Filosofía de Roth
Filosofía de Roth
FACULTAD DE ODONTOLOGIA
POSTITULO ESPECIALIZACIÓN ODONTOLÓGICA
EN ORTODONCIA Y ORTOPEDIA DENTO MÁXILO FACIAL
FILOSOFÍA DE ROTH
20 de enero de 2011
ÍNDICE
1. Introducción
2. Seis Llaves del Dr. Andrews para una oclusión normal
3. Reseña histórica del Aparato de Arco Recto: Concepto y desarrollo
4. Introducción a la filosofía de Roth
5. Introducción a los Conceptos de Oclusión Funcional
6. Relación Céntrica: su importancia en la práctica diaria
5.1.‐ Toma de Registros de Relación Céntrica
5.2.‐ Toma de Registros de Oclusión Céntrica
7. Desarrollo de la Filosofía de Dr. Roth‐ Williams. Ortodoncia por Objetivos.
8. Especificaciones Técnicas y Especificaciones de los Aparatos Programados
9. Aparatología con Prescripción de Roth
10. Cementación en Aparatología de Roth
11. Mecánica de Tratamiento en Dentición Permanente. Fases 1, 2 y 3
12. Etapas de la Mecánica de Tratamiento de Roth
13. Anclaje
14. Control Vertical y su importancia en el Tratamiento
15. Procedimientos de Finalización
16. Caso clínico
17. Conclusiones
18. Bibliografía
INTRODUCCIÓN
Es muy importante establecer la diferencia entre una técnica y una filosofía en
ortodoncia. Técnica se refiere a todo el conjunto de brackets, aparatología en general y
biomecánica que se requiere para cumplir los objetivos de tratamiento de una filosofía
ortodóncica. Filosofía se refiere a todo el conjunto de principios y objetivos sobre los
cuales se orienta un ortodoncista para generar los resultados adecuados en el
tratamiento de todos sus pacientes.
El Dr. Andrews fue el primero en construir la verdadera aparatología de Arco
Recto en donde se expresa la tridimensionalidad que permite la colocación adecuada
de los dientes.
El Dr. Roth basa su prescripción en los resultados con método científico de
Andrews, en los cuales después de 4 años de observación, incrementó, no modificó, lo
que hoy es la prescripción Roth.
El Dr. Roth juega un papel fundamental al traer las observaciones de oclusión
estática tanto del Dr. Angle, así como las observaciones estáticas del Dr. Andrews, en
su artículo denominado “Las 6 Llaves de la Oclusión” y llevarlas a la dinámica de la
oclusión funcional. Básicamente lo que el Dr. Roth propone es “traer los principios de
oclusión funcional, que les tomó 13 años de investigación científica a los gnatólogos,
implementarlos en la odontología y aplicarlos en la ortodoncia”.
A continuación se describirán los objetivos establecidos por Roth en su filosofía
y que todas las técnicas deben alcanzar, así como también los principales tipos de
aparatología con prescripción Roth y la mecánica de tratamiento principalmente.
1.‐ SEIS LLAVES PARA UNA OCLUSIÓN NORMAL
El doctor Lawrence F. Andrews ideó el concepto de arco recto en los años 60's.
Estudió gran número de oclusiones ideales no tratadas ortodóncicamente. Encontró
que todas las oclusiones ideales sin tratamiento tenían seis puntos en común, que el
llamó "Las seis claves para una oclusión normal”. Estos seis puntos comunes son:
1. El canino superior cae en una relación clase I, entre el canino inferior y el primer
premolar inferior: la cúspide distovestibular del primer molar superior hace
contacto y ocluye con la cúspide mesiobucal del segundo molar inferior.
2. Cada diente presenta una angulación específica (inclinación mesial‐distal), para
cada diente. La porción gingival del eje longitudinal de cada corona es distal a la
superficie de oclusión de cada corona.
3. Cada diente tiene un torque específico vestíbulo‐lingual que es específico para
cada diente.
4. Los dientes no deben presentar rotaciones indeseables. Las rotaciones afectan la
relación de espacio de la arcada.
5. No deben existir espacios, deben haber puntos de contacto interproximales
perfectos, siempre y cuando el tamaño de los dientes esté dentro de los límites
normales para el tamaño de la arcada. (Índice de Bolton).
6. La curva de Spee debe ser relativamente plana, esto favorece y facilita el formar
oclusión, angulación y torque.
Llaves de oclusión
La clasificación de Angle fue ampliada por Andrews durante los años 70. Este
autor se basó en un análisis de superficie dental, sobre todo de la morfología de la
corona, a partir del cual formuló unas condiciones estáticas ideales para una oclusión
funcional óptima. Estas condiciones se resumen en las “Seis llaves de la oclusión”.
A diferencia de los parámetros de valoración clásicos del eje central, entre los
que se incluía la inclinación radicular, los criterios básicos del nuevo sistema ampliado
de diagnóstico de la oclusión se fundamentan en el eje longitudinal de la corona dental
y en el plano oclusal.
La oclusión se valora siguiendo las siguientes llaves:
Seis llaves de la oclusión normal
1. Relación molar.
2. Angulación de la corona (mesiodistal).
3. Inclinación vestibulolingual de la corona de los incisivos (torque).
4. Ausencia de rotaciones.
5. Puntos de contacto (sin espacios).
6. Plano oclusal recto (curva de Spee).
Primera llave de la oclusión normal:
1. Relación molar
El concepto de oclusión de Andrews implica que:
‐ La cúspide mesiovestibular del primer molar superior ocluya en el surco entre las
cúspides mesio y distovestibulares del primer molar inferior.
‐ Las cúspides mesiolinguales del primer molar superior asientan en las fosas
transversales del primer molar inferior.
‐ La corona del primer molar superior debe presentar una angulación de forma que
la cúspide distovestibular de éste ocluya sobre el borde mesial del segundo molar
inferior.
Fig. N° 1: Relación molar según Andrews
Fig. N° 2: Centro del eje longitudinal clínico de la corona
En contra de otras teorías, en lugar de emplear el eje longitudinal dental como
línea de referencia, se utiliza el eje longitudinal de la corona clínica que divide todos
los dientes (con excepción de los molares) con un plano vertical que pasa por el centro
del diente, es decir, por la superficie anterior más prominente a nivel medio, entre la
superficie lingual y vestibular.
La angulación de la corona se define como el ángulo del diente con respecto a
la perpendicular que se dirige al plano oclusal.
Fig. N° 3: Línea perpendicular al plano oclusal y eje longitudinal de la corona.
Segunda llave de la oclusión normal:
2. Angulación mesiodistal de la corona (Tip)
La porción gingival del eje longitudinal de la corona debe situarse distalmente a
la porción coronal del mismo eje para que exista una oclusión normal.
El grado de inclinación mesiodistal depende de la forma y tamaño del diente.
El ángulo lo determina la posición del eje axial del diente con respecto a una
perpendicular al plano oclusal. Este ángulo es positivo cuando la posición de la raíz es
distal al eje axial; es negativo cuando la posición de la raíz es mesial al eje axial.
Fig. N° 4: Angulación o tip
Angulación mesiodistal de la corona de diversos tipos de dientes del maxilar
superior.
‐ Plano de referencia horizontal = línea de unión que atraviesa todos los puntos
L.A. (plano de Andrews).
‐ Plano de referencia vertical = línea perpendicular al plano oclusal.
‐ La angulación de la corona en el maxilar superior es máxima en los caninos y
mínima en los premolares, según Andrews.
Fig. N° 5: Angulación de piezas dentarias superiores.
Tercera llave de la oclusión
3. Inclinación vestibulolingual de la corona (torque)
La tercera llave se define como el ángulo formado entre las tangentes dirigidas a
la superficie más labial del centro del diente y las líneas perpendiculares al plano
oclusal.
En caso de que la corona se dirija en sentido lingual a nivel gingival, el valor
obtenido será positivo y, en los demás negativo.
Fig. N° 6: Tangentes a la corona dental, línea perpendicular al plano oclusal.
Hallazgos oclusales en caso de torque incorrecto de la corona.
La oclusión no es correcta cuando los dientes antero‐superiores están situados
en un plano vertical (con valores negativos en la inclinación vestibulolingual de la
corona de los incisivos superiores).
Fig. N° 7: Angulación labiolingual de la corona entre los incisivos superiores e inferiores (torque de la
corona)
La guía del incisivo es inaccesible y existe peligro de migración mesial de los
laterales.
En los dientes anteriores la porción oclusal de la corona se ubica en labial con
respecto a la porción gingival. En el resto de las coronas la porción oclusal de la
superficie labial, está ubicada por lingual a la porción gingival.
En las coronas de los dientes postero‐superiores hay una inclinación corono‐
lingual pequeña, y es más pronunciada en los primeros y segundos molares que en los
premolares y caninos.
En las coronas de los dientes postero‐inferiores, la inclinación lingual se
incrementa en forma progresiva.
En condiciones de oclusión normal, el ángulo interincisal entre las tangentes del
incisivo superior e inferior es de 174º (en cambio el ángulo interincisal entre los ejes
longitudinales de los incisivos es de 139º en promedio).
Fig. N° 8: Angulo interincisal
Inclinación labio lingual de la corona de los dientes posteriores con una oclusión normal
‐ Las tangentes a las superficies vestibulares de la corona dental adquieren un
valor negativo con las perpendiculares al plano oclusal, es decir, la porción
gingival de la corona se sitúa en un plano más vestibular que la porción oclusal.
‐ La inclinación (torque) coronal de los caninos y premolares del maxilar superior
es aproximadamente igual, aunque la de los molares es algo mas grande. La
inclinación de la corona se reduce progresivamente desde el segundo molar
inferior al canino.
Fig. N° 9: Inclinación o torque
Oclusión anterior en caso de torque inadecuado de la corona
La falta de inclinación de la corona de los incisivos superiores (torque en posición
vertical), provoca una oclusión inadecuada de los incisivos. Diastemas anteriores que
suelen ser catalogados erróneamente como discrepancias en el tamaño mesiodental
intermaxilar.
Fig. N° 10: Torque inadecuado
Cuarta llave de la oclusión
4. Rotación dental
Para que se logre una oclusión correcta no deben existir rotaciones dentales.
Los molares y premolares rotados ocupan más espacio del normal en la arcada,
mientras que los incisivos rotados ocupan menos espacio. Los caninos rotados
plantean problemas estéticos y funcionales.
Fig. N° 11: Rotaciones dentales
Quinta llave de la oclusión normal
5. Puntos de contacto dental sin diastemas (puntos de contacto)
Si no existen malformaciones dentales ni discrepancias intermaxilares en la
anchura mesiodistal de los dientes, y en los contactos interdentales deben existir
puntos de contacto en caso de una oclusión normal.
Sexta llave de la oclusión normal
6. Curva de Spee: la curva de Spee inferior mide la profundidad del arco desde la
cúspide más prominente del segundo molar inferior hasta la zona de incisivos centrales
inferiores. Su profundidad normal es aproximadamente de 1,5 mm.
a. Una curva de Spee marcada significa una falta de espacio de los dientes
superiores, que se desvían en este caso en el plano mesial y distal, impidiendo
una intercuspidación correcta.
Fig. N° 12: Curva de Spee acentuada
b. La oclusión normal se caracteriza por un plano de oclusión horizontal recto (la
curva de Spee inferior no debe ser mayor de 15 mm., según Andrews.)
c. La curva de Spee invertida determina un exceso de espacio en la arcada superior
que impide la oclusión normal.
Fig. N° 13: Curva de Spee invertida
Fig. N° 14: Curva de Spee Normal
2.‐ RESEÑA HISTÓRICA DEL APARATO DE ARCO RECTO: CONCEPTO Y
DESARROLLO
Hasta 1950, la técnica de Begg y la de arco de canto o “edgewise” estándar
eran las más utilizadas en el mundo de la ortodoncia, ya que hasta ese momento
habían logrado los objetivos para los cuales se habían diseñado.
Algunos ortodoncistas investigadores, insatisfechos con estos resultados, y con
el tiempo que se demoraban los tratamientos en sus pacientes, pensaron en la manera
de reemplazar los mecanismos de la técnica estándar por otros más simples, tratando
de disminuir el tiempo que se gastaba en confeccionar los 2 arcos ideales de alambre
con dobleces de primer, segundo y tercer orden.
El Dr. Laurence Andrews hizo estudios que terminaron con la publicación
llamada “las 6 llaves para una oclusión normal”. El estudio se dividió en 2 fases; en la
primera, entre 1960 y 1964, se analizó la oclusión de 120 modelos de pacientes con
oclusión normal que no habían tenido tratamiento ortodóncico. Se evaluaron las
inclinaciones mesio‐distales y vestíbulo‐linguales rotaciones, espacios interdentales,
relaciones molares y el nivel del plano oclusal.
En la segunda fase, entre 1965 y 1971, se evaluaron 1150 casos que habían
tenido tratamiento de ortodoncia y los compararon con los 120 modelos ideales de la
fase inicial. Se identificaron las diferencias y se mejoraron los tratamientos.
El Dr. Andrews fue el primero en construir la verdadera aparatología de “arco
recto”, en donde se expresa la tridimensionalidad que permite la colocación adecuada
de los dientes. Él introdujo en los brackets la información correspondiente a los
dobleces de primer, segundo y tercer orden, para así disminuir los dobleces que el
clínico tenía que hacer en los arcos de alambre, de manera que simplificaba el
tratamiento y el tiempo de sillón. Su objetivo final era evitar la mayoría de los dobleces
durante el tratamiento, de manera que la información sobre el movimiento dentario
en los 3 planos del espacio (por ello es llamado de triple control: torque, inclinación y
angulación), estuviera prefijada en el bracket de cada diente; por ello los
denominamos “brackets preajustados”.
El primer gran logro del Dr. Andrews en la fabricación de sus brackets fue lograr
su manufactura por el proceso de colado, mismo que ahora también se puede hacer
por inyección metálica, en donde se logró colocar las angulaciones, torsiones e
inclinaciones recomendadas por el autor y que le permitió crear su patente SWA
(Straight Wire Appliance). Mientras un bracket no sea creado bajo este proceso, no
puede ser considerado aparatología de Arco Recto, debido a que sólo los brackets
elaborados bajo este proceso en el mercado actual, brindan la curvatura mesio‐distal,
así como la ocluso‐gingival que los brackets hechos por fresado que sólo tienen
curvatura mesio‐distal y no la ocluso‐gingival.
Los primeros resultados obtenidos con la aparatología original de Arco recto no
eran los deseados; esto era porque se tenía una aparatología fenomenal, pero no
existía todavía una filosofía que nos dijera cómo trabajar con esta aparatología, y se
aplicaban principios de aparatología cero grados (Edge‐Wise) para la nueva tecnología
del Dr. Andrews (Straight‐Wire), razón por la cual fue muy criticado por sus colegas de
la comunidad ortodóncica. Además, que al continuarse usando biomecánicas y fuerzas
pesadas tradicionales del arco de canto o de cero grado, se empiezan a manejar casos
de extracciones o relaciones máxilo‐mandibulares diferentes a clase I, comienzan los
inconvenientes con la aparatología original del Dr. Andrews; uno de los principales fue
la pérdida de anclaje en las etapas de retracción. Por ello es necesario agregarle a la
prescripción original componentes anti‐tip y anti‐rotación.
Andrews introdujo diferentes series y juegos de brackets para las
combinaciones de diferentes estratos diferenciales de ANB, y requisitos de anclaje. Él
desarrolló una clasificación especial de mal‐oclusión y prescribió varias series de
brackets para el tratamiento de cada uno, para permitir la traslación de dientes sin
necesidad del doblado y también para permitir las extracciones; es decir, habían sets
de no extracción, de extracción de primeros premolares, de extracción de segundos
premolares, de clase I, de clase II, de clase, III, etc. A esto se le llamó la “primera
generación de aparatos preajustados”.
Por lo tanto, los inconvenientes de esta técnica eran:
‐ Amplio inventario de brackets y accesorios para el tratamiento de diferentes
maloclusiones y situaciones clínicas, por lo que la hace más costosa.
‐ Uso de fuerzas pesadas que generaban deformación de los arcos y pérdida de
anclaje.
‐ Biomecánicas que exigían mayor esfuerzo de anclaje, y no tomaban las medidas
necesarias para dicha exigencia.
‐ Al comienzo, se usaron varias formas de arcos, a pesar de que el Dr. Andrews
promovió la forma de arcada ósea mandibular como referencia. Esto se debió a
que no hubo una referencia clara.
‐ En las etapas de cierre de espacios de extracción de premolares, se observó
inclinación distal coronal de caninos e inclinación mesial coronal de premolares
con mordida abierta en zona de premolares y mordida profunda (“efecto de
montaña rusa”).
‐ En las etapas de cierre de espacios de extracción de premolares también se
observó rotación disto‐palatina o lingual de caninos y mesio‐palatina o lingual
de premolares.
