Conceptos y regulación del lobbismo
Conceptos y regulación del lobbismo
1
ÍNDICE
1. INTRODUCCIÓN .................................................................................................. 4
4. METODOLOGÍA ................................................................................................ 70
4.1
Caracterización
de
la
investigación
...............................................................................
70
4.2.
Técnica
de
observación
................................................................................................
71
2
4.3
La
población
y
la
muestra
..............................................................................................
73
4.4.
Procesamiento
de
los
datos
y
procesamientos
del
análisis
de
los
datos
.....................
78
3
1.
INTRODUCCIÓN
Actualmente
la
política
y
las
instituciones
padecen
una
crisis
de
confianza.
Los
casos
de
corrupción
y
las
irregularidades
que
se
han
acumulado
en
los
últimos
tiempos
han
generado
el
recelo
y
el
malestar
de
los
ciudadanos.
Entre
las
causas
de
esta
desconfianza
se
encuentra
la
poca
transparencia
que
existe
y
que
provoca
dudas
acerca
de
las
motivaciones
de
las
decisiones
políticas.
Así
pues,
la
situación
del
lobby
en
España,
así
como
los
continuos
escándalos
de
corrupción,
producen
una
sensación
a
la
población
de
desconfianza
hacia
esta
profesión
y
una
sensación
de
que
la
toma
de
decisiones
beneficia
económica
y
políticamente
a
los
poderosos.
4
tanto
el
sector,
como
la
propia
política.
En
diciembre
del
2014
entró
en
vigor
plenamente
la
ley
19/2013,
del
9
de
diciembre,
de
Transparencia,
acceso
a
la
información
y
buen
gobierno,
con
la
que
se
esperaba
reducir
los
espacios
de
opacidad
gubernamental
y
ayudar
a
controlar
mejor
la
actividad
de
los
poderes
públicos.
A
pesar
de
la
intención,
la
propuesta
ha
sido
considerada
por
Transparency
International
extremadamente
conservadora,
según
la
organización
no
parece
enfrentar
los
problemas
y
riesgos
esenciales
relacionados
con
el
lobby,
pues
se
centra
en
un
registro
en
el
Parlamento,
y
no
incluye
informes
de
actividad
de
los
lobbies,
además,
deja
en
la
indefinición
el
establecimiento
de
un
código
de
conducta
para
lobbistas
(Informe
Transparency
International,
2014).
Es
por
esta
carencia
de
la
ley,
que
algunas
comunidades
autónomas
han
decidido
crear
sus
propias
legislaciones
que
den
más
soluciones
al
problema
de
la
transparencia
en
el
gobierno,
y
así
mejorar
la
imagen
de
la
política
ante
los
ciudadanos.
Un
ejemplo
es
Cataluña,
que
aprobó
la
ley
19/2014,
del
29
de
diciembre,
de
Transparencia,
acceso
a
la
información
y
buen
gobierno.
Esto
nos
indica
que
la
regulación
del
lobbismo
es
un
tema
actual
y
que
influye
en
la
sociedad,
y
por
lo
tanto,
un
tema
que
debe
ser
estudiado
con
detenimiento.
Es
por
este
motivo
que
se
ha
realizado
la
presente
investigación.
La
intención
principal
es
mostrar
que
el
lobbismo
es
una
actividad
necesaria
para
una
democracia
y
que
si
se
hace
una
buena
práctica
de
ella
puede
favorecer
a
la
sociedad.
Para
ello,
se
pretende
estudiar
la
situación
del
lobbismo
en
España
y
exponer
cómo
un
marco
regulatorio
puede
influir
en
la
actividad.
Para
realizar
la
investigación
primeramente
se
presenta
un
marco
teórico
donde
a
través
de
la
documentación
consultada
se
establece
una
base
de
conocimientos
previos
sobre
el
lobbismo
y
su
regulación
en
España
e
internacionalmente.
De
esta
manera
se
pretende
dar
a
conocer
cómo
son
los
lobbies,
cuál
es
su
origen
y
clarificar
su
función
en
una
democracia.
5
Asimismo,
la
metodología
pretende
dar
a
conocer
más
detalladamente
la
situación
actual
del
lobbismo
en
España
y
como
una
regulación,
o
la
falta
de
ella,
puede
afectar
a
dicha
actividad.
Para
ello,
la
investigación
se
ha
basado
en
un
total
de
catorce
entrevistas,
realizadas
a
profesionales,
expertos,
políticos
y
organizaciones
de
transparencia,
que
han
presentado
su
visión
actual
y
próxima
de
cómo
se
encuentra
el
lobbismo.
Para
finalizar
el
trabajo
también
se
incluye
la
bibliografía
y
webgrafía
donde
se
reflejan
las
fuentes
consultadas
para
la
elaboración
del
trabajo.
6
2.
PLANTEAMIENTO
DEL
PROBLEMA
DE
INVESTIGACIÓN
Y
OBJETIVOS
DE
LA
INVESTIGACIÓN
El
lobbismo
está
presente
en
nuestra
sociedad
y
en
nuestro
sistema
político,
e
influye
en
la
toma
de
decisiones
y
en
la
vida
de
los
ciudadanos.
A
pesar
de
eso
no
es
una
actividad
que
salga
mucho
a
la
luz,
a
no
ser
que
sea
para
tratarla
con
connotaciones
negativas.
¿Cuál
es
el
estado
actual
del
lobbismo
en
Explicar
la
situación
del
lobbismo
en
España
y
cómo
influye
el
marco
legislativo
España
y
exponer
cómo
influye
el
marco
en
esta
situación?
legislativo
en
la
práctica
de
esta
actividad.
Para
poder
complementar
el
objetivo
inicial
se
desarrollan
objetivos
específicos
y
éstos
a
su
vez
resuelven
las
preguntas
de
investigación
vinculadas
a
cada
objetivo,
que
complementan
y
desarrollan
el
objetivo
general.
A
continuación
se
expone
una
tabla
con
los
objetivos
específicos
de
la
investigación
y
las
preguntas
específicas
vinculadas
a
cada
objetivo.
7
PE.1.1.¿Qué
es
el
lobbismo?
PE.1.2.
¿Cuál
es
el
origen
y
evolución
del
lobbismo?
OB.E.1
Determinar
la
conceptualización
del
lobbismo
y
su
evolución
PE.1.3.
¿Qué
sujetos
intervienen
en
el
lobbismo?
PE.1.4.
¿Qué
metodología
utiliza
el
lobbismo?
PE.2.1.
¿Cuál
es
la
regulación
del
lobbismo
en
los
Estados
Unidos?
PE.2.2.
¿Cuál
es
la
regulación
del
OB.E.2
Identificar
la
regulación
española
lobbismo
en
la
Unión
Europea?
e
internacional
del
lobbismo
PE.2.3.
¿Cuál
es
la
regulación
del
lobbismo
en
España?
PE.2.4.
¿Cuál
es
la
regulación
del
lobbismo
en
Cataluña?
PE.2.5.
¿Cuál
es
la
regulación
del
8
lobbismo
en
Quebec?
PE.3.1.
¿Cuáles
son
los
principios
deontológicos
del
lobbismo?
PE.3.2.
¿Qué
diferencia
el
lobbismo
de
OB.E.3
Identificar
los
límites
entre
el
actividades
corruptas
y/o
ilegales?
lobbismo
y
las
prácticas
corruptas
y/o
ilegales
PE.3.3.
¿A
qué
se
debe
la
confusión
entre
lobbismo
y
actividades
corruptas
y/o
ilegales?
PE.3.4.
¿Cuáles
son
los
riesgos
de
una
mala
praxis
del
lobbismo?
PE.4.1.
¿Cuál
es
la
situación
actual
del
lobbismo
en
España?
PE.4.4.
¿La
práctica
del
lobbismo
está
regulada
de
forma
clara
y
ordenada
en
España?
OB.E.4
Exponer
la
situación
del
lobbismo
en
España
y
la
influencia
del
marco
legislativo
en
dicha
situación.
PE.4.2.
¿El
marco
legislativo
puede
dar
cobertura
suficiente
al
lobbismo?
9
PE.4.3.
¿Las
normas
deberían
establecer
con
claridad
los
límites
del
lobbismo?
PE.4.5.
¿Las
normas
pueden
favorecer
la
transparencia
o
la
opacidad
de
los
lobbies?
2.3.
Hipótesis
La
ausencia
de
un
marco
normativo
claro
para
el
ejercicio
del
lobbismo
en
España
perjudica
el
prestigio
de
esta
actividad
y
dificulta
su
desarrollo.
Esta
hipótesis
es
relacional
y
analítica.
Entre
las
variables
existe
una
relación
de
dependencia,
por
eso,
la
hipótesis
es
también
causal,
y
además,
debido
a
que
la
primera
variable
determina
la
siguiente,
es
decir,
si
la
regulación
del
lobbismo
no
fuera
insuficiente
la
profesión
no
se
vería
perjudicada,
se
trata
de
una
hipótesis
determinista,
ya
que
la
primera
variable
determina
la
siguiente.
10
3.
MARCO
TEÓRICO
En
la
sociedad
actual,
el
lobbismo
cuenta
con
una
imagen
negativa
debido
a
la
falta
de
información
dada
por
sus
actores,
que
han
hecho
que
sea
una
profesión
oscura
y
desconocida
por
el
público.
Para
la
sociedad,
se
entiende
como
lobbismo,
aquella
profesión
que
busca
los
beneficios
particulares
de
los
grupos
económicamente
superiores,
sin
embargo,
es
importante
saber
que
influir
en
las
decisiones
de
un
Estado
ha
sido
siempre
una
necesidad
en
la
historia.
En
democracias
como
la
de
Atenas,
debido
a
sus
normas
electorales
y
que
contaban
con
gran
cantidad
de
órganos,
se
garantizaba
al
pueblo
el
acceso
al
poder.
En
cambio,
todo
lo
contrario
pasaba
con
las
tiranías,
que
eran
más
fáciles
de
corromper,
ya
que
no
contaban
con
medios
institucionales
que
pudieran
controlarlas.
Lo
mismo
ocurría
con
la
clase
social
de
los
nobles,
que
influían
al
Rey,
ya
que
era
él
quien
finalmente
dictaba
las
leyes
y
las
sentencias,
pero
que
a
su
vez,
necesitaba
el
apoyo
de
los
nobles
y
la
Iglesia,
e
incluso
del
pueblo,
para
subir
los
impuestos
o
crear
nuevos.
(Caldevilla
Domínguez
y
Xifra,
2013)
Tal
y
como
explica
Caldevilla
y
Xifra
(2013:882)
“los
orígenes
del
lobbismo
actual,
refiriéndose
a
la
profesión
de
persuasión
e
influencia
en
las
cuestiones
de
gobierno,
a
favor
de
terceros,
están
en
las
raíces
de
la
abogacía,
y
estas
raíces
se
encuentra
en
la
Grecia,
cuna
de
la
democracia“.
11
En
la
antigua
Grecia,
los
sofistas
eran
grandes
oradores.
En
este
contexto,
todas
las
decisiones
se
tomaban
en
las
Asambleas
y
Tribunales.
La
función
de
los
sofistas
era
alquilar
sus
servicios
a
cambio
de
defender
una
causa
u
otra
en
estas
Asambleas.
Algunas
veces
sólo
asesoraban
a
la
persona
que
más
tarde
defendería
esa
postura.
Así
pues,
individuos
y
grupos
que
contaban
con
un
apoyo
minoritario
en
estas
Asambleas,
veían
cómo
gracias
a
unos
debates
preparados,
contaban
con
el
apoyo
mayoritario
de
éstas.
Según
algunos
filósofos
coetáneos
a
esa
época,
como
por
ejemplo
Sócrates,
los
sofistas
cometían
el
error
de
defender
causas
sin
importarles
si
eran
justas
o
no,
también,
según
esos
filósofos,
cometían
el
error
de
apoyar
a
las
“minorías
parlamentarias”
para
ayudarles
a
obtener
el
éxito
parlamentario.
Además,
la
contratación
de
los
sofistas
suponía
disponer
unos
medios
que
no
todo
el
mundo
podía
tener,
este
hecho
hacía
más
injusta
la
contratación
de
estos
oradores,
ya
que
no
estaban
al
alcance
de
cualquiera.
Por
otra
parte,
en
Roma,
apareció
un
tipo
de
contrato
social
llamado
“clientelismo”.
Este
contrato
se
hacía
entre
ciudadanos
o
grupos
de
ellos
y
una
persona
de
mayor
posición
social
y
económica.
El
patrón
ofrecía
regalos
a
sus
patrocinados
a
cambio
de
su
respeto
y
servicio.
Este
contrato
ofrecía
dos
posibilidades
al
patrocinado:
por
una
parte,
el
patrocinado
debía
darle
su
voto
a
su
patrón
en
los
diferentes
comicios
que
se
celebraban
en
la
ciudad;
y
por
otra
parte,
debería
acompañarlo
al
Foro,
y
allí
mostrarse
de
acuerdo
con
todo
lo
que
él
decía.
Esto
se
puede
ver
como
una
especie
de
sofistas
de
bajo
nivel,
que
además,
no
contaban
con
una
medida
que
se
opusiera.
Es
ahí
dónde
apareció
el
concepto
de
disciplina
de
voto.
Esta
manera
de
operar
de
los
clásicos
nos
lleva
a
reflexionar
que
los
mecanismos
de
gobierno
griego,
la
oratoria,
el
sofismo
y
el
clientelismo
romano,
son
maneras
en
que
los
particulares
podían
influir
en
los
gobiernos,
más
allá
de
un
voto
individual,
y
dejando
a
un
lado
que
sean
más
o
menos
éticos
esos
métodos,
siempre
fueron
legales
y
socialmente
aceptados.
Cuando
se
estableció
el
sistema
feudal,
el
pueblo,
dejó
de
poder
influenciar
sobre
lo
que
el
poder
político
decidía,
únicamente
se
podía
recurrir
a
la
Iglesia,
pues
solamente
ella
12
podía
imponerse
de
alguna
manera
sobre
los
Señores
e
intentar
interceder
por
el
pueblo.
Un
ejemplo,
es
que
la
Iglesia
consiguió
el
derecho
y
el
impuesto
para
poder
alimentar
a
sus
seguidores
y
a
los
hambrientos.
Sin
embargo,
al
ir
acercándose
a
la
etapa
del
Renacimiento,
los
gremios
de
las
ciudades
nacieron,
crecieron
y
fueron
situándose
en
posiciones
más
privilegiadas.
De
esta
manera,
se
crearon
apéndices
separados
para
las
grandes
ciudades,
aportando
más
regulación
aparte
de
las
leyes
para
el
pueblo,
para
la
aristocracia,
y
para
la
Iglesia
que
ya
existían.
Entonces
apareció
una
nueva
clase
social
llamada
Burguesía
que
se
acabarían
convirtiendo
en
los
principales
transmisores
y
poseedores
de
riqueza,
igualando
a
nobles
y
plebeyos.
(Caldevilla
Domínguez
y
Xifra,
2013)
Actualmente
se
ha
aceptado
por
la
gran
mayoría
que
el
término
de
lobbismo
(Lobbying
en
inglés)
se
utilizó
por
primera
vez
en
el
siglo
XIX
con
el
aumento
de
poder
de
las
democracias
anglosajonas.
A
pesar
de
eso,
no
fue
hasta
finales
de
ese
siglo
cuando
la
profesión
se
reconoció
y
se
reguló
por
las
cámaras
estadounidenses
con
la
finalidad
de
distinguir
esa
práctica
legítima
por
una
corrupta.
En
un
principio,
en
1877
en
el
Estado
de
Georgia
se
unificó
esta
actividad
como
delito,
y
en
1890,
en
el
Estado
de
Massachusetts,
fue
dónde
se
regularizó,
por
primera
vez,
su
actividad.
A
pesar
de
eso
en
Estados
Unidos,
no
fue
hasta
1913
cuando
se
hizo
la
primera
propuesta
legislativa
para
la
regulación
del
lobbismo,
tal
y
como
lo
explica
Jordi
Xifra
(1998)
en
Lobbying:
como
influir
eficazmente
en
las
decisiones
de
las
instituciones
públicas:
<<La
iniciativa
reguladora
del
lobbying
se
remonta
al
siglo
pasado
en
los
Estados
Unidos.
Ya
en
1876,
la
Cámara
de
Representantes
adoptó
una
resolución
que
exigía
el
registro
de
los
lobbistas
en
el
secretariado
de
la
Cámara
(cuestión
básica
en
toda
propuesta
de
regulación,
vigente
hasta
nuestros
días);
obligación
que
fue
impuesta
seguidamente
en
varios
estados
de
la
Unión.
El
recelo,
justificado
por
ciertas
pruebas
documentales,
ante
la
corrupción
política
encubierta
por
la
presión
legítima,
provocó
la
primera
propuesta
13
legislativa
en
1913
(...)
hubo
que
esperar
hasta
1946,
año
en
que
se
dictó
la
“Federal
Regulation
Lobbying
Act”>>
(Citador
por
Xifra,
1998).
“En
1953,
a
raíz
de
una
comisión
de
investigación
del
Congreso
y
una
sentencia
de
la
Corte
Suprema,
se
diferenciaron
dos
tipos
de
lobbismo:
el
directo,
que
consiste
en
hacer
reuniones
con
los
representantes
y
comparecencias
ante
las
comisiones
de
las
Cámaras,
y
el
indirecto,
que
consiste
en
convencer
a
la
opinión
pública
para
que
sea
ésta
la
que
presione
al
legislador”
(Caldevilla
Domínguez
y
Xifra,
2013:887).
“Los
lobbistas
tienen
como
función,
en
la
mayoría
de
las
ocasiones,
explicar
de
forma
clara
y
explicativa
complejas
cuestiones.
Ellos
deben
entrar
en
discusiones
personales
con
los
miembros
del
Congreso
a
los
que
explican
con
detalle
las
razones
de
las
posturas
y
posiciones
por
las
que
ellos
abogan.
Los
lobbistas
preparan
informes,
memorandos,
análisis
legislativos,
borradores
para
el
uso
de
los
diversos
comités
y
miembros
del
Congreso;
ellos
son
necesaria-‐
mente
maestros
en
su
ámbito...”
(Caldevilla
Domínguez,
2007:103).
Con
el
avance
del
siglo
XX
el
lobbista
estadounidense
que
hasta
entonces
se
centraba
en
influenciar
a
los
parlamentarios
ya
escogidos,
empezó
a
apoyar
a
los
miembros
de
la
14
Cámara
predilectos
con
la
intención
de
recaudar
fondos
y
así
asegurar
la
elección
de
éste,
además
éstos
no
son
cargos
públicos
y
por
lo
tanto,
el
control
legal
es
menor.
El
lobbismo
en
España
desde
1973
estuvo
tipificado
en
el
Código
Penal
como
delito,
y
todo
aquel
que
ejerciera
la
actividad
ante
los
poderes
públicos
era
sancionado.
Fue
en
1995,
con
la
modificación
del
Código
Penal,
cuando
se
reconoció
que
el
lobbismo
no
era
un
delito.
Por
lo
tanto,
en
España
la
situación
es
diferente,
ya
que
se
utiliza
la
palabra
lobby
para
desprestigiar,
debido
a
su
mala
prensa
en
el
país,
y
esto
es
a
causa
de
una
ausencia
de
una
campaña
de
información
sobre
la
naturaleza
del
lobbismo
y
de
sus
actividades.
(Caldevilla
Domínguez
y
Xifra
Triadú,
2013)
Jordi
Xifra,
en
su
libro
Manual
de
relaciones
públicas
e
institucionales
(2014)
muestra
una
tabla
dónde
se
puede
ver
que
el
lobbismo
es
un
proceso
estratégico
de
las
relaciones
públicas,
dónde
la
diferencia
principal
radica
en
el
público
receptor
de
los
mensajes
y
en
el
15
objeto
de
éstos,
es
decir,
en
el
interés
que
defienden.
Como
dice
Xifra
“el
lobbismo
gestiona
intereses
a
través
de
las
relaciones
públicas”(2014:362).
SUJETOS
Una
organización,
persona
natural
Una
organización
(promotor)
y
los
poderes
públicamente
relevante
(promotor)
y
los
públicos
(destinatario).
públicos
que
forman
su
entorno
(destinatario).
OBJETIVOS
Crear,
mantener,
y/o
adecuar
un
clima
Crear,
mantener,
y/o
adecuar
un
clima
de
de
confianza,
credibilidad
y
de
adhesión
confianza,
credibilidad
y
de
adhesión
a
los
de
una
mejor
comprensión
de
la
intereses
defendidos
y,
por
consiguiente,
actividad
de
la
organización
y,
por
generar
una
imagen
positiva
de
los
consiguiente,
generar
una
reputación
mismos
e,
indirectamente,
de
la
corporativa
positiva.
organización
16
FINALIDAD
Obtener
de
los
públicos
de
la
Obtener
de
los
poderes
públicos
la
organización
opiniones
y
decisiones
decisión
o
decisiones
necesarias
que
necesarias
para
su
buena
marcha
permitan
alcanzar,
en
virtud
de
la
credibilidad
generada,
la
finalidad
de
la
estrategia
de
lobbismo:
la
satisfacción
de
los
intereses
Como
hemos
dicho
anteriormente,
las
relaciones
institucionales
son
un
área
específica
de
las
relaciones
públicas,
ya
que
éstas
gestionan
las
relaciones
con
los
poderes
públicos
y
otros
públicos
estratégicos
que
afectan
a
las
políticas
públicas
de
la
organización.
Jordi
Xifra
(2014)
define
a
los
grupos
de
influencia
como
“una
organización,
distinta
a
los
partidos
políticos,
constituida
para
la
representación
y
defensa
de
intereses
comunes
a
sus
miembros
y
que
ejerce,
regular
u
ocasionalmente,
una
influencia
directa
o
indirecta
(a
través
de
los
partidos
políticos
o
de
los
medios
de
comunicación)
sobre
los
poderes
públicos
para
obtener
decisiones
conformes
a
sus
intereses.”
(2014:323)
Los
objetivos
que
unen
a
estos
grupos
de
influencia
suelen
ser
claros,
precisos,
realizables
y
mesurables,
y
dependiendo
del
grupo
estos
objetivos
pueden
variar.
1
www.relacionesinstitucionales.es
17
David
Truman,
en
su
libro
The
Governmental
explica
la
diferencia
entre
grupo
de
interés
y
grupo
de
presión.
Para
Truman
los
grupos
de
interés
son
cualquier
organización
que,
basándose
en
una
o
varias
actitudes
compartidas,
llevan
adelante
ciertas
reivindicaciones
ante
los
demás
grupos
de
la
sociedad.
Pero,
para
Truman,
si
un
grupo
de
interés
influye
sobre
el
Gobierno,
el
Congreso,
los
partidos
políticos,
la
Administración
o
la
opinión
pública
para
cumplir
con
su
finalidad,
entonces,
se
trataría
de
grupos
de
presión.
Es
decir,
“un
grupo
de
empresarios
con
objetivos
comunes
puede
constituirse
en
un
grupo
de
interés,
pero
no
es
hasta
que
comienza
a
defender
esos
intereses
compartidos
ante
el
poder
de
turno
cuando
se
convierte
en
un
grupo
de
presión”
(Francés,
2013:58).
Antonio
Castillo
(2011)
hace
otra
distinción
entre
grupo
de
interés,
grupo
de
presión
y
lobby.
Para
este
autor,
la
temática
de
los
grupos
y
su
incidencia
social,
política
y
económica
son
los
que
han
provocado
los
diferentes
términos.
Cuando
las
acciones
de
lobbismo
se
desarrollan
de
forma
endógena,
es
decir,
hay
un
departamento
dentro
de
la
organización
que
se
encarga
de
las
relaciones
institucionales,
en
este
momento,
se
le
llamaría
grupo
de
interés.
Sin
embargo,
si
las
acciones
se
hacen
de
forma
exógena,
el
término
más
adecuado
es
grupo
de
presión.
Y
por
último,
el
lobby
se
refiere
a
aquellas
empresas
especializadas
en
la
función
de
presionar
por
encargo
de
un
tercero.
