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Manual Maci

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MA CI Inventario Clinico para Adolescentes de Millon Theodore Millon SVETTETISECTS $5.1. Bleccion de los sujetos ©... 22. 62 5.2. Preparacion y encuadre ........ : : 62 5.3. Instrucciones y explicaciones me 63 5.4, Registro y codificacion de la informacion ||... 4 5.5. Opciones de correccion .. 2... SPREE ED aS . 64 6. Coreccién del MACI .... . Peers 65 6.1. Célculo de las puntuaciones directas 21st s : 65 62. Transformacionesen TB 2.2.22... faeny 165 6.3. Ajuste de las TB 65 6.4, Cédigos personales. ee 67 6.5. Reglas de invalidacion .... . e 68 D in > Agradecimientos { Be Bt eae seen. nee 5 > Version y adaptacién espafiola del MACI 7 >» Introduccion. . . ae Uae aa 2 8 oa 9 Dd Ficha técnica . . . 6 WicneiSe BH ates 16 D dy (MISH @EHOAL ona a 4 vue DEES Be EE ORE EEE AGG Ns oe . 7 1.1. Caracteristicas distintivas del MACI 20 D 1.2. Aplicaciones del MACI eee zee 21 > Limitaciones del MAC... 2... bees 21 . Cualificacién requerida aa ey chen 22 D 2. La orlentacidn del sistema tedrico os. . eee soaenn 28 D . Prototipos de personalidad . : oe 23 . Preocupaciones expresadas ...... 30 Dd 3. Simdromes CMC oo ese ee ers aw see we 38 D 3. Desarrollo original de! test . 4B Muestrasniormativas cu... eee cee eee 4B D Valoracién clinica.) 1s sss ss : tl 46 > . Desarrollo de las escalas ee . 47 - Desarrollo de las Tasas Base... . a) BD —=—_ 355: iferencias técnicas entre el MACLy el MAP. ss... 33 D 4. eee SH . Relacién entre las Tasas Base del MACI y las Tasas Base del MAPI .. os 54 > - Efectos de las transformaciones en Tasas Base a wegen 6 . Cortelaciones internas de las escalas so... 2.2... 56 >» VFiabilidad gc 7 <4 4 S85 SSSA Ge Sots eo . 36 > SAVAMME coco ne SUN A AE Een Ye aoe E 38 > 5. Procedimiento de aplicacin del test... 62 » 7. Interpretacién del MACE «2.2.2... eee eee = 69 7.1. Evaluacién de los protocolos dudosos | ||. 70 7.2. Description de las escalas. .. . . Geese ne 70 7.3. InterpretaciGn clinica del perfil 2.2... 2. --- ae 74 8. Caracteristicas de la adaptacion espafiola del MAC]... . . 84 8.1. Decisiones previas a la fase de adaptacion ............ 85 8.2. Valoraci6n clinica cee anes 90 8.3. Desarrollo de las Tasas Base | 91 8.4. Caracteristicas psicométricas ©... ee ee 95 8.5. Validea empirica rr ee 98 9. Casos clinicos DE Rw eR AS OE 100 Da CasosetMnIohS « 5 mac a.s an een © 0 6 Seve e eee e ees 100 9.2. Puntos fuertes y débiles del MACI. . . nla saELClE = 2 112 Bibliografia . . . 4 Taaee 3 a nse Baia 2. 1S Apéndices Apéndice A. Muestra de adaptacion espaiola. - we ewe 19 Apendice B. Ajuste de las puntuaciones... oe eee 128 Apendice C. Correlaciones de las escalas del MACI (Datos americanos). . . 132 Apéndice D. Tablas de justificacion estadistica de la adaptacion espafiola 137 Apéndice E. Tablas de transformacién para la muestra de desarrollo original 155 Agradecimientos © Las instituciones, las clinicas y los profesionales privados que citamos a continuacién, tuvie- ron la amabilidad de facilitarnes sus servicios y su personal para diversos aspectos de nuestra investigacién sobre el MACI. Reconocemos y agradecemos su colaboracién. Fox Valley Hospital, Green Bay, WI Appalachian Psychiatric Services, Beckley, WV Idaho Youth Ranch, Rupert, ID Charter Hospital of Northwest Indiana, Hobart, [N New Horizons Youth Ministries, Marion, IN Mill Creek Hospital, Visalia, CA Prairie View Mental Health Clinic, Newton, KS Philadelphia Psychiatric Center, Philadelphia, PA Park Center, Inc., Fort Wayne, IN Brown County Mental Health Center, Green Bay, WI Northwood Health Systems, Inc., Wheeling, WV South Central Counseling, Kearney, NE Child and Youth Services, Regina, Saskatchewan (Canada) Loma Linda Psychiatric Medical Group, Loma Linda, CA Wellborn Clinic, Evansville, IN Lakeland Regional High School, Wanaque, NJ Dr. Michael Rupley, Mishawaka, IN Medical and Counseling Associates, Richmond, VA Southern Oregon Adolescent Study and Treatment Center, Grants Pass, OR Behavior Management Systems, Rapid City, SD Hampstead Hospital, Hampstead, NH Northwest Iowa Mental Health Center, Spencer, [A Children’s Medical Center, Tulsa, OK Baptist Medical Center, Behavioral Medicine, Columbia, SC Family Learning Center, South Bend, IN Dr. George Middleton, Lake Charles, LA Mid-Michigan Regional Medical Center, Midland, MI Wichita Guidance Center, Wichita, KS Center for Child and family Services, Marshalltown, IA Zumbro Valley Mental Health Center, Rochester, MN Forest Hospital, Des Plaines, IL Willis Knighton Medical Center, Shreveport, LA Dr. William R. Metrz, Sr, and Associates, Sacramento, CA Dr. John R. Haney, Decatur, AL LaSalle Clinic, Appleton, WI Ohlson Psychological Services, Anchorage, AK Edmond Youth Council, Inc., Edmond, OK Green Hill School, Chehalis, WA Dr. Allan G. Hedberg, Fresno, CA Dr. Michael Dimitroff, Hammond, [N East Lansing Center for the Family Dr. Donald W. Bonner, Duncan, OK Greenleaf Hospital, Jonesboro, AR Pine View Center, Mercy Memorial Hospital, Monroe, MI Brighton Hospital, Brighton, MI Crossroads, Chattanooga, TN VisionQuest, Tucson, AZ Tidewater Psychiatric Institute, Virginia Beach, VA Dr. Tony R. Young. West Monroe, LA Clinical Associates of Tidewater, Virginia Beach, VA Alternative Rehabilitation Communities, Harrisburg, PA Erie County Medical Center, Department of Psychiatry, Buffalo, NY North Shore Child and family Guidance Center, Rosalyn Heights, NY John Metcalf Junior High School, Burnsville, MN Burnsville High School, Burnsville, MN Hosterman Junior High School, New Hope, MN University Junior High School, Honolulu, HI Dr. William J. Kleinpeter and Associates, Amarillo, TX East Lansing, MI NCS Assessments degea asi mismo agradecer a las siguientes personas su colaboracion para el desarrollo y publicacién del MACI Scott Allison, Kevin Anderson, Patricia Anderson, Suzane Anderson, Tiffany Bakken, John Fic- ken, Terry Foley, Kathi Gialluca, Kelly Mayer, Ward Moberg, Kelly Morris Metzler, Steve Pres- twood, Merry A. Rendahl, Dave Roble, Ron Rowan, Sue Steinkamp, Jeff Sugerman y Sandy Whelan. Versién y adaptacién espafiola del MACI Adaptado: Gloria Aguirre Llagostera (Universidad de Barcelona) Colaboraciones especiales Alejandro Avila Espada (Universidad de Salamanca) Marta Pérez Campdepadrés (grupo de traduccién) Nicolés Seisdedos Cubero (TEA Ediciones, I+) Gloria Garcia Aguirre (mantenimiento y actualizacion de la base de datos de adolescentes) Antonio Andrés Pueyo (Universidad de Barcelona) Departamento I+D de TEA Ediciones Coordinacién de grupos clinicos de aplicacién del MACt y colabora revisi6n de items in en Ia traduccion y M* Dolors Petitbo Rafart, H. San Juan de Dios-Esplugues (Barcelona) MF? Teresa Pi Ordoftez, Centro de Salud Mental Infanto-juvenil (CSMIJ) de Girona Carme Tello Casany, Centro de Salud Mental Infanto-juvenil (CSMIJ) de Lleida Unidades asistenciales, clinicos colaboradores CSMIJ de Girona y consultas periféricas: M? Jess Alvarez Mendez, psiquiatra (CSMI) y Garrotxas Marc Boix Pla, psicélogo (CSMI) y La Selva Elisenda Castanys Jarque, psicdloga (CSMI)) Guadalupe Guzman Alvarez, psiquiatra (CSMIJ) M? Teresa Pi Ordoriez, psicdloga (CSMI) Janina Roca Reixach, psicologa (CSMI) y Figueras Gloria Trafach Ricart, psicGloga. URPI, Hospital de Sta Caterina CSMIJ de Lleida y consultas periféricas: Josefina Artola, psicdloga Itziar Fernandez, psicdloga Anabel Miranda Palau, psicdloga Carme Tello Casany, psicdloga Consulta de