Como varios tipos de brackets empezaron a estar disponibles, se evidenció que
el inventario estaba volviéndose un problema. Fue justo ahí cuando comenzó la
filosofía de Roth, en la que fue posible proponer una técnica para un juego especial de
corrección final que sería aplicable en la mayoría de los casos.
3.‐ INTRODUCCIÓN A LA FILOSOFÍA DE ROTH
El Dr. Roth basó su prescripción en los resultados con método científico de
Andrews, en los cuales después de 4 años de observación, desarrolla un aparato de
arco recto simplificado, naciendo así la “Segunda generación de aparatos
preajustados”.
El Dr. Roth juega un papel fundamental al traer observaciones de Oclusión
estática tanto del Dr. Angle con su “Clasificación de las maloclusiones”, así como las
Observaciones estáticas del Dr. Andrews en su artículo denominado “Las 6 llaves de la
oclusión normal” y llevarlas a la dinámica de la oclusión funcional. Básicamente, el Dr.
Roth en su aparato encuentra la posibilidad de darles a los dientes una posición
tridimensional final que se acercaba a los principios de una oclusión gnatológica, o sea,
que halla compatibles los objetivos de oclusión funcional con las “seis llaves de la
oclusión normal de Andrews”, siempre y cuando los cóndilos mandibulares estuviesen
en relación céntrica cuando los dientes lleguen a máxima intercuspidación.
El Dr. Roth decide hacer estas modificaciones al aparato de arco recto del Dr.
Andrews con el objetivo de:
‐ Minimizar el inventario de brackets, evitar las limitaciones que encontraba al
usarlo y de esta forma optimizarlo.
‐ Para llevar a todas las estructuras dentarias a una ligera posición de sobre‐
corrección antes de retirar los brackets buscando acomodarlas a los objetivos
de la oclusión funcional, basado en los conceptos de “Oclusión bioestética” del
Dr. Robert Lee.
Objetivos establecidos por Ronald H. Roth en su filosofía y que todas las
técnicas deben alcanzar:
‐ Estética facial.
‐ Estética dental.
‐ Oclusión funcional con los cóndilos en una posición adecuada.
‐ Soporte alveolar y salud periodontal.
‐ Estabilidad de los resultados.
‐ Satisfacción de la queja o preocupación del paciente.
Según Roth, en ortodoncia, el principio más importante es la función adecuada
del sistema estomatognático. Todos los demás principios y objetivos se verán
afectados si éste no se encuentra presente al terminar el tratamiento de ortodoncia en
un paciente. Por ende, según Roth, cualquier objetivo de tratamiento que se pretenda
alcanzar que no se encuentre soportado por una oclusión funcional, con el tiempo se
verá seriamente afectado. Esta oclusión funcional implica obtener la relación céntrica.
Roth plantea el uso del articulador como instrumento básico de registro diagnóstico de
la oclusión en máxima intercuspidación y en la relación céntrica, partiendo de un
diagnóstico y una planificación terapéutica en relación céntrica. Construcción de
férulas interoclusales al inicio del tratamiento y posicionadores gnatológicos al final
como ayuda para establecer una correcta posición del cóndilo.
4.‐ INTRODUCCIÓN A LOS CONCEPTOS DE OCLUSIÓN FUNCIONAL
Por definición, la Oclusión Funcional presupone la correcta relación disco‐
condilar en RC. Tanto la cavidad glenoídea como la eminencia articular juegan un rol
funcional importante. No sólo como receptáculo para el complejo disco‐condilar, sino
que para permitir también las funciones de rotación y traslación condílea. La
eminencia articular permite la inmediata separación o desoclusión de los dientes
posteriores en cualquiera de las excursiones mandibulares, los que por su cercanía a
los músculos maséteros, pterigoídeo interno y temporal, reciben la máxima potencia
de la fuerza muscular. Los dientes posteriores, más concretamente su tejido de
soporte, resisten en muy mala forma las fuerzas laterales y, además, cualquier
contacto dentario que se produzca por distal de los caninos, produce un evidente
aumento de la actividad electromiográfica de la musculatura elevadora. Esto podrá
producir una sobrecarga a nivel dentario y articular.
La desoclusión posterior vía guía condílea, juega así un rol funcional
fundamental. Para ello, la posición del complejo disco‐condilar debe estar asentado
correctamente en la vertiente posterosuperior de la eminencia, única forma de que se
produzca la inmediata desoclusión de los dientes posteriores en cualquier movimiento
excéntrico. De no ser así, se producirá la colisión de las piezas posteriores, a no ser que
la neuromusculatura mueva propioceptivamente la mandíbula para evitar las
interferencias.
Es interesante hacer notar que estos reflejos propioceptivos de protección
operan mejor en la función normal y son débiles o se encuentran ausentes en los
movimientos no funcionales. Ha sido demostrado también que esta actividad refleja
protectora se reduce durante el sueño y aparentemente falla durante el bruxismo.
Para Lucía, ésta es una de las razones para la corrección de la maloclusión en los
pacientes con bruxismo, lo que si bien no cura el hábito, minimizará el daño.
En consecuencia, la relación céntrica es necesaria para la adecuada desoclusión
de los dientes posteriores en los movimientos excéntricos. Si esta desoclusión no fuera
necesaria, la existencia de la eminencia articular no tendría ninguna razón de ser. La
guía condílea, curva de Spee y curva de Wilson tienen todas ellas un papel funcional y
conforman parte de aquellas características que se agrupan bajo el concepto de
Oclusión funcional.
La odontología de hoy, acepta dos esquemas de oclusión funcional; la oclusión
con función de grupo, en la mayoría se intenta conseguir una oclusión mutuamente
protegida. Mientras que en ciertos casos ortodóncicos se establece como esquema
funcional una función de grupo, en la mayoría se intenta conseguir una oclusión
mutuamente protegida tal y como la describió Stuart (uno de los fundadores de la
gnatología) y acepta Roth. En la oclusión mutuamente protegida, los cóndilos están
centrados transversalmente y se asientan contra los discos articulares en las vertientes
posterosuperiores de las eminencias cuando los dientes alcanzan la máxima
intercuspidación. Con esta oclusión, los dientes posteriores de los pacientes soportan y
protegen a los anteriores durante el cierre en céntrica. En oclusión céntrica o máxima
intercuspidación sólo debe existir un ligero contacto en los dientes anteriores. En el
cierre total, las piezas posteriores deben tener contacto igual y parejo de las cúspides
céntricas, siendo dirigidas las fuerzas tan cerca como sea posible de sus ejes mayores y
las piezas anteriores no tendrán que estar en contacto sino mantener un despeje de
0,005 pulgadas (0,12 mm). De este modo los dientes anteriores protegen a los
posteriores del estrés durante el movimiento y las piezas posteriores protegen a los
anteriores del estrés lateral en el cierre. En los movimientos laterales y protrusivos, el
segmento anterior protege y desocluye los dientes posteriores, lo que involucra los
conceptos de guía anterior y canina.
Tanto Roth como Andrews han dicho que si uno consigue las seis llaves de la
oclusión normal con los cóndilos en relación céntrica, entonces el resultado también
mostrará una oclusión mutuamente protegida.
5‐ RELACIÓN CÉNTRICA: SU IMPORTANCIA EN LA PRÁCTICA DIARIA
Según Roth “la boca es el peor de los articuladores que podríamos utilizar para
evaluar la armonía o desarmonía de la oclusión en relación con los dictados de las
ATMs”. La razón de esto, es que el mecanismo neuromuscular protector del paciente
hace que este eluda cerrar donde hay obstáculos, obligándolo a mover su mandíbula
para evitar dichos obstáculos o interferencias. Por lo tanto, los patrones de cierre y de
movimiento observados intrabucalmente son impuestos, en gran parte, por la oclusión
existente y no por las ATMs. Si los dientes obstaculizan el movimiento y cierre de la
mandíbula (según lo imponen la morfología y las limitaciones de las ATMs), el paciente
moverá su mandíbula de manera de evitar la colisión dentaria, y se colocará en la
posición de mejor ajuste dentario durante el cierre. Si la discrepancia entre lo
impuesto por las articulaciones y lo impuesto por la oclusión es demasiado grande, la
musculatura mandibular presentará la reacción de "tetanización muscular". Así, la
mandíbula será difícil de manipular, y tendrá limitación en sus movimientos
funcionales, lo que, en algunos pacientes, puede dar lugar a espasmos dolorosos. En
estas condiciones, es prácticamente imposible identificar las interferencias oclusales
ofensoras.
Para poder evaluar con precisión la oclusión en relación con las ATMs, es
necesario solucionar primero todos los síntomas de dolor‐disfunción, espasmo o
contracción muscular, para lograr una relación máxilo‐mandibular y cráneo‐
mandibular estabilizada. De todos los aspectos anteriormente mencionados, uno de
los más importantes, es el que se refiere a la determinación de la verdadera posición
mandibular. Esto no sólo por la importancia en la evaluación de la magnitud de la
discrepancia esqueletal entre el maxilar y la mandíbula, sino que además por lo que
significa la correcta posición condilar en la obtención de una oclusión funcional ideal y
en la estabilidad del complejo disco condilar en la fosa glenoídea. En efecto, existe una
posición normal, una posición fisiológica del complejo disco‐condilar en la cavidad
glenoidea, que conocemos como Relación Céntrica (RC). Uno de los objetivos finales
del tratamiento, es que las piezas dentarias al entrar en oclusión, no saquen o
distraigan al complejo disco‐condilar de esta posición normal.
Fig. N° 15: Relación céntrica
Lo que siempre debemos tener presente en el diagnóstico ortodóncico y
ortognático, es que la mayoría de las veces la mandíbula se encuentra en una posición
de acomodación, ya que bastará de cualquier interferencia cuspídea, para que se
produzca un cambio en el arco de cierre para evitar la interferencia y poder completar
el cierre mandibular.
La RC se define como aquella relación ortopédica entre el cráneo y la
mandíbula, determinada muscularmente, en la cual los cóndilos se encuentran en la
posición más superior, anterior y medial de la cavidad glenoidea, en relación a la
vertiente posterior de la eminencia temporal, con el disco interpuesto en su porción
central más delgada y avascular. Esta relación es la posición de referencia clave para el
análisis y reconstrucción del sistema masticatorio. Un aspecto importante de destacar
en la definición de RC, es que considera como fundamental la correcta relación disco‐
condilar. La función mandibular normal y la función oclusal normal necesitan de esta
correcta relación. Si el disco articular no se encuentra correctamente ubicado, tanto en
el cierre como en los diferentes movimientos, la estabilidad de la posición mandibular
estará comprometida. Los cambios morfológicos que se generan a partir de la pérdida
de esta relación normal, comprometerán el pronóstico de la estabilidad de cualquier
tratamiento oclusal.
Nuestro objetivo de tratamiento en este aspecto, es que la máxima
intercuspidación dentaria se realice con los cóndilos en relación céntrica, lo que se
denomina Oclusión en Relación Céntrica (ORC).
5.1.‐ REGISTROS DE POSICIÓN DE RELACIÓN CÉNTRICA (RC)
Al registrar la RC, la neuromusculatura puede engañarnos fácilmente. La
programación neuromuscular que se produce por la oclusión es tan poderosa, que al
manipular la mandíbula habrá ocasiones que podríamos casi asegurar que esta se
encuentra en una posición repetible, límite, que identifiquemos equivocadamente
como la posición de relación céntrica. La experiencia de diversos autores confirma lo
propuesto por los doctores Roth y Williams, en el sentido que en el 100% de los casos,
la mandíbula cambiará de posición al ser correctamente deprogramada, y esto sucede
incluso en niños, fáciles de manipular, sin signos (abrasiones oclusales, recesiones
gingivales, movilidad dentaria, ruidos articulares, etc.) y sin síntomas (dolor muscular o
articular). El hecho, es que no es posible obtener una céntrica verdadera en el primer
intento. Esto es así, no importando qué técnica se emplee o cual sea la experiencia o
habilidad del operador. La ubicación de la verdadera Relación Céntrica sólo será
posible, con una adecuada deprogramación mandibular hasta conseguir una posición
estabilizada mandibular.
El segundo aspecto importante en el registro de la Relación Céntrica, es que
éste debe ser efectuado sin ningún tipo de contacto dentario, porque de lo contrario,
se podría inducir un cambio en la posición mandibular.
Dado que este registro inicial es efectuado en un paciente no deprogramado o
en el cual aún no se ha resuelto un problema de disfunción temporomandibular,
existen diversas técnicas que permiten contrarrestar en la mejor manera posible, la
distorsión que provoca la programación neuromuscular. Este registro de primer
intento representará solo la mejor céntrica obtenible en el momento.
Existe una gran variedad de procedimientos o técnicas clínicas para la
obtención y registro de la posición de relación céntrica mandibular. Estas se
diferencian básicamente por el método de manipulación mandibular, el material
utilizado para registrar la relación intermaxilar o el tipo de implementos auxiliares
empleados para lograr el mejor asentamiento condíleo.
El registro más antiguo de RC es el intraoral directo, en 1756, Phillip Pfaft,
dentista de Federico el Grande de Alemania, fue el primero en describir la técnica
“Taking a Bite” (tomar una mordida) y hasta finales del siglo XIX fue la técnica más
usada. Christensen, en 1905, fue uno de los primeros en usar “cera de impresión”.
Son numerosos los estudios que comparan los registros obtenidos por
diferentes técnicas intentando hallar el más fiable o preciso. Kantor, Silverman y
Garfinken, en 1972, llevaron a cabo un estudio en el que comparaban 5 técnicas de
registro: Tragar o cierre libre, Guiar el mentón con o sin el uso de un Jig anterior,
Técnica bimanual de Dawson y Miocéntrica. Sobre una muestra de 15 pacientes,
toman 6 registros a cada uno, unen a la rama superior del articulador un inscriptor y
una platina al inferior, los datos obtenidos se magnifican microscópicamente 25 veces
y se realiza un gráfico en el eje X‐Y.
El Cierre libre o tragar es una técnica defendida por Shanahan al afirmar que
tragar saliva es el factor determinante para obtener la dimensión vertical y RC. Freese
y Scheman lo consideran un medio fisiológico preciso de comprobación incluso de
registro de RC. Sin embargo, en el estudio anteriormente nombrado resultó ser la
técnica menos precisa con una variación media de 0,40 mm.
El Jig Anterior (JA) propuesto por Lucía en 1964, consistente en un plano
inclinado que provoca una desoclusión posterior y retrusión, y los calibradores o
Laminillas de Long propuestas en 1970. El juego original de laminillas de Long
constaba de 10 láminas de 0,01 pulgadas de espesor, se colocan en la zona anterior y
se van quitando láminas hasta que aparece el primer contacto dentario, entonces se
añaden una o dos láminas y se interpone el material de registro. Ambos son ejemplos
de topes anteriores que separan los dientes posteriores para interrumpir la
propiocepción periodontal y permitir así la deprogramación neuro‐muscular. Al mismo
tiempo esta falta de contacto dentario posterior permite aprovechar la fuerza
direccional de los músculos elevadores para el asentamiento hacia arriba y adelante
del complejo disco‐condilar. Sin embargo, a veces, hay pacientes que presentan
overjet aumentados o invertidos que hacen difícil la utilización de estos métodos. Un
problema que hay que cautelar en los casos de overjet aumentado es que el paciente
habitualmente intenta ocluir sobre las laminillas protruyendo su mandíbula. Sin
embargo, bien utilizados, estos elementos son de una ayuda que es apreciada y
utilizada por muchos.
La conocida Técnica Bimanual descrita por Peter Dawson en 1977, es para
muchos autores una de las más precisas, así en el estudio de Kantor y cols. es
considerada de las más fiables al resultar la variación media de tan solo 0,05 mm, junto
con el Jig anterior (0,07 mm) frente a los 0,40 mm mencionados anteriormente de la
técnica de cierre libre y los 0,38 mm de la miocéntrica. El procedimiento se realiza de
la siguiente forma:
1. Se coloca el paciente recostado en forma horizontal. Sentado por detrás del
paciente se sujeta firmemente su cabeza entre el tórax y antebrazo. La cabeza del
paciente no debe moverse durante la manipulación del maxilar inferior.
2. Se pide al paciente que estire su cuello de manera que el mentón quede apuntando
hacia arriba. Esto evita la tendencia de algunos pacientes de protruir el maxilar
inferior.
3. Se colocan suavemente cuatro dedos de cada mano bajo el borde inferior de la
mandíbula. El meñique debe ubicarse a nivel del ángulo goníaco. Como de esta
posición debe efectuarse una presión de los cóndilos hacia arriba, las yemas de los
dedos deben colocarse de manera de ejercer una presión adecuada sobre el hueso. Se
recomienda no hacer presión con los dedos sobre los tejidos blandos del cuello para
no ocasionar molestias al paciente.
4. A continuación se colocan los pulgares en surco mentolabial para ejercer presión
hacia abajo y atrás. Dawson recomienda incluso que las puntas de los pulgares se
toquen.
