FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN, TURISMO Y PSICOLOGÍA
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA
SECCIÓN DE POSGRADO
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD CIUDADANA E INSEGURIDAD
URBANA EN ESTUDIANTES DE UNA UNIVERSIDAD PRIVADA,
EN LA CIUDAD DE LIMA
PRESENTADA POR
KATIUSKA PENELOPE ALIAGA GIRALDO
ASESORA
DANITSA ALARCÓN PARCO
TESIS PARA OPTAR EL GRADO ACADÉMICO DE MAESTRA EN
PSICOLOGÍA CON MENCIÓN EN PSICOLOGÍA CLÍNICA
LIMA – PERÚ
2020
Reconocimiento - No comercial - Sin obra derivada
CC BY-NC-ND
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reconozca su autoría, pero no se puede cambiar de ninguna manera ni se puede utilizar comercialmente.
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FACULTAD DE CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN, TURISMO Y PSICOLOGÍA
ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA
UNIDAD DE POSGRADO
PERCEPCIÓN DE INSEGURIDAD CIUDADANA E INSEGURIDAD URBANA EN
ESTUDIANTES DE UNA UNIVERSIDAD PRIVADA, EN LA CIUDAD DE LIMA.
TESIS PARA OPTAR EL GRADO ACADÉMICO DE
MAESTRA EN PSICOLOGÍA CON MENCIÓN EN PSICOLOGIA CLÍNICA
PRESENTADO POR:
KATIUSKA PENELOPE ALIAGA GIRALDO
ASESOR:
Mg. DANITSA ALARCÓN PARCO
Lima, Perú
2020
DEDICATORIA
A mi hija por su amor y ser fuente de inspiración
A mi madre por todas sus enseñanzas, en recuerdo a ella.
ii
AGRADECIMIENTOS
A todas las personas que colaboraron como parte de la muestra.
A mis amigos y colegas por su apoyo y quienes a través de sus comentarios
enriquecieron el trabajo realizado.
iii
ÍNDICE DE CONTENIDO
Portada i
Dedicatoria ii
Agradecimientos iii
Índice de contenidos iv
Índice de tablas vi
Resumen viii
Abstract ix
Introducción x
CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO 12
1.1 Bases Teóricas 12
1.1.1. Percepción de Inseguridad ciudadana 17
1.1.2. Inseguridad Urbana 18
1.2 Evidencias Empíricas 22
1.2.1 Antecedentes nacionales 22
1.2.2 Antecedentes internacionales 24
1.3 Planteamiento del problema 31
1.3.1 Descripción de la realidad problemática 31
1.3.2 Formulación del problema 34
1.4 Objetivos de la investigación 34
1.4.1 Objetivo general 34
1.4.2 Objetivos específicos 33
1.5 Hipótesis y variables 35
iv
1.5.1 Formulación de las hipótesis 35
1.5.2 Variables de estudio 36
1.5.3 Definición operacional de las variables 36
CAPÍTULO II: MÉTODO 38
2.1 Tipo y diseño de investigación 38
2.2 Participantes 38
2.3 Medición 39
2.4 Procedimiento 45
2.5 Análisis de los datos 47
CAPÍTULO III: RESULTADOS 49
3.1 Análisis de evidencias psicométrico 49
3.2 Análisis descriptivo 55
3.3 Análisis de normalidad 56
3.4 Análisis correlacional 57
3.5 Análisis comparativo 59
CAPÍTULO IV: DISCUSIÓN 61
CONCLUSIONES 72
RECOMENDACIONES 73
REFERENCIAS 75
ANEXOS 82
v
ÍNDICE DE TABLAS
Pág
Tabla 1 Cargas factoriales y correlaciones ítem-test corregidas de la 50
Escala de Percepción de Inseguridad Ciudadana.
Tabla 2 Cargas factoriales y correlaciones ítem-test corregidas del 52
Cuestionario de Inseguridad Urbana.
Tabla 3 Estadísticos descriptivos de las variables percepción de 56
inseguridad ciudadana e inseguridad urbana.
Tabla 4 Estadísticos de normalidad de las variables percepción de 57
inseguridad ciudadana e inseguridad urbana
Tabla 5 Matriz de correlaciones de las variables percepción de 58
inseguridad ciudadana e inseguridad urbana y edad.
Tabla 6 Diferencias entre las variables de percepción de inseguridad 59
ciudadana e inseguridad urbana según sexo.
Tabla 7 Diferencias entre las variables de percepción de inseguridad 60
ciudadana e inseguridad ciudadana según si fue víctima de la
inseguridad.
vi
ÍNDICE DE FIGURAS
Pág
Figura 1 Gráfico de sedimentación de la Escala de Percepción 50
de Inseguridad Ciudadana
Figura 2 Gráfico de sedimentación del Cuestionario de Inseguridad 51
Urbana
vii
RESUMEN
Se realizó un estudio cuantitativo de estrategia asociativa comparativa, de
corte transversal con el objetivo de determinar la relación que existe entre
percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana en estudiantes de una
universidad privada, en la ciudad de Lima. La muestra estuvo conformada por 423
estudiantes, 22% varones y 78 % mujeres, la edad promedio fue de 21.31 años (σ
= 2.63). Provenientes principalmente de los distritos de Santiago de Surco,
Chorrillos y Miraflores. El 27. 3% había sido víctima en los últimos 12 meses, de
este porcentaje el 78. 5% fueron mujeres. Se halló evidencias psicométricas de
validez y confiabilidad para el cuestionario de seguridad ciudadana en las
preguntas de percepción de inseguridad ciudadana y del Cuestionario Inseguridad
Urbana. Se concluye que la percepción de inseguridad ciudadana se asocia a
mayores respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana, y viceversa. Las
mujeres presentan una mayor respuesta afectiva y de activación fisiológica (temor,
miedo), mientras que los hombres tienen más respuestas por evitación, y
conforme avanza la edad las respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana
serán menores, finalmente los que tuvieron la experiencia de ser víctimas
presentaron mayores respuestas de inseguridad urbana.
Palabras clave: inseguridad urbana, percepción de inseguridad ciudadana
viii
ABSTRACT
A quantitative study of comparative associative strategy, of transversal cut,
was carried out with the objective of determining what relationship exists between
perception of citizen insecurity and urban insecurity in students of a private
university, in the city of Lima. The sample consisted of 423 university students,
22% male and 78% female, the average age was 21.31 years (σ = 2.63). Their
origin was mostly from the districts of Santiago de Surco, Chorrillos and Miraflores.
27. 3% had been a victim of criminal acts in the last 12 months, of this percentage
78. 5% were women. Psychometric evidence of validity and reliability was found for
the citizen security questionnaire for the questions of citizen insecurity and the
Urban Insecurity Questionnaire. It is concluded that the perception of citizen
insecurity is associated with greater responses to the stress of urban insecurity,
and vice versa. Women have a greater emotional response and physiological
activation (fear), while men have more responses of avoidance, and as the age
progresses the responses to the stress of urban insecurity will be lower, finally the
victims presented greater perception of citizen insecurity.
Key words: perception of citizen insecurity, urban insecurity
ix
INTRODUCCIÓN
En los países de Latinoamérica los ciudadanos reportan con frecuencia
diversas formas de violencia, muchas de estas vivencias se relacionan a eventos
de inseguridad ciudadana, las cifras van en incremento, escenario que atenta
directamente con el derecho a la seguridad; los organismos internacionales han
llegado a considerar la Región en “crisis de seguridad” (Páez, C. A., Peón, I. E., y
Ramírez, Y., 2018; Organización Mundial de la Salud [OMS], 2012; Programa de
las Naciones Unidas para el Desarrollo [PNUD], 2013).
En el Perú el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI, 2018),
reportó que los delitos habían disminuido en los últimos cinco años en la zona
urbana de Lima y otras capitales del país; empero 1 de cada 10 hechos delictivos
fueron realizados con arma de fuego, los robos de carteras, dinero y celulares son
los más frecuentes, y el grupo de 15 a 44 años (66.1%) vivió algún tipo delito. Las
experiencias objetivas son un lado del problema, el otro es la percepción de
inseguridad que representa la experiencia subjetiva que tienen los ciudadanos,
esta alcanzó un 92% en la provincia de Lima según el INEI (2019).
Las respuestas emocionales ante la experiencia de inseguridad objetiva o
subjetiva se asocian a diversos factores que facilitaría comportamientos
adaptativos o desadaptativos, que pueden ir desde un nivel bajo de estrés hasta el
nivel de estrés post traumático (Vuanello, 2006)
Se realizó este estudió con el objetivo de determinar la relación que existe
entre percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana en estudiantes
de una universidad privada en la ciudad de Lima. El enfoque es cuantitativo, de
diseño asociativo de tipo comparativo transversal (Ato, López y Benavente, 2013).
x
La muestra fue no probabilística y por conveniencia para la recolección de los
datos (Hernández, Fernández y Baptista, 2014). El tamaño muestral (n=202) se
obtuvo con el programa informático G* Power (versión3.1.9.4) (Faul, Erdfehler,
Bichner y Lang, 2009), sin embargo, contestaron las evaluaciones 423 estudiantes
de 18 años a más, quienes se encontraban matriculados en el semestre
académico en el cual se realizó la evaluación. Se utilizaron tres instrumentos de
medición: una ficha sociodemográfica creada para este estudio, el Cuestionario de
Inseguridad Urbana de Vuanello (2006) y las preguntas de percepción de
inseguridad Urbana extraídas del Cuestionario de Seguridad Ciudadana. Capítulo
600 de la Encuesta Nacional de Programas Presupuestales – ENAPRES – 2016.
La investigación está organizada en cuatro capítulos. El capítulo I,
comprende el marco teórico, donde se revisa el estado del arte de las variables de
estudio, las evidencias empíricas de estudios previos, la formulación del problema,
los objetivos e hipótesis de estudio. El capítulo II, presenta la descripción de: tipo y
diseño de estudio, participantes, instrumentos de medición, procedimiento, así
como las especificaciones para los análisis estadísticos de los datos. El capítulo
III, abarca los resultados del análisis de evidencias psicométricas de los dos
instrumentos utilizados y los análisis descriptivos, de normalidad, correlacionales,
y comparativos. En el capítulo IV se realiza la discusión de los resultados
estadísticos, dando respuesta a los objetivos e hipótesis y hallazgos de la
investigación. Finalmente, se exponen conclusiones, recomendaciones y en los
anexos se adjunta los instrumentos de evaluación.
xi
CAPÍTULO I MARCO TEÓRICO
1.1 Bases Teóricas
La seguridad humana se garantiza con la protección de las libertades
fundamentales, que implica vivir sin temor, sin carencias y con dignidad. Ellas
están relacionadas a factores económicos, políticos, de salubridad, alimentación,
integridad física, ambiente y comunidad (OMS, 2012; Periago, 2012). Sin
embargo, en la última década para Latinoamérica la inseguridad es de
preocupación pública, el incremento de las tasas de criminalidad y victimización
llevan a considerar a los expertos como una crisis de seguridad, aun cuando hay
informes con datos que reportan mejora, la inseguridad ocupa un lugar prioritario
en la preocupación de países como México y los localizados en América Central y
del Sur (Muggah y Aguirre (2018); Muratori y Zubieta (2013); Páez, et al. (2018)).
Los niveles más altos de agresiones físicas y robos violentos denunciados en el
mundo, se registran en América del Sur (Muggah y Aguirre, 2018).
Así mismo, las encuestas de victimización realizadas por la Oficina de las
Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, 2017) confirman las altas
tasas de estos crímenes, que numéricamente es de 426.28 por cada 100,000
habitantes, reportan que para Latinoamérica la violencia callejera es de 59%, el
crimen organizado y la violencia relacionada con pandillas ambos con 51%, y el
2016, un 36% afirmó haber sido víctimas de un crimen, todos estos datos sólo
superados por la violencia contra las mujeres (65%) y niños (63%) que son
generalizados; añaden que los países con mayor victimización son Venezuela
12
(48%), México (46%) y Argentina (41%) y Ecuador es el país con el nivel más bajo
de victimización (29%).
Este contexto estimula temor, restringe el ejercicio de las libertades, el
desarrollo de las capacidades personales, así como una sana interacción social;
más aún cuando el cuerpo y los bienes de las personas se ven afectados, eventos
que imposibilitan un óptimo desarrollo humano debido a la inseguridad ciudadana.
(Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo [PNUD], 2013).
En Perú, la Encuesta Nacional por Resultados - ENAPRES (INEI, 2019)
reportó que el 26.4% de la población de 15 o más años ha sido víctima de algún
hecho delictivo en los últimos 12 meses, fueron víctimas los hombres en 26.4% y
las mujeres en un 25.9%; por grupos etarios muestra que el 32.7% tiene 15 a 29
años, el 28.2% es de 30 a 44 años, el 25.2% de 45 a 64 años y el 12.6% es mayor
de 65. Estos datos revelan que la población de jóvenes es la más victimizada.
Según el INEI (2019), los hechos delictivos que más se registraron son:
robo de dinero, cartera o celular en un 14.3%, el intento de robo de los mismos
bienes fue reportado por un 4.8%, la estafa con un 4.5%; el 10.1% de los hechos
delictivos fueron realizados con arma de fuego y el 11.6% de la población ha sido
víctima de más de un hecho delictivo; el 4.7% de las viviendas han sido
perjudicadas por robo y el 5.5% por intento de robo. Sólo el 16.5% de las personas
víctimas denunció los hechos, de los que no hicieron la denuncia el 32.8%
considera que es una pérdida de tiempo, el 24.6% dice desconocer al delincuente
y el 15.8% considera que es un delito de poca importancia; cuando comparan
13
estos índices por años, se observó que en 2013 la población víctima de algún
delito fue el 35.9% y el año 2018 llegó al 25.7%, lo que haría suponer que las
acciones para contrarrestar el actuar delictivo están siendo efectivas; sin embargo,
los datos de la percepción de inseguridad ciudadana evidencian cierta estabilidad
desde el 2013 (87.6%) al 2018 (86.3%), solo se halla un ligero incremento en las
cifras del 2016 (90%)
El INEI (2019) encontró que la percepción de inseguridad fue de 92%,
cuando evaluó por género los porcentajes son muy parecidos, igualmente por
grupos etarios las cifras muestran poca variabilidad entre ellos. Estos reportes son
significativos ya que expresarían una elevada y constante experiencia de temor,
como los hallados en estudios de otros países de la región (Muggah y Aguirre,
2018).