Por
otra
parte,
la
Lobbying
Disclosure
Act
de
1995
(EEUU)
define
el
lobby
como
“la
persona
o
entidad
que
tiene
uno
o
más
empleados
que
son
lobbistas
en
nombre
de
un
cliente
distinto
de
esta
persona
o
entidad.
El
término
también
incluye
al
lobbista
autónomo”
(Xifra,
2014,
p.338).
18
Jordi
Xifra
(2014)
dice
que
los
grupos
de
influencia
son
los
promotores
de
las
relaciones
públicas,
es
decir,
promueven
esta
actividad.
En
cambio,
el
lobby,
es
el
que
se
encarga
de
ejecutar
las
relaciones
institucionales,
gracias
a
sus
profesionales:
los
lobbistas.
Para
Xifra,
los
lobbistas
son
profesionales
de
las
relaciones
institucionales
y
se
encargan
de
identificar
a
los
actores
que
intervienen
en
una
decisión
pública
para
relacionarse
con
ellos,
poder
hacer
valer
la
postura
de
su
cliente.
En
su
libro
Lobbying
(1998)
Xifra
expone
diferentes
definiciones
de
lobbying,
o
lo
que
es
lo
mismo,
lobbismo:
Definiciones
como
la
de
Pierre-‐Louis
Dubois
y
Alain
Jolibert
(1992)
dónde
dicen
que
“el
lobbying
es
la
actividad
del
lobby
cuando
éste
último
pretende
influenciar
a
una
organización
para
obtener
una
medida
política,
jurídica,
económica,
social…
que
le
sea
favorable”
Por
otra
parte,
Bernadet,
Bouchez
y
Pihier
enfocan
el
lobbying
como
“el
arte
de
comunicar
con
las
instancias
políticas
y
administrativas
para
obtener
una
inflexión
de
los
proyectos
legislativos
o
reglamentarios
o
una
revisión
de
las
leyes
y
reglamentos
en
un
sentido
favorable
a
las
instancias
profesionales
y
a
las
empresas”.
Y
a
diferencia
de
éste
último,
Milbrath
limita
el
lobbismo
a
“los
contactos
efectuados
en
nombre
de
un
tercero,
excluyendo
a
quien
efectúa
exclusivamente
por
su
propio
interés
sobre
alguna
decisión
política”.
(1963:7)
19
Estas
definiciones
son
parecidas,
pero
algunas
contienen
elementos
que
en
otras
no
aparecen,
por
lo
tanto,
se
complementan
las
unas
a
las
otras,
creando
una
definición
final.
A
partir
de
estas
definiciones
y
otras,
y
del
ejercicio
práctico
del
lobbismo,
Xifra
(1998)
expone
cinco
premisas
con
las
cuales
se
definiría
el
lobbismo:
a) Es
una
estrategia
de
gestión
de
las
organizaciones,
ya
se
trate
de
empresas,
grupos
de
presión
o
incluso
de
Administraciones
públicas.
b) Su
finalidad
es
influir
y
orientar
una
determinada
decisión
de
los
poderes
públicos,
por
ese
motivo,
se
trata
de
una
estrategia
persuasiva
orientada
a
los
poderes
públicos
Así
pues,
analizando
las
diferentes
definiciones
y
las
cinco
premisas
que
se
extraen
de
ellas,
el
lobbismo
es:
20
Por
último,
en
el
informe
de
Transparencia
Internacional
España
(2014:23)
se
dice
que
“el
lobbismo
implica
influenciar,
respetando
las
normas
legales
y
las
normas
éticas
propias
de
la
profesión
o
actividad”
Es
importante
añadir
en
esta
conceptualización
el
término
de
tráfico
de
influencias
debido
a
la
confusión
que
existe
en
España
de
esta
actividad
ilegal
con
el
lobbismo.
Según
la
Real
Academia
Española
el
tráfico
de
influencia
es
la
“utilización
abusiva
o
ilegal
de
la
posición
social
o
política
con
el
fin
de
conseguir
beneficios
o
ventajas”2.
“El
funcionario
público
o
autoridad
que
influyere
en
otro
funcionario
público
o
autoridad
prevaliéndose
del
ejercicio
de
las
facultades
de
su
cargo
o
de
cualquier
otra
situación
derivada
de
su
relación
personal
o
jerárquica
con
éste
o
con
otro
funcionario
o
autoridad
para
conseguir
una
resolución
que
le
pueda
generar
directa
o
indirectamente
un
beneficio
económico
para
sí
o
para
un
tercero”
Seguidamente, en el artículo 429 de la misma ley se da otra definición de ésta actividad:
2
www.rae.es
21
Es
decir,
la
ley
relaciona
la
actividad
del
tráfico
de
influencias
con
influir
a
un
funcionario
público
ya
sea
a
través
de
una
situación
personal
con
éste
o
de
aprovechar
su
cargo
o
situación
jerárquica
con
éste.
Por
último,
en
la
misma
ley,
en
el
artículo
430,
se
tipifica
como
tráfico
de
influencias
también
a
aquella
persona
que
realice
cualquier
actividad
descrita
en
los
artículos
anteriores
o
que
solicite
de
terceros
presentes
u
otras
compensaciones.
Tal
y
como
se
expresa
en
el
artículo:
“Los
que,
ofreciéndose
a
realizar
las
conductas
descritas
en
los
artículos
anteriores,
solicitaren
de
terceros
dádivas,
presentes
o
cualquier
otra
remuneración,
o
aceptaren
ofrecimiento
o
promesa”
Como
dice
Juan
Francés
(2014:13)
“los
lobbies
pueden
ser
positivos,
pero
lo
importante
es
que
actúen
con
transparencia,
algo
que
no
ocurre
en
nuestro
país”.
La
clasificación
básica
es
entre
lobbismo
interno
y
externo.
El
lobbismo
interno
se
llevaría
a
cabo
si
se
practica
la
actividad
desde
un
grupo
de
interés
de
forma
interna,
pero
si
es
de
forma
externa,
entonces,
hablaríamos
de
lobbismo
externo.
22
crear
un
entorno
social
favorable
a
los
intereses
que
se
defienden
para
reforzar
la
influencia
sobre
los
poderes
públicos.
También
existe
el
lobbismo
de
altura
o
gasstop
lobbying,
donde
la
idea
es
concentrar
la
acción
del
lobbismo
en
grupos
de
individuos
o
organizaciones
influyentes
sobre
el
tema
de
la
decisión,
estos
grupos
de
influencia
serían
los
llamados
think
tanks.
A
pesar
de
esta
clasificación,
las
diferentes
tipologías
de
lobbismo
no
son
excluyentes,
ya
que
mayoritariamente,
las
acciones
de
lobbismo
combinan
las
técnicas
directas
con
las
indirectas.
Si
la
acción
de
lobbismo
está
promovida
por
una
gran
compañía,
nacional
o
multinacional,
entonces
se
trataría
de
lobbismo
empresarial,
pero,
si
el
lobbismo
defiende
los
intereses
de
una
asociación,
federación
o
confederación
entonces,
hablamos
de
un
lobbismo
grupal,
federativo
o
confederativo.
También
se
diferencia
el
lobbismo
dependiendo
de
quien
sea
el
receptor
de
la
actividad.
Si
el
lobbismo
pretende
influenciar
al
poder
legislativo,
hablaríamos
de
lobbismo
parlamentario,
en
cambio,
si
la
estrategia
va
dirigida
al
poder
ejecutivo,
se
trataría
de
un
23
lobbismo
administrativo
o
gubernamental.
A
pesar
de
esta
clasificación,
las
dos
tipologías
se
complementan
en
la
mayoría
de
acciones
del
lobbismo.
(Xifra,
2014)
Jordi
Xifra
(2014)
facilita
una
tabla
donde
el
lobbista
Michel
Clamen
(2005)
nos
muestra
cómo
en
función
de
diferentes
variables
se
obtienen
diferentes
tipologías
de
lobbismo:
El objetivo
La finalidad
Conservar las ventajas adquiridas, es decir, rehusar el cambio Lobbismo corporativista
La estrategia
La estrategia pasa por una organización, un tercero o un lobby Lobbismo indirecto
24
Las
técnicas
empleadas
La
técnica
pretende
crear
un
estado
de
opinión
pública
favorable
Lobbismo
mediado
(o
a
los
intereses
reivindicados
a
través
de
las
relaciones
con
la
indirecto)
presa
Beneficios esperados
Falso
lobbismo
Obtener
mercados
25
Cómo
vemos,
Clamen
considera
el
“falso
lobbismo”
cómo
lobbismo,
por
lo
tanto,
nos
encontramos
con
una
tabla
poco
ortodoxa,
a
pesar
de
eso,
refleja
a
la
perfección
las
diferentes
formas
de
actuación
del
lobbismo.
Además,
no
podemos
olvidarnos
del
e-‐lobbismo
o
ciberlobbismo,
que
sería
la
adaptación
de
las
estrategias
del
lobbismo
tradicional
a
las
nuevas
tecnologías
de
la
información.
Su
objetivo
es
la
utilización
de
internet
y
las
diferentes
plataformas
sociales
como
un
canal
de
difusión.
El
lobbismo
2.0
es
importante
por
dos
motivos:
El
primero
y
más
obvio
es
que
gracias
a
esas
plataformas
sociales
se
facilita
la
interacción
con
activistas,
políticos,
funcionario,
etc.
Pero
también
es
importante
ya
que
actualmente,
una
campaña
de
lobbismo
de
base
no
funcionaría
igual
sin
la
utilización
de
las
plataformas
sociales
o
Internet,
ya
que
son
un
medio
idóneo
para
concienciar
sobre
un
tema
y
ganarse
el
apoyo
de
la
gente
de
manera
eficaz
y
económica.
26
3.3. Regulación
El
lobbismo
en
Estados
Unidos
está
amparado
por
el
Derecho
a
la
petición
en
la
primera
enmienda
de
la
Constitución
de
ese
país.
La
función
de
los
lobbistas
es
explicar
a
los
parlamentarios
los
objetivos
de
las
organizaciones
que
representan.
Históricamente,
en
Estados
Unidos,
la
práctica
del
lobbismo
no
era
muy
utilizada
por
los
legisladores,
ya
que
consideraban
que
era
indigna.
Además,
las
compañías
de
lobbismo
no
contrataban
a
ex-‐miembros
del
Congreso
porque
los
veían
poco
activos
para
ejercer
como
lobbistas.
Pero
esto
cambió
en
los
años
’80,
los
lobbistas
empezaron
a
tener
más
demanda,
se
produjeron
diferentes
cambios
y
movimientos
en
la
Casa
Blanca,
en
el
Parlamento
y
en
el
Congreso,
y
a
su
vez,
produjo
un
cambio
de
opinión
en
el
sector,
y
entonces,
los
ex–oficiales
electos
empezaron
a
ver
al
lobbismo
más
adecuado
para
ejercerlo.
Fue
entonces,
cuando
también
empezaron
a
captar
a
los
ex-‐legisladores
por
su
gran
cantidad
de
contactos.
En
la
actualidad,
en
Washington
DC,
existen
más
de
17.000
lobbistas
federales.
El
lobbismo
se
intentó
regular
por
primera
vez
en
1876.
Este
primer
intento
de
regulación
consistió
en
que
la
Casa
de
los
Representantes
pidió
a
los
lobbistas
que
se
registraran
en
la
Clerk
House.
Fue
en
los
años
30’
cuando
el
senador
Hugo
Black
de
Alabama
pidió
a
los
lobbistas
que
registraran
sus
nombres,
salarios,
gastos
mensuales
y
el
objetivo
de
sus
27
actividades.
A
pesar
de
esos
intentos,
no
fue
hasta
la
Segunda
Guerra
Mundial
cuando
el
Congreso
estableció
una
regulación
del
lobbismo
comprensiva
y
sistemática:
El
primer
intento
de
regulación
federal
en
los
Estados
Unidos
fue
la
FARA
en
el
1938.
Surgió
como
respuesta
a
la
llegada
de
propaganda
de
Adolf
Hitler
en
Estados
Unidos
para
animar
al
nazismo,
es
por
ese
motivo
que
el
objetivo
de
esta
regulación
era
limitar
la
influencia
de
los
agentes
extranjeros
y
la
propaganda
en
la
política
pública
americana.
Esta
ley
se
centró,
en
un
principio,
en
controlar
las
manifestaciones
del
lobbismo,
y
no,
en
regular
las
conductas
que
debían
tener
los
profesionales.
La
ley
definía
dos
conceptos,
los
foreign
agent
que
era
cualquier
lobbista,
relaciones
públicas
o
abogado
que
trabajara
para
una
foreign
principal,
es
decir,
cualquier
organización,
corporación
o
partido
político
extranjero.
A
partir
de
eso,
la
FARA
proponía
lo
siguiente:
• Todas
las
personas
implicadas
con
la
foreign
principal
debían
registrar
sus
nombres,
direcciones
y
clientes
extranjeros
en
la
Secretaría
del
Estado
• La
información
o
cualquier
documento
que
extendiera
un
foreign
agent
tenía
que
estar
marcado
como
tal.
• La
foreign
principal
debía
hacer
constancia
al
Secretario
de
Estado
de
todos
los
contactos
que
tuvieran
con
lobbistas,
las
fechas,
las
compensaciones
recibidas
y
los
fondos
desembolsados,
los
asuntos
y
las
personas
con
quien
habían
trabajado.
En
1966
la
FARA
fue
corregida
y
dejó
de
centrarse
en
estar
en
contra
de
la
propaganda,
para
pasar
a
ser
un
instrumento
de
regulación
del
lobbismo
de
base
y
el
lobbismo
hecho
28
en
el
Congreso
por
representantes
de
intereses
extranjeros.
Actualmente
la
FARA
no
ha
hecho
más
correcciones,
y
por
lo
tanto,
tal
y
como
dice
en
su
web
oficial
“la
FARA
es
un
estatuto
de
divulgación
que
requiere
personas
que
actúen
como
agentes
de
directores
extranjeros
en
una
capacidad
política
o
cuasi-‐política
para
hacer
divulgación
pública
periódica
de
su
relación
con
el
director
extranjero,
así
como
las
actividades,
los
ingresos
y
los
gastos
en
apoyo
de
estas
actividades.
La
divulgación
de
la
información
requerida
facilita
la
evaluación
por
parte
del
gobierno
y
el
pueblo
estadounidense
de
las
declaraciones
y
actividades
de
dichas
personas
a
la
luz
de
su
función
como
agentes
extranjeros3”.
Pasados
unos
años
de
la
realización
de
la
FARA,
en
1946
se
creó
la
FRLA
con
el
objetivo
de
regular
así
las
actividades
del
lobbista
(aspecto
olvidado
en
la
FARA)
y
de
esta
manera,
dar
a
conocer
la
existencia
de
actividades
que
buscaban
influenciar
en
la
política.
Es
este
caso,
la
FRLA
proponía:
3
http://www.fara.gov/
29
La
FRLA
perdió
poder
debido
a
una
reducción
en
su
ámbito
de
acción
por
parte
de
la
Corte
Suprema.
La
Corte
decidió
que
el
decreto
debía
aplicarse
únicamente
a
los
“lobbistas
pagados”
que
se
encontrasen
en
contacto
directo
con
los
miembros
del
Congreso
con
intención
de
influir
en
una
“las
leyes
pendientes”.
Entonces,
el
decreto
únicamente
hacía
referencia
a
aquellos
lobbistas
que
se
interesaban
directamente
por
un
proyecto
de
ley,
pero
excluía
a
todos
aquellos
profesionales
que
hablaban
diariamente
con
los
miembros
del
Congreso
sobre
las
legislaciones.
Además,
la
FRLA
contaba
con
otro
punto
débil,
y
es
que
no
cubría
al
personal
del
Congreso
ni
al
ejecutivo.
30
• Los
lobbistas
que
representaban
a
gobiernos
y
partidos
políticos
extranjeros
debían
seguir
la
FARA,
en
cambio,
aquellos
lobbistas
que
representaban
intereses
privados
extranjeros
podían
seguir
la
LDA.
• La
ley
únicamente
iba
dirigida
a
los
“lobbistas
profesionales”,
es
decir,
aquellos
que
eran
remunerados
por
involucrarse
en
actividades
de
lobbismo
a
favor
de
un
cliente.
La
normativa
se
aplicaba
a
los
lobbistas
que
mantenían
un
contacto
directo
con
los
funcionarios
mencionados
en
la
misma
regulación.
A pesar de estas mejorar, la LDA también contaba con inconvenientes:
Finalmente,
en
2007,
el
presidente
G.W.Bush
firmó
el
Acta
legislativa
de
Transparencia
y
Responsabilidad
una
corrección
de
la
antigua
Lobbying
Disclosoure
Act.
Este
documento
se
establecieron
diferentes
puntos
que
intentaban
mejorar
las
carencias
de
la
ley
de
1995.
Esas
reformas
son:
• Ningún
miembro
del
Senado
puede
ser
pagado
más
del
75%
más
de
su
suelo
normal
31
• Si
un
alto
cargo
político
deja
su
posición
para
convertirse
en
lobbista
registrado,
éste
no
puede
ejercer
la
nueva
profesión
hasta
pasado
un
año
de
su
retirada.
• Un
miembro
público
no
podrá
negociar
para
ocupar
un
empleo
privado
hasta
que
no
se
haya
elegido
a
su
sucesor,
a
no
ser
que
se
presente
un
informe
a
la
Secretaría
del
senado
y
haga
pública
la
negociación,
en
un
plazo
de
tres
días
desde
que
ésta
empiece.
• También
se
requiere
demostrar
que
no
hay
ningún
interés
financiero
al
proponer
un
fondo,
una
tarifa
objetivo
o
un
beneficio
tributario
• Tampoco
se
permite
pagar
viajes
a
los
miembros
del
Congreso
sin
una
certificación
escrita
que
declare
el
viaje.
Además
se
tiene
que
certificar
también
que
la
persona
no
haya
aceptado,
directa
o
indirectamente,
ningún
fondo
para
subvencionar
los
gastos
del
viaje,
que
el
viaje
no
ha
sido
planificado
por
un
lobbista
y
que
éstos
no
van
a
participar
en
el
mismo.
• Los
profesionales
deben
divulgar,
a
través
de
unos
informes
semanales,
unos
nuevos
ítems,
como
sus
gastos,
actividades
y
financiamiento.
Con
esta
Acta,
se
pretende
dar
luz
a
la
práctica
del
lobbismo,
pidieron
que
se
publiquen
los
movimientos
en
Internet,
y
evitar
que
se
destine
dinero
federal
a
prácticas
particulares
de
los
legisladores.
Además
de
las
leyes
federales,
existen
reglas
internas
en
el
Congreso
y
el
Senado.
Estas
reglas
establecen
normas
éticas
y
de
conducta
para
los
parlamentarios,
funcionarios
y
empleados
de
los
órganos
en
cuestión.
Las
reglas
no
son
obligatorias
de
cumplimiento,
pero
tienen
gran
impacto
en
la
conducta
de
los
lobbistas,
además
desde
la
modificación
de
la
LDA
en
2007,
estas
reglas
aportan
gran
relevancia
estatutaria
a
los
modelos
éticos
y
reglas
para
un
lobbistas
registrados.
32
3.3.2
La
regulación
en
la
Unión
Europea
La
situación
en
la
Unión
Europea
es
diferente
a
la
de
Estados
Unidos,
existe
una
regulación
pero
ésta
no
es
tan
completa
como
la
de
Estados
Unidos.
A. Comisión Europea
En
este
caso,
la
Comisión
Europea
adopta
dos
clases
de
medidas
para
la
relación
de
la
Unión
Europea
y
los
grupos
de
presión.
Por
una
parte,
con
la
intención
de
obtener
un
control
externo,
proporciona
la
información
de
las
relaciones
de
los
grupos
de
presión
con
la
Comisión
Europea
al
público
en
general.
Por
otra
parte,
existen
unas
normas
de
integridad
que
deben
seguir
los
grupos
de
presión
y
aquellos
a
los
que
afecta
la
actividad
de
éstos.
Un
primer
documento
con
el
que
se
pretendía
aumentar
la
transparencia
de
la
Comisión
y
la
responsabilidad
de
todos
los
participantes
fue
El
libro
Blanco
de
la
Gobernanza
Europea
(2001).
En
ese
libro
se
proponen
cuatro
cambios:
implicar
más
a
los
ciudadanos,
definir
políticas
y
legislaciones
más
eficaces,
comprometerse
en
el
debate
sobre
la
gobernanza
mundial
y,
centrar
las
políticas
y
las
instituciones
en
objetivos
claros.
La
ejecución
de
los
compromisos
asumidos
en
el
Libro
Blanco
consistió
en
la
elaboración,
por
parte
de
la
Comisión,
de
una
Comunicación
en
2002,
llamada
Hacia
una
cultura
reforzada
de
consulta
y
diálogo
–
Principios
generales
y
normas
mínimas
para
la
consulta
de
la
Comisión
a
las
partes
interesadas.
Con
esto,
se
procura
abrir
el
diálogo
de
la
Comisión
con
las
organizaciones
de
la
sociedad
en
los
trámites
de
realización
y
desarrollo
de
las
políticas
comunitarias.
33
planificar
y
responder
a
las
invitaciones
y
contribuciones
por
escrito,
dejando
ocho
semanas
para
recibir
una
respuesta.
La
Comisión
considera
el
lobbismo
legítimo
en
el
sistema
democrático,
por
ese
motivo,
el
3
de
mayo
de
2006
la
Comisión
adoptó
el
Libro
Verde
sobre
la
iniciativa
europea
a
favor
de
la
transparencia.
En
este
libro
se
establecen
unas
normas
que
regulan
los
intentos
de
los
grupos
de
influencia
a
contribuir
en
la
elaboración
de
las
políticas
de
la
Unión
Europea.
El
objetivo
de
la
Comisión
era
informar
al
público
de
lo
que
aportan
las
instituciones
europeas,
a
quién
representan,
cuál
es
su
misión
y
cómo
se
financian.
Es
por
ese
motivo
que
la
comisión,
en
junio
de
2008,
inició
un
sistema
de
registro
voluntario,
que
estaba
gestionado
por
ella
misma,
y
que
daba
incentivos
a
los
lobbistas
para
conseguir
que
se
inscribieran.
El
registro
consta
de
diferentes
elementos:
• Un
registro
en
Internet
para
aquellos
lobbistas
que
desean
ser
consultados
sobre
iniciativas
de
la
Unión
Europea
• El
código
de
conducta
común
o,
al
menos,
unos
requisitos
mínimos
comunes,
que
deben
ser
desarrollados
por
los
propios
profesionales
del
lobbismo.
• Un
sistema
de
supervisión
y
sanciones
en
caso
de
registro
incorrecto
y/o
la
infracción
del
código
de
conducta.
Como
dice
Xifra
(2011),
con
el
sistema
de
inscripción,
la
Comisión
Europea
ha
querido
dar
a
conocer
a
los
ciudadanos
los
intereses,
generales
o
específicos,
que
influyen
en
las
decisiones
las
instituciones
de
la
Unión
y
los
recursos
que
se
dedican
a
este
fin.
Al
registrarse,
el
profesional
acepta
respetar
las
normas
que
se
establecen
en
el
Código
de
conducta,
que
son
las
siguientes:
34
Código
de
conducta
de
los
representantes
de
intereses
en
el
marco
de
sus
relaciones
con
la
Comisión
Europea
La
representación
de
intereses,
forma
parte
legítima
del
sistema
democrático.
En
su
esfuerzo
por
mejorar
la
confianza
pública,
la
Comisión
Europea
ha
creado
un
Registro
facultativo
y
ha
adoptado
el
presente
Código
de
conducta,
a
fin
de
lograr
una
mayor
transparencia
en
la
representación
de
intereses,
sus
actores
y
actividades.
El
presente
Código
contiene
siete
reglas
básicas
que
definen
la
manera
en
que
los
representantes
deberán
actuar
al
representar
sus
intereses.
Las
entidades
registradas
aceptan
someterse
al
presente
Código
o
declaran
que
ya
están
sometidas
a
un
código
profesional
con
reglas
similares.
