0000142
CIENTO CUARENTA Y DOS
2020
TRIBUNAL CONSTITUCIONAL DE CHILE
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Sentencia
Rol 6779-2019
[4 de junio de 2020]
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REQUERIMIENTO DE INAPLICABILIDAD POR
INCONSTITUCIONALIDAD RESPECTO DEL ARTÍCULO 1°, INCISO
TERCERO, EN RELACIÓN CON LOS ARTÍCULOS 7°, Y 485, DEL CÓDIGO
DEL TRABAJO
JUEZ DESTINADO DEL JUZGADO DE LETRAS DEL TRABAJO DE
CONCEPCIÓN
EN LOS AUTOS RIT T-107-2019, RUC 19-4-0172768-2, CARATULADOS “SOTO
MUÑOZ CON FISCO DE CHILE – GENDARMERÍA DE CHILE”, SOBRE TUTELA
LABORAL POR VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES, SEGUIDOS
ANTE EL JUZGADO DE LETRAS DEL TRABAJO DE CONCEPCIÓN
VISTOS:
Requerimiento y tramitación
A fojas 1, con fecha 11 de junio de 2019, Gonzalo Díaz González, Juez Destinado del
Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción, deduce requerimiento de
inaplicabilidad por inconstitucionalidad respecto del artículo 1°, inciso tercero, en
relación con los artículos 7° y 485, del Código del Trabajo, en los autos RIT T-107-2019,
RUC 19-4-0172768-2, caratulados “Soto Muñoz con Fisco de Chile – Gendarmería de
Chile”, sobre tutela laboral por vulneración de derechos fundamentales, seguidos ante
el Juzgado de Letras del Trabajo de Concepción.
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CIENTO CUARENTA Y TRES
El requerimiento fue admitido a tramitación y declarado admisible por resoluciones
de la Primera Sala de esta Magistratura, ordenándose asimismo la suspensión en la
tramitación de la gestión sublite.
Conferidos los traslados de fondo a las partes y a los órganos constitucionales
interesados, fueron formuladas observaciones por la denunciante de tutela laboral, y
por el Consejo de Defensa del Estado, en representación de Gendarmería de Chile.
Preceptos impugnados
Los preceptos legales impugnados disponen:
Artículo 1.-
Las relaciones laborales entre los empleadores y los trabajadores se regularán por
este Código y por sus leyes complementarias.
Estas normas no se aplicarán, sin embargo, a los funcionarios de la
Administración del Estado, centralizada y descentralizada, del Congreso Nacional y
del Poder Judicial, ni a los trabajadores de las empresas o instituciones del Estado o de
aquellas en que éste tenga aportes, participación o representación, siempre que dichos
funcionarios o trabajadores se encuentren sometidos por ley a un estatuto especial.
Con todo, los trabajadores de las entidades señaladas en el inciso
precedente se sujetarán a las normas de este Código en los aspectos o materias
no regulados en sus respectivos estatutos, siempre que ellas no fueren
contrarias a estos últimos.
Los trabajadores que presten servicios en los oficios de notarías, archiveros o
conservadores se regirán por las normas de este código.
Art. 7.-
Contrato individual de trabajo es una convención por la cual el empleador y el
trabajador se obligan recíprocamente, éste a prestar servicios personales bajo
dependencia y subordinación del primero, y aquél a pagar por estos servicios una
remuneración determinada.
Artículo 485.-
El procedimiento contenido en este Párrafo se aplicará respecto de las cuestiones
suscitadas en la relación laboral por aplicación de las normas laborales, que afecten los
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CIENTO CUARENTA Y CUATRO
derechos fundamentales de los trabajadores, entendiéndose por éstos los consagrados
en la Constitución Política de la República en su artículo 19, números 1º, inciso
primero, siempre que su vulneración sea consecuencia directa de actos ocurridos en la
relación laboral, 4º, 5º, en lo relativo a la inviolabilidad de toda forma de comunicación
privada, 6º, inciso primero, 12º, inciso primero, y 16º, en lo relativo a la libertad de
trabajo, al derecho a su libre elección y a lo establecido en su inciso cuarto, cuando
aquellos derechos resulten lesionados en el ejercicio de las facultades del empleador.
