Diablada
Origen.
La diablada es una danza religiosa y católica que se destaca por la
representación de personajes teológicos cristianos. Sus orígenes
se remontan a la Europa medieval, y se considera una
reminiscencia de los antiguos autos sacramentales españoles. En
Chile, la diablada llegó desde Bolivia, específicamente del carnaval
de Oruro, y se estableció en el país durante la Fiesta de la Tirana en
1952. La primera diablada chilena fue creada por la Diablada
Ferroviaria de Oruro, y posteriormente surgieron otros conjuntos
en diferentes regiones de Chile.
La diablada puede ser interpretada tanto como una danza de pareja
como de conjunto, y se caracteriza por movimientos expansivos y
saltos enérgicos. En su representación, se destacan varios
personajes con roles específicos. El Caporal es responsable de
enseñar los pasos y comandar las mudanzas, que son los
desplazamientos en el espacio durante la danza. El Diablo Mayor,
como primer bailarín, tiene el poder de dar órdenes y liderar el
conjunto. Los diablos son bailarines que rodean a las cholas o
supays (chinas morenas), quienes representan a la esposa del
demonio y se ubican en el centro del grupo. También se incluyen
los angelitos, representados por niñas vestidas de blanco, que
preceden al diablo en la entrada al templo, y los comodines o
figurines, personajes coloridos que simbolizan identidades típicas
de la región.
Mensaje.
El mensaje de la diablada es la representación de la lucha entre el
bien y el mal, la reconciliación de la dualidad humana y la
celebración de la fe y la devoción. Esta danza simboliza la
confrontación de fuerzas divinas y malignas, transmitiendo valores
como la resistencia y la victoria del bien sobre el mal. También es
una expresión de la identidad cultural y religiosa, destacando la
diversidad y riqueza de las comunidades que la practican. En
resumen, la diablada busca transmitir mensajes profundos y
emocionales a través de su simbolismo y coreografía.
Coreografía.
La coreografía de la diablada puede variar según la región y la
interpretación, pero hay elementos comunes. Es una danza grupal
con movimientos enérgicos, saltos y desplazamientos por el
espacio. Los bailarines usan trajes y máscaras coloridas que
representan a los diablos. Durante la coreografía, se realizan
formaciones y figuras coordinadas, como movimientos circulares,
en espiral o en línea recta. Se incluyen giros, saltos acrobáticos y
movimientos que simbolizan la lucha entre el bien y el mal. Los
personajes clave son el Caporal, el Diablo Mayor, las cholas o
supays, los angelitos y los comodines. La coordinación y la
sincronización entre los bailarines son esenciales para lograr una
presentación impactante y emotiva que transmita el mensaje de la
diablada.
Vestimenta.
La vestimenta de la diablada es una parte fundamental de esta
danza tradicional. Los bailarines lucen trajes y máscaras coloridos
que representan a los personajes diabólicos y angelicales de la
coreografía. A continuación, se describen los elementos principales
de la vestimenta de la diablada:
Para los hombres:
1. Máscaras: Los hombres usan máscaras que representan a los
diablos. Estas máscaras suelen ser de color rojo o negro y tienen
cuernos, expresiones feroces y detalles decorativos. Pueden estar
hechas de materiales como madera, papel maché o fibra de vidrio.
2. Trajes: Los trajes de los hombres en la diablada suelen ser
coloridos y elaborados. Pueden incluir chaquetas o camisas
adornadas con bordados, lentejuelas, cintas y otros detalles
decorativos. Los colores más comunes son el rojo, el negro, el
dorado y el plateado.
3. Pantalones: Los pantalones suelen ser ajustados y de colores
llamativos, como el rojo o el negro. Pueden estar decorados con
franjas o bordados que complementan el resto de la vestimenta.
4. Capas: Al igual que las mujeres, los hombres también pueden
llevar capas largas y amplias que añaden movimiento y
dramatismo a la danza. Estas capas suelen ser de colores
vibrantes y pueden tener detalles decorativos.
5. Accesorios: Los hombres pueden complementar su vestimenta
con accesorios como cinturones, sombreros adornados y otros
elementos ornamentales. Estos accesorios contribuyen al aspecto
festivo y llamativo de la diablada.
Para las mujeres:
1. faldas: faldas amplias y coloridas que suelen tener varios
volantes. Pueden ser de colores vibrantes como el rojo, el verde, el
amarillo o el azul. Las polleras suelen estar decoradas con
bordados, encajes y cintas.
2. Blusas: Las blusas suelen ser de manga corta o larga, y también
están adornadas con bordados y detalles decorativos. Pueden ser
de colores que complementen la pollera o contrasten con ella.
3. Mantas o chalinas: Las mujeres a menudo llevan mantas o
chalinas que se colocan sobre los hombros. Estas mantas pueden
ser de diferentes colores y suelen tener bordados o diseños
tradicionales.
4. Adornos para la cabeza: Las mujeres pueden llevar adornos en
la cabeza, como cintas, flores, peinetas o tocados decorativos.
Estos adornos aportan un toque festivo y resaltan la belleza de la
vestimenta.
5. Joyería: Las mujeres pueden llevar joyas como collares,
pulseras y pendientes, que pueden ser de materiales como oro,
plata o cuentas de colores. Estas joyas agregan brillo y elegancia a
la vestimenta.
Música.
La música de la diablada es una parte fundamental de esta danza
tradicional. La música utilizada en la diablada tiene un ritmo
enérgico y festivo que acompaña los movimientos y la coreografía
de los bailarines. Al igual que la vestimenta y la coreografía, la
música puede variar según la región y la interpretación específica
de la diablada.
La música de la diablada es alegre, vibrante y festiva, y su ritmo
anima a los bailarines y al público a sumergirse en la atmósfera
festiva de la danza. La combinación de los instrumentos
tradicionales, junto con la energía y pasión de los músicos, crea
una experiencia musical única y emocionante durante la
representación de la diablada.
Instrumentos.
Los instrumentos son los siguientes.
1. Bombos: Los bombos son tambores grandes de forma
cilíndrica que proporcionan la base rítmica y el pulso
principal de la música. Se tocan con baquetas y generan un
sonido profundo y resonante.
2. Quenas: Las quenas son flautas de origen andino hechas de caña
o bambú. Tienen un sonido distintivo y se utilizan para tocar
melodías y añadir adornos musicales.
3. Zampoñas: Las zampoñas son flautas de pan o aerófonos
compuestos por tubos de diferentes tamaños que se unen. Se tocan
soplando en los extremos de los tubos y se utilizan para tocar
melodías y generar un sonido suave y melancólico.
4. Charangos: El charango es un instrumento de cuerda típico de
los Andes, similar a una pequeña guitarra. Tiene un sonido brillante
y se utiliza para tocar acordes y melodías en la música de la
diablada.
5. Trompetas y trombones: Estos instrumentos de viento de metal
se utilizan para agregar brillo y potencia a la música de la diablada.
Aportan un sonido majestuoso y festivo a las interpretaciones.
6. Otras percusiones: Además de los bombos, se pueden utilizar
otros instrumentos de percusión como cajas, platillos y maracas
para agregar texturas y ritmos adicionales.
Los instrumentos pueden variar según la interpretación y la región,
y algunos conjuntos pueden incluir instrumentos adicionales para
enriquecer el sonido y la variedad musical de la diablada.
Anexo.