5. Con movimientos suaves, se lleva la mandíbula a su eje terminal de bisagra. Esto se
realiza moviendo la mandíbula en arcos, con suavidad, hasta que se note que rota
libremente alrededor de su eje condíleo. Hay que evitar manipular la mandíbula en
arcos de apertura y cierre largos, porque los pacientes tienden a poner tensa la
musculatura y a luchar contra este tipo de movimiento. Es suficiente con arcos cortos
de 2 a 3 mm. y en pacientes con musculatura tensa, probablemente 1 mm. es todo lo
que se pueda obtener sin crear resistencia muscular.
Generalmente, los cóndilos se colocan automáticamente en la posición de
relación céntrica, si no se aplica presión para obligarlos a ocupar esa posición. Lo mejor
es dejar que los cóndilos vayan a donde fisiológicamente quieren ir. Cuando los
cóndilos alcanzan la posición más superior, el maxilar inferior rota libremente.
Fig. N° 16
McCollum fue el primero en describir la Técnica unimanual conocida como Chin
Point Guidance o Guía del Mentón, que supone obtener el asentamiento condilar
activando la musculatura elevadora, con una presión hacia abajo aplicada en el
mentón. El método sin embargo, no ha probado tener la reproducibilidad de técnicas
más nuevas.
Fig. N° 17
Vázquez y Reyes difunden la utilización de la Técnica de la Céntrica de Fuerza
de Roth (Power Centric), en la que se suman los beneficios de la manipulación
mandibular y el tope anterior duro que tal como preconizara Lundeen, activará la
musculatura elevadora para lograr un asentamiento condilar más efectivo. En esta
técnica se guía la mandíbula aplicando el pulgar en el mentón del paciente y los dedos
índice y medio, a nivel de los ángulos goníacos. Otra forma también recomendable, es
la de apoyar el pulgar en la cara vestibular y borde incisal de los incisivos inferiores. De
esta manera, se mantendrá una separación entre los dientes superiores e inferiores al
chocar los incisivos superiores contra la uña del pulgar.
Manteniendo en mente el objetivo de asentar el complejo disco‐condilar en la
posición más alta y anterior de la cavidad glenoídea, se aplica en el mentón una fuerza
suave hacia atrás y abajo y al mismo tiempo con el dedo índice y medio se guía la
mandíbula, con una presión hacia arriba y adelante a nivel de los ángulos goníacos. La
presión aplicada con el pulgar hacia atrás, de ninguna manera pretende llevar la
mandíbula hacia la posición más posterior, sino que evitar que el paciente protruya su
mandíbula, como sucede tan frecuentemente. Una presión dirigida distalmente
provocará un desplazamiento condilar hacia abajo y atrás.
Es importante, que la manipulación sea hecha en forma suave y delicada, de
manera de no producir un dolor que provoque una contracción muscular refleja. Sólo
al final, cuando se siente que el cóndilo está probablemente en posición, se aplica una
fuerza mayor para ayudar el asentamiento.
Para el registro de Relación Céntrica se puede utilizar cera Delar azul (Delar Bite
Registration Wax‐Delar Corp., Lake Oswego, OR) la que reúne las ventajas de permitir
un registro simple y a la vez exacto. A la temperatura de 53º C esta cera se plastifica
hasta una consistencia muy blanda, sin perder sus cualidades, lo que permite una
nítida y exacta impresión cuspídea. Una vez enfriado, este material no sufre
distorsiones y una fuerza aplicada indebidamente sobre ella, podría fracturarla pero
no deformarla.
Para lograr el efecto muscular deseado, se efectúa el registro con dos
segmentos de cera. Uno anterior, de cuatro espesores de cera que abarca de mesial a
mesial de los caninos superiores (sin extenderse hasta los premolares) y un segmento
posterior, de dos espesores que cubre segundos premolares y la parte mesial de los
primeros molares superiores. La dimensión sagital del segmento anterior dependerá
del overjet del paciente. En sentido transversal el segmento posterior no debiera
sobrepasar las caras vestibulares, para evitar que se distorsione al contacto con las
mejillas.
El procedimiento clínico para el registro de RC, básicamente es el siguiente:
1. Se reclina al paciente en el sillón de manera de que su cuerpo quede en un ángulo
de 45º con respecto al piso. Para una cómoda manipulación de la mandíbula,
ajustamos la altura del sillón de manera que la mandíbula del paciente se encuentre a
la altura del antebrazo del operador extendido en forma horizontal.
2. Se coloca el segmento anterior de cera plastificada en los dientes anterosuperiores
usando para ello los dedos índice y pulgar de la mano izquierda (Figura 18). Se
manipula la mandíbula con la derecha y una vez obtenida la posición mandibular
deseada, se le pide al paciente que cierre lentamente hasta observar una separación
de 2 a 3 mm. entre los dientes posteriores. Se enfría la cera con el aire de la jeringa y
se retira de boca.
Fig. N° 18
Se coloca la cera en agua fría, idealmente con hielo, para obtener un segmento
anterior de cera completamente duro.
3. A continuación se coloca la cera para el sector posterior debidamente plastificada,
en oclusal de los segundos premolares y primeros molares superiores
Simultáneamente, se ubica el segmento anterior de cera anterior en posición y se
mantienen ambas ceras con los dedos índice y pulgar. Se manipula la mandíbula y
obtenida la posición, se le indica al paciente que cierre hasta encontrar el contacto con
la cera dura anterior y que apriete suavemente. Dado que no existe contacto dentario
en el sector posterior, el apretamiento sobre el contacto anterior duro activará la
musculatura que posicionará el cóndilo hacia arriba y adelante. Antes de que la cera se
enfríe completamente, hay que retirarla de boca para proceder a recortarla a nivel de
las cúspides vestibulares. Se lleva nuevamente a posición y se chequea que haya una
perfecta adaptación entre cúspides y cera, adaptación que deberá repetirse
exactamente igual en los modelos (Figura 19). Luego enfriar las ceras en la forma ya
descrita.
Fig. N° 19
5.2.‐ REGISTRO DE OCLUSIÓN CÉNTRICA (OC)
Para registrar la OC se puede utilizar cera Moyco, Seauty Pink‐ extra hard. Esta
es plastificada igual que la anterior, a la temperatura de 53 Cº, para conformar una
herradura de dos espesores que cubra las caras oclusales y bordes incisales de todos
los dientes. Los pasos para el registro de OC son los siguientes:
1. Colocar la cera en boca, presionándola en las caras oclusales y bordes incisales sólo
lo suficiente para que se mantenga en posición.
2. El paciente es instruido para ocluir fuertemente en su posición habitual de cierre
hasta sentir que las caras oclusales antagonistas se encuentren en contacto. Enfriar la
cera con la jeringa de aire lo suficiente para que esta no se distorsione al retirarla.
3. Antes de que la cera endurezca completamente, retirarla de boca para recortar todo
lo que exceda de la cara vestibular en los sectores laterales de forma de visualizar y
comprobar que el paciente se encuentre ocluyendo igual como lo hace sin cera.
4. Colocar nuevamente la cera en boca y chequear lo anterior.
Este paso, aparentemente sin importancia es fundamental, ya que se ha constatado
que el registro en que más errores se comete, es el de oclusión céntrica.
Se recomienda también que este registro de OC sea hecho antes del de RC porque
cuando se hace al revés, el paciente inconscientemente trata de repetir la posición de
RC. Este registro servirá más tarde para medir la discrepancia entre OC y RC.
Fig. N° 20
Registro de Arco Facial
Una vez efectuados los registros de cera de OC y RC, se realiza un registro de
arco facial convencional, para el montaje del modelo superior en la rama superior del
articulador. Con ello se pretende reproducir la posición de la maxila en el cráneo y a
través de ésta, la de la mandíbula al cráneo más concretamente a su eje de rotación.
Para ello, se utilizan tres puntos de referencia: dos posteriores y uno anterior. Las
referencias posteriores son los ejes de bisagra de cada cóndilo y la anterior es un
punto arbitrario que se describirá posteriormente.
Fig. N° 21: Registro de arco facial
Eje de bisagra condíleo
La cabeza del cóndilo rota bajo el disco. Esta rotación puede realizarse a
cualquier dimensión vertical en torno a una línea imaginaria que une los centros de
rotación de cada cóndilo llamada eje de bisagra. Este centro de rotación es constante
en los cóndilos y, por lo tanto, a la mandíbula (y los dientes).
Existen varios métodos de localización del eje de bisagra posterior:
a) Eje de rotación aproximado o arbitrario localizado de acuerdo a los diferentes
sistemas, por palpación, sistemas de medidas o con el arco facial mediante las olivas
en los conductos auditivos externos.
b) Eje de rotación exacto que se registra mediante un localizador cinemático como
pantógrafos o axiógrafos.
Fig. N° 22
En este segundo método, al registrar la distancia exacta entre eje de bisagra y
las piezas dentarias inferiores, se reproduce el arco de cierre mandibular exacto. Esta
es una de las razones porque el eje de bisagra es tan importante ya que permite
duplicar todos los arcos de cierre de la mandíbula en un instrumento. Este
procedimiento será indispensable en todos aquellos procedimientos terapéuticos en
que la dimensión vertical sea modificada. Entre estos figuran las cirugías que
modifiquen la posición sagital y vertical del maxilar y en que se utilice un splint
intermedio para su correcta ubicación. Solo reproduciendo exactamente el arco de
cierre mandibular se puede usar la mandíbula (y sobre ella un splint intermedio) para
ubicar correctamente el maxilar en los tres sentidos del espacio.
Fig. N° 23
El primer montaje en articulador se efectúa con un eje de bisagra arbitrario, el
que se obtiene con un arco facial, en un punto predeterminado, por lo general muy
próximo al verdadero eje. Como ya se mencionó, los ejes de rotación condilar son
registrados en el conducto auditivo externo mediante las olivas del arco facial de
acuerdo al diseño hecho por el Dr. Stuart, según el cual la distancia entre las piezas
plásticas y el centro de rotación condilar se encuentra en promedio 4 mm adelante y a
una angulación de 30º con respecto al plano eje‐ orbitario. Utilizando este eje de
bisagra arbitrario como punto de referencia posterior, se puede montar el modelo
superior en el articulador a una distancia de los cóndilos muy similar a la encontrada
en el paciente. Se ha comprobado que el 75.5% de las localizaciones efectuadas por
este sistema están a una distancia menor de 6 mm. del verdadero eje de bisagra.
El punto de referencia anterior es también arbitrario y es denominado tercer
punto de referencia o punto orbitario por su cercanía a esta estructura (no tiene nada
que ver con el punto orbitario cefalométrico). Es determinado, dependiendo del
articulador, a una distancia específica del puente de la nariz o de los bordes incisales
de los incisivos superiores.
Se establece así, con los dos puntos de referencia posteriores y el punto de
referencia anterior, el plano eje‐orbitario en relación al cual quedará montado el
modelo maxilar.
Para los efectos diagnósticos, la transferencia de la relación entre el arco
maxilar y este eje de bisagra arbitrario es un sistema conveniente y suficiente. Sin
embargo, si se contempla cualquier aumento o disminución de la dimensión vertical, la
utilización de un eje cinemático de bisagra será fundamental.
Es importante recalcar que el registro inicial de RC, también llamado Registro
de Primer Intento, no representa la verdadera relación céntrica. No obstante en niños
asintomátícos y fáciles de manipular lo más probable es que con este registro se esté
lo suficientemente cerca como para poder hacer un diagnóstico y plan de tratamiento
adecuado. La única forma de lograr la verdadera R C, es obteniendo la posición
estabilizada mandibular, para lo cual será necesario deprogramar la neuromusculatura
de su posición propioceptiva. Para ello se debe interponer un elemento que separe por
un tiempo los dientes de su oclusión habitual y se rompa así la programación de la
neuromusculatura a la posición mandibular dictada por los dientes.
Diversos métodos se han empleado con este fin. Hasta hoy se prefiere la
utilización de un Plano o Férula de deprogramación, de preferencia en el maxilar
superior, que por reproducir artificialmente las características de una oclusión
funcional mutuamente protegida, ha sido denominado también Plano orgánico (Fig. N°
24).
Con este plano de cobertura total se persigue lograr puntos de contacto
bilaterales, simultáneos e igual intensidad de las cúspides de soporte, de cada una de
las piezas dentarias antagonistas (al menos un punto de contacto por diente), como
también una guía incisiva y canina lo más armónica posible. Para ello estas guías
deberán tener una altura e inclinación que produzca una separación inmediata y
progresiva de las piezas posteriores en todos los movimientos excéntricos, que llegue a
un máximo de 2 a 3 mm. en el extremo del movimiento. Estas guías deben ser
completamente lisas y sin ninguna irregularidad que guíe o desvíe la mandíbula en sus
excursiones. Es importante recalcar también que en los sucesivos controles del plano,
se busca mantener una superficie absolutamente lisa, sin huellas o improntas que
puedan programar la posición mandibular. El objetivo, como es de suponer, es
producir una total deprogramación de la neuromusculatura para lograr la posición
condilar más asentada y con ello, la verdadera posición mandibular, punto de partida
de cualquier rehabilitación oclusal como también de un tratamiento ortodóncico‐
quirúrgico.
Frecuentemente se presenta discrepancia entre OC y RC. Inclusive se puede
decir que la coincidencia entre OC y RC es un hallazgo raro. Lo importante sin
embargo, es la magnitud de esta discrepancia porque existe un rango de discrepancia
a la cual en general podemos adaptarnos en buena forma sin caer en patología. Sin
embargo, son innumerables los casos que sin síntomas ni signos presentan
discrepancias tan importantes como para cambiar completamente el diagnóstico y
plan de tratamiento.
En el fondo lo que se busca es la Estabilización Mandibular mediante el
tripodismo dado por la posición disco condilar asentada en ambas articulaciones por
un lado y la oclusión por otro, en este caso una oclusión artificialmente obtenida a
través del plano. Este tripodismo entre oclusión y articulación, es uno de los aspectos
considerados clave para la estabilidad del resultado y en su ausencia, una de las causas
más frecuentes de recidiva.
Otro aspecto fundamental dentro de los análisis previos al diagnóstico
ortodóncico y muy especialmente previo a la instalación del plano, es efectuar un
acucioso estudio articular, ya que el enfoque del paciente con disfunción o patología
articular ya instalada, será completamente diferente.
Fig. N° 24: Plano orgánico e instalación
6.‐ DESARROLLO DE LA FILOSOFÍA ROTH – WILLIAMS: ORTODONCIA POR
OBJETIVO
El Dr. Ronald Roth dedicó su mente inquisitiva y la ética de su trabajo hacia la
comprensión de la fisiología de la gnation sistema.
Durante un largo y difícil tiempo de estudio, se dedicó con los líderes y
pioneros en la oclusión funcional e investigadores de primer nivel como los Dres.
Charles Stuart y Peter K. Thomas a comprender mejor los principios en que funciona el
sistema gnation. Con gran persistencia y compromiso, estos principios fueron
gradualmente incorporados a la filosofía de tratamiento Roth y técnicas. Durante este
tiempo comenzó a dar conferencias y enseñar estos conceptos a sus colegas
ortodoncistas.
Más tarde, empezó el tiempo de trabajo y la enseñanza con el Dr. Thomas
Basta, odontólogo y respetado gnatologista rehabilitador. Juntos, y con la ayuda de
otros colegas, fundaron en 1975 la Fundación para la Educación Continua Avanzada o
“FACE”, en Burlingame, California.
El Dr. Williams era un estudiante de la primera clase de la “FACE”. El curso
contó con una participación amplia de más de dos años. Los participantes fueron
expuestos en todo momento a los principios de la oclusión funcional y aplicaciones
clínicas. En los cursos iniciales, técnica “hand on” se les enseñaba a los restauradores y
a los ortodoncistas simultáneamente, utilizando la instrumentación gnatológica
completa.
Poco a poco, las enseñanzas y escritos del Dr. Roth generaron un impacto en la
ortodoncia estadounidense y fue reconocido como el abanderado de la excelencia
clínica de la profesión. El interés empezó a subir a nivel internacional y el Dr. Roth llevó
sus cursos a otras partes del mundo.
Los esfuerzos de enseñanza del Dr. Roth fueron mayores tiempo después,
cuando se le unió el Dr. Robert Williams. Los Dres. Roth y Williams finalmente
fundaron el Roth Williams Center, Clínica y Centro de Formación en Burlingame,
California.
Está claro que la labor del Dr. Roth influyó significativamente en la ortodoncia
estadounidense. Por otra parte, las enseñanzas del Dr. Roth y Williams, han influido
enormemente en ortodoncia en el extranjero. Ambos fueron muy buscados en muchos
países en el extranjero como España, Italia, Alemania, Japón, Corea y América del Sur.
Actualmente hay más de una docena de países con Centros de Enseñanza Roth‐
Williams.
