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Alicia - PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD CIUDADANA E INSEGURIDAD

Esta tesis estudia la relación entre la percepción de inseguridad ciudadana y la inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada en Lima. Se evaluó a 423 estudiantes y se encontró evidencia de validez y confiabilidad en los cuestionarios utilizados. Los resultados mostraron que la percepción de inseguridad ciudadana se asocia con mayores respuestas de estrés por inseguridad urbana, y viceversa. Las mujeres presentan más temor mientras que los hombres tienden a la evitación. Además
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Alicia - PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD CIUDADANA E INSEGURIDAD

Esta tesis estudia la relación entre la percepción de inseguridad ciudadana y la inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada en Lima. Se evaluó a 423 estudiantes y se encontró evidencia de validez y confiabilidad en los cuestionarios utilizados. Los resultados mostraron que la percepción de inseguridad ciudadana se asocia con mayores respuestas de estrés por inseguridad urbana, y viceversa. Las mujeres presentan más temor mientras que los hombres tienden a la evitación. Además
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FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN, TURISMO Y PSICOLOGÍA

ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA


SECCIÓN DE POSGRADO

PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD CIUDADANA E INSEGURIDAD


URBANA EN ESTUDIANTES DE UNA UNIVERSIDAD PRIVADA,
EN LA CIUDAD DE LIMA

PRESENTADA POR
KATIUSKA PENELOPE ALIAGA GIRALDO

ASESORA
DANITSA ALARCÓN PARCO

TESIS PARA OPTAR EL GRADO ACADÉMICO DE MAESTRA EN


PSICOLOGÍA CON MENCIÓN EN PSICOLOGÍA CLÍNICA

LIMA – PERÚ

2020
Reconocimiento - No comercial - Sin obra derivada
CC BY-NC-ND
El autor sólo permite que se pueda descargar esta obra y compartirla con otras personas, siempre que se
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[Link]
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN, TURISMO Y PSICOLOGÍA

ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA

UNIDAD DE POSGRADO

PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD CIUDADANA E INSEGURIDAD URBANA EN


ESTUDIANTES DE UNA UNIVERSIDAD PRIVADA, EN LA CIUDAD DE LIMA.

TESIS PARA OPTAR EL GRADO ACADÉMICO DE


MAESTRA EN PSICOLOGÍA CON MENCIÓN EN PSICOLOGIA CLÍNICA

PRESENTADO POR:
KATIUSKA PENELOPE ALIAGA GIRALDO

ASESOR:
Mg. DANITSA ALARCÓN PARCO

Lima, Perú
2020
DEDICATORIA

A mi hija por su amor y ser fuente de inspiración

A mi madre por todas sus enseñanzas, en recuerdo a ella.

ii
AGRADECIMIENTOS

A todas las personas que colaboraron como parte de la muestra.

A mis amigos y colegas por su apoyo y quienes a través de sus comentarios

enriquecieron el trabajo realizado.

iii
ÍNDICE DE CONTENIDO

Portada i

Dedicatoria ii

Agradecimientos iii

Índice de contenidos iv

Índice de tablas vi

Resumen viii

Abstract ix

Introducción x

CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO 12

1.1 Bases Teóricas 12

1.1.1. Percepción de Inseguridad ciudadana 17

1.1.2. Inseguridad Urbana 18

1.2 Evidencias Empíricas 22

1.2.1 Antecedentes nacionales 22

1.2.2 Antecedentes internacionales 24

1.3 Planteamiento del problema 31

1.3.1 Descripción de la realidad problemática 31

1.3.2 Formulación del problema 34

1.4 Objetivos de la investigación 34

1.4.1 Objetivo general 34

1.4.2 Objetivos específicos 33

1.5 Hipótesis y variables 35

iv
1.5.1 Formulación de las hipótesis 35

1.5.2 Variables de estudio 36

1.5.3 Definición operacional de las variables 36

CAPÍTULO II: MÉTODO 38

2.1 Tipo y diseño de investigación 38

2.2 Participantes 38

2.3 Medición 39

2.4 Procedimiento 45

2.5 Análisis de los datos 47

CAPÍTULO III: RESULTADOS 49

3.1 Análisis de evidencias psicométrico 49

3.2 Análisis descriptivo 55

3.3 Análisis de normalidad 56

3.4 Análisis correlacional 57

3.5 Análisis comparativo 59

CAPÍTULO IV: DISCUSIÓN 61

CONCLUSIONES 72

RECOMENDACIONES 73

REFERENCIAS 75

ANEXOS 82

v
ÍNDICE DE TABLAS

Pág

Tabla 1 Cargas factoriales y correlaciones ítem-test corregidas de la 50

Escala de Percepción de Inseguridad Ciudadana.

Tabla 2 Cargas factoriales y correlaciones ítem-test corregidas del 52

Cuestionario de Inseguridad Urbana.

Tabla 3 Estadísticos descriptivos de las variables percepción de 56

inseguridad ciudadana e inseguridad urbana.

Tabla 4 Estadísticos de normalidad de las variables percepción de 57

inseguridad ciudadana e inseguridad urbana

Tabla 5 Matriz de correlaciones de las variables percepción de 58

inseguridad ciudadana e inseguridad urbana y edad.

Tabla 6 Diferencias entre las variables de percepción de inseguridad 59

ciudadana e inseguridad urbana según sexo.

Tabla 7 Diferencias entre las variables de percepción de inseguridad 60

ciudadana e inseguridad ciudadana según si fue víctima de la

inseguridad.

vi
ÍNDICE DE FIGURAS

Pág

Figura 1 Gráfico de sedimentación de la Escala de Percepción 50

de Inseguridad Ciudadana

Figura 2 Gráfico de sedimentación del Cuestionario de Inseguridad 51

Urbana

vii
RESUMEN

Se realizó un estudio cuantitativo de estrategia asociativa comparativa, de

corte transversal con el objetivo de determinar la relación que existe entre

percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana en estudiantes de una

universidad privada, en la ciudad de Lima. La muestra estuvo conformada por 423

estudiantes, 22% varones y 78 % mujeres, la edad promedio fue de 21.31 años (σ

= 2.63). Provenientes principalmente de los distritos de Santiago de Surco,

Chorrillos y Miraflores. El 27. 3% había sido víctima en los últimos 12 meses, de

este porcentaje el 78. 5% fueron mujeres. Se halló evidencias psicométricas de

validez y confiabilidad para el cuestionario de seguridad ciudadana en las

preguntas de percepción de inseguridad ciudadana y del Cuestionario Inseguridad

Urbana. Se concluye que la percepción de inseguridad ciudadana se asocia a

mayores respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana, y viceversa. Las

mujeres presentan una mayor respuesta afectiva y de activación fisiológica (temor,

miedo), mientras que los hombres tienen más respuestas por evitación, y

conforme avanza la edad las respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana

serán menores, finalmente los que tuvieron la experiencia de ser víctimas

presentaron mayores respuestas de inseguridad urbana.

Palabras clave: inseguridad urbana, percepción de inseguridad ciudadana

viii
ABSTRACT

A quantitative study of comparative associative strategy, of transversal cut,

was carried out with the objective of determining what relationship exists between

perception of citizen insecurity and urban insecurity in students of a private

university, in the city of Lima. The sample consisted of 423 university students,

22% male and 78% female, the average age was 21.31 years (σ = 2.63). Their

origin was mostly from the districts of Santiago de Surco, Chorrillos and Miraflores.

27. 3% had been a victim of criminal acts in the last 12 months, of this percentage

78. 5% were women. Psychometric evidence of validity and reliability was found for

the citizen security questionnaire for the questions of citizen insecurity and the

Urban Insecurity Questionnaire. It is concluded that the perception of citizen

insecurity is associated with greater responses to the stress of urban insecurity,

and vice versa. Women have a greater emotional response and physiological

activation (fear), while men have more responses of avoidance, and as the age

progresses the responses to the stress of urban insecurity will be lower, finally the

victims presented greater perception of citizen insecurity.

Key words: perception of citizen insecurity, urban insecurity

ix
INTRODUCCIÓN

En los países de Latinoamérica los ciudadanos reportan con frecuencia

diversas formas de violencia, muchas de estas vivencias se relacionan a eventos

de inseguridad ciudadana, las cifras van en incremento, escenario que atenta

directamente con el derecho a la seguridad; los organismos internacionales han

llegado a considerar la Región en “crisis de seguridad” (Páez, C. A., Peón, I. E., y

Ramírez, Y., 2018; Organización Mundial de la Salud [OMS], 2012; Programa de

las Naciones Unidas para el Desarrollo [PNUD], 2013).

En el Perú el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 2018),

reportó que los delitos habían disminuido en los últimos cinco años en la zona

urbana de Lima y otras capitales del país; empero 1 de cada 10 hechos delictivos

fueron realizados con arma de fuego, los robos de carteras, dinero y celulares son

los más frecuentes, y el grupo de 15 a 44 años (66.1%) vivió algún tipo delito. Las

experiencias objetivas son un lado del problema, el otro es la percepción de

inseguridad que representa la experiencia subjetiva que tienen los ciudadanos,

esta alcanzó un 92% en la provincia de Lima según el INEI (2019).

Las respuestas emocionales ante la experiencia de inseguridad objetiva o

subjetiva se asocian a diversos factores que facilitaría comportamientos

adaptativos o desadaptativos, que pueden ir desde un nivel bajo de estrés hasta el

nivel de estrés post traumático (Vuanello, 2006)

Se realizó este estudió con el objetivo de determinar la relación que existe

entre percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana en estudiantes

de una universidad privada en la ciudad de Lima. El enfoque es cuantitativo, de

diseño asociativo de tipo comparativo transversal (Ato, López y Benavente, 2013).

x
La muestra fue no probabilística y por conveniencia para la recolección de los

datos (Hernández, Fernández y Baptista, 2014). El tamaño muestral (n=202) se

obtuvo con el programa informático G* Power (versión3.1.9.4) (Faul, Erdfehler,

Bichner y Lang, 2009), sin embargo, contestaron las evaluaciones 423 estudiantes

de 18 años a más, quienes se encontraban matriculados en el semestre

académico en el cual se realizó la evaluación. Se utilizaron tres instrumentos de

medición: una ficha sociodemográfica creada para este estudio, el Cuestionario de

Inseguridad Urbana de Vuanello (2006) y las preguntas de percepción de

inseguridad Urbana extraídas del Cuestionario de Seguridad Ciudadana. Capítulo

600 de la Encuesta Nacional de Programas Presupuestales – ENAPRES – 2016.

La investigación está organizada en cuatro capítulos. El capítulo I,

comprende el marco teórico, donde se revisa el estado del arte de las variables de

estudio, las evidencias empíricas de estudios previos, la formulación del problema,

los objetivos e hipótesis de estudio. El capítulo II, presenta la descripción de: tipo y

diseño de estudio, participantes, instrumentos de medición, procedimiento, así

como las especificaciones para los análisis estadísticos de los datos. El capítulo

III, abarca los resultados del análisis de evidencias psicométricas de los dos

instrumentos utilizados y los análisis descriptivos, de normalidad, correlacionales,

y comparativos. En el capítulo IV se realiza la discusión de los resultados

estadísticos, dando respuesta a los objetivos e hipótesis y hallazgos de la

investigación. Finalmente, se exponen conclusiones, recomendaciones y en los

anexos se adjunta los instrumentos de evaluación.

xi
CAPÍTULO I MARCO TEÓRICO

1.1 Bases Teóricas

La seguridad humana se garantiza con la protección de las libertades

fundamentales, que implica vivir sin temor, sin carencias y con dignidad. Ellas

están relacionadas a factores económicos, políticos, de salubridad, alimentación,

integridad física, ambiente y comunidad (OMS, 2012; Periago, 2012). Sin

embargo, en la última década para Latinoamérica la inseguridad es de

preocupación pública, el incremento de las tasas de criminalidad y victimización

llevan a considerar a los expertos como una crisis de seguridad, aun cuando hay

informes con datos que reportan mejora, la inseguridad ocupa un lugar prioritario

en la preocupación de países como México y los localizados en América Central y

del Sur (Muggah y Aguirre (2018); Muratori y Zubieta (2013); Páez, et al. (2018)).

Los niveles más altos de agresiones físicas y robos violentos denunciados en el

mundo, se registran en América del Sur (Muggah y Aguirre, 2018).

Así mismo, las encuestas de victimización realizadas por la Oficina de las

Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, 2017) confirman las altas

tasas de estos crímenes, que numéricamente es de 426.28 por cada 100,000

habitantes, reportan que para Latinoamérica la violencia callejera es de 59%, el

crimen organizado y la violencia relacionada con pandillas ambos con 51%, y el

2016, un 36% afirmó haber sido víctimas de un crimen, todos estos datos sólo

superados por la violencia contra las mujeres (65%) y niños (63%) que son

generalizados; añaden que los países con mayor victimización son Venezuela

12
(48%), México (46%) y Argentina (41%) y Ecuador es el país con el nivel más bajo

de victimización (29%).

Este contexto estimula temor, restringe el ejercicio de las libertades, el

desarrollo de las capacidades personales, así como una sana interacción social;

más aún cuando el cuerpo y los bienes de las personas se ven afectados, eventos

que imposibilitan un óptimo desarrollo humano debido a la inseguridad ciudadana.

(Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo [PNUD], 2013).

En Perú, la Encuesta Nacional por Resultados - ENAPRES (INEI, 2019)

reportó que el 26.4% de la población de 15 o más años ha sido víctima de algún

hecho delictivo en los últimos 12 meses, fueron víctimas los hombres en 26.4% y

las mujeres en un 25.9%; por grupos etarios muestra que el 32.7% tiene 15 a 29

años, el 28.2% es de 30 a 44 años, el 25.2% de 45 a 64 años y el 12.6% es mayor

de 65. Estos datos revelan que la población de jóvenes es la más victimizada.

