AUTORES
José Luis y Silvia Cinalli
DISEÑO Y COMPAGINACIÓN
Denis López - www.solvisual.com.ar
DIBUJOS
Daniela Tourn
Av. Castelli 314 - Resistencia
CP: 3500 - Chaco - Argentina
Tel/fax: 0054 (0362) 443 8000
E-mail: [email protected]
Sitio Web: www.placeresperfectos.com.ar
ÍNDICE
Prólogo.
Introducción.
Auto-Test: ¿Lo sexual todavía es un tabú?
Descubre tus sentimientos más profundos frente a este tema
1. Dios y el sexo.
El sexo antes del pecado. ACTIVIDAD PRÁCTICA
Propósitos del sexo. Principios sanadores
ACTIVIDAD PRÁCTICA: Identidad de género
¿Qué lugar ocupa el placer? Prejuicios y mitos de la cultura
ACTIVIDAD PRÁCTICA: La caja de regalo. Lo que podría haber sido...
2. El pecado y el sexo.
El sexo después del pecado
Consecuencias del pecado
Órganos sexuales: ¿adorados o despreciados?
Curiosidades
ACTIVIDAD PRÁCTICA: El desnudo
3. La Biblia y el sexo.
Relación Hombre-Mujer antes del pecado
Relación Hombre-Mujer después del pecado
ACTIVIDAD PRÁCTICA: Lo que el pecado se llevó
4. Jesús y el sexo.
Relación Hombre-Mujer en los evangelios
Relación Hombre-Mujer en las epístolas
ACTIVIDAD PRÁCTICA: La participación femenina en el avance del
evangelio
5. La cultura y el sexo.
Auto-Test: El machismo. Descubre cuánto tienes de machista. Resultados del
Auto-Test
Machismo y feminismo
ACTIVIDAD PRÁCTICA 1: El machismo en la sociedad
¡Los extremos del sexismo!
ACTIVIDAD PRÁCTICA 2: El machismo en la iglesia
6. Los estereotipos culturales y el sexo.
Roles masculinos y femeninos
Género e identidad de género
El peso de los elementos socializadores
ACTIVIDAD PRÁCTICA: Mi actitud frente a los roles
Efectos de los estereotipos sobre nuestra interpretación bíblica
7. La familia y el sexo.
La comunicación familiar
Grado de comunicación respecto de sexo
Factores que limitan a los padres la enseñanza de sexualidad
Beneficios de una buena comunicación familiar
ACTIVIDAD PRÁCTICA: Charla de sobremesa
8. La iglesia y el sexo.
Un panorama a través de la historia de la iglesia
ACTIVIDAD PRÁCTICA: El río de las pirañas
9. La sociedad y el sexo.
ACTIVIDAD PRÁCTICA 1
Un recorrido a lo largo de la vida
ACTIVIDAD PRÁCTICA 2
Adolescencia, juventud. El valor de los amigos
Influencia de los medios masivos de comunicación
Medios de comunicación y sus consecuencias
10. La niñez y el sexo.
La niñez y el sexo. Abuso sexual en la niñez
Experiencias negativas sexuales en la infancia
Edad en que se produjeron los abusos
Víctimas de abuso. La somatización
¿Cuándo sospechar un abuso?
Consecuencias del abuso sobre la vida
11. La niñez y el sexo. Parte II.
¿Quiénes son los abusadores?
Características del abusador
Abuso sexual entre niños o adolescentes
Complicidad de la madre
Cómo prevenir el abuso sexual o la violación
Cómo ayudar a las víctimas de abuso sexual
12. Test de auto-evaluación.
Respuestas al test de auto-evaluación
ACTIVIDAD PRÁCTICA
13. Los miedos y el sexo.
Mitos sexuales del hombre
El pene y sus complejos
Mensajes sociales que refuerzan los mitos
14. La mujer y el sexo.
Anatomía sexual de la mujer
Genitales externos
Genitales internos
Las mamas
Vocabulario específico.
Bibliografía.
Bibliografía consultada.
PRÓLOGO
¡Bienvenido/a al desafío de aprender!
Te felicitamos por haber apartado este tiempo especial para capacitarte en el área
de educación sexual. Deseamos que tu esfuerzo se vea coronado de éxito. Por
ello hemos trabajado para poner en tus manos este material cuya finalidad será:
- Informar con base científica
- Entrenar con criterios prácticos
- Capacitar con principios bíblicos
Este manual te ayudará a fortalecer tu carácter, a fin que desarrolles actitudes y
comportamientos sexuales saludables, que luego tú enseñarás a las próximas
generaciones.
Ese es nuestro anhelo.
José Luis y Silvia Cinalli
INTRODUCCIÓN
Cada persona posee un bagaje de actitudes, pensamientos, sentimientos y
convicciones en relación a lo sexual. Todo ese espectro proviene de múltiples
fuentes. A nivel externo podemos mencionar: familia, iglesia, amigos y medios
de comunicación. A nivel interno es posible destacar las vivencias personales en
los primeros años de la vida y, con menor importancia, las ocurridas a lo largo
de la vida.
Aprender acerca de sexualidad tiene múltiples ventajas:
- Evita la aparición de problemas o disfunciones sexuales.
- Mejora las condiciones sociales al prevenir comportamientos de riesgo entre la
población vulnerable.
- Aumenta la empatía, así como la capacidad de resolución de conflictos
sexuales e interpersonales.
- Mejora la salud integral de la persona involucrada en el proceso
enseñanzaaprendizaje.
- Afianza las convicciones, ya que permite trabajar desde lo cotidiano y común,
hasta lo profundo y espiritual en relación a lo sexual.
- Desarrolla la capacidad para el disfrute y la satisfacción en la propia vida.
Recomendamos que, a partir del momento en que comiences a leer este manual,
anexes:
- Un cuaderno en blanco para anotar las preguntas que surjan o los
descubrimientos que hagas por medio de la lectura.
- Una carpeta o folio para guardar material que vayas recopilando de fuentes
diversas (diarios, revistas, la web, etc.) que aumentará tu saber y te proveerá de
recursos extras a la hora de enseñar. Recuerda colocar los datos de la fuente de la
que extraes esos recursos.
Finalmente, y para cerrar este apartado, citamos a la licenciada Caldiz: “Los
humanos nos acercamos unos a otros sexualmente porque es placentero. El
incentivo es el goce en sí y no sus posibles consecuencias. La sexualidad no es
obligatoria. La sexualidad puede ser controlada y reglada por el grupo humano y
de hecho este control se ha ejercido siempre. A través del sexo cumplimos con
muchas de nuestras necesidades psicológicas, buscamos compañía, afecto,
seguridad, alegría. También podemos buscar mejoras económicas, venganza y
agresión… El sexo está relacionado con todo, es un motor poderoso de muchas
de nuestras acciones, actitudes y sentimientos”. Con este espectro de
posibilidades y con este poder intrínseco de la sexualidad es que abordaremos
diversos temas para un análisis de la realidad, en el intento de una construcción
social más saludable.
Auto-Test
¿Lo sexual todavía es un tabú?
Toda persona tiene algún conocimiento de la sexualidad y cuando se involucra
en educación sexual proyecta sus propios valores y creencias sobre el tema.
Surge el interrogante: ¿cuáles son tus valores y con qué fuerza se experimentan
en tu vida?
Esta sección te ayudará a reflexionar acerca de tu propia sexualidad y de cómo
se relaciona con tu fe.
Pensar en ello te ayudará a enfrentar problemas personales.
No pensar, en cambio, hará que te sorprendan los problemas sin saber cómo
resolverlos y, cuando tengas hijos, se convertirá en un peligro porque puede que
enseñes actitudes que no deseas.
1. Están pasando por TV escenas “subidas de tono” (sin ser sexualmente
explícitas). De repente ingresa un familiar en la habitación donde estás
mirando el televisor, ¿qué haces?:
a) Apago el televisor o cambio de canal rápidamente para que nadie se dé
cuenta.
b) Espero a que pase esa escena mientras charlo con mi pariente.
c) Le pido que no me interrumpa porque estoy en la mejor parte.
2. Un compañero de trabajo hace un comentario de doble sentido, con
alusión a lo sexual. Yo reacciono y:
a) Lo censuro públicamente por ser tan desubicado y hablar de “esas cosas”.
b) Muestro indiferencia para que note mi opinión. Creo que un tema tan
importante no debe ser tratado tan bajamente.
c) Me sumo y festejo el chiste.
3. Un profesional (médico, psicólogo o docente) enseña acerca de sexualidad
y yo:
a) Me siento muy incómodo/a; ¿por qué tendrá que tocar ese tema?
b) Tengo curiosidad por aprender más.
c) Pienso: ¿qué tendrá en la cabeza que quiere hablar de sexo?
4. Se ofrece una charla gratuita acerca de anticoncepción. Apenas me
entero, digo:
a) No voy ni loco/a. Yo soy cristiano/a, no tengo por qué aprender de eso.
b) Sería bueno participar. Reconozco que es bueno estar informado/a
correctamente.
c) Los que van es porque quieren usarlos. Yo no quiero que sea una tentación, no
vaya a ser que por saber cómo evitar un embarazo, termine en una relación
contraria a lo que Dios quiere.
5. Mis padres se acaban de enterar de que una vecina adolescente quedó
embarazada. Ella tiene 14 años y el futuro papá, 15. Al escuchar la historia
pienso:
a) ¡Qué tonta! ¿cómo no se cuidó? ¿cómo se entregó a cualquiera?
b) Pobre chiquilla, es una víctima más de la sociedad que impulsa a los
adolescentes a vivir el momento sin medir las consecuencias.
c) No es algo que me importe. Ella se lo buscó, que se lo aguante. Que se case y
listo. Nuestras abuelas a esa edad ya estaban casadas.
6. Un travesti empezó a venir a la iglesia, yo...
a) No quiero que se me acerque, me da asco.
b) Me siento incómodo/a, porque no sé cómo relacionarme, pero me gustaría
ayudarlo para que pueda conocer a Jesús.
c) Creo que la iglesia no es lugar para estos pervertidos. No entiendo por qué los
líderes le permitieron entrar.
7. En el barrio hay un gay (homosexual varón) muy amanerado. Cuando
cruza la calle:
a) Hago que no lo veo.
b) Lo saludo como a cualquiera.
c) Le muestro mi desaprobación con una mirada: ¡marica!
8. Un conocido de la familia, de 64 años de edad, quedó viudo hace un par
de años y está buscando una pareja para casarse. Yo pienso:
a) ¡Qué viejo verde, pretender pareja a su edad!
b) ¡Qué bueno que quiera formar un nuevo vínculo!
c) Míralo al viejito, todavía no está acabado.
9. Un niño de 11 años me dijo que tiene un compañerito al que le dicen
‘marica’. Yo le aconsejé:
a) Que se aleje de él, no vaya a ser que lo contagie o que lo confundan con otro
igual.
b) Que me cuente por qué cree que su compañero es marica. Quizá tenga una
forma más tranquila de ser, pero nadie tiene derecho a insultarlo así.
c) Que no se junte con él, porque los maricones son personas que no valen la
pena; unos débiles que avergüenzan a los verdaderos hombres.
10. Estoy esperando que mi odontólogo me atienda. Entre las revistas que
están para leer en la sala de espera, se destaca una por tener una hermosa
mujer casi desnuda en la tapa. La sala está repleta de gente, entonces yo:
a) Trato de tapar esa revista con otra, como si no me diera cuenta porque, en
realidad siento vergüenza.
b) Leo el título de la nota para ver si se justifica esa foto en la portada.
c) Me apodero de la revista porque asumo que debe contener algo divertido.
Resultados del Auto-Test
Si predominan los valores a)
Seguro que no te sorprenderá el resultado: tienes una visión sexofóbica, o lo que
es lo mismo, tu perspectiva hacia lo sexual despierta sentimientos de
incomodidad y vergüenza. No sabes cómo posicionarte frente al tema.
Probablemente se deba a que en tu hogar no se hablaba mucho de lo sexual (más
que con chistes o silencios) y aprendiste desde la niñez que “de eso no se habla”.
El presente curso te servirá para incorporar, de manera gradual, conocimientos
bíblicos y científicos que te permitirán abordar la sexualidad desde la
perspectiva de Dios, con una cosmovisión positiva, a fin de que tu vida sea más
plena.
Si predominan los valores b)
Estás en la búsqueda de un equilibrio. Todavía hay ciertas dudas generadas por
información que has escuchado que resulta bastante contradictoria. Pero tienes
una mente abierta y una disposición para aprender que te serán muy útiles, ya
que significan la puerta de entrada al crecimiento personal y una posibilidad
cierta de capacitar a otras personas para vivir una sexualidad conforme al plan de
Dios.
Sólo quien ha elaborado su propia sexualidad puede abordar este tema con
libertad.
¡Bienvenido al curso! Es un gusto contar contigo.
Si predominan los valores c)
Tú crees haber superado este tema, ya que puedes expresarte con libertad sin que
te genere vergüenza o culpa. Sin embargo, tu conocimiento debería ser mejorado
y expandido, cuya finalidad no será la desinhibición sino la comprensión bíblica
del tema.
En este material encontrarás las herramientas que posibiliten el cambio de lo
social imperante a lo espiritual relevante. Todo depende de ti. Pero acepta un
consejo: trabaja sobre tu vida para desarrollar un deseo activo por aprender, ya
que estás estructurado en tu manera de pensar y aunque no lo quieras reconocer,
te cuesta ser enseñado/a en ésta área. ¡Recuerda!, la mente es como el
paracaídas, trabaja mejor cuando está abierta. ¡Ánimo, tú puedes!
1
Dios y el sexo
El sexo antes del pecado
Si queremos vivir una sexualidad plena y conforme al diseño del Creador; si
queremos evitar males sociales en relación con lo sexual y aun conductas
negativas personales que condicionen nuestro futuro, necesitamos ser sanados
por el entendimiento de la Palabra de Dios, a fin de comprender la sexualidad
según Su perspectiva, no desde la cultura local o desde la sociedad actual.
MINI-ENCUESTA
Pregunta a varias personas cristianas y no cristianas:
- ¿Qué significa la palabra sexo?
- ¿Qué significa la palabra sexualidad?
- Para Dios, ¿el sexo es bueno o malo?
- ¿Habla la Biblia de sexo? (La persona encuestada debe elegir entre poco,
mucho o no sé).
Anota las conclusiones. Serán parte del material que deberás remitir junto al
examen.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
1. Lee Génesis 1:26-28 y 31; Salmo 139:13. Luego responde a estas preguntas:
¿Qué dicen los pasajes sobre el sexo o la sexualidad?
Según el texto, ¿cuál es el propósito del sexo o la sexualidad?
2. Busca Génesis 2:18-25; Mateo 19:4-6. Ahora responde:
¿Qué dicen los pasajes sobre el sexo o la sexualidad?
Según el texto, ¿cuál es el propósito del sexo o la sexualidad?
3. Finalmente lee Cantar de los Cantares 1:1-3; 7:2-12 y Proverbios 5:15-20 y
responde:
¿Qué dicen los pasajes sobre el sexo o la sexualidad?
Según el texto, ¿cuál es el propósito del sexo o la sexualidad?
Propósitos del sexo
Principios sanadores
1. El sexo es un regalo de Dios
Génesis 1:26-28 y Salmo 139:13 nos enseñan que Dios creó al ser humano:
“varón y mujer los creó”, versículo 27. De todas las características que hacen a
una persona, la única que se resalta en el relato de Génesis es su sexo. En otras
palabras, no sabemos si Adán y Eva eran altos o bajos, gordos o flacos, blancos
o morenos; sólo sabemos que uno era hombre, y la otra, mujer.
El primer principio sanador es entender que Dios creó el sexo y que él
regaló a unos el ser hombres y a otras, el ser mujeres.
En la actualidad, dado el detalle y lo imbricado del funcionamiento sexual, los
especialistas debaten la inclusión de un nuevo sistema (el sistema sexual) en el
estudio pormenorizado del ser humano.
Los pasajes bíblicos citados con anterioridad revelan al sexo como un don o
regalo de Dios. La aceptación de ese principio trae sanidad de varias formas:
1) Nos permite comprender que somos seres sexuados y que ello ha sido un
designio de Dios.
2) Nos hace conscientes de que nuestro sexo define, en parte, lo que somos.
3) Nos permite valorar nuestro sentido íntimo de pertenencia en relación al sexo
que nos ha tocado.
En definitiva, el sexo y la sexualidad aparecen como dones de Dios. No se
atribuyen al sexo o a la sexualidad connotaciones negativas, de pecado o
diabólicas. Tristemente, como dijo Abel Martínez Martín: “Nuestra sexofóbica
civilización condenó la sexualidad a las llamas del infierno, a la clandestinidad y
el pecado, la ignorancia y la oscuridad. La sexualidad se llenó de prejuicios,
prohibiciones, mistificaciones, taras y perversiones”.1
Lamentablemente esta concepción negativa de lo sexual ha ocasionado grandes
males en la sociedad en su conjunto y en el seno de la iglesia en particular. Hoy
es tiempo de cambiar la historia. Al abordar esta temática en nuestros sitios de
enseñanza cristiana estamos revirtiendo un proceso de siglos y dando a las
generaciones más jóvenes la oportunidad de vivir una sexualidad positiva,
integrada a su vida cotidiana y a su espiritualidad diaria.
Finalmente, nos cabe agregar que por cada principio bíblico sanador,
eliminaremos uno o más mitos.
Los mitos son creencias falsas que, por el peso de la cultura, se aceptan como
verdaderas.
Mito que eliminamos: Creencia de que existen más sexos. Falso.
Desde el punto de vista bíblico y sexológico sólo existen hombres y mujeres que
adoptan diversos comportamientos sexuales. Si bien es cierto que puede variar el
papel externo (rol sexual), la orientación sexual (homo o heterosexual) o la
identidad sexual (sentimiento interior de pertenencia a uno u otro sexo), siguen
existiendo sólo dos alternativas: hombre o mujer.
Ya que el sexo es un regalo de Dios, la persona que no está contenta con el sexo
que tiene es como si le dijera a Dios: “no me gusta el regalo que me hiciste”.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
1) Reflexiona en la frase: “con el sexo se nace; la sexualidad se hace”. ¿Cómo
puedes relacionar esta declaración con el primer principio sanador?
2) La Argentina aprobó la Ley de Identidad de Género. Esta ley dice que toda
persona tiene derecho al reconocimiento y al libre desarrollo de su persona
conforme a su identidad de género, entendida como la vivencia interna o
individual del género, tal como cada persona la siente, la cual puede
corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento. Toda
persona podrá solicitar la rectificación registral del sexo, y el cambio de nombre
de pila e imagen cuando no coincidan con su identidad de género autopercibida.
¿Cuáles son los requisitos para obtener la rectificación del nombre? Tener 18
años; presentarse ante el Registro Nacional de las personas manifestando el
interés de rectificar la partida de nacimiento y el propio documento; a la vez que
expresar el nuevo nombre de pila elegido con el que quiere inscribirse. En
ningún caso, dice la ley, será requisito acreditar intervención quirúrgica por
reasignación genital total o parcial, ni acreditar terapias hormonales u otro
tratamiento psicológico o médico.
Esto significa que una persona que nació varón, si se siente mujer, puede ir al
Registro Nacional de las Personas y manifestar el deseo de cambiar el nombre en
su documento.
Frente a esta nueva realidad social, menciona algunas implicancias sociales
y eclesiásticas.
2. El sexo es algo bueno
Génesis 1:31 dice: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí era bueno en
gran manera...”. Todo lo que Dios hizo es bueno, inclusive el sexo, “bueno en
gran manera”.
El segundo principio sanador es contemplar a las relaciones sexuales, en el
ámbito del matrimonio, con los ojos de Dios; ser agradecidos por ese regalo y
quitarnos todo prejuicio humano (surgido de una mente contaminada por el
pecado) que jamás estuvo en el corazón de nuestro Señor.
Debemos recordar con claridad que fue Dios quien creó al hombre y la mujer y
fue él quien los unió en matrimonio; todo esto antes del pecado original. Dios
ofició la primera boda. Finalmente, la consumación de un matrimonio se da por
la unión sexual, Génesis 2:24.
La religiosidad nos impide vivir la grandeza de este principio sanador. Muchos
cristianos creen que en el momento de la intimidad conyugal o, en la noche de
bodas, dejan al Espíritu Santo fuera del dormitorio. ¡Claro, él es Santo! Sin
embargo, donde va un hijo o hija de Dios, el Espíritu Santo va con él, por ende,
pedir a Dios que bendiga la intimidad sería más atinado y bíblico que intentar
´sacarlo´ de la escena, creyendo que él seguramente se avergonzará de lo que
ocurrirá entre los esposos.
Mito que eliminamos: El sexo es repulsivo, bajo y carnal. Falso.
Este mito es un principio filosófico anti bíblico enseñado como precepto
religioso, según el cual el fin de la sexualidad es sólo la procreación, con la
consideración de pecado a todo lo que sea placer, aun dentro del matrimonio.
Esta visión ha sido mantenida durante muchos siglos. En la época victoriana, las
mujeres toscanas preparaban su ajuar y bordaban en sus camisones: “No lo hago
por mi placer, sino para complacer a Dios”, como una declaración de que
accederían a la intimidad sexual por la única razón de cumplir con el propósito
de tener hijos.
Un testimonio
Cierta mujer, ya madura, nos relató que desde que había conocido al Señor no
deseaba tener relaciones sexuales con su esposo porque quería ser santa. Ella
consideraba el sexo como algo “sucio y pecaminoso”, que la alejaba de la
comunión con Dios. Este concepto es totalmente erróneo, ya que Dios creó a
Adán y a Eva y los unió en matrimonio antes de la caída.
Si la intimidad sexual se vivencia de manera positiva, acerca a los cónyuges
entre sí y se cumple de manera formal el que sean una sola carne. Esta unión
transciende el dormitorio, porque un matrimonio bien avenido y con una
intimidad satisfactoria, fomenta una mejor comunicación a nivel de otras áreas.
3. El sexo es para la reproducción
Cuando deseamos conocer el plan original de Dios para su creación debemos
volver al inicio de todas las cosas. Por ello, en sexualidad y en cuestiones de
género y familia, es tan importante revalorizar el libro de Génesis en sus
capítulos 1 y 2. Incluso, Jesús mismo, cuando fue interrogado acerca del
divorcio, remitió a sus interlocutores al principio de todas las cosas.
En Génesis 1:28 observamos una bendición y un doble mandato, dado al hombre
y a la mujer, en pie de igualdad. Se habla de la reproducción, que aparece como
un mandamiento y se convierte en uno de los objetivos de la unión sexual; pero
también se ordena una segunda comisión: ejercer señorío de la creación como
buenos mayordomos.
En la antigüedad, el tener hijos era una obligación primordial; de ahí que la
esposa infértil podía ser repudiada y la viuda sin hijos debía engendrar
descendencia con su cuñado (ley del Levirato). En cambio, hoy en día, el énfasis
está puesto en el segundo mandato, el de ser buenos administradores de todo
lo creado.
El pensamiento de que el sexo era sólo y exclusivamente para la reproducción
surgió después de la caída, en Génesis 3, cuando la mujer, an-tes llamada
‘Varona’, deja de ser el complemento del varón, para pasar a ser el objeto por
medio del cual el hombre logra su descendencia. Es interesante conocer que la
‘Varona’ de Génesis 2 se transformó en Eva, en Génesis 3. Ahora será sólo
conocida como la madre de todos los vivientes, no ya como el complemento
perfecto del varón.
El tercer principio sanador es entender la dimensión de la relación sexual con la
capacidad de generar nueva vida, pero que va más allá de los hijos.
¿Sólo para reproducción?
Durante muchos siglos se enseñó que la “naturaleza” del sexo era la
reproducción y todo lo que no tuviera por fin la procreación era, entonces,
“antinatural”. Erwin J. Haeberle dijo al respecto: “Cuando nos referimos a los
órganos sexuales humanos como genitales (del latín: órganos de generación) o al
“sistema reproductivo” podría implicarse que su función “natural” es la
procreación. Según esta filosofía, Dios, la naturaleza y la lógica prohíben el uso
de los órganos de la reproducción para otra finalidad. Sin embargo, los órganos
sexuales también tienen otras funciones (orinar en los hombres, el equilibrio
hormonal tanto en hombres como en mujeres, la regulación de la distribución de
la grasa, los vellos, el timbre de voz, etc.). Si pensamos así, a la sazón debemos
decir que la boca, los dientes, la lengua y la garganta son parte del sis-tema
nutricional o alimenticio, entonces debemos prohibir que las personas le den otra
utilidad como cantar, hablar, besar o silbar”. ¿Por qué hacemos esa diferencia
con los genitales y no la hacemos con otras partes del cuerpo?
Mitos que eliminamos: La mujer decente sólo debe tener y criar a sus hijos.
Falso.
La disfunción sexual más frecuente en la mujer, sobre todo en aquellas de
mediana edad o maduras, es la falta de ganas (ausencia del deseo o disminución
de la libido).
La ausencia de deseo sexual se debe a los mandatos imperantes en nuestra
sociedad. Por varios siglos se diferenció a todas las féminas en buenas mujeres y
malas mujeres. Las buenas era las de su casa, las que no estaban interesadas en
‘esas cosas’. En cambio, las malas mujeres eran las de la calle, las prostitutas
que se ocupaban de ‘eso’ y disfrutaban lo sexual para satisfacción de sus
clientes.
Te asombrarás al conocer el origen de este mandato.
En el siglo XVII se descubrió que los espermatozoides se movían y tenían vida;
entonces, los médicos aseveraban que cada vez que el hombre eyaculaba, perdía
su energía y también parte de su vida. De ahí que aconsejaban a las mujeres a
que durmieran vestidas a fin de no excitar a sus maridos. La mala mujer era
justamente la que lo excitaba, porque, en realidad, se quería quedar viuda joven.
Desde ese tiempo hasta hoy, se habla de ‘buena mujer’ como aquella que no se
interesa en el sexo y ‘mala mujer’ a la que se ocupa de ‘eso’. Claro está que
muchas mujeres no reconocen este mandato de manera explícita; sin embargo,
sigue flotando en el aire de cada alcoba matrimonial cuando el esposo es quien
solicita intimidad sexual.
Deshacerse de ese mandato y romper con el poder silencioso que genera en las
mujeres esta concepción de la sexualidad, es lo menos que podemos hacer a la
luz de este principio bíblico. Si te identificas con este problema de ‘falta de
ganas’, sería bueno que te tomes unos minutos para orar y entregar a Dios tu
sexualidad, a la vez que renuncias a todo mandato generacional negativo que
nada tiene que ver con la vi-sión de Dios para la intimidad matrimonial.
Mitos que eliminamos: Evitar el embarazo es pecado. Falso.
Uno de los propósitos de las relaciones sexuales en el matrimonio son los hijos;
sin embargo, no es el único. Génesis 1:28 establece, además, el ejercer dominio
y señorear sobre la creación.
De este pasaje podemos inferir que en el principio de todas las cosas, la primera
parte del versículo, parte a) (la reproducción) era más importante que la parte
b) (señorío de la creación). Pero actualmente, con la sobrepoblación mundial y la
escasez de recursos naturales, la planificación familiar y la limitación en la
cantidad de hijos adquiere una mayor preeminencia. De ahí que sostenemos
como positivos todos los métodos anticonceptivos que actúen antes de que el
óvulo y el espermatozoide se unan en la fertilización o fecundación, a la vez que
nos pronunciamos en contra de todos los métodos que actúen luego de la unión
del óvulo y el espermatozoide. Los métodos postconceptivos (los que se toman
después de una relación sexual sin protección), como la píldora del día después,
no la aconsejamos porque tiene la potencialidad de impedir la implantación en el
útero de un óvulo fecundado.
4. El sexo es para satisfacer la necesidad básica de intimidad
Génesis 2:19-23. Ninguna criatura del Edén pudo satisfacer el deseo de
intimidad y comunicación de Adán: “mas para Adán no se halló ayuda idónea”,
versículo 20. Adán necesitaba una compañera que fuera su complemento y su
pareja sexual, por lo que Dios hizo a Eva. Cuando Adán despertó del sueño
profundo y descubrió a Eva, dijo: “esto es ahora hueso de mis huesos y carne de
mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada”, versículo
23. Adán contempló en la mujer un reflejo de sí mismo, un complemento para su
vida; de hecho, una parte suya.
El cuarto principio sanador es entender que Dios está interesado en nuestra
vida afectiva, emocional y sexual. Dios planeó el matrimonio como un mutuo
complemento y una solución para la soledad.
Mito que eliminamos: Los hombres necesitan sexo. Falso.
El sexo y las relaciones sexuales no son una necesidad básica como el hambre y
la sed, sino algo bien dominable. Dios ha provisto al cuerpo los medios para
abstenerse de toda práctica sexual como modo de vida, en caso de decidirse así.
Para ello, ocurren las poluciones nocturnas y la reabsorción de esperma a partir
de los testículos. Un varón que no tenga práctica sexual no sufrirá de ninguna
consecuencia negativa sobre su cuerpo o psiquismo, siempre y cuando la
decisión sea personal y motivada por una escala de valores superiores, como la
santidad o la comunión íntima con Dios.
Las relaciones sexuales casuales, antes del matrimonio o como ‘aventuras
extramatrimoniales’, en lugar de alejar la soledad, aumentan la frustración.
Si bien es cierto que el sexo ‘ocasional’ puede ser muy excitante, no satisface de
modo pleno porque no existe el sustento de comunicación y permanencia que
permita el crecimiento de esa persona en sí misma y en relación con la otra que
compone su pareja.