Se define una filosofía ortodóncica como el conjunto de principios y objetivos
sobre los cuales se orienta un ortodoncista para generar los resultados adecuados en
el tratamiento de sus pacientes. Para simplificar y sistematizar esta filosofía de
tratamiento los doctores Roth‐ Williams recomiendan seis objetivos que serán
descritos a continuación:
Estética Facial
Estética Dental
Oclusión Funcional “con los cóndilos en la posición adecuada”
Soporte Alveolar y Salud Periodontal.
Estabilidad de los Resultados
Satisfacción de la queja o preocupación principal del paciente
El Dr. Roth generó cuatro cambios de paradigma tan poderosos en la
ortodoncia y su forma de diagnosticar que vale la pena mencionarlos por separado:
I.‐ Haciendo la fusión de la ortodoncia con la oclusión funcional.
II.‐ Montado y monitoreo de sus pacientes en articulador.
III.‐ La utilización de guardas o planos de relajación para obtener relación céntrica.
IV.‐ Diagnóstico por objetivos con un criterio medible de resultados .
Ortodoncia por Objetivos: “Estética”
La materia básica de un odontólogo es la oclusión funcional, por ende, este será
el objetivo que mantendrá sanos y estables a los otros objetivos que queremos
alcanzar y mantener. La estética, tanto facial como dental, jamás podrán ser separadas
de la oclusión funcional, de aquí que es muy importante para comprender los objetivos
de tratamiento de la filosofía Roth que debemos de pensar en conceptos altamente
interdependientes entre sí.
Estética y Relación Céntrica
Resulta un tanto curioso para los odontólogos que llevan años registrando esta
posición, la poca importancia que se le ha dado a la Relación Céntrica en la
especialidad. La razón de ello puede recaer en la falta de criterios claros en relación
con los objetivos que los tratamientos ortodóncicos y ortodóncico‐quirúrgicos
debieran perseguir. La obtención de una Clase I, según la descripción de Angle,
pareciera que en realidad fuera el único objetivo perseguido. Y esto en la creencia de
que al conseguir una Clase I, automáticamente se obtendrá una Oclusión Funcional,
Estética Facial y Estabilidad del resultado. Roth y Williams han demostrado
reiteradamente lo inexacto de esta relación y plantean la interrogante cuando dicen
que si este concepto fuera correcto ¿por qué tantos casos finalizados en Clase I
presentan problemas de recidiva, desgastes oclusales y de disfunción muscular o
articular?
Lo que a primera vista pudiera parecer una exageración, queda en evidencia en
un trabajo presentado por Han et al. en 1991 en el que se hizo una encuesta en
relación a los récords utilizados para el diagnóstico y planificación del tratamiento
ortodóncico. Según esta investigación llevada a cabo en USA, el 54.9 % de los
pacientes eran tratados con un sólo récord: modelos de yeso sostenidos en las manos.
Roth y la “Oclusión Funcional”
Treinta y cinco años atrás el Dr. Roth comenzó a interesarse en la oclusión
funcional debido a varias razones. Primero, él pensaba que la respuesta a la estabilidad
del caso tratado ortodóncicamente estaría, al menos parcialmente en el área de la
dinámica funcional de la oclusión. Segundo, él quería una seguridad de que el
tratamiento que él había prestado ortodóncicamente fuera de beneficio para el
paciente, o al menos no perjudicial para él. Y tercero, él quería refutar algunas de las
aseveraciones de ortodoncistas, que también eran gnatólogos, de que una buena
oclusión funcional no podía ser obtenida si habían sido instituidas extracciones de
premolares con finalidad ortodóncica. Este pensamiento crítico del Dr. Roth lo lleva a
embarcarse en el proyecto difícil y consumidor de tiempo de aprender todo lo que
pudiera de toda fuente posible acerca de la oclusión.
Debido a que había tantas técnicas y filosofías para seleccionar, no tuvo otra
opción que estudiar todo, y luego hacer un proceso de clasificación clínica. No
solamente, sintió la necesidad de aprender las diferentes filosofías, sino hacerse
experto clínicamente en aquellas que sonaban razonables, de tal forma que el proceso
de evaluación pudiera comenzar. Esta fue una tarea que llevó muchos años, un buen
número de cursos y un conjunto de aparatos e instrumentación, como lo son los
articuladores y los planos de desprogramación. Así básicamente inicia la construcción
de todo el proceso filosófico del Dr. Roth, el cual tiene ya más de 35 años de ser
estudiado y probado en muchos pacientes.
En los años recientes ha habido más y más interés expresado por ortodoncistas
en conceptos de oclusión y oclusión funcional. En una encuesta reciente de interés en
tópicos para programas de encuentros, el 73% de los ortodoncistas interrogados
eligieron tópicos relacionados con ATM y tratamientos de la disfunción de ATM o
tópicos relacionados con conceptos de oclusión. Esto, más la insistencia de nuestros
colegas en odontología restauradora, cirugía, implantes y el cuestionamiento de los
conceptos ortodóncicos por aquellos odontólogos interesados en oclusión, hacen que
el ortodoncista busque más conocimientos en el área de oclusión funcional y
tratamiento de la enfermedad de ATM.
Oclusión Funcional “con los cóndilos en la posición adecuada”
De todos los aspectos que abarca el diagnóstico ortodóncico y ortognático, uno
de los más importantes, es el que se refiere a la determinación de la verdadera
posición mandibular. Esto no sólo por su importancia en la evaluación de la magnitud
de la discrepancia esqueletal entre maxilar y mandíbula, sino que además por lo que
significa la correcta posición condilar en la obtención de una oclusión funcional ideal y
en la estabilidad del complejo disco‐condilar en la fosa glenoídea. En efecto, existe una
posición normal, una posición fisiológica del complejo disco‐condilar en la cavidad
glenoidea que conocemos como Relación Céntrica. Uno de nuestros objetivos al final
del tratamiento es que las piezas dentarias al entrar en oclusión, no saquen o
distraigan al complejo disco‐condilar de esta posición normal.
Siempre se debe tener presente en el diagnóstico ortodóncico y ortognático,
que la mayoría de las veces la mandíbula se encuentra en una posición de
acomodación, ya que bastará de cualquier interferencia cuspídea, para que se
produzca un cambio en el arco de cierre para evitar la interferencia y poder completar
el cierre mandibular.
Como demostrara Ramfjord, el portador de una maloclusión desarrolla un
patrón de protección neuromuscular para evitar las interferencias. Este patrón de
protección es el resultado de un mecanismo de "feedback" neuromuscular que se
inicia en receptores ubicados en los músculos de la masticación, tendones, ATM y
periodonto y que se realiza a través del núcleo mesencefálico del trigémino. De todos
estos receptores, los de más influencia son los mecanorreceptores periodontales.
Shore, en 1983 afirma que en el ligamento periodontal, se encuentra el 90% de las
terminaciones nerviosas responsables de la propiocepción, que rige la posición
mandibular. Según este autor, la sensibilidad de los propioceptores localizados en el
ligamento periodontal y músculos de la masticación es tan grande, que son capaces de
percibir diferencias de espesor de fracción de milímetro.
Ha sido demostrado que cualquier cambio en la oclusión, producirá un cambio
en el input propioceptivo que será captado por los propioceptores periodontales. Este
es transmitido por la neurona aferente primaria hacia el SNC lo que a su vez provocará
un cambio en la respuesta neuromuscular a través de la neurona motora. Esta
situación, puede ser detectada y registrada electromiográficamente.
Sistema de protección neuromuscular
La mayoría de las veces, estos circuitos neurales son simples (receptor‐neurona
aferente primaria‐interneurona‐neurona eferente motora‐músculo) y se establece una
respuesta inmediata. Este circuito corto es denominado "arco reflejo".
Se establece así, con la participación de todo el mecanismo propioceptivo
neuromuscular, un arco de cierre mandibular adaptado o habitual.
La interferencia cuspídea causante de este cambio es la que conocemos
también como "contacto prematuro" o "interferencia en céntrica" y el cambio de
posición mandibular producido por este contacto deflectivo, "deslizamiento en
céntrica".
La neuromusculatura como vemos, reacciona a los dictados de la oclusión.
Podemos concluir por tanto que "la oclusión, programa la respuesta neuromuscular".
De las consecuencias que este cambio de posición mandibular produce,
destacan tres:
La mandíbula ya no se encuentra en su posición verdadera. Cualquier
diagnóstico que hagamos desde esa posición será en nuestro concepto,
incorrecto.
Para esta acomodación mandibular será necesario de una actividad muscular
"extra" la que mantenida en el tiempo puede significar el inicio de una
disfunción muscular.
Este cambio mandibular producirá también una pérdida de la relación normal
del complejo disco‐condilar en la fosa glenoidea, lo que ha sido considerado
uno de los factores causales o predisponentes de la disfunción articular.
En ocasiones, el cierre mandibular se hará pasando por el contacto,
produciéndose un "deslizamiento en céntrica". Con el tiempo, la neuromusculatura se
"saltará" la interferencia y moverá la mandíbula directamente a la posición de
acomodo aprendida o propioceptiva, programada por lo que conocemos como
"engrama oclusal". Se establece así la Oclusión Céntrica (OC) denominada también
Oclusión Habitual (OH), Máxima intercuspidación (MIC) o Posición Intercuspal (PI) que
se define como aquella relación interoclusal maxilomandibular en la que se establecen
la mayor cantidad de puntos de contacto, independiente de la posición condilar. Es
esta relación la que observamos cuando le pedimos al paciente que ocluya en su
posición habitual o la que observamos en un par de modelos en las manos, situaciones
ambas, que no nos dan ninguna información sobre la posición de los complejos disco‐
condilares en la cavidad glenoídea. En definitiva, no nos permite saber si la mandíbula
se encuentra en su posición verdadera o no.
El problema, es que en general se piensa que este deslizamiento en céntrica es
1 ° la gran mayoría de las veces de magnitud tan pequeña que no vale la pena tenerlo
en cuenta y 2° se tiende a pensar que la distracción condilar en los casos con
interferencias en céntrica, es principalmente en sentido anterior, ya que es ese el
desplazamiento que más frecuentemente vemos a nivel oclusal, sin embargo, esto no
es siempre así.
Nuestro objetivo de tratamiento en este aspecto, es que la máxima
intercuspidación dentaria se realice con los cóndilos en relación céntrica, lo que se
denomina Oclusión en relación Céntrica (ORC). A través de ello buscamos lograr que la
adaptación neuromuscular no sea necesaria (o mínima) mediante el logro de una
posición dentaria que no interrumpa el arco de cierre mandibular normal (no
adaptado). De esta manera no estaremos introduciendo estrés o sobrecarga en el
sistema estomatognático ni exigiendo de su capacidad de adaptación.
Si queremos tratar los casos en relación Céntrica debemos partir de un
diagnóstico en Relación Céntrica y para ello ubicar la verdadera posición mandibular,
que la neuromusculatura habitualmente encubre. Las desarmonías oclusales no
pueden ser estudiadas ni diagnosticadas en boca dado que la neuromusculatura,
acomoda la posición mandibular en el cierre y en los movimientos excéntricos, la
mayoría de las veces, a expensas de las articulaciones. Si queremos tratar en relación
Céntrica, debemos usar medios de diagnóstico que permitan chequear la posición
condilar en la posición terminal de cierre antes, durante y después de tratamiento.
Con relación a esto, la utilización de tomografías o cualquier medio radiográfico
para evaluar la posición condilar en la cavidad glenoídea, ha sido un tema de
controversia. Mientras algunos autores recomiendan su utilización, otros cuestionan
la validez de la imágen radiográfica para evaluar esta posición con propósitos
diagnósticos. La diversidad de técnicas empleadas, la interpretación de las imágenes y
la imposibilidad de evaluar la posición condilar en sentido transversal, son algunas de
las razones que apoyan esta última posición. Probablemente la limitación más
importante de la evaluación radiográfica es la de no permitir una evaluación
tridimensional, por ser un medio solo bidimensional. En definitiva, tanto la Asociación
Dental Americana, como la Academia Americana de Desórdenes Cráneomandibulares
han concluido que las radiografías, están contraindicadas para evaluar la posición
condilar con propósitos diagnósticos.
Ortodoncia por Objetivos: “Soporte Alveolar y Salud Periodontal”
Según Dawson, por más simplista que parezca, si excluimos las lesiones
neoplásicas o traumáticas, casi todo otro efecto deteriorante sobre los dientes o sus
estructuras de soporte es resultado directo de uno o ambos de dos factores causales:
1) Fuerzas y 2) Microorganismos.
Si la intensidad de los factores causales es constante, el grado o rapidez del
deterioro depende de un tercer factor: el factor predisponente o resistencia del
huésped.
Si los dientes, sus estructuras de soporte y demás sistemas asociados se afectan
adversamente por fuerzas excesivas, nuestro papel será minimizarla para evitar que
sobrepase la capacidad de adaptación del individuo y mantener así la salud del
sistema.
En general las investigaciones coinciden en señalar que el trauma oclusal no es
capaz por sí solo de alterar el periodonto de protección ni de generar destrucción del
tejido de soporte.
El conocimiento actual sobre la etiología de la enfermedad periodontal
establece que el principal agente causal es la placa bacteriana. Sin embargo, también
sabemos que el trauma oclusal potencia la acción de este factor local acelerando el
ritmo de la destrucción ósea. Esto explica el hecho, que consistentemente en casos
con maloclusión son exactamente las piezas que más interfieren, las que mayor grado
de pérdida de hueso alveolar sufren. Las piezas dentarias resisten en mala forma las
fuerzas laterales y mientras más cercanas estas se encuentren a la cincha muscular
masetero‐pterigoídea, el efecto deletéreo parece ser mayor. Esta pérdida se verá
aumentada en casos con bruxismo nocturno, en el cual las fuerzas pueden ser más
dañinas que fuerzas equivalentes de la masticación normal, debido a que las
contracciones son fundamentalmente isométricas, los intervalos son más largos y el
contacto dentario se produce en una posición mandibular excéntrica e inestable.
La inconveniencia de que las fuerzas sean dirigidas en forma lateral a las piezas
dentarias se encuentra definida en otra de las características que debe tener una
Oclusión funcional: “las fuerzas oclusales deben ser dirigidas con la mayor frecuencia
posible a través del eje longitudinal de la pieza dentaria”. De esa manera, dada la
disposición de las fibras periodontales, la fuerza de la oclusión es transmitida al hueso
alveolar en forma de tracción que estimula la neoformación ósea y no como presión
que conlleve una reabsorción del hueso alveolar.
Si nuestro objetivo es minimizar las fuerzas oclusales, tendremos que analizar
la situación oclusal tanto en el cierre como en las excursiones. Si el contacto dentario
no se encuentra en armonía con el arco de cierre mandibular toda la fuerza o gran
parte de ella, será transmitida a la o a las piezas que contacten prematuramente y de
ellas a su tejido de soporte. De manera que lo mejor desde el punto de vista de
repartición de las fuerzas, es que en máxima intercuspidación (posición en la que se
desarrolla la mayor fuerza) todas las superficies oclusales posteriores superiores e
inferiores hicieran contacto al mismo tiempo, de manera que la fuerza fuera
distribuida en forma uniforme entre las estructuras de soporte de los dientes y la ATM.
En esta posición de máxima intercuspidación, los dientes anteriores apenas
contactan. En los movimientos excéntricos en cambio, sólo los dientes anteriores
debieran tocar, desocluyendo a los posteriores y evitando así cualquier colisión entre
ellos.
De esta manera, los dientes anteriores protegen a los posteriores en las
excursiones y los posteriores protegen a los dientes anteriores en la máxima
intercuspidación (Oclusión Mutuamente Protegida u Orgánica).
Los contactos oclusales funcionales son de mínima duración e intensidad y
excepcionalmente se asocian al desarrollo de fuerzas traumáticas, presumiblemente
por el input propioceptivo de los receptores neurosensoriales del ligamento
periodontal, músculos de la masticación, tendones y cápsula de la ATM.
Consecuentemente, la masticación, deglución y fonación no se asocian al daño
periodontal. Más aún, estas actividades funcionales tienden a generar principalmente
fuerzas verticales en la dirección del eje longitudinal de los dientes. Las experiencias
clínicas sugieren que estas fuerzas son bien toleradas, aún en dientes con compromiso
del soporte periodontal.
No cabe duda que la posición dentaria es importante en la existencia o
ausencia de interferencias, pero también lo es el papel que la RC juega en la
desoclusión que en definitiva elimina las fuerzas laterales o sagitales sobre los dientes.
En resumen podemos concluir que, en presencia de factores locales o
sistémicos, las interferencias oclusales exacerban la enfermedad periodontal y la
posición asentada del cóndilo en RC es importante para una adecuada guía condílea
que separe los dientes posteriores en las excursiones evitando interferencias que
pudieran gatillar una parafunción.