Según el INEI (2019), los hechos delictivos que más se registraron son:

robo de dinero, cartera o celular en un 14.3%, el intento de robo de los mismos

bienes fue reportado por un 4.8%, la estafa con un 4.5%; el 10.1% de los hechos

delictivos fueron realizados con arma de fuego y el 11.6% de la población ha sido

víctima de más de un hecho delictivo; el 4.7% de las viviendas han sido

perjudicadas por robo y el 5.5% por intento de robo. Sólo el 16.5% de las personas

víctimas denunció los hechos, de los que no hicieron la denuncia el 32.8%

considera que es una pérdida de tiempo, el 24.6% dice desconocer al delincuente

y el 15.8% considera que es un delito de poca importancia; cuando comparan

13
estos índices por años, se observó que en 2013 la población víctima de algún

delito fue el 35.9% y el año 2018 llegó al 25.7%, lo que haría suponer que las

acciones para contrarrestar el actuar delictivo están siendo efectivas; sin embargo,

los datos de la percepción de inseguridad ciudadana evidencian cierta estabilidad

desde el 2013 (87.6%) al 2018 (86.3%), solo se halla un ligero incremento en las

cifras del 2016 (90%)

El INEI (2019) encontró que la percepción de inseguridad fue de 92%,

cuando evaluó por género los porcentajes son muy parecidos, igualmente por

grupos etarios las cifras muestran poca variabilidad entre ellos. Estos reportes son

significativos ya que expresarían una elevada y constante experiencia de temor,

como los hallados en estudios de otros países de la región (Muggah y Aguirre,

2018).

En Lima provincia durante el año 2013, el 40.4% de la población fue víctima

de algún hecho delictivo, el año 2018 bajó significativamente al 28.4%; los delitos

más frecuentes siguen siendo el robo de cartera, dinero, celular y respecto a la

percepción de inseguridad en Lima el 2013 registró un 88.5%, y el 2018 fue un

90.5% (INEI, 2019)

Otro estudio, realizado por el Instituto de Opinión Pública de la Pontificia

Universidad Católica del Perú (IOP-PUCP, 2018), evidencia que el principal

problema percibido por los habitantes de Lima es la inseguridad ciudadana

(81.1%) hallaron cifras similares en el Callao (81.8%); reportan que hay un

incremento con relación al 2017 (75.4% para los limeños y 72.5% para los

14
chalacos). En este mismo estudio las personas encuestadas también respondieron

acerca de la sensación de seguridad, el 11.6% manifiesta sentirse segura en Lima,

mientras que el 57.5% expresó sentirse insegura. Resalta la percepción de

inseguridad en Lima Norte (63.9%) en contraposición con Lima Sur (15.5%) siendo

esta la zona donde hay una percepción de mayor seguridad. En el Callao el 46.8%

manifestó sentirse insegura.

El informe del Ministerio del Interior de Perú (MININTER, 2018), señala que

la delincuencia ha sido uno de los principales problemas percibidos por los

ciudadanos, para el 2013 el 40.4% de la población consideraba que era el

principal problema de la ciudad, ubicó en segundo lugar a la pobreza (38.9%);

desde el 2017, la corrupción es considerada el principal problema (60.1%) y

desplazo a un segundo lugar a la delincuencia (39.6%).

El IOP-PUCP (2017), refiere que los altos índices de percepción de

inseguridad y desconfianza se ha desarrollado desde varios años atrás, y no sería

debido a la coyuntura actual, consideran que la percepción de inseguridad es alta

y homogénea para las variables sociodemográficas: sexo, edad, nivel

socioeconómico o macro región. El 86% se siente atemorizado de caminar de

noche por la calle y es el sexo femenino (88.9%) que siente más este temor.

Amaya, Espinoza y Vozmediano (2011), encontraron que a nivel global los

estudiantes universitarios en Lima tienen temor al delito en entornos próximos a la

universidad, espacios como la calle y/o el transporte público. El temor es mayor en

mujeres y en particular para las que pertenecen al nivel socioeconómico alto,

15
también señalan que la convivencia con el delito les hace pensar que está en

todos lados, de modo que hay cierta adaptación o acostumbramiento al mismo. En

la percepción de inseguridad, los de nivel educativo superior presentaron en Lima

el porcentaje más alto, el 2013 presentaban 92.4%, en el 2016 se incrementó a

95.2% y para el 2018 bajó al 91.3%. Es necesario señalar que esta población

presenta mayor presencia de experiencias de haber sido víctima de algún hecho

delictivo, el 2013 estuvo en 40.6%, y el 2018 presentó un 27%.

Un editorial del Diario Gestión (junio, 2019), considera que la población está

haciendo cambios en sus hábitos de vida para evadir ser víctima de la

delincuencia común, que la población urbana está renunciando a la cotidianeidad,

obligada por el miedo y la sensación de desamparo, que atribuyen al crecimiento

de la delincuencia y el incremento del uso de armas de fuego, que para Lima ha

subido al 15.5% (INEI,2019), refieren que ello quita libertad a las personas cuando

se autoimponen lo que denominan toques de queda, basan sus reflexiones en el

análisis de los datos del informe semestral de Seguridad Ciudadana del INEI

(2019), donde se reportó que el 21.1% de habitantes de las ciudades de más de

20,000 han cambiado sus hábitos, siendo los jóvenes de 15 a 29 años los más

afectados (32.7%) y las mujeres se sienten inseguras a cualquier hora del día

(71.2%) (IOP-PUCP, 2017). Otros medios periodísticos escritos o televisivos

también informan con frecuencia cómo la población joven universitaria es afectada

por la delincuencia ([Link] [2020]; [Link] [abril, julio, 2019];

[Link] [Link] [abril, 2017];

[Link] [2016]).

16
1.1.1. Percepción de la inseguridad ciudadana

La percepción de inseguridad según el INEI (2016), es la expresión de la

sensación que tiene la población que puede llegar a ser víctima de algún evento

delictivo o hecho que atente en contra de su integridad física o moral, su seguridad

y donde sus derechos serán vulnerados, incluye la evaluación de la posibilidad de

que involucre peligro, daño o riesgo ocasionado por algún delito. Como se puede

apreciar responde a la experiencia subjetiva de quien la vive. La definición fue

realizada para una medición en un periodo de tiempo de 12 meses.

Comprender la probabilidad de ser víctima es complejo (Instituto de

Defensa Legal [IDL] – Seguridad Ciudadana, 2017), involucra dos componentes:

uno objetivo que es el riesgo objetivo de ser víctima de la inseguridad y otro

subjetivo que abarca los sentimientos de vulnerabilidad, originados por

experiencias pasadas, propias o ajenas y por lo tanto con características de

singularidad para cada la persona.

Otros indicadores que diferencian los dos modos de experiencia ante la

violencia son los datos registrados por la policía en diversas modalidades; una es

la evidencia objetiva de la inseguridad y otra el haber tenido conocimiento de los

actos delincuenciales en la sociedad ya sea de forma directa o indirecta que

representa la variable subjetiva conocida como percepción de inseguridad.

Para Carrión (2004), el concepto percepción de inseguridad, es entendido

como una problemática de nuestros tiempos con un impacto a nivel individual y

17
colectivo, que se va incrementando cuando el impacto social y económico es

mayor.

Costa y Romero (2010), para la evaluación de la inseguridad ciudadana

proponen tres variables: a) percepción de inseguridad, que definen como la

probabilidad de la ocurrencia de un hecho delincuencial o el temor de ser víctimas

de la misma; b) victimización, señalada como la vivencia de hechos de violencia

o despojo; y c) segurabilidad, precisada como percepción de los ciudadanos

acerca de los recursos institucionales que existen en su entorno y permite prevenir

y protegerse de las amenazas a la seguridad. Vuanello (2006), refiere que las

mediciones entre del incremento de victimización y de la inseguridad muestran

una relación directa.

1.1.2 Inseguridad urbana

Vuanello (2006), desde una perspectiva psicológica presenta el constructo

inseguridad urbana, como sinónimo de temor al delito o miedo al delito, lo describe

como un sentimiento de inseguridad, y lo califica como una dimensión subjetiva

que es diferente de la criminalidad real u objetiva y afecta a las personas de modo

distinto a otros eventos traumáticos.

Este tipo de miedo emerge a partir de las experiencias reales de

victimización, y a ello se adiciona las percepciones con las que se construirían

miedos nuevos, miedos a los otros, a lo conocido y desconocido (Domínguez;

como se citó en Vuanello 2006).

Amaya et al (2011), refieren que el temor al delito es una experiencia

18
emocional, causada por la eventualidad de ser víctima de un hecho delictivo.

Ramos, Piqueras, Martínez y Oblitas (2009), señalan que la emoción está

compuesta por un grupo de respuestas a nivel: cognitivo/subjetivo;

conductual/expresivo y fisiológico/adaptativo, siendo así considerada una

experiencia multidimensional. El miedo es una emoción relacionada a la respuesta

de lucha y huida ante una amenaza, es adaptativa ante una amenaza ya sea esta

percibida como tal o real y que perturba nuestra seguridad emocional o física, así

también su función es incrementar la probabilidad de supervivencia y / o

reproducción de un individuo. El argumento general es que las emociones son

funcionales en el sentido de que ayudan al individuo para tratar o superar los

problemas (Clark y Beck, 2012), sin embargo, no es la única función de las

emociones.

Según Vuanello (2006, 2009), la sensación de desprotección subjetiva, se

manifiesta con cambios en el estado físico y mental particular en la persona, estas

respuestas son reforzadas cuando se naturalizan las situaciones y se normaliza

por su frecuencia; es importante entonces que se considere la exposición por

repetición, que puede asociarse a la narrativa social de los mensajes

traumatizantes, así como al rol que cumplen los medios de comunicación que

facilitarían el estado de re victimización constante.

El miedo al delito tiene como síntomas más recurrentes: cambios en el

sueño, cansancio generalizado, carencia o disminución de energía, perturbación

de las relaciones sociales, cogniciones negativas del presente, pero sobre todo del

19
futuro, ansiedad, alteración de las funciones de concentración y memoria. Con

estos síntomas la persona suele reaccionar evitando hacer cosas, con retraimiento

y aislamiento, se aprecia un miedo predominante y la evocación con imágenes de

la situación vivida, recuerdo de relatos de otros o conocidos a través de algún

medio de comunicación. Esta sintomatología caracteriza la instalación de un

trauma psíquico, al haberse producido una respuesta de alteración generalizada

que fue estimulada por situaciones o condiciones en la cual la persona evalúa su

integridad amenazada.

El miedo de victimización delictual se generalizaría por aprendizaje vicario,

incluye la observación directa y escuchar las narrativas de quienes han sido

víctimas. El “miedo al delito” comprendido como construcción social implica

sentirse y saberse víctima sin serlo, donde la persona al haber sido testigo de

situaciones criminales en su entorno debilita la credibilidad en sus propios

recursos y la confianza en tener protección de las entidades estatales, estos

aspectos facilitarían la percepción de daño y respuestas similares a los que tienen

la experiencia de víctima (Vuanello, 2006, 2009).

Esta modalidad de aprendizaje humano es por imitación, un observador

puede adquirir habilidades cognitivas, patrones de conducta, creencias y actitudes

a través de la observación. Esta concepción ha contribuido a entender cómo no

sólo las experiencias directas tienen una influencia para incorporar una conducta,

sino que además hay un proceso intrínseco poderoso para la emisión de una

respuesta objetiva y subjetiva (Bandura, 1987).

Según Vuanello (2006, 2009), las respuestas psicológicas que se identifican

20
en estas circunstancias son característicos del estrés, explicado por la teorías

interactivas o transaccionales (Lazarus y Folkman, 1984), la cual determina que el

estrés se origina a través de la interacción de la persona con el ambiente, donde la

valoración de la demanda y de sus recursos es para el individuo entendida como

desmedida, que le puede generar un daño-perdida, una amenaza o un desafío lo

cual afectaría su bienestar personal o lo pondría en peligro; la siguiente valoración

es de sus recursos de afrontamiento, que incluye las habilidades para actuar ante

la situación ya sea haciendo uso de habilidades propias, de su red de apoyo social

y recursos tangibles, esta evaluación sería la activadora de sentirse asustada,

desafiada u optimista para luego hacer una reevaluación, así se generaría el

proceso de retroalimentación que ocurre durante la interrelación entre la persona y

las demandas externas o internas. Para Crespo y Labrador (2003), las situaciones

con resultados inciertos generan mayor nivel de estrés y se relacionan al bajo

grado de predictibilidad e incertidumbre.

Según el modelo procesual de la respuesta al estrés (Huber, 1980) la

reacción o expresión de comportamiento a nivel motor, nivel neurovegetativo y

nivel subjetivo-cognitivo, se manifiestan frente al peligro que amenaza. Bellock,

Sandín y Ramos (2008), definen la respuesta del estrés con el componente de las

respuestas fisiológicas mas no totalmente con las psicológicas.

Por otro lado, es necesario comprender las estrategias de afrontamiento

que emergen cuando la persona realiza esfuerzos conductuales y cognitivos para

enfrentar demandas concretas, logra con ello eliminar el estado emocional del

estrés, entonces esta sucesión de acciones concretas y específicas se adecuan al

21
contexto y pueden cambiar según las condiciones que los desencadenen

(Cassaretto, Chau, Oblitas y Valdez, 2003).

Es necesario considerar que los estudios acerca de las emociones afirman

que es un concepto supraordinal y que el estrés y el afrontamiento son parte de

una “unidad conceptual” (Lazarus, 1999). Tras esta afirmación las emociones

serían las que brindan más información acerca del proceso del estrés, aun cuando

comparten aspectos multidimensionales como son los fisiológicos, cognitivos,

conductas manifiestas y conciencia, revelan una gran complejidad, es así que la

emoción del miedo cuya función de protección prepara al cuerpo para la huida

desde un punto de vista funcional es adaptativa (Reeve, 1995; Gluck, Mercado y

Myers, 2009).

1.2 EVIDENCIAS EMPÍRICAS

1.2.1 Antecedentes nacionales

Barbachán, Cajas, Ramos y Sánchez (2017), realizaron un estudio

cualitativo de diseño fenomenológico, con el objetivo de conocer las

representaciones sociales de la inseguridad ciudadana en estudiantes de

universidades públicas y privadas de Lima. Los 20 individuos de la muestra

provenían de estratos socioeconómico B, C y D, con una edad promedio de 22

años. Aplicaron entrevistas semiestructuradas con categorías como: edad, nivel

socioeconómico, conocimiento respecto a la inseguridad y violencia del entorno.