Frente a esta realidad, podemos entender que uno de los objetivos de las
relaciones sexuales es brindar satisfacción a la necesidad básica de intimidad, lo
cual sólo es posible en un vínculo de compromiso indisoluble como el
matrimonio.
Datos actuales escalofriantes
Para sorpresa propia y ajena, la mitad de los novios, ya ha mantenido relaciones
sexuales.
Otro dato revelador: muchos jóvenes creen que virginidad se relaciona con el
himen intacto, por ende, no practican sexo vaginal, pero sí sexo oral y anal.
Los resultados de este trabajo de investigación se hallan compilados en el libro
La Iglesia al desnudo disponible en nuestro sitio web
www.placeresperfectos.com.ar
5. El sexo es para el placer
Según Génesis 2:24; Cantar de los Cantares 1:1-3; 7:2-12 y Proverbios 5:18-20,
Dios ha diseñado la sexualidad para el placer.
Si Dios hubiera creado la sexualidad para que tenga como único propósito la
reproducción, por lo menos la mujer, debería sentir deseo sexual sólo durante los
períodos fértiles, cosa que no sucede. “La posibilidad de una sexualidad
constante, el hacer el amor cada vez que lo desea sólo es posible en la mujer. En
todas las otras especies vivientes, una sexualidad constante resulta imposible
tanto en los machos como en las hembras. ¿Por qué? Porque las hembras en edad
de reproducirse sexualmente tienen períodos de celo, fuera de los cuales
generalmente rechazan a los machos. En cambio, las mujeres pueden copular
cada vez que tienen ganas, durante todo el ciclo menstrual, durante casi todo el
embarazo y pueden –y frecuentemente lo hacen– retomar el coito tan pronto
como se recuperan del parto, meses antes de que el bebé sea destetado. La
sexualidad tampoco termina con la menopausia o la vejez”.2
El quinto principio sanador es revalorizar el sexo como un regalo maravilloso
para disfrutar en el contexto matrimonial.
Casos reales
Una hermana de unos 55 años de edad y más de 20 años de casada vino a vernos
a la oficina y nos dijo:
“La predicación del domingo hizo que yo reflexionara y he tomado la decisión
de consagrarme enteramente a Dios. De ahora en adelante, ya no quiero vivir en
la carne sino sólo en el Espíritu; por lo que hablé con mi esposo y le dije que
dejaría de hacer el amor con él”.
Un hombre recién convertido, cuya esposa no era creyente, le dijo que se
abstendría de tener intimidad sexual con ella, cada vez que estuviera de ayuno,
para no ofender a Dios.
En ambos casos, la errada comprensión de la sexualidad en el ámbito
matrimonial, los había llevado a decisiones equivocadas en perjuicio de sus
parejas y de la relación marital en su conjunto.
Nota: si bien es cierto que la Biblia establece una conexión entre la oración y la
abstinencia sexual en 1ª Corintios 7:5, hay algunos detalles que no deben ser
ignorados.
1) La abstinencia debe pautarse de mutuo acuerdo y sólo por un tiempo. De ahí,
que si uno de los cónyuges no es cristiano o no quiere mantener la abstinencia,
no debe optarse por la misma.
2) De ningún modo el pasaje bíblico define a la relación sexual como negativa o
que aleja la presencia de Dios, sino que al priorizar la oración, esa pareja se
abstendrá de varias cosas (mirar la televisión, leer el periódico, salir de compras,
etc.) y entre esas actividades cotidianas, también se abstendrá de la unión sexual.
Aunque parezca inverosímil, esta creencia de que la santidad es equivalente a la
castidad marital permanece enraizada en muchas personas, por lo general
pertenecientes a generaciones anteriores. Creen que Dios y el sexo no se
relacionan; que el sexo es algo repulsivo, nocivo, sucio, bajo, que pertenece a
nuestra naturaleza carnal, que no debe mencionarse y que sólo sirve para la
conservación de la especie. Si eso fuera verdad, Cantar de los Cantares sería un
libro apócrifo (no inspirado por el Espíritu Santo) y numerosos textos bíblicos
que hablan acerca de la belleza y el goce de la relación sexual en el matrimonio,
como Proverbios 5:18-20; 1ª Corintios 7:4 y otros, deberían ser borrados. Sin
embargo esos textos están y no pueden ser ignorados.
Mito que eliminamos: Todo lo que es agradable al cuerpo es desagradable al
espíritu. Falso.
Este es un pensamiento sectario, basado en la cultura griega dualista (cuerpo
malo, espíritu bueno). Sin embargo, Dios es Señor de todo, del cuerpo y del
espíritu.
El evangelio de Jesucristo trasciende toda la vida y ninguna área queda
proscripta o por fuera de la gracia y soberanía de Dios.
6. El sexo es para el matrimonio
Génesis 2:24-25; 1ª Corintios 7:5 y Hebreos 13:4 describen al matrimonio y a su
vínculo sexual como una especie de re-unión.
Adán era uno, de él se formó Eva y resultaron dos. Ahora en el vínculo
matrimonial y en su unión sexual vuelven a ser uno. La relación sexual es algo
trascendente, es la runión de dos seres que se funden en uno solo.
No es la unión “de dos personas ajenas que no se pertenecen una a la otra y que
no pueden llegar a ser plenamente una sola carne sino que es la unión de dos
personas, que originalmente eran una, que luego fueron separadas y que vuelven
a unirse en el vínculo sexual del matrimonio. La complementariedad de los
órganos sexuales masculinos y femeninos es sólo un símbolo físico de una
complementariedad espiritual mucho más profunda”.3
Jesús, en Marcos 10:9 reafirma la enseñanza de Génesis 2.
El sexto principio sanador es reconocer que la intención original de Dios en el
vínculo sexual es la unión permanente entre un hombre y una mujer.
Dios establece el matrimonio monogámico y heterosexual. No presenta otras
alternativas. Para Dios sólo es válido el vínculo indisoluble entre un hombre y su
mujer. Ese orden fue establecido por el Creador en la creación y no por la
cultura, de lo que se deduce que su validez es permanente y universal.
La Biblia establece además, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento,
que las relaciones sexuales están reservadas para el tiempo del matrimonio. Toda
relación sexual fuera de ese ámbito es considerada pecado y afecta no sólo al
cuerpo, sino también al alma y al espíritu. Éxodo 20:17; Deuteronomio 22:22;
Proverbios 22:11; 1ª Corintios 6:9, 12-20; 1ª Tesalonicenses 4:3-6; Hebreos
13:4; 1ª Pedro 2:11.
Mito que eliminamos: Lo sexual afecta sólo al cuerpo y no tiene nada que
ver con lo espiritual. Falso.
Este mito lleva a muchos a pensar que pueden tener relaciones sexuales antes del
matrimonio o fuera de él y estar bien con Dios al mismo tiempo. Suponen que
una relación sexual es solamente la unión de dos cuerpos, cuando en realidad es
la unión más íntima de todo el ser: espíritu, alma y cuerpo; reservada para un
tiempo especial de la vida: el matrimonio.
Este mito nació hace siglos. Ha ocasionado incontable dolor. La Biblia nos saca
del error acerca de las relaciones sexuales fuera del ámbito matrimonial,
diciendo: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su
mujer, y serán una sola carne”, Génesis 2:24.
Advierte la siguiente declaración: “...y se unirá a su mujer”. ¿Cuándo?, cuando
deja a su padre y a su madre. Luego dice: “y serán una sola carne”. Hay un
orden que respetar. Primero es el casamiento, luego la unión.
El que viola las leyes de Dios, arruina su vida. Es imposible burlar los designios
de Dios sin sufrir las consecuencias, ya que el pecado tiene en sí mismo un poder
destructor.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Tiempo de oración
Si has mal administrado tu sexualidad, si has tenido relaciones sexuales fuera del
ámbito matrimonial, por favor, no sigas con la lectura sin ponerte a cuenta con
Dios. Confiésale tus errores y recuerda: “El que encubre sus pecados no
prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”,
Proverbios 28:13.
RECURSOS: OPCIONES DE TRABAJO PARA LOS CAPACITADORES
La caja de regalo
Toma una caja envuelta en papel de regalo y pégale un moño.
Reúne al grupo al que estás entrenando. Invítalos a formar un círculo. Ponte en
medio y explica: “Esta caja simboliza el regalo de la sexualidad que Dios nos ha
dado a cada uno de nosotros”. A medida que esta caja pasa de mano en mano,
cada uno debe dar una razón por la que está agradecido por este don. Luego, se
pasará la caja a la persona que está a la derecha.
Comienza tú mismo diciendo algo al respecto, tal como: “Estoy agradecido por
ser hombre y soñar con la posibilidad de ser papá” o “Doy gracias por el don de
ser mujer y disfrutar de la maternidad”. Con una actitud afable, pasa la caja a la
persona que se encuentra a tu derecha. Cuando la caja regrese a ti, culmina con
una oración agradeciendo a Dios por cada uno de los participantes de la charla.
Esta actividad tiene por finalidad reforzar la identidad de género. Es una manera
positiva de contrarrestar el período de indefinición sexual (propio de la pubertad
o de algún tiempo de la adolescencia) y los temores secretos respecto de uno
mismo y su sexualidad.
Lo que podría haber sido...
Supone que le escribes una carta a tu líder o pastor.
En esa carta, relata una historia verídica (basada en hechos reales) que te haya
acontecido a ti o a alguna persona conocida, que se relacione con lo sexual
(cambia los nombres para mantener la confidencialidad). Explica cómo habría
variado el final de esa historia (“lo que podría haber sido...”) si la persona
hubiera contado con la información precisa sobre sexualidad y las convicciones
cristianas necesarias para elegir lo mejor. El fin de esta actividad es que tu pastor
o líder tome valor y enseñe de sexualidad desde la óptica cristiana.
2
El pecado y el sexo
El sexo después del pecado
En Génesis 1 y 2, Dios establece su intención original para la humanidad. En
Génesis 3, a causa del pecado de Adán y Eva, ese plan queda estropeado.
El capítulo 3 de Génesis es el más negro de la Biblia. Hasta ese momento, el
hombre había estado en un lugar perfecto, con una voluntad totalmente libre,
gozando de camaradería con Dios y sin sufrir los efectos de la maldad, la
enfermedad y la muerte. Pero en Génesis 3 se relata cómo Adán fue expulsado
del lugar perfecto como consecuencia de su desobediencia; y sus descendientes,
hasta hoy, nacen en medio de un mundo maldito. Dar muestras de ello es
totalmente innecesario. Por todos lados vemos las marcas del pecado y del mal.
El mundo sigue viviendo bajo Génesis 3, pero la Iglesia debería vivir bajo
Génesis 1 y 2, ya que Dios, por medio del ministerio de Jesús, restauró en los
redimidos su plan original.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Antes de leer el párrafo siguiente, toma tu Biblia y anota las consecuencias que
observas como resultado de la desobediencia de Adán y Eva, según Génesis 3.
Luego, lee este capítulo del libro en su totalidad y compara tu propia lista con las
consecuencias que se mencionaron en él; como corolario, elabora una reflexión
personal acerca del significado de la caída y el impacto sobre la humanidad
(extensión mínima: una carilla A4).
Consecuencias del Pecado
Se dice que el diablo nunca terminó la escuela porque no aprendió a sumar, sólo
a dividir. La división es un principio satánico. Cuando Adán y Eva pecaron,
inmediatamente aparecieron las señales de la división.
1. División de la sexualidad respecto del resto de la vida
Génesis 3:7. Si hacemos una lectura literal, lo primero que se separó fue la
sexualidad de las vivencias cotidianas: “...conocieron que estaban desnudos”,
Génesis 3:7. Perdieron la inocencia. Adán y Eva cubrieron sus zonas genitales
porque sintieron vergüenza. Desde la caída, la desnudez se asocia con el sexo y
el erotismo. Todos los pueblos co-nocen la diferencia entre estar desnudo y estar
vestido.
2. División del hombre y de la mujer respecto de Dios
Génesis 3:8. El pecado afectó negativamente la comunión del hombre con Dios.
Lo más preciado que Adán y Eva perdieron no fue el paraíso, sino la comunión
con su creador. La Biblia relata que Dios y el hombre se paseaban juntos al aire
del día. Con la desobediencia de Adán y Eva vino el ocultamiento y la división.
3. División entre los esposos
Génesis 3:12. Dios había creado al primer matrimonio para satisfacer la
necesidad básica de intimidad y compañía; para que ya no sintieran soledad sino
que anduvieran juntos. Con el pecado se rompió el propósito de unidad por el
cual Dios creó al hombre y la mujer. Apareció la división entre ellos y, en lugar
de mutuo apoyo, hubo reproches: “...esta mujer que me diste...”.
4. División en la naturaleza
Génesis 3:18. “Espinos y cardos te producirá... con dolor comerás de ella”. La
tierra ya no brindaría sus frutos espontáneamente, sino que surgirían malezas,
insectos, pestes, etc. Desde ese momento, el trabajo traería de la mano miles de
sinsabores.
5. División interior
Génesis 4:5b. Aparecen los malos pensamientos. Caín se ensañó con Abel y
pensó en cómo hacerle daño. Dios le advierte a Caín que todavía él podía decidir
qué hacer, Génesis 4:7.
6. División de los primeros hermanos
Génesis 4:8-15. Como consecuencia de esa división interior en Caín y de su falta
de deseo por luchar contra ese mal que se había plantado en su interior; mata a
su hermano y provoca el primer fratricidio.
7. División de la primera familia
Génesis 4:16. Luego de matar a su hermano, Caín abandona el hogar de sus
padres. La familia queda dividida. Imagina el sufrimiento de esos primeros
padres; uno de sus hijos sepultado por su propio hermano; y el homicida, su otro
hijo, errante por el mundo. ¡Qué profundo dolor, qué intensa agonía!
Órganos sexuales: ¿adorados o despreciados?
Desde que el hombre pecó, los órganos sexuales han sido considerados
especiales. Antes de que el hombre pecara, la Biblia dice que “estaban desnudos
y no se avergonzaban”, Génesis 2:25. Es decir, los órganos sexuales eran
considerados como cualquier otra parte del cuerpo, ni mejores ni peores, ni más
limpios ni más sucios. Después del pecado, los órganos sexuales se consideraron
diferentes del resto del cuerpo. La Biblia dice que “conocieron que estaban
desnudos; entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron delantales”,
Génesis 3:7.
Desde allí viene la confusión. Algunas culturas adoraron los genitales, creyendo
en sus poderes mágicos. Incluso las partes privadas eran muy públicas, y réplicas
gigantes de órganos sexuales eran expuestas orgullosamente en templos, teatros
y otros sitios públicos. Otras culturas, como la nuestra, los consideraron una
vergüenza.4
Curiosidades
Los griegos creían que los genitales tenían poderes sobrenaturales, por ello los
asociaban a los dioses:
• El dios Príapo, que Afrodita – su madre – había abandonado horrorizada por el
tamaño de su pene, era adorado por su potencia fecundadora.
• Artemisa, protectora de las parturientas, se caracterizaba por tener la figura de
una mujer llena de pechos.
• A Afrodita, la diosa del amor, se la representaba como una mujer desnuda.
• En Grecia surgió el gimnasio. Allí se practicaban todas las disciplinas
deportivas sin ropa, porque “gymnos” significa desnudo.
Los romanos, en sus principios detentaban una moral rigurosa, pero en la época
de los césares todo era desenfreno y corrupción. Aparecen las prácticas sádicas y
masoquistas; la flagelación y el sufrimiento en asociación a lo sexual.
La homosexualidad y la bisexualidad eran prácticas corrientes y so-cialmente
aceptadas entre las clases sociales más elevadas.
Los judíos ostentaron una moral muy estricta y una reglamentación detallada de
todos los comportamientos sexuales, es decir, no fueron indiferentes a lo sexual.
Una de las marcas más claras es la práctica de la circuncisión masculina, que se
hace a los pocos días de nacido ese varón.
Los musulmanes también practican la circuncisión, sólo que la realizan después
de los 6 años, y más a menudo, en la proximidad de la pubertad.
Los hotentotes de Sudáfrica y los janjeros de Etiopía recurrían a cortar un
testículo del varón (semicastración) como una manera de evitar que nacieran
gemelos, hecho considerado de mal agüero.
Los maridos rusos, en la época zarista, asaltaban a los viajeros – especialmente
a los carteros– para que durmieran con sus esposas porque consideraban un
honor ofrecer a su esposa a un extraño.
Numerosos pueblos africanos y asiáticos practican la mutilación femenina,
llamada infibulación, como una manera de evitar las desgracias (por la
superstición de que los genitales externos de la mujer tienen algo de maligno) y
para preservar la fidelidad de la mujer, ya que la privan de toda posibilidad de
placer y satisfacción sexual. Por otra parte, los hombres se aseguran de la
castidad de la mujer haciendo que resulte difícil y verdaderamente molesto el
practicar sexo con penetración.
Los organismos internacionales de derechos humanos calculan que cerca de dos
millones de niñas son mutiladas cada año.
Los Zulúes de África del Sur, desean exponer el cuerpo desnudo porque ello es
prueba de moralidad sexual.
Los mormones exigen que sus fieles usen una pieza de ropa sagrada durante
todo el acto sexual, una especie de sábana con un agujero. Tienen prohibida la
desnudez total, en todas las situaciones.
Esta creencia se sustenta en la existencia de una forma de sobreprotección, que
se expresa en un símbolo religioso con la cobertura del cuerpo.
En la isla micronésica de Ponape, el esposo regalaba a la flamante esposa una
hormiga del lugar que, colocada sobre los genitales de la mujer, al morder,
aumentaba la sensación de placer.
Actualmente en el mundo occidental la preocupación que aqueja a los hombres
se refiere al tamaño de sus genitales; y la inquietud de las mujeres es el tamaño
de sus pechos, complejos surgidos a partir de los modelos que presenta de
manera mediática la sociedad actual.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
El Desnudo
John White describe un incidente entre los ayoreos de la selva boliviana y lo
cuenta así: “(...) cualquiera que los mirase diría que estaban desnudos. Los
hombres sólo llevaban puesta una delgada cuerda de fibra que no escondía
nada. Aparentemente, el propósito de la cuerda era sostener el pene cuando
corrían por los senderos de la jungla. Con el tiempo, la cinta de fibra de ananá
había llegado a simbolizar la diferencia entre estar vestido y estar desnudo. Un
día, una misionera visitó un precario cobertizo bajo el cual yacía un hombre
enfermo. Cuando ella se presentó allí con medicamentos, el hombre dio señales
de gran perturbación; con actitud ansiosa, parecía pedirle a su esposa que
hiciera algo. Entonces, ella le trajo la delgada cuerda y él se la colocó
apresuradamente alrededor del bajo vientre. Sólo después de hacer eso se
mostró confiado y relajado. Ya no estaba desnudo (...)”.
Lo mismo podríamos decir de hombres y mujeres que apenas cubren sus
genitales en las playas o piscinas; con todo, ellos conocen bien la diferencia
entre lo escaso que usan y estar desnudos. Aun los que se aventuran a estar
desnudos en playas nudistas no se atreverían a estarlo en las calles o en las
plazas. La desnudez, más allá de todo predicamento de libertad, es sinónimo de
vergüenza en variadas situaciones.
¿En qué otras circunstancias hay conciencia del desnudo? ¿Siempre produce
vergüenza? ¿Por qué?
¿Cómo reaccionas si se te rompe el cierre del pantalón? ¿Es igual que se te
descosa el dobladillo? ¿Por qué?
Hay muy pocas situaciones en las que nos sentimos cómodos con nuestra
desnudez, por ejemplo, la ducha. ¿Podrías mencionar algunas más?
3
La Biblia y el sexo
Relación Hombre-Mujer antes del pecado
1. El hombre y la mujer fueron creados a la imagen de Dios
Génesis 1:26-28: “Y dijo Dios: hagamos el hombre a nuestra imagen, conforme
a nuestra semejanza, domine él sobre los peces del mar...”. “...Hagamos al
hombre...”. Dios decide crear al hombre (singular) pero en realidad crea al
hombre y a la mujer (plural). Lo mismo ocurre en el versículo 27, el término
‘hombre’ es una forma genérica para seres humanos e incluye tanto al hombre
como a la mujer.
Ligia Ferreira dice que la palabra ‘él’ debe ser reemplazada por el plural, pues en
hebreo el verbo es ‘veyirdu’, que significa ‘dominen ellos’ o ‘ellos dominarán’.
Esto demuestra la igualdad de los dos seres y la inconsistencia de la pretendida
subordinación de la mujer en relación con el hombre, en lo que atañe a su
posición de dominio sobre el mundo.
El hecho de que Dios hiciera a la mujer después que al varón no significa
inferioridad sino que es doblemente refinada, porque Dios usó algo ya refinado
(al hombre) e hizo a la mujer. Nadie afirmaría que el hombre es inferior a los
animales porque fue creado después.
En Génesis 2:18 puede leerse: “No está bien que el hombre esté solo. Voy a
hacerle alguien que lo acompañe y lo ayude”, VLS. La traducción Reina-Valera
se expresa en estos términos: “Y dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre
esté solo; le haré ayuda idónea para él”.
Muchas veces, a lo largo de los años, se ha sostenido de modo errado que
‘ayuda idónea’ significa ‘ayudante del hombre’ o ‘esclava doméstica del
hombre’. Nada más alejado de la idea bíblica. El machismo imperante en la
sociedad tergiversó la enseñanza bíblica.
Es interesante notar que Génesis 1 describe la creación del ser humano en su
doble manifestación sexual: ‘macho y hembra’, ‘hombre y mujer’. Pero, en el
capítulo 2 de Génesis, el autor sagrado insiste con el mismo tema porque quiere
comunicar otras verdades, como el origen divino del matrimonio y la igualdad
entre la mujer y el varón. Es sumamente revelador este enfoque. Si bien es cierto
que en la antigüedad la mujer fue postergada y relegada a un plano de mera
propiedad sin derechos, ese no era el concepto bíblico de la cuestión. En Génesis
2 la Biblia presenta a la mujer con la misma dignidad que el hombre al expresar
que fue formada de la misma sustancia.
‘Ayuda idónea’ significa que juntos encajan y que componen un todo que es
mayor que las partes. Finalmente, esta expresión ‘ayuda idónea’ es usada
veintiuna veces en el AT; en la mayoría de las instancias se refiere a Dios, que
utiliza su poder para socorrer a su pueblo. De este modo, podemos inferir que
alguien refinado venía a complementar a un ser ya creado.
2. El hombre y la mujer fueron creados para un compañerismo pleno
Dios planeó la pareja como un mutuo complemento y una solución para la
soledad. No hay una relación jerárquica entre el hombre y la mujer sino una
diferenciación funcional entre dos seres humanos en pie de igualdad, ya que
ambos fueron creados a imagen de Dios y comparten la común obligación de
administrar el mundo. Catalina de Padilla dijo: “Porque son diferentes, ninguno
de ellos debe negar su función distintiva, querer usurpar el rol del otro, o
pretender realizarse en total independencia del otro”.
3. La formación de la mujer a partir del hombre demuestra la unidad e
igualdad fundamentales de los seres humanos
Génesis 2:21-23. Igualdad no implica identidad o coincidencia en todos los
aspectos. “Tanto el hombre como la mujer son dos personas distintas,
complementarias, necesarias la una para la otra, pero iguales en esencia y
responsabilidad ante Dios”.5
4. El hombre y la mujer recibieron la bendición de Dios
Génesis 1:28: “Y los bendijo Dios...”. En todas las traducciones puede
observarse la inclusión de ambos miembros de la pareja en este doble mandato y
bendición. Querer atribuir al hombre el dominio de la creación y a la mujer una
pretendida subordinación o papel únicamente relegado a su faceta maternal, no
es bíblico; puede considerarse fruto de la estructura patriarcal, pero nunca como
el deseo original de Dios.
5. El hombre y la mujer recibieron el mandato de procrear y de administrar
la tierra
Tanto al hombre como a la mujer les fue dado el mandato de reproducirse y ser
mayordomos sobre la naturaleza, “Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y
sojuzgadla, y señoread...”, Génesis 1:28. No hay evidencia bíblica de que la
mujer tenga mayor participación en la reproducción y que el hombre tenga
mayor responsabilidad por la mayordomía de la creación.
La cultura impone a la mujer el rol exclusivo de cuidar de la prole, y al hombre,
el de trabajar y ejercer funciones públicas. “Nuestra cultura demanda que el
hombre exitoso dedique a su carrera lo mejor de su vida y la mayor parte de su
tiempo. Sin embargo, Génesis 1 nos llama a reflexionar sobre la responsabilidad
del hombre en el hogar y en la crianza de los hijos”.6
Los capítulos 1 y 2 de Génesis indican claramente que Dios es la autoridad sobre
los humanos, ya que les impone la prohibición del árbol. Hay una segunda
instancia de autoridad cuando Dios les dice al hombre y a la mujer que
gobiernen la tierra y que tengan dominio sobre los animales (1:28). La estructura
de autoridad es la siguiente:
Dios
Adán y Eva
Naturaleza
Sin embargo, Dios no diseñó una estructura para que el hombre ejer-ciera
autoridad sobre la mujer. Sólo Dios tenía autoridad sobre Adán y Eva. Ninguno
de los dos tenía el derecho de usurpar privilegios divinos asumiendo autoridad
sobre el otro. Por todo lo antes expuesto, el siguiente esquema debería
rechazarse:
Dios
Adán
Eva
Naturaleza7
6. La Biblia enseña que el hombre y la mujer fueron copartícipes en la caída
Adán no fue menos culpable que Eva. Al contrario. Dios había dado expresa
orden a Adán, por lo cual su responsabilidad era mayor, no menor.
El relato de la creación nos permite arribar a ciertas conclusiones:
1) No sugiere que el hombre deba dominar a la mujer.
2) Se atribuye el mismo valor intrínseco a ambos.
3) No puede sostenerse un argumento de superioridad masculina o de orden
jerárquico por el hecho de que el hombre fuera creado antes que la mujer.8
Relación Hombre-Mujer después del pecado
Como consecuencia de haberse quebrado la relación íntima entre el hombre y la
mujer con Dios, se rompe el propósito de unidad entre los primeros esposos. Eso
significó que:
1. La mujer quedó sujeta a un doble sufrimiento
El dolor en el parto y la dominación por parte del hombre (Génesis 3:16). Es
interesante que en el juicio de Dios (Génesis 3), la palabra maldición se asoció a
la serpiente y al hombre, pero no a la mujer; en cuanto a ella, Dios sólo describió
lo que le pasaría a lo largo de muchos siglos de la historia: el ser sometida.
2. La mujer dejó de ser el complemento para el hombre
Adán le puso el nombre de Eva a su mujer después de la caída “...y llamó Adán
el nombre de su mujer, Eva...”, Génesis 3:20. Antes de la caída era llamada
‘Varona’ “...ésta será llamada Varona...”, Génesis 2:23. Eva significa dadora de
vida o madre de todos los vivientes. La mujer se transformó en instrumento
necesario para que el hombre tuviera descendencia. Se apuntó a la maternidad
sin hacer referencia a la complementariedad con el hombre. Se valoró a la mujer
principalmente por su capacidad de engendrar hijos.
Desde entonces, el hombre domina, abusa y se enseñorea de la mujer. Ejerce
autoritarismo y se impone como el ‘jefe o dueño del hogar’, lo cual nos habla de
la imagen distorsionada por el pecado, pero que no implica en ningún sentido el
deseo del creador.
Frente a esta nueva realidad de pecado que dominó al mundo, sólo se necesitaron
unas pocas generaciones para que apareciera la poligamia. En Génesis 4:19 dice:
“Lamec tuvo dos esposas...”
El diseño de Dios consistía en que la unión de solo un hombre con una única
mujer conformaran una realidad nueva: “una sola carne o un solo ser”.
El pecado desvirtuó el propósito de Dios degenerando en una jerarquía de
gobernante y gobernado, de ahí que seis generaciones más adelante esa jerarquía
deviene en poligamia. La familia se convirtió en una pequeña monarquía. El
monarca masculino multiplicaba el número de sus súbditos hasta que esa
monarquía alcanzó el harén de mil esposas.
El gobernador de la mujer se convirtió en el dueño de las mujeres. Tal es el
hombre caído, que al ser dueño de una posesión deseada, inevitablemente
provoca la codicia del coleccionista. Para uno que colecciona, dos es mejor que
una y mil son mejores que dos.9
3. La mujer dejó de ser administradora de la creación
Transfirió esa responsabilidad exclusivamente al hombre; dejó que éste la
sometiera; abdicó de su obligación. Catalina de Padilla expresó que la realidad
social de la mujer durante muchos años en la historia fue dedicarse con esmero a
buscar marido y, luego, utilizar todos sus pode-res y encantos seductores para
manipularlo. La vida de la mujer giraba en torno a la del hombre y encontraba en
esa relación de dependencia su seguridad.
4. La mujer dejó de ser sacerdote de su propia vida
Fue muy cómoda al transferir la responsabilidad del sacerdocio del hogar al
hombre. Se desobligó ella y lo recargó con responsabilidades a él. Sobre la base
de todo el Nuevo Testamento, especialmente 1ª Pedro 2:9 que dice: “Pero
ustedes son miembros de la familia de Dios, son sacerdotes al servicio del Rey,
y son su pueblo. Dios mismo los sacó de la oscuridad del pecado, y los hizo
entrar en su luz maravillosa. Por eso, anuncien las maravillas que Dios ha
hecho”, (BLS) y Gálatas 3:28: “Así que no importa si son judíos o no lo son, si
son esclavos o libres, o si son hombres o mujeres. Si están unidos a Jesucristo,
todos son iguales”, (BLS).
