Ley Micaela
Modulo 2 “Introducción a
la Perspectiva de Género y
Diversidad”
AUTORIDADES
Gobernador
Gustavo Melella
Vicegobernadora
Mónica Urquiza
Ministro de Desarrollo Humano
Juan Marcelo Maciel
Secretaria de Mujeres, Géneros y Diversidad
Prof. Gabriela Moreyra
Subsecretaria de Políticas de Géneros
Ab. Amira Maslup
Director Provincial de Formación en Políticas de Igualdad
Lic. Julián Nadal
Planificación, coordinación y ejecución
Lic. Abigail Sartorelli
Índice
1) Palabras Introductorias
2) Primer eje conceptual: el género como categoría de análisis.
a. La construcción del sistema sexo-género.
b. Roles, mandatos y estereotipos.
c. Identidad de género.
d. Expresiones de género.
e. Orientaciones sexuales.
3) Segundo eje conceptual: el patriarcado.
a. ¿Qué entendemos por patriarcado?
b. Androcentrismo.
c. Sexismo y Misoginia.
d. Heteronormatividad y Cisnormatividad.
4) Otras masculinidades posibles.
5) La perspectiva de género y diversidad: otra mirada posible.
6) La importancia de la perspectiva de género y diversidad como enfoque
transversal en las políticas públicas, y la obligación del Estado.
1. Palabras introductorias.
Bienvenidas, bienvenides, bienvenidos!
Tras realizar el módulo 1, es posible dar cuenta de las distintas leyes que ordenan
el marco normativo internacional, nacional y provincial. Así como también
advertir que para la construcción de un Estado de derechos con perspectiva de
géneros y diversidad, son absolutamente necesarios los movimientos sociales
feministas y del colectivo LGBTIQ+. Quienes, mediante la organización de sus
reclamos, han visibilizado las violencias institucionalizadas tanto en el ámbito
público como en el privado.
De todos modos, el avance en materia de derechos resulta insuficiente, si
socialmente no asumimos el compromiso entre todas, todes y todos de construir
una sociedad más justa, ya que en la actualidad persisten múltiples inequidades e
injusticias que vulneran los derechos de las mujeres y diversidades.
El objetivo del módulo 2: “Introducción a la perspectiva de géneros y
diversidad” es presentar algunos conceptos que nos servirán de herramientas
para entender cómo ha sido construida la sociedad en la que vivimos, y
comprender las prácticas e imaginarios sociales, que sostienen la reproducción de
la violencia y legitiman las situaciones de desigualdad.
Consideramos que dichas desigualdades son posibles de analizar a partir de dos
ejes importantes que iremos desarrollando a lo largo del módulo.
1. El género: entendido como categoría de análisis de las relaciones de poder,
la socialización genérica, los roles y estereotipos de género, las identidades
sexuales y las masculinidades.
2. El patriarcado: donde abordaremos las desigualdades estructurales y el
patriarcado como sistema de opresión, la cisnormatividad y la
heteronormatividad.
La intención de abordar ambos ejes, es ofrecerles otra lectura posible respecto al
entramado de la vida cotidiana para todas, todes y todos. Es habilitar la
posibilidad de ser crítica/o a los “sentidos comunes” que naturalizan roles,
identidades, formas de ser, y relacionarse.
En este sentido el objetivo fundamental de la Ley Micaela, de transversalizar la
perspectiva de género, contribuye a construir una institucionalidad de género,
que habilite procesos de transformación, para que los derechos de mujeres y
LGBTIQ+ se garanticen mediante la ejecución de políticas públicas que tengan
como horizonte el acceso a los derechos de manera igualitaria.
2. Primer eje conceptual: el género como categoría de análisis.
¿De qué hablamos cuando hablamos de género?
Como hemos anticipado, se entiende como una categoría de análisis. Ahora bien,
es importante resaltar que no siempre lo ha sido. Se hace visible como parte de
una teoría social en el año 1970, de la mano de los movimientos feministas.
Concepto que surge a partir de visibilizar las desigualdades sociales existentes
entre varones, mujeres y diversidades.
El género es un conjunto de creencias, actitudes, costumbres, roles, que forman
nuestra identidad. Abarca desde cómo vestimos, las decisiones que tomamos, y
cómo nos relacionamos con parejas, familia o amistades. El género es una
construcción social y cultural, es decir aprendemos a ser varones y mujeres, de
acuerdo a lo esperable y deseable para lo femenino y lo masculino.