Reportaron que la mayoría de entrevistados sentían inseguridad cuando se

trasladaban de sus domicilios a su universidad y tenían la percepción que hay

22
poca seguridad ciudadana. También refirieron haber sido víctimas de robos de sus

celulares y sus laptops en el vehículo que los transportaba, a excepción de uno,

todos los entrevistados habían sido asaltados en más de una oportunidad,

amenazados con cuchillos, tuvieron temor por su integridad, por su vida, se

sentían vulnerables, recibieron amenazas de muerte y sexuales. Además, vivían

experimentando miedo a ser asaltado e inclusive morir en esas circunstancias, el

grupo de mujeres manifestó sentir miedo a sufrir una agresión sexual como

violación o abuso; todos refirieron miedo incrementado en los últimos años. Sus

miedos incluían a sujetos reales o imaginados, como al asaltante, a la agresión en

un robo, inclusive a la policía. Informan que la percepción del acrecentamiento de

la inseguridad ciudadana junto con la violencia criminal tendría como causas

principales los problemas de corrupción gubernamental, salarios bajos, desempleo

y policía poco confiable. Refieren que los participantes expresaron que hay más

inseguridad porque los delincuentes no son castigados, perciben que muchas

veces se confunden o intercambian el rol de policías y ladrones, piensan que los

miembros policiales están involucrados como secuestradores y extorsionadores e

incluso que dirigen a las bandas criminales, además demuestran desconfianza de

las autoridades a quienes las perciben como ausentes o inclusive que constituyen

parte de mafias.

Barbachán, et al (2017), también reportaron que el actuar impune de la

delincuencia se da con y sin denuncias; la posibilidad de actuar por vía judicial es

inhibida por la percepción de corrupción en la policía, jueces, magistrados.

Describen que tanto la violencia y el delito derivados de la inseguridad ciudadana,

afectan las estructuras del Estado y a los jóvenes quienes percibían estos eventos

como restrictivos para sus oportunidades reales y el derecho a una vida tranquila.

23
Añaden que los estudiantes universitarios son vulnerables y de fácil

accionar para la delincuencia, considerándolos las nuevas víctimas. Los individuos

de sexo femenino son quienes presentan una mayor tendencia a experimentar

miedo relacionado a la violencia en las calles y al crimen por la inseguridad

ciudadana con la que convive, sin embargo, los hombres son los más

victimizados. Reportan que los estudiantes universitarios vivencian la inseguridad

producto de la violencia y criminalidad en diversos espacios ya sea en la periferia

como en lugares de mayor nivel económico de Lima, también reportan que la

delincuencia objetiva es más alta justamente en los lugares más céntricos y

sienten más inseguridad por el sistema de transporte y por ser víctimas de la

violencia por robos cuando se dirigen a la universidad desde sus domicilios;

también encontraron que la inseguridad ciudadana y el haber sido víctima fue

asociado con el cambio de actitudes ya que perciben que suelen estar en su

cotidiano más vigilantes y alertas con su entorno, y que esta situación afectaría el

desarrollo de sus estudios e incide en su futuro profesional.

1.2.2 Antecedentes internacionales

Paz & Ciudad (2017) desarrollaron un estudio cuantitativo, descriptivo –

correlacional, en una muestra de 224 estudiantes de la Universidad Nacional

Autónoma de Honduras en el Valle de Sula; su objetivo fue analizar la percepción

acerca de la Seguridad Ciudadana que tenían para conocer la situación de

violencia e inseguridad en la ciudad de San Pedro Sula. Los estudiantes provenían

de diversas escuelas: 54 de ciencias de la salud, 40 de Ingeniería, 67 ecónomo

administrativas y 63 de ciencias sociales y humanidades.

24
El instrumento de medición aplicado fue el cuestionario sobre la percepción

de seguridad ciudadana, el cual contenía preguntas obligatorias, dicotómicas,

politómicas y abiertas. Reportan que la percepción de inseguridad en los

estudiantes es elevada para lugares públicos, el 51% se percibe como poco

seguro y con la sensación que la seguridad pública continuará mal. Consideran el

desempleo como causa de violencia e inseguridad. Hallaron que los espacios

comunitarios son percibidos con una sensación de mayor seguridad y lo

relacionan con relaciones sociales más próximas, la confianza por las instituciones

públicas es débil, que se explicaría por la percepción de una pobre o nula

efectividad en el ejercicio de sus funciones. También caracterizan la violencia

objetiva, donde resaltan delitos como: robos a la persona o a sus casas,

relacionado con un impacto económico significativo y efectos en el bienestar

psicológico, social, económico, etc. Refieren que el miedo al delito limita la

realización de actividades en espacios públicos, incrementa relaciones conflictivas,

y la necesidad de protegerse con medidas preventivas.

Romero, Salinas, Salom, Sánchez y Espig (2015), analizaron la

problemática de victimizaciones en 527 estudiantes de medicina, en una muestra

no probabilística de voluntarios en Valencia, Venezuela. El 67.7% eran mujeres,

con una edad promedio de 21.45 (18 a 41 años), el 56.5% provenía del estrato

socioeconómico medio bajo y el 56.2% utilizaba el transporte público. Aplicaron

encuestas con la modalidad de cuestionarios administrados mediante

interrogatorio. Hallaron que el 75% se informaba acerca de temas de inseguridad

a través de Intranet, señalan que el 89.9% de estudiantes percibieron que el robo

era el delito más frecuente y el lugar donde más ocurría la mayoría de las

25
victimizaciones era el edificio de ciencias biomédicas. Los tipos de eventos en su

mayoría fueron robos y hurtos; sin embargo, también se reportaron violaciones y

secuestros. Al 50.5% de los estudiantes les había ocurrido al menos una

victimización. Concluyen que la percepción de inseguridad personal llega a un

nivel alto. Identificaron a las acciones de prevención como inefectivas y los

equipos de seguridad no satisfacen la demanda de una adecuada seguridad.

Un estudio realizado por Jackson (2015) analizó la percepción de riesgo,

miedo a la criminalidad y cierre cognitivo desde una óptica objetiva y subjetiva. La

muestra estuvo conformada por un 28% de participantes procedentes de Italia,

63% de Bulgaria y 37% de Lituania, oriundos de grandes ciudades o villas

campestres, el promedio de edad fue de 50 años y la distribución por género fue

equitativa con casi un 50% de mujeres. Utilizaron la Encuesta Social Europea de

Preocupación por la Delincuencia (Jackson y Kuha, 2013), para la medición de

percepción del riesgo utilizaron tres grupos de preguntas: percepción de la

probabilidad de ser víctima penalmente, control percibido y percepción de

consecuencia; y la necesidad de cierre cognitivo fue evaluado con un grupo de

preguntas del cuestionario de Kruglanksi, Webster y Klem (1993). Reportan que la

percepción de la probabilidad de control y de consecuencia resultó

estadísticamente significativa como predictores de preocupación por la

delincuencia. Luego, la asociación entre juicios de probabilidad subjetiva y la

preocupación por la delincuencia fue más fuerte; y la necesidad de cierre cognitivo

se asocia positivamente con mayores consecuencias percibidas de victimización,

pero no con diferentes percepciones de la probabilidad y la capacidad de control

de victimización personal. Concluyen que los evaluados de Italia, Bulgaria y

26
Lituania tienden a preocuparse por: ser víctimas de un delito, que es probable que

se produzca en ellos, que es altamente posible que el evento pueda ocurrir y que

es difícil de controlar su naturaleza y ocurrencia.

Por su parte, Muratori y Zubieta (2013) realizaron una investigación

descriptiva de diferencia de grupos, con un diseño no experimental transversal, el

muestreo fue no probabilístico e intencional conformado por 126 individuos donde

el 31% eran hombres y 69% mujeres, el 66.7% procedían de diversas zonas de

Buenos Aires y 33.3% de Tucumán. Su objetivo fue conocer si existían diferencias

en la percepción del contexto social y clima social emocional en función de la

victimización y el miedo al delito en el contexto argentino. Los instrumentos

aplicados fueron: Cuestionario de Bienestar Social de Keyes (Blanco y Díaz,

2005), Clima Social Emocional (Rivera, 1992), Escala de Problemas Sociales

Percibidos (Páez, Fernández, Ubillos y Zubieta, 2004), preguntas de la Encuesta

Mundial de Valores 1999-2002 (World Values Survey [WVS]) (Inglehart, Basáñez,

Díez-Medrano, Halman y Luijkx, 2004), Escala de Miedo al Delito (Vozmediano

Sanz, 2010) y el Registro de Frecuencia de Victimización (Vozmediano et al.,

2008).

Afirmaron que la percepción de problemas sociales involucra una alta

preocupación de vivir con tranquilidad sin ser agredido y el poder conseguir el

trabajo que se desea. Encontraron también buenos niveles de bienestar social, sin

embargo, bajos en sentir que los otros son honestos, amables y capaces, estos

puntajes fueron similares en confianza institucional y percepción de emociones

positivas en el entorno social, donde existía el predominio de enojo y

desesperanza. El 55,6% fue víctima de un delito, los más frecuentes fueron el

27
acoso, las amenazas y el hostigamiento verbal, seguido del robo y atraco en la

calle. El miedo al delito se incrementa cuando el robo es en la calle o en la casa

cuando no hay nadie. También, encontraron que tener la experiencia de ser

víctima de un delito afectaría el bienestar de las personas, la percepción del clima

emocional, y no modifica las medidas de miedo al delito; agregan que tener la

experiencia de victimización con más de un tipo de delitos cambia las

percepciones, ya que a mayor variedad de delitos vividos mayores niveles de

miedo al delito, menor aceptación y actualización, perciben más problemas

sociales y un mayor clima de desesperanza. Los que obtuvieron puntajes más

altos de miedo al delito son más pesimistas, perciben menos aceptación social,

seguridad y respeto en la sociedad, y tenían muy baja confianza en las

instituciones.

Concluyen que por sí mismo el miedo al delito es un problema se halla sido o

no víctima, parece provocar serias consecuencias en el bienestar, percepción del

clima emocional y confianza institucional, la limitación del estudio está en que

trabajaron con una muestra intencional, pero instan a la replicación de estudios

que incluyan variables sociodemográficas como psicosociales.

Por otro lado, Liebnitzky y Montero (2013), con el objetivo de medir el miedo

al crimen e investigar si las teorías no latinoamericanas desarrolladas eran útiles al

aplicarlas a un grupo de jóvenes en la Universidad Central de Venezuela en

Caracas. La muestra estuvo constituida por 70 estudiantes del tercer semestre de

psicología, sus características fueron: 71.4% eran mujeres y 28.6 varones; la edad

promedio fue de 21 años (σ=4.69). El nivel socioeconómico de los participantes se

distribuyó en: 54 del nivel C y B (medio y medio/alto) y 16 del nivel D (bajo).

28
Utilizaron como instrumentos de medición: el Cuestionario de Inseguridad Urbana

(CIU) de Vuanello (2006) y un cuestionario de la importancia de problemas

políticos, adaptado del cuestionario alemán de Rüther (2005), estandarizado y

cerrado. El diseño fue de secciones cruzadas (crosssectional), descriptivo, y tenía

contenidos cuantitativos y cualitativos.

Hallaron que la paradoja victimización-miedo es caracterizada de modo

inverso para la muestra, es así que el 60.4% percibía el riesgo de ser víctima de

un crimen, el 71.4% respondió que la criminalidad era el problema más importante

para su país, el 97.1% pensaban que estos eventos impactaban su calidad de

vida, y en relación al género las mujeres obtuvieron puntajes más altos de miedo

al crimen en la escala fisiológica, a nivel afectivo 4.24 puntos más y en el cognitivo

tuvieron 2.33 puntos menos que los hombres. Cuando compararon a ambos sexos

la diferencia fue de 12.5 y respecto a los victimizados no hallaron diferencias

significativas. En cuanto al sector socioeconómico los estudiantes del sector D

puntuaron con menos miedo al crimen que los sectores C o B y los resultados más

significativos en la respuesta fisiológica fueron en el sector E (19.02 con 8.8 σ) y

en la conductual de 29.21 con σ 10.7 versus 28.67 y 13.8 σ para el sector C y B.

No hallaron diferencias significativas entre los individuos victimizados y los que no

tenían la experiencia. Tampoco hallaron correlación significativa entre la pregunta

cualitativa y los componentes del CIU. Concluyeron que tienden a tener más

miedo al crimen las mujeres aun cuando son menos victimizadas que los hombres;

la inversión de la paradoja victimización-miedo (la inseguridad subjetiva no refleja

la objetiva) en los barrios y las urbanizaciones, por un lado, y entre Caracas, Lima

y San Luis, muestra que el miedo al crimen es mayor en las urbanizaciones de

nivel más alto. Proponen la hipótesis que estar más acostumbrados a un alto nivel

29
de criminalidad disminuye el miedo en determinados espacios que podría estar

relacionado a la habituación, refieren que es una variable que requiere más

investigación. Finalmente, plantean que los barrios marginales tienen un alto nivel

de criminalidad, pero han creado normas ad hoc con las que evaden el peligro, las

cuales solo funcionarían en algunas zonas.

Vuanello (2006), realizó un estudio que tuvo dos objetivos, el primero

conocer cómo afectan los hechos delictivos a la población de jóvenes a quienes

considera que tienen una alta probabilidad de ser victimizados y el segundo fue

validar el CIU. La muestra del estudio piloto para el primer objetivo fue de 110

jóvenes (67 mujeres y 43 varones) que habían sido víctimas de delitos; el grupo

control fue conformado por 125 jóvenes. El segundo objetivo se aplicó a una

muestra de 922 jóvenes que quedó conformada por las características de ser

víctima o no víctima y por sexo, es así como 370 afirmaron haber sido víctimas, de

este grupo 169 eran mujeres y 201 varones; los jóvenes no víctimas fueron 552,

de los cuales 345 son mujeres y 207 varones, todos procedentes de la ciudad de

San Luis (Argentina). Las edades fueron agrupadas según criterios de la OMS

entre 14 y 21 (adolescencia media) 17 a 19 años (adolescencia tardía) y de 20 a

21 años (jóvenes adultos).

El estudio piloto definió los elementos que permitían comprender el

sentimiento de inseguridad urbana obteniendo indicadores que resultaron ser en

primer lugar el carácter limitante y en segundo lugar saberse que puede ser

afectado en sus necesidades fundamentales por las características del medio

externo y por la evaluación de su propia vulnerabilidad. Halló que los niveles de

30
estrés severo y post traumático fueron obtenidos por el grupo de jóvenes de

ambos sexos que habían sido víctimas. Sin embargo, el estrés severo y extremo

estuvo presente en el grupo de no víctimas en una proporción de 18 a 20%.

Ambos grupos presentaron mayor impacto en el sistema cognitivo y conductual a

nivel de estrés moderado y severo, para estrés severo y post traumático los

niveles afectivo y fisiológico son los que puntuaron más alto. Concluye que el

miedo al delito produce reacciones a nivel fisiológico, conductual, afectivo y

cognitivo y que el aprendizaje vicario es una vía de afectación a los individuos.