35
PRINCIPIOS
Del
mismo
modo,
el
personal
y
los
miembros
de
la
Comisión
deben
respetar
las
normas
estrictas
que
garantiza
su
imparcialidad.
Las
disposiciones
en
esta
materia
son
públicas
y
se
encuentra
en
el
Tratado
constitutivo
de
la
Comunidad
Europea,
el
Estatuto
del
Personal,
el
Código
de
conducta
de
los
Comisarios
y
el
Código
de
buena
conducta
administrativa.
REGLAS
a) Identificarse
con
sus
nombres
y
el/los
nombres
de
la
entidad
o
entidades
para
las
que
trabajan
o
a
las
que
representa;
b) Registrarse
correctamente
para
no
inducir
a
error
a
terceros
o
al
personal
de
la
Unión
Europea;
c) Declaran
los
intereses
y,
en
su
caso,
los
clientes
con
miembros
a
los
que
representen;
g) Al
emplear
a
antiguos
miembros
del
personal
de
la
Unión
Europea,
respetar
la
relación
que
tienen
estos
de
cumplir
las
normas
de
confidencialidad
que
le
son
aplicables.
36
OTRAS
DISPOSICIONES
• -‐
Infracción
del
Código.
Se
informa
a
las
entidades
registradas
y
éstas
aceptan
que
la
infracción
de
las
reglas
anteriores
por
sus
representantes
podrá
provocar
la
suspensión
o
exclusión
del
Registro
al
término
de
un
procedimiento
administrativo
de
la
Comisión
que
respete
debidamente
la
proporcionalidad
y
el
derecho
de
defensa.
• -‐
Quejas.
Se
informa
a
las
entidades
registradas
que
cualquier
persona
podrá
presentar
una
queja
a
la
Comisión,
fundamentada
en
hechos
sustanciales,
sobre
una
presunta
infracción
de
las
reglas
anteriores.
• -‐
Publicación
de
contribuciones
y
otros
documentos.
Se
informa
a
las
entidades
registradas
que
sus
contribuciones
a
las
consultas
públicas
Se
publicarán
en
Internet
con
mención
del
nombre
del
autor,
a
menos
que
este
se
ponga
la
publicación
de
datos
personales
por
considerar
que
esta
pueda
dañar
sus
legítimos
intereses.
De
conformidad
con
lo
dispuesto
en
el
reglamento
(CE)
n.º
1.049/2001,
relativo
al
acceso
a
los
documentos,
la
Comisión
podrá
revelar,
previa
petición,
correspondencia
y
otros
documentos
relativos
a
las
actividades
de
los
representantes
de
intereses.
B. Parlamento Europeo
37
• Respetar
el
código
de
conducta
establecido,
• Inscribirse
en
un
registro
dependiente
de
los
encargados
de
los
asuntos
administrativos
y
económicos
del
Parlamento.
b) Sólo
se
renovarán
si
sus
titulares
han
cumplido
con
las
obligaciones
contempladas
en
las
normas
generales.
38
Un
año
más
tarde,
el
13
de
mayo
de
1997,
el
Parlamento
Europeo
adoptó
el
siguiente
Código
Deontológico
para
los
representantes
de
intereses:
En
sus
relaciones
con
las
instituciones
de
la
Unión
Europea,
así
como
con
sus
miembros,
funcionarios
y
otros
agentes,
los
declarantes:
a)
Indicarán
siempre
su
nombre
y
la
entidad
o
entidades
que
representan
o
para
las
cuales
trabajan;
declararán
los
intereses,
objetivos
o
fin
que
persiguen
y,
en
su
caso,
especificarán
los
clientes
o
los
miembros
a
los
que
representan;
b)
No
obtendrán
ni
tratarán
de
obtener
información
o
decisiones
de
forma
deshonesta
o
recurriendo
a
una
presión
abusiva
o
a
un
comportamiento
inadecuado;
c)
No
darán
a
entender,
en
su
trato
con
terceros,
que
tienen
una
relación
formal
con
la
Unión
o
cualquiera
de
sus
instituciones,
ni
falsearán
sus
datos
a
efectos
de
inscripción
en
el
Registro
de
forma
que
puedan
inducir
a
error
a
terceros
o
a
los
funcionarios
y
otros
agentes
de
las
instituciones
de
la
Unión;
d)
Se
asegurarán
de
proporcionar,
durante
el
proceso
de
inscripción
y,
ulteriormente,
en
el
marco
de
sus
actividades
incluidas
en
el
ámbito
de
aplicación
del
Registro,
información
que,
por
lo
que
les
consta,
es
completa,
actualizada
y
no
engañosa;
e)
No
venderán
a
terceros
copias
de
documentos
obtenidos
de
una
institución
de
la
Unión;
f)
No
incitarán
a
los
miembros
de
las
instituciones
de
la
Unión,
a
los
funcionarios
u
otros
agentes,
a
los
asistentes
o
becarios
que
trabajan
para
dichos
miembros
a
infringir
las
normas
y
las
reglas
de
comportamiento
que
les
son
aplicables;
g)
Respetarán,
cuando
empleen
a
personas
que
hayan
sido
funcionarios
u
otros
agentes
de
la
Unión
o
asistentes
o
becarios
de
miembros
de
las
instituciones
de
la
Unión,
la
obligación
que
tienen
dichas
personas
de
cumplir
las
normas
y
las
exigencias
en
materia
de
confidencialidad
que
les
son
aplicables;
h)
Respetarán
toda
norma
establecida
sobre
los
derechos
y
las
responsabilidades
de
los
antiguos
diputados
al
Parlamento
Europeo
y
antiguos
miembros
de
la
Comisión
Europea;
i)
Informarán
a
todas
las
personas
que
representen
de
sus
obligaciones
para
con
las
instituciones
de
la
Unión.
Las
personas
que
representen
a
entidades
o
trabajen
para
ellas
y
se
hubieran
registrado
ante
el
Parlamento
Europeo
con
objeto
de
recibir
una
tarjeta
personal
e
intransferible
de
acceso
a
los
locales
del
Parlamento
Europeo:
j)
Respetarán
estrictamente
las
disposiciones
del
artículo
9
del
anexo
X
y
del
anexo
I,
artículo
2,
párrafo
segundo,
del
Reglamento
del
Parlamento
Europeo;
39
k)
Garantizarán
que
se
declara
en
el
registro
previsto
a
tal
efecto
toda
asistencia
facilitada
en
el
marco
de
las
disposiciones
del
anexo
I,
artículo
2
del
Reglamento
del
Parlamento
Europeo;
l)
Deberán,
con
el
fin
de
evitar
posibles
conflictos
de
intereses,
obtener
la
autorización
previa
del
diputado
o
los
diputados
interesados
por
lo
que
se
refiere
a
todo
vínculo
contractual
o
de
empleo
con
un
asistente
de
un
diputado
y
asegurarse
de
que
ello
se
ha
consignado
en
el
Registro.
Tipo
de
incumplimiento
Medida
Mención
de
la
Retirada
de
la
medida
en
el
tarjeta
de
Registro
acceso
al
PE
40
4
Incumplimiento
grave
y
Cancelación
de
la
Sí
Sí
deliberado
del
código
inscripción
en
el
Registro,
durante
dos
años
El
23
de
junio
del
2011
se
firmó
un
Acuerdo
entre
el
Parlamento
Europeo
y
la
Comisión
Europea,
en
el
cual,
se
establecía
un
Registro
de
transparencia
para
las
organizaciones
y
las
personas
que
trabajaban
por
cuenta
propia
(L
191/29,
de
22
de
julio
de
2011).
En
este
Acuerdo
se
indica
que
“el
ámbito
de
aplicación
del
Registro
cubrirá
todas
las
actividades
(…)
realizadas
con
objeto
de
influir
directa
o
indirectamente
en
los
procesos
de
elaboración
o
aplicación
de
las
políticas
y
de
toma
de
decisiones
de
las
instituciones
de
la
Unión,
independientemente
del
canal
o
medio
de
comunicación
utilizado”.
El
Registro
de
transparencia,
es
voluntario
e
interactivo,
y
tiene
el
objetivo
de
consolidar
la
transparencia
en
el
proceso
de
toma
de
decisiones
de
la
Unión,
otorgando
a
los
ciudadanos
y
a
las
personas
que
trabajan
en
las
instituciones
la
información
necesaria
sobre
las
organizaciones
que
participan
en
ese
proceso.
Por
otro
lado,
la
Comisión
desde
hace
tiempo,
ha
favorecido
a
la
autorregulación
de
los
propios
grupos
de
interés,
ya
que
considera
que
esos
códigos
de
conducta
también
favorecen
a
la
transparencia.
A
pesar
de
eso,
impone
unos
requisitos
para
que
se
basen
esos
códigos
de
conducta
“particulares”:
41
c) No
deberán
ofrecer
ningún
incentivo
para
obtener
información
o
recibir
un
trato
privilegiado.
3.3.3
España
La
situación
de
lobbismo
en
España
ha
evolucionado
rápidamente
en
los
últimos
años.
Se
han
creado
organizaciones
que
practican
el
lobbismo
de
forma
sofisticada,
y
también
ha
cambiado
la
percepción
que
tiene
el
poder
público
de
esta
actividad.
Pero
todavía
existe
mucha
distancia
entre
otros
países
y
España,
refiriéndose
al
reconocimiento
de
la
actividad
de
los
lobbistas
en
la
sociedad,
y
a
la
transparencia
con
que
operan.
Por
ejemplo,
en
otros
países,
existen
grupos
de
vigilancia
que
controlan
los
posibles
abusos
de
los
grupos
de
presión,
en
cambio
en
España,
existe
un
desconocimiento
generalizado
de
la
práctica
del
lobbismo
por
parte
del
gran
público.
Como
Dice
Juan
Francés
(2013),
“hasta
hace
relativamente
poco
no
había
lobby
propiamente
dicho,
sino
tráfico
de
influencias,
cohecho
y
una
dependencia
absoluta
del
poder
central
del
Estado
y
del
Gobierno
de
turno,
que
se
reparte
los
cargos
públicos
como
si
fueran
un
botín
de
conquista”
Juan
Francés
(2013)
explica
en
su
libro
que
al
lobbismo
le
falta
transparencia
en
su
modus
operandi,
y
que
el
99%
de
la
población
desconoce
cómo
funcionan
y
qué
grado
de
relación
tienen
los
lobbies
con
los
políticos.
Existen
motivos
que
justifican
el
desconocimiento
y
la
desconfianza
del
lobby
en
España,
uno
de
estos
motivos
puede
ser
la
falta
de
una
legislación.
En
España
no
existe
ninguna
ley
que
regule
el
lobbismo,
ni
ningún
registro
oficial
para
los
profesionales.
Además,
existe
una
falta
de
transparencia
que
provoca
un
desconocimiento
de
los
contactos
que
se
42
establecen
entre
los
poderes
públicos
y
los
lobbistas,
la
frecuencia
y
la
naturaleza
de
éstos.
A
lo
largo
de
los
años,
en
el
Parlamento
se
han
propuesto
hasta
tres
Proposiciones
No
de
Ley
(PNL).
Las
tres
han
sido
rechazadas
o
olvidadas
una
vez
aprobadas
(las
PNL
no
tiene
fuerza
legal).
La
propuesta
no
próspero.
Seguidamente
el
PP
presentó
la
Ley
de
Transparencia,
donde
se
quiere
dar
transparencia
a
las
actuaciones
públicas
y
facilitar
el
acceso
de
los
ciudadanos
a
información
pública,
a
pesar
de
eso,
no
se
menciona
el
lobbismo.
Existen
algunas
iniciativas
anteriores.
En
1993,
el
CDS
presentó
una
propuesta
para
regular
el
lobby
de
la
mano
de
Rafael
Martínez-‐Campillo.
Con
esta
propuesta
se
pedía
al
Gobierno
de
Felipe
González
regular
las
actividades
de
los
grupos
de
interés.
En
aquellos
años
de
los
90,
existían
diversos
escándalos
de
corrupción
y
tráfico
de
influencias
y,
por
ese
motivo,
la
propuesta
se
aprobó
con
el
respaldo
de
todos
los
grupos
parlamentarios.
A
pesar
de
ser
aprobada,
la
propuesta
no
avanzó
en
ningún
proyecto
legislativo.
43
El
pasado
24
de
Setiembre
del
2014,
Transparencia
Internacional
España
presentó
un
informe
titulado
"Una
evaluación
del
lobby
en
España:
Análisis
y
propuestas",
en
el
que
calificaba
el
nivel
de
transparencia
y
la
regulación
del
lobbismo
en
España
como
insuficiente.
El
informe
analiza
el
marco
y
las
prácticas
del
lobbismo
en
España,
contempla
los
riesgos
de
corrupción
debidos
a
la
poca
transparencia
e
inapropiada
regulación,
y
sugiere
unas
recomendaciones
y
propuestas
a
los
responsables
públicos
y
representantes
del
sector
privado
y
no
gubernamental.
Según
el
Informe,
en
España
"no
hay
una
normativa
que
garantice
conocer
en
todos
los
casos
quién
influye,
cómo,
sobre
quién,
con
qué
resultados
y
con
qué
medios
económicos
lo
hace"
(2014:14).
Los
lobbistas,
las
empresas
privadas
y
los
grupos
de
interés,
intentan
influir
sobre
el
poder
ejecutivo
y
legislativo
sin
que
hayan
normas
establecidas
que
regulen
esos
contactos,
es
por
ese
motivo,
que
según
la
organización
"existe
una
conciencia
difusa
de
que
ciertas
grandes
corporaciones
y
grupos
de
interés
influyen
de
forma
indebida
(aunque
no
necesariamente
ilegal)
en
la
toma
de
decisiones
políticas".
Transparencia
Internacional
(TI)
plantea
unos
criterios
con
los
que
analizándolos,
concluye
como
es
la
transparencia
y
la
regulación
del
lobby,
estos
criterios
son:
la
transparencia,
la
integridad
y
la
igualdad
de
acceso
a
la
información.
El
análisis
del
Informe
dio
una
puntuación
global
del
21%
al
lobbismo
de
España:
44
•
por
parte
de
los
poderes
públicos
(creando
un
registro
de
lobbistas,
permitiendo
el
acceso
a
la
información,
etc.)
como
por
parte
de
los
profesionales,
que
deben
difundir
la
información
que
disponen
• La
integridad
del
lobbismo
alcanza
el
35%.
En
el
informe
se
especifica
que
en
España
existen
leyes
que
limitan
el
pre
o
post
empleo
público,
y
códigos
de
conducta
para
los
representantes
políticos
y
altos
cargos,
pero
pone
de
manifiesto
que
estos
códigos
no
se
cumplen
siempre
y
que,
además,
no
existe
un
código
de
conducta
para
lobbistas,
lo
que
hace
disminuir
el
criterio
de
integridad
del
lobbismo.
• Y
la
igualdad
de
acceso
de
los
ciudadanos
y
grupos
a
los
procesos
de
decisión,
se
quedó
en
el
17%.
Este
criterio
hace
referencia
a
la
consulta
y
participación
pública
en
la
toma
de
decisiones
Para
Jesús
Lizcano,
presidente
de
TI
España,
"la
mejora
de
la
transparencia
y
la
integridad
en
el
ámbito
del
lobby
contribuiría
a
distinguir
el
lobby
de
las
actividades
corruptas
o
faltas
de
ética,
a
equilibrar
el
campo
de
juego
en
la
toma
de
decisiones,
y
en
definitiva,
a
lograr
mejores
leyes
y
políticas
para
todos".
En
el
informe
también
se
menciona
una
encuesta
de
Burson-‐Marsteller
y
Cariotipo
MH5
dónde
se
preguntó
a
los
representantes
políticos
sobre
la
situación
del
lobbismo,
y
dónde
se
demostró
que
el
46%
de
los
políticos
españoles
consideraba
la
opacidad
como
el
aspecto
más
negativo
del
lobbismo,
frente
el
26%
de
sus
homólogos
europeos.
Además,
el
56%
de
los
entrevistados
afirmaron
hablar
con
lobbistas,
y
a
pesar
de
la
mala
reputación
de
la
actividad,
el
86%
de
los
encuestados
afirmaron
que
el
lobbismo
contribuye
al
desarrollo
político.
3.3.4
Cataluña
45
legislativa
de
las
autonomías,
en
Cataluña,
el
pasado
diciembre
del
2014,
se
aprobó
una
ley
de
transparencia,
acceso
a
la
información
y
buen
gobierno.
Esta
norma,
exige
a
las
instituciones
catalanas
a
entregar
la
información,
o
razonar
con
el
interesado
por
qué
no
se
le
facilita
la
información
deseada,
en
un
plazo
de
30
días.
También
se
limita
el
acceso
a
los
datos
que
afectan
a
la
seguridad
pública,
a
menores
de
edad
o
al
secreto
profesional,
entre
otros.
En
cambio,
las
Universidades
y
las
fundaciones
y
entidades
privadas
que
obtengan
subvenciones
públicas,
deberán
detallar
en
qué
se
gestionan
esos
fondos.
Por
último,
la
nueva
ley
catalana
propone
la
creación
de
un
registro
de
lobbies
y
grupos
de
interés
voluntario
para
poder
regular
la
relación
que
éstos
mantienen
con
la
46
Administración,
además
se
quiere
obligar
al
sector
del
lobbismo
a
que
sigan
un
código
de
conducta,
y
el
incumplimiento
de
este
código
les
impediría
el
acceso
a
concursos
de
contratación
pública,
entre
otras
cuestiones.
3.3.5.
Quebec
Quebec
es
una
provincia
de
Canadá
reconocida
como
nación.
En
2002,
esta
nación
mostró
su
preocupación
por
la
actividad
del
lobbismo
y
estableció
una
normativa
de
regulación
de
esta
actividad
y
creó
un
código
deontológico
con
sanciones
administrativas
y
penales
por
su
incumplimiento.
La
ley
sobre
la
Transparencia
y
ética
en
Materia
de
Lobbismo
fue
aprobada
el
13
de
junio
del
2002
por
la
Asamblea
Nacional
de
Quebec.
La
intención
de
esta
ley
es
hacer
transparente
esta
actividad
y
asegurar
las
buenas
prácticas.
Además,
esta
ley
dio
lugar
a
otras
normas
que
legislan
el
acceso
a
la
información
pública
y
la
financiación
de
los
partidos
políticos.
En
el
artículo
1
se
explica
que
es
el
lobbismo
y
lo
que
debería
saber,
además,
se
menciona
su
legitimidad
47
“Reconociendo
que
el
lobbismo
constituye
un
medio
legítimo
de
acceso
a
las
instituciones
parlamentarias,
gubernamentales
y
municipales
y
que
es
del
interés
del
público
saber
quién
pretende
ejercer
una
influencia
ante
estas
instituciones,
la
presente
ley
tiene
por
objeto
convertir
en
transparentes
las
actividades
de
lobbismo
ejercidas
ante
los
cargos
públicos
y
garantizar
el
sano
ejercicio
de
estas
actividades”
Seguidamente, en el artículo 2 se da la siguiente definición de lobbismo:
2º. al otorgamiento de un permiso, licencia, certificación u otra autorización;
[...]
El
hecho,
para
un
lobbista,
de
convenir
en
nombre
de
terceros
una
entrevista
con
un
cargo
público
se
asimila
a
una
actividad
de
lobbismo”
La
ley
también
especifica
qué
personas
son
consideradas
como
titulares
de
cargos
públicos.
Estas
personas
son:
los
ministros
y
su
personal;
los
diputados
y
su
personal;
los
funcionarios
y
personal
del
poder
ejecutivo;
las
personas
nombradas
para
organismos
o
empresas
gubernamentales;
el
personal
de
estas
empresas;
las
personas
nombradas
para
organismos
sin
ánimo
de
lucro
cuyo
objeto
es
gestionar
y
apoyar
financieramente
(con
fondos
mayoritariamente
públicos)
actividades
de
naturaleza
pública
sin
ofrecer
ellos
48
mismos
productos
o
servicios
al
público;
el
personal
de
estos
organismos;
los
alcaldes;
los
concejales;
los
prefectos
y
otros
cargos
públicos
locales,
así
como
los
miembros
de
su
personal
y
el
personal
tanto
de
los
ayuntamientos
como
de
los
organismos
y
entidades
locales.
• El
nombre
del
órgano
que
financia
la
actividad
y
el
importe
de
la
financiación.
• El
nombre
de
la
institución
donde
el
cargo
público
con
el
que
se
quiere
comunicar
o
se
ha
comunicado
ejerce
sus
funciones
y
la
naturaleza
de
estas
funciones.
• Si
fuera
el
caso,
se
debe
comunicar
la
naturaleza
y
la
duración
de
todo
cargo
público
que
el
lobbista
hubiera
desempeñado
en
los
dos
años
anteriores
a
la
fecha
de
su
contrato
con
el
cliente.
Además
hay
otros
aspectos
destacados
en
esta
ley
como
por
ejemplo:
b) El comisario del lobbismo debe vigilar y controlar las actividades de lobbismo.
49
B.
El
código
deontológico.
Según el código deontológico establecido, los deberes y las obligaciones del lobbista son:
50
información
o
petición
de
colaboración
que
pueda
emprender
el
Comisario
del
lobbismo.
Para
Jordi
Xifra,
este
código
deontológico
es
ejemplar
por
su
contenido
ético-‐deontológico
y
por
ser
una
norma
al
servicio
del
lobbismo
como
actividad
legítima.
Por
último,
es
importante
destacar
que
la
prohibición
de
actuar
de
manera
que
se
desacredite
el
lobbismo
es
un
ejemplo
único
en
el
mundo.
Como
opinaba
Duverger
(1966)
el
lobby
se
trata
de
una
organización
comercial
que
sirve
a
los
grupos
de
presión
como
medio
de
acción.
Sería
una
organización
técnica,
parecida
a
un
bufete
de
abogados
o
a
una
agencia
de
publicidad
que
presta
sus
servicios
independientemente
de
las
orientaciones
políticas
de
su
cliente.
Los
lobbies
ofrecen
un
servicio
interdisciplinario,
donde
se
combina
la
asistencia
jurídica,
la
técnica,
la
estratégica
y
la
comunicativa.
El
lobbista
francés
Bernard
Le
Grelle
determinó
que
los
componentes
de
todo
lobbismo
son:
20%
de
derecho,
20%
de
política,
20%
de
economía,
20%
de
diplomacia
y
20%
de
comunicación
(Le
Grelle,
1987)
En
cambio,
para
los
headhunters
de
prestigio
–como
por
ejemplo
Norman
Broadbent–
destacan
que
el
lobbista
perfecto
depende
de
sus
habilidades
personales
en
un
70%
y
el
30%
restante
de
su
conocimiento
y
experiencia.
51
A.
El
proceso
comunicativo
Jordi
Xifra
(1998)
partiendo
del
modelo
aristotélico
de
Carrera
para
la
comunicación
persuasiva
de
masas,
expuesto
por
Arceo,
pretende
demostrar
que
el
lobbismo
es
una
estrategia
de
relaciones
públicas
al
que
se
le
puede
aplicar
este
modelo
aristotélico.
Para
conseguir
esto,
analiza
todos
los
elementos
que
Carrera
observa
en
su
modelo.
Como
dice
Arceo
dependiendo
de
la
situación,
los
mensajes
tendrán
una
forma
diferente
que
se
adapte
al
interés
que
se
quiere.
Además,
es
importante
el
orden
de
presentación
de
los
argumentos
en
el
mensaje,
ya
que
según
algunos
investigadores
los
argumentos
expuestos
en
primer
lugar
son
mejor
recordados
e
influyen
en
los
argumentos
posteriores
(efecto
de
primacía),
en
cambio
hay
otros
investigadores
que
aseguran
que
esto
es
al
revés
(efecto
de
recencia).
52
à
Medios
y
sus
soportes
En
el
lobbismo,
los
medios
son
los
propios
de
cualquier
comunicación.
El
lobbismo
puede
actuar
a
través
de
la
comunicación
interpersonal
hasta
utilizar
los
medios
de
comunicación
de
masas.
à El receptor
à Situación
En
este
punto
nos
referimos
a
la
situación
concreta
que
permite
al
receptor
pasar
de
ser
un
público
en
general
a
un
público
objetivo
de
las
acciones.
