0% encontró este documento útil (0 votos)
358 vistas36 páginas

Guion de El Señor de los Anillos 3

El documento resume escenas de la tercera película de El Señor de los Anillos. Describe la conversación entre Sméagol y Déagol cuando Sméagol mata a Déagol por el Anillo. También resume escenas posteriores entre Frodo, Sam y Sméagol, y la traición planeada de Sméagol. Finalmente, resume que Gandalf decide cabalgar a Minas Tirith para avisar de la amenaza de Sauron.

Cargado por

July Salas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
358 vistas36 páginas

Guion de El Señor de los Anillos 3

El documento resume escenas de la tercera película de El Señor de los Anillos. Describe la conversación entre Sméagol y Déagol cuando Sméagol mata a Déagol por el Anillo. También resume escenas posteriores entre Frodo, Sam y Sméagol, y la traición planeada de Sméagol. Finalmente, resume que Gandalf decide cabalgar a Minas Tirith para avisar de la amenaza de Sauron.

Cargado por

July Salas
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Adaptación realizada por

Rodrigo A. San Martín Gárate


Actor, Director y Pedagogo Teatral UC
AGRUPACIÓN CULTURAL TEATRO AZARES
Mayo 2005
El Señor de Los Anillos 3

Serie Dramaturgia: Cuaderno Nº 7.


EL SEÑOR DE LOS ANILLOS 3
Rodrigo A. San Martín Gárate

© Inscripción Nº 155.902
Derechos Reservados
Julio 2006

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 2


El Señor de Los Anillos 3

Déagol: ¡Sméagol! ¡Ha picado uno¡ ¡He pescado uno! ¡ Sméagol¡

Sméagol: ¡Venga tira! ¡Tira! ¡Tira! ¡Tira del sedal! ¡Déagol!

Sméagol: ¡ Déagol! Danos eso, Déagol, querido

Déagol:¿Por qué?

Sméagol: Porque... es mi cumpleaños y lo queremos.

Anillo: (v.o.) Ash nazg gimbatul....

Sméagol: ¡Miii tesssorooo!

Sméagol: (v.o.) Nos maldijeron. ¡Asesino! Asesino, así nos llamaron. Nos
maldijeron, y nos desterraron.

Gollum: (v.o.) ¡Gollum! ¡gollum! ¡gollum!.

Sméagol: (v.o.) Y nosotros lloramos, tesssoro, lloramos por vernos tan


solos.

Gollum: (v.o.)

Vive en el agua, fresca y clara

Nuestro manjaaar

Los ricos peces, nuestro manjar.

Sméagol: (v.o.) Y olvidamos el sabor del pan, la melodía de los árboles, la


caricia de la brisa. Olvidamos hasta... nuestro propio nombre. ¡Miii
tesssorooo!

Sméagol: ¡Despertad! ¡Despertad! ¡Arriba dormilones! Debemos ir, siii, hay


que seguir camino.

Sam: ¿Ha conseguido dormir, Señor Frodo. Yo he dormido demasiado.


Debe de ser tarde

Frodo: No, no es eso. No es mediodía aún... los días se oscurecen.

Sméagol: ¡Vamos! ¡Irse ahora! ¡No hay tiempo!

Sam: No antes de que el Señor Frodo coma algo.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 3


El Señor de Los Anillos 3

Sméagol: ¡No tiempo que perder, lelo!

Sam: Tenga.

Frodo: ¿Y para ti?

Sam: ¡Oh! no tengo hambre. Y menos aún de pan de lembas.

Frodo: Sam...

Sam: Está bien. Ya nos va quedando poco. Hay que andarse con cuidado o
lo gastaremos todo. Usted cómase eso, Señor Frodo. Lo he racionado. Con
esto bastará.

Frodo: ¿Para qué?

Sam: La vuelta a casa

Sméagol: Vamos Hobbits. Muy cerca ya, muy cerca de Mordor. No lugares
seguros aquí. ¡Prisa!

EL RETORNO DEL REY

Pippin: Me siento como en el Dragón Verde después de una dura jornada


de trabajo.

Merry: ¡Y eso que no sabes que es una dura jornada de trabajo!


¡Bienvenidas, caballeros, a Isengard!

Gimli: ¡Pícaros tunantes! Nos hacéis sufrir una búsqueda sin tregua, y os
encontramos festejando y... y ¡fumando!

Pippin: Disfrutando del campo conquistado y gozando de las mieles de la


justa victoria. El cerdo curado está especialmente delicioso.

Gimli: ¿Cerdo curado?

Gandalf: Hobbits.

Merry: Estamos a las órdenes de Bárbol, que se ha hecho cargo del


gobierno de Isengard.

Bárbol: ¡Mmmmm! Joven maestro Gandalf ¡Que grata visita! Tronco y


agua, provisiones y roca puedo controlar, pero hay un Mago malvado que
domeñar encerrado en su torre

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 4


El Señor de Los Anillos 3

Gandalf: En ella Saruman debe permanecer bajo tu guardia, Bárbol

Gimli: Decapitémosle, y una preocupación menos.

Gandalf: ¡No! Su poder se acabó

Bárbol: La herrumbre de Saruman la arrastró la corriente. Los árboles


repoblarán ente lugar. Brotes jóvenes silvestres.

Aragorn: ¡Pippin!

Bárbol: ¡Mal rayo me parta!

Gandalf: ¡Peregrin Tuk! Yo llevaré eso ¡Dámelo, rápido!

Théoden: Esta noche recordamos a aquellos que dieron su sangre por


defender esta tierra. ¡Salve a los victoriosos caídos!

Coro: ¡Salve!

Éowyn: Westu Aragorn hál!

Théoden: Me alegro por ti. Es un hombre de honor

Éowyn: Ambos sois hombres de honor.

Théoden: No fue Théoden de Rohan quién llevó a su pueblo a la victoria.


¡Ah! No me hagas caso. Eres joven, la noche te pertenece.

Merry y Pippin:

Podéis buscar sin cesar

hasta dejar seca la ciudad

La mejor cerveza la hallareis

que me juego que la alabareis

En el pueblo que nos vio nacer,

en el pueblo que nos vio nacer

Vuestra cerveza tendréis

es la que os dio la suerte

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 5


El Señor de Los Anillos 3

Y a los dos valientes les serviréis

la del Dragón Verde.

Merry: ¡Gracias! ¡Gracias! ¡A todos! ¡Muchas gracias!

Aragorn: ¿Hay noticias de Frodo?

Gandalf: Ninguna, nada.

Aragorn: Hay tiempo. Cada día Frodo está más cerca de Mordor.

Gandalf: ¿Cómo sabemos eso?

Aragorn: ¿Qué te dice el corazón?

Gandalf: Que Frodo sigue vivo... si... si aún vive.

Sméagol: Mucho riesgo, demasiado. Ladrones, ellos nos lo robaron


¡Mátalos! ¡mátalos! A los dos ¡mátalos! ¡Aahhh!

Gollum: ¡Ssss! Silencio, no los despiertes. No lo eches todo a perder ahora.

Sméagol: Pero ellos saben. Lo saben ¡Sospechan de nosotros!

Gollum: ¿Qué insinúas, mi tessoro, mi amor? ¿ Ssméagol pierde los


nervioss?

Sméagol: ¡Noo! ¡No! ¡Nunca! Sméagol odia a sucios hobbits, si. Sméagol los
quiere ver... muertos.

Gollum: Y lo haremoss. Sméagol lo hizo una vez... puede volver a hacerlo.


¡Es nueeestro! ¡Nueeestro!

Sméagol: Precisamos el tesoro, debemos recuperarlo.

Gollum: ¡Paciencia! Paciencia mi amor. Primeero debemos llevarlos hasta


Ellaaa.

