TE G.G. 2015 Gustavo Alfredo Garcia Gutierrez
TE G.G. 2015 Gustavo Alfredo Garcia Gutierrez
RESISTENCIA, TRASVASE
Y CONFLICTO POR EL AGUA EN SONORA:
LA OPOSICIÓN AL ACUEDUCTO INDEPENDENCIA
T E S I S
QUE PARA OPTAR AL GRADO DE
P R E S E N T A
1
“(…) pues decirle a todos si oyen aquí el mensaje donde lo vas a mandar, decirles
que vamos a estar en la lucha para existir, para seguir existiendo, aquí en nuestro
territorio y hasta… a ver hasta cuando nos dejan en paz, a vivir en paz, y ojalá que
no pasen desgracias aquí, por la lucha que estamos llevando primero Dios”
2
Índice
Introducción........................................................................................................... 8
Capítulo 1
Los espacios de la disputa: actores y procesos ......................................................... 39
1.1 Población y medio ambiente: algunas características............................................. 40
1.2 Procesos sociales y configuración del Valle del Yaqui y la Costa de Hermosillo .... 44
1.2.1 Los actores de la oposición: el Valle del Yaqui ................................................ 49
[Link] De agrotitanes y ejidatarios: los agricultores del Valle del Yaqui………….68
[Link] "Dos pasiones históricas": tierra y agua para los yoemem…………………80
1.3 La Costa de Hermosillo ........................................................................................ 102
Capítulo 2
El agua en Sonora: derechos, usos y confrontaciones ................................. 113
2.1 La administración del agua en México .................................................................. 113
Los trasvases intercuencas .................................................................................... 120
2.2 Las cuencas hidrológicas: usos y usuarios ........................................................... 125
2.2.1 La cuenca del Río Yaqui ................................................................................ 127
[Link] "Y ahora el río grande ya no tiene agua": usos y necesidades de agua
para los yaquis ....................................................................................................... 135
2.2.2 La cuenca del río Sonora ............................................................................... 146
[Link] La sed de la capital: de la problemática y necesidades de agua para
Hermosillo…………………………………………………………………………….....153
2.3 El programa hidráulico Sonora SI y el Acueducto Independencia ......................... 161
Capítulo 3
La movilización contra el Acueducto Independencia: resistencia y defensa
legal .................................................................................................................... 172
3.1 El debate de las alternativas de abastecimiento para Hermosillo ......................... 175
3.2 “Somos el granero de México”: la movilización contra el Acueducto
Independencia............................................................................................................ 186
3.3 Los argumentos y juicios legales .......................................................................... 214
3.3.1 “Inventos de papel”: la impugnación de los derechos de agua ....................... 215
3.3.2 Contra la licitación, adjudicación y operación del AI ....................................... 227
3.3.3 La impugnación del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA-R) ...................... 232
3.4. “Los enemigos de mi enemigo”: de la alianza entre yaquis y yoris ...................... 259
3
Agradecimientos
Empero, ha sido posible culminarlo, no sin estar consciente de sus deficiencias así
como de la multiplicidad de aspectos y aristas que podrían haberse abordado, de
los cuales hubo que prescindir y acotar. Queda para otro momento ahondar en
estas distintas posibilidades. En este sentido, la labor de dirección y de los
comentarios del comité de tesis me permitió reflexionar en aquello que había
omitido o considerado poco relevante. Así pues, hago extensivo mi más sincero
agradecimiento en primera instancia al Dr. Antonio Escobar, por el
acompañamiento y compromiso asumidos en la dirección de este trabajo, a la Dra.
Zulema Trejo de El Colegio de Sonora por sus comentarios, disposición y por
haber fungido como mi tutora durante el periodo de intercambio académico
realizado como estancia de investigación. Al Dr. Daniel Murillo por los comentarios
y la paciencia y a la Dra. Enriqueta Lerma por sus aportaciones.
4
así como al CIESAS por la formación recibida. A Claudia, compañera y amiga de
generación, gracias por la solidaridad y apoyo en la recta final de este proceso.
5
Siglas
AI Acueducto Independencia
AICA Área de Interés para la Conservación de las Aves
ALCANO Alianza Campesina del Noroeste
ARIC Asociación Rural de Intereses Colectivos
BANRURAL Banco Nacional de Crédito Rural
CANACINTRA Cámara Nacional de la Industria de la Transformación
CC Consejos de Cuenca
CCRSA Compañía Constructora Richardson S.A.
CDI Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos
Indígenas
CEDIS Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos y
Comunidades Indígenas
CNI Comisión Nacional de Irrigación
CONABIO Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la
Biodiversidad
CONAGUA Comisión Nacional del Agua
CPA Canal Principal Alto
CTM Confederación de Trabajadores de México
DGIRA Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental
CCS Comisión Científica de Sonora
CEA Comisión Estatal del Agua
CEDES Comisión de Ecología y Desarrollo Sustentable del Estado de
Sonora
CIDH Comisión Interamericana de Derechos Humanos
CNDH Comisión Nacional de Derechos Humanos
CNI Congreso Nacional Indígena
DOF Diario Oficial de la Federación
DR Distritos de Riego
FOOSSI Fondo de Operación de Obras Sonora Si
IMSS Instituto Mexicano de Seguridad Social
IMTA Instituto Mexicano del Agua
INAH Instituto Nacional de Antropología e Historia
ISAF Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización (estatal)
ITSON Instituto Tecnológico de Sonora
LAN Ley de Aguas Nacionales
MCA Movimiento Ciudadano por el Agua
6
MCO Misión Civil de Observación para la Consulta Yaqui
MIA-R Manifiesto de Impacto Ambiental modalidad regional
OCNO Organismo de Cuenca del Noroeste
OEE Oficina de Estudios Especiales
OIT Organización Internacional del Trabajo
PAN Partido Acción Nacional
PATICY Plan de Asistencia Técnica de las Comunidades Yaquis
PEI Policía Estatal Investigadora
PGR Procuraduría General de la República
PHLINO Plan Hidráulico del Noroeste
PIDTY Plan Integral de Desarrollo de la Tribu Yaqui
PIEAES Patronato para la Investigación y Experimentación Agrícola
del Estado de Sonora
PRI Partido Revolucionario Institucional
REPDA Registro Público de Derechos de Agua
RHA Región Hidrológico Administrativa
RH Región Hidrológica
RMP Región Marino Prioritaria
RHP Región Hidrológico Prioritaria
RTP Regiones Terrestres Prioritarias
SAGARPA Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural,
Pesca y Alimentación (federal)
SAGARPHA Secretaría de Agricultura, Ganadería, Recursos Hidráulicos,
Pesca y Acuacultura (estatal)
SAR Sistema Ambiental Regional
SCJN Suprema Corte de Justicia de la Nación
SRH Secretaría de Recursos Hidráulicos
SSIC Sonora & Sinaloa Irrigation Company
SONORA SI Sonora Sistema Integral
SEMARNAT Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
UCAY Unión de Crédito Agrícola del Yaqui
UR Unidades de Riego
7
Introducción
8
discurso opositor yaqui es el decreto cardenista que en 1940 restituyó parte del
territorio ocupado por este grupo antes de la llegada de los españoles,
reconociéndoles la pertenencia de una superficie de más de 480,000 hectáreas
(has) y el otorgamiento del derecho del 50% de las aguas de la presa La
Angostura, entonces en construcción en el río Bavispe, afluente del río Yaqui
localizado en la parte alta de esta cuenca.
9
Mapa 1. El espacio regional del Acueducto Independencia
10
Los ejidatarios del Yaqui también protagonizaron los intentos colectivizantes de
organización de la producción a través de los ejidos colectivos extintos en la
actualidad, a la par de proyectos diversos como la construcción de viviendas para
los campesinos, sociedades de crédito entre otros. Estos agricultores se aglutinan
en el Distrito de Riego 041 Río Yaqui, conjunto de actores protagónicos de la
oposición; otro polo, representando a la sociedad obregonense en general, es el
Movimiento Ciudadano por el Agua (MCA), entre cuyos integrantes se encuentran
los ideólogos del Plan Hidráulico del Noroeste (PHLINO).
3
Los yaquis se conforman por ocho pueblos tradicionales, de los cuáles solo cinco de ellos participan en la
oposición; estos son los pueblos de Vícam Estación, Pótam-Pinitos, Belem, Loma de Guamúchil-Cócorit y
Loma de Bácum. Los tres restantes son Tórim, Ráhum y Huírivis.
11
el conflicto a estos términos; a lo largo de su historia, los propios yaquis, como en
su momento otros pueblos indígenas, han establecido alianzas con distintos
grupos políticos regionales como parte de su estrategia de defensa de su territorio
y su forma de vida.
La relevancia del abastecimiento del agua para los centros urbanos, por otra parte,
reside no solo en la necesidad de sus habitantes, es decir en su uso doméstico,
sino en su carácter de insumo para distintas actividades industriales (en caso de
Hermosillo destaca por su consumo de agua la elaboración de refrescos y bebidas
no alcohólicas, de harina de maíz, féculas y levadura, la industria cervecera, la
producción de papel, cosméticos y perfumes y la fabricación de concreto). El agua
es per se un recurso estratégico en cualquier región o país, y particularmente
relevante en contextos desérticos de altas temperaturas y bajas precipitaciones
pluviales como lo es el norte de México. Los climas secos ocupan una superficie
4
El abastecimiento de agua para la capital ha sido sistemáticamente fuente de conflictos y desavenencias, en
buena parte relacionadas con la baja disponibilidad del líquido, característica inherente a una región
semidesértica y el crecimiento demográfico capitalino. Ya antes de 2010 se había considerado la propuesta de
un trasvase desde la cuenca del río Yaqui hacia la capital, concretamente desde la presa El Novillo, durante el
gobierno estatal priísta de Manlio Fabio Beltrones (1991-1997). Vid supra [Link]
12
del 50.46% del territorio nacional, se ubican fundamentalmente en el norte y se
caracterizan por las escasas lluvias de entre menos de 100 y hasta 600 mm
anuales. Esta cifra contrasta con la precipitación de los climas cálidos y húmedos
presentes en mayor medida en centro y el sur, donde las lluvias son del orden de
800 a 4,500 mm anuales (INEGI, 2013: 11).
13
en este DR,5 pone de relieve la especificidad cultural de este peculiar actor de la
oposición.
Si bien el territorio ocupado por los yaquis es una comunidad agraria, no existen
las autoridades agrarias previstas en el marco jurídico (comisariado de bienes
comunales, asamblea, etc.) y la autoridad para sancionar y asignar el acceso a la
tierra recae en las autoridades tradicionales. Esta forma de organización deriva de
las particularidades culturales del grupo, dentro del cual el referente ideológico
constitutivo del sistema político yaqui tiene su fundamento en los ocho pueblos y
sus autoridades tradicionales consagradas por la iglesia local. Otro peculiar
aspecto es la relación simbólica con el mundo natural (juya ania o universo del
monte) parte sustantiva de la cosmovisión del grupo, dentro de la cual el río y el
agua tienen un papel importante como elemento articulador de la identidad del
grupo y sus prácticas rituales.
Las afectaciones previstas por el AI para este grupo, no son solo culturales, sino
que se relacionan con la actividad económica, la agricultura. La operación de la
obra, a decir de los opositores, impacta directamente en el flujo y disponibilidad del
recurso hídrico al trasvasar 75Mm3 de agua al año mediante el AI.6 Afectación
extensible también a los habitantes del Valle del Yaqui, y en particular a Ciudad
Obregón pues en 2013 le fueron reducidas unilateralmente por el gobierno del
estado sus asignaciones de agua para abastecimiento público-urbano. La región
del Yaqui es un espacio configurado principalmente a partir de la actividad agrícola
y en términos temporales su principal centro urbano, Ciudad Obregón, municipio
de Cajeme, es reciente y data de 1927. Es, a su vez, la segunda ciudad más
grande en Sonora, únicamente superada por la capital estatal. Este centro urbano
desde sus inicios estuvo estrechamente vinculado a la actividad agrícola, directa o
indirectamente, y creció a la par de las necesidades de servicios emparejados con
5
Este Distrito de Riego en su totalidad se encuentra en territorio yaqui y comprende la totalidad de tierra
abierta al cultivo, por lo que tener derechos de agua implica contar con acceso a la tierra.
6
La Comisión Estatal del Agua (CEA), argumentó que los escurrimientos medios anuales del Río Yaqui aún
durante el mayor periodo de sequía, 1994 - 2004, fue de 1,479 Mm3, siendo el almacenamiento más bajo de
674 Mm3; por lo tanto, el flujo anual que se proyectaba trasvasar (75 Mm3) representaban el 10% de estas
cfira. No obstante, los opositores replicaron que las cifras medias de escurrimientos y almacenamiento no
estaban actualizadas, cuestionando la validez de tal valoración (Moreno, 2013: 8-15).
14
esta actividad, razón por la cual algunos autores la denominan agrociudad (Cerutti,
2006).
Ya mediante la alianza con el sector opositor del Valle del Yaqui, se establece el
bloqueo carretero en Vícam Estación, aprovechando la autoridad y margen de
autonomía de facto con que cuentan dentro de su territorio. Además de esta
acción, la oposición conseguiría dividendos mediante la defensa legal: el
otorgamiento de varios amparos (contra la violación del derecho de audiencia y de
consulta), uno de ellos de parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
(SCJN) que mandata a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(SEMARNAT) la realización de una consulta y la invalidación del Manifiesto de
Impacto Ambiental modalidad Regional (MIA-R), elaborado por la Dirección
General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) dependiente de la SEMARNAT.
Otro de los actos impugnados fue la venta de los derechos de agua, 7 mismos que
7
El abastecimiento de agua mediante el AI suponía la compra de derechos de agua a los usuarios del distrito
de riego 041. En mayo y abril de 2010 se celebraron “reuniones técnicas” entre representantes del gobierno
estatal y de este distrito de riego, en las que no hubo acuerdo y, por tanto, compra de derechos de agua. La
estrategia gubernamental en estas circunstancias fue la negociar con productores agrícolas de los municipios
de Granados y Huásabas, en la cuenca media del Río Yaqui, donde finalmente se logra la compra de casi 52
Mm3 (millones de metros cúbicos) (Moreno, 2013: 9-11).
15
según el argumento de los detractores son ilegales y no están vigentes. En este
caso, el juicio se resolvió negativamente (por considerarlos legales) a finales de
enero de 2015.
16
posiciones (políticas, sociales y étnicas) que llevaron a la oposición al trasvase de
agua a través de una obra de ingeniería, entre este conjunto de actores.
Los conflictos por agua son una constante no solo en nuestro país sino incluso a
nivel mundial. Las disputas por este recurso van desde la oposición a la
construcción de presas (que en ocasiones implican desplazamientos de la
17
población afectada), por el acceso al recurso (para consumo humano o como
insumo en la producción de distintas actividades económicas), por la
contaminación de cuerpos de agua y sus efectos, por el uso compartido de un
cauce entre países y por los trasvases entre cuencas distintas. La complejidad de
estos conflictos suele involucrar a un amplio número de actores e instituciones,
como afectados, gestores de las obras hidráulicas, responsables de daños
ambientales ocasionados entre otros.
En el caso que nos ocupa, la primera demanda del MCA y de los opositores fue la
de detener la construcción del AI, reivindicación que se mantiene con el transcurso
del proceso de movilización social, añadiéndose el cumplimiento de las
disposiciones judiciales contra la obra y la defensa legal de los presos políticos.
Inicialmente serían ejidos y módulos de riego quienes presentaron los primeros
recursos legales, destinados a impugnar los distintos actos derivados de la
licitación, adjudicación, construcción y operación de la obra, seguidos de los
yaquis, que también se sumarían a las acciones legales una vez consolidada la
alianza entre estos actores. La desconfianza hacia las autoridades estatales, en
medio de un contexto de agresiones hacia los opositores, devendría en la
búsqueda de la interlocución con las autoridades federales y la consecuente
desconfianza para las estatales.8
Esto permite problematizar cómo es que las políticas públicas, más allá de
cuestiones meramente técnicas y de viabilidad económica, se hallan inmersas en
contextos caracterizados por el involucramiento de múltiples actores e intereses,
económicos y políticos. Pensar el entramado de relaciones sociales en el contexto
de la disputa sobre el acceso al agua y los mecanismos de resistencia y relaciones
de hegemonía y subalternidad resulta de utilidad para conceptualizar la
participación y coalición de actores heterogéneos. Vale mencionar que los
enfoques sobre las estrategias de resistencia no se reducen únicamente a los
grupos subalternos, sino que permiten incluso concebir la interacción entre estos y
8
El Imparcial, “Desconfía el Movimiento Ciudadano por el Agua de investigación”, 24 septiembre 2012.
18
los dominantes, hegemónicos, además de las pugnas al interior de cada uno de
ellos.
19
doméstico, caracterizado como el modelo mercantil ambiental de administración
del agua (Aboites, 2009). Y dado que esta orientación de las políticas públicas del
Estado mexicano adscritas al modelo neoliberal dista de cambiar de rumbo, y
considerando la centralidad del recurso hídrico como principal insumo para el
desarrollo económico, el caso presentado adquiere una mayor relevancia.
Si bien los conflictos por el agua pudieran inscribirse dentro de los movimientos
ambientales, poseen características particulares que permiten diferenciarlos de
estos, pese a que las más de las veces revistan un carácter ambiental. Por
principio de cuentas estos conflictos remiten al acceso al agua, antes que a su
escasez física, en virtud de un sinnúmero de factores como los malos manejos, la
contaminación, el monopolio por algún actor, entre otros. Estos apuntan más bien
a una “escasez construida” que a la existencia o carencia real del líquido. En este
sentido, aunque la causa de la disputa sea el agua, suelen rebasar la dimensión
estrictamente hídrica para adquirir implicaciones sociales, económicas, políticas y
culturales, generando un “desacuerdo social”; de ahí que aunque presenten una
20
dimensión ambiental, la trascienden para convertirse en problemas que involucran
una complejidad de actores e intereses (Bautista y Martín, 2015: 10).
21
administrativos para garantizar la intervención estatal y la elaboración discursiva
sobre la preponderancia de las aguas nacionales que requería del desarrollo
tecnológico para la modernización y enarbolaba la consecución de la justicia social
(Aboites, 2009: 11-13).
22
explotación en un contexto de mercado al tiempo que al mismo tiempo incluía
mecanismos de protección ambiental. Esta reorientación de la acción estatal en
materia hídrica, obedecía a un diagnóstico del sector, según el cual existían
distintas tendencias de necesaria modificación así como la inclusión de otros
tantos elementos programáticos. Éstas eran: “a] la creciente escasez e inequidad
en el acceso al recurso; b] la cultura del despilfarro; c] la contaminación y
sobreexplotacion; la necesidad de consolidar la valoración económica del agua, y
e] la necesidad de involucrar a la sociedad en el manejo del recurso” (Aboites,
2009: 91).
23
En el modelo mercantil-ambiental, como se puede apreciar, coexisten los
paradigmas económico y ambiental. Un tercer paradigma es el social. El
paradigma social incorpora una visión del agua más allá de su aprovechamiento
económico y de su papel en la conservación ecológica, apuntando hacia la
prioridad incuestionable del abastecimiento y reproducción humana. Son las aguas
de uso común, concebidas en función de su importancia para la vida humana; aquí
se encuentran el derecho humano al agua y al abastecimiento de agua potable,
además de poseer una “dimensión económica” destinada a garantizar los modelos
productivos campesino-indígenas. Esta dimensión se orienta en función de
consideraciones de equidad de acceso al recurso, de ahí que se relacione con la
agricultura tradicional y la “pequeña agricultura”. En tanto se fundamenta en la
equidad, más que relegar la explotación del recurso apunta a uso necesario para
la satisfacción de las necesidades humanas, distanciándose de prácticas
exclusivamente económicas (Bautista y Martín, 2015: 23-24). Aquí se encuentra la
apropiación y uso del recurso para los pueblos indígenas.
24
estructuralistas, funcionalistas y culturalistas como cosificadores de la realidad”.
Su unidad de análisis es el actor, sus definiciones y expectativas; este
acercamiento presupone la agencia del actor en la construcción de la realidad
social, en tanto critica a los determinismos de las corrientes teóricas ante las que
surge. Se enmarca, a su vez, en paradigmas de investigación-acción,
pretendiendo otorgar la voz a los actores y que éstos se apropien de “proyectos
sobre problemas específicos”. El punto de vista del actor, parte del reconocimiento
de “que en las sociedades actuales las estructuras social y de significado refieren
a condiciones de desigualdad y diferencia” que se expresan en los actores mismos
y en las relaciones entre ellos (Menéndez, 1997: 239-241). Esta perspectiva es útil
pues posibilita el análisis de los argumentos y opiniones de los principales
involucrados, reflexionando en la distinta significación que tiene para cada uno las
afectaciones e implicaciones del trasvase en el marco de una disputa multiactores.
25
que en el caso del agua remite a las pretensiones de los actores sobre los
aprovechamientos reales o potenciales, que remite a una resistencia en tanto
existen otras tantas aspiraciones similares (Bautista y Martín, 2015: 13).
26
resultar en la apertura del sistema o, por el contrario, en el faccionalismo y la
rivalidad. Así planteada, esta perspectiva es tributaria de estructural-funcionalismo.
Uno de sus principales exponentes, Max Gluckman, se avocó al estudio de “los
mecanismos que tienden a estabilizar el sistema al superar o incorporar los
conflictos”. Otra noción de este autor, es la que postula el rol del conflicto como
parte de la construcción de nuevos equilibrios (Berruecos, 2009: 98-100). Esta
perspectiva asume al conflicto como parte integrante de un orden social y supone
entenderlo como intrínseco al equilibrio, pensado más desde la óptica dialéctica
como “equilibrios de los contrarios” (de la Maza, 2003: 50).
27
hegemonía sería, más bien, un “proceso dinámico de ‘establecimiento de un
equilibrio inestable’ que resulta configurado de manera significativa por las
acciones y reacciones de las clases subalternas” (Gledhill, 2000: 131-132). En
este mismo sentido, su construcción implica una aceptación cuando menos
pragmática, que no acrítica y/o determinista, de los valores y prácticas dominantes
al tiempo que pasa por la resignificación y reapropiación de estos discursos y
prácticas.
9
“Although the latter are generally less humble social actor who find themselves opposed to those currently
exercising of power, as illustrated by some of the nineteenth-century alliances described by Marcus de
Carvalho in chapter four, we also sometimes find the clandestine hand of the powerful at work in ways that
“manage” the rebellious actions of the poor, as Javier Auyero shows in his analyses of the role played by the
Peronist political machine and police in the Argentine food riots of 2001”.
28
Así, la resistencia como construcción teórica será de utilidad en la medida en que
esté integrada en enfoques relacionados al acceso y/o control político 10 (Gledhill,
2012: 3). En el caso que nos ocupa, los conceptos complementarios a los de la
resistencia son, primeramente, el del eje hegemonía-subalternidad. Esto permite
concebir y describir a actores heterogéneos que pueden estar inmersos en
relaciones subordinadas hacia afuera del grupo al que se adscriben, al tiempo que
también en su interior se reproducen relaciones asimétricas (en cuanto al acceso
al poder económico y político). Y en el caso que nos ocupa, el escenario de las
relaciones de hegemonía-subalternidad se expresa en el acceso al agua, lo que
conlleva el uso de este recurso como recurso político para quien lo detenta.
Alrededor del acceso y control del agua están, entonces, relaciones asimétricas
entre los actores involucrados, que dependen de la capacidad de los actores para
imponer y rechazar los costos y capitalizar los beneficios, haciendo de este control
una herramienta estratégica para incidir en la imposición de los impactos en el
caso de obras hidráulicas o en la formulación de políticas públicas. Este aspecto
en particular de los conflictos por el agua ha sido el fundamento de formulaciones
teórico-conceptuales, desde la ecología política, que abordan la relación entre el
control del recurso y su uso como factor de poder, tal es el caso de la hidropolítica.
La hidropolítica refiere al “uso del agua como recurso político y fuente de poder
local” (Patricia Ávila, citada en Kauffer, 2013c: 365). Este concepto se desdobla, a
su vez, en la distinción legada desde la ciencia política entre politics y policy; la
primera se relaciona con el ámbito de la lucha y acceso al poder (politics),
mientras la segunda (policy) a las políticas públicas e intervenciones en materia
hidráulica (waterpolicy) (Kauffer, 2013c: 361-368). Así, un actor puede intervenir
en la formulación de la política hidráulica o bien, usar el control del recurso para
imponer su voluntad a otros actores, ejerciendo en este acto la dominación
derivada de su posición de primacía en cuanto a un recurso tan indispensable y
estratégico para la vida y las actividades productivas. Ya un primer ejercicio de
dominación desde las instituciones gubernamentales es imponer delimitaciones
10
“This suggests that the study of resistance should be embedded in more complex accounts of the practices
of power” (subrayado propio).
29
para la gestión de los recursos hídricos, las cuencas, y el control de las presas en
el cauce de los ríos, que bien puede utilizarse como mecanismo de presión con
distintas finalidades hacia otros actores dependientes del agua. El marco
normativo e institucional es otra imposición a la que deben someterse quienes
pretenden hacer uso del líquido. La hidropolítica también se expresa en la
competencia por los usos del agua, y entre sus usuarios.
Otro tipo son los conflictos entre usuarios. Estos conflictos si se relacionan con la
competencia entre distintos actores que comparten el recurso, bien sea para
realizar la misma actividad y/o como resultado de la misma (por ejemplo, la
descarga de agroquímicos en el cauce de un río que, aguas abajo, empleará otro
productor, la obstrucción de canales de riego por un productor que impida el flujo
del agua a otro). La conflictividad entre usuarios plantea más explícitamente las
asimetrías entre los actores, dado que puede estar puesto el acento en el acceso,
pues por ejemplo no es lo mismo la agricultura vinculada con una empresa
30
trasnacional que la producción campesino-indígena (Bautista y Martín, 2015: 16-
17).
31
gestión y el aprovechamiento del agua”; aquí se encuentra la falta de
coordinación interinstitucional de las agencias gubernamentales relacionadas con
la gestión del agua e involucradas con la misma (ordenamiento territorial, medio
ambiente, generación de electricidad). Y respecto de los privados, “se relaciona
con el surgimiento de intereses sectoriales y grupos de presión” (Bautista y Martín,
2015: 18-22).
32
perspectiva mercantil del líquido imperante en las agencias estatales, nacionales e
internacionales. La inequidad en los derechos de agua, que privilegia el
abastecimiento al capital, propicia la escasez de la agua para la vida, donde los
mayormente afectados son las comunidades indígenas, dado su situación de
subordinación. A la par de lo anterior, otro elemento a considerar dentro de las
particularidades de estos grupos culturalmente diferenciados, es que la gestión del
agua en territorios indígenas está mediada por sistemas normativos comunitarios
también conocidas como aguas locales. Por lo general, estos sistemas normativos
de gestión de las aguas locales funcionan a partir de dos ejes fundamentales: el
aseguramiento del acceso equitativo y la tendencia al control de la incertidumbre
sobre los volúmenes susceptibles de aprovechamiento (Granados et. al, 2010). La
importancia de considerar a este actor en las políticas hídricas y la gestión del
recurso, según varios autores, son:
1. Viven, siembran, trabajan, gobiernan en una porción significativa del territorio nacional,
especialmente en las cuencas más abundantes, en los parteaguas donde se precipitan las
lluvias de ambas vertientes del país.
2. La condición anterior y la vigencia de sus formas de gobierno local los hace actores
clave para la conservación hidrológica, pues mantienen la cubierta vegetal, los suelos y la
salud de fuentes y corrientes de agua, actividades que todavía hoy encierran un importante
conocimiento nativo del cual esos pueblos son poseedores.
3. Han demostrado capacidad organizativa y política para resolver sus propios asuntos, a
condición de que se les respeten las fuentes de agua fundamentales que requieren para su
propia vida social, económica y cultural.
4. Existen ejemplos suficientes de que saben cómo defender sus patrimonios naturales,
territoriales y de agua en condiciones de adversidad por la gran inequidad que los enfrenta
con actores sociales que movilizan grandes recursos financieros y de influencia política
(Granados et. al, 2010: 475).
33
indígenas en América Latina se caracteriza no solo por la reapropiación del líquido
sino además por
a) el acceso al agua y la infraestructura asociada, b) las reglas y formas de organización
relativas a la gestión del agua y c) la legitimidad de la autoridad local para establecer y
poner en vigor reglas y derechos, sino también d) la construcción de sus propios discursos
sobre “lo andino” y “lo indio” y las políticas para regular de manera concomitante el agua
(Boelens, 2003: 10).
34
de los derechos humanos, ha incidido negativamente en el ejercicio de la
autonomía y, por tanto, en las implicaciones del reconocimiento de la diversidad.
36
con algunas personas de la prácticamente única localidad que está en el trazo del
AI, Mazatán.
37
espacial (organización en bandas, trashumancia entre otras, ausencia de una
autoridad política centralizado), actualmente no vigente, si bien fue válida durante
un periodo de la historia de este grupo. En virtud de esto, opté por referirme a este
colectivo simplemente como yaquis.
38
Capítulo 1
Los espacios de la disputa: actores y procesos
Para el caso del Valle del Yaqui, donde se sitúa Cd. Obregón, el retroceso va
hasta finales del siglo XIX, por ser esta la temporalidad cuando a través de la
acción de instituciones estatales y empresas privadas, ya al final del porfiriato, se
dan pasos decisivos hacia la colonización de la zona, con la construcción de
importantes obras hidráulicas. Respecto de la Costa de Hermosillo, la mirada
comienza en la cuarta década del siglo XX, cuando tuvieron lugar las primeras
acciones decisivas para la consolidación de la capital como un espacio central en
el desarrollo económico de la región, como lo fue la construcción de la presa
Abelardo L. Rodríguez y el decreto de colonización de la Costa de Hermosillo de
1948, zona aledaña a esta ciudad.
39
1.1 Población y medio ambiente: algunas características
40
la vegetación correspondiente a los desiertos arenosos un 6%, la selva baja
espinosa un 2%, la vegetación halófila/gipsófila 2% y otros tipos de vegetación el
4% restante (caracterizados como “sin vegetación aparente” y “otros tipos”). Otro
dato relevante, es que en un 58% de la superficie estatal se encuentran aún las
“comunidades vegetales naturales”, mientras en otro 31% la cobertura vegetal
nativa se encuentra en algún estado de perturbación y en el 11% restante es
antrópica, es decir ha sido modificada por el hombre al grado de no contar con
vegetación nativa (SAGARPA et al, 2010: 4-9).
41
La influencia de la acción humana en el medio ambiente, a través de distintas
actividades (agropecuarias, industriales y la concentración en centros urbanos) es
evidente; entre otras cuestiones, incide en el paisaje y en la disponibilidad de
recursos, variando su influjo en virtud de las características de las actividades
realizadas -algunas de ellas consumen más recursos naturales y/o impactan
mayormente en ellos, como por ejemplo la actividad minera en el río Sonora y su
impacto negativo en ocasión de los derrames accidentales de sustancias químicas
a su cauce- así como del tamaño de la población. A este respecto, las principales
ciudades son la capital estatal Hermosillo, en el municipio homónimo, y Ciudad
Obregón cabecera municipal de Cajeme.
42
abonando potencialmente a la conflictividad, en un escenario de crecimiento
demográfico.
13
Tan solo arriba de Baja California Sur (9 hab/km2), Durango (13 hab/km2), Chihuahua y Campeche (14
hab/km2 para cada uno). Fuente: [Link]
43
1.2 Procesos sociales y configuración del Valle del Yaqui y la Costa de
Hermosillo
14
Las particularidades de cada uno de estas regiones se abordará más adelante. Vid infra 1.2.1 y 1.3
15
Los cálculos de porcentajes son propios, a partir de INEGI: Sistema Estatal y Municipal del Bases de Datos
[Link]
44
Mapa 2. Distritos del Riego del Organismo de Cuenca del Noroeste
Los Organismos de Cuenca son divisiones administrativas para la gestión del agua; en el caso de
Sonora la mayor parte de su territorio forma parte del Organismo de Cuenca del Noroeste. Esto se
aborda en el Capítulo 2. Fuente: CONAGUA, 2014a.
45
producción sonorense de los DR, es decir, el 57.28% ($13,055,805.88 millones de
pesos).17 Otro espacio correspondiente a la disputa se ubica en su totalidad dentro
del territorio yaqui, el DR 018 Colonias Yaquis, mismo que ocupa el último lugar de
los seis DR sonorenses.18
17
El DR041 Río Yaqui representó el 32.13% del total estatal, mientras el DR051 Costa de Hermosillo (con
47,861 ha sembradas) aportó el 25.15% del valor de las cosechas logradas en los DR (CONAGUA, 2014a:
22-26). Los porcentajes son cálculo propio a partir de los datos de esta fuente, donde solo aparece la
superficie sembrada, la cosechada y el valor por distrito de riego.
18
En orden de importancia en cuanto a la participación en el valor de la producción son: DR041 Río Yaqui
($7,322,972.49 y 229,975has sembradas), DR051 Costa de Hermosillo ($5,732,833.39 y 47,861has), DR037
Altar-Pitiquito-Caborca ($5,107,639.99 y 23,496has), el DR038 Río Mayo ($2,899,830.98 y 88,722has),
DR084 Guaymas ($1,292,114.05 y 11,267has) y DR018 Colonias Yaquis ($439,370.25 y 18,665has)
(CONAGUA, 2014a: 22-26).
19
La transferencia del DR018 Colonias Yaquis a sus usuarios se ha obstaculizado por la falta de consenso al
interior del grupo y entre los yaquis y la autoridad del agua; en esto ha influido la existencia de autoridades
duales y el argumento de que las autoridades tradicionales no tienen personalidad jurídica para administrarlo.
Sobre esto y el decreto cardenista se tratará más adelante. Vid infra [Link] y [Link]
46
La historia de Cd. Obregón también se relaciona con los primeros intentos de
desarrollo y colonización del Valle del Yaqui, resultado de lo cual existen distintos
actores productivos desde los ejidatarios hasta los propietarios privados y los
colonos. El Valle del Yaqui y su epicentro Ciudad Obregón ha sido escenario del
florecimiento de fortunas vinculadas a la actividad agrícola y posteriormente
diversificadas hacia otras actividades, estos actores también han construido sus
redes en la política estatal, de lo cual son representantes un grupo de familias
cuyos apellidos han perdurado hasta la actualidad; a la par, este valle ha sido
testigo de uno de los esfuerzos campesinos más interesantes durante el
cardenismo, los ejidos colectivos y su organización, que algunos llaman
autogestiva (Otero, 2004) y que ha incursionado en aspectos más allá de aquellos
relacionados con la producción agrícola (proyectos de vivienda para los ejidatarios
y de comercialización, entre otros).
Tenemos así, por una parte, la importancia de la agricultura en la entidad, por otra
su carácter heterogéneo, compuesto por ejidatarios, colonos, propietarios privados
y empresarios agrícolas, junto con sus organizaciones. Esto se ha traducido en la
coexistencia de un grupo de agricultores insertos exitosamente en el mercado
mundial, en un contexto de libre mercado cuyo punto de inflexión fue el Tratado de
Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá, y otro sector para el cual estas
circunstancias no han sido tan favorables. Este último ha tenido que adaptarse,
además de a las condiciones impuestas por el mercado, a la reorientación de la
acción estatal en el sector. La intervención del Estado ha transitado de tener un rol
central y subsidiar a la producción campesina, proceso enmarcado en la
cancelación del Estado benefactor vigente hasta 1980 e iniciado por el cardenismo
décadas atrás, a la disminución gradual de apoyos, en el modelo neoliberal,
centrándose en cambio en la atención de aquellos productores con mayores
recursos, es decir, potencialmente competitivos.
47
competitivos en relación a los primeros (Bracamonte et al, 2007: 51-55). La
presencia de empresas transnacionales, por otra parte, incide directa o
indirectamente en el sector, a través de la renta, la compra y/o acopio de la
producción o la imposición de cultivos.
48
las relaciones de hegemonía y subalternidad entre los actores involucrados en la
oposición. Esto es así pues además de suponer y resultar de un acceso
diferenciado al capital económico, repercute en la dependencia (económica y
tecnológica) y en la subordinación entre arrendadores y arrendatarios. Este breve
panorama esbozado permite enfatizar en términos generales la importancia de la
actividad agrícola en Sonora y algunas de sus particularidades, así como la
participación de los espacios confrontados como parte de este mismo entramado.
En lo sucesivo, se abordará la configuración de cada uno de estos escenarios.
Este valle fue en buena parte el espacio donde se asentaron los yaquis. Reacios
al contacto e injerencia externa, incluso la presencia de los jesuitas en el siglo
XVIII fue negociada y tuvo que contar con la venia del grupo, los yaquis se
opusieron sistemáticamente a los sucesivos intentos colonizadores del territorio
que reconocían como propio (Mapa 2). De esta manera, lograron mantener una
situación de relativa autonomía hasta finales del siglo XIX, no exenta de sucesivas
rebeliones. Bajo el porfiriato los intentos de colonización y el interés por las tierras
y recursos naturales de este valle arreciaron, y con ello la confrontación que
devino en campañas militares de pacificación (genéricamente llamada las Guerras
49
del Yaqui) y después con la deportación de buena parte de los insurrectos a
Oaxaca (Valle Nacional) y Yucatán principalmente.
Esto es relevante por cuanto da cuenta de las sistemáticas alianzas entre los
yaquis y otros actores políticos yoris,20 donde también al interior del propio grupo
étnico existían diferencias (broncos y mansos, los primeros partícipes de la
rebelión y los segundos pacificados y que incluso coexistían con los yoris) y
perviven hasta hoy día. Dinámica que imprimiría el sello particular del Valle del
Yaqui, con la coexistencia entre indígenas y mestizos, problemática en ocasiones
y en otras de colaboración y cercanía. Esto también posibilitará entender la
participación de un sector de los yaquis en la oposición al AI, la alianza con los
productores agrícolas de Ciudad Obregón y la existencia de distintas divisiones
internas.
20
El término yori fue inicialmente empleado por los yaquis (yoemem) para referirse a los blancos,
posteriormente sería ampliado su significado para incluir a los mestizos (no yaquis) en general.
50
Así, en el contexto de la deportación masiva de yaquis al sur del país y de la
pacificación de la región, el proceso de colonización avanzó considerablemente. Si
bien antes ya existían algunos colonos, no sería sino hasta esta coyuntura que se
concretarían los más significativos intentos para sentar las bases de
establecimientos permanentes. Esta planicie del sur sonorense fue visualizada,
como parte del ideario colonizador, como un espacio idóneo para la práctica de la
agricultura, visión no solo referida a este valle, sino extendida también al del Mayo:
Toda la gran extensión de terrenos que ocupan los yaquis y mayos es susceptible de
variadas y grandes producciones de toda clase de semillas, plantas y frutas. En las
riberas de ambos ríos hay tierras agrícolas en abundancia, de una feracidad que todos
reconocen y en donde se producen desde el trigo hasta la caña de azúcar, y desde el
maíz hasta el algodón; es decir, las plantas de todos los climas. Existen también grandes
bosques de árboles útiles que por sí solos constituyen una positiva riqueza entre uno y
otro de los ríos los terrenos son inmejorables para la cría de toda clase de ganados.
