TROYA
La historia es narrada por Odiseo, rey de Ítaca, una de las tierras leales a la jerarquía que
se forma en toda Grecia. Agamenón, el rey absoluto de esta jerarquía de Grecia, intenta
conquistar todas las tierras para poder dominar, y en muchas ocasiones quiere contar
con la ayuda de Aquiles, el mejor guerrero de Grecia. Sin embargo, siempre se surgen
contratiempos de parte de Aquiles, tal como en una ocasión en que es llamado a pelear
contra el mejor guerrero del último reino en el que Agamenón intenta conquistar. A
pesar de todo, Aquiles acude al combate y logra ganar, pero no ha de pelear jurando
ninguna lealtad a Agamenón, a quien odia por ser un arrogante, un megalómano y un
tirano hambriento de territorio y sediento de poder, sino simplemente para poder salvar
a miles de personas inocentes.
Paralelamente, en Esparta se celebra una fiesta en el palacio de Menelao, hermano
menor de Agamenón, donde se encuentran como invitados el príncipe Héctor de Troya
y su hermano menor Paris para consolidar la paz entre espartanos y troyanos. Todo
parece ir bien entre los representantes de ambos reinos, pero Héctor se entera de que
Paris mantiene relaciones con Helena, esposa de Menelao, a quien convence para irse
con él a Troya. A la mañana siguiente los príncipes parten al alba y tras una emotiva
conversa Paris revela a Héctor que ha metido a Helena de manera furtiva en el barco, lo
que enfada a Héctor ya que sabe que los espartanos irán tras ella y que esto provocará
una guerra entre Grecia y Troya.
Menelao descubre que Helena ha huido con los troyanos y enfurecido, se reúne con su
hermano Agamenón, al que pide ayuda para conquistar Troya y llevarse a Helena.
Agamenón acepta encantado por el deseo que tiene de hacerse con el control absoluto
del Mar Egeo. Sin embargo, su amigo Néstor le dice que Troya nunca ha sido
conquistada debido a su evidente superioridad; la ciudad en si está protegida por altas
murallas y se da el hecho que está preparada para mantener un asedio durante un
período de diez años, por lo que le recomienda que busque el apoyo de Aquiles y sus
mirmidones procedentes de los territorios aqueos.
Agamenón sabe que Aquiles y él se odian, por lo que manda a Odiseo para tratar de
convencerlo de unirse a la causa de Grecia y traer consigo a los mirmidones como sus
grandes aliados en esta guerra. Cuando Odiseo logra dar con el paradero de Aquiles,
éste se encuentra entrenando con su primo Patroclo, quien resulta ser un prometedor
aprendiz en combate y trabaja duro para ser un mirmidón. En un principio, Aquiles, con
un carácter muy orgulloso, se niega a las peticiones de Odiseo debido a su odio
exacerbado contra Agamenón, pero finalmente se siente bastante convencido por el
honor y la gloria que traerá en toda Grecia y accede a participar en la guerra cuando su
madre, Tetis, predice que aunque morirá en Troya, su nombre y fuertes hazañas se
recordarán por siempre.
En Troya, Héctor, Paris y Helena reciben una gran bienvenida por parte de los troyanos.
El rey Príamo recibe amablemente a Helena, pero luego habla a solas con Héctor para
decidir qué hacer con ella. Héctor insiste en que lo más inteligente sería devolver a
Helena a Esparta, pero Príamo descarta la idea, argumentando que si lo hicieran, Paris
iría tras ella y Menelao lo mataría. Finalmente el Rey decide enfrentarse a los griegos
cuando lleguen, confiando en que su gente seguirá con vida gracias a la superioridad de
Troya en base a sus altas murallas y a la poderosa fuerza otorgada por el dios Apolo.
A los dos días, más de mil naves llenas de toda clase de guerreros de toda Grecia ya
sean de orígenes atenienses, tebanos, corintianos, macedonios e incluso espartanos por
ejemplo, se presentan ante las costas de Troya. Los griegos se hacen rápidamente con la
playa, levantan un enorme campamento y al mismo tiempo se enfrentan a un grupo de
soldados troyanos al mando de Héctor, teniendo especial protagonismo en el combate
Aquiles y sus mirmidones. Además, se puede ver que Patroclo demuestra en buena
forma lo que ha aprendido durante su entrenamiento, y Odiseo saca a relucir una
estrategia muy notable durante el combate, entre otros sucesos, logrando que los griegos
recién llegados saquen ventaja de la batalla. En algún momento, Aquiles permite que
Héctor y sus soldados troyanos que aún sigan en pie regresen a la ciudad. Patroclo y los
mirmidones saquean el templo de Apolo, capturan a una sacerdotisa troyana llamada
Briseida (prima de Héctor y Paris) y se la entregan a Aquiles, pero Agamenón
rencorosamente se la arrebata con la intención de convertirla en su esclava. Indignado
por esto, Aquiles decide que él y sus mirmidones no intervendrán en la guerra hasta que
Agamenón se lo implore.
Al día siguiente, el enorme ejército de Grecia se presenta ante las murallas de Troya,
por lo que Príamo, Héctor y Paris se enfrentan a Agamenón, Menelao y los demás reyes
griegos, quienes exigen la devolución inmediata de Helena, que Troya acceda a la
rendición incondicional ante la gran alianza jerárquica de Grecia y que los soldados
troyanos pasen a luchar por Agamenón a cambio de respetar la vida de sus habitantes.