Lo que intentaremos interpelar, preguntar, o conmover es que aprendemos a ser
varones y mujeres incluso cuando esas formas implican desigualdades entre los
géneros, por ejemplo: en los ámbitos familiares podemos observar cómo se
distribuyen las tareas domésticas y las tareas de crianza, podemos reflexionar
sobre los vínculos de pareja, sexo-afectivos o de amistad y evaluar como es la
toma de decisiones o de cuidados. Si pensamos en los espacios educativos desde
el jardín hasta la secundaria, que es lo esperable de nosotrxs según la
organización de la institución, o mismo porque los espacios de cuidados como la
docencia, enfermería, cuidadoras de niñxs y adultxs mayores son ocupados en su
mayoría por mujeres. Si pensamos en los espacios laborales, es posible analizar
sobre la ocupación de los cargos jerárquicos, la distribución de tareas y la toma
de decisiones. También cabe preguntarse respecto a los ámbitos de participación
política.
Entonces, según nuestra identidad de género ocupamos un lugar en una
estructura social que establece jerarquías, las mismas se presentan como
naturales, pero como nombramos anteriormente son construcciones sociales y
culturales. De este modo, a partir de la socialización del género se construye una
representación de lo que es ser un varón y de lo que es ser una mujer, desde lo
afectivo, lo discursivo, lo corporal, los lenguajes, y las percepciones. Lo cual nos
condiciona a lo largo de nuestra vida, respecto a cómo armamos vínculos con
otrxs, y cómo nos posicionamos en los espacios públicos y en los privados.
a. La construcción del sistema sexo-género
¡Antes de avanzar!
Vamos a hacer una diferenciación que es importante, y que a veces genera
confusiones,
SEXO = GÉNERO ❌ (NO)
sexo: refiere a rasgos del cuerpo biológico, a la anatomía y a la clasificación
cultural binaria (macho-hembra / varón-mujer) de acuerdo a criterios genéticos,
biológicos, físicos y fisiológicos.
género: es una representación histórica sociocultural ligado a las características
propias que constituye cada género para una cultura determinada, en un
contexto histórico y social determinado.
Género =Mujer ❌ (NO)
Asociar el género a mujer o feminismo es una forma de ignorar e invisibilizar las
relaciones de poder entre varones, mujeres y LGBTIQ+, situación que afecta a
unos y otrxs de diferentes maneras.
Más arriba planteamos que “aprendemos a ser varones y ser mujeres”,
✅ ¿Qué implica ser varón, o ser mujer?
✅ ¿Cómo internalizamos, hacemos propios, aprendemos y reproducimos los
mandatos y las formas de relacionarnos?
Al nacer se nos asigna un género de acuerdo a nuestras características biológicas
y fisiológicas. Socialmente se construye de esta manera:
mujer (vulva) = femenino / varón (pene) = masculino
Transitamos desde nuestro nacimiento por las distintas instituciones de la
sociedad, con modelos de lo esperable y deseable para lo femenino o masculino,
con representaciones sociales de lo que es ser mujer, o ser varón. Desde la familia,
el jardín, la escuela y el colegio, los clubes, los centros de salud o salitas y
hospitales, las actividades recreativas, y posteriormente espacios laborales,
académicos de formación, de participación política, y medios de comunicación,
entre otros, se reproducen dichos modelos.
Podríamos afirmar que los efectos de ser parte de las instituciones que habitamos
y reproducir lo esperable y deseable para esas instituciones se condice con lo que
llamamos procesos de socialización del género, de este modo hacemos propios
sentidos construidos colectivamente. Internalizamos los instituidos producidos en
lo social.
El género define una serie de rasgos establecidos para varones y mujeres, que son
aprehendidos en los procesos de socialización. Dichos rasgos engloban prácticas
cotidianas, cristalizadas en las formas de ser y hacer, pensar, observar y sentir de
acuerdo a si somos varones o mujeres.
El ordenamiento social que dispone el sistema sexo-género, condiciona la forma
en la que se regulan las relaciones entre varones, mujeres y LGBTIQ+, en beneficio
de los varones y detrimento de lxs dos últimxs, con lo cual podemos afirmar que
dichas relaciones, implican un sistema de relaciones de poder.
b. Roles, mandatos y estereotipos
Como decíamos antes, a través de los procesos de socialización del género,
aprendemos a ser varones o mujeres: cómo nos comportamos, como sentimos,
como pensamos.