La Seu d’Urgell: Susana Nevado, psicéloga Consulta de La Seu d’Urgell: . Teresa Fontanet, psicdloga Alex Palau, psicélogo Consulta de Tremp y Pont de Suer Imma Vilaspasa, psicdloga H, San Juan de Dios-Esplugues (Barcelona) y CSMI vinculados Me Eugenia Fusté, psicologa. Unidad de atencin a los trastornos del comportamiento ali- mentario Mercé Maité, psicloga. Unidad de hospitalizacién Empar Murgui, psiquiatra. Unidad de atenci6n a las tentativas de suicidio M* Dolors Petitbé, psicéloga. Unidad de atencién a los abusos sexuales Gloria Cerdan, psicéloga. CSMIJ de Mollet Fernando Lacasa, psicélogo. CSMIJ de Cormella M® Rosa Marques, psicologa. CSMIJ de Vilafranca cA iy Introduccién 4 EI Inventario Clinico para Adolescentes de Millon (MACD constituye un importante instru- mento de evaluacin que puede ser titil para el estudio sistemético de la personalidad adoles- cente y sus trastornos. Basado en el modelo de personalidad de Millon (1969/1983) permite integrar la observaci6n sistemdtica de las caracteristicas de la personalidad y de sus trastornos, asi como detectar la presencia de sindromes clinicos relevantes en el contexto de la evaluacion clinica de los adolescentes La confianza en el Inventario se fundamenta en el conocimiento y utilizacién de otros instru- mentos de evaluacién psicolégica del propio Millon como el Millon Behavioral Health Inventory (MBHI; Millon, Green y Meagher, 1982), el Millon Clinical Multiaxial Inventory-Il (MCMI-II; Millon, 1987) y el Millon Adolescent Personality Inventory (Millon, Green y Meagher, 1982). En esta introduccién vamos a presentar algunas consideraciones relativas a la evolucién del modelo tebrico y al proceso de adaptacién del Inventario. Sobre los fundamentos teéricos ‘Todos los inventarios de Millon estan basados en su modelo tedrico y cada uno de ellos posee la caracteristica diferencial de haber sido desarrollado teniendo como objetivo una poblacion specifica, Desde que en 1969 publicara su Psicopatologia moderna, Millon ha ido teflejando en numero- sas publicaciones su esfuerzo por hacer de la personologia y la psicopatologia una ciencia cli- nica integrada y madura. Davis (1999) recuerda que, segiin Millon, esa ciencia debe abarcar los siguientes elementos: 1. Teorias 0 conjuntos de esquemas conceptuales, semejantes a las que se hallan en la biologia evolu- tiva, 2. Estas teorias posibilitan el desarrollo de una nosologia formal de los «trastornos mentales» que se deriva de forma ldgica de la teoria, tal coma todos tos trastornos de personalidad del DSM-IV (APA, 1994). 3. Esta nosologia permite el desarrollo de instrumentos coordinados o herramientas de evaluacion, empiricamente construidos y suficientemente sensibles desde el punto de vista cualitativo, para per- mitir que las hipotesis tedricas puedan ser investigadas de forma adecuada. 4. A partir de estos instrumentos se pueden especificar dreas diana para las intervenciones, asi como estrategias y tdcticas de tratamiento que comprendan lo que Millon dlenomina terapia sinérgica. En cuanto a la teoria, Millon ha evolucionado desde el modelo biosocial hasta su actual con- cepcién integradora de una ciencia de la personalidad basada de forma sinérgica en la teoria evolutiva. En los parrafos siguientes esbozaremos brevemente algunas caracteristicas de esta evolucién. , Modelo biosocial En 1969, Millon describia su modelo basindolo en el aprendizaje biosocial y aproximada- mente en estos términos: Los individuos, en su vida cotidiana, aprenden a utilizar estilos de perso- nalidad cuyas caracteristicas basicas dependen de: a) su constituci6n biofisica que facilita un deter- ‘minado comportamiento instrumental y b) de las experiencias vividas en las que lus otros acttian como fuente de refuerzo. Existen estilos vitales problematicos que pueden hacerse patol6gicos y que pueden codificarse en términos de qué tipo de refuerzos busca el individuo, hacia donde se orienta para encon- trarlos y como se las arregla para obtenerlos; todo ello constituye lo fundamental de los estilos y trastornos de personalidad que orientan las conductas de afrontamiento de cada persona, Modelo evolutivo En 1990, Millon introduce una modificacion conceptual en el modelo de la personalidad y sus trastornos incorporando toda la amplitud de las teorfas evolutivas tanto en su dimension filo- genética como ontogenética. Apela al «Teorema de la incompletud» de Gédel para poner de manifiesto la necesidad de recurtir a fuentes externas para demostrar los principios de la pro: pia ciencia, Destaca que los principios y procesos de la evoluciGn son basicamente universales y se manifiestan de forma evidente, en una variedad de esferas diferentes, tal como puede observarse en campos tan diversos como la fisica, la quimica, la biologia y la psicologia Millon (1990, p. 20-25) recuerda que todos los organismos buscan evitar el dafio, encontrar elementos nutrientes y reproducirse para lograr la supervivencia y el mantenimiento de las poblaciones. Cada especie muestra caracteristicas comunes en cuanto a su estilo de supervi- vencia o forma de adaptacién. Sin embargo, dentro de cada especie existen diferencias en cuanto al estilo con que los individuos se adaptan a sus diversos y camblantes entornos y en cuanto al éxito que logran mediante sus procesos de afrontamiento. En estos términos sencillos, la personalidad puede ser considerada como la representaci6n del estilo de adaptacion, mas o menos diferenciado, con que un individuo se c« porta y relacio- na dentro de un entorno que es caracteristico para la especie concreta a la que pertenece. Por tanto, los trastornos de la personalidad podrian entenderse como representaciones concretas de funcionamiento individual inadaptado, que reproduce el rastro de las deficiencias, des- equilibrios o conflictos que la propia especie ha mostrado en cuanto a capacidad para relacio- narse con el entorno en el que se desenvuelve. Davis (1999) sefiala la intima correspondencia entre la teoria del aprendizaje biosocial de 1969 y los elementos clave del modelo evolutivo de 1990. La teoria ontogenética de los estadios neuropsicolégicos presentada en el libro de 1969 era también andloga a los nuevos conceptos tedricos de la filogénesis [Millon evoca la nocin de que en el individuo humano existen periodos sensibles de desarro- Tio que hacen que los estimulos produzcan efectos dlstintos en diferentes edades; es decir, exis- sh MACI ten periodos timitados durante la maduraci6n del individuo, en los que un estimulo concreto tiene marcados efectos que no tendria ni antes ni después de esos periodos. De esta forma se integran las aportaciones anteriores del modelo al establecer la relaci6n existente entre polari- dades evolutivas que concretan las fases filogenéticas y el desarrollo neuropsicologico, obser- vable en los estadios ontogenéticos. Para dotarse de un marco conceptual externo, en el modelo de los estilos y trastornos de la per- sonalidad, adopta cuatro principios ecoldgicos y evolutivos solidamente asentados que con- cretan las fases filogenéticas y las polaridades evolutivas diferenciadas y que Millon denomi- na: existencia, adaptacién, replicacién y abstraccién. } Existencia: Fase filogenética que supone a transformacion de estados fortuitos © poco orga- nizados en algo que precisa estructuras diferenciadas y duraderas dotadas de una mayor capacidad de supervivencia. Predomina la polaridad «placer-dolor» y se podria establecer el paralelismo con el estadio ontogenético del «apego sensorial». 