Al escuchar las exigencias de Menelao, Paris se siente culpable por la situación, razón
por la cual propone que él y el rey espartano luchen en un combate a muerte por el
derecho a Helena. Ansioso de vengarse y contando con que vencerá, Menelao acepta, no
sin antes planear en secreto con Agamenón que los griegos de todas formas atacarán
Troya en cuanto Menelao asesine a Paris. Menelao humilla e hiere a un inexperto Paris,
quien finalmente no puede contener su miedo e intenta huir.
Indignado por la actitud cobarde de Paris Menelao se dispone a matarlo, pero es
asesinado a traición por Héctor. En la batalla que sigue, los arqueros troyanos matan a
muchos griegos y Héctor mata al poderoso Áyax. Al verse con la superioridad de Troya
y por insistencia de Odiseo, a Agamenón no le queda más opción que ordenar (a
regañadientes) la retirada al campamento. Una vez allí Odiseo le reclama a Agamenón
que, si quieren tener posibilidades de ganar la guerra, deben hacer lo posible por
recuperar la lealtad de Aquiles y sus mirmidones. Algunos hombres de Agamenón
intentan torturar a Briseida y abusar sexualmente de ella, pero Aquiles la defiende y se
la lleva a su tienda. Se convierten en amantes y Aquiles decide que él y los mirmidones
regresarán a Grecia al día siguiente pese a las súplicas de Odiseo para que se queden y
luchen.
Esa noche, durante el consejo y a pesar de la opinión de Héctor de que es mala idea,
Príamo ordena una salida para retomar la playa troyana y obligar a los griegos a abordar
sus naves y huir, con tal de demostrar que Troya es completamente superior. Para mayor
sorpresa tanto de los griegos como de los troyanos, los mirmidones se unen a la batalla,
dirigidos por alguien que aparentemente ha de ser Aquiles. Héctor lucha contra él y le
corta la garganta pero al quitarle el yelmo descubre que aquel que ha caído durante la
batalla en realidad no era Aquiles, sino Patroclo, el cual ha estado usando la armadura
de su primo (al notar que este último ya fue consumido por su orgullo y su terquedad)
para liderar limpiamente a los mirmidones ocupando su lugar. Devastados, los griegos y
los troyanos deciden no luchar más por ese día, y Odiseo hace saber a Héctor que
Patroclo era el primo de Aquiles
Cuando el verdadero Aquiles se entera que Héctor ha dado muerte a Patroclo se
enfurece y jura que el príncipe de Troya tiene que morir a modo de venganza.
Haciéndose una idea de lo que le va a pasar, Héctor va con su mujer Andrómaca y
después de una importante conversación, le enseña un túnel secreto para salir de Troya,
diciéndole que lo use para escapar con su hijo y con todos los troyanos que pueda en
caso de que él muera y la ciudad caiga.
Al día siguiente, Aquiles se presenta ante las murallas de Troya y llama enfurecido a
Héctor, quien sale a enfrentarse con él y resulta ser un digno combatiente pero aun así el
mejor guerrero de Grecia hace un movimiento más estratégico y logra lanzarse a sangre
fría contra el príncipe heredero de Troya, aprovechando su gran resistencia y fuerza,
matándolo con la punta de una lanza y atravesándole su espada, consiguiendo ser
vengada la memoria de Patroclo. Luego, a modo de advertencia para los troyanos,
Aquiles ata a una cuerda el cuerpo sin vida de Héctor por los pies y se lo lleva como
trofeo al campamento griego, arrastrándolo con su carro ante la angustia de Príamo y la
frustración de Paris, siendo este último el que juraría vengarse por la muerte de su
hermano mayor.
Al caer la noche, Príamo sale de Troya de modo incógnito, disfrazado de limosnero,
entra furtivamente en el campamento griego y se reúne con Aquiles a quien suplica que
le permita llevarse el cadáver de Héctor a Troya para organizarle un funeral apropiado a
su hijo, además le pide un tiempo de tregua entre Grecia y Troya. Aunque Aquiles
tercamente no quiere acceder a nada de lo que le pide Príamo por causa de la muerte de
Patroclo, el rey troyano le hace ver que sus ansias de venganza contra Héctor no estaban
del todo justificadas. Conmovido y avergonzado por sus acciones, Aquiles finalmente
accede, además permite que Briseida regrese con Príamo a Troya y promete 12 días de
tregua mientras dure el duelo por la muerte de Héctor. Posteriormente Aquiles da
permiso a sus mirmidones para regresar a Grecia, pero él decide quedarse en Troya,
argumentando que tiene una batalla pendiente.
Nombres y apellidos: Kennen Torres Alvarado
Curso: 1er año de bachillerato informática
Paralelo “C”
Fecha: Martes 7 de Junio del 2022
Unidad Educativa “Técnico Daule”
Nombre de la Pelicula: Troya
Autor: Wolfgang Petersen
Duración de la película: 163 minutos
Personajes principales y secundarios por Brad Pitt, Sean Bean, Diane
Kruger, Eric Bana y Orlando Bloom
Idea principal
A diferencia del poema original de Homero, donde Menelao
recupera a Helena al final de la guerra, y la lleva de nuevo a vivir
consigo, en esta película Paris y Helena consiguen fugarse juntos de
Troya. La película privilegia así el amor sobre el honor,
contrariamente al texto de Homero, donde el honor es el valor más
importante.