Clima Escolar
Clima Escolar
DE LA CONVIVENCIA
EN LOS CENTROS EDUCATIVOS
DE CANTABRIA
Susana Lázaro-Visa
y Andrés A. Fernández-Fuertes
(Coordinación)
CONSEJERÍA DE EDUCACIÓN,
CULTURA Y DEPORTE
Relación de autores por orden alfabético:
Elena Briones
Celia España Chico
Andrés A. Fernández-Fuertes
Noelia Fernández-Rouco
Marta García-Lastra
Eva Gómez Pérez
Sara González-Yubero
Susana Lázaro-Visa
y Raquel Palomera
INVESTIGACIÓN EN DESARROLLO
SOCIO-EMOCIONAL, BIENESTAR
Y EDUCACIÓN (IDSEBE)
PRESENTACIÓN
INFORME
SOBRE CLIMA ESCOLAR
| 5. Posibilitar una participación más efectiva de todos los colectivos en la toma de decisio-
nes de los centros.
Es tarea de esta consejería difundir los resultados de este informe así como promover en-
tre la comunidad educativa las propuestas de mejora señaladas, para ello contamos entre
otros con el plan de formación del profesorado así como con todos los cauces de difusión
para el alumnado y familias de toda la región.
LÍNEAS DE MEJORA
Fomentar
el rechazo
ante todo
comportamiento
Potenciar los agresivo
valores humanos y
las habilidades de
tipo personal Reconocer,
y social visibilizar
y promover el
respeto por las
diversidades
Mejorar
los canales de Posibilitar una
comunicación participación más
y colaboración efectiva de todos los
colectivos en la toma
de decisiones
de los centros
Esperamos que este estudio sea provechoso para todas y todos los cántabros y sigamos
aunando esfuerzos en la promoción de la escuela inclusiva respetuosa con la defensa de los
derechos humanos y el desarrollo de una ciudadanía responsable y cohesionada.
Equipo de investigación:
Noelia Fernández-Rouco
Raquel Palomera
Elena Briones
Marta García-Lastra
Eva Gómez Pérez
Sara González-Yubero
Celia España Chico
DISEÑO DE LA
INVESTIGACIÓN
Susana Lázaro-Visa
Andrés A. Fernández-Fuertes
Raquel Palomera
Noelia Fernández-Rouco
Elena Briones
Marta García-Lastra
y Eva Gómez Pérez
1.1. Clima escolar, convivencia y conflicto en centros
educativos de Cantabria
El presente informe pretende reflejar el estado general de la convivencia escolar en Can-
tabria. La información en la que se basa se ha obtenido de tres colectivos destacados en el
proceso educativo: el alumnado, sus familias y el profesorado. De esta forma, desde sus
diferentes perspectivas, se ha elaborado una visión global del tema que nos ocupa durante
el curso escolar 2016-2017, con el objeto de obtener una panorámica de las distintas etapas
educativas, especialmente, Primaria y ESO, pero sin olvidar Bachillerato, Ciclos Medios y
la FP Básica. Se trata de responder a tres cuestiones esenciales: cómo es la convivencia en
los centros educativos, qué dificultades existen en la actualidad y qué tipo de actuaciones
se ponen y podrían poner en marcha para su mejora. En su planteamiento se han seguido
muy de cerca los trabajos de autores referentes en las cuestiones que nos competen, como
son Rosario Ortega y Rosario Del Rey, sobre diferentes formas de acoso en la escuela; Félix
López, sobre el bienestar personal y social en la infancia y adolescencia; Robert Weissberg
y el grupo CASEL, sobre aprendizaje social y emocional; Marc Brackett, sobre inteligencia
emocional; y Alfredo Oliva, sobre los activos para el desarrollo positivo.
Hablar de convivencia en positivo implica que ‹‹la vida en común, que acontece en todos
los escenarios de la educación escolar y en el entramado de todos los sistemas de relación
(profesorado/alumnado, relaciones entre los propios escolares, y relaciones familia/escue-
la), discurra con pautas de respeto de los unos sobre los otros›› (Del Rey, Ortega y Feria,
2009, p. 161). Respeto que se sustenta en la defensa de la dignidad de todas las personas,
en actitudes positivas hacia la diversidad, en los derechos humanos como referente. Avanzar
en esta dirección supone considerar, desde un punto de vista psicológico, la promoción de
todos aquellos factores personales (e.g., autoeficacia social), afectivos (e.g., autorregulación
emocional), morales (e.g., valores) y sociales (e.g., habilidades para la resolución de con-
flictos), que sabemos esenciales en la relación con los otros (Carpintero, López, del Campo,
Lázaro y Soriano, 2015; López, 2000; López, Carpintero, del Campo, Lázaro y Soriano, 2006),
pero también, y sobre todo, promover una cultura escolar que pivote en torno a la construc-
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Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Diseño de la Investigación
Con este marco como punto de partida y con el fin de obtener la información necesaria
que permita profundizar en el objeto de estudio, esta investigación ha pivotado en torno al
clima escolar, la presencia/ausencia de distintas formas de agresión y las medidas que se
implementan o que se deberían implementar, para la gestión de la convivencia. A partir de
los resultados que se obtengan, se plantearán posibles líneas de intervención, que redunden
en una mejora de la convivencia escolar en Cantabria.
En este trabajo, en primer lugar, se explora el clima escolar, considerado como uno de los
predictores más importantes, tanto de los resultados académicos de los estudiantes (Benbe-
nishty, Avi-Astor, Roziner y Wrabel, 2016), como de su ajuste psicológico (Voight y Nation,
2016). El clima escolar es entendido aquí desde su perspectiva más social, poniendo de
relieve la importancia de la calidad de las interacciones entre estudiantes y entre estos y
los/as docentes, además del bienestar experimentado por el alumnado y su sentimiento de
aceptación y valoración por los demás (Oliva et al., 2009).
Las dimensiones del clima escolar pueden encontrarse organizadas de forma diferente en
distintas aproximaciones teóricas (Konishi, Miyazaki, Hymel y Waterhouse, 2017). No obstan-
te, hay una gran coincidencia en destacar ciertas dimensiones o subdimensiones, que hacen
referencia a aspectos académicos, sociales, físicos (seguridad) y afectivos (vinculación). En
este punto, en una de las últimas revisiones sobre clima escolar, Voight y Nation (2016)
ponen de relieve una serie de dimensiones que conforman el clima escolar: en ellas inciden
las prácticas y los programas escolares, tratando de facilitar el rendimiento y el bienestar del
alumnado, aunque no todas ellas muestran las mismas evidencias de efectividad (Figura 1.1).
Algunos trabajos en nuestro entorno, siguiendo las aportaciones de distintos autores si-
tuados en el modelo de desarrollo positivo adolescente, refiriéndose especialmente a los
centros de Secundaria, señalan que los centros escolares que promueven el desarrollo de
su alumnado, tanto personal y social como académico, se caracterizan por facilitar el es-
tablecimiento de vínculos positivos entre el alumnado y de estos con el profesorado; por
promover un clima afectuoso y de seguridad, con normas y límites claros, pero también
con proximidad afectiva en las relaciones; y finalmente, por favorecer la participación y el
sentimiento de pertenencia del alumnado con el centro, generando oportunidades para el
desarrollo de competencias personales y socioemocionales (Oliva et al., 2008; Pertegal et al.,
2015). Del mismo modo, el clima escolar se relaciona con el bienestar del alumnado, con sus
resultados académicos y con menores niveles de conductas y actitudes de acoso (Espelage,
Low y Jimerson, 2014; Konishi et al., 2017; Low y VanRyzin, 2014).
18
Disciplina
Relaciones Ambiente
interpersonales físico
Clima
Programas Rendimiento
y prácticas escolar y bienestar
Respeto a la
diversidad Seguridad
Participación
Figura 1.1. Relación entre programas, prácticas y dimensiones de clima escolar. Adaptado de
Voight y Nation (2016, p. 175).
En tercer lugar, la investigación previa ha ido poniendo de relieve qué medidas generadas
para facilitar la gestión de la convivencia parecen tener un efecto positivo. De esta forma, si
se considera el clima escolar desde la perspectiva del aprendizaje social y emocional (SEL),
se subraya como un aspecto central la promoción de competencias sociales y emocionales
(Konishi et al., 2017), así como el apoyo ofrecido por un profesorado que habla con su
alumnado sobre cuestiones académicas, pero también de temas personales que les preocu-
pan, promoviendo, entre otros aspectos, el respeto mutuo (Voight y Nation, 2016). En este
sentido, la propia formación del profesorado en este ámbito se considera como uno de los
factores fundamentales para la implementación efectiva de la educación emocional y social
en las aulas (Palomera, Fernández-Berrocal y Bracket, 2008). La implicación de la mayor
parte del profesorado, con el apoyo del equipo directivo, también parece estar relacionada
con un mejor funcionamiento de las propuestas para la mejora de la convivencia (Galán, Mas
y Torrego, 2008), sin olvidar la importancia de aumentar la implicación familiar.
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Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Diseño de la Investigación
1.2.1. Objetivos
1.- Conocer el parecer de los distintos agentes implicados en los centros educativos,
concretamente familias, profesorado y alumnado, sobre el clima escolar en los centros
educativos.
b. Obtener información, en su caso, sobre el clima de aula percibido por sus protago-
nistas.
2.- Identificar la percepción que los distintos agentes implicados en los centros educa-
tivos, concretamente familias, profesorado y alumnado, tienen sobre la presencia de
conflictos en el centro y el aula.
3. Estudiar la percepción que los distintos agentes implicados en los centros educativos,
concretamente familias, profesorado y alumnado, tienen sobre la gestión de la conviven-
cia y los conflictos en los centros educativos.
a. Describir las actuaciones que se implementan, a nivel de centro y aula, para la me-
jora de la convivencia y solución constructiva de conflictos, especialmente a través de
la función tutorial.
20
b. Explorar qué propuestas para la mejora de la convivencia escolar consideran nece-
sarias familias, profesorado y alumnado.
En un segundo momento, tomando como punto de partida los resultados descriptivos que
se obtienen, se analiza la relación entre algunas de las variables exploradas (especialmente
aquellas sobre las que se puede intervenir más fácilmente desde los centros educativos) con
respecto al clima escolar y el comportamiento agresivo. Con esta finalidad, se amplía el aná-
lisis con la incorporación de variables como las actitudes hacia la diversidad en el alumnado
o el desarrollo de educación social y emocional en el profesorado.
1.2.2 Metodología
a) Participantes
1
.- Se consideraron municipios rurales aquellos de menos de 2000 habitantes, intermedios de 2000 a 10000 y
urbanos de más de 10000. Para determinar el tamaño de los municipios se acudió a los datos del Instituto Cántabro
de Estadística (ICANE).
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Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Diseño de la Investigación
se obtuvo la muestra que se resume en la Tabla 1.1. Para ello, se estableció a priori un nivel
de confianza del 95% y un margen de error del 5% para las distintas etapas educativas.
La muestra de familias se obtuvo mediante un muestreo aleatorio efectuado entre las fa-
milias de los/as estudiantes finalmente encuestados. La participación final ha sido de 523
familias/tutores legales de las distintas etapas educativas analizadas (Tabla 1.2).
Tabla 1.2. Muestra de familias por nivel educativo
Infantil y Primaria 97
Resto de etapas 230
TOTAL 327
b) Variables e instrumentos
La estructura de los cuestionarios es igual en todos los colectivos, con ligeras variaciones
que tienen en cuenta el papel educativo que juega cada colectivo en el sistema. Esto implica
la incorporación de preguntas específicas para cada colectivo que exploran aspectos dife-
rentes y complementarios de una misma variable. En el diseño del cuestionario se ha tenido
igualmente en cuenta a quién iba dirigido, adaptando tanto la longitud como el lenguaje, en
función de estas características.
22
En todos ellos se pueden diferenciar algunos apartados compartidos:
• Datos sociodemográficos generales.
• Clima escolar percibido (centro y aula en alumnado).
• Distintos tipos de agresiones y roles (i.e., agresor, víctima y testigo) en la muestra de
alumnado y distintos tipos de agresiones en y entre diferentes agentes educativos en las
muestras de profesorado y familia.
• Gestión de la convivencia.
• Otros aspectos analizados, en función de los destinatarios (i.e., variables complemen-
tarias).
| Escala de percepción del clima y del funcionamiento del centro (alumnado) de Oliva et al.
(2009). Se compone de 30 ítems con un formato de respuesta tipo Likert de 7 puntos (de 1 =
‹‹Totalmente falso›› a 7 = ‹‹Totalmente verdadero››) 2. Estos ítems se agrupan en cuatro subes-
calas: Clima, que incluye el grado en que el alumnado percibe las relaciones entre iguales
como buenas y la percepción del centro como lugar seguro (α= .78); Vínculos que, por un
lado, evalúa el grado en que el alumnado tiene un sentimiento de pertenencia y satisfacción
con su propio centro y, por otro, la valoración del apoyo percibido del profesorado (α= .81);
Claridad de normas y valores que, por una parte, analiza el grado en que el alumnado percibe
la claridad de límites, en cuanto a las normas existentes en el centro y, por otra, cuantifica la
percepción de la coherencia en la promoción de valores en el centro por parte del profeso-
rado (α= .82); y Empoderamiento y oportunidades positivas, que supone la valoración de los
recursos e instalaciones del centro como oportunidades, la oferta de actividades dirigidas al
alumnado y, finalmente, la percepción de su influencia en la vida del centro o la percepción
de fomento de su participación (α= .83). La escala permite obtener una puntuación global
de funcionamiento del centro (α= .90). Esta escala se dirige a adolescentes a partir de 12 años
de edad, ampliado en ese trabajo a niños/as de 5º y 6º. Con el grupo de 4º de Primaria se
han realizado algunas adaptaciones (e.g., reducir el número de ítems por factor en algunas
escalas).
| Escala de percepción del clima y del funcionamiento del centro (EPCFC), versión profeso-
rado, de Oliva et al. (2009). Se compone de 22 ítems, con un formato de respuesta tipo
Likert de 7 puntos (de 1 = ‹‹Totalmente falso›› a 7 = ‹‹Totalmente verdadero››)3 . Los ítems se
agrupan en seis subescalas, a saber, convivencia (i.e., percepción del profesorado del centro
sobre el clima social que existe en él, el cumplimiento de las normas y la seguridad; α= .83),
vinculación con el centro (i.e., sentimiento de pertenencia al centro; α= .91); empoderamiento
(i.e., percepción sobre la influencia del alumnado en el día a día del centro; α= .75), metas
2
.- En este trabajo las opciones de respuesta se redujeron a cinco, para simplificar el proceso de toma de decisiones
al responder. Además, esto permitía homogeneizar el formato de respuesta de los diferentes instrumentos.
3
.- En este trabajo las opciones de respuesta se redujeron a cinco, para simplificar el proceso de toma de decisiones
al responder, en consonancia con el resto de escalas. Además, esto permitía homogeneizar el formato de respuesta
de los diferentes instrumentos.
23
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Diseño de la Investigación
educativas (i.e., planteamiento, por parte del profesorado, de las metas académicas y si estas
se inclinan más hacia lo instruccional o a lo educativo; α= .71), implicación o compromiso
del profesorado (i.e., grado de implicación del profesorado con la vida del centro; α= .79); y
cohesión (i.e., percepción del profesorado sobre si la toma de decisiones del centro funciona
de manera democrática y si las relaciones entre ellos/as son positivas; α= .87). La escala
también facilita una puntuación total de percepción del clima y del funcionamiento del centro
(α= .88).
| Percepción del clima y funcionamiento del centro desde la perspectiva de las familias. Este
instrumento pretende conocer la visión de las familias sobre aquellos aspectos esenciales
en la vida del centro, en el que están escolarizados sus hijos. En su diseño se han tenido en
cuenta las dimensiones que se emplearon en las escalas diseñadas para alumnado y profe-
sorado. El análisis factorial realizado nos permite hablar de cinco factores que agruparon 15
de los 17 ítems originales, denominados ‹‹respeto percibido››, que evaluaría el respeto que
perciben en el centro tanto entre el alumnado como entre el profesorado (α= .61), ‹‹nor-
mas, valores y resolución de conflictos›› (α= .70), ‹‹apoyo del centro al desarrollo integral
del alumnado (α= .73)››, ‹‹participación del alumnado y las familias››, específicamente si es
fomentada por el centro (α= .61) y ‹‹vínculos entre iguales››, entendido como la percepción
de la familia sobre las relaciones de apoyo a su hijo/a por parte de los compañeros (α= .69).
| Cuestionario ad hoc para la evaluación del clima del aula y las acciones que desarrolla pro-
fesorado y tutor para promover la convivencia. Este instrumento consta de 16 ítems agrupados
en cinco categorías, todas ellas relacionadas con la percepción de la convivencia escolar a
nivel de aula: sentimiento de bienestar, sentimiento de incomodidad, actividades que fomen-
tan un clima positivo (i.e., ‹‹medidas proactivas››), detección e intervención de dificultades en
un buen clima (i.e., ‹‹medidas reactivas››) y actuaciones del tutor/a. Estas preguntas tienen
un formato de respuesta tipo Likert de 5 puntos (de 1 = ‹‹Nunca›› a 5 = ‹‹Siempre››). El alum-
nado responde a este instrumento en su totalidad, mientras que el profesorado responde
únicamente a ocho: aquellas relativas a cómo se organiza la tutoría en su centro y qué con-
tenidos trabaja en sus propias tutorías.
Para evaluar las distintas formas de agresión y las actitudes se han emplea-
do los siguientes instrumentos:
24
| European Bullying Intervention Project Questionnaire (EBIPQ), adaptación española de Orte-
ga-Ruíz, Del Rey y Casas (2016). Esta escala está compuesta por 14 ítems (α= .85): la mitad
evalúan agresiones sufridas (α= .79) y la otra cometidas (α= .89). Los ítems hacen referencia
a agresiones como golpear, insultar, amenazar, robar, decir palabras malsonantes, excluir o
difundir rumores. Los elementos presentan una modalidad de respuesta que gradúa la fre-
cuencia de ocurrencia de las conductas (de 0 = ‹‹Nunca›› a 4 = ‹‹Siempre››)4. Este instrumento
se complementó con la incorporación de un ítem que evaluaba el hecho de ser testigo de
agresiones para muestra total de alumnado.
| Percepción de agresiones físicas y psicológicas por parte del profesorado y las familias. Las
preguntas diseñadas ad hoc se han organizado en torno a distintas formas de agresión que
pueden producirse tanto presencialmente como de forma virtual. Se explora el grado de fre-
cuencia con el que tienen lugar dentro de los distintos colectivos (entre el alumnado, entre
el profesorado y entre las familias), así como entre diferentes colectivos, explorando las dos
direcciones (entre profesorado y familias, entre alumnado y profesorado y entre alumnado y
sus familias). La modalidad de respuesta de los ítems es tipo Likert de cinco puntos (de 1 =
‹‹Nunca›› a 5 = ‹‹Siempre››); además se contempla la respuesta ‹‹No sé›› (0).
En el cuestionario del profesorado se han incorporado cuatro ítems para evaluar su per-
cepción sobre el incremento o no de la conflictividad y el acoso respecto a cursos anteriores.
Tienen un formato de respuesta tipo Likert de 4 puntos (de 1 = ‹‹Nada›› a 4 = ‹‹Mucho››).
4
.- En este trabajo se ha empleado la siguiente modalidad de respuesta: 1 = Nunca; 2 = Pocas veces; 3 = Algunas
veces; 4 = Muchas veces; y 5 = Siempre. Esto se hizo para tratar de homogeneizar, en la medida de lo posible, el
formato de respuesta del cuestionario.
5
.- En este trabajo se ha empleado la siguiente modalidad de respuesta: 1 = Nunca; 2 = Pocas veces; 3 = Algunas
veces; 4 = Muchas veces; y 5 = Siempre. Esto se hizo para tratar de homogeneizar, en la medida de lo posible, el
formato de respuesta del cuestionario.
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Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Diseño de la Investigación
En el caso del alumnado, se han diseñado dos preguntas abiertas para explorar cómo se
podría mejorar la convivencia en el centro y quién tendría que hacerlo, categorizadas poste-
riormente con un sistema de categorías emergente.
En el caso del profesorado, se emplean, además de las anteriores, una serie de preguntas
para explorar la gestión actual de la convivencia y el conflicto en su centro y aula: medidas
que se adoptan ante los problemas de convivencia, motivos que están en la base de los
problemas de convivencia en las aulas, valoración general sobre diferentes aspectos rela-
cionados con su función docente, así como su formación sobre este tópico (en el centro y
particular) y, por último, la valoración sobre cuál debe ser su grado de implicación como
docente ante situaciones de conflicto, acoso y ciberacoso.