3 Adaptacién: Fase cuya tarea se centra en el proceso homeostatico empleado para mantener la supervivencia en ecosistemas abiertos. Predomina la polaridad «actividad-pasividad> y el estadio paralelo coresponde al de la «autonomia sensoriomotora». > Replicacién: la tarea de esta fase hace referencia a Jos estilos reproductores que maximizan la diversificacién y la seleccin de los atributos ecologicamente eficaces. Le corresponde la polaridad evolutiva «si mismo-otros» y el estadio de desarrollo de ) Con el MMPI-2 y el MCMI-II, debiamos obtener una muestra determinada en cuanto a gru- pos de edad y sexo, la peticion concreta Hlegaba a los clinicos a través de los coordinadores de centro y no se facilitaba al clinico los resultados obtenidos en el test. Obviamente no hn enn MACI habia ninguna motivacién para que el profesional dedicara parte de su escaso tiempo a recoger un material que facilmente se convertia en una interferencia al no poder integrar los resultados. En ol caso del MACI, dada la complejidad que supone la adaptacion de un instrumento psi- cométrico, se programaron dos fases. Una primera fase de investigacion para determinar la idoneidad del Inventario para la evaluacion clinica de los adolescentes que consultan en los diferentes dispositivos de nuestra red publica de atenci6n a la salud mental. Si los resultados eran satisfactorios, abordarfamos una segunda fase que contemplara la adaptaci6n de la prue- ba y que contara con poblaci6n lo suficientemente amplia para considerarla representativa. Para el desarrollo del proyecto fue decisivo el hecho de poder contar con colaboradores, psi- cdlogos clinicos experimentados que coordinaran equipos motivados para la investigacion Fase de investigacién El comienzo de esta fase supuso la toma de decisiones previas y el desarrollo de los siguientes pasos: 1. Version castellana Se comenz6 con una primera version Hevada a cabo por la adaptadora con |a colaboracion de Alejandro Avila y Marta Pérez-Campdepadros. La incorporacién de nuevos miembros, colabo- radores clinicos, supuso la primera revision de la traduccién de los items por tres componen- tes distintos de nuestro grupo, En vez de hacer una traduccion inversa, se pidid al departa- mento de inglés de la Escuela de idiomas modernos de la Universidad de Barcelona que llevara a cabo una nueva version y accediera a una discusién personal de las divergencias entre ver- siones, para mantener la fidelidad al original y la adecuacion a las expresiones y modismos comunes en el lenguaje de los adolescentes. 2. Contexto de desarrollo Tomamos en cuenta la consideraci6n de Hambleton (1996) que en las directrices para la tra- duccion-adaptacion de tests indica que, en el proceso de adaptacion, los aspectos del entorno que influyen en la aplicacién del test deberian mantenerse lo mas parecidos posible a los de las oplacionies a las que va ditigido el test. Por tanto, sila prueba pretende «abarcar toda la extent sa gama de variabilidad de los grupos clinicos» debiamos recoger la informactin acerca de su ido- neidad obteniendo las muestras de estudio en los mismos contextos en que posteriormente seria aplicada y abarcar los diferentes niveles de los dispositivos asistenciales de salud mental, 3. Objetivo de esta fase El principal objetivo fue obtener una primera muestra de aplicacién del MACI a 100 adoles- centes, consultantes en los servicios de salud mental que estuvieran en proceso de diagndsti- co, lo que permitiria observar la aceptacion por parte de los pacientes, recoger la impresion de los clinicos acerca de diferentes aspectos de la aplicacién y llevar a cabo un primer andlisis del rendimiento de la prueba en cuanto a su eficacia para diferenciar entre grupos determinados por el motivo de consulta 4. Procedimiento 4a) En esta fase contamos con la colaboracién de los siguientes disposi ivos: 2 Centro de salud mental infanto-juvenil de Girona y dispositivos dependientes del mismo (supervisados por M? Teresa Pi Ordofiez, coordinadora del equipo). D Servicio de Psiquiatria del Hospital infantil de S. Juan de Dios (supervisado por M* Dolors Petitbd Rafart, Jefe de la Seccién de Psicologia). D Servicio de Psiquiatria infantil del Hospital de S. Pablo (bajo la supervision de Montse- rrat Daniel, psicéloga adjunta facultativa). b) El MACT fue aplicado como un elemento més del proceso diagnéstico por el clinico res- ponsable del caso. : ©) La hoja de respuestas junto con la hoja de datos del adolescente eran enviadas por fax ala adaptadora, corregida mediante un programa realizado al efecto y los resultados eran devueltos al clinico para que hiciera una valoracién de los mismos y de su coherencia con respecto a las otras informaciones (entrevistas y pruebas) obtenidas durante el proceso. 4) Se abrié un banco de datos en donde se acumulaba !a informacion de todos los casos. ‘S. Resultacios Desde los primeros casos, el MACI resulté facil de utilizar y rico en aportaciones. El obtener de forma sistematica informacién acerca de Prototipos de personalidad, Preocupaciones expresa- das y Sindromes clinicos permitia ampliar el campo de observacién por parte del clinico Los resultados de esta primera fase se concretaron en dos comunicaciones: a) Sistematizacién de los motivos de consulta en la adolescencia (Aguirre, Pi, Petitbo y Daniel, 1998). Segundo Congreso Europeo de Psicopatologia del nino y del adolescente, Sevilla 6) El Inventario dlinico para adolescentes de Millon, utilidad clinica (Aguirre, G., 1998) Comunicaci6n en F. Jiménez (Presidente), Evaluacidn, aportacion de las técnicas de Millon y del MMPI-2 de Hathaway. Simposium desarrollado en la VI Conferencia Internacional de Evaluacién Psicolégica, Salamanca A partir de la comunicaci6n realizada en Sevilla se unié al estudio el Centro de Salud mental infanto-juvenil de Lleida y las consultas periféricas dependientes del mismo, con lo cual que- daba cubierta una parte muy amplia de la poblacién adolescente perteneciente a zonas muy diversas y con caracteristicas sociodemograficas muy diferentes. El contar con dispositives completos permitia ademas cubrir todos os niveles de demanda asistencial, desde la atencién primaria especializada en salud mental a las unidades funcionales especializadas, 0 10s dife- rentes niveles de hospitalizacion, con lo que en la muestra estaban representados todo tipo de motives de consulta y, en consecuencia, todo tipo de trastorno. Fase de adaptacién La excelente relacion coste-rendimiento del MACI lo convierte en un instrumento necesatio y til para Ja evaluaci6n clinica de los adolescentes, para la observaciOn sistematica de las carac teristicas de personalidad y los trastornos o sindromes que presentan los adolescentes que acu- den en demanda de atencidn a los servicios especializados. Ademés, ofrece la posibilidad de acumular informacién relevante sobre un periodo evolutivo de cuyos trastornos existen pocas fuentes de datos de prevalencia. El mejor indicador de la utilidad de un instrumento de diagnéstico es el nivel de utilizacion del musmo por parte de los clinicos. La utilizacion del MACI no ha tenido que ser algo encarecida- mente solicitado para poder llevar a cabo el estudio, sino que existian el deseo y la necesidad de utilizacién, por lo que, sin ningain encargo previo, comenzamos una segunda fase de reco gida amplia de muestra con vistas a la adaptacién de la prueba cuando ésta fuera concertada. iris cacao eter MACI Dados los buenos resultados obtenidos en la fase de investigacién, la