EL MONSTRUO DE LA GASTRONOMÍA PERUANA
Una combinación de los dos platillos más queridos y suculentos dentro de la gastronomía
peruana. Considerado hoy en día como uno de los más grandes patrimonios, esta fusión ha
estado presente en restaurantes, carritos ambulatorios y fuentes de sodas por más de cinco
décadas, enamorando el paladar de todos los peruanos.
La mezcla del pollo a la brasa y el arroz chaufa fusionó unos de los sabores más infaltables
dentro de los restaurantes, sin embargo, este platillo no solo se ha servido dentro de un
local. Diversos vendedores informales han logrado vender este platillo a un precio
económico en diferentes esquinas, jirones, callejones y avenidas de Lima.
Este platillo amado por muchos compatriotas tiene su origen en el restaurante de pollo a la
brasa, Okey, que se encuentra ubicado en la avenida 28 de Julio del distrito de la Victoria.
Este punto de venta cuenta con una trayectoria de 55 años dentro de la gastronomía
peruana.
Carlos Lacalle, fundador de la pollería Okey, indica que este emprendimiento llegó gracias
al apoyo de su hija, quien contaba con un local de comida ubicado en el distrito de Surquillo.
Justamente, hace 33 años atrás se empezó a comercializar este combinado de arroz chaufa
y pollo a la brasa, enamorando las papilas gustativas de los comensales. Aunque no se
sabe con exactitud de dónde pudo provenir el nombre ‘mostrito’, ya que los consumidores
solían hacer sus pedidos con el clásico ‘combinado de arroz chaufa y pollo a la brasa’. No
obstante, el señor de Lacalle, llegó a la conclusión de que el tamaño del platillo al momento
de servirlo era de un elevado volumen, ocupando gran parte del plato, he de ahí el popular
nombre. “Era complicado de servir al principio, el platillo era inmenso y pedido”, indica
Carlos Lacalle.
La popularidad de este platillo llegó a oídos de la calle, a tal punto que varios vendedores de
carretilla y ambulantes empezaron a cocinar arroz chaufa y pollo a la brasa combinado en
diversas avenidas de cada distrito popular de Lima. Se servían en pequeños platos
descartable para los transeúntes, a un precio económico y accesible. Cabe resaltar que
cada puesto ambulatorio tenía su propia sazón al momento de venderlo, ya que en un
principio se servía con arroz chaufa, papas fritas y pollo a la brasa; con el tiempo esta
costumbre ha ido cambiando, agregando arroz blanco y pollo broaster. “El sabor se
concentra en el aderezo y lo bien que se siente el pellejo del pollo” es el secreto que
menciona el fundador de la pollería Okey.
Actualmente, este platillo cuenta con un precio de 20 soles en los restaurantes y abarca
para el consumo de dos personas. Por otro lado, los ambulantes de carretilla empezaron
vendiendo este plato a cinco soles, siendo servido de manera personal hacia los clientes.
Con el tiempo este plato ha ido incrementado sus ingredientes y precio, llegando a
redondear los diez soles.
La variedad de platos servidos en restaurantes han sido comercializados en la calle por los
vendedores de carretilla, el mostrito no es el primer ni el último plato servido en plena vía
pública, diversos platos como el chaufa aeropuerto y la comida de siete colores se han
llegado a servir dentro del menú de estos puestos, acompañados de una gaseosa inca kola,
considerada como una de las bebidas favoritas de los peruanos para acompañar sus
aperitivos.
Si bien los vendedores de carretilla tienen mapeado a su público en sectores populares, en
la actualidad existen ciertos puestos informales que se dedican a vender esta variedad de
platos como el mostrito, chaufa y pollo a la brasa en distintos distritos como Barranco,
Miraflores y Surco.
Para beneficio de este plato, contiene alimentos necesarios para nuestro organismo y
funcionamiento. Podemos encontrar la carne del pollo, la cual contiene minerales y
vitaminas, y el huevo como un alimento esencial que ofrece proteínas como la ovoalbúmina.
Este plato ha sido reconocido como exquisito e innovador desde el extranjero, y no cabe
duda de que el peruano ha sido denominado como un ser creativo, caracterizado por
mezclar múltiples sabores. No por nada se le es considerado al Perú como uno de los
países con la mejor gastronomía de Latinoamerica. Queda claro que ya sea en un
restaurante o puesto de carretilla, no existen límites para sorprender los paladares de los
peruanos a través de los alimentos servidos por estos emprendedores.