Desde nuestros entornos cotidianos se nos enseña a cumplir con ciertos roles,
aprobando nuestra conducta siempre que respondamos desde lo esperable o
deseado y sancionando siempre que no lo hagamos.
De este modo, se ordena que de una mujer se espera que sea sensible, que
obedezca, que sea servicial y atenta, que se ocupe de las crianzas y cuidados de
otras personas, mientras que de los varones es esperable que tengan la capacidad
de dirigir, mandar, gobernar, que sean fuertes y proveedores económicos. Es así
que socialmente se construyen los lugares que tanto varones como mujeres
ocupan: varones en lo público, lo visible y mujeres en lo privado, lo invisible.
Se espera que los varones sean Se espera que las mujeres sean
fuertes frágiles/débiles
racionales emotivas
activos pasivas
proveedores domésticas
competitivos sentimentales
introvertidos extrovertidas
valientes temerosas
agresivos suaves/dóciles
independientes dependientes
audaces prudentes
¡Te invitamos a ver un video!
Roles y estereotipos de género
Es posible advertir que la construcción de nuestras identidades bajo estas normas
y valores, se da desde una mirada hegemónica (predominio de una forma sobre
otra) y binaria (que está compuesto por dos elementos: varones/mujeres).
Ahora bien ¿Qué sucede con aquellas personas que no se identifican con el género
femenino o masculino? ¿Qué posibilidades tienen las personas con identidades
diversas?
Para LGBTIQ+ las representaciones y estereotipos están cargados de
violencia y discriminación, teniendo efectos en sus trayectorias de vida.
están enfermos/son promiscuos
no son buena influencia para lxs niñxs y adolescentes
son dramáticxs
¿Sabías que ha existido una clara patologización de las identidades diversas? En
1952 se publica la 1ra edición del Manual Diagnostico y Estadístico de los
Trastornos Mentales (DSM), donde se homologaban las distintas clasificaciones
mentales existentes, y la homosexualidad era entendida como un síntoma de una
enfermedad mental, refiriendo que existiría evidencia científica. Esto se sostiene
hasta el 1990 cuando la homosexualidad deja de ser considerada por la OMS
(Organización Mundial de la Salud) como una enfermedad mental. Así y todo, no
es hasta el 2018 que la OMS reconoce que la transexualidad no es un trastorno o
enfermedad, y que su patologización implicaría un gran estigma social.
c. Identidad de género
A esta altura de nuestro recorrido podemos afirmar que todas, todes, todos
tenemos una identidad de género, la cual podría pensarse más allá de la mirada
hegemónica y binaria.
Según la Ley Nacional 26.746 de Identidad de Género “se entiende por identidad
de género a la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la
siente, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado al momento del
nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo. Esto puede involucrar la
modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios
farmacológicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que ello sea libremente
escogido. También incluye otras expresiones de género, como la vestimenta, el
modo de hablar y los modales”.
¡Te invitamos a ver otro video! Pibxs
A continuación te presentamos un cuadro con algunas de las identidades de
género que abordaremos en este cuadernillo, sin embargo ¡no son todas!
MUJER TRANS VARÓN TRANS NO BINARIE
La persona cuya identidad La persona cuya La persona no se
y expresión de género es identidad de género es encuentra representada
femenina y cuya masculina y cuya por las posiciones binarias
atribución sociocultural asignación cultural de expresión de la
precedente de género es precedente del género identidad de género y
masculina. La persona se es femenina. La persona expresión de género
encuentra representada en se encuentra (varón o mujer) y resalta
ambas posiciones (mujer y representada en ambas su inconformidad tanto
trans). posiciones (varón y con ellas así como con el
trans). sistema binario de
asignación del género.
VARÓN TRANSGÉNERO MUJER
La persona cuya identidad La persona cuya La persona cuya
y expresión de género es identidad de género identidad y expresión de
masculina, coincida o no describe modos de género es femenina,
con el género asignado al existencia y expresiones coincida o no con el
nacer, es decir se incluye de género distintos al género asignado al nacer,
aquí a los varones cis y a género asignado con es decir, refiere a las
los varones trans. Describe anterioridad al mujeres cis y a las mujeres
una posición que tiene un desarrollo subjetivo de la trans. Describe una
carácter social, no natural, persona. La posición que tiene un
marcada por una jerarquía terminología carácter social, no
histórica y cultural transgénero suele ser natural, marcada por la
respecto a otras sintetizada como desigualdad y las
identidades y expresiones “trans”. violencias respecto al
de género. género masculino.