Ortodoncia por Objetivos: “Estabilidad de los Resultados”
El asentamiento condíleo en RC, cuando se da en coincidencia con una perfecta
intercuspidación, se considera en gnatología como uno de los factores más
importantes en la estabilidad del tratamiento oclusal. Obtendremos así un tripodismo
dado por la ATM derecha, ATM izquierda y oclusión. Por perfecta intercuspidación se
entiende al esquema de la relación oclusal de cúspides a rodetes marginales (diente a
dos dientes) en clase I de Angle, con un overjet y overbite anterior normal, en la que
se establecen múltiples contactos puntiformes, bilaterales y de la misma intensidad.
Para la Escuela Gnatológica en cambio, esta estabilidad será mayor si se establece un
esquema oclusal de cúspide a fosa (diente a diente).
Salud Articular
Para Okesson, los factores más importantes en la mantención de la relación
normal entre el disco y el cóndilo son: 1) la morfología del disco articular, 2) el grado
de presión intra articular y 3) la interacción equilibrada de músculos y ligamentos,
entre ellos el músculo pterigoideo lateral y la lámina retrodiscal superior.
El disco articular por su forma bicóncava, con un borde anterior y uno posterior
más grueso, es mantenido en posición entre cóndilo y fosa. Literalmente el disco
queda retenido sin poder desplazarse hacia delante o atrás, siempre que exista el
asentamiento condilar adecuado tanto en céntrica como en las excursiones. Esta
misma estabilidad es dada por la morfología del disco en sentido medio lateral, ya que
también en este sentido el disco tiene un borde lateral más grueso que contribuye a
estabilizar al disco en sentido medio lateral. Para ello será necesario, el correcto
asentamiento condilar. En ausencia de este asentamiento, el espacio superior y
también el espacio medial, se abrirán, favoreciendo el desplazamiento anterior y
medial del disco. La posición asentada condilar en RC se constituye así, en uno de los
factores importante en la estabilidad del complejo disco‐condilar.
Otra de las causas reconocida de problemas articulares es la sobrecarga que
sobrepase la capacidad de adaptación tisular, especialmente si ésta sobrecarga se
produce en áreas no articulares, como por ejemplo, la región posterior o
retrocondílea. Nuevamente, una de las causas que puede producir este
desplazamiento condilar hacia áreas no articulares, son las interferencias en céntrica.
En definitiva las discrepancias entre OC y RC.
Al respecto, Hansson y Hansson y Nordstrom, mostraron histológicamente que
la carga excesiva de las articulaciones temporomandibulares puede inducir cambios
patológicos.
Por su parte Williamson demostró en sus estudios con electromiografía, que en
los movimientos excéntricos, cuando los caninos e incisivos separan los dientes
posteriores, hay una inmediata sensación de la función de los músculos temporal,
masetero y pterigoideo interno del lado de balance; sin embargo, cuando falta la guía
anterior y los dientes posteriores contactan, se produce un inmediato aumento de la
actividad electromiográfica con fuerza de cierre intensa. En estas circunstancias puede
producirse una carga excesiva de dientes y ATM.
7.‐ ESPECIFICACIONES TÉCNICAS Y FUNDAMENTOS DE LOS
APARATOS PROGRAMADOS
Los aparatos programados constituyen un sistema de aparato de arco recto,
construido en un bracket especial con torque en la base, fabricados en forma
individual siguiendo todos los estándares encontrados en los casos ideales no
ortodóncicos descubiertos y diseñado por el Dr. L. Andrews. Poseen las siguientes
características:
CONTORNO COMPUESTO
El diseño de la base de los brackets tiene un doble contorno o “contorno
compuesto” con el fin de reflejar la curvatura mesiodistal y oclusal ó inciso gingival de
la corona de cada tipo de diente. Los contornos están basados en la cara vestibular de
cada diente donde el bracket se ubicará y, por lo tanto, la curvatura de la base del
bracket debe ser la misma o ligeramente más curva que la superficie del diente, de esa
manera la base del bracket y la ranura (el slot) son precisamente posicionados. Esto
permite que la aparatología transmita adecuadamente la activación programada.
Fig. N° 25: Contorno Compuesto
TORQUE EN LA BASE
Una necesidad fundamental de los accesorios programados es el torque en la
base, pero este debe de ir acompañado del correcto contorno de la base o no trabajará
adecuadamente. Esto permite que el punto de la ranura (slot), el punto de la base
(mitad de la base del bracket) y el punto de referencia en el diente estén en el mismo
plano, necesario para el adecuado posicionamiento y alineamiento del nivel de la
ranura (slot).
Al comparar el inicio del tratamiento con una etapa más avanzada del mismo,
es posible ver que se logran las correctas posiciones de las piezas dentarias sin hacer
dobleces en el arco, esto debido a que el torque está en la base del bracket, haciendo
la gran diferencia con los otros brackets (Fig. N° 26). Todos los centros de las ranuras y
el centro de la base del bracket se alinean con el centro del eje longitudinal de las
piezas dentarias, formando un plano superior e inferior (Fig. N° 27 y Fig. N° 28).
Fig. N° 26: Primer día, instalación de los aparatos. A los 7 meses de tratamiento ya se empiezan a
alinear los slots debido al torque en la base.
Fig. N° 27: Torque en base versus en ranura o en la cara del bracket
Fig. N° 28: A: No programado. B: Parcialmente programado. C: Totalmente programado con torque en
la base
IN / OUT
Como resultado del adecuado grosor de los brackets adyacentes, los dobleces
de in out (de primer orden) están eliminados (Fig. N° 29).
Fig. N° 29: Con la aparatología programada desaparecen los dobleces de primer orden
NIVEL DE LA RANURA (SLOT)
Cuando todos los dientes han alcanzado sus posiciones programadas, las
cuatro dimensiones son correctas, permitiendo el alineamiento, nivelación y
paralelismo de todas las ranuras (slots) de los brackets alrededor del arco (Fig. N° 30).
Fig. N° 30: Con la aparatología programada el centro del slot y el centro de la base están al mismo
nivel cuando los dientes han alcanzado sus posiciones programadas.
8.‐ APARATOLOGÍA CON PRESCRIPCIÓN ROTH
En 1974 durante el Congreso Anual de la Fundación para la Educación e
Investigación en Ortodoncia de la Universidad de Saint Louis, Ronald Roth, verificaba,
en un estudio complementario la concordancia de las “Seis llaves de la oclusión
óptima” con los principios gnatológicos; propuso un sistema de brackets, también
totalmente programados pero mejor adaptado a las exigencias terapéuticas. Roth hizo
las siguientes observaciones:
• Una vez retirados los aparatos, los dientes tienen tendencia a moverse sin importar
en que lugar fueron dejados;
• La curva de Spee se restablecía después del tratamiento;
• Las piezas dentarias que fueron levemente “enderezadas” por tips‐back en los
sectores laterales tendían a volver a su posición inicial más fácilmente que los dientes
que fueron inclinados mesialmente;
• Cuando aparecen los dientes de los sectores laterales estos tienden a bascular y a
pivotear mesialmente;
• Cuando aparecen todos los dientes, se produce una disminución de los anteriores
(leve retroinclinación);
• Los dientes tienden a bascular y a pivotear hacia los sitios de extracción;
• Las cúspides palatinas maxilares tienden a descender para tener contacto con los
dientes antagonistas.
La regularidad de estos fenómenos lleva a Roth a concebir un aparato que en
cierta medida, durante el tratamiento, se anticipe a esas recidivas dando una “sobre‐
corrección” en los tres planos del espacio: sobre‐angulación, sobre‐inclinación y anti‐
rotación.
Este sistema permite, virtualmente, a los dientes instalarse en una posición
fisiológica y gnatológica, no‐ortodóncica, luego del retiro de los aparatos.
OVATIONTM (GAC)
Es un sistema inteligente de brackets, bandas, alambres y otros auxiliares
diseñados específicamente para facilitar el terminado de los pacientes con una
excelente oclusión funcional. Es el único sistema de brackets en 4 dimensiones (4D) y
accesorios avalados por el Dr. Ronald Roth y el Dr Robert Williams.
Ovation es el primer sistema de cuatro dimensiones completamente
programado que combina el moldeado por inyección de metal (MIM) y el fresado
controlado por computadora (CNC). El moldeado por inyección permite un diseño
pequeño con una gran dureza y buen contorno de las bases. El fresado numerado
asegura el verdadero slot en la industria. Ovation posee un contorno, precisión y
funcionamiento diferente a cualquier bracket fabricado anteriormente.
Los brackets Ovation tienen la base de forma rectangular y están marcados y
codificados por colores en la aleta distogingival de la siguiente manera (Fig. N° 31):
Superior Derecho: Amarillo.
Inferior Derecho: Negro.
Superior Izquierdo: Rojo.
Inferior Izquierdo: Azul.
Fig. N° 31: Identificación distogingival coloreada y sobresaliente
CARACTERISTICAS TÉCNICAS DE LOS BRACKETS OVATION TM
Fig. N° 32: brackets Ovation
VENTAJAS DE LA BASE ME “Súper Malla ”
La base “Súper Mesh” o Malla ha sido probada en millones de casos para
proporcionar la mejor retención y limpieza de la resina al quitar los brackets. Se ha
colocado primero una malla fina y por encima de ésta, una malla más gruesa, lo que
aumenta la superficie de área y, por lo tanto, la retención del bracket al diente y a su
vez facilita la limpieza de la pieza dentaria, ya que al retirar el bracket, el material de
cementado queda adherido a él, dejando de esta forma casi limpia la cara del diente
(Fig. N° 32).
Fig. N° 33: Super‐ Mesh
TUBOS BUCALES OVATION
Tapa de inserción
convertible
Tubo
extraoral
.045” o .051”
Gancho en forma de bola para
Surco profundo para confort y facilidad
un ligado seguro
Torque en la Emboquillado para fácil inserción
base
Fig. N° 34: Características tubos Ovation
Moldeado por inyección de metal
Soldable o adherible
Originales de la Prescripción Roth
Diseños sencillo, doble y triple
Fig. N° 35: Tubos Ovation
BANDAS GAC
Las bandas GAC son más fuertes porque no son estiradas en su
elaboración.
Su diseño anatómico es resultado de décadas de investigación.
Interiores grabados para mayor adhesión con los cementos de
Ionómero de Vidrio.
Templado para elasticidad durante la prueba en paciente.
Marcado permanente de identificación en mesial usando el proceso ECE
patentado para fácil lectura.
Fig. N° 36: Bandas GAC
FORMAS DE LOS ARCOS OVATION
GAC ofrece tres formas de arcos superiores e inferiores basado en la predicción
final del tamaño del arco del paciente. El cálculo para determinar la forma ideal del
arco de Ovation se realiza usando el sistema de arco dental Hamilton (H.A.T.S) de GAC
(Fig. N° 33).
Fig. N° 37: Formas de arcos GAC
Para que una aparatología sea considerada completamente ajustada en cuatro
dimensiones, necesita contar con lo siguiente: CONTORNO COMPUESTO, TORQUE EN
LA BASE, ANGULACIÓN, IN / OUT Y ANTIRROTACIÓN, CON EL NIVEL DE LA RANURA
(SLOT) ALINEADO AL CONCLUIR LA TERAPIA CON APARATOS FIJOS.
Ovation es una aparatología ajustada en forma tetradimensional para
posicionar adecuadamente a los dientes en cuatro niveles: in / out, angulación, torque
y sobre corrección. Con este sistema de accesorios de cuatro dimensiones
completamente ajustados, no se necesita dobleces compensatorios en los arcos para
obtener un óptimo terminado final en la mayoría de los casos (si los brackets están
correctamente posicionados en los dientes).
Este sistema con slot nivelado en 4D posee las siguientes características:
Combina precisión inigualable para mayor eficiencia del tratamiento.
Con el torque en la base del bracket puede esperar mayor exactitud de
colocación y slots que serán nivelados al final.
El slot de Ovation está fabricado utilizando controles por computadora para
asegurar las dimensiones exactas.
La combinación de lo mejor de la tecnología MIM (Metal Injection Moulding) y
CNC (Controled Numerated Computer) le proporciona mayor eficiencia, lo cual
ahorra tiempo y dinero al profesional.
Mayor estética. Menos fallas de ligadura. Tratamiento efectivo y consistente.
Bajo perfil: para una adherencia más rápida y menor irritación de los tejidos
blandos.
SuperMesh ME Base: Para el pegado más consistente y el mejor despegado.
Inventario reducido.
Sistema completo de brackets, tubos, bandas, arcos y auxiliares.
Los valores de la prescripción de Roth‐ Ovation son los siguientes:
Maxilar
Roth Rx Standard U1 U2 U3 U4 U5 U6 U7
Tip 5° 9° 13° 0° 0° 0° 0°
Torque 12° 8° ‐2° ‐7° ‐7° ‐14° ‐14°
Rotación 0° 0° 4°M 2°D 2°D 14°D 14°D
Roth Rx Súper Torque U1 U2 U3 U4 U5 U6 U7
Tip 5° 9° 9° 0° 0° 0° 0°
M ANDIBULAR
Torque 17° 10° 3° ‐7° ‐7° ‐14° ‐14°
Rotación 0° 0° 4°M 2°D 2°D 0° 0°
Mandibular
Roth Rx Standard L1 L2 L3 L4 L5 L6 L7
Tip 2° 2° 7° ‐1° ‐1° ‐1° ‐1°
Torque ‐1° ‐1° ‐11° ‐17° ‐22° ‐30° ‐30°
Rotación 0° 0° 2°M 4°D 4°D 4°D 4°D
De los valores de la prescripción de Roth anteriormente señalados, destacan la
rotación e inclinación distal de premolares y molares lo que otorga el concepto de
sobrecorrección, característica principal de la técnica de Roth. La excesiva rotación de
los tubos hace que los primeros molares queden más hacia vestibular y los segundos
molares más hacia palatino o lingual.
En la práctica clínica, los valores de rotación se logran viendo la posición del
tubo. La entrada del tubo debe ser perpendicular al eje de la cúspide mesiovestibular,
la idea del posicionamiento del tubo es para prevenir que los molares se tiendan a
rotar a distal cuando se realiza el cierre de espacios.
MINI OVATION
Ovation también está disponible en su
versión “mini” compatibles con la
técnica Ovation. La forma romboidal
permite una mejor estética con los
mismos resultados que el Ovation
original.
Fig. N° 38 • Tamaño reducido en un 30%
• Completamente programado
• Único con forma romboidal
IN‐OVATION TM (GAC)
El bracket In Ovation tiene la base en forma romboídea y, al igual que Ovation,
son hechos por el sistema de colados en moldes (patrón de plástico e inyección de
metal)
El bracket In Ovation es el resultado del trabajo de 3 ortodoncistas: Andrews,
quién inventó el Aparato de Arco Recto, Roth quien modificó el aparato de Andrews
agregándole la sobrecorrección y el control de anclaje construido en el mismo bracket
y Voudouris, quien diseñó el clip de cierre interactivo autoligante que va en el bracket.
Así nació In Ovation que fue una verdadera revolución para la ortodoncia ahorrando
tiempo para el paciente como para el ortodoncista y mejorando la calidad final del
tratamiento (Fig. N°39 y 40).
Fig. N°39: Bracket In Ovation: A: vista de frente. B: vista de perfil. C: acercamiento
Fig. N° 40: Características del Bracket In Ovation
Cuando se cementan estos brackets, deben estar cerrados para hacer coincidir
el centro de la muesca que hace abrir el bracket, con el vértice inferior del triángulo
que indica hacia donde se abre el bracket y por último, con una marca vertical que está
en la base del bracket hacia oclusal (Fig. N° 41). Si el bracket está abierto no es posible
ver esta última marca. El eje longitudinal de la corona de las piezas dentarias debe
coincidir con las tres marcas antes mencionadas (Fig. N° 42).
Fig. N° 41
Fig. N° 42: Eje longitudinal de la corona del diente coincide con las marcas del bracket.
El bracket In Ovation es el único bracket gemelar con torque en la base y clip
autoligante el cual es activo y pasivo al mismo tiempo. Es pasivo y sin fricción en el
alineamiento usando arcos .014 Sentalloy, y también es pasivo al comienzo de la
nivelación de la piezas dentarias, haciéndose activo cuando se usan arcos tipo
edgewise .019 x .025, .012 x .025, .0215 x .028 y .022 x .0275, logrando así un control
total del torque, detallado y finalización del caso (Fig. N° 43).
Fig. N° 43: Tres vistas diferentes del bracket In Ovation en que el clip es inactivo y el alambre tiene
mínima fricción. Esto ocurre cuando se usa alambre Sentalloy .014 hasta .018. Nótese que el alambre
queda libre en el slot del bracket.
Cuando se aumenta el calibre del arco, el clip se transforma en activo, o sea,
presiona el arco en el slot, que es lo mismo que hacemos con una ligadura activa en un
bracket corriente (Fig. N° 44).
Fig. N° 44: a: .020 x.020 Bioforce. b: .019 x.025 Bioforce. c: .0215 x .028 SS.