También se aplicará este procedimiento para conocer de los actos
discriminatorios a que se refiere el artículo 2° de este Código, con excepción de los
contemplados en su inciso sexto.
Se entenderá que los derechos y garantías a que se refieren los incisos anteriores
resultan lesionados cuando el ejercicio de las facultades que la ley le reconoce al
empleador limita el pleno ejercicio de aquéllas sin justificación suficiente, en forma
arbitraria o desproporcionada, o sin respeto a su contenido esencial. En igual sentido
se entenderán las represalias ejercidas en contra de trabajadores por el ejercicio de
acciones judiciales, por su participación en ellas como testigo o haber sido ofrecidos en
tal calidad, o bien como consecuencia de la labor fiscalizadora de la Dirección del
Trabajo.
Interpuesta la acción de protección a que se refiere el artículo 20 de la
Constitución Política, en los casos que proceda, no se podrá efectuar una denuncia de
conformidad a las normas de este Párrafo, que se refiera a los mismos hechos.
Antecedentes
Doña Paulina Andrea Soto Muñoz, ex funcionaria a contrata de Gendarmería de Chile
(funcionaria del Centro de Reinserción Social (CRS) de Coronel), denunció en tutela
laboral por vulneración de derechos fundamentales con ocasión del despido y cobro
de prestaciones laborales a Gendarmería.
La demandada opuso excepciones de incompetencia absoluta y falta de legitimación
activa y pasiva, y contestó la demanda negando las alegaciones formuladas en la
denuncia de tutela.
La audiencia preparatoria de 04/06/19 no se lleva a cabo, y en su lugar se ordena
formular requerimiento a esta Magistratura por parte del Juez.
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CIENTO CUARENTA Y CINCO
Conflicto constitucional
Se sostiene que la aplicación a la gestión judicial del artículo 1°, inciso tercero, del
Código del Trabajo, que dispone su aplicación supletoria en los aspectos no regulados
por estatutos especiales y que no fueren contrarios a éstos; en relación con los artículos
7° y 485, del mismo Código, que definen contrato de trabajo, y disponen el
procedimiento de tutela laboral por afectación de derechos fundamentales de los
trabajadores, importa infringir los principios de legalidad y juridicidad, y los límites
de la jurisdicción, dispuestos por los artículos 6° y 7° de la Constitución, al ser del todo
improcedente aplicar supletoriamente el Código del Trabajo y el procedimiento de
tutela laboral contenido en aquel, a funcionarios públicos de planta o a contrata, pues
en estos casos nos encontramos frente a una relación estatutaria entre el funcionario y
la Administración que se rige por la Ley 18.834, sobre Estatuto Administrativo.
Observaciones al requerimiento
El Consejo de Defensa del Estado, solicita que el requerimiento sea acogido, desde que
el procedimiento de tutela laboral del Código del Trabajo no debe aplicarse a los
funcionarios públicos, dando por conculcada la Constitución Política en la especie, en
términos similares a los referidos por el Magistrado requirente.
Por su parte, la denunciante de tutela laboral insta por el rechazo del requerimiento
deducido, señalando, que el asunto debatido es de mera legalidad, y consistente en
determinar el régimen jurídico legal aplicable a la demandante, cuestión de resorte
exclusivo de los jueces del fondo, y que no implica un debate de constitucionalidad ni
la infracción de los artículos 6 y 7 de la Carta Fundamental, desde que el asunto es
precisamente de competencia de la judicatura laboral, como lo ha asentado la
jurisprudencia de la Corte Suprema.
Vista de la causa
Traídos los autos en relación, en audiencia del día 17 de octubre de 2019 se verificó la
vista de la causa, oyéndose la relación pública y los alegatos certificados por el Relator.
Con la misma fecha quedó adoptado el acuerdo y la causa en estado de sentencia.
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CIENTO CUARENTA Y SEIS
Y CONSIDERANDO:
MATERIA
PRIMERO: Que don Gonzalo Díaz González, Juez Destinado del Juzgado de Letras
del Trabajo de Concepción, requiere a esta Magistratura un pronunciamiento sobre la
constitucionalidad de aplicar los artículos 1°, inciso tercero, 7°, y 485 del Código del
Trabajo, a un funcionario público regido por un régimen estatutario de derecho
público propio.