En Lima provincia durante el año 2013, el 40.4% de la población fue víctima
de algún hecho delictivo, el año 2018 bajó significativamente al 28.4%; los delitos
más frecuentes siguen siendo el robo de cartera, dinero, celular y respecto a la
percepción de inseguridad en Lima el 2013 registró un 88.5%, y el 2018 fue un
90.5% (INEI, 2019)
Otro estudio, realizado por el Instituto de Opinión Pública de la Pontificia
Universidad Católica del Perú (IOP-PUCP, 2018), evidencia que el principal
problema percibido por los habitantes de Lima es la inseguridad ciudadana
(81.1%) hallaron cifras similares en el Callao (81.8%); reportan que hay un
incremento con relación al 2017 (75.4% para los limeños y 72.5% para los
14
chalacos). En este mismo estudio las personas encuestadas también respondieron
acerca de la sensación de seguridad, el 11.6% manifiesta sentirse segura en Lima,
mientras que el 57.5% expresó sentirse insegura. Resalta la percepción de
inseguridad en Lima Norte (63.9%) en contraposición con Lima Sur (15.5%) siendo
esta la zona donde hay una percepción de mayor seguridad. En el Callao el 46.8%
manifestó sentirse insegura.
El informe del Ministerio del Interior de Perú (MININTER, 2018), señala que
la delincuencia ha sido uno de los principales problemas percibidos por los
ciudadanos, para el 2013 el 40.4% de la población consideraba que era el
principal problema de la ciudad, ubicó en segundo lugar a la pobreza (38.9%);
desde el 2017, la corrupción es considerada el principal problema (60.1%) y
desplazo a un segundo lugar a la delincuencia (39.6%).
El IOP-PUCP (2017), refiere que los altos índices de percepción de
inseguridad y desconfianza se ha desarrollado desde varios años atrás, y no sería
debido a la coyuntura actual, consideran que la percepción de inseguridad es alta
y homogénea para las variables sociodemográficas: sexo, edad, nivel
socioeconómico o macro región. El 86% se siente atemorizado de caminar de
noche por la calle y es el sexo femenino (88.9%) que siente más este temor.
Amaya, Espinoza y Vozmediano (2011), encontraron que a nivel global los
estudiantes universitarios en Lima tienen temor al delito en entornos próximos a la
universidad, espacios como la calle y/o el transporte público. El temor es mayor en
mujeres y en particular para las que pertenecen al nivel socioeconómico alto,
15
también señalan que la convivencia con el delito les hace pensar que está en
todos lados, de modo que hay cierta adaptación o acostumbramiento al mismo. En
la percepción de inseguridad, los de nivel educativo superior presentaron en Lima
el porcentaje más alto, el 2013 presentaban 92.4%, en el 2016 se incrementó a
95.2% y para el 2018 bajó al 91.3%. Es necesario señalar que esta población
presenta mayor presencia de experiencias de haber sido víctima de algún hecho
delictivo, el 2013 estuvo en 40.6%, y el 2018 presentó un 27%.
Un editorial del Diario Gestión (junio, 2019), considera que la población está
haciendo cambios en sus hábitos de vida para evadir ser víctima de la
delincuencia común, que la población urbana está renunciando a la cotidianeidad,
obligada por el miedo y la sensación de desamparo, que atribuyen al crecimiento
de la delincuencia y el incremento del uso de armas de fuego, que para Lima ha
subido al 15.5% (INEI,2019), refieren que ello quita libertad a las personas cuando
se autoimponen lo que denominan toques de queda, basan sus reflexiones en el
análisis de los datos del informe semestral de Seguridad Ciudadana del INEI
(2019), donde se reportó que el 21.1% de habitantes de las ciudades de más de
20,000 han cambiado sus hábitos, siendo los jóvenes de 15 a 29 años los más
afectados (32.7%) y las mujeres se sienten inseguras a cualquier hora del día
(71.2%) (IOP-PUCP, 2017). Otros medios periodísticos escritos o televisivos
también informan con frecuencia cómo la población joven universitaria es afectada
por la delincuencia ([Link] [2020]; [Link] [abril, julio, 2019];
[Link] [Link] [abril, 2017];
[Link] [2016]).
16
1.1.1. Percepción de la inseguridad ciudadana
La percepción de inseguridad según el INEI (2016), es la expresión de la
sensación que tiene la población que puede llegar a ser víctima de algún evento
delictivo o hecho que atente en contra de su integridad física o moral, su seguridad
y donde sus derechos serán vulnerados, incluye la evaluación de la posibilidad de
que involucre peligro, daño o riesgo ocasionado por algún delito. Como se puede
apreciar responde a la experiencia subjetiva de quien la vive. La definición fue
realizada para una medición en un periodo de tiempo de 12 meses.
Comprender la probabilidad de ser víctima es complejo (Instituto de
Defensa Legal [IDL] – Seguridad Ciudadana, 2017), involucra dos componentes:
uno objetivo que es el riesgo objetivo de ser víctima de la inseguridad y otro
subjetivo que abarca los sentimientos de vulnerabilidad, originados por
experiencias pasadas, propias o ajenas y por lo tanto con características de
singularidad para cada la persona.
Otros indicadores que diferencian los dos modos de experiencia ante la
violencia son los datos registrados por la policía en diversas modalidades; una es
la evidencia objetiva de la inseguridad y otra el haber tenido conocimiento de los
actos delincuenciales en la sociedad ya sea de forma directa o indirecta que
representa la variable subjetiva conocida como percepción de inseguridad.
Para Carrión (2004), el concepto percepción de inseguridad, es entendido
como una problemática de nuestros tiempos con un impacto a nivel individual y
17
colectivo, que se va incrementando cuando el impacto social y económico es
mayor.
Costa y Romero (2010), para la evaluación de la inseguridad ciudadana
proponen tres variables: a) percepción de inseguridad, que definen como la
probabilidad de la ocurrencia de un hecho delincuencial o el temor de ser víctimas
de la misma; b) victimización, señalada como la vivencia de hechos de violencia
o despojo; y c) segurabilidad, precisada como percepción de los ciudadanos
acerca de los recursos institucionales que existen en su entorno y permite prevenir
y protegerse de las amenazas a la seguridad. Vuanello (2006), refiere que las
mediciones entre del incremento de victimización y de la inseguridad muestran
una relación directa.
1.1.2 Inseguridad urbana
Vuanello (2006), desde una perspectiva psicológica presenta el constructo
inseguridad urbana, como sinónimo de temor al delito o miedo al delito, lo describe
como un sentimiento de inseguridad, y lo califica como una dimensión subjetiva
que es diferente de la criminalidad real u objetiva y afecta a las personas de modo
distinto a otros eventos traumáticos.
Este tipo de miedo emerge a partir de las experiencias reales de
victimización, y a ello se adiciona las percepciones con las que se construirían
miedos nuevos, miedos a los otros, a lo conocido y desconocido (Domínguez;
como se citó en Vuanello 2006).
Amaya et al (2011), refieren que el temor al delito es una experiencia
18
emocional, causada por la eventualidad de ser víctima de un hecho delictivo.
Ramos, Piqueras, Martínez y Oblitas (2009), señalan que la emoción está
compuesta por un grupo de respuestas a nivel: cognitivo/subjetivo;
conductual/expresivo y fisiológico/adaptativo, siendo así considerada una
experiencia multidimensional. El miedo es una emoción relacionada a la respuesta
de lucha y huida ante una amenaza, es adaptativa ante una amenaza ya sea esta
percibida como tal o real y que perturba nuestra seguridad emocional o física, así
también su función es incrementar la probabilidad de supervivencia y / o
reproducción de un individuo. El argumento general es que las emociones son
funcionales en el sentido de que ayudan al individuo para tratar o superar los
problemas (Clark y Beck, 2012), sin embargo, no es la única función de las
emociones.
Según Vuanello (2006, 2009), la sensación de desprotección subjetiva, se
manifiesta con cambios en el estado físico y mental particular en la persona, estas
respuestas son reforzadas cuando se naturalizan las situaciones y se normaliza
por su frecuencia; es importante entonces que se considere la exposición por
repetición, que puede asociarse a la narrativa social de los mensajes
traumatizantes, así como al rol que cumplen los medios de comunicación que
facilitarían el estado de re victimización constante.
El miedo al delito tiene como síntomas más recurrentes: cambios en el
sueño, cansancio generalizado, carencia o disminución de energía, perturbación
de las relaciones sociales, cogniciones negativas del presente, pero sobre todo del
19
futuro, ansiedad, alteración de las funciones de concentración y memoria. Con
estos síntomas la persona suele reaccionar evitando hacer cosas, con retraimiento
y aislamiento, se aprecia un miedo predominante y la evocación con imágenes de
la situación vivida, recuerdo de relatos de otros o conocidos a través de algún
medio de comunicación. Esta sintomatología caracteriza la instalación de un
trauma psíquico, al haberse producido una respuesta de alteración generalizada
que fue estimulada por situaciones o condiciones en la cual la persona evalúa su
integridad amenazada.
El miedo de victimización delictual se generalizaría por aprendizaje vicario,
incluye la observación directa y escuchar las narrativas de quienes han sido
víctimas. El “miedo al delito” comprendido como construcción social implica
sentirse y saberse víctima sin serlo, donde la persona al haber sido testigo de
situaciones criminales en su entorno debilita la credibilidad en sus propios
recursos y la confianza en tener protección de las entidades estatales, estos
aspectos facilitarían la percepción de daño y respuestas similares a los que tienen
la experiencia de víctima (Vuanello, 2006, 2009).
Esta modalidad de aprendizaje humano es por imitación, un observador
puede adquirir habilidades cognitivas, patrones de conducta, creencias y actitudes
a través de la observación. Esta concepción ha contribuido a entender cómo no
sólo las experiencias directas tienen una influencia para incorporar una conducta,
sino que además hay un proceso intrínseco poderoso para la emisión de una
respuesta objetiva y subjetiva (Bandura, 1987).
Según Vuanello (2006, 2009), las respuestas psicológicas que se identifican
20
en estas circunstancias son característicos del estrés, explicado por la teorías
interactivas o transaccionales (Lazarus y Folkman, 1984), la cual determina que el
estrés se origina a través de la interacción de la persona con el ambiente, donde la
valoración de la demanda y de sus recursos es para el individuo entendida como
desmedida, que le puede generar un daño-perdida, una amenaza o un desafío lo
cual afectaría su bienestar personal o lo pondría en peligro; la siguiente valoración
es de sus recursos de afrontamiento, que incluye las habilidades para actuar ante
la situación ya sea haciendo uso de habilidades propias, de su red de apoyo social
y recursos tangibles, esta evaluación sería la activadora de sentirse asustada,
desafiada u optimista para luego hacer una reevaluación, así se generaría el
proceso de retroalimentación que ocurre durante la interrelación entre la persona y
las demandas externas o internas. Para Crespo y Labrador (2003), las situaciones
con resultados inciertos generan mayor nivel de estrés y se relacionan al bajo
grado de predictibilidad e incertidumbre.
Según el modelo procesual de la respuesta al estrés (Huber, 1980) la
reacción o expresión de comportamiento a nivel motor, nivel neurovegetativo y
nivel subjetivo-cognitivo, se manifiestan frente al peligro que amenaza. Bellock,
Sandín y Ramos (2008), definen la respuesta del estrés con el componente de las
respuestas fisiológicas mas no totalmente con las psicológicas.
Por otro lado, es necesario comprender las estrategias de afrontamiento
que emergen cuando la persona realiza esfuerzos conductuales y cognitivos para
enfrentar demandas concretas, logra con ello eliminar el estado emocional del
estrés, entonces esta sucesión de acciones concretas y específicas se adecuan al
21
contexto y pueden cambiar según las condiciones que los desencadenen
(Cassaretto, Chau, Oblitas y Valdez, 2003).
Es necesario considerar que los estudios acerca de las emociones afirman
que es un concepto supraordinal y que el estrés y el afrontamiento son parte de
una “unidad conceptual” (Lazarus, 1999). Tras esta afirmación las emociones
serían las que brindan más información acerca del proceso del estrés, aun cuando
comparten aspectos multidimensionales como son los fisiológicos, cognitivos,
conductas manifiestas y conciencia, revelan una gran complejidad, es así que la
emoción del miedo cuya función de protección prepara al cuerpo para la huida
desde un punto de vista funcional es adaptativa (Reeve, 1995; Gluck, Mercado y
Myers, 2009).
1.2 EVIDENCIAS EMPÍRICAS
1.2.1 Antecedentes nacionales
Barbachán, Cajas, Ramos y Sánchez (2017), realizaron un estudio
cualitativo de diseño fenomenológico, con el objetivo de conocer las
representaciones sociales de la inseguridad ciudadana en estudiantes de
universidades públicas y privadas de Lima. Los 20 individuos de la muestra
provenían de estratos socioeconómico B, C y D, con una edad promedio de 22
años. Aplicaron entrevistas semiestructuradas con categorías como: edad, nivel
socioeconómico, conocimiento respecto a la inseguridad y violencia del entorno.
Reportaron que la mayoría de entrevistados sentían inseguridad cuando se
trasladaban de sus domicilios a su universidad y tenían la percepción que hay
22
poca seguridad ciudadana. También refirieron haber sido víctimas de robos de sus
celulares y sus laptops en el vehículo que los transportaba, a excepción de uno,
todos los entrevistados habían sido asaltados en más de una oportunidad,
amenazados con cuchillos, tuvieron temor por su integridad, por su vida, se
sentían vulnerables, recibieron amenazas de muerte y sexuales. Además, vivían
experimentando miedo a ser asaltado e inclusive morir en esas circunstancias, el
grupo de mujeres manifestó sentir miedo a sufrir una agresión sexual como
violación o abuso; todos refirieron miedo incrementado en los últimos años. Sus
miedos incluían a sujetos reales o imaginados, como al asaltante, a la agresión en
un robo, inclusive a la policía. Informan que la percepción del acrecentamiento de
la inseguridad ciudadana junto con la violencia criminal tendría como causas
principales los problemas de corrupción gubernamental, salarios bajos, desempleo
y policía poco confiable. Refieren que los participantes expresaron que hay más
inseguridad porque los delincuentes no son castigados, perciben que muchas
veces se confunden o intercambian el rol de policías y ladrones, piensan que los
miembros policiales están involucrados como secuestradores y extorsionadores e
incluso que dirigen a las bandas criminales, además demuestran desconfianza de
las autoridades a quienes las perciben como ausentes o inclusive que constituyen
parte de mafias.