En
este
caso,
al
tratarse
de
un
proceso
de
comunicación
de
relaciones
públicas
aplicado
a
un
sector
específico,
este
elemento
es
fácilmente
identificable.
Es
importante
conocer
cuáles
son
los
objetivos
concretos
del
receptor
en
cuanto
a
su
decisión.
Uno
de
los
objetivos
principales
de
los
decisores
públicos
es
buscar
y
satisfacer
el
interés
general,
por
eso,
el
lobbismo
debe
tener
en
cuenta
ese
objetivo.
El
referente
es
“la
traducción
bien
preparada
de
los
objetivos
del
público,
de
modo
que
esas
referencias
temáticas
de
los
mensajes
de
la
campaña
sean
justo
lo
que
desea
recibir
aquél”
(Arceo).
53
En
el
lobbismo
el
referente
debe
reconocer
los
intereses
que
se
defienden
y
hacerlos
coincidir
con
los
objetivos
de
los
poderes
públicos.
Del
referente
dependerá
el
cumplimiento
de
las
principales
funciones
sociales
del
lobbismo.
Los
objetivos
de
comunicación
del
lobbismo
consisten
en
hacer
creíbles
sus
intereses
para
que
los
poderes
públicos
cambien
de
actitud
acorde
a
esos
intereses.
A
pesar
de
eso,
siempre
se
tiene
que
tener
en
cuenta
los
objetivos
del
receptor.
Defender
unos
intereses
concretos
suele
ir
en
contra
de
los
intereses
de
un
tercero,
que
a
su
vez,
también
intentará
defender,
es
decir,
cada
bando
lanzará
al
público
unas
imágenes.
Esto
según
Arceo,
permite
que
se
cree
una
competencia
entre
las
imágenes
y
actitudes
que
un
público
pueda
tener
de
una
misma
área
política.
Como
se
ha
dicho
anteriormente,
las
acciones
del
lobbismo
crean
sus
propios
intereses
antagónicos,
por
ese
motivo,
el
lobbismo
debe
prestar
atención
en
su
estrategia
a
menoscabar
las
argumentaciones
y
la
posible
credibilidad
de
las
fuentes
competentes.
El
mensaje
de
una
acción
de
lobbismo
debe
ser
capaz
de
persuadir
a
los
poderes
públicos
de
la
legitimación
y
capacidad
de
los
intereses
propios,
y
conseguir
la
aceptación
concretada
en
la
orientación
deseada
de
la
decisión
pública.
El
resultado
final
del
mensaje
persuasivo,
es
decir,
del
mensaje
del
lobbismo,
debe
ser
un
cambio
de
actitud.
54
Como
demuestra
Xifra
(1998),
el
lobbismo
se
fundamenta
en
un
proceso
de
comunicación
persuasiva
colectiva.
Por
lo
tanto,
la
naturaleza
de
esta
actividad
es
puramente
comunicativa,
como
decía
Lester
Milcrath
(citado
por
Xifra,
1998)
:
“Todos
los
gobernantes
elaboran
una
decisión
a
partir
de
lo
que
perciben
y
no
de
lo
que
objetivamente
es
cierto
o
real.
Por
consiguiente,
la
única
manera
de
influenciar
en
una
decisión
es
actuar
sobre
las
percepciones
de
quienes
la
toman.
La
comunicación
será
pues
el
único
medio
de
cambiar
o
influenciar
una
decisión:
el
proceso
de
lobbying
es
un
proceso
enteramente
de
comunicación”.
La
definición
de
lobbismo
ya
nos
aporta
una
función
de
ésta
actividad,
tal
y
como
se
dice,
su
función
es
intervenir
en
una
decisión
pública
o
promover
una
nueva
transmitiendo
una
imagen
positiva
basada
en
la
credibilidad
de
los
argumentos
defendidos,
creando
un
entorno
normativo
y
social
favorable.
Pero
el
lobbismo
tiene
otra
función
que
no
se
especifica
en
la
definición,
esa
función
es
político-‐social
y
se
da
debido
a
la
relación
que
existe
en
toda
democracia
entre
el
interés
general
y
el
interés
particular.
Uno
de
los
objetivos
del
lobbismo
es
conseguir
que
sus
intereses
tengan
una
imagen
positiva,
es
decir,
a
través
de
la
comunicación
y
la
información
el
lobbismo
pretende
que
los
decisores
públicos
se
adhieran
a
los
intereses
defendidos.
Pero
para
que
la
estrategia
de
lobbismo
funcione
es
necesario
que
se
mezcle
el
interés
particular
de
la
estrategia
con
el
interés
general,
como
afirma
Xifra
(1998)
“una
estrategia
de
lobbying
busca
satisfacer
los
intereses
de
los
particulares
que
la
ejercen,
pero
siempre
con
la
función
básica
de
no
contrariar
el
interés
general”.
55
3.4.2.
El
proceso
estratégico
del
lobbismo
La
metodología
del
lobbismo
es
similar
a
la
de
las
relaciones
públicas.
El
proceso
se
divide
en
cuatro
fases:
1. Investigación
2. Estrategia
3. Ejecución
4. Evaluación
A. La investigación
Es
importante
saber
que
el
lobbismo
es
la
comunicación
que
una
empresa
tiene
con
los
poderes
públicos,
por
ese
motivo,
dependiendo
de
la
actitud
que
tenga
la
empresa
con
éstos,
la
estrategia
será
una
u
otra.
Es
por
eso
que
se
necesita
una
investigación
previa
a
escoger
la
estrategia.
Para
escoger
una
estrategia
es
necesario
tener
en
cuenta
que
el
proceso
de
decisión
pública
es
variado,
complejo
y
está
en
constante
evolución.
Para
escoger
una
estrategia
también
es
importante
marcar
la
actitud
de
la
empresa
hacia
los
poderes
públicos.
Xifra
(1998)
cita
a
Farnel,
el
cuál
establece
tres
posibles
actitudes:
56
• La
actitud
de
anticipación,
que
es
cuando
la
empresa
intenta
identificar
con
anterioridad
las
iniciativas
estatales,
con
la
intención
de
minimizar
las
implicaciones
negativas
o
maximizar
las
positivas,
pero
sin
intentar
influenciar
su
elaboración.
• La
actitud
activa,
que
es
cuando
la
empresa
se
prepara
para
iniciar
acciones
de
lobbismo
con
el
fin
de
influenciar,
para
el
beneficio
propio,
la
toma
de
decisiones
en
materia
de
políticas
públicas.
En
la
investigación
es
importante
analizar
e
identificar
las
necesidades
de
la
organización,
es
decir,
identificar
aquellas
cuestiones
gubernamentales
que
aumentan
el
coste
y
dificultan
la
gestión
de
la
empresa.
Acto
seguido,
es
importante
definir
e
investigar
cuáles
son
los
problemas
públicos
que
satisfacen
o
desafían
a
esas
necesidades
establecidas
con
anterioridad.
Una
vez
identificadas
las
necesidades
y
las
cuestiones
que
afectan
a
la
organización,
es
importante
analizar
las
posibilidades
de
éxito
de
una
estrategia
de
lobbismo.
Por
último,
la
investigación
debe
identificar
a
los
públicos,
aunque
como
se
ha
dicho,
el
lobbismo
se
dirige
a
los
poderes
públicos,
por
lo
tanto
es
necesario
identificar
cuáles
son
las
estructuras
y
responsables
que
intervendrán
directamente
en
la
elaboración
de
la
normativa
y
priorizarlos
por
el
grado
de
participación
y
su
jerarquía
en
el
proceso.
Como
dice
Xifra
(1998),
la
eficacia
del
lobbismo
dependerá
de
una
buena
selección
de
aquellos
que
toman
las
decisiones.
57
B. Estrategia
Xifra
(1998)
cita
al
lobbista
francés
Frank
J.
Farnel,
el
cuál
estableció
cuatro
opciones
estratégicas
posibles
en
las
relaciones
de
la
empresa
con
los
poderes
públicos:
a) La
cooperación.
Consiste
en
que
la
empresa
y
los
poderes
públicos
establezcan
un
acuerdo
común
con
sus
papeles
y
sus
responsabilidades
respectivas
en
el
seno
de
la
sociedad,
y
por
lo
tanto,
establecer
un
reparto
de
responsabilidades
y
tareas
entre
el
sector
público
y
el
privado.
b) Aproximación
ad
hoc.
Consiste
en
que
la
empresa
interviene
cuestión
por
cuestión,
en
función
de
las
iniciativas
que
tengan
los
poderes
públicos.
Por
otra
parte,
Castillo
(2011)
propone
otras
posiciones
que
los
grupos
de
presión
pueden
tener
con
los
poderes
públicos:
58
b) Trabajo
activo.
Los
grupos
de
presión
están
actuando
durante
la
preparación
de
las
propuestas.
c) Posición
de
anticipación.
Consiste
en
identificar
decisiones
y
acciones
futuras
con
la
intención
de
prepararse
para
minimizar
inconvenientes
y
maximizar
ventajas.
1. Lobbismo directo
Este documento debe ser claro y conciso y debe estar escrito con un lenguaje persuasivo.
59
2.
Lobbismo
indirecto
Esta
táctica
consiste
en
influir
a
los
poderes
públicos
haciendo
acciones
sobre
la
opinión
pública,
a
través
de
los
medios
de
comunicación.
Esta
táctica
no
substituye
a
la
del
lobbismo
directo,
sino
que
la
complementa.
Las acciones sobre la opinión pública pueden llevarse a cabo de dos formas:
1. El
grassroots
lobbying:
Esta
táctica
consiste
en
acciones
deslocalizadas,
que
quieren
sensibilizar
a
terceros
utilizando
técnicas
de
marketing
directo
dirigidas
a
los
decisores
públicos
y
a
los
medios
de
comunicación
social.
La
táctica
debe
llevarse
a
cabo
con
una
apariencia
de
espontaneidad
y
coherencia.
Como
afirma
Xifra
(1998)
“La
estrategia
de
grassroots
lobbying
supone
en
definitiva
una
acción
sobre
los
poderes
públicos
a
través
de
la
movilización
espontánea
de
las
bases
de
un
grupo
de
presión,
o
de
un
grupo
de
individuos,
agrupados
o
no,
por
una
empresa”.
2. La
acción
sobre
los
medios
de
comunicación:
La
relación
con
los
medios
de
comunicación
social
es
muy
importante
para
el
lobbista,
de
tal
manera,
que
deberá
controlar
a
la
perfección
las
técnicas
de
la
estrategia
de
medios.
C. Ejecución
En
esta
fase
se
deben
escoger
las
estrategias
convenientes
para
poner
en
práctica
la
estrategia.
Existen
dos
técnicas
de
implementación
pero
no
son
excluyentes,
es
decir,
se
puede
utilizar
las
dos
a
la
vez:
60
Algunas
de
las
técnicas
principales
para
ponerse
en
contacto
directo
con
el
decisor
público
son:
• El
grassroots
lobbying
se
hace
a
partir
de
técnicas
directas
utilizadas
por
un
grupo
de
individuos
movilizados
por
formar
parte
de
un
grupo
de
interés
o
por
sentirse
identificados
con
él.
Consiste
en
conseguir
la
colaboración
de
los
ciudadanos
a
través
de
inserciones
escritas
en
la
prensa
escrita
dirigidas
al
decisor,
o
a
través
de
un
mayling
de
ciudadanos
individuales
o
agrupados.
• Técnicas
de
acción
sobre
la
opinión
pública,
como
las
conferencias
de
prensa,
los
dosieres
de
prensa,
las
notas
de
prensa,
entrevistas
en
los
mass
media,
preparación
de
líderes
de
opinión,
utilización
de
un
portavoz,
el
publirreportaje
o
la
organización
de
actos.
D. Evaluación
61
Por
último,
no
podemos
olvidarnos
de
las
nuevas
tecnologías
ya
que
han
cogido
gran
valor
en
nuestra
sociedad,
es
por
este
motivo
que
el
lobbismo
ha
adaptado
estrategias
para
esta
especialidad.
Jordi
Xifra,
en
su
libro
Lobbies
(2009)
recoge
las
diferentes
estrategias
del
e-‐lobbismo
que
son
aplicables
al
lobbismo
indirecto
y,
las
cuales
están
destinadas
a
influenciar
el
comportamiento
de
aquellos
cuyos
intereses
representa:
1. Estrategia
del
sitio
web
“espejo”.
La
intención
es
que
los
internautas
lleguen
a
un
web
“aparador”
para
que
accedan
a
una
información
determinada.
La
táctica
es
crear
sitios
webs
que
sirvan
de
transmisores
para
que
los
internautas
acaben
llegando
a
un
mismo
sitio
web,
el
que
nos
interesa.
2. Estrategia
del
sitio
web
“bote
de
miel”.
El
objetivo
es
sensibilizar
sobre
una
problemática
específica
a
partir
de
un
tema
más
amplio.
Es
decir,
la
información
más
genérica
atrae
a
más
gente
i
ésta
gente
puede
acabar
accediendo
a
la
información
específica
que
sería
la
que
nos
interesa
que
sepan.
3. Estrategia
del
sitio
web
“caballo
de
Troya”.
Quiere
llamar
la
atención
de
los
internautas
ya
sensibles
aun
cuestión.
Esto
se
hace
a
través
de
buscar
afinidades
entre
los
temas
y
conducir
al
internauta
a
interesarse
por
un
tema
vinculado.
62
errores
de
una
empresa.
Si
la
información
es
verídica
en
ningún
caso
se
podría
decir
que
no
es
ética
esta
estrategia.
6. Lobbismo
viral.
Difundir
por
correo
electrónico
un
mensaje
a
los
internautas
que,
por
la
naturaleza
(divertido,
interesante,
etc.)
lo
reenvían
a
otras
personas
3.4.3.
Ética
La
práctica
del
lobbismo
sólo
es
legítima
bajo
unos
principios
éticos.
Según
Jordi
Xifra
“es
importante
que
el
legislador
prevea
un
código
deontológico
en
una
legislación
sobre
el
lobbismo
y
sus
actividades.
Este
código
deontológico
debe
ser
sencillo,
claro
y
preciso
para
delimitar
eficazmente
los
deberes
y
responsabilidades
éticos
de
los
lobistas
y,
asimismo,
de
los
decisores
públicos.
El
código
deontológico
debe
permitir
la
legitimación
del
trabajo
del
lobista
y
erradicar
cualquier
sospecha
que
pueda
pesar
sobre
él”.
(Xifra,
1998)
Como
se
ha
dicho
anteriormente,
la
Unión
Europea
cuenta
con
un
registro
opcional
para
los
lobbistas.
A
su
vez,
también
cuenta
con
un
código
de
conducta
(recogido
anteriormente
en
el
trabajo),
donde
se
especifica
que
aunque
no
se
esté
inscrito
en
el
registro,
el
profesional
debe
cumplir
los
requisitos
del
código.
A
pesar
de
eso,
cada
asociación,
sea
europea
o
española,
tiene
un
código
de
conducta
propio.
Por
ejemplo,
el
código
de
conducta
de
la
Asociación
de
Profesionales
de
las
Relaciones
Institucionales
consta
de
siete
principios
que
todos
los
profesionales
de
las
relaciones
institucionales
asociados
a
ella
deben
cumplir:
1. Identificarse con su nombre o con el de la entidad para la que prestan servicios.
63
2. No
falsear
la
información
y
los
datos
aportados
al
registro
con
el
fin
de
obtener
la
acreditación.
3. Declarar
el
interés
que
defienden
y,
en
su
caso,
el
nombre
de
las
empresas
u
organizaciones
a
las
que
representan.
4. Asegurarse,
en
la
medida
de
lo
posible
según
su
conocimiento,
de
que
la
información
que
aportan
es
neutra,
completa,
actualizada
y
no
engañosa.
5. No
obtener
ni
tratar
de
obtener
información
o
decisiones
de
manera
deshonesta.
6. No
inducir
a
los
diputados,
senadores
o
funcionarios
a
contravenir
las
reglas
de
actuación
que
les
son
aplicables
en
sus
funciones.
7. Respetar
la
legislación
aplicable
a
las
incompatibilidades
de
los
cargos
públicos.4
Por
otra
parte,
la
European
Public
Affairs
Consultancies’
Associaton
(EPACA),
contiene
otro
código
de
conducta,
en
el
que
se
establecen
doce
puntos
con
las
mejores
prácticas
para
los
asuntos
públicos
profesionales
que
trabajan
en
consultorías
del
ámbito
de
la
Unión
Europea.
Este
código
dice
así:
“Este
código
de
conducta
se
aplica
a
todas
las
actividades
llevadas
a
cabo
por
miembros
EPACA
en
el
contexto
de
su
trabajo
de
Relaciones
Públicas
de
la
UE.
Nuestro
trabajo
como
relaciones
públicas
profesionales
contribuye
a
un
proceso
democrático
saludable,
actuando
como
enlace
entre
el
mundo
de
los
negocios,
la
sociedad
civil
y
los
responsables
políticos
europeos.
Los
firmantes
de
este
código
están
comprometidos
a
cumplir
con
él,
actuando
de
una
manera
honesta,
responsable
y
atento
en
todo
momento
y
tratar
de
aplicar
los
más
altos
estándares
profesionales.
4
http://relacionesinstitucionales.es/
64
b) declarar
el
interés
representado;
d) , ni directa ni indirectamente tergiversar vínculos con instituciones de la UE;
j) ,ni
directa
ni
indirectamente,
ofrecer
o
dar
ningún
incentivo
financiero
a
cualquier
funcionario
público
electo
o
designado,
o
el
personal
de
sus
instituciones
y
de
los
grupos
políticos;
k) ni
proponer
ni
emprender
cualquier
acción
que
constituya
una
influencia
indebida
sobre
ellos;
l) sólo
emplear
la
UE
personal
sujeto
a
las
normas
y
los
requisitos
de
confidencialidad
de
las
instituciones
de
la
UE;”5
5
http://www.epaca.org/code-‐of-‐conduct/text-‐of-‐code
65
códigos
de
conducta
existen
normas
compartidas,
como
es
la
honestidad,
la
integridad
y
la
transparencia
que
los
profesionales
deben
tener
a
la
hora
de
ejercer
la
actividad.
En
base
a
esos
principios,
se
generan
los
diferentes
principios
del
código.
3.4.4.
Actores
En
la
actividad
del
lobbismo
intervienen
diferentes
sujetos.
Estos
sujetos
se
pueden
dividir
en
los
que
ejercen
el
lobbismo,
y
el
que
recibe
las
actividades
de
éste.
Es
por
eso,
que
como
actores
del
lobbismo
encontramos,
los
grupos
de
presión,
la
empresa,
los
lobbies
y
los
lobbistas
y
los
poderes
públicos.
Durante
la
investigación
ya
hemos
hablado
de
los
grupos
de
presión,
estos
grupos
son
organizaciones
que
defienden
unos
intereses
comunes
de
sus
miembros
y
ejercen
una
presión,
directa
o
indirecta,
sobre
los
poderes
públicos
con
la
intención
de
influenciar
las
decisiones
de
éstos
conforme
a
sus
intereses.
Los
grupos
de
presión
tienen
tres
elementos
principales:
están
organizados,
existen
intereses
comunes
a
defender,
y
ejercen
presión
sobre
los
poderes
públicos.
Antonio
Castillo
(2011)
clasifica
los
grupos
de
presión
a
través
de
las
siguientes
variables:
naturaleza
de
los
intereses
defendidos,
naturaleza
de
los
grupos,
tipo
de
organización,
lugar
que
ocupa
la
presión
y
ámbito
de
actuación.
Los
grupos
de
presión
pueden
defender
intereses
materiales,
es
decir,
el
interés
está
en
sacar
beneficios
materiales
para
sus
miembros.
O
también
pueden
defender
intereses
morales
e
ideas,
en
este
caso,
su
interés
está
en
defender
posturas
espirituales
o
morales,
un
ejemplo
serían
los
grupos
de
presión
feministas.
66
También
se
pueden
dividir
los
grupos
de
presión
en
privados
o
públicos.
Los
privados
no
tienen
ninguna
relación
orgánica
con
el
Estados.
En
cambio,
los
públicos
dependen
orgánicamente
del
funcionamiento
interno
del
Estado,
las
empresas
públicas,
las
federaciones
de
municipios
son
ejemplos
de
esta
tipología.
También
encontramos
los
grupos
federados
o
los
unitarios,
que
dependen
de
cómo
esté
organizado
internamente
el
grupo,
si
está
descentralizado
sería
un
grupo
federado,
però
si
los
miembros
pertenecen
a
ese
grupo
directamente,
sin
ningún
intermediario,
entonces
hablaríamos
de
grupo
de
presión
unitario.
Los
grupos
de
presión
también
pueden
ser
exclusivos
o
parciales.
El
primero
se
encargará
de
ejercer
poder
únicamente
sobre
los
poderes
públicos,
en
cambio,
la
presión
de
los
grupos
parciales
no
es
más
que
una
parte
de
su
actividad
total
Por
último,
se
puede
dividir
los
grupos
de
presión
si
intervienen
a
nivel
nacional
o
a
nivel
internacional
B. La empresa
La
empresa
puede
intervenir
ante
los
poderes
públicos
a
través
de
los
grupos
de
presión
de
los
que
forma
parte,
o
a
través
de
sus
propios
servicios,
o
contratado
a
una
agencia
de
lobby.
C.
Los
lobbies
y
los
lobbistas
Como
hemos
dicho
anteriormente,
los
lobbies
son
aquellas
agencias
o
despachos
que
se
encargan
de
ejercer
el
lobbismo
a
cambio
de
una
contraprestación.
Técnicamente,
los
lobbies
son
los
sujetos
principales
del
lobbismo,
y
estos
lobbies
están
compuestos
por
lobbistas,
que
son
aquellas
personas
que
ejecutan
las
acciones
de
lobbismo.
67
Existen
diferentes
clasificaciones
de
lobbistas
dependiendo
del
punto
de
vista.
Si
se
diferencia
entre
grupo
de
influencia
y
empresa,
entonces,
habrían
tres
clases:
• Lobbista
consultor,
aquel
profesional
que
practica
el
lobbismo
a
favor
de
un
cliente
que
le
ha
contratado,
y
por
el
que
obtiene
una
compensación.
• Lobbista
de
empresas,
aquellos
profesionales
que
tratan
de
influir
con
finalidades
lucrativas
en
nombre
de
la
misma
empresa
para
la
que
trabajan.
• Lobbista
de
grupos
de
influencia,
aquellos
profesionales
que
pertenecen
a
una
agrupación
de
empresas
o
a
una
organización
sin
ánimo
de
lucro,
y
ejercen
el
lobbismo
en
representación
de
ese
grupo
de
influencia.
En
cambio,
si
no
se
separa
el
grupo
de
influencia
y
empresa,
quedarían
dos
únicas
clases,
el
lobbista
consultor,
y
el
lobbista
de
grupos
de
influencia
o
lobbista
integrado,
en
el
que
se
incorporaría
la
función
del
lobbista
de
empresa.
(Xifra,
2014)
A
pesar
de
que
los
lobbies
están
formados
por
personas
de
procedencia
diversa,
los
antiguos
decisores
políticos
suelen
ser
las
personas
más
adecuadas
para
ejercer
la
profesión,
ya
que
pueden
aportar
la
experiencia,
contactos
y
conocimientos.
Son
los
antiguos
decisores
políticos
los
más
preparados
para
vender
“este
combinado
de
acceso,
influencia
y
consejo
que
tan
bien
define
la
función
del
perfecto
lobbista”
(Julien,
1988,
p.76).
También
podemos
encontrar
como
profesionales
a
abogados
debido
a
su
experiencia
en
el
proceso
legislativo
y
en
la
realización
de
normas.
Es
importante
que
un
lobbista
sepa
dar
alternativas
a
las
propuestas
en
las
que
se
quiera
influir.
Los
expertos
financieros
también
son
necesarios
para
elaborar
los
dossieres
que
se
entregan
a
los
representantes
públicos,
puesto
que
normalmente,
el
interés
que
se
defiende
suele
ser
material,
ya
sea
directa
o
indirectamente,
traduciéndose
así
en
términos
económicos.
