Universidad de Sotavento A. C.
Campus Villahermosa.
Estudios Incorporados a la Universidad Nacional Autónoma de México
Facultad de derecho
FASE PREJUDICIAL Y FASE JUDICIAL
Trabajo de investigación
Karla Fernández Antonio.
Asesor
Lic. Nydia Roxana León Villegas
Villahermosa – Tabasco
30 de agosto de 2023
1. FASE PREJUDICIAL.
En primer término, puede haber eventualmente una etapa preliminar o previa a la
iniciación del proceso civil. El contenido de esta etapa preliminar puede ser la
realización de: a) medios preparatorios del proceso, cuando se pretenda despejar
alguna duda, remover un obstáculo o subsanar una deficiencia antes de iniciar un
proceso; b) medidas cautelares, cuando se trate de asegurar con anticipación las
condiciones necesarias para la ejecución de la eventual sentencia definitiva, o c)
medios provocatorios, cuando los actos preliminares tiendan precisamente a
provocar la demanda. En las secciones siguientes se explicarán con mayor detalle
las diversas clases de actos que pueden integrar la etapa preliminar.
1.1. Medios preparatorios del proceso.
En relación con los medios preparatorios del proceso, conviene señalar que el
CPCDF distingue, por una parte, los medios preparatorios del juicio en general y,
por la otra, los medios preparatorios del juicio ejecutivo.
1.1.1. Juicio en general
En términos generales, la primera clase de medios preparatorios puede promoverse
con el objeto de lograr la confesión del futuro demandado acerca de algún hecho
relativo a su personalidad o a la calidad de su posesión o tenencia; la exhibición de
alguna cosa mueble o algún documento, o el examen anticipado de testigos,
“cuando éstos sean de edad avanzada o se hallen en peligro inminente de perder
la vida, o próximos a ausentarse a un lugar con el cual sean tardías o difíciles las
comunicaciones” y no pueda aún ejercerse la acción, o bien la declaración de los
citados testigos sea necesaria “para probar alguna excepción” Al promoverse la
medida preparatoria debe expresarse el motivo por el que se solicita y el litigio que
se trata de plantear o que se teme. Cerciorado el juez de estos extremos, debe
decretar la medida con audiencia de la futura contraparte. Una vez iniciado el
proceso principal, el juez, a instancia de parte, ordenará agregar a aquél “las
diligencias practicadas para que surtan sus efectos”.
1.1.2. Juicio ejecutivo.
El juicio ejecutivo civil puede prepararse promoviendo la confesión judicial de deuda
líquida y exigible, el reconocimiento judicial o notarial de documento privado que
contenga deuda líquida y exigible o la liquidación, por medio de un incidente previo,
de la cantidad hasta entonces ilíquida de una deuda contenida en instrumento
público o privado reconocido judicialmente.
1.2. Medidas cautelares o preventivas.
Las medidas cautelares se pueden decretar antes o durante el proceso principal.
Sólo en el primer caso constituirán una fase preliminar. Pero en ninguno de los dos
casos la tramitación de la medida cautelar tiene incidencia sobre el proceso principal
o afecta su desarrollo.
En principio, el CPCDF regula como “providencias precautorias” una medida
cautelar de carácter personal el arraigo y otra de carácter real: el secuestro
provisional de bienes. En virtud del arraigo se ordena a una persona que va a ser
demandada en un proceso futuro o que es demandada en un proceso que se inicia,
y de quien se tiene temor fundado de que se ausente u oculte, que no abandone el
lugar donde se va a llevar a cabo el proceso, “sin dejar representante legítimo,
suficientemente instruido y expensado para responder a las resultas del juicio” El
secuestro provisional es un embargo de bienes del futuro demandado, el cual se
decreta cuando haya temor fundado de que éste los oculte o dilapide.
1.3. Medios provocatorios.
Dentro de la etapa preliminar podemos encontrar los medios provocatorios a juicio.
Entre dichos medios, el CPCDF regula las diligencias preliminares de consignación;
con anterioridad a las reformas publicadas en el DOF del 10 de enero de 1986,
también regulaba la llamada acción de jactancia.
Por medio de las diligencias preliminares de consignación, el deudor puede entregar
al órgano judicial el bien adeudado, cuando su acreedor rehúse recibirlo y otorgarle
el documento justificativo de pago, o sea persona incierta o incapaz de recibir dicho
bien. Estas diligencias también proceden cuando el acreedor sea persona cierta,
pero sus derechos sean dudosos. Una vez notificada la consignación al acreedor,
éste puede asumir dos actitudes: presentarse a recibir el bien consignado, dando
por cumplida la obligación y extinguiendo el adeudo, o bien no presentarse o
negarse a recibir dicho bien, en cuyo caso el deudor, para poder demostrar que su
consignación cumplió con todas las condiciones de su obligación, deberá promover
un juicio ordinario de liberación de deuda. En este último caso, las diligencias
preliminares seguidas de la no comparecencia o recepción del bien adeudado por
parte del acreedor, provocan o dan motivo a un juicio ordinario; en tanto éste se
promueve y tramita, el bien consignado queda en depósito de la persona designada
por el juzgador.
