E.P.T.
5° DE SECUNDARIA PEDRO LABARTHE
EXPERIENCIA DE APRENDIZAJE N° 4 / ACT 1
REVISAMOS NUESTRA HISTORIA Y CONSTRUIMOS NUESTRO PROYECTO DE VIDA
ÁREA CURRICULAR Tutoría y orientación educativa
FECHA 21 al 25 junio 2021 BIMESTRE II GRADOS 5° SECCIÓN A,B,C,D,E,F
COMPETENCIA: Construye, convive y participa democráticamente.
CAPACIDAD PROPÓSITO EVIDENCIA
Reflexiona y argumenta Reconocer que somos parte Promover actividades que
éticamente. de una historia familiar y permitirán reflexionar sobre el
comunitaria. Valoraremos lo mundo interno y su interacción
positivo de ellas para construir con el entorno a fin de
nuestra identidad. Asimismo, promover el bienestar y el de
vamos a proponernos metas, y los demás.
asumir roles y
responsabilidades para
mejorar nuestro entorno
familiar y comunidad; así
contribuiremos a forjar un país
mejor.
SITUACIÓN SIGNIFICATIVA:
Los estudiantes de la I.E.E. 1120 “Pedro A. Labarthe Effio” del distrito de la Victoria,
esperan con gran expectativa este 28 de Julio para celebrar el bicentenario de
nuestra patria. Por tanto, es necesario que identifiquen los logros y desafíos por
los cuales atravesó nuestro país a lo largo de nuestra historia y reflexionen sobre
lo que ha significado construir el Perú actual en estos 200 años de la
independencia del Perú.
A doscientos años de la fundación de la república peruana, tenemos la oportunidad
de reflexionar sobre la construcción de nuestra nación y las brechas que hacen
falta cerrar para ser un país democrático, equitativo, justo, inclusivo y respetuoso
de los derechos de todas y todos. Sabemos que aún tenemos desafíos que afrontar
para alcanzar el bienestar que anhelamos. Como adolescentes, es importante
reflexionar sobre nuestra historia personal, familiar y comunitaria, pues constituye
nuestra identidad; y a partir de ello, prepararnos para fortalecer nuestro bienestar
personal, familiar y contribuir al desarrollo de nuestro país.
¡NOS ACERCAMOS AL TEMA! Leamos con atención la siguiente historia
¡Hola! Me llamo Luisa y tengo 17 años. Soy cachimba. Ingresé en marzo de este año a la
carrera de Psicología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos en Lima. Yo he
nacido y crecido en Puquio, Ayacucho. Mi papá se llama Alejo y es de Huamanga, y mi
mamá se llama Rosa y es de Puquio. Mi papá es comerciante y trabaja llevando productos
a diferentes provincias; así se conoció con mi mamá, quien trabajaba atendiendo en la
tienda de mi abuela. No llegué a conocer a mi abuelo por parte de mamá porque murió
antes de que yo naciera. A mis abuelos por parte de papá sí los conozco, pero viven en
Huamanga; solo los visito una vez al año.
Soy la hermana mayor de un niño de 5 años que se llama Mateo. Mi hermano es muy
travieso, pero igual lo quiero mucho. Hace más de un año, al terminar el colegio, decidí
venir a Lima a prepararme en una academia. Me vine a la casa de un primo de mi mamá
que vive en Villa El Salvador. Ni bien empecé la academia empezó la pandemia, y todo pasó
a ser virtual, así que continúe preparándome solo en casa, revisando materiales por
Internet y algunos manuales que había conseguido de mis primos.
No fue fácil para mí decidir qué estudiar y postular a la universidad. Al comienzo pensé
que debía estudiar Ingeniería porque era buena en números y porque mi papá quería que
sea ingeniera, pero luego me fui dando cuenta de que no me veía siendo ingeniera. Me
gustaba más escuchar a las personas, y era sensible a las dificultades emocionales de mi
entorno y los problemas familiares que había en mi comunidad, así que decidí estudiar
Psicología para entender el comportamiento de las personas y ayudar como profesional.
Para decidir tuve que buscar información en Internet, y hasta hablar con mi tutora y
algunos primos que eran profesionales. Pero lo que más me motivó fueron las palabras de
mis padres, pues me decían que debía esforzarme para estudiar, ya que ellos no habían
tenido la misma oportunidad. Yo espero culminar bien mi carrera, y luego en algún
momento regresar a Puquio como psicóloga y ayudar a los adolescentes y las familias que
lo necesiten, porque ahora hay muchos problemas familiares en los hogares.
REFLEXIONAMOS Y RESPONDEMOS
¿Cuáles son los aspectos principales de la historia de Luisa?
¿Qué la motivó a estudiar una carrera universitaria?
¿Qué aspectos deberíamos considerar para narrar nuestra propia historia de vida?
¿Con base en qué debemos construir nuestro proyecto de vida?