En las familias, además de las preguntas abiertas para explorar vías de mejoras de la con-
vivencia y los agentes que deberían implicarse, se incorporan una serie de preguntas para
analizar su percepción sobre el tipo de acciones que se ponen en marcha en el centro ante
problemas de convivencia, la frecuencia de actividades que se activan para la mejora de la
convivencia y los motivos a los que atribuyen los problemas de convivencia. Finalmente se
exploró su conocimiento sobre el acoso y ciberacoso y cómo actuar ante este tipo de situa-
ciones.
| Teacher Job Satisfaction Scale, de Skaalvik y Skaalvik (2011). Este instrumento cuan-
tifica la satisfacción del profesorado con su trabajo. Se compone de cuatro ítems tipo
Likert de 5 puntos (de 1 = ‹‹Muy en desacuerdo›› a 5 = ‹‹Muy de acuerdo››) (α= .91).
En este estudio se ha utilizado una adaptación al castellano: para ello, en una primera
fase, la escala fue traducida del inglés al español y posteriormente de nuevo al inglés
por dos traductores bilingües independientes; posteriormente ambas traducciones
26
fueron revisadas por los/as autores del presente informe, con la finalidad de identificar
discrepancias y, en definitiva, alcanzar un consenso sobre la forma más adecuada de
expresar el sentido de cada elemento en español.
c) Procedimiento
El trabajo de campo se realizó durante los meses de abril y mayo de 2017. Tras realizar los
primeros contactos con los centros educativos seleccionados en el muestreo aleatorio, se
solicitó la colaboración del equipo directivo y/o de orientación, así como del profesorado de
los centros para acceder a los niños, niñas y adolescentes, así como a sus familias.
A través del profesorado se hizo llegar la solicitud de participación voluntaria a las familias,
además de una explicación sobre el sentido del estudio. Las familias que aceptaron colabo-
rar en el estudio debieron firmar el consentimiento informado para la participación de todos
los encuestados menores de edad a su cargo. Además, una muestra de familias cumplimentó
de forma anónima y voluntaria el cuestionario dirigido a ellas.
Con la colaboración de los centros y sus docentes, el equipo de investigación fue el en-
cargado de recoger los datos en las aulas seleccionadas, contando con el apoyo de algún
docente del propio centro educativo cuando fue estrictamente necesario.
Por su parte, el profesorado recibió un cuestionario anónimo on line, que llegó a cada uno
de ellos a través de la plataforma institucional, estando a su disposición durante tres sema-
nas, con avisos periódicos a la dirección de los centros para que se solicitara la participación
del claustro.
d) Análisis de datos
Los primeros análisis realizados son fundamentalmente descriptivos (i.e., medias, desvia-
ciones típicas, frecuencias y porcentajes). En nuestra opinión, el estudio descriptivo de las
variables objeto de estudio es sumamente importante en cualquier investigación, pero si
cabe más en este trabajo: permite obtener una imagen precisa de a qué hacen referencia las
dimensiones analizadas o hasta qué punto se trata de pensamientos, actitudes o conductas
compartidas por los/as participantes.
27
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Diseño de la Investigación
En una segunda fase se procedió a llevar a cabo diferentes análisis inferenciales, en con-
creto, alfa de Cronbach (α), para explorar la fiabilidad de los instrumentos estandarizados
utilizados y correlaciones, paramétricas (correlación de Pearson) y no paramétricas (Rho de
Spearman), según correspondiese, con la intención de explorar la existencia de relaciones
significativas entre las variables estudiadas y el sentido de las mismas.
28
2
CONVIVENCIA EN LOS CENTROS EDUCATIVOS:
LA PERCEPCIÓN DEL
ALUMNADO DE 4º, 5º Y 6º
DE EDUCACIÓN PRIMARIA
Andrés A. Fernández-Fuertes
Marta García-Lastra
Noelia Fernández-Rouco
y Eva Gómez Pérez
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
30
En este capítulo se presentan los datos obtenidos con la muestra de alumnado de 4º, 5º y
6º de Educación Primaria. Se exponen los resultados sobre su percepción de distintas cues-
tiones relacionadas con el clima escolar, tanto a nivel de aula como de centro, prestando una
especial atención a la posible existencia de agresiones entre iguales, a las propuestas que se
realizan desde este colectivo para mejorar la convivencia escolar y a las posibles relaciones
entre variables objeto de estudio.
100
80 Mujer
60
40 52.6% Hombre
47.4%
20
0
Los/as participantes tienen edades comprendidas entre 9 y 13 años (M= 10.4 años; DT=
1.00). En la Figura 2.2 se aprecia que la mayor parte de esta muestra se ubica en el tercer
ciclo de Primaria: 392 niños/as en 5º y 6º frente a 194 en 4º.
Figura 2.2. Distribución de la muestra en función de curso.
Ciclo de Primaria
100 4º
80
60 5º y 6º
40 66.9%
20 33.1%
0
31
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
La mayor parte de este alumnado indica haber nacido en España, al igual que sus proge-
nitores. De hecho, solo un 5% de los/as niños/as de 4º nacieron en el extranjero, dato muy
similar al observado en 5º y 6. En cuanto a la procedencia de sus padres y madres, en 4º
únicamente el 7.2% nació fuera de España, cifra que asciende al 13.4% en 5º y 6º.
La mayoría de estos/as niños/as afirma vivir con sus padres y uno o más hermanos (81.5%
en 4º y 79.9% en 5º y 6º). En cuanto al número de hermanos, lo más característico es que
vivan con uno (57.1% en 4º y 57.6% en 5º y 6º) o dos (17.4% en 4º y 13.9% en 5º y 6º). Tam-
bién hay un importante número de niños/as que manifiesta no tener hermanos (21.2% en
4º y 23.9% en 5º y 6º).
2.2.1. Aula
En la Tabla 2.1 se muestran los primeros cinco indicadores relativos al clima escolar a nivel
de aula, en concreto los que se refieren al sentimiento de bienestar en el aula. En ella se
aprecia la importancia de las relaciones con los iguales. En este punto es necesario hacer
32
notar que, si bien la mayor parte de los indicadores son positivos, no es menos cierto que
un número importante de menores expresa que los/as compañeros/as no les valoran, no les
eligen para jugar o bien que esto se produce con una baja frecuencia.
Tabla 2.1. Porcentajes de respuesta, agrupados en función de su frecuencia, relativos al
sentimiento de bienestar en el aula
4º 5º y 6º
En la Tabla 2.2 se exponen dos indicadores que hacen referencia a un sentimiento de in-
comodidad en el aula. A pesar de que, como se viene diciendo, el clima de aula es visto de
forma favorable por la mayor parte de los/as participantes, no es menos cierto que muchos
de ellos/as creen que se dan situaciones, además con una alta frecuencia, especialmente en
4º, que dificultan la buena marcha de la clase.
33
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
4º 5º y 6º
También se les preguntó si perciben que el profesorado pone en práctica diferentes me-
didas proactivas para fomentar el clima positivo en el aula (Tabla 2.3). Aquí se evidencia que
en torno a la mitad de los/as niños/as piensa que no se realizan actividades para fomentar
un buen clima en el aula o bien que no se hace con la asiduidad que sería deseable, si se
exceptúa la enseñanza del diálogo como forma de solucionar los conflictos interpersonales.
4º 5º y 6º
34
En la Tabla 2.4 se recogen una serie de posibles acciones, desarrolladas por parte del
profesorado, sobre la detección e intervención en posibles amenazas a un clima de aula
positivo (i.e., medidas reactivas): se aprecia que son pocos/as los/as que consideran que los/
as docentes no son conscientes de la existencia de problemas o agresiones entre ellos/as,
que no intervienen cuando se detectan problemas en el aula, o bien que esto se hace con
una baja frecuencia.
4º 5º y 6º
Nota. * ítem inverso del instrumento utilizado (aquí ha sido reescrito en sentido positivo para facilitar la compren-
sión de la dirección las puntuaciones).
Por último, se muestran los resultados sobre actuaciones positivas del tutor/a en el aula
(Tabla 2.5). Los/as participantes en el estudio señalan que el/la tutor/a usa las sesiones de
tutoría para fomentar el buen clima de aula, especialmente mediante su interés personal
por conocer cómo se sienten, algo especialmente característico en 4º. De los tres aspectos
analizados, a juicio de los/as niños/as encuestados, seguramente habría que incidir más en
el fomento de habilidades para “hablar y llegar a acuerdos” entre ellos/as.
35
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
4º 5º y 6º
2.2.2. Centro
Para analizar este ámbito de la convivencia escolar, se usó la Escala de percepción del clima
y del funcionamiento del centro (versión alumnado) de Oliva et al. (2009). Se trata de un
instrumento estandarizado de 30 ítems (α= .90) que se agrupan en cuatro subescalas: Clima
(i.e., grado en que el alumnado percibe las relaciones entre iguales como buenas y el centro
como lugar seguro; α= .58), Vínculos (i.e., sentimiento de pertenencia y satisfacción del
alumnado con su propio centro y valoración del apoyo percibido por parte del profesorado;
α= .82), Claridad de normas y valores (i.e., grado en que el alumnado percibe claridad en
los límites y normas del centro e igualmente coherencia en la promoción de valores en el
centro por parte del profesorado; α= .80) y Empoderamiento y oportunidades positivas (i.e.,
valoración de los recursos e instalaciones del centro y de la oferta de actividades dirigidas
al alumnado; también habla de la percepción de su influencia en la vida del centro y del
fomento de la participación del alumnado; α= .76). Los datos de fiabilidad que se ofrecen
son los obtenidos con los participantes de 5º y 6º de Primaria.
36
En la Figura 2.3. se aprecia que los cuatro componentes de este ámbito del clima escolar
tienen unas puntuaciones medias altas con respecto al posible rango de respuesta6, sobre
todo Vínculos y Claridad de normas y valores. Además, las puntuaciones tienden a ser algo
más altas en 4º.
Figura 2.3. Frecuencia media por ciclo de las distintas dimensiones relativas al clima de centro.
5,00
4º
4,50
4,00
5º y 6º
3,50
3,00
2,50
2,00
1,50
1,00
Clima Vínculos Normas y valores Oportunidades
Dentro de esta misma sección, se preguntó a los/as participantes por un aspecto adicional
a las preguntas de la escala estandarizada que, sin lugar a dudas, también habla del clima
que perciben en su centro educativo: si durante el presente curso habían evitado ciertos
lugares del colegio por miedo (Tabla 2.6). Salvo en uno de los lugares (i.e., el patio), tanto
en 4º como en 5º y 6º, más del 90% de los/as participantes responde que el miedo no le ha
llevado a evitar espacios del centro. De los diferentes lugares del colegio, el que se percibe
como más problemático es el patio, especialmente en 4º de Primaria. Dentro de la categoría
“Otros lugares”, al pedirles que especificaran cuáles, sobresalían espacios como el ascensor,
la sala de profesores o el aula de informática.
Tabla 2.6. Porcentaje de personas que evitan distintos lugares por miedo
4º 5º y 6º
Sí 4.4 5.4
Los pasillos o las escaleras
No 95.6 94.6
Sí 9.3 6.2
Los baños
No 90.7 93.8
6
.- 1= Muy en desacuerdo, 2= En desacuerdo, 3= Ni acuerdo ni desacuerdo, 4= Acuerdo, 5= Muy de acuerdo.
37
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
4º 5º y 6º
Sí 18.1 9.0
El patio
No 81.9 91.0
Sí 3.4 4.7
El comedor
No 96.6 95.3
Sí 7.1 5.4
La entrada o salida del centro
No 92.9 94.6
Sí 2.2 4.4
La propia clase
No 97.8 95.6
Sí 6.0 1.0
Otra clase
No 94.0 99.0
Sí 0.5 1.0
La biblioteca
No 99.5 99.0
Sí 2.7 1.8
El pabellón polideportivo
No 97.3 98.2
Sí 4.9 1.8
La calle
No 95.1 98.2
Sí 0.6 0.2
Otros lugares
No 99.4 99.8
38
2.3. Agresiones entre iguales
De la misma forma y con respecto al presente curso, 125 menores indican haber sufrido
agresiones con una frecuencia alarmantemente alta: una o más agresiones, cuando menos,
una vez a la semana (21.3% de la muestra). De las siete formas de agresión consideradas
en esta investigación (7 ítems; α= .85 obtenido en la muestra de Primaria), la que se sufre
con mayor frecuencia son los insultos, mientras que las amenazas se situarían en el extremo
opuesto, incluso por debajo de las agresiones físicas (Tabla 2.7).
Tabla 2.7. Porcentajes de la frecuencia con que han sido víctimas de distintas agresiones
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
7
.- Nota. 1= Ausencia, 2= Frecuencia baja (una o dos veces), 3= Frecuencia media (una o dos veces al mes), 4=
Frecuencia alta (una vez a la semana o más).
39
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
40
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
Con respecto a quienes reconocen haber agredido a compañeros/as, se obtiene una con-
clusión similar a la observada en la condición de victimización: los insultos representan la
forma de agresión más frecuente8 (Tabla 2.8).
Con independencia del tipo analizado de agresión (7 ítems; α= .75), la mayor parte de la
muestra afirma no haber cometido agresiones o que, si cometieron al menos una agresión
(N= 55), se trató de situaciones puntuales (i.e., una o dos ocasiones). No obstante, un 4.44%
de los/as participantes (N= 26) sí admite cometer agresiones con una frecuencia importante
(i.e., una o más veces a la semana).
Tabla 2.8. Porcentajes de la frecuencia con la que han agredido de distintos modos a otros/as
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
8
.- Nota. 1= Ausencia, 2= Frecuencia baja (una o dos veces), 3= Frecuencia media (una o dos veces al mes),
4= Frecuencia alta (una vez a la semana o más).
41
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
42
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
Durante el presente curso, 123 participantes (21% de la muestra) exponen que han presen-
ciado cómo un/a compañero/a agredía a otro/a, generalmente con una baja frecuencia en
ambos ciclos9. También hay menores que sí han presenciado agresiones con una frecuencia
alta (i.e., al menos una vez a la semana), en concreto un 9.39% del total de la muestra (N=
55). En la Tabla 2.9 se muestran los diferentes porcentajes de respuesta en función del sexo
y ciclo de los/as participantes.
Tabla 2.9. Porcentajes de la frecuencia con que se ha observado a un/ compañero/a ser
agredido
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
9
.- Nota. 1= Ausencia, 2= Frecuencia baja (una o dos veces), 3= Frecuencia media (una o dos veces al mes),
4= Frecuencia alta (una vez a la semana o más).
43
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
Tal y como se adelantó, también se les preguntó por cómo reaccionarían ante una situación
en la que ven que un/a compañero/a está siendo insultado/a, humillado/a o golpeado/a por
otro/a, lo que hemos llamado “reacciones potenciales”. En la Tabla 2.10 se aprecia que, con
independencia del ciclo, su respuesta más frecuente sería la de intentar parar la situación,
si se trata de un/a amigo/; si no lo es, aunque la frecuencia se reduzca, conviene saber que
son pocos los que no intervendrían. Son poco usuales las respuestas que denotan falta de
empatía con hipotéticas víctimas; aun así, en torno al 30% admite que no haría “nada, que
pasaría de largo” y el 10% expone que, en una situación de ese tipo, se reiría.
Tabla 2.10. Porcentajes de la frecuencia con la que responden de distintos modos ante
situaciones en que observan agresiones
4º 5º y 6º
44
4º 5º y 6º
Para estudiar en qué medida el teléfono móvil o Internet han podido tener una incidencia
en situaciones en las que se han producido agresiones, se elaboraron ad hoc tres preguntas:
una relativa al rol de víctima, otra al de agresor/a y otra al de observador/a. Se obtuvo que
21 participantes declararon haber sido agredidos de esta forma (3.6% de la muestra de
Primaria), 3 haber utilizado esta vía para cometer agresiones (0.5%) y 37 haber observado
situaciones de este tipo (6.3%).
En la Tabla 2.11 se aprecia que estos resultados son considerablemente más bajos que los
hallados para las agresiones presenciales, una conclusión posiblemente relacionada con el
hecho de que el acceso a estas TIC suele ser limitado en este grupo de edad, especialmente
entre el alumnado de 4º de Primaria.
Tabla 2.11. Porcentajes de la frecuencia con la que el uso del teléfono móvil o Internet se ha
relacionado con situaciones de ciberacoso
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
45
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
Llegados a este punto, se prestará atención a aquellos menores que, durante el presente
curso, se han sentido agredidos/as de alguna forma (i.e., golpes, insultos, amenazas, aisla-
miento, etc.) al menos en una ocasión, a saber, 229 alumnos/as (39.08% de la muestra). En
la Tabla 2.12 se expone que, en función de sus respuestas, lo más habitual es que las agre-
siones hayan procedido de un/a único/a niño/a o bien de grupos de alumnos/as del mismo
sexo que la víctima, salvo en el grupo de niñas de 4º de Primaria. Es igualmente común que
el acoso lo cometan alumnos/as mayores que la víctima o cuando menos de la misma edad.
Del mismo modo, suele ser alumnado del mismo centro, pero no de la misma clase, con la
excepción de las niñas de 5º y 6º de Primaria.
Tabla 2.12. Datos descriptivos de los/as agresores/as, según el sexo y ciclo del participante
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
46
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
A esa misma submuestra se le preguntó acerca de lo que hizo cuando pasó por esta situa-
ción. En la Tabla 2.13 se observa que “defenderse” es la respuesta más frecuente.
Tabla 2.13. Porcentajes de la frecuencia, por sexo y ciclo, con la que responden de distintos
modos ante el hecho de haber sufrido agresiones
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
47
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
Tabla 2.14. Porcentajes de la frecuencia, por sexo y ciclo, de comunicación de las agresiones
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
48
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
También se les preguntó sobre sus sentimientos y emociones ante lo sucedido. En la Tabla
2.15 se evidencia, por una parte, que la emoción más frecuente fue la rabia, el enfado y, por
otra, que el temor al tener que acudir al centro no fue algo habitual. De la misma forma,
se aprecia que en torno al 60% no le ha resultado indiferente lo sucedido y que la mayor
parte de ellos/as se sintió acosado/a tras lo sucedido. Los sentimientos ligados a la tristeza
también tienen una importante presencia, al igual que determinadas manifestaciones, como
los dolores de cabeza o estómago o los problemas para concentrarse en clase.
49
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
Tabla 2.15. Porcentajes de la frecuencia, por sexo y ciclo, con la que están presentes
distintos sentimientos tras haber sufrido agresiones
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
50
La última pregunta específica para el grupo de menores que afirmaron haber sido agre-
didos/as, tenía que ver con los motivos a los que atribuyen, según su punto de vista, que
otros/as compañeros/as les habían agredido. Esta pregunta se formuló de manera abierta y
las respuestas fueron categorizadas posteriormente. En lo que respecta a este interrogante,
en la Tabla 2.16 se recoge que la mayor parte de ellos/as desconocen por qué les ha pasado.
Tabla 2.16. Porcentajes de la frecuencia, por sexo y ciclo, de los motivos que consideran relacio-
nados con el hecho de haber sufrido agresiones
MUJER VARÓN
4º 5º y 6º 4º 5º y 6º
Con independencia de que hayan sido víctimas de agresiones o acoso o no, se preguntó a
toda la muestra por las razones que estarían en la base de este problema. En este punto, el
alumnado de 4º señalaba, entre otros aspectos, que los/as que agreden y acosan a deter-
minados/as compañeros/as lo hacen porque “no les gustan los chicos que parecen chicas”
(31.3% de las niñas y 29.3% de los niños), “no soportan a los/as listos/as” (24.1% de las
niñas y 25.6% de los niños), “no les gustan las personas que vienen de otro país” (18.8 las
niñas y 19.5 los niños) o “les gusta meterse con los débiles” (18.8% de las niñas y 12.2% de
los niños).
51
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
¿Qué se puede hacer, desde los centros educativos, para que el alumnado se sienta más
seguro, más tranquilo? Su punto de vista a este interrogante se recogió mediante una pre-
gunta abierta. La agrupación de todas las propuestas de los/as que expresaron su parecer
se realizó mediante cuatro categorías emergentes (Tabla 2.17): incrementar la vigilancia y el
control (N= 130), poner en marcha acciones formativas (N= 186), acciones concretas ante
los conflictos o el acoso (N= 131) e implicar al alumnado en la promoción del clima escolar
(N= 53). En este punto es destacable que todos los/as niños/as que hicieron propuestas
afirmasen que era necesario apoyar a las víctimas de agresiones (i.e., acciones concretas).”
Tabla 2.17. Porcentajes de la frecuencia, por ciclo, de acciones para mejorar la convivencia del
centro
4º 5º y 6º
52
2.5. Relaciones entre las variables objeto de estudio: algunas
claves para la intervención educativa
A continuación, se expondrán los resultados más destacables sobre la relación entre dis-
tintas variables estudiadas: ello se hace con el objetivo de abundar en la identificación de
elementos centrales que faciliten la propuesta de acciones concretas, tanto para la mejora
del clima escolar, como para la prevención de comportamientos agresivos.
En la Tabla 2.18 se aprecia que, en general, se establecen asociaciones negativas entre las
variables analizadas. Dado que no es posible hablar de causalidad, se desconoce si el mal
clima en el centro educativo propicia la existencia de agresiones entre iguales, si son estas las
que dañan la convivencia escolar o bien, si se trata de una combinación de ambos elemen-
tos. En cualquier caso, de estos resultados se desprende la importancia de cuidar el clima
en los centros educativos, especialmente en lo que respecta a los diferentes indicadores del
clima general del centro (Figura 2.3).