Existe allí, pues, una gran fuente inexplotada de ricas y variadas producciones que
solamente necesita la pacificación de las tribus y la laboriosidad e inteligencia del
hombre civilizado, para dar abundantes frutos y cambiar la faz del estado (carta
elaborada por Ramón Corral, general y político sonorense, citada en Padilla, 1995: 27).
Y un paso imprescindible para esto, fue el de llevar a cabo obras hidráulicas que
posibilitaran la explotación agrícola de estas agrestes tierras. Su puesta en
marcha y construcción implicaba elevados costos, dada la envergadura del
proyecto y las múltiples obras requeridas, situación solventada a través de la
participación estatal y de la iniciativa privada. Un primer esfuerzo en esa dirección
sería el desplegado por militares, destacados en la región y otrora ocupados en
labores de pacificación. Su presencia en el Valle del yaqui se debía a la
colonización promovida por el gobierno federal, todavía en el porfiriato, y mediante
la formación de colonias agrícolas y la ocupación de zonas de fácil irrigación, esto
es, a las vegas del río Yaqui.
51
1892, la zona irrigada estaba bajo control de colonos, entre quienes se contaba al
coronel Lorenzo Torres; este personaje poseía una considerable porción de tierras
en la zona (alrededor de 16,000has) (Dabdoub, 1964: 250-255), lo que permite
dimensionar la ulterior importancia económica y política de este sector, una vez
dispuesto el riego agrícola.
Tales son los casos de la Sonora & Sinaloa Irrigation Company (SSIC) primero, y
la Compañía Constructora Richardson S.A. (CCRSA) después. Así, los primeros
conflictos se relacionarían con el acceso al agua, primordialmente basados en
definir quiénes eran los usuarios y por tanto tenían derechos sobre el líquido de
una determinada obra hidráulica y en qué términos. Estas primeras disputas entre
los distintos usuarios evidencian que la problemática sobre el agua en el Valle del
Yaqui no es reciente, sino que más bien ha sido una constante agudizada en el
contexto de aridez y escasas lluvias de la entidad.21
21
Algunos de esos conflictos y disputas se basaban, como se mencionó, en la dificultad para definir a los
usuarios de una obra hidráulica, lo que implicaba también la definición de los derechos/obligaciones en
cuanto al acceso al agua; esto era particularmente importante dado el cambio de concesionarios y la acción de
empresas constructoras de obras que modificaban y/o interferían con derechos previamente establecidos. Por
ejemplo, el canal Porfirio Díaz construido por la CCS tuvo su punto de partida en el sitio donde las aguas del
arroyo Bachoco eran captadas por el canal Principal, construido por la SSIC y en otro momento bajo control
de la CCRSA, una vez comprados los activos de la primera, declarada en bancarrota. Esto desato polémicas y
confrontaciones entre los usuarios del canal Porfirio Díaz (primero colonos y posteriormente ejidatarios tras el
reparto agrario cardenista de 1938) y la concesionaria del canal principal sobre si debían pagarle a ésta, y qué
52
Y sería justamente un particular quien comenzaría con la gestión y la obtención de
las concesiones para la explotación de las aguas del río Yaqui y la búsqueda del
financiamiento para emprender esta empresa: Carlos Conant. Este emprendedor
de origen guaymense, obtuvo en 1890 una concesión para el aprovechamiento de
las aguas de los ríos Yaqui, Mayo y Fuerte, en Sinaloa este último (Cadena,
1986). La concesión incluyó también el compromiso de la construcción de canales
y presas de almacenamiento para aprovisionar el agua durante las avenidas de los
ríos y aprovecharlas durante los períodos de estiaje, previéndose la apertura de
300,000has al cultivo en el Valle del Yaqui, 100,000 en el del Mayo y otro tanto en
El Fuerte. El beneficio más importante otorgado, por la entonces Secretaría de
Fomento, fue el derecho a ocupar las dos terceras parte del cauce de cada uno de
los tres ríos para la explotación agrícola, y su venta una vez abiertas al cultivo. Y
para cumplir su cometido, Conant integró con inversionista estadunidenses la
SSIC en 1892. Los logros de la SSIC fueron el trazado de 300 manzanas
(blocks)22 en la margen izquierda del río Yaqui, la apertura de caminos, la
construcción de la presa de derivación en Los Hornos y de 41 km del canal
principal bajo y otros canales secundarios. Este proyecto colonizador apertura
1,052has al cultivo para declararse en quiebra en 1902 (Lorenzana, 2006: 143-
147). La labor iniciada por la SSIC imprimiría una de las características del Valle
del Yaqui: el trazado geométrico de forma cuadricular mediante los blocks
(manzanas).
tarifas, para acceder al agua o si en tanto usuarios de una obra no construida por la Richardson estaban
exentos del pago y/o si tendrían que gozar de tarifas preferenciales (véase Lorenzana, 2011 y 2009). Es decir,
la conflictividad se basaba en el hecho de los derechos diferenciados de los usuarios de agua convenidos con
distintas entidades y que resultado de la continua construcción de infraestructura, modificaban las condiciones
para el acceso a este insumo necesario.
22
Las manzanas (block) son cuadrículas de 400 ha cada uno en las que se ubican 40 lotes de poco menos de
10 ha cada uno (a las 10 ha de cada lote se restan algunos metros destinados a las calles y/o drenes),
dispuestos de tal manera que cada 2 km se encuentra una calle, orientadas éstas de norte a sur y de poniente a
levante.
53
en Los Ángeles, California, por William Richardson y H.A. Sibbet. Para junio de
1905 sería establecida su filial mexicana, la CCRSA (Okada, 2000: 96-101). Parte
de las actividades de la CCRSA eran la venta de terrenos en distintos lugares y
países (Arizona y California en Estados Unidos y Canadá), además de en Sonora
y la construcción de obras hidráulicas para irrigación (Lorenzana, 2006: 147). La
CCRSA también incursionó en otras actividades en la región, como la minería en
Sahuaripa y la construcción de infraestructura como en el caso de la concesión
para el ferrocarril Guaymas-Tonichi; esta diversificación de inversiones incluyó una
empresa peletera en asociación entre David Richardson y Plutarco Elías Calles.
En enero de 1909 la CCRSA obtuvo su primera concesión para el
aprovechamiento de las aguas del río Yaqui para la explotación de un volumen de
55m3/seg (metros cúbicos por segundo) a través del canal principal (bajo) y el
derecho a construir otras obras hidráulicas necesarias para irrigación (nuevos
canales y ampliación de los existentes). Asimismo, quedó obligada a vender agua
a los propietarios de tierras antes pertenecientes a la SSIC, a los futuros colonos
que se establecieran y entregarla gratuitamente para consumo doméstico a los
habitantes situados en las márgenes de los canales (Okada, 2000: 97-101).
54
Mapa 3. Proyecto de irrigación de la Compañía Constructora
Richardson S.A. en el Valle del Yaqui
55
gobierno federal derivó en el embargo de sus propiedades, durante el gobierno
estatal de Plutarco Elías Calles, quien en marzo de 1916 promulgó un decreto de
nulidad de los contratos celebrados entre gobierno y particulares que derivó en la
imposición de un impuesto a la compañía, a partir del avalúo de sus activos. Éste
fue considerado excesivo por sus propietarios, quienes se negaron a pagar y ante
lo cual el gobierno estatal embargó sus bienes. Aparentemente la intención era
modificar la situación fiscal de privilegios de la concesionaria, sin embargo esta
situación fue revertida mediante la intervención de Álvaro Obregón a favor de la
compañía. Otra consecuencia importante para la región de esta cercanía, fue la
concreción del proyecto del fraccionamiento de Cajeme, mismo que se convertiría
en la actual Ciudad Obregón, con la formación, en 1922, de la Compañía Agrícola
Náinari Ltd que en 1923 iniciaría los trabajos de fraccionamiento de Cajeme;
además de este personaje y los inversionistas de la CCRSA, se contaban algunos
miembros de una notable familia local, los Parada, también inversionistas de la
SSIC de Conant. Finalmente, otra concesión sería otorgada en 1922,
prácticamente en los mismos términos que la de 1911 y para 1925 la Secretaría
de Agricultura y Fomento durante una revisión de la concesión evidenció
bancarrota financiera, siendo transferida al Banco Nacional de Crédito Ejidal
mediante un contrato de liquidación en 1928 (Okada, 2000: 116-133).
56
sus lugares de procedencia. Particularmente en el norte, el modelo de desarrollo
se basó en la agricultura, para lo cual fue necesaria la continuidad en la
construcción de infraestructura hidroagrícola, cuyos avances provenían
mayormente de la iniciativa privada, como en los casos de la SSIC y la CCRSA.
57
Este cambio sustancial inauguraría un período de crecimiento económico,
caracterizado por el surgimiento de una agroindustria regional, ya a finales de los
1920, en el que se seguirá apreciando el influjo de estos personajes.23 El
incremento de la agroindustria iría a la par del crecimiento urbano y sería la
principal causa para que el Valle del Yaqui se convirtiera en un atractivo destino
de migración laboral de fuerza de trabajo, considerando los salarios promedios
agrícolas, altos en relación con el resto del país. Este crecimiento sería
interrumpido por la crisis económica de 1929, que propiciaría una grave situación,
dada la estructura de la fuerza de trabajo ocupada en este sector, caracterizada
por un gran número de personas sin acceso a la tierra 24 (Peña, 1991: 446-448).
Esto no sería gratuito y tendría secuelas en cuanto a la aparición de este nuevo
actor, relacionado con eventuales reivindicaciones como demandante de tierras,
posterior ejidatario y también usuario de agua para riego agrícola.
23
Álvaro Obregón, por ejemplo, era propietarios de molinos, despepitadoras para el algodón (Peña, 1991:
446-448).
24
En 1930 los aparceros y trabajadores agrícolas representaron el 90% de la gente sin tierra, los ejidatarios
controlaban tan solo el 0.4% de las propiedades agrícolas y el 99.6% restante era controlado por 2,000
propietarios privados. Evidentemente, los más afectados por la crisis fueron aquellos que no poseían tierra,
situación que haría del reparto agrario una de las políticas implementadas para satisfacer las demandas
sociales (Peña, 1991: 446-448).
58
encauzar pueden llegar a ser un factor de suma importancia para la realización de los
grandes problemas que se trata de resolver (“El agrarismo y la defensa de la propiedad”,
diario El Pueblo, agosto de 1924, citado en Lorenzana, 1991: 494).
25
Para el año de 1935 más de 28,000has de tierras de riego en el Valle del Yaqui se hallaban en manos de tan
solo 85 propietarios. Estos propietarios los integraban miembros de la “élite colonizadora” que al amparo del
porfiriato lograron hacerse de una considerable extensión de tierras y de nuevos políticos quienes al amparo
de la revolución lograron formar parte de estos privilegiados grupos regionales (Hewitt, 1999: 124-125).
59
El saldo fue la creación de 13 núcleos agrarios en 1937, bajo la forma de ejidos.
Éstos fueron: Cajeme (3,556has), Campo 6 (1,156has), Campo 16 (3,002has),
Campo 31 (2,762has), Campo 47 (5,054has), Campo 60 (4,840has), Campo 77
(5,520,has), Campo 700 (3,234has), Campo 1402 (2,716has), Campo Yaqui
(7,768has), El Castillo (1,032has), Providencia (4,404has) y Quetchehueca
(5,472has). Anteriormente, en su primera etapa el gobierno cardenista había
otorgado tierras para la formación de tres ejidos: Cócorit (5,264has), Esperanza
(2,762has) y Etchohuaquila (3,098has) (Lorenzana, 1993: 476-483). Es decir que
en total se repartieron total 61,640has, considerando las dotaciones previas a
1938 de los ejidos Cócorit y Esperanza (11,124has) (Lorenzana, 1993: 476-483).
60
cuya forma de arco cuenta con una capacidad de 850 Mm 3, construida en un
cañón de 3km de ancho, conocido como La Angostura de Teras (Evans, 2006: 56-
61). La importancia de este tipo de infraestructura, dicho sea de paso, iniciaría una
nueva etapa en la política hídrica en México, la de la gran hidráulica, caracterizada
por soluciones ingenieriles cuyo paradigma sería el de la construcción de obras de
grandes proporciones y donde la burocracia estatal en la materia estuvo
preponderantemente compuesta por ingenieros civiles, todo bajo la manifiesta
intención de modernizar el agro mexicano (González, 2009).
Conformados los ejidos, otra demanda principal a la par de del acceso al agua
para riego, sería el financiamiento. Particularmente este aspecto, el
financiamiento, apuntala a otro de los elementos centrales del programa agrario
cardenista: la organización productiva colectiva de los ejidos. Aunque se postuló la
posibilidad de la organización colectiva para la explotación y/o financiamiento, en
función de las características del predio, se dejó la puerta abierta para la
explotación individual de las parcelas. Discusión no gratuita en tanto se planteaba
la integración de los ejidatarios al desarrollo agrícola regional. En cuanto al
financiamiento, las primeras demandas fueron las peticiones de maquinaria
agrícola, indispensable para labrar la tierra e iniciar el ciclo productivo, y la
construcción de canales para la irrigación, dirigidas al Banco Nacional de Crédito
Ejidal (Banco Ejidal), en medio de movilizaciones que exigían recursos para el
61
financiamiento de los ejidos y contra el gobierno del general Román Yocupicio
(Lorenzana, 1994a: 101-108).
62
123,552 ha con agua rodada en 1951 y otras 15,000 irrigadas mediante pozos
para el mismo año) (Valenzuela, 2014: 46). Intrínsecamente relacionado con lo
anterior, fue la formación de los Sistemas Nacionales de Riego, embriones de los
ulteriores Distritos de Riego; para su funcionamiento, éstos requirieron de presas
capaces de almacenar agua durante el estiaje (Martínez, 1988: 49). De esta
manera, el Estado mexicano retomaría los proyectos delineados y emprendidos
por las compañías privadas manifestando con esto su importancia medular en la
creación de un importante espacio agrícola, como lo fue y es el Valle del Yaqui.
63
esta obra se proyectó como parte integrante del sistema de irrigación del Valle del
Yaqui y en conjunto con la presa La Angostura posibilitaría la apertura de
220,000has (Martínez, 1988: 52-53).
64
designación de casi cinco millones de pesos para las uniones de Sonora
(mayormente correspondiente a las organizaciones de la Costa de Hermosillo y el
Valle del Yaqui) (Hewitt, 1999: 120-134).
Este despegue del trigo como el principal cultivo de la región se correspondía con
los años de la llamada revolución verde, que duraría tres décadas y tendría en el
Valle del Yaqui su escenificación más paradigmática, situada temporalmente entre
mediados de los 40’s y mediados de los 70’s, con el papel protagónico de uno de
sus principales artífices, Norman Borlaug, la Dirección de la investigación en trigo
de la Oficina de Estudios Especiales (OEE), adscrita la Secretaría de Agricultura y
Ganadería y la Fundación Rockefeller. En estas circunstancias se inició el
programa de investigación y experimentación agrícola del trigo en el Valle del
Yaqui que redundaría en el aumento de rendimientos y en la incorporación de
tecnología en la producción agrícola (Valenzuela, 2014: 51-60). Este paquete
tecnológico consistía en semillas mejoradas e insumos químicos (fertilizantes y
plaguicidas). La inercia desplegada por la OEE, en materia de investigación
65
agrícola, incluyó también otro relevante esfuerzo. En 1955 se fundaría en el Valle
del Yaqui el Centro de Investigaciones Agrícolas del Noroeste integrado con las
aportaciones de los agricultores y de los gobiernos estatal y federal, y para 1968 el
Patronato para la Investigación y Experimentación Agrícola del Estado de Sonora
(PIEAES); en este último organismo se ejemplificaba el compromiso de los
agricultores hacia la investigación y la tecnología, pues tan solo ellos aportaban
cinco veces más el presupuesto otorgado al PIEAES que lo canalizado por los
gobiernos estatal y federal a fines de los 1960 (Valenzuela, 2014: 60-63).
66
menor superficie por parcela) y no necesariamente en su presencia en el total de
la superficie cultivada, es decir, que aunque la propiedad social fuera considerable
en términos cuantitativos, su relevancia económica no lo era tanto.
67
Empero, la situación no se distendió y proseguirían las invasiones de predios,
teniendo por principales resultados la ampliación del Distrito de Riego 041, creado
en 1951, y la emisión de 87 resoluciones presidenciales referidas a los valles del
Yaqui y Mayo que repartirían un total de 37,131 has de tierras de riego y 61,655
has de agostadero a 8,944 campesinos de 156 ejidos. Las tierras expropiadas
pertenecían a 67 familias, entre los cuales se encontraban 39 menores de edad,
con el particular caso del propietario de un año de edad, Carlos Calderoni
Obregón (Sanderson, 1979: 1208-1225).
Los propietarios agrícolas del Valle del Yaqui se aglutinan en el DR 041 Río Yaqui.
Éste, fue creado mediante decreto presidencial el 27 de junio de 1951 y operado
inicialmente por la SRH.26 En junio de 1982, mediante otro decreto presidencial, se
amplía el DR041 a través de otro decreto presidencial, extendiéndose 8,500 has
más en el municipio de Navojoa (de la Peña, 2003), cercano al Valle del Mayo.
Finalmente, tuvo lugar la etapa de transferencia, en 1992, para lo cual, acorde con
la normatividad vigente, se conformó la Sociedad Limitada de Interés Público y
Capital Variable (S.L. de I.P. y C.V.) del Distrito de Riego del Río Yaqui. A su vez,
26
Fuente: [Link] (fecha de acceso: febrero de 2015).
68
está integrada por 51 Asociaciones Civiles correspondiente al mismo número de
módulos de riego, estructuradas en 2 unidades, 14 zonas a 10 áreas y de 96
secciones.27
69
principalmente aquellas cercanas a la zona costera, derivada de las deficiencias
de los sistemas de drenaje y de los diversos minerales acarreados por el caudal
del río y depositados al final de su recorrido en esta zona (SAGARPA et al, 2010:
9-60).
29
En el período comprendido entre 1926 y 1965 se constituyeron casi 600 empresas en Ciudad Obregón, de
las cuales solo el 18.4% fueron registradas como agrícolas. No obstante, las demás empresas formadas se
vinculaban y/o dependían de la agricultura, como por ejemplo aquellas dedicadas a la transformación de
productos de origen agrícola (agroindustrias); considerando este criterio, el 18.4% inicial aumenta a un 56%
(Cerutti, 2011: 194-203).
70
miembros, inicialmente propietarios agrícolas, diversificaron sus inversiones en
distintas actividades (agroquímica, molinos, servicios financieros, almacenes
agrícolas) (Cerutti, 2011: 194-203).
(…) aquí [en el Valle del Yaqui] el 30% es pequeña propiedad, el 70% es ejidal ¿no? Pues
este 30% renta el 90% de estos, lo mismo allá [en la Costa de Hermosillo]. Allá el 30% es
ejidal y el 70 es pequeña propiedad, ah pues este pequeño sector el 80, 90% se lo renta a
estos [los ejidatarios] (…) por eso este es un pleito entre ricos contra ricos (…) porque acá
aunque son pocos, aunque la tierra esté distribuida de una manera muy importante en el
sector social, la tierra esta es rentada por este pequeño sector, son igual otras cuarenta
familias las que viven del 30% de la tierra, pero de la renta del 90% (…) que tienen el 30%
del agua y de la tierra (…) entonces los beneficiarios del río Sonora son alrededor de
30
cuarenta familias las que tienen concesionado el 70% de la tierra y del agua.
30
Profesor-investigador de institución académica 2. Entrevista realizada en Sonora, 8 de diciembre de 2014.
71
partícipes de la dinámica local, entre los cuales se encuentran los propios yaquis.
Como ejemplo las invasiones de tierras de los grupos campesinos en la década de
1970 que culminaron con la expropiación de propiedades privadas y la creación de
nuevos ejidos colectivos. En este caso la imposición de la ideología dominante se
expresa en la agricultura de carácter empresarial, que un sector de los ejidatarios
ha logrado desarrollar; sin embargo si bien están insertos en la lógica empresarial
este mismo sector ha desarrollado proyectos autogestivos que han incluido
vivienda y seguridad social para los campesinos, evidenciando su capacidad de
agencia aun en contexto de dominación económica.
72
principal exigencia del movimiento campesino y sus organizaciones fue el
mantenimiento de los precios de garantía además de la obtención de concesiones
para la distribución de fertilizantes y la demanda de un sistema de abasto rural.
Para la siguiente década de 1990 fue la apropiación del proceso productivo y la
demanda de autogestión, que llevaba implícito el rechazo de paternalismos
pretéritos. El contexto neoliberal impondría la individualización de los créditos a los
productores, lo cual supuso en los hechos la segmentación de los apoyos contra
las acciones y proyectos integrales de las organizaciones campesinas.
Finalmente, en el periodo de fines de 1990 a la actualidad, el panorama se
caracteriza por lo intentos de los productores y sus organizaciones para adaptarse
a las condiciones impuestas por el mercado; una buena parte de los campesinos
han sucumbido a la renta de sus propiedades en aras de mantener un ingreso,
donde las circunstancias los han vuelto económicamente inviables (Almanza,
2008: 138-144). En la renta de las tierras se expresa el carácter subalterno de
algunos productores, mayormente ejidatarios, pues ante la imposibilidad de
producir por su propia cuenta, acuden a la renta para obtener un ingreso,
acentuando su carácter subordinado. Al mismo tiempo, en los procesos
organizativos y productivos de los ejidatarios se evidencia una capacidad de
agencia, aún en contextos de subordinación económica y productiva.
Existen, según la misma autora, tres niveles organizativos en el Valle del Yaqui.
En el primero se ubican las Sociedades de Producción Rural que aglutinan a los
ejidos y cuyo objetivo primordial es la obtención de recursos financieros; en un
segundo nivel están las Uniones de Ejidos, las Asociaciones Rurales de Interés
Colectivos (ARIC), las Sociedades de Producción Rural, las Uniones de Crédito,
los Fondos de Aseguramiento, los Comités de Comercialización y las
Asociaciones de Productores de hortalizas; finalmente, se encuentran las
organizaciones de tercer nivel que son de gestión de demandas y de
representación regional, en donde encontramos la Confederación Nacional
Campesina, la Alianza Campesina del Noroeste (ALCANO), Asociación de
Organismos Agrícolas del Sur de Sonora (integrada por medianos y grandes
productores privados). Las organizaciones de pequeños productores agrícolas son
73
la ARIC de Producción Agropecuaria y Servicios Ejidales de Sonora, la Asociación
de Agricultores del Valle del Yaqui A.C., principalmente; en cuanto a los
organismos de los medianos productores, la más importante es la Asociación de
Organismo Agrícolas del Sur de Sonora. Esta, ha desplegado esfuerzos
organizativos importantes, consiguiendo alianzas estratégicas con empresas
transnacionales como Cargill e interviene en el acopio y almacenamiento de
granos, lo que ha favorecido una integración rentable al nuevo contexto del
mercado (Almanza, 2008: 144-151).
74
Citricultores del Valle del Yaqui, Distrito de Riego Río Yaqui S.I.P y de R.L.,
Confederación de Trabajadores de México (CTM) de Obregón, Centro Empresarial
del Obregón, entre otros.31
la CONAGUA, con este nuevo gobierno, [David] Korenfeld [ex titular de la CONAGUA], hizo
un fraude contable para darle equilibrio a la cuenca y poder decir: “le sobran 30 o 40
millones a la cuenca” y le quita a Cajeme al consumo humano, de los 110 millones
programados históricamente para el crecimiento de Cajeme, le quita la mitad. Y ya ahorita
el municipio de Cajeme ya está tomando agua de otro usuario, o sea de nosotros de los del
32
sector agrícola.
El argumento en esto es que para justificar el AI, habría primero que contar con la
existencia de un volumen de agua en la cuenca del río Yaqui, susceptible de
trasvasar a Hermosillo. Sin embargo, ante el mínimo margen de disponibilidad de
agua,33 se disminuyó el volumen asignado para el abastecimiento urbano de
Ciudad Obregón, para de esta manera sumar ese volumen a los datos sobre
disponibilidad, generando así la impresión de que esta cuenca no es deficitaria y,
por el contrario, cuenta con excedentes del líquido.
31
Los nombres de las organizaciones provienen de un desplegado publicado en El Imparcial el 31 de agosto
de 2012. Véase el cuadro de actores del Capítulo 3.
32
Integrantes del MCA. Entrevista colectiva realizada en Sonora, 29 de septiembre de 2014.
33
Según datos oficiales la cantidad disponible de agua en la cuenca es de 180,000m3. Esto se aborda en el
capítulo 2. Vid infra 2.2.1
75
En esta acción del gobierno estatal se ejemplifica la hidropolítica en su doble
acepción, la primera relacionada al ámbito de la lucha y acceso al poder (politics),
y la segunda (policy) a las políticas públicas e intervenciones en materia hidráulica
(waterpolicy) (Kauffer, 2013c: 361-368). En el primer caso, el gobierno estatal a
través del control de las instituciones y el poder político fue capaz de imponer su
voluntad a otros, garantizando el acceso al líquido (waterpolitics), que redundará
en el reforzamiento de su posición hegemónica, al tiempo que la intervención tiene
lugar dentro de los canales institucionales como parte de una política pública
estatal (waterpolicy). El acceso al agua impone una relación de subordinación, en
este caso al municipio de Cajeme, a quien le reduce el volumen de asignación
para consumo público-urbano; las intervenciones del gobierno estatal sobre el
líquido son fuentes y garantes de poder, pese a la resistencia de los opositores.
los perjudicados no nomás son 22 mil gentes [el número total de usuarios del DR 041] sino
el que acarrea trigo, el que vende tacos, el que está… los insumos que se venden para el
Valle. O sea, como aquí dependemos en un 80% del sector primario, pues prácticamente
involucras al 80-90% de la población. Entonces, pues esto causó que salieran a las calles
todas las clases sociales, inclusive veías por primera vez desfilar gentes, pues gentes (sic)
económicamente muy fuertes y gentes muy humildes, del valle, vinieron del valle vinieron
de los demás municipios (…) somos una comunidad que dependemos todos de todos, hay
una organización, Organismo Sur que le llamamos, donde están involucrados todo el
sector agrícola y el sector pequeña propiedad y el sector ejidal y el colono. Entonces todo
34
eso nos agrupa sólidamente.
34
Integrantes del MCA. Entrevista colectiva realizada en Sonora, 29 de septiembre de 2014.
76
necesidades de abastecimiento para consumo público urbano de Hermosillo y
Cajeme, mientras en cada cuenca se evidencian las tensiones entre el uso
agrícola y el público-urbano: entre los agricultores de la Costa de Hermosillo y la
capital, en la cuenca del río Sonora, y entre Ciudad Obregón y la demanda de
riego agrícola en el mismo municipio.
(…) hay una abdicación de parte del Estado mexicano al crecimiento económico, real,
físico, y el Estado abdica de eso porque se rinde ante una oligarquía supranacional que le
impone una política de saqueo a México, [de sus] recursos naturales (…) pero además por
eso se le prohíbe, por imposición oligárquica de estos intereses, el crecimiento a México
(…) Entonces esta oligarquía son como dioses del olimpo, como Zeus, y dicen: “no
crecimiento” e impulsan una política de no crecimiento vía las vertientes que meten en las
corrientes antropológicas, las vertientes que meten en las corrientes económicas… las
vertientes que meten en el ecologismo radical ¿si? Hay que contemplar la naturaleza como
contempladores de ella [sic] y si eso implica reducir hay que aceptarlo ¡eh! Una política de
despoblación, y eso tiene dominado el ámbito académico. Por este criterio tipo olimpo es:
“peléense por lo que no alcanza” para controlarlos ¿me entiendes? (…)
Nos oponemos al acueducto porque sostenemos una política hídrica de gestión de más
agua, en razón del déficit que la economía nacional tiene de agua dulce, no solo Sonora
¿verdad? Déficit per cápita, y, y déficit absoluto con relación a las necesidades presentes y
futuras de crecimiento. Ese es nuestra política, y esa política obviamente que desafía
intereses asociados a quienes quieren que el agua se convierta una mercancía.
Enfrentamos la coyuntura aquí y vamos a hacer lo que sigue, lo que sigue, es que vamos a
hacer de esta coyuntura de Sonora un gran movimiento nacional, para un giro de 180° de
la política hídrica de México, para que México regrese a los grandes proyectos de
infraestructura como el Plan Hidráulico del Noroeste, como el Plan Hidráulico del Golfo
35
El Imparcial, “Señor presidente: No se ‘Brinque las Trancas’, respete el Estado de Derecho. Padrés está en
Desacato”, 1 de marzo de 2012.
77
Norte, para que aprovechemos esa gran disponibilidad del ciclo hidrológico de México, vía
36
la construcción de grandes obras de infraestructura.
Desde este discurso, la oposición al AI tiene más que ver con la puesta en marcha
de una política pública hidráulica que promueve la desigualdad entre las regiones,
en lugar de gestionar más recursos para satisfacer las necesidades de todo
Sonora. Es decir, no se opone a esta obra solamente por el hecho de que trasvase
agua de la cuenca del Yaqui y afecte a sus usuarios, sino por cuanto es
considerada una acción errada que no solo no gestiona mayores recursos hídricos
para el desarrollo de Sonora, sino que los disminuye a un sector, el Valle del
Yaqui. Acorde con esta visión, la producción de alimentos posee un papel axial
dentro del desarrollo regional:
36
Integrantes del MCA. Entrevista colectiva realizada en Sonora, 29 de septiembre de 2014.
37
Integrantes del MCA. Entrevista colectiva realizada en Sonora, 29 de septiembre de 2014.
78
(…) sí hay escasez porque las precipitaciones son cada vez más erráticas y menos
cuantiosas y hay escasez por la mala distribución. Ahí entra también el problema de las
políticas públicas, que ya no están siendo sustentadas en un auténtico plan de desarrollo.
Creo que se tiene que hacer esto para que la distribución del agua sea más pareja en un
territorio: planear proyectos de gran envergadura y de gran visión, como un PLHINO. Por
otro lado las políticas públicas están desdeñando la tecnología para crear más agua a
través de la desalación de agua de mar (…) No podemos hablar de que ninguna de las
fuentes que nos ofrece digamos la tecnología, sea costoso porque en un desierto el agua
no tiene precio, es tan fácil como eso, no es un argumento válido para producir agua de
otra fuente. Un proyecto hidráulico como el PHLINO que pretende traer agua desde Nayarit
para complementar el agua que pudiera requerir Sinaloa, Sonora, si requiere de gran
38
inversión, de mucha inversión, pero también requiere de mucha visión.
En el año hay dos cultivos aunque hay uno principal y uno secundario, el principal es
otoño-invierno, el segundo es primavera-verano. Hace muchas décadas cuando el agua
era abundante, te estoy hablando de hace, de 25 años para atrás, el segundo cultivo que
es en primavera-verano, en esta zona del yaqui se sembraba frijol soya, empezó a llover
menos, empezaron las presas a captar menos agua y ese cultivo desapareció y nos
quedamos con un otoño-invierno cuando se siembra trigo, se siembra cártamo, se siembra
40
garbanzo, se siembra maíz.
El punto de vista del actor posibilita discernir las estructuras sociales de significado
que refieren, entre otras, a condiciones de diferencia (Menéndez, 1997). Aquí, el
discurso remite a la percepción del problema, y su solución, esto es, la gestión de
más líquido como parte de la acción estatal, dentro de una concepción que
reivindica el desarrollo económico a partir de la actividad agrícola y la dominación
del hombre sobre la naturaleza, mediante la tecnología (en el caso de la
desalinización de agua). Al mismo tiempo expresa la posición privilegiada de los
productores agrícolas de esta región han tenido en tanto objetos de la intervención
38
Integrante de organización de agricultores privados. Entrevista realizada en Sonora, 11 de octubre de 2014.
39
El Imparcial, “Considera Padrés al Plhino una obra necesaria”, 9 de abril de 2009
40
Integrante de organización de agricultores privados. Entrevista realizada en Sonora, 11 de octubre de 2014.
79
estatal, previa al neoliberalismo, que configuró este espacio productivo,
adscribiéndose al paradigma económico.
Los yaquis habitaban en buena parte del Valle del Yaqui previo a la llegada de los
españoles, asentados en rancherías dispersas principalmente situadas en las
márgenes del río Yaqui. Forman parte de la matriz cultural del noroeste de México,
diferenciándose de los grupos del área cultural conocida como Mesoamérica.
Características de estos grupos son: “un modelo de producción para el
autoconsumo” a partir del conocimiento de los “ciclos climáticos” y donde el
manejo del agua tiene un papel importante; el “patrón de asentamiento
fragmentario y descentrado” a partir de rancherías o caseríos diseminados por el
territorio que representaban una estrategia de ocupación territorial para contar con
los medios necesarios de subsistencia; organización política “descentralizada y
descentrada” y un conjunto de representaciones “que deposita los principales hitos
territoriales y símbolos identitarios en elementos naturales, cuya singularidad
otorga al espacio especificidad identitaria” (INAH, 2014: 8-9). Buena parte de estos
80
rasgos han logrado persistir hasta la actualidad, mientras otros se han ido
modificando.
81
Así, más que un referente meramente geográfico, los ocho pueblos se han
convertido en partes constitutivas del sistema político yaqui. Cada uno de ellos es
autónomo en sus decisiones y con facultades de autogobierno y cada pueblo
cuenta con sus propias autoridades tradicionales: cobanao (gobernador), pueblo
mayor (y demás integrantes del pueblo basario: consejo consultivo del gobernador
integrado por quienes han sido gobernadores), comandante, capitán y secretario.
A su vez, cada grupo de autoridades posee su propio recinto tradicional: la ramada
y la guardia tradicional (comunila). En este cuerpo de autoridades recae, entre
otras funciones, la resolución de asuntos internos mediante la aplicación de la ley
yaqui (lutu’uria o verdad) y la representación hacia el exterior del grupo.
82
La función de representar al exterior al grupo es otra atribución del autogobierno,
misma que lo ha hecho objeto de distintos y sucesivos intentos de cooptación por
los gobiernos estatales, federales y municipales. Estos intentos, en ocasiones
exitosos, han devenido en la dualidad de autoridades tradicionales41 y en la
aparición de distintos grupos políticos al interior de varios pueblos. El modus
operandi ha sido principalmente mediante el uso de programas estatales que han
propiciado la creación de grupos de interés, en varias ocasiones cercanos al
sector magisterial indígena, quienes no pocas veces han actuado como
operadores de los gobiernos para legitimar sus acciones (de la Maza, 2003;
Restor, 2007). Otro mecanismo empleado es la negociación en corto con las
autoridades tradicionales, es decir la negociación directa entre representantes
estatales y las autoridades de manera privada, y la oferta de recursos y programas
oficiales como mecanismo generador de lealtades. Estos disensos han incidido en
la generación de una nueva forma de equilibrio (equilibrio de los contrarios),
caracterizado por la existencia más de un cuerpo de autoridades tradicionales. Si
bien esta situación remite a una conflictividad, no debiera interpretarse su
ausencia como un orden armónico:
(…) aparentemente [algunos pueblos yaquis] no son duales, pero internamente hay
muchos conflictos también, no quiere decir que por el hecho de no ser dual no tenga un
chingo de broncas internas (…) se dieron estas dualidades en razón pues de que… los que
se dicen ser duales ven como, se ven como mejor opción pues para plantear el mismo
desarrollo, la misma vigencia de la autodeterminación, de la lucha de los pueblos yaquis
pues ¿no? Es medio complicado entender esta parte pues porque por un lado los
42
gobiernos propician y fortalecen esta cuestión, han podido jugar con estas cuestiones.
41
Se usa el término autoridad dual para referirse exclusivamente a la existencia de una duplicidad de
autoridades en el mismo pueblo, y no en el sentido peyorativo con el que los yaquis se refieren a ellos para
cuestionar su legitimidad; su antónimo sería el adjetivo de consagrada (autoridad consagrada).
42
Colaborador de las autoridades tradicionales y habitante de Vícam Estación. Entrevista realizada en Sonora,
28 de septiembre de 2014
83
estatales. En los pueblos sin dualidad, en cambio, estos mismos mecanismos son
flexibles y posibilitan la existencia de grupos de interés sin llegar a expresarse en
facciones, lo que no implica armonía, sino la capacidad de los mecanismos de
control para metabolizarlos: “el faccionalismo se presenta como una forma de
llevar el conflicto dentro del sistema político y que otros mecanismos no pueden
sostener, debido al choque de intereses, surgimiento de liderazgos fuertes y en
general crisis y cambio interno relacionado a la disputa de recursos” (de la Maza,
2003: 53). Al mismo tiempo, esta dualidad de intereses propicia una lógica de
participación diferenciada en los asuntos que atañen el colectivo, como en el caso
de la oposición al AI. Sin embargo, esto no se traduce en una adhesión
incondicional al gobierno estatal y respaldo a la obra de parte de los sectores
yaquis no partícipes de la oposición, sino constituye una manera distinta de
cumplir con sus reivindicaciones, a saber, territorio y agua.
43
Colaborador de la autoridad yaqui. Entrevista realizada en Sonora, 25 de noviembre de 2014. Vícam
Estación se localiza sobre la carretera internacional 15 México Nogales; es una localidad donde coexisten
yoris y yaquis y donde se ubican varias dependencias de gobierno e instituciones educativas (ISSSTE, IMSS,
ITESCA, CBTA, SAGARPA entre otras) que creció al amparo del ferrocarril. Las vías de tren, a unos 200 m
al noreste de la carretera federal, separan el poblado propiamente yaqui del asentamiento yori, pues del otro
lado de las vías se encuentra la guardia tradicional, recinto de la autoridad yaqui, y la iglesia. Empero, esta
división es más bien simbólica, pues no establece una división tajante entra indígenas y mestizos.
84
órganos, el Programa de Asistencia Técnica de las Comunidades Yaquis
(PATICY).
85
de las autoridades, de ahí, por ejemplo, el empleo del adjetivo consagradas para
reivindicar la observancia de la tradición como componente ideológico de la
legitimidad. Esto implica contar con ciertos elementos simbólicos, como ser
bendecido (consagrado) por la autoridad religiosa, ser uno de los ocho pueblos
fundados por los jesuitas y contar con una iglesia y con bastones de mando (cada
vez más en desuso). Ser autoridad consagrada implica “tener los elementos
suficientes y necesarios, como la iglesia y como los usos y costumbres, tener un
espacio que se llama guardia tradicional (…) y sobre todo, por tener tropa,
gente”.44
44
Colaborador de la autoridad tradicional y habitante de Vícam Estación. Entrevista realizada en Sonora, 28
de septiembre de 2014.
45
Investigadora adscrita al INAH. Entrevista realizada en Sonora, 12 de noviembre 2014.
46
Colaborador de la autoridad tradicional y habitante de Vícam Estación. Entrevista realizada en Sonora, 28
de septiembre de 2014.
