Relieve 01.
COMENTARIO
1. Presentación.
Se nos presentan dos imágenes relacionadas con el relieve aclinal, tabular u horizontal.
En la primera aparece un bloque diagrama, con fines didácticos, en el que se representa un relieve
aclinal. La segunda imagen se trata de una situación geomorfológica concreta, en la que aparece
un paisaje dominado por una mesa.
La Geomorfología es una rama de la Geografía Física que estudia las formas de la superficie
terrestre. Describe las formas del relieve de la superficie terrestre, su litología y los procesos que
podemos encontrar a través de tres enfoques, el estructural (litología y tectónica, procesos de
erosión e influencia del clima, principalmente).
Se trata de un relieve simple (no es compuesto) ya que se representa un único fenómeno
geomorfológico y derivado (no es original) ya que se observan modificaciones debido a la erosión.
A modo de introducción, indicamos que se trata de un espacio dominado por la llanura y algún
valle fluvial y con presencia de red hidrográfica. Los materiales líticos que lo componen son rocas
sedimentarias de distinta potencia y resistencia, con una alternancia de estratos duros y otros más
blandos. No se ha producido ningún accidente tectónico, de ahí su carácter horizontal. El resultado
es un relieve aclinal modelado por la erosión fluvial, eólica y laminar.
2. Análisis topográfico.
La imagen del diagrama presenta dos plataformas separadas por un valle en cornisa. La
imagen presenta pues dos superficies llanas, a distintos niveles. Se encuentra diseccionada por una
red fluvial insecuente1 (es decir, una red fluvial no determinada por la tectónica sino por la
erosión. El curso principal del agua tiene una disposición ortoclinal2 es decir, perpendicular a los
estratos.
Probablemente las vertientes sean mixtas, es decir, con escarpes verticales pronunciados en la
parte alta y suave en el resto, hacia el valle del río. Los escarpes aparentan presentar una erosión en
cárcavas, debido a la naturaleza de los materiales del estrato.
También aparecen cerros testigos y campiñas, estas últimas se corresponden con las superficies
suavemente onduladas.
Respecto a la imagen, se observa un paisaje que se corresponde con un páramo, es decir, una
superficie estructural amplia, plana y elevada. E la imagen domina en el fondo una mesa o muela
que presenta un fuerte escarpe y un talud o suave pendiente fuertemente erosionado con presencia
de cárcavas profundas provocadas por la acción erosiva del agua. El talud conduce a un pequeño
valle en cornisa con un uso agrario del suelo. En primer plano aparecen formas suaves y
onduladas, que se corresponden con la morfología de una campiña.
3. Análisis estructural.
El relieve representado presenta una estructura aclinal, horizontal o tabular, formado por
estratos de materiales sedimentarios. En este relieve juega un papel determinante la distinta
potencia y resistencia de los diferentes estratos litológicos.
Se le denomina relieve aclinal porque no tiene ninguna inclinación ya que no se ha sido afectado
por ninguna actividad orogénica, sino que han permanecido estables, generando las llamadas áreas
calmas.
Sin embargo, las estructuras aclinales sí pueden verse afectadas por movimientos epirogénicos,
que son movimientos verticales de ascenso o descenso muy lentos y sostenidos y que afectan a
1
Red fluvial insecuente: se refiere a la red fluvial no determinada por la tectónica sino por la erosión. El
caso contrario, red fluvial subsecuente.
2
Disposición ortoclinal: la disposición perpendicular a los estratos. En los relieve monoclinales podemos
encontrar que las aguas transcurran del frente al dorso (río cataclinal) o por los escarpes de la pendiente
si esta es suave (río anaclinal).
grandes áreas interiores de las placas continentales (plataformas y clatones). Estos movimientos
originan el basculamiento de una estructura (como le sucedió a la península Ibérica en el terciario).
Estos movimientos epirogénicos acaban convirtiendo la estructura aclinal en monoclinal (mediante
anteclises y sineclises).
Se le denomina relieve horizontal o tabular porque los estratos aparecen en disposición horizontal
por la misma causa por lo que los estratos no están ni inclinados ni aparecen fallas ni plegamientos.
Así el relieve y la estructura son conformes.
Conforme a la estructura observamos que los estratos son horizontales, por lo que se deduce que no
ha habido procesos tectónicos. Sobre los estratos aparece una disposición llana conocida como
superficie estructural.
Asimismo es denominado relieve de erosión diferencial. La erosión diferencial se produce cuando
los agentes erosivos realizan una acción selectiva dependiendo de la dureza de los tipos de roca
sobre las que actúan (más adelante se comenta).
4. Análisis litológico. Materiales.
Este tipo de relieve se desarrolla sobre rocas sedimentarias de origen mesozoico y que no han
sido sometidas a tensiones orogénicas. Están formados por calizas, margas, conglomerados,
arcillas, arenas, areniscas y yesos.