En los tres casos de la figura anterior, el resorte activa totalmente al arco,
permitiendo así que se exprese lo que está construido en el bracket, en este caso, la
prescripción Roth.
El siguiente gráfico de la GAC (Fig. N° 45) explica que el In Ovation es un bracket
pasivo que se convierte en activo, pasando por una etapa interactiva, dependiendo del
calibre del arco que se use.
Fig. N° 45: Gráfico de la GAC que muestra cómo
funciona el In Ovation
En la figura Nº 46 se puede ver la diferencia entre el bracket autoligante In
Ovation y otro autoligante disponible en el mercado. Se observa claramente que en
el bracket autoligante común (b) el arco no queda activo en el slot, como se ve en la
figura 46a. En el bracket autoligante no activo de la figura 46b cuando se cierra, no
existe un resorte activo que sea capaz de encastrar totalmente el arco. En este caso,
el arco queda suelto y es como si el bracket se transformara en un tubo de mayor
diámetro que el arco. En otras palabras, por más que se use un arco full size, por
ejemplo, un .0215 x .028 en un slot de .022 x .028, será imposible que éste pueda
expresar toda la información que está construida en el aparato.
Fig. N° 46: a: In Ovation. b: Bracket autoligante común.
Cuando aparecieron los primeros brackets autoligantes el Dr. Roth los utilizó y
comprobó que era imposible lograr la total expresión de lo que estaba construido en
el bracket. Esto ocurría porque el bracket autoligante no tenía la capacidad de llevar
el arco hasta el fondo del slot, razón por la cual, en los casos tratados por el Dr. Roth
con este sistema, siempre en la etapa de finalización cambiaba estos brackets
autoligantes por los tradicionales. Con la aparición del In Ovation, es posible empezar
y terminar los casos ortodóncicos eficientemente.
Para abrir los brackets In Ovation, existe un instrumento especial diseñado por
el Dr. Roth, el cual tiene en un extremo una bolita que sirve para abrir el bracket, y el
otro extremo que sirve para encastrar el arco (Fig. N° 47).
Fig. N° 47: Instrumento para bracket In Ovation, un extremo de bolita para abrir el bracket y otro
para encastrar el arco.
Existen diferentes tipos de bracket In Ovation:
In‐Ovation R es un bracket gemelo metálico de tamaño reducido autoligante
interactivo que posee un excelente control dental con muy baja fricción. El
clip de In‐Ovation R es confeccionado con la misma aleación utilizada en los
resortes de los relojes, los cuales duran décadas. Su exclusiva capa de silano
fluorado facilita su apertura y cierre. El tope que presenta el slot mantiene los
arcos delgados sin contacto con la cámara interna del clip.
Fig. N° 48: Ovation R
La Base SuperMesh se arena sin lesionar el bracket. Posteriormente es
grabado con láser sobre la base el número de la pieza y cuadrante al cual ese
bracket corresponde. Finalmente, es soldada la base al bracket, asegurando
que nunca exista algún tipo de separación (Fig. N° 49).
Fig. N° 49: Base Super Mesh grabada con láser.
Buscando dar soluciones a pacientes y doctores, GAC Intl. lanza a mediados
del 2007 In‐Ovation C (Fig. N° 50). Es un bracket cerámico, con clip metálico
interactivo con la misma composición y características que el de In‐Ovation
R. Es muy estético, resistente y su desempeño es muy similar al de R, a pesar
de ser cerámico. Su clip posee una cobertura de Rodio, lo que lo hace más
opaco y blanquecino, para que no refleje la luz. Entonces la llegada de C a la
Familia In‐Ovation, completa una línea completa de brackets de última
generación, que incluye, autoligado metálico con R, autoligado cerámico o
estético con C y autoligado lingual con el In‐Ovation L.
Fig. N° 50: In Ovation C
NEXUS™ (ORMCO)
Aparato de autoligado que combina la funcionalidad de los brackets gemelos,
con una fuerza de adhesión mejorada y las propiedades de baja fricción. Esta
aparatología fue diseñada bajo la prescripción Roth modificando ciertos valores
(premolares y molares), siendo avalada principalmente por el Dr. Jorge Ayala.
Nexus es un bracket fácil de utilizar, que incorpora los beneficios del
autoligado, mientras se adapta a su preferencia de activación de clip pasivo, activo,
totalmente activo u otra combinación. Ha sido fabricado en dos variedades: Nexus
Metal y Nexus Clear (Fig. N° 51).
Fig. N° 51: Nexus Metal y Nexus Clear
CARACTERÍSTICAS BRACKETS NEXUS
1.‐ MÁS CONTROL, MENOS FRICCIÓN
Los bordes de la ranura contorneados de Nexus están diseñados con cuatro
puntos de contacto para minimizar la fricción, al tiempo que ofrecen un mejor control,
resultando en un movimiento dental más rápido y eficiente (Fig. N° 52).
Fig. N° 52
2.‐ EXCELENTE LIMPIEZA
En los brackets de Nexus la canalización en los tres lados, reduce la limpieza y
los excesos del adhesivo en la cementación. El adhesivo se dispersa desde la apertura
del clip para prevenir que este se bloquee (Fig. N° 53).
Fig. N° 53
3.‐ ESPECTRO INTERACTIVO
El innovador clip Nexus es pasivo en las etapas de nivelación y alineación y
activo durante las mecánicas mayores y la finalización (Fig. N° 54).
Fig. N° 54
4.‐ APERTURAS MULTIPLES DEL CLIP
El clip de Nexus puede abrirse desde dos posiciones diferentes en el bracket
para facilitar los cambios de arco y satisfacer las preferencias del usuario. El clip cierra
fácil presionando suavemente con los dedos (Fig. N° 55).
Fig. N° 55
NEXUS METAL
La base anatómicamente contorneada se adhiere a la forma del diente para
asegurar una unión confiable.
Apertura gingival y clip liberación con canal de precisión, para cambios de arcos
rápidos y eficientes.
Único sistema de 4 rieles que provee deslizamiento óptimo y fricción/agarre
reducido.
Diseño en embudo que guía naturalmente el exceso de adhesivo hacia el borde
incisal del bracket, reduciendo el exceso y facilitando la limpieza (Fig. N° 56).
Fig. N° 56: Bracket Nexus Metálico
CONFIABILIDAD DE ADHESIÓN
La base con contorno anatómico de Nexus presenta cortes en gancho
patentados para proveer un 30% más de confiabilidad en la adhesión, que los aparatos
con base de malla. Tras comparar las SEMs de las secciones transversales de la base
del bracket Nexus (Fig. N° 57) y de la malla de la base del Bracket de AL activo líder en
el mercado (Fig. N° 58), capturadas luego de que el adhesivo fuera aplicado y
fotocurado (se adicionó color púrpura al adhesivo para mejorar la visibilidad), se
observaron los siguientes resultados:
Fig. N° 57 Fig. N° 58
Fig. N° 59
NEXUS CLEAR
Diseño traslúcido que permite igualar el tono de los dientes de cada paciente
para una estética inmejorable.
Ganchos de forma inversa y bordes biselados proveen una retención mecánica
magnífica y una fuerza de adhesión de larga duración.
Herramienta especialmente calibrada para descementar, para una remoción
rápida, confortable y libre de residuos.
Ranuras con bordes contorneados y cuatro puntos de contacto que generan
tolerancia de arco óptima, para mayor control y precisión (Fig. N° 60).
Fig. N° 60: Bracket Nexus Clear
DESCEMENTADO LIBRE DE FRACTURA
La base Nexus Clear patentada promueve que el adhesivo permanezca en el
diente durante su remoción, facilitando una limpieza simple y preservando el
esmalte (Fig. N° 61).
Fig. N° 61
La forma de la herramienta ambidiestra para descementar, se ajusta a la
superficie del bracket (Fig. N° 62).
Fig. N° 62
Aplicando apalancamiento distal se logra desprender el bracket del diente
permitiendo una remoción rápida y sin residuo en el 99.9% de los casos (Fig. N°
63 y 64).
Fig. N° 63
Fig. N° 64
NEXUS™
PRODUCTOS COMPLEMENTARIOS
1.‐ BANDAS ORMCO – MAXIMIZANDO LA ADAPTACIÓN A LOS DIENTES, MINIMIZANDO
ROTACIONES E INCLINACIONES
Ormco ha refinado el posicionamiento de todos los tubos específicos para cada
tipo de banda que ofrece, a través de años de investigación con tecnología de
ingeniería asistida por computador. La indentación diseñada en las bandas y tubos
facilita la colocación óptima, para un tratamiento más eficiente, con poca o ninguna
rotación o inclinación lingual (Fig. N° 65).
Fig. N° 65: Las bandas Ormco minimizan los valores de rotación e inclinación distal de la prescripción
original de Roth
2.‐ ARCOS – COPPER NI‐TI® LA VERDADERA FORMA DE ARCO TRU‐ARCH®
La gran variedad de arcos calibrados de Ormco son un complemento perfecto
para los bordes contorneados de las ranuras de Nexus. Tru‐Arch provee una forma de
arco funcional, disponible exclusivamente a través de Ormco.
Estos arcos más amplios y planos en los incisivos, acomodan el movimiento
dictado por la articulación. Las transiciones de mayor temperatura (TTR) asociadas con
el Copper Ni‐Ti reducen las fuerzas relativas aplicadas, proporcionando un movimiento
dental cómodo y eficiente (Fig. N° 66 y 67).
Fig. N° 66
Fig. N° 67: Forma de arcos: Tru.Arch
ESPECIFICACIONES
TM
GEMINI (3M UNITEK)
Los Brackets Gemini de 3M Unitek con prescripción Roth, ofrecen un sistema
diseñado para optimizar la eficiencia del tratamiento ortodóntico. Presentan una base
con malla, con una red micro‐grabada calibre 80, diseñada para un contacto óptimo y
una fuerza de adhesión fuerte y consistente (Fig. N° 68).
Fig. N° 68: Bracket Gemini y base micrograbada.
Son fabricados en acero inoxidable de gran fortaleza. Su forma romboidal, junto
con la línea de referencia vertical, permite un posicionamiento más preciso del
bracket, independientemente de la posición del diente.
El bracket Gemini brinda el rendimiento del torque en base, con alineamiento
de las ranuras y una interferencia oclusal reducida.
Los brackets para caninos y premolares se encuentran disponibles con ganchos
integrales que aumentan la comodidad para el paciente. Las marcas de color facilitan
la identificación y su relación “in‐out” lo hacen compatible con los Tubos Bucales
Victory SeriesTM.
El sistema de brackets Gemini, prescripción Roth, se encuentra disponible con
ranuras de .018 y .022.
También los brackets Gemini se encuentran disponibles con el adhesivo
incorporado denominándose APC II.
ESPECIFICACIONES
9.‐ CEMENTACIÓN EN APARATOLOGÍA DE ROTH
La colocación de brackets, tubos y bandas es crítica para llevar a cabo los
objetivos de una oclusión funcional.
Empleo de la Corona Anatómica
Andrews usó la corona clínica para medir sus casos no‐ortodónticos; sin
embargo, todas eran denticiones de adulto en las cuales las coronas clínicas y
anatómicas eran similares. Como las coronas clínicas varían mucho, especialmente en
los adolescentes, el Dr. Roth prefiere colocar los brackets basándose en la longitud de
la corona anatómica.
El Eje Facial EF (Facial Axis FA)
Es la cresta principal desarrollada en la mitad de las superficies vestibulares de
los incisivos, caninos y premolares; en las molares, es el surco vestibular en su
extensión gingival (Fig. N° 69).
Fig. N° 69: Eje facial de las coronas anatómicas
El punto EF (The FA point)
Para los propósitos de Roth en la colocación de brackets, el punto del eje facial
es el punto medio ocluso o inciso gingival de la corona anatómica. El Eje Facial puede
ser marcado en el diente utilizando la punta del lápiz para enfatizar la cresta principal o
la extensión del surco vestibular (Fig. N° 70).
Fig. N° 70: Punto del eje facial
Los brackets deben ser colocados en la mitad de la altura de las coronas
anatómicas ocluso‐gingivalmente e inciso‐gingivalmente con excepción de los incisivos
laterales superiores, los incisivos y los caninos inferiores.
Cementación de dientes anteriores:
1.‐ Anteriores Superiores (Fig. N° 71)
Incisivos Centrales: En el centro vertical de las coronas anatómicas, centrados
en el eje mayor de la corona anatómica y haciéndolo coincidir con el eje mayor
del bracket (el cual debe estar marcado en él).
Incisivos Laterales: Centrados en el eje mayor de la corona y paralelo a él, pero
verticalmente debe ser colocado a 0.5 mm más incisal que la altura del bracket
del incisivo central, de tal forma que al finalizar queden 0.5 mm más intruidos
que los incisivos centrales superiores.
Caninos: En el centro vertical de las coronas anatómicas, centrados en el eje
mayor de la corona anatómica y haciéndolo coincidir con el eje mayor del
bracket (el cual debe estar marcado en él)
2.‐ Anteriores Inferiores (Fig. N° 71)
Incisivos inferiores: Centrados en el eje mayor de la corona y paralelo a él.
Verticalmente 1.0 mm incisal al centro de la corona anatómica en los dientes
de tamaño promedio, o en el centro de la corona clínica. Esto con el objeto de
generar una leve intrusión al pasar un arco recto, lo cual posibilita el
aplanamiento de la curva de Spee.
Caninos: Al igual que los incisivos centrados en el eje mayor de la corona y
paralelo a él. Verticalmente 1.0 mm incisal al centro vertical de las coronas
anatómicas, o el centro de la corona clínica. Esto con el objeto de generar una
leve intrusión al pasar un arco recto, lo cual posibilita el aplanamiento de la
curva de Spee.
Fig. N° 71: Localización de los puntos de cementación en dientes anteriores superiores e enferiores
Cementación de dientes posteriores:
1.‐ Superiores e Inferiores
Los brackets de todos los dientes posteriores deben estar colocados
verticalmente en la mitad de las coronas anatómicas. Ellos deben estar centrados en el
eje mayor de la corona y paralelos a él.
Premolares: Centrados en el eje mayor de la corona anatómica y haciéndolo
coincidir con el eje mayor del bracket y verticalmente deben estar colocados a
la altura del centro vertical o ecuador de la corona anatómica (parte más
prominente del contorno vestibular sobre el eje mayor de la corona).
Molares: En los molares los tubos deben estar horizontalmente centrados en el
surco vestibular en los superiores y en el surco mesial‐vestibular en los
inferiores, coincidiendo con el eje mayor de la corona anatómica y,
verticalmente en el centro del eje mayor de la misma.
Cementación según el biotipo
1.‐ Meso y dolicofaciales
Incisivos centrales y caninos susperiores sobre el eje mayor, paralelo a éste y a
la altura del centro de la corona anatómica.
Incisivos laterales superiores sobre el eje mayor, paralelo a éste, pero 0.5 mm
más incisal que el bracket del incisivo central.
Incisivos y caninos inferiores sobre el eje mayor, paralelo a éste 1.0 mm más
incisal que la altura media de la corona anatómica, o en el centro de la corona
clínica.
Molares y premolares sobre el eje mayor, paralelo a éste y a la altura del centro
de la corona anatómica.
2.‐ Braquifaciales
Incisivos centrales y caninos superiores sobre el eje mayor, paralelo a éste y 1.0
mm más incisal del centro de la corona anatómica.
Incisivos laterales superiores sobre el eje mayor, paralelo a éste, pero 0.5 mm
más incisal que el bracket del incisivo central.
Incisivos y caninos inferiores sobre el eje mayor, paralelo a este 1.0 mm más
incisal que la altura media de la corona anatómica.
Molares y premolares sobre el eje mayor, paralelo a éste y a la altura del centro
de la corona anatómica.
1O.‐ MECÁNICA DE TRATAMIENTO DE ROTH EN DENTICIÓN
PERMANENTE. FASES 1, 2 Y 3
Tradicionalmente los ortodoncistas han tenido un interés permanente en la
mecánica de tratamiento por encima de todo lo demás, haciendo que el ortodoncista
se enfoque solamente en “dientes” y en métodos de movimientos dentarios.
A pesar de que la capacidad de mover dientes efectivamente es suprema para
cumplir con los objetivos de tratamiento, es mucho más importante entender: las
relaciones esqueletales, como el crecimiento afectará el tratamiento, como el paciente
responderá a las mecánicas de tratamiento, la limitación del tratamiento, que evitar
durante el tratamiento, y precisamente que movimientos se pretenden efectuar.
En otras palabras, es indispensable conocer lo que tenemos, saber
precisamente lo que podemos y lo que no podemos hacer, y sobre todo, tener claro
cuál es el objetivo.