Tabla 2.18. Correlaciones entre los comportamientos agresivos y las dimensiones relativas al
clima de centro
53
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas). * La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas)
En la Tabla 2.19 se aprecia que existen pocas correlaciones significativas y que las que sí lo
son, son bajas. Centrándonos en los resultados estadísticamente significativos, una primera
conclusión tiene que ver con la relación inversa entre una actitud favorable hacia la diversi-
dad y cometer agresiones (presenciales y virtuales): de aquí cabría deducir la importancia de
promover la tolerancia hacia la diversidad entre el alumnado de Primaria. Del mismo modo,
que los/as docentes enseñen a resolver problemas entre el alumnado por medio del diálogo,
correlaciona negativamente con sufrir agresiones virtuales, por lo que esta práctica educati-
va se debería promover. Por último, el hecho de que el/la tutor/a se preocupe por cómo se
sienten los/as niños/as, guarda una relación inversa con sufrir u observar agresiones, ambas
virtuales; por tanto, este es otro elemento que debería ser objeto de atención preferente en
los cursos de los que se viene hablando.
54
En general, en mi clase
durante el presente
Tabla 2.19. Correlaciones El/la tutor/a... Actitudes
curso se hacen
entre los comportamientos agresivos, actividades para...
aspectos sobre el clima de aula
Usar diálogo
Actividades
problemas
Interés por
cómo nos
a resolver
Llevarnos
Aprender
Actitudes
acuerdos
sentimos
nosotros
mejor
llegar
entre
y las actitudes hacia la diversidad
** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas). *La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas).
55
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Percepción del alumnado de 4º, 5º y 6º de Educación Primaria
Para concluir, se exploraron las correlaciones entre las diferentes dimensiones del clima de
centro (Figura 2.4) y las variables que siguen: actividades encaminadas a fomentar un clima
positivo (i.e., “medidas proactivas”; Tabla 2.3), actuaciones positivas del tutor/a (Tabla 2.5) y
una actitud de tolerancia hacia diferentes formas de diversidad.
Actividades
problemas
Interés por
Llevarnos
cómo nos
acuerdos
sentimos
Actitudes
Resolver
mejor
llegar
Noelia Fernández-Rouco
Andrés A. Fernández-Fuertes
Susana Lázaro-Visa
y Celia España Chico
En este capítulo se presentan los datos obtenidos con alumnado de Enseñanza Secundaria
Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional. En concreto, se muestran los datos sobre
su percepción en distintas cuestiones relacionadas con el clima escolar, tanto a nivel de aula
como de centro, así como la existencia de comportamientos agresivos, los sentimientos aso-
ciados a ellos y la percepción de abordaje de los mismos. Finalmente, se analizan también
las propuestas de los/as adolescentes para mejorar la convivencia en el centro y se ponen
en relación algunas de las variables estudiadas, con el fin de apuntar algunas posibles líneas
de mejora.
100 Mujer
80
60 Hombre
40 57,73%
42,27%
20
0
100
90
80
70
60
50
40
30 51.77%
20 31.8%
10
12.65% 3.78%
0
59
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
La mayor parte de participantes han nacido en España, si bien este porcentaje es mayor
en alumnado de ESO y Bachillerato. En las 80 personas que han nacido fuera de España, el
tiempo medio de residencia en nuestro país es de 9.5 años, con una variabilidad que va de
los 5 meses a los 20 años. Una distribución similar por etapas se encuentra en el caso del/los
progenitor/es; sin embargo, en este caso, de los 78 que han nacido fuera de España, llevan
aquí entre uno y 44 años, con una media de 15 años.
Para finalizar, más de la mitad de los/as participantes reconoce haber suspendido alguna
asignatura a lo largo del presente curso, siendo el máximo de asignaturas suspensas de cin-
co. Solo en el caso de personas que estudian ESO, más del 50% no ha suspendido ninguna
asignatura, encontrando los mayores porcentajes de suspensos en Formación Profesional.
Finalmente, más del 60% espera que en próximas evaluaciones su resultado mejore, mien-
tras solo alrededor del 3% cree que obtendrá peores resultados.
Con respecto a este grupo de variables, conviene aclarar que han sido elaboradas ad hoc,
en función de los objetivos de estudio, al carecer de un instrumento estandarizado que ana-
lizase los aspectos que figuran a continuación.
Para facilitar el análisis e interpretación de los resultados obtenidos, estos ítems han sido
agrupados, tomando en consideración su contenido. A continuación, se muestran los datos
de 16 preguntas (ítems) agrupados en cinco categorías, relacionadas con la percepción de
la convivencia escolar en el aula, en este caso, sentimiento de bienestar, sentimiento de in-
comodidad, actividades que fomentan un clima de aula positivo (i.e., “medidas proactivas”),
detección e intervención de dificultades en un buen clima de aula (i.e., “medidas reactivas”)
y actuaciones del tutor/a.
60
de un tercio considera que hace cosas importantes para otros/as, en el caso de Bachillerato
y FP Básica, y menos de la mitad se sienten valorados/as con frecuencia en el caso de esta
última vía educativa (Tabla 3.1).
Tabla 3.1. Porcentajes de la frecuencia por etapa con la que están presentes distintas
manifestaciones relativas a sentimiento de bienestar en el aula
61
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
Tabla 3.2. Porcentajes de la frecuencia por etapa con la que están presentes distintas
manifestaciones relativas a sentimiento de incomodidad en el aula
62
Tabla 3.3. Porcentajes de la frecuencia por etapa con la que están presentes distintas
manifestaciones relativas a las actividades que se ponen en marcha para fomentar un clima
positivo en el aula (i.e., “medidas proactivas”)
Sobre las actuaciones del profesorado ante los conflictos que se dan a nivel de aula (i.e.,
medidas reactivas), es nuevamente en Bachillerato y en FP de Grado Medio donde afirman
que, con menor frecuencia, el profesorado identifica situaciones conflictivas y de acosos e
interviene de forma adecuada en las mismas (Tabla 3.4).
63
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
Tabla 3.4. Porcentajes de la frecuencia por etapa con la que están presentes distintas
manifestaciones relativas a actuaciones del profesorado en la detección e intervención en
situaciones que alteran el buen clima de aula (i.e., “medidas reactivas”)
Nota. * ítem inverso del instrumento utilizado (ha sido reescrito en sentido positivo para facilitar la comprensión
de los datos).
64
Tabla 3.5. Porcentajes de la frecuencia por etapa con la que están presentes distintas
manifestaciones relativas a las actuaciones positivas del tutor/a en el aula
65
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
En lo que concierne al análisis del clima percibido en el centro educativo, se utilizó la Escala
de percepción del clima y del funcionamiento del centro (versión alumnado) de Oliva et al.
(2009). Se trata de un instrumento estandarizado de 30 ítems (α = .87), que se agrupan en
cuatro subescalas: Clima, relativa al grado en que el alumnado percibe las relaciones entre
iguales como buenas y el centro como lugar seguro (α = .72); Vínculos, relacionada con el
sentimiento de pertenencia y satisfacción del alumnado con su propio centro y valoración
del apoyo percibido por parte del profesorado (α= .87); Claridad de normas y valores, que
alude al grado en que el alumnado percibe claridad en los límites y normas del centro e
igualmente coherencia en la promoción de valores en el centro por parte del profesorado
(7 ítems, α= .80); y Empoderamiento y oportunidades positivas, relativa a la valoración de
los recursos e instalaciones del centro y de la oferta de actividades dirigidas al alumnado,
además de la percepción de su influencia en la vida del centro y del fomento de la parti-
cipación del alumnado (10 ítems, α= .81). La fiabilidad presentada es la obtenida en esta
investigación.
Por término medio10, el alumnado valora de forma positiva el clima de centro, en sus di-
ferentes dimensiones, pero especialmente Vínculos y Claridad de normas y valores (Figura
3.3), una conclusión también observada en el alumnado de Primaria.
Figura 3.3. Medias por etapa de las distintas dimensiones relativas al clima de centro para las
distintas etapas educativas.
4,5
3,5
2,5 ESO
Bachiller
2
FP BÁSICA
1,5
FP MEDIA
1
Clima Vínculos Normas Oportunidades
y valores
10
.- 1= Muy en desacuerdo, 2= En desacuerdo, 3= Ni acuerdo ni desacuerdo, 4= Acuerdo, 5= Muy de acuerdo.
66
Con el fin de enriquecer la información aportada por la percepción del clima de centro,
exploramos con qué frecuencia el alumnado evita los distintos espacios del centro por temor
a sufrir algún tipo de agresión, encontrando porcentajes inferiores al 5%, salvo en el caso
de FP Básica en relación con el centro en general y la entrada y salida del mismo, tal y como
se aprecia en la Tabla 3.6. No obstante, tomando en consideración todos los espacios, el
porcentaje mayor de personas que evitan lugares por miedo se encuentra en la ESO. Final-
mente, los porcentajes relativos a la categoría “Otros lugares” aluden fundamentalmente al
polideportivo o vestuario, la cafetería y los aledaños del centro.
Tabla 3.6. Porcentaje de personas por etapa que evitan distintos lugares por miedo
67
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
como las cometidas, los ítems hacen referencia a acciones como golpear, insultar, amenazar,
robar, decir palabras malsonantes, excluir o difundir rumores. Las frecuencias establecidas
en la prueba como formato de respuesta fueron adaptadas para su análisis. De esta forma,
las puntuaciones oscilan entre 1 (ausencia) y 4 (alta frecuencia), correspondiendo este últi-
mo a una frecuencia de “más de una vez a la semana”. Para analizar también la presencia
de agresiones observadas, se incorporó una única cuestión relativa directamente con la fre-
cuencia con la que se han observado las distintas formas de conducta agresiva, siguiendo el
mismo formato de respuesta.
Doscientas treinta y seis personas afirman haber sufrido al menos una conducta agresiva,
de las que a continuación se muestran, con al menos una frecuencia de 1-2 veces al mes
durante este curso (Tabla 3.7). Atendiendo a las frecuencias más altas, al menos una vez a la
semana o más, el porcentaje se sitúa en un 18.7% del total, ciento cincuenta y seis personas.
Los resultados también muestran que la población masculina recibe más agresiones en
todas sus formas, a excepción de la exclusión social. Cabe resaltar algunos resultados: las
agresiones físicas, como golpear, amenazar, robar o romper objetos, están más presentes
en alta frecuencia en los estudiantes varones de Bachillerato, mientras que insultar y hablar
mal de uno/a es más frecuente durante la ESO, coincidiendo este último resultado con el de
FP Básica.
68
MUJER VARON
Golpear, patear, empujar Ausencia 82.2 87.1 88.2 96.4 73.5 81.9 76.9 100
Baja frecuencia 14.2 9.5 11.8 3.6 20.6 10.3 23.1 0.0
víctimas de distintas agresiones
Frecuencia media 0.8 2.0 0.0 0.0 2.4 0.9 0.0 0.0
Alta frecuencia 2.8 1.4 0.0 0.0 3.5 6.9 0.0 0.0
Insultar Ausencia 49.2 67.3 55.6 76.4 39.2 62.1 38.5 68.8
Baja frecuencia 29.7 22.4 27.8 18.2 31.0 19.8 46.2 29.2
Frecuencia media 8.2 6.1 5.6 0.0 12.9 2.6 7.7 0.0
Alta frecuencia 12.9 4.1 11.1 5.5 17.0 15.5 7.7 2.1
Decir a otros sobre mí Ausencia 43.9 61.9 44.4 65.5 57.1 63.8 61.5 81.3
Tabla 3.7. Porcentajes de la frecuencia por sexo y etapa con la que han sido
Baja frecuencia 33.7 26.5 33.3 20.0 22.9 19.8 15.4 14.6
Frecuencia media 8.6 3.4 16.7 1.8 7.6 7.8 7.7 0.0
Alta frecuencia 13.7 8.2 5.6 12.7 12.4 8.6 15.4 4.2
69
Tabla 3.7. Porcentajes de la frecuencia por sexo y etapa con la que han sido víctimas de distintas agresiones
70
MUJER VARON
Amenazar Ausencia 89.0 92.5 88.9 92.9 78.4 91.4 69.2 93.8
Baja frecuencia 7.1 7.5 0.0 3.6 16.4 2.6 23.1 6.3
Frecuencia media 2.0 0.0 11.1 0.0 1.8 1.7 7.7 0.0
Alta frecuencia 2.0 0.0 0.0 3.6 3.5 4.3 0.0 0.0
Robar, romper Ausencia 73.8 86.4 77.8 92.9 69.2 81.0 84.6 87.5
Baja frecuencia 22.7 12.2 22.2 5.4 24.4 12.1 7.7 12.5
Frecuencia media 2.7 0.0 0.0 0.0 3.5 3.4 7.7 0.0
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
Alta frecuencia 0.8 1.4 0.0 1.8 2.9 3.4 0.0 0.0
en los centros educativos de Cantabria
Excluir, ignorar Ausencia 76.4 82.3 76.5 66.1 77.2 80.2 84.6 93.8
Baja frecuencia 16.5 12.9 23.5 23.2 15.2 12.9 15.4 2.1
Frecuencia media 3.5 0.7 0.0 0.0 1.8 5.2 0.0 2.1
Alta frecuencia 3.5 4.1 0.0 10.7 5.8 1.7 0.0 2.1
Difundir rumores Ausencia 61.7 76.9 66.7 69.6 64.9 76.7 92.3 81.3
Baja frecuencia 27.0 17.0 22.2 14.3 21.1 17.2 7.7 16.7
Frecuencia media 4.3 2.7 5.6 5.4 5.3 3.4 0.0 0.0
Alta frecuencia 7.0 3.4 5.6 10.7 8.8 2.6 0.0 2.1
Tabla 3.8. Porcentajes de la frecuencia, por sexo y etapa, con la que han agredido de distintos modos a otros/as.
MUJER VARON
Golpear, patear, Ausencia 89.5 98.0 94.4 96.4 70.8 81.9 76.9 89.6
empujar
Baja frecuencia 8.6 2.0 5.6 3.6 19.9 11.2 23.1 4.2
Frecuencia media 0.8 0.0 0.0 0.0 4.1 0.0 0.0 2.1
Alta frecuencia 1.2 0.0 0.0 0.0 5.3 6.9 0.0 4.2
3.3.2. Agresiones cometidas
Insultar Ausencia 65.7 82.3 66.7 81.8 58.2 60.0 46.2 66.7
Baja frecuencia 28.7 15.6 22.2 16.4 26.5 26.1 46.2 29.2
Frecuencia media 2.4 1.4 5.6 1.8 7.6 4.3 7.7 0.0
Alta frecuencia 3.1 0.7 5.6 0.0 7.6 9.6 0.0 4.2
porcentaje se sitúa en un 8.2% del total, sesenta y ocho personas.
Decir a otros Ausencia 73.4 81.6 77.8 76.4 73.3 68.7 61.5 77.1
sobre mi
agresiones, en forma de insultos y hablar mal de otros, en ESO y FP Básica.
Baja frecuencia 19.9 12.9 11.1 20.0 15.7 15.7 23.1 16.7
Frecuencia media 2.7 2.7 5.6 3.6 6.4 11.3 15.4 2.1
Alta frecuencia 3.9 2.7 5.6 0.0 4.7 4.3 0.0 4.2
En el caso de alumnado que ha agredido a otros/as (7 ítems; α= .74), se encuentran más
guran en la Tabla 3.8, sobre otros/as compañeros/as al menos 1-2 veces al mes durante
Ciento veintitrés personas afirman haber cometido al menos una agresión, de las que fi-
este curso. Atendiendo a las frecuencias más altas, al menos una vez a la semana o más, el
71
72
Tabla 3.8. Porcentajes de la frecuencia, por sexo y etapa, con la que han agredido de distintos modos a otros/as.
MUJER VARON
Amenazar, Ausencia 95.7 98.0 88.9 96.4 86.0 90.4 84.6 87.5
Baja frecuencia 3.9 2.0 11.1 3.6 10.5 3.5 15.4 10.4
Frecuencia media 0.4 0.0 0.0 0.0 0.0 1.7 0.0 2.1
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 3.5 4.3 0.0 0.0
Robar, romper Ausencia 97.3 98.6 94.4 98.2 90.7 90.4 92.3 93.8
Baja frecuencia 2.7 1.4 5.6 0.0 5.2 5.2 7.7 6.3
Frecuencia media 0.0 0.0 0.0 1.8 1.7 2.6 0.0 0.0
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 2.3 1.7 0.0 0.0
Excluir, ignorar Ausencia 78.0 87.8 72.2 71.9 81.5 78.4 92.3 81.3
en los centros educativos de Cantabria
Baja frecuencia 19.6 8.8 22.2 22.8 13.9 14.7 7.7 12.5
Frecuencia media 0.8 2.0 5.6 1.8 1.7 3.4 0.0 0.0
Alta frecuencia 1.6 1.4 0.0 3.5 2.9 3.4 0.0 6.3
Difundir rumores Ausencia 89.4 94.6 100 91.2 89.0 85.3 100 95.8
Baja frecuencia 10.2 4.8 0.0 8.8 7.5 8.6 0.0 4.2
Frecuencia media 0.0 0.7 0.0 0.0 1.7 6.0 0.0 0.0
Alta frecuencia 0.4 0.0 0.0 0.0 1.7 0.0 0.0 0.0
3.3.3. Agresiones observadas
Mujer Varón
Observar Ausencia 38.6 44.2 38.9 49.1 38.2 37.1 46.2 56.3
a alguien
acosar a Baja frecuencia 32.3 40.1 44.4 26.3 34.7 35.3 46.2 20.8
otros
Frecuencia media 17.3 8.2 11.1 12.3 12.7 12.9 0.0 16.7
Alta frecuencia 11.8 7.5 5.6 12.3 14.5 14.7 7.7 6.3
73
74
ESO BACH FPB FPM
Intentar pararlo aunque no sea amigo/a Ausencia 11.0 6.0 21.9 18.7
Ciento cuatro personas afirman haber sufrido al menos una conducta, de las que se mues-
tran en la Tabla 3.11, durante este curso (entre algunas veces y siempre). Atendiendo a las
frecuencias más altas, al menos una vez a la semana o más, el porcentaje se sitúa en un 5.3%
del total (i.e., 45 personas). Como se aprecia en la Tabla 3.11, la frecuencia de agresiones vir-
tuales en los/as adolescentes es baja (10 ítems; α = .81), según informan los/as participantes.