1.3 Planteamiento del problema

1.3.1 Descripción de la realidad problemática

Los reportes de incremento de las violencias en diferentes países ha

contribuido a que las zonas urbanas tengan muchos cambios en busca de

seguridad, que a su vez promueven que la calidad de vida de los ciudadanos

disminuya, Carrión (2004), refiere que estos cambios pueden ser urbanísticos,

como por ejemplo: el amurallamiento, nuevas formas de discriminación

residencial, enrejados de calles, presencia de conductas de angustia o desamparo

en la interacción social que incluye nuevos modos de socialización.

La percepción de inseguridad es una experiencia subjetiva que se vive como

real, condiciona las respuestas de las personas y guarda una estrecha relación

con el estado de ánimo de los miembros de una comunidad o como experiencia

individual (Martínez & Labatut, 2005).

31
A ello se suman los medios de comunicación cuando realizan una constante

repetición de los hechos delictivos que suceden en la ciudad, más allá del fin de

informar. Focás y Kessler (2015), refieren que para región latinoamericana el delito

y el sentimiento de inseguridad existentes son problemas y afirman que los medios

de comunicación no son neutros e inciden al darle un lugar mediático; por otro

lado Añanca (2016) señala que en el Perú los medios de comunicación tienen

discursos represivos, realizan la reproducción sistemática de noticias violentas,

estereotipan criminales y presentan sesgos cuando muestran los homicidios y

otros delitos comunes como únicos riesgos sociales, refiere que así se elaboraría

la construcción social de este fenómeno que denomina criminalidad.

Los delitos al ser difundidos y repetidos frecuentemente por los medios de

comunicación, se relacionan a la naturalización de estos hechos y a un estado de

re victimización de los observadores que incrementaría la sensación de

desprotección, que se expresaría en las personas en manifestaciones en su

estado físico y mental de modo diferente a otro tipo de eventos traumáticos; otros

investigadores también refieren que conocer un evento delictivo a través de un

contacto social o si se aprecian signos de desorganización en el espacio físico y

social del vecindario, incrementan el efecto sobre el miedo al delito (Stafford,

Chandola, y Marmot, 2007; Vuanello, 2006)

Se ha evidenciado que el miedo a la delincuencia se relaciona con un

deterioro de la salud mental, reducción de la actividad física, y una menor calidad

de vida; los participantes de un estudio realizado por Stafford et al. (2007)

informaron un mayor temor y presentaron 1,93 más posibilidad de ser más

32
propensos a tener depresión, hacían menos ejercicio físico, frecuentaban menos

veces a sus amigos y participaban en menos actividades sociales en comparación

con los participantes menos temerosos. Las actividades físicas y sociales

reducidas ayudaron a explicar el vínculo entre el miedo al delito y la salud. Los

investigadores instan a los profesionales de la salud pública promover acciones

dirigidas a la reducción del miedo y recomiendan que es necesario que se realicen

programas basados en evidencias.

En este contexto es necesario que desde la psicología se amplíe el

conocimiento de la Inseguridad Urbana como resultante de la vivencia de un

evento traumático, haciendo énfasis en la experiencia subjetiva con una

perspectiva cuantitativa. Estos porcentajes altos en la percepción de inseguridad,

en la población general y en los estudiantes universitarios en particular, que

muestran los estudios tienen una implicancia en la salud por la constante vivencia

de temor que se asocia a la sensación de desprotección y ello estaría afectando la

vida cotidiana, las costumbres, la tranquilidad de las personas, constituyéndose en

un problema de salud pública. Es necesario resaltar que ya desde el año 1996 la

OMS en su Asamblea número 49, planteó la violencia como problema de salud

pública, determinó el incesante incremento a nivel mundial de las lesiones

intencionales que afectaban a las personas, con consecuencias inmediatas y a

largo plazo para la salud, para el desarrollo social y psicológico de las personas,

las familias, las comunidades y los países, instaban a hacer evaluaciones y

caracterizarlo con diferenciación de sexo. A la fecha esta situación parece

agravarse cada día más.

33
1.3.2 Formulación del Problema

Así a partir de los datos examinados, este estudio busca responder a la

siguiente interrogante:

¿Cuál es la relación que existe entre percepción de inseguridad ciudadana

e inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de

Lima?

1.4 Objetivos de la investigación

1.4.1 Objetivo general

Determinar la relación que existe entre percepción de inseguridad

ciudadana e inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la

ciudad de Lima

1.4.2 Objetivos específicos

Identificar las evidencias psicométricas de percepción de la inseguridad del

cuestionario de inseguridad ciudadana en los estudiantes de una Universidad

privada de Lima Metropolitana.

Conocer las evidencias psicométricas del Cuestionario Inseguridad Urbana

en estudiantes de una Universidad privada de Lima Metropolitana.

Identificar la percepción de inseguridad ciudadana de los estudiantes de

una universidad privada, en la ciudad de Lima

Conocer la inseguridad urbana de los estudiantes de una universidad

privada, en la ciudad de Lima

34
Analizar la relación entre percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad

urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de Lima, de acuerdo

a la edad.

Identificar las diferencias entre percepción de inseguridad ciudadana e

inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de

Lima, de acuerdo al sexo.

Conocer las diferencias entre percepción de inseguridad ciudadana e

inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de

Lima, presencia o ausencia de experiencia de victimización.

1.5 Hipótesis y Variables

1.5.1 Formulación de las hipótesis

Hipótesis principal

A mayor percepción de inseguridad ciudadana, existe mayor inseguridad

urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de Lima.

Hipótesis Específicas

Son aceptables las evidencias psicométricas de percepción de la

inseguridad del cuestionario de inseguridad ciudadana en los estudiantes de una

Universidad privada de Lima Metropolitana.

Son aceptables las evidencias psicométricas del Cuestionario Inseguridad

Urbana en estudiantes de una Universidad privada de Lima Metropolitana.

35
Existe diferencias entre la percepción de inseguridad ciudadana e

inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de

Lima, de acuerdo a la edad.

Existe diferencias entre la percepción de inseguridad ciudadana e

inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de

Lima, de acuerdo al sexo.

Existe diferencias entre percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad

urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de Lima, de acuerdo

a la presencia o ausencia de experiencia de victimización.

1.5.2 Variables de estudio

Percepción de inseguridad ciudadana. - Es la sensación psicológica de

desprotección ante la ante la posibilidad de ser víctima. Tiene una sola dimensión.

Inseguridad urbana. – también llamado miedo o temor al delito,

compuesto por cuatro escalas o sistemas:

Afectivo: involucra las emociones de preocupación, miedo e

inseguridad.

Fisiológico: implica las respuestas autonómicas, como: molestias

digestivas, tensión, incremento de la frecuencia cardíaca.

Conductual: son las respuestas de huida o el uso exploración de

recursos del entorno (como ayudas institucionales, espiritual o de

otras personas).

Cognitivo: incluye alternativas de evaluación negativa del problema,

36
la evitación o evaluación positiva de los recursos propios.

Variables sociodemográficas:

Edad: estudiantes universitarios mayores de 18 años

Sexo: hombres y mujeres

Victimización: presencia de la experiencia de haber sido víctima de la

delincuencia.

1.5.3 Definición operacional de las variables

Percepción de inseguridad ciudadana: Definida como el puntaje obtenido

de la suma de los ítems de las preguntas de Percepción de Inseguridad

Ciudadana de la Encuesta de Seguridad Ciudadana.

Es la experiencia psicológica caracterizada por la sensación de

desprotección por la posibilidad de ser víctima de un hecho que vulnere los

derechos de la persona.

Inseguridad Urbana:

Vuanello (2006) identificó como sinónimos al sentimiento de inseguridad

urbana, temor al delito o miedo al delito, que tiene un carácter limitante y la

probabilidad de conocer que puede ser afectado en sus necesidades

fundamentales, por eventos del entorno. Conformado por: a) Distintivos clínicos,

con presencia de bloqueo de conducta, inquietud motora, alerta, manifestaciones

físicas como dolor corporal, modificación en la función del sueño y en la

alimentación, malestar gastrointestinal, incremento de la frecuencia cardíaca; b)

37
Estructura vivencial: miedo, desconfianza, inquietud, desconcierto, desesperanza,

incertidumbre, disforia, sentimiento de soledad, opresión y pérdida de la libertad;

c) Afectación de procesos psicológicos, como: influencia selectiva de la

percepción, memoria y pensamientos repetitivos con contenidos directamente

vinculados a las situaciones vividas o con posibilidad de ocurrencia, pensamientos

intrusivos, problemas en la concentración y atención, pérdida de la confianza en sí

mismo, culpa; y, d) Manifestaciones en la personalidad con cambios en el

autocontrol, sensación de vulnerabilidad, reacción es de ansiedad y/o depresión,

preocupación por nuevos ataques, cambios de hábitos de conducta.

38
CAPÍTULO II MÉTODO

2.1 Tipo y diseño de investigación

El presente estudio es de tipo cuantitativo, que utiliza una estrategia

asociativa de tipo comparativo transversal (Ato, et al. 2013).

Cuantitativo, porque con los datos recolectados se probaron hipótesis a

través del análisis estadístico; de estratega asociativa, comparativa (porque se

analizó la relación funcional existente entre variables, siendo el objeto de la

exploración la comparación de dos grupos de individuos); y transversal ya se

buscó establecer la relación entre percepción de inseguridad ciudadana e

inseguridad urbana, realizado concomitante en el tiempo (Ato, et al. 2013).

2.2 Participantes

La muestra estuvo conformada por 423 participantes del segundo al

doceavo ciclo de una Universidad privada de Lima Metropolitana. El 22% eran

varones y el 78 % de mujeres, cuya edad promedio fue de 21.31 años (σ = 2.63).

El 97.7 % eran solteros provenientes principalmente de los distritos de Santiago de

Surco, Chorrillos y Miraflores. La mayoría de los participantes se encontraba entre

los ciclos 3, 5 y 7. El 27. 3% reportó haber sido víctima en los últimos 12 meses,

de este porcentaje el 78. 5% fueron mujeres y el 21.5% hombres.

El muestreo fue no probabilístico y por conveniencia para la recolección de

los datos (Hernández, et al 2014), se cuidó que la muestra incluyera al menos una

39
sección de cada ciclo, quienes participaron en el estudio de manera voluntaria.

Para obtener el tamaño de la muestra se utilizó el programa informático G*

Power (versión3.1.9.4) (Faul, Erdfelder, Bichner y Lang, 2009), utilizando la

hipótesis de dos colas, para una correlación bivariada normal con un tamaño de

efecto r= .25, un nivel de significancia .05 y .95 de nivel de potencia, la cual arrojo

el número de 202 participantes.

El criterio de inclusión de la muestra tomó en consideración que todos los

estudiantes tengan 18 años a más y que se encontraran matriculados en el

semestre académico en el cual se realizó la evaluación.

2.3 Medición

A continuación, se describen los instrumentos utilizados para las

mediciones a la muestra:

a) Ficha Sociodemográfica (Elaborado por la autora para esta

investigación). (Anexo A)

Esta ficha incluye datos de los participantes como: edad, sexo, distrito de

residencia, lugar de procedencia, estado civil, con quien vive, religión, medios de

traslado, acceso a las noticias y medios de comunicación, si ha sido víctima y si

realizó denuncia policial, si fue víctima con arma o no.

b) Cuestionario de Inseguridad Urbana (CIU) de Vuanello (2006), San

Luis – Argentina. (Anexo B)

Instrumento de administración individual o grupal, con un tiempo de

40
aplicación de entre 20 a 30 minutos. Evalúa en un formato situaciones y respuestas

(S –R), con 15 situaciones y 15 reacciones acerca del tema de la inseguridad

urbana, y las respuestas afectivas, fisiológicas, cognitiva, y conductual. La consigna

de administración es: “Esta investigación está destinada a conocer cómo influyen

en la vida de los jóvenes las situaciones de victimización por delitos contra la

propiedad como el robo o el hurto, tanto por la experiencia directa de haberlo sufrido,

como por la posibilidad de que acontezca. A continuación, encontrarás una lista de

situaciones ubicadas en la parte izquierda de la hoja y arriba hallarás las posibles

reacciones y/o respuestas que podrías presentar ante un delito. Solicitamos que

contestes a cada una de las situaciones en base a cómo sería tu conducta,

pensamiento o emoción, de acuerdo con su ocurrencia y a la siguiente: Escala: 0:

Nunca; 1: Pocas veces; 2: Algunas veces; 3: Muchas veces; 4: Siempre”

La persona evaluada valorará con la escala de Likert, la frecuencia de una

serie de respuestas o conductas asociadas a la inseguridad urbana en diversos

escenarios.

El procedimiento original para la calificación del cuestionario se realiza

sumando las puntuaciones de las respuestas de cada ítem, es así que se obtiene

resultados para los sistemas afectivo, fisiológico, cognitivo, y conductual. La

puntuación total, es el resultado de la suma de los resultados globales de los

cuatro sistemas.

La autora indica que luego se puede elaborar el perfil de resultados con los

baremos de la población evaluada, realizando los siguientes pasos:

1. La puntuación directa se debe convertir en centil para ello usar el

baremo del grupo víctima o no víctima según corresponda.

2. Las puntuaciones de los sistemas: afectivo, fisiológico, cognitivo y

41
conductual, se ubican en el gráfico con puntos y estos se unen para obtener el

perfil.

3. El perfil se puede interpretar determinándose cuatro niveles de

estrés:

a) Ausencia de estrés o estrés normal para la activación, resultados entre

los centiles 5 y 25.

b) Estrés moderado, resultados que alcanzan el centil 50.

c) Estrés severo, resultados que llegan hasta el centil 75.

d) Estrés postraumático o extremo, resultados entre los centiles 80 al 99.

La prueba también da información de los sistemas: afectivo, fisiológico,

cognitivo y conductual; una evaluación parcial por sistemas que visibiliza las áreas

más frágiles de afrontamiento a estresores cotidianos.

La evaluación de la fiabilidad del cuestionario y de cada escala fue hallada

con el método alpha de Cronbach, obteniendo los siguientes valores: afectiva .94,

cognitiva .77, fisiológica .89, conductual.70, y un alpha total con un valor de .82.

El análisis de la validez estructural del CIU tuvo un n= 922 y se realizó con

las puntuaciones de las 15 reacciones de afrontamiento al estrés por la

inseguridad, con el análisis factorial por el Método PCA (Análisis de Componentes

Principales) con el Método de Rotación: Normalización Quartimax con Kaiser.