Normalmente están ubicadas en cuencas sedimentarias con la suficiente amplitud para permitir la
distribución horizontal de las capas. Es absolutamente imprescindible que exista cierta variedad
litológica (calizas, arcillas, margas), que se comporte de distinta manera ante unos mismos agentes
erosivos.
El diagrama presenta un primer estrato de caliza, de menor potencia o grosor, pero mayor
resistencia, que se pone de manifiesto en los escarpes verticales. Presenta un segundo estrato
compuesto por arcilla, de mayor potencia o grosor, pero de menor resistencia, lo que determina la
suavidad del resto de la pendiente. Bajo estos estratos sedimentarios se encuentra un sustrato de
rocas cristalinas o metafórmicas de origen precámbrico y paleozoico, con predominio del granito.
Este zócalo sólo aparecerá (no es el caso de este comentario) cuando se haya erosionada las capas
sedimentarias anteriores (glint).
Ante unos mismos agentes erosivos las capas blandas se comportan de manera diferente a las
duras, lo que provoca la variedad al paisaje derivado de la erosión diferencial.
La forma más simple es la superficie estructural o plano exhumado: formada por el afloramiento de
una capa resistente (caliza) y de topografía plana. Normalmente el plano exhumado no es el último
en depositarse, ya que la erosión ha podido desmantelar varias capas superiores. Es posible, pues,
encontrar varios niveles de superficies estructurales derivadas.
Respecto a la imagen paisajística, se observa que los materiales más resistentes se encuentran en
las zonas más elevadas y que debajo de éstas se encuentran los materiales de menor resistencia. La
caliza se identifica en esta imagen con el color blanquecino de los materiales que forma la mesa,
lo que nos indica el predominio de la caliza. La caliza forma un estrato de menor potencia y mayor
resistencia. Al ser más resistente a la erosión se encuentra en el estrato superior. Cuando la caliza
desaparece, surge el estrato de arcillas, margas y limos, que presentan un color pardo. Son
materiales muy blandos.
5. Formación del relieve.
Las rocas sedimentarias son rocas de origen mesozoico que se disponen en estratos alternantes
sobre un zócalo que constituye el estrato más profundo, de origen precámbrico, formado por
materiales metamórficos de tipo granítico. Se trata por tanto de un relieve formado por la erosión
diferencial sobre rocas sedimentarias recientes, formadas y erosionadas durante la era terciaria y
cuaternaria, en zonas que no han sido sometidas a tensiones orogénicas.
6. Acción erosiva y modelado.
6.1. Acción erosiva.
La erosión actúa de forma diferencial sobre los materiales. A medida que avanza la erosión, las
superficies estructurales van siendo más fragmentadas. Los páramos se van reduciendo hasta
convertirse en mesas, desgajadas del páramo. Entre ellas suele estar un valle en cornisa por la
transcurre la red hidrográfica que va drenando el terreno y aislando así las diversas superficies
estructurales.
Cuando los ríos corren sobre estratos arcillosos impermeables, corren por encima de ella haciendo
leves incisiones en el terreno. Sin embargo, cuando dominan las calizas los ríos forman profundos
tajos encajados en el terreno, cortando la capa hasta encontrar el estrato arcilloso. También es
posible que se introduzcan por debajo de la capa caliza formando una gruta y un río subterráneo.
También se forman cerros testigos (testigo de cómo estaban antes estas zonas) con cima plana y
con pendientes cada vez más tendidas, con una capa superior de materiales duros y antecerros.
Páramos, mesas y cerros testigo son (de mayor a menor extensión) restos de la superficie
estructural que han quedado aisladas por los valles de cornisa.
La capa subyacente a la superficie estructural contiene materiales menos resistentes a los agentes
erosivos (margas o arcillas). Su afloramiento presenta formas llanas levemente onduladas y
labradas únicamente sobre margas y arcillas, es lo que se conoce como campiña.
Erosión laminar. Las precipitaciones producen solifluxión, es decir, deslizamiento lento de los
materiales arcillosos, provocando pérdida de suelo, caída de bloques, etc. Contribuye a la
disolución de las calizas y a la formación de cárcavas (las cárcavas son los socavones producidos
en el suelo con pendiente a causa de la lluvia y la escorrentía).
Erosión eólica. El viento realiza dos procesos erosivos: abrasión y deflación
Abrasión: es un proceso de meteorización mecánica. Consiste en el desgaste que sufre la roca por
el choque con las partículas que transporta el viento. Este desgaste se produce cuando, debido al
viento, se produce un choque o fricción entre los granos de arena y polvo contra las rocas y
partículas mayores. La erosión puede ser laminar o turbulenta en función de la intensidad y
velocidad del tiempo, así como por las variaciones de temperatura.