En el comentario de la Biblia Diario Vivir se explica este último versículo citado
de la siguiente forma: “Algunos varones judíos saludaban al nuevo día con la
oración: ‘Señor, te doy gracias que no soy un gentil, un esclavo o una mujer’”.
¿Por qué oraban así? Esas categorías sociales eran absolutamente desdeñables.
Sin embargo, el apóstol Pablo coloca la unidad en Cristo por encima de
cualquier distinción.
La fe en Cristo va más allá de cualquier diferencia y hace que todos los
creyentes sean uno en Cristo. Asegúrate de que no estar imponiendo
restricciones que Cristo ha quitado. Ya que todos y cada uno de los creyentes
son herederos de Dios, ninguno es más privilegiado o superior a otro.
Por todo lo expuesto llamamos a que cada cristiano, sea hombre o mujer ejerza
el sacerdocio en su hogar, porque cada creyente es un sacerdote.
Finalmente, debemos revalorizar la Biblia. Frente a una sociedad que execraba a
la mujer, el cristianismo realzó su valor y reconoció su igualdad, ya sea a nivel
de la salvación, de los dones o del derramamiento del Espíritu Santo.
Nota al margen
El dominio de Adán sobre Eva provino de la caída y no fue parte del orden
original de la creación.10
Despertemos a la realidad que Cristo trajo por su advenimiento. Todo lo que el
primer Adán perdió, en Cristo fue reconquistado. Vivamos pues, hombres y
mujeres, en mutua complementariedad y respeto.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Lo que el pecado se llevó
1. Se llevó la igualdad del hombre y la mujer
El hombre se convirtió en jefe, la mujer en subyugada. Se fomentó un modelo de
vida familiar en el que la mujer debía consentir a los deseos de su esposo y
soportar estoicamente cualquier circunstancia, por más injusta que fuera. Por su
parte, el hombre quedó presa de su propio liderazgo al rehusar la ayuda
complementaria de la mujer, se privó de una sustancial compañía en los trajines
de la vida y se sobrecargó de responsabilidades, al punto de extenuarse y acortar
su vida.
2. Se llevó la unidad entre el hombre y la mujer
Aparecieron las luchas por el poder. El hombre dominó, la mujer se vengó.
Feminismo y machismo son dos extremos igualmente perniciosos y nefastos. La
guerra de los sexos sigue vigente, hasta en los chistes. Daremos algunos
ejemplos de chistes sexistas, que causan risa pero hieren a la vez:
- ¿Por qué Dios hizo primero al hombre y después a la mujer? Porque primero se
experimenta con animales y después con humanos.
- Errar es humano, no darse cuenta del error... femenino.
- ¿Por qué a los hombres inteligentes se los compara con los OVNIS? Porque en
realidad no existen.
- ¿Por qué a las mujeres les florecen las puntas del cabello? ¡Porque tienen tierra
en la cabeza!
- ¿En qué se diferencia un camión de chanchos y uno de hombres? ¡En la
patente!
- ¿Por qué las mujeres viven más que los hombres? ¡Porque no se casan con
mujeres!
- Los varones son como la botella; del cuello hacia arriba no tienen nada.
- ¿Qué es lo que tienen todas las mujeres una vez al mes y le dura 3 o 4 días? ¡El
sueldo del marido!
- ¿Cuál es el best-seller femenino? ¡El libro de quejas!
Agrega otros de tu propia cosecha.
3. Se llevó el respeto entre el hombre y la mujer
Existen muchas formas de manifestar esta realidad, veamos algunas:
- Violencia doméstica. Es una consecuencia muy frecuente, sobre todo en
nuestro contexto latino. El modo habitual de este comportamiento es un hombre
violento que maltrata a su esposa e hijos. En ocasiones se agrega la violencia
sexual, aun entre cónyuges.
Durante muchos años se inculpó a la víctima diciéndoles: ‘algo habrás hecho
para que reaccione de esa manera’. Hoy se sabe que la violencia es una conducta
aprendida y sostenida en el tiempo porque para el agresor reporta beneficios
(logra el rápido control de una situación, nadie le pide cuentas de sus actos,
descarga su frustración por medio de los golpes y, luego de episodio violento,
siente alivio). Es una conducta totalmente selectiva. El marido que golpea a su
esposa, trata con cortesía a su jefe, a los vecinos o a la policía.
- La mayoría de los delitos contra la integridad sexual (abusos, violaciones, etc.)
son infligidos por hombres, y las víctimas, casi con exclusividad, pertenecen al
sexo femenino, ya sean niñas, adolescentes o mujeres adultas.
- El sexismo se sigue expresando en todos los ámbitos, desde lo profesional
hasta lo religioso, claro que muchas veces de manera velada, pero presente.
Agrega otros ejemplos de la vida cotidiana en los que se refleje la pérdida de
respeto.
4
Jesús y el sexo
Relación Hombre-Mujer en los evangelios
Es sumamente sanadora la perspectiva del Nuevo Testamento en este sentido.
Comprenderla y vivirla aliviará las cargas en los varones y desafiará al
crecimiento personal y al involucramiento social de cada mujer que nos
acompañe en la lectura.
1. La encarnación de Jesús fue revelada directamente a María
No fue su padre, ni el sumo sacerdote, ni el jefe de la sinagoga, ni un profeta
masculino y ni siquiera el hombre con quien ella estaba comprometida para
casarse, el que recibió el anuncio. El ángel se presentó directamente a María y le
reveló el plan de Dios.
2. Jesús presentó la salvación al hombre y a la mujer
Las mujeres siempre estuvieron presentes en el ministerio de Jesús. En los
evangelios se relatan numerosas historias que involucran a mujeres. En una
época en la cual las mujeres no tenían valor social, Jesús dedicó tiempo y parte
de su ministerio para alcanzar a mujeres con historias muy distintas: Jesús y la
mujer samaritana, Juan 4:1-42; Jesús y la mujer adúltera, Juan 8:1-11; Jesús y las
hermanas de Lázaro, Juan 11:1-44; Jesús y María Magdalena, Juan 20:11-18;
Jesús y la viuda de Naín, Lucas 7:11-15; Jesús y la hija de Jairo, Lucas 8:40-56;
Jesús y la mujer lisiada, Lucas 13:10-13. Es más, las mujeres sostenían el
ministerio de Jesucristo, Lucas 8:1-4.
3. Jesús aceptó al hombre y a la mujer
Mientras la sociedad las despreciaba, Jesús aceptó, valoró e incluyó a las
mujeres, Lucas 8. El primer milagro de Jesús (Juan 2:1-11) benefició al hombre
y la mujer por igual. En Samaria, fue una mujer la primera creyente (Juan 4:7-
42). La primera persona gentil convertida fue mujer (Mateo 15:21-28). La
primera enseñanza acerca de la resurrección fue dada a Marta (Juan 11:23-27). Y
las mujeres fueron las primeras que atestiguaron la resurrección.
4. Jesús prometió la venida del Espíritu Santo sobre hombres y mujeres
En Juan 16:7-15, Jesús promete la venida del Espíritu Santo, que se cumplió
efectivamente en Pentecostés. La llegada del Espíritu Santo no hizo diferencia
entre hombres y mujeres “y fueron todos llenos del Espíritu Santo...”, Hechos
2:4. Hombres y mujeres, hijos e hijas profe-tizaron, Hechos 2:17 y 18 dice: “En
los últimos días – dice Dios –, derramaré de mi Espíritu sobre toda la gente. Sus
hijos e hijas profetizarán. Sus jóvenes tendrán visiones, y sus ancianos tendrán
sueños. En esos días derramaré mi Espíritu sobre mis siervos – hombres y
mujeres por igual – y profetizarán”, (Nueva Traducción Viviente).
5. Jesús confió la evangelización a hombres y mujeres
El mandato de “id y haced discípulos a todas las naciones”, Mateo 28:19 fue
dado para hombres y mujeres. No se establece distinciones de carácter sexual en
la gran comisión. Es más, el liderazgo femenino en los primeros tiempos de la
iglesia fue de gran valor y estima.
Conclusión
Jesús, con sus enseñanzas y ejemplo, procuró la restauración de las mujeres a la
posición de dignidad antes de la caída. Él enfatizó las enseñanzas de Génesis 1 y
2 y anuló la estructura de división y dominación provocada por la caída, (Mateo
19:3.12). “Con su respuesta Jesús mostró que rehusaba aceptar la caída como
base para la definición del matrimonio. La caída había producido una parodia
satánica de la intención original de Dios. Por lo tanto, la respuesta de Jesús
sobrepasó el antiguo pacto y la caída para basar su definición del matrimonio
directamente en el ideal de la creación. Para Jesús la fuente normativa de
enseñanza acerca del matrimonio se encontraba en Génesis 1 y 2. Cualquier cosa
que alterara esta definición de matrimonio era el resultado de la terquedad que
prevaleció después de la caída; pero al principio no fue de esa manera”.11
Relación Hombre-Mujer en las epístolas
Podemos decir que mucho del trato que han recibido las mujeres, a lo largo de
los siglos de la iglesia, se ha basado en unos pocos versículos aislados. Siempre
se ha inculpado a las féminas de innumerables cosas (inclinadas al mal, brujas,
amantes del diablo, etc.); sin embargo, quienes han sido perpetradores de
muertes, masacres, torturas y todo tipo de vejámenes, en nombre de la fe, han
sido únicamente hombres.
No debemos crear un dogma o establecer prácticas para la iglesia sobre la base
de dos o tres versículos aislados. En lo que atañe a la relación hombre – mujer,
vamos a analizar los pasajes más cuestionados, sin perder de vista el contexto
amplio y global de toda la Biblia.
1ª Corintios 11:2-16
“...Y el varón es la cabeza de la mujer...” (ver Efesios 4:15-16; 5:23).
La interpretación tradicional de este pasaje ha sido que las mujeres debían
cubrirse la cabeza con una mantilla para asistir a la iglesia. Los que se adhieren a
este sistema de pensamiento dicen que Pablo aquí habla de una subordinación
jerárquica de poder desde lo más alto y sublime hasta lo más bajo. Si esto fuera
así, Pablo cometió un error imperdonable, ya que coloca al final de esa escala –
después del supuesto lugar más bajo de subordinación de la mujer – a Dios y a
Cristo. Debería haber puesto primero a Dios, a Cristo, luego el hombre y
finalmente a la mujer. Pablo quería evitar justamente la interpretación
jerárquica.
Para los que hablan español, la palabra cabeza denota una intencionalidad y
puede homologarse o equipararse a cacique, jefe, autoridad, gobernante. Sin
embargo, en el griego antiguo, cabeza tiene la idea de origen, punto de comienzo
y cuidado. Al analizarlo según la aproximación al griego original, notamos que
la palabra “cabeza” puede interpretarse mejor con la expresión de origen o
fuente de vida. Así, Cristo es el origen de la vida del hombre y el hombre es el
origen de la vida de la mujer. De la misma manera, desde la perspectiva de la
encarnación, Dios es el origen de la vida de Cristo.
Conclusión
Más que una interpretación jerárquica este pasaje debería entenderse como una
secuencia cronológica.
1ª Corintios 14:34-35
“...Vuestras mujeres callen en las congregaciones...”
Hay una aparente contradicción con 1ª Corintios 11:5, donde Pablo aprueba que
las mujeres oren y profeticen, mientras que aquí manda que no hablen, no
enseñen, no oren y no profeticen.
Tradicionalmente, fundamentados en este pasaje bíblico, se les ha prohibido a
todas las mujeres el servicio de la enseñanza y la predicación. Por siglos, se ha
tomado este pequeño texto bíblico para silenciar y limitar a las mujeres en su
participación en el ministerio, confinándolas a las tareas de cocina, limpieza,
visitación y enseñanza de niños. Sin embargo, en la expresión “callen en las
congregaciones”, Pablo se ocupa del testimonio que debe dar la iglesia. En esos
tiempos, las mu-jeres participaban en las orgías de los cultos paganos y, por ello,
Pablo los desafía a evitar la crítica de que las iglesias cristianas se parecieran a
los cultos idolátricos; por lo tanto sugiere a la comunidad de los creyentes una
conducta que difiera del resto de la sociedad. Con este fin en mente, pide que los
creyentes limiten algunas de sus nuevas libertades en Cristo.
Conclusión
Las restricciones puestas por Pablo estaban dadas por una razón social muy
importante. No eran para limitar el ministerio de la mujer, sino para preservar el
testimonio de la iglesia en ese sitio en particular.
Gálatas 3:26-28
“Porque todos los que han sido bautizados en Cristo se han revestido de Cristo.
Ya no hay… hombre ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo
Jesús”, NVI.
En el contexto de este pasaje, Pablo habla del nuevo estado de los gálatas por
medio de la fe; es decir, de la unión vital con Cristo que constituye a todos los
creyentes –sin distinción– en hijos de Dios.
Las diferencias sociales en los tiempos de Pablo estaban muy en boga, como
todavía lo están en muchos lugares; el apóstol que conocía muy bien el
pensamiento de su época (los judíos miraban con desprecio a los gentiles y
viceversa; los esclavos eran considerados “instrumentos animados” o “cosas que
respiraban”; y la cultura de Josefo, totalmente misógina afirmaba que “en todo la
mujer era inferior al hombre”), expresa vehementemente que las distinciones
deben ser abandonadas para siempre, porque todos somos iguales en Cristo. Ello
no implica abandonar el sentido común, porque la unidad no anula la diversidad.
Por medio de este pasaje, se define la composición de la iglesia y se determina
su funcionamiento, abriendo la puerta a la igualdad de oportunidades para
participar en la vida de la iglesia sin tomar en cuenta la raza, la clase social o el
sexo de la personas.
Pablo deja absolutamente en claro que la discriminación es una negación
monstruosa de la unidad de la iglesia de Cristo; a la vez que reconoce la igualdad
de derechos en el servicio cristiano.
Pablo fue un adelantado a su época y trajo una revelación del Reino de Dios que
sana, ennoblece y dignifica a todo ser humano, independientemente de sus
características personales o particularidades.
En realidad, la iglesia debería constituirse en el mejor ejemplo de inclusión de
hombres y mujeres y en el reconocimiento de las aptitudes y dones de cada ser
humano con independencia de su sexo. Nunca debería ser la iglesia la expresión
del sexismo social imperante.
Conclusión
“La práctica de la discriminación sexual en el ámbito de la iglesia es pecado,
porque es contraria a la enseñanza bíblica de igualdad”, dice Gilbert Bilezikian.
Efesios 5:21-33
“Las casadas estén sujetas a sus propios maridos...”
Se suele poner el énfasis en el versículo 22, que dice: “Las casadas estén sujetas
a sus propios maridos, como al Señor”, pero se pierde de vista el versículo
anterior: “Sométanse unos a otros...”. La sujeción de la mujer se da en un
contexto de mutua sujeción, la cual surge a su vez como resultado de la
llenura del Espíritu Santo, versículo 18. Si a la mujer casada se le pide
sumisión y respeto, al marido se le pide amor y sacrificio por ella. Y este consejo
aparece diferido a otro mandato: “sométanse los unos a los otros”. La sumisión
es una obligación cristiana universal sin distinción de género y, la autoridad, el
ejercicio de una responsabilidad amorosa. El amor debe ser una entrega total y
en sentido bilateral. No es autoinmolación o masoquismo.
Finalmente, desde el versículo 23 al 32 se enfatiza la mayor responsabilidad del
esposo en su manera de vivir la sumisión mutua: éste debe ejercer el amor–
entrega, siguiendo el ejemplo de Jesús.
Conclusión
La exhortación a la mujer es inseparable de la exhortación al hombre. El énfasis
está en las responsabilidades de cada uno. No se puede exigir a la mujer sujeción
pasando por alto la responsabilidad de amor–entrega que le compete al marido.
1ª Timoteo 2:11-15
“...Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre,
sino estar en silencio”.
Este pasaje ha sido usado para limitar a la mujer en el ejercicio de los dones de
predicación y enseñanza. Cada vez menos congregaciones limitan la posibilidad
de servicio o ministración a mujeres. Sin embargo, hoy en día, algunas
congregaciones no permiten el trabajo de mujeres en la tarea de la enseñanza. La
única base bíblica a la que apelan es 1ª Corintios 14:34-35 y 1ª Timoteo 2:11-15.
En Éfeso había maestros y un tiempo especial dedicado a la enseñanza. Durante
estas sesiones, Pablo les exigía a las mujeres que aprendieran en silencio y
sumisión, en vez de tratar de imponerse como maestras.
El silencio no es pasividad muda, es el silencio del discípulo dócil que recibe la
instrucción con ansia y sin contradecirla ni afirmarse personalmente (la palabra
que se traduce por ‘silencio’ es la misma que en 1ª Timoteo 2:2 denota quietud.
La palabra ‘silencio’ aquí es ‘hesujia’ que significa reposadamente, implica una
actitud de tranquilidad, quietud y calma).
Pablo exhorta a que la mujer aprenda con tranquilidad o calma.
La expresión ‘en silencio’ es una traducción machista. El énfasis del párrafo está
en el mandato de aprender, que ofrece a la mujer nuevas posibilidades de
progreso y preparación para asumir su lugar en la iglesia, no en relación con su
sexo sino con su madurez en Cristo.
Por otra parte, este mandato forma parte de las instrucciones que Pablo da a
Timoteo para ayudarlo en su tarea de contrarrestar la herejía que afectaba
especialmente a las mujeres. Para ello, Pablo apela a la crea-ción. Eva fue
formada después y tenía información de segunda mano. En cambio Adán estaba
mejor preparado. Ella debía haber derivado el asunto a su esposo. Sin embargo,
cuando llegó la prueba, actuó como maestra y cayó en la trampa del diablo.
Conclusión
El énfasis está en aprender con toda tranquilidad, no en permanecer en silencio.
Lamentablemente, la traducción bíblica se ha dado mayormente en ambientes
machistas y no en conformidad con el espíritu de la Palabra.
Romanos 12, 1ª Corintios 12, Efesios 4, 1ª Pedro 4 y otros
Todos estos pasajes enseñan que el Espíritu Santo mora tanto en mujeres como
en hombres; y que él distribuye dones sin diferencias de sexo. “Hay una variedad
de dones, los cuales Pedro resume en dos categorías: hablar y servir; pero no
reserva el primero (hablar) para los hombres y el segundo (servir) para las
mujeres”.12
En Europa la Iglesia nació en casa de Lidia en Filipos. En Hechos 16, Pablo, al
salir de la prisión, fue a casa de Lidia donde encontró a los hermanos de la fe.
Diez años más tarde, al escribir la epístola a esa iglesia menciona a dos mujeres
que trabajaron con él, Filipenses 4:2-3.
En Tesalónica tenemos el registro de mujeres de elevada posición que
escucharon el mensaje y se convirtieron (Hechos 17:4). Lo mismo sucedió en
Berea (Hechos 17:12). En Atenas (Hechos 17:34) entre los convertidos figuran
Dionisio y una mujer de nombre Dámaris. Es difícil creer que mujeres de alta
posición se callaran en las reuniones, celebradas muchas veces en sus propias
casas. En el nuevo testamento, cuando Jesús fue llevado por sus padres,
encontramos a Ana que profetizaba en el templo (Lucas 2).
Conclusión
Debemos rehabilitar a la mujer y reconocer que su identidad no deriva del
hombre sino del hecho de haber sido creada a imagen de Dios.
Cuando un hombre somete a su compañera, ambos se perjudican porque se
privan de la oportunidad que Dios les da de disfrutar de compañerismo y
comunión, enfrentando juntos los desafíos de la vida.
Cuanto más dominante y autoritario sea un cónyuge, más daña al matrimonio y
empobrece la propia existencia; cuanto más afirma, edifica y estimula el
crecimiento de su cónyuge, más aporta al matrimonio y enriquece personalmente
su propia vida, a la vez que permite el desarrollo de la otra persona.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Busca Romanos 16 e identifica a todas las mujeres mencionadas en el capítulo.
Reflexiona en la importancia de las mujeres en el avance del reino de Dios.
Escribe tus apreciaciones personales en una sección denominada: Mi visión de
la iglesia del primer siglo y la participación femenina en el avance del
evangelio (extensión mínima de una carilla A4).
5
La cultura y el sexo
Auto-Test: El machismo
Descubre cuánto tienes de machista
1. Sin avisar, llegas a la casa de un soltero conocido. Todo está limpio y
ordenado. Él con la ropa bien planchada, muy pulcro. Piensas:
a) ¡Qué bien mantiene la casa! ¡Cómo me gustaría imitarlo!
b) No sé si podría vivir con un tipo tan ordenado.
c) ¿Será gay?
2. Cruzan a una conocida de treinta y tantos años, soltera. Le dices a tu
amigo/a:
a) Admiro a esta mujer, es súper exitosa en su carrera. ¡Muy capaz!
b) ¿Todavía soltera? ¡Qué problema pobrecita!
c) ¡Difícil que enganche ahora que tiene más de 30 y encima es exitosa! Eso
asusta a los hombres.
3. Manejas por una calle transitada, un auto que va más lento interfiere tu
camino. Apenas logras rebasarlo, miras al conductor, que resulta ser
conductora, y dices:
a) ¿En qué estará pensando? ¿Cree que la calle es sólo para ella?
b) ¿Quién le enseñó a manejar, un ciego?
c) ¡Mujer tenía que ser!
4. Llevas unas facturas para que las revise una contadora amiga. Cuando
llegas al domicilio, terminaban de almorzar. Ella se sienta a mirar los
papeles mientras el marido lava los platos. Tu observas la situación y...
a) ...te sientas con la contadora porque no notas nada “anormal”.
b) ...piensas en lo que dirían tus padres si vieran a este pobre tipo en delantal,
lavando los platos.
c) ...te sientes incómodo/a y, dirigiéndote a ella, dices: “veo que tienes trabajo en
el hogar. Vengo en otro momento”.
5. Una pareja está sentada en el parque con un pequeño niño. El bebé
comienza a llorar. La mamá teje y el papá lee el diario. Como el bebé sigue
llorando (cada vez con más fuerza), el papá lo levanta y acuna. Tú piensas:
a) ¡Qué lindo bebé! (Ni reparas en el hecho de que el padre sea el que lo haya
levantado).
b) ¡Qué bien lo hizo! Se ve que ese sí es papá de verdad. Algunos hombres ni
saben agarrar a un niño.
c) ¡Qué avivada la tipa! Ni bolilla de dio al hijo. ¡Madres eran las de antes!
6. Estás en un paso fronterizo y una mujer policía te pide los documentos.
Tú:
a) Se los entregas como si nada.
b) Te sorprendes de que sea mujer.
c) La saludas cortésmente y cuando te alejas dices: “¡anda a lavar los platos!”.
7. Al enterarte de que un amigo está saliendo con dos chicas, dices:
a) ¡Qué atorrante! Ya se lo van a hacer a él.
b) ¡Pobres chicas!
c) ¡Ese sí que es un ganador! Picaflor como pocos.
8. El árbitro que dirige el partido en el que juega tu equipo preferido es
mujer y le cobra un penal que no era a tu equipo. Tú estás sentado/a en la
tribuna y dices:
a) Se equivocó. A cualquiera le puede pasar.
b) Estaba lejos de la jugada, no vio nada. No le da el estado físico.
c) ¡Nena, métete en la cocina, que no sirves para otra cosa!
9. Tus vecinos de al lado son particulares. Entre otras cosas, porque ella sale
a trabajar y él se queda en la casa con los chicos. Tú opinas que:
a) No pasa nada. Es decisión de ellos.
b) ¡Qué bueno que alguno de los padres pueda quedarse con los chicos!
c) ¡Qué avivado el tipo! Mientras manda a la mujer a trabajar, él se queda
tranquilo esperando que lo mantengan, ¡un zángano vividor!
10. Un chiquillo en la iglesia llora, llora y llora. Entonces...
a) Lo sientas en tu regazo para calmarlo, mientras alguien busca a los padres.
b) Lo sientas en tu regazo y exiges que la madre se haga cargo.
c) Lo sientas en tu regazo, mientras buscan a los padres y le dices para alentarlo,
casi sin pensar: “¡Vamos, los varoncitos como tú no lloran!”.
Resultados del Auto-Test
Si predominan los valores a)
El machismo no es un problema en tu vida. Eres flexible y posees una visión
amplia no sexista. Si tienes más de 30 años, es un logro personal porque habla de
actitudes pensadas y trabajadas. ¡Felicitaciones! Seguramente compartir la vida
contigo es tarea sencilla.
Si predominan los valores b)
Intentas cultivar una actitud más abierta hacia los roles asociados al sexo pero, a
decir verdad, a veces los conceptos arraigados en tu mente te juegan una mala
pasada y, sin querer, juzgas una situación más por los valores machistas de la
sociedad que por una convicción personal.
Si predominan los valores c)
¡Qué triste! Eres machista hasta los huesos. No importa si eres hombre o mujer.
Ves la vida desde una perspectiva sexista. Pero no te desanimes, hay esperanza
si deseas cambiar. Ampliar tu horizonte enriquecerá tu vida y la de aquellos que
la comparten contigo.
Machismo y feminismo
Según el Diccionario de la Lengua Española, se entiende por:
- Machismo: a la actitud que considera al sexo masculino como superior al
femenino. Este tipo de sexismo puede ser sostenido por hombres y/o mujeres.
Atenta contra la visión bíblica de igualdad.
- Feminismo: al movimiento que exige para las mujeres iguales derechos que
para los hombres. En la vida práctica el feminismo es el polo opuesto al
machismo que ve en todos los hombres el mal que hay que vencer. Atenta contra
la visión bíblica de la igualdad.
El machismo le impone al hombre ciertas características: agresividad,
heterosexualidad y el deber de:
1. Ganar frente a otros hombres
Debe ser fuerte y viril. Cualquier diferencia debe ser resuelta con los puños o las
armas. Debe estar listo para reaccionar y atacar en caso de ofensa verbal o física.
Esta concepción machista es avalada por las mujeres que esperan que su amante
sea el valiente que las proteja de todo peligro.
2. Ganar frente a las mujeres
Debe demostrar su capacidad fálica. Cuanto más grandes sean sus órganos
sexuales y más activamente se entregue a la relación sexual, más macho será. Su
potencia sexual debe ser ejercitada. Por eso, cuantas más mujeres tenga, mejor
será. El casado debe mostrar su virilidad en el ejercicio real de su poder para
fecundar, es decir, engendrar un hijo tan pronto como sea posible; del mismo
modo, debe ser capaz de crear, sostener y educar a una familia (mujer e hijos).
Los orígenes del machismo se pierden en el horizonte de la historia. Nuestra
sociedad latina es eminentemente machista. La condición de percibir al sexo
masculino como superior al femenino no es patrimonio exclusivo de los
hombres, ya que muchas mujeres son machistas.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
El machismo en la sociedad
En nuestra sociedad machista, padre es sinónimo de cabeza y rector; gobierno,
protección y modelo. La mujer es de ‘fulano de tal’, como si fuera propiedad; el
hombre es propietario. De ahí que el hombre pueda tener varias mujeres, pero no
tolere que su esposa sea infiel. Un chiste conocido lo grafica muy bien:
La ex esposa infiel se encuentra con su ex marido y le dice: “no entiendo, si eso
pasó hace años, si ya nos divorciamos, si yo vivo con mis padres, ¿para qué
quieres que me muera?”. A lo que el ex marido le contesta: “para que nadie se
entere de que me fuiste infiel”.
Analicemos nuestras costumbres:
1. El padre se suele sentar en la punta de la mesa (la cabecera), a menos que la
mesa sea redonda…
2. El hombre es el que maneja el dinero... hasta que llega a la casa...
Pero, hablando en términos más serios, es muy común que:
1. Una madre le diga a su hijo/a: “cuando venga papá ya vas a ver lo que te
pasa”, enseñándole que su padre tiene más autoridad que ella.
2. Los padres salgan y le digan al hijo varón: “eres el hombrecito de la casa”,
como dando a entender que se le otorga el privilegio de mantener el orden. En
cambio, a la niña se le dice: “cuida a tus hermanos”.
3. Una mujer sea secretaria de un hombre, pero muy raramente se ve ‘el
secretario de fulana de tal’.
4. El hijo lleva el apellido del padre y no el de la madre. Si ella decide que debe
llevar su apellido, debe solicitarlo.
5. Si el esposo y la esposa viajan juntos, ¿quién maneja el auto? Seguramente el
hombre. La mujer es ‘suplente’, en caso de que al hombre le pase algo.
6. Si la cuenta bancaria, la chequera, el auto y la casa están a nombre del marido
no llama la atención de nadie; pero si está todo a nombre de la mujer, quien se
entere probablemente diga: “¡qué dominado!”.
Piensa en algún otro elemento que se te ocurra y agrégalo a la lista.
¡Los extremos del sexismo!
En algunas culturas la preferencia por el sexo masculino hace a que los pocos
alimentos que existan se den a los varones. En Bangladesh, la desnutrición es
tres veces más frecuente en las niñas que en los niños; además éstos reciben dos
veces más atención médica en caso de diarreas que las niñas. Una de cada seis
muertes en la India de menores de un año se debe a la preferencia por los hijos
varones.
Un proverbio chino dice que “una mujer debe ser como el agua, no debe tener
forma ni voz”. Un proverbio indio expresa que “educar a una mujer es como
regar el jardín de un vecino”. En el hinduismo la mujer tiene menos valor que
una vaca. En el islamismo, una mujer necesita que tres hombres corroboren su
testimonio en una corte para que el mismo tenga validez.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
El machismo en la Iglesia
La iglesia, por lo mencionado anteriormente, debería ser el máximo ejemplo de
igualdad entre el hombre y la mujer.
