BRAZOS. Los sombreados en los brazos, pueden estar en
relaci¢n con "sentimientos de culpabilidad" por algo realizado con las manos,
como puede ser la masturbaci¢n o la apropiaci¢n de algun objeto. Pueden indi-
car también complejos de culpa por agresiones fisicas a los demás.
 
SOMBREADOS EN LAS PIERNAS. Indicador de fallos o preocupaciones en
el aparato locomotor. La ansiedad, en éste caso, puede centrarse en senti-
mientos de inferioridad por el tama¤o del cuerpo, por deficiencias o malforma-
ci¢n de las piernas o también preocupaci¢n motivada por los complejos sexuales.
 
Sin embargo, todas estas interpretaciones son relativas, lo único que
podemos deducir con certeza, es que cualquier sombreado es un sintoma de
ansiedad y que, por ejemplo, como dice la Dra. Koppitz, "el hecho que aparez-
can sombreados en los DFH, no nos permite otra cosa que sospechar, con relativa
seguridad, que el sujeto padece angustia sobre alguna actividad, real o fanta-
seada, relacionada con los ¢rganos localizados en el área donde surge".
 
SOMBREADO DE LAS MANOS EN LOS DFH. Es indicador de alguna situaci¢n
conflictiva o de pensamientos rechazados que producen angustia en relaci¢n
con las manos. Puede tratarse de algun complejo de culpabilidad o de alguna
actividad realizada o fantaseada con las manos. A veces, ciertos problemas
psicosomáticos como el temblor, tener las manos feas, algún dedo cortado o
atrofiado, etc., puede ser motivo de angustia.
 
SOMBREADOS EN EL CUELLO DE LAS FIGURAS. Suelen descubrir la existencia
de situaciones en que el sujeto ha de realizar verdaderos esfuerzos para con-
trolar impulsos rechazados por el Super-Yo, o que la conciencia reconoce
como "inaceptables", violentos o inoportunos. Estos impulsos pueden tener un
sentido contrariante y agresivo en su direcci¢n del Yo al Tú.
Si el cuello está dibujado con lineas rectas e inflexibles, los ombrea-
dos pueden reflejar la lucha del sujeto entre sus impulsos violentos y su auto-
control rigido. Este es el caso de individuos que son intransigentes, polémi-
cos, inconformistas y agresivos en la intimidad y, en cambio, en la esfera
profesional y social se muestran humildes y retraidos. En algún caso, hemos
observado éste signo en sujetos con una nuez muy salida, o con gran sotabarba
descendiendo sobre el cuello (complejos fisicos en ésta parte del cuerpo).
 
SOMBREADOS EN EL PECHO MASCULINO Y EN LA ZONA DE LOS SENOS FEMENINOS.
Si ambos sombreados aparecen en dibujos realizados por varones, puede tratarse
del deseo de destacar la propia fuerza o la propia personalidad, a pesar
de la posible dependencia econ¢mica o moral de la mujer. Si es la fémina quien
sombrea los dibujos en ambas áreas, puede sospecharse que ésta mujer vive afec-
tada por preocupaciones cancerosas en los senos o por preocupaciones sexuales
que la inhiben frente al var¢n.
 
SOMBREADOS EN EL AREA DE LOS ORGANOS SEXUALES. Normalmente, la angustia
o ansiedad del sujeto (var¢n o fémina), puede estar relacionada con la funci¢n
sexual. Hemos observado éste sindrome gráfico, en mujeres con un embarazo no
deseado o temido, y en el caso de relaciones sexuales ocultas y que se teme
puedan ser descubiertas.
 

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SOMBREADO DE NUBES. Es sindrome frecuente en sujetos que se sienten
amenazados por impedimentos o circunstancias poderosas procedentes del medio
ambiente. LO hemos observado en individuos con temor a quedarse en paro
forzoso o que ya lo estaban. También lo detectamos en algunos casos de perso-
nas con relaciones amorosas contrariadas por los padres.
 
 
RETOQUES EN LA CONFIGURACION DE LOS DFH..-
 
Los retoques, son fallos producidos por la inseguridad y torpeza del
sujeto ante una tarea que le cuesta realizar. Refleja, normalmente, una cierta
inferioridad en el desarrollo de las facultades perceptivas. Sin embargo,
cuando los retoques aparecen en una zona o  rea aislada y no en todo el con-
junto, son indicadores de conflictos, problemas o preocupaciones en relaci¢n
con los ¢rganos correspondientes al  rea donde se presentan.
Los retoques, pueden ser también el efecto de alguna depresi¢n, o la
aplicaci¢n minuciosa y exigente de un Yo con un deseo de perfecci¢n exagerado.
El retoque, considerado como "un acto fallido", es un impulso incons-
ciente que intercepta, moment neamente, la idea de la tarea a realizar. Este
tropiezo, fracaso o fallo, se puede considerar como un efecto gráfico de un
conflicto, como una representaci¢n inconsciente y dolorosa de algun fallo
personal relacionado con el lugar donde se ubica el retoque.
 
LAS BORRADURAS EN LOS DFH. Suelen coincidir en individuos que miran el
mundo y lo juzgan a través de una libido desatendida o bloqueada, es decir, de
una manera subjetiva, condicionada y vivenciada seg£n los problemas o distor-
siones interiores. Algunos autores, relacionan éste signo con la neur¢sis
compulsiva (inclinaci¢n a realizar determinados actos, más o menos absurdos,
empujado por potentes fuerzas inconscientes, a pesar de reconocer consciente-
mente su inutilidad e irracionalidad). Los niños pequeños, los esquizáofrénicos,
y los retardados mentales, raramente intentan --seg£n Machover-- borrar lo
que ya han dibujado.
 
LAS MANCHAS O BORRONES EN LOS DFH. Los borrones o manchas de tinta,
o de boligrafo, que se hacen en el papel, por sudor de la mano, descuido o
torpeza, suelen reflejar estados de insatisfacci¢n consciente o de ansiedad
debidos a impulsos sado-masoquistas que condicionan la tendencia a la
suciedad. La sensaci¢n de incompletud de éstos sujetos, puede deberse a no
haber podido formar pareja o a que el partenaire no satisface afectivamente
y sexualmente al sujeto.
Las manchas acentuadas, en los DFH, en opini¢n de la Dra. Koppitz,
pueden ser un sintoma de amnesia. Según el sitio donde están situadas las
manchas, se puede tener una referencia sobre la localizaci¢n del problema.
 
LAS TACHADURAS EN LOS DFH. Ciertos individuos tachan las figuras
después de haber realizado una parte de ellas. Este tipo de tachaduras está
en correlaci¢n con complejos de fracaso y falta de identificaci¢n consigo
mismo, lo que motiva la angustia de la indecisi¢n. El sujeto intenta corregir
con éste acto lo que él cree incorrecto y teme se le juzgue de modo distin-
to a como él quiere ser visto. Es importante saber si la figura tachada
corresponde al propio sexo del sujeto o al sexo contrario. Cuando se trata
de tachaduras a la figura del propio sexo, el sujeto denota su sentimiento
de fracaso y la anulaci¢n de si mismo, lo que trae aparejado un empobreci-
miento afectivo y de las facultades intelectuales. El sujeto consume gran
energia en sus conflictos internos. Estas anomalias en la autoimágen, en el
concepto de si mismo, puede dar lugar a una neur¢sis obsesiva o a un estado
pre-psic¢tico por la tendencia desintegrativa y de disociaci¢n del Yo.

67
Cuando la figura tachada corresponde al sexo contrario, señala
problemas con éste, o con su pareja. Inconscietemente, el sujeto desea anular,
eliminar, al sexo opuesto o a su pareja, ya sea por tendencias homosexuales
que situan al sujeto en inferioridad competitiva con la mujer, ya sea porque
la mujer es un obstáculo insoportable para su expansi¢n afectiva y sexual.
 
LAS TRANSPARENCIAS EN LOS DFH. En las transparencias, las formas del
cuerpo se ven a través del traje o vestido. Según nuestra propia experiencia,
hemos encontrado éste signo en sujetos con un C.I. bajo, es decir con defi-
ciencia en las facultades criticas frente a la realidad y al medio ambiente.
Es frecuente también en sujetos con sentimientos de inquietud, agitaci¢n emoti-
va e incertidumbre (alto predominio del temperamento nervioso), propenos a
la ansiedad libremente flotante.
Los traumas edipicos, los conflictos internos y miedo agudo con respec-
to a la sexualidad (complejos de castraci¢n), suelen estar presentes, asi como
ciertos estados de ambivalencia (alternativas desagradables de miedo y esperan-
za, de inseguridad y fe, de duda e ilusi¢n, etc.), que reflejan la falta de
confianza en si mismo y hacen que el sujeto viva sobrecogido de angustia y
emita juicios muy subjetivos.
 
En el dibujo de las tramsparencias en los DFH, el sujeto puede actuar
de dos modos distintos :
a) dibuja primero la figura desnuda y luego la viste, indicando asi
sus represiones sexuales y
b) dibuja primero la figura vestida y luego insinua, a través del
traje o vestido, las diferentes partes del cuerpo. En éstos casos, el sujeto
muestra una particular preocupaci¢n por la parte del cuerpo donde está ubicada
la transparencia. Generalmente, las transparencias se localizan sobre los
genitales y las piernas.
Cuando las transparencias se deben a los dedos de los pies, que se
ven a través de los zapatos, según Karen Machover, puede ser indicio de
una "agresividad patol¢gica".
En opini¢n de la Dra. Romano, las transparencias suelen encontrarse
en "personas con escasa capacidad técnica para el dibujo. Nosotros hemos
observado la veracidad de ésta observaci¢n en bastantes casos, por lo que suge-
rimos el cotejo con otras pruebas y la técnica de la entrevista a la hora de
interpretar.
 
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014-DYP
 
EL DIBUJO DE LA CABEZA COMO ORGANO PRINCIPAL DE LAS DFH.-
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Generalmente, lo primero que se dibuja en los DFH es la cabeza, segu-


ramente porque la cabeza es lo más importante y más visible de cada persona
y es lo que, socialmente, representa mejor la personalidad de cada individuo.

Cuando nos comunicamos con los demás, la cara y las manos es lo único
que, normalmente, descubrimos a nuestros interlocutores. Lo que memorizamos
con mayor facilidad de una persona, no es el cuerpo, sino el rostro, porque
el rostro es lo más caracteristico, expresivo y representativo de cada indi-
viduo. De ahi que pongamos cierto énfasis en el estudio de los detalles que
configuran la cabeza, que suele ser lo primero que se dibuja en los DFH.
 

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A continuaci¢n voy a exponer algunas interpretaciones sobre el
dibujo de la cabeza y sus variados elementos : el cabello, los ojos, la boca,
la nariz, la barbilla, etc.. Ahora bien, no me cansar‚ de repetir que cual-
quier signo o peque¤o detalle de los dibujos, considerado aisladamente, tiene
un valor muy relativo si no se tiene en cuenta la totalidad de las figuras.
 
CABEZA GRANDE CON RASGOS DE LA CARA EXCESIVAMENTE ACENTUADOS
EN COMPARACION CON EL RESTO DEL CUERPO. Si la figura es la del
propio examinado, colocada a la izquierda y la del sexo contrario a la derecha,
puede indicarnos que el sujeto necesita liberarse de su temor a sentirse infe-
rior con relaci¢n al otro sexo. Si la figura del propio sexo está colocada
a la derecha y la del otro sexo a la izquierda, el sujeto se siente igualmente
inferior, pero trata de compensar, de alguna manera, socialmente o profesio-
nalmente, su sentimiento de inferioridad, destacándose por su atractivo,
por su poder de dominio o por su habilidad o cultura.
En el primer caso, los intentos de superioridad, los llevar  el
sujeto de modo pasivo, por ejemplo, por el camino de la cultura, de la especia-
lizaci¢n técnica, cultivando algun arte, etc. pero siempre buscando el apoyo
de otros. En el segundo caso, colocandose a si mismo a la derecha, el sujeto
ser  más o menos consciente de su minusvalia, pero luchara para alcanzar sus
metas y adaptar el mundo externo a sus necesidades y aspiraciones.
 
Los sujetos paran¢ides, los narcisistas,los vanidosos, etc. dibujan
las cabezas grandes como simbolo de la preponderancia que conceden a su
propia persona. También ocurre con los niños pequeños que dibujan la cabeza
grande en sus monigotes. La ambici¢n de todo niño es ser grande, para poder
hacer lo que hace papá, o lo que hace mamá.
 
 
ESMERO EN DETALLAR LOS RASGOS DE LA CABEZA EN LOS DFH. Interés en cui-
dar la apariencia personal, la imágen externa. Necesidad de compensar senti-
mientos de inferioridad destacando valores reales o aparentes para sobresalir
sobre los demás, intento tanto más acusado, cuanto más grande o alta aparezca
la figura que representa al sujeto. En general, esta tendencia, es un mecanismo
de defensa contra la inseguridad interior, muchas veces compensada por el ensan-
chamiento del Yo en cualquier esfera. Exhibir una fachada, elaborar una conduc-
ta beneficiosa en el exterior, es muchas veces un factor de éxito. De ésto
saben mucho las mujeres y los politicos.
 
DETALLES NORMALES EN EL DIBUJO DE LA CABEZA : Siendo la cabeza la parte
más importante del cuerpo y lo que nos identifica más socialmente, es normal
que en los DFH se preste más atenci¢n y se dibuje con más detalles que el resto
del cuerpo. Por tanto, una cabeza bien detallada en sus elementos, sin que
se distinga por un exceso de esmero, refleja una adaptaci¢n normal, sana y
equilibrada y una autoimágen sin grandes complejos psicol¢gicos, especialmente
si el dibujo del resto del cuerpo, no presenta sombreados, roturas, distorsio-
nes u otros signos an¢malos.
 
 
EL EMPLAZAMIENTO O UBICACION DE LA CABEZA EN LA PAGINA.

El emplazamiento que da el sujeto a la figura y muy especialmente a


la cabeza, que suele ser lo primero que se dibuja, es un dato importante para
deducir como anda la relaci¢n del individuo con su entorno. Cuando el sujeto
inicia el dibujo que le representa, lo hace normalmente en el cuadrante supe-
rior derecho o en el cuadrante superior izquierdo. Si empieza el dibujo en el

69
cuadrante superior derecho, detalla normalmente la cabeza y da al resto del
cuerpo unas buenas proporciones con lineas firmes y decididas, se puede cole-
gir que el sujeto está bien adaptado y bien integrado en su medio ambiente,
no tiene grandes problemas en el desarrollo de su vida social y profesional y,
en cierto modo, tiene una personalidad que influye sobre su ambiente.
Cuando el dibujo de la figura del propio sexo se inicia en el cuadrante
superior izquierdo, si no hay anomalias en el detalle de los rasgos de
la cabeza, ni en la estructura del contorno, el sujeto se adapta y se
integra normalmente a su medio, pero su actitud con relaci¢n al exterior, ser 
generalmente pasiva, aunque intente destacar los rasgos faciales. Se tratar ,
posiblemente, de un sujeto introvertido y algo timido, con ciertas dificulta-
des de socializaci¢n o contacto con personas de ambientes sociales distantes
del suyo.
 
CABEZA PEQUEÑA EN RELACION CON EL CUERPO DE LA FIGURA.
La ubicaci¢n o emplazamiento, el tamaño y la proporci¢n de la cabeza
con relaci¢n al cuerpo son datos importantes a tener en cuenta en los DFH.
 
Si reconocemos que la cabeza es nuestro "centro de informaci¢n, de
percepci¢n y archivo" y la sede donde se elabora nuestra comunicaci¢n con el
exterior, no debemos extrañarnos que una cabeza pequeña en relaci¢n con el
cuerpo de la figura, nos refleje, de algun modo, una disminuci¢n de la idea
del Yo, un problema de autoimágen o del concepto de si mismo, que invita a
la reducci¢n de la capacidad expansiva, una merma en las relaciones socia-
les o en la comunicaci¢n con los demás.
Por ésta raz¢n, diversos autores nos hablan, en éste caso, de la
existencia de complejos de inferioridad, sea intelectual o de otro tipo.
Karen Machover encontr¢ éste signo en sujetos con deseo consciente
--y por tanto patol¢gico--, de ignorar el raciocinio para seguir las exi-
gencias de ciertos impulsos neur¢ticos, como ocurre en los sujetos obsesi-
vo-compulsivos. En algunos casos, hemos visto esta particularidad de los
DFH en sujetos "capitidisminuidos" (pobre y frágil idea del propio Yo),
pero con una dignidad susceptible defensora del empobrecido Yo que les
inclina a poner un cerco, una barrera, entre el sujeto y su entorno.
 
CABEZA PEQUEÑA CON RASGOS FACIALES OMITIDOS O POCO DETALLADOS.-
Como en el caso anterior, éste signo expresa una disminuci¢n del
concepto autoestimativo, bien sea por alguna causa objetiva o por una
impresi¢n subjetiva de fracaso o de minusvalia. El sujeto puede hallarse
bajo los efectos de una curva depresiva, o enfrentado con algun problema o
crisis que le hace sentirse pobre, marginado e inadaptado, o quizá  impotente
frente a una realidad adversa o un ambiente hostil.
En éstos casos, las causas de la angustia, ansiedad o depresi¢n, pue-
den estar originadas por algun complejo de abandono, de postergaci¢n o de
olvido en relaci¢n a los méritos que el sujeto puede pretender tener, por
privaci¢n de afecto por parte de los padres o de su partenaire y también por
falta de confianza y habilidad para obtenerlo.
Hemos testado a dos individuos que perdieron su trabajo de directivos
por haber quedado obsoletos en su puesto y por ésta causa fueron sustituidos.
Estos sujetos sentian como una especie de "vergüenza de si mismos", mezclada
con un profundo resentimiento.
En general, cuando la cabeza o el rostro son pequeños en relaci¢n
el conjunto de la figura y los rasgos faciales aparecen esfumados, poco deta-
llados u omitidos, se debe sospechar algun problema serio en la autoimágen
y en el desenvolvimiento del sujeto en su vida familiar, profesional o social.
 
CABEZA GRANDE, DESPROPORCIONADA CON EL CUERPO Y MAL CONFIGURADA.

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Como acabamos de ver, el concepto de si mismo, la autoimágen, se centra
en la cabeza de los DFH. Todo hombre desea que se le valore por su inteligencia
y eficacia. El hombre desea triunfar por su "acci¢n", por su "saber", o por su
"savoir-faire". La mujer desea triunfar por ser bella, por su capacidad para
"agradar", cuida ante todo su cabeza, su peinado, su maquillaje y su vestimenta.
Por tanto, en el caso del hombre, exagerar las dimensiones de la cabeza
en los DFH, supone una ambici¢n desmedida, sea en las aspiraciones intelec-
tuales, artisticas, deportivas o en el trabajo.
En el caso de la mujer, la ambici¢n toma la via de querer "protagonizar
al máximo su femineidad", intenta ejercer dominio a trav‚s del deseo de "agra-
dar y seducir".
 
Una cabeza grande, desproporcionada con relaci¢n al cuerpo y
mal configurada, suele ser la expresi¢n, tanto en el caso de un hombre, como
en el de una mujer, de una ambici¢n fracasada, de un intento fallido por des-
tacar. Es una ambici¢n contrariada, quizá  porque el sujeto ha intentado triun-
far por encima de sus m‚ritos y posibilidades. Es un signo de intento de
compensaci¢n a base de fantasias de rango y de importancia social, buscando
una superioridad ficticia, fantaseada, a través de la cual se dé salida
a las frustraciones del Yo y a tendencias reprimidas.
Se puede tratar también de sujetos con fuertes tendencia introspectiva,
que huyen de la realidad refugiándose en la fantasia o con un carácter pe-
dante que verbaliza situaciones en las que se siente protagonista de gran-
des hechos o historias fantaseadas (pensamiento mágico, delirio de gradezas).
 
En otro orden de casos, las cabezas grandes y mal configuradas, se
presentan a veces en sujetos que tienen, frecuentemente, problemas en sus
relaciones interpersonales a causa de transtornos o disturbios de la perso-
nalidad. En éstos casos, la cabeza suele ser lo último que se dibuja.
 
También hemos hallado éste signo en personas con cefaleas o
dolores de cabeza frecuentes y en individuos con dificultad de aprendizaje,
o que han sido muy rigidamente educados por un padre duro y castrante o por
un educador excesivamente dominante y autoritario. En todos los casos podemos
entrever una necesidad de compensar los complejos de inferioridad que oprimen
y angustian al sujeto.
 
CABEZA CORTADA POR EL BORDE DE LA HOJA. Cuando el sujeto no ha calcu-
lado bien el emplazamiento de la figura y le falta papel para terminar la con-
figuraci¢n de la cabeza, puede reflejar una conducta más o menos impulsiva
y de tendencia esquizá¢ide que hace vivir al sujeto fuera de los limites correc-
tos de convivencia y fuera del respeto a los sem foros sociales. Suele darse
esta anomalia en sujetos refugiados en un mundo de fantasias, más o menos ale-
jados de la realidad. Tendencias patol¢gicas.
 
DIBUJAR SOLO LA CABEZA DE LAS FIGURAS. Ciertos individuos, como no
se les dá una consigna concreta, optan por salir del paso dibujando s¢lo la
cabeza de las figuras. Hemos visto con frecuencia éste signo en sujetos sepa-
rados, mal avenidos en su vida matrimonial o en hombres con complejos de impo-
tencia sexual frente al otro sexo. En la mujer, puede reflejar un sentimiento
de incompletud o de frustraci¢n sexual.
Este signo se acentúa si los dibujos de las cabezas presentan dureza
de expresi¢n, están realizados con lineas angulosas y colocadas de espaldas la
una con respecto a la otra, en cuyo caso muestran una relaci¢n distanciante,
agresiva y de oposici¢n en el mundo de la pareja.
 
CABEZA DIBUJADA DESPUES DE HABER HECHO EL CUERPO.

71
Si consideramos que la cabeza es la parte más importante de la perso-
na y el centro que dirige el pensamiento y la acci¢n, dibujar la cabeza des-
pués que el cuerpo, es un indicador de la carencia racional de control de los
impulsos y de la acci¢n. La reflexi¢n sobre lo manifestado o realizado, puede
venir a posteriori, cuando los hechos ya son hechos, y cuando las palabras no
se pueden ya rectificar. Esta manera de reaccionar, condiciona frecuentemente,
dificultades y conflictos del sujeto en su relaci¢n con los demás.
Por otro lada, la cara es la parte más expresiva del cuerpo y lo que
mejor nos representa socialmente. Lo l¢gico es que sea lo primero que se debe
dibujar y asi ocurre en el 97'8 % de los casos, por lo que el hecho de dibujar
la cara en último lugar, es como postergar dar la cara, o esconder el semblan-
te. De éste hecho, se puede deducir, no ya un conflicto o dificultad en las
relaciones del Yo con el T£, sin¢ también algun complejo fisico o psiquico,
tal vez moral, que incline al sujeto a retraerse, a sentir vergüenza de si
mismo y evitar, en lo posible, "dar la cara".
Nosotros pudimos observar un par de casos. Uno de ellos
perteneciente a una muchacha con un complejo de minusvalia fisica que habia
tenido la cara deformada por quemaduras sufridas durante la infancia. Después
de la operaci¢n de cirujia estética, que la dej¢ con un rostro bastante
aceptable. Le aplicamos la prueba varios meses despues de haberle restaurado
el rostro, pero aún seguia con su autoimágen de mujer "deforme".
El otro, se trataba de un muchacho con ojos muy saltones y cara poco
agradable. En el colegio, sus compa¤eros le habian puesto el mote de "besugo".
Tenia un cuerpo pequeño y gordinfl¢n y evidentes signos de hipogenitalidad.
Normalmente, el hecho de dibujar la cabeza en último lugar, suele
ser un indicador de complejos fisicos que alteran o disminuyen las necesidades
de relaci¢n social y frecuentemente son causa de conflictos o dificultades
de adaptaci¢n, tanto en el terreno social como familiar.
 
CABEZA DIBUJADA NORMALMENTE EN CONTRASTE CON UN CUERPO VAGAMENTE
TRAZADO O INCOMPLETO. Simb¢licamente, la cabeza es el ¢rgano del
pensamiento, mientras que el cuerpo representa la fuerza vital y la acci¢n
sobre la realidad. Si la cabeza está netamente detallada y el cuerpo se
dibuja vagamente o se omite una parte del mismo, es posible que como en el
caso de un gran cientifico inglés, todo el valor del individuo se
centre en una supercompensaci¢n en la actividad intelectual.
El sujeto, en éste caso, si no ha llegado a una supercompensaci¢n
intelectual, como en el caso citado, desarrollara su imaginaci¢n y fantasia
como factores compensatorios de sus minusvalias fisicas o de sus complejos
de inferioridad objetivos o subjetivo.
Este signo, también puede significar que el sujeto descarga sus ten-
siones internas, sus frustraciones sexuales o la debilidad de su aparato loco-
motor (depende de la zona más debilitada o cortada de los dibujos), sea en
la comunicaci¢n escrita o fantaseada o expansionando sus sentimientos de infe-
rioridad o de vergenza de si mismo, en criticas a la imperfecci¢n de los con-
ceptos, opiniones, actos o proyectos de los demás, en cuyo caso los dibujos
presentarán signos de agresividad. La agresividad critica que no puede hacerse
a si mismo por sus minusvalias fisicas, se descarga proyectivamente sobre los
demás en forma de "mecanismo de defensa".
 
CABEZA, SIMPLEMENTE REPRESENTADA POR UN CIRCULO U OVALO.
Los niños, suelen representar la cabeza trazando un circulo o un ¢valo
más o menos deformes. Y es que, el circulo para los niños, está asociado con
los estimulos sensoriales, con la alimentaci¢n, con el lenguaje, con las emo-
ciones de agrado y con las funciones de desarrollo (Melanie Klein). El adulto
que, en los DFH, señala la cabeza simplemente con un ¢valo o circulo, refleja
la dificultad que tiene para integrarse en una vida social normal, es decir,

72
nos expresa, simb¢licamente, la tendencia a refugiarse o a escapar hacia la
fantasia infantil, hacia ideas tan amplias e infinitas como inconcretas, sin
limite ni cotejo con la realidad.
En algunos casos éste signo se dá en sujetos que ejercen o han ejer-
cido la profesi¢n de verdugo, de basurero, de enterrador, etc., o ser un
ex-carcelario, tener la piel negra o tener cualquier cualidad moral o fisica
que inferiorice --real o imaginariamente-- al individuo, de cara a la sociedad.
 
015-DYP
 
EL DIBUJO DE LOS ORGANOS DE LA CARA.-
 
Laa cara, como sabemos, contiene los "vestibulos sensoriales" (*),
es decir, los ojos, la nariz, la boca, y las orejas. Estos vestibulos, son
las puertas de entrada de las sensaciones fisicas, los ¢rganos de la percep-
ci¢n. Mediante la funci¢n de éstos ¢rganos nos informamos sobre el mundo
exterior, tomamos contacto, a través de la receptividad, de todo aquello que
existe fuera de nosotros y que puede sernos £til o peligroso. Según algunas
teorias filos¢ficas, "no existe en nuestra mente ningun conocimiento que
no haya sido antes percibido por los sentidos".
La entrada de sensaciones o impresiones (estimulos) a través de
los sentidos fisicos, puede explicarse, seg£n Mehrabian y otros investigado-
res, como "una excitaci¢n que el medio ambiente produce en nosotros". Esta
excitaci¢n, puede producirnos una sensaci¢n de bienestar o malestar, de segu-
ridad o de inseguridad, de alegria o tristeza, de satisfacci¢n o insatisfac-
ci¢n, de tranquilidad o de insosiego, etc.. Un estimulo cualquiera, una excita-
ci¢n proviniente de fuera o de dentro de nuestro Yo, puede activar una necesi-
dad de acci¢n sobre el entorno o provocar la inhibici¢n de nuestro impulsos
expansivos o motores.
 
El hecho, por ejemplo, que alguien dibuje una figura humana sin rostro,
o indicada la cabeza simplemente con un circulo u ¢valo, omitiendo los ¢rganos
sensoriales que nos sirven para contactar con el mundo exterior, en el mejor
de los casos nos indicar  una falta de interés por la comunicaci¢n con los
demás, por la convivencia con otros. Indica, además, que el sujeto no recibe
estimulos satisfactorios de su entorno y quiere aislarse. O bien sufre un com-
plejo de minusvalia orgánico relacionado con el rostro que le invita a evadir
los contactos sociales por no poder encontrar en la comunicaci¢n una compensa-
ci¢n adecuada a sus complejos de deficiencia o minusvalia.
 
Esta explicaci¢n justifica la importancia que debemos dar al dibujo
de los "vestibulos sensoriales", es decir, a los rasgos faciales en el dibujo
de los DFH.
 

RASGOS DE LA CARA (VESTIBULOS) DIBUJADOS CON FUERZA Y DETALLES


NORMALES, SIN DISTORSIONES NI DESPROPORCIONES. Es señal de un buen
equilibrio y adaptaci¢n en el carácter y en la comunicaci¢n del sujeto con
su ambiente, especialmente si no hay anomalias (sombreados, desproporciones,
lateralizaciones, etc. en el resto de los DFH.
 
RASGOS DE LA CARA MUY MARCADOS, DETALLADOS CON FUERZA Y DECISION.
El hecho de acentuar los ¢rganos del rostro de manera sobresaliente
y, a veces, en desproporci¢n con el resto de la figura, señala la necesidad
imperiosa de destacar el Yo en lo social, familiar o profesional. El sujeto
puede ejercer su actividad queriendo poner ¢rden, aclarar y decidir las cosas,

73
imponiendo sus deseos o su autoridad de modo individualista. Hay que tener
en cuenta la eficacia o ineficacia de ‚stas personas, valorando el grado de
equilibrio, proporci¢n y organizaci¢n de los DFH.
El hecho de remarcar con mucho énfasis los rasgos del rostro, es fre-
cuentemente un intento de compensaci¢n o de supercompensaci¢n de complejos
nucleares, entendiendo por complejos nucleares, conflictos relacionados con
el complejo de Edipo, sentimientos de inferioridad o cualquier otro conflicto
infantil que haya condicionado un incompleto o defectuoso desarrollo de la
personalidad, motivando, en algun aspecto, problemas de adaptaci¢n.
El sujeto quiere compensar ciertos fallos personales fantaseando sobre
si mismo o sobre la importancia que tiene su ascendencia, su parentesco con
personas importantes o la especial amistad con personas de alto rango. Constru-
ye fantasias en las cuales se coloca como h‚roe o como protagonista principal
de hechos o anécdotas vividas subjetivamente.
Si el resto del DFH está bien diseñado y con trazado ms o menos segu-
ro, puede indicar, simplemente, una actitud pedante, presuntuosa y de dominio
agresivo, seguido de afán de posesividad exigente.
 
 
RASGOS DE LA CARA (OJOS, NARIZ, BOCA, CEJAS, ETC.) DIBUJADOS SUAVEMENTE,
SIN FUERZA, SIN VIGOR EXPRESIVO). Suele ser signo de timidez, de inse-
guridad, de inhibici¢n. El sujeto se siente coartado fuera de su ambiente habi-
tual, en presencia de extra¤os o ante personas que representen autoridad, bien
cuando trabaja, cuando es interpelado por un superior o cuando es objeto de
atenciones por parte de los demás. Generalmente, sus reacciones demuestran
una falta de adecuaci¢n a las personas y a las stuaciones que pueden poner en
juego su necesidad de sentirse seguro, valorado y apreciado.

HACER EL ROSTRO SIN RASGOS FACIALES.


Puede indicarnos, con signos de distorsi¢n, empobrecimiento, despro-
porciones y algunas otras anomalias, las dificultades del sujeto para adap-
tarse a la realidad y, en casos graves, el carácter asocial del individuo.
En cualquier caso, y cuando ésta anomalia va seguida de otros signos negativos,
debemos pensar en cierta falta de coherencia y armonia entre el modo de pensar,
sentir y querer del sujeto y el de su entorno. Prescindir de los rasgos facia-
les, es como ocultar el rostro, y ocultar el rostro, es una actitud que puede
tener muchos sentidos. Lo mismo puede deberse ésta anomalia a un "mecanismo de
defensa" motivado por deformaciones del rostro u otros complejos de minusvalia
relacionados con la cara, que a necesidad de ocultarse socialmente por alguna
culpabilidad real o fantaseada o por algo que avergüenza al sujeto.
 
HACER, EN LOS DFH, LAS CABEZAS ALARGADAS.
Algunos autores lo interpretan como signo de inmadurez y de independen-
cia frustrada. El sujeto necesita vivir en simbiosis, depender de otros en
todo cuanto se refiere a la propia afectividad, al ejercicio profesional,
a la vida econ¢mica o moral. El sujeto es incapaz de moverse con autonomia,
necesita el consejo del sacerdote, del médico, del jefe, o de alguna otra
personas que le dé respaldo y seguridad. Tiene ansia o avidez de aceptaci¢n,
de ayuda y empatia. Este signo se d  con alguna frecuencia en los niños y en
los adultos que aún no se han desprendido del complejo materno, es decir, en
adultos con necesidad de protecci¢n .
Cuando el alargamiento de la cabeza es excesivo, puede ser un indicador
de una supervaloraci¢n del cerebro a causa de algun posible retraso mental.
 
 
CABEZAS CON PROTUBERANCIAS FRONTAL Y OCCIPITAL.

74
Acentuar el volumen de las protuberancias craneales indicadas,
expresa el inter‚s e importancia que concede el sujeto a la actividad cerebral,
al desarrollo intelectual. Estos sujetos ven el valor de las personas en la
capacidad para pensar y crear, en el estilo y originalidad de las ideas y en
la eficacia te¢rica e incluso práctica de la actividad mental.
 
 
CABEZAS CON FORMAS EXTRAÑAS
Es un indicador probable de desequilibrios más o menos importantes.
Algunos autores, Machover, Koppitz, Gunzburg, entre otros, han observado éste
signo en pacientes orgánicos cuyos cerebros funcionaban mal. Se pueden dar
en individuos con "lateralidad" más o menos acentuada, es decir, con desigual-
dades en el funcionamiento de los lados derecho e izquierdo del cerebro. Por
ejemplo emplear preferentemente la mano izquierda o el pié izquierdo. Estos
sujetos suelen presentar una actitud resentida y susceptible a cualquier
estimulo que ellos interpreten como ataque a su defecto, minusvalia o padeci-
miento org nico.
Sin embargo, también puede tratarse de individuos con problemas psi-
quicos de adaptaci¢n a causa de errores educativos.

En resumen : La cabeza y los "vestibulos sensoriales" constituyen la


parte más importante del "Testáde la pareja humana". Y no s¢lo porque es la
zona corporal más expresiva del cuerpo y el centro de control de la personali-
dad, sin¢ principalmente, porque es la parte más representativa del sujeto en
su vida social, pudiéndose conocer, a través de su diseño, no s¢lo el grado
de sociabilidad, sin¢ también algunas consecuencias funcionales.
 
La cabeza es la parte de la figura que se dibuja primero y es, preci-
samente, la única parte del cuerpo que queda clara en el caso de los DFH reali-
zados por personas seniles, deterioradas o con conflictos sexuales o psico-
afectivos graves.
 
Las cabezas de diseño poco claro, suelen ser realizadas por sujetos
que tienen una "autoimágen negativa" o por aquellos sujetos que son en
extremo autoconscientes de alguna minusvalia o complejo de inferioridad, por
cuya timidez y falta de confianza en si mismos, temen ser torpes, inseguros
o indecisos en las relaciones sociales.
 
Cuando la cabeza es lo último que se dibuja, según Hammer y otros auto-
res, se puede deducir una actividad mental perturbada. Nosotros hemos encon-
trado éste signo en sujetos con sentimientos de inferioridad o minusvalia rela-
cionados con el propio cuerpo, es decir, con vergüenza del propio cuerpo en
algun sentido (ser excesivamente gordo y bajito, tener las piernas muy torci-
das, ser jorobado, tener una motricidad torpe y lenta), etc.).
 
Cuando el cuerpo de las figuras aparece esquematizado, esbozado, esfu-
mado, rechazado, o no existe, y los rasgos de la cabeza se dibujan con clari-
dad, se puede sospechar que el sujeto tiene fuertes dificultades de adaptaci¢n
y quizáá acude a la fantasia como recurso compensatorio.
 
 
016-DYP

LOS DETALLES DE LA CABEZA Y DE LA CARA EN LOS DFH.-

EL CABELLO EN LOS DFH.

75
La literatura psicoanalitica concede un fuerte simbolismo sexual al
cabello. Y es que, el cabello, desempeña un papel importante en las mitologias
clásicas y en el folklore. Autores conocedores de éstos arquetipos, como R.
Pellegrini, afirman el significado sexual del cabello. "La sexualidad de los
cabellos se manifiesta ondulándolos (lo que constituye una práctica antiqui-
sima), haciendo que caiga algun mech¢n sobre la frente de manera que permita
voluptuosas, aunque no muy acentuadas oscilaciones; cubriendo a medias el
pabell¢n de la oreja; dejando flotar el cabello al viento, algo alborotados
--como en el caso de la Brigitte Bardot, agregamos nosotros--; apartándolos
mediante bruscos movimientos de la cabeza, evocando asi la imagen psiquica
de lo que en la intimidad ocurre, es decir, simbolizando de “esta manera una
serie de caricias" (Ver Pellegrini, Sexuologia, página 317).
 
Siempre se ha atribuido al cabello el valor y la fortaleza de la viri-
lidad en el var¢n y el poder de seducci¢n en la mujer. Recordemos el mito de
Sanson y Dalila y los castigos y humillaciones que sufrían los reclutas y los
presos cuando se les rapaba el pelo. Antes, pelar a rape a un hombre era
simb¢licamente castrarlo, eliminar su virilidad. Pelar a rape a una mujer era
humillar su capacidad de seducci¢n. (en éstos nuevos tiempos ha cambiado, ahora
la moda masculina tiende al rapado).
 
La nariz y el cabello tienen un mismo simbolismo sexual, pero el sim-
bolismo er¢tico del cabello es más primitivo que el de la nariz. Las muchachas
j¢venes y las n¢ j¢venes, dedican gran cantidad de atenci¢n y dinero al cuidado
de su cabello para resultar atractivas, asi como también a la eliminaci¢n del
vello en aquellas zonas, tapadas o no, que pueden afear su cuerpo. Pero, si
bien el pelo largo, en una mujer, aumenta su atractivo sexual y da cierta gra-
cia er¢tica a su figura, no ocurre lo mismo en el caso del var¢n. A los hombres
les gustaba exhibir su vello como distintivo de su virilidad. Al menos, asi era,
antes de feminizarse el var¢n y de atarse el cabello en la nuca. De todos mo-
dos, la moda del cabello largo, de los "melenudos" y de los "hippies", que
tanto se extendi¢ por los años sesenta, pas¢ a la historia por la dificultad
que, con sus melenas, tenian los j¢venes de entonces para encontrar empleo.
 
Si bien un cabello largo, en la mujer, despierta en el sexo opuesto
un aractivo sexual agradable, el mismo cabello visto en un hombre, puede ser
es experimentado, por sujetos de sexualidad sana o normal, como una sensaci¢n
repulsiva, En éste mismo sentido se expresa también Mark L. Knapp en su obra
"La comunicaci¢n no verbal", Ed. Paid¢s (Buenos Aires).
 
ABUNDANCIA DE CABELLO EN LOS DFH.
Cuando se da ésta particularidad en la figura masculina, realizada
por un var¢n, es un indicador de tendencias feminoides más o menos latentes,
especialmente, si el cabello es menos abundante y menos cuidado en el DFH
correspondiente al sexo opuesto.
Un hombre que dibuje la figura masculina dándo al pelo un estilo
de "melenudo" o "hippie", si no supera los 25 años, puede señalar su
identificaci¢n con algún idolo musical o artista que admira. Si supera
los 30 años, puede reflejarnos una mala adaptaci¢n o confusi¢n sexual,
o quizáá una identificaci¢n con la mujer.

Si se trata de una fémina y remarca la abundancia de pelo en el DFH


de su propio sexo, indica con ello sus tendencias "cálidas, tiernas y feme-
inas", su deseo de ser atractiva y agradar, de atraer la atenci¢n hacia ella,
seduciendo cautivando y captando, a través de su "sex-appeal".
Pero, en el caso que la abundancia de cabello vaya seguida de una cabe-

76
za, en proporci¢n, más grande que el tronco, con rasgos fisiogn¢micos detalla-
dos con vigor y las lineas de los contornos reforzadas por trazos firmes y
seguros, ser  señal de la existencia, en la mujer, de tendencias genéticas
masculinas de ambici¢n y dominio, tendencias frias y duras del alma que recor-
dar n la predominancia del "ánimus" (Jung) o el denominado "dur" de Szondi.
Por tanto, en éste caso, el sentido del cabello ya no tiene el significado
de seducci¢n y captaci¢n, sino el "afán de serlo todo", de "tenerlo todo" y
"dominarlo todo", caso de Margaret Thacher y de "Angela", la popular protago-
nista de la serie televisiva de Falcon Crest.
 
En general, el hecho de remarcar y dar abundancia a los cabellos,
expresa en un hombre la vanidad presuntuosa y donjuanesca de tipo narcisista.
Pero cuando lo que remarca es la barba y el bigote, nos expresa con ello el
deseo de sobrevalorar su propia virilidad, o una búsqueda compensatoria de la
misma,lo que es un indicio de como se siente a si mismo.
 
La excitaci¢n del cabello, tanto en un sexo como en el otro, suele
aparecer en la edad critica o pubertad cuando surgen los primeros impulsos
sexuales. Esta excitaci¢n, en la pubertad, a veces alcanza un impetu abrumador
seguido de los transtornos endocrinos propios de esa edad. También suele coin-
cidir éste signo en infantes con una sexualidad precoz. Los homosexuales, como
ya puede suponerse, conceden mucha importancia al cabello, asi como los indi-
viduos que tienen sentimientos de insuficiencia sexual o dudas acerca de su
masculinidad.
 
PONER MUCHO CABELLO, BARBA ABUNDANTE Y ACENTUAR EL BIGOTE.
Es tipico de los adolescentes o de adultos con poca madurez y poco
dominio viril de las situaciones. En otras palabras, los adolescentes que
acent£an el cabello, la barba y el bigote en los DFH, muestran su deseo de
alcanzar fuerza y vigor varoniles, ser hombres libres y gozar de indepen-
dencia para no depender de la tutela paterna. Pero también puede señalar
una fantasia gráfica compensadora de un complejo de inferioridad sexual.
 
PONER PELOS SUELTOS REPARTIDOS POR LA CARA :
Lo hemos observado en sujetos j¢venes con algunos problemas sexuales,
entre ellos la eyaculaci¢n precoz o algun complejo de impotencia.

AUSENCIA DE PELO (FIGURAS ALOPÉCICAS).


La alopecia (calvicie, o falta de cabello), la [Link] lo inter-
preta como "fallos profundos de personalidad, aunque socialmente y profesio-
nalmente, los calvos se comporten con normalidad".
La interpretaci¢n dada a éste signo por la Dra. Romano, no es extra-
ña, si tenemos en cuenta que, desde muy antigo, se atribuye al cabello del
var¢n un sentido representativo de la virilidad, de la masculinidad y de la
fuerza vital del sujeto. Recordemos la mitica historia, según la cual, Sans¢n,
el famoso juez de Israel, perdi¢ su maravillosa fuerza cuando Dalila le cort¢
los cabellos mientras dormia.
La [Link], se refiere también a la existencia, en los DFH alopé-
cicos, de angustia profunda ligada a expresiones somáticas.
En los casos observados por nosotros, se hicieron patentes los signos
de preocupaci¢n por el aspecto fisico y, en algunos casos, los complejos de
inferioridad al entrar el sujeto, en competici¢n con otros, frente a la mujer.
La alopecia apareci¢ también en los DFH del sexo contrario en dos indi-
viduos de tendencia homosexual, en el que las figuras masculinas de ambos suje-
tos estaban mejor tratadas que los DFH femeninos, a los cuales les faltaban los
senos, en un intento, posiblemente inconsciente, de eliminar la competencia.

77
 
El modo como resuelve el var¢n el cabello de la figura femenina, suele
ser un buen indicio de c¢mo siente y vive el sujeto los atractivos femeninos.
 
PONER PELO EN EL DFH FEMENINO Y SOMBRERO EN EL DFH MASCULINO.
Cuando un hombre dibuja pelo a la figura femenina y pone sombrero al
DFH masculino, puede indicarnos, bien sea un sentimiento de inferioridad con
respecto a la mujer, sirviendo el sombrero de ocultaci¢n, de protecci¢n o
camuflage; o bien, si ambas figuras están cuidadas con cierto esmero, puede
señalar el gusto por la representaci¢n social, por aparentar de cara a la
galeria. Pero, cuando las mujeres dibujan al var¢n con sombrero ,
suele estar expresando una necesidad de protecci¢n contra el embarazo. Este
signo lo hemos comprobado en algunos de nuestros protocolos.
No debemos olvidar, que tanto la cabeza como el sombrero son, en
sentido psicoanalitico, simbolos sexuales. La cabeza, en éste caso, simboliza
al pene y el sombrero la vagina.
 
En éste, como en otros muchos casos parecidos, es necesario tener en
cuenta todo el dibujo y cotejar con otras pruebas o con la técnica de la entre-
vista, para determinar el verdadero significado de los signos. Si actuamos
de otro modo, podemos deslizarnos facilmente por la via que conduce al error.
 
CABELLERA ABUNDANTE Y CUIDADA DIBUJADA POR LA MUJER EN EL DFH FEMENINO.
Expresa el deseo de jugar con el propio atractivo en busca de homenaje,
de atenci¢n y satisfacci¢n de la propia vanidad (coqueteria). Con el intento
de revalorizaci¢n del aspecto fisico más visible, lo que pretende es un reclamo
de interés y de valorizaci¢n, es decir, ejercer un dominio magn‚tico sobre
su entorno, especialmente ante el var¢n. Esta actitud de reclamo, ir  seguida,
en algunos casos, del cimbreado del cuerpo al andar, de la exhibici¢n elegante
de vestidos llamativos, de insinuaciones er¢ticas (escote bajo, minifalda,
sonrisas insinuantes, posturas provocativas, modo de hablar dulce e intri-
gante, etc.). Con ‚stas actitudes, las féminas intentan "atrapar" al var¢n.
En otros casos, una cabellera abundante y cuidada, puede signifiar
simplemente, la necesidad de agradar y la alegria de vivir y un cierto apasio-
namiento en las actitudes.
 
CABELLOS ESPESOS, CAIDOS EN CASCADA UNIDOS A DETALLES DE MAQUILLAJE,
A EXHIBICION DE JOYAS Y OTROS ORNAMENTOS
 
Segun Karen Machover, es propio de algunas muchachas que ya han tenido
experiencias o incidentes sexuales. En nuestra experiencia personal, hemos
encontrado estos DFH en jovencitas precoces sexualmente y en muchachas con
ambiciones o aspiraciones especiales como, por ejemplo, hacer un casamiento
de conveniencia econ¢mica, seducir al Jefe, o vivir bajo la proteccci¢n de un
magnate financiero. Sin embargo, hemos de observar que, no en todos los
casos se han dado las anteriores aspiraciones. Ultimamente, tenemos tres DFH
correspondientes a féminas casadas y felices en su matrimonio, pero cuyas
hijas les plantean problemas que ellas reflejaron dibujándolos en los DFH.

En resumen : El dibujo del cabello, permite sacar alguna conclusi¢n


relacionada con la sexualidad, sea con el nivel de virilidad, en el caso de
los varones; sea con el nivel de atractivo que la mujer desea tener, pues,
de una manera general, el pelo es signo de masculinidad en el hombre y
el cabello, signo de atractivo y coqueteria en la mujer.
Por tanto, cuando un var¢n dibuja barba y bigote en la figura masculi-
na, nos está indicando su deseo que los demás le consideren viril.

78
Si el dibujo con barba y vigote corres-
ponde a un adulto, puede estar señalando cierto grado de inmadurez psicol¢gica.
Si los pelos andan sueltos por la cara, puede ser indicador de dificultades o
problemas sexuales. La alopecia o calvicie, supone cierta p‚rdida de vigor
sexual, aunque no afecte a las relaciones normales del sujeto con su entorno.
 
Cuando la mujer presta un esmero detallista en el dibujo del cabello,
seguido de otros detalles de maquillaje, de cuidado y atenci¢n al vesti-
do, etc. debemos deducir que sabe jugar con su atractivo.
Los narcisistas y los homosexuales, suelen prestar bastante atenci¢n
al dibujo del cabello.
 
017-DYP

EL DIBUJO DE LA FRENTE EN LOS DFH.-


 
Algunos antrop¢logos y fisi¢logos, están de acuerdo que la
dimensi¢n y estructura de la frente podría indicar algún reflejo sobre las
posibilidades de la desarrollo de determinadas facultades mentales (siempre
a nivel orientativo auxiliar y con las debidas reservas).
La calidad de la actividad intelectual depende,
sin embargo, de dos factores importantes : a) la herencia; y b) el aprendizaje.
La aportaci¢n genética, en ciertos casos, es importante. Hay familias, como
por ejemplo, los Barraquer, en cirugia ocular y en el terreno artistico, y
muy especialmente en la música, son numerosos los casos de la influencia de
los factores de herencia. De todos modos, creemos que el aprendizaje, la cultu-
ra adquirida, es el factor más determinante del desarrollo intelectual.
 
UNA FRENTE ALTA Y ANCHA, si coincide con un encuadre o marco de la
cara y del resto de la figura amplio ( ), suele ser un indicador
del desarrollo y probada eficacia y rendimiento intelectual, propio de suje-
tos bien adaptados que tienden a desarrollar un "carácter oral".
 
UNA FRENTE ALTA Y ESTRECHA, si el marco de la cabeza y del resto
del cuerpo es también estrecho (figura alargada), puede se¤alarnos el predo-
minio de las facultades conceptivas sobre las facultades realizadoras. En la
realidad, los sujetos con una frente estrecha y alta, y cuerpo delgado, suelen
tener un comportamiento propio del "carácter anal". He aqui la diferencia
de éstos dos tipos de caracteres:
 
El "carácter oral", viene de una fijaci¢n a la etapa oral del niño
y representa una tendencia inconsciente a buscar satisfacciones en todo lo
que se relaciona con la "succi¢n", con la absorci¢n de alimento y con todos
los placeres que tienen como destino la boca y el aparato digestivo : hablar,
comer, beber, morder, devorar, fumar, besar, etc.. El sujeto de "carácter
oral" suele tener, positivamente, un comportamiento social flexible, compren-
sivo, adaptativo y disponible. Cuando la actitud es negativa y proviene de
una etapa oral infantil, en la que el sujeto se ha sentido frustrado, el com
portamiento refleja una fuerte ambici¢n y avidez, una fuerte necesidad de
recompensa y de reconocimiento, la tendencia al odio y a la envidia, seguido
de una actitud agresiva, exigente y a veces tir nica (sentimientos sádico-ora-
les impulsados a elininar lo malo e inaceptable).
 
El "caracter anal", proviene de la fijaci¢n del sujeto a la
etapa infantil de "retenci¢n" de los excrementos, de negaci¢n, de oposi-
ci¢n. de resistencia a obedecer, etc.. Determina, según Freud, tres tipos

79
de comportamiento : a) un amor al orden que puede llegar hasta la pedanteria
y a las exigencias de limpieza, aseo y pulcritud excesivas, o su contrario,
la tendencia al abandono y la suciedad; b) una tendencia excesiva al ahorro,
a la tacañeria, seguida de parsimonia o lentitud en decidir gastos necesarios,
lo que normalmente degenera en la avaricia, en la obstinaci¢n, en la terquedad,
en la "retenci¢n" de dinero o bienes nateriales y en la oposici¢n violenta;
c) la necesidad imperiosa de cuidar los bienes propios o patrimoniales, descon-
fiando hasta de la propia familia, el apego rigido a las normas y principios,
y la perseveraci¢n en las actitudes tomadas.
 
LAS ARRUGAS O HENDIDURAS HORIZONTALES DE LA FRENTE. Si son bajas,
se les atribuye un pensamiento objetivo, observador, realista y previsor,
propio de la madurez intelectual. Si son altas, se puede deducir el predominio
del hábito de pensar, sobre todo si la frente es alta y estrecha, en cuyo caso
el sujeto piensa más que realiza, de donde posibles olvidos, distracciones
o vacilaciones a la hora de afrontar los problemas pr cticos.
 
No debemos olvidar que el concepto del Yo, la autoim gen, se centra,
normalmente, en el dibujo de la cabeza y de los rasgos faciales. Por tanto,
la frente representa al "Yo pensante". Esto nos invita a observar también
en cual de las figuras (DFH masculino o DFH femenino) presenta la frente más
alta o más ancha como signo indicador del valor de la inteligencia que el
sujeto atribuye a su propio sexo y al de su contrario.
 

018-DYP
LOS OJOS EN LOS DFH.
 
Los ojos, dentro de los sentidos fisicos, son la puerta de entrada
más importante de los ¢rganos de la percepci¢n. A través de los ojos tenemos
una imágen clara de nosotros mismos y del mundo que nos rodea. Mediante la
funci¢n visual podemos observar lo que hay más constante en la naturaleza de
las cosas : las formas, los colores, la luz, la belleza o fealdad, el movi-
miento, la distancia de los objetos, etc.. Pero hay más, a través de los ojos
podemos ver el grado de amor o de odio, la alegia o tristeza, la valentia o
el temor, el dolor o el placer, la nobleza o la falsedad y, en fin, todos los
matices afectivos que despertamos en el coraz¢n de los demás.
 
Los ojos traducen, además, el grado de evoluci¢n de las personas,
su degeneraci¢n, sus enfermedades y sufrimientos, su salud, su vida y su
muerte. Los ojos son la parte del cuerpo más cantada por los poétas y son
también los ¢rganos más expresivos del cuerpo. Nuestros sentimientos de
agrado o desagrado los expresamos, antes que de otro modo, con los ojos.
 
Normalmente, cuando una persona nos agrada, la miramos más que cuando
nos resulta repulsiva o desagradable. Las personas afectuosas y las que
están necesitadas de afecto, miran más y lo hacen directamente a los ojos.
Los sujetos orgullosos o aquellos cuya soberbia les hace creer que se bastan
a si mismos, ponen con los ojos una barrera distanciante entre ellos y los
demás. Los orgullosos suelen mirarar en torno a una ¢rbita estrecha y mu cer-
cana a si mismos (egocentrismo), Viven demasiado pendientes de si mismos.
Los individuos que suelen faltar a la verdad, los mentirosos, desvian la mira-
da de sus interlocutores, esconden el alma.
 
Los ojos, pués, son elementos importantes en el dibujo de la figura
humnana. Son rasgos faciales relacionados con nuestro ser intimo y con

80
nuestra comunicaci¢n con los demás. Los ojos, están también relacionados con la
amplitud de nuestros conocimientos, con nuestra cultura, con nuestra sensibi-
lidad para apreciar matices, tanto en las personas como en los objetos. Los
ojos nos sirven para informarnos y conocer a los demás seres y cosas de nuestro
entorno y para vigilar los peligros que nos pueden venir de fuera.
 
Los ojos, dice la Dra. Koppitz, "son a veces dep¢sitos de incertidum-
bre, de vacilaci¢n, de temor. Pueden ser paran¢ides, o bizcos, en castigo de
lo que han visto. El atractivo sexual de los ojos, a¤ade, se distingue cuando
se les adorna con largas pesta¤as. Como espejo del alma, los ojos pueden reve-
lar una vida de autismo (de soledad) o de autoabsorci¢n".
 
 
DIBUJAR OJOS GRANDES EN LOS DFH
Puede tener los siguientes significados :

a) Si el rostro es alargado, es un indicador de facultades conceptivas,


de imaginaci¢n y riqueza de ideas, de gustos selectos, de cultura refinada, de
facilidad para crear. Einstein tenia unos ojos grandes. También puede ser signo
de buena asimilaci¢n espiritual y religiosa y de idealismo.
b) Si el rostro es, en proporci¢n, más ancho que alto, parecer  que
el sujeto toma la actitud de querer absorber el mundo con la vista. El carácter
puede ser activo, inquieto, apasionado, práctico y realizador, si los rasgos
del rostro y del cuerpo están trazados con vigor y la figura tiene una actitud
de movimiento. Reflejar  un carácter pasivo, soñador, indolente, inclinado a
la fantasia, si los trazos del del dibujo del rostro y del cuerpo son débiles,
poco firmes y mal estructurados y se da a la figura una actitud estática.
 
DIBUJAR OJOS CERRADOS O PEQUE¥OS EN LOS DFH.
Las personas que dibujan los ojos pequeños y muy juntos, no parece
que miren y juzguen las cosas objetivamente, ni con demasiada amplitud pano-
rámica, es decir, suelen tener estrechez de miras y no aceptan sugerencias,
consejos u opiniones de los demás. Su desconfianza y su actitud defensiva
les inclina a rehuir, rechazar o negar la evidencia de aquello que no conocen.
Se trata, generalmente, de sujetos muy individualistas, con funci¢n pensar
introvertida, pusilánimes, muy preocupados por su seguridad y por su deseo de
independencia y no conectan suficientemente y con facilidad con su entorno.
Esta actitud introvertida y desconfiada, desarrolla en éstos individuos la
tendencia al pesimismo, lo que les impide, generalmente, hacer algo bueno y
espléndido, pués a menudo, cuando les llega una oportunidad favorable, les
falta confianza en si mismos y la dejan escapar.
Lo anteriormente expuesto debe confirmarse en otros signos, como por
ejemplo, que los ojos cerrados o peque¤os coincidan con una cara alargada
trazada con lineas poco seguras, rasgos del rostro poco acentuados, cuerpo
delgado y largo con piernas y pies mal estructurados o con trazos débiles y
una actitud rigida o pasiva en la actitud de las figuras.
 
DIBUJAR LOS OJOS SALTONES
Expresa lo mismo una sensibilidad embotada por la sensualidad (debili-
dad intelectual, lentitud, pesadez corporal del dilatado asténico), que una
tendencia al "voyeurismo" (observar a escondidas mujeres que se desnudan o
actos sexuales que excitan la sexualidad).
Los ojos saltones son propios del tipo "basedowoide", que se caracte-
riza por su naturaleza tierna y sensual, por su fantasia activa y a menudo
cambiante, por un carácter algo infantil con un humor jovial y animoso, pero
con cierta incapacidad para un esfuerzo sostenido.

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OJOS DONDE SE OMITE LA PUPILA
La pupila es el elemento de visi¢n del ojo. Por tanto, dibujar los
ojos sin pupila, parece indicar que el sujeto se limita a contemplar las
cosas sin emplear los ojos, en sentido critico, o como elementos de discri-
minaci¢n objetiva. "Vaga percepci¢n del mundo", dice Machover. Inmadurez
emocional, propio de las tendencias hist‚ricas y egoc‚ntricas. Cuando se
pintan botones en la ropa, confirma la inmadurez, el infantilismo, la depen-
dencia materna y, a veces, la depresi¢n.
Puede indicar también, según Hammer, sentimientos de culpabilidad
por practicar el "voyeurismo" (fisgar como alguna mujer se desnuda u observar
a escondidas actos sexuales).
 
OJOS DIBUJADOS SIN ORBITA OCULAR
Omitir las ¢rbitas, refleja, seg£n Karen Machover y otros autores,
una apercepci¢n limitada, parcial, incompleta, en los puntos de vista
y en las cuestiones. Este signo es propio de ciertas personalidades de tenden-
cia paran¢ide. Sabido es que los tipos paranoides, emplean generalmente
los ojos como principal instrumento de defensa. Para el paran¢ico, todo lo
observado visualmente, adquiere un significado que se relaciona exclusivamente
con su Yo (egocentrismo-introyecci¢n). Esto explica que s¢lo pueda vivir
tranquilamente en "su mundo" y que s¢lo confie en "sus ideas".
 
ENFASIS EN EL TAMAÑO, EN EL CONTORNO, EN EL SOMBREADO, Y ACABADO DEL
DIBUJO DE LOS OJOS
La persona que detalla y concede una importancia primordial a los ojos,
parece que presta una atenci¢n especial a lo que los ojos representan para
él o ella, generalmente para ella, pues se dá éste signo mucho más en los DFH
femeninos. Si lo observamos en el var¢n, podemos deducir las tendencias homo-
sexuales latentes o manifiestas.
Si el ojo es dulce y la mirada contemplativa, admirativa o amorosa, nos
estar  indicando la intenci¢n de cautivar a los demás con afectos tiernos.
 
Cuando la mirada es fija, autoritaria y dominante, acompa¤ada de un
rostro duro y de una actitud corporal rigida, nos puede indicar el carácter
duro, frio, desconfiado, incapaz de mostrar ilusi¢n, entusiasmo o compren-
si¢n en las relaciones con los demás. En éstos DFH, Karen Machover descubri¢
también ciertas afecciones genitales, la diabetes, algunas deficiencias glandu-
lares y, por supuesto, tendencias paranoides.
 
OJOS CON PESTA¥AS MUY MARCADAS.
Si el dibujo corresponde a un var¢n, indica la actitud "mariposeante"
del sujeto que intenta agradar, buscando las poses o las actitudes que cree
adecuadas para impresionar (impresionar es también "retener" la atenci¢n
de otros, "conservar" para si a la persona o aquello que agrada). Se ver 
en el sujeto por cierto amaneamiento, por ejemplo, mesarse o arreglarse el
cabello, retocar su ropa, ponerse bien la corbata, mirarse al espejo, etc.
Este exhibicionismo lo podemos definir como un "culto narcisico del Yo".
Este culto al Yo, es propio de algunas mujeres y de los homosexuales pasivos.
 
OJOS Y CARA MUY PERFILADOS.-
Como en el caso anterior, es un indicador de la necesidad acusada
de impresionar, de exhibir una personalidad "atrayente y captativa" a través
del cultivo del aspecto fisico, de "una fachada externa" (narcisismo). El
sujeto, var¢n o fémina, es propenso a sentir celos y envidia por aquellos
que destacan más o que pueden robarle atenciones y miramientos.

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OMISION DE LOS OJOS.
Encontramos éste signo en sujetos que estaban en paro y con graves
problema econ¢micos (dos casos), quizáá en ‚stos dos casos, éstos sujetos
intentaban ocultar el problema de sentirse humillados socialmente. En ambos
casos, éstos hombres habian tenido un rol profesional y social importante.
Inconscientemente, no querian mirar, ni ser vistos.
 
OJOS QUE MIRAN DE REOJO
Si el dibujo fué realizado por una mujer, puede expresar preocupaci¢n
por detalles de su persona que pueden motivar comentarios criticos por el
maquillaje de los ojos. Según la expresi¢n del rostro, puede tratarse de
un gesto de picardia y de habilidad para dibujarlo.
Si el dibujo presenta distorsiones y está mal construido, puede expre-
sar suspicacia, propensi¢n a fantasear sobre la hostilidad o las malas inten-
ciones de los demás. Posibles tendencias paranoides.
 
DIBUJAR LOS OJOS BIZCOS
Inconscientemente, el estrabismo supone una mirada distorsionada, tanto
si es en sentido divergente como convergente, pués, en ambos casos, impide la
coordinaci¢n en los puntos de mira. Es indicador que el sujeto no quiere ver
las cosas en sentido coincidente con la opini¢n, o modo de apreciar los hechos
que tienen los demás. Esta actitud de oposici¢n, rebeldia o indisciplina, la
encontramos en una muchacha cuyos padres la contrariaban constantemente en
su relaci¢n amorosa con un hombre casado y con hijos. Con sus padres, adoptaba
una conducta retraida, recelosa y susceptible. Se sentia mal integrada en su
ambiente familiar, el cual se le aparecia como hostil y ante el cual estaba
siempre en actitud defensiva.
La Dra. Koppitz ha encontrado éste signo en personas con frustraciones
ocultas, llenas de rabia o rencor y también, en personas que temen un castigo,
como expiaci¢n de algo que han visto y no debieron ver.
 
En resumen : Los ojos, son los ¢rganos que nos sirven como via de cono-
cimiento y de orientaci¢n en nuestros deseos y necesidades y nos sirven como
sistema de protecci¢n en nuestras relaciones con el entorno, en nuestro caminar
por la vida. Los ojos nos avisan de los riesgos, amenazas o peligros que pueden
atentar contra nuestra integridad fisica, moral o espiritual. A trav‚s de ellos
adquirimos cultura y formaci¢n profesional. Son también un medio que nos permi-
te recepcionar las manifestaciones afectivas de los demás y a la vez expresar
las nuestras. El poéta dirá que los ojos son las puertas del alma.

No es extra¤o, pués, que desde Machover, todos los autores hayan dedi-
cado, más o menos atenci¢n, a los ojos en el estudio de los DFH. Sin embargo,
no nos cansaremos de repetir, que por importantes que nos parezcan los signos
correspondientes a los ojos, siempre es necesario relacionar los signos ais-
lados con el conjunto de las figuras, si queremos dar interpretaciones ajusta-
das lo más posible a cada caso. Con los simbolismos, es fácil cometer errores
al etiquetar a las personas examinadas como neur¢ticas, psic¢ticas o con
alg£n problema sexual, moral o de comportamiento.
 
019-DYP

EL DIBUJO DE LAS CEJAS EN LOS DFH.-

En general, las cejas no tienen gran importancia psicol¢gica en el


dibujo de la figura humana, es decir, en el testáde Karen Machover.

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CEJAS DIBUJADAS CON UNA LINEA HORIZONTAL FIRME.-
Puede ser un indicador de persona con un comportamiento claro,
conciso y reflexivo, pero según el vigor y precisi¢n de los demás rasgos del
rostro, puede se¤alar tambi‚n un carácter duro y varonil.
 
AUSENCIA DE CEJAS
Puede indicar apatia, disminuci¢n del interés, de la atenci¢n y de
la memoria. Debilidad de voluntad. Libido débil. Inhabilidad para dibujar.
 
CEJAS DESCENDENTES.
Pueden significar reflexi¢n, especulaci¢n, c lculo, concentraci¢n
de la inteligencia en los objetivos a lograr (si los trazos son firmes).
Podrian indicar tendencia depresiva, pesimismo, encogimiento de espiritu,
si los trazos son débiles.
 
CEJAS ASCENDENTES.
Si los trazos son fuertes y están marcados de dentro a afuera, podrian
ser un indicador de fuerza de oposici¢n y decisi¢n, de combatividad, de opti-
mismo confiado. Si son débiles, intento débil de superarse a si mismo.
 
CEJAS CORTAS, PERO BIEN CURVADAS.
Animo alegre, adaptaci¢n sin conflictos.
 
CEJAS MUY PEGADAS A LOS OJOS.
Concentraci¢n, actividad mental. "Carácter anal".
 
CEJAS ANGULOSAS
Actividad mental o corporal. Instinto combativo. El sujeto no cede
a los cantos de sirena cuando se enfada.
 
CEJAS ALTAS Y POCO POBLADAS
Pueden indicar tendencia a fantasear, pereza, ensueño con los
ojos abiertos. Libido débil.
 
CEJAS MUY ARQUEADAS, EN SEMICIRCULO.
Ductilidad, amabilidad, actitudes tiernas. Puede reflejar tambi‚n
un carácter hipersensible y susceptible. Con rasgos de coqueteria en los
ojos, puede señalar tendencias insinuantes.
Si las cejas están muy separadas de los ojos, acentuarán la hiper-
sensibilidad del sujeto.
 
CEJAS CURVILINEAS, FORMANDO ONDAS.-
Pueden indicar inquietud interna, violencia en las reacciones, espiri-
tu col‚rico, si el trazo es fuerte. Si el trazo es débil : tendencia a la eva-
siva ante posibles conflictos o responsabilidades.
 
CEJAS MUY MARCADAS, MUY POBLADAS.
Fuerza de voluntad, energia. Libido fuerte.
 
CEJAS CON PELO REVUELTO O ENMARA¥ADO.-
Tendencias pasionales fogosas, raptus de irritabilidad, carácter
dominante y autoritario, pero sin mucho control y raciocinio emásus palabras
y en sus actuaciones. Emotividad incontrolada.
 
En resumen : Ninguno de los significados dados a las diferentes moda-
lidades del dibujo de las cejas se debe considerar aplicable, sin relacionarlo

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con el conjunto de la figura. Las cejas son un signo aislado que carece de
valor interpretativo, si no se le relaciona con los aspectos globales de los
DFH. Puede tener la misma significaci¢n que el pelo en cuanto al nivel de
energia y potencia de la libido.
 

020-DYP
LAS OREJAS.
 
Las orejas son los ¢rganos de la cara que menos atenci¢n se les suele
prestar en los DFH. Sin embargo, las orejas ocupan un papel importante en la
economia corporal y en la orientaci¢n del cuerpo y del equilibrio. Este ¢rga-
no, relativamente pasivo, en apariencia, puede señalarnos tendencias de tipo
paran¢ide, incluso reflejarnos, en los DFH, dificultades en éste ¢rgano.

Al tener a veces las orejas un aspecto más bien poco estético, las
mujeres, para darles atractivo, les cuelgan pendientes.
 
OREJAS DE TAMA¥O PROPORCIONADO Y NORMALMENTE DIBUJADAS Y UBICADAS.
Las orejas bien proporcionadas en relaci¢n con la cabeza y
dibujadas sin retoques, sin asimetrias u otras anomalias, reflejan un buen
equilibrio corporal y un buen sentido de la economia. El sujeto está bien
adaptado y su comportamiento social es normal.
 
OREJAS CON DISTORSIONES, RETOQUES Y ANOMALIAS EN EL DIBUJO.
La mala ubicaci¢n, el tamaño excesivo o muy reducido, los retoques,
la estructuraci¢n defectuosa, etc. en el dibujo de las orejas, puede estáe en
correlaci¢n con alteraciones del equilibrio auditivo y estados de inquietud,
miedo, indefensividad o vulnerabilidad psiquica, por exceso de sensibilidad
en éste ¢rgano. El sujeto puede temer las criticas del entorno, la hostilidad
de los demás hacia su persona en un delirio paranoide, más o menos acusado.

 
OMISION DE LAS OREJAS.
La omisi¢n de las orejas no es un signo peyorativo. En la mayor parte
de casos es normal que el sujeto omita éste ¢rgano. También es muy raro
que las orejas aparezcan bien dibujadas o anat¢micamente detalladas. En cambio,
si es frecuente que se amplie su tamaño y se quiera acentuar su presencia
en el dibujo, en ‚ste caso es conveniente informarse sobre la posibilidad que
el sujeto tenga alguna lesi¢n o defecto auditivo que le preocupa. Si no es
asi, unas orejas grandes, en desproporci¢n con la cabeza, pueden estar señalan-
do tendencias paran¢ides, es decir, un exceso de sensibilidad a las criticas.
 
ENFASIS O ESMERO EN EL DIBUJO DE LAS OREJAS, DESTACANDO SU TAMA¥O Y
SITUACION.
Existe la creencia m gica que se puede dominar todo aquello que se
puede nombrar. No es de extra¤ar, pues, que los sujetos que tienen defectos
auditivos o que, de alguna manera, temen comentarios negativos acerca de su
personalidad (preocupaci¢n por las criticas ajenas, por la opini¢n social,
por el propio prestigio o por "el qu‚ dir n"..., etc.), sientan la necesidad
de dar una importancia especial a su aparato auditivo.
 
La palabra, para ‚stos individuos, tiene una fuerza psicol¢gica mayor
que en las personas normales. El "sentido mágico" del dominio de la palabra,
alcanza, en los defectuosos de oido, una importancia atormentadora al sentirse
impotentes frente a la posibilidad de ser "dominados" o "atacados" desde el

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exterior. Al no poder oir suficientemente, éstos sujetos tienen la sensaci¢n
de estar a merced de la hostilidad del entorno. Por ésta raz¢n, los disminuidos
en la audici¢n, tienden a desarrollar sospechas, recelos, desconfianza, suscep-
tibilidad y otros rasgos de carácter propios de las personalidades paran¢ides.
 
Las orejas más grandes de lo normal, pueden ser un indicador de la
tendencia a escuchar a escondidas, secretamente, las conversaciones de otros
para conocer la propia situaci¢n a través de lo que dicen los demás.
 
Algunos autores relacionan las orejas grandes con la inflaci¢n del
Yo, con la inafectividad, el inconformismo, la actitud critica agresiva, los
celos y otras tendencias propias del comportamiento poco integrativo. las
causas de ésta conducta podrian proceder de estados de ambivalencia, de lu-
chas interiores entre impulsos contrarios : amor-odio, atracci¢n-repulsi¢n,
deseo-temor, etc.. Las orejas grandes, pueden estar en relaci¢n tambi‚n con
algun conflicto homosexual pasivo.
 
OREJAS PEQUE¥AS.
El dibujo de orejas peque¤as sin ningun detalle especial que las dis-
torsione, se observa en sujetos que proyectan en el dibujo su mismo tipo de
oreja, pero sin ning£n tipo de problema auditivo apreciable o confesado. S¢lo
en uno de los sujetos examinados comprobamos un exceso de sensibiliudad audi-
tiva (hipersensibilidad), pero se trataba de un individuo muy nervioso y, por
tanto, muy sensible también en otros aspectos.
 
En res£men : Las orejas, como ¢rganos de la audici¢n y del equilibrio
del cuerpo, suelen tener más importancia por las posibles anomalias que pueden
reflejar, que por otros signos caracterol¢gicos. Reflejan las tendencias
paran¢ides y los comportamientos poco integrativos, asi como determinadas alu-
cinaciones relacionadas con la audici¢n, y comportamientos contradictorios
solapados y vinculados a la sexualidad.
 
 
021-DYP
LA NARIZ EN LOS DFH.-
 
La nariz, bajo el punto de vista psicoanalitico, es menos importante
que los ojos y las orejas, pero es igualmente un simbolo sexual, por ser
aparte del pene, la única protuberancia del cuerpo en su linea media y,
además, un ¢rgano secretor. La nariz, pu‚s, es un simbolo fálico masculino
que, en los varones, pone en evidencia los conflictos sexuales.
 
NARIZ DESTACADA POR TRAZOS FUERTES Y SEGUROS
Se puede interpretar como una libido potente y enérgica que acent£a
la virilidad y la fuerza de afirmaci¢n y capacidad de resistencia del Yo del
sujeto. Cuando ‚ste signo de fuerza en los DFH coincide con los botones bien
marcados, se puede sospechar la lucha interna del sujeto por compensar su
inmadurez a través de una actitud viril machista. Si, además, los agujeros
de la nariz están bien marcados, se confirmar  la actitud agresiva.
 
DIBUJO DE UNA NARIZ GANCHUDA
(Se dibuja la nariz convexa, con l¢bulo puntiagudo y descendente que
cubre los orificios). Señala el freno u ocultaci¢n de las reacciones afecti-
vas de ternura, lo que no impide, a veces, una profunda sensibilidad. El sujeto
tiene una fuerte ambici¢n seguida de tenacidad y de individualismo, es decir,
tiene gran dificultad para trabajar con las ideas de otro, necesita s¢lo que
le indiquen los objetivos y que le dejen buscar los medios y actuar de acuerdo

86
con sus ideas. S¢lo acepta sugerencias u opiniones cuando éstas coinciden con
sus propias convinciones. Con signos de distorsi¢n, lateralidad, desproporcio-
nes u otros signos negativos, puede indicar fanatismo y dificultades de inte-
graci¢n o adaptaci¢n.
 
NARIZ ANCHA, ABIERTA, ENSEÑANDO LOS ORIFICIOS NASALES
Es un indicador de sensualidad, el sujeto absorbe el mundo por la
nariz y muestra su fijaci¢n a la etapa oral. Si ésta actitud es pasiva o activa
depender  de la coincidencia con otros signos relacionados con la presi¢n de
los trazos y con la actitud y el dinamismo de las figuras.
 