75
Tabla 3.11. Porcentajes por sexo y etapa de la frecuencia con la que han sido víctimas de distintas agresiones virtuales
76
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Mensajes o llamadas ofensivos Ausencia 79.3 80.4 83.2 89.4 80.7 86.2 61.5 91.6
Baja frecuencia 10.5 11.5 5.6 3.5 11.7 9.5 15.4 6.3
Frecuencia media 6.3 6.1 5.6 5.3 4.7 1.7 23.1 0.0
Alta frecuencia 3.9 2.0 5.6 1.8 2.9 2.6 0.0 2.1
Agresión grabada y colgada en internet Ausencia 97.3 99.3 94.4 98.2 96.5 99.1 100 97.9
Baja frecuencia 1.9 0.7 0.0 1.8 1.2 0.0 0.0 0.0
Frecuencia media 0.4 0.0 5.6 0.0 1.7 0.9 0.0 2.1
Alta frecuencia 0.4 0.0 0.0 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0
Difusión de fotos o vídeos privados en las redes Ausencia 95.3 95.3 88.9 98.2 94.7 95.6 100 100
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
Baja frecuencia 3.1 2.0 5.6 1.8 1.8 2.6 0.0 0.0
Frecuencia media 1.2 0.7 5.6 0.0 0.6 0.9 0.0 0.0
en los centros educativos de Cantabria
Alta frecuencia 0.4 2.0 0.0 0.0 2.9 0.9 0.0 0.0
Chantaje o amenazas en llamadas o mensajes Ausencia 92.5 94.6 83.3 94.7 93.0 95.7 84.6 93.7
Baja frecuencia 4.3 3.4 16.7 3.5 3.5 1.7 15.4 4.2
Frecuencia media 2.0 1.4 0.0 1.8 2.9 0.9 0.0 0.0
Alta frecuencia 1.2 0.7 0.0 0.0 0.6 1.7 0.0 2.1
Acoso sexual por llamadas o mensajes Ausencia 97.2 95.2 94.4 96.4 94.8 97.4 100 91.6
Baja frecuencia 0.8 4.1 5.6 1.8 2.9 1.7 0.0 6.3
Frecuencia media 1.2 0.0 0.0 1.8 0.6 0.9 0.0 2.1
Alta frecuencia 0.8 0.7 0.0 0.0 1.7 0.0 0.0 0.0
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Suplantar identidad en redes sociales Ausencia 96.1 99.3 94.4 96.5 95.3 95.6 84.6 97.9
Baja frecuencia 2.7 0.0 5.6 0.0 0.6 2.6 15.4 0.0
Frecuencia media 1.2 0.7 0.0 3.5 2.3 0.9 0.0 0.0
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 1.8 0.9 0.0 2.1
Acoso para aislar en redes sociales Ausencia 97.3 94.6 83.3 96.5 95.3 98.3 92.3 97.9
Baja frecuencia 1.2 2.7 11.1 1.8 1.7 0.9 7.7 0.0
Frecuencia media 0.8 2.0 5.6 0.0 1.7 0.8 0.0 0.0
Alta frecuencia 0.7 0.7 0.0 1.7 1.3 0.0 0.0 2.1
Chantaje a cambio de no divulgar intimidades Ausencia 97.7 99.3 88.9 96.5 93.0 96.6 100 97.9
en las redes sociales
Baja frecuencia 2.3 0.0 11.1 1.8 3.5 3.4 0.0 0.0
Frecuencia media 0.0 0.0 0.0 1.7 1.8 0.0 0.0 2.1
Alta frecuencia 0.0 0.7 0.0 0.0 1.7 0.0 0.0 0.0
Amenazas de muerte personales o a la familia Ausencia 98.0 97.3 88.9 98.2 93.6 96.6 92.3 95.8
Baja frecuencia 1.2 2.0 11.1 1.8 4.1 2.6 7.7 2.1
Frecuencia media 0.8 0.7 0.0 0.0 1.2 0.8 0.0 0.0
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 1.1 0.0 0.0 2.1
Difamaciones o difusión de rumores falsos Ausencia 88.3 86.4 72.2 93.0 90.2 91.4 84.6 93.8
Baja frecuencia 5.4 7.5 27.8 5.3 5.2 6.0 7.7 4.2
Frecuencia media 3.9 4.1 0.0 1.7 1.7 1.7 7.7 2.0
Alta frecuencia 2.4 2.0 0.0 0.0 2.9 0.9 0.0 0.0
77
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
En relación con las agresiones virtuales ejercidas sobre otros/as (9 ítems; α= .85), hay poco
reconocimiento de ello, partiendo de la baja frecuencia que observamos en las respuestas
del alumnado. Concretamente, 35 personas afirman haber cometido agresiones virtuales
durante este curso. Observando las frecuencias más altas, “siempre”, el porcentaje se sitúa
en un 1.4% del total (i.e., 12 personas). No obstante, por término medio, las agresiones vir-
tuales más cometidas son los mensajes o llamadas ofensivas, especialmente en ESO y FP de
Grado Medio; la difusión de fotos o vídeos privados en las redes, el chantaje o amenazas en
mensajes o llamadas y las amenazas de muerte personales o a la familia, también tienen una
presencia reseñable, especialmente en FP de Grado Medio (Tabla 3.12).
Sigue destacando que son las mujeres de FP Básica las que con más frecuencia afirman
ejercer agresiones a través de mensajes, llamadas ofensivas, chantajes o amenazas; seguido
de varones de FP con llamadas ofensivas o FP de Grado Medio a través de difusión de fotos
y vídeos privados. A su vez, ambos sexos en ciclos de FP informan que han usado las redes
para amenazar de muerte a otra persona o a sus familiares con una baja frecuencia (Tabla
3.12).
78
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Mensajes o llamadas ofensivos Ausencia 90.7 98.6 88.9 96.5 91.3 94.8 92.3 89.6
Baja frecuencia 6.2 1.4 11.1 3.5 4.1 4.3 7.7 4.2
Frecuencia media 1.9 0.0 0.0 0.0 4.1 0.0 0.0 4.2
Alta frecuencia 1.2 0.0 0.0 0.0 0.5 0.9 0.0 2.0
de distintos modos a otros/as
Agresión grabada y colgada en internet Ausencia 98.4 100 100 98.2 97.1 99.1 100 100
Baja frecuencia 1.6 0.0 0.0 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0
Frecuencia media 0.0 0.0 0.0 1.8 1.8 0.0 0.0 0.0
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 0.5 0.9 0.0 0.0
Difusión de fotos o vídeos privados en las redes Ausencia 97.3 96.6 100 98.2 94.8 94.0 100 93.8
Baja frecuencia 2.3 1.4 0.0 0.0 2.9 0.9 0.0 4.1
Frecuencia media 0.4 2.0 0.0 0.0 0.6 5.1 0.0 2.1
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 1.8 1.7 0.0 0.0 0.0
Chantaje o amenazas en llamadas o mensajes Ausencia 98.4 99.3 88.9 96.5 96.5 98.3 100 93.7
Baja frecuencia 1.2 0.0 11.1 3.5 2.3 1.7 0.0 2.1
Frecuencia media 0.4 0.7 0.0 0.0 0.6 0.0 0.0 4.2
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0
Acoso sexual por llamadas o mensajes Ausencia 99.6 100 100 98.2 97.1 99.1 100 97.9
Baja frecuencia 0.4 0.0 0.0 1.8 0.6 0.9 0.0 2.1
Tabla 3.12. Porcentajes por sexo y etapa de la frecuencia con la que han cometido agresiones virtuales
Frecuencia media 0.0 0.0 0.0 0.0 0.6 0.0 0.0 0.0
79
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 1.7 0.0 0.0 0.0
80
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Suplantar identidad en redes sociales Ausencia 99.6 99.3 100 98.2 98.8 98.3 100 95.8
Baja frecuencia 0.4 0.0 0.0 1.8 0.0 0.9 0.0 4.2
Frecuencia media 0.0 0.0 0.0 0.0 1.2 0.8 0.0 0.0
Alta frecuencia 0.0 0.7 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0
Acoso para aislar en redes sociales Ausencia 99.6 100 100 98.2 95.3 99.1 100 97.9
Baja frecuencia 0.4 0.0 0.0 1.8 2.9 0.0 0.0 2.1
Frecuencia media 0.0 0.0 0.0 0.0 0.6 0.9 0.0 0.0
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 1.2 0.0 0.0 0.0
Chantaje a cambio de no divulgar intimidades Ausencia 100 100 100 98.2 94.7 98.3 100 95.8
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
Frecuencia media 0.0 0.0 0.0 1.8 1.8 0.9 0.0 0.0
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 1.2 0.0 0.0 2.1
Amenazas de muerte personales o a la familia Ausencia 98.8 99.3 94.4 98.2 95.9 97.4 100 93.8
Baja frecuencia 1.2 0.7 5.6 0.0 2.4 0.9 0.0 4.1
Frecuencia media 0.0 0.0 0.0 0.0 0.6 0.9 0.0 2.1
Alta frecuencia 0.0 0.0 0.0 1.8 1.1 0.8 0.0 0.0
3.4.3. Agresiones virtuales observadas
En relación con haber observado agresiones virtuales (Tabla 3.13), entre las 93 personas
que afirman haber observado alguna situación durante este curso, por término medio, la fre-
cuencia ha sido baja, siendo mayor la media en el caso de ESO y de Bachillerato. Atendiendo
a las frecuencias más altas, el porcentaje se sitúa en un 2.5% del total (i.e., 21 personas).
El alumnado que más informa haber sido testigo de estas agresiones, en baja frecuencia,
son estudiantes en ESO y mujeres en Bachillerato; los grados de FP de Grado Medio infor-
man de menos casos observados. Aun así, un 10% de estos mismos grupos informan de ser
testigos en una frecuencia media.
Tabla 3.13. Porcentajes, por sexo y etapa, de la frecuencia con la que se han observado distintas
conductas relativas a agresiones virtuales
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Observar Ausencia 66.4 65.5 83.3 87.7 70.3 75.9 84.6 87.2
agresión Baja frecuencia 20.3 22.3 16.7 5.3 17.4 15.5 15.4 6.4
por redes Frecuencia media 10.5 10.1 0.0 5.3 9.3 6.9 0.0 4.3
sociales Alta frecuencia 2.8 2.1 0.0 1.7 3.0 1.7 0.0 2.1
o llamadas
En este trabajo, además de explorar la percepción del clima escolar y la posible existencia
de agresiones, se analizan también las vivencias de quienes afirman haber sufrido agre-
siones en el contexto escolar, por resultar informantes clave para la puesta en marcha de
propuestas de intervención educativa.
En este sentido, de las 100 personas que indican haberse sentido acosadas, el 61.7% son
mujeres. Además, son ellas quienes indican que se sienten acosadas en mayor medida en
todas las etapas, salvo en el caso de FP Básica. También en el caso de las mujeres, la agresión
es cometida con mayor frecuencia por un grupo de chicas en todas las etapas educativas
(con porcentajes entre el 25 y el 50%); mientras que, en el caso de los varones, indican con
mayor frecuencia que han sido agredidos por otro varón (con porcentajes entre el 25 y el
70%). En este caso, no se registran casos en FP Básica, si bien es necesario recordar que el
número de participantes es sensiblemente inferior al del resto de etapas educativas. En todos
los casos, entre quienes indican sufrir situaciones de acoso, la mayor parte lleva sufriéndolo
meses e incluso varios cursos (Tabla 3.14).
Por otro lado, parece que las agresiones son cometidas por compañeros/as del centro en
casi la totalidad de casos con independencia de la etapa educativa y del sexo, y de la propia
clase, especialmente en el caso de las mujeres de Formación Profesional, con porcentajes
superiores al 75%. Finalmente, tanto en varones como en mujeres, las agresiones han sido
cometidas mayoritariamente por personas de su misma edad (Tabla 3.14).
81
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
Tabla 3.14. Porcentajes por sexo y etapa de la sensación de sentirse acosado/a y del tiempo que
llevan sufriendo situaciones de acoso
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Tiempo Entre 2 y 7 días 9.7 0.0 0.0 0.0 5.0 0.0 0.0 33.3
de acoso Algunas semanas 19.4 20.0 0.0 0.0 30.0 28.6 0.0 0.0
Algunos meses 29.0 30.0 66.7 80.0 25.0 28.6 0.0 66.7
Algunos cursos 41.9 50.0 33.3 20.0 40.0 42.8 0.0 0.0
Edad de Mi edad 68.8 66.7 0.0 0.0 81.8 85.7 0.0 0.0
quien lo Mayores que yo 25.0 25.0 25.0 40.0 9.1 0.0 0.0 0.0
ha hecho Menores que yo 3.1 0.0 50.0 40.0 9.1 14.3 0.0 33.3
Mayores y 3.1 8.3 25.0 20.0 0.0 0.0 0.0 66.7
menores que yo
Ante estas situaciones, tal y como se refleja en la Tabla 3.15, los varones afirman que tien-
den a defenderse, vengarse y evitar algunos lugares con mayor frecuencia que las mujeres,
mientras que son estas quienes con mayor frecuencia indican no hacer nada o tratar de
evitar a las personas que les han agredido. Además, algunas personas participantes también
exponen que han respondido con otras acciones, entre las que destacarían comunicarlo al
centro, la familia o alguien de confianza, tanto en varones como en mujeres, o agredir a los/
as agresores/as, especialmente en el caso de los varones.
Tabla 3.15. Porcentajes por sexo y etapa de la frecuencia con la que responden de distintos
modos ante el hecho de sufrir agresiones
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
He espe- Ausencia 75.0 75.0 100 83.3 43.5 37.5 0.0 75.0
rado y me Baja frecuencia 19.4 25.0 0.0 16.7 26.1 25.0 0.0 25.0
he vengado Alta frecuencia 5.6 0.0 0.0 0.0 30.4 37.5 0.0 0.0
82
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
He evitado Ausencia 52.8 58.3 50.0 50.0 47.8 62.5 0.0 75.0
algunos Baja frecuencia 25.0 33.3 25.0 33.3 17.4 12.5 0.0 0.0
sitios Alta frecuencia 22.2 8.3 25.0 16.7 34.8 25.0 0.0 25.0
He evitado Ausencia 50.0 50.0 0.0 0.0 33.4 0.0 o0.0 0.0
a esas Baja frecuencia 33.3 0.0 0.0 0.0 66.6 0.0 0.0 0.0
personas Alta frecuencia 16.7 50.0 100 100 0.0 0.0 0.0 0.0
Otros Ausencia 59.1 80.0 50.0 75.0 60.0 0.0 100 100
Baja frecuencia 4.5 20.0 0.0 25.0 10.0 0.0 0.0 0.0
Alta frecuencia 36.4 0.0 50.0 0.0 30.0 100 0.0 0.0
En línea con lo anterior, acerca de quiénes son las personas a las que más cuentan las
agresiones sufridas, encontramos que es en Bachillerato donde con mayor frecuencia no
comunican la situación a nadie, tanto varones como mujeres, pero especialmente estos últi-
mos, ni siquiera a sus familias o amistades más íntimas (Tabla 3.16).
Tabla 3.16. Porcentajes por sexo y etapa de la frecuencia con la que cuentan a distintas
personas la situación de agresión sufridas
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Algún Ausencia 38.9 69.2 66.7 66.7 54.6 75.0 0.0 0.0
profesor/a Baja frecuencia 44.4 15.4 33.3 33.3 22.7 12.5 0.0 0.0
Alta frecuencia 16.7 15.4 0.0 0.0 22.7 12.5 0.0 0.0
Mi tutor/a Ausencia 47.2 61.5 75.0 66.7 59.1 50.0 0.0 0.0
Baja frecuencia 38.9 23.1 0.0 33.3 18.2 25.0 0.0 0.0
Alta frecuencia 13.9 15.4 25.0 0.0 22.7 25.0 0.0 0.0
Algún Ausencia 25.0 15.4 25.0 50.0 40.9 75.0 0.0 0.0
familiar (padre, Baja frecuencia 30.6 23.1 25.0 16.7 9.1 25.0 0.0 0.0
madre, etc.) Alta frecuencia 44.4 61.5 50.0 33.3 50.0 0.0 0.0 0.0
Mi mejor Ausencia 20.0 15.4 25.0 0.0 22.7 62.5 0.0 0.0
amigo/a Baja frecuencia 11.4 15.4 25.0 33.3 18.2 25.0 0.0 0.0
Alta frecuencia 68.6 69.2 50.0 66.7 59.1 12.5 0.0 0.0
Algún Ausencia 31.4 61.5 25.0 16.7 31.8 42.9 0.0 0.0
compañero/a Baja frecuencia 37.2 15.4 50.0 50.0 31.8 42.9 0.0 0.0
Alta frecuencia 31.4 23.1 25.0 33.3 36.4 14.2 0.0 0.0
83
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Otras Ausencia 40.9 62.5 0.0 75.0 84.2 100 0.0 0.0
personas Baja frecuencia 22.7 25.0 100 25.0 5.3 0.0 0.0 0.0
Alta frecuencia 36.4 12.5 0.0 0.0 10.5 0.0 0.0 0.0
Además, el alumnado también informa acerca de las personas de las que han recibido ayu-
da, cuando han comunicado que están sufriendo agresiones. En este sentido, el alumnado
percibe en frecuencias mayoritarias, tanto varones como mujeres en todas las etapas, mayor
ayuda por parte de familiares y amigos/as íntimos/as. Además, en porcentajes en torno al
50% y superiores, tanto varones como mujeres, consideran no recibir ninguna ayuda del
profesorado ni de los/as tutores/as. Finalmente, responden a la categoría “Otros” funda-
mentalmente refiriéndose al centro de forma general u otras figuras del mismo no recogidas,
como el profesorado de apoyo, etc., además de la pareja (Tabla 3.17).
Tabla 3.17. Porcentajes por sexo y etapa con la que se percibe que distintas personas les han
ayudado tras las agresiones sufridas
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Nadie Ausencia 62.9 58.3 66.7 50.0 52.4 50.0 0.0 75.0
Baja frecuencia 20.0 16.7 33.3 50.0 23.8 12.5 0.0 0.0
Alta frecuencia 17.1 25.0 0.0 0.0 23.8 37.5 0.0 25.0
Profesor/a Ausencia 31.4 75.0 66.7 100 36.4 50.0 0.0 25.0
Baja frecuencia 40.0 16.7 0.0 0.0 22.7 37.5 0.0 50.0
Alta frecuencia 28.6 8.3 33.3 0.0 40.9 12.5 0.0 25.0
Tutor/a Ausencia 48.6 66.6 100 100 31.8 50.0 0.0 75.0
Baja frecuencia 34.3 16.7 0.0 0.0 18.2 37.5 0.0 0.0
Alta frecuencia 17.1 16.7 0.0 0.0 50.0 12.5 0.0 25.0
Familiar Ausencia 25.7 33.3 0.0 100 9.1 50.0 0.0 25.0
Baja frecuencia 22.9 25.0 50.0 0.0 13.6 0.0 0.0 0.0
Alta frecuencia 51.4 41.7 50.0 0.0 77.3 50.0 0.0 75.0
Mejor amigo/a Ausencia 8.8 30.8 0.0 75.0 13.6 50.0 0.0 25.0
Baja frecuencia 8.8 15.4 25.0 0.0 22.7 12.5 0.0 25.0
Alta frecuencia 82.4 53.8 75.0 25.0 63.7 37.5 0.0 50.0
Compañero/a Ausencia 20.6 61.5 0.0 50.0 33.3 50.0 0.0 50.0
Baja frecuencia 32.3 23.1 66.7 0.0 23.8 37.5 0.0 0.0
Alta frecuencia 47.1 15.4 33.3 50.0 42.9 12.5 0.0 50.0
Otros Ausencia 70.0 62.5 0.0 50.0 81.3 100 0.0 50.0
Baja frecuencia 5.0 25.0 0.0 0.0 6.2 0.0 0.0 50.0
Alta frecuencia 25.0 12.5 0.0 50.0 12.5 0.0 0.0 0.0
84
Sin duda, ser víctima de cualquier forma de agresión genera en la persona sentimientos
diversos, generalmente negativos. No obstante, los datos de alta frecuencia más elevados
aluden a sentimientos de vergüenza y tristeza, especialmente en Bachillerato; de rabia o en-
fado, sobre todo descritos en esta última etapa y FP Básica; además de dolores físicos o falta
de concentración, en el caso también de FP Básica. Además, los varones afirman con más
frecuencia que las mujeres, que les da igual haber sufrido agresiones, mientras que son ellas
las que manifiestan con frecuencias más altas sentirse avergonzadas o humilladas, tristes
o con dolores de cabeza o estómago, de forma más acentuada en Bachillerato y FP Básica
(Tabla 3.18). Ambos sexos indican en porcentajes elevados sentimientos de rabia o enfado,
especialmente en Bachillerato y Formación Profesional. Finalmente, quienes responden a
la opción “Otros”, destacan la decepción con el funcionamiento social, el aislamiento o la
expectativa de revictimización.
Tabla 3.18. Porcentajes por sexo y etapa de la frecuencia con la que están presentes distintos
sentimientos tras sufrir agresiones
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Me ha dado igual Ausencia 57.1 69.2 0.0 40.0 50.0 37.5 0.0 50.0
Baja frecuencia 34.3 30.8 66.7 20.0 22.7 0.0 0.0 25.0
Alta frecuencia 8.6 0.0 33.3 40.0 27.3 62.5 0.0 25.0
Avergonzado Ausencia 25.7 7.7 100 40.0 45.5 25.0 0.0 50.0
/a, humillado/a Baja frecuencia 40.0 23.1 0.0 20.0 45.5 37.5 0.0 25.0
Alta frecuencia 34.3 69.2 0.0 40.0 9.0 37.5 0.0 25.0
Triste, deprimido/a Ausencia 19.4 0.0 50.0 60.0 39.1 25.0 0.0 75.0
Baja frecuencia 13.9 15.4 0.0 0.0 34.8 37.5 0.0 0.0
Alta frecuencia 66.7 84.6 50.0 40.0 26.1 37.5 0.0 25.0
Con rabia, enfadado/a Ausencia 20.0 0.0 0.0 40.0 9.0 12.5 0.0 0.0
Baja frecuencia 25.7 25.0 0.0 20.0 45.5 37.5 0.0 0.0
Alta frecuencia 54.3 75.0 100 40.0 45.5 50.0 0.0 100
Atemorizado/a, Ausencia 45.4 53.8 75.0 80.0 54.5 62.5 0.0 75.0
asustado/a Baja frecuencia 27.3 15.4 0.0 0.0 31.8 12.5 0.0 0.0
Alta frecuencia 27.3 30.8 25.0 20.0 13.7 25.0 0.0 25.0
Temor a ir al centro Ausencia 47.2 53.8 25.0 60.0 63.6 75.0 0.0 75.0
Baja frecuencia 27.8 30.8 50.0 20.0 13.6 0.0 0.0 25.0
Alta frecuencia 25.0 15.4 25.0 20.0 22.8 25.0 0.0 0.0
Dolor de Ausencia 38.9 38.4 0.0 40.0 63.6 87.5 0.0 50.0
cabeza o estómago Baja frecuencia 27.8 30.8 25.0 60.0 18.2 12.5 0.0 25.0
Alta frecuencia 33.3 30.8 75.0 0.0 18.2 0.0 0.0 25.0
Dificultad de Ausencia 33.3 30.8 0.0 80.0 57.1 62.5 0.0 50.0
concentración en clase Baja frecuencia 22.3 23.1 25.0 0.0 19.1 25.0 0.0 25.0
Alta frecuencia 44.4 46.1 75.0 20.0 23.8 12.5 0.0 25.0
Angustia Ausencia 66.7 33.3 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0 0.0
Baja frecuencia 0.0 0.0 0.0 0.0 50.0 0.0 0.0 0.0
Alta frecuencia 33.3 66.7 0.0 0.0 50.0 0.0 0.0 0.0
85
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
Además, las atribuciones que el alumnado hace sobre las razones por las que han sido
agredidos/as son diversas, como se puede observar en la Tabla 3.19, donde se recogen las
categorías emergentes que surgen de las respuestas a la pregunta abierta realizada. De este
modo, los varones de las distintas etapas consideran con mayor frecuencia que no lo saben,
u otras opciones, entre las que incluyen ser objeto de burlas, ser considerados/as diferentes
(e.g., cultura, idioma, etc.), las propias características o situación personal de quien agrede.