adaptacién se propuso siguiendo los pasos que Millon describe en los capitulos tres y cuatro del Manual para inten- tar reproducir un proceso semejante Se ha querido orga ar este manual de la forma mas fie! al original y mas cOmoda para el lec tor, por ello los primeros capftulos corresponden a la traduccién del manual original, en el capitulo 8 se detalla el procedimiento seguido en el proceso de adaptacin espafiola y en el capitulo 9 se ofrecen ejemplos de casos de la muestra de adaptacién, junto a los comentarios sobre los puntos fuertes y las debilidades del MACI En el capitulo 7 se ofrecen los ejemplos de casos de la muestra de desarrollo original, obvia- mente con los nombres que cl autor les atribuyé y con la correccién correspondiente al bare- mo de su poblacin de referencia. Los casos del capitulo 9 se han seleccionado para que repre- sentaran caracteristicas psicopatologicas de la muestra espafiola y con la presentacion del caso que ha realizado el profesional que atendié al adolescente. Se han unificado las referencias bibliogrificas del manual original con la bibliografia comple- mentaria utilizada en la adaptacin, puesto que parece mas comodo utilizar una sola lista de referencias, Tras la bibliografia los apéndices siguen un orden prictico. Al tratarse de un manual el primer apéndice A corresponde a las tablas de conversién de puntuaciones de la adaptacién espano- la (que son las que manejara el profesional que utilice el MACI). Sigue el apéndice B que corres- ponde a la especificacién de los procedimientos de ajuste de puntuaciones. En el apéndice C se hallan las tablas extensas que sintetizan datos de la muestra de desarrollo norteamericana. En el apendice D se agrupan todas las tablas exrensas de la adaptacién espafiola. Por tiltimo, en el apéndice E se hallan las tablas de conversion de puntuaciones que corresponden también al baremo original, como objeto de interés o curiosidad para los lectores. Gloria Aguirre Llagostera Ficha técnica | > Nombre: MACL Inventario Clinico para Adolescentes de Millon. > Nombre original: MACI. Millon Adolescent Clinical Inventory. > Autor: Theodore Millon, con la colaboracién de Carrie Millon, Ph D. y Roger Davis. > Procedencia: National Computer System (1993), > Adaptacién espafiola: Gloria Aguirre Llagostera (2003). > Aplicacién: Normaimente, individual. En ciertas oscasiones puede hacerse una aplica- cién colectiva. 2 Ambito de aplicacién: De 13 a 19 aitos. > Duracién: Variable, aproximadamente 30 minutos. 9 Finalidad: Evaluacién de las caracteristicas de personalidad y los sindromes clinicos de los adolescentes. 9 Baremacién: Baremos de poblacién clinica diferenciados por sexo y edad en puntua- ciones Tasa Base. > Material: Manual, cuadernillo, hoja de respuestas y disco perfil. Con caracter opcional, puede disponerse también de plantillas y de hojas de cdlculo para corregir la prueba manualente. SUFI ITT TUT T TTT T TTC T TTT T TTL TE 1. Visién general El MACT (Inventario Clinico para Adolescentes de Millon) ha sido elaborado para sustituir al MAPI (Inventario de Personalidad para Adolescentes de Millon). Se trata de un inventario de autoinforme compuesto por 160 items y 31 escalas, que ha sido diseniado especificamente para evaluar las caracteristicas de personalidad y los sindromes clinicos de los adolescentes (la tabla 1.1 offece una lista de las escalas del MACI y del néimero de items de que consta cada una de ellas). El MACI, igual que sus precursores, ha sido desarrollado consultando con psiquiatras, psicdlogos y ottos profesionales de la salud mental que trabajan con adolescentes; por consi- guiente, recoge los temas que se considera mas pertinentes para entender el comportamien- to y las preocupaciones de los adolescentes. EF] MACI ha sido desarrollado especificamente para ser utilizado en contextos clinicos, en instituciones resicenciales o en reformatorios. Es titil para la evaluacién de adolescentes con problemas y puede ser utilizado para la elaboracion de diagndsticos y planes de tratamiento y también para la valoracién de los resultados. El primer Inventario para Adolescentes de Millon (MAI) fue elaborado en 1974 y sirvié como precursor del MAPI, el cual fue originariamente publicado y distribuido por National Compu- ter Systems en 1982. El MAI y el MAPI eran idénticos en cuanto al contenido de los items pero diferian en las normas de referencia empleadas y en cuanto a los propésitos para los que fue- ron creados. Posteriormente, el MAPI se dividid en dos formas. La primera forma, el MAPI-C (clinico) fue disefiado para ayudar a los trabajadores de la salud mental en la evaluacion de adolescentes que presentaban trastornos emocionales 0 de comportamiento y que en el momento de la aplicacion del test se hallaban en proceso de diagndstico o de tratamiento. La segunda forma, e] MAPI-G (gufa/orientacién), fue diseflado para contextos escolares, para ayu- dar a los orientadores a lograr una mayor comprensién de la personalidad adolescente y para identificar mejor 4 aquellos alumnos que podian beneficiarse de un apoyo psicolégico mas sos- tenido. Las normas de referencia del MAPI fueron obtenidas a partir de una poblac tanto clinica come no clinica; este procedimiento daba lugar a una pérdida de precision cuan- do lo que se buscaba era un grupo de referencia significativo para individuos en los que se lle- vaba a cabo una evaluacién clinica, La decision de desarrollar grupos de referencia totalmente clinicos con normas de compara- cién adecuadas, sirvié de incentivo para la construccién del MACI. Ademis de la necesidad de nommas adecuadas, era evidente que el MAPI-C, aunque resultaba titil para la evaluacién diag- nostica, no tenia una base lo suficientemente amplia para poder abarcar toda la extensa gama de variabilidad de los grupos clinicos. Muchos profesionales experimentados que habjan utili- zado el MAPI-C durante un periodo de diez afios, habian recomendado procedimientos para mejorar el Inventario mediante la adicién de escalas para sindromes tales como la depresion, la ansiedad, e] abuso de sustancias, la delincuencia, etc. A pesar de que, durante ese periodo y Eeala Wonbre mero de tems Prtotipos . 1 inbvrico “ | 2A inmibico v 2 eins 24 3 Sunizo “8 4 Histinico a 5 gecotico ® & Reba 2 ® Rudo 2 7 Confoita 2» | a Opacelonsta 6 @ Aatopunitvo “ | 3 Tendencia inte 2 Preecupaciones expresadas A sd dein ead # | 8 Desvaonzcon ce 3 mama 8 c Desagrado pore propo cuero 7 ° Inco espe al sexo 9 E Inseguridad con igus 9 F Insensiaea soca 2 6 Dscordncia falar 2 4 Azass en finfanca 24 Sindromesainics ry “rastmes dea aimetacién 20 | 8 Incacin a tus de sustancias 8 rredecoscin a dincvenca x | 00 Fropensin a irpuiiad 2 & . Santinentss de arsiedod 2 | F ‘Aecto Gepresiva 3 6 Tenderca lsuiito 3 Incices moiicadores x ‘Transparencia’ . | Y Deseabilidad 7 z tora 1% w Fabled 2 + Esta puntuacion se caloua a part de las puntuaciones de las scala, ro dels items de forma regular, se habian introducido algunos ajustes en el MAPI, existia una necesidad evi- dente de revisarlo y finalmente de reemplazarlo por un instrumento que reforzara sus caracte- risticas psicométricas, que ampliara su Ambito clinico, que lo hiciera mas acorde con los des- arrollos de la teoria en la que se basa y que fortaleciera su coordinacién con las caracteristicas descriptivas de las revisiones més recientes de la clasificacion DSM. Dentro de las restricciones en cuanto a validez establecidas por las limitaciones del procedimiento de autoinforme, los estrechos