Sméagol: Los llevamos hasta la escalera sinuosa.

Gollum: ¡Si! la escalera. ¿Y luego?

Sméagol: ¡Arriba!… Arriba, arriba, arriba, arriba, arriba del todo. Y lueego
entrareemos en el túnel.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 6


El Señor de Los Anillos 3

Gollum: Y una vez entren, ya no podrán salir. Ella siempre está ansiosa.
Siempre necesita... presas. Debe saciarse. Solo como fétidos Orcos.

Sméagol: Y estos no tiene buen sabor, ¿verdad tessoro?

Gollum: No, no están muy ricos, desde luego, mi amor. Se muere por carne
más dulce... carne hobbit. Y cuando escupa los huesos, y las ropas
huecas, entonces, lo buscaremos...

Sméagol: ¡Y será para miiiii!

Gollum: Para los dossss

Sméagol: Si eso, pensaba en los dos

Gollum: ¡Gollum! ¡gollum! El tesoro…

Sméagol: … volverá a ser nuestro cuando los hobbits hallan ¡muerto!

Sam: ¡Tu, traicionero!

Sméagol: ¡Ahhh! ¡No! ¡no! ¡Amooo!

Frodo: ¡No Sam! ¡Déjale en paz!

Sam: Lo he oído de su propia boca ¡pretende matarnos!

Sméagol: ¡Jamás! ¡Sméagol no mataría a una mosca! ¡Ahh! ¡Ese Hobbit


seboso odia a Sméagol y se inventa sucias mentirass!

Sam: ¡Miserable gusano embustero! ¡Te aplastaré la cabeza!

Frodo: ¡Sam!

Sam: ¡Me llamas mentiroso! ¡Tú eres el que miente!

Sméagol: ¡Argh!

Frodo: Si le asustas estamos perdidos

Sam: ¡Me da igual! No lo haré Señor Frodo. No puedo esperar a que nos
mate.

Frodo: No pienso dejarle marchar.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 7


El Señor de Los Anillos 3

Sam: ¿Es que no lo ve? Es un villano.

Frodo: No podemos hacerlo solos, Sam, no sin un guía. Te necesito a mi


lado

Sam: Estoy con usted, Señor Frodo.

Frodo: Lo se, Sam, lo se. Pero confía en mi. Ven Sméagol.

Legolas: Las estrellas se nublan. Algo se inquieta en el este... una insomne


malicia. El Ojo del Enemigo avanza.

Merry: ¿Dónde vas? ¿Pippin? ¡Pippin! ¡Pippin! ¿Te has vuelto loco?

Pippin: Solo quiero verlo. Solo una vez más

Merry:¡Devuelve eso! ¡Pippin! ¡No! ¡Pippin!

Legolas: ¡Está aquí!

Sauron: (v.o.) ¡Te veo!

Merry: ¡Pippin! ¡Gandalf!¡Qué alguien le ayude!

Gandalf: ¡Tuk insensato! Mírame

Pippin: Gandalf… perdóname

Gandalf: ¡Mírame! ¿Qué has visto?

Pippin: Un... árbol. Había un árbol blanco... en un gran patio de piedra...


estaba seco... una ciudad en llamas

Gandalf: Minas Tirith ¿es eso lo que viste?

Pippin: He visto… le he visto a él. Oí su voz en mi cabeza.

Gandalf: ¿Y qué le dijiste? ¡Habla!

Pippin: Quiso saber mi nombre; no se lo dije. Me hizo daño.

Gandalf: ¿Qué le dijiste de Frodo y el Anillo?

Gandalf: No había mentira en los ojos de Pippin. Insensato, pero honrado a


pesar de ello. Nada le dijo a Sauron de Frodo o el Anillo. Hemos sido, no
obstante, afortunados, Pippin vio en el palantir un esbozo del plan

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 8


El Señor de Los Anillos 3

enemigo. Sauron avanza para atacar la ciudad de Minas Tirith, su derrota


en el Abismo de Helm ha demostrado a nuestro enemigo una cosa: sabe
que el heredero de Elendil se ha dado a conocer, que los hombres no son
tan débiles, que su coraje sigue intacto; una fuerza tal vez suficiente para
retarle. Sauron teme esto. No se arriesgará ante los pueblos de la Tierra
Media unidos bajo una bandera. Reducirá Minas Tirith a escombros antes
de ver a un rey recuperar el trono de los Hombres. Si las almenaras de
Gondor se encienden, que Rohan se prepare para la guerra.

Théoden: ¿Dime, por qué cabalgar en ayuda de aquellos que no nos la


prestaron? ¿Qué debemos a Gondor?

Aragorn: Yo iré.

Gandalf: ¡No!

Aragorn: ¡Deben ser avisados!

Gandalf: ¡Se les avisará! Hay que alcanzar Minar Tirith por otra senda.
Sigue el río. Localiza los barcos negros. Entended esto, la situación ha
emprendido una marcha imparable. Yo cabalgaré a Minas Tirith... y no
cabalgaré solo.

Gandalf: De entre todos los entrometidos Hobbits, Peregrin Tuk tu eres el


peor. ¡Corre, corre!

Pippin: ¿Ha donde vamos?

Merry: ¿Por qué miraste? ¿Por qué siempre tienes que fisgar?

Pippin: No lo se, no puedo evitarlo.

Merry: Nunca aprenderás.

Pippin: Esta bien, lo siento. No volveré a hacerlo.

Merry: ¿Es que no lo entiendes? El Enemigo cree que tu tienes el Anillo.


Ahora irá en tu busca, Pip. Tienen que alejarte de aquí.

Pippin: Y tu... no vienes conmigo... ¿Merry?

Merry: ¡Vamos!

Pippin: ¿Está lejos Minas Tirith?

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 9


El Señor de Los Anillos 3

Gandalf: Tres días a caballo bajo el vuelo de los Nazgûl, y más nos valga
que no sigan nuestra estela

Merry: Toma, algo para el camino.

Pippin: ¿La última hierba de Valle Largo?

Merry: A ti se te ha acabado. Fumas demasiado, Pip.

Pippin: Pero... te veré enseguida... ¿nos veremos?

Merry: No lo sé. No se lo que va a pasar.

Pippin: ¿Merry?

Gandalf: Corre Sombragris, muéstranos lo que es la premura.

Pippin: ¡Merry!

Aragorn: ¡Merry!

Elrond: (v.o.) Llevadla por el camino más seguro. Hay un barco anclado en
los Puertos Grises, espera para llevarla a través del más. El último viaje de
Arwen Undómiel. Nada queda aquí para ti, solo muerte.

Figwit: Dama Arwen, no hay que demorarse. ¡Señora!

Arwen: ¿Dime que has visto?

Elrond: Arwen.

Arwen: Tienes el don de la premonición. ¿Qué has visto?

Elrond: He escudriñado tu futuro y en el hay muerte.

Arwen: Pero también hay vida. ¡Has visto que había un niño! ¡Has visto a
mi hijo!

Elrond: El futuro se está agotando.

Arwen: Pero aún es nuestro.

Elrond: Nada es seguro.

Arwen: Hay varias cosas que lo son. Si le abandono ahora, me arrepentiré


eternamente. Es la hora.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 10


El Señor de Los Anillos 3

Arwen:

De las cenizas despertará el fuego.

La luz brotará de la sombra.

Forjada será de nuevo la espada de sus pedazos.

El destronado retornará para ser rey.

Arwen: Forja la espada de nuevo. Ada

Elrond: Tienes las manos frías. La vida de los Eldar te abandona.

Arwen: Fue mi elección. Ada, con o sin tu consentimiento, no habrá barco


capaz de alejarme de aquí.