NARIZ MUY LARGA
Cuando el dibujo de la nariz se alarga adquiriendo proporciones ridi-
culas, puede indicarnos alguna limitaci¢n, real o imaginada, en los valores
personales o alg£n compleja de impotencia sexual. Suelen dibujar narices exce-
sivamente largas --dice Machover--, los adolescentes que intentan afirmar su
personalidad adoptando actitudes agresivas en su rol masculino y que se sien-
ten inadaptados dentro de su propio ambiente. Tambi‚n observ¢ Karen Machover
éste signo, en sujetos afectados de melancolia evolutiva.
 
NARIZ SIN FORMA DEFINIDA
Puede ser expresivo de un complejo de castraci¢n, de un miedo inmoti-
vado a perder la integridad del cuerpo, el falo en el hombre (¢rgano represen-
tativo de su masculinidad) y el pecho en la mujer como consecuencia del c ncer
de mama. Pero puede ocurrir también que se trate solamente de fuertes frustra-
ciones en el terreno amoroso, de fallos o fracasos sexuales más o menos humi-
llantes o interpretados de ‚ste modo por el sujeto. Estos complejos sexuales
motivan a veces estados de ambivalencia en las relaciones amorosas y contradic-
ciones de carácter generadas por el sentimiento de incompletud, por la insatis-
facci¢n sexual, por la inseguridad y pérdida de confianza en si mismo.
 
NARIZ DELGADA, DE TRAZO FINO Y DELICADO O INDICADA POR UN PUNTO.
Puede reflejar una vitalidad d‚bil, con un exceso de sensibilidad en
los sentimientos, timidez, vulnerabilidad interna, sentimiento de impotencia,
etc. , o algun estado de desaliento que inhibe más o menos la acti-
vidad y la confianza en si mismo del sujeto
 
NARIZ SOMBREADA U OMITIDA
Signo frecuente en varones adolescentes que tienen dificultades sexua-
les vinculadas a complejos de castraci¢n (Koppitz).
 
Una nariz cortada en su parte superior , puede ser un indi-
cador de complejos de culpabilidad y de castraci¢n en adolescentes o varones
que practican más o menos frecuentemente la masturbaci¢n.
 
Generalmente, alli donde encontramos omisiones, sombreados, borrones,
tachaduras, retoques, amputaciones, etc. hay algo que falla en lo que repre-
senta esa zona. Este signo es equivalente a los "actos fallidos" en psicoan -
lisis, a los errores involuntarios, a las equivocaciones, etc., bien porque
el sujeto se halle fatigado o indispuesto a causa de las pruebas o de otra
causa, porque est‚ sobreexcitado o distraido, o porque hay una represi¢n o una
insinceridad que le perturba.

En nuestra experiencia con sujetos normales, hemos visto más veces


el efecto de la fatiga y del nerviosismo, por la cantidad de pruebas aplica-
das y por lo que el sujeto se juega como aspirante a un empleo, que los efectos

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traumáticos o patol¢gicos observados en los DFH por la mayor parte de autores.
Bien es cierto, que ésta prueba es una de las £ltimas que aplicamos en nuestra
bateria de tests y coge a los candidatos con una carga de fatiga importante.
 
En resumen : La nariz es un apéndice saliente, situado en la mitad
vertical del rostro. Por sus caracteristicas de ¢rgano secretor y saliente
del cuerpo, se le atribuye un destacado simbolismo sexual. La nariz es un apa-
rato principalmente destinado a la oxigenaci¢n del organismo y cumple una
funci¢n muy vital, la de transportar aire limpio a los pulmones y desalojar el
anhidrido carb¢nico.
 
El desarrollo de la nariz es paralelo al desarrollo de la vitalidad
y a la fuerza vital del carácter. Esto hizo decir a un famoso escritor fran-
c‚s, que "todos los grandes hombres de Francia eran hombres de grandes narices"
 
El aparato respiratorio, como demostr¢ Sigaud y Mac Auliffe, está
estrechamente hermanado con la funci¢n sexual. Por tanto, hay una relaci¢n
biol¢gica entre la nariz y los ¢rganos de la sexualidad.
 
 
022-DYP
LA BOCA COMO EXPRESION DE LA "ORALIDAD".-
 
La boca, debemos considerarla como un ¢rgano er¢geno con variadass fun-
ciones. Es el ¢rgano de la palabra, de la nutrici¢n y de ciertos placeres sen-
suales y sexuales. Con la boca comemos, bebemos, hablamos, fumamos, mordemos
(acto destructivo) y besamos (expresi¢n de cariño, de amor o amistad), etc.
Pero la boca también se utiliza como estimulo importante de la sexualidad.
 
La boca, dice Meili-Dworetzi, es el primero de los ¢rganos relaciona-
dos con el Yo, es también uno de los ¢rganos que mejor pueden reflejar los
conflictos y fijaciones infantiles y expresar diversas formas de
expansi¢n, de sublimaci¢n y de concentraci¢n. "En algunas ocasiones, la boca
se proyecta en el dibujo, como un ¢rgano especifico de ciertas perversiones
sexuales y, en forma más moderada--dice Karen Machover-- como zona er¢tica
y sensual. Los sujetos primitivos con tendencias regresivas, los timidos con
tendencias reprimidas, los alcoh¢licos y los niños, tienden a centrarse en
éste ¢rgano y a marcar, más acentuadamente que otras facciones, los rasgos
de la boca".
 
 
INSISTENCIA ACENTUADA EN EL DIBUJO DE LA BOCA
Se puede interpretar, en general, como existencia de algunas dificul-
tades en la nutrici¢n, como posibles transtornos del lenguaje o como tendencia
a emplear un lenguaje obsceno.
El alcoholismo, la gula, el sadismo verbal (complacencia en herir con
sarc smos o criticas la sensibilidad de otros), la mentira agresiva, etc.,
pueden proyectarse en los DFH por una boca muy recargada.
 
BOCA EN FORMA REDONDA, CONCAVA O CONVEXA
Es una boca receptiva que indica dependencia y pasividad y que puede
conducir el carácter a la ociosidad o a la holgazaneria.
 
BOCA REPRESENTADA POR UNA LINEA RECTA Y FUERTE.-
Es un indicador de firmeza, de combatividad, de energia y decisi¢n
para poner en marcha las propias ideas, los deseos y proyectos.
Si la linea está trazada de izquierda a derecha y termina en punta,

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se puede deducir la tendencia a la agresividad verbal.
 
BOCA INDICADA CON UNA LINEA HORIZONTAL O CURVA DEBIL.-
Puede ser un indicador de falta de comunicaci¢n por timidez (libido
débil), o un signo de secretividad, de reserva, de desconfianza o decepci¢n.
 
BOCA CON LABIOS PINTADOS O CON DETALLES PUERILES.-
Cuando ‚ste tipo de boca ha sido dibujada por un var¢n, puede ser un
indicador de tendencias feminoides o afeminamiento o tal vez de perversiones
orales. Hemos visto éste dibujo en un travesti. En cualquier caso, conviene
no etiquetar, sin antes comprobar con otros signos o pruebas.
 
BOCA DE LABIOS GRUESOS BIEN ACENTUADOS
El sujeto tiende a incorporar a su Yo todo lo externo y placentero
a trav‚s de la excitaci¢n de la concavidad bucal y de los labios, es decir,
tiende a dar a su cuerpo los placeres apetecidos que se pueden centrar en
la boca : comida, bebida y todo cuanto puede ser "succionado2, paladeado,
sorbido o engullido. "carácter oral" de Freud.
 
PONER EN LA BOCA CIGARRILLOS, PIPAS, PALILLOS U OTROS OBJETOS.-
Seg£n la expresi¢n que se desprenda de la figura, los objetos puestos
en la boca, pueden expresar un instinto oral s dico (tendencia a la
agresividad, a la destrucci¢n del "objeto"). Puede ser también un indicador
de masturbaci¢n o de algun problema relacionado con la desviaci¢n sexual.
En ciertos casos --dice A. Abraham--, puede expresar una especie de
"consuelo que el sujeto encuentra en determinados objetos que le protegen,
inconscientemente, del temor a perder el ¢rgano fálico"
 
BOCA EN FORMA DE ARCO.-
Este signo, parece estar centrado en una preocupaci¢n excesiva de
tipo narcisista. Es frecuente en algunos adolescentes y en mujeres embarazadas.
Tanto si se trata de un var¢n como de una f‚mina el narcisismo (centralizaci¢n
del amor y del inter‚s £nicamente en si mismo), empuja al hombre a la búsqueda
de una superioridad real o ficticia, como por ejemplo el culturismo y, a la
mujer, a un cuidado excesivo de la belleza fisica y del vestuario.
 
BOCA EN CURVA CONCAVA O EN GUIRNALDA
Puede expresar una atracci¢n admirativa, receptiva o abierta, a todo
cuanto estimula de modo gratificante las necesidades sensuales y afectivas
(caricias, mimos, besos, etc). Se trata, generalmente, de individuos de carác-
ter alegre, euf¢rio, optimista y expansivo.
Pero también, cuando ésta linea curvada hacia arriba, recuerda la mueca
del payaso, puede indicarnos cierta simpatia forzada o elaborada en busca de
aprobaci¢n. El sujeto necesita encontrar eco en los demás para eliminar su
inseguridad. Comprobar esta interpretaci¢n con otros signos.
 
BOCA EXCESIVAMENTE OVAL, ABIERTA Y CON LABIOS CARNOSOS
Inclinaci¢n fervorosa hacia los placeres orales (comer, beber, sabo-
rear los alimentos, excitarse besando, placer de hablar, etc.). Esta inclina-
ci¢n, se hermana frecuentemente con tendencias "captativas" y con deseos de
posesi¢n y de ostentaci¢n, rasgos propios del tipo "oral" de Freud.
Hemos encontrado éste tipo de boca en personas muy sensuales y golosas
y con poco freno en su expansi¢n er¢tica. Recordamos a una fémina que se
complacia en explicar a sus amigas sus lujuriosos sue¤os con toda clase de
detalles, es decir, siempre contados de modo excitante, especialmente cuando
se hallaban presentes los maridos de las asistentes a la reuni¢n, lo que hacia
ruborizarse, a veces, al propio esposo.

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Este tipo de boca, en el mayor número de casos, se dá en sujetos
de tipo oral pasivo o dependiente. Es conveniente, en todos los casos, cuando
se quiere interpretar detalles aislados de las figuras, tener en cuenta el
conjunto de los dibujos, su fuerza expresiva, sus actitudes, su posici¢n
estática o en movimiento, la fuerza del trazado y otros aspectos del conjunto,
para determinar si la oralidad es pasiva o activa.
 
La observaci¢n morfol¢gica del sujeto, para ver si se trata de un
"dilatado t¢nico" o de un "dilatado  tono" de Corman, aportar  orientaciones
muy importantes para la interpretaci¢n de ‚ste signo y de otros parecidos.
 
BOCA EN "ARCO DE CUPIDO" O MUY ELABORADOS Y CON RESTO DE LAS FACCIONES
MUY DETALLADAS Y MAQUILLADAS.
Si el dibujo es de una fémina, ser  un indicador del deseo de la misma
de acentuar su "sex-appeal", es decir, del deseo de agradar y atraer hacia
ella el máximo interés y atenci¢n exaltando los propios atractivos erotizantes.
Es una señal de sexualidad precoz, cuando se trata de muchachas adolescentes.
 
Si se trata del dibujo de un var¢n, expresar  ligereza de espiritu
y tendencias homosexuales, latentes o en activo.
Acentuar el centro del labio superior, es acentuar los deseos de placer
correspondientes a éste ¢rgano, es decir, todos los goces que se pueden expe-
rimentar con la boca.
 
BOCA MOSTRANDO LOS DIENTES EN GESTO AGRESIVO.
La boca en actitud de "morder", debe interpretarse como expresi¢n clara
de una agresividad destructiva, la cual puede ir desde una simple tendencia a
ofender, insultar o injuriar, a la agresi¢n fisica al "objeto molesto" que
el sujeto odia, que puede centrarse tambi‚n en alguna o algunas personas.
 
Karen Machover y la Dra. Koppitz han observado éste signo en esquizáo-
fr‚nicos simples, en adultos histéricos emocionalmente superficiales y en
deficientes profundos.
 
BOCA MOSTRANDO LOS DIENTES EN GESTO BLANDO.
Cuando el dibujo de la boca enseña los dientes en una actitud blanda,
y con expresi¢n no agresiva, acompa¤ada de una actitud corporal pasiva, figu-
ra quieta, sin tensi¢n din mica y realizada con trazos poco enérgicos, éste
signo puede interpretarse como tendencia a la pasividad y a la relajaci¢n
de la voluntad, como carácter dependiente y sumiso. Se dá con frecuencia en
los dilatados  tonos de Corman que suelen ser sujetos orales dominados por
la gula. En éste caso, la acci¢n de "morder", se utiliza s¢lo para destruir
e ingerir el alimento, previo disfrute de su sabor.
 
En resumen : Asi como los ojos desempeñan, en gran parte, la funci¢n
de comunicaci¢n social asignada a la cara y son una especie de centro nuclear
de la propia alma y de la expresi¢n de los sentimientos, la boca es el  rea
donde se concentran todas las tendecias orales, en el sentido que el psicoan -
lisis dá a éste término : acci¢n de "dar", "compartir", "lanzar", "expulsar",
"morder", "destruir", "dispersar", "criticar", etc., verbos todos que se¤alan
una acci¢n de dentro hacia afuera las cuales acciones corresponden a una acti-
tud activa sobre el entorno. Los términos : comer, beber, saborear el alimento,
absorber, besar, etc. corresponden a una acci¢n introyectiva, a un canibalismo
fisico o psiquico y entran también dentro de las tendencias orales, pero éstos
casos se trata de tendencias pasivas. Por ‚sta raz¢n, cuanta más importancia
y magnitud adquiere la boca en los DFH, tanto mayor es el grado de oralidad.
Y viceversa, cuanto más se reduce la boca, mayor tendencia tendr  el sujeto

90
hacia el comportamiento "anal".
 
Las bocas dibujadas con pipas, cigarros, palillos u otros objetos,
son simbolos de busca de una mayor virilidad y expresa la necesidad que
tiene el sujeto de ofrecer a los demás una imágen de sus cualidades varoniles,
de su fuerza fisica y moral, de su valor y prestigio, atribuido a la pose-
si¢n de un falo.
 
La boca, como cualquier otro rasgo del rostro o del cuerpo, no es
por si s¢la, demostrativa de las cualidades del carácter. Pensemos siempre
que el individuo es eso : indivisible. Es un todo, no es la reunion separada
de partes. A una persona se le puede transplantar un ri¤¢n, un ojo, un coraz¢n
o cualquier otro ¢rgano; pero con un riñ¢n, un par de ojos, un coraz¢n,
una boca y el resto de ¢rganos del cuerpo, por separado, a£n no se ha podido
construir a una persona. No hagamos de Frankestein, tengamos siempre en cuenta
que cada persona es un todo, es un "individuo", no es divisible. Para interpre-
tar cada signo aislado, relacionemos esa parte con el "todo", con el conjunto.
 
 
023-DYP
EL MENTON.-
 
El ment¢n es la zona de la cara que expresa con mayor rotundidad la
energia y potencia vital, la fuerza y solidez del carácter.
 
Un ment¢n ancho y cuadrado, dibujado con trazos seguros, sugiere
siempre fuerza y solidez de carácter, resistencia, tendencia a la imposici¢n
y al dominio o, simplemente, brutalidad, seg£n el grado de tensi¢n y angulosi-
dad que tenga el dibujo en ésta zona.
 
Por el contrario, un m‚nt¢n de trazado débil, estrecho y mas bien
puntiagudo, ser  revelador de debilidad, delicadeza, finura, flexibilidad o
astucia, seg£n los casos.
 
MENTON MUY EXAGERADO
Si no tiene otros signos de fuerza en el trazado y en la actitud de la
figura que avalen su fortaleza, se puede deducir un intento de compensaci¢n de
sentimientos de debilidad y de indecisi¢n que empobrecen la personalidad. El
sujeto puede fantasear con actitudes de orgullo, de presunci¢n o de importancia
personal su minusvalia. De ‚ste modo, interpreta un tipo de personalidad ficti-
cia que compensa sus dolorosas deficiencias personales.
 
MENTON GRANDE Y BIEN MARCADO, SIN BORRADURAS NI REPETICIÓN DE TRAZOS.
En dibujos de varones y sobre la figura del propio sexo, es se¤al de
buena energia vital y de solidez de carácter. Esta cualidad entra¤a
también una voluntad robusta seguida de ambici¢n y dominio externo
de las situaciones. Si las dimensiones del ment¢n son superiores a los
otros dos tercios del rostro (tipo "Tierra") puede ser indicador de
un materialismo egoista, utilitario y práctico que rechaza todo tipo de
idealismo y de teoria que no coincida con su estrecha visi¢n personal.
 
Si el DFH corresponde a una f‚mina que dibuja asi su propio sexo,
indica lo mismo, pero con un fuerte desarrollo del "dur" de Szondi y del
" nimus" de Jung.. Si los trazos del dibujo son débiles, puede expresar el
deseo de sentirse protegida o amada por un hombre fuerte y dominante.
 
MENTON GRANDE CON RETOQUES O REPETICION DE TRAZOS DEBILES E INDECISOS.

91
Al sujeto le cuesta realizar el dibujo de ésta parte del rostro y lo
logra con dificultad, o lo malogra . Este es el caso de individuos
que quieren aparentar una fortaleza de carácter que, en realidad no poseen.
Como en el caso citado anteriormente en "Ment¢n muy exagerado, pero con
lineas débiles", el sujeto tiende a fantasear una seguridad e importancia
ficticia como mecanismo de defensa contra sus complejos de inferioridad.
En la realidad, éstos sujetos se debaten en dudas y en frustraciones internas
sobre su capacidad de "poder y dominio" para alcanzar logros que están en
desproporci¢n con sus posibilidades.
 
MENTON PEQUE¥O, ESTRECHO, DEBIL y PUNTIAGUDO
Posible debilidad constitucional, astenia fragilidad vital. Esta debi-
lidad condiciona determinados rasgos de carácter, por ejemplo, la timidez, la
indecisi¢n, la influenciabilidad o vulnerabilidad interna, la excesiva delica-
deza, la hipersensibilidad y la inestabilidad. El sujeto está más preparado
mara la actividad intelectual que para la actividad fisica.
 
MENTON CUADRADO Y FUERTE
S¢lida y potente vitalidad, energia, fuerte resistencia, brutalidad o
amabilidad restringida. Voluntad resistente y terca en las posiciones o acti-
tudes tomadas. Materialismo utilitario en las ideas. Puede ser también la expre-
si¢n de un deseo de compensar la propia debilidad interior.
 
MENTON DE BASE REDONDA O REDONDEADA
Si las lineas son firmes y la actitud de la figura expresa movimiento,
el sujeto suaviza su actitud al tomar contacto con los demás. La voluntad
puede ser fuerte, pero adaptativa. Si el trazado es débil, blando o vacilante,
señalar  la debilidad de carácter, la permeabilidad a las influencias externas,
la blandura, la pasividad, la dependencia-sumisi¢n, es decir, la poca potencia
y resoluci¢n del carácter.
 

"DIBUJO Y PERSONALIDAD".-
==============================
-- Continuaci¢n. Parte 2¦--
-- Augusto Vels --
 
 
024-DYP

EL CUELLO.-
 
El cuello, en los DFH, suele ser un área donde se registran importantes
conflictos, ya que el cuello, simb¢licamente, es el puente que enlaza la cabeza
(centro regulador del Yo) con el tronco y resto del cuerpo (¢rganos receptores
y ejecutores de los impulsos procedentes del cerebro). Por otro lado, asi como
la cabeza es la parte que aparece "desnuda", aunque más o menos cuidada o ma-
quillada, de cara al exterior, el resto del cuerpo se suele vestir para ocul-
tar las zonas er¢genas y cubrir las costumbres y apariencias sociales.
 
En sentido psicoanalitico, el cuello enlaza el Yo con el Ello.
El cuello es una via de paso entre las funciones cerebrales de control, de
racionalizaci¢n, de integraci¢n y sublimaci¢n, propias de la cabeza, y el
cuerpo, siempre cargado de impulsos y necesidades biol¢gicas por expansionar
y por satisacer.
Al tener el cuello ese papel de puente de enlace entre la cabeza y

92
el resto del cuerpo, cualquier anomalia que se perciba en ésta zona, puede
ser un indicador de perturbaciones, bloqueos, estrangulaci¢n de impulsos,
dificultades o problemas entre el Yo y el Ello o, simplemente, indicio de
transtornos asm ticos, de cardiopatias o fragilidad en cualquier otro
¢rgano o aparato localizable en esa  rea.
 
Por ésta raz¢n, no s¢lo se debe prestar atenci¢n a los accidentes
gr ficos del cuello y del tronco, sin¢ tambi‚n al modo de tratar los hombros,
los brazos y las manos, el área del aparato sexual, las piernas y los pies.
Como veremos después, las distorsiones o anomalias en el dibujo del cuello,
del tronco y sus apéndices, son indicadores de dificultades, de fragilidad,
de transtornos, etc. en la resoluci¢n de los conflictos entre la mente y las
vivencias afectivas, o entre el Yo y el Ello. Y, del mismo modo, como también
veremos, los accidentes del dibujo en las piernas y en los pi‚s, suelen coin-
cidir con problemas relacionados con la locomoci¢n o con conflictos deriva-
dos de las necesidades sexuales.
 
CUELLO FUERTE, ANCHO Y CORTO
Implica acumulaci¢n de fuerza, resistencia fisica, terquedad, aferra-
miento a las propias actitudes, enfurecimientos bruscos (si la expresi¢n
de las figuras es agresiva). Por tanto, refleja la falta de delicadeza y de
refinamiento, la tosquedad, el materialismo utilitario y la objetividad
convencional y rutinaria, propios del "tipo Tierra".
 
CUELLO LARGO Y DEBIL
Libido débil o sublimaci¢n de impulsos instintivos, idealismo, delica-
deza de gustos, sensibilidad vulnerable e influenciable. Oclusi¢n o dificultad
en el control y direcci¢n de los impulsos sexuales o de otros impulsos instin-
tivos relacionados con la alimentaci¢n.
Puede indicar también algun problema en las cervicales, en la laringe,
o en cualquier otro ¢rgano de esa zona.
 
CUELLO EXTREMADAMENTE LARGO
Si la cabeza aparece destacada por su vol£men o por el énfasis de
los rasgos faciales, el sujeto desea "sobrealzar" su propia figura, hacerla
destacar sobre los demás (orgullo, necesidad de sentirse importante, ambici¢n
de superarioridad y de rango, de prestigio, de valorizaci¢n, etc.) como
como intento de supercompensaci¢n a sus complejos de inferioridad
.
Bajo el punto de vista somático, algunos autores médicos han encontrado
éste signo en personas con problemas en el aparato digestivo (dificultad para
tragar los alimentos, globo histérico, afecciones de la laringe, etc).

Un cuello estrechado y alargado, sin exageraci¢n , segun


la calidad del dibujo, puede ser un signo de distinci¢n en los modales, de
elegancia e idealismo. Al sujeto le gusta sentirse revalorizado. Si el traza-
do es en‚rgico, la revalorizaci¢n del Yo va seguida de actitudes de orgullo,
arrogancia y pedanteria que, a veces tienen como transfondo tendencias homo-
sexuales reprimidas. Suele darse en sujetos inclinados a la paran¢ia.
 
CUELLO DE FORMA TAPEZOIDAL
Los instintos, tendencias y necesidades pasan la "censura consciente"
sin grandes problemas en busca de su expansi¢n, si el cuello no se estrecha
demasiado a nivel del ment¢n. Instintos fuertes, control débil.
 
CUELLO TRIANGULAR

93
Cuando el cuello se ensancua a nivel del ment¢n y se estrecha en su
enlace con el tronco, el autocontrol, la "censura" act£a ocluyendo o frenan-
do la expansi¢n instintiva.
 
DFH SIN CUELLO
Falta de buena coordinaci¢n entre el Yo y el Ello, entre el espiritu
y los instintos más biol¢gicos. Bloqueo de impulsos instintivos o afectivos.
En algunos casos, se dá en sujetos cuyos pensamientos o actuaciones
pierden su relaci¢n de lugar, de tiempo y continuidad, con los pensamientos
o actos que les anteceden o preceden.
 
CUELLO MUY APRETADO
Dificultad de adaptaci¢n a las normas sociales. Estrangulaci¢n de impul-
sos afectivos e instintivos.
 
CUELLO DESTACANDO LA NUEZ DE ADAN.
Deseo de destacar la propia virilidad. Es un signo que se dá general-
mente en los j¢venes o adolescentes que quieren destacar su personalidad.
 
DIFERENCIAS NOTABLES ENTRE EL CUELLO MASCULINO Y FEMENINO.-
Cuando el var¢n dibuja el cuello femenino más largo, expresa sus ten-
dencias femin¢ides, su carácter dependiente y oralmente pasivo. Si es la mujer
quien dibuja su propio cuello mas largo que el del var¢n, indica su deseo de
sentirse dependiente, protegida y revalorizada a trav‚s del var¢n.
 
En resúmen : La forma y los accidentes gráficos del cuello, tienen gran
importancia en el análisis de la expansi¢n instintivo-afectiva del sujeto.
El cuello puede detectar los fallos y luchas que el sujeto sostiene entre la
cabeza (control) y el cuerpo (impulsos), entre el "ángel" y la "bestia", entre
el "freno" (conciencia racional y reflexiva) y el "acelerador" (pulsiones ins-
titivas en busca de expansi¢n y satisfacci¢n).

 
025-DYP
 

EL TRONCO.-
 
El tronco está relacionado con el Ello, es decir, con el almacen o
dep¢sito pulsional de la personalidad. El Ello, es para Freud, "el reservorio
primario de la energia psiquica. Desde el punto de vista dinámico, el Ello
puede entrar en conflicto con el Yo y el Super-Yo; desde el  ngulo gen‚tico,
el Ello, es lo que hay en nosotros de impersonal y heredado, necesario para
la vida biol¢gica, para la conservaci¢n y para la defensa de nuestro ser".
 
El tronco es lo más ligado a las capas más profundas del cerebro. Al-
berga todos los instintos, pulsiones, necesidades y tendencias desarrolladas
a partir de la gestaci¢n. El contacto con el entorno, desde el momento del
del nacimiento, ir  acomodando o reprimiendo, mediante la educaci¢n y las
experiencias agradables o desagradables, los impulsos más primarios. Estos
impulsos o pulsiones din micas inconscientes, viven en el Ello en pleno des¢r-
den, sin ning£n tipo de organizaci¢n en el tiempo ni en el espacio y pueden
proyectarse en los DFH sobre cualquier área del cuerpo en forma de impulsos
descontrolados, o maquinales, en forma de fallos, de errores, de olvidos o de

94
cualquier otro fen¢meno din mico que pasa el control de la "censura", el con-
trol del Yo y del Super-Yo, a menudo en forma perturbadora para la conciencia.
 
Las distorsiones, retoques, desproporciones, fallos y demás anomalias
de los DFH son siempre indicadores de algun fallo de la personalidad.
 
Siendo el tronco el depositario de los ¢rganos vitales (coraz¢n, pulmo-
nes, aparato digestivo, y reproductor, etc.) y la base que sostiene la cabeza,
los brazos (¢rganos de expresi¢n, agarre y rechazo) y las piernas y pies (orga-
nos de la locomoci¢n), cualquier anomalia en el dibujo de ‚sta zona del cuerpo,
debe ser vista con interés.
 
Normalmente, con la edad y las incidencias de la vida, el tronco
suele variar más que la cabeza. Esta es la raz¢n por la que con frecuencia
vemos fragmentaciones, esquematizaciones, cortes o interrupciones, sombreados,
etc. a nivel de ciertas  reas, especialmente en los hombros, en la zona del
aparato sexual, en los brazos y las manos, etc.
 
No debemos tampoco olvidar la importancia de los senos en los DFH
femeninos, ni los retoques o insistencia de lineas, los vacios interiores,
las roturas, el modo de tratar el traje o el vestido, los sombreados, etc.
en la forma de dibujar el tronco.
 
Los hombros, por el hecho de ser el punto de arranque de los brazos
y las manos (¢rganos ejecutores del pensamiento), suelen tener, bajo el
punto de vista clinico, un significado especial.
 
TRONCO ANCHO Y ROBUSTO DANDO LA IMPRESION DE FUERZA
Cuando los DFH están realizados con trazo vigoroso y las figuras
estan en movimiento, podemos ver cierta preocupaci¢n por mostrar la fuerza
y capacidad de dominio externo y la energia de carácter para enfrentarse a
los problemas vitales y a los demás y la capacidad de resistencia frente a
las presiones de otros.
Esta exhibici¢n de solidez y energia, ser  fantaseada, idealizada o
ficticia, cuando el trazado presenta poca decisi¢n, truncados, sombreados u
otras anomalias y la figura está en posici¢n estática.
.
TRONCO ESTRECHO O DEBIL EN RELACION CON EL CONJUNTO
Como sabemos, la capacidad pulmonar está estrechamente ligada con las
funciones de oxigenaci¢n y con el nivel de vitalidad fisica del cuerpo. Cuan-
do los DFH presentan un estrechamiento anormal del tronco en relaci¢n con el
resto del cuerpo, podemos deducir, sea que el sujeto se siente descontento
de su aspecto fisico en esa zona o que proyecta, inconscientemente su senti-
miento de fragilidad o debilidad org nica (astenia fisica), lo que llevar ,
posiblemente, el corolario de fatigabilidad precoz, excesiva sensibilidad ner-
viosa y psiquica y otros rasgos de carácter relacionados con su real o imagi-
nada deficiencia toráxica.
 
TRONCO REDONDEADO EN LOS EXTREMOS.
El predominio de las formas curvas en ésta área del cuerpo, se inter-
preta, en los DFH realizados por varones, como signo de femineidad o de ten-
dencias homosexuales si las formas curvilineas coinciden en el dibujo del
propio sexo. Las mujeres que dibujan el tronco con curvas suaves, en las
figuras de su propio sexo, acentúan su naturaleza femenina.
 
TRONCO CUADRADO
Hacer el tronco cuadrado es, frecuentemente, un indicador de poca habi-

95
lidad para el dibujo. Suele darse en sujetos con inmadurez psicol¢gica, inclu-
so en d‚ficientes mentales. Lo hemos encontrado en adultos con un C.I. (cociente
de inteligencia) por debajo de los doce años.
 
TRONCO SOMBREADO EN LA FIGURA DEL SEXO CONTRARIO.
Es un signo de agresi¢n al otro sexo. Se observa en homosexuales.
 
 
026-DYP
LOS HOMBROS.
 
Los hombros, por su forma y tama¤o, suelen poner en evidencia
el grado de masculinidad o femineidad (predominio del " nimus" o del
" nima") de la persona testada.
 
Las asimetrias en los hombros, sobre todo cuando coinciden con otros
signos de perturbaci¢n (dibujos pobremente integrados, sombreados, figuras
peque¤as e inclinadas, manos, piés y ¢rganos de la cara omitidos, etc.) son
un indicador de fuertes desadaptaciones sociales. La Dra. Koppitz, vi¢ éste
signo en sujetos con enfermedades psicosom ticas, en individuos que dirigian
su hostilidad hacia si mismos o hacia los demás, en casos de ansiedad neur¢-
tica y, en general, en sujetos con desequilibrios y conflictos psiquicos.
 
HOMBROS GRANDES DIBUJADOS CON TRAZO SEGURO.
Si el cuello es igualmente robusto y proporcionado y la figura está
en movimiento, expresa seguridad y confianza en si mismo y quizáá tendencia
a hacer ostentaci¢n de su capacidad fisica, de su fuerza y eficacia realiza-
dora, de su voluntad audaz y de su carácter emprendedor. En ‚ste caso debe
haber un cierto equilibrio en las figuras, aunque no están correctamente
dibujadas. Si fallan los signos de equilibrio, la actitud del sujeto puede
ser una especie de espejismo de sus propias cualidades.
 
HOMBROS GRANDES, PERO CON RETOQUES O LINEAS REPASADAS.
Intento de camuflage de las deficiencias personales a trav‚s de
una actitud elaborada, fantaseada, en virtud de la forma como el sujeto
quiere ser visto. Actitud compensatoria a sentimientos de inferioridad que
el sujeto quiere ocultar.
 
HOMBROS DE TAMA¥O EXAGERADO EN RELACION CON EL RESTO DEL CUERPO.
Cuando un var¢n dibuja el DFH masculino de éste modo, nos puede
estar indicando cierta ambivalencia sexual o bien una inseguridad con
respecto a su propia masculinidad. El hecho de querer destacar los hombros
excesivamente es una especie de deseo de supercompensaci¢n a la inseguridad
e inadaptaci¢n sexual. Exagerando los signos de virilidad el sujeto intenta
librarse de la angustia que le impide desarrollarse en su rol de var¢n.

Si es una fémina quien dibuja asi los hombros en su propia figura,


se puede deducir que expresa de éste modo sus tendencias viri-
l¢ides, sus ansias de dominio. Suele ser el caso de algunas mujeres "recep-
tivo-frustradas" que no han llegado a sentir la necesaria satisfacci¢n en sus
ansias de incorporar al Yo muchos de sus deseos y apetencias y por cuyo motivo
desarrollan reacciones agresivas de dominio y de rechazo. Este estado neur¢ti-
co, se encuentra muy frecuentemente entre las mujeres "feministas" exaltadas.
 
Cuando es el var¢n quién dibuja los hombros más anchos a la figura
femenina , puede ser un indicador de dependencia de la mujer

96
(madre dominante o castrante), o un deseo de sentirse apoyado y protegido
por la fémina elegida como amiga o partenaire. En cualquier caso, es un sin-
toma evidente de dependencia-sumisi¢n, de necesidad de afecto, de apoyo y con-
suelo en un hombre pasivo.
 
HOMBROS GRANDES EN DIBUJOS DE ADOLESCENTES
Suelen ser indicios de sexualidad ambivalente con la que se sobrecom-
pensan ciertos sentimientos o complejos de insuficiencia reales o imaginados.
En las muchachas, como queda indicado, se refleja el predominio del
" nimus", es decir, el desarrollo de reacciones agresivas de dominio y rechazo.
 
HOMBROS ESTRECHOS O DEBILES
Indica, posiblemente, una libido d‚bil, una fuerza deficiente en las
pulsiones instintivas y en la autorrealizaci¢n, lo que determinar  el desarro-
llo de los mecanismos psiquicos de defensa del Yo (la represi¢n, la negaci¢n,
la realizaci¢n imaginaria de los deseos, la proyecci¢n y la racionalizaci¢n
inhibidora de la decisi¢n).
 
AUSENCIA DE HOMBROS
La interpretaci¢n depender  de la estructura del dibujo.
Generalmente, es la expresi¢n de una percepci¢n limitada, parcial
o incompleta de los objetos, de las cuestiones o de los problemas e incluso
de la propia situaci¢n del sujeto frente a su entorno. Es un signo de inma-
durez psicol¢gica. Puede ser, como en el caso anterior, un indicador de
una libido débil que arrastra todas las consecuencias indicadas más arriba.
 
Si el dibujo de la figura es esquem tico, se puede inter-
pretar como un intento de evasi¢n de la realizaci¢n de la tarea. El sujeto
escapa de ‚ste modo infantil y humoristico, al reto de probarse a si mismo.
Esta escapatoria puede traducirse como falta de confianza en las propias
facultades y temor al ridiculo.
 
 
027-DYP
EL PECHO Y LOS SENOS.-
 
El pecho, cuando nos referimos al torax, como ya queda indicado mas
atrás al plantear el simbolismo del tronco, refleja el nivel de fortaleza
fisica. Sin embargo, en el dibujo de las figuras femeninas, al ser el área
donde se albergan los senos, ésta zona del cuerpo puede tener especial impor-
tancia, ya que los senos representan alimento, ternura, seguridad, protecci¢n,
placer er¢tico, etc.
El estudio psicoanalitico de los sujetos que padecen complejos de
postergaci¢n o de abandono, por ejemplo, ha mostrado que se trataba de indivi-
duos a los que la madre habia suspendido el pecho prematuramente. Estos sujetos
suelen dibujar la figura de la mujer con grandes pechos o sin ellos.
 
FIGURAS FEMENINAS CON PECHOS GRANDES.
Suele indicar necesidades "orales" como, por ejemplo, el deseo vehemen-
te de recibir atenciones, de estar en contacto con personas a las cuales el
sujeto dispensa un afecto incondicional con tal de mendigar su aprecio. Se
trata, por supuesto, de sujetos con una oralidad pasiva, pero con una sensibi-
lidad egoc‚ntrica, vinculada con tendencias infantiles egoistas. La independen-
cia no es propia de éstos sujetos, pues están siempre necesitados del apoyo
y protecci¢n de otros, como extensi¢n de la dependencia materna.
 
SENOS GRANDES Y CAIDOS.

97
Indican, igualmente, la inmadurez y la dependencia.
 
COLOCAR BOLSILLOS EN EL LUGAR DE LOS SENOS .
Suele ser indicador de sujetos que no han alcanzado un buen nivel de
adaptaci¢n (reacciones impropias de la edad, inmadurez). El origen de ésta
inmadurez puede estar en un rechazo de la madre y una fijaci¢n al padre o
a otra persona del propio sexo (homosexualidad latente o manifiesta).
 
028-DYP
LAS CADERAS.-

Las caderas, como el t¢rax y los hombros, son un indicador del grado de
masculinidad o femineidad de las tendencias. Gregorio Mara¤¢n hablaba de
mujeres "multiparas" cuando ‚stas tenias las caderas anchas. Por ésta raz¢n
no podemos encontrar extraño que diversos autores señalen tendencias homose-
xuales a los sujetos que dibujan la figura masculina con las caderas y las
nalgas grandes, principalmente si el tronco es redondeado y la cintura de
avispa.
 
CADERAS AMPLIAS DIBUJADAS POR MUJERES SOBRE SU PROPIO SEXO
 
Si las formas son trazadas con curvas suaves, son un indicador de
femineidad y, a la vez, de deseo de maternidad o propensi¢n a la maternidad.
Si las formas son cuadradas, rectangulares o trapezoidales, dominando las
lineas rectas o angulosas sobre las curvas, expresan en la mujer tendencias
masculin¢ides, en cuyo caso, el carácter es dominante, agresivo e ingobernable.
Los juicios y apreciaciones de éstas mujeres, suelen tener el aspecto sombrio
de una critica siempre peyorativa y despreciativa de los actos y del pensa-
miento de los hombres.
Lo curioso de éstas féminas, es que su conducta es muy a menudo contra-
dictoria. Tan pronto se comportan como  ngeles o héroes, que como demonios
y tiranas; tan pronto son unas amantes tiernas e ideales, como partenaires
odiosas, furiosas y repugnantes.
 
Como ya hemos dicho más atrás, las caderas anchas dibujadas por varones
en el DFH de su propio sexo indican tendencias homosexuales, principalmente si
coinciden con otros detalles como, por ejemplo, el dibujo de corbatas flotan-
tes, poner las figuras de espaldas, omitir los senos en los DFH femeninos,
dibujar bien los labios y poner pesta¤as a los ojos, etc.
 
DIBUJO DE FIGURAS CON LA CINTURA SECCIONADA O CORTADA
Cortar el tronco por la cintura a base de lineas, cinturones u otros
recursos, es un indicador de problemas en la esfera sexual.

En los DFH, la cintura es simb¢licamente la linea que separa los impul-


sos sexuales primarios de la esfera de la sexualidad sublimada, es decir, del
coraz¢n y los sentimientos. Cuando se aisla, se secciona o se corta ésta zona
mediante lineas, cinturones o con cualquier otra excusa gráfica, es una señal
de guerra entre la sexualidad primaria y la sexualidad sublimada, entre la
bestia y el ángel. Las pulsiones instintivas presionan por un lado y la ética
del Super-Yo por otro. Este signo se acentúa cuando el seccionamiento de la
cintura va acompa¤ado de sombreados, retoques, lineas profundas, etc.
 
En algunos casos, el sujeto expresa, con éste signo, que tiene proble-
mas de control o de rechazo del propio sexo, como ocurre en los homosexuales
y en las lesbianas, en cuyo caso, en la figura del sexo opuesto no suele haber

98
la cintura seccionada, sin¢ más bien cuidada.
 
029-DYP
 
DFH DONDE APARECEN CON CLARIDAD ANATOMICA, LOS ORGANOS INTERNOS (EL
CORAZON, LOS PULMONES, EL ESTOMAGO, EL APARATO SEXUAL, ETC), COMO SI
LA PARED DEL TRONCO FUESE TRANSPARENTE.
 
Nosotros no hemos presenciado más que un caso en un adolescente con
sintomas esquizáofrénicos, según el historial médico. Karen Machover, ha ob-
servado esta particularidad en los DFH, en algún médico o pintor que solian
dar a éstos dibujos un esquema o ilustraci¢n especial. Lo más normal, dice
la Dra. Machover, es que se trate de enfermos maniacos o de esquizáofr‚nicos.
 
DFH FEMENINO CON BARRIGA O EMBARAZADA.-
Preocupaci¢n por la maternidad. Deseo de tener hijos.
 
Hemos observado algun caso en personas de ambos sexos en donde la figu-
ra femenina aparecia de perfil y con barriga de embarazo. Cuando consultamos
a éstas personas manifestaron su deseo de paternidad. En tres de los casos
consultados, la pareja no podia tener hijos o, por causas desconocidas, no
habian llegado a tenerlos.
 
 
030-DYP
LOS BRAZOS.-
 
Los brazos y las manos son las partes del cuerpo extensibles que
sirven para acompa¤ar a las palabras y expresar, mediante gestos, nuestros
deseos o nuestros estados afectivos, es decir, lo que pensamos, sentimos y
queremos. Los brazos y las manos son los ¢rganos que el cerebro utiliza
para actuar, como por ejemplo, para alimentarnos, para entrar en contacto con
personas y objetos, para manipular los útiles de trabajo, para defendernos de
los peligros externos, etc. Sin las manos, nos seria imposible vivir si otras
personas no nos facilitan, por ejemplo, la alimentaci¢n necesaria. Necesitamos
las manos para adecuar el medio ambiente a nuestras necesidades de todo tipo,
incluso para hacer el amor.
 
Los brazos y las manos son el principal medio de aprendizaje que
nos permite evolucionar y adquirir la madurez necesaria para ser adultos
y mantener nuestra propia independencia y nuestro equilibrio adaptativo.
 
Por éstas razones, la omisi¢n de los brazos y de las manos en los DFH,
es casi siempre un indicador de dificultades de integraci¢n, de incompletud
en el desarrollo evolutivo y puede darse lo mismo en sujetos depresivos o
ansiosos, en personas en crisis profesional o matrimonial, en crisis econ¢mi-
cas o en sujetos con tendencia esquizá¢ide o ya con claros sintomas de esqui-
zofrenia. Esto último requerirá diagn¢stico médico.
 
BRAZOS CORTOS Y CON TRAZOS POCO FIRMES
Parece reflejar cierta dificultad para entrar en contacto con el
mundo circundante : timidez, retraimiento, pobreza de recursos para abrirse
camino en la vida y adaptar el medio ambiente a las propias necesidades.
Puede indicar también libido d‚bil, tendencia a encerrarse en si mismo,
dependencia-sumisi¢n, etc..
 
Los brazos cortos y débiles, especialmente si faltan las manos o están

99
poco indicadas, no pueden reflejar gran confianza del sujeto en si mismo, ni
la posibilidad de una fácil y buena autorrealizaci¢n.
Con frecuencia, los brazos cortos, débiles y mal dibujados traducen
una conducta inhibida por una educaci¢n castrante, autoritaria y agresiva.
El sujeto padece un sentimiento inconsciente de la propia debilidad e impo-
tencia frente a una realidad que no puede dominan en la medida que desea y
con respecto a la cual se halla como empobrecido.
En algunos casos, el sujeto renuncia o rechaza ser "lider", cuando
deberia serlo en raz¢n de su experiencia y conocimientos, pero tampoco renun-
cia a seguir escalando metas de superioridad en sus conocimientos y experien-
cia para compensar de algun modo sus complejos de inferioridad.
 
BRAZOS LARGOS EN FIGURAS CON MOVIMIENTO
Los brazos largos en figuras con movimiento, suelen ser un indicador
de impulsos agresivos contra el propio ambiente, especialmente si las manos
se dibujan con dedos angulosos y puntiagudos. En algunos casos, lo hemos obser-
vado en sujetos muy ambiciosos, con afán de grandes logros, de grandes adquisi-
ciones, incluyendo la búsca incesante de aventuras amorosas y de afecto.
 
El brazo largo es, de algun modo, una extensi¢n del cerebro en busca
de contacto con el entorno. Este impulso puede ser agresivo (impulso de pren-
si¢n, de agarrar, de destruir) y puede ser ofertante (impulso a entregarse,
a unirse, a acariciar, etc.), lo que depender  de la actitud de las figuras
y de la forma de las manos. Dos manos que se cogen amorosamente.
no es lo mismo que dos manos con dedos puntiagudos y un rostro agresivo
En las figuras quietas, la extensi¢n de los brazos y de las manos,
puede reflejar la necesidad de agarrarse a algo o a alguien para sentirse
seguro o protegido, pero también puede señalar una ambici¢n contenida por falta
de confianza y seguridad en si mismo.
 
BRAZOS PEGADOS A LOS COSTADOS DEL CUERPO
Esta es una actitud pasiva de reserva, de espera o de retraimiento. Con
ésta actitud, más o menos rigida, el sujeto intenta controlar la situaci¢n in-
terna o resistir pasivamente las presiones del exterior (falta de flexibilidad,
dificultad de adaptaci¢n fuera de los ambientes donde el sujeto se siente
seguro). Puede asociarse ésta actitud con fallos en la comunicaci¢n con los
demás, con poca facilidad para hacer amigos, sea porque el sujeto teme la hosti-
lidad del ambiente e intenta protegerse contra posibles ataques, o porque cual-
quier conflicto, profundamente arraigado, impide al sujeto autocontrolarse
adecuadamente y responder serenamente a preguntas y situaciones nuevas.
 
Cuando a los brazos largos, pegados al cuerpo, se a¤ade una nariz gran-
de, la inseguridad, la desconfianza, la timidez y las dificultades para la
comunicaci¢n pueden ser más evidentes. En algunos casos, dicen algunos autores,
la masturbaci¢n excesiva puede ser la causa responsable de la inhibici¢n social
y del miedo a la hostilidad de algunos individuos.
 
DIBUJO DE BRAZOS LARGOS CON TRAZOS DEBILES.-
Al ser los brazos los miembros ejecutores del cerebro, unos brazos
largos sin fuerza, serán un indicador de mucha ambici¢n, pero de poca capaci-
dad ejecutiva y prensiva, por lo que se acostumbrar  a pasar a otro la posibi-
lidad de fracaso en la acci¢n y en las decisiones. Si la actitud de la figura
es quieta, pasiva, el sujeto intentar  encontrar apoyo en su entorno a su inse-
guridad interior. Facilidad para el resentimiento, si los demás le niegan el
apoyo y favores que el sujeto espera.
 
BRAZOS APRETADOS CONTRA EL CUERPO Y MANOS EN LOS BOLSILLOS.-

100
Asi como los brazos extendidos en una figura en movimiento, son un
indicador de actividad, de movilidad, de ambici¢n y expansi¢n, en general,
los brazos pegados al cuerpo, principalmente cuando están a la espalda o
metidos en los bolsillos, en figuras de apariencia quieta, son indicadores
de actitud pasiva, inhibida o coartada. El sentido de ésta inhibici¢n hay
que buscarlo en otros signos.
 
Esta poca disposici¢n a actuar, ésta reducci¢n de los intercambios
con el exterior, en el sentido de "ir a la busca de...", o de "enfrentarse
con...", supone que el sujeto espera que las cosas se resuelvan por si s¢-
las, o que sean los demás los que las resuelvan o vengan a proporcionarle
lo que él desea o espera. Esta actitud de inhibici¢n, determina una cierta
indiferencia frente a problemas, asuntos o situaciones que afectan a los demás
pero que, indirectamente, pueden afectarle también a si mismo (no participa-
ci¢n en suntos de riesgo). Si los trazos del dibujo son poco acentuados, ser 
claro indicador de falta de voluntad y debilidad de carácter. El sujeto no har 
ning£n esfuerzo por dominar y dirigir el curso de los acontecimientos.
 
Si, además, los ojos aparecen sibujados en blanco, sin pupilas, pueden
se¤alar que ‚sta actitud inoperante y poco resuelta se debe, posiblemente,
al fracaso en el intento de desarrollar las aptitudes necesarias para un "ajus-
te" a las exigencias biol¢gicas (complejos sexuales, sociales o profesionales).
 
BRAZOS LARGOS CON LAS MANOS EN POSICIÓN DE TOMAR CONTACTO CON PERSONAS
U OBJETOS
Es un indicador de deseo de comunicaci¢n, de contacto externo, de amis-
tad y afecto. Seg£n la actitud de la figura y la posici¢n de la mano, puede
indicar ambici¢n, avidez, deseo de acaparar dinero, bienes, popularidad o aten-
ciones especiales, por ejemplo, un ardiente deseo de alcanzar ‚xito profesional
y social. Actitud vital extravertida. Tipo "oral" de Freud.
 
BRAZOS DIBUJADOS OCULTANDO LAS MANOS, SEA EN LOS BOLSILLOS O
EN LA ESPALDA (Ver también "MANOS OCULTAS").-
Si las manos están colocadas en los bolsillos, es indicador, como antes
hemos comentado, de inhibici¢n de las tendencias activas, de pasividad, de re-
ducci¢n de los intercambios con el exterior (ver mas atrás).
 
Si los brazos están dibujados de modo que las manos quedan a la espalda
y no son visibles, además de la tendencia del sujeto a evadirse de los proble-
mas que le plantea la realidad, racionalizando, más o menos el desinterés
o la inhibici¢n, puede indicar la angustia o temor al fracaso personal. Esta
fuga ante el enfrentamiento con los problemas, cuando ‚stos se presienten con-
flictivos, indican que el sujeto en determinadas situaciones, no sabria como
reaccionar. Inhibiéndose, salvaguarda su Yo de las contingencias y fracasos,
de posibles derrotas o p‚rdidas de prestigio ante los demás y ante si mismo.
Este mecanismo dedefensa, puede empujar al sujeto hacia el cultivo de un mundo
ideal inexistente o ut¢pico, como ocurre con ciertos politicos y con sujetos
obsesivo-compulsivos. También puede reflejar los complejos de culpabilidad
de algo hecho con las manos.
 
Las manos a la espalda y los brazos cruzados, es una actitud muy fre-
cuente en los politicos. Con esta actitud, reflejan una cierta ausencia, despe-
gue o deseo de evasi¢n, de las situaciones problem ticas del momento.
 
BRAZOS ONDULANTES
Suelen dibujar éste tipo de brazos los asmáticos o los sujetos
propensos a transtornos respiratorios.

101
 
BRAZOS DE UNA FIGURA MAS GRANDES QUE EN LA OTRA
La figura masculina con brazos más largos, en dibujo realizado por
una fémina, indica en personas casadas, que la esposa vive a costa del marido.
En los novios, indicar  las conveniencias econ¢micas o sociales de la mujer.
 
DFH FEMENINO CON BRAZOS MAS LARGOS QUE EN EL VARON
Si el DFH ha sido realizado por un var¢n, puede indicar boda o relaci¢n
por interés. Se dá éste signo en sujetos que viven a expensas de la madre
o de la mujer (dependencia materna).
 
BRAZOS QUE SE BALANCEAN SOBRE LA MARCHA ALEJÁNDOSE DE LA ZONA GENITAL.
Éste detalle de los brazos puede refle-
jar tendencia a la masturbaci¢n. Pero si la figura tiene mucho movimiento,
ser  un simple signo de actividad o de evasi¢n fisica de los ambientes que
el sujeto no puede soportar.

BRAZOS EN LOS QUE SE DETALLAN LAS ARTICULACIONES


Se puede pensar en alguna deficiencia o en un sentimiento de falta
de integridad corporal, lo que le da a la figura un aspecto mecánico que en
la realidad no tiene. Puede se¤alar la tendencia a actuar por impulso de fuer-
zas internas o estimulos externos en contra de las propias convicciones, como
ocurre en los sujetos con neur¢sis obsesivo-compulsiva, en cuyo caso, éste
rasgo se nota también en otros aspectos de los dibujos.
Se observa, a veces, en personas dependientes, inseguras, que necesitan
apoyos de criterio familiares para sentirse tranquilas.
Machover y otros autores han observado éstos signos en sujetos convul-
sivos, epilept¢ides o con par lisis corporales.
 
En resumen : El dibujo de los brazos es uno de los signos que con mayor
carga de sentido psicol¢gico hallamos en los DFH. Al ser los brazos y las manos
los ¢rganos ejecutores que adaptan el mundo externo a las propias necesidades
biol¢gicas, sociales y profesionales, el modo de tratar ‚stos ¢rganos en los
DFH, nos indican el modo como influye el medio ambiente en el sujeto y el modo
como el sujeto influye sobre su medio ambiente.
 

031-DYP

L A S M A N O S .-
 
Las manos, como antes hemos comentado, son despu‚s de la cabeza, los
principales ¢rganos externos del cerebro y los instrumentos de la acci¢n. Son
los ¢rganos ejecutores del pensamiento, los instrumentos destinados a proveer-
nos del alimento necesario a nuestra conservaci¢n, los instrumentos de apren-
dizaje que nos permiten manejar objetos, crear objetos nuevos, atacar y defen-
dernos frente a las contingencias del mundo que nos rodea.
 
Los brazos y las manos se relacionan, intimamente, con el n£cleo de
la personalidad y son, por decirlo asi, el instrumento nuclear de la persona-
lidad externa. En las manos, si no está escrito el destino, como pretenden los
quir¢logos, si que dependen de ellas gran parte de la evoluci¢n y del destino
humano, pués, se piensa con el cerebro, pero se actúa con las manos y es en
las manos donde tiene el hombre su destino personal, familiar, profesional,
social, etc. y, sin¢, quit‚mosle las manos, a ver que queda!.

102
Sin las manos, seriamos unos seres inútiles, incompletos, indefensos
e incapaces de sobrevivir. De aqui la importancia que debemos prestar, en los
DFH, al dibujo de los brazos y las manos.
 
En la manera de tratar en los DFH los brazos y las manos, se revelan
importantes aspectos de la personalidad, tales como : la manera de entrar
en contacto con el entorno (agresiva, cordial, generosa, timida, coartativa,
etc.); el grado de destreza y eficiencia en la actividad; las aspiraciones;
la confianza en si mismo; los complejos de culpabilidad relacionados con las
manos (apropiaci¢n ilegitima, masturbaci¢n, rotura de objetos que se quiere
ocultar, etc); las cualidades artisticas y otros aspectos relacionados con
el cuerpo, con los sentimientos o con el espiritu.
 
MANOS GRANDES CON PALMA ANCHA Y LARGA.-
Exteriorizaci¢n de las necesidades de contacto y de acci¢n referidas
a todo cuanto puede hacerse con las manos : manipular objetos, relacionarse
con otras personas, pegar, castigar, matar, apropiarse de algo, etc.
De algunas de las acciones que pueden realizarse con las manos se
pueden derivar complejos de culpabilidad. La Dra. Koppitz observ¢ complejos
de culpabilidad en sujetos dados a apoderarse de lo ajeno y en muchachos
que practicaban la masturbaci¢n.
Levy, dedujo de las manos grandes la dificultad o incapacidad para en-
tablar nuevas relaciones, ligado a torpeza o insuficiente destreza manual.
Nosotros, hemos visto figuras con manos grandes en sujetos con sentimientos
de inferioridad y dificultades de adaptaci¢n, pero con deseos de compensar
su bajo nivel en el C.I. con alardes de fuerza.
 
Unas manos grandes las tenia el célebre revolucionario Pancho Villa,
responsable de centenares de asesinatos y de crimenes. Tambi‚n las tenia
Adolfo Hitler y Jos‚ Stalin, famosos por sus tendencias sanguinarias. Para
estos dictadores, matar era más fácil que persuadir. "Asi como los dedos
--dice Charlotte Wolff-- se desarrollan paralelamente con la inteligencia
y son el indice de la mente consciente, la palma tiene un sentido at vico y
refleja la potencialidad de las tendencias subconscientes". La palma de la
mano grande y la mandibula fuerte, grande y ancha, tienen el mismo significa-
do : predominio instintivo, rudeza, carencia de refinamiento moral, materia-
lismo, primitivismo, brutalidad, etc.. Ambas caracteristicas eran comunes a
‚stos dictadores hist¢ricos mencionados...
 
MANOS PEQUEÑAS Y DEDOS FINOS
Son expresi¢n de delicadeza, de refinamiento, de destreza manual y
de inteligencia intuitiva y de idealismo, si el dibujo de las figuras es
equilibrado, si no hay rasgos negativos.
Con distorsiones, sombreados, lateralizaciones y otras anomalias,
puede indicar tendencias inestables, celos, envidia, curiosidad malsana,
aspiraci¢n a saber más que nadie de las personas y de las cosas. Tendencia
a la intriga y a querer triunfar sobre los demás con o sin honor.
 
MANOS IMPRECISAS O SECCIONADAS
En los dobujos faltan los dedos de las manos, están cortados o indica-
dos de manera imprecisa. Suele ser un indicador de complejos de culpabilidad,
de sentimientos de insuficiencia o de incapacidad para adaptarse adecuadamente
a la convivencia con los demás o a situaciones nuevas o inesperadas.
Indica también, preocupaci¢n por las propias faltas o deficiencias
personales, lo que lleva a ‚stos sujetos a estados de ansiedad, a
sensibilizarse en exceso frente a las contrariedades (facilidad a la frustra-
ci¢n, timidez, coartatividad, conducta inhibida, constre¤ida, preesquizá¢ide).

103
MANOS QUE SE OCULTAN TRAS LA ESPALDA O EN LOS BOLSILLOS
(Ver también más atrás : "BRAZOS QUE OCULTAN LAS MANOS").-
Ocultar las manos es un indicador de ansiedad y de culpabilidad, rela-
cionado con algo indeseable o reprobable que han hecho las manos y que se desea
ocultar. A menudo, es un recurso para ocultar la inhabilidad del sujeto para
resolver el dibujo de las manos o para ocultar su dificultad para relacionarse
con los demás.
La actitud de defemsa expiatoria frente a complejos de culpabilidad,
no siempre es fácil de hallar en los protocolos normales. En cambio, nos
ha sido posible verificar algunos casos donde el sujeto deseaba ocultar o con-
trolar impulsos agresivos que le hubieran llevado a situaciones de conflicto
desagradables en el ambiente familiar o profesional. Esto nos hace pensar que
dememos interpretar, en primer término y en sujetos normales, las manos ocul-
tas como signo detector de huida o evasi¢n de situaciones o problemas conflic-
tivos con la familia o en el ambiente profesional.
También, en los protocolos de sujetos normales, no enfermos psiquicos,
ni delincuentes, puede tratarse de actitudes de indiferencia, desconexi¢n,
falta de interés, etc. en la participaci¢n social o comunitaria de ciertos
actos o reuniones que carecen de atractivo e interés para el sujeto.
En general, las manos ocultas son la expresi¢n de una actitud de defen-
sa del Yo frente a reuniones o actos comunitarios o ante sentimientos incons-
cientes de inseguridad, de culpabilidad o de indiferencia.
 
Karen Machover y otros autores que han trabajado sobre enfermos piqui-
cos y delincuentes, han encontrado las manos ocultas, bien sea en delincuentes
de todo tipo, en psic¢patas, en sujetos inclinados al ocio, a la masturbaci¢n,
al empleo del revolver (atracadores) y en otros desadaptados sociales.
 
Nosotros, en nuestras tareas de selecci¢n y promoci¢n de personal,
hemos trabajado, generalmente, con sujetos relativamente adaptados y con
problemas psicol¢gicos más bien normales. Estos sujetos eran elegidos de acuer-
do con un ex men grafol¢gico previo. Por ésta raz¢n, los casos de desadapta-
ci¢n social han sido minimos, es decir, hemos vivido pocos casos anormales.
Es por ésta raz¢n que aconsejamos, antes de etiquetar a cualquier persona ana-
lizada, comprobar con otras pruebas y con la técnica de la entrevista, la posi-
bilidad de sindromes patol¢gicos o de una conducta antisocial.
 
No es aconsejable utilizar cada interpretaci¢n al estilo de un receta-
rio de cocina, consultando cada signo --como dice la Dra. Koppitz-- tomando su
significado al pié de la letra y saliendo con el diagn¢stico "listo para lle-
var", sin considerar la figura total, sin tener en cuenta el sexo del examina-
do, la edad, el estado civil, la profesi¢n, el contexto socio-cultural y la
situaci¢n actual en que se encuentra el sujeto. Proceder de éste modo en los
psicodiagn¢sticos seria una forma de actuar irresponsable.
 
DIBUJAR LAS MANOS CON EL PUÑO CERRADO.
En general, indica tendencias agresivas reprimidas. Para aclarar más
el sentido de la agresi¢n, conviene observar la expresi¢n del rostro y hacia
donde mira la figura.
Si la cara expresa dureza y la figura mira hacia la izquierda del pa-
pel, la agresi¢n es masoquista, se dirige hacia si mismo y tiene un sentido
destructivo o de autocensura. El sujeto, sea por complejos de culpabilidad,
por descontento de si mismo, o por el fantaseado de su complejo de castra-
ci¢n, se está infligiendo da¤o y, de éste modo, descarta la culpabilidad, se
venga de sus imperfecciones, o intenta anularse a si mismo.

104
Puede también, por complejo de Edipo no liquidado, sacrificar una parte
de su personalidad, de sus gustos o de su patrimonio, para liberarse de la
angustia de la castraci¢n o de la culpabilidad.
Si la figura con el pu¤o cerrado mira hacia la derecha del papel, la
agresi¢n puede estar dirigida a los demás. El puño cerrado de los marxistas
es un claro simbolo de ataque a la burguesia. El puño cerrado con expresi¢n
del rostro dura, se observa en adolescentes rebeldes, contrarios a toda disci-
plina, a todo signo de autoridad y a todo ¢rden jer rquico. Se trata, en ‚ste
caso de muchachos desadaptados, capaces de rebatir todo argumento socialmente
£til (represi¢n de ternura, con reforzamiento agresivo s dico). Se están vi-
viendo actualmente muchos casos de éste tipo, protagonizados por los denomina-
dos "cabezas rapadas" y neo-fascistas.
 
Este signo se acrecienta en agresividad, si en el dibujo de la
cabeza se enseñan los dientes, si la mandibula es cuadrada, alta y ancha, en
cuyo caso el sadismo puede llegar a ser un signo muy agresivo.
 
El puño cerrado con el pulgar metido hacia adentro (lo mismo en
los dibujos de las figuras que en un gesto) traduce una actitud de defensa
de reserva, de terquedad y, en seg£n que casos, si el trazado es de presi¢n
débil, puede expresar timidez y tendencia a la claudicaci¢n. El pulgar es re-
presentativo del Yo y de la conciencia de si mismo, ocultarlo, es de algun modo
el deseo de preservar al Yo de un riesgo, de un peligro o amenaza. El pulgar
hacia arriba, es simbolo de vida, de ascensi¢n, de éxito. El pulgar hacia aba-
jo, es se¤al de muerte, de hundimiento, de fracaso.
 
SOMBREADO EXCESIVO DE LAS MANOS
Se interpreta normalmente como sentimiento de culpa de algo realizado
con las manos. Algunos psicoanalistas interpretan éste signo como una defensa
contra la castraci¢n. El complejo de castraci¢n, como sabemos, es un complejo
nuclear que reviste gran importancia en la infancia porque es uno de los miedos
más frecuentes de los niños. Generalmente, el complejo de castraci¢n desaparece
al ser reprimido, para volver a aparecer al más minimo sintoma de neur¢sis.
Todos los complejos son potentes fuerzas din micas albergadas en el
inconsciente y rechazadas por la conciencia, pero los complejos tienen un fun-
cionamiento arbitrario y aut¢nomo, una existencia aislada, oculta, camuflada.
Los complejos son una especie de ETA o de "comando revolucionario" que puede
aparecer en cualquier instante y perturbar la actividad consciente.
Los complejos de culpabilidad y de castraci¢n, pueden provenir de la
manipulaci¢n autoer¢tica o de actividades que impliquen contactos carnales
ilicitos, clandestinos o no permitidos. El sujeto que realiza éstos actos,
sufre frecuentes estados de ansiedad, de inquietud y de remordimiento. La ten-
dencia a la contradicci¢n, la agresividad verbal, el negativismo, las respues-
tas inadecuadas, etc. suelen ser rasgos de carácter propios de sujetos que
padecen éstos complejos.
 
Si las manos sombreadas coinciden con los brazos pegados al cuerpo,
la ansiedad de la afectividad del sujeto es de tipo pasivo-defensivo, es decir,
se caracteriza por la resistencia, por la obstinaci¢n en sus actitudes y no
admite ninguna clase de sugerencia o razonamiento (actitud perseverativa).
Este tipo de sujetos no son aptos para tareas que exijan cambios r pidos
de actitud y adaptaciones continuas a nuevas realidades.
 
MANOS CON DEDOS, U¥AS Y ARTICULACIONES MARCADAS CON ESMERO.-
Puede se¤alar la tendencia a realizar actos contra los propios conven-
cimientos racionales, como ocurre en sujetos con neur¢sis obsesivo-compulsiva.
Repitiendo ‚stos actos sin sentido, les parece a ‚stos individuos que atenuan

105
o calman su angustia neur¢tica. Por ejemplo : "Si salgo con el pié derecho
a la calle, tendr‚ un buen dia". "Si no piso ninguna raya del terrazo hoy no
tendr‚ jaqueca", "Tengo que lograr tres n£meros capic£a ‚sta semana para que
me toque la loteria y pueda comprarme un coche". "Si no limpio cada media hora
la cocina, me invadiran los microbios", etc.
El neur¢tico obsesivo-compulsivo --como digo en mi "Diccionario de
t‚rminos psicol¢gicos"-- lucha interiormente contra pensamientos indeseables,
contra ideas e impulsos a realizar actos absurdos, ritos conjuratorios, escr£-
pulos permanentes, dudas, aprensiones, etc.
 
Las manos con dedos donde se dibujan las uñas y las articulaciones,
fueron vistos por Karen Machover en algunos enfermos de esquizáofrenia precoz.
Nosotros pudimos comprobar un caso, pero tambi‚n encontramos ‚ste signo en
personas que tenian dificultades en relaci¢n con el cuerpo y donde las manos
recibian un especial cuidado.
 
MANOS CON LAS UÑAS PINTADAS.-
Es propio de muchachas j¢venes con deseo de agradar y de atraer sexual-
mente. También hemos visto éste signo en muchachas con la costumbre de morderse
las u¤as. Sin embargo, la poca frecuencia del signo, no nos permite determinar
con seguridad cual de los dos significados debemos elegir.
 
OMISION DE LAS MANOS EN LOS DFH
El hecho de omitir las manos parece relacionarse con algun sentimiento
de culpa, de vergüenza o de agresi¢n reprimida. SE ha observado en sujetos
que se comen las uñas y que tienen un gran espiritu de contradicci¢n, asi como
en sujetos inmaduros y poco evolucionados. En éste último caso, los dibujos
son un intento torpe de dar estructura a las figuras. A veces, el sujeto
no se atreve a dibujar las manos y las sustituye por una especie de muñ¢n que
indica su inhabilidad gr fica.
 
 
032-DYP
 
LOS DEDOS DE LAS MANOS.-
 
Los dedos de las manos, son representativos de la evoluci¢n de nuestra
inteligencia, de nuestra conciencia y de nuestro bagaje cultural. El pulgar y
el indice, según la Dra. Wolff, "dominan la zona radial y son dedos de la
orientaci¢n con los que se construye el conocimiento del entorno y asi se
desarrolla la conciencia y gradualmente la noci¢n de la propia identidad."
El Dr. Vaschide, del Laboratorio de Psicologia Patol¢gica de la "Ecole
des Hautes Etudes" de Paris, refiriéndose a los dedos pulgar e indice dice:
"Si la mano, en su conjunto, es el sism¢grafo de las reacciones emocionales,
los dedos pulgar e indice son la expresi¢n del pensamiento".
Los dedos, en cuanto extremidades y puntos de contacto, son los ¢rganos
que, aparte de los rasgos faciales, pueden expresar mejor nuestra actitud in-
terna con relaci¢n a lo que puede ser "tocado" o "manipulado" y los que pueden
expresar con mayor espontaneidad el peso de la culpabilidad por algo indebido,
hecho con las manos. Y tambien pueden reflejar muy bién, la inseguridad y
el temor por algo investido de riesgo, que se debe hacer con ellas.
Los dedos, en los dibujos, pueden variar en cuanto a su forma, tamaño,
direcci¢n, expresividad, etc. Pueden aparecer en forma de alambres, de pinchos,
redondeados de manera infantil, dispuestos en forma de p‚talos o con trazos
irreconoscibles. Pueden tener un carácter agresivo por sus puntas
angulosas o aceradas; pueden ser largos en forma de lanza; como garfios; muy
sofisticados; inexistentes, etc.. Un dedo puede sobresalir considerablemente

106
por su longitud, mientras que otro puede ser demasiado corto, quizá  como expre-
si¢n de complejo de culpabilidad engendrado por las prácticas masturbatorias.
Los dedos de la mano, pu‚s, especialmente el pulgar y el indice, son
bastante expresivos en los dibujos, aunque en la mayor parte de casos los
dedos parecen todos iguales.
 
AUSENCIA DE DEDOS O DEDOS COMO AMPUTADOS
Puede ser indicador de un estado de regresi¢n (mecanismo de defensa
consistente en el retorno de un instinto o de una componente instintiva a una
fase de desarrollo o estadio de evoluci¢n anterior).
Como ya hemos dicho anteriormente, la mano y muy especialmente los
dedos, representan la actividad de la mente consciente, el desarrollo de
la inteligencia a través del aprendizaje constante. Por tanto, cuando en una
mano no hay dedos o éstos aparecen como amputados es porque expresan un senti-
miento o complejo de fracaso en la lucha por la existencia o porque hay una
cierta inmadurez en la evoluci¢n de la personalidad, que tambi‚n puede coin-
cidir con una autoim gen negativa
 
CUANDO LOS DEDOS SE DIBUJAN EN FORMA DE GARRA.-
Generalmente indica tendencias posesivas. El sujeto pretende mantener
a toda costa aquello de que es poseedor, o controlar en exclusiva lo que
pretende que es suyo o cree que le pertenece. No se halla dispuesto a compartir
con otros lo que posee o desea poseer (egoismo, avidez, avaricia codiciosa).
El carácter ser  propenso a los celos, a la desconfianza y a la agresividad
por defender su patrimonio personal o lo que es de otros, pero se le ha confiado
el control o administraci¢n. En resumen, los dedos en forma de garra, es propio
de sujetos que disfrutan acaparando y reteniendo aquello que desean poseer.
 
DEDOS OCULTOS MEDIANTE GUANTES.-
Los guantes, dice el Dr. Pellegrini, "tienen, cuando están puestos,
su maxima fascinaci¢n en el hecho de hacer más evidente la desnudez que hay
bajo ellos; por otro lado, el arte de ponerse los guantes, si se hace con len-
titud y con acariciamiento de arriba a abajo de los dedos, es un simbolo de
acci¢n erotizadora tactil. El guante, añade, tiene un significado sexual de la
mujer para el hombre, pero no a la inversa".
 
Cuando los guantes los dibuja la mujer en la figura de su propio sexo
es un indicador de deseo de relaciones sexuales, de deseo de ser acariciada
camuflado detrás de la pantalla del vestido. Cuando es el var¢n quien dibuja
guantes en su propia figura, puede indicar deseos sexuales reprimidos, timidez,
falta de confianza en su virilidad y evitaci¢n, por éste motivo, de las relacio-
nes sexuales con el otro sexo.
 
DEDOS MUY ANGULOSOS O MUY PUNTIAGUDOS.-
Expresan un espiritu critico o mordaz. Pronta irritabilidad, indigna-
ci¢n o respuestas airadas frente a las frustraciones, las oposiciones, los
deseos contrariados, etc.. Los dedos puntiaguidos son siempre un indicador
de manos agresivas contra objetos o personas.
 
DEDOS EN FORMA DE PTALOS
Suele ser un signo femin¢ide. Predominio del " nima". Comprobar con
otros signos.
 
ENFASIS EN EL DIBUJO DE LOS DEDOS, QUE SON MUY REMARCADOS.-
Si se trata de un adolescente var¢n, puede indicar algun problema
relacionado con la masturbaci¢n. Si se trata de jovencitas : narcisismo
de las manos a las cuales se les presta un cuidado excesivo. Observamos

107
éste signo en una mujer de 42 a¤os, soltera y con abundantes rasgos obsesi-
vos que, constantemente se lavaba y cuidaba las manos.
 
En resúmen : Los dedos, en los DFH, tienen una clara significaci¢n
psicol¢gica, prueba de ello es que los ni¤os suelen hacer primero los dedos
que la mano o los pies. El pulgar escondido en el puño cerrado parece ser
un indicador de un deseo inconsciente de regresi¢n a la infancia en busca de
protecci¢n. Puede reflejar también cierta fatiga interna y deseo de abandonar
la lucha activa contra obst culos y dificultades que el sujeto encuentra en
su vida. En éste caso, la busca de protecci¢n seria un deseo de comodidad
y de liberaci¢n de esfuerzos que el sujeto no puede, o no desea, mantener.
La ausencia del pulgar, puede estar relacionada con estados de ansie-
dad o depresi¢n. Por el contrario, los pulgares alzados, especialmente de la
mano derecha, segun se mira la figura, puede expresar voluntad, sentimientos
de autoestimaci¢n fuertes, independencia de carácter y confianza en el propio
éxito y en alcanzar metas ambiciosas.
 
 
033-DYP
 
LAS PIERNAS Y LOS PIES.
 
Las piernas y los pies son los ¢rganos que utilizamos para nuestros
desplazamientos y para aproximarnos a los objetos y a las personas de nuestro
entorno. La forma como se dibujan ‚stos ¢rganos o extremidades, expresan el
modo como cada sujeto se "mueve" para relacionarse con su ambiente, para satis-
facer sus necesidades biol¢gicas y de todo tipo y para alcanzar objetivos de
valor en el terreno social y profesional.
 
Por otro lado, son las piernas y los pi‚s lo que nos permite "mantener
una actitud" y asegurar la estabilidad del cuerpo, es decir, "tocar bien de
pies a tierra". Este hecho es el que hizo pensar al psiquiatra aleman Erwin W.
Straus, que "la situaci¢n b sica que permite las acciones morales,
es la oosici¢n de pié".
 
Sea porque las piernas y los pi‚s son la "base vital" donde se apoya
nuestro cuerpo, sea porque nos permite la facultad de movernos sobre el entor-
no, o por lo que significa mantener el equilibrio y "tocar de pies a tierra,
"tomar una actitud" frente a cuanto nos rodea, lo cierto es que, en los dibujos
de los pi‚s y de las piernas se observan con frecuencia las fuentes de conflic-
tos internos, lo mismo si se relacionan con las necesidades sexuales, que con
las relaciones sociales, familiares y profesionales.
 
Ciertos individuos, afectados por problemas sexuales, tal como
observ¢ Karen Machover y tambi‚n nosotros, no logran pasar en sus dibujos más
allá de la cintura, omitiendo el área que pone en descubierto la zona en la
que gravitan sus dificultades o sus complejos de impotencia o minusvalia.
 