47
Por ejemplo, esto suele acontecer particularmente en lo relativo al acceso a la tierra, cuando una parcela es
otorgada, para su usufructo, por una autoridad a determinada persona, y en otro momento otra autoridad
tradicional hace lo mismo pero a una distinta persona. Suele suceder que los integrantes de pueblos con
dualidad acudan simultáneamente a ambas para asegurar el cumplimiento de una necesidad, o incluso para
86
ideológico de los ocho pueblos como forma de organización política sigue teniendo
una importancia central, de ahí que sean ocho los pueblos fundacionales y se
perciba como negativa la existencia de otra localidad con esta misma jerarquía.
contar con doble dotación de tierras. Aparentemente esta situación se ha agravado en el caso de Vícam
Estación, con la encarcelación del secretario de la autoridad Mario Luna, al ser este cargo encargado del
seguimiento de estos casos. Diario de campo, 7 de diciembre de 2014.
48
Integrante del pueblo yaqui de Loma de Bácum. Entrevista realizada en Sonora, 8 de noviembre de 2014.
49
“Acuerdo de la Tribu Yaqui con el Movimiento Ciudadano por el Agua”, 1ro. de junio de 2011, Vícam, Río
Yaqui, Sonora
87
distintos actores del Valle y los yaquis. Su fundamento ha sido una postura
pragmática más que programática y eminentemente estratégica:
(…) es que necesariamente la tribu yaqui tiene que… desarrollar sus propias estrategias
¿no? y en este contexto tener… pues las alianzas necesarias para poder hacernos de más
elementos de apoyo de lucha, porque en realidad pues el acueducto este atenta contra
toda una región (…) con la alianza en curso pues ellos de alguna manera nos han estado
echando la mano para todo lo que se requiere, para todo tipo de apoyo pues ¿no?
cualquier cosa que planteemos lo hacemos de manera coordinada con ellos [los
50
agricultores del Valle del Yaqui].
88
pretéritos. Quizá el caso más sintomático de las particularidades de cargo de
estructura militar aún existentes sea el del capitán-coyote. A éste le corresponde
vigilar el territorio e implica una responsabilidad permanente antepuesta a la vida
personal y familiar, en especial en el caso de las mujeres-coyote quienes no
pueden contraer matrimonio; reviste una dimensión de sacrificio y compromiso con
el colectivo que se admite desde la infancia en un proceso largo de formación e
implica la observancia de un comportamiento ejemplar y dedicación al colectivo y
la defensa de sus intereses (territorio) por encima de todo (Lerma, 2011: 67-72).
51
Vid supra [Link]
89
sobre cuál es el cuadrilátero de San José, uno de los puntos de referencia
delimitado por las compañías deslindadoras durante el porfiriato; a partir de esta
equivocada consideración, según la misma versión, les fueron despojadas a los
yaquis alrededor de 18,000 hectáreas.52 Este carácter inacabado de la frontera,
empero, es a un tiempo posibilidad y ejercicio de resistencia:
La frontera no establecida cuenta de este modo con la posibilidad de extenderse. Para los
yoeme no trazar los límites de manera gráfica implica la no aceptación de la delimitación
espacial hegemónica. La ausencia de la abstracción de la frontera es una subversión a la
ideología dominante, en oposición, la imagen del territorio se refuerza con la mitología y la
memoria histórica (Lerma, 2011: 180).
Al margen un sello que dice: Poder Ejecutivo Federal.- Estados Unidos Mexicanos.-
México.-Departamento Agrario.
VISTOS el acuerdo presidencial dictado el 27 de octubre de 1937, restituyendo tierras de
riego, de pastos, de montes y cerriles reconocidas a la Tribu Yaqui, del Estado de Sonora,
y las disposiciones presidenciales de 10 y 12 de junio de 1939, sobre el mismo asunto, se
52
Colaborador de la autoridad tradicional yaqui. Entrevista realizada en Sonora, 25 de noviembre de 2014.
90
expide la presente resolución en donde se precisan los puntos a que se sujetará el
deslinde y amojonamiento de las tierras que se restituyan y que servirá de titulación
definitiva a favor de los núcleos de población de la propia tribu, de acuerdo con las
disposiciones relativas del artículo 27 de la Constitución General de la República y Leyes
Reglamentarias sobre la materia:
PRIMERO.- Ajustándose al plano aprobado y suscrito por este Ejecutivo Federal, plano
que se anexa como complemento de esta resolución, el deslinde y amojonamiento de las
tierras que se restituyen a la Tribu Yaqui, Sonora, se ejecutará siguiendo los linderos que a
continuación se precisan: a partir de la punta sur de la isla de Lobos, con rumbo noreste,
hasta llegar al vértice suroeste del cuadrilátero de San José; de este punto, con rumbo
norte, por el lindero occidental del cuadrilátero mencionado, se pasa al río Yaqui hasta el
punto situado en la margen derecha del río; de este punto se continúa por toda la margen
derecha del propio río, aguas arriba, hasta llegar al punto en que esta margen cruza el
lindero sur de los terrenos de Buenavista, con rumbo noreste, hasta la esquina noroeste de
esos mismo (sic) terrenos; de este punto, en línea recta, con rumbo noroeste, hasta llegar
al lugar denominado Sahuaral; de este punto, línea recta, con rumbo noroeste hasta el
picacho Moscobampo, de este punto línea recta con rumbo suroeste, pasando por la
estación del Ferrocarril Sud-Pacífico llamada “Las Guásimas”, hasta el litoral del Golfo de
California; de este punto, con rumbo sur, por todo el litoral del Golfo de California,
incluyendo la isla de Lobos, hasta llegar al punto de partida.
SEGUNDO.-La Tribu Yaqui podrá disponer cada año agrícola, hasta de la mitad de caudal
que se almacenará en la presa de La Angostura, para fines de riego de sus propias tierras.
Las extracciones deberán corresponder a las necesidades agrícolas de su zona irrigable en
la margen derecha del citado río, independientemente del aprovechamiento de las aguas
no controladas en la presa La Angostura.
El derecho que se otorga a la Tribu Yaqui de dichas aguas, autoriza a los núcleos de
población de la misma, a disponer de las aguas que les correspondan a medida que las
tierras de su propiedad que vayan abriendo al cultivo, lo requieran.
TERCERO.-El Departamento Agrario designará desde luego el personal que se encargue
de ejecutar el deslinde y amojonamiento a que se contrae el punto primero, cuyos trabajos
están gestionando se realicen (sic), los comisionados de la tribu.
CUARTO.-La Secretaría de Agricultura y Fomento comisionará también personal que,
conjuntamente con el designado por el Departamento Agrario, lleve a cabo esos trabajos
de deslinde y amojonamiento y dé cumplimiento a los acuerdos y disposiciones
presidenciales dictadas a favor de la Tribu Yaqui, encomendados a dicha Secretaría.
QUINTO.-La presente resolución también sirve de titulación definitiva a favor de los
núcleos de población de la Tribu Yaqui, de los terrenos especificados en el punto primero
de la misma.
Torreón, Coah., a treinta de septiembre de mil novecientos cuarenta.-El Presidente
Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, Lázaro Cárdenas.-Rúbrica.-el Jefe del
Departamento Agrario, Gabino Vázquez.-Rúbrica (DOF, 1940: 11, cursivas propias).
Como se aprecia, este decreto delimita los linderos naturales del territorio
restituido y establece el derecho al agua de los yaquis de la presa La Angostura,
todavía en construcción al emitirse esta disposición. Su reivindicación ha sido el
referente de la participación de un sector de los yaquis contra el AI y lo es también
para los sectores no participantes en la movilización. Su relevancia es tal que en la
actualidad se sigue conmemorando. El 23 de septiembre de 2014, por ejemplo,
profesores de educación indígena organizaron un evento para conmemorarlo, en
el pueblo de Tórim con la participación de alumnos de las escuelas de nivel básico
91
Mapa 4. La configuración del territorio yaqui
92
de la región (Figura 1). Su conmemoración reviste un carácter fundacional, como
un evento de creación de la nación yaqui, evidente en las actividades realizadas:
Después de marchar por el rectángulo que hacía las veces de plaza, entre la iglesia y la
calle principal que comunica a Tórim con la carretera internacional 15, se cantó el himno
nacional en jiak nooki (lengua yaqui), seguidas de un discurso por el jefe de la zona
escolar y varios profesores en el que se hizo un recuento de la defensa del territorio yaqui
y de la importancia, casi fundacional, del decreto a la nación yaqui. En una ramada
(construida con troncos de mezquite y las hojas de palma para el techo) se montó un
periódico mural por cada escuela participante, en la cual se expuso distintos aspectos de
la cultura yaqui, escrito en castellano y en jiak noki, tales como la medicina tradicional y
plantas medicinales, distintos episodios de la historia del grupo, enfatizando su
resistencia y beligerancia, la historia del decreto y fotografías de Lázaro Cárdenas y de
varios jefes militares yaquis (Cajeme, Tetabiate) y de casas tradicionales (construidas con
tejidos de carrizo y enjarradas, recubiertas de barro) y distintos fragmentos de la
comunicación oficial entre autoridades federales y la tribu yaqui además del propio
53
decreto.
93
situación con la demanda por parte de los yaquis para no solo dejar sin efecto
este decreto expropiatorio, sino del reconocimiento adicional de 15,000 has, donde
se ubican actualmente 30 ejidos y propietarios particulares55.
Conmemoración del LXXIV aniversario de la restitución del territorio a los yaquis mediante el
decreto cardenista. Se aprecia en la foto dos escoltas, cada una de ellas enarbola la bandera
nacional y la jiak baanteam (bandera yaqui). Al fondo se aprecia la iglesia de Tórim, uno de los
ocho pueblos yaquis. Fuente: Gustavo García, septiembre 2014.
Esta acción fue también fuente de conflictos entre la autoridad federal, estatal y los
yaquis, a partir de la participación de un sector (paticys) en la negociación y firma
de un Convenio que implicó la expropiación, venta de las tierras a los ejidatarios e
indemnización a los yaquis, junto a la creación del FIFONAFE (Fondo Nacional de
Fomento Ejidal) (de la Maza, 2014). Este capítulo ejemplifica que las divisiones del
grupo no son nuevas y tienen implicaciones en la oposición al AI, pues justamente
55
“Reinstala la SRA [Secretaría de la Reforma Agraria] en Sonora mesa de diálogo con la tribu yaqui”
consultado en: [Link]
tribu-yaqui (fecha de acceso: noviembre 2013).
94
una parte del sector participante en las negociaciones del convenio sería el núcleo
que posteriormente lideró y construyó las alianzas al interior y al exterior para
nutrir la defensa de las aguas del Yaqui.
A la par existe otro sector, representado en su mayoría por Vícam Pueblo, para el
cual la alianza mantenida con los agricultores del Valle del Yaqui es negativa. El
argumento es que son justamente estos agricultores quienes han incidido en el
despojo de aguas a los yaquis, pues desde que las aguas del río Yaqui fueron
represadas en El Oviáchic y desviadas para irrigación agrícola en el Valle
mediante los Canales Principal Bajo y Alto, el cauce quedó prácticamente seco.
Este sector cuestiona también la legitimidad de la autoridad de Vícam Estación,
considerada como como dual y la viabilidad del bloqueo carretero como parte de la
estrategia de defensa, a la que valora también en términos negativos; además de
la división y dualidad existente, la ausencia de un compromiso con los agricultores
del Valle del Yaqui que implique un arreglo para el acceso al caudal del río es otro
argumento en su no participación:
(…) bueno, porque en este caso no hay una situación clara que convenza, que digan
“bueno, si evitamos que se lleven el agua, nos llega agua a nosotros” no está claro eso,
entonces lo que estamos viendo en la práctica, en lo que se ve, en lo que se palpa, se está
luchando porque a los del sur no les falte el agua, o sea, se está haciendo un favor ajeno
56
pues”.
Este testimonio que al mismo tiempo valora positivamente la defensa liderada por
Vícam Estación, pone de relieve cierto consenso hacia la necesidad de la defensa
del río Yaqui, no obstante mantenerse al margen de las acciones. La inmovilidad
de este sector, también se relaciona y explica por su cercanía con el gobierno
estatal. La única acción en defensa del territorio y agua que reconoce como propia
este sector es la demanda interpuesta en la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos en 2006, donde demandan al Estado mexicano por el incumplimiento
del decreto cardenista en lo referente a territorio y aguas. Considerando los
riesgos del punto de vista del actor de homogeneizar a partir de un solo discurso a
un conjunto de actores, se puede considerar que este testimonio es representativo
de este sector no integrado a la oposición. Al mismo tiempo, entre los yaquis
56
Colaborador de la autoridad tradicional yaqui. Entrevista realizada en Sonora, 25 de noviembre de 2014
95
opositores tampoco es ajena la visión del rol jugado por los agricultores yoris en la
carencia de agua:
sí, sí mira, el agua… de la usufructación [sic] del agua pues ¿no? de nuestra agua pues, si
sabemos que no ha llegado parejo para acá [para los pueblos yaquis], para los campos de
nosotros, para los agricultores de nosotros, puesto que nosotros tenemos un tanto de
porcentaje de millares cúbicos hacia la zona agrícola del Yaqui pues, de nosotros, de la
tribu. Y pues sí, han usufructuado por mucho tiempo ¿no? pero ahorita por lo pronto vamos
viendo en conjunto la lucha, ya después que culminemos y que lo ganemos, ahora sí nos
57
sentamos a platicar.
(…) pues ahorita los dos, [yaquis y yoris] estamos juntos por conveniencia, de hecho yo fui
el de, hablaron con las otras autoridades de allá “¿y estos qué?” dijeron, “ah si nos dan, si
ganamos lo del acueducto ¿y después qué? ¡Pus siguen ellos! dice, pero ahorita pues no
58
hay que decirles nada pa’que no se vayan”.
57
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Guamúchil-Cócorit. Entrevista
realizada el 9 de diciembre de 2014.
58
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Bácum. Entrevista realizada en
Sonora, 8 de noviembre de 2014.
96
Acuerdo de los 20 Puntos, firmado el 26 de mayo de 2010 (que entre otros
aspectos incluye la apertura de 15,000 has al cultivo en el DR 018, compromisos
sobre educación, becas, construcción de drenaje, dotación de agua potable y
programas productivos). Estos acuerdos, evidencian la forma de operar del
gobierno estatal hacia los yaquis, mediante la promoción de las divisiones:
En este caso se observa la valoración de las lealtades hacia el propio grupo antes
que hacia el exterior; las autoridades estatales han promovido o cuando menos
capitalizando la añeja demanda de los yaquis para abrir más hectáreas al cultivo,
usándola para garantizar si no el apoyo, cuando menos desactivar la oposición:
“con esos 20 puntos querían amarrar a la tribu para que le concedieran el paso del
acueducto”.60 El gobierno estatal se benefició de estas divisiones y además de
adquirir el respaldo hacia la obra, logró contar con un frente a los opositores
yaquis desde el interior de este actor. Estos acuerdos incorporaron también
demandas sobre educación, agua potable y abastecimiento a las localidades
yaquis y agricultura, como el desmonte de tierras para la apertura de 15 mil has al
cultivo, destinadas a Ráhum y Huírivis. Incluso la creación de un parador turístico
en la carretera internacional 15 México-Nogales varios kilómetros al norte de Loma
de Guamúchil, que incluye un área de recreación y una escultura ornamental, que
representa un oneroso costo:
59
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Guamúchil-Cócorit. Entrevista
realizada en Sonora, 9 de diciembre de 2014.
60
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Bácum. Entrevista realizadas en
Sonora, 8 de noviembre de 2014.
97
un parador turístico con una inversión de 75 millones de pesos, el que está desde hace
cuatro años en construcción y nunca lo han culminado pues, pero cada año lo
presupuestan (…) ahorita van como más de 85 millones de pesos y todavía no culmina,
ese proyecto nadie lo solicitó, y viendo pues, a nadie beneficia pues. En vez de que esos
recursos eh… se manejaran en otros programas destinados a beneficios para la
comunidad, en materia de desarrollo, en materia de infraestructura, en materia de
61
educación.
No obstante, si bien es cierto el control del gobierno estatal sobre un sector de los
yaquis, a final de cuentas las escisiones se relacionan con distintas maneras de
lograr los mismos intereses; el referido acuerdo también implicaba la demanda de
ejecutar, finalmente, el decreto cardenista, demandas no tan distintas de las del
sector integrante de la oposición. La distinción está más relacionada sin embargo,
alrededor de las formas y el estilo de negociación que a contenidos programáticos.
En los casos de Ráhum, Tórim y Huírivis, y Vícam Pueblo mismos que no
participan de la oposición, además de los compromisos signados en el Acuerdo de
los 20 Puntos, la no participación en la oposición remite a una cercanía y
colaboración previa con el gobierno estatal.62 La existencia y persistencia de estos
faccionalismos se agudizan durante los conflictos, implicando relaciones de
alianza y oposición, expresados como disputas por el poder público que pueden
observar distintos grados de institucionalización y persistencia (Ralp Nicholas,
citado en de la Maza, 2003: 53). El escenario del conflicto es provisto por la
oposición al AI y la disputa por el poder público tiene su expresión en la búsqueda
de la representatividad de los yaquis, mediante sus autoridades, hacia afuera,
hacia actores ajenos al colectivo. La institucionalización de las facciones, se
presenta en la existencia de grupos alternos de autoridades al interior de varios
pueblos yaquis (Pótam, Vícam y Belem). Incluso, como una autora apunta (de la
Maza, 2003), el conflicto entre yaquis y Estado mexicano es un tipo de interacción
relativamente recurrente.
61
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Bácum. Entrevista realizadas en
Sonora, 8 de noviembre de 2014; Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de
Guamúchil-Cócorit. Entrevista realizada en Sonora, 9 de diciembre de 2014.
62
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Bácum. Entrevista realizadas en
Sonora, 8 de noviembre de 2014.
98
Las divisiones internas de este pueblo indígena, entonces, han propiciado una
participación diferenciada en torno a la oposición al AI. Mientras un sector se
opone a la obra manteniendo el bloqueo de la carretera internacional 15 México-
Nogales, otro, cercano al gobierno, se ha mantenido al margen. Esta falta de
unidad resta capacidad de negociación al pueblo yaqui en su conjunto,
haciéndolos más vulnerables a las imposiciones y maniobras del gobierno estatal,
en el contexto de confrontación y acoso persistente hacia los opositores yaquis.
Las divisiones han sido incentivadas por el gobierno estatal, incluso mediante
algunas instancias estatales, para simular contar con el respaldo de algunas
autoridades y desprestigiar a los opositores, a cambio de lealtades generadas con
recompensas económicas; de estas prácticas, incluso fue objeto de un ex
gobernador tradicional de Loma de Guamúchil, a quien la tropa quitó el cargo al
descubrir que recibía mensualmente dinero a cambio de su apoyo. En el caso de
este pueblo yaqui, la tropa desbordó a sus propias autoridades, controladas por el
gobierno, para elegir otras que respaldaron el sentir de la población y participaran
en la oposición; tras este cambio, la Loma de Guamúchil-Cócorit se sumaría a la
oposición con todo y sus autoridades.63 Como acontece en otros pueblos no
participantes, el acercamiento al movimiento se da a título personal, sin sus
autoridades:
(…) no se han acercado, no están participando, los vemos pasivos, lo que pasa es que…
quizás las autoridades tradicionales respectivas de esos pueblos [Tórim, Ráuhum y
Huírivis] están en esa situación, sin embargo algunos de la tropa, de las poblaciones de
esas comunidades si se han acercado y han estado, pues dándole seguimiento a los
acontecimientos. O sea de manera pues indirecta, pues aunque sus autoridades no están
apoyando a la causa sus… sus vecinos, nuestros vecinos de esos pueblos pues están
cerca de nosotros y están, se están enterando, se están informando y pues yo creo que
esa es la vertiente pues, seguir haciendo labor con ellos (…) La gente si viene, participa, se
64
entera y de manera indirecta pues… pues tenemos el apoyo de ellos.
63
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Guamúchil. Entrevista
realizadas en Sonora, 8 de noviembre de 2014.
64
Colaborador de la autoridad tradicional y habitante de Vícam Estación. Entrevista realizada en Sonora, 28
de septiembre de 2014.
99
obtención de beneficios derivados de estos cargos mediante las dádivas del
gobierno estatal, y en los procedimientos o métodos para cumplir con estas dos
pasiones históricas, antes que en diferencias sobre estas reivindicaciones en sí
mismas. En un caso es la movilización y las alianzas contra el trasvase y en otro la
negociación directa con el gobierno estatal para demandar la ejecución del decreto
cardenista, en lo relativo al territorio y el agua. El territorio como referente y marca
identitaria para los yaquis, es decir la dimensión cultural, está implícito en lo
anterior.
100
los chapayecas (o fariseos) y demás seres malignos, además de la ramada como
representación del orden sagrado del universo del juya ania, donde también viven
los surem (antepasados yaquis que al no querer adoptar las creencias cristianas
decidieron quedarse a vivir en este universo, bajo la forma de animales silvestres y
siendo representados en distintos rituales mediante la máscara de los pascolas).
En esta conexión simbólica entre el juya ania y los yoeme el agua tiene una
relevancia inconmensurable, pues es ésta, mediante la lluvia, la que hace crecer el
cauce del río y con ello al universo del juya ania (Padilla y Moctezuma, 2014).
Esta dimensión simbólica imprime una particularidad a este actor. Los reclamos
por el agua de parte de los yaquis no son solo una exigencia del cumplimiento del
decreto cardenista en cuanto a territorio y agua, sino que se inscriben en la
preservación de sus espacios culturales y de reproducción social. e implican la
visibilización de esta relación simbólica con el ambiente y el reconocimiento de sus
sistemas normativos en general y en particular en lo relacionado al agua. En este
sentido, también se relacionan con los derechos territoriales y el ejercicio de la
autodeterminación como pueblo expresada como autonomía. El hecho mismo de
no estar ejecutado hasta la fecha el decreto desde su promulgación hace poco
más de siete décadas, es síntoma de resistencia frente a la imposición de límites
no reconocidos y modificaciones no consensadas. La hegemonía de la sociedad
regional, que ha competido exitosamente contra los yaquis por el acceso al agua,
y de las instituciones estatales, que han intentado imponer delimitaciones
territoriales para reducir el territorio, ha encontrado una resistencia sistemática
frente a la cultura y grupos dominantes. Se expresa, primero, en el rechazo de los
límites resultantes de la expropiación de 1997, después en la reticencia
generalizada a cobrar la indemnización, en los juicios legales contra el AI, el
bloqueo carretero e incluso en la alianza pragmática con los agricultores yaquis.
101
trasvase. En lo sucesivo, se abordará someramente el espacio productivo de los
promotores y destinatarios del trasvase: la ciudad y Costa de Hermosillo.
102
Una segunda particularidad de esta obra fue que se construyó en el sitio menos
indicado según los distintos estudios previos realizados; además de las
características físicas para su ubicación, las acotadas posibilidades de
incrementar la superficie de riego mediante la presa fue otro factor en detrimento
de la viabilidad de la obra. Pese a todo, fue inaugurada en abril de 1948 con un
una altura de la cortina de 36m, longitud de 1,440m y una capacidad de
almacenamiento de 250Mm3; su operación posibilitó la apertura del Distrito de
Riego “Abelardo L. Rodríguez” aguas debajo de la presa (Mapa 5). Con un par de
canales (canal Hermosillo de 39km destinado a abastecer la margen derecha del
río Sonora y el de Villa de Seris que con 37km irrigaba la margen derecha) se
abrieron al cultivo 10,000 has, superficie que oscilaría dependiendo de la cantidad
disponible de agua (Moreno, 2006: 129-144).
103
Mapa 5. Zonas agrícolas en la Costa de Hermosillo
Por otro lado, la concentración de tierras y derechos de agua también tuvo lugar
en la Costa de Hermosillo. En las décadas posteriores a 1940 la empresa llamada
Frigorífica y Empacadora de Sonora poseía 2,000has, Amalia Izábal (hija del
exgobernador Rafael Izábal) 700 has y Aída Rodríguez (esposa del gobernador
Abelardo L. Rodríguez) 428has lo que represento la concentración del 24% del
recién creado Distrito de Riego en solo tres propietarios; adicionalmente, un grupo
de 14 familias concentraron el 35% de la misma superficie. En cuanto a las
104
familias propietarias, éstas fueron los Pavlovich,65 los Camou-Esqueda y los
Salido, principalmente (Moreno, 2006: 159-160).
105
refiere que en 1958 había 222 y otra para 1955 contabiliza 428), es evidente la
considerable explotación del acuífero.
106
quienes eran mayores en número, 456 productores, pero controlaban una menor
superficie de 9,120has y, finalmente, los ejidatarios que con 71 usuarios
explotaban apenas 400has. Llama la atención la escasa participación de la
propiedad social en la región, y al respecto cabe mencionar que de los DR del
noroeste, el 051 fue donde los ejidatarios fueron los usuarios menos numerosos.
La misma tendencia se repite, para 1959, cuando el 77% de la superficie
(70,000has cultivadas, 110,000 disponibles) y el 85% de los pozos (404) estaba en
manos de los propietarios privados, seguidos por los colonos, ostentadores del
29% de la superficie (18,000has labrada y 28,560has disponible) y el 14% de
pozos (68) y en último lugar los ejidatarios con tan solo un 3% de la superficie
(400has sembradas y 4,318has disponibles) accedieron al 0.5% del total de pozos
(solo 2 de ellos) (Moreno, 2006: 203-204).
Un dato que arroja luces sobre la escasa presencia del sector social, es que de 42
solicitudes de tierras en el periodo de 1923 a 1970, se negaron 35 solicitudes y se
resolvieron favorablemente 7, decretándose la creación del mismo número de
ejidos (Moreno, 2006: 206-207). La reducida presencia de la propiedad social en la
Costa de Hermosillo, imprime un carácter especial a la región, haciendo en su
inmensa mayoría a la agricultura de este espacio sonorense una práctica de
propietarios privados, y eminentemente empresarial. En estas condiciones, la
capacidad de maniobra de los ejidatarios frente a la necesidad de agua para la
ciudad y la competencia con la agricultura privada, es reducida y se relaciona con
su carácter subordinado.
107
implementando tecnología para optimizar el riego. Resultado de esta reconversión
ha sido la disminución de la superficie total cultivada, al mismo tiempo que el
aumento de ciertos cultivos: cítricos, frutales y la vid; entre 1996 y 2004 estos
pasaron de 13,218has a 17,768has. Otro aspecto relacionado con estos cultivos,
es el aumento de trabajadores requeridos y jornales producidos, además de las
divisas generadas de su importación (Moreno et al, 2012: 162-163).
108
a la actividad empresarial desplegada en la capital le corresponden intereses
específicos, en su mayoría aglutinados en organizaciones empresariales con
capacidad no solo para incidir en la estructura económica estatal sino incluso en la
vida política. Este conjunto de actores hegemónicos forma parte de los
demandantes de agua como insumo en distintas actividades económicas.
Y una parte de este sector forma parte de los promotores del AI, conformado en
grupo de interés con sus organizaciones gremiales. Otros tantos promotores del AI
son distintos funcionarios del gobierno estatal, comenzando por el propio
gobernador. El apoyo hacia el AI fue desplegado también por distintos actores
como asociaciones civiles, instituciones de asistencia privada y fundaciones de
distinta índole (Montoya, 2014: 215-220). Otro indicador del respaldo empresarial y
109
son los desplegados pagados en los medios impresos; en estos se aprecia una
serie de actores político-económicos, como los presidentes de distintas cámaras
sectoriales locales, como la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación
(CANACITRA) de Hermosillo y su contraparte del Valle del Mayo, la Cámara
Mexicana de la Industria de la Construcción, la Asociación Ganadera Regional del
Sonora, dirigentes del DR de la Costa de Hermosillo, prestadores de servicios
turísticos y comerciales, colegios de ingenieros y arquitectos, desarrolladores de
vivienda, la Asociación de Acuicultores, Porcicultores de Hermosillo, Asociación de
Usuarios del agua y políticos locales, en el lado promotor (Moreno, 2014: 62-63). Y
en otro célebre desplegado publicado en un diario de circulación nacional titulado
“Hermosillo no se negocia”, se manifiesta el apoyo agroempresarial, evidente en la
lista de nombres firmantes donde figuran entre otros los de Fausto Bay Rogel,
Fernando Hernández Lohr.66 Estos son también agroexportadores de la Costa de
Hermosillo,67 dentro de una lista donde también aparecen varios apellidos iguales
a los del desplegado como Coppel, Camou y Mazón. Este sería el núcleo de
actores interesados y eventualmente beneficiados por el trasvase, además de los
principales opositores a cualquier intento de reordenamiento de los usos del agua
en la cuenca del río Sonora que implique afectar sus concesiones para destinarlas
al abastecimiento público-urbano.
Esta situación remite a un conflicto entre los usos del agua (Bautista y Martín,
2015: 16-17), pues la competencia entre los intereses derivados del uso agrícola e
industrial, por un lado, y el abastecimiento público urbano, por el otro, resulta a
favor de los primeros y en detrimento del segundo. El uso al agua como fuente y
expresión de poder político, la hidropolítica (Kauffer, 2013c), se manifiesta en la
capacidad de este conjunto de actores económico-empresariales, promotores del
trasvase, para garantizar el abastecimiento del agua e imponer este arreglo a
costa de las necesidades del consumo humano, el argumento central del AI. Esta
66
Inserción pagada en el diario Reforma, el 25 de agosto de 2013, titulada “Hermosillo no se negocia”, p.8.
Algunos de los demás firmantes son: Santiago Camou Healy, José Coppel Luken, Julio Luebbert Mazón,
Ricardo Mazón Rubio, Fernando Gutiérrez Cohen entre varios otros.
67
Los nombres de los exportadores agrícolas provienen del documento titulado “Relación de productores del
Distrito de Desarrollo Rural no. 144 Hermosillo que exportan sus productos”, SAGARPA, sin fecha, cortesía
del Distrito de Riego Río Yaqui.
110
capacidad de maniobra y ejercicio de poder político devino en la imposición de una
obra hidráulica fuera de la cuenca. Previo a esto, la conflictividad remitía a los
usuarios y usos del líquido (Bautista y Martín, 2015: 13-17) a nivel de la propia
cuenca, particularmente en la zona aledaña a la capital estatal. Los
abastecimientos de la industria, agricultura y público-urbano compiten entre sí, con
la agravante de estar vinculado un sector económico no solo a la agricultura, sino
a distintas actividades empresariales y a la política. Esto supone el control del
agua no solo como fuente de poder (político y económico), sino resultado de su
ejercicio (hidropolítica), incidiendo incluso a nivel de la formulación de la política
hídrica (waterpolicy).
Estos intereses originan, al mismo tiempo, conflictos entre los usos expresados
entre las cuencas y hacia el interior de estas. En el caso de Hermosillo es evidente
la competencia, y primacía, del uso agrícola sobre el doméstico-urbano, donde
estos intereses hegemónicos bloquean el reordenamiento de los usos en la
cuenca del río Sonora e impone los costos a ejidatarios y usuarios urbanos; se
encuentra también el uso industrial (minería, en la cuenca alta del río Sonora) que
contribuye a complejizar el abastecimiento para los demás usos. En el Valle del
Yaqui, la disminución de la asignación de agua para Cajeme supone una tensión
entre el uso agrícola y el público-urbano, soterrada por el contexto de conflictividad
más amplio en el que surgió. En este caso, la conflictividad latente implica
111
consecuencias diferenciadas a partir de la dependencia y particularidades del
empleo de agua para la producción agrícola al interior de cada municipio. Otro
elemento a considerar en este escenario es la renta de tierras, que supone una
dinámica tendiente a demandar agua para este uso. Asimismo, puede apreciarse
un conflicto entre usos y entre cuencas, donde el uso industrial, público-urbano y
agrícola de Hermosillo, y la cuenca del río Sonora, rivalizan con los usos agrícolas
del Valle del Yaqui y entre éstos y el uso público-urbano de Cajeme.
68
Profesor-investigador de institución académica. Entrevista realizada en Sonora, 17 de noviembre de 2014.
112
Capítulo 2
El agua en Sonora: derechos, usos y confrontaciones
Seguido a esto, la intención es mirar más de cerca cada una de las cuencas
involucradas, la disponibilidad de agua en cada uno de ellas, los principales usos y
usuarios del líquido. La intención es brindar un panorama de las particularidades
de cada uno de estos espacios, donde se ubican los actores que se disputan el
agua de la cuenca del yaqui. Finalmente, se presenta el programa hidráulico
Sonora SI, conjunto de obras de construcción y mejoramiento de obras dentro del
cual se encuentra el AI, su obra más importante.
113
de aguas y la regulación de las explotaciones del líquido mediante el control,
contabilización y regulación de los derechos otorgados por la autoridad. En este
sentido, como se ha apuntado previamente, el modelo mercantil-ambiental se
inscribe al mismo tiempo en los paradigmas social, económico y ambiental.
Fundamentalmente, un derecho de agua, más que sólo una relación de acceso y uso entre
“sujeto” (usuario) y “objeto” (agua), es una relación social y de expresión de poder entre los
seres humanos. Es una relación de inclusión y exclusión que involucra el control sobre la
toma de decisiones. Por ello es crucial considerar la relación de doble lado entre derechos
de agua y poder: las relaciones de poder determinan las propiedades claves de la
distribución, el contenido y la legitimidad de los derechos de agua y, a su vez, los derechos
de agua reproducen o reestructuran las relaciones de poder (Boelens, 2003:8).
69
Se conoce como derechos de aguas al otorgamiento de un volumen de agua para el aprovechamiento de un
volumen determinado de aguas nacionales; se otorgan bajo la forma de títulos de asignación o de concesión.
La distinción entre ambos se refiere al carácter del usufructuario del derecho de agua. La Ley de Aguas
Nacionales en el artículo 3 y en los párrafos VIII y XIII los define en los siguientes términos: “VIII.
‘Asignación’: Título que otorga el Ejecutivo Federal, a través de ‘la Comisión’ o del Organismo de Cuenca
que corresponda, conforme a sus respectivas competencias, para realizar la explotación, uso o
aprovechamiento de las aguas nacionales, a los municipios, a los estados o al Distrito Federal, destinadas a
los servicios de agua con carácter público urbano o doméstico”. “XIII. ‘Concesión’: Título que otorga el
Ejecutivo Federal, a través de ‘la Comisión’ o del Organismo de Cuenca que corresponda, conforme a sus
respectivas competencias, para la explotación, uso o aprovechamiento de las aguas nacionales, y de sus bienes
públicos inherentes, a las personas físicas o morales de carácter público y privado, excepto los títulos de
asignación” (cursivas propias).
70
Vid supra 3.3.1
114
se circunscribe únicamente a las explotaciones (títulos de concesión o
asignación), sino que regula también los permisos de descargas de aguas
residuales. Su otorgamiento está sujeto a la disponibilidad media de los cuerpos
de agua, superficiales y subterráneos (cuencas y acuíferos).71 Según el REPDA, el
agrícola fue el mayor consumidor de agua en todo México, representando el
75.72% del total de usos consuntivos, en segundo lugar el abastecimiento público
(doméstico y público urbano) con el 14.65%, el tercero la generación de
electricidad72 (5.55%) y, finalmente, el uso industrial del agua73 (4.09%)
(CONAGUA, 2014c: 59-61). Si bien estos son datos oficiales, habrá que
considerarlos con reticencias, debido a su confiabilidad:
71
De los usos consuntivos a nivel nacional el 62.8% provenía de aguas superficiales (ríos, arroyos y lagos) y
el restante 37.2% de aguas subterráneas (CONAGUA, 2014c: 115-116). Los usos consuntivos son aquellos
volúmenes de agua que se consumen durante la realización de una actividad específica (CONAGUA, 2014c:
59); por oposición, los usos no consuntivos son aquellos destinados a actividades que no consumen el líquido,
es decir que lo utilizan en alguna actividad quedando el volumen disponible para su empleo en otras
actividades. Tal es el caso de la generación de hidroelectricidad.
72
No incluida la hidroelectricidad por ser de uso no consuntivo; esta distinción aparece en la fuente
consultada, donde también se clasifica a la generación de electricidad como usos industrial no incluido en el
rubro de industria autoabastecida (CONAGUA, 2014c: 59). Se desconoce a qué obedece esta distinción.
73
En el REPDA aparece como industria autoabastecida que incluye los usos agroindustrial, servicios,
industrial y comercio (CONAGUA, 2014c: 59).
74
Además de las 13 RHA, existen 37 RH, 731 cuencas y 653 acuíferos. En su conjunto estas comprenden
todos los cuerpos de agua, superficiales y subterráneos que constituyen la “red hidrográfica”, con una
extensión de 633,000 km e integrada 50 ríos principales, en donde fluye el 87% de los escurrimientos
superficiales y cuyas cuencas correspondientes abarcan el 65% del país (CONAGUA, 2014c: 25, 36-37).
115
en una o más de ellas mismo tiempo. En el caso de Sonora, la mayor parte de su
territorio corresponde al Organismo de Cuenca del Noroeste (OCNO) y a la RHA II
Noroeste; a esta la integran la RH-8 Sonora Norte y la RH-9 Sonora Sur
(SAGARPA et. al, 2010: 13-15).75 Otras divisiones menores dentro de las RHA son
las subregiones hidrológicas.
Fuente: CONAGUA, 2014c. Los datos sobre la población y aguas renovables (en hectómetros
cúbicos) corresponden al año 2013
116
(CONAGUA, 2014b: 22), mientras que en 2012 esta extensión correspondió a
197,586km2 (CONAGUA, 2012a: 14), con una diferencia de 7,632km2.76 En ambos
casos es la segunda RHA más grande a nivel nacional77 y en ella existen 62
acuíferos, de los cuales 10 son sobreexplotados y 5 presentan algún grado de
intrusión marina (CONAGUA, 2014c: 47).
76
Se desconocen las causas de la incongruencia de las fuentes consultadas; no deja de ser sintomático que las
propias fuentes oficiales presenten datos distintos.
77
Acorde con la segunda cifra (197,586 km2) representó el 10.5% del territorio nacional correspondiendo la
mayor parte a Sonora (86%) y la menor a Chihuahua (14%) (CONAGUA, 2014b:22; 2012a: 14).
78
El agua renovable (también llamada disponibilidad media natural) es la cantidad máxima de agua factible
de explotar anualmente en una región, esto es, la cantidad de líquido renovada por la lluvia (CONAGUA,
2014c: 27).
117
avizorar aquellas regiones donde la presión por el recurso es mayor o menor.79 A
este respecto, para 2013 la RHA II Noroeste albergó a 2,760,000 habitantes
(CONAGUA, 2014c: 28) distribuidos en 78 municipios, 71 de ellos de Sonora y 7
de Chihuahua (CONAGUA, 2012a: 15).