Gandalf: Acabamos de entrar en la tierra de Gondor,

Gandalf: Minas Tirith. Ciudad de reyes.

Gandalf: ¡Abrid paso!

Pippin: Es el árbol. ¡Gandalf! ¡Gandalf!

Gandalf: Si, el Árbol Blanco de Gondor. El Árbol del Rey. El Señor


Denethor, no obstante, hace las veces de rey. Es solo su senescal, un
administrador del trono. Ahora atiende. El Señor Denethor es padre de
Boromir, darle la noticia de la muerte de su hijo amado sería más que
imprudente. No menciones a Frodo, ni al Anillo. Y, ni una palabra de
Aragorn... Digo más, mejor no abras esa boca, Peregin Tuk.

Gandalf: ¡Salve Denethor, hijo de Ecthelion, Señor y Senescal de Gondor!...


¡Traigo nuevas en esta hora sombrías, y también consejo!

Denethor: Tal vez vengas a explicarme esto. Tal vez tu llegada me aclare
por qué mi hijo ha muerto

Pippin: Boromir murió por salvarnos, a mi gente y a mi. Cayó


defendiéndonos de innumerables enemigos.

Gandalf: ¡Pippin!

Pippin: Os ofrezco mi servicio, por pobre que sea, en pago de esa deuda.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 11


El Señor de Los Anillos 3

Gandalf: ¡Levanta! Mi Señor, habrá tiempo para dolerse por Boromir, pero
no ahora. La guerra es inminente. ¡El enemigo está a vuestras puertas1
¡Como Senescal debéis defender esta ciudad! ¿Dónde están los ejércitos de
Gondor? Aún contáis con amigos, no estáis solo en esta contienda. Avisad
a Théoden de Rohan, encended las almenaras.

Denethor: Te creer sabio, Mithrandir, y entre tanta sutileza no hay


sabiduría. ¿Crees que los ojos de la Torre Blanca no ven nada? He visto
más de lo que sabes. Con tu mano siniestra me usaría como escudo frente
a Mordor mientras tu diestra intentaría suplantarme. Se quién cabalga con
Théoden de Rohan. ¡Ah si! A llegado a mis oídos ese tal Aragorn hijo de
Arathorn, y te digo desde ahora que no rendiré pleitesía a ese montaraz del
norte, el último de un linaje hace tiempo privado de su señorío.

Gandalf: No te ha sido otorgada la autoridad de negar el retorno del Rey,


Senescal

Denethor: ¡El gobierno de Gondor es mío, y de nadie más!

Gandalf: Ven.

Pippin: Imagino que esta es una mera cuestión ceremonial. Quiero decir
que, no creo que esperen que entre en batalla. ¿O sí?

Gandalf: Estás al servicio del Senescal, ahora. Harás lo que se te diga,


Peregrin Tuk, Guardián de la Ciudadela.

Pippin: Cuanto silencio.

Gandalf: Es la calma que precede a la tempestad.

Pippin: No quiero luchar en una batalla, pero estar al borde de una de la


cual no puedo escapar es aún peor. ¿Hay alguna esperanza, Gandalf, para
Frodo y Sam?

Gandalf: Nunca ha habido demasiada... tan solo la de un necio. Nuestro


Enemigo está listo, con todo su poder reunido. No solo Orcos, si no
hombres también, legiones de Haradrim del sur, mercenarios de la costa...

Corsario: ¡Vamos!

Gandalf: ... Todos acudirán a la llamada de Mordor. Será el fin del Gondor
que conocemos. Aquí el mazazo será más contundente. Si toman el río, si
la guarnición de Osgiliath cae, la última defensa de esta ciudad habrá
caído.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 12


El Señor de Los Anillos 3

Pippin: Pero tenemos al Mago Blanco; eso contará algo, verdad.¿Gandalf?

Gandalf: Sauron está por revelar aún a su más letal siervo. El que
acaudilla a los ejércitos de Mordor en la guerra. Aquél de quien se dice que
ningún hombre vivo puede matar. El Rey Brujo de Angmar. Tu ya le
conoces. Hirió a Frodo en la cima de los Vientos. El Señor de los Nazgûl, el
más grande de los Nueve. Minas Morgul es su guarida.

Sméagol: La Ciudad Muerta.. Repugnante paraje repleto de... enemigos.


¡Rápido! ¡prisa! ¡Nos van a ver! ¡nos verán! Venid, subid aquí. ¡Mirad!, la he
encontrado, la entrada a Mordor, la escalera secreta. ¡Subid!

Frodo: ¡Ahhh! ¡Aaah!

Sam: ¡No! ¡Señor Frodo!

Sméagol: ¡Por ahí no! ¡Aah! ¿Pero qué hace?

Sam: ¡No!

Frodo: Me están llamando...

Sméagol: ¡No!¡Esconder! ¡Esconder!

Frodo: Me quema su acero ¡Aaagh!

Gandalf: Y al fin, llegó la hora. La gran batalla de nuestro tiempo.

Sméagol: Seguidme Hobbits, subir, hay que subir ya.

Gandalf: El tablero está listo. Las piezas se mueven.

Gandalf: Estimado Peregrin Tuk, hay una misión que cumplir. Otra
oportunidad para un Mediano de demostrar su gran valor. No debes
fallarme

Gothmog: ¡Silencio!

Faramir: ¡Al río! ¡Rápido, vamos!

Gondorianos: ¡Vamos! ¡Vamos!

Gothmog: ¡Más rápido! ¡Desenvainad!

Gandalf: Amon Dîn...

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 13


El Señor de Los Anillos 3

Gondoriano: ¡La almenara! ¡La almenara de Amon Dîn arde!

Gandalf: La llama de la esperanza.

Aragorn: ¡Las almenaras de Minas Tirith! ¡Las almenaras arden! ¡Gondor


pide auxilio!

Théoden: ¡Y Rohan responderá! ¡Convoca a los Rohirrim! Acampa al


ejercito en el Sagrario. Tantos hombres como encuentres. Tienes dos días.
El tercero cabalgaremos a Gondor... a la guerra.

Éomer: En marcha, reúne a los hombres

Théoden: Gamelin, recorre a prisa la Marca, alista a todo hombre capaz en


el Sagrario.

Gamelin: ¡Si Señor!

Aragorn: ¿Nos acompañas?

Éowyn: Solo hasta el campamento. Es tradición que las mujeres de la corte


despidan a los soldados. Los hombres han encontrado a su capitán. Te
seguirán a la batalla, incluso a la muerte. Nos has traído esperanza.

Théoden: (v.o.) Así pues, será ante los muros de Minas Tirith donde la
maldición de nuestro tiempo se habrá de decidir.

Éomer: ¡Llegada es la hora! ¡Jinetes de Rohan! ¡Os ata un juramento, dadle


ahora cumplimiento. ¡Por el rey, y la tierra!

Madril: ¡Faramir! ¡La ciudad está perdida! ¡Son incontenibles!

Faramir: Salid a campo abierto. Cabalgamos a Minas Tirith.

Gondoriano: ¡Nazgûl!

Gondoriano: ¡A cubierto!

Faramir: ¡Replegaos! ¡Retirada a Minas Tirith! ¡Retirada!

Gothmog: ¡La edad de los Hombres termina! ¡El tiempo del Orco ha llegado!

Gondoriano: ¡Poneos a cubierto, mi Señor!

Gondoriano: ¡El Jinete Blanco!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 14


El Señor de Los Anillos 3

Gondoriano: ¡Tirad!

Gondoriano:¡Abrid paso!

Faramir: ¡Mithrandir! Rompieron nuestras defensas, han timado el puente


y la ribera oeste. Batallones de Orcos cruzan el río.