En el caso de las mujeres, consideran de modo general que las razones son fundamental-
mente el placer por agredir o la envidia, especialmente en Formación Profesional, junto con
las cuestiones psicológicas, como ser percibida como débil, inofensiva o inferior.
Tabla 3.19. Porcentajes de la frecuencia, por género y etapa, de motivos que consideran
relacionados con su situación de acoso
Mujer Varón
ESO Bach FPB FPM ESO Bach FPB FPM
Razones Aspectos físicos 15.6 30.0 0.0 0.0 5.0 0.0 0.0 0.0
percibidas Aspectos psicológicos 12.5 0.0 25.0 25.0 15.0 0.0 0.0 0.0
agresiones Les caigo mal 6.3 0.0 0.0 25.0 0.0 0.0 0.0 0.0
sufridas Les da la gana 6.3 0.0 0.0 0.0 0.0 28.6 0.0 0.0
Envidia 28.1 20.0 25.0 25.0 20.0 14.3 0.0 0.0
Disfrutan 12.5 20.0 50.0 25.0 25.0 0.0 0.0 0.0
No lo sé 15.6 30.0 0.0 0.0 20.0 28.6 0.0 100
Otros 3.1 0.0 0.0 0.0 15.0 28.5 0.0 0.0
Finalmente, se exploran las razones por las que consideran que se producen conductas de
acoso, de modo general, con independencia de que hayan pasado o no por una situación de
este tipo. De modo general, responden que las razones fundamentales son las relacionadas
con considerar a las mujeres débiles y a los varones brutos, además de todas las cuestiones
relativas a la diversidad, como la procedencia, cultura, etnia o religión, así como cuestiones
relativas a la identidad de género y los roles. Esto es especialmente reseñable en el caso
de Bachillerato. No obstante, los porcentajes mostrados en la Tabla 3.20 revelan que casi
la totalidad de participantes de todas las etapas consideran que se agrede para mostrar su-
perioridad y conseguir tener poder sobre las personas agredidas, por el placer de agredir a
quienes consideran más débiles, así como por diversión o por parecer divertidos/as.
86
Tabla 3.20. Porcentajes de la frecuencia, por etapa, de las razones que perciben como la causa de que se produzcan, de modo general, situaciones de acoso.
Les gusta meterse con los más débiles Sí 84.0 92.9 86.7 89.2
Quedar como los más fuertes y que los/as demás les teman Sí 90.0 93.6 90.0 94.2
Piensan que las chicas son más débiles Sí 55.2 54.4 50.0 70.9
Piensan que los chicos son unos brutos Sí 47.1 35.6 50.0 53.5
No les gustan las personas con más peso o con gafas Sí 54.3 46.0 56.7 58.3
o religión diferente a la suya
No 45.7 54.0 43.3 41.7
No les gustan los chicos/as con una discapacidad Sí 43.6 41.1 48.3 46.1
87
88
Tabla 3.20. Porcentajes de la frecuencia, por etapa, de las razones que perciben como la causa de que se produzcan, de modo general, situaciones de acoso.
89
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Convivencia en los Centros Educativos: la percepción del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria, Postobligatoria y Formación Profesional
De modo general, en todas las etapas se propone que se pongan en marcha acciones for-
mativas y educativas en las que se trabaje especialmente la educación emocional y el respeto
por la diversidad (englobadas en una misma categoría). Además, se considera central en
ESO y Bachillerato la presencia de mayor vigilancia y control por parte del profesorado con
normas más rígidas. No deja de considerarse necesaria la comunicación con las familias, las
acciones concretas ante las situaciones de acoso o la responsabilidad individual, entre otros.
Finalmente, todas las personas que hacen propuestas concretas plantean como acción el
apoyo a las víctimas.
De todas las respuestas (Tabla 3.22), las personas participantes de todas las etapas con-
sideran con mayor frecuencia que es el centro educativo quien ha de poner en marcha las
medidas adecuadas de mejora de la convivencia. En el caso de ESO y Bachillerato, también
consideran responsable a la comunidad educativa en general y al centro y alumnado de for-
ma destacada. No obstante, también destaca sobre el resto cómo las personas de FP Básica
consideran que la responsabilidad esencial recae sobre el alumnado. También son estas
las que consideran que otros agentes tienen responsabilidad en este asunto, como son los
profesionales especializados.
Tabla 3.22. Frecuencia por etapa de agentes que tienen responsabilidad en la puesta en marcha
de acciones para mejorar la convivencia en el centro
90
3.7. Relaciones entre las variables objeto de estudio:
algunas claves para la intervención educativa
A continuación se expondrán algunos resultados acerca de la relación entre distintas va-
riables estudiadas, con el objetivo de abundar en la identificación de elementos centrales
para la propuesta de acciones concretas. Resulta esencial reseñar que las propuestas que
pudieran derivarse de dichos resultados no pueden establecerse asumiendo causalidad de
unos elementos sobre otros, sino que las relaciones mostradas son, en todos los casos,
bidireccionales.
En primer lugar, se exploran las relaciones entre el clima escolar y las agresiones sufri-
das, cometidas y observadas, tanto presencial como virtualmente en la escuela (Tabla 3.23).
Las mayores correlaciones se encuentran, de modo general, entre las distintas formas de
agresión y las dimensiones de clima de centro relativas a los vínculos que se establecen
y la claridad de normas y valores del centro. En esta línea, las correlaciones más altas se
encuentran entre estas dimensiones del clima escolar y las agresiones sufridas y cometidas
presencialmente. Además, todas las relaciones son negativas, es decir, a mejor percepción
del clima, en sus diferentes facetas, menos agresiones y viceversa.
Tal y como se ha indicado, parece que la presencia de agresiones en los centros educa-
tivos, tanto sufridas como cometidas, guarda una estrecha relación con la percepción del
alumnado acerca del vínculo con el centro educativo, así como con las normas y valores
del mismo. En este sentido, se entiende por vínculo tanto el sentimiento de pertenencia y
satisfacción, como la valoración del apoyo recibido por parte del profesorado, como parte
fundamental de ese vínculo. Por tanto, parece que la promoción de vínculos positivos a tra-
vés de la relación afectuosa y sostenida pudiese constituir un elemento sobre el que incidir
en la prevención de las agresiones.
Por otro lado, la dimensión normas y valores alude a la regulación del comportamiento, a
la claridad de las normas establecidas y la coherencia en la promoción de valores en el cen-
tro. De este modo, parece que podría resultar interesante trabajar en que las normas estén
mejor delimitadas, se apliquen de forma consistente con los valores del centro, para que
puedan ser percibidas como tal y contribuyan a la prevención de comportamientos agresi-
vos. Convivir en un entorno educativo organizado, estructurado y coherente como elemento
clave. Finalmente, estos datos también ponen de relieve que, en sentido inverso, las acciones
de prevención de la agresividad contribuirían a la mejora del clima escolar.
91
92
Tabla 3.23. Correlaciones entre las dimensiones relativas al clima de centro y los comportamientos agresivos
* La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas). ** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas).
3.7.2. Agresiones, tutoría, actividades y actitudes
Por otro lado, se estudian las relaciones entre las agresiones sufridas, cometidas y obser-
vadas, tanto presencial como virtualmente, con la acción tutorial, la proactividad del profe-
sorado (las actividades que se ponen en marcha) y las actitudes de tolerancia (Tabla 3.24).
En apartados anteriores se han descrito los instrumentos utilizados para evaluar la presencia
de agresiones, así como el clima en el aula. En relación con las actitudes, ha sido utilizada la
Escala de Actitudes de tolerancia hacia la diversidad (Lozano y Etxebarría, 2014), que evalúa,
además de Tolerancia Global, cuatro dimensiones: Cultura-etnia-inmigración (12 ítems), Ca-
racterísticas físicas e intelectuales (8 ítems), Ideas políticas (8 ítems) y Pobreza-clase social
(6 ítems). Además, incluye 6 ítems adicionales relacionados con las diferencias de género y
la orientación sexual, configurando los 40 ítems la escala de Tolerancia Global. Con el fin de
evaluar las actitudes hacia la diversidad sexual y de género, se incorporan dos ítems rela-
cionados con las actitudes hacia la orientación del deseo y dos en relación con las actitudes
hacia la identidad de género. Finalmente, se añaden tres ítems para explorar las actitudes
hacia la violencia. Se responde de acuerdo al grado de acuerdo o desacuerdo con cada uno
de ellos (de 1 = “Muy en desacuerdo” a 5 = “Muy de acuerdo”).
De forma general, la presencia de agresiones guarda una mayor relación con las actitu-
des que con la acción tutorial (mejorar la convivencia, usar diálogo emocional y resolver
dificultades) o con las actividades puestas en marcha por parte del profesorado (mejorar
la convivencia, usar diálogo emocional y preocupación por el alumnado). Con respecto a
estas últimas (tutorías y actividades), solo se encuentran algunas relaciones significativas
con las agresiones sufridas y observadas de forma presencial. Además, se obtienen mayores
relaciones con las agresiones cometidas y sufridas, tanto presenciales como virtuales, que
con las observadas. Por otro lado, solo las actitudes hacia las características físicas guardan
relación con todas las formas de agresión, tanto virtuales como presenciales. Finalmente,
las correlaciones más altas se muestran entre distintas dimensiones de las actitudes y las
agresiones cometidas, tanto presencial como virtualmente.
No obstante, parece razonable indicar que el trabajo ha de ser global, en tanto que iniciati-
vas que promuevan la mejora de la convivencia atendiendo a distintos elementos, probable-
mente tendrán un efecto expansivo mucho mayor.
93
94
Tabla 3.24. Correlaciones entre agresiones, tutoría, actividades propuestas y actitudes de tolerancia para todas las etapas educativas
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
* La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas). ** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas).
Nota. En la Tabla 3.24 y Tabla 3.25 las categorías *Cult.=Cultura, etnia, inmigración, *Carct. =Características físicas e intelectuales, *Orient. = Orientación sexual, *Pobr.= Pobreza, clase social,
*Polit.= Ideas políticas, *Iguald. =Igualdad de género, *Viol. =Violencia, *Id. Gen. = Identidad de género, *Divers.=Diversidad Total
3.7.3. Clima escolar, tutoría, actividades y actitudes
En relación con el clima escolar, exploramos su relación con la acción tutorial, las activida-
des desarrolladas y las actitudes de tolerancia (Tabla 3.25). En este sentido, encontramos que
las mayores relaciones se encuentran entre las distintas dimensiones del clima del centro
escolar y las propuestas de acción tutorial y actividades propuestas por el profesorado. De
forma más concreta, las mayores relaciones se obtienen con las oportunidades de participa-
ción y empoderamiento que percibe el alumnado.
Con respecto a las actitudes, solo la dimensión relativa a las normas y valores del centro
correlaciona con todas las dimensiones de actitudes de tolerancia, siendo estas, además, las
más altas, seguida de la dimensión relativa a los vínculos que se establecen en el centro.
En este caso, los dos elementos más destacados de los resultados muestran que el trabajo
de clima de aula se relaciona especialmente con las medidas proactivas del profesorado, así
como con la acción tutorial, lo que ofrece información interesante acerca de cómo incidir en
dichos aspectos retroalimentaría los resultados de mejora de la convivencia. No obstante,
parece que la dimensión emocional y, especialmente, la percepción del centro escolar como
un espacio estructurado y consistente tiene relación con las actitudes favorables de toleran-
cia a la diversidad, por lo que incidir en el trabajo actitudinal contribuirá a una mejor per-
cepción del centro en este sentido y viceversa, el abordaje de normas y valores contribuirá
también al trabajo actitudinal de tolerancia.
Todos los elementos relacionados hasta el momento indican cómo las agresiones guardan
mayor relación con las actitudes y cómo el clima escolar de centro guarda mayor relación
con las acciones concretas de acción tutorial y actuación del profesorado. Estos datos ofre-
cen información de interés en el diseño e implementación de propuestas de mejora de la
convivencia escolar en nuestra comunidad.
95
96
Tabla 3.25. Correlaciones entre clima escolar, tutoría, actividades propuestas y actitudes de tolerancia para todas las etapas educativas
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas). * La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas).
Nota. En la Tabla 3.24 y Tabla 3.25 las categorías *Cult.=Cultura, etnia, inmigración, *Carct. =Características físicas e intelectuales, *Orient. = Orientación sexual, *Pobr.= Pobreza, clase
social, *Polit.= Ideas políticas, *Iguald. =Igualdad de género, *Viol. =Violencia, *Id. Gen. = Identidad de género, *Divers.=Diversidad Total
4
CONVIVENCIA EN LOS CENTROS EDUCATIVOS:
LAPERCEPCIÓN DEL
PROFESORADO
Raquel Palomera
Susana Lázaro-Visa
Elena Briones
y Sara González-Yubero
En este capítulo se presentan los datos relativos a la muestra de docentes y su percepción
sobre el clima educativo en las aulas y centros de Cantabria a los que pertenecen. También
se recogen las medidas que se han puesto en marcha para mejorar la convivencia.
En primer lugar, se detallan las características de la muestra en función de los datos socio-
demográficos y socio-profesionales de los/as participantes. A continuación, se describen las
percepciones del profesorado sobre el funcionamiento y el clima escolar en sus centros, y
se analiza el grado de conflicto y los motivos que generan los problemas de convivencia; de
la misma forma, se recogen las medidas educativas propuestas para intervenir ante situa-
ciones conflictivas, concretando el grado en que los/as docentes percibieron diversos tipos
de agresiones durante el último curso académico. En un momento posterior, se analizan
algunas variables relacionadas con el papel del profesorado en situaciones de acoso, ade-
más de la percepción que tiene sobre su formación y preparación en sus respectivos centros
para incidir positivamente sobre la convivencia; así mismo, se atiende a la relación de los/as
docentes con las familias, las metodologías pedagógicas habitualmente empleadas, su per-
cepción sobre cómo es valorada su labor docente y su satisfacción profesional. Para finalizar,
en el último apartado, se describe la relación entre diversas variables objeto de estudio, con
el propósito de proponer algunas claves para la intervención en la mejora de la convivencia.
INF-PRIM ESO-BACH-FP
99
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
En este estudio han participado de forma voluntaria, y a través de una encuesta online sobre
clima escolar, un total de 327 docentes. Se puede afirmar que, en conjunto, la mayoría de los/
as docentes que ha participado son profesionales jóvenes o adultos/as de mediana edad, y,
como es habitual en la profesión, la muestra se compone de tres cuartas partes de mujeres.
100
80 INF-PRIM
60
40 ESO-BACH FP
70.46%
20 29.54%
0
INF-PRIM (Infantil y Primaria); ESO-BACH-FP (Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional)
100
90
80
70
60
50
40
30
20 31.79%
27.17% 26.23%
10 14.81%
0
100
Figura 4.3. Antigüedad en la profesión (datos expresados en años).
100
90
80
70
60
50
40 67.8%
30
20
10
11.15% 16.1%
0 4.95%
11
.- Las alternativas en el cuestionario seguían un Likert de 5 puntos.
101
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Tabla 4.2. Clima de convivencia en el aula percibido por los docentes: porcentajes de respuesta
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
102
En la Tabla 4.2 se observa que el profesorado percibe climas muy positivos en relación con
su grupo-clase. Se destacan diferencias significativas en función de la etapa educativa a favor
de los centros de Educación Infantil y Primaria, donde se percibe una mayor participación y
motivación del alumnado, así como una relación más positiva con estos y con sus familias.
Los/as docentes también informaron de su percepción del clima escolar a nivel de centro.
Para obtener esta información, se midió su percepción en torno al grado en el que sienten
que hay cohesión entre el profesorado (ejemplo de ítem: “Existe un clima de confianza entre
el profesorado de este centro”); una convivencia adecuada entre el alumnado (e.g., “En este
centro las relaciones entre el alumnado y el profesorado son buenas”); empoderamiento de
los/as estudiantes en sus centros, fomentando su participación (e.g., “El alumnado participa
en la elaboración de las normas de conviencia del centro”); implicación del profesorado con
el proyecto de centro (e.g., “Los/as docentes de este centro se esfuerzan de forma sincera
para lograr los propósitos que el centro se trazó”); si las metas educativas están dirigidas
al desarrollo integral de los/as estudiantes (e.g., “En este centro es más importante formar
a buenas personas y ciudadanos/as responsables que incluso los resultados escolares”); y
sobre su vinculación con el centro (e.g., “Me cambiaría de centro si pudiera”).
5,0
4,5
4,0
INF-PRIM
3,5
3,0
2,5
ESO-BACH-FP
2,0
1,5
1
Imp romiso
Cent lación
cia
ión
Inte ación
ram de-
o
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nte
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Educ s
Doce o
a
ro
o
r
Clim
Emp
Cent
Met
Com
Cohe
Conv
Vinc
103
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Como se puede observar en la Figura 4.4, el clima de los centros es percibido por los/as
docentes de forma positiva en sus diferentes dimensiones. Además, las puntuaciones tien-
den a ser más altas entre los/as docentes de Educación Infantil y Primaria con respecto a
Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional, salvo en una dimensión.
Aun así, encontramos diferencias significativas en los factores de: convivencia, empodera-
miento de los estudiantes y atención integral del alumnado en sus metas educativas; siendo
mayores las medias en el profesorado de Educación Infantil y Primaria respecto a las obser-
vadas en los centros de Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional.
En este apartado se informa sobre la percepción de los/as docentes acerca del posible
incremento de conflictividad en sus centros, las acciones que consideran adecuadas para
mejorar la convivencia y quién debería llevarlas a cabo, así como de aquellas medidas im-
plementadas en su centro con mayor frecuencia. Finalmente, se recogen los motivos que hay
detrás de los problemas de convivencia, según el profesorado.
En primer lugar, se presentan los resultados sobre su percepción en torno al posible incre-
mento de problemas de conviencia, conflictividad, situaciones de acoso y ciberacoso durante
el presente curso académico. Como puede observarse en la Tabla 4.3, los/as docentes per-
ciben un ligero incremento de los problemas generales de convivencia durante el presente
curso académico. Respecto al resto de situaciones de conflicto, mientras que en torno a la
mitad del profesorado considera que no está presente en su centro, la otra mitad percibe que
ha aumentado ligeramente, e incluso algunos/as docentes consideran que ha aumentado
bastante o mucho, siendo mayor la conflictividad en Educación Infantil-Primaria y el acoso
escolar en Secundaria.
Tabla 4.3. Presencia de incremento de conflictividad según los docentes: porcentajes de
respuesta categorizados en función de su frecuencia
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
104
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
Por otra parte, se detectan diferencias significativas entre las etapas educativas, siendo
mayor la frecuencia de problemas de convivencia en general, en los centros de Secundaria,
Bachillerato y Formación Profesional.
El ciberacoso se percibe en mayor medida en los centros de Secundaria, como cabría espe-
rar debido al mayor acceso a los medios a través de los que tiene lugar por parte de estos/
as estudiantes, aunque también parece tener lugar en un tercio de la población en las etapas
educativas previas (Tabla 4.3).
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
105
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
Además, destacan otras respuestas, como la demanda de una mayor participación de las
familias; la necesidad de hacer cumplir las normas del centro; la educación emocional y en
valores en espacios como las tutorías; o la disminución de la ratio profesorado-alumnado.
En el caso de las etapas de Educación Infantil y Primaria, destaca la necesidad de formarse
en técnicas de resolución de conflictos, educación emocional, convivencia, etc. (Tabla 4.4).
Por otro lado, en Secundaria se señala un aumento de la implicación del alumnado en cues-
tiones relacionadas con el clima escolar, y de la consideración de sus aportaciones sobre esta
cuestión (Tabla 4.4). Tal y como se recoge de forma abierta en los cuestionarios, el modo de
hacerlo que propone el profesorado es: “escuchando más al alumnado”, “haciendo partici-
par un poco más al alumnado en determinadas tomas de decisiones” o “dejando participar
al alumnado en la normativa tratándoles como alumnos/as que son”.
La Tabla 4.5. recoge las respuestas del profesorado en torno a la pregunta de quién tendría
que participar en dichas acciones de mejora sobre la convivencia en el centro escolar. En co-
herencia con lo expuesto previamente, casi la mitad del profesorado que ha respondido a la
encuesta destaca que la comunidad educativa en su conjunto, es decir, el trabajo coordinado
de familias, el profesorado y el alumnado.
