LUCAS
Uno de los primeros registros de Jesús. Es la primera parte de una obra de dos volúmenes: Lucas
y Hechos. Ambos escritos por el mismo autor, Lucas quien era médico y colaborador de los viajes
de Pablo. Lo escribe consultando los testigos oculares.
En su libro resalta como la historia de Jesus cumple la historia de Dios, e Israel y todo el mundo.
1-2 Larga introducción
Relata el nacimiento de Juan y Jesus, los niños que cumplían las promesas.
Juan: el mensajero profético que prepara Israel para encontrarse con su Dios.
Jesus: el rey mesiánico que traerá el reino y la bendición de Dios.
3-9a Jesus y su misión
Juan llama al arrepentimiento preparando la llegada del reino. Relata el bautismo de Jesus y luego
continúa con la genealogía declarando que Jesus es el rey mesiánico.
Jesus regresa a ciudad de origen e inaugura su misión del reino. Cuenta un bloque de historias
que muestran como lucen las buenas nuevas de Jesus para los pobres (no solo de bajo recursos
sino de bajo estatus social como ancianos, marginados social). El reino de Jesus traía
restauración a los pobres.
Escogió 12 discípulos para que le acompañaran a manifestar el reino. Comenzó la resistencia de
los lideres que lo acusaban de ser: borracho, blasfemo, juntarse con pecadores.
Transfiguración con Moisés y Elías.
9b-16 camino a Jerusalén
Consiste en las enseñanzas de Jesús en el camino a Jerusalén, el envío a los 70 a anunciar el
reino, enseña sobre la oración y de confiar en la provisión de Dios, enseña acerca del hijo prodigo.
Mucha gente se transforma en su encuentro con Jesus y la resistencia de los líderes religiosos
hacia Jesus crece.
19b-24 Semana final de Jesus
La última pascua de Jesús, convierte el pan y el vino en nuevos símbolos. Después de la cena,
Jesus es arrestado y lucas enfatiza su inocencia. Jesus hasta el último momento encarna la misión
y la misericordia.
Jesus resucitó y relata la tumba vacía. En la escena final, Jesús se aparece a sus discípulos y les
recuerda que las escrituras debían cumplirse, que el debía morir y luego resucitar. Los envía a que
vayan y anuncien el perdón de Dios a las naciones, que esperen por la venida del Espíritu para
cumplir la misión.
RESUMEN DE LUCAS
El Mesías de Dios ha venido a Israel, su pueblo, con la inclusión prometida de los gentiles; Jesús
vino a salvar a los perdidos, incluyendo a toda clase de persona marginadas a los que la religión
tradicional ponía fuera de los límites; el ministerio de Jesús es llevado a cabo bajo el poder del
Espíritu Santo; la necesidad de la muerte y resurrección de Jesús (que cumplió las promesas del
Antiguo Testamento) para el perdón de los pecados.
Este es el Evangelio más completo. El vocabulario general y su forma de expresarse denotan la
cultura del autor.
1. Cómo leer Lucas
Cada Evangelio tiene un matiz particular a medida que cada autor presenta aspectos únicos de la
vida y ministerio de Jesús. Lucas, uno de los discípulos de Pablo, era un médico gentil de la
provincia romana de Macedonia. Él no experimentó los eventos de primera mano, pero recopiló
los hechos de las personas que habían sido testigos oculares (1:1-3). Su gran investigación trae a
la luz algunas valiosas historias que no son relatadas en los otros evangelios. Lucas quería
asegurarse de contar la historia completa, incluyendo detalles del nacimiento de Jesús, su vida,
muerte y resurrección.
Lucas es un Evangelio muy personal. Observamos a muchos individuos teniendo encuentros
personales con Jesús que transformaron sus vidas. Personas que muchas veces eran marginadas
y rechazadas por la sociedad religiosa: mujeres, extranjeros, enfermos, perdidos, quebrantados,
pobres, necesitados, personas en sufrimiento, indefensos y despreciados. Solo Lucas registra la
parábola del buen samaritano e incluye además tres parábolas que ubica en el corazón de su
narrativa, en el capítulo 15. Estas son las parábolas de la moneda perdida, la oveja perdida y el
hijo pródigo. Las tres destacan el mensaje central del libro que puede ser resumido en las
palabras de Jesús: «Pues el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar a los que están perdidos.»
(19:10).
2. Titulo del libro
Como son los otros Evangelios, el título se deriva del nombre del autor. De acuerdo con la
tradición, Lucas era un gentil. El apóstol Pablo parece confirmar esto, distinguiendo a Lucas de los
que eran "de la circuncisión" (Col 4:11, 14). Esto haría que Lucas fuera el único gentil que
escribiera algún libro de las Escrituras. Él es responsable de escribir una porción significativa del
Nuevo Testamento, habiendo escrito tanto este evangelio como el libro de los Hechos.