El caso traído por el Sr. Juez, consiste en que Gendarmería de Chile viene
siendo demandada en sede laboral al pago de $29.646.148 a título de indemnizaciones,
con reajustes e intereses, en favor de una ex funcionaria, a quien se le habrían
infringido sus derechos fundamentales, debido al término de sus servicios, por
conductas de despido discriminatorio.
ANTECEDENTES
SEGUNDO: Que, la especie, no envuelve una cuestión de simple interpretación de la
ley. No es discutido que la Corte Suprema ha interpretado que la aplicación supletoria
del Código del Trabajo a los funcionarios públicos, a que alude el artículo 1°, inciso
tercero, permite a éstos accionar ante los juzgados del fuero laboral para el resguardo
de sus derechos fundamentales, al no existir -dice esa Corte- un recurso jurisdiccional
análogo en los estatutos administrativos en vigor.
El Tribunal Constitucional no está llamado a resolver la competencia o
incompetencia del juez laboral. El problema que sí le concierne a esta Magistratura es
la aplicación que, a partir de la interpretación que de los artículos 1°, inciso tercero y
485, del Código del Trabajo, han venido haciendo los tribunales con competencia en
lo laboral, al entrar a conocer dichas acciones y, aún, acogerlas ordenando al Estado el
pago de sendas indemnizaciones en favor de los funcionarios públicos.
Por lo antedicho, los artículos 1°, inciso tercero, y 485 del Código del Trabajo,
en razón de la aplicación efectuada por los juzgados del fuero laboral, mutaron en una
hipótesis normativa consistente en que los jueces laborales tendrían competencia para
conocer de las acciones de tutela laboral presentadas por funcionarios públicos. En este
concreto caso, además, el artículo 7° del Código del Trabajo, ha sido cuestionado ante
este Tribunal a propósito de la premisa normativa descrita, por lo cual adhieren de
modo indisoluble a ella. El descrito enunciado, de acuerdo al entendimiento
permanente de los tribunales con competencia en materia laboral, provoca que el
presente conflicto gire en uno de aplicación, mas no de interpretación de la ley;
TERCERO: Que, en estas condiciones, la declaración de inaplicabilidad por
inconstitucionalidad se impone por cuatro géneros de razones; a saber, porque la
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CIENTO CUARENTA Y SIETE
asunción de una competencia judicial de este tipo presupone una previa ley orgánica
constitucional, característica que no tiene el artículo 1°, inciso tercero, del Código
Laboral; porque la concesión de beneficios y el pago de indemnizaciones al personal
estatal requirente antes una ley de iniciativa exclusiva del Presidente de la República,
lo que no ha acontecido; porque todo ello implica desnaturalizar el carácter estatutario
de Derecho Público que media en la relación entre el Estado y sus funcionarios, y
porque al conocer y juzgar estos asuntos un juez especializado en lo laboral, que
forzosamente ha de fallar con arreglo al Código del Trabajo, le está impedido
considerar la legislación estatutaria en cuestión, lo que genera indefensión en el
servicio o institución pública demandada.
Esto es, corresponde en este caso ratificar la jurisprudencia constitucional
recaída en las STC Roles N° 5977, 5990, 6463, entre otras;
CONSIDERACIONES
CUARTO: Que, en efecto, admitida la hipótesis normativa por la cual se deriva la
competencia de los jueces del fuero laboral, se produce la inconstitucionalidad de los
preceptos impugnados, toda vez que de una norma de ley común como esta, no puede
derivarse una nueva competencia para los tribunales integrantes del Poder Judicial,
comoquiera que a este propósito la Constitución exige una expresa ley orgánica
constitucional, en su artículo 77.
No es este un problema de “inconstitucionalidad de forma”, como se ve, pues
no se trata de si una ley orgánica constitucional fue tramitada o no según el
procedimiento y con los cuórums que prevé la Carta Fundamental. Se trata de que
una ley simple aborda materias que son propias de una ley orgánica constitucional, y
esta es una cuestión de incompetencia de aquella ley, vale decir de una
“inconstitucionalidad de fondo” (artículos 6° y 7° de la Constitución Política de la
República);
QUINTO: Que, también se ocasiona la disconformidad con la Constitución habida
cuenta que esta normativa laboral no ha tenido -a estos específicos efectos- su origen
en una ley de iniciativa exclusiva del Presidente de la República, tal como lo exige el
artículo 65, inciso cuarto, N° 4, de la Carta Fundamental, cuando se trata de establecer
nuevos “beneficios al personal de la Administración Pública”.