106
Tabla 4.5. Quién tendría que ocuparse de mejorar la convivencia en el centro: porcentajes de
respuesta
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
107
108
azul= No lo sé, naranja= Nunca, gris= Baja frecuencia y amarillo= Alta frecuencia.
Nota. El color de las barras corresponde con las opciones de respuesta ofrecidas al profesorado, siendo el
Ca
ts ig Ca
ar s
a tig
l o ar
s cu a lo
l s
Co pab cul
0
10
70
no les pa
20
30
40
50
60
80
90
100
C cim (E ble
a sti ien SO - s (I-
ga to BA P)
r a d C
Lla lo irec H-F
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Ex ar Lla culp ión )
fa ma ab (I-
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BA P)
CH
Medidas educativas ante conflicto
- FP
)
Figura 4.5. Frecuencia de medidas educativas ante el conflicto.
La percepción de los docentes
en los centros educativos de Cantabria
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
En la Figura 4.5 se aprecia que el profesorado considera que en los centros educativos se
llevan a cabo diversas medidas ante el conflicto. Las más presentes en todas las etapas edu-
cativas corresponden con establecer el diálogo con los/as implicados/as (el grupo-clase, las
familias y el equipo directivo), así como castigar a los/as culpables. La expulsión y apertura
de expedientes se menciona con más frecuencia en la etapa de Secundaria, mientras que los
intentos activos de modificar la situación, así como prevenirla, parecen ponerse en marcha
con mayor frecuencia en los centros de educación Infantil y Primaria. Aun así, existen casos
en los que no se aprecia que se lleve a cabo alguna medida concreta: en torno a un 20% en
Educación Secundaria y un 15% en etapas previas. Es necesario destacar el hecho de que hay
docentes que desconocen qué acciones se están llevando a cabo en sus centros en relación
con el desarrollo de programas educativos específicos en la etapa de Secundaria, algo que
resulta especialmente llamativo.
Cuando se solicita al profesorado elegir las más frecuentes entre las opciones que se pre-
sentan en la Tabla 4.6., se detecta que las dos medidas que con mayor frecuencia se ponen
en marcha cuando se detectan problemas de convivencia entre el alumnado, se centran en el
caso de Infantil y Primaria, en hablar con las personas implicadas y mediar para la resolución
del conflicto o castigarles por lo realizado. En los centros de Secundaria, aparecen acciones
relacionadas con otros agentes como la familia o la dirección.
Tabla 4.6. Medidas más frecuentes en el centro para la mejora de la convivencia: porcentajes
de respuesta
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
109
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
Finalmente, los/as docentes respondieron sobre los motivos que consideran son el origen
de los problemas de convivencia (Tabla 4.7.). Los motivos que señalan con mayor frecuencia
son: una educación demasiado permisiva o despreocupada donde los/as adultos han perdi-
do autoridad; la agresividad, egoísmo e individualidad existente en la sociedad; la falta de
habilidades para afrontar las situaciones de una manera más ajustada; la escasa implicación
de las familias con el centro; y las contradicciones ente los valores educativos mostrados en
los centros y las familias. En Educación Secundaria, Bachillerato y Formación profesional se
destaca la desmotivación por aburrimiento o la falta de expectativas por parte del alumnado.
Tabla 4.7. Motivos de los problemas de convivencia según docentes: porcentajes de respuesta
categorizados en función de su frecuencia
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
INF-PRIM ESO-BACH-FP
111
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
112
Además, mediante un formato de respuesta abierta, se recogen otros motivos puntuales,
como la falta de implicación de las familias en la educación de sus hijos/as, o los problemas
existentes en la familia que se trasladan al centro (e.g., “problemas graves en las familias
que asuntos sociales no puede resolver o desconoce y afectan muy seriamente al compor-
tamiento del alumno/a”).
En la Tabla 4.8. se presentan los resultados en torno a las agresiones físicas (pegar, golpear,
etc.) llevadas a cabo de manera presencial. Como se observa, las agresiones físicas no son
desconocidas ni inexistentes. En general, se percibe una ausencia o baja frecuencia de agre-
siones físicas: sobre todo están presentes entre los/as estudiantes.
Tabla 4.8. Porcentajes de agresiones físicas según el profesorado
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
113
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
114
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
Por otro lado, por parte del alumnado también parecen ser frecuentes las agresiones psi-
cológicas presenciales (insultar, gritar, humillar, etc.): en torno a un 30% del profesorado de
los dos grupos señala que se dan con alta frecuencia, como podemos observar en la Tabla
4.9. Respecto a las agresiones psicológicas por parte del profesorado hacia el alumnado, se
confirma que son percibidas como poco frecuentes, en general. En ambas etapas, la existen-
cia de agresiones psicológicas cometidas por las familas sobre el profesorado es ausente o se
presenta con baja frecuencia. De la misma forma, en la relación familia-hijos/as, se observa
de nuevo baja frecuencia percibida hacia este tipo de agresiones.
Tabla 4.9. Porcentajes de agresiones psicológicas (insultar, gritar, humillar, etc.), según el
profesorado
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
INF-PRIM ESO-BACH-FP
116
INF-PRIM ESO-BACH-FP
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117
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
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118
INF-PRIM ESO-BACH-FP
4.4.3. Otros
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
119
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
En la Tabla 4.12 se exponen los datos en relación con la frecuencia de robos y rotura de ma-
teriales por parte del alumnado. Como se puede observar, en relación con robos y rotura de
materiales, es más frecuente, aunque con baja ocurrencia en la etapa de Educación Secundaria.
Tabla 4.12. Porcentaje de robos y rotura de material según el profesorado
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
120
o gestionar posibles situaciones de acoso o ciberacoso, el grado de compromiso e implica-
ción en la detección, prevención o intervención en estos casos, el uso que hacen de diversas
metodologías educativas y, en particular, de las tutorías, la implementación de educación
social y emocional, la relación y comunicación con las familias y finalmente, la percepción
de sentirse valorados como docentes y su satisfacción profesional.
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
121
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
122
Por otro lado, casi la mitad del profesorado no ha participado en proyectos de innovación
dirigidos a promover la convivencia escolar, aunque sí se han desarrollado medidas para
facilitar la acción tutorial con el alumnado (Tabla 4.13). En general, se considera que la parti-
cipación de las familias puede enriquecer mucho las estrategias de prevención de conflictos.
Por otra parte, la mayoría de docentes participantes no pertenece a ninguna comisión dirigi-
da a promover la convivencia en sus centros (77.1% Infantil-Primaria; 82.1% ESO-Bach-FP).
Ante la pregunta abierta acerca de la forma en que las familias del centro pueden enrique-
cer las estrategias de prevención de conflictos, el profesorado (i.e., el 43% de los centros
de Infantil y Primaria y el 52% de Secundaria) ve en el trabajo conjunto la mejor de las
soluciones: “colaborando o dándonos su visión acerca de ello”, “siguiendo la misma línea
de actuación”, “no contradiciendo o poniendo en tela de juicio nuestras actuaciones”, son
algunas de las respuestas más destacadas.
INF-PRIM ESO-BACH-FP
123
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
INF-PRIM ESO-BACH-FP
124
Se ha recogido también el tipo de metodología docente más frecuente en sus aulas, así
como la gestión de las tutorías. En la Tabla 4.15. se recoge la frecuencia con la que el profe-
sorado concreta la metodología empleada dentro del aula con mayor frecuencia. En general,
los/as docentes afirman usar una diversidad de metodologías educativas, estando muy pre-
sente el trabajo individual, seguido de trabajo cooperativo en Infantil-Primaria y la lección
magistral en Secundaria. Utilizan poco el formato de talleres. Dentro de la opción “Otras”,
aparece el trabajo por proyectos, trabajos de investigación, prácticas de laboratorio o diná-
micas de grupo entre otras metodologías.
Tabla 4.15. Uso de estrategias metodológicas educativas: porcentajes de respuesta
categorizados en función de su frecuencia
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
125
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
126
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
Finalmente, se incorporan una serie de preguntas para valorar la relación del profesorado
con las familias (Tabla 4.17). Los/as participantes consideran positiva la relación que tienen
con las familias, destacando que es especialmente satisfactoria en la etapa de Infantil-Prima-
ria, cuando mantienen una relación más fluida y se sienten más valorados por las mismas.
Aun así, consideran que la participación de las familias es baja, en mayor medida en Educa-
ción Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional, y que esta no se potencia lo suficiente
ni a través de las AMPA, ni de escuelas de padres. Se observan diferencias importantes en
este punto entre los centros de Infantil-Primaria.
127
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
128
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
A continuación, se analiza el grado en que el profesorado percibe cómo son valorados por
la comunidad educativa (Tabla 4.18). En general, se sienten valorados por toda la comunidad
educativa, aunque en un menor grado por las autoridades educativas.
Tabla 4.18. Percepción de la valoración como docente por la comunidad educativa: porcentajes
de respuesta categorizados en función de su presencia
Etapa educativa
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129
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Etapa educativa
INF-PRIM ESO-BACH-FP
También se consultó sobre el grado de satisfacción con su trabajo (motivación para ir tra-
bajar, gratificación de su labor, etc). Los datos recogidos en la Tabla 4.19 muestran que tanto
los docentes de Infantil-Primaria, como de Educación Secundaria, Bachillerato y Formación
Profesional se sienten muy satisfechos con su labor.
Tabla 4.19. Estadísticos descriptivos de la satisfacción docente
Nota. Las opciones de respuesta oscilan entre 1 (“Muy en desacuerdo) y 5 (“Muy en de acuerdo).
130
análisis se han llevado a cabo en cada grupo por separado y se presentan, por tanto, en
tablas separadas.
N 319
N 319
N 319
N 319
N 319
131
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
N 319
** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas).
Satisfacción docente
N 318
N 318
132
Compromiso e implicacion Rho Spearman .232**
N 318
N 317
N 318
N 317
** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas).
Por otra parte, también se observan diferencias significativas en los factores específicos
de convivencia (p≤ .05), metas educativas dirigidas al desarrollo integral del alumnado (p≤
.001), clima de aula (p≤ .01) y prácticas de ESE (p≤ .001), todas a favor del grupo docente de
Infantil-Primaria respecto a los grupos de alumnado de etapas posteriores.
En la Tabla 4.22. se presenta la relación entre el clima escolar y la frecuencia con la que el
profesorado participante en la investigación observa distintos tipos de agresión en y entre
diferentes colectivos. Tal como muestran los datos, existe correlación significativa y negativa
entre el clima escolar y la agresión en los centros. Son especialmente interesantes los datos
observados en torno a las agresiones psicológicas entre el alumnado (“insultar, gritar, humi-
llar, etc., presencialmente”): estas son menos frecuentes cuando el clima general del centro,
cohesión, vinculación, compromiso y la promoción del empoderamiento del alumnado están
presentes en el centro.
133
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Tabla 4.22. Correlaciones entre clima escolar y las diferentes formas de agresión estudiadas en
todas las etapas educativas
Psicológica Psicológica
profesorado entre
a alumnado alumnado
N 280 310
N 280 310
N 280 310
N 280 309
N 280 310
** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas). * La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas).
A continuación, se presentan los datos detallados según las diferentes etapas educativas. En
primer lugar, se hace referencia a la etapa de Infantil-Primaria recogiendo solo las variables en
las que se encuentran correlaciones significativas (Tabla 4.23).
Cuando se atiende a la etapa de Educación Infantil y Primaria, las variables sobre el clima
escolar están relacionadas de forma significativa, moderada y negativa especialmente con la
agresión psicológica entre el alumnado y desde el profesorado. De todas ellas, el clima ge-
134
neral del centro, el clima de convivencia en el aula y la presencia de una educación dirigida
al desarrollo integral del alumnado, son los factores más relacionados, de forma preventiva,
con dichos resultados de agresión. En la Tabla 4.24 se observan los resultados de las etapas
posteriores de ESO-Bachillerato-FP.
Tabla 4.23. Correlaciones entre clima escolar y distintas formas de agresión según el
profesorado de Infantil y Primaria
Psicológica Psicológica
profesorado entre
a alumnado alumnado
N 85 91
N 85 91
N 85 91
N 85 91
N 85 91
135
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
N 85 91
N 85 91
N 84 90
136
Psicológica Virtual Virtual Física
alumno/a alumno/a entre alumno/a
docente docente alumnos a docente
* La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas). ** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas).
137
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
138
PSICOLOGÍCA FÍSICA
ENTRE ENTRE
ALUMNADO EL ALUMNADO
N 310 292
ESE forma parte de mis prácticas docentes regulares Rho de Spearman -.109 -.099
N 307 289
uso de las tutorías con diferentes tipos de agresiones
Empleo la tutoría para trabajar un clima positivo Rho de Spearman -.068 -.018
N 139 135
tabla 4.25. correlaciones entre formación docente, educación social y emocional y
139
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
140
Psicologíca Virtual Virtual Física
del alumnado de alumnado entre alumnado/a
a profesorado a profesorado alumnado a profesorado
Formación
docente
Rho de Spearman -.117 .254 -.050 -.153
escolar en Infantil-Primaria
N 85 54 52 91
ESE forma parte de mis prácticas Rho de Spearman -.219* .175 .027 -.207
docentes regulares
Sig. .045 .205 .850 .050
N 84 54 52 90
N 51 . 26 56
141
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
142
Psicológica Virtual de Virtual Física de
alumnado alumno/a a entre alumnado
profesorado profesorado alumnado a profesorado
Formación docente para convivencia
ESE forma parte de mis prácticas docentes regulares Rho de Spearman .084 -.141 -.081 .080
Emplea la tutoría para trabajar clima positivo Rho de Spearman .096 -.334* -.004 .127
N 82 41 52 77
** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas). * La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas).
143
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de los docentes
Considerando todos los resultados se puede concluir que, en general, los factores de clima
emocional y medidas educativas que promueven educación social y emocional están rela-
cionados de forma significativa y negativa con la agresión en todas sus formas, es decir, que
se vincula con una menor aparición de éstas en las escuelas. Debemos recordar que toda
medida educativa innovadora comienza con la formación del profesorado.
144
5
CONVIVENCIA EN LOS CENTROS EDUCATIVOS:
LAPERCEPCIÓN DE
LAS FAMILIAS DE
DISTINTAS ETAPAS EDUCATIVAS
Elena Briones
Raquel Palomera
Eva Gómez Pérez
y Marta García-Lastra
Se presenta en este capítulo la información ofrecida por la muestra de familias que volun-
tariamente ha participado en la investigación, ofreciendo su percepción sobre distintas cues-
tiones relacionadas con el clima escolar, la convivencia en el centro escolar, las actuaciones
para su gestión, su participación en el centro educativo, así como sobre situaciones de acoso
y su valoración con respecto a cómo abordarlas.
147
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Etapa Educativa
148
Etapa Educativa
Las familias fueron preguntadas por cuestiones relacionadas con el respeto que perciben en
el centro, tanto entre el profesorado como entre el alumnado (por ejemplo, a través del ítem,
149
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
“Los/as adultos que trabajan en el centro educativo de mi hijo/a tratan a los/as adultos/as es-
tudiantes con respeto”); las normas, valores y formas de actuación a la hora de resolver conflictos
(e.g., “El centro educativo de mi hijo/a es eficaz en la resolución de conflictos”); el apoyo del
centro al desarrollo integral del alumnado (e.g., “En el centro educativo se enseña a empatizar
con los/as compañeros/as y a gestionar las emociones de manera saludable”); el fomento de la
participación (e.g., “En el centro se fomenta que los/as estudiantes participen en las actividades
extraescolares”); y las relaciones de amistad que se entablan entre el alumnado (e.g., “Mi hijo/a
tiene amigos/as en el centro educativo en los que se puede apoyar si tiene problemas”).
Estos cinco factores señalados se han obtenido a partir de diferentes preguntas elaboradas
específicamente para este estudio, a partir de escalas creadas para otros colectivos, como la
empleada para evaluar la percepción del clima escolar por parte de los/as docentes.
En la Figura 5.1 pueden observarse las medias obtenidas para cada uno de los factores seña-
lados donde las puntuaciones más altas indican el máximo grado de acuerdo con las afirmacio-
nes que remiten a la existencia de un clima positivo en el centro. Como puede comprobarse, en
general el clima es percibido de manera positiva, si bien encontramos diferencias significativas
a la hora de evaluar las normas, valores y las formas de resolver los conflictos entre las familias
de los/as estudiantes de Primaria y Secundaria, siendo más positiva la valoración por parte de
las familias de Primaria; y también en el respeto percibido en el centro al comparar a Secunda-
ria con Primaria y FP, donde, como puede observarse, la valoración de este factor que realizan
las familias del alumnado de Secundaria es menos positiva.
Figura 5.1. Medias de clima escolar percibido por las familias (1= Nada de acuerdo,
2= En desacuerdo, 3= De acuerdo, 4= Totalmente de acuerdo).
3,5
Primaria
2,5
Secundaria
2
Bachiller
1,5
FP
1
Normas
Respeto valores y RC Aprendizaje Participación Amistad
150
5.3. Problemas de convivencia en el centro educativo
Con el fin de conocer la percepción de las familias sobre diferentes problemas que pueden
existir en los centros educativos, se han analizado diferentes cuestiones, en concreto: com-
portamientos agresivos (psicológicos y físicos), tanto de forma presencial como virtual, los
robos y la ruptura de material escolar.
En primer lugar, se muestran los resultados relativos a las agresiones psicológicas pre-
senciales. Como puede observarse en la Tabla 5.2, los datos reflejan altos porcentajes de
respuesta “No sé” en la mayoría de las cuestiones, lo que refleja su desconocimiento de
lo que ocurre en los centros educativos en torno a este tema. No obstante, en general, las
familias que contestan sobre su frecuencia o ausencia, consideran más bien que esta forma
de agresividad está ausente de los centros educativos.
Si bien, como se ha mencionado anteriormente, la percepción que tienen las familias sobre
la existencia de agresiones psicológicas en los centros educativos es baja, hay que señalar
la existencia de este tipo de agresiones, aunque en frecuencias bajas, entre todos los miem-
bros de la comunidad educativa (Tabla 5.2). Sorprenden, en este sentido, los porcentajes de
familias que perciben agresiones del profesorado hacia el alumnado o del alumnado hacia
el profesorado. Porcentajes similares se encuentran cuando se refieren a este tipo de com-
portamientos desde las familias hacia sus hijos e hijas y viceversa.
Tabla 5.2. Problemas de convivencia en el centro: porcentajes de la frecuencia con la que se
perciben agresiones psicológicas presenciales (insultar, gritar, humillar)
Etapa Educativa
151
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Etapa Educativa
152
Etapa Educativa
En segundo lugar, se muestran los resultados relativos a agresiones físicas. Como puede
observarse en la Tabla 5.3, los resultados reflejan que, para una proporción alta de familias,
este tipo de comportamientos, como pegar, golpear, etc., está ausente de las relaciones en-
tre los miembros de la comunidad educativa. Tan solo en el caso del alumnado, aumenta el
número de familias que sí consideran que existen, aunque con baja frecuencia.
Al igual que ocurría en el caso de las agresiones psicológicas, en el caso de las físicas, la
percepción de las familias es que este tipo de comportamientos, cuando se señala que sí
ocurren, tiene una baja frecuencia, en prácticamente todos los miembros de la comunidad
educativa (Tabla 5.3).
153
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Etapa Educativa
154
Etapa Educativa
En tercer lugar, se muestran los resultados relativos a las agresiones a través de las redes
sociales. Los datos muestran un mayor desconocimiento de las familias sobre la existencia
de este problema entre los miembros de la comunidad educativa. El porcentaje de familias
que considera a su vez que estos comportamientos están ausentes en los centros educativos
es muy alto y cuando consideran que sí se producen, creen que la frecuencia de los mismos
es muy baja (Tabla 5.4).
155
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Etapa Educativa
156
Etapa Educativa
157
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Etapa Educativa
158
Tabla 5.6. Problemas de convivencia en el centro: porcentajes de la frecuencia con la que se
percibe robo en el centro escolar (sin diferenciar por agente)
Etapa Educativa
Etapa Educativa
En la Tabla 5.8 se exponen los resultados relativos a las distintas medidas disciplinarias utili-
zadas en los centros educativos. En opinión de las familias, las medidas utilizadas con mayor
frecuencia son la de hablar con los estudiantes implicados/as, ponerlo en conocimiento de la
dirección del centro y castigar a los/as culpables. Las estrategias preventivas de cooperación,
llamar a la familia y la expulsión serían las siguientes en frecuencia. Por último, la categoría
“No se hace nada” es la que se considera que se da con menor frecuencia en los centros
educativos.
159
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Tabla 5.8. Porcentajes de la frecuencia con la que se percibe que se toman diferentes medidas
en el centro educativo, ante los problemas de convivencia
Etapa Educativa
160
Etapa Educativa
A pesar de que la mayoría de las familias informa desconocer otro tipo de acciones discipli-
narias, un 7.1%, describen algunas medidas diferentes a las propuestas. Las medidas sobre
las que han informado han sido agrupadas en seis categorías emergentes:
1. Castigo generalizado (e.g., castigar a los/as culpables y a los demás, castigar a toda la clase,
etc.).