La selección de la mecánica de tratamiento depende de:
1. Crecimiento. ¿Ayudará o perjudicara el caso?
a) Se debe relacionar el crecimiento y el efecto del tratamiento
b) Se debe relacionar el crecimiento mandibular y el cambio postural
2. Se debe conocer la respuesta del tipo facial a la mecánica.
3. Se debe conocer los objetivos específicos (logrables, óptimo para el paciente)
y que debe suceder para conseguirlos, esto será obteniendo el VTO:
a) Rotación mandibular debida al crecimiento y tratamiento
b) Cambio ortopédico maxilar
c) Movimiento molar vertical y horizontal
d) Movimiento incisivo vertical y horizontal
e) Inclinación incisiva
f) Cambio del tejido blando.
4. Como conservar u obtener anclaje
5. Grado de cooperación del paciente de ser necesario.
Una vez que los factores previos han sido determinados, debería establecerse
una secuencia de actividades de tratamiento.
Secuencia de Actividades de tratamiento:
Prioridades tempranas:
a) Corrección de mordidas cruzadas
b) Cambio ortopédico maxilar
c) Intrusión de incisivos
d) Alineamiento del apiñamiento
Prioridades Posteriores:
a) Consolidación de espacios del arco inferior
b) Nivelación de la curva de Spee
c) Terminación del arco inferior hasta los molares de los 12 años
d) Colocación final de los segmentos posterosuperiores
e) Corrección del overbite
f) Corrección del overjet
g) Detalles (menor, movimiento dentario simple)
h) Retiro de la aparatología y terminación (posicionador gnatológico).
En la mecánica de Roth no hay una secuencia “Receta de Cocina” de los
alambres, si no que son seleccionados basados en las funciones que ellos tienen que
cumplir y sobre la reacción del tipo facial como es determinado por el Análisis de
Jarabak. Las funciones son las siguientes:
Secuencia de funciones del arco de alambre:
1) Alineamiento de brackets
2) Cierre de espacios
3) Nivelación de la curva de Spee
4) Paralelismo radicular
5) Torque radicular
6) Detalle de las posiciones dentarias
7) Terminación final
Tipos de alambres:
1) Alambre liviano (diámetro pequeño .018 o menos)
2) Alambre flexible (twist, multistrand o exótico)
3) Resiliente (Elgiloy con tratamiento térmico, australiano)
4) Rígido (Acero rectangular de dimensión grande)
Actualmente, con la incorporación de nuevas aleaciones de alambres como el
NiTiCu, es posible reducir la secuencia de alambres, por ejemplo, el Dr. Ayala propone
la siguiente secuencia de alambres: Arco .014 (NiTi), Arco .018x.025 (NiTiCu), Arco
.019x.025
11.‐ ETAPAS DE LA MECANICA DE TRATAMIENTO DE ROTH.
Primera etapa de Tratamiento
“Alineamiento, nivelación y coordinación de los arcos”.
1. Objetivos:
a) Alinear y nivelar brackets
b) Obtener un calce del bracket completo de todos los dientes en un alambre
redondo de acero .018
c) Consolidar los espacios entre 1, 2, y 3.
d) En esta etapa se hacen los movimientos dentarios individuales, los
movimientos mayores o de grupo son hechos en las etapas II y III (Fig. N° 72)
e) Las correcciones de esta etapa son primeramente movimientos coronarios;
traslación y movimiento radicular se efectúan en las etapas II y III
2. Recomendaciones:
a) Se emplean secuencias de arcos redondos de diámetros 0.012, 0.014, 0.016,
0.018 y 0.020, de diversas aleaciones como super‐elásticos, termoactivados y
de acero.
b) Para los arcos iniciales se recomiendan alambres con alta flexibilidad o baja
rigidez y proporción de baja carga de deflexión tales como Elgiloy verde 0.016
(sin tratamiento térmico), alambres pequeños trenzados multihebras, alambres
de Níquel Titanio
c) Al mejorar el alineamiento, se recomienda el uso de alambres con mas
resiliencia y/o rigidez tales como acero True arch. 0.018, o Australiano 0.018
Special Plus
d) Se pueden usar cadenas C Extra Heavy para el cierre de espacios de canino a
canino
e) Recolocar brackets tan pronto como se hagan evidentes las posiciones
incorrectas
f) Los objetivos de esta etapa son alcanzados cuando se obtiene el ajuste del
bracket completo en un acero 0.018 o alambre australiano sin deformación y
los espacios anteriores y posteriores están consolidados pero puede haber
espaciamiento entre los segmentos anterior y posterior
Fig. N° 72: Colocación de la aparatología, alineación inicial
Segunda etapa de tratamiento
“Etapa de trabajo”
1. Objetivos:
a) Hacer todos los movimientos dentarios de grupo principales, antero
posteriores, transversales y verticales, planificados en el VTO
b) Coordinar el ancho del arco y la simetría, corregir mordidas cruzadas.
c) Corregir overjet y overbite.
d) Retruir los anteriores protruidos.
e) Mover premolares y molares hacia delante o evitar la mesialización según este
indicado, intruir molares superiores e inferiores según este indicado.
f) Corregir la clase II o III
g) Cerrar los espacios de las extracciones (lo más importante de planificar
adecuadamente en los casos con extracciones)
h) Los movimientos de la etapa II son principalmente traslación, inclinación y/o
torque radicular
2. Recomendaciones:
a) Los alambres usados para los movimientos de la etapa II tiene baja flexibilidad
o alta rigidez y alta proporción de carga de deflexión, pero pueden ser
resilientes o elásticos.
b) Se emplean secuencias de arcos rectangulares de diferentes diemnsiones como
0.016x0.022, 0.017x0.025, 0.018x0.025, 0.019x0.025, 0.021x0.025,
0.0215x0.028; en diversas aleaciones como súper‐elástico, termoactivados y de
acero. (Fig. N° 73)
c) Para los arcos iniciales se recomienda usar alambre rectangular en tamaños
pequeños, al progresar el tratamiento se van introduciendo alambres de mayor
tamaño.
d) El cierre de espacios es generalmente efectuado con el arco DKL o de doble
llave en acero inoxidable (los 6 anteriores son retruidos como un grupo). (Fig.
N° 74)
e) Luego del cierre del espacio de las extracciones usualmente es necesario volver
a alambres más flexibles tales como el australiano Special Plus 0.018 ó 0.020,
Elgiloy azul 0.018 x 0.025 (tratado térmicamente). Níquel Titanio 0.021 o TMA
medios 0.018 x 0.025
f) Los objetivos de la etapa II son alcanzados cuando los principales movimientos
dentarios de arriba han sido completados.
Fig. N° 73: Alineación final y nivelación Fig. N°74: Cierre de espacios, Arcos DKL
El arco DKL (Double Key Loop o arco de doble llave) es un arco fabricado en
acero rectangular 0.019x0.025, con dos anzas en forma de “ojo de cerradura” en cada
hemi‐arcada, las cuales están ubicadas una entre el lateral y el canino y la otra entre el
canino y el premolar o el espacio de extracción. La forma y tamaño del ansa están en
proporción a la profundidad y forma de la arcada del paciente. Su uso principal es el
cierre de espacios de extracción por movimientos dentales en bloque, ya sea para la
retracción de anteriores (de canino a canino), para mesialización de posteriores, o
ambos movimientos combinados. Con arcos de cierre continuos, se consigue
aproximadamente un cierre de 60:40 del espacio de extracción, si sólo se incluyen en
la unidad de anclaje el segundo premolar y el primer molar, y se permite algún
enderezamiento de los incisivos. Es posible conseguir mayor retrusión incluyendo el
segundo molar en la unidad de anclaje, y menos si se busca la torsión de los incisivos.
Desde el punto de vista teórico, el funcionamiento del arco de cierre depende
de 3 características fundamentales:
‐ Sus propiedades elásticas (es decir, la cantidad de fuerza que suministra y el
modo en que varía la fuerza en la medida que se mueven los dientes):
dependen en gran medida del material del alambre, tamaño del arco de
alambre y la distancia entre los puntos de anclaje.
‐ El momento que genera para poder controlar la posición radicular: para cerrar
espacios de extracción y producir al mismo tiempo un movimiento dental en
masa, un arco de cierre no solo debe generar solo una fuerza de cierre, sino
también momentos adecuados para juntar los ápices radiculares en el espacio
de extracción.
‐ Su posición en relación con los brackets contiguos: sólo si se sitúa en el centro
del segmento, produce fuerzas y pares idénticos sobre los dientes contiguos; si
está a 1/3 de la distancia entre los brackets contiguos producirá extrusión del
diente más cercano al DKL y el diente más alejado soportará una fuerza de
intrusión, pero no experimentará ningún momento.
El arco de doble llave debe suministrar una fuerza continua y controlada para
producir un movimiento dental a una velocidad aproximadamente de 1 mm por
mes, pero no debe incluir un rango superior a 2 mm para que el movimiento
cese si el paciente no comparece a 2 sesiones mensuales consecutivas. Además
lo ideal es que la llave presente 10 mm de alambre, ya que así suministrará una
fuerza aproximada a la ideal.
La manera de activarlo es traccionándolo distalmente de la parte posterior del
arco de alambre a través de los tubos molares para activar la llave de cierre a la
distancia deseada (1‐1,5 mm) y fijando seguidamente el alambre en esa
posición.
El cierre de espacios debe iniciarse una vez completada la fase de alineación y
nivelación, tanto en el sector anterior como posterior, para evitar inclinaciones
indeseadas de los dientes vecinos a la brecha.
El arco DKL para cierre de espacios puede activarse de las siguientes formas:
doblez distal, ligadura metálica, o cadena elástica. (Fig. N° 75)
a) Doblez distal b) Ligadura metálica c) Cadena elástica
Fig. N° 75: Formas de activación del Arco DKL en cierre de espacios
La forma más práctica de activar el arco DKL es con la retroligadura, ya que
permite sacar el arco con mayor facilidad cuando sea necesario, además que permite
controlar de mejor forma el grado de activación que con el cinchando del arco por
distal.
Se recomienda iniciar el cierre de los espacios siempre en el arco inferior, ya
que es justamente este arco el que servirá de “plantilla” para posicionar los dientes
superiores en Clase I y con una correcta relación overbite ‐ overjet. Una o dos sesiones
más adelante se iniciará el cierre de espacios superiores.
La biomecánica del cierre de espacios según la filosofía de Roth, será analizada
más adelante en el apartado de anclaje.
Una vez finalizada la etapa de cierre de espacios (Fig. N° 76) de acuerdo con las
diferentes situaciones clínicas que se han llevado a cabo, se inicia la tercera fase.
Fig. N° 76: Espacios cerrados, listos para el inicio de la tercera fase
Tercera etapa de tratamiento
“Sobre corrección y finalización”
1. Objetivos:
a) Sobre corregir óptimamente dientes individuales y segmentos como sea
necesario para alcanzar “El objetivo de la terapia aparatológica final”
b) Antes de colocar los arcos de alambre iniciales de la etapa III, usualmente se
recurre en esta etapa a la recementación de brackets que han quedado mal
posicionados y que llevaron a posiciones indeseables de algunos dientes. En
esta etapa de recementación se debe retomar a arcos de alineación y retomar
la secuencia. El objetivo es permitir el uso de un alambre rectangular de tamaño
completo sin dobleces (otros que la forma del arco) para el detalle y
posicionamiento dentario final.
2. Recomendaciones:
a) Se emplean secuencias de arcos rectangulares de diferentes dimensiones,
como arco continuo 0.019x0.025, luego arco continuo 0.021x0.025.
b) Luego de recolocar brackets usar un alambre rectangular flexible como un
0.021 x 0.025 de Níquel Titanio
c) Nivelar hasta un Níquel Titanio de 0.025 x 0.0275 antes de ir al alambre de
acero. Dejar en su lugar varios meses para obtener la expresión total de los
brackets.
d) Monitorear céntrica y excursiones.
e) Luego de obtenida la expresión total de los brackets:
I. Retirar los alambres de acero pesados y usar un Braided 0.021 x 0.025
(mesoflex).
II. Bloquear uno de los brackets Twin en los dientes rotados con elastic‐A,
colocar el arco de alambre y ligar la aleta del bracket opuesta con ligadura
de alambre.
III. Usar elásticos verticales, triangulares, cortos de clase III o cortos de clase
II o elásticos de caja según sea necesario para asentar la oclusión.
f) Los objetivos de la etapa III son alcanzados cuando las relaciones de los dientes
y de los segmentos posteriores han sido sobre corregidos óptimamente. (Fig.
N° 77 a Fig. N° 80).
Fig. N° 77: Arcos continuos de acero en Fig. N° 78: Una vez que se emplean arcos que
calibres bajos no logran expresar totalmente la llenen el slot, como 0.021x0.025 en brackets de
prescripción del aparato slot 0.22, se expresan totalmente los valores de
prescripción, incluyendo sobrecorrecciones.
Fig. N° 80: Caso terminado con el
Fig. N° 79: Gráfico de caso terminado
asentamiento final de oclusión, después de
incluyendo las sobrecorrecciones, las cuales
remitir la sobrecorrección
remitirán una vez que se retire la aparatología.
12.‐ ANCLAJE DIFERENCIAL Y ANCLAJE RECÍPROCO
Anclaje Recíproco: Debido a las características programadas en los brackets,
concretamente la rotación e inclinación distal en molares y premolares, se va
preparando una unidad de anclaje en los segmentos laterales lo que permite en la
gran mayoría de los casos, prescindir de la utilización de elementos auxiliares de
anclaje como también, de la colaboración del paciente en este aspecto. La eficiencia de
la prescripción de Roth en este sentido es tal, que en algunos casos ha permitido
prescindir del uso de la fuerza extraoral como medio de anclaje. La rotación e
inclinación distal de molares y premolares va a producir como efecto agregado, la
retracción de los dientes anteriores, que va a depender en magnitud, del grado de
inclinación y rotación mesial inicial que presenten los segmentos posteriores.
Anclaje Diferencial: Para lograr las distintas modalidades de anclaje, se utiliza el
concepto de Anclaje Diferencial. Este consiste en aumentar o disminuir el anclaje en el
segmento anterior o en los segmentos posteriores según sea necesario.
Como sabemos, un movimiento dentario en cuerpo requiere de una cantidad
de fuerza bastante mayor que la necesaria para un movimiento que permita la
inclinación dentaria. En otras palabras, con la utilización de un alambre rectangular,
estamos aumentando el anclaje de las piezas dentarias, el que será mayor mientras
mayor sea el calibre del alambre utilizado. De acuerdo a este principio, por ejemplo, se
puede mantener rectangular el arco de doble llave en el área que se requiera de un
anclaje mayor y reducir el calibre del alambre en el sector que se desee movilizar.
En un caso de anclaje máximo por ejemplo, podemos mantener el calibre del
alambre en la zona de molares y premolares y reducir el arco en la zona anterior, la
que será movilizada por retroinclinación hasta lograr el torque adecuado. Una vez que
los incisivos se encuentran ya con su inclinación vestíbulo palatina correcta podemos
continuar el cierre de los espacios con un arco doble llave rectangular en toda su
extensión.
En un caso de anclaje muy crítico podremos aumentar aún más el anclaje,
utilizando un arco de doble llave 0.021x0.025 reduciendo igualmente el área de los seis
dientes anteriores. Esta reducción la realizamos con un electro pulidor o simplemente
con una piedra rueda, hasta lograr aproximadamente el calibre de un alambre 0.019
redondo.
En casos de anclaje mínimo, podemos mantener rectangular el segmento
anterior y la reducción la haremos en los segmentos posteriores, activando el arco
desde los primeros molares hasta lograr la completa mesialización de estos.
Habitualmente los segundos molares siguen la mesialización de los primeros; si no,
realizamos posteriormente la movilización de ellos. La activación del arco doble llave
es realizada mediante la retroligadura de Suzuki, desde los primeros o segundos
molares según sean nuestras necesidades de anclaje.
Manejo del anclaje en cierre de espacios
Anclaje máximo
a) Superior:
Se adaptan barras transpalatinas dobles a primer y segundo molar, activadas con
rotación distal y torque. Activación del arco con ligadura metálica desde la segunda
ansa hasta el hook del segundo molar. Activación 1.0 mm. cada 6‐8 semanas
Con torque
Fig. N° 81: Activación del arco DKL desde la Fig. N° 82: Vista oclusal de las barras
transpalatinas dobles.
segunda ansa con retroligadura. Obsérvese las
bandas correspondientes a las barras
transpalatinas dobles. Se mantiene la forma
rectangular en el segmento anterior.
Sin torque (retroinclinación)
Fig. N° 83: Se eliminan las aristas del sector Fig. N° 84: Vista oclusal de las barras
anterior o se redondea entre las ranuras de las transpalatinas dobles, que igualmente se
ansas mesiales. En la parte posterior se mantiene la mantienen en este tipo de retracción.
forma rectangular.
b) Inferior:
Se activa el arco con ligadura metálica desde la segunda ansa del arco hasta el hook
del segundo molar. Se eliminan las aristas del sector anterior o se redondea entre las
ranuras de las ansas mesiales. En la parte posterior se mantiene la forma rectangular
(Fig. N° 85)
Fig. N° 85: Activación del arco DKL para anclaje máximo inferior. Se eliminan las aristas en el sector
anterior.