Gondoriano: ¡Tal y como el Señor Denethor predijo! ¡Tiempo ha que previó


la maldición!

Gandalf: Y aún así nada se ha hecho. ¿Faramir? El no es el primer


Mediano con quien te has topado.

Faramir: No...

Pippin: ¿Has visto a Frodo y a Sam?

Gandalf: ¿Dónde? ¿Cuándo?

Faramir: En Ithilien, no hace ni dos días. Gandalf, siguieron la ruta del


Valle de Morgul.

Gandalf: Que lleva al paso de Cirith Ungol.

Pippin: ¿Qué significa eso? ¿Tan malo es?

Gandalf: Faramir, cuéntamelo todo.

Sméagol: ¡Cuidado Amo! ¡Cuidado! Muy largo caer. Muy peligrosa la


escalera. ¡Suba Amo¡

Gollum: Venga a Sméagol...

Sam: ¡Señor Frodo! ¡Aparta, tu! ¡No le toques!

Sméagol: ¿Por qué odia al pobre Sméagol? ¿Qué le ha hecho Sméagol a él,
a ver? ¿Amo? Amo lleva carga muy pesada Sméagol sabe. Pesada, muy
pesada.

Gollum: El seboso no entiende. Sméagol cuida del Amo. El lo quiere... lo


necesita, Sméagol lo lee en sus ojos. Muy pronto, el vendrá a pedírselo, ya
verá. El seboso se lo arrancará del cuello en cuanto pueda.

Rey Brujo: Enviad a todas las legiones. No detengáis el ataque hasta que la
ciudad haya sido tomada. ¡Aniquiladlos!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 15


El Señor de Los Anillos 3

Gothmog: Pero ¿y el Mago?

Rey Brujo: Yo le someteré

Gondoriano: ¿Y los jinetes de Théoden? ¿Llegará la tropa de Rohan?


¿Mithrandir?

Gandalf: El coraje es la mejor defensa que tienes ahora.

Pippin: Juro ser fiel y prestar mi servicios a Gondor tanto en la paz como
en la guerra, en la vida y en la muerte, a... a... a... a partir de este
momento y, hasta que mi Señor me libere, o la muerte de lleve.

Denethor: Y no lo he de olvidar, y he de recompensar lo recibido a cambio:


fidelidad con amor, valor con honor, perjurio con venganza.

No convendría tan a la ligera abandonar las defensas exteriores. Defensas


que tu hermano dejara antaño intactas.

Faramir: ¿Qué consejo me dais?

Denethor: Yo no cedería el río en el Pelennor y el Fuerte. Osgiliath debe


retomarse.

Faramir: Mi Seño, Osgiliath está invadida.

Denethor: Mucho debe arriesgarse en la guerra. ¿Queda algún capitán con


coraje para cumplir la voluntad de su señor?

Faramir: Hubierais deseado que se cambiaran las tornas, que yo cayera y


Boromir viviese.

Denethor: Si, sin duda alguna.

Faramir: Ya que perdisteis a Boromir, intentaré hacerlo en su lugar. Si


regresara, consideradme mejor.

Denethor: Eso dependerá del modo en que regreses.

Sam: ¿Qué estás tramando? ¿Intentabas huir?

Sméagol: ¿hu.. huir? ¿huiiir? Hobbit seboso siempre tan amable. Sméagol
muestra caminos secretos que nadie encontraría, ¡y dice huir! ¿huiiir? Muy
agradecido, ¡oh si mi tesoro!, muy agradecido, muy agradecido.

Sam: ¡Está bien! es que me has sobresaltado ¿Qué estabas haciendo?

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 16


El Señor de Los Anillos 3

Sméagol: ¡Huiiir!

Sam: ¡Vale!, no he dicho nada. Siento despertarle, Señor Frodo, tenemos


que podernos en marcha.

Frodo: Aún está oscuro.

Sam: Aquí siempre está oscuro. ¡Oh no! ¡El pan élfico!

Frodo: ¿Qué? ¡Es todo lo que tenemos!

Sam: Ha sido él, lo comió él

Sméagol: ¿ Sméagol? No, no, no el pobre Sméagol. ¡Sméagol odia


repugnante pan élfico!

Sam: ¡Sucio embustero! ¿qué has hecho con él?

Frodo: Él lo detesta. No puede haber sido él

Sméagol: ¡Mire! ¿qué es esto? ¡Ohhh! Hay migajas en su ropa. ¡Ha sido él!
¡Él lo cogió! Yo lo vi, siempre llena la boca cuando Amo ni mira.

Sam: ¡Eso es mentira! ¡Apestoso, sucio, embustero!

Frodo: ¡Sam! ¡Ya vasta! ¡Sam!

Sam: ¡Yo le mato!

Frodo: ¡Sam no!

Sam: Lo siento, no pensé llegar tan lejos. Me puse tan... tan furioso.
Venga, ahora a descansar un poco.

Frodo: Yo estoy bien.

Sam: No, no está bien, está agotado. Es ese Gollum, es por este lugar, es
ese Anillo que lleva al cuello. Yo podría ayudarle, podría llevarlo un rato...
(llevarlo un rato)... yo podría ayudarle... y compartir la carga.

Frodo: ¡Déjame!

Sam: ¡No quiero quedármelo!... Es solo por ayudar.

Gollum: ¿Ve? ¿ve?, lo quiera para él.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 17


El Señor de Los Anillos 3

Sam: ¡Cierra la boca, tu! ¡Lárgate! ¡Largo de aquí!

Frodo: No Sam, eres tu. Lo siento Sam.

Sam: Pero miente. Le ha envenenado contra mi.

Frodo: Ya no puedes ayudarme.

Sam: No habla en serio.

Frodo: Vete a casa.

Gandalf: ¡Faramir! ¡Faramir! La voluntad de tu padre se ha tornado en


demencia. No malgastes tu vida sin reflexionar.

Faramir: ¿A quién debo lealtad sino a él?

Gandalf: Tu padre te quiere, Faramir, tarde o temprano lo recordará.

Denethor: ¿Sabes cantar, Maese Hobbit?

Pippin: Pues... si, o eso es lo que dice mi gente. Pero no tenemos canciones
para grandes palacios en tiempos oscuros.

Denethor: ¿Porqué no iban a ser apropiadas para mi palacio? Venga,


cántame algo.

Pippin:

Un mundo hay, desde aquí hasta mi hogar

y hay tantas sendas por andar.

La sombra la noche traerá

y las estrellas la prenderán.

Niebla y sombra, triste anochecer

pasarán, yo seguro lo he de ver.

Orcos: ¡Marchad! ¡Marchad! ¡Marchad! ¡Marchad!

Rohirrim: ¡Dejad paso al rey! ¡Abrid paso!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 18


El Señor de Los Anillos 3

Rohirrim: ¡Nuestro rey ha llegado!

Rohirrim: ¡Mi Señor!

Rohirrim: ¡Salve nuestro Señor!

Théoden: Gimbold, ¿hay muchos?

Grimbold: Unos quinientos hombres del Folde Oeste, mi Señor.

Rohirrim: Y trescientos más de la Frontera de los Pantanos, Rey Théoden

Théoden: ¿Y los jinetes del Nevado?

Rohirrim: Ninguno ha llegado, Mi Señor.

Théoden: Seis mil lanceros, ni la mitad de lo esperado.

Aragorn: Seis mil no bastarán para romper las líneas de Mordor.

Théoden: Vendrán más.

Aragorn: Cada hora acerca la derrota de Gondor. Cuando amanezca habrá


que partir.

Legolas: Los caballos se inquietan, y los hombres callan.

Éomer: Les trastorna la sombra de la montaña.

Gimli: Esa senda de ahí ¿ha donde conduce?