3. Expulsión del centro (e.g., expulsar alumnos/as temporalmente, expulsar del centro al
agresor/a, etc.).
6. Dar información a familias (e.g., conferencias con especialistas, tutorías sobre educa-
ción emocional, charlas educativas sobre ciberacoso, etc.).
Revisando las frecuencias de las respuestas sobre las categorías anteriores, se encuentra
que la medida, que con mayor frecuencia se lleva a cabo, es el castigo generalizado y, en
segundo, lugar la expulsión del centro.
En segundo lugar, se ofrecen los resultados sobre cuáles creen las familias que son los
motivos que generan los problemas de convivencia en los centros educativos. En la Tabla
5.9 pueden analizarse los diferentes porcentajes obtenidos para cada uno de los motivos
señalados. Los motivos considerados en mayor medida, han sido por orden consecutivo de
mayor a menor frecuencia: la existencia de una educación permisiva, las características de
la sociedad (e.g., agresividad, egoísmo e individualismo), la desmotivación del alumnado, el
fracaso escolar o la falta de éxito escolar, la falta de habilidades para resolver conflictos de
forma constructiva, las bajas expectativas del entorno respecto al rendimiento del alumno/a,
la falta de formación de docentes y equipo directivo y la falta de recursos del centro para
resolver conflictos.
Tabla 5.9. Porcentajes de la frecuencia con que se percibe que los problemas de convivencia se
producen por los motivos citados
Etapa Educativa
162
Etapa Educativa
163
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Etapa Educativa
164
A su vez, se ofreció a las familias la posibilidad de incorporar otros motivos diferentes a
los mencionados: así se han podido identificar las siguientes siete categorías emergentes,
expresadas por el 6.6% de la muestra participante:
• Desautorizar a los docentes (e.g., muchas veces los padres damos la razón a nuestros
hijos cuando no la tienen).
• Negar participación, no escuchar a niños y jóvenes (e.g., no dejar expresarse a los niños)
• “Autoexclusión” (e.g., hay ciertos colectivos que no quieren integrarse y consiguen que
los bien integrados les tengan un respeto, “miedo”).
• Falta de comunicación escuela familia (e.g., no nos comunicarnos con los profesores,
no hay una orientación necesaria o asesoramiento sobre lo que pasa, etc.).
Una tercera cuestión sobre la gestión de la convivencia alude a la opinión de las familias
sobre el tipo de medidas que podrían utilizarse para mejorar la convivencia en los centros
educativos y quiénes debieran realizarlas. Las respuestas abiertas se han categorizado pos-
teriormente con un sistema de categorías emergentes. Respecto a la primera cuestión, el tipo
de medidas de mejora de la convivencia, se muestran en la Tabla 5.10.
Tabla 5.10. Frecuencia y porcentajes en las categorías identificadas sobre cómo se podría
mejorar la convivencia del centro educativo del hijo/a
N % N % N % N %
165
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
A continuación, se ofrecen algunos de los ejemplos de respuestas que incluyen las catego-
rías anteriores:
• Control (e.g., quizá controlando más y mejor las horas de ocio, recreos y demás mo-
mentos de conflicto).
• Comunicación con familias (e.g., teniendo más reuniones con el profesorado; más
actividades con las familias, etc.).
• Mejora del alumnado (e.g., fomentando el respeto y la empatía entre compañeros; res-
petando y siendo respetado; educando nuestros hijos a ser menos egoístas, más solidarios
y menos competitivos con respecto a sus iguales, etc.).
• Otros (e.g., este año, con el cambio del equipo directivo, el colegio funciona fenomenal
entre padres/madres y dirección, un cambio necesario en este centro, lo necesitábamos).
166
Tabla 5.11. Frecuencia y porcentajes para cada responsable de la puesta en marcha de mejoras
en la convivencia del centro educativo
N % N % N % N %
167
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
• Reuniones (e.g., charlas sobre escuela para padres, en la asociación de padres, hablar
con tutores y profesores si lo estimamos necesario, etc.).
Respecto a los motivos que les llevan a participar, las familias manifiestan participar cuando
se les solicita (e.g., confeccionar disfraces en carnaval, cuando ellos me lo piden; mi partici-
pación es activa en aquellos aspectos y actividades para los que el centro requiere mi ayuda,
etc.). Sobre los motivos para no participar, consideran que son principalmente problemas de
conciliación laboral (e.g., por mi horario laboral, no puedo asistir; quisiera tener una relación
más activa, pero no puedo por falta de tiempo; nunca participo porque no puedo, etc.).
168
Primaria Secundaria Bach FP
Tabla 5.14. Porcentajes relativos a la cantidad de información de la que disponen las familias
sobre acoso y ciberacoso y sobre cómo actuar ante el mismo en distintas circunstancias (víctima,
observador/a, agresor/a)
169
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Cuando se les pregunta a las familias sobre qué haría si su hijo o hija le comenta que ha
observado situaciones de acoso o ciberacoso, el 61% informó de distintas actuaciones que
han sido categorizadas como:
• Hablar con la familia (e.g., ponerlo en conocimiento de sus padres si los conozco y si no
ponerlo en manos del centro escolar o policía).
170
Por último, cuando es el hijo/a el/la que está acosando o ciberacosando a algún
compañero/a, las medidas informadas por el 60.9% de las familias, se refieren a diferentes
acciones que pueden verse en la Tabla 5.15.
Tabla 5.15. Reacciones de la familia ante un hijo/a que acosa o ciberacosa a un compañero (%)
En cuanto a la muestra total, es decir, atendiendo a los resultados en los cuales no hay dife-
rencias en función de la etapa educativa, se observa una relación positiva y significativa entre
percibir una actitud activa del centro, en materia de prácticas de mejora para la convivencia,
y la vinculación que las familias creen que tienen los/as estudiantes con el centro, sobre
todo en cuanto a su participación (Tabla 5.16). Por tanto, como cabría esperar, se detecta
una asociación entre la realización de actividades de convivencia y un mayor sentimiento de
vinculación con el centro, en todas las etapas educativas.
171
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Tabla 5.16. Correlaciones no paramétricas entre las propuestas del centro para mejorar la
convivencia y los factores de clima escolar relativos a la vinculación
Cuando se atiende a los resultados en los que se han encontrado diferencias según la etapa
educativa, se observa también una relación positiva y significativa entre la propuesta de ac-
tividades realizadas por el centro educativo dirigidas a la mejora de la convivencia y el clima
escolar, y los factores de normas y seguridad, y el aprendizaje percibido por las familias en
Primaria (Tabla 5.17) y en Secundaria (Tabla 5.18). Esta diferencia entre ambas etapas se ciñe
a que esta asociación es aún más intensa en la etapa de Primaria. Por tanto, cabría deducir
la importancia de potenciar actividades destinadas a la convivencia desde etapas educativas
tempranas.
Tabla 5.17. Correlaciones no paramétricas en la etapa de Primaria entre las propuestas del
centro para mejorar la convivencia y los factores Normas y seguridad y Aprendizaje percibido
172
¿En el centro educativo de su hijo/a se desarrollan Rho de
actividades para mejorar la convivencia? Spearman
Tabla 5.18. Correlaciones no paramétricas en la etapa de Secundaria entre las propuestas del
centro para mejorar la convivencia y los factores Normas y seguridad y Aprendizaje percibido
173
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Tabla 5.19. Correlaciones no paramétricas entre las propuestas del centro para mejorar la
convivencia y las agresiones percibidas por las familias en el centro educativo
N 315
N 325
N 223
N 315
N 300
174
En cuanto a los resultados diferenciados por etapa, tenemos que tanto en Primaria (Tabla
5.20) como en Secundaria (Tabla 5.21), se identifica una asociación negativa y significativa
entre la promoción de actividades para la mejora de la convivencia en el centro y, por un
lado, las agresiones psicológicas del alumnado hacia el profesorado, y por otro, las agresio-
nes virtuales entre alumnado. Esta relación es más intensa en el caso de Secundaria, sobre
todo si se atiende a las agresiones virtuales percibidas por las familias entre el alumnado. Por
tanto, comprobamos el fuerte vínculo existente entre la actitud del centro ante la promoción
de la convivencia y las agresiones percibidas por las familias, a distintos niveles, siendo esta
asociación aún más intensa en la etapa de Secundaria.
Tabla 5.20. Correlaciones no paramétricas en Primaria entre las propuestas del centro para
mejorar la convivencia y las agresiones percibidas por las familias en el centro educativo
N 149
N 145
N 224
** La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas). * La correlación es significativa en el nivel 0.05
(2 colas).
175
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
La percepción de las familias
Tabla 5.21. Correlaciones no paramétricas en Secundaria entre las propuestas del centro para
mejorar la convivencia y las agresiones percibidas por las familias en el centro educativo
N 83
N 51
N 74
N 85
* La correlación es significativa en el nivel 0.05 (2 colas). * * La correlación es significativa en el nivel 0.01 (2 colas).
176
6
SÍNTESIS
DE LOS PRINCIPALES RESULTADOS
Susana Lázaro-Visa
Marta García-Lastra
Andrés A. Fernández-Fuertes
Noelia Fernández-Rouco
Raquel Palomera
Elena Briones
Eva Gómez Pérez
Celia España Chico
y Sara González-Yubero
6.1. Algunas cuestiones relevantes desde la visión del
alumnado de Primaria
En esta síntesis de los principales resultados, se ha diferenciado entre el grupo de 4º y los
de 5º y 6º, con el fin de obtener una información descriptiva de los dos ciclos. No obstante,
los datos desglosados, especialmente en 4º, deben interpretarse de forma cautelosa, dado
que responden a un único curso del segundo ciclo.
Los niños y niñas, tanto de 4º como de 5º y 6º, valoran positivamente el clima de sus aulas,
aunque los porcentajes de alumnos/as que señalan que frecuentemente hacen cosas impor-
tantes para todos/as o que sus compañeros/as les valoran, son algo más bajos. A pesar de
esta percepción sobre el clima escolar, claramente positiva, no se puede obviar, hablando
del bienestar de la infancia, que alrededor del 12% de niños/as en los tres cursos explorados
señalan que se sienten bien en clase solo algunas veces. En general, los/as participantes
señalan un cierto grado de incomodidad en el aula, como denotan las altas puntuaciones en
los ítems referidos al comportamiento de los/as compañeros/as, que dificultarían el trascurso
de la actividad docente; de hecho, solo el 10.3% en 4º y el 13.7% en 5º y 6º dicen que esto
no ocurre nunca.
Cuando exploramos el clima del centro las puntuaciones tienden a ser elevadas, denotando
un buen clima en el centro educativo, según todos los aspectos analizados: relaciones entre
alumnado y seguridad en el centro, grado de pertenencia y satisfacción con el centro (víncu-
lo), claridad en normas y valores, y empoderamiento y participación en el centro, aunque es
en este último caso donde encontramos datos ligeramente más bajos. Este último factor hace
referencia a cuestiones como la participación en la elaboración de las normas de convivencia
escolar, la participación en la resolución de conflictos o a la propuesta de celebraciones y
actividades en el centro.
En relación con la seguridad en el centro, parece que con escasa frecuencia el alumnado
evita distintos espacios del centro escolar por miedo a sufrir algún tipo de agresión. Sin em-
bargo, las respuestas indican que el patio es visto como uno de los lugares menos seguros
para los/as niños/as más pequeños (el 18.1% en 4º y el 9% en 5º y 6º lo han evitado alguna
vez por miedo), los baños (el 9.3% en 4º y el 6.2% en 5º y 6º) o la entrada y salida del colegio
(el 7.1% en 4º y el 5.4% en 5º y 6º).
179
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Síntesis de los principales resultados
de reflejar que algunos niños y niñas de Primaria, tanto en 4º como en 5º y 6º, informan
haber vivido situaciones de agresiones continuadas una o más veces a la semana (21.3% de
los/as participantes). En este sentido, son las agresiones verbales (desde el 10% de las niñas
de 5º y 6º hasta el 16.3% de los niños de este mismo tramo) y la exclusión (desde el 4.7% de
los niños de 5º y 6º hasta el 7.1% de las niñas de 4º), las agresiones que se dan con este pa-
trón, es decir, de forma continuada, para todos los grupos. En cuanto a las agresiones físicas,
no aparecen o se dan de forma ocasional, especialmente en las niñas independientemente
del grupo, aumentando las frecuencias media y alta en los niños. Entre el 9 y el 10% de los
niños, según miremos a 4º o 5º y 6º, informan ser víctimas de golpes, patadas, empujones,
una o más veces a la semana.
El patrón es similar cuando analizamos las agresiones cometidas por los niños y niñas
participantes. En este caso, tanto ellos como ellas se reconocen, aunque con frecuencia oca-
sional, como autores de agresiones verbales, principalmente insultos, exclusión y agresiones
físicas. Como observadores/as, aunque la mayor parte de niños y niñas expone que no ha
sido testigo de estas situaciones o que lo ha sido ocasionalmente, un 9.4% de la muestra
señala haber presenciado cómo se cometían agresiones sobre algún compañero/a con una
frecuencia alta. En general, manifiestan que su reacción más probable ante una situación
como la descrita sería la de ayudar a la víctima (e.g., decírselo a un adulto o tratar de parar
la situación).
En síntesis, si consideramos las agresiones que son sufridas de forma continuada por niños
y niñas de Primaria, es decir, al menos un tipo de agresión una vez a la semana o más, un
21.3% de los niños y niñas señalan ser víctimas; un 4.4% se reconoce como agresor/a; y un
9.39% observa estos comportamientos. En relación con las agresiones virtuales continuadas,
en torno al 9% de las niñas y el 13% de los niños se siente víctima.
180
Por otra parte, el alumnado percibe, además con una frecuencia muy elevada, la preocu-
pación de sus tutores/as por cómo se sienten, como un eje de la función tutorial. Esto no se
traduce al mismo nivel en actividades para mejorar la convivencia, que solo son vistas como
muy frecuentes para algo más de la mitad de la muestra.
Los resultados también muestran relaciones entre algunas variables relevantes que pueden
ayudar a diseñar nuevas medidas o profundizar en las ya existentes, con vistas a favorecer
la convivencia en los centros. En los niños y niñas de Primaria, las actividades que el profe-
sorado realiza en clase dirigidas a llevarse mejor, resolver problemas o emplear el diálogo
para resolver conflictos, se relacionan con un mejor clima del centro, una mayor vinculación
con el mismo, con mayores oportunidades para el desarrollo positivo o empoderamiento del
alumnado y también con la percepción de normas claras y la promoción de valores prosocia-
les por parte del profesorado. Aunque estas variables no se relacionan de forma significativa
con la frecuencia de agresiones, sí podemos observar que el alumnado informa de menor
número de agresiones (i.e., observadas, recibidas y cometidas), cuando percibe mejor clima
en el centro, se siente vinculado a este y las normas son claras. Tal y como se ha dicho a
lo largo del informe, un análisis de tipo correlacional no permite establecer relaciones de
causalidad; en cualquier caso, no es menos cierto que las asociaciones entre estas variables
son muy útiles a la hora de justificar las posibles líneas de intervención. Del mismo modo,
las actitudes positivas hacia la diversidad aparecen también relacionadas con menor número
de agresiones cometidas, tanto presenciales como virtuales; por tanto, este aspecto también
debería ser objeto de atención en las intervenciones.
181
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Síntesis de los principales resultados
Además, parece que, aunque con escasa frecuencia, el alumnado evita distintos espacios
del centro escolar por miedo a sufrir algún tipo de agresión, siendo más frecuente que
cuando se produce, se piense en el centro en general o en la evitación de permanecer a la
entrada o salida.
182
recoge desde insultos hasta algunas formas de agresión física, como patadas, empujones,
etc.) con una frecuencia de “al menos una vez a la semana durante el curso actual”, arroja
los siguientes porcentajes para la muestra total: el 18.7% señala haber sido víctima de al me-
nos algún tipo de agresión; el 8.2%, haberla ejercido y el 13.7%, haberla observado. Cuando
nos referimos a agresiones a través de Internet o usando teléfonos móviles, el 5.3% señala
haber sido víctima de al menos algún tipo de agresión virtual con esta frecuencia; el 1.4%
haberla ejercido y el 2.5% haberla observado.
En la misma línea, los datos sobre agresiones virtuales indican también frecuencias bajas.
Las conductas más habituales se refieren a mensajes y llamadas ofensivas, o a la difusión,
difamación, amenaza, chantaje, asilamiento, etc., a través de Internet.
Entre quienes han sufrido algún tipo de agresión, encontramos que: esta parece cronificar-
se en el tiempo durante meses o cursos académicos; han sentido diferentes emociones, pero
con frecuencia, ligadas a la vergüenza y la rabia, y las respuestas ante la misma son diversas,
aunque, cuando les pasó, optaron por comunicarlo, especialmente a sus iguales o familiares,
que es de quienes sienten recibir más apoyo, especialmente de los primeros.
A la hora de valorar las razones por las que se producen agresiones de forma general, el
alumnado indica que tiene que ver con la necesidad de los/as agresores/as de sentirse supe-
riores, poderosos, o hacer sentir temor a quienes agreden, además de divertirse o hacerse
los/as graciosos/as.
Se han encontrado algunas relaciones interesantes entre las actitudes de tolerancia hacia
distintas realidades, como la cultura, el género, la clase social, la orientación del deseo, la
ideología política o la violencia, las agresiones y el clima escolar. En general los resultados
183
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Síntesis de los principales resultados
muestran que estas actitudes de tolerancia tienden a ser peores entre quienes cometen
agresiones tanto presenciales como virtuales. Así mismo, las actitudes de tolerancia hacia
la diversidad se encuentran relacionadas con algunos factores del clima de centro; concre-
tamente, encontramos mayores actitudes de tolerancia entre el alumnado vinculado con
el centro (referido al sentido de pertenencia y la satisfacción con el centro educativo), que
siente que su centro promueve valores prosociales, con límites claros respecto a sus normas
y que empodera a los/as adolescentes, ofreciéndoles oportunidades para participar e influir
en la vida del centro y con actividades que promueven su desarrollo sociopersonal. Aunque
nuevamente no podemos hablar de causalidad, el funcionamiento del centro y las actitudes
del alumnado aparecen claramente relacionadas.
12
A partir de ahora, I-P
13
A partir de ahora, E-B-FP
184
6.3.1. Clima escolar percibido
En cuanto a la percepción del clima y del funcionamiento del centro -analizado en torno a
cuestiones referidas al empoderamiento del alumnado, la promoción de metas educativas
integrales, la convivencia en el centro, su vinculación con el centro, su compromiso o impli-
cación con el centro y la cohesión en el centro- los resultados ofrecen un panorama similar
en las dos grandes etapas en las que hemos dividido la muestra, Infantil y Primaria, por un
lado, y Secundaria, Bachillerato y Formación Profesional, por otro. En ambos casos, la per-
cepción del profesorado en general es positiva.
Las diferencias aparecen entre ambos colectivos de profesionales en algunos de los facto-
res estudiados, siendo peor la percepción de la convivencia en el profesorado de las etapas
superiores, en cuanto al cumplimiento de normas y seguridad percibida en el mismo. Tam-
bién es diferente entre ambos colectivos la percepción de la influencia del alumnado en la
vida del centro (empoderamiento), menor también en E-B-FP, al igual que aparece menor
equilibrio también en estas etapas superiores, entre metas instruccionales y educativas, com-
parándolo con las etapas inferiores.
Cuando descendemos al aula, percibimos algunos matices de interés. La mayor parte del
profesorado sigue percibiendo un buen clima en su aula, pero también aparecen datos inte-
resantes; por ejemplo, un 22.1% del profesorado de E-B-FP califica este clima como regular,
en su mayoría, o malo. También destacamos las dificultades en motivación que señala el
profesorado de estas etapas (E-B-FP), donde solo la mitad de los participantes, el 49.9%,
señala una buena motivación en el alumnado o un 67.7% refleja una buena participación en
clase, cifras inferiores a las señaladas por profesorado de I-P. Esta diferencia se mantiene en
la misma dirección, en cuanto a la participación del alumnado en clase, significativamente
inferior en E-B-FP. Por otra parte, se quería conocer también qué ocurría en los espacios de
recreo, en los patios, etc., espacios en los que el profesorado de I-P (26.1%), al igual que el
de E-B-FP (20.5%), perciben ciertas dificultades de convivencia.
Hemos consultado también al profesorado sobre su relación con las familias: en general
los/as docentes, especialmente de I-P, piensan que mantienen una relación fluida con las
familias, además de sentirse valorados/as por ellas. No obstante, tienden a considerar que la
participación familiar en el centro es esporádica.