2. FASE JUDICIAL.
2.1. Etapa expositiva.
La primera etapa del proceso propiamente dicho es la postulatoria, expositiva,
polémica o introductoria de la instancia, la cual tiene por objeto que las partes
expongan sus pretensiones ante el juez, así como los hechos y preceptos jurídicos
en que se basen. Esta etapa se concreta en los escritos de demanda y de
contestación de la demanda, del actor y del demandado, respectivamente. En ella,
el juzgador debe resolver sobre la admisibilidad de la demanda y ordenar el
emplazamiento de la parte demandada. En caso de que el demandado, al contestar
la demanda, haga valer la reconvención, deberá emplazarse al actor para que la
conteste.
2.2. Etapa Probatoria.
La fase probatoria tiene una estructura y una función complejas. La necesidad de
esta fase radica en el hecho de que el juzgador solamente tiene hasta la fase
postulatoria un conocimiento parcial y subjetivo de cada una de las posiciones de
las partes contrapuestas en el proceso. Esto es, el juzgador solamente conoce la
opinión personal respecto al litigio que le presentan tanto el actor como el
demandado. Por ello, es indispensable e imprescindible que el juzgador se allegue
un conocimiento objetivo sobre la controversia de intereses.
2.2.1. Ofrecimiento de la prueba.
El primer momento de la fase probatoria es el ofrecimiento. En él, las partes ofrecen
al tribunal, al órgano jurisdiccional, los diversos medios de prueba con los que
suponen llegarán a constatar o a corroborar lo que han planteado en la fase
postulatoria.
Los medios de prueba que pueden ofrecer las partes son, entre otros: la confesional,
la testimonial, la documental, la pericial, etcétera. Las partes han de relacionar los
medios de prueba que ofrecen con cada uno de los hechos que han invocado en la
fase postulatoria.
2.2.2. Admisión de la prueba.
El segundo momento de la fase probatoria es el llamado de admisión de la prueba.
En este momento, el juzgador es el que califica la procedencia de los medios de
prueba que han ofrecido las partes, en esta clasificación debe atenderse a la
pertinencia y a la utilidad de cada uno de los medios ofrecidos, así como a la
oportunidad del ofrecimiento (en tiempo).
2.2.3. Preparación de la prueba.
Los actos de preparación de la prueba suelen ser de origen complejo, ya que
participan en ellos tanto el órgano jurisdiccional como las partes e inclusive algunos
terceros. Citar testigos y peritos, formular interrogatorios o pliegos de posiciones,
fijar fechas para la celebración de audiencia o diligencia, etc., son actos típicos de
este momento procesal.
2.2.4. Desahogo de la prueba
Este momento entraña una serie de actividades, también de naturaleza compleja,
en virtud de las cuales se asume la prueba y la adquiere el tribunal. Según el medio
de prueba de que se trate, así es el trámite y la naturaleza de los actos: las
preguntas a las partes y a los testigos; los cuestionarios a los peritos y la respuesta
de todos ellos, así como la visita personal que el juez haga a los locales o sitios para
ver por sí mismo las cosas. Todos los anteriores son momentos de desahogo de las
pruebas, y este extremo es de suma importancia en cuanto al levantamiento de las
actas en que se consigna, es decir, se deja constancia en el expediente de los
diversos actos de desahogo de las pruebas señaladas.
2.3. Etapa conclusiva
La tercera etapa es la conclusiva, y en ella las partes expresan sus alegatos o
conclusiones respecto de la actividad procesal precedente y el juzgador también
expone sus propias conclusiones en la sentencia, con la que pone término al
proceso en su primera instancia.
2.4. Etapa impugnativa
Eventualmente puede presentarse una etapa posterior a la conclusiva, que inicie la
segunda instancia o el segundo grado de conocimiento, cuando una de las partes,
o ambas, impugnen la sentencia. Esta etapa impugnativa, de carácter eventual,
tiene por objeto la revisión de la legalidad del procedimiento de primera instancia o
de la sentencia definitiva dictada en ella.
2.5. Etapa ejecutiva
Otra etapa también de carácter eventual es la de ejecución procesal, la que se
presenta cuando la parte que obtuvo sentencia de condena acorde con sus
pretensiones, solicita al juez que, como la parte vencida no ha cumplido
voluntariamente con lo ordenado en la sentencia, tome las medidas necesarias para
que ésta sea realizada coactivamente.