Esta RHA tuvo para el 2013 un volumen de agua renovable de 3,011hm 3/año
(hectómetros anuales por habitantes) y escurrimientos medios de 5,073hm 3/año
(hectómetros por año) (CONAGUA, 2014c: 28). Estos datos ilustran parte del
79
La RHA XIII Aguas del Valle de México, por ejemplo, posee la más baja disponibilidad per cápita a nivel
nacional no obstante contar con constantes lluvias durante el año; en este caso, la población de la Cd. de
México y su área metropolitana significa una mayor presión por el líquido y necesidad del mismo. En esta
RHA la disponibilidad de agua renovable es del orden de 152m3 anuales por habitante, en tanto los
escurrimientos medios superficiales (es decir la cantidad promedio que en un lapso de tiempo fluye en los
cauces de los ríos de cada RH y que se relaciona con la cantidad promedio de precipitaciones pluviales pero
no es equivalente a esta) fueron de 1,112 hm3/año (hectómetros cúbicos al año). En contraste, la RHA XI
Frontera Sur contó con una disponibilidad de agua renovable de 21,906m3/ab/año (habitantes por año) y
escurrimientos promedios de 141,128 hm3 por año (CONAGUA, 2014c: 27-28).
118
escenario donde tiene lugar la disputa por las aguas del río Yaqui, en un contexto
semidesértico como el de Sonora, en el cual se agrava la competencia entre los
actores involucrados por el acceso y el control del líquido.
Una mirada a las Regiones Hidrológicas (RH), más cercana a la dinámica hídrica
local, contribuye a ilustrar lo anterior. La RH-8 Sonora Norte cuenta con una
precipitación media anual de 305mm y con escurrimientos medios de 132hm3/año;
la RH-9 Sonora Sur tiene una precipitación promedio de 505mm anuales, siendo
sus escurrimientos superficiales de 4,934hm3/año (CONAGUA, 2014b: 28). Estos
datos ejemplifican las diferencias regionales aún al interior de la misma entidad de
la que ambas forman parte (RHA II Noroeste). En la RH-9 Sonora Sur la
disponibilidad es mayor y es donde se ubican ambas cuencas: la cuenca del río
Yaqui, cedente de las aguas para el trasvase, y la cuenca del Río Sonora y la
ciudad de Hermosillo, destino de las aguas trasvasadas.
80
Para una conclusión más contundente sería ilustrativo conocer la disponibilidad de agua renovable per
cápita por Región Hidrológica, e incluso por cuenca (los datos disponibles solo aparecen a nivel de RHA),
para poder considerar los matices de cada situación a nivel local.
119
Los trasvases intercuencas
La capital mexicana se ubica en la RHA XIII Aguas del Valle de México y parte de
su abastecimiento se realiza mediante el trasvase de aguas de la cuenca del río
Cutzamala, a través del sistema homónimo (CONAGUA, 2012b: 16). La operación
de este sistema ha generado varios conflictos, siendo quizá el más visible el que
involucró a las comunidades indígenas mazahuas aglutinadas en el Frente
Mazahua y el Ejército de Mujeres Zapatistas por la Defensa de los Recursos
Naturales y los Derechos Humanos. Estas comunidades se movilizaron a partir de
la inundación de parte de sus tierras a causa del desfogue de la presa Villa
Victoria, en varios municipios del Estado de México (Villa de Allende, Villa Victoria,
Valle de Bravo y Donato Guerra) durante los años 2003-2004 (Kloster, 2008: 197-
255; Gómez, 2006). Otro conflicto previo, a mediados de 1990, fue protagonizado
por comunidades campesinas del municipio de Temascaltepec, en la misma
entidad, ante la construcción de la presa El Tule como parte de la ampliación del
Sistema Cutzamala en su cuarta etapa. En este caso, la movilización fue exitosa y
logró la suspensión de la presa (Campos y Ávila-García, 2013).
El caso de las ciudades de Guadalajara y León es otro ejemplo. Durante los años
de 2005-2006, los gobiernos de Jalisco y Guanajuato buscaron la resolución de
una disputa por las aguas del río Lerma, que represadas aguas arriba en el estado
de Guanajuato, impedían a su cauce llegar hasta el lago de Chapala, unas de las
fuentes de abastecimiento de Guadalajara y su zona metropolitana. El acuerdo,
llamado Proyecto de San Nicolás, pretendía construir una presa en el cauce del río
120
Verde en el lugar conocido como Apanico, en la región de los Altos de Jalisco, e
implicaba la inundación de varios pueblos, entre ellos San Gaspar y San Nicolás
de las Flores. De la presa proyectada serían trasvasadas sus aguas a la
subcuenca del río Turbio, afluente del Lerma, para el abastecimiento de la ciudad
de León, en Guanajuato; por su parte el gobierno guanajuatense se comprometía
a liberar una parte de las aguas del río Lerma, contenidas en varias presas, para
la recuperación del Lago de Chapala. La oposición, encabezada por los
pobladores de San Gaspar de Los Reyes, emprendió la defensa legal y la
movilización, contando incluso con el apoyo de migrantes de esta localidad
avecindados en California, Estados Unidos, ONG’s y redes de afectados por la
construcción de presas, logrando finalmente la cancelación del proyecto
(Hernández y Casillas, 2008).
81
La Jornada, “El Plan Monterrey VI para llevar agua a la ciudad será un fracaso: especialistas”, 13 de abril
de 2014; La Jornada “ONG demandan cancelar el proyecto Monterrey VI y plantearán opciones”, 9 de febrero
de 2015.
121
Situación similar ha sido el caso de la ciudad de Tijuana, Baja California. El
crecimiento de la población propició la construcción de un acueducto de 123km,
en 1976, desde la Mesa Arenosa cerca de San Luis Río Colorado, Sonora,
mediante la perforación de 67 pozos profundos para trasvasarla a esta ciudad; el
arreglo implicó que el agua de la batería de pozos, antes usada por los
agricultores del Valle de Mexicali, sería destinada a Tijuana y a cambio éstos
recibirían aguas del río Bravo provenientes de Estados Unidos, según lo
estipulado en un convenio internacional. La mala calidad otorgada a los
agricultores suscitó el descontento ante lo cual perforaron pozos en el lecho del
río, medida replicada también en el vecino país del norte, incidiendo en la
disponibilidad de agua y en el incremento de la intrusión salina. En 1973 el
gobierno federal emitió un acuerdo para destinar aguas de la Mesa Arenosa a
varias ciudades de la región: San Luis Río Colorado, Tijuana, Mexicali, Tecate y a
Ensenada, incorporándolos como usuarios del acueducto, complicando el
escenario. El crecimiento demográfico de Tijuana siguió, demandando una
cantidad cada vez mayor de líquido a la trasvasada por el acueducto, teniéndose
que emplear para solventar la emergencia agua destinada al DR 014 Río Bravo,
propiciando nuevamente su descontento. En el 2003 se construyó otro acueducto
paralelo al primero, para resolver la emergencia propiciada por los bajos niveles
de abastecimiento (Moreno, 2014: 27-33).
122
Aquellos con menores posibilidades para ejercer sus derechos y acceder a
mecanismos de defensa legales y/o movilización, estarán, evidentemente, en más
precarias condiciones para la defensa de sus intereses. De ahí que el camino
elegido las más de las veces por los grupos subalternos sea el de la movilización
y resistencia. Tampoco es casualidad, por otro lado, que los movimientos sociales
opositores a este tipo de obras apelen al discurso ambiental como uno de sus
argumentos centrales; más allá de cuestionar la legitimidad de las preocupaciones
ambientales de los actores, la realidad es que los derechos ambientales proveen
argumentos a los opositores que de otra forma verían disminuidas sus
posibilidades de defensa legal. Esto ha sido particularmente evidente en el caso
de los pueblos indígenas, pues previo a la reforma constitucional que parcialmente
reconoce sus derechos, que incluso ha sido caracterizado como contrarreforma, la
legislación ambiental proporciona recursos legales para la defensa de sus
derechos e intereses:
Los principales retos que los pueblos indígenas enfrentan están asociados, por una parte,
a la fragilidad de los recursos jurídicos que tiene a su alcance para ser reconocidos como
sujetos de derecho sobre un territorio. Con el incumplimiento de los acuerdos de San
Andrés, las comunidades de los pueblos originarios están obligadas a buscar en la
legislación ambiental y en otros ordenamientos legales algunos recursos para detener las
modificaciones hídricas que atentan contra ellos.
La fragilidad de los recursos jurídicos a su alcance se suma a la fragilidad social en que
se encuentran cuando deben enfrentar intereses económicos muy poderosos, como los
que están en juego en la construcción de embalses para electricidad (Peña, 2004: 106).
123
particularmente en el lugar de origen del trasvase, el aumento de los costos
previstos inicialmente por las obras y la falta, o renuncia, de gestión de la
demanda del líquido son otras tantas secuelas sociales y económicas de este tipo
de obras hidráulicas (WWF, 2007).
124
conocimiento de la distribución de usos del agua en una cuenca. En el caso que
nos ocupa, las cuencas de los ríos Yaqui y Sonora, serán abordadas en el
siguiente apartado.
125
gestión de los recursos hídricos. Como se verá en adelante, el discurso
gubernamental se inserta en la primera orientación, aquella versión
despolitizadora que reduce estos espacios a su dimensión física-hidrográfica.
83
Respectivamente, estas son las Comisiones de Cuenca, Comités Técnicos de Aguas Subterráneas, COTAS
y Comités de Playas Limpias (CONAGUA, 2014c: 133).
126
En el caso que nos ocupa ambas cuencas involucradas, la de los ríos Yaqui y
Sonora, se adscriben a la RH-9 Sonora Sur. Esta RH comprende la mayor parte
de la superficie estatal (63.64%) y la porción oriental de la entidad desde Agua
Prieta hasta Yávaros, prolongándose por Chihuahua y atravesando la Sierra
Madre Occidental, donde nacen la mayoría de las corrientes que la integran. La
forman varias cuencas hidrológicas,84 siendo las más importantes las de los ríos
Yaqui, Sonora, Mayo y Mátape, en orden de importancia en cuanto a extensión,85
(SAGARPA et. al, 2010: 14-15). Otra fuente (CONAGUA, 2011: 10-19), refiere que
las principales cuencas, además de las arriba enunciadas, se encuentran también
las de los ríos Sonoyta y Concepción; en esta fuente, se agrupa al río Mátape
como parte integrante de la cuenca del río Yaqui (Mapa 3).
84
En ninguna de las fuentes consultadas se menciona exactamente el número de cuencas hidrológicas que
conforman la RH-9 Sonora Sur.
85
La cuenca del río Yaqui ocupa el 29.98% de la superficie estatal, seguida de la del río Sonora con 14.78%,
río Mayo con 7.9% y, finalmente, la del río Mátape con el 5.03% (SAGARPA et. al, 2010: 14-15).
127
de 400 km (López Ibarra, 2007: 34-35). Posterior a la presa El Oviáchic (Álvaro
Obregón), el cauce del río es interceptado y redirigido al Valle del Yaqui para la
irrigación agrícola, mediante los canales Principal Bajo y Principal Alto,
pertenecientes al Distrito de Riego 041 Río Yaqui. Por esta razón, en esta parte
prácticamente no existen escurrimientos en el cauce que desemboca en el Golfo
de California, con excepción de lluvias excepcionales y desfogues de la presa.
128
Esta corriente se origina en el parteaguas ubicado en la RH-24 Bravo-Conchos, en
Chihuahua, a 50 km de Creel y a una altitud de 2,982 metros sobre el nivel del mar
(msnm) donde es conocido como arroyo Cueva del Toro y su cauce se dirige al
oriente; desciende hasta la altura de 2,150msnm y recibe por su margen derecha
al río Papigóchic nombre que recibe a partir de este punto y sigue fluyendo por
hasta ser controlado en la presa Abraham González, todavía en Chihuahua. El
cauce continúa al noroeste por una superficie accidentada hasta la confluencia
con el río Bavispe, trayecto en el cual se le nombra río Aros o Papigóchic; en el
punto de la confluencia de las aguas del Bavispe al cauce del nuevo colector
general, a una altura de 480msnm, toma el nombre del Río Yaqui, con el aporte de
su más grande afluente, el mencionado Bavispe. El curso del río cambia
nuevamente hacia el poniente hasta confluir ahora con el río Sahuaripa, afluente
de menor tamaño que contribuye al cauce del Yaqui, cediéndole sus aguas por la
margen izquierda a la altura de 390 msnm; el curso siguen en la misma dirección
recibiendo aportaciones superficiales de arroyos de escasa importancia, hasta
incorporar por su margen derecha el aporte del río Moctezuma, a la altitud de
250msnm. En el punto de confluencia con este río, el curso cambia hacia el sur,
rumbo conservado hasta Cócorit, aguas abajo de la presa Oviáchic (Álvaro
Obregón) y ya en el Valle del Yaqui. Desde este sitio desciende desde 250msnm
de la confluencia con el río Moctezuma a una altura de 25msnm en la población de
Cócorit; en este trayecto existen algunos valles pequeños pero lo accidentado de
la topografía sigue imperando. A partir de esta localidad el curso del río cambia de
nuevo al poniente hasta su tramo final el Golfo de California, en los esteros Bámori
y Los Algodones, al norte de la Bahía de Lobos. En este trayecto atraviesa todo el
Valle del Yaqui, situado entre la presa Oviáchic y el Golfo de California, y además
de a la cuenca del Yaqui, este valle homónimo pertenece parcialmente al Arroyo
Cocoraque (López Ibarra, 2007: 34-35).
129
corresponden a la cuenca alta, media y baja respectivamente (de la Peña, 2003).
La primera se localiza en la cuenca alta en el río Bavispe afluente del Yaqui
localizada en la cuenca alta y de donde provienen los derechos de agua
restituidos a la tribu yaqui, Plutarco Elías Calles (El Novillo) en la cuenca media y
Álvaro Obregón (El Oviáchic) en la cuenca baja; en total por este sistema de
presas la capacidad de almacenamiento es de 6,816Mm3 (Moreno, 2014: 38).
La cuenca del río Yaqui es la séptima a nivel nacional, en cuanto a superficie, con
72,549km2, y el río posee una longitud de 410km; ocupa la decimo-sexta posición
en relación a los escurrimientos medios con 3,179Mm3/año86 (CONAGUA, 2014b:
50-52). Es la cuenca más grande de la RH-9 Sonora Sur y del estado; incluye una
porción del vecino estado de Chihuahua, ubicada en la Sierra Madre Occidental87
y, en menor medida, otra parte del estadunidense estado de Arizona. No obstante,
la cifra concreta de la superficie de la cuenca de este río, varía en una pequeña
proporción según la fuente consultada, pero todas coinciden en cuando menos
72,500km2, con pocas diferencias entre sí.88 Su población, para el 2010, fue de
617,000 personas, siendo Cajeme el municipio más densamente poblado con
409,000 habitantes (Moreno, 2014: 37). Su cabecera municipal, Ciudad Obregón,
es al mismo tiempo el segundo centro urbano más relevante, por su población e
importancia económica, de Sonora y del sur de esta entidad.
86
El primer río en importancia con escurrimientos medios superiores a los 100,000Mm3, se encuentra en el
sur del país, el río Grijalva-Usumacinta, el segundo es el Papaloapan con poco más de 42,000Mm3 en el
Golfo-Centro. Los siguientes en importancia, Coatzacoalcos, Pánuco y Balsas oscilan entre 28,000Mm3 y
16,000Mm3 e igualmente se ubican en el centro-sur. El más caudaloso río de Sonora, el Yaqui, aparece hasta
la decimo-sexta posición (CONAGUA, 2014b: 50-52).
87
Los 30 municipios sonorenses de esta cuenca son: Agua Prieta, Fronteras, Nacozari de García, Bavispe,
Villa de Hidalgo, Bacerac, Cumpas, Huásabas, Huachinera, Bacadehuachi, Moctezuma, Divisaderos,
Granados, Nácori Chico, Tepache, San Pedro de la Cueva, Sahuaripa, Bacanora, Arivechi, Soyopa, San
Javier, Suaqui Grande, Ónavas, Yécora, Rosario, Cajeme, Bácum, Quiriego, San Ignacio Río Muerto y Benito
Juárez (Moreno, 2014: 37) y los siete chihuahuenses son: Guerrero, Madera, Matachi, Temosachi, Moris,
Ocampo y Uruachi (CONAGUA, 2011: 11-13).
88
En una fuente, CONAGUA (2014c: 38) refiere que su extensión es de 72,540 km2, mientras en otra
(CONAGUA, 2011: 17) reportó una superficie de 72,575 km2, y según otro documento (Navarro et al, 2013:
6) fue de 72,590 km2. Se desconoce la causa de esta incongruencia en las fuentes consultadas.
130
posee una longitud de 120 km y cuenta con la misma capacidad del anterior,
construido a principios de la década de 1990 transporta agua del valle aluvial
aguas debajo de la presa Oviáchic a la conurbación de Guaymas-Empalme-San
Carlos. Este acueducto está dentro de territorio yaqui y para su concreción fue
necesaria la firma de un acuerdo entre los yaquis y el gobierno estatal.89 Ninguna
de estas obras es considerada un trasvase intercuencas, pues los trasvases
tienen lugar en la misma cuenca (Moreno, 2014: 38).
Esta cuenca alberga también en sus partes baja y media, otras áreas de
relevancia y protección ecológica por la importancia de la flora y fauna (terrestre y
marina).90 Mención aparte requiere la Región Hidrológica Prioritaria 16 Río Yaqui-
Cascada de Basaseáchic, que representa el 80% de la superficie de la cuenca
(Mapa 5). Esto implica que el trasvase, toda vez que altera aún más la dinámica
hidrológica y la disponibilidad del líquido en la cuenca, afectará eventualmente a
estas áreas de conservación ecológica.
89
Este caso tampoco estuvo exento de conflictos. Vid supra [Link]
90
Estas áreas son definidas por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad
(CONABIO). Son seis Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA’s): la AICA-39 Cuenca
del Río Yaqui, AICA-41 Sistema del Tóbari, AICA-72 Sistema La Luna, AICA-73 Sistema Guásimas, AICA-
74 Sistema Algodones y la AICA-75 Estero Los Lobos; tres Regiones Terrestres Prioritarias (RTP): RTP-20
Sierra El Bacatete, RTP-37 San Javier–Tepoca y la RTP-Sierra El Maviro-Santo Niño; una Región
Hidrológica Prioritaria (RHP): RHP-16 Río Yaqui-Cascada de Baseaseáchic y una Región Marina Prioritaria
(RMP): RMP-17 Sistema Lagunar del Sur de Sonora90 (Autoridades Tradicionales de la Tribu Yaqui, 2013:
16-19).
131
Mapa 4. Ubicación del Complejo Lagunar Bahía Guásimas-
Estero Lobos en el territorio Yaqui
133
Figura 1. Aspecto del cauce del río Yaqui y el Canal Principal Bajo
A la izquierda el Canal Principal Bajo a la altura del ejido Quetchehueca, a la derecha el cauce del
río Yaqui en las inmediaciones de Vícam Pueblo. Fuente: Gustavo García, septiembre de 2014.
En cuanto a los usos del agua en esta cuenca, con sus matices y particularidades,
se repite la tendencia nacional y estatal: el uso agrícola es el destino principal del
consumo del líquido, representa un 89%, seguido de la industria (6%) y el uso
doméstico (donde se incluye el uso público y el recreativo) que escasamente se
situó en el 5% del consumo de agua en la cuenca (Navarro et al, 2013: 9). En la
parte baja de la cuenca se encuentra el Valle del Yaqui y en él los DR018 Colonias
Yaquis y el DR041 Río Yaqui en la margen derecha e izquierda respectivamente,
partes integrantes del entramado de actores opositores a la Acueducto
Independencia.
91
Fuente: “Información General” Distrito de Riego 041 Río Yaqui.
134
[Link] “Y ahora el río grande ya no tiene agua”: usos y necesidades del agua
para los yaquis
Como se ha dicho, el acceso al agua para los yaquis deriva del decreto
presidencial de 1940 dictado por el entonces presidente Lázaro Cárdenas, que
implicó también la restitución de parte del territorio ocupado por este pueblo
indígena mediante la forma de comunidad agraria.92 Este ha sido el referente
fundamental para la oposición al trasvase del acueducto Independencia de parte
de un sector. En buena parte, el desacuerdo entre yaquis y yoris ha girado en
torno a la correcta interpretación de este instrumento jurídico, para determinar cuál
es la cantidad correspondiente a la mitad de las aguas de la presa La Angostura y,
por otro lado, el argumento de la parte estatal de la falta de infraestructura del
DR018 para hacer válida la cuota del líquido:
(…) todo lo relativo a la mitad del volumen contenido en el vaso de La Angostura dice “más
las demasías” (…) o escurrimientos no controlados y esos escurrimientos… se daban y los
teníamos en abundancia y nos inundaban antes de la construcción de la presa Oviáchic y
la presa El Novillo ¿qué quiere decir? Que una vez que se fueron construyendo estas dos
represas aguas abajo fueron cercando, fueron protegiendo o fueron adueñándose de los
93
escurrimientos y demasías.
(…) el decreto dice así: 50% sobre el caudal que ingrese a la presa de La Angostura, no
depende de la capacidad de la presa, porque muchos se confunden (…) muchos dicen: “no
pues hay que hacerle más pa’rriba la presa” no, no, no, el caudal es… se mide antes de
que entre a la presa, porque entra a la presa y sale, puede entrar mucha más de su
capacidad pues (…) o sea es el 50% de lo que escurre (…) Entonces luego dice:
independientemente de las aguas no controladas en dicha presa, o sea… las aguas no
controladas en dicha presa pues son las aguas que bajan aguas abajo, río abajo… que no
caen a esa presa… o sea aquí es el problema con las aguas broncas (…) Le tocarían
94
alrededor de 750 millones de metros cúbicos a la tribu.
92
Vid supra [Link], Mapa 4.
93
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante de Vícam Estación. Entrevista realizada en Sonora, 28
de septiembre de 2014
94
Ingeniero agrónomo, participante en comisiones de deslinde y amojonamiento del territorio yaqui.
entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014.
135
teoría unos 500, pero les dan 250 [millones de metros cúbicos]”.95 Cualquiera que
sea el caso, el volumen destinado es menor al que les corresponde; en esto está
la dificultad de interpretar el decreto, particularmente aquella parte referida a “los
escurrimientos no controlados. Durante un diálogo con un funcionario de la
CONAGUA al preguntarle sobre cómo se determinaba este volumen respondió
sencillamente que era por decreto y que siempre había sido así.96 A la de por sí
dificultad de interpretar esta disposición, se suma la falta de voluntad de las
autoridades federales para determinar, o negociar, el volumen correspondiente.
Para 1955 el gobierno federal asumió el control de las aguas de riego, año en el
cual se creó el DR041 Río Yaqui. La autoridad federal, a través de la entonces
Secretaría de Recursos Hidráulicos, determinó mediante su propia interpretación
el volumen de agua a otorgar para la irrigación de las tierras de los yaquis,
estableciéndose en 200Mm3; no obstante, los canales existentes en esos años en
territorio yaqui eran insuficientes para el aprovechamiento de ese volumen. Pese a
esta situación, inicia la construcción del DR018 Colonias Yaquis incorporando
lentamente su superficie al riego y la agricultura: de 3,000has en 1955 llegó a poco
más de 23,000has en 1980 (Luna, 2007: 53). Al igual que la superficie cultivada, la
95
Profesor-investigador de institución académica 1. Entrevista realizada en Sonora, 17 de noviembre de 2014.
96
Diario de campo, 2 de diciembre de 2014
136
dotación de agua tendría importantes variaciones en los años siguientes (Cuadro
2).
137
según los requisitos establecidos por BANRURAL (Restor, 2007: 67-83). En este
sentido, la interacción entre funcionarios y campesinos yaquis reprodujo
asimetrías, que a través del discurso técnico y la corrupción endeudó a los
productores y los despojó del control, imponiéndoles una relación de
subordinación e incluso de explotación por la institución federal, asociada a
prácticas venales.
Pese a esto, la superficie agrícola continuó creciendo. A partir de 1973 tuvo lugar
un periodo de crecimiento sostenido hasta el ciclo 1987-1988. A partir del
siguiente ciclo inició otro de decrecimiento que tendría su disminución más
dramática entre 1989 y 1992, cuando disminuyó 3,000has. Sería hasta 1994 que
se superaron las 24,000has para volverse a desplomar en los siguientes años; el
ciclo más bajo fue el de 1999-2000 cuando la superficie labrada cayó hasta menos
de 17,000, es decir, 6,000has menos que en 1994. Se aprecia entonces una
tendencia decreciente de la actividad agrícola de los yaquis (Gráfica 1).
Por otra parte, el comportamiento del volumen de agua otorgado (periodo 1969-
2012) a los yaquis es aún más errático (Gráfica 2). Entre 1970 y 1973 el volumen
fue de 190Mm3, en 1979 de poco más de 170Mm3, y de nueva cuenta en 1989,
2004 y 2010 osciló alrededor de los 210Mm 3. Esto se tradujo en que en el periodo
revisado solo en 19 ciclos agrícolas se cumplió con el volumen estipulado, según
la interpretación del decreto que establece en 250Mm3 el volumen a los yaquis. A
partir de 1998, fue evidente el incumplimiento pues solamente en 2006 y 2012 se
alcanzó la cantidad establecida, mientras en los restantes años fue visiblemente
menor. Las cantidades mayores correspondieron a los años de 1986, 1994 y 1996
que superaron los 280 Mm3. Además de la voluntad de la autoridad del agua para
otorgar el volumen correspondiente, las variaciones pueden originarse en el
comportamiento errático de las lluvias, precipitando así la competencia entre
quienes aprovechan las aguas almacenadas en las presas, impactando
negativamente en la actividad agrícola.
138
Gráfica 1. Evolución de la superficie agrícola del DR018 Colonias Yaquis 1967-
2012
25000
24000
23000
22000
21000
20000
19000
18000
17000
16000
1973-74
1967-68
1969-70
1971-72
1975-76
1977-78
1979-80
1981-82
1983-84
1985-86
1987-88
1989-90
1991-92
1993-94
1995-96
1997-98
1999-00
2001-02
2003-04
2005-06
2007-08
2009-10
2011-12
Superficie sembrada Promedio Últimos 20 ciclos Últimos 10 ciclos
Fuente: Autoridades Tradicionales de la Tribu Yaqui, 2014
(…) el asunto del rentismo nació a partir de que… hace años atrás, cuando todavía existía
el Banco Rural… Banco Rural dispersó una serie de proyectos de maquinaria agrícola a
productores que en aquel año no tenían la capacidad de pago pues y los llevo a la cartera
vencida pues, a partir de ahí se generó el problema del rentismo porque les negaron
cualquier sistema de crédito, sobre todo los de avío (…) Están en cartera vencida por esa
situación pues que, por varias razones, la principal es esa, que les proveyeron de
proyectos de maquinaria agrícola a mucha gente que no se organizó, no se planificó (…)
¡era un proyecto muy grande pues! Entonces este no supieron cómo, la estrategia de este
proyecto de mecanización fue sin planificación (…) y finalmente cayeron en cartera, esa
fue una de las causas, otra de las causas que anotamos aquellos años era que los créditos
139
eran muy tardíos y que por no este no darlos, los avíos en tiempo y forma pues se
97
establecían muy tarde. Establecían sus cultivos en manera pues tardía.
La distribución de las tierras es otro elemento a considerar. Los pueblos con más
tierras son Pótam y Vícam, seguidos de Ráhum, Loma de Bácum, Tórim, Huírivis,
Loma de Guamúchil-Cócorit y Belem en orden de importancia.100 Esto remite a
97
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante de Vícam Estación. Entrevista realizada en Sonora, 28
de septiembre de 2014.
98
Diario de campo 5 de noviembre de 2014; ejidatario del Valle del Yaqui. Entrevista realizada en Sonora, 14
de noviembre de 2014.
99
Autoridades tradicionales. Entrevista colectiva realizada en Sonora, 13 de octubre de 2014; colaborador de
la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Bácum. Entrevista realizada en Sonora, 8 de
noviembre de 2014.
100
Para el 2003 fueron, respectivamente, de 4,589.58 has de riego (4,965.20 has) el primero, el segundo
4,534.95 de riego (4,598 físicas), el tercero 3,847.66 has. de riego (4,203.66 físicas), el cuarto 3,808.95 has
(4,001.40 físicas), el quinto 2,674.64 has de riego (2,816.44 físicas), el sexto con 1,511.67 has de riego
140
asimetrías entre los pueblos, al interior del grupo. El cuadro se complicaría con la
ausencia de control por parte de los yaquis respecto de su Distrito de Riego. Pese
a ser la mayoría de DR transferidos a los usuarios en el país, a principios de los
90’s, en el caso del DR018 Colonias Yaquis no ha sido así. El argumento de la
autoridad en la materia ha sido la falta de personalidad jurídica de las autoridades
tradicionales para asumir la transferencia, al no ser autoridades agrarias (ejidales
o comunales) las que sí cuentan con reconocimiento jurídico (Lerma, 2014a: 261-
262).
(1,712.15 físicas), el séptimo lugar 1,068.84 has (1,193.86 físicas) y en último con solo 420 has riego y físicas
(Luna, 2007: 70).
141
peculiaridad yaqui en cuanto al acceso al agua para riego101 deriva,
primordialmente, de dos factores: los derechos al caudal del río Yaqui provienen
de un decreto presidencial y no de ninguna concesión o asignación; en segundo
lugar, la dependencia de la infraestructura hidroagrícola, dadas las características
ambientales semidesérticas y la intercepción del cauce por el sistema de presas y
canales de riego que desvían el cauce del riego e impiden su curso. En este caso
la falta de reconocimiento de los sistemas normativos se expresa en la negación a
las autoridades yaquis de la personalidad jurídica para administrar el distrito de
riego, imponiéndoles formas institucionales culturalmente ajenas. La existencia de
dualidad de autoridades en los pueblos, la falta de consenso entre los yaquis y la
falta de voluntad política de la autoridad en materia de agua son otros factores que
apuntalan en la misma dirección, obstaculizando la transferencia a las autoridades
indígenas.
Junto con el deslinde definitivo del territorio y la exigencia del cumplimiento de los
derechos del agua, la ampliación de la superficie agrícola es otra de las
sistemáticas demandas yaquis. Estas han sido moneda de cambio para conseguir
la venia y la legitimidad a las distintas acciones y políticas del gobierno estatal y
federal en territorio yaqui en distintos momentos. Particularmente la última, la
ampliación de la superficie del DR 018 Colonias Yaquis, fue parte importante de
las negociaciones entre el gobierno estatal y las autoridades tradicionales de cada
101
El abastecimiento para consumo humano de buena parte de las localidades yaquis depende de organismos
operadores municipales de Guaymas, Cajeme y San Ignacio Río Muerto (Luna, 2007: 85-86).
102
Entrevista realizada en Sonora, 29 de noviembre de 2014.
142
uno de los ocho pueblos yaquis, para intentar lograr el consenso necesario para la
aceptación del trasvase de aguas mediante el acueducto Independencia. Los
casos de Ráhum y Huírivis ilustran esta situación:
(…) Ellos tienen [Ráhum y Huírivis]… están con los desmontes, les prometieron ampliarle
el área agrícola con otras 15 mil hectáreas más a través de la CEA, la Comisión Estatal de
Agua Potable, les están desmontando hectáreas, y resulta que las hectáreas que les
desmontaron para el lado del… al final allá del distrito, no tienen riego, el canal no da, no
103
da abasto para allá, entonces ahí se demostró que no.
103
Colaborador de la autoridad tradicional e integrante del pueblo de Loma de Bácum. Entrevista realizada en
Sonora, 8 de noviembre de 2014.
104
Autoridad tradicional yaqui 2. Entrevista realizada en Sonora, 13 de noviembre de 2014
143
urbanas. El destino del agua de este acueducto que abastece también a la
localidad turística de San Carlos ejemplifica lo anterior.
Esto remite a una situación de injusticia hídrica, relacionada con las carencias de
agua potable para las localidades yaquis, para algunas de las cuales la única
fuente es el canal de irrigación o la compra de agua embotellada. Y si ya las
afectaciones son evidentes, con la operación del AI muy probablemente se
agravaran aún más. No obstante, la situación de injusticia hídrica tiene otras
manifestaciones. Por principio de cuentas está el incumplimiento del decreto
cardenista, que desde 1940 les restituyó un territorio y el derecho sobre un
volumen de agua. La imposición de “una visión sesgada para entender y atender
integralmente las carencias de agua en la región”, que omite la dimensión
simbólica y el papel del río como fuente de recursos simbólicos y marcador
identitario es otra de sus expresiones; a la par están con la negación del derecho
humano al agua al carecer sus localidades de agua potable, la afectación de los
geosímbolos hídricos reconocidos por el grupo, particularmente del río y los
símbolos y significados asociados a este, la “marginalización” de la agricultura de
yaqui y el rentismo derivado de la carencia de agua y créditos, la exclusión de la
toma de decisiones en materia hidráulica por los distintos gobiernos y, finalmente,
la contaminación de la escasa agua que queda en el río (INAH, 2014: 51-52).
144
la unidad de los ocho pueblos yaquis. La fiesta de la Vírgen del Carmen, celebrada
en la localidad de Bataconcica, es otra festividad; consistía en la realización de un
recorrido en panga (lancha) de esta localidad a Guaymas, pasando por los
pueblos yaquis del norte, mientras se llevaba la Virgen cargando, agradeciendo la
protección de los pescadores (INAH, 2014: 34).
145
gobernador de ellos es el machomo (la hormiga), quien los dirige y los cuida. Los ochenta
surem que esperaron a los españoles aprendieron a rezar, a construir iglesias y a comer
comida cocida, como les enseñaron los curas. También fueron bautizados. Los españoles
además les enseñaron a sembrar trigo, les dieron caballos, les regalaron vacas y otros
animales. Al paso de varias generaciones los hijos de estos surem empezaron a crecer de
tamaño hasta llegar a ser tan altos como ahora son. Ellos son los actuales yaquis, sin
embargo, mientras más crecían de estatura menos vivían, hasta que llegaron a vivir muy
pocos años (Lerma, 2011: 40-41).
147
incorporan al cauce principal por los márgenes derecho e izquierdo, mientras más
al sur, aguas abajo, a una altura de 270 msnm el arroyo La Junta hace su aporte
al colector general, siguiendo su rumbo al oriente (Leyva, 2007: 9-12).
En cuanto a superficie, la cuenca del río Sonora con 27,740km 2 ocupa el onceavo
lugar a nivel nacional, y el segundo en la entidad. Su longitud es de 441 km y en
relación a los escurrimientos naturales promedio, ocupa el cuadragésimo sexto
con 412Mm3/año (CONAGUA, 2014b: 50-52). Los escurrimientos medios
expresan el contraste entre la disponibilidad de agua en el norte y el sur del país, a
la par de una situación de menor disponibilidad en relación con la cuenca del
Yaqui.106 Otro indicador es la disponibilidad media publicada en el Diario Oficial de
la Federación por la SEMARNAT, secretaria de la cual forma parte la CONAGUA.
105
A principios de agosto de 2014 tuvo lugar un derrame de 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico al cauce
del río Sonora, provenientes de la mina de Cananea, hecho causante de la contaminación de sus aguas y que
afectó a seis municipios (Aconchi, Arizpe, Banámichi, Baviácora Cananea y Ures). La Jornada, “Mina de
Cananea derrama 40 mil metros cúbicos de ácido sulfúrico al río Sonora”, sábado 9 de agosto de 2014. Estos
eventos propiciaron la afectación de distintas actividades económicas, no solo del uso del agua del río, como
la ganadería, dado que hubo rumores sobre la inocuidad de los productos cárnicos procedentes de esta zona
ganadera afectando los ingresos de los productores. Aunado a esto, la dilación del pago de indemnizaciones
por la empresa suscitó acciones como el cierre de carreteras.
106
Como se ha mencionado anteriormente, para tener una noción más clara de las diferencias en la
disponibilidad de agua de dos regiones, hay que considerar la disponibilidad per cápita que pone en relación
la cantidad de agua disponible con el número de habitantes de un espacio dado; a nivel de cuenca se carecen
de este tipo de datos.
149
En esta fuente, las subcuencas integrantes aparecen como deficitarias.107 Sin
embargo, para tener un panorama más apropiado sobre la disponibilidad de agua
es necesario revisar sus usos (Cuadros 3 y 4). De esto resulta la preponderancia
del uso agrícola por sobre los demás.
150
industria autoabastecida (2.08%). Llama la atención la nula designación de algún
volumen para uso ambiental o conservación ecológica, y la cantidad de volumen
concesionado proveniente de aguas subterráneas que en caso del uso agrícola
desagregado (es decir, sin emplear el uso agrupado que incluye el pecuario,
acuacultura y otros) fue mucho mayor que el proveniente de aguas superficiales.
108
Estos son: Cananea en la cuenca alta, Aconchi, Arizpe, Bacoachi, Banamichi, Baviácora, Huépac, San
Felipe de Jesús y Ures para la cuenca media, Cucurpe, Opodepe, Rayón y San Miguel de Horcasitas para la
subcuenca del río San Miguel, Carbó para la del río Zanjón y Hermosillo para la cuenca baja (Moreno et al,
2014: 209-216).
151
personas, destacando el municipio de Hermosillo, donde el número de habitantes
fue, para el mismo año, de 784,000 (Moreno, 2014: 37).
Volumen Volumen
Volumen Anual Anual Anual
Usos del Agua, en orden de prelación Total Asignado y Asignado y Asignado y
(Art. Décimo Quinto Transitorio, LAN) Concesionado a Concesionado Concesionado
Usuarios de Aguas de Aguas
Superficiales Subterráneas
MUNICIPIO DE HERMOSILLO
1. Doméstico 48,572.50 0.00 48,572.50
2. Público Urbano 238,575,665.60 160,000,000.00 78,575,665.60
3. Pecuario 2,614,540.41 9,672.96 2,604,867.45
4. Agrícola 454,654,896.57 11,126,000.00 443,528,896.57
5. Uso para la conservación ecológica
0.00 0.00 0.00
o uso ambiental
6. Generación de energía eléctrica
0.00 0.00 0.00
para servicio público
7. Industrial (incluye Agroindustrial) 3,887,130.00 0.00 3,887,130.00
8. Acuacultura 0.00 0.00 0.00
9. Generación de energía eléctrica
0.00 0.00 0.00
para servicio privado
10. Lavado y entarquinamiento de
0.00 0.00 0.00
terrenos
11. Uso para turismo, recreación y
0.00 0.00 0.00
fines terapéuticos
12. Uso Múltiple 28,355,324.55 0.00 28,355,324.55
13. Otros (incluye Servicios) 1,448,119.25 0.00 1,448,119.25
152
se afecta para garantizar el abastecimiento urbano, optándose por el trasvase. La
hidropolítica ejercida por los actores económicos empresariales, vinculados con
actores políticos, es usada como recurso político para imponer una costosa obra a
la sociedad de Hermosillo, maniobrando al mismo tiempo para salvaguardar sus
intereses. En este caso el poder político derivado del control estatal se confabula
con el poder político proveniente del control del agua para afectar la cuenca del
Yaqui. La hegemonía de estos grupos político-empresariales opera en beneficio
de sus intereses y contra los de la mayoría, los habitantes del Valle del Yaqui.