Barbachán, et al (2017), también reportaron que el actuar impune de la
delincuencia se da con y sin denuncias; la posibilidad de actuar por vía judicial es
inhibida por la percepción de corrupción en la policía, jueces, magistrados.
Describen que tanto la violencia y el delito derivados de la inseguridad ciudadana,
afectan las estructuras del Estado y a los jóvenes quienes percibían estos eventos
como restrictivos para sus oportunidades reales y el derecho a una vida tranquila.
23
Añaden que los estudiantes universitarios son vulnerables y de fácil
accionar para la delincuencia, considerándolos las nuevas víctimas. Los individuos
de sexo femenino son quienes presentan una mayor tendencia a experimentar
miedo relacionado a la violencia en las calles y al crimen por la inseguridad
ciudadana con la que convive, sin embargo, los hombres son los más
victimizados. Reportan que los estudiantes universitarios vivencian la inseguridad
producto de la violencia y criminalidad en diversos espacios ya sea en la periferia
como en lugares de mayor nivel económico de Lima, también reportan que la
delincuencia objetiva es más alta justamente en los lugares más céntricos y
sienten más inseguridad por el sistema de transporte y por ser víctimas de la
violencia por robos cuando se dirigen a la universidad desde sus domicilios;
también encontraron que la inseguridad ciudadana y el haber sido víctima fue
asociado con el cambio de actitudes ya que perciben que suelen estar en su
cotidiano más vigilantes y alertas con su entorno, y que esta situación afectaría el
desarrollo de sus estudios e incide en su futuro profesional.
1.2.2 Antecedentes internacionales
Paz & Ciudad (2017) desarrollaron un estudio cuantitativo, descriptivo –
correlacional, en una muestra de 224 estudiantes de la Universidad Nacional
Autónoma de Honduras en el Valle de Sula; su objetivo fue analizar la percepción
acerca de la Seguridad Ciudadana que tenían para conocer la situación de
violencia e inseguridad en la ciudad de San Pedro Sula. Los estudiantes provenían
de diversas escuelas: 54 de ciencias de la salud, 40 de Ingeniería, 67 ecónomo
administrativas y 63 de ciencias sociales y humanidades.
24
El instrumento de medición aplicado fue el cuestionario sobre la percepción
de seguridad ciudadana, el cual contenía preguntas obligatorias, dicotómicas,
politómicas y abiertas. Reportan que la percepción de inseguridad en los
estudiantes es elevada para lugares públicos, el 51% se percibe como poco
seguro y con la sensación que la seguridad pública continuará mal. Consideran el
desempleo como causa de violencia e inseguridad. Hallaron que los espacios
comunitarios son percibidos con una sensación de mayor seguridad y lo
relacionan con relaciones sociales más próximas, la confianza por las instituciones
públicas es débil, que se explicaría por la percepción de una pobre o nula
efectividad en el ejercicio de sus funciones. También caracterizan la violencia
objetiva, donde resaltan delitos como: robos a la persona o a sus casas,
relacionado con un impacto económico significativo y efectos en el bienestar
psicológico, social, económico, etc. Refieren que el miedo al delito limita la
realización de actividades en espacios públicos, incrementa relaciones conflictivas,
y la necesidad de protegerse con medidas preventivas.
Romero, Salinas, Salom, Sánchez y Espig (2015), analizaron la
problemática de victimizaciones en 527 estudiantes de medicina, en una muestra
no probabilística de voluntarios en Valencia, Venezuela. El 67.7% eran mujeres,
con una edad promedio de 21.45 (18 a 41 años), el 56.5% provenía del estrato
socioeconómico medio bajo y el 56.2% utilizaba el transporte público. Aplicaron
encuestas con la modalidad de cuestionarios administrados mediante
interrogatorio. Hallaron que el 75% se informaba acerca de temas de inseguridad
a través de Intranet, señalan que el 89.9% de estudiantes percibieron que el robo
era el delito más frecuente y el lugar donde más ocurría la mayoría de las
25
victimizaciones era el edificio de ciencias biomédicas. Los tipos de eventos en su
mayoría fueron robos y hurtos; sin embargo, también se reportaron violaciones y
secuestros. Al 50.5% de los estudiantes les había ocurrido al menos una
victimización. Concluyen que la percepción de inseguridad personal llega a un
nivel alto. Identificaron a las acciones de prevención como inefectivas y los
equipos de seguridad no satisfacen la demanda de una adecuada seguridad.
Un estudio realizado por Jackson (2015) analizó la percepción de riesgo,
miedo a la criminalidad y cierre cognitivo desde una óptica objetiva y subjetiva. La
muestra estuvo conformada por un 28% de participantes procedentes de Italia,
63% de Bulgaria y 37% de Lituania, oriundos de grandes ciudades o villas
campestres, el promedio de edad fue de 50 años y la distribución por género fue
equitativa con casi un 50% de mujeres. Utilizaron la Encuesta Social Europea de
Preocupación por la Delincuencia (Jackson y Kuha, 2013), para la medición de
percepción del riesgo utilizaron tres grupos de preguntas: percepción de la
probabilidad de ser víctima penalmente, control percibido y percepción de
consecuencia; y la necesidad de cierre cognitivo fue evaluado con un grupo de
preguntas del cuestionario de Kruglanksi, Webster y Klem (1993). Reportan que la
percepción de la probabilidad de control y de consecuencia resultó
estadísticamente significativa como predictores de preocupación por la
delincuencia. Luego, la asociación entre juicios de probabilidad subjetiva y la
preocupación por la delincuencia fue más fuerte; y la necesidad de cierre cognitivo
se asocia positivamente con mayores consecuencias percibidas de victimización,
pero no con diferentes percepciones de la probabilidad y la capacidad de control
de victimización personal. Concluyen que los evaluados de Italia, Bulgaria y
26
Lituania tienden a preocuparse por: ser víctimas de un delito, que es probable que
se produzca en ellos, que es altamente posible que el evento pueda ocurrir y que
es difícil de controlar su naturaleza y ocurrencia.
Por su parte, Muratori y Zubieta (2013) realizaron una investigación
descriptiva de diferencia de grupos, con un diseño no experimental transversal, el
muestreo fue no probabilístico e intencional conformado por 126 individuos donde
el 31% eran hombres y 69% mujeres, el 66.7% procedían de diversas zonas de
Buenos Aires y 33.3% de Tucumán. Su objetivo fue conocer si existían diferencias
en la percepción del contexto social y clima social emocional en función de la
victimización y el miedo al delito en el contexto argentino. Los instrumentos
aplicados fueron: Cuestionario de Bienestar Social de Keyes (Blanco y Díaz,
2005), Clima Social Emocional (Rivera, 1992), Escala de Problemas Sociales
Percibidos (Páez, Fernández, Ubillos y Zubieta, 2004), preguntas de la Encuesta
Mundial de Valores 1999-2002 (World Values Survey [WVS]) (Inglehart, Basáñez,
Díez-Medrano, Halman y Luijkx, 2004), Escala de Miedo al Delito (Vozmediano
Sanz, 2010) y el Registro de Frecuencia de Victimización (Vozmediano et al.,
2008).
Afirmaron que la percepción de problemas sociales involucra una alta
preocupación de vivir con tranquilidad sin ser agredido y el poder conseguir el
trabajo que se desea. Encontraron también buenos niveles de bienestar social, sin
embargo, bajos en sentir que los otros son honestos, amables y capaces, estos
puntajes fueron similares en confianza institucional y percepción de emociones
positivas en el entorno social, donde existía el predominio de enojo y
desesperanza. El 55,6% fue víctima de un delito, los más frecuentes fueron el
27
acoso, las amenazas y el hostigamiento verbal, seguido del robo y atraco en la
calle. El miedo al delito se incrementa cuando el robo es en la calle o en la casa
cuando no hay nadie. También, encontraron que tener la experiencia de ser
víctima de un delito afectaría el bienestar de las personas, la percepción del clima
emocional, y no modifica las medidas de miedo al delito; agregan que tener la
experiencia de victimización con más de un tipo de delitos cambia las
percepciones, ya que a mayor variedad de delitos vividos mayores niveles de
miedo al delito, menor aceptación y actualización, perciben más problemas
sociales y un mayor clima de desesperanza. Los que obtuvieron puntajes más
altos de miedo al delito son más pesimistas, perciben menos aceptación social,
seguridad y respeto en la sociedad, y tenían muy baja confianza en las
instituciones.
Concluyen que por sí mismo el miedo al delito es un problema se halla sido o
no víctima, parece provocar serias consecuencias en el bienestar, percepción del
clima emocional y confianza institucional, la limitación del estudio está en que
trabajaron con una muestra intencional, pero instan a la replicación de estudios
que incluyan variables sociodemográficas como psicosociales.
Por otro lado, Liebnitzky y Montero (2013), con el objetivo de medir el miedo
al crimen e investigar si las teorías no latinoamericanas desarrolladas eran útiles al
aplicarlas a un grupo de jóvenes en la Universidad Central de Venezuela en
Caracas. La muestra estuvo constituida por 70 estudiantes del tercer semestre de
psicología, sus características fueron: 71.4% eran mujeres y 28.6 varones; la edad
promedio fue de 21 años (σ=4.69). El nivel socioeconómico de los participantes se
distribuyó en: 54 del nivel C y B (medio y medio/alto) y 16 del nivel D (bajo).
28
Utilizaron como instrumentos de medición: el Cuestionario de Inseguridad Urbana
(CIU) de Vuanello (2006) y un cuestionario de la importancia de problemas
políticos, adaptado del cuestionario alemán de Rüther (2005), estandarizado y
cerrado. El diseño fue de secciones cruzadas (crosssectional), descriptivo, y tenía
contenidos cuantitativos y cualitativos.
Hallaron que la paradoja victimización-miedo es caracterizada de modo
inverso para la muestra, es así que el 60.4% percibía el riesgo de ser víctima de
un crimen, el 71.4% respondió que la criminalidad era el problema más importante
para su país, el 97.1% pensaban que estos eventos impactaban su calidad de
vida, y en relación al género las mujeres obtuvieron puntajes más altos de miedo
al crimen en la escala fisiológica, a nivel afectivo 4.24 puntos más y en el cognitivo
tuvieron 2.33 puntos menos que los hombres. Cuando compararon a ambos sexos
la diferencia fue de 12.5 y respecto a los victimizados no hallaron diferencias
significativas. En cuanto al sector socioeconómico los estudiantes del sector D
puntuaron con menos miedo al crimen que los sectores C o B y los resultados más
significativos en la respuesta fisiológica fueron en el sector E (19.02 con 8.8 σ) y
en la conductual de 29.21 con σ 10.7 versus 28.67 y 13.8 σ para el sector C y B.
No hallaron diferencias significativas entre los individuos victimizados y los que no
tenían la experiencia. Tampoco hallaron correlación significativa entre la pregunta
cualitativa y los componentes del CIU. Concluyeron que tienden a tener más
miedo al crimen las mujeres aun cuando son menos victimizadas que los hombres;
la inversión de la paradoja victimización-miedo (la inseguridad subjetiva no refleja
la objetiva) en los barrios y las urbanizaciones, por un lado, y entre Caracas, Lima
y San Luis, muestra que el miedo al crimen es mayor en las urbanizaciones de
nivel más alto. Proponen la hipótesis que estar más acostumbrados a un alto nivel
29
de criminalidad disminuye el miedo en determinados espacios que podría estar
relacionado a la habituación, refieren que es una variable que requiere más
investigación. Finalmente, plantean que los barrios marginales tienen un alto nivel
de criminalidad, pero han creado normas ad hoc con las que evaden el peligro, las
cuales solo funcionarían en algunas zonas.
Vuanello (2006), realizó un estudio que tuvo dos objetivos, el primero
conocer cómo afectan los hechos delictivos a la población de jóvenes a quienes
considera que tienen una alta probabilidad de ser victimizados y el segundo fue
validar el CIU. La muestra del estudio piloto para el primer objetivo fue de 110
jóvenes (67 mujeres y 43 varones) que habían sido víctimas de delitos; el grupo
control fue conformado por 125 jóvenes. El segundo objetivo se aplicó a una
muestra de 922 jóvenes que quedó conformada por las características de ser
víctima o no víctima y por sexo, es así como 370 afirmaron haber sido víctimas, de
este grupo 169 eran mujeres y 201 varones; los jóvenes no víctimas fueron 552,
de los cuales 345 son mujeres y 207 varones, todos procedentes de la ciudad de
San Luis (Argentina). Las edades fueron agrupadas según criterios de la OMS
entre 14 y 21 (adolescencia media) 17 a 19 años (adolescencia tardía) y de 20 a
21 años (jóvenes adultos).
El estudio piloto definió los elementos que permitían comprender el
sentimiento de inseguridad urbana obteniendo indicadores que resultaron ser en
primer lugar el carácter limitante y en segundo lugar saberse que puede ser
afectado en sus necesidades fundamentales por las características del medio
externo y por la evaluación de su propia vulnerabilidad. Halló que los niveles de
30
estrés severo y post traumático fueron obtenidos por el grupo de jóvenes de
ambos sexos que habían sido víctimas. Sin embargo, el estrés severo y extremo
estuvo presente en el grupo de no víctimas en una proporción de 18 a 20%.
Ambos grupos presentaron mayor impacto en el sistema cognitivo y conductual a
nivel de estrés moderado y severo, para estrés severo y post traumático los
niveles afectivo y fisiológico son los que puntuaron más alto. Concluye que el
miedo al delito produce reacciones a nivel fisiológico, conductual, afectivo y
cognitivo y que el aprendizaje vicario es una vía de afectación a los individuos.
1.3 Planteamiento del problema
1.3.1 Descripción de la realidad problemática
Los reportes de incremento de las violencias en diferentes países ha
contribuido a que las zonas urbanas tengan muchos cambios en busca de
seguridad, que a su vez promueven que la calidad de vida de los ciudadanos
disminuya, Carrión (2004), refiere que estos cambios pueden ser urbanísticos,
como por ejemplo: el amurallamiento, nuevas formas de discriminación
residencial, enrejados de calles, presencia de conductas de angustia o desamparo
en la interacción social que incluye nuevos modos de socialización.