TRANSEXUAL OTRAS IDENTIDADES .
POSIBLES
Persona que considera que
su identidad de género no Es importante nombrar
se corresponde a las que si bien en este
características sexuales módulo hemos tomado
con las que nació, por lo algunas identidades a
cual procura modo introductorio, hay
modificaciones físicas que muchas identidades
le permita sentirse posibles.
cómoda con su cuerpo, las
cuales pueden ser
intervenciones quirúrgicas,
hormonales, o cirugias de
reasignación de sexo.
Se suele creer que únicamente quienes deseen cambiar el género que les fue
asignado al nacer poseen “identidad de género”. Pero en verdad, todas las
personas tenemos una identidad de género.
Sí frente a la pregunta si se sienten identificadas, identificades, identificados con
el género asignado al nacer, su respuesta es que sí, estamos ante una persona cis
género (el prefijo cis significa “del mismo lado”). Si por el contrario, no hay
correspondencia con el género que les fue asignado al nacer, estamos ante
personas trans-género (el prefijo “trans” significa al otro lado). También hay
personas que no se auto perciben ni varones, ni mujeres, sino no binaries, o
género fluido.
A su vez, también es propicio nombrar la intersexualidad que refiere a las
situaciones en las que el cuerpo sexuado de una persona varía respecto al
estándar de corporalidad femenina y masculina que establecen las ciencias
médicas. La intersexualidad puede aparecer de muchas y diferentes maneras, se
trata de un conjunto amplio de corporalidades producto de una variación
cromosómica (XXY, XXO).
d. Expresión de género
Cuando hablamos de expresiones de género, se refiere a la vestimenta, el modo
de hablar, el lenguaje, la apariencia, los gestos, las actitudes o construcciones de
género que se asocian a imágenes de lo masculino y lo femenino.
No todas las personas se sienten cómodas con las formas preestablecidas y por
ello es importante reconocer el derecho de cada persona a elegir de qué manera
expresa su identidad.
e. Orientación sexual
La orientación sexual es otro aspecto de la identidad. Según los Principios de
Yogyakarta la podemos definir de la siguiente manera: “es la capacidad de cada
persona de sentir profunda atracción emocional, afectiva y sexual por personas
de un género diferente al suyo o de su mismo género, o más de un género, así
como a la capacidad de mantener relaciones íntimas y sexuales con estas
personas”.
Podemos decir que la orientación sexual tiene múltiples formas de expresarse,
tantas como personas en el mundo. Entendemos que la sexualidad es una
construcción social, al igual que el género, es un aspecto más de nuestra
identidad.
Ahora bien, la práctica de una orientación no heterosexual puede implicar una
ruptura a los roles y estereotipos de género socializados mediante el sistema
sexo-genérico. Esto quiere decir, que si bien hoy podemos apoyarnos en marcos
normativos que nos permiten elegir libremente, no siempre ha sido así. La
conquista de la comunidad LGBTIQ+ nos permite hablar de distintas
orientaciones sexuales, mas allá de la heterosexual. Si bien, existen varías como
nombramos antes, aquí nombraremos algunas a modo introductorio.
heterosexual homosexual bisexual asexual pansexual
atracción atracción atracción por no sienten atracción por
entre varones entre varones o mujeres atracción las personas
y mujeres. personas del indistintamente. sexo-afectiv sin importar el
mismo a por otras género que
género. personas. porten o les
asignen.
3. Segundo eje conceptual: el patriarcado.
a. ¿Qué entendemos por patriarcado?
Al patriarcado lo entendemos como una forma de organización social, política,
cultural y económica que crea y sostiene un sistema en el que los varones tienen
mayores privilegios que las mujeres, la comunidad LGBTIQ+, y lxs niñxs y
adolescentes. Dicha organización social se sostiene a partir de ideas y creencias
que legitiman y sostienen dicha situación.
¿Qué es el patriarcado?
✅ Es un sistema que se compone de costumbres, tradiciones, hábitos,
ideas, prejuicios, símbolos, discursos y reglas implícitas o explícitas.