68
Por
último,
podemos
encontramos
a
los
profesionales
de
las
relaciones
públicas
como
lobbistas,
en
estos
casos,
los
profesionales
dirigen
a
la
opinión
pública
a
través
de
campañas
de
relaciones
institucionales
y
lobbismo
de
base.
Los
poderes
públicos
son
los
receptores
de
las
acciones
del
lobbismo,
éstas
se
dirigen
a
ellos,
pero,
dentro
de
los
poderes
públicos
entraría
el
poder
legislativo,
el
poder
ejecutivo
y
el
poder
judicial,
y
el
lobbismo
únicamente
actuaría
en
los
dos
primeros
poderes,
excluyendo
al
judicial.
Si
el
lobbismo
actúa
sobre
el
poder
legislativo
se
trataría
de
un
lobbismo
parlamentario,
en
cambio,
si
actúa
ante
el
poder
ejecutivo,
se
trataría
entonces
de
un
lobbismo
administrativo.
Tal
y
como
se
ha
observado,
el
saber
influir
en
las
decisiones
de
un
Estado
ha
sido
siempre
una
necesidad
en
la
historia.
Civilizaciones
como
la
griega
o
la
romana
ya
influían
en
sus
gobiernos
a
través
de
la
oratoria,
los
sofistas
o
del
contrato
social
llamado
“clientelismo”.
Pero,
no
fue
hasta
finales
del
siglo
XIX
cuando
se
reconoció
y
se
reguló
la
actividad.
Por
lo
tanto,
el
lobbismo
es
una
actividad
democrática,
necesaria
para
la
sociedad,
pero
que
a
su
vez,
contiene
una
imagen
negativa,
debido
a
la
opacidad
con
la
que
actúa
y
posiblemente
a
la
falta
de
una
regulación.
A
continuación,
para
poder
identificar
la
situación
actual
del
lobbismo
y
cómo
afecta
a
dicha
situación
un
marco
regulatorio,
se
exponen
los
diferentes
parámetros
que
se
van
a
seguir
en
la
investigación.
69
4.
METODOLOGÍA
Básica
El
objetivo
de
la
investigación
es
obtener
el
mejor
conocimiento
y
Según
su
comprensión
de
los
fenómenos
sociales
que
afectan
al
lobbismo.
Se
finalidad
intenta
conocer
y
explicar
la
situación
del
lobbismo
actual.
Longitudinal
Prospectiva
Se
trata
de
una
investigación
longitudinal
ya
que
el
análisis
se
centra
en
la
sucesión
de
momentos
temporales.
Específicamente
se
trata
de
una
investigación
prospectiva,
ya
que
se
estudia
los
factores
del
presente
del
Según
el
lobbismo
y
los
del
futuro,
es
decir,
se
estudia
la
situación
actual
de
esta
ámbito
actividad
y
cómo
podría
evolucionar
en
función
del
marco
normativo
temporal
existente.
Exploratoria
Según
su
La
investigación
persigue
explicar
un
fenómeno
concreto,
en
este
caso,
cómo
profundidad
la
legislación
afecta
al
lobbismo.
70
Mixtas
Según
las
Es
una
investigación
que
se
realiza
con
datos
y
hechos
recabados
fuentes
propiamente
(fuentes
primarias)
y
también
se
recaban
datos
ya
existentes,
recogidos
por
otras
personas
o
instituciones
(fuentes
secundarias)
Cualitativa
Según
el
La
investigación
se
centra
en
describir
el
sentido
y
significado
de
las
acciones
carácter
sociales
del
lobbismo
Empírica
Según
la
La
investigación
trabaja
con
hechos
de
experiencia
directa
no
manipulados
naturaleza
OB.E.2
Identificar
la
regulación
Se
han
utilizado
lecturas
académicas
y
además
se
han
española
e
internacional
del
consultado
documentos
regulatorios
y
normativos
de
España
e
lobbismo
Internacionales.
71
Pero
para
poder
cumplir
los
otros
objetivos
específicos,
aparte
de
la
documentación
a
partir
de
fuentes
secundarias,
también
se
han
recabado
datos
y
hechos
propios
a
través
de
la
técnica
cualitativa.
Esta
técnica
se
utiliza
ya
que
lo
que
interesa
de
la
investigación
es
conocer
y
contrastar
diferentes
perspectivas
acerca
de
la
situación
actual
del
lobbismo
y
de
cómo
el
marco
normativo
afecta
a
esta
actividad.
Por
lo
tanto,
interesa
saber
la
subjetividad
del
tema
tratado
desde
diferentes
puntos
de
vista
y
a
través
de
diferentes
actores
que
afectan
al
lobbismo.
Para
Soriano
(2007:246),
“en
la
entrevista
cuentan
más
las
respuestas
que
las
preguntas
porque
éstas
últimas
no
están
pensadas
como
instrumentos
para
estimular
la
reacción
del
entrevistado,
y
se
abandonan
a
la
improvisación
para
favorecer
la
aparición
y
el
descubrimiento
de
los
datos
y
no
su
verificación”.
La
intención
de
estas
entrevistas
es
hacer
sentir
cómodo
al
entrevistado,
y
crear
una
interacción
más
parecida
a
una
conversación
que
no
a
una
entrevista
formal.
Por
ese
motivo,
las
entrevistas
son
semiestructuradas
ya
que
se
ve
el
acto
como
un
procedimiento
de
investigación,
y
los
elementos
de
estructuración
del
cuestionario
dependen
del
curso
de
la
entrevista,
creando
así
una
conversación.
Interesa
obtener
la
opinión
del
entrevistado
sobre
el
tema
72
planteado,
pero
también
recoger
opiniones,
recuerdos,
anécdotas
y
ejemplos
subjetivos
para,
de
esta
manera,
entender
mejor
cómo
ven
la
situación
del
lobbismo.
Por
lo
tanto,
los
últimos
dos
objetivos
específicos
establecidos
en
la
investigación
se
resuelven
gracias
a
las
entrevistas
en
profundidad
que
se
realizan.
A
pesar
de
que
la
intención
principal
era
realizar
las
entrevistas
personalmente,
a
causa
de
la
disponibilidad
de
los
entrevistados
y
del
lugar
de
residencia
de
éstos,
algunas
entrevistas
se
han
tenido
que
realizar
por
correo
electrónico.
En
éstas
se
ha
intentado,
a
través
de
una
explicación
previa,
aportar
igualmente
la
confianza
de
las
entrevistas
personales,
explicando
la
intención
de
la
entrevista
y
pidiéndoles
que
hablaran
de
todo
aquello
que
creyeran
importante.
Aún
así,
no
se
ha
creado
ese
diálogo,
y
por
lo
tanto,
son
entrevistas
con
menos
información,
pero
no
por
ese
motivo
menos
valiosa
para
esta
investigación.
73
Es
por
eso,
que
se
trata
de
una
muestra
no
probabilística,
específicamente,
se
trata
de
una
muestra
estratégica,
ya
que
las
personas
que
se
entrevistan
se
agrupan
en
diferentes
perfiles
profesionales
que
tratan
o
han
tratado
la
actividad
del
lobbismo.
La
intención
es
abarcar
los
diferentes
ámbitos
que
conocen
la
actividad
del
lobbismo
y
conocer
cómo
se
ve
la
profesión
dependiendo
de
la
posición
del
entrevistado.
Por
ese
motivo,
se
entrevista
a
académicos
que
estudian
o
han
estudiado
el
lobbismo;
políticos,
quienes
están
vinculados
estrechamente
con
los
lobbistas,
ya
que
son
los
que
la
actividad
debe
influenciar,
es
decir,
son
actores
de
la
actividad;
también
se
ha
entrevistado
a
profesionales
del
sector,
para
ver
como
ven
el
día
a
día
de
su
profesión,
y
por
último,
a
personas
de
entidades
que
están
vinculadas
a
la
actividad,
como
activistas
en
defensa
de
la
transparencia
y
contra
la
corrupción.
74
Raül
Romeva
Político
Recibida
el
25/03
Correo
electrónico
En
el
grupo
de
académicos
se
ha
entrevistado
a
Jordi
Xifra,
Profesor
del
Departamento
de
Comunicación
de
la
Universidad
Pompeu
Fabra
(Barcelona).
Además
de
ser
profesor,
Jordi
Xifra
es
el
autor
de
diferentes
libros
que
tratan
el
lobbismo,
por
lo
tanto,
ha
estudiado
en
profundidad
como
es
su
actividad
en
España,
pero
a
la
vez
también
ha
estudiado
la
situación
en
Cataluña
e
internacionalmente.
La
entrevista
de
Jordi
Xifra
nos
aporta
conocimientos
teóricos,
desde
una
perspectiva
de
comunicación,
de
la
actividad
tanto
a
nivel
Español,
Catalán,
como
Internacionalmente,
es
decir,
se
podrá
ver
una
visión
global
de
la
situación
del
lobbismo.
En
este
grupo
de
académicos
también
se
entrevista
al
Doctor
en
ciencias
políticas
y
Profesor
de
la
Universidad
Rey
Juan
Carlos
I
(Madrid),
Manuel
Villoria,
que
nos
aporta
una
visión
teórica
del
lobbismo
pero
no
tan
enlazada
a
la
comunicación,
sino
desde
una
visión
de
las
ciencias
políticas.
75
El
último
académico
que
se
entrevista
es
Rafael
Rubio,
Profesor
de
Derecho
Constitucional
de
la
Universidad
Complutense
(Madrid),
que
desde
una
visión
del
derecho
ha
estudiado
la
actividad
del
lobbismo.
Como
se
puede
ver,
se
han
analizado
tres
académicos
de
diferentes
ámbitos:
comunicación,
ciencias
políticas
y
derecho,
de
esta
manera
se
intenta
poder
observar
la
actividad
del
lobbismo
desde
más
puntos
de
vistas
para
que
el
análisis
sea
lo
más
amplio
posible.
Por
último,
en
este
grupo
se
ha
entrevistado
también
a
Daniel
Díez,
Abogado
especializado
en
Derechos
Humanos,
quien
estuvo
trabajando
en
Transparencia
Internacional
Alemania,
y
realizó
su
trabajo
de
final
de
Máster
titulado
“Lobbying
y
Análisis
Económico
del
Derecho:
Metodología
para
el
análisis
de
la
influencia
de
intereses
privados
en
las
decisiones
públicas
y
prevenir
la
corrupción”,
donde
se
intenta
demostrar
que
en
el
momento
en
que
los
agentes
intervienen
en
las
decisiones
públicas
se
maximiza
su
interés
privado,
y
puede
deteriorarse
la
imparcialidad
de
la
Administración,
emerger
la
corrupción
e
incumplirse
ciertos
derechos.
Una
visión
crítica
de
la
actividad
sobre
la
democracia
y
el
lobbying.
El
siguiente
grupo
son
los
Políticos,
ellos
son
los
destinatarios
de
las
actividades
de
lobbismo,
por
lo
tanto,
como
actores
de
esa
actividad
nos
ofrecen
una
visión
interna
de
cómo
se
encuentra
el
panorama
actual.
Además,
son
ellos
los
responsables
de
la
creación
o
no
de
las
regulaciones,
por
lo
tanto,
otro
ámbito
interesante
para
la
investigación.
Dentro
de
este
grupo
se
ha
querido
entrevistar
a
diferentes
políticos
que,
al
igual
que
en
apartado
anterior,
nos
proporcionen
con
las
entrevistas
un
análisis
más
amplio.
Por
lo
tanto,
se
entrevista
a
Lluís
Corominas
(CiU)
que
da
una
visión
específica
de
Cataluña,
Comunidad
Autónoma
donde
se
ha
regulado
recientemente
el
lobbismo
y
que
él
mismo
ha
hecho
de
Ponente
y
Relator
de
la
ley.
Como
la
investigación
se
enfoca
principalmente
en
España,
se
entrevista
a
Pablo
Martín
(PSOE),
diputado
del
Congreso
de
los
Diputados.
Pablo
Martín
está
a
favor
de
la
creación
de
una
regulación
del
lobby
en
España,
y
además
como
diputado
ha
tratado
con
lobbistas,
por
lo
tanto,
puede
darnos
una
visión
muy
específica
de
cómo
opera
la
actividad
a
nivel
Estatal.
76
Al
querer
ver
como
afecta
la
regulación
o
falta
de
ella
a
la
actividad,
se
creyó
oportuno
entrevistar
a
políticos
vinculados
a
la
Unión
Europea,
lugar
donde
hay
una
gran
actividad
de
lobbistas,
y
donde
existe
un
registro.
Para
ello,
se
entrevista
a
Raül
Romeva
(IU),
eurodiputado
del
Parlamento
Europeo
durante
ocho
años
(actualmente
ya
no
se
encuentra)
y
que
conoce
a
la
perfección
la
situación
del
lobbismo
en
la
UE.
Al
analizar
uno
de
los
actores
de
la
actividad
del
lobby,
se
creyó
interesante
entrevistar
a
los
actores
principales,
los
propios
profesionales.
Estas
personas
nos
ayudan
a
entender
cómo
ven
ellos
mismos
la
situación
actual
y
qué
carencias
ven
en
la
profesión.
Uno
de
los
profesionales
que
se
entrevista
es
David
Córdova,
Socio
fundador
y
Director
de
Vinces,
una
firma
independiente
dedicada
a
la
consultoría
estratégica
en
asuntos
regulatorios
y
de
gobierno
en
un
marco
de
transparencia.
También
se
entrevista
a
Andrea
Vota,
Adjunto
a
la
Junta
Directiva
de
APRI.
APRI
es
la
Asociación
de
Profesionales
de
las
Relaciones
Institucionales,
y
actualmente
lucha
por
la
regulación
del
lobby
en
España.
La
propia
Asociación
cuenta
con
un
código
ético,
y
todas
aquellas
empresas
o
personas
adheridas
a
ella
deben
cumplirlo.
También
se
entrevista
al
lobbista
Jorge
San
Miguel,
que
ha
ejercido
durante
años
la
profesión
en
Bruselas,
defendiendo
los
intereses
de
grupos
de
presión
y
corporaciones
transnacionales,
además
ha
estudiado
la
actividad
y
ha
publicado
documentos
sobre
ello,
por
lo
tanto,
nos
aporta
una
visión
muy
centrada
en
el
funcionamiento
del
lobbismo
en
Bruselas.
Y
para
acabar
con
este
grupo,
se
entrevista
a
Javier
Valiente,
Socio
Director
de
Political
Intelligence,
empresa
dedicada
a
servicios
de
public
affairs.
Por
último,
para
poder
ver
una
visión
más
externa
al
sector,
se
entrevista
a
diferentes
personas
de
entidades
relacionadas
con
la
Transparencia
y
la
no
corrupción.
Una
de
las
entrevistas
se
realiza
a
Ana
Revuelta,
coordinadora
de
Transparencia
Internacional
España,
una
Asociación
que
analiza
la
transparencia
del
lobby
en
Europa,
incluyendo
España,
intentando
dar
soluciones
y/o
recomendaciones
a
la
opacidad
con
la
que
se
actúa
desde
los
poderes
públicos
y
el
lobby.
Ana
Revuelta,
nos
da
la
visión
de
Transparencia
77
Internacional,
por
lo
tanto
se
le
incluye
en
este
perfil,
a
pesar
de
ello,
ella
se
considera
así
misma
lobbista
social.
Otra
persona
a
la
que
se
entrevista
es
Cristina
Moreno,
de
la
organización
CIVIO,
una
organización
sin
ánimo
de
lucro
que
lucha
por
crear
una
mejor
democracia,
pidiendo
la
existencia
de
una
transparencia
real
y
del
libre
acceso
a
los
datos
públicos
de
cualquier
ciudadanos
u
organización.
Cristina
Moreno
es
la
responsable
de
las
Alianzas
y
Fundraising
de
CIVIO.
Y
por
último
se
entrevista
a
Òscar
Roca
Safont,
Responsable
del
Área
jurídica
de
la
Oficina
Antifrau
de
Catalunya
(OAC),
una
institución
independiente
del
gobierno
catalán,
que
como
su
propio
nombre
indica,
busca
contrarrestar
el
fraude.
Òscar
Roca,
nos
proporciona
una
visión
jurídica
del
control
del
lobbismo.
4.4.
Procesamiento
de
los
datos
y
procesamientos
del
análisis
de
los
datos
Para
encontrar
a
las
personas
adecuadas
para
las
entrevistas,
se
basó
la
búsqueda
en
el
Informe
que
Transparencia
Internacional
España
presentó
en
2014,
el
cual
se
elabora
a
través
de
diferentes
académicos
y
expertos
del
sector.
El
estudio
proporcionó
muchos
de
los
nombres
que
finalmente
han
sido
entrevistados.
También
se
buscaron
diferentes
asociaciones
y
organizaciones
que
ejercieran
lobby,
o
entidades
que
estudiaran
la
actividad,
y
al
final
se
formó
un
listado
con
veinte
personas.
De
ese
listado,
se
pudo
contactar
con
dieciséis
profesionales
a
través
de
su
correo
electrónico,
las
cuatro
personas
restantes
no
se
pudo
obtener
la
forma
de
contactar
con
ellos.
Nueve
de
esas
personas,
se
pudieron
organizar
para
realizar
la
entrevista
en
persona,
tres
se
tuvieron
que
hacer
a
través
del
correo
electrónico,
dos
personas
más
aceptaron
realizar
la
entrevista
pero
se
hizo
a
través
de
Spyke,
por
último,
las
dos
personas
restantes
no
aceptaron
la
entrevista
a
causa
de
la
poca
disponibilidad
que
tenían.
La
mayoría
de
los
entrevistados
residen
en
Madrid,
por
lo
tanto,
para
poder
realizar
las
entrevistas
en
persona,
del
22
al
25
de
Marzo
nos
trasladamos
a
Madrid,
donde
se
78
programaron
de
dos
a
tres
entrevistas
por
día.
En
cambio,
las
entrevistas
de
Jordi
Xifra
y
Lluís
Corominas
se
pudieron
realizar
en
Barcelona.
En
el
caso
de
Jorge
San
Miguel
y
de
Cristina
Moreno,
al
no
poder
realizar
la
entrevista
en
persona
por
falta
de
disponibilidad,
se
concertó
la
entrevista
a
través
de
la
aplicación
Skype.
Otros
profesionales
como
Javier
Valiente
y
Raül
Romeva,
que
tampoco
pudieron
organizar
sus
agendas
para
una
entrevista
personal,
prefirieron
contestar
las
preguntas
a
través
de
un
documento
enviado
por
correo
electrónico.
Un
caso
especial
fue
el
de
Òscar
Roca,
el
cual
sí
que
pudo
organizar
su
agenda
para
una
entrevista
personal,
pero
hubo
un
problema
en
la
grabación
de
audio,
y
por
lo
tanto,
se
le
pidió
que
volviera
a
contestar
la
entrevista,
pero
esta
vez,
por
escrito.
Como
se
ha
ido
repitiendo
durante
el
trabajo,
la
intención
de
las
entrevistas
era
poder
crear
una
conversación
de
confianza
entre
entrevistado
y
entrevistador.
Evidentemente,
en
las
entrevistas
realizadas
por
correo
electrónico
eso
no
se
ha
podido
conseguir,
y
se
ha
optado
por
entrevistas
estructuradas.
El
resultado
de
esto
son
entrevistas
con
menor
grado
de
información,
donde
los
entrevistados
no
profundizan
en
los
diferentes
aspectos
tratados.
No
ha
ocurrido
lo
mismo
en
las
entrevistas
realizadas
por
Skype,
que
al
poder
ir
comentando
lo
que
se
iba
diciendo
durante
la
entrevista,
ha
permitido
crear
ese
diálogo
entre
entrevistado-‐entrevistador,
y
por
consiguiente,
ha
favorecido
a
profundizar
en
los
datos
recabados.
Las
entrevistas
realizadas
en
persona
fueron
registradas
con
una
grabadora
de
audio,
con
el
permiso
del
entrevistado,
para
su
posterior
transcripción
y
análisis.
Tal
y
como
dice
Jaume
Soriano
(2007:253)
“los
puntos
de
inflexión
y
los
énfasis
en
el
habla,
los
silencios
o
los
lapsus
se
vuelven
visibles
y
ganan
significado
a
la
hora
de
analizar
los
datos
recogidos”.
Las
entrevistas
no
cuentan
con
una
duración
predeterminada,
ya
que
al
tener
la
intención
de
crear
una
conversación,
la
duración
de
las
entrevistas
varía
de
diez
minutos
(la
más
breve)
a
ochenta
y
ocho
minutos
(la
más
extensa).
Finalmente,
de
las
once
entrevistas
realizadas
personalmente
y
a
través
de
Skype
se
extrae
un
total
de
casi
seis
horas
de
audio
que
posteriormente
ha
sido
transcrito
y
analizado.
79
(e:) Titubeo
80
[…]
Fragmento
suprimido
·∙ Aspiración
(RISAS) Risa
Además,
las
entrevistas
se
transcribieron
gracias
a
la
web
/transcribe.wreally.com
que
facilita
la
transcripción
de
audios.
Una
vez
transcritas
todas
las
entrevistas,
y
recibidas
las
respuestas
de
las
enviadas
por
correo
electrónico,
primeramente
se
extrajeron
resultados
según
los
grupos/perfiles
profesionales
establecidos,
viendo
las
semejanzas
o
diferencias
existentes
en
sus
opiniones.
Más
tarde,
se
hizo
un
segundo
análisis,
donde
no
se
diferenciaba
entre
los
diferentes
perfiles,
y
donde
los
resultados
se
centraron
en
responder
los
objetivos
específicos
propuestos
en
la
investigación,
permitiendo
establecer
una
visión
de
cómo
se
encuentra
el
lobbismo
actual
en
España,
pudiendo
identificar
los
límites
entre
el
lobbismo
y
las
prácticas
corruptas
y/o
ilegales,
y
observando
cómo
afecta
la
regulación
o
la
falta
de
ella
a
la
profesión,
y
por
lo
tanto,
averiguar
si
la
hipótesis
establecida
es
cierta
o
errónea.
81
5.
ANÁLISIS
DE
RESULTADOS
Por
lo
tanto,
primeramente
se
realiza
un
análisis
por
perfiles,
dónde
se
podrá
observar
como
ve
cada
perfil
de
profesionales
las
diferentes
temáticas
de
la
investigación.
Por
último,
olvidando
los
perfiles
profesionales,
se
hace
un
análisis
global
de
las
diferentes
temáticas
de
acuerdo
con
los
objetivos
específicos
y
de
la
investigación,
y
por
lo
tanto,
se
hace
una
aproximación
de
cómo
está
el
panorama
del
lobbismo
según
los
profesionales.
Para
comenzar,
se
quiso
investigar
cómo
veían
los
entrevistados
la
situación
del
lobbismo
en
España.
Para
los
profesores
Manuela
Villoria
y
Rafael
Rubio,
el
sector
del
lobby
se
está
profesionalizando
y
creciendo.
En
cambio
para
Jordi
Xifra
y
para
Daniel
Díez,
el
lobbismo
no
acaba
de
arrancar
y
está
mal
visto
en
España,
ha
quedado
como
un
término
82
menospreciado.
A
diferencia
de
los
profesores
madrileños,
Jordi
Xifra
cree
que
todavía
el
lobby
no
se
está
ejerciendo
completamente
de
manera
profesional
y
que
existen
estructuras
que
dificultan
las
prácticas
del
lobby.
En
el
momento
en
que
se
pregunta
a
los
entrevistados
cómo
debería
ser
una
ley
del
lobbismo,
ocurre
algo
similar
a
lo
anterior,
los
diferentes
entrevistados
tienen
diferentes
visiones
y
en
algunas
ocasiones
se
contradicen.
El
profesor
Villoria
cree
en
una
regulación
que
tenga
en
cuenta
tanto
al
sector
público
como
al
sector
privado,
y
que
ambas
partes
se
complementen.
Manuel
Villoria
aconseja
no
hiper-‐regular
el
tema
para
evitar
contradicciones
en
la
ley,
pero
está
a
favor
de
establecer
elementos
claves
y
una
parte
más
voluntaria
que
tendría
que
ver
con
los
códigos
éticos.