Otros individuos, a menudo descorazonados, deprimidos o con una timidez
e inseguridad castrante y tal vez con una neurastenia sexual más o menos impor-
tante, suelen dibujar las figuras sentadas cuando no omiten las piernas y los
pies (ver despu‚s "Figuras sentadas o encogidas").
 
DIBUJAR LAS PIERNAS JUNTAS E INMOVILES
En raz¢n de la "inmovilidad" y "cierre" de las piernas, ‚ste signo
parece estar relacionado con la contenci¢n o represi¢n de impulsos sexuales.
Este control o represi¢n, más o menos rigido, de las pulsiones sexuales se

108
une frecuentemente a fuertes tensiones emocionales internas. Naturalmente,
cuanta mayor rigidez se observe en las figuras, mayor ser  el grado de tensi¢n,
de ansiedad, de timidez sexual y de rechazo de los impulsos.
 
La Dra. Koppitz observ¢ ‚ste signo en niñas que habian estado expuestas
a ataques sexuales de hombres mayores, expresando asi su "miedo a sufrir un
ataque sexual". También la Dra. Machover, creadora del test, interpreta las
piernas juntas y rigidas como "un rechazo a la aproximaci¢n sexual".
 
DIBUJOS DE LOS DFH CON LAS PIERNAS CORTADAS
Las mutilaciones pueden ser agresiones al propio Yo o agresiones a
los demás, si se realizan sobre figuras que en los historiales sobre las mismas
no se identifican con el Yo. Pero también pueden ser un indicador del senti-
miento de inseguridad del sujeto en su "caminar por la vida", su falta de bases
de apoyo, su complejo de abandono o su complejo de postergaci¢n.
La neurastenia sexual puede estar presente en éste signo, en cuyo caso,
la rabia hacia si mismo, el sentimiento de impotencia, puede ser proyectado
hacia afuera en forma de criticas hacia el entorno, negativismo, oposici¢n
y un sentimiento de insatisfacci¢n permanente.
 
Kronfeld, cita el caso de un sujeto con tendencias fetichistas, que
lograba excitaciones sexuales provocadas por el fantaseo imaginativo de muje-
res inválidas con muletas y abrigos de pieles.
 
DIBUJAR LOS PIES GRANDES
Si la forma es puntiaguda indicar  agresividad, deseo de aparentar
una virilidad machista y combativa. Si la forma es más o menos redondeada
ser  indicador de tendencias dominantes y autoritarias más o menos suaviza-
das. Si las puntas son cuadradas o angulosas, el instinto de dominio ser 
brutal o desconsiderado. Comprobar con el resto de las figuras.
Los pies grandes se han observado en delincuentes de ambos sexos.
 
DIBUJAR LOS PIES PEQUEÑOS
Delicadeza y agilidad para moverse, sensibilidad, femineidad. Se obser-
va preferentemente en dibujos de mujeres. En DFH dibujados por varones, se
puede dudar de la virilidad de los mismos, aunque se ha de comprobar por otros
signos o por la entrevista.
 
PIES ORIENTADOS EN DISTINTA DIRECCION
Una divergencia en la orientaci¢n de los pies es, simb¢licamente, "no
saber qué camino tomar". Supone un estado subconciente de duda, de vacilaci¢n,
de incertidumbre (ambivalencia) sobre el camino a seguir. Por tanto, expresa
la existencia de conflictos respecto a la realidad exterior.
 
PIES EN FORMA DE FALO .
Preocupaciones sexuales. Alli donde observemos rarezas o disturbios de
carácter --decia Freud--, podemos sospechar problemas sexuales. Esta afirma-
ci¢n de Freud, reza también con todas las rarezas o anomalias en los DFH.
 
ASIMETRIAS IMPORTANTES EN EL DIBUJO DE LAS EXTREMIDADES
Es indicador de falta de equilibrio y de coordinaci¢n, sea mental (va-
cilaciones, indecisiones, intermitencias, inseguridad en las ideas, etc.),
o bien desequil¤ibrio y falta de coordinaci¢n "funcional" (incoordinaci¢n mo-
triz, inhabilidad manual, torpeza, etc). Este signo se ha observado en algunos
zurdos contrariados. Puede ser un indicador de confusi¢n mental o neur¢sis.
 
PIERNAS VISTAS A TRAVES DE FALDAS O PANTALONES TRANSPARENTES

109
Puede ser un indicador de tendencias homosexuales rechazadas. Ciertos
individuos se pasan el tiempo buscando su "partenaire ideal", pero son incapa-
ces de alcanzar nunca ese objetivo. Con ésta dilaci¢n, lo que están haciendo
es negar, inconscientemente, su tendencia a la homosexualidad.
El sujeto lucha entre los impulsos sexuales y los convencionalismos
sociales, entre los impulsos del Ello y el Super-Yo. Este estado interno pro-
duce una ansiedad constante ante el temor que se descubran las tendencias
homosexuales que el sujeto lleva latentes.
 
PIES DESNUDOS ENSE¥ANDO LOS DEDOS EN FIGURAS VESTIDAS
Tendencias autoritarias y posesivas. Independencia de carácter en
ambos sexos. Deseos sexuales encubiertos.
 
DIBUJAR PRIMERO LOS PIES Y LUEGO EL RESTO DE LA FIGURA.
El sujeto puede expresar en éste signo, bien sea su desaliento o depre-
si¢n, o bien un mecanismo sustitutivo que le proporciona, inconscientemente,
un sentimiento de seguridad o la contradicci¢n a algun temor. En ‚ste £ltimo
caso, el sujeto aporta a su memoria consciente algun componente de su sexuali-
dad infantil que alguna vez le proporcion¢ placer, seguridad, protecci¢n, etc.
y cuya gratificaci¢n fu‚ sentida con especial intensidad. De éste modo, el
sujeto, cree librarse de la angustia de su impotencia frente a problemas o
situaciones que le ofrece la realidad.
 
DIBUJO MUY MARCADO DE LOS ZAPATOS.
Es indicador de impulsos sexuales muy acusados. Ciertos tuberculosos
debido a la acci¢n estimulante de la tuberculina, que genera el hipergenita-
lismo, están predispuestos a excitaciones sexuales incontenibles. Lo mismo
ocurre con algunos sifiliticos (Resten y Machover observaron varios casos
en ambos enfermos). Nosotros nos limitamos a citar ‚stas observaciones.
 
En resúmen : Es evidente que los pies tienen un alto simbolismo sexual.
Asi como la extremidad superior de los brazos conduce a las axilas, la
extremidad superior de los pies conduce a los ¢rganos genitales. Durante el
periodo oral, el ni¤o se suele llevar el pié a la boca y, frecuentemente, la
madre se lo besa. Por tanto, el pié puede estar inmerso en distintas vivencias
infantiles de placer y en ciertas tendencias masoquistas. Los pies pueden ser
comprimidos o apretados por los zapatos; pero también pueden ser utilizados
como medio de agresi¢n y de dominio : dar un puntapi‚ a otro, pisarle, etc.
actos que son sin¢nimo de dominio.
 
Bajo el punto de vista funcional, los pies corresponden a las
funciones de propulsi¢n y de conducci¢n del cuerpo, son el sosten y base del
mismo y a ellos podemos asignarles la seguridad y la estabilidad fidicas, la
confianza con que se pisa sobre el camino de la vida.
 
034-DYP
 
DIBUJO DE LA FIGURA COMPLETA.-
 
Cada sujeto testado, cuando dibuja una figura, hace una representaci¢n
de si mismo. Los signos de "movimiento" y los de "contacto con el exterior",
son los que se revisan con mayor interés en los DFH.
 
En primer lugar, es importante observar el tama¤o y la ubicaci¢n de
las figuras. Los sujetos con dificultades de comunicaci¢n y socializaci¢n
suelen dibujar las figuras pequeñas y las ubican en el cuadrante de la iz-
quierda y abajo del papel. Los sujetos con pocas dificultades de adaptaci¢n

110
y con tendencia a la extraversi¢n, dibujan las figuras grandes y las colocan
en el centro de la página u ocupando mucho espacio en el papel.
 
Otro aspecto importante es el "movimiento" o "quietud" de las figuras.
Los signos gr ficos del "movimiento", no pueden concebirse en las fi-
guras dibujadas, más que a través de la expresi¢n del rostro y de la actitud
de los brazos, de las piernas y los pies. Cuando no hay signos de "movimiento",
de "actividad", las figuras aparecen inm¢viles, "quietas", fosilizadas o para-
lizadas en una actitud muerta o de rigidez cadavérica. Los muertos no se mue-
ven, constituyen un pasado, algo que fue, pero que ya no és.
 
Esta observaci¢n del dinamismo, de la movilidad de las figuras,
es lo que más diferencia unas personalidades de otras, sobre todo en el aspec-
to creativo y de lucha por la existencia.
El sujeto puede mostrarnos en la actitud del cuerpo, su confianza
en si mismo, su actitud resuelta, su pasividad, su rigidez defensiva, sus con-
flictos y problemas con respecto a si mismo o con respecto al mundo que le
rodea. Puede ofrecernos tambi‚n, en las partes del cuerpo que están escondidas
u ocultas, omitidas o distorsionadas, sus complejos psiquicos, sus preocupacio-
nes por el propio cuerpo, sus dificultades de adaptaci¢n, etc.
 
Las personas que se han visto privadas de movimiento o de contacto
con el exterior, sea por enfermedades fisicas, por reclusiones mentales o pena-
les o por otras causas, suelen proyectar en los DFH bien una expresi¢n elabora-
da en su fantasia interior, bien, si no poseen compensaci¢n imaginativa, recu-
rren a plasmar una figura burda, vacia, vegetativa, etc. que reduce la persona-
lidad de las figuras al minimo esencial.
 
Normalmente, se puede deducir el estado de ánimo del examinado a través
de los DFH, viendo su situaci¢n dentro del espacio gráfico. Si las figuras
están erguidas y s¢lidamente apoyadas sobre el suelo imaginario, el estado
de  nimo es normal. Si están desplomadas o inclinadas, con las piernas cortadas
o sin base de apoyo, se puede sospechar estados de angustia y ansiedad y
la debilidad vital, y entre otros sintomas, la tendencia depresiva.
 
FIGURAS ALTAS Y ERGUIDAS
Si no hay rigidez en la postura, ni detalles agresivos en el rostro
ni en las manos, es un indicador de confianza en si mismo, en el propio valer
y en la situaci¢n social y profesional. El sujeto no necesita el apoyo de los
demás para creer en si mismo, se mueve con autonomia y seguridad en su medio
ambiente. Si el dibujo va acompañado de lineas fuertes y los pies descansan
sobre una base s¢lida, el sujeto puede tener el h bito de mandar o dirigir
a otros, está acostumbrado a destacar su autoridad.
 
Con cierto grado de rigidez, puede indicar la tendencia a la exaltaci¢n
del sentimiento de si mismo, del propio valer y del rango social o profesional.
Esta actitud de orgullo le hace pensar al sujeto que debe ser preferido a otros
y que sus pensamientos encierran la unica verdad posible, basada en conviccio-
nes y en razonamientos subjetivos. El sujeto, siempre encuentra pruebas en
qu‚ apoyar sus afirmaciones y rebatir las opiniones de los otros. Esta hiper-
tr¢fia del Yo, que recuerda la postura corporal de los dictadores, por ejem-
plo, la de Hitler y Mussolini, tiene su origen, seg£n las teorias psicoan li-
ticas, en la privaci¢n objetiva o subjetiva del amor maternal durante la infan-
cia, detrás de la cual puede haber tendencias homosexuales rechazadas. Este
signo es propio de personalidades con tendencia paran¢ide, sobre todo si el
contorno presenta lineas angulosas, si el cuello es alto y la mirada fija.
 

111
FIGURAS SENTADAS O ENCOGIDAS
Este signo es equivalente a las "respuestas de flexi¢n" en el test
de Rorschach, que revelan pasividad, resignaci¢n, renuncia o desilusi¢n por
frustraciones, fatiga o desaliento. Esta postura de las figuras es siempre
negativa con relaci¢n a la capacidad del sujeto para luchar y abrirse paso
en la vida. Puede deberse a un desgaste emocional por excesos de trabajo
realizados sin fruto, por preocupaciones o sentimientos intensos de frustra-
ci¢n que el sujeto no consigue exteriorizar. En la mayor parte de éstos dibu-
jos, el cuerpo está deformado por retoques, incluso después de varios intentos
fracasados de estructurarlo mejor. En algunos casos aparecen las transparencias.
 
DFH CON LAS EXTREMIDADES EN MOVIMIENTO Y EL ROSTRO ALEGRE
Facilidad de acci¢n y de comunicaci¢n. El sujeto se encuentra bien
en su ambiente, no tiene problemas de relaci¢n. Buena salud, vitalidad, alegria
de vivir. Confianza en si mismo y esperanza en resolver problemas vitales, o no
piensa en ellos. Esta actitud puede reflejar tambi‚n una euforia moment nea
motivada por vivir el sujeto acontecimientos agradables.
 
CUERPO DE LAS FIGURAS DIBUJADO CON VAGUEDAD O DE MODO EXTRAÑO
Posible indicador de obstrucci¢n emotiva, de torpeza, de inseguridad
y pérdida de fuerza para enfrentarse a situaciones nuevas. Creencia subjetiva
que los demás no comparten la idea que el sujeto tiene de si mismo y de sus
posibilidades. Puede tratarse de un recuerdo evocador de seres queridos muer-
tos en accidente o desaparecidos de repente. Hay que investigar el caso.
 
DFH EN DONDE SE HA QUERIDO EXPRESAR UN GRAN DESPLIEGUE DINAMICO.
Puede ser un indicador de dinamismo fisico o psiquico, depende de
la fuerza del trazado, de la calidad de los dibujos y de la edad del sujeto.
Los ni¤os y los adolescentes suelen dibujar figuras con los brazos en movi-
miento. Los sujetos con tendencias esquizá¢ides --según Karen Machover-- dibu-
jan las figuras en acci¢n, pero hacia el lado izquierdo del papel, es decir,
bloquean su actividad en el sentido de la comunicaci¢n con el exterior (lado
derecho de la página).
Los dibujos en movimiento, pueden ser, en algunos casos, una supercom-
pensaci¢n fantaseada de sujetos con una imaginaci¢n constructiva infantil
o con tendencias patol¢gicas.
 
DIBUJOS DE FIGURAS QUE RECUERDAN LOS "HOMBRES DE NIEVE" U "HOMBRES
PALOTE"
Pueden ser un indicador de algun problema con el cuerpo, o un intento
de evasi¢n del sujeto ante la prueba. Estos dibujos, suelen ser por lo gene-
ral muy peque¤os y se emplazan sobre la mitad izquierda de la página, quizá 
a causa de la tensi¢n que provoca el compromiso de tener que hacer algo donde
se puede fracasar, algo que puede dar la impresi¢n que no se está a la altura
que se desearia por la inhabilidad o torpeza que se teme tener. Es un mecanis-
mo de defensa frente a la prueba de si mismo ante los demás.
 
FIGURAS EN ACTITUD DE RIGIDEZ
La rigidez, por principio, refleja una falta de adaptaci¢n. Todo fraca-
so de adaptaci¢n entra dentro del campo de las neur¢sis o de las psic¢sis,
seg£n el grado de intensidad y la particularidad que presente cada caso.
Dice Otto Fenichel, famoso tratadista de las neur¢sis, que "una neur¢-
sis es, en su comienzo, un derrumbe de los mecanismos de adaptaci¢n, algo que
el sujeto sufre pasivamente contra su voluntad, aunque se produzcan, secunda-
riamente, intentos de adaptaci¢n destinados a reparar el derrumbe original
y evitar nuevos descalabros". El sujeto neur¢tico conoce y sufre su desadapta-
ci¢n. El psic¢tico, en cambio, al creer que son los demás los desadaptados,

112
lo que sufre es la supuesta desadaptaci¢n de los demás y su también supuesta
hostilidad del entorno hacia él.

En la rigidez de las figuras pueden darse los dos casos : a) la desa-


daptaci¢n neur¢tica, si las figuras están quietas y con los brazos y las pier-
nas pegados al cuerpo y los rasgos del rostro con expresi¢n pasiva, es decir,
no agresiva; y b) la desadaptaci¢n psic¢tica, si las figuras están erguidas,
si son alargadas y angulosas, si el cuerpo está orientado hacia la izquierda,
si tienen la mirada fija y agresiva y la actitud del movimiento, si lo tienen,
es hacia la izquierda.
 
Por lo general, la rigidez en las figuras, es propia de sujetos
que siguen patrones de conducta rigidos impuestos por el Super-Yo, inspirados
en formaciones o mecanismos defensivos originados por la educaci¢n. El sujeto
se escuda y se endurece en una conducta protectora que le salva del peligro
indeseable de ceder a pensamientos, actos o comportamientos que pueden ser
sancionados por la conciencia moral regida por el Super-Yo. Todo lo que no
está de acuerdo con sus normas y principios, con sus dogmas internos, es
rechazado, negado o combatido, prescindiendo del placer que podria experimen-
tar o de la utilidad práctica que cualquier acto lleve consigo.
El grado de rigidez de los dibujos, nos indicar  si el sujeto es extre-
mista en sus actitudes o se conduce, en algunos casos, con cierta elasticidad.
 
La rigidez en las figuras, es para muchos autores y para nosotros mis-
mos, un indicador de un sistema de control emocional que enlaza, frecuente-
mente, con tendencias obsesivo-compulsivas, coincidentes habitualmente con
la "represi¢n", con el distanciamiento afectivo o emocional y con el desarrollo
intensivo de la actividad intelectual compensatoria. En cualquier caso, hay que
pensar que, detrás de toda rigidez, hay un Super-Yo tir nico y castrante.
 
LA SUCESION. EL MODO DE AFRONTAR EL DIBUJO DE LAS FIGURAS.-
El hecho de tener que dibujar una pareja de personas es, para la mayor
parte de los individuos, afrontar una situaci¢n nueva y comprometida. El modo
como cada sujeto aborda ésta situaci¢n, es siempre interesante, si tenemos
en cuenta que puede hacerlo de manera ordenada y tranquila, pensando con in-
quietud el modo de realizar la tarea o saliendo del paso con cualquier monigote
gr fico que que le releve del reto de probarse a si mismo.
 
El sujeto habr  trabajado de manera ordenada y tranquila, sin dar mues-
tras de inquietud, inseguridad o desconfianza, cuando se entrega, sin extrañar
lo inesperado de la prueba, a la realizaci¢n del dibujo, empezando por la cabe-
za y luego, siguiendo un ¢rden topogr fico, con el resto del cuerpo de las fi-
guras. Esta manera de proceder indica una buena adaptaci¢n, si lo confirma
el trabajo que el sujeto ha realizado. Esto quiere decir que el sujeto se aco-
moda a su entorno ajustando su actitud, su comportamiento, a las circunstan-
cias, tareas y limitaciones que el medio ambiente le exige.
 
El sujeto puede realizar el dibujo de forma ordenada, pero dando a
las figuras un aspecto rigido, estático y duro, en cuyo caso nos muestra,
acaso, un respeto a las normas, pero n¢ una adaptaci¢n espont nea y natural
a su medio ambiente (ver más arriba lo indicado sobre las figuras rigidas).
 
Algunos individuos, realizan los dibujos atendiendo por separado
partes distantes geogr ficamente de las figuras, por ejemplo : hacen la cabeza
y medio lado de la figura, dedic ndose por entero a los pi‚s, siguen con las
piernas del otro lado, pero al llegar a la cintura se desplazan a los hombros

113
para hacer los brazos y las manos, terminando por último el tronco y el cabe-
llo, sin llevar un ¢rden de sucesi¢n. Suele darse ésta anomalia en personas
con falta de coherencia y de l¢gica, con un pensamiento, caprichoso, inestable,
y desintegrado. Su labilidad mental y afectiva hace a ‚stos sujetos dificiles
de adaptarse a tareas que requieren m‚todo y disciplina, aunque suelen tener
cierto éxito en profesiones libres poco sujetas a organizaci¢n y control.
En casos de sucesi¢n muy desordenada, el sujeto padecer  problemas
cenest‚sicos y sexuales que afectar n su vida emocional haciéndola conflictiva.
 
Finalmente, algunas raras veces, nosotros s¢lo hemos visto un caso,
el dibujo se comienza en forma invertida, primero se dibujan las piernas y
los pies, luego el tronco y los brazos y se deja la cabeza para £ltimo lugar.
Deducimos por otras pruebas aplicadas y por la entrevista, que se trataba
de una persona sumamente desconfiada, cautelosa y con abundantes signos de
tipo paran¢ide.
 
Algunos sujetos muestran en los dibujos irregularidades tan pronun-
ciadas que hacen pensar en una verdadera desorganizaci¢n psic¢tica o en una
gran dispersi¢n de los procesos mentales.
 
Cuando se puede observar la iniciaci¢n y marcha sucesiva de los dibu-
jos durante las pruebas, conviene anotar las veces que el sujeto vuelve sobre
determinadas áreas para modificar o insistir sobre las mismas. Esta observa-
ci¢n debe hacerse discretamente para no perturbar emocionalmente al sujeto en
su tarea. El objetivo de ésta comprobaci¢n es conocer la intensidad de los
conflictos en la zona donde se presentan los retoques.
 

035-DYP
 
EL TRAJE O VESTIDO Y LOS ORNAMENTOS.-
 
Un detalle importante en los DFH es el vestido o traje de las figuras.
Bajo el punto de vista pr ctico y social, el traje o vestido tiene dos finali-
dades. Una es la de proteger al cuerpo contra los elementos externos (frio, ca-
lor, rozaduras, etc.) y la otra es realzar la apariencia, destacar la propia
figura, bien por vanidad o por deseo de hacerse valer y respetar.
 
Es relativamente poco frecuente que, cuando se pide a un individuo
que realice el dibujo de una pareja humana, nos presente un desnudo. General-
mente, la mayor parte de figuras tienen traje o llevan vestido. El modo como
est‚ tratada la vestimenta, puede resultar ampliamente significativo, pero
estudiemos, en primer lugar, los casos en que nos presentan las figuras
desnudas, sin ningún tipo de ropaje.
 
FIGURAS DESNUDAS
El problema de base que suelen tener muchos sujetos al comenzar la
prueba, es si se les pide que dibujen la pareja humana vestida o desnuda.
Algunos suelen preguntarlo al examinador, reflejando con ‚sta pregunta --seg£n
la Dra. Romano-- "una gran preocupaci¢n por su propio cuerpo". Nosotros hemos
comprobado, en algunos casos, la vacilaci¢n inicial propia de sujetos insegu-
ros, faltos de confianza en si mismos y con gran sensibilizaci¢n al fracaso.
 
Los desnudos, en general, tienen un carácter individualista, ausente
de prejuicios, enemigo de los convencionalismos sociales y con enormes deseos
de autenticidad, que pueden resultar excesivos, pu‚s, al querer evitar las

114
formas artificiosas y represivas, que son v lidas para la vida social, la
actitud puede resultar cinica, agresiva y peligrosamente revolucionaria, es
decir, ataca todos los valores ‚ticos sobre los que está montada la sociedad.
(Esta interpretaci¢n, que era válida en los años que yo la
escribi, ahora no es tan válida al haberse puesto de moda el cuerpo).
 
De todas maneras, según la armonia del dibujo y la descripci¢n del
mismo en la historia sobre la pareja, se ver  si se trata de un deseo de
autenticidad y de sinceridad moderado en el que se sublima el cuerpo como
expresi¢n est‚tica o mistica , o si se trata de una exhibici¢n
audaz de tipo narcisista o de una actitud provocadora del sujeto
frente a la persona que analiza, principalmente si la analista es mujer y
se destacan los ¢rganos sexuales masculinos.
 
Los ni¤os y los adolescentes, casi nunca dibujan figuras desnudas,
quizá  les falta ese apoyo social para definirse en el rol que les gustaria
desempeñar. Los ¢rganos genitales, especialmente los del var¢n, s¢lo apare-
cen en sujetos con instintos primitivos o en esquizofrénicos. Rara vez los
vemos en adultos normales. Para algunos autores, no recientes, la represen-
taci¢n de los desnudos en los DFH, está re¤ida con las normas del decoro.
Nosotros hemos observado varios casos que contradicen ‚sta afirmaci¢n, por
ejemplo, la antes mencionada. Un desnudo estilizado, es decir,
carente de exuberancias, de pliegues por adiposidad o de posturas incitan-
tes, no puede ser visto como erotizante por personas normales. En cambio,
determinadas ropas o la manera de vestir a las figuras, pueden tener un
alto poder erotizante.

"Ciertos individuos con considerable tendencia "voyeurista" en su


inconsciente, pueden dibujar figuras desnudas idealizadas" (Machover).

Algunos niños pequeños con preocupaciones sexuales precoces, pueden


dibujar figuras desnudas con los atributos genitales, o bien dibujan sus moni-
gotes con sombreros, anunciando la tensi¢n de su despertar fálico.
 
Los dibujos de figuras desnudas son frecuentes --dice la Dra. Romano--
en estudiantes de las Facultades de Bellas Artes. En éste caso, se trata de
un grupo de individuos que se debe considerar aparte, desde el punto de
vista psicol¢gico.
 
DIBUJOS MOSTRANDO LOS GENITALES.
Como hemos visto anteriormente, es frecuente en los niños con
sexualidad precoz. Pero hay ciertos adultos que se complacen en colocar, de
modo destacado, el correspondiente pene a la figura masculina, destacando
también el vello en el pubis femenino. Puede tratarse en ‚stos casos de
tendencias exhibicionistas propias de sujetos con un infantilismo psiquico
parcial, en cuyo caso seria más una perversi¢n de intenci¢n que de objeto,
o de un narcisismo simb¢lico. También puede tratarse de una forma de expre-
sar la propia rebeli¢n contra una sociedad que quiere enmascarar las cuestio-
nes naturales, o tratarse de sujetos que tienen conciencia de sus conflictos
o fracasos sexuales.
 
DESNUDOS VACIOS, DANDO LA IMPRESION QUE CIRCULA EL AIRE POR DENTRO
DEL CUERPO.-
La mayor parte de autores ven en ‚ste signo un indicador de tendencias
homosexuales.
 

115
 
EL SIGNIFICADO DE LOS VESTIDOS Y DE LOS ADORNOS EN LOS DFH.
 
"Se ha discutido muchas veces --dice el Prof. Pellegrini--, si los
vestidos tuvieron originariamente un carácter protector, sexual u ornamental.
Carácter protector contra las interperies, los animales, las piedras, las p£as
etc.. Carácter sexual, por diferenciar rotundamente a los varones de las hem-
bras. Y porque en los pueblos civilizados, al menos para las mujeres, predomina
el carácter ornamental de las vestiduras. Ciertamente que, para algunas muje-
res, el vestido no esconde, sino que realza y magnifica los atractivos er¢ticos
convirti‚ndose en el más poderoso afrodisiaco".
 
Los vestidos femeninos, tienen influencia excitante, si se insinuan
los senos, las nalgas y las piernas de una manera erot¢gena. Los zapatos de
tac¢n alto, no s¢lo sobrealzan la figura, sino que dan gracilidad y elegancia
a las piernas y a los movimientos del cuerpo al andar. Y no digamos lo que
puede hacer un buen maquillaje y un peinado atractivo del cabello. "Todo lo
bueno es caro --decia una dama en una "boutique"--, hay vestidos más baratos,
pero no son bellos. No sé lo que gastaría en vestidos la princesa Diana, pero
a su elegancia en el vestir debería una buena parte de su éxito, sobre todo entre
las mujeres".
 
En consecuencia : Todo adorno de la figura a través del vestido, expre-
sa el gusto por la "representaci¢n social", el deseo de llamar la atenci¢n, de
atraer, de impresionar a los demás. Este deseo o necesidad de "cultivar la fa-
chada", de destacar el exterior del cuerpo, de poner en relieve la personalidad
externa, puede tener, y sin duda tiene, un impacto favorable a la importancia
personal, pero detras del escaparate externo, puede esconderse, a veces, un
deseo de atrapar o un gusano que se retuerce.
Hay muchas personas que necesitan compensar con adornos externos del
cuerpo, las lagunas que pueden tener en cualquier área social, profesional
o familiar. Y no hay duda que la im gen corporal se puede aumentar o mejorar
recurriendo a la ropa, al maquillaje, a las joyas u otros adornos, es decir,
cambiando la im gen del propio cuerpo.
 
Las personas que visten con mucho detalle o adornos los DFH, suelen
tener tendencias narcisico-exhibicionistas más o menos camufladas. El objetivo
principal de algunas de ‚stas personas es lograr, a través de la atracci¢n
sexual, sea un gran tren de vida, sea satisfacer la vanidad de sentirse impor-
tantes y destacar entre los demás. Este tipo de personas, son superficialmente
sociables, pués, su extraversi¢n y sociabilidad está £nicamente motivada por
un fuerte apetito de posesi¢n y de dominio de la voluntad de los demás y no
por un verdadero interés generoso. El sujeto que cuida mucho de su cuerpo y de
su im gen fisica, rara vez es altruista y generoso.
 
RECARGAR LA ZONA MEDIA DE LAS FIGURAS CON DETALLES O ADORNOS

Cuando se recarga la parte del tronco de las figuras, en sentido verti-


cal, a¤adiendo al vestido una hilera de botones, una corbata llamativa, una
cremallera o cualquier otro añadido, parece ser un indicador de alguna preocu-
paci¢n por el propio cuerpo o por la frecuente irrupci¢n de sentimientos de
insuficiencia relacionados con esa zona. En algunos casos, dependencia materna.
La preocupaci¢n som tica se evidencia aún más, si la linea media donde
se colocan los adornos o detalles sobre el pecho y abd¢men presenta retoques.
Algunos sujetos neur¢ticos de tipo obsesivo tienen una preocupaci¢n excesiva
por su vestimenta, la cual tiene que ser perfectamente adecuada a la idea que

116
ellos tienen de la misma, de otro modo, se sienten sumamente inc¢modos o desdi-
chados. "Lo que realmente les preocupa a ‚stos individuos --dice Fenichel--,
no es su vestimenta, sin¢ su bienestar fisico que lo proyectan sobre la vesti-
menta. La vestimenta para ‚stos individuos, forma parte de su im gen corporal".
 
Si las figuras están defectuosamente realizadas, desgarbadas, mal equi-
libradas y con desproporciones u otras anomalias, ser  un indicador de falta
de madurez psicol¢gica, entendiendo por inmadurez, un posible retardo en el
desarrollo intelectual y afectivo del sujeto, generalmente debido a transtornos
de tipo endocrino, como puede ser una hipofunci¢n de la hip¢fisis o de otras
gl ndulas, por lo que los patrones de conducta de éstos individuos, recuerdan
la vida infantil.
 
UNA DE LAS FIGURAS MAS TRABAJADA Y ADORNADA QUE LA OTRA.

Cuando una de las figuras está mejor realizada y más cuidada en


los detalles que la otra, si se trata del DFH del mismo sexo que el autor o
autora del dibujo, es indicador que ésta persona confia en su capacidad de
seducci¢n y en la influencia que puede ejercer sobre el sexo opuesto. Esta
persona se sobrevalora frente a su partenaire, si se trata de persona casada.
Puede ser también un indicador de la tendencia al narcisismo del cuer-
po, especie de psico-infantilismo sexual donde el amor ha quedado fijado en
el propio sujeto. A veces, ciertas personas miran con una especial ternura
fotografias o im genes propias de tiempos pasados. En ésta tendencia puede
verse la inclinaci¢n narcisica de tales personas que, como Narciso, viven
prendadas, enamoradas de su propia figura.
 
Cuando la figura que se cuida más es la del sexo contrario, puede verse
en ese signo la admiraci¢n que el sujeto siente por las personas del sexo
opuesto y tal vez el complejo de inferioridad que bloquea la comunicaci¢n
abierta con el sexo admirado. Si se trata de una mujer, puede estar indicando
lo mismo o que en su inconsciente desea ser var¢n.
 
FIGURAS RECARGADAS CON TODA CLASE DE ADORNOS O DETALLES
Hay sujetos que incluso hay que pedirles el dibujo porque no terminan
nunca en su excesivo afán de perfeccionamiento. Describen con gran minuciosi-
dad detalles del vestido, como pueden ser los botones, los pliegues del vesti-
do, los rasgos de la cara o de cualquier otra zona del cuerpo que sea de su
predilecci¢n. Este tipo de minuciosidad, se da frecuentemente en sujetos afec-
tados por neur¢sis obsesivas que tienden a una forma de ritual, especie de
mecanismo m gico que representa, para ellos, una defensa inconsciente de ries-
gos o peligros para su Yo.
La reiteraci¢n de detalles en los DFH, se presenta también en algunos
psicast‚nicos que temen dejar algo olvidado y se afanan por subsanar ciertos
detalles para que las figuras no queden incompletas. Hay otro tipo de sujetos
que hacen con amabilidad todo lo que se les pide y que sienten placer por las
tareas minuciosas y la repetici¢n perfeccionista. Son sujetos apegados a sus
sentimientos, a sus deseos, a sus ideas, como las garrapatas a un animal.
La técnica de la entrevista y la utilizaci¢n de otras pruebas proyec-
tivas aclarar  el sentido psicol¢gico de éstos DFH.
 
DIBUJOS DONDE SE VISTEN LAS FIGURAS CON ROPAS SENCILLAS O SOBRIAS.-
Si las figuras tienen un tama¤o reducido, suelen realizar éste tipo
de dibujos los sujetos que reducen su campo de expansi¢n o comunicaci¢n social,
es decir, los introvertidos, bien sea por tener un impulso vital deficiente o
contenido, o por sublimaci¢n de la libido en intereses intelectuales, estéti-

117
cos o espirituales. Tambi‚n puede ser un indicador de que el sujeto se halla
pajo la presi¢n de sus lagunas interiores o de algun complejo de inferioridad.
 
DIBUJO DE RAYAS EN LOS PANTALONES
Dentro de los detalles de la vestimenta, está el caso de aquellos
individuos que dibujan rayas, dobladillo o pretina a los pantalones. Puede
tratarse de un buen dibujante, si el resto de la figura ha sido realizado
con el mismo perfeccionamiento formal. El sujeto quiere demostrar asi su
eficacia en su trabajo. Pero cuando el resto de la figura no está en pro-
porci¢n con el perfeccionamiento que se quiere dar a esta parte del traje,
se puede deducir que el sujeto quiere destacar sus cualidades masculinas
en forma ostentatoria (problemas profundos en relaci¢n con su virilidad);
o bien desea dar una buena im gen en el amor, en el trabajo, en los deportes
y en la vida social, si la figura no es rigida y tiene movimiento.
 
DIBUJO DE CINTURONES EN LOS DFH
Los cinturones y el corte, mediante rayas, en la cintura, es la expre-
si¢n de una barrera fronteriza, de una divisi¢n, que establece la separaci¢n
entre la zona digestiva y el emplazamiento de los ¢rganos sexuales. Esta sepa-
raci¢n o "corte", puede deberse a muchas causas, desde los simples pudores
o represiones originados por principios religiosos, hoy caducos, hasta la más
cruel impotencia, o el deseo de camuflar las tendencias homosexuales. Lo cier-
to es que ‚ste signo representa un "corte", una barrera, un impedimento y es
necesario investigar, en cada caso, lo que hay detrás del muro que oculta las
causas conflictivas motivantes de la escisi¢n, del ocultamiento.
 
En los cinturones, aparecen a veces hebillas historiadas o de fantasia.
Estas hebillas representan elementos con significado social de tipo convencio-
nal. Pero al ocupar la zona umbilical, pueden estar indicando el deseo incons-
ciente de despegarse de la tutela de la madre.
 
DIBUJAR GUANTES EN LAS MANOS, ADORNOS EN EL PELO O EN LOS ZAPATOS.
Este tipo de adornos, puede reflejar la tendencia al autocontrol, al
dominio de si mismo, de los nervios y de los impactos emocionales de cara al
exterior. Los zapatos con lazos y, en general, toda especie de aditamentos
decorativos : guantes, horquillas, diademas, o rosas en el pelo, cabellos
ondulados, etc. son señales de control emocional o de conducta elaborada.
Los guantes y los zapatos bien dise¤ados, por ejemplo, son un indica-
dor de que el sujeto es capaz de inhibir la agresividad de cara a los ambien-
tes sociales. Sin embargo, cuanto menos se controla el encaje de las diversas
partes de las figuras y su estructura es más grotesca, más posibilidades hay
que se rompa el autocontrol a la más minima contrariedad.
.
COLOCACION DE SOMBREROS, BOLSOS, PENDIENTES, CORBATAS, PIPAS Y OTROS
ACCESORIOS EN LOS DFH
Cuando las mujeres dibujan en la figura de su propio sexo, pendientes,
bolsos, peinetas y otros adornos, expresan con ello su femineidad, el predo-
minio del "ánima" en su comportamiento sexual y social. Si la mujer coloca
objetos masculinos en la figura del hombre y no coloca elementos del "ánima"
en su propia figura, puede evidenciar predominio del "ánimus".
Si es el hombre el que viste a la mujer con elementos propios del
"ánima", o los coloca en su propia figura, puede ser un indicador de problemas
de homosexualidad.
 
El narcisismo (fijaci¢n del amor en si mismo), puede expresarse en
figuras desnudas o cuidadosamente vestidas y adornadas. Si la figura correspon-
diente al concepto de si mismo está desnuda y es objeto de especial atenci¢n

118
el narcisismo coincidir  con un carácter introvertido. Si la figura
del propio sexo está cuidadosamente vestida y adornada en el var¢n, ‚ste signo
ser  indicador de un narcisismo social o de indumentaria y el carácter tendr 
una actitud vital extravertida . Tanto un narcisismo como otro,
son peculiares en individuos más o menos inmaduros e infantiles, egoc‚ntricos
y exhibicionistas. "El exhibicionista --dice W. Reich-- invita a otros a que
posean su cuerpo con la mirada. Es como un rodeo pasivo para llegar a los
mismos fines que el masoquismo".
 
DIBUJO DE LA CORBATA EN LOS DFH.
La corbata, es una de las prendas que, en la figura masculina, tiene
un acentuado significado sexual, del mismo modo que lo tiene el escote, en los
DFH femeninos. En muchos casos, la corbata en los dibujos es un medio para
hacerse distinguir, para llamar la atenci¢n (coqueteria del macho), propio
de algunos individuos que gustan hacer "su reclamo". Por tanto, la corbata
en los DFH, no es s¢lo un adorno expresivo de nivel social.
 
El dibujo de corbatas en las figuras, suele presentarse con preferencia
en adolescentes como reflejo de su despertar sexual. Sin embargo se puede pre-
sentar en todas las edades.
Para algunos autores, el dibujo de la corbata puede estar en relaci¢n
con tendencias homosexuales, cuando está dibujada con mucho esmero, con deta-
lles y adornos. Nosotros no hemos podido cotejar más que dos casos donde la
homosexualidad era claramente manifiesta. Bien es cierto que nuestros sujetos
testados ya habian sido previamente cribados y descartados de las posibles
tendencias homosexuales.
 
Las corbatas muy llamativas, con volantes o levantadas, confirman las
tendencias homosexuales agresivas. Frecuentemente, la falta de libertad sexual
y la dificultad para hallar satisfacci¢n a las apetencias sexuales, pueden
impulsar a ciertos sujetos, más o menos primarios, a tendencias sexuales per-
versivas. La desviaci¢n de la heterosexualidad puede estar provocada por
adultos desaprensivos que se valen de adolescentes en estados de ansiedad,
a los cuales pasan su perversi¢n bas ndola en teorias pseudofilos¢ficas o
pseudoreligiosas, como ocurre en algunos colegios y en algunas sectas.
 
La homosexualidad puede ser un signo claro, cuando además de la corbata
exagerada en tamaño y en detalles, se dibuja la figura masculina con rasgos
femeninos en su aspecto y expresi¢n. De todos modos, no debemos etiquetar
a ningun individuo testado, sin antes haber comprobado, por otros medios (otras
pruebas y t‚cnica de la entrevista) la realidad posible de homosexualidad.
 
CORBATA PEQUEÑA
Puede ser un indicador de sentimientos reprimidos de inferioridad org -
nica. Es frecuente que los individuos con preocupaciones sexuales, éstas que-
den reflejadas en los DFH y con mayor probabilidad en la corbata.
 
 
DIBUJO DE BOLSILLOS EN LOS DFH.-
 
Los bolsillos que se instalan en el  rea del vestido correspondiente
al tronco o pr¢ximos a la zona de los genitales, ya sea por su situaci¢n o
por su funci¢n de "guardar", de "ocultar", para los psicoanalistas es un claro
simbolismo de la vagina femenina y presupone un indicio de ciertas tendencias
más o menos camufladas e inconscientes.
 
Como hemos dicho anteriormente, el tronco es, simb¢licamente, el recep-

119
torio o alojamiento que alberga las tendencias afectivas (regi¢n del torax) y
el  rea de las caderas y los muslos el punto donde se localiza el aparato geni-
tal. Por tanto, no nos debe extra¤ar que diversos autores, empezando por la
creadora del test, Dra. Karen Machover, quieran ver en los bolsillos la ten-
dencia a "esconder los sentimientos" y ciertos complejos de culpabilidad, entre
ellos, el complejo de Edipo no liquidado, si los bolsillos se situan en el
torax a la altura de los senos en la figura femenina.
 
Cuando los bolsillos van acompañados de una hilera de botones en senti-
do vertical y en el centro del pecho, varios autores (Machover, Andersen &
Andersen, Hammer, Bell y otros) suelen ver un indicador de vinculaci¢n y depen-
dencia a la madre. Esta dependencia, genera en el adulto la inclinaci¢n a estar
siempre buscando ayuda y apoyo de otras personas para tomar decisiones, para
llevar a cabo alguna acci¢n o para mantener una cierta seguridad econ¢mica.
En ciertos casos extremos, la dependencia es oral, es decir, el sujeto
vive inconscientemente el deseo de volver a los brazos maternos con la boca
aferrada al pez¢n, no ya como fuente de satisfacci¢n intensa, sin¢ como deseo
de recuperar la seguridad, de sentirse protegido y exento de todo peligro,
da¤o o riesgo (tendencia a la regresi¢n).
 
Cuando las figuras han sido realizadas por un sujeto que demuestra
mucha habilidad como dibujante, éste signo puede adquirir un significado
especial. Algunos individuos intentan disimular su torpeza saliendo del paso
con bolsillos mal trazados, desnivelados, en vez de dibujar los relieves
correspondientes a los senos femeninos.
 
LOS BOLSILLOS DIBUJADOS POR ADOLESCENTES VARONES
En la edad critica, cuando los adolescentes pasan de ni¤os a adultos
y los ¢rganos reproductores son capaces de funcionar y se desarrollan los
caracteres secundarios, por ejemplo, la pigmentaci¢n del vello axilar, aconte-
cimiento biol¢gico que suele producirse alrededor de los 14 años en el var¢n
y a los doce o trece en la mujer, aunque en ciertos casos hay desarrollos
precoces y otros tardios, normalmente se producen cambios mentales y emociona-
les muy sutiles. Este es el periodo en que se liquida el complejo de Edipo
y donde el objeto de amor ya no es la madre, en el var¢n, ni el padre en la
mujer. El var¢n se desvincula de la madre y la fémina del padre, orientando
su deseo de amor, su libido, en personas del otro sexo. Este cambio es tanto
más acusado, cuanta mayor es la funci¢n y mayor el tama¤o de la gl ndula pitui-
taria y de las gl ndulas sexuales.
Durante ‚ste periodo de pubescencia o "edad critica", no son raros
los fen¢menos de ambivalencia, es decir, la inclinaci¢n por un lado hacia
el antigüo "objeto de amor" (la madre o el padre) y, por otro hacia otra
persona del sexo opuesto. Es entonces cuando se producen fen¢menos de con-
ducta que alarman a los padres, por ejemplo, situaciones de rebeldia, malos
resultados en los estudios, rarezas de carácte, etc.. Y es que, los muchachos
y muchachas se hallan en la "edad critica" en lucha entre impulsos de acepta-
ci¢n y rechazo, de afirmaci¢n y negaci¢n, de amor y odio, etc. y en ‚sta lucha
interna se gasta mucha energia. Los anhelos de virilidad en el var¢n y las
ansias de ser mujer en la fémina, entran en conflicto con la dependencia mater-
na o paterna o con las dos a la vez.
Los padres se quejan de la rebeldia de sus hijos, especialmente la
madre. Y los hijos se quejan amargamente de las imposiciones y de la intransi-
gencia de los padres, que no admiten su deseo de "ser libres", de ser "indepen-
dientes" y regirse por si mismos, entre otras cosas, porque los hijos, a esa
edad, no tienen la experiencia y los medios suficientes para reclamar aquello
que les va a permitir "crecer" y sentirse adultos.
 

120
Estos "conflictos generacionales", suelen verse con mucha frecuencia
en el dibujo de los DFH de los adolescentes y en el dibujo de bolsillos, entre
otros detalles de las figuras. Cuando los bolsillos son grandes, los problemas
de desadaptaci¢n y los conflictos sexuales pueden ser importantes, principal-
mente cuando los bolsillos se ubican en los pantalones.
 
Los bolsillos grandes, por el hecho de ser un recipiente donde se puede
esconder u ocultar algo y por su simbolismo sexual, son a menudo un indicador
de grandes sentimientos de culpabilidad, por ejemplo, de represi¢n de deseos
incestuosos. Los complejos de culpabilidad inconscientes, se manifiestan
en el hecho de querer esconder u ocultar los enfrentamientos de amor y de odio,
de identificaci¢n y rechazo, de atracci¢n y repulsi¢n hacia una misma persona.
Esta persona puede ser el padre, el hermano mayor, el profesor o el Jefe. Este
estado de ambivalencia en los afectos, puede producir deterioros en la persona-
lidad o desintegraci¢n de tipo esquizá¢ide, debido a los fuertes gastos de ener-
gia en luchas interiores. La ocultaci¢n de ‚stas tensiones psiquicas no es
nunca favorable para la salud de ningun individuo.
 
BOLSILLOS UBICADOS EN EL AREA DE LOS SENOS EN DFH FEMENINOS.
Indican, según algunos autores, privaci¢n oral y afectiva. El sujeto
puede indicar en éste signo la frustraci¢n infantil del "complejo de destete"
(retiro de la leche materna antes del tiempo normal), lo que convierte el
pecho femenino, como los bolsillos, en un ¢rgano receptor simb¢lico.
Según estén tratados los bolsillos, éstos pueden ser un indicador de
una agresi¢n inconsciente a la mujer o a la imago de la madre; o puede indicar
la identificaci¢n psico-sexual con la madre.
 
En algunos casos, los bolsillos pueden representar, simb¢licamente, la
vagina, por lo que, si el dibujo de la figura femenina es de un var¢n, las
tendencias homosexuales pueden estar latentes.
 
 
LOS BOTONES EN EL TRAJE O EN EL VESTIDO.-
 
Los botones tienen la misi¢n de "abrochar", de "cerrar" o "tapar"
a la vista algo que se quiere ocultar. No es extra¤o, pu‚s, que se les d‚
interpretaciones tales como : "inseguridad", "preocupaci¢n por algo interno",
"ocultaci¢n de conflictos o de complejos", etc.
 
BOTONES EN EL AREA DE LOS PEZONES O DEL OMBLIGO.-
Cuando los realiza un var¢n, son un indicador de cierta dependencia
de la madre o de necesidad de protecci¢n. El sujeto no sabe ir s¢lo por la
vida, tiene necesidad de apoyos y de protecci¢n. Sin embargo, el deseo de
mendigar aprecio, el egoismo y egocentrismo, puede inclinar a ‚stos sujetos
a la idea de tener s¢lo triunfos en la vida, a beneficiarse de todas las
ventajas, pero sin ning£n inconveniente. Acostumbrados a los sobresalientes
y a las matriculas de honor para merecer la aprobaci¢n y elogio de los padres,
se sienten humillados, derrotados y desvalidos, si en la lucha por la vida no
logran los sobresalientes a que están habituados. Y es que, dominar los libros,
aprender teorias, es para éstos sujetos mucho más fácil que dominar la vida
práctica y luchar con obstáculos, dificultades y situaciones dificiles llega-
das de nuestro entorno. Por eso necesitan el apoyo y protecci¢n, pu‚s se
sienten inseguros fuera de su tarea y ambiente habitual. Esperan en todo momen-
to la ayuda de los demás y se sienten amargamente decepcionados, si esa ayuda
no les llega a la hora y en la forma deseada. Cualquier aparente rechazo o
desaire hiere en extremo su "delicada sensibilidad".
 

121
BOTONES EN DIBUJOS MAL LATERALIZADOS.-
Cuando los botones coinciden en figuras donde un lado es distinto
del otro, sea en tama¤o o forma de estar dibujado (lateralizaci¢nes), casi
siempre son un indicador de ajuste imperfecto o defectuoso a la realidad.
posiblemente debido a impulsos vitales frustrados. Estos individuos, como
diria el Prof. Mira y L¢pez, "aparentando un anhelo de perfecci¢n, casi nunca
alcanzable en la práctica, se vuelven escrupulosos y su conducta lleva el sello
paralizante del miedo". El sentimiento de impotencia sexual o el temor a dejar
en entredicho la propia virilidad, les predispone a estados frecuentes de
ansiedad. Lo que asusta a tales sujetos, no es hacer las cosas mal, sino quedar
mal ante los demás. Este signo se observa frecuentemente en sujetos zurdos.
 
BOTONES EN LA LINEA MEDIA DEL CUERPO
Varios autores han relacionado éste signo con trndencias hipocondria-
cas, es decir, con la tendencia neur¢tica a estar observando constantemente
el propio cuerpo en una preocupaci¢n ansiosa por la salud. El sujeto quiere
ser considerado como enfermo y con ‚ste reclamo de atenciones, tanto de los
m‚dicos, como de los familiares, intenta evadirse de sus responsabilidades
sin ning£n sentimiento de culpabilidad y, como "persona enferma", beneficiarse
de los atentos cuidados e interés que deben dispensarle los demás.
 
BOTONES DIBUJADOS EN EL PU¥O DE LA CAMISA O EN OTRAS AREAS
NORMALMENTE POCO VISIBLES.-
Se ha relacionado ‚ste signo con tendencias obsesivo-compulsivas,
principalmente si va seguido de arrugas o pliegues en la ropa, de bolsillos,
adornos y cordones en los zapatos. El sujeto obsesivo-compulsivo es victima
de pensamientos persistentes y peri¢dicos, ligados a preocupaci¢nes ansiosas
que acosan la conciencia, con ideas absurdas, sin que ésta pueda hacer nada
por impedirlo. Cuando la obsesi¢n se presenta, el sujeto se siente esclaviza-
do por ella, a pesar de reconocer, conscientemente, lo desacertado, desprecia-
ble o incongruente de su presencia.
 
 
RESUMEN SOBRE EL SIGNIFICADO DEL VESTIDO EN LAS FIGURAS :
 
Normalmente, el vestido dibujado en las figuras, significa lo mismo
que en las personas reales. El vestido, no s¢lo sirve para cubrir el cuerpo
con decoro y resguardarlo de los accidentes externos y de las inclemencias
del tiempo, sin¢ que se aprovecha tambi‚n, en muchos casos, para representar
el "status" o importancia social que se tiene o se desearia tener. La mujer
lo emplea tambi‚n para destacar y como medio de captaci¢n y seducci¢n.
 
El vestido, pués, es como la "fachada de la personalidad", como la
carta de presentaci¢n que jugamos en el exterior para hacernos valorar y
admirar (también el hombre tiene su vanidad y su coqueteria). El arropamiento
del cuerpo con trajes o vestidos más o menos lijosos, no s¢lo representa lo
que cada persona "quiere ser", la apariencia o c¢mo queremos ser vistos, sin¢
que oculta también muchas veces las cicatrices, defectos y minusvalias del
cuerpo, del mismo modo que los maquillajes y la cirigia est‚tica, ocultan las
arrugas y las edades en la mujer.
 
Ciertos vestidos femeninos están destinados --y hoy más que nunca--
a ejercer una influencia erotizante (grandes escotes, minifaldas, aberturas
de las piernas por los laterales hasta las caderas, senos muy ajustados, etc.)
Citamos, a éste prop¢sito lo que dice el psic¢logo norteamericano Wirdwistell :
"Algunas mujeres "están siempre ocupadas en emitir se¤ales constantes que
indican de manera insistente el mismo slogan : "soy una mujer... soy una

122
mujer... soy una mujer", que no exige nada del hombre que está a su lado,
excepto su total atenci¢n. Estas mujeres, están tan enfrascadas en el desem-
pe¤o de su papel, que no tienen ning£n inter‚s real en sus compa¤eros. Y los
hombres que las rodean están alli porque, en realidad, no les gustan las
mujeres y consideran que es el lugar más seguro de la reuni¢n. En cambio, las
mujeres realmente sexuales, pueden estar apartadas a un lado y con aspecto
poco interesante, pero cuando hablan con un hombre que las gusta, su rostro
se ilumina y hasta la postura de su cuerpo cambia y, el hombre que está con
ella, siente de alguna manera que él la ha hecho hermosa".
 
El dibujo del traje o del vestido, cuando expresa el deseo de aparen-
tar socialmente, conviene fijar la atenci¢n, si el dibujo es de un var¢n, en
el modo de tratar la americana y en el adorno de las partes altas del vestido,
si se trata de una fémina, pues son éstas zonas altas del cuerpo las que reci-
ben mas atenci¢n cuando el sujeto quiere poner su Yo en valor.
 
En cuanto a ciertas particularidades del ropaje, como pueden ser la
corbata, los botones, los bolsillos, los cinturones, etc., es algo aventurado
buscar interpretaciones a ‚stos detalles, sin tener en cuenta el conjunto de
signos, lo que expresa la figura completa y el resto de pruebas aplicadas.
 
036-DYP
 
LA SITUACION DEL DIBUJO EN LA PAGINA.-
 
La situaci¢n de las figuras en el espacio gr fico, se corresponde
simb¢licamente con la importancia que el sujeto tiene en el territorio social,
profesional y familiar, es decir, refleja la forma como influye en el
sujeto el medio ambiente y como el sujeto influye sobre su medio.
 
El simbolismo espacial es tan antiguo como la humanidad. Tiene su ori-
gen en la misma naturaleza de los seres vivientes. Cada individuo tiene su
espacio vital. Siempre se establece una distancia minima entre unos individuos
y otros. Esta distancia, £nicamente se estrecha en el ser humano a trav‚s de
la amistad y el amor. Cuanto más introvertido es un sujeto, tanto más la dis-
tancia entre él y los demás es mayor. Por el contrario, cuanto más oral y
extravertido es el sujeto, menor es la distancia que establece entre él y
los demás y mayor la facilidad para abrir su territorio a los otros.
 
El espacio vital, la cantidad de espacio que el sujeto ocupa y el
modo como lo ocupa, indica de alguna manera el modo como se desenvuelve en
su entorno familiar, social y profesional y c¢mo le influye el entorno en
sus necesidades de expansi¢n.
 
El espacio que ocupan las figuras en la página, tiene un especial
significado. Si dividimos esa página en cuatro partes iguales, las dos mitades
de la izquierda representan las vivencias del pasado, la infancia, los orige-
nes de muchas de nuestras actitudes, los recuerdos, la dependencia de la
imago de la madre o de su sustituta ideal, es decir, el "regazo", el "refugio",
el "amparo", la "protecci¢n", etc. La ubicaci¢n de las figuras en ‚sta  rea
de la izquierda, puede ser un indicador, puede ir desde la actitud de descon-
fianza, reflexi¢n cauta, introversi¢n o encogimiento del Yo, hasta la "regre-
si¢n" a estadios infantiles, la fijaci¢n a la madre, la necesidad de protec-
ci¢n o las actitudes de retirada o evasi¢n de la realidad.
 
El espacio de las dos mitades de la derecha, sobre todo cuando las
figuras son grandes, representa, simb¢licamente, la marcha hacia adelante,

123
hacia el futuro, hacia el enfrentamiento y confianza en la resoluci¢n de
los problemas de contacto con las personas y las circunstancias externas,
la identificaci¢n con la imago del padre luchador y emprendedor, es decir,
la actitud viril, la expansi¢n vital, la realizaci¢n práctica de los deseos.
Por tanto, la ubicaci¢n preferente de las figuras en el espacio de la derecha
de la página, si las figuras son grandes y trazadas con vigor, coincidiran
con una actitud madura y extravertida, con la confianza en el propio valer
y en la propia experiencia. El sujeto va del Yo al Tú o hacia "el objeto"(1)
sin que necesariamente su impulso sea £nicamente comunicativo, sociable o
altruista, pues lo mismo puede manifestarse como una tendencia al disfrute
de la vida, al buen humor, a la diversi¢n o a la ayuda a otros, que como
ambici¢n de extender el instinto o deseo de poder y dominio, el deseo de
gobernar y dirigir, la "avidez oral", la introyecci¢n del "objeto", etc. (2).
 
Cuando las figuras se empequeñecen y ocupan la parte baja de la mitad
izquierda, el retraimiento, el encogimiento ante la vida y los problemas, de-
sarrollar  preferentemente los mecanismos defensivos de la personalidad.
Y cuando las figuras ocupan preferentemente la parte baja y derecha del cua-
drante inferior, si las figuras son peque¤as, algo está pasando en los deseos
de expansi¢n de la personalidad, tal vez graves frustraciones frente a la
realidad : estar en paro, dificultades econ¢micas, sociales o profesionales
que afectan a la esfera material o biol¢gica.
 
Estas explicaciones sobre el simbolismo del espacio en la página, repe-
tidas en otras partes de la obra, har  que se comprendan mejor las interpreta-
ciones que siguen en relaci¢n con la ubicaci¢n de los DFH en la página.
 
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(1) El t‚rmino "objeto" en psicoan lisis, es todo cuanto está fuera
del sujeto : tanto las personas como los objetos externos.
 
(2) Sobre el instinto o deseo de poder y dominio, tenemos variados
ejemplos en el campo de la politica, tanto en Espa¤a como en el resto de los
paises. El afán de regir y dirigir, de ocupar puestos de poder, tan magnifica-
mente descritos por Adler y por Bychowski, hace olvidar a ciertos politicos
que la misi¢n de los "aut‚nticos gobernantes" es resolver los problemas y
dificultades de su pais y no, exclusivamente, los intereses propios y los
de partido. Si algunos de ‚stos politicos fueran más conscientes y consecuentes
con su "rol", en vez de gastar su tiempo y su energia en combatir a otros poli-
ticos y a los partidos rivales, sin solucionar nada, tal vez, si dedicaran su
atenci¢n a buscar acuerdos y colaboraci¢n para solucionar los graves problemas
existentes, posiblemente aumentaria su "credibilidad", su carisma, su liderazgo
y su posici¢n ante sus electores.
 
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________________________________________________________________________________
 
 
FIGURAS UBICADAS EN EL CENTRO DE LA PAGINA
El centro de la página es el  rea de convergencia de todas las tenden-
cias y necesidades con el presente y con la realidad del Yo. Es en el centro de
la página donde la atenci¢n adquiere el mayor grado de peso substancial, pu‚s
en ‚sta zona convergen los impulsos inconscientes y subconscientes ( rea infe-
rior del espacio gráfico); los recuerdos y experiancias vividas (área de la

124
izquierda); las aspiraciones ideales y espirituales ( rea superior de la p -
gina); y los impulsos de comunicaci¢n, de expansi¢n y realizaci¢n (área de la
derecha de los DFH).
 
Por tanto, los DFH ubicados en el centro de la página, según sea su
tama¤o (grande o peque¤o); su orientaci¢n (mirando de frente, mirando a la
derecha o hacia la izquierda, etc.) y seg£n sea su actitud (pasiva, rigida
o en movimiento), la interpretaci¢n puede cambiar. Por ejemplo :
 
Las figuras ubicadas en el centro de la página y cuidadosamente
tratadas, sin distorsiones, sin sombreados y otras anomalias, son un indicador
de una buena adaptaci¢n. Pero cuando se producen distorsiones, lateraliza-
ciones, retoques y otras anomalias, el sujeto puede hallarse como
acorralado por conflictos de todo tipo, ya que el centro de la página, como
hemos dicho anteriormente, es la zona de convergencia de todas las
tendencias, deseos y necesidades asi como el centro receptor de todas las
influencias y presiones que actúan sobre el Yo. Por tanto, el autocontrol
del sujeto sobre ‚sta  rea, puede estar distorsionado por multitud de pre-
siones, problemas, conflictos, etc., procedentes de fuera o de dentro
del sujeto. Es interesante también, observar como situa cada sujeto los
pi‚s de las figuras en ésta área de la página, si sobre una base segura,
"tocando firmemente con los pies a tierra" o dejando las figuras como flotando
en el aire. Otro detalle a observar en las figuras, es c¢mo resuelve cada suje-
to el enlace de la parte superior del tronco con la zona del aparato digesti-
vo y de las extremidades (brazos y piernas).
El diafragma, m£sculo que separa los ¢rganos del torax (coraz¢n, pulmo-
nes, etc.) del aparato digestivo y de los ¢rganos genitales, seg£n la filoso-
fia ind£, se corresponde con la superficie de la tierra y, el crecimiento por
encima de ‚sta zona, está relacionado con el "sol naciente", es decir, con
el estado de conciencia que ya ha comenzado a dejar atr s lo inconsciente y
todo lo que está relacionado con él. Por tanto, el nivel de crecimiento, de
madurez, de cada sujeto, es decir, su desarrollo afectivo, intelectual y espi-
ritual, tenemos que deducirlo del modo como el sujeto trata las figuras desde
la linea del diafragma hacia arriba.
 
DFH QUE OCUPAN PREFERENTEMENTE EL LADO DERECHO DE LA PAGINA.-
Cuanto más movimiento tengan, más se acentuar  la necesidad de incor-
porarse al mundo de las personas y de los acontecimientos exteriores. Si las
figuras están quietas, pero no rigidas, el sujeto se adapta pasivamente a su
entorno, se integra bien en los ambientes sociales y de trabajo, pero no des-
tacar  por un espiritu emprendedor y con iniciativa luchadora.
Las figuras grandes y en movimiento hacia la derecha de la página,
son un indicador de necesidad de expansi¢n y de comunicaci¢n. Cuanta más
fuerza y solidez da el sujeto a las figuras que ocupan el lado derecho de la
página, más se destaca el deseo de superioridad. el deseo de ascensi¢n moral,
espiritual, econ¢mica o politica, su ambici¢n de éxito exterior.
 
Las figuras peque¤as o medianas, mirando hacia la izquierda, vuelven
la espalda a la necesidad de expansi¢n y de comunicaci¢n, son un indicador
de introversi¢n y, en casos extremos, de "regresi¢n", de "represi¢n" o rechazo.
 
DFH UBICADAS EN EL CUADRANTE BAJO DE LA PARTE IZQUIERDA
Esta zona es pasivo-defensiva y representa la actitud de encogimiento
frente a la vida y sus problemas, la desconfianza (el sujeto vigila con cuida-
do el ambiente en que se mueve. Puede que el sujeto no quiera renunciar a nada,
pero tampoco le gusta arriesgarse o poner en peligro a su Yo ante la posibili-
dad de un fracaso o de una humillaci¢n.

125
Si las diguras están realizadas con trazos indecisos o vacilantes,
el sujeto puede hallarse en una especie de incertidumbre ansiosa, en un con-
flicto entre la esperanza incierta y la necesidad y, en vez de resolver el
problema encarándose con él, es posible que se dedique, pasivamente, a alimen-
tar su ansiedad fantaseando futilidades o realizaciones imaginarias de deseo
como compensaci¢n o intento de escapatoria. Complejo de castraci¢n (1).
Cuando las figuras son peque¤as y están como arrinconadas sobre la
parte baja e izquierda de la página, el sujeto se ha marginado a si mismo
o la vida o los acontecimientos le han empobrecido de tal manera que se ha
refugiado en si mismo y en el peque¤o circulo de relaci¢n donde se siente
seguro, es decir vive distanciado del centro vital de su entorno.
Suele ser el caso de individuos deprimidos, fracasados o en estado de "regre-
si¢n". La regresi¢n puede deberse a insuficiente capacidad de lucha, a exce-
sos de fatiga o estr‚s grave, a enfermedad o a deterioro de la personalidad
en el plano psiquico (neur¢sis) o en la actividad mental (psic¢sis, más o menos
esquizá¢ide). Las reacciones de desadaptaci¢n o de mala integraci¢n se incre-
mentan cuando la vida, los acontecimientos adversos y la actitud de los demás
impide al sujeto dar satisfacci¢n a sus deseos y necesidades en forma normal.
La regresi¢n a estadios de su ni¤ez que le han valido éxito, es el £nico recur-
so elegido para vivir más o menos vegetando sobre el pasado (2).
En cualquier caso, hay que sospechar que el sujeto padece padece
un sentimiento de impotencia frente a su entorno y su mecanismo de defensa
consiste en refugiarse en la vida interior renunciado a la lucha. Hemos obser-
vado casos en sujetos en ‚stado de paro, en depresivos morales y en alg£n caso
de p‚rdida muy dolorosa de seres queridos.
 
 
===============================================================================
 
 
(1) El complejo de castraci¢n y sus secuelas se descubre por los
siguentes signos en los DFH :
-- Empeque¤ecimiento y desplazamiento de las figuras hacia la izquier-
da y abajo (evasi¢n, retirada, huida, encogimiento).
-- Omisi¢n de la boca, de la nariz y de los ojos (culpabilidad, miedo
a hablar, a ver, a meter la nariz).
-- Manos seccionadas o no dibujadas (complejo de culpabilidad).
-- Omisi¢n de las piernas y de los pi‚s (conflictos sexuales, angustia,
inseguridad, sentimiento de incompletud).
-- Omisi¢n del cuerpo. Se dibuja s¢lo la cabeza (perturbaciones emocio-
nales, problemas de contacto, angustia de castraci¢n).

El sujeto con complejo de castraci¢n, no funciona adecuadamente, tiene


dificultades primero en la escuela o academia, luego en la profesi¢n. Está
poseido por una "autoim gen negativa", por ideas anticipadas de fracaso. S¢lo
puede hacer frente a los peligros o problemas de la vida ocult ndose, practi-
cando la soledad. La inseguridad, el retraimiento y la depresi¢n son las tres
notas clave de su carácter.
 
(2) No basta para determinar el estado de "regresi¢n" el s¢lo hecho
que el sujeto dibuje las figuras ubic ndolas en el cuadrante izquierdo y bajo
de la página, aunque por si s¢lo, éste signo sea bastante sintomático de
"retirada" y de encogimiento frente a la vida y sus problemas. Lo mismo que
en el caso del "complejo de castraci¢n", es aconsejable comprobar, por otros
signos y pruebas, la evidencia de la "regresi¢n". También hay que tener en
cuenta que cuando se logra una liberaci¢n de las causas que motivan el "dis-

126
placer" o la "disminuci¢n de la autoestima", la autoim gen se puede restaurar
elevando el sentimiento del propio valer.
 
@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@@
 
 
En resumen : La ubicaci¢n de las figuras en el cuadrante izquierdo
y bajo de la página, es un indicador de introversi¢n extrema, de retraimiento,
de timidez excesiva, de retroceso y refugio del sujeto en si mismo. El sujeto,
en vez de hacer frente a los problemas o dificultades, busca un refugio contra
ellos. En algunos casos graves, suele indicar un estado de "regresi¢n", un
retorno a etapas anteriores donde el sujeto se ha sentido comprendido y prote-
gido y no ha tenido que enfrentarse con ning£n conflicto o fracaso. El egoismo,
y el egocentrismo, se desarrollan acusadamente en éstos sujetos, dando lugar
a una excesiva tendencia a la frustraci¢n, lo que no deja de ser una desadap-
taci¢n fuerte y una tendencia neur¢tica o psic¢tica acentuada.
 
El movimiento progresivo natural, expresi¢n de una actitud sana y
de una libido en progresi¢n, sigue una trayectoria de izquierda a derecha.
Por tanto, hacer los trazos de las figuras de derecha a izquierda o colocar
las figuras en el  rea izquierda y baja de la página, salvo que el sujeto sea
zurdo, supone un encogimiento, un retraimiento, una trayectoria regresiva de
la personalidad, es decir, un refugio en si mismo, volviendo la espalda a la
comunicaci¢n y a la expansi¢n natural de las tendencias, impulsos y necesidades
vitales (egocentrismo, egoismo, narcisismo y, en casos graves, autismo).
 

037-DYP

LA PROXIMIDAD O DISTANCIAMIENTO DE LAS FIGURAS.-

Los sentimientos de amor, agrado y simpatia acercan a las personas.


El desagrado, la desconfianza, el recelo, la aversi¢n y antipatia,
separan, divorcian, dan la espalda al acercamiento y a la buena comunicaci¢n.
 
FIGURAS MUY APROXIMADAS O MUY CERCA LA UNA DE LA OTRA.-
Es un indicador de deseo de acercamiento, de proximidad, de agrado
y comprensi¢n, es decir, de un buen entendimiento afectivo, moral y espiri-
tual con el partenaire. Los sentimientos de amor atraen, despiertan la nece-
sidad de contacto fisico, de tocar y ser tocado. Por tanto, reflejan rela-
ciones arm¢nicas y afectuosas, entre los individuos.
 
LA DISTANCIA O SEPARACION DE LAS FIGURAS ENTRE SI.-
Normalmente, tenemos tendencia a acercarnos a las personas de nuestro
entorno, sobre todo, si nos agrada su presencia y la comunicaci¢n con ellas.
Tambi‚n tendemos a distanciarnos de aquellas personas que nos desagradan o
tememos tener conflictos con ellas. Por ejemplo, nos acercamos más a los ni¤os,
a nuestra pareja y a los amigos que a los extra¤os cuando sostenemos una con-
versaci¢n. La comunicaci¢n afectuosa entre novios y entre esposos bien aveni-
dos se hace buscando cierta proximidad. Por el contrario, cuando existen desa-
venencias, incomprensiones, conflictos o discusiones, la proximidad desaparece
dando lugar a cierto distanciamiento.
 
Si las figuras separadas son de tama¤o peque¤o, el sujeto puede estar
reflejando sus dificultades para entrar en contacto, sea con personas del otro
sexo (timidez, cortedad), o para comunicarse con los demás. La causa puede ser

127
a veces alg£n complejo fisico. Conviene, para precisar la interpretaci¢n, ver
el rostro y la actitud de las figuras, asi como el historial de las mismas.
 
Si la edad que tienen las figuras en el historial es mayor que la del
sujeto, podria existir alguna fijaci¢n a alguno de los padres (complejo de
Edipo). Si las figuras están muy separadas y la edad es la propia del sujeto,
puede existir una actitud de aislamiento y el rechazo de la comunicaci¢n
por el criterio que cree que tienen los demás de si mismo.
 
Poner distancia entre la propia figura y la del sexo contrario, es señal
de desuni¢n, de falta de comunicaci¢n, de poca comprensi¢n, de poco interés y
amor por la pareja, especialmente, si el dibujo del propio sexo, da la espalda
al sexo contrario. Al menos, indicar  la existencia de problemas entre la
pareja. Hay que tener en cuenta que los introvertidos suelen dar a las figuras
una distancia, entre si, mayor que los extravertidos, ya que ‚stos £ltimos
son más abiertos, más espont neos y necesitan más la comunicaci¢n.
 
Otra observaci¢n a tener en cuenta es que, los sujetos que conviven
con alg£n familiar, del sexo contrario, que está paralitico, inválido o en
silla de ruedas, suelen también poner distancia entre las dos figuras. Lo mis-
mo ocurre con los homosexuales que distancian a la figura contraria.
Cuando se trata de mujeres lesbianas, es la figura del var¢n la que
se empeque¤ece y se distancia.
 
En resumen : Las figuras pueden tener varios emplazamientos posibles.
El significado de la ubicaci¢n de las figuras, depende del tamaño, del movi-
miento, de la fuerza del trazado, del equilibrio y proporci¢n de las figuras
y de la expresi¢n o actitud que reflejen al observador.
Algunos sujetos, acostumbrados a invadir el ambiente que les rodea,
son igualmente profusos en el dibujo de la pareja, invaden todo el espacio
gr fico disponible. Otros, desean alcanzar
metas sociales o profesionales elevadas, quizáa como compensaci¢n a viejos
sentimientos de inferioridad, alargan las figuras hacia el m rgen superior.
Si el trazado es d‚bil e inseguro, ‚ste deseo de elevaci¢n estar  seguido
de falta de apoyo de las piernas y los pi‚s, que quedar n como "en el aire",
es decir, sin apoyo en la realidad, de donde una realizaci¢n imaginaria de
los deseos, una superioridad compensadora fantaseada .
Aquellos que sit£an sus DFH en la mitad inferior de la página y en
el cuadrante de la derecha parece que buscan las situa-
ciones más estables y viven firmemente arraigados a lo que les resulta
"más seguro". En ocasiones se trata de sujetos con tendencia depresiva, con
sentimiento de derrota o con gran estrés. También hemos visto algun caso en
individuos masoquistas que buscan, de alguna manera, expiar complejos de
culpabilidad a través del sufrimiento.
 
 
038-DYP
  EL TAMA¥O DE LOS DFH.-
 
El tama¤o de las figuras dentro de la página, está en relaci¢n con
la actitud vital (introversi¢n - extraversi¢n) y con el concepto autoestima-
tivo, es decir, con el concepto que el sujeto tiene de si mismo y la importan-
cia que cree tener o que desea tener en su medio ambiente social y profesional.
 
La página en blanco, simboliza el medio ambiente en que se desenvuelve
el sujeto, en donde vive y se mueve, es decir, es una representaci¢n de su
"espacio vital". El tamaño de las figuras dibujadas, es un indicador de su

128
"autoim gen" en ese ambiente, nos indica "c¢mo se siente" el sujeto en su
entorno familiar, social y profesional. Puede sentirse importante, seguro y
expansivo dentro de su medio, si agranda las figuras en la página. Puede sen-
tirse "peque¤o", retraido, marginado o capitidisminuido, si la figuras tienen
un tama¤o reducido en relaci¢n a la extensi¢n de la página, principalmente
si ubica los DFH en el cuadrante inferior izquierdo
 
FIGURAS PEQUEÑAS CON RELACIÓN AL ESPACIO DISPONIBLE
En sentido general, puede interpretarse como un signo de introversi¢n.
El sujeto reduce su capacidad expansiva, selecciona en lo posible su relaci¢n
con las personas y con los objetos externos. Tiene el hábito de concentrar
su energia en el desarrollo de sus ideas, más que en el desarrollo de la comu-
nicaci¢n con los demás. Le es más fácil, por ejemplo, dominar un trabajo te¢-
rico o técnico, que enfrentarse con los problemas que plantea el mundo de las
realizaciones utilitarias y prácticas.
 
Para hallar el verdadero sentido psicol¢gico del empequeñecimiento
de las figuras en el espacio en que el sujeto puede moverse, la página total,
hemos de tener siempre en cuenta el lugar de la ubicaci¢n. Si las figuras es-
tán quietas y ubicadas en el cuadrante izquierdo y bajo de la página, el suje-
to nos muestra un Yo inhibido, retraido, sea por falta de confianza en si mis-
mo y en su desarrollo de las capacidades prácticas, sea por algun complejo
de impotencia o de inseguridad (libido débil), sea por alguna inferioridad
fisica o psiquica, real o imaginada, por algun estado depresivo, por la pérdida
reciente de algun ser querido, o por tendencias esquizá¢ides que determinan su
tendencia a la pasividad, a resguardarse, a aislarse en si mismo y en su redu-
cido campo de relaci¢n y de interés. El sujeto s¢lo se siente tranquilo o segu-
ro en el diminuto ambiente que él elige, o en el refugio en si mismo.
 