Obtuvieron cuatro factores con un Valor propio (Vp) superior a 1 que explican el

68.18% de la variancia total. El primero explica el 34.17%, el segundo el 13.73, el

tercero el 11.26 y el cuarto el 9.025% de la varianza total. El resultado obtenido

con KMO fue .871. Definieron cuatro factores como sigue: (Vuanello, 2006, p.24,

26, 33, 34)

42
Factor 1 - Componentes afectivos y activación fisiológica: compuesto por

las puntuaciones de las características afectivas como: preocupación, miedo, y

respuestas fisiológicas por una alta actividad autonómica como molestias

digestivas, tensión corporal, incremento de la frecuencia cardíaca.

Factor 2 - Procesamiento cognitivo de afrontamiento: Incluye a las variables

cognitivas asociadas a respuestas como pensar en las capacidades personales o

aumentar las medidas de seguridad, debido a la preocupación por haber pasado

por situaciones anteriores de victimización u observar que esto acontece en el

contexto, reforzando la anticipación de consecuencias negativas que pueden

originarse ante el delito, o bien la evitación cognitiva o conductual de la agresión

vivida.

Factor 3 - Procesamiento cognitivo de negación: Incluye variables

cognitivas restantes, referidas a pensar en otra cosa o ignorar las dificultades

propias de una situación peligrosa como una experiencia delictiva.

Factor 4 - Promoción conductual: Definido por respuestas motoras, Como la

búsqueda de ayuda como apoyo social y la confianza en la policía como

protección institucional.

c) Cuestionario de Seguridad Ciudadana. Capítulo 600 de la Encuesta

Nacional de Programas Presupuestales – ENAPRES – 2016.

Para esta investigación se extrajeron sólo las preguntas de Percepción De

Inseguridad Ciudadana del Cuestionario. (Anexo C)

Autor: Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI)

Identificación del estudio: 001-PER-INEI-ENAPRES-2016

La finalidad de la ENAPRES (INEI, 2017) fue “Brindar información

43
estadística actualizada que permita el seguimiento y evaluación de los diferentes

programas estratégicos que se vienen implementando a nivel nacional; y servir de

base para el diseño y orientación de políticas públicas para el mejoramiento de las

condiciones de vida de la población.” Es así que la encuesta original tuvo una

cobertura geográfica a nivel nacional, en el área urbana en los 24 departamentos

del país y la Provincia Constitucional del Callao. La medida fue realizada en el

2016 de enero a diciembre.

La selección de la muestra se realizó con la información estadística y

cartográfica proveniente del Censo Nacional 2007: XI de Población y VI de Vivienda,

actualizado con información del Empadronamiento Distrital de Población y Vivienda

realizado durante los años 2012 y 2013 a nivel nacional. La muestra es

probabilística, estratificada, bietápica, independiente en cada ciudad investigada, de

selección sistemática con probabilidad proporcional al tamaño en la primera etapa

y sistemática simple en la segunda etapa. El nivel de confianza de los resultados es

del 95%.

Valor estimado: Estimación del valor del indicador en la población, según la

muestra estadística seleccionada. El error estándar es el error de estimación del

indicador en términos absolutos, según la muestra estadística seleccionada.

Coeficiente de variación: Es el error estándar expresado en términos relativos

o porcentuales. Coeficiente de variación, precisión hasta 5% Muy Buena 5% a 10%

Buena 10% a 15% Aceptable Más de 15% Valor referencial. Tamaño de la Muestra

anual es de 28 mil 624 viviendas particulares.

Información de los cuestionarios:

El objetivo del Capítulo 600 fue: “Caracterizar los diferentes eventos sobre

victimización que informa la población, así como la percepción de inseguridad y

44
confianza en las instituciones de seguridad ciudadana”

• Diseño: Dirigido y participativo.

• Tipo: Viviendas/hogares.

• Funcionalidad: Contienen variables semiestructurados, ya que las

preguntas son pre codificadas y abiertas.

Unidad de investigación para este módulo es: Vivienda particular - El hogar -

Todas las personas de 15 y más años de edad, residentes habituales del hogar.

En la encuesta se definió hecho delictivo como “todo hecho que atenta o

vulnera los derechos de una persona y conlleva al peligro, daño o riesgo” señalan

actos como: robo o intento de robo en la vivienda, vehículo (incluye autopartes,

motocicleta, mototaxi, bicicleta), de dinero, cartera, celular, etc., amenazas e

intimidaciones, maltrato físico y/o psicológico de algún miembro de su hogar,

ofensas sexuales (acoso, abuso, violación, etc.), secuestro e intento de secuestro,

extorsión, estafa, robo de negocio, otro (alguno que considere el informante)

Contenido: evalúa si en los próximos 12 meses el entrevistado cree que

puede ser víctima de algún robo, amenaza, maltrato físico, ofensa sexual,

secuestro, entre otros; y cómo se siente el entrevistado cuando camina de noche

en su barrio o zona. El instrumento no describía propiedades psicométricas al ser

una encuesta, este aspecto fue analizado para la presente investigación

Procedimiento

El primer paso fue elaborar el proyecto de investigación, luego de ello se

realizó una validación por jueces de los Ítems 8, 9 y 10 del CIU (2006), por incluir

palabras que no son de uso común en el país; es así que:

Decía ítem 8: Cuando salgo de una fiesta o del boliche de madrugada.

45
Modificado ítem 8: Cuando salgo de una fiesta o de la discoteca de madrugada

Decía ítem 10: En lugares muy concurridos (boliches, espectáculos públicos,

etc.).

Modificado ítem 10: En lugares muy concurridos (discoteca, espectáculos

públicos, etc.).

Decía ítem 9: Si tengo que “hacer dedo” y viajo solo/a.

Modificado ítem 9: Si tomo colectivo y viajo solo/a.

Para Cuestionario de Seguridad Ciudadana en las preguntas Percepción de

Inseguridad Ciudadana solo se incluyó dos posibles respuestas: Si o No, todas las

otras categorías de respuesta fueron retiradas. (Anexo D)

El segundo paso fue solicitar el permiso de la Facultad, adjuntando un

consentimiento informado (anexo a) para realizar el estudio en una muestra de

estudiantes y los objetivos de la investigación. La solicitud fue aprobada por la

Facultad.

El tercer paso fue realizar una medición piloto para evaluar la comprensión

de los ítems y el tiempo que se requería para la aplicación de los 3 instrumentos.

Los resultados permitieron continuar con la investigación.

El cuarto paso fue coordinar con anticipación el permiso de los profesores

para el ingreso a cada aula y solicitarle el tiempo necesario para la aplicación. Se

ubicó las secciones de alumnos, fueron seleccionadas al azar, se incluyó al menos

una sección del segundo al 12 ciclo.

El quinto paso, fue la aplicación de los instrumentos por la autora y para 4

46
casos se solicitó el apoyo a 4 psicólogos-docentes de aula a quienes se les

explicó individualmente las indicaciones de los instrumentos, fueron: información

del estudio, características de los instrumentos, criterios y consignas de aplicación,

lectura y firma de consentimiento informado.

El sexto paso fue toma de las pruebas, se realizó en un periodo de 15 días.

Todos los participantes firmaron el consentimiento informado, antes de recibir las

instrucciones para responder los cuestionarios. Su participación fue voluntaria, los

que manifestaron su deseo de no participar se retiraron. El orden de aplicación de

los cuestionarios fue: a) La ficha de datos sociodemográficos, cuestionario de

inseguridad urbana y finalmente el cuestionario de percepción de inseguridad

ciudadana.

El séptimo paso, fue la codificación y registro de la repuestas de cada uno

de los instrumentos en una base de datos elaborada con el programa estadístico

SPSS versión 24.0, lo que permitió posteriormente efectuar los análisis

estadísticos.

2.5 Análisis de datos

Se inició con el análisis psicométrico de las preguntas de percepción de la

inseguridad ciudadana del Cuestionario de Seguridad Ciudadana y luego del

Cuestionario Inseguridad Urbana (CIU), se hizo el análisis factorial exploratorio con

las pruebas de KMO y la prueba de especificidad de Bartlett, mínimos cuadrados no

ponderados, y rotación Varimax para el cuestionario.

47
El análisis de los datos del estudio se realizó con estadísticos descriptivos de

frecuencias y desviación estándar; el análisis de confiabilidad se realizó utilizando

el alpha de Cronbach.

Posteriormente, se utilizó el análisis de normalidad mediante la prueba de

Kolmogorov-Smirnov con corrección Lilliefors, con la cual se determinó que la

distribución no era normal es así que se procedió a realizar el análisis con

coeficiente de correlación rho de Spearman.

El análisis comparativo fue obtenido mediante la prueba U de Mann-Withney

que permitió identificar diferencias en las variables ya que la distribución de los

datos no era normal.

Los análisis estadísticos antes mencionados se procesaron con el paquete

estadístico SPSS Versión 24.0.

Aspectos éticos

Los aspectos éticos de la investigación se cuidaron asegurando el

anonimato de la institución educativa y de los participantes. Se elaboró para este

estudio un consentimiento informado (ver anexo D) el cual fue entregado a los

estudiantes por escrito y en duplicado, se solicitó su lectura y si estaban de

acuerdo lo firmen. El respeto de la confidencialidad y el anonimato contribuye en

fortalecer la sinceridad en las respuestas disminuyendo la deseabilidad social.

Este procedimiento se realizó antes de proceder con la aplicación de los

cuestionarios. Los datos obtenidos son exclusivamente con fines académicos y de

investigación.

48
CAPÍTULO III RESULTADOS

Se presentan los resultados que responden a los objetivos de la

investigación. Primero, el análisis de evidencias psicométricas de los instrumentos

utilizados y luego los resultados del estudio con los análisis: descriptivos, de

normalidad, correlacional y comparativo.

3.1. Análisis de evidencias psicométricas.

3.1.1 Cuestionario de Seguridad Ciudadana en las preguntas Percepción de

Inseguridad Ciudadana.

Como evidencia de validez basada en la estructura interna se realizó un

análisis factorial exploratorio al conjunto de ítems de Percepción de Inseguridad

Ciudadana. Previamente se corroboró la idoneidad de realizar dicho análisis

mediante el cálculo del KMO y la prueba de esfericidad de Bartlett. Los resultados

arrojaron un KMO de .866 y la prueba de Bartlett resultó estadísticamente

significativa (χ² [gl = 91] = 1289.187, p < .001), demostrándose el grado de relación

de ítems y la pertinencia del realizar el análisis factorial.

Luego, se procedió a emplear el método de mínimos cuadrados no

ponderados y tomando como referencia el gráfico de sedimentación se concluyó

que un solo factor podría ser extraído (ver Figura 1). Este único factor explicó en su

total el 30.124% de la varianza total.

49
Figura 1. Gráfico de sedimentación de las preguntas de Percepción de Inseguridad
Ciudadana

De acuerdo con la Tabla 1, las cargas factoriales estuvieron entre .305 y .672,

siendo consideradas adecuadas (λ > .30). Finalmente se calculó la consistencia

interna mediante el coeficiente alfa de Cronbach, encontrándose un valor aceptable

de .834, así mismo las correlaciones ítem-test corregidas encontradas estuvieron

dentro de lo aceptable (ritc > .20, ver Tabla 1).

Tabla 1
Cargas factoriales y correlaciones ítem-test corregidas de las preguntas de Percepción de
Inseguridad Ciudadana
Ítem λ ritc
PI11 .672 .609
PI2 .627 .564
PI12 .622 .557
PI3 .605 .536
PI10 .603 .548
PI13 .582 .518
PI5 .526 .479
PI4 .523 .482
PI7 .489 .443
PI1 .484 .442
PI9 .396 .373
PI6 .365 .350
PI8 .365 .332
PI14 .305 .286
Nota: λ = carga factorial, ritc = correlación ítem-test corregida

50
3.1.2 Cuestionario Inseguridad Urbana (CIU)

Como evidencia de validez basada en la estructura interna también se realizó

el análisis factorial exploratorio. Previamente se obtuvo un KMO de .811 y el test de

esfericidad de Bartlett resultó estadísticamente significativo (χ² [gl = 17391] =

52785.092, p < .001), demostrándose el grado de relación de los ítems y la

pertinencia de continuar con el análisis factorial.

Mediante el método de extracción de mínimos cuadrado no ponderados y

corroborando el gráfico de sedimentación (ver Figura 2) se consideraron 4 factores

que explicaron el 34.048% de la varianza total. El primer factor explicó el 15.845%

de la varianza, el segundo el 7.317% de la varianza adicional, el tercero el 5.991%

de la varianza adicional y el cuarto explicó el 4.896% de la varianza.

Figura 2. Gráfico de sedimentación del Cuestionario de Inseguridad Urbana

51
Luego de emplear la rotación varimax se encontró que el primer factor

presentó ítems con cargas factoriales entre .332 y .684, y de acuerdo al contenido

de los ítems se le denominó F1: Respuesta afectiva y de activación fisiológica. El

segundo factor presentó ítems con cargas factoriales entre .308 y .633, y por su

contenido se denominó F2: Respuesta cognitiva de afrontamiento con recursos

propios. El tercer factor, denominado F3: Respuesta de búsqueda de apoyo externo,

presentó cargas factoriales entre .447 y .669. Finalmente, el cuarto factor,

denominado F4: Respuesta Cognitiva de Evitación, presentó cargas factoriales

entre .359 y .612. En todos los casos las cargas factoriales resultaron ser

aceptables.