Aunque formalmente los derechos de agua no son propiedad, son relaciones
sociales que expresan poder (Boelens, 2003). En esta cuenca, existe también otro
actor económico: la minería. Relevante por cuanto es una fuente de contaminación
de las aguas superficiales y de los acuíferos, vale recordar la contaminación del
cauce de este río en el año 2014, hecho que suscitó severas inconformidades por
parte de las poblaciones ribereñas ante la aquiescencia gubernamental, estatal y
federal, para resarcir las afectaciones. En lo que sigue, se presentará un
panorama general de la problemática de abastecimiento de agua en la capital
sonorense.
Hermosillo se encuentra, como en la mayor parte del estado, en una región donde
los recursos hídricos son limitados; paradójicamente, la agricultura en la entidad
es y ha sido una actividad económica primordial, a condición de disponer del
líquido. Y como hemos visto, la agricultura es la principal usuaria de agua. Esta
actividad rivaliza por su uso con la capital estatal, incidiendo en un reacomodo,
agravado en el contexto de apertura comercial, donde unos cuantos productores
han logrado insertarse exitosamente al mercado mundial, a la par de otros tantos
pequeños productores, en su mayoría ejidatarios, prácticamente obligados a
abandonar esta actividad.
153
indígenas y sociedad nacional. En las inmediaciones de Hermosillo, por ejemplo,
hay 16 ejidos con una superficie de 32,000 has y 1000 ejidatarios avocados a la
agricultura y ganadería en pequeña escala, que debido a la reasignación de agua
hacia la ciudad se han visto obligados a modificar su patrón de cultivos, donde
antes era posible la realización de dos ciclos productivos al año e incluso llegando
a abandonar esta actividad económica, quedando una parte de las tierras
abandonadas (Díaz y Pallanez, 2014; Díaz y Camou, 2005). Algunos de estos
productores agrícolas, principalmente productores privados, han logrado reorientar
su actividad económica hacia actividades que requieren menos volúmenes de
agua como la avicultura primero y la porcicultura después.109 Al mismo tiempo, en
la región coexisten regiones agrícolas prósperas dedicadas a una agricultura de
exportación, de corte empresarial y productoras de divisas y fuentes laborales,
como la Costa de Hermosillo.
109
Consultor en ingeniería ambiental. Entrevista realizada en Sonora, 19 de octubre de 2014.
154
con la intervención del entonces gobernador Samuel Ocaña y la firma de un
acuerdo por el cual se otorgarían 20Mm 3 para el siguiente año agrícola (Díaz y
Pallanez, 2014: 3-5).
155
finalidad fue la proteger a este centro urbano de las avenidas del río Sonora y de
las consiguientes inundaciones (Díaz y Camou, 2005: 130).
La función otorgada a esta presa se modificó a partir de 1998 cuando las aguas
almacenadas eran liberadas para la recarga de los acuíferos Mesa del Seri-La
Victoria empleados para el abastecimiento urbano. En este caso los afectados
fueron campesinos de los ejidos El Molino de Camou, San Juan, La Victoria, El
Alamito y Mesa del Seri, particularmente el primero (Díaz y Pallanez, 2014: 3-7).
Esto supuso cambios en el acceso al agua para los productores, como ejemplifica
el caso de los ejidatarios de El Molino de Camou; antes de su construcción se
abastecían directamente de las aguas del río mediante un procedimiento llamado
“tajiada” o “estacada” (consistía en derivar las aguas del cauce construyendo una
barrera entrelazada con ramas y reforzada con arena) y posterior a la construcción
de la presa dependían de la CNA, que le otorgaba el agua mediante un canal de
riego conectado al embalse de la presa; la pérdida del control sobre el agua se
tradujo en el eventual abandono de la agricultura (Díaz y Camou, 2005: 130-149).
Situación paradigmática de la región, particularmente evidente entre el sector
social (ejidatarios) para quienes fue más difícil reconvertirse hacia actividades
económicas donde el agua fuera menos necesaria.
Sería durante estos años que se propuso por primera vez un trasvase desde la
cuenca del río Yaqui hacia la capital, concretamente desde la presa El Novillo,
durante el gobierno estatal priísta de Manlio Fabio Beltrones (1991-1997). En el
contexto de la crisis financiera del gobierno estatal que hacía prácticamente
imposible su construcción, fue propuesto un esquema destinado a promover la
participación de la iniciativa privada mediante el otorgamiento de terrenos para
desarrollos inmobiliarios en los terrenos recuperados del vado del río Sonora al
eventual ganador de la licitación. Este proyecto se llamó “Paquete Agua” e incluía
también la concesión del organismo operador de agua potable de la ciudad,
entonces administrado por el gobierno estatal. Su construcción sería finalmente
descartada en 1996, aparentemente debido al desinterés estatal resultante de la
solución del problema financiero (el “Paquete Agua” pretendía también aliviar la
156
hacienda estatal deshaciéndose del organismo operador municipal) y la obtención
de recursos por otras vías (Pineda, 2007: 99-106).
En el periodo 1996-2005 la disminución del caudal del río se haría patente. Este
escenario vendría a agravar la competencia por el agua entre los usos urbanos y
agrícolas. Para tratar de solventar la situación se dispuso la construcción, a fines
de los 90’s, de una galería filtrante (antes el agua provenía directamente del río
Sonora siendo almacenadas en la presa ALR) cerca del ejido La Victoria, la cual
durante unos años suministró unos 500lts/seg. A raíz de su operación, los
ejidatarios de este núcleo agrario vieron secarse sus pozos, incapaces de
competir con los pozos profundos, de alrededor de 100m, excavados para el
abastecimiento urbano. Con todo, esta obra pasó a ser inoperante ante la falta de
escurrimientos de los ríos Sonora y San Miguel. En otro momento, en 1998, se
excavaron 14 pozos en la Mesa del Seri, cercano al ejido homónimo. También por
estas fechas el gobierno estatal de Armando López Nogales propuso la
construcción de una planta desaladora en una batería de pozos en la Costa de
Hermosillo; la oposición por parte de los agricultores de esa zona logró impedir el
157
proyecto, bajo el argumento principal del aumento de la sobreexplotación de este
acuífero y de la intrusión salina. Es en este periodo cuando el nivel de
almacenamiento de la presa ALR comenzó a disminuir y la ciudad empezó a
depender, cada vez más, de las aguas subterráneas. No obstante, esta fuente no
tardó también en evidenciar su disminución y en el año 2004, año de una sequía
prolongada, el flujo de agua de los pozos que abastecen a la ciudad disminuyó
(Díaz y Pallanez, 2014; 6-12).
158
la cuenca, esto es, entre la tensión y a veces el involucramiento de los actores: los
ejidatarios-productores privados y la ciudad. Al mismo tiempo, las disputas
derivarían de la competencia de los intereses de los usuarios (Bautista y Martín,
2015: 16-17), pues además del privilegio del abastecimiento público urbano en
detrimento para una parte de los productores agrícolas, las afectaciones se
cargaron mayormente en los ejidatarios, no así en los propietarios privados,
quienes tuvieron mayores posibilidades para asegurar sus intereses; dicho sea de
paso, esto fue una expresión de las condiciones de hegemonía-subalternidad al
interior de esta cuenca, entre sus usuarios de agua.
El trasvase mediante el AI entre la cuenca del río Sonora y la del Yaqui, implica un
hito en la historia del abastecimiento de agua para la capital, pues antes de esta
obra, las fuentes de agua que la abastecían se localizaban en las zonas
circunvecinas y al interior de la misma cuenta. A partir del AI Hermosillo se vuelve
usuario de la cuenca del río Yaqui, manteniéndose el paradigma ingenieril de la
oferta del líquido, antes que la gestión de la demanda, enfocada a incidir en las
prácticas de consumo de los usuarios urbanos para hacer un mejor uso del líquido
disponible.
159
La gestión de la demanda se relaciona con un enfoque, y paradigma, ambiental y
social, relacionado con el cuidado del ambiente y la sustentabilidad del líquido.
Este paradigma plantea que en una situación de escasez, primeramente se debe
ubicar y eliminar las fugas de agua, proporcionar un adecuado mantenimiento a
las redes de suministro, revisar y suprimir sus usos dispendiosos. Implica la
planeación y manejo urbano del servicio, donde el supuesto básico es que los
usuarios no deben derrochar este recurso y, en cambio, utilizar solo lo necesario
para sus actividades. Implica la recaudación de los servicios, para evitar así
incentivos al uso no moderado y el establecimiento de tarifas justas (Salazar y
Pineda, 2010: 106-109)
Las medidas para optimizar el recurso para las ciudades también pasan por la
necesidad de liberar volúmenes de agua en el principal consumidor, esto es, la
agricultura. Impulsar la tecnificación del riego agrícola y le ejecución de programas
destinados a incentivar la producción de moderado consumo de agua y rentables,
establecer mecanismos efectivos para monitorear las extracciones por cada
concesionario/usuario, son otras tantas medidas para distribuir de manera más
justa el recurso. Esto supone la necesidad de financiamiento de programas
destinados a promover la adopción de tecnología de riego, cuestión complicada en
160
un contexto neoliberal de disminución de la inversión estatal, lo que también incide
en la reproducción de asimetrías entre productores agrícolas, al ser los más
capitalizados quienes tienen las mayores probabilidades y recursos económicos
para acceder a la tecnología.
El AI forma parte del programa Sonora Sistema Integral (Sonora SI), presentado a
principios de 2010 por el gobierno estatal encabezado por Guillermo Padrés Elías
(2009-2015). Este gobierno de filiación panista inicialmente convergió con otro de
la misma extracción partidista, la administración federal de Felipe Calderón (2006-
2012), y con estas condiciones políticas favorables (la convergencia de un
gobierno estatal y federal emanados del mismo partido político) la se inició la
labor de búsqueda de consenso entre los diversos actores de la sociedad
sonorense para llevar a cabo el conjunto de obras proyectadas. Sonora SI es un
programa explícitamente orientado a la promoción del desarrollo, léase el
crecimiento económico, a partir de la construcción de distintas obras de
infraestructura hidráulica y el mejoramiento de las existentes; en palabras de sus
promotores, este programa
161
en la administración de los recursos hidráulicos de los sonorenses, propiciando una mejor
distribución del vital líquido, reconociendo la necesidad de preservar el medio ambiente y la
calidad de nuestras aguas, el agua será el vector principal para conducir a los sonorenses
a una mejor calidad de vida (FOOSSI, 2012a: 2, subrayado propio).
110
Los ejes rectores del Sonora SI, establecidos desde el discurso gubernamental: 1) distribución más
equilibrada del agua; 2) incrementar la disponibilidad del agua; 3) controlar los ríos para evitar inundaciones;
4) tratamiento de aguas residuales y 5) revertir el deterioro de los acuíferos sobreexplotados (FOOSSI, 2012a:
15).
111
La fuente consultada (Gobierno del estado de Sonora, 2014) no explicita cuáles son las obras concluidas y
cuáles están en proceso; empero, se puede inferir que son 4 las pendientes y aún no ha iniciado su
construcción.
112
En distintos documentos oficiales esta presa es nombrada también como Guajura, debido al nombre del
paraje donde inicialmente se proyectó su construcción, sin embargo es Los Pilares el sitio elegido
definitivamente para su construcción, en el municipio de Álamos y en el cauce del río Mayo. Esta obra ha
generado un conflicto, protagonizado por ejidatarios yoris y guarijíos, pueblo indígena de la sierra sur de
Sonora, además del gobierno estatal. El embalse de la presa inundará tierras de los ejidos de Chorijoa, Sejaqui
y la localidad de Mesa Colorada, considerada el asentamiento guarijío más importante en la región, además de
que eventualmente desplazará alrededor de 300 personas, afectando también tierras de pequeños propietarios.
La disputa ha implicado un pleito legal resultado del cual ha sido otorgada la suspensión provisional de su
construcción y la demanda de la consulta a este grupo indígena, en medio de un clima de hostigamiento y
acoso a los opositores. Véase varias notas del diario La Jornada, “Comienzan obras de presa en territorio
guarijío de Sonora”, 1ro. de octubre de 2013; “Pagó Padrés 50 centavos por m2 a ejidatarios por tierras para
162
Sonora, Centenario-Cuenca del Castillo en el arroyo Nacozari, Las Palmas en el
arroyo Cocoraque principalmente. Varias de estas obras están en proceso de
construcción y otras sin iniciar (FOOSSI, 2012a: 15-16; Gobierno del estado de
Sonora, 2014: 151-153; FOOSSI, 2011).
Otro rubro del Sonora SI es el abastecimiento de agua para uso agrícola; en este
caso se proyectó el mejoramiento de los sistemas de distribución para su uso
eficiente (valles del Yaqui, Mayo y las Unidades de Riego de la zona serrana) y la
ampliación de la frontera agrícola en la zona El Fuerte-Mayo (14,500 has) en el sur
sonorense. Se incluye, en el caso del Valle del Mayo, el trasvase de aguas desde
Sinaloa (130Mm3) y el aprovechamiento eventual del agua almacenada en la
presa Los Pilares, principalmente. Para el Valle del Yaqui también se encuentra el
revestimiento con concreto de los de canales de riego; en la cuenca media del río
Yaqui se dispuso la construcción de galerías filtrantes para las UR’s de los
pueblos ribereños de Bacerac, Huachinera, Bacadéhuachi y Villa Hidalgo y el
revestimiento con concreto hidráulico de los canales de las UR’s de Huásabas,
Granados, Villa Hidalgo y Huachinera; finalmente en el arroyo Cocoraque se
presa”, 2 de octubre de 2013; “Tribunal ordena detener obras de presa en Sonora”, 4 de octubre 2013;
“Suspenden la construcción de la presa Los Pilares en Sonora” 2 de febrero de 2014; “Continuará
construcción de presa Los Pilares en Álamos, Sonora; ‘ya no hay demandas que frenen las obras´”, 23 de
marzo de 2014; “Detienen a 20 ejidatarios que obstruían obras de una presa en Álamos, Sonora”, 3 de mayo
de 2014 y El Excélsior, “Guarijíos se oponen a construcción de presa”, 19 de agosto de 2014.
163
dispuso la construcción de la presa Las Palmas y la rehabilitación de la presa
derivadora Trincheras. De lo previsto, lo realizado en la actualidad han sido
únicamente algunas acciones destinadas al mejoramiento de los sistemas de
distribución de agua en los Valles del Yaqui y Mayo (revestimiento de canales), y
el grueso de las obras adicionales están pendientes (FOOSSI, 2012a: 15-18;
Gobierno del estado de Sonora, 2014: 151-153).
113
La información de estos desarrollos proviene de las presentaciones digitales (Power Point) con que los
funcionarios del gobierno estatal de Sonora presentaron el proyecto Sonora SI a los distintos actores políticos
y sectores de la sociedad sonorense, cortesía del Distrito del Riego 041 Río Yaqui.
164
necesidades es sensiblemente menor al volumen que se pretende trasvasar
(75Mm3), y bien podría solventarse mediante la perforación de un par de pozos en
los acuíferos aledaños a la capital. Esto permite reflexionar en cuál es el
verdadero destino del agua trasvasada, más relacionada al abastecimiento de los
desarrollos inmobiliarios (como el de “Riveras del Pitic” que recibiría agua del AI a
través del Ramal Norte, al cual está conectado) que únicamente al consumo
humano.114
Los cuadros color azul turquesa representan las obras proyectadas (Presas, Plantas de
Tratamiento de Aguas Residuales y obras de mejora de infraestructura hidroagrícola) y las líneas
amarillas los acueductos (Independencia y Revolución) y un canal de riego (canal Santini), además
de las carreteras (líneas intermitentes). Fuente: Presentación en Power Point elaborada por el
gobierno de Sonora, cortesía Distrito de Riego 041 Río Yaqui
114
Investigador de institución académica. Entrevista realizada en Sonora, 17 de noviembre de 2014.
165
A grandes rasgos, estos son el conjunto de obras y acciones integrantes del
Sonora SI. El discurso gubernamental, evidente en este programa, es
contradictorio pues mientras manifiesta la intención de propiciar el equilibrio y
explotación sustentable de las cuencas y acuíferos, al mismo tiempo construye un
acueducto mediante el cual se trasvasa aguas de una cuenca a otra, denotando el
desconocimiento (o el desinterés) de las consecuencias que conllevan este tipo de
trasvases. La cuenca cedente, la del río Yaqui, presenta un precario equilibrio y es
escasamente superavitaria115 y en ella existen distintas zonas protegidas por su
valor ecológico116 que eventualmente se verán negativamente impactadas por el
trasvase; en este mismo sentido habrá de considerarse, por otro lado, la
afectación previa del cauce del río Yaqui mediante el sistema de presas y el
desvío de su cauce original para la actividad agrícola, en particular en la cuenca
baja donde la situación se recrudece por la ausencia del caudal ecológico.
115
Según los datos de la disponibilidad media, el superávit de esta cuenca es de 180 mil m3. Vid infra 2.2.1
116
Sobre estos espacios de relevancia y protección ecológica véase el apartado relativo a la cuenca del río
Yaqui. Vid infra 2.2.1
166
El AI incluye una sección de la línea de conducción por presión, es decir,
bombeada por motores eléctricos dada las condiciones de desnivel del relieve y
otro por gravedad. La primera sección comprende un tramo de 11.845km (del km
145+045 al km 133+200 de la carretera Hermosillo-Sahuaripa) de conducción por
presión, necesario dada las condiciones de desnivel del relieve y la diferencia de
altura entre la obra de toma (de 304m), ubicada en el embalse de la presa
Plutarco Elías Calles, y el punto más alto del acueducto (con una altura de
685msnm); la segunda sección de conducción por gravedad es el tramo más largo
con una longitud de 123.2km (tramo de los km 133+200 al 10+00 de la referida
carretera), y cuenta con una capacidad para transportar un volumen de agua de
2.378 m3/s (metros cúbicos por segundo) (FOOSSI, 2010b: 4-34).
Como se puede apreciar en el mapa, un tramo del trazo del AI difiere de la trayectoria de la
carretera Hermosillo-Sahuaripa, correspondiente los derechos de vía negociados. Fuente:
FOOSSI, 2010b
168
[El Acueducto Independencia] Es la obra más importante del programa SONORA SI.
SISTEMA INTEGRAL, con este proyecto, se dará solución al problema de abastecimiento
de agua potable a la ciudad de Hermosillo, asimismo destaca por la alternativa
seleccionada ya que ella implica el manejo integrado del recurso hídrico de una cuenca
para transferir volúmenes de agua de una región hidrológica a otra, sin afectar los
derechos de los usuarios del agua actuales (FOOSSI, 2012a: 19, subrayado propio).
Fuente: cortesía del Distrito de Riego 041 Río Yaqui, diciembre de 2011
118
Según un documento oficial, en total fueron 154 reuniones con distintos actores políticos (alcaldes,
diputados, funcionarios federales) y organizaciones productivas, además de un número no especificado de
“sesiones de presentación” llevadas a cabo con “líderes empresariales, religiosos, sociedad civil y
comunidades indígenas” en las ciudades correspondientes a las regiones involucradas, y eventualmente
afectadas algunas (FOOSI, 2012a: 19-20).
169
mediante una presentación en Power Point en la cual se incluían todas las obras
del proyecto.
A la par de estas reuniones, varios eventos fueron decisivos para la concreción del
AI. El primero de ellos sería la compra de derechos de agua, en mayo del 2010, a
las Unidades de Riego de Guásabas y Granados en la parte media de la cuenca,
ante la negativa de los agricultores del Valle del Yaqui, por un volumen inicial de
52Mm3 (Moreno, 2014: 50-51). Otro evento sería la creación del Fondo de
Operación de Obras Sonora SI (FOOSSI).
Fuente: cortesía del Distrito de Riego 041 Río Yaqui, diciembre 2011
170
relativo a estas (estudios técnicos, gestión de derechos de vías y/o de
servidumbre y demás negociaciones con los involucrados entre otras), realizar
pagos y contratar servicios, principalmente. Su integración se hizo mediante un
fideicomiso creado por el gobierno estatal con recursos de la federación,
municipios y el propio gobierno del estado, además posibilitar y prever
aportaciones de particulares (personas físicas o morales).119
119
Artículo 1, “Decreto que crea un organismo público descentralizado denominado Fondo de Operación de
Obras Sonora SI”, consultado en: [Link] (fecha de acceso: marzo de 2015).
171
Capítulo 3
La movilización contra el Acueducto Independencia: resistencia y defensa
legal
Los primeros en interponer los juicios legales serían dos módulos de riego
pertenecientes al Distrito de Riego 041 Río Yaqui, argumentando la negativa, por
CONAGUA, de las reiteradas solicitudes para ampliar el volumen de su concesión
de agua so pretexto de la no existencia de excedentes, mientras al mismo tiempo
se otorgaban los derechos de agua para el trasvase. Los yaquis también
promoverían distintos juicios alegando la afectación del trasvase sobre de sus
derechos de agua, proveniente del decreto cardenista que les otorgó la mitad
volumen almacenado en la presa La Angostura.
172
Cuadro 1. Actores involucrados en el conflicto 2010-2015
Actores opositores al AI
Actor Argumentos Acciones
173
integra de *Asociación de La disminución Firma de los des-
diversas Agricultores del Valle del agua resultante plegados; partici-
organizaciones del Yaqui A.C. del trasvase pación en las
productivas y de (AAVYAC) impactará en movilizaciones
crédito regionales * CANACINTRA- las actividades
y Obregón económicas y
representaciones *Cámara Nacional de en el desarrollo
locales de Comercio (CANACO, económico de
organizaciones representación la región
gremiales regional) Paradigma económico
nacionales *Cámara Nacional de la
Industria Restaurantera
(CANIRAC-Obregón)
*Unión de Crédito
Agropecuario e
Industrial del Valle del
Yaqui S.A. de C.V.
(UCAIVYSA)
*Unión de Crédito
Agrícola del Valle del
Yaqui (UCAY)
*Asociación de
Organismos de
Agricultores del Sur de
Sonora *Unión de
Crédito Agrícola de
Cajeme (UCAC)
*Centro Empresarial de
Obregón, entre otros
*Representantes del
Actores consorcio constructor
económicos y Exploraciones Mineras Carencia de agua para Construcción del AI;
empresariales del Desierto (Vernón Hermosillo y su mediación entre el
Pérez, Fernando desarrollo económico gobierno estatal y
174
Gutiérrez Cohen, Paradigma económico actores
Samuel Fraijó, Roberto empresariales
Sitten entre otros)
*CANACINTRA-
Hermosillo
*Cámara Mexicana de
la Industria de
Construcción
*Asociación Ganadera
Regional de Sonora
120
La información relativa a la presentación del Sonora SI proviene de las presentaciones digitales (Power
Point) con que los funcionarios del gobierno estatal de Sonora presentaron el proyecto Sonora SI. Cortesía del
Distrito del Riego 041 Río Yaqui.
175
A esta presentación seguirían otras reuniones adicionales, a petición de los
agricultores del Valle del Yaqui, para analizar la obra proyectada y el conjunto del
programa; la inquietud provendría de la intención manifestada de comprar
derechos de agua en la cuenca del Yaqui para trasvasarla a Hermosillo. Estas
fueron las denominadas Mesas Técnicas, realizadas entre marzo y abril del 2010.
Para la participación en estas reuniones se formó el Comité Técnico, integrado por
personal del DR041 Río Yaqui, una representación de los yaquis, Uniones de
Crédito de Cajeme, el sector empresarial de Ciudad Obregón y un par de
académicos e investigadores del Instituto Tecnológico de Sonora (ITSON)
(Montoya, 2014: 102). La inclusión del ITSON en las reuniones fue a solicitud
expresa de los agricultores, quienes requirieron de su asesoría técnica para
revisar la factibilidad técnica y operativa del AI, así como las distintas opciones de
abastecimiento disponibles para Hermosillo.121 En estas se abordaron seis ejes
principales: la situación actual de la cuenca del río Yaqui, las acciones necesarias
para mitigar el problema de sequía en el Valle del Yaqui, la situación de la cuenca
del río Sonora, los acuíferos con disponibilidad en esta misma cuenca, las
opciones para el abastecimiento de agua de Hermosillo y particularmente la
alternativa de la desalación de agua marina.122
Para los opositores, las opciones disponibles para Hermosillo eran cuatro. La
primera en orden de prioridad era mejorar y hacer más eficiente el sistema de
agua potable y saneamiento de la capital, a través del registro sistemático de las
mediciones de los volúmenes de agua consumidos para localizar y atender las
fugas, el mantenimiento constante y la renovación de la infraestructura (red de
agua potable y alcantarillado) a la par del tratamiento de las aguas residuales para
su reutilización en otras actividades (agrícolas por ejemplo). La segunda consistía
en la adquisición de derechos de agua de pozos agrícolas en la Costa de
Hermosillo o en la región de Pesqueira, y la construcción de acueductos de entre
40 y 50 km, dentro de la misma cuenca del río Sonora, al tiempo que se
121
Profesor-investigador de institución académica 2. Entrevista realizada en Sonora, 8 de diciembre de 2014.
122
La información concerniente al contenido de las tres Mesas Técnicas proviene de un documento en el que
se recopilan distintos documentos, fotografías y notas periodísticas, compilado y facilitado por el DR041 Río
Yaqui.
176
implementaban programas destinados a promover el ahorro y el uso eficiente del
agua en la ciudad; los derechos de agua serían solamente usados cuando las
medidas anteriores no rindieran frutos, es decir, su uso sería de carácter temporal
y emergente. La siguiente alternativa consistía en la construcción de una planta
desalinizadora en El Cochórit, en la costa del municipio de Empalme, en Bahía
Kino o bien en algún pozo con bajos índices de intrusión salina en la propia Costa
de Hermosillo, y el consiguiente acueducto para hacerla llegar a la capital.
Finalmente, la última era la compra de derechos de agua en la cuenca del Yaqui a
usuarios agrícolas y su trasvase mediante un acueducto a la capital sonorense
(Moreno, 2014: 44).
Por su parte, las instituciones del gobierno estatal y federal en materia de agua, la
CEA y la CONAGUA respectivamente, argumentaban la baja disponibilidad y
prolongada sequía en la cuenca del río Sonora. La CONAGUA declaraba la
persistencia de una sequía, pues desde 14 años atrás las precipitaciones pluviales
fueron inferiores a la “media histórica”, del orden de 399 mm anuales (a partir del
momento de presentación del Sonora SI, en el año 2010, es decir, fue a partir de
1996), lo cual apunta a enfatizar la baja disponibilidad del líquido (Moreno, 2014:
43). En el mismo sentido, la CEA sostuvo que derivado de la actividad agrícola y
del crecimiento de la ciudad capital, prácticamente no existían fuentes de agua
disponibles:
177
Consecuentemente con estos argumentos, para el gobierno estatal las únicas
opciones viables eran la construcción de la planta desalinizadora en El Cochórit y
la compra de derechos de agua para su trasvase en la cuenca del Yaqui. Ahora
bien, la lógica gubernamental que determinó la decisión sería el de los costos
económicos: mientras el costo estimado del m3 de agua proveniente de la planta
desalinizadora fue de 12.2 pesos y del trasvase de 7.7 pesos (Moreno: 2014: 43),
y además el costo del AI se estimó inicialmente como 42% menor al de la planta
desalinizadora, según información oficial presentada en el MIA-R (FOOSSI,
2012a: 31), la decisión final se inclinó a favor de la primera.
123
Profesor-investigador de institución académica 1. Entrevista realizada en Sonora, 17 de noviembre de
2014.
124
Donde los usos agropecuarios representan casi tres cuartas partes (73%) del volumen de agua
concesionada en esta cuenca, seguida de los usos doméstico y público urbano que representan. Vid supra
2.2.2
178
Sonora. El resultado fue, sin embargo, que el gobierno estatal optó por un
trasvase como parte de un programa (Sonora SI) que discursivamente postula el
desarrollo sustentable y la búsqueda del equilibrio de cuencas y acuíferos, lo que
ejemplifica el uso político del agua (hidropolítica) como parte del ejercicio de
consecución del poder por la autoridad gubernamental y los actores económico-
empresariales vinculados con el poder estatal.
La alternativa de la desalinizadora fue apoyada por los agricultores del Valle del
Yaqui, quienes incluso ofrecieron colaborar económicamente para su construcción
ante la desestimación del gobierno estatal so pretexto de la alta inversión
requerida. La propuesta consistió en contribuir con 500 millones de pesos,
aportados por los agricultores del Yaqui en su conjunto mediante la obtención de
un crédito a pagar en un plazo de 10 años.125 En otro momento se amplió el monto
económico ofrecido con la inclusión de la inversión destinada a la región (1,664
millones de pesos) prevista en el Sonora SI,126 a la suma aportada por los
agricultores; no obstante, el gobierno estatal, lejos de considerar la oferta prefirió
continuar con el trasvase.
125
Integrante de organización de agricultores privados. Entrevista realizada en Sonora, 11 de octubre de 2014.
126
El Imparcial, “Expone Adalberto Rosas López argumento contra acueducto”, 15 de julio de 2010.
179
desactivar la confrontación y mantener el control del recurso. Esta preocupación
se extendió a amplios sectores de la población del Valle del Yaqui y en particular
de Ciudad Obregón, considerando el profundo arraigo, vinculación y dependencia
de la actividad agrícola en la economía regional. Un integrante del MCA y también
ex presidente municipal de Cajeme por el PAN (1979-1982), se refiere al papel de
esta actividad en la región:
Aunque en ambas cuencas el uso agrícola del agua está en primer lugar, acorde
con la tendencia nacional, en el caso de la Costa de Hermosillo esto tiene lugar
pese a las necesidades de abastecimiento doméstico-urbano de la capital.128 Es
decir, ante la demanda de la población urbana de Hermosillo se privilegian los
intereses agrícolas, vinculados con actores políticos y empresariales capaces de
mantener intactos sus derechos de agua y de imponer una relación asimétrica
127
El Imparcial, “Expone Adalberto Rosas López argumento contra acueducto”, 15 de julio de 2010.
128
Las particularidades del uso de agua en cada cuenca se revisan en el Capítulo 2. Vid supra 2.2.1 y 2.2.2
180
entre las regiones. El agua, evidencia ser un recurso no solo económico, sino
político. Sin embargo, esto no implica que en el Valle del Yaqui no existan, a su
vez, intereses económicos poderosos, vinculados también con el poder político y
en su mayoría actores de la oposición, que han ejercido el control del agua en
beneficio propio (hidropolítica).
Las Mesas Técnicas concluirían con el rechazo unánime del AI por sus
participantes y sin ningún acuerdo para la venta de derechos de agua para el
trasvase, sin que esto interfiriera con la intención del gobierno estatal de continuar
con la obra. Ante esta postura, el Comité seguiría funcionando para la defensa y
seguimiento de estas conclusiones, ahora con el nombre de Comité Técnico de la
Defensa por el Agua (Montoya, 2014: 102). Y a principios de mayo de 2010, el
gobierno estatal inició las negociones para la compra de derechos en la cuenca
media, centrándose en las unidades de riego de los pueblos ribereños de
Guásabas, en Granados, Bacerac, Huachinera, Bacadéhuachi y Divisaderos. Este
proceso concluyó a finales de julio con la adquisición de concesiones por un
volumen de casi 52 Mm3, otorgados por CONAGUA a la CEA, lo que en primera
instancia sería causa de los primeros pleitos legales. La asignación de estos
derechos sería calificada, en un desplegado pagado por los disidentes, en los
siguientes términos:
Iniciaba así la disputa por las aguas del río Yaqui. Hasta este momento la
oposición había tenido como escenario el debate técnico, las reuniones entre
gobierno estatal y actores económico-productivos del Valle del Yaqui (junto a sus
organizaciones productivas y la representación de los yaquis) y los desplegados
en los medios de comunicación impresos (El Imparcial y Tribuna del Yaqui), es
decir, se manifestaba como tensión. A partir de este punto, se daría el tránsito de
129
Desplegado publicado en El Imparcial, el 12 de octubre de 2010, titulado “¿Qué nos espera a los habitantes
del Sur de Sonora en los siguientes cinco años de gobierno de Guillermo Padrés Elías?” (cursivas propias).
181
las tensiones al conflicto con el involucramiento de los actores (Kauffer, 2013a:
110-113) de la oposición a través de distintas acciones, donde el “choque
intersubjetivo de intereses”, remite a las pretensiones de los actores sobre el
líquido (Bautista y Martín, 2015: 13), a saber: la falta del agua para segundos
cultivos y la afectación de las actividades económicas, y con ello de las
posibilidades del desarrollo (crecimiento) económico de la región, para el caso de
los agricultores y actores económico-productivos del Valle del Yaqui; en cuanto a
los yaquis el incumplimiento del decreto cardenista en materia de agua (y
territorio), el no reconocimiento de su relación simbólico-ritual con el río (y
territorio) así como la sistemática negación de la ampliación del volumen de agua
solicitado para el aumento de la superficie cultivable. Con la compra de los
derechos de agua se daba el primer paso concreto hacia la realización del AI, y a
partir de este momento, la disputa saldría a las calles con las acciones de protesta
y se llevaría a los tribunales con los juicios legales interpuestos por los opositores.
182
Agosto 2010 Juicio de amparo (865/2010) módulo de riego 4P4 contra la licitación
Suspensión provisional juicio de amparo 865/2010 (módulo de riego
4P4) contra la licitación del AI y otorgamiento de derecho de audiencia
Juicio de amparo (acumulado) 892/2010 promovido por el módulo de
Septiembre riego K105 contra la licitación del AI y los actos derivados
2010
Resultados de la licitación pública del AI
Promoción del juicio de amparo 1021/2010 por el módulo de riego
Octubre 2010 Dieciséis contra la licitación y demás actos derivados
Promoción del juicio de amparo 1206/2010 (módulo Dieciséis) contra la
Noviembre 2010 licitación y actos derivados
Disputas en la Cámara de Diputados Federal por el presupuesto para el
AI
Primer Foro en Defensa del Agua en Vícam Estación
Diciembre 2010 Inicio de la construcción del AI
Aparición pública del Manifiesto de Impacto Ambiental
Enero 2011 Convocatoria para la Reunión Pública de Información sobre el AI
Realización Reunión Pública de Información sobre el AI
Febrero 2011 Autorización condicionada del MIA-R
Marcha de vehículos de Ciudad Obregón a Vícam
Sentencia del Juzgado Octavo de Distrito por el delito de desacato al
Marzo 2011 FOOSSI por la no observancia de la suspensión provisional
proveniente del juicio de amparo 865/2010 (módulo 4P4) contra la
adjudicación
Marcha de vehículos al km 26 de la carretera Hermosillo-Mazatán, a
Abril 2011 los trabajos de construcción del AI
Bloqueo de la carretera internacional 15 México-Nogales a la altura de
Junio 2011 Vícam Switch (yaquis, agricultores del Valle y el MCA)
Ultimátum de 24 hrs. del Juzgado Octavo de Distrito para la cancelación
Agosto 2011 de la construcción del AI
Bloqueo carretera internacional 15 (MCA, agricultores y yaquis)
Intervención de cuerpos policiacos para impedir el bloqueo, órdenes de
aprehensión contra participantes
Reinstalación del bloqueo de la carretera con la participación de yaquis,
Septiembre mayos, guarijíos, representantes de cámaras empresariales, diputados
2011 federales priístas y productores agrícolas; se producen enfrentamientos
entre yaquis y policías
Denuncia de amenazas de muerte a la Jueza Octava de Distrito (María
del Rosario Alcántar)
Desalojo de la carretera por cuerpos policiacos, detención de 12
personas
Inicio de la auditoría del Instituto Superior de Auditoría y Fiscalización
auditoria a la CEA, la Secretaría de Hacienda entre otras
Declaración de Conagua de que el abastecimiento de agua a
Octubre de Hermosillo es un “asunto de seguridad nacional”
2011 Exhorto de la Jueza del Octavo Distrito para el empleo de la fuerza
pública, por segunda vez, ordenando al Juez Décimo Distrito realice
diligencia para cancelar el AI y ultimátum de 24 hrs para dejar sin
efecto el fallo sobre la adjudicación del AI
Otorgamiento de la suspensión definitiva por la Jueza Octava de Distrito
derivada del juicio de amparo 865/2010 (módulo de riego 4P4) contra la
adjudicación del AI y actos derivados
Notificación del Juzgado Décimo de Distrito de la suspensión de la obra
a los constructores
183
Noviembre 2011 Audiencia de yaquis en el Congreso de la Unión para solicitar no se
autoricen recursos para el AI
La Comisión Plural Especial del Senado visita Sonora, se reúne con los
yaquis y agricultores del DR041
Diciembre 2011 El Juez Décimo de Distrito solicita el apoyo de la fuerza pública para
destacar elementos e impedir la continuación de la obra
Reforma Constitucional que incorpora el derecho humano al agua
Resultado de la auditoría de la ISAF (resultados negativos)
Febrero 2012 Segunda diligencia de supervisión de la suspensión del AI por el Juez
Décimo de Distrito
Tercera diligencia el Juez Décimo de Distrito de supervisión de la
suspensión de las obras (obras abandonadas y nadie fue notificado, las
labores continuaron después)
Promoción del juicio agrario 254/2012 promovido por el ejido Lázaro
Marzo 2012 Cárdenas contra los títulos de asignación y la licitación del AI
Desconocimiento de los yaquis por la PGR, argumentando que los
promoventes (Vícam y Pótam) no contaban con una peritaje
antropológico que los ampara como autoridades yaquis, en el contexto
del juicio agrario ante el Tribunal Unitario Agrario 35 de Ciudad
Obregón
Suspensión otorgada para el juicio 254/2012 (ejido Lázaro Cárdenas)
por el Juzgado Octavo de Distrito
Visita de supervisión del entonces presidente Felipe Calderón al AI
Otorgamiento del amparo e insubsistencia del MIA-R por el Juzgado
Mayo 2012 Auxiliar Cuarto Distrito de la Quinta Región Culiacán derivado del juicio
de amparo 461/2011 promovido por los yaquis
Elecciones federales; Rogelio Díaz Brown gana la presidencia
Julio 2012: municipal de Cajeme (ex diputado federal y simpatizante de la
oposición)
Visita de supervisión del AI por el titular de CONAGUA José Luis Luege
La CNDH emite su recomendación (negativa)
La SCJN ejerce su faculta de atracción para el juicio de amparo
461/2011 promovido por los yaquis
Agosto 2012 El Juzgado Octavo de Distrito otorga el amparo contra los títulos de
asignación promovido por el K73+500 (863/2010) y el 1206/2010
(módulo Dieciséis) otorgando el derecho de audiencia
Controversia Constitucional 94/2012 promovida por San Ignacio Río
Muerto
Septiembre Asesinato del diputado local electo (priísta)Eduardo Castro Luque
2012 simpatizante de la oposición
Controversia constitucional 109/2012 promovida por el municipio de
Cajeme
Octubre 2012 Orden de aprehensión contra Enrique Martínez Preciado, titular del
FOOSSI por delito de desacato
Visita de Manlio Fabio Beltrones a Sonora
Segundo Foro Internacional en Defensa del Agua promovido por los
Noviembre 2012 yaquis de Vícam Estacióm
Anuncio del inicio de pruebas del AI, con la presencia de Felipe
Calderón en El Novillo
Bloqueo de la carretera internacional por los yaquis, MCA y agricultores
David Korenfeld asume la titularidad del CONAGUA
Negación de la suspensión del AI por la SCJN derivada de la
Diciembre 2012 controversia constitucional de Cajeme
Otorgamiento de amparo y derecho audiencia por el Juzgado Octavo de
184
Distrito al (módulo Dieciséis) juicio de amparo 1021/2010
La SCJN atrae los expedientes 863/2010 (módulo K73+500) y
Enero 2013 1206/2010 (módulo “Dieciséis”) contra los títulos asignación
Inauguración del AI
Abril 2013 Promoción de la Controversia Constitucional de Hermosillo 66/2013
Confirmación del amparo a los yaquis por la SCJN (461/2011) que
otorgó la consulta y la invalidación del MIA-R
Mayo 2013 Enrique Martínez Preciado es hallado culpable del delito de desacato
Bloqueo de las entradas de Cd. Obregón encabezado por Rogelio Díaz
Brown, presidente municipal e integrante de la oposición
Traslado de los bloqueos a Loma de Bácum
Suspensión otorgada por el Juzgado Octavo de Distrito contra los
derechos de agua al ejido Lázaro Cárdenas (254/2012) ejido Lázaro
Junio 2013 Cárdenas/
Francisco Delgado Romo, yaqui, arremete contra varias personas al
intentar eludir el bloqueo en Vícam Estación, en estado de ebriedad
(hechos por los que será acusado Mario Luna, Fernando Jiménez y
otros
Traslado del bloqueo a Vícam
Alcalde de Hermosillo Alejandro López presenta el “Programa
Emergente de Cuidado y Defensa del Agua en Hermosillo” con la
Julio 2013 finalidad de colectar firmas para amparos colectivos para evitar que se
les retire el servicio de agua
Aclaración de sentencia por la SCJN 461/2011 de los yaquis
Visita de dos visitadores del Alto Comisionado de los Derechos
Agosto 2013 Humanos a los yaquis para escuchar los argumentos de los
manifestantes en la guardia tradicional de Vícam
SEMARNAT deja insubsistente MIA-R
Septiembre Instalación de las mesas técnicas para la consulta
2013
Se constituye la Misión Civil de Observación (MCO)
Octubre 2013 Inicia la consulta
Mario López Valdéz, gobernador de Sinaloa, se propone como
interlocutor entre el gobierno federal y los yaquis, al afectar el bloqueo a
Diciembre 2013 los productores agrícolas de Sinaloa
Acuerdos de Vícam (aceptación de la intermediación y otros
compromisos)
Enero 2014 Se firman los Acuerdos de Gobernación
Inicio de las mesas técnicas derivadas de los Acuerdos Gobernación
Febrero 2014 (programas desarrollo económico)
Agosto 2014 Cancelación unilateral de la consulta (no hay condiciones)
Detención de Mario Luna
Septiembre Bloqueo total de la carretera (protesta detención Mario luna)
2014 Detención de Fernando Jiménez
El Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos
Noviembre 2014 se reúne nuevamente las autoridades yaquis de Vícam Estación, con el
objetivo de documentar las violaciones a los derechos humanos
Resolución controversias constitucionales Cajeme y San Ignacio por la
Enero 2015 SCJN; insubsistencia MIA-R
Caravana Nacional por la Defensa del Agua, el Territorio, el Trabajo y la
Mayo 2015 Vida celebrada entre el 11 y el 22 de mayo
Fuente: elaboración propia con distintas fuentes bibliográficas y hemerográficas
185
3.2 “Somos el granero de México”: la movilización contra el Acueducto
Independencia
186
agrícolas, donde se encuentran tanto ejidatarios como agricultores privados con
orientación empresarial, pasando por los mismos yaquis y, en menor medida, los
colonos. Este es a un tiempo símbolo de progreso y de las bondades de la
tecnología, merced a las cuales se ha hecho del Yaqui uno de los espacios
agrícolas más importantes del país, por lo general en detrimento de quienes dieron
nombre al Valle, los yaquis (yoemem), y mayormente a favor de un sector
privilegiado.