¡MUY BIEN!
Esta reflexión nos ha permitido pensar en la historia de Luisa y seguro también sobre
nuestra propia situación. Ahora, es importante que comprendamos un poco más
sobre lo que implica nuestra historia de vida.
Todas las personas tenemos una historia personal, familiar y comunitaria. Somos
parte o "fruto" de la vida de nuestros padres, abuelas y abuelos, así como de la
historia y costumbres familiares y comunitarias. A partir de todo ello vamos formando
nuestra identidad.
Soñar e imaginar nuestro proyecto de vida va a depender, justamente, de responder
quiénes somos y de dónde venimos, es decir, de conocer y reflexionar sobre nuestra
historia de vida, las dificultades que nos ha tocado enfrentar a nosotros, nuestra
familia y nuestras comunidades, así como de reconocer los logros y potencialidades
que hemos venido construyendo en el tiempo.
Es desde este reconocimiento de quiénes somos, y de la situación familiar y social
de la cual venimos, que desarrollaremos nuestras motivaciones y aspiraciones hacia
el futuro que queremos construir para nosotros y para dar un nuevo sentido a la
historia de nuestras familias y comunidades.
TOMEMOS EN CUENTA QUE…
Conocer nuestra historia nos permite fortalecer nuestra identidad y, sobre todo, imaginar y tejer nuestros
sueños, proyectando el horizonte de vida en el que deseamos vivir.
EJERCICIO PARA ENTENDER DONDE ESTAMOS Y PROYECTAR NUESTRO FUTURO
Paso 1. Vamos a escribir y contar nuestra historia. Para ello, vamos a considerar algunas de
estas preguntas u otras que nos gustaría contar.
• ¿Dónde nacimos y vivimos?
• ¿Dónde nacieron y crecieron nuestra mamá y nuestro papá?, ¿a qué se dedican?, ¿les gusta a
lo que se dedican?, ¿qué sueños tenían ellos?
• ¿Dónde nacieron y crecieron nuestras abuelas y nuestros abuelos?, ¿a qué se dedican o
dedicaron?, ¿cuáles eran sus sueños?, ¿lo lograron o qué les hubiera gustado hacer?
• ¿Qué expectativas tienen nuestros padres sobre nuestro futuro? • ¿Cómo se formó nuestro
barrio o comunidad? ¿Qué nos gusta y no nos gusta del lugar donde vivimos?
• ¿Qué nos gustaba cuando éramos niñas o niños y qué no? ¿Qué hacíamos usualmente?
• ¿Qué valoramos ahora que somos adolescentes? ¿Qué no valoramos de esa historia?
Paso 2. Debemos escribir en primera persona, por ejemplo: “¡Hola! Soy Manuel, tengo 15 años y
vivo en Tumbes. Mis padres son…”. Mientras escribimos, es probable que haya información que
no vamos a conocer o que nos motive a investigar. En ese momento, busquemos preguntar a
alguna persona que pudiera darnos dicha información; puede ser mama, papá, abuela, etc.
Paso 3. Ahora que ya hemos escrito, detengámonos en la siguiente pregunta: ¿De qué nos
damos cuenta al escribir nuestra historia de vida? Si nos sentimos cómodos, podemos compartirlo
con alguien de nuestra familia, nuestra tutora o nuestro tutor.
NO ES SENCILLO MIRAR NUESTRA HISTORIA, MUCHO MENOS ESCRIBIRLA; SIN
EMBARGO, AL HACERLO NOS DAREMOS CUENTA DE SU VALOR. TENGAMOS PACIENCIA
Y ESCRIBAMOS A NUESTRO RITMO. NO TENEMOS QUE TERMINARLO AHORA MISMO;
PODEMOS HACERLO EN MÁS DE UN MOMENTO. ¡DISFRUTÉMOSLO!
¡VAMOS CERRANDO!
• Para construir nuestro proyecto de vida es importante que reconozcamos nuestra historia
personal. Quién soy y hacia dónde voy tienen que ver con la familia que nos ha tocado, el
contexto social y cultural en el cual estamos creciendo, y nuestra historia e identidad
personal, cultural y comunitaria.
• Si bien somos parte de esa historia, no significa que nuestra vida está condicionada por
ello o que estamos destinados a repetir lo mismo; por el contrario, es un camino que vamos
construyendo a lo largo de nuestra vida, tomando decisiones para transformar las cosas
que no nos gustan y generar las experiencias que deseamos.
POR ÚLTIMO
Vamos a mirar juntos nuestros aprendizajes. Coloca una “X” en el recuadro
correspondiente.
Ahora que ya conocemos más de este tema, vamos a escribir un compromiso personal para
seguir conociendo nuestra historia de vida.
¡BUEN TRABAJO!
Nos vemos en la próxima actividad para seguir reflexionando y aprendiendo juntos.