La percepción de inseguridad es una experiencia subjetiva que se vive como
real, condiciona las respuestas de las personas y guarda una estrecha relación
con el estado de ánimo de los miembros de una comunidad o como experiencia
individual (Martínez & Labatut, 2005).
31
A ello se suman los medios de comunicación cuando realizan una constante
repetición de los hechos delictivos que suceden en la ciudad, más allá del fin de
informar. Focás y Kessler (2015), refieren que para región latinoamericana el delito
y el sentimiento de inseguridad existentes son problemas y afirman que los medios
de comunicación no son neutros e inciden al darle un lugar mediático; por otro
lado Añanca (2016) señala que en el Perú los medios de comunicación tienen
discursos represivos, realizan la reproducción sistemática de noticias violentas,
estereotipan criminales y presentan sesgos cuando muestran los homicidios y
otros delitos comunes como únicos riesgos sociales, refiere que así se elaboraría
la construcción social de este fenómeno que denomina criminalidad.
Los delitos al ser difundidos y repetidos frecuentemente por los medios de
comunicación, se relacionan a la naturalización de estos hechos y a un estado de
re victimización de los observadores que incrementaría la sensación de
desprotección, que se expresaría en las personas en manifestaciones en su
estado físico y mental de modo diferente a otro tipo de eventos traumáticos; otros
investigadores también refieren que conocer un evento delictivo a través de un
contacto social o si se aprecian signos de desorganización en el espacio físico y
social del vecindario, incrementan el efecto sobre el miedo al delito (Stafford,
Chandola, y Marmot, 2007; Vuanello, 2006)
Se ha evidenciado que el miedo a la delincuencia se relaciona con un
deterioro de la salud mental, reducción de la actividad física, y una menor calidad
de vida; los participantes de un estudio realizado por Stafford et al. (2007)
informaron un mayor temor y presentaron 1,93 más posibilidad de ser más
32
propensos a tener depresión, hacían menos ejercicio físico, frecuentaban menos
veces a sus amigos y participaban en menos actividades sociales en comparación
con los participantes menos temerosos. Las actividades físicas y sociales
reducidas ayudaron a explicar el vínculo entre el miedo al delito y la salud. Los
investigadores instan a los profesionales de la salud pública promover acciones
dirigidas a la reducción del miedo y recomiendan que es necesario que se realicen
programas basados en evidencias.
En este contexto es necesario que desde la psicología se amplíe el
conocimiento de la Inseguridad Urbana como resultante de la vivencia de un
evento traumático, haciendo énfasis en la experiencia subjetiva con una
perspectiva cuantitativa. Estos porcentajes altos en la percepción de inseguridad,
en la población general y en los estudiantes universitarios en particular, que
muestran los estudios tienen una implicancia en la salud por la constante vivencia
de temor que se asocia a la sensación de desprotección y ello estaría afectando la
vida cotidiana, las costumbres, la tranquilidad de las personas, constituyéndose en
un problema de salud pública. Es necesario resaltar que ya desde el año 1996 la
OMS en su Asamblea número 49, planteó la violencia como problema de salud
pública, determinó el incesante incremento a nivel mundial de las lesiones
intencionales que afectaban a las personas, con consecuencias inmediatas y a
largo plazo para la salud, para el desarrollo social y psicológico de las personas,
las familias, las comunidades y los países, instaban a hacer evaluaciones y
caracterizarlo con diferenciación de sexo. A la fecha esta situación parece
agravarse cada día más.
33
1.3.2 Formulación del Problema
Así a partir de los datos examinados, este estudio busca responder a la
siguiente interrogante:
¿Cuál es la relación que existe entre percepción de inseguridad ciudadana
e inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de
Lima?
1.4 Objetivos de la investigación
1.4.1 Objetivo general
Determinar la relación que existe entre percepción de inseguridad
ciudadana e inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la
ciudad de Lima
1.4.2 Objetivos específicos
Identificar las evidencias psicométricas de percepción de la inseguridad del
cuestionario de inseguridad ciudadana en los estudiantes de una Universidad
privada de Lima Metropolitana.
Conocer las evidencias psicométricas del Cuestionario Inseguridad Urbana
en estudiantes de una Universidad privada de Lima Metropolitana.
Identificar la percepción de inseguridad ciudadana de los estudiantes de
una universidad privada, en la ciudad de Lima
Conocer la inseguridad urbana de los estudiantes de una universidad
privada, en la ciudad de Lima
34
Analizar la relación entre percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad
urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de Lima, de acuerdo
a la edad.
Identificar las diferencias entre percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de
Lima, de acuerdo al sexo.
Conocer las diferencias entre percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de
Lima, presencia o ausencia de experiencia de victimización.
1.5 Hipótesis y Variables
1.5.1 Formulación de las hipótesis
Hipótesis principal
A mayor percepción de inseguridad ciudadana, existe mayor inseguridad
urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de Lima.
Hipótesis Específicas
Son aceptables las evidencias psicométricas de percepción de la
inseguridad del cuestionario de inseguridad ciudadana en los estudiantes de una
Universidad privada de Lima Metropolitana.
Son aceptables las evidencias psicométricas del Cuestionario Inseguridad
Urbana en estudiantes de una Universidad privada de Lima Metropolitana.
35
Existe diferencias entre la percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de
Lima, de acuerdo a la edad.
Existe diferencias entre la percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de
Lima, de acuerdo al sexo.
Existe diferencias entre percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad
urbana en estudiantes de una universidad privada, en la ciudad de Lima, de acuerdo
a la presencia o ausencia de experiencia de victimización.
1.5.2 Variables de estudio
Percepción de inseguridad ciudadana. - Es la sensación psicológica de
desprotección ante la ante la posibilidad de ser víctima. Tiene una sola dimensión.
Inseguridad urbana. – también llamado miedo o temor al delito,
compuesto por cuatro escalas o sistemas:
Afectivo: involucra las emociones de preocupación, miedo e
inseguridad.
Fisiológico: implica las respuestas autonómicas, como: molestias
digestivas, tensión, incremento de la frecuencia cardíaca.
Conductual: son las respuestas de huida o el uso exploración de
recursos del entorno (como ayudas institucionales, espiritual o de
otras personas).
Cognitivo: incluye alternativas de evaluación negativa del problema,
36
la evitación o evaluación positiva de los recursos propios.
Variables sociodemográficas:
Edad: estudiantes universitarios mayores de 18 años
Sexo: hombres y mujeres
Victimización: presencia de la experiencia de haber sido víctima de la
delincuencia.
1.5.3 Definición operacional de las variables
Percepción de inseguridad ciudadana: Definida como el puntaje obtenido
de la suma de los ítems de las preguntas de Percepción de Inseguridad
Ciudadana de la Encuesta de Seguridad Ciudadana.
Es la experiencia psicológica caracterizada por la sensación de
desprotección por la posibilidad de ser víctima de un hecho que vulnere los
derechos de la persona.
Inseguridad Urbana:
Vuanello (2006) identificó como sinónimos al sentimiento de inseguridad
urbana, temor al delito o miedo al delito, que tiene un carácter limitante y la
probabilidad de conocer que puede ser afectado en sus necesidades
fundamentales, por eventos del entorno. Conformado por: a) Distintivos clínicos,
con presencia de bloqueo de conducta, inquietud motora, alerta, manifestaciones
físicas como dolor corporal, modificación en la función del sueño y en la
alimentación, malestar gastrointestinal, incremento de la frecuencia cardíaca; b)
37
Estructura vivencial: miedo, desconfianza, inquietud, desconcierto, desesperanza,
incertidumbre, disforia, sentimiento de soledad, opresión y pérdida de la libertad;
c) Afectación de procesos psicológicos, como: influencia selectiva de la
percepción, memoria y pensamientos repetitivos con contenidos directamente
vinculados a las situaciones vividas o con posibilidad de ocurrencia, pensamientos
intrusivos, problemas en la concentración y atención, pérdida de la confianza en sí
mismo, culpa; y, d) Manifestaciones en la personalidad con cambios en el
autocontrol, sensación de vulnerabilidad, reacción es de ansiedad y/o depresión,
preocupación por nuevos ataques, cambios de hábitos de conducta.
38
CAPÍTULO II MÉTODO
2.1 Tipo y diseño de investigación
El presente estudio es de tipo cuantitativo, que utiliza una estrategia
asociativa de tipo comparativo transversal (Ato, et al. 2013).
Cuantitativo, porque con los datos recolectados se probaron hipótesis a
través del análisis estadístico; de estratega asociativa, comparativa (porque se
analizó la relación funcional existente entre variables, siendo el objeto de la
exploración la comparación de dos grupos de individuos); y transversal ya se
buscó establecer la relación entre percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana, realizado concomitante en el tiempo (Ato, et al. 2013).
2.2 Participantes
La muestra estuvo conformada por 423 participantes del segundo al
doceavo ciclo de una Universidad privada de Lima Metropolitana. El 22% eran
varones y el 78 % de mujeres, cuya edad promedio fue de 21.31 años (σ = 2.63).
El 97.7 % eran solteros provenientes principalmente de los distritos de Santiago de
Surco, Chorrillos y Miraflores. La mayoría de los participantes se encontraba entre
los ciclos 3, 5 y 7. El 27. 3% reportó haber sido víctima en los últimos 12 meses,
de este porcentaje el 78. 5% fueron mujeres y el 21.5% hombres.
El muestreo fue no probabilístico y por conveniencia para la recolección de
los datos (Hernández, et al 2014), se cuidó que la muestra incluyera al menos una
39
sección de cada ciclo, quienes participaron en el estudio de manera voluntaria.
Para obtener el tamaño de la muestra se utilizó el programa informático G*
Power (versión3.1.9.4) (Faul, Erdfelder, Bichner y Lang, 2009), utilizando la
hipótesis de dos colas, para una correlación bivariada normal con un tamaño de
efecto r= .25, un nivel de significancia .05 y .95 de nivel de potencia, la cual arrojo
el número de 202 participantes.
El criterio de inclusión de la muestra tomó en consideración que todos los
estudiantes tengan 18 años a más y que se encontraran matriculados en el
semestre académico en el cual se realizó la evaluación.
2.3 Medición
A continuación, se describen los instrumentos utilizados para las
mediciones a la muestra:
a) Ficha Sociodemográfica (Elaborado por la autora para esta
investigación). (Anexo A)
Esta ficha incluye datos de los participantes como: edad, sexo, distrito de
residencia, lugar de procedencia, estado civil, con quien vive, religión, medios de
traslado, acceso a las noticias y medios de comunicación, si ha sido víctima y si
realizó denuncia policial, si fue víctima con arma o no.
b) Cuestionario de Inseguridad Urbana (CIU) de Vuanello (2006), San
Luis – Argentina. (Anexo B)
Instrumento de administración individual o grupal, con un tiempo de
40
aplicación de entre 20 a 30 minutos. Evalúa en un formato situaciones y respuestas
(S –R), con 15 situaciones y 15 reacciones acerca del tema de la inseguridad
urbana, y las respuestas afectivas, fisiológicas, cognitiva, y conductual. La consigna
de administración es: “Esta investigación está destinada a conocer cómo influyen
en la vida de los jóvenes las situaciones de victimización por delitos contra la
propiedad como el robo o el hurto, tanto por la experiencia directa de haberlo sufrido,
como por la posibilidad de que acontezca. A continuación, encontrarás una lista de
situaciones ubicadas en la parte izquierda de la hoja y arriba hallarás las posibles
reacciones y/o respuestas que podrías presentar ante un delito. Solicitamos que
contestes a cada una de las situaciones en base a cómo sería tu conducta,
pensamiento o emoción, de acuerdo con su ocurrencia y a la siguiente: Escala: 0:
Nunca; 1: Pocas veces; 2: Algunas veces; 3: Muchas veces; 4: Siempre”
La persona evaluada valorará con la escala de Likert, la frecuencia de una
serie de respuestas o conductas asociadas a la inseguridad urbana en diversos
escenarios.
El procedimiento original para la calificación del cuestionario se realiza
sumando las puntuaciones de las respuestas de cada ítem, es así que se obtiene
resultados para los sistemas afectivo, fisiológico, cognitivo, y conductual. La
puntuación total, es el resultado de la suma de los resultados globales de los
cuatro sistemas.
La autora indica que luego se puede elaborar el perfil de resultados con los
baremos de la población evaluada, realizando los siguientes pasos:
1. La puntuación directa se debe convertir en centil para ello usar el
baremo del grupo víctima o no víctima según corresponda.
2. Las puntuaciones de los sistemas: afectivo, fisiológico, cognitivo y
41
conductual, se ubican en el gráfico con puntos y estos se unen para obtener el
perfil.
3. El perfil se puede interpretar determinándose cuatro niveles de
estrés:
a) Ausencia de estrés o estrés normal para la activación, resultados entre
los centiles 5 y 25.
b) Estrés moderado, resultados que alcanzan el centil 50.
c) Estrés severo, resultados que llegan hasta el centil 75.
d) Estrés postraumático o extremo, resultados entre los centiles 80 al 99.
La prueba también da información de los sistemas: afectivo, fisiológico,
cognitivo y conductual; una evaluación parcial por sistemas que visibiliza las áreas
más frágiles de afrontamiento a estresores cotidianos.
La evaluación de la fiabilidad del cuestionario y de cada escala fue hallada
con el método alpha de Cronbach, obteniendo los siguientes valores: afectiva .94,
cognitiva .77, fisiológica .89, conductual.70, y un alpha total con un valor de .82.
El análisis de la validez estructural del CIU tuvo un n= 922 y se realizó con
las puntuaciones de las 15 reacciones de afrontamiento al estrés por la
inseguridad, con el análisis factorial por el Método PCA (Análisis de Componentes
Principales) con el Método de Rotación: Normalización Quartimax con Kaiser.
Obtuvieron cuatro factores con un Valor propio (Vp) superior a 1 que explican el
68.18% de la variancia total. El primero explica el 34.17%, el segundo el 13.73, el
tercero el 11.26 y el cuarto el 9.025% de la varianza total. El resultado obtenido
con KMO fue .871. Definieron cuatro factores como sigue: (Vuanello, 2006, p.24,
26, 33, 34)
42
Factor 1 - Componentes afectivos y activación fisiológica: compuesto por
las puntuaciones de las características afectivas como: preocupación, miedo, y
respuestas fisiológicas por una alta actividad autonómica como molestias
digestivas, tensión corporal, incremento de la frecuencia cardíaca.