Anclaje moderado
a) Superior:
La cantidad de retracción de dientes anteriores es similar a la cantidad de
mesialización de los dientes posteriores. Se realiza en dos tiempos: Con el uso de
barras transpalatinas, inicialmente se realiza tracción con ligadura metálica desde el
hook del primer molar (Fig. N° 86). Una vez alcanzada la retracción deseada, se
mesializan los molares al espacio residual con cadena elástica. Se retiran las barras
transpalatinas y se redondea el arco en el sector posterior (Fig. N° 87)
Fig. N° 86: Retracción inicial en anclaje Fig. N° 87: Mesialización para cierre del
moderado superior. espacio residual con cadena elástica. Superior e
inferior en este gráfico.
b) Inferior:
Se hace en dos tiempos: Inicialmente se realiza tracción con ligadura metálica
desde el hook del primer molar (Fig. N° 88); y una vez alcanzada la retracción deseada,
se mesializan los molares al espacio residual con cadena elástica y se redondea el arco
en el segmento posterior (Fig. N° 89).
Fig. N° 88: Retracción inicial en anclaje Fig. N° 89: Mesialización para cierre de
moderado inferior con el arco DKL espacio residual con cadena elástica.
Anclaje mínimo
En esta situación el cierre de espacios se realiza en su mayoría a expensas de la
mesialización de los dientes posteriores (pérdida de anclaje). Se debe hacer un leve
torque positivo en las piezas postero‐inferiores para centrar las raíces en el reborde
óseo, y luego redondear el arco en el segmento posterior al empezar la mesialización.
En estos casos no se activan las ansas (Fig. N° 90).
Fig. N° 90: Activación del arco DKL anclaje mínimo. Se realiza mesialización del primer molar con
cadena elástica desde la segunda ansa hasta el hook del primer molar y posteriormente al hook del
segundo molar.
14.‐ CONTROL VERTICAL Y SU IMPORTANCIA EN EL TRATAMIENTO
Por medio del control vertical de la posición de los dientes posteriores se busca
obtener todas las características oclusales propuestas, con la repercusión
cefalométrica planificada. El Dr. Roth fue el primero en introducir el control vertical en
el tratamiento de ortodoncia como concepto de primera relevancia, control vertical
que produce autorrotación en sentido de los punteros del reloj.
Según Bjork y Skieller:
‐ El crecimiento vertical del maxilar superior es 0,7 mm por año medido desde la
base craneal anterior a la base del proceso cigomático.
‐ El crecimiento vertical del proceso alveolar maxilar es de 0,9 mm por año.
‐ El crecimiento del proceso alveolar mandibular es de 0,7 mm por año.
Según Riolo y Teuscher:
‐ El crecimiento del cóndilo es de 2,6 mm por año.
‐ El crecimiento de la fosa glenoidea es de 0,3 mm por año.
La suma del crecimiento posterior de la cara es de 2,9 mm por año, y en el sector
anterior es de 2,3 mm. De acuerdo a la cantidad y relación de crecimiento de la zona
anterior y posterior de la cara, tendremos los distintos tipos de crecimiento; en sentido
o en contra de los punteros del reloj y los neutros. Con la mecánica de control vertical
se intenta detener el crecimiento de los procesos alveolares con barras palatinas,
splint parcial inferior en RC, extracciones de premolares o segundos molares, y
aprovechando el crecimiento de la parte posterior de la cara, aunque sea poco.
Esto se traduce en que la mecánica de control vertical produce:
‐ Redireccionamiento del crecimiento de la mandíbula, autorrotándola, por lo
que el mentón se proyecta hacia adelante.
‐ Disminución de la altura facial anterior.
‐ Aumento el overbite obteniéndose una mejor guía incisiva, favoreciendo así la
oclusión funcional mutuamente protegida y la estética del paciente.
En otras palabras, con el control vertical podemos obtener los objetivos de
tratamiento de la filosofía de Roth.
Para ello se puede emplear aditamientos y procedimientos auxiliares:
a) Barra transpalatina
Es un elemento auxiliar, imprescindible en la mecánica de Roth, fabricada en
alambre de acero inoxidable de calibre 0.036. Pueden ser sencillas entre los primeros
molares o dobles, involucrando a los segundos molares.
Su función principal es generar movimientos de los molares en los tres sentidos del
espacio: Inclinación, torque y rotación.
También se puede realizar intrusión, adaptándola separada 5 a 8 mm del paladar y
con adición de un botón acrílico, para permitir que la fuerza de la lengua sobre ella
produzca la intrusión.
Se logra el control vertical al optimizar las relaciones y contactos intercuspídeos
posteriores, mejorando el acople ideal de los dientes anteriores.
Está indicada en pacientes en los que con la mecanoterapia pueden generarse
contactos prematuros posteriores que al convertirse en fulcros, generan una
distracción o desalojo condilar.
b) Torque a molares superiores
Torque negativo a primeros y segundos molares para evitar la sobre‐exposición de
las cúspides palatinas. Se puede realizar con la activación de la barra palatina. Esto
debido a que el torque dado en la prescripción de los tubos vestibulares en ocasiones
puede ser insuficiente o sólo expresarse hasta el uso de arcos muy pesados.
c) Exodoncia de primeros premolares
Aún en discrepancias de espacios leves, con el objeto de disminuir la apertura del
ángulo maxilo‐mandibular, mesializando las piezas posteriores por pérdida de anclaje.
d) Exodoncia de segundos molares.
e) Evitar mecánicas extrusivas
f) Uso de elásticos: Evitar uso de elásticos intermaxilares en tramos largos, que
con sus vectores verticales generan extrusión de piezas posteriores o desalojos
condilares.
g) Evitar el uso de FEO de tracción cervical.
h) Splint parcial inferior en RC (SPI en RC): Aparato removible para los molares
inferiores diseñado por el Dr. Roth. Este aparato es equilibrado de igual manera
como ajustamos los planos deprogramadores; debe tener múltiples contactos
puntiformes de igual intensidad, y en distal no debe tener más de 2‐3 mm. Este
aparato debe ser usado todo el día, incluso para comer. Mientras este aparato
frena el crecimiento dentoalveolar, se puede seguir trabajando con los
aparatos fijos en forma simultánea.
14.‐ PROCEDIMIENTOS DE FINALIZACIÓN
Completado el cierre de los espacios en ocasiones será necesario renivelar los
arcos, para lo cual se puede volver, la mayoría de las veces, a un arco 0.018x0.025 de
Neosentalloy o si el caso lo permite, a un 0.019x0.025 de acero. En la etapa de
finalización el objetivo será sobre corregir idealmente la posición de cada pieza
dentaria hasta un arco 0.021x0.025 de acero sin más dobleces que el de la forma del
arco. En esta etapa se debe volver a hacer un montaje en articulador para evaluar la
posición mandibular y las posiciones dentarias y determinar que brackets deberán ser
reposicionados. Antes de pasar a los arcos de acero 0.021x0.025 se podría utilizar
arcos de Neosentalloy 0.021x0.028.
El asentamiento final es realizado mediante arcos 0.021x0.025 trenzados y
elásticos triangulares o con componente de clase II o III según sea necesario. Respecto
al uso de los elásticos es importante hacer notar que en esta técnica se recomienda el
uso de elásticos cortos (1/8 heavy) en la zona de caninos y premolares evitando llegar
a los segundos molares para evitar su extrusión y la producción de un fulcrum que
pudiera abrir la mordida o distraer los cóndilos de su posición de Relación Céntrica.
15.‐ CASO CLÍNICO
Caso Clínico publicado por la Dra. Anka Sapunar
“Caso tratado con brackets Mini In‐Ovation siguiendo la filosofía de Roth”
Presentación del Caso
Paciente sexo masculino de 23 años de edad, mesofacial, clase I esqueletal y
dentaria, ligera discrepancia entre OC y RC y ausencia de oclusión mutuamente
protegida. Gran apiñamiento incisivo superior e inferior, discrepancia inferior de ‐15
mm.
Es un caso de anclaje máximo. Como plan de tratamiento después de hacer el
VTO, se indicó la extracción de los 4 primeros premolares
Fotos iniciales
Fig. N° 91: Fotos extraorales
Fig. N° 92: Fotos intraorles
Fig. N° 93: Modelos de estudios
Fig. N° 94: Radiografía Panorámica
Fig. N° 95: Teleradiografía lateral
Primera Etapa del Tratamiento
Siguiendo la filosofía del Dr. Roth, una premisa básica y crucial es hacer las
extracciones antes de colocar los aparatos y cementar todos los brackets y las 8
bandas al iniciar el tratamiento (Fig. 96). Así desde el primer día, se usó un arco 0.014
de Sentalloy medio termoactivado (nickel titanio), con la forma de arco Ovation, (antes
llamado Accuform).
Fig. N° 96: Vista intraoral con brackets In‐ovation y extracciones de los 4 premolares
Al comparar las fotos iniciales con unas tomadas 6 semanas postratamiento
(Fig. N° 97), podemos observar que los premolares y molares se han enderezado
(distoinclinación y distorotación), los caninos se han distalizado y los incisivos se
alinean y retruyen, ocupando el espacio de las extracciones. Esto ocurre porque el arco
ejerce una fuerza ligera y fisiológica, la que sumada a la función de los labios, impide
que los incisivos se protruyan.
Fig. N° 97: Después de 6 semanas de tratamiento con los mismos arcos 0.014 Sentalloy
superior e inferior.
Después de 3 meses de tratamiento se usó un alambre cuadrado 0.020x0.020
Bioforce (Arco que ejerce distintas fuerzas en los diferentes sectores del alambre
debido a sus fases martensíticas y austeníticas) y cadenas elásticas de canino a canino
en el maxilar inferior (Fig. N° 98).
Fig. N° 98: Después de 3 meses de tratamiento se comenzó a usar alambres 0.020x0.020 Bioforce
superior e inferior y cadena de elastic en el arco inferior.
Hasta este momento se han usado alambres redondos 0.014 Sentalloy,
0.020x0.020 de Bioforce y los movimientos de las piezas dentarias son sólo coronarios
de alineación y nivelación. Al final de la I etapa, en casos de extracciones, se van a
tener 3 segmentos; 1 anterior de canino a canino y dos posteriores, derecho e
izquierdo, con molares y premolares.
Con el propósito de evitar que continúe el movimiento a distal de los caninos
en el segmento anterior, se mantuvo las seis piezas del grupo anterior superiores e
inferiores consolidadas usando una cadeneta de canino a canino.
En resumen, en 3 meses de tratamiento, solo se ha usado 0.014 Sentalloy y
después del tercer mes se comenzó a usar Bioforce 0.020x0.020 superior e inferior y
cadena de elastic en el inferior. (Fig. N° 99)
Fig. N° 99: Comparación entre el primero y tercer mes de tratamiento. Lado izquierdo foto intraoral
inicial y derecho a los 3 meses de tratamiento.
Segunda Etapa del Tratamiento
Después de 5 meses de tratamiento (Fig. N° 100), las piezas están alineadas y
nivelándose, por lo que se dio inicio a la II etapa de la mecánica de tratamiento,
usando alambres rectangulares 0.019x0.025 Bioforce. Es ahora, cuando el clip del
bracket In‐ovation se hace activo presionando el arco hasta el fondo del slot.
Fig. N° 100: Paciente a los 5 meses de tratamiento, se inicia la II etapa de la mecánica de tratamiento.
Después de 6 meses de tratamiento (Fig. N° 101), se observa que en la arcada
inferior el espacio de la extracción de los premolares se ha ocupado en resolver el
apiñamiento. En ese momento se comenzó a utilizar un arco DKL 0.019x0.025 de
acero, que no se activa en un primer momento con el objeto de aprovecharlo como
arco de nivelación. El alambre entre las 2 llaves produce un rompe fuerza, lo que
biomecánicamente ayuda a la nivelación del canino.
Fig. N° 101: DKL inferior 0.019x0.025, sin activar a los 6 meses de tratamiento
Una vez ubicados los incisivos de acuerdo al VTO, se realizó la activación del
arco DKL en la arcada inferior hasta los premolares, mientras que en el maxilar se
corrigió la línea media dentaria con coils de nitinol. (Fig. N° 102)
Fig. N° 102: Cierre de los espacios inferiores con un DKL
Después de cerrados los espacios en el maxilar inferior a los 10 meses de
tratamiento, se retiró el DKL y en su lugar se instaló un arco 0.021x0.025 de Resolve
Beta Titanio (Fig. N° 102)
En el maxilar superior se empezó a cerrar los espacios con un DKL atípico de
0.019x0.025 de acero, pues las llaves estaban en mesial y distal de los incisivos
laterales. Se estaba corrigiendo el resalte de los cuatro incisivos, después de corregir la
línea media dentaria, con los segmentos laterales de molares, premolares y caninos en
que se encontraban en clase I.
Se utilizó durante todo el tratamiento dos barras palatinas con botón acrílico,
para un mejor control vertical, aumentar el anclaje y ayudar a obtener mejor los
torques de los molares, ya que el arco fullsize 0.022x0.028 de acero inoxidable es
incapaz de dar el adecuado torque a los primeros y segundos molares. (Fig. N° 103)
Es importante recordar que en la filosofía del Dr. Roth se debe evitar todo
contacto prematuro en cualquier pieza dentaria y especialmente algún fulcrum a nivel
de los molares, que podría sacar el cóndilo de la fosa impidiendo llegar a relación
céntrica.
Fig. N° 103: Cierre de espacios superiores
Tercera Etapa del Tratamiento
La tercera etapa del tratamiento comienza con la recementación de algunos
brackets y la utilización de arcos 0.021x0.025 Bioforce en el maxilar superior y en el
inferior (Fig. N° 104)
Fig. N° 104: Tercera etapa de la mecánica de Roth, después de recementar algunos brackets.
Debido a la existencia de una discrepancia del Bolton, se optó por aumentar el
diámetro mesiodistal de los incisivos laterales mediante su restauración con
composite, para corregir así la oclusión y poder obtener una oclusión mutuamente
protegida. Por este motivo, se utilizaron coils comprimidos de nitinol entre los incisivos
laterales y los caninos, para mantener el espacio hasta la restauración. (Fig. N° 105)
Fig. N° 105: Coil manteniendo el espacio entre los incisivos laterales para su posterior restauración
mesiodistal.
El caso ya está terminado (Fig. N° 106), después de haber dejado por 4 meses
los arcos de acero 0.0215x0.028 para la expresión total del torque, detallado y
finalización del caso. Como con dichos arcos full size de acero se obtienen dos planos
oclusales paralelos, se utilizaron como últimos arcos dos braided 0.021x0.025 con
elásticos cortos de 6 onzas (Fiji de la GAC), los que se puedes usar como clase II, III,
triangulares o en cuadrados, de acuerdo a la necesidad del caso para obtener un solo
plano oclusal.
Se siguió utilizando los coils cerrados para mantener el espacio de los incisivos
laterales superiores (por la discrepancia de Bolton) para reconstituirlos al finalizar el
tratamiento.
Fig. N° 106: Al final de tratamiento, usando dos 0.021x0.025ss y coils de acero manteniendo el
espacio de los laterales.
Luego de retirar los brackets se realizó la reconstitución de los incisivos
laterales y de los bordes incisales de los incisivos superiores para obtener una mejor
guía incisiva, ya que en la filosofía de Roth la oclusión sigue los principios de la oclusión
bioestética del Dr. Robert Lee (4mm. de overbite).
Fotos finales
Fig. N° 107: Vistas intraorales al final del tratamiento
Fig. N° 108: Oclusión funcional
Fig. N° 109: Fotos faciales al final del tratamiento
Fig. N° 110: Comparación entre fotos intraorales al principio y al final del tratamiento
Fig. N° 111: Modelos finales
Fig. N° 112: Teleradiografía final
Fig. N° 113: Panorámica final
Fig. N° 114: Fotos intraorales 19 meses post tratamiento
Fig. N° 115: Fotos faciales 19 meses post tratamiento
CONCLUSIONES
Sin duda, el la técnica de arco recto ha simplificado la ortodoncia
contemporánea, en vista de que ya no es necesario realizar los dobleces de primer,
segundo y tercer orden en el arco, ya que toda la información necesaria viene inserta
en los brackets. Además, con la filosofía de Roth, no sólo debemos preocuparnos de la
estética y relación dentaria, sino también de lograr una oclusión funcional que es la
responsable de obtener estabilidad en el tiempo.
La evolución histórica del aparato de arco recto en ortodoncia no se detiene,
pues en el transcurso de su elaboración y el desarrollo de sus mecánicas desde sus
inicios hasta hoy se siguen desarrollando nuevas y diversas técnicas y tecnologías que
van en pro cada vez mas del tratamiento de ortodoncia de excelencia.
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