Deflación. Consiste en la acción de arrastre y transporte de pequeñas partículas sueltas. Los
materiales sueltos se transportan en función de su tamaño. El viento levanta, arrastra y dispersa los
fragmentos de las rocas del suelo, tales como los limos (de menor tamaño, entre dos y veinte
micrómetros), arenas y arcillas (de mayor tamaño). El desplazamiento dependerá de su tamaño y
peso: se deslizarán por el suelo (reptación), saltarán superando obstáculos (saltación) como
sucede en los arenales o quedarán suspendidos en el aire (suspensión).
6.2. Modelado resultante
En el contacto entre la superficie estructural y la campiña distinguimos:
1. Páramo: se asientan sobre suelos calizos. Son de escasa vegetación, fuerte amplitud térmica e
hidrografía escasa
2. Escarpe, cornisa o frente abrupto: una vertiente de roca que corta el terreno, interrumpiendo
la continuidad del paisaje (apareciendo el valle en cornisa). Es la parte del frente de la capa
dura que presenta una ruptura de pendiente abrupta.
3. Cerro testigo (u otero): relieve residual esculpido por la erosión. Igual que el páramo, se
asienta sobre rocas calizas. De menor extensión que el páramo por su carácter de residual. Se
trata de un resto de la plataforma.
4. Antecerro: igual que el anterior, con la diferencia que la capa resistente de la cumbre ha
desaparecido (mucho más desgastado que el cerro testigo)
5. Campiña: formada por materiales menos resistentes a los agentes erosivos. Suelo de margas,
arcillas y yesos. El resultado es una forma llana, levemente ondulada y labradas únicamente
sobre los materiales indicados.
En los relieves aclinales podemos mencionar la cornisa o escarpe, es decir, la parte del frente de la
capa dura que presenta una ruptura de pendiente abrupta y vertical, y el glacis,
piedemonte o talud, es una pendiente más o menos suave que pone en contacto la superficie
estructural superior con otra derivada, y formado por los materiales más blandos (margas o
arcillas).
Esta zona de contacto puede ser bien rocosa (glacis de erosión), bien detrítica (glacis de
acumulación), bien mixta. Los glacis de erosión muestra en su arranque una separación nítida con
las laderas del relieve. Los glacis de acumulación enlazan con el relieve sin grandes rupturas de
pendiente. Los glacis mixtos presenta roca viva en la parte superior y acumulación de detritos en la
parte inferior. Entre la superficie estructural superior y la inferior puede haber varias capas
derivadas. En ese caso el talud presenta rupturas, correspondientes a cada capa dura,
llamadas hombreras estructurales, en las que a manera de escalera volvemos a encontrar la
estructura de cornisa-glacis.
Cuando la erosión ha desmantelado todas las capas sedimentarias vuelve a aparecer el sustrato
cristalino. En ese caso pueden quedar aislados residuos de los materiales sedimentarios, a los que
llamamos glint.
Finalmente, hay que indicar que la erosión diferencial determina la formación de campiñas sobre
materiales arcillosos, que permiten un uso agrícola del suelo.
6. Localización
Páramos, campiñas y cuestas. Son propios de las depresiones sedimentarias de la Meseta, Ebro y
Guadalquivir.
TIPOS Y USOS DE SUELOS (opcional)
La naturaleza de los materiales y el clima determinan los tipos de suelos. Los usos del suelo son de
tipo agrario y se derivan del clima y los materiales que conforman el suelo.
Predominan los suelos calizos y arcillosos. El horizonte arcilloso de estos suelos proviene de la
disolución de la caliza. Los suelos pueden ser de varios tipos:
a) Suelos calizos. Se puede encontrar tierra parda caliza, con un perfil A/B/C, muy buenos para el
cultivo. En zonas de clima mediterráneo continentalizado se puede encontrar una agricultura de
secano basado en las gramíneas, pequeñas huertas, olivares, pastizales, una vegetación de
encinares. Cuando el clima es más extremo puede dar lugar a tierras yermas, con presencia de
matorral apenas apto para la ganadería.
b) Suelos arcillosos. Presentan escasa permeabilidad y fuerte retención de agua y nutrientes. Se
pueden encontrar suelos negros, con un perfil A/C, muy ricos para la agricultura. Esto sucede en
condiciones climáticas más favorables. Las bajas temperaturas determinan que la formación de
humus y la mineralización de los restos orgánicos se realizan de forma muy lenta. Esto hace que la
materia orgánica tienda a acumularse parcialmente descompuesta. De esta forma pueden generarse
horizontes superficiales de color negro. La materia orgánica juega un papel importante en la
retención de agua en los suelos.
Páramos y cultivos en el Tajuña
Cerro testigo en Toledo
Vista de Valbonilla (Burgos) desde el páramo
Páramos y laderas escarpadas. Guadalajara Campiña del Tajo.
Cerro testigo en Murcia
Relieve tabular de la Submeseta Norte Tetas de Viana, Guadalajara
Páramo Mesa Cerro testigo