Factor 2 - Procesamiento cognitivo de afrontamiento: Incluye a las variables
cognitivas asociadas a respuestas como pensar en las capacidades personales o
aumentar las medidas de seguridad, debido a la preocupación por haber pasado
por situaciones anteriores de victimización u observar que esto acontece en el
contexto, reforzando la anticipación de consecuencias negativas que pueden
originarse ante el delito, o bien la evitación cognitiva o conductual de la agresión
vivida.
Factor 3 - Procesamiento cognitivo de negación: Incluye variables
cognitivas restantes, referidas a pensar en otra cosa o ignorar las dificultades
propias de una situación peligrosa como una experiencia delictiva.
Factor 4 - Promoción conductual: Definido por respuestas motoras, Como la
búsqueda de ayuda como apoyo social y la confianza en la policía como
protección institucional.
c) Cuestionario de Seguridad Ciudadana. Capítulo 600 de la Encuesta
Nacional de Programas Presupuestales – ENAPRES – 2016.
Para esta investigación se extrajeron sólo las preguntas de Percepción De
Inseguridad Ciudadana del Cuestionario. (Anexo C)
Autor: Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI)
Identificación del estudio: 001-PER-INEI-ENAPRES-2016
La finalidad de la ENAPRES (INEI, 2017) fue “Brindar información
43
estadística actualizada que permita el seguimiento y evaluación de los diferentes
programas estratégicos que se vienen implementando a nivel nacional; y servir de
base para el diseño y orientación de políticas públicas para el mejoramiento de las
condiciones de vida de la población.” Es así que la encuesta original tuvo una
cobertura geográfica a nivel nacional, en el área urbana en los 24 departamentos
del país y la Provincia Constitucional del Callao. La medida fue realizada en el
2016 de enero a diciembre.
La selección de la muestra se realizó con la información estadística y
cartográfica proveniente del Censo Nacional 2007: XI de Población y VI de Vivienda,
actualizado con información del Empadronamiento Distrital de Población y Vivienda
realizado durante los años 2012 y 2013 a nivel nacional. La muestra es
probabilística, estratificada, bietápica, independiente en cada ciudad investigada, de
selección sistemática con probabilidad proporcional al tamaño en la primera etapa
y sistemática simple en la segunda etapa. El nivel de confianza de los resultados es
del 95%.
Valor estimado: Estimación del valor del indicador en la población, según la
muestra estadística seleccionada. El error estándar es el error de estimación del
indicador en términos absolutos, según la muestra estadística seleccionada.
Coeficiente de variación: Es el error estándar expresado en términos relativos
o porcentuales. Coeficiente de variación, precisión hasta 5% Muy Buena 5% a 10%
Buena 10% a 15% Aceptable Más de 15% Valor referencial. Tamaño de la Muestra
anual es de 28 mil 624 viviendas particulares.
Información de los cuestionarios:
El objetivo del Capítulo 600 fue: “Caracterizar los diferentes eventos sobre
victimización que informa la población, así como la percepción de inseguridad y
44
confianza en las instituciones de seguridad ciudadana”
• Diseño: Dirigido y participativo.
• Tipo: Viviendas/hogares.
• Funcionalidad: Contienen variables semiestructurados, ya que las
preguntas son pre codificadas y abiertas.
Unidad de investigación para este módulo es: Vivienda particular - El hogar -
Todas las personas de 15 y más años de edad, residentes habituales del hogar.
En la encuesta se definió hecho delictivo como “todo hecho que atenta o
vulnera los derechos de una persona y conlleva al peligro, daño o riesgo” señalan
actos como: robo o intento de robo en la vivienda, vehículo (incluye autopartes,
motocicleta, mototaxi, bicicleta), de dinero, cartera, celular, etc., amenazas e
intimidaciones, maltrato físico y/o psicológico de algún miembro de su hogar,
ofensas sexuales (acoso, abuso, violación, etc.), secuestro e intento de secuestro,
extorsión, estafa, robo de negocio, otro (alguno que considere el informante)
Contenido: evalúa si en los próximos 12 meses el entrevistado cree que
puede ser víctima de algún robo, amenaza, maltrato físico, ofensa sexual,
secuestro, entre otros; y cómo se siente el entrevistado cuando camina de noche
en su barrio o zona. El instrumento no describía propiedades psicométricas al ser
una encuesta, este aspecto fue analizado para la presente investigación
Procedimiento
El primer paso fue elaborar el proyecto de investigación, luego de ello se
realizó una validación por jueces de los Ítems 8, 9 y 10 del CIU (2006), por incluir
palabras que no son de uso común en el país; es así que:
Decía ítem 8: Cuando salgo de una fiesta o del boliche de madrugada.
45
Modificado ítem 8: Cuando salgo de una fiesta o de la discoteca de madrugada
Decía ítem 10: En lugares muy concurridos (boliches, espectáculos públicos,
etc.).
Modificado ítem 10: En lugares muy concurridos (discoteca, espectáculos
públicos, etc.).
Decía ítem 9: Si tengo que “hacer dedo” y viajo solo/a.
Modificado ítem 9: Si tomo colectivo y viajo solo/a.
Para Cuestionario de Seguridad Ciudadana en las preguntas Percepción de
Inseguridad Ciudadana solo se incluyó dos posibles respuestas: Si o No, todas las
otras categorías de respuesta fueron retiradas. (Anexo D)
El segundo paso fue solicitar el permiso de la Facultad, adjuntando un
consentimiento informado (anexo a) para realizar el estudio en una muestra de
estudiantes y los objetivos de la investigación. La solicitud fue aprobada por la
Facultad.
El tercer paso fue realizar una medición piloto para evaluar la comprensión
de los ítems y el tiempo que se requería para la aplicación de los 3 instrumentos.
Los resultados permitieron continuar con la investigación.
El cuarto paso fue coordinar con anticipación el permiso de los profesores
para el ingreso a cada aula y solicitarle el tiempo necesario para la aplicación. Se
ubicó las secciones de alumnos, fueron seleccionadas al azar, se incluyó al menos
una sección del segundo al 12 ciclo.
El quinto paso, fue la aplicación de los instrumentos por la autora y para 4
46
casos se solicitó el apoyo a 4 psicólogos-docentes de aula a quienes se les
explicó individualmente las indicaciones de los instrumentos, fueron: información
del estudio, características de los instrumentos, criterios y consignas de aplicación,
lectura y firma de consentimiento informado.
El sexto paso fue toma de las pruebas, se realizó en un periodo de 15 días.
Todos los participantes firmaron el consentimiento informado, antes de recibir las
instrucciones para responder los cuestionarios. Su participación fue voluntaria, los
que manifestaron su deseo de no participar se retiraron. El orden de aplicación de
los cuestionarios fue: a) La ficha de datos sociodemográficos, cuestionario de
inseguridad urbana y finalmente el cuestionario de percepción de inseguridad
ciudadana.
El séptimo paso, fue la codificación y registro de la repuestas de cada uno
de los instrumentos en una base de datos elaborada con el programa estadístico
SPSS versión 24.0, lo que permitió posteriormente efectuar los análisis
estadísticos.
2.5 Análisis de datos
Se inició con el análisis psicométrico de las preguntas de percepción de la
inseguridad ciudadana del Cuestionario de Seguridad Ciudadana y luego del
Cuestionario Inseguridad Urbana (CIU), se hizo el análisis factorial exploratorio con
las pruebas de KMO y la prueba de especificidad de Bartlett, mínimos cuadrados no
ponderados, y rotación Varimax para el cuestionario.
47
El análisis de los datos del estudio se realizó con estadísticos descriptivos de
frecuencias y desviación estándar; el análisis de confiabilidad se realizó utilizando
el alpha de Cronbach.
Posteriormente, se utilizó el análisis de normalidad mediante la prueba de
Kolmogorov-Smirnov con corrección Lilliefors, con la cual se determinó que la
distribución no era normal es así que se procedió a realizar el análisis con
coeficiente de correlación rho de Spearman.
El análisis comparativo fue obtenido mediante la prueba U de Mann-Withney
que permitió identificar diferencias en las variables ya que la distribución de los
datos no era normal.
Los análisis estadísticos antes mencionados se procesaron con el paquete
estadístico SPSS Versión 24.0.
Aspectos éticos
Los aspectos éticos de la investigación se cuidaron asegurando el
anonimato de la institución educativa y de los participantes. Se elaboró para este
estudio un consentimiento informado (ver anexo D) el cual fue entregado a los
estudiantes por escrito y en duplicado, se solicitó su lectura y si estaban de
acuerdo lo firmen. El respeto de la confidencialidad y el anonimato contribuye en
fortalecer la sinceridad en las respuestas disminuyendo la deseabilidad social.
Este procedimiento se realizó antes de proceder con la aplicación de los
cuestionarios. Los datos obtenidos son exclusivamente con fines académicos y de
investigación.
48
CAPÍTULO III RESULTADOS
Se presentan los resultados que responden a los objetivos de la
investigación. Primero, el análisis de evidencias psicométricas de los instrumentos
utilizados y luego los resultados del estudio con los análisis: descriptivos, de
normalidad, correlacional y comparativo.
3.1. Análisis de evidencias psicométricas.
3.1.1 Cuestionario de Seguridad Ciudadana en las preguntas Percepción de
Inseguridad Ciudadana.
Como evidencia de validez basada en la estructura interna se realizó un
análisis factorial exploratorio al conjunto de ítems de Percepción de Inseguridad
Ciudadana. Previamente se corroboró la idoneidad de realizar dicho análisis
mediante el cálculo del KMO y la prueba de esfericidad de Bartlett. Los resultados
arrojaron un KMO de .866 y la prueba de Bartlett resultó estadísticamente
significativa (χ² [gl = 91] = 1289.187, p < .001), demostrándose el grado de relación
de ítems y la pertinencia del realizar el análisis factorial.
Luego, se procedió a emplear el método de mínimos cuadrados no
ponderados y tomando como referencia el gráfico de sedimentación se concluyó
que un solo factor podría ser extraído (ver Figura 1). Este único factor explicó en su
total el 30.124% de la varianza total.
49
Figura 1. Gráfico de sedimentación de las preguntas de Percepción de Inseguridad
Ciudadana
De acuerdo con la Tabla 1, las cargas factoriales estuvieron entre .305 y .672,
siendo consideradas adecuadas (λ > .30). Finalmente se calculó la consistencia
interna mediante el coeficiente alfa de Cronbach, encontrándose un valor aceptable
de .834, así mismo las correlaciones ítem-test corregidas encontradas estuvieron
dentro de lo aceptable (ritc > .20, ver Tabla 1).
Tabla 1
Cargas factoriales y correlaciones ítem-test corregidas de las preguntas de Percepción de
Inseguridad Ciudadana
Ítem λ ritc
PI11 .672 .609
PI2 .627 .564
PI12 .622 .557
PI3 .605 .536
PI10 .603 .548
PI13 .582 .518
PI5 .526 .479
PI4 .523 .482
PI7 .489 .443
PI1 .484 .442
PI9 .396 .373
PI6 .365 .350
PI8 .365 .332
PI14 .305 .286
Nota: λ = carga factorial, ritc = correlación ítem-test corregida
50
3.1.2 Cuestionario Inseguridad Urbana (CIU)
Como evidencia de validez basada en la estructura interna también se realizó
el análisis factorial exploratorio. Previamente se obtuvo un KMO de .811 y el test de
esfericidad de Bartlett resultó estadísticamente significativo (χ² [gl = 17391] =
52785.092, p < .001), demostrándose el grado de relación de los ítems y la
pertinencia de continuar con el análisis factorial.
Mediante el método de extracción de mínimos cuadrado no ponderados y
corroborando el gráfico de sedimentación (ver Figura 2) se consideraron 4 factores
que explicaron el 34.048% de la varianza total. El primer factor explicó el 15.845%
de la varianza, el segundo el 7.317% de la varianza adicional, el tercero el 5.991%
de la varianza adicional y el cuarto explicó el 4.896% de la varianza.
Figura 2. Gráfico de sedimentación del Cuestionario de Inseguridad Urbana
51
Luego de emplear la rotación varimax se encontró que el primer factor
presentó ítems con cargas factoriales entre .332 y .684, y de acuerdo al contenido
de los ítems se le denominó F1: Respuesta afectiva y de activación fisiológica. El
segundo factor presentó ítems con cargas factoriales entre .308 y .633, y por su
contenido se denominó F2: Respuesta cognitiva de afrontamiento con recursos
propios. El tercer factor, denominado F3: Respuesta de búsqueda de apoyo externo,
presentó cargas factoriales entre .447 y .669. Finalmente, el cuarto factor,
denominado F4: Respuesta Cognitiva de Evitación, presentó cargas factoriales
entre .359 y .612. En todos los casos las cargas factoriales resultaron ser
aceptables.