En
cambio,
el
profesor
Rafael
Rubio
opina
que
el
foco
de
la
regulación
se
debería
centrar
en
el
poder
público,
es
decir,
reforzar
la
regulación
y
las
obligaciones
de
los
poderes
públicos
que
reciben
acciones
de
lobby
y
no
centrarse
en
la
actividad
del
lobby,
de
esta
manera,
se
intentaría
evitar
hacer
una
ley
compleja.
Otra
visión
diferente
es
la
del
profesor
Jordi
Xifra,
que
opina
que
ir
más
allá
de
regular
la
transparencia
en
España
podría
parecer
absurdo,
así
que
propone
una
ley
centralizada
completamente
en
la
transparencia
del
sector.
Y
por
último,
una
visión
completamente
opuesta
a
lo
que
se
ha
dicha
anteriormente
es
la
de
Daniel
Diez,
el
cual
aconseja
que
la
ley
debe
ser
dura
y
dar
muchas
garantías.
Por
último,
añade
que
una
regulación
del
lobby
83
debería
garantizar
la
igualdad
entre
los
lobbistas
profesionales
que
cuentan
con
una
gran
capacidad
de
influencia
y
aquellos
que
no
la
tienen,
para
así
poder
evitar
desigualdades
en
el
sector.
Respecto
al
registro,
todos
los
entrevistados
consideran
que
debería
ser
obligatorio,
aún
sabiendo
que
eso
formaría
un
registro
de
gran
magnitud.
A
pesar
de
la
voluntad
de
hacerlo
obligatorio,
los
entrevistados
son
conscientes
de
la
dificultad,
ya
que
existen
muchos
lobbies
que
“no
parecen
lobbies”,
para
esa
problemática,
el
profesor
Rafael
Rubio
propone
una
alternativa:
en
vez
de
registrar
a
quién
ejerce
la
actividad,
él
es
partidario
de
registrar
la
actividad,
es
decir,
que
el
propio
parlamentario
que
recibe
al
lobbista
cree
el
registro
y
por
lo
tanto,
todo
aquél
que
ejerciera
actividades
de
influencia
quedaría
registrado.
A
pesar
de
la
intención
de
ser
transparente
por
parte
del
sector,
por
el
momento
no
se
ha
conseguido
que
el
lobby
lo
sea.
Manuel
Villoria
y
Jordi
Xifra
creen
que
la
falta
de
una
regulación
impide
que
exista
esa
transparencia
y
que
no
hay
transparencia
por
un
problema
de
acción
colectiva.
Daniel
Diez,
con
su
visión
más
crítica
del
sector,
cree
que
el
lobby
vende
la
intención
de
ser
transparente
para
ganar
discurso
público
y
legitimidad
social
en
base
al
consentimiento
de
las
personas.
Otro
punto
que
se
trata
en
las
entrevistas
son
los
motivos
de
la
confusión
entre
lobbismo
y
el
tráfico
de
influencias
u
otras
actividades
ilegales,
y
vemos
que
los
académicos
ven
diferentes
motivos.
Manuel
Villoria
y
Rafael
Rubio
opinan
que
esa
confusión
es
debido
a
la
opacidad
con
la
que
opera
la
profesión.
A
pesar
de
eso,
Rafael
Rubio
también
cree
que
si
existe
esa
confusión
de
términos
es
debido
a
que
una
parte
es
real,
como
él
dice:
“El
lobby
84
es
influir
en
la
toma
de
decisiones
públicas,
y
el
tráfico
de
influencias
también
sirve
para
eso,
entonces,
hay
una
forma
de
hacer
lobby
que
es
a
través
del
trafico
de
influencias,
y
eso
puede
provocar
la
confusión
fácilmente”.
Jordi
Xifra
añade
que
una
causa
de
la
confusión
es
el
desprestigio
que
está
sufriendo
actualmente
el
poder
y
de
la
decisión
política,
y
además,
añade
que
al
existir
una
confusión
entre
término
“lobby”
y
“grupos
de
interés”
como
Telefónica
o
SGAE,
todo
queda
contaminado.
Y
para
acabar
con
el
análisis,
respecto
a
lo
que
una
mala
práctica
del
lobbismo
puede
comportar,
todos
los
académicos
se
vuelven
a
poner
de
acuerdo,
y
opinan
que
una
mala
práctica
podría
comportar
la
introducción
de
inequidades
en
el
sistema,
tal
y
como
dice
Manuel
Villoria,
o
alterar
o
cortocircuitar
el
proceso
democrático,
tal
y
como
afirma
Rafael
Rubio.
El
profesor
Jordi
Xifra,
añade
a
esta
afirmación
que
el
desequilibrio
que
se
produciría
sería
principalmente
en
el
funcionamiento
del
sistema
económico,
convirtiéndolo
en
un
funcionamiento
anormal.
A
modo
de
resumen,
y
para
poder
visualizar
rápidamente
las
diferentes
visiones
de
cada
académico,
se
establece
la
siguiente
tabla:
85
Registro
Sí.
Sí.
Sí.
Sí.
Obligatorio.
Obligatorio.
Obligatorio.
Obligatorio.
Para
todos
Para
todos
aquellos
Para
todos
aquellos
Para
todos
aquellos
que
que
quieran
influir
que
quieran
influir
aquellos
que
quieran
influir
quieran
influir
86
5.2.
Análisis
por
perfil:
Políticos
Tres
personas
más
que
se
entrevistaron
fueron
del
perfil
de
los
políticos:
el
ex-‐
eurodiputado
Raül
Romeva;
el
diputado
del
Congreso,
Pablo
Martín
y
Lluís
Corominas,
diputado
del
Parlament
de
Cataluña.
Debido
a
que
los
tres
entrevistados
ejercen
la
política
en
diferentes
lugares,
en
el
análisis
de
las
entrevistas
se
puede
observar
que
en
algunas
preguntas
se
distingue
entre
Unión
Europea,
España
y
Cataluña.
Es
por
lo
anterior
dicho,
que
encontramos
que
a
través
de
las
entrevistas
analizamos
la
situación
del
lobby
en
España,
pero
también
su
situación
en
la
Unión
Europea
y
en
Cataluña.
La
Unión
Europea
cuenta
con
un
registro
de
lobbistas
que,
a
pesar
de
ser
voluntario,
crea
un
marco
regulatorio
entorno
a
la
actividad.
A
pesar
de
eso,
Raül
Romeva,
cree
que
en
la
Unión
Europea
existen
los
mismo
problemas
que
en
España,
como
por
ejemplo,
las
puertas
giratorias,
mucha
opacidad
y
falta
de
sistemas
de
control
y
sanción.
La
situación
en
España
tiene
una
pequeña
diferencia
con
la
de
la
Unión
Europea,
y
es
que
no
existe
un
marco
regulatorio
para
el
lobbismo,
como
dice
Lluís
Corominas,
todavía
se
está
en
un
estadio
muy
incipiente.
Corominas
cree
que
el
lobbismo
se
encuentra
en
un
campo
demasiado
abierto
y
eso
es
debido
a
que
no
se
ha
querido
regular,
y
que
a
causa
de
esa
falta
de
regulación,
hay
una
gran
permisividad
cuando
el
lobbismo
actúa
de
una
manera
poco
ética
en
la
vía
pública.
Pablo
Martín,
a
su
vez,
explica
como
está
evolucionando
el
tema
de
la
regulación
de
la
actividad
en
el
Congreso
de
los
Diputados.
Asegura
que
no
existen
grandes
diferencias
entre
los
grupos,
pero
sí
en
algunos
aspectos
de
la
posible
regulación,
como
por
ejemplo,
si
el
registro
debe
ser
obligatorio
o
no,
en
si
se
deben
regular
la
presencia
de
los
lobbies
únicamente
en
el
Parlamento
o
en
todos
los
gobiernos,
e
incluso
hay
algunas
diferencias
en
la
definición
del
lobby
o
grupo
de
interés.
Dicho
esto,
vemos
que
el
diputado
Pablo
Martin
asegura
que
hay
una
intención
política
activa
de
crear
una
regulación
para
el
lobbismo,
a
pesar
de
las
diferencias
que
puedan
existir,
pero
Lluís
Corominas
duda
de
esa
intención
de
regular
el
lobbismo
en
España.
87
Por
último,
era
importante
analizar
la
situación
de
Cataluña,
comunidad
autónoma
en
la
que
se
ha
aprobado
una
ley
para
el
lobbismo.
Lluís
Corominas
nos
explicó
qué
propone
la
ley
y,
a
grandes
rasgos,
la
ley
contará
con
un
registro
de
lobbistas
obligatorio,
un
código
de
buenas
prácticas
y
un
régimen
sancionador,
a
pesar
de
que
esa
es
la
intención,
se
está
esperando
a
que
se
ponga
en
marcha
para
ver
como
se
avanza.
A
modo
de
resumen,
la
Unión
Europea
cuenta
con
una
regulación
pero
ésta
es
demasiado
débil
y
no
mejora
la
actividad
del
lobbismo.
En
España
existe
la
intención
de
hacer
una
ley
pero,
por
el
momento,
los
diferentes
partidos
políticos
no
se
ponen
de
acuerdo
en
algunos
puntos
de
la
regulación,
y
Cataluña
está
pendiente
de
que
se
ponga
en
marcha
la
ley
que
se
aprobó
en
el
Parlament
el
pasado
Diciembre.
Respecto
a
la
ley,
Raül
Romeva
explica
que
la
regulación
de
la
Unión
europea
no
es
suficientemente
clara
y
ordenada
y
que
eso
provoca
que
todo
quede
demasiado
sujeto
a
interpretaciones
vagas
y
demasiado
amplias.
Para
Romeva,
la
Unión
Europea
necesita
un
buen
registro,
obligatorio
y
exhaustivo,
que
proporcione
más
claridad
a
la
profesión.
Para
Pablo
Martín
esa
ley
es
necesaria
para
evitar,
en
la
medida
de
lo
posible,
las
actividades
ilegales
como
los
sobornos
o
el
cohecho,
es
decir,
para
intentar
establecer
garantías
y
seguridades.
Lluís
Corominas
enfoca
la
necesidad
de
crear
una
ley
en
España
desde
otro
punto
de
vista.
Para
Corominas,
la
ley
debe
hacerse
por
la
exigencia
de
transparencia,
no
corrupción
y
de
comportamiento
éticos
que
está
demandando
la
sociedad.
Y
a
la
vez,
cree
que
se
debe
hacer
la
ley
para
que
la
profesión
tenga
un
reconocimiento
y
una
manera
de
actuar
con
normalidad
ante
la
Administración
Pública.
88
Para
terminar
con
el
tema
de
la
ley,
se
preguntó
qué
modelo
normativo
podría
ser
el
más
adecuado
para
implantar
en
España,
y
vemos
que
los
entrevistados
no
acaban
de
ponerse
de
acuerdo.
Raül
Romeva
optaría
por
el
modelo
normativo
de
Estados
Unidos
ya
que
cree
que,
a
escalada
mundial,
es
el
más
claro
y
transparente.
Todo
lo
contrario
opina
Lluís
Corominas,
que
optaría
por
una
ley
genérica,
que
no
fuera
demasiado
detallada,
ya
que
cree
que
detallar
demasiado
podría
hacer
olvidar
aspectos
importantes,
y
por
lo
tanto,
únicamente
optaría
por
la
creación
de
un
registro
como
centro
de
todo,
un
código
de
buenas
prácticas
y
un
código
sancionador.
Pablo
Martín
no
específica
cuál
sería
su
modelo
normativo
ideal
para
España
pero
cree
que
finalmente
se
establecerá
un
modelo
como
el
del
Parlamento
Europeo.
El
registro
es
un
tema
recurrente
cuando
se
trata
la
regulación
del
lobby,
y
cuando
se
trata
el
tema
surge
la
duda
de
quién
debería
registrarse.
Lluís
Corominas
cree
que
el
registro
debería
ser
muy
amplio,
que
se
apuntaran
todas
aquellas
organizaciones,
empresas
o
instituciones
que
quisieran
actuar
en
el
ámbito
de
las
decisiones
públicas,
y
por
lo
tanto,
querer
tener
un
efecto
en
el
mercado.
Corominas
cree
que
las
organizaciones
sin
ánimo
de
lucro
o
organizaciones
como
la
Iglesia
deberían
estar
dentro
de
ese
registro.
La
visión
de
Pablo
Martin
tiene
aspectos
diferentes
a
la
anterior.
El
diputado
cree
que
habría
que
poner
algunas
normas
para
poder
registrarse,
como
por
ejemplo,
dentro
de
la
definición
de
grupo
de
interés,
debería
registrarse
todas
aquellas
entidades
jurídicas
que
tuvieran
un
tamaño
determinado.
Y
no
se
podría
olvidar
hacer
referencia
a
las
filiales
que
pudieran
haber
de
una
empresa,
y
por
lo
tanto,
esas
filiales
deberían
aparecer
en
el
registro.
A
pesar
de
esas
normas
que
comenta
Pablo
Martín,
cree
que
todavía
se
está
improvisando
ya
que
el
debate
no
está
cerrado
y
no
se
sabe
cómo
se
tendría
que
hacer
exactamente.
Los
políticos
también
coinciden
en
que
la
regulación
debería
incluir
un
código
ético
del
lobbismo.
Pablo
Martín
añade
en
su
entrevista
un
aspecto
interesante,
y
es
que
cree
que
ese
código
deontológico
no
podría
ser
igual
para
todas
las
entidades,
porque
para
él
no
todas
son
iguales.
89
Y
seguimos
con
otro
de
los
temas
tratados
en
las
entrevistas,
la
transparencia
del
lobbismo.
Raül
Romeva,
cree
que
la
transparencia
es
fundamental,
ya
que
sirve
para
distinguir
la
legitima
demanda
y
la
defensa
de
unos
intereses
concretos,
de
la
práctica,
ilegal
e
ilegitima.
Pablo
Martín,
el
cual
comparte
la
idea
de
Raül
Romeva,
añade
que
esa
transparencia
serviría
para
recuperar
la
confianza
perdida
de
la
sociedad
hacia
las
instituciones
políticas
y
los
propios
políticos,
tal
y
como
afirma
Pablo
Martín,
“si
los
ciudadanos
pudieran
saber
qué
es
lo
que
estamos
haciendo,
exactamente,
y
pudieran
cotejar
esa
información,
se
darían
cuenta
que
no
hay
nada
malo”.
A
pesar
de
que
existe
esa
intención
de
ser
transparente,
todavía
el
lobbista
no
lo
es,
Lluís
Corominas
cree
que
eso
es
debido
a
un
tema
cultural
y
de
formación,
es
decir,
no
se
es
transparente
porque
las
organizaciones
no
tienen
la
calidad
democrática
y
cultural
necesaria.
Pablo
Martín,
le
atribuye
la
culpa
de
la
falta
de
transparencia
a
las
propias
leyes,
que
para
él,
todavía
no
son
los
suficientemente
transparentes,
o
no
permiten
la
transparencia
adecuada,
y
por
lo
tanto,
se
necesita
voluntad
política
para
modificar
algunas
normas.
Otro
aspecto
tratado
en
las
entrevistas
es
la
confusión
que
existe
en
España
entre
lobbismo
y
el
trafico
de
influencias.
Raül
Romeva
cree
que
esa
confusión
es
debida
a
que
el
marco
no
es
el
correcto
y,
por
lo
tanto,
es
complicado
hablar
de
la
profesión.
Lluís
Corominas
atribuye
la
culpa
a
querer
ignorar
la
profesión,
a
no
practicar
la
actividad
de
forma
transparente
y
pública,
ya
que
en
los
países
anglosajones
y
en
Estados
Unidos,
donde
la
profesión
es
transparente,
el
lobby
tiene
un
reconocimiento
normal,
sin
aspectos
negativos.
Por
lo
tanto,
para
Corominas,
la
manera
de
quitar
la
mala
reputación
de
la
profesión
es
a
través
de
la
transparencia,
tal
y
como
afirma,
“contra
más
luz
se
ponga
a
la
profesión,
más
fácil
será
quitar
la
imagen
negativa
de
la
mente
de
las
personas”.
Tanto
para
Pablo
Martín
como
para
Lluís
Corominas,
los
medios
de
comunicación
han
contribuido
a
la
mala
reputación
del
lobbismo.
Lluís
Corominas
hace
una
distinción
entre
medios
de
comunicación
especializados
y
generalistas,
y
para
él,
aquellos
que
han
asociado
el
lobbismo
con
corrupción
o
influencia
negativa
son
los
medios
generalistas
y,
90
por
lo
tanto,
han
hecho
un
mal
favor
a
la
profesión.
Pablo
Martín
distingue
entre
el
medio
de
comunicación,
con
sus
intereses
económicos,
y
los
periodistas.
Para
Pablo
Martín
la
culpa
es
de
los
medios
de
comunicación
ya
que
publican
aquello
que
les
interesa
y
el
periodista
únicamente
hace
su
trabajo
lo
mejor
que
puede,
pero
en
ocasiones
se
topa
con
esos
intereses
del
medio
de
comunicación.
Sobre
los
riesgos
que
puede
comportar
una
mala
practica
del
lobbismo,
los
tres
entrevistados
están
de
acuerdo
en
que
esa
practica
significa
la
ruptura
de
las
reglas
del
juego
establecidas
democráticamente,
y
es
un
delito.
Las
instituciones
pierden
credibilidad
y
la
sociedad
pierde
confianza
en
la
clase
política
y
en
el
sector
de
los
negocios.
Lluís
Corominas
asegura
que
para
recuperar
esa
confianza
de
la
sociedad
el
lobbista
debe
actuar
éticamente
y
ser
transparente.
Por
último,
nos
pareció
interesante
preguntarle
a
Pablo
Martín
como
ha
visto
la
práctica
del
lobbismo
ya
que
es
el
receptor
de
la
actividad.
Tal
como
él
afirma,
“trato
exquisito.
En
todos
los
aspectos
respetuosos
y
ni
se
les
ha
ocurrido
insinuar
nada
ni
remotamente
ilegal,
vienen
a
defender
los
intereses
suyos,
no
se
esconden,
y
bien,
no
he
visto
ningún
aspecto
negativo
en
ese
sentido,
es
lo
que
decía,
si
los
ciudadanos
conocieran
exactamente
cuál
es
el
contenido
de
esas
reuniones,
qué
es
de
lo
que
se
ha
hablado
y
porqué
han
venido,
no
habría
el
más
mínimo
problema”.
A
modo
de
resumen,
y
para
poder
visualizar
rápidamente
las
diferentes
visiones
de
cada
político,
se
establece
la
siguiente
tabla:
91
Regulación
Sí.
Sí.
Sí.
Amplia
Amplia
Detallada
Registro
Sí.
Habría
que
poner
SÍ
Sí.
normas
para
acceder.
Todo
aquel
que
quiera
Obligatorio
Unos
mínimos
influir
Transparencia
Es
necesaria.
Es
necesaria.
Para
distinguir
la
Para
recuperar
la
Es
necesaria
legítima
demanda
y
la
confianza
perdida
defensa
de
unos
intereses
concretos,
de
la
práctica
ilegal
Consecuencias
de
una
mala
práctica
Ruptura
de
las
reglas
Ruptura
de
las
reglas
Ruptura
de
las
reglas
del
juego
establecidas
del
juego
establecidas
del
juego
establecidas
democráticamente.
Se
democráticamente.
Se
democráticamente.
Se
pierde
credibilidad
y
la
pierde
credibilidad
y
la
pierde
credibilidad
y
la
sociedad
pierde
la
sociedad
pierde
la
sociedad
pierde
la
confianza
confianza
confianza
92
En
general,
para
los
profesionales,
la
situación
del
lobbismo
en
España
está
en
desarrollo.
La
actividad
se
está
profesionalizando
y
las
empresas
están
mas
concienciadas
de
lo
que
es
la
actividad
y
empiezan
a
integrarlo
con
más
normalidad.
Como
dice
David
Córdova,
se
está
pasando
de
las
relaciones
de
confianza,
del
compadreo,
a
la
profesionalización
de
la
actividad.
A
pesar
de
estar
de
acuerdo
todos
los
profesionales
con
esa
visión,
Andrea
Vota
piensa
que
la
falta
de
un
marco
regulatorio
impide
el
reconocimiento
de
la
profesión
e
incluso
fomenta
su
mala
imagen.
Por
lo
tanto,
cree
que
es
necesario
trabajar
en
la
creación
de
un
marco
regulatorio,
y
trabajar
en
el
ámbito
de
comunicación
para
transmitir
la
función
de
la
profesión.
Jorge
San
Miguel,
desde
esa
perspectiva
más
europea
y
externa,
explica
que
la
intención
de
las
asociaciones
de
profesionales
del
lobby
al
pedir
esa
regulación
es
legitimar
la
profesión
y
quitar
el
estigma
social
existente.
Además
Jorge
San
Miguel
añade
que
entre
los
políticos
no
hay
voluntad
real
de
transparencia,
a
pesar
de
eso,
el
sector
está
peleando
por
una
regulación
que
de
luz
y
taquígrafos.
En
el
caso
de
la
situación
del
lobby
en
la
Unión
Europea,
Jorge
San
Miguel
ve
un
entorno
de
lobby
creciente
y
que
ha
crecido
mucho
en
las
últimas
dos
décadas,
la
profesión
está
muy
madura,
pero
a
la
vez,
hay
una
percepción
pública
de
que
el
lobby
tiene
una
falta
de
legitimidad
mayor
de
la
que
realmente
es.
93
La
situación
del
lobby
en
España
y
en
Bruselas
es
diferente
según
Jorge
San
Miguel
y
esa
diferencia
se
encuentra
en
el
sistema
político.
En
Bruselas
el
entorno
político
es
muy
abierto,
bastante
transparente
y
donde
hay
una
gobernanza
multinivel,
es
decir,
un
entorno
que
facilita
el
trabajo
al
lobbista,
pero
donde
es
realmente
complejo
el
influir.
Todo
lo
contrario
pasa
en
España,
donde
su
sistema
político
es
cerrado,
muy
centralizado
en
el
Gobierno
y
los
partidos
políticos,
entonces
eso
provoca
que
trabajar
como
lobbista
sea
complicado,
pero
una
vez
en
el
poder,
influir
es
relativamente
fácil.
Entonces,
la
diferencia
entre
España
y
la
Unión
Europea
para
Jorge
San
Miguel
radica
en
el
nivel
de
apertura
del
sistema
político,
y
no
tanto
en
si
hay
o
no
regulación.
Al
tratar
el
tema
de
una
posible
ley,
los
entrevistados
tienen
diferentes
visiones.
Javier
Valiente
cree
que
una
regulación
del
lobby
es
necesaria
ya
que
aportaría
más
transparencia
y
seguridad
a
la
actividad,
y
además,
también
proporcionaría
más
confianza
a
los
responsables
políticos
en
su
relación
con
el
sector
privado
y
las
empresas.
La
visión
que
da
Andrea
Vota
es
parecida,
también
está
a
favor
de
una
regulación
pero
se
centra
mayormente
en
la
necesidad
de
un
registro,
para
hacer
que
las
relaciones
entre
los
Gobiernos
y
la
sociedad
civil
sean
más
transparentes.
Jorge
San
Miguel
remarca
que
la
clave
es
la
apertura
del
sistema
político,
pero
también
afirma
que
una
regulación
sería
necesaria
si
la
intención
es
mejorar
la
reputación
del
sector.
Para
Jorge
San
Miguel
lo
importante
es
el
sistema
institucional
en
que
te
mueves
y
no
tanto
las
leyes.
David
Córdova
opina
lo
contrario
a
sus
compañeros,
Córdova
cree
que
una
regulación
no
es
el
camino
a
la
legitimidad
de
la
actividad
ya
que,
tal
y
como
asegura,
“todas
las
regulaciones
del
mundo
han
fracasado,
y
no
por
eso
ha
dejado
de
haber
más
corrupción,
ni
por
eso
se
ha
legitimado
más
la
actividad,
con
lo
cual
hay
un
dato
empírico
que
es
que
ninguna
regulación
del
mundo,
por
el
hecho
de
existir,
ha
favorecido
a
la
legitimidad
de
la
actividad.”