Los neur¢ticos y deprimidos, los sujetos que se sienten disminuidos,
postergados o con complejo de abandono, suelen hacer las figuras pequeñas y
sombreadas, con los pies omitidos o cortados.
Por el contrario, los sujetos con tendencia paran¢ide, generalmente
hacen las figuras grandes y alargadas ocupando preferentemente la parte alta
de la página.

Los dibujos peque¤os, en el centro de la página, son un indicador de


conflictos fundamentales y profundamente arraigados, sobre todo si los DFH
son distorsionados, sombreados o presentan algunas otras anomalias. Es en el
centro de la página donde convergen todos los conflictos, tendencias y contra-
dicciones, donde se encuentran tanto los afectos más fuertes y profundos, como
las más intensas represiones.
 
Los DFH de tama¤o peque¤o realizados por mujeres, los hemos observado
en muchachas muy dependientes de los padres y en mujeres muy necesitadas
de sentir apoyo, seguridad y aprecio por parte de su pareja. En ambos casos,
detrás de esa actitud de dependencia, se ocultan frecuentemente algun complejo
de inferioridad, inclusive complejos de castraci¢n. Por ésta raz¢n, éstas
personas se encuentran inc¢modas fuera de su ambiente habitual y sin la presen-
cia de quienes representan el papel "protector", pues, en ambientes extraños,
se desenvuelven con bastante oclusi¢n de ideas y de sentimientos de cara a
la comunicaci¢n.
 
FIGURAS MUY PEQUEÑAS EN RELACION CON EL ESPACIO DISPONIBLE.-
Es indicador de una importante reducci¢n de la capacidad expansiva,
por dificultades para relacionarse, como puede ser, tener una situaci¢n

129
econ¢mica precaria, pertenecer a una raza negra, realizar una profesi¢n des-
preciada, tener antecedentes penales, etc.. En la dificultad para relacio-
narse estarian los factores caracterol¢gicos derivados de complejos de infe-
rioridad:.miedo, timidez, inseguridad autoestimativa, etc
Pero pueden empeque¤ecer mucho las figuras, personas que se sienten
como "en peligro" o amenazadas por otras personas, especialmente por aquellas
que representan "autoridad" dominante y castrante.
En otros casos, las figuras muy peque¤as y aisladas la una de la otra,
pueden pertenecer a sujetos que rehuyen sentirse "atados" o participar en reu-
niones donde se sentirian muy inseguros, comprometidos o dominados. El sujeto
puede buscar una soledad autista, o estar en un estado regresivo.
 
DIBUJO DE FIGURAS GRANDES
Ciertas personas intentan abarcar el máximo espacio posible para sus
figuras, algunas veces hasta les falta espacio para dar cabida, sea a la cabeza
o a los pies de los DFH. La interpretaci¢n de las figuras grandes depender 
del grado de proporci¢n, equilibrio, movimiento, firmeza y expresi¢n que tengan
los DFH. Las figuras grandes y con aspecto positivo son un indicador de acti-
tud extravertida, del elevado concepto en que el sujeto se tiene a si mismo.
Puede tratarse de personas que ya han logrado cierto éxito social o profesional
y hacen ostentaci¢n de su importancia; o de sujetos que fantasean un deseo
de importancia o de valia como compensaci¢n a sus complejos de inferioridad.
Impresionando a los demás, ciertos sujetos intentan liberarse de la angustia
de sentirse inferiores o de los efectos de sus complejos de castraci¢n. Estos
individuos toleran muy mal,de los otros,aquellas actitudes que les hacen sen-
tirse marginados, olvidados o humillados.
 
El deseo de "poder" y de "dominio", la megalomania, el exceso de ambi-
ci¢n y el afán de valimiento, tienen como compensaci¢n y con la misma fuerza
en el inconsciente, los complejos de inferioridad contrarios al deseo del
sujeto de "sentirse grande". Esta necesidad de ciertos individuos de sentirse
"importantes" y que se les reconozca un rango o una superioridad, es un meca-
ismo de defensa contra la angustia de sentirse "pequeños" y desvalidos. Siendo
poderosos, nadie les podr  da¤ar, perjudicar o menospreciar.
 
Algunos extravertidos con tendencia "maniaca", parece que derraman
las figuras sobre el papel. Los DFH son, en éste caso, altos y anchos,
expresando asi la hiperestimaci¢n de sus deseos de grandeza y omnipotencia
que atribuyen a sus palabras, como si la magia de su imaginaci¢n les otorgara
una especie de satisfacci¢n narcisista que les diera fe y confianza en la ex-
pansi¢n de sus manifestaciones.
Algunos de éstos individuos, sienten como una especie de necesidad
de "hacer felices a los demás" a base de elogios, regalos, ayudas y atencio-
nes especiales a las personas con las que entran en contacto. De ‚ste modo
mendigan, a su vez, una reciprocidad que les haga sentirse "importantes". Si
‚sta compensaci¢n no llega o no es alcanzada en la medida deseada, la frustra-
i¢n de tales sujetos, el amargo desencanto, puede traducirse en una agresivi-
dad verbal más o menos directa y vengativa.
 
En cualquier caso, las figuras grandes, son la expresi¢n de realiza-
ciones imaginarias de deseo, es decir, son una forma de fantasear y de resolver
las tensiones internas y los conflictos con la realidad. Los DFH grandes indi-
can que el sujeto traslada, inconscientemente, sus impulsos y necesidades insa-
tisfechas al terreno de la fantasia para satisfacerlas simb¢licamente. Suponen
un modo de so¤ar despierto aquello que se quiere "ser" o "tener".
La Dra. Koppitz asocia ‚ste signo con la inmadurez y los controles
internos deficientes. Karen Mchover interpreta las figuras grandes como senti-

130
mientos narcisistas e ilusiones paran¢ides de grandiosidad que encubren senti-
mientos y actitudes de desadaptaci¢n.
 
DIBUJO DE FIGURAS GRANDES Y VACIAS
Para la Dra. Koppitz, es un indicador de perturbaciones de la afecti-
vidad, de la voluntad y de la conducta moral. Se le atribuye tambi‚n alguna
disfunci¢n cortical, es decir, transtornos en el autocontrol, o transtornos
psicol¢gicos producidos por deterioro del sistema nervioso o de algun
¢rgano del cuerpo. Por lo que a nuestra experiencia se refiere, s¢lo hemos
podido comprobar ‚ste signo en sujetos con cierta inmadurez psicol¢gica coin-
cidente con un C.I. bajo. Los dibujos, en ‚ste caso, eran torpes y desma¤ados
y con abundantes desproporciones.
 
FIGURAS EXCESIVAMENTE GRANDES EN RELACION CON EL ESPACIO DISPONIBLE.
La interpretaci¢n depende de que el DFH represente al Yo del sujeto
o a una figura parental. Si representa al sujeto --en cuyo caso se deducir 
por la historia sobre los personajes dibujados--, puede pensarse en una expan-
si¢n del Yo fantaseada en el sentido que exprese la figura. Ser  un exhibicio-
nismo ostentatorio, más o menos desequilibrado. Si la figura representa la
"imago" del padre, de la madre o de su pareja, en una actitud omnipotente y
agresiva, es decir, en una actitud amenazante o castrante, el motivo desenca-
denante de la angustia y de su pensamiento m gico es el miedo. Posiblemente,
el sujeto ha vivido muchas experiencias reales, muchos problemas, atenazado
por sus complejos de culpabilidad y se libera de la angustia unas veces recu-
rriendo a actitudes agresivas o de rebeldia y otras buscando la ayuda y protec-
ci¢n para hallar una seguridad.
 
AGRANDAR UNA PARTE DEL DIBUJO EN DESPROPORCION CON EL RESTO.-
En aquellas figuras que aparece la cabeza, los brazos, las piernas
los pi‚s o cualquier otra parte del cuerpo con un tama¤o que está en despro-
porci¢n con el resto del cuerpo, es un indicador que el sujeto concede su
m ximo inter‚s e importancia a aquello que agranda, tanto si ‚sta despropor-
ci¢n se produce sobre la figura del propio sexo, o sobre el sexo contrario.
La parte agrandada ejercer  un poderoso atractivo sobre el sujeto.
 
DIFERENCIAS NOTABLES DE TAMA¥O DE UN SEXO A OTRO
Posibles conflictos con el propio Yo o con las personas del sexo con-
trario. Si el var¢n hace más grande la figura de la mujer, puede indicar la
necesidad de protecci¢n, el apoyo en la madre o en la imago de la madre. Si
es la mujer quien hace más grande la figura del var¢n, expresa lo mismo :
la necesidad de sentirse protegida por el padre o la imago del padre. Es un
signo propio de sujetos sumiso-dependientes.
 
En res£men : La relaci¢n entre el tama¤o del dibujo y el espacio
en blanco disponible, suele ser paralela a la relaci¢n dinámica entre el
examinado y su ambiente y tambi‚n entre el examinado y sus progenitores.
El dibujo de una figura constituye una proyecci¢n del concepto que tiene
cada sujeto de si mismo y de las persona más pr¢xima del sexo contrario.
Por tanto, el tama¤o de las figuras es un indicador de la importan-
cia que tiene cada sujeto en su rol familiar, social y profesional.
 
Si la figura correspondiente al propio Yo es peque¤a , cabe
pensar que el "rol" familiar, social o profesional, es sentido por el sujeto
como "disminuido", "inadecuado" o "marginado", desprendiendose de ello los
complejos de inferioridad no compensados.
 
Si la figura del propio sexo es grande, el sujeto se siente importante

131
en su ambiente familiar, social o profesional y responde a las presiones de
cualquiera de esos ambientes con ideas y sentimientos de expansi¢n y agresi¢n
Estas interpretaciones, s¢lo pueden hacerse después de comprobar
la fuerza o debilidad de los DFH y las historias sobre la pareja dibujada.
 
Estadisticamente, el tamaño medio de las figuras, suele oscilar entre
80 y 90 m/m. y ocupa unos dos tercios del espacio disponible, que es de
160 m/m. en nuestro test. Pero más importante que el tama¤o absoluto de los
DFH, es la impresi¢n que dan las figuras en el espacio circundante.
 
Por las descripciones que podemos recoger en la historia sobre las
figuras realizadas, se puede deducir si ‚stas son o no auto-representativas,
es decir, si proyectan una im gen ideal del Yo del sujeto, o bien una proyec-
ci¢n de una im gen parental. En ‚ste £ltimo caso, una imágen grande de la fi-
gura del progenitor, puede describirse como fuerte, s¢lida, capaz y protecto-
ra, como digna de respeto y confianza, con rasgos positivos. Pero también
puede describirse y aparecer como amenazadora, autoritaria, agresiva y castran-
te, como sancionadora y castigadora.
 
Si por la expresi¢n del dibujo se detecta una exhibici¢n fantaseada
del ideal que el sujeto tiene de si mismo, ser  un indicador de que el sujeto
reacciona frente a sus sentimientos de menor valia o desadaptaci¢n. Esta reac-
ci¢n ser  un intento de supercompensar los dolorosos complejos de inferioridad
recurriendo a fantasias m gicas . En otros casos, el sentimiento de
incapacidad para enfrentarse con los problemas que plantea la vida y realizar-
se, puede dar lugar a que el sujeto adopte actitudes de hostilidad y de agre-
si¢n frente a sus frustraciones de trabajo, de amistad o de amor. En ‚ste caso,
la figura del propio sexo puede aparecer con un aspecto fuerte y amenazador,
portando armas u objetos punzantes. Observamos dibujos con ‚sta particularidad
en sujeros parados o despedidos de las empresas y en estudiantes universitarios
que estaban realizando tareas muy inferiores a su titulaci¢n.
 
039-DYP
 
LA DIRECCION EN QUE MIRAN LAS FIGURAS.-

Generalmente, las figuras dibujadas se las coloca de frente o de per-


fil. Cuando se las coloca de perfil, la figura puede estar mirando a la derecha
o mirando a la izquierda . Esta orientaci¢n de los
DFH es un indicador de las vivencias y tendencias predominantes en el sujeto :
En las figuras mirando a la izquierda, el sujeto nos muestra su interés
por el pasado, su memorizaci¢n de las experiencias vividas, su introversi¢n,
sus vivencias infantiles y la influencia de la imago materna.
 
Las figuras con perfil mirando a la derecha, nos muestran el inter‚s
por la comunicaci¢n con el mundo externo, la actitud sociable, la extraversi¢n,
la actitud de lucha y enfrentamiento con los problemas vitales, la ambici¢n
de "ser" y de "poseer", la superaci¢n, el camino hacia el éxito y la imago
del padre.
 
La izquierda representa "lo que se fue", las experiencias vividas,
los recuerdos, las im genes anticipadoras de confianza o de peligro para el
Yo, la reflexi¢n coartativa o prudente de cara a la acci¢n. En cambio, la
mirada de las figuras hacia la derecha, representan "lo que se puede lograr",
la iniciativa innovadora, lo que podemos cambiar y adaptar a nuestros deseos
para evolucionar, la voluntad al servicio de la acci¢n y de la ambici¢n y a

132
menudo, el afán de "poder" y "dominaci¢n" adleriano, la marcha hacia adelante.
 
El dibujo de las figuras de perfil es más frecuente en los hombres
que en las mujeres (63ï4 % en los hombres y 34'9 % en las mujeres, según nues-
tras estadisticas realizadas en 1974).
 
 
DFH DE PERFIL, MIRANDO HACIA LA IZQUIERDA
El sujeto dirige la mayor parte de su inter‚s hacia si mismo. Podemos
interpretar en éstas figuras como una tendencia a la introversi¢n, es decir,
la tendencia a mirar hacia el pasado, hacia lo ya experimentado, a los
recuerdos almacenados, la actitud analitica, la conducta controlada, pensativa,
seria e inhibida, la atenci¢n concentrada y vigilante, la observaci¢n cuidadosa
y escrupulosa de las cosas, los juicios reflexivos, la precisi¢n y el ¢rden
dominantes, la tendencia a la ansiedad, etc., ‚sto es cuando las figuras se
pueden interpretar en sentido positivo, cuando no presentan distorsiones,
anomalias, sombreados, grandes desproporciones u otros signos negativos.
 
Cuando en la vida del sujeto, las tendencias y deseos se han visto
seriamente obstaculizadas o frustradas, puede producirse una "regresi¢n",
una marcha hacia atrás, hacia estadios en donde el sujeto se ha sentido más
"c¢modo", más "protegido" contra los problemas. Esta vuelta atr s, es como un
repliegue, más o menos narcisista, en el que el sujeto se recluye en las vi-
vencias del pasado, en cuyo caso se observar  el desplazamiento de las figuras
hacia la izquierda y abajo del papel, la peque¤ez en el tama¤o, muchos reto-
ques, borraduras en el propio rostro y otras anomalias en manos y pies.

DFH DE PERFIL, MIRANDO HACIA LA DERECHA


Cuando las figuras miran hacia la derecha, lo más probable es que se
trate de sujetos orales, con tendencia a la actitud extravertida, es decir,
con la direcci¢n preferente del interés hacia todo lo externo, pero con una
atenci¢n panor mica, dispersa : conducta expansiva, espont nea, optimista.
Observaci¢nes más o menos superficiales, improvisaci¢n en los juicios y con
una vida afectiva extensa y variada. En éste caso, las figuras son grandes
y en movimiento, con los brazos extendidos y el rostro con vestibulos abiertos.
 
Cuando se observan anomalias tales como desproporciones en la cabeza,
en los brazos, las manos y los pies, el sujeto puede dar muestras de tendencia
al histerismo, o a una mente fantaseadora.
 
DFH MIRANDO DE FRENTE AL ESPECTADOR
Los DFH dibujados de frente, son mucho más expresivos que los dibujados
de perfil. Por otro lado, cuando nos comunicamos con alguien, normalmente lo
hacemos colocándonos de fente. Por tanto, el registro perceptivo, la im gen
existente en nuestra memoria de nuestros semejantes, es generalmente una visi¢n
morfol¢gica vivenciada en forma frontal.
 
Las figuras completas, vistas de frente, son un indicador inconsciente
del modo como cada sujeto ve y asimila el mundo que le rodea, c¢mo se siente
valorado dentro de ese mundo y c¢mo lo juzga. En tal sentido, la expresi¢n del
rostro y la actitud del cuerpo, ser n los principales indicadores. A través del
dibujo del rostro y de la actitud postural del cuerpo, purde verse el "rol"
que juega el individuo dentro de su ambiente. El sujeto puede adoptar una acti-
tud comunicativa o desconfiada, una actitud ingénua, exhibicionista, defensiva,
simuladora, de madurez, de rechazo, de evasi¢n, etc.
 

133
Asi como los dibujos de perfil se dan más en el hombre que en la mujer,
los dibujos de frente son más frecuentes en las féminas. El 57'7 % de nuestros
protocolos en que aparecen figuras dibujadas de frente, corresponden a mujeres.
En los DFH femeninos dibujados de frente, con frecuencia, las manos aparecen
colocadas en los bolsillos o a la espalda y las  reas sexuales separadas por
lineas simulando faldas, por cinturones, adornos del vestido, blusas, sweters
u otros. indicando problemas sexuales o culpabilidad sexual inconsciente, pues,
a pesar de la libertad sexual existente hoy, persiste en el inconsciente, la
etiqueta biblica de la "prohibici¢n", bajo pena de expulsi¢n del paraiso.
 
Como hemos dicho antes, la expresi¢n de los rostros dibujados, la di-
recci¢n de la mirada, la actitud de movimiento o pasividad del cuerpo, el modo
de tratar las manos y otros detalles, nos reflejar n los problemas actuales
que el sujeto tiene con su ambiente. Podemos deducir, a pesar de algunos "actos
fallidos" (retoques, intentos de correcci¢n, sombreados, etc.), si el sujeto
se siente feliz, si le acompaña la desconfianza, la tristeza, la agresividad,
el temor y otras múltiples expresiones que cada sujeto puede proyectar incons-
cientemente en sus DFH.
 
 
040-DYP
 
LAS ASIMETRIAS, DISTORSIONES Y DESPROPORCIONES EN LOS DFH.-
 
En todos los DFH son normales las peque¤as desproporciones o desigual-
dades en las diversas partes del cuerpo. Por ejemplo, en los ojos, cuando la
figura es vista de frente, en las manos, en los brazos, en las piernas, pies,
etc.. Sin embargo, cuando la neur¢sis o los conflictos en determinadas  reas
del cuerpo están presentes en la personalidad del dibujante, cuando éste sufre
dolencias o anomalias en determinada zona de su organismo, éstas afecciones
psiquicas u orgánicas que producen malestar, suelen manifestarse en los DFH
en forma de deterioro, de debilitaci¢n, encogimiento, desigualdad o asimetria
importante.
 
En un elevado número de casos, todo cuanto es an¢malo en un dibujo
(retoques nerviosos, sombreados, repeticiones y roturas de lineas, distorsiones
o agrandamientos exagerados, temblores, etc.) localizados en la parte izquierda
de los dibujos, según se miran, corresponde a bloqueos, dificultades de reali-
zaci¢n, impulsos inhibidos, o a deseos, ambiciones o anhelos frustrados.
 
Cuando éstas anomalias aparecen en el lado derecho de las figuras, los
conflictos pueden deberse a la relaci¢n del Yo con el trabajo, a la relaci¢n
del Yo con el Tu o a la relaci¢n del Yo con el otro sexo.
 
Cualquier forma de asimetria, distorsi¢n o anomalia de un lado en rela-
ci¢n con el otro en los DFH, puede ser, cuando menos, un indicador de reaccio-
nes inadecuadas que disturbian al sujeto en un área determinada de su pesrona-
lidad y que pueden tener repercusi¢n en las relaciones del Yo con el otro sexo,
en el trabajo o en la relaci¢n con los demás en la vida social. Cualquier ano-
malia de un lado de la figura con respecto al otro, es revelador de que algo
no va bien en la personalidad del autor del dibujo.
 
Hay que tener en cuenta que, muy frecuentemente, el aspecto externo
del sujeto no denuncia con facilidad sus estados psiquicos anormales. Las
neur¢sis y otros conflictos están a veces encubiertos, camuflados, tras los
hábitos de educaci¢n o simulaci¢n de normalidad y tras apariencias de lujo
en el modo de vestir, pudiendo, incluso, pasar desapercibidos en las entre-

134
vistas, si no se dispone de gran experiencia para detectarlos.
 
Los signos externos denunciadores de neur¢sis y conflictos, son con
frecuencia los siguientes : sudoraci¢n excesiva de las manos, sacudidas ner-
viosas involuntarias, tamborileo de la mesa con los dedos de la mano, rascarse
con frecuencia la nariz, adoptar posturas rigidas del cuerpo, tener las manos
con los dedos cruzados, cogerse las manos con los pulgares escondidos, la apa-
rici¢n imprevista de tartamudez, los tics nerviosos, facilidad para sonrojarse,
y un largo etc.
 
En las entrevistas, si se quiere sondear la posibilidad de sintomas
neur¢ticos, conviene hacer preguntas como ‚stas : ¨Tiene, a veces, sacudidas
nerviosas durante el sueño?. ¨Duerme usted estirado o encogido?. ¨Sufre de
v‚rtigo en las alturas?. ¨Tiene dolores de cabeza frecuentes?. ¨Tiene trans-
tornos digestivos?. ¨Tiene aumento o disminuci¢n frecuente del apetito?.
¨Suele morderse las uñas?. Toma calmantes o excitantes con frecuencia?.
¨Fuma mucho?. ¨Toma café con mucha frecuencia ?., etc.
 
Hay que tener en cuenta que las neur¢sis son actitudes de defensa y
el sujeto que las padece, busca inconscientemente una "seguridad". Por tanto,
cuando alguna de ‚stas preguntas roza un complejo que se desea ocultar o un
sintoma del cual el sujeto desea liberarse, la reacci¢n ante las preguntas
puede ser inadecuada o la negaci¢n de las mismas. En cuyo caso, el sujeto no
desea sentirse descubierto.
 
Las asimetrias se observan con frecuencia en los adolescentes de ambos
sexos que sufren tensiones y conflictos derivados de la "edad critica".
 
ASIMETRIAS EN EL AREA DE LA CABEZA
Puede ser un indicador de fallos en el autocontrol emocional o en las
relaciones con el ambiente.
 
ASIMETRIAS EN LOS BRAZOS Y MANOS
Estas anomalias en los DFH pueden tener relaci¢n con fallos en las
relaciones externas e incluso con problemas sexuales.
 
ASIMETRIAS POR INCOMPLETUD DE UN LADO CON RESPECTO AL OTRO
Este es el caso en que una parte del cuerpo (brazo, pierna, mano, pi‚,
etc. se omite, se deja sin terminar, o no cabe en el papel.
 
Suele ser un indicador de falta de control en la expansi¢n de los im-
pulsos, de falta de organizaci¢n y previsi¢n (el sujeto se sale fácilmente
de su ¢rbita, de las limitaciones que se le exigen o de las pautas de convi-
vencia correctas). Su mal ajuste a la realidad, su desorden emocional y de
conducta, su falta de proporci¢n entre los motivos y las reacciones, le
incondiciona para tareas de control y de responsabilidad. Hemos encontrado
‚ste signo en sujetos exhibicionistas, mal adaptados, con mezcla de tenden-
cias esquizá¢ides e hister¢ides, que habian cambiado multitud de veces de
trabajo, alguno de ellos drogadicto.
 
El problema psicol¢gico es más grave, si el sujeto olvida dibujar
detalles tan significativos como el pelo, los ojos, la nariz, las manos, etc.
en cuyo caso puede estar dentro de un estado patol¢gico profundo.
 
DFH DONDE LOS PIES ESTAN DE FRENTE Y LA FIGURA DE PERFIL
El caso puede ser tambi‚n a la inversa, el cuerpo estar de frente
y los pies de perfil hacia la izquierda o hacia la derecha. Suele ser un

135
indicador de tendencias esquizáofr‚nicas o de deficiencias mentales. Este
signo es un claro indicio de disociaci¢n entre la manera de pensar, sentir
y querer, o entre la actitud del sujeto y las exigencias del medio ambiente.
 
DFH MUY DESIGUALES EN SUS DOS MITADES
Cuando una parte de la figura está bien estructurada y tratada con
esmero y la otra presenta formas incompletas, grotescas o mal acabadas, se
puede deducir, seg£n Machover, fallos orgánicos más o menos graves. Se ha
observado éste signo en zurdos muy contrariados, sea por su ambiente fami-
liar o por su ambiente profesional. Nosotros hemos detectado esas anomalias
en sujetos inmaduros en unos aspectos y normales en otros o con defectos
de adaptaci¢n en la vida social y adaptaci¢n normal en el trabajo.

Hirchs y Ada Abraham observaron éstas anomalias en niños delincuen-


tes. La desadaptaci¢n, está tambi‚n indicada en los casos en que el cuerpo
se dibuja bien, pero se omiten los brazos, las piernas o determinados rasgos
faciales, o cuando se tapa el rostro o se ensombrece de alguna manera.
 
DFH SIMETRICAS O IGUALES EN LOS DOS LADOS.-
Suele expresar la conducta estereotipada del "tipo persona" (*),
que es como un caparaz¢n psicol¢gico que sirve de defensa y apariencia frente
al medio ambiente. El sujeto ejerce sobre si mismo un fuerte autocontrol, no
deja en libertad ningun impulso, vive encerrado en lo que su Yo representa
dentro del papel profesional y social que tiene que cumplir. Esta actitud
de autocontrol excesivo, es tanto más evidente, cuanta mayor rigidez presenten
las figuras dibujadas. En presencia de los demás, el sujeto tiene una actitud
emocional fria, solemne, carente de calor, de entusiasmo, de alegria comunica-
tiva, de espontaneidad. Vive su rol social y profesional en forma elaborada
y convencional, acartonado en sus hábitos, respetando rigurosamente las reglas,
los principios morales o religiosos, que se convierten en dogmas que sirven
de rieles invariables a su conducta.
 
Estos individuos, no se dejan impresionar por nada que les llegue de
los demás y que se aparte de sus conceptos del deber, disciplina y respeto
riguroso a las reglas establecidas. Atienden más "las formas" que "el fondo
de las cuestiones". Se muestran indiferentes o distanciados de los motivos
de alegria, de éxito, de placer, penas o tristezas de otros. De éste modo,
reprimiendo los impulsos expansivos y siguiendo las exigencias de "dignidad
sin alegria", de su tiránico Super-Yo, expian los sentimientos de culpabilidad
a través del "cumplimiento del deber".
 
Las figuras simétricas, se ven frecuentemente en sujetos deprimidos
o con neur¢sis obsesivo-compulsivas.
.
==============================================================================
 
(*) El "tipo persona", según Jung, es el sujeto que vive tiranizado
por los principios morales, sociales o religiosos, por las disciplinas y
normas de trabajo, por las obligaciones contraidas (generalmente pocas,
pues las rehuye en la medida que le es posible) y cuya conducta quiere ser
impecable, bien vista, digna y profesionalmente encomiable.
 
=============================================================================
 
041-DYP
 

136
EL ENTORNO O AMBIENTE QUE RODEA A LAS FIGURAS.-
 
Algunos sujetos encuadran las figuras en un determinado entorno. Este
entorno o ambiente puede estar representado por un paisaje campestre a base
de árboles y montañas ; puede ser una playa con o sin barcos a la vista, un
camino solitario, la parada de un autobús, dentro de una habitaci¢n represen-
tando una escena familiar, etc.
 
Para interpretar el ambiente donde se enmarcan las figuras se debe
tener en cuenta dos cosas :
 
a) la actitud de movimiento o quietud de las figuras. Las figuras
pueden estar andando, paseando; pueden estar de pi‚ y quietas, sentadas en
un banco, subiendo una monta¤a, bajando por un camino, acostadas en la playa
o al pie de un árbol, pueden estar de frente, de perfil o de espalda, etc.
 
b) el entorno o ambiente dibujado, puede representar, simb¢licamente,
el lugar donde el sujeto desearia estar ahora, o donde ha estado, y rememora
con placer los momentos vividos, en contraste con el momento presente o con el
ambiente que le rodea, en cuyo caso hay que pensar que el sujeto desea eva-
dirse de problemas, conflictos, preocupaciones, ansiedades o temores relacio-
nados con su ambiente actual.
 
En algunos casos, el entorno dibujado, puede indicar la importancia
que el sujeto concede al aparato externo.
 
En los DFH de adultos, rara vez se dibuja entorno a las figuras.
Es más, cuando éste aparece, y las figuras están en movimiento, cabe pensar
en una vida de fantasia demasiado absorbente. A menudo, tales dibujos, presen-
tan gran prolijidad de detalles y ello indica un gran caudal de pensamiento
ideativo, como compensaci¢n, quizá , a que el ambiente que vive el sujeto pesa
como un lastre sobre él y lo arrastra en forma de sentimiento de inferioridad.
Pero también puede suceder que el sujeto se sienta como un superhombre con
respecto a los otros, aunque no tenga un rol directivo dentro de su entorno.
 
En general, los adultos indican el entorno con una mera linea que
sirve de soporte, de suelo, en el que apoyan las figuras. En cambio, los
ni¤os y las personas inmaduras, suelen enriquecer el entorno de las figuras.
En los adolescentes, dice Karen Machover, las figuras suelen aparecer
en paradas de autob£s, en cruces de calles y en general en temas de transpor-
te, como expresi¢n de su estado de  nimo inestable y transitorio.
 
SITUACION DE LAS FIGURAS EN UN ESCENARIO COMPLICADO.-
Hemos observado figuras rodeadas de entornos complicados en sujetos
afectados por insatisfacciones afectivas. Se trataba de personas que deseaban
interiormente cambiar o anular su vida conyugal (deseos de separaci¢n). En
otros casos, eran hombres solteros, o mujeres solteras, que no eran sinceros
en sus relaciones amorosas. En todos éstos casos, los sujetos testados inten-
taban, de manera inconsciente, tapar o encubrir el hecho de que el partenaire
del sexo contrario no llenaba suficientemente las necesidades sexuales, afec
tivas o espirituales. Sin embargo, por circunstancias de conveniencia personal,
por deseo de "guardar las formas" de cara al mundo social, o por intereses
econ¢micos o de otra indole, éstos sujetos concedian más importancia al aparato
externo que a la intima realidad.

FIGURAS SITUADAS EN TIEMPOS HISTORICOS O PREHISTORICOS

137
Cuando la realidad es demasiado desagradable, cuando se fracasa ante
ella, o el sujeto se siente impotente para enfrentarse a los problemas que
plantea, el pensamiento de algunas personas tiende a evocar o imaginar situa-
ciones anteriores compensatorias, a veces arc icas o primitivas. Si el sujeto
se siente frustrado o extra¤o en la sociedad en que vive, puede adoptar modos
de conducta primarios o infantiles, como aquellos "hippies" de los a¤os sesen-
ta, los actuales "cabezas rapadas" y otros individuos que se marginan para
evadirse de la realidad y de la angustia de la frustraci¢n. En éstos casos,
algunos sujetos, como los ya mencionados, toman una actitud regresiva y pue-
den dibujar figuras arc icas o de tiempos pasados con armas en las manos, como
agresi¢n simb¢lica a las causas motivantes de su frustraci¢n..
 
Pero, no en todos los casos que se dibujan figuras de épocas anterio-
res, hay una libido en regresi¢n. Frecuentemente se dibujan éstas figuras en
tono humoristico, como intentando ridiculizar una situaci¢n que molesta al
sujeto y en la que quiere demostrar que sabe salir airoso, con una actitud
critica burlona, sin comprometer nada interior, lo que no deja de ser una
evasiva, un intento de "retirada gloriosa" de la situaci¢n.
 
NIEVE, LLUVIA, NUBES, RODEANDO LAS FIGURAS.-
Es un indicador de fuerte tendencia a la ansiedad, que suele darse
en ciertos individuos desadaptados. Puede indicar también dolencias psico-
somáticas, o agresividad reprimida dirigida luego hacia si mismo. El sujeto
que dibuja nubes en sus DFH, puede expresar, inconscientemente, algún temor
o amenaza del entorno, sobre todo, si las figuras están de espaldas al espec-
tador. Encontramos en algun caso la existencia de relaciones amorosas ilicitas.
 
SOMBREADO DEL SUELO O LINEA DE BASE DE LAS FIGURAS
El suelo, bajo el punto de vista simb¢lico, representa el punto de
apoyo, más o menos s¢lido, firme, flotante, confiado o angustioso, en que se
les da la base de sostén a los DFH sobre la realidad. Conviene, pues, ver
como cada sujeto hace "tocar de pies a tierra" a cada una de sus figuras.
 
Es l¢gico suponer, que si todo sombreado es signo inequivoco de angus-
tia o ansiedad, un suelo sombreado pueda ser un indicador de algun fallo del
sujeto en la seguridad y confianza para afrontar ciertas situaciones, problemas
o circunstancias de su vida real. Esta inseguridad, puede ir seguida de alguna
sensaci¢n de miedo, de culpa, de inquietud o angustia o, simplemente, de pesi-
mismo frente a hechos o sucesos, reales o imaginados, que el sujeto teme, tanto
más si el suelo desciende de izquierda a derecha. Cuando el suelo desciende de
derecha a izquierda, la situaci¢n que provoca éstos estados psiquicos, puede
pertenecer al pasado y estar siendo vencida por la voluntad.
 
DIBUJAR EL SOL O LA LUNA EN EL ENTORNO DE LOS DFH.-
A las figuras dibujadas, se les agrega, a veces, casas, árboles, monta-
¤as, astros, etc.. Es significativo que en los DFH aparezca destacado el sol
o la luna en el paisaje (*).
El sol representa, simb¢licamente : luz, calor, energia, seguridad,
vida y alegria. Psicol¢gicamente, puede ser un indicador de la necesidad del
sujeto de recibir apoyo parental o amor paterno. En algunos casos, el sol
lo hemos visto dibujado en personas con algún problema psicosomático. En gene-
ral, los sujetos que dibujan soles en sus DFH, suelen ser buenos trabajadores,
son responsables en sus tareas, respetuosos con las directrices de la empresa
y puntuales en el trabajo. Son sujetos activos y disciplinados.
 
Los que dibujan lunas, suelen ser sujetos absorbentes, pasivos, so¤a-
dores y contemplativos, si las figuras no tienen movimiento. Si las figuras

138
están quietas y algo desplazadas a la izquierda del papel, se sienten vincula-
dos a la madre o hacia lo materno y femenino, hacia lo bohemio y po‚tico y
tienden hacia lo oscuro y enigm tico.
 
ENTORNO DE LAS FIGURAS SOMBREADO.-
Como hemos dicho antes, todo sombreado, como ocurre en las respuestas
"Hd" del Rorschach, es un claro sintoma de angustia, que es lo mismo que decir
"inseguridad". Esta angustia o inseguridad, puede estar centrada en la esfera
familiar, social o profesional. Por tanto, hay que sospechar la existencia
de conflictos en cualquiera de esas esferas o en más de una. El sujeto se encon-
trar  tanto más impotente o desarmado para luchar contra las dificultades
o peligros que le ofrece su entorno, cuanto más negro sea el sombreado.
Ahora bien, esa angustia, esa inseguridad y miedo, puede ser real (por
ejemplo, la perdida real de empleo, un fracaso econ¢mico, la pérdida de un
ser querido, etc.), o puede ser fantaseada o imaginada, como ocurre en determi-
nados individuos con fuerte componente paran¢ide.
 
Nosotros hemos encontrado frecuentemente los entornos sombreados en
personas con fuertes represiones e insatisfacciones sexuales y, sobre todo
en personas que habian perdido su empleo o llevaban largo tiempo en paro por
ser mayores de 45 a¤os. En un s¢lo caso, vimos ‚ste signo en un sujeto que
habia sido abandonado por su mujer, dejándole a su cargo tres hijos. Casos
como éste, pueden hacer retroceder hasta el "Trauma del nacimiento", es decir,
a recordar la angustia biol¢gica del momento del nacimiento en que, a través
de un túnel estrecho y extremadamente agobiante, se pasa del abrigo y protec-
ci¢n del vientre materno, al desamparo de un mundo lleno de contrastes, de
inseguridad y de peligros.
 
==============================================================================
 
 
(*) Dibujar éstos elementos de la naturaleza y del firmamento en el entor-
no de las figuras, no es frecuente. Creemos que se debe a que la mayoria de
nuestros j¢venes, al vivir inmersos en un mundo muy mecanizado, artificial,
cargado de aparatos el‚ctricos o electr¢nicos, saturados por la tecnologia
moderna y sustituyendo el contacto directo con la naturaleza, por el gimnasio
o el deporte en lugares cerrados, llegan a olvidarse que existe el sol, la
luna, las estrellas, los  rboles, las montañas, los rios y otros elementos
externos que pueden acompa¤ar a sus DFH y por eso no los dibujan. En éste
sentido nos diferenciamos mucho de nuestros abuelos.
 
Este olvido del entorno natural en el dibujo de los DFH, me recuerda
la an‚cdota de un amigo nuestro, hombre muy culto, conocedor profundo de toda
la mitologia griega y de los poetas y fil¢sosfos antigüos y modernos. Se me
quejaba un dia que su nieto admiraba a Picasso, a Braque, a Kandinski, Matisse
Mir¢ y otros artistas pintores y poetas de vanguardia; amaba también el jazz
y el rock. Preferia beber el agua embotellada, que acompa¤arle a beberla di-
rectamente del manantial de su finca. Era incapaz --y ésta era su amargura--,
de aguantar entera cualquier obra de Bach, de Haendel, de Beethoven o Mozart.
"Y ya ves, me decia, no se trata de un muchacho inculto. Está de Profesor en
la Universidad". Y es que, la diferencia de gustos y de hábitos de vida es muy
distinta entre los abuelos de antes, y los nietos de ahora.
 ===============================================================================
 
DIBUJO DE NUBES SOMBREADAS EN LOS DFH.-
Al comentar las respuestas de claro-oscuro (las Hd, en el testáde Rors-
chach) hablo de los dos caminos que pueden seguir las emociones. Si ‚stas eli-

139
gen su expansi¢n a través del sistema nervioso central, adquieren calidad mo-
triz o psicomotriz y se traducen en impulsos, gesticulaci¢n, palabras o acci¢n.
Pero si eligen, por h bito, el camino del sistema nervioso vegetativo, se aho-
gan en el interior adoptando una expresi¢n visceral, vascular o endocrina que
genera los estados de angustia y ansiedad, es decir, los estados de sufrimien-
to, de inquietud, de inseguridad, etc. El dibujo de nubes sombreadas, se acerca
mucho al significado de las "Hd" de Rorschach y reflejan una forma de manifes-
tar el sujeto cualquier tipo de temor, amenaza o peligro, real o imaginario,
presente, pasado o por venir.
 
Esta angustia o estado de ansiedad, puede diluirse, si las figuras
están bien asentadas, equilibradas y sin distorsiones.
 
La angustia representada por los sombreados en los dibujos, es como el
dolor fisico, una se¤al de alarma cada vez que aparece un peligro. El sujeto
puede hacer frente al peligro, dominándolo, combat‚ndolo o enfrent ndose con
él. Puede eludirlo camufl ndose, ocultándose o evadiéndose de él. Pero también
puede recurrir a cualquier otro mecanismo de defensa para liberarse de la an-
gustia, tal como el desplazamiento, la sustituci¢n, la identificaci¢n, la rea-
lizaci¢n imaginaria, la racionalizaci¢n, etc.. Esto justifica el hecho de que
en la descripci¢n de las historias sobre los personajes dibujados, no se co-
rresponda, a veces, lo que expresan las figuras con lo que se dice sobre ellas.
 
FIGURAS ENCLAVADAS EN PERSPECTIVAS RETORCIDAS O CONFUSAS
La falta de unidad, de coherencia, de buena coordinaci¢n en los dibu-
jos de las figuras, suele estar en paralelo con la manera de pensar, sentir
y querer. Estas anomalias gráficas, se presentan en sujetos inmaduros y con
tendencias esquizá¢ides. La orientaci¢n defectuosa de las figuras que, general-
mente va acompa¤ada de retoques, transparencias, sombreados u otras anomalias,
indica una desorientaci¢n del pensamiento en el espacio y en el tiempo. El
sujeto pretende abordar varios caminos a la vez para enfrentarse al problema.
Quiere dar soluci¢n a algo de lo que no está seguro o no tiene idea clara de la
acci¢n a realizar. A menudo, se balancea entre variados intentos y termina
por lanzarse impulsivamente, sin control reflexivo, encontr ndose, de pronto,
en una encrucijada sin saber por donde salir y sale con algo absurdo.
 
 
042-DYP

EL SEXO EN LOS DFH Y LAS DIFERENCIAS ENTRE UNO Y OTRO.-


 
Nunca deberiamos olvidar que una prueba psicol¢gica refleja s¢lo un
momento de la vida de un individuo y no puede considerarse nunca como
un registro de todo su comportamiento y progreso vital y psicol¢gico. Sin em-
bargo, el modo como trata cada sujeto el dibujo de su propio figura y la del
sexo contrario, nos puede dar informaci¢n acerca de nuestro comportamiento
sexual y la relaci¢n, sana o enferma, del Yo con el otro sexo.
También podemos informarnos sobre la identificaci¢n sexual con relaci¢n
a las figuras parentales y a la autoridad.

No obstante, para llegar a conclusiones evidentes, es necesario,


en todos los casos, tener en cuenta el tipo de educaci¢n recibida, el nivel
de comprensi¢n afectiva que vivi¢ el sujeto en su infancia, si los padres
estaban bien o mal avenidos, el tipo de relaci¢n del sujeto con sus hermanos o
hermanas, el nivel socio-econ¢mico, la identificaci¢n o no con la profesi¢n,
ser o no huérfano, estar o no en paro, y un largo etc., pues, todo ‚sto puede

140
influir notablemente en el significado psicol¢gico de los DFH.
 
SE DIBUJA PRIMERO LA FIGURA DEL SEXO OPUESTO.
Este hecho, puede indicar confusi¢n en las identificaciones sexuales.
Otro tanto ocurre, cuando el sujeto que se está analizando, hace preguntas
sobre el sexo que debe dibujar. Dibujar primero la figura contraria al propio
sexo, si es un hombre quien la realiza, el sujeto puede identificarse más con
lo femenino, que con las tendencias de su propio sexo. Posible homosexualidad
latente o manifiesta. Si se trata de una mujer, la identificaci¢n con lo mas-
culino y las posibles tendencias lesbianas pueden ser las causas.
 
Sin embargo, seg£n las experiencias de Koppitz y de Phelan, no se ha
podido comprobar estadisticamente la anterior interpretaci¢n. Lo que Phelan
demostr¢, estadisticamente, es que quien dibuja primero la figura del sexo con-
trario ha recibido una educaci¢n influida notablemente por la madre ( o por su
sustituta), si se trata de un var¢n; o por el padre, si se trata de una f‚mina.
 
"De 5.000 examinados adultos, dice la Dra. Koppitz, el 87 % dibuj¢
primero la figura de su propio sexo. De 16 homosexuales manifiestos, 13 dibuja-
ron primero el sexo opuesto. Ambos hechos, sugieren que lo habitual es que un
grupo no seleccionado de personas, dibuje primero su propio sexo, y un grupo
seleccionado de homosexuales dibuje primero el sexo opuesto". Sin embargo,
aclara la Dra. Koppitz, "ello no significa, evidentemente, que todo individuo
que dibuja primero el sexo opuesto, sea homosexual".
 
"He encontrado --sigue la Dra. Koppitz-- las siguientes explicaciones
para algunos de los casos anteriormente citados : En los que la primera figura
dibujada pertenecia al sexo opuesto, se puede sospechar inversi¢n sexual, con-
fusi¢n de la identificaci¢n sexual, intenso apego o dependencia con respecto
a otro individuo del sexo opuesto".
 
Nosotros hemos observado en 20 o más casos, que los individuos que
estaban fuertemente identificados con la madre y en clara dependencia de la
misma, destacaban en la fémina el dominio del ment¢n, ensanchaban los hombros
y el tamaño de la figura femenina, generalmente, era mayor que la del var¢n.
 
LA FIGURA FEMENINA MAS GRANDE QUE LA DEL VARON
Se ha observado éste signo en personas que glorificaban la imago mater-
na, generalmente, con sentimientos de apego, de dependencia y de admiraci¢n.
Pero, parad¢gicamente, el mayor tama¤o de la figura femenina sobre la masculi-
na, dibujada por varones, se encuentra también en sujetos que han sido recha-
zados por la madre o por su partenaire.
 
DIBUJO MAS GRANDE Y DETALLADO DE LA FIGURA DEL PROPIO SEXO
Este signo puede tener alguna de éstas explicaciones :

a) El sujeto se sobrevalora a si mismo en detrimento de la opini¢n que


le merecen las personas del sexo contrario.
b) El examinado se identifica sexualmente con el padre y, en su incons-
ciente lo intenta sustituir o emular conscientemente.
c) Tendencias homosexuales latentes o manifiestas.

La homosexualidad, aún hoy, sigue siendo mal vista por un elevado núme-
ro de personas y ésta es la causa por la que en muchos casos, no claros en el
resultado de las pruebas, no nos pareci¢ correcto, en las entrevistas, pregun-
tar directamente sobre ésta cuesti¢n a algunos sujetos examinados. La inciden-

141
cia de una homosexualidad oculta, en la mayor parte de trabajos, suele ser
minima, si el sujeto mantiene un comportamiento discreto. Por otro lado, siem-
pre hemos sido partidadrios de no llegar a conclusiones arriesgadas, como hacen
algunos autores. Colocar a una persona el cartelito de "homosexual", basándonos
£nicamente en indicios tomados de las teorias psicoanaliticas, creemos que
es una temeridad irresponsable, sobre todo cuando nuestra experiencia, no es
una experiencia clinica, sin¢ una labor de selecci¢n y de promoci¢n de personal
para los diferentes puestos de trabajo en las empresas.
 
DIBUJO DE LA FIGURA FEMENINA CON UN TAMAÑO MAS PEQUEÑO.-
Algunos autores interpretan el dibujo de la figura femenina más peque-
ño, como signo revelador de una relaci¢n matrimonial arm¢nica, como indicio de
buena compenetracion en las relaciones hombre-mujer, con independencia que el
dibujo sea realizado por una fémina o por un var¢n. Nosotros no hemos podido
comprobar ésta interpretaci¢n. Si bien no tenemos base para opinar lo contra-
rio, estimamos que ‚ste signo es demasiado simple para que indique, por si
s¢lo, una comunicaci¢n normal y comprensiva en las relaciones del Yo con el
otro sexo, por lo que aconsejamos buscar otros indicadores que corroboren
‚sta interpretaci¢n.
 
El tipo de relaci¢n matrimonial, es importante en el caso de la selec-
ci¢n de candidatos a directivos, ya que las desavenencias matrimoniales suelen
transcender en el modo de dirigir y tratar el candidato a sus empleados. Siem-
pre aconsejo a las empresas que, antes de tomar a cualquier hombre clave en la
direcci¢n de un negocio, traten de conocer a la pareja. Esto se resuelve invi-
tando a cenar al candidato, o candidata, y a su pareja y procurando que un
buen vino abreaccione a los invitados.
 
FIGURA FEMENINA MUY PEQUE¥A EN RELACION A LA DEL VARON.-
Si el DFH ha sido realizado por una mujer, puede denotar desprecio por
el propio sexo o sentimiento de inferioridad frente al var¢n. Puede indicar
también, que la mujer sobrevalora a su partenaire o a sus hermanos.
Si el dibujo ha sido realizado por un var¢n, la disminuci¢n o peyora-
tizaci¢n de la figura femenina, supone un desprecio al otro sexo. Esta margina-
ci¢n a la importancia de la mujer, puede indicar que el sujeto sobrevalora sus
ideas y sentimientos e infravalora las ideas y sentimientos de las personas
del otro sexo, o de su partenaire. Detrás de ésta actitud de minusvalor al sexo
opuesto, puede haber una homosexualidad latente o declarada, especialmente si
el dibujo de la figura femenina está peor tratado en sus rasgos faciales y cor-
porales y presenta notables distorsiones.
 
FIGURA FEMENINA MAS GRANDE Y MEJOR TRATADA QUE LA DEL VARON.-
Si el dibujo ha sido realizado por una mujer, la fémina en cuesti¢n
tiene la tendencia a destacar los propios valores, el propio rango e importan-
cia, desestimando los valores masculinos o los de su partenaire. Es el caso
de algunas feministas que hemos tenido ocasi¢n de examinar. Pero no siempre
se trata de mujeres que reivindican los derechos de la mujer atacando o des-
preciando el "machismo" del var¢n, ni tampoco de féminas con tendencias
homosexuales. Esta diferencia en el tratamiento de las figuras, la hemos ob-
servado, mayormente, en mujeres casadas que intentan agrandar su propia figu-
ra, su propio atractivo, a base de peluqueria, de maquillaje y prendas de
vestir más o menos llamativas y provocativas, como una especie de despecho
a la marginaci¢n. Provocando al var¢n con ‚stos mensajes de "hembra con fuerte
atractivo sexual" reivindican, o quieren reivindicar, su dominio sobre el
macho. Con la apelaci¢n de corto-circuito de sus mensajes directos a través
del cuerpo, parece que quieren decir : "soy una mujer con mucho sexy, mirame
bien". De ésta manera, sobrealzando los valores er¢ticos del cuerpo, intentan

142
supercompensar, o al menos compensar, la falta de otros valores.
 
Si el dibujo destacando la figura femenina ha sido realizado por un
hombre, éste sobrevalora el rol de la mujer, sea por querer ser mujer, o por
desear la dependencia y apoyo de la madre o de otra mujer que la represente.
 
REPRESENTACION DE LAS FIGURAS EN FORMA DE ALAMBRE, EN FORMA GEOMÉTRICA
O DE MODO MUY SIMPLIFICADO
En la mayor parte de casos, se trata de una estratagema para no enfren-
tarse con el problema de una tarea que desborda las posibilidades de realizar
un buen trabajo. Es una manera de evadirse de las situaciones que pueden com-
prometer al Yo en un fracaso, o de ocultar las propias deficiencias.
 
Puede reflejar tambi‚n escaso interés por lo humano o por las relacio-
nes humanas. Es frecuente en ciertos introvertidos, más interesados por los
objetos concretos o abstractos, que por las cuestiones sociales y humanitarias.
Lo hemos podido comprobar en nuestra bateria de tests, concretamente en el
"Testáde intereses profesionales", por el bajo porcentaje en la elecci¢n de
profesiones humanitarias.

Normalmente, cuando las figuras están esquematizadas, se suele dibujar


al var¢n con lineas rectas y a la mujer con lineas curvas, aunque no siempre
es asi, sobre todo en el caso de las figuras de alambre .
(Ver otras interpretaciones en "Monstruos o figuras grotescas").
 
EN RESUMEN :
De una manera general, la figura que recibe más cuidados o se dibuja
con mayor esmero y atenci¢n en los detalles, suele ser aquella a la que el
sujeto imparte mayor energia libidinal, es decir, aquella que es fruto de su
predilecci¢n, de su amor y admiraci¢n, la que atrae mayor interés.
 
Si se trata de la figura del propio sexo, puede sospecharse tenden-
cias narcisistas, exhibicionistas y con frecuencia tendencias homosexuales.
En todos los casos, cuando los detalles se centran especialmente en la ves-
timenta, puede ser un indicador de la preocupaci¢n del sujeto por las apa-
riencias sociales, por el gusto de "llevar un buen tren de vida" y ostentar
ante los demás. Tras de ésta "apariencia" de notoriedad social, de lujo y
confort, suele ocultarse el drama de la inseguridad interior, el fantasma
de los complejos de inferioridad, hecho que nos recuerda la ley de Jung :
"Cuando alguien se excede exteriormente en algun sentido, en el inconsciente
vive su contrario con la misma fuerza, que en axioma popular es lo mismo que
"dime de que presumes y te dir‚ de que careces". Por tanto, conviene inves-
tigar, en éste caso, si tras la fachada externa del sujeto hay una actitud
encubierta compensadora de sus fallos y deficiencias personales.
 
Las mujeres, suelen cuidar más el adorno de su propia figura que los
hpmbres. Por eso, en los DFH femeninos, observaremos, en la mayor parte de
casos, un mayor cuidado en las figuras que las representan. En la vida real,
la mujer vive más pendiente de la peluqueria, de los maquillajes, de los
vestidos y de la moda que el hombre. Por ‚sta raz¢n, carece de valor psicol¢-
gico que la mujer cuide más el dibujo de su propia figura que la de su opuesto.
 
Si la mujer descuida el dibujo de su figura y vemos que sabe dibujar,
podemos deducir que le falta seguridad en sus propios atractivos y renuncia
al rol de seducci¢n o influencia sobre el sexo opuesto. Por el contrario,
cuando la mujer dedica mucha atenci¢n y cuidado al dibujo que la representa,

143
nos está indicando la importancia que concede a su rol social como mujer.
 
Para la mujer, realzar su belleza a trav‚s del peinado, del maquilla-
je, de los vestidos y de las joyas es una necesidad que le impone la propia
naturaleza. La hembra atrae, seduce, cautiva y muestra asi su "poder". El
hombre combate, conquista, intenta ejercer su dominio, pero en la ‚poca
actual, a veces muere en el intento y es la mujer la que decide.
 
En los juegos infantiles suelen diferenciarse los sexos. Los ni¤os
practican juegos rudos, emiten gritos estridentes como los primitivos gue-
rreros, esgrimen sables, pistolas y juguetes agresivos, se revuelcan sobre
el barro y se atacan los unos a los otros en sus representaciones guerreras.
En cambio, las niñas, rara vez se ensucian los vestidos, cuidan de su tocado,
y hasta ahora, pese a los cambios educacionales, siguen jugando con muñecas
y haciendo el papel de mamás.
 
Estos arquetipos o vivencias del inconsciente, dificilmente pueden
ser borrados de los genes hereditarios, pu‚s constituye una herencia at vi-
ca que forzosamente seguir  influyendo en el comportamiento, a pesar de
los esfuerzos de las feministas por reivindicar su derecho a ser como el
var¢n. La igualdad ante la ley y ante los derechos humanos es justo que la
alcance la mujer y que luche por ello, pero mientras el hombre tenga pene
y la mujer vagina, la igualdad no ser  posible y no me refiero a la supe-
rioridad de un sexo sobre otro, que actualmente está a favor de la mujer, sin¢
al papel que, dentro de la Naturaleza, corresponde a uno y otro sexo.
 
 
043-DYP
 
EL MOVIMIENTO EN LAS FIGURAS.-
 
En los DFH, debemos distinguir entre el contenido intencional, repre-
sentado o manifiesto (lo que hacen o representan las figuras, según la histo-
ria o descripci¢n que el sujeto hace de las mismas) y el contenido real,
latente o estructural, que se refiere al modo como está realizado el dibujo,
que no siempre coincide con lo que explica el sujeto.
 
Normalmente, cada sujeto ha querido comunicar algo en su dibujo. Ese
"algo", puede estar relacionado con su rol familiar, social o profesional,
con lo que el desea, con lo que él "quiere ser" o "tener" y que, a veces, no
tiene. Expresa también sus temores y preocupaciones y sus conflictos emocio-
nales en relaci¢n con su pareja, o consigo mismo. Todo ésto, lo podemos dedu-
cir del relato o historial que nos hace sobre la pareja.
 
Pero, una cosa es lo que el sujeto cuenta en su versi¢n sobre las
figuras dibujadas, y otra cosa puede ser lo que expresan realmente sus DFH.
Lo que el sujeto intenta representar en el dibujo, puede hacerlo de dos
maneras :
a) dando a las figuras aspectos quietos o de "flexi¢n"
(figuras quietas, encogidas, sentadas, acostadas, con las piernas y los brazos
pegados al cuerpo, etc.), y
b) dotando a las figuras de movimientos de extensi¢n, es decir,
en actitud de desplazamiento, en posici¢n erguida, con los brazos extendidos,
andando, saltando, en actitud agresiva, etc. .
 
En el primer caso, si las figuras no tienen movimiento, la actitud
real del sujeto es pasiva, sumisa, y puede estar impregnada de un tono depre-

144
sivo o disf¢rico, de desilusi¢n, de renuncia o resignaci¢n.
 
Cuando las figuras están en movimiento, con rostro animado y los bra-
zos y las piernas en extensi¢n , reflejan actividad, lucha
por la vida, ambici¢n, deseo de vivir, extraversi¢n, etc.
 
Por tanto, una tarea importante, es aquella de cotejar las historias
o relatos que el sujeto hace de las figuras dibujadas y comprobar, si el tipo
de quietud o de movimiento de las figuras, se corresponde con la acci¢n que
a las mismas se les atribuye en cada historia.
 
FIGURAS A LAS QUE SE LE IMPRIME UN MOVIMIENTO ARMONICO
El sujeto sublima las relaciones de la pareja. Vive realmente el
ideal de querer amar y compenetrarse con su partenaire en una fusi¢n arm¢nica
y esperanzada. Hace proyectos para alegrar la convivencia. Este ideal es com-
partido por su pareja, si el sujeto es casado y se comprueba que no hay con-
flictos emocionales a través de los relatos sobre las figuras dibujadas y en
la entrevista con el candidato.
Expresar  lo mismo, si el dibujo pertenece a un j¢ven soltero que
tiene novia. Si no la tiene, se trata de una fantasia romantica, del ideal
amoroso con que el sujeto sue¤a.
 
UNA FIGURA CON MOVIMIENTO Y LA OTRA QUIETA O ESTATICA
Siempre que hay divergencias en el modo de tratar las figuras, es
un indicador de conflictos en la pareja, falta comprensi¢n y armonia en
la convivencia matrimonial o prematrimonial. Esta posibilidad de discrepan-
cias y conflictos, de desavenencias y, a veces de agresiones, es tanto más
grave cuanta más disonancia, distorsi¢n, separaci¢n, diferencias en el trata-
miento, etc. hay entre una y otra figura.
 
Si la figura que tiene movimiento es inarm¢nica y extra¤a y el dina-
mismo es acusado con cierto énfasis, podriamos hallarnos ante un caso de
psic¢sis. Se ver  por el contexto, dibujo-historia, que el pensamiento del su-
jeto, en los relatos y en la entrevista, no es coherente y contrasta con la
realidad. El universo que vive el sujeto es irreal y sus ideas y perspectivas
están deformadas por su irrealidad. Esta disgregaci¢n entre el Yo y el mundo,
de la cual el sujeto no se da cuenta, puede resultar peligrosa e incapacitarle
para ocupar puestos de trabajo más o menos cualificados. De todos modos, ser 
necesario cotejar, con otras pruebas, la importancia de la desadaptaci¢n.
.
Las disociaciones y contrastes de éste tipo, son casi siempre fruto de
mecanismos de defensa inconscientes de tipo esquizoide, frente a ansiedades
persecutorias, pero no en todos los casos debemos ver un sindrome patol¢gico
en la divergencia de movimiento de las figuras. Puede tratarse, algunas veces,
de sintomas de incomprensi¢n, desavenencia y conflictos en la pareja.
 
FIGURAS SENTADAS, INMOVILES, CON PIERNAS Y BRAZOS PEGADOS AL CUERPO.-
Si el sujeto en su relato se muestra resignado, poco luchador y espera
que algun dia mejorar  su situaci¢n, se tratar , sin duda, de una personalidad
poco activa, pasiva, sumisa o que está viviendo algun estado depresivo.
 
La persona pasiva, suele sentir cierta aversi¢n a todo esfuerzo extra
por remontar problemas, obst culos y dificultades, puesto que combatir contra
otros o contra la adversidad, puede llevarle a situaciones inc¢modas que no
desea tener. El sujeto no quiere moverse peligrosamente en ¢rbitas distintas
a las que le son habituales y mucho menos enfrentarse con corage contra
aquello o aquellos que le perjudican o le están defraudando.

145
No ser  raro encontrar, en los sujetos que dibujan sus figuras quietas
y encogidas (brazos y piernas pegados al cuerpo), una actitud de expectativa,
de desconfianza, incluso de rigidez defensiva y lentitud de adaptaci¢n, fuera
de los ambientes en que se sienten seguros.
Como en las respuestas del tests de Rorschach, las figuras quietas
o en flexi¢n, suelen darse en sujetos con tendencia depresiva o en estado de
regresi¢n, como consecuencia de una evoluci¢n defectuosa.
 
RESUMEN DEL MOVIMIENTO O POSICIONB ESTATICA DE LAS FIGURAS.-
La actitud de movimiento o de quietud de las figuras es importante
bajo el punto de vista psicol¢gico. Diferencia a los sujetos pasivos y
dependientes, de los sujetos activos, luchadores y emprendedores.
 
Las figuras trazadas con lineas firmes y seguras, sin distorsio-
nes, dando a los DFH un aspecto más o menos arm¢nico y equilibrado, corres-
ponden a sujetos sanos, din micos, con gran vitalidad, optimismo, seguri-
dad y confianza en resolver dificultades o situaciones adversas. Este tipo
de individuo, se marca objetivos y los cumple, resiste las presiones y opo-
siciones con valor y es fiel a si mismo .
 
Las figuras trazadas con lineas débiles, vacilantes, inseguras, con
retoques frecuentes y poco coherentes, aunque tengan movimiento, se¤ala a los
sujetos débiles o enfermizos cuyos recursos de energia se agotan pronto y por
debilidad de carácter no pueden resistir los embates de la vida y adoptan
la actitud sumisa, claudicante y pasiva .
 
 
044-DYP
 
INDICADORES GRAFICOS PASIVOS Y DE MOVIMIENTO EN LAS FIGURAS.-
 
Tomamos de Carlos J. Biedma y de Pedro G. d'Alfonso y de su obra
"El lenguaje del dibujo",(Editorial Kapelusz, Buenos Aires), los elementos
de los dibujos que, seg£n ‚stos autores, expresan dinamismo (*) :.
 
a) -- Figuras humanas andando, luchando, acerc ndose, jugando,
paseando, etc.-
b) -- Entorno con animales, plantas y sus diferentes partes.
c) -- Paisajes con nubes, astros, fen¢menos atmosf‚ricos,
lluvia, viento, etc.
d) -- Astros con emanaci¢n de energia o de luz.
e) -- Humo, liquidos en movimiento, fuego y objetos en combusti¢n.
f) -- Instrumentos y objetos con expresi¢n de energia o de luz.
g) -- Instrumentos de m£sica y con emisi¢n de notas.
h) -- Telas y banderas agitadas por el viento.
i) -- Dibujos expresando una evoluci¢n o cambio de estado : explo-
siones, tormentas, flechas, etc.
 
Expresan pasividad o deficiencia en el tono dinámico, aversi¢n a todo
esfuerzo extra y por tanto, renuncia a combatir y remontar dificultades, sumi-
si¢n, dependencia, rigidez defemsiva y tendencia a la depresi¢n. los siguien-
tes indicadores :
 
a) -- Figuras humanas sentadas, acostadas o en reposo, cuerpo y miem-
bros rigidos, en flexi¢n o inm¢viles y con brazos y piernas
pegados al cuerpo, etc.
b) -- Máscaras, estatuas, poses para una fotografia, espera en una

146
parada de autob£s, etc.
c) -- Animales y plantas que forman parte de un motivo decorativo.
d) -- Paisaje sin nubes, sin astros o sin fen¢menos atmosf‚ricos.
e) -- Astros sin emanaci¢n de energia o de luz.
f) -- Telas y banderas sin movimiento, como objeto de decoraci¢n.
g) -- Arboles sin hojas, flores cortadas, frutos cortados.
h) -- Medios de locomoci¢n, como autom¢viles, barcos, aviones, m qui-
nas o parte de m quinas sin indicaci¢n de movimiento o de ener-
gia o sin personas que las accione o dirija.
 
En algunos casos, para determinar el dinamismo o la pasividad, es nece-
sario recurrir a la descripci¢n de las historias sobre las figuras, buscando
la aclaraci¢n que hace el sujeto sobre lo que hacen las figuras dibujadas.
Por supuesto, si los DFH presentan una actitud quieta y pegada de los
brazos y del aparato locomotor, y el sujeto intenta dar una acci¢n inexistente
a sus figuras, hemos de sospechar la costumbre de mentir y de querer justifi-
car sus fallos o deficiencias personales inventando excusas.
 
Ver otros aspectos del MOVIMIENTO en la siguiente descripci¢n :
 
 
045-DYP
 
POSTURAS Y ACTITUDES DE LAS FIGURAS.-
 
Las posturas de las figuras, indican generalmente, la actitud afectiva
más frecuente del sujeto frente a las personas de su entorno.
 
UNA FIGURA DE PERFIL Y LA OTRA DE FRENTE VOLVIENDOLE LA ESPALDA.-
Suele ser un indicador de inseguridad o dificultad en la forma de en-
tender los deseos o la actitud de otros o del propio partenaire. Normalmente,
quien tiene necesidad de ser escuchado y comprendido, es el sujeto de la fi-
gura que está de frente. El componente de la pareja que está de perfil, no
escucha, da la espalda a la realidad, se siente incomprendido o mal interpre-
tado en su rol como pareja, dentro de su esfera matrimonial y, a veces, en
su ¢rbita familiar, social o profesional. En cualquier caso, la figura de
perfil, denuncia un sentimiento de frustraci¢n en la esfera afectiva, una
adaptaci¢n ideo-afectiva incompleta, dificultosa, no abierta, del sujeto con
su partenaire o con sus compa¤eros de trabajo.
Juega un importante papel, en la interpretaci¢n de éste signo, la
expresi¢n del rostro y los movimientos de brazos y piernas de cada una de
las figuras, si los DFH están completos. Si solamente se ha dibujado la
cabeza o medio cuerpo, la desadaptaci¢n es mucho más importante.
 
FIGURAS DE PERFIL ENFRENTADAS
Cuando la expresi¢n del rostro de una, o de ambas figuras, es agresiva,
indica las desavenencias probables entre el sujeto y su pareja. Según el grado
de estructuraci¢n, de armonia y equilibrio de las figuras, éstas desavenencias
en la pareja, pueden estar motivadas por la inmadurez afectiva o por fallos
de adaptaci¢n en alguno de los componentes del matrimonio, o de los dos. Suele
darse ‚ste caso en matrimonios precoces o forzados, contraidos antes de los
veinte a¤os. Estos estados de frustraci¢n y de insatisfacci¢n sexual y afecti-
va, pueden influir en el rendimiento laboral, si el sujeto no compensa, en
su trabajo, las frustaciones de su vida sexual y sentimental, sobre todo en
sujetos con poca madurez intelectual y moral y si, en algun sentido el ambien-
te laboral o el trabajo, no llegan a constituir un aliciente gratificador para
el sujeto. Si la expresi¢n del rostro de las figuras es más bien afable, puede

147
indicar un deseo de uni¢n, de proximidad amorosa, de relaci¢n sexual. En caso
de duda, la historia sobre la pareja, nos podr  indicar en qu‚ sentido se debe
interpretar éste signo.
 
FIGURAS DE PERFIL INVERTIDO O DANDO LA ESPALDA LA UNA A LA OTRA.-
Suele ser un claro indicador de las desavenencias del sujeto con
su pareja o con las personas del otro sexo, tanto si el dibujo lo realiza un
var¢n como una fémina. Son frecuentes los fracasos escolares de niños cuyos
padres están mal avenidos, separados o divorciados. Los complejos de abandono,
de desamparo o marginaci¢n, minan la afectividad de éstos sufrientes infantes.
Los fallos en la compenetraci¢n matrimonial, no s¢lo influyen en el desarrollo
afectivo de los hijos, sin¢ también --y como hemos dicho antes--, pueden in-
fluir tambi‚n en los rendimientos de trabajo. Un hombre, o una mujer, que
arrastre un fracaso matrimonial, es un ser incompleto, traumatizado, que £ni-
camente puede encontrar su propia compensaci¢n y realizaci¢n en el trabajo.
Pero, a£n con ‚ste logro, si es que llega a identificarse con su tarea laboral
y con los compa¤eros, ser  siempre una persona sensible a los contratiempos.
 
El caso es amargo y muy traumatizante, si éstos sujetos no encuentran
un trabajo y un ambiente laboral que compense su sentimiento de fracaso y de
incompletud. Estos sujetos suelen ir dando tumbos de una empresa a otra sin
encontrar su camino de realizaci¢n. Andan por la vida sin concierto ni norte
y pueden acabar en el alcoholismo o en la drogadicci¢n.
 
Hay que tener en cuenta que éste signo puede señalar s¢lo una situa-
i¢n transitoria, más o menos dramática, como puede ser la reacci¢n de la mujer
cuando se entera de la infidelidad del esposo o viceversa, el esposo descubre
la infidelidad de la mujer. El impacto emocional frustrante puede acabar, o
no, en una reconciliaci¢n a causa de los hijos y desaparecer, con el tiempo,
el trauma emocional. Por tanto, hay que investigar a fondo ‚ste y otros signos
para darles el adecuado significado.
 
FIGURAS DIBUJADAS COMPLETAMENTE DE ESPALDAS AL ESPECTADOR
Puede significar que la pareja vive las relaciones amorosas de espaldas
a las convenciones sociales o en contra del consentimiento paternal. Sea por
lo que fuere, el sujeto quiere ocultar, o que pasen inadvertidas, sus relacio-
nes afectivas o, al menos, expresa un deseo de huir del control social.
 
La Dra. Romano ha observado éste signo en personas que huyen ante una
tarea que no desean realizar, que podria ser la misma prueba, en algun caso.
El hecho de "dar la espalda", sugiere alejarse de los demás, huir de algo que
no gusta, de algo que no se quiere ver, o que no se quiere participar, es un
intento de ocultamiento. El origen de esta actitud puede estar, en la oculta-
ci¢n de acciones o deseos, o en el miedo a ser acosado o atacado.
En cualquier caso, el sujeto tiene que cubrirse con el disimulo, la
insinceridad o la ocultaci¢n. Esto supone mantener un estado constante de
precauci¢n, de cautela, con respecto al pensamiento y las maniobras ajenas,
lo que supone vivir en una situaci¢n interna de alerta y de tensi¢n que le
hace consumir gran cantidad de energia. Por ‚sta raz¢n, la capacidad de la
atenci¢n y concentraci¢n en los estudios o en el trabajo, puede sufrir mer-
mas más o menos importantes cuando se producen ‚stos casos.
 
FIGURAS SEPARADAS O DISTANCIADAS LA UNA DE LA OTRA
Puede ser un indicador de miedo o abstinencia del contacto fisico
directo con el otro sexo, o deseo de separaci¢n del sujeto con su pareja. Como
consecuencia de ésta actitud, si se trata de una persona soltera, puede haber
caido en la masturbaci¢n o en otras formas de sexualidad no ortodoxas, como

148
puede ser la homosexualidad, el fetichismo, el voyeurismo u otras fantasias
sustitutivas del coito normal.
Si se trata de una persona casada, puede sospecharse dificultades de
comprensi¢n, graves faltas de convivencia o desamor. La pareja puede no satis-
facer adecuadamente la parte moral o afectiva o, simplemente, la sexualidad.
En ciertos adolescentes (, puede se¤alar el deseo de indepen-
dizarse de una madre autoritaria y castrante.
La separaci¢n de las figuras, tanto si la realiza un hombre como una
mujer, puede ser un deseo o un temor fisico o moral. En cualquier caso ser 
la expresi¢n de un desajuste en las relaciones del Yo con el T£, ya se trate
de la intimidad con el otro sexo, o del entendimiento del sujeto con la madre,
el padre o su partenaire.
 
PROXIMIDAD ENTRE UNA Y OTRA FIGURA
Si la actitud de las figuras es afable, no agresiva y se mira la
una a la otra, es indicio de deseo de intimidad con una persona del otro sexo.
Pero si las figuras dibujadas están rigidas y no se miran la una a la otra,
aunque los dibujos hayan sido cuidadosamente elaborados, el deseo de acerca-
miento, de intimidad, está reprimido. El sujeto desea "guardar las formas",
a pesar de que puede haber confianza probable entre ambos Š incluso relacio-
nes intimas. Cuando las figuras presentan excesiva rigidez, los deseos están
controlados por la represi¢n.
 
DIBUJO DE FIGURAS SENTADAS
La interpretaci¢n depende mucho de la expresi¢n del rostro de las
figuras dibujadas. Si los rostros están sonrientes, si no hay sombreados ni
transparencias y las proporciones de los dibujos son más o menos normales
y equilibradas, puede ser un indicador de resignaci¢n pasiva a los proble-
mas vitales, de deseo de paz y tranquilidad en la pareja, la cual no quiere
luchar o mantener desavenencias, sin¢ buscar a sus vidas soluciones cordiales.
 
FIGURAS UNIDAS POR LAS MANOS
 
************* Sigue en la 3¦ parte : DFH-TRE ******
TERCERA PARTE de "EL DIBUJO Y LA PERSONALIDAD" : DFH-TRE.-
 
-- Por Augusto Vels --
 
 
FIGURAS UNIDAS POR LAS MANOS
Las manos se unen para dar muestras de amistad o amor. Aqui, como en
todos los casos, éste signo de contacto se debe interpretar teniendo en cuen-
ta la expresi¢n de las figuras, su tama¤o, su postura quieta o en movimiento
y las posibles distorsiones o anomalias presentes en el dibujo.
También se debe observar, por la historia sobre las figuras, si en el
dibujo se personaliza el Yo del sujeto, a amigos o figuras parentales.
 
Si en el dibujo no hay distorsiones o cualquier otro signo negativo,
es un indicador de relaciones amorosas satisfactorias. Deseo de llegar a
unas relaciones de éste tipo con su pareja, si en la historia se personali-
zan a otras personas (amigos, vecinos, conocidos, padres, etc.). Las relacio-
nes matrimoniales son arm¢nicas, si el sujeto es casado, y lo mismo las del
sujeto en su ambiente social y laboral.
 
Si las figuras andan o pasean cogidas de la mano, puede ser un indica-
dor de una imaginaci¢n romántica, poética, con necesidadesde tipo introversivo.
Puede indicar también la tendencia a proyectarse a si mismo sobre cualquier

149
persona o cosa por la que sienta admiraci¢n. Si las figuras están bien resuel-
tas, es indicio de un nivel estético, amoroso y ético superior.
 
Cuando las figuras presentan anomalias, sombreados, distorsiones, dese-
quilibrios, etc. el deseo de expansionar y armonizar los afectos de amor, de
amistad o de buen entendimiento, pueden estar frustrados o en conflicto.
 
DIBUJO DE LAS FIGURAS TOMÁNDOSE LAS MANOS
Tomar la mano, es un gesto de efusi¢n afectiva, de cordialidad, de
acogimiento, o de amparo o protecci¢n, seg£n los casos. Tomarse de las manos
es transmitir a otro nuestro propio calor, es dar una muestra de nuestro apre-
cio, de nuestro buen acogimiento o de nuestro cari¤o o amor.
A través de la mano se enlaza la amistad, se ligan los negocios y se
"liga" con el amor. Tomarse de la mano la pareja, es una buena señal de com-
penetraci¢n, de buena convivencia y de m£tua participaci¢n afectiva. Puede
ser también señal de flechazo s£bito o deseo de estabilizar una situaci¢n amo-
rosa o de convertir una vieja amistad en amor.

Hay que tener en cuenta "quien toma las manos a quién". Si es el


hombre el que toma las manos a la mujer, la figura protectora y quien lleva
la iniciativa de posesi¢n es el var¢n. Si el dibujo está realizado por una
mujer, y es el var¢n quien toma las manos de ella, ésta quiere sentirse
acariciada, poseida y protegida como si fuera una gatita melosa. La expre-
si¢n de los rostros y el relato sobre las figuras lo confirmar .
Cuando el dibujo es de un hombre y es la mujer quien toma las manos
del var¢n, éste expresa su deseo de apoyo y protecci¢n por parte de la mujer.
 