Esta razón no versa acerca de un eventual derecho al que no se le ha dado
financiamiento por el Jefe de Estado, sino que consiste en que no existe derecho alguno
de los funcionarios públicos a acceder a un beneficio que no está contenido en una ley
de tal carácter;
SEXTO: Que, asimismo, los preceptos impugnados, en cuanto aplican la acción de
tutela laboral a los funcionarios públicos, tienden a desvirtuar prácticamente el
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CIENTO CUARENTA Y OCHO
estatuto constitucional y legal que, por imperativo del artículo 38, inciso primero, de
la Carta Fundamental, rige in integrum a dichos servidores estatales.
En este concreto caso: revisar actos relativos a una funcionaria, conforme a
unos criterios laborales propios del sector privado, por unos tribunales especiales sólo
en este último ámbito, implica desconocer el concepto de juez natural y la regulación
integral de la carrera funcionaria que el susodicho artículo 38, inciso primero,
constitucional, reenvía a la Ley orgánica constitucional N° 18.575.
A lo que corresponde agregar que dicha normativa contempla mecanismos
precisos de protección para los derechos funcionarios. Los artículos 160 de la Ley N°
18.834, del estatuto administrativo general, y 156 de la Ley N° 18.883, del estatuto
administrativo municipal, franquean la posibilidad de reclamo ante la Contraloría
General de la República, la que -últimamente- por Resolución N° 168, de 16 de enero
de 2019, ha creado a este fin la Unidad de Protección de Derechos Funcionarios
([Link]
SÉPTIMO: Que, por último, la aplicación de la normativa cuestionada ante este
Tribunal provoca que se vulnere el artículo 19 N° 3, inciso sexto constitucional, el cual
obliga al legislador a establecer siempre las garantías de un procedimiento racional y
justo.
Esto se debe a que la única forma de defensa del servicio o institución pública
demandado consiste en invocar las normas del respectivo estatuto administrativo,
argumentos que no podrán ser conocidos, pues la norma que fija la especialidad de
los juzgados laborales reduce la esfera de su competencia a la “aplicación de las
normas laborales o derivadas de la interpretación y aplicación de los contratos
individuales o colectivos del trabajo o de las convenciones y fallos arbitrales en
materia laboral” (artículo 420 letra a, del Código del Trabajo).
Lo anterior significa que el juez no puede conocer ni juzgar los legítimos
fundamentos de derecho hechos valer por el servicio o institución pública demanda,
cuestión que lo deja en la indefensión;
ALCANCE FINAL
OCTAVO: Que, lo anterior, es sin desmedro de las acciones constitucionales de
protección y de nulidad de derecho público, que contemplan los artículos 20 y 38,
inciso segundo, de la Constitución, y que pueden ser incoados por ese personal de la
Administración del Estado ante los tribunales ordinarios del Poder Judicial.
De igual modo está disponible la acción de discriminación arbitraria contenida
en la Ley N° 20.609, cuyo propósito es permitir al juez dejar sin efecto los actos
discriminatorios y, eventualmente, aplicar una multa al infractor.