Respecto
al
modelo
normativo
que
debería
seguir
una
regulación
en
España,
tanto
Javier
Valiente
como
Andrea
Vota
optarían
por
un
modelo
más
parecido
al
de
la
Unión
Europea,
con
la
introducción
de
un
registro
de
lobistas
y
un
Código
de
Conducta
de
obligado
cumplimiento.
Por
otra
parte,
David
Córdova,
no
cree
que
se
deba
seguir
un
modelo
94
normativo
existente,
sino
que
la
regulación
debe
adaptarse
al
sistema
constitucional
para
poder
ser
eficaz,
ya
que
cada
cultura
democrática
es
distinta
y
cada
percepción
de
transparencia
es
distinta.
Como
se
ha
dicho
anteriormente,
tanto
Javier
Valiente
como
Andrea
Vota,
están
a
favor
de
la
creación
de
un
registro.
Javier
Valiente
destaca
que
en
ese
registro
se
deberían
apuntar
no
sólo
los
lobbistas,
sino
también
todos
aquellos
que
de
una
u
otra
forma
hacen
lobby
a
las
instituciones
(abogados,
Asociaciones,
ONG’s,
etc.).
Andrea
Vota,
con
una
visión
bastante
parecida,
cree
que
es
fundamental
que
el
registro
abarque
tanto
a
nivel
de
las
Cortes
como
del
Gobierno,
y
en
ese
registro
se
debería
inscribir
cualquier
individuo
que
esté
representando
un
interés
y
cuyo
objetivo
sea
el
de
influir
en
una
regulación.
David
Córdova
menciona
que,
dependiendo
de
la
visión
que
se
tenga
de
lobby,
la
creación
de
un
registro
de
lobbistas
y
su
posterior
capacidad
de
vigilancia
y
control
sobre
la
misma,
podría
ser
complejo.
Córdova
cree
que
la
actividad
del
lobby
se
debe
delimitar
específicamente
a
la
influencia
directa
en
el
ámbito
regulatorio
y
de
políticas
públicas,
y
que
las
acciones
que
vayan
directamente
allí,
es
decir,
a
todo
ese
trabajo
que
se
hace
directamente
para
cambiar
la
regulación
y
para
cambiar
las
decisiones
de
una
política
pública,
se
deberían
registrar.
Entonces,
las
acciones
de
relaciones
públicas,
de
comunicación
(etc.)
no
las
considera
como
actividad
de
lobby
y
por
lo
tanto
no
deberían
registrarse.
Para
David
Córdova
la
transparencia
es
un
elemento
importante
porque
puede
favorecer
a
la
buena
imagen
de
la
actividad.
Y
esa
transparencia
tiene
que
hacerse
porque
las
compañías
vean
la
representación
de
intereses
en
el
encaje
que
tiene
una
democracia,
es
decir,
habrá
transparencia
en
la
medida
que
esa
defensa
de
intereses
no
vaya
en
contra
del
interés
general.
95
que
se
desea.
A
su
vez,
Jorge
San
Miguel
cree
que
esa
falta
de
transparencia
es
debida
a
la
poca
apertura
del
sistema
político.
Para
Jorge
San
Miguel,
un
lobbista
debe
querer
ser
transparente
en
sus
procesos
en
su
propio
beneficio
y
en
su
interés,
pero
está
condicionado
en
todo
momento
por
lo
que
la
otra
parte,
es
decir,
por
lo
que
los
políticos
quieren,
tal
y
como
explica
en
la
entrevista,
“Si
el
sistema
político
no
se
abre,
el
sector
por
si
mismo
tiene
muy
difícil
hacer
las
cosas,
puede
intentar
vender
transparencia,
pero
siempre
estará
limitado
por
lo
transparente
que
le
deje
ser
el
sistema
político”.
Otro
de
los
puntos
de
esta
investigación
es
la
mala
reputación
de
la
profesión.
Para
Javier
Valiente
esa
mala
reputación
se
debe
a
la
opacidad
con
la
que
se
actúa
y
a
la
mala
imagen
que
hay
en
la
sociedad
de
la
profesión.
David
Córdova
y
Andrea
Vota
van
un
paso
más
allá
y
creen
que
es
debido
a
una
mala
compresión
de
la
profesión
entre
la
sociedad,
a
un
desconocimiento.
David
Córdova
también
habla
de
una
mala
imagen
del
sector
debido
a
la
mentalidad
española
y
catalana
en
la
cual
ha
primado
el
clientelismo.
Por
último,
al
igual
que
Vota,
Córdova
cree
que
esa
mala
reputación
también
puede
deberse
a
elementos
reales
de
corrupción,
es
decir,
tiene
esa
fama
porque
algunos
han
hecho
que
se
gane
esa
fama.
Por
otra
parte,
Jorge
San
Miguel
culpa
a
la
falta
de
comunicación
del
propio
sector,
es
decir,
cree
que
el
lobby
se
ha
comunicado
poco
y
por
lo
tanto,
no
se
ha
vendido
adecuadamente,
a
pesar,
de
que
su
trabajo
consiste
en
comunicar.
Jorge
San
Miguel
también
cree
que
existen
personas
interesadas
en
esa
mala
imagen,
como
por
ejemplo,
ideologías
o
partidos
políticos
que
tienen
un
discurso
contrario
a
la
empresa
y
al
mercado,
y
por
lo
tanto,
esas
ideologías
han
vendido
una
mala
imagen
del
sector.
Por
último,
también
habla
de
lobbies
o
organizaciones
que
a
pesar
de
ejercer
como
lobbies,
viven
de
criticar
a
la
profesión,
y
entonces,
han
perjudicado
la
imagen
de
ésta.
La
mala
reputación
de
la
profesión
puede
deberse,
en
parte,
a
cómo
comunican
los
medios
de
comunicación
sobre
ella.
David
Córdova
no
relaciona
la
mala
imagen
con
la
mala
prensa,
en
cambio,
los
otros
tres
entrevistados
sí
que
ven
una
posible
culpa
por
parte
de
los
medios.
Javier
Valiente
cree
que,
efectivamente,
los
medios
de
comunicación
en
muchas
ocasiones
han
trasladado
una
visión
errónea
del
lobby
y
eso
ha
perjudicado
al
96
sector.
A
pesar
de
eso,
asegura
que
se
está
haciendo
un
esfuerzo
y
cada
vez
son
más
rigurosos
en
su
explicación
y
análisis
de
la
actividad.
Andrea
Vota
opina
que
los
medios
de
comunicación
tienen
parte
de
culpa
por
no
estar
cumpliendo
con
su
función
de
informar,
ya
que
se
ha
estado
hablando
de
la
actividad
con
desconocimiento.
Para
Andrea
Vota
el
tema
está
en
que
la
prensa
conozca
todo
el
entorno
de
producción
legislativa,
como
se
desarrollan
las
políticas
públicas,
si
eso
es
así,
entonces,
se
puede
describir
el
papel
del
lobbista
tal
y
como
es.
Jorge
San
Miguel,
culpa
a
los
medios
de
comunicación
ya
que,
tal
y
como
afirma,
“los
medios
tienen
incentivos
para
presentar
el
mundo
del
lobby
en
sus
aspectos
más
negativos
o
más
sensacionalistas
y
obviar
todo
lo
demás”,
pero
reconoce
que
esos
incentivos
que
pueden
tener
pueden
ser
los
propios
ciudadanos,
los
cuales
demandan
ese
tipo
de
información
más
sensacionalista.
A
pesar
de
otorgar
parte
de
culpa
a
los
medios
de
comunicación,
Jorge
San
Miguel
no
olvida
que
el
lobbismo
es
una
profesión
que
vive
de
influir
y
generar
percepciones
positivas
en
la
gente,
y
cree
que
el
sector
no
pone
mucho
empeño
en
generar
esas
percepciones
en
los
medios
de
comunicación
y
lo
civil,
por
lo
tanto,
el
propio
sector
también
tiene
parte
de
culpa
en
esa
mala
reputación
que
posee.
Por
lo
tanto,
para
Jorge
San
Miguel
una
manera
de
mejorar
la
imagen
del
lobby
es
cuidar
los
aspectos
comunicativos
de
la
profesión,
no
descuidar
la
comunicación
externa,
pero
también
cree
que
es
necesario
que
las
prácticas
se
hagan
de
forma
transparente
y
no
incurrir
en
prácticas
ilegales
o
ilegitimas.
Algo
parecido
opina
David
Córdova,
que
cree
que
la
mejora
de
la
imagen
de
la
profesión
se
debe
hace
a
través
de
desarrollar
educación
en
la
profesión,
es
decir,
que
haya
profesionales
de
la
actividad
y
que
ésta
se
acoja
a
unos
códigos
de
conducta
apropiados.
Tal
y
como
afirma
en
la
entrevista,
“la
legitimidad
de
la
actividad
se
debe
basar
en
su
propia
naturaleza,
lo
importante
es
que
las
organizaciones
entiendan
qué
es
representar
los
propios
intereses,
qué
es
respetar
el
interés
general,
en
tercer
lugar,
cómo
se
debe
influir
y
bajo
qué
varemos
se
puede
influir
en
los
decisores
públicos”.
97
Por
último,
en
las
entrevistas
se
trató
el
tema
de
las
consecuencias
de
una
mala
práctica
del
lobbismo.
Para
Javier
Valiente,
una
mala
práctica
podría
desembocar
en
una
falta
de
confianza
en
las
instituciones
y
que
el
desarrollo
de
la
legislación
no
sirva
a
los
intereses
generales.
Para
David
Córdova
el
lobbismo
es
una
profesión
de
riesgo
ya
que
está
en
el
escenario
del
interés
general,
por
lo
tanto,
para
él,
un
primer
riesgo
es
manipular
ese
interés
general,
es
decir,
no
contar
con
la
información
adecuada
o
no
proporcionar
la
información
adecuada.
Otro
elemento
de
riesgo
de
la
profesión
para
Córdova
es
usurpar
el
derecho
a
la
sociedad
a
ver
como
se
toman
las
decisiones,
y
por
ello,
cree
que
un
elemento
esencial
del
lobbismo
debería
ser
luz
y
taquígrafos.
Por
último,
otro
riesgo
que
puede
tener
es
darle
cierto
aire
oscuro
a
la
actividad.
Jorge
San
Miguel
opina
que
una
mala
práctica
del
lobbismo
contribuiría
a
la
deslegitimación
política
y
del
propio
sector
en
la
percepción
pública,
es
decir,
los
ciudadanos
se
formarían
una
idea
del
entorno
político
y
del
entorno
del
lobby
en
el
que
primarían
los
aspectos
negativos.
Por
último,
Andrea
Vota
cree
que
el
tema
no
está
en
las
manos
del
profesional
que
hace
la
mala
práctica,
sino
en
quién
ha
tomado
la
decisión
sin
ver
el
interés
general.
Es
por
ese
motivo,
que
Andrea
Vota
opina
que
debe
haber
participación
de
la
sociedad
civil
en
la
toma
de
decisiones
y
que
sea
ésta
quien
controle
lo
que
se
está
decidiendo,
porque
si
no
es
así
se
corre
el
riesgo
de
que
los
decisores
públicos
tomen
decisiones
en
contra
del
interés
general.
A
modo
de
resumen,
y
para
poder
visualizar
rápidamente
las
diferentes
visiones
de
cada
académico,
se
establece
la
siguiente
tabla:
Situación
del
lobbismo
En
desarrollo.
En
desarrollo
Pero
falta
un
En
desarrollo
En
desarrollo
marco
regulatorio
98
Regulación
No
es
necesaria.
Es
necesaria.
Puede
favorecer
a
No
favorecería
a
Para
aportar
más
la
actividad,
pero
la
legitimidad.
Es
necesaria.
transparencia
y
la
clave
es
la
No
se
deben
Amplia
seguridad
a
la
apertura
del
copiar
actividad.
sistema
político
regulaciones.
Amplia
Registro
Sí.
Pero
se
debería
Sí.
Sí.
delimitar
la
Todo
aquel
que
Todo
aquel
que
Sí
actividad
del
quiera
influir
quiera
influir
lobby
únicamente
a
la
influencia
directa
Transparencia
Sí.
Sí.
Sí.
No
hay
Para
favorecer
a
No
se
es
Sí
transparencia
la
buena
imagen
transparente
por
debido
a
la
poca
de
la
actividad
una
falta
de
reglas
abertura
del
sistema
político
Motivos
de
la
confusión
del
Mala
compresión
Mala
compresión
lobby
con
de
la
profesión
de
la
profesión
Debido
a
una
actividades
entre
la
sociedad.
entre
la
sociedad.
falta
de
A
un
A
un
Por
la
opacidad.
comunicación
del
corruptas
y/o
desconocimiento.
desconocimiento.
Sí
tienen
culpa
los
propio
sector.
ilegales
Elementos
reales
Elementos
reales
medios
de
Sí
tienen
culpa
los
de
corrupción.
de
corrupción.
comunicación
medios
de
No
tienen
culpa
Sí
tienen
culpa
los
comunicación.
los
medios
de
medios
de
comunicación.
comunicación.
99
Consecuencias
Manipular
el
interés
general.
Falta
de
confianza
de
una
mala
No
contar
o
no
en
las
La
práctica
proporcionar
la
instituciones
y
deslegitimación
-‐
información
que
el
desarrollo
política
y
del
adecuada.
de
la
legislación
propio
sector
en
Usurpar
el
no
sirva
a
los
la
percepción
derecho
de
la
intereses
pública
sociedad
a
ver
generales
como
se
toman
las
decisiones
100
5.4.
Análisis
por
perfil:
Asociaciones
Conforme
la
creación
de
una
ley
para
el
lobby,
los
tres
entrevistados
están
de
acuerdo
que
es
necesaria
esa
regulación,
a
pesar
de
que
hay
una
tendencia
a
regularlo
todo,
tal
y
como
afirma
Òscar
Roca.
Éste
afirma
que
esa
regulación
es
necesaria
ya
que
ayudaría
a
mejorar
la
transparencia
de
la
actividad
de
influencia,
situar
en
posición
de
igualdad
a
los
stakeholders
i
garantizar
un
comportamiento
ético
estándar.
Ana
Revuelta,
cree
que
una
ley
específica
del
lobby
es
algo
complicado,
pero
está
a
favor
de
crear
unas
medidas
que
en
conjunto
den
un
marco
regulatorio
al
lobby,
para
que
de
esa
manera,
la
actividad
no
se
confunda
con
otras
prácticas
que
no
son
lobby.
Por
último,
Cristina
Moreno,
cree
que
es
básica
una
regulación
de
actuación
de
los
lobbies,
pero
cree
que
sería
insuficiente
si
no
se
promoviera
la
huella
legislativa,
para
que
los
ciudadanos
puedan
conocer
el
proceso
de
tomas
de
decisiones.
101
Como
se
puede
ver
en
las
entrevistas,
los
tres
entrevistados
están
muy
de
acuerdo
en
la
creación
de
un
marco
regulatorio
para
la
actividad
y
quieren
potenciar
el
proceso
de
la
huella
legislativa.
A
pesar
de
eso,
Cristina
Moreno,
desde
la
organización
CIVIO,
cree
que
la
regulación
debería
ser
lo
más
detallada
posible
para
evitar
ambigüedades
e
incumplimientos,
tal
y
como
afirma,
no
está
a
favor
de
una
ley
tan
laxa
como
la
de
la
Unión
Europea.
Ana
Revuelta,
desde
la
visión
de
Transparencia
Internacional
España,
cree
que
es
importante
difundir
unos
códigos
éticos
en
esa
regulación
y
como
se
ha
dicho
antes,
hacer
la
huella
legislativa
para
poder
dar
más
transparencia
al
proceso
de
decisión
pública.
Revuelta
cree
que
se
debe
definir
qué
es
lobby
y
su
código
ético
pero,
por
el
contrario
que
Cristina
Moreno,
no
cree
que
tenga
que
detallar
al
detalle,
es
decir,
debe
ser
una
legislación
que
defina
lo
que
es
el
lobby
pero
de
una
manera
suficientemente
amplia.
Por
último,
Òscar
Roca,
añade
en
su
entrevista
que
la
regulación
no
se
puede
limitar
a
recaer
en
el
poder
legislativo,
sino
que
debe
hacerlo
también
en
el
ejecutivo.
Y
también
añade,
que
esa
normativa
debería
abordar
la
problemática
de
las
revolving
door.
Respecto
al
registro,
los
tres
entrevistados
están
a
favor
de
su
creación.
Tanto
Ana
Revuelta
como
Cristina
Moreno
creen
que
ese
registro
debería
abarcar
a
todos
los
grupos
de
interés,
desde
eléctricas
como
organizaciones
como
CIVIO
o
TI.
Ana
Revuelta
añade
que
ese
registro
también
debería
contar
con
las
instituciones
ante
las
cuales
se
hace
lobby,
es
decir,
está
a
favor
de
un
registro
amplio
y
a
la
vez
obligatorio.
Ambas
entrevistadas
creen
que
ese
registro
debe
ser
muy
detallado
a
la
hora
de
pedir
información,
es
decir,
exigir
que
se
publique
desde
la
financiación,
los
temas
que
se
tratan,
documentos
entregados,
qué
posición
se
defiende,
etc.
Y
que
toda
esa
información
sea
pública
y
accesible.
Por
otra
parte,
también
creen
que
es
necesario
que
los
cargos
públicos
rindan
cuentas
y
publiquen
sus
agendas,
para
poder
contrastar
esa
información,
es
decir,
debería
ser
una
rendición
de
cuentas
por
las
dos
vías
involucradas
en
el
proceso.
A
la
pregunta
de
por
qué
creen
que
la
profesión,
a
pesar
de
querer
ser
transparente,
aún
no
lo
es,
Cristina
Moreno
y
Ana
Revuelta
tienen
diferentes
teorías.
Por
un
lado
Cristina
Moreno
cree
que
en
el
caso
de
una
empresa
privada,
es
por
los
intereses
que
hay
de
por
medio,
es
decir,
a
una
empresa
privada
a
la
que
no
se
le
obliga
rendir
cuentas
no
le
102
interesará
hacer
público
cuánto
destina
a
acciones
de
lobby.
En
el
caso
de
los
cargos
públicos,
cree
que
se
debería
hacer
pero
que
hay
falta
de
voluntad
política.
Ana
Revuelta,
menciona
una
teoría
de
diferentes
expertos
que
creen
que
esa
falta
de
transparencia
es
debido
al
pasado
Franquista
del
país
que
ha
impregnado,
a
la
Administración
pública
y
a
las
propias
empresas,
la
idea
de
que
es
mejor
no
dar
mucha
información
a
la
gente.
Personalmente,
Ana
Revuelta,
también
atribuye
parte
de
culpa
a
que
los
funcionarios
ven
el
ser
transparente
como
más
tiempo
añadido
de
trabajo,
y
que
eso
se
debe
solucionar
facilitándoles
el
trabajo
de
ser
transparentes.
Actualmente,
tal
y
como
se
ha
dicho
y
se
ha
visto
en
las
entrevistas,
el
lobbismo
cuenta
con
una
imagen
negativa
ante
la
sociedad,
y
en
muchas
ocasiones
se
confunde
con
otras
actividades
ilegales
como
el
tráfico
de
influencias.
Para
Òscar
Roca,
la
falta
de
transparencia
es
un
factor
determinante
en
esa
visión
negativa,
aunque
tampoco
descarta
la
posibilidad
de
que
se
vea
negativamente
debido
a
los
continuos
escándalos
relacionados
con
la
corrupción
que
están
saliendo
a
la
luz.
Por
otra
parte,
Cristina
Moreno,
cree
que
la
falta
de
una
regulación
es
una
de
las
causas
principales
de
esa
confusión,
ya
que
la
falta
de
una
regulación
le
da
a
la
profesión
opacidad
y
oscurantismo.
También
cree
que
esa
confusión
se
debe
a
los
diferentes
casos
de
tráfico
de
influencia
que
ha
habido
en
los
últimos
años
relacionados
con
intereses
organizados,
y
a
que
no
haya
una
definición
oficial
de
qué
es
un
lobbista.
Ninguno
de
los
entrevistados
cree
que
la
culpa
de
esa
confusión
sea
de
los
medios
de
comunicación,
es
más
para
Òscar
Roca,
los
medios
también
sufren
la
falta
de
transparencia
que
ha
habido
hasta
ahora.
Cristina
Moreno,
también
niega
que
tengan
parte
de
culpa,
sino
que
simplemente
destaparon
muchos
casos
de
malas
prácticas
pero
a
través
de
su
función
informativa.
Ana
Revuelta
opina
que
los
medios
de
comunicación
tienen
la
responsabilidad
de
entender
como
funciona
el
sistema
político
y
luego
entender
unos
criterios
claros,
y
por
lo
tanto,
como
no
hay
una
definición
común
de
lobby,
no
se
les
puede
pedir
que
se
pongan
de
acuerdo
en
una
y
no
se
les
puede
culpar
de
ello.
A
pesar
de
eso,
cree
que
se
debe
potenciar
que
los
medios
de
comunicación
sean
más
responsables
y
distingan
claramente
al
lobby
del
tráfico
de
influencias.
103
Por
último,
Òscar
Roca
no
cree
que
una
ley
pueda
mejorar
esa
imagen
que
tiene
la
profesión,
opina
que
es
la
propia
profesión
quien
puede
hacer
ese
cambio.
No
descarta
una
campaña
divulgativa
para
la
mejora
de
la
imagen,
y
cree
que
una
buena
manera
que
tienen
los
profesionales
de
cambiar
esa
imagen
es
a
través
del
asociacionismo
y
el
autocontrol
que
estos
pueden
tener
sobre
sus
miembros.
Lo
contrario
opina
Ana
Revuelta,
que
es
partidaria
de
que
la
creación
de
un
marco
regulatorio
puede
mejorar
esa
imagen.
Por
último,
añade
la
necesidad
de
crear
más
debate
público
sobre
el
tema
para
conseguir
más
concienciación
pública
y
que
eso
permita
distinguir
unas
actividades
de
otras.
Los
riesgos
que
pueden
contemplarse
debido
a
una
mala
práctica
del
lobbismo,
principalmente
para
los
entrevistados
es
que
no
se
siga
el
interés
general.
Para
Òscar
Roca
un
lobbista
deshonesto
puede
poner
en
peligro
la
imparcialidad
y
objetividad
de
los
procesos
de
decisión,
y
a
su
vez,
debilitar
más
aún
la
confianza
de
la
ciudadanía
hacías
las
instituciones.
A
modo
de
resumen,
y
para
poder
visualizar
rápidamente
las
diferentes
visiones
de
cada
académico,
se
establece
la
siguiente
tabla:
104
Regulación
Sí.
Sí.
Sí.
Para
mejorar
la
Es
complicada
la
Sería
insuficiente
si
no
transparencia
de
la
regulación
de
la
se
promueve
la
huella
actividad.
Situar
en
profesión.
Por
lo
tanto,
legislativa.
posición
de
igualdad
a
regular
la
actividad.
Detallada
los
stakeholders.
Amplia,
con
unos
Garantizar
mínimos
comportamientos
éticos.
Amplia
Transparencia
Falta
de
transparencia
Falta
de
transparencia
por
los
intereses
que
por
un
aspecto
hay
de
por
medio
en
-‐
cultural.
una
empresa
privada.
Falta
de
voluntad
política
Motivos
de
la
Por
falta
de
una
Por
la
falta
de
confusión
del
lobby
regulación.
transparencia.
con
actividades
No
tienen
culpa
los
Por
los
casos
de
tráfico
Por
los
continuos
corruptas
y/o
medios
de
de
influencias
que
han
escándalos
de
comunicación
salido
a
la
luz.
corrupción.
ilegales
No
tienen
culpa
los
No
tienen
culpa
los
medios
de
medios
de
comunicación
comunicación
105
5.5.