Tabla 2
Cargas factoriales y correlaciones ítem-test corregidas del Cuestionario de Inseguridad
Urbana
Factores
Ítem ritc
F1 F2 F3 F4
CIU6j 0.684 0.690
CIU2j 0.671 0.665
CIU2i 0.666 0.660
CIU15i 0.664 0.684
CIU6i 0.663 0.667
CIU4j 0.652 0.642
CIU15j 0.651 0.669
CIU4b 0.644 0.659
CIU4i 0.644 0.642
CIU6b 0.641 0.644
CIU8i 0.639 0.630
CIU7j 0.637 0.655
CIU4c 0.635 0.648
CIU12i 0.630 0.666
CIU4a 0.628 0.640
CIU7b 0.626 0.635
CIU11i 0.618 0.618
CIU15h 0.618 0.579
CIU6h 0.616 0.604
CIU7h 0.615 0.615
CIU6c 0.615 0.591
CIU8j 0.612 0.628
CIU7i 0.608 0.635
CIU6a 0.606 0.601
CIU13i 0.602 0.584
CIU1i 0.602 0.577
CIU3j 0.601 0.611
CIU3i 0.597 0.614
CIU12h 0.597 0.590
CIU2c 0.596 0.609
CIU8c 0.590 0.599
CIU2h 0.589 0.591
CIU11j 0.584 0.600
CIU1j 0.583 0.566

52
CIU14j 0.583 0.609
CIU3h 0.582 0.576
CIU12j 0.581 0.623
CIU13j 0.579 0.542
CIU1c 0.578 0.566
CIU14h 0.575 0.540
CIU14i 0.573 0.602
CIU14b 0.572 0.595
CIU15c 0.564 0.592
CIU3c 0.561 0.604
CIU13b 0.559 0.540
CIU13c 0.558 0.555
CIU4h 0.558 0.549
CIU11h 0.557 0.552
CIU7c 0.552 0.557
CIU13h 0.549 0.484
CIU12b 0.548 0.597
CIU2b 0.546 0.569
CIU14c 0.543 0.578
CIU8b 0.543 0.586
CIU3b 0.543 0.603
CIU15b 0.539 0.578
CIU12c 0.535 0.564
CIU8h 0.534 0.493
CIU10j 0.528 0.528
CIU1h 0.524 0.499
CIU7a 0.524 0.551
CIU1b 0.520 0.531
CIU10i 0.518 0.515
CIU11c 0.518 0.564
CIU5j 0.517 0.558
CIU11b 0.514 0.543
CIU14a 0.514 0.536
CIU3a 0.500 0.555
CIU5i 0.496 0.536
CIU13a 0.493 0.478
CIU15a 0.490 0.527
CIU8a 0.482 0.535
CIU10b 0.481 0.508
CIU11a 0.480 0.500
CIU10h 0.475 0.331 0.452
CIU9i 0.465 0.536
CIU1a 0.464 0.478
CIU5h 0.455 0.488
CIU9j 0.440 0.515
CIU10c 0.440 0.480
CIU9h 0.434 0.459
CIU2a 0.433 0.475
CIU10a 0.417 0.461
CIU5b 0.408 0.464
CIU5c 0.361 0.417
CIU5a 0.332 0.394
CIU12g 0.633 0.588
CIU11g 0.627 0.617
CIU6g 0.624 0.592
CIU12f 0.621 0.572
CIU12m 0.601 0.540
CIU14g 0.592 0.600
CIU10g 0.578 0.605
CIU8g 0.578 0.603
CIU14m 0.564 0.584
CIU8m 0.563 0.615
CIU15g 0.561 0.563
CIU9m 0.549 0.534
CIU11f 0.547 0.576
CIU4g 0.546 0.559
CIU15m 0.545 0.565

53
CIU11m 0.543 0.543
CIU7g 0.542 0.524
CIU6m 0.541 0.568
CIU2g 0.539 0.463
CIU2m 0.531 0.526
CIU8f 0.523 0.570
CIU13g 0.519 0.536
CIU9g 0.512 0.463
CIU2f 0.510 0.510
CIU10m 0.509 0.558
CIU6f 0.499 0.500
CIU3g 0.497 0.529
CIU10f 0.483 0.516
CIU14f 0.480 0.519
CIU5m 0.473 0.428
CIU4m 0.473 0.534
CIU13m 0.470 0.550
CIU4f 0.307 0.470 0.532
CIU9f 0.454 0.416
CIU3m 0.454 0.438
CIU5g 0.453 0.483
CIU7f 0.447 0.466
CIU15f 0.445 0.484
CIU3f 0.415 0.446
CIU1g 0.399 0.387
CIU13f 0.391 0.439
CIU5f 0.385 0.400
CIU1m 0.308 0.383
CIU12o 0.669 0.630
CIU6o 0.641 0.614
CIU4l 0.327 0.631 0.707
CIU5o 0.626 0.637
CIU3l 0.615 0.551
CIU11o 0.614 0.577
CIU3o 0.613 0.604
CIU8o 0.606 0.548
CIU7o 0.606 0.592
CIU5l 0.602 0.649
CIU15o 0.588 0.551
CIU9o 0.586 0.537
CIU2l 0.586 0.635
CIU12l 0.316 0.583 0.648
CIU6l 0.327 0.581 0.666
CIU7l 0.317 0.565 0.649
CIU8l 0.317 0.562 0.645
CIU11l 0.559 0.630
CIU4o 0.559 0.646
CIU14l 0.335 0.551 0.553
CIU14o 0.549 0.519
CIU2o 0.545 0.608
CIU15l 0.544 0.529
CIU1l 0.541 0.608
CIU10l 0.526 0.612
CIU10o 0.518 0.548
CIU9l 0.513 0.527
CIU13l 0.334 0.492 0.608
CIU13o 0.483 0.536
CIU1o 0.447 0.448
CIU14d 0.612 0.627
CIU6d 0.592 0.558
CIU11d 0.592 0.639
CIU12d 0.573 0.558
CIU12e 0.570 0.590
CIU8d 0.562 0.580
CIU13d 0.548 0.575
CIU9d 0.540 0.473
CIU6e 0.535 0.557

54
CIU15d 0.506 0.498
CIU7d 0.503 0.522
CIU2d 0.497 0.482
CIU13e 0.493 0.542
CIU14e 0.482 0.597
CIU4d 0.479 0.504
CIU10d 0.476 0.528
CIU8e 0.468 0.507
CIU9e 0.466 0.451
CIU2e 0.451 0.483
CIU4e 0.432 0.524
CIU15e 0.431 0.477
CIU5d 0.430 0.504
CIU3d 0.413 0.425
CIU3e 0.405 0.464
CIU7e 0.401 0.471
CIU11e 0.367 0.498
CIU1e 0.363 0.406
CIU5e 0.359 0.488
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.

Por último, se calculó la confiabilidad por consistencia interna para cada uno

de los factores del Cuestionario de Inseguridad Ciudadana. Para el factor 1 se

obtuvo un coeficiente alfa de .977 y correlaciones ítem-test corregidas entre .394 y

.690. El factor 2 presentó un coeficiente alfa de .955 y correlaciones ítem-test entre

.383 y .617. El factor 3 obtuvo un coeficiente alfa de .947 y correlaciones ítem-test

entre .448 y .707. Finalmente, el factor 4 presentó un coeficiente alfa de .921 y

correlaciones ítem-test de .406 a .639. Dichos resultados reflejan la adecuada

consistencia interna de las puntuaciones del Cuestionario de Inseguridad Urbana.

Análisis descriptivo

En primer lugar, se encontró que el 27.2% de los participantes fue

víctima directa de algún robo o hurto en los últimos 12 meses. De estas personas,

el 27.6% reportó que el robo se dio en el lugar donde transitaba ese día, el 26.7%

lo vivenció cerca a su domicilio y el 23.8% en la movilidad donde viajaba, el resto lo

experimentó cerca a su lugar de estudios o a su lugar de trabajo.

55
Según los datos descriptivos de la Tabla 3, se pude apreciar que en general

el grado de percepción de inseguridad ciudadana es moderado (M = 0.532),

tomando como referencia el puntaje mínimo y máximo posible (0 a 1). Por otra parte,

en cuanto a la variable inseguridad urbana tomando como referencia los valores

mínimo y máximo (0 a 4), se puede observar que en general las personas evaluadas

suelen responder con cierta frecuencia (M = 1.882) ante el estrés de la inseguridad

urbana. Específicamente, se puede apreciar que la estrategia que usan con más

frecuencia en la respuesta cognitiva con recursos propios (M = 2.359) y la menos

frecuente es la respuesta de búsqueda de apoyo externo (M = 1.284).

Tabla 3
Estadísticos descriptivos de las variables percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana
Variable Min Max M DE g1 g2
Percepción de inseguridad ciudadana 0 1 0.532 0.266 -0.076 -0.966
Inseguridad urbana (CIU_Total) 0.326 3.155 1.882 0.515 -0.139 -0.250
CIU_F1 0 3.845 1.802 0.738 -0.192 -0.410
CIU_F2 0.392 4.000 2.359 0.690 -0.092 -0.030
CIU_F3 0 3.900 1.284 0.816 0.363 -0.316
CIU_F4 0 3.571 1.607 0.740 0.142 -0.343
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.

Análisis de normalidad

Tal como se muestra en la Tabla 4, se realizó el análisis de normalidad

mediante la prueba de Kolmogorov-Smirnov con corrección Lilliefors para

determinar si la distribución de los puntajes en cada variable se aproximaba a la

normalidad. Los resultados reflejan que la variable percepción de inseguridad

ciudadana no presenta una distribución normal (p < .05), mientras que para la

variable inseguridad urbana y sus dimensiones sí se aprecia que presentan una

56
distribución normal (p > .05), a excepción de la dimensión de Externos. Por tal

motivo, a partir de dichos resultados, se determinó que para identificar la relación

entre las variables percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana y sus

dimensiones se debió usar la prueba no paramétrica correspondiente al coeficiente

de correlación rho de Spearman.

Tabla 4
Estadísticos de normalidad de las variables percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana
Ítem D p
Percepción de inseguridad ciudadana .093 <.001
Inseguridad urbana (CIU Total) .035 .200
CIU_F1 .047 .082
CIU_F2 .036 .200
CIU_F3 .058 .007
CIU_F4 .045 .089
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.

Análisis correlacional

En la Tabla 5, se muestran los coeficientes de correlación de Spearman entre

las variables de Percepción de Inseguridad Ciudadana e Inseguridad Urbana con

sus respectivas dimensiones, además de la relación de ambas variables con la

edad. Para la interpretación de dichos coeficientes se tomaron en cuenta la

dirección (positiva o negativa), la significancia estadística (p < .05) y la magnitud (de

.10 a .29 pequeña, de .30 a .49 moderada, y de .50 a más grande; según Cohen,

1988).

En cuanto al objetivo general de la investigación se encontró que existe una

relación positiva y significativa entre la percepción de inseguridad ciudadana y la

57
inseguridad urbana (rs = .195, p < .05). Este quiere decir que una mayor percepción

de inseguridad ciudadana está asociada a mayores respuestas frente al estrés de

la inseguridad urbana, y viceversa. Aunque cabe resaltar que dicha relación es de

magnitud baja.

A nivel específico, tomando en cuenta las dimensiones de la variable

inseguridad urbana, se encontró únicamente una relación positiva y significativa

entre la percepción de inseguridad ciudadana y la respuesta afectiva y de activación

fisiológica (rs = .268, p < .05), esto quiere decir que una mayor percepción de

inseguridad ciudadana estará asociada a una mayor respuesta afectiva y de

activación fisiológica frente al estrés de la inseguridad urbana. Al igual que en el

resultado anterior, la magnitud de dicha relación fue baja.

Como parte de un objetivo específico se analizó la relación entre la edad y

las variables de percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana. Los

resultados muestran una relación negativa y significativa entre la edad y la

inseguridad urbana (rs = -.173, p < .05) y el factor de respuesta afectiva y de

activación fisiológica (rs = -.211, p < .05). Esto significa que a mayor edad las

respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana serán menores,

específicamente las relacionadas con lo afectivo y la activación fisiológica. Al

analizar la magnitud de dichas correlaciones se encontró que son bajas.

Tabla 5
Matriz de correlaciones de las variables percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana y edad
Ítem PI_T CIU_TOT CIU_Respu CIU_Recursos_ CIU_Exter CIU_Evita
otal AL_P esta_P propios_P nos_P ción_P
PI_Tot - .195** .268** .109 .004 .063
al_P
Edad -.082 -.173** -.211** -.028 -.060 -.083
**p<.01, *p<.05

58
Análisis comparativos

Se realizó un análisis comparativo mediante la prueba U de Mann-Withney

para identificar diferencias en las variables percepción de inseguridad ciudadana e

inseguridad urbana según el sexo de los participantes. De acuerdo con los

resultados presentados en la Tabla 6, se encontraron diferencias estadísticamente

significativas entre hombres y mujeres en las variables de Inseguridad Urbana, la

dimensión de respuesta afectiva y de activación fisiológica y la dimensión de

respuesta por evitación. En las dos primeras variables se encontró que las mujeres

son quienes reportan mayor presencia de respuestas frente al estrés de la

inseguridad urbana en comparación a los hombres, y específicamente esas

respuestas son mayores con relación a lo afectivo y la activación fisiológica. Por el

contrario, se encontró que son los hombres quienes presentan una mayor respuesta

por evitación frente al estrés de la inseguridad urbana, en comparación con las

mujeres. Cabe precisar que, en los tres casos, de acuerdo al tamaño del efecto, las

diferencias encontradas han sido pequeña (r < 0.30, Cohen, 1988).

Tabla 6
Diferencias entre las variables de percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad
urbana según sexo
Sexo
Variables Hombre Mujer U z p r
(n = 86) (n = 308)
Percepción de inseguridad ciudadana 195.45 185.34 11124 -.744 .457 0.04
Inseguridad urbana (CIU Total) 131.80 158.63 6355.5 -2.163 .031 0.11
CIU_F1 122.98 174.78 6175.5 -4.096 <.001 0.21
CIU_F2 170.72 171.08 9954 -.028 .978 0.001
CIU_F3 164.99 177.93 9874 -1.003 .316 0.05
CIU_F4 198.74 164.36 7686.5 -2.608 .009 0.13
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.

59
Finalmente, se efectuó otro análisis comparativo entre las variables de

estudio según si la persona había sido víctima o no de la inseguridad. En este caso

se encontró que únicamente las personas que habían reportado haber sido víctimas

de la inseguridad presentaron mayor percepción de inseguridad ciudadana que

aquellas personas que no habían sido víctimas (p < .05). Según el tamaño del efecto

dicha diferencia encontrada fue pequeña (r < 0.30).

Tabla 7
Diferencias entre las variables de percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad
ciudadana según si fue víctima de la inseguridad
Víctima
Variables Sí No U z p r
(n = 107) (n = 287)
Percepción de 208.76 179.53 11703 -2.336 .019 0.12
inseguridad ciudadana
Inseguridad urbana (CIU 158.26 150.97 8903 -.647 .517 0.03
Total)
CIU_F1 175.06 159.09 9580 -1.367 .172 0.07
CIU_F2 171.12 170.96 11284 -.014 .989 < 0.001
CIU_F3 173.99 175.38 11969.5 -.114 .909 0.005
CIU_F4 164.31 174.35 11185 -.846 .397 0.09
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.