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0000149
CIENTO CUARENTA Y NUEVE
Lo antedicho desvirtúa que los funcionarios públicos se encuentren en una
situación de indefensión y desigualdad, respecto de los trabajadores que se rigen por
el Código del Trabajo;
Y TENIENDO PRESENTE, igualmente, los artículos 6° y 7° de la Constitución
y demás pertinentes de la Ley N° 17.997 Orgánica Constitucional de este Tribunal,
SE RESUELVE:
1) QUE SE ACOGE EL REQUERIMIENTO DE FOJAS 1, DEDUCIDO POR
GONZALO DÍAZ GONZÁLEZ, JUEZ DESTINADO DEL JUZGADO
DE LETRAS DEL TRABAJO DE CONCEPCIÓN, DECLARÁNDOSE
QUE LOS ARTÍCULOS 1°, INCISO TERCERO, 7° Y 485, DEL CÓDIGO
DEL TRABAJO, RESULTAN CONTRARIOS A LA CONSTITUCIÓN
POLÍTICA DE LA REPÚBLICA Y, POR TANTO, NO PODRÁN SER
APLICADOS EN LOS AUTOS RIT T-107-2019, RUC 19-4-0172768-2,
CARATULADOS “SOTO MUÑOZ CON FISCO DE CHILE –
GENDARMERÍA DE CHILE”, SOBRE TUTELA LABORAL POR
VULNERACIÓN DE DERECHOS FUNDAMENTALES, SEGUIDOS
ANTE EL JUZGADO DE LETRAS DEL TRABAJO DE CONCEPCIÓN.
OFÍCIESE.
2) QUE SE ALZA LA SUSPENSIÓN DEL PROCEDIMIENTO
DECRETADA EN AUTOS. OFÍCIESE.
DISIDENCIA
Acordada con el voto en contra de los Ministros señores GONZALO GARCÍA
PINO, NELSON POZO SILVA y señora MARÍA PÍA SILVA GALLINATO, quienes
estuvieron por rechazar la acción deducida, por las siguientes razones:
1°) Que es posible concluir de un estudio del requerimiento, presentado por
el Juez del Trabajo, que se solicita a esta Magistratura Constitucional se declare que
los artículos impugnados son inaplicables en la gestión pendiente, por infringir los
artículos 6 y 7 de la Constitución Política de la República. Todo ello, en razón que del
examen de las normas estatutarias, se colige que la vinculación del personal de un
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0000150
CIENTO CINCUENTA
organismo de la Administración del Estado, se encuentra normado por su respectivo
estatuto administrativo (y supletoriamente por el Estatuto Administrativo en algunos
casos), no siendo procedente en la especie aplicar el Código del Trabajo, cuyas normas
se aplican exclusivamente a los trabajadores cuyos servicios se prestan en función de
un contrato de trabajo. En consecuencia, no se podría aplicar el procedimiento de
tutela contemplado en el artículo 485 del Código del Trabajo a los funcionarios
públicos, en atención a que con una interpretación extensiva, los Juzgados de Letras
del Trabajo entrarían a asumir una competencia que aparece cuestionado;
2°) Que viene al caso consignar que, según consta en autos, la demandada en
el procedimiento seguido ante el tribunal que actualmente requiere, dedujo excepción
de incompetencia absoluta, solicitando que se declare incompetente para conocer de
la demanda de autos. Tal excepción no ha sido resuelta, con motivo que su resolución
fue dejada para sentencia definitiva, y, además, porque esta Magistratura decretó
suspensión del procedimiento antes de alcanzar en la instancia laboral dicho trámite
procesal;
3°) Que, en definitiva, hay pendiente en la especie una cuestión de
competencia por declinatoria, que debe ser resuelta por el tribunal ante el cual se
encuentra radicado el conocimiento del asunto, de acuerdo con la regla del artículo
111 del Código de Procedimiento Civil, aplicable en la especie por remisión del
artículo 432 del código laboral, es ésta y no otra la gestión pendiente, que
manifiestamente no puede ser decidida por esta instancia constitucional, sin invadir
el obvio ámbito de la jurisdicción laboral.
En este contexto, el Tribunal Constitucional no puede ser convocado a dirimir
una contienda eminentemente jurisdiccional, especialmente cuando quien solicita
dicha intervención – el juez de la causa – tiene la precisa facultad de fallar sobre
asuntos relacionados a su competencia;
4°) Que, respecto a lo anterior, se hace obligatorio recordar que el juez de la
instancia se encuentra mandatado constitucionalmente por el artículo 76 inciso 2°,
según el cual una vez reclamada la intervención en forma legal y en negocios de su
competencia, no podrá excusarse de ejercer su autoridad, ni aún por falta de ley que
resuelva la contienda o asunto sometidos a su decisión. Sin embargo, con la
presentación del requerimiento, se produce la circunstancia que la norma recién
transcrita pretende prohibir: traslada un asunto de su competencia a otra instancia
cuyo objeto no se vincula con temas de mera legalidad, permitiéndole escudarse en
las consideraciones de derecho de otro órgano jurisdiccional, para no llevar a cabo el
ejercicio jurídico y argumentativo que le es connatural para resolver sobre una
cuestión de competencia por vía declinatoria.