Este sería un grupo conformado inicialmente por unas 10 familias partícipes de los
negocios agroindustriales del Valle del Yaqui (Cerutti, 2011: 198-206), reconocido
a nivel local como los agrotitanes. En este escenario, donde hasta hace poco se
encontraba uno de los últimos ejidos colectivos de región (Mayojusalit), el tractor
se inscribe en las representaciones de buena parte de sus habitantes y de la
187
imagen que de sí mismos y de este espacio tienen, bien sea como trabajadores y
productores agrícolas o en general como usuarios de la tecnología:
(…) un día tuve una discusión en SAGARPA, conseguimos un recurso para el Fondo de
Aseguramiento Nacional (…) y nos dicen: “van a comprar unas camionetas, pero
totalmente austeras” “¿qué es austera? ah pus que sean de cambios, que no venga
automática y que no tenga aire acondicionado, ni rines anchos ni mucho menos brillosos,
totalmente austeras” y yo le dije al compa, estaba encabronado: “tu quisieras vernos
todavía con la yunta adelante, tu todavía no conoces al agricultor del Valle del Yaqui, los
agricultores del Yaqui somos otra cosa, nosotros ya no tenemos ese sistema, tenemos
tractores ¡somos el granero de México! y todavía tu nos dices: “ustedes se llevan todo”.
Somos los que te producimos hasta 8-10 toneladas de trigo, somos los que te producimos
10-12 toneladas de maíz en Sinaloa, somos los que producimos la comida de todo
130
México.
Sería por estas fechas, específicamente el 5 de mayo, que sería firmado el Pacto
del Yaqui, mediante el cual se concretaría la alianza de un sector de los yaquis el
MCA y agricultores del Valle del Yaqui; el objetivo, como se ha mencionado, era
unir esfuerzos para la defensa de las aguas del río Yaqui. 132 A poco de signado
este Pacto, el día siguiente 6 de mayo, se celebraría otra importante marcha
organizada por el MCA y un sector de los yaquis, que contó con la participación de
cientos de tractores, yaquis y población en general del Valle del Yaqui, siendo una
de las más numerosas hasta entonces calculándose en 37 mil los asistentes
(Moreno, 2014: 57-58).
Las acciones de los opositores, sin embargo, no se reducirían a las marchas, sino
incluirían reuniones con distintos funcionarios e instancias federales (Secretaría
130
Ejidatario del Valle del Yaqui. Entrevista realizada en Sonora, 14 de noviembre de 2014.
131
Ejidatario del Valle del Yaqui. Entrevista realizada en Sonora, 14 de noviembre de 2014.
132
Vid supra [Link]
188
Técnica de la Presidencia de México, CONAGUA, Secretaría de Gobernación),
resultado de la gestión de políticos de distinta adscripción partidista integrados en
la oposición. Serían Javier Castelo y Rogelio Díaz Brown, entonces senador y
diputado federales respectivamente, quienes concertarían estas reuniones para
dar a conocer la imposibilidad del trasvase la imposibilidad del trasvase. Del lado
opositor participaron, además de los entonces legisladores, integrantes del DR
041 Río Yaqui e incluso empresarios como Enrique Bours Almada (Moreno, 2014:
60-61). La alianza política entre actores hegemónicos y subalternos tendría en
este tipo de reuniones una oportunidad para acceder a espacios institucionales y
desde ahí tratar de impedir la obra. El acceso al poder político de este sector de la
oposición contrasta, por ejemplo, con los ejidatarios y yaquis quienes difícilmente
podrían acceder a estos espacios salvo quizá como resultado de distintas
acciones colectivas (movilizaciones, protestas) que incidan a su favor en la
correlación de fuerzas; evidencia, al mismo tiempo el carácter de subalternidad de
ciertos sectores de la oposición y la capitalización de alianzas con otros actores
política y económicamente hegemónicos, en aras de objetivos e intereses
convergentes.
133
Vid supra [Link]
189
gobierno del estado se había limitado a presentar el programa general del Sonora
SI y a referirse de manera ambigua al trasvase.
(…) ya después que supimos que iba a pasar el acueducto por acá y que iba atravesar una parte de
Mazatán, ellos dijeron que pus nos iban a apoyar de una u otra manera (…) hicieron compromisos
con la gente, ahí empezaron a decir en la asamblea [se celebró una asamblea de formalidades
especiales para dar a conocer la información a los comuneros y que se negociara el derecho de vía] y
que querían que se le diera trabajo a la gente de aquí, y este pues fue insuficiente la gente de aquí
para trabajar oiga, si le dieron trabajo a la gente de aquí pero tuvieron que traer de fuera (…) dijeron
que por ejemplo nosotros podíamos pedir en esa junta y la gente pidió que se le ayudara con
proyectos que la gente hiciera, porque ya ve que en SAGARPA no entraban todos los proyectos, creo
que estaban palomeados (…) y que se les ayudara con unas conducciones de agua que teníamos
pendientes para acá, 2 conducciones y se comprometieron (…) el agua era de abrevadero pero con
conducción de agua (…) nos dijeron muy claro que del acueducto no podían ellos andar haciendo
134
Esta forma de operar se ejemplifica también en los convenios donde los particulares, ejidatarios y
comuneros otorgan su anuencia para el derecho de vía, y donde se establece el apoyo de programas
productivos operados por la SAGARPHA. Vid supra 2.3 Cuadro 5. En el caso de los yaquis, está el Acuerdo
de los 20 Puntos.
135
Se tuvo noticia, por ejemplo, del caso de algunas autoridades agrarias del ejido de Quetchehueca. Diario de
campo, 13 de octubre de 2014.
190
tomas, que ellos nos iban a ayudar con la CONAGUA, que era pues federal, para que se nos
facilitaran las cosas y que pudiéramos tener abrevaderos con conducciones de agua … con proyecto
productivos de SAGARPA y que ellos nos iban a aportar una parte además de asegurarnos de que
íbamos a ser palomeados en SAGARPA, nos iban a apoyar con una parte, era un 20%, hablaban de
un 20 y que si ellos podían más iba a apoyar con más (…) ellos nos iban a ayudar pues con los
permisos de la CONAGUA. Eran 2 proyectos… y se comprometió a apoyarlos con cercos, que
hiciéramos los proyectos, nosotros tiramos un proyecto de casi 1 millón de pesos en cercos y si, o sea
ellos dijeron que adelante (…) se comprometieron con… 10 queseras en el programa de Queseras
Saludables porque aquí es un pueblo que vive de eso y dio a escoger quién quería meter proyectos
productivos de quesera, porque el gobierno dijo que le interesaba que metieran Quesera Saludable y
136
que si eran más de 10, ellos podían apoyar más, es lo que dijeron.
136
Ex autoridad agraria de la comunidad agraria de Mazatán. Entrevista realizada en Sonora, 3 de diciembre
de 2014.
137
El Imparcial el 27 de agosto de 2012 (cursivas propias). Este desplegado forma parte de una serie de 3
inserciones publicadas en el mismo diario del 25 al 27 de agosto, donde el mandatario estatal expone lo que
según él son las verdades económicas, jurídicas y sociales. En el tercero y último, 27 de agosto, Guillermo
Padrés expone “la verdad económica que rodea el tema del Acueducto Independencia, pues este aspecto
también está lleno de mentiras, engaños, falsedades y datos manipulados por parte de quienes se oponen a que
la familias hermosillense puedan tener agua en sus hogares”; la frase citada aparece en la “Tercera verdad
económica”.
191
disponibilidad genuina a la negociación, en tanto fomentó actos fuera de su
competencia que afectaban a terceros (el propio organismo operador de agua de
Cajeme debido al impacto en sus finanzas), que en todo caso, y de ser legalmente
posible, correspondería al propio organismo operador municipal. Esto ya de por sí
preocupante, lo es aún más en el marco de un programa que pretende la gestión
integral del agua y la sustentabilidad financiera y ecológica.
Es una verdadera tragedia no dotar de agua a los más necesitados en las colonias
marginadas de Hermosillo, como ocurre actualmente; es una tragedia que se pierdan
empleos por falta de agua (…) No se quitará una sola gota de agua a los productores del
sur. Esto lo logramos mediante la negociación con otros productores de la zona serrana
138
para no afectar a nuestros amigos de Ciudad Obregón.
El destino del agua del AI, en el discurso del mandatario estatal sería
sistemáticamente puesto en tela de juicio. El volumen requerido para satisfacer las
necesidades de las colonias marginadas, objeto el trasvase según la cita anterior,
es inferior al que se pretende trasvasar (75 Mm3 anuales), de ahí el sistemático
cuestionamiento de esta razón del gobierno estatal. Esto, más allá de negar o
aceptar la necesidad de agua de determinadas colonias populares y/o las
asimetrías en cuanto al acceso al agua potable y alcantarillado, se trata más bien
de dimensionar el problema:
138
La Jornada, “Se construirá acueducto a Hermosillo pese a protestas, advierte Padrés Elías”, 3 de junio de
2010 (cursivas propias).
192
faltan, con 3 pozos es suficiente, (…) pues pon en operación 3 pozos, no necesitas hacer
3 139
ese volumen [de 75 Mm ], eso lo saben todos los ingenieros ¿no?
Y en cuanto a la no afectación de “los productores del sur”, tal afirmación deja ver
el desconocimiento, o el desinterés, del funcionamiento de una cuenca. Aun en el
caso de derechos adquiridos en la parte alta de la misma, están interrelacionados
pues los escurrimientos provienen de las partes altas y pueden variar según las
condiciones climatológicas; así, en ocasiones el volumen total amparado por un
título no es necesariamente usado debido a la disminución de la disponibilidad que
depende de las lluvias estacionales. Esto es importante considerando que los
derechos adquiridos no estaban vigentes, aunque sí dentro del plazo legal para
solicitar la prórroga y continuar con el usufructo de la concesión. De ahí el
argumento de los opositores sobre los derechos de papel con los que se sustentó
el trasvase, pues no necesariamente existen físicamente.140
139
Profesor-investigador de institución académica 1. Entrevista realizada el 17 de noviembre de 2914
140
La especificidad de los derechos adquiridos para el trasvase se abordará en el siguiente apartado. Vid infra
3.3.1
193
la obra y desacreditaciones entre los involucrados en uno u otro bando. Lo que,
dicho sea de paso, mostró a otro actor indirectamente involucrado en el conflicto:
los medios de comunicación:
Son muy importantes los medios, El Imparcial y El Expreso, porque fueron los voceros de
todo, fueron los que condujeron [a la opinión pública]. De hecho, son los que crearon la
crisis del agua, la percepción de la crisis del agua y luego la llegada a la solución del agua
(...) han hecho un dineral, porque en los medios se publicitaron los grandes desplegados
durante 4 años, en oposición a que nunca le dieron espacios a los opositores, que tenían
que pagar sus desplegados. Entonces salieron ganando por partida doble: por la
141
promoción y porque el afectado también tenía que pagar.
141
Profesor-investigador de institución académica 1. Entrevista realizada en Sonora, 17 de noviembre de 2014
194
imposibilitar la materialización del proyecto, e impugnando los derechos de agua y
la autorización de la autorización de impacto ambiental.142
El día martes 7 de septiembre a mediodía, el Secretario Técnico del Gobierno del Estado,
Sr. Roberto Romero López, “invito” al Sr. Ramón González, presidente del Módulo 4P4 a
una camioneta Suburban, donde le pidió que firmara un desistimiento de la demanda
interpuesta.
Más tarde por la noche, Manuel Ruiz, Trabajador de la Comisión Estatal de Agua en
Sonora y el Subsecretario Técnico, Sr. Máximo Othón, de nueva cuenta interceptaron al Sr.
González, se lo llevaron a una tienda Oxxo y le exigieron de nuevo que firmara el
desistimiento de manera insistente.
De la misma manera, desde un Teléfono Móvil el Sr. Máximo Othón le llamó al Sr. Marco
Fuerte Gaytán, miembro de la directiva del Módulo de Riego K 105 y con el mismo tono
amenazante le exigió que se desistiera de la demanda por instrucciones del Gobernador, o
le iba a ir muy mal (…) Horas más tarde le envió un mensaje escrito para asegurarse que
había entendido y el día miércoles a las 9:05am, desde el móvil *** *** ***, registrado a
nombre del Gobierno del Estado de Sonora de nueva cuenta el Sr. Othón le recalcó que el
Gobernador lo va a tomar como algo personal si no se desiste y que él no lo quería
143
perjudicar y que bastaba con llamarle a Manuel Ruiz para borrarlo de la lista.
195
una auditoría sobre los derechos de agua (Moreno, 2014: 72-75). A nivel federal,
el presupuesto de egresos también estableció distintos condicionantes para la
liberación de recursos, entre ellos la elaboración del proyecto ejecutivo y la
autorización de impacto ambiental (artículo transitorio vigésimo tercero) (DOF,
2010). No obstante los esfuerzos de la oposición, aún a este nivel, serían eludidos
por los funcionarios estatales logrando la garantía de recursos para la obra. En el
caso del Congreso Estatal sería a través del empleo de la figura de “reconducción
presupuestal”, que posibilita el uso de recursos no considerados en el
presupuesto, que el gobierno estatal podría disponer de los necesarios para la
obra.144
Por su parte, los yaquis liderados por Vícam Estación organizarían en noviembre
de 2010 el “Primer Foro en Defensa del Agua”, de los días 20 al 21, organizado
por las autoridades tradicionales yaquis en conjunto con el CNI; en este foro se
rechazó el despojo y la apropiación privada del agua y la construcción de
acueductos y represas para el uso comercial del líquido (Moreno, 2014: 75-76).
Estos espacios aportados por este actor de la oposición también construiría sus
redes, como parte de canales diferenciados de organización y de presión. Así,
cada actor proveería recursos también diferenciados para aglutinar la solidaridad y
colaboración al interior de cada uno de los actores de la oposición.
144
Profesor-investigador de institución académica 1. Entrevista realizada en Sonora, 17 de noviembre de
2014.
196
la obra. Para este momento las acciones contarían ya con la participación de un
sector de los yaquis, liderado por Vícam Estación.
145
Vid supra [Link]
197
por el cual mayormente sería visibilizada la problemática a nivel nacional y que se
reactivarían y recrudecerían en distintos momentos.
146
Sobre la consulta a los yaquis como parte de la sentencia impuesta por la SCJN a la SEMARNAT para la
autorización de impacto ambiental, se tratará más adelante. Vid infra 3.3
198
saldo las dos senadurías a favor del PRI (Claudia Pavlovich y Ernesto Gándara
Camou), cinco del PAN y dos del PRI (Moreno, 2014: 172-173). Este reacomodo
de fuerzas políticas incidió en el escenario político, aunque no tan favorablemente
para los opositores.
199
Para fines de octubre de 2012 le fue dictada una orden de aprehensión a Enrique
Martínez Preciado, titular de la CEA, por el delito de desacato y a los pocos días le
fue otorgado un amparo para no ser encarcelado. El 9 noviembre el diputado
federal y coordinador de la bancada priísta Manlio Fabio Beltrones visitaría la
entidad, hecho que sería interpretado como una muestra pública de su apoyo al
AI. Alrededor de este político sonorense se ha tejido una red política evidente en la
cercanía de otros políticos locales que formaron parte del gobierno estatal durante
su periodo como gobernador (1991-1997) y que están involucrados en la
construcción-operación del AI. Entre estos se encuentran Vernon Pérez Rubio, ex
secretario de Infraestructura Urbana y Ecología, antiguo promotor del proyecto
acueducto El Novillo-Hermosillo previo al AI y partícipe del consorcio de empresas
constructoras, además de actual diputado federal por el PVEM (2012-2015). En
esta red política también figura Carlos Samuel Moreno Terán, diputado local priísta
(2012-2015) y ex diputado federal por el PVEM (2009-2012), que durante su
periodo como legislador federal impulsó la reforma constitucional que incorporó el
“derecho humano al agua” (Moreno, 2014: 230-239).
147
Integrante de organización de agricultores privados. Entrevista realizada en Sonora, 11 de octubre de 2012.
200
Felipe Calderón (2006-2012), coincidente con los dos primeros años del gobierno
de Guillermo Padrés, durante los cuales se construyó el acueducto. Entre los
yaquis, se le percibe como artífice e impulsor del acueducto Yaqui-Guaymas,
cuyas polémica negociaciones para obtener el agua requerida abonarían a las
divisiones internas, relacionadas con la participación de un sector yaqui en éstas.
En la actualidad, este personaje con el respaldo de su bancada priísta, ha sido
también artífice de la pretendida reforma a la Ley de Aguas Nacionales, propuesta
ahora como Ley General de Aguas, que ha generado polémica por la orientación
de la iniciativa.148
Por su parte, los opositores seguirían con las acciones contra el trasvase. En
noviembre de 2012, el 20 y 21, se organizó el Segundo Foro Internacional en
Defensa del Agua, por los yaquis en Vícam, con el respaldo del Congreso
Nacional Indígena y la asistencia del MCA y otros pueblos indígenas del noroeste.
El 25 de noviembre de 2012 con la presencia del entonces presidente Felipe
Calderón, se celebraría un acto oficial en la presa El Novillo presentado por varios
medios de comunicación como la inauguración de la obra; sin embargo, en un
comunicado la propia CONAGUA aclararía que fue el “inicio de pruebas. Esta
acción repercutió y los opositores volvieron a bloquear la carretera internacional
México-Nogales en Vícam (Moreno, 2014: 237-240).
148
La propuesta de modificación a la Ley de Aguas Nacionales, llamada ahora Ley General de Aguas ha
generado polémica por las implicaciones que tendría. Distintas organizaciones sociales, de usuarios y
académicos han denunciado el potencial privatizador de la iniciativa, a lo que sus defensores han
argumentado que no se pretende privatizar el agua. Aunque en estricto término, efectivamente, no está
prevista la privatización, esta iniciativa si otorga un margen mayor de control del recurso por los
concesionarios (privados) y de la propia CONAGUA, como el otorgarles únicamente a los primeros voz y
voto en los Consejos de Cuenca, contemplar la cesión obligada de los derechos de agua en la renta de tierra
por campesinos (ejidatarios y comuneros), la protección de la inversión privada mediante las “tarifas
blindadas” y favorecer la práctica del fracking (fractura hidráulica) para la explotación minera al no requerir
esta práctica concesión específica e incluirla en el uso industrial. La Jornada, “El dictamen de la Ley General
de Aguas tiene visión privatizadora y represiva: expertos”, 8 de marzo de 2015; La Jornada “Plantean
diputados alcanzar consenso sobre la ley de aguas”, 11 de marzo de 2015.
201
plantones y reclamos durante los primeros meses de 2013, bajo la consigna de
“No a la tenencia” y “No más impuestos” y conocidos como “malnacidos”149
(Moreno, 2014: 248-252). La movilización de distintos sectores de Hermosillo sería
en cierta medida un indicador del clima de rechazo de la gestión estatal de
Guillermo Padrés Elías. Para inicios de enero de 2013, Martínez Preciado anunció
la llegada de los primeros flujos de agua provenientes del AI, junto con la próxima
apertura de la licitación para el Ramal Norte. Durante este periodo los opositores,
yaquis e integrantes del MCA, fueron concretando acercamientos con otros
sectores inconformes y opuestos al gobierno estatal; el 22 de enero
representantes yaquis y del MCA manifestarían su apoyo al movimiento “No más
impuestos” durante una reunión en la Universidad de Sonora, donde también
convergerían varias organizaciones sindicales y sociales de la entidad.150
Con esta convergencia, los opositores lograrían ir forjando alianzas más allá en su
propia entidad, sumándose al descontento de diversos sectores; de esto resultaría
la extensión de las redes de solidaridad y apoyo de los opositores, en el que los
yaquis tendrían un lugar más visible. Las alianzas se reflejarían en la participación
de marchas y mítines en la capital de Hermosillo, en conjunto con otros actores,
como por ejemplo una multitudinaria congregación en Hermosillo en septiembre de
2014, donde participaron distintas organizaciones (los malnacidos, sindicatos,
etc.).151 La consigna de los opositores, además de la liberación de los yaquis
presos y la cancelación del AI, fue la de exigir el juicio político para el gobernador
del estado principalmente, recrudeciendo la confrontación.
202
solicitaban juicio político al gobernador. El 14 de mayo, Enrique Martínez Preciado
(Vocal Ejecutivo de la CEA y coordinador del FOOSSI) fue sentenciado por el
delito de desacato, siendo inhabilitado para el servicio público durante un año
entre otras medidas. El 28 de mayo se realizó otra significativa marcha de en
Ciudad Obregón. En este acto uno de los oradores, el presidente municipal de
Ciudad Obregón elegido el año anterior, Rogelio Díaz Brown, aceptó formar parte
de un “acto emblemático de custodia y protección del futuro de la ciudad”, es decir,
cerrar sus entradas norte y sur. Para la noche de ese día se cerrarían los accesos
con cientos de tractores y tráileres (Moreno, 2014: 257-261, 263-266).
203
consistieron en que Francisco Delgado Romo, secretario de la autoridad yaqui de
Vícam Pueblo y habitante de esa localidad, a bordo de su vehículo en estado de
ebriedad pretendió pasar el bloqueo, chocando a otro vehículo y estando a punto
de arrollar a una mujer con su hija. Las autoridades yaquis de Vícam Estación
ordenaron su detención siendo trasladado con todo y su vehículo a la guardia
tradicional, donde fue detenido un par de días; durante los hecho esta persona
insultó verbalmente a las autoridades y finalmente le fue impuesto como castigo su
azote público, previamente deliberado y acordado por las autoridades, para
después conminarlo a no incurrir en esos actos y liberarlo. Este tipo de castigos
físicos son parte de la normatividad yaqui para la resolución de conflictos; en la
actualidad han caído prácticamente en desuso y su empleo obedece a la gravedad
del problema tratado. Posterior a su liberación, uno de sus familiares acudió a
reclamar el vehículo, mismo que fue otorgado por las autoridades quienes lo
tenían bajo resguardo.152 Este acontecimiento derivó en la denuncia penal
interpuesta contra Mario Luna, Tomás Rojo, Fernando Jiménez y Gerónimo Flores
acusados de “privación ilegal de la libertad” (MCO, 2014: 15) y agravada con la
posterior muerte del denunciante.153 Francisco Delgado Romo es identificado
como cercano al gobierno estatal y de poca confianza según varias personas de la
localidad, quienes lo conocieron durante años.154
152
Diario de campo, 5 de noviembre de 2015. Este día se celebró una reunión con motivo de la visita del Alto
Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con la finalidad de que la representación
de este organismo multilateral recabara más información sobre la detención de Mario Luna y Fernando
Jiménez. Este asunto se abordará más adelante.
153
La Jornada, “Cuerpo hallado en Sonora es del yaqui Francisco Delgado”, 27 de septiembre de 2014.
154
Diario de campo, 13 de octubre, 5 y 21 de noviembre.
204
gobierno estatal y al trasvase (Moreno, 2014: 277-280). La conformación de estos
grupos pretendía ser un contrapeso a los opositores y base social de los
promotores para sumar fuerza y legitimidad al AI, en esos momentos críticos. No
es casualidad que estas agrupaciones surgieran cuando ya el AI estuviera
funcionando y la capital recibiera agua proveniente de esta obra.
205
yaquis; en consecuencia, los yaquis acordaron levantar el bloqueo de la carretera
(cláusula cuarta). Para cumplir lo anterior se acordó la firma de un convenio de
operación del AI que permitiera establecer la forma de manejo y control del AI por
la CONAGUA, establezca los volúmenes mínimos de abastecimiento para
consumo humano y los mecanismos de participación-supervisión para el
abastecimiento de los volúmenes definidos por las partes involucradas, yaquis y
distrito de riego, (cláusula quinta). En la cláusula sexta el gobierno federal se
compromete a analizar “alternativas hídricas sustentables” que no generen
conflictos “respetando las resoluciones judiciales emitidas”. En la séptima cláusula
el gobierno federal se comprometía a instalar Mesas Técnicas para estudiar y
aplicar programas de desarrollo económico para los yaquis.155
Este convenio sería rechazado por los yaquis, por considerar contravenido lo
dispuesto en los Acuerdos de Gobernación, pues se reducía el volumen de agua
155
“Convenio de coordinación y conceptualización temática con autoridades tradicionales de la etnia, actores
productivos en el Valle del Yaqui e integrantes del Movimiento Ciudadano de Defensa del Agua de Cajeme”
206
otorgado a 200Mm3 de los 400Mm3 que según una interpretación del decreto les
corresponden.156 Esto, pese a establecerse explícitamente en el convenio la no
afectación de sus derechos de agua. En consecuencia, los yaquis decidieron de
nueva cuenta reanudar los bloqueos de la carretera federal 15 a la altura de
Vícam. Por su parte el secretario del gobierno estatal, Roberto Romero, descalificó
la medida y a los yaquis que participaban en ella, declarando la continuidad del
diálogo pero “solo con los ocho gobernadores tradicionales”157.
Por otro lado, las mesas técnicas previstas en la cláusula séptima de los Acuerdos
de Gobernación, comenzarían el 4 de febrero de 2014, con el compromiso de
trabajar en la transferencia del Distrito de Riego 018 a las autoridades yaquis. En
el contexto de estas mesas, el 14 de febrero se realizó otra reunión en Vícam con
la presencia de funcionarios federales de la Secretaría de Gobernación y
CONAGUA con las autoridades yaquis. Los compromisos derivados de esta
reunión serían inversiones destinadas al organismo operador de Hermosillo (Agua
de Hermosillo), el mejoramiento de medición y cobranza para recuperar
volúmenes perdidos, la realización de distintos estudios para reordenar los usos
de agua en la cuenca del río Sonora y para la viabilidad técnico-económica para la
construcción de una planta desalinizadora para Hermosillo. Por su parte, los
yaquis se comprometieron a levantar el bloqueo en marzo, visto el avance de la
reunión considerado positivo por los yaquis (Moreno, 2014: 310-311) y,
fundamentalmente, dada la cercanía de la cuaresma yaqui. La tregua duraría casi
cuatro meses, cuando sería reinstalado el bloqueo de la carretera a mediados de
julio de 2014, ante el incumplimiento de otra suspensión de la operación del AI,
ratificada ese mismo mes por el Juez Octavo de Distrito y desechada días
después por el Tribunal Colegiado del Quinto Circuito que ordenó la continuación
de su operación considerando el riesgo de la subsistencia de los habitantes de
Hermosillo.158
156
Existen distintas versiones sobre a cuánto asciende el volumen de agua que le corresponde a los yaquis
según el decreto cardenista. Vid supra [Link]
157
La Jornada, “Violan Sonora y Conagua el acuerdo signado en Gobernación, acusan yaquis”, 28 de enero de
2014.
158
La Jornada, “Reanudan yaquis bloqueos viales contra el Acueducto Independencia”, 17 de julio de 2014.
207
El bloqueo continuaría en medio de un clima creciente de hostigamiento y acoso
hacia los yaquis participantes. En agosto se organizó una caravana que viajó
hacia la Ciudad de México, con el objetivo de reunirse con la SEMARNAT para
demandar la detención de la operación del AI. Durante su recorrido, el contingente
recibió muestras de solidaridad e incluso una agresión por autobuses de la línea
FyPSA.159 El 9 de agosto participaron en un evento organizado en el Museo de la
Ciudad de México con la presencia de distintos intelectuales, artistas, activistas y
personas solidarias con la causa yaqui.160 En septiembre de 2014 la situación se
agudizaría con la detención del secretario de las autoridades tradicionales de
Vícam, Mario Luna Romero, primero, y la de Fernando Jiménez después, a raíz de
los eventos comentados anteriormente. El primero sería detenido el 11 de
septiembre de 2014 en Ciudad Obregón bajo los cargos de privación ilegal de la
libertad y robo,161 mientras Fernando Jiménez el 23 de septiembre en Vícam,
municipio de Guaymas bajo los mismos cargos.162 Empero, distintos testimonios
de testigos presenciales, afirmaron que ninguno de los dos estuvo presente
durante los hechos. Si bien le fue impuesta una sanción física a Francisco
Delgado por la gravedad de la falta cometida, ni Mario Luna ni Fernando Jiménez
tienen autoridad para ordenar la detención y castigo de nadie, pues no obstante
ser el primero secretario de la autoridad tradicional, es en los cobanaos
(gobernadores) o en el capitán en quienes recae esta función. Estas detenciones
se realizaron durante la participación en distintos eventos, uno internacional, en
los que se denunciaba y daba a conocer la situación.
159
Fletes y Pasajes S.A. es una empresa de autobuses económica de Oaxaca que funciona en esa entidad y que
ofrece el servicio de renta de sus unidades. El incidente consistió en un par de estos autobuses pretendieron
cortar el paso y sacar de la carretera a varios de los tres camiones en que viajaba la delegación yaqui mientras
transitaba por Guanajuato, a la altura de Pénjamo.
160
La Jornada, “Busca la Tribu Yaqui que desde el DF se frene el Acueducto Independencia”, 8 de agosto de
2014; La Jornada, “El apoyo a los yaquis, acto de autodefensa para que no traten igual a otros indígenas”, 10
de agosto de 2014; La Jornada, “Incumplen autoridades pactos firmados con la tribu yaqui”, 27 de agosto de
2014.
161
Tribuna, “Aplazan libertad de Mario Luna: solicita fiscalía revocar amparo”, 6 de marzo de 2015.
162
Tribuna, “Confirman detención de Fernando Jiménez miembro de la Etnia Yaqui”, 24 de septiembre de
2014.
208
de los pueblos indígenas, que reconoce sus formas de organización y de
resolución de conflictos.163 Aplicar este concepto hubiera significado la
imposibilidad de culpar a los involucrados con los delitos de privación ilegal de la
libertad y robo; sin embargo, el argumento del quejoso (ex gobernador de Vícam
Pueblo) fue cuestionar la legitimidad de las autoridades de Vícam Estación,
calificándolas como “duales”. Esta situación se podría haber solventado mediante
un peritaje antropológico para que la autoridad contara con elementos a
considerar antes de emitir su sentencia. Si bien no existe una disposición en el
Código Penal estatal que mencione los peritajes antropológicos, si proporciona
directrices en los casos donde estuvieran involucradas personas indígenas. 164 En
el mismo sentido existen disposiciones en la Constitución de los Estados Unidos
Mexicanos como el artículo 2do., que reconoce el derecho a la autodeterminación,
considerando que la resolución de los conflictos y la elección de sus autoridades
son expresión de autogobierno y por tanto de autonomía; este mismo artículo
constitucional reconoce también el derecho de estos colectivos a la aplicación de
sus propios sistemas normativos.165
163
El artículo 10 de la Ley de los pueblos y comunidades indígenas de Sonora, dice: “El Estado de Sonora,
reconoce las normas de organización internas de los pueblos indígenas asentados en su territorio, tanto en sus
relaciones familiares, vida civil, vida comunitaria, relaciones económicas, sociales, políticas, familiares, vida
civil y en lo general, las que se relacionan con la prevención y resolución de conflictos en la comunidad,
siempre y cuando dichas normas no vulneren o contravengan disposiciones de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos o de la Constitución Política del Estado de Sonora.” Consultado en:
[Link] (cursivas propias).
164
En el Código Penal de Sonora, artículo 57 y párrafo V, se dice: “Cuando el responsable pertenezca a un
grupo étnico indígena, se tomará en consideración el grado de diferencia cultural que guarde con relación a
la media del Estado, así como las costumbres y demás características de la etnia. De igual manera, deberá
atenderse a lo que se dispone en la Ley de los Derechos de los Pueblos y Comunidades Indígenas de Sonora.”
Consultado en: [Link] (cursivas propias).
165
El Artículo 2 de la Constitución Política en la sección A dice: “Esta Constitución reconoce y garantiza el
derecho de los pueblos y las comunidades indígenas a la libre determinación y, en consecuencia, a la
autonomía”; este reconocimiento servirá, entre otras cuestiones y como se aclara en los párrafos II y III, para:
“II. Aplicar sus propios sistemas normativos en la regulación y solución de sus conflictos internos,
sujetándose a los principios generales de esta Constitución (…)” y “III. Elegir de acuerdo con sus normas,
procedimientos y prácticas tradicionales, a las autoridades o representantes para el ejercicio de sus formas
propias de gobierno interno (…)”. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, actualizada al mes
de mayo de 2015.
209
alrededor de las 18 p.m.; mientras permanecía, se permitía el tránsito únicamente
a los vehículos particulares y a los personas de la localidad en tanto a los
vehículos de carga y comerciales se les impedía el paso. El 17 de septiembre de
2014, en cambio, se bloquearía totalmente la carretera impidiendo el paso a todos
los vehículos por igual; esta ocasión las acciones comenzaron desde las 7am y
durante la jornada estuvieron presentes agricultores del Distrito de Riego y
representantes de organizaciones productivas. Tras una reunión poco después de
mediodía, se acordó levantar el bloqueo a partir de las 17p.m. El objetivo era
presionar para lograr la liberación de Mario Luna, para entonces el único
detenido.166
210
de las avenidas principales, y cercana a la plaza cívica. En el evento estuvo
presente Cuauhtémoc Cárdenas, otro de los oradores además de representantes
de organizaciones productivas, del distrito de riego, personajes políticos y yaquis.
Se demandó la liberación de Mario Luna y Fernando Jiménez, el alto al acoso y
hostigamiento en el bloqueo, la defensa de las aguas del río Yaqui y la suspensión
definitiva del AI, además de la gestión de más recursos hidráulicos.168 El hecho de
que el alcalde de Ciudad Obregón fuera el primer orador de mitin ilustra la alianza
sostenida entre yaquis y demás sectores del Valle del Yaqui. Desde sus
posiciones y sus posibilidades, los distintos actores han provisto a la oposición de
recursos, mismos que han mostrado ser parcialmente efectivos ante la falta de
voluntad política del gobierno estatal.
168
Diario de campo, 30 de septiembre – 11 de octubre 2014.
169
Tribuna, “Presentan amparo de Fernando Jiménez”, 21 de octubre de 2014.
170
La Jornada, “Denuncian atentado contra dirigente yaqui”, 29 de octubre de 2014. Diario de campo, 26, 27
de octubre y 6-7 de noviembre.
171
Tribuna, “Escuchan representantes de la ONU a los yaquis”, 7 de noviembre de 2014. Diario de campo 6
de noviembre de 2014
211
evento, en el cual se contó con la presencia de distintos medios de comunicación
y autoridades yaquis, se denunciaron distintos actos de agresión, acoso e
intimidación, como el retiro de las becas a los estudiantes yaquis como represalia
o la denuncia de acoso por la Policía Estatal Investigadora (PEI) hacia una
investigadora académica adscrita al INAH.172
172
Tribuna, “Denuncian acoso contra la Tribu Yaqui”, 10 de noviembre de 2014. Diario de campo 6 de
noviembre de 2014
173
Diario de campo, octubre-noviembre. 2014.