Se conoce muy poco sobre Lucas. Él casi nunca incluyó detalles personales acerca de sí mismo, y
nada definitivo se conoce en cuanto a su vida. Tanto Eusebio como Jerónimo lo identificaron como
un oriundo de Antioquía (lo cual podría explicar la razón por la que tanto del libro de Hechos se
centra en Antioquía, Hch 11:19-27; 13:1-3; 14:26; 15:22, 23, 30-35; 18:22, 23). Lucas fue un
compañero frecuente del apóstol Pablo, por lo menos desde el momento de la visión macedónica
de Pablo (Hechos 16:9, 10) hasta el momento del martirio de Pablo (2Ti 4:11).
El apóstol Pablo se refirió a Lucas como a un médico (Col 4:14). El interés de Lucas en
fenómenos médicos es evidente por el gran énfasis que le dio al ministerio de sanidad de Jesús
(4:38-40; 5:15-25; 6:17-19; 7:11-15; 8:43-47, 49-56; 9:2, 6, 11; 13:11-13; 14:2-4; 17:12-14; 22:50,
51). En la época de Lucas, los médicos no tenían un vocabulario específico de terminología
técnica; por esta razón cuando Lucas considera las sanidades y otros asuntos médicos, su
lenguaje no es muy diferente al de los otros escritores de los Evangelios.
3. Autor y Fecha
El Evangelio de Lucas y el libro de Hechos claramente fueron escritos por el mismo individuo (1:1-
4; Hechos 1:1). Aunque él nunca se identificó a sí mismo por nombres, es claro a partir de su uso
de los verbos en primera persona plural ("nosotros") en muchas de las secciones de Hechos que
él fue un compañero cercano del apóstol Pablo (Hechos 16:10-17; 20:5-15; 21:1-18; 27:1-28:16).
Lucas es la única persona entre los colegas que Pablo menciona en su propias epístolas (Col
4:14; 2 Ts 4:11; Flm 24), quién encaja con el perfil del autor de estos libros. Eso está de acuerdo
de manera perfecta con la tradición más antigua de la iglesia la cual de manera unánime atribuyó
este Evangelio a Lucas.
Lucas y Hechos parecen haber sido escritos alrededor del mismo tiempo. Lucas primero, después
Hechos. Combinados, constituyen una obra de dos tomos dirigida a "Teófilo" (1:3; Hch 1:1) dando
una historia general del establecimiento del cristianismo, desde el nacimiento de Cristo hasta el
encarcelamiento de Pablo bajo arresto en una casa en Roma (Hch 28:30-31).
El libro de Hechos termina con Pablo aún en Roma, lo cual lleva a la conclusión de que Lucas
escribió estos libros desde Roma durante el encarcelamiento de Pablo allí (alrededor del 60-62
d.C.). Lucas registra la profecía de Jesús de la destrucción de Jerusalén en el 70 d.C. (19:42-44;
21:20-24) pero no hace mención del cumplimiento de esta profecía, sea aquí o en Hechos. Lucas
se enfocó en registrar tales cumplimientos proféticos (Hch 11:28), por esta razón es
extremadamente improbable que él escribiera estos libros después de la invasión romana de
Jerusalén. Hechos tampoco incluye mención alguna de la gran persecución que comenzó bajo
Nerón en el 64 d.C. Además, muchos eruditos establecen la fecha del martirio de Jacobo en el 62
d.C. y si eso fue antes de que Lucas terminara su historia, él ciertamente lo habría mencionado.
Entonces, la fecha más probables para este Evangelio es el 60 o 61 d.C.
4. Contexto histórico
Lucas dedicó sus obras al "excelentísimo Teófilo" (lt. "amante de Dios", 1:3; Hechos 1:1). Esta
designación, la cual puede ser un apodo o un seudónimo, es acompañada por una expresión
formal ("excelentísimo"). Posiblemente quiere decir que "Teófilo" fue un dignatario romano bien
conocido, quizás uno de aquellos que se había vuelto a Cristo en la "casa de César" (Fil 4:22).
No obstante, es casi seguro que Lucas tenía en mente a una audiencia mucho más grande para
su obra que este hombre. Las dedicaciones al principio de Lucas y Hechos son como la
dedicación formal en un libro moderno. No son como la expresión o manera de expresarse de una
epístola.
Lucas expresó de manera clara que su conocimiento de los acontecimientos registrados en su
Evangelio vinieron de los informes de aquellos que fueron testigos oculares (1:1, 2), implicando
fuertemente que él mismo no fue un testigo ocular. Es claro a partir de su prólogo que su intención
era dar un relato ordenado de los acontecimientos de la vida de Jesús, pero esto no quiere decir
que siempre siguió un orden estrictamente cronológico en toda situación (ej 3:20).