Consiguientemente, el propio juez requirente cuenta con todos los elementos
de juicio para resolver la excepción de incompetencia en su sentencia definitiva, sin
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CIENTO CINCUENTA Y UNO
que la interpretación recurrente emanada de la Corte Suprema en orden a la
habilitación de la justicia laboral para decidir la acción de tutela en cuanto al fondo,
le sea vinculante. Así se desprende irrefragablemente de la norma del artículo 3°,
inciso 2° del Código Civil, en orden al efecto relativo de las sentencias judiciales.
A mayor abundamiento, este Tribunal Constitucional, según dispone el
numeral 12° del artículo 93 de la Carta Fundamental, tiene dentro de la esfera de sus
atribuciones la de resolver contiendas de competencia que se susciten entre las
autoridades políticas o administrativas y los tribunales de justicia, que no
correspondan al Senado, procedimiento cuya regulación se contempla en los artículos
112 a 116 de su Ley N° 17.997, Orgánica Constitucional. La conclusión derivada de
esta excepcional atribución, que por ser tal es de interpretación estricta, es que en el
supuesto sometido a conocimiento de este órgano de control de constitucionalidad,
la discrepancia competencial planteada no puede ser dirimida en esta sede;
5°) Que, en definitiva, la cuestión de constitucionalidad versa sobre el conflicto
normativo al que debe enfrentarse el juez de la causa, debiendo adherir a una de entre
dos líneas de interpretación que han sido permanentemente controvertidas ante la
jurisdicción laboral, en torno al alcance de los preceptos legales cuya inaplicabilidad
se postula. Pues bien, como se ha resuelto, no compete a este Tribunal involucrarse
en “asuntos que impliquen definir la eventual contradicción entre dos preceptos legales. Ese
es un asunto de legalidad porque implica definir cuál es la norma que debe ser aplicada
preferentemente en la solución de un conflicto sometido a la jurisdicción. Para ello, es necesario
convocar a criterios de interpretación legales, que resuelvan la antinomia entre normas de
igual rango, existen otras instancias jurisdiccionales y otros procedimientos” (STC Rol N°
1284, c. 4°). También se ha señalado que “la determinación de qué norma legal debe
prevalecer en una determinada gestión judicial es una decisión que no incumbe a esta
Magistratura sino que a los jueces del fondo” (Rol N° 2.372, c. 5°). No es de su esfera
competencial “resolver acerca de la eventual aplicación incorrecta o abusiva de un
determinado precepto legal que pudiere efectuar un tribunal, lo que corresponderá corregir, en
su caso, a través de los recursos que contemplan las leyes de procedimiento” (Rol N° 1.416, c.
19°).
En la misma tesitura discurren múltiples pronunciamientos de esta
Magistratura (v. gr. Roles N°s 1.454, 1.832, 2.072, 2.359, etc.);
6°) Que por estas razones, los disidentes estiman que el requerimiento
presentado en la especie ha debido ser desestimado.