60
CAPÍTULO IV DISCUSIÓN

La investigación tuvo como objetivo determinar la relación que existe entre

percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana en estudiantes de una

universidad privada, en la ciudad de Lima. Por lo tanto, la primera acción que se

realizó fue el análisis de evidencias psicométricas de los instrumentos utilizados,

que permitió estudiar posteriormente las características de la muestra. Los

resultados obtenidos demuestran que los análisis de validez y confiabilidad para la

muestra seleccionada son aceptables, en las preguntas de percepción de la

inseguridad del Cuestionario de Inseguridad ciudadana y para el Cuestionario

Inseguridad Urbana aplicados a los estudiantes universitarios. Ambos fueron

analizados a la luz de las evidencias empíricas existentes o teorías expuestas en

el marco teórico lo que permitió aceptar las hipótesis planteadas al respecto.

Las evidencias psicométricas del Cuestionario de Seguridad Ciudadana en

las preguntas de Percepción de Inseguridad Ciudadana aplicadas en este estudio,

obtuvo un único factor que explicó el 30.124% de la varianza total, como se pueden

observar en la tabla 1 y en la figura 1; hallazgos que constituyen un aporte de este

estudio, al no existir antecedentes de análisis psicométrico del instrumento en otras

muestras. En consecuencia, se logró determinar que a través de las preguntas de

percepción de inseguridad ciudadana la muestra de estudiantes discrimina su

presencia o ausencia con un buen nivel de confiabilidad.

En cuanto a las evidencias psicométricas del Cuestionario Inseguridad

Urbana (CIU) se obtuvo un modelo de 4 factores por la organización de los ítems,

61
que explicaron el 34.048% de la varianza total, como se puede observar en la

tabla 2. Se aprecia que estos se distribuyeron de acuerdo al contenido de los

ítems en: respuesta afectiva y de activación fisiológica, respuesta cognitiva de

afrontamiento con recursos propios, respuesta de búsqueda de apoyo externo y

respuesta cognitiva de evitación.

Los hallazgos del presente estudio muestran los componentes del temor al

delito que, al ser una experiencia emocional, como también lo formula Amaya

(2011), se expresa de modo multidimensional, a nivel cognitivo, fisiológico y

conductual y como respuesta adaptativa ante la inseguridad urbana. percibida o

real; resultado que concuerda también con lo planteado por Ramos et al (2009)

cuando analiza el papel de las emociones y le otorgan un valor funcional como

también lo hacen Clark y Beck (2012).

La respuesta afectiva y de activación fisiológica, factor 1, describe las

reacciones emocionales como miedo, preocupación y las respuestas

psicofisiológicas como aumento de la frecuencia cardiaca, tensión, las mismas que

están relacionadas a repuestas por la activación simpática, hallazgos que se

asemejan a los de Vuanello, (2006) y se relacionaría con las respuestas a

situaciones de ansiedad y estrés como lo plantea Huber, (1980).

La respuesta cognitiva de afrontamiento con recursos propios, factor 2, se

refiere a la anticipación negativa que realiza la persona acerca de lo que podría

ocurrirle, así como pensar en sus capacidades para resolver esas situaciones y

aumentar sus medidas de seguridad, coincidiendo los resultados con la evidencia

62
presentada por la prueba original de Vuanello, (2006). Aun cuando la muestra

estudiada alcanzó un grado de percepción de inseguridad ciudadana moderada,

es necesario compararlo con los estudios del INEI (2019, 2018, 2017) que

muestran resultados de percepción de inseguridad ciudadana de hasta el 92% a

nivel poblacional, que permitiría explicar la anticipación negativa de que algo malo

podría ocurrirle, siguen una tendencia similar a los hallazgos de este estudio. Este

tipo de respuestas pueden ser incorporadas en el repertorio comportamental por

aprendizaje vicario (Bandura, 1987) ya sea por haber escuchado a personas

significativas (familiares y pares), o asociado a la sobre exposición mediática que

ofrecen los medios de comunicación, como refiere Añanca (2016).

La respuesta de búsqueda de apoyo externo, factor 3, revela que los

participantes hacen uso de creencias religiosas como la oración, o indican confiar

en servicios policiales encontrándose similitud con lo reportado también por

Vuanello (2006), quien llama a este factor promoción conductual. Los hallazgos de

este estudio muestran como el afrontamiento de la experiencia de temor es

asociado a la inacción o con la esperanza en un tercero que le proporcione ayuda,

sea este real o imaginario. La comprensión teórica de cuando la persona evalúa

sus recursos de afrontamiento lo asocia, a sus habilidades, al apoyo social o a los

recursos del entorno, aparecen cuando la persona se siente por ejemplo

atemorizada, explicado por la teoría transaccional del estrés Lazarus y Folkman

(1984).

La respuesta cognitiva de evitación, factor 4, identifica que los participantes

respondieron que ignoran el problema o piensan en otra cosa. Esta respuesta

63
utilizada por los participantes a no exponerse a la situación de inseguridad urbana

a nivel cognitivo muestra que no afrontarían activamente la experiencia, sería

entonces una expresión de los esfuerzos cognitivos que hace la persona -

conjuntamente con los conductuales - para enfrentar las exigencias del entorno,

similares resultados son reportados por Vuanello (2006). Estos son procesos

concretos y específicos para cada contexto y se modifican a partir de las

condiciones desencadenantes, como también lo reportan Cassaretto et al (2003).

Es así como los cuatro factores presentan similitudes con el estudio del

instrumento original realizado por Vuanello (2006), a excepción de la característica

de búsqueda de ayuda como apoyo social en el factor 3 donde si hubo diferencias

al no ser identificado en la muestra, hecho que pudiese deberse a diferencias

culturales del lugar donde se desarrollaron los estudios. En consecuencia, se logró

determinar que a través del Cuestionario de inseguridad urbana en la muestra de

estudiantes discrimina su presencia o ausencia con un buen nivel de confiabilidad

en los 4 factores.

En relación a los resultados de las correlaciones, se determinó que existe

relación positiva y significativa entre la percepción de inseguridad ciudadana y la

inseguridad urbana. Es decir, la percepción de inseguridad ciudadana correlaciona

con la experiencia de inseguridad urbana en los estudiantes, hallazgo que también

es mostrado en los reportes de muestras específicas realizados por Vuanello

(2006) y Romero, et al (2015). Es así que, una mayor percepción de inseguridad

ciudadana está asociada a mayores respuestas frente al estrés de la inseguridad

urbana, y viceversa. Aun cuando para el presente estudio la relación es de

64
magnitud baja, sin embargo, cuando se compara con los hallazgos de los estudios

a nivel poblacional del INEI (2016, 2017, 2018, 2019) se hallan semejanzas en los

resultados. Entonces, al ser una experiencia subjetiva la percepción de ser víctima

potencial, esta guardaría una fuerte relación con el estado de ánimo de las

personas, hallazgos similares a presentados por Martínez y Labatut (2005); a esta

problemática que afectaría la salud de las personas se suma la experiencia de

revictimización cuando se asocia a al recibir información u observar como ocurren

los hechos de victimización en su entorno, señalado también Vuanello (2006). Una

variable de estudio a profundizar es como a través de los medios de comunicación

la exposición mediática de los hechos delincuenciales como experiencias de

percepción de inseguridad, contribuirían a que las personas experimenten

sentimientos de inseguridad urbana que involucra la experiencia de desprotección,

como también lo identificaron Stafford et al (2007), Vuanello (2006) y como lo

propone Añanca (2016).

Estas respuestas se expresarían con manifestaciones en el estado físico y

mental, con creencias acerca de la inseguridad urbana; situación que se

intensificaría cuando la persona corrobora su miedo a ser víctima de la

delincuencia o del delito en su entorno cuando percibe modificaciones en el

espacio físico de su comunidad llamado “amurallamiento” como también lo

describe Carrión (2004). Es importante señalar que este estudio identifica que el

estrés producido por la inseguridad urbana se asocia con el deterioro de la salud

psicológica de las personas y las afectarían tanto a nivel afectivo como por la

presencia de conductas de evitación en general, relacionándose con los hallazgos

de Stafford et al (2007), quienes también concluyen que los ciudadanos

65
disminuyen su frecuencia de salir a socializar, toman precauciones significativas

para su traslado, y también disminuirían sus actividades físicas, por conductas

asociadas al miedo al delito. La presencia de este malestar significativo (INEI,

2019) puede ser por lo tanto considerado un problema de salud pública. En

relación a ello, será importante realizar otros estudios que permitan caracterizar

las conductas de evitación en muestras similares a este estudio, lo cual permitiría

realizar una mejor aproximación al fenómeno.

La relación de inseguridad urbana y la percepción de inseguridad ciudadana

que experimentan los estudiantes universitarios según los hallazgos de este

estudio fue que, a mayor percepción de inseguridad ciudadana hay una mayor

respuesta afectiva y de activación fisiológica frente al estrés de la inseguridad

urbana, esta manifestación se reflejaría cuando se re experimenta la experiencia

de miedo, adicionalmente los estudiantes que han vivido la experiencia objetiva,

presentan indicadores de niveles más altos de respuestas como inseguridad,

pesimismo, hiper alerta, respuestas que son coincidentes a los hallazgos

presentados por Vuanello (2006), Barbachán et al. (2017) quienes también

refieren que los estudiantes están más alertas y vigilantes, y por Muratori y Zubieta

(2013) quienes también explican que las personas con más altos niveles de miedo

al delito experimentan emociones de inseguridad, pesimismo. Este estudio al igual

que los reportes de las investigaciones mencionadas nos ofrece resultados afines

que muestran que la percepción de inseguridad ciudadana y la respuesta afectiva

y de activación fisiológica, manifestaciones del miedo al delito, son en sí mismo

un problema independientemente de si se fue víctima o no, lo cual también es

señalado por Muratori y Zubieta (2013); es así que estas respuestas también se

66
asocian a tener poca predictibilidad y a la incertidumbre, como características de

la inseguridad ciudadana, estando por lo tanto la respuesta asociada a un mayor

nivel de estrés como también lo refieren Vuanello (2006), Crespo y Labrador

(2003).

Respecto al análisis de las variables sociodemográficas, cuando se

relaciona la edad y la percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana

en los estudiantes, se halló que para esta muestra si existe relación entre ambas

variables, es así como a mayor edad las respuestas frente al estrés de la

inseguridad urbana son menores, específicamente las respuestas relacionadas a

la variable afectiva y a la activación fisiológica. Sin embargo, aun cuando no se

identifica de modo directo las causas de esta relación, se puede inferir que la

habituación puede tener un rol importante, es decir que el universitario al conocer

como trasladarse hacia o desde la Universidad, conocer mejor los lugares de

tránsito, tener mayor seguridad para hacer uso de estrategias de cuidado

personal, así como el desarrollo físico y la mayor madurez natural por el paso de

los años pueden favorecer el uso de mejores recursos de afrontamiento, estos

análisis deben ser de interés a confirmar en otra investigación. Es necesario

mencionar que los resultados tienen diferencias con los estudios del INEI (2019), y

de IOP-PUCP (2018) ya que estos muestran cifras con poca variabilidad en la

percepción de inseguridad ciudadana entre los grupos etarios; otro estudio

considero solo la edad promedio de 22 años y explican que por la poca seguridad

existente en la ciudad los participantes se sentían inseguros al ir de sus domicilios

a la universidad (Barbachán et al., 2017). Esta variabilidad de resultados en

relación con la edad demanda que esta variable sea más investigada y permita

67
conocer si el incremento en la edad es un factor protector en esta etapa de vida.

Cuando se analizó la variable sexo el estudio halló que si existen

diferencias de acuerdo con el sexo en las variables percepción de inseguridad

ciudadana e inseguridad urbana. Los datos evidencian que las mujeres presentan

una activación elevada en la respuesta de temor o miedo, estado emocional que

tiene un correlato afectivo y fisiológico, que revelaría que las mujeres están más

afectadas en estas respuestas, hallazgos similares a los reportados por Muggah y

Aguirre (2018), Barbachán et al (2017) en Lima; Liebnitzky y Montero (2013) en

Caracas, San Luis y Lima, quiénes también reportan que las mujeres son las que

tienen mayor miedo al crimen producto de la inseguridad ciudadana.

Las estadísticas (INEI 2016, 2017, 2018, 2019) señalan que las mujeres

son menos victimizadas que los hombres, empero este grupo presenta una mayor

experiencia subjetiva de Inseguridad Urbana. Estos hallazgos son significativos

para el estudio, ya que, al análisis de las variables de percepción de inseguridad

ciudadana e inseguridad urbana en los estudiantes se encontró diferencias

significativas entre mujeres y hombres para la variable de Inseguridad Urbana en

la dimensión de respuesta afectiva y de activación fisiológica, donde son las

mujeres quienes reportan mayor presencia de respuestas frente al estrés de la

inseguridad urbana.

Por otro lado, la dimensión de respuesta por evitación fue más elevada para

los hombres frente al estrés de la inseguridad urbana, en comparación con las

mujeres. Aun cuando las diferencias encontradas han sido pequeñas, se propone

más estudios relacionados a la variable sexo y su relación con las respuestas ante

68
la inseguridad urbana, lo cual también es señalado por Vuanello (2006) en una

muestra de estudiantes universitarios. Los reportes de los estudios del INEI

(2019), IOP-PUCP (2018) a nivel poblacional, al evaluar por sexos los porcentajes

de percepción de inseguridad ciudadana reportan datos muy parecidos y altos en

relación a la victimización objetiva.

Otro análisis fue comparar la presencia o ausencia de la experiencia de

victimización con las variables de percepción de inseguridad ciudadana e

inseguridad urbana en los estudiantes, encontrándose que únicamente las

personas que habían reportado haber sido víctima presentaron mayor percepción

de inseguridad ciudadana en comparación con aquellas personas que no habían

sido víctimas, llama la atención que fueron víctimas con mayor frecuencia cerca de

su domicilio, en la calle o en la movilidad donde trasladaban, y en cuanto a la

cercanía al lugar de estudio o trabajo fue reportado con menor frecuencia, estos

datos reflejarían que los espacios públicos en general son espacios de riesgo a la

delincuencia, hecho que explica la asociación con la experiencia subjetiva de

percepción de inseguridad ciudadana, por lo tanto no solo expresan la experiencia

objetiva; resultados similares a los encontrados en otros estudios en estudiantes

universitarios realizados en el Perú por Amaya et al, (2011), en Venezuela por

Liebnitzky et al (2013) , en Argentina por Vuanello (2006), en Honduras por Paz y

Ciudad (2017), y por Barbachán et al (2017).