✅ Supone mayores privilegios para los varones que para mujeres, y
LGBTIQ+.
✅ Implica una diferenciación entre varones y mujeres, LGBTIQ+, adultxs
mayores, niñxs y adolescentes. Suponiendo una superioridad del primer
grupo con respecto a los demás.
✅ Limita otras expresiones sexo-genéricas que circulan por fuera de lo
establecido en la cultura heteronormativa.
¿Que NO es el patriarcado?
✅ No es un proceso natural.
✅ No es un proceso biológico.
Dejamos un video para acompañar el desarrollo de contenidos:
Caja de Herramientas- El Patriarcado
Para comprender las formas en que el patriarcado se ordena como un sistema
social y compuesto por prácticas de opresión hacia las minorías, es decir, mujeres,
LGBTIQ+, niñxs y adolescentes y adultxs mayores es importante revisar algunos
conceptos que legitiman dicha práctica.
b. Androcentrismo
Lo podemos pensar como la consideración del varón cis como punto de partida y
medida de todas las cosas. En consecuencia mplica que el mundo tal cual lo
conocemos está construido sobre la mirada de los varones cis: el conocimiento, la
organización de la sociedad, el trabajo, la historia. Serán los deseos y necesidades
de los varones cis los que regulen la vida de todas, todes y todos. Esto es posible
de observar si prestamos atención al lenguaje, donde el genérico masculino se
presenta como regla a la hora de nombrar personas en una sala donde hay
varones, mujeres y personas trans. Esto invisibiliza a las mujeres y al colectivo
LGBTIQ+.
La historia de la humanidad ha sido contada desde el masculino genérico por
miles de años, donde la unidad de medida ha sido siempre el varón cisgénero.
*La imagen compartida se corresponde con la “La marcha del Progreso”, ilustración utilizada para
hacer referencia a la evolución humana.
Si repasamos hechos de relevancia para la Argentina, es posible advertir como los
efectos del androcentrismo han invisibilizado a figuras femeninas muy
importantes para nuestra historia.
En la actualidad se han revalorizado figuras femeninas importantes como Juana
Azurduy, María Remedios del Valle, Mariquita Sánchez, Petrona Rosende de
Sierra, Rosa Guerra, María Loreto Sánchez de Peón Frías, Juana Moro, Juana
Manuela Gorriti, Julieta Lantieri, Carolina Muzzilli y muchas otras.
c. Sexismo y misoginia
Siguiendo con lo desarrollado anteriormente, androcentrismo y sexismo ubican al
varón en el lugar del saber y de la producción de conocimiento, y a la mujer como
a personas a las cuales hay que explicarle cosas o enseñarles/educar.
El sexismo funciona en base a estereotipos y se encarna en la idea que existe un
sexo superior, el del varón, y otrxs inferiores, las mujeres y LGBTIQ+. Por ende
todo aquello que sea producido por mujeres y LGBTIQ+, es desvalorizado o
minimizado.
La misoginia, se corresponde con el desprecio y rechazo por parte de los varones
hacia las mujeres o identidades feminizadas que no se identifiquen con
estereotipos masculinos.
d. Heteronormatividad y cisnormatividad
Cuando hablamos de heteronormatividad nos estamos refiriendo al hecho de dar
por supuesto que todas las personas son heterosexuales.
Por otro lado, cuando hablamos de cisnormatividad nos estamos refiriendo a un
sistema que organiza las expectativas, prácticas e instituciones sociales sobre el
supuesto de que todas las personas son cisgenero, como se explicó en apartados
anteriores, entendemos por cisgenero a aquellas personas que han sido asignadas
al sexo masculino y se reconocen como varones, y aquellas personas que han sido
asignadas al sexo femenino y se reconocen mujeres.
Tanto la heteronormatividad como la cisnormatividad van a regular y
condicionar normas culturales y sociales bajo lógicas patriarcales, y como
resultado nos encontramos con situaciones de invisibilización, discriminación, y
violencias hacia el colectivo LGBTIQ+.
4. Otras masculinidades posibles.
Como hemos mencionado con anterioridad sobre la base del cuerpo biológico y
fisiológico, se atribuye el género de manera hegemónica (predomina una forma
sobre otra) y binaria (compuesta por dos elementos: varones y mujeres). A esta
altura podemos afirmar que la construcción sociocultural de las masculinidades,
coloca a los varones cisgénero es una posición de poder y privilegio.