174
Diario de campo, 23-23 de octubre y 3 de noviembre de 2014.
212
MIA-R. Para el 13 de febrero de 2015, le fue otorgado el amparo y la protección
federal a Mario Luna, al considerar que el juez penal no tomo en cuenta los “usos
y costumbres”.175 Por su parte, el caso de Fernando Jiménez habría que esperar a
fines de marzo, para que le fuera otorgado el amparo.176 Sin embargo, pese a
estas medidas, ambos siguen presos.
175
Tribuna, “Otorgan amparo a Mario Luna”, 14 de febrero 2014.
176
Expreso, “Otorgan amparo a otro yaqui preso”, 31 de marzo de 2015; “Otorgan amparo a líder yaqui para
su liberación” consultado en: [Link]
177
Tribuna, “Yaquis levantarán bloqueo”, 26 de marzo de 2015.
178
Tribuna, “Reanudarán bloqueo en carretera federal”, 7 de abril de 2015.
213
Resaltaron en este evento las participaciones de un representante de los
jornaleros reprimidos en el Valle de San Quintín, Baja California, y de los guarijíos
opositores a la construcción de la presa Los Pilares-Bicentenario.
179
Los derechos de agua se otorgan para su uso, explotación y aprovechamiento como concesión (a
particulares) o asignación (a municipios, estados y el Distrito Federal para uso público urbano y/o doméstico).
Vid Supra 2.1
180
A los ocho juicios promovidos por los opositores contra la obra se suma la defensa legal de los presos
políticos (Mario Luna y Fernando Jiménez y demás afectados por las órdenes de aprensión dictadas por los
mismos hechos), junto con las acciones legales de los promotores. En el primer caso están los juicios de
amparo para obtener la suspensión de las órdenes de aprehensión y en el segundo la controversia
constitucional del municipio de Hermosillo contra todo acto jurídico y administrativo encaminado a la
suspensión de la operación del AI.
214
Durante la defensa legal se han vertido una serie de argumentos contra el
trasvase, algunos de los cuales poseen relevancia, por sus implicaciones, para la
sociedad mexicana en su conjunto y no solo para los directamente involucrados.
En primer lugar están las relacionadas con el derecho a la consulta de los pueblos
indígenas en los casos de obras de infraestructura y/o proyectos de explotación de
los recursos naturales que afectan sus territorios. En este sentido, el caso yaqui se
ha ido constituyendo como un referente, en tanto ha sentado precedentes para
casos similares, pues la sentencia de la SCJN que impuso la obligación de la
consulta como parte de la autorización ambiental, abrevó de la jurisprudencia e
instrumentos internacionales. En la aclaración de la sentencia, solicitada por las
delegaciones estatales de SEMARNAT y la PROFEPA, la propia SCJN reconoce
la singularidad del caso:
(…) debemos tener presente que el asunto en el cual se declaró de manera oficiosa la
aclaración de sentencia tiene peculiaridades que lo diferencian de la generalidad, pues en
este asunto se vincula el derecho a la consulta de un grupo vulnerable protegido a nivel
constitucional por un acto que hasta el momento no se demostró que le afecta realmente
(SCJN, 2013a: 8).
Otro tanto ocurre con las consideraciones en torno a las cuencas hidrológicas,
sobre su funcionamiento y dinámica como unidades interrelacionadas e
interdependientes. La relevancia de esta consideración debe su importancia a su
uso como argumento en un juicio legal, ventilado en este caso ante la SCJN, pues
ya desde la academia ha sido abordado desde distintas aristas y enfoques el
estudio de las cuencas. La interrelacionalidad de los recursos hídricos dentro de
una cuenca ha estado presente en los alegatos alrededor de la vigencia y
existencia de los derechos de agua asignados para el trasvase, implicando la
crítica en general a la labor deficiente de la autoridad del agua (en lo referente a la
disponibilidad de personal e infraestructura para el cumplimiento de sus funciones
de regulación de los derechos de agua en México, es decir, el monitoreo de los
explotaciones, la realización de estudios de disponibilidad, entre otras).
215
CEA (mayo de 2010), los módulos de riego K73+500 y Dieciséis promoverían
juicios de amparo en contra de estos derechos de agua (expedientes 863/2010 y
1206/2010 respectivamente), ante el Juzgado Octavo de Distrito con sede en
Ciudad Obregón en agosto de ese año.181 El juicio de amparo 1206/2010 impugnó
también el incumplimiento por CONAGUA de los volúmenes concesionados al
módulo de riego Dieciséis y la eventual disminución del volumen de agua
contenido en la presa El Oviáchic a partir de la operación del AI. Por su parte el
módulo K73+500 igualmente impugnó la disminución de los volúmenes de agua
en la pesa El Oviáchic con el trasvase realizado aguas arriba en El Novillo (SCJN,
2013b).
181
Abogado. Entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014.
182
Sobre el contenido del decreto véase el Capítulo 1. Vid supra [Link]
183
Abogado. Entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014; La Jornada, “Vícam y Pótam
defienden el río Yaqui y su valle generoso”, suplemento Ojarasca núm. 164, 11 de diciembre de 2010
216
en la cuenca media (entre la presa El Novillo y El Oviáchic) y otorgados por 30
años. En una auditoría realizada en abril de 2012 por el Instituto Superior de
Auditoría y Fiscalización (ISAF) a solicitud del Congreso estatal, se señala que los
títulos de asignación provenientes de 414 convenios, con fechas del 4 al 7 de
mayo de 2010 firmados con usuarios de las Unidades de Riego de Granados y
Guásabas, ampararon un volumen de agua de 42,460,561.03m3 (42.4Mm3).
Fueron otorgados por la CONAGUA a la CEA con un costo total de casi 35
millones de pesos (exactamente $34,899,986) y un costo promedio de 0.82 por
metro cúbico (Cuadro 1); el costo de estas concesiones, cabe mencionar, pasan a
formar parte de la deuda pública estatal, en tanto implican una obligación mientras
dure el abastecimiento de agua a Hermosillo (ISAF, 2012: 10-29). A estos títulos
se sumaría otro adicional de 8.5Mm3 otorgado casi año y medio después de los
primeros, en octubre del 2011, sumando ya en total un volumen amparado de 60.5
Mm3 (Moreno, 2014: 46-47). Este sería otro de los argumentos de los opositores
contra la obra, pues en tanto deuda pública el Congreso estatal debería haber
autorizado, o no, este gasto extraordinario.
La diferencia entre los datos de los volúmenes adquiridos para el AI, de 60Mm3 y
un costo de 44 millones de pesos por estos derechos (Moreno, 2014: 47-48) y
42.4Mm3 y un pago de 34.8 millones de pesos (ISAF, 2012: 10-11), se explica
aparentemente porque en el primer caso los datos se refieren al total del derechos
adquiridos para sustentar el AI y la presa Centenario-Cuenca del Castillo (también
217
en la cuenca del Yaqui), mientras en los segundos se refieren únicamente al AI,
según lo expresado en una acta del FOOSSI:
Los productores agrícolas de los Pueblos Ribereños de los municipios de Huasabas [sic],
Granados, Bacerac, Huachinera, Bacadehuachi [sic] y Divisaderos, suscribieron convenios
de cesión de derechos de agua, mediante los cuales los volúmenes de agua que tenían
destinados para el uso agrícola se reasignaron al Gobierno del Estado para dar viabilidad
al Acueducto Independencia y presa Centenario en Nacozari (FOOSSI, 2012b: 6).
184
Comunicado de Prensa No. 189-10, “Conagua firma convenio con gobierno de Sonora para apoyar el
programa Sonora Sí”, 28 de julio de 2010.
185
Abogado. Entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014.
218
cinco años previos al término de su vigencia, al menos seis meses antes de su
vencimiento” (artículo 24) (ISAF, 2012: 17).
Esto permite inferir que el proceso para solicitar la prórroga y evitar el vencimiento
de estos títulos de concesión, sería activado por la necesidad del gobierno estatal
para contar con los derechos de agua necesarios para sustentar el trasvase. Si
bien la prórroga está dentro del periodo previsto en la ley, de 2 años pues
vencieron en el 2008, el procedimiento para adquirirlos es igualmente considerado
cuando menos irregular. Dado que la concesión fue otorgada a las unidades de
riego, consecuentemente la venta de derechos tendría que haber contado con una
autorización otorgada por la asamblea de la Unidad de riego, y no ser convenida
por particulares, integrantes de esta.186
Previo a llegar a esta instancia, el Juzgado de Distrito dictó sentencia para el juicio
de amparo 1206/2010 (módulo Dieciséis), el 14 de agosto de 2012, otorgando el
amparo a los promoventes al considerar que se violó su derecho de audiencia
toda vez que no fueron considerados en el procedimiento de la expedición de los
títulos de asignación imputados (los del trasvase), dejándolos sin efecto y
ordenando se escuchara a los quejosos. Esta resolución fue sometida a varios
recursos de revisión por distintas instancias (el director general del OCNO y el
vocal ejecutivo de la CEA) antes de finalmente ser atraída por la SCJN (bajo la
186
Abogado. Entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014.
219
forma de amparo en revisión 268/2013). Otro tanto aconteció para el juicio de
amparo 863/2010 (módulo K73+500); en este caso el Juzgado de Distrito además
de otorgar el amparo y ordenar el derecho de audiencia, otorgó la suspensión
definitiva contra los títulos de asignación bajo la consideración de encontrarse las
aguas del río Yaqui protegidas por decretos de veda; de igual manera, las mismas
autoridades federales (OCNO y CEA) interpusieron recursos de revisión. La SCJN
atrajo este caso (amparo en revisión 269/2013) y en ambos casos mencionados
otorgó la protección federal mediante ratificando la sentencia del Juzgado Octavo
y Segundo de Distrito) (SCJN, 2013b; 2013c).
187
Abogado. Entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014
188
Autoridad municipal. Entrevista realizada en Sonora, 23 de octubre de 2014.
220
existencia de relaciones asimétricas entre regiones y, en este caso, entre un
municipio que es la capital estatal y otro de reciente creación y menor relevancia
económica, demográfica y política.
(…) la CONAGUA, para documentar estadísticamente equilibrio en la cuenca del río Yaqui
y con eso establecer que es viable que se transfieran volúmenes de agua a la ciudad de
Hermosillo, lo que hizo, porque no le daban las cuentas, fue quitarle 50 millones de metros
cúbicos de las asignaciones que tiene Cajeme, para presentarlas como aguas que Cajeme
no usa, es decir, “esta pertenece a la cuenca” por lo tanto ese es el excedente que yo le
doy a Hermosillo y me salen las cuentas en la pizarra, entonces de esa manera se pone en
evidencia que efectivamente afecta a Cajeme, afecta a San Ignacio y a los demás
municipios que están en la actividad, insertos en la actividad productiva del Valle del
190
Yaqui.
Esto remite a una primera cuestión, que al realizar el balance hídrico, según los
opositores los datos empleados fueron del año 2004, y cuando se actualizaron los
189
Autoridad municipal. Entrevista realizada en Sonora, 23 de octubre de 2014
190
Integrantes del MCA. Entrevista colectiva realizada en Sonora, 29 de septiembre de 2014.
221
estudios de disponibilidad en el 2007,191 se redujo el volumen de las asignaciones
de Cajeme para justificar la existencia de un volumen de agua disponible. Esto
sería otro punto de inflexión de la conflictividad y causa adicional de la
controversia constitucional interpuesta por Cajeme.192 Alrededor del acceso al
agua, vale recordar, tienen lugar relaciones de poder en tanto es una interacción
que supone procesos de inclusión-exclusión que al mismo tiempo implica el
control sobre la toma de decisiones (Boelens, 2003). La disminución al
abastecimiento humano, supone la escalada de oposiciones entre las partes
(tensión) para suscitar el involucramiento en distintas direcciones, generando el
conflicto, en una región dependiente de la agricultura. Aquí la parte promotora se
involucra mediante el acto de reducción de la asignación suscitando distintas
acciones de protesta y legales de parte de los agraviados. La interacción entre las
partes trasciende, entonces, las tensiones para devenir conflicto (Kauffer, 2013a).
191
Los datos sobre la disponibilidad de agua en la cuenca del río Yaqui se abordan en el Capítulo 2. Vid supra
2.2.1
192
Los datos que evidenciaban la disminución del volumen de asignaciones de Cajeme fue posterior a la
promoción de la controversia constitucional; no obstante, se integrarían a la controversia como parte de los
alegatos aportados por los quejosos durante el proceso.
222
que “que comparten el recurso hídrico y sus intereses en competencia” (Bautista y
Martín, 2015: 16)
Otro juicio de amparo (en materia agraria) que también impugna los títulos de
concesión, junto con la licitación-operación, es el 254/2012 promovido por el ejido
Lázaro Cárdenas. En este caso, de igual manera fueron otorgadas suspensiones
de plano (con fechas del 20 de marzo y 9 de mayo de 2012). En el mismo caso
está el juicio 603/2014 interpuesto por autoridades de cinco pueblos yaquis (Vícam
Estación, Loma de Guamúchil-Cócorit, Belem, Loma de Bácum y Pótam), que
obtuvo la suspensión de plano (9 de junio de 2014).193 A medida que se iba
concretando el proceso para la construcción del AI, los juicios de amparo serían
promovidos contra los distintos actos de autoridad derivados; en varios casos, un
mismo proceso jurídico imputaría distintos aspectos.
193
Abogado. Entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014.
223
condiciones climatológicas.194 Para el cálculo de la disponibilidad media anual de
las aguas superficiales existen distintos métodos según la disponibilidad de datos
disponibles en una cuenca para su estimación. La CONAGUA establece los
requerimientos mínimos para determinarlos (en la norma NOM-011-CNA-2000),
sin excluir al mismo tiempo el uso de otros métodos. Estos estudios mínimos son
el método directo (registros hidrométricos, es decir el cálculo de los escurrimientos
en un lapso de por lo menos 20 años para determinar los valores medios), e
indirecto (precipitación-escurrimiento, se establece considerando básicamente las
precipitaciones pluviales en el mismo lapso de tiempo, 20 años, para determinar
los valores medios; existen a su vez distintas variantes de este método) que se
pueden combinar con otros procedimientos (DOF, 2012).
194
Profesor-investigador de institución académica 1. Entrevista realizada en Sonora, 17 de noviembre de
2014.
195
La evotranspiración “es la cantidad total de agua que retorna a la atmósfera en una determinada zona por
evaporación del agua superficial y del suelo, y por transpiración de la vegetación” (DOF, 2012: 4).
224
medidores para la supervisión de las extracciones de los pozos concesionados
para que correspondan con los volúmenes concesionados, y mantener así el
equilibrio de los acuíferos y la sustentabilidad de su explotación. El papel del
funcionario destinado a la supervisión de las extracciones, es relevante,
considerando su rol como intermediador entre la autoridad del agua y los usuarios,
y las posibilidades de prácticas venales que incidan en el desempeño de sus
labores; cuestión más decisiva particularmente en los pozos, pues en el caso de
las aguas superficiales la concesión es otorgada al DR y a su vez este entrega a
cada módulo el volumen correspondiente y al interior de estos los zanjeros196 de
encargan de la distribución.
196
El zanjero es el personal del módulo de riego encargado de otorgar el volumen de agua correspondiente a
cada usuario al interior del módulo.
197
La situación es relativa a un ejido del Valle del Yaqui en el municipio de Cajeme, no obstante no es difícil
pensar que ocurra algo similar en otros módulos e incluso en el estado. Diario de campo, 11-13 de octubre de
2014.
225
Cuadro 2. Volumen concesionado y volumen entregado a los Módulos de Riego
del Distrito de Riego Río Yaqui
Ciclo agrícola Volumen entregado Mm3 Volumen concesionado Mm3
2000-2001 1,299,782.19 1,910,691
2001-2002 1,420,859.94 1,910,691
2002-2003 1,092,475.41 1,910,691
2003-2004 66,740.98 1,910,691
2004-2005 794,420.55 1,910,691
2005-2006 1,309,381.84 1,910,691
2006-2007 1,379,929.63 1,910,691
2007-2008 1,457,301.39 1,910,691
2008-2009 1,508,998.37 1,910,691
2009-2010 1,507,020.74 1,910,691
2010-2011 1,792,997.85 1,910,691
2011-2012 1,536,222.71 1,910,691
2012-2013 1,515,756.86 1,910,691
2013-2014 1,544,675.76 1,910,691
Fuente: elaboración propia con datos proporcionados por el Distrito de Riego Río Yaqui
Del cuadro 2 se desprende que en el periodo comprendido del año 2000 al 2014
en ningún ciclo se ha logrado otorgar el volumen de la concesión concesionado a
los módulos de riego del Valle del Yaqui. La situación se agravó en el ciclo 2003-
2004 cuando el volumen entregado a los módulos fue muy inferior a la mitad,
seguido del ciclo anual posterior (2004-2005). Esto junto con la disminución de las
asignaciones de Cajeme, suscita la causa del argumento de los opositores
quienes caracterizan los derechos de agua otorgados para el trasvase como un
“invento de papel”, debido a la imposibilidad de no poder cumplir con el volumen
de aguas amparados en las concesiones y justificarlas con el empleo de datos
estadísticos que no necesariamente tienen un sustento en la realidad hidrológica:
(…) ahora, vale la pena aclarar algo ahí, porque uno pudiera decir “bueno ¿y en qué te
afecta si agua de aquellas unidades en vez de que las usen las unidades la use
Hermosillo?” pero esto era un invento de papel ¿por qué? Porque de los 55 millones que
tenían concesionados Guásabas y Granados, únicamente utilizaban aproximadamente 10,
198
entre 10 y 12 millones.
226
argumento central para la imposibilidad del trasvase esgrimido por los opositores.
Aunado a lo anterior está la disminución del agua para uso público-urbano de
Cajeme, denotando la complejidad de la disputa de las aguas del Yaqui, conflicto
que es no solo una disputa entre usuarios de distintas cuencas, sino también de
usos en cada una de las cuencas. El conflicto, en tanto forma específica de
interacción social caracterizada por un “choque intersubjetivo” entre los
participantes (Bautista y Martín, 2015: 13), remite a las percepciones y
expectativas que redundan en la incompatibilidad de objetivos. El cumplimiento del
volumen asignado-concesionado, aquí, es la causa de la confrontación pero ante
la incertidumbre de las lluvias en una región semidesértica, no existen garantías
para acceder al volumen concesionado.
En la cuenca del rio Sonora el conflicto entre usos está representado por el
acaparamiento del agua por el sector agrícola de la Costa de Hermosillo, que
bloquea el recurso para su uso en la satisfacción de las necesidades de
Hermosillo y también en la demanda del sector industrial que demanda el líquido
para sostener y ampliar sus necesidades. En la cuenca del Yaqui, aunque no
existe abiertamente un conflicto de este talante no es difícil de prever la tensión,
pues al uso agrícola se le está restando un volumen para Ciudad Obregón, ante la
disminución de sus asignaciones para abastecimiento público-urbano. Es también
un conflicto entre usuarios pues tanto los agricultores de la Costa de Hermosillo
como los del Valle del Yaqui compiten por el líquido; y en el caso de este último se
suma, además, la oposición entre los intereses de pequeños propietarios, colonos,
ejidatarios entre sí para el acceso al recurso, y a su vez entre estos y los yaquis
(hay que recordar que las aguas del río Yaqui son derivadas mediante los canales
principales alto y bajo al valle para riego, secando prácticamente el cauce del río
en la parte baja, donde se asientan estos últimos).
227
convocatoria pública para la licitación de la construcción del AI fue publicada en el
DOF el 29 de julio de 2010 (ASF, 2010: 5). Este procedimiento se inició aun y
cuando el FOOSSI todavía no contaba con la aprobación del MIA-R, lo cual
constituye una anomalía del proceso.199
En esta ocasión fueron promovidos entre agosto y septiembre de 2010, tres juicios
de amparo ante el Juzgado Octavo de Distrito, correspondientes a los
expedientes: 865/2010, 892/2010 y el 1021/2010 (interpuestos por los módulos de
riego 4-P4, K-105 y Dieciséis respectivamente) contra la licitación pública y los
actos derivados de ella, esto es, se reclamó la construcción, operación,
adjudicación y el otorgamiento de los contratos del AI.200 El 6 de octubre de 2010
se dio a conocer al ganador de la licitación, adjudicada al consorcio de empresas
denominada Exploraciones Mineras del Desierto, cuya propuesta fue de 243
millones de pesos a construir en un lapso de 543 días (Moreno, 2014: 70-73).
199
Profesor-investigador de institución académica 1. Entrevista realizada en Sonora, 11 de noviembre de
2014.
200
Abogado. Entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014.
228
pública para la suspender la construcción del AI. Esta instancia giró un exhorto al
Juez del Distrito residente en Hermosillo para que llevara a cabo la medida;
requirió al FOOSSI anular los resultados de la licitación pública de la obra en un
término máximo de 24 horas, bajo la amenaza que de no hacerlo se procedería
contra su titular por el delito de desobediencia. En este contexto fue que se
declaró que el abastecimiento de agua para Hermosillo era asunto de seguridad
nacional, ante las disposiciones adversas a la obra. El 13 de octubre de 2011 la
misma jueza dictó la suspensión definitiva contra la licitación y el 14, fecha
destinada a la clausura de los trabajos, los responsables de la obra suspendieron
sus actividades en el km 25 de la carretera Hermosillo-Sahuaripa, dejándola
abandonada aparentemente para evitar la clausura; adicionalmente ni el Juzgado
Décimo ni las autoridades ministeriales y militares tampoco se presentaron a
cumplir con lo designado por la Juez Octava. El 3 de noviembre funcionarios del
Juzgado Décimo de Distrito notificaron la suspensión de la obra a los
responsables de cada tramo donde se trabajaba (Moreno, 2014: 115-125). Pese a
estas disposiciones, el AI siguió construyéndose, valiéndose para ello del respaldo
del gobierno estatal y federal (Felipe Calderón aun ocupaba la presidencia).
El 2011 terminaría con la emisión de un acuerdo por la Jueza del Octavo Distrito
por estos mismos juicios (865/2010 y 892/2010) el 23 de diciembre, que ordenó
por segunda vez la suspensión de la obra, realizando una inspección judicial (el 7
de diciembre) para dar cuenta de que las labores no se suspendieron y
continuaban (Moreno, 2014: 126-132). Durante el cumplimiento de esta
disposición, los opositores en compañía de notarios verificaron la existencia de
supuestas válvulas de alivio:
(…) otra de las cosas que se descubrió es que, a lo largo de los 135 km del acueducto, hay
más de 250 válvulas, que lo que están pretendiendo con esto es alimentar a los ranchos
que hay a lo largo de todo el acueducto y ampliar la superficie de riego en más de 30,000
hectáreas. [No] son válvulas de alivio, son tomas de extracción, así es, una válvula de
alivio es muy diferente a una toma de extracción, muy diferente (…) todo eso está dentro
de los documentos legales, de los juicios y son de las cosas que también dejan muy claro
pues que el propósito del acueducto no es resolver el problema de necesidad de
Hermosillo, la necesidad de Hermosillo se resuelve con el agua que tienen ahí mismo. Te
decía, a lo largo del acueducto, estás hablando de 135km de Hermosillo al Novillo, puedes
229
pensar en ampliar sobre esa línea, alrededor casi 30,000 nada más yéndote [a] 1km de
201
[ambos lados de] la carretera.
Los resultados de la auditoría realizada por la una instancia federal van en ese
sentido. En esta auditoría, realizada por la Auditoría Superior de la Federación
(ASF), en términos generales el proceso de licitación fue considerado negativo,
pues la CONAGUA y el gobierno de Sonora “no cumplieron las disposiciones
normativas aplicables”. La CONAGUA, en tanto promotora del proyecto, no remitió
a la Unidad de Inversiones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, “el
dictamen de evaluación de costo-beneficio del proyecto por lo menos 20 días
hábiles antes del inicio del procedimiento de contratación”. Por su parte, el
FOOSSI
201
Integrante del Distrito de Riego 041 Río Yaqui. Entrevista realizada en Sonora, 21 de noviembre de 2014
202
Comunicado de la SCJN 6/2015. “Inválido procedimiento de impacto ambiental relativo al proyecto
Acueducto Independencia: Primera Sala”, 21 de enero de 2015. Consultado en [Link] (fecha de
acceso: enero 2015).
230
(…) incurrió en las siguientes omisiones: no solicitó a la Secretaría de la Función Pública la
designación de un testigo social 20 días hábiles antes de la publicación de la convocatoria,
aunado a que no informó que los trabajos se efectuarían con recursos tanto federales como
estatales; incluyó en las bases de licitación requisitos que limitaron la competencia y libre
concurrencia de los participantes; ninguno de los licitantes cumplió con la experiencia y
capacidad técnica previstos en las bases de la licitación; la evaluación de las propuestas y
adjudicación del contrato fueron deficientes y como resultado se adjudicó al licitante que
ocupo el cuarto lugar, se incluyó un criterio relativo a la evaluación del proyecto, fuera de la
normativa aplicable. Asimismo se determinó que la contratación de la obra no se ajustó a un
proceso que garantizara las mejores condiciones disponibles en cuanto a precio, calidad,
financiamiento, oportunidad y demás circunstancias pertinentes (ASF, 2012: 13).
203
Los datos de estos juicios provienen del sitio de la SCJN: [Link]
231
3.3.3 La impugnación del Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA-R)
232
fundamental en la promoción del AI, relacionados con el crecimiento económico a
partir de esta actividad en las inmediaciones de Hermosillo:
(…) en la zona aledaña a Hermosillo, que puede ser la costa de Hermosillo o las zonas
agrícolas que se están abriendo al norte de Hermosillo [el Zanjón y el río San Miguel] en
donde existen actualmente grandes extensiones con viñedos y otros cultivos (…)
principalmente uva de mesa, pero no sé actualmente, pero hubo un momento que [Pedro]
Domec tenía una planta destiladora en esa zona. Actualmente muchos de esos viñedos
son propiedad de chilenos, los chilenos tienen una gran tradición de grandes vinateros (sic)
y están volteando a ver a otras regiones vinícolas, vitivinícolas en el mundo para hacer sus
inversiones y se están encasillando en la zona de Hermosillo y en poco tiempo diría yo que
se quedaran con todos los viñedos y son chilenos que están establecidos en Hermosillo y
por supuesto que aumentarán esas extensiones. Para eso es el agua (…) en parte el agua
también va a ser usada para darle plusvalía a los terrenos, terrenos con vocación agrícola
para aumentar lo que podemos llamar el horizonte agrícola o frontera agrícola de la zona
de Hermosillo, a parte a lo largo de los 150km que tiene el Acueducto hay una multitud de
ranchos ganaderos que requieren de agua, no solo para el ganado aunque tienen
represados una multitud de arroyos para ese fin, pero con una mayor disponibilidad de
agua entonces estos ganaderos en sus ranchos podrán establecer praderas artificiales o
204
bien establecer cultivos.
(…) ahí digamos hubo una falla, técnico-jurídica, porque a SEMARNAT se le entrega un
documento y SEMARNAT tiene la obligación de evaluarlo desde el punto de vista técnico,
el punto de vista social, de todos los puntos de vista en que pueda incidir el proyecto.
Entonces si SEMARNAT emite una autorización para ese proyecto en materia de impacto
ambiental y soslayó o no consideró o no evaluó a todo, con toda profundidad la sección o
el área o la parte social de la manifestación de impacto ambiental, es responsabilidad de
SEMARNAT. Y lo que debió haber hecho, es haber remitido un oficio e informado al
promotor de ese proyecto, que era el gobierno del estado, diciéndole que la manifestación
de impacto ambiental que se le entregó no es este suficientemente, no abordó con toda
especificación o con las especificaciones técnicas necesarias para aprobar o aceptar el
análisis social del proyecto (…) la cuestión técnica es muy sencilla de una obra de esas, no
204
Integrante de asociación de agricultores privados. Entrevista realizada en Sonora, 11 de octubre de 2014
205
Consultor en ingeniería ambiental. Entrevista realizada en Sonora, 19 de octubre de 2014
233
es nada complicado, es una zanja y son unos tubos que vas a meter y luego vas a tapar la
206
zanja y las bombas… eso, eso es lo de menos.
234
Mapa 1. Área de influencia del AI delimitada por la Comisión Estatal del Agua
208
Estas son, las Regiones Terrestres Prioritarias Sierra Libre, Sierra de Mazatán, San Javier Tepoca y El
Maviro Santo Niño; el Área de Interés para la Conservación de Aves 127 y la Región Hidrológico Prioritaria
16 Yaqui-Cascada de Baseaséachic (FOOSSI, 2010b: 31-39).
235
Mapa 2. Áreas de conservación ecológica consideradas en el MIA-R
Las áreas consideradas representadas son únicamente las más cercanas al trazo del AI sin
considerar la totalidad de la cuenca cedente (del Yaqui). Fuente: FOOSSI, 2010b.
Si bien el trazo del acueducto no está comprendido por completo en la cuenca del
Yaqui, no considerar su totalidad y referirse, en el mejor de los casos a las
subcuencas, denota ciertamente un desconocimiento del comportamiento y de la
dinámica hidrológica de las cuencas. Sus componentes no son unidades
independientes de las demás, sino que forman una unidad intrínsecamente
relacionada a partir de la dinámica de los escurrimientos de sus ríos y arroyos (y
demás cuerpos de agua). De igual manera, los espacios de importancia ecológica
dependen del ciclo del agua para su mantenimiento y reproducción, es decir, el
agua es condición indispensable para la continuidad de los ecosistemas, y los
agroecosistemas.
236
Mapa 3. Subcuencas consideradas como la zona de influencia del AI
237
No obstante, pese a no contar con la autorización ambiental, el 8 de diciembre el
gobernador dio inicio formal a la construcción del AI. Ese día, habitantes de varios
municipios (Hermosillo, Mazatán, Soyopa, Ures y Villa Pesqueira) solicitaron a la
DGIRA una consulta pública para el proyecto, que se inició el día 12 de enero de
2011 (SEMARNAT, 2011: 1-7). El 8 de diciembre de 2012 la DGIRA solicitó la
opinión técnica de distintas instituciones como la Secretaría de Infraestructura
Urbana y Ecología del gobierno estatal, a la Dirección General del Instituto
Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), la Dirección General del OCNO y la
CONABIO. Los tiempos definidos para la consulta pública fueron del 13 de enero
al 11 de febrero, periodo durante el cual fueron recibidos distintos documentos
(“escritos, cuestionarios y correos electrónicos”), y entre los autores se contaban a
Javier Castelo Parada, Rogelio Díaz Brown y Alberto Vizcarra Osuna
(SEMARNAT, 2011: 1-7), activos integrantes de la oposición, ex senador panista
el primero (2006-2012), actual presidente municipal priísta de Cajeme (2012-2015)
y otrora diputado federal el segundo (2009-1012) y el tercero integrante del MCA
(SEMARNAT, 2011: 3-8).
238
Para el 25 de enero la DGIRA publicó la convocatoria para la realización de una
Reunión Pública de Información del proyecto Acueducto Independencia, distinta a
la referida anteriormente, celebrada el 1ro. de febrero de 2011 en el salón de un
hotel en la ciudad de Hermosillo; a este evento asistieron 479 personas y fueron
presentadas 36 ponencias. Entre los asistentes se contaban varios integrantes del
pueblo yaqui (Tomás Rojo y Mario Luna por ejemplo) (SEMARNAT, 2011: 3-8). El
evento, contó con la presencia de un grupo de personas que previo al evento
ocuparon buena parte de los lugares disponibles, de tal suerte que otros
participantes (representantes de la prensa, académicos entre otros) tuvieron que
permanecer de pie durante su realización. Estas personas portaban gorras con la
leyenda “Sonora SI” y “Acueducto Independencia” (Moreno, 2014: 79).
239
exigencias de incorporar las opiniones, propuestas e intereses de los distintos
actores en el proyecto, la aclaración de varios aspectos sobre las particularidades
de la obra y, por último, la adecuada consideración de los impactos ambientales, a
partir de la concepción de la cuenca del Yaqui como una unidad hidrológica
interdependiente y no solo a las subcuencas cercanas a la obra; el resto son
similares a los de la consulta pública. La referencia a los yaquis y a sus
especificidades culturales empieza a sobresalir en el discurso de los opositores,
imprimiéndole la particularidad por medio de la cual se identificaría la oposición al
AI, por lo menos desde fuera de Sonora, es decir, como la lucha en defensa del
territorio yaqui.
209
En palabras de un par de defensores de la autonomía étnica, en su variante regional, la necesidad del
reconocimiento de la autonomía resulta de la consideración de que "la marginalidad de los pueblos indígenas
no deriva de sus características 'culturales', sino primordialmente de su carencia de poder político”.
Consecuentemente, esta nueva "organización territorial del poder (…) fortalecería la autoridad de las
comunidades y los municipios, y otorgaría al gobierno regional [autónomo] la fuerza política suficiente para
asegurar los intereses de los pueblos indios frente a los grupos de poder estatales y locales [y transnacionales].
240
Así, iría germinando la oposición, con la convergencia de distintas acciones; cada
uno por su parte iría construyendo sus propias redes de apoyo y usando espacios
diferenciados para la interlocución con la contraparte gubernamental y la presión y
movilización políticas. Los actores político-institucionales de la oposición
gestionarían reuniones con funcionarios federales, promoverían comunicados y
posicionamientos de las cámaras legislativas a las que se adscriben (locales y
federales), además de cabildear en estos espacios para bloquear el financiamiento
de la obra. Por su parte, el sector de los yaquis de la oposición, liderados por
Vícam Estación, construirían sus redes de solidaridad, nacional e internacional,
vinculándose con el movimiento indígena nacional y realizando foros y reuniones
con afectados por obras hidráulicas (Foros en Defensa del Agua), entre otros.
De cara a la administración central, los gobiernos regionales estarían en mejores condiciones de interlocución
y negociación” (Cursivas propias) (Díaz Polanco y Sánchez, 2002: 88-89).
241
El MIA-R también estableció la necesidad de delimitar primeramente el Sistema
Ambiental Regional (SAR) para, a partir de ello, definir los componentes “abióticos
y bióticos” que lo integran, susceptibles de afectación. Y en opinión de la DGIRA,
el SAR en el caso del AI está conformado por 6 subcuencas pertenecientes a 3
cuencas, todas en la RH9 Sonora Sur, las de los ríos Yaqui, Mátape y Sonora. Las
subcuencas de estos ríos sirven para delimitar el SAR y son las siguientes: 1) río
Sonora-Hermosillo; 2) arroyo La Junta; 3) río Mátape-Punta de Agua; 4) río
Tecoripa; 5) río Yaqui-P- Álvaro Obregón y 6) río Yaqui-P. Plutarco Elías Calles,
en su mayoría pertenecientes a la cuenca del río Yaqui210 (SEMARNAT, 2011: 28-
29). La mayoría de estas subcuencas se adscribe a la del Yaqui, por lo que
debería haberse considerado en su conjunto en la evaluación de impacto
ambiental. Resultado de un juicio legal promovido por los yaquis (amparo en
revisión 631/2012), se solicitó y realizó un peritaje antropológico realizado por la
Coordinación Nacional de Antropología del Instituto Nacional de Antropología e
Historia, para determinar los impactos de la obra para este pueblo indígena.
242
(la 5 y 6 se ubican en el cauce principal y la 4 es uno de los afluentes del Yaqui),
mientras solo dos (la 1 en el cauce principal y el 2, Arroyo La Junta, es tributario
del río Sonora) integran la cuenca del río Sonora; y en cuanto al último, una parte
de la bibliografía suele considerar a la cuenca del Mátape como parte del Yaqui y
otra como una cuenca en sí misma, lo que independiente de cuál sea el criterio
adecuado apunta al grado de interrelación entre ambas.
243
(…) con la operación de las presas en la mayoría de los meses se satisface gasto
ecológico, excepto en un par de meses (…) si uno va a la cuenca alta, vas a ver una
vegetación exuberante siempre, no se ve un impacto por falta de gasto ecológico porque
las propias presas están generando una descarga que satisface el gasto ecológico. Pero
llegas a la última presa, se tapa todo el río y no dejas un caudal que baje, excepto cuando
hay una crecida tan grande que la presa no la puede contener, entonces sueltas agua por
seguridad, y esa agua que sueltas es la que va de algún un modo a satisfacer parte del
211
gasto ecológico, pero eso va a ser mínimo cada siete años, cada siete, ocho años.
Según la DGIRA, el caudal ecológico no será afectado por el AI, sin embargo
según la versión del entrevistado ya existe una imposibilidad para contar con este
caudal, especialmente en la parte baja y durante algunos meses, cuando se
acrecienta por la carencia de lluvias. En consecuencia, el trasvase de un volumen
de agua que no será utilizado en la cuenca, y que mucho menos cumplirá su ciclo
211
Profesor-investigador de institución académica 2. Entrevista realizada en Sonora, 8 de diciembre de 2014.
212
Profesor-investigador de institución académica 2. Entrevista realizada en Sonora, 8 de diciembre de 2014.
244
hidrológico en su cuenca de origen, no podrá sino agudizar la situación. Cuestión
aparte es la idoneidad de los trasvases. La sobreexplotación del agua se relaciona
con la ausencia de mecanismos para asegurar un equilibrio relativo, es decir que
se usa un volumen mayor al mínimo requerido para la recarga de los cuerpos de
agua, por lo que el problema no es reductible a la mera disponibilidad de los
recursos y la garantía de su abastecimiento. Se puede incurrir así en fomentar el
consumo dispendioso y las actitudes irresponsables en la cuenca receptora (la
actividad agrícola de la Costa de Hermosillo y la presa particular vinculada con el
gobernador del Estado Guillermo Padrés, además de una serie de prácticas
suntuosas entre los usuarios domésticos como el uso de albercas o jacuzzis, por
ejemplo), favoreciendo las asimetrías entre las regiones, al perjudicar aquellas
donde sí se tomen medidas para hacer más eficiente el uso del agua. En el caso
del Valle del Yaqui:
Esta versión contrasta con la Costa de Hermosillo, en la cuenca del río Sonora,
donde sus usuarios “no quieren Consejo de Cuenca, no quieren COTAS [Comité
Técnico de Aguas Subterráneas], no quieren nada que tenga que ver con
intervención del gobierno”.214 La reticencia de los usuarios agrícolas a las medidas
de regulación estatales tiene que ver con las extracciones desmedidas de los
pozos agrícolas, que en buena parte han sido causa de la sobreexplotación de
este acuífero. Las regulaciones de las explotaciones afectarían el ejercicio del
agua con fines políticos por este sector. En lugar de proceder al reordenamiento
de los usos del agua en la cuenca para satisfacer primeramente las necesidades
de Hermosillo, y destinar los excedentes, si los hubiere, a la actividad agrícola. Por
213
Profesor-investigador de institución académica 2. Entrevista realizada en Sonora, 8 de diciembre de 2014
214
Profesor-investigador de institución académica 1. Entrevista realizada en Sonora, 8 de diciembre de 2014
245
el contrario, en esta región, escenario de poderosos intereses económicos
vinculados con el poder político, se procede al revés: primeramente se garantiza el
riego agrícola y después el líquido para los habitantes de la capital. El ejercicio de
la hidropolítica al mismo tiempo que salvaguarda los intereses de estos poderosos
actores, impone una obra fuera de la cuenca trasladando las afectaciones a otra
región. Lo mismo aplica para las regiones agrícolas al norte de la capital (El
Zanjón y el río San Miguel) espacio explotaciones agrícolas. El argumento de que
las concesiones no generan derechos y del interés público a los que hace
referencia la SCJN para cuestionar los reclamos de los quejosos en varios de los
juicios, bien puede aplicarse en este caso, haciendo uso del volumen de agua
concesionado para abastecer a Hermosillo, como causa de interés público. De
nuevo, alrededor de los derechos de agua orbitan relaciones de poder desde que
su otorgamiento implica control del recurso y relaciones de exclusión.