Sin embargo...
- ¿Cuántos eventos has presenciado en los cuales ministre una mujer?
- ¿Cuántas veces predica, bautiza u oficia un casamiento una mujer en
proporción al total de veces que lo hacen los hombres?
- ¿Qué cargos se asocian al hombre? ¿Cuáles a la mujer? Coloca al lado de cada
opción: varón o mujer si reconoces que en la iglesia se hace distinción de
funciones por el sexo más que por las capacidades:
Liderazgo
Intercesión
Limpieza
Cuidado de niños
Secretariado
Cocina
Predicación
Administración
Reflexión final
Todo lo que observamos lo interpretamos desde una perspectiva jerárquica,
vertical. Lo bueno es de arriba, del cielo y lo malo es de abajo, del infierno. Los
valores más importantes son los superiores, los más altos principios de la razón,
en contra de los más bajos instintos de la pasión.
Toda nuestra visión del mundo está signada por estos dos vectores convergentes:
poder y patriarcado.
La Biblia enseña la igualdad del hombre y de la mujer. Gálatas 3:28: “ya no hay
judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos
nosotros sois uno en Cristo Jesús”. ¡Vivamos el poder liberador de esta palabra!
¡Potenciemos nuestros dones y talentos trabajando en unidad y sin distinción de
sexo!
6
Estereotipos culturales y el sexo
Roles masculinos y femeninos
Frase para meditar: “Es más fácil desintegrar un átomo que un preconcepto”.
Albert Einstein.
“Tú como la paloma para el nido, yo como león para el combate”. Salvador
Díaz Mirón.
Este pequeño fragmento del poeta expresa las ideas más tradicionales en cuanto
a los roles esperados del hombre y la mujer en la pareja. Estas ideas se
encuentran arraigadas en nuestra cultura. Por ejemplo, si te pedimos que pienses
en un hombre, seguramente imaginarás la figura fuerte y musculosa de un varón,
bien viril, decidido, competitivo y ganador.
Si en cambio, piensas en una mujer, rápidamente vendrán imágenes de la ternura
de una mamá, el llanto de una niña, las curvas de una joven.
Asociamos con cada sexo algunas características que creemos que definen a
todos los de ese grupo. Esas convicciones que resultan de una simplificación
excesiva o de un escaso juicio crítico se denominan estereotipos, los cuales son
muy perniciosos ya que limitan nuestra vida de múltiples maneras.
MINI ENCUESTA
Pregunta a dos varones:
- ¿Cuáles son las características propias de las mujeres?
- ¿Qué cosas debe hacer una mujer en la vida?
- ¿Cuáles son las características propias de los varones?
- ¿Qué cosas debe hacer un hombre en la vida?
Luego, encuesta a dos mujeres con las mismas preguntas y compara las
respuestas. Anota tus conclusiones.
Estereotipos de hombres
1. Machista, como buen latino. Resiste a las mujeres brillantes y soporta a
regañadientes ser subalterno de alguna. Considera que toda posición jerárquica
que ocupa una mujer se debe ‘a su encanto’ y no a sus capacidades.
2. Orgulloso. Se expresa con el deseo de mostrar sus conquistas, sus dotes, sus
posesiones, etc.
3. Toma la iniciativa en materia de sexo. No suele agradarle que las mujeres
propicien una relación. En casos más extremos no toleran que su mujer demande
intimidad sexual o exprese sus intereses en ese sentido.
4. Esconde sus emociones. Considera toda expresión emocional un signo de
debilidad femenina.
5. Posee un rol proveedor. Asocia su masculinidad con la obtención de sustento
para el hogar. La pérdida del trabajo destruye su autoestima y su hombría.
6. Acepta sin culpa las relaciones casuales. Justifica sus infidelidades
inculpando a las propias mujeres: “un hombre debe estar siempre listo”, “no me
podía negar…”, etc.
7. Considera la anticoncepción responsabilidad de la mujer. No se involucra
en la toma de decisiones al respecto. Asume que es ‘ella’ la que debe cuidarse.
Algunos hombres no aceptan el uso del condón y, si su pareja lo solicita,
interpretan este hecho como indicativo de que es muy promiscua o infiel.
8. Desprecia ciertas actividades. Cree que la masculinidad se expresa en lo
cotidiano, es decir, en los trabajos o profesiones elegidas. Evita, por ejemplo, ser
maestro de niños, practicar gimnasia artística, patinaje, etc., por considerar a
estas actividades como poco masculinas.
9. Tiene sentido de superioridad. Por el simple hecho de ser hombre cree que
la inteligencia o las capacidades son superiores, como si su sexo marcara alguna
diferencia favorable.
10. Desea la exclusividad. Él puede tener dos o más mujeres, ya sea en su vida
pasada o presente, pero quiere ser el primero; en otras palabras, no importa cómo
se comporte ese hombre en particular, cree tener derecho a una novia bella,
joven y virgen.
11. Compite pero no sabe perder. El deseo de prevalecer puede llevarlo a
pelear para imponer su punto de vista o al derrumbe emocional frente a un
fracaso.
12. Puede realizar tareas domésticas fuera de su hogar, pero no en él.
Estereotipos de mujeres
1. Es una fracasada si no se casa y tiene hijos. Con este predicamento se
subordina el desarrollo personal y profesional al rol de madre y esposa.
2. Si opta por su carrera, lo hará con mucha culpa por el poco tiempo
dedicado a la familia. Y deberá cuidarse de no ser más brillante que su marido.
3. Busca satisfacción con la maternidad. Adopta un papel servicial, de cuidado
y apoyo a los suyos. Renuncia a su vida personal para estimular el crecimiento
de los que componen su familia.
4. Idealiza sus relaciones. Sublima mucho: sus hijos son los mejores, su esposo
es el ideal, su situación siempre es buena; aunque en la realidad nada sea así, ella
prefiere creerlo.
5. Cuida el aspecto personal. La mujer soltera se arregla mucho, la casada
tiende a abandonarse. Pero, en términos generales, una mujer cuida más su
aspecto que un hombre. Siente la presión social por la imagen. Por otra parte,
puede ‘perder’ a su marido frente a otra mujer más joven o bella.
6. Se le impone el ‘deber’ de seducir. La belleza significa mejores
posibilidades en casi todas las áreas (trabajo, candidatos, matrimonio, etc.).
Conquistar un ‘buen marido’ suele ser una prioridad en la vida.
7. Marca las etapas de su vida en relación con otros. Ya sea niños pequeños,
adolescentes, trabajo o metas de su esposo, etc. Adopta la figura de ‘matrona’
que vive para los otros. Abandona sus propias metas; hace crisis cuando sus
hijos abandonan el hogar.
8. Es sumisa. Muchas veces es agredida física, económica, verbal o sexualmente
por su pareja. Una de las manifestaciones más extremas y frecuentes del sexismo
es la muerte. En Argentina, día por medio, muere una mujer víctima de la
violencia ejercida por su pareja o ex pareja.
9. Mantiene el statu quo. No introduce grandes cambios en su círculo de
influencia, sino que adopta un rol dependiente o codependiente.
10. Es vulnerable emocionalmente. Se considera que la hipersensibilidad es
una característica femenina. Se la define como sentimental y llorona.
Efectos de los estereotipos sobre nuestra manera de vivir la vida
Los estereotipos resultan de la cultura y, el comportamiento de los hombres y las
mujeres, es consecuencia de ellos.
Estos estereotipos o ‘modelos tipos’ resultan perjudiciales para nuestra vida
porque no todas las mujeres ni todos los hombres son como lo marcan los
estereotipos; pero lamentablemente los tenemos incorporados; ellos nos limitan,
nos rigidizan, nos llenan de confusiones y miedos; si no nos adaptamos a ellos
caemos en el abismo de los distintos. Y para algunos, esto resulta terrible.
¡Cuidado!
Una gran cantidad de hombres miran sus genitales y saben que son hombres,
pero no se sienten bien con el papel esperado para ellos. De la misma manera,
muchas mujeres se saben mujeres pero no se identifican con los roles
convencionales para ellas, e inevitablemente surge el desconcierto: un varón al
que no le gusta jugar al fútbol o a otro deporte rudo, que ama la música y la
poesía, que es tranquilo y suave, tarde o temprano va a preguntarse “¿no seré
homosexual?, ¿no tendré ‘algo raro’ que me impide ser un hombre ‘normal’?”. O
la mujer que es emprendedora, que disfruta de los deportes, que es directa y
frontal piensa si acaso ella no tendría que haber sido hombre y si, encima,
fracasa en una relación sentimental, reflexiona acerca de si no será lesbiana.
Pero los estereotipos no son reales, las personas lo son y cada persona es
única. No cercenemos las expresiones, los gustos o las formas por basarnos
en preconceptos.
Género e identidad de género
La identidad de género es la convicción personal y privada que tiene el
individuo sobre la pertenencia a un sexo, ya sea masculino o femenino. Es la
imagen interior que lo hace sentirse varón o mujer. Es el sentido de pertenencia.
La identidad de género es muy importante porque prima sobre cualquier
diferencia o determinación biológica. Un varón que llega a pensar de sí mismo
como mujer, va a decir que se siente ‘atrapado’ en el cuerpo equivocado; esto les
sucede a los transexuales (los que se quieren operar para hacerse del otro sexo),
pero no a los homosexuales.
El factor que más influye en la configuración del género es el aprendizaje social.
John Money habla de períodos críticos en los cuales la influencia del medio, de
la familia, de la sociedad, etc., pueden alterar el desarrollo normal de la
identidad sexual de una persona. John Money y su equipo estiman que los
factores que más influyen en la formación del género no son de origen biológico,
sino fruto del aprendizaje cultural. De ahí que podemos decir que los
estereotipos influyen en nuestra identidad de género.
El peso de los elementos socializadores
Los dibujos animados clásicos están llenos de estereotipos sexuales, por ejemplo
Popeye; los Picapiedras, Mickey, Minie, etc.
Los programas televisivos presentan al hombre y la mujer según los estereotipos
culturales de la región.
Los libros infantiles son otro ejemplo: Weitzman comprobó que aparecen 11
personajes masculinos por uno femenino. Los masculinos ilustran una actitud
activa e independiente, mientras que los femeninos muestran rasgos delicados y
hasta sumisos: son víctimas; resultan engañadas, abandonadas e indefensas.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Mi actitud frente a los roles
A esta altura seguramente entenderás de que la sociedad asigna roles para el
hombre y la mujer. Ninguna persona puede librarse fácilmente del gran peso que
significan estos mandatos culturales; y aunque los roles tradicionales están
cambiando, no ocurre para los dos sexos por igual.
Este inventario de situaciones te permitirá analizar tus propias actitudes hacia los
roles femeninos y masculinos; además de descubrir los valores de las personas
que te rodean.
Instrucciones
Lee cada declaración y responde. Usa la primera columna para tus propias
respuestas, luego cúbrelas y pide a un compañero que responda a las mismas
afirmaciones usando la segunda columna.
Coloca: “de acuerdo”, “más o menos” o “en desacuerdo” en cada declaración.
TU/EL/ELLA
1. Los hombres se deberían sentir cómodos recibiendo flores de una mujer.
2. La anticoncepción es primordialmente prioridad de la mujer.
3. El hombre debe ser el proveedor económico de la familia; mientras que la
mujer debe quedarse en casa cuidando a los niños.
4. El hombre debe aceptar que su esposa ejerza su profesión u oficio sin importar
quién gane más.
5. A las mujeres se les debe permitir servir en combate dentro del ejército.
6. Las mujeres casadas se deben sentir cómodas manteniendo sus apellidos de
solteras.
7. El instinto de cuidado y protección hacia los niños es exclusivo de la mujer.
8. Una mujer debe estudiar y desarrollarse, pero cuidando de no opacar a su
marido.
9. Los padres deben permitir a sus hijos jugar con muñecas.
10. La mujer debe ocuparse de cualquier trabajo, al igual que los hombres.
11. La educación es igual de importante para el hombre y la mujer.
12. Las esposas se deben sentir libres de iniciar el acto sexual.
13. Los hombres deberían ser libres de expresar sus emociones abiertamente
como las mujeres.
14. Una mujer que aspira a una carrera profesional no podrá ser buena madre.
15. Las mujeres deben compartir los gastos en las salidas con sus amigos.
Reacciones. Responde a las siguientes preguntas:
1) ¿Qué afirmaciones originaron una respuesta diferente a la tuya?
2) ¿Después de analizar las diferencias, reflexiona si representan áreas de
problemas? Justifica tus respuestas.
Efectos de los estereotipos sobre nuestra interpretación
bíblica
Los estereotipos de la sociedad así como los de la cultura cristiana en la que nos
movemos, constituyen un filtro a partir del cual analizamos la verdad bíblica.
Muchas veces llegamos a conclusiones lamentables, que no se relacionan con la
esencia de la revelación sino con lo que nosotros suponemos a partir de nuestros
prejuicios. John Stott dijo: “a la Biblia podemos hacerle decir cualquier cosa”.
¡Qué tremendo!
Analicemos dos casos:
1ª Timoteo 2:9
a) ¿Qué significaba para los tiempos de Pablo “mujer decorosa, sin
ostentación, vestida de buenas obras”? ¿Qué significó en el siglo pasado?
¿Qué significa hoy?
¿Será posible ver la realidad bíblica sin limitarla a partir de nuestros juicios
previos, basados en la tradición y la cultura? ‘Decoro’ significa honor, respeto;
pero lamentablemente, se suele asociar sólo a la vestimenta.
Muchas comunidades creen que con polleras más largas se solucionan
numerosos problemas porque no se ‘anda provocando’; sin embargo, está
demostrado que los abusos sexuales, los embarazos en parejas de novios se
producen en igual proporción –y en algunos casos mayor– en los medios más
tradicionales que en los más liberales, ¿a qué se debe? Si no es el largo de
pollera, ¿cuál es la causa?
¿No será la mente la que origina el pecado, unida al mal uso de la sexualidad? El
pecado interior que no se remedia con polleras más largas, tapando el ombligo o
medidas similares. Sería como poner un pequeño apósito a un enorme cáncer.
Con esto no avalamos el liberalismo a ultranza o la indecencia sino que
proponemos no tratar con las ramas sino con la raíz del problema, es decir, ir al
corazón de la persona y no a su vestimenta.
b) “Buenas obras”
¿Significa criar hijos y atender la casa? ¿O también pueden ser buenas obras
llevar adelante la gerencia de una empresa de manera eficaz y transparente? ¿O
ejercer una profesión con idoneidad? Son preguntas que debemos hacernos
para responder a la necesidad actual de una sociedad cambiante.
Hechos 13:47
a) Dios llamó a Pablo para que predicara el evangelio a los gentiles.
Uno de los métodos usuales de predicación de Pablo era dirigirse primero a las
sinagogas de los judíos, Hechos 14:1; 17:1-2; 18:4.
Debido a este antecedente, ¿se debería comenzar todo ministerio de
evangelización en una sinagoga?
Sería erróneo hacer que la predicación en las sinagogas judías, mezquitas
musulmanas o catedrales católicas fuese la forma de comenzar un ministerio de
evangelización. ¡A quién se le ocurriría!
Si Pablo estuviera predicando en nuestros días, seguro que usaría métodos
actuales, ya que la sociedad ha cambiado y la cultura es otra.
¿Cómo crees que llevaría adelante la obra de evangelización en la actualidad?
Diferencias entre ropa y persona
La Palabra de Dios no cambia, aunque sí lo hacen los contextos históricos.
¿Cómo hacer una lectura actual sin alejarnos del consejo de Dios?
John Stott trae luz cuando explica la diferencia entre ropa y persona. Una misma
persona se viste con distintas ropas. La ropa cambia; la persona no. Así como
distinguimos entre la persona y su ropa, también tenemos que distinguir entre la
esencia de la revelación divina y la vestimenta cultural en la que se dio
originalmente. El mensaje esencial tiene validez permanente y universal, aunque
la aplicación cultural puede cambiar.
Cuando estamos frente a un pasaje bíblico cuya enseñanza está obviamente
envuelta en ropaje cultural antiguo, ¿cómo hemos de reaccionar?
Tenemos tres opciones:
1) El rechazo total
“Dado que se trata de una cultura atrasada – podríamos decir – esta enseñanza no
es pertinente. No tiene nada que decirme. Bien se podría tomar un par de tijeras,
sacar este pasaje de la Biblia y arrojarlo a la papelera”. No es un método
recomendable, porque toda la Palabra de Dios es útil para corregir, 2ª Timoteo
3:16.
2) El literalismo rígido, falto de imaginación
El literalista dice: “Dado que este pasaje forma parte de la Palabra de Dios, debe
conservarse y seguirse tal como está sin modificación. Tanto la sustancia como
su expresión cultural tienen igual autoridad. Desechar cualquiera de las dos sería
adulterar la Palabra de Dios y equivaldría a ser culpable de un incipiente
liberalismo”. Tampoco es recomendable este procedimiento.
3) La trasposición cultural
Consiste en identificar la revelación esencial en el texto y separarla de la forma
cultural en la que ha sido expresada para, luego, volver a expresarla en términos
apropiados a la cultura moderna. En la trasposición bíblica la doctrina de la
revelación se mantiene; sólo se cambia la expresión cultural. Creemos que esta
tercera opción es la más apropiada.
Conclusión
Las prácticas discriminatorias hacia la mujer entristecen al Espíritu Santo y
entorpecen el crecimiento de la iglesia.
Tanto el hombre como la mujer son llamados a ser llenos de los frutos del
Espíritu: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y
templanza, Gálatas 5:22 y 23. Estas cualidades no pertenecen a la masculinidad
o la feminidad, sino que reflejan la persona de Cristo.
Según nuestra cultura, la compasión, la bondad, la humildad, la mansedumbre, la
paciencia, el espíritu perdonador, etc., son cualidades que pertenecen al mundo
femenino; mientras que las cualidades del varón serían la rudeza, la ambición, la
agresividad, la fuerza, la competencia, y hasta la violencia.
La Biblia redefine nuestra concepción cultural afirmando que las cualidades
mencionadas en Gálatas no pertenecen al mundo femenino sino a todos los hijos
de Dios: hombres y mujeres por igual.
Es nuestra responsabilidad, como pueblo redimido, mantener la revelación de
Dios y a la vez dar un mensaje pertinente a la sociedad actual sin limitarnos a los
estereotipos sociales. ¡Reveamos nuestras actitudes!
7
La familia y el sexo
Comunicación familiar
Nuestras investigaciones revelaron que existe una comunicación escasa entre
padres e hijos acerca de asuntos importantes o relevantes desde la
perspectiva del joven. El 73% de los encuestados en el año 2001 y, el 74% en el
año 2011 expresó que, muy pocas veces o ninguna, habla con sus padres acerca
de temas importantes para ellos.
Si discriminamos a los encuestados por sexo, podemos apreciar que el grado de
comunicación de las mujeres es similar al observado en los varones, lo que echa
por tierra el mito de que las mujeres se comunican más que los varones con sus
padres. Y este resultado adverso no ha cambiado con los años, al contrario, se ha
acentuado.
- De cada 10 jóvenes, 7 manifiestan una comunicación parcial, escasa o nula
acerca de asuntos relevantes para sus vidas.
- De cada 10 jóvenes, sólo 3 expresan una comunicación frecuente con sus
padres en relación a temas importantes para ellos.
Grado de comunicación respecto de sexo
Siempre se ha creído que las madres se comunican con sus hijos/as más que los
padres en relación a temas íntimos, y si bien es cierto, lo llamativo es que cada
año esa influencia es menor.
Del total de los jóvenes encuestados, el 80% ha recibido una escasa o nula
información acerca de sexo en el seno de su familia. A pesar de la
concientización que se hace a fin de que los padres aborden el tema con sus
hijos, la realidad demuestra que ese predicamento no se traduce en lo cotidiano.
¡Alerta!
Frente a este mutismo en el hogar, los jóvenes, casi con desesperación, expresan
el deseo de recibir instrucción al respecto. El 92% en el 2001 y el 98% en el
2011, manifestó el deseo de que la iglesia aborde el tema sexual.
Factores que limitan a los padres la enseñanza de
sexualidad
• No se sienten capaces ni competentes para enseñar porque ellos mismos no han
recibido instrucción sobre el tema.
• Están gobernados por el tabú de que de sexo no se habla, como si por el hecho
de que fuera ‘natural’ no necesitara enseñarse.
• Algunos creen que el tema no es relevante.
• Otros están descalificados pues ellos mismos no son buenos ejemplos. Un
joven dijo un día a su padre: “no puedo escuchar tu voz porque tu vida me habla
demasiado fuerte”.
Es verdad que muchos padres se sienten incompetentes para tocar este tema,
pero igualmente cierto es que la conducta de muchos padres está gobernada por
el viejo y dañino tabú: “¡de sexo, aquí no se habla!”.
El proceso de cambio en los padres es necesario para evitar los fenómenos
anestésicos en la relación de padres e hijos.
Otros resultados de la investigación
1. En materia sexual, la comunicación es menor con el padre que con la
madre.
2. Los jóvenes con experiencias negativas sexuales en la niñez tienen menor
comunicación con sus padres acerca de cosas impor-tantes, en comparación
con el resto de los jóvenes.
Nota al margen
Sólo el 22% de los jóvenes con experiencias negativas sexuales habla
frecuentemente con sus padres, en comparación con el 31% restante sin este
antecedente.
El 23% de los jóvenes con una historia de abuso sexual nunca habla con sus
padres, en relación con el 17% de los jóvenes sin ese registro.
3. Los jóvenes con experiencias negativas sexuales en la infancia tienen
menor comunicación con sus padres acerca de sexo que el resto de los
jóvenes.
Como lo indica el gráfico, los jóvenes tienen poca comunicación con sus padres,
pero los que sufrieron alguna experiencia negativa sexual en la niñez son los que
menos se comunican respecto de cosas importantes y de sexo, en comparación
con los otros jóvenes que no tuvieron experiencias negativas.
Cómo influyen la televisión y los padres en la sexualidad de los jóvenes34
Un estudio elaborado por científicos del Instituto Pacífico de Investigación y
Evaluación de EEUU, publicado en Media Psychology, dirigido por Deborah
Fisher y con la participación de 1.012 adolescentes de entre 12 a 16 años,
demostró que la influencia de la televisión sobre el comportamiento sexual de
los adolescentes es decisiva y que la in-tervención de los padres puede reducir
los efectos negativos de dichos contenidos.
Los datos revelan que la exposición a contenido sexual en la adolescencia
aumenta la probabilidad de practicar sexo oral y coito vaginal, así como
disminuye la percepción de que las relaciones sexuales pueden acarrear
consecuencias negativas o problemas de salud.
La Dra. Fisher dice: “La presencia y participación de los padres es decisiva a la
hora de luchar contra los efectos negativos de la televisión. La imposición de
límites al contenido visualizado y al tiempo de exposición se relacionó con una
menor probabilidad de que el hijo o hija hubiera mantenido sexo oral, relaciones
sexuales completas o la intención de participar en relaciones sexuales en el
futuro próximo”.
Los padres, ¿cuándo deben intervenir?
La intervención sobre los límites en cuanto a contenido y tiempo de exposición a
la televisión debe comenzar en la niñez temprana.
Si esto no ha ocurrido, el paso siguiente es compartir más tiempo con los hijos,
fundamentalmente a la hora de mirar la televisión, ya que si un programa se ve
en familia, el mensaje que brinda puede ser discutido y debatido y, como la
mayoría de las series y películas presentan una ficción en la que maximizan todo
lo positivo del sexo y minimizan al extremo todas las consecuencias negativas,
es la mejor oportunidad para expresar algunos lineamientos generales. Se sugiere
no caer en extremos, es decir, no sólo hacer énfasis en la parte negativa.
Todo padre y madre debe traducir las situaciones presentadas en la televisión lo
más próximas a la realidad, en vez de aceptar pasivamente el mensaje
transmitido desde la pantalla.
Beneficios de una buena comunicación familiar
Está comprobado que la mejor manera de evitar comportamientos de riesgo en
los hijos, así como la incidencia de un abuso sexual es por medio de una buena
comunicación en el hogar y una adecuada educación sexual desde temprana
edad.13
• Un diálogo fluido entre padres e hijos sobre los aspectos importantes de la vida
fortalece las convicciones cristianas y morales, resultando en un valioso aporte
para contrarrestar las presiones sexuales, al igual que la incidencia de abusos
sexuales.
• Existe una relación directa entre calidad de diálogo familiar y convicciones.
• Existe una relación inversa entre calidad de diálogo familiar e incidencia de
experiencias negativas sexuales en la infancia.
Del total de jóvenes que no han tenido relaciones sexuales y que valo-ran su
virginidad, el 95% de ellos tienen un diálogo abierto, franco, fluido y periódico
con sus padres con relación a cosas importantes para la vida del joven, incluida
el área sexual.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Charla de sobremesa
Ya que estamos descubriendo el plan de Dios en cuanto al sexo, te proponemos
pasar algunos momentos con tus hijos, si es que los tienes, hablando acerca de
este importante tema: la sexualidad. Por favor, recuerda que ello abarca mucho
más que genitalidad.
Te sugerimos que inicies la charla. Puedes emplear cualquier de los disparadores
o ideas que te presentamos:
1. Recuerda algunas cosas de tu pasado, por ejemplo:
- Mi primer amor fue...
- Una cosa que me agradó de las personas del sexo opuesto fue...
- El momento más bochornoso que pasé fue....
- Aprendí mis valores sobre la sexualidad de...
- Opino que Dios creó la sexualidad para...
2. Luego permite que tu hijo o hija comparta su punto de vista o haga su
propio comentario al respecto sin ser interrumpido/a.
3. Finalmente, si surge alguna duda, aclárala con tranquilidad.
¡Anímate! Tus hijos lo necesitan y, seguramente, reconocerán tu valentía y
esfuerzo.14
8
La Iglesia y el sexo
Un panorama a través de la historia de la iglesia
Por mucho tiempo se enseñó que el sexo era algo malo. La Dra. Leonor Vain, en
su artículo “El sexo y la Justicia”, nos hace un recorrido a través de la historia.15
Ya desde los padres de la Iglesia hubo concepciones muy dispares.
Tertuliano dijo que muchos casados convertidos, cancelaban la deuda de su
matrimonio transformándose en eunucos por propia decisión, a fin de alcanzar el
cielo. Si algún hombre quería casarse, Tertuliano aconsejaba: “que se elijan las
compañeras entre las menos peligrosas de las mujeres; viudas hermoseadas
por la fe, dotadas de pobreza y selladas por la edad”. En otras palabras, si
querías casarte debías hacerlo con una viuda, vieja, pobre y fea.
Durante la época patrística, se concibió al matrimonio como una aflicción, y a
todo contacto con mujeres como un contacto con Satanás.
San Agustín consideró como pecado la unión sexual, incluso en el matrimonio,
y condenaba las emociones que la acompañaban. Veía la concepción de un bebé
como el producto del pecado. Por eso debían ser bautizados, para limpiarlos de
la culpa de la lujuria de sus padres.
La virginidad, la abstinencia total y el descuido sistemático del cuerpo fueron
considerados signos de virtud y espiritualidad.
San Jerónimo dijo: “amar ardientemente a su mujer es ser un adúltero”. El
placer y el deseo eran siempre considerados como pecados, incluso en el
matrimonio, aun cuando se engendraran hijos.
Santo Tomás de Aquino sostuvo que el placer sexual era un pecado que iba
contra la naturaleza y sólo aceptó las relaciones sexuales (sin consideración de
pecado) dentro del matrimonio y que tuvieran por objeto la procreación. Esto
ocurrió recién en el siglo XIII.
La actividad sexual ‘natural’, según esta filosofía, tiene lugar sólo para la
finalidad ‘correcta’, con el compañero ‘correcto’ y de la manera ‘correcta’, (es
decir, para el propósito de la procreación, con el cónyuge y a través del coito).
Según Tomás, el acto sexual es pecado cuando la finalidad es equivocada (por
ejemplo, el mero placer sexual), cuando se busca con la pareja equivocada (por
ejemplo, una pareja diferente al cónyuge) o de la manera equivocada (por
ejemplo, a través de la relación oral o por mutua estimulación). Sin embargo,
para Tomás de Aquino la fornicación ‘natural’ era considerada sólo como una
trasgre-sión menor, mientras no conduzca al embarazo.
Como puede verse, su interpretación no condice con lo que sostiene la Biblia, ya
que la misma aprueba y bendice la intimidad matrimonial y destaca la belleza y
la plenitud del placer sexual en muchos pasajes bíblicos, como Proverbios 5 y
todo el libro de Cantar de los Cantares; mientras que la fornicación es vista a la
luz bíblica como un pecado grave, porque se comete contra el cuerpo, templo del
Espíritu Santo, 1ª Corintios 6: 12-20.
Tribunales eclesiásticos medievales
Toda relación sexual entre cónyuges, que no tuviera por fin la procreación,
estaba severamente castigada. Existía una actitud totalmente negativa hacia la
sexualidad. Por ejemplo, las relaciones sexuales se prohibían durante 3 días
después de la boda, durante el período menstrual de una mujer, durante su
embarazo y durante varias semanas después del parto.
También se prohibió los jueves (detención de Jesús), los viernes (crucifixión de
Jesús), los domingos (resurrección de Jesús) y los lunes (día de los difuntos) así
como durante los períodos oficiales de ayuno (40 días antes de Pascuas y
Navidad). A las mujeres que menstruaban, no se les permitía entrar en la Iglesia.