Podríamos nombrar dichas masculinidades como cisheteronormativas.
Produciendo una forma de ser, sentir, pensar y vivir para los varones, las cuales se
reproducen en las prácticas de los varones cisgénero.
Toda versión que no se corresponda con esa norma o guión hegemónico, será
colocada en un lugar de inferioridad.
VARÓN CISGÉNERO
varones que nacen con pene y se identifican al género masculino
heterosexuales = deseo sexual orientado hacia mujeres cisgénero
Como mencionamos antes a los varones desde pequeños se les enseña que lo
esperable es ser fuertes, racionales, activos, proveedores, competitivos,
introvertidos, valientes, agresivos, independientes, audaces. En contraposición
con lo que se ha construido como esperable o deseable para las mujeres cisgénero
(cuadro n2).
Mientras que lo que caracteriza a un varón cisgénero se construye como
deseables, los términos que aparecen asociados a las mujeres y a las feminidades
se instituyen como algo ajeno, secundario e inferior.
La masculinidad es un concepto difícil de definir, por lo que vamos a empezar por
lo que la masculinidad no es.
la masculinidad no es
✅ No es un hecho biológico.
✅ No es una consecuencia de las características biológicas y fisiológicas,
es decir de nuestra genitalidad.
✅ No es un conjunto de atributos propios de los varones.
Pero entonces ¿qué es la masculinidad?
La masculinidad es un concepto relacional, ya que existe sólo en contraste con la
feminidad y la comunidad LBGTIQ+. Supone una construcción diferenciada con
respecto a éstos. Si bien es un concepto moderno, podemos afirmar que es
histórico. Es un conjunto de significados, siempre cambiantes, que construimos a
través de nuestras relaciones con nosotros mismos, con los otros y con nuestro
mundo.
En ese sentido, la masculinidad en singular es un mandato, un conjunto de
normas, de prácticas y de discursos que de ser asumidos de forma más o menos
“exitosa” asignan a los varones cisgénero y heterosexuales, una posición social
privilegiada respecto de otras identidades de género.
Hablar de masculinidades en singular implica que;
1. La mayoría de los varones son condicionados a construir su identidad
mostrando una férrea oposición a la feminidad. Un varón para ser considerado
tal, debe demostrar continuamente que: no es un niño, no es una mujer y no es
homosexual.
2. A su vez, la masculinidad se practica, demuestra, reconoce y consolida en los
grupos de pares. Los varones están bajo el persistente escrutinio de otros varones:
se muestran y representan como varones frente a otros varones y es allí donde se
avalan y reproducen muchas de las prácticas más nocivas para ellos y para
quienes se relacionan con ellos.
3. La virilidad en tanto sexualidad activa, se va construyendo y reconociendo
ante la mirada de otros varones que operan como examinadores de una
“verdadera masculinidad”. Este proceso de legitimación homo social está lleno de
peligros, riesgos de fracaso y con una competencia intensa e imparable que hacen
que el miedo a quedar afuera del grupo de pares, sea la emoción que moviliza
cada gesto, práctica, palabra en el recorrido de “hacerse varones”.
4. La violencia aparece allí como una de las formas más destacadas de validación
de la masculinidad normativa y la complicidad machista como uno de los
mecanismos más comunes para evitar su cuestionamiento.
La masculinidad no es una, ni es única, sino que está estructurada en una
jerarquía “interna” de poder. Nombrar las masculinidades hegemónicas, nos invita
a nombrar masculinidades subordinadas. De este modo, la masculinidad de
varones de pueblos originarios y de sectores empobrecidos está en posiciones de
subordinación respecto a la de los varones blancos y de clase media/ alta; la de
varones trans respecto a la de varones cisgénero; la de varones homo o bisexuales
respecto a la de varones hetero; la de varones adultos respecto a la de niños y
adolescentes; la de varones con discapacidad respecto a la de los varones sin
aparente discapacidad; y las masculinidades de personas que no se identifican
como varones respecto a las de quienes sí lo hacen.
Algunxs autorxs hablan de masculinidades en plural, para dar cuenta de que
pueden existir diversas formas de ser varones, e incluso, diversas identidades
masculinas, es decir personas no binarias, lesbianas o mujeres que se identifican y
expresan desde una apropiación singular de la masculinidad.