Legolas: ¿La ruta del Bosque Sombrío?, a la Puerta Bajo la Montaña.

Éomer: Nadie que se haya aventurado ha vuelto. Esa montaña es el mal.

Gimli: ¡Aragorn!. Comamos algo.

Éowyn: ¡Así! Un auténtico Escudero de Rohan.

Merry: ¡Estoy listo! ¡Lo siento! Con esta no hay riesgo. Ni siquiera está
afilada.

Éowyn: Pues eso no está bien, no matarás muchos Orcos con una hoja
mellada. ¡Vamos! ¡Venga, a la herrería, corre!

Éomer: No deberías animarle.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 19


El Señor de Los Anillos 3

Éowyn: Ni tu dudar de él

Éomer: No dudo de su corazón, solo de su largo brazo.

Éowyn: ¿Por qué Merry iba a apartarse? Tiene las mismas ganas que
pelear que tú. ¿Por qué no ha de luchar por los que quiere?

Arwen: (v.o.) Elijo una vida mortal. Ojalá le hubiera visto... una última vez.

Rohirrim: ¿Señor? El rey Théoden le espera, Mi Señor.

Théoden: Os dejo solos.

Aragorn: Mi Señor Elrond.

Elrond: He venido en nombre de un ser muy querido. Arwen se muere. No


logrará sobrevivir al mal que se propaga en Mordor. El brillo de la Estrella
de la Tarde se apaga. Tanto como el poder de Sauron crece mengua su
fuerza. La vida de Arwen está ligada ahora al destino del Anillo. La sombra
se cierne sobre nosotros, Aragorn, el fin ha llegado.

Aragorn: Será su fin, no el nuestro.

Elrond: Cabalgas a la guerra, pero no a la victoria. Sauron ha enviado sus


tropas a Minas Tirith, ya lo sabes, pero en secreto tiene otro regimiento
que cargará desde el río. Una flota de barcos corsarios navega desde el sur,
llegarán a la ciudad dentro de dos días. Sois tan pocos, Aragorn, necesitáis
más hombres.

Aragorn: Ya no quedan.

Elrond: Quedan aquellos que moran en la montaña.

Aragorn: Malhechores, traidores, ¿los llamarías para luchar? ¡No respetan


nada! ¡No responden ante nadie!

Elrond: ¡Responderán ante el rey de Gondor! Andúril, la Llama del Oeste,


forjada de los fragmentos de Narsil

Aragorn: Sauron no habrá olvidado la espada de Elendil. La que fue


quebrada retornará a Minas Tirith.

Elrond: El hombre que la empuñe con poder logrará mandar una tropa
más letal que cualquiera que oye la tierra. Olvida al montaraz, ocupa el
lugar que te corresponde, entra en el Bosque Sombrío.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 20


El Señor de Los Anillos 3

Onen i-Estel Edain...

Aragorn: Ú-chebin estel anim.

Éowyn: ¿Por qué haces esto? La guerra será en el este, no pueden irte
antes de la batalla. No abandones a los hombres.

Aragorn: Éowyn.

Éowyn: Te necesitamos.

Aragorn: ¿Por qué has venido?

Éowyn: ¿Tengo que decirlo?

Aragorn: No es sino la sombra de una ilusión lo que amas. No puedo darte


lo que anhelas.

Gimli: ¿Se puede saber que te propones?

Aragorn: No esta vez. Ahora debes quedarte, Gimli.

Legolas: ¿No conoces aún la testarudez de los Enanos?

Gimli: Más te vale aceptarla. Jovencito, iremos contigo.

Rohirrim: ¿Qué pasa? ¿A dónde va? No lo entiendo nada.

Gamelin: ¡Señor Aragorn!

Rohirrim: ¿Por qué se va justo antes de la batalla?

Gamelin: Se va porque no hay esperanza.

Théoden: Se va por obligación.

Gamelin: Escasos somos, así no derrotaremos a Mordor.

Théoden: No, así no, pero les haremos frente en batalla con lo que sea.

Théoden: He dado instrucciones. El pueblo te reconocerá tras mi muerte.


Asume mi trono en el Castillo Dorado. Dirige la defensa de Edoras si la
batalla se tuerce.

Éowyn: ¿Qué otro deber me confiáis, Mi Señor?

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 21


El Señor de Los Anillos 3

Théoden: ¿Deber? No... pero que vuelva tu sonrisa, no la congoja por


aquellos cuyo tiempo ha llegado. Vivirás para ver renacer nuevos días, sin
más desesperanza.

Gimli: ¿Qué ejercito se emplazaría en un lugar así?

Legolas: Un ejercito maldito. Hace tiempo, los hombres de las montañas


prometieron bajo juramento al último rey de Gondor acudir en su ayuda y
luchar, pero llegado el momento, cuando Gondor pidió auxilio, huyeron,
perdiéndose en la oscuridad de la montaña. Isildur los condenó a vagar sin
descanso hasta que se cumpliera su promesa.

Gimli: Hasta el mismísimo calor de la sangre arrebata.

Legolas: Está cerrado. Los que murieron lo construyeron, y los muertos lo


guardan. El sendero está cerrado

Aragorn: ¡Brego! No temo a la muerte

Gimli: Esto si que es inaudito. ¡Que un Elfo se adentre en la tierra y un


Enano no se atreva! ¡Oooh, nooo! ¡No contarán tal cobardía de mi!

Théoden: Hay que ir ligero y veloz. Largo camino queda. Hombre y bestia
han de llegar frescos para luchar. Los Hobbits no están avezados a la
guerra, Maese Meriadoc.

Merry: Mis amigos han ido a la batalla. ¡Me avergonzaría quedarme atrás!

Théoden: Son tres días de galope a Minas Tirith, ninguno de mis jinetes
puede llevarte de fardo.

Merry: ¡Yo quiero luchar!

Théoden: No añadiré más.

Derhelm: Monta conmigo.

Merry: ¡Mi Señora!

Éomer: ¡En formación! ¡En marcha! ¡En formación! ¡En marcha!

Théoden: ¡Cabalgad! ¡Galopad hasta Gondor!

Rey muerto: ¿Quién osa entrar en mis dominios?

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 22


El Señor de Los Anillos 3

Aragorn: Aquél a quien seréis leal

Rey muerto: Los Muertos no permiten el paso a los vivos.

Aragorn: Permitiréis el mío.

Rey muerto: ¡Jajajajajaja! El sendero está cerrado. Fue construido por


aquellos que murieron, y los Muertos lo guardan. El sendero está cerrado.
Ahora debes morir.

Aragorn: Te conmino a cumplir tu juramento.

Rey muerto: Nadie sino el Rey de Gondor puede darme ordenes. ¡Aaahg!
¡La espada se quebró! ¡Aaaah!

Aragorn: La han vuelto a forjar.

Luchad por nosotros, recuperad vuestro honor. ¿qué decir a eso?... ¿qué
decir?

Gimli: ¡Ah! ¡Pierdes el tiempo, Aragorn! No tuvieron honor en vida, menos


ahora en su muerte.

Aragorn: ¡Soy heredero de Isildur! ¡Luchad para mi y haré que se cumpla el


juramento!... ¿qué decir?

Gondoriano: ¡Abrid las puertas ¡rápido!

Gondoriano: ¡Rápido! ¡A prisa!

Denethor: ¡Faramir! ¡No, tu también no, hijo mío!

Gondoriano: Eran menores en número.

Gothmog: Miedo, La ciudad rebosa de miedo. Aliviemos su pesar. ¡Soltad a


los prisioneros!

Orco: ¡Catapultas!

Gondoriano: ¡Cubrios!

Denethor:: Mis hijos... muertos. ¡El fin de nuestra familia!