DFH DONDE LA FIGURA FEMENINA SE CUELGA DEL BRAZO DEL VARON.-
Si el dibujo está realizado por un hombre, es una clara expresi¢n del
deseo de dominar y proteger a su partenaire (novia o esposa). Si es el hombre
el que se cuelga del brazo de la mujer, es que busca protecci¢n en ella,
es decir, busca apoyo en la mujer. Puede desprenderse de ‚sta necesidad de
apoyo un complejo de destete (retirada antes de tiempo o prolongaci¢n excesiva
del pecho de la madre). Las personas que sufren éste complejo, se caracterizan
por un deseo de "posesividad exigente", por una gran sensibilidad a la frustra-
ci¢n, por una avidez excesiva y tir nica y por no querer desprenderse o
renunciar a nada. Tienen miedo al abandono y a la postergaci¢n, a sentirse
marginados, a que no se les preste la suficiente ayuda y atenci¢n. El sujeto
quiere seguir dependiendo de la "imago interna" que tiene de la madre.
El complejo de destete, se da igualmente en el hombre que en la mujer
y se revela por los mismos signos. En la mujer, éste signo puede indicar el
"deseo de ser poseida" (Xandr¢).-
 
DFH DONDE LAS FIGURAS SE BESAN.-
El beso, cuando la expresi¢n de las figuras no tiene otro sentido
que la delicada ternura o la manifestaci¢n de un sentimiento de amistad, su
significaci¢n no puede transcender más allá del deseo plat¢nico de vivir un
amor que represente la fusi¢n de dos almas que se quieren y se aceptan m£tua-
mente. Ahora bien, no hay que olvidar que, en el beso, participan también
los tres sentidos más materialistas : el tacto, el gusto y el olfato, por lo
que es también el preludio del acto sexual, la primera etapa en el camino de
la voluptuosidad. Los amantes se toman en m£tua posesi¢n a través del beso
y polarizan toda la sensibilidad en la boca, confundiendo los alientos en
una uni¢n que les transporta a los mágicos deleites del sexo.
Por tanto, hemos de diferenciar los dos tipos de beso, tanto en la
postura de las figuras como en la descripci¢n que el sujeto hace de la

150
pareja en su historia o relato.
Los besos sin intenci¢n sexual materializada, son normales en adoles-
centes muy enamorados y en muchachos j¢venes.
Si los DFH han sido realizados por una fémina, ésta puede mostrar con
ello cierta ausencia de prejuicios. Su deseo de amor hacia un hombre puede
ser intenso y positivo, especialmente si concurre la misma situaci¢n en su
historia sobre la pareja. Pero ésto no quiere decir que todos los hombres
sean buenos y aceptables para ella. Si el dibujo es de un hombre, éste puede
ser un indicador de tendencia a las aventuras sexuales.
Cuando un sujeto "var¢n" dibuja a dos personas de su propio sexo besán-
dose, las tendencias homosexuales están presentes y el sujeto no se recata,
hace exhibici¢n de sus inclinaciones.
 
FIGURAS ABRAZANDOSE
Los brazos y las manos, son los instrumentos u ¢rganos externos de los
que se sirve el cerebro para manifestar el pensamiento, los deseos y la acci¢n.
Los brazos y las manos nos permiten coger y retener las cosas que nos apetecen.
El acto de abrazar, es de alguna manera, rodear cariñosamente el cuerpo de otra
persona aprision ndola como si la quisiéramos retener a nuestro lado.
 
El dibujo de personas abrazadas, puede significar el deseo de retener
a alguien (amigo o partenaire) en un lazo amistoso de amor, incluso en forma
de "posesi¢n en exclusiva".
Si el sujeto que dibuja es casado, y la historia protagoniza al mismo
dibujante, podemos deducir una cierta armonia conyugal, un matrimonio arm¢nico,
feliz, bien avenido. o el deseo de que se realice una relaci¢n amorosa positiva
en la pareja. Si la historia no se corresponde con el dibujo y el sujeto no se
ha protagonizado en ella, puede ser un mensaje expresivo del anhelo incumplido
que tiene el sujeto de una uni¢n feliz.
 
FIGURAS DIBUJADAS REPRESENTANDO ESCENAS DE AMOR
Estas escenas pueden ser, entre otras, las siguientes : el var¢n arro-
dillado ante su dama, con un ramo de flores en la mano o con la mano en el
coraz¢n; figura masculina entregando unas flores a su pareja a trav‚s de una
reja; figuras paseando abrazadas, entre otros ejemplos.
 
Si no se trata de un intento de ridiculizar el amor, caso frecuente
en sujetos afectados por sentimientos de frustraci¢n, desenga¤o o insatisfac-
ci¢n sexual, éstas escenas rom nticas, pueden indicar un "sentido trasnochado
u obsoleto del amor" (Xandr¢).
 
FIGURAS INCLINADAS, COMO CAYNDOSE HACIA UN LADO
Esta es una anomalia que no se presenta, generalmente, s¢la. Es fre-
cuente que vaya unida a otros signos, como pueden ser : omisiones del cuello,
de la nariz, de la boca o de las extremidades, roturas, distorsiones, sombrea-
dos, etc.. Este desequilibrio en la postura del cuerpo de las figuras, se debe
interpretar teniendo en cuentra otras pruebas, pues puede ser un indicador,
no s¢lo de inestabilidad psicol¢gica, sino tambien de un comienzo del derrum-
be de la personalidad. Normalmente, es indicador de conflictos, de sensaci¢n
profunda de fracaso o de disturbios en el desarrollo de la actividad social,
profesional o amorosa que incide en un derrumbamiento depresivo ante cual-
quier adversidad o choque moral. Este estado puede dar lugar a respuestas
agresivas y  cidas, si en el dibujo son frecuentes los trazos  ngulosos,
los dedos puntiagudos, los cortes de cohesi¢n y otros signos negativos.
 
Hammer, describe éste signo como sintoma pre-esquizofrénico y Karen
Machover lo observ¢ en sujetos afectados por sentimientos de desequilibrio

151
mental o como transtornos de la personalidad.
 
Nosotros hemos observado los dibujos de figuras inclinadas o "volcadas"
en personas que parecia faltarles una base firme donde apoyar sus ideas y su
personalidad. Se trataba de personas en paro, desprotegidas, que navegaban
por la vida como barco sin tim¢n y a la deriva. Estas personas, plenamente
desesperanzadas, acusaban una fuerte susceptibilidad y respondian con ironia
agresiva a ciertas preguntas durante la entrevista. Es fácil imaginar el senti-
miento de impotencia de ‚stas personas frente a una realidad adversa, cruel y
desesperante.
 
DIBUJAR UNA TERCERA FIGURA JUNTO A LA PAREJA.-
Lo mismo puede tratarse de la coexistencia afectiva o amorosa del suje-
to hacia dos personas, madre y esposa, esposa e hija, por ejemplo, si el
dibujo es de un var¢n, que de una incertidumbre o duda con respecto a lo que
cada una de ellas puede representar para ‚l. Todo depende del contexto.
Si la tercera persona dibujada es del mismo sexo que el dibujante,
puede sepresentar una actitud de celos o la presencia simult nea de tendencias
homosexuales y heterosexuales.
Si la tercera persona es del sexo opuesto, puede ser un indicador
de un complejo de Edipo mal liquidado. Como he dicho antes, el historial que
haya hecho el sujeto sobre las figuras puede aclarar el significado
Si la tercera persona es un infante, puede haber algun problema psico-
afectivo relacionado con esa figura. Nosotros detectamos un caso donde
esa tercera figura era una ni¤a que aparecia en el dibujo como esfumada a tra-
v‚s de unos trazos muy d‚biles que contrastaban con los trazos de las otras
figuras. Preguntado al sujeto, qu‚ representaba aqu‚l dibujo, nos aclar¢ que
se trataba de su hija que habia muerto recientemente en un accidente de auto-
m¢vil cuando intent¢ adelantar peligrosamente a otro vehiculo. "Es como si
yo mismo la hubiese matado".
 
Esta tercera persona junto a la pareja, la hemos observado en adultos
varones con esposa y amante. Pero si la tercera persona dibujada es del sexo
contrario, no se deben descartar los celos (miedo a ser desplazado o abando-
nado) por la dedicaci¢n de más atenci¢n al hijo o a un amigo, por parte del
otro componente de la pareja.
 
Si la tercera persona aparece en segundo plano, puede tratarse de una
supervivencia subconsciente de un amor pasado, profundamente sentido, que no
se puede olvidar y que sigue influyendo en el sujeto, sin que la conciencia
del estado actual con otra pareja, lo haya podido eliminar. También puede
referirse a la im gen de la madre y a un complejo de Edipo no liquidado. En
algun caso, hemos encontrado ‚sta tercera persona en sujetos que juegan
una doble carta amorosa o dispersan sus ilusiones sentimentales con dos perso-
nas a la vez. Este es un signo dificil de interpretar, si no se recurre a
otros medios de exploraci¢n de la personalidad y si el relato sobre las figu-
ras dibujadas, o el propio sujeto, no aclara el significado.
 
DIBUJO DE TRES O MÁS FIGURAS INFANTILES, FRECUENTEMENTE MAL HECHAS.-
Suele ser un indicio de inmadurez. Los patrones de conducta del indi-
viduo, mantienen caracteristicas que recuerdan la vida infantil, de donde una
capacidad de comprensi¢n limitada, ya que se le pide el dibujo de una pareja.
Esta distorsi¢n entre lo que se le pide al sujeto y lo que ‚ste realiza, refle-
ja una mala adaptaci¢n del sujeto frente a situaciones nuevas o frente a todo
aquello que sale fuera de lo que él conoce o de sus hábitos rutinarios de vida,
de relaci¢n o de trabajo. Por tanto, le ser  dificil desenvolverse en tareas
variadas que requieran facilidad de comprensi¢n y de asimilaci¢n y adaptaci¢n

152
r pida a nuevas situaciones.
 
FIGURAS REDUCIDAS A FORMAS ESQUEMATICAS
Ciertos sijetos esquematizan sus figuras con más o menos arte y habili-
dad, realizando las mismas con formas muy simplificads, unas veces originales,
y otrasveces estramb¢ticas . Lo más frecuente es hacer la
pareja dándole a las figuras forma de alambre .
 
En la mayor parte de casos, hay que sospechar una actitud evasiva fren-
te a la prueba. El sujeto realiza una fuga frente a una situaci¢n que puede
poner en ridiculo su deseo de valia, bien sea por temor a un fracaso que dis-
minuya su deseo de "ser", de hacerse valer, o de hacerse apreciar; bien por
temor a no poder superar la nueva situaci¢n brillantemente. Recurre al truco
de la esquematizaci¢n como medio de "salvar la situaci¢n" de modo airoso.
 
En el caso de dibujos originales, hay que reconocer cierto talento
abstracto o quizá  la costumbre de esquematizar como medio de respresenta-
ci¢n intelectual de contenidos abstractos. Puede darse en sujetos dedicados
a la publicidad o al arte. También puede ocurrir, que el sujeto tenga una
concepci¢n abstracta, ya elaborada, sobre la vida de la pareja y exprese
de ‚sta manera su forma de enfocar el amor y el matrimonio, en cuyo caso,
lo más probable es que sea un sentimental frustrado o fracasado.
 
Otra posible interpretaci¢n sobre las figuras humanas esquematizadas
es la del descontento del propio cuerpo (sentimientos de inferioridad o de
minusvalia fisica). En fin, como en otros casos, para dar una interpretaci¢n
justa, es necesario estudiar cada caso conjuntamente con los relatos sobre
las figuras dibujadas. (Ver también FIGURAS GROTESCAS).-
 
MONIGOTES O FIGURAS IMPROPIAS DE ADULTOS.-
Nos encontramos, en éste caso, con sujetos que no han completado
su madurez psicol¢gica, capaces de reacciones muy simples, de pensar,
decir y actuar con pobreza de criterio, como consecuencia del insuficiente
desarrollo intelectual. En algunos casos, si los monigotes están bien hechos,
puede indicar sentido del humor o critica humoristica de si mismo.
 
De todos modos, creo oportuno citar aqui las tres etapas del desarro-
llo humano indicadas por Henri Wallon con referencia a los "grafemas". Seg£n
Wallon, hay tres niveles en la etapa evolutiva : a) el nivel "motor" que se
refiere a las reacciones a base de excitaciones o de simples descargas de la
motricidad; b) el nivel "perceptivo" en que el sujeto es capaz de copiar
sobre el papel el objeto o modelo que tiene delante; y c) el nivel "represen-
tativo" en el que ya hay una evoluci¢n intelectualizada que permite al sujeto
reproducir objetos anteriormente percibidos y crear en torno a ellos nuevos
molelos o combinaciones de ellos.
 
Estas etapas de la evoluci¢n, referidas a los "grafemas", a la escri-
tura manual, pueden ser, sin duda ciertas, pero aplicadas a los dibujos, no lo
son tanto, pues éstos no alcanzan en la escuela, el mismo grado de enseñanza,
de atenci¢n escolar y de perfeccionamiento que la escritura.
 
EN RESUMEN :
Las posturas de las figuras en los DFH sugieren, normalmente, alguna
clase de tensi¢n cinest‚sica o de movimiento. La expresi¢n de los movimientos
posturales y gestuales del cuerpo, de la cabeza, de las manos, pies y piernas,
nos proporcionan informaci¢n acerca de nuestra vida afectiva y de nuestro
equilibrio psiquico y emocional.

153
 
Bajo el punto de vista cinest‚sico o de movimiento, las figuras dibu-
jadas pueden indicarnos los diversos grados de "tensi¢n-dureza" establecidos
por el Dr. Pophal, los cuales pueden ir desde la movilidad más extrema, al
mayor grado de rigidez.
 
Los dibujos que sugieren movimiento : figuras andando, corriendo, mo-
viendo el cuerpo, los brazos, las piernas y los mismos rasgos faciales, nos
indican, de alguna manera, el impulso a la actividad motora, el dinamismo,
la necesidad de alcanzar la satisfacci¢n o el alivio de las tensiones, a tra-
vés de la acci¢n. Los sujetos inquietos e inestables, los hipermaniacos y los
col‚ricos, dibujan figuras más o menos din micas o en movimiento.
 
Por el contrario, las figuras quietas o inm¢viles, con impresi¢n de
"rigidez" , corresponden a individuos con hondos y serios con-
flictos que bloquean su capacidad de respuesta, la adecuada reacci¢n a ciertos
problemas o acontecimientos externos, o a situaciones no previstas. Esta barre-
ra entre el sujeto y su entorno, no es otra cosa que una "coraza defensiva"
para protegerse contra la "inseguridad", coraza a veces sumamente fr gil,
a pesar de los camuflages con los que se intenta ocultar.
 
La rigidez de las figuras, es un indicador de la incapacidad que tiene
el individuo para cambiar de pensamiento o de actitud, cuando las condiciones
o situaciones externas lo exigen. La rigidez supone un modo de comportamiento
inapropiado. Es, como hemos dicho antes, "una coraza defensiva" que el sujeto
interpone entre él y su mundo circundante para no perder "la seguridad".
 
Por el contrario, la movilidad de las figuras, es la capacidad que
tiene el sujeto para moverse, adaptarse y cambiar de actitud, de acuerdo con
las exigencias del entorno, sin perder, necesariamente, su individualidad, sus
convicciones internas. Este ajuste a la realidad, supone una mente y una psique
sanas, una descarga natural de las tensiones, incluida la satisfacci¢n sexual.
 
Las figuras sentadas o en flexi¢n, suelen expresar un bajo nivel de
energia o un estado de agotamiento que impide al sujeto enfrentarse con reso-
luci¢n,  nimo y valor, a los problemas y dificultades que tiene delante y que
le presionan con más o menos angustia. Lo mismo podriamos decir sobre las
figuras inclinadas o que parece van a caer de lado, a las cuales habria que
a¤adir la sensaci¢n de "derrumbamiento moral o fracaso" que se desprende de
ésta postura..
 
 
046-DYP
 
ANOMALIAS Y PECULIARIDADES EN EL DIBUJO DE LAS FIGURAS.
 
Nos referimos en éste apartado a los dibujos que presenta peculiarida-
des raras o propias, únicamente, del sujeto que las realiza. dentro de ‚stas
peculiaridades, la más corriente es dibujar s¢lo la cabeza de las figuras,
pero hay otras singularidades menos frecuentes. Veamos algunas :
 
DIBUJAR SOLO LA CABEZA DE LAS FIGURAS.-
Probable tendencia a ocultar los problemas de convivencia intima del
sujeto con su pareja. Puede se¤alar también deficiencias del sujeto en algún
aspecto de su vida privada o de su autoestima fisica, como puede ser, por
ejemplo, la impotencia sexual o la ocultaci¢n de tendencias homosexuales.
En ‚stos casos, el sujeto s¢lo quiere dejar ver "su parte social". Seg£n el

154
modo de tratar en el dibujo al sexo contrario, el sujeto puede contar con
un partenaire más o menos adaptable, en cuyo caso la uni¢n matrimonial puede
resultar en algunos momentos aceptable e incluso satisfactoria y arm¢nica.
Pero si el sujeto presenta signos de fuerte individualidad y no encuentra
ningún eco en su c¢nyuge, o compañero afectivo, pueden ser muy frecuentes
los choques y conflictos en la convivencia de la pareja. La fuerte indivi-
dualidad, la propensi¢n a obrar seg£n los propios deseos, sin que en la mente
se represente otra idea que la de la propia satisfacci¢n, con olvido o esci-
si¢n de los deseos y necesidades del otro componente de la pareja, son los
más frecuentes fallos de la convivencia marital y causa de las separaciones.
 
EN UNA FIGURA SE DIBUJA SOLO LA CABEZA Y EN LA OTRA TODO EL CUERPO.
Desprecio del sexo que queda incompleto. Negaci¢n de la igualdad
social y del valor que tiene el otro sexo. Si el dibujo completo lo ha rea-
lizado un var¢n, éste no puede superar su complejo "machista". Si la figura
completa la realiz¢ una mujer y s¢lo dibuj¢ la cabeza del var¢n, ésta nos
muestra su "protesta feminista", su desprecio al hombre en general. Simb¢li-
camente, decapita o castra al var¢n, con lo cual resuelve inconscientemente
su envidia del pene. De ‚ste modo, gana la superioridad sobre el "macho".
Este tipo de dibujo lo he observado en dos mujeres feministas, no muy agra-
ciadas fisicamente, lo que no quiere decir que todas las feministas sean
poco agraciadas o quieran, inconscientemente, castrar a los hombres.
 
UNOS ASPECTOS DE LOS DFH SE CUIDAN EN EXCESO Y OTROS QUEDAN SIN
TERMINAR.
Hammer interpreta éste caso como "irregularidades y falta de con-
tinuidad en la manera de exteriorizar los afectos".
Cuando una de las figuras está cuidada en todos sus detalles y bien
estructurada y la otra está deficientemente estructurada y poco cuidada en
los detalles del rostro, manos y pies, etc., contrastando con la intenci¢n
estética que gui¢ el dibujo de la primera, puede sospecharse alguna ansiedad
de tipo persecutorio, propio de los mecanismos de defensa de los tipos
esquizá¢ides. Esta disociaci¢n puede ser también una defensa maniaca en la
que un objeto es idealizado y el otro, inconscientemente, destruido, agredido
simb¢licamente, según esté el dibujo realizado.
 
FIGURAS INCOMPLETAS POR EXCEDER EL SUJETO LAS DIMENSIONES DEL PAPEL.-
Si las piernas quedan cortadas por no caber en el espacio
disponible del recuadro y del papel, para nosotros, refleja una actitud impul-
siva, inmadura, incapaz del sentido de la medida y de las proporciones, una
imprevisi¢n y descontrol del sujeto que no llega a dominar sus pulsiones
primarias, sus impulsos instintivo y se deja llevar por un desbordamiento de
la imaginaci¢n, por una idea confusa y difusa de la realidad.
Suele presentarse éste signo en individuos muy emotivos, de tipo his-
ter¢ide, que no logran dominar su angustia infantil y sus complejos infanti-
les de castraci¢n. La misma figura resulta, a fin de cuentas, una figura
"castrada", "amputada".
La pseudo confianza en si mismo de tipo hister¢ide, invita al sujeto
a la ostentaci¢n de su persona, al exhibicionismo, a las manifestaciones
pedantes y arrogantes con las que intenta supercompensar sus complejos de
autoinsuficiencia. Karen Machover encontr¢ ‚ste sindrome en sujetos que habian
tenido "frustraciones más o menos fuertes en su medio ambiente".
 
Cuando las figuras están desparramadas por la página de manera que
no hay sitio para la cabeza, los brazos o las piernas y los dibujos quedan
incompletos por ‚sta causa, es un indicador siempre de inmadurez. Es como
si el sujeto hubiese quedado "fijado" a etapas anteriores de desarrollo que

155
impiden la evoluci¢n mental y afectiva adecuada. Se observa en ‚stos individuos
la persistencia de actitudes infantiles y del pensamiento m gico, por lo que
no encuentran fácilmente la adaptaci¢n, sin sufrimiento, a las necesidades
de la vida adulta.
Estas deficiencias pueden ser causa de deterioros de conducta y dar
lugar a tendencias patol¢gicas y delictivas.
 
FIGURAS QUE CABEN EN LA PAGINA, PERO CORTADAS POR LOS PIÉS .
Es un indicador de un posible fracaso al intentar asegurar la propia
posici¢n o el deseo de sentirse importante para no ser dominado. Esta situaci¢n
crea en el sujeto una personalidad ansiosa, inhibida y sensible, con fantasmas
de castraci¢n. El sujeto padece la impresi¢n subjetiva de no tener pi‚s en
que apoyarse. Su sentimiento de "incompletud" genera gran timidez, inseguridad
y desvalimiento moral.
 
PARTES DE LAS FIGURAS ROTAS
Las "roturas" pueden producirse en el cuello, en las manos, en la cin-
ura, en los brazos, en los pies, etc.
Estos cortes o roturas se¤alan, normalmente, conflictos en la zona
o esfera donde se produce la escisi¢n o rompimiento. Puede ser un signo de
conducta anormal o patol¢gica por desintegraci¢n del sujeto con relaci¢n a
su mundo o a sus problemas familiares, profesionales o sociales (Machover)
 
Seg£n la Dra. Koppitz "la pobre integraci¢n de las partes de las fi-
guras puede ser un indicador de tendencias predominantemente agresivas, sea
por defensividad o por creer el sujeto que el entorno le es hostil".
 
El significado de las figuras "rotas" o con partes mal integradas en
las figuras, se incrementa negativamente, si el dibujo presenta fuertes asi-
metrias en las extremidades, en cuyo caso, la agresividad es tan impulsiva
que el sujeto coordina dificilmente sus movimientos (torpeza motriz, explosi-
vidad de carácter). EStos sujetos pueden volverse abiertamente agresivos
cuando los frustran .
 
Seg£n Bender, las partes de las figuras cortadas o interrumpidas, por
ejemplo, cuando no empalma el cuello con el tronco o el tronco con las piernas,
puede ser un indicador de incapacidad para completar tareas y enlazar las ideas
con los sentimientos y éstos con los impulsos instintivos o con la acci¢n.
La ansiedad y la incertidumbre, dificultan al sujeto para encontrar salida
a sus conflictos o situaciones interiores, lo que se traduce por una comunica-
ci¢n inhibida, tartamudeada, en las manifestaciones afectivas.
 
Hemos encontrado frecuentemente figuras "rotas" en sujetos
separados de sus c¢nyuges, en dos divorciados y en algunos casos de personas
en paro, asi como en un drogadicto. Es tambi‚n frecuente encontrar figuras
con escisi¢n de cabeza con el tronco (rotura o corte de cuello) en sujetos
cuyo matrimonio no funciona adecuadamente. La misma interpretaci¢n anterior
puede darse a la rotura del enlace de las manos en el dibujo de la pareja.
 
LINEAS FRAGMENTADAS EN EL CONTORNO DE LAS FIGURAS
Hemos encontrado contornos cortados o fragmentados en figuras dibu-
jadas por sujetos bien adaptados a su medio ambiente familiar y profesional
y, sin embargo, con problemas de adaptaci¢n fuera de sus circulos habituales.
Los sentimientos de inseguridad de éstos sujetos suelen generar ansiedad,
terquedad y negativismo entre otros rasgos neur¢ticos. Koppitz y otros auto-
res han encontrado en algunos casos, lesiones org nicas o cerebrales en ‚ste
signo. Las fragmentaciones o roturas, no dejan de ser, simb¢licamente, muti-

156
laciones de la personalidad en algun sentido, o diversos estados de disgrega-
ci¢n de las tendencias, de los impulsos o necesidades, sea por mortificaci¢n,
por envidia, por avaricia, por miedo de vivir o por ciertas enfermedades
animicas depresivas. Aqui, como en otros casos, debemos tener en cuenta el
conjunto de las figuras, las historias y los resultados de otras pruebas para
dar a éste signo su interpretaci¢n adecuada.
 
 
047-DYP

L A S O M I S I O N E S .-

Las omisiones del cuerpo, dibujando s¢lo la cabeza, o las omisiones de


partes del cuerpo, como los brazos, las manos, los pies y algunos detalles del
rostro, como puede ser la nariz, la boca, las orejas, las pupilas, etc. se han
interpretado por diversos autores como un indicador de evasi¢n de aquellas
partes del cuerpo que producen al sujeto angustia o conflicto. El sujeto no
quiere enfrentarse a situaciones relacionadas con la parte o partes del cuerpo
omitidas ante las que no sabria como reaccionar.
 
Las omisiones, podemos considerarlas como un mecanismo de defensa in-
consciente frente a deficiencias orgánicas que para el sujeto son un "tabú o
el reconocimiento de una minusvalia". Las omisiones, pueden estar vinculadas
a sentimientos de culpabilidad, a obstáculos, problemas, conflictos o a simples
minusvalias org nicas. Detrás de las omisiones puede haber también actitudes de
pasividad o algun problema sexual camuflado.
 
OMISION DEL CUERPO. SE DIBUJA SOLO LA CABEZA DE LAS FIGURAS.-
Esta particularidad, s¢lo la hemos observado en un 3 % de nuestros
protocolos. No puede considerarse como un signo de normalidad en los adultos.
Puede esconder alguna anomalia en la esfera emocional o en las relaciones del
sujeto con su entorno. Sin embargo, no nos ha sido nunca fácil darle una inter-
pretaci¢n general a éste signo. Lo hemos encontrado como indicador, a veces,
del deseo inconsciente de eliminar al partenaire, decapit ndole, o de eliminar-
se a si mismo ante fracasos importantes o problemas dificiles de aguantar. El
sujeto puede querer ocultar malformaciones fisicas, deformidades del cuerpo
u otros complejos fisicos que crean sentimientos de inferioridad.
 
Los conflictos emocionales, en los casos de omisi¢n del cuerpo, pueden
se¤alar también complejos de castraci¢n, sentimientos de incompletud, proble-
mas de rivalidad, conflictos con la autoridad paterna, complejos de inferiori-
dad fisicos y otros. El sujeto puede no querer dejar ver de si mismo y de su
partenaire más que la cabeza, que representa la apariencia social, con lo que
puede ocultar también problemas de convivencia en la pareja.
 
Cuando en ambas figuras el sujeto dibuja £nicamente la cabeza, podria
indicar que el sujeto no se atreve a un fracaso mayor dibujando el resto del
cuerpo. Por otro lado, el rostro, es la parte fisica que más vemos y más re-
cordamos. Por tal motivo, la interpretaci¢n debe buscarse, como en el caso
anterior, en el relato sobre las figuras o en otras pruebas complementarias.
 
LA OMISION DE LOS RASGOS DEL ROSTRO
En algunos casos, la cabeza de las figuras aparece sin rasgos fisiog-
n¢micos, como si las figuras no tuvieran cara. En otros casos, la cara aparece
como "tachada" o emborronada por múltiples trazos. Puede ser un indicador de
vergüenza por algo que le impide al sujeto "dar la cara a la sociedad", por lo

157
que evita toda relaci¢n o compromiso social. Se evade para mantenerse libre de
problemas o acusaciones, para protegerse de cualquier hostilidad hacia su per-
sona (complejo de culpabilidad profunda). Mientras dibuja, da la impresi¢n
que lo que está haciendo lo realiza por control remoto, de un modo autom tico,
sin poner ningún interés, como disgregado o desconectado de su mundo circun-
dante, lo que entra¤a aspectos ocultos que s¢lo se descubrir n indirectamente.
 
Cuando la cara aparece tapada o emborronada con m£ltiples trazos, es
como un acto de destrucci¢n del Yo. El sujeto puede sentir vergúenza de si
mismo y se autoelimina. También puede haber otras causas que le inciten a
autodestruirse.
 
OMISION DE LOS OJOS
Los ojos reflejan, no s¢lo las vivencias intimas de nuestro ser, sino
que son también ¢rganos importantes de comunicaci¢n social, a través de los
cuales descubrimos nuestro afecto, sinceridad y lealtad hacia los demás.
Omitir los ojos, es desear un aislamiento, ocultarnos de los demás, no querer
mostrar nuestros sentimientos y quizá  nuestras culpas. Puede ser que el sujeto
que omite los ojos quiera negar u ocultar sus problemas, evitar enfrentarse
al mundo, aislarse y refugiarse en la fantasia. Puede ser también que tenga el
hábito de mirar sin ser visto : voyeurismo, en cuyo caso es un complejo de
culpabilidad por haber fisgado ciertas escenas, ocult ndose sigilosamente.
 
LA OMISION DE LA BOCA
En los casos que hemos observado, los dibujos donde se omite la boca,
pertenecian a sujetos que ofrecian caracteristicas pasivas de dependencia-sumi-
si¢n, de obediencia y resignaci¢n. También lo hemos observado en sujetos timi-
dos con falta de comunicaci¢n, incluso en casos donde los demás perjudicaban
sus propios intereses (falta de coraje para defender los propios derechos).
En cualquier caso, refleja una actitud claudicante : cumplie la voluntad de
quien manda sin rechistar (ausencia de boca).
 
En general, omitir la boca, ¢rgano de emisi¢n de la palabra, es un
indicador de retraimiento, de sentimientos de angustia o de impotencia frente
al entorno. Este modo de reaccionar, genera los resentimientos internos, la
inseguridad y falta de confianza en si mismo, la dificultad de comunicaci¢n
y, por tanto, la inhibici¢n conducente a la soledad o al aislamiento como
aurodefensa frente a las presiones externas. La tendencia a la depresi¢n
puede ser una consecuencia de los estados constantes de frustraci¢n. Se ha
observado ‚ste signo, seg£n Karen Machover, en sujetos asmáticos.
 
LA OMISION DE LA NARIZ
Es un indicador de alg£n problema relacionado con la sexualidad y con
el concepto de "virilidad" o masculinidad, como puede ser la dificultad
del sujeto para afirmar su personalidad y rechazar las presiones externas (com-
plejo de castraci¢n). Como en el caso anterior, es también un signo de retrai-
miento, de ansiedad, de timidez, de sentimiento de impotencia o de inoportuni-
dad (el sujeto teme estorbar la concentraci¢n o intimidad de otros y se abstie-
ne por coartatividad o por temor a que los demás piensen que "quiere meter
la nariz en los asuntos ajenos".
 
Esta conducta medrosa y retraida, supone tambi‚n escaso interés social
y represi¢n de la agresividad. Sentimiento de culpa por la masturbaci¢n (angus-
tia de castraci¢n) o posibilidad también de deficiencias o defectos en los
¢rganos sexuales, como podria ser tener un pene pequeño, lo que impide al suje-
to tomar iniciativas y avanzar con aplomo en los objetivos a alcanzar.
 

158
LA OMISION DE LOS BRAZOS
Puede ser un indicador de ansiedad o culpa por lo que se realiza
con las manos (masturbaci¢n, robos, rotura silenciada de objetos, trastear
con cosas prohibidas, etc.). Supone, pues, una conducta socialmente no acep-
table o reprobable y posibles sindromes patol¢gicos relacionados con la
desadaptaci¢n social. A veces, se trata de un concepto inmaduro de la im gen
del propio cuerpo.
 
OMISION DE LAS PIERNAS Y DE LOS PIES
Es un indicador de conflictos sexuales o de dificultades relacionadas
con las piernas o los pies. En general, es un signo de angustia, de sensaci¢n
de incompletud, de inseguridad, de incapacidad para "plantarse" o "afirmarse"
sobre la realidad o ante los demás. El sujeto evita dejarse ver para no ser
presionado por los demás. Su huida de personas dominantes o de las realidades
molestas a las que no puede hacer frente, le invita a buscar compensaciones
en la fantasia y en la soledad, como £nico refugio y expansi¢n indirecta de
sus necesidades de placer.

OMISION DE LAS OREJAS.-


Puede ser un indicador de deficiencias o anomalias en la audici¢n
y en el concepto de la propia im gen corporal. Indica lo mismo si se hacen
las orejas muy grandes o muy peque¤as y si se dibuja una sola oreja.
 
Existen conexiones neurol¢gicas (Hartmann y Gesell) a nivel cortical
y subcortical entre los diversos sentidos, especialmente entre la vista y el
oido, entre la visi¢n y el tacto y las funciones motoras. Cualquier anomalia
en éste aparato, repercute en las funciones perceptivas, form ndose en el
sujeto conceptos del mundo exterior diferentes a los normales. Esto entra¤a
la posibilidad de desadaptaci¢n por defectos de la audici¢n.
Por otro lado, el oido tiene importantes funciones aparte de la audi-
ci¢n, tales como las funciones de "alerta" y de "orientaci¢n y equilibrio
del cuerpo". Cualquier disfunci¢n en las diversas partes de éste ¢rgano, puede
ser causa de desadaptaci¢n, como por ejemplo, la excesiva sensibilidad del
"estado de alerta" y de la funci¢n visual, peculiar de los sujetos paran¢ides.
 
OMISION DEL CUELLO.-
La cabeza se apoya directamente sobre el tronco o queda ligeramente
separada y sin contacto con ‚ste. Es un indicador de bloqueo o de pobre coor-
dinaci¢n de los impulsos, sea por inmadurez o poco control racional (impulsi-
vidad), o por rechazos o variaciones s£bitas en el pensamiento, en los deseos
y en el carácter. Se ha observado en sujetos con retraso mental.
Nosotros, hemos visto algunos casos en sujetos que habian caido en
un estado estresante depués de verse impotentes o fracasados ante una realidad
muy dura y dificil. Los signos de agresividad estaban presentes en éstos casos.
 
 
EN RESUMEN : Las omisiones o distorsiones en cualquier parte de
las figuras, nos sugiere que puede haber conflictos, minusvalias o deficiencias
relacionadas con esa parte omitida o distorsionada.
 
Por ejemplo, los "voyeuristas", a menudo omiten los ojos o los dibujan
cerrados. Los individuos con conflictos sexuales, omiten o distorsionan las
áreas correspondientes al área sexual o a la nariz. Los sujetos infantiles
o inmaduros con necesidades orales, omiten los senos en la figura femenina
o dibujan los pechos muy grandes. En un estudio realizado a veteranos de la
segunda guerra mundial a los cuales se les habia amputado las piernas, se

159
comprob¢ que, en general, omitian las partes inferiores del cuerpo.
 
"Los comentarios sobre lo que más cuesta dibujar, las borraduras, los
sombreados y el aumento de grosor de los trazos o la menor presi¢n del trazado
en determinadas zonas, apuntan en la misma direcci¢n que las omisiones y las
distorsiones" (Machover).
 
 
048-DYP

DIBUJO DE MONSTRUOS O FIGURAS GROTESCAS.-


 
El dibujo de monstruos o figuras grotescas está en relaci¢n con
una discrepancia entre el Ideal del Yo y el Yo real. Por tanto, es un
signo traductor de sentimientos de fracaso, de sensaci¢n de incompletud
o de minusvalia, bien sea porque el sujeto se mueve en torno a aspiraciones
superiores a sus posibilidades y los resultados rara vez son los esperados;
bien porque su nivel de persistencia no es lo suficientemente amplio e inten-
sivo en el tiempo y en el esfuerzo para lograr aquello a que aspira.
 
Cuando el signo se debe a sentimientos de incompletud (minusvalias
org nicas o sentimientos de inferioridad objetivos o subjetivos), puede
indicar que el sujeto se encuentra frustrado con relaci¢n a la idea que tiene
de si mismo.
 
Para muchos individuos, el "principio regidor de la vida", no es el
placer, tal como afirma Freud, sin¢ "la perfecci¢n". Al sentirse imperfectos,
se sienten ridiculos, grotescos, o monstruos e, inconscientemente, hacen en
el dibujo una proyecci¢n de c¢mo se ven a si mismos.
 
La subestimaci¢n descompensadora de ‚stos complejos o defectos fisicos
traum ticos, impide a éstos sujetos estar a la altura, en capacidad o en inte-
ligencia, ante determinadas situaciones de la vida, sea en el trabajo, sea
en la vida social.
 
DIBUJO DE PAYASOS O FIGURAS RIDICULAS.-
La persona que dibuja un payaso o una figura ridicula, es un indicador
de falta de autorealizaci¢n y de percepci¢n deficiente de la realidad. El suje-
to no acepta bien su realidad, no se siente c¢modo en su esfera vital, ni se
acepta bien a si mismo.
Toda persona aurorrealizada y adaptada, carece de humor agresivo y
no enfatiza lo ridiculo. Por tanto, el sujeto que dibuja payasos o figuras
ridiculas, inconscientemente, se está reprochando a si mismo sus imperfeccio-
nes, sus minusvalias, sus lados ridiculos, es decir, aquellos aspectos de si
mismo que le resultan dolorosos y que desearia no tener. Burlándose de si
mismo, evita las burlas o comentarios despectivos de los demás y con éste
mecanismo de defensa, magnificando los propios defectos o lagunas en tono
humoristico, logra compensar, en parte, su autodescontento.
 
Las figuras en forma de palotes, o "figuras de alambre", ya comentadas
anteriormente, tambi‚n pueden formar parte de éste descontento de si mismo,
aunque la mayor parte de veces, las atribuimos a una actitud de evasi¢n frente
al esfuerzo que exigiria la tarea de dibujar figuras bien hechas.
 
Hemos observado figuras de alambre en adolescentes que se sienten re-
chazados o inadaptados dentro de su entorno y en sujetos mal integrados y con

160
sentimientos hostiles hacia los demás. La historia sobre las figuras y la
entrevista puede aclarar el verdadero significado de éstos dibujos.
 
FIGURAS DISFRAZADAS.-
Las figuras disfrazadas de payasos, militares, reyes, astronautas,
etc., sea en sentido c¢mico u ostentoso, constituyen una especie de metam¢r-
fosis de la personalidad. Todo disfraz es un "investimiento" de fuerza o po-
der fantaseado, sea para llamar la atenci¢n o como expresi¢n de una superiori-
dad compensadora de los propios limites o de los sentimientos de inferioridad.
Esta transformaci¢n ficticia del propio Yo, es pués, es un indicador de lo
que se desearia "ser" o "tener". A través del disfraz, pueden liberarse muchos
sentimientos de impotencia y de minusvalia, como ocurre, por ejemplo, en los
carnavales, donde el disfraz permite a personas corrientes, pasar de los
sentimientos de marginaci¢n y de insignificancia --aunque no sea más que unas
horas--, a la sensaci¢n imaginaria de grandeza y de poder, pasando del comple-
jo de pequeñez, a la representaci¢n de "una gran figura" o de un "personaje
m gico" que inspire interés y admiraci¢n, o que infunda temor.
 
En principio, todo disfraz es la expresi¢n de un sentimiento de insa-
tisfacci¢n referido al Yo. El sujeto, en su realidad interna, no es lo que
desearia ser, está descontento de si mismo y de su suerte.
 
ESPACIOS ABIERTOS AL DIBUJAR EL CONTORNO DE LAS FIGURAS.-
La Dra. M.E. Romano, interpreta éstos espacios abiertos como sindrome
de tipo patol¢gico demencial en alguno de los casos observados por ella. En
algunos casos observados por nosotros, s¢lo pudimos ver falta de adaptaci¢n
o de integraci¢n del sujeto a su entorno, fuera por causas depresivas motiva-
das por desajustes emotivos (pérdida reciente de algun ser querido) o por
minusvalias reales o imaginadas que daban al sujeto la sensaci¢n de ser un
"hombre roto".
 
DIBUJO DE FIGURAS "VACIAS".-
El sujeto dibuja el contorno, pero no pone nada dentro, faltan los
rasgos del rostro y las se¤ales de vestimenta. Para Karen Machover, las
figuras grandes y vacias son un indicador de transtornos orgánicos o de ten-
dencias psicopáticas.
 
 
EN RESUMEN :
Toda deformidad caricaturesca, es un ataque resentido al propio Yo
que se puede proyectar hacia los demás, es una expresi¢n de descontento o
de rechazo de si mismo. Esta insatisfacci¢n, suele ser el efecto de un
Super-Yo castrante que domina, sojuzga y mantiene al Yo exclavizado por unas
exigencias regresivas impuestas por la educaci¢n.
 
A través de los dibujos caricaturescos, el adulto vuelve a ser niño
y recupera, segun Freud, "el derecho a pasar por alto las limitaciones impues-
tas por las exigencias de la l¢gica, dando rienda suelta a su imaginaci¢n".
 
Los criminales o delincuentes, sujetos generalmente maltratados
por la vida, por condiciones de existencia, calidad de la familia, educaci¢n,
formaci¢n religiosa, etc. deplorables, suelen dibujar, seg£n Koppitz, Levy,
Resten y otros, figuras grotescas, monstruos, figuras de alambre, etc., como
queriendo expresar el desprecio y hostilidad hacia si mismos.
Por otro lado, los individuos afectados de desviaci¢n moral, seg£n
el Dr. Resten, "buscan en su conducta antisocial y en el castigo, el medio
de satisfacer su sentimiento de culpabilidad".

161
 
Nosotros pensamos que el hecho de "autorridiculizarse", cuando las
figuras protagonizan al Yo del sujeto, es revelador de una agresi¢n contra
si mismo que puede proyectarse al exterior. Cierto que la tendencia autodes-
tructiva es se¤al de descontento y de sufrimiento, es señal de que se mantienen
vivas las frustraciones y los hábitos infantiles, las vivencias inconscientes.

Cuando las figuras representan a otros y no al propio Yo, la agresivi-


dad es transferida a la sociedad o a personas cercanas al sujeto. Esta agre-
si¢n, no s¢lo se da en criminales y delincuentes, es también frecuente en su-
jeros inmaduros o de poca cultura y escala social humilde. También se puede
dar en sujetos parados y en sindicalistas extremos que odian al capitalismo.
 
Muchos enfermos psicosomáticos, tienden a dirigir su ansiedad y
hostilidad hacia si mismos e indirectamente hacia los demás, especialmente
a las personas que se cuidan de ellos. Sin embargo, algunos desadaptados
sociales, dirigen su agresividad preferentemente hacia los demás y s¢lo
indirectamente hacia si mismos, pero a causa de su masoquismo, se las
arreglan para ser sorprendidos y castigados.
 

049-DYP
 
LOS SINDROMES PATOLOGICOS, EN GENERAL.-
 
Nuestra experiencia se circunscribe a los exámenes psicotécnicos y
grafoanaliticos realizados a candidatos a puestos de trabajo en entidades
bancarias y en otras empresas. No es una experiencia en el plano de la psi-
cologia clinica o médica. Hemos trabajado, generalmente con sujetos normales,
previamente cribados por grafologia a través de cartas manuscritas.
 
Los sindromes patol¢gicos los hemos recogido a trav‚s de diversos
autores que han trabajado en el campo clinico, entre otros, la Dra. Karen
Machover, creadora del "Test de la pareja humana", Dra. E. Koppitz, E.F.
Hammer, J.H. Di Leo, L. Corman, Ada Abraham, L. Caligor, Dra. Romano, etc.
(Ver bibliografia).
 
De acuerdo con éstos y otros autores, se pueden considerar como
signos patol¢gicos los siguientes :
 
a) Dibujos pobremente integrados o con múltiples fracasos en el
intento de estructuraci¢n.
 
b) Sombreados en el cuerpo y en las extremidades, seguidos de desor-
ganizaci¢n, roturas, suciedad o falta de coherencia en la organiza-
ci¢n y en los movimientos, por ejemplo, los pies orientados en una
direcci¢n y el cuerpo en otra; los ojos con estrabismo muy pronun-
ciado; rasgos del rostro fuera de su lugar correspondiente o mon-
tados unos sobre otros; desproprciones excesivas de los ojos, la
nariz, la boca, las orejas, los hombros o de alguna otra parte
del cuerpo.
 
c) Ausencia de la noci¢n de perspectiva o del tamaño adecuado de las
partes de las figuras; ubicaciones extrañas en el espacio gr fico
con total falta de l¢gica; inadecuada conexi¢n de las partes de
las figuras que aparecen partidas en trozos aislados.

162
 
d) Figuras peque¤as e inclinadas, como cayándose; aspecto deshuma-
nizado o siniestro de las figuras; exceso de rigidez en la posrura
de las figuras; figuras excesivamente grandes, omnipotentes.
 
e) Omisi¢n de rasgos del rostro, de cuello, de manos, de pies, etc.;
Dibujo de personas con trajes acorazados o con escudos y en actitud
defensiva; separaci¢n de las figuras mediante lineas verticales
o recuadros; dibujar solamente la cabeza y el cuello de las figuras
con expresi¢n agresiva en la figura que representa al dibujante;
una de las figuras de espalda y andando en sentido contrario a la
otra. Si coincide la figura que da la espalda y "huye" con el sexo
del dibujante, tiene distinto significado que si el dibujante está
representado por la figura quieta.
 
f) Incremento excesivo en los detalles y en el orden de ejecuci¢n de
las figuras. Este control obsesivo puede tener un origen neur¢tico
o psic¢tico. El indice de rigidez señalar  una u otra tendencia.
La simetria, en el sentido de una estricta bilateralidad, es también
un signo patol¢gico.
 
g) La imprevisi¢n compulsiva e il¢gica de algunos sujetos que se lan-
zan sobre el espacio gr fico sin ningun sentido de las proporciones
y luego les falta espacio para terminar el dibujo de las figuras
las cuales aparecen cortadas por la cabeza, los brazos o los pies.
 
h) Figuras que enseñan los dientes en forma amenazante; manos en
forma de garfios o con dedos muy puntiagudos.
 
i) Espacios abiertos en el contorno de las figuras; figuras
grandes y vacias.-
 

050-DYP

SIGNOS INDICADORES DE PERTURBACIONES EMOCIONALES.-

Entendemos por perturbaciones emocionales, todo lo que de alguna


manera traba o dificulta la regulaci¢n de las cargas excesivas de energia
psiquica impidiendo el desenvolvimiento normal del sujeto. El exceso de
cargas emocionales, produce, entre otros sintomas psicol¢gicos : la angus-
tia, la ansiedad, la inquietud, el temor, el estrés, etc. cuando las
sobrecargas emocionales eligen para su expansi¢n el sistema nervioso neuro-
vegetativo, que controla la parte visceral del organismo.
Si eligen como descarga el sistema nervioso central, la energia
sobrante, no regulada, encuentra su expansi¢n a través de la motricidad en
forma de c¢lera, irritabilidad, brusquedad, agresividad, desadaptaci¢n, etc.
 
Son indicadores de perturbaciones emocionales, los siguientes signos :

-- El sombreado en el cuello, la cara, las manos y extremidades.


 
-- Zonas de las figuras emborronadas o ensuciadas (angustia-conflictos)
 
-- Excesiva repetici¢n de trazos en determinadas áreas.
 

163
-- Omisiones de rasgos de la cara, cuello, manos y extremidades.
 
-- Desarticulaci¢n excesiva de las partes de las figuras (cuello,
manos, pi‚s, etc.).
 
-- Muchos retoques o rectificaciones en los hombros y en el
contorno del rostro.
 
-- Pérdida de equilibrio de las figuras (inclinadas, como cay‚ndose).
 
-- Figuras excesivamente grandes o excesivamente peque¤as.
 
-- Figuras peque¤as y a la izqda. y abajo de la página.
 
-- Figuras que se dan la espalda la una a la otra.
 
-- Figuras colocadas en postura muy rigida.
 
-- Figuras deshumanizadas o siniestras (monstruos, payasos,
DFH en forma de palotes o de alambre.
 
-- Figuras con expresi¢n de p nico.
 
-- Figuras con extremidades asimétricas o mal lateralizadas.
 
-- Tachadura de figuras ya realizadas o de alguna de sus partes.
 
-- Transparencias (se ve el cuerpo desnudo a través del vestido,
o los ¢rganos a través del cuerpo).
 
-- Ojos con mirada fija y agresiva, con boca ense¤ando los dientes.
 
-- Manos, dedos, pies, orejas, hombros, etc. excesivamente grandes.
 
-- Ojos bizcos o sin pupilas. Alopecia (figuras sin pelo).
 
-- Piernas y brazos muy juntos, pegados al cuerpo. etc.
 
En todos los casos, las interpretaciones se refuerzan si se detectan
varios de éstos signos a la vez. En todo caso, si s¢lo se descubre alguno de
los signos indicados, puede deducirse que se operan en el sujeto reacciones
disf¢ricas, ya sean esporádicas o permanentes. Según la intensidad del signo,
éstas reacciones, ser n más o menos perturbadoras del equilibrio del sujeto.
 
 
051-DYP
 
LOS SIGNOS DE INHIBICION EN LOS DFH :
 
La "inhibici¢n" es un proceso psiquico, voluntario o reflejo, en el
cual se origina la abstenci¢n, represi¢n o detenci¢n de impulsos, deseos o
inclinaciones a instancias del Super-Yo, que puede ser más o menos rigido
o tir nico con los "impulsos reprimidos".
 
La inhibici¢n supone un retardo o suspensi¢n de una funci¢n o el
freno de una excitaci¢n. Si aplicamos la inhibici¢n a las funciones
psiquicas y a la afectividad, éste freno, oclusi¢n o represi¢n, es un

164
silencio impuesto a los deseos o necesidades de expansi¢n, que hace dificil
el esfuerzo mental sostenido, el cual es frecuentemente perturbado por
la fuerza de lo reprimido.
 
La inhibici¢n disminuye la actividad psicomotriz y voluntaria y suele
producir fallos de memoria, de atenci¢n, de asociaci¢n de ideas, etc.. El suje-
to que padece inhibiciones psiquicas importantes, se ve a veces reducido a
la impotencia en situaciones más o menos tensionales y estresantes, como pueden
ser, por ejemplo, ex menes, acusaciones inesperadas, hablar en público, etc.
Las inhibiciones, suelen producirse a menudo como defensa frente a ansiedades
de tipo paran¢ide o depresivo. (Ver más detalles sobre éste mecanismo psiqui-
co en mi obra "Diccionario").-
 
En general, los sintomas de inhibici¢n en los DFH, son los
siguientes :
 
-- Figuras pequeñas o empequeñecidas colocadas a la izquierda y abajo
del espacio disponible.
 
-- Dibujos realizados con trazos débiles, sin energia, vacilantes.
 
-- Brazos y piernas pegados al cuerpo. Expresi¢n de rigidez en los
movimientos.
 
-- Cabeza cuadrada, con cabello tipo casquete y aspecto de robot.
 
-- Cara sombreada o excesivo detalle en los rasgos faciales y poco
en las manos.
 

EN RESUMEN :

Cuando en los DFH, las figuras aparecen "deshumanizadas", representa-


das por monstruos, robots, payasos o personas ridiculizadas o caricaturescas,
expresan disconformidad o desacuerdo del sujeto consigo mismo, principalmente
si la figura ridiculizada es la que protagoniza al propio Yo. Esta disyuntiva
es un sentimiento de devaluaci¢n, de disminuci¢n del concepto de si mismo.
El sujeto camina por el mundo con una autoim gen negativa, que muchas veces
condicionar  sus fracasos por falta de confianza en si mismo.
 
Cuando las figuras ridiculizadas no representan al propio Yo en los
DFH, sin¢ una manera de ver a los otros, el sujeto descarga su frustraci¢n
y su hostilidad sobre los demás. Puede tratarse, a veces, de sujetos delin-
cuentes. El delincuente, generalmente es un sujeto que se ha construido su
moral a tenor del ambiente que ha vivido, no siempre socialmente bueno.
En las grandes ciudades e incluso en las peque¤as, hay muchos niños que
crecen desamparados, al m rgen de lo que entendemos por "una vida normal".
A muchos de ‚stos niños, las condiciones desfavorables de su ambiente les
lanza a la actividad antisocial. Otros, los menos, logran abrirse paso y
alcanzan el camino del éxito, de la gloria y el poder a base de perseveran-
cia y de tenacidad y una vez integrados en la "sociedad normal", se desen-
vuelven bien, pero no siempre logran eliminar sus recuerdos infantiles.
 
Cuando en las figuras aparecen trazos fragmentados (roturas en los
contornos), miradas laterales, manos ocultas o seccionadas y otros signos
propios de la tendencia al enga¤o y a la sofisticaci¢n, bueno ser  preve-

165
nirnos, aunque no debemos arriesgar interpretaciones que no podamos compro-
bar por otros medios.
 
Ciertos individuos con tendencias compulsivas, tienen dificultad
para acabar sus dibujos, repasan las diferentes partes de las figuras una y
otra vez, muchas veces ensuciando el dibujo y dejándolo peor que estaba
inicialmente. Esta búsqueda del perfeccionismo, nunca alcanzado, refleja un
escr£pulo enfermizo, una especie de tortura psiquica persistente, unida a
un estado de inquietud y duda que produce en el sujeto el miedo a hacer algo
mal y a ser desvalorizado por ello.
 
Otros sujetos impulsivos e inestables, hacen y dejan los dibujos de
cualquier manera, reflejando su falta de concrecci¢n, de organizaci¢n, de
precisi¢n y previsi¢n. Entre éstos últimos se encuentran algunos histéricos
o hister¢ides con tendencias esquizá¢ides.
 
 
052-DYP
 
LAS TENDENCIAS DELICTIVAS.-
 
En cuanto a las tendencias delictivas de algunos desadaptados socia-
les, la tendencia al robo, es una de las más estudiadas. Por ejemplo, la Dra.
Koppitz señala como posibles tendencias al robo, los signos siguientes :
 
-- Sombreado del cuello o de las manos.
-- Omisi¢n del cuerpo, de los brazos, de las manos y del cuello.
-- Cabeza pequeña, manos grandes.
 
Todos éstos signos reflejan la angustia de la culpabilidad y la búsque-
da inconsciente del castigo. La cabeza pequeña, en relaci¢n con el cuerpo,
nos refleja, además, el complejo de inferioridad intelectual y la pobreza
de los mecanismos de control en la conducta (*).-
 
==============================================================================
 
(*) Como hemos indicado anteriormente, en nuestras experiencias profe-
sionales, realizadas £nicamente con sujetos normales, s¢lo esporádicamente
nos hemos encontrado con algun caso de delincuente o de personas muy desadapta-
das. Citamos aqui tres casos de sujetos examinados por nosotros en los que
no coincidieron los signos citados más arriba con las tendencias antisociasles.
Se trataba de empleados bancarios a los que se les sigui¢ durante muchos a¤os
su tipo de comportamiento, sin que se notara nada anormal en su conducta. En
cambio, en un cuarto caso, descubrimos un delincuente habitual por grafoan -
lisis, mientras que lo £nico que encontramos anormal en el dibujo de los DFH,
fu‚ que en la figura del propio sexo, s¢lo dibuj¢ la cabeza seguida de un
cuello como "decapitado". La figura femenina la realiz¢ completa.
Es aconsejable, cuando se examina a sujetos que se han educado o han
crecido en un ambiente familiar normal, asegurarse mucho antes de etiquetar
a alguien como "elemento antisocial". En los tests proyectivos gr ficos, es
necesaria mucha prudencia. Es fácil cometer algunos errores de interpretaci¢n.
 
 
053-DYP
 
EL SIMBOLISMO DEL LADO DERECHO E IZQUIERDO DE LAS FIGURAS.-
 

166
Si dividimos los DFH mediante una linea que separe las figuras en
dos mitades o  reas, veremos en la mayor parte de casos, que una de las dos
mitades es diferente de la otra, si el dibujo está de frente.
 
Una mitad puede ser diferente de la otra en su dimensi¢n, presi¢n,
forma, nitidez del trazado, etc. hasta el extremo, a veces, de convertirse
en una "asimetria" o desproporci¢n más o menos importante. En general, todos
los DFH acusan normalmente ligeras asimetrias entre la mitad derecha e iz-
quierda de las figuras. Sin embargo, en algunos casos, ‚stas asimetrias o
desproporciones son muy acusadas y sintom ticas.
 
Sin llegar a la total simetria, que seria un signo patol¢gico, tiene
que haber entre la parte izquierda y derecha de las figuras cierta concordan-
cia para que el sujeto muestre un equilibrio normal en sus funciones psiqui-
cas y en su comportamiento. Todo signo de desproporci¢n o discordancia entre
un hemisferio y otro, expresa la propensi¢n, más o menos acusada, a que escapen
al control del sujeto, determinadas reacciones instintivas o emotivas.
 
LAS DISTORSIONES O ASIMETRIAS EN LA MITAD IZQUIERDA.-
Se relacionan con el archivo hist¢rico de la persona, con sus vivencias
infantiles y los efectos de la educaci¢n, con los recuerdos, con las motivacio-
nes, las apetencias y necesidades de todo tipo. El lado izquierdo de las figu-
ras es el archivo donde el sujeto "guarda" toda la informaci¢n secreta de sus
impresiones positivas y negativas, sus intenciones, sus esperanzas, sus resen-
timientos, sus emociones de amor y de odio, los impulsos reprimidos, los incon-
fesables complejos de culpabilidad y las necesidades afectivas insatisfechas
o contrariadas.
 
El sentido de las proporciones, de la belleza, de la perspectiva, de
las formas, de los matices de claro-oscuro, los contrastes de luz-sombra, las
repercusiones viscerales y la dramatizaci¢n de los afectos, corresponde al
hemisferio izquierdo de las figuras.
 
LAS DISTORSIONES O ASIMETRIAS EN LA MITAD DERECHA.-
Asi como el  rea izquierda de las figuras nos refleja el modo como
registra, o ha registrado el sujeto, sus experiencias en el decurso de la vida,
la esfera de la derecha nos informa sobre el comportamiento exterior.
Las distorsiones en el hemisferio derecho afectan al tipo de comunica-
ci¢n social, al dinamismo realizador y a la capacidad para aprecir el color
y el movimiento y los diversos aspectos de la vida relacionados con la acci¢n.
 
La mayor firmeza y amplitud del movimiento, el mejor cuidado y la mayor
seguridad en el  rea derecha de las figuras, estar  en concordancia con una
actitud extravertida, sociable y comunicativa.
 
Por el contrario, si es el lado izquierdo de las figuras el mejor
realizado, detallado y cuidado, la tendencia ser  introversiva.
 
Las distorsiones, desproporciones, roturas, retoques, sombreados y
fallos en el lado derecho, especialmente en la cara, manos y pies, afectan
a la relaci¢n del sujeto con el exterior hasta llegar, según el tipo de anoma-
lias, a una desadaptaci¢n más o menos grave.
 
Las mismas anomalias y fallos anteriores vistos sobre el lado izquierdo
de la cara, las manos, los pies, etc. corresponderán a transtornos internos,
a problemas, conflictos y luchas entre el Yo, el Ello y el Super-Yo.
 

167
En resumen : El significado de la mitad derecha y de la mitad izquierda
de las figuras, puede darnos algunas orientaciones sobre la modalidad de las
tendencias extraversivas o introversivas. Ahora bien, habr  que tener en cuenta
que cuando la mitad izquierda, por ejemplo, tiene un tama¤o mayor o está más
recargada que la mitad derecha, el sujeto puede estar indicándonos un estado
regresivo, es decir, la adopci¢n de comportamientos, más o menos duraderos,
en el que se conduce como en otras etapas anteriores de su vida en las que
tenia éxito o encontraba apoyo y protecci¢n.
 
Cuando en los dibujos la mitad derecha es más grande, cuidada y más
resuelta, podemos sospechar, a veces, que por cualquier causa, el sujeto desea
evadirse de su pasado y rinde culto al "ánimus", a sus tendencias viriles y
a su deseo de expansi¢n, de comunicaci¢n, de relaci¢n con el exterior. Podria
interpretarse tambi‚n, como una especie de "huida hacia adelante" de un pasado
que se intenta olvidar (1).-
 
Hay que observar tambi‚n, mientras el sujeto dibuja, si su figura se
construye de izquierda a derecha (movimiento progresivo natural) o de derecha
a izquierda, en cuyo caso el dibujo es regresivo. En éste caso último habr 
que comprobar si el sujeto es zurdo.
 
Si el sujeto es de predominio derecho, el movimiento de derecha a iz-
quierda indica una fuerte tendencia regresiva de la personalidad que puede
tener consecuencias patol¢gicas (Levy).
 
El psicofisi¢logo franc‚s Renato Zazzo, descubri¢ en sus investiga-
‡iones que los sujetos con predominio del hemisferio izquierdo del cerebro
y, por tanto, con mayor destreza en la mano derecha, al dibujar las figuras
de perfil, solian hacer el rostro mirando hacia la izquierda. Por el contra-
rio, los zurdos, en quienes dominaba el hemisferio derecho, y una mayor des-
treza en la mano izquierda, dibujaban las figuras mirando hacia la derecha.
Este curioso detalle, lo hemos podido comprobar en algun caso, aunque también
los sujetos no zurdos, suelen dibujar figuras mirando hacia la derecha.
 
===============================================================================
 
 
(1).- Todas las interpretaciones basadas en el simbolismo, aunque vie-
nen avaladas por la observaci¢n y la experiencia, son a veces extremadamente
peligrosas debido a la pluralidad de direcciones en que cada simbolo se mani-
fiesta y a las diferentes vivencias que siempre hay de unos individuos a
otros. Esta es la raz¢n por la que un mismo signo puede ser indicador, en un
caso, de un complejo de culpabilidad y, en otro, tener como causa una minus-
valia o inferioridad fisica. Las estadisticas, en ‚ste campo, son escasamente
v lidas. Por eso es aconsejable --y lo hemos repetido muchas veces--, compro-
bar con otros tests, o en la entrevista, cual es la interpretaci¢n correcta.
 
=============================================================================
 
 
054-DYP

ALGUNOS DATOS ESTADISTICOS SOBRE LOS ASPECTOS DE LOS DFH.-


 
Nuestras primeras estadisticas realizadas sobre unos 300 DFH,
dieron los siguientes porcentajes :

168
 
-- Altura media de las figuras 9'12 cms. en un recuadro de 20 X 17
cms., apaisado.
 
-- Figuras quietas . 47 %.
 
-- Figs. andando o en movimiento . 43 %.
 
-- Figs. con los brazos abiertos : 77 %.
 
-- Figs. con brazos pegados al cuerpo o cerrados . 21 %.
 
-- Piernas juntas o pegadas : 18 %.
 
-- Piernas separadas . 80 %.
 
-- Figuras dibujadas de perfil (hombres) : 64 %. Mujeres : 33 %.-
 
-- Figuras dibujadas de frente : 56 % las mujeres y 32 % varones.
 
-- Parejas desnudas : 3 %.
 
-- Figuras con rostro alegre : 63 %.
 
-- Figs. con rostro triste o de mal humor : 32 %.
 
-- Figuras desplazadas a la izqda. : 15 %.
 
-- Figs. desplazadas a la derecha : 4 %.
 
-- Figs. situadas en el centro : 49 %.
 
-- Figs. situadas en la parte alta del marco : 28 %.
 
-- Figs. ubicadas en la parte baja : 3 %.
 
La interpretaci¢n de los signos citados en ésta estadistica se
puede obtener consultando en el texto cada uno de ellos (*).
 
===============================================================================
 
 
(*) Una estadistica mucho más amplia y con gran cantidad de notas,
nos fué sustraida de una cartera que qued¢ en nuestro coche a raiz de un acci-
dente ocurrido en el año 1983. Despues no se pudo rehacer a causa de mi jubi-
laci¢n y no disponer ya de mis antiguos colaboradores.
 
De todos modos, las estadisticas, en el caso de los tests proyectivos,
son preferentemente orientativas y rara vez concretan las interpretaciones.
Como decia uno de nuestros alumnos, estudiante de psicologia, "las estadisticas
son como las minifaldas, enseñan mucho, pero ocultan lo esencial".
Por otro lado, las estadisticas s¢lo registran un número bastante res-
tringido de datos psicol¢gicos. Hay que tener en cuenta, además, que el ser
humano es un ser cada vez más cambiante y éstos cambios dejan inservibles las
las estadisticas en periodos de tiempo relativamente cortos.
 
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169
 

055-DYP

LA INTERPRETACION DE LAS HISTORIAS SOBRE LOS DFH.-


====================================================
 
-- "El inconsciente está estructurado como un lenguaje"
(J. Lacan - "Ecrits").-
 
 
Inicialmente, para la interpretaci¢n de las historias, nos inspiramos
en las teorias psicoanaliticas y en los modelos de interpretaci¢n de otros
tests proyectivos, tales como el Rorchach, el T.A.T., el Testáde relaciones
objetales, el Testádesiderativo, el Wartegg y otros, para convencernos final-
mente, cuando intentamos construir nuestra propia t‚cnica de interpretaci¢n,
que es dificil crear un método o sistema de interpretaci¢n que sea plenamente
v lido para interpretar las historias. El terreno simb¢lico en que se mueven
los relatos, no siempre es lo suficientemente s¢lido y estable para establecer
una sistematizaci¢n que nos permita pisar sobre "tierra firme". No obstante,
damos a continuaci¢n algunas orientaciones, sin que pretendamos ofrecer un
m‚todo o sistema de resultados infalibles.
 
Para comenzar, hacemos la observaci¢n que no siempre el sujeto exa-
minado presenta en su historia sobre las figuras dibujadas, una proyecci¢n
clara y veraz de sus problemas internos, de sus áreas de conflicto. Muchas
veces, en sus relatos nos está describiendo --y de hecho nos describe-- lo
contrario de lo que realmente está viviendo. Puede presentarnos una pareja
humana muy feliz y amorosa, cuando en realidad, lo que se desprende de los
DFH y de nuestra exploraci¢n en la entrevista, es que la vida sentimental del
sujeto está frustrada, es problemática o conflictiva. Puede que no sea la in-
tenci¢n del examinado ocultarnos lo que podria ser algun dato perjudicial para
su personalidad, sin¢ que tal vez haya querido expresar en su relato lo
que él desearia que fuese su vida matrimonial o sentimental (mecanismo de
defensa destinado a disminuir la ansiedad). Por lo que, en casos de duda,
conviene aclarar los interrogantes, sea con el grafoan lisis, con otros tests
o con la técnica de la entrevista.
 
Las historias o relatos, se refieren casi siempre, salvo raras excep-
ciones, a dos personajes, uno masculino y otro femenino, aunque se puede dar
el caso que la pareja sea del mismo sexo o que aparezca una tercera figura.
En el caso del Testádel  rbol y la casa, que también utilizamos en nuestra
bateria de tests proyectivos, al árbol se le asigna el rol másculino y a la
casa el rol femenino.
 
Cuando solicitamos al sujeto que nos haga una historia, sea del
DFH o del " rbol" y la "casa", le forzamos a elegir entre sus imágenes y viven-
cias, aquellas que mayor fuerza emocional tienen y mejor representan sus
estados interiores.
 
Como guia para la interpretaci¢n de las historias referentes a los
DFH, debemos hacernos las siguientes preguntas :

170
 
-- 1§ ¨Por qué el cadidato ha elegido ésta historia y no otra?. El
mecanismo de defensa en forma de fantasias puede conducir al sujeto a enfati-
zar, glorificar, o darle categoria superior al personaje con el cual se iden-
tifica. Pero tambi‚n puede minimizar, criticar, disminuir su valor o hacer
una descripci¢n ambivalente del personaje. Por tanto, hay que examinar cuida-
dosamente las historias y valerse de la entrevista para aclararlas.
 
En las historias, la fantasia del sujeto puede monstranos a su Yo
como un ser "fuerte", "valiente", "constructivo", "esperanzado", "realizador",
etc. Pero tambi‚n puede darnos una im gen de un ser "inhibido", "evasivo", "an-
gustiado", "desorientado", "deprimido" o "pasivamente resignado".
 
Hemos de verificar también el grado de agresividad o bondad con rela-
ci¢n a si mismo y al sexo opuesto, asi como otras fantasias referidas a c¢mo
enfrentarse con los problemas o conflictos con el entorno (defensa frente al
ambiente). Esta actitud frente al mundo circundante, puede ser de confianza,
de adaptaci¢n pasiva (resignaci¢n) o activa (deseo de superaci¢n, de lucha),
de resentimiento, de protesta, etc.
 
En resumen : Interesa conocer como ve el sujeto al héroe con el cual
que se identifica y c¢mo valora a su pareja o al sexo opuesto.
 
 
-- 2§ ¨Con qué héroe de su narraci¢n se identifica más o idealiza más?.
Lo mismo puede ser la figura masculina que la femenina, independientemente
del sexo del examinado.
 
-- 3§ ¨Qué relaci¢n existe entre los dos personajes?. Pueden ser
amigos, novios, matrimonio, padre e hija, hermano y hermana, desconocidos,
o personas del mismo sexo.
 
-- 4§ Qué relaci¢n existe entre cada personaje y su ambiente?. Esta
relaci¢n puede ser social, profesional, deportiva, estudiantil, etc.
 
-- 5§ ¨Cuáles son las necesidades de cada personaje?. Pueden ser
econ¢micas, sociales, profesionales o de trabajo, afectivas, etc.
 
-- 6§ ¨En qué forma resuelve el sujeto el final de la historia?.
 
-- 7§ ¨Cuál ha sido la conducta del sujeto cuando narraba su historia?.
Escribia seguido, a intervalos, encendia cigarrillos, se hurgaba la nariz,
desviaba su atenci¢n levantando la cabeza de lo que estaba haciendo, se movia
más de lo corriente sobre su silla, hacia preguntas al examinador, etc.?.
 
Tal como se indica en ésta guia, conviene observar si los "héroes" de
los relatos están en buena relaci¢n con su ambiente, si dentro de su entorno
se sienten seguros o inseguros, triunfantes o fracasados, luchando o claudican-
do, felices o infelices; si confian en si mismos o se ven pobres de recursos
para enfrentarse a los problemas; si son optimistas o creen que luchan inútil-
mente; si son dinámicos, activos y emprendedores o dejan pasar el tiempo pasi-
vamente sin afan de superarse; si se sienten frustrados en sus anhelos o tie-
nen esperanzas de futuro; etc.
 
La motivaci¢n de las historias, que viene indicado por el comportamien-
to del protagonista principal y por sus necesidades orgánicas o psiquicas
primordiales, ser  un indicador del tipo de necesidades que gravitan en cada

171
individuo y el estado de satisfacci¢n o insatisfacci¢n en que se encuentran
éstas necesidades. En las narraciones, queda frecuentemente reflejado cuales
son las necesidades más apremiantes (econ¢micas, profesionales, morales o de
reconocimiento, amorosas, etc.) y con ellas el área donde se plantean los pro-
blemas que abruman o no al sujeto.
 
En los casos que siguen, que pueden servir de orientaci¢n, hemos omitido,
además de los nombres los ejemplos gráficos por razones de confidencialidad:
 
CASO Nº 1.- Fémina de 49 a¤os, casada, con una hija también casada.
Se dedica a sus labores. Estudios elementales. Aficiones deportivas y grandes
deseos de destacar socialmente. Es la tercera de ocho hermanos, de los cuales
s¢lo viven cuatro. El marido se dedica a representaciones. Nos explica lo
siguiente :
 
Durante su infancia vivi¢ escenas muy violentas entre su padre y
su madre. Su padre no trabaj¢ nunca, bebia mucho y llevaba a casa a sus
amigotes. En la infancia vivi¢ muchos sustos. Una noche tuvo que saltar
por la tapia para avisar a la Guardia Civil que su padre queria matar a
su madre. Odia a su padre porque hizo de su madre una martir.
Un dia, su padre vino a casa borracho e intent¢ agredir a su madre.
Uno de sus hermanos se lanz¢ sobre él y lo tir¢ al suelo, echándose sobre
él. Ella le grit¢ : mátalo!, mátal¢!..."
 
La referida fémina, realiz¢ un dibujo de la pareja humana (mujer
en primer término, con mayor tamaño que la figura del
var¢n, en actitud agresiva y de espaldas a éste, caminando ambos en dis-
tinta direcci¢n). Su relato sobre la pareja dibujada fué el siguiente :

"Se trata de un hombre y una mujer. Son matrimonio. La edad de ella,


unos 40 años y la de él, unos 42. Han salido a pasear y han tenido una discu-
si¢n. El se va por un lado, con cara de machista triunfador y ella retorna
a casa o se va casa de unos amigos. No son felices debido al mal carácter
de él, a su intransigencia, a sus reacciones impositivas y dominantes.
C¢mo terminar  la historia?. Yo creo que deben separarse, a menos que él ceda
y se comporte de otra manera".
 
La proyecci¢n de vivencias infantiles, con reflejos condicionados nega-
tivos, es evidente en la historia. Queda claro que ve en el marido la "imago"
o parte de la imago negativa del padre (dominante, machista, agresivo).
 
En la entrevista, le pido que me hable de las cualidades positivas
que observa en su marido. Responde que "ninguna". Insisto y entonces explica
que "es trabajador, tiene mucha constancia, sexualmente no lo cambiaria por
ningun otro. Le permite a ella libertad absoluta dentro de unos limites
correctos y tiene con ella algunas atenciones... No es un tipo ideal fisica-
mente, pero si me cas‚ con ‚l es por reconocer que es un buen chico y tra-
bajador, además me atraia sexualmente".
Unas cuantas sesiones de psicoterapia gr fica permiti¢ mejorar la
situaci¢n de ‚sta f‚mina durante unos pocos meses.
 
 
CASO N§ 2.- Var¢n de 52 a¤os, casado, una hija. Se dedica a la venta,
aunque su oficio inicial es el de relojero. Es el menor de dos hermanos. Padre
muy autoritario y castrante. Nos dibuja una pareja en posici¢n parecida a la
anterior pero con cabeza y cuerpo más nornales. Las expresiones de los rostros

172
son de enfrentamiento, de discusi¢n. Dibuja los pies grandes en ambas figuras
y los brazos de la fémina más extendidos que los del var¢n. Hace la siguiente
historia de la pareja dibujada :
 
"Son novios y están discutiendo sobre un piso que desean adquirir para
casarse. Ella es oficinista y él Jefe de Ventas. El tiene 25 años y ella 23.
Desean casarse pronto. Son felices, pero discuten con frecuencia debido a las
posturas intransigentes y ambiciones excesivas de ella, que sueña con una
gran vida social y con grandezas. El es más modesto y, en las horas libres
le gusta quedarse en casa y dedicarse a la investigaci¢n mecánica y perfeccio-
nar cosas. A ella le gusta salir. La historia terminar  bien, aunque él tendrá
que hacer muchos esfuerzos para adaptarse a los caprichos y al carácter
dificil de ella".
 
Como el lector habrá imaginado, el caso n§ 2 corresponde al partenaire
masculino presentado como oponente del caso nº 1, es decir, se trata del mari-
do. Como final de ambas historias, diremos que el marido optó por marcharse
al extranjero. Volvió al cabo de unos años. Vivieron juntos una temporada y
acabaron separándose definitivamente. Ultimamente, ella enferm¢ y, aún estando
separados, él pasaba algunos dias cuidándola y soportando lo "dificil" de su
carácter.
 
Ambas historias, son una viva proyecci¢n de los conflictos matrimo-
niales existentes entre los dos contendientes. En ambos se dá el caso de
un padre frustrante, castrante, agresivo. Pero, mientras la mujer "proyecta
sus traumas infantiles" depositando en el marido sus vivencias más amargas,
sus experiencias dram ticas de la infancia., el esposo, también victima de
un padre muy dominante, exigente y agresivo, intenta canalizar por el lado
humano y positivo de la superaci¢n, aquellas heridas infantiles castrantes
y minimizantes, dominando objetos y perfeccionando cosas que le produzcan
satisfacci¢n, aún a costa de luchas interiores y de renuncias importantes.
Y, en efecto, ha logrado triunfar en su profesi¢n y es un hombre muy habil
y entendido en pequeña mecánica.
 