Análisis
por
objetivos
de
investigación
Por
lo
tanto,
con
la
intención
de
poder
ver
una
visión
global
de
esos
objetivos
de
investigación,
y
más
tarde,
poder
extraer
conclusiones,
a
continuación
se
analizan
esos
puntos
reuniendo
todas
las
entrevistas
realizadas
sin
hacer
distinción
alguna
en
perfiles
profesionales,
a
pesar
de
eso,
aparecen
ideas
concretas
de
algunos
profesionales
ya
que
son
significantes
para
la
investigación.
106
la
situación
de
la
profesión
no
es
la
falta
de
una
regulación,
sino
que
el
sistema
político
es
muy
cerrado
y
opaco.
Para
remediar
el
problema,
actualmente
se
está
debatiendo
sobre
una
posible
ley,
en
la
cual
existen
diferencias
en
algunos
puntos
importantes
de
la
ley,
como
por
ejemplo,
el
registro.
Es
debido
a
ese
debate
que
algunos
profesionales
ven
que
existe
una
intención
política
real
de
regular
el
lobby,
pero
no
todos
piensan
igual,
es
más,
algunos
se
decantan
por
pensar
que
ha
habido
muchas
oportunidades
para
poder
regular
el
lobby,
y
que
si
a
día
de
hoy
no
se
ha
producido
esa
ley,
es
que
no
existe
intención
política
y
si
no
existe
esa
intención
es
a
causa
de
los
intereses
políticos.
Según
la
mayoría
de
los
entrevistados,
el
hecho
de
que
no
se
produzca
una
ley
en
España
es
un
problema
para
los
lobbistas,
ya
que
esa
falta
de
regulación
impide
un
reconocimiento
de
la
profesión,
también
impide
legitimar
la
profesión
y
quitar
el
estigma
social.
Para
los
entrevistados,
la
profesión
tiene
una
voluntad
real
de
transparencia,
quiere
dar
luz
y
taquígrafos,
pero
es
realmente
complicado
si
no
se
hacen
cambios
en
el
sistema
político.
b.
La
regulación
Otros
objetivos
de
investigación
que
se
plantearon
anteriormente
tienen
que
ver
con
la
regulación
del
lobby.
En
España,
actualmente,
no
existe
ninguna
regulación
a
pesar
de
que
se
ha
propuesto
en
diferentes
ocasiones
que
se
realizara
un
marco
regulatorio.
Es
por
esa
falta
de
regulación
que
se
ha
querido
investigar
si
realmente
es
necesaria
o
no
una
regulación.
Mayormente
todos
los
entrevistados
afirman
que
es
necesaria
una
regulación,
a
pesar
de
que
no
coincidan
en
el
motivo
de
su
afirmación,
algunos
creen
necesaria
la
creación
de
una
regulación
para
la
madurez
del
sector,
otros
piensan
que
es
necesaria
para
aportar
más
transparencia
y
seguridad
a
la
profesión
y
para
obtener
un
reconocimiento
y
una
107
manera
de
actuar
con
normalidad
ante
la
Administración
pública,
es
decir,
mejorar
la
reputación
del
sector.
Aunque
la
visión
general
de
los
entrevistados
es
que
la
ley
es
necesaria
para
el
lobbismo,
muchos
de
ellos
aseguran
que
realizar
la
regulación
es
complicado,
y
que
además,
por
sí
sola
no
sería
de
utilidad
si
no
va
acompañada
de
un
registro,
de
unos
códigos
éticos
y
de
un
sistema
de
control
y
sanciones,
o
si
no
le
acompaña
la
huella
legislativa.
A
pesar
de
que
la
mayoría
cree
necesaria
una
ley,
encontramos
un
único
profesional,
David
Córdova,
el
cual
ha
estudiado
todas
las
regulaciones
existentes
y
ha
podido
observar
como
todas
han
fracasado
y
ha
continuado
habiendo
corrupción,
es
por
ese
motivo,
que
opina
que
la
ley
no
es
el
camino
a
la
legitimidad
de
la
regulación
y
no
cree
necesaria
su
creación.
108
c.
El
registro
A
pesar
de
que
todos
coinciden
en
muchos
aspectos
importantes
del
registro,
muchos
de
ellos
reconocen
que
hacer
un
registro
tan
amplio
podría
ser
muy
complejo,
y
por
ejemplo,
Pablo
Martín
cree
que
se
deberían
poner
algunas
normas
básicas
para
poder
acceder
al
registro,
como
por
ejemplo,
el
tamaño
de
la
empresa
que
ejerce
de
lobby.
David
Códova,
a
su
vez,
cree
que
sería
necesario
delimitar
la
actividad
del
lobby
a
la
influencia
directa
en
el
ámbito
regulatorio
y
de
políticas
públicas,
es
decir,
no
registrar
las
acciones
de
relaciones
públicas
o
de
comunicación.
Por
último
encontramos
que
algunos
entrevistados
creen
que
no
únicamente
deberían
rendir
cuentas
los
lobbistas,
sino
que
los
propios
cargos
públicos
deberían
hacerlo
y
publicas
sus
agendas,
para
que
de
esta
manera,
poder
contrastar
la
información
e
incluso
realizar
un
registro
más
detallado.
d.
La
transparencia
Otro
punto
en
el
que
todos
los
entrevistados
están
de
acuerdo,
es
que
se
debe
garantizar
la
transparencia
a
través
de
una
ley.
Para
los
entrevistados,
la
transparencia
es
importante
109
ya
que
ayuda
a
recuperar
la
confianza
perdida
por
parte
de
la
sociedad,
y
gracias
a
ella
se
puede
distinguir
la
legitima
demanda
de
la
práctica,
ilegal
e
ilegitima,
que
supone
el
tráfico
de
influencias.
Es
decir,
la
transparencia
favorece
a
la
imagen
de
la
actividad.
Pero
a
pesar
de
la
voluntad
de
los
profesionales
por
ser
transparentes,
en
España
todavía
el
lobbismo
actúa
de
una
manera
opaca.
Entre
los
entrevistados
han
surgido
tres
teorías
para
explicar
el
por
qué
de
esa
opacidad.
Mayormente
se
piensa
que
es
debido
a
una
falta
de
regulación,
es
decir,
para
los
entrevistados
es
importante
imponer
unas
normas
que
definan
y
limiten
el
campo
de
actuación.
Otros
también
opinan
que
es
por
una
falta
de
calidad
democrática
y
cultural
del
país,
y
por
último,
también
se
cree
que
el
lobbista
no
acaba
de
ser
del
todo
transparente
debido
a
que
depende
de
otros
actores,
los
políticos,
y
éstos
aún
no
están
actuando
con
la
transparencia
exigida
por
la
sociedad.
Como
se
ha
ido
diciendo
durante
el
análisis,
el
lobbismo
cuenta
con
una
mala
imagen
ante
la
sociedad,
la
cual
confunde
esta
actividad
con
otras
ilegales
y/o
corruptas,
es
por
ese
motivo
que
se
ha
querido
investigar
el
motivo
de
esa
confusión.
La
mayoría
de
los
entrevistados
están
de
acuerdo
en
que,
a
pesar
de
existir
diferentes
motivos,
esa
mala
reputación
de
la
profesión
puede
deberse
a
los
continuos
casos
de
corrupción
que
se
están
viviendo
en
el
país.
A
pesar
de
que
ese
pensamiento
es
compartido
por
la
mayoría,
otros
profesionales
creen
que
es
debido
a
la
opacidad
con
la
actúa
el
lobby,
o
simplemente
por
una
falta
de
comunicación
del
sector
hacia
la
sociedad,
es
decir,
el
lobby
no
ha
comunicado
adecuadamente
en
qué
consiste
la
actividad.
Otros
entrevistados
no
descartan
la
posibilidad
de
que
la
profesión
tenga
esa
mala
reputación
debido
al
desprestigio
que
está
sufriendo
el
poder
y
la
decisión
política,
y
otros,
a
su
vez,
piensan
que
la
falta
de
un
marco
legislativo
que
clarifique
todos
los
aspectos
necesarios
y
de
a
conocer
la
profesión
influye
en
la
mala
imagen
del
sector.
110
Pero
esos
no
son
todos
los
motivos
posibles,
una
parte
de
los
entrevistados
creen
que
los
medios
de
comunicación
pueden
tener
parte
de
culpa
de
cómo
ve
la
sociedad
la
actividad
del
lobbismo.
Los
profesionales
que
atribuyen
parte
de
culpa
a
los
medios
de
comunicación
creen
que
éstos
no
están
cumpliendo
con
su
función
de
informar,
y
por
lo
tanto
trasladan
a
la
sociedad
una
visión
errónea
del
lobby.
Pero
no
todos
los
entrevistados
piensan
igual,
hay
una
parte
de
los
profesionales
que
aseguran
que
los
medios
de
comunicación
están
cumpliendo
con
su
función
de
informar
y
que
no
se
les
puede
pedir
que
se
pongan
de
acuerdo
en
ofrecer
una
única
visión
del
lobby
ya
que
ni
el
propio
sector
sabe
cuál
es
esa
visión.
Por
último,
los
entrevistados
creen
que
esa
imagen
que
tiene
la
sociedad
del
lobby
puede
cambiar
pero
no
todos
están
de
acuerdo
en
que
la
mejora
vaya
ligada
a
la
realización
de
una
ley,
sino
que
creen
que
el
lobby
mejorará
su
imagen
si
cuida
los
aspectos
comunicativos
y
educa
a
los
profesionales,
si
actúa
de
forma
transparente
y
si
acepta
unos
códigos
éticos.
Y
para
acabar
con
el
análisis
de
las
entrevistas,
analizamos
qué
consecuencias
podría
tener
una
mala
práctica
del
lobbismo
en
la
sociedad.
En
resumen,
los
profesionales
entrevistados
optarían
por
tres
consecuencias
negativas:
La
primera
consecuencia
consistiría
en
que
se
crearan
legislaciones
que
fueran
en
contra
del
interés
general;
la
segunda
sería
poner
en
peligro
la
imparcialidad
y
objetividad
de
los
procesos
de
decisión,
es
decir,
introducir
inequidades
en
el
sistema
democrático;
y
por
último,
la
consecuencia
que
más
destacan
los
profesionales
sería
que
una
mala
práctica
del
lobby
podría
debilitar
la
confianza
de
la
ciudadanía
hacia
las
instituciones,
y
que
por
lo
tanto,
la
sociedad
dejara
de
creer
en
el
sistema
democrático.
111
6.
CONCLUSIONES
El
presente
trabajo
de
fin
de
grado
tenía
como
objetivo
principal
explicar
la
situación
actual
del
lobbismo
en
España
y
exponer
cómo
influye
el
marco
legislativo
en
la
práctica
de
esta
actividad.
Para
ello
se
formularon
diferentes
objetivos
específicos.
A
continuación
se
presentan
las
conclusiones
de
la
investigación,
las
cuales
están
divididas
en
diferentes
apartados
que
derivan
de
los
objetivos
específicos
marcados.
Esta
situación
varía
según
el
país.
Existen
países
con
más
tradición
democrática
donde
la
ciudadanía,
aunque
quizás
no
está
totalmente
a
favor
del
lobbismo,
lo
acepta
y
lo
ve
como
algo
positivo,
ya
que
se
ejerce
con
transparencia,
dando
explicaciones
de
quién
influye
qué
y
cómo
se
influye.
112
practicando
desde
los
orígenes
de
los
gobiernos,
debido
a
su
oscurantismo
en
España,
la
sociedad
civil
la
ve
como
una
actividad
corrupta.
El
lobbismo
es
una
actividad
que
con
el
paso
de
los
años
se
ha
ido
normalizando
en
los
gobiernos
actuales
y
cada
vez
es
más
practicado.
A
pesar
de
eso,
es
una
actividad
con
muchas
connotaciones
negativas
ya
que
se
encuentra
en
terreno
“sagrado”:
las
decisiones
públicas.
Además,
en
muchos
países
no
está
regulado,
y
por
lo
tanto,
se
entremezclan
lo
legal
con
lo
no
legal,
y
lo
más
importante,
lo
ético
con
lo
no
ético.
Entre
las
regulaciones
estudiadas
en
esta
investigación
se
pueden
observar
diferencias.
La
regulación
de
Estados
Unidos
marca
al
detalle
aquello
que
se
puede
o
no
se
puede
hacer,
ésto
es
a
causa
de
la
mentalidad
Estadounidense
que
siempre
procura
evitar
la
corrupción.
En
cambio,
en
Quebec
también
existe
una
regulación
pero
ésta
deja
más
libertad
a
la
actividad,
y
crea
un
código
deontológico
con
sanciones
administrativas
y
penales
por
su
incumplimiento,
es
decir,
la
principal
intención
de
esta
ley
no
es
evitar
la
corrupción,
sino
hacer
transparente
la
actividad
y
promover
las
buenas
prácticas.
Por
último,
gracias
a
esta
investigación
se
ha
podido
concluir
que
existen
tres
claves
que
toda
regulación
debe
tener:
El
registro,
el
código
deontológico
y
las
sanciones
administrativas
y
penales
por
el
incumplimiento
del
código.
113
Con
el
registro
se
hace
público
a
la
ciudadanía
quién
está
influyendo
a
quién,
cómo
lo
está
haciendo
y
por
qué
lo
está
haciendo.
De
esta
manera,
se
fomenta
la
transparencia
y
por
lo
tanto,
la
confianza
de
la
sociedad
civil
aumentaría.
Finalmente,
es
de
total
importancia
crear
unas
sanciones
administrativas
y
penales
por
el
incumplimiento
del
código
deontológico
establecido,
ya
que
si
no
se
sancionan
las
malas
prácticas,
la
regulación
en
sí
no
tiene
ninguna
fuerza.
▪ Identificar
los
límites
entre
el
lobbismo
y
las
prácticas
corruptas
y/o
ilegales
Como
se
ha
dicho
anteriormente
en
España
no
se
ha
establecido
un
código
de
conducta
oficial
para
el
lobbismo,
a
pesar
de
eso,
muchas
organizaciones,
españolas
y
europeas,
cuentan
con
códigos
éticos
propios.
No
existe
un
código
de
conducta
estándar,
ya
que
pueden
tratar
más
o
menos
aspectos
dependiendo
de
la
organización
que
los
establezca.
Para
la
Unión
Europea
esos
códigos
de
conducta
propios
son
igual
de
válidos
que
el
establecido
oficialmente,
siempre
y
cuando
esos
códigos
de
conducta
se
basen
en
tres
aspectos
esenciales.
Por
lo
tanto,
esos
tres
requisitos
que
establece
la
Unión
Europea
se
podrían
decretar
como
principios
deontológicos
generales
del
lobbismo,
ya
que
todos
los
códigos
de
conducta
de
las
diferentes
organizaciones
deben
basarse
en
ellos.
Por
lo
tanto,
los
tres
principales
principios
deontológicos
del
lobbismo
serían:
• Los
miembros
de
los
grupos
de
presión
deberán
actuar
de
manera
honesta
y
declarar
siempre
el
interés
que
representan.
114
• No
deberán
ofrecer
ningún
incentivo
para
obtener
información
o
recibir
un
trato
privilegiado.
Es
quizás
por
la
falta
de
un
código
de
conducta
que
en
España
se
confunde
lobbismo
con
actividades
corruptas
y/o
ilegales.
A
pesar
de
ello,
las
diferentes
actividades
no
se
deben
confundir,
el
lobbismo
constituye
una
actividad
legítima
siempre
y
cuando,
al
desarrollarla,
no
se
infrinjan
normas
existentes,
ya
sean
penales
o
de
cualquier
otra
orden.
En
cambio,
las
actividades
corruptas
y/o
ilegales
implican
que
un
cargo
o
empleado
público
hace
valer
la
capacidad
de
decisión
que
dispone
para
conseguir
un
beneficio
particular
ajeno
al
interés
público.
Además
esas
actividades
corruptas
y/o
ilegales
están
incluidas
en
el
Código
Penal.
A
pesar
de
la
diferencia
que
existe
entre
el
lobbismo
y
las
actividades
ilegales
y/o
corruptas,
en
España
actualmente
se
siguen
confundiendo.
La
investigación
que
se
ha
realizado
ha
demostrado
que
esa
confusión
se
debe
a
diferentes
motivos:
Para
empezar,
uno
de
los
motivos
es
la
evidente
opacidad
con
la
que
está
actuando
el
lobby
en
España,
ya
que
al
no
ejercer
la
actividad
con
transparencia
crea
una
duda
razonable
en
la
sociedad
sobre
el
interés
que
persigue.
Otra
causa
de
esa
confusión
puede
ser
la
falta
de
comunicación
externa
que
el
propio
sector
está
teniendo,
es
decir,
la
profesión
no
está
comunicando
correctamente
en
qué
consiste
la
actividad
del
lobbismo.
A
pesar
de
esos
motivos,
no
se
descarta
que
la
confusión
se
deba
a
la
falta
de
un
marco
legislativo
que
clarifique
todos
los
aspectos
necesarios
y
de
a
conocer
la
profesión.
115
debate
si
los
medios
de
comunicación
cumplen
o
no
con
su
función
de
informar
o
únicamente
publican
aquello
que
les
beneficia,
es
importante
añadir,
que
en
todo
momento
se
distingue
en
la
discusión
entre
medio
de
comunicación
y
el
periodista,
el
cual
en
muchas
ocasiones
cumple
con
su
función
de
informar
objetivamente
pero
a
veces
se
topa
con
los
intereses
de
una
empresa
como
lo
es
un
medio
de
comunicación.
A
pesar
de
la
diferencia
que
existe
entre
el
lobbismo
y
actividades
corruptas
y/o
ilegales
es
cierto
que
el
lobbismo
se
encuentra
en
un
terreno
resbaladizo
ya
que,
sin
cometer
una
actividad
ilegal,
únicamente
con
una
mala
praxis
de
la
actividad
se
puede
poner
en
peligro
la
imparcialidad
y
objetividad
de
los
procesos
de
decisión,
es
decir,
introducir
inequidades
en
el
sistema
democrático.
Todas
las
leyes
que
se
establezcan
deben
perseguir
el
interés
general,
por
lo
tanto,
el
lobbismo
debe
asegurarse
que
influye
en
una
decisión
pública
sin
olvidarse
de
ese
interés
general.
De
no
ser
así,
haciendo
una
práctica
moralmente
cuestionable,
el
lobbismo
corre
el
riesgo
de
que
las
decisiones
que
ha
influido
se
alejen
del
interés
general
y
únicamente
beneficien
a
unos
pocos.
Durante
la
investigación
hemos
podido
observar
que
en
el
ámbito
del
lobbismo
existen
diferentes
contradicciones
y
por
lo
tanto,
aunque
hay
aspectos
comunes
en
la
profesión,
en
algunos
puntos
no
existe
un
consenso,
y
eso
provoca
una
confusión
en
la
propia
actividad.
Es
tal
la
discrepancia
de
algunos
aspectos
que
ni
si
quiera
existe
un
acuerdo
en
si
la
actividad
se
encuentra
en
desarrollo
o
continúa
en
un
estadio
incipiente.
Son
estas
pequeñas
divergencias
las
que
provocan
un
desconocimiento
y
mucha
confusión
entre
la
116
sociedad
civil,
y
a
su
vez,
establecen
las
muchas
connotaciones
negativas
que
tiene
el
lobbismo.
Entonces,
nos
encontramos
en
un
país
donde
en
el
sector
del
lobbismo
existe
mucha
confusión
y
esto
se
debe,
en
parte,
a
la
falta
de
una
regulación
que
establezca
clara
y
ordenadamente
cómo
debe
ser
la
práctica
del
lobbismo.
Esa
regulación
ayudaría
a
la
madurez
del
sector,
aportaría
más
transparencia
y
seguridad
a
la
profesión
y
contribuiría
a
obtener
un
reconocimiento
y
una
manera
de
actuar
con
normalidad
ante
la
Administración
Pública,
es
decir,
mejoraría
la
reputación
de
la
profesión.
Pero
la
realización
de
una
regulación
para
el
lobbismo
es
compleja
y
además,
ésta
no
sería
de
total
utilidad,
ya
que
no
daría
cobertura
suficiente
al
lobbismo,
si
no
va
acompañada
de
un
registro,
de
unos
códigos
éticos
y
de
un
sistema
de
control
y
sanciones,
o
si
no
le
acompaña
la
huella
legislativa,
es
decir,
un
registro
que
trace
la
evolución
de
una
regulación,
desde
su
origen
hasta
que
se
pone
en
marcha,
para
que
así
la
sociedad
pueda
saber
quién
y
cómo
se
está
influyendo
en
las
regulaciones.
Llegados
al
punto
de
si
la
normativa
debería
establecer
con
claridad
los
límites
del
lobbismo,
encontramos
otra
confusión.
El
pensamiento
mayoritario
del
sector
es
que
no
se
debería
hiper-‐regular,
sino
que
la
regulación
debería
ser
genérica
estableciendo
unos
elementos
claves
pero
sin
detallar
al
detalle.
Pero
también
existe
el
pensamiento
contrario,
y
se
cree
que
una
regulación
estricta
que
marque
los
límites
y
aporte
muchas
garantías
podría
ser
lo
más
adecuado.
Como
hemos
ido
diciendo,
existe
mucha
confusión
y
discrepancias
en
el
propio
sector.
117
Por
último,
donde
si
se
llega
a
un
consenso
prácticamente
mayoritario,
es
en
que
se
debe
garantizar
la
transparencia
del
sector
para
recuperar
la
confianza
perdida
por
parte
de
la
sociedad,
y
la
mejor
manera
de
hacerlo
es
a
través
de
una
regulación.
Una
regulación
que
ayudaría
a
la
transparencia
del
lobbismo
definiendo
y
limitando
el
campo
de
actuación.
Entonces,
la
transparencia
es
el
aspecto
más
importante
para
los
profesionales,
ya
que
gracias
a
ella
se
puede
distinguir
la
legítima
demanda
de
la
práctica,
ilegal
e
ilegitima,
que
supone,
por
ejemplo,
el
tráfico
de
influencias,
es
decir,
la
transparencia
favorece
a
la
imagen
de
la
actividad,
y
para
poder
conseguir
transparencia
es
necesaria
una
normativa
específica.
¿Cuál
es
el
estado
actual
del
lobbismo
en
España
y
cómo
influye
el
marco
legislativo
en
esta
situación?
Cómo
se
ha
podido
ver,
la
situación
actual
del
lobbismo
en
España
es
de
desconocimiento
por
parte
de
la
sociedad.
La
actividad
tiene
una
imagen
negativa
entre
los
ciudadanos
debido
a
su
oscurantismo.
Además,
la
ausencia
de
un
marco
legislativo,
tal
y
como
se
ha
dicho
anteriormente,
provoca
más
oscurantismo,
desprestigio
y
desconocimiento
de
la
profesión
entre
la
sociedad
civil.
También
influye
en
el
reconocimiento
y
la
legitimidad
de
la
actividad
y,
por
último,
la
ausencia
de
una
regulación
impide
actuar
al
lobbista
con
la
transparencia
necesaria
y
deseada
para
mejorar
esa
imagen
establecida
en
la
sociedad.
118
También
se
estableció
la
siguiente
hipótesis:
La
regulación
insuficiente
del
lobbismo
en
España
perjudica
el
prestigio
de
esta
actividad
y
dificulta
su
desarrollo.
Como
se
ha
podido
ver
con
la
investigación,
un
marco
legislativo
que
regule
la
práctica
del
lobbismo
ayudaría
a
la
profesión
dándole
más
transparencia,
y
pudiendo
crear
mayor
conocimiento
de
la
actividad
en
la
sociedad.
Es
decir,
tal
y
como
se
ha
demostrado,
la
ausencia
de
una
regulación
clara
genera
oscurantismo
y,
a
su
vez,
un
desprestigio
y
un
desconocimiento
de
la
profesión
ante
la
sociedad
civil.
Entonces,
aunque
una
regulación
ayudaría
a
mejorar
el
prestigio
de
la
actividad
entre
la
sociedad
y
su
desarrollo,
no
es
el
único
elemento
necesario,
y
por
lo
tanto,
además
de
la
creación
de
una
regulación,
el
sector
debería
cuidar
los
aspectos
comunicativos
y
educar
a
sus
profesionales,
y
lo
más
importante:
actuar
de
forma
transparente
y
aceptar
unos
códigos
éticos.
119
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