Pippin: ¡Está vivo!

Denethor: ¡La Casa de los Regentes ha fracasado!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 23


El Señor de Los Anillos 3

Pippin: ¡Necesita medicina, Señor!

Denethor: ¡Mi linaje ha caído!

Pippin: ¡Mi Señor!

Denethor: Rohan nos ha ignorado. Théoden me ha traicionado.

Gondoriano: ¡Corre!

Gondoriano: ¡Cuidado!

Denethor: ¡Abandonad los puestos! ¡Huid si queréis vivir!

Gandalf: ¡Preparaos para la batalla! ¡A prisa, a la muralla! ¡Defended la


muralla! ¡Retomad posiciones!

Gondoriano: ¡En formación!

Gandalf: Enviad a esas bestias al abismo.

Gothmog: ¡Todos en sus puestos!

Gondoriano:¡Cuidado!

Gandalf: ¡Contenedlos! ¡No cedáis al miedo! ¡Manteneos firmes! ¡Luchaad!


¡A las torres no! ¡apuntad a los trolls! ¡Matad a los trolls! ¡Matadlos!
¡Acabad con ellos!¡Peregrin Tuk vuelve a la Ciudadela!

Pippin: Tu ordenaste luchar.

Gandalf: ¡Aquí no pinta nada un Hobbit! Digno guardián de la Ciudadela.


¡Ahora sube deprisa la colina! ¡Rápido!

Ejercito oro: ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond!


¡Grond! ¡Grond!

Sméagol: ¡Ahí dentro!

Frodo: ¿Dónde me has traído?

Sméagol: Amo debe entrar en túnel.

Frodo: He llegado hasta aquí, pero no se si me atrevo.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 24


El Señor de Los Anillos 3

Sméagol: Pero... no hay otro camino. Entrar, o volver.

Frodo: No puedo volver. ¡Uahh! ¡qué es esta peste!

Sméagol: Heces de Orco, Orcos entran aquí a veces. ¡Prisa!... ¡Por aquí!...
¡Aquí!

Frodo: ¿Sméagol?

Gollum: ¡Por aquí!

Frodo: ¿Qué es esto? ¡Es pegajoso!

Sméagol: ¡Ya verá!... ¡Siiii!, lo verá.

Frodo: ¿Sméagol?, ¿Sméagol?... ¡Sméagol!¡Oh Sam!

Galadriel: (v.o.) Y a ti, Frodo Bolson, te entrego la luz de Eärendil, nuestra


más preciada estrella. Qué ella te ilumine en los oscuros lugares, cuando
las demás luces se apaguen.

Frodo: ¡Aiya Earendil elenion ancalima!

Sméagol: La mosca revoltosa, ¿por qué llorará?

la araña te atrapó, y de pronto te...

Gollum: ... engulló.

Gollum: Se te escapó, tessoro... ¡no esta vez¡ ¡no esta vez!

Frodo: ¡Noooo!

Sméagol: No fuimos nosotros... nosotros no. Sméagol nunca haría daño al


Amo. Prometimos... Amo debe creernos, fue el tessoro, el tessoro nos obligó
ha hacerlo ¡Ah!

Frodo: Tengo que destruirlo, Sméagol. Por el bien de ambos, debo


destruirlo

Gollum: ¡Noooo! ¡Aaaaaaah!

Frodo: Lo siento mucho, Sam. Los siento.

Galadriel: (v.o.) Esta misión te ha sido encomendada a ti, Frodo de la


Comarca, y si tu no encuentras la salvación, nadie lo hará.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 25


El Señor de Los Anillos 3

Ejercito oro: ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond! ¡Grond!


¡Grond! ¡Grond!

Gandalf: ¡A las puertas! ¡Deprisa!

Denethor: No habrá tumba para Denethor y Faramir, ni el largo sueño de


muerte embalsamada. Nos consumiremos como los gentiles reyes del
pasado. ¡Traed leña y óleo!

Gandalf: ¡Resistid! ¡Resistid!

Ejercito oro: ¡Grond! ¡Grond!

Gandalf: Sois soldados de Gondor, no importa lo que atraviese esa puerta,


permaneced en el puesto.

Gondoriano: ¡Corred! ¡Corred!

Gandalf: ¡Descarga! ¡Soltad!

Sam: ¡Suéltale fétida! ¡Suéltale! ¡Jamás le volverás a tocas! ¡Acabemos con


esto! ¡Ah! ¡Atrás! ¡Señor Frodo! ¡Oh no! ¡Frodo!... ¡Señor Frodo! ¡Venga
despierte! ¡No me deje aquí solo! ¡No vaya a donde no pueda seguirle!
¡Venga despierte! ¡No está dormido... está muerto!

Gorbag: ¿Qué hay aquí? Diría que Ella-laraña se ha estado divirtiendo un


poco.

Shagrat: Ha matado a otro ¿he?

Gorbag: No, este no está muerto.

Sam:¿No está muerto?

Gorbag: Le clavó su aguijón y le dejó tieso como una estaca. Luego lo


envuelve con su seda. Así es como le gusta comer... sangre fresca. ¡Subidle
a la torre!

Sam: ¡Samsagaz, estúpido!

Gorbag: Este despojo despertará en un par de horas ¡siii!... luego deseará


no haber nacido.

Denethor: La morada de su alma se desmorona. Ya es fuego, ya está en


llamas.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 26


El Señor de Los Anillos 3

Pippin: ¡No está muerto! ¡No está muerto! ¡Nooo! ¡Nooo! ¡No! ¡No está
muerto!

Denethor: Adiós Peregrin, hijo de Paladin....

Pippin: ¡No! ¡Nooo!

Denethor: ... te relevo de mis servicios. Vete ahora y elige la forma de morir
que más te plazca ¡Verted el óleo en la leña!

Gondoriano: ¡Corred!

Pippin: ¡Noo! ¡Gandalf! ¿Dónde está Gandalf? ¡Gandalf!

Gandalf: ¡A replegarse! Las defensas han cedido. ¡Retroceded! ¡Id al


segundo nivel! Sacad a las mujeres y a los niños.¡Ponedlos a salvo!
¡Replegaos!

Gondoriano: ¡Vamos! ¡Vamos!

Gothmog: Penetrad en la ciudad, no dejéis vida a vuestro paso.

Gondoriano: ¡Contenedlos!

Ganfalf: ¡Luchad! ¡Hasta el último aliento! ¡Defended vuestras vidas!

Dernhelm: Coraje Merry. Coraje por nuestros amigos

Gothmog: Estad alerta. En formación. Picas al frente, arqueros detrás.

Théoden: Éomer, forma a tus éored en el flanco izquierdo.

Éomer: Flanco listo.

Théoden: Gamelin, sigue el pendón del rey hasta el centro. Grimbold,


coloca a tu compañía a la derecha en cuanto superéis el muro. ¡Avanzad
sin temor a la oscuridad! ¡Luchad! ¡Luchad jinetes de Théoden! Caerán las
lanzas... se quebrarán los escudos... aún restará la espada. ¡Rojo será el
día hasta el nacer del sol!

Dernhelm: Pase lo que pase quédate a mi lado, yo cuidaré de ti.

Théoden: ¡Cabalgad! ¡Galopad! ¡Cabalgad! ¡Hasta la desolación y el fin del


mundo! ¡Muerte!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 27


El Señor de Los Anillos 3

Rohirrim: ¡Muerte!

Théoden: ¡Muerte!

Rohirrim: ¡Muerte!

Théoden: ¡Muerte!

Rohirrim: ¡Muerteee!

Merry: ¡Muerteee!

Dernhelm: ¡Muerteee!

Théoden: ¡Adelante Eorligas!