Es curioso observar como en ésta pareja se cumple, en forma invertida,
una de las premisas freudianas, según la cual, generalmente se tiende a elegir
como "partenaire" a personas del sexo opuesto que, de algun modo, tienen algún
parecido genético-caracterol¢gico con la figura paternal que representa mejor
las necesidades inconscientes.
La mujer, en éste caso, elige a un hombre que, de alguna manera, reune
las cualidades psicol¢gicas de la madre y sobre quien ella puede descargar
su agresividad sádica. El marido, por el contrario, hombre bonach¢n, paciente,
resignado y más bien pasivo, elige como "partenaire" a una mujer que satisface,
inconscientemente, sus necesidades masoquistas.
 
Pero, ¿qué ocurre cuando los niveles de saturaci¢n de las necesidades
han sido desbordados?. Se producen los mismos efectos que cuando se ha exage-
rado la satisfacci¢n de un apetito gastron¢mico. Además del malestar consi-
guiente, pueden producirse v¢mitos, náuseas, ascos, repugnancias y desprecio
a lo que antes era pura apetencia. Este matrimonio, según confesi¢n de ella,
siempre funcion¢ bien sexualmente. Pero acabados los momentos del sexo, el
fuerte deseo de dominio y control de ésta mujer sobre su marido, la necesi-
dad de negar la dependencia de él, de someterlo y de descargar sobre él sus
necesidades agresivas sádicas, hacen que éste hombre, dominado y controlado
por la agresividad de su partenaire, se sienta un simple instrumento al ser-
vicio de su pareja. Los ataques al marido, en el inconsciente de ésta dama,
son una venganza sádica contra el padre, pero a la vez, hay un sentimiento

173
de envidia (envidia del pene). El ataque y el desprecio, son en ésta mujer
barreras o medios que le sirven para mantener a raya los sentimientos depre-
sivos y los sentimientos de culpabilidad, ya que, "un objeto despreciado,
no s¢lo se convierte en justificaci¢n para seguir atacándolo, sin¢ que no
merece que se sienta culpa por él" (Segal).
 
El marido, por su parte, hombre paciente, pasivo y resignado, aguanta
cuanto puede las situaciones, pero cuando las agresiones han rebasado sus
limites masoquistas de aguante y resistencia, opta por aislarse en sus tareas
de peque¤a mec nica o por prolongar sus viajes de negocio.
 
 
La identificaci¢n proyectiva, mecanismo por el cual el Yo del sujeto
deposita un vinculo, mediante su fantasia, en los personajes de sus historias,
lo podemos ver tambi‚n en el siguiente caso :
 
CASO N¦ 3.- Var¢n, 31 años, casado, dos hijos, Ingeniero Técnico Mecá-
nico. Actualmente trabaja como delegado de ventas de una casa de maquinaria.
La empresa donde trabaja está en plena suspensi¢n de pagos. Contesta a un anun-
cio y es examinado para un empleo bancario.
Dibuja una pareja completamente "rota" en los contornos, distorsionada,
intentando subir a un autom¢vil sin ruedas. Ocupando el espacio de la derecha
se observa un edificio de siete pisos completamente en estado de derrumbamien-
to. En los contornos de las figuras, no s¢lo hay "roturas", sin¢ también reto-
ques frecuentes de lineas que dan un aspecto sucio a las figuras y lo mismo
en el autom¢vil y en la casa. La historia que hace sobre el dibujo es la
siguiente :
 
"Es mi esposa. Me recuerda el dia que salimos con destino a un pueble-
cito, del cual era yo Director de una empresa familiar. Estábamos recién ca-
sados. Tenemos 31 años yo, y 25 ella. Nos llevamos bien y me ha ayudado mucho
a superarme. Nos ponen de mal humor las discusiones familiares, aunque somos
felices. Lo que más me ha costado dibujar es el coche".
 
En las pruebas realizadas, nos llama la atenci¢n el bajo C.I. (cociente
de inteligencia) y el simbolismo del dibujo en general. Temiendo algun deterio-
ro de la personalidad, le aplicamos el Test de Rorschach, a través del cual
vemos la influencia depresiva que ejercen sobre el sujeto los estimulos ambien-
tales y el intento ineficaz de la inteligencia por ejercer un control sobre
su emotividad. A la vista de éstos transtornos, le aconsejamos un tratamiento
médico adecuado que le ponga a flote. El sujeto no está en condiciones de
afrontar un trabajo y aumentar con un fracaso su actual deterioro.
 

CASO N§ 4.- Var¢n, 21 a¤os, estudiante. Vive con una mujer viuda de
40 años. Es el mayor de 3 hermanos (los otros hermanos son féminas). Dibuja
una pareja humana saliendo de la iglesia en la que acaban de contraer matri-
monio. Van del brazo y la mujer lleva un ramo de flores. El DFH masculino
representa a un hombre de unos 50 años, encogido y con expresi¢n atemorizada.
El DFH femenino representa a una muchacha j¢ven, erguida y de amplio pecho,
con expresi¢n firme y decidida. Hace la siguiente historia de la pareja :
 
"Se trata de un marqués italiano que, durante la guerra, se casa con
una aldeana de un pueblo cercano a Nápoles. Presionado por la familia, aban-
dona a la aldeana al terminar la guerra y contrae matrimonio en Suiza con una
condesa griega, de la cual enviuda. Siete años más tarde, conoce en Paris a

174
una estudiante de arquitectura (la misma carrera que hacia una de sus hermanas)
y se casa con ella. Al poco tiempo, se entera que su esposa es la hija de
la aldeana abandonada en Italia".
 
Después de una serie de preguntas durante la entrevista, nos explica
que una de sus hermanas, mujer muy atractiva y con mucho éxito entre los hom-
bres, estudia arquitectura. Esto nos aclara el contenido incestuoso de la
historia y la horrenda situaci¢n angustiosa que produce en el sujeto la re-
presi¢n de los deseos sexuales hacia su hermana. Por otro lado, la ternura
excesiva recibida de la madre durante la infancia, por ser el £nico var¢n entre
cuatro hermanos, le ha inclinado a vivir con una mujer que le dobla la edad
y que le hace de madre protectora alimentando su narcisismo neur¢tico.
 
En muchos casos, la represi¢n o negaci¢n de la problemática de los
deseos o necesidades inconscientes, puede conducir la fantasia a expresiones
hábilmente encubiertas (disfraces de los deseos más o menos irrealizables o
rechazados por la conciencia o censura interior). Aparentemente, nada tienen
que ver los relatos con la realidad de los problemas encubiertos, pero si
ahondamos en algunos de ellos, es fácil que descubramos deseos o impulsos
instintivos insatisfechos, que forman un n£cleo din mico capaz de expansio-
narse en forma disfrazada para burlar el control de la censura, de la concien-
cia.
 
 
 
 
056-DYP
 
LAS PALABRAS REFLEJAS EN LAS HISTORIAS.-

Otro aspecto interesante a tener en cuenta en los relatos o historias,


en el Test de la pareja humana y en otros tests proyectivos gráficos, es
lo que llamamos en Grafologia "palabras afectivas" o "palabras reflejas", que
afectan a los tres grandes aspectos de la onda gr fica (*). Ciertas palabras
en el texto de los relatos están cargadas de contenido emocional para el suje-
to que escribe.
 
Estas "palabras reflejas" se reconocen en el texto escrito por su espe-
cial fisonomia, por haberse producido en las mismas algun aumento o disminuci¢n
brusca de tama¤o o ciertas alteraciones o anomalias, como pueden ser, "reto-
ques", "tachaduras", "distorsiones", "sacudidas", etc..
 
Estos "actos fallidos", en el sentido freudiano, suelen traducir situa-
ciones emocionales reflejas que se relacionan, inconscientemente, con el signi-
ficado especial que tiene para el sujeto la palabra alterada. En algunos casos,
es la expresi¢n de un estado de fatiga, de indisposici¢n, de distracci¢n
o de sobreexcitaci¢n, que da lugar al encuentro de dos intenciones o impulsos
contrarios, uno consciente y el otro inconsciente, en cuyo caso la fuerza in-
consciente perturba la intenci¢n consciente y se produce el "acto fallido",
el error, que da lugar a la tachadura de una palabra que deja la frase fuera
de sentido, al retoque, a la sacudida, a pequeños temblores de alguna letra,
a los cortes involuntarios de las palabras, a la atrofia o a¤adidos infortu-
nados de ciertas letras, a los puntos innecesarios a peque¤os trazos que
cortan las letras o las seccionan inconscientemente, etc.
 
Cuando observamos un empeque¤ecimiento brusco de ciertas palabras,

175
éstas, son producto de un acto reflejo, en el que el significado de la palabra
ha rozado en el inconsciente un complejo de cualquier tipo, es decir, un senti-
miento inconsciente de malestar, el recuerdo archivado de una experiencia dolo-
rosa, un complejo de culpabilidad, etc. .
 
Cuando se produce un engrandecimiento súbito de las palabras, éstas
representan una reacci¢n refleja inconsciente de agrado, es decir, representan
algo que alegra y estimula las vivencias internas.
 
Siempre es conveniente observar el lugar del texto y el momento de
la historia en que se producen las alteraciones en las palabras, ya sea por
tachaduras o retoques, por disminuci¢n brusca del tama¤o, por variaciones
bruscas en la direcci¢n de la linea, en la inclinaci¢n de las letras en
las palabras, por cortes o detenciones en la cohesi¢n, por la colocaci¢n de
puntos innecasarios, añadidos, etc.
 
Cualquier accidente gráfico puede ser un buen indicador emocional.
 
En resumen : Interpretar las historias o relatos que se hacen sobre
las figuras dibujadas, es todo un arte que requiere amplios conocimientos
y experiencia psicoanalitica. Y lo mismo habria que decir con respecto a los
fallos, errores, equivocaciones, los énfasis o mermas en ciertas palabras o
los accidentes de cualquier tipo observados en la onda gráfica.
 
Decia Emilio Mira y L¢pez --uno de los psicólogos más eminentes que
ha tenido nuestro pais--, que "los exámenes grafol¢gicos exigen mucho tacto,
intuici¢n y experiencia por parte de los interpretadores, pues éstos consti-
tuyen una especialidad en el campo psicotécnico. Puede decirse, inclusive,
que la Grafologia vale lo que valen como psic¢logos quienes la practican".-
 
"Toda intenci¢n --agrega el mismo Mira, en otro lugar --, supone una
"in-tension", un movimiento neuro-muscular. Por tanto, todo prop¢sito es
expresado por el movimiento de los nervios y los m£sculos que van a realizarlo".
 
Pero, si bien es cierto que tanto las historias como los movimientos
gr ficos que las describen, pueden aportar datos muy interesantes sobre la
personalidad del sujeto, incluyendo sus problemas y conflictos, también es
justo reconocer que s¢lo un estudio minucioso a base de baterias de tests,
morfopsicologia, técnica de la entrevista, etc. y una reflexi¢n basada en un
estudio no precipitado, puede ponernos en disposici¢n de emitir un psicodiag-
n¢stico acertado.
 
Hay que ser modestos en nuestras pretensiones. La Psicologia, no ha
llegado a ser todavia una ciencia acabada y segura, a pesar de sus avances.
Y además, multitud de factores están influyendo constantemente en la persona
lidad haciéndola variar (genéticos, climáticos, sociales, familiares, econó-
micos, profesionales, etc.). La personalidad no se puede analizar como si
fuera un "f¢sil", pues, está en movimiento y evoluci¢n constante. Se sabe,
por ejemplo, que son 29 los cuerpos metal¢ides y metales que forman parte
de nuestro organismo (hidr¢geno, oxigeno, carbono, potasio, hierro, f¢sforo,
calcio, cobre, esta¤o, etc.), pero apenas se conoce la labor elemental para
la cual sirven siete u ocho de ellos. Se sabe que una onda de luz se puede
convertir en una sensaci¢n de color azul o verde, pero la explicaci¢n que
los fisi¢logos y psic¢logos dan a éste fen¢meno, aún continua en un puente
lleno de tinieblas.
 
Y asi muchos otros fen¢menos relacionados con el hombre y su aconte-

176
cer psiquico. Ante ésta complejidad de los factores internos y externos que
influyen sobre nuestra personalidad humana, el psicólogo debe ser consciente
de la responsabilidad de sus conclusiones.
 
Y como palabras finales, diremos algo parecido a lo dijo el Prof.
Eysenck en su obra "Estructura y medición de la inteligencia" (*).
 
Las interpretaciones que ofrecemos referidas al "Test de la pareja
humana", se basan en observaciones y deducciones, incluso en pequeñas estadis-
ticas. No podemos decir que en todos los casos sean válidas o que no sean
válidas, que sean siempre útiles o no útiles, verdaderas o falsas; s¢lo deben
juzgarse como un trabajo de aproximaci¢n al conocimiento de ese ser cambiante
que es el hombre y que, por estar en constante movimiento y cambio, no se le
puede juzgar como a un f¢sil, ni aprisionar en clasificaciones estancas o en
evaluaciones de tipo estadistico, sin correr el riesgo de perder de vista la
raz¢n vital de su individualidad.
 
Augusto Vels
 
 
Agrupación de Grafoanalistas Consultivos de España.- Asociación Profesional de Grafología miembro de pleno derecho de la ADEG
Apartado de Correos 89015 - 08080 Barcelona (Spain) - Telf: [Link] - fax: [Link]
[Link]
 

177
TEST DE LA FIGURA HUMANA DE KAREN MACHOVER

Es la figura humana una de las pruebas proyectivas de mayor alcance interpretativo, no hay estímulo alguno
(palabras, manchas, figuras, etc), salvo una hoja de papel en blanco, implicando que el individuo proyectará,
trazará todo su historial psicológico; índices a diagnosticar como el trazado, borraduras, posición de la hoja,
figura incompleta, sombreados, simetría, rasgos de contacto, etc, teniendo relación con impulsos, ansiedades,
conflictos, compensaciones, agresividad, etc.
Analizar e interpretar el test de la figura humana de Karen Machover no será por cierto tarea fácil, se requiere de
conocer y estudiar cada una de las zonas, estructuras formales, etc. para obtener un buen índice de conflicto, así
como de sus necesidades.

“La profesión de la Psicología se parece mucho a vivir, que Samuel Butler definió como el “arte de extraer
conclusiones suficientes de premisas insuficientes.” Es imposible encontrar premisas suficientes y, aquel que,
careciendo de ellas, no llega a conclusiones tentativas, no puede avanzar”

El Psicólogo clínico que analiza dibujos se encuentra en la difícil situación de tener que llegar a conclusiones
suficientes partiendo de premisas insuficientes. A fin de prevenir todo pesimismo y desilusión, conviene señalar
que la técnica de analizar dibujos carece de validación experimental suficiente, rara vez proporciona información
inequívoca y a menudo lleva a los incautos a formulaciones erróneas plausibles sobre la personalidad del
individuo cuyos dibujos se estudian. Muchas de estas afirmaciones pueden aplicarse también al Test de
Rorschach y a otras técnicas proyectivas pero por diversos motivos, el análisis de dibujos es particularmente
vulnerable a los errores en
su empleo. Puesto que no es necesario dominar aquí un complicado sistema de puntuación y tampoco
llevar a cabo una aprendizaje prolongado, el test del dibujo constituye un instrumento particularmente atractivo
para los individuos impulsivos o irresponsables.

A pesar de todos estos comentarios negativos, considero que el análisis de dibujos es una fuente tan fructífera y
económica de información sobre la personalidad que la práctica de introducir otras técnicas más complicadas de
evaluación de la personalidad con un test de “dibujo de una persona” constituye una medida clínica justificable.

La cantidad de información que puede obtenerse con esta técnica proyectiva varía según la habilidad y la
experiencia del psicólogo, y también de un examinado a otro. En cuanto a la confiabilidad y la validez de los
juicios basados en el análisis de dibujos, la información disponible es inadecuada. Con todo, la experimentación
incompleta e inadecuada efectuada en este área por mí mismo y por otros autores, es bastante promisoria como
para justificar una exploración continuada de los méritos y las limitaciones del análisis de dibujos. Más aún la
falta de información adecuada sobre la validez no niega utilidad clínica de esta técnica. No nos interesa aquí un
fenómeno que ha sido hábilmente explotado por los psicólogos en el área de la evaluación de la inteligencia y las

178
aptitudes; el hecho de que una cantidad de tests, cada uno de ellos con un índice de validez bajo o
indeterminado, al ser combinados con otros tests, de validez insuficiente, proporcionan resultados
aceptablemente válidos. Cuando la información proporcionada por el test de dibujo es congruente con los
resultados logrados con otras técnicas, la confianza del clínico se fortalece.

El procedimiento del dibujo puede verse como un test situacional en el que se presenta al examinado un
problema, y aquél, en su esfuerzo por resolverlo tiene una conducta verbal, agresiva y motora. Tal conducta así
como el dibujo mismo, está sometida a la observación del clínico, y las hipótesis se comparan luego con la
información de otras fuentes.

SUPUESTOS
Hay ciertos supuestos básicos con respecto al dibujo de figuras, sin embargo, que es necesario explicitar. Se
supone que todo aspecto de la conducta tiene alguna significación. Los gestos, las expresiones faciales, los
garrapateos y movimientos motores aparentemente accidentales, tiene significados que pueden o no resultar
accesibles a la interpretación. Mientras se administra el test el examinado no sólo dibuja sino que también se
comporta.. Verbaliza, ofrece su expresión facial, acaso juegue con el papel o el lápiz, sacude las piernas, se
come las uñas, etc. Toda conducta observable constituye un material adecuado para el psicólogo clínico.

Algunos clínicos me han dicho que “no es juego limpio” utilizar la conducta del examinado como parte del análisis
del dibujo. El test del dibujo no es un juego de salón o una exhibición de destreza, sino un procedimiento serio
cuyo propósito es el de comprender al individuo que se estudia. Con todo al clínico le interesa el paciente, no el
dibujo per se. Por lo tanto, es muy razonable utilizar cualquier dato que surja del experimento y que ayude a
describir y comprender la personalidad del examinado.

Hay observadores que creen que cada dibujo es el resultado del azar, la experiencia previa o la habilidad
personal. Este punto de vista es plausible, pero la psicología proyectiva supone que no hay conducta accidental;
toda conducta está determinada. Los determinantes, sin embargo, suelen ser múltiples y de diversos grados de
accesibilidad, lo cual complica la tarea del análisis.

Algunos clínicos interpretan cada dibujo como una proyección de la imagen corporal o del concepto de sí mismo.
Si bien este suele ser el caso, no lo es inevitablemente. He llegado a la conclusión de que un dibujo puede ser
una proyección del concepto del sí mismo, de actitudes hacia otra persona en el medio ambiente, de la imagen
del Yo ideal, un resultado de circunstancias exteriores, una expresión de patrones de hábitos, la expresión del
tono emocional, una proyección de las actitudes del examinado hacia el examinador y la situación, una expresión
en sus actitudes hacia la vida y la sociedad en general: por lo común constituye una combinación de todo esto.

179
Además el dibujo puede ser una expresión consciente o bien incluir símbolos profundamente encubiertos que
corresponden a fenómenos inconscientes. La única afirmación definitiva que puede hacerse es la de que el
clínico debe evitar todo enfoque arbitrario, ingenuo o dogmático con respecto a la técnica del “dibujo de una
persona”.
PROCEDIMIENTO BÁSICO
Equipo
El procedimiento básico consiste en presentar al examinado un lápiz moderadamente blando y papel en blanco
de aproximadamente 20 por 25 centímetros. Debe colocarse una pila de papeles cerca del examinado, de modo
que este pueda elegir la hoja y colocarla en la posición que prefiera. Debe contar con iluminación adecuada y
espacio libre en un escritorio plano. El individuo debe estar cómodamente sentado, con suficiente lugar para
brazos y piernas. Conviene hacer aquí una advertencia contra la práctica corriente de permitir que el examinado
se siente de costado, lo cual lo obliga a torcer el cuerpo y los hombros. Tampoco conviene utilizar una superficie
tan limitada que el examinado no pueda apoyar los brazos sobre ella. Se recomienda permitir que el examinado
adopte su estado habitual de relajación de modo que cualquier tensión física pueda atribuirse a fuentes
endógenas.
Instrucciones
El examinador dice: “Por favor, dibuje una persona”. Habitualmente, esto provoca numerosas preguntas, tales
como “¿De cuerpo entero?” “¿Qué clase de persona?” y muchas declaraciones de ineptitud artística. Como
respuesta a la clase de preguntas relacionadas con el tipo de dibujo, el examinador debe limitarse a una
afirmación muy general, tal como: “Dibuje lo que quiera y en la forma que quiera”. Esto puede repetirse con el
propósito de alentar y estimular al examinado pero no deben proporcionarse más instrucciones específicas. En
respuesta a las expresiones de duda sobre la capacidad artística del examinado, el examinador puede decir: “No
importa; no nos interesa como dibuja, siempre y cuando dibuje a una persona”. Esto puede repetirse,
modificando también la forma de la respuesta, pero sin hacer nuevas especificaciones.

En este punto el examinado puede responder en diversas formas. Por ejemplo, es posible que dibuje una
persona completa, una persona incompleta, una caricatura, una figura hecha con palotes, un estereotipo, o una
representación abstracta de una persona. O bien puede manifestar una persistente renuencia. Cada una de
estas clases de conducta proporciona información sobre el individuo y no debe ser considerado como una
pérdida de tiempo. El clínico tiene tanto interés en la conducta del examinado antes del dibujo y durante su
realización, como en la producción artística resultante. Si el examinado sigue mostrándose reacio, el examinador
debe utilizar toda la habilidad, las técnicas o la persuasión de que dispone sin proporcionar información
específica adicional. Es necesario acentuar el hecho de que el talento artístico no es importante y de que
“cualquier cosa que usted estará bien” . He utilizado este procedimiento con más de cinco mil individuos y sólo
me he encontrado con cuatro negativas persistentes y terminantes a dibujar a una persona.

180
Si el examinado dibuja una figura incompleta, se le pide que tome otra hoja y dibuje una completa (El examinador
debe numerar luego cada hoja consecutivamente). Es necesario ofrecer una explicación sobre lo que se
entiende por “figura completa”. Una figura que incluye la mayor parte de cualquiera de las cuatro áreas
principales del cuerpo es aceptablemente completa. Las cuatro áreas del cuerpo son la cabeza, el torso, los
brazos y las piernas. Si una de estas áreas está totalmente omitida, la figura es incompleta. Si sólo falta una
parte de un área, sin embargo, - por ejemplo, las manos, o los pies, o uno de los rasgos faciales, - el dibujo es
aceptablemente completo.

Si el examinado dibuja una caricatura, una figura hecha con palotes, un estereotipo o una representación
abstracta, se le pide que tome otra hoja adicional y dibuje a una persona; pero los estereotipos, las caricaturas,
etc., (según sea el caso) no son aceptables, y es necesario repetir las instrucciones hasta que se obtengan un
dibujo satisfactorio.

Ahora el examinador tiene en su poder uno o más dibujos consecutivamente numerados, de los cuales por lo
menos uno es una figura aceptablemente completa. Si se trata de una figura masculina, el examinador dice: “Si
usted dibujó una figura femenina; ahora dibuje una masculina”. Las reacciones del examinado pueden variar en
formas similares a las ya descriptas, y las respuestas del examinador también varían en consecuencia.

Observaciones
Este aspecto de la técnica consiste en registrar comentarios descriptivos e interpretativos sobre la conducta y el
dibujo examinado.

CONDUCTA
La conducta del examinado puede describirse con respecto a sus aspectos orientativos, verbales y motores. Se
le presenta una situación algo inestructurada. ¿Cómo

se orienta? ¿Expresa una necesidad aguda de recibir más instrucciones y, en tal caso, manifiesta esa necesidad
en forma directa y verbal o indirectamente a través de movimientos expresivos y actividad motora? ¿Se dedica
cómoda y confiadamente a la tarea? ¿Expresa dudas sobre su capacidad y, en tal caso las expresa directa o
indirectamente, verbalmente o a través de actividad motora? ¿Se muestra inseguro, ansioso, suspicaz,
arrogante, hostil, negativo, tenso, relajado, divertido muy consciente de sí mismo, cauteloso impulsivo? El clínico
sagaz podrá obtener una impresión bastante esclarecedora del examinado a través de su conducta preliminar.

181
DESCRIPCIÓN Y MÉTODO DE APLICACIÓN:

La técnica de aplicación de este test es sumamente fácil y esto es lo que ha constituido una de sus mayores
ventajas y a lo que debe su extensa difusión. Se presenta al examinado un papel blanco tamaño carta ( de 20
por 30 cm. aproximadamente ); un lápiz medianamente blando y una goma de borrar y se le pide simplemente
que “dibuje una persona”. Mientras el sujeto trabaja, del modo más disimulado posible se toman sus datos de
identificación y se anotan las primeras preguntas que formula el examinado, el tiempo que tarda en realizar el
dibujo, la secuencia de las partes dibujadas, si ha utilizado la goma y qué partes ha borrado además de todos los
comentarios del sujeto mientras dibuja. Es importante también anotar el sexo de la persona que dibuja. Cuando
el examinado termina, se le da otra hoja en blanco y si ha dibujado un hombre se le pide que esta vez dibuje una
mujer o viceversa, según sea el caso. Si el sujeto dibujara sólo la cabeza, se le pide que complete el dibujo. La
resistencia que algunas veces presentan ciertos sujetos a dibujar, suele desaparecer si se les asegura, con
palabras apropiadas, que su tarea tiene solo un valor como experiencia psicológica; pero que en realidad nada
importa que sepa dibujar o no. Si el sujeto omite alguna parte importante del cuerpo se le puede presionar para
que trate de completarlo, anote las omisiones primeras, que algunas veces sirven de indicios para la
interpretación.

En una segunda parte más profunda de la aplicación, está lo que se llama “el análisis de las asociaciones”.
Estas tienen valor para dilucidar algunos significados especiales y problemas particulares del dibujo. Además el
método asociativo ofrece un excelente tema para el interrogatorio indirecto. La mayoría de las personas no
atienden al modelo gráfico cuando comienzan a producir asociaciones; rápidamente se deslizan hacia sus
propios defectos, compensaciones y deseos. A menudo se introducen personalizaciones inconscientes y los
sujetos comienzan a decir “Yo”, aunque aparentemente hablan de la persona dibujada. La autora Karen
Machover, ha elaborado un cuestionario destinado a descubrir las actitudes del paciente hacia sí mismo y hacia
los demás. En esta parte de las asociaciones el examinador una vez terminados los dibujos, toma el que
representa el mismo sexo que el del examinado y dice: “Muy bien; veamos ahora si inventamos un relato acerca
de esta persona como si fuera un personaje de teatro o novela. Por ejemplo ¿cuántos años le parece que tiene?

¿Parece una persona casada o soltera? ¿En qué trabaja? ¿Es una persona inteligente? ¿Es atractivo, buen
mozo?” etc. Las preguntas se formulan alrededor de las palabras o frases que siguen y que han sido
elaboradas teniendo sólo en cuenta la idea central de la pregunta, para que el examinador tenga la mayor
plasticidad al formularla y suponiendo que quien contesta es un varón; desde luego puede modificarse
adecuadamente si se trata de una mujer o de un niño.

182
Cuestionario de Asociaciones

( Está haciendo ) ... ( Edad )... (¿ Casado? )...


( Tiene hijos )...( Vive con )....( Se siente más ligado a ) ....
( Hermanos ) .... ( Clase de trabajo ) .....
( Educación alcanzada ) ...(Ambiciones ).....
( Capacidad ) ....( Fuerte ) ... ( Sano ) ...
( Buen mozo ) ...( Lo mejor de él es ) ....( Lo peor ) ...
( Tipo nervioso ) ...( Lo que tiene en el pensamiento ) ...
( Temores ) ... ( ¿Suele estar triste o alegre? ) ...
( Lo que lo hace enojar ) ... ( Lo que más desea ) ...
( Lo bueno de él ) ... ( Lo malo ) ....
( Siempre solo o con otros ) ....
( La gente dice de él ) ... ( Lo miran o hablan de él ) ....
( ¿Cree en la gente? ) ... ( ¿Teme a los demás? )
( ¿Como se lleva con la esposa, marido o padres? )........
( ¿Separado? ) ...( ¿Se escapa? )....
( Relaciones sexuales )..... ( Primera experiencia sexual)....
( ¿Tiene novia? ) ...( ¿Espera casarse? )....
( ¿Tipo de joven con quien sale? ) ....
( ¿Tuvo alguna vez relaciones sexuales con personas de su mismo sexo? ).....( ¿Hay masturbación? )....
( ¿Qué piensa de ello?)..........
( ¿A quién le recuerda la persona del dibujo? )....
( ¿Le gustaría ser como él? ).......
Valoración propia del paciente :
Peor parte de su cuerpo....
La mejor parte es.......
¿ Qué tiene de bueno? ......
¿Cuál es su parte mala?......

183
Cuando el paciente ha terminado con todas las preguntas se le pide que identifique todos los juicios que ha
hecho del dibujo que cree podrían pertenecer a él mismo.

Cuando se emplea con fines terapéuticos, las asociaciones pueden extenderse y adaptarse a los problemas
específicos del individuo.

Este es un test muy económico en cuanto al tiempo. Para los dos dibujos que debe realizar el examinado no
suele tardar más de 15 a 20 minutos y un experimentador avezado requiere otros tantos para la interpretación
que se hace, por ahora, sin sistema de clasificación, y sólo directamente de las figuras. El método puede
adaptarse a la aplicación de grupos, siempre que los examinados no se sienten demasiado juntos, y entonces
puede proporcionar una técnica para la selección de las personas con propósitos educacionales, industriales,
etc.

FUNDAMENTOS TEÓRICOS:
“La personalidad – dice Karen Machover – no se desarrolla en el vacío, sino a través del movimiento, del sentir y
del pensar de un cuerpo determinado”. Los métodos proyectivos han surgido gracias a la necesidad de explorar
las motivaciones de las conductas que no pueden manifestarse por la comunicación directa entre las personas.
La expresión de muchas necesidades sólo puede hacerse, a veces mediante alguna actividad nueva para el
sujeto, de tipo creador que indica en forma indirecta, como con un sello distintivo, los mismos conflictos que
están embargados al individuo que crea. Una extensa e intensa experiencia ha demostrado que los dibujos de la
figura humana representan una profunda e íntima expresión de la personalidad del que dibuja.

Cuando un sujeto trata de “dibujar una persona” debe resolver diferente problemas y dificultades buscando un
modelo a su alcance. Pero las figuras externas son tan variadas en sus aspectos corporales que debe hacer una
selección para reconstruir una persona que sea una representación objetiva. Los procesos de selección
suponen la actuación principal de tres mecanismos defensivos principales; la identificación, la proyección y la
introyección. El cuerpo propio es el punto de referencia más íntimo.

Durante nuestro desarrollo hemos asociado distintas percepciones y emociones con ciertos órganos corporales y
esta imagen corporal que se ha desarrollado con nuestra experiencia determina y guía de algún modo al que
está dibujando y le hace presentar el dibujo de una persona con una estructura y un contenido especial. Por lo
tanto el dibujo de la persona, al suponer una proyección de la imagen corporal ofrece un camino natural para la
expresión de los propios conflictos y necesidades del cuerpo. La interpretación del dibujo se basa en la hipótesis
de que la figura está reflejando al examinado con la misma identidad que puede hacerlo el estilo de la letra, los
gestos o cualquier otro movimiento expresivo.

184
INTERPRETACIÓN DE LOS DIBUJOS:
Aunque el test de Machover, puede aplicarse a niños y a mujeres, la autora señala que su mayor experiencia se
basa en los dibujos de varones mayores de 16 años. El supuesto básico verificado repetidamente por la
experiencia clínica, consiste en que la figura humana dibujada está en íntima relación con los impulsos,
ansiedades, conflictos y compensaciones características del propio individuo. En cierto sentido la figura
dibujada es la persona misma y el papel en que dibuja corresponde a su ambiente. Ésta es, por lo menos, la
hipótesis de trabajo que sostiene Karen Machover. Por lo tanto quien analice el dibujo debe tratar de extraer del
producto gráfico lo que en éste ha puesto el examinado. Por ejemplo si un sujeto borra los brazos de la
persona y los cambia de posición varias veces, debe interpretarse que el individuo en su conducta no sabe qué
hacer con sus brazos.

Si un puño está cerrado puede ser que esté expresando su beligerancia; si los ojos son pensativos, furtivos o
azorados, éstas pueden ser las características del individuo que se está proyectando.

El paciente hace, en el dibujo, una presentación de sí mismo y por eso tiene importancia el análisis de los
aspectos formales del dibujo, el tamaño de la figura, la colocación en la página, la rapidez del movimiento
gráfico , la presión, la solidez y estructura del trazo, la sucesión de las partes, el aporte, el empleo del fondo, la
extensión o el repliegue de los brazos, a espontaneidad, plasticidad o rigidez de la figura, etc. también son
importantes las proporciones de la parte del cuerpo, la tendencia a omitir algunos aspectos, la concentración de
detalles en un área determinada, los focos del borrado, del sombreado, del refuerzo de las líneas, etc. En estos
últimos aspectos conviene comparar el dibujo que representa a la mujer y el que representa al hombre.

El contenido que implican los detalles del cuerpo, y el arreglo de la vestimenta de la figura se interpretan según el
significado funcional que se le dé. La interpretación del dibujo puede hacerse ordenadamente siguiendo un
esquema que comprende distintas zonas; las principales son las siguientes : 1) la cabeza; 2) las características
sociales (cara y rasgos faciales); 3) rasgos de contacto (brazos, manos dedos, pies, piernas); 4) otras partes
del cuerpo (tronco , hombros, pecho, caderas, etc); 5) vestimenta (botones, bolsillos, corbata, zapatos,
sombrero); 6) aspectos estructurales y formales (tema, movimiento, sucesión, simetría, tamaño, colocación,
perspectiva, proporciones, líneas etc. ) ; 7) indicadores de conflicto ( borraduras, sombreados, etc. ) ;
8) diferencias entre la representación del hombres y de la mujer.

1. La Cabeza.- La cabeza es el centro más importante para la localización del “yo”. Está acentuada en los
que quieren señalar la importancia del poder intelectual, el dominio social y de los impulsos provenientes del
cuerpo. La cabeza suele acentuarse en los dibujos de los normales y en cambio disminuye su importancia en los
deprimidos o en los neuróticos que son socialmente reprimidos. La cabeza desproporcionadamente grande a
menudo indica alguna incapacidad y dificultad especial como en los niños que tienen dificultades en el

185
aprendizaje de la lectura. En estos casos las asociaciones verbales demuestran la importancia que el niño da al
éxito en la escuela y la frustración que ha sufrido en esta esfera. También a veces el paranoico, el narcisista o
el vanidoso dibujan personas con cabezas muy grandes como una forma de expresar la excesiva importancia
que dan a su “Yo”. Los niños muy chicos son los que en forma más homogénea, dibujan cabezas grandes.
Algunas veces ofrecen la cabeza sola como la representación de toda la persona y es porque para ellos significa
el centro de los estímulos sensoriales, de la esfera de la alimentación, del lenguaje y de todas las funciones en
pleno desarrollo.

2. Características Sociales.- La cara es la parte más expresiva del cuerpo. Generalmente es lo primero que
se dibuja y cuando una persona dibuja la cara en último término suele presentar perturbaciones en las relaciones
interpersonales. La cara es el aspecto social por excelencia en el dibujo. Los tímidos suelen pintar los rasgos
faciales muy suavemente mientras el acento en ellos suele hallarse en aquellos individuos que compensan
mediante la fantasía su debilidad creándose una imagen del “Yo” .

Agresiva y socialmente dominante. Con independencia de la aptitud para el dibujo, los sujetos dan a la figura,
inconscientemente, una “expresión” de miedo, agresión, odio o sorpresa, admiración etc. Los sujetos primitivos
con tendencias regresivas o los de temperamento deprimido, los alcohólicos y también los niños tienden a
acentuar los rasgos de la boca sobre los de las otras facciones. La boca con rasgos cóncavos y receptivos se
encuentran en individuos dependientes, de tipo pasivo, mientras que la boca representada gráficamente por una
fuerte línea recta significa agresividad. Los labios pintados con detalle en una figura masculina puede ser indicio
de afeminamiento en el sujeto. Una forma algo más compleja de demostrar el interés por la zona erótica oral es
la inclusión en el dibujo de una pipa o cigarrillo, etc. .El mentón al que se da poca importancia desde el punto de
vista estético es, a menudo muy importante desde el punto de vista simbólico pues cuando se acentúa, se hacen
modificaciones, se borra, se da sombreado, etc., a esta región se puede inferir que hay una fuerte tendencia a
ser socialmente poderoso y dominante. Los ojos, que concentran la función social de comunicación, son el
órgano básico para el contacto con el mundo exterior. Los ojos sirven para prevenir al individuo de los
elementos amenazantes que le rodean. Esta es la función que suele acentuar el individuo con tendencias
paranoicas. Estos sujetos suelen presentar en sus dibujos ojos grandes, oscuros, acentuados y amenazadores
creando una imagen de hostilidad y sospecha. Por otro lado están los ojos casi sin pupilas que a menudo son
sintomáticos de inmadurez emocional y del egocentrismo. La oreja suele tener poca importancia en los dibujos
de los normales y su omisión es bastante frecuente. En cambio cuando se le da un papel sobresaliente en el
dibujo (por su tamaño, transparencia a través del cabello, colocación, etc.), puede suponerse que ha tenido una
importancia especial para el que dibuja; puede ser que sea excesivamente sensible a las críticas o a la opinión
social o bien que refleje simplemente una deficiencia sensorial notable. El cabello suele tener un significado de
potencia viril en los dibujos de los hombres. La moda en el estilo del cabello en las mujeres tiene también
significado de fuerza erótica, sólo hasta comparar el peinado austero, corto, recogido de la solterona tradicional,
con la libertad y abundancia con que se arreglan el pelo las mujeres jóvenes y sexualmente atractivas. Una

186
mujer de abundante cabello a menudo se considera como apasionada. Suelen dar dibujos representando este
tipo, las jóvenes adolescentes con problemas sexuales y los niños algo precoces. La nariz en los dibujos se
considera que tiene un significado sexual. Los jóvenes adolescentes comentan a menudo en la prueba de
asociaciones, que la nariz es lo peor de su cuerpo.

3. Rasgos de Contacto: La imagen del cuerpo cambia con la enfermedad física o mental, con las
frustraciones, las alteraciones de adaptación, etc. La organización del modelo de todo el cuerpo se desarrolla
lentamente con el enriquecimiento de las experiencias. El movimiento y el contacto con el mundo exterior dan
unidad a la imagen corporal: Las personas que han sido privadas de movimiento o contacto con el mundo
exterior debido a sus enfermedades físicas o mentales alimentan su psiquismo casi exclusivamente de las
percepciones que derivan de su propio cuerpo y entonces suelen proyectar, o bien una forma de expresión
elaborada en su fantasía interior o bien si no poseen la comprensión imaginativa, regresan en su
representación a una figura burda, vacía , vegetativa , reduciendo la personalidad a un mínimo esencial. Las
manos y los brazos tienen generalmente gran relación con el desarrollo del “ yo” y con la adaptación.. La
Psicología de las manos es muy importante. Pueden ser fuertemente sombreadas sugiriendo sentimientos de
culpa por impulsos agresivos o colocados detrás de la espalda con tendencias a evadir los problemas, etc. La
orientación de los brazos es importante para determinar el contacto del individuo con el ambiente. Los dedos,
tienen también su valor hasta tal punto que en los dibujos de los niños aparecen los dedos primero que las
manos o los pies. Los pies y las piernas son con frecuencia fuentes de conflicto y presentan sus dificultades en
los dibujos. El individuo descorazonado, deprimido, tímido puede oponer tal resistencia a dibujar los pies y las
piernas que dibuja la persona en posición sentada. Los sujetos que tienen fuertes perturbaciones sexuales se
niegan a veces a terminar un dibujo por debajo de la cintura. El simbolismo sexual de los pies ha sido probado a
menudo en distintos casos clínicos y también suele indicar intenciones agresivas.

4. Otras partes del Cuerpo.- El tronco a menudo se limita a una unidad cuadrada, circular, etc.. El pecho
suele presentar un interés especial que se observa en el sombreado, borraduras, el tiempo de indecisión al pasar
frente a esta área en los dibujos de los varones sexualmente inmaduros.. El pecho está acentuado comúnmente
en el contexto de las personas que tiene una imagen de la madre fuerte y potente, tanto en los dibujos de los
hombres los hombros son muy exagerados se encuentran a menudo en sujetos ambivalentes desde el punto de
vista sexual, como una sobrecompensación a sentimientos de inadaptación. Los órganos internos a veces se
indican con claridad anatómica en los dibujos de los esquizofrénicos o de los pacientes maníacos. La
representación de las articulaciones indica una deficiencia en el sentimiento de integridad corpórea. Las
articulaciones dan un carácter mecánico a la figura, que pone en cuestión el funcionamiento dinámico y la
organización estable de la imagen corporal.

5. Vestimenta.- La imagen corporal puede ser aumentada, alterada o mejorada por la vestimenta. La
mayoría de las personas tienden a establecer en este sentido un compromiso entre vestir o no a las figuras con

187
algunas indicaciones simples y vagas de vestidos. Si la primera pregunta del examinado es algo concerniente a
si debe o no dibujar vestida a la persona, podemos suponer que está preocupada fuertemente por su cuerpo.
Hay respecto a los individuos que se preocupan por el vestido, dos grupos: los que visten a la figura con
demasiado detalle (narcisistas del vestido) y los que realizan un dibujo

semidesnudo (narcisistas del cuerpo). Ambos grupos son inmaduros y presentan una emocionalidad
egocéntrica; pero los narcisistas del vestir emplean la ropa esencialmente como un medio de atracción sexual y
de elevación del standard social. En ellos la tendencia al exhibicionismo se manifiesta mediante el arreglo
exagerado. En cambio los narcisistas del cuerpo ofrecen una representación en la que predomina el desarrollo
de los músculos, la belleza de las formas corporales, etc. y que se refleja un interés en sí mismos más profundo.
El narcisista del vestido es superficialmente bastante sociable y extrovertido, pero en él la sociabilidad es
motivada por un fuerte apetito de aprobación social y de dominio, más que por un genuino interés por los
demás . Los botones se ven frecuentemente en las
representaciones de los individuos inmaduros y dependientes, y tienen un carácter general de tipo obsesivo. La
corbata es un símbolo sexual muy común, que se ve sobretodo en los dibujos de los adolescentes y de los
hombres jóvenes. Los bolsillos pueden tener un valor simbólico de sentimiento de culpa y tendencia a esconder
los sentimientos. Es siempre conflictual.

6. Aspectos Estructurales y Formales.- Algunos dibujos serían muy difíciles de interpretar si se tuviera en
cuenta sólo el contenido. En estos casos, más que nunca, interesan los aspectos formales. El tema o
argumento del dibujo es a veces significativo de la identificación, por ejemplo cuando el sujeto explica que el
dibujo es de un soldado, de un superhombre, de un gangster, de un hombre, de un policía, etc. La mayoría de
los dibujos de los adultos representa figuras estáticas mientras que el movimiento y la acción son más comunes
en los dibujos de los jovencitos adolescentes.. Cuando se presenta demasiada fantasía. Si esta es de tipo
constructivo o patológico es algo que hay que juzgar por otros aspectos del dibujo. La sucesión de otras partes
dibujadas puede indicar si se trata de una persona desordenada, simplemente o impulsada a un orden
desconocido para nosotros como el de algunos esquizofrénicos. Por otra parte, el individuo cauteloso y
compulsivo y compulsivo desarrolla cada pequeña zona hasta terminarla completamente y luego va al otro lado
de la figura y hace lo mismo. La simetría es, hasta cierto punto natural en el dibujo de la figura humana, pero
una simetría extremada lleva a la rigidez y puede producir un efecto de mecanización en el dibujo y por lo tanto
falta de espontaneidad en la personalidad. Por otro lado, los sujetos que tienen alguna dificultad en la
dominancia lateral producen dibujos que son torcidos y exageradamente asimétricos aún en los rasgos que
suelen exigir mayor simetría como los dos lados de la cara. La interpretación de la colocación en la hoja es la
misma que suele hacerse en la grafología, es decir, si la figura está dirigida hacia la derecha se considera que el
individuo está orientado hacia el ambiente, si hacia la izquierda orientado hacia sí mismo; la colocación hacia
arriba de la página se interpreta como optimismo, hacia abajo como depresión. Los maníacos suelen ocupar
toda la hoja y parecen desparramar en ella toda la figura mientras los tímidos e introvertidos tienden a utilizar

188
una superficie mucho menor y no en el centro de la página. La posición tensa con las piernas y los brazos junto
al cuerpo, el dibujo pequeño y un exceso en el empleo del sombreado suelen reflejar el neurótico reprimido. Las
características del trazo son también importantes, las líneas pueden ser gruesas, firmes, sólidas, fragmentarias,
débiles, extremadamente suaves, difusas, etc. No podemos entrar en todos los detalles de interpretación pero,
naturalmente que una línea poco firme y con ensayos repetidos, es típica del tímido mientras que el maníaco y el
esquizofrénico suelen presentar líneas pesadas, gruesas como una expresión gráfica de su excesiva energía
motora.

7.- Indicadores de Conflictos.- Lo más importante son las borraduras y el sombreado. Las borraduras
suelen presentarse en los neuróticos de tipo obsesivo-compulsivo. Los niños chicos, los esquizofrénicos y los
retardados, raramente intentan borrar algo una vez que lo han dibujado. Los borrones, la tendencia a borrar, se
consideran una expresión de la ansiedad pero difieren del sombreado, en que demuestran una insatisfacción
consciente. La inquietud motora es un síntoma común en las personas que emplean mucho la goma de borrar.
El sombreado, en cualquier cantidad, es índice de ansiedad, pero en este caso más bien de tipo inconsciente,
como suele llamarse en el test de Rorschach de tipo “libremente flotante”. El rayado fuerte y vigoroso suele
además, representar una forma de descarga de la agresividad y se encuentra comúnmente en jóvenes muy
dependientes de sus madres en la adolescencia cuando al dibujar una figura femenina sombrean en la región de
los senos.

8.- Diferencias entre la Representación de la Mujer y el Hombre.- Éstas tienen importancia sobre todo, por
su consideración en relación con el sexo al que pertenece el sujeto. Por ejemplo, un varón fuertemente
identificado con la madre tenderá a dar a la figura femenina los rasgos de dominio, mentón, tamaño, etc... que
corresponderían a la representación masculina.

189
INTERPRETACIÓN

Lo que cada cual dibuja está íntimamente relacionado con sus impulsos, ansiedades, conflictos y
compensaciones características de su personalidad.

La figura dibujada es en cierto modo una representación o proyección de la propia personalidad y del papel que
ésta desempeña en su ambiente.

1. C A B E Z A
1. Es el centro importante para la localización del propio “Yo”.
2. Recibe énfasis, excepto en dibujos de neuróticos deprimidos o inadaptados sociales.
3. Es el centro del poder intelectual, dominio social y control de los impulsos corporales.
4. Por ser la única parte del cuerpo que se halla consistentemente expuesta a la vista, está envuelta en la
función de las relaciones sociales.
5. El obsesivo-compulsivo da frecuentemente una presentación parecida al mono y considera así a la cabeza
como al órgano causante de su conflicto.
6. Los que padecen alguna enfermedad orgánica cerebral hacen cabezas desproporcionadamente grandes;
igual lo hacen los que han sido sometidos a operaciones, los que han estado preocupados por dolores de
cabeza o alguna otra sensibilidad especial en la cabeza.
7. La cabeza grande se ve con frecuencia en los dibujos. Dibujan cabeza grande:
a) Jóvenes frustrados intelectualmente.
b) Los deficientes mentales ( también es un frustrado intelectualmente )
c) El paranoide, narcisista y vanidoso ( todo lo ven a través de una reacción intelectual extrema; tienen
“ego” inflado ).
d) El sexo al que se le concede mayor autoridad social e intelectual aparece con una cabeza mayor.
e) Los niños de poca edad son los que más dibujan cabezas grandes y el cuerpo lo hacen muy pequeño
( la cabeza del adulto es el órgano más importante en relación a la seguridad emocional del niño ). Niños
varones fijados en su madre dibujan la figura femenina con una cabeza grande.
8. Los que dibujan la cabeza como último rasgo de la figura humana, usualmente padecen trastornos en las
relaciones interpersonales.
9. Las niñas tienden a dibujar cabezas más grandes, brazos más cortos, manos más pequeños de lo que lo
hacen los niños; la razón tal vez sea que las niñas en nuestra cultura sólo tienen que ser bonitas y los
varones deben ser fuertes física y sexualmente, atléticos, hábiles, etc.

190
2. R A S G O S S O C I A L E S. PARTE DE LA CARA

1. Es la parte más expresiva del cuerpo. Es el centro más importante de la comunicación.


2. Junto con la cabeza, resulta la parte mejor hecha en el dibujo.
3. La cara puede ser considerada como el rasgo social del dibujo.
4. El sujeto que deliberadamente omite rasgos faciales, mostrando una delineación cuidadosa y agresiva del
contorno y detalle de otras partes de la figura, es una individuo evasivo en cuanto al carácter de sus
relaciones interpersonales. La superficialidad, la cautela y la hostilidad pueden caracterizar los contactos
sociales de este individuo.
5. En sujetos normales también ha sido observada la omisión de rasgos faciales.
6. Los sujetos tímidos y huidizos, a menudo, oscurecerán significativamente los rasgos faciales, mientras trazan
con fuerza el contorno de la cabeza ( importancia del propio “Yo” y una fuerte tendencia a la participación
social, pero reprimida ).
7. Dan énfasis exagerado y marcada acentuación de los rasgos faciales, los sujetos que, en sus fantasías, han
compensado la deficiente estimación de sí mismos por una imagen propia de un individuo agresivo y
socialmente dominante. Esto se observa usualmente en el trazado del perfil y en combinación con una línea
oscura a través del balance de la figura.

3. L A E X P R E S I Ó N F A C I A L
1. Es una de las características del dibujo a la cual se puede juzgar directamente con considerable confianza.
2. En los esquizoides, vemos con frecuencia la expresión con gran tamaño y abortado o bloqueado movimiento
que se inclina a reforzar su tendencia a la fantasía. En el movimiento abortado de estas figuras, el impulso
de la fantasía al movimiento es fuerte, pero la figura permanece atrapada en el eje de su propio narcisismo y
exhibicionismo, resultando en la mayoría de los casos una pose estática, la cual contrasta significativamente
con la evidencia del movimiento interno.
3. Las líneas más frecuentemente indicadas se hallan en el área del plegamento naso-labial y en la frente. El
énfasis de este tipo se intenta para añadir profundidad y madurez a la cara.
4. El reforzamiento o un especial pandeo de la frente ( vista de perfil ) se asocia generalmente en la mente del
sujeto con la capacidad intelectual. El marcado pandeo occipital que se observa algunas veces en los
dibujos puede tener un significado similar.
5. La gran variedad de variantes concedida a los rasgos individuales de la cara ofrece una de las principales
frecuentes de análisis del contenido.

191
4. L A BOCA

1. La boca aparece en los dibujos de los niños casi tan tempranamente como la cabeza.
2. El énfasis en la proyección de la boca puede estar expresado por omisión, refuerzo, tamaño especial,
sombra, borradura o desplazamiento.
3. El énfasis oral se ve en los dibujos de niños, individuos primitivos, regresados, alcohólicos y deprimidos.
4. Por ser la boca fuente de satisfacción sensual y erótica se destaca señaladamente en los dibujos de
individuos con dificultades sexuales.
5. El énfasis excesivo en la proyección de la boca se halla estrechamente ligado al capricho de los alimentos y
a los síntomas gástricos, al lenguaje indecente y a los arranques de mal humor.
6. La boca detallada con los dientes a la vista en el dibujo de un adulto es considerado como índice de
infantilidad y agresión oral. A menudo se observa también en dibujos de esquizofrénicos simples o tipos
histéricos. Los niños y los deficientes mentales la dibujan también así frecuentemente.
7. Ocasionalmente, aún la lengua es indicada, intensificando así la oralidad en un nivel más primitivo; esto
también añade una señal erótica.
8. La boca cóncava u oralmente receptiva se encuentra en dibujos de individuos infantiles, dependientes, cuya
dependencia está a menudo manifiesta en el desmedido énfasis sobre los botones.
9. En el otro extremo hallamos la boca que está representada por una gruesa línea entrecortada, la cual
significa agresión.
10. Una variación de esta línea se observa cuando el individuo comienza a presión considerable, pero se retira
rápidamente de la hoja, de modo que trae como resultado el dibujo de una boca pesada, pero breve. La
interpretación de esto sería que el impulso hacia la agresión verbal es fuerte pero la represión hace que el
individuo se retire cautelosamente.
11. La línea simple de una boca ha sido observada en los dibujos de perfil con una marcada expresión de
tensión, como si estuviera cerrando la boca apretadamente contra algo. Esto ha sido observado
específicamente en los dibujos de individuos quienes han tenido experiencia de “fellatio”
12. La línea amplia, tornada hacia arriba, de una boca dando el efecto de una payaso haciendo muecas se
observa frecuentemente en los dibujos de los muchachos y en otras representaciones infantiles de la figura
humana. Esto se ha interpretado como un esfuerzo por ganar aprobación o un afecto inapropiado,
dependiendo su significado de otros aspectos del dibujo.
13. Los asmáticos pueden a menudo omitir la boca.

192
5. L O S LABIOS

1. Contribuyen al tono de la expresión facial.


2. Los labios gruesos en la figura masculina se considera un signo de afeminamiento.
3. También aparecen con frecuencia con otros rasgos que reflejan intereses narcisistas o femeninos.
4. Algunas veces los labios se desarrollan con una línea especialmente sensual y puede interpretarse de esa
manera.
5. Los labios de la figura masculina difieren de los de la femenina.
6. Los labios como “arcos de Cupido” en combinación con otros rasgos excesivamente cosmetizados se
observan en los dibujos de muchachas sexualmente precoces.
7. Una línea fuera de lugar colocada entre los labios a manera de una pajilla o palillo de dientes ha aparecido
en dibujos de individuos con una historia de erotismo oral en sus relaciones sexuales.
8. La más cruda y específica concentración erótica sobre los labios o boca se observa en los dibujos de
individuos con gran falta de madurez. Además, sus dibujos en sí mismos son crudos.
9. El énfasis erótico-oral es usualmente indicado por la inclusión de un llamado cigarrillo o cosa similar en la
boca.
5 LA QUIJADA

1. Tiene un papel más simbólico que social.


2. De perfil, la quijada frecuentemente aparece borrada reforzada, mostrando un cambio de línea, o hecha para
que sobresalga prominentemente; tal cosa puede tomarse como una compensación por debilidad, indecisión
y/o temor a la responsabilidad. Se puede interpretar también como un fuerte impulso a aparecer socialmente
enérgico y dominante. A menudo, este impulso se observa más claramente en el reforzamiento de todo el
perfil facial, en contraste con líneas útiles restantes. En las líneas sutiles restantes. En tales casos, el
impulso no es usualmente exteriorizado en la conducta, sino que es alimentado por la fantasía. En general,
una interpretación en la línea o un marcado reforzamiento puede ser el sello distintivo de la quijada.
3. Frecuentemente la quijada de la figura femenina es proyectada con bastante diferenciación a la de la figura
masculina.
4. Por ejemplo: varones dependientes a menudo simboliza la proyección de un mayor poder hacia la hembra,
no solamente al dibujar una figura femenina más grande, sino al proporcionarle una quijada mucho más
prominente.

193
7. L O S OJOS

1. Una parte considerable de la función de la comunicación social que se atribuye a la cabeza se halla
concentrada en los ojos. Estos son órganos básicos para el contacto con el mundo exterior y son
considerados como “el espejo del alma”
2. Los paranoides dan mucho énfasis a los ojos ( se hallan muy alertas en cuanto a todos los detalles acerca
de ellos)
3. Los sujetos algunas veces dibujan un ojo furtivo y sospechoso, sugiriendo así ideas de alusión.
4. También vemos el ojo penetrante en dibujos que aparentan tener más la función de una actitud socialmente
agresiva.
5. El ojo puede también significar daño, poder o control hipnótico y en estos casos se considera en una íntima
relación con el cerebro.
6. El ojo grande, oscuro, acentuado o amenazante, produciendo una imagen de hostilidad y/o sospecha, lo
vemos en el paranoide.
7. Generalmente, las mujeres dibujan los ojos más grandes y elaborados que los hombres.
8. El hombre con inclinaciones homosexuales, a menudo muy extrovertido en su personalidad social, puede
dibujar grandes ojos con pestañas a la figura del hombre, en combinación con una destacado tacón alto.
9. En otros casos, el área de la órbita del ojo, indicada por una línea, puede ser grande, pero el ojo en sí es
muy pequeño. Estos individuos pueden mostrar fuerte curiosidad visual, pero tienen alguna culpabilidad
conectada con esa función, tal vez de naturaleza voyeurística.
10. Hay sujetos que dibujan la figura con los ojos cerrados, como si deliberadamente se cerraran al mundo con
el propósito de aislarse mejor en su propio narcisismo.
11. Una menos voluntaria y más aguda proyección del “no ver” es la omisión de la pupila y hacer el dibujo del
contorno del ojo solamente. En este dibujo, el mundo no está activamente cerrado al sujeto, sino percibido
vagamente, como una especie de masa no diferenciada con pequeña discriminación de los detalles.
12. El ojo vacío es a menudo sintomático de inmadurez emocional y egocentrismo.
13. A veces este dibujo de “ojo vacío” es llevado hasta el extremo de realizar la repetición del trazado de
pequeños círculos, como ojos, nariz, boca y botones en una figura. Esto ha sido observado en adultos
extremadamente infantiles, en deficientes mentales y algunas veces en niños. ( tal vez como un reflejo de
dependencia, emoción superficial y falta de discriminación)

194
8. L A CEJA
1. El significado de la ceja no ha sido totalmente comprendido aún.
2. El destacar la ceja probablemente tiene el mismo significado que algunas indicaciones sobre el pelo.
3. La ceja bien arreglada, como así también el peinado bien arreglado, es uno de los estereotipos sociales que
reflejan refinamiento y cuidado personal, mientras que la ceja peluda revela características más primitivas
ásperas y no inhibidas.
4. La ceja bien arreglada conlleva el acento de una actitud crítica hacia la gente menos educada.
5. La “ceja levantada” se asocia con el desdén, la arrogancia o la duda.

9. L A OREJA
1. Es un órgano relativamente pasivo.
2. La inclusión de la oreja en los dibujos se hace a una mayor edad que los otros rasgos faciales.
3. Es considerado menos significativo omitir la oreja que omitir otra parte más activa del cuerpo.
4. Si la oreja se destaca por el tamaño, el reforzamiento o la transparencia a través del pelo, forma, colocación
o borraduras puede indicar desde ligera reacción a la crítica u opinión social hasta alucinaciones auditivas,
correlacionando a menudo el grado de distorsión de la oreja con la intensidad de la experiencia auditiva que
refleja.
5. El paranoide (con su cautela, sospecha y desconfianza) pone énfasis en la oreja en la mayoría de los casos.
6. El esquizoide , con vagas ideas de referencia, a veces de un moderado énfasis a la oreja.
7. A menudo, el individuo con conflictos homosexuales proyectará ideas de referencias y reacciones
paranoides poniendo énfasis específicamente en la oreja.
8. El individuo susceptible a la ofensa y resistente a la autoridad puede también mostrar acentuación moderada
de la oreja.

10. E L PELO

1. Su énfasis ( en la cabeza, pecho, barba o bigote) es generalmente considerado como indicación de pujanza
viril.
2. El énfasis puede estar expresado por el espacio relativamente grande que ocupe o el vigor del sombreado.
3. El pelo está relacionado con la sexualidad.
4. Pelo desordenado puede indicar desorden sexual.

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5. Los hombres psicosexualmente inmaduros tienden a dibujar la hembra con pelo abundante y desordenado y
al varón con un peinado cuidadoso y preciso. Esta diferencia con el pelo de ambos sexos también indica
narcicismo y/o hostilidad hacia la mujer.
6. El énfasis en el pelo ondulado, hechizante, en forma de cascada, combinado con otros detalles cosméticos
llamativos, se ve en dibujos de muchachas delincuentes sexuales o en aquellas que aspiran a deslumbrar
por su apariencia. Se ve más frecuentemente en la adolescencia, pero no es extraño en muchachas social o
sexualmente precoces. Las joyas y otros motivos de adornos se hallan en tales dibujos.
7. El sombreado vigoroso del cabello con pobre delineamiento en la forma es con frecuencia una expresión del
conflicto de virilidad aflorando dentro de alguna conducta sexualmente desviada.
8. Pelo en la quijada se ha visto en dibujos de adolescentes cuyos conflictos de virilidad se han convertido en
rasgos esquizoides.
9. Mujer con cabello visiblemente destacado y varón con sombrero, su diagnóstico implica un carácter
regresivo o esquizoide. Puede indicar que ha permanecido en estado infantil sexualmente, mientras ha
estado alimentando fantasías de virilidad. Aquí la figura femenina generalmente está representada como el
individuo más fuerte de la pareja (Todo esto aún no está del todo aclarado).
10. Tal vez el sombrero sirva para hacer al hombre presentable, ocultando su impotencia, y en este sentido
representa una compensación sexual inconsciente. El dibujo invertido, es decir, pelo para el hombre y
sombrero para la mujer, ocurre muy raramente.

11. L A NARIZ

1. Es esencialmente poseedora del simbolismo sexual.


2. La mayoría de los hombres le otorgan considerable atención.
3. Los adolescentes muy frecuentemente consideran la nariz como la peor parte de su cuerpo.
4. La nariz sombreada o cortada se relaciona bastante con los temores de castración a causa de prácticas
onanistas.
5. La nariz reforzada sugiere intento de compensación a causa de una sexualidad inadecuada.
6. La impotencia del hombre se halla a menudo expresada simbólicamente con el dibujo de una nariz
excesivamente larga.
7. El adolescente indeciso o con problemas sexuales es probable que proyecte sus dificultades sexuales
frecuentemente en un símbolo de exhibicionismo, como la corbata, una bragueta grande sobre le pantalón o
una sombra o corte de la nariz.
8. Si las ventanas de la nariz están señaladas con algún grado de énfasis, se les considera como un acento
específico de agresión, interpretación la cual se halla generalmente corroborada por otros rasgos del dibujo.

196
12. E L CUELLO

1. El cuello lo destacan los sujetos que se hallan perturbados a causa de la falta de coordinación entre sus
impulsos y sus funciones intelectuales. Tienen alguna conciencia de la escisión de su personalidad. Se
dejan entrever conflictos relacionados con el Super-Yo . Estructuralmente, el cuello es el eslabón entre el
cuerpo (impulso) y la cabeza (control intelectual). “Un cuello alto y delgado lo tienen los moralistas,
educados, rígidos, etc., mientras el cuello corto se le asocia con el impulso, el mal humor. ,etc.”
2. Los esfuerzos más serios del suicidio se dirigen al cuello.
3. El cuello es una de las últimas partes que insertan los muchachos en sus dibujos.
4. La omisión del cuello se ve como un factor de inmadurez en dibujos de niños, adultos, deficientes mentales e
individuos regresivos. La incapacidad para entendérselas racionalmente y coordinar los impulsos a través de
una conducta adecuada es una falla evidente en estos casos.
5. El cuello largo y a menudo muy fino se observa mayormente en los dibujos de los equizoides o en el de los
esquizofrénicos.
6. Clínicamente, muchos de estos individuos sufren una sensación de debilidad corporal, la cual expresan en
una tendencia compensatoria hacia el poder físico y la agresión. En sus asociaciones verbales, ellos
consideran el pecho o los hombros como la parte mejor de sus figuras de hombres y deploran las funciones
de la cabeza. Físicamente son inferiores y psicosecualmente infantiles.
7. El cuello excesivamente largo en una figura puede frecuentemente hallarse combinado con la ausencia del
cuello o un cuello muy corto y tieso en la otra figura del par.

13. L A NUEZ DE ADAN

1. Aparece raramente en los dibujos.


2. Ha sido observada mayormente en los dibujos de adolescentes como expresión de una fuerte virilidad o
impulso como expresión de una fuerte virilidad o impulso de masculinidad.
3. El interés especial en la nuez de Adán ha sido relacionado con los individuos sexualmente débiles y que se
hallan confundidos acerca de su propio papel sexual.
4. Inconscientemente es, por lo regular, un símbolo de la masculinidad (más bien como compensación).

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14. R A S G O S DE CONTACTO

1. Los individuos que por causa de enfermedades físicas y mentales se encuentran limitados en sus
movimientos o contactos con el mundo exterior y se hallan atados a las percepciones y sensaciones
derivadas de sus propios cuerpos pueden proyectar una expresión elaborada de la actividad de su fantasía
interior; o careciendo de esas compensaciones activas de sus fantasías, pueden dibujar una figura vacía,
vegetativa, regresiva y algunas veces hasta tonta, reduciendo la imagen de la personalidad a lo más crudo y
esencial.
2. En general puede decirse que el movimiento como expresión de fantasía tiene a disminuir con la edad.
3. Los niños u jóvenes muestran más movimiento y tienden a la proyección de estereotipos socio-heroicos.
Tienen más fantasías.
4. Los mal ajustados hacen débil contacto con el exterior.
5. El movimiento “abortado” y “frío” donde la intención hacia el movimiento está clara, más la figura se halla
atrapada en sí misma, cae dentro del grupo de dibujos de “débil contacto” con el exterior.
6. Algún grado de concentración somática, narcisismo intensificado y debilitamiento de los rasgos de contactos
aparece en la mayoría de los dibujos de neuróticos y psicóticos. Tales dibujos a menudo cambian la
infantilidad por la fantasía activa en forma de un abundante detallamiento del área del cuerpo, pero los
brazos no se separarán del cuerpo, los ojos mirarán hacia el interior y la boca frecuentemente será de forma
cóncava, receptiva. La mayor parte de la vida y animación de la figura dependerá del perfeccionamiento del
atavío, pero con ausencia completa de flexibilidad.

15. B R A Z O S Y MANOS

1. Funcionalmente se relacionan con el Yo y la adaptación social. Con ellas ( las manos ) comemos, tocamos,
acariciamos, lastimamos, matamos, etc.
2. Las manos es el rasgo más comúnmente omitido y luego los pies.
3. Si tienen contornos imprecisos (las manos) o están oscurecidas, indican falta de confianza en los contactos
sociales, en la propia productividad o en ambas cosas.
4. Si las manos aparecen sombreadas vigorosamente, sugieren culpabilidad con relación a impulsos agresivos
o a actividades onanistas.
5. Pueden colocarse detrás de la espalda en una forma evasiva ( se ve en muchachas jóvenes que aspiran a
fascinar y se apenan por comerse las uñas).
6. Pueden colocarse en los bolsillos ( se ve en delincuentes o en jóvenes varones psicópatas y es muestra de
evasión). También pueden ser signos de masturbación y de haraganería.
7. El tamaño excesivo de las manos indica cierta compensación por debilidad o reacción contra algún uso
indebido de ellas.

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8. En general., la dirección y fluencia de las líneas de los brazos se relacionan con el grado y la espontaneidad
del contacto interpersonal dentro del medio ambiente. Es importante observar su dirección y tipo de
tratamiento para comprender mejor la actitud de la figura.
9. Los brazos pueden dibujarse en dimensiones sencillas o, por el contrario, pueden parecer frágiles o
consumidos, indicando deficiencia y debilidad, ya como una realidad psíquica.
10. La omisión de los brazos nunca debe tomarse como un descuido casual.
11. Los brazos aparecen en los dibujos de niños desde muy temprana edad.
12. Los esquizofrénicos o los sujetos extremadamente deprimidos pueden omitir los brazos como un signo de
recogimiento en relación con las personas y las cosas.
13. Los hombres pueden omitir los brazos de la figura de mujer, indicando esto que han sido rechazados por su
madre y/o por otras mujeres. En tales casos, los brazos de la figura del hombre pueden estar muy
extendidos hacia afuera.
14. El brazo extremadamente largo ha sido asociado con la ambición.
15. La mano en la región genital se asocia, en la mayoría de los casos, con individuos preocupados con las
prácticas onanistas.

Contornos imprecisos (las manos): falta de confianza en los contactos sociales


Brazo extremadamente largo: brazo extremadamente largo

16. L O S DEDOS DE LA MANO

1. Son muy importantes, por ser puntos de más contacto.


2. Los dedos aparecen, por lo general, en los dibujos de los niños antes que las manos.
3. En un adulto, dibujar los dedos sin la mano indica agresión infantil.
4. Los dedos cortos y redondos, aunque normal en dibujos de niños, en los dibujos e adultos se asocia con la
poca habilidad manual e infantilidad.
5. Si están los dedos severamente sombreados o forzados, se consideran como indicadores de culpabilidad,
principalmente referida al robo y a la masturbación.
6. Los dedos en forma de lanza o de talón han sido observados, junto con rasgos paranoides, en dibujos
agresivos.
7. El puño cerrado, especialmente con el brazo extendido, se ve en dibujos de adolescentes delincuentes como
índice de rebeldía.
8. Cuando el puño cerrado se presiona tensamente hacia el cuerpo, la significación radica principalmente en
una rebelión interna reprimida, la cual halla expresión en los síntomas más que en la conducta.

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9. Un tipo de mano como aguantada y amplio desarrollo de los dedos ha sido asociado también con agresión
reprimida, pero es más bien un signo de evasión y está relacionado con arranques ocasionales de agresión.
10. La mano con los dedos cuidadosamente articulados, pero encerrada por una línea, cortando sus
posibilidades de contacto, se interpreta como otra expresión de agresión reprimida.
11. En ocasiones se ven dedos anormalmente largos como un rasgo especial en dibujos agresivo.
12. Los individuos ambiciosos y agresivos pueden dibujar más de cinco dedos en cada uno mano. Esto es
común en los dibujos de los niños. También puede sugerir la masturbación.
13. Los dedos que se dibujan con sus coyunturas y uñas cuidadosamente destacadas indican un control
obsesivo de la agresión por parte del sujeto.
14. Otra expresión de la agresión se ve en los dibujos con los dedos proyectados en forma de garra o en forma
de herramienta mecánica.
15. En los dibujos de individuos preocupados por sus tendencias a la masturbación, el dedo índice o el pulgar
pueden recibir un trazo especial y rígido o puede también aparecer la desmembración. (castración) de un
dedo.

17. L A S PIERNAS Y LOS PIES

1. Ambos son fuente de dificultad en muchos dibujos.


2. El que se halla obligado a guardar cama, el deprimido, el desilusionado o el físicamente imposibilitado puede
mostrar resistencia a dibujar los pies o aun las piernas.
3. Frecuentemente, un sujeto que esté padeciendo de una perturbación sexual aguda puede rehusar completar
el dibujo más allá de la línea de la cintura o justamente indicar unas pocas líneas representativas de esa
parte del cuerpo.
4. Los hombres psicosecualmente inmaduros hacen a veces una especie de trazado en forma de faldas y
pasan una línea por el medio para dividir el dibujo a fin de darle el aspecto de pantalones.
5. En los dibujos de individuos con trastornos en el desarrollo o de individuos con edad senil se observan
cuerpos grandes con piernas pequeñas, consumidas, delgadas, temblorosas, como expresión de un
sentimiento de declinación o deficiencia.
6. En los dibujos de hombres adultos que presentan otras evidencias de trastornos sexuales, el hecho de
producir algún sombreamiento de las piernas o delineamiento de estas (generalmente en dos dimensiones) a
través de pantalones transparentes sugiere la posibilidad de temor homosexual.
7. El hombre narcisista y psicosexualmente inmaduro ofrecerá frecuentemente una representación favorable del
dibujo del varón y una figura de la hembra hostil y pícara, con una perspectiva de las piernas características
torcidas, a tal punto que no puede precisarse si es la parte del frente o de atrás de la figura. Las piernas en
estos casos serán bastante masculinas y musculosas. Se ha asumido la idea de que este tipo de dibujo
tiene alguna significación sexual, principalmente de confusión de las “características sexuales”.

200
8. Los pies dibujados con semejanza a un falo pueden ser producidos por sujetos que dan, además, otros
índices de insuficiencia sexual y/o preocupación sexual.
9. Las mujeres tienden a dibujar pies pequeños y los hombres pies grandes (sobre todo los mayores de treinta
y cinco años, quienes también dibujan una nariz más larga).
10. El pie también puede estar referido a la seguridad personal (caminar en medio del ambiente).
11. El pie parece asimismo poseer implicaciones agresivas que parten de su función de impulsar y conducir el
cuerpo hacia adelante y como un instrumento de ataque. (patear).

18. L O S DEDOS DEL PIE


1. Cuando los dedos de los pies están señalados en una figura que no se intenta representar desnuda, se
considera como una acento de agresividad que es casi de naturaleza patológica.
2. La tendencia de las mujeres a pintarse las uñas de los dedos del pie y a exponerlas en zapatos calados
puede considerarse como una expresión de agresividad femenina.
3. Así como el encerramiento de los dedos de la mano, el confinamiento de los dedos de la mano, el
confinamiento de los dedos de los pies dentro de una línea indica principalmente una represión de las
tendencias agresivas.

RASGOS MISCELÁNEOS CORPORALES


19. EL TRONCO

1. Cuando aparece redondeado, indica menos agresividad y más femineidad.


2. Cuando es anguloso, es más masculino.
3. Los adultos rara vez omiten el tronco.
4. Los pacientes que padecen complicaciones de carácter evolutivo y escleróticas, de vez en cuando pasan por
alto el tronco de la figura masculina, mientras sombrean ansiosamente el tronco de la figura de la hembra
(repudio del propio cuerpo y agresión contra la hembra).
5. El tronco señalado simplemente como la parte superior de dos líneas paralelas proyectadas en continuidad
ininterrumpida desde la cabeza a los pies se ve en individuos regresivos, primitivos y desorganizados.
6. Otros se muestran reacios a cerrar la parte inferior del tronco, lo que es indicio de preocupación sexual.
7. Ocasionalmente, el cierre se efectúa por una línea algo separada, lo que indica trastorno alrededor de esa
área.
8. El cuerpo especialmente delgado, como representación del propio sexo, usualmente, resulta indicativo de
descontento con el propio cuerpo. También aparece como compensación mediante una desagradable
redondez de la figura.

201
9. Un doble o confuso contorno del cuerpo, especialmente en dibujos de mujeres con fantasías de hechizar a
los hombres, a menudo destaca la preocupación por el peso.

20. L O S SENOS

1. Los varones emocional y psicosexualmente inmaduros dibujan senos sombreados, borrados etc.
2. A veces se evita el dibujo de los senos supliéndolos por bolsillos en el área del pecho.
3. El busto acentuado y las caderas desarrolladas representan a la madre productiva y dominante.
4. Las mujeres adolescentes dibujan senos grandes o pequeños, según sus deseos de madurez
(respectivamente).

21. L O S HOMBROS

1. Su anchura y volumen es la expresión del poder y de la perfección físicos.


2. Los hombres con insuficiencia corporal tienden a dibujarlos destacadamente, a veces con hombreras.
3. Las mujeres que también lo hagan indican la posibilidad de “protesta viril”.
4. Hombros con borraduras, refuerzos e incertidumbres indican preocupación con respecto a la masculinidad.