La fornicación exigió una penitencia de hasta 1 año; el adulterio hasta de 7 años.
La masturbación y los orgasmos involuntarios durante el reposo fueron tratados
algo más levemente. Un acto homosexual se penaba con 22 años de cárcel.16
En la Edad Media se exaltaban la castidad y la virginidad. La mujer era
considerada como ‘la tentadora’, la que llevaba a la perdición al hombre,
incitándolo al acto sexual, que se entendía como pecado. Por ello, estaba
proscripta toda participación femenina en actos sagrados de sacerdocio y
prohibida toda actividad sexual, aun en el matrimonio que no condujera
directamente a la reproducción.
Los reformadores, con una visión más positiva de la sexualidad, aceptaron el
matrimonio de los clérigos. También se sostuvo que el acto sexual entre
cónyuges no era pecado.
Calvino fue el primero en reconocer la sexualidad como sagrada y honorable,
claro está, dentro del matrimonio.
El semen, sustancia vital
En el siglo XIX hubo algunas ideas puritanas muy significativas. Existía una
teoría que consideraba al semen como una sustancia vital, que no debía ser
desperdiciada, ya que su pérdida perjudicaba la salud. Esta declaración llevó a
limitar la actividad sexual.
Se predicaba sobre la necesidad de tener la menor cantidad de relaciones
sexuales en el matrimonio y se exhortaba a las esposas a estimular sexualmente a
sus maridos lo menos posible. El placer estaba prohibido y el fin de las
relaciones sexuales era la procreación.
Los colonizadores y la concepción del sexo
El sexo era pecado, perversión y un mal necesario para poder procrear.
Abogaron por el “no y nunca” al placer o al erotismo; y por el “no y nunca”
a la risa y la alegría. Se idealizaron la muerte, el dolor y el sufrimiento.
Los colonizadores, con una mente medieval, asociaron la hechicería con el sexo.
Según el libro Malleus Maleficarum, (guía teórica y práctica para el
descubrimiento, examen, tortura, juicio y ejecución de brujas) las brujas eran
mujeres insaciables de sexo... que copulaban aun con los demonios. El sexo
desenfrenado era cosa de brujería, de demonios copuladores: íncubos y súcubos.
(Íncubo: es el demonio que adopta la forma de varón y mantiene relaciones
sexuales con una mujer. Súcubo: es el demonio con apariencia de mujer que
seduce a los hombres durante el sueño nocturno).
Se predicaban la autoflagelación y la abstinencia sexual como valores supremos.
Divino Morales, un famoso pintor español, fue citado como ejemplo de
conducta, porque una mañana, en su huerta, decidió aplastarse los genitales con
una piedra para escapar del deseo sexual pecaminoso.17
Abel Martínez Martín señala que los españoles reportaban a su patria la conducta
sexual de los aborígenes en estas palabras: “Tienen costumbres sexuales
desabrochadísimas. Cuando se les despierta la libido son bestiales. Son
lujuriosos, muy carnales e incestuosos. Todo un seminario de lascivia. Cometen
bestialidades y nefandos pecados. Entre los vicios de los andinos está la
sexualidad. Son lúbricos. Las mujeres exceden en lujuria a los hombres, aunque
éstos no se quedan atrás”.18
Estos mismos españoles que condenaban al sexo son los que, a poco de
conquistar nuestra tierra, la sembraron de ‘mestizos y mulatos’.
Reminiscencias históricas en la iglesia actual
Hay dos lugares donde debería hablarse acerca del tema ‘sexo’, con total libertad
y sin prejuicios: el hogar y la iglesia. Paradójicamente, son los dos lugares
donde menos se trata.
Mal que nos pese, hemos transferido la responsabilidad de la educación sexual y
la moral de nuestros hijos a la TV y otros medios masivos de comunicación. Sí,
son ellos, sumados a la influencia de los amigos en el colegio o el trabajo, los
mentores de nuestros jóvenes. Los adolescentes saben mucho más acerca de sexo
de lo que cualquiera imagina; pero lo saben mal. Han sido mal educados. Han
incorporado a su vida valores anticristianos y amorales; y, a menos que los
padres y la iglesia asuman el rol protagónico en este aspecto, aquellos conceptos
serán perjudiciales a su conducta y letales para sus relaciones interpersonales.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
El río de las pirañas19
“Hace años, a ambas orillas del río de las Pirañas vivían cuatro personas.
Anacaona y Flor de Lis ocupaban dos chozas a un lado del río; Ojo de Águila y
Mano Fuerte vivían del otro lado. No había puente ni barca para ir de un lado al
otro, ni se podía cruzar a nado por estar el río infestado de pirañas. Los de un
lado podían comunicarse con los del otro lado hablando en voz alta porque el río
no era muy ancho. Así, Anacaona y Ojo de Águila con el tiempo se enamoraron
y pasaban largas horas mirándose y charlando sobre el futuro. Un día decidieron
sellar su compromiso nupcial aunque no tenían modo de reunirse.
Anacaona y Flor de Lis eran muy buenas amigas y Flor de Lis era consejera de
Anacaona. Un día, un viejo marinero llamado Zandoca, remaba río abajo cuando
Anacaona lavaba la ropa a orilla del río. Llena de alegría, Anacaona, lo llamó
para pedirle que la transportara al otro lado. Zandoca estaba dispuesto con una
condición, que se entregara primero a él. Anacaona quedó sumida en un
conflicto evidente y pidió consejo a Flor de Lis que comprendió muy bien la
situación pero rehusó dar algún consejo, asegurándole que ella era capaz de
decidir lo que mejor le convenía.
Anacaona decidió aceptar la oferta de Zandoca y lo invitó a pasar la noche en su
cabaña. A la mañana siguiente, Zandoca la transportó a la otra orilla, dejándola
en espera de su prometido, Ojo de Águila, que estaba lejos en una cacería.
Cuando volvió quedó muy contento de encontrarse con Anacaona, sin saber
cómo había conseguido cruzar el río. Al explicarle Anacaona el precio que había
pagado, Ojo de Águila se enojó en gran manera y rechazó a Anacaona que quedó
muy desolada.
En esto, Mano Fuerte, que se enteró de lo ocurrido, le dio una paliza a Ojo de
Águila por la manera en que trató a Anacaona”.
1. Dividir a los participantes en grupos. El objetivo de esta actividad es
evaluar las actitudes generales del grupo hacia acciones que involucran lo
sexual. Otorga una aproximación a la cosmovisión del comportamiento sexual.
2. La tarea del grupo es comprender lo mejor que puedan a los personajes y
dar a cada uno de ellos un número del 1 al 5, asignando el número más alto al
que se aproxime mejor a los principios bíblicos, y el menor, al que más se aparte
de ellos. Para arribar a una conclusión, los participantes intercambiarán
impresiones personales.
Preguntas que pueden ayudar en el debate:
• ¿Qué personaje actuó de manera más correcta? ¿Por qué?
• Si fueras consejero/a de Anacaona, en lugar de Flor de Lis, y antes de que ella
se entregara a Zandoca: ¿qué otras opciones le darías?
• Menciona los hechos que reflejan violencia. ¿Consideras el rechazo como una
forma de violencia? ¿Por qué?
• Si fueras consejero/a después de que todo haya ocurrido, ¿qué consejo darías a
cada personaje? Fundamenta tu respuesta.
Algunos temas que surgen de la historia:
- Valor de un consejo. Importancia del consejero.
- Explotación de la necesidad ajena.
- Significado de la virginidad.
- Comprensión de las distintas formas de violencia. El perdón y sus alcances.
9
La sociedad y el sexo
Estamos rodeados por diferentes puntos de vista acerca de la sexualidad; todo
depende del grupo que se exprese. Sin embargo, frente a la estimulación desde
los medios de comunicación, cada uno de nosotros permanece en igualdad de
condiciones. Se nos bombardea con mensajes sexuales en la televisión, las letras
de las canciones, las revistas y las películas. El placer sexual y sus derivados se
promocionan como mercancías para la venta y se asocia lo sexual a cualquier
producto de consumo.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Reflexiona en las letras de las canciones que actualmente están en el ranking de
las más escuchadas y, luego, escribe cómo te hacen sentir y qué pensamientos o
ideas reflejan.
A modo de ejemplo:
1. Cuando escucho esa canción, me gustaría estar con mi pareja para abrazarnos
tiernamente.
Repasa en tu mente algunos programas de televisión de gran audiencia. Cuando
abordan el tema de lo sexual, ¿qué punto de vista pregonan?
Completa la lista:
1. El sexo aparece como fascinante, divertido y sin consecuencias.
2. Se acepta cualquier comportamiento como expresión de la libertad personal.
3. Se evitan los absolutos y se recrimina a quienes los sostienen.
4. Se enseña que si hay amor, lo demás no importa.
5. Los valores de antaño, como la fidelidad y la virginidad ahora son causa de
burla y hasta de discriminación.
Seguro que viste en los baños públicos leyendas escritas en las paredes o puertas.
1. ¿A qué tema se refieren con mayor frecuencia?
2. ¿Denigran a alguien? ¿A quién?
3. ¿Puede verse la discriminación? ¿De qué forma?
4. ¿Aparecen figuras? ¿De qué son?
5. ¿Encontraste algún teléfono conocido? ¡Es un chiste!
Un recorrido a lo largo de la vida
Infancia
Es muy interesante analizar cómo la familia y la sociedad reciben el
advenimiento de un nuevo niño:
Antes de que un bebé nazca, los padres adoptan actitudes distintas según el
sexo del hijo. Es común escuchar: “Quiero un varoncito fuerte y que sea
de...Rosario Central” o, “mi hija será la más hermosa y dulce de todas las
niñitas”.
En el momento del nacimiento, el anuncio del sexo del bebé desencadena
algunos eventos, según la cultura del lugar:
• En los tiempos de Jesús, el nacimiento de un niño era una ocasión festiva.
Cuando se aproximaba la fecha del nacimiento, los amigos y los músicos locales
se reunían cerca de la casa. Y cuando se anunciaba el nacimiento, si era varón,
los músicos se ponían a tocar y a cantar y todo el mundo se alegraba. Si era niña,
los músicos se alejaban tristemente y en silencio. Según un dicho: “El
nacimiento de un varón produce alegría universal; pero el de una niña, universal
tristeza”.
• Hoy día, cuando nace un bebé, los parientes lo encuentran parecido al papá o
al abuelo, si es varón; a la madre o una tía, si es mujer. Incluso se ha
comprobado que los allegados al recién nacido tiene actitudes diferentes hacia el
bebé, según sea varón o mujer. La mayoría de los encuestados aseveran que las
niñas son más delicadas y frágiles que los varoncitos a nivel de su cuerpito; algo
que los médicos no han podido comprobar.
Un trabajo estadounidense de LEWIS verificó que en los primeros me-ses de la
lactancia, los varoncitos tenían más contacto físico con la ma-dre que las niñitas.
Estas últimas recibían más mimos, contemplaciones, cantos y palabras. Esta es la
razón, según los investigadores, por la que se propicia la locuacidad femenina (la
capacidad de las mujeres de hablar más) y la actividad física del varón.
Conforme pasan los meses y las actividades del bebé van cambiando, aparecen
otros elementos que van a variar según el sexo del infante. Veamos algunos:
• En la juguetería, para los niños habrá camiones, naves espaciales, armas con
ruido, equipos deportivos, etc. Los elementos destinados a las niñas, suelen
invitar a actividades más pasivas: jueguitos de té, cocinitas, muñecas, cajitas de
maquillaje, etc.
• En la librería puede apreciarse otro elemento social asociado al sexo. En la
literatura infantil, Weitzman cuenta que los protagonistas masculinos son mucho
más notables que los femeninos. La relación es 11 a 1.
• En la televisión, los dibujos y las películas infantiles presentarán modelos de
comportamiento de las nenas y los nenes, qué es lindo y qué es desagradable o
feo para cada uno de ellos en relación a su sexo.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Trae a tu memoria los dibujos animados clásicos, por ejemplo: “Popeye”, “Los
Picapiedras”, etc. Repiensa los cuentos infantiles clásicos: “Alí Baba y los
cuarenta ladrones”; “Blancanieves y los siete enanitos”, etc. Y responde:
¿Cómo se describen a los personajes femeninos?
¿Cuáles son las características de los personajes masculinos?
Adolescencia, juventud
El valor de los amigos
Hoy día los jóvenes pasan la mayor parte de su tiempo diario con otros jóvenes,
ya sea de modo físico o por medio de las redes sociales. Los padres disponen de
poco tiempo para charlar con sus hijos. Ésta es una de las razones por las cuales
la presión del grupo es tan importante.
Los jóvenes crecen dependiendo unos de otros, y es el grupo y son los amigos
quienes proveen de identidad y aceptación a cada uno en particular. Así, cuando
el grupo se mueve hacia una dirección, individual-mente no pueden elegir otra
alternativa.
Este hecho que es patente y comprobable en la sociedad en general, no sólo que
ha impactado nuestras comunidades, sino que nuestras estructuras lo han
reforzado. Al crear espacios exclusivamente para jóvenes –donde ‘ellos se
entienden’– fortalecemos ese lazo de cohesión entre los jóvenes. Al ser
consejeros unos de otros, pero sin poseer convicciones claras ni experiencia de
vida, es fácil saber para dónde irán: hacia donde se mueva la mayoría. En una
sociedad altamente secularizada, hipersexualizada y sin valores morales, no
tenemos que imaginar mucho hacia dónde se moverán.
¿Quiénes son los consejeros de los jóvenes? ¿A quién reconocen como
personas de su confianza? ¿A quién acuden en caso de problemas o dudas?
- De las seis opciones presentes en la encuesta para delinear “confianza”, el ítem
más marcado fue: “amigos”.
- De las cinco opciones presentes en la encuesta para definir “consejero”, el ítem
más marcado fue: “amigos”.
Se dieron muchas opciones en la encuesta a fin de evitar la polarización de los
datos y permitir que cada quien pudiera seleccionar entre distintas variables. Sin
embargo, la opción más marcada en ambos casos (fuente de confianza y
consejero en asuntos personales) fue: “amigos”.
Estos resultados son alarmantes. Padres, pastores y líderes no poseen la
capacidad de influir como en décadas pasadas.
Grados de confianza:
- La mayor fuente de confianza para los jóvenes son sus amigos.
- La fuente más solicitada para la búsqueda de consejo son sus amigos.
En cuanto a los padres:
- La madre goza de un grado de confianza 4 veces superior al del padre.
- El padre es más buscado a la hora de consejo, pero no goza de la confianza de
sus hijos.
- Los jóvenes tienen más confianza con la madre, pero buscan menos su consejo.
- La confianza con el padre biológico y con el pastor tiene un grado similar, lo
cual indica:
• Que el pastor tiene una puerta abierta por los mismos jóvenes.
• Que el padre debe afianzar en el hogar la comunicación con sus hijos.
- Un 11 % del total de los jóvenes declaró que no le inspira confianza ninguna
persona.
En resumen las personas que más influyen sobre los jóvenes son sus propios
amigos.
Influencia de los medios masivos de comunicación
Los medios masivos de comunicación (TV, revistas, Internet) y los amigos,
influyen en la conducta sexual de nuestros jóvenes mucho más que los mismos
padres.
Los jóvenes encuestados reportaron que los amigos, la TV y las revistas fueron
las primeras y principales fuentes consultadas en materia de sexo. Mientras que
los tres entes formadores: familia, iglesia y escuela presentaron escasa
relevancia.
De estos datos se deduce que:
- De cada 10 jóvenes cristianos, 6 recibieron formación sexual a partir de amigos
y medios de comunicación.
- De cada 10 jóvenes cristianos, sólo 1 recibió formación sexual en su casa.
- De cada 10 jóvenes cristianos, sólo 1 recibió formación sexual en la iglesia.
- De cada 10 jóvenes cristianos, sólo 2 recibieron formación sexual en la escuela.
Esta realidad es muy triste, los entes formadores por excelencia no tienen
relevancia en el contexto de nuestros jóvenes a la hora de otorgar
conocimientos en materia sexual.
Medios de comunicación y sus consecuencias
• Incentivan a la violencia: la exposición a la violencia en la televisión
determina un comportamiento agresivo y violento en la sociedad.
Una anécdota
Nuestro hijo nos relató que en los juegos de PC, “Karmagedón” le da más
tiempo a los participantes si chocan a los peatones. Se observa en la pantalla, tras
el impacto, la sangre que brota de las víctimas. Otro juego es “Armagedón”, en
el que para aumentar el puntaje, el participan-te tiene que ir pisando a mujeres
embarazadas.
• Animan a la imitación: sobre la base de estadísticas fiables, se dice que una
persona ve 9.230 actos sexuales o algo parecido, durante el lapso de un año. De
toda esa actividad sexual más del 80% es fuera del matrimonio. Esto significa
que si se mira la TV desde los 8 a los 18 años, se han visto 93.000 escenas de
coitos, simulados o reales, y 72.900 de ellos han sido en relaciones
extramatrimoniales.20
Los agentes publicitarios invierten millones a fin de que los consumidores
relacionen sus productos con ciertas sensaciones y sentimientos, sobre todo de
índole sexual.
Un periodista entrevistó a un famoso jugador de fútbol, después de un partido en
el que su equipo había ganado, y le preguntó qué siente cuando hace un gol, a lo
que el popular jugador dijo: “es tan emocionante como un orgasmo”.
Todo contribuye a que el deseo sexual aumente, buscando la experimentación
como cauce a ese mundo de sensaciones que termina siendo incontenible por la
gran estimulación que reciben.
10
La niñez y el sexo. Parte I
Abuso sexual en la niñez
Existe un elemento común entre los jóvenes que han reportado una iniciación
sexual prematura y los que evidencian serios trastornos psicológicos y
emocionales: experiencias sexuales negativas en la niñez.
Las investigaciones realizadas reportaron que del total de jóvenes encuestados en
el año 2001, el 41% tuvo alguna experiencia negativa de índole sexual en la
infancia. Diez años después, en el año 2011, la cantidad de encuestados que
reportaron el antecedente de abuso sexual infantil fue del 37%. En otras
palabras, tras una década en los que la sociedad ha sido concientizada desde
distintos ámbitos de la realidad del abuso, no ha habido grandes cambios.
¿Qué tipo de experiencias han tenido?
Del total de jóvenes con experiencias negativas en el año 2001, el 50% fue
tocado con malicia o manoseado. Este valor trepó al 55% en el año 2011. De ello
se deduce que muchos abusadores se limitan a tocar o manosear a sus
víctimas.
La violación no es la forma de abuso más frecuente. En el año 2001, el 17% fue
violado. En el año 2011, ese valor se redujo a 13%.
Esta discriminación en el tipo de experiencia es a los fines descriptivos, no en
cuanto a las consecuencias o al impacto psicológico sobre ese niño/a. En otras
palabras, una violación se pena desde el punto de vista jurídico con mayor
severidad que un manoseo, pero nadie puede suponer que las consecuencias por
este último tipo de abuso serán menores que para aquellos que fueron violados.
Todo depende de cómo lo vivió el niño/a, el tiempo en que se produjo el abuso, a
manos de quién, etc.
En pocas palabras:
• De cada 10 jóvenes de un grupo juvenil cristiano, 4 tuvieron experiencias
sexuales negativas en la infancia.
• De cada 10 jóvenes de un grupo juvenil, 2 fueron manoseados o ‘tocados con
malicia’.
• De cada 10 jóvenes, 1 sufrió abuso sexual físico, sin llegar a violación.
• De cada 15 jóvenes, 1 fue violado en la niñez.
En conclusión:
El 37% de los jóvenes que componen un grupo juvenil cristiano ha sufrido
alguna forma de abuso sexual antes de completar su desarrollo puberal, y los
datos de las investigaciones más recientes demuestran que esa realidad
permanece inalterable, lamentablemente.
Edad en que se produjeron los abusos
• La edad en la que comenzó el abuso osciló entre los 6 y los 8 años de edad. Sin
embargo, un 10% dijo haber sufrido el primer abuso antes de los 6 años.
• Las niñas, por lo general, sufrieron el abuso en edad más temprana que los
varones. El promedio de edad para la niñas es de 9.2 años, y para los varones, de
11.3 años.
• El 17% reportó que dicho abuso continuó en asaltos repetidos durante un
período que va de 1 semana a 8 años.
• La forma más común de abuso infantil fue el incesto, ya sea por familiares
directos o por personas que desempeñaban funciones parentales.
• En relación al sexo de la víctima, el 69% eran nenas y el 31% varones.
• La comunidad evangélica, como estrato perteneciente a la sociedad, ha
demostrado que tiene igual afectación, en lo referente a abuso sexual infantil,
que el resto de la población.
• Por último, se registraron similares porcentajes de víctimas en diferentes zonas
geográficas y grupos étnicos considerados. Esto significa que frente al abuso
sexual no hay diferencias de posición social, económica, cultural, geográfica o
racial.
• Los abusos sexuales entre familiares se niegan y ocultan.
• Los menores de 12 años tienen casi la misma probabilidad de sufrir un abuso
sexual, sean niños o niñas.
• Las niñas sufren abuso sexual a menor edad que los varones.
• Los niños provenientes de hogares de niveles socioeconómicos y culturales
altos son víctimas de ataques sexuales tanto como los niños provenientes de
hogares de niveles socioeconómicos y culturales más bajos.
• ¡Cuidado! Los abusadores tienen conductas repetitivas. Está comprobado que
aquellos que abusaron de sus hijos lo volverán a hacer con sus nietos.
• Finalmente, los niños varones sufren abuso mayormente por vecinos o
conocidos. En cambio, las niñas por familiares cercanos.
Víctimas de abuso
Es muy difícil precisar qué sienten los niños víctimas de abuso sexual.
Burgess y Holmstrom describieron un síndrome: “el trauma de la violación”.21
(Violación: técnicamente hablando, es el acto de violencia sexual con
penetración. Sin embargo, queremos englobar todas las formas de abuso sexual,
no como figuras distintas sino como una única, ya que los grados de afectación
son muy dispares, no en relación con la tipología del abuso – figura legal – sino
con la vivencia personal asociada a tales experiencias).
En el “trauma de la violación” se reconocen dos etapas:
1. De desorganización o aguda (de duración variable entre días o semanas).
Durante esta fase hay síntomas emocionales y físicos que pueden expresarse o
controlarse: llanto, miedo, sentimientos de venganza, etc. Con el transcurso del
tiempo este período da lugar a una paulatina recuperación e intento por superar
esa experiencia. Comienza así la siguiente etapa.
2. De reorganización o crónica (de duración indefinida: meses o años). Durante
el proceso de reestructuración, puede surgir uno o más de los siguientes
desequilibrios:
Generan mecanismos de defensa, o se enferman
Pueden recurrir a mecanismos de defensa como ‘el olvido’ de esas experiencias
negativas, de esta manera, la persona ‘no recuerda’ lo que le aconteció. Por
nuestra experiencia al encuestar miles de jóvenes, luego de terminada la misma,
algunos solicitaban hablar con nosotros para relatarnos que ‘se habían olvidado’
lo que les pasó y cuando vieron las preguntas específicas, recordaron lo vivido.
Acudían perturbados buscando respuesta a su ‘olvido’.
Los que no generan este mecanismo de defensa, reaccionan de otras formas:
desarrollan problemas psíquicos, emocionales y aun físicos. El odio, el
resentimiento o la depresión son sentimientos que, lejos de desaparecer, tienden
a crecer en las víctimas. En muchos, las experien-cias traumáticas quedan en un
“baúl de recuerdos”. De tanto en tanto, visitan dicho “baúl” y reviven aquella
experiencia, generando más odio, resentimiento o depresión.
Hace pocos meses una joven mamá de 32 años pidió una entrevista personal.
Estaba en un pozo depresivo, profundamente irritable, con problemas
conyugales y gran insatisfacción personal. Desde que tuvo su hijita, 2 años
atrás, abandonó su carrera y se dedicó exclusivamente a la niña. Sin embar-go,
sentía una ira creciente por no realizarse como mujer y profesional. Al
orientarla en la búsqueda de una solución, quizás retomando su carrera a medio
tiempo, la expresión de su cara cambió de repente y en medio de un profundo
llanto, como reprimido por mucho tiempo expresó: “no quiero que a mi hija le
pase lo mismo que a mí” – y continuó diciendo: “cuando tenía 8 años, un
hombre amigo de la familia abusó de mí. Al fin me animé a contarle a mi mamá
porque el hombre seguía abusando de mí y mi mamá no me creyó; encima, me
pegó por ‘mentirosa’. Jamás voy a perdonar a mi mamá. He vuelto a hablarle
ahora de grande, pero no quiero relacionarme con ella. Salí de esa situación
cuando, al tiempo, mi hermana mayor se dio cuenta y me llevó a vivir con ella.
Yo quiero proteger a mi hija, no puedo dejarla con alguien que la cuide,
consume todo mi tiempo, pero no logro evitarlo. Me siento atrapada”. En
realidad, esta joven mujer no se daba cuenta de que estaba atrapada en una
situación pasada; ésa era su verdadera cárcel, no su hija o la maternidad.
Aparecen ciertos patrones de comportamiento
Desde conductas sexuales inexplicables, como rechazo obsesivo al sexo,
anorgasmia (ausencia de orgasmos), dispareunia (dolor durante las relaciones
sexuales) hasta la promiscuidad. Puede ser que tengan reacciones cambiantes e
impredecibles, como enojo y manifestaciones violentas. Se caracterizan además
por la desconfianza, el temor a estar solos/as, la tendencia a la depresión, la
ansiedad, la humillación, la perturbación y deseos de venganza. En muchos
casos se registran pen-samientos intrusivos, imágenes retrospectivas del hecho,
disminución del interés por actividades importantes, aislamiento, disminución de
la capacidad de experimentar nuevas situaciones, pérdida de la esperanza en el
futuro, hipervigilancia, dificultad en la concentración, respuesta de alarma
exagerada, etc.
¡Qué difícil!
El abuso sexual y la violación originan perturbaciones de las más diversas.
Como la persona abusadora suele ser un familiar que el menor desea querer, en
lugar de denunciar el abuso, culpa a Dios por no protegerlo, o se culpa a sí
mismo por haber permitido que eso pasara. Esto crea ambigüedad en las
emociones, sumiendo a la víctima en mayor conflicto.
Otros desequilibrios
Trastornos en la alimentación, ansiedad crónica, depresión, abuso de drogas,
fobias.22 Deterioro del rendimiento escolar, ideas o intentos de suicidio,
comportamientos retraídos y conducta delictiva. Esas personas tienen una pobre
imagen de sí mismas. Las alteraciones del sueño suelen ser comunes después de
un abuso sexual. Muchas víctimas manifiestan pesadillas en las cuales un intruso
entra en su habitación. Duermen sobresaltadas imaginando que en cualquier
momento aquel hombre puede entrar y volver a violentarlas sexualmente.
Siempre tengo el mismo sueño. Duermo sobresaltada.
Cuando tenía 12 o 13 años fui a la casa de mi hermana porque había tenido un
bebé y me quedé casi un mes ayudándola. Una noche mi cuñado vino a mi pieza,
comenzó a tocarme y besarme, no podía gritar, fue horrible. Nunca pude
contárselo a nadie. Desde ese tiempo tengo problemas para dormir, no me gusta
estar sola y me parece que en cualquier momento alguien puede entrar donde
estoy durmiendo. ¿Cómo puedo librarme de estos recuerdos? Julieta, 25 años.
La somatización
Queremos dedicar un párrafo aparte a este ítem, porque la frecuencia de esta
manifestación es muy alta. Cuando la prohibición de hablar es muy fuerte (como
en los casos de incesto), el cuerpo expresa lo que siente, aun cuando la
conciencia no registre la asociación entre abuso y enfermedad.
Marcela evocaba su infancia con mucha pena; la menor de 5 hermanos,
huérfana de padre a los 3 años, siempre enferma. De niña padecía asma, cólicos
intestinales, bajo rendimiento escolar y gran aislamiento. Estuvo por años con
tratamiento psicológico. Los profesionales le decían a su mamá que la pérdida
de su padre a tan corta edad era la causa del trastorno que sufría su hija. Hace
dos años la conocí, trabajaba como maestra de niños en la iglesia, muy
dedicada, pero inconstante. Sufría de dolores de cabeza, cólicos intestinales,
gastritis, tendencia a la depresión, muy baja autoestima, entre otras
manifestaciones. Se había realizado numerosos estudios médicos que
demostraban que no había causa para sus síntomas. Comenzamos a reunirnos
todas las semanas a orar por su vida y charlar. Una tarde ocurrió lo
inesperado, nos comentó que en la niñez había sido abusada por su hermano
mayor durante varios años. Jamás lo había contado, no quería que su mamá
sufriera, a la vez que sentía afecto por su hermano, pero no lograba olvidar la
situación, ni avanzar en la vida. Los estragos de este abuso incestuoso se
reflejaban en todas las áreas de su vida.
Nota al margen
Las víctimas de incesto, en ocasiones, pueden parecer muy seductoras, como
consecuencia de una infancia hipersexualizada. Este comportamiento hace que la
víctima sea vulnerable a la repetición de una situación de abuso. La seducción
puede ser muy sutil y no necesariamente sexual. Las personas que han padecido
situaciones de abuso sexual son las más proclives a convertirse más tarde en
víctimas de los profesionales que las tratan o consejeros que les ayudan.23
¿Cuándo sospechar un abuso?
Existen indicadores físicos y psicológicos. La presencia de uno no significa
abuso sexual infantil, pero la concurrencia de varios de ellos es señal de alerta
para los adultos o cuidadores.
En edad preescolar:
- Cambios de humor muy pronunciado.