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0000152
CIENTO CINCUENTA Y DOS
PREVENCIÓN
El Ministro señor NELSON POZO SILVA, concurre al voto por rechazar el
requerimiento, teniendo en consideración, además, los siguientes razonamientos:
1°) Que, el objeto a dilucidar en el conflicto constitucional traído al
conocimiento de este órgano jurisdiccional “es materia propia de interpretación de la
normativa laboral, uno de los principios fundamentales del derecho del trabajo es la
protección, y una de sus manifestaciones concretas es el principio “pro operario”, que
en el ámbito judicial está referido a la facultad de los jueces de interpretar la norma
según el criterio pro operario, esto es, al existir varias interpretaciones posibles se debe
seguir la más favorable al trabajador conocido también como, el principio in dubio pro
operario” (Corte Suprema, Rol N°16.584-15 c, 4°) (en idéntico sentido, Corte de
Apelaciones de Temuco Rol N°285-17, Corte Suprema Roles: 24.388-14 cc.2 al 8, de 9
de julio de 2015 y Rol N°52.918-16, cc. 6 y 7, de 5 de julio de 2017);
2°) Que, en forma reiterada esta Magistratura en los roles Nos. 794-07; 2292-13;
2784-14 y 2926-15 c.15, ha señalado que las potestades del Tribunal Constitucional y
los tribunales de fondo o de mérito deslinda su ámbito, dando un sentido de separar
la inconstitucionalidad que resulta de cumplir la ley, cuestión que compete al Tribunal
Constitucional por la vía de una acción de inaplicabilidad, en manifiesta discordancia
de la inconstitucionalidad que deriva de infringir la ley, asunto que atañe enmendar a
los tribunales de fondo, más aun teniendo presente que la aplicación de las normas
impugnadas implica un conflicto de exegesis legal, tomando en consideración que
la jurisprudencia judicial ha consolidado en los últimos años una interpretación
uniforme, y no siendo esta vía – la inaplicabilidad del artículo 93, N°6, constitucional
– la llamada a resolver un tema de competencia determinada por la Excma. Corte
Suprema, en ejercicio del legítimo derecho que le otorga la Constitución y la ley
para resolver criterios de unificación de su propia jurisprudencia;
3°) Que esta Magistratura ha señalado “que la protección constitucional del
trabajo a que se refiere el artículo 19, N°16, de nuestra Carta Fundamental, “no se
limita sólo a garantizar la libertad de elección y de contratación laboral, sino que,
al incluir la garantía constitucional el reconocimiento expreso de la libertad de
trabajo y su protección, la Constitución extiende la protección al trabajo mismo, en
atención al compromiso inseparable de respeto a la dignidad del trabajador en la
forma en efectúa su labor y a la ineludible función social que cumple el trabajo”
(STC roles Nos. 2086-12, 2110-12, 2114-12, 2182-12, 2197-12); […] Que lo que la
Constitución protege es “un trabajo de calidad, con condiciones justas y favorables de
trabajo o de la actividad lícita desempeñada” (Daniela Marzi Muñoz: “Derecho al
trabajo: Trabajo con contenido y fines”, en Derechos económicos, sociales y culturales
en el orden constitucional chileno, Ed. Librotecnia, Santiago, 2012, p.127). El trabajo
que debe protegerse es el “trabajo digno” y el “trabajo decente”. El trabajo digno,
según lo ha señalado el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de
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0000153
CIENTO CINCUENTA Y TRES
Naciones Unidas, es aquel que respeta los derechos fundamentales de la persona
humana, así como los derechos de los trabajadores en lo relativo a condiciones de
seguridad laboral y remuneración. También ofrecer una renta que permite a los
trabajadores vivir y asegurar la vida de sus familias. Estos derechos fundamentales
también incluyen el respeto a la integridad física y mental del trabajador en el ejercicio
de su empleo. Por su parte, el trabajo decente es aquel trabajo productivo para
hombres y mujeres en condiciones de libertad, equidad, seguridad y dignidad
humana (Daniela Marzi Muñoz: “Derecho al trabajo: Trabajo con contenido y fines”,
en Derechos económicos, sociales y culturales en el orden constitucional chileno,
Editorial Librotecnia, Santiago, 2012, p.131);” (Prevención de STC 2470, c. 9° y 12°);
4°) Que, en el caso concreto, resulta poco idóneo invocar los principios de
juridicidad y supremacía constitucional para inaplicar normas laborales, como
acaece en la especie, teniendo en consideración que como la Constitución no
distingue, la función jurisdiccional del Estado, en que estos la deben desarrollar
dinámicamente a través de un proceso que debe encontrarse previamente
establecido por ley. De esta forma, el conjunto de actos procesales que desarrolle el