22. C A D E R A S Y NALGAS
1. Su atención especial se ve en varones con conflictos homosexuales. El área de las caderas mostrará
rasgos confusos, interrupción, cambio de línea o ampliación con nalgas destacadas. También cuando
dibujan claquetas demasiado largas puede deberse a conflictos homosexuales.
2. En las hembras, una línea exagerada en las caderas pierde indicar conciencia de poder por el amplio
desarrollo pélvico.

23. L A LÍNEA DE LA CINTURA

1. Es a veces la única representación de ropas en la figura.


2. Sirve para dividir el tronco en zonas, separando la superior ( el pecho, los senos) de la inferior (zona sexual
y piernas).
3. Las mujeres adolescentes muestran la mayor cantidad de conflictos con relación a las piernas.
4. En ocasiones, las tres zonas del cuerpo: la cabeza, el tronco y el área de la cintura hacia abajo, se dibujan
separadas o desviadas de su línea natural; esto señala una insuficiencia en la integración de la personalidad,
lo cual es serio, ya que involucra la disgregación entre los impulsos sexuales, la lucha por poseer poder físico
y el control racional.
5. Una cintura excesivamente apretada, dando una apariencia de corsé, sugiere un control precario que puede
irrumpir en arranques impulsivos.

202
24. I N D I C A C I O N E S ANATÓMICAS

1. Las indicaciones claras de los órganos internos se producen raramente, excepto en los
esquizofrénicos o en los maníacos.
2. Un tipo más moderado de conciencia somática es la colocación de una cuantas líneas incompletas en
el pecho o en la región pélvica.
3. Las líneas semejando costillas no son necesariamente patológicas, ya que sirven también para dar la
apariencia de poder físico.
4. Los órganos sexuales rara vez se observan, excepto en los dibujos de artistas, personas en tratamiento
psicoanalítico, esquizofrénicos y esquozoides.
5. Las líneas del cuerpo visibles a través de las ropas transparentes, es un índice distinto del dibujo con
órganos internos. Así, las piernas con pantalón transparentes indican temor sexual en el hombre ( a
menudo sombreadas ). En tanto, la saya transparente sugiere en el hombre fantasías sexuales o
desviación sexual, con preocupación al respecto y sexualidad infantil.

25. L A S ARTICULACIONES

1. Dibujar un hombre tan pequeño como un maniquí equivale a evadir enfrentarse con el problema del
cuerpo (sentimiento de inferioridad física).
2. Las articulaciones dan un aspecto de fortaleza a la figura.
3. El eaquizoide, el esquizofrénico y ocasionalmente el narcisista destacarán la coyunturas a fin de evadir
los sentimientos de desorganización corporal.
4. La mayoría de los dibujos que dan énfasis a las articulaciones muestran indicios de dependencia
maternal e inmadurez psicosexual y están acompañados con dibujo de una hembra que resulta más
agresiva, más grande y más dominante que la figura del varón.

20. L A S ROPAS

1. Las ropas siempre han tenido alguna significación libidinosa.


2. La mayoría dibuja las ropas con una cruda y vaga señal o con alguna indicación característica.
3. Preguntar si se dibuja la figura con ropa o sin ropa indica cierta perturbación al respecto (sexual).
4. Cuando el vestido de la mujer le llega hasta los tobillos, puede estimarse como indicativo de que la
figura representa a la imagen materna.
5. Algunos hombres dibujan figuras de jóvenes con ropa de adulto, como la del padre, indicando así su
identificación con la figura paterna.

203
6. Los que adornan las figuras con ropas son “narcisistas por la ropa”, y los que adornan el cuerpo con
músculos, etc., son “narcisistas por el cuerpo”. Ambos presentan egocentrismo, mal ajuste sexual y
cierto infantilismo.
7. La figura hembra dibujada por un hombre. “narcisista por el cuerpo” se halla a menudo completamente
ataviada, pero en tal forma que no deja, además de dar énfasis a los rasgos sexuales de la ropa.
8. Las mujeres “narcisistas por la ropa” destacan también mucha los cosméticos y adornos”.
9. El “narcisista por la ropa” es más bien superficialmente sociable y extravertido. La sociabilidad está, sin
embargo, motivada más por un fuerte deseo de conseguir dominio y aprobación social que por un
genuino propósito de interés humano.
10. En general, los “narcisistas por la ropa” tienen un ajuste neurótico.
11. El “narcisista por el cuerpo”, con su desplegamiento de poder muscular, presenta más el tipo de
personalidad esquizoide, concentrada en sí misma e introvertida. Se halla preocupado por su
apariencia y su cuerpo en general y sexualmente es probable que se restrinja o cohiba al respecto. El
individuo que se conduce así no puede lograr una genuina satisfacción en sus relaciones sexuales,
prefiriendo, por lo tanto, sus propias fantasías sexuales.

27. L O S BOTONES

1. El énfasis en los botones (sombreamiento, colocación inapropiada, etc. ) ocurre especialmente en los
sujetos dependientes, en los infantiles y en los inadaptados. Se observa preferentemente en hombres y
más aún en los niños varones.
2. A veces se usan como indicativos de ropas.
3. Los botones están relacionado con la actitud de dependencia maternal.
4. Los botones de los uniformes indican hacia un complejo de sumisión a la autoridad.

28. L O S BOLSILLOS

1. Igual que con los botones, ponen énfasis en los bolsillos los infantiles y dependientes (preferentemente
los de sexo masculino).
2. Los adolescentes ladrones (características) incluyen bolsillos especiales en el dibujo del hombre o
portamonedas en el de la mujer.
3. Los bolsillos sirven para ocultar revólveres y también la masturbación.
4. Si un niño en proceso de crecimiento dibuja un bolsillo grande de chucherías, es índice de un “Yo” en
pleno desarrollo y de cierta madurez adecuada a su edad.
5. Los bolsillos pueden así ser usados por niños y adolescentes como una expresión de lucha por la
virilidad que antagoniza con la dependencia emocional de la madre.
6. Las hembras rara vez indican los bolsillos en sus dibujos.

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29. L A CORBATA

1. Es un símbolo sexual. La dibujan más los adolescentes y jóvenes.


2. Hombres de más de cuarenta años con conflicto sexual dibujan grandes narices y/o pies así, como una
corbata muy grande o a veces muy pequeña.
3. Hombres sexualmente inadecuados ponen énfasis en el pañuelo de la chaqueta y en la corbata.
4. La corbata pequeña e imprecisa tiende a verse en dibujos de individuos conscientes de su debilidad
sexual.
5. La corbata larga y destacada la dibujan individuos sexualmente agresivos y con temor a la impotencia
sexual.
6. Dibujar la corbata como si estuviera flotando en el aire hacia fuera del cuerpo sugiere agresión sexual y
usualmente indica también una intensa preocupación sexual.

29. EL ZAPATO Y EL SOMBRERO

1. El zapato en forma de pene y/o con borraduras se nota en hombres impotentes. También éstos tienden a
dibujar el zapato con cierto sombreamiento y cambio de líneas, etc. En las mujeres adolescentes, todo esto
puede reflejar impulsos sexuales.
2. Cuando el sombrero aparece en el dibujo con ausencia de otras ropas, es signo de regresión.
3. El sombrero tiene significación fálica.
4. La transparencia en el sombrero (verse el pelo a través) es indicio de una conducta sexual primitiva.
5. Otros símbolos sexuales frecuentes son: la pipa, el cigarro, la pistola y algo menos el bastón. Su aumento
de tamaño o el hecho de estar echando humo significa una intensa preocupación sexual (excepto en los
niños que dibujan pistola).
6. Los adultos viejos dibujan el bastón cuando están reacios a aceptar su declinación física.
7. Una cartera grande y sencilla sobre el área sexual es índice de estar esforzándose por superar las actuales
dificultades sexuales.
8. El señalamiento específico del pliegue del pantalón indica preocupación por la masturbación, a menos que el
pliegue sea una parte necesariamente destacada del pantalón (ejemplo: los pantalones de fútbol, etc.)

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ASPECTOS FORMALES Y ESTRUCTURALES
31. E L TEMA
1. Comprobar si la figura dibujada es una estereotipo , una persona específica o una imagen de sí mismo.
2. Si se dibuja un personaje ridículo como representación sería de una persona, indica una evasión ante los
sentimientos de inferioridad física. Estas figuras serán por lo regular más pequeña y estarán más hacia el
lado introvertido (izquierdo) de la página.
3. Si se dibuja una figura (del propio sexo) más joven que el propio sujeto, puede indicar un deseo de volver a
edades anteriores.
4. Si, por el contrario, la figura más vieja, puede sugerir entonces una identificación con la mano de los padres
(del propio sexo).

32. A C C I Ó N O MOVIMIENTO

1. La figura puede estar caminando, en combate, saludándose, etc. Por lo regular es estática o, cuando más,
está dando un paseo. Los preadolescentes tienden más a la acción. Las muchachas prefieren las figuras en
exhibición.
2. Cuando el movimiento no encaje con la edad, se puede pensar con una tendencia a la fantasía; si es
constructivo o patológico, lo indicará el resto del dibujo.
3. El dibujo que indica un impulso claro hacia el movimiento, pero que se halla bloqueado y contrarrestado por
rasgos estáticos, artísticos o introversivos, se observa principalmente es esquizoides o esquizofrénicos,
cuyos esfuerzos para alcanzar éxito y poder son fuertes pero completamente llenos de fantasías e
inadecuados.

33. S U C E S I Ó N

1. Es importante ir anotando el orden con que se van realizando las partes del dibujo.
2. El ir dibujando desordenadamente puede deberse a un impulso desordenado, excitación maníaca o
pensamiento esquizofrénico.
3. El sujeto muy precavido y/o compulsivo va dibujando parte a parte, con temor a adentrarse en el “todo”.
4. La indecisión para proseguir más allá de la cabeza o debajo de la cintura indica temor para enfrentarse a los
conflictos relativos a esas áreas.

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5. Los que comienzan con el sombrero en lugar de la cabeza, lo que dibujan la cabeza como último rasgo, los
que comienzan con los rasgos faciales y luego dibujan la línea de la cara y aquellos que comienzan por los
pies y siguen luego hacia arriba, indican, todos, mal ajuste interpersonal, incluyendo incapacidad para tratar
de lograr el propio equilibrio emocional.

34. L A S I M E T R Í A
1. El exceso de simetría produce efectos rígidos.
2. La rigidez equivale a la defensa contra lo reprimido y/o contra un medio ambiente amenazador.
3. El perfeccionismo, el exhibicionismo y también la defensa contra la despersonalización son característicos de
los dibujos muy simétricos.
4. Los que dibujan con excesiva simetría son usualmente compulsivos y/o emocionalmente fríos. Además,
tienen, por lo regular, una personalidad precariamente controlada.
5. Una marcada confusión en la simetría se observa en los neuróticos por su sentido de poca coordinación.
6. El individuo hipomaníaco o histérico, aquellos que sufren de algún trastorno del impulso ( muy impulsivos) y,
en general, los que poseen un exceso de espontaneidad, pueden presentar trastornos en la simetría,
basados principalmente en su descuido, escaso control, actividad extrema y difusión.
7. Para la mayoría de las personas, la derecha y la izquierda de hallan orientadas desde el punto de la propias
persona que está dibujando.

34. LA LÍNEA MEDIA

1. Tiene que ver con la simetría, pero también juega un papel diferente.
2. La línea media puede estar relacionada (elaboradamente) con la nuez, corbata, botones, hebilla y aún
un pliegue cualquiera en el pantalón, o puede estar indicada por una línea vaga, ligera, hacia abajo del
medio del tronco.
3. Poner énfasis en la línea media se ve en sujetos con preocupación somática, sentimiento de inferioridad
corporal, inmadurez emocional y dependencia materna. Este grupo tiende a dibujar mujeres agresivas
y figuras de hombres castradas, afeminadas o que han sufrido algún percance.
4. Una hilera de botones que no vienen al caso, a menudo constituirá el énfasis de la línea media. Esto se
observa frecuentemente en esquizoide o esquizofrénicos cuya inferioridad física y dependencia
maternal predominan.
5. Los sujetos infantiles, narcisistas y de más edad que se aproximan a una declinación involucional y se
hallan incapaces de aceptarlo, pueden dar un énfasis imperfecto a la línea media de la figura, reflejando
así su preocupación somática.

207
35. TAMAÑO Y COLOCACIÓN

1. Es, en realidad, parecido al método Miokinético de Mira y al de la Grafología.


2. A) Si el dibujo queda a la derecha de la página, éste se encuentra en el medio ambiente.
B) Si está a la izquierda, es que se halla orientado por sí mismo.
A) En la parte alta de la página se relaciona con el optimismo.
B) En la parte baja indica depresión.
3. El maníaco dispersa la figura sobre la página con gran gasto de papel y abundante derroche de
energía.
4. La figura muy larga colocada agresivamente en medio de la página se observa más en el paranoide, el
cual posee alta y fantástica estimación de sí mismo.
5. Los alcohólicos crónicos, los cambios involucionales o la senilidad, por tener los pacientes poca
estimación, dibujan una figura pequeña y en la parte alta de la página, dando la impresión de que anda
al garete en el espacio.
6. Las figuras pequeñas pueden observarse en esquizofrénicos muy regresivos y deteriorados como
expresión de un bajo nivel de energía y de un “Yo” disminuido. Dibujan con rasgos simples y primitivos.
7. Los dibujos micrográficos se dan también en individuos profundamente reprimidos y neuróticamente
deprimidos. Sus figuras son más detalladas y presentan borraduras y sombreamientos. Los pies
pueden estar omitidos o estar representados por una línea.
8. La figura grande no es exclusiva del maníaco, ni del paranoide, ni del sujeto inflado de fantasías; el
psicópata agresivo puede también hacer una figura grande en el lado izquierdo o introvertido,
correspondiendo esto con su inadaptación social.
9. Las figuras grandes, vacías, pobremente proporcionadas y las débilmente sintetizadas se ven en los
deficientes mentales y en los orgánicos, reflejando la emocionalidad superficial, la carencia de
discernimiento y el escaso poder razonador, característicos de estos sujetos.
10. La línea pesada puede indicar agresión.
11. El histérico puede hacer figuras grandes colocadas al centro, más su deficiente dibujo del cuerpo, unido
con una cabeza relativamente bien hecha y detallada, servirá para diferenciarlos de los orgánicos y/o
deficientes mentales la calidad de la línea es más simple y sólida.

208
37. L A POSTURA
1. Puede considerarse de manera similar a la postura real.
2. Pies pequeños, puntiagudos, sombreados o reforzados y figura mal equilibrada y/o mal parada es índice de
inseguridad.
3. La figura como flotando en el aire le dan alcohólicos crónicos de más edad. Algo parecido ocurre en los
histéricos, pero con líneas más tenues.
4. Las piernas apretada y juntas las vemos en los neuróticos. Tensos.
5. Cuando lo anterior sucede en el dibujo de la figura de mujer hecho por una niña, puede indicar miedo o
deseo reprimido de ataque sexual.
6. El paranoide y el esquizoide pueden dibujar la figura apretada, con los brazos apretados al cuerpo, como si
trataran de contener las influencias exteriores.

1. LA PE R S P E C T I V A
1. Dibujar un perfil puede ser índice de evasión; esto se ve más en muchachos y en hombres. Los niños no
dibujan casi nunca de perfil.
2. Si los hombres dibujan la figura de frente y llena de ropas, puede significar deseos exhibicionistas.
3. Los derechos dibujan el perfil hacia el lado izquierdo, y los zurdos, al revés (aunque no siempre).
4. Las manos tras las espaldas o en los bolsillos indican todavía más evasión que el dibujo de perfil
5. Cabeza de perfil, tronco de frente y piernas de perfil señalan hacia un escaso discernimiento del sujeto. Su
caso extremo es la confusión del perfil y la cara completa. Esto último se ve en deficientes mentales
profundos, en orgánicos con rasgos esquizoides y con más frecuencia aún en esquizofrénicos.
6. Las figuras de mujer que tienden a representar a la imagen materna, por lo regular, s dibujan de frente.

39. E L TIPO DE LÍNEA

1. Puede ser: sólida, quebrada, fragmentada, reforzada, fina o gruesa.


2. La línea del contorno del cuerpo, a menudo, refleja el grado de sensibilidad y aislamiento del sujeto con
respecto al medio.
3. Los alcohólicos, los esquizoides y aquellos que sufren de temor a la despersonalización pueden ofrecer una
gruesa y pesada línea como barrera entre ellos mismos y el medio ambiente. También lo pueden hacer el
neurótico impresionable y temeroso, al igual que el orgánico y el deficiente mental.

209
4. Las áreas de conflictos suelen destacarse por un cambio brusco de la línea.
5. La línea confusa le dan los individuos tímidos o inseguros, y dicha línea es frecuentemente fragmentada.
6. El contorno de la cabeza dibujado con una línea fuerte y con rasgos confusos demuestra un fuerte deseo de
participación social y timidez ante ello.
7. El dibujo de perfil con líneas fuertes y con la línea del balance de la figura confusa puede indicar autismo y/o
narcisismo.
8. Línea débiles con refuerzos y manchas se ven en los histéricos. Ejemplo: la cabeza y los rasgos faciales bien
delineados y el cuerpo borroso.
9. El esquizofrénico excitado y el maníaco dan líneas muy gruesas como expresión gráfica de su exceso de
agresividad motora.
10. La línea vellosa, quebrada o temblorosa le dan los alcohólicos esquizoides.
11. La línea gruesa se ve en los alcohólicos paranoides.
12. La línea desvanecida es rara, apareciendo principalmente en los esquizofrénicos irónicos de larga data.

40. I N D I C A D O R E S DE CONFLICTO

1. Algún tipo de rasgo diferencial dado a cualquier área se puede considerar como un índice de posible conflicto
en dicha área.
2. La nariz tachada o la mano separada del brazo sugiere temor a la castración.
3. El ojo cerrado puede ser índice de una aislamiento del mundo.
4. También es indicativo de conflicto el omitir alguna parte del cuerpo.

41. B O R R A D U R A S

1. Las borraduras (conflictos) se observan mayormente en los neuróticos en general y en los caracteres
obsesivo-compulsivos en particular.
2. En cambio, rara vez borran: los niños, los deficientes mentales, los esquizofrénicos crónicos y deteriorados,
los orgánicos, los seniles, los maníacos y los alcohólicos crónicos.
3. Las borraduras pueden ser consideradas como una expresión de ansiedad.
4. Las mujeres en la edad de la pubertad borran excesivamente.
5. Al borrar, por lo regular, en vez de mejorarse el dibujo, se empeora, confirmándose así la interpretación de
que la borradura es principalmente un índice de conflicto.

42. S O M B R E A M I E N T O

1. El sombreamiento se considera como una expresión de la ansiedad.


2. Sombrear con vigor puede sugerir agresividad y/o ocultamiento. Es más frecuente en psicópatas y en niños.

210
3. Los hombres sádicos (sexualmente) a menudo sombrean fuertemente el área sexual de la figura femenina.
4. Cuando aparece el pecho sombreado (en los dibujos de los hombres) en la figura dl varón, debemos
sospechar cierta tendencia al sentimiento de inferioridad física.
5. Si aparecen los senos sombreados en la figura femenina (dibujada por los hombres), pueden indicar cierta
dependencia maternal.
6. Los sujetos afeminados colocan líneas sutiles sobre la suya en el área de los órganos genitales, sugiriendo
así cierta preocupación sexual.
7. El sombreamiento corresponde en el Rorschach a las respuestas de mapas y radiografías (claroscuro).
8. El sombreamiento del contorno de las ropas puede ser relacionado con el conflicto relativo al ocultamiento
corporal, puede indicar un impulso y un temor a exponer el cuerpo.

43. TRATAMIENTO DIFERENCIAL DE LAS FIGURAS


D E H O MB R E Y DE MUJER
1. A menudo es notable la diferencia.
2. Los hombres psicosexualmente infantiles e inmaduros tienden a dibujar la figura del hombre bien modulada,
detallada y bondadosa, mientras que dibujan la figura de la mujer como imagen maternal, con virilidad y
hostilidad. Si aparte de esto la figura de la mujer es más pequeña que la del hombre, puede indicar una
actitud de menoscabo hacia la hembra, en defensa contra la imagen de autoridad asignada a ella.
3. La mujer que se halla dominada y esté contra la influencia masculina puede fortalecer la figura de la mujer y
debilitar la del hombre ( ¿envidia del pene?).
4. Los sujetos se pueden proyectar en ambos dibujos; sin embargo, otras proyectan únicamente sus defectos
en la figura del sexo opuesto.
5. Por lo regular, debe dibujarse primero el propio sexo; los homosexuales tienden hacer lo contrario. Los
dibujos de los homosexuales pueden mostrar también confusión sexual.

44. CONSIDERACIONES SOBRE EL DESARROLLO

1. La edad cronológica no altera la expresión gráfica, pero debe verse si los rasgos están de acuerdo con la
edad. Todavía no hay normas establecidas al respecto.
2. Los niños muy pequeños (tres o cuatro años) dibujan personas que casi parecen arañas. El tronco aparece
más tarde que la cabeza y que las extremidades. Si un adulto dibujara como un niño de tres o cuatro años,
sería índice de una regresión o de un retraso mental evidentes.
3. El error de perspectiva y la transparencia inadecuada son normales en un niño, pero en un adulto indicarían
un juicio y discernimiento pobres.
4. La perseveración es normal en los niños, y en los adultos indica bajo C.I., deterioro, etc.
5. El sombreado en los niños es más bien rasgos de inseguridad general frente al mundo de los adultos, pero
en éstos es índices de una patología más específica.

211
45. O B S E R V A C I Ó N FINALES

1. El dibujo de la figura humana debe ser entendido como una expresión del estado de ánimo y de las
tensiones emocionales, siendo así un buen medio para las proyección individual de los problemas
personales y del modo o tipo de la experiencia organizativa de cada cual, según lo refleje en el esquema
corporal dibujado.
2. Es de ayuda para el diagnóstico psicodinámico y para la orientación psicoterapéutica.
3. Se puede aplicar colectivamente, lo cual lo pone al alcance de cualquier centro o institución como un medio
de fácil despistaje psicológico.

46. E N S A Y O D E D I A G N Ó S T I C O NOSOLÓGICO
A continuación, de manera breve y sistemática, exponemos algunos rasgos que tienden a aparecer en los
distintos problemas, unos leves y otros más graves, de la personalidad. Aunque el test de Karen Machover se
utiliza básicamente para la comprensión psicodinámica de los casos, pueden ayudar muchas veces, como
complemento del test de Rorschach, al diagnóstico nosológico, e inclusive facilita notar la mejoría que
experimentan durante el tratamiento los enfermos psicóticos.
Veamos los citados rasgos de los dibujos:

1. N E U R Ó T I C O S
1. Énfasis en la cabeza ( como índice de sus preocupaciones neuróticas).
2. Ojos vacíos (inmadurez emocional y egocentrismo)
3. Debilidad en los rasgos de contacto (poca capacidad para las relaciones interpersonales)
4. Confusión en la simetría (ansiedad, depresión, choque afectivo, falta de equilibrio emocional)
5. Piernas juntas y apretadas (tensión emocional)
6. Línea gruesa y pesada (agresividad y depresión).
7. Borraduras (ansiedad e inseguridad).

2. D E P R I M I D O S
1. Énfasis en la cabeza (preocupaciones).
2. Énfasis en la boca (oralidad, dependencia, agresividad reprimida, sexualidad pregenital – perversa –
reprimida).
3. Pueden omitir los brazos (no logran relacionarse afectivamente con el prójimo, están retraídos)

212
4. Dibujos muy pequeños (depresión, sentimientos de inseguridad y de inferioridad).

3. A N S I O S O S
1. Borraduras (inseguridad, ansiedad)
2. Sombreamiento (miedo, ansiedad)
3.
4. O B S E S I V O – C O M P U L S I V O
1. Cabeza parecida a la de un mono (preocupaciones, obsesiones)
2. Dibujar con cautela (inseguridad, compulsión, meticulosidad)
3. Exceso de simetría (agresividad reprimida, minuciosidad, inseguridad, compulsión)
4. Borraduras (ansiedad, inseguridad, compulsión).
5. Minuciosidad general (personalidad anancástica).

5. H I S T É R I C O S
1. Dientes destacados en la boca (agresividad)
2. Trastornos en la simetría (falta de equilibrio emocional, choque afectivo, ansiedad, depresión).
3. Exagerada actividad durante el dibujo (inestabilidad emocional)
4. Figura grande colocada en el centro de la hoja (egocentrismo, narcismo, exhibicionismo).
5. Cabeza detallada y bien hecha, pero con un cuerpo deficiente (dificultades sexuales e impulsivas).
6. Figura como flotando en el aire (inseguridad, inestabilidad emocional).
7. Líneas débiles con refuerzos y manchas (inseguridad, ansiedad, inestabilidad emocional).

6. I N A D A P T A D O S SOCIALES
1. Énfasis en la cabeza (preocupaciones, excesiva intelectualización de la vida, frialdad afectiva).
2. Dibujan la cabeza al final (van al contrario de todos, son inoportunos e inconsecuentes).
3. Oscurecen los rasgos faciales (dificultades en las relaciones interpersonales).
4. Trazan fuertemente el contorno de la cabeza (tienden a refugiarse en su propia manera de pensar, a veces
son “cabezas duras”)
5. Ojo vacío (inmadurez emocional, egocentrismo, egocentrismo, soledad).

7. A L C O H O L I C O S
1. Énfasis en la boca (oralidad, agresividad reprimida, dependencia)
2. Figura pequeña en la parte alta de la pagina (sentimiento de inferioridad con deseos frustrados de
destacarse, euforia alcohólica.)

213
3. Línea gruesa y pesada (agresividad y depresión)
4. Línea vellosa, quebrada o temblorosa (organicidad, ansiedad en los alcohólicos con rasgos paranoides).
5. Línea gruesa ( tiende a verse en los alcohólicos con rasgos paranoides).
6. Raramente borran (organicidad, irresponsabilidad; se ve en los alcohólicos crónicos, muy especialmente si
están bebidos).
8. P S I C Ó P A T A S
1. Manos en los bolsillos (tendencia al robo, masturbación).
2. Dedos sombreados o reforzados (culpabilidad por robo; a veces agresividad).
3. Puño cerrado (rebeldía, agresividad).
4. Énfasis en los bolsillos (ladrones carteristas).
5. Figura grande en el lado izquierdo (introvertido) de la página y ( se ve en los psicópatas agresivos y más
antisociales).
6. Sombrear vigorosamente (agresividad).

9. I N F A N T I L I D A D
1. Dientes destacados en la boca ( agresividad oral, dependencia).
2. Boca cóncava u oralmente receptiva (oralidad, dependencia).
3. Ojos vacíos (se alejan del mundo adulto, desean que otros miren por ellos).
4. Nariz y boca en círculos, igual los ojos y los botones (dependencia, poca discriminación)

10. D E F I C I E N T E S MENTALES
1. Cabeza grande ( dibujo infantil)
2. Ojo, nariz, boca y botones vacíos y en círculo (infantilismo, incapacidad de discernir, dependencia).
3. Figuras grandes, vacías pobremente proporcionadas (psicoinfantilismo y torpeza).
4. Cabeza de perfil, tronco de frente y piernas de perfil (poca capacidad de orientación y de discriminación).
5. Confusión de perfil y la cara (se ve en los deficientes mentales profundos).
6. Línea gruesa y pesada (poca habilidad y a veces cierta agresividad)
7. Raramente borran (irresponsabilidad, incapacidad de discriminar).
8. Dibujan como arañas (típico dibujo de niños pequeños, incapacidad de dibujar inteligentemente).
9. Perseveración (por incapacidad y deficiencia mental evidentes).

11. S E N I L E S
1. Raramente borran (incapacidad orgánica de discriminación detalles, irresponsabilidad)
2. Figuras algo incongruentes, vacías y desproporcionadas (incapacidad orgánica).

12. O R G Á N I C O S

214
1. Cabeza desproporcionadamente grande ( conciencia de su deterioración e incapacidad ).
2. Figuras grandes, vacías, pobremente proporcionadas (incapacidad orgánica de controlar el dibujo)
3. Cabeza de perfil, tronco de frente y piernas de perfil (confusión orgánica, deterioración)
4. Confusión de perfil y la cara (organicidad evidente; se ve más en los órganos esquizoides).
5. Línea gruesa y pesada (organicidad y a veces cierta agresividad)
6. Raramente borran (incapacidad orgánica de discriminación; no pueden mejorar lo hecho)

13. A G R E S I V I D A D
1. Dientes destacados en la boca (agresividad oral ).
2. Boca representada por una gruesa línea entrecortada (agresividad y, a veces agresividad reprimida o
parcialmente reprimida: explotan de vez en cuando
3. Ojo penetrante (agresividad; a veces, rasgo paranoide)
4. Ceja peluda (agresividad, ironía).
5. Ceja levantada (agresividad, ironía)
6. Énfasis en los orificios de la nariz (agresividad, impulsividad).
7. Manos sombreadas (culpabilidad por impulsos agresivos).
8. Manos sin dedos (en adultos es agresividad; infantiles: rabietas).
9. Dedos en forma de lanza o de talón (agresividad).
10. Puño cerrado (agresividad a veces reprimida).
11. Mano con dedos cuidadosamente articulados, pero encerrada por una línea cortando sus posibilidades de
contacto (agresividad reprimida).
12. Dedos largos (agresividad).
13. Más de cinco dedos en una mano (agresividad y a veces masturbación)
14. Dedos en forma de garra o de herramienta mecánica (agresividad, sadismo).
15. Pies grandes o con gestos de patear (agresividad).
16. Dedos de los pies destacados (agresividad).
17. Confinar los dedos de los pies dentro de una línea (agresividad reprimida).
18. Corbata flotando (agresividad sexual).
19. Línea pesada (agresividad, testarudez).
20. Sombrear vigorosamente (agresividad, sadismo).

14. D E P E N D E N C I A
1. Boca cóncava u oralmente receptiva ( dependencia, oralidad).
2. Dibujan más grande la figura femenina (dependencia).
3. Le dibujan a la mujer una quijada mayor (dependencia).
4. Énfasis en los botones (dependencia).

215
5. Énfasis en los bolsillos (dependencia).
6. Énfasis en la línea (dependencia, temores, inseguridad).
7. Hilera de botones que no vienen al caso (evidente dependencia, inseguridad).
8. Sombrear los senos en la figura femenina (dependencia, oralidad, fijación en la imagen materna).

15. D I F I C U L T A D E S SEXUALES
A) V a r i o s
1. Énfasis en la boca (oralidad, dependencia, experiencias de felacio y/o cunilingus).
2. Destacar la lengua (impotencia sexual)
3. Cigarrillo en la boca (erotismo oral)
4. Cabellos desordenados (desorden sexual)
5. Hombre con sombrero (impotencia sexual)
6. Nariz sombreada o cortada (complejo de castración y temores al respecto por masturbación).
7. Nariz excesivamente larga (impotencia sexual).
8. Corbata y bragueta grandes (impotencia, preocupación sexual).
9. Destacar la nuez de Adán (impotencia, preocupación sexual).
10. Manos sombreadas (masturbación).
11. Manos en los bolsillos (masturbación) y en la espalda (¿masturbación?).
12. Mano en la región genital (masturbación).
13. Dedos sombreados o reforzados (culpabilidad por masturbación).
14. Dedo índice o pulgar con un trazado especial y rígido (preocupación por masturbación
15. Destacar el pliegue del pantalón (preocupación por la masturbación, excepto en los pantalones de fútbol –
americano-, por ser tipo de éstos).
16. Nariz tachada o mano separada del brazo (complejo de castración).
17. Dedo apuntado (complejo de castración y preocupación por la masturbación).
18. Rehusar completar el dibujo más abajo de la cintura o sólo indicar con unas pocas líneas dicha parte del
cuerpo (dificultades sexuales).
19. Dibujar como faldas y pasar entonces una línea por el miedo para darle el aspecto de pantalones (hombres
psicosexualmente inmaduros).
20. Hombre bien pintado y mujer hostil y pícara, con las piernas torcidas (no se sabe cuál es la parte de delante
o de detrás) y musculosas o masculinas ( dificultades o confusión sexual en hombres).
21. Pies dibujados como penes (impotencia sexual y/o preocupación sexual)
22. No cerrar la parte inferior del tronco (dificultades y / o temor sexual).
23. Senos sombreados y(o borrados (hombres psicosexualmente inmaduros).
24. Destacar las coyunturas (inmadurez psicosexual).
25. Énfasis en los bolsillos (puede indicar masturbación).

216
26. Dibujar una corbata muy larga o muy corta, y también dibujar grandes narices y pies (preocupación y/o
impotencia sexual; exhibicionismo).
27. Destacar el pañuelo de la chaqueta (preocupación y/o impotencia sexual; exhibicionismo).
28. Corbata flotando (agresividad y preocupación sexuales).
29. Zapato en forma de pene y/o con sombreamiento y cambio de líneas (impotencia sexual). En las mujeres
adolescentes indica impulsos sexuales.
30. Pipa, cigarro, pistola y bastón o paraguas (pueden sugerir preocupación sexual, excepto en los niños, que
dibujan frecuentemente a bandoleros).
31. Los sádicos sombrean vigorosamente el área sexual de la figura femenina.

B) H o m o s e x u a l i d a d
32. Sombreamiento en las piernas o delineamiento de éstas, generalmente en dos dimensiones, a través de
pantalones transparentes (temor homosexual en hombres).
33. Caderas y nalgas destacadas (hombres homosexuales) También si presentan dificultades al dibujarlas.
34. Chaquetas largas (hombres con conflictos homosexuales).
35. Los hombres afeminados colocan líneas sutiles sobre la saya en el área de los órganos genitales.
36. Confusión sexual (en homosexuales de ambos sexos) .
37. Los homosexuales (de ambos sexos) tienden a dibujar primero el sexo opuesto al de ellos.
38. Labios gruesos (afeminamiento).
39. Ojos grandes con pestañas (hombres homosexuales).
40. Tacón alto (homosexualidad en el hombre).
16. P A R A N O I D E S
1. Cabeza grande (delirio de grandeza, preocupación).
2. Énfasis en los ojos (delirio de persecución, preocupación).
3. Ojo furtivo y sospechoso (delirio de persecución).
4. Ojo grande y amenazante (delirio de persecución, agresividad).
5. Énfasis en las orejas (ideas de referencia, sospechas, delirio de persecución).
6. Figura muy larga colocada agresivamente en el medio de la página (agresividad, megalomanía)
7. Figura apretada con los brazos apretados al cuerpo (tensión interior, agresividad presta a saltar, retraimiento,
ensimismamiento, intento de controlar las supuestas influencias exteriores.)

17. MANÍACOS
1. Indicación de los órganos y huesos internos (escasos sentido de la realidad).
2. Dibujar desordenadamente (excitación, poca capacidad de atención).
3. Trastornos en la simetría (desorganización, poca discriminación).
4. Extrema actividad durante el dibujo (excitación). También, aunque menos, le sucede a los hipomaníacos.
5. Figuras grandes y dispersas (megalomanía, escasez de autocrítica).

217
6. Líneas muy gruesas (agresividad motora).
7. Raramente borran (irresponsabilidad, poca discriminación)

18. PSICÓTICOS EN GENERAL

1. Debilidad en los rasgos de contacto (retraimiento, incapacidad social, autismo).


2. Dibujan huesos y órganos internos (poco sentido de la realidad).
3. Dibujo desordenado (carencia de autocrítica).
4. Confusión de perfil y la cara (confusión mental).
5. Líneas fuertes y gruesas (los agresivos).
6. Raramente borran (irresponsabilidad, escaso discernimiento).
7. Dibujo primitivo y vacío (escaso sentido de la realidad; a veces, deterioro mental).
8. Énfasis en las orejas (cuando están preocupados con sus alucinaciones auditivas).

19. ESQUIZOIDES

1. Expresión facial que refleja preocupación artística.


2. Moderado énfasis en las orejas (sentimientos de inseguridad e inferioridad frente a las críticas y al medio
ambiente).
3. Mujer con cabello visiblemente destacado y hombre con sombrero (preocupación excesiva sobre la
apariencia personal, inseguridad en cuanto a las diferencias sexuales entre le hombre y la mujer, poca
virilidad, inmadurez psicosexual).
4. Cuello largo y más bien delgado (poca coordinación entre los impulsos-cuerpo- y la razón-cabeza, la cual
tratan de lograr; rigidez, escisión de la personalidad).
5. Destacar las coyunturas (tendencia a la realidad, lucha por evadir los sentimientos de desorganización
corporal).
6. Tendencia al movimiento, pero queda bloqueado (fantasías, poca capacidad para lograr adecuados
contactos sociales).
7. Hilera de botones que no vienen al caso (escaso sentido de la realidad, inadecuados contactos sociales.
8. Figura apretada con los brazos apretados al cuerpo (intento de controlar las influencias exteriores, tensión
interna, retraimiento, ensimismamiento, agresividad controlada, pero presta a saltar.)
9. Línea gruesa y pesada (agresividad).

20. ESQUIZOFRÉNICOS

218
1. Dientes destacados en la boca (se ve algo más en la esquizofrenia simple, psicoinfantilismo, aresivdad).
2. Cuello largo y delgado (poca coordinación entre los impulsos –cuerpo- y la razón –cabeza-, disociación de la
personalidad).
3. Omisión de los brazos (incapacidad de contacto social, autismo).
4. Indicación de los huesos y órganos internos (regresión psicótica, agresividad, conflicto sexual, primitivismo).
5. Destacar las coyunturas (irrealidad, desorganización corporal, disociación de la personalidad).
6. Dibujar los órganos sexuales (conflictos sexuales patológicamente proyectados, irrealidad). Esto también
puede verse en artistas y en personas bajo tratamiento psicoanalítico.
7. Tendencia al movimiento, pero queda bloqueado (autismo).
8. Dibujar en desorden (desorganización de la personalidad).
9. Hilera de botones que no vienen al caso (irrealidad, infantilismo, dependencia).
10. Cabeza de perfil,, tronco de frente y piernas de perfil (confusión, deterioración).
11. Confusión de perfil y la cara (regresión, primitivismo, confusión psicótica).
12. Líneas muy gruesas (excitación, agresividad).
13. Líneas desvanecidas (esquizofrénicos crónicos de larga data, deterioro psicótico.)
14. Raramente borran los esquizofrénicos crónicos y deteriorados (irresponsabilidad, escasa discriminación).
15. Figura muy pequeña y simple (esquizofrénicos muy regresivos y deteriorados, poca energía mental, indica un
“Yo” débil).
16. Figuras vacías y simples (deterioros, regresión psicótica).
17. Ojo vacío (regresión psicótica).
18. Comentarios absurdos (desorganización psicótica)
19. Garabatos (regresión, deterioración, confusión psicótica).
20. Añadir cosas raras e incongruentes al dibujo (irrealidad, delirios, alucinaciones, confusión psicótica).

En los niños de seis a doce años (de los trabajos de F.L. Goodenough )

A) CARACTERÍSTICAS MASCULINAS
1. Por lo menos, la cabeza y los pies de perfil y en la misma dirección.
2. Presencia de algunas características accesorias, como: pipa, cigarro, bastón, paraguas, casa o escenario,
revólver.
3. Pantalones transparentes.
4. Presencia de tacones.
5. Figura caminando o corriendo.
6. Brazos prolongados hasta debajo de la rodilla.
7. Presencia de corbata.

219
B) C A R A C T E R Í S T I C A S F E M E N I N A S

1. Nariz representada sólo por dos puntos.


2. Pies menores que 1/20 de largo total del cuerpo.
3. Ojos que presentan dos o más de los detalles siguientes: cejas, pestañas, pupilas, iris.
4. Cabellos muy peinados o pulcramente divididos.
5. Boca en forma de “arco de Cupido”.
6. Indicación de las mejillas.
7. Pantalones acampanados en la base.
8. Cabeza más grande que el tronco.
9. Largo de los brazos no mayor que el largo de la cabeza.
10. Cabellos rizados.
11. Piernas no mayores de ¼ de largo del tronco.

220
TEST DE LA PERSONA BAJO LA LLUVIA

ANTECEDENTES HISTORICOS DEL TEST

En el año 1924, H.M. Fay elabora y aplica un test cuya consigna es “Dibuje una mujer que pasea por la
calle, llueve”. El test exige comprensión y representación de cinco elementos: la persona (de sexo
femenino), el elemento dinámico (el paseo), representado por el movimiento de piernas, brazos o
cuerpo; representación del ambiente (calle, árboles, etc.); la lluvia y la vestimenta de protección. La
presencia de cada elemento es evaluada por un punto y los detalles complementarios con un cuarto de
punto. De acuerdo con la edad existe un puntaje o baremo esperado. Fue aplicado en niños desde los
seis años en forma individual y colectiva.

Más tarde, en 1974, A. Rey propuso un nuevo método de evaluación del test, teniendo en cuenta todos
los detalles que aparecían en el dibujo. Recibió muchas objeciones y dicho test dejó de ser aplicado.

E. Amér. (Tests Proyectivos Gráficos, Paidós, pág. 239) nos ofrece variados ejemplos del test de la
Persona bajo la lluvia cuyo análisis es insuficiente y de él hemos comenzado nuestro aprendizaje y
profundización. Hace referencia a que es un test difundido por vía oral y del que no puede aseverarse
quién es su autor, aunque supone que podría ser: Arnold Abrams o Abraham Amchin o varios sujetos
simultáneamente.

APLICACIÓN DEL TEST

QUIENES PUEDEN ADMINISTRARLO Y SOBRE QUE POBLACIÓN SE PUEDE APLICAR

Se trata de un procedimiento simple, que produce un mínimo de ansiedad en el sujeto de la prueba; su


toma requiere poco tiempo y puede ser aplicada por personal auxiliar; tan sólo se necesita una hoja de
papel y un lápiz. Puede administrarse tanto en forma individual como grupal. Es apropiado en todas las
edades, todas las profesiones y para ambos sexos.

Puede ser utilizado por terapeutas, docentes, psicólogos y todo profesional que trabaje en temas de
salud. En educación sirve para tener un perfil del alumno y ayudarlo en su tarea escolar u orientarlo
vocacionalmente.

221
Es una prueba proyectiva, ya que el sujeto se manifiesta en su acción: él debe hacer el trabajo, no se
le ofrece copia. De este modo impregna el dibujo con su propio estilo, forma de percibir su esquema
corporal. En síntesis, deja la huella de su vida interior.

CONSIGNA Y ADMINISTRACION

Se aconseja el uso de papel liso, tamaño carta (22 x 28 cm). En caso de utilizarse otro tamaño, debe
ser siempre el mismo para todas las tomas, a fin de mantener esta variable uniforme. La misma
recomendación es válida para las demás variables intervinientes y el encuadre en general.

Como para cualquier toma de tests, es conveniente administrarlo luego de haber entablado una cierta
relación con el sujeto; es decir, haber superado una etapa de precalentamiento que lo predispone
favorablemente y elimina parte de la ansiedad propia de la situación de examen. Esta sugerencia es
especialmente importante en el caso de sujetos adultos, ya que éstos se muestran, en general,
reticentes y hasta pudorosos cuando se le pide que dibujen.

Se entrega el papel a lo largo. Si el sujeto modifica la posición del papel, debe respetársele esta
elección. La consigna consiste simplemente, en solicitarle que “dibuje una persona bajo la lluvia”. En la
medida en que lo necesite, se tranquiliza al sujeto comentándole que no se busca evaluar la calidad
del dibujo y que, haga lo que hiciere, estará bien a los fines del test. Ante las preguntas respeto al
dibujo (si lo hace con paraguas, con paisajes, etc.), es preferible reiterar la consigna y alentarlo a que
lo realice lo mejor posible y como lo desee él.

Si durante la toma el individuo reitera inseguridad o temor, vale la pena afirmarle que está haciendo
bien las cosas, que lo que está haciendo es correcto. Si el sujeto pregunta acerca de su realiza el
dibujo del paraguas o no, debe dejárselo a su elección, ya que la aparición del paraguas es un
indicador de importancia.

Como siempre, se registrará la actitud del entrevistado, los comentarios que realiza, si toma muy poco
o demasiado tiempo para llevar a cabo la consigna y todo dato que resulte llamativo.

INTERPRETACION

En la interpretación del dibujo buscamos obtener la imagen corporal del individuo bajo condiciones
ambientales desagradables, tensas, en los que la lluvia representa el elemento perturbador.

222
Resulta muy útil su comparación con el dibujo de la persona (Machover), en el mismo individuo, ya que
en éste falta dicho elemento estresante; esto nos permite comparar sus defensas frente a situaciones
relajadas o de tensión.

El ambiente desagradable hace propicia la aparición de defensas que suelen no mostrarse en el test
de la persona. En este último, existen defensas que se mantienen ocultas, a veces tan solo insinuadas,
precisamente porque la persona no tiene que hacer frente a una situación desagradable.

La persona bajo la lluvia, agrega una situación de estrés en la que el individuo ya no logra mantener su
fachada habitual, sintiéndose forzado a recurrir a defensas antes latentes. Es decir, el dibujo de la
persona es una situación no serenaste, en tanto sí lo es la persona bajo la lluvia.

Resulta especialmente útil su comparación con los resultados recibidos en la aplicación de la técnica
de Rorschach.

En cuanto al uso de papel si el individuo modifica la posición del mimos, nos esta dando una primera
señal, que podrá interpretarse, a la luz de los demás datos, como oposición, rechazo de órdenes,
sugerencias, indicaciones; conducta acaparante, invasiva, etc.

A) ANALISIS DE RECURSOS EXPRESIVOS


 a-1) Dimensiones
 a-2) Emplazamiento
 a-3) Trazos
 a-4) Presión
 a-5) Tiempo
 a-6) Secuencia
 a-7) Movimiento
 a-8) Sombreados

A-1) DIMENSIONES

DUBUJO PEQUEÑO

Timidez, aplastamiento, no reconocimiento, autodesvalorización, inseguridades, temores.


Retraimiento, sentimiento de inadecuación, sentimiento de inferioridad, dependiente.

223
Trasmite sensación de encierro o incomodidad. También trasmite sencillez, introversión,
humildad, falta de vitalidad, economía, ahorro, avaricia. Inhibición, inadecuada percepción de sí
mismo.

DIBUJO GRANDE

Necesidad de mostrarse, de ser reconocido, de ser tenido en cuenta. Auto expansivo. Índice de
agresividad. Teatralidad. Si es un dibujo poco flexible existe falta de adaptación. Dibujos
grandes y plásticos suelen verse en los artistas.

DIBUJO MUY GRANDE

(EN OCASIONES UTILIZANDO DOS HOJAS)

Controles internos deficientes. Autoreaseguramiento (momento de fortaleza). Inadecuada


percepción de sí mismo. Ilusiones paranoides de grandiosidad que encubren sentimientos de
inadecuación. Megalomanía. Posible compensación de sentimientos de inseguridad.

(Para ejecutarlo utilizó dos hojas).

224
DIBUJO MEDIANO

Persona bien ubicada en el espacio.

A-2) EMPLAZAMIENTO

Consideramos la hoja como universo y analizamos cuánto espacio ocupa este sujeto y en qué
lugar se ubica.

Una persona con adecuado trato social, con orden en su desenvolvimiento cotidiano, no va a
apoyar el dibujo en ninguno de los márgenes del papel.

Aquélla otra que expande su dibujo y ocupa la mayor parte de la hoja, nos tiende a acaparar
todo el espacio posible; con frecuencia se desubican en el trato persona e invaden espacios
ajenos; son personas manejadoras, que lo saben todo, que expresan una negación de la
carencia y, en muchas ocasiones, se trata de personas obesas (letra W).

X
Y V

225
MARGEN DERECHO

Representa el futuro, lo consciente, el padre o la autoridad. Extravertido. Inclinación hacia lo


social. Actividad, empuje, ambición, optimismo, excitación, euforia.

De fácil comunicación con el otro. Confianza en el futuro (proyecto, provenir). Impaciente,


vehemente, pasional. En este margen se ubican los conflictos u obstáculos que el sujeto se
crea (letra X).

MARGEN IZQUIERDO

Representa el pasado, lo inconsciente y preconsciente; lo materno y lo primario. Introversión,


encerrarse en uno mismo.

Pesimismo, debilidad, depresión, fatiga, desaliento, pereza, agotamiento. Lo que queda sin
resolver, lo traumático (letra Y).

MARGEN SUPERIOR

La ubicación en el tercio superior de la hoja indica rasgos de personalidad eufórica, alegre,


noble, espiritual, idealista.

Las figuras u objetos ubicados tocando el margen superior y, a veces, con el dibujo incompleto
indican defensas pobres, comportamientos maníacos, rasgos sicóticos. Reducción de ideales,
del mundo intelectual, del razonamiento. Pobreza de ideas, estrechez de criterio (letra Z).

MARGEN INFERIOR

En el tercio inferior de la hoja se representa rasgos de personalidad apegados a lo concreto,


fuerte tendencia instintiva, falta de imaginación que frena su crecimiento espiritual y psíquico.
Las figuras ubicadas en este borde, a veces inconclusas, como si no hubiera alcanzado el
espacio, indican pérdida de contacto con la realidad, hundimiento. Puede deberse a depresión,
enfermedad física, dependencias, adicciones (letra K).

226
CENTRO DE LA HOJA

Criterio ajustado a la realidad. Equilibrio entre tendencias de introversión y extroversión.


Equilibrio, objetividad, control de sí mismo, reflexión. Buen uso del espacio. Posible buena
representación de su esquema corporal (Letra V).

A-3) TRAZOS

LÍNEA ARMÓNICA, ENTERA, FIRME

Persona sana.

LÍNEA ENTRECORTADA

Ansiedad, inseguridad. En algunos casos indica problemas respiratorios, fatiga, estrés.


Necesidad de detenerse a analizar y revisar lo ya hecho. Desintegración. Posible derrumbe.

LÍNEA REDONDEADA O CURVA

Rasgos femeninos. Sentido estético. Dependencia. Espíritu maternal, femineidad. Conciliador.


Diplomático. Afectivo y sensible.

LÍNEAS TIRANTES

Tensión.

LÍNEA S FRAGMENTADAS O ESBOZADAS

Ansiedad, timidez, falta de confianza en sí mismo. En algunos casos representan enfermedad


orgánica.

227
LÍNEAS DECONECTADAS

No tienen dirección intencional. Tendencias psicóticas. Dispersión de pensamiento.

LÍNEA RECTA

Fuerza, vitalidad, razonador, frialdad, lógica, capacidad de análisis.

LÍNEA RECTA CON ONDULACIONES

Tensión, ansiedad.

LÍNEA RECTA CON TEMBLOR

Se asocia a cuadro orgánico, persona de avanzada edad, personas con gran angustia, adictos.
El temblor es siempre un signo de decadencia de funciones.

LÍNEA RECTA DEFINIDA PERO TOSCA

Tendencia agresiva.

LÍNEA CON ÁNGULOS, GANCHOS O PICOS

Agresividad, impaciencia, vitalidad, independencia. Dureza, tenacidad, obstinación.

LÍNEAS CON ÁNGULOS MUY AGUDOS

Excesiva reacción emocional, hiperemotivo.

228
LÍNEAS SIN CONTROL O QUE ESCAPAN DEL CONTORNO DEL DIBUJO (EN ZIG-ZAG)

Imposibilidad de controlar impulsos. Descontrolado. Para Bender, rasgos psicopáticos.


Agresividad violenta.

LÍNEAS PEGADAS AL PAPEL (SIN LEVANTAR EL LÁPIZ) Y FORMANDO PUNTAS

Rasgo epileptoide.

LÍNEAS CIRCULARES CON ADORNOS

Narcisismo.

LÍNEAS CURVAS QUE SE RECTAGULARIZAN

No se permiten las emociones, bloqueo afectivo, supresión de afectos.

A-4) PRESIÓN

PRESION NORMAL

Equilibrado, adaptado, elaborador, constante. Armonioso.

PRESION DÉBIL

- Ejecutado con velocidad y simplificación:


Representa rapidez mental, originalidad, agilidad, intuición, hipersensibilidad, poco
constante, creativo, vehemente.

Si se trata de un adolescente hay que compararlo con el resto de las producciones para
determinar si no es por atropello (característica de esta etapa).

- Ejecutando con lentitud:

229
Representa ansiedad, timidez, ocultamiento, falta de sinceridad, desubicación, rasgos
depresivos.

PRESION FUERTE

- Línea fuerte y pigmentada (con mucho apoyo sobre la hoja, dejando relieve en el
reverso de la hoja):
Representa fuerza física, energía vital, seguridad, extraversión, agresión, hostilidad frente al
mundo inconstancia, franqueza, excitabilidad (diferenciar entre presión fuerte y muy fuerte).

En individuos con cierto grado de evolución determina personalidad tipo líder; buenos
conductores de grupo o creadores de grandes ideales. Artistas, escultores.

En individuos con poca evolución indican agresividad de respeto.

Si existen problemas de psicomotricidad, ese apoyo sobre el papel es una manera de


aferrarse, como buscando seguridad.

Para Bender puede significar rasgos psicopáticos y epilépticos.

- Línea pesada y empastada (con poco apoyo sobre la hoja, sin dejar relieve):
Individuos lentos, que disfrutan de la vida, sensuales, rutinarios, de poca iniciativa, poco
creativos, estáticos.

Según el área del dibujo que presenta desarmonía respecto al resto, ya sea por mayor o
menor presión, por empastamiento o cualquier otra característica, debe ser interpretado
según el área y el significado de la misma.

PRESION MUY FUERTE

Agresividad.

A-5) TIEMPO

DIFICULTAD PARA COMENZAR EL DIBUJO

230
Verbalizaciones previas, excusas, disculpas. Dificultad para enfrentar una tarea nueva, para
tomar decisiones.

DIFICULTAD PARA CONCLUIR Y ENTREGAR EL DIBUJO

Agregado de detalles al dibujo, aparición de preguntas superfluas. Dificultad para separarse del
otro, para terminar el vínculo; carácter epileptoide.

MOMENTOS DE QUIETUD

Se detiene en la ejecución del dibujo para continuarlo luego de un tiempo. Lagunas, bloqueos.

VELOCIDAD NORMAL

Dibujo espontáneo y continuo.

EJECUCIÓN LENTA Y CONTINUA

Pobreza intelectual, falta de riqueza imaginativa.

EJECUCIÓN RÁPIDA

Agilidad, excitabilidad.

EJECUCIÓN PRECIPITADA

Generalmente descuidada o inconclusa. Atropello, hipersensibilidad o necesidad de liberarse


rápidamente de los problemas.

A-6) SECUENCIA

231
Nos proporciona el grado de orientación en el espacio, cómo resuelve conflictos y cómo
organiza su vida. Por ejemplo: comenzar por los pies y a partir de ahí armar el dibujo, indica
perturbación del pensamiento, no toma el camino adecuado para la resolución del problema.
Comenzar por el paraguas, indica excesiva defensa y control.

Lo esperable es que comience por la cabeza, continúe por el cuerpo y concluya por el
paraguas y la lluvia.

A-7) MOVIMIENTO

RIGIDEZ

Sujeto encerrado y protegido del mundo. Despersonalizado. Se siente amenazado por el


entorno. No adaptado, no tiene libertad para actuar.

En los adolescentes es frecuente la rigidez por temor a desorganizarse y por temor a insertarse
en el mundo de los adultos.

MUCHA ACTIVIDA EN EL DIBUJO

Exceso de fantasía, actitud maníaca.

232
EN POSICIÓN DE CAMINAR (IZQUIERDA Y DERECHA)

Se interpreta según hacia dónde se dirige.

REALIZANDO UNA ACCIÓN CONCRETA (DEPORTE U OTRA)

Energético, actitud eufórica.

233
EXHIBIÉNDOSE

Narcisismo.

A-8) SOMBREADOS

Ansiedad por el cuerpo según la zona que señalen y la necesidad de controlar esa parte del
cuerpo o lo que ella simbolice. Suele corresponder al mecanismo de defensa anulación .

B) ANÁLISIS DE CONTENIDO
 b-1) Orientación de la persona
 b-2) Posturas
 b-3) Borrados en el dibujo
 b-4) Repaso de líneas, tachaduras, líneas incompletas
 b-5) Detalles accesorios y su ubicación
 b-6) Vestimenta
 b-7) Paraguas como defensa
 b-8) Reemplazos del paraguas por otros elementos
 b-9) Partes del cuerpo
 b-10) Identidad sexual
 b-11) El dibujo de un personaje (títeres, marionetas, robots, personas disfrazadas,
historieta, estatua, payasos)
B-1) ORIENTACIÓN DE LA PERSONA

HACIA LA DERECHA (MARGEN DERECHO)

Comportamiento positivo. Avance hacia el futuro. Necesidad de crecer. Buena relación con el
padre y/o autoridad. Relación con lo que se quiere ser y dirección hacia el futuro.

234
HACIA LA IZQUIERDA (MARGEN IZQUIERDO)

Dirección hacia el pasado. Se refiere a sujetos que mantienen conflictos sin resolver. Algo del
pasado que aún les pesa y frena su evolución. Conflictos con la madre. Necesidad de
búsqueda interior.

HACIA EL FRENTE

Dispuesto a enfrentar al mundo. Comportamiento presente.

CON ORIENTACION DUBITATIVA

Ambivalencia. Tendencias obsesivas o paranoides. Falta de decisión. Incoordinación. Observar


especialmente hacia dónde se ubica la cabeza, lo mental hacia dónde van las piernas, que son
las que determinan la acción.

DE PERFIL

Debe tenerse en cuenta si se orienta hacia derecha o izquierda. Persona que no va de frente,
que necesita buscar refugio. Evasión

DE ESPALDAS

Deseo de no ser controlado socialmente, de pasar inadvertido, afectos e intenciones ocultas.


Se apartan del medio; oposicionistas, introvertidos. Pre-psicóticos, depresivos, rasgos de
psicopatía. Revela la existencia de un problema en el área de la identificación psicosexual.
Deseo de ser otro. Ocultamiento.

DIBUJOS MUY A LA IZQUIERDA

Acción bloqueada. Personalidad esquizoide. Dependencia e idealismo.

235
DUBUJO MUY A LA DERECHA ABAJO

Decepción, resignación, depresión. Freno al crecimiento espiritual y psíquico. Hundimiento.

PERSONA VISTA DESDE ARRIBA

Toma distancia del entorno. Postura de investigador. Sentimientos compensatorios de


superioridad. No se involucra en la búsqueda de soluciones peso sí juzga las situaciones.
Actitud oposicionista.

PERSONA VISTA DESDE LEJOS

Aquéllas que se sienten rechazadas o desvalorizadas. Sentimientos de inferioridad.


Inaccesibles. No pueden hacer frente a la situación cotidiana. No se involucran, no opinan.

PERSONA INCLINADA

Falta de equilibrio, inestabilidad, persona que se está trastornando.

PERSONA INCONCLUSA

Desgano, indecisión, abulia, depresión.

B-2) POSTURAS

SENTADO

Amante de la tranquilidad, buen negociador, suele ser persona diplomática, que no se juega,
falto de pasión, abatimiento. Puede estar representando una enfermedad física: no puede
mantenerse en pie. Corresponde a mecanismos de defensa y represión, regresión.

236
ACOSTADO

Escasa vitalidad. Desesperanza.

Las personas con impedimentos físicos pueden dibujar personas sentadas o acostadas. En
estos casos significa aceptación de la limitación.

ARRODILLADO

Sumisión, debilidad, esclavitud. Sentimientos de inferioridad. Masoquismo, resignación.

B-3) BORRADOS EN EL DIBUJO

En forma excesiva, el borrar indica incertidumbre, autoinsatisfacción, indecisión, ansiedad,


descontrol, agresividad, conflicto. Los alcohólicos, drogaditos y regresivos no utilizan goma de
borrar sino que corrigen repasando las líneas del dibujo. El borrar es una manera de anular una
parte del cuerpo.

B-4) REPASO DE LÍNEAS, TACHADURAS, LÍNEAS INCOMPLETAS

Alto monto de ansiedad. Le resulta difícil planificar la tarea. Bajo nivel de tolerancia a la
frustración.

B-5) DETALLES ACCESORIOS Y SU UBICACIÓN

La escasez de detalles implica sensación de vacío, depresión. Detalles excesivos se observan


en sujetos maníacos y obsesivos compulsivos. Detalles minuciosos en los controladores y
obsesivos. Ejecución demasiado perfecta del dibujo, indica temor a desorganizarse.

Una rica fantasía tiende a agregar detalles, tales como árboles, casa, paisaje, etc. Hay que
analizar la naturaleza del agregado (obstáculo que simboliza un problema o conflicto; también
estado confusional) para su interpretación. Las personas depresivas se caracterizan por la
escasez de detalles y, a veces, por no completar el dibujo.

237
Figuras masculinas con revólver, cañas de pescar, punteros, etc., indican símbolos de fuerza,
de seguridad y de prestigio. Mujeres con canastos, monederos, bolsas, carteras, etc., tienen
similar interpretación. En el caso de figuras a las que se les agrega los objetos del sexo
contrario, indican conflicto en su identidad sexual.

ANTEOJOS

En la persona que no los usa habitualmente, indica ocultamiento, curiosidad sexual,


voyeurismo.

BASTÓN, PIPA

Fantasías sexuales.

OBJETOS POR DEBAJO DE LA PERSONA

Por debajo de la persona se extiende el contenido inconsciente. Inconsciente movilizado. El


sujeto es dependiente de presiones instintivas a veces homosexualidad.

OBJETOS A LA DERECHA DE LA PERSONA

Representan los obstáculos que él mismo se pone para avanzar en la vida. Temer o no querer
asumir responsabilices.

OBJETOS A LA IZQUIERDA DE LA PERSONA

Indican hechos o acontecimientos que quedaron sin resolver.

OBJETOS POR SOBRE LA PERSONA

238
La interpretación está especialmente asociada a la calidad de los objetos que se dibujan.
Representan presiones, restricciones, ideales, fantasías, necesidades de protección, autoridad,
conductas fóbicas.

DIBUJO DE VARIAS PERSONAS

En algunos casos, poco frecuentes, algunos sujetos dibujan más de una persona, como
mostrando que necesitan del apoyo de otros (objeto contrafóbico) para seguir adelante.

PERSONA ENCERRADA ENTRE LÍNEAS

Necesidad de ser contenido por el medio ambiente. Poca capacidad para crecer. Bloqueado. A
veces rasgos obsesivos. Poca capacidad para ocupar espacios.

NUBES

Presión, amenaza. Hay que tener en cuenta el número de las mismas pues a veces
representan figuras parentales. Pueden representar tendencias autoagresivas o dolencias
psicosomáticas (nubes infladas).

LLUVIA

Representa la hostilidad del medio a la cual debe enfrentarse el sujeto.

LLUVIA TORRENCIAL

Mucha presión, situación muy estresante, agobiante, como que no hay defensa del alcance.

LLUVIA ESCASA

239
Persona que se siente con posibilidad de defenderse frente a las presiones ambientales.

GOTAS COMO LÁGRIMAS

Angustia.

SIN LLUVIA

240
Oposicionismo, persona manipuladora. Tendencia a negar las presiones –y conflictos– del
medio.

LLUVIA EN UN SOLO LUGAR

Se debe analizar sobre qué lugar dibuja la lluvia.

RAYOS

Presión que sacude al sujeto.

CHARCO

Suele representar sufrimiento fetal y acontecimientos traumáticos ocurridos a la madre


embarazada.

Abarca, también, el nacimiento y los primeros años de vida, tales como nacimiento prematuro,
cesárea, fórceps, convulsiones, accidentes, etc.

CHARCO DE AGUA

Bajo los pies, a la izquierda, a la derecha. Sufrimiento fetal.

OBJETOS ANANIMADOS Y ADORNOS

Obstáculos. Debe analizarse la ubicación de los mismos.

ANIMALES

Objetos acompañantes, dependencia, necesidad de protección, sentimiento de soledad.

ÁRBOLES, PLANTAS, FLORES

241
Aunque generalmente funcionan también como obstáculos, hay que detenerse en el análisis de
estos dibujos.

EL SOL Y/O LA LUNA

Representan a la autoridad adulta, controladora o de apoyo parental. Fijación de límites.

B-6) VESTIMENTA

BOLSILLO

Son órganos receptivos. En los varones: dependencia materna, conflicto homosexual. En


mujeres, posible comportamiento histérico –sin confirmar. Conflicto interior, sexual, sentimiento
de culpa.

BOTONES

Inmadurez, dependencia, carácter obsesivo, preocupación por lo social, preocupación


somática. Un solo botón: apego al vínculo materno.

BOTAS

Sobrecomprensión, reafirmación de la decisión.

TRANSPARENCIAS

Angustia frente al cuerpo. A veces indica daño neurológico, lesión cerebral, intoxicación,
organicidad. Preocupación por la parte del cuerpo rebelada. Poco criterio. Conducta actuadora.

DETALLES DE LA ROPA SIN TERMINAR

242
Sentimientos de inadecuación.

CORBATAS

Signo sexual. Debilidad.

ZAPATOS

Muy marcados, conflicto sexual. Con cordones: impulsos sexuales. Frecuente en adolescentes.

ZAPATOS EN PUNTA, CON TACOS

Agresión.

B-7) PARAGUAS COMO DEFENSA

PARAGUAS CUBRIENDO MEDIA CABEZA

Retraimiento, escape, ocultamiento, recorte de la precisión.

AUSENCIA DE PARAGAS

Falta de defensas. Cuando la ausencia de paraguas se acompaña con una figura humana de
anchos hombros, implica que es una persona que se defiende con su cuerpo, que “apechuga”,
que se expone y corre riesgos.

PARAGUAS HACIA LA DERECHA

Se defiende del ambiente. Temor a lo social. Desconfianza hacia las personas que lo rodean.
Defensa por temor al padre y/o autoridad.

PARAGUAS HACIA LA IZQUIERDA

243
Se defiende de la figura materna, de los deseos edípicos y las pulsiones infantiles.

PARAGUAS CUBRIENDO ADECUADAMENTE A LA PERSONA

Implica defensas sanas, sentimiento de adecuación, confianza en sí mismo, seguridad. Saber


afrontar los problemas sin exponerse a riesgos innecesarios, capacidad de prever.

PARAGUAS MUY GRANDE RESPECTO AL TAMAÑO DE LA PERSONA DIBUJADA

Excesiva protección y defensa, aunque se encuentre ubicado. Recortamiento del medio y


distancia con el entorno. Poco criterio.

PARAGUAS MUY CHICO RESPECTO AL TAMAÑO DE LA PERSONA DIBUJADA

Defensas lábiles. Deja a la persona casi expuesta a las presiones del medio. Tanto en el
paraguas muy grande o muy chico respeto al tamaño de la persona dibujada, en señal de
conflicto, perturbación sexual, dificultades en las relaciones interpersonales o con figuras de
autoridad.

PARAGUAS CERRADO

Resignación. Bajar la guardia, dejar que otro lo defienda, que tome su lugar en la defensa. Sin
fuerzas para luchar. En ocasiones puede indicar que están terminándose los problemas, que se
está en las últimas preocupaciones (las últimas gotas de lluvia).

PARAGUAS CERRADO Y EN EL PISO

La persona cierra el paraguas porque siente que cuenta ya con poca energía para defenderse,
que en su situación vital ya queda poco tiempo más de lluvia –presión ambiental–, que
sostener el paraguas es ya un esfuerzo excesivo. En ocasiones implica enfermedad Terminal.

PARAGUAS VOLANDO

244
Defensa lábil. Yo muy débil. Preocupaciones.

PARAGUAS Y NUBES FUSIONADOS

Contaminación. Índice de esquizofrenia. Ideas confusas.

PARAGUAS CON AGUJEROS

Fabulación. Psicopatía. Enfermedad orgánica.

PARAGUAS CON DIBUJOS

En muchos casos hemos registrado que se trataba de personas con enfermedades orgánicas.

PARAGUAS COMO SOMBRERO

Confusión de ideas.

PARAGUAS TIPO LANZA

Recurre a la agresión como defensa.

PARAGUAS EN EL QUE SE REMARCAN LAS VARILLAS

Fabulación. Crea historias falsas. Se miente.

MANGO DE PARAGUAS REMARCADO

Falta de plasticidad. Necesidad de aferrarse a algo aunque sin saber si le sirve como defensa.

245
MANGO DE PARAGUAS DÉBIL

Defensas pobres, poca fortaleza para sostenerse.

B-8) REEMPLAZOS DEL PARAGUAS POR OTROS ELEMENTOS

ALEROS Y TECHOS

Persona que no emplea defensas adecuadas. Actitud. Busca que otros resuelvan sus
problemas.

DETRÁS DE UNA VENTANA

Falta de compromiso con el medio. Pasividad. Alejamiento.

DENTRO DE UNA CAVERNA O MONAÑA

Dependencia materna.

UTILIZACIÓN DE PAPEL A MODO DE PARAGUAS

Defensa pobre, que se desarma a poco utilizarla. Poco sentido práctico para defenderse.

UTILIZACION DE LA MANO COMO PARAGUAS

Actitud de omnipotencia. Más frecuente en adolescentes.

B-9) PARTES DEL CUERPO

246
CABEZA

Debe ser lo primero que se dibuje. Es la localización del yo. Centro de todos los estímulos.
Poder intelectual, poder social o dominio. Si dibuja en primer término las piernas y los pies,
indica desaliento, depresión.

DIBUJO DE LA CABEZA SOLAMENTE

Disociación cuerpo-mente. Se defiende con el pensamiento.

CABEZA GRANDE, DESPROPORCIONADA CON RESPECTO AL CUERPO

Indica deseo de poder, vanidad, narcisismo, auto – exigencia, dificultades para el aprendizaje.
Perseveración de ideas.

CABEZA TRONCHADA

Limitación de la capacidad de simbolizar.

CARA

Es el contacto social, lo que se muestra. Sin dibujo de rasgos: desconocimiento de si mismo,


problemas de identidad.

OJOS SIN PUPILAS

Inmadurez emocional, egocentrismo. Negación de sí mismo o del mundo. Dependencia


materna. Vaciedad.

OJOS MUY MARCADOS

247
Rasgos paranoides.

OJOS BIZCOS

Rebeldía, hostilidad hacia los demás.

OJOS CERRADOS

De menor patología que el ojo sin pupila. Narcisismo.

OJOS COMO PUNTOS

Retraimiento. Inseguridad.

OJOS CON PESTAÑAS

En hombre, afeminamiento. En mujeres, seducción.

OJOS EN V

Agresión.

BOCA

UNA LÍNEA RECTA ÚNICA

Tendencia verbal sádico – agresiva.

UNA LÍNEA CÓNCAVA ÚNICA

248
Pasivo, complaciente. Una línea conexa única: amargura.

BOCA ABIERTA O ROTA

Dificultad de introyecciones adecuadas.

CABELLO CON RAYA AL MEDIO

Indicador de identificación femenina y resolución del conflicto por medio de mecanismos


compulsivos-obsesivos.

ADORNOS EN EL CABELLO (MOÑOS, HEBILLAS, ETC.)

Indicador de control.

CUERPO

CUERPO CUADRADO

Primitivismo, debilidad mental.

CUERPO ESTRECHO

Disconforme con su propio cuerpo. Conflicto en el esquema corporal. En algunos casos,


astigmatismo.

DIBUJO DEL CUERPO CON PALOTES

Signo de evasión. Falta de compromiso. Infantilismo. No darse a conocer.

OMISION DE TRONCO

249
Necesidad de reprimir o negar impulsos corporales.

HOMBROS

Fachada de seguridad, sobrecompensación de sentimientos de inseguridad o inadaptación.


Carácter dominante, autoritario.

HOMBROS MUY GRANDES Y MUSCULOSOS

Ambivalencia sexual.

CADERAS

En la mujer, deseo de maternidad. En el hombre, conflicto homosexual.

CINTURA

En la frontera entre lo sexual y lo emocional. Cinturones y adornos que remarcan la cintura,


intento de controlar lo instintivo. Seducción.

CINTURA ESTRECHA

Es común en adolescente. Significa restricción forzada de impulsos.

ASIMETRÍA DE EXTREMIDADES

Impulsividad, coordinación pobre. Falta de equilibrio.

BRAZOS LARGOS Y FUERTES

250
Expresión de ambición. Deseo de incorporar el mundo, de aprisionarlo, de contenerlo.

BRAZOS ONDULANTES

Sujetos con problemas respiratorios.

SIN BRAZOS

Abandono del mundo objetal. Retracción de la libio. Según el resto del dibujo, puede implicar
tendencia al hurto. Esquizofrénicos y depresiones severas.

BRAZOS PEGADOS AL CUERPO

Dificultad para conectarse. Reservado, retraído. Rigidez, alta plasticidad. Temor a manifestar
impulsos hostiles. Control excesivo sobre los impulsos. Falta de adaptación. En el caso de
sicóticos, lo hacen para protegerse de ataques del ambiente.

MANOS Y DEDOS

Manipulación, contacto con objetos, confianza, agresividad, eficiencia, culpa. Las manos
indican la capacidad de tomar el mundo, de orientarse hacia él. La ausencia de manos indican
lo contrario: represión de impulsos, retracción.

MANO DIBUJADA EN FORMA INCONCLUSA

Sentimiento de culpa.

MANOS OCULTAS

251
Evasión de problemas.

SIN MANOS

Negación de dar y/o recibir. Egoísmo.

DIBUJO DE LA PALMA DE LAS MANOS Y LOS DEDOS

En adultos, regresión.

MANOS ENGUANTADAS

Indicador de control. Frecuente en adolescentes. Disimulo.

DEDOS UNIDOS COMO MANOPLAS

Torpeza. Falta de sutileza.

DEDOS TIPO GARRA

Forma aguerrida de enfrentar el mundo. Agresión, egocentrismo, posesividad.

DEDOS DIBUJADOS COMO LÍNEAS RECTAS

Agresión por falta de amor.

PUÑO CERRDO

252
Fortaleza, agresividad, manera de sostener las defensas. Beligerancia, retracción.

PIES

Símbolo sexual.

SIN PIES

Desaliento, abatimiento, falta de ilusión. Tristeza, resignación. Es el que “no llega nunca”. Falta
de confianza en sí mismo. Inseguridad.

PIES PEQUEÑOS

Inseguridad de mantenerse en pie, de alcanzar metas.

DESARMONIA EN LOS PIES

Cuando en los hombres coincide la desarmonía pie izquierdo-brazo izquierdo respecto al lateral
derecho, indica conflicto homosexual.

PIES DESCALZOS

Deseo de mantenerse infantil. No querer realizar esfuerzos.

ARTICULACIONES VISIBLES

Sentimiento de desintegración. Deficiencias orgánicas en el área correspondiente.

PIERNAS LARGAS

253
Lucha por la autonomía, deseo de independencia.

PIERNAS RELLENAS O GRUESAS

Sentimiento de inmovilidad.

DOBLE LÍNEA DE APOYO DEBAJO DE LOS PIES

Signo de obsesividad. Puede simbolizar algún acontecimiento ocurrido en la infancia que quedó
marcado. Exagerada necesidad de apoyo.

DIBUJO ALTO, ESBELTO

Deseo de sobresalir, de mejorar. Orgullo, vanidad, soberbia.

FIGURA CON MUCHA MUSCULATURA

Narcisismo.

B-10) IDENTIDAD SEXUAL

Se espera que los varones dibujen masculinas y las mujeres, a su vez, figuras femeninas.
Muchas veces el dibujo de una persona del sexo contrario indica, sin embargo, dificultades o
conflictos en relaciones objetales primarias.

En los varones el conflicto homosexual aparece reflejado si dibuja figuras femeninas, corbatas
flotantes, muy adornadas o marcadas. Caderas marcadas, redondeadas. Transparencia de

254
piernas, figuras sin cabello y sin nariz. Ojos grandes con pestañas. Labios muy marcados en
figuras masculinas. Seños acentuados o sombreados en figuras masculinas. Cuerpos
desnudos. Músculos muy marcados, tipo gimnasia. Ropaje que oculta. Bolsillo en los glúteos.