- Pérdida de entusiasmo.
- Falta de apetito o llanto excesivo.
- Retrocesos en el comportamiento: hablar como bebé, chuparse el dedo, perder
el control de esfínteres.
- Manchas o roturas en su ropa interior.
- Miedo a estar con cierta persona.
- Lenguaje soez o sexualizado.
- Expresión del abuso mediante el dibujo.
- Juegos con muñecos que coloca en posiciones sexuales, con mucha bronca.
- Negativa a usar los regalos que le da el abusador.
- Conductas ‘llamativas’: se lastima a sí mismo, es agresivo, tiende al
aislamiento.
- Incontinencia, ir al baño con frecuencia.
- Comportamiento sexual que no concuerda con la edad.
- Intento de conductas sexuales con otros niños y/o adultos.
A edad escolar, se agrega a todo lo mencionado:
- Dolor, irritación o inflamación en la zona genital.
- Mancha las paredes con sus propias heces.
- Se queja de una incomodidad obvia, pero no puede explicar su ori-gen.
- Baja concentración en el salón de clases.
- Conducta perfeccionista, se adjudica la culpa por todo.
- Masturbación compulsiva, en sitios públicos.
- Hostilidad y desconfianza hacia los adultos.
- Actúa de modo extraño, acumula alimentos u objetos.
- Baja autoestima, muy sensible a la crítica.
- Escasa o nula participación en las actividades escolares.
En adolescentes:
- Trastornos de la alimentación: bulimia, anorexia, uso de laxantes.
- Dormir demasiado. Dormir de día. Insomnio.
- Bajo rendimiento académico.
- Reacción exagerada ante cualquier crítica.
- Conducta asexual o sexualmente provocativa.
- Uso frecuente de drogas y alcohol.
- Conductas autodestructivas.
- Adormecimiento emocional, incapacidad para ayudar a otras perso-nas.
- Descuido de la higiene personal básica.
- Infecciones genitales o ETS.
- Depresión. Intentos de suicidios.
Consecuencias del abuso sobre la vida
1. Menor comunicación con los padres
Los jóvenes en general tienen poca comunicación con sus padres, pero los que
sufrieron alguna experiencia sexual negativa en la niñez tienen menor
comunicación, en comparación con los demás jóvenes.
2. Mayor miedo a ser homosexual
La homofobia (el temor hacia la homosexualidad o a ser homosexual) se duplicó
entre las víctimas de abuso sexual, en relación al resto de la muestra.
3. Mayor atracción hacia el mismo sexo
En los casos de abuso sexual, la atracción homosexual aumentó en grado
variable respecto del resto de los encuestados.
• En el año 2001, el 4% de las mujeres sin antecedente de abuso sexual se sintió
atraída eróticamente por personas del mismo sexo. Actualmente, ese número
aumentó a 7%, lo cual indica que la homosexualidad femenina está en franco
crecimiento en nuestra población.
• Entre las personas con antecedentes de abuso sexual, en el año 2001, el 10% de
las mujeres, se sintió atraída por personas del mismo sexo. En el año 2011, esa
cifra ascendió a 23%.
• En el año 2001, el 5% de los varones sin antecedentes de abuso sexual se sintió
atraído por personas del mismo sexo. En la actualidad ese valor es de 6%.
Prácticamente no sufrió modificaciones.
• En el año 2001, el 16% de los varones con antecedentes de abuso sexual se
sintió atraído por personas del mismo sexo. Actualmente esa cifra es 27%, es
decir, casi se duplicó en referencia al valor de diez años atrás.
4. Aumento de indefinición sexual
5. Mayor cantidad de parejas sexuales que el resto de los jóvenes
6. Mayor probabilidad de disfunciones sexuales en la vida adulta
7. Inestabilidad emocional
8. Problemas psicológicos serios
9. Mayor culpabilidad
Muchos de ellos refirieron en las encuestas que no podían superar el abuso y que
“necesitaban que Dios los perdonara”.
10. Mayor deserción escolar
11. Iniciación sexual más temprana
12. Mayor índice de iniciación sexual
13. Aumento de la promiscuidad o probabilidad de prostitución
Relación entre abuso sexual, inicio sexual precoz y promiscuidad
Una investigación realizada en el año 1988, en Rosario, detectó que el 70% de
las prostitutas había sufrido abuso sexual infantil y muchas de ellas habían
abandonado sus hogares desde muy pequeñas. Así, desde muy corta edad
aprendieron que sus cuerpos eran algo que los otros podían usar, que podían
comprar.24
Los homosexuales también experimentan una tasa de incesto superior en la
infancia, en comparación con la población general.25
Investigadores de la Universidad de Colorado y de la Universidad de Rochester
evaluaron la relación entre abuso sexual, físico y emocional en niñas y la edad
del primer embarazo. Las cifras obtenidas evidenciaron que el abuso sexual se
asociaba con edades más bajas para la primera relación sexual y el primer
embarazo.26
11
La niñez y el sexo. Parte II
Paidofilia o pedofilia
La paidofilia es el interés sexual patológico por los niños. Este trastorno se da
con más frecuencia en los varones adultos. Se considera una parafilia o
perversión del deseo.
¿Quiénes son los abusadores?
• En más del 90% del total de abusos registrados, la víctima conoce al abusador.
El 10% o menos se produce a manos de un desconocido.
• El incesto es el delito más negado y el que mejor se oculta.
• Es un mito creer que el niño miente cuando comenta el abuso. Las denuncias
falsas no prosperan. Es muy difícil que un chico pueda engañar a un profesional
con un relato inventado.
• La madre del niño es la principal cómplice del abusador. Suele ocurrir que los
niños abusados por algún familiar lo cuentan a su madre y ésta responde con
burlas, negando lo que ocurrió o no dándole importancia. El niño abusado queda
ahora desamparado. Siente que su madre es cómplice. Hay una revictimización
de estos niños: por el abuso sexual primero y, luego, por el desamparo.
• Cuando el que denuncia es un integrante de la familia, por lo general, no es la
madre de la víctima, sino su hermana mayor; habitualmente porque ella misma
registra un pasado de abuso.
• 2.000.000 de niños/as son abusados sexualmente cada año en América latina;
un promedio de 224 abusos por hora, según datos de UNICEF.
Vez tras vez ayudamos a jóvenes que fueron abusados o violados por su padre o
padrastro, por su tío o abuelo, por su hermano o primo. Estas relaciones de
parentesco nos llenan de horror y estupor. Aquellos que más deberían cuidarlos
son justamente lo que abusan de ellos. No quisiéramos reconocer esta realidad,
pero queda constatada nuevamente a través de ambos trabajos de investigación.
En relación al incesto, a continuación discriminaremos a los abusadores que son
familiares directos de la víctima:
Aunque el incesto está legalmente penado, el 95% de los casos no se denuncian
y los niños terminan siendo una mera ‘propiedad’, sometidos al control de sus
padres o parientes, sin la protección legal correspondiente.
El porcentaje de niños varones que reportaron haber sufrido abuso sexual en la
niñez es de 31%. De esta manera, se desmitifica la creencia de que las víctimas
de abusos sexuales son exclusivamente del sexo femenino.
Características del abusador 27
A los abusadores se los denomina pedófilos o paidófilos. En relación a ellos
puede decirse que:
• Cerca del 90% son varones. Las mujeres abusadoras existen, pero en mucha
menor proporción.
• Son totalmente responsables por los abusos que cometen.
• La mayoría tienen una vida, por todo lo demás, normal. Es difícil saber y hasta
creer que tienen estas perversiones. Por otro lado, no buscan ayuda profesional.
• En cuanto a la posición económica, los abusadores son tanto de poder
adquisitivo alto, como de clases sociales medias y bajas.
• La mayoría son conocidos de los niños (familiares, vecinos o amigos de la
familia).
• No utilizan la fuerza sino la seducción, los regalos o las amenazas.
• Gran parte se contenta con acariciar genitalmente a los niños. La penetración
(violación) es menos frecuente.
• Suelen ser varones de mediana edad (no ancianos pervertidos como se suele
creer).
• Los abusadores no son ‘hipersexuales’ o ‘frustrados sexuales’. Utilizan el
abuso como una forma de dominación sobre la víctima.
• La edad de las víctimas más frecuentemente elegida por los paidófilos es de 8 a
10 años para las niñas y de 10 años o más para los niños. Por regla general,
cuanto más viejo es el abusador, más joven prefiere a su víctima.
• Si han abusado de sus hijos, seguramente lo harán con sus nietos, despertando
en sus propios hijos conflictos reprimidos y patologías mentales.
• Son personas muy cariñosas y manipuladoras. Buscan la amistad de familias
que tienen niños hermosos. Se ganan el respeto de sus madres. No son pocos los
casos en que se hacen cargo de guarderías infantiles o trabajo social con
huérfanos para cometer el hecho.
• Son excesivamente ‘cariñosos’ con aquellos menores de los que abusan, si son
sus propios hijos, nunca los castigan, y colocan el abuso sexual como una
muestra de cariño más.
• Ocultan celosamente su conducta. Para ello, tratan con mucho cuidado al niño,
lo llenan de atenciones para ganarse su afecto y lealtad, solicitándoles que no
cuenten a nadie lo que pasa entre ellos, que lo guarden como un secreto entre
ambos. Si se niegan a hacerlo, surgen las amenazas y castigos de todo tipo, no
sólo físicos.
¿Qué piensa el abusador?
Que no comete ningún mal
Todos saben que el abuso sexual infantil es un delito penado por la ley; sin
embargo, también saben que la gran mayoría no los denunciará y si fueron
prostituidos por otros, nunca pedirán ayuda, por miedo a que les vaya peor.
La policía persigue a las personas que se prostituyen, pero no hace nada con los
‘clientes’, este patrón de conducta hace que la víctima parezca la corrupta,
cuando en realidad los verdaderos corruptos permanecen en el anonimato.
Que son ‘hombres’ y necesitan sexo como ‘alivio’
Esta es una mentira a sabiendas que sostienen como justificación para cometer
tan horrendo mal. El deseo sexual es totalmente controlable en los abusadores.
Ellos piensan y premeditan el hecho con meses de antelación.
Que a los niños o jovencitos les gusta
Si bien es cierto que muchos niños o niñas en el momento del abuso pueden
sentir ‘cosquillitas’ o algo parecido al placer, de ningún modo puede
considerarse similar al que obtiene un adulto con plena conciencia de sus actos y
con la madurez suficiente para discriminar entre las diversas conductas.
Que los menores dieron su consentimiento
Por medio de regalos, atenciones o amenazas ‘logran’ que la víctima preste
consentimiento, aun sabiendo que los menores no tienen esa facultad y que el
consentimiento no es válido.
Que si ellos no lo hacen otros peores lo harán
De ese modo acallan sus conciencias y hasta se sienten ‘bondadosos’ cuando,
abusando de un menor, le ‘regalan algo o le dan dinero’. El cinismo de los
pedófilos es absoluto. Cuando son descubiertos mienten, sin que se les mueva un
músculo de la cara y siempre dirán que ‘no hicieron nada malo’.
Abuso sexual entre niños o adolescentes
Gioconda Batres define como ‘abuso reactivo’ a aquel cuyo abusador tiene entre
7 y 12 años de edad, quien a su vez, ha sido abusado sexualmente y en el
presente intenta abusar de otros niños o niñas.35
Otros autores consideran que el factor que determina el abuso reactivo es el
poder y que puede existir abuso aun cuando los niños tengan la misma edad,
pero uno de ellos tiene mayor poder (ya sea por mayor contextura física, por
estar acompañado de otros niños a modo de pandilla, por amenazas, etc.)
En el caso de los hermanos, lo habitual es que no se tenga idea de que ha sido
abuso hasta que se llegue a la adultez. No es importante la diferencia de edad,
según Batres, sino la diferencia de poder. Si los abusadores son los hermanos
mayores, suelen tener mayor fuerza física; si son las hermanas mayores, suelen
usar de la astucia y manipulación. Muchos niños son ‘angelicales’ cuando están
sus padres, pero ‘pequeños demonios’ cuando quedan a solas con sus hermanos
menores.
Según María Cecilia López, en el caso de abuso entre hermanos, en un
99,99% de los casos el niño abusador también ha sido abusado.
Cuando el docente, padre o madre descubre que su hijo/a, siendo niño/a,
preadolescente o adolescente ha abusado de otro niño o niña, esto debe
considerarse una señal de alerta máxima y se debe indicar un tratamiento
psicológico a ese menor con conductas abusivas, ya que existen muchas
probabilidades de que continúe abusando de más niños; de hecho, se estima que
el 90% de los abusadores cometieron su primer acto delictivo en la
adolescencia36.
Complicidad de la madre
Janet Shibley Hyde dice: “La actividad (abuso) en general ocurre de manera
repetida durante un período significativo de tiempo. A menudo ocurre en
complicidad con otro miembro de la familia. Por ejemplo, la madre puede
terminar la relación sexual con su marido, momento en el cuál él se vuelve hacia
su hija; cuando la madre descubre el incesto de modo típico, no lo informa o
hasta puede negar que existe. Ella puede construir una defensa psicológica para
evitar la cruda realidad; en efecto, su marido le está siendo infiel y ella preferiría
no creer que esto ocurra. Además, si ella lo informa, su marido puede ser
arrestado y la familia podría estar expuesta a una publicidad vergonzosa”.29
Aunque la mayoría de las madres son capaces de dar la vida por sus hijos,
lamentablemente otras no; y la complicidad en el abuso está mayoritariamente
asociada a la figura materna, que no puede o no quiere creer el abuso.
Y aquí queremos hablar a las madres que, como bien dicen María Pérez
Conchillo y Juan José Borras: “No quieren ver... cierran sus ojos y no quieren
ver. En muchas ocasiones no son capaces de evaluar adecuadamente las señales
que dan indicios de lo que ocurre. Su propia angustia, inmadurez o dependencia
enfermiza permiten que esto suceda...y hunden más y más (a la víctima) en su
sentimiento de indefensión y autoinmolación”.28
Es más, la falta de intervención de las madres suele hacer que se repita el abuso
y, en caso de haber sido ellas mismas víctimas de abuso en el seno de su hogar,
al permitir que el o los abusadores sigan en contacto con la familia, autorizan
con su pasividad que el abuso se repita en sus propios hijos, generando un patrón
de abuso que pasa de generación a generación en su propia familia.
Cómo prevenir el abuso sexual o la violación
A nivel de la enseñanza
1. Enseñando a nuestros niños sobre sexualidad
No de manera alarmista, ni con la intencionalidad de generar miedos, sino
empleando el juego como parte importante de la enseñanza-aprendizaje. Educar
es la mejor manera de prevenir. Recomendamos amplia y efusivamente la
prevención por medio del libro Cuentos que no son cuentos, totalmente ilustrado
y dedicado a niños/as de dos a ocho años de edad. Si ingresas a
www.placeresperfectos.com.ar puedes conocer más acerca de la campaña
TODOS CONTRA EL ABUSO INFANTIL, y sumarte a ella. Entre todos
podemos cambiar la realidad y bregar para que nuestros niños tengan una
infancia protegida, con una inocencia conservada.
¿Qué y cuándo enseñar?
- Enseñar entre los 3 y los 5 años de edad (antes de la escolarización).
- Dar información esencial (diferenciar entre lo público y privado, entre privado
y secreto).
- Usar palabras sencillas.
- Educar por medio del juego. Para ello, proponemos que los padres junto a los
hijos se den a la tarea de recortar figuras de hombres y mu-jeres vestidos, de
diferentes revistas y diarios. Luego, procederán a pegar dichos recortes en una
lámina y, a continuación, el padre o madre marcará con un bolígrafo la bikini en
las nenas o mujeres y el short en los varones. Se puede finalizar explicando que
la cara y las manos son partes públicas y todo el mundo las ve, pero las partes
privadas son nuestras y para nosotros, nadie debe verlas ni tocarlas, son tan
privadas que las cuidamos aun cuando vamos a la playa.
Se recomienda guardar la lámina que registra la actividad realizada y, luego de
algunas semanas, volver a colocarla sobre la mesa. El progenitor puede simular
que se ha olvidado lo aprendido porque está ‘viejito/a’, y necesita que los niños
relaten lo que recuerden para refrescale la memoria.
Si ellos pueden contar con sus propias palabras el núcleo del mensaje de
prevención, ya poseen las herramientas para defenderse frente a una potencial
situación de abuso. Caso contrario, se reforzará la enseñanza y se volverá a
insistir en el mismo contenido algunas semanas después.
2. Quitando los mitos y las mentiras acerca del abuso
La idea que tenemos es que los abusos y las violaciones son actos cometidos por
locos que saltan sobre los niños en lugares oscuros, ¡nada más lejos de la verdad!
El 90% ocurre en el hogar del propio niño o de familiares y amigos, a cualquier
hora del día, con personas muy allegadas a él. El abusador casi no utiliza la
fuerza porque ‘convence’ al niño para hacer lo que él desea.
Tampoco debemos creer que el violador o abusador tuvo ‘un arrebato’ sexual
incontrolable y por eso violó o abusó. Todo estuvo premeditado.
Investigaciones realizadas con abusadores y violadores demostraron que para
que ocurra un abuso, tienen que sortearse tres factores:
a) Primero: el adulto debe ganarse la confianza de la familia, especialmente de
la madre.
b) Segundo: debe vencer los obstáculos externos, es decir, crear la situación o
‘el ambiente’ para llevar a cabo su acción.
c) Tercero: tiene que convencer al menor y tenerlo disponible en el momento
elegido.
Finalmente, el adulto piensa que, aunque esté penado por la ley, no lo van a
descubrir, no lo van a “pescar”.30
3. Cambiando la educación de nuestras niñas
Nuestro estereotipo social es: hombre fuerte - mujer débil. Así, la misma
sociedad crea a sus propias víctimas de abusos y violaciones: los débiles. Dado
que la mayoría de las víctimas son mujeres o niñas, es necesario replantearnos
cómo criamos a nuestras hijas. En esta sociedad, la debilidad es un atributo
femenino pero, a la hora de defen-derse, se convierte en una trampa mortal. La
feminidad no debe relacionarse con la ‘debilidad o pasividad’; enseñemos a
nuestras hijas a ser ágiles, a desarrollar sus habilidades físicas y a defenderse.
4. Modificando la educación de nuestros niños
De la misma manera que criamos víctimas a las mujeres, criamos a los varones
como victimarios o violadores. Muchos de los violadores y abusadores están
convencidos de que a sus víctimas les gusta la fuerza y, a la postre, se terminarán
enamorando de ellos. Nuestra cultura enseña a los varones a ser agresivos.
Asocia la fuerza y la violencia con la masculinidad. Nosotros somos
responsables de esta realidad y lo es cada padre que estimula a su hijo a que no
respete a los débiles o que festeja al ‘machito’ cuando le gana a otro en una
pelea.
La mayoría de los violadores son adolescentes o jovencitos que quieren
probar su hombría violando a otra persona. Este estereotipo nada tiene que
ver con Cristo.
En nuestra encuesta, en ambos trabajos de investigación, ocurrió algo
inesperado. Ante la pregunta; alguna vez, a otra persona, utilizando la fuerza, el
engaño o las amenazas:
a) ¿manoseaste?
b) ¿abusaste?
c) ¿violaste?
Un gran número de encuestados no respondió. Fue una de las pocas preguntas no
contestadas por el 36% del total de la muestra. En porcentajes, el 16% en 2001 y,
el 17% en 2011, reconoció haber manoseado a otra persona; el 3% en ambos
estudios admitió haber abusado y el 1% dijo haber violado a otra persona. En
números absolutos, en el primer estudio encuestamos a 36 abusadores y 11
violadores. En el segundo trabajo a 44 abusadores y 15 violadores.
5. Mejorando la comunicación con los hijos
Nuestras investigaciones revelaron que los jóvenes abusados tienen menor
comunicación con sus padres sobre cosas importantes y aun sobre sexualidad,
que aquellos que no tuvieron experiencias negativas en la niñez.
Fortalecer la comunicación con los hijos, a la vez que se educa para la
prevención, es el mejor camino y la más eficaz estrategia para librar a los niños
de este flagelo.
6. Defendiendo a las víctimas
Es esencial el compromiso personal frente a este tema.
A nivel cristiano y eclesiástico
Cada uno, como hijo o hija de Dios e integrante de la iglesia, tiene la obligación
de denunciar y no callar. Callar el abuso es incurrir en cul-pabilidad en la misma
medida que el abusador, aun cuando éste sea de la propia familia.
¿Alguna vez te preguntaste de dónde surgen los violadores? De familias
cualesquiera, pero con una característica común: hogares con con-flictos,
desavenencias conyugales, gritos, insultos, peleas. Es improbable que un
violador surja de una familia donde el respeto, las caricias y el buen trato sean la
norma cotidiana. Por lo tanto, como cristianos debemos trabajar para que el
ámbito de nuestro hogar sea ejemplo del amor auténtico, todos los días. Tal vez a
esta hora digas: “¡Urgente!, necesito ayuda para que mi hogar sea lo que siempre
quise y nunca fue”. Invierte tiempo en tu familia, considera las charlas
matrimoniales como enriquecedoras, los campamentos o los retiros, no como
pérdida de dinero, sino como momentos inspiracionales que te ayudarán a
edificar un mañana mejor.
María Pérez Conchillo y Juan José Borras sostienen que el contacto con los hijos
y la sana comunicación con ellos crean confianza y cariño e incrementa su
autoestima; por ello proponen un lema muy atinado: “A más cariño, menos
abusos”.
¿Qué podemos hacer para cambiar la realidad?
Frente a la ocurrencia de un abuso sexual, nos sentimos tentados a preguntar:
“¿Dónde estaba Dios?”, y esperamos que Dios haga lo que él nos ha delegado a
nosotros: impartir justicia.
Muchos abusadores andan sueltos, robando la inocencia de cientos de niños y
niñas. ¿Hasta cuándo lo toleraremos? ¿Hasta cuándo los vacíos legales y la
ignorancia que fomenta más abusos? ¿Hasta cuándo…?
Hemos sido llamados a preservar la inocencia y cuidar integralmente la vida de
nuestros niños y niñas.
Convertirnos en un factor de protección para las víctimas de abuso sexual se ha
transformado en el reto más importante para la iglesia. Asumamos nuestro rol
profético actuando antes que los abusadores, prevengamos, no seamos cómplices
con nuestra indiferencia. Denunciemos el abuso sexual. ¡Rompamos el silencio!
Cómo ayudar a las víctimas de abuso sexual
Si eres consejero, pastor, docente o líder de niños y te encuentras con una
situación de abuso infantil, recuerda estos consejos:
Cree al relato del niño, por más inverosímil que te resulte y actúa
adecuadamente
Un niño que cuenta una experiencia sexual, no está inventando. Transcribimos
un caso relatado en el libro Abuso sexual infantil intrafamiliar, de Marta Podestá
y Ofelia Rovea.31
Sergio era un asiduo concurrente a un templo evangélico del barrio. Su hija
Graciela, de once años de edad, le contó a Irma, la esposa del pastor, que
Sergio, su papá, todas las mañanas, cuando su mamá salía a trabajar,
aprovechaba para besarla en la boca y tocarla en sus partes íntimas. En ese
momento, Irma le prometió a Graciela que iba a solucionar su problema. Ésta
habló con su esposo para que le llamara la atención a Sergio. El pastor enfrentó
el tema con Sergio desde la concepción de pecado, le pidió que se arrepintiera
sinceramente y que tuviera el firme propósito de no volver a repetirlo. Sergio
continuó abusando de su hija, hasta que quedó embarazada. Embarazo que dejó
al descubierto esta situación de abuso. Cuando se actúa de forma inadecuada
se refuerza la situación de abuso.
No adoptes una conducta “espiritualosa”:
No digas: “vamos a orar” para no hacer más. Si acudió a ti por ayuda es porque
confía. Ten presente que los daños por callar y la complicidad del silencio van a
ocasionar heridas muy profundas, quizás irreparables sobre esa vida. Hemos
escuchado historias en las que las víctimas acudieron al pastor y obtuvieron
como respuesta: “no puede ser, si él es un siervo de Dios…” o, “los problemas
de familia, se resuelven en la familia; eso no es de mi incumbencia”.
Nunca lo hagas responsable por lo que pasó
Felicítalo por haber confiado. No hagas preguntas del tipo: “¿Qué más te hizo?,
¿te tocó aquí o allá?”, etc. Tampoco, “¿qué ropa tenías pues-ta?, ¿qué hiciste?,
¿lo provocaste de algún modo?”. Deja que el niño/a relate la historia sin
interrupciones. Limítate a escuchar con serenidad y jamás hagas recaer algún
grado de responsabilidad sobre ese menor.
No pierdas la calma
Serénate y actúa de manera tranquila. El niño/a no sabe cuán grave es lo que ha
ocurrido. No te pongas a llorar, ni hagas algún gesto raro. No agregues más
daño. Una mala intervención puede ser tan traumática como la vivencia misma
del abuso.
Extrema la confidencia
Apoya con palabras amables. Generalmente, el niño siente mucha angustia por
creer que es culpable o cómplice; además tiene muchos temores de que algo
malo pase por haber hablado. El abusador pudo haberlo amenazado o hacerlo
responsable por la ruptura de la familia, en caso de confesar el abuso. Sé gentil y
cuidadoso con lo que dices, también a quien lo dices, ya que existen casos en
que los abusadores al enterarse que la víctima habló, refuerzan sus amenazas o
imponen su poder, logrando que la víctima se retracte de su confesión.
Busca ayuda
Esto es perentorio. Las leyes actuales obligan a la denuncia. Instrúyete de las
alternativas con la que cuentas para poder enfrentar el tema.
Mantén un mismo ánimo, en una cercanía sana a la víctima
Si la persona ha sido abusada hace poco, requerirá una ayuda profesional. Si ha
sido abusada hace muchos años y recién ahora busca ayuda, no creas que por
haber pasado tiempo, la situación ha mejorado. En el tema del abuso sexual, el
tiempo no cura las heridas, las empeora. En estos casos es común ver avances y
retrocesos en el curso de aconsejamiento. Por favor, comprende la magnitud del
conflicto y las múltiples manifestaciones. Las estadísticas señalan que los
varones suelen ser violentos e irritables, se inician sexualmente a muy temprana
edad, se dan al alcohol y suelen tener graves problemas en la escuela. Las niñas,
al contrario, suelen ser más calladas y antisociables, con baja autoestima,
miedosas y desconfiadas. Es usual que se encierren días enteros mirando TV o
durmiendo. Por todo lo expuesto, en vez de regañar o disciplinar algunas de
estas conductas, actúa en la raíz del problema que son las heridas del pasado.
Guía a la víctima al perdón
Para aquellas personas con antecedentes de abuso sexual mucho tiempo atrás,
quizás años o décadas, es sumamente necesario este paso.
¡Recuerda!, sólo se aconseja cuando ha transcurrido mucho tiempo desde el
abuso pero la persona sigue ligada a ese pasado de dolor y amargura. No
intentes hacerlo con un hecho reciente porque vul-nera nuevamente a la
víctima que, emocionalmente, está muy afectada. Este proceso de perdón
puede incluir:
1. Perdonar a Dios: resulta extraño porque Dios no necesita ser per-donado,
pero muchas personas abusadas guardan resentimiento, hosti-lidad y enojo
contra Dios, pues creen que no las protegió en el día de la violación o el abuso.
Es necesario explicar que el ser humano cuenta con la libertad para elegir el bien
o el mal, y algunos eligen hacer el mal a otros. El abusador es una persona con
una mente depravada y oscura.
2. Perdonar al ofensor: (u ofensores), si los recuerda. La amargura es la
consecuencia de la falta de perdón en el corazón. La única manera de ser libre es
abandonando todos esos recuerdos a los pies de la cruz de Cristo. Soltar el dolor
y pedirle a Jesús que se haga cargo de esos sentimientos es una de las decisiones
más liberadoras que pueden experimentarse.
3. Perdonarse a sí mismo: muchas personas abusadas no pueden perdonarse a
sí mismas. Creen que podrían haber evitado de alguna manera el abuso, sin
percatarse de que fueron manipuladas, que no podían escapar de esa situación y
que, aun cuando buscaran alguna muestra de cariño, no querían ser abusadas. Es
necesario explicar qué es el perdón:
• El perdón no es olvido. Nadie puede olvidar el pasado. Ser sanado
interiormente no significa olvidar lo que pasó, sino recordar sin dolor.
• El perdón no es sentimiento. El perdón es una decisión voluntaria y pensada.
La persona ofendida decide perdonar aunque no lo sienta y lo hace para su
propio beneficio. ¡El perdón es el camino a la libertad!
• El perdón abre la puerta a la bendición. Al soltar el peso que sig-nifica todo
lo vivido, queda en nuestra mente y emociones un espacio que antes estaba
ocupado por el odio y el dolor; entonces, podemos pedirle a Dios que derrame lo
nuevo y bueno que tiene preparado para nosotros. ¡Ahora hay lugar! Isaías 61:7
dice que Dios sumará todo lo malo que te haya pasado, todos tus dolores y tus
lágrimas y te dará el doble de honra. Es interesante el aporte que hace este
versículo, porque quita el sentimiento de vergüenza que padece en lo profundo
toda víctima de abuso sexual y, en lugar de ello, le da una nueva dignidad, una
honra acrecentada por la presencia del Todopoderoso y Santo y, como si fuera
poco, mejora la perspectiva futura ya que, según la promesa de Dios, será el
doble de bendecido que si eso malo no hubiera existido.