Al reconocer que él había recolectado su relato de varias fuentes a las que tuvo acceso (1:1),
Lucas no estaba diciendo que no había sido inspirado para su obra. El proceso de inspiración
nunca hace a un lado o elimina las personalidades, vocabularios y estilos de los autores humanos
de las Escrituras. Los rasgos característicos de los autores humanos siempre están marcados de
forma indeleble, en todos los libros de las Escrituras. La investigación de Lucas no es excepción a
esta regla. La investigación misma fue dirigida por la divina providencia. Y en su escritura, Lucas
fue movido por el Espíritu de Dios (2 P 1:21). Por lo tanto, su relato es infaliblemente verdadero
(1:3).
5. Resumen del libro
De los Evangelios, éste es el más cercano a una biografía de Jesús. Lucas era médico (Col. 4:14)
con un interés especial en cuestiones de su profesión (1:41; 4:38–40; 5:15–25; 6:17–19; 7:11–15;
8:43–47, 49–56; 9:2, 6, 11; 13:11–13; 14:2–4; 17:12–14; 22:50–51). Fue un colaborador de Pablo
(Flm 24) y estaba con el apóstol antes de su martirio (2 Ti 4:11). Lucas fue el único gentil (Col
1:11, 14) de los escritores de las Escrituras y el único de los evangelistas que escribió una secuela
a su Evangelio (1:1–4; Hch 1:1–3). Al medirse el material por páginas, él escribió más del Nuevo
Testamento que cualquier otro escritor.
Lucas escribió su Evangelio quizás en Cesarea durante los dos años del encarcelamiento de
Pablo (Hch 24:27; 25:4) o después de llegar a Roma (Hch 27:1; 28:16), cerca del año 58–60 d.C.
El se valió del testimonio de testigos presenciales (1:2) y de muchos relatos escritos (1:1), como
también de la tradición oral (1:4); todo esto bajo la dirección del Espíritu Santo. El recipiente
inmediato del Evangelio de Lucas fue Teófilo, nombre que significa “amigo de Dios” (1:3);
probablemente él haya sido un importante oficial romano (“excelentísimo”, 1:3; cp. Hch 23:26;
24:3; 26:25) y quizás un convertido de Lucas.
Los escritos de Lucas fueron especialmente para los griegos, muchos de los cuales acababan de
venir a la fe en Cristo (Hch 11; 17:4; 19:17; 20:21). Su Evangelio es universal en alcance (2:10;
3:6). Sólo él, de los escritores de los Evangelios, menciona la viuda en Sidón (4:25–26), Naamán
de Siria (4:27), el buen samaritano (10:30–37) y los tiempos de los gentiles (21:24). Sus
comentarios acerca de los recaudadores de impuestos son positivos (3:12; 5:27; 7:29; 15:1;
18:10–13; 19:2–3).
Lucas proporciona abundantes enseñanzas doctrinales. Es el primer escritor del Nuevo
Testamento que introduce el tema de la redención (1:68; 2:38; 21:28; 24:21). Presenta a Jesús
como el Mesías (Zac 6:12), un verdadero Pariente Redentor para la humanidad, que cumple la ley
de la redención de Lv 25:23–55, donde la idea de “redimir” ocurre 15 veces. También ilustra la
justificación por la fe (7:36–50; 15:11–32; 18:9–14; 19:1–10). La oración se enfatiza (11:1–13;
18:1–8, 10–13; 21:36) y la alabanza predomina en su Evangelio. Lucas presenta el más amplio
relato del desarrollo humano de Jesús (2:1–4:13) y las mujeres y los niños son mencionados con
respeto (2:19, 36–38; 7:12–15; 8:41–42; 10:38–42; 13:11–13; 18:15).
Después de su clásico prefacio (1:1–4), Lucas dedica una sección larga a Juan el Bautista, el
antecesor del Redentor (1:5–80). Luego viene la preparación del Redentor: su nacimiento,
bautismo, genealogía y tentación (2:1–4:13). La presentación del Redentor comienza con su
ministerio público en Galilea cuando Jesús inicia su labor (4:14–44), llama a sus discípulos (5:1–
6:16) y concluye ministrando en el norte del país (6:17–9:50). Lucas continúa presentando a Jesús
camino a Jerusalén (9:51–19:28). Dentro de esta parte del viaje, se registran veintisiete parábolas
dichas por Jesús, de las que diecisiete son exclusivas en este Evangelio. El pago del Redentor se
menciona enseguida (19:29–23:56) al pagar el Redentor el precio (Lv 25:25) para volver a
comprar a las personas perdidas, esclavizadas por el pecado y Satanás. Lucas concluye con las
pruebas del Redentor en sus apariciones y ascensión (24:1–53; Hch 1:3).
Este Evangelio comienza y finaliza con gozo (1:14; 24:52) y la alegría aparece a través del libro
(1:44, 47, 58; 2:10; 6:23; 8:13; 10:17, 20–21; 13:17; 15:5–7, 9–10, 32; 19:37; 24:41). Es una fuente
constante de alegría a todo el que escucha por primera vez, o a quien se le recuerda, de la gracia
de Dios por medio del Mesías, el Redentor, quien logró la salvación para todos los que confían en
la sangre que El derramó y así reciben la vida eterna.