Tabla 2
Cargas factoriales y correlaciones ítem-test corregidas del Cuestionario de Inseguridad
Urbana
Factores
Ítem ritc
F1 F2 F3 F4
CIU6j 0.684 0.690
CIU2j 0.671 0.665
CIU2i 0.666 0.660
CIU15i 0.664 0.684
CIU6i 0.663 0.667
CIU4j 0.652 0.642
CIU15j 0.651 0.669
CIU4b 0.644 0.659
CIU4i 0.644 0.642
CIU6b 0.641 0.644
CIU8i 0.639 0.630
CIU7j 0.637 0.655
CIU4c 0.635 0.648
CIU12i 0.630 0.666
CIU4a 0.628 0.640
CIU7b 0.626 0.635
CIU11i 0.618 0.618
CIU15h 0.618 0.579
CIU6h 0.616 0.604
CIU7h 0.615 0.615
CIU6c 0.615 0.591
CIU8j 0.612 0.628
CIU7i 0.608 0.635
CIU6a 0.606 0.601
CIU13i 0.602 0.584
CIU1i 0.602 0.577
CIU3j 0.601 0.611
CIU3i 0.597 0.614
CIU12h 0.597 0.590
CIU2c 0.596 0.609
CIU8c 0.590 0.599
CIU2h 0.589 0.591
CIU11j 0.584 0.600
CIU1j 0.583 0.566
52
CIU14j 0.583 0.609
CIU3h 0.582 0.576
CIU12j 0.581 0.623
CIU13j 0.579 0.542
CIU1c 0.578 0.566
CIU14h 0.575 0.540
CIU14i 0.573 0.602
CIU14b 0.572 0.595
CIU15c 0.564 0.592
CIU3c 0.561 0.604
CIU13b 0.559 0.540
CIU13c 0.558 0.555
CIU4h 0.558 0.549
CIU11h 0.557 0.552
CIU7c 0.552 0.557
CIU13h 0.549 0.484
CIU12b 0.548 0.597
CIU2b 0.546 0.569
CIU14c 0.543 0.578
CIU8b 0.543 0.586
CIU3b 0.543 0.603
CIU15b 0.539 0.578
CIU12c 0.535 0.564
CIU8h 0.534 0.493
CIU10j 0.528 0.528
CIU1h 0.524 0.499
CIU7a 0.524 0.551
CIU1b 0.520 0.531
CIU10i 0.518 0.515
CIU11c 0.518 0.564
CIU5j 0.517 0.558
CIU11b 0.514 0.543
CIU14a 0.514 0.536
CIU3a 0.500 0.555
CIU5i 0.496 0.536
CIU13a 0.493 0.478
CIU15a 0.490 0.527
CIU8a 0.482 0.535
CIU10b 0.481 0.508
CIU11a 0.480 0.500
CIU10h 0.475 0.331 0.452
CIU9i 0.465 0.536
CIU1a 0.464 0.478
CIU5h 0.455 0.488
CIU9j 0.440 0.515
CIU10c 0.440 0.480
CIU9h 0.434 0.459
CIU2a 0.433 0.475
CIU10a 0.417 0.461
CIU5b 0.408 0.464
CIU5c 0.361 0.417
CIU5a 0.332 0.394
CIU12g 0.633 0.588
CIU11g 0.627 0.617
CIU6g 0.624 0.592
CIU12f 0.621 0.572
CIU12m 0.601 0.540
CIU14g 0.592 0.600
CIU10g 0.578 0.605
CIU8g 0.578 0.603
CIU14m 0.564 0.584
CIU8m 0.563 0.615
CIU15g 0.561 0.563
CIU9m 0.549 0.534
CIU11f 0.547 0.576
CIU4g 0.546 0.559
CIU15m 0.545 0.565
53
CIU11m 0.543 0.543
CIU7g 0.542 0.524
CIU6m 0.541 0.568
CIU2g 0.539 0.463
CIU2m 0.531 0.526
CIU8f 0.523 0.570
CIU13g 0.519 0.536
CIU9g 0.512 0.463
CIU2f 0.510 0.510
CIU10m 0.509 0.558
CIU6f 0.499 0.500
CIU3g 0.497 0.529
CIU10f 0.483 0.516
CIU14f 0.480 0.519
CIU5m 0.473 0.428
CIU4m 0.473 0.534
CIU13m 0.470 0.550
CIU4f 0.307 0.470 0.532
CIU9f 0.454 0.416
CIU3m 0.454 0.438
CIU5g 0.453 0.483
CIU7f 0.447 0.466
CIU15f 0.445 0.484
CIU3f 0.415 0.446
CIU1g 0.399 0.387
CIU13f 0.391 0.439
CIU5f 0.385 0.400
CIU1m 0.308 0.383
CIU12o 0.669 0.630
CIU6o 0.641 0.614
CIU4l 0.327 0.631 0.707
CIU5o 0.626 0.637
CIU3l 0.615 0.551
CIU11o 0.614 0.577
CIU3o 0.613 0.604
CIU8o 0.606 0.548
CIU7o 0.606 0.592
CIU5l 0.602 0.649
CIU15o 0.588 0.551
CIU9o 0.586 0.537
CIU2l 0.586 0.635
CIU12l 0.316 0.583 0.648
CIU6l 0.327 0.581 0.666
CIU7l 0.317 0.565 0.649
CIU8l 0.317 0.562 0.645
CIU11l 0.559 0.630
CIU4o 0.559 0.646
CIU14l 0.335 0.551 0.553
CIU14o 0.549 0.519
CIU2o 0.545 0.608
CIU15l 0.544 0.529
CIU1l 0.541 0.608
CIU10l 0.526 0.612
CIU10o 0.518 0.548
CIU9l 0.513 0.527
CIU13l 0.334 0.492 0.608
CIU13o 0.483 0.536
CIU1o 0.447 0.448
CIU14d 0.612 0.627
CIU6d 0.592 0.558
CIU11d 0.592 0.639
CIU12d 0.573 0.558
CIU12e 0.570 0.590
CIU8d 0.562 0.580
CIU13d 0.548 0.575
CIU9d 0.540 0.473
CIU6e 0.535 0.557
54
CIU15d 0.506 0.498
CIU7d 0.503 0.522
CIU2d 0.497 0.482
CIU13e 0.493 0.542
CIU14e 0.482 0.597
CIU4d 0.479 0.504
CIU10d 0.476 0.528
CIU8e 0.468 0.507
CIU9e 0.466 0.451
CIU2e 0.451 0.483
CIU4e 0.432 0.524
CIU15e 0.431 0.477
CIU5d 0.430 0.504
CIU3d 0.413 0.425
CIU3e 0.405 0.464
CIU7e 0.401 0.471
CIU11e 0.367 0.498
CIU1e 0.363 0.406
CIU5e 0.359 0.488
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.
Por último, se calculó la confiabilidad por consistencia interna para cada uno
de los factores del Cuestionario de Inseguridad Ciudadana. Para el factor 1 se
obtuvo un coeficiente alfa de .977 y correlaciones ítem-test corregidas entre .394 y
.690. El factor 2 presentó un coeficiente alfa de .955 y correlaciones ítem-test entre
.383 y .617. El factor 3 obtuvo un coeficiente alfa de .947 y correlaciones ítem-test
entre .448 y .707. Finalmente, el factor 4 presentó un coeficiente alfa de .921 y
correlaciones ítem-test de .406 a .639. Dichos resultados reflejan la adecuada
consistencia interna de las puntuaciones del Cuestionario de Inseguridad Urbana.
Análisis descriptivo
En primer lugar, se encontró que el 27.2% de los participantes fue
víctima directa de algún robo o hurto en los últimos 12 meses. De estas personas,
el 27.6% reportó que el robo se dio en el lugar donde transitaba ese día, el 26.7%
lo vivenció cerca a su domicilio y el 23.8% en la movilidad donde viajaba, el resto lo
experimentó cerca a su lugar de estudios o a su lugar de trabajo.
55
Según los datos descriptivos de la Tabla 3, se pude apreciar que en general
el grado de percepción de inseguridad ciudadana es moderado (M = 0.532),
tomando como referencia el puntaje mínimo y máximo posible (0 a 1). Por otra parte,
en cuanto a la variable inseguridad urbana tomando como referencia los valores
mínimo y máximo (0 a 4), se puede observar que en general las personas evaluadas
suelen responder con cierta frecuencia (M = 1.882) ante el estrés de la inseguridad
urbana. Específicamente, se puede apreciar que la estrategia que usan con más
frecuencia en la respuesta cognitiva con recursos propios (M = 2.359) y la menos
frecuente es la respuesta de búsqueda de apoyo externo (M = 1.284).
Tabla 3
Estadísticos descriptivos de las variables percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana
Variable Min Max M DE g1 g2
Percepción de inseguridad ciudadana 0 1 0.532 0.266 -0.076 -0.966
Inseguridad urbana (CIU_Total) 0.326 3.155 1.882 0.515 -0.139 -0.250
CIU_F1 0 3.845 1.802 0.738 -0.192 -0.410
CIU_F2 0.392 4.000 2.359 0.690 -0.092 -0.030
CIU_F3 0 3.900 1.284 0.816 0.363 -0.316
CIU_F4 0 3.571 1.607 0.740 0.142 -0.343
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.
Análisis de normalidad
Tal como se muestra en la Tabla 4, se realizó el análisis de normalidad
mediante la prueba de Kolmogorov-Smirnov con corrección Lilliefors para
determinar si la distribución de los puntajes en cada variable se aproximaba a la
normalidad. Los resultados reflejan que la variable percepción de inseguridad
ciudadana no presenta una distribución normal (p < .05), mientras que para la
variable inseguridad urbana y sus dimensiones sí se aprecia que presentan una
56
distribución normal (p > .05), a excepción de la dimensión de Externos. Por tal
motivo, a partir de dichos resultados, se determinó que para identificar la relación
entre las variables percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana y sus
dimensiones se debió usar la prueba no paramétrica correspondiente al coeficiente
de correlación rho de Spearman.
Tabla 4
Estadísticos de normalidad de las variables percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana
Ítem D p
Percepción de inseguridad ciudadana .093 <.001
Inseguridad urbana (CIU Total) .035 .200
CIU_F1 .047 .082
CIU_F2 .036 .200
CIU_F3 .058 .007
CIU_F4 .045 .089
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.
Análisis correlacional
En la Tabla 5, se muestran los coeficientes de correlación de Spearman entre
las variables de Percepción de Inseguridad Ciudadana e Inseguridad Urbana con
sus respectivas dimensiones, además de la relación de ambas variables con la
edad. Para la interpretación de dichos coeficientes se tomaron en cuenta la
dirección (positiva o negativa), la significancia estadística (p < .05) y la magnitud (de
.10 a .29 pequeña, de .30 a .49 moderada, y de .50 a más grande; según Cohen,
1988).
En cuanto al objetivo general de la investigación se encontró que existe una
relación positiva y significativa entre la percepción de inseguridad ciudadana y la
57
inseguridad urbana (rs = .195, p < .05). Este quiere decir que una mayor percepción
de inseguridad ciudadana está asociada a mayores respuestas frente al estrés de
la inseguridad urbana, y viceversa. Aunque cabe resaltar que dicha relación es de
magnitud baja.
A nivel específico, tomando en cuenta las dimensiones de la variable
inseguridad urbana, se encontró únicamente una relación positiva y significativa
entre la percepción de inseguridad ciudadana y la respuesta afectiva y de activación
fisiológica (rs = .268, p < .05), esto quiere decir que una mayor percepción de
inseguridad ciudadana estará asociada a una mayor respuesta afectiva y de
activación fisiológica frente al estrés de la inseguridad urbana. Al igual que en el
resultado anterior, la magnitud de dicha relación fue baja.
Como parte de un objetivo específico se analizó la relación entre la edad y
las variables de percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana. Los
resultados muestran una relación negativa y significativa entre la edad y la
inseguridad urbana (rs = -.173, p < .05) y el factor de respuesta afectiva y de
activación fisiológica (rs = -.211, p < .05). Esto significa que a mayor edad las
respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana serán menores,
específicamente las relacionadas con lo afectivo y la activación fisiológica. Al
analizar la magnitud de dichas correlaciones se encontró que son bajas.
Tabla 5
Matriz de correlaciones de las variables percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana y edad
Ítem PI_T CIU_TOT CIU_Respu CIU_Recursos_ CIU_Exter CIU_Evita
otal AL_P esta_P propios_P nos_P ción_P
PI_Tot - .195** .268** .109 .004 .063
al_P
Edad -.082 -.173** -.211** -.028 -.060 -.083
**p<.01, *p<.05
58
Análisis comparativos
Se realizó un análisis comparativo mediante la prueba U de Mann-Withney
para identificar diferencias en las variables percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana según el sexo de los participantes. De acuerdo con los
resultados presentados en la Tabla 6, se encontraron diferencias estadísticamente
significativas entre hombres y mujeres en las variables de Inseguridad Urbana, la
dimensión de respuesta afectiva y de activación fisiológica y la dimensión de
respuesta por evitación. En las dos primeras variables se encontró que las mujeres
son quienes reportan mayor presencia de respuestas frente al estrés de la
inseguridad urbana en comparación a los hombres, y específicamente esas
respuestas son mayores con relación a lo afectivo y la activación fisiológica. Por el
contrario, se encontró que son los hombres quienes presentan una mayor respuesta
por evitación frente al estrés de la inseguridad urbana, en comparación con las
mujeres. Cabe precisar que, en los tres casos, de acuerdo al tamaño del efecto, las
diferencias encontradas han sido pequeña (r < 0.30, Cohen, 1988).
Tabla 6
Diferencias entre las variables de percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad
urbana según sexo
Sexo
Variables Hombre Mujer U z p r
(n = 86) (n = 308)
Percepción de inseguridad ciudadana 195.45 185.34 11124 -.744 .457 0.04
Inseguridad urbana (CIU Total) 131.80 158.63 6355.5 -2.163 .031 0.11
CIU_F1 122.98 174.78 6175.5 -4.096 <.001 0.21
CIU_F2 170.72 171.08 9954 -.028 .978 0.001
CIU_F3 164.99 177.93 9874 -1.003 .316 0.05
CIU_F4 198.74 164.36 7686.5 -2.608 .009 0.13
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.
59
Finalmente, se efectuó otro análisis comparativo entre las variables de
estudio según si la persona había sido víctima o no de la inseguridad. En este caso
se encontró que únicamente las personas que habían reportado haber sido víctimas
de la inseguridad presentaron mayor percepción de inseguridad ciudadana que
aquellas personas que no habían sido víctimas (p < .05). Según el tamaño del efecto
dicha diferencia encontrada fue pequeña (r < 0.30).
Tabla 7
Diferencias entre las variables de percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad
ciudadana según si fue víctima de la inseguridad
Víctima
Variables Sí No U z p r
(n = 107) (n = 287)
Percepción de 208.76 179.53 11703 -2.336 .019 0.12
inseguridad ciudadana
Inseguridad urbana (CIU 158.26 150.97 8903 -.647 .517 0.03
Total)
CIU_F1 175.06 159.09 9580 -1.367 .172 0.07
CIU_F2 171.12 170.96 11284 -.014 .989 < 0.001
CIU_F3 173.99 175.38 11969.5 -.114 .909 0.005
CIU_F4 164.31 174.35 11185 -.846 .397 0.09
Nota: F1 = Respuesta afectiva y de activación fisiológica, F2 = Respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, F3= Respuesta de búsqueda de apoyo externo, F4=
Respuesta Cognitiva de Evitación.
