EXPORTACIONES
Una exportación es básicamente todo bien y/o servicio legítimo que el país
productor o emisor (el exportador) envíe como mercancía a un tercero
(importador), para su compra o utilización.
El ente físico y órgano gubernamental principalmente encargado de este trámite
es la aduana, por lo que una mercancía debe de salir de determinada aduana en
determinada nación o bloque económico y debe de entrar a otro similar en el país
receptor. Es importante mencionar, que estas transacciones entre varios estados
suelen presentar un importante grado de dificultad a nivel legal y fiscal, ya que
varían ostensiblemente de un país a otro.
Es un sistema conocido desde la antigüedad. La palabra exportación procede del
latín ‘exportatio’, se refiere así al acto de enviar y recibir mercancías y géneros,
cuyo resultado final incide en unas ganancias para la empresa o país emisor.
Existen diferentes procedimientos o variedades de exportación: por ejemplo,
hacerlo desde la empresa base hacia una sucursal en otro país.
También puede efectuarse como una transacción hacia clientes independientes o
hacia el comprador directo por medio de una empresa intermediaria, como sucede
con el reputado caso del gigante norteamericano Amazon, por ejemplo. Otro
procedimiento común es exportar materia prima o bienes semiacabados para que
la empresa importadora, lo pueda terminar de manufacturar.
Por qué se exporta
La exportación se produce cuando a un país le resulta rentable vender fuera de su
territorio, esto puede suceder por:
Disposición de recursos un país puede exportar recursos a otros que no
dispongan de ellos: hablamos de recursos naturales (minería, petróleo, gas, etc.),
recursos humanos (cuando tiene parte de su población mejor preparada para
algo que en los otros países) o infraestructuras empresariales y tecnológicas.
Diferencias en la demanda cuando se produce algo que es demandado en el otro
territorio.
Diferencias tecnológicas cuando el país exportador tiene una ventaja tecnológica
que le permite ofrecer esos bienes o servicios en mejores condiciones.
Diferencias en economías de escala cuando el país exportador, por su
configuración, es capaz de producir más producto con menores costos.
Ayudas públicas cuando el país exportador fomenta esta venta exterior con
subvenciones, deducciones fiscales u otro tipo de ayudas.
Por qué es bueno exportar
La exportación es uno de los componentes para calcular el Producto Interior Bruto
(PIB); junto con las importaciones forma la balanza comercial del país.
La balanza comercial, que es la diferencia entre lo que se exporta y lo que se
importa, da un saldo que puede ser positivo (si se exporta más de lo que se
importa) o negativo en el caso contrario.
En un marco más general para el país conforma la llamada balanza de pagos que
estudia las transacciones monetarias con el exterior, en un sentido y el contrario;
una parte importante de ella es la balanza en cuenta corriente.
Explicado en palabras más sencillas, la importancia enorme de esta balanza se
produce porque si es positiva y el país exporta más de lo que importa recibirá más
dinero (en divisas) del que paga mientras que en caso contrario deberá aportar
divisas para mantener la situación, lo que producirá un desequilibrio porque tendrá
que obtener esas divisas mediante préstamos u otro tipo de medios.
Consecuencia de lo anterior es que un país que exporta va a aumentar la
productividad de sus empresas mediante una reasignación de recursos tanto de
tecnología y capital como humanos que van a acudir a ese país exportador en el
ámbito de esa producción.
La actividad exportador obliga a las empresas a incorporar innovaciones y mejoras
tecnológicas y a cuidar la producción en lo relativo a la calidad y cantidad
producida para atender de manera adecuada las demandas y requerimientos de
ese mercado extranjero que compra sus bienes y servicios.
Todo esto redunda en un aumento del empleo, las empresas exportadoras van a
aumentar su capacidad de producción y venta y crearán, para ello, puestos de
trabajo.
Cómo exportar
La empresa que quiere exportar debe solucionar una serie de cuestiones para
poder hacerlo.
En primer lugar deberá conocer y cumplir la normativa aplicable, tanto en su
propio país como en el país de destino: generalmente este tipo de normas
favorecen las exportaciones y dificultan las importaciones para proteger el
mercado nacional por lo que las mayores dificultades las va a encontrar en la
normativa del país de destino.
Sería bueno tener la asesoría de un gabinete jurídico o agente especializado en el
país de destino para conocer tanto los requisitos administrativos y técnicos como
los impuestos y tasas que hay que pagar.
En segundo lugar para vender en otro país en el que la empresa no está radicada
necesitará un mínimo de información e infraestructura, desde conocer el mercado,
los precios y las condiciones de venta hasta tener canales de distribución
adecuados en el país de destino: esto se puede solucionar vendiendo los
productos a un único importador que se ocupe de todo o buscando y creando esta
infraestructura para la venta al público.
El tener los socios adecuados en la operación de exportación facilitará toda
la gestión logística de dicha operación: transportes, seguros, almacenaje, gestión,
etc.
Estrategias de crecimiento impulsadas por las exportaciones y la demanda
En tiempos de recesión económica, el gobierno puede adoptar una política
económica expansiva para estimular la economía con una estrategia
de crecimiento impulsado por las exportaciones. El objetivo es traer recursos
extranjeros a casa aumentando el volumen de ventas al extranjero. Por lo tanto,
un superávit comercial se consideraría un logro y un déficit comercial sería una
deficiencia de la política. Sin embargo, si la economía ya se está expandiendo, se
podría utilizar una política económica contractiva para mantener las tasas de
inflación bajo control con un crecimiento impulsado por la demanda. La
importación de más bienes y servicios extranjeros puede fomentar la competencia
de precios en la economía nacional. Como resultado, un déficit comercial sería la
consecuencia natural más deseable, mientras que un superávit comercial
significaría que las actividades de importación no han sido eficaces.