185
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Síntesis de los principales resultados
que descienden cuando se pregunta por el incremento del acoso o ciberacoso, a pesar de
que el profesorado de esta última etapa (E-B-FP), sí percibe un ligero incremento del acoso
(33.2% señala que “un poco”). En general, el profesorado de E-B-FP percibe más problemas
de convivencia que el de etapas inferiores. Cuando vemos en qué se concreta, parece que el
profesorado de E-B-FP percibe un mayor incremento de situaciones de acoso, mientras que
los de I-P perciben mayor incremento de la conflictividad.
En las dos etapas educativas, las razones atribuidas a esta conflictividad se sitúan en mayor
medida en las familias o en la presencia de las TIC, en el caso de E-B-FP. A su vez, señalan la
educación permisiva y las características de la sociedad actual, como motivos que sustentan
los problemas de convivencia, destacando que casi la mitad de la muestra de E-B-FP (46.9%)
señala la desmotivación del alumnado como un elemento bastante frecuente en los proble-
mas de convivencia. Por otra parte, se señala la implicación de toda la comunidad educativa,
como elemento que mejora la conflictividad, al igual que la puesta en marcha de distintas
medidas del plan de convivencia, esta última, especialmente en I-P. De hecho, se destaca la
importancia del trabajo coordinado entre todos los agentes como elemento para potenciar
la mejora de la convivencia en el centro. Una mayor participación de las familias, más for-
mación docente en estos aspectos (demandado más en I-P) y el uso de las tutorías en este
sentido, también aparecen como importantes.
Por otro lado, el 71.9% del profesorado de E-B-FP, señala que, aunque con baja frecuen-
cia (pocas/algunas veces), el alumnado insulta, grita o humilla al profesorado. Que esto
ocurra con frecuencia solo es señalado por el 8.8% del profesorado en esta etapa. También
aparecen algunas veces estos comportamientos desde las familias al profesorado, aunque
generalmente parece tratarse de algo puntual (el 3.2% I-P y el 1.8% de E-B-FP lo señalan
como muy frecuente). En torno al 40% del profesorado de I-P y el 50% de profesorado de
E-B-P participante señala como comportamientos de baja frecuencia (pocas/algunas veces)
los gritos, insultos o humillaciones desde el profesorado al alumnado. Como algo muy fre-
cuente lo indica el 2% de la muestra. Acerca de lo que ocurre entre el alumnado, el 30%
del profesorado afirma que se dan frecuentemente comportamientos de este tipo (gritos,
insultos…). Solo el 6.5% de la muestra de I-P y el 7% de la muestra de E-B-FP señalan que
no saben o que no ocurre nunca.
186
Las agresiones físicas entre el alumnado también aparecen reflejadas como algo muy fre-
cuente para el 17.2% del profesorado de I-P y el 6.6% de E-B-FP, aunque la mayor parte de
docentes señala que esto ocurre pocas o algunas veces (64.5% en I-P y 73% en E-B-FP). En
agresiones virtuales destaca, sobre todo, el porcentaje de docentes que reconoce no saber
qué ocurre en relación a esta cuestión.
En cuanto a la gestión de los conflictos que se realiza en los centros, los datos señalan una
mayor frecuencia de medidas dirigidas a los/as implicados/as y sus familias (e.g., hablar con
los estudiantes, llamar a las familias, castigar a los culpables, mediar, etc.), frente a la acti-
vación de programas de desarrollo personal (especialmente en E-B-FP). Los datos muestran
también mayor frecuencia de expulsiones en E-B-FP, mientras que son más frecuentes los
intentos activos de modificar y prevenir estas situaciones en I-P. Es interesante poner de re-
lieve que en torno a un cuarto de la muestra de profesorado de etapas superiores desconoce
si se ponen en marcha en el centro programas de desarrollo personal ante la detección de
problemas de convivencia, aunque, en torno a la mitad de la muestra señala que frecuente-
mente se ponen en marcha estrategias de cooperación en los centros.
Destaca también la frecuencia con la que se atribuye a la falta de habilidades para resolver
conflictos (60.9% I-P y 42.6% en E-B-FP señalan una frecuencia alta) como uno de los moti-
vos de su aparición. No parecen ser la falta de recursos en los centros uno de los elementos
con más peso entre los motivos que estarían en la base de los problemas de convivencia
señalados: solo el 20.7% de I-P y el 21.2% en E-B-FP lo señalan como frecuente, aunque la
mitad de la muestra en ambas etapas identifica esta razón en una frecuencia más baja.
Destacamos que la mayoría de la muestra en las dos etapas considera parte de sus funcio-
nes la detección, notificación, prevención e intervención de situaciones de acoso y ciberaco-
so, aunque desciende ligeramente con respecto a esta última, especialmente en su vertiente
más preventiva y de intervención. Es rotundo el 100% del profesorado de I-P que entiende la
detección del conflicto en el aula como una de sus funciones.
Resaltamos los altos porcentajes de docentes que señalan no participar, o hacerlo puntual-
mente, en formación para mejorar la convivencia y/o gestionar el conflicto, ni en sus centros,
ni fuera de los mismos. En este último caso, el 51.6% del profesorado de E-B-FP señala, por
ejemplo, que no recibe formación para gestionar acoso. Por otra parte, la mayoría de docen-
tes, en general, considera que no tiene bastante formación para afrontar las situaciones de
acoso y ciberacoso, porcentajes que aumentan ligeramente en E-B-FP. Esta percepción cam-
bia, en alguna medida, cuando enfocamos la pregunta desde la gestión de la convivencia,
especialmente para el profesorado de las etapas de I-P: mientras el 66.7% de profesorado
de E-B-FP considera que solo tiene “un poco” de formación en este sentido, el 57.1% de I-P
considera que está suficientemente formado. En ambos casos señalan la incorporación de las
187
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Síntesis de los principales resultados
familias como una mejora de las estrategias de prevención de conflictos aportando algunas
ideas en esta dirección, con frecuencia relacionadas con una mayor concordancia entre fines
educativos familiares e institucionales.
Aunque no todos/as los/as docentes son tutores/as de grupo, los que sí lo son señalan,
en un porcentaje elevado para las dos etapas educativas, que desarrolla su función tutorial
en el día a día. Algo más del 70% del profesorado de las dos etapas afirma que emplea
frecuentemente las tutorías para cuestiones que favorecen un clima positivo e igualmente
para analizar cómo se siente el alumnado en clase. Finalmente, señalar que la práctica de la
educación social y emocional por parte de los/as docentes se relaciona significativamente
con distintas variables que indican un mejor clima escolar. Aunque la práctica de educación
social y emocional es informada por un porcentaje elevado de docentes, esta es mayor en el
profesorado de las primeras etapas. En estas etapas, I-P, se ha encontrado relación entre la
práctica de la educación social y emocional con la convivencia escolar, el desarrollo de me-
tas educativas integrales y el clima de aula. Mientras, en las etapas superiores, las prácticas
de educación emocional y social se relacionan con el compromiso y vinculación de los/as
docentes con su centro. A su vez, los datos muestran como la satisfacción docente aparece
relacionada con los distintos factores evaluados en el funcionamiento del centro: cohesión,
empoderamiento del alumnado, compromiso, vinculación y clima de convivencia. También
con la práctica de la educación emocional y social en su tarea diaria.
Cuando analizamos las agresiones, encontramos que las más frecuentes, las psicológicas
entre el alumnado, son señaladas con menor frecuencia por el profesorado cuando el cli-
ma del funcionamiento del centro es mejor en términos de cohesión entre el profesorado,
compromiso con el funcionamiento del centro, vinculación con el mismo, y cuando este
ofrece mayores oportunidades para el empoderamiento de niños/as y adolescentes. Del
mismo modo, tanto las agresiones psicológicas como físicas entre el alumnado también
son señaladas como menos frecuentes cuando el profesorado presenta más formación para
promocionar la convivencia. En Infantil y Primaria, aparece también relacionado con menos
agresiones psicológicas del alumnado al profesorado, que el profesorado ponga en marcha
prácticas de educación social y emocional, mientras que en ESO, Bachillerato y Formación
Profesional la relación aparece con la formación docente sobre convivencia: a mayor forma-
ción, menores agresiones psicológicas y virtuales del alumnado al profesorado. No obstante,
los análisis realizados no nos permiten hablar de causalidad.
188
6.4.1. Clima escolar percibido
Se percibe el clima de centro como agradable y seguro en todas las etapas educativas.
Cuando analizamos conjuntamente los factores evaluados (respeto; normas, valores y re-
solución de conflictos; apoyo del centro al desarrollo integral del alumnado; fomento de la
participación; y relaciones entre el alumnado) encontramos diferencias significativas entre
las etapas, siendo las familias de Secundaria quienes perciben menor respeto y normas,
valores y resolución de conflictos en sus centros.
Sin embargo, llama la atención, existiendo las dos categorías anteriores (Nunca y No sé),
el porcentaje de familias que califica como baja la frecuencia de ocurrencia en el caso de
“agresiones presenciales con impacto psicológico”: insultar, gritar, humillar presencialmen-
te, es decir, que aunque no lo perciben como algo frecuente, aparece alguna vez, tanto del
alumnado al profesorado, como del profesorado al alumnado, o especialmente, entre el
alumnado. El 11.6% de las familias entiende que estos comportamientos se dan muchas ve-
ces o siempre (alta frecuencia) entre el alumnado de Primaria, el 9.3% considera que se dan
muchas veces entre el alumnado de Secundaria, el 16.1% entre el alumnado de Bachillerato
y el 9.1% lo ve como frecuente entre el alumnado de FP.
La mayor parte de familias de las diferentes etapas educativas percibe que se toman medi-
das en el centro para mejorar los problemas de convivencia, cuando estos aparecen, aunque
189
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Síntesis de los principales resultados
un 13.1% de las familias de Primaria y un 12.6% de las de Secundaria, piensa que eso ocurre
pocas veces. A pesar de que las estrategias cooperativas aparecen con alta frecuencia entre las
medidas percibidas por las familias (un 46% de las familias de Primaria, por ejemplo, las con-
sidera frecuentes), también destacan “castigar a los culpables” en Primaria, Bachillerato y FP
o “ponerlo en conocimiento de la dirección del centro”, señalado por algo más del 50% de las
familias de las distintas etapas. Las familias también perciben que los centros ponen en marcha
actividades para la mejora de la convivencia, aunque los porcentajes más altos se encuentran
en la categoría “algo” para Primaria y Bachillerato y “bastante” para Secundaria y FP.
Por otra parte, el porcentaje de familias que habla de una falta de actividades para la mejo-
ra de la convivencia en su centro varía de un 5.8% en Secundaria a un 16.7% en Bachillerato.
Del mismo modo, son las familias de Secundaria y las de FP las que perciben que, en distinto
grado de frecuencia, los centros de sus hijos realizan este tipo de actividades. Esto es inte-
resante dado que encontramos que las familias en general, y en Secundaria en particular,
que perciben más comprometido el centro en actividades para la mejora de la convivencia,
informan de menor frecuencia de agresiones psicológicas y físicas entre el alumnado y tam-
bién, del profesorado al alumnado.
Finalmente, las familias parecen sentirse informadas sobre el acoso y el ciberacoso, pero
no indican estar recibiendo esta información desde los centros educativos. Muchas de las
familias exponen que sabrían cómo actuar ante situaciones de este tipo; no obstante, tanto
en Primaria, como especialmente en Formación Profesional, los datos reflejan un porcentaje
ligeramente superior al 10% que sabría cómo actuar. Entre los que sienten que saben cómo
actuar, avisar al centro es la primera opción para las familias de todas las etapas educativas, si
su hijo/a observase o sufriese este tipo de situaciones. A esta opción se incorpora actuar y/o
hablar con su propio/a hijo/a, cuando es este/a quien está llevando a cabo dichas conductas.
190
actividades en este sentido. En general, las familias expresan una moderada satisfacción con
su participación en el centro, aunque esta satisfacción es ligeramente superior en cuanto a la
oferta de participación que les ofrecen los centros, especialmente en Primaria.
191
7 CONCLUSIONES GENERALES
Y LÍNEAS DE MEJORAS
Susana Lázaro-Visa
Andrés A. Fernández-Fuertes
Raquel Palomera
Noelia Fernández-Rouco
Elena Briones
Marta García-Lastra
Eva Gómez Pérez
Sara González-Yubero
y Celia España Chico
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Conclusiones generales y líneas de mejora
194
7.1. Principales conclusiones
En este informe se presenta una información fundamentalmente descriptiva, lo que nos
permite formarnos una visión general del estado de la cuestión en los centros educativos, tal
y como es vivido por sus protagonistas. En un segundo paso, se completa esta información
con análisis inferenciales que nos permiten profundizar y confirmar la asociación de distintas
variables de interés para el diseño de propuestas de mejora. A partir de los resultados obte-
nidos se establecen algunas conclusiones globales y se sugieren líneas generales de mejora,
apoyadas también en la literatura existente. Así, entre las conclusiones generales que se
pueden desprender de este trabajo, cabe destacar las siguientes:
El clima en los centros educativos se vive de forma positiva en sus diferentes dimensiones,
además por parte de todos los colectivos implicados. Sin embargo, esta visión general posi-
tiva, desciende ligeramente cuando nos referimos a la dimensión de participación y empode-
ramiento del alumnado, especialmente en la etapa de Secundaria, o nos centramos en lo que
ocurre en las aulas concretas.
A pesar de esta vivencia positiva del clima, la conflictividad no está ausente en los centros,
especialmente las agresiones de tipo psicológico (e.g., insultos, burlas, gritos, humillaciones,
etc.), sobre todo entre el alumnado. Esta realidad es percibida así por familias, profesorado
y alumnado y, aunque de forma ocasional, esto parece estar ocurriendo igualmente en la
relación entre el profesorado y alumnado. Existe un porcentaje nada desdeñable de niños,
niñas y adolescentes que están viviendo algún tipo de agresión con una frecuencia continua-
da, con el considerable daño que esto puede suponer para su desarrollo y bienestar. Esto es
informado tanto por el profesorado como por el propio alumnado.
Ante situaciones que alteran la buena convivencia, las medidas que más se ponen en juego
en los centros educativos parecen ser de corte punitivo; estamos hablando, por tanto, de
situaciones en las que ya existe una dificultad y no de acciones de carácter preventivo o de
promoción de la convivencia. Sin embargo, y a pesar de que no podemos hablar de cau-
salidad, sí observamos de forma general en los resultados del alumnado, que la presencia
de actividades proactivas para la mejora de la convivencia y una acción tutorial ocupada en
promoverla, se relaciona con un mejor clima del centro en sus distintas dimensiones. Ade-
más, un mejor clima de centro se relaciona con menor frecuencia de agresiones. Del mismo
modo, las actitudes de tolerancia hacia diversas realidades en el alumnado se relacionan con
menor frecuencia de agresiones.
A su vez, las propuestas que destacan con más frecuencia todos los colectivos como ne-
cesarias para mejorar la convivencia en los centros son de carácter preventivo, señalando
en mayor medida iniciativas que tienen que ver con la educación en valores, espacios para
gestionar las emociones, el respeto a la diversidad y una mayor información sobre el acoso.
Familias y alumnado apuntan igualmente hacia estrategias de control y supervisión y las
familias parecen demandar además mayor comunicación con ellas desde los centros. En este
sentido, también el profesorado entiende que la implicación conjunta de todos los miembros
de la comunidad educativa, facilitaría una mejora de la convivencia.
195
Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Conclusiones generales y líneas de mejora
Los resultados sugieren que el margen de mejora es importante, dado que progresivamen-
te parece incrementarse la percepción de que la conflictividad no desciende, como hemos
ido apuntando. La pregunta es ahora cuáles serían las líneas generales de mejora.
Los resultados muestran aulas donde distintos tipos de agresiones verbales parecen coti-
dianas. Debemos hacer un gran esfuerzo por eliminar estos comportamientos tanto entre el
alumnado, que es donde aparecen con más frecuencia, como en las distintas interacciones
que tienen lugar en el centro y en las familias.
Observamos que en los centros se actúa frecuentemente con medidas punitivas, especial-
mente en las etapas de secundaria, pero apenas ponen en marcha medidas de intervención
educativa innovadoras dirigidas a generar climas escolares y de aula positivos, que permitan
no solo prevenir el conflicto, sino también favorecer relaciones satisfactorias y el éxito esco-
lar. La implicación de familia y alumnado en las propuestas a realizar parece perfilarse como
necesario, además de demandado. El alumnado necesita sentirse parte de lo que ocurre en
los centros. Poner en marcha en los centros de forma generalizada procedimientos que favo-
rezcan el buen trato, la cohesión grupal y las habilidades de convivencia (e.g., comunicación
afectiva y efectiva, escucha, etc.), de forma proactiva, entre el alumnado parece también una
necesidad. Este tipo de actividades se relaciona, a la vez, con el hecho de que las familias
perciban menos incidencia de agresiones en los centros.
Para ello, se puede enriquecer la acción tutorial con programas de calidad que hayan de-
mostrado su validez y fiabilidad para promover entornos escolares positivos, pero también
desarrollando acciones más globales que incidan positivamente en la cultura del centro,
como generar espacios para la participación del alumnado, facilitar su sentido de pertenen-
cia y vinculación con el centro (que sabemos que se ve afectada positivamente, por ejemplo,
con la participación en la toma real de decisiones), promover desde el centro valores proso-
ciales a la vez que se incide en lo instruccional y ofrecer espacios y actividades que favorez-
can su desarrollo sociopersonal. Interesantes análisis en este sentido se pueden encontrar en
el reciente trabajo de Oliva (2015) especialmente orientado a la etapa adolescente.
196
En general, parece que los/as docentes realizan intervenciones puntuales dirigidas a pro-
mover educación emocional y social de los/as estudiantes, aunque esto parece contrastar
con la visión que el alumnado tiene sobre ello; en cualquier caso, a juzgar por los datos
obtenidos, estas intervenciones no suelen ser ni sistemáticas ni estar organizadas a nivel
de centro. Actualmente conocemos algunos de los criterios de calidad y eficacia de la edu-
cación emocional y social (integral) en las escuelas, según los cuales, es necesario aplicar
programas basados en evidencias, con programaciones específicas y sistemáticas, progresi-
vas, explícitas, mediante metodologías dinámicas, partiendo desde la etapa de Infantil hasta
finalizar Secundaria y con una intensidad mínima por curso académico (Durlak, Weissberg,
Dymnicki, Taylor y Schellinger, 2011), lo que requiere una necesaria transversalidad, al me-
nos desde algunas materias. Por otro lado, se sabe que las intervenciones tienden a fracasar
cuando no hay buena coordinación en la implementación de la innovación, falla la forma-
ción e implicación de los/as docentes y, en particular, se da una alta rotación e itinerancia
de profesorado en los centros educativos. Es necesario repensar la organización educativa
como agente clave en el desarrollo de una cultura escolar de convivencia positiva.
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Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Conclusiones generales y líneas de mejora
Todo ello pasa por facilitar, legislativamente, este tipo de intervenciones y objetivos educa-
tivos dirigidos a promover decididamente el desarrollo integral de los niños, niñas y jóvenes,
no solo como un fin en sí mismo, sino también como un medio demostrado para el éxito
escolar y la mejora de climas de convivencia. Seguramente, hacer explícitas las competen-
cias emocionales y sociales en las leyes educativas para, de ese modo, poder ser integradas
en los Proyectos Educativos de Centro y Planes de Centro, dejando de ser currículo oculto,
podría ser una de las vías más interesantes.
Por otra parte, fomentar, a través de distintas estrategias, espacios de formación desde
los centros en torno a estos aspectos esenciales, parece una necesidad a la vista de los
datos obtenidos. Según estos, parece necesario incorporar formación sobre metodologías
pedagógicas más activas y cooperativas y dotar de conocimientos en el uso de técnicas
propias de la educación emocional y social, por ser las implicadas en el desarrollo no solo
de este tipo de competencias, sino también en la formación de los climas positivos de aula
y escuela. Finalmente, dentro de esta formación integral, se demanda formación específica
en acoso, ciberacoso y resolución constructiva de conflictos. En la actualidad disponemos de
información suficiente que nos permite saber qué puede funcionar en un centro educativo
para prevenir este tipo de situaciones.
| 7. Empoderamiento.
Parece necesaria una mayor coordinación en la comunidad educativa, partiendo del valioso
papel de los equipos directivos. Ello requiere, por un lado, una especial flexibilidad (espacial
y temporal) para facilitar la comunicación con las familias, que da muestras de seguir siendo
escasa por parte de los/as tutores/as. Para ello, tal vez se podrían usar más medios tecnoló-
gicos, actualmente más disponibles y muchos de ellos gratuitos. Pero no solo debe mejorar
la frecuencia de los encuentros y comunicación entre tutores/as y las familias, sino también
el contenido de las mismas, aportando más información con fines educativos, no solo infor-
198
mativos, y pidiendo en mayor medida su opinión y escuchando más sus ideas de solución o
colaboración. Si verdaderamente creemos que las familias pueden ayudar mucho a la convi-
vencia de los centros, entonces deberemos atenderlas, escucharlas y trabajar con ellas más.
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Clima escolar, conflicto y gestión de la convivencia
en los centros educativos de Cantabria
Síntesis de los principales resultados
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