¿Qué es la esterilización?
El proceso de esterilización de material de laboratorio tiene como fin eliminar
cualquier carga microbiana, ya sea patógena o no, de los productos que por su
uso lo requieran. Dentro de este tipo de productos podemos encontrar puntas
de micropipeta, medios de cultivo, productos para cultivo celular, entre muchos
otros. Siempre que se desee esterilizar un producto o superficie, estos deben
estar limpios y se deben seguir unas pautas definidas según el método de
esterilización escogido.
El objetivo de la esterilización no es otro que el de evitar la contaminación
cruzada de muestras o el crecimiento de microorganismos no deseados. En
muchos ensayos clínicos o de investigación científica se utilizan productos que
están en contacto con muestras biológicas o superficies para el crecimiento de
una determinada especie o especies de microorganismos. En caso de no haber
esterilizado los productos o medios de cultivo, podrían aparecer
microrganismos no deseados que alterarían las condiciones del ensayo y, por
ende, invalidarían los resultados obtenidos.
En el caso de materiales como el acero inoxidable o el vidrio, cualquier método
valdrá para su esterilización. En el caso de materiales plásticos, se deberá
tener en cuenta su composición para evitar la degradación del material. A
continuación, se detallan los métodos físicos de esterilización:
Calor
El calor es considerado como el agente de esterilización por excelencia
siempre y cuando el material a esterilizar soporte altas temperaturas sin sufrir
ningún tipo de daño. El calor se puede aplicar de dos formas:
Húmedo
La esterilización se logra al hacer entrar en ebullición un volumen de agua y
mantener el vapor generado a una presión constante durante un tiempo
determinado. Las autoclaves son los instrumentos que se utilizan para este
método. El calor húmedo destruye a los microorganismos por desnaturalización
de las proteínas debido a las altas temperaturas que se obtienen. Las
condiciones de temperatura y presión de un proceso de esterilización por vapor
de agua en un autoclave van de 121 °C a 134 °C y 275-350 kPa.
Seco
Para esterilizar mediante calor seco, se utilizan hornos y estufas, los cuales
también consiguen temperaturas muy altas. pero sin vapor de agua. En este
caso el aire caliente destruye a los microorganismos por oxidación de sus
componentes celulares. Debido a que el agua es mejor transmisor del calor que
el aire, el método por aire caliente requiere un periodo de exposición mayor y
temperaturas más altas que los métodos de calor húmedo. Normalmente las
temperaturas pueden llegar hasta los 170-180 °C.
Radiaciones
La radiación puede ser utilizada como agente para la eliminación de
microorganismos. Las radiaciones ionizantes se pueden utilizar para la
esterilización de materiales termolábiles, como por ejemplo materiales
plásticos, y las radiaciones no ionizantes, como la luz ultravioleta, puede ser
empleada en el control de áreas cerradas. La energía resultante de los
procesos de radiación se transforma en energía que provoca la muerte de los
microorganismos mediante la ruptura del ADN, impidiendo así la división celular
y la vida biológica de los mismos.
Rayos gamma
Se caracterizan por una alta energía y gran penetración, es decir pueden
penetrar mayores espesores, garantizando así que todo el producto sea tratado
con la dosis mínima requerida.
Rayos beta
Su poder de penetración es menor que el de las radiaciones gamma.
Rayos UV
Normalmente se utiliza una longitud de onda corta (UV-C de 200 a 280 nm).
Puede eliminar microorganismos patógenos tales como bacterias, virus y
hongos, dañando principalmente su material genético, el cual está compuesto
por ácidos nucleicos.
¿Qué NO es esterilización?
No se debe confundir la esterilización con otros procesos de limpieza o
desinfección de material de laboratorio. Cuando se habla de esterilización, se
refiere a la eliminación total de microorganismos, incluidas formas resistentes
de estos como las esporas. La desinfección elimina buena parte de
microorganismos presentes en superficies, pero no elimina sus formas
resistentes. Además, el proceso de esterilización normalmente tiene una
duración más extensa y es un proceso más complejo.
Por otra parte, existe la asepsia, que se define como la condición de una
superficie que está libre de microrganismos patógenos. En las técnicas
asépticas se eliminan bacterias patógenas, virus, hongos y esporas dañinas,
que son todos perjudiciales para la salud. La esterilización no discrimina entre
microrganismo dañino y beneficioso, así que se elimina todo microrganismo
vivo.
Y, ¿qué es una espora? Algunos microrganismos tienen la capacidad de
“esporular”, es decir pasar a un estado de espora. Cuando un microrganismo
esporula, su pared celular se hace más gruesa, dura e impermeable. Estas
características la protegen de factores ambientales hostiles tales como
temperaturas extremas, radiación e incluso escasez de nutrientes. Por
comparar, se podría asimilar la esporulación a una especie de “hibernación” de
los microrganismos. Una vez el ambiente se vuelve más benevolente, el
microrganismo vuelve a su estado normal y activo.