REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN SUPERIOR
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL DE LAS ARTES
MARACAY - ESTADO ARAGUA
PNF: DANZA TRADICIONAL VENEZOLANA
ANATOMIA Y KINESIOLOGIA II
DEFORMACIONES OSEAS MAS COMUNES
FACILITADOR: ESTUDIANTE:
ANGEL ALARCON GLADYS J. LANDAETA P.
C.I: 12.115.754
MARACAY, JULIO 2023
Los 206 huesos que combinados forman el esqueleto son el pilar sobre el
que se sostiene el cuerpo humano. A pesar de su apariencia robusta, también
pueden desarrollar enfermedades, ya que, con el paso del tiempo, sufren una
degeneración natural con la consiguiente aparición de problemas óseos.
Cabe destacar que, los huesos son tejidos vivos que se regeneran
constantemente durante su vida. Durante la infancia y la adolescencia, el
cuerpo agrega huesos nuevos más rápido de lo que elimina los antiguos.
Después de los 20 años de edad, puede perder huesos más rápido de los que
produce. Para tener huesos fuertes cuando se es joven, y prevenir la pérdida
ósea en edades avanzadas, debe consumir suficiente calcio y vitamina D, así
como ejercitarse. Además, debe evitar fumar y tomar mucho alcohol.
Es preciso mencionar que, las enfermedades óseas más importantes y que
aparecen con más frecuencia cuando cruzamos la barrera de los sesenta años son:
1. Osteoporosis: Es una patología de los huesos en la que la masa ósea
se pierde a mayor velocidad de la que se recupera. Hay una pérdida de
densidad que hace nuestros huesos más frágiles y quebradizos.
Evidentemente, todos pensamos en la cadera, pero también la muñeca
y la columna vertebral se ven muy afectados.
Este trastorno esquelético no tiene un comienzo bien definido, de tal
manera que, hasta hace poco, el primer signo visible de la enfermedad
acostumbraba a ser una fractura de cadera, muñeca o de los cuerpos
vertebrales que originaban dolor o deformidad.
Aún así, podemos destacar síntomas como:
✓ Dolor punzante y brusco a la altura de las últimas vértebras
dorsales o las primeras lumbares durante la actividad o el
reposo.
✓ Hundimiento y degeneración de las vértebras, lo que aumenta el
riesgo de fractura de las mismas (incluso por toser o estornudar)
y que además aumenta la cifosis dorsal que acaba por deformar
la espalda y reducir la talla de quien padece esta enfermedad.
✓ Fracturas, siendo las más comunes la de muñecas, cadera y
vértebras. En muchos casos, la fractura no se producirá por una
caída, sino que se produce por tensión, precipitando el
desequilibrio que producirá la caída.
Existen diferentes métodos de muestreo para detectar la
osteoporosis:
✓ Radiografía
✓ Densitometría
✓ Tomografía Axial Computarizada (TAC)
✓ Histomorfometría ósea
A lo largo de la vida, los huesos se remodelan de forma continuada
mediante procesos de formación y resorción o reabsorción ósea. Hasta
los 35 años predomina la actividad osteoblástica y a partir de esta edad,
es la actividad osteoclástica la que prevalece y ocasiona la pérdida de
pequeñas cantidades de hueso.
Con la llegada de la tercera edad, el deterioro fisiológico en el hueso,
caracterizado por la acusada disminución de la capacidad ostoblástica,
supone una importante debilidad ósea y con ello, una extrema fragilidad
ante cualquier traumatismo mecánico.
2. Cáncer óseo: Salvo el habitual factor hereditario, se desconoce la
causa de la aparición de este tipo de enfermedad de los huesos. El
cáncer óseo presenta síntomas como dolor de huesos, inflamación en
la zona donde se encuentra el tumor, tendencia fragilidad y rotura ósea,
fatiga, pérdida de peso inexplicable, etc. Si el cáncer óseo está
localizado, la cirugía es el tratamiento más común, aunque también es
posible recurrir a la radioterapia y/o la quimioterapia.
3. Osteomielitis: Viene producida por una infección que produce algún
patógeno, normalmente un estafilococo. Estos pueden llegar al hueso
porque se ha sufrido una enfermedad infecciosa como la cistitis, la
neumonía o la uretritis.
4. Osteogénesis imperfecta: Esta enfermedad de los huesos es
producida por un trastorno genético que provoca un incremento de las
roturas óseas y debilidad en los huesos. Se conoce popularmente como
“huesos de cristal”. No existe cura, pero un tratamiento a base de
analgésicos, fisioterapia y cirugía favorece la calidad de vida de las
personas.
5. Enfermedad de Paget: También de origen genético, provoca que
algunos huesos tengan un tamaño excesivo y poca densidad. No todos
los huesos pueden verse afectados pero los que sí lo están presentan
deformidades.
6. Osteomalacia: Es una enfermedad producida por la carencia de
vitamina D que produce debilidad en los huesos. Los síntomas son,
además de roturas óseas, la debilidad muscular, dolor en los huesos,
calambres y entumecimiento en boca, brazos y piernas.
7. Acromegalia: Produce un crecimiento desigual de los huesos que
provoca deformidades, principalmente en manos, pies y cara. El
problema se encuentra en un funcionamiento anómalo de la glándula
pituitaria que produce gran cantidad de hormona del crecimiento.
8. Raquitismo: Suele darse en los niños a causa de la falta de vitamina D
aunque el factor genético también tiene incidencia en la aparición del
raquitismo.
9. Enfermedad de Perthes: Es una patología de la niñez en la que por
causas desconocidas no llega el flujo sanguíneo a los huesos de la
cadera, provocando la muerte de las células óseas.