Comunicación Breve
Hospital Provincial General Camilo Cienfuegos. Sancti Spíritus. Cuba
Algunas reflexiones sobre la
ética del psicólogo.
(Some reflections about a psychologists ethics).
MsC. Gladys Rojas Sánchez1, MsC. Yarabel Nápoles Prieto2
Licenciada en Psicología. Master en Psicología Médica. Profesor Asistente. Sancti
Spíritus. Cuba 1
Licenciado en Psicología. Master en Psicología Médica. Profesor Asistente 2
RESUMEN
Se realizó un trabajo en el plano de la reflexión teórica en el que se analiza el
comportamiento ético que debe asumir el psicólogo en el ejercicio de su profesión
y en su vida cotidiana, considerando que se convierte de hecho en una figura
pública. Se especifican normas de comportamiento a observar por este
profesional en la consulta, la evaluación diagnóstica, la investigación y en su
participación en la solución de dilemas éticos, lo cual no constituye un código de
ética, pero sí un conjunto de acciones a considerar para ello.
DeCS: PSICOLOGIA / ética, PSICOLOGOS, BIOETICA
SUMMARY
A research work was made at the level of theoretical reflection, in which the
ethical behavior a psychologist should have in the exercise of his/her profession
and in his/her daily life is analyzed, taking into account that he/she becomes a
public figure in fact. A description is made of behavioral norms to observe by
these professionals in consultation, in diagnostic evaluation, in investigation
and in their participation in the solution of ethical dilemmas, which is not a code
of ethics but a group of actions to consider for it.
MeSH: PSYCHOLOGY / ethics, PSYCHOLOGISTS. BIOETHICS
INTRODUCCIÓN
La Bioética es una consecuencia necesaria de los principios que vienen
formando la vida espiritual de los países occidentales desde hace dos siglos. Si
a partir de la ilustración se ha venido afirmando el carácter autónomo y
absoluto del individuo humano tanto en el orden religioso como político, es lógico
que esto llevara a la formulación de lo que podemos denominar “principio de la
libertad moral”.
La Psicología como otras profesiones enmarcadas dentro de las ciencias
sociales y humanísticas, tiene como centro de atención al ser humano, por lo
que todo su quehacer debe sustentarse en profundos y sólidos cimientos éticos.
El psicólogo desde cualesquiera esferas de acción, penetra como ningún otro
profesional en la intimidad de las personas, en el conocimiento de sus
personalidades, conflictos, sentimientos e insatisfacciones con su consecuente
influencia sobre los demás.
Entonces el psicólogo no solo debe ser competente y tener una sólida formación
ética y humanística, sino además adquirir plena conciencia de su rol
profesional, que le permita evaluar en cada momento la actuación justa y
correcta frente al que solicita ayuda, especialmente en el campo de la salud
humana y a la vez convertirse en paradigma de conductas ajustadas para la
sociedad.
En este sentido los psicólogos no tienen estatuido un código de ética particular
de la profesión, rigiéndose hasta el momento por lo principios y normas que
rigen la conducta de los profesionales de la salud en general, como por ejemplo
el Código Internacional de Ética Médica (Asociación Médica Mundial) o en el
caso cubano a los Principios de Ética Médica (Resolución 127/1983). Dentro de
la formación profesional tampoco se imparte curricularmente la Ética como
disciplina, pero con el propio desempeño en la práctica se van interiorizando
modos de conducta necesarios que evitan la comisión de errores en la atención
a personas que solicitan atención psicológica.
Los requerimientos de la atención clínico-psicológica han hecho necesario que el
psicólogo incorpore principios éticos universales a su accionar en su vida
personal y el propio desarrollo de la Psicología hace que intervenga en la
solución de dilemas éticos en otras ciencias afines, lo que obliga a profundizar
en las especificidades de este tipo de intervención psicológica.
Aunque no pretendemos establecer un código ni la implantación de procederes,
si consideramos importante hacer referencia a algunos aspectos que son
esenciales definir los comportamientos que debe asumir el psicólogo en su
quehacer y que parten de profundas reflexiones que hemos realizado al
respecto. Por tanto, pretendemos con este trabajo precisar los aspectos éticos
que debe incorporar el psicólogo a su conducta personal y a su práctica
profesional.
DESARROLLO
A continuación, exponemos en diferentes aspectos de interés, algunas normas
de comportamiento que debe interiorizar y asumir el psicólogo que ame y
respete su profesión.
El psicólogo como profesional competente:
Cuidar la comunicación escrita que se emite a otros profesionales.
Abstenerse de cometer intrusismo profesional.
Reconocer la incompetencia ante ciertos casos y acudir a fuentes
autorizadas.