Rohirrim: ¡Muerteee! ¡Muerteee! ¡Muerteee!

Gothmog: ¡Soltad!

Merry: ¡Muerte!

Théoden: ¡Cargaaad!

Gothmog: ¡Soltad a discreción!

Pippin: ¡Gandalf! ¡Gandalf! Denethor a perdido la cabeza. ¡Está quemando


a Faramir vivo!

Gandalf: ¡Monta, rápido!

Denethor: Prended fuego a nuestra carne.

Gandalf: Detén esta demencia

Denethor: ¡Noo! ¡No me arrebataréis a mi hijo!¡Faramir! ¡Aaaah!

Gandalf: Descansa en paz, Denethor, hijo de Ecthelion

Éomer: Al frente, conducidlos al río

Théoden: Poned a salvo la ciudad. ¡Recomponed filas! ¡Rehaced el frente!


¡Tocad a carga, atacad de frente! ¡Cargaaad!

Rohirrim: ¡Apuntaaad a la cabeeeza!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 28


El Señor de Los Anillos 3

Rohirrim: ¡Cuidado! ¡Tu, detrás de ti!

Éomer: ¡Vosotros, a que esperáis!

Rohirrim: ¡Vigilad la retaguardia!

Rohirrim: ¡A prisa! ¡Más rápido! ¡Hacia el flanco derecho! ¡Situaos de


frente! ¡Seguidme! ¡Tranquilos! ¡Con calma!

Dernhelm: ¡Coge las riendas! ¡Hacia la izquierda! ¡Izquierda!

Éomer: ¡Apuntadle a la cabeza!

Théoden: ¡Derribadlos! ¡Hay que derribadlos! ¡Derribadlos!

Dernhelm:¡Merry!

Gondoriano: ¡Aguantad! ¡Que no pasen!

Pippin: Nunca pensé en este final

Gandalf: ¿Final? No, el viaje no concluye aquí. La muerte es solo otro


sendero que recorreremos todos. El velo gris de este mundo se levanta y
todo se convierte en plateado cristal. Es entonces cuando se ve.

Pippin: ¿Qué, Gandalf? ¿Qué se ve?

Gandalf: La blanca orilla; y más allá, la inmensa campiña verde tendida


ante un fugaz amanecer.

Pippin: Bueno, eso no está mal.

Gandalf: No. No, desde luego.

Gondoriano: ¡Firmes!

Théoden: ¡Agrupaos! ¡A miii!

Rey Brujo: Deleita con su carne.

Dernhelm: ¡Te mataré si le tocas!

Rey brujo: No oses interponerte entre un Nazgûl y su presa.

Orco: Tarde como siempre. Escoria, aún quedan cabezas que cortar,
¡vamos, ratas de cloaca, desembarcad!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 29


El Señor de Los Anillos 3

Gimli: Hay multitud para ambos, igual gana el mejor Enano.

Rey Brujo: Tu, necio, ningún hombre puede matarme. ¡Muere ahora!

Dernhelm: ¡Yo no soy un hombre!

Legolas: ¡Dieciséis!

Gimli: ¡Veinte!... ¡Veintiuno!

Aragorn: ¡Legolas!

Legolas: ¡Treinta y tres! ¡treinta y cuatro!

Gimli: Ese solo cuenta como uno, así que venga, ¡vamos!

Théoden: Reconozco tu rostro... Éowyn.

Mis ojos se nublan.

Éowyn: No, no... no, yo voy a salvarte.

Théoden: Ya lo has hecho. Éowyn, mi cuerpo ya no responde, debes


dejarme marchas. Vuelvo con mis padres, en cuya poderosa compañía no
he de sentir vergüenza. Éowyn...

Rey Muerto: Liberamos.

Gimli: Mala idea. Muy a mano nos han venido estos camaradas, a pesar de
estar muertos.

Rey Muerto: ¡Nos diste tu palabra!

Aragorn: Doy vuestro voto por cumplido. Id, id en paz.

Pippin: ¡Merry! ¡Mirame Merry! ¡Soy Pippin!

Merry: Sabía que me encontraría.

Pippin: ¡Si!

Merry: ¿Me vas a abandonar?

Pippin: No Merry, voy a cuidar de ti.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 30


El Señor de Los Anillos 3

Shagrat: ¡Eh! ¡suelta eso! Quiero ese jubón brillante. ¡Es mío!

Gorbag: Será para el Gran Ojo, como todo lo demás.

Shagrat: No acato ordenes de una apestosa rata de Morgul. ¡Aaah!

Gorbag: Tócame, y te atravieso la garganta.

Shagrat: Esa escoria intentó acuchillarme, ¡matadle!

Sam: ¡Ah! ¡Aah! ¡Aaaagh! ¡Aaaagh! ¡Esta por Frodo! ¡Esta por la Comarca!
¡Y esa por mi viejo Tío!

Gorbag: Deja de chillar, rata de estercolero. ¡Te voy a desangrar como a un


gorrino ensartado!

Sam: No si antes te ensarto a ti.

Frodo: ¡Sam! Oh, Sam, cuanto lo siento. Perdóname por todo.

Sam: Voy a sacarle de aquí.

Frodo: Demasiado tarde. Se acabó, se lo han llevado. Sam, tienen el Anillo.

Sam: Perdone que le diga, pero no. Pensé que le había perdido, así que lo
cogí. Solo para ponerlo a salvo.

Frodo: Damelo. Dame el Anillo, Sam. ¡Sam! ¡Dame el Anillo! Debes


entenderlo, el Anillo es mi carga. Te destruirá, Sam.

Sam: Vamos Señor Frodo. Más vale que se ponga algo. No puede recorres
Mordor paseando en cueros.

Sam: Hemos llegado... hemos llegado a Mordor.

Frodo: Hay manadas de Orcos. No pasaremos desapercibidos ¡Es él... el


Ojo!

Sam: Tenemos que entrar ahí, Señor Frodo, no hay más remedio. Vamos,
empecemos por bajar la colina.

Gandalf: Frodo ha pasado el umbral de mi visión. La oscuridad es más


profunda.

Aragorn: Si Sauron tuviera el Anillo ya lo sabríamos.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 31


El Señor de Los Anillos 3

Gandalf: Es solo cuestión de tiempo. Ha sufrido una derrota, si, pero...


tras los muros de Mordor el enemigo se reagrupa.

Gimli: Que no salgan de ahí. ¡Que se pudran! ¿Por qué preocuparse?

Gandalf: Porque diez mil Orcos ahora se aportan entre Frodo y el Monte
del Destino. Le he enviado a su muerte.

Aragorn: No, aún queda esperanza para Frodo. Necesita tiempo y un paso
seguro a través del Llano de Gorgoroth... eso podemos dárselo.

Gimli: ¿Cómo?

Aragorn: Haciendo que Sauron saque a sus tropas, vaciando su tierra.


Reuniremos a nuestros ejércitos frente a la Puerta Negra.

Éomer: No alcanzaremos la victoria con la fuerza de las armas.

Aragorn: No para nosotros, pero quizá así Frodo lo consiga si mantenemos


el Ojo de Sauron fijo en nosotros. Evitar que vea cualquier otro
movimiento.

Legolas: Distraerle.

Gandalf: Sauron sospechará de una trampa. No morderá el cebo.

Gimli: Certeza de muerte, mínima esperanza de éxito... ¿A que esperamos?

Orco: ¡A las puertas, vamos! ¡Moveos! ¡A las puertas!

Sam: Mire, los Orcos, se van. Ve Señor Frodo, algo de suerte al fin.

Sam: Tome la mía, quedan unas pocas gotas.

Frodo: No habrá bastante para el regreso a casa.