60
CAPÍTULO IV DISCUSIÓN
La investigación tuvo como objetivo determinar la relación que existe entre
percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana en estudiantes de una
universidad privada, en la ciudad de Lima. Por lo tanto, la primera acción que se
realizó fue el análisis de evidencias psicométricas de los instrumentos utilizados,
que permitió estudiar posteriormente las características de la muestra. Los
resultados obtenidos demuestran que los análisis de validez y confiabilidad para la
muestra seleccionada son aceptables, en las preguntas de percepción de la
inseguridad del Cuestionario de Inseguridad ciudadana y para el Cuestionario
Inseguridad Urbana aplicados a los estudiantes universitarios. Ambos fueron
analizados a la luz de las evidencias empíricas existentes o teorías expuestas en
el marco teórico lo que permitió aceptar las hipótesis planteadas al respecto.
Las evidencias psicométricas del Cuestionario de Seguridad Ciudadana en
las preguntas de Percepción de Inseguridad Ciudadana aplicadas en este estudio,
obtuvo un único factor que explicó el 30.124% de la varianza total, como se pueden
observar en la tabla 1 y en la figura 1; hallazgos que constituyen un aporte de este
estudio, al no existir antecedentes de análisis psicométrico del instrumento en otras
muestras. En consecuencia, se logró determinar que a través de las preguntas de
percepción de inseguridad ciudadana la muestra de estudiantes discrimina su
presencia o ausencia con un buen nivel de confiabilidad.
En cuanto a las evidencias psicométricas del Cuestionario Inseguridad
Urbana (CIU) se obtuvo un modelo de 4 factores por la organización de los ítems,
61
que explicaron el 34.048% de la varianza total, como se puede observar en la
tabla 2. Se aprecia que estos se distribuyeron de acuerdo al contenido de los
ítems en: respuesta afectiva y de activación fisiológica, respuesta cognitiva de
afrontamiento con recursos propios, respuesta de búsqueda de apoyo externo y
respuesta cognitiva de evitación.
Los hallazgos del presente estudio muestran los componentes del temor al
delito que, al ser una experiencia emocional, como también lo formula Amaya
(2011), se expresa de modo multidimensional, a nivel cognitivo, fisiológico y
conductual y como respuesta adaptativa ante la inseguridad urbana. percibida o
real; resultado que concuerda también con lo planteado por Ramos et al (2009)
cuando analiza el papel de las emociones y le otorgan un valor funcional como
también lo hacen Clark y Beck (2012).
La respuesta afectiva y de activación fisiológica, factor 1, describe las
reacciones emocionales como miedo, preocupación y las respuestas
psicofisiológicas como aumento de la frecuencia cardiaca, tensión, las mismas que
están relacionadas a repuestas por la activación simpática, hallazgos que se
asemejan a los de Vuanello, (2006) y se relacionaría con las respuestas a
situaciones de ansiedad y estrés como lo plantea Huber, (1980).
La respuesta cognitiva de afrontamiento con recursos propios, factor 2, se
refiere a la anticipación negativa que realiza la persona acerca de lo que podría
ocurrirle, así como pensar en sus capacidades para resolver esas situaciones y
aumentar sus medidas de seguridad, coincidiendo los resultados con la evidencia
62
presentada por la prueba original de Vuanello, (2006). Aun cuando la muestra
estudiada alcanzó un grado de percepción de inseguridad ciudadana moderada,
es necesario compararlo con los estudios del INEI (2019, 2018, 2017) que
muestran resultados de percepción de inseguridad ciudadana de hasta el 92% a
nivel poblacional, que permitiría explicar la anticipación negativa de que algo malo
podría ocurrirle, siguen una tendencia similar a los hallazgos de este estudio. Este
tipo de respuestas pueden ser incorporadas en el repertorio comportamental por
aprendizaje vicario (Bandura, 1987) ya sea por haber escuchado a personas
significativas (familiares y pares), o asociado a la sobre exposición mediática que
ofrecen los medios de comunicación, como refiere Añanca (2016).
La respuesta de búsqueda de apoyo externo, factor 3, revela que los
participantes hacen uso de creencias religiosas como la oración, o indican confiar
en servicios policiales encontrándose similitud con lo reportado también por
Vuanello (2006), quien llama a este factor promoción conductual. Los hallazgos de
este estudio muestran como el afrontamiento de la experiencia de temor es
asociado a la inacción o con la esperanza en un tercero que le proporcione ayuda,
sea este real o imaginario. La comprensión teórica de cuando la persona evalúa
sus recursos de afrontamiento lo asocia, a sus habilidades, al apoyo social o a los
recursos del entorno, aparecen cuando la persona se siente por ejemplo
atemorizada, explicado por la teoría transaccional del estrés Lazarus y Folkman
(1984).
La respuesta cognitiva de evitación, factor 4, identifica que los participantes
respondieron que ignoran el problema o piensan en otra cosa. Esta respuesta
63
utilizada por los participantes a no exponerse a la situación de inseguridad urbana
a nivel cognitivo muestra que no afrontarían activamente la experiencia, sería
entonces una expresión de los esfuerzos cognitivos que hace la persona -
conjuntamente con los conductuales - para enfrentar las exigencias del entorno,
similares resultados son reportados por Vuanello (2006). Estos son procesos
concretos y específicos para cada contexto y se modifican a partir de las
condiciones desencadenantes, como también lo reportan Cassaretto et al (2003).
Es así como los cuatro factores presentan similitudes con el estudio del
instrumento original realizado por Vuanello (2006), a excepción de la característica
de búsqueda de ayuda como apoyo social en el factor 3 donde si hubo diferencias
al no ser identificado en la muestra, hecho que pudiese deberse a diferencias
culturales del lugar donde se desarrollaron los estudios. En consecuencia, se logró
determinar que a través del Cuestionario de inseguridad urbana en la muestra de
estudiantes discrimina su presencia o ausencia con un buen nivel de confiabilidad
en los 4 factores.
En relación a los resultados de las correlaciones, se determinó que existe
relación positiva y significativa entre la percepción de inseguridad ciudadana y la
inseguridad urbana. Es decir, la percepción de inseguridad ciudadana correlaciona
con la experiencia de inseguridad urbana en los estudiantes, hallazgo que también
es mostrado en los reportes de muestras específicas realizados por Vuanello
(2006) y Romero, et al (2015). Es así que, una mayor percepción de inseguridad
ciudadana está asociada a mayores respuestas frente al estrés de la inseguridad
urbana, y viceversa. Aun cuando para el presente estudio la relación es de
64
magnitud baja, sin embargo, cuando se compara con los hallazgos de los estudios
a nivel poblacional del INEI (2016, 2017, 2018, 2019) se hallan semejanzas en los
resultados. Entonces, al ser una experiencia subjetiva la percepción de ser víctima
potencial, esta guardaría una fuerte relación con el estado de ánimo de las
personas, hallazgos similares a presentados por Martínez y Labatut (2005); a esta
problemática que afectaría la salud de las personas se suma la experiencia de
revictimización cuando se asocia a al recibir información u observar como ocurren
los hechos de victimización en su entorno, señalado también Vuanello (2006). Una
variable de estudio a profundizar es como a través de los medios de comunicación
la exposición mediática de los hechos delincuenciales como experiencias de
percepción de inseguridad, contribuirían a que las personas experimenten
sentimientos de inseguridad urbana que involucra la experiencia de desprotección,
como también lo identificaron Stafford et al (2007), Vuanello (2006) y como lo
propone Añanca (2016).
Estas respuestas se expresarían con manifestaciones en el estado físico y
mental, con creencias acerca de la inseguridad urbana; situación que se
intensificaría cuando la persona corrobora su miedo a ser víctima de la
delincuencia o del delito en su entorno cuando percibe modificaciones en el
espacio físico de su comunidad llamado “amurallamiento” como también lo
describe Carrión (2004). Es importante señalar que este estudio identifica que el
estrés producido por la inseguridad urbana se asocia con el deterioro de la salud
psicológica de las personas y las afectarían tanto a nivel afectivo como por la
presencia de conductas de evitación en general, relacionándose con los hallazgos
de Stafford et al (2007), quienes también concluyen que los ciudadanos
65
disminuyen su frecuencia de salir a socializar, toman precauciones significativas
para su traslado, y también disminuirían sus actividades físicas, por conductas
asociadas al miedo al delito. La presencia de este malestar significativo (INEI,
2019) puede ser por lo tanto considerado un problema de salud pública. En
relación a ello, será importante realizar otros estudios que permitan caracterizar
las conductas de evitación en muestras similares a este estudio, lo cual permitiría
realizar una mejor aproximación al fenómeno.
La relación de inseguridad urbana y la percepción de inseguridad ciudadana
que experimentan los estudiantes universitarios según los hallazgos de este
estudio fue que, a mayor percepción de inseguridad ciudadana hay una mayor
respuesta afectiva y de activación fisiológica frente al estrés de la inseguridad
urbana, esta manifestación se reflejaría cuando se re experimenta la experiencia
de miedo, adicionalmente los estudiantes que han vivido la experiencia objetiva,
presentan indicadores de niveles más altos de respuestas como inseguridad,
pesimismo, hiper alerta, respuestas que son coincidentes a los hallazgos
presentados por Vuanello (2006), Barbachán et al. (2017) quienes también
refieren que los estudiantes están más alertas y vigilantes, y por Muratori y Zubieta
(2013) quienes también explican que las personas con más altos niveles de miedo
al delito experimentan emociones de inseguridad, pesimismo. Este estudio al igual
que los reportes de las investigaciones mencionadas nos ofrece resultados afines
que muestran que la percepción de inseguridad ciudadana y la respuesta afectiva
y de activación fisiológica, manifestaciones del miedo al delito, son en sí mismo
un problema independientemente de si se fue víctima o no, lo cual también es
señalado por Muratori y Zubieta (2013); es así que estas respuestas también se
66
asocian a tener poca predictibilidad y a la incertidumbre, como características de
la inseguridad ciudadana, estando por lo tanto la respuesta asociada a un mayor
nivel de estrés como también lo refieren Vuanello (2006), Crespo y Labrador
(2003).
Respecto al análisis de las variables sociodemográficas, cuando se
relaciona la edad y la percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad urbana
en los estudiantes, se halló que para esta muestra si existe relación entre ambas
variables, es así como a mayor edad las respuestas frente al estrés de la
inseguridad urbana son menores, específicamente las respuestas relacionadas a
la variable afectiva y a la activación fisiológica. Sin embargo, aun cuando no se
identifica de modo directo las causas de esta relación, se puede inferir que la
habituación puede tener un rol importante, es decir que el universitario al conocer
como trasladarse hacia o desde la Universidad, conocer mejor los lugares de
tránsito, tener mayor seguridad para hacer uso de estrategias de cuidado
personal, así como el desarrollo físico y la mayor madurez natural por el paso de
los años pueden favorecer el uso de mejores recursos de afrontamiento, estos
análisis deben ser de interés a confirmar en otra investigación. Es necesario
mencionar que los resultados tienen diferencias con los estudios del INEI (2019), y
de IOP-PUCP (2018) ya que estos muestran cifras con poca variabilidad en la
percepción de inseguridad ciudadana entre los grupos etarios; otro estudio
considero solo la edad promedio de 22 años y explican que por la poca seguridad
existente en la ciudad los participantes se sentían inseguros al ir de sus domicilios
a la universidad (Barbachán et al., 2017). Esta variabilidad de resultados en
relación con la edad demanda que esta variable sea más investigada y permita
67
conocer si el incremento en la edad es un factor protector en esta etapa de vida.
Cuando se analizó la variable sexo el estudio halló que si existen
diferencias de acuerdo con el sexo en las variables percepción de inseguridad
ciudadana e inseguridad urbana. Los datos evidencian que las mujeres presentan
una activación elevada en la respuesta de temor o miedo, estado emocional que
tiene un correlato afectivo y fisiológico, que revelaría que las mujeres están más
afectadas en estas respuestas, hallazgos similares a los reportados por Muggah y
Aguirre (2018), Barbachán et al (2017) en Lima; Liebnitzky y Montero (2013) en
Caracas, San Luis y Lima, quiénes también reportan que las mujeres son las que
tienen mayor miedo al crimen producto de la inseguridad ciudadana.
Las estadísticas (INEI 2016, 2017, 2018, 2019) señalan que las mujeres
son menos victimizadas que los hombres, empero este grupo presenta una mayor
experiencia subjetiva de Inseguridad Urbana. Estos hallazgos son significativos
para el estudio, ya que, al análisis de las variables de percepción de inseguridad
ciudadana e inseguridad urbana en los estudiantes se encontró diferencias
significativas entre mujeres y hombres para la variable de Inseguridad Urbana en
la dimensión de respuesta afectiva y de activación fisiológica, donde son las
mujeres quienes reportan mayor presencia de respuestas frente al estrés de la
inseguridad urbana.
Por otro lado, la dimensión de respuesta por evitación fue más elevada para
los hombres frente al estrés de la inseguridad urbana, en comparación con las
mujeres. Aun cuando las diferencias encontradas han sido pequeñas, se propone
más estudios relacionados a la variable sexo y su relación con las respuestas ante
68
la inseguridad urbana, lo cual también es señalado por Vuanello (2006) en una
muestra de estudiantes universitarios. Los reportes de los estudios del INEI
(2019), IOP-PUCP (2018) a nivel poblacional, al evaluar por sexos los porcentajes
de percepción de inseguridad ciudadana reportan datos muy parecidos y altos en
relación a la victimización objetiva.
Otro análisis fue comparar la presencia o ausencia de la experiencia de
victimización con las variables de percepción de inseguridad ciudadana e
inseguridad urbana en los estudiantes, encontrándose que únicamente las
personas que habían reportado haber sido víctima presentaron mayor percepción
de inseguridad ciudadana en comparación con aquellas personas que no habían
sido víctimas, llama la atención que fueron víctimas con mayor frecuencia cerca de
su domicilio, en la calle o en la movilidad donde trasladaban, y en cuanto a la
cercanía al lugar de estudio o trabajo fue reportado con menor frecuencia, estos
datos reflejarían que los espacios públicos en general son espacios de riesgo a la
delincuencia, hecho que explica la asociación con la experiencia subjetiva de
percepción de inseguridad ciudadana, por lo tanto no solo expresan la experiencia
objetiva; resultados similares a los encontrados en otros estudios en estudiantes
universitarios realizados en el Perú por Amaya et al, (2011), en Venezuela por
Liebnitzky et al (2013) , en Argentina por Vuanello (2006), en Honduras por Paz y
Ciudad (2017), y por Barbachán et al (2017).