limites de la tecnologia psicométrica y el reducido rango de conocimiento diagnos- 1. Nota de la adaptadora, Se mantiene la denominacién de la escala que nos parece mds proxima a la denomi- nacidn original «Disclosure» que alude a la disposicién a darse a conocer. Como se veri mds adelante, esta scala “evalia la franqueza y la disposicion a darse a conocer o Ia reticencla o reserva de un cliente cuando responde a los, items del MACT®. ‘ i Pee FF TTT U TTR TTR T ECU T TREES R TARR EED vous MACI tico consensualmente compartido, se tomaron todas las medidas posibles para mantener al maximo la concordancia del MACI con la teoria que lo habia generado y con el sistema DSM de clasificacién oficial. No obstante, se tomaron compromisos de tipo filoséfico y pragmatic segiin los cuales no todos los objetivos corisiderados podian ser conseguidos de forma simul- tanea (p. ¢)., brevedad del instrumento frente a independencia de items, normas nacionales representativas de pacientes frente a la especificidad de las Tasas Base locales y consideracio- nes de criterio tedrico frente a datos empiricos). La validacién ¢ruzada y los estudios de gene- ralizacion cruzada han sido ejecutados con el objetivo de evaluar y mejorar {tems, escalas, pro- cedimientos de correccién, algoritmos y textos para la interpretacién. Este tipo de estudios debera continuar suministrando una base empirica para el posterior perfeccionamiento de cada uno de los componentes mencionados. De forma mis especifica, y teniendo presentes los anteriores objetivos, los cambios y adicio- nes que se sefialan a continuacién, caracterizan las diferencias entre el MAPI-C y el MACI. 1. En el MACI se han introducido cuatro nuevas escalas de Prototipos de personalidad ademas de las ocho que constituian la seccién de personalidad del MAPL-C. Ademis, el contenido de los items de las ocho escalas originales de personalidad ha sido cambiado de forma subs- tancial para reflejar los progresos teoricos, la investigacion empitica y las modificaciones de criterio del DSM. También se modificaron varios nombres de escalas para que reflejaran sus caracteristicas clinicas de manera mas precisa. Las cuatro nuevas escalas del MACI son: Pesi- mista (que refleja la nueva personalidad depresiva segin el DSM-IV), Rudo (que representa [a personalidad sddica del DSM-III-R), Autopunitivo (similar a la personalidad autodestruc- tiva del DSM-III-R) y Tendencia limite (que comparte la denominacion del DSM-IIL-R € introduce una indicacién de gravedad en la evaluacién de la personalidad). Se ha procedido [Link] asignacién de nuevos nombres a las escalas de Preocupaciones expre- sadas para que reflejen con mayor claridad los problemas que evaliian (p. ej., Autoconcep- to’, es ahora Difustén de la identidad). Se ha anulado una escala, Confianza escolar, por motivos empiticos ¥ debido a su escasa relevancia clinica. Se ha afiadido una nueva escala, Abusos en la Infancia, en respuesta a la creciente importancia det abuso infantil en las ev: luaciones dinicas. 3. Se han afiadide procedimientos correctores para varios fendmenos de distorsiOn (p. ej., res- puesta al azar, simular estar mejor, simular estar peor). Con este objetivo se han desarrolla- do tres escalas «modificadoras» (Transparencia, Deseabilidad y Alteracién), que son seme- jantes a las que, con idéntico objetivo, se incorporaron el MCMF-IL. 4. Ora aiterencia importante radica en la revision y adicin de varias escalas disefiadas para identificar y cuantificar diversos sindromes clinicos tipicos del Eje I. Se han revisado y se les ha asignado nuevo nombre a dos escalas del MAPI (Conformidad social y Control del impul- so) que, en el MACI, han pasado a denominarse respectivamente, Predisposicién a la delin- cuencia y Propensién a la impulsividad. Se han desarrollado, especificamente para el MACI, nuevas escalas de Sindromes clinicos que son: Trastornos de la alimentacién, Inclinacién al abuso de sustancias, Sentimientos de ansiedad, Afecto depresivo y Tendencia al suicidio, 2. Para la denominacion de las escalas del MAPI, se han tomado los nombres de la version castellana del mismo, llevada a cabo por Jiménez-Gomez, Avilz-Espada etal (1996), 5. Para servir de base a estas escalas adicionales, y como resultado de la validacién cruzada y de los estudios de generalizacién cruzada, Gnicamente se han conservado +9 items del Mal (y del MAP? y se han introducido 111 nuevos items, lo que ha dado como resultado los 160 items del MACI. Cuando fue factible y adecuado, estos nuevos items se redactaron de forma que reflejaran las adiciones y los cambios de criterio diagnéstico del DSM-LLR y ¢! DSM I 6. En Ja valoracién del MACI, se ha incorporado un sistema de ponderacion de items para reflejar la diferencia de los items en cuanto a su concordancia con la teoria en que se basa el instrument y el alcance del soporte que aportan Jos datos de validacién. 1.1, Caracteristicas distintivas del MACI Los parrafos que figuran a continuacién describen brevemente las caracteristicas que distin~ guen el MACI de otros instrumentos de personalidad. Los capitulos siguientes orientarin de forma mas amplia estos aspectos diferenciales del Inventario 1. El MACI fue construido pensando especificamente en la poblacién adolescente. Las frases del Inventario se presentan en el lenguaje que utilizan los adolescentes, y tratan los temas que son relevantes en sus preocupaciones y experiencias. Psto lo diferencia de otros inven- tarios clinicos de uso frecuente que fueron disenados para ser utilizados principalmente con poblacién adulta. In cluso el instrumento psicometrico mas esmeradamente construido es probable que no ga una aceptacién amplia si su contenido, longitud y estilo lingitistico se hacen pesados. Un objetivo prioritario en el desarrollo del MACI fue la construccién de un Inventario que tuviera items suficientes para evaluar de forma precisa diversos rasgos de personalidad, pre ocupaciones psicologicas y sindromes clinicos y que a la vez fuera lo suficientemente corto para fomentar su uso en diversos contextos clinicos. Tanto el nivel de lectura como el voca- bulario se seleccionaron de forma que permitieran su ripida comprensi6n por la inmensa mayoria de adolescentes. El Inventario final, de 160 items, se adapta al nivel de lectura de 6° grado” y la mayoria de los adolescentes pueden completario en menos de 20 minutos. La brevedad ¥ la claridad del instrumento facilita que la aplicacion sea rapida, con un minimo de resistencia por parte del cliente. 3, La existencia de un sistema te6rico amplio que sirva de base a un instrumento diagndstico aumenta de forma significativa su utilidad clinica. Las escalas de personalidad y clinicas del MACT estan basadas en una teoria comprehensiva (Millon, 1969, 1981,1986a, 19860, 1992! 4. En todas las fases del desarrollo del MAI, el MAPI y el MACI colaboraron psicélogos clin! cos, orientadores y psiquiatras que trabajaban con adolescentes. Durante los primeros esta- dics de su desarrollo, los orientadores, psiquiatras y psicdlogos fueron entrevistados a fin de identificar los temas que estaban relacionados con los trastornes de los adolescentes. En consecuencia, las Preocupaciones expresadas evaltian de forma precisa las actitudes que los adolescentes tienen con respecto a problemas significativos del desarrollo y Los Prototipos de personalidad y los Sindromes clinicos reflejan reas significativas de sentimientos pato- logicos, pensamientos y comportamientos que requieren atencién profesional. 