No emitir diagnósticos de forma apresurada.
Perfeccionar sus conocimientos en el perfil ocupacional en que se
desarrolle.
Actualizarse constantemente en teorías y técnicas psicológicas.
El psicólogo como investigador:
Cuidar la absoluta privacidad en las intervenciones.
Utilizar los resultados únicamente con fines investigativos.
Ceñirse a los resultados obtenidos y no falsearlos.
No apropiarse de los resultados de otros investigadores.
Aplicar siempre el consentimiento informado.
Contar con la autorización de los Comités de Ética.
El psicólogo como figura pública:
Mantener una conducta moral y social ajustada.
Actuar en consecuencia con el modelo de conducta que representa.
Mostrar carácter afable y habilidades comunicativas.
No criticar a los colegas en público.
Mantener buenas relaciones interpersonales.
Tener presencia física agradable.
El psicólogo como guardián del secreto profesional:
Violar el secreto solo ante inminentes daños para el paciente u otras
personas.
Solicitar autorización del paciente para divulgar sus datos a otros
profesionales con fines justificados desde el punto de vista científico.
Limitar el acceso a la historia clínica y otros documentos legales del
paciente.
Utilizar los resultados de la evaluación psicológica solamente con el
paciente y para su terapéutica.
No comentar las confidencias del paciente con la pareja, con familiares o
amigos.
Ganarse la confianza del paciente dándole seguridad en su discreción.
El psicólogo frente al paciente como ser autónomo:
Acatar las decisiones del paciente con el conocimiento de las causas y
consecuencias de su conducta.
Tener en cuenta la edad y la integridad física del paciente para solicitar
su consentimiento informado.
Respetar el derecho del paciente a recibir explicación sobre procederes
diagnósticos o terapéuticos a emplear.
Permitir que el paciente escoja a su terapeuta y se mantenga con el hasta
que lo decida.
Respetar el derecho del paciente a decidir su participación en las
investigaciones.
Solicitar la aprobación del paciente para introducir en la consulta a otros
profesionales o estudiantes.
El psicólogo frente a dilemas éticos en situaciones límites:
Pensar siempre en hacer el bien al paciente y a su familia.
Servir de apoyo moral y psicológico al paciente y a su familia.
Prepararse para aconsejar la mejor solución y con el lenguaje más
discreto y preciso.
Precisar el momento justo y la persona indicada para ofrecer una
información difícil de aceptar.
Analizar con cuidado las figuras implicadas, adecuando según el rol que
asumirá cada una, la información que necesita.
Respetar el derecho al conocimiento de la verdad, pero ajustándolo a la
edad, personalidad y estado emocional del paciente o familiar.
CONCLUSIONES
A pesar de no estar estatuido un código de ética para la psicología,
reflexionando acerca de las diferentes actividades del psicólogo dentro
del equipo de salud, se pueden precisar determinadas normas éticas
necesarias para mantener el prestigio de la profesión.
BIBLIOGRAFÍA
Código Internacional de Ética Médica. Boletín de la Oficina Sanitaria
Panamericana 1990. 108(5 y6): 620-621.
Díaz Y, Rodríguez Y. Ética del secreto profesional en diferentes especialidades
médicas. Trabajo científico estudiantil. Sancti Spíritus: Facultad de Ciencias
Médicas; 1999.
Goig A. Ética de la Relación Medico Paciente. Cuaderno del Programa Regional
de Bioética. OPS, OMS. 1995.p. 79-90.
Normas para la atención de la Salud Mental. Diez principios básicos-1996. En:
Médicos, Pacientes, Sociedad. Derechos Humanos y responsabilidad profesional
de los médicos en documentos de las organizaciones internacionales. Buenos
Aires, Asociación Psiquiátrica de América Latina. 1998. p.105-118.
Ponce Zerquera F. Estado actual y perspectivas de la nueva deontología médica
cubana. En: Acosta Sariego JR. Bioética desde una perspectiva cubana.
Habana. 1997. p. 192-196.
Roca Perera M A. Ética y práctica profesional de los psicólogos clínicos. Boletín
de Psicología 1995. 18 (2):111-120.
Rojas Sánchez, G R. Bioética y Psicología. Trabajo presentado en la I Jornada
Provincial de Bioética. Sancti Spíritus. 1998
Smith Smith V V. La Ética Clínica. En: Acosta Sariego J.R. Bioética desde una
perspectiva cubana. Habana. 1997.p. 124-127.
Vélez Correa, L A. Ética Médica. Interrogantes acerca de la Medicina, la Vida y
la Muerte. Medellín: Corporación para investigaciones biológicas. 1987. p.157-
168.
http://revgmespirituana.sld.cu/index.php/gme/article/view/970/957