Es importante visibilizar las masculinidades en singular en orden de deconstruirlas
y abrir la posibilidad de habitar diversas formas de lo masculino.
5. La perspectiva de género y diversidad: otra mirada posible
A lo largo de este cuadernillo, les hemos propuesto habilitar la posibilidad de salir
del “sentido común” para mirar la realidad desde otro lugar, haciendo ejercicio de
otra mirada en el sentido de mirar la realidad con perspectiva de género y
diversidad.
Hablar de perspectiva de género y diversidad implica analizar la forma en la que
actuamos, pensamos y sentimos, en la individualidad y con otrxs.
Es también la posibilidad de habilitar una mirada crítica con respecto a los
distintos ámbitos de nuestra vida, las noticias y medios de comunicación, la
educación, el lenguaje que utilizamos, aquello que naturalizamos o elegimos
ignorar o destacar, está condicionado cultural y socialmente, y no son naturales,
inocentes o desinteresadas. Por el contrario, son una expresión de formas
aprendidas que legitiman un sistema patriarcal, operando con violencia sobre
aquellas personas o formas que se corren de la norma.
En este sentido, la perspectiva de género es una categoría de análisis, porque nos
permite entender que sobre la base sexo-genérica se han instituido
representaciones sociales, estereotipos, y roles específicos que ordenan como nos
vinculamos con otrxs.
Nos permite evidenciar que históricamente, las mujeres y LGBTIQ+ han tenido
oportunidades desiguales en el acceso a la educación, la justicia, la salud, la
participación política, el trabajo entre otros derechos fundamentales. Aún hoy,
las posibilidades de acceso a dichos derechos dependen del territorio en el que
vivan, la religión que practiquen, la edad que tengan, la clase social a la que
pertenezcan, entre otras, con respecto a la de sus pares varones.
La perspectiva de diversidad se inscribe como un paradigma que a la par de la
perspectiva de género nos invita a revisar nuestros sentidos comunes o supuestos
que perpetúan en nuestras formas de pensar, sentir o actuar, escenarios de
desigualdades, exclusión, discriminación y violencias hacia el colectivo LGBTIQ+.
Los cuales son productos de nuestra forma de mirar el mundo siempre y cuando
no sea con perspectiva de género y diversidad.
La perspectiva de diversidad contribuye a inscribir como parte de la historia las
personas travesti trans, quienes han sido víctimas de las múltiples
discriminaciones y vulneración de derechos humanos básicos y elementales.
Otra mirada posible nos permite
✅ Reconocer las relaciones de poder entre géneros.
✅ Observar la construcción socio-histórica de dichas relaciones.
✅ Comprender que son parte del entramado social y atraviesan también la
clase social, etnia, edad, orientación sexual, religión, identidad de género.
6. La importancia de la perspectiva de género y diversidad como enfoque
transversal en las políticas públicas. O bligación del Estado.
La importancia de la perspectiva de género y diversidad para diseñar las políticas
públicas, invita a gestionar desde la búsqueda de la igualdad de oportunidades y
acceso a los derechos para todas, todes, y todos. Es una manera de evidenciar
los compromisos asumidos por el Estado con respecto a políticas públicas que
buscan construir una sociedad más justa e inclusiva para mujeres y LGBTIQ+,
donde sea posible el desarrollo de los proyectos de vida en libertad de todas las
personas.
La transversalización de la perspectiva de género y diversidad implica el
compromiso de repensar y tensionar prácticas cotidianas de los espacios
laborales, el trato a otras, otres y otros, las formas de nombrar, pensar y sentir,
supuestos naturalizados que guían y ordenan nuestras prácticas cotidianas.
Implicará también comprender la perspectiva de derecho desde donde se
desprende nuestro accionar como agentes de Estado y nuestra responsabilidad de
construir realidades que no reproduzcan situaciones de violencia para otras, otres
y otros.
A nivel provincial desde la Secretaría de Mujeres, Género y Diversidad se han
generado articulaciones con otras áreas a los fines de garantizar la ejecución de
políticas públicas con perspectiva de género.
+ Articulación con la Subsecretaría de Juventudes: Participación de instancias de
trabajo con las juventudes desde la difusión de las líneas de acompañamiento de
la Secretaría de Mujeres Géneros y Diversidades. También se ha generado un
trabajo articulado en eventos socio-comunitarios a los fines de transversalizar
nociones referidas a la promoción integral de Derechos.