3. Nivel escolar que corresponde a los 12 6 13 afos. | == O MACI 5. La capacidad para diferenciar cada una de las diversas areas de problemas es crucial para la eficacia del Inventario. De ahi que toda la seleccidn de items del MACI se hiciera mediante comparacion de un grupo diana tomado como criterio (p. ¢)., basado en Prototipos de per- sonalidad y Sindromes clinicos) con una-poblacién general de adolescentes con problemas. La utilizacién de un grupo de referencia como éste debia incrementar de forma importante Ia eficiencia en cuanto a discriminacion, a la vez que potenciaba la precision de la evaluacién 6. Generalmente, los instrumentos psicoldgicos tradicionales utilizan transformaciones estan- dar de las puntuaciones. Con ello se asume una distribucién similar de los individuos den- tro del continuo de cada rasgo o sindrome, Sin embargo, ni la teoria ni la investigacion fun- damentan dicha suposicién. Consecuentemente, el MACI, al igual que el MAPI, emplean lasas Base de tipo actuarial © datos de prevalencia para establecer las lineas de corte de las escalas. Esta forma de proceder asegura que la frecuencia de los diversos «puntos altos» de las escalas del MAC y las configuraciones de los periiles se corresponderin de forma muy aproximada con la distribuci6n real y la frecuencia del trastorno dentro de una poblacion clinica adolescente. La seleccion de items y el desarrollo de las escalas avanzaron a través de tres estadios de vali- dacién (a) de la base tedrica, (b) de la estructura interna y (c) conforme a un criterio exter- no. Este procedimiento dio lugar a un instrumento que satisface los criterios exigibles por aquellos que se implican en la construccién y validacién de métodos (Hase y Goldberg, 1967). Ademis, en estos estadios se avanzo de forma secuencial. En consecuencia, cada item tuvo que pasar satisfactoriamente a través de cada uno de estos tres estadios de desarrollo para ser mantenido en el Inventario. De esta forma, el MACI cumple con todos los criterios basicos de los procedimientos de construccion, no quedando limitada su validacién a un sola procedimiento. Emp El MACI fue disefado para ser utilizado por profesionales de la salud mental como ayuda para la identificacién, prediccién y comprensién de un amplio rango de dificultades psicologicas gue son tipicas de los adolescentes. Puede ser utilizado de forma sistematica como un instru- mento de evaluacién clinica del adolescente al entrar en el dispositive de la red de salud men- tal. Las escalas empiricamente validadas que configuran el MACI, han sido diseftadas para identificar los problemas personales (tales como las dificultades con los iguales, la confusién acerca de s{ mismo y los problemas familiares) y para ayudar a los clinicos a valorar qué clien- tes tienen mayor probabilidad de mostrar comportamientos actuadores, sentimientos de ansie- dad y tendencias suicidas. Al evaluar los posibles «puntos fuertes» asi como las debilidades, el MAC puede ayudar al clinico a incrementar el potencial del adolescente, puesto que podra intervenir profesionalmente teniendo como perspectiva una vision amplia de las caracteristi- cas de la personalidad, en vez de utilizar como foco unicamente las areas problemiticas del sujeto. Por otra parte, la brevedad y la facilidad de aplicacién, correccién e interpretacién del MAC facilitan su uso en una ampiia diversidad de contextos clinicos. BBSGiitaciones dei mact EI MACI fue desarrollado para evaluar a los adolescentes en diversos ambitos de salud mental. Las normas de referencia fueron establecidas empleando muestras de 13 a 19 afios en contex-_ ‘aciones del MACI "Ser ovvu@wvoeeeueeveeeeeeseeeeeeeeeteeueuTE tos clinicos. Su uso con cualquier otro grupo de edad puede ser inadecuado y llevar a infor- maciones diagnésticas erréneas. 1.42 Cui ificacion requerida Las personas que son responsables de supervisar el uso del MACI y sus informes deben tener una formacién suficiente en métodos psicométricos y prictica profesional pertinente para comprender este Manual. A excepcidn de los estudiantes graduados que llevan investigaciones supervisadas, todos los individues que utilizan el MACI deben tener al menos una cualifica- cidn de postgrado en un ambito relevante de la salud mental Los resultados del MACI pueden suministrarse en forma de perfil, que oftece una informacion limitada y asume que el usuario posee un conocimiento mas extenso de la literatura clinica relevante para realizar un informe interpretative més detallado y amplio. La confidencialidac debe ser garantizada en el procedimiento utilizado para guardar los protocolos, hojas de res- puesta y material de correccién. La utilizacion de nameros de identificacion en Iugar de nom hres es un buen método para garantizar el anonimato. Unicamente el profesional responsable de la evaluacion debe tener acceso al codigo de identificacién. PESCCCSSOCTCCSGTCCC CCC ECCT EESEECSCECESIETES 2. La orientacién del sistema tedrico Resulta enormemente titil contar con un sistema tedrico consistente en el que fundamentar una clasificacién coherente de la personalidad y que, a la vez, sitva como marco para desarro- llar de forma paralela el conjunto de las escalas de un cuestionario. El texto en el que se basan escalas de personalidad del MACI, Psicopatologia modera (Millon, 1969), describe el siste- ma tedrico mencionado. A pesar de su amplio rango de utilidad clinica, la teoria esta basada en supuestos que se derivan de la simple combinaci6n de unas pocas variables 0 constructs. 2.1, Prototipos de personalidad Las 12 escalas que configuran los Prototipos de personalidad del MACI reflejan la manera en que los rasgos y caracteristicas de personalidad se combinan para constituir un prototipo. Los fundamentos tedricos de estos prototipos de personalidad han sido publicados en diversos libros a lo largo de las tres iiltimas décadas (p. ej., Millon, 1969, 1981, 1990, 1991). La teoria propone que tanto los estilos de personalidad normales como los anormales se pueden derivar mediante la combinacién de tes polaridades: dolor-placer, actividad-pasividad y si mismo- otros. Por ejemplo, el estilo de personalidad dependiente (Sumiso) puede ser observado en una persona que sea pasiva en su forma de adaptacién y que esté orientada hacia las necesidades de Jos otros. Por el contrario, una personalidad antisocial (Rebelde) se considera que es activa en cuanto a la adaptacion y orientada hacia si misma. A los lectores interesados en el modelo te6rico, se les recomienda que lean alguno de los libros anteriormente mencionados. En las secciones que presentamos a continuacion se ofrece la descripeién de las bases teoricas de cada uno de los Prototipos de personalidad. scala 1: introvertido Los adolescentes introvertidos carecen de capacidad para experimentar la vida tanto de forma dolarosa como placentera. Su personalidad es semejante a la personalidad ‘esquizoide del DSM por su tendencia a ser apaticds, indiferentes, distantes y poco sociables. Sus emociones y nece- sidades de afecto son escasas y el individuo funciona como un observador pasivo, indiferente a las recompensas y afectos, asi como a las demandas que se derivan de las relaciones huma- nas, Los adolescentes introvertidos caracterizados por sui escasa capacidad de experimentar tanto el dolor como el placer no parecen estar interesados en las satisfacciones personales 0 sociales, ni tampoco manifiestan excesiva incomodidad cuando se ven enfrentados con las dificultades personales o las