Animemos a toda persona que ha vivido una experiencia de abuso que, en vez de
quedarse varada en el dolor del pasado, disfrute del doble de bendiciones que
alguna vez haya soñado.
Muy importante
La verdadera sanidad llega cuando esa persona al recordar el pasado lo hace sin
dolor. La Biblia, en Filipenses 3, dice: “olvidando ciertamente lo que queda
atrás”. Olvidar no quiere decir “fallar en recordar”; más bien significa “no estar
ya más influenciado o afectado por”. Se rompe con el poder del pasado cuando
voluntariamente se vive para el futuro. Una frase dice: “si quiere angustiarse,
mire hacia adentro; si quiere derrotarse, mire hacia atrás, pero, si quiere triunfar,
mire hacia delante. Esta es la fórmula para el éxito”.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Repasa los dos últimos capítulos y realiza un resumen de lo que creas más
relevante a la hora de ayudar. (Extensión máxima: dos carillas en tamaño A4).
12
Test de auto-evaluación
Descubre cuánto sabes de sexología
Al comenzar este capítulo te recomendamos hacer este test de conocimientos
generales de sexología. El objetivo es evaluar la calidad de la información que
ya posees. Te servirá como punto de partida para corregir – si es que lo necesitas
– algún error en la información recibida.
Cada pregunta tiene sólo una opción correcta. Al reconocerla, márcala.
Al final del test compara los resultados con los que figuran como co-rrectos y
coloca el valor de 1 (un) punto por cada respuesta correcta y 0 (cero) por cada
incorrecta.
1. ¿Cuándo experimenta el varón la primera erección?
a. En la pubertad.
b. En el momento de nacer.
c. Antes del nacimiento.
2. En el hombre la vasectomía produce:
a. Infertilidad.
b. Impotencia.
c. Eyaculación precoz.
3. ¿Cuántos espermatozoides produce aproximadamente un hombre sano
en un día?
a. Entre 100 y 10.000.
b. Entre 100.000 y 1.000.000.
c. Entre 50.000.000 y más de 100.000.000.
4. ¿Qué hormona determina el impulso sexual de las mujeres?
a. Estrógeno.
b. Progesterona.
c. Testosterona.
5. La erección se produce porque el pene:
a. Se llena de aire.
b. Se llena de semen.
c. Se llena de sangre.
6. Una mujer en su primera relación sexual:
a. No puede quedar embarazada.
b. Puede quedar embarazada si está en los días fértiles.
c. Cualquiera de las anteriores.
7. La eyaculación precoz es:
a. Una falta de erección.
b. Una enfermedad.
c. Un problema basado en la pérdida del control voluntario del reflejo
eyaculatorio.
8. Para saber si una mujer es virgen hay que:
a. Hacer un Papanicolau.
b. Verificar si tiene himen.
c. Ninguno de los anteriores.
9. El sexo de un niño está determinado por:
a. La madre.
b. El padre.
c. Ambos.
10. ¿Cuáles son los peligros de mantener relaciones sexuales cuando la
mujer está menstruando?
a. Infecciones, enfermedades.
b. Alteraciones hormonales.
c. Ninguno.
11. Generalmente, ¿dónde ocurren los abusos infantiles?:
a. En los sitios abandonados y oscuros.
b. En el propio hogar del niño/a.
c. En la casa de desconocidos.
12. ¿En qué género hay más homosexuales?
a. Hombres.
b. Mujeres.
c. Similares proporciones.
13. ¿Cuál es la manera más efectiva para evitar un embarazo no deseado?
a. A.C.O (anticonceptivos orales o pastillas).
b. Condón o preservativo.
c. Ninguno de los dos.
14. Dentro de los métodos anticonceptivos, ¿cuál es el más efec-tivo?
a. A.C.O (anticonceptivos orales o pastillas).
b. Condón o preservativo.
c. Método del ritmo.
15. ¿Qué práctica de la madre causa mayor daño al feto?
a. El ejercicio físico.
b. Las relaciones sexuales.
c. Fumar.
16. Se puede mantener relaciones sexuales durante el embarazo sin que
afecte al bebé:
a. Sólo hasta el tercer mes de embarazo.
b. Durante los primeros 6 meses del embarazo.
c. Durante todo el embarazo.
17. ¿Qué es la homosexualidad?
a. Una elección sexual.
b. Una enfermedad curable.
c. Una posesión demoníaca.
d. Un delito.
e. Un problema psíquico.
18. Los homosexuales se identifican por:
a. La manera de hablar y caminar.
b. La forma en que se visten.
c. Ninguna cosa, nada en particular.
d. Las personas con que se relacionan.
19. ¿A qué se denomina impotencia?
a. A la ausencia de erección.
b. A la incapacidad para tener hijos.
c. A la falta de deseo sexual.
20. En algunos casos la masturbación produce:
a. Problemas psíquicos.
b. Esterilidad.
c. Pérdida de la memoria.
d. Ninguna de las anteriores.
Respuestas al test de auto-evaluación
1:c) Se han comprobado erecciones intrauterinas en el feto masculino. Éstas, al
igual que las registradas en la infancia, son involuntarias. Desde la pubertad en
adelante, las erecciones pueden ser voluntarias (asociadas a estímulos eróticos) e
involuntarias (las registradas durante el sueño nocturno). Estas últimas tienen
por finalidad mantener en buen estado el funcionamiento del mecanismo eréctil
sin necesidad de actividad sexual, en caso de decidirse así.
2:a) La vasectomía sólo elimina los espermatozoides de la eyaculación, es decir
impide la capacidad de fecundar al óvulo. Es un método definitivo y permanente
para el control de la natalidad. La respuesta sexual, el deseo o libido y la
eyaculación no se alteran. La única dife-rencia es que, si se observa el eyaculado
en el microscopio, en el hom-bre vasectomizado no se detectarán
espermatozoides.
3:c) La producción espermática en el varón es variable, contándose en millones
diarios. En una eyaculación existen entre 60 y 200 millones.
4:c) La testosterona en pequeña cantidad (producida por la suprarrenal) es la
responsable del impulso sexual en hombres y mujeres.
5:c) La erección es un fenómeno sanguíneo. El pene es un órgano de tejido
eréctil, es decir, de muchas sensaciones placenteras que al ser estimulado se
llena de sangre y aumenta de tamaño, poniéndose duro.
Una anécdota
En el año 1.000, el médico Avicena aconsejaba consumir abundantes cantidades
de porotos, garbanzos y otras leguminosas que producían “ventosidades cálidas”
(gases) y mejoraban la erección del pene, ya que la creencia de ese tiempo era
que la erección se producía porque el pene se llenaba de aire. ¡Vaya curiosidad!
6:b) Basta una sola relación sexual en los días fértiles de la mujer, para que
resulte un embarazo. Por ello, debes cuidarte desde el comienzo de la luna de
miel, no después.
7:c) No es una enfermedad ni se cura; es un problema y se soluciona. La
eyaculación precoz es básicamente la pérdida del control voluntario del reflejo
eyaculatorio, es decir, no se puede decidir el momento para “acabar”.
La eyaculación ocurre a poco de introducir el pene en vagina, incluso antes, sin
poder decidir el momento. Es la disfunción sexual masculina más común y a la
vez, la de más fácil resolución terapéutica.
En la casi totalidad de los casos reconoce como causas una gran ansiedad por
el acto sexual sumada a experiencias iniciales vividas como frustrantes.
La creencia común es que son más sensibles, que están muy excitados, que no
pueden contenerse por ‘calientes’. Sin embargo es todo lo contrario, ya que
presentan un tipo de anestesia que les impide reconocer las ‘señales’ que indican
la inminencia de la eyaculación. Todo hombre sabe qué sensaciones aparecen
antes de la eyaculación, porque es un acto que se decide a voluntad.
El eyaculador precoz no puede decidir cuándo eyacular; en otras palabras,
lo sorprende sin que pueda evitarlo.
8:c) Se cree que la virginidad en la mujer se asocia a una membranita llamada
himen. Versa el dicho popular que el himen se rompe en la primera relación
sexual. Eso es totalmente falso. La presencia del himen no indica virginidad.
Algunas mujeres nacen sin himen, otras lo rompen por actividades no sexuales y,
otras, lo conservan indemne aún después de una relación sexual. “Que la rotura
de una membrana del cuerpo comporte tanta tontería, todavía hoy en día, es algo
que no deja de sorprender, sobre todo si tenemos en cuenta que el himen puede
romperse accidentalmente de mil maneras y porque, y este es el gran quid de la
cuestión, la pureza y la inocencia sexual pueden mancillarse de otras tantas
formas, no necesariamente o exclusivamente por vía vaginal”, T. Torres.
No se puede probar la virginidad masculina ni la femenina. Proverbios 30:18-19
dice: “Hay tres, y hasta cuatro cosas que me parecen increíbles y que no
alcanzo a comprender: cómo saber que un águila ha pasado por el cielo; cómo
saber que una serpiente ha pasado por una roca; cómo saber que un barco ha
pasado por el mar; y cómo saber que un hombre se ha acostado con una
mujer” (TLA).
Algunas parejas suponen que mantienen la virginidad si tienen sexo oral o anal.
¡Mentira! El sexo oral y el anal son relaciones sexuales. De ahí que, si una
persona ha tenido sexo oral, se considera sexualmente activa.
Concluimos diciendo que la presencia del himen no es prueba de virginidad
y que su ausencia no prueba de que la mujer haya tenido relaciones
sexuales.
9:b) El que determina el sexo del bebé es el padre. En el óvulo, el cromosoma
sexual siempre es X, mientras que en el espermatozoide puede ser X o Y,
determinado así un varón (XY) o una nena (XX).
10:c) No hay ninguna objeción médica para mantener relaciones durante la
menstruación. La objeción sería más de carácter higiénico. El A.T. prohibía las
relaciones sexuales durante la menstruación como una medida de pureza,
precepto muy atinado para una época tan arcaica, desde el punto de vista
sanitarista.
11:b) En el 90% de los casos de abuso sexual infantil, el abusador es amigo,
familiar o conocido y el hecho ocurre, frecuentemente, en el hogar del propio
niño.
12:a) Se considera por estadísticas mundiales que entre el 2% al 4% de los
hombres son homosexuales exclusivos; mientras que del 1% al 3% de las
mujeres son exclusivamente lesbianas. Estas estimaciones por-centuales
actualmente tienden a variar, según el ente que las emita.
13:c) La abstinencia es 100% efectiva.
14:a) Los anticonceptivos orales tienen una efectividad del 98% en promedio. El
condón tiene una efectividad entre el 95% y 97% y, el método del ritmo tiene
una eficacia del 60% al 80%, según los autores.
Los anticonceptivos orales son las “píldoras” o pastillas. Se consiguen
preparados combinados (estrógenos y progestágenos) y de sólo progestágenos o
minipíldoras. Impiden la ovulación en la mujer y modifican el moco cervical,
haciéndolo hostil a los espermatozoides.
Las pastillas anticonceptivas no previenen el contagio de enfermedades
transmisibles sexualmente.
Algunas ventajas de las pastillas anticonceptivas:
- Es de fácil administración y de alta efectividad para prevenir el embarazo.
- Reduce el riesgo de enfermedad mamaria benigna, sobre todo si la utilización
es superior a 2 años.
- Disminuye el riesgo de cáncer de ovario y de endometrio.
- Reduce las cirugías por quistes de ovarios.
- Disminuye las alteraciones menstruales y la anemia que se asocia con
sangrados menstruales muy abundantes, ya que merma la cantidad de sangre
durante la menstruación.
- Restringe la probabilidad de embarazo fuera de lugar (ectópico).
- No altera la fertilidad. Es un método reversible; es decir que, a poco de
suspendido, se recupera la capacidad reproductiva.
15:c) Los peligros del ejercicio y la actividad sexual excesiva durante el
embarazo son leves comparados con el daño que causa el tabaco al feto en
desarrollo, ya que disminuye la cantidad de sangre que llega hasta su cerebro,
por medio del cordón umbilical.
16:c) Las relaciones sexuales durante el embarazo no afectan al bebé en
absoluto, siempre y cuando el embarazo curse normalmente. En dicho caso, el
bebé está confortablemente ubicado dentro de la bolsa con líquido amniótico y el
cuello del útero está cerrado, totalmente aislado, lo que le otorga protección. En
caso de pérdida de sangre, dolores, contracciones o pérdida de líquido amniótico,
como cualquier otra circunstancia que afecte al embarazo, la pareja deberá
abstenerse de la intimidad sexual y consultar al médico.
17:a) Una persona es homosexual porque decide serlo. No es una enfermedad,
no se trata psicológicamente. Hoy los mismos homosexuales piden no ser
discriminados, ya que siendo perfectamente normales han adoptado una vida
homosexual. Esto corrobora el principio bíblico de pecado. Si fuera una posesión
demoníaca, la Biblia nos daría la forma de liberar a esa persona; si fuera una
enfermedad no tendría culpa; pero es una elección contraria a la voluntad
expresa de Dios, y eso se llama pecado.
La Biblia condena la práctica de la homosexualidad. Existe una clara diferencia
entre sentirse atraído eróticamente por personas del mismo sexo y tener sexo con
ellas. La primera, no es una elección; la segunda, sí lo es. Una persona no es
responsable por lo que siente, pero sí por lo que hace. Martín Lutero dijo:
“No podemos impedir que las aves vuelen sobre nuestra cabeza, pero sí que
hagan nido en ella”. El ser tentado no es pecado, ceder a la tentación, sí lo es.
Ahora bien, no avalamos los pensamientos o las fantasías homosexuales, como
tampoco lo pensamientos lascivos de cualquier persona heterosexual. “Así como
la mayoría de los hombres luchan toda la vida en contra de los pensamientos
adúlteros para no infringir el mandamiento del Señor de no ‘codiciar a una
mujer’, los que tienen sentimientos homosexuales tienen que cuidar sus mentes y
corazones diariamente o nunca desarrollarán la mente pura que la Escritura nos
enseña a buscar”, Tim LaHaye.
La Biblia otorga esperanza a aquellos que desean salir de la práctica de la
homosexualidad. 1ª Corintios 6:9-11 dice que algunos de los miembros de la
iglesia en Corinto habían abandonado la homosexualidad con éxito, al ser
lavados, santificados y justificados por la fe en Jesucristo.
Los que aprueban la homosexualidad alegan que Jesús nunca mencionó el tema
por considerarlo irrelevante. Estas personas están mal informadas. Jesús no vino
para abolir las enseñanzas del Antiguo Testamento, él mismo dijo que vino a
cumplirlas, Mateo 5:17. La única vez que modificó las leyes del Antiguo
Testamento no fue para rebajar sus exigencias sino, para realzarlas. En el
Sermón del Monte, elevó a la categoría de adulterio el mirar con lujuria a una
mujer que no sea la propia esposa, es decir, consideró la posibilidad de adulterio
sin contacto físico, Mateo 5:28.
Jesús expresó su postura condenatoria hacia la homosexualidad cuando se refirió
al divorcio, Marcos 10:1-12. Estableció con meridiana claridad que el
matrimonio debía estar formado por un hombre y una mujer, versículo 6. No dio
lugar a otra interpretación. Por lo tanto, decir que Jesús hizo silencio sobre la
homosexualidad, es ignorar las Escrituras.
Además, Jesús condenó la fornicación. “...Cualquiera que repudia a su mujer,
salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera; y el que se casa
con la repudiada, adultera”, Mateo 19:9. La palabra ‘fornicación’ en el original
es ‘porneia’, que significa ‘relaciones sexuales fuera del matrimonio’. Fornica el
que adultera, el que tiene relaciones sexuales prematrimoniales y fornica
también, el que tiene relaciones homosexuales. En Judas 7 se usa la palabra
‘fornicación’ cuando se hace alusión a Sodoma y Gomorra; evidentemente en
referencia a la homosexualidad.
18:c) A menos que ellos se den a conocer, difícilmente se sabrá quién es
homosexual. La vida cotidiana es la misma para un homosexual que para un
heterosexual; tienen el mismo aspecto y la misma conducta, hacen las mismas
cosas, se comportan de manera similar, practican los mismos deportes, van a los
mismos lugares, usan similar ropa, hablan el mismo código, con la única
salvedad de que su compañero sexual es del mismo sexo.
Queramos reconocerlo o no, la homosexualidad está en franco ascenso. Nuestra
investigación reveló que el 13% de los cristianos evangélicos encuestados, ha
tenido, al menos, una conducta homosexual.
- Más de 1 de cada 10 jóvenes encuestados han tenido práctica homosexual.
- Más hombres que mujeres han confesado comportamiento homosexual.
¿Por qué razón está en auge la homosexualidad? La razón esencial es la excesiva
estimulación a través de los medios de comunicación asociada a la
desintegración de la familia tradicional. Los medios masivos, aunque pretendan
hacernos creer que reflejan la realidad, presentan lo que ellos quieren y, con el
tiempo, marcan tendencia. Siempre empujan la sexualidad más allá de los límites
y desafían las normas bíblicas, presentándolas como anticuadas y obsoletas. El
libertinaje sexual, la promiscuidad y la homosexualidad se muestran como
comportamientos divertidos o como ‘travesuras’ sin consecuencias.
19:a) La impotencia es el término popular que indica problemas en la erección.
Científicamente sólo podemos hablar de impotencia o disfunción eréctil (DE),
cuando las fallas erectivas superan el 25% del total de los intentos por mantener
una relación sexual.
“Cuando quiero no puedo” es la frase que resume la frustración asociada a los
problemas de erección, conocidos como impotencia, trastornos de la fase de
excitación o excitación sexual inhibida. Es el terror de los hombres. Abarca
desde una ausencia total de erección hasta una insuficiente, con poca rigidez e
incapaz de penetrar. Algunos no logran obtener una erección desde el inicio de la
relación sexual; otros, en cambio, refieren una erección normal pero que
desaparece al intentar la penetración. Hay quienes obtienen una erección
suficiente para la penetración, pero la pierden durante los movimientos coitales.
Según las encuestas, del 5 al 10% de los hombres sexualmente activos padecen
impotencia. Las causas son muchas; sin embargo, los avances científicos
permiten dar solución a una gran cantidad de casos.
Los problemas erectivos son poco frecuentes en hombres jóvenes, pero
aumentan conforme progresa en edad el sujeto. Un 10% de los hombres de 50
años padecen impotencia; aumenta a un 27% a los sesenta y a un 58% a los
setenta y cinco años.
En los varones jóvenes, los casos de impotencia se deben a problemas
psicológicos asociados al miedo y a la ansiedad. El 85% de los casos de
impotencia son psicógenos.
20:d) La masturbación es la práctica sexual que consiste en procurarse placer
uno mismo, mediante la manipulación de los órganos sexuales, con la intención
o no de llegar al orgasmo.
Durante mucho tiempo se les hizo creer a los jóvenes que con la masturbación
corrían muchos riesgos, por ejemplo que:
- Perdían una gran cantidad de energía que no se recuperaba.
- Podían quedar estériles.
- Si lo repetían a menudo, llegarían a enloquecer.
Hoy se sabe que la energía de un eyaculado se recupera fácilmente con la dieta
común, que la producción espermática es constante y que resulta imposible tener
orgasmos o eyaculaciones muy frecuentes, porque cuando se llega al límite
fisiológico, cesa el deseo.
La masturbación que se vuelve obsesiva y afecta el resto de las actividades es
manifestación de una mente desequilibrada; en otras palabras, la masturbación
no genera locura, pero puede ser un signo de ella.
La Biblia no dice nada sobre la masturbación. Es un tema total y absolutamente
ignorado. Algunos citan el pasaje de Génesis 38:8-10 para referirse a la
masturbación, pero es impropio. Según el relato bíblico, Onán debía tener un
hijo con la viuda de su hermano que se consideraría como descendencia del
fallecido (ley del levirato). Onán, sabiendo que la descendencia no sería suya,
vertía en tierra (eyaculaba afuera). El pecado radicaba en su motivación, en su
egoísmo, en afrentar la memoria de su hermano al negarle un hijo que continuara
su familia. Este relato no hace referencia a la masturbación de manera directa ni
indirecta, porque Onán mantenía relaciones sexuales con la viuda de su
hermano, pero ‘terminaba afuera’.
Ya que la Biblia no prohíbe expresamente la masturbación, la pregunta correcta
no sería: ¿es pecado masturbarse?, sino regirnos por otro principio bíblico
contenido en el Nuevo Testamento: ¿me conviene?
Pablo escribe: “Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero
no todo edifica”, 1ª Corintios 10:23. Ya que hemos sido llamados a libertad y
todo nos es lícito, nuestra pregunta no debería ser: ¿qué hay de malo en
masturbarse? si no, ¿me conviene masturbarme? ¿Me hace bien este
hábito? ¿Me edifica? ¿Es lo mejor para mí? Hemos sido llamados no
solamente a distinguir lo bueno de lo malo, sino lo bueno de lo mejor. Como
cristianos comprometidos con la madurez espiritual, deberíamos escoger siempre
aquello que repre-senta lo mejor.
Evaluación del Test
Suma el número total de preguntas que has contestado correctamente. Si
obtienes más de 18 puntos significa que tus conocimientos básicos son
excelentes, lo cual facilitará tu aprendizaje de nuevas realidades y avances en el
campo sexológico. Si obtienes entre 15 y 18 puntos, posees nociones básicas
muy firmes y podrás ampliar tus conocimientos en la medida que avanzas con el
curso. Si obtienes menos de 15 puntos, tus conocimientos no alcanzan la media,
por lo que te aconsejamos que leas con atención cada capítulo de los materiales y
te esmeres por completar el curso. ¡Enriquecerá tu vida!
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Comenta en algunos párrafos los descubrimientos que hayas hecho en relación a
la información vertida en el auto-test.
13
Los miedos y el sexo
Mitos sexuales del hombre
A lo largo de la vida recibimos educación sexual que no fue impartida
formalmente en la escuela o en el hogar; sino a través de conductas y actitudes
observadas en nuestros mayores y amigos. Aprendimos de las conversaciones y
también de los silencios e incorporamos miedos, fantasías y mitos que responden
a lo que la sociedad del momento pero que no son veraces y tergiversan nuestra
comprensión de la sexualidad. Veamos algunos mitos:
El hombre debe saber todo acerca del sexo
• La poca información acerca de sexualidad masculina
Existen muy pocos libros o publicaciones dedicadas a la educación sexual
masculina, en contraste con la abundante información que se publica acerca de la
sexualidad femenina. Se supone que los hombres nacen sabiendo todo acerca del
sexo.
“Cuando un padre habla a su hijo respecto de la sexualidad, en realidad se limita
a prevenirlo de posibles peligros (enfermedades venéreas, embarazos no
deseados) porque supone que hacer el amor es condición necesaria de ser
hombre. El debe saber, sin explicaciones, todo sobre el sexo: cómo hacerlo y
cómo manejarse con sus afectos”, Roberto Gindín.
La consecuencia de este mito es la ignorancia parcial o total sobre el
funcionamiento de la sexualidad propia y de la pareja. La ignorancia trae una
falsa seguridad mientras todo anda bien, pero ante el mínimo inconveniente
aparecen la angustia y el retraimiento. Los problemas se agigantan y se hacen
cada vez más evidentes, llegando a situaciones de enfermedad sexual.
• Los cambios culturales que beneficiaron sexualmente a la mujer
En los últimos 50 años cambió muchísimo la cultura sexual. Antes, imperaba el
machismo absoluto. Desde 1960 comenzó la liberación feminista con un rol más
activo de la mujer en todos los campos y con la aparición de métodos
anticonceptivos que le permitieron gozar de su sexualidad sin el riesgo de un
embarazo no deseado. El hombre quedó aprisionado entre dos tipos de culturas
femeninas: la antigua, pasiva y tolerante y la nueva, liberada y exigente. Esta
tensión provoca problemas sexuales.
• La búsqueda de experiencias como el método para aprender
Este mito ha ocasionado mucho mal y ha tergiversado el plan de Dios de pureza
y santidad. El varón, presionado por este mandato, busca experiencias de todo
tipo para conocer del tema, cuando en realidad la manera de aprender es por
medio de la enseñanza bíblica y la sexológica dentro del ámbito cristiano.
El hombre debe ser activo durante el acto sexual
Este mito sostiene que el hombre necesita poco de la mujer para excitarse, en
cambio ella ‘necesita mucho’ para estar lista. Según este mandato el hombre
debe dirigir el acto sexual y no debe permitir que la mujer tome la iniciativa
porque es de poco ‘macho’.
Hasta tal punto impera esta cultura, que algunos hombres dicen que si una mujer
es activa significa que tiene mucha experiencia sexual. Por este pensamiento, a
la hora de hacer el amor infinidad de esposas prefieren ser pasivas y
consideradas decentes, antes que disfrutar y ser vistas como ‘muy
experimentadas’.
El hombre es responsable de dar placer a la mujer
¿Cómo? ¿Con qué? Para quien cree esta mentira, ambas preguntas tienen una
misma respuesta: con su ‘instrumento poderoso’, el pene.
Así resulta que cuando ‘no puede’ porque la erección falla, el hombre siente que
no es más hombre, como si su masculinidad, su hombría, dependiera de sus
genitales.
Mientras su pene responda, estará siempre pendiente de las reacciones que su
mujer demuestre frente a su desempeño como amante. No podrá relajarse y
disfrutar del amor íntimo en un dar y recibir sin prisas, intenso, enriquecedor,
sino que adoptará la postura de un trabajador y el sexo terminará siendo para él
agotador y no placentero.
El hombre tiene que poder siempre
La frase típica de los boy-scouts: ‘siempre listos’, no es ajena a la mitología
sexual. Hasta en los chistes se ven los mitos: ‘el hombre inventó el sexo y la
mujer el dolor de cabeza’. Según nuestra cultura, no se acepta que un hombre
‘no tenga ganas’.
El hombre es el sexo fuerte
Partamos de la idea de que entre los humanos se conciben 180 individuos
machos por cada 100 hembras, pero nacen sólo 105 varones por cada 100 niñas.
Por otra parte, los recién nacidos varones tienen menor fortaleza física y
capacidad de sobrevivencia que las niñitas. Ya en la edad media de la vida, el
número de mujeres supera al de varones, y es bien conocido el hecho de que en
nuestras culturas las mujeres tienen más expectativas de vida que los varones.
Viven casi 10 años más que los varones. Sin embargo, se esgrime a partir de la
fuerza física y muchas veces desde la violencia este pensamiento de sexo fuerte
– sexo débil.
El sexo debe ser natural y espontáneo
Muchos hombres se niegan a hablar de sexo, no quieren saber si ellas necesitan
algo; tampoco preguntan si deberían cambiar en algún aspecto. Creen que hablar
no resuelve nada, lo consideran un síntoma de debilidad. Ellos asumen que ‘todo
eso’ es sencillo, natural y debe salir bien.
Consecuencias:
El hombre actual está sujeto a múltiples exigencias y, dentro del ámbito íntimo,
tiene una doble imposición:
- Por un lado, el machismo vigente que le impone la iniciar, dirigir, orquestar y
asegurar el orgasmo propio y el de su compañera.
- Por el otro lado, el feminismo proliberación de la mujer que exige el propio
placer sexual como una obligación más del varón.
Así resulta que el hombre actual debe ser bien macho, a la vez que tierno y
paciente; debe dirigir y orquestar el encuentro, a la vez que supeditar todos sus
intereses a la respuesta de su compañera. Esto hizo que el hombre tenga que
trabajar más, en desmedro de su propia satisfacción, y genere ‘ansiedad por el
rendimiento’ al estar concentrado en cumplir con los estándares impuestos.
Ello se constata a través de las encuestas que demuestran que más de la mitad de
los hombres no están satisfechos con su vida sexual. Los hombres deben rendir
sexualmente y, si no lo hacen, están aplazados. Y si están aplazados, son poco
hombres. El varón que no logra alcanzar ambos objetivos, termina cuestionando
su masculinidad y algunos incluso abandonan la actividad sexual debido a la
ansiedad y al miedo a no poder rendir como se espera de ellos.
El pene y sus complejos
Los hombres se preocupan por el tamaño pues están expuestos permanentemente
a la comparación. “Esta idea se instala inocentemente cuando un niño, después
de burlarse de la falta de pene de su hermana, un día alcanza a ver el del padre.
La mirada a su penecito desnudo hace el resto. Es reforzado luego en la
pubertad, con modelos que se presentan a través de diversos medios y la mirada
a otros chicos en el club. De resultas, cotejando estos modelos masculinos con
sus penes impresionantes, lo que pudo haber sido un pene, se convierte de nuevo
en un mosquito”.33
Existen muchos mitos en relación con esto. Veamos la verdad:
- El tamaño del pene no se relaciona con el placer o goce sexual; en otras
palabras, un hombre con pene pequeño puede tener más orgasmos o placer
sexual que un hombre con pene más grande.
- El tamaño del pene no se relaciona con el tamaño o la contextura física del
hombre (robusto o menudo).
- El tamaño del pene no se relaciona con el color de su piel.
- El tamaño del pene no se relaciona con la satisfacción o goce sexual de la
pareja. La vagina se adapta al pene y la sensación que percibe la esposa no
depende tanto del tamaño del pene, como del tonismo muscular que rodea la
vagina y de la predisposición psicológica a mantener una relación sexual; en
otras palabras: pene más grande no significa mayor satisfacción.
Nota al margen
El tamaño del pene fláccido no permite predecir cómo será durante la erección.
Puede existir gran diferencia de tamaño entre un pene y otro en estado de reposo
(6-10 cm) pero que sean casi idénticos durante la erección (12-18cm). Kinsey
demostró que un 5% tiene una erección de menos de 9 cm, y sólo el 1% una
erección que supera los 23 cm.