Sam: No creo que vaya a haber tal regreso, Señor Frodo.

Sam: ¡Frodo agáchese! ¡Escóndase! ¡Froodoo!

Pippin: ¿Dónde están?

Aragorn: Convocamos al Señor de la Tierra Negra. El peso de la justicia


debe caer sobre él. ¡Replegarse! ¡Atrás!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 32


El Señor de Los Anillos 3

Sam: Se ha ido, Señor Frodo. La luz ha pasado de largo, hacia el norte.


Algo ha captado su atención.

Aragorn: ¡Seguid en posición! ¡Hacedles frente! ¡Hijos de Gondor y de


Rohan! ¡Mis hermanos! Veo en vuestros ojos el mismo miedo que encogería
mi propio corazón. Pudiera llegar el día en que el valor de los Hombres
decayera, en que olvidáramos a nuestros compañeros y se rompieran los
lazos de nuestra comunidad, pero hoy no es ese día... en que una hora de
lobos y escudos rotos rubricaran la consumación de la Edad de los
Hombres, ¡pero hoy no es ese día! ¡En este día lucharemos! ¡Por todo
aquello que vuestro corazón ama de esta buena tierra os llamo a luchar,
Hombres del Oeste!

Gimli: Nunca imaginé que moriría peleando junto a un Elfo.

Legolas: ¿Tampoco peleando junto a un amigo?

Gimli: Si, eso sin dudar.

Sam: ¿Se acuerda de la Comarca, Señor Frodo? Será pronto primavera, los
huertos estarán todos en flor, y en la avellaneda los pájaros tendrán listos
sus nidos; comenzará la siembra estival de la cebada en los bancales, la
degustación de las primeras fresas con nada... el sabor de las fresas ¿lo
recuerda?

Frodo: No, Sam, no recuerdo el sabor de nada, ni el arrullo del agua, ni el


tacto de la hierba. Me... me... hundo en la oscuridad. Si... siento que no
hay nada entre la rueda de fuego y yo. ¡Ahora le veo... con los ojos
despiertos!

Sam: ¡Entonces acabemos con él, de una vez por todas! ¡Vamos, Señor
Frodo, cargar con el Anillo no podré, pero si cargar con usted! ¡Vamos!

Sauron: Aragorn… Elessar…

Aragorn: Por Frodo.

Sam: ¡Mire, Señor Frodo, la entrada! Ya casi hemos llegado.

Gollum: ¡Listos Hobbits, han llegado tan alto!

Sam: ¡Noooooo! ¡Frodo!

Pippin: ¡Águilas! ¡Las Águilas han venido!

Sam: ¡Frodo!

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 33


El Señor de Los Anillos 3

Frodo: Estoy aquí, Sam

Sam: ¡Destrúyalo! ¡Vamos! ¡Tírelo! ¡Arrójelo al fuego! ¿A qué está


esperando? ¡Solo tiene que soltarlo!

Frodo: ¡El Anillo es mío!

Sam: No, no... ¡Noooooo!

Gollum: ¡Siiiii! ¡Tessoro! ¡Tessoro! ¡Tessoro! ¡Tessoro!

Sam: ¡Deme la mano!.... ¡Coja mi mano! ¡No¡ ¡No se suelte! ¡No se suelte!
¡Cójala!

Merry: ¡Frodoooo! ¡Frodoooo!

Frodo: Se ha ido. Ya está.

Sam: Si, Señor Frodo. Al fin se acabó.

Frodo: Veo la Comarca... el río Brandivino... Bolsón Cerrado... los cohetes


de Gandalf... las luces de la Fiesta del Árbol...

Sam: Rosita Coto bailando. Llevaba cintas en el pelo. Si me hubiera podido


casar habría sido con ella. Solo con ella.

Frodo: Me alegro de estar contigo, Samsagaz Gamyi; aquí, al final de


tantas cosas.

Frodo: ¿Gandalf?

Merry: ¡Frodo!

Frodo: ¡Gimli! (v.o) ¡Aragorn!

Gandalf: Llegan ahora los días del Rey. Bienaventurados sean.

Aragorn: Este día no pertenece a un solo hombre, sino a todos. Entre todos
reconstruyamos este mundo para compartirlo en tiempos de paz. Et
Eärello Endorenna utúlien. Sinome maruvan ar Hildinyar tenn” Ambar-
metta!

Aragorn: Hanon le!

Aragorn: Vosotros amigos… no debéis inclinaros.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 34


El Señor de Los Anillos 3

Frodo: (v.o.) Y así fue el comienzo de la Cuarta Edad de los Hombres. La


Comunidad del Anillo, aún eternamente unida por la amistad y el cariño,
llegó a su fin. Trece meses desde aquél día en que Gandalf nos enviara a
tan largo viaje, nos descubrimos ante una imagen familiar; estábamos en
casa.

Pippin: ¡Hola!

Hobbit: ¡Eeeh! ¡Que me tiras la calabaza!

Rosita: ¡Hola!

Merry: ¡Uuuuh!

Frodo: (v.o.) ¿Cómo se retoma el hijo de toda una vida? ¿Cómo seguir
adelante cuando en tu corazón empiezas a entender que no hay regreso
posible, que hay cosas que el tiempo no puede enmendar, aquellas que
hieren muy dentro, que dejan cicatriz?

Sam: ¿Señor Frodo? ¿Qué pasa?

Frodo: Hace ya cuatro años del ataque en la Cima de los Vientos y no ha


dejado de doler.

Sam: Partida y Regreso. La Historia de un Hobbit, por Bilbo Bolsón... y El


Señor de los Anillos, por Frodo Bolsón. ¡Lo ha terminado!

Frodo: Aún no, queda espacio para algo más.

Frodo: (v.o.) Bilbo me contó un día que las grandes historias nunca
terminan, que cada uno de nosotros debe coger el relevo de la narración.
Su papel en este relato había concluido. No habría más viajes para Bilbo...
excepto uno.

Bilbo: Dímelo otra vez, amigo, ¿a dónde vamos?

Frodo: A los puertos, Bilbo, los Elfos te han otorgado un honor especial,
una plaza en el último barco que zarpa de la Tierra Media.

Bilbo: Frodo, cabría la posibilidad de volver a ver ese viejo Anillo, el que te
regalé.

Frodo: Lo siento, tío, me temo que lo perdí.

Bilbo: ¡Ohh, lástima! Quería acariciarlo por última vez.

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 35


El Señor de Los Anillos 3

Bilbo: ¡Ooh! ¡Vaya!, he aquí un horizonte nuevo para mi.

Galadriel: El poder de los Tres Anillos ha terminado. Llegó el tiempo de la


hegemonía de los Hombres.

Elrond: I aear cân ven na mar.

Bilbo: ¡Jeje! Creo que estoy preparado para otra aventura.

Gandalf: A más ver, mis valientes Hobbits. Mi labor ha concluido, aquí, al


fin, a la orilla del mar, llega el adiós a nuestra Compañía. No diré: no
lloréis, pues no todas las lágrimas son amargas. Es la hora, Frodo.

Sam: ¿Qué significa eso?

Frodo: Quisimos salvar la Comarca, Sam, y la hemos salvado, pero no para


mi.

Sam: ¡No habla en serio! ¡No puede irse!

Frodo: Las últimas páginas son para ti, Sam.

Frodo: (v.o.) Mi querido Sam, no siempre podrás estar partido en dos,


Necesitarás sentirte sano y entero por muchos años. Tienes tantas cosas
de que disfrutar, tanto que vivir, y tanto que hacer. Tu papel en esta
historia continúa.

Sam: ¡Bueno, estoy de vuelta!

FIN

© Rodrigo A. San Martín Gárate. 36

También podría gustarte