Se debe también considerar la exposición a narraciones o imágenes de

eventos de inseguridad ciudadana en diversas zonas de Lima, hechos

traumatizantes que impactan en la ciudadanía. El INEI (2018) reporta que el

69
28.4% de la población ha sido víctima de la inseguridad objetiva, el 90.5% de la

población percibe la inseguridad ciudadana, resultados similares a los estudios

realizados por la IOP-PUCP (2018). Este estudio difiere y puede deberse a la

predominancia de los distritos de procedencia de la muestra; Chorrillos, Santiago

de Surco y Miraflores, distritos de Lima Sur, los cuales tienen una precepción de

Inseguridad ciudadana del 15.5% ya que perciben mayor seguridad en estas

zonas; sin embargo, esta es una variable que tendrá que seguir siendo analizada

a futuro.

De acuerdo a la presencia o ausencia de experiencia de victimización, hay

diferencias en las variables percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad

urbana en estudiantes de una Universidad privada, en la ciudad de Lima.

Limitaciones del estudio

Al ser un estudio de percepción implica componentes subjetivos que no han

sido evaluados por el estudio al ser cuantitativo, se requiere ahondar el estudio de

otras variables implicadas en este fenómeno multidimensional. Así mismo, los

resultados corresponden a una población de estudiantes provenientes de una

universidad privada, generándose sesgos posibles a nivel ambiental,

socioeconómico, de costumbres, soporte recibido después de la experiencia de

victimización, experiencias traumáticas previas, etc., por lo tanto, los resultados

obtenidos no son posible de ser generalizados a otras poblaciones. Otro aspecto

por considerar con relación a la muestra es la proporción de participantes según

sexo, predomina el grupo femenino, lo que puede generar sesgos en los

resultados.

Los factores del contexto al momento de la aplicación y la evolución actual

70
de la inseguridad ciudadana nos hacen observar una situación en permanente

cambio, un claro ejemplo de ello es el incremento de delincuentes extranjeros en

la ciudad de Lima en el último año y la vivencia de eventos asociados a la actual

Pandemia por COVID 19.

71
CONCLUSIONES

1. Se encontró adecuados índices de confiabilidad y validez en los instrumentos

aplicados: Cuestionario de Seguridad Ciudadana en las preguntas

Percepción de Inseguridad Ciudadana y Cuestionario de Inseguridad Urbana

(CIU).

2. Cuestionario de Seguridad Ciudadana en las preguntas Percepción de

Inseguridad Ciudadana de Inseguridad Ciudadana retuvo un solo factor.

3. El Cuestionario de Inseguridad Urbana CIU presentó cuatro factores que

definen: una respuesta puesta afectiva y de activación fisiológica, la

respuesta cognitiva de afrontamiento con recursos propios, la respuesta de

búsqueda de apoyo externo, la respuesta cognitiva de evitación.

4. Mayor percepción de inseguridad ciudadana se asocia a mayores

respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana, y viceversa.

5. Mayor percepción de inseguridad ciudadana se asocia a una mayor

respuesta afectiva y de activación fisiológica frente al estrés por inseguridad

urbana, son las mujeres quienes obtuvieron puntuaciones elevadas,

mientras que los hombres presentan una mayor respuesta por evitación

frente al estrés de la inseguridad urbana.

6. A mayor edad, las respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana son

menores, específicamente con relación a lo afectivo y activación fisiológica.

7. Las personas que habían sido víctimas presentaron mayor percepción de

inseguridad ciudadana que aquellas personas que no habían sido víctimas.

72
RECOMENDACIONES

1. Desde la perspectiva psicológica son escasos los antecedentes de

investigación hallados en nuestro país, se sugiere realizar estudios en otras

poblaciones de estudiantes e inclusive en comunidades de Lima y otras

regiones de nuestro país.

2. Realizar estudios de la respuesta de inseguridad urbana con enfoque de

género, por grupos etarios y su relación con la salud pública.

3. Durante el pasado año y el presente, dos fenómenos son necesarios de

considerar en futuros estudios por sus efectos en la salud mental: el

impacto psicológico del accionar de delincuentes extranjeros en nuestro

país y el accionar de la delincuencia durante el contexto de pandemia que

atraviesa el país.

4. Desarrollar programas de prevención primaria en la comunidad universitaria

con el objetivo de enseñar estrategias de manejo de las respuestas

inseguridad urbana.

5. Promover el desarrollo de programas de intervención para las víctimas de

la delincuencia, orientados a brindarles una primera ayuda psicológica y

enseñar estrategias de afrontamiento de la respuesta de inseguridad

urbana, procesar el trauma y prevenir posibles secuelas.

73
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81
ANEXOS

82
Anexo A
FICHA SOCIO DEMOGRÁFICA

1) Edad: ___________________

2) Sexo: 1. (F) 2. (M)

3) Distrito de Residencia: _____________________________________________

4) Lugar de nacimiento: ______________________________________________

5) Carrera que estudia _______________________________________________

6) Ciclo: __________________________________________________________

7) Estado Civil:
1. Soltero ( )
2. Casado ( )
3. Divorciado ( )
4. Viudo ( )
5. Conviviente ( )
8) Con quién vive: (elija solo una opción)
1. Con alguno de los padres o con ambos padres ( )
2. Con otros familiares ( )
3. Con mi pareja ( )
4. Comparto vivienda con otra(s) persona(s) ( )
5. Solo ( )

9) Religión: 1. Católica ( ) 2. Otra religión ( ) 3. Ninguna ( )

10) Se transporta con mayor frecuencia en:


1. Movilidad propia ( )
2. Compañías de taxi ( )
3. Taxi o colectivos públicos ( )
4. Servicios públicos ( )
Continúa atrás….

11) En los últimos 12 meses ha sido víctima directa de algún robo o hurto:
[Link] ( ) 2. NO ( )

12) Si respondió si, entonces cuando le robaron: (puede marcar más de uno)
1. Lo amenazaron con arma blanca ( )
2. Lo amenazaron con revolver ( )
3. Le arrebataron “jalaron” sus pertenencias ( )
4. No se dio cuenta como le robaron ( )

83
13) Dónde le robaron: (puede marcar más de uno)
1. Cerca de su domicilio ( )
2. Cerca de su lugar de estudios ( )
3. Cerca de su lugar de trabajo ( )
4. En un lugar por el que pasaba ese día ( )
5. En la movilidad donde viajaba ( )

14) Denunció: 1. (SI) 2. (NO)

15) Resultado de la denuncia:


1. No fue aceptada ( ) 2. Registraron mi denuncia ( )

16) Se entera de este tipo de noticias con mayor frecuencia a través de qué
medios de comunicación:
1. Diarios ( )
2. Radio ( )
3. Televisión ( )
4. Internet ( )
5. Solo por lo que me cuentan ( )

Ahora por favor prosiga con los siguientes cuestionarios. ¡Gracias por su
colaboración!

84
Anexo B
Cuestionario de Inseguridad Urbana (CIU)
Vuanello (2006)
Fecha: ___________________________
Esta investigación está destinada a conocer cómo influyen en la vida de los
jóvenes las situaciones de victimización por delitos contra la propiedad como el
robo o el hurto, tanto por la experiencia directa de haberlo sufrido como por la
posibilidad de que acontezca.
A continuación, encontrarás una lista de situaciones ubicadas en la parte izquierda
de la hoja y arriba hallarás las posibles reacciones y/o respuestas que podrías
presentar ante un delito.
Solicitamos que contestes a cada una de las situaciones en base a cómo sería tu
conducta, pensamiento o emoción, de acuerdo a su ocurrencia y a la siguiente
escala:
0: Nunca
1: Pocas veces
2: Algunas veces
3: Muchas veces
4: Siempre
M S M I P A Pi S S M T R A B C
e i e g i n en i e i r e u u o
s e p n e t so e m c a z m s n
i n r o n i en n e u t o e c f
e t e r s c mi t a e o y n o í
n o o o o i s o c r d e t a o
t m c e e p ca m e p e s o y e
o i u l n o pa o l o e p m u n
i e p p o l cid l e e v e i d l
n d o r t a ad e r s i r s a a
s o f o r s es s a t t o m e P
e á b a c pa t l á a q e n o
g c l c o ra i a e r u d o l
u i e o s re a f n e e i t i
r l m s a sol s r t s D d r c
o m a a s ve e e e a i a o í
/ e n r n c n s o s s a
a n e es e u s i s d
t g as l e i t m e
e a sit e n ó u e s
t ua s c n a a e
i cio t i c y g
v ne ó a i u u
a s m c ó d r
s a a n e i
p g r d
u o d

85
e í a
d a d
e c
n a
o
c
u
r
r
i
r
m
e
1.- Ante la
posibilidad de
que roben en
mi casa.
2.- Cuando me
encuentro en
un sitio
peligroso
(camino por
una calle
oscura, por un
lugar poco
habitado).
3.- Cuando
pienso que me
pueden asaltar
otra vez.
4.- Cuando
espero a
alguien en la
calle y estoy
solo.
5.- Al dejar mi
moto, auto o
bici fuera de mi
vista.
6.- Si alguien
desconocido se
me cerca en la
calle.
7.- Cuando
siento que me
miran mucho y
no encuentro
razón.
8.- Cuando
salgo de una
fiesta o de la
discoteca de
madrugada.
9.- Si tengo que
pedir a alguien
desconocido
“que me jale” y
viajo solo/a
10.- En lugares
muy
concurridos
(discoteca,

86
espectáculos
públicos, etc.).
11.- Al viajar en
un medio de
transporte
público.
12.- Cuando
llevo dinero u
objetos de
valor, o voy
con alguien
que los porta.
13.- Cuando
tengo que ir a
un lugar nuevo
o conocer
gente por
primera vez.
14.- Si tengo
que ir a un
banco o a un
comercio y
pienso que lo
pueden asaltar.
15.- Al conocer
los delitos que
se producen.

87
Anexo C

CUESTIONARIO DE SEGURIDAD CIUDADANA – Preguntas de Percepción de


Inseguridad Ciudadana.

Por favor conteste pensando En los Próximos 12 Meses, cree usted qué:

1. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo a su vivienda? SI ( ) NO ( )

2. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo de vehículo automotor (auto, camioneta,
etc.)? SI ( ) NO ( )
3. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo de autopartes del vehículo automotor
(faros, llantas, aros, etc.)? SI ( ) NO ( )
4. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo en motocicleta o mototaxi?
SI ( ) NO ( )

5. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo de bicicleta? SI ( ) NO ( )

6. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo de dinero, cartera, celular, ¿etc.?
SI ( ) NO ( )

7. ¿Cree usted que puede ser víctima de: amenazas e intimidaciones? SI ( ) NO ( )

8. ¿Cree usted que puede ser víctima de: maltrato físico y/o psicológico de algún miembro
de su hogar? SI ( ) NO ( )
9. ¿Cree usted que puede ser víctima de: ofensas sexuales (acoso, abuso, violación,
etc.)? SI ( ) NO ( )
10. ¿Cree usted que puede ser víctima de: secuestro? SI ( ) NO ( )

11. ¿Cree usted que puede ser víctima de: extorsión? SI ( ) NO ( )


12. ¿Cree usted que puede ser víctima de: estafa? SI ( ) NO ( )

13. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo del negocio? SI ( ) NO ( )
14. ¿Cree usted que puede ser víctima cuando Ud. camina de noche en su zona o barrio?
SI ( ) NO ( )

88
Anexo D
CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA PARTICIPANTES DE LA
INVESTIGACIÓN

Evaluador(a): El propósito de esta ficha de consentimiento es proporcionar


a los participantes de esta investigación una clara explicación de la naturaleza de la
misma y que les permita decidir su aceptación de participar en el estudio. La
investigación es conducida por la psicóloga Katiuska Penélope Aliaga Giraldo. El
objetivo de este estudio es determinar la relación entre la percepción de inseguridad
y la inseguridad urbana en estudiantes universitarios, en la ciudad de Lima. Si usted
accede a participar, se le pedirá responder algunas preguntas en 2 cuestionarios y
completar una ficha de datos. Esto tomará aproximadamente 25 minutos.
La participación en este estudio es estrictamente voluntaria y no implica
riesgos para la seguridad del evaluado. La información que se recoja será
confidencial y no se usará para ningún otro propósito fuera de esta investigación.
Sus respuestas a los cuestionarios y fichas serán codificadas usando un número de
identificación y por lo tanto serán anónimas. Al finalizar la investigación el evaluado
puede solicitar los resultados de la misma y se beneficiará con una charla y material
informativo de orientación de afrontamiento del miedo ante el delito.
Una vez terminada la investigación los cuestionarios se destruirán.
Si tiene alguna duda durante la evaluación puede hacer preguntas e igualmente
puede dejar de contestar los cuestionarios en cualquier momento sin que eso lo
perjudique. Si alguna de las preguntas le parece incómoda, tiene usted el derecho
de no responderla y de hacérselo saber al evaluador. Para información posterior
puede usted contactarse con la Psicóloga Katiuska Penélope Aliaga Giraldo al
correo kpaliaga@[Link] o al teléfono 996 731 880. Desde ya agradezco su
participación.

Evaluado: Acepto participar voluntariamente en esta investigación,


conducida por la psicóloga Katiuska Penélope Aliaga Giraldo. He sido informado (a)
del objetivo de este estudio: determinar la relación entre la percepción de
inseguridad y la inseguridad urbana en estudiantes universitarios, en la ciudad de
Lima. Me han indicado también que tendré que responder preguntas de 2
cuestionarios y una ficha, lo cual tomará aproximadamente 25 minutos.

89
Conozco que la información que yo provea en esta investigación es estrictamente
confidencial y no será usada para ningún otro propósito fuera de este estudio sin mi
consentimiento. He sido informado de que puedo hacer preguntas sobre la
investigación en cualquier momento y que puedo retirarme del mismo cuando así lo
decida, sin que esto ocasione perjuicio o riesgo alguno para mi persona.

Entiendo que una copia de esta ficha de consentimiento me será entregada.


De tener preguntas sobre mi participación o si deseo pedir información sobre los
resultados de este estudio cuando haya concluido, puedo contactar a Katiuska
Penélope Aliaga Giraldo en la dirección electrónica o teléfono antes mencionados.

------------------------------------- ------------------------------------ ----/------/-----


Nombre del Participante Firma del Participante Fecha
DNI: ________________

90

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