+ En cuanto a la Secretaría de Niñez Adolescencia y Familia. Se trabaja
articuladamente en el acompañamiento e intervenciones territoriales sobre
situaciones complejas que requieren un abordaje referido a la restitución de
derechos.
+ De la articulación con el Ministerio de Educación, Cultura, Tecnología y Ciencia,
se han coordinado talleres en Instituciones Educativas. Articulación con la
Dirección Pcial. de Políticas Socio Educativas, quienes llevan adelante la
implementación de la Educación Sexual Integral con perspectiva de géneros y
diversidad en el ámbito educativo; especialmente en los niveles obligatorios y
profesorados. Este trabajo que se realiza complementa -mas no suplen- lo que se
realiza por parte del Ministerio de Educación Pcial.
+ En articulación con la Subsecretaría de Economía popular, se realiza el
acompañamiento a través de la gestión de espacios para ferias y capacitación, a
emprendedorxs. Del registro total el 80% (más de 200 en toda la provincia) son
mujeres y feminidades; esto implica que distintas Secretarías del Ministerio de
Desarrollo Humano acompañan en el empoderamiento de este colectivo. La
propuesta “Somos emprendedorxs fueguinxs”, se lleva adelante inicialmente en la
ciudad de Ushuaia, donde mujeres que asisten a la Secretaría De Políticas de
Género ya están siendo capacitadas para reforzar su emprendimiento a través de
la entrega posterior de un Kit.
+ Con el Ministerio de Salud, específicamente con la Secretaría de Salud Mental,
se gestiona la articulación con los profesionales de los equipos de salud mental en
los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) para acordar turnos, no sólo
para mujeres en situación de violencias sino, en ocasiones, para su grupo
familiar.
Acompañamiento y asistencia en la gestión de turnos médicos, tratamientos de
hormonización y espacios terapéuticos. También se articula con los “Consultorios
Integrales de Diversidad” para la atención de personas del Colectivo LGBTIQ+
en Río Grande y Ushuaia.
+ Ministerio de Trabajo, desde la Secretaria de Empleo y Oficina contra la
Violencia y Acoso Laboral en articulación con la Dirección Provincial de
Formación en Políticas de Igualdad - Ley Micaela, se trabaja en el abordaje ante
situaciones de denuncia por discriminación en el contexto laboral. Así como
también acompañamientos a la inserción laboral basados en el trato digno.
A su vez, se coordinan planes de trabajos para mujeres víctimas de violencias en
el ámbito laboral u otras que se detecten en el ámbito administrativo, con la
Oficina contra el Acoso y Violencia Laboral.
+ Fuerzas de seguridad, Alcaidía de Mujeres del Servicio Penitenciario, Escuela de
Policía, y Gendarmería de pasos fronterizos. Se articulan capacitaciones en Ley
Micaela, para garantizar el trato digno al interior de las distintas instituciones.
En ese marco se realizan charlas de sensibilización y capacitación a distintos
equipos de trabajo.
A su vez, se acompaña a mujeres que se encuentran privadas de la libertad, por
vulnerabilidades por razones de géneros, donde de manera necesaria se arma un
diagrama interinstitucional.
+ Ministerio de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos. Articulación con el CAJ y
mesa de trabajo por la implementación del Dispositivo Dual Electrónico, así como
por casos donde el patrocinio letrado representa causas judiciales de mujeres que
procuran Acceso a Justicia.
+ De la articulación con el Poder Judicial, Juzgados de Familia y Minoridad -
Juzgados de instrucción - Defensoría Pública - Fiscalías MPF - DIAT - Juzgados
Federales. Seguimiento y monitoreo de situaciones con intervención de la justicia
que requieren abordaje integral de las instituciones involucradas.
+ Comisarías de Género y Familia. Los gabinetes de las comisarías con
competencia y los equipos interdisciplinarios de la Subsecretaría de Políticas de
géneros ofrecen de manera mancomunada escucha activa, asesoramiento,
gestión y derivaciones frente a las demandas espontáneas de las personas/
terceras personas intervinientes/ requerimiento de intervención judicial y/o
derivación de casos por instituciones públicas. Se acuerdan lineamientos de
trabajo por casos de urgencia con participación del Juzgado por guardia.
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