discordias sociales. Este tipo de déficit en ambos extremos de la polaridad placer-dolor constituye la base de lo que se ha denominado estilo pasivo-indife- rente. Determinados aspects del contexto evolutivo y de las caracteristicas clinicas de este tipo de personalidad pueden suministrar al lector el sentido de como conceptos abstractos como dolor y placer pueden ser concedidos como atributos eticlégicos importantes. Los_adolescentes introvertidos no luchan por los premios ni intentan evitar los castigos. Este tip renci se pueden derivar de vatias fuentes. Algunos pueden carecer de los tundamentos constitucio- nales requeridos para buscar, percibir 0 discriminar los acontecimientos placenteros 0 doloro- sos. Otros pueden haberse visto privados de los estimulos necesarios para la maduracién de las capacidades de motivacion y emocién. Otros atin, pueden haber estado expuestos a formas de comunicacién familiar irracionales o generadoras de confusion o a pautas de aprendizaje con- tradictorias; ambas situaciones pueden dar lugar a la perplejidad cognitiva 0 a la apatfa en cuanto a motivacion. Cualquiera que haya sido el conjunto de causas determinantes, los ado- lescentes introvertidos experimentan escaso 0 ningtn placer 9 dolor que pueda motivar st comportamiento. Escala 2 inhibido La segunda combinacién, clinicamente significativa, basada en problemas de Ia polaridad dolor-placer incluye a adolescentes con una capacidad disminuida para experimentar placer pero con unas inusuales caracteristicas de anticipacién del dolor psiquico y de sensibilidad frente a él. Esperan de la vida que resulte dolorosa, con pocas gratificaciones y mucha ansie- dad. El desequlibrio derivado de la anticipacién de dolor psiquico y la disminucion de satis- facciones psiquicas constituye el micleo de este tipo de personalidad. Los prototipos Introver- tido, Inhibido y Pesimista comparten un sentimiento minimo de gozo y escasa capacidad de distrutar, pero Unicamente el tipo Inhibido esté, a la vez, inclinado a sentir angustia y apren- sién, La teorfa clasifica a los prototipos Introvertido e Inhibido como retraidos (Introvertido = pasivo-retraido e Inhibido = activo-retraido). Incapaces de experimentar placer, ambos tipos retraidos (al igual,que el Pesimista) tienden a caer en situaciones de aislamiento y en compor- tamientos que favorecen la propia alienaci6n. Escala 2B: Pesimista Existen puntos comunes entre los tres primeros Prototipos de personalidad, especialmente el abatimiento, el pesimismo, la falta de alegria, la incapacidad para experimentar placer y una aparente torpeza motriz. En el prototipo Introvertido, que es similar al Trastorno de persona- lidad de tipo esquizoide del Eje I del DSM, existe una incapacidad para la alegria (al igual que para la tristeza). En el prototipo Inhibido, hay un irtcremento de Ja alerta para anticipar el dolor y, en consecuencia, una falta de atencion para la alegria. Para el Pesimista, ha habido una pér- Gida significativa, una sensacién de abandono y la perdida de la esperanza de poder encontrar {a aleggia. Ninguno de estos prototipos de personalidad experimenta el placer, pero por 1az0- nes diferentes: una deficiencia; una orientacion al dolor; desesperanza acerca del futuro; des- aliento; un panorama desconsolador; un irreparable e irrecuperable estado de cosas por el cual aquello que pudo haber sido ya nunca volvera a ser posible. Semejante al tipo de personalidad Depresiva del DSM IV, el Pesimista experimenta el dolor como algo permanente y no puede considerar el placer como algo ni siquiera posible. ¢Que experiencias 0 quimica es responsable de esta tipica y persistente tristeza? Evidentemente hay predisposiciones biolégicas a tener en cuenta. Hay datos importantes a favor de una predis- posicién constitucional, muchos de ellos favorecen la hipétesis genética. Los umbrales impli- cados en hacer posible el placer o que sensibilizan para la tristeza varian considerablemente. Algunos individuos estén predispuestos al pesimismo y a los panoramas desalentadores. De vcs mena ee MACI forma semejante, la experiencia puede condicionar la orientacion a la desesperanza. Una péi dida significativa, una familia desconsolada, un ambiente restrictivo, la falta de perspectivas esperanzadoras pueden igualmente conformar un estilo de cardcter Pesimista. Escala 3: Sumiso Siguiendo el modelo tebrico de las polaridades, es posible preguntarse si determinadas conse- cuencias clinicas ocurren en adolescentes que estin marcadamente desequilibrados en virtud de estar orientados casi exclusivamente o bien hacia los otros © bien hacia si mismos como una forma de experimentar el placer y evitar el dolor. Estas personas difieren de los prototipos Introvertido, Inhibido y Pesimista. Por ejemplo, estos tres tipos no experimentan placer a par~ tir de si mismos ni de los otros. Los adolescentes cuyas dificultades se hallan en el problema de elegir entre, de Ja dimensién uno mismo-otros son capaces de experimentar el placer y el dolor; en cambio, sus problemas provienen de] hecho de que ellos se ligan, casi exclusivamente, a los otros o a si mismos como fuente de dichas experiencia. La distincion entre estas dos estrategias opuestas subyace a las orientaciones dependiente e independiente de la personalidad. En algunos pirrafos mas adelante se hallard la descripcién del tipo ambi- valente, aquel que se halla cn conflicto tanto al volverse sobre si mismo como al orientarse hacia los otros, Sin embargo, de momento, se describen clinicamente los tipos dependientes. Los adolescentes que muestran el_prototipo Sumiso (como en su equivalente personalidad dependiente del DSM) han aprendido que el sentirse bien, seguro y confiado (sentimientos asociados con el placer o la evitacion de dolor) deriva casi exclusivamente de su relacién con los otros. En sus comportamientos, estos adolescentes muestran una gran necesidad de apoyo eXieMo y de atenciOn. Si se hallan carentes de afecto y cuidados, sienten un gran malestat, tris- teza y ansiedad. Cualesquiera que sean sus experiencias tempranas pueden preparar el marco para este desequilibrio por dependencia. Un adolescente con una personalidad sumisa puede haber estado sobreprotegido y en consecuencia haber fracasado en la adquisicién de la capa- cidad de autonomifa ¢ iniciativa. La experiencia de una baja autoestima y el fracaso con los iguales puede llevar a estos individuos a evitar el desarrollo de tentativas de asercion y gratifi- caciOn de si mismos. Aprenden tempranamente que las experiencias gratificantes no se logran. facilmente por uno mismo pero se [Link] en otros. Aprenden a contar con los otros, no Ginicamente para su subsistencia y seguridad, sino que también aprenden a esperar pasivamente a que los otros tomen la iniciativa en cuanto a suministrarles seguridad y sostén. Clinicamente, la mayoria de ellos se caracterizan por una busqueda de las relaciones en las que los otros les [Link], proteccion y direccién, Aceptan, de forma pasiva, cualquier cosa que las citcunstancias les aporten. Escala 4: Histriénico Su principal estrategia de afrontamiento consiste también en estar orientados hacia los otros, son un grupo de personalidades que adoptan [Link] de dependencia Logran sus metas de alcanzar el maximo de proteccién y cuidado ocupandose enérgicamente en una serie Jaseduccién, @f comportamiento gregario\y de Taniobras caracterizadas por lalmanipulac comportamiento de la personalidad Histriénica segiin e] MACI, al igual que en su paralelo, el