Los hombres no hablan francamente de su sexualidad, no expresan sus dudas, no
admiten sus temores; es más, fingen en todo en mayor grado que las mujeres,
excepto las erecciones. ¿Quién escuchó dudas masculinas sobre la propia
sexualidad? Tú, varón, ¿alguna vez hablaste de tus miedos y de la
desinformación que padeces? ¿Cuál será la razón por la que las ‘pomadas
mágicas y las pastillitas para la potencia’ se venden como pan caliente?
¡Todos anhelan una mejor vida sexual, más gratificante y menos exigente, pero
nadie se atreve a pedir enseñanza!
Consecuencias de un mito
Una mamá llegó desesperada al consultorio con su hijo de 7 años, a quien creía
anormal por tener un pene demasiado pequeño. Después de examinar al niño y
observar que el tamaño de su pene era normal, se le hizo esta pregunta a la
mamá: ¿Por qué cree usted que el tamaño del pene de su hijo es pequeño?
Porque – contestó ella- su hermano de 8 años tiene un pene ‘normal’. Al solicitar
a la madre que acudiera con su hijo de 8 años para determinar esa ‘normalidad,
se pudo constatar que el tamaño de su pene era excesivo para su edad, por causa
de un tumor suprarrenal.
¿Por qué la madre consultó por el pene pequeño y no por el grande? ¿Por qué la
madre pensó que el tamaño del pene del hijo de 8 años era normal? Porque la
mujer participaba de una creencia muy popular que dice que a mayor tamaño,
mejor crecimiento.
Las mujeres y el tamaño del pene
Muchas mujeres afirman que para disfrutar mejor del sexo es necesario que el
pene tenga un ‘buen tamaño’. Ya hemos dicho que tamaño más grande no
significa mayor satisfacción, ni para el hombre, ni para la mujer; lo que sucede
es que estas mujeres están influidas, al igual que los hombres, por un mismo
mito: ‘a mayor tamaño, mayor placer’. Masters y Johnson demostraron que la
sensibilidad femenina está en el tercio externo de la vagina. En definitiva, el
tamaño del pene no tiene importancia para lograr placer u orgasmo en la
mujer.
Priapismo
Príapo era un dios mitológico con un pene erecto que le llegaba hasta el pecho.
De ahí surge el término priapismo. Es algo muy raro. Comienza con una
erección potente pero que continúa en el tiempo, pasan las horas y no baja;
encima duele. Requiere atención médica urgente.
La circuncisión
Consiste en quitar la piel que cubre el glande o cabeza del pene. De ese modo, la
piel que lo recubre se hace más dura y menos sensible que la del varón no
circuncidado.
Se calcula que la mitad de los varones del mundo están circuncidados. Es muy
común en Oriente y África, entre musulmanes y judíos. Estos y otros pueblos la
practican por razones religiosas.
Las causas higiénicas tienen una historia más reciente. Las razones médicas
alegadas son la acumulación de esmegma en el glande y el prepucio, lo cual
favorecería la aparición de cáncer de pene en el varón y de cáncer genital en la
mujer.
No hay ninguna evidencia de que la circuncisión produzca trastorno sexual ni de
que cure alguna disfunción.
¡Cuidado! El pene puede quedar atrapado por la vagina
Este mito resulta de observar el comportamiento de algunos animales o escuchar
alguna historia al respecto. Pero no es posible que el pene quede atrapado en la
vagina. Aun cuando la mujer presentara una contracción fuerte de los músculos
perineales, el pene, por dolor, perdería la erección y así se liberaría.
Anatomía sexual del varón
La anatomía sexual nos genera ansiedades, una mezcla de vergüenza, curiosidad
y placer. Es la gran incógnita; y aunque estamos pendientes de nuestro cuerpo
durante todas las etapas (en la infancia, midiéndonos para ver cuánto hemos
crecido; en la adolescencia, comprobando cuán grandes están nuestros brazos o
en qué ha cambiado nuestro cuerpo; más adelante, vivimos pendientes del espejo
para ver cuántas arruguitas han aparecido o cuál es la imagen que estamos
proyectando), la sexualidad se desconoce casi por completo durante toda la vida.
A medida que crecemos incorporamos cierto conocimiento sexual. Una de las
cosas que aprendemos es a no valorar todas las partes del cuerpo de la misma
manera. Hay ciertas partes que son vergonzosas (cola, órganos sexuales, etc.).
Como consecuencia, muchas personas (especialmente mujeres) jamás han
mirado sus propios genitales y no son capaces de nombrar correctamente ni
localizar las partes de su anatomía sexual.
ACTIVIDAD PRÁCTICA
Menciona alguna anécdota en la cual hayan descalificado alguna parte de tu
cuerpo, especifica de cuál se trató. Al finalizar, identifica la causa más frecuente
por la que la gente hace referencia a ciertas partes del cuerpo en forma
despectiva.
Genitales masculinos
El aparato reproductor del varón está compuesto por:
Pene: formado por dos cuerpos cavernosos, que corren paralelos, y un cuerpo
esponjoso que va por debajo y contiene la uretra. Es un órgano de tejido eréctil
que, al ser estimulado, provoca la erección por un fenómeno sanguíneo
(grandes arterias lo llenan de sangre y el pene aumenta de tamaño y se pone
duro, es decir, se erecta).
Glande: es la cabeza del pene, muy sensible al tacto y cubierto por una piel que
se denomina prepucio. Debe mantenerse limpio para evitar infecciones
(balanopostitis, uretritis, etc.). Si el prepucio es estrecho, es decir, no puede ser
rebatido por detrás del glande, puede provocar dolor en la erección y durante la
relación sexual. En estos casos se hace necesario practicar la circuncisión.
La longitud del pene varía según el sujeto, sin que guarde relación el tamaño con
la gratificación para el hombre o su esposa. Contrario a la creencia popular, hay
más posibilidad de incomodidad y falta de satisfacción por un pene grande que
por uno pequeño; en conclusión: la satisfacción no está determinada por el
tamaño del pene.
Escroto: los testículos están fuera del abdomen, en el escroto o bolsa que tiene
dos compartimentos, uno para cada testículo y actúa como un termostato debido
a que la producción de espermatozoides depende de la temperatura (que tiene
que ser un poco menor a la del cuerpo). Los músculos y tejidos sirven de apoyo
y además contraen la bolsa escrotal cuando la temperatura externa desciende.
Estos músculos se relajan cuando la temperatura externa es alta, para que los
testículos desciendan y, de esta manera, se alejen del calor del cuerpo.
Conductos genitales
Epidídimos: son tubitos arrollados sobre cada testículo, donde los
espermatozoides se almacenan y terminan de madurar. Tienen alrededor de 6
metros de longitud. Los espermatozoides menos aptos para sobrevivir y resistir
el largo camino hacia el exterior, mueren y se reabsorben ahí mismo.
Conductos deferentes: continúan a los anteriores, son delgados y largos,
describen una curva hacia arriba y atrás, alrededor de la vejiga; cuando llegan
cerca de ésta, se hacen más amplios (como un pequeño saco) en el que se
almacenan los espermatozoides hasta su eyaculación.
La uretra: lleva la orina desde la vejiga hacia el exterior y el semen, desde los
testículos. Atraviesa la próstata y el pene.
Órganos accesorios
Vesículas seminales: son dos sacos pequeños o bolsitas que desembocan en la
vejiga y producen un líquido que garantiza el movimiento de los
espermatozoides después de su eyaculación.
Glándulas de Cowper: son las responsables de la ‘gotita clara o fisiológica’
antes de la eyaculación, cuyo fin es alcalinizar la uretra, por donde antes pasó
orina ácida.
La próstata: es redonda, parece una castaña debajo de la vejiga. Está atravesada
por la uretra y dos conductos eyaculadores. Puede tocarse a través de un examen
rectal. Es hormonalmente sensible a la testosterona y a la dihidrotestosterona.
La próstata está continuamente en actividad, produciendo una secreción alcalina
que sirve de vehículo a los espermatozoides en el medio ácido de la vagina.
En períodos de abstinencia sexual suele aumentar de tamaño y ponerse tensa, lo
cual cede con una frecuencia mayor de relaciones sexuales.
Cuando el hombre llega a los cincuenta años aproximadamente, la próstata
comienza a aumentar de tamaño, con lo que puede llegar a bloquear el paso de la
orina y requerir una intervención quirúrgica, después de la cual es habitual la
eyaculación retrógrada: el semen, en lugar de salir hacia el exterior, va hacia la
vejiga.
Prostatitis: es la inflamación de la próstata, causada por bacterias provenientes
del riñón o de la uretra. Es más frecuente en los ancianos. El tratamiento se hace
con antibióticos.
Testículos: la palabra testículo procede del latín “testis” que significa testigo,
testimonio de la virilidad del hombre. Es común en la península arábiga, aún
hoy, que los hombres para jurar la verdad coloquen sus manos no sobre el
corazón sino sobre la zona testicular.
Cuando en Génesis se relata el pedido de Abraham a su criado para que buscara
esposa para su hijo Isaac, se cuenta que el anciano Abraham hizo jurar a su
siervo que cumpliría lo acordado. Para ello, el siervo debía poner las manos
debajo del muslo del anciano, o lo que es igual para muchos comentaristas, entre
los testículos. Era la forma de sellar todo pacto entre los patriarcas (Génesis 24).
El tamaño de los testículos varía de una raza a otra y en cada hombre. En la raza
oriental suelen ser más pequeños.
Los testículos tienen dos funciones: la producción de espermatozoides y de
hormonas, éstas últimas responsables de los rasgos masculinos. En la pubertad,
se inicia la producción de espermatozoides, la que continúa durante toda la vida
del sujeto.
¡Diferentes alturas!
Es perfectamente normal que el testículo izquierdo esté más abajo que el
derecho. El testículo izquierdo suele colgar más hacia abajo y ser un tanto más
pequeño que el derecho. Si los dos estuvieran al mismo nivel, sería muy fácil
golpearse o que se tocaran entre sí al caminar o correr, provocando dolor.
La gotita fisiológica
Cuando un hombre se excita, aparece una gotita transparente en la punta del
pene. Es normal y se llama ‘gotita fisiológica’, cuya función es neutralizar el
efecto ácido de la orina residual en el conducto, ya que la orina y el semen pasan
por el mismo canal. Y si quedan gotas de orina, pueden matar los
espermatozoides; por lo tanto, para contrarrestar los efectos, Dios ha diseñado
esas ‘gotitas fisiológicas’ que no son semen, pero que pueden contener algunos
espermatozoides, lo cual explica los embarazos que se producen aun cuando se
eyacule fuera de la vagina, por medio del coito interrumpido (coito interruptus),
método que no aconsejamos.
Semen: es el líquido formado por los espermatozoides y las secreciones de las
vesículas seminales, el epidídimo, la próstata y las glándulas de Cowper. Es una
sustancia semitranslúcida parecida a un gel. Cuando un hombre eyacula varias
veces en un breve lapso, el semen cambia de espeso y gelatinoso, a ser más claro
y menos consistente. Cada eyaculación tiene de 1,5 a 5 ml de semen,
aproximadamente. Sólo el 5% de un eyaculado normal está compuesto por
espermatozoides; el 60% se origina en las vesículas seminales; el 30% proviene
de la próstata y el 5% de las glándulas bulbouretrales. Posee un valor calórico de
alrededor de 40 calorías (similar a un caramelo). De esto se deduce que una
eyaculación es incapaz de debilitar a un hombre, como sostenían ciertos
entrenadores.
Una anécdota
Durante el siglo XIX se creía que el semen era una ‘sustancia vital’ y que
cuando se derramaba, se perdía la salud. De ahí que los hombres procuraran no
mantener relaciones sexuales, cuidando su semen a fin de no perder la salud.
También las mujeres debían cuidar a sus esposos a fin de que no perdieran su
semen, por eso cuando dormían lo hacían totalmente vestidas, de pies a cabeza,
para no provocarlos sexualmente y, en caso de que ocurriera, hasta que les
sacaran toda la ropa a las esposas, tenían tiempo de arrepentirse.
Espermatozoide: es la célula masculina haploide, de 23 cromosomas, capaz de
fecundar al óvulo. En cada eyaculación hay más de 200 millones. Posee una
cabeza y una cola que le otorga gran movilidad y velocidad; puede recorrer 10
cm. en 30 minutos aproximadamente. A manera de comparación: un atleta
tendría que correr a razón de 112 km. por hora para poder acercarse a la
velocidad y distancia que viaja un espermatozoide.32
Los espermatozoides X son diferentes de los espermatozoides Y. Los
espermatozoides X, al unirse en la fecundación a un óvulo, generan una mujer y
los espermatozoides Y, un varón.
El padre es quien determina el sexo del bebé. En el óvulo, el cromo-soma sexual
siempre es X, mientras que en el espermatozoide puede ser X o Y, determinado
así un varón (XY) o una nena (XX).
Infertilidad masculina
Algunas causas de infertilidad masculina
- Bajo número de espermatozoides: para un embarazo se necesita que al menos
un espermatozoide de los 200 millones que existen en un eyaculado común,
alcance al óvulo. Aunque hay millones, no todos tienen la movilidad para llegar
a fertilizar el óvulo. Muchos espermatozoides mueren en el camino. Por lo tanto,
cuando la pareja quiere tener un hijo se recomienda que la frecuencia coital, es
decir, de las relaciones sexuales, sea de por lo menos 48 horas entre una y otra.
- Baja movilidad de los espermatozoides: la exposición al calor es causa de
esterilidad masculina. Las duchas calientes son menos perjudiciales que los
baños de inmersión calientes, en los que se aplica calor directa y continuamente
en los testículos.
- Enfermedades que pueden causar esterilidad: las más comunes son:
paperas, enfermedades transmisibles sexualmente, hepatitis, trastornos del
sistema nervioso y disfunción renal. El alcohol, el tabaco y las drogas pueden
causar esterilidad temporal.
El papel de las hormonas
En la concepción, las hormonas son responsables de la feminidad o masculinidad
del embrión. A la 8ª semana de vida intrauterina (dentro del vientre materno), la
presencia o ausencia de hormonas masculinas influirá para que nazca un varón o
una nena. En otras palabras, aun cuando el sexo genético sea XY (varón), si no
existen las hormonas masculinas, no se desarrollará como varón.
En la pubertad, las hormonas son responsables del desarrollo que ocurre durante
la adolescencia, a fin de que el niñito se transforme en un hombre adulto.
En la vida adulta, son responsables del deseo sexual y del mantenimiento de las
funciones sexuales. En definitiva, mucho de lo que somos se lo debemos a
ellas.
TRABAJO PRÁCTICO DE AUTO-EVALUACIÓN
1 V _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _
2 _ _ _ _ _ A _ _
3 _ _ _ _ R _ _ _ _ _ _ _ _ _
4 _ _ _ _ _ _ _ _ O
5 _ _ _ _ _ N _ _ _ _ _ _
1) Pequeños sacos o bolsitas que desembocan en la vejiga y producen un líquido
que garantiza el movimiento de los espermatozoides.
2) Órgano masculino que cuando el hombre llega a los cincuenta años
aproximadamente, comienza a aumentar de tamaño, con lo que puede llegar a
bloquear el paso de la orina y requerir una intervención quirúrgica.
3) Célula masculina haploide, capaz de fecundar al óvulo. En cada eyaculación
hay entre 200 y 600 millones. Posee una cabeza y una cola.
4) Órgano que tiene dos funciones: la producción de espermatozoides y la
producción de hormonas.
5) Rito judío que consiste en quitar la piel del prepucio para dejar el glande
expuesto.
14
La mujer y el sexo
Anatomía sexual de la mujer
Genitales externos
La vulva: comprende el monte de Venus, los labios externos, los labios internos,
el clítoris y el vestíbulo con sus glándulas y el himen.
El monte de Venus: es la zona de tejido graso sobre el pubis cubierto de vello.
Posee numerosas terminaciones nerviosas, por lo cual el tacto o la presión
promueven la excitación sexual.
Los labios externos: son dos pliegues laterales en la vulva, que se cubren de
vello en la pubertad. Cuando la mujer se excita, éstos se hinchan debido a la
profusa irrigación que poseen.
Los labios internos: son más pequeños, sin glándulas ni vellos, y de tejido
eréctil. Tocarlos suavemente produce una sensación placentera. En su parte
anterior se unen formando un pliegue que cubre el clítoris.
Clítoris: está ubicado en la parte más anterior de los labios internos o antes
llamados menores. Eréctil, sensible y pequeño, de 2 cm. de largo por 1 cm. de
diámetro. Es el punto más sensible a la excitación sexual. Aumenta de tamaño
cuando es acariciado, por estar compuesto de tejido eréctil; la presión brusca
origina dolor. La única función reconocible desde el punto de vista fisiológico es
dar placer a la mujer.
La infibulación
La infibulación o circuncisión femenina es una mutilación genital. Actualmente
existen entre 85 y 120 millones de mujeres circuncidadas. No existe sustento
religioso, ya que no hay mención en la Biblia, la Toráh o el Corán. Se considera
un patrón cultural.
Consiste en la extirpación del clítoris y a veces de los labios menores. Es
drástico para el goce femenino. En la mayoría de los casos se practica en
condiciones de escasa higiene, lo que origina muchas enfermedades y, a veces,
la muerte. Sólo las más fuertes sobreviven a tal mutilación.
Cada año, 2.000.000 de niñas son sometidas a esta tortura (unas 6.000 por día).
El vestíbulo: es la entrada a los genitales internos. Está compuesto por:
La uretra, une la vejiga con el exterior, por medio del meato urinario. Es muy
corta (3 o 4 cm.), a diferencia de la del hombre, que es más larga; ello explica
por qué las mujeres tienen más infecciones urinarias que los hombres. Al ser la
uretra femenina muy corta, los gérmenes ingresan con facilidad hasta la vejiga y
se originan las infecciones urinarias.
La entrada vaginal presenta como límite el himen.
El himen es una membrana fina que cierra parcialmente la entrada vaginal. Esta
membrana es muy diferente de una mujer a otra. A veces es tan pequeña que es
difícil observarla, lo cual no indica la pérdida de la virginidad. Aun hay mujeres
que nacen sin el himen.
El himen no tiene ninguna utilidad, aunque en el pasado mucha gente le rendía
culto asociándolo a la virginidad; pero esta creencia es totalmente falsa. En
algunas mujeres puede rasgarse por ejercicios deportivos, en otras, permanecer
intacto aun teniendo relaciones sexuales; de ahí que la presencia o ausencia del
himen no pruebe ni la inocencia ni las experiencias sexuales previas de una
mujer.
En muchos casos, la primera relación sexual puede ser el momento en que el
himen se rompa, causando cierto malestar inicial y un sangrado leve. Sin
embargo, su ruptura puede ocurrir durante un mal esfuerzo, andar en bicicleta,
jugar bruscamente o usar por primera vez tampones en los ciclos menstruales.
Muchos varones creen que la ausencia del himen en la mujer es indicio de que
ella ha perdido la virginidad. Por todo lo dicho anteriormente, deducimos que
esto es una falacia, una mentira del pasado asociada a la ignorancia.
Genitales internos
La vagina: es un tubo muscular que une el útero con el exterior vulvar, de gran
plasticidad, lo que le permite recibir cualquier tamaño de pene y ser parte del
canal del parto. Tiene de 8 a 13 cm de largo en estado de reposo. Responde a la
estimulación sexual con un trasudado (lubricación) como pequeñas gotitas que
se van juntando, similar a gotitas de vapor que se condensan en un vidrio. Esa
lubricación comienza pocos segundos después del inicio de la estimulación. La
zona sensible es la más externa, que determina placer en la mujer; en cambio la
más interna o profunda no es sensible al tacto y no responde a la estimulación
sexual.
El cuello del útero o cérvix: se encuentra en la parte más profunda de la vagina,
se puede tocar con los dedos. Es consistente y carnoso (pa-rece la punta de una
nariz). De aquí se toma la muestra para el Papanicolau, que debe realizarse una
vez por año, y sirve para hacer diagnóstico temprano de cáncer de cuello de
útero.
El útero: tiene la forma de una pera invertida; por abajo está el cérvix que
establece relación con la vagina; en la parte superior y hacia ambos lados se
encuentran dos pequeños orificios que comunican con las trompas de Falopio.
Tiene una estructura muscular que participa con contracciones durante el
orgasmo. El útero es la habitación del bebé mientras se va formando.
Las trompas de Falopio u oviductos: son dos, una de cada lado del útero y
corresponden a cada ovario. Son conductos pequeños de 10 cm. de largo por 1
cm. de ancho, aproximadamente (similar al cable de teléfono). En la porción más
próxima al ovario poseen un flequillo, “fimbrias” con las cuales barre el óvulo
del ovario, cuando se produce la ovulación. Luego de que el óvulo es tomado por
la trompa, las contracciones musculares en forma de onda de los oviductos lo
transportan hacia el útero. Las infecciones sobre las trompas provocan
alteraciones en este sistema de conducción, generando infertilidad.
Los ovarios: son dos pequeñas formaciones del tamaño de una almendra
(aproximadamente 4 cm de longitud por 2 cm de espesor, y 3 cm de ancho),
cuya función es la producción de óvulos y de hormonas (estrógenos y
progesterona). Son homólogos a los testículos del hombre.
Las mamas
La función esencial es el amamantamiento de los hijos. Sin embargo, las
mamas y especialmente los pezones, son parte de los órganos sexuales porque
estimulan al varón (por la visualización de los pechos de su esposa) y otorgan
placer a la mujer (por la gran cantidad de terminaciones nerviosas y, por ende, la
gran sensibilidad). Los pezones, cuando son estimulados, se erectan.
Según las culturas, los pechos de la mujer varían en su contenido erótico y su
simbología de feminidad, seducción y sexualidad. Por ejemplo, en la sociedad
japonesa las mujeres se fajaban los pechos para que éstos pasaran inadvertidos;
en cambio en la sociedad occidental los senos alcanzaron un significado erótico
muy elevado.
Importancia del examen periódico: el cáncer de mama es la principal causa de
muerte en las mujeres de 35 a 54 años de edad. De ahí la importancia del
examen médico. El auto-examen que la mujer puede practicarse es importante,
pero debemos recordar que muchos tumores no son palpables por manos
inexpertas. Por ello, recomendamos que aun cuando se realice el auto-examen
mensual, debe acudir al ginecólogo y realizarse una mamografía, que es una
radiografía de las mamas. Algunas organizaciones sugieren una mamografía de
base entre los 35 y 40 años; luego una cada año y medio, entre los 40 y 49 años
y, a partir de los 50 años, una mamografía anual.
VOCABULARIO ESPESÍDICO
1. MITOS: Son creencias falsas que, por el peso de la cultura, se aceptan
como verdaderas. Tienen la ambición de explicar el mundo por medio de
postulados inexactos, que contienen todo el influjo de lo que creemos o
imaginamos. Cada uno de nosotros posee ciertos mitos sexuales, los que,
queramos o no, determinan nuestro comportamiento.
2. SEXO: Se refiere exclusivamente a género (femenino o masculino; hombre o
mujer). Está definido por las características físicas y genéticas.
3. SEXUALIDAD: Concepto amplio, difícil de circunscribir, en el cual quedan
incluidos identidad sexual, rol sexual, etc.
4. GÉNERO: en su sentido más restrictivo, indica el sexo de la persona, es
decir, masculino o femenino.
5. IDENTIDAD DE GÉNERO: es la convicción personal y privada que tiene el
individuo sobre la pertenencia a un sexo, ya sea masculino o femenino.
6. ROL DE GÉNERO: describe la manera de comportarse. Un hombre asume
un rol de género masculino cuando se comporta como un hombre común (se
viste como hombre, se relaciona como hombre, piensa como hombre); lo mismo
es aplicable a la mujer. La mayoría de las personas adoptan el rol de género que
se corresponde a su sexo físico. Sin embargo, una minoría no lo hace (trasvestis)
y una más pequeña haría lo que fuere para tener el otro sexo (incluso cirugías de
cambio de sexo); éstos son los transexuales.
7. ORIENTACIÓN SEXUAL: es la atracción romántica y erótica hacia otra
persona.
La orientación sexual puede ser:
- Heterosexual: es atraído por alguien del otro sexo.
- Homosexual: siente atracción hacia una persona de su mismo sexo.
- Bisexual: siente atracción hacia personas de su propio sexo y del sexo opuesto.
La orientación sexual es el sentimiento. Las personas pueden o no expresar
su orientación sexual en la conducta.
8. COMPORTAMIENTO SEXUAL: es la decisión de hacer como de no hacer
algo, incluyendo el beso, el tomarse de las manos, el masturbarse y una gama de
otros comportamientos.
9. SEXISMO: es la actitud discriminatoria y despreciativa asociada a alguno de
los sexos.
BIBLIOGRAFÍA
1. ABEL MARTINEZ, M. Arqueología sexual colombiana: cómo eran y por
qué fueron desaparecidas las desarrolladísimas costumbres sexuales de nuestros
lúbricos antepasados. CETIS. Módulo 6.
2. CALDIZ, L. y RESNICOFF, D. Mujer, sexo y fin de siglo. Bs. As. Ed. Paidós.
3. STOTT, JOHN. Homosexualidad ¿una opción cristiana? Buenos Aires, 1995,
ediciones Certeza ABUA
4. HAERBERLE, R. Anatomía sexual humana básica. De Archivos de
Sexología. Instituto Robert Koch.
5. PADILLA, F. C. y TAMEZ, E. La Relación Hombre-Mujer En Perspectiva
Cristiana. Clade IV. Buenos Aires 2002, Ediciones Kairós.
6. PADILLA, F. C. Mujer y hombre en la misión de Dios. Lima - Perú 1994,
Ediciones Puma.
7. 8. 9. BELEKIZIAN, G. El Lugar de la Mujer en la Iglesia y la Familia.
Buenos Aires 1995. Ediciones Nueva Creación.
10. PADILLA, F. C. y TAMEZ, E. La Relación Hombre-Mujer En Perspectiva
Cristiana. Clade IV. Buenos Aires, 2002. Ediciones Kairós.
11. 12. BELEKIZIAN, G. El Lugar de la Mujer en la Iglesia y la Familia.
Buenos Aires, 1995, ediciones Nueva Creación.
13. HAEBERLEE, E. Instituto Berlines Archives of Sexology. Extraído del curso
de fromación para sexólogos clínicos. CETIS.
14. MARCUM, W. El sexo: una perspectiva cristiana. Loveland, EE.UU., 1996,
Editorial Acción.
15. VAIN, L. El sexo y la justicia. Citado de CETIS.
16. HAERBERLE, E. J. The sex atlas. New York. 1981.
17. 18. ABEL MARTÍNEZ, M. Arqueología sexual colombiana: como eran y
por qué fueron desaparecidas las desarrolladísimas costumbres sexuales de
nuestros lúbricos antepasados.
19. ALLER ATUCHA, L. M. Una aproximación ideológica y metodológica
“Perspectivas metodológicas” y “Los problemas de una mala formación”.
Cetis. Centro de Sexología Módulo 7.
20. McDOWELL, J. DAY, D. ¿Por Qué Esperar? Miami. Unilit. 1990.
21. BURGESS, A. W. HOLMSTROM, LL. Rape trauma syndrome. Am J.
Psychiatry. 1974; 131: 981.
22. NADELSON, CC. Consequences of rape: Clinical and treatment aspects.
Psychother Psychosom 1989; 51: 187.
23. FELDMAN-SUMMERS, S. JONES, G. Psychological impacts of sexual
contact between therapists or other health care practitioners and their clients. J.
Consult Clin Psychol 1984; 52:1054.
24. GRANERO, M. C. Prostitución infantil. Sexología. Año IV. Nº 13, 1996
25. SIMARI, C. G. BASKIN, D. Incestuous experiences within homosexual
populations: A preliminary study. Arch Sex Behav 1982, 11:329.
26. Pediatrics 101 (4). Información extraída de internet,
[email protected]27. FLORES COLOMBINO, A. Extraído de “Puesta al Día: Parafilias”.
28. PÉREZ CONCHILLO, M. Y BORRAS, J. J. Sexo a la fuerza. Bs. As.
Aguilar.
29. HYDE, J. S. Entendiendo la Sexualidad Human (CECSA) México. 1979.
30. CONGRESO CONTRA LA EXPLOTACIÓN SEXUAL DE MENORES.
Extraído del explotador sexual de menores.
31. PODESTA, M y ROVEA, O. Abuso sexual infantil intrafamiliar. Un
abordaje desde el trabajo social. Buenos Aires. Espacio Editorial. 2003.
32. WHEAT Y WHEAT, E. G. El Placer Sexual Ordenado por Dios. Puerto
Rico. Editorial Betania. 1980.
33. GINDIN, L. R. El Rugido. “Potencia masculina: mitos, problemas y
soluciones”. Bs. As. Planeta. 1996.
34. MATEY, P. Cómo influye la 'tele' en la sexualidad de los jóvenes. El
Mundo.es. 26/04/12.
35. BATRES, G. Niños/as que abusan sexualmente: manual para el tratamiento
de niños/as que abusan sexualmente de otros niños/as en forma reactiva. Costa
Rica, Naciones Unidas, ILANUD. 2003.
36. LÓPEZ, M. C. Abuso sexual, cómo prevenirlo, cómo detectarlo. Consultorio
Paidós. Bs. As. Argentina. 2010.
BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA
Caldiz. Viviendo nuestra sexualidad. Editorial Estaciones. Buenos Aires. 1985.
CASTRO. J. C. Director de la Unidad para la investigación contra la integridad
sexual, Trata de Personas y Prostitución Infantil (Ufisex).