En la mujer el conflicto homosexual se visualiza en cuerpos desnudos, demarcación de cierre


de pantalón (bragueta). Personas disfrazadas. Ropaje que oculta, tipo capa, sombrero, etc.
Demarcación del contorno. Masculinización de la figura femenina, en forma, vestimenta, o
detalles tales como cigarrillo.

FIGURA DESNUDA

Exhibicionismo, psicopatía.

PERSONA BAJO LA DUCHA

Narcisismo. Exhibicionismo. Histeria.

B-11) EL DIBUJO DE UN PERSONAJE Y NO DE UNA PERSONA

Se protege de la desintegración. Representan objetos idealizados, poderes omnipotentes y


mágicos, tales como Batman, reyes, dioses, etc., o figuras persecutorias, como Drácula, el
demonio, etc.

TITERES Y MARIONETAS, CARICATURAS

Vivencia de ridículo, burla, extrañeza frente al propio cuerpo.

PERSONAS DISFRAZADAS

255
Ocultamiento. A veces homosexualidad. Debe analizarse el tipo de disfraz elegido para el
dibujo.

PERSONAJE TIPO ROBOT

Despersonalización.

DIBUJO DE PAYASO O DE PERSONAJE DE HISTORIETA

Auto hostilidad y se da generalmente en adolescentes. Ocultamiento.

DIBUJO DE UNA ESTATUA EN REEMPLAZO DE LA PERSONA BAJO LA LLUVIA

Ideas delirantes, de omnipotencia.

C) EXPRESIONES DE CONFLICTO EN EL DIBUJO


 1) La neurosis fóbica
 2) La neurosis histérica
 3) Neurosis obsesiva
 4) Depresión
 5) Melancolía
 6) Psicótico
 7) Psicosis maniaco-depresiva
 8) Paranoia
 9) Enfermedades psicosomáticas
 10) Epilepsia
 11) Alcoholismo

256
C-1) LA NEUROSIS FÓBICA

Se manifiesta cuando encierra el dibujo con otras líneas, cuando el dibujo de la persona está
acompañada de otras figuras o cuando dibuja en cuevas.

C-2) LA NEUROSIS HISTÉRICA

Está representada con figuras de abundante cabello, sexualidad, donde agrega elementos para
llamar la atención.

C-3) NEUROSIS OBSESIVA

Son figuras rígidas, donde abunda el perfeccionismo, el detallismo. Son dibujos ordenados y
aburridos. La duda se manifiesta borrando desmesuradamente.

C-4) DEPRESIÓN

Aparecen figuras inclinadas, incompletas, donde hay falta de pies o piernas o son figuras
sentadas. Hay poca presión y la autoimagen esta desvalorizada.

C-5) MELANCOLÍA

Realiza trazos lentos, muy débiles, casi invisibles. Las figuras son muy pobres. Representa
abatimiento y vacío por pérdida del mundo interior.

C-6) PSICÓTICO

Presentan desorganización de la gestalt, alteraciones de límites, figuras vacías o infladas.


Muchas veces al paraguas aparece incorporado a la figura humana. En ocasiones aparecen los
brazos pegados al cuerpo para protegerse del medio.

257
C-7) PSICOSIS MANIACO-DEPRESIVA

Durante el episodio depresivo hay inhibición y coincide con lo mencionado en C-4). Durante el
estado maniaco aparece exaltación, despliegue de energía, dibujo muy complicado y florido,
generalmente grande, hiperkinesia. Los dibujos pueden ser infantiles, con expresión triunfal.

C-8) PARANOIA

Generalmente los dibujos son extravagantes, con excesos de adornos y dan idea de grandeza.

C-9) ENFERMEDADES PSICOSOMÁTICAS

Está representado por brazos cortos, piernas juntas, omisión de nariz, cuerpo hinchado y,
generalmente, aparecen nubes.

C-10) EPILEPSIA

Los dibujos suelen aparecer con borrones, manchas, desordenados. Hay sensación de
abandono y cansancio.

C-11) ALCOHOLISMO

Los dibujos aparecen sucios, con trazos recortados, demarcación de líneas y temblor.

Tanto el artista como la persona sana pueden registrar las fallas de su dibujo y tratar de
cambiarla (pueden lograrlo o no. El psicótico es incapaz de criticar su dibujo. El depresivo es
exageradamente crítico.

El maníaco tiene poca autocrítica.

La personalidad compulsiva vuelve repetidamente al dibujo, sobre diferencias áreas,


agregándole detalles.

258
D) MECANISMOS DE DEFENSA
 d-1) Desplazamiento
 d-2) Regresión
 d-3) Anulación
 d-4) Aislamiento
 d-5) Represión
 d-6) Inhibición
 d-7) Defensas maníacas

D-1) DESPLAZAMIENTO

Necesidad de adicionar nuevos objetos u otras figuras. Fondo muy decorado y preocupación
por determinadas zonas.

D-2) REGRESIÓN

Lo vemos representando en figuras perdiendo el equilibrio, como en ruinas. Hay expresión de


pánico. Las figuras pueden estar sentadas, sin fuerzas. Hay confusión de trazos.

D-3) ANULACIÓN

Está representado por personas que necesitan borrar permanentemente o necesitan tachar
una figura y hacer otra, o hacen una cosa en tanto verbalizan otra. A veces sombrean los
dibujos. También suelen hacer un dibujo sobre otros objetos ya realizados, de alguna manera
ocultándolos.

D-4) AISLAMIENTO

Los dibujos aparecen pobres, aislados, desarticulado, fríos. A veces recuadrados entre líneas.
Las figuras parecen paralizadas, con aspecto de muñecas. Pueden aparecer retratos o dibujar
solo la cabeza. También cabezas tipo robots o casquetes. En ocasiones reflejan patologías
severas.

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D-5) REPRESIÓN

Las figuras son completas, armónicas, no sexualizadas, muy vestidas o tapadas. Faltan los
rasgos sexuales secundarios. Puede aparecer cortes marcados en la cintura, costes de la
figura a nivel genital o tronco solo. Dureza en los movimientos, pobreza.

D-6) INHIBICIÓN

Figuras pequeñas, trazos débiles, falta de partes o zonas corporales que, por omisión, son las
que manifiestan el conflicto, según el tipo de inhibición. Generalmente verbalizan “No sé”, “No
puedo”. Pueden hacer figuras sentadas o acostadas, sin pies o sin manos.

D-7) DEFENSAS MANÍACAS

Llena el dibujo con detalles innecesarios.

260
TEST DEL DIBUJO DE LA FAMILIA DE LOUIS CORMAN

 Introducción

El estudio de la personalidad a través del método psicodiagnóstico se caracteriza por la utilización de


diferentes técnicas: Entrevistas, Técnicas proyectivas, técnicas psicométricas, etc. Es necesario la combinación
de dichas herramientas, según la situación planteada, para una exploración lo mas completa e integrada posible
de la personalidad del evaluado.
Los test proyectivos se caracterizan por la ambigüedad del estímulo pues se busca que el material sea lo
menos estructurado posible para que el sujeto lo organice según su propia estructura de personalidad. Al decir
de D. Anzieu: “Ya no se trata de hallar la respuesta correcta, operación que presupone que se posea, en un
grado por demás medible, la aptitud correspondiente a la estructura latente de la pregunta. Se trata de crear algo
partiendo de elementos tan simples que no son más que un pretexto; semejante obra solo podría reflejar la
imagen de la persona que la crea, tal como sucede con una obra de arte, una novela, un sistema filosófico,
etcétera, y permite leer, conforme a reglas de desciframiento apropiadas al tipo de material y de actividad
creadora propuesta, ciertos rasgos de su carácter y ciertos sistemas de organización de su conducta y de sus
emociones”.
Dentro de los test proyectivos, los gráficos son un instrumento de suma utilidad. Los mismos
son sometidos a un menor control consciente por parte del sujeto, constituyéndose en un modo más
ingenuo y espontáneo de expresión.

Antecedentes

En 1961 Louis Corman publica en París, junto con sus colaboradores, el “Test del Dibujo de la Familia”,
cuyo objetivo era explorar la adaptación del niño al medio familiar. Considera al dibujo como un medio libre de
expresión, dónde el niño crea y expresa su visión del mundo que lo rodea, informándonos acerca de su
personalidad.
Permite proyectar al exterior tendencias reprimidas en el inconsciente y de ese modo revelarnos sus
verdaderos sentimientos. La interpretación del test la realiza basándose en las leyes de la proyección.

El "Test del dibujo de la familia" es un test proyectivo que evalúa fundamentalmente el estado emocional de un
niño, con respecto a su adaptación al medio familiar. Si bien existen diversas versiones, la técnica mas usada en
la práctica clínica actual es la descrita por Louis Corman en 1961.

El test es aplicable niños desde la edad preescolar y, si bien, su correcta interpretación exige

261
experiencia y formación psicoanalítica, existen parámetros orientadores de su interpretación que el
resto de los profesionales de la salud pueden utilizar en las evaluaciones de sus pacientes

ADMINISTRACIÓN DEL TEST

La administración del Test de dibujo de familia es un procedimiento estandarizado que exige ciertas instrucciones
y una técnica de aplicación adecuada.

Esta prueba la aplica a niños a partir de los 5 o 6 años. Se caracteriza por su rápida administración e
interpretación y la economía de su material, pues solo necesita lápiz y papel.

La técnica de aplicación del test consta de tres pasos:

Paso 1:

- Ubicar una mesa a la altura del niño


- Disponer de un lápiz grafito blando, con buena punta, o lápices de colores
- Dar una de las siguientes indicaciones:
- "Dibuja una familia"
- "Imagina una familia que tú conoces y dibújala"
- "Dibuja todo lo que quieras: las personas de una familia, objetos, animales"

Paso 2:

- Estar atentos junto al niño.


- Explicitar que NO es una tarea con nota, de modo de disminuir su stress.
- Poner especial atención a los períodos de inactividad entre el dibujo de un personaje y otro.
- Consignar la ubicación de la página en la cual se inició el dibujo, y el orden el que se dibujó a
los personajes.

Paso 3:

- Felicitarlo por su dibujo. - Pedir al niño que nos explique que dibujó. - Luego preguntar:

1. Identification general:

262
- ¿Dónde están?
- ¿Qué están haciendo ahí?
- "Nómbrame todas las personas que están, desde la primera que dibujaste"

2. Preferencias afectivas:

- ¿Cuál es el más bueno de todos en esta familia?


- ¿Cuál es el menos bueno de todos?
- ¿Cuál es el más feliz?
- ¿Cuál es el menos feliz?
- ¿Y tú, en esta familia, a quién prefieres?

3. Dictar nuevas preguntas, según las situaciones puntuales de la entrevista.

- Reconocer en el dibujo:

1. Identificación propia:

"Suponiendo que formases parte de esta familia, ¿quién serías tú?".


Preguntar la causa de su elección.

2. Reacciones afectivas:

Consignar estados de inhibición, incomodidad y/o reacciones anímicas particulares al dibujar a un


personaje o al interrogarle.

- Finalmente, preguntar si está contento con su dibujo; y si tuviera que hacerlo de nuevo si lo haría
parecido o cambiaría cosas

Importante: No olvidar registrar la composición verdadera de la familia.

Como pauta general, y con el objetivo de facilitar la proyección de los sentimientos subjetivos de los niños,
Corman sugiere NO utilizar la indicación "dibuja TU familia" y cambiarla por la consigna "dibuja UNA familia".
Esta indicación da una mayor libertad al niño y por tanto permite una mejor expresión de sus tendencias más
inconscientes.

“Dibuja una familia”... o bien... “Imagina una familia que tu inventes y dibújala”.

Cuando el niño no puede responder lo induce deciéndole:

“Puedes dibujar todo lo que quieras: las personas de una familia y si quieres objetos y
animales”.

263
Alentándolo a través de una sonrisa, comentario o explicación. Prioriza la imaginación del niño,
tendiendo a alejar la atención de su propia familia, facilitando de esta manera la proyección de las tendencias
más personales.
Se debe tomar nota de la secuencia en que construye el dibujo, así como sus actitudes y
verbalizaciones, que son tan importantes como la producción total que realiza.
Una vez finalizado el gráfico, se da comienzo al interrogatorio diciéndole:

“¿Me puedes explicar esta familia que dibujaste?”.

“¿Dónde están?”,

“¿Qué hacen allí?”.

“Nómbrame a todas las personas, empezando por la primera que graficaste.” (Pidiéndole parentesco, sexo, edad
y cuáles son las preferencias de los unos por los otros).
“¿Cuál es el más bueno de todos en esta familia?, ¿por qué?.”

“¿Cuál es el menos bueno de todos en esta familia?, ¿por qué?.”

“¿Cuál es el más feliz?, ¿por qué?”.

“¿Cuál es el menos feliz?, ¿por qué?”.


“¿Y tú en esta familia a quién prefieres?”.

“Suponiendo que formases parte de esta familia, ¿ quién serías tú?”.

Según las circunstancias se puede completar por medio de otras preguntas, dictadas por la inspiración
del momento. Por ejemplo: “ El papá propone un paseo en auto, pero no hay ligar para todos.¿Quién
se va a quedar del paseo o quien se queda en casa?

O bien uno de los chicos se porto mal ¿Cuál es? ¿Qué castigo tendrá?

IDENTIFICACION. Aplicando al dibujo de una familia nuestro método de Preferencias-Identificaciones


(P.I), decimos al niño “Suponiendo que formases parte de esta familia, ¿quién serías tú?”. Si vacila en
responder podemos decir: “Estamos jugando ¿Verdad?, jugamos a ser uno de de esta familia el que
quieras” y cuando el niño elige un personaje de identificación, le preguntamos la causa de su elección

Observando y teniendo en cuenta la interpretación que da el sujeto sobre su propia producción


intenta evitar que interfiera la subjetividad del evaluador, para lograr mayor objetividad en el análisis.

TAMAÑO:

264
Grande: si sobrepasa los 2/3 del espacio disponible Normal

Pequeño: cuando no rebasa una cuarta parte del espacio disponible

Se proyecta la vivencia de la relación dinámica entre el individuo y el ambiente y, más concretamente,


entre el individuo y sus figuras parentales. La forma de responder a las presiones ambientales y el
sentimiento de autoestima, son también características bien reflejadas en esta variable.

Dibujos grandes: personas que reaccionan habitualmente a las presiones ambientales con actitud
agresiva y expansiva. Si son demasiado grandes, tendiendo a presionar los bordes de la página,
denotan “sentimientos de constricción ambiental, acompañados de acciones o fantasías
sobrecompensatorias”. El orgullo o vanidad, el deseo de superar los sentimientos de inferioridad, la
necesidad de demostrar algo, ..., podrían ser otras tantas características anejas a este tipo de
representaciones gráficas

Dibujos pequeños: se asocian a una autoimagen de la persona insuficiente, a sentimientos de


inferioridad, a formas autocontroladas de responder a las presiones ambientales, y a retraimiento.

· EMPLAZAMIENTO:

Arriba puede representar el mundo de las ideas, la fantasía, y lo espiritual

Abajo significa lo sólido, lo firme, y lo concreto

Centro puede representar la zona del corazón, de los afectos, y de la sensibilidad

Los dibujos situados en la zona inferior del eje vertical parecen revelar un mayor contacto con la
realidad y corresponden a sujetos más firmemente arraigados. Según esto, el emplazamiento en la
zona inferior del papel correspondería a sujetos más maduros. Con todo, si los dibujos llegan al borde
final de la página, parece que reflejan tendencias represivas, inseguridad, necesidad de apoyo, y
dependencia exagerada.

En el caso de la ubicación en la zona superior de la página, especialmente si el tamaño global del


dibujo es pequeño y queda desplazado hacia el lado izquierdo, parece que existe una tendencia

265
regresiva, ya que los estudios normativos realizados tienden a demostrar la existencia de una
correlación negativa entre la edad y el uso preferencial de esta zona.

La ubicación en la parte central de la página, si el tamaño del dibujo es normal, indica seguridad; pero
si este emplazamiento central corresponde a un dibujo pequeño, es indicio de una vivencia de
prohibición de la expansión vital sobre el mundo ambiente.

SOMBREADO

Las hipótesis que parecen mejor establecidas presuponen que el sombreado en cualquier cantidad es
un índice de ansiedad, y que , si es intenso (en tal caso va acompañado de un trazo vigoroso y fuerte),
refleja una descarga de la agresividad.

LAS BORRADURAS

Al igual que los sombreados, los borrados parecen ser indicadores importantes de conflictos
emocionales.

· LA DISTANCIA ENTRE PERSONAJES

Dibujos en diferentes estratos


En el dibujo de la propia familia, la representación de los personajes en planos diferentes refleja en
algún grado falta de comunicación, a no ser que los distintos planos se justifiquen por la presencia de
un elevado número de personajes, que no pueden ser yuxtapuestos por razones de espacio, como en
el caso de las familias muy numerosas.

La distancia emocional entre los distintos personajes de la propia familia se proyecta en numerosas
ocasiones por la distancia física existente entre los mismos en los dibujos.
- Incomunicación

La vivencia de la distancia emocional la llaman incomunicación, porque los personajes dibujados


aparecen no sólo distanciados en el dibujo, sino también aislados. Cada unos ocupa una esquina del
papel, tiene su propio espacio, o está absorto en una tarea individual. Los elementos de la familia no
comparten nada, ni se observa ningún tipo de interacción o diálogo.

266
· EL PADRE DIBUJADO EN PRIMER LUGAR

El niño dibuja en primer lugar al personaje que considera más importante, al que admira, envidia o
teme.

· LA MADRE DIBUJADA EN PRIMER LUGAR

La representación de la madre en primer lugar en los dibujos de niños refleja algún tipo de valoración,
de identificación, o de dependencia.

· UN HERMANO DIBUJADO EN PRIMER LUGAR

No es muy frecuente, y tal circunstancia parece ser un indicativo de conflictos emocionales de cierta
importancia. Probablemente el hermano dibujado en primer lugar es a la vez admirado y envidiado,

pudiendo ser a menudo el causante principal de las tensiones emocionales del sujeto que realiza este
tipo de los dibujos

Por otra parte, empezar la representación de la propia familia dibujando un hermano puede proyectar
también una cierta desvinculación afectiva de los padres, que en muchos casos aparecen
desvalorizados y separados entre sí, quedando desmembrado y roto el parental.

· SE DIBUJA PRIMERO A SI MISMO

Se dibujan generalmente en la parte izquierda de la página. Estos dibujos suelen ir acompañados de


otros indicios de autovaloración, como tamaño más grande, mayor profusión de detalles, mayor tiempo
dedicado a sí mismo que al resto de los personajes y, en general, mayor perfección

Los problemas de egocentrismo guardan alguna relación con el nivel sociocultural de la familia, con el
tamaño de la misma, con el lugar relativo dentro de la jerarquía de hermanos, y con el tamaño global
de los dibujos.

· EL PADRE DIBUJADO EN ÚLTIMO LUGAR

Una de las formas posibles de desvalorización de un personaje consiste en dibujarlo en último lugar,
siempre que esto no quede justificado por el orden lógico derivado de la jerarquía familiar.

267
LA MADRE DIBUJADA EN ÚLTIMO LUGAR
Es poco frecuente.

· SE DIBUJA ÚLTIMO A SÍ MISMO

El dibujarse a sí mismo en último lugar, no siendo hijo único o benjamín, debe interpretarse como un
signo de desvalorización propia, y es, sin duda, de entre todas las características de desvalorización,
una de las que pueden cuantificarse de una forma más objetiva.

SUPRESIÓN DE ALGÚN ELEMENTO DE LA FAMILIA

La supresión de algún elemento de la familia responde a un mecanismo de defensa consistente en


negar una realidad que produce angustia. Ante el sentimiento de incapacidad de adaptarse a esa
realidad, el sujeto reacciona negando su existencia. Podemos pensar que el niño que suprime a un
elemento de la familia, de una forma inconsciente desea su eliminación. A este respecto debemos
precisar, sin embrago, que los sentimientos del sujeto suelen ser en tales casos ambivalentes,
pudiéndose apreciar frecuentemente la coexistencia del amor y del odio. Debido a los sentimientos de
culpa que tal eliminación

produce en el niño, este tiende a racionalizar su problema, como ocurre, por ejemplo, cuando en la
entrevista nos indica que no ha tenido tiempo de dibujar cierto personaje, que no le ha cabido o,
simplemente, que se le ha olvidado.

Eliminar a un elemento de la propia familia es la máxima expresión posible de desvalorización, e


indicará siempre, por lo menos, problemas relacionales importantes.

En ciertas ocasiones la desvalorización se proyecta a través de una representación más pequeña, más
imperfecta, con menos detalles, o distanciando el personaje desvalorizado del resto de elementos
integrantes de la familia.

· LA SUPRESIÓN DE LAS MANOS EN LOS DIBUJOS

La supresión de las manos en parte o en la totalidad de los personajes puede atribuirse (en niños de
hasta 9 años) a la insuficiente capacidad analítica, dependiente del desarrollo intelectual

· LA SUPRESIÓN DE LOS RASGOS FACIALES EN LOS DIBUJOS

Es un indicativo más de desvalorización. Probablemente dicha supresión refleja algún tipo de


perturbaciones en las relaciones interpersonales, ya que la cara es la parte más expresiva del cuerpo,
y las facciones representan los aspectos sociales por excelencia.

268
· LA ADICIÓN DE OTROS ELEMENTOS

Las adiciones más frecuentes consisten en dibujar uno o varios abuelos, primos, tíos, animales, o
paisaje.

INTERPRETACIÓN DE LA PRUEBA

La interpretación del test de dibujo de familia se realiza en cuatro planos:

I. Plano gráfico.
Las reglas generales de la grafología, en gran medida son aplicables al dibujo, dado que la forma
en el que el sujeto utiliza un lápiz y traza puntos, rectas y curvas, es reveladora de su
psicomotricidad y por tanto de sus disposiciones afectivas.

En los trazos del dibujo hay que distinguir La amplitud y la fuerza. Las líneas trazadas con
movimientos amplios y que ocupan buena parte de la página indican una gran expansión vital y una
fácil extraversión de las tendencias. Por el contrario si el movimiento es restringido, con líneas
curvas (o bien en el caso que trace una línea larga, si se le compone con pequeños trazos
entrecortados) puede deducirse una inhibición de la expansión vital y una fuerte tendencia a
replegarse en si mismo.

La fuerza del trazo se manifiesta a su vez por su grosor, la intensidad del color y la marca que deja
en el papel (a veces llega a rasgarlo). Un trazo fuerte significa fuertes pulsiones, audacia, violencia
o bien liberación instintiva, un trazo flojo significa suavidad, timidez o bien inhibición de los instintos.

Un rasgo trazado con una energía desproporcionada indica pulsiones brutales, a veces reacciones
de temor a la impotencia. Un trazo muy leve por el contrario puede indicar delicadeza de
sentimientos y espiritualidad, significa también timidez, incapacidad para afirmarse y hasta neurosis
de fracaso.

Se debe considerar también el Ritmo del trazado. Es frecuente que el sujeto repita en un personaje
o de un personaje a otro los mismos trazos simétricos (por ejemplo rayitas o puntos) pudiendo llegar
a una verdadera estereotipia. Es lo contrario del dibujo libre ejecutado al arbitrio de la imaginación;
significa precisamente que el sujeto ha perdido una parte de su espontaneidad, que vive dominado
por lo reglado

El sector de la página tiene una significación gráfica:

El sector inferior corresponde a los instintos primordiales de conservación de la vida, región electiva
de los cansados, los neuróticos asténicos y los deprimidos.

El sector superior es el de la expansión imaginativa, región de los soñadores e idealistas.

El sector de la Izquierda es el del pasado, el de los sujetos que regresan hacia la infancia.

269
El sector de la derecha es el del porvenir.

Los sectores en blanco son los sectores vacíos son zonas de prohibición que se deberán interpretar
consecuentemente.

II. Plano de las estructuras formales.

A. El grado de perfección del dibujo es testigo de la madurez del que dibuja y puede constituir una
medida de su grado de desarrollo, la búsqueda de detalles, las proporciones de las diferentes
partes del cuerpo y el agregado de ropas y otros adornos.
B. En el dibujo de una familia cuenta la estructura formal del grupo de personas representadas, sus
interacciones reciprocas y el marco inmóvil o animado que actúen. Existen dos tipos: el sensorial
y el racional.
El tipo Sensoriales, para nosotros espontáneo, muy vital y dentro de un grupo familiar sensible al
ambiente, al movimiento y al calor de los lazos. Se observa la importancia de las líneas curvas
que también representan el dinamismo de la vida.

El tipo racional en cambio la espontaneidad ha sido inhibida al menos en parte por censuras lo
que hizo lugar a una regla de cierto rigor llegando a la reproducción estereotipada y rítmica de
personajes de escaso movimiento, aislados unos de otros, predominan las líneas rectas y los
ángulos predominan sobre las curvas

III. Plano del contenido.

Debemos examinar los casos que provocan angustia. Este peligro puede provenir del exterior o
interior.

 El peligro exterior amenaza del yo. Si por ejemplo un niño tiene celos con respecto a su
hermanito y teme ansiosamente que éste sustituya lo sustituya en el afecto de los padres,
podrá no representar al hermanito en el dibujo (negación de existencia) o se situará él
mismo como menor (inversión de papeles) o bien ocupará lisa y llanamente su lugar
(identificación). Si un niño teme ser castigado por su maldad actual se situará en el dibujo
como de edad muy tierna en una época en la cual no era malo (regresión) o bien si se trata
de un varón se representará como una niña buena y obediente (desplazamiento)
 El peligro Interior emana del Ello, ya del super yo. El ello es el campo de las fuerzas
instintivas principalmente la agresividad y la sexualidad. El principal mecanismo es la
represión de la pulsión culpable. Entonces ésta por ejemplo la agresividad es objeto de
formaciones reaccionales y da lugar a sentimientos opuestos (transformación en lo
opuesto) o se satisface en forma indirecta (desplazamiento).
Por ejemplo, veremos con frecuencia el sujeto declara que el padre o la madre castigan al
hijo o a la hija porque éstos no son buenos, y al final del test se identifica no con el niño que
lo representa sino con el padre, el cual, a su vez aparece agresivo (identificación con el
agresor.

270
Por otra parte los niños con fuertes pulsiones agresivas las satisfacen a veces por
intermedio de un animal salvaje con el cual se identifican, ya lo confiesen o no.

IV. Interpretación psicoanalítica.

Debemos tener en cuenta si efectivamente el niño hace prevalecer el principio de la realidad,


reproduce los miembros de su propia familia, padre, madre y hermanos en su respectivo orden de
importancia y se sitúa entre ellos en su ubicación real.

En el extremo opuesto hay casos en que todo es subjetivo. Los miembros de la familia no representan
a los de la familia verdadera con sus caracteres propios, sino que son vistos a través de las
atracciones y repulsiones experimentadas por el sujeto y por ello pueden aparecer muy deformadas.
En este último extremo los personajes representados no tienen ninguna realidad objetiva y son la
proyección lisa y llana de las tendencias personales del sujeto.

Frente a un dibujo de una familia habrá que preguntarse siempre ante todo, en que nivel, superficial o
profundo, se sitúa la proyección Las identificaciones serán entonces múltiples. Habrá en primer
termino una identificación de realidad, si el sujeto se representó a sí mismo. En segundo lugar la
identificación de deseo o de tendencia por la cual el

sujeto se proyecta en el personaje o los personajes que satisfacen mejor esa tendencia, por ejemplo
será el padre, para poder mandar, o para tener hijos, o el hermano mayor, para ser independiente y
hacer lo que quiera, o el menor, para ser mimado.

En tercer lugar existe la identificación de defensa, generalmente con el poderoso que simboliza al
super-yo, por ejemplo, si el sujeto pone en escena a un malo que representa su propia agresividad,
podrá identificarse con el padre o la madre o el policía que mata al malo.

La tabla 1 resume los planos descritos y la interpretación general de los distintos hallazgos.

271
Planos de análisis Características del dibujo Interpretación

Amplitud del trazado Líneas amplias Expansión vital fácil y extroversión


Introversión y tendencia a replegarse en
Líneas recogidas o entrecortadas
si mismo.
Evidencia fuertes pulsiones, audacia,
Fuerza del trazado Trazado fuerte
violencia o liberación instintiva.
Pulsiones débiles, suavidad, timidez o
Trazado débil
inhibición instintiva.
Trazos simétricos que se repiten
Pérdida de la espontaneidad, vivir
Ritmo del trazado en un personaje o de un personaje
Plano Gráfico dominado por las reglas.
a otro
Simboliza la conservación de la vida. Es
Sector inferior usado por niños cansados y/o
deprimidos.
Expansión imaginativa. Propio de niños
Sector superior
Sector de la página soñadores e idealistas.
Simboliza el pasado, habla de una
Sector izquierdo
dificultad en proyectarse a futuro
Utilizado por niños que sienten su
Sector derecho
porvenir abierto y sin limitaciones.
Comentado el artículo: Dibujo de figura
Dibujo de figura humana Evaluación del desarrollo del niño
humana: una ventana a la mente infantil
Niño sensorial: espontáneo, vital,
Utilización de líneas curvas y
sensible al ambiente y al calor de los
variadas.
Plano de las lazos.
estructuras
formales Estructura del grupo de Utilización de líneas rectas y
personas representadas anguladas.
Niño racional: espontaneidad inhibida
Reproducciones estereotipadas;
personajes aislados y detalles
precisos.
Omisiones Personajes desvalorizados
Orden en que dibuja a los
personajes. Identifica su valorización
Plano del contenido (correlación con
composición real de la familia) Tamaño y detalles de las figuras
Análisis particular según el contexto (ej.
Identificación de símbolos según
padres tomados de las manos en
el contexto familiar
contexto de divorcio)

“TEST DE WARTEGG” DIAGNOSTICO DE CAMADAS –WZT

272
DE EHRIG WARTEGG.

FUNDAMENTO TEORICO DEL W.Z.T.

Los test del tipo de completamiento de figuras vienen siendo utilizados desde hace mucho tiempo en
el proceso psicodiagnóstico. Binel el padre de los test de Inteligencia, ya en 1908 presentaba figuras
incompletas para que fueran reconocidas. Además de él otros investigadores deja dinámica de la
inteligencia y de la estructura de la personalidad hicieron uso de procedimientos similares, con
vista a la investigación de uno u otro aspecto.

Los test de completamiento de diseño inicia su profunda renovación con el progreso de la psicología
estructural o de la psicología de la totalidad (Ganzheit psichologie), de la llamada escuela de Leipzig,
representada por su exponente máximo Feliz Kruger, sucesor de Wundt y por J.F. Sander, cuya premisa
básica es bastante próxima a la escuela de Berlín: "toda experiencia obedece a un principio organizador,
gobernado a su vez por la emoción.

Con la finalidad de comprobar experimentalmente el papel del "proceso configurado en la percepción",


Sander constituyó en 1928 los test gráficos de completamiento de diseños aislados a los cuales los
denominó “Test de la fantasía que lo presentó en el IX Congreso de Psicología de Jena. Una de sus
pruebas consistía en presentar al sujeto un cierto número de líneas Irregulares dispuestas para que las
integren en un único diseño. Dé está forma Sandor procuraba identificar la expresión gráfica de las
diferentes estructuras individuales. Como se puede percibir Sander desde entonces ya utilizaba el
esquema de un test de la. Personalidad tipo proyectivo, no obstante movido por el interés exclusivo de
investigación general, Sander no procedió a un análisis diferencial sistemático y minucioso del material
obtenido a través de su técnica, ni procuró transformarla en un Instrumento de diagnóstico.

No obstante al éxito del trabajo desarrollado por Sander otros estudiosos de la escuela gestáltica, corno
Berger, se Inspiraron para crear un instrumento do exploración do las inclinaciones y de las aptitudes
artísticas, también a través del completamiento de diseños.

Cabe entonces un gran mérito a Ehrig Wartegg por haber desarrollado el más Importante test de
personalidad de completamiento gráfico y el que mejor y más sensiblemente discrimina las diferencias
individuales. El W.L.T. fue presentado por el autor en el XV Congreso de Psicología de Jena y en esa
ocasión él expuso apenas las líneas generales de su test, una prueba que consistía en completar una
serie de diseños a partir de algunas señales previamente establecidas, dándoles un sentido
determinado.

Como se puede verificar a través del análisis del protocolo del W.Z.T. las señales iniciales son pocas y

273
la mayor parto do ellas son pequeñas dos características que permiten una amplia variedad de
respuestas.

La función y la adecuación de la forma y del tamaño de los cuadros, en los cuales los estímulos
presentados también fueron ampliamente estudiados, el objetivo de la forma de: Moldura" en el cual los
diseños proyectivos son ejecutados fue revisado por Hippius. Sus estudios demostraron que por más
que las formas geométricas sean elementales tienen un cierto valor expresivo que, de cierta manera
pueden influenciar en la elección de un tema.

Los estudios de Hippius revelan que el rectángulo y el cuadrado poseen una cualidad específica para
"Moldura", no encontrada en el círculo, que tiende a amalgamarse con el objeto representado dentro
de él.

De todas las formas estudiadas, el cuadrado fue escogido como el más apropiado para cualquier clase
de

asuntos representados, por estar prácticamente libre de las Influencias que limitan la elección del
contenido, siendo por oso considerado particularmente adecuado para la ejecución del diseño
proyectivo.

El tamaño de 4 x 4 centímetros de los cuadrados podría parecer, a primera vista, muy pequeños para
representar cualquier cosa que no fuese muy simple. Los resultados obtenidos a través de la
experimentación práctica contradicen esa hipótesis y prueban que los diseños más elaborados
puedan ser !tedios en espacios limitados. Primero lleva al Individuo a localizar su atención en el área
limitada con el estímulo; segundo su tamaño permite que todos los diseños sean vistos en una hoja
única facilitando así la calificación de los resultados.

El negro compacto quo forma la "Moldura" también tiene por objetivo la concentración perceptiva del
individuo en el estimulo. El efecto del contraste, bastante pronunciado, entre la "Moldura" y la
superficie del papel aísla éste último, destaca el estímulo y favorece las tendencias-reactivas de los
individuos.

Otro punto importante a destacar en la fundamentación teórica del W.Z.T., es el de que .los diseños
ejecutados son analizados según los criterios de forma y contenido. El objetivo primordial de la técnica
es explorar la estructura de la personalidad en las llamadas "Funciones básicas" tales como emoción,
imaginación, dinamismo, control y contacto con la realidad, entre otros, con la cualidad de
interrelacionarse en diferentes intensidades.

Esta estructura no es estática al contrario, es mutable en varios grados determinando así en mayor o
en menor extensión el comportamiento de cada individuo.

Consecuentemente la técnica del W.Z.T., que explora la estructura de la personalidad, ofrece


esclarecimientos sobre la "dinámica" de la personalidad sea ésta normal o anormal, así mismo, cuando
uno de los componentes domina fuertemente, la estructura no es equilibrada y el comportamiento del

274
individuo es deficiente. Cuando sus funciones de control están súper desarrollados, el comportamiento
es inhibido; cuando su Imaginación e ideación son excesivamente desarrollados, el contacto con la
realidad y la conducta social pueden presentar serias perturbaciones.

El objetivo original de la técnica no fue examinar disturbios psicopáticos, la primera preocupación del
autor fue comprender la estructura básica de la personalidad.

Es importante también resaltar una vez más que los diseños ejecutados por los individuos sometidos a
prueba son considerados solamente en sus aspectos expresivos y proyectivos, no en sus cualidades
artísticas. Otro punto quo merece atención es que el valor psicodiagnóstico del W.Z.T. depende
principalmente de la habilidad del examinador en transponer al lenguaje específico del W.Z.T. los
términos habitualmente utilizados, esa habilidad depende en primer lugar del grado de información que
el entrevistador posea sobre la técnica. La extrema variedad y maleabilidad del diagnóstico hecho a
través del análisis del contenido hacen que se torne poco seguro para conclusiones efectivas, por lo
tanto, un criterio ulterior para verificar los significados de los contenidos do los diseños representados
es la forma de ejecución de los diseños, entonces las características de éstos serán merecedoras de
confianza.

Como vimos son muchos los méritos del test: le da al individuo que está siendo evaluado grandes
posibilidades para la asociación y la expresión libre; los elementos gráficos que aparecen en la hoja
del protocolo son todos simples y en número 'pequeño, aparte de ello, el espacio para completar los
diseños son bastante amplios con relación al tamaño de los estímulos conforme ya consideramos
anteriormente; para el examinador, el test proporciona criterios de interpretación tanto en lo que refiere
a ejecución como a contenido específico de los diseños ejecutados; el material entregado (hoja de
protocolo) no asusta al Individuo por tener una apariencia extraña o tener implicaciones emocionales,
al contrario, su carácter es simple y neutro. Finalmente otro aspecto importante en términos de valor
práctico es el reducido tiempo que se emplea para su administración y calificación tanto en forma
individual como colectiva.

El concepto de personalidad que fundamenta el test de Wartegg está basado en la teoría de Salidor. El
comprobó experimenta!' lente que las diferentes maneras a través de las cuales las personas perciben
una situación "no estructurada" y reaccionan ante ella, son -extremadamente representativas de las
diferencias Inter-Individuales.

Los resultados de esta experiencia muestran unas direcciones características en la organización del
material dado, dos de esas direcciones representan modos más primitivos de organización y se
presentan en tranca oposición una de la otra:

275
- La primera une de forma simple los elementos, resultando una estructura global, indiferenciada
y sin significado.
- La segunda organiza el material en varias estructuras fraccionadas, sin relación mutua y
frecuentemente sin sentido.
- Entre esas dos formas extremas de organización está la tercera que, a través de una conexión
y completamiento apropiado de elementos, producen los lodos" diferenciados y significativos.

Sander construyó una tipología o clasificación de estructura de la personalidad, en la cual los tipos
corresponden a los modos de organización mencionados y pueden ser llamados en términos de
transferencia de:

1.- Tipo Analítico (A)

2.- Tipo Sintético (S)

3.- Tipo Analítico-Sintético (AS)

Esta división tipológica sirvió como punto de partida para el esquema de personalidad creado por
Wartegg; que le dio un contenido psicológico apropiado a las divisiones predominantemente formales
ya mencionadas.

. El tipo (S) lo convirtió en tipo "vital-emocionar influenciado principalmente por el inconsciente y


caracterizado por el predominio de la emoción, de la imaginación y de la motivación.

El tipo (A) pasó a corresponder al tipo "Racional-Volitivo", en el cual prevalecen fuertemente la


percepción, la deliberación y el control.

El tipo (AS) es llamado de tipo "Integrado" en el cual los otros dos tipos se combinan, correspondiendo
por lo tanto a una personalidad equilibrada, productiva reveladora de sensibilidad y variadas
modalidades de reacción.

Además de esto esquema tipológico que acabarnos de describir, Wartegg elaboró otro esquema
tipológico de cuatro dimensiones, compuesto de las funciones básicas tradicionales: Emoción,
Imaginación, Intelecto y la actividad, dividiendo cada una de estas funciones en dos aspectos
característicos, más .o menos opuestos:

TIPOLOGIA WARTEGG

276
EXPANSIVA
CORRESPONDE A LA
TIPOLOGIA DE LA
EXTROVERSION E
EMOCION
INTROVERSION

RETRAIDA

COMBINATORIA
LA CAPACIDAD PARA

IMAGINACION PERCIBIR Y ABSTRAER


RESPUESTAS DE

ACUERDO A SU AJUSTE
CREADORA CON LA REALIDAD.

EVALUA LA PERCEPCIÓN Y
OBSERVACIÓN, COMO
PRACTICO
EXPRESIÓN DEL
INTELECTUAL PENSAMIENTOY LA
EXPRESIÓN DE ELLOS Y LA 277
CAPACIDAD DE RESOLVER
LOS ESTIMULOS
ESPECULATIVO

DINAMICA

ACTIVIDAD INCLUYE TODAS LAS FORMAS


DE ENERGIA MOTORA

CONTROLADA

El contenido de cada una de las funciones que fueron Inicialmente esbozadas por Wartegg y
posteriormente complementadas y diferenciadas por la Doctora Marina Kingot en su obra "THE
DRAWING COMPLETION TEST", puede ser resumido de la siguiente forma:

278
Emoción

Los aspectos de emoción retraída y de emoción expansiva corresponden aproximadamente a la


tipología llamada extroversión e introversión. El Individuo caracterizado por la emotividad expansiva,
se orienta hacia el mundo exterior y se asocia fácilmente a las personas, generalmente es amable y
alegre, tiene facilidad para el establecimiento de nuevos contactos, además es relativamente libre de
tensión siendo esto lo que le facilita su ajustamiento. Tiende a ser emocionalmente poco diferenciado,
su atención y sus Intereses son versátiles, fluctuantes y algo superficiales, característicos que
obstaculizan su eficiencia y sus realizaciones.

El individuo caracterizado por la emoción retraída, se orienta más a la reflexión Interna y no así hacia
el mundo que lo rodea. Tiende a ver cosas a través del prisma de sus propias actitudes y
predisposiciones, es bastante sensible y se puede dejar abatir con relativa facilidad por la depresión.
Propende al retraimiento y se refugia en sus sueños de la especulación y de la espiritualidad, sus
experiencias producen electos duraderos, le gusta reflexionar, meditar, se inclina a provocar conflictos
internos y parece menos capaz de satisfacerse que el individuo con Emotividad Expansiva, por otro
lado sus características afectivas tienen algo de más personal y de más interesante.

Imaginación

El tipo con imaginación combinatoria extrae su material directamente del ambiente, los organiza de
acuerdo a patrones objetivos y produce formas quo se ajustan al mundo de la experiencia sensorial.
Esa clase de imaginación so basa esencialmente en la percepción de la realidad visible y en la
orientación para ella. El individuo de tipo combinatorio también puede revelar tendencias emocionales
subyacentes quo son manifestadas en sus productos estéticos, aunque emocionales.

El tipo con imaginación creadora se caracteriza por el contacto lábil con la realidad objetiva y también
por las preferencias do construcciones abstractas o por símbolos emocionales, filosóficos o místicos.
Un toque de Imaginación creadora recalca la personalidad y puede ser de gran valía en ciertas esloras
do actividad. La predominancia de esta clase de imaginación será probablemente, un obstáculo para el
ajustamiento a las actividades cotidianas.

Intelecto

279
En el tipo intelecto práctico identificamos los individuos que operan principalmente por percepción y
observación, se caracterizan por tener conciencia clara, pensamiento ordenado y expresión directa,
trazos de personalidad que son considerados como concretos y positivos.

Este tipo de característica intelectual es orientada hacia los asuntos de la realidad concreta y para el
raciocinio Inductivo, el tipo especulativo prefiere los principios a las situaciones, el raciocinio a la
observación, la teoría a la práctica. Cuando el tipo especulativo tiene inteligencia por encima de lo
normal, se torna altamente sofisticado, aprecia mucho el refinamiento y la elaboración de sistemas
teóricos y bastos. Cuando tiene la inteligencia dentro de los patrones medios presenta una formación
intelectual vagamente racionalista, sin espíritu práctico y distante do la realidad.

Actividad

La actividad Dinámica incluye todas las formas y grados de energía motora, desde el simple
movimiento hasta la impulsividad. Generalmente los individuos queso caracterizan por la actividad
dinámica son personas emprendedoras, autocontroladas, entusiastas Ilegal do muchas veces a ser
apasionadas o Irritables, desde el punto de vista caracterológico. Disponen casi siempre de mucha
energía Interna y de fuerza física, lo que les habilita a emprender diversas tareas al mismo tiempo,
evidencia tendencias a autoalimarse y hacer valer sus puntos de vista.

El tipo de actividad controlada, se caracteriza principalmente por la firmeza en la toma de decisiones y


por la consistencia de conducta. Planea cuidadosamente sus actos antes do actuar y continúa
reflexionando sobre éstos posteriormente a su realización. En virtud de su control y de su cautela es
casi siempre exacto y fidedigno en sus opiniones, y debido a su tenacidad tiendo a realizar sus
objetivos no obstante a encontrarse con muchos obstáculos. Su atención os concentrada al mismo
tiempo que necesita do tranquilidad y do regularidad para desempeñar sus

actividades, su comportamiento es casi siempre consistente, uniforme y calmado. Entretanto, cabo


resaltar que su concentración puede eventualmente evoluir para la fijación, su control para la
inhibición, compulsividad, y su tenacidad para la perseverancia, si se trata de un Individuo
intelectualmente menos diferenciado.

Las características del esquema que acaba de ser descrito podrían suscitar algunas objeciones por el
hecho de haber sido elaborado con un cierto número de componentes o funciones. Por lo tanto, esto
no significa que la personalidad sea-Imaginada como un "compuesto de mecanismos Independientes".
La palabra "función", aplicada a tal grupo de fenómenos como intelecto y actividad, es usada

280
solamente como un término colectivo, que se refiere a un número de elementos observables del
comportamiento y presumiblemente inter-relacionados. En síntesis, ellos son apenas conceptos
operacionales.

ADMINISTRACION

El test de Wartegg es adecuado tanto para ser aplicado de manera Individual como grupal, ya que
el valor diagnóstico se basa en el producto gráfico y no en la asociación verbal u otro tipo de actividad.

La administración del W.Z.T. ocurre igual que con la utilización de cualquier otra técnica
proyectiva, siempre es ventajosa debido al contacto directo del examinador y a las posibilidades
recurrentes de observar una amplia gama de variables durante el recorrer de la prueba. Un gran mérito del
test de Wartegg es que mantiene inalterado el elevado grado de confiabilidad y de fidedignidad
psicodiagnóstica, ya sea en aplicaciones grupales lo que comúnmente ocurre en un 90%de las
situaciones de selección de personal y otros procedimientos del área de Recursos Humanos, tales
como estudio de potencial y análisis para promoción y/o cambios de carrera dentro de la organización,
entre otros.

Tanto el material utilizado para la realización de la prueba como las instrucciones dadas para su
ejecución son las mismas: solamente los aspectos secundarlos son los que deben ser adaptados a las
circunstancias propias de cada forma de administración.

La sala para la aplicación del test no debe tener, si acaso fuera posible, ni una sola decoración en las
paredes u objetos, los cuales no sólo distraen la atención del examinado sino que influyen en la elección
de los tomas que van a sor representados. Esta recomendación es buena de tenerla en cuenta, ya
que el ambiente puede ofrecer inspiraciones externas al examinado, lo que también es un aspecto
revelador, pero disminuye sensiblemente el valor proyectivo de los resultados.

Cuando se administra en grupo se debe tener mucho cuidado con las posibles "copias", se debe
distribuir las carpetas de tal forma que el acceso visual a los protocolos de un candidato y otro quede
restringido lo máximo posible.

La hoja del protocolo debe ser colocada sobre un folder o sobre algún otro papel, mas nunca sobre la
superficie de madera. Es importante tener en cuenta esta observación ya que de lo contrario se origina
diferencias en dureza o mayor o menor presión del lápiz sobre el papel, los cuales interfieren en la
evaluación de los trazos de los gráficos ejecutados y afectan de esta manera la evaluación de
importantes aspectos de ejecución.

En lo que se refiere a la elección del lápiz, se recomienda que la punta no sea muy aguda ni muy
gruesa. Se tiene buenos resultados con el lápiz número 2 (mongol), con la punta levemente desgastada
en una hoja de

281
papel inservible. Esos cuidados son necesarios toda vez que comprobamos que las diferencias en la
agudeza de la punta y en la dureza del lápiz producen diferencias en la presión o en la continuidad de
las líneas de los diseños ejecutados. Esas condiciones del lápiz pueden determinar hasta cierto punto
el uso del sombreado y de la estructura, continua y discontinua. También la calidad del lápiz puede
ejercer influencia en la elección del tema representado. Un lápiz con la punta no muy afilada desliza
suavemente y favorece la representación de temas emocionalmente "coloridos", paso que un lápiz duro
lleva, casi por sí sólo, la representación de temas inorgánicos, ya que facilita un contorno más nítido y una
estructura más precisa como la que caracteriza a determinados diseños. Es por esa razón que el lápiz
número 2, se muestra particularmente apropiado para la ejecución del W.Z.T., aparte de su condición de
medio término razonable, tiene la ventaja práctica de no borrar los diseños durante la ejecución. Otra
consideración Importante a ser tornada en cuenta es el uso del borrador. Al inicio de la utilización del test

Recomendamos quo las Instrucciones deben ser estudiadas por el examinador hasta que
ocurra la total incorporación de la información del texto y que de ninguna manera éstas deben ser
leídas delante del grupo examinado o de la persona examinada ya que ese proceso adquiere un
carácter de automatismo extremadamente perjudicial al desempeño de los Individuos sometidos a
la prueba, esto quedó comprobado a través de las experiencias de control realizadas de Wartegg
en gran escala para los procedimientos de selección do personal, algunos profesionales no
permitían que el administrado borrará el dibujo que ya habla flecho, aún hoy en día un pequeño
grupo de profesionales aconsejan quo los administrados no reciban borrador u Incluso Impiden
su uso. No obstante nuestra experiencia, sumada a la do otros profesionales, demostró que el valor
de la técnica aumenta extraordinariamente cuando se permite que los individuos sometidos a la
prueba tengan la libertad de borrar sus diseños o algunos do sus trazos, con visos a mejorar la
calidad del nivel de forma.

Es bien conocida la regla de que en las técnicas proyectivas se deben evitar cuanto sea posible
cualquier forma do restricción. Con respecto al uso del borrador en el W.Z.T., la regla es
Imperativa pues en caso contrario, cada línea trazada se torna “definitiva”, llevando al
examinado a permanecer mucho más tiempo de lo que estaría naturalmente Inclinado a gastar.
Al percibir que cada línea hecha en el papel no puede ser "corregida", efectivamente bloquea las
reacciones de ciertos Individuos. Por lo tanto, el permiso para borrar permite mucho más
espontaneidad en la elección del tema y aumenta las posibilidades del individuo a representar
cualquier cosa que se le ocurra siempre y cuando sea un objeto adecuado.

Ese modo de proceder no solamente amplía las posibilidades proyectivas del test sino también
amplia sensiblemente la validez de la Interpretación, por hacer que tanto la ejecución como la
elección de los contenidos sea más espontánea.

Además de eso, el acto de borrar frecuentemente es significativo por sí mismo, como forma de
comportamiento, eso evidencia meticulosidad y en un grado más elevado compulsividad,
aliados a trazos de inseguridad y de Indecisión, relacionados a uno o a varios campos del protocolo
en los cuales el individuo uso más el borrador.

En el caso que el individuo utilice tanto el borrador y que del “inutilizado” uno de los campos del
protocolo o todo el protocolo, el administrador debe abastecer al mismo, con otro.
Finalmente, recomendamos que se emplee el borrador blanco de menor tamaño disponible en
el mercado, con lados ovalados, para disminuir la posibilidad de que éste soa utilizado corno guía
para la ejecución do determinadas líneas.

282
Como introducción y con la finalidad de establecer un "rapport", se deben decir algunas
palabras con el objetivo de Informar a los examinados acerca do la tarea quo van a desarrollar,
además de Informarles que la prueba no requiero entrenamiento anterior o habilidad para
diseñar.

Siempre fue do gran utilidad infundir confianza a las personas que son sometidas al W.Z.T.,
especialmente a las que tienen más edad y a las que tienen menos escolaridad. Eso se hace
necesario porque para la mayoría de las personas es un trabajo asociado al talento artístico y, es
así como algunos individuos tienden a quedar muy ansiosos Irania a la tarea, que puede hasta
parecer imposible para algunos, por considerarse sin aptitud para ello.

En algunos casos si fuera necesario, el administrador puede preguntar de forma casual, si el


examinado tiene alguna habilidad para diseñar por "hobby” o si recibió algún entrenamiento o si
asistió a

algún curso de diseño. SI el examinado responde negativamente el examinador puedo reforzarlo


diciéndole que es mejor así, que eso no tiene importancia y que es hasta previsible no tener
ninguna habilidad en el diseño para la realización de ésta tarea.

Una vez hechas todas las aclaraciones posibles sobre los procedimientos de administración
de la prueba, seguimos con las instrucciones de la aplicación del test.

Como podemos ver en adelante, presentamos las instrucciones para la aplicación colectiva, puede
ser esa la más usual en los procesos colectivos pero cabe observar que esas instrucciones
también se usan en la aplicación individual y ellas puede ser adaptadas a las características socio-
culturales de los grupos o de cada Individuo, sólo que no pueden ser alteradas en esencia ni en el
orden en que estas informaciones son dadas.

INSTRUCCIONES

"Yo voy a distribuir para cada uno do ustedes una hoja Igual a ésta (mostrar) empiezan escribiendo
los datos del encabezado, con su nombro, edad, sexo, escolaridad, y la lecha de hoy (pausa).

"Voy a distribuir también un lápiz y un borrador para cada uno de ustedes y en seguida explico cómo
es que van a trabajar con esta hoja (pausa).

¿Todos terminaron? "como ustedes pueden ver, nosotros tenemos en esta hoja ocho cuadrados y
dentro de cada una de ellas pequeñas señales, pequeñas líneas, que deben ser entendidas como si
una persona apenas hubiera Iniciado unos diseños y no los hubieran terminado".

"No existe en esta prueba diseños buenos ni malos, bonitos o feos, acertados o errados",
"Todos los diseños que ustedes hagan serán considerados adecuados, siempre y cuando
indique lo quo ustedes quieren representar.

"Vale la pena recordar que, en esta prueba las personas diseñan toda clase de cosas (hacen todo
tipo de diseño), todo lo que puede ser representado a través de diseños y que ustedes quieran
dibujar, pues adelante, lo que no deben de hacer es dejar de/hacerlo pensando que no van a

283
quedar bonitos".

"Ustedes pueden usar el lápiz y el borrador las veces que quieran, hagan sus dibujos a mano libre
(no usen ningún objeto que les sirva do regla por ejemplo), como ya los dije no se preocupen por la
belleza do los diseños apenas procuren hacer lo mejor que pueden".

"Como pueden ver cada cuadro tiene un número o un espacio en blanco o un • paréntesis, para que
ustedes puedan escoger por donde comenzar y anotar el número al lado en el diseño en el espacio
en blanco o dentro del paréntesis, en la medida que vayan dibujando".

¿"Alguna duda, alguna pregunta?" (pausa)

"Una vez terminado los diseños, por favor les pido que escriban los títulos de los diseños, o el
nombro del dibujo que hicieron, esto se debe a que muchas veces no conseguimos
representar lo que queremos a través de los dibujos; los títulos esclarecen un poco más".

"Por último, cuando hayan terminado todos los dibujos observen el conjunto do dibujos y respondan a
las siguientes preguntas:

— ¿Qué diseño les gustó más?


— ¿Quién diseño les gusto menos?
— ¿Qué diseño fue el más fácil de realizar?
— ¿Cuál diseño fue más difícil de realizar?

"cuando ustedes respondan las preguntas pongan por favor el título de los diseños" "¿Alguna
pregunta, alguna duda?" (pausa)

"Bueno, entonces pueden empezar, no hay límite de tiempo, pueden gastar el tiempo que fuera
preciso sin prisa o preocupación".

"Si, durante el trabajo ustedes tienen una pregunta que hacer, o si necesitan alguna ayuda
levanten la mano, y pueden venir hasta aquí, que yo estaré todo el tiempo con ustedes para
resolverles cualquier problema". "A medida qué ustedes vayan terminando pueden ir entregando"

Una vez terminadas las instrucciones se inicia el registro del tiempo, accionado el cronómetro o
simplemente anotando la hora de Inicio.

La medida del tiempo para la ejecución del test es de 20 a 25 minutos o un poco más quizá para
los grupos de adultos que no tienen buen grado de escolaridad. Es bueno tener en cuenta el tiempo
que utilizó cada administrado ya que nos permitirá esclarecer alguna duda en lo que se refiera a
nivel de forma de los diseños.

No es raro encontrar sujetos que concluyan la prueba en 15 o 20 minutos con un buen nivel de
forma y otros que precisan de un tiempo total de 30 a 45 minutos y culminan con diseños con un

284
nivel de forma inferior. Hasta dentro de un grupo homogéneo de examinados (con edad
aproximada, mismo grado de escolaridad, misma área de formación académica), se ven estas
variaciones. Así mismo la observación cualitativa de esos aspectos pueden no solo esclarecer
dudas surgidas en el momento de la evaluación como también auxilian en la elección do un
candidato para una determinada vacante. Una vez concluido el proceso do ejecución del protocolo
propiamente dicho cabe a nosotros hacer una breve
chequeada de los datos para que iniciemos el proceso de
evaluación cualitativa del test.

S I G N I FI CA D O S A R Q U E TI P I C O S D E L O S
O C H O C A M P O S D E L TE S T D E W A R T E G G

285
CAMPO 1.- "un punto.- investiga el Ego del Individuo en sus defensas...

CAMPO 2.- "la pequeña línea ondulada".- Investiga las


fantasías del individuo y su sensibilidad o también el
grado de empatía con los demás.

CAMPO 3.- "las tres líneas ascendentes" permite explorar el


nivel de ambición, aspiraciones, metas y objetivos del
individuo.

CAMPO 4.-"el pequeño cuadro negro".- explora la manera por el


cual el Individuo lidia con sus sentimientos de
angustia, ansiedades y las disforias en términos más
amplios.

286
CAMPO 5.-"las dos líneas rectas en oposición" .- tienen por objetivo identificar la fuerza del individuo
para transponer obstáculos, lidiar con situaciones de frustración y superar problemas.

CAMPO 6.- "las dos líneas rectas desar ticuladas".- Proporcionan evaluación del potencial
creativo y del sentido de improvisación relacionados al nivel de diferenciación interna.

CAMPO 7.-"el pequeño semicírculo puntillado".- Investiga las características afectivo-emocionales,


explorando los aspectos de sensualidad y de sexualidad.

CAMPO 8. : "el semicírculo grande continuo".-nos


proporciona datos relacionados al grado de
empatía del sujeto con los demás y el
relacionamiento Interpersonal, en el sentido de
proteger y ser protegido, compartir normas y
valores con el grupo social.

287
REGLAS PARA LA EVALUACION
CUALITATIVA DEL TEST DE WARTEGG

1. CAMPO 1 (Orgánico).- Esperado: respuestas Orgánicas (personas, rostros, llores,


animales, etc) o respuestas en el cual el punto sea adecuadamente utilizado (tomándolo como
centro por ejemplo el punto del blanco para el tiro do flecha).

2. CAMPO 2 (Orgánico).- Esperado: igual al campo uno o respuestas en las cuales la pequeña linea
ondulada sea utilizada en la representación no abstracta (Diseño concreto u objetivo).

3. CAMPO 3 (Inorgánico).- Esperado: respuestas Inorgánicas (sistemas de arquitectura como


predios, casa, chalets, escaleras, etc.) o respuestas en las cuales las tres líneas ascendentes
sean utilizadas en la representación de un diseño preferencialmente no abstracto. (diseño
concreto u objetivo).

288
4. CAMPO 4 (Inorgánico).- Esperado: respuestas Inorgánicas (nuevamente temas de
arquitectura igual a los contenidos del campo 3), u objetos en los cuales el pequeño
cuadrado negro sea utilizado de manera apropiada (tablero de ajedrez, una pipa
empinada etc.).

5. CAMPO 5 (Inorgánico).- Esperado: respuestas Inorgánicas (generalmente utensilios, tales


como Hechas, manecilla do reloj, brochas de pintura, escobas, etc.) o respuestas en las cuales las
dos líneas rectas en oposición sean utilizadas de manera apropiada (se deben tangenciar).

6. CAMPO 6 (Inorgánico).- Esperado: respuestas Inorgánicas de cualquier clase (objetos


utilitarios u objetos decorativos, como máquinas, cuadros, figuras geométricas como el cubo en
tres dimensiones, carros, ómnibus, camiones etc.) o respuestas en las cuales las dos líneas rectas
desarticuladas sean unidas apropiadamente, llegándose a cerrar en el objeto representado.

7. CAMPO 7 (Orgánico).- Esperado: respuestas . Orgánicas (llores, personas, rostros,


animales, aves, frutos, etc.)o respuestas en las cuales el pequeño semicírculo puntillado sea
utilizado apropiadamente en la ejecución do un diseño no abstracto.

8. CAMPO 8 (Orgánico).- Esperado: respuestas Orgánicas (rostros, llores, personas,


animales, etc.) o respuestas donde el semicírculo grande sea utilizado apropiadamente para
la composición de un diseño concreto, siempre y cuando no sea geométrico (ejemplo: sol,
montañas, paraguas, luna, etc.)

CONSIDERACIONES Y CRITERIOS PARA LA

IDENTIFICACION DE "FOCOS DE PROBLEMAS", "FOCOS

NEUROTICOS" O "NUCLEOS DE COMPLEJOS"'EN CADA

UNO DE LOS OCHO CAMPOS DEL TEST DE WARTEGG

Tomando como base los dos trabajos de la Doctora G. Manan Kinget en su obra (The Drawing
Compietion Test - Ed. Grume & Stratton N.Y. 1952), que establece: AFINIDAD (A) e INSENSIBILIDAD
(I), para las 1) Respuestas orgánicas a los campos Orgánicos, 2) Respuestas Inorgánicas a los
campos inorgánicos (tratamiento con alinidad), 3) Respuestas Orgánicas a los campos Inorgánicos, 4)
Respuestas Inorgánicas a los campos Orgánicos (tratamiento- con•Insensibilidad).

289
Incorporamos el concepto de AFINIDAD PARCIAL (Ap), para que podamos Identificar con más
seguridad los diferentes grados de disturbios de personalidad:

a) Problemas o dificultades del individuo en lidiar con los aspectos inherentes a cada uno de los ocho
campos.
b) Trazos Neuróticos originados de los conflictos relacionados los significados de los ocho campos.
c) Núcleos concurrentes a la incapacidad total o parcial para abordar de manera más o menos a la
temática implícita a cada uno de los ocho campos.

Así mismo tenemos:

1. Tratamientos con "A" - Ausencia de conflictos en los lemas de los campos.


2. Tratamiento con "Ap" Proble mas o dificultades relacionados a los temas do los campos.
3. Tratamiento con T - Presencia de conflictos neuróticos relacionados a los lemas de los campos.
4. Choques, negativas o fugas - Existencia de núcleos de complejos que pueden comprometer en
mayor o menor grado !os/aspectos a los campos negados.

OBSERVACIONES:

Como ya vimos, consideramos "A" para los campos Orgánicos o Inorgánicos, con sus respuestas
apropiadamente Orgánicas o Inorgánicas; "Ap", para respuestas no necesariamente Orgánicas o
Inorgánicas en relación al campo trabajado, peroren los cuales los estímulos han sido adecuadamente
utilizados para la composición de un diseño; e "I" para las negativas. Los garabatos, los diseños
geométricos, las abstracciones decorativas simétricas o asimétricas, o para la transformación de un
campo Orgánico en un Inorgánico, a través de la anulación del estímulo original, como por ejemplo
transformar un punto en un cuadrado, o las rectas en curvas.

ESTUDIO DEL ANALISIS DE LA SECUENCIA EN EL


DIAGNOSTICO DE LA COHERENCIA O DE LA
INCOHERENCIA INTRAPSIQUICA Y EN LA COMPRENSION
DE LOS ASPECTOS DE LA VIDA ABORDADOS CON
MAYOR O MENOR FACILIDAD

Sabemos que el orden natural, el orden "Esperado" de ejecución en los diseños en el test de Wartegg, es el
"convencional" o sea

290
la ejecución del campo uno al campo ocho.

Por tanto, un grupo bastante significativo de la población examinada sigue un orden propio en la ejecución
de sus diseños, motivados no sólo por las explicaciones dadas por nosotros en las instrucciones del test,
sino principalmente van en función de sus propias características personales.

De esa forma el análisis secuencial del test se muestra extremadamente reveladora en la


elaboración del perfil del diagnóstico, por apuntar los campos preferidos (primero y segundo diseño
ejecutado) son aquellos en

los cuales no sólo el Individuo tiene más facilidad para expresarse o actuar bien con ellos sino también
es donde establece sus prioridades de vida, y en los campos no proferidos (al octavo y el séptimo diseño
ejecutado), los cuales apuntan para las mayores dificultados do expresión personal o menor Interés
en la vida.

Por ello es que usamos el cuestionario abreviado, compuestos por preguntas básicas: Qué
diseño le gusto más, cuál fue el diseño más fácil de hacer, que diseño le gustó menos, y cuál fue
el diseño más difícil de hacer?). Con estas respuestas tendremos los datos suficientes para
averiguar el grado de coherencia intrapsíquica, que es fundamental no sólo para conocer el
equilibrio emocional, sino para saber el grado de ajustamiento a una determinada situación, o
el buen o ol mal desempeño en la ejecución do una, tarea.

Ejemplo:

I) Orden 1ro.— 2do. — 3ro/ — 4to.-5to.- 6to. — 7mo. — 8vo.


Campos 3 - 2 - 1 -5 – 6 – 8 – 4 - 7

Diseño más fácil 1 ro. (Campo 3 - preferido - ambiciones - metas - objetivos de vida). Diseño
más difícil 7mo (Campo 4 - no preferido - angustia - disforia).

Diseño que más le gusto: 2do (Campo 5 - no preferido - solución de obstáculos).

Diseño que más le gustó: 8vo. (Campo 7 - no preferido - afectos - sensualidad - sexualidad). Diseño
que menos le gustó: lío. (Campo 6 - preferido - creatividad - inventiva, etc.). Diagnóstico - Inadecuado
grado de coherencia intrapsíquica. (o incoherencia intrapsíquica).

Como podemos observar en estos dos ejemplos bastante simplificados, para que el caso tea-
diagnosticiado como Coherencia intrapsíquica debe haber coincidencia en las respuestas de las
preguntas: "diseño más fácil y "diseño que más gustó', en lo referente a los campos preferidos
(trabajados en 1ro y 2do lugar), así como en las respuestas "Diseño más difícil, y "diseño que
menos gustó", en lo referente a los campos 'no preferidos" (trabajados en 8vo. y 7mo. lugar),
siempre y cuando el orden de ejecución de los diseños no* sea la convencional (del campo 1 al campo
8 consecutivamente).

291
A parle de ellos también es importante recordar, la necesidad de observar los tratamientos con
Afinidad (A) y Afinidad Parcial (Ap), para los diseños ejecutados.

SINTESIS DE LAS REGLAS PARA EL


ANALISIS Y EVALUACION CUALITATIVA DEL
TES T DE WARTEG G

1) Lectura del cuestionario (títulos de los diseños y las cuatro preguntas básicas).

2) Prioridad do los campos - Análisis do secuencia para el establecimiento do los campos: Proferidos
(1ro. y 2do diseño ejecutado) y no proferidos (Ovo y 7tho. diseño ejecutado)

3) Establecimiento do: Afinidad (A), Afinidad Parcial (Ap) e Insensibilidad (I), para cada uno de los
ocho campos.

4) Observación del nivel de forma del protocolo (Diseños cuidadosos, casuales, etc.)

5) Contenidos (de acuerdo con lo esperado para los campos Orgánicos e Inorgánicos)

6) Ejecución (Predominio de líneas rectas, curvas, sombreados, etc.)

7) Trazos de personalidad (conforme a la relación del anexo).

ASPECTOS RELEVANTES PARA SER CONSIDERADOS EN LA SINTESIS

1) Estructura linterna (Ego) (campo 1 con "A" y grado de coherencia lntrapsíquica)


2) Asertividad (Predominio de líneas rectas de buena calidad)
3) Flexibilidad (presencia de líneas curvas de buena calidad).
4) Capacidad de argumentación (campo 6 con "A" y contenido variados)

5) Resistencia a las frustraciones (campo 4 y campo 5 con "A")


6) Impulso piara la acción (campo 3 y campo 5 con "A", diseños amplios y diseños originales).
7) Afectividad (campo 2 y campo 7 con "A" y predominio de líneas curvas de buena calidad).
8) Interés por los otros (campo 8 con "A" y presencia do contenidos. humanos y/o do
naturaleza: flores, plantas, etc.)
9) Censo de la realidad (contenidos de objetos, temas de arquitectura, diseños técnicos, etc.)

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TRAZOS DE PERSONALIDAD OBTENIDOS A TRAVES DEL TEST DE WARTEGG

1.- VITALIDAD (Nivel de energía para sustentar la acción y la fuerza de los impulsos
internos)

Naturaleza animada

- Movimientos humano o inanimado


- Contenidos mecánicos (fuertes)
- Cobertura amplia
- Sombreado fuerte
- Diseños orientados
2.- COORDINACION MOTORA

- Ausencia de temblores
- Detalles
- Líneas rectas "buenas"
- Líneas curvas "flexibles"
3.- ASPECTOS INSTINTIVOS (necesidades)

- Sombreado negro (presión)


- Contenidos orales
- Contenidos sensuales o sexuales
- Contenidos do naturaleza Inanimada (atmósfera)

4.- LIDERAZGO, ACTIVIDAD, DE MANDO, AMBICION

- Cobertura amplia
- Movimiento
- Arquitectura
- Organización
- Estilo
- Abstracción técnica
- Objetos utilitarios (campo 3 corno preferido)

5.- SENTIMIENTO DE INFERIORIDAD

- Diseños constrictos
- Insensibilidad a los campos 3, 5, 6
- Líneas débiles o quebradas

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6.- IMAGINACION Y CREATIVIDAD

- Originalidad
- Campo 6 preferido (con afinidad)
- Fantasía
- Simbolismo constructivo
- Paisaje y atmósfera
7.- PENSAMIENTO CONCRETO

- Mayor número de objetos – Arquitectura


- Líneas rectas (.objetividad)

8.- PENSAMIENTO ABSTRACTO

- Abstracciones (técnicas y decorativas)


- Simbolismo
- Fantasmas (representaciones fantasmagóricas: máscaras diabólicas, etc).
- Fantasía
9.- FUERZA DE VOLUNTAD, TENACIDAD, METODO, ORDEN Y DISCIPLINA

- Orden-convencional (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8,)


- Campos con afinidad
- Expansión •
10.- RELACIONES HUMANAS

- Contenidos humanos
- Naturaleza inanimada (llores)
- Vista de exteriores

11.- ADAPTACION (facilidad de interrelacionarse con el ambiente, con las personas y las tareas)

- Afinidad con la mayor parte de los campos


- Líneas curvas

12.- APTITUDES (cuando éstas se manifiestan).

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LA CAPACIDAD DE ADAPTACIÓN VISTA DESDE EL TEST DE WARTEGG,

SU IMPORTANCIA EN EL ÁMBITO LABORAL

  En el ámbito laboral donde el postulante que ingresa no solo tendrá una tarea o función especifica
que realizar sino que naturalmente también convivirá a diario con otros compañeros y personal
directivo , evaluar la capacidad y modalidad adaptativa de un candidato es un factor importante para
observar y relevar en las etapas de preselección y selección por cuanto como hemos comentado
muchas veces mas allá del puesto de que se trate siempre es necesario discernir si además de las
aptitudes concretas en capacitación, formación y experiencia que el puesto necesita la persona
dispone además de aptitudes psicológicas y en esto además de incluir las que el puesto requiere
necesitamos saber el nivel de equilibrio psicosomático que en general el sujeto tiene al momento de su
ingreso a la Empresa o Institución.

295
  Por otra parte el nivel de adaptabilidad es uno de los componentes más importantes dentro de  la
evaluación, pues para que un individuo mantenga relaciones interpersonales tanto íntimas como
sociales en sentido amplio adecuadas, debe contar en su personalidad con un nivel básico o medio de
adaptabilidad.

  Así en esta exploración de la naturaleza de las emociones y vida social de un individuo y su correlato
o peso en la adaptación general de un individuo a su entorno,  en esta oportunidad lo haremos desde
indicadores en el test de Wartegg.

 Previamente comenzaremos en términos esenciales por el concepto de adaptabilidad.

 Concepto nuclear de adaptabilidad: Su presencia denota que en mayor o menor grado la persona
está dispuesta a efectuar el cambio de actitud o estilo de comportamiento que sea necesario ya sea
para conformarse a una nueva y diferente circunstancia o para desempeñarse en las de rutina o en las
excepcionales. A veces esta adaptación será por cambios en la metodología de trabajo, cambio de
autoridades o su jefe directo, ingreso de nuevos compañeros, reingeniería que obliga a cambio de
sector y a veces de tarea…etc. Esto en la ultima década con la movilidad y variabilidad del mercado
laboral, la incorporación de nuevas tecnologías etc. ha hecho que para poder permanecer en el
sistema cada trabajador debe estar preparado para una estabilidad relativa y por ende cuando mejor
es su capacidad de adaptación mejor será su ajuste a la situación laboral. .

 Esto supone  flexibilidad y algún grado de empatía para poder detectar las necesidades y
requerimientos del entrono tanto de tareas como interpersonal.

Ahora bien para una mayor comprensión del tema que estamos abordando definiremos el concepto
básico de ¿qué es la adaptación?, ¿en que consiste la misma?...

La adaptación es un proceso activo y dinámico que requiere el compromiso directo del sujeto, A. Adler
decía que el estilo de vida y la adaptación del individuo a la realidad forman la base de su equilibrio
psíquico.

 Desde Piaget la adaptación es el equilibrio entre los esquemas de asimilación y acomodación. Así
cada nuevo acontecimiento vital o material le impone al sujeto una respuesta, cuando el estimulo es
afín con los medios o recursos que un sujeto tiene, la situación se resuelve sin grandes problemas, es
decir el sujeto asimila el objeto, viceversa cuando la situación es de una característica diferente o de
exigencia superior al esquema de acción de un sujeto se requiere un esfuerzo mayor (acomodación)
para volver a situarse en un punto de equilibrio.

Por eso Piaget hablaba que no existe un equilibrio último y acabado sino siempre transitorio, él lo llamaba
“equilibrio mayorante”, la idea es ir pasando por niveles de equilibrio cada vez mayores, en un movimiento en
espiral siempre ascendente.

FUENTES DE INFORMACIÓN

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 Acacia Ibáñez,Iris (Traducción) del Original LE TEST DU DE FAMILLE.(1967) Buenos Aires.
Editorial Kapeluz.
 Bell. J (1972) Técnicas Proyectivas Buenos Aires. Kapeluz
 Corman, L. (1967). EL Test del Dibujo de su Familia. Buenos Aires: Kapelusz.
 García Arzeno, M.E..- Nuevas aportaciones al Psicodiagnóstico Clínico. Edit. Nueva Visión
 Grassano de Piccolo, E. y otros.- Indicadores Psicopatológicos en las Técnicas Proyectivas.
Edit. Nueva Visión.
 Hammer, E.- Tests Proyectivos Gráficos. Edit. Paidós
 Machover, K.- Dibujo de la Figura Humana: un método de investigación de la personalidad, Ed.
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 Muniz, A. (compiladora).- Diagnósticos e Intervenciones. Enfoques teóricos, técnicos y clínicos
en la práctica psicológica. Tomos I, II y III. Edit. Psicolibros
 Ocampo, M.S. y García Arzeno, M.E...- Las Técnicas Proyectivas y el Proceso
Diagnóstico. Edit. Nueva Visión, Bs. As., 1974

 Portuondo, J. (1992). Test Proyectivo de Karen Machover. Madrid: Luminar.


 Querol, Silvia y Chávez,Paz, M.I. Adaptación y aplicación del Test de la Persona bajo la lluvia,
JVE Psiqué, 1997
 Rapapport, D. (1985). Test de Diagnósticos psicológicos. México: Paidos.
 Rabin,A y Haworth,M (1996) Técnicas proyectivas para niños. Buenos Aires. Editorial Paidos
 Vels Augusto. Dibujo y personalidad. Agrupación de Grafoanálisis consultivos de España –1994
 Wartegg Ehrig. (1991) Test de Wartegg Diagnóstico por camadas-WZT

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