trastorno histriénico de la personalidad del DSM. A pesar de que se apoyan en los otros en un grado no menor que los sujetos con un prototipo Sumiso pasivo-dependiente, los adolescents con una personalidad Histriénica, a primera vista, a POPP POPES TES ESTEE TESESIEIITEY parecen bastante diferentes de sus homélogos pasivos. Esta diferencia en el estilo manitiesto es el resultado de la facil y emprendedora manipulacién de los acontecimientos por parte del acti- vo-dependiente que potencia la atencién y apoyo de los otros y evita la falta de aprobacion o el abandono, Este adolescente, frecuentemente muestra un hambre insaciable, a veces indiscrimi- nada, de estimulos y afecto. Su inteligente y con frecuencia astuto comportamiento social da la apariencia de confianza interna y de una independiente seguridad en si mismo. No obstante, bajo este distraz subyace el temor a una autonomia auténtica y la necesidad de constantes sefta- les de aprobacién y aceptacién. Los elogios y el afecto deben ser repuestos constantemente y son buscados en cada fuente de refuerzo interpersonal en la mayoria de los contextos sociales. Escala 5: Egocéntrico Algunos adolescentes con un tipo de personalidad independiente muestran también un des- equilibrio en sus estrategias de atrontamiento. Sin embargo, en este caso, existe una confian- za primordial en si mismo mas que en los otros. Han aprendido que el maximo placer y el minimo dolor se logran confiando exclusivamente en si mismos. La tendencia a centrarse en si mismos da lugar al desarrollo de dos Ifneas principales de personalidad. La primera, el pro- totipo Egocentrico, incluye la adquisicion de una imagen altamente valorada de si mismo, aprendida en gran parte como respuesta a unos padres que Je admiran y complacen. Premiar- se a si mismo es altamente gratificante pata el individuo que pose un sentido real exagera- do de la propia valia. Al mostrar su seguridad, su arrogancia narcisista y un egocentrismo explotador en contextos sociales, el individuo con estas caracteristicas manifiesta lo que en la teoria se denomina un estilo pasivo-independiente porque tiene el sentimiento de que posee todo aquello que es importante, es decir, él mismo. Estos adolescentes destacan por su sentido de un derecho otorgado sobre los otros y porque experimentan placer simplemente ocupandose pasivamente de si mismos. Las experiencias tempranas les han ensenado a supervalorarse a si mismos. Estas seguridad y superioridad, a veces basadas en falsas premisas, pueden ser insostenibles en funcién de logros verdaderos o maduros. No obstante, asumen alegremente que los otros deben reconocer que son especiales. Al igual que en su paralela personalidad narcisista del DSM, mantienen un aire arrogante, segu- 103 de si y explotan a los otros en beneficio propio sin pensarselo demasiado 0 incluso sin inten tarlo conscientemente. Aunque los elogios de los otras son bien recibidos y alentados, su aire de esnobismo y de pretenciosa superioridad requiere escasa confirmaci6n a través de autenticos logros o del reconocimiento social. Su confianza sublime de que las cosas iran bien les dota de escasos incentives para comprometerse en la reciprocidad del. toma y. daca de Ja vida social. Escala 6A: Rebelde Los adolescentes rebeldes, aquellos a los que la teoria caracteriza como ejemplos de una orien- tacion activa-independiente, muestran la apariencia, el temperamento [Link]. comportamiento inaceptable del trastorno antisocial de la personalidad del DSM. Actiian para contrarrestar de forma anticipada el engano y el desprecio proveniente de los otros. Lo hacen mediante su implicacién activa en un estilo hostil y tramposo y embarcindose en un comportamiento ile- gal mediante el cual buscan el desquite o la explotacion de otros. Escépticos en cuanto @ los motivos de los demas, estos adolescentes desean autonomia y buscan la revancha por lo que ellos sienten como injusticias pasadas. Muchos de ellos son irresponsables e impulsivos y se sienten justificados de ser asi porque juzgan que los demas no son ni de fiar ni leales. La insen- sibilidad y 1a crueldad con los otros son los principales medios que han aprendido a utilizar LEO wwwweweewewvweweeeweeueVe we wane pains 0 MACiI En contraste con la personalidad explotadora, el prototipo Rebelde de orientacién sobre si mismo se desarrolla como una forma de proteccion. Estos adolescentes se vuelven hacia si mismos, primero para evitar los estragos que anticipan y segundo para compensarlos median- te la busqueda de recompensas instituidas por ellos mismos. Habiendo aprendido que no pue- den confiar en los otros, recuperan el desequilibrio producido por esta pérdida confiando uni- camente en ellos mismos y buscando activamente el desquite por lo que consideran humillaciones pasadas. Al volverse hacia si mismos buscando activamente el alcanzar fuerza, poder y venganza, actiian de manera irresponsable, explotando a los otros y usurpandoles lo que poseen, Su seguridad no esti nunca totalmente garantizada, incluso cuando se han engrandecido a si mismos més alla de sus precarios origenes. Escala 68: Rudo Hay algunos adolescentes en los que las propiedades habitualmente asociadas con el dolor y el placer estén en conflicto o invertidas. Al igual que en el prototipo Autopunitivo, que se expondra mas adelante, estos adolescentes ao solo buscan o crean acontecimientos objetiva- mente dolorosos sino que experimentan algunos de ellos como placenteros. Esta variante de la inversion dolor-placer en el prototipo Rudo de personalidad (semejante al trastorno sadico del DSM) se caracteriza por considerar el dolor (estrés, temor, crueldad) mas bien como un pla- cer y como la forma preterida de relacionarse con los otros. En contraste con él prototipo Auto- Punitivo, este adolescente asume un rol activo controlando, dominando e intimidando a los otros. Las acciones que humillan, degradan y abusan de los otros las considera como placen- teras. Los prototipos de personalidad Autopunitivo y Rudo se agrupan bajo la etiqueta de dis- cordantes para reflejar, por una parte, la estructura disonante de su sistema dolor-placer y, por otra, el caracter conflictivo de sus relaciones interpersonales. E] prototipo Autopunitivo, fre- cuentemente la victima de las relaciones conflictivas, es descrito como pasivo-discordante, y el prototipo Rudo, mas expresivo, se considera activo-discordante, El estilo Rudo de personalidad incluye adolescentes que no necesariamente han de ser consi- derados rebeldes 0 antisociales pero cuyas acciones dan a entender que encuentran placer en conductas que humillan a otros o que violan sus derechos 0 sentimientos. Dependiendo de la clasé social y de‘otros Factores moderadores pueden ser semiejantes a las caracteristicas clinicas que en la literatura se conoce como caracter sédico. Son generalmente hostiles y permanente- mente combativos, y se muestran indiferentes incluso complacidos por las consecuencias destructivas de su comportamiento amedrantador, conflictivo y abusivo. Escala 7: Conformista Este contcadictotio prototipo de personalidad es semejante al trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad del DSM. Estos adolescentes muestran una clara orientacion hacia los otros y consistencia en la correcci6n social y el respeto interpersonal. Sus historias generalmente indican que han estado sujetos a obligaciones y disciplina, pero wnicamente cuando habian transgredido las constriccio

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