Se debe también considerar la exposición a narraciones o imágenes de
eventos de inseguridad ciudadana en diversas zonas de Lima, hechos
traumatizantes que impactan en la ciudadanía. El INEI (2018) reporta que el
69
28.4% de la población ha sido víctima de la inseguridad objetiva, el 90.5% de la
población percibe la inseguridad ciudadana, resultados similares a los estudios
realizados por la IOP-PUCP (2018). Este estudio difiere y puede deberse a la
predominancia de los distritos de procedencia de la muestra; Chorrillos, Santiago
de Surco y Miraflores, distritos de Lima Sur, los cuales tienen una precepción de
Inseguridad ciudadana del 15.5% ya que perciben mayor seguridad en estas
zonas; sin embargo, esta es una variable que tendrá que seguir siendo analizada
a futuro.
De acuerdo a la presencia o ausencia de experiencia de victimización, hay
diferencias en las variables percepción de inseguridad ciudadana e inseguridad
urbana en estudiantes de una Universidad privada, en la ciudad de Lima.
Limitaciones del estudio
Al ser un estudio de percepción implica componentes subjetivos que no han
sido evaluados por el estudio al ser cuantitativo, se requiere ahondar el estudio de
otras variables implicadas en este fenómeno multidimensional. Así mismo, los
resultados corresponden a una población de estudiantes provenientes de una
universidad privada, generándose sesgos posibles a nivel ambiental,
socioeconómico, de costumbres, soporte recibido después de la experiencia de
victimización, experiencias traumáticas previas, etc., por lo tanto, los resultados
obtenidos no son posible de ser generalizados a otras poblaciones. Otro aspecto
por considerar con relación a la muestra es la proporción de participantes según
sexo, predomina el grupo femenino, lo que puede generar sesgos en los
resultados.
Los factores del contexto al momento de la aplicación y la evolución actual
70
de la inseguridad ciudadana nos hacen observar una situación en permanente
cambio, un claro ejemplo de ello es el incremento de delincuentes extranjeros en
la ciudad de Lima en el último año y la vivencia de eventos asociados a la actual
Pandemia por COVID 19.
71
CONCLUSIONES
1. Se encontró adecuados índices de confiabilidad y validez en los instrumentos
aplicados: Cuestionario de Seguridad Ciudadana en las preguntas
Percepción de Inseguridad Ciudadana y Cuestionario de Inseguridad Urbana
(CIU).
2. Cuestionario de Seguridad Ciudadana en las preguntas Percepción de
Inseguridad Ciudadana de Inseguridad Ciudadana retuvo un solo factor.
3. El Cuestionario de Inseguridad Urbana CIU presentó cuatro factores que
definen: una respuesta puesta afectiva y de activación fisiológica, la
respuesta cognitiva de afrontamiento con recursos propios, la respuesta de
búsqueda de apoyo externo, la respuesta cognitiva de evitación.
4. Mayor percepción de inseguridad ciudadana se asocia a mayores
respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana, y viceversa.
5. Mayor percepción de inseguridad ciudadana se asocia a una mayor
respuesta afectiva y de activación fisiológica frente al estrés por inseguridad
urbana, son las mujeres quienes obtuvieron puntuaciones elevadas,
mientras que los hombres presentan una mayor respuesta por evitación
frente al estrés de la inseguridad urbana.
6. A mayor edad, las respuestas frente al estrés de la inseguridad urbana son
menores, específicamente con relación a lo afectivo y activación fisiológica.
7. Las personas que habían sido víctimas presentaron mayor percepción de
inseguridad ciudadana que aquellas personas que no habían sido víctimas.
72
RECOMENDACIONES
1. Desde la perspectiva psicológica son escasos los antecedentes de
investigación hallados en nuestro país, se sugiere realizar estudios en otras
poblaciones de estudiantes e inclusive en comunidades de Lima y otras
regiones de nuestro país.
2. Realizar estudios de la respuesta de inseguridad urbana con enfoque de
género, por grupos etarios y su relación con la salud pública.
3. Durante el pasado año y el presente, dos fenómenos son necesarios de
considerar en futuros estudios por sus efectos en la salud mental: el
impacto psicológico del accionar de delincuentes extranjeros en nuestro
país y el accionar de la delincuencia durante el contexto de pandemia que
atraviesa el país.
4. Desarrollar programas de prevención primaria en la comunidad universitaria
con el objetivo de enseñar estrategias de manejo de las respuestas
inseguridad urbana.
5. Promover el desarrollo de programas de intervención para las víctimas de
la delincuencia, orientados a brindarles una primera ayuda psicológica y
enseñar estrategias de afrontamiento de la respuesta de inseguridad
urbana, procesar el trauma y prevenir posibles secuelas.
73
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81
ANEXOS
82
Anexo A
FICHA SOCIO DEMOGRÁFICA
1) Edad: ___________________
2) Sexo: 1. (F) 2. (M)
3) Distrito de Residencia: _____________________________________________
4) Lugar de nacimiento: ______________________________________________
5) Carrera que estudia _______________________________________________
6) Ciclo: __________________________________________________________
7) Estado Civil:
1. Soltero ( )
2. Casado ( )
3. Divorciado ( )
4. Viudo ( )
5. Conviviente ( )
8) Con quién vive: (elija solo una opción)
1. Con alguno de los padres o con ambos padres ( )
2. Con otros familiares ( )
3. Con mi pareja ( )
4. Comparto vivienda con otra(s) persona(s) ( )
5. Solo ( )
9) Religión: 1. Católica ( ) 2. Otra religión ( ) 3. Ninguna ( )
10) Se transporta con mayor frecuencia en:
1. Movilidad propia ( )
2. Compañías de taxi ( )
3. Taxi o colectivos públicos ( )
4. Servicios públicos ( )
Continúa atrás….
11) En los últimos 12 meses ha sido víctima directa de algún robo o hurto:
[Link] ( ) 2. NO ( )
12) Si respondió si, entonces cuando le robaron: (puede marcar más de uno)
1. Lo amenazaron con arma blanca ( )
2. Lo amenazaron con revolver ( )
3. Le arrebataron “jalaron” sus pertenencias ( )
4. No se dio cuenta como le robaron ( )
83
13) Dónde le robaron: (puede marcar más de uno)
1. Cerca de su domicilio ( )
2. Cerca de su lugar de estudios ( )
3. Cerca de su lugar de trabajo ( )
4. En un lugar por el que pasaba ese día ( )
5. En la movilidad donde viajaba ( )
14) Denunció: 1. (SI) 2. (NO)
15) Resultado de la denuncia:
1. No fue aceptada ( ) 2. Registraron mi denuncia ( )
16) Se entera de este tipo de noticias con mayor frecuencia a través de qué
medios de comunicación:
1. Diarios ( )
2. Radio ( )
3. Televisión ( )
4. Internet ( )
5. Solo por lo que me cuentan ( )
Ahora por favor prosiga con los siguientes cuestionarios. ¡Gracias por su
colaboración!
84
Anexo B
Cuestionario de Inseguridad Urbana (CIU)
Vuanello (2006)
Fecha: ___________________________
Esta investigación está destinada a conocer cómo influyen en la vida de los
jóvenes las situaciones de victimización por delitos contra la propiedad como el
robo o el hurto, tanto por la experiencia directa de haberlo sufrido como por la
posibilidad de que acontezca.
A continuación, encontrarás una lista de situaciones ubicadas en la parte izquierda
de la hoja y arriba hallarás las posibles reacciones y/o respuestas que podrías
presentar ante un delito.
Solicitamos que contestes a cada una de las situaciones en base a cómo sería tu
conducta, pensamiento o emoción, de acuerdo a su ocurrencia y a la siguiente
escala:
0: Nunca
1: Pocas veces
2: Algunas veces
3: Muchas veces
4: Siempre
M S M I P A Pi S S M T R A B C
e i e g i n en i e i r e u u o
s e p n e t so e m c a z m s n
i n r o n i en n e u t o e c f
e t e r s c mi t a e o y n o í
n o o o o i s o c r d e t a o
t m c e e p ca m e p e s o y e
o i u l n o pa o l o e p m u n
i e p p o l cid l e e v e i d l
n d o r t a ad e r s i r s a a
s o f o r s es s a t t o m e P
e á b a c pa t l á a q e n o
g c l c o ra i a e r u d o l
u i e o s re a f n e e i t i
r l m s a sol s r t s D d r c
o m a a s ve e e e a i a o í
/ e n r n c n s o s s a
a n e es e u s i s d
t g as l e i t m e
e a sit e n ó u e s
t ua s c n a a e
i cio t i c y g
v ne ó a i u u
a s m c ó d r
s a a n e i
p g r d
u o d
85
e í a
d a d
e c
n a
o
c
u
r
r
i
r
m
e
1.- Ante la
posibilidad de
que roben en
mi casa.
2.- Cuando me
encuentro en
un sitio
peligroso
(camino por
una calle
oscura, por un
lugar poco
habitado).
3.- Cuando
pienso que me
pueden asaltar
otra vez.
4.- Cuando
espero a
alguien en la
calle y estoy
solo.
5.- Al dejar mi
moto, auto o
bici fuera de mi
vista.
6.- Si alguien
desconocido se
me cerca en la
calle.
7.- Cuando
siento que me
miran mucho y
no encuentro
razón.
8.- Cuando
salgo de una
fiesta o de la
discoteca de
madrugada.
9.- Si tengo que
pedir a alguien
desconocido
“que me jale” y
viajo solo/a
10.- En lugares
muy
concurridos
(discoteca,
86
espectáculos
públicos, etc.).
11.- Al viajar en
un medio de
transporte
público.
12.- Cuando
llevo dinero u
objetos de
valor, o voy
con alguien
que los porta.
13.- Cuando
tengo que ir a
un lugar nuevo
o conocer
gente por
primera vez.
14.- Si tengo
que ir a un
banco o a un
comercio y
pienso que lo
pueden asaltar.
15.- Al conocer
los delitos que
se producen.
87
Anexo C
CUESTIONARIO DE SEGURIDAD CIUDADANA – Preguntas de Percepción de
Inseguridad Ciudadana.
Por favor conteste pensando En los Próximos 12 Meses, cree usted qué:
1. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo a su vivienda? SI ( ) NO ( )
2. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo de vehículo automotor (auto, camioneta,
etc.)? SI ( ) NO ( )
3. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo de autopartes del vehículo automotor
(faros, llantas, aros, etc.)? SI ( ) NO ( )
4. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo en motocicleta o mototaxi?
SI ( ) NO ( )
5. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo de bicicleta? SI ( ) NO ( )
6. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo de dinero, cartera, celular, ¿etc.?
SI ( ) NO ( )
7. ¿Cree usted que puede ser víctima de: amenazas e intimidaciones? SI ( ) NO ( )
8. ¿Cree usted que puede ser víctima de: maltrato físico y/o psicológico de algún miembro
de su hogar? SI ( ) NO ( )
9. ¿Cree usted que puede ser víctima de: ofensas sexuales (acoso, abuso, violación,
etc.)? SI ( ) NO ( )
10. ¿Cree usted que puede ser víctima de: secuestro? SI ( ) NO ( )
11. ¿Cree usted que puede ser víctima de: extorsión? SI ( ) NO ( )
12. ¿Cree usted que puede ser víctima de: estafa? SI ( ) NO ( )
13. ¿Cree usted que puede ser víctima de: robo del negocio? SI ( ) NO ( )
14. ¿Cree usted que puede ser víctima cuando Ud. camina de noche en su zona o barrio?
SI ( ) NO ( )
88
Anexo D
CONSENTIMIENTO INFORMADO PARA PARTICIPANTES DE LA
INVESTIGACIÓN
Evaluador(a): El propósito de esta ficha de consentimiento es proporcionar
a los participantes de esta investigación una clara explicación de la naturaleza de la
misma y que les permita decidir su aceptación de participar en el estudio. La
investigación es conducida por la psicóloga Katiuska Penélope Aliaga Giraldo. El
objetivo de este estudio es determinar la relación entre la percepción de inseguridad
y la inseguridad urbana en estudiantes universitarios, en la ciudad de Lima. Si usted
accede a participar, se le pedirá responder algunas preguntas en 2 cuestionarios y
completar una ficha de datos. Esto tomará aproximadamente 25 minutos.
La participación en este estudio es estrictamente voluntaria y no implica
riesgos para la seguridad del evaluado. La información que se recoja será
confidencial y no se usará para ningún otro propósito fuera de esta investigación.
Sus respuestas a los cuestionarios y fichas serán codificadas usando un número de
identificación y por lo tanto serán anónimas. Al finalizar la investigación el evaluado
puede solicitar los resultados de la misma y se beneficiará con una charla y material
informativo de orientación de afrontamiento del miedo ante el delito.
Una vez terminada la investigación los cuestionarios se destruirán.
Si tiene alguna duda durante la evaluación puede hacer preguntas e igualmente
puede dejar de contestar los cuestionarios en cualquier momento sin que eso lo
perjudique. Si alguna de las preguntas le parece incómoda, tiene usted el derecho
de no responderla y de hacérselo saber al evaluador. Para información posterior
puede usted contactarse con la Psicóloga Katiuska Penélope Aliaga Giraldo al
correo kpaliaga@[Link] o al teléfono 996 731 880. Desde ya agradezco su
participación.
Evaluado: Acepto participar voluntariamente en esta investigación,
conducida por la psicóloga Katiuska Penélope Aliaga Giraldo. He sido informado (a)
del objetivo de este estudio: determinar la relación entre la percepción de
inseguridad y la inseguridad urbana en estudiantes universitarios, en la ciudad de
Lima. Me han indicado también que tendré que responder preguntas de 2
cuestionarios y una ficha, lo cual tomará aproximadamente 25 minutos.
89
Conozco que la información que yo provea en esta investigación es estrictamente
confidencial y no será usada para ningún otro propósito fuera de este estudio sin mi
consentimiento. He sido informado de que puedo hacer preguntas sobre la
investigación en cualquier momento y que puedo retirarme del mismo cuando así lo
decida, sin que esto ocasione perjuicio o riesgo alguno para mi persona.
Entiendo que una copia de esta ficha de consentimiento me será entregada.
De tener preguntas sobre mi participación o si deseo pedir información sobre los
resultados de este estudio cuando haya concluido, puedo contactar a Katiuska
Penélope Aliaga Giraldo en la dirección electrónica o teléfono antes mencionados.
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Nombre del Participante Firma del Participante Fecha
DNI: ________________
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