órgano en concreto es el desenvolvimiento de las potestades que se le han atribuido y
la realización de la finalidad que se le ha encomendado, de forma tal que los tribunales
de justicia, y en especial el Poder Judicial se encuentra sujeto al principio de
juridicidad, en el desarrollo de toda actividad jurisdiccional;
5°) Que las reglas del pensamiento jurídico-constitucional nos llevan a que las
estructuras argumentales estén referidas a una conceptualización suficientemente
precisa de su naturaleza y objetivo; que las propiedades o las variables estén
comprendidas en un amplio tipo y espectro de soluciones jurisdiccionales y que el
concepto que se tenga sea susceptible de racionalizar en propiedades o en variables el
tema jurídico acotado de que se trata (interpretar la ley laboral);
6°) Que resulta de poca pertinencia la acción de inaplicabilidad consagrada en
el artículo 93, N°6, constitucional, para solucionar el caso concreto deducido en estos
autos, puesto que en materia de jurisdicción y competencia el Tribunal Constitucional
no puede ser convocado a dirimir una contienda eminentemente jurisdiccional, y
las consecuencia que derivan de una línea jurisprudencial que no favorece las
expectativas de una de las partes, puesto que una acción de tal naturaleza implica por
tanto una indebida intromisión en la esfera de atribuciones de los tribunales del orden
laboral, sustituyéndose esta sede constitucional a la instancia jurisdiccional ante la
cual se encuentra radicado con arreglo a la ley el conocimiento y juzgamiento del
asunto;
7°) Que, además, no podemos desconocer, que el fenómeno de las garantías
constitucionales y su aplicación a todas las disciplinas jurídicas se ha denominado
constitucionalización del derecho y tiene su fundamento jurídico positivo en el inciso
2°, del artículo 5°, de la Constitución Política de la República que establece que: “Es
12
0000154
CIENTO CINCUENTA Y CUATRO
deber de los órganos del Estado (inclusive del Poder Judicial) respetar y promover los
derechos, garantizados por esta Constitución…”, más aun si se trata de aplicación de
tratados internacionales ratificados por Chile.
La condición en que se encuentre el funcionario en relación a los entes públicos
o Estado es también, en lo esencial, una relación de trabajador a empleador; siendo
los funcionarios ciudadanos y trabajadores, no existiendo ninguna razón de orden
científico y jurídico para negar a los funcionarios públicos el reconocimiento y la
protección de los derechos fundamentales que otorga la Constitución y los
mecanismos o vías legales para su ejercicio en sede jurisdiccional, por lo cual no cabe
más que inferir, que debe operar con la misma fuerza la protección de tales derechos
para ambos trabajadores, sean estos dependientes públicos o privados, de manera que
en virtud de los tratados internacionales vigentes en la materia, no resulta pertinente
invocar los artículos 38 ni 76 de la Carta Fundamental, puesto que la aplicación del
“principio de la primacía de la realidad” se sobrepone en el ámbito laboral;
8°) Que atendido lo expresado precedentemente, sólo cabe concluir que, por la
vía de la interpretación, los tribunales de fondo, mediante la aplicación de normas no
invocadas como inaplicables, pueden arribar a la conclusión de que dichos tribunales
especiales, siguen siendo competentes para conocer de las acciones referidas a los
funcionarios públicos;
9°) Que en mérito de lo expuesto y las consideraciones señaladas, este
previniente está por rechazar la acción de inaplicabilidad interpuesta a fojas 1 y ss.
Redactaron la sentencia las señoras y los señores Ministros que la suscriben.
Comuníquese, notifíquese, regístrese y archívese.
Rol N° 6779-19-INA.
SRA. BRAHM
Pronunciada por el Excmo. Tribunal Constitucional, integrado por su
Presidenta, Ministra señora MARÍA LUISA BRAHM BARRIL, y por sus Ministros señores
IVÁN ARÓSTICA MALDONADO, GONZALO GARCÍA PINO, CRISTIÁN LETELIER AGUILAR,
NELSON POZO SILVA, JOSÉ IGNACIO VÁSQUEZ MÁRQUEZ, señora MARÍA PÍA SILVA
GALLINATO, y señor MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ GONZÁLEZ.
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0000155
CIENTO CINCUENTA Y CINCO
Firma la señora Presidenta del Tribunal, y se certifica que los demás señora y
señores Ministros concurren al acuerdo y fallo, pero no firman por no encontrarse en
dependencias físicas de esta Magistratura, en cumplimiento de las medidas dispuestas
ante la emergencia sanitaria existente en el País.
Autoriza la Secretaria del Tribunal Constitucional, señora María Angélica
Barriga Meza.
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