246
localidades carecen de acceso al agua potable; el caudal del río, del que
históricamente han dependido, se ha desecado desde la operación del sistema de
presas y su derivación al Valle para riego agrícola, persiste pues una situación de
inseguridad hídrica. Adicionalmente, están las secuelas de la operación del
acueducto Yaqui-Guaymas, cuya toma de abastecimiento (una batería de pozos)
está en el lecho del río cerca de la presa El Oviáchic, que ha incidido en el
aumento de la salinidad de las tierras agrícolas y la pérdida de árboles, como los
álamos, debido a la disminución del nivel de los flujos subterráneos; esto sin
mencionar las consecuencias culturales de la ausencia del líquido.
247
(…) permite predecir el comportamiento del SAR sin el proyecto, con el proyecto pero sin
medidas de mitigación e incluyéndolas, a efecto de evaluar el desempeño ambiental del
mismo, garantizando que se respetará la integridad funcional del ecosistema a partir de
una proyección teórica de las posibles implicaciones ambientales que generaría el proyecto
de manera espacial y temporal (SEMARNAT, 2011: 35).
248
obligaciones en materia ambiental a la obra (ampliación del Programa para el
Rescate y el Resguardo de Flora y Fauna, implementación de un Programa para
el Manejo, Restauración y Conservación de Suelos y la obligación de tratar
cuando menos el 50% de las aguas residuales de Hermosillo) (SEMARNAT, 2011:
41-47) y sin considerar los impactos sociales.
El MIA-R ha sido imputado mediante distintos juicios legales por los opositores.
Las autoridades yaquis promovieron un juicio de amparo contra este documento
ante el Juzgado Décimo de Distrito con sede en Hermosillo (expediente 461/2011).
En otro momento sería atraído por la Primera Sala de la SCJN (amparo en
revisión 631/2012). En este juicio se invocó el derecho a la consulta de la que
gozan los pueblos indígenas, en lo relativo a proyectos que impacten sus
territorios y los recursos naturales comprendidos en ellos, acorde con varios
convenios y tratados internacionales (entre ellos el Convenio 169 de la OIT).215
Las controversias constitucionales promovidas por los municipios de San Ignacio
Río Muerto (94/2012) y Cajeme (109/2012) entre otros actos también impugnan el
MIA-R. Además de estos recursos legales, se cuenta el juicio de amparo
603/2014, promovido por autoridades tradicionales de cinco pueblos yaquis
(Vícam, Pótam, Loma de Bácum, Loma de Guamúchil-Cocorit y Belem-Pitahaya)
ante el Juzgado Octavo de Distrito de Ciudad Obregón; este juicio, hasta
noviembre de 2014 residía en el Tercer Tribunal Colegiado de Hermosillo e
imputaba todos los actos derivados del AI (títulos de asignación, concesión y
operación).
215
Abogado. Entrevista a realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014.
249
los agricultores, el argumento étnico ha significado un mayor impacto mediático y
movilizador, cuando menos hacia afuera de Sonora, capitalizado por los
opositores en conjunto. De ahí que sea imprescindible detenernos en ello.
En marzo de 2011 tendrá lugar otro evento polémico, derivado del juicio agrario
promovido por los yaquis, en el que un funcionario público cuestionó la existencia
de este pueblo indígena. El 11 de marzo, el agente del Ministerio Público Cesar
Lezama González solicitó al INAH el dictamen que acreditara el carácter indígena
de la comunidad yaqui, pues en su opinión para tales efectos se “debe contar con
un peritaje antropológico y etnográfico” emitido por la Comisión Nacional para el
Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI). Aparentemente el argumento pretendía
cuestionar la legitimidad de los promoventes para ejercer la titularidad del territorio
y sus recursos y concurrir al juicio: “No exhiben título alguno para acreditar la
propiedad territorial que afirman tener y de la cual derive el derecho a las aguas
que fluyen del río en cuestión”. A los pocos días, el 23 de marzo, el INAH declaró
que no existía tal dictamen porque nadie se lo había solicitado; incluso fue ofrecida
una rueda de prensa para precisar que el INAH “no niega la existencia de los
yaquis” (Moreno, 2014: 83-85). El dictamen finalmente solicitado al INAH, tenía por
objeto aclarar la adscripción yaqui de los promoventes:
(…) hago el dictamen y la PGR [Procuraduría General de la República] quita las dos hojas
en donde venía la parte que decía que Vícam y Pótam eran yaquis. Pero además era
absurdo porque ese no era el problema, el problema era, y no sé porque no lo manejaron
así, si eran válidas esas dos autoridades duales que hay en Vícam y Pótam, peor pues…
porque desconoce dicen: “pues Vícam y Pótam ¿son pueblos yaquis?” son pueblos yaquis,
pero lo quitan del documento que le entregan al… a la autoridad pues, y entonces el juez
dice: “pues es que dice el INAH que los yaquis no existen”, o sea este es el manejo que se
216
le da en ese momento.
216
Investigador adscrito al INAH. Entrevista realizada en Sonora, 18 de noviembre de 2014
250
gubernamentales y desacreditar a los opositores; la sustracción de la parte del
dictamen donde se establecía la adscripción yaqui de las autoridades y
localidades referidas apunta en este sentido. Tal desconocimiento implica un
acceso desigual a la justicia para los pueblos indígenas, otra expresión de su
carácter subalterno. Otro hecho en el mismo sentido lo provee el caso de los
presos políticos yaquis, donde bien pudo haber procedido la solicitud de la
autoridad de un peritaje antropológico, pero para conocer el sistema normativo
yaqui y tener el contexto necesario para considerar que ninguno de los acusados
tiene la facultad para ordenar la detención de alguna persona, con lo que
quedarían sin sustento las acusaciones.
(…) no se consultó a la tribu yaqui para otorgar esa autorización de impacto ambiental, y
ese fue el motivo por el que se promovió el amparo. En el caso de los productores
agrícolas, en el 2010, que se promovieron esos juicios de amparo fue básicamente porque
la cuenca del río Yaqui, está demostrado en base a los escurrimientos anuales históricos,
que no tiene agua suficiente, no tiene excedentes para trasvasar. Además existen
disposiciones de la Ley de Aguas Nacionales que fueron violadas: no se contempló el
caudal mínimo ecológico (…) existen decretos de veda que establecen el destino de las
217
aguas de la cuenca del río Yaqui.
217
Abogado. Entrevista realizada en Sonora, 10 de noviembre de 2014.
251
El derecho a la consulta se inscribe en el paradigma social del manejo y gestión
del agua, donde también se encuentra el abastecimiento para el consumo
humano, mientras el derecho de audiencia de los productores agrícolas se sitúa
en el paradigma económico, dado su uso como insumo para la producción
agrícola. Ambos implican distintas formas de relacionarse con el agua y tienen
lugar en el contexto más amplio de un conflicto que involucra la confrontación de
intereses entre distintos usuarios del agua al interior de cada cuenca, entre ellas, y
entre los usos del agua.
La consulta a los yaquis deriva del juicio de amparo 461/2011 promovido ante el
Juzgado Auxiliar Cuarto de Distrito con sede en Culiacán, Sinaloa, que el 4 de
mayo de 2012 dejo insubsistente el MIA-R otorgando el derecho de audiencia, es
decir a la consulta por tratarse de un pueblo indígena. El 8 de mayo de 2013 la
Primera Sala de la SCJN confirmó la sentencia de 2012 otorgando el amparo
(radicado en la primera sala con el número 631/2012) para brindar la consulta en
cuanto a la autorización de impacto ambiental. La responsabilidad le fue impuesta
a la SEMARNAT (SCJN, 2013b). Este sería otro punto de inflexión del discurso
étnico: el derecho a la consulta. Esta resolución tendría por sustento la
consideración de la SCJN de que los yaquis contaban con la “legitimación para
acudir a solicitar el amparo debido a los derechos que tiene sobre el agua de la
presa [La Angostura] y la susceptibilidad de que dicho recurso sea vea afectado
por el acueducto” (Gómez, 2014: 196-197). Se otorgó el recurso de la consulta al
considerar que los derechos de agua de los yaquis eran susceptibles de
afectación no por la construcción del acueducto, sino por su operación.
252
reconoció el derecho de audiencia a los yaquis bajo la forma de consulta,
estableciendo los principios de ésta acorde con el Convenio 169 de la OIT (SCJN,
2013c: 4-10, 29-38, 48-51, 59-65, 80-83). El engrose textualmente dice:
La consulta debe ser previa. Debe realizarse durante las primeras etapas del plan o
proyecto de desarrollo o inversión o de la concesión extractiva y no únicamente cuando
surja la necesidad de obtener la aprobación de la comunidad.
La consulta debe ser culturalmente adecuada. El deber estatal de consultar a los
pueblos indígenas debe cumplirse de acuerdo con sus costumbres y tradiciones, a través
de procedimientos culturalmente adecuados y teniendo en cuenta sus métodos
tradicionales para la toma de decisiones. Lo anterior exige que la representación de los
pueblos sea definida de conformidad con sus propias tradiciones.
La consulta informada. Los procesos de otorgamiento exigen la provisión plena de
información precisa sobre la naturaleza y consecuencias del proyecto a las comunidades
consultadas, antes de y durante la consulta. Debe buscarse que tengan conocimiento de
los posibles riesgos incluidos los riesgos ambientales y de salubridad, a fin de que acepten
el plan de desarrollo o inversión propuesto, de forma voluntaria.
La consulta debe ser de buena fe, con la finalidad de llegar a un acuerdo. Se debe
garantizar, a través de procedimientos claros de consulta, que se obtenga su
consentimiento previo, libre e informado para la consecución de dichos proyectos. La
obligación del Estado es asegurar que todo proyecto en área indígena o que afecte su
hábitat o cultura, sea tramitado y decidido con participación y en consulta con los pueblos
interesados con vistas a obtener su consentimiento y eventual participación en los
beneficios (SCJN, 2013c: 84-85).
218
La Jornada, “Forman ONG misión para proteger los derechos hídricos de la Tribu Yaqui”, 3 de diciembre
de 2013; “Comunicado del anuncio de la conformación de la Misión Civil de Observación de la Consulta a la
Tribu Yaqui” en: [Link]
253
2014). Varios serían los obstáculos de la misma. Por ejemplo Pótam, 219 se opuso
a la cuarta etapa (la consulta propiamente dicha) en tanto no se levantara el
bloqueo de la carretera; otro más fue la solicitud de entrega de más información
por un grupo de yaquis, misma que sería facilitada a fines de diciembre. Durante la
reunión para la entrega de la información adicional solicitada, estuvo presente la
recién constituida MCO (Moreno, 2014: 302-304).
Este instrumento sería inicialmente refutado por las autoridades yaquis, al no ser
el procedimiento y la información culturalmente adecuada y asequible a los
consultados y sin ser lo suficientemente explicada a los consultados. En
respuesta, la SEMARNAT se limitó a presentar una serie de información impresa
en jiak nokki (yaqui), dando por cumplido una de las características de la consulta,
la de ser culturalmente adecuada (Figura 3) (MCO). En su sentencia, la SCJN en
la que se reconoce a los tratados internacionales igualdad respecto de la
constitución, posibilitando al mismo tiempo subsanar las limitaciones al respecto
establecida en el 2do. Constitucional (Gómez, 2014: 197), que limita el derecho a
la consulta a la opinión de las comunidades y pueblos indígenas en los planes
estatales y municipales de desarrollo.
254
fue entregado a la solicitante el 21 de octubre (INAH, 2014: 1) y a los yaquis el 17
de febrero de 2015; su inclusión también marca un hito al incluir los impactos
sociales en el MIA-R. A partir de este proceso, el acoso y la intimidación se
incrementarían en el bloqueo de la carretera en Vícam, en particular hacia los
participantes, voceros y autoridades.
Figura 3. Parte del folleto explicativo en jiak nokki (yaqui) entregado por la
SEMARNAT durante el proceso de Consulta.
El folleto es una parte (páginas 6 y 7) del entregado por la SEMARNAT al inicio del proceso de
consulta; consta de 7 páginas donde se incluye información sobre la cuenca del Yaqui (extensión,
estructura de los usos del agua, ubicación de las presas), ubicación y volumen de los derechos
asignados para el trasvase, estadísticas de almacenamiento en las presas y una breve explicación
del Acueducto Independencia. Fuente: Cortesía del Distrito de Riego Río Yaqui.
255
con estos cinco pueblos, mientras los restantes (Vícam Pueblo, Ráhum, Huírivis y
Tórim), han sostenido sus propias reuniones de consulta y sus propios
procedimientos (MCO, 2015: 6-7), traduciéndose en mecanismos diferenciados de
participación. En el concreto caso de Vícam Pueblo, el procedimiento inició en
octubre de 2013 y la respuesta sería entregada a la SEMARNAT en mayo de
2014. Según una versión, este documento manifestaría la inconformidad de este
sector de los yaquis al AI (al que al parecer se adherirían Ráhum y Huírivis con
una postura similar), si bien en contra del trasvase no del todo intransigente y más
receptiva a negociar con el gobierno estatal y federal; la convergencia de este
sector se expresaría en el interés de Ráhum y Huírivis por conocer y apropiarse
del documento elaborado en Vícam Pueblo con la intención de integrarlo como
parte de sus respuestas a la consulta.220 El caso de Tórim es distinto, divergente a
este sector y al coaligado en la oposición, más cercano al gobierno estatal; se
desconoce también si en su caso haya sido realizada, y respondida, la consulta.
220
Colaborador de la autoridad tradicional yaqui y habitante de Vícam Switch. Entrevista realizada en Sonora,
25 de noviembre de 2014.
256
sido, también, inobservado pues además se ha promovido una “campaña
discriminatoria” contra los yaquis que ha incentivado la confrontación y la
afectación de beneficios y programas a este sector de la población (becas a
estudiantes) (MCO, 2015: 9-28).
257
En el caso de los yaquis, la principal problemática está relacionada con el no
reconocimiento de su sistema normativo para la transferencia del DR018 Colonias
Yaquis. En tanto autoridades garantes del sistema normativo (lutu’uria), a las
autoridades tradicionales les ha sido negada la personalidad jurídica, desde el
derecho positivo, para administrar el distrito de riego, al requerir una forma
asociativa particular (Asociación Civil, y/o Sociedad de Interés Público,
Responsabilidad Limitada y Capital Variable). A la par de las divisiones internas
expresadas en la existencia de autoridades duales, la carencia de personalidad
jurídica y la imposibilidad de reconocerla es el argumento para que la el distrito de
riego siga siendo operado por la CONAGUA. Las particularidades en cuanto al
acceso al agua de este pueblo indígena, lo hace depender de esta forma
institucional, el distrito de riego, para poder aprovechar el agua para uso agrícola.
La falta de reconocimiento de la pluralidad normativa en México imposibilita el
reconocimiento de las autoridades tradicionales yaquis para el ejercicio de sus
derechos de agua.
Otro momento importante relativo a la impugnación del MIA-R, tuvo otro momento
importante con la resolución de las controversias constitucionales de Cajeme y
San Ignacio Río Muerto. En enero de 2015 la Primera Sala de la SCJN decidió:
258
agua a la que se refiere Luis Aboites (2009) resultado de la vigencia del modelo
mercantil-ambiental, pues es un grupo con intereses económicos el que en los
hechos logró imponer la obra, mediante la sistemática inobservancia del Estado de
Derecho.
La alianza entre yaquis y los agricultores del Valle del Yaqui se fue gestando
desde inicios de la oposición; ya en las primeras reuniones para dar a conocer el
Sonora SI y en las reuniones públicas para la discusión del MIA-R del AI hubo
presencia yaqui. En otro momento, este acercamiento se concretaría en la firma
del llamado Pacto del Río Yaqui, signado en mayo de 2010 y refrendado en los
años subsecuentes, en el que establecía la alianza entre un sector de los yaquis
(liderada por Vícam Estación) y los agricultores del Valle del Yaqui, con el objetivo
de emprender la defensa de las aguas del río Yaqui.
Esta colaboración sería decisiva para ambas partes, pues además de la asesoría
técnica (en aspectos relativos a la disponibilidad de agua en ambas cuencas
involucradas, y a la legal), se estableció un mecanismo destinado a financiar las
actividades de defensa. En este esfuerzo participaron todos los agricultores y sería
acordado entre ellos para sufragar los costos de la defensa, aportando una
cantidad (siete centavos generados por el pago de cada millar de metros cúbicos
259
de agua). Así todos los agricultores (ejidatarios, colonos y agricultores privados)
beneficiados por el usufructo el agua aportan un recurso económico, proporcional
a sus derechos de agua para, justamente, sostener las acciones contra el
trasvase. Esta distribución de los costos no es nueva en la región, pues entre otras
cosas ha sido un mecanismo mediante el cual los agricultores han financiado la
investigación agrícola y la creación del propio ITSON (Instituto Tecnológico de
Sonora).222
222
Profesor-investigador de institución académica 2. Entrevista realizada en Sonora, 8 de diciembre de 2014.
260
pruebas de la obra siendo prácticamente mantenido con interrupciones
unilaterales durante la celebración religiosa más importante de los yaquis, la
cuaresma. De nueva cuenta se recrudecería ante la detención de Mario Luna y
Fernando Jiménez, persistiendo hasta la actualidad (junio de 2015).
261
Sin embargo, dado que el espacio de la disputa ha sido llevado a territorio yaqui,
estos asumen la mayor parte de las consecuencias de la confrontación, en un
contexto donde el gobierno estatal ha utilizado distintos mecanismos para cooptar
coaccionar y reprimir. El uso de instituciones estatales, en particular de la
Comisión Estatal para el Desarrollo de los Pueblos y Comunidades Indígenas
(CEDIS) como operadores y frente de oposición interno ante los yaquis opositores
al AI, evidencia un estilo de gobernar caracterizado por la coerción en vez del
consenso. Esto es un primer corolario de las asimetrías entre yaquis y actores del
Valle del Yaqui.
262
toma de fotografías en la carretera a las personas que están en el bloqueo por
sujetos a bordo de vehículos particulares, algunos sin placas y las llamadas
intimidatorias a teléfonos particulares de autoridades y voceros son algunas de las
acciones de intimidación emprendidas contra los yaquis. También se cuenta la
certera agresión hacia uno de los responsables del bloqueo, Lauro Baumea, a
quien le fueron incendiados dos vehículos particulares en su domicilio durante la
madrugada del 27 de octubre, previo a ser amenazado y presionado vía telefónica
para que retirara el bloqueo.223
Estas acciones son vividas por los yaquis, en el contexto del bloqueo de la
carretera México-Nogales. La situación ha sido denunciada incluso ante instancias
internacionales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)
la cual ha solicitado el otorgamiento de medidas cautelares por parte del Estado
mexicano para la protección de los opositores.224 Las asimetrías entre yoris y
yaquis, como se ha mencionado, tiene su principal expresión en la división de
roles en el bloqueo. La presencia de los opositores yoris se limita a un vehículo y
su operador que participa de las actividades en la carretera, en coordinación con
los responsables, a su vez subordinados a las autoridades yaquis; salvo la
realización de alguna reunión, u alguna coyuntura específica (como el cierre total
de la carretera días después a la aprehensión de Mario Luna) la presencia de los
agricultores en el sitio del bloqueo es prácticamente nula.
El papel de éste sector, por otro lado, se orienta, además de la asesoría técnica y
jurídica, hacia la gestión de reuniones con distintos funcionarios de gobierno,
resultado de la participación en la coalición opositora de distintos políticos insertos
en distintas instituciones gubernamentales. La participación de los no yaquis tiene
su posibilidad en cuestiones técnicas, mientras parte de la tropa yoemia asume la
organización y defensa en la carretera. Por otro lado, ningún actor es homogéneo,
pues tanto al interior de los yaquis como entre los agricultores del Valle del Yaqui
223
Diario de campo, octubre-noviembre 2014.
224
“Pide CIDH al Estado mexicano medidas cautelares por el caso de la Tribu Yaqui”, consultado en línea:
[Link]
cautelares-por-el-caso-de-la-tribu-yaqui/ (fecha de acceso: mayo 2015).
263
existen diferencias que se expresan, entre otras cuestiones, en las relaciones
previas con los yaquis y entre los distintos sectores aglutinados en el Distrito de
Riego Río Yaqui (colonos, ejidatarios y pequeños propietarios). Un sector de los
ejidatarios mediante su organización (ALCANO) ha colaborado con productores
yaquis afiliados a esta organización, manteniendo una estrecha cercanía, previa a
la movilización y durante la misma.225
Las alianzas de los yaquis con otros grupos hegemónicos, tampoco es algo nuevo,
basta recordar las sucesivas alianzas que a lo largo de su historia evidencian un
carácter pragmático orientado a la búsqueda de los propios objetivos. De esta
manera, la alianza entre ambos sectores ha representado la posibilidad diversificar
las acciones contra el AI. Sin la colaboración entre ambos sectores hubiera sido
difícil pensar en que los opositores contarían con los mismos márgenes de acción.
Las distintas reuniones y los acuerdos alcanzados en las cámaras legislativas y
federales, es decir, el acceso espacios institucionales, particularmente en torno al
225
Ejidatario del Valle del Yaqui. Entrevista realizada en Sonora, 14 de noviembre de 2014.
264
presupuesto para la obra, hubieran sido difíciles de acceder sin la participación de
estos actores políticos insertos en la vida institucional.
Por otro lado, la inclusión del argumento étnico, sin duda ha incidido positivamente
en la defensa legal, con la imposición de la obligatoriedad del derecho a la
consulta otorgado a los yaquis, en marco del procedimiento de autorización de los
impactos ambientales de la obra y del cumplimiento (y reconocimiento) de los
derechos de los pueblos indígenas. En este sentido, es importante enfatizar la
inclusión de los impactos sociales en los pleitos legales que ha sido la causa de
solicitud y realización de un peritaje antropológico para determinar las
afectaciones de la obra a los yaquis. La dimensión performativa de la etnicidad ha
sido capitalizada políticamente por los opositores, aunque sus dividendos (como la
consulta y la realización del peritaje antropológico) por lo menos por el momento
no hayan sido efectivos y tenido efecto determinantes en la cancelación de la
obra.
Al mismo tiempo, en el caso de los yaquis, esta cultura política se combina con la
capacidad de mantener alianzas con distintos sectores con miras a la consecución
de sus propios objetivos, a saber, mantener sus espacios territoriales y su
autonomía de facto cimentada en una “forma tradicional de gobierno, el territorio y
la identidad cultural”. La participación de los yaquis en el movimiento indígena
265
encabezado por el CNI se adscribe en la generación de un frente de defensa del
territorio ante los embates del neoliberalismo y sus proyectos (Lerma, 2009: 87-
98), del que el Acueducto Independencia es una negativa expresión. El punto
álgido de movilización que fue la oposición yaqui al AI se inscribe en los ciclos de
protesta de los movimientos indígenas, entendidos como las “fases de
intensificación de los conflictos y la confrontación, que incluyen una rápida difusión
de la acción colectiva de los actores más movilizados a los menos politizados”
(Burguete, 2011). La policía comunitaria de Guerrero y Óstula, Michoacán, Cherán
y el proyecto autonómico de San Juan Copala en Oaxaca forman parte de este
ciclo de protesta. El escenario estructural es el neoliberalismo y los
megaproyectos asociados con el capital trasnacional.
266
que se desactive el conflicto. Empero, con lo recorrido hasta este momento,
podemos aventurar algunas (tentativas) conclusiones.
267
actos para la construcción de la obra (la aprobación del MIA-R, la adquisición de
los títulos de asignación para el trasvase por la CEA y la licitación del proyecto),
los yaquis promoverían los juicios legales contra el AI.
268
también con el argumento de uno de los juicios, la violación del derecho de
audiencia. Este derecho, en el caso de la población indígena se traduce en el
derecho a la consulta, como parte de los derechos que gozan los pueblos
indígenas confirmados en distintos instrumentos internacionales. En este sentido,
el caso yaqui ha sido paradigmático, por ser uno de los primeros procesos
jurídicos donde se dispone su realización en el caso de un proyecto que afecta,
indirectamente, el territorio de un pueblo indígena. Este caso ha generado
jurisprudencia para orientar la actuación de las autoridades en futuros casos
similares.
269
afectación de las actividades económicas que precisan de la carretera. En este
punto, un actor aparentemente subordinado en relación a otro, fue capaz de
fortalecer la oposición mediante el sostenimiento de acciones disruptivas y de
protestas.
Por su parte, la forma de operar del gobierno estatal para inclinar la balanza a su
favor, fue capitalizar las añejas divisiones al interior de los propios yaquis,
inmovilizando a un sector mediante la firma del Acuerdo de los 20 Puntos. En este,
se hicieron ofrecimientos que eran también reivindicaciones previas de los yaquis,
como la construcción del sistema de agua potable, el mejoramiento de la red de
canales del Distrito de Riego 018 Colonias Yaquis y la ampliación de la superficie
cultivable. Al interior de este grupo indígena, las divisiones se expresan en la
capacidad de negociación para el acceso a programas por cada autoridad y
acaparando la interlocución ante el exterior del grupo.
Los yaquis de los demás pueblos, por otra parte, en ocasiones limitan su
participación a la asistencia de eventos (foros, conferencias, talleres, reuniones
con instituciones) y particularmente de sus autoridades, que a su vez legitima la
participación como colectivo, sin necesariamente incorporarse a las actividades en
la carretera, lo cual apunta a la participación diferenciada aún entre los propios
yaquis opositores. La excepción es el pueblo de Loma de Guamúchil, que tiene
destinado un contingente para colaborar cotidianamente en el bloqueo además de
contar con una cocina a pie de la carretera para ofrecer alimentos a los miembros
de la tropa yoemia.
Por otra parte, está también la significación de la obra para los integrantes cada
actor de la oposición. Si bien las afectaciones ambientales, en el caso de la
relación material y simbólica entre el río y los yaquis, preceden a la operación del
AI, se agudizan con esta obra. En primer lugar tales afectaciones se relacionan
con el represamiento de sus aguas en el sistema de presas de esta cuenca, y
después con su desvío hacia el Valle del Yaqui mediante el Canal Principal Alto y
el Canal Principal Bajo para su uso agrícola, que entre otras cosas ha
imposibilitado el caudal ecológico en la parte baja de la cuenca. Al mismo tiempo
270
la oposición al AI para los yaquis se traduce en la defensa del río y de su
continuidad como colectivo, pese a las divisiones internas.
Y si en estas circunstancias los derechos de agua para los yaquis de por sí se han
visto afectados, con el trasvase se hará más difícil cumplir con el decreto
cardenista que les designa el 50% del volumen almacenado en la presa. Y
justamente este decreto es referente de la defensa del territorio y apuntala a una
problemática mayor, la de su cumplimiento en cuanto a los límites y medición de la
superficie de su territorio. De esta manera, la alianza de los yaquis con la gente
del valle, ha sido y es la oportunidad para hacer cumplir este decreto, demanda
sistemática de este pueblo indígena. La alianza, sin embargo, es mantenida desde
una posición de fuerza y no en términos de adhesión acrítica y subordinada.
Por su parte, para el caso de los agricultores del Valle del Yaqui, el trasvase
implica el deterioro de la producción agrícola, manifestada en la imposibilidad para
mantener desde hace más de 10 años dobles cultivos anuales. Esto se traduce en
pérdidas económicas agravadas en una región que depende sustancialmente de
las actividades del sector primario, fuente de empleo e ingresos para sus
habitantes. Aquí también los impactos son diferenciados, pues en el Yaqui
coexisten distintos tipos de productores con diferentes capacidades productivas.
Por otro lado, incorporar a otro usuario a la cuenca, apenas superavitaria, implica
dificultades para cumplir con el abastecimiento humano y público urbano.
Expresión de esto es la reducción del volumen asignado al municipio de Cajeme,
que en opinión de los opositores ha sido para justificar la existencia de un volumen
de agua disponible para el trasvase.
271
susceptible de ser destinado al abastecimiento púbico urbano, pero en el contexto
del maridaje entre poder económico y político revertir esta situación se antoja
complicado. En este caso es evidente la imposición de un proyecto basado en
intereses económicos, impuesto por estos mismos intereses, que no garantiza una
solución al abastecimiento de agua para una ciudad; implica, más bien, una
apropiación oligárquica del agua. Dicho sea de paso, la prioridad de las ciudades
encima de otras regiones, rurales o urbanas de menor importancia (en el caso del
AI se favorece a Hermosillo en detrimento de Ciudad Obregón y en el caso de esta
ciudad se favorece en detrimentos de las regiones rurales y un pueblo indígena)
revela las asimetrías entre estos espacios y actores. Es el caso de los yaquis y la
persistencia de una situación de injusticia hídrica; sin agua para el desarrollo
agrícola las perspectivas son negativas.
272
orden, bien sea entre los usos del agua, los usuarios, al interior de una cuenca o
entre ellas.
273
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Los principales conflictos en relación al uso del agua en Sonora están relacionados con la baja disponibilidad del recurso y su gestión frente a diversas demandas, especialmente en las cuencas del río Sonora y del río Yaqui. El abastecimiento urbano compite con las necesidades agrícolas e industriales, generando tensiones entre el uso doméstico y el agrícola, así como entre los intereses económicos hegemónicos y los usuarios locales. En Hermosillo, la presión del capital privado y estatal ha llevado a priorizar intereses empresariales sobre agricultores y usuarios urbanos . Además, el Acueducto Independencia, proyectado para transferir agua desde el río Yaqui, ha sido una fuente de conflicto político y social, principalmente con la comunidad yaqui, que lo ve como una violación a sus derechos sobre el agua y su territorio . Estos conflictos involucran a actores políticos-empresariales que buscan imponer proyectos de infraestructura, a menudo en colusión con el gobierno estatal, lo que evidencia la hidropolítica como un campo de disputa por el control y uso del agua .
En el conflicto por el agua en Sonora, los actores principales incluyen a pueblos indígenas, ejidatarios y sectores empresariales, cada uno enfrentando distintos desafíos. Los pueblos indígenas, especialmente los yaquis, luchan por defender sus territorios y recursos hídricos, viéndose obligados a recurrir a la movilización y resistencia para enfrentar poderosos intereses económicos y políticos . Los ejidatarios, principalmente los agricultores del Valle del Yaqui, también se oponen al Acueducto Independencia debido a su impacto en la disponibilidad de agua para la agricultura, vital para la región y el sustento de muchas familias . Por su parte, los sectores empresariales, junto con los gobiernos estatales y locales, impulsan el desarrollo económico de regiones urbanas, como Hermosillo, argumentando la necesidad de agua para el crecimiento poblacional y económico; sin embargo, esto a menudo ocurre a expensas de las regiones rurales, exacerbando las desigualdades . El conflicto refleja una lucha de poder y acceso al agua, protagonizada por actores económicos y políticos poderosos frente a comunidades subalternas que buscan preservar sus derechos y recursos .
La relación entre la hidropolítica y el poder económico en la región norte de México, especialmente en Sonora, se manifiesta principalmente a través del control y gestión del agua, que es un recurso crítico para la agricultura y el desarrollo económico regional. La construcción y operación de proyectos hídricos como el Acueducto Independencia han estado marcados por conflictos, al estar impulsados por intereses económicos y políticos que priorizan el desarrollo agrícola e industrial sobre los derechos y necesidades de comunidades indígenas yaqui . Este control del agua está vinculado a un modelo de desarrollo orientado por el Estado y actores privados, que buscan maximizar el rendimiento agrícola en una región con recursos hídricos limitados, mediante grandes proyectos de irrigación y manejo del agua . Las disputas por el agua en Sonora también reflejan tensiones entre los beneficios económicos del sector agrícola y las demandas de sostenibilidad ambiental y justicia social, donde intervienen tanto agentes internacionales como locales . En resumen, el poder económico influye decisivamente en la hidropolítica de Sonora, creando un escenario de conflicto entre el desarrollo económico y la equidad en el acceso a los recursos hídricos .
Las prácticas de hidropolítica en Sonora están marcadas por la influencia de factores económicos y la interacción de diferentes actores políticos y privados. La región ha visto la construcción de grandes infraestructuras hidráulicas, como presas y canales, para fomentar la agricultura, actividad central en su economía. Figuras como Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles desempeñaron roles claves al conectar intereses políticos y económicos para impulsar proyectos de irrigación en los valles del Yaqui y Mayo, apoyados por inversionistas extranjeros y nacionales . La concentración de tierras en manos de pocos propietarios privados también ha sido relevante, con un 84% de las tierras agrícolas controladas por el 16% de la población agraria , lo que influye en el acceso y uso del agua. La implementación de proyectos como el Plan Hidráulico del Noroeste (PLHINO) y Sonora SI reflejan esfuerzos continuos para equilibrar las demandas de agua para riego agrícola y abastecimiento urbano, considerando la disponibilidad del recurso y reconfigurando la producción hacia cultivos que requieren menos agua . Finalmente, la integración de tecnología en la agricultura y el aumento de cultivos de exportación refuerzan el rol del sector privado y los desafíos ambientales, como la intrusión salina y la contaminación de mantos acuíferos debido al uso intensivo de insumos químicos .
Las alianzas entre los yaquis y otras organizaciones políticas, como el Congreso Nacional Indígena (CNI) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), desempeñan un papel crucial en el conflicto del Acueducto Independencia. Estas alianzas fortalecen la resistencia colectiva contra las políticas estatales que consideran violatorias de sus derechos sobre el agua y el territorio . Además, los pactos con productores agrícolas del Valle del Yaqui y otros actores políticos crean una coalición más amplia para defender los recursos del río Yaqui, incrementando la presión sobre el gobierno estatal . Estas colaboraciones consolidan su posición y ofrecen plataformas para mayor visibilidad y legitimidad en sus reivindicaciones, aunque la falta de una unidad total entre todos los grupos involucrados a veces limita su eficacia .
Los conflictos internos entre los yaquis reducen su cohesión ante el proyecto del Acueducto Independencia debido a diversas divisiones y alianzas tanto entre ellos como con actores externos. Una parte de la población yaqui se opone al acueducto, pero solo cinco de los ocho pueblos tradicionales están involucrados activamente en la oposición . Las diferencias al interior de la tribu también se expresan en la capacidad de cada autoridad para negociar el acceso a programas gubernamentales, lo que fomenta rivalidades . La percepción de que los yaquis son utilizados por intereses económicos y políticos externos, considerados "ricos" del sur, genera desconfianza y disenso entre los mismos yaquis . Esto, combinado con las alianzas históricas y conflictos interétnicos con los yoris, introduce asimetrías en su lucha y las estrategias elegidas, limitando una respuesta unificada . Así, mientras una parte de la tribu colabora estrechamente con agricultores y otros actores políticos en la oposición, la cohesión interna se fragmenta por las diferentes perspectivas y niveles de participación .
Las dualidades de autoridad en los pueblos yaquis se manifiestan en la existencia de autoridades "duales", que coexisten junto a las autoridades tradicionales. Este fenómeno se observa particularmente en pueblos como Vícam, Pótam y Belém, donde las decisiones y conflictos internos de representatividad hacia el exterior aumentan la complejidad organizativa . Estas dualidades resultan no sólo en una disyuntiva de poder, sino también en la creación de facciones y competencia por legitimidad, a menudo alimentada por liderazgos que acumulan poder y operan al margen de las estructuras tradicionales . El impacto en la organización política es considerable, ya que estas estructuras duales permiten, por un lado, la articulación de luchas compartidas como la defensa del territorio y el agua, pero también generan tensiones y conflictos derivadas de diferentes posturas frente al gobierno estatal y otros actores externos . Este complejo escenario ha requerido que los yaquis desarrollen mecanismos de control y autonomía para resolver conflictos y elegir sus líderes, reflejo de su derecho a la autodeterminación y aplicación de normas internas reconocidas en la legislación mexicana .
Para satisfacer la demanda de agua en Sonora, diversas estrategias han sido consideradas, como la transferencia de agua entre cuencas mediante el Acueducto Independencia, la construcción de plantas desalinizadoras en localidades como Bahía Kino y la implementación de tecnologías de riego en Hermosillo . Estas estrategias buscan aliviar la presión sobre el abastecimiento urbano e industrial, pero también enfrentan retos significativos. La transferencia de agua ha suscitado fuertes resistencias por parte de las comunidades yaquis, quienes ven esto como una amenaza a su autonomía y derechos históricos sobre el agua . Mientras tanto, la construcción de plantas desalinizadoras o el uso de tecnologías más eficientes en riego podrían mitigar algunos conflictos si se implementan con sensibilidad a las necesidades locales y respetando los derechos de los usuarios históricos .
La consulta previa en el conflicto del Acueducto Independencia es crítica porque legitima los derechos de los pueblos indígenas, en particular el derecho de los yaquis a ser consultados sobre proyectos que afectan sus recursos hídricos y territorios . La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) en 2013 reconoció el derecho de consulta a los yaquis, estableciendo que debe ser previa, culturalmente adecuada, informada y de buena fe, siguiendo el Convenio 169 de la OIT . Sin embargo, el proceso fue conflictivo, y se denunció que no se respetaron los principios de la consulta: se realizó cuando el acueducto ya estaba operando, no se proporcionó información adecuada y hubo un clima de hostigamiento y criminalización . La consulta fue cancelada en julio de 2014 debido a estas violaciones . Los procesos legales incluyen juicios de amparo y controversias constitucionales, destacando la obligación de consultar como precedente legal para futuros casos de infraestructura en territorios indígenas .
El escenario ecológico y climático del norte de México, especialmente en Sonora, tiene importantes implicaciones para la gestión del agua. El Acueducto Independencia ha generado controversia debido a que, aunque suministra agua a ciudades como Hermosillo, afecta negativamente a comunidades indígenas como los yaquis. Estas afectan no solo a la disponibilidad del agua sino también a su valor simbólico y cultural, lo que agudiza las tensiones entre los derechos de las comunidades indígenas y los intereses económicos asociados a las políticas de gestión del agua . La gestión del agua en Sonora se realiza en un contexto de escasez y conflictos crónicos exacerbados por el cambio climático, lo que requiere considerar la sostenibilidad y equidad en la distribución de este recurso . Sin embargo, la falta de consideración de los derechos y necesidades de las comunidades indígenas en el diseño y ejecución de políticas hidráulicas aumenta la